Do I wanna know?

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Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:44 pm

Versión adaptada a #Portiñon de la web novela original que puedes encontrar en https://www.wattpad.com/43437302-do-i-wanna-know-camren-fanfic-capitulo-1

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:44 pm

Capitulo 1
ANAHI POV
“¡Muchas Gracias por venir, Miami! Siempre es muy especial volver a casa y cantar para vosotros. Ha sido maravilloso. Gracias, y disfrutad el resto de la noche”.
El bullicioso aplauso del público lentamente comenzó a disminuir mientras caminaba hacia el camerino. Estaba exhausta, completamente agotada cuando me deje caer sobre una silla para relajarme. Incluso después de todo este tiempo me sentía muy ansiosa en el escenario, y esa ansiedad tardaba un poco en bajar. Aunque ser una conocida estrella de pop no es algo de lo que debas quejarte. Yo elegí esto. Yo quería esto. Ni en un millón de años hubiera imaginado que sería así de grande, pero lo hice.
Después de ser parte un exitoso grupo durante cinco años, fui la única que continuó trabajando duro para hacerme un nombre. Por supuesto que venía con un precio alto, que yo estaba dispuesta a pagar cuando el grupo se separó hace casi seis años atrás. Pero últimamente me he sentido más y más infeliz con lo que se ha convertido mi vida. Nunca me admití eso a mí misma, que era en estos momentos donde sentía tener dieciséis otra vez.
Como si en realidad no hubiera hecho ningún progreso con mi vida, aparte de ser más famosa y más rica. Queriendo detener mis pensamientos de ir a un lugar más oscuro, comencé a buscar mis cigarrillos, cuando oí a alguien golpear la puerta.
“Anahi, tienes visita”, Dave, el manager de la gira, dijo misteriosamente.
No alcancé a protestar cuando vi a una mujer increíblemente hermosa que venía detrás de él.
“Dulce…”, exclamé con una mezcla de incredulidad y sorpresa.
Sentí como si alguien me hubiera golpeado la cabeza con un bate de béisbol. No he visto a mi antigua compañera y mejor amiga en años, y ahora estaba acercándose lentamente a mí con una cálida sonrisa. Mi mente todavía no estaba funcionando correctamente, sin embargo la estaba repasando con mis ojos verdes. ¿Estaba más alta? Se veía más delgada pero al mismo tiempo tenía más curvas, y su cabello castaño estaba un tono más claro del natural. Siendo honesta, parecía una maldita super modelo, y por primera vez sentí que cambiamos de roles. Ella desbordaba confianza mientras yo me sentía como una idiota insegura.
“Hola”, dijo suavemente, dándome un rápido abrazo antes de retroceder dos pasos, permitiendome reagruparme. Seguramente notó mi sorpresa.
“Hola”, respondí no estando completamente segura de que decir, porque sentía como sólo la miraba fijamente.
Incluso su rostro estaba más bello. Sus rasgos infantiles habian sido reemplazos por unos más maduros.
“Fue un concierto increíble. Estuviste maravillosa en el escenario”, me halagó para evitar el incómodo silencio.
“Gracias. Yo… No sabía que estabas… ya sabes, te hubiera conseguido entradas.” Me sentí aún más más estúpida con todo el balbuceo, pero Dulce continuaba mostrándome la sonrisa más cálida, lo cual era relajante y agitante al mismo tiempo.
“Oh no, no quería molestarte. Además, fue algo así como una decisión espontanea”, me explicó.
Hubo otro golpe en la puerta, Dave dejo entrar a alguien más.
“Dijo que venía con Dulce”, murmuró y vi a otra super modelo entrar. Rubia, ojos azules, alta y perfecta.
“Espero no estar interrumpiendo”, la rubia dijo en un tono suave mientras se acercaba a nosotras. “Tengo nuestros bolsos, quería avisarte que voy a esperar en el coche.”
Observé a las dos y traté de recuperar mi auto control, sentía que ya no tenía. Pero no sabía si se debía al cansancio, a Dulce, o a la mujer rubia. De pronto sentí a una voz familiar hablar otra vez.
“Anahi, esta es Hanna. Mi novia.”
Sentí mis ojos abrirse completamente, y mi mandíbula caer como un dibujo animado. Si esto fuera una caricatura, probablemente mi cabeza habría explotado. Seguramente no hay una reacción correcta o una errónea cuando escuchas algo así, pero mi reacción definitivamente no era lo que pretendía.
De todos modos no podía procesarlo, porque vi la mano extendida de la rubia, y la tome inmediatamente sin decir nada. No estaba segura de que estaban pensando de mí, pero yo quería golpearme por ser tan idiota. Hanna también me felicito por el concierto, antes de irse. Probablemente también noto que estaba en otro planeta.
“¿Anahi?”
“¿Sí?”, finalmente conseguí responder después de escuchar a Dulce llamándome.
“Estás sorprendida, ¿verdad?”, dijo con un tono que no podía distinguir. Su sonrisa parecía… ¿triste? “Supongo que no era tan obvio como creía”, agrego con una suave risa
“Hace… ¿hace cuánto-”
“¿Soy lesbiana?”, dijo, haciéndome sonrojar y levantar mis manos a la defensiva.
“¡No! No, me refería, ¿Hace cuánto estás con Hanna?”, continué con mi pregunta original.
Dulce se rió levemente.
“Perdón, no quería interrumpir. Hanna y yo llevamos seis meses saliendo” Su tono sonaba más natural ahora, continuó explicando. “No era mi intención soltarte esto así. Siendo honesta, no esperaba que te sorprendieras tanto”
Con cada palabra que decía, sólo me confundía más. ¿Estaba diciendo que debía saber que era lesbiana? Muchos recuerdos estaban volviendo a mi mente pero, cuando escuché su celular sonar, se apagaron, mi corazón se detuvo un momento. Su tono, esa canción, nuestra canción. Ni siquiera necesitaba escuchar el primer verso antes de que todos los recuerdos de esa noche en particular regresaran...

(FLASHBACK)
El fondo azul de Tumblr parecía ser lo único que se sentía familiar en la carretera. Quizás era estúpido, pero cuando todos estaban durmiendo, me encontraba revisando mis etiquetas favoritas en la madrugada, igual que lo haría en casa. Excepto que no estaba en mi casa, no lo he estado en mucho tiempo. Amaba estar de gira, pero definitivamente causaba mucho daño. La soledad a veces me superaba. Especialmente ahora. No importa cuanta gente esté gritando mi nombre cuando estoy en el escenario, me sentía horriblemente vacía cuando las luces se apagaban y me encontraba sola en otra habitación de hotel. Después me sentía culpable por posiblemente ser desagradecida. Lo último que quería ser era una niña mimada. Aunque últimamente tengo una reputación de diva entre las fans. Mi tren de pensamientos fue interrumpido por un suave golpe en la puerta. Eran casi las 2 am, estaba segura de que nadie más estaba despierto. De mala gana me levanté, y escuché otro golpe. Esta vez acompañado de una voz.
“¿Anahi? Soy Dulce”. Su voz baja sonaba insegura.
Fruncí el ceño porque ella era la última persona que esperaba al otro lado de la puerta. ¿Había pasado algo?
“Hey”, dije ligeramente perpleja, cuando abrí la puerta. Una sonrisa nerviosa se formó en sus labios, realmente estaba preguntándome que hacia aquí
“¿Está todo bien?”
“Sí, bien. Yo… uhm… ví que subiste algo a Tumblr, lo que significaba que estabas despierta, y no podía dormir”, Dulce respondió con velocidad, lo que me alivió mi preocupación ligeramente.
No es que no disfrutara su compañía, o visitas nocturnas, pero no era algo que nosotras hiciéramos. Bueno, ya no. Ella aún no me daba la verdadera razón por la cual estaba frente a mí en este momento, pero intenté ser paciente y solo la miré.
“¿Por alguna casualidad quieres compañía? ¿O ya te ibas a la cama?”, preguntó aún nerviosa
“No, entra. En realidad no estoy haciendo nada, pero tampoco estoy cansada.”
Abriendo la puerta completamente la observé caminando lentamente hacia mi cama. Estaba usando una camiseta blanca y shorts rojos, haciéndola ver increíblemente casual, aun así perfecta. Yo no me había cambiado desde el concierto, de pronto me sentí demasiado arreglada en mis pantalones de cuero negro y mi camiseta ajustada. La vi sentarse en un lado de la cama, mientras yo me sentaba en el otro.
“¡Esa es mi canción!”, exclamó Dulce cuando oyó la canción que sonaba en repetición a muy bajo volumen. (Do I Wanna Know de Arctic Monkeys)
“No sabía que tu nombre era Alex Turner”, dije bromeando porque él era obviamente el genio detrás de esta canción.
“Ya sabes a que me refiero. Yo te enseñe esa canción. No puedes aceptar que por una vez fui más genial que tú” dijo con una gran sonrisa.
Ahora no pude discutir porque tenía razón. Siempre he estado orgullosa de que podía impresionarla con mí variado gusto musical. En vez de eso, canté.
“Cause there’s this tune I found that makes me think of you somehow and I play it on repeat”
Le dí una de mis típicas sonrisas con superioridad cuando canté esas líneas, sabía que entendería el mensaje. Su propia sonrisa lo dijo todo. Me estiré un poco, revelando parte de mi estómago debido a esta camiseta ridículamente corta que estaba usando. Desvié mí mirada a Dulce, y la atrapé con sus ojos fijos en la parte de mi cuerpo que estaba a la vista, haciéndome sonreír una vez más. Aún me preguntaba por qué estaba ahí, así que decidí preguntar.
“Entonces, ¿En qué estás pensando? Debe haber algo en tu mente que no te deja dormir”, Dije tratando de mostrar mi preocupación.
“¿En serio crees que soy rara?”, la más joven dejo escapar fijando sus ojos en los míos.
“¿Qué? No”, Me las arreglé para contentar antes de que siguiera.
“¿Es por qué jamás he besado o salido con alguien?”
“Espera, ¿Qué?” Intervine, gesticulando con mi mano para detenerla un segundo ya que estaba hablando muy rápido. “¿De dónde sacaste eso?”
“Has estado diciendo que soy rara cuando hacemos las presentaciones en el escenario. Al principio no me molestaba, pero lo dijiste otra vez… no sé”, se detuvo, y ahora estaba evitando el contacto visual.
Mis ojos deben haber mostrado mi desconcertó en este momento. Desde que empezamos nuestro headlining tour decidimos que cada una presentaría a alguien del grupo. Yo quise presentar a Dulce, y siempre trataba de hacerlo divertido pero tierno. Escuchar que lo que dije la ponía triste me rompió el corazón. ¡Debí haberlo sabido! Mierda, Anahi.
“Escucha, lo siento si te moleste con lo que dije. Créeme, eso era lo que menos quería hacer”, dije sinceramente. “No creo que seas rara. Pero sí creo, que tú eres diferente y especial, eso fue lo que traté de decir. No tenía absolutamente nada que ver con tu inexperiencia o lo que sea. Yo nunca pensaría eso. Siendo honesta, creo que es genial que estés esperando a alguien especial.”
Esperando que mis palabras le sirvieran de consuelo, observé su expresión facial de cerca. Hubo un tiempo en el que podía leerla como a un libro. Esta vez estaba en blanco. Se veía frustrada por algo, y yo no podía descubrir la razón.
“Sí, pero... ¿cuándo encontraré a ese alguien especial? Estamos constantemente de viaje o en el estudio, o promocionando el tour. ¿Cómo se supone que debo hacer todo eso y aparte buscar a alguien?” Se quejó con las manos ahora frotando su sien.
Ahora sí tenía una idea más clara de porqué estaba molesta. Se veía más frustrada con ella misma, y con su inhabilidad de ser como el resto de las adolescentes y solo experimentar cuando se trataba de citas y chicos.
Siempre me sorprendió lo insegura que puede llegar a ser alguien tan perfecto. Dulce era talentosa, hermosa, buena, inteligente, divertida y todos la querian. Sin embargo, siempre estaba preocupada por sus “defectos”. Quería hacerla sentir mejor. Pero ya ha pasado mucho tiempo desde nuestra última conversación corazón a corazón. Traté de ser lo más compresiva posible.
“No tienes que buscarlo, Dul. Te encontrará a ti. Cuando menos te lo esperes, lo prometo. Y tú ya tienes a muchísima gente adorándote, estoy segura de que no será difícil hacer que la persona que tú elijas se enamore de ti también. Tendrás tu primera cita, y tú primer beso, y será perfecto porque no mereces menos. ¿Vale?"
Le sonreí cálidamente. Esperando que su rostro se iluminara. Sin éxito. Había una expresión en su cara que era absolutamente indescifrable para mí. Fijó su mirada en mis ojos, logrando ponerme nerviosa. ¿Dije algo malo otra vez?
“¿Tú lo harías?” Hablo finalmente. Dejándome confundida una vez más
“¿El qué?” Pregunté
“Besarme” Explicó y su rostro se sonrojó tomando un tono rojo que era visible, a pesar de que mi habitación sólo estaba levemente iluminada por una lámpara y mi ordenador.
Casi me reí porque pensé que estaba bromeando. Mis labios ya estaban formando una sonrisa, y tuve que suprimirla porque seguía mirándome atentamente. Ahí fue cuando comencé a entrar en pánico. ¿Por qué me preguntaría algo así? ¿Creía en todos esos rumores e historias sobre mi estando interesada en ella de esa forma?
Ya había aceptado que se había hecho más cercana con los demas, y que yo ya no era su favorita. Nuestra amistad ha luchado con toda esa atención no deseada, pero nunca superé que ella se distanciara de mí. Traté una y otra vez de revivir eso que tuvimos, pero ella parecía no tener interés.
Ser excluida no era muy divertido, pero quería darle espacio para nuevos amigos. Me preguntaba por qué me preguntó a mí ser esa persona especial con quien compartiría su primer beso después de todo lo que ha pasado.
“¿Anahi? Di algo, por favor” Me devolvió a la realidad, abrí mi boca sólo para cerrarla otra vez. Por primera vez en mi vida estaba sin palabras. No había comentarios sarcásticos y la confianza no reapareció. Me tomó otros treinta segundos para poder decir algo.
“No te lo tomes mal, pero, ¿Por qué yo? Creí que hablamos de todo este tema Portiñon. Desde entonces, apenas interactuamos, y dejé de ser tan autoritaria, o lo que sea que estaba haciendo. Fue horrible-”
“Sé que estás enojada conmigo”, me interrumpió y decidí dejarla, porque honestamente no sabía que decir. “Tienes todo el derecho de estarlo. No he sido una buena amiga, y tengo mis razones para haberme distanciado… quizás algún día sea capaz de explicártelas. Pero por ahora, sólo debes creer en mi cuando digo que tú no hiciste nada malo”
Sus palabras eran como música para mis oídos, porque he pasado los últimos meses esforzándome en ser eso que ella quería que fuera. Que admitiera que ella era la que me evitaba me hizo sentir un poco mal, pero incluso después de todo esto, no quería que se sintiera mal. Ella no debería preocuparse por mí. Yo debía preocuparme por ella.
“Entonces, ¿Qué dices?”
Debió haber sido la centésima vez en los últimos diez minutos, que me sacó de mi confusión interior a la realidad. Aún no estaba segura de que decir. Esto podría arruinar lo que quedaba de nuestra amistad. O quizás le probaría que no había porque preocuparse sobre todo este estúpido asunto “Portiñon”.
Sólo la leve esperanza de recuperar nuestra vieja amistad sonaba muy tentador.
“Sé que tus gustos son superiores”, dijo ahora con una risa insegura.
“Eres hermosa, no digas eso. Sólo estoy preocupada…”
“Confío en ti, Anahi. De una forma en que no confío en los demás Chicos. Tú también eres especial para mí, y tú misma dijiste que habías besado a alguna de tus amigas, y que no era gran cosa.”
“Pero esto es diferente-” Dije aún insegura y esto envió a Dulce al borde.
“Está bien, olvida que pregunté. Fue estúpido y vergonzoso” Dijo casi levantándose de mi cama, pero alcancé a tomar su muñeca. Me miró expectante. Tomé una bocanada de aire antes de sentarme derecha, soltando su brazo.
No podía creer que esto estaba pasando, pero estaba a punto de besar a mi mejor amiga. Sí, aún la consideraba eso. Si había algo que odiaba más que cualquier cosa, era decepcionarla. Dado que ella depósito su fe en mí, sentía que debía corresponderle con cumplir su deseo. Sería una mentira si digo que nunca había pensado en esto.
Alejé todos esos pensamientos inmediatamente, quería hacerla sentir cómoda. Así que yo debía tomar el rol que solía tener en nuestra amistad, y ser más dominante. Ella debía ser capaz de sólo seguirme. Mi corazón estaba como loco aunque no entendía porque, hasta que vi esos grandes ojos marrones llenos de expectación. De pronto me di cuenta de que no quería decepcionarla con el beso. ¿Qué pasaba si no le gustaba? Siempre rebosaba confianza, pero esta vez me sentía más nerviosa que nunca. Rápidamente eliminé todas las dudas, y me acerqué a ella antes de acobardarme. Ella quería esto, me recordé a mi misma. Así que debo hacerlo bien. Ninguna de las dos hablaba ahora, y escuché a Dulce tragar fuerte. No sé por qué eso me alivió, pero lo hizo.
“Respira”, dije en voz baja y le sonreí mientras me ajustaba en la nueva posición. Ahora estaba frente a frente, dispuesta a tomar las riendas en esto.
Era probablemente porque me eligió. Ella quería que fuera segura y quizás un poco arriesgada. Y yo quería darle lo que deseaba.
“Cierra los ojos”, Dije aún más bajo y vi como sus ojos marrones desaparecían bajo sus párpados, revelando sus pestañas naturalmente largas. Su hermoso rostro tan cerca del mío era difícil de ignorar. Examinando cada delicado y pequeño detalle me relajada aún más, mientras ponía algunos mechones de cabello detrás de mi oreja. Esto es para ella, no para mí, me regañé antes de acercarme.
Sentí su respiración irregular contra mis labios, e instintivamente lamí mis propios labios, para asegurarme de que no estuvieran agrietados. Había un sabor raro en mi lengua, y me di cuenta de que aún estaba usando el labial rojo del concierto. Quizás a Dulce no moleste tenerlo en su boca, porque ahora estaba atrapando su labio inferior entre los míos, dándole el primer beso que pidió. Me sorprendí otra vez cuando me devolvió el beso sin dudas.
Sus labios se sentían ansiosos. Tal vez muy ansiosos. Haciendo que sonriera y abriera mis ojos levemente. De pronto Dulce abrió sus ojos también, porque mi sonrisa había desconectado nuestros labios por un segundo. Sus ojos mostraban lo aterrada que estaba, pensando que me estaba riendo de ella. Así que inmediatamente me volví a concentrar, y posé mi mano en su mejilla, sujetándola.
Nuestros labios apenas se tocaban, pero nuestros ojos seguían fijos en todo momento.
“Comienza un poco más suave”, le susurré contra su boca casi temblorosa, ahora disfrutaba el poder que tenía sobre ella. Yo enseñándole, se algonatural natural en nuestra dinámica, ella se relajó otra vez. “Y afloja un poco tu labio inferior”, agregué antes de acariciar la parte mencionada con mi pulgar.
Me sentía casi mareada. Me parecía irreal. Cuando nuestros labios se juntaron por segunda vez, ella había hecho lo que le dije. Su boca estaba suavemente presionando contra la mía. Usé toda mi fuerza de voluntad en no hacer algo más arriesgado ahora. En lugar de eso, mantuve mi “personaje” y besé casi con maestría esos labios dispuestos. Aplicando sólo la cantidad necesaria de presión y acariciando su mejilla en el proceso. Ella me pidió un beso. Quizás estaba disfrutando esto mucho, pero no quería hacer las cosas incomodas. Por esa razón, retiré mi boca después de un suave beso, no esperaba que los labios de Dulce siguieran los míos, alargándolo. Me tomó desprevenida pero no creo que se diera cuenta.
Sus labios se movían perfectamente ahora, y casi podía sentir su deleite con lo que estábamos haciendo. Mi primer beso no fue nada como este. Fue sólo un pequeño roce cuando tenía trece. Pero este… ahora… se sentía tan malditamente perfecto. Después de recuperar mi compostura fui capaz de devolverle el beso; haciendo que los que seguían fueran lentos pero sensuales. Estaba tomándome mi tiempo y explorando esos labios increíblemente tiernos. Para ser justos, estaba siendo algo provocadora porque sentía su ansiedad de más, pero necesita asegurarme de tener el control. Después de un par de agonizantes besos lentos, retiré mi cabeza lentamente.
Permitiéndole a mis labios separarse un poco antes de capturarlos nuevamente, sentí su respiración acelerarse una vez más. A este punto no tenía idea de que estaba haciendo pero creo que a ella le gustaba. Esto era lo que quería, ¿verdad? Esa era la única razón por la que estábamos haciendo esto. Sólo estábamos experimentando, y cumpliendo su deseo. Al menos eso me decía a misma.
Repetí mis movimientos, y muy cautelosamente deje que mi lengua acariciara el ahora familiar labio inferior. Su respiración se detuvo un segundo, pero se tranquilizó de nuevo antes de sentirla tratando de hacerme lo mismo. Sintiendo su sutil toqué contra mis labios, causo un alboroto en mi interior más grande de lo que me gustaría admitir.
Lo siguiente que recuerdo era a mí, profundizando el beso una vez que nuestras bocas estaban ligeramente abiertas. Fue cuando escuché ese inconfundible sonido que terminó nuestro “experimento”.
Dulce gimió levemente. Era un sonido que jamás olvidaré. Obviamente no estaba planeado, y cuando interrumpí el beso abruptamente, la menor me miró con terror. Sus mejillas estaban sonrojadas, sus labios hinchados, y rojos por mi labial. Pero sus ojos eran los más llamativo. Estaba avergonzada. Mi propia respiración se volvió desigual, y no podía articular sonido alguno, sólo podía mirarla con sorpresa.
“Lo… Lo siento. No quería-” balbuceó
“Espera, Dul, está bien” Sólo me las arreglé para decir lentamente antes de que ella saliera corriendo de mi habitación en lo que pareció un milisegundo.
Incapaz de procesar lo que acababa de pasar, me senté tratando de darle sentido a las cosas. En el fondo, aún escuchaba la canción en repetición antes de esconder mi rostro entre mis manos.
(Do I wanna know?)
If this feeling flows both ways
(Sad to see you go)
Was sorta hoping that you’d stay
(Baby we both know)
That the nights were mainly made
For saying things that you can’t say tomorrow day

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:45 pm

Capitulo 2
Mientras mi mente recorría los sucesos de esa noche en particular, volví al presente.
“Perdón, pero debo contestar”, Dijo Dulce, mirando su celular.
“Claro, contesta” Respondí y la observé alejarse algunos de pasos de mí.
Este era la oportunidad perfecta para recuperar el equilibrio. Respiré profundamente un par de veces para calmarme. Escuchar esa canción, me provoco un vuelco total, pero también todo lo de antes. Dulce estaba aquí. En mi camerino. ¡Y estaba saliendo con una mujer! Una muy sexy, pero por supuesto traté de eliminar esos celos.
Mis penetrantes ojos verdes lentamente estudiaban a la mujer segura de sí misma al otro lado de la habitación. No me estaba viendo en esos momentos, así que podía ver lo mucho que ha cambiado físicamente. Su cabello estaba mucho más claro de lo que solía ser. Al principio no lo noté pero ahora que mi cabeza ya no giraba, era capaz de apreciar su transformación. Ella siempre ha sido guapa pero ahora estaba… deslumbrante.
Su tez estaba perfecta con un ligero bronceado, y su estilo seguía siendo impecable. Los jeans apretados abrazaban su figura perfectamente y no pude evitar notar lo bien que acentuaban su trasero. Inmediatamente sonreí internamente cuando me di cuenta de que la estaba observando de arriba abajo descaradamente. ¿Cómo podría no hacerlo? Todo el mundo lo hace, ¿verdad? Su camiseta era simple pero elegante, al igual que la chaqueta beige que estaba usando encima. Mis ojos recorrían el largo de sus interminables piernas cuando la oí hablar otra vez.
“Perdón, no quería ser grosera pero era mi mamá. Te dice hola”, La menor se dirigió a mí mientras se acercaba.
Tan pronto como la escuché mencionar a su mamá mi rostro se ilumino. Solíamos tener una muy buena relación a pesar de que la mía con Dulce había sido muy… complicada a veces.
“Aw, saludala de mi parte. ¿Cómo está?", pregunté casualmente, pero el rostro de Dulced se endureció por primera vez desde que entró a la habitación.
“Está… mejor. Uhm, se está mejorando. Hace un tiempo la diagnosticaron cáncer de pecho, aunque ahora se encuentra bien."
Mi corazón se apretó honestamente. No puedo creer que esta hermosa mujer que tengo en frente haya pasado por ese sufrimiento y yo no lo sabía. Sí, nuestra amistad no terminó de la mejor manera, pero me sentía increíblemente culpable en estos momentos por no contactarla.
“Realmente lo siento, Dulce. Por favor, dile que estoy feliz de escuchar sobre su mejoría. Si hay algo que pueda hacer...” Dije sinceramente antes de ser interrumpida.
“Está todo bien, Anahi. En serio, está bien. Pero se lo diré”.
Era dolorosamente obvio que ella no quería seguir hablando de eso, y la verdad es que no quería obligarla.
“Probablemente debería irme y dejarte descansar”, Dulce dijo y finalmente sonrió otra vez. Incluso era una más suave que las anteriores, me aliviaba ver que nuestra conversación no había arruinado nada.
“De hecho, no descansaré en lo absoluto”, Me reí y vi su cara de desconcierto. “Organicé una pequeña fiesta porque tengo dos días libres. Eres más que bienvenida si quieres ir. Quiero decir, tú y Hanna.”
Era la primera vez que mencionaba a Hanna, y quería dejar claro que antes la estaba escuchando. Debí haber lucido como una idiota pero estaba determinada a hacer las cosas bien. Sin darle la oportunidad de declinar la oferta, saqué un trozo de papel y escribí mi dirección y número.
“Toma, por sí decides ser espontanea una vez más hoy”, Le dije con una pequeña sonrisa dándole el papel.
“No puedo prometerte nada. Fue realmente bueno verte, Anahi”, respondió y podía notar la sinceridad en su voz.
“Lo mismo digo”, dije igual de sincera antes de que dejara el camerino.
Tomé una gran bocanada de aire, e intenté procesar todo lo que acababa de escuchar, ver y presenciar. Aunque no paso mucho tiempo antes de que mi chofer me recogiera para ir a casa. La mansión en la que vivía no era realmente mi hogar pero era lo más cercano a serlo. Estar de viaje constantemente complicaba un poco esto de tener un hogar. Pero no me quería quejar otra vez, por eso me enfoqué en preparar la fiesta. Pasado una hora mi casa estaba llena de más gente de la que recuerdo haber invitado.
Esto parecía suceder mucho cada vez que intentaba organizar una pequeña reunión. Se transformaba en algo grande pero honestamente, estaba disfrutando de no estar sola en la casa usualmente vacía. Después del concierto contemplé, por lo que parecieron años, que usar. Sería estúpido negar que estaba nerviosa por ver a Dulce y Hanna otra vez. La pareja más estéticamente hermosa que jamás haya visto. Ahí estaba esa leve sensación de celos otra vez… Pero decidí usar algo simple porque no quería parecer desesperada usando mi vestido más ajustado. A pesar de que la idea se pasó por mi mente. En vez de eso escogí un par de jeans negros ajustados, una camisa gris recortada, una chaqueta de mezclilla, con un par de tacones negros muy altos. Casual, pero hot… o eso espero.
Usualmente no era así de insegura, pero la nueva confianza de Dulce, y su aparición, me hacían cuestionar a la gente que pensaba que yo era atractiva. Mis ojos escaneaban la sala de estar llena cuando vi la puerta abrirse y a Dulxe pasar a través de esta. No veía a Hanna. Mi corazón dio un pequeño salto en mi pecho incluso cuando no debería. Instantáneamente me acerqué a ella para saludarla con una gran sonrisa.
“Hola, bienvenida” Dije justo cuando la puerta se abrió otra vez, y Hanna apareció al lado de mi ex compañera de banda.
“Ambas” Agregué con una sonrisa aunque mi corazón se estaba hundiendo un poco. “Antes de nada, quiero disculparme por ser un poco irrespetuosa antes. A veces me cuesta un poco volver al planeta tierra cuando dejo el escenario. Así que lo siento si parecí descortés”, Me dirigí a Hanna porque no quería parecer una idiota frente a alguien que era importante para Dulce.
“No, no fuiste irrespetuosa en lo absoluto. Pensé que solo estabas un poco abrumada”, la rubia dijo comprensivamente y con eso la tensión pareció disminuir.
Mis ojos se enfocaron en Dulce quién de pronto levantó la vista. ¿Me estaba… viendo el trasero? Casi sonreí pero recordé que no estábamos solas. Al parecer mi elección de vestimenta fue un éxito.
“¿Puedo traeros algo para beber?”
“Ya que Hanna está conduciendo, yo soy la bebedora designada”, Dulce dijo descaradamente. “¿Tienes algún vino?”
“¿Vino?” Pregunté levantando una ceja
“¿Qué? ¿No es lo suficientemente genial para ti?”, Replico ella y me reí suavemente.
“No, es sólo que nunca te imaginé como bebedora de vino.”
“¿Entonces qué me sugieres?”
“Sugiero traerte lo que sea que tú desees. ¿Tinto o blanco?”
“Tinto”
La conversación parecía ir perfectamente e incluso la presencia de Hanna no causaba tanta disconformidad como pensé que lo haría. Ella parecía bastante agradable. Cuando volví con ambas mujeres le pasé a Dulce una copa de un vino bastante caro, y a Hanna un cóctel sin alcohol. Se veían contentas con sus bebidas, y yo estaba contenta por mi comportamiento.
“Tu casa es increible”, Dulce suspiró y miró alrededor de la mansión. Solo le agradecí cortésmente pero no estaba de acuerdo con ella. Era sinceramente un desperdicio de dinero, ya que tan solo pasaba cerca de cinco semanas del año en ella. Pero no hay que quejarse, me dije a mi mima.
“¿Te molesta si la vemos?”
“En lo absoluto”, dije. “Yo te guiaré.”
“No tienes por que hacerlo. Estoy segura de que hay más personas que les gustaría disfrutar de tus habilidades de anfitriona”, la más joven dijo sonriendo levemente, haciendo que mi corazón se agite.
Descarté su preocupación sobre el resto de los invitados con un movimiento de mi mano y les pedí que me siguieran. La casa era enorme y solo les mostré las partes interesantes. A Dulce le encantó el estudio en el sótano. Antes de terminar el tour, quedaba una habitación.
“Esta es mi oficina. Donde guardo todas mis posesiones más valiosas”, Expliqué una vez que entramos al gran salón repleto de fotos y premios. Había una pared extensa, llena con todo lo relacionado a RBD. Nuestros discos de oros y muchísimas fotos. Vi a Dulce estudiar el muro atentamente tomando un par de sorbos de su copa que estaba casi vacía ahora. Me uní a ella, observando sus ojos que estudiaban una foto del grupo.
“¿Esa es de mi… 18 cumpleaños?”, Dijo sorprendida y yo casi me ahogue con mi bebida.
“Sí, eso creo.” Sabía que esa foto era de esa noche pero traté de que no lo notara.
“Interesante”, Dijo casi con aire de suficiencia lo que me hizo mirarla un poco confusa. “Esa fue una gran noche”, agregó.
Mis ojos se ampliaron cuando dijo eso, y mi estúpida boca se abrió sin que lo notara.
“¿Pensé que no te acordabas de esa noche?” Solté.
_________Flashback___________
Me quité los zapatos y lentamente fui al baño. Un cambió de ropa y algo de agua fría en mi rostro parecían hacer maravillas. Acaba de regresar del club donde todos celebramos el dieciocho cumpleaños de Dulce. Ha sido una gran noche, sin duda. Para mi propia sorpresa no estaba tan borracha como planeaba. Siendo honesta, deje de beber cuando vi lo borracha que Dulce estaba. Mi preocupación por la menor era mayor que mi deseo de festejar esa noche. Quería asegurarme que estaba al menos lúcida en caso de que algo pasara. Pero la noche terminó y todos tuvieron un buen momento.
Ahora solo estaba feliz de usar mis short y mi camiseta e ir a la cama. Cuando me deslicé bajo las sábanas, escuché un fuerte ruido a fuera de mi habitación, seguido de la voz de Dulce.
“¿¡Anahi!?”, Casi gritó y comenzó a golpear mi puerta. Salí disparada de la cama y prácticamente corrí a la puerta del hotel antes de que alguien más escuchara. Era lo último que quería, meterla en problemas en su cumpleaños. “Hoooolaaa”, Exclamó en cuanto abrí la puerta, y básicamente se lanzó a mis brazos.
“¿Qué mier…”, Balbuceé antes de luchar por mantener mi equilibrio debido al peso extra de su cuerpo sobre el mío. “Oh dios.”
“Anahi…” Ella articuló mal y no agrego nada más.
“Sip, esa soy yo.” Estaba preocupada, por decir lo menos. No se veía tan borracha cuando nos despedimos pero ahora parecía completamente fuera de sí. “¿Dulce? Párate, ¿está bien? Te llevaré a tu habitación y así te puedes acostar, pero debes ayudarme un poco”, Traté de negociar con ella.
Sus brazos seguían alrededor de mi brazo pero finalmente sujeto su propio peso, así que era ahora era capaz de sujetarla derecha.
“No quiero ir… a mi habitación. Quiero quedarme aquí”, Continuó arrastrando las palabras pero ignoré lo que decía. En vez de eso intenté empujarla, pero ella se enojó y me empujo a mí adentro.
“¡Dulce!” Intervine sorprendida.
“¡No! Solo volveré si tú me llevas a mi habitación”, dijo provocándome suspirar.
“Está bien, te puedes quedar aquí”, Me rendí.
Quizás después podría escabullirme a su habitación y dormir en su cama. Prácticamente está sedada y no se dará cuenta. Si no, usaré el suelo en cuanto se duerma. Lentamente me dejo y comenzó a tambalearse en dirección a mi cama. La seguí muy de cerca después de cerrar la puerta, y la miré detenerse frente al mueble.
“Dios, me estoy sofocando en este vestido”, Se quejó y sin detenerse a pensar empezó a bajar el cierre de su vestido
“¿Qué estás haciendo?”, Traté de detenerla pero ella ya había bajado la parte superior de la prenda cuando la alcancé. Mis ojos se abrieron de golpe cuando vi su sujetador negro frente a mí, traté de enfocarme en sus ojos. Sonrió de oreja a oreja cuando nuestros ojos se encontraron y la vi mordiéndose su labio inferior.
“¿Podrías prestarme esa sudadera verde que me gusta? Siempre quise usarla”
Solamente me enfoqué en sus ojos cuando dijo eso, y rapidamente fui a mi maleta, sacando la sudadera de la que hablaba. Cuidadosamente posando mis ojos en los de ella una vez más, le entregué la prenda. Ella trató de pasarla sobre su cabeza, pero falló miserablemente. Cayó en mi cama con sus dos brazos enredados en las mangas y la parte superior de su cuerpo aún estaba expuesta. Mis ojos ahora estudiaban la piel desnuda de su estómago, el cual lucía suave y tonificado. Me tomó un segundo volver a la realidad y ayudarla.
“Dul, quédate quieta. No estás ayudando al moverte tanto”, Intenté decirle pero
“Oye, ¿Qué demonios estais haciendo?”, Escuché la voz de Maite detrás de mí, me congelé.
Mierda, esto se veía mal, mis manos estaban agarrando la camisa y estaba casi a horcajadas sobre Dulce en la cama. La menor seguía medio desnuda y sabía que lo esto parecía.
“Ella… Dulce quería… Quería cambiarse y quedarse aquí pero se cayó en la cama”, Empecé a explicar y me dí cuenta de lo estúpido que sonaba. Dulce finalmente dejo de moverse, permitiéndome bajarle la sudadera y retroceder. Maite nos miró confusa y entretenida al mismo tiempo. Probablemente estaba tan borracha como yo, pero no tanto como Dulce.
“Está bien, Anahi. Tú te encargas de ella hoy. Disfrutaré tener la habitacion para mi sola”, Dijo y básicamente salió bailando de mi habitación.
Dejé escapar un suspiro de frustración cuando Dulce se sacó el vestido completamente. Sus piernas desnudas al no estar cubiertas en los absoluto me hicieron jadear. La ropa interior a juego negra no pasaba desapercibida tampoco.
“De… deberías ponerte pantalones”, Me las arreglé para decir.
Dulce de la nada tomó mi muñeca y me acercó a ella. Mi corazón comenzó a latir como loco porque esto era muy impropio de ella.
“¿En serio quieres que lo haga?”, Me preguntó con una sonrisita, y me recordé a mi misma lo alcoholizada que estaba. En este punto seguramente pensaba que yo era Harry Styles. Quite su mano de mi muñera y caminé hacía mi maleta. Un pantalon de pijama sería la decisión más fácil ahora, y se lo lancé a la cama a un costado de ella.
Esta vez tuvo éxito al ponérselos sin mi ayuda, yo me acosté al otro lado con un libro en mi mano. Hubo otro golpe pero esta vez Dulce aterrizó a mi lado. Estaba apoyada de costado mirándome intensamente. ¿Qué mierda estaba haciendo? Su respiración casi alcanzaba mis brazos porque se encontraba muy cerca. Estaba comenzando a ponerme nerviosa porque nunca he visto a Dulce así de borracha. Ni siquiera algo cercano a este nivel de ebriedad.
“¿Me odias?”, Arrastró las palabras.
“No, no te odio”, Respondí indiferentemente.
“¿Me quieres?”
Mis latidos se aceleraron inmediatamente a pesar de mis intentos de controlarlos. Claro que la quería. Era una de mis amigas más cercanas… en cierto sentido. Las cosas aún eras raras a veces después de su última visita nocturna. Recordar esa noche me hizo tragar fuerte. Está noche se sentía como un gran déjà yu. Ella no me ha mirado por meses después de esa vez y no quería arriesgarme a perderla una vez más por culpa de decisiones tomadas por el alcohol. Nos tomó mucho tiempo superar lo que sea que sucedió aquella noche. Ha pasado casi un año ahora y ella aún no pasaba tiempo conmigo a solas. Esta era la primera vez desde… el experimento.
“¿Qué estás leyendo” Siguió preguntando porque yo no estaba respondiendo
“¿De verdad te importa?” Pregunté divertida porque obviamente ella estaba simplemente tratando de llamar mi atención
“No” Se rio e hizo que me uniera a su risa.
Finalmente levanté la vista del libro y la miré a los ojos. Estaban un poco aturdidos por el alcohol pero había algo muy profundo en ellos. Siempre me han asombrado. Incluso en su estado actual, ella me miraba como si yo fuera la persona más importante en su vida. Ha pasado mucho tiempo desde que me miraba así. Lo extrañaba y por un segundo, quería creer que seguía siendo esa persona. A pesar de saber que no era verdad. Sentí mi sonrisa dirigida a ella en silencio y casi me perdí en esos grandes ojos marrones.
“Eres un caso especial”, Dije cariñosamente y quise volver a mi libro.
Lo que pasó después me dejo sin aliento, literalmente. Antes de darme cuenta de que estaba pasando, sentí los labios de Dulce presionando los míos, haciéndome girar y retroceder inmediatamente.
“¿Qué mierda estás haciendo?” Exclamé en un total y absoluto asombro. Se las arregló para hacerlo otra vez dejándome perpleja. Esta vez definitivamente culpaba a la increíble cantidad de alcohol que hay en su sistema.
“¿Qué te parece que estoy haciendo?” Dijo sin retroceder, aún estando extremadamente cerca de mí.
“Parece que estás ebria y no eres consciente de tus acciones ahora mismo”.
Dulce se rio e hizo que mi corazón se emocionara en una forma que jamás habia sentido antes. ¿Qué demonios era esto?
“Solo… quiero divertirme un poco. La última vez que hicimos esto fue divertido, ¿verdad? Antes de que yo arruinara todo, por supuesto”, Articuló mal, aparentemente sin darse cuenta de que ahora estaba reconociendo nuestra ‘noche especial’ por primera vez. Bueno, solo tardó quince meses. No podía responderle porque no estaba segura de que estaba pasando por su cabeza en estos momentos.
“Es mi cumpleaños, así que considéralo mi regalo” Probó con otra estrategia.
“Ya te dí tu regalo, y técnicamente ya no es tu cumpleaños” Dije lo más objetivamente posible, causando que ella gruñera con frustración.
“Anahi…” susurró mirando mis ojos nuevamente. “Siempre tan seria.”
Se estaba burlando ahora. Odiaba cuando la gente decía que yo era muy seria o tensa. Y era exactamente de lo que me estaba acusando ahora. ¿Solo porque no quería besarla por diversión? ¿Cuándo se convirtió en ‘señorita extrovertida’? Este era solo el alcohol hablando. No le respondí esperando que se rindiera, pero terminamos teniendo un concurso de miradas. Sus ojos se suavizaron y pude notar algo de tristeza que hizo cuestionarme seriamente en darle lo que quería. 
“Yo… solo quiero sentir algo”, De pronto dijo y logró desmoronar mi resistencia aún más.
Su desesperación era angustiosa y familiar. Ha habido muchos momentos donde yo me sentía así de vacía y demacrada. Finalmente entendí lo que me estaba pidiendo. O al menos eso creí. Ella ansiaba cercanía y consuelo, ¿verdad? Al igual que yo. Mis pensamientos se fueron a la primera vez que esto pasó y no podía negar que disfrutaba estar tan cerca de ella. No era solo físico tampoco, había algo especial cuando estábamos juntas, una química natural que se traducía en nuestra compatibilidad física.
Mi resistencia desvanecida debió haber sido visible porque vi a Dulce acercarse para besarme. Esta vez, la dejé. Sus labios suaves eran distintos a todos los labios que alguna vez haya besado. Mi libro lentamente cayó de la cama cuando la boca de la más joven estaba casi atacándome. Su beso era un poco descuidado y podía saborear el amargo alcohol. No era un mal beso pero podía ser mejor, pensé. Por eso la aparte gentilmente, forzándola a mirarme.
“Lento y firme, recuerda”, Susurré con una gran sonrisa antes de iniciar nuestro nuevo intento. Era una rápida aprendiz, eso es seguro. Incluso durante nuestra primera vez ella había logrado sin esfuerzo hacer exactamente lo que le dije.
Pero esta vez era diferente. Por mucho que luchara por mantener el control, ella movía sus labios con impaciencia contra los míos y se veía empeñada en hacer esto más intenso que la última vez. Su cuerpo estaba lentamente acercándose, peligrosamente cerca y casi me sentía impotente cuando trataba de devorar mis labios. Cerré mis ojos e intenté una vez que disminuyera la velocidad al posar mis manos en ambos lados de su rostro, moviendo su cabeza en un ritmo con el que me sentía más cómoda.
De pronto sentí una de sus piernas levantarse tratando de ponerla al otro lado de mi cadera. ¿Estaba tratando de subirse a horcajadas? Traté de evitar eso porque besar era una cosa, pero no estaba segura si estaba preparada para ceder más control. Por eso gentil, pero firmemente la empuje hacia atrás, así que ahora yo estaba de lado. Me ajusté levemente sobre ella y me relaje aún más. A quien engañaba, amaba estar en control. Y amaba ver la admiración en esos grandes ojos marrones cuando me volvía más segura y dominante. Dios, esto está tan mal, pensé. Miré hacia abajo y no pude evitar inclinarme y darle un beso, muy similar a los primeros que compartimos, sensual y travieso. Retirando mis labios de vez en cuando haciéndola suspirar en frustración cuando me alejaba.
Su mano lentamente se situó en mi hombro. Estaba sorprendida por sentir sus cálidos dedos tocar mi piel suavemente. La camiseta que estaba usando le daba mucha piel al descubierto para trabajar, y ella se aprovechó de eso, explorando mi cuello y clavícula a fondo.
La otra mano rápidamente encontró el valor de enredarse en mi largo cabello. Probablemente no se daba cuenta en su estado, pero me estaba volviendo absolutamente loca. La forma en que sus labios imitaban la intensidad de sus sentimientos me hacía estremecer. Porque cada vez que yo profundizaba el beso, sus dedos tocaban mi piel y cabello más intensamente, indicando que a ella le gustaba. Las cosas sutiles hacían que mi mente se volviera loca, y se sumergiera en una piscina de lujuria y miedo. Nunca le he prestado tanta atención a alguien. Cada pequeño roce, respiración o movimiento no pasaba desapercibido y eso me asustaba muchísimo. Podía ser egoísta e incluso ensimismada, porque siempre me dije que así era como los artistas debían ser. Pero cuando se trataba de Dulce no podía evitar preocuparme por lo que estaba haciendo o sintiendo. Lo sentía casi como una segunda naturaleza.
Comencé a perder el control una vez más cuando ella me atrajo más cerca, y me besó con una pasión que jamás había sentido. En cada segundo enviaba otro escalofrío por mi espalda. Ella estaba jadeando y escuché un leve gemido escapar de sus labios. A este punto ya no me importaba. No iba a arruinar esto otra vez y respondí succionando su labio inferior por primera vez. Su reacción casi hizo que me desmayara porque arqueó la espalda, y araño mi hombro sorpresivamente.
“Ouch”, Jadeé cuando sus uñas dejaron marcas rojas en mi espalda.
“Perdón”, murmuró pero no le dí ni siquiera un segundo para respirar antes de conectar nuestros labios otra vez. Su apretón se hizo más desesperado y la sentí atraerme hacía ella con más fuerza. Di mi mejor esfuerzo en evitar tanto contacto porque ya estamos en un estado muy peligroso.
“Dul, más despacio”, Suspiré, liberándome del beso, que estaba intoxicando cada célula de mi cuerpo. Su delgado cuerpo estaba constantemente tratando de alcanzar el mío y me entregue más con cada segundo que pasaba. Mi último recuerdo era en realidad rogarle porque dejara de tentarme de esta manera.
Por supuesto que no funcionó. Dulce ya ni siquiera estaba escuchando y continuó haciendo lo que hacía antes. Su pierna rodeó mi cadera, provocando que dejara de respirar por un segundo. Pero no le molestó porque sentí su lengua empujar entre mis labios entreabiertos. Mi cuerpo reaccionó antes de que mi cerebro pudiera procesarlo, uniendo su lengua con la mía. Aún no era consciente de que estaba haciendo cuando incliné mi cabeza, tomando su cabeza con mis dos manos y empecé a explorar la boca de la más joven con mi lengua. Ella estaba básicamente convulsionando debajo de mí. Inesperadamente sentí su mano deslizarse bajo mi camiseta, contorneando toda mi columna con un dedo.
“Espera…”, Intenté decir pero no estaba segura si en realidad dije algo. En vez de eso miré un par de hambrientos ojos marrones llenos de lujuria. Mi pulso estaba fuera de control y me encontré en otra encrucijada. La parte racional de mi cerebro me decía que parara, mientras mi cuerpo gritaba por más. Sus labios temblorosos besaron mi mentón, su mano siguió adelante y casi tocó todo la tela de mi sujetador. “Dulce, para” Finalmente logré decir.
Mis reflejos fueron sorpresivamente rápidos y tomé su muñeca, sacando lentamente su mano de mi camiseta.
“¿Qué? Justo ahora estábamos llegando a la parte buena, ¿verdad?”, Dijo con la respiración entrecortada mientras mi mandíbula se abrió un poco. ¿En serio dijo eso? Mis nervios comenzaron a reavivarse una vez que me di cuenta de que esto ya no era un experimento. Nada de lo que haya experimentado antes podía compararse con la intensidad de este momento. Solo la miré con incredulidad y traté de leer su mirada.
“Me instruiste en la primera base, por qué no en la segunda también”
En ese momento mi cerebro se hizo cargo. No podía estar pidiéndome esto. Estaba borracha y yo me aproveché de la situación. Esto podría ser el fin de nuestra amistad, pensé. Su mano aún estaba acariciando mi cabello y el resto de su cuerpo me estaba incitando a volver y continuar donde lo habíamos dejado.
“¿En serio esperas que haga eso cuando estás así de borracha? Mañana no recordarás nada de esto y ya me estoy sintiendo como una idiota pervertida por tomar ventaja de esto” Balbuceé nerviosa.
Dulce solo se rio. “Si alguien tomo ventaja aquí fui yo. Y creo que me gustó”, susurró e intentó besarme otra vez pero la aparté. Gruñó aún más frustrada y lanzó contra el colchón finalmente, dejando mi cuerpo hormigueando.
“Tú aún no lo entiendes…” Se interrumpió con un suspiro y cerró sus ojos. La observé atentamente mientras se quedaba dormida. Su cabello estaba extendido por la almohada, su rostro estaba relajado y suave haciéndola lucir aún más joven. Se veía en paz. Planté un suave beso en su frente y salí de la cama.
Necesito algo de aire… o un cigarro. Encendí mi cigarrillo, inhalé profundamente y exhalé lentamente. No fumaba muy seguido pero a veces lo necesitaba para calmarme. Y realmente necesitaba calmarme.
“Chica, sé que te crees Lana Del Rey y toda esa mierda, pero si crees que ahora fumarás en el escenario, te patearé el trasero”, Escuché la voz de Maite y me reí inmediatamente.
“¿Por qué sigues despierta?”, Pregunté sorprendida porque usualmente ella era la que más dormía.
“Necesito mi aperitivo de medianoche”, Dijo apuntando a una máquina expendedora. “Supongo que Dul se desmayó”
Asentí lentamente y di mi mejor esfuerzo en no lucir sospechosa.
“¿Tuvieron una pelea? Tienes varios rasguños en tu hombro.”
Mis ojos se enfocaron en la parte de mi cuerpo que Maite mencionó. Habían tres rasguños muy largos y casi sangrientos. Mierda, sabía que Dulce estaba siendo muy bruta pero esto solo demostraba lo mucho que se salieron de control las cosas.
“Esto pasó cuando intenté que se cambiara de ropa. Cuando se cayó, accidentalmente me araño porque ella misma intentaba mantener el equilibrio”, Mentí lo mejor que pude. “Es bastante molesta cuando está borracha”.
“Apuesto a que sí”, La otra chica dijo en un tono que me hizo pensar que tal vez sabía más de lo que yo quería.
“Odio preguntar pero… ¿Hay alguna posibilidad de que cambiemos habitación hoy", Pregunté cuidadosamente.
“¿Quieres que duerma en tu cama?”
Asentí con mi cabeza esperando no tener que responder más preguntas. Y no lo hice. Solo cambiamos nuestras llaves y me sentí aliviada. Dulce no iba a recordar nada mañana, podría fingir que nada paso. Era un plan perfecto.
“¿Crees que recuerde algo mañana?”, Le pregunté a Maite tratando de sonar tan indiferente como fuera posible. Me miró por un par de segundos antes de responder.
“Demonios, no. ¿Viste a esa chica? Estaría sorprendida si incluso despierta mañana”, Dijo y lentamente se fue por el pasillo hacia mi habitación, donde pasaría la noche.
Ella no lo va a recordar, me repetí internamente. Era la única oportunidad que tenía si quería mantener mi amistad con Dulce. Después del acuerdo con Maite me sentí más segura de que sería la única persona que sabrá de esto.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:52 pm

Capitulo 3
Aún estábamos en mi oficina cuando Dulce habló de la noche de sucumpleaños. La sorpresa era visible en mi rostro porque la más joven siempre me decía que no se acordaba de nada de esa noche. Escucharla decir, “esa fue una gran noche” casi me hizo saltar. Entonces, ¿Sí recordaba?
“Solo recuerdo algunas partes”, Dijo de mala gana.
Sentí un par de ojos azules fijos en nosotras y recordé que no estábamos solas. Su jodida novia estaba aquí y probablemente debería dejar de hablar ahora. Asi que retrocedí un par de pasos y le sonreí a Hanna, quien parecía muy relajada. Por alguna razón su tranquilidad me molestaba, como si supiera que Dulce era suya. Por supuesto, tenía razón. Pero si había algo que odiaba de mi misma, más que cualquier otra cosa, eran mis celos.
Aquí estaba yo, molesta porque Hanna no se sentía amenazada por lo que sea que Dulce y yo solíamos tener. Eso era malo, me dije a mi misma. No la he visto en años y debería estar feliz por ella. Se veía muy cómoda en su propia piel. Al contrario de otras veces cuando era más joven. Quizás era la parte que yo más envidiaba. Su alegría era muy visible, como si finalmente ella se hubiera convertido en la persona que siempre intentó ser. Solo ahora, realmente pensé lo que significaba que Dulce estuviera saliendo con una mujer.
Hasta este momento había estado tan envuelta en todo lo demás, que sinceramente no había procesado que Dulce era lesbiana o bisexual. Todos los recuerdos de nuestra tumultuosa amistad inundaron mi cabeza y supe que su revelación daría una perspectiva absolutamente nueva en todo lo que nos había pasado. No estaba segura si estaba lista o no para pensar en eso, porque siempre me dije que lo que hicimos no fue serio. Que solo éramos jóvenes y curiosas.
“Oh dios mío, ¿Esa es del tour con Lana Del Rey?, Dulce casi chilló e hizo que me recompusiera.
Estaba apuntando a una foto de Lana Del Rey y yo en el escenario juntas, lo que me hizo sonreír inmediatamente.
“Sí, esa fue la primera noche que abrí para ella, y de la nada salió y cantó la primera canción conmigo. En ese momento solo quería salir corriendo del escenario y llorar porque estaba demasiado abrumada”, Le conté la historia y sentí mi rostro iluminarse. “Definitivamente uno de los mejores momentos hasta ahora”.
Ser la telonera de una gran artista como Lana Del Rey realmente me puso en el mapa. No solo era un gran impulso para mi carrera, sino que también cumplí mi sueño de recorrer el mundo y con una de mis mayores inspiraciones e ídola. Era increíble pensar en eso porque todo pasó muy rápido.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por otro movil. Esta vez no era de Dulce. Hanna contestó el aparato que sacó de su bolso, mientras yo observaba a Dulce que aún estudiaba las fotos.
“Lo siento mucho pero era el hospital y estoy de turno esta noche. Al parecer hubo un gran accidente y necesitan todas las manos posibles”, Hanna explicó en cuanto terminó su llamada.
Por supuesto que era una maldita doctora, dije para mí misma. No solo era la viva imagen de Blake Lively, también era más inteligente y amable que el 98% de la población mundial. ¿Cómo alguien podía competir contra eso? ¿Por qué estaba si quiera pensando en competir con ella? Me confundí aún más y me frustré porque estaba teniendo otro monologo que no ayudaría en nada.
“Oh, está bien. Supongo que nos iremos entonces”, Dulce dijo y llamó mi atención otra vez.
“No, no tienes que hacerlo. Quiero decir, estoy segura de que teneis mucho con lo que poneros al día, y Anahi te cuidara bien si bebes demasiado”, Hanna dijo mientras mi corazón casi se detuvo.
Solo miré a Dulce un segundo pero detecte su disconformidad con las últimas palabras de Hanna. Probablemente pensó lo mismo que yo. Ella y yo en combinación con alcohol solía ser una pésima idea.
“¿En serio no te molesta?”, Dulce preguntó y se acercó a su novia. Hanna la tranquilizó y no pude evitar sentir esa molesta envidia.
La rubia suavemente tomo su mano y posó un suave beso en los labios de la más joven. Había un dolor agudo en mi pecho como si alguien hubiera puesto un cuchillo ahí. Mi reacción me sorprendió porque nunca había sentido algo por Dulce. No quería estar mal por algo que jamás había existido. Yo no quería que existiera. Solo éramos amigas con… ciertos percances. Hanna me dió las gracias una vez más antes de despedirse, dejándome con Dulce. La miré con una leve sonrisa porque acababa de presenciar su tierna escena. Mis ojos rápidamente se posaron en su copa que ahora estaba vacía.
“¿Quieres otra? Puedo mostrarte mi segundo lugar favorito de la casa”, Le ofrecí y la escuché aceptar suavemente. “Volveré enseguida, puedes ver más fotos si quieres”, Agregué y me lleve su copa.
Mientras iba por las escaleras hacia la cocina, recordé que había gente en mi casa. No había sido consciente de la fiesta desde que Dulce llegó. El efecto que aún tenía en mi era aterrador pero estaba feliz de tener una conexión real con alguien. La mayoría de los presentes eran apenas conocidos a los que les agradaba por lo que tenía. No por quién era. Al contrario de la mujer en mi oficina, quien probablemente ha visto cada lado de mí. Los buenos y los malos.
Pensar que nos conocimos a los dieciséis era inexplicable. Mi noción del tiempo era horrible porque nunca me fijaba en eso. Solo pensar en estar constantemente de gira o trabajando por los últimos diez años parecía irreal, a veces aún me sentía como si tuviera dieciséis.
Ver a Dulce tan grande y madura me hizo cuestionarme si alguna vez he crecido al menos una fracción de eso. Serví el vino tinto en su copa y decidí servirme una también. Dando rápidos pasos subí la escalera evitando a todos los demás que estaban en la fiesta, porque honestamente no me importaba nadie más ahora. Cuando entré a la oficina nuevamente y vi la cálida sonrisa de Dulce, supe que tomé una buena decisión al dedicarme por completo a ella esta noche.
“Primero te burlas de mi por beber vino, y ahora tú también lo haces”, Bromeó conmigo y su sonrisa era aún más grande ahora.
“No te rías tanto, está bien. Quizás solo estoy tratando de ser buena anfitriona y no te quiero hacer sentir mal”, Le contesté.
“Sí, sigue diciéndote eso”, Sonrío malignamente y tomó el vaso de mi mano.
Nuestros dedos se tocaron por un milisegundo pero mis ojos se levantaron rápidamente, y vi su mirada fija en el líquido rojo, no en mis ojos. ¿Estaba evitando mi mirada a propósito o yo solo estaba siendo rara al fijarme en todas esas cosas pequeñas?
“Gracias por invitarme, Anahi”, Dulce habló y finalmente me miró mientras chocaba nuestras copas suavemente.
“Fue un placer”, Me las arreglé para responder y tomé un pequeño sorbo. Era bastante fuerte y me pregunté como Dulce ya había tomado un vaso entero sin sentirse mareada. Claramente ya no era un peso ligero.
“Vamos, te mostraré la mejor parte de la casa”, Dije e hice que me siguiera hacia mi habitación. No estaba segura en lo que Dulce estaba pensándolo al principio, así que le deje saber a dónde la estaba llevando. Solo en caso de que se hiciera la idea equivocada. “La vista de la terraza es la razón por la que compré este lugar.”
Abrí la gran puerta corredera, revelando la lujosa y extensa terraza. Los ojos de Dulce se abrieron visiblemente cuando salimos. Este era mi santuario porque no me sentía atrapada como en los otros lugares de esta mansión gigante. Y la vista era espectacular.
Éramos capaces de ver todo el horizonte de Miami y también el océano. Observé a Dulce mientras veía todo y gozaba con el hermoso escenario que tenía en frente. Yo, por otro lado, observaba su belleza. Su cabello se movía suavemente por la brisa y la luz realzaba su impecable rostro y perfil.
“Esto es...”, Comenzó a decir.
“Precioso”, Terminé la frase, mirándola a ella y no a la vista. De pronto encontró mis ojos y me sentí atrapada. Debió haber notado mi obvia mirada fija. Era casi mi característica principal cuando estábamos en la banda. Los fans siempre decían que siempre tenía una “mirada especial” cuando mis ojos se posaban en Dulce.
“¿Te molesta si fumo?”, Le pregunté divertida y saqué un cigarro.
“Me molesta que aún fumes en general”, Ella sonrió, “Pero si estás preguntando si me molesta o no que fumes ahora, entonces no.”
Su respuesta me hizo rodar los ojos juguetonamente porque ella siempre se ha opuesto a mis hábitos de fumar. Era horriblemente familiar escuchar su preocupación por mi bienestar. Hasta ahora nadie se preocupaba por lo que hacía siempre que funcionara exitosamente. La industria era despiadada y yo ya lo había aceptado. De todos modos no podía negar que me gustaba que ella aún se preocupara.
“¿Cuánto tiempo te queda de gira?”, Dulce preguntó cuando encendí el cigarrillo y exhalé las primeras bocanadas de humo.
“Un tiempo”, Dije con una pequeña sonrisa porque no tenía idea de cuantas fechas de gira tenía por delante. Incluso cuando el tour terminara, siempre había algo por hacer y me mantenía ocupada.
“¿Cuánto tiempo llevas de gira?”, Preguntó nuevamente y me miró perpleja.
“Un tiempo”, Repetí y reí porque no podía darle respuestas más precisas. “Todo se vuelve borroso a veces, así que no estoy segura de que está pasando, solo sé que tengo dos días libres., lo cual es el período más largo de descanso que he tenido en años, creo.”
Mi sonrisa lentamente cayó cuando vi el par de preocupados ojos marrones. Aún sentía como si pudiera ver directamente a través de mi alma. Ella no creía la mierda que decía a pesar de que traté de ser despreocupada.
“No me mires así”, Dije y lentamente la empuje porque me sentía muy expuesta cuando hacía eso.
“¿Así cómo?”
“Como… si no estuviera bien”, Le solté. “Mi vida es buena. Estoy viviendo mi sueño y lo he estado viviendo desde hace diez años ahora. Quizás no es perfecto pero realmente no tengo el derecho a quejarme.”
“Tienes permitido quejarte, Anahi. Honestamente no sé como lo haces”, La más joven dijo. “Cuando el grupo se separó, no quería cantar o bailar o hacer nada. Estaba agotada. Todos lo estábamos. Pero tú nunca paraste, ¿verdad? Incluso ahora no estoy segura si alguna vez volveré al negocio y han pasado seis años desde que paré. Pensar que tú has estado haciéndolo sin parar durante diez años desde que empezamos, y a una escala aún mayor ahora… es increíble para mí.”
Escuché su suave voz llena de razón y simpatía. Era difícil para mí entender que era lo que había estado haciendo estos años, porque como ella dijo, nunca he parado. No había tiempo o todo se hundiría. Una parte de mí estaba asustada de que pasaría si me detuviera. Estaba ese temor de que incluso después de todo el éxito que tenía, aún me sentía infeliz. Estar con Dulce solo había reforzado ese temor en mí porque ella irradiaba felicidad mientras yo aún me sentía como una frágil adolescente. Debería ser la más feliz porque lo tenía todo, ¿verdad? Era un mecanismo de defensa que tenía para no lidiar con mi tristeza. Aprendí que era mejor no pensar en ciertas cosas porque a nadie le importaba si tenía un día horrible, o un mal mes o incluso un año de mierda. ¿Así que por qué molestarme con sacar el tema?
“Puede ser muy agotador pero como dije, ¿en serio puedo quejarme? Sonaría como la idiota más grande”, Traté de explicarme otra vez, sin darme cuenta de que mi voz se había vuelto un tanto temblorosa.
“No, no lo serías. Incluso tú estás autorizada a sentirte triste, Anahi”, Dijo con una voz que me hacía difícil poder mirarla. Nunca entendí por qué, pero ella era la única persona capaz de romper mis barreras. Sentí una ola de familiaridad cuando se acercó a confortarme.
_____________FLAShBACK_________
El ruido que hice al básicamente aplastar mi portatil para apagarlo era el único sonido que resonaba en el bus de gira. Todo el mundo estaba durmiendo en sus literas. Excepto yo. Usualmente aprovechaba cada oportunidad para dormir, pero hoy me sentía inquieta. Me senté en el pequeño sofá del área de descanso que había en nuestro hogar de cuatro ruedas. Los hoteles eran horribles pero el bus era aún peor para mí. No había privacidad y estar con otros cinco chicos 24/7 era abrumador a veces.
Especialmente cuando me sentía sola. Era irónico que me pudiera sentir sola cuando estaba constantemente rodeada de otras personas. Mi frustración se había avivado por lo que acababa de leer. Era mi culpa por preocuparme o mirar en internet pero a veces no lo podía evitar. Aunque me arrepentía cada maldita vez ver lo que otra gente pensaba de mí. ¿Por qué siempre era la divisiva? ¿La autoritaria, la perra o incluso la arrogante? Ahora mismo deseaba ser más como Maite e incluso Dulce. Nadie nunca decía nada sobre sus actitudes. ¿Era tan diferente de las otras chicas? Probablemente, desde que ellas se hicieron más y más cercanas, mientras yo me volví más y más solitaria. Lo acepté, me distancie porque era mi forma de evitar salir herida. Era más fácil de esa forma. Me llevaba bien con todos pero aún estaba esa sensación oculta de que no pertenecía.
Dulce, Maite, Cristián y Christopher pasaban cada segundo juntos. Poncho estaba prácticamente pegado a su teléfono. Lo que me dejaba a mí afuera. No me dí cuenta de que habían algunas lágrimas corriendo por mis mejillas. Ugh, odiaba llorar… Me odiaba a mí misma llorando.
“¿Anahi?”, Escuché una voz familiar y rápidamente limpié mis lágrimas. Cuando mi visión borrosa se enfocó en Dulce, me sentí avergonzada. Pero una vez más, ella era la que usaba un pijama azul de una pieza y esas estúpidas crocs rosadas. “¿Qué pasa”, Preguntó suavemente y camina hacia mí.
“Nada. Estoy bien.” ¡Mentira!
“Pero… estás llorando”, Dijo con una mezcla de sorpresa y empatía.
Mis ojos se nublaron otra vez y me abstuve de hablar porque tenía miedo de que mi voz se quebrara, revelando que en verdad estaba llorando. La más joven se sentó a mi lado y seguía mirandome intensamente, haciendo aún más difícil la tarea de ocultar mis sentimientos.
“Solo… déjame sola”, Dije duramente antes de reírme amargamente. “Supongo, yo soy la mala”
“¿La mala?”, Dulce repitió atónita. Sus ojos se movieron a mi portatil y descubrió de qué estaba hablando sin darme la oportunidad de explicarme.
“Anahi, esa gente en internet… ellos no te conocen. La gente real en tu vida es la que importa. Y todos los que te conocen, te adoran completamente. Todos te quere-”
“¿Tú lo haces?” La interrumpí y finalmente la miré. “Porque vosotros teneis una forma muy divertida de mostrarlo.”
Ella parecía sorprendida pero inmediatamente entendió de que estaba hablando, otra vez. No había tenido que hablar mucho y eso era lo más aterrador de hablar con ella. Lo hacía parecer como si pudiera leerme muy fácil. Todas las barreras que construí parecían no evitar que ella mirara más profundo. Llegando a un lado de mí que yo odiaba, e intentaba esconder lo mejor que podía. Mi parte insegura.
“No estamos tratando de aislarte, pero no es como si tú estuvieras haciendo algún esfuerzo tampoco”, Dijo muy cuidadosamente.
Sabía que estaba diciéndome la verdad pero había una parte que ninguna de las dos mencionó. Éramos nosotras, nuestra tensa amistad y todas las complicaciones que venían con ella. Estábamos en un buen lugar pero aún sentía que ella mantenía distancia. Por suerte no recordaba nada de su cumpleaños un par de semanas atrás, de otra forma la habría perdido completamente. Y no estaba dispuesta a hacer eso. No importa lo herida que me sintiera cuando ella pasaba más tiempo con los demás y no conmigo. Yo me distancié porque pensé que eso era lo que ella quería.
Otra lágrima cayó y rápidamente baje mi beanie sobre mi rostro para que no pudiera verme. Me sentía tan expuesta cuando estábamos solas... No había forma de esconder algo de ella. Lo único que se me ocurrió fue ocultarme de verdad bajo mi beanie. Sus cálidos dedos se cerraron en el tejido negro de este, tocando accidentalmente mi mejilla en el proceso, y me lo quitó..
“No hay nada de malo en ser vulnerable, Anahi. Todos lo somos. Normalmente eres tú la que consuela a los demás”, Su suave voz apareció otra vez. “Entonces, por qué no nos dejas devolverte el favor esta vez. No tienes que ser fuerte todo el tiempo. Estamos aquí para apoyarte… Yo estoy aquí.”
Mis ojos solo se enfocaban en el suelo porque si cometía el error de mirarla, no podría aguantar mucho más.
“Por favor, mírame”, Susurró y casi sonó tan desesperada como yo me sentía.
Más lágrimas llenaban mis ojos y un leve sollozó escapó de mis labios. No tenía sentido escapar de esto porque ya no había donde correr. Lo siguiente que supe es a Dulce atrayéndome al abrazo más sentido. Sus brazo se envolvieron a mi alrededor y me hicieron sentir que al menos esta noche, no estaba sola. Los delgados dedos comenzaron a recorrer mi cabello en un calmado ritmo, mientras su firme respiración era el sonido más reconfortante que alguna vez haya escuchado. Se inclinó un poco hacia atrás permitiéndome descansar en su hombro mientras solo lloraba. Nunca había llorado tanto frente a alguien. Pudieron haber sido minutos u horas hasta que sentí mis párpados cerrarse y mi exhausto cuerpo se durmió en los brazos de Dulce.
“Se ven tan lindas, no quiero despertarlas" – "Tampoco yo" – "Tenemos que hacerlo, tenían que estar en el Peluquería y maquillaje hace una hora – "Te reto a tomarles fotos y subirla" – "Oh dios, ¡todo el mundo enloquecería!”
Las diferentes voces se volvían más claras mientras abría mis ojos y encontré a Christopher y Poncho mirándome. Aún estaba medio dormida hasta que sentí un cálido cuerpo a mi lado. Mis ojos se abrieron rápidamente cuando me di cuenta a quién estaba aferrada. Mi cara estaba enterrada en el cuello de Dulce y mis brazos estaban envueltos en su cintura.
“Buenos días”, Maite prácticamente gritó saliendo de su litera.
Ahora todos saltamos un poco y solté a Dulce, quien también estaba despierta ahora. Esperaba que estuviera distante. Al igual que las otras veces en las que sentía incomoda estando tan cerca de mí frente a otras personas. En vez de eso, ella me sonrió e hizo que mi corazón se acelerara un poco.
Aunque Dulce hizo un muy buen trabajo confortándome, me sentí excluida todo el día. Apenas hablé con nadie y solo quería que el día acabara para poder dormir y no preocupar a alguien. Hoy tuvimos que hacer prensa, aunque casi siempre disfrutaba ser entrevistada, no pude. Deje a los otros chicos hablar y estaba aliviada de que entendieran que estaba teniendo un mal día.
Le prometimos a nuestras fans que harías una twitcam esta noche y una parte de mí quería saltársela e ir a la cama temprano. Pero no quería decepcionarlas ni tampoco a los chicos, por dejarlas e irme sola otra vez. No estaba hablando mucho pero traté de ser lo más divertida posible. Estaba arrodillada detrás de Dulce, leyendo los comentarios del chat, realmente no estaba prestando atención a lo que las demás estaban diciendo, o gritando cuando inesperadamente sentí su brazo buscar algo atrás de ella. Me atrajo más cerca, cerrando la distancia entre nuestros cuerpos. Intenté parecer indiferente, pero por primera vez en el día me sentí perfectamente viva.
No estaba segura de que estaba haciendo, quizás me estaba compadeciendo después de mi pequeño colapso. Pero no me importaba la razón, me sentía bien. No había forma de negar que había sido lo suficientemente inteligente para que la gente del otro lado de la pantalla no lo notaran. Ellos solo nos veían más juntas ahora.
Maite puso una nueva canción de Beyoncé y todas comenzaron a bailar. Todo el mundo se levantó y era mi oportunidad para descansar. Saliendo de la pantalla, fui a la cocina del lugar donde nos estábamos quedando esta noche. La risa y los gritos de los chicos se escuchaban muy fuerte, mientras tomaba un gran sorbo de mi soda. Escuché pasos acercarse, solo esperaba que no fueran los demás buscándome. Estaba feliz de que estuvieran entreteniendo a todo el mundo y solo volvería cuando ya estuvieran acabando. No era el grupo, pero era Dulce quien aparentemente me estaba buscando.
“Vamos”, Dijo y tomó mi mano sin dudar. Su afecto era familiar e inusual al mismo tiempo. Básicamente me arrastró de vuelta, dejando mi mano antes de que la cámara lo captara.
“Miren quien volvió”, Dijo Maite. “Chica, te perdiste la mejor parte.”
“Si aún estás hablando de la nueva canción de Beyoncé, entonces no lo creo”, Dije provocándole porque sabía lo mucho que Maite y Ucker la idolatraban. Ambos me miraron y sonrieron, felices de que al fin hice un comentario sarcástico.
Me arrodillé tratando de dejar suficiente espacio para Dulce, pero me sorprendió una vez más. Sus brazos se envolvieron alrededor de mi cuello y ella se sentó detrás de mí, descansando su mejilla en el lado de mi frente. Su pecho estaba presionado contra mi espalda, pero ella estaba muy calmada como si no estuviera pasando nada.
Mi respiración casi quedo atrapada en mi garganta y sentí a los otros chicos mirarnos un segundo pero siguieron gritando sobre algo. El peso de Dulce en mi espalda no era para nada cómodo. Me recordó a nuestras antiguas interacciones y nuestras primeras twitcams. Ella siempre me abrazaba o viceversa, haciéndome sentir como si fuera la cosa más preciosa para ella.
Por primera vez en mucho tiempo, sentí eso otra vez. Quizás era solo temporal, hasta que ella se asustara otra vez evitándome por los siguientes meses. O quizás solo sentía pena por mí después de la última noche. No importaba que fuera, me hizo pensar: tal vez ser vulnerable no era tan malo después de todo

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:53 pm

Capitulo 4
Estaba muy tentada a soltarme y contarle a Dulce sobre mis miedos y dudas relacionadas a mi carrera y vida en general. Sabía que ella me entendería, y eso por eso decidí no hacerlo. Ella estaba aquí, ahora, pero en unas horas yo estaría sola otra vez y nadie más entendería. Era más fácil quedarme en mi mundo de negación, sentir nada era mejor que sentirme como una mierda.
Aún sentía su mirada en mí, exhalé el humo blanco que acababa de corromper mis pulmones una vez más. Después de unos segundos mi voz estaba lo suficientemente firme como para responderle a la más joven que tenía al lado.
“Aunque no estoy triste. Solo cansada a veces, pero ahora tengo tiempo libre y estaré como nueva en dos días”, mentí lo mejor que pude mientras Dulcd apartaba la mirada y la enfocaba en las vistas otra vez. Ninguna de las dos dijo nada en un rato y era molestamente obvio que no me había creído cuando dije que estaba bien. ¿Por qué todavía es capaz mirar a través de mí de esa forma?
“¿Qué crees que pasaría si nos sacáramos una selfie ahora y la subimos?”, Dulce dijo de la nada y comenzó a reír.
Ahí me di cuenta de que estaba un poco ebria. Esa risita la delató. Con el paso de los años me volví una experta en leer sus diferentes estados de embriaguez. Muchas veces en que el alcohol estaba involucrado, las cosas se volvieron… complicadas entre nosotras. Así que tuve que aprender a diferenciar los variados estados de su intoxicación. Ahora parecía un poco alegre, lo que la hacía reír y ser más tonta. Siempre me gustó este lado de ella porque me relajaba. Aún la miraba con una expresión confusa en mi rostro.
“Estás bromeando, ¿verdad?” Dije cautelosamente.
“¿Crees que aún se preocupan?” Dijo aún sonriendo. Sabía que podía ser despreocupada respecto a esto porque estaba en una relación seria. No le importaba lo que la gente pudiera decir después de tantos años, pero yo sentí una ola de preocupación. No estaba preocupada por mí, estaba preocupada porque no quería arruinar cualquier oportunidad de recuperar a Dulce. Como amiga, eso está claro.
“No estoy segura”, Dije con sinceridad.
“Entonces hagámoslo”, Ella respondió inmediatamente, dejándome un poco perpleja. No estaba segura de por qué Dulce estaba tan firme en hacer esto, pero en este punto estaba dispuesta a todo con tal de mantenerla aquí conmigo.
“Ven, dame tu móvil. Será divertido para las antiguas Portiñones”, Agregó e hice lo que me pidió. Saqué mi delgado smartphone, escribí mi contraseña y le pasé el aparato. Su rostro se iluminó y no pude evitar sonreír al ver eso. Tardó un par de segundos antes de abrir mi aplicación de Instagram y comenzar a buscar el mejor lugar para tomar la foto.
“Ven aquí”, Dijo para que me acercara “Quiero que también salga esta maravillosa vista.”
Caminé lentamente hacia ella y me puse a su lado al mismo tiempo que ella ajustaba la cámara frente a nosotras. Mientras en una mano sostenía mi teléfono arriba, en la otra tenía una copa de vino como si estuviéramos brindando. No pude evitar sonreír otra vez porque estaba agregando mucho en una foto. El fondo se veía asombroso con todas las luces del horizonte de Miami. Dulce se acercó y podía oler su shampoo, el cual casi envío escalofríos por toda mi espalda.
“¡Perfecto!” Exclamó. “Sonríe, Anahi.”
No tenía que obligarme a sonreír porque no había sido capaz de eliminar ese estúpido gesto de mi rostro desde que se le ocurrió esta idea. Tomó un segundo sacar la foto, pero supe que la atesoraría por siempre. Ella se veía muy animada y feliz, siempre ha sido contagiosa, y no pudo dejar de sonreír cuando vio el producto final.
Nos veíamos bien, pensé. Quizás no tan bien como ella y Hanna, pero seríamos una pareja sensual. Espera… ¿Cuándo llegué a pensar eso? Mis ojos verdes se enfocaron en la foto pero solo veía a la más joven. Desafortunadamente no tuve más tiempo porque comenzó a ajustar algunos efectos y guardó la foto. Antes de darme cuenta, había abierto Twitter y puso el link de Instagram con el título: Noches de Miami #reunionportiñon; ¡Hagámoslo tendencia, Portiñones! Xoxo Dulce.
Mis ojos se abrieron mucho cuando me mostró el tweet porque no esperaba que en serio enviara uno desde mi cuenta. Ahora la gente se interesaría aun más. Solo me reí porque ella lo estaba haciendo otra vez.
“Esto será… interesante”, dije porque no sabía que esperar. Solo pasaron treinta segundos antes de recibir el primer mensaje.
Christopher: ¿Debo estar asustada porque el infierno se congelará ahora? ¡Qué mierda está pasando y por qué no sabía esto! Tienes explicaciones que darme Wink
“Ucker ya me mandó un mensaje”, expliqué y vi la cara de sorpresa de Dulce.
“¿Sigues en contacto con ella?, preguntó. ¿Por qué parecía tan extrañada? Yo sabía que ella seguía en contacto con los demás. Aparentemente Ucker no le había mencionado que aún hablábamos.
“Sí, hablamos de vez en cuanto como nos sea posible. Tú mantienes contacto con todos, ¿no?”, dije y la vi asentir ligeramente. “No tienes que ser recatada con eso. He visto las fotos y todo… sé que todos siguen muy unidos. Está bien.”
La culpa era evidente en su cara pero no debería sentirlo en lo absoluto. Maite, Chris y Poncho eligieron estar de su lado y lo entendí. Nunca esperé algo distinto siendo honesta.
Cuando Christopher me llamó hace un par de años nadie estaba más sorprendido que yo. Desde entonces, nos las arreglamos para sostener una sana amistad. Dulce suspiró ruidosamente y pude ver su mente funcionando.
“Todas vienen a mi cumpleaños la semana que viene y me encantaría que tú también vinieras”, dijo con una sonrisa triste, “pero sé que estás de gira así que no tiene sentido preguntar, ¿verdad?”
La idea de ver a todas mis antiguos compañeros era aterradora. No estaba segura de si me querían ahí. Pero ver a Dulce otra vez era muy tentador. Solo pensar en que la noche se estaba acabando, y que ella se iría sin saber cuándo volvería a verla hacía que me corazón se encogiera.
“Lo siento, no sé si podré estar ahí”, dije lentamente pero mi mente estaba muy acelerada, tratando de recordar donde estaría para su cumpleaños. ¿En qué ciudad estaba tocando ese día? ¿Había alguna forma de estar en Miami, aunque sea por un par de horas?
“Lo sé, pero tenía que preguntar de todas maneras.”
Mi celular no dejaba de vibrar y no me dí cuenta porque mi mente estaba en otro lugar. Casi salté cuando la puerta se abrió y Dulce y yo nos alejamos ligeramente porque estábamos muy cerca desde la foto sin darnos cuenta. Dave, mi manager de gira, estaba parado bajo el marco de la puerta sonriendo de oreja a oreja.
“¿Qué están haciendo estas hermosas mujeres aquí? La fiesta está abajo. Incluso pusimos música decente, Anahi. Creo que todos queremos ver tus pasos de baile”, Dijo pronunciando mal y no pude evitar reír. “¿Qué hay de ti, Dulce? ¿Tú bailas?”
Ahora fue Dulce quién rió a carcajadas, contagiándome con su risa.
“No llamaría a eso bailar. A pesar de que Anahi intentó enseñarme muchas veces”, dijo entre pequeños ataques de risa. Mi risa paro lentamente cuando otro recuerdo pasó por mi mente.
__________FLASHBACK__________
Mi cabello se estaba moviendo violentamente y mi cuerpo estaba en perfecto unísono con la música que salía de los altavoces de esta tenue discoteca. Bailar era una de las cosas que podía hacer sin esfuerzo alguno. Era liberador y satisfactorio en todas las formas posibles. Amaba la exhausta sensación que había en mi cuerpo después de estar horas en la pista de baile.
Convencí a todos de salir hoy porque estábamos en Nueva York y mañana teníamos el día libre. ¿Qué otra razón necesitábamos? Claro, éramos todos menores de edad menos Poncho pero ya éramos lo suficientemente conocidos como para hacer una excepción. No era un club muy lujoso así que en realidad a nadie le importaría que estuviéramos aquí. Nadie se nos había acercado hasta ahora. Las bebidas no paraban y todos parecían pasarlo bien.
Maite, Ucker y yo estábamos bailando como locos y tratando de superarnos en forma de juego. Éramos los mejores bailarines del grupo, eso es seguro ,y podíamos molestarnos. Especialmente Maite que tenía tanto “swag” como ella decía. A veces me era difícil seguirles el ritmo pero no era siempre una competencia.Hoy era todo diversión. No era sobre quién tenía más ojos puestos encima. Además, el único par de ojos que me importaban eran unos chocolates.
Dulce estuvo con Christian toda la noche, estaban conversando y bebiendo en la barra. A veces Chris cambiaba con Maite, y se unía a Ucker y a mí en la pista. Mis ojos frecuentemente buscaban los de Dulce pero ella parecía estar buscando a alguien más cada vez que lo hacía. Me sentía aún más incitada a bailar lo más provocativamente posible cuando sabía que tenía su atención.
No me ha mirado desde hace rato, estaba de espaldas a la pista teniendo una animada conversación con Ucker. Decidí que era tiempo de ir a por otra bebida así que caminé hacia la barra. Mi mano tocó casualmente su espalda baja, haciéndola levantar la vista inmediatamente, encontrándose con mis ojos.
“¿No te unirás a mí en la pista?” Pregunté sin aliento e hice un pequeño gesto para indicarle al barman que quería otro trago.
Mi mano aún estaba en su espalda y no tenía intenciones de quitarla. Las cosas han estado muy, muy bien entre nosotras últimamente. Desde mi pequeño colapso en el bus cerca de dos meses atrás, Dulce y yo éramos inseparables, como lo éramos al principio de nuestra amistad. No alardeábamos tanto públicamente porque sabía que ella no estaba cómoda con todo pero disfrutaba de tener a mi mejor amiga de vuelta. Ser afectiva sin tener que preocuparme por lo que ella pensara, era un gran alivio.
Sin embargo, había pequeños momentos donde sentía esta inexplicable tensión entre nosotras. No era una tensión negativa, era más como una… ¿tensión sexual? Eso sonaba realmente mal y trataba de no pensar mucho en eso, pero a veces no podía evitar coquetearle. Y yo no era la única, Dulce también era culpable. Estaba constantemente abrazándome y buscando más cercanía. A veces la pillaba mirando mis labios o mis ojos de una forma que hacía que se me erizara la piel. Lo estaba haciendo ahora. Mirando mis labios primero, después mis ojos antes de morderse el labio inferior con una expresión desconcertante en sus ojos. No estaba imaginando esto, ¿verdad?
“No lo creo. Hay que dejar la pista para los profesionales. Además, no parecía que me necesitaras”, dijo y tomo un sorbo de su cóctel.
“Cuidado, Dul. Casi estás sonando celosa”, le contesté levantando una ceja.
“Solo me fijo en los hechos”, la chica de ojos marrones dijo tan segura como pudo pero sentí un poco un poco de nerviosismo en su tono.
Ahí estaba otra vez. Esa malvada parte de mí que amaba el poder que tenía sobre ella. Mi mano lentamente se movió a su costado, lo que causó que la boca de Dulce se torciera involuntariamente. La acerqué gentilmente así pude susurrar contra su oído.
“Baila conmigo”, respiré y sentí su cuerpo endurecerse. Yo estaba bastante mareada y sabía que ella también, por eso hacía todo esto. El alcohol no solo hacía nuestra visión más borrosa, también los límites de nuestra amistad. La última vez, Dulce estaba increíblemente borracha y aunque no recordaba lo que pasó en su cumpleaños, yo nunca lo olvidaría. Y una parte de mi quería que pasara otra vez… esta noche.
“Podrías bailar con quien quisieras, ¿Pero quieres que la peor bailarina de la historia se te una?”, dijo de manera autocritica y se encontró con mi mirada. No respondí solo asentí con nuestros ojos aún conectados. El camarero puso mi bebida frente a mí pero yo no apartaba mi atención de la chica que sonreía avergonzada ni por un segundo. “Eso no es justo, ¿sabes?” respiraba con voz muy suave. La miré desconcertada, aún no hablaba. “Tus ojos” aclaró haciéndome sonreír e intensificar mi mirada. “Sabes perfectamente lo que me estás haciendo, y nadie podría negarse cuando miras así”
“¿Entonces a que estás esperando?” hablé y rápidamente bebí gran parte de mi cóctel y la arrastre conmigo a la pista de baile.
Maite y Poncho inmediatamente gritaron de emoción y Ucker nos siguió así que Todos estábamos bailando. todos Dulce estaba un poco tímida al principio pero todos animaron y querían bailar con ella. Al rato se soltó un poco y disfruté viéndola tan despreocupada, mientras yo demostraba mis movimientos seductores. Mover mi cuerpo al suave ritmo de la música r&b era casi mi especialidad y podía sentir los ojos de Dulce en mí.
Los otros chicos querían otro trago y antes de que Dulce se les uniera, cogí su mano y la mantuve conmigo en la pista de baile. Sus grandes ojos marrones me miraron nerviosa y expectante al mismo tiempo. Sin perder el ritmo de la canción que estaba sonando, empecé a bailar más cerca de ella y traté de que ella hiciera lo mismo. Ella imitaba mis movimientos sorpresivamente bien y me sentí algo orgullosa… y excitada.
Deje que se acostumbrara e utilicé nuestras manos entrelazadas para girarla así que ahora estaba frente a su espalda, nos acercamos lentamente hasta que sentí su cadera en la mía. Ella suspiró cuando mi otra mano se posó en su costado.
Lentamente comencé a presionar y mover mis caderas contra su trasero bien formado, con mi mano le daba instrucciones de seguir mi ritmo. Mi corazón casi estaba latiendo fuera de mi pecho pero traté de parecer lo más imperturbable y serena posible. Desafortunadamente los chicos se nos acercaron otra vez interrumpiendo mi lección privada con ella y suspiré silenciosamente.
“¿Quién dijo que no podías bailar?”, susurré en su oreja y la sentí estremecerse ligeramente antes de soltarla. No quería que los demás sospecharan algo o dejar que Dulce se asuste otra vez de lo que puedan pensar. Me miró muy agitada, pero sonrió antes de que alguien pudiera ver.
Todos volvimos al hotel bebidos, pero no hasta el punto de no poder controlarnos. Era más como un gran mareo, al menos en mi caso. Buscaba en mi bolso la llave cuando escuché a todo el mundo entrar en sus habitaciones menos a Dulce. La chica de cabello oscuro estaba parada a mi lado y sabía lo que estaba pensando, porque yo estaba pensando lo mismo. Aunque ninguna tenía que decirlo.
Finalmente abrí, las dos entramos y cerré la puerta detrás de nosotras. Era más un reflejo que una intención real. Mi subconsciente estaba obviamente anticipando algo. Lancé mi bolso al suelo y busqué mi ipod, presionando play cuando encontré la canción que buscaba. Solo un par de compases llenaron la habitación y giré buscando a Dulce. Estaba apoyada en el vestidor al otro lado de la cama con una expresión que no pude descifrar. ¿Sorpresa? ¿Entusiasmo?
“¿Estás tratando de decirme algo al poner esa canción?” preguntó con una media sonrisa.
“No sé de qué estás hablando” respondí fingiendo inocencia.
“Claro que no.”
Deje el primer verso sonar y escuchar la letra solo me hizo estar más segura de lo que quería.
/ Have you no idea that you’re in deep? I’ve dreamt about you nearly every night this week how many secrets can you keep? /
“Hablando hipotéticamente, Si estuviera tratando de decirte algo con esa canción”, comencé, lentamente a caminar hacia ella. “¿Qué crees que sería?”
Dulce estaba claramente esperando que yo hiciera algo, pero podía ver la disposición que había en sus ojos de explorar la tensión que había entre nosotras. Aún se veía como un ciervo y yo me sentía como un animal depredador, lentamente acercándose a la presa.
“No lo sé”, dijo en una voz algo temblorosa.
“Yo creo que sí sabes” Discrepé y me detuve a solo unos milímetros de ella.
Sus manos estaban agarrando el armario de madera haciendo sus nudillos blancos. Su nerviosismo era obvio y sentí ese hambre de poder una vez más. Así que puse mis manos en su costado otra vez. Ella tenía ese típico nudo en su camiseta, exponiendo un poco de su estómago. ¿Quién era la provocadora aquí?
Mis dedos trazaron su piel desnuda y pude sentir como se erizaba bajo las yemas de mis dedos. Hacer contacto visual era innecesario, por eso decidí seguir esos trazos con mis ojos verdes. Inesperadamente deje mis dos manos recorrer más allá de su camiseta, tocando delicadamente la piel de su estómago. Sus abdominales se endurecieron y me encantó sentir su vientre plano. Sus labios se separaron dejando libre el deseoso suspiró que estaba esperando.
“Sabes, es muy malo que no podamos hacer nada con… ciertos deseos, por así decirlo” susurré mientras trazaba su ombligo. “Haría las cosas muy incómodas, ¿verdad? Arruinaría nuestra amistad.”
La menor no podía hablar ahora. Su respiración era muy irregular y ocupaba toda su energía en mantenerse cuerda.
“A menos… que nos prometiéramos que no se pondrán incomodas y solo… experimentáramos” propuse y finalmente la miré a los ojos nuevamente. Se veía como si estuviera a punto de mí. Me preocupé un poco y estuve a punto de retroceder pero la escuché hablar.
“Lo prometo” dijo simplemente y me dio todo el permiso que necesitaba a esta altura.
No paso mucho tiempo antes de que nuestros labios se unieran en un apasionado beso haciendo que cada fibra de mi cuerpo pidiera más. Besar a una chica era muy diferente a besar a un chico. Besar a Dulce era otra cosa. Sus labios eran suaves y sus besos eran tiernos y hambrientos al mismo tiempo. Ella no trataba de poner su lengua en mi garganta y ahogarme en el proceso. Solo se trataba de nuestros labios encontrando el balance perfecto.
Tuve que separarme porque mis zapatos me estaban matando. Me los quité, y Dulce hizo lo mismo caminando hacia mi cama. Primero la siguieron mis ojos y luego mis pies, se sentó en el borde de ésta, haciendo que mi pulso se fuera al cielo. Lentamente desató el nudo de su camiseta y me miró, observándola. Sus dedos no se detuvieron y continuaron desabotonando uno por uno cada botón, hasta que ya no quedaban. Ahí fue cuando levanté mis ojos y los conecté con los de ella.
Debió haber notado que yo no estaba al tanto porque tomó mi mano y gentilmente me llevó hacia ella y sentí sus dudas desaparecer completamente. Me besaba como nunca nadie lo había hecho antes. Básicamente sentí todo el afecto, incluso podía decir amor, posible en ese momento. Me dio una parte de ella que no le había dado a nadie más. Exponiéndose a sí misma, no importa lo poco que le preocupaba a los demás, yo sabía lo difícil que debió ser para ella hacer eso. Así que quería darle el mismo sentimiento que ella me daba a mí. Mi enfoqué era distinto pero la haría sentir bien si me dejaba. Nos movimos un poco en la cama hasta que la cabeza de Dulce tocó la almohada y yo me arrodillé a su lado.
Lamiendo mis labios inconscientemente, me enfoqué en la belleza que tenía frente a mí, aquí, ahora. Lentamente puse una pierna a un lado, subiéndome a horcajadas haciendo que mi vestido se levantara. A este punto ya no me importaba a menos que ella se sintiera incomoda. Ver sus cálidos ojos mirándome llenos de admiración y excitación fue la mejor recompensa. Deje que mis caderas presionaran un poco contra las suyas y me pase la mano por el pelo para apartarlo hacia un lado.
No aguantaba más y me agaché tomando su labio inferior entre los míos, hambrientos. Su mano se enredó en mi pelo, haciéndome tiritar, lo que hacía más difícil enfocarme solo en sus labios. Así que use mi mano para acariciar su cuello. Sentí que mis labios querían explorar más de su perfecta piel. Primero planté un beso simple en su barbilla, después seguí besando la línea de su mandíbula, eran besos suaves y gentiles porque no quería abrumarla. O quizás solo la estaba provocando y quería crear más tensión.
Moví ligeramente mi cabeza hacia un lado e inhalé la esencia de su perfume y shampoo antes de acercar mis labios a su cuello. Sus manos se tensaron en mi cabello y el gemido más delicioso se escapó de sus labios. Sonó un poco ronco y absolutamente perfecto. Aprovechando el poder que tenía, me demoré en hacer lo mismo al otro lado. Empecé aplicando más presión en su acalorada piel y suavemente toque con la punta de mi lengua.
“Oh dios…” susurró y no pude evitar sonreír.
Mi mano empujo la tela de su camiseta a un lado, revelando su sujetador blanco. Su respiración se aceleró otra vez y puedo jurar que sentí el latido de su corazón bajo mi labio. Decidí besarla en el lugar donde sospechaba que estaba su arteria carótida y mordí levemente ahí. Su espalda se arqueo tanto que casi me tira. Mis labios se desconectaron pero aproveché para mirar su piel desnuda por primera vez.
Su estómago plano, todo el camino hasta su clavícula, deteniéndome en el sujetador blanco que estaba usando. Fue casi suficiente para llevarme al borde. Baje por su cuerpo hasta llegar al próximo lugar que quería “reclamar”. Su vientre subía y bajaba rápidamente, probando que las cosas eran acaloradas no solo para mí. Comencé a besar el área sensible que había alrededor de su ombligo. Esta vez no partí lentamente fui inmediatamente a por la matanza.
Succionando la suave piel bajo mis hinchados labios, lamiendo alrededor de su ombligo y plantando muchos besos sensuales y húmedos. Mi propia respiración estaba entrecortada cuando comencé los besos más abajo. Sus jeans a baja altura me dieron mucho espacio para trabajar.
Dulce ahora estaba jadeando sin control. Tomé una gran bocanada de aire y habilidosamente desabroche el botón de su pantalón. Mis ojos se levantaron para ver su reacción y ví que se tensó un poco. Así que subí otra vez y la besé en los labios que ya extrañaba. Cariñosamente tomando su rostro en mis manos, se relajó otra vez y si parábamos ahora estaría bien. Era mucho más de lo que estaba esperando de todas formas.
Nos besamos por lo que parecieron horas, cuando sentí su mano tomar la mía, poniéndola lentamente en su pecho. La miré cariñosamente y pregunté con mi mirada si esto estaba bien. Su suave sonrisa fue la respuesta. Empecé a besar sus expectantes labios antes de explorar la nueva parte del cuerpo que me dio. Acariciando la bronceada piel que parecía celestial, y no estaba segura de si alguna vez volvería a sentir esto otra vez. Cuando sentí a Dulce lo suficientemente cómoda baje la tela dejando sus pechos al descubierto.
Otra vez la miré, asegurándome antes de avanzar más y ella me besó apasionadamente. Era la respuesta silenciosa, pensé. Así que toqué su cálida y delicada piel con mis yemas, después lentamente con la palma de mi mano. Su respiración pesada chocaba contra mis labios, ella básicamente gemía contra mi boca y nunca me había sentido tan exaltada. Cuando agregaba más presión o tomaba un pecho en mi mano ella temblaba y casi arañaba mi cabeza.
No era consciente pero sabía que estaba haciendo algo que Dulce probablemente jamás había sentido. El solo pensar que era la primera persona en hacerla sentir de esta manera era alucinante. Y quería ser esa persona a pesar que nunca había planeado llegar tan lejos. A un punto donde no habría como detenerme a menos que ella quisiera, obviamente, pero no parecía que se fuera el caso.
Mi mano recorrió su cuerpo y encontró su destino. Baje la cremallera de su jean y ella me acercó, mostrando que no le preocupaba. Lentamente mi mano se deslizo en sus pantalones y toqué la tela de su ropa interior. Traté de seguir besándola pero sus labios estaban temblando mucho y no podía mantenerlos unidos a los míos por mucho tiempo como para tener un beso de verdad. Así que elegí una parte diferente para conectar mis labios, su lóbulo. Estaba moviéndose otra vez y sus gemidos eran cada vez más fuertes. Aún no eran ruidosos pero no podría controlarse más, y eso me daba mucha satisfacción.
Mi mano le dio más satisfacción.. Solo la movía de arriba abajo sobre la tela de su ropa interior, pero sabía que estaba cerca. Su cuerpo estaba temblando, sus ojos estaban cerrados y sus manos estaban aferradas a la sabana. Deje su oreja libre y observé su rostro intensamente, esperando lo que sabía que pasaría ahora. Y pasó.
Solo un poco más de presión con mi dedo índice y corazón y su todo su cuerpo se tensó para luego sentir esa maravillosa sensación de liberación. Se mantuvo cerca de mi, como si necesitara algo a lo que sostenerse. Su cadera se levantó de la cama hasta encontrar mi mano y bajó nuevamente. Todavía estaba jadeando intensamente y besé su sonrojada mejilla cuando calmo su agitación.
Sus ojos se abrieron lentamente y pude ver lo aturdida que estaba por lo que acababa de experimentar. Saqué mi mano de su pantalón y sequé unas gotas de sudor que había en su frente. Le sonreí tiernamente, besé sus labios suavemente y acaricié su cabello. La cantidad de afecto que compartía con ella era nuevo para mí también.
Nunca había sentido una conexión tan profunda al estar con alguien físicamente. Una cosa es tener un lazo emocional con alguien o estar atraído a alguien de forma más primitiva, pero nunca había sentido ambos de esta forma tan intensa. Ella me devolvió el beso y noté que estaba intentando bajar mi vestido, así que puse mi dedo índice en sus labios y la miré fijamente a los ojos. Negué levemente con mi cabeza intentado decirle que no esperaba nada en retorno. No se trataba sobre mí. Que ella compartiera ese momento tan íntimo conmigo era mucho más de lo que hubiera deseado. Me miró cálidamente y solo envolvió sus brazos en mi cintura cuando me deje caer lentamente a su lado. Después de compartir más besos tiernos, se quedó dormida conmigo, acariciando su pelo y sus delicados rasgos. Pase una hora solo mirando su pacifico rostro, tratando de entender por qué me sentía tan completa. Nunca me había sentido tan conectada a alguien. Lo que no sabía en ese momento era que Dulce rompería su promesa… y volvería a ignorarme por un año.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:54 pm

Capitulo 5
Mis mejillas se sonrojaron por culpa de aquel episodio. Una vez más dejé mi estado consciente para sumergirme en otro recuerdo de Dulce y yo que cambió nuestra relación.
“¿Anahi?” Escuché y pestañeé varias veces tratando de concentrarme. “Wow, ¿Dónde estabas?” Dulce se rió y noté que aún estaba ausente de cualquier conversación que estuviésemos teniendo con Dave.
“Eh… solo estaba pensando cosas sobre… el tour”, mentí y tomé un sorbo de mi copa para tratar de calmarme.
“Ese es mi trabajo”, exclamó Dave “pero hoy los dos estamos libres y quiero que lo disfrutes. Así que vamos abajo.”
Quizás era grosero de mi parte querer pasar mi tiempo con Dulce, pero no me importaba lo que el resto de los invitados pensaran. Si pudiera elegir, los habría echado a todos solo para sentarme con mi antigua mejor amiga y conversar toda la noche.
Al parecer esa no era una opción porque ví a Dulce siguiendo a Dave por las escaleras. Rápidamente terminé mi cigarrillo y tomé otro gran trago de vino tinto, lo necesitaba para sobrevivir las superficiales conversaciones que me esperaban.
Para mi sorpresa, Dulce estaba hablando sin esfuerzo con un grupo de personas, tenía la atención de todos. Esta no era la tímida y casi antisocial adolescente que conocí en X factor. La mujer que robaba mi atención ahora, cuando se suponía que debía estar en otra conversación, tenía un aura irresistible. Ellos parecían adorar cada palabra que decía al mismo tiempo que gesticulaba con sus manos para enfatizar la historia que estaba contando. Su cabeza aún se inclinaba hacia atrás cuando reía y volví a sentir celos.
Desde que bajamos para unirnos al resto, estaba haciendo rondas para complacer a todos. Al principio me sentía preocupada por Dulce pero resulta que ella no necesitaba ayudaba haciendo nuevos amigos. ¿Qué paso con ella en los últimos cinco años? No tenía idea de cómo se transformó en esta aparente perfecta criatura que aceleraba mi corazón solo porque me sonría desde el otro lado de la habitación.
“¿Quién es esa chica que te gusta?” Escuché una voz femenina e inmediatamente miré a Katherine, una de mis cantantes del coro. Mis ojos se ampliaron y me sentí atrapada, pero intenté reírme
“¿Qué? no, ella es mi antigua compañera. Dulce, creo que la he mencionado”, casi tartamudeé cuando vi la sonrisa de Katherine.
“Solo estaba bromeando, Anahi. Relájate” dijo y yo solo sonreí apresuradamente y me fui, para seguir teniendo conversaciones inútiles con un montón de gente que no me importaban en absoluto.
Cuando finalmente encontré a Dulce en un grupo, sentí que mi pulso se aceleró y me enfadé conmigo misma por ponerme así de nerviosa.
“¿De qué habláis chicos?” me acerqué a ellos y miré a la más joven.
“Les estaba hablando sobre uno proyectos que tengo, relacionados con… la caridad”, explicó tímidamente y me dí cuenta de que no le he preguntado nada sobre su vida. Estaba tan ocupada con los constantes recuerdos, que no he mostrado interés en la vida que ha logrado construir. La culpa se apoderó de mí.
“Sabes que me encantaría ayudar en lo que pueda”, respondí para hacerla entrar en confianza.
“No, está bien. Solo estaba creando conversación” respondió con una sonrisa tranquilizadora.
“Bueno, entonces continúa. Tengo curiosidad de saber que haces para vivir. Me siento como una idiota por no haber preguntado antes”, respondí tímidamente.
“En realidad, soy musicoterapeuta”, comenzó y solo esa oración hizo que mi corazón se hinchara como loco. ¿Cómo podía ser tan perfecta? Era muy de ella escoger una carrera donde podía ayudar a otras personas sin dejar la música completamente. El hecho de que eligió perseguir otra carrera y no vivir del dinero que conseguimos como banda mostraba su personalidad. Me costó mucho no seguir soñando despierta y seguir escuchando su madura voz hablar apasionadamente sobre su trabajo.
“Doy cursos especiales en mi antiguo instituto, resulta muy gratificante ver el efecto que tiene en los chavales, ¿sabes? recuerdo muy bien que la pesadilla que fue para mí el colegio. Si puedo hacer el día de alguien mejor solo con sentarme ahí y enseñarle como tocar un par de notas en un piano, estoy pagada. Es increíble la forma en que puedes conectar con alguien a través de la música. Cada vez que tengo tiempo trabajo en la Universidad de Miami si me necesitan, más que nada son cosas relacionas a proyectos. Ahora mismo estoy tratando de crear mi propia organización benéfica.
Mis ojos estaban puestos en ella y sentí una confusión interna crecer porque casi estaba paralizada por ella. Sus palabras me producían algo que no podía explicar. Sentía que estaba al borde de las lágrimas pero no sabía por qué. Mi corazón se sentía inflamado y temía que en verdad se saliera de mi pecho.
Recuerdo mirarla de esta forma cuando estaba orgullosa pero nunca en esa magnitud. Más que nada era con cosas pequeñas, cuando brillaba en un solo durante nuestras presentaciones, o cuando en las entrevistas respondía tan elocuentemente que el entrevistador se sorprendía por lo inteligente que era. Esos eran los momentos en lo me pasaba lo que sentía ahora. Pero no de esta forma.
No pude responder antes que Josh, un chico de sonido con el que una vez me acosté, preguntó si podía traerle otra bebida. En un principio quise protestar y decirle que lo hiciera él mismo, pero no quería ser grosera frente a Dulce. Quizás necesitaba un segundo para calmarme. Las otras dos chicas en el grupo se excusaron para ir a fumar afuera, dejándonos a Dulce, Josh y a mi. Decidí hacerle otro estúpido trago y los dejé, para ir a la cocina. No había más whiskey, suspiré.
El otro gabinete estaba más cerca de ellos, no me podían ver porque estaba al otro lado de la pared, pero podía escuchar su conversación y casi tiré la botella cuando escuché a Josh hablar.
“Creo que lograré algo con ella después” dijo con aire de suficiencia y sentí mis mejillas arder en vergüenza y furia al mismo tiempo, porque sabía que hablaba de mí. Ese hijo de…
“Oh, ¿En serio?” escuché a Dulce responder y detecté cierto enojo en su voz lo que me detuvo de interrumpir su conversación.
“Depende de su estado de ánimo, supongo. Tú la conoces, quiero decir, siempre debe ser a su manera. Es guapa, lo sé, pero también es bastante egoísta y ensimismada.”
“No estoy segura de que estemos hablando de la misma persona” Dulce respondió con voz suave, acelerando mi corazón
“¡Oh, vamos! Estuviste con ella durante años. Todos sabemos que ella es la razón por la que el grupo se separó. Su ego era muy grande y quería ser solista.”
“No sabes ni una mierda”, su voz cambió a una más firme y mis ojos se abrieron pero seguí escuchando. “No sé porque Anahi te dio el privilegio de ser su amigo pero deberías apreciarlo. La Anahi que yo conozco, es la mejor amiga que uno podría desear. Una vez que eres su amigo, lo eres por el resto de la vida, incondicionalmente. No importa cuántas veces o cuan profundo la hieras. Así que te pido amablemente que te contengas de hablar sobre cosas de las que no tienes idea. Ella jamás fue la razón por la que el grupo se separó. Ese es un mito que no podría estar más alejado de la realidad, pero ella acepto la culpa y nunca habló mal de nosotras. Eso no suena como lo que una persona egoísta, ensimismada y narcisista haría, ¿verdad, Josh?”
Mi agarre en la botella de whiskey se volvió tan fuerte que mis nudillos se pusieron blancos. Jamás había escuchado a Dulce hablar tan intensamente, y poniendo a alguien en su lugar como lo acababa de hacer. Ese solía ser mi rol en el grupo. Mi mente no podía procesar lo que ella acababa de decir al defenderme. Era casi demasiado para manejar. Solo quería ir hacia ella y decirle lo mucho que la eché de menos.
Pero no podía hacer eso. Así que puse la botella en su lugar porque Josh no recibiría nada de mí esta noche. No había más conversación que escuchar y supuse que él se fue. Esperé una cantidad razonable de tiempo antes de volver con Dulce. Sus mejillas estaban un poco rojas, instantemente noté que aún estaba enojada.
“No pude encontrar lo que quería, pero parece que se fue. ¿Estás bien?” pregunté preocupada porque no me estaba mirando.
“tienes amigos bastante interesantes”, dijo suavemente y tomó otro trago de su copa.
“No son mis amigos de verdad”, dije y al menos logré su atención.
“¿Entonces qué están haciendo aquí, Anahi?” su voz ahora sonaba desesperada. Desesperada por algo de verdad, algo honesto, no otra de mis respuestas de mierda.
“Incluso yo me siento sola a veces.” Nunca fui capaz de no ceder cuando se trataba de Dulce. Era aterrador pensar que ella me abrió en solo un par de horas. Sus ojos estaban cálidos y sabía que estaba feliz por obtener una respuesta sincera.
No pudo responder porque Dave nos interrumpió: “chica, ¡rompiste el puto internet, Anahi! tu Twitter está explotando ahora y al parecer Tumblr colapsó. Todos están diciendo que es por las Portiñones.”
Dulce y yo nos miramos, casi comenzamos a reírnos simultáneamente. ¿Qué acabábamos de hacer? ambas miramos nuestros teléfonos por primera vez desde que enviamos ese tweet, y mi teléfono estaba lleno de mensajes de texto, llamadas perdidas y un montón de emails. Twitter estaba fuera de control. #PortiñonReunited era tendencia mundial y mi mandíbula casi cayó.
Nunca esperé que a tanta gente le importara, ahora me siento preocupada de lo que la más joven pueda pensar. Su reacción usual era correr cuando las cosas se salían de control. No estaba segura de si mi corazón resistiría a perderla otra vez.
“¡Esto es asombroso!” en cambio la escuché chillar. “oh dios mío, sabía que esta era una buena idea.”
La vi mensajear a alguien muy animadamente y pude ver un nombre: Maoite. Mi corazón dejo de latir. Probablemente ella no estaba feliz de que Dulcew y yo habláramos. En mi mente, Maite y Poncho me odiaban. Christopher trató de convencerme de que ninguno de ellos lo hacía, y aunque Dulce acababa de decir lo contrario, sentía que yo era la razón por la que el grupo se separó. Mi tren de pensamientos acabó abruptamente cuando vi que Dulce sostenía su teléfono en alto mostrándome algo.
¡Sois los mejores! Están haciendo una gran noche aún más inolvidable. Esperen más pronto #PortiñonReunited #RBD
Hubo algo que llamó mi atención leyendo el tweet de Dulce, “esperen más, pronto”. Mi corazón dio un brinco porque no podía que creer que ella en serio quería mantener el contacto. Esto no era algo de solo una vez. Recordé que habló de su cumpleaños la próxima semana y aunque me asustaba reunirme con el resto de la banda, quería hacer todo lo humanamente posible para ir a esa fiesta. Por si acaso no lo conseguía preferí no decírselo, porque no había cosa que odiara más que decepcionarla.
“¿Qué debería escribir? honestamente estoy muy abrumada ahora” admití viendo a Dulce tomar mi móvil y comenzando a escribir.
Anahi está sin palabras por vosotros. Seguid mandándole todo vuestro amor y quizás tengamos una #ReunionRBD. Buenas noches –Dulce #EsténAtentos
Cuando me pasó mi móvil no podía dejar de sonreír. Ambas respondimos algunos tweets de fans y comparamos la cantidad de frenesí en nuestras redes sociales. Era una locura la cantidad que gente que había salido de la nada. La risa que soltaba al leer algún tweet gracioso era el sonido más reconfortante que conocía y ninguna de las dos prestaba atención a alguien más. La gente estaba lentamente yéndose y mi corazón se detuvo porque Dulce también se iría.
“Yo también debería irme, mañana tengo una reunión importante” dijo mientras yo quería tomarle del brazo para pedirle que no se fuera. Era tonto pero honestamente no me había sentido así de feliz en años.
“Está bien, mi chofer te puede llevar” ofrecí porque era evidente que había estado bebiendo.
“Oh dios, no. Pediré un taxi” dijo humildemente pero negué con la cabeza.
“No, insisto. Por favor”, dije firmemente y supe que aceptó porque me regalo una pequeña sonrisa. Ambas caminamos juntos hacia la puerta principal, sin tiempo de pensar en algo significativo que decir. Quería hacerle saber lo mucho que significo para mí esta noche pero tenía un gran nudo en la garganta. Cuando abrí la puerta principal, e incluso cuando la escolté al auto, aún no podía decirle nada.
“Gracias, Anahi. Fue una noche fantástica”, dijo cuándo mi chofer abrió la puerta del asiento trasero para que entrara.
“Sí”, murmuré. Wow, que gran respuesta. ¿Cuál era mi puto problema? Normalmente era más inteligente.
De pronto sentí a Dulce abrazándome. Fue suave y rápido. Muy rápido como para que no pudiera devolverlo y quise golpearme a mí misma por ser tan idiota. Di algo. ¡Cualquier cosa! Entró con gracia al coche y el chofer casi había cerrado la puerta cuando lo detuve, haciendo que Dulce mirara sorprendida.
“Dulce… yo quería… que supieras… uhm…” Tartamudeé y deseé que la tierra me tragara. Para mi sorpresa sentí una delicada mano apretando la mía en la forma más reconfortante.
“Lo sé.” simplemente dijo e hizo que mi corazón explotara por todos esos sentimientos que creí que ya no podía sentir. Mis ojos verdes casi se llenaron con lágrimas de alegría pero pude detenerlo. ¿Cómo era capaz de entenderme tan bien? ¿Cómo pudo entender lo que quise decirle pero no pude? ¿Cómo? Eso era todo lo que quería saber.
Su mano soltó la mía y desapareció detrás de los cristales tintados. Suspiré en voz alta cuando el coche dejo mi entrada porque aún no podía procesar todo lo que había pasado hoy. Media hora después estaba tumbada en mi cama, reviviendo toda la noche en mi cabeza. Recordé su conversación con Josh y lo que dijo sobre la separación del grupo. Yo si que me culpaba por eso y me sorprendía que ella no. La memoria del día en que todo explotó me daba dolor físico.
_____________FLASHBACK________________
(Fifth Wheel: Personas que están juntas por compromiso)
Estar enferma es lo peor. Estar enferma cuando estás terminando un tour es el infierno. Sentía que mi cabeza iba a explotar con el más mínimo movimiento, traté de solo estar tumbada en mi cama. Incluso respirar me dolía por culpa de mis bronquios inflamados. El constante canto y el estrés permanente era casi inaguantable, y me encontraba al borde de una depresión.
Ya no estaba contenta con el grupo. No estaba contenta con la música que hacíamos. No estaba contenta con las dinámicas del grupo. No estaba feliz. Ni con los chicos ni conmigo. Todo se volvió demasiado y mi cuerpo comenzó a apagarse, pero no era la única. Todos parecían exhaustos. Hemos estado trabajando sin parar, antes lo disfrutaba, pero últimamente estaba harta.
Escuché a alguien llamar a mi puerta. “Anahi, nos reuniremos todos en mi habitación para repasar la programación”, dijo Cristián, haciendo que mi cabeza se estremeciera. Una parte de mí solo quería decirle que se largara pero terminaría siendo la mala otra vez. Así que elegí tomar un analgésico y unirme al resto. Eran las únicas ocasiones en las que estaba con ellos, exceptuando el escenario, por supuesto. Ya no había lazos ni nada parecido a eso. Cuando Dulce decidía ignorarme, me quedaba sola porque todas amaban a Dulce.
Cómo podías no hacerlo, ¿verdad? Hoy solo pensar en ella me enfurecía. Después de diez minutos llegue a la habitación de Cristián con menos dolor de cabeza. No estaba de humor para una reunión pero debía hacerlo. Al entrar, vi a Dulce, Poncho, Christopher y Maite sentados en la mesa de centro, y a Cristian viendo la televisión. Me senté lentamente al lado de Poncho, sin molestarme en mirar a alguien. Podía sentarme ahí, asentir y pretender que todo estaba bien.
Christopher repasaba nuestros próximos eventos y solo nos quedaban tres semanas para terminar el tour. Después de eso teníamos un descanso y todos estábamos desesperados por tenerlo. Necesitábamos una pausa. No solo del trabajo, sino de nosotros. Al menos yo necesitaba un descanso de la montaña rusa emocional causada por la morena sentada frente a mí. Froté mi sien cuando Ucker se detuvo, y de la nada escuché a Dulce hablarme.
“¿Estás bien?” Preguntó preocupada y mis ojos se enfocaron lentamente en ella, observándola.
Tenía esa ira creciendo en mi interior y sentí que estaba a punto de salir a flote, por más que trataba de que no fuera así. Sabía que explotaría si abría mi boca, asíque solo recé porque Dulce se callara.
“Tengo un té realmente bueno…-” continuó.
“¡PARA!” la interrumpí y golpeé con mis dos manos la mesa de madera. Todos los chicos saltaban levemente de sus asientos cuando le grité a Dulce. “Solo para, ¿está bien?” le rogué y vi la sorpresa en su rostro.
“¿Parar qué?” habló casi en susurro, enojándome aún más.
“¡Esto! lo que sea que estás haciendo. ¿Hoy eres mi amiga de nuevo?”, pregunté y mi voz comenzó a sonar rasposa, pero más dura en cada palabra. No podía soportarlo más. “Porque honestamente ya no entiendo tu humor.”
Todo el color de su cara desapareció y vi el horror en sus ojos porque me estaba enfadando más en cada segundo.
“Chicas, parad antes de que una diga algo de lo que pueda arrepentirse.” Poncho sorpresivamente trató de calmarnos. Esperaba que fuera Ucker pero sinceramente ya no me importaba.
“¿Cómo qué? ¿Qué esto me enferma? ¿Qué estoy cansada de todo esto?” seguía gritando y me levanté de mi silla. “bueno, ¡lo estoy! estoy jodidamente aburrida y cansada de fingir que estoy bien. No estamos bien y sé que las cosas cambiaran después del tour, porque no podemos seguir haciendo esto y todos lo sabemos. ¡Se acabó! Asi que ¿por qué no lo admitimos y nos ahorramos la incómoda charla el último día, cuando decidamos que es mejor seguir nuestros propios caminos?”
Se podría haber escuchado un alfiler cayendo cuando deje de hablar, y mi respiración era el único sonido en la habitación. Sabía que tenía razón. RBD no existiría después de la gira. Al menos no en esta constelación. Había mucha tensión y a esta altura ya todos estábamos agotados.
“Sí, eso es lo que pensé. No hemos sido RBD en mucho tiempo… deberíamos cambiarnos el nombre a Fifth Wheel” murmuré por la bajo y miré a Dulce por última vez antes de irme.
Un par de segundos después la escuché llamarme pero continué caminando a mi habitación, porque no sabía que pasaría si hablábamos ahora. Antes de poder cerrar la puerta, ella la detuvo y entro. Sabía que esto terminaría mal. Su mano tomó la mía pero la aparté inmediatamente, dando vueltas le grité
“¡No me toques!”.
La cantidad de dolor e ira que hacía en mi voz era sorprendente. Ella estaba al borde de las lágrimas y eso me habría detenido en otra ocasión, pero estaba vez no.
“¡No soy tu puto juguete, Dulcd! No puedes ser mi amiga un minuto, ignorarme después, meterte en mi cama al día siguiente y luego ignorarme por meses. ¿Tienes una idea de lo humillante que eso es? ¿Tienes una idea de lo que me has hecho en los últimos años?” Seguía gritándole pero mi voz estaba cediendo. No solo porque estaba enferma sino porque comencé a llorar sin darme cuenta.
Las lágrimas calientes corrían por mi cara y las limpié tan rápidamente como pude. No quería llorar más. Su silencio hacía todo peor porque nunca hablaba de las cosas que hemos hecho. Solo fingía que nunca paso y jamás lo volvía a mencionar.
“¿Qué quieres de mí, Dulce Maria ?” sonaba desesperada pero no me importaba. “¿Qué es lo que quieres? porque no puedo seguir intentando descubrirlo. Solo dímelo y seré la amiga que quieres que sea. He tratado de tarde lo que quieres pero nunca parece ser lo correcto. Así que dime: ¿Qué quieres?"
Mi demanda parecía abrumarla aún más y vi lágrimas caer de sus ojos también. La rabia en mi interior no desaparecía a pesar de que odiaba verla llorar.
“¡Di algo joder! Habla alto, Dulce. ¡Reconóce las cosas por una vez, mierda!” grité a todo pulmón y sentí ardor en mi pecho porque estaba llorando.
“¡No lo entenderías!” de pronto me gritó, sorprendiéndome. “Nunca lo vas a entender.”
“Inténtalo,” la desafié con pesados jadeos que casi se convirtieron en tos pero traté de suprimirlos.
“Me haces sentir algo, algo que absolutamente no puedo sentir” Dulce dijo y me dejo aún más confusa que antes. Al menos mi furia se calmó cuando finalmente habló.
“¿Cómo qué? ¿Tanto me odias?” pregunte sinceramente perpleja. Dulce se rio amargamente y cubrió su rostro con sus manos. “¡No te atrevas a burlarte de mí, Dulce! No después de ser el misterio más complicado de resolver” escupí.
“O quizás tú eres el ser humano más despistado que ha pisado la faz de la tierra” respondió y sus ojos mostraban una mezcla de furia, tristeza y desesperación que nunca había visto antes. ¿Qué estaba diciendo? ¿Cómo? ¿Estaba siendo despistada? Ella nunca me dijo que estaba pasando por su cabeza, ¿Entonces como lo sabría? Solo seguía haciendo lo que ella quería. Había una pieza perdida en este rompecabezas y no podía encontrarla. Poncho entró a mi habitación e interrumpió nuestra acalorada discusión.
“Ya vale. Van a llamar a seguridad si seguis gritando así. Dulce, vamos” dijo y fui capaz de ver su preocupación por ambas. Dulce se veía… rota. No podía seguir mirándola porque me dolía demasiado saber que se acabó.
Sin más palabras, la chica de ojos marrones se fue. Esa sería la última conversación que tendríamos antes de ir por caminos separados. Había un dolor insoportable en mi pecho. Esta vez no era mi garganta. Era algo mucho más profundo que eso. Mi corazón… lo sentía como si se hubiera partido en un millón de pedazos. ¿Cómo era posible odiarla y quererla tanto al mismo tiempo?
Tardé un poco en darme cuenta de que destruí el grupo y cualquier oportunidad de recuperar a mi mejor amiga. Así que tenía dos opciones: seguir llorando o encontrar una forma de seguir adelante. Escogí la última porque estaba cansada de llorar y sentirme mal. Esa noche escribí mi primer éxito como solista.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:54 pm


Capitulo 6
Dulce quizás dejó mi casa después de la fiesta, pero no dejó mi cabeza. Era casi aterrador lo obsesiva que podía ser cuando se trataba de mi ex mejor amiga. Pasé cada día tratando de encontrar una forma de ir a su fiesta. Su cumpleaños se estaba acercando y yo ese día estaría en LA todo el día haciendo entrevistas. El horario era de locos pero decidí ser firme y exigí tiempo para estar en Miami al menos un par de horas.
Mi equipo pensaba que estaba loca, y quizás lo estaba. Pasar cinco horas en un avión para verla unas dos horas y luego volar otras cinco horas sonaba a demasiado, pero no me importaba. Tomó mucho esfuerzo y pelea pero lo logré. Incluso reservé un avión privado para no correr el riesgo de retrasos, porque no tenía tiempo para perder.
Mis manos temblaban levemente cuando me senté en el taxi, camino a la casa de los padres de Dulce, donde sabía que sería la fiesta. Le pregunté a Poncho sutilmente para que no sospechara nada porque quería sorprender a todos. Saber que vería a todas mis ex compañeros en un par de minutos era exasperante.
En mi cabeza tenía preparado un discurso que sabía que no podría llevar a cabo en cuanto los viera. ¿Qué pasaba si aún me odian? Quizás debería haberle dicho a Dulce que iba para que preparara a los demás. Sentí un nudo en mi garganta que se hacía más grande con cada segundo que pasaba.
El taxi se detuvo y le dí una generosa propina al conductor antes de bajarme. Estaba tocando mi pelo liso nerviosamente, estaba mucho más largo ahora que no estaba ondulado o rizado. Esperemos que me vea bien y no demasiado afectada por el jetlag. No he dormido en casi 48 horas porque tuve que trabajar horas extras si quería que esto pasara.
Ahora estaba aquí. Tomé una gran bocanada de aire y ajusté mi vestido. No sabía que usar porque no sabía qué tipo de fiesta era. La última vez que nos vimos fui bastante casual así que decidí sacar todas las barreras hoy. Me sentía con más confianza usando mi vestido de cuero negro, tacones negros, accesorios dorados y mi típico pintalabios rojo. Y necesitaba toda la confianza posible esta noche.
No solo vería a mis antiguos compañeros, también vería a la familia de Dulce, con quienes tenía una gran relación hasta que todo se destruyó. Y después, por supuesto, estaba Hanna. Aunque no quería admitírmelo quería estar lo mejor posible porque me sentía amenazada por la mujer rubia y alta que tenía un doctorado.
Ni siquiera había notado que llevaba diez minutos parada frente a la entrada, solo mirándola como una idiota. Tomé otra gran bocanada de aire y caminé. Cerré mis ojos unos segundos y escuché la música proveniente del interior. Mi mano finalmente tocó el timbre y después de lo que parecieron horas, la puerta se abrió lentamente.
“¡Anahi!”, Dulce exclamó y la sincera sorpresa y felicidad en su voz hizo que mi viaje valiera la pena.
Todo su rostro se iluminó y no pude evitar sonreír también cuando me abrazo de la nada, más duradero y apretado que la semana pesada. Esta vez pude devolverlo al poner mi brazo a su alrededor. Su reacción alivio mi tensión.
“Feliz cumpleaños”, dije cuando me soltó y me dio una de sus sonrisas que hacía que mi corazón saltará en mi pecho. Sacudió su cabeza suavemente, como si no pudiera creer que yo estuviera aquí.
“Gracias”, respondió y golpeó mi brazo juguetonamente “¡En serio me has sorprendido! No tenía ni idea de que venías.”
“Bueno no estaba segura hasta que literalmente me subí al avión”, expliqué y vi como sus ojos se abrieron como platos.
“¿Tomaste un vuelo hasta aquí?”
“¿Un vuelo de cinco horas es suficiente para entrar?” dije nerviosamente porque aún estaba afuera pero podía escuchar a mucha gente hablar.
“Por supuesto, perdón. Entra” dijo con sus ojos aún más pensativos.
Al parecer estaba sorprendida de escuchar que hice un largo viaje solo por ella, pero para mí, era perfectamente normal. Entré a la casa muy bien decorada que parecía muy festiva y animada. Era la primera vez en cinco años que estaba aquí, y también la primera vez que era capaz de realmente ver a la cumpleañera.
Estaba aún más hermosa que la última vez que la vi. Su pelo claro estaba ondulado y voluminoso, con un pequeño lazo blanco que me hizo sonreír. El vestido beige que estaba usando acentuaba sus largas y bronceadas piernas, así como cada curva de su cuerpo. Mis ojos escanearon todos los detalles que pude antes de que me llevara a la sala de estar. Había tanta gente que sentí que estaba en el escenario. Era difícil saber quiénes eran porque era muy estrecho y todos reían. Pero ví a una cara muy familiar acercándose.
Era la madre de Dulce. Sus brazos estaban abiertos, mostrando que venía por un gran abrazo. Había un gran cambio en su apariencia. Su cabello estaba muy corto demostrando el tratamiento contra el cáncer que Dulce mencionó. Estaba determinada a no fijarme en eso y tratarla como si nada hubiera cambiado. La sonrisa en su rostro era más grande que nunca cuando me abrazo fuertemente.
“Ay, mi hija”, me llamó y suavemente sacudió mi cuerpo.
“Me encanta volver a verte. Te he echado de menos” dije genuinamente porque ella fue como una madre para mí.
“¡Dios mío! mírate. Estás preciosa” exclamó y posó una de sus manos en su pecho como si no pudiera creer lo hermosa que estaba. Mis mejillas se sonrojaron.
“También tú” respondí y apreté su mano suavemente con una sonrisa tranquilizadora. Sus ojos brillaron por un segundo, dándome la sonrisa más cálida posible y pude ver a Dulce observándonos por el rabillo del ojo. Rápidamente se nos unieron más familiares de los que no sabía desde hace mucho pero reconocí inmediatamente. Pasé cerca de una hora hablando con todos y Dulce nunca dejo mi lado. Como si supiera lo nerviosa que estaba. Después de que su familia nos dejara espacio miré a la más joven, que me estaba entregando un vaso de ponche.
“No te traje un regalo” admití pero seguí hablando ante de que interrumpiera. “Pero pensé en lo que dijiste sobre una fiesta caritativa. Ya he hablado con algunas personas y de verdad quiero ayudar, así que he preparado un concierto beneficio donde pueda subastar cosas privadas y reunir dinero para tu organización cuando esté lista.” Expliqué mi idea de regalo.
Los ojos de Dulce me miraban intensamente. Me sentí insegura otra vez porque no podía entender por qué me miraba así.
“¿Qué?” Pregunté nerviosamente. “¿Ya estoy siendo autoritaria?” Estaba asustada de haber sobrepasado los límites de nuestra renovada amistad. Ella sacudió su cabeza y me dio una suave sonrisa antes de morder su labio. Quitando la mirada por un segundo, parecía que estaba pensando.
“Te he echado mucho de menos” dijo de la nada en un tono que aceleró mi corazón.
Quería decirle que yo también la extrañé, más de lo que podía imaginar. Pero mi pulso se aceleró aún más cuando vi a cuatro personas acercándose. Me preparé para un momento incómodo pero sentí algo tan inesperado que me hizo cuestionarme si esto era la realidad o no. Poncho, Ucker, Cris y Maite nos unieron en un gran abrazo grupal. No podía distinguir quién abrazaba a quién porque mis ojos se llenaron de lágrimas, y el abrazo se alargó muchísimo. Cuando el abrazo termino ya no había miedo en mí. Nunca esperé que me recibieran de esa forma y estaba completamente abrumada.
“Ha pasado tanto tiempo”, Cris rompió el silencio y solo asentí lentamente, tratando de aguantar las lágrimas mientras Poncho me acariciaba el hombro. Eche un vistazo más de cerca y me dí cuenta de que la mayor del grupo tenía panza de embarazada.
“¡Oh dios, Mai!” Casi chillé y cubrí mi boca con una mano de emoción. “¡Felicidades!”
Todas sonrieron y noté que había un anillo en su dedo. ¿Estaba casada? Me sentí culpable otra vez por no formar parte de sus vidas, pero decidí enfocarme en el presente.
“Gracias, solo estoy de cuatro meses pero no puedo esperar.”
No sabía cómo pero no había tensión alguna mientras manteníamos una conversación sobre todo y nada. Han pasado años sin sentir esta sensación de pertenecer. Todo pasó tan rápido que no podía procesarlo completamente. Los cinco chicas hablaron de sus vidas y yo no podía estar más interesada en escuchar todo que estaban haciendo. Todas parecían muy felices con lo que han logrado y una parte de mi se llenó de tristeza porque yo no estaba ni la mitad de feliz con mi vida.
Las luces de pronto se apagaron y comenzaron a cantar feliz cumpleaños. Por supuesto que me uní y vi a la mamá de Dulce acercándose a su hija con un gran pastel lleno de velas. La fiesta recién había comenzado y había música y risas por todos lados. La cumpleañera hacía rondas ahora y pase mi tiempo con los otros Cuatro. Ucker decidió hacer un Vine de nosotras cantándole cumpleaños feliz a Dulce y subirlo. Sabía que estaría en todas las redes sociales, pero esta vez estaba disfrutando el mundo real en vez del virtual.
Después de un rato encontré a Dulce en una mesa con muchos amigos que no conocía pero ella me presentó.
“Anahi, ellos son mis amigos de la uni”, me presentó y recordé que ella sí había ido a la universidad. “Me convencieron para jugar al “Yo nunca”, aunque creo que es bastante patético” se rió y noté que estaba muy alegre. Al parecer ya estaba jugando y sonreí porque era obvio que intentaban emborracharla.
“Únete”, una de las chicas dijo y me dio un vaso rojo. Decidí hacerlo porque honestamente solo quería estar donde Dulce estaba. La misma chica continuó el juego.
“Yo nunca… he tenido sexo con una mujer” sonrió con superioridad y Dulce rodó los ojos antes de tomar un gran sorbo.
Ahí me dí cuenta de que tenía que beber. Me congelé. Mis ojos se enfocaron en el vaso rojo en mi mano. No era como si tuviera que hacerlo pero una persona sabía. Pasaron los segundos y yo seguía mirando el líquido oscuro. Alguien más hablo y no pude escuchar porque mis ojos se enfocaron en los de Dulce. Se veía herida y rápidamente aparto la mirada y fingió una sonrisa.
Mierda, pensé y sentí mi estómago revolverse. Lo último que quería era molestarla y ahora me sentía como la idiota más grande. La más joven se excusó minutos y después y la vi salir al patio. Esperé un poco antes de seguirla. Cerré la puerta y la observé en el porche. Estábamos solas por primera vez e instantáneamente sentí esas extrañas mariposas en el estómago.
“¿Estás bien?” Pregunté cuidadosamente mientras caminaba hacia ella.
“¿Por qué no has bebido?” mal articuló y sentí sus grandes ojos marrones mirándome fijamente. Me congelé otra vez. ¿De verdad estaba preguntándome esto? Nunca se lo había tomado en serio cuando… hacíamos cosas, así que me tomó con la guardia baja cuando lo preguntó descaradamente.
“No lo sé” dije suavemente porque no sabía que responder.
Ella miró hacia abajo y su pie se movía mucho indicando que estaba nerviosa. Ambas mantuvimos el silencio haciéndolo muy incómodo. Quería decir algo pero no encontraba las palabras correctas.
“¿Tan avergonzada estás de lo que hicimos?” habló finalmente y su voz tenía una peligrosa mezcla de dolor e ira. “¿Es tan vergonzoso que ni siquiera puedes reconocer que fue conmigo? ¿O fue tan insignificante que no cuenta?”
Sus palabras y la cantidad de dolor en ellas parecían dagas atravesando mi corazón. Estaba completamente en shock porque me estaba hablando de esta forma.
“Sé que para ti solo fue un juego o experimentación”
“¿No lo fue para ti?” la interrumpí porque no sabía a donde llegaría esta conversación.
Ahora me miraba incrédula, poniéndome aún más incómoda.
“¿Por qué pones tanto empeño en no ver lo que era obvio?” su voz se suavizó. “Siempre supe que no sentías lo mismo pero después de todo este tiempo al menos deberías admitir que sabías lo que sentía.”
Mi cabeza parecía que iba a explotar y no estaba segura si estaba lista para escuchar lo que Dulce me estaba diciendo. La genuina confusión en mi rostro hizo que la mujer que estaba frente a mí gruñera en frustración
“¿Cómo mierda alguien tan inteligente puede ser tan tonta?” se rió nerviosamente y ahora estaba realmente perdida. ¿Por qué me estaba insultando? No podía hablar porque había una parte de mí, escondida en lo más profundo de mí ser, que esperaba que lo dijera. “Estaba enamorada de ti, Anahi.”
Esas palabras me golpearon como una tonelada de ladrillos. Mis labios se separaron ligeramente en sorpresa y mis ojos verdes parecían estar cavando un agujero en esos marrones.
“¿Estoy interrumpiendo algo?”, una voz diferente habló después de la confesión y miré para encontrar a Hanna al otro lado del porche. Ahora mi cabeza iba a explotar de verdad.
___________FLASHBACK____________
Estaba presionada contra la puerta principal del apartamento cuando las manos masculinas intentaron colarse por mi falda.
“No, para” dije y miré a esos ojos azules que pertenecían a Jason. El moreno había estado coqueteando durante bastante tiempo y hemos tenido un par de citas, pero nada muy serio. Era mayor que yo, lo que hacía esto más excitante. La idea de salir con alguien de 28 cuando yo solo tenía 20 era inapropiada para otros, pero me gustaba ser objeto de su deseo. Lo que no significaba que le daría lo que quería solo porque me gustaba ser deseada. Estaba intentando dejarme una marca cuando lo empujé. “Ni lo pienses. No quiero pasar más tiempo en la silla de maquillaje solo para tapar un chupetón.” dije y Jason gruñó.
“¿Estás segura de que no quieres que entre?” intentó con voz seductora pero no estaba impresionada cuando su mano se deslizo por mi camisa.
“Buenas cosas obtendrán los que esperan” bromeé porque no quería que se frustrara y me dejara. Incluso si no éramos exclusivos, me gustaba lo suficiente como para darle una oportunidad. Era simpático y lindo. En realidad no, no era simpático en absoluto. Lo opuesto de hecho, pero quizás estaba en mi fase de chicos malos. ¡Pero dios, era hot! Acaricié su pelo antes de besarlo apasionadamente.
“Um, permiso.” escuché una suave pero familiar voz interrumpir.
Dulce no me miró. Estaba intentando entrar al apartamento donde todos nos quedábamos pero Jason y yo estábamos bloqueando la entrada con nuestros besos.
“Perdón” contesté de prisa y me corrí. La chica de ojos marrones casi corrió, dejándonos a mí y Jason solos otra vez.
“Deberías irte. Tengo que dormir pero te llamaré” Despedí al moreno con un beso antes de entrar. El grupo estaba trabajando en nuestro tercer álbum y teníamos que estar en el estudio mañana temprano.
Mientras grabamos, usualmente alquilábamos un gran apartamento como este porque intentábamos evitar los hoteles. Fui a mi habitación y no podía ignorar la sensación de que algo estaba mal con Dulce. Después de nuestra intensa noche juntas las cosas han sido increíblemente difíciles. Un año entero ha pasado y ella fingía que yo no existía. Solo un par de meses atrás empezamos a acercarnos, pero no era como antes. Éramos cordiales y amistosas pero nada más. Nunca entendí porque se molestaba por nuestro “experimento”. Pero nunca tuve el valor de preguntar tampoco. En cierto punto me rendí, quizás no del todo, pero que me tratara como si no existiera dolía. Muchísimo.
Por suerte ahora estábamos mejor y por eso quería ver como estaba. Aún quedaba esperanza en mí de que volviéramos a ser amigas. Toqué la puerta suavemente pero no hubo respuesta. No estaba cerrada así que decidí entrar. Cuando la vi acurrucada en su cama con los audífonos puestos supe que algo estaba mal. Saltó del susto cuando me vio en su habitación.
“Perdón, he llamado pero…” expliqué por qué estaba ahí. Se limpió algunas lágrimas y se quitó los cascos..
“No, está bien. ¿Querías algo?” intentó fingir que no estaba pasando nada.
“¿Por qué estás llorando?” pregunté ignorándola. Estaba muy preocupada porque no quería verla triste. No importaba lo que pasara en nuestra amistad, siempre estaría ahí para ella.
“No lo estoy”, mintió y se levantó de la cama intentando escapar de la habitación. O escapar de mí.
“Dul” dije sin querer, No la había llamado así en años. Tomé su muñeca antes de que pudiera salir.
“Anahi por favor, no puedo hablar de esto”, declaró con voz temblorosa.
“¿Por qué?” pregunté suavemente aún sujetando su cálida piel. Ella no respondió.
En vez de eso mordió su labio y sabía que estaba intentando no llorar. Una lágrima se escapó de su ojo. Odiaba verla así. Fue puro instinto cuando la envolví en un abrazo. Algo que tampoco hemos hecho en mucho tiempo. Su cuerpo al principio estaba rígido e intentó apartarme pero la sostuve firmemente, asíque lentamente cedió.
“Shhhhhh, está bien. Siempre estoy aquí para ti, Dul. Sin importar qué. Y tú puedes hablarme de lo que sea”, intenté decirle pero solo se oía su llanto. Era desgarrador verla así porque no ha estado así en años. Bueno, no sabía si había tenido momentos así porque ella ya no confiaba en mí, pero quería cambiar eso. Quería a mi amiga de vuelta. Pasaron minutos hasta que se calmó y lentamente la solté, solo para poder mirarla. Mi pulgar suavemente limpió una lágrima. “Siempre seré tú amiga”, dije y vi que sus ojos se llenaron de lágrimas otra vez. ¿Dije algo malo?
Miró hacia abajo y sacudió su cabeza antes de mirarme otra vez. De la nada sentí sus manos bajo mi camisa acariciando mi piel.
“Dulce, no” intenté decirle suavemente porque no quería herirla. Esta era una mala idea que nunca terminaba bien. ¿Había una parte de mí que quería corresponderle? Definitivamente. Pero el miedo de ser rechazada como amiga era más grande.
Sus labios tocaron los míos y mi corazón se llenó con esos sentimientos que no quería que regresaran.
“No puedo…” susurré contra su boca y sentí sus manos acariciando mi cuerpo.
“¿Es por Jason?”, preguntó y sus ojos estaban peligrosamente llenándose de lágrimas.
“No, es porque no puedo perderte otra vez”, admití por lo bajo. “No quiero arruinar nuestras amistad una vez más y que me odies durante otro año. Es demasiado doloroso.”
“No me perderás”, susurró y mi cuerpo comenzó a reaccionar a su afecto. La piel erizada debió haber mostrado lo difícil que me era resistir. No sabía que ella tenía tanto poder sobre mí. Normalmente era lo contrario, pero cuando las yemas de sus dedos tocaban mi cuerpo todo lo demás desaparecía.
No pude no devolverle el beso cuando sus labios se presionaron contra los míos de nuevo. ¡Se sentía tan bien! la batalla entre mi corazón y mi mente desapareció cuando sentí sus hambrientos labios en explorar mi cuello. Mis ojos se cerraron y deje que todas las dudas se fueran, al mover mi cabeza hacia un costado. Moviendo mis manos por su cabello sorprendida por lo dominante que Dulce estaba siendo.
Estaba devorando mi cuello y cada parte de mí quería más. Sus manos tomaron el borde de mi camiseta y levanté mis brazos para que pudiera quitarmela, dejando al descubierto mi sujetador rojo. Mordí mi labio seductoramente cuando sus ojos se posaron en la parte descubierta de mi cuerpo.
Posando mi dedo índice bajo su mentón, levanté su rostro forzándola a mirarme. Me sonrió por primera vez y me alivié. Nuestros labios se juntaron otra vez.Ahora más apasionadamente. Ella estaba caminando de espaldas guiándonos a la cama. Ambas estábamos respirando pesadamente cuando llegamos. Básicamente tiré su camiseta y no dude en quitar sus pantalones inmediatamente. Sus manos temblaban en los botones de mi falda así que la ayudé.
Caímos en la cama solo en ropa interior, y la sensación de nuestros cuerpos tocándose era irreal. Su piel era lo más suave y delicado que alguna vez haya tocado. Traté de acariciar cada centímetro de esa perfección e intentaba no desconectar nuestros labios ni por un segundo. Incliné mi cabeza ligeramente y atrapé su labio inferior entro los míos en un sensual beso. Ella ha aprendido una o dos cosas de mí porque nuestros besos eran los más excitantes. Juguetones y lentos, pero con la cantidad precisa de pasión para hacerlos apasionados.
Mi rodilla estaba separando sus piernas para poder posicionarme entre ellas por primera vez. Mis ojos se enfocaron en los suyos, pero sonrió haciéndome notar que realmente quería esto. Esto también era nuevo para mí. Nunca he estado con una chica a excepción de esa noche con Dulce hace un año. E incluso esa vez no fue tan excitante como ahora. Pero de esto se trataban los experimentos, ¿verdad?
Probar cosas nuevas y averiguar que le gustaba a la otra persona. Actuaba por puro instinto y en lo que yo creía que le gustaría. Mi cadera tocaba la de ella haciéndonos suspirar. La fricción de nuestra ropa interior rozándose entre sí casi me hizo gemir. Dulce lo hizo. Amaba ese sonido cuando era tan ronco y descontrolado. Así que decidí seguir y lentamente rodaba mi pelvis contra ella. Sus manos arañaban mi espalda de arriba a abajo y sorpresivamente sus manos se deslizaron por mis bragas, tocando mi culo.
Mis labios formaron una sonrisa durante el beso pero ella obtuvo un gemido de mí, cuando de la nada levantó su cintura, meciéndose contra mí. Continuando con esos movimientos me las arregle para sacar su sujetador y tomé uno de sus pechos en una mano.
“Anahi”, jadeó y echó su cabeza hacia atrás, lo cual fue lo más erótico que he visto nunca. Quería más. Más de ella y más de esas maravillosas reacciones. Cuidadosamente, jugué con el elástico de su ropa interior. Mi pulgar suavemente acariciaba la piel de ahí señalando lo que deseaba.
“Quitamelas”, susurró, haciendo que todo mi cuerpo tiritara solo con escuchar su voz. Tuve que separarme de sus labios y arrodillarme en la cama para poder quitar la última prenda. Mi corazón latía tan rápido que pensé que me iba a dar un infarto. Tomé una gran bocanada de aire para calmar mis latidos, y se las quité, exponiéndola completamente ante mí.
Dulce nunca ha mencionado haber salido con alguien. Así que consideré que tal vez esta era su primera vez. Una parte de mí estaba asustada porque no sabía si terminaría resentida por tomar eso que no ha compartido con nadie más. Otra parte de mí no podía evitar sentirse completa cuando la tenía tan cerca. Mis ojos solo se enfocaban en ella
Se levantó y me tiró hacia abajo llevándose la última pizca de duda que había en mí. Comencé a besar su cuello y con mi mano exploré entre sus piernas. Exhaló profundamente cuando mis dedos alcanzaron la parte más íntima de su cuerpo. Ahora no había tela de por medio.
Solo nosotras y nuestra disposición a darnos el mayor placer posible. Empecé lentamente acariciando el área sensible que jamás había explorado. Atesoraba en mi memoria cada gemido que emitía y guardaba en mi cerebro el lugar donde había tocado. Ella estaba temblando y sabía que estaba haciendo algo bien. Aproveché el momento e introduje un dedo en ella. Su cuerpo se endureció y busqué su mirada.
“¿Estás bien?” pregunté preocupada pero asintió rápidamente. “¿Te estoy haciendo daño?” seguí preguntando.
“No, por favor… sigue”, dijo con tanta excitación que me estremeció.
Deje que se acostumbrara la nueva sensación y me dediqué a besar sus perfectos labios, antes de mover mi dedo en un ritmo lento para que se sintiera cómoda. Su respiración se hizo más pesada, y debió haber pasado un minuto antes de que el cuerpo de Dulce convulsionara alcanzando el clímax. Estaba un poco sorprendidande que pasara tan abruptamente porque amaba verla perder el control y observar sus reacciones.
Estaba jadeando y sonrió tímidamente. “Perdón”, susurró y se veía avergonzada por su rápida respuesta al placer. Solo sonreí y besé sus maravillosos labios antes de sentir sus manos en mi pecho.
Ahora yo jadeaba de sorpresa pero no podía negar que me gustaba. La última vez no deje que correspondiera pero estaba vez tenía curiosidad de saber que pasaría. Deje que me girara y ella se subió a horcajadas quitándome el sujetador. Sus ojos estaban muy fijos en mí. Gemí en absoluto deleite y sorpresa cuando sus labios besaron esa área sensible. Eso era muy inesperado pero cerré mis ojos disfrutando cada segundo. Acaricie su cabello con una mano incitándola a seguir. Sus labios parecían estar dejando un camino ardiente en mi piel, prendiendo fuego en los lugares donde posaba su boca. Hacía todas las cosas bien y no podía creer lo excitada que estaba. Por primera vez sus labios alcanzaron mi ombligo y sentí que explotaría. Sus finos dedos se deslizaron por mi ropa interior y mordí mi labio tan fuerte que casi me hago sangre.
“Oh dios”, gemí, se sentía casi como una experiencia extracorporal.
Normalmente no era tan fácil de complacer, pero sus suaves labios, su piel lisa y sus delicadas manos me volvían loca. Su pelo tocaba mi piel y estaba jadeando a pesar de que acababa de empezar. Mis manos se unieron a las de ella y la obligué a acelerar un poco. Instantáneamente hizo lo que le pedí, haciéndome temblar, y gemir de una forma incomparable.
Sentí como si me hubiera desmayado, porque cuando abrí los ojos, Dulce estaba recostada a mi lado acariciando mi brazo. No pude resistir mirarla cariñosamente tocando sus mejillas. No debía ser así, así de satisfactorio.
No solo físicamente, sino emocionalmente. Esa conexión que compartíamos no se parecía a nada y ahora era más profundo. Ambas estábamos recostadas intercambiando miradas, sonrisas y tiernas caricias cuando cerré la distancia y la besé una vez más. No quería parar y eso era lo aterrador. Habría dado lo que fuera para saber que estaba pensando Dulce.

POV Dulce
¿Cómo llegué aquí otra vez? En la cama con mi mejor amiga. Y esta vez no fue solo juego o besos por diversión, nunca lo ha sido tampoco. Le di lo más íntimo que tenía a la persona en la que más confiaba. Esa era la idea de la primera vez, ¿verdad?
El único problema es que para ella no era igual. Y lo sabía. A pesar de que dolía muchísimo antes, ahora no podía sentirme mal. Fue mi decisión hacerlo y aunque no me amaba, yo la amaba lo suficiente como para cubrir eso. Ella se preocupaba por mí y eso era suficiente, me dije a mi misma. Así que este era mi escenario ideal. No me importaba el tiempo o el lugar o lo que sea. Se trataba de la persona correcta.
Nadie encajaba mejor en esa posición que Anahi. En todos los años que hemos pasado juntas siempre intenté encontrar a alguien para reemplazarla. Alguien de quien pudiera enamorarme y que me hiciera olvidar este sentimiento no correspondido. Pero no había nadie. Ni siquiera se acercaban, y yo no era el tipo de persona que se relacionaba con cualquiera.
A veces me asustaba lo perfecta que es y siempre ha sido para mí. Al principio pensaba que solo era admiración por su talento. Después me gustaba mucho su personalidad. Añadiendo la atracción física, fue bastante obvio que me enamoré de alguien que jamás se enamoraría de mí. Ella era segura, sexy, inteligente y me hacía más feliz que nadie. La clara adoración se salió un poco de control y comenzó esto de “Portiñon”.
El problema de eso no era que me molestara lo que la gente decía. Era Anahi, constantemente aclarando que no era real, lo que me dañaba. Ella parecía disgustada con la idea de que quizás había algo más que amistad entre nosotras. No la podía culpar porque yo aún no había aceptado mi sexualidad, pero una parte de mí estaba muy herida.
Lo superamos, y también otros obstáculos y de alguna forma terminamos aquí. Mirarla a los ojos en este momento casi me destruía porque sé que ella jamás me mirara así. Sus ojos verdes mostraban ternura y protección después de lo que vivimos. Ella quería asegurarse de que estaba bien a pesar de que yo inicie esto. Era una de las cosas que más amaba de ella, su lado protector y cariñoso. No mucha gente llegaba a verlo.
Había muchos momentos en los que ella sentía que algo estaba mal y me daba esa mirada de preocupación. Esta era distinta. Era casi como si se sintiera de la misma forma que yo. Esos malditos ojos jugaban con mi mente. Disfrutaba que me acariciara y me besara porque sabía que sería la última vez. Esta vez no podría ignorarla, así que debía parar con todo lo que sobrepasara la amistad. Por más duro que fuera, tengo que dejarla ir..

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:55 pm


Capitulo 7
Sentí que mi vida cambió por completo en un segundo. La voz de Dulce hacía eco en mi cabeza y casi tiré mi vaso rojo cuando confesó sus sentimientos. ¿Cómo podía estar tan extasiada y aterrada al mismo tiempo? No estaba segura de que sentir porque había muchas emociones batallando en mi interior.
Ella estaba enamorada de mí, repetí en mi cabeza. No, ella estuvo enamorada de mí, ya no. Esa conclusión no me gustaba mucho y me odiaba a mí misma por sentir eso. ¿Quizás quería lo que no pude tener? Desde que volvió a mi vida tengo esa maravillosa sensación que calentaba mi corazón cada vez que pienso en ella. Tal vez eran solo celos de que alguien más llego y se convirtió en la persona que la hace feliz.
No debía sentirme así y lo sabía. Se volvió dolorosamente obvio cuando la rubia se puso a mi lado. Aún estaba en shock y no podía mirar a ninguna de las dos. Dulce era feliz… con alguien más. Necesitaba recordarme eso constantemente desde la semana pasada.
“No, solo estábamos hablando” la suave voz respondió a la de su novia, sacándome del trance en el que me había sumergido otra vez.
“Debería… um, voy a por otra bebida”, tartamudeé a pesar de que mi vaso estaba lleno.
Mi instinto me dijo que corriera lo más lejos posible. Dado que no era opción, ya que parecería lunática, decidí entrar y casi empujé a Ucker de camino al baño. El me miró y pareció captar algo. Su mano tomó la mía y me guío al patio. Solo lo seguí porque ya no sabía qué hacer. Todo parecia irreal.
“¿Estás bien? Parece que has visto un fantasma”, el estiloso hombre dijo lleno de preocupación. “Quizás el aire fresco te ayude porque estas como si fueras a vomitar.” Mis mejillas se sonrojaron porque no sabía que las palabras de Dulce me habían afectado tanto.
“¿Anahi? ¿Hola? ¿Hay alguien?” Ucker preguntó e intentó capturar mi mirada.
“Yo… ella dijo…” balbuceé y traté de pensar en algo coherente. “¿Crees que soy ingenua?” pregunté e inmediatamente vi su sonrisa. Eso era un sí, pensé.
“Normalmente eres una mujer muy inteligente, Anahi. Pero hay algunas cosas en las que deberías ser más perceptiva” dijo de la forma más amable posible.
“¿Cómo cuáles?”
“Tú dime. Al parecer hay algo en tu mente. Sea lo que sea, puedes confiar en mí.”
Tomé una gran bocanada de aire y consideré contarle a mi ex compañero.
El ha sido mi amigo por años y fue el único que mantuvo contacto. Confiaba en el más que en las personas que formaban parte activa en mi vida. Pero también era cercano a Dulce lo que hacía esto más complicado, asi que decidí guardar silencio.
“¿Es sobre Dulce?”, preguntó cuidadosamente, haciendo que lo mirara por primera vez. “¿Te dijo al fin?”
Mi corazón se detuvo otra vez. ¿!Ek lo sabía!? ¿Cómo coño lo sabía Ucker y yo no? ¿Dulce se lo contó? Ahora estaba aún más confundida. Todavía no podía hablar bien, el otro chico al parecer supo inmediatamente que estaba pasando.
“Escucha, sé que no me corresponde decir nada, pero, ¿en serio nunca te diste cuenta de que le gustabas a Dulce?”
Su voz era tan suave que era obvio lo bien que me conocía como para ser cuidadoso al respecto, de otra forma me callaría. No sabía cómo responder, era la misma pregunta que me hizo Dulce. ¿Realmente no lo sabía o estaba muy asustada para admitirlo? En mi cabeza había una respuesta: No lo sabía. Sino no me sentiría tan atrapada. Otra parte de mi cuerpo, mi corazón, me decía que siempre tuve una idea. Esa era la peor parte.
“¿Cómo lo sabes tú?” respondí su pregunta con otra.
El suspiró levemente pareciendo inseguro sobre contestar o no.
“Cuando estábamos en Rebelde noté que había un gran vínculo entre vosotras”, comenzó y me sorprendí de que mencionara el show que inició todo. ¿Dulce estuvo enamorada desde el principio? “Era como si se conocieran completamente solo en un par de días. Pensaba que era bonito lo cercanas que eran, pero también noté que Dulce te trataba de una forma que jamás había visto a alguien tratar a otra persona así. Cada vez que tú estabas cerca, ella no dejaba de sonreír… como si de lo único que se preocupaba era de ti. Ella te abrazaba, te cogía de la mano, trataba de acercarse sin parecer obvia y lo que siempre recordaré es como te miraba cuando la atención no estaba sobre vosotras. Al principio solo pensé que era solo una fangirl y tú eras su nueva obsesión, pero era más que eso porque nunca paró. No importaba lo que pasara entre vosotras, la vi mirándote de esa forma cinco años seguidos. Ella nunca me lo contó claramente, pero siempre lo supe, y ella sabía que yo lo sabía. Todos lo sabíamos, menos tú, claro.”
Mis ojos estaban repletos de lágrimas cuando Ucker terminó. ¿Cómo pude haber estado tan ciega? ¿Por qué no fui capaz de ver lo que ella notó inmediatamente? Mis puños se cerraron de ira. Todos esos años que desperdicié estando asustada de eso que ansiaba tanto ahora: el amor incondicional del que Ucker habló.
La parte insegura de mí se preguntaba por qué Dulce me admiraba tanto. Era una de las razones por las que jamás consideré que tuviera sentimientos por mí. Ella era perfecta en todos los sentidos y yo era la persona más defectuosa que existía.
Sentí la fatiga de mi cuerpo tomando el control de mi mente. No dormir por 48 horas podía hacer eso. A pesar de que mi cerebro aún quería saber que debía hacer, mis pensamientos ya no eran tan claros. Esto no podía pasar.
Necesitaba concentrarme y encontrar una solución antes de que una oportunidad de mantener el contacto con Dulce desapareciera. Solo había una cosa que podía quitar mi cansancio. Odiaba hacerlo pero lo necesitaba si quería estar de pie y tener algo de energía.
“Disculpa”, dije y casi corrí al interior de la casa. Me encerré en el baño, y empecé a buscar en mi bolso hasta que encontré lo que necesitaba. Solo ver la pequeña bolsa llena de polvo blanco me hizo tomar una pausa.
Levanté mi vista hacia el espejo y vi lo cansada que estaba. Mi maquillaje estaba impecable pero los círculos oscuros bajo mis ojos seguían ahí. Manteniendo mis ojos verdes en el espejo, odié lo que veía. Saber que pude haber sido feliz con alguien que me amaba tanto causaba dolor en mi corazón, se sentía casi físico.
Así que abrí la bolsa e hice dos delgadas líneas de polvo blanco usando una de mis tarjetas de crédito. En cuanto inhalé la sustancia ilícita sentí la mezcla de decepción de mí misma y la euforia. Al menos mi mente funcionaba bien ahora, pensé y sentía que todo funcionaba más rápido. Me aseguré de no dejar evidencia y me miré al espejo otra vez. A mi mente nublada le gustó lo que vio esta vez y dejé el baño. Debía hablar con Dulce porque no quería dejar las cosas a medias.

POV Dulce
Toda la noche había sido un sueño hecho realidad hasta que volví a ser la idiota que era hace seis años. ¿Por qué aún me molestaba que Anahi no reconociera mis sentimientos? Era absurdo molestarme por algo que pasó hace tanto tiempo. Y ahora me enfadé con la mujer que estuvo a mi lado los últimos seis meses, siendo la novia más cariñosa y comprensiva.
“Estoy tratando de no ser cliché y no ser la novia celosa, pero tengo la sensación de que me estás ocultando algo”, Hanna dijo cuando Anahi salió corriendo hace dos segundos. Típico, pensé.
“No tienes nada de que preocuparte” intenté decir lo más tranquilizadoramente posible.
“Ahora lo estoy, porque cuando alguien dice eso, estás jodida.”
“No es así, Hanna”, le aseguré. “Solo hay mucha historia ahí.”
“Lo sé. Y te dije que estaba tranquila con que tú la quisieras ver otra vez, pero no esperaba que ella estuviera enamorada de ti.”
“¿Qué?”, dije con incredulidad absoluta.
“No te hagas la tonta, Dulce. Noté la forma en que te miraba y normalmente no me importaría, pero tengo miedo de que una parte de tu corazón siempre le pertenezca a Anahi Puente. Esa parte que uno le entrega al primer amor. Esa parte de tu corazón que es tan pura y perfecta y que le das a alguien y no lo quieres de vuelta, porque se lo diste por una razón.”
Ahora entendí como Anahi se sintió hace un par de minutos porque yo estaba estupefacta. Quería refutar su punto pero no podía. Era innegable que una parte de mi corazón siempre le pertenecería a la morena. Nunca amaré a alguien de la forma en que la amé a ella. Eso era bueno y malo.
“Eso es el pasado. Mi futuro está contigo”, dije finalmente y me acerqué a ella. Cuando traté de besarla se movió, y supe que mi respuesta no fue lo suficientemente buena. O no fue lo suficiente convincente.
“Debería irme”, Hanna dijo y me dejo sola en el porche. Deje escapar unsuspiro de frustración porque no esperaba que mi cumpleaños terminara así.
Todo era perfecto hasta que lo arruiné con mi revelación. Desearía haberme quedado callada. ¿A quién le importa si Anahi aún no quiere aceptar lo que hicimos? Las palabras de Hanna aún resonaban en mi cabeza. ¿Por qué ella creía que Anahi estaba enamorada de mí? ¿Yo era la ingenua ahora? Eso sería un giro irónico porque yo la estaba acusando de hacer lo mismo. No era posible que ella estuviera enamorada de mí. Solo se veía sola y desesperada por algo de afecto.
Me quede fuera un rato tratando de calmarme antes de entrar. Justo cuando iba a hacerlo, Anahi apareció.
“Tengo que hablar contigo”, dijo con voz acelerada.
“No, yo… quiero disculparme por soltarte todo esto. No debería haber dicho nada” dije, pero mi rostro cayó cuando vi sus ojos verdes.
Sus pupilas estaban increíblemente dilatadas. Supe inmediatamente que estaba pasando. Su mandíbula se frunció levemente y su lenguaje corporal había cambiado completamente. Estaba de pie, muy recta y segura con sus ojos penetrando los míos. Ha habido rumores de que sus fiestas son muy alocadas, pero la semana pasada en su casa había sido muy agradable, pensé que solo eran rumores.
“¿Qué has hecho?” murmuré frustrada al ver su rostro desconcertado.
“Necesito decir algo” comenzó a hablar pero la interrumpí
“No, ¡No vas a admitir esto cuando estás así de drogada!” dije aún más enfadada que antes. Se congeló con terror. “quizás deberías irte”, le dije y sentí las lágrimas en mis ojos.
No quería esto, no quería sentirme así después de mirarla a los ojos. Los años que pasé con ella fueron los mejores y los peores de mi vida. Nadie me ha provocado tantas emociones como ella. Incluso ahora siento una ira que no he sentido en años. No había un intermedio entre nosotras. Darme cuenta del poder que aún tenía sobre mí, me enfurecía. Esto no debía pasar. Finalmente había avanzado con mi vida y madurado muchísimo, como para volver a ser esa niña de dieciséis por su presencia.
La expresión en su cara era indescifrable, pero la deje y volví a la fiesta que casi había olvidado por todo lo que pasó.
__________FLASHBACK_______
Las luces iluminaban su rostro perfectamente cuando bailaba en la pista. Mis ojos no eran los únicos pegados en la hermosa morena. Sus movimientos llamaron la atención de mucha gente más alrededor. Una parte de mí deseaba ser mejor bailarina para poder unirme a ella como Ucker. En lugar de eso me senté en el sillón del sector VIP del club y bebí otra copa de champán.
Era la fiesta por el lanzamiento de nuestro tercer álbum. Todos esperaban que debutara como número uno mañana y ese es el motivo de celebración. Claramente no era muy fiestera pero estaba feliz de ver a las chicas soltarse. Ver a Anahi bailar era casi una tortura. Sus caderas se movían tan sensualmente que traían recuerdos de nuestra noche juntas hace un par de meses. A la mayoría de la gente no le gustaba recordar su primera vez pero yo no quería olvidarla jamás. Ha sido la mejor noche de mi vida, donde le dí una parte de mí que jamás podré darle a alguien más.
Desde esa vez hemos continuado nuestra cordial pero amistosa relación de antes. Ignorarla otra vez habría sido muy difícil pero intenté ser distante sin ser pesada. Me sorprendí de hacer contacto visual con ella por un par de segundos pero aparté la mirada. Antes de darme cuenta, la criatura más hermosa que he visto estaba sentada a mi lado.
“Vamos, baila con nosotros”, intentó animarme, pero sentí mi corazón acelerarse solo de pensar en bailar con ella.
“No, estoy bien. Pero ve tú”, dije más distante de lo quería. Sus ojos cambiaron de esperanza a dolor. Se levantó y vi a alguien que me produjo arcadas. No tenía idea de por qué Anahi aún veía a Jason. Él era el idiota más grande que conozco.
Lo saludó con un beso apasionado y sentí un nudo en mi garganta que creció aún más cuando los vi en la pista juntos. Esa pude ser yo, pensé arrepentida. La noche siguió y la disfruté pero también me cansé. Los otros chicos estaban mucho más ebrios que yo. Especialmente la mujer de mis sueños. Jason estaba sobre ella, y casi quería estrellar la botella que Anahi sostenía sobre su cabeza. Ella estaba claramente fuera de sí pero él seguía. Había mucha más gente en el sector VIP porque Jason trajo a su “pandilla”. De pronto ví que él sacó una bolsa que se parecía sospechosa. Sabía que él estaba en algo malo.
Anahi ha estado en muchas fiestas últimamente. Los chicos y yo estábamos preocupados porque había días donde no dormía o no llegaba. Cada vez que alguien intentaba hablarle se ponía a la defensiva y discutía que mientras siguiera haciendo su trabajo, nadie debería decirle que hacer con su tiempo libre.
Verla tocar la bosa y morder su labio inferior emocionada me preocupó. Desaparecieron al rato y en cuanto volvió, había otra persona frente a mí: hiperactiva, despierta pero también nerviosa y desinhibida. Ahora ella estaba sobre Jason y comencé a entender porque él le dio lo que sea que le dio. Me sentí asqueada por el chico y no pude aguantar seguir en el club. Todos los demás se querían ir también, pero Anahi se quedó. Quería decirle que viniera con nosotros pero sabía que sería inútil.
Eran cerca de las 6 de la mañana cuando escuché ruido en la sala de estar. Había dos voces, una que reconocí inmediatamente. Antes de saber que estaba haciendo, me levanté y fui hasta donde estaban. Antes de encender la luz, vi a Jason sosteniendo el cuerpo semi inconsciente de Anahi. Quería matar a ese hijo de…
“No te quería despertar. No te preocupes, la llevaré a acostarse”, dijo y esa sonrisita era mucho.
Caminé y puse uno de los brazos de Anahi alrededor de mi cuello. “La tengo. Ya has hecho suficiente”, siseé y vi la decepción en su rostro por no poder pasar la noche con ella. Por suerte dejó el apartamento sin otra palabra y lentamente fui a la habitación de Anahi con ella en brazos.
“Hola…” de pronto murmuró y suspiré porque quería que se desmayara otra vez para que esto acabara. No respondí pero suavemente la acosté y saqué sus zapatos. Estaba respirando pesadamente y no sé por qué me sentía tan culpable.
“Dul…” dijo incoherentemente y traté de capturar su mirada pero fallé.
Sentí su mano buscando la mía y entrelazó nuestros dedos torpemente. Estaba completamente borracha pero no pude evitar disfrutar el contacto.
“No te vayas…” susurró con sus ojos verdes mirándome fijamente.
Sentándome lentamente a su lado en la cama, llevé mi otra mano a su rostro y acaricié su mejilla. Se durmió inmediatamente. Mis dedos siguieron haciendo trazos en la delicada piel de su rostro. Su pintalabios rojo estaba corrido y su pelo era un desastre pero seguía siendo perfecta ante mis ojos. Deje escapar un leve suspiro cuando mis dedos posaron un mechón de cabello detrás de su oreja.
“¿Por qué te estás haciendo eso?” susurré sabiendo que no me escuchaba. “¿Por qué no te puedes amar tanto como yo te amo?”
Mi voz casi se quebró cuando me di cuenta de que nunca había dicho esas famosas dos palabras. Saber que ella no me escuchó me hizo sentir segura.
“Te amo.”
Seguía acariciando sus mejillas cuando sentí a alguien detrás de mí. Una mano se posó en mi hombro y me giré para ver quién era. Ucker frotaba sus ojos adormilada y se fijó en la chica dormida. No tenía sentido detener mis muestras de afecto porque todos los chicos sabían lo que sentía.
“¿Qué harás con ella” preguntó con voz mareada pero preocupada.
“No tengo idea”, respondí honestamente.
Estábamos exhaustos y usé todas mis fuerzas en mantenerme despierta, pero Anahi ha elegido un camino muy peligroso al sumergirse en el trabajo y fiestas.
Dos cosas que necesitaban mucha energía y concentración. Era como tener dos trabajos a tiempo completo y sin descanso. Tenía un mal presentimiento sobre esto Y tenía razón. Un año después RBD anunció su separación después de una horrible pelea de la que me sentía responsable.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:56 pm

Capitulo 8
Todo dolía. No solo mi exhausto cuerpo que se sentía como la mierda esta mañana, mi corazón seguía en pedazos después de todo lo que pasó la noche anterior. No he dormido nada desde que deje la casa de Dulce. Y no era por las drogas tampoco, el efecto se fue bastante rápido, era la agonizante sensación de haber perdido a la morena para siempre. Pensar en la forma que me miró en el porche me causaba nauseas. La cantidad de furia en su voz me hacía temblar. Jamás pensé que notaría que había consumido algo. He hecho muchas cosas malas en mi vida, pero inhalar cocaína en su cumpleaños cuando acababa de confesarme uno de sus más grandes secretos, era definitivamente lo peor.
El aroma de café recién hecho era lo único bueno esta mañana. Debería haber vuelto a LA pero no estaba en condiciones de hacer eso. Normalmente estaría durmiendo pero no podía a pesar de que cada fibra de mi cuerpo me dolía. Así que llamé a mi manager y cancelé el día entero, lo que me daba al menos tiempo de recuperarme antes de tomar el avión. Esperemos que pueda dormir antes de eso.
Hasta entonces, el café tenía que ser suficiente porque no usaría más de lo que tenía en el bolso. Lo arruinó todo. Todas mis ilusiones desaparecieron cuando Dulce me dijo que debía irme. Ella finalmente vio lo arruinada que estoy. Siempre me pregunté porque le gustaba, sin mencionar los sentimientos que confesó tener.
Me sorprendí al escuchar el timbre porque nadie sabía que estaba en casa. Todos pensaban que estaba en LA, pero lentamente arrastré mi cuerpo desgastado hasta la puerta principal. Mis ojos se abrieron de golpe cuando a vi a Dulce en la entrada.
“Hey”, casi susurré en sorpresa. Nunca espere verla aquí. De hecho, no esperaba verla más.
“Hola”, dijo suavemente. “¿Es un mal momento?”
“No, para nada. Pasa”, respondí inmediatamente y la deje entrar. “¿Quieres café? Lo acabo de hacer”
Asintió levemente y pude notar círculos oscuros bajo sus ojos. No tan oscuros y aterradores como los míos, pero hacían que su perfecto rostro se viera tenso por primera vez. Me siguió hasta la cocina y se sentó en el mostrador, mientras yo servía el líquido caliente en una taza.
“Te ofrecería algo de comer pero no tengo nada en el frigorífico”, intenté crear conversación porque estaba muy nerviosa.
Mi corazón estaba como loco porque esto era muy inesperado. ¿Y si vino solo para decirme que no quería verme más? ¿Y si no quería verse envuelta en todo mi drama y mi obvia vida de mierda? La observé un segundo pero ella aparto la mirada pareciendo más segura que yo. Puse dos cucharadas de azúcar y algo de crema porque le solía gustar el café así.
“Toma”, dije suavemente y dejé la taza frente a ella.
Supuse que no quería estar muy cerca por eso elegí sentarme al otro lado. Llevaba una coleta y llevaba un look casual, una camiseta blanca, jeans y converse blancas. Seguía estando preciosa, y en cuanto encontré su mirada mi corazón revoloteó. Su belleza natural era aún más cautivadora que cuando estaba arreglada.
“Perdón por….”, dijimos al mismo tiempo. Nos miramos confundidas y no pudimos evitar reír nerviosamente. A veces sentía que aun estábamos conectadas.
“Por favor, déjame hablar primero. No estoy segura si después tendré el valor”, Dulce dijo y aceleró mi pulso. Me preparé para lo peor. “Perdón por perder el control anoche”, se disculpó. “Nunca debí haber dicho las cosas que dije de esa forma, no quería hacerte sentir mal. Había mucha tensión que necesitaba descargar, no quería que tomaras medidas tan… desesperadas para sentirte mejor contigo misma.”
Mi corazón se contrajo cuando su voz angelical se rompió al final. Se culpaba porque yo me drogué en su cumpleaños. ¿Podía ser más comprensiva? Me mataba verla tan afectada por mis errores, porque ella tenía todo el derecho de gritarme o estar enfadada conmigo. En vez de eso, era compasiva y yo era incapaz de entender por qué merecía ser parte de su vida otra vez.
“Dulcw, no fue tu culpa. No había dormido en 48 horas y mi cuerpo….” traté de justificar pero me interrumpió.
“No tienes que explicar nada, Anahi. No estoy aquí para juzgarte, te dije que no puedo ni imaginar el estrés y ansiedad que debes sentir cada día desde hace diez años. Todo lo que quiero decirte, es perdón por si te traje más de eso, y que estoy siempre aquí para hablar… cuando estés lista.”
No sabía que decir. Su empatía y comprensión eran abrumadoras. Mi boca se secó cuando me perdí en esos cálidos ojos marrones. Había muchas cosas que quería decir pero no podía articular sonido alguno. Me costó un poco calmarme para poder formar oraciones sensatas.
“Yo también tengo que decirte algo”, dije con vacilación, porque este era un tema sensible. Lo de anoche abrió mis ojos y quería que ella entendiera mi visión de las cosas. Recordar sus palabras cuando cuestionó que no bebiera en el juego me aclaró todo.
“Nunca estuve avergonzada de lo que hicimos”, admití sinceramente y vi que su rostro se suavizó porque finalmente contesté una de sus preguntas. “Pero pensé que tú sí. Cada vez que nos acercábamos, más me alejas después. Por eso nunca pensé que sentías algo. Quizás nunca fui consciente de tus sentimientos y no pude corresponder, pero quiero que sepas que… para mí también fue especial. Odio que creas que fue solo un juego, porque no lo fue.”
Mis dedos estaban casi temblando cuando hablaba, porque el tema era tan delicado y hermoso que no quería arruinarlo. Dulce me sonrió cálidamente y eso me tranquilizó.
“Lo sé”, dijo y su voz era temblorosa. “Siempre supe que te preocupabas por mí en un nivel más profundo, a pesar que tú no sentías lo mismo. Esa era lo razón por la que podía entregarme a ti.” Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas al igual que los míos. “No me arrepiento. Nunca lo he hecho y debes saber eso. Estar contigo… fue la noche más perfecta y mágica que pude pedir. Recuerdo haberme sentido absolutamente completa y segura.”
Sentía que mi pecho explotaría, porque mi corazón se desbocó cuando Dulce habló tan honestamente acerca de sus sentimientos. Mis emociones estaban como locas porque había demasiados recuerdos, pero intenté escuchar cada palabra que salía que sus perfectos labios.
Este era un gran paso para nosotras porque nunca habíamos hablado de lo que pasó. Verla tan emotiva me daba esperanza. ¿Esperanza de qué? Me Pregunté “De lo único que me arrepiento, es de la forma en que te traté muchas veces”, continuó, haciendo que mis ojos se llenaran de más lágrimas. “Distanciarme de ti era la forma que tenía de sobrellevar esos abrumadores sentimientos. No había nadie con quién pudiera hablar y eso lo hacía más duro. Ignorarte era increíblemente difícil pero menos doloroso que aceptar que me enamoré de alguien inalcanzable. No era justo por mi parte, pero esperaba que me perdonaras en algún momento.”
“Ya lo hice”, respondí inmediatamente, encontrando su mirada. La primera lágrima escapó de sus ojos y aterrizo en su café. “No llores, por favor”, rogué con un hilo de voz porque odiaba verla triste.
“Perdón. No planeaba emocionarme pero me he quitado un peso de encima. Es como si al fin pudiera cerrar esto y avanzar”. Y ahí estaba, el momento en que mi corazón se rompió.
Debió haber sido el karma por toda la mierda que he hecho. Justo cuando me dí cuenta de que sentía algo por la chica sentada frente a mí, me dice que me olvidó. Sabía que ya había encontrado a alguien más, alguien perfecto, pero escucharla decirlo en voz alta era como un puñal en el corazón.
“Anahi, quiero ser tu amiga, y estar ahí para ti de la forma que tú estabas ahí para mí. Quizás seré capaz de compensarte por ser la amiga más maravillosa, a pesar de que te herí tantas veces”, continuó diciendo y mis ojos ardían en lágrimas ahora.
Estaba exhausta y cansada, muy exhausta para aguantar más. Mis lagrimales cedieron y enterré mi rostro entre mis manos, avergonzada por romper frente a ella. Lo peor es que no sabía porqué estaba llorando.
Había muchas cosas en mi cabeza pero ese dolor agudo en mi corazón era demasiado. Estaba llorando desconsoladamente y a los pocos segundos sentí los brazos de Dulce rodeándome. Por un lado, estaba feliz de sentir su cariño, pero por otro estaba devastada, porque estaba claro que perdí la oportunidad de estar con esa persona que me hacía sentir completa. Ella me abrazo como si intentara sujetarme porque sentía que me iba a desmayar. El cansancio, físico y mental se volvía más y más obvio. No sabía cuánto tiempo pasó pero Dulce jamás me soltó, hasta que yo me separé de ella. La vergüenza era visible en mi rostro y elegí no mirarla. Seguramente parecía un zombie.
“¿Qué opinas de tomar una ducha, y yo te compró algo para desayunar con café decente?”, dijo y supe que estaba intentando animarme. “Sin ofender, pero tú habilidad de preparar café no ha mejorado en absoluto.”
Ahora me reí suavemente y miré directo a esos ojos que a veces penetraban mi alma. Solo asentí levemente y subí las escaleras e intenté asearme lo mejor que pude. La ducha fue buena ya que pude liberar algo de tensión. Rápidamente tome unos jeans negros, mi camiseta de Rolling Stone y botas de combate, luego me uní a Dulce en la cocina.
Ella decidió conducir porque debió ver lo cansada que estaba. Ninguna de las dos hablo en el camino al pequeño pero acogedor local donde me llevó. Una mujer joven de nuestra edad se nos acercó en cuanto bajamos del coche y me pidió una foto. Nunca le podía negar algo a fans a pesar de que me veía como la mierda.
Cuando la chica vio a Dulce, casi enloqueció y comenzó a hablar de lo mucho que amaba a RBD. Intenté ser lo más simpática que pude, pero Dulce tomó las riendas y con su maravillosa personalidad me dejo más relajada. Ambas posamos en la foto con la fan y finalmente pudimos entrar. Solo había un par de personas adentro y Dulce eligió este local exactamente por esa razón, pensé. Pidió nuestros cafés y algunos pasteles que vimos. Sabía que se estaba esforzando mucho en mantener mi ánimo, pero sentía que me apagaría en cualquier momento.
“¿Cuándo te vas?”, Dulce preguntó y rompió el silencio cuando nos sentamos.
“Mañana a primera hora. Debía estar en LA hoy, pero no pude lograrlo”, dije a penas.
Notó mi incomodidad al hablar de trabajo y cambió el tema.
“Sabes, tienen buenas noches de karaoke aquí. Es el único lugar donde he cantado desde que el grupo se separó”, confesó y noté el escenario a un par de metros. Una sonrisa de posó en mis labios, ya que solo de pensar en ella cantando me derretía.
Ha pasado tanto tiempo desde que escuché su hermosa voz. Sentí a alguien tocando mi hombro y noté a una niña pequeña mirándome tímidamente.
“¿Eres Anahi Puente?”, preguntó con la voz más tierna del mundo, iluminando mi rostro inmediatamente.
“Sí, esa soy. ¿Y quién eres tú?”, respondí con una gran sonrisa y vi que sonrió también.
“Soy Katie”, la pequeña sonrió. Debía tener unos cinco años y se veía preciosa con esos ojos azules mirándome llena de admiración.
“¿Puedes cantar algo para mí?”, me sorprendió con su petición porque esperaba una foto o un autógrafo.
“Sí, canta para ella, Anahi”, Dulce dijo y sonrió con superioridad apuntando al escenario. Sabía que no podría negarme a cumplir el deseo de la niña. Había cerca de otras cinco personas en la tienda y el escenario no estaba habilitado.
“Por favooooor”, escuché la voz infantil y tomé una gran bocanada de aire.
“Está bien, pero si me echan por irrumpir en el escenario te culparé”, le dije a Dulce que solo reía y me observaba caminar a la plataforma.
Había un piano y decidí sentarme en el pequeño banco que estaba al lado. Amaba tocar pero rara vez tenía tiempo de solo sentarme y crear melodías. Había muchas canciones que pude elegir pero recordé una que escribí solo hace un par de días. La inspiración de esta era la chica sentada a un par de metros, ella no lo sabía y antes de darme cuenta, mis dedos comenzaron a tocar esa canción.
El tono ronco de mi voz sonaba un poco más áspera de lo normal, pero me esforcé. No fui capaz de mirarla mientras cantaba porque no sabía cómo reaccionaría. La canción no estaba terminada pero era extremadamente personal, lo que hacía todo más difícil. Saber que sus ojos estaban en mí era aterrador y sentí mi corazón latiendo descontroladamente. Mis ojos estaban cerrados pero los abrí a veces para mirar las notas bajo mis dedos.
“When I look into your eyes
It’s like watching the night sky
Or a beautiful sunrise
There’s so much they hold
I won’t give up on us
Even if the skies get rough
I’m giving you all my love
I’m still looking up
‘Cause even the stars they burn
Some even fall to the earth
We’ve got a lot to learn
God knows we’re worth it
No, I won’t give up”
No noté que había cantado con tanta emoción y pasión, mi voz hizo eco por toda la tienda, haciendo que todos se detuvieran. Mi pecho subía y bajaba pesadamente cuando la última silaba dejo mis labios. Lentamente abrí los ojos y lo primero que ví fue a Dulce mirándome fijamente. Se veía conmovida y casi abrumada. No había forma de que supiera que la canción era sobre ella, pero su mirada me hacía tiritar, literalmente.
Cuando me levanté me sentí mareada y mi cuerpo se apagó rápidamente. Intenté sujetarme pero sentí que mis piernas cedían y no lo pude evitar más. Me desmayé.
———————————————————————-
El cigarrillo atrapado holgadamente entre mis labios, debió haber sido encendido hace una hora, pero una vez que me senté en el piano todo lo demás se volvió irrelevante. Estaba girando el lápiz con una mano mientras escribía y trataba de imaginar la melodía para acompañar las palabras. No había muchas cosas que relajaran mi mente usualmente ansiosa como escribir y componer. Estaba sola en el apartamento y no tenía idea de dónde estaban los demás, pero ya no me importaba. Mi conexión con el grupo era casi inexistente. Éramos cordiales pero ya no éramos amigos. He hecho nuevas amistades y aunque todos odiaran a Jason, él me mostró un mundo nuevo. Un mundo que me hacía escapar del dolor.
Aunque el dolor era una gran motivación e inspiración a veces. No podía pensar en la melodía pero quería tocar de todas formas. Comencé a tocar las notas de la primera canción que se me vino a la mente. No cantaba, solo tocaba algo que no era lo más nuevo pero siempre he amado. Sin mencionar, que cierta integrante de la banda y antigua mejor amiga solía amar cantarla.
Había algo fascinante en perderte en la música, que llenaba cada parte de tu alma. Cuando toqué la última nota suspiré y tuve esta extraña sensación. No podía verla u oírla pero la sentía. Giré mi cabeza y encontré a Dulce parada en el marco de la puerta observándome.
“¿Hace cuánto estás ahí?” pregunté y puse el cigarrillo detrás de mi oreja.
“Lo suficiente para recordar porqué siempre he envidiado tu talento”, dijo haciéndome sonrojar. Era lo más bonito que me había dicho en mucho tiempo.
Camino hacia mí y quede atónita cuando se sentó junto a mí en el pequeño banco, nuestras piernas se rozaban.
“Amo esa canción”, dijo suavemente y sentí ese molesto calor llenándome cuando hablaba. No estaba segura de cómo actuar o qué decir porque nuestra amistad ha sido muy fría. Estar tan cerca de ella y tener una conversación de verdad era molestamente emocionante.
“¿Podrías tocarla otra vez?”, preguntó y la miré. “Solo una vez más.”
Su sonrisa era irresistible y cedí automáticamente.
“Solo si tú cantas”, dije suavemente a lo que ella respondió con una sonrisa.
Mis dedos comenzaron a repetir esa melodía, su voz jamás dejaría de asombrarme. No importaba cuantas veces la escuche, nunca me cansaba de su técnica vocal que hacía cada canción suya. No tuve que unirme porque solo quería que su tono puro encantara este momento, sea lo que sea.
“’Cause you are the piece of me I wish I didn’t need
Chasing relentlessly, still fight and I don’t know why
If our love is tragedy, why are you my remedy?
If our love’s insanity, why are you my clarity?”
La habitación cayó en un silencio absoluto después de su interpretación y las mariposas en mi estómago eran increíblemente fuertes. Muy lentamente mire hacia el lado y observé a la menor. Mis ojos verdes se desviaron a sus labios que estaban algo abiertos porque ella estaba haciendo lo mismo. Miraba igual de intensamente a mi labios que estaban a escasos centímetros de los suyos. Sentí este gran deseo de cerrar el espacio y besarla. ¿Ella querría eso?
“¿Anahi?” escuché una voz masculina acercándose.
Ambas nos resaltamos un poco antes de que Jason entrara, Dulce se levantó y se fue rápidamente. Mis ojos la siguieron y suspiré cuando también me levanté para saludar el chico. La mañana siguiente entré al apartamento después de una pesada noche de fiesta. Los otros chicos seguramente se levantaran pronto para prepararse para las entrevistas de hoy. Me fui a la cocina y preparé café. Bueno, en realidad no lo necesitaba porque había usado algo mucho más potente que la cafeína para mantenerme despierta. De todas formas, quería beber de ese líquido negro.
Me serví en una taza cuando escuché a alguien bajar las escaleras. Mis ojos se enfocaron en Dulce en pijama. Mi cerebro confuso me estaba forzando a hacer cosas que no habría hecho sobria, por eso la miré de arriba abajo.
“Hey”, dijo adormilada pero se veía preocupada.
“Hola”, simplemente respondí porque no podía apartar mis ojos de ella.
“¿Acabas de llegar?”
“Sip.”
Quería evitar más preguntas por eso le daba respuestas cortas, y oí a Dulce suspirar. Ahora estaba comiendo cereales, haciendo su rutina mañanera fingiendo que yo no estaba ahí. Mis ojos seguían cada movimiento y noté que se puso nerviosa.
“Puedo oler el alcohol desde aquí, ¿sabías?” dijo y sonreí divertida.
“¿Estás diciéndome que apesto?”, contesté y obtuve una suave risa de ella que era lo quería.
“No, te digo que deberías bañarte antes de salir.”
Estaba parada dándome la espalda y pude apreciar cada curva de su cuerpo. Estar alerta y muy despierta era una reacción de lo que consumí, pero también había otra. Me ponía un poco… fogosa cada vez que me drogaba.
Anoche hubo este momento en el piano en que me pregunté, qué habría pasado si Jason no nos hubiera interrumpido. Me acerqué a ella por detrás y me detuve solo cuando nuestros cuerpos casi se tocaban. Sus músculos se contrajeron y mordí mi labio inferior.
Dios, el aroma de su shampoo me hizo cerrar los ojos. Mis sentidos estaban agudizados, así que podía ver, oler y escuchar cada cosa que hacía. Suavemente empuje su largo cabello a un lado y expuse su cuello. La piel erizada era inconfundible. No se movió o dijo nada pero no podía parar.
“¿Quieres unirte?” susurré contra su piel y la escuché tragar fuerte.
Su pecho subía más rápido que antes, lo que aumento mi deseo. Ella no respondió pero tampoco lo rechazo. Exhalé pesadamente, dejando el aire caliente chocar contra su cuello produciéndola escalofríos. Humedecí mis labios un poco antes de bajar mi cabeza para alcanzar ese lugar perfecto en su cuello, que sabía que la volvía loca debido a nuestros encuentros anteriores. La punta de mi lengua acarició su piel antes de posar mis labios en la cálida piel. Tomó una gran bocanada de aire e intentó aguantar un gemido.
Estaba tratando de resistirse, pero en cuando noté que se oponía fue un punto de no retorno. Repetí mi movimiento un par centímetros más abajo y envolví mi brazo en su cintura, empujando su cuerpo contra el mío. Estaba temblando y mi propia lujuria era abrumadora. La otra mano subió y apasionadamente tomé uno de sus pechos sobre su camiseta. No estaba usando sujetador e inmediatamente sentí su pezón erecto, haciéndome jadear de placer.
Ahí fue cuando tomo mi mano y la quitó de su pecho. Pensé que me empujaría pero para mí sorpresa, llevo mi mano hacia abajo, a sus shorts. Justo cuanto toqué su ropa interior, escuchamos pasos en la escalera.
“Mierda”, susurré. Dulce se soltó de mi agarré y se fue al fregadero cuando Maite entró.
“¿Qué pasa, dawgs?”, hizo su típico saludo pero mi cuerpo entero seguía en frenesí.
“Buenos días”, Dulce dijo con voz muy temblorosa que mostraba su excitación.
Necesitaba una ducha ahora. Una helada, muy helada. Sin decir nada deje la cocina, pero escuché la voz de Dulce.
“¿Cómo alguien puede ser tan dulce y buena un minuto, y luego cambiar a una persona absolutamente distinta?”
El tono de su voz era cuestionable. Sabía que hablaba de mí, pero mientras no supiera que era lo que me llevó a mi comportamiento actual, no me importaba. Ella nunca sabrá de esto, me dije a mí misma.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:57 pm

Capitulo 9
POV Dulce
Sentí que tenía quince otra vez. Jamás dejaría de impresionarme por ver a Anahi cantar. La forma en que la mayor era capaz de perderse en la música y la letra era algo único. No podía evitar asombrarme. A pesar de que la he visto en concierto hace no mucho, esto era diferente, íntimo y personal. Conocía cada una de sus canciones pero la que cantó en la cafetería era una nueva.
La gran diferencia entre verla actuar ahora y verla actuar en la época de “Rebelde”, era la tristeza que Anahi mostraba. Ella no era la segura y bocazas adolescente de la que me enamoré. La mujer que alzaba esas altas notas era trágica y hermosamente vulnerable. Su exterior usualmente inaccesible desaparecía con cada nota. Podías sentir la emoción en las silabas que escapaban de su boca, y una parte de mí estaba aterrada de que estuviera enamorándome de ella de nuevo.
Escuchando la letra, caí en la tentación de preguntar sobre quién escribió esas conmovedoras palabras. No solo me emocionó eso, su voz se debilitó al final. No me miraba, en realidad no miraba a nadie mientras cantaba, pero en cuanto abrió sus ojos atrapé su mirada. No estaba segura de que estaba pasando por su cabeza pero inmediatamente se paró y quiso abandonar el escenario.
La vi buscar algo pero no pude actuar con rapidez suficiente para darme cuenta de que estaba pasando. Sus ojos se pusieron blancos antes de que cayera. Mis ojos se abrieron de par en par y corrí lo más rápido que pude, empujando algunas sillas en el proceso.
“¡Anahi!” grité y me arrodille al lado justo cuando la camarera llegó. “¿Me oyes?”, pregunté con voz temblorosa, posando su cabeza en mi regazo.
Se golpeó la cabeza bastante fuerte y comencé a entrar en pánico por si se había dañado seriamente. No había sangre pero aún así pudo tener una contusión.
“¿Alguien puede llamar una ambulancia?” me las arreglé para decir pero Anahi movía los párpados.
“No…” murmuró y muy lentamente abrió los ojos. El alivió se apodero de mí pero ella seguía confusa. “Sin ambulancia… estoy bien”, la mayor siguió hablando y yo no podía creer que aún cuando se trata de pedir ayuda fuera tan testaruda. Por suerte estaba algo lúcida, y se las arregló para mirarme a los ojos. “Estoy bien”, repitió porque seguramente mis ojos reflejaban mi preocupación.
“Has dicho eso tantas veces que ha perdido el significado”, dije suavemente porque ella estaba lejos de estar bien. Pero tampoco quería presionarla.
“Estaré bien en un par de minutos. No es la primera vez que pasa”, Anahi confesó haciéndome fruncir el ceño.
“¿Eso se supone que debe tranquilizarme? Sus labios formaron una pequeña sonrisa, y sin poder aguantarme tomé un mechón de pelo y lo puse detrás de su oreja. Su sonrisa se amplió y me alivió aún más. Todavía quería llamar a la ambulancia, pero seguía siendo testaruda, como siempre. Así que esperamos un par de minutos hasta que estaba lo suficientemente bien como irnos. No tenía sentido quedarnos más tiempo porque Anahi necesitaba descansar.
Esta vez ella no habló y terminamos conduciendo hacia la mansión en completo silencio. Esperaba encontrarla dormida, pero en vez de eso miraba por la ventana. No era un silencio incómodo. No sentía correcto hablarle cuando estaba obviamente sumida en sus pensamientos. Al llegar a su casa caminé hasta la puerta aún muy preocupada.
“¿Quieres quedarte un rato?”, preguntó y yo sabía que no quería estar sola.
Ahí estaba otra vez, la tristeza en sus ojos. Asentí y la seguí hasta la sala de estar donde ella ya se había sentado en el gran sofá.
“Deberías dormir un poco. Sin ofender, pero te ves como la mierda”, dije sinceramente. Parecía cansada y no entendía por qué no dormía.
“Créeme, quiero hacerlo. Pero a veces no puedo por alguna razón.”
Dulce hasta su colección de DVDs, había algunas películas de las que solía hablar, y otros etiquetados como “Rebelde”.
“Dios, no he visto estos capítulos desde que se emitieron”, admití sacando uno de la caja.
“Ponlo”, dijo y reí.
“Solo si prometes que al menos intentarás dormir después”, traté de negociar, ella asintió. Caminé hasta la gran televisión y encontré el blue-ray. Después de poner un disco al azar me puse nerviosa de ver cuál era, pero me senté en el sofá de todos modos.
Tarde un poco en darme cuenta de que era el capítulo donde cantamos “A thousand years”. En cuanto nuestra parte empezó, mi corazón se aceleró. El nombre de nuestra banda había sido revelado por primera vez esa semana, y salió un pequeño espacio donde hablamos de nuestras personalidades.
Escuchar y ver a una versión más joven de mí misma en televisión aún parecía irreal. Poncho me llamó la adorable del grupo y sonreí al recordar ese momento. Por supuesto que yo tenía que llamar a Anahi fuerte. Ahora me reí porque Anahi acotó que ella no era mala. Había muchos recuerdos pero me gusto poder verlos ahora sabiendo que no hay más secretos. Al mirar a Anahi vi una gran sonrisa en su rostro.
Salió nuestra presentación y me puse muy nerviosa cuando me ví cantar el primer verso. Nunca me he podido juzgar objetivamente. El solo de Anahi, por otro lado, era mágico. La forma en que miraba a la cámara, su voz y todo aceleraba mi corazón. La siguiente toma de mí mirándola era un resumen de lo que sentía en ese entonces.
Me encontré a mí misma sumergiéndome en mis pensamientos. Recordando la primera vez que ví a Anahi. Casi parecía como una vida pasada, pero las imágenes seguían muy claras en mi mente. Una parte de mí recordó lo que sentí en la cafetería, y confirmo mi miedo de sentir las mismas mariposas.
“No estaba tan mal, en realidad” Dijo Anahi, y me devolvió a la realidad.
“Um, sí… excepto porque yo parecía una ardilla”, respondí y escuché la contagiosa risa de Anahi por primera vez en mucho tiempo. Amaba escuchar su risa, no podía contar la cantidad de veces que intenté hacerla reír antes. Era imposible no reírme con ella.
Cuando mis ojos se posaron en la pantalla nuevamente, vi que Anahi me besó la mejilla después de los comentarios positivos y casi me sonrojé. Después de que el capítulo terminó, me tomó un par de minutos tener el coraje de preguntar lo que quería preguntar desde que dejamos el local.
“La canción que cantaste en la cafetería era preciosa. ¿La escribiste para alguien en específico?”, pregunté suavemente y mire hacia un lado encontrando a Anahi durmiendo pacíficamente.
Sonreí ligeramente y me sentí aliviada de que al fin pudiera descansar. Tomé la manta al final del sofá, y la puse sobre su cuerpo. Se veía bastante más joven ahora. Casi igual que en el vídeo que acabamos de ver. A veces extrañaba a esa Anahi porque era más despreocupada. De hecho, nos extrañaba a las dos de ese entonces. A pesar de que luchaba con ciertos sentimientos confusos, no era nada comparado con el conflicto interno que sentía ahora cuando la chica de ojos verdes me miraba.
La observé dormir durante casi una hora, hasta que decidí que estaba bien y me fui. Al conducir hasta mi apartamento no pude evitar recordar uno de los muchos momentos que habían sido escondidos por tanto tiempo.
————————————FLASHBACK———————————
No podía creer que estuviera en el bootcamp de Rebelde. Mis pies me estaban matando porque mi mamá me dijo que usara tacones, a pesar de que nunca he usado. El miedo de tropezar en el escenario estaba presente. Estar sola en una esquina en backstage mientras otros participantes hablaban me hacían sentir aún más rechazada que en el colegio. No había posibilidad de quedarme ya que había gente increíblemente talentosa.
Había una chica en particular que llamó mi atención. Ya la había visto en la audición y por alguna razón la saludé, y le dije que me gustaba su camisa. Verla otra vez en el bootcamp no me sorprendía, porque su voz era de locos. Recuerdo que los productores la llamaron Anahi en su audición, y otra participante me contó que también era de Miami. Mis ojos estaban fijos en la morena que entretenía a un gran grupo de chicos y chicas. Ellos parecían estar muy concentrados en todo lo que decía. No podía culparlos, porque yo hacía lo mismo desde la distancia.
Aunque ella era muy intimidante. No solo por su talento, sino toda su presencia desbordaba confianza y tranquilidad. Todos a su alrededor estaban encantados por su carisma. Me desperté bruscamente de mi ensoñación cuando noté que me estaba mirando. Sus labios formaron una sonrisa y se me secó la boca. Oh no, ahora dejó el grupo y estaba caminando hacia mí. ¿Se dio cuenta de que la estaba mirando? Seguro que ahora pensaba que era una psicópata.
“Hola, soy Anahi”, dijo esporádicamente cuando se acercó y levantó su mano
“Lo sé”, dije sin pensar y ella levantó una ceja. “Quiero decir, soy Dulce. Mi nombre es Dulce Maria.”
Sutil, muy sutil, pensé. Tomó mi mano suavemente y ese simple toque aceleró mi corazón.
“Bien, Dulce”, sonrió con suficiencia haciéndome sonrojar. “Te vi en las audiciones, y alguien me dijo que también eras de Miami. ¿Qué casualidad no?”
“Si, mucha”, respondí. Mis manos estaban sudorosas. Sentía que le estaba hablando a la chica más popular del colegio, y solo esperaba para que se diera cuenta de lo idiota que soy y se fuera. Ahora que la veía de cerca por primera vez, estaba aún más intimidada. Sus ojos verde esmeralda se veían muy hermosos para ser reales. Estaban mirando fijamente a los míos y parecían notar mi nerviosismo. Ella era claramente hermosa, haciéndome fangirlear por alguien de carne y hueso por primera vez.
“Estoy súper nerviosa”, dijo tomando una gran bocanada de aire, los productores nos llamarían al escenario en cualquier momento.
“No deberías estarlo. Te oí cantar en las audiciones y eres perfecta”, dije sin pensar, luego me dí cuenta de lo estúpida que soné. “Quiero decir, cantaste perfecto. No es que te haya estado espiando o algo… es innegable el talento que tienes. Eso sonó raro otra vez. Perdón, suelo divagar cuando estoy nerviosa. Lo que intento decir, es que yo también estoy nerviosa.”
Ella aún me miraba y yo solo estaba esperando que se fuera, volviendo con el grupo anterior a decirles lo tonta que soy para que se rieran. En vez de eso, me regaló una impecable sonrisa y apretó mi brazo cariñosamente.
“Oh dios, que mona eres. Ya me caes bien”, casi chilló y abrí mis ojos como platos. ¿Acaba de decir que soy mona? ¿Qué le caigo bien? “Definitivamente te sentarás conmigo en el escenario”, añadió antes de tomar mi mano como si hubiéramos sido amigas de toda la vida cuando nos llamaron. Quizás con suerte no note lo sudorosas que estaban mis manos.
Nos sentamos una al lado de la otra y pasamos el día entero juntas. No entendía por qué le agradaba pero no me quejaba. Y antes de darme cuenta de que lo que estaba pasando quede en un grupo con ella y otras cuatro personas
En la casa de los jueces todo era muy frenético y estresante. Me afectaba mucho, pero Anahi se convirtió en mi roca, por así decirlo. Siempre me daba charlas motivadoras y me decía que fuera más segura de mí misma, y funcionaba. Parcialmente, al menos. Cuando estaba cerca de ella, me sentía casi intocable. Como si nada o nadie importara mientras la tuviera a mi lado. No podía evitarlo. Al principio era confuso porque no sabía que sentía. ¿Era posible que te gustara tu amiga?
Que fuera tan afectiva conmigo no funcionaba tampoco. Sentía que mi corazón se aceleraba cada vez que tomaba mi mano o posaba su brazo en mis hombros o cintura. Estaba claro que ella no se daba cuenta del efecto que tenía en mí, pero yo estaba dispuesta a disfrutar lo poco que me diera. Era bastante tarde cuando me dió hambre y baje las escaleras, me encontré a Anahi en el sofá con su ordenador apoyado en sus piernas.
“Hola”, dije y me acerqué, olvidando mi idea de comer. Eso decía mucho porque cuando quería comer nada me detenía.
“Hola, ven aquí”, me sonrió y levantó la manta que cubría sus piernas. “Te mataré si le cuentas a alguien, pero estoy viendo “El diario de Noa””.
“¿Por qué? ¿ eso es malo?”, pregunté mientras me sentaba. Nuestras piernas casi se tocaban y sentí ese aleteo otra vez cuando ajusto la manta para que pudiera cubrirme bien.
“Porque normalmente no veo películas tan cursis y no quiero que me molesten”, la mayor explico mientras ponía uno de sus brazos sobre mi hombro, para poder estar más cerca y ver la pantalla. Me ofreció uno de los cascos y lo acepte. No hablamos más porque entendimos que quería la otra muy rápidamente sin necesidad de palabras
“Ugh, me encanta Ryan Gosling”, dijo efusivamente. Mientras tanto yo me debatía sobre si debía preguntarle lo que me he estado preguntando hace mucho.
“Hay… quiero decir, ¿Tienes algún novio allí en casa?”, cuestioné tratando de sonar lo más casual posible. Sentí que me observó y subí la mirada.
“No, antes sí pero lo dejamos. En realidad, él me dejó a mi”, contestó como si no fuera importante lo que estaba diciendo. Era halagador lo mucho que confiaba en mí, porque veía lo cerrada que era con otras personas.
“¿Por qué?”
“Quién sabe, los chicos son idiotas”, dijo volviendo la vista a la pantalla. “Él se arrepentirá, lo juro. Porque estoy viviendo mi sueño y sé que tenemos una oportunidad de ganar si nos esforzamos. Quiero que me vea cada semana en el show y diga: cometí un error”. Asentí lentamente y noté que lo que sea que pasó entre ellos dos la afecto
“Además, ¿quien necesita chicos cuando puedo acurrucarme contigo?”, agregó, logrando que mi pulso llegara al techo. Había ocasiones en las que ella coqueteaba de verdad conmigo, pero eso era solo parte de su personalidad. De todos modos, sentí que mis mejillas ardían, ella sonrió con suficiencia cuando me vio.
“Dul, eres tan adorable... ¿Y tú? ¿Tienes novio?
“¡No!” exclamé sorprendida de que me preguntara eso.
“¿Por qué te alteras?” dijo riendo suavemente.
“Porque… nunca he tenido novio o algo parecido. Los chicos no me ven de esa manera”, respondí y ella se burló.
“Eres hermosa, Dul. Todos te ven de esa manera”, dijo muy relajada. Su respuesta me hizo parar un segundo. ¿Todos? ¿Eso la incluía a ella? “Bueno, ¿qué te gusta en un chico?”, Anahi preguntó interesada.
“No sé. Alguien que comparta mis intereses, creo. Y que me acepte y le guste por completo, con todas mis idioteces”, dije suavemente. “¿Pero qué se yo? Tú eres la que tiene experiencia aquí. ¿Qué te gusta en un chico?”
“Es muy difícil de explicar, supongo. No soy la persona más fácil con quien estar. Puedo ser bastante exigente y energética a veces, pero es porque me preocupo demasiado, ¿sabes?”, expresó en un tono sorpresivamente vulnerable y me miró de una forma en que jamás la había visto: insegura. Esto solo hizo que la adorara aún más, mi corazón estaba como loco porque me sentía muy especial de que fuera honesta conmigo.
“Sí, lo sé”, dije sencilla pero sinceramente. Me sonrió suavemente y supe que la había entendido.
“Ugh Dul, ¿por qué no puedes ser mi novio? Tú me harías feliz, seguro” dijo con una sonrisa y plantó un beso en mi frente.
Mi mente me dijo que debía mantener la calma porque era una broma, pero mi corazón no escuchaba y saltaba en mi pecho. Esto se estaba saliendo de control, debía recordarme a mí misma que solo era un crush, que no podía dejar que estos raros sentimientos tomaran el control. Pero me acurruque con ella, y no le importó mientras siguiéramos viendo la película hasta quedarnos dormidas.
_________PRESENTE_____________________
POV Anahi
“Bien, esto es algo muy especial. Debo decir que ustedes son muy afortunados. Sé que algunos de ustedes me han apoyado desde el principio cuando estaba en RBD. Y también sé, que muchos de ustedes me siguen en las redes sociales, así que tal vez me vieron pasar tiempo con estas hermosas personas. Así que sin alargar esto, ¡quiero que griten tan fuerte como puedan por Dulce, Maite, Poncho, Ucker y Cris!” El público enloqueció. Han pasado cerca de tres semanas de mi vergonzoso colapso en la cafetería, pero he mantenido el contacto con Dulce por mensajes de texto desde entonces. Estaba de vuelta en el tour lo que hacía muy difícil verla, pero la extrañaba tanto que me mataba. Así que tuve que encontrar la forma de estar con ella. La idea estaba en mi cabeza desde que vimos vídeos de Rebelde en mi casa. El mismo día llame a los chicos y los invité a mi concierto en Las Vegas. Yo tendría que arreglar el viaje y todo lo demás a cambio de que cantaran conmigo.
Todos accedieron y fue un milagro que funcionara, porque todos nuestros horarios estaban muy ocupados. Desafortunadamente, hubo una demora en el vuelo. No pudimos ensayar o algo parecido. Ni siquiera sabía si llegarían al show. Justo antes de salir al escenario mi manager me avisó que estaban ahí.
Estaba casi tan emocionada como el público cuando los cinco chicos salieron, ya que era la primera vez que las veía desde el cumpleaños de Dulce. Christopher fue el primero y casi me aplastó con un abrazo, haciendo que todos se unieran a mí alrededor. Necesitaba recuperar el aire, pero la audiencia estaba tan fuera de control que no lo notaran. Mis ojos estaban fijos en Dulce por primera vez. Ella saludó a todos con su perfecta sonrisa, y escuché la melodía comenzar así que empecé a cantar
No podía escuchar ni una palabra porque los gritos eran muy altos, no me importaba de todos modos. Solo canté esa canción que tenía mucho significado en este momento. Todas los chicos lo hicieron increíble, sabía lo nerviosa que Dulce estaba porque no ha cantado en años. Tan pronto como su impecable voz empezó a retumbar en el auditorio, las fans se volvieron aún más locas. No la han escuchado cantar tampoco, sin embargo parecía que entraba en confianza gracias a su reacción. Lamentablemente, todo terminó muy rápido pero nos quedamos con un gran recuerdo al menos.
Backstage era un caos. Todos hablaban en los vestidores y se interrumpían gritando. Era como si aún fuéramos adolescentes, me costaba mucho entender lo que decían. Lo único que noté es que Dulce estaba más tranquila que de costumbre. No quería sacar conclusiones apresuradas y me enfoqué en los demás también.
Fuimos a un restaurante de sushi donde tenía reserva, cantamos tan alto como podíamos. Parecía como cuando comenzamos. Una hora después todavía hablábamos de todo en el lujoso restaurante, quería lo mejor para ellas. Me senté en el final de la mesa, con Dulce y Cristia a un lado, y Poncho, Ucker y Maite al otro. Una parte de mí estaba triste por no poder sentarme con Dulce, pero la otra feliz de solo verla. Aunque ella no parecía tan feliz como las demás.
“Oye, escuchad. Ese chico del bar no ha dejado de mirarte desde que entramos”, Cristian dijo y tuve que girarme para seguir su sutil gesto hacia el otro lado del local. Sí había alguien mirándome fijamente pero volví a girarme rápidamente
“¿Y por qué debe importarme?” respondí con una sonrisa.
“¡Porque estás soltera!" Las palabras de Cristian me hicieron jadear en sorpresa.
“¿De verdad soy la única soltera en la mesa?” todas se rieron. “¡Genial! Soy esa chica, la patética que está casada con su carrera”, añadí para hacerlas reír más. En especial a la de ojos marrones que ha estado tan distante.
“Es por eso que deberías darle la mirada”, Dijo Cristián haciéndome fruncir el ceño.
“¿La qué?”, dije confundida.
“Ya sabes, la mirada. Esa mirada que le das a las personas, y hasta olvidan que planeta están.” aclaró y me reí levemente. Sabía de que hablaba, pero no tenía intención de prestarle atención a este tipo.
“No estoy interesada”, dije simplemente.
“Que pena, porque esta viniendo”, respondió y casi me ahogue con el agua. Antes de darme cuenta, el chico del bar estaba frente a mí. Era atractivo pero no me gustaba la idea de darle esperanzas.
“Hola, no quería interrumpirlos, pero ustedes son los más entretenidos del local, es lo que necesito para el local en el que trabajo. Si están interesadas, puedo arreglar la sección vip solo para ustedes, en caso de que deseen ir”, dijo y nos miró a todos antes de enfocarse en mí con una sonrisa.
“De hecho…” comencé a hablar.
“Ahí estaremos”, interrumpió Cristián y lo miré porque estaba muy serio en esto. El chico dejo su tarjeta diciendo que no podía esperar pero debía irse a arreglar algo. Tan pronto como se fue miré a Cristián otra vez.
“¿Qué mierda estás haciendo? ¿Intentas conseguirme pareja?” dije en el acento más latino que pude, las chicas disfrutaban esto. Era algo que solíamos hacer mucho. La mayoría de las veces el era la única que no aguantaba mi mierda, el única que se atrevía a hacerme bromas. Me hacía respetarlo y nuestra relación de amor/odio siempre ha sido un entretenimiento para el resto.
“Has hecho algo muy bonito por nosotros, y quería hacer algo por tu bien”, dijo y me guiñó un ojo. Todos se rieron cuando la miré con desconfianza. “En serio Any, ¿Cuándo fue la última vez que te acostaste con alguien?”
“¡Cristian!” exclamó Maite y ahora nos reímos tanto que casi me caí de la silla.
“¿Qué? somos adultos. Además, escuché sobre una canción que cantaste cuando estabas con Dulce, que me hace pensar que te gusta alguien”, añadió y mi cara casi cayó. ¿Dulce le contó a Cristián sobre la canción? mi boca se movía nerviosamente y vi que Dulce me miraba excusándose.
“Bueno, quizás me sigue gustando alguien” dije tratando ser lo más imprecisa posible.
“Cariño, la mejor manera de superar a alguien, es estar debajo de alguien más”, respondió haciéndome escupir el agua mientras Maite escondía su rostro con una mano, y Poncho y Ucker intentaba aguantar la risa, solo Dulce parecía un poco ausente.
“Lamento decepcionarte, pero me gusta estar en la cima”, contesté solo porque quería molestarlo, me reí y moví una de mis cejas.
“¡Oh chica, ahora hablamos el mismo idioma!” gritó antes de chocar mi palma.
“Paren, están incomodando a Maite y Dulce”, Dijo Ucker sonriendo.
“Oh por favor, Mai no quedó embarazada por el espíritu santo y Dulce de las presentes, es la más salvaje en la cama.”

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:57 pm

Capitulo 10
Mis ojos parpadearon rápidamente mientras un rayo de sol me dio en la cara. Gruñí en voz baja porque aún no estaba del todo despierta, mientras mi mano instintivamente buscaba el cuerpo caliente con el que había pasado la noche. Pero no había nada. Abriendo los ojos, me levanté un poco y me encontré sola en la gran cama de la habitación de hotel de Dulce. Había una nota en la almohada y mi corazón latía rápidamente a pesar de que hacía pocos segundos estaba dormido.
"Anahi, He estado mirando este papel más de una hora, tratando de encontrar las palabras adecuadas, pero voy a tener que considerar la posibilidad de que no hay palabras para cómo me siento en estos momentos. Lo único que sé con certeza es esto: Necesito tiempo. Así que por favor no me llames. Necesito un poco de tiempo para entender todo esto. Dulce"
Tan pronto como terminé de leer sus palabras, las leí otra vez... y otra. Estaba tratando desesperadamente de averiguar lo que Dulce estaba sintiendo. Su nota era increíblemente imprecisa y yo no estaba segura de lo que debía hacer. Quería llamarla y decirle que iba a esperar para siempre si eso quería. En cambio, su deseo era bastante claro. Ella quería espacio; lo que significaba distancia. Y ese miedo sacó lo peor de mi interior. Me acordé de todas las veces que había sucedido y como Dulce había escapado. En ese entonces ella no podía decirme lo que sentía, pero yo había tenido la esperanza de que esta vez fuera diferente.
El ver que sus cosas no estaban me hizo pensar en mi lucha de tratar de no quedarme dormida la noche de antes. Tenía el presentimiento de que esto pasaría y me quedé despierta tanto tiempo como pude. La fresca memoria de mí acariciando su cabello suave y escuchando su respiración constante mientras dormía, me ahogó. ¿Qué hubiera pasado si no me hubiese quedado dormida? Quizás podría haber hablado con ella y haber hecho que se quedara. Si la historia se repitiera, entonces no sabría de ella por un tiempo. La sola idea de estar separadas de nuevo era insoportable después de la noche tan increíble que habíamos compartido. Las imágenes en mi cabeza de Dulce haciendo esas cosas hacían mis mejillas arder instantáneamente. Miré la cama donde estaban las sabanas revuelas, manchadas de mi pintalabios, como la almohada.
"Dulce! Hora de despertarse! ", Oí la voz de Poncho entrando en la habitación de repente y cogí las sabanas para cubrir mi cuerpo desnudo.
"¿Qué coño…?" Grité y vi la cara de shock del joven chico mirándome fijamente.
"Oh Dios mio! Lo siento mucho... Dulce me dio una llave extra y me dijo que la despertara", explicó, y todavía se veía completamente confundido sobre lo que realmente vio.
Mis ojos probablemente estaban fuera de sus órbitas y me agarré a las sabanas con más fuerza. El rostro arrugado de poncho me puso aún mas nerviosa.
"Jesús, aquí huele a sexo", dijo bruscamente. Sus ojos se encontraron con los míos y sentí un nudo en mi garganta. Al parecer, el necesitaba un poco de tiempo para procesarlo, porque nadie podría haberlo visto venir. Ni siquiera me había preparado para lo que había pasado entre Dulce y yo. El se excusó cortésmente y salió de la habitación sin decir nada más. Rápidamente me levanté y busqué mi ropa que estaba tirada por toda la habitación. Salí corriendo de allí tan pronto como me vestí y me fui a mi habitación.
De camino, coincidí con Cristián que me miró de arriba abajo y me di cuenta que estaba usando la misma ropa de la noche anterior. Mi pelo era un desastre y simplemente todo acerca de mí indicaba que había tenido una noche salvaje. Ella sonrió y me guiñó un ojo.
"Estas haciendo perfecto el paseo de la vergüenza nena", dijo, y me dio una palmada en el hombro cuando nos cruzamos en el pasillo. Dios, si ella supiera que yo estaba haciendo la caminata de la vergüenza por culpa de su mejor amiga probablemente reaccionaría de forma diferente.
Finalmente llegué a mi habitación y tuve que respirar hondo. Definitivamente necesitaba un cigarrillo. Metí la mano en los bolsillos para buscar un mechero cuando me encontré con la nota de Dulce. La saqué y la leí de nuevo. Estaba atrapada en este raro estado de no haber procesado lo que pasó y está absolutamente devastada por pensar en las consecuencias. Las últimas palabras de Dulce siguen haciendo eco en mi cabeza y me arrepentía de no haberla dicho como me sentía cuando tuve la oportunidad. Mi estómago se revolvió sólo de pensar en el hecho de que Dulce desestimó mis sentimientos para estar más cómoda. Pues claro, me sentía sola y necesitaba algún tipo de afecto, pero era mucho más con ella. Siempre lo había sido.
Antes de darme cuenta, estaba marcando su número y la llamé. Ella no quería lo hiciera, pero tal vez sólo quería que luchara por ella. Tenía que haber una manera para poder arreglar esto. Yo sólo tenía que hablar con ella, pero ella no contestó. Frustrada tiré el teléfono en la cama y cogí mis cigarrillos cuando escuché una voz familiar fuera de mi puerta.
"Anahi? ¿Estas decente? ", Preguntó Poncho y no pude evitar sonrojarme. Me acerqué a la puerta y lo dejé entrar. Parecía más tranquilo que antes.
"Voy a salir a fumar", la dije con una voz ronca y señalé el balcón de mi habitación.
"Genial, iré contigo", dijo, y yo no estaba segura de por qué estaba allí. Nos fuimos al balcón y encendí el cigarrillo, inhalando profundamente por primera vez. Aunque me encantaba Poncho y el era uno de mis mejores amigos, mi amigo más cercano en realidad, tenía miedo de lo que podría salir de su boca. El también era muy cercano a Dulce y que sabía sobre lo que esta conversación trataría. Decidí estar tranquila, sentarme y esperar a que empezara.
"Este, probablemente, no es asunto mío, pero me preocupa", dijo, e inhalé una vez más. "Con lo que sea que haya pasado entre vosotras dos, realmente deberías tener cuidado Anahí. Esto no es sólo un encuentro puntual. Esto podría ser... perjudicial para vuestra amistad. Porque Dulce puede haber cambiado mucho, pero no estoy seguro de si ella va a saber manejar esto bien".
Por supuesto Poncho creía que yo solo estaba teniendo una aventura de una noche con Dulce, pensé molesta. Claramente, el no tenía idea de lo que ya había sucedido en el pasado. Nadie lo sabía. Sólo sabía que Dulce solía tener sentimientos muy fuertes, no que nosotras realmente actuáramos en ellos, o que ahora era yo la que estaba enamorada de la chica de ojos chocolate. Yo no quería explicarle todo porque todavía estaba envuelta en todo lo que había sucedido hace apenas unas horas.
"No voy a aprovecharme de ella, si es eso lo que estás diciendo", respondí a la defensiva.
"No estoy diciendo eso. Y al contrario de lo que estás pensando, no estoy tomando partido aquí. Sólo creo que deberías tener en cuenta... "
"Yo la quiero", lo interrumpí bruscamente e incluso me sorprendí a mí misma con esa confesión. Poncho estaba callado ahora y me miró estupefacto. Nunca había usado esa palabra en conexión con otra persona, porque tenía tanto miedo de perder a alguien a quien quería. que me negué a amar nada. "Probablemente no vas a creerme, ni siquiera me creen, pero yo sí."
Mi voz estaba más bien débil y miré a la vista que tenía desde el balcón en lugar de los ojos de mi amigo. Tenía miedo de su reacción.
"¿Le dijiste eso?" Preguntó el y parecía realmente interesada.
"Lo intenté, pero ella no estaba realmente... receptiva. Cree que estoy sola y que sólo necesito a alguien; cualquiera. Cuando en realidad sólo la necesito a ella", le dije y era casi como si estuviera confesando todo esto para mí mismo. “Me ha dicho que necesita tiempo".
"Entonces debes dárselo", dijo Poncho suavemente.
Sabía que el tenía razón, pero me dolía el corazón de una manera que era insoportable. Me sentía como si nunca hubiera sido suficiente para Dulce. No importa lo cerca que estuviéramos, ni cuánto habían cambiado las cosas, el final se mantuvo igual: Dulce me dejó. Esa afirmación era demasiado fuerte para digerir y yo más bien había estado en estado de negación. Pero no podía estarlo más. Desde que apareció en mi camerino se me cayeron las vendas. Yo estaba enamorado de ella y siempre lo había estado.
"¿Y si no me quiere nunca más?" Le pregunté a Poncho vulnerable y no conseguí respuesta. El y yo sabíamos que esto podría ser una posibilidad ya que Dulce estaba saliendo con alguien más. Alguien tan jodidamente perfecta que me dieron ganas de saltar desde el balcón. ¿Por qué iba alguien a dejar a Hanna por mí? Elegir entre una magnífica doctora o una desgastada estrella del pop no era una elección muy difícil.
Seguí el consejo de Poncho y le di tiempo a Dulce, con la esperanza de que ella diera el primer paso. Días se convirtieron en semanas y el tour fue una buena distracción de mi caos emocional. Pero aun así no hubo un momento en que el que no esperase en secreto a la más joven aparecer como lo hizo hace no mucho tiempo en Miami. Casi seis semanas pasaron y yo no podía soportarlo más. Sentí que se me estaba escapando y tenía que hacer algo; cualquier en este punto.
Así que tomé el primer vuelo a Miami y de camino a casa, decidí hacer una parada en la cafetería en la que había cantado con Dulce. Al acercarme al establecimiento escuche mucho ruido y vi el cartel en la puerta. Era noche de micrófono abierto. Al llegar vi que la sala estaba llena y me costo entrar por toda la gente que había. No tuve tiempo para mirar el escenario, pero reconocería la voz que estaba llenando la habitación con los ojos cerrados: era ella.
"Estaba muy nerviosa porque hacia tiempo que no cantaba mis propias canciones, pero habéis sido increíbles. Esta última canción que quiero cantar para ti se llama 'Fools'. Espero que os guste ", dijo. Mientras yo había encontrado un buen lugar en la parte de atrás desde donde podía verla. Estaba tan concentrada que apenas se dio cuenta de nadie, lo que era algo bueno, ya que sólo quería que estuviera relajada. La guitarra atada alrededor de su cuello y el look casual que llevaba me recordó a la versión más joven de ella. No tuve tiempo para sucumbir a mis pensamientos nostálgicos cuando su primera frase me provocó piel de gallina.
"Los más difíciles de amar son los que más lo necesitan
Amigos, nos miraban como hemos cambiado
los sentimientos reorganizándose en mi cabeza
Te quiero más de lo que he querido a nadie
¿No es peligroso?
La anticipación antes del beso,
reflejada en mis labios temblorosos.
Oh dios, me siento tan poco preparada
Nosotros dos tan fuera de lugar
Mis sentimientos escritos en mi cara
Tengo lo que quiero, pero ahora tengo miedo
¿Y si lo arruinamos todo, y nos amamos como tontos?
¿Y si perdemos todo lo que tenemos?
Yo no quiero que te vayas, pero te quiero
Así que dime
Dime lo que elegimos
Lo que elegimos
Lo que elegimos"
Me quedé completamente fascinada por ella. Su canto conmigo y los otrod chicos en el escenario en Las Vegas no era nada comparado con lo que es ahora. La pasión en cada palabra y cada nota era tan evidente que hizo que mi corazón se acelerase. Pero esa no fue la única razón por la que mi pulso se había acelerado. No podía dejar de preguntarme por qué la letra era tan adecuada a nuestra situación, aunque no quería llegar a ninguna conclusión. Aplaudí con todos los demás en la sala que se enamoraron de la bella cantante que ahora estaba fuera del escenario. Me dirigí hacia ella y sentí que mi corazón latía más rápido con cada paso que daba.
"Hey", le dije en cuanto la alcancé y vi su cara se shock. Estuvo a punto de tirar la guitarra.
"¿Qué estás haciendo aquí?" Preguntó.
"Yo… quería verte", le dije con sinceridad. Se pasó la mano por el pelo nerviosamente y fue entonces cuando lo vi: el anillo de diamantes brillando en su mano izquierda. Mis labios se abrieron ligeramente y los ojos verdes se centraron en lo que acababa de descubrir. Se sentía como si alguien hubiera arrancado mi corazón y lo pisoteó. Cuando mis ojos se clavaron en los de ella pude ver lo tensa que estaba porque me había dado cuenta del anillo de compromiso. Esto no puede estar pasando en estos momentos.
"Esa es una broma, ¿verdad?", Dije más duro de lo que pensaba, pero el dolor en mi pecho no se calmaba.
"No montes una escena aquí, por favor", dijo Dulce en silencio y evitó mi mirada.
"Entonces dime que esto es una broma de mierda!" La dije, pero sentí que agarro mi muñeca y me saco afuera antes de que las otras personas en la cafetería se percataran de la tormenta que se estaba acercando. El aire fresco debería haber ayudado, pero en vez de eso sólo alimentó mi enfado. Dulce se cruzó de brazos a la defensiva cuando llegamos afuera.
"¿Estás tratando de hacerme daño? ¿Es una especie de venganza por no haberme enterado del vaivén de tus sentimientos de todos estos años? ", Le pregunté con voz temblorosa.
"No todo se trata de ti", soltó llena de ira.
"Oh, ¿no? ¿Qué pasa con la canción de ahí? Mírame a los ojos y dime que esa canción no era sobre nosotras".
Ella no dijo nada y sentí su incomodidad. No podía controlarme, sentía que iba a explotar con todos estos sentimientos contradictorios dentro de mí.
"No puedes seguir haciendo esto; acercándome a ti y luego echándome lejos porque estás abrumada. Por lo menos deberías darme la oportunidad de decirte lo que siento. Y yo... Te quiero, Dulce ", dije, y sentí mi corazón latiendo en mi pecho.
"No, no", dijo, y negó con la cabeza, lo que me enfureció más porque tomó mucho de mí para finalmente decir esas palabras.
"¿Y cómo lo sabes?"
"¡¡Porque tuviste 5 años para aclarar lo que sentías por mi mientras yo iba suspirando detrás de ti!! Pero ahora que tu vida es un desastre, de repente me amas. ¡Tu eres el problema, no yo! He encontrado a alguien que realmente me ama y no voy a arruinar mi vida de nuevo, y encima porque ahora sea conveniente para ti estar conmigo hasta que aparezca algo que te interese más".
Me sorprendió escuchar lo que pensaba de mí. Nunca nos peleamos porque odiaba la confrontación pero obviamente eso había cambiado. Una parte de mí estaba casi aliviada de que al menos me dijera lo que pensaba; no importa lo mucho que le doliera. La otra parte de mí sólo quería devolverle el daño.
"Puede que tengas razón y no puedo pedirte que arruines tu vida por mí, pero estas haciendo un gran trabajo contigo misma: no puedes casarte con alguien fuera de la culpa", le dije con tanta furia que hizo cada sílaba débil.
"Que te jodan, Anahi", Dulce dijo empujándome para irse. Quizás yo había ido demasiado lejos.
Mis manos reaccionaron antes que mi cerebro y cogí su cara entre mis manos, presionando mis labios contra los de ella con fuerza. Intentó alejarme, pero me aferré a ella casi con violencia hasta que sentí su mano golpeando mi mejilla. El sonido de la bofetada resonó en las calles vacías y sentí la sensación de ardor en la piel. Los dos estábamos respirando pesadamente y me sentí increíblemente avergonzada cuando vi la cantidad de dolor en sus ojos.
"Dulce, estoy... lo siento", tartamudeé y me sentí paralizada después de lo que acababa de suceder.
Fue entonces cuando escuche su móvil vibrar y ella respondió inmediatamente. No era capaz de concentrarme en lo que decía o con quien hablaba. Mi mente estaba repitiendo el vergonzoso momento anterior, la culpa me estaba comiendo viva. Mis pensamientos fueron interrumpidos de repente cuando me di cuenta de que a Dulce se le cayó el teléfono al suelo. Mis ojos rápidamente miraron hacia arriba y vi como el color había desaparecido de la preciosa cara en frente de mí. Su voz era débil y casi incomprensible por el bajo tono cuando habló en estado de shock absoluto.
"Es del hospital. Mi madre... su cáncer ha vuelto. "
____________________FLASHBACK__________________
Estar en la casa Espinoza era como estar en mi propia casa. Desde que quedamos terceras en Rebelde, rebelde dulce y yo habíamos regresado a Miami y estábamos todos los días juntas. Estábamos muy acostumbradas a estar juntas desde el programa y nunca se detuvo una vez que llegamos a casa. Yo estaba sentada en la encimera de la cocina, mirando a algunos tweets y comiendo chicle, mientras Dulce y su madre estaban discutiendo sobre lo que Dulce debería ponerse. Queríamos ir a ver una película y su madre comenzó la discusión, cuando sugirió que Dulce debería arreglarse más cuando salimos.
"No es un desfile de moda, mama", Dulce puso mala cara mientras se me acercaba. Sonreí suavemente mientras se apoyó en la encimera en la que yo estaba sentada, dejando su cuerpo, que estaba de pie, entre mis piernas, dándome la espalda. Fue casi un instinto el envolver mis brazos alrededor de su cuello.
"Lo se, pero por lo menos podrías darte una ducha y ponerte algo más bonito", dijo mientras se prepara la cena para toda la familia. Sentí que Camila cogió mi mano que estaba colgando ante ella porque yo tenía mis brazos apoyados sobre sus hombros. Comenzó a jugar con mis dedos y sentí un poco de nerviosismo en el estómago, pero lo ignoré.
Éramos muy cariñosas la una con la otra, por lo que era una cosa natural, dije. Toda mi familia era así y la suya también. Así que nunca vieron extraño que nosotras fuéramos tan cercanas.
"Está bien. Pero entonces Anahi tendrá que esperar por tu culpa", dijo Dulce.
"No hay problema. Adelante. Puedo ayudar a tu madre con la cena ", le ofrecí y sonreí a la mujer mayor cuando Dulce salió de mi abrazo y se fue arriba. Me bajé de la encimera, me remangué y escuche lo que la mujer me indicaba para poder ayudarla. Empecé a cortar algunas verduras cuando escuche su voz de nuevo.
"¿Estás emocionada de volver a Los Ángeles en dos semanas?" Preguntó y comencé a sonreír inmediatamente.
"Sí, no puedo esperar. Va a ser una locura. Sólo de pensar en el hecho de que hemos firmado y vamos a grabar un disco... es una increíble ", la dije con entusiasmo.
"Estoy muy feliz por vosotras chicas. Os lo merecéis. Aunque también estoy un poco preocupada por Dulce”, la mujer admitió y me llamó la atención aún más. "Ella es muy ingenua a veces y no sé cómo va a ser capaz de manejar todo eso."
"Lo entiendo. Dul puede ser bastante inocente a veces, pero ella es muy inteligente. Y tiene instintos increíbles. Es capaz de leer a la gente casi de inmediato y siempre me sorprende que sus primeras impresiones de las personas resultan ser ciertas. Me hubiera gustado ser tan perceptiva. No creo que tengas que preocuparte mucho. Además, yo también la cuidaré", le dije. No me había dado cuenta de que ella había parado de hacer sus tareas al escuchar las bonitas palabras que le dedique a su hija.
"¿Sabes? Estoy muy feliz de que Dulce te haya conocido" dijo, y centré mis ojos verdes en ella. "Ella estaba pasando por un momento difícil en el instituto y nunca ha tenido muchos amigos. Todos estábamos muy preocupados por ella porque a veces parecía… deprimida. Pero desde que os conocisteis, se la ve muy feliz y sé que tu la das mucha confianza. Quizás ahora no entiendas esto, pero no sabes lo feliz que le hace a un padre ver a su hijo así. Y sé que en gran parte es gracias a ti. "
Su sonrisa reconfortante en combinación con sus palabras me conmovió tan profundamente que no pude hablar durante unos segundos. Sabía que Dulce tuvo un momento difícil en el instituto, pero nunca supe que tenía un efecto tan dramático en su vida entera.
"Ella realmente ha cambiado mi vida, también. Nunca tuve un amigo que me entendiera como ella lo hace", me reí ligeramente, pero luego sentí la su mano en la parte posterior de mi cabeza, se inclinó y me dio un beso maternal en el lado de la frente.
"Tú eres perfecta tal como eres, hija", dijo, y me sonrió después para continuar cocinando antes de que dijera algo que nunca olvidaría.
"Prométeme que siempre estaréis ahí una para la otra, no importa lo que pase."
"Lo prometo", la dije sin vacilar y llena de convicción
"¿De que habláis?" La voz de Dulce apareció cuando entró en la cocina de nuevo. Estaba preciosa. Llevaba le pelo suelto y todavía un poco húmedo por la ducha, podía oler el champú incluso desde lejos. Los pantalones cortos blancos mostraron sus piernas delgadas y había hecho un nudo en la parte de delante de su camisa roja.
Una parte de mí quería burlarse de ella por la conversación que acababa de tener con su madre diciendo algo como, '¿Cuánto me quieres?; pero no lo hice. Parecía como si la conversación hubiera sido algo privado y sagrado entre ella y yo.
"De nada en concreto", dije y vi a Dulce caminar hasta mí. Estaba descansando su cabeza en mi hombro y puso un brazo alrededor de mí mientras terminaba con las últimas verduras.
"Esta bien chicas, podéis iros ya. Pero no lleguéis muy tarde ", dijo su madre. Nos despedimos y dejamos la casa de Dulce para ir al cine andando, ya que no estaba muy lejos.
"Siento que mi madre te haya hecho esperar", dijo Dulce en tono de disculpa mientras me limité a sonreír.
"No, ella tenía razón. Valió la pena; estas muy guapa ", le felicité y vi sus mejillas ponerse del mismo color que la camiseta. Enlazamos nuestros brazos y me quedé pensando en lo que había dicho su madre sobre nosotras, estando ahí la una para la otra, sin importar lo que pase. Estaba convencida de que nada se interpondría entre nosotras y me gustaría poder mantener mi promesa a la maravillosa mujer que había criado a una hija aún más maravillosa.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 6:58 pm

Capitulo 11
Mis manos todavía temblaban y mi mejilla ardía cuando el sonido demoledor de teléfono de Dulce me sacó de mis pensamientos. Yo había estado repitiendo la horrible pelea de hace apenas unos segundos en mi cabeza. Tan pronto como oí hablar Dulce, sin embargo, todo lo demás era irrelevante. Viéndola en estado de shock, mi lado protector se hizo cargo y quería protegerla de cualquier dolor que pudiera herirla.
"Yo... tengo que ir... al hospital", la mujer más joven tartamudeó aturdida.
"Te llevaré", le dije y vi como sus ojos marrones me miraban con una expresión que nunca había visto antes. Me asustó porque ella parecía que estaba al borde del colapso. "No estás en condiciones de conducir, así que déjame llevarte."
Sorprendentemente no protestó y me siguió hasta mi coche. Seguí mirándola mientras aceleraba para llegar al hospital, pero ella parecía estar congelada, no había emoción alguna que se reflejara en su rostro. Mis ojos se centraron en su anillo, pero de inmediato aparté la mirada de la que podría ser la pieza final que pusiera el clavo al ataúd de "Portiñon". Yo estaba muy asustada de lo que sucedería una vez que llegáramos al hospital, pero que tenía que asegurarme de que estaba bien. Incluso después de la enorme discusión.
Dulce, básicamente, saltó del coche cuando aparqué frente al gran edificio donde se suponía que estaba su madre. Corrí tras ella, aunque no tenía ni idea de por qué. Ella parecía saber exactamente dónde se dirigía y recordé que me contó que a veces trabajaba en el hospital como músico - terapeuta. Además, su madre debía haber estado aquí mucho, por eso pude ver por qué conocía el camino por los estériles pasillos. Parecía haber desarrollado una velocidad sobrehumana y me costó un poco ponerme a su altura mientras parecía que subíamos un millón de escaleras
Nuestro maratón llegó a detenerse bruscamente cuando vimos Hanna hablando con una adolescente.
"¿Qué ha pasado?", Dulce jadeó tan pronto como las alcanzamos. Caminé despacio y me sentí un poco fuera de lugar, cuando de repente me di cuenta de que el adolescente era Sofi; La hermana pequeña de Dulce.
Casi no la reconocí, pero el parecido con Dulce era evidente. La chica estaba de pie de espaldas a mí, pero luego se dio la vuelta al oír mis pasos.
"Anahí?", Casi se quedó sin aliento y yo no estaba segura de qué decir, porque la situación era totalmente intensa. Sofi sonrió un poco y me acarició el brazo para tranquilizarla antes de centrarse en Dulce y Hanna.
"Tu madre tuvo un ataque", explicó Hanna y mi corazón cayó al a las dos hermanas luchando contra las lágrimas de inmediato.
"Pero, ¿cómo es eso posible? Tenía cáncer de pecho y no un tumor cerebral ", Dulce se lo preguntó y su voz se fue rompiendo por todo el lugar. Sentí a Sofi tomando mi mano de forma inesperada pero yo la apreté suavemente para consolarla. Solíamos tener una muy buena relación y me sentí aliviada al saber que ella no me odiaba después de haber estado tan ausente de la vida de los Espinoza por un tiempo tan largo.
"No es algo que tengáis que saber y no estoy segura de cómo decir esto", dijo Hanna, nerviosa ahora. "Hace unos meses, tu madre vino para un chequeo y nos enteramos de que la cirugía no fue un éxito como habíamos supuesto al principio. El cáncer estaba todavía allí y se había extendido rápidamente a sus órganos casi llegando al cerebro. La recomendamos quimioterapia mas intensa y más cirugía, pero... ella se negó al tratamiento. Sus posibilidades eran muy malas y ella dijo que no quería hacer pasar a su familia por todo eso de nuevo. En lugar de eso quería vivir una vida normal... sin importarle lo corto que fuera sin tratamiento”.
Me sentía entumecida. Lo que Hanna dijo hizo que mi corazón se rompiera en mil pedazos; o lo que quedaba de mi corazón en este momento. Sofi empezó a llorar y la sentí inclinándose hacia mí, así que puse mis brazos alrededor de ella para abrazarla lo mejor que pude. Mis propios ojos ardían por las lágrimas cuando vi que la mujer que amaba estaba completamente petrificada.
"¿Me estás diciendo que mi mamá se está muriendo?" Preguntó y sentí la primera lágrima rodando por la mejilla, aunque había intentado mantenerme fuerte.
"Lo siento mucho", la rubia le respondió también impactada.
"¿Sabías que mi madre estaba muriendo desde hace meses y no me lo dijiste?", Dulce preguntó enfadada.
"No podía. Forma parte de la información confidencial entre médico y paciente ", Hanna razonó pero no había razonamiento con Dulce en este punto. "Traté de convencerla para que se sometiese a otra ronda de tratamiento, pero no había mucho que pudiera hacer."
"Así que decidiste mentirme en su lugar. ¿Creías que no lo iba a saber?” La voz de Dulce habló agitadamente y señaló a su anillo de compromiso. “¿De eso se trata? ¿Una especie de seguro para cuando me encontrara con todo esto".
"No, por supuesto que no. No se trataba de nosotros, Dulce. Era de tu madre y yo tenía que hacer lo que me pedía”.
"No quiero hablar contigo ahora mismo; Ni siquiera puedo mirarte ", la mujer de ojos marrones soltó pasando a la de ojos azules. Sofi agarró mi mano de nuevo y me arrastró con ella, como Dulce irrumpió en la habitación de su madre. No hubo tiempo para mirarla realmente antes de que Camila explotara.
“¡No vas a morir! ¿Entiendes? ¡No vas a morir! Te necesito... todos te necesitamos. ¿Cómo pudiste hacer eso? ¿Cómo has podido rendirte?" Dijo Dulce histéricamente mientras su madre estaba tratando de intercalar y calmar a su hija mayor. Miré a ambas en completa desesperación porque era demasiado doloroso.
"Dulce, por favor...", la mujer en la cama, dijo débilmente, se podía sentir su desesperación por bajarse de la cama y abrazar a su hija. Pero no podía con todas las máquinas y los tubos conectados a su cuerpo.
"¡NO! No voy a calmarme. ¡No voy a dejar que te mueras! “Gritó mientras se rompía. Su voz cambió y se dio cuenta de lo que estaba haciendo, lo que la hizo salir de la misma forma brusca en la que entró. Sofi me miró angustiada y yo sabía que ella no podría manejar a su hermana mayor en estos momentos. La mirada en sus ojos me dijo que quería que fuera detrás de Dulce, asíque respire hondo antes de correr tras la mujer joven una vez más.
"¡Dulce, espera!" Dije, y la vi abriendo la puerta de las escaleras violentamente. Le alcancé justo a tiempo, estábamos solas en el gran pasillo. Hundió la cara entre sus manos, apoyando la espalda contra la pared y deslizándose lentamente mientras comenzó a llorar histéricamente. Yo no pude analizar nada esta vez, sólo me senté a su lado y la acerque a mis brazos.
Su cuerpo se sacudía frenéticamente de los sollozos desgarradores que lanzaba. Tenía ganas de llorar con ella, pero también sabía que tenía que ser fuerte para ella ahora. Un brazo estaba envuelto a su alrededor acariciando con dulzura su espalda mientras con la otra mano la acariciaba el pelo para hacer que se calmase. Ella me agarró de los hombros, haciendo que la abrazara con más fuerza y yo apoyé mi mejilla en su pelo sedoso. Sus temblores se apagaron lentamente y su respiración apaciguó poco a poco. Tomó algún tiempo, pero sentía que ella se relajaba más y más hasta que se liberó del abrazo apretado.
Sus ojos marrones me miraban ahora y mi corazón latía tan rápido que estaba preocupada de que me tuviese que quedar en el hospital por un ataque al corazón. La conocía lo suficiente como para no tener que hablar o preguntarle cómo se sentía. No había palabras que pudieran describir el dolor que ella debía haber estado sintiendo en ese momento.
"No te entiendo", suspiró ella y yo sólo la miré perpleja. "¿Por qué sigues aquí? ¿Por qué sigues aquí para mí después de todo lo que te he hecho pasar?" Ella parecía estar preguntándose esa pregunta y sentí otro nudo en mi garganta.
"Creo que ya te dije por qué", le contesté. Haciendo alusión a mi confesión de amor de antes.
Su rostro se suavizó y por primera vez sentí que ella podría creer que mis sentimientos son verdaderos.
"Y una vez le prometí a tu madre que siempre estaría ahí para ti, sin importar lo que pasase. Hace tiempo que no cumplo esa promesa, pero tengo la intención de hacerlo ahora. Incluso si no sientes lo mismo que yo, lo haré, prefiero ser tu amiga que no formar parte de tu vida más", le dije con mucho cuidado. Ella me recordó mucho a la Dulce más joven cuando me miró con esa vulnerabilidad y no con la confianza que generalmente había desprendido estos días.
"Yo no puedo darte lo que quieres, Anahi ", dijo Dulce en voz baja y mirándome disculpándose. "Hay muchas cosas dando vueltas en mi cabeza últimamente. "
"Lo sé", dije en voz baja entendiendo. "También sé que debes amar a Hannah si te vas a casar con ella. Pero… por favor, no me odies por preguntarte esto " mi voz tembló ligeramente mientras nuestros ojos se conectaron, "¿la amas de la forma en la que me amabas a mi?”
Mis ojos miraban fijamente a los de ella mientras sentía que mi ansiedad estaba tomando una escala dramática. Ella sólo me miró fijamente y parecía estar pensando cómo responder a esa pregunta y de repente una suave sonrisa se plasmó en sus perfectos labios.
"No creo que vuelva a amar a alguien de la forma en la que te amé a ti", confesó. "Lo que tiene su lado bueno y su lado malo. "
Asentí con la cabeza ligeramente, aunque yo no había procesado o entendido el significado de sus últimas palabras. La puerta se abrió de nuevo y vi que Sofi se acercaba a nosotras. Dulce se levantó rápidamente y abrazó a su hermana pequeña. Lentamente me levanté, me sentía tan impotente… Quería que ellas supieran lo mucho que me importaban, pero no sabía cómo expresarlo . Ambas se abrazaron durante unos segundos y parecía que se habían calmado un poco más mutuamente.
"Me voy a quedar aquí esta noche. ¿Vas a estar bien sola? ", Preguntó Dulce y Sofi parecía incómoda.
"Papá todavía está en su viaje de negocios y no vendrá hasta mañana. No quiero estar sola después de esto", dijo la más joven.
"Puedes quedarte conmigo", le solté y vi que las dos hermanas me miraban exactamente con la misma expresión perpleja. "Quiero decir, tengo suficiente espacio y me vendría bien compañía también. Estoy segura de que tenemos que ponernos al día en un montón de cosas" Sofi sonrió ligeramente y miró a Dulce para su aprobación.
"No puedo pedirte que hagas eso"
"No me lo estás pidiendo, yo me estoy ofreciendo. Decidido", le dije, y terminé la conversación justo ahí. Dulce no protestó más, asumí que estaba cansada y aliviada de que alguien cuidara de Sofi.
"No sé cómo agradecértelo ", dijo Dulce suavemente haciendo que mi corazón se derritiera.
"No tienes que hacerlo, de verdad. Me alegra poder ayudar de alguna manera ", le contesté con sinceridad y me dirigí a casa con Sofi .
Una parte de mí estaba muy preocupada por dejar a Dulce en el hospital, pero otra parte de mí se centró en su hermana, de la cual yo era ahora responsable. Sabía lo mucho que Dulce la quería. En el coche traté distraerla hablando de la escuela y de lo que había estado haciendo los últimos casi seis años. Parecía funcionar porque la adolescente reveló mucho acerca de su vida actual. Al llegar a la mansión, los ojos de Sofi se abrieron con asombro y ella me dijo lo mucho que amaba mi música. Me sentí halagada al saber que ella seguía siendo una fan de mi carrera como solista aunque no habíamos mantenido el contacto en absoluto durante años.
"Siéntete como en tu casa. Voy a escribir unos cuantos correos, puedes ir viendo la casa y elegir la habitación que quieras", le expliqué cuando entramos en la casa.
"¿Puedo mirar tu armario?" Dijo, y me sentí aliviada al oír un poco de emoción en su voz.
"Claro, puedes ponerte lo que quieras y quedártelo si te gusta. " Sus ojos se abrieron de golpe y ahora ella básicamente corrió escaleras arriba. Mis labios formaron una pequeña sonrisa antes de ir a la cocina y me senté en la mesa. Abrí mi portátil y empecé a contestar a la enorme cantidad de mensajes. Mi pequeño viaje a Miami había causado otro alboroto en mi agenda, pero me encontré pensando en el fin de la gira. Había una voz en mi cabeza que me decía que debería quedarme aquí y estar ahí para Dulce en estos tiempos increíblemente difíciles.
Abrí mi Twitter y encontré un montón de palabras conmovedoras, pero también la cantidad habitual de odio. Hubo un video adjunto a un tweet llamado: Old-school #Portiñon #missthemsomuch por lo general nunca veía o leía algo relacionado con ese tema, porque solía asustarme mucho. La forma en la que la miraba en ciertos vídeos…entendí por qué la gente pensaba que yo estaba enamorada de ella en ese entonces. Por supuesto, nunca reconocí eso todos estos años y siempre me puse a la defensiva al respecto. Antes de darme cuenta estaba dándole al play para ver el vídeo.
Al principio me sentía rara viéndonos a Dulce y a mi tan pequeñas. Diez años es mucho tiempo, pero también me di cuenta de que yo no había cambiado tanto como ella. No sólo físicamente. Ella estaba muy seria estos días, y el lado despreocupado de ella casi se había desvanecido. Supuse que era debido a la enfermedad de su madre y tal vez a otras razones que yo no sabía. Sobre todo me sentí estúpida por no ver lo que había estado tan claro en todos estos años. Sólo viéndonos interactuar en ese pequeño montaje parecíamos algo obvio y ese era sólo el comienzo de nuestra relación, antes de que pasase algo entre nosotras. Ella me adoraba y yo la adoraba.
"¿Qué estás viendo? “ La voz de Sofi apareció y cerré mi portátil al instante antes de darme la vuelta para mirar a la joven.
"Nada, sólo estaba um… respondiendo a algunos tweets de fans”. Sofi me miró con desconfianza, obviamente había visto lo que estaba mirando.
"Sabes que se va a casar ¿no?" Dijo e hizo que mi corazón se detuviera por un segundo.
"Sí, lo sé ", dije con toda la naturalidad que pude, porque no tenía idea de lo que Sofi sabía de mí, o de Dulce y yo.
"¿Podemos pedir una pizza? ", Dijo completamente fuera de contexto y yo estaba un poco sorprendida porque me pilló con la guardia baja, pero asentí con la cabeza . Saqué mi teléfono y pedí lo que Sofi quería. Sin embargo, todavía tenía curiosidad acerca de a lo que quería referirse la hermana menor de Dulce antes.
"No tienes que responder si no quieres, pero ¿cómo es Hanna? “. Le pregunté con cuidado y Sofi parecía muy relajada a pesar de mi pregunta.
"Ella es genial. No hay nada que a alguien no le guste de ella, ya sabes ", me dijo y yo no podía dejar de suspirar en voz baja". Se conocieron hace dos años, cuando nuestra mamá se enfermó por primera vez. Fue el primer gran caso de Hanna y ella se involucró mucho. Mantuvo el contacto con nosotros y hace seis meses que ella y Dulce empezaron a salir. Aparte de eso no sé mucho de ella, pero hizo que Dulcd se abriese, lo que es algo difícil de conseguir".
Miré a la niña sorprendida porque ella parecía muy madura y sensata para su edad.
"Así que no es solo cosa mía que Dulce ha cambiado un poco".
"No, ella ha cambiado mucho. Cuando el grupo se separó, ella estaba muy deprimida a pesar de que en realidad nunca lo dijo. Parecía afligida, casi como si algo se hubiese roto en su interior. Fue entonces cuando se volvió más reservada y cautelosa con la gente en general. Y entonces cuando mamá enfermó y Dulce sintió como todo su mundo se salió de control otra vez. Tenía que mantener la compostura en ese momento porque no quería que nadie cargara con sus sentimientos y de alguna manera construyó un muro que sigue hoy en día en pie" Ahora de verdad estaba sorprendida con la chica de dieciséis años.
"Vaya, y yo pensaba que era inteligente a los dieciséis años ", le dije y le sonreí mientras ella me devolvió la sonrisa.
"Quiero ser psicóloga de mayor y me encanta analizar a las personas " explicó.
"Muy bien, ¿y cuál es tu análisis de mí, Dr. Freud?” Su rostro se tensó un poco y parecía mucho más seria de nuevo. Tal vez no debería haber dicho eso porque me gustaba más su sonrisa.
"Pareces… triste", dijo, y me hizo fruncir el ceño. “No sé, yo aún no soy una profesional pero pareces diferente. No eres tan despreocupada como solías serlo. Algo así como Dulce en realidad. Quizás es solo que habéis crecido. Lo siento, pero ¿puedo ver la TV en tu sala de estar? ¡Es enorme!“ Dijo, y me sorprendió la facilidad con la que cambió de tema de nuevo.
"Si, ve, ahora te alcanzo. Acabaré algunos correos hasta que la pizza esté aquí".
Sofi rápidamente se levantó y se dirigió a la sala de estar. Repetí sus palabras en mi cabeza antes de regresar a mis correos electrónicos. La noche fue bien y Sofi se había quedado dormida en el sofá después de comer demasiada pizza y helado. Estaba feliz de que no se sintiese sola. Mis pensamientos regresaron a Dulce y todo lo que pasó hoy. No puede evitar echar de menos aquellos tiempos en los que las cosas eran fáciles para nosotras. ¿Pero enmrealidad, fueron las cosas fáciles alguna vez? Probablemente sí, pensé después de acordarme del vídeo. Otro suspiro escapó de mis labios cuando oí que alguien llamo a la puerta de mi dormitorio.
"¿Anaji? ¿Estás despierta?“ Preguntó Sofi y yo me senté rápidamente.
"Sí, ¿está todo bien?" Pregunté preocupada.
"Esto va a sonar estúpido, pero ¿te importaría si duermo contigo aquí? Puedo tumbarme en el suelo si quieres… sólo que no quiero estar sola", su voz sonaba mucho más joven ahora en comparación a nuestra conversación en la cocina antes.
"No seas tonta. Ven aquí", le dije, abriendo mi cama. La cama era enorme, podrían caber tres personas más. Ella sonrió y se metió bajo las sábanas en el otro lado de la cama. Ninguna de las dos habló durante un rato hasta que oí su voz de nuevo.
"Me alegro de que estés de vuelta" dijo, y sonaba sincera. "¿Te quedaras?"
"Creo que sí", le respondí y escuché esa voz en mi cabeza que me dijo que me quedara y tomara un respiro de todo.
"Genial. Entonces, buenas noches".
"Buenas noches ", dije en voz baja y empecé a pensar en fechas próximas de la gira, presentaciones, entrevistas y lo que pasaría si yo en realidad lo dejara. No me había detenido en diez años y tal vez el destino quería que parase.
Dulce vuelve a mi vida y me doy cuenta de que hay más en la vida de lo que yo estoy acostumbrada a hacer. Sonaba muy cursi en mi cabeza, pero perfectamente razonable en mi corazón. Mi mente no paraba de pensar los pros y los contras de esta decisión, hasta que como consecuencia de lo cansada que estaba, caí dormida.
________________________FLASHBACK__________________
"Dulceeeeeee paraaaaaaaaa ", Sofi gritó cuando Dulce le hacía cosquillas sin piedad en su cama de la habitación del hotel. Vi a las dos hermanas con una enorme sonrisa en la cara. Eran adorables juntas y viendo a Dulce tratar de esa manera a su hermana me llenó de felicidad. Acabábamos de regresar a Los Ángeles después de Rebelde y estábamos en medio de la grabación de nuestras primeras canciones. Todo era muy emocionante y en ocasiones todavía no podía creer que esta era mi vida ahora.
"¡Anahi, ayúdame!" Gritó Sofi y yo salté de la cómoda en la que había estado sentada para ir hacia ellas
"¡Ni se te ocurra!" Dijo Dulce, ya sabiendo que iba a ayudar a su hermana pequeña haciéndole cosquillas a ella.
"Entonces tienes que parar ahora mismo, sino no me dejas otra opción", dije con una voz grave y juguetona, y vi como Dulce se detuvo. Sofi estaba completamente sin aliento, pero se las arregló para reír alegremente. Se levantó de la cama y abrió los dos brazos, avisando de que iba a saltar en los míos. Abrí los brazos viendo como volaba a hasta mí. Ella se reía ahora Dulce nos miraba divertidamente.
"Anahi es más guay que tú", dijo Sofi y le sacó la lengua mientras se agarraba a mí.
"¿Has oído eso Dul? Soy mucho más guay que tú", dije jugando y plantando un beso en la frente de la pequeña.
"No puedo discutir con eso", dijo Dulce con una sonrisa y oí como Su mamá entraba en la habitación. Cogió a Sofi para llevarla a dormir y tanto Dulce como yo dimos a Sofi un beso de buenas noches antes de sentarnos en su cama en la habitación del hotel.
"No puedo creer que mi propia hermana piense que eres más guay que yo", dijo Dulce y yo sabía que ella solo estaba bromeando.
"Si, bueno ni se te ocurra hacerme lo que le hiciste a ella", le dije, porque era muy sensible a las cosquillas. Por supuesto, que eso impulsó a Dulce a atacar mis costados, haciéndome cosquillas como una loca.
Mi risa era muy fuerte, yo simplemente no podía contenerme cuando alguien me hacía cosquillas. Traté de quitármela de encima, pero ella seguía empujándome hacia abajo en la cama, riendo tanto como yo. Mi pecho ardía de tanto reír incontrolablemente, cuando finalmente la pillé en un momento de debilidad y me las arreglé para agarrar sus muñecas.
Inmediatamente le di la vuelta, por lo que ella estaba acostada sobre su espalda. Sujeté sus muñecas contra la cama dándome cuenta de que estaba a horcajadas sobre ella. Mi pelo largo caía sobre su rostro y vi sus mejillas sonrojadas y una enorme sonrisa. Las dos estábamos jadeando mientras mis ojos se enfocaron lentamente en sus labios entreabiertos que estaban a tan sólo unos centímetros por debajo de los míos. Me di cuenta de que una extraña sensación invadió mi estómago y sentí mis mejillas ardiendo de una manera diferente. Los ojos de Dulce estaban enfocados en los míos y mis dedos empezaron a acariciar su muñeca con mucha sutileza. No era la primera vez que pensé en besar a Dulce, pero fue la primera vez que realmente lo consideré. Cuando dijo que la besara bajo el muérdago fue uno de esos momentos en que pensé en ello, pero en realidad no lo consideré. Eso sería raro ¿no? En estos momentos era terriblemente tentador simplemente probarlo. Lo más extraño era que ella parecía dispuesta a hacerlo. Sus ojos desprendían una especie de ganas y la vi humedecer sus labios, por instinto, probablemente. Mi corazón latió más rápido en el momento en el que sentí su mano moverse ligeramente por debajo de la mía, así que yo ya no estaba sosteniendo su muñeca, pero ella entrelazó nuestros dedos con ternura.
Parecía nerviosa pero con muchas ganas a la vez y yo no estaba segura de lo que sentía porque había muchas emociones en muy poco tiempo. La puerta se abrió de nuevo y yo, literalmente, salté de la cama, aterrizando en el suelo provocando que Maite casi muriera de la risa.
"Dawg, ¿qué demonios estás haciendo?" Dijo, y me levanté rápidamente.
"Nada, tropecé", mentí sin decir nada más porque mi voz era temblorosa. Dulce parecía muy nerviosa y yo estaba rezando por que yo no me viera de la misma forma. Maite simplemente se sentó junto a Dulce y no pareció darse cuenta de nada.
Los chicos se unieron a nosotras y hablamos por un rato, fue agradable estar todos juntos. Cuando revisé mi teléfono de nuevo, vi que mis amigos me habían enviado una captura de pantalla de nuestra página de Wikipedia donde decía que yo era bisexual.
Mi rostro se ensombreció. Ahí estaba yo, acababa de pensar en besar una chica y ahora me pasaba esto. Sabía que todo el asunto Portiñon se estaba saliendo de control, pero esto realmente hizo que explotara.
"¿Qué coño le pasa a esta gente?", dije con rabia, captando toda la atención de los chicos a causa de mis gritos y palabrotas.
"¡Han cambiado nuestra página de Wikipedia y han escrito que soy bisexual! Lo primero que la gente ve es esta entrada y van a pensar que es verdad", expliqué mi enfado y vi como Dulce fruncía el ceño.
"No es el “gran problema”. La gente hace eso todo el tiempcelebridades celebridades también, Poncho intentó calmarme.
"¿Estás diciendo que es algo malo si lo fueras?", Dulce dijo de repente y me hizo mirarla un poco sorprendida. ¿Qué demonios estaba diciendo? ¿Esto se debe a nuestro pequeño momento de antes?
"No estoy diciendo eso y no lo estoy criticando en absoluto, pero ¡yo no soy bisexual!", Le dije un poco demasiado vehemente.
Todo el mundo se quedó en silencio mientras Dulce y yo nos quedamos mirando la una a la otra durante un tiempo. Ella se veía muy molesta y yo no podía entender el por qué. Ella no era a la que todo el mundo había catalogado como la lesbiana del grupo. Fui siempre yo y aunque intentaba ignorarlo a veces me enfadaban las suposiciones que la gente hacía sobre mí. Además, una parte de mí estaba aterrorizada por momentos como el de antes, cuando cuestionaba mis sentimientos hacia la pequeña de ojos marrones
"Voy a llamar a mi padre", dije y corrí fuera de la habitación porque la tensión era demasiada. Desde ese día en adelante Dulce comenzó a ser distante, por primera vez . Ella se acercó más a Maite y Cristián mientras yo intentaba entender por qué esa pequeña pelea arruinó todo

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:01 pm

Capitulo 12
“Anahi, Anahi despierta”
Sentí que alguien me empujaba suavemente hasta que empecé a frotar mis ojos adormilada. Al abrirlos poco a poco reconocí a Sofi.
"Tengo que ir a la escuela y tienes que llevarme”, explicó ella y necesité unos segundos más hasta que estuve lista para decir algo.
"Claro, estaré abajo en un segundo", le dije y miré a la chica adolescente salir de mi dormitorio.
Suspiré profundamente y bostecé una última vez antes de levantarme. Todo ese tiempo pensando anoche había tomado mis horas de sueño, pero todavía no tenía claro si debería permanecer en Miami o no. Mi instinto me dijo que me quedara, así como mi corazón, pero mi estúpido cerebro intervenía cada vez con argumentos muy razonables para continuar con la forma en la que he estado trabajando. Yo estaba en la cima de mi carrera y tomar un descanso ahora podría ser la decisión más tonta que jamás haya tomado. Nadie se detuvo en el punto más alto de su carrera, eso sería una locura ¿no?
Recordar lo que había sucedido el día anterior me hizo pensar. ¿Qué pasa si me diagnostican cualquier cosa mañana? ¿Sería capaz de decir que he vivido feliz y plena? En el fondo, yo sabía que no he sido feliz en mucho tiempo; hasta que Dulce se había presentado en mi concierto. Desde entonces mi mundo se había visto sacudido bruscamente, pero también había traído un montón de luz en mi vida. No importa cómo de complicadas las cosas habían sido últimamente, no podía negar que la mujer de ojos marrones me hizo más feliz que cualquier otra persona.
Y con eso mi decisión estaba tomada. Me levanté de la cama, me puse algo de ropa casual y me preparé para dejar a Sofi en la escuela. Me encontré con la adolescente de dieciséis años, en la cocina y me di cuenta que llevaba mi ropa. Por supuesto no me importó. Yo le había dicho la noche anterior que podía coger lo que quisiera de mi armario y le quedaba muy bien. Lamentablemente todavía no había nada en mi nevera, pero le dije que pararíamos a comer algo el camino.
"¿Estás segura de que quieres ir al instituto? Estoy segura de que tus profesores lo entenderían si quieres estar en el hospital", dije en voz baja cuando estábamos en el coche.
"No, hoy tengo un examen importante y he estado estudiando toda la semana, así que no quiero perdérmelo. Y además, no estaría mal distraerme", dijo la menor y me hizo asentir con la cabeza ligeramente.
"Pareces tranquila. Al menos más tranquila que Dulce, incluso ayer lo estabas", me di cuenta.
"Yo… como que lo vi venir", confesó ella y me hizo mirarla sorprendida ahora. "Mi madre adelgazó mucho últimamente y vi varias veces tomar todo tipo de medicación. Y como he dicho, me gusta analizar personas; ella no hizo ningún plan a largo plazo como vacaciones con los amigos. Era mucho más agradecida con cualquier persona o cosa… No sé. Siento que me he preparado a misma inconscientemente".
La madurez de ella era absolutamente asombrosa y puse la mano suavemente sobre su rodilla para consolarla.
"¿Cómo crees que Dulce va a lidiar con esto?" Le pregunté con cuidado.
"Ella va a estar en modo de negación", Sofi respondió inmediatamente. "Va a estar ocupada por lo que no tendrá que pensar en ello. Es su mecanismo de defensa… un poco como tú", añadió y me hizo sacudir la cabeza incrédula de lo inteligente y perspicaz que era.
"¿Puedes… salir del coche sólo durante un par de segundos para que todos puedan ver que me dejaste?", dijo llena de timidez cuando aparqué frente a su instituto. "No tienes idea de lo que haría por mi popularidad”.
Sin decir una palabra me bajé del auto y caminé a su lado del coche, hundiéndola en un fuerte abrazo. Podía sentir que todos los otros estudiantes nos estaban mirando y escuché a algunos de ellos chillar mi nombre. En cuanto nos dejamos de abrazar, me quité el gorro que llevaba puesto y se lo puse en la cabeza.
"Ahora, estas perfecta", le sonreí y vi como sus ojos brillaban con admiración. "Te veré más tarde".
"Hasta luego", suspiró ella y la vi meterse dentro antes de encender el coche.
Antes de darme cuenta estaba en el aparcamiento del hospital. Saque mi tablet, tomé la decisión final para permanecer en Miami y finalmente tomar un tiempo libre. Envié un correo electrónico a mi manager y traté de atar tantos cabos sueltos como fue posible. Una parte de mí se sentía mal por las fechas de las próximas giras pero también sabía que mis fans aceptarían mi decisión si hubieran conocido la verdad. Por supuesto, no pude decirle que la madre de Dulce se estaba muriendo, pero me aseguré de que quedara claro de que no tenía otra opción que cancelar los conciertos. Me senté en mi coche, escribiendo un montón de mensajes, hablando con una docena de personas y estaba muy sorprendida de ver lo fácil que era en realidad.
Durante diez años había estado haciendo lo que la discográfica o mi manager querían y ahora tenía pensado parar y todos estaban de acuerdo. Estaban asustados de que perdiera los estribos o los dejara ya que yo era una buena fuente de ingresos.
Había pasado casi dos horas en mi coche sin realmente darme cuenta. Cuando por fin salí del vehículo, me estiré un poco y no podía creer que iba a quedarme en Miami, todo el tiempo que quisiera. Me sentía como volver a casa después de un viaje de estudios de diez años. Mi felicidad se vio empañada rápidamente cuando recordé por qué me iba a quedar. Respire hondo y puse un pie en el gran hospital dirigiéndome a la habitación donde la estaba la madre de Dulce. Cuando llegué al pasillo vi a Dulce sentada fuera en una de las sillas con sus ojos enfocados en su teléfono.
"Hey", le dije en voz baja mientras me acerqué a ella con pasos ligeros y vi su mirada confusa. "Yo sólo quería decirte que llevé a Sofi a clase".
Eso no era del todo cierto, pero tampoco era una mentira. Quería verla y punto.
"Lo sé" dijo, y miró a su teléfono de nuevo. "Ella ya me ha enviado diez mensajes de texto porque todo el mundo en el insti se ha vuelto loco porque la llevaste allí".
"Oh" simplemente dije y me sentí estúpida por no tener una excusa mejor. Sin embargo, ¿realmente necesito una excusa a estas alturas?
"Gracias de nuevo, por todo", dijo Dulce más suavemente ahora y alivió mi tensión.
"No hay problema. ¿Cómo lo llevas?" Le pregunté con cuidado y me senté en la silla al lado de ella.
Parecía muy cansada y sus ojos aún estaban hinchados. Fue desgarrador ver a alguien que amaba tanto sufrir así. Quería tomarla de la mano o darle un abrazo; hacer algo para calmar su dolor sólo un poco. Pero no era la indicada para hacer eso e hice mi mejor esfuerzo para ser su amiga y nada más.
"No he dormido en toda la noche porque estoy tratando de conseguir que venga toda mi familia aquí de todas partes del país, incluso de México y Cuba. Es increíble cuánto tiempo se necesita para reservar un par de vuelos, he estado en el teléfono toda la noche y ni siquiera he llegado a las reservas de hotel" suspiró.
"¿Para qué necesitas un hotel? Pueden quedarse en mi casa", le dije sin vacilar como si fuera un hecho.
"No, Anahi, ya has hecho suficiente, no puedo seguir aceptando tu ayuda".
"¿Por qué eres tan cabezota? Mi casa está vacía y es lo suficientemente grande para, básicamente, toda tu familia. No es una carga para mí en absoluto", traté de razonar con ella.
"No puedo, ¿vale?" Ella dijo más desesperadamente ahora. "No puedes darme lo que necesito cuando yo no puedo darte lo que tú necesitas o deseas".
Su voz era suave y casi insegura cuando dijo esas últimas palabras. Me di cuenta de que finalmente reconoció mis sentimientos por ella. De lo contrario, no se sentiría culpable por aceptar mi ayuda. Me tomó unos segundos encontrar las palabras adecuadas porque sabía lo firme que sería sobre esto. Ella había sido muy clara ayer cuando había dicho que no podía entender por qué yo todavía estaba tratando de ser su amiga. Obviamente se sentía culpable por lo que había pasado en Las Vegas. No sólo por Hanna, sino también porque ella me hizo daño en el proceso y más ahora que aceptaba que tenía sentimientos sinceros por ella.
"Lo único que quiero ahora mismo es ayudar a tu familia en todo lo que pueda” le dije con sinceridad y finalmente conseguí que me mirara. “No se trata de nosotras o de mi esperando algo a cambio. Tu familia es como mi familia para mí. Nunca me lo perdonaría si no estuviera aquí para vosotros. Por eso he cancelado el resto de la gira y he decidido quedarme aquí un tiempo".
Los ojos de Dulce se abrieron y pude ver su deseo de protestar pero fueron interrumpidos por una enfermera dejando la habitación de su madre.
”Podéis entrar” nos dijo y Dulcd se levantó al instante.
No estaba segura de qué hacer y me quedé sentada delante de la mujer más joven que me dijo que fuera adentro también. Mis nervios estaban estallando porque no había tenido una verdadera oportunidad de hablar con su mamá. Poco a poco entré en la habitación y vi a la mujer mayor sentada con la espalda recta en su cama. Se veía mucho mejor que ayer.
"Anahí, ven aquí" dijo e hizo un gesto con la mano indicando que me acercara.
Hice lo que me dijo y me agaché cuando llegué a su cama, besando la mejilla para saludarla correctamente. Ella tomó mi mano y me miró a los ojos con una mirada llena de gratitud y calidez.
"Gracias por cuidar de Sofi anoche" dijo ella, pero después se centró en Dulce que estaba de pie al final de la cama. "Ahora sólo hay que convencer a esta cabezota para que vaya a casa a dormir".
La preocupación en la voz de la madre era evidente, pero Dulce puso los ojos en desacuerdo y se pasó la mano por el cabello.
"¡Dulce!" exclamó ella de repente. "¿Dónde está tu anillo?"
Todas las miradas se centraron en la mano izquierda de Dulce ahora y sentí que mi corazón se aceleraba cuando me di cuenta de la ausencia del anillo diamantino en su mano. La más joven se congeló y me miró aterrada. ¿Cómo no me di cuenta antes? Mi pulso se aceleró en cuestión de segundos, pero ella no dijo nada.
"No puedes hacer esto. No puedes culpar de esto a Hanna. Fue mi decisión, ella lo intentó…"
"No se trata de eso" Dulce interrumpió a su madre lo que me hizo ponerme más nerviosa. "También hay otras cosas" añadió en voz muy baja y no pude evitar sentir un poco de esperanza por que ella estuviese hablando de mí, o de nosotras. La sala quedó en completo silencio durante un rato hasta que el teléfono de Dulce sonó y ella se fue disculpándose, dejándome en shock con su madre. No noté su mirada fija en mí hasta que ella tiró suavemente de mi mano, haciendo que me sentase en el borde de la cama.
"Puedo estar enferma, pero no soy estúpida" dijo la mujer, y sentí como se formaba otro gran nudo en mi garganta. "¿Hay algo que deba saber?".
No tenía ni idea de cómo responder a esa pregunta, porque cualquier cosa que dijese sería pura especulación en este momento. Quizás Hanna y Dulce tuvieron más problemas que ninguna de nosotras conocía. Las posibilidades de que yo sea el motivo de su separación estaban allí, pero no quería hacerme ilusiones demasiado pronto. El recuerdo de lo que pasó en Las Vegas era todavía fresco. Me había ilusionado entonces, sólo para descubrir después que ella quería casarse con otra persona . Esta vez quería ser más precavida, aunque mi corazón estaba latiendo como loco en mi pecho.
"Entonces sólo respóndeme a esto" reformuló y me miró a los ojos muy atentamente. "¿Estás enamorada de mi hija?".
"Sí" le dije, ya sin vacilación alguna porque estaba cansada de mentir a la gente y a mi misma. Yo ya lo había admitido ante Dulce, así que no creo que haga daño que haga lo mismo ahora con su madre.
sonrió ahora y me apretó la mano haciéndome sentir increíblemente cómoda.
"Eso es todo lo que necesito saber" respondió ella en voz baja, y no tuve la oportunidad de decir nada más porque Dulce volvió.
"Todos los vuelos están reservados, ya sólo tengo que organizar el alojamiento" dijo, y casi sonaba como un robot. Recordé lo que Sofi había dicho esta mañana sobre Dulce estando en estado de negación.
“No tienes que organizar nada. Ya te lo dije, pueden quedarse conmigo. Insisto" me dirigí a la mujer de más edad; con la esperanza de que ella tomase la decisión.
"Entonces está decidido. Te puedes ir a casa ahora Dulce. Toma una ducha y duerme, y no hay “peros” que valgan".
Dulce luchó para encontrar un argumento para permanecer en el hospital, pero ella vio el frente unido que su madre y yo representábamos. Dejó escapar un gran suspiro y se acercó a su madre, plantando un tierno beso en la frente de la mujer. El gesto hizo que mi corazón pinchase porque casi me había olvidado de que las cosas eran serias en estos momentos. No sabía cuál era la situación, cuánto tiempo su mamá tendría que permanecer en el hospital o cuánto tiempo la quedaba. El pensamiento de eso era demasiado doloroso, incluso el proceso, y entendí por qué Dulce había apagado sus emociones. Yo habría hecho lo mismo.
Las dos nos fuimos de la habitación y me ofrecí a llevar a Dulce a casa. Esta vez, ella no protestó en absoluto, no habló ni una sola palabra en todo el camino a la casa de los Espinoza . Yo no sabía si estaba cansada, abrumada o incluso loca. Aparqué en frente de su casa, mire a la joven y no pude evitar que mis ojos se enfocaran en ella. Todavía no había procesado el hecho de que ella no estaba viéndose con Hanna más. ¿O lo estaba? Tal vez sólo se estaban tomando un tiempo.
"¿De verdad cancelaste el resto de tu gira?" preguntó de forma inesperada, y yo me limité a asentir. "Entiendo que quieres ayudar, pero honestamente no tienes que hacer eso. Tienes otras obligaciones y yo no me enfadaría" Dulce agregó en voz baja.
"He estado haciendo esto desde hace diez años y tengo que descansar en algún momento. Todo el mundo a mi alrededor se ha dado cuenta que no estoy contenta con mi situación actual, incluso Sofi" le expliqué. "Es momento de concentrarme en otras cosas además de mi carrera porque me ha dado todo lo que quería, pero no lo que necesitaba. Necesito un poco de tiempo para centrarme en otras cosas que no sea mi carrera. Y si puedo ayudar a tu familia en el proceso, mucho mejor".
Su rostro era bastante difícil de leer estos días. Nunca supe lo que estaba pasando detrás de esos grandes ojos marrones. Era aterrador y fascinante a la vez.
"¿Quieres venir mañana para que podamos hablar de quien va a quedarse en tu casa?" Me sorprendió de nuevo y sentí como mis labios formaban una sonrisa muy sutil.
"Me encantaría" contesté, y vi que asentía ligeramente antes de bajarse del coche. Mis ojos la siguieron hasta que desapareció detrás de la puerta principal. Respiré profundo y traté de calmarme. Estar alrededor de ella todavía me ponía ansiosa yo no podía esperar para verla mañana.
Pasé el resto del día sólo trabajando. Fue una agradable distracción de todo lo que estaba pasando, pero también supe que mi vida estaba a punto de cambiar drásticamente. Todo había girado en torno a mi carrera y me daba miedo pensar que ya no lo haría nunca más. Una parte de mí casi lamentaba mi decisión, pero luego me acordé a los Espinoza y de su lucha, y de inmediato sentí que había tomado la decisión correcta.
Al día siguiente estaba muy nerviosa por ver a Dulce, aunque probablemente debería acostumbrarme ya que parecía que me iba a dejar entrar en su vida poco a poco. Habíamos quedado a las seis y empezamos a organizar a todos los familiares que iban a venir al día siguiente. La mujer más joven era muy profesional y no tuvimos ni siquiera una pequeña charla. Ella me trataba como a un socio de negocios casi, lo que me decepcionó, pero escondí mi frustración. Habíamos estado sentadas en la gran mesa durante horas y tomamos todas las precauciones posibles. ¿Quién iba a recogerlos? ¿En qué habitación iban a estar? ¿Qué tipo de comida necesitaríamos comprar para todos? Las listas eran interminables y yo estaba casi en estado de shock por cómo de detallada era Dulce. Ella realmente había cambiado porque ni siquiera yo era tan meticulosa. Terminamos alrededor de las 9 y mi cerebro estaba sobrecargado. Por primera vez Dulce realmente me miró y yo me empecé a poner nerviosa al instante. La expresión críptica de sus ojos era la culpable.
"Me vendría bien un trago" dijo, y mis ojos se abrieron con asombro. "Deberíamos ir a tomar algo".
"No estoy segura de que sea una buena idea" le dije con cuidado y la vi rodar sus ojos.
"Hay un pequeño club al que solía ir y a nadie le importa quién eres o lo que hiciste, y ponen música realmente buena" trató de hacerlo más tentador para mi.
Una parte de mí sabía que sólo estaba tratando de ahogar sus penas, pero ¿quién era yo para juzgar eso? Tal vez ella solo necesitaba una noche de despreocupaciones. Así que antes de que me diera cuenta tomamos un taxi a ese lugar misterioso que ella había mencionado. Parecía un poco en mal estado por fuera pero seguí el deseo de Dulce. De inmediato se acercó a la barra y me sorprendió encontrar a tanta gente en ese pequeño espacio. La pista de baile estaba llena y la clientela era muy ecléctica. La mayoría eran estudiantes con estilo rockero o hipster, lo que era lo opuesto a otros clubs en Miami que eran muy sofisticados y de alta gama. Pero me gustó porque era muy diferente. A nadie le importaba que yo estuviese ahí.
Me uní a Dulce, que ya había pedido algunos chupitos. Cogí uno y me lo tomé. El primero fue el más duro, pero tomamos otro justo después.
"¿Cómo descubriste este lugar por cierto?" Le pregunté para entablar algún tipo de conversación porque Dulce parecía muy ausente. Ella estaba, obviamente, pasando algo muy traumático, pero me hubiera gustado que estuviera más accesible para mí por lo menos.
"Vine aquí cuando estaba en la universidad" dijo, y finalmente me miró.
"Dulce, la chica fiestera" bromeé un poco y finalmente conseguí que sonriera.
"No tienes ni idea" ella sonrió y realmente despertó mi interés ahora.
"¿En serio Soy todo oídos" le dije y sonreí ampliamente. Dulce empezó a contarme historias de sus días en la universidad y no eran tan salvajes como yo pensaba, pero disfruté viéndola hablar tan animada. Había un poco de chispa en sus ojos otra vez y eso era todo lo que quería. Escuché atentamente y trate de hacer algunos comentarios divertidos bien colocados y logré hacerla reír varias veces. Mi corazón se agitó cada vez que ocurrió. La cosa más notable detrás de eso era lo muy borracha que estaba Dulce. Ella va a caer destrozada en cualquier momento, pensé. Yo estaba borracha, pero no tanto.
"Vamos al baño" dijo, y yo levanté una ceja, pero la seguí porque ella empezó a caminar. Al llegar al pequeño baño se miró al espejo y suspiró ligeramente.
"Dame tu bolso. Voy a tratar de impresionar con tu famoso pintalabios rojo" dijo, y me dio una sonrisa casi seductora. ¿Cómo podría resistirme a eso? Le entregué mi bolso y ella comenzó a buscar la barra de labios, pero sacó algo diferente. Era la pequeña bolsa llena de polvo blanco. Mis ojos se salían de mis órbitas cuando Dulce centró la mirada en la sustancia ilegal que ahora estaba en su mano.
"Eso no es lo que parece, ¡lo juro! No he usado ese bolso desde tu cumpleaños y se me olvidó incluso de que estaba allí" le expliqué la verdad, pero Dulce seguía mirando a la bolsa de plástico. Esperaba que ella se enfadara y no me creyera.
"¿Puedo probarlo?"
"¿Qué? Exclamé cuando escuché a su voz suave hacerme la pregunta que ni en un millón de años habría esperado. "¡Ni de coña! Eso no es una buena idea" añadí rápidamente y traté de quitarle la bolsa, pero ella se apartó.
"No fue una buena idea en mi cumpleaños, y aún así lo hiciste" respondió ella.
"Sí, y hoy me arrepiento. Así que, por favor, sólo vamos a tirarlo por el váter" casi le rogué.
"Tengo curiosidad. Mucha gente lo probó cuando estaba en la universidad, pero yo nunca lo hice. Además, me vendría bien un poco de distracción" dijo, y mi corazón empezó a latir rápido. Esa noche estaba tomando un giro muy peligroso y yo no podía creer las palabras que acaban de salir de su boca. "No pongas esa cara Anahi. Yo sólo… quiero escapar de mis propios pensamientos por una noche. ¿Es tan difícil de entender?" dijo Dulce en un tono desgarrador.
"No, lo entiendo. Es sólo que… es peligroso porque puede ser adictivo muy fácilmente" traté de razonar de nuevo, pero ella abrió la bolsa y sirvió un poco de la sustancia en el lavabo. Yo ahora me estaba pasando la mano por el pelo, luchando por controlar la situación, pero no había nada que la detuviese. La cantidad que había cogido era demasiada.
"Moriras si inhalas todo eso" dije y traté de asustarla para que se le quitara esa idea de la cabeza.
"¿Entonces por qué no me ayudas? De lo contrario morirán dos Espinoza este mes”.
Mi corazón se hundió. La cantidad de dolor en esa frase era tan espantosa que envió escalofríos por mi espina dorsal. Me sentí muy impotente porque desesperadamente quería que ella se sintiera mejor; pero no de esta manera. Mi confusión interna me estaba causando frotarme las sienes y Dulce se inclinó pero intervine rápidamente, de no ser así hubiera tenido una sobredosis al consumir esa cantidad. Sacudiendo la cabeza, saqué una de mis tarjetas de crédito e hice dos líneas muy finas. Ella estaría de subidón por unas dos horas, esperaba. Yo casi no pude mirar cuando la mujer más joven esnifó el polvo dañino que básicamente yo le había proporcionado.
Al cabo de sólo unos minutos las pupilas de Dulce se dilataron y toda su mirada era vaga. Nunca, en toda mi vida, me había sentido tan culpable. Tiré el resto de la sustancia por el desagüe. Estaba realmente preocupada por Dulce, pero ella estaba muy emocionada ahora. Alguien llamó a la puerta, llevábamos en el cuarto de baño un buen rato, así que la arrastré conmigo antes de que fuera demasiado sospechoso. De vuelta en el bar, ella pidió más bebidas y yo me sumí en la bebida porque realmente ahora lo necesitaba.
"Dios, me siento como… si tuviese poderes o algo así" dijo Dulce y se rió un poco mientras yo solo estaba preocupada "Jesús, afloja un poco Anahi. No es la primera vez que alguien consume cocaína".
Le lancé una mirada antes de acabar el tequila que estaba en frente de mí. A estas alturas mi garganta estaba acostumbrada a la sensación de ardor del líquido transparente. El chupito de Dulce estaba todavía delante de ella y yo sólo estaba esperando a que ella se lo bebiese, para pedir otro.
Ella tomó la rodaja de limón que le sirvieron con la bebida e hizo algo inesperado de nuevo. Sentí que ella exprimía el jugo amargo en mi cuello, mientras inclinaba un poco mi cabeza con la otra mano. ¿Estaba haciendo lo que creía que estaba haciendo? Colocó el limón entre mis labios rojos y puso un poco de sal en el mismo lugar de mi cuello. Yo estaba paralizada y no podía creer lo que estaba pasando. Lo siguiente que sentí fue como la lengua experta de Dulce empezaba a lamer la mezcla de zumo y sal de mi cuello, muy lentamente. Mis ojos se cerraron automáticamente en frenesí y cada centímetro de mi piel empezó a arder. Ella se tomó el chupito y abrí los ojos de nuevo para verla inclinarse y morder el pedazo de limón que estaba atrapado entre mis labios. Mi cuerpo estaba ardiendo ahora, cuando ella cogió la pieza ácida de mi boca y la chupó, ella sabía que mis ojos estaban ahora exclusivamente en sus labios. Colocó el limón en su vaso vacío y se lamió sus gruesos y húmedos labios antes de sonreírme. Yo estaba en otro planeta y malamente la escuché hablar.
"Oh Dios mío ¡me encanta esta canción!” Exclamó y fue hacia la pista de baile.
Eso solo me recordó que ella estaba drogada en estos momentos. Nunca suele bailar; sobre todo, no sola. Pero ahora estaba azotando su pelo y moviéndose de una manera que nunca había visto antes. Cantaba cada palabra de la canción. Eso sólo hizo más difícil la tarea de concentrarme en algo que no fuera lo sexy que era.
El rugido del bajo y la guitarra llenó la habitación mientras mis ojos verdes miraban fijamente a la joven. Ella tenía las manos en el aire o alborotaba su pelo, a veces las movía de arriba y abajo por todo su cuerpo, lo que me hizo perder la cabeza. Instintivamente me agarré el borde de la barra de bar que se presionó contra mi espalda. Tuve, literalmente, que agarrarme a algo para no correr hacia ella y hacer Dios sabe qué. La canción estaba llegando casi a su final cuando me pilló mirándola.
Durante unos segundos ella me miró, pero luego se me acercó lentamente mientras yo sentía mi corazón latir fuera de mi pecho. Esto se estaba poniendo demasiado caliente pero yo no podía detenerme. En cuanto ella estuvo de pie frente a mí, mi instinto me dijo que saltara sobre sus huesos. Ella hizo algo tan seductor que sentí que me iba a desmayar; sus manos alcanzaron las presillas delanteras de mis vaqueros y puso sus dedos en ellas. Se empujó sobre mí con rapidez y sus labios estaban a escasos centímetros de los míos mientras seguía cantando.
“And I can’t help myself,
All I wanna hear her say is “Are you mine?
Well, are you mine?“
Yo me estaba mordiendo el labio con fuerza porque quería contestar. A pesar de que ella estaba cantando, yo sabía que ella estaba respirando esas letras contra mis labios temblorosos por una razón. Ese lado lascivo de ella era la tentación más emocionante que jamás me había enfrentado y mi resistencia se rompió con cada palabra que ella cantó. La canción terminó y Dulcf se apartó lo suficiente para encontrarse con mis hambrientos ojos verdes.
"Vamos a tu casa" me susurró y yo tragué fuerte ahora. Sus manos se movieron y acariciaron mis caderas, mientras yo todavía estaba allí, sin moverme ni un centímetro. Tenía miedo de lanzarme encima de ella si me movía. Me sentía culpable porque estaba claramente bajo los efectos de las drogas, pero había sido su decisión tomarlas. También sabía que esto no era sólo por las drogas. Puede ser que haya bajado su nivel de inhibición, pero ella había hecho lo mismo en Las Vegas sin ninguna influencia.
Una parte de mí estaba harta de ser la voz de la razón. Si esto terminara siendo un error de nuevo, sería nuestro error. El alcohol en mi sistema finalizó mi decisión cuando agarré su mano y la arrastré fuera del club. Fuera paré un taxi y ninguna de las dos hablaba. La mano de Dulce se estaba moviendo lentamente de arriba a abajo por mi muslo, y sentí que era el camino en coche más largo de mi vida.
Al llegar a mi casa no me di cuenta de que sería la última noche que tendría antes de que la familia de Dulce se hiciese cargo de la mayor parte de las habitaciones. Esa fue la en la última cosa que pensé cuando abrí la puerta y me dirigí escaleras arriba con la mujer más joven. Apenas habíamos llegado a la habitación cuando sentí como los labios de Dulce impactaban con los míos. Ella comenzó a desabrochar mis pantalones inmediatamente y yo hice lo mismo con los suyos, por lo que la ropa acabó pronto en el suelo. Era como una lucha de poder sobre quién terminaría llegando a tener la sartén por el mango en esta ocasión, pero decidí que sería yo. Quería “venganza” por lo ocurrido en Las Vegas y básicamente, la tiré sobre la cama.
Ella me miró con una mezcla de excitación y sorpresa que hizo a mi piel hormiguear. Me uní a ella lentamente y me senté a horcajadas en sus delgadas caderas. Sus manos llegaron a mí, pero yo se las agarré, entrelazando nuestros dedos y poniéndolas en el colchón. Ahora ella trató de besar mis labios pero yo la eché hacia atrás y escuché su gemido de frustración. Me reí un poco y luego me rendí conectando nuestros labios; lento y sensual, como a mí me gustaba. Ella estaba ansiosa por más, pero cada vez que ella se ponía muy agresiva me apartaba, disfrutando del control que tenía. Me senté con la espalda recta y dejé libres sus manos para que me quitara la camiseta. Dulce quería sentarse también, pero la empujé contra el colchón. La más joven se estaba muriendo por más, pero me encantaba torturarla.
Poco a poco empecé a mover mis caderas sobre las de ella; sentí que estaba bailando sobre ella. Los ojos marrones de Dulce se cerraron de placer y gimió por primera vez. Sus manos estaban agarrando las sábanas con fuerza y yo sabía lo que sentía, aunque era difícil de imaginar cuando yo sentía las explosiones de placer en todo mi cuerpo. Sólo levantando mis caderas, durante unos segundos, me quité las bragas y las tiré a algún lugar del suelo antes de continuar con el movimiento anterior. La única diferencia era que interpuse mi mano entre su cuerpo y el mío y lentamente exploré el área entre sus piernas.
"Oh Dios" gimió, y yo sonreí satisfecha de mí misma.
Añadí más presión con mis dedos frotando sus puntos sensibles y también a mis caderas girando en lo alto de ella, que estaba temblando incontrolablemente por no ser capaz de controlar sus reacciones.
"Anahi, no puedo" dijo con voz temblorosa en una forma de advertencia porque estaba cerca de llegar a su clímax. Pero eso fue exactamente lo que quería. Así que seguí adelante sin piedad hasta que sus caderas se sacudieron y las empujé hacia abajo mientras ella se convulsionó en puro éxtasis. Sólo verla en esa cantidad de lujuria me volvió loca.
Su respiración estaba fuera de control cuando la besé apasionadamente y empecé a desabrocharle la blusa. No le di tiempo para recuperarse. Mis labios vagaron lentamente por su cuello hasta que logré abrir su blusa por completo y bajé su sujetador, dejando al descubierto sus perfectos pechos. Yo no tenía tanta experiencia como Dulce cuando se trataba de dar placer a una mujer, pero sabía lo que me gustaba y fue lo que tuve en cuenta. A parte de eso, era una especie de ensayo y error. Sus manos se enredaron en mi pelo cuando mis labios llegaron a la zona recién expuesta.
Besé con cuidado su suave piel y me sorprendió lo sedosa que toda su piel se sentía bajo mis labios. Quería más de eso y pasé mi lengua suavemente contra su pezón antes de capturarlo con mis labios. Dulce nunca dejó de temblar, pero gimió suavemente en respuesta. Miré hacia arriba y me encontré con su mirada. Sólo podía imaginar lo que mis ojos verdes deben haber parecido en estos momentos mientras chupaba su pezón erecto por primera vez. Su reacción en forma de un gemido más fuerte, era toda la tranquilidad que necesitaba para repetir lo que hacía una y otra vez hasta que me cambié al otro lado.
Haciendo mi camino más abajo, después de un tiempo de sólo enfocarme en sus pechos, me estaba poniendo algo nerviosa. Nunca hubiera hecho lo que estaba a punto de hacer, pero estaba muy dispuesta a agradarla de esa manera. Antes de hacerlo, empecé por besar la sensible piel del interior de sus muslos. Me tomé mi tiempo una vez más y sentí la desesperación de la más joven por liberarse de alguna forma, porque había estado tanteándola durante bastante tiempo. Mis labios chuparon la parte interna de su muslo sin descanso hasta que finalmente llegué a la parte más íntima de su cuerpo. La colocación de unos besos muy suaves al principio intentó familiarizarme con la situación, mientras que Dulce me tomó la mano y entrelazó nuestros dedos. Ella alivió mi tensión al instante con el gesto tierno y comencé a usar mis labios y la lengua para enviarla al borde. La mujer de ojos marrones jadeaba después de una cantidad de tiempo muy corto, pero decidí seguir adelante.
Su otra mano estaba acariciando mi pelo al principio, pero pronto se convirtió más en una idea desesperada. Recordando que tenía una mano libre, introduje un dedo dentro de ella y mientras yo seguía dándole placer con mi boca. Dulce casi gritó en éxtasis y cada músculo de su cuerpo explotó. Aunque me di cuenta de que acababa de llegar a su clímax, por segunda vez, no me detuve, añadí un segundo dedo y aceleré el ritmo.
"Anahiiii" gimió con una voz ronca que nunca antes había oído.
Parecía que era yo la que había tomado drogas; pero mi única droga era ella. Verla en este estado de placer era altamente adictivo y no podía dejar de darle otro orgasmo que la hiciera temblar en éxtasis hasta que finalmente me dejo sin aliento. Dejando un rastro de besos suaves a lo largo de su cuerpo hasta llegar a los labios de nuevo inhalé profundamente. Sus labios eran todavía la parte más celestial de su cuerpo entero para mí. La sensación que tuve cuando nuestras bocas se movían al unísono era inigualable. Dejé que mis dedos se deslizasen por su pelo y sentí la fina capa de sudor en su cuerpo y rostro cuando dejé que mi cuerpo se acomodara en el de ella plenamente. Ella trató de girarme sobre mi espalda para corresponderme, probablemente de la misma manera pero yo negué con la cabeza ligeramente.
"No, solo bésame" dije en voz baja y, posiblemente, exponiendo la romántica empedernida que era de corazón, pero yo no quería perder la maravillosa sensación de sus labios contra los míos.
En cambio, me quitó el resto de mi ropa, y dejó vagar su mano entre la parte palpitante entre mis piernas. Sus labios me besaron con tanta dedicación que ya estaba desmayada antes de que ella me hubiese tocado. La combinación de esas cosas me envió al limite en un momento. Era tierno y gentil, no como empezamos. Aun así yo necesitaba un poco de consuelo que me indicara que no se trataba de algún tipo de reacción física a su consumo de drogas y sintiendo la cantidad de afecto que ella me dio, supe que no lo era.
Estuvimos besándonos y tocándonos con mucha suavidad hasta que nuestros cuerpos estaban demasiado agotados para continuar. Me acurruqué en sus brazos, quería disfrutar de la cercanía de su cuerpo todo el tiempo que pudiera, porque sabía lo que sucedería por la mañana. Ya había ocurrido tantas veces antes que me había preparado para ese momento. Así que cuando mis ojos se abrieron lentamente en la mañana, me centré en el techo y respiré profundo. No tenía sentido buscar a ese cuerpo caliente porque sabía que no estaría allí.
"Buenos días" oí una voz que me hablaba suave y mi cabeza giró hacía la derecha rápidamente para encontrar a Dulce tumbada a mi lado, mirándome.
"Estás aquí" le solté, porque estaba realmente en shock de que todavía estuviera en mi cama.
"Estoy aquí” dijo en voz baja y con una cálida sonrisa.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:01 pm

Capitulo 13
Pasar la noche con Dulce no era algo raro para mí. Despertarme con ella si. Por un momento pensé que estaba todavía soñando cuando vi a la joven y bella mujer envuelta en las sábanas blancas mirándome. Lucía tan perfecta que hizo que mi corazón doliera de una forma muy extraña. Su pelo claro estaba un poco despeinado, pero todavía seguía sedoso y su piel ligeramente bronceada, era un maravilloso contraste con las sábanas blancas. Su rostro estaba suavemente iluminado por la luz del sol que hacía brillar sus ojos de un marrón más claro de lo habitual. Todo en ella hacía que mi corazón latiese a un ritmo peligroso e hipnotizante. Estaba locamente enamorada de ella, de una manera en la que nunca antes había estado de alguien más. Para ser honesta, nunca amé a alguien de verdad.
Parecía que había notado como mis ojos verdes la miraban con adoración, tomando cada pequeño detalle de ella, porque sus mejillas se sonrojaron un poco. Quería acariciar la parte sonrojada de su piel pero extrañamente tenía miedo de tocarla; como si fuera un espejismo que se desvanecería al tocarlo.
Tal vez era simplemente la inseguridad que tenía por el hecho de que la bella mujer de mi lado siempre tenía como tradición huir. Una parte de mí todavía estaba aterrorizada de hacer algo malo y que ella se alejase de nuevo. En lugar de eso, sentí como su mano me rodaba suavemente hacia ella, así que estábamos una frente a la otra. Yo todavía estaba en estado de shock y admiración absoluta cuando su voz apareció de nuevo después de ese pequeño silencio.
"¿Te parece bien que aún esté aquí?" Preguntó, y sonaba tan insegura como yo me sentía.
"Por supuesto, pero estoy sorprendida" admití con veracidad y tragué el nudo que se había formado en mi garganta.
Ella esbozó una sonrisa triste, pero centró sus ojos en los míos. Nunca me sentía tan vulnerable y expuesta como cuando compartía momentos tan íntimos como este con ella. Me acarició el brazo con delicadeza, poniendo de inmediato mi piel caliente, pero lo hacía con calma, con precaución. Estaba tan abrumada por mis propios sentimientos que no podía corresponder a su afecto. Sus ojos marrones mostraron cierta incertidumbre que despertó mi ansiedad por que esto terminaría igual que las otras veces.
"Sé que mi historial con esto no es exactamente algo de lo que deba estar orgullosa" Dulce habló humilde. "Y sinceramente no estoy segura de cómo decir lo que tengo que decir".
Allí estaba. El momento que yo había temido desde que me había despertado. Mi respiración se aceleró tan pronto como sus ojos evitaron los míos por primera vez. ¿Cuántas veces mi corazón podría soportar otra puñalada? No estaba segura, pero me preparé para otra decepción.
"Soy un desastre" comenzó diciendo. "Todavía no estoy segura de por qué vas a querer aguantarme. Todo lo que está pasando con mi familia y además acabo de romper mi compromiso… Es que no estoy lista para tener algo en estos momentos. Pero… No puedo negar que hay algo entre nosotras que me gustaría profundizar en algún momento. Probablemente no estoy siendo muy clara; lo que estoy tratando de preguntarte es… si ¿podemos tomar las cosas con calma?"
Sus ojos eran los que transmitían inseguridad ahora. Me sentía eufórica después de escuchar que estaba incluso considerando la posibilidad de que esto se hiciese real. En mi cabeza ya me había preparado para un discurso diferente, con ella diciendo que esto era un error. La mera posibilidad de estar con la persona que amaba tan profundamente fue suficiente para que mi corazón saltara de alegría.
"Si esto es tomar las cosas con calma" le dije señalando el hecho de que estábamos juntas en la cama "entonces yo estoy encantada de tomar las cosas con calma".
Ella golpeó mi brazo juguetonamente, pero la vi reír suavemente mientras sus mejillas se sonrojaban de nuevo.
"Anahi, estoy hablando en serio" dijo haciendo un puchero.
"Yo también" le sonreí y no pude evitar sentirme increiblemente feliz en ese momento.
Se mordió el labio inferior y parecía más a gusto ahora también. Todavía había una cierta expresión expectante en sus ojos y tomé una respiración profunda antes de tomar su mano de mi brazo y entrelazar nuestros dedos.
"¿Por qué incluso tienes que preguntarme eso? Por supuesto, podemos tomarnos las cosas con calma" le dije en un tono más sincero ahora y besé el dorso de su mano muy suavemente. La ternura en sus ojos color chocolate hizo que subir la temperatura de todo mi cuerpo. Nos miramos a los ojos durante unos segundos y sellamos nuestro acuerdo con la mirada que compartimos. Mis labios se encontraron de nuevo con su mano, pero besé la parte interior de su muñeca esta vez. No había ni un centímetro de su piel que no quisiera besar. Esto no estaba bien para tomar las cosas con calma, ¿no?
"No vas a hacer esto fácil para mí ¿verdad?" Dijo, y yo me reí.
"Sólo respóndeme esta pregunta: ¿esa canción que cantaste en la cafetería era sobre nosotras , ¿no?" pregunté porque no podía olvidar su maravillosa actuación. No había nada más hermoso que ver a Dulce cantar. Ella siempre se perdía en cualquier canción que sus labios interpretaran.
"Creo que todas mis canciones hablan de ti" se le escapó decir y parecía un poco avergonzada después de haber hecho esa confesión no deseada. La intensidad del color rojo en sus mejillas se empezó a hacer más visible. Era adorable y mucho más joven sin maquillaje.
"Aquí está mi propuesta: Estoy de acuerdo en tomar las cosas con calma si cantas otra canción para mí" traté de negociar y la vi luchando con esa decisión "¿Por favor?" Le pregunté y enfoqué el verde de mis ojos en sus inseguros ojos marrones. Ella suspiró suavemente y supe que había ganado.
Por desgracia, eso significaba que ella se sentaría. Se levantó de la cama para ponerse al menos, su ropa interior y camisa antes de coger una de mis guitarras de un rincón de mi habitación. Nunca he tocado mucho a pesar de que había aprendido un poco. Pero Dulce era mucho más hábil y sentí que mi corazón se agitaba cuando se sentó en la cama de nuevo con la guitarra en sus manos. Me senté ahora así y cubrí mi cuerpo todavía desnudo con la sábana mientras veía a la mujer que amaba a prepararse.
“You tell all the boys “No”
Makes you feel good, yeah.
I know you’re out of my league
But that won’t scare me away, oh, no
You’ve carried on so long,
You couldn’t stop if you tried it.
You’ve built your wall so high
That no one could climb it,
But I’m gonna try.
Would you let me see beneath your beautiful?
Would you let me see beneath your perfect?
Take it off now, girl, take it off now, girl
I wanna see inside
Would you let me see beneath your beautiful tonight?
You let all the girls go
Makes you feel good, don’t it?
Behind your Broadway show
I heard a voice say, “Please, don’t hurt me”
I’m gonna climb on top your ivory tower
I’ll hold your hand and then we’ll jump right out
We’ll be falling, falling but that’s OK
‘Cause I’ll be right here
I just wanna know
Would you let me see beneath your beautiful?
Would you let me see beneath your perfect?
Take it off now, girl, take it off now, girl
‘Cause I wanna see inside
Would you let me see beneath your beautiful tonight, oh, oh, oh, tonight?
See beneath your beautiful, oh, tonight.
We ain’t perfect, we ain’t perfect, no.
Would you let me see beneath your beautiful tonight“
¿Es posible enamorarse de alguien de nuevo a pesar de que ya lo amabas antes con todo tu corazón? Al oírla cantar en una voz suave pero apasionada esas emotivas palabras, me sentí exactamente así. Tenía casi miedo de lo perfecta que parecía ante mis ojos. Y me pregunté por qué la amaba. Mis ojos reflejaron el amor que sentía por ella, mientras yo sólo escuchaba. Ella levantó la vista a veces y encontró mi mirada cálida, pero sobre todo se centró en su forma de cantar y tocar la guitarra al mismo tiempo. Algunas lágrimas aparecieron en mis ojos, pero luché aguantándolas con éxito porque no quería ser demasiado emocional; lo que resultó ser realmente difícil cuando cantó con más pasión. Sabiendo que había escrito esas palabras acerca de mí me recordó lo fuerte que sus sentimientos deben haber sido todos estos años. Era irónico cómo los papeles habían cambiado, porque ahora era yo la que se sentía como una adolescente que no sabe qué hacer con sus sentimientos.
Las letras perforaban mi esencia; mi alma. Ella rompió las últimas murallas que protegían una parte de mi corazón, antes de esto yo ni siquiera sabía que existían. Una parte de mi corazón la amó con tanta fuerza e incondicionalmente que me hizo cuestionar si alguien alguna vez había amado a una persona de la manera en la que yo amaba a Dulce. Me di cuenta de que ese amor siempre había estado allí, pero yo lo había ocultado hasta que ella me hizo enfrentarme a él.
Tan pronto como su voz se calmó sentí un enorme nudo en la garganta. Ella quería tomar las cosas con calma y yo quería decirle lo mucho que la amaba. Sus ojos se encontraron con los míos de nuevo lentamente y una sonrisa cariñosa se dibujó mis labios de inmediato, hasta que me tragué el nudo que se me había formado en la garganta.
"Tú tampoco me lo estás poniendo fácil" le susurré porque cada fibra de mi ser quería decirle y demostrarle lo mucho que significaba para mí.
Ella se sonrojó de nuevo y parecía tocada por mis palabras. Quería inclinarme y besar esos labios perfectos, pero no estaba segura de si eso era demasiado. Estar en relaciones ocasionales debería ser mi especialidad, pero no podía contenerme cuando se trataba de la talentosa cantante sentada en mi cama. Parecía mucho más joven ahora mismo y una parte de mí se preguntaba qué habría pasado si me hubiera dado cuenta de mis sentimientos por ella antes. Yo no pude seguir adelante con mis pensamientos, porque el móvil de Dulce sonó en alguna parte del suelo. Se levantó y lo buscó.
"¿Si?" Dijo, y sonaba un poco sin aliento porque ella había corrido buscando el móvil. "Oh Dios mío, lo siento mucho. He perdido la noción del tiempo. Estaré ahí tan pronto como pueda".
Colgó y ahora buscó sus pantalones y zapatos para vestirse por completo.
"Lo siento, pero me tengo que ir. Algunos de mis familiares están en el aeropuerto y me olvidé por completo de recogerlos" dijo frenéticamente.
"¿Quieres que te lleve?" Le pregunté mientras ella se movía de un lado para otro recogiendo cosas.
"No, tú tienes que recoger a los otros más tarde como lo planeamos. Está todo bien, sólo un pequeño fallo en nuestro programa. Luego hablamos" dijo apresuradamente y salió corriendo de mi habitación.
En cuestión de segundos se había ido, pero esta vez fue diferente. Había una posibilidad; la oportunidad de estar juntas. El solo pensamiento me hizo sonreír como un idiota y tiré de las sábanas sobre mi cara, sonriendo y tarareando la canción que Dulce había cantado para mí.
A pesar de que podría haber pasado todo el día simplemente soñando despierta acerca de lo que había pasado en las últimas doce horas, tenía un montón de cosas que hacer. Estuve todo el día recorriendo la ciudad, recogiendo a la gente en el aeropuerto o en la estación de tren, trayéndolos de vuelta a mi casa y tratando de hacer que se sintiesen lo más cómodos posible en estos tiempos difíciles. Afortunadamente, la familia de Dulce era tan cálida como yo esperaba y muy fácil de manejar.
Fue alrededor de las seis cuando me encontré sola en la gran mansión porque todo el mundo se había instalado y luego ido al hospital para ver a la mamá de Dulce. Todavía había cuatro personas desaparecidas. Cuatro personas que había invitado sin que Dulce lo supiera. Ellos eran nuestra pequeña familia: Maite, Cristián, Poncho y Ucker. Se suponía que iban a llegar en cualquier momento, finalmente sonó el timbre y me dirigí a la puerta principal para ver sus rostros familiares.
"Hey" las saludé suavemente y di a cada una de ellos un gran abrazo.
Una hora más tarde estaban sentados en el sofá conmigo y me preguntaban que había pasado realmente, porque Dulce no había sido muy específica con ellas. Yo sabía que a ella no le importaría y esperaba que aprobara mi decisión de traerlas también.
De pronto escuché que alguien entraba en el salón y encontré a Dulce de pie detrás de nosotras en estado de shock. Yo no había cerrado con llave la puerta principal porque esperaba que la gente entrara y saliera mucho en estos días. Y tenía la seguridad suficiente como para estar a salvo todavía. Las cuatro personss se levantaron al instante y se acercaron a Dulce dándole un gran abrazo grupal. Ella parecía abrumada, pero me miró con complicidad. No era difícil adivinar que yo era la que estaba detrás de su visita. Pero sonrió y eso era todo lo que necesitaba ver antes de que los cinco se sentaran en el sofá.
Dulce se sentó a mi lado y tendió una manta fina sobre nosotras. Sentí como alcanzaba con su mano la mía por debajo de la manta y yo entrelacé nuestros dedos sin dudarlo. Nadie lo vio, pero disfruté cada gramo de afecto que recibí de ella. Suavemente acaricié el dorso de su mano con el pulgar, mientras las escuchaba hablar. Todos ellos tranquilizaron a Dulce diciéndole lo mucho que querían estar allí para ella y yo seguí apretando su mano cálida en la mía.
Nos sentamos y hablamos durante un rato antes de que la familia de Dulce volviera y el caos comenzara a sobrevenir. Había tantas personas que ahora me sentía un poco agobiada, pero mantuve la calma lo mejor que pude. Todo el mundo estaba de buen humor; tan bueno como se puede esperar, dadas las circunstancias y vi a Dulce dirigiéndose a la puerta por el rabillo de mi ojo. Corrí inmediatamente.
"Hey, ¿te vas ya?" Le pregunté, aunque era obvio que ella se iba.
"Sí, me voy a quedar en el hospital esta noche" explicó, y parecía más bien agotada por el día que habíamos tenido.
"De acuerdo, pero puedes quedarte aquí si quieres" yo sólo tenía que sugerir eso y vi como elevaba sus cejas. "Sólo para dormir, lo prometo" añadí con una sonrisa porque sabía que estábamos tomando las cosas con calma.
"No estoy segura de poder resistirme a la tentación de solo dormir junto a ti" dijo e hizo que mi corazón se agitara de nuevo. "Pero… realmente quiero estar con mi mamá".
La tristeza en sus ojos y su voz me hizo darme cuenta de lo egoísta que era de mí parte pedirle que se quedara aquí. Por supuesto que quería pasar los últimos días de su madre con ella. Así que, asentí rápidamente y abrí la puerta para ella. Ella se inclinó y me sorprendió con un beso en la mejilla.
"Nos vemos mañana" susurró ella y trató de darme una sonrisa.
"Buenas noches" respondí y la vi caminar por el camino de entrada a su coche. Odiaba ver como se iba. No importa lo corto fuera el tiempo hasta que la volviera a ver. Antes de darme cuenta estaba corriendo detrás de ella de nuevo y la cogí justo a tiempo.
"Déjame ir contigo. No la he visto en todo el día" le solté y vi la cara de sorpresa de Dulce.
"Hay bastante que hacer aquí. Estoy bien, no tienes de que preocuparte".
"Lo sé, pero me gustaría mucho verla. Volveré antes de que nadie realmente se de cuenta".
La joven parecía demasiado cansada para protestar y accedió a que me uniese a ella. Mentí cuando dije que no estaba preocupada porque yo realmente lo estaba. Se veía muy frágil esta noche y yo estaba muy preocupada por dejarla sola. El viaje en coche fue tranquilo pero pensé que sólo estaba agotada.
Entrando en la habitación de su mamá me quedé muy sorprendida al verla. Ella parecía mucho peor que la última vez que la había visto. Su piel estaba pálida como un fantasma y sus ojos se veían apagados. Me rompió el corazón al verla en ese estado y no podía entender cómo Dulce todavía estaba en pie.
Sólo imaginar que fuera mi madre era demasiado. Yo ya estaba a punto de llorar. Vi a Dulce acercarse hasta su madre, besando su frente con tanta ternura, como si tuviese miedo de hacerle daño, que me paralizó en el lugar. Ella respiraba mucho más pesado que un par de días atrás y me daba miedo ver lo rápido que su situación se había empeorado. Tomó la mano de Dulce mientras yo seguía luchando con todas mis fuerzas para no llorar allí mismo.
"Ve a casa, Dulce" dijo la enferma con voz tensa. "No quiero que me veas así. Estaré mejor mañana, vuelve luego".
La primera lágrima rodó por mi mejilla cuando vi a Dulce sentarse en el borde de la cama y descansar su cabeza sobre el pecho de su madre. Le supuso un esfuerzo pero acarició el cabello de su hija con amor, haciendo que más lágrimas que cayesen de mis ojos.
"Prométeme hija" la voz de su mamá continuó con dificultad. "Prométeme que no estarás triste para siempre. Prométeme, que vas a enamorarte hasta los huesos, porque esa es la única manera de vivir la vida al máximo. No huyas de la gente que te ama porque te lo mereces, cariño. Te quiero mucho, nunca vas a entender cuanto. Y voy a estar ahí, siempre. En cada paso del camino; cuando te cases algún día; cuando tengas bebés, siempre. No te pongas triste, porque me llevarás contigo a cada lugar".
Yo todavía estaba congelada en mi lugar y lo único que sentía era angustia. Por la mujer que amaba y de la mujer mayor que estaba despidiéndose de su hija. Aunque no podía ver la cara de Dulce, la oí sollozar en silencio mientras su madre colocó besos suaves en su frente. No me molesté en limpiar mis lágrimas más porque no tenía sentido.
"No quiero decir adiós" Dulce susurró y comenzó a llorar profundamente.
"No tienes que hacerlo. Siempre voy a estar aquí" su madre continuó diciendo y vi que las lágrimas corrían por su cara ahora también.
Tal vez debería haber simplemente dejado la habitación, pero nadie dijo nada y yo estaba congelada al verlas abrazarse y hacer sus últimos recuerdos juntas. No podría decir si pasó mucho tiempo hasta que Dulce se calmó y se levantó lentamente.
"Voy a refrescarme rápidamente" dijo, y evitó mirarme mientras salía corriendo al pasillo para encontrar el baño más cercano.
Ahora su madre se centró en mí y todavía me sentía paralizada de lo que acababa de presenciar. Ella me dijo que me acercara y aunque me sentía paralizada mis pies se movieron de forma automática. La mujer ahora me tomó la mano de la misma manera que había tomado antes la de Dulce. Quise dejar de llorar, pero no pude.
"Gracias, Anahi" dijo, y sacudí la cabeza porque ella no tenía que darme las gracias por nada. "Gracias por ser una parte tan importante de nuestra familia; especialmente de Dulce. Ya te he dicho esto antes, pero estoy muy feliz que estés aquí. Mi mayor temor era dejar a mis hijas atrás, pero sé que son atendidas ahora. Ellas son amadas. Así que, gracias por amar a mi hija como tú lo haces".
Yo quería decir algo; cualquier cosa. Pero no había palabras que salieran de mi boca. Mi voz, probablemente sería temblorosa y no tendría sentido de todos modos. En lugar de eso miré a sus ojos cansados y le apreté la mano. Sentí que asentía ligeramente y respiré hondo.
La puerta se abrió de nuevo y esta vez Dulce, su padre y Sofi entraron y supe que era hora de irme. Este sería un momento entre ellos, así que me incliné para besar la mejilla de ella muy suavemente. Ella acarició mi mejilla suavemente y yo no me atreví a mirarla de nuevo porque era muy doloroso pensar que era posiblemente la última vez que la vería. Caminando hacia el resto de la familia, cerré los ojos y después miré a Dulce por un segundo, quería que supiera que me quedaría fuera esperando si ella quería que lo hiciera.
"Ve a casa" me susurró en voz baja y me puso una sonrisa valiente.
Hice lo que me pidió porque no quería molestar. Ella tenía a su familia allí y decidí darles su espacio. El viaje de vuelta a casa fue surrealista. Me sentía entumecida y un poco fuera de lugar. Todo lo que podía pensar era en Dulce y lo que ella probablemente estaba atravesando en estos momentos. Yo probablemente nunca entendería todo su dolor. Había perdido a mi abuela por cáncer cuando tenía 15 años, pero perder a una madre probablemente no era lo mismo que a una abuela. Y Dulce había sido siempre muy cercana con su madre, que lo hace aún más difícil. Yo iba a estar allí para ella. Era todo lo que podía hacer en ese momento.
Cuando llegue a casa todo el mundo estaba dormido e intenté hacer lo mismo. Era más fácil decirlo que hacerlo. Mi mente estaba demasiado preocupada con el desgarrador momento en el hospital. Me costó casi dos horas hasta que mi cuerpo finalmente se rindió y me sumió en un sueño inquieto.
Tenía un sueño ligero asi que desperté cuando escuché que mi dormitorio se abrió. Sabía que debía ser de madrugada porque el sol todavía estaba abajo y todo estaba oscuro. Encendí la pequeña lámpara de noche y no tuve tiempo para saber quién era, pero sentí el cuerpo de Dulce casi caer en mis brazos, empujándome hacia abajo en la cama. Instantáneamente la abracé y la atraje tan cerca como humanamente me fue posible. Ella estaba temblando, temblando como nunca antes. Sus sollozos hicieron que mis lágrimas cayesen de inmediato. En pocos segundos mi camisa quedó empapada por las lágrimas, pero no me importaba. Todo lo que quería era que ella se sintiera segura y amada. Yo quería que ella supiera que podía ser sensible y vulnerable conmigo.
"Se ha ido" oí su voz temblorosa decir y apreté mi agarre en su cabello para abrazarla más fuerte.
"Lo siento mucho… Lo siento mucho, Dulce" repetí una y otra vez porque no había palabras para consolarla, en esta situación.
Aunque yo hubiera sabido que esto podría suceder esta noche, oírla confirmar mis pensamientos era terriblemente doloroso. Cerré los ojos y le acaricié el pelo y la espalda para calmarla.
"No puedo imaginar vivir en un mundo donde ella no existe" dijo con la voz entrecortada.
"Ya escuchaste lo que dijo. Ella siempre estará ahí" traté de consolarla pero me llevó mucho tiempo hasta que sentí el movimiento de su pecho jadeante ceder lentamente. Era casi como si se hubiera desmayado en mis brazos por agotamiento. Su respiración parecía normal, así que sabía que sólo se había dormido. Eso no me impidió continuar acariciando su espalda, ya que también fue reconfortante para mí. Esto era terriblemente desgarrador, me sentí conmovida y especial porque ella confiaba en mí lo suficiente como para venir a mí en su momento más oscuro.
Recordé a Sofi diciendo que Dulce viviría probablemente en la negación pero no tenía ganas de pensar en todo eso esta noche. No tenía ni idea de que en futuro muy cercano las cosas iban a cambiar tan drásticamente.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:02 pm

Capitulo 14
Esa fue la segunda vez que me desperté junto a Dulce.
Pero esta vez fue diferente. No podía disfrutar de ella durmiendo a mi lado cuando recordé de lo que había sucedido. A mi corazón todavía le dolía pensar en ella horas antes, rota. Me había despertado varias veces durante la noche, preocupada por la mujer tumbada a mi lado. Ella había estado dormida profundamente cada vez, pero yo no podía dejar de estar preocupada. Yo estaba despierta desde hace un tiempo y ahora veía como dormía. Su respiración era relajante, pero también aterradora, porque sabía que en cuanto se despertara sus expresiones faciales ahora pacíficas serían reemplazadas por unas llenas de dolor y agonía.
Suponiendo que los Espinoza incorporarían elementos tradicionales latinoamericanos a la muerte de su mama hoy sería un día muy duro. Era común entre nuestra comunidad pasar las siguientes 24 horas con el difunto y celebrar el funeral después. Al menos eso es lo que habíamos hecho con mi abuela. Tal vez no sería como es habitual, pero me podía imaginar que habría similitudes.
Aun no había asumido que la madre de Dulce se había ido en para siempre. Pensar en algo tan definido e irreversible era algo extraño, pero hice mi mejor esfuerzo para no estar en la negación y sentir lo que tuviera que sentir en ese momento. En ese momento, era tristeza. En una dimensión que era difícil de entender. Aunque yo quería quedarme en la cama y simplemente ver a la mujer de cabello claro, tenía que asegurarme de que los otros fueran atendidos también. Que Dulce durmiera era bueno porque yo quería que ganase toda la fuerza que pudiera en este punto.
Levantarme de la cama sin despertarla era una lucha, pero lo hice. Toda la casa estaba en silencio y me di cuenta de que todos probablemente ya estaban en el velorio. La familia pasó horas sólo honrando a la difunta en un lugar frente al ataúd, cuando las 24 horas pasaron, todos se fueron al cementerio. Mi ritmo cardíaco se volvió loco sólo de pensar en esto, pero yo tenía que ser fuerte si quería ser algún tipo de apoyo para Dulce.
Para calmar mis nervios, salí al patio a fumar un cigarrillo. Colocando el cigarrillo entre mis labios, vi que alguien que salía también. Fue Sofi. No la había visto desde que su madre había muerto pero las dos nos acercamos la una la otra hasta que la abracé con fuerza entre mis brazos.
"Lo siento" dije en voz baja y la abrace durante un buen rato, acariciando suavemente su espalda y meciendo su pequeño cuerpo.
Ella esbozó una pequeña sonrisa cuando la solté y vi lo hinchados que estaban sus ojos. Yo había admirado su madurez los días antes, pero al verla tan vulnerable me recordó que tan sólo tenía dieciséis años. No importa lo madura que fuera para su edad, ella era sólo una niña que acababa de perder a su madre. Le aparté el pelo a un lado para darle un beso reconfortante en su frente. Ella levantó la vista y ahora vi como las lágrimas se formaban en sus ojos. Ninguna de las dos dijo nada, pero me pareció que ella comprendió lo mucho que lo sentía por su pérdida. Dándole un poco de espacio, tomé el cigarrillo y lo encendí.
"¿Me das uno?" Preguntó Sofi sorprendentemente.
Probablemente debería haber dicho “No”. Pero, ¿cómo niegas a alguien algo cuando acaba de perder a su madre? Ella realmente me recordaba a mi, y a Dulce también. Casi como una mezcla de las dos cuando éramos más pequeñas. Decidí dárselo y observé como inhalaba profundamente cuando tomó mi cigarrillo y encendí otro para mí.
"No sabía que fumabas" dije, y la preocupación en mi voz era obvia.
"Lo hago a veces, pero no mucho. Mi familia no lo sabe“
"No se lo voy a decir" le aseguré rápidamente porque sabía lo que ella sentía.
Ellos probablemente ya tenían una idea. Yo había tratado de esconder mis hábitos de fumar cuando era más joven también, pero más tarde me di cuenta de que mis padres lo sabían de todos modos. Era extraño, pero sentía como mi vínculo con Sofi se hacía más fuerte a cada minuto que pasaba, incluso si no hablábamos. Tal vez no debería corromper sus pulmones en el proceso, pero estaba feliz de que la adolescente se sintiera cómoda a mi alrededor; casi como si fuera otra hermana mayor para ella.
"¿Se han ido ya todos?" Le pregunté un rato después.
"Sí, le dije a mi padre que quería esperar a Dulce. Estoy un aterrorizada, la verdad" admitió con un poco de vergüenza. "¿Eso es malo? ¿Que no quiera ir al entierro de mi madre? "
"No creo que haya una manera correcta o incorrecta para sufrir" le dije, y quería que ella entendiera que estaba bien que se sintiera de la manera en que lo hizo. Yo estaba horrorizada también porque era emocionalmente agotador ser parte del proceso de una hora de duración. Pero era la tradición y su madre lo hubiera querido así.
Sofi parecía que se había tranquilizado lo suficiente y ambas terminamos nuestro cigarro antes de volver a entrar. La pequeña fue arriba de nuevo para tomar una ducha y prepararse. Probablemente debería haber hecho lo mismo, pero de alguna manera me encontré en el sótano. En el extenso estudio que había construido para mí: mi santuario. Sentarme al piano era la única manera de distraer mis pensamientos de todo lo que pasaba a mí alrededor. Toqué algunas melodías y garabateé letras y notas. Últimamente me encontraba más inspirada que nunca. Sabía que la presencia de una mujer de ojos marrones tenía la culpa de eso y la canción en la que había estado trabajando durante un buen rato terminó bastante bien.
"Sabía que te encontraría aquí"
Rápidamente me di la vuelta para ver a Dulce de pie en el umbral. Vestía de negro y se veía espectacular en el vestido sencillo pero elegante. Tenía el pelo recogido en una coleta y llevaba poco o ningún maquillaje, pero todavía parecía una supermodelo a mis ojos. Al parecer, había estado en el estudio por un tiempo porque estaba despierta, se había duchado y se había preparado en todo ese tiempo.
"Creo que perdí la noción del tiempo, lo siento. Voy a prepararme" le dije y vi como empezó a acercarse lentamente.
"Canta algo para mí primero" dijo, y se sentó en el banco junto a mí. De cerca, vi los círculos negros debajo de sus ojos.
"¿Qué quieres escuchar?" Le pregunté y me acomodé otra vez en el piano.
"¿Qué tal esto?" Dijo, y señaló las páginas separadas delante de nosotras con la última canción que había escrito.
"No está terminada, creo" Dije con voz vacilante, porque yo era un perfeccionista y no quería que ella escuchara algo que no era perfecto.
"¿Cómo la canción que cantaste en la cafetería?" Recordó e hizo que mi corazón se agitara. "Fue perfecta" su voz tranquila agregó.
"Era sobre ti” respiré igual de tranquila y sentí como me miraba por primera vez desde que se había sentado a mi lado. Ella había admitido haber escrito canciones sobre nosotras, así que decidí hacer lo mismo. "Algo así como esta y no quiero cantarla porque aun no esta acabada".
"Por favor, realmente quiero escucharla" dijo ella, y mirarla a los ojos fue mi perdición. Siempre lo había sido. ¿Quién podría resistirse a esos cálidos ojos marrones? Aunque estuvieran tan tensos como lo estaban hoy. Respiré profundo y traté de centrarme en las teclas y la partitura frente a mí. El simple hecho de estar tocando frente de Dulce me hacía estar más nerviosa que tocar en frente de miles de personas. Aun así conseguí calmarme para que mi voz no fuese demasiado inestable. Comencé bastante tranquila, pero rápidamente comencé a cantar más fuerte y más apasionado de lo que había previsto. El estudio estaba insonorizado, pero aún así, no quería perderme en la música y abrumar a la mujer sentada a mi lado con mis sentimientos. Ella me dijo que quería tomar las cosas con calma y ahí estaba yo; cantando esas notas como si mi vida dependiese de ello.
“I got my eyes on you
You’re everything that I see
I want your all love and emotion endlessly
I can’t get over you
You left your mark on me
I want your all love and emotion endlessly
Cause you’re a good girl and you know it
But you act so different around me yeah
Cause you’re a good girl and you know it
But I know exactly who you could be no
So just hold on we’re going home
So just hold on we’re going home
And it’s hard to do these things alone no oh oh
So just hold on we’re going home yeah
I got my eyes on you
You’re everything that I see
I want you’re all love and emotion endlessly
And I can’t get over you
You left your mark on me
I want your all love and emotion
So just hold on we’re going home
So just hold on we’re going home
And it’s hard to do these things alone
So just hold on cause we’re going home
We’re going home
Know I’ve done wrong,
I left your heart torn
Is that what devils do?
Took you so low,
Where only fools go
I shook the angel in you
Now I’m rising from the ground
Rising up to you
Filled with all the strength I found
There’s nothing I can’t do!”
En ese momento yo estaba tan perdida en lo que hacía, que apenas noté a Dulce poniendo sus brazos alrededor de mi cintura y apoyando su cabeza en mi hombro. Tuve que tomar una respiración profunda y detenerme por unos segundos para calmar mis nervios. Mi voz se suavizó de inmediato para la próxima línea que significaba tanto.
“Cause I need to know now, know now
Can you love me again?
I need to know now, know now
Can you love me again?
No no oh oh
I told you once again,
Do this again, do this again oh lord
I told you once again,
Do this again, do this again oh no
I got my eyes on you
You’re everything that I see
I want your all love and emotion endlessly”
Mis dedos temblorosos se asentaron poco a poco en mi regazo de nuevo tan pronto como había terminado y sentí un gran nudo en la garganta. Era como decirle que la amaba otra vez; sólo que de una manera diferente. Oí que su respiración era más estable que la mía y ella todavía estaba descansando su cabeza en mi hombro.
Lentamente Incliné mi cabeza hacia un lado y puse un suave beso en su sien. Ella respiró hondo y levantó la cabeza de mi hombro, para encontrarse con mis ojos verdes. Casi podía sentir el amor que emanaba de las ventanas de color esmeralda de mi alma. Ella parecía estar en una lucha para encontrar las palabras con las que decir algo adecuadamente significativo.
En vez de eso la vi inclinarse con mucho cuidado y cerrar los ojos. Mojando instintivamente mis labios, me incliné también y sentí sus labios suaves tocar los míos en un beso suave y tierno. Un beso que era diferente de todos los demás. Esto parecía real y era increíblemente significativo. Puse mi mano en su mejilla y la acaricié con cariño mientras nuestros labios se separaron del dulce beso. Mi frente descansaba sobre la de ella y noté que sus ojos aún estaban cerrados cuando abrí los míos. Como si ella no quisiese que ese momento terminara. Yo no podía contenerme de ver cada pequeña cosa que hacía.
De repente se oyó un golpe y ambas nos sobresaltamos un poco y nos dimos la vuelta para ver a la hermana menor de Dulce en la puerta.
"Lo siento, no quiero interrumpir, pero papá ha llamado y quiere saber cuando vamos a llegar" Dijo la adolescente y no parecía nerviosa o molesta en absoluto por habernos visto de esa forma.
"Tenemos que ir ahora mismo" dijo Dulce, y se levantó antes de dirigirse a mi de nuevo "Tómate tu tiempo, nos veremos allí. Los demas están todavía arriba y querían ir contigo de todos modos".
Me limité a asentir, porque yo todavía estaba un poco alterada por el momento conmovedor de antes. El hecho de que Maite, Ucker, Poncho y Cris todavía estaban aquí había pasado totalmente desapercibido por mí, pero estaba feliz de que no tenía que ir por mi cuenta. Las dos hermanas salieron rápidamente y recuperé la compostura después de unas cuantas respiraciones profundas.
Subí, tomé una ducha caliente y me puse un vestido negro que parecía apropiado. Se me hizo difícil encontrar un vestido negro en mi armario que no fuera demasiado sexy. Esto seriamente me hizo replantearme mi estilo, porque ni siquiera me había dado cuenta de lo atrevidos que la mayoría de mis vestidos eran. Me puse un poco de maquillaje y dejé caer mi pelo en sus ondas naturales, no se trataba de una ocasión en la que destacar. Por lo menos, yo no lo hice. Una vez terminé, fui a la habitación de Cris donde también estaban Maite, Ucker y Poncho.
"Hey" dije en voz baja, y sabía que ya habían escuchado la noticia. Maite todavía estaba en el baño y los chicos también vestían de negro, sentados en la cama. Había muy poco que decir en un momento como ese y me senté al lado de ellos mientras esperábamos a Maite.
"No puedo creer que haya muerto" dijo Ucker mientras Poncho asentia .
“¿Os acordáis de cuando hizo a Dulce llevar tacones de aguja para ese show en Nueva York y Dulce tropezó antes incluso de ir al escenario y se torció el tobillo?" Poncho intervino y todos nos reímos en silencio ahora.
"Siempre la recuerdo siendo cálida, ¿sabes? Tenía su instinto maternal, incluso conmigo" explicó Cristian. "Cada vez que extrañaba a mi familia me daba esa mirada. Esa mirada que tu madre te da cuando entiende lo que estás pasando sin tener que decirlo".
"Siempre voy a recordar lo mucho que amaba a sus hijos" me oí decir antes de que yo lo supiera. "Hay un sin número de veces en las que recuerdo verla preocupándose y cuidado de Dulce o Sofi y yo siempre me dije a mí misma: “Esa es una verdadera madre. Esa es la clase de madre que quiero ser algún día" Mis ojos se llenaban de lágrimas mientras mi voz se quebró al final de la frase.
"Lo serás" dijo Poncho y me sonrió.
"Sí, puede ser. Pero Maite primero" dije mientras la embarazada salía del baño, así que todas podíamos ir hasta el entierro. Dulce me había mandado mensaje con la dirección y yo estaba realmente nerviosa por llegar.
Las horas siguientes fueron muy duras para todos, pero nos mantuvimos fieles a la tradición y despedimos a uno de los seres humanos más cálidos que había conocido nunca. La ceremonia fue hermosa y desgarradora a la vez. Al igual que el funeral después. Todo el mundo estaba empezando a cansarse y agotarse después de las largas horas de velatorio por el ser querido.
Pero había algo que realmente me alarmó. Dulce había cambiado desde que salió de mi casa esta mañana. Ella parecía distante, fría y casi independiente. Como si hubiera encendido un interruptor. Había intentado varias veces acercarme a ella y preguntarle cómo estaba, pero ella siempre encontraba una excusa para estar en otro lugar. Estuvimos solas por un segundo y traté de tomar su mano, pero ella se estremeció como si mi mano fuese una taza caliente de algo que le quemara la piel.
Fue entonces cuando me acordé de las palabras de Sofi sobre Dulce en estar en la negación de nuevo. Obviamente su hermana pequeña la conocía muy bien. Fue justo después del funeral, cuando todo había llegado a su fin, cuando Dulce se acercó a mí. No había nadie alrededor de mi coche y yo estaba lista para marcharme, pero ella se acercó justo a tiempo.
"¿Qué dices, vamos a tu casa y te quito ese vestido?" dijo muy sorprendentemente acariciando con sus manos mi cuerpo.
"¿Esta es tú idea de tomar las cosas con calma?" Le respondi con una risa casi incómoda porque sus cambios de humor repentinos eran difíciles de entender. Hace un momento no quería que la tocara de la manera más inocente y al minuto siguiente ella quería saltar sobre mi cuerpo.
"Es mi idea de diversión". Su respuesta y sobre todo la combinación con su look individual me hizo mover la cabeza ligeramente. Tal vez estaba siendo demasiado sensible, pero yo no quería que nos convirtiéramos en algo que ella hiciera por diversión o distracción. Yo quería más, pero sabía que ella estaba en un estado frágil y quería cumplir con su deseo inicial de tomar las cosas con calma. Acostarme con ella no era opción ahora mismo, no importa lo mucho que mi cuerpo no estuviera de acuerdo.
"En realidad, estoy muy cansada. Pero puedes venir y podemos solo dormir" le dije con mucho cuidado porque no quería molestarla.
"Um… probablemente debería ir con mi papá y Sofi . Ellos me necesitan y yo debería estar con ellos" dijo Dulce en un tono ilegible. "Te llamaré" añadió antes de salir corriendo y no me dejó ninguna oportunidad para decir nada.
Dejé escapar un pequeño suspiro, y me fui a casa. La gente ya estaba recogiendo y abandonando la gran mansión que pronto estaría muy tranquila. No me emocionaba la idea de estar sola de nuevo. Sin embargo, dos personas muy importantes aún estaban allí conmigo: mis padres. Habían volado para el funeral a pesar de haber estado de vacaciones en el extranjero. Su relación con los padres de Dulce había sido siempre muy cercana y me sentí aliviada al ver que también estaban dispuestos a participar en todo esto. Después de que todos se habían ido, casi me desplomé en el sofá al lado de mis padres.
"¿Cómo lo llevas pequeña?" preguntó mi padre
"No estoy segura. Ni siquiera creo que lo haya procesado" admití con cansancio.
"Tomara un tiempo asumirlo. ¿Cómo llevas estar de nuevo en casa?"
Me senté con la espalda recta cuando mi padre me preguntó eso, porque una parte de mí pensó que podría estar decepcionado con mi decisión de cancelar la gira. Nuestro vínculo era extremadamente fuerte y compartimos la pasión por la música. Él hizo mucho por mí y fue una de mis mayores inspiraciones y modelos a seguir. La idea de decepcionarlo estaba haciendo a mi corazón se acelerase.
"Probablemente estás decepcionado, pero creo que tomé la decisión correcta al dejar el escenario por un tiempo" mi voz vacilante habló.
"¿Por qué estaría decepcionado, cariño?" Dijo la voz masculina casi con incredulidad. "Siempre nos preguntábamos cuándo te ibas tomar un descanso. Has estado trabajando como loca y estamos muy orgullosos de todo lo que has logrado, pero también estamos aliviado de oír que estás tomando un tiempo para centrarse en otras cosas".
Inmediatamente me sentí mal por pensar que mi padre podría reaccionar así. Sus palabras me llenaron de esperanza e hizo que mi corazón se hinchara ligeramente. Me encanta hacer que se sienta orgulloso.
"Tal vez por fin conociste a alguien" mi madre intervino y vi a mi padre rodando los ojos.
Tragué saliva. ¿Debo contarles lo de Dulce? Mi corazón latía de nuevo porque nunca había pensado en este momento antes. En realidad nunca había pensado en nada de esto. Odiaba los estereotipos y las etiquetas de todos modos, pero me encontré cuestionando cómo llamar a mi propia sexualidad por primera vez.
Etiquetarme a mí misma sentía extraño, porque no se trataba de un género para mí. Yo amaba a la persona. Si eso significaba que era bisexual, homosexual o lo que sea, que así sea. Eso no era por lo que estaba preocupada en ese momento. En cambio, decirle a mis padres que estaba enamorada de una mujer no era una cosa fácil, tenía miedo de su reacción porque eran bastante conservadores.
"¿Y si… ya he encontrado a alguien?" les dije y vi los ojos de ambos ampliándose. "Alguien a quien conocéis y queréis mucho."
Mis padres se miraron, pero parecían realmente perplejos acerca de quién estaba hablando.
"Bueno, ¿quién es?" Dijo mi madre con emoción y sentí mis manos sudando. Yo era una mujer adulta, esto no debería ser tan difícil. Había millones de personas que habían hecho esto antes bajo circunstancias mucho más difíciles. Incluso los adolescentes que pasaron por esto y me pidieron ayuda, yo siempre había dicho que tenían que sentirse orgullosos de quienes son. Debo seguir mi propio consejo y aceptarme, me dije y me di cuenta que no había dicho nada aún.
"Dulce"
Las miradas en sus caras fueron de confusión, a shock y confusión de nuevo. Ninguno de los dos habló durante lo que pareció una eternidad, sólo me miraron con desconcierto. Mi madre fue sorprendentemente la primera en decir algo.
“Cariño, sé que te preocupas por ella y la que quieres mucho, como una alma gemela tal vez, pero ¿estás segura de que te gusta de esa forma? Quiero decir sexualmente"
"¡Mamá!" “Clara" mi padre y yo exclamamos a la vez y sentí como mis mejillas se ruborizaba en el tono más oscuro del rojo. Dios, si ella supiera.
"¿Qué? Nunca me las imagine —"dijo antes de que la cortase.
"¿Qué tal si no te imaginas nada?" intervine y la vi guardar silencio.
El silencio de mi padre era lo que me preocupaba mucho más. Parecía muy sorprendido y no quería ni pensar en la posibilidad de que él no aceptara esto; o a mí.
"¿Papá?" pregunté en voz baja.
"Lo siento, estoy en shock. Siempre fuiste tan inflexible acerca de que esos rumores de Internet que nunca habría pensado que podría haber algo de verdad en ellos"
Tragué el gran nudo que se había estado formado en mi garganta y decidí a ponerlo todo sobre la mesa. En este momento no tenía nada que perder y los necesitaba para entender que esto no era algo que me tomase a la ligera.
"En aquel entonces, sinceramente, no sé lo que sentía" les dije con sinceridad."Tenía miedo de amar a alguien que realmente me amara de vuelta. La idea de perderla me mató, pero también me mató de una manera diferente no actuar en consecuencia. Yo… estaba básicamente muriendo lentamente en el interior durante los últimos diez años hasta que Dulce entró de nuevo en mi vida. Fue como si me hubiera abierto y hubiera entrado un soplo de aire fresco dentro de mí. Yo sólo quiero ser feliz… y ella me hace más feliz que cualquier otra persona".
Sin saber cómo reaccionarían a esas muy abiertas palabras, me preparé para cualquier cosa. De pronto sentí a mis padres cada vez más cerca, abrazándome de forma cálida y sincera.
"Queremos que seas feliz. Y si Dulxe te hace tan feliz mejor quien mejor que ella que ya es como de la familia" dijo mi padre, y la última parte de mi tensión se esfumó después de oír eso.
Sabía que las cosas no iban a ser fáciles conmigo y Dulce, pero yo estaba decidida a hacer todo lo posible para que las cosas funcionasen. Lamentablemente, las cosas eran mucho más difíciles de lo que jamás podría haber imaginado.
Pasó un mes; un mes en el que Dulce estuvo en estado de rigidez. No había ni rastro de la mujer que había conocido esa noche de mi concierto. No había rastro de nada en esos días cuando la miré a los ojos. Entendí que la cantidad de dolor por el que estaba pasando debía ser insoportable, pero nunca mostró ninguna emoción. Ella no estaba sintiendo. Ella no sentía nada.
Estaba siendo paciente y hacía lo que quería que hiciera, pero ella se aseguró de que nunca estuviéramos solas. Hubo al menos otra persona presente cada vez que nos vimos. La mayoría de las veces era Sofi quien nos acompañaba. No era que no me gustase su compañía, pero quería un poco de tiempo a solas con la mujer que me importaba hasta el punto de no saber lo que estaba pasando en mi cabeza y mi corazón. Cada vez que teníamos un par de segundos para nosotras, ella parecía estar tan independiente que no sabía qué decir para llegar a ella.
Hoy era uno de esos días en los que Dulce me había invitado a ver una película. Me senté en el sofá con Sofi que se había acurrucado en mí y que parecía disfrutar que estuviese allí más que la persona que me invitó en primer lugar. Dulce estaba sentada en un sillón, de nuevo asegurándose de que no había manera para que pudiera acercarme a ella. No era ni siquiera acerca de la cercanía física. Quería acercarme a ella de manera emocional también. Pero también me regañé cada vez que pensaba de esa manera, porque quería darle todo el tiempo que necesitaba. Se levantó a por otro refresco y decidí seguirla unos segundos después. Al estar a su lado en la cocina me sentí nerviosa de estar a solas con ella de nuevo.
"¿Vienes a mi casa mañana y te cocinan algo de cena real? Siento que he engordado 5 kg desde que Sofi siempre nos hace pedir una pizza. Sólo tú y yo; una buena cena y voy a conseguir incluso el vino que te gusta tanto" hice todo lo posible para convencerla de una noche sólo para nosotras.
"No puedo. Tengo que trabajar en el hospital para un caso especial" me dijo en el mismo tono indiferente en el que ella había estado hablando toda la semana. El hecho de que ella realmente no me mirase era algo a lo que también me había acostumbrado.
"¿En el hospital?" Le pregunté sorprendida.
"Sí, trabajo allí a veces. Ya te lo he dicho antes".
"Lo sé. Pero no sabía que todavía hacías eso" le contesté en voz baja.
Dulce suspiró en voz alta y de hecho ahora me miró a los ojos.
"Sólo dilo, Anahi. Esto se trata de Hanna estando allí, ¿no?" dijo la menor, y yo detecté una emoción en su voz. Sonaba molesta.
"No vuelvas esto sobre mi y hagas como si se tratase una cosa de celos" traté de defenderme. "Pero no me puedes culpar por estar un poco confusa, nunca me dijiste lo que realmente pasó con vosotras dos".
"Sabes lo que pasó. La engañé".
Su voz sonó tan fría que casi envió escalofríos por mi espina dorsal. ¿Esa fue la razón por la que rompieron? ¿No era el hecho de que ella estaba enamorada de mí, o al menos quería ver a dónde íbamos nosotras? Ahora si había conseguido que estuviese celosa.
"¿O es esto algo sobre tu teniendo miedo de que te haga lo mismo? Una vez que se es infiel, siempre se es infiel. ¿Verdad?" Ella dijo incluso más gélida que antes.
"Eso no es lo que quise decir y nunca pensaría así de ti" me interpuse inmediatamente.
"No puedo seguir con esto" dijo de repente e hizo que mi corazón dejase de latir."Te dije que yo era un desastre y yo no estaba dispuesta a tener una relación… Te lo advertí. Pero tú decidiste quedarte y ahora ¿te estás poniendo celosa por esto?”
"¡No estoy celosa! No hagas eso, no trates de alejarme de ti" le rogué porque pude ver que esta conversación iba en una dirección muy peligrosa.
"No te estoy alejando pero ¡tú estás todo el rato sobre mí!" Dulce escupió con frustración.
"¿Cómo estoy haciendo eso?" le respondí; herida por esas palabras, porque yo había sido más que paciente. "Nunca digo nada para presionarte, ¿verdad?"
"Tú no lo dices, pero puedo sentirlo, Anahi. Sé que quieres más y yo quiero darte lo que quieres, pero no puedo. Es que no puedo" me dijo más desesperada ahora y sentí como mi pulso se aceleraba. "Te estás haciendo daño por mi culpa y no quiero que lo hagas. He tenido ya demasiado sufrimiento en mi vida y no puedo soportar la idea de tener más".
Esto no era bueno. Sentí como otra vez se me rompería el corazón, al igual que tantas otras veces antes. Vi como el momento se acercaba, me encontraba paralizada; sin saber qué decir para detener esto sin hacer las cosas peor o abrumar a la joven.
"¿Te acuerdas de esa canción que cantaste para mí? Me preguntaba si yo podría amarte de nuevo" dijo en voz muy baja mientras jugaba con sus dedos; signo de inseguridad. "No puedo. Ahora no y tal vez nunca" respondió a la pregunta de la letra de mi canción y sentí un dolor asquerosamente familiar en mi pecho.
"Si me rechazas ahora no voy a volver" le dije sin vacilar y triste al mismo tiempo.
Mis ojos se clavaron en los de ella y sentí como mi estomago se revolvía. No era así como se suponía que íbamos a terminar. Después de todo lo que habíamos pasado, sobre todo en el último par de meses, no podía creer que estuviéramos aquí de nuevo. Le di todo lo que tenía para dar sin esperar nada a cambio. Y aún así, no era lo suficientemente buena. Así que, esta vez le estaba dando un ultimátum, con la esperanza de que se diera cuenta de lo serio que era esto. Que no sobreviviría otro rechazo de ella. Simplemente no había manera de que fuera capaz de superar esto si ella me decía otra vez que yo no era lo que necesitaba en estos momentos. La única cosa que escuchaba era como mi corazón latía como loco y empujaba la sangre a lo largo de todo mi cuerpo mientras esperaba su respuesta…

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:03 pm

Capitulo 15
Dulce’s POV
La cabeza me daba vueltas. No sabía qué más hacer. A pesar de que había intentado enterrar cualquier emoción que sentí en el último mes sentía demasiadas cosas. Por alguna razón Anahi sacó toda la ira que no era para ella, pero yo no pude controlarme cuando ella empezó a hacerme preguntas.
Estaba enfadada con el mundo. Anahi estando todavía ahí para mí me hizo enfadar, porque yo quería que ella fuera feliz, y yo no estaba haciéndola feliz. Al menos no en este momento. No estaba segura de si sería capaz de entregarme a ella de la forma en la que lo hacía antes. Ese miedo de perder a alguien que amaba tan profundamente ahora estaba más dentro de mí que nunca.
En mi cabeza no había un final feliz para nosotras. Ella se daría cuenta en algún momento de que podría estar con alguien mucho mejor que yo. Entonces ¿por qué iba yo a ponerme a través de todo esto, cuando sabía que al final la perdería? Al ver su mirada hacia mí con esos ojos verdes penetrantes sólo creaba aún más agitación interior, yo no quería lidiar con esto. No quería sentir nada. Pero no podía esperar que ella simplemente esperara hasta que estuviera de vuelta a mi antiguo yo. Tal vez nunca volvería a ser como antes; yo estaba destrozada y Anahi merecía más.
Ella todavía estaba esperando por mi respuesta y vi el miedo en sus ojos. Me sentí mal por, básicamente, hacerla pasar siempre por lo mismo, pero yo no podía darle lo que ella quería.
"No te estoy alejando" le dije con una voz más suave, porque no quería dejar salir toda mi ira en la persona equivocada. "Pero tampoco quiero que me esperes. Sé que eso no tiene ningún sentido".
Anahi todavía me miraba fijamente, tratando de leer lo que estaba pasando en mi cabeza. ¿Cómo lo iba a saber si ni siquiera yo lo hacía?
"Sé que piensas que no eres digna de esperar, pero yo si", dijo en voz baja. Por lo general mi corazón latía mas fuerte cada vez que ella decía cosas como esas. Pero no lo hizo. No podía sentir el órgano que, en sentido figurado, se supone que le pertenecía a ella. "Dime lo que necesitas, lo haré."
"Necesito espacio", dije con una respiración profunda, y vi la cara de Anahi caer. Odiaba esto. Odiaba herirla, pero mantener lo que habíamos estado haciendo últimamente era demasiado hiriente. Aparte mis ojos rápidamente del dolor visible en los verdes esmeralda, me sorprendió oírla hablar de nuevo.
"Entonces te daré espacio" dijo, la miré y la vi tratando de mantenerse fuerte. Sus labios intentaron formar una sonrisa tranquilizadora pero parecía más triste de lo que ella probablemente había notado. "No quiero presionarte, y no quiero perderte a ti tampoco. Vamos a tomar un poco de tiempo separadas, toma todo el tiempo que necesite y cuando estés lista, ya sabes dónde encontrarme"
Esto fue difícil para ella y yo lo sabía. La gente a menudo cree que Anahi era controladora y prepotente, pero yo sabía por qué aparentaba ser así. Ella no podía evitarlo cuando se trataba de la gente que amaba y se preocupaba. Se preocupaba tanto que estaba en su naturaleza tratar de hacer todo lo posible por los que estaban sufriendo. Era uno de sus rasgos que siempre había amado. Su voluntad de apartarse y darme el espacio que necesitaba, estaba probablemente destrozándola, pero me pareció que era la mejor decisión para las dos. No quería que sufriera más de lo que ya lo ha hecho y la forma en que la trataba no era justa.
"Nos vemos", dijo en voz baja, porque yo no decía nada y salio de la cocina.
Verla irse fue un alivio y la tortura al mismo tiempo. ¿Cómo diablos podía estar sintiendo tantas cosas tan contradictorias a la vez? Esa noche fue el comienzo de mi empezando a sentir de nuevo; no importa lo confuso que era. A pesar de que nuestra confrontación no terminó bien, ella me había obligado a hacerla frente, por lo menos una fracción de lo que había estado pasando.
Los días se convirtieron en semanas y las semanas se convirtieron en meses. Hacer frente a un acontecimiento tan traumático no fue fácil, por cualquier medio, pero era cierto lo que decían; el tiempo cura las heridas. Mi herida había sido bastante grande y por eso me llevó tanto tiempo, el proceso hasta volver a la persona que mi madre quería que fuera fue lento. Fui al cementerio, hablé con mi familia y hasta fui a un terapeuta para lidiar con la depresión que había estado sintiendo. La única persona con la que no hablé era AnahI.
Sabía que ella todavía estaba en Miami y me quedé con lo que hizo. Fue muy sorprendente para mí, que me diese el espacio que le había pedido y que todavía estuviera en Miami. Ella estaba trabajando, pero no en la misma capacidad que antes y siempre regresando a su ciudad natal. Una parte de mí pensó que probablemente volvería a las andadas y se sumergiría en las giras y el negocio. En cambio, hizo muy pocos shows y entrevistas, lo necesario para mantener su relevancia. Me sentí muy egoísta por no llegar a ella, porque cada día que pasaba me daba cuenta de lo mucho que la echaba de menos; la sensación era muy familiar para mí, pero nueva al mismo tiempo.
Una parte de mí se resistía ahora al contacto con ella ya que había pasado un largo tiempo. ¿Y si ella ya había rehecho su vida? La sola idea me estaba asustando. Ella había dicho que esperaría pero ¿cuánto tiempo puede alguien realmente esperar?
Ella estaría en el show de David Letterman esta noche y yo estaba sentada en el sofá con Sofi para ver la entrevista que había sido grabada ese mismo día. Tan sólo verla en la televisión, sentí mariposas por primera vez en mucho tiempo, cuando apareció en la pantalla. Salió con un vestido verde apretado que, por supuesto, resaltó sus perfectos ojos verdes aún más. El entrevistador estaba claramente impactado con la sexy y joven mujer y siguió pronunciando 'Wow' mientras se sentaba y saludaba a la audiencia. Por alguna estúpida razón me sentía celosa de que el viejo la estuviera mirando de arriba abajo antes de comenzar la entrevista.
Anahi estaba tan impecable como siempre; confiada, atractiva, ingeniosa, pero adorable. Me encontré a mí misma sonriendo durante toda la entrevista. Parecía haberse convertido en la persona que siempre supe que podía ser. La estrella del pop rota y agotada se había desvanecido y fue reemplazada por la nueva y mejorada Anahi. Me recordó a la joven que conocí hace tantos años, pero ahora mucho mas crecida. Tomarse el tiempo aparte, obviamente, había sido bueno para ella también. Tal vez demasiado bueno... Odiaba admitirlo, pero me preguntaba si realmente había cambiado. La entrevista iba muy bien hasta que una pregunta realmente captó mi interés.
DL: "Bueno, cuéntanos Anahi: ¿Por qué estás en Nueva York?" , dijo el entrevistador y Anahi miró a la audiencia y luego la cámara por un breve momento.
L: "Estoy en Nueva York porque mañana por la noche daré un concierto benéfico muy especial. Es una causa muy cercana y querida para mi corazón. Estamos recaudando dinero para el cáncer de mama y de todos los ingresos del concierto serán destinados para la asociación contra el cáncer"
Sentí que mi hermana pequeña me miraba, probablemente preocupada por mi reacción, pero yo todavía estaba sonriendo. En cierto sentido, me sentí orgullosa de que hubiese elegido esa asociación para dedicar su tiempo y hacer el concierto.
DL: "Muy bien, vayamos al grano antes de que nos quedemos sin tiempo. ¿Qué es esto que oigo de que estas soltera? ", Preguntó el hombre y Anahi se mordió el labio un poco. "Eso no es cierto, ¿verdad? Quiero decir, ¡mírate por amor de Dios!"
A: "Dave, pensé que estabas casado", Anahi flirteó juguetonamente, guiño a la cámara y el público comenzó a silbar.
Era tan estúpido, pero ahora me sentí aún más celosa del entrevistador, que consiguió toda su atención y comentarios coquetos. Aun sabiendo que estaban bromeando y que probablemente yo había perdido todo el derecho a sentir celos en este punto. No era la primera vez que sentí esa sensación molesta en torno a un entrevistador y Anahi. El simple recuerdo de aquella noche me hizo respirar hondo antes de volver a centrarme en la pantalla.
DL: "No, en serio. Eres es mujer muy bella y talentosa y estoy muy preocupado por las personas que se parecen a mí, si alguien como tu no está siendo perseguido por todos los chicos".
A: "Bueno, gracias, pero no estoy exactamente “soltera, soltera" , dijo Anahi crípticamente y apretó los labios rojos juntos. "Tampoco estoy en una relación pero... es complicado", añadió, y se echó a reír mientras se sonrojaba ligeramente.
DL: "No vas a decirme quién es, ¿verdad?" Anahi negó con la cabeza con una sonrisa de disculpa.
La entrevista terminó poco después y me quedé con más preguntas que antes. ¿Estaba todavía hablando de mí cuando ella había mencionado las complicaciones? Habían pasado varios meses y tal vez sólo estaba siendo ingenua, pensando que incluso consideraría llevarme de vuelta después de todo esto. Yo no estaba segura de si estaba dispuesta a darle lo que ella necesitaba, pero que estaba sin duda en un lugar mejor que la última vez que nos habíamos visto.
En mi cabeza imaginé cada posible escenario de cómo las cosas podrían haberse desarrollado en su lado. Mis ojos se centraron en mi teléfono y me quedé pensando en si debería llamarla. O enviarla un mensaje de texto. ¿Por qué era tan difícil ahora? Cuanto más tiempo pasaba, más difícil era. Suspiré ligeramente y cogí el mano de la TV en lugar de mi teléfono. Como había grabado la entrevista, me decidí a verlo de nuevo para obtener tal vez una respuesta a las muchas preguntas se arremolinaban en mi cabeza.
_____________FLASHBACK__________
Estar de vuelta en Rebelde fue totalmente surrealista para todos nosotros. Pero por supuesto, la inevitable fangirl, era la que más flashbacks estaba teniendo. Todo y todos me recordaban una historia o algún recuerdo de la época del año pasado, cuando estábamos en el casting. Apenas doce meses después estábamos de vuelta, como los invitados musicales y para el acto de arranque de la temporada. Era difícil envolver mi cabeza en torno a todo esto. Me sentía tan abrumada que me puse a llorar detrás del escenario y corrí al baño.
Poncho me había seguido, pero parecía no saber que hacer ante mi berrinche. Yo ni siquiera sabía por qué estaba llorando. Era una extraña mezcla de alegría y nostalgia. Incluso secarme las lágrimas en el baño me trajo recuerdos. Hubo muchos momentos en los que estuve a punto de romper, pero los chicos siempre habían estado ahí para mí.
Especialmente cierta chica de ojos verdes, que me había estado dando charlas de ánimo durante todo el concurso. Pero las cosas son diferentes ahora. El tema de ´Portiñon´ pasó y además estaba ese beso vergonzoso que compartimos. El beso en sí había sido absolutamente perfecto, pero mi reacción a ella seguía haciéndome temblar. Desde aquella noche, me aseguré de mantener la distancia. Había sido el momento más humillante de mi vida, cuando ella me guió a un nuevo mundo de cercanía, yo metí la pata por ser la idiota más grande de todos los tiempos. De repente oí a alguien golpear y la impresionante chica de pelo oscuro en la que estaba pensando entro.
"¿Qué está pasando?", Preguntó ella y sus ojos verdes mostraron preocupación y confusión en cuanto me vio llorando.
"Nada, sólo estoy siendo una idiota", le dije y reí incómodamente. Ella no necesitaba verme en más momentos embarazosos.
"¿Ha pasado algo?", Con la voz de protección se acercó a mí y Poncho se quedó de pie en el lavabo.
"No, sólo estoy... No sé... abrumada. Hay muchos recuerdos aquí y esto ocurrió", le respondí y señalé a mis lágrimas.
Anahi sonrió suavemente y no parecía pensar que estaba siendo demasiado emocional.
"Sí, sé lo que quieres decir. Todavía estoy procesando el hecho de que estamos de vuelta aquí ", ella estuvo de acuerdo conmigo, inmediatamente me hizo sentir mejor.
"¿Alguna vez lo echas de menos?", Me oí preguntar antes de pensarlo realmente.
Sus ojos se encontraron con los míos y sentí mi corazón latir más rápido al instante. Ella tomó unos segundos para mantener la mirada, haciendo que mis rodillas temblaran antes de que contestase en un tono muy suave: "Echo de menos ciertas parte"
No estaba segura de qué era exactamente lo que quería decir, pero la forma en que me miraba, me hacía entender de lo que estaba hablando: Nosotras. Nuestra amistad de entonces. Mi comportamiento distante no pasó inadvertido por ella o cualquier otra persona que nos rodeara, pero ella estaba siendo paciente y no quería forzar nada después de esa noche en particular, en su habitación del hotel. No me di cuenta de que estábamos perdida la una en la mirada de la otra hasta que Poncho se aclaró la garganta.
"Vamos", dijo Anahi alentadoramente. "Seca esas lágrimas y vamos a romper el escenario."
Su sonrisa era contagiosa y sentí como una sonrisa se ponía en mi cara antes de salir del cuarto de baño. Hicimos lo que dijo Anahi: rompimos el escenario. Aunque todos estábamos muy nerviosos, y se notaba en nuestras voces a veces, nuestro rendimiento estaba en su punto. La familiaridad de estar de vuelta en el escenario era casi insostenible. Por alguna razón, me encontré tirando a Anahi en un abrazo después de nuestra actuación, como en los viejos tiempos. Ella lanzó otra sonrisa impecable y puso su brazo alrededor de mí antes de que los otros chicos se unieran.
Al bajar el escenario, todo el mundo estaba eufórico después de una increíble actuación. La sala de prensa era lo siguiente en nuestra agenda y yo estaba muy emocionada de ver a todos los que habíamos conocido el año pasado. Los entrevistadores siempre habían sido muy dulces para nosotros y todo se sentía perfecto cuando me puse junto a Anahi para nuestra segunda o tercera entrevista de la noche. Realmente se sentía como el año pasado, cuando estaba contando mis chistes malos y Anahi y yo volvimos a nuestro viejo ritmo: la imitación de los otros chicos, e incluso los entrevistadores sin tener que decir nada más. Inmediatamente pensamos lo mismo y cada vez que oía la risa adorable de Anahi a mi lado, mi estúpido corazón revoloteaba.
Una pregunta destacó sobre todo cuando tuvimos que describir a Anahi con una canción. Todas los otros chicos querían escoger una canción de Lana del Rey, porque Anahi fue obviamente es un gran fan suya, pero se perdió por completo el punto de la cuestión. Me enfoqué realmente en encontrar una canción y lo primero en lo que pensé fue en sus ojos. Antes de darme cuenta, estaba cantando una canción de Taylor Swift por sólo dos líneas, la descripción de sus hermosos ojos, hasta que los chicos interrumpieron y no les gustó mi elección de la canción. Yo estaba un poco desanimada, pero después sentí a la chica de mi izquierda poniendo sus brazos alrededor de mí. El alivio se apoderó de mí, porque ella no creía que mi elección hubiera sido torpe, en cambio me susurró "Te quiero" en voz muy baja. Yo sabía que no era de la forma en que yo quería, pero aún así estaba haciendo que mi corazón se acelerase. Poniendo suavemente mi mano en su brazo, traté de devolvérselo diciéndole que amaba sus ojos. Mi pulso estaba fuera de control en ese momento y me sentí como una fangirl de nuevo, volviéndome loca porque la chica a mi lado me estaba prestando tanta atención a mí esta noche.
Últimamente había estado pasando mucho tiempo con las personas mayores de gira con nosotros. Al igual que los chicos de la banda o incluso nuestros teloneros. Todos sabíamos que era madura, pero a veces echaba de menos que saliera sólo con nosotras y que hiciera el tonto. Por supuesto, esto fue en parte culpa mía, porque yo había estado haciendo caso omiso de ella por algún tiempo. Aún así, me hubiera gustado que pasara más tiempo con nosotros que con los demás.
La siguiente entrevista iba a ser una que temía un poco. Era con HollywireTV. Chelsea, la entrevistadora también fue un rostro muy familiar porque había estado con nosotros durante nuestro tiempo en Rebelde y que habíamos visto varias veces desde entonces. La última vez que nos había entrevistado, escuché a Anahi decirle a Poncho que había tenido un crush en Chelsea. Por supuesto que lo tenía: ella era mayor, más alta, más rubia y básicamente todo lo que yo no era. No importa cuántas veces me dije que era estúpido molestarme por que ella dijera eso, me molestó.
Al ver a Anahi corriendo hacia la mujer de cabello rubio y envolviendo sus brazos alrededor de ella en un gran abrazo, estaba causandome un poco de dolor agudo en el pecho. Intenté hacerlo un abrazo de grupo, y la chica de ojos verdes de inmediato tomó su posición al lado de Chelsea. Anahi puso su brazo alrededor de la anterior como si no fuera gran cosa; apoyando la mano cómodamente en la cintura de la mujer. Hice mi mejor esfuerzo para que mi molestia no fuera obvia, pero la forma en la que Anaho la miraba me estaba enfermando.
Hace apenas un par de minutos todo era como los viejos tiempos y ahora estaba siendo arruinado por mis estúpidos sentimientos de celos. Chelsea y Anahi parecían muy cómodas y hablaban casualmente mientras que era evidente para mí, que Anahi estaba tratando de impresionarla. Ser indiferente y cool era su manera de encajar con la gente mayor y yo de verdad estaba echando humo cuando la felicitó por las buenas preguntas de las entrevista.
Mis ojos se centraron en la mano de Anahi, aún colocada en la cadera de la rubia, por suerte la retiró después de lo que parecieron siglos. Ahora tenía su brazo alrededor de Maite, pero eso no me molestó en absoluto; bueno, sólo el hecho de que ella nunca volvió a hacer eso conmigo. Suspiré en silencio y las vi hablando continuamente. También era obvio para mí, que a Chelsea le gustaba Anahi y se dirigió en varias preguntas a ella. Traté de interponerme respondiendo a las preguntas, así como inconscientemente quería la atención de Anahi.
Por supuesto, el tema cambió a las citas. Mi asignatura preferida; no!
Poncho hizo las cosas difíciles otra vez diciendo que básicamente salíamos la una con la otra y yo traté de tomarlo como una broma. Fue mi mecanismo de defensa cuando las cosas se pusieron raras. Cuando terminó la entrevista, Anahi se fue para otro abrazo que parecía demasiado agradable para mi gusto. Incluso después de que las cámaras dejaron de grabar, Anahi se quedó atrás y siguió hablando con el Chelsea. Las vi intercambiar números y tragué saliva. Anahi se reunió con nosotros después y no podía mantener la boca cerrada.
"Veo que estás haciendo nuevos amigos", Le dije y el tono de mi voz era más duro de lo que quería.
"Sí, ella es realmente genial", Anahi no parecía importarle mi tono y rápidamente miró al entrevistador de nuevo.
"Claro, es mucho más interesante que nosotros, ¿no? Ella es... ¿como... 25?", Seguí adelante y vi como la expresión de Anahi cambiaba, parecía confundida.
"23", me corrigió y me hizo aún más Furiosa al saber la edad que la otra era en realidad.
"Oh, así que ella es lo suficientemente genial como para que puedas pasar el rato con ella", le escupí sin querer, pero ese horrible sentimiento que nunca había sentido con tanta intensidad fue tomando el control.
"¿Qué pasa contigo? Pensé que nos estábamos divirtiendo de nuevo", dijo Anahi completamente atrapada con la guardia baja y me di cuenta de que Maite nos mira ahora.
"Lo estamos. Sólo creo que es raro que siempre pareces querer estar con personas que son mucho mayores que nosotros", me desvié del hecho de que estaba siendo un monstruo celoso.
"¿Estas hablando en serio?", Dijo Anahi y sonaba enfada ahora también.
"Chicas, parad", Maite intervino.
El resto de la noche Anahi me ignoró por completo y no podía culparla. No la trataba de manera justa y yo lo sabía. No estaba siendo realmente su amiga pero no dejaba que nadie más se acercara a ella. Al verla en el autobús solo tecleando en su móvil, yo no podía dejar de preguntarme con quién se estaba mandando tantos mensajes. ¿Sería Chelsea? Rodé los ojos porque estaba haciendo el ridículo. Anahi había dejado muy claro que no estaba interesada en las chicas de esa forma. Incluso esta noche, durante la entrevista, había hecho una mueca cuando Poncho bromeó acerca de nosotras saliendo entre sí en el grupo.
Tal vez eso había provocado la ira. Eso y el hecho de que se estaba loca de celos sin ninguna razón. De cualquier manera, ella tenía todo el derecho de estar molesta conmigo y decidí dejarla enfriar. Necesitaba un poco de tiempo de todos modos para averiguar qué demonios estaba pasando en mi cabeza.
__________ACTUALIDAD_________
Algo sobre la entrevista de Anahi me hizo darme cuenta de que era hora de hacer algo acerca de nuestra, una vez más, distanciada relación. Aunque todavía no estaba segura de cómo esto podría tratar, me encontré volando a Nueva York al día siguiente para visitar a la mujer de la que no podía dejar de pensar. Era como un gran déjà vu: ir a verla y sorprenderla en su concierto. Sólo que esta vez se trataba de un esfuerzo mucho más grande de mi lado para volar hasta Nueva York en lugar de verla en Miami.
No había estado tan nerviosa desde hacía un largo tiempo. Tan pronto como el taxi se detuvo en la sala de conciertos, sentí que mi frecuencia cardíaca se disparó. Todavía había ese temor subyacente de que tal vez ella no quisiera ni verme. Tras salir del taxi poco a poco, vi una enorme multitud fuera esperando a su estrella pop favorita. Algunos de ellos me vieron y empezaron a gritar mi nombre. Al principio yo sólo quería huir, pero finalmente comencé a dar autógrafos y posar para algunas fotos antes de ver una cara familiar.
Fue David, manager de la gira de Anahi. Lo saludé y él inmediatamente se encargó de "rescatarme" de la multitud de fans. Me agarró la mano y me llevó dentro con él, al backstage. Ahora estaba peligrosamente cerca de un ataque al corazón porque Dave ni siquiera me preguntó, sólo me guió hasta el camerino de Anahi. Me dijo que tienen lo pasara bien y que me diera prisa porque estaba ocupado.
Allí estaba yo. De pie fuera de su camerino y no tenía idea de qué demonios me iba a decir. De repente oí una carcajada que era inconfundiblemente de Anahi. ¿Quién la hizo reír de esa manera? Tomé una respiración profunda y llamé antes de abrir la puerta.
¿Qué, o quién, que vi me hizo tirar la botella de agua que había estado sosteniendo en mi mano. Era Chelsea, la entrevistadora de Hollywire TV. ¡Esto tenía que ser el karma! Mis ojos se centraron en la rubia antes de ver a Anahi de pie junto a ella. Ambas me miraron sorprendidas cuando entré en el gran vestidor. Rápidamente cogí la botella.
"¡Oh, Dios mío! ¡No tenía idea de que ibas a venir! ", Oí una voz diferente exclamando y luego me percaté de que Ucker estaba allí también. El corrió hacia mí y me dio un abrazo. Estaba congelada y sentí un nudo en mi garganta de tal tamaño que se me hacía difícil hablar.
"Sí... es una sorpresa", le dije con una risa insegura y ahora mirando Anahi.
Ella estaba increíble; casi completamente vestida de negro: tacones, pantalones vaqueros ajustados, chaqueta de cuero y sólo una camisa azul que diferían en el color del resto. Su melena era aún más larga y ondulada, y abraza a su rostro perfecto en todos los lugares correctos. Aquellos penetrantes ojos verdes se acentuaron por el fuerte maquillaje que llevaba para el concierto, y por supuesto sus sensuales labios rojos. Lo más notable para mí fue su expresión facial relajada. Al igual que ayer por la noche en la televisión, ella parecía a gusto y mucho más feliz de lo que la había visto en años. Ella sonrió suavemente y me vio ir con cuidado hacia ella.
"Aww, esto es como una pequeña reunión", dijo Chelsea, y me sacó de mi adoración por la cantante a la que me acercaba.
Anahi me encontró a mitad de camino y me dio un pequeño abrazo mientras mi corazón latía fuera de mi pecho.
"Realmente te gusta sorprenderme, ¿no?", Me dijo mientras se apartó y siguió sonriéndome cálidamente. "¿Te acuerdas de Chelsea?"
"Por supuesto", le dije y agregué en mi cabeza: ¿cómo podría olvidarlo?
La mujer rubia también me abrazó rápidamente y ella seguía siendo tan dulce como la recordaba. Dios, tenía muchas ganas de odiarla. El hecho de que ella no había envejecido en absoluto era exasperante.
Me di cuenta de lo familiar que esta situación era a la noche en Miami cuando la vi por primera vez de nuevo. Sólo que los papeles habían cambiado. Anahi era la que rebosaba confianza, yo me sentía abrumada y Chelsea fue llenando el papel de Hanna. La cabeza me daba vueltas y me quede allí mirando a las tres personas.
"¿Tenéis algún plan para después del concierto?", Preguntó Chelsea con entusiasmo, y todos negaron con la cabeza. "¿Por qué no voy a por sushi y nos ponemos al día?"
Me encontré casi mirando airadamente a la entrevistadora porque ella mencionó la comida favorita de Anahi. Mi mente me dijo que probablemente eran sólo amigas e intente con todas mis fuerzas ser cool... algo que no había sido uno de mis fuertes, nunca.
Ucker aceptó al instante y sentí a Anahi mirándome un poco preocupada.
"Sí, me encantaría", mentí, pero hizo que la mujer de ojos verdes también estuviera de acuerdo.
"¿Por qué no elegimos el restaurante juntos y las sorprendemos?", dijo Ucker y sutilmente, insinuado que ella y Chelsea deberían salir de la habitación. Cosa que hicieron, dejándonos a Anahi y a mi solas.
"¿Cómo estás?" Anahi rompió el incómodo silencio.
"Bueno. Mejor ", le dije rápidamente y vi sus labios formando otra pequeña sonrisa.
"Te ves bien", agregó y sentí mis mejillas sonrojarse aún después de un elogio tan simple como ese.
"Gracias, tú también", respondí, jugando con la botella de agua en la mano. Esto era tan extraño. He venido a verla y ahora que estaba aquí, nada estaba saliendo de mi boca y tenía que ser ella la que creara conversación.
“No tienes que venir a la cena si no quieres", dijo ella, al parecer, notando mi malestar.
"¡No! Quiero ir ", le dije con demasiado entusiasmo y la vi riendo suavemente.
Verla así hizo un lazo en mi estomago, pero yo no había venido desde tan lejos para sólo mirarla como un bicho raro. Yo quería... ¿qué es exactamente lo que quiero? Tal vez debería haber pensado en eso más elaboradamente antes de venir aquí. Un discurso hubiera sido bueno. En cambio, estaba luchando para decir nada mientras sus ojos verdes aún permanecían en mí.
"No sabía que Chelsea y tu os mantuvierais en contacto” le solté.
"Oh sí, nos hicimos muy buenas amigas cuando comencé mi carrera en solitario. La invité al concierto porque estoy tratando de reclutarla como mi nueva gerente de relaciones públicas", reveló en una voz relajada que hizo sentir como un idiota aún más grande para pensar en lo peor.
"Oh", simplemente dije, todavía lo estaba procesando.
"¿Estás bien?", dijo de pronto, y su rostro adoptó esa expresión preocupada. "Pareces... un poco ida o es sólo el jetlag?"
"No, estoy bien. Es probablemente el jetlag. No estoy acostumbrada a volar", murmuré y vi los labios de Anahi separándose de nuevo para decir algo, pero interrumpió otra voz gritando desde fuera.
"Anahi! Showtime! ", Dave gritó y golpeó la puerta.
Ella lanzó otra sonrisa y de repente me apretó el brazo con suavidad.
"Es bueno verte. Hablaremos más tarde", dijo, y yo sólo asentí antes de que ella se marchara al escenario.
Suspiré profundamente y enterré mi cara en mis manos porque me sentía increíblemente estúpida. ¡¿Qué estaba pensando, simplemente vine hasta aquí sin preparación?! Internamente estaba al menos preparándome ahora, para el concierto y probablemente la más extraña cena después. Al ver su actuación me hizo emocionarme, aunque estaba un poco asustada de lo que podría cantar en el escenario. No había pensado en esto en absoluto.
Ucker se apresuró a entrar, me agarró la mano y me llevó a nuestros asientos en una zona VIP, en la parte delantera, ya que el concierto estaba a punto de comenzar.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:03 pm

Capitulo 16
Ver a Anahi cantando era increíble. La nueva confianza que desprendía ahora, también se había traslado al escenario. La observe con asombro mientras se subía al escenario, parecía realmente cómoda.
El público estaba a sus pies, y escuché a varias personas detrás de mi pedirle matrimonio. Ella sabía como tratar a sus devotos fans agitando sus caderas, moviendo su pelo o frunciendo los labios. Una niña no paraba de gritar que se desmayaría si Anahi la miraba y no pude evitar sonreír cuando escuché eso.
Después de haber sido toda mi vida una completa fangirl, sabía exactamente a lo que se refería; incluso hoy me sentí así cuando vi a Anahi cantar. Mi ansiedad por lo que cantaría había sido en vano, ya que el concierto había sido organizado como un festival, hubo varias actuaciones y la de Anahi era sólo una más. Tan sólo cantó tres canciones y eligió las más populares para que todos pudieran cantarlas. El público estaba muy animado y Ucker y yo nos lo pasamos muy bien. Incluso bailé y disfruté. Cuando Anahi estaba acabando su concierto, los fans se volvieron locos. Querían más.
De la nada comenzaron a gritar nuestros nombres. Miré a Ucker y luego a Anahi. Oh no, pensé cuando sentí a mi amigo tomando mi mano y arrastrándome al escenario. Fue entonces cuando se desató el infierno. Ahora estaban gritando para que cantáramos nosotros pero Ucker agarró el micrófono de Anahi y explicó que no era capaz de hacerlo porque acaba de quitarse las amígdalas y su garganta estaba todavía muy hinchada. Yo no tenía ninguna excusa, así que siguieron gritando para que cantara, me quedé congelada en el escenario y vi a Anahi venir hacia nosotros, tratando de salvarme.
Yo no había actuado frente a tantas personas en años. Al ver la bandera para este evento detrás de la multitud, me di cuenta de lo especial que era. Todos estaban aquí para apoyar una causa que era muy significativa para mi propia vida. Demrepente, me sentí conectada con ellos. Antes de que Anahi se hiciera cargo del micrófono, se lo arrebaté de la mano a Ucker.
"Hey", dije con timidez y dirigiéndome al público por primera vez.
Ellos respondieron en voz muy alta y me aclaré la garganta antes de continuar. En este punto, sólo actué por instinto.
"Muchas gracias por apoyar esta causa. Es algo muy especial y muy personal para mí", dije en voz baja, y la multitud se quedó en silencio para escucharme hablar. "No lo he dicho públicamente, pero hace unos meses, mi madre falleció de cáncer. Así que, yo sé lo difícil que es a veces seguir adelante. Ya sea la persona afectada por la enfermedad, un familiar, o un amigo, compañero de trabajo o lo que sea… Fue un momento muy duro, pero quiero que todos vosotros sepáis algo: permitíos sentir lo que sea que sintáis. No importa lo doloroso que pueda parecer en el momento, va a mejorar con el tiempo. Tienes que reconocerlo, para así poder tratar con ello y dejarlo ir después."
Toda la sala estaba en silencio ahora y se limitaba a escucharme mientras hablaba. Mirando alrededor vi una guitarra y me dirigí a ella sin pensar demasiado en ello porque, de lo contrario, nunca lo hubiera hecho. Sólo unas pocas personas gritaban mientras el resto todavía me miraba como si tuvieran miedo de asustarme por ser demasiado ruidosos.
La canción que elegí era muy oscura y, probablemente, la más fuerte que jamás haya escrito, ya que la escribí poco después de que mi madre muriera. Era diferente de cualquier otra canción porque no había grandes adornos en mi forma de cantar. Mi voz era bastante suave y no hizo las habituales carreras juguetonas. Por no hablar de la letra que era, honestamente, deprimente. Pero sentí que quería ser sincera con el público dejándolos saber un poco de lo que había pasado. Así que me puse el micrófono en el soporte y puse la guitarra en mi mano antes de empezar a cantar.
“Driving away from the wreck of the day
And the light’s always red in the rear-view
Desperately close to a coffin of hope
I’d cheat destiny just to be near you
If this is giving up, then I’m giving up
If this is giving up, then I’m giving up, giving up
On love, On love
Driving away from the wreck of the day
And I’m thinking ‘bout calling on Jesus
‘Cause love doesn’t hurt so I know I’m not falling in love
I’m just falling to pieces
And if this is giving up then I’m giving up
If this is giving up then I’m giving up, giving up
On love, On love
And maybe I’m not up for being a victim of love
When all my resistance will never be distance enough
Driving away from the wreck of the day
And it’s finally quiet in my head
Driving alone, finally on my way home to the comfort of my bed
And if this is giving up, then I’m giving up
If this is giving up, then I’m giving up, giving up
On love, On love”
Cuando la última nota sonó, hubo un momento de silencio y yo estaba completamente horrorizada de haberlo hecho mal en el escenario delante de miles de personas. Afortunadamente, los fuertes aplausos que comenzaron sólo un segundo después de eso, me demostraron que estaba equivocada. Mirando al público vi a muchos de ellos llorando, y sentí que mis propios ojos ardían de lágrimas. Rápidamente miré a mi lado y encontré a un par de ojos verdes fijos en mí. Anahi parecía tan tocada como todos los demás y el verde brillante reveló que ella estaba a punto de llorar también.
"Gracias, muchas gracias a todos", apenas susurré y salí del escenario con Ucker y Anahi siguiéndome poco después.
De vuelta en el camerino de Anahi, Ucker me sumergió en un abrazo y vi a Anahi de pie a unos metros sonriéndome cálidamente. Mis propios labios formaron una sonrisa tranquilizadora antes de que alguien entrara.
"Wow, eso fue precioso Dulce", dijo Chelsea entrando "Estaba a punto de llorar"
"Lo siento, no era mi intención poneros sentimentales", me disculpé.
"Fue perfecto", dijo Anahi, lo que me hizo centrarme en ella. Tragué saliva cuando vi a la hermosa mujer darme esa mirada tierna que hizo que todas que todas las paredes de alrededor de mi corazón se desmoronaran lentamente.
No perdimos el tiempo y nos fuimos al restaurante de sushi que Chelsea y Ucker habían elegido para nosotras. Nunca había comido sushi antes de conocer a Anahi, pero ella estaba todavía tan obsesionada con las delicias japonesas como antes. Ella se encargó de pedir una gran cantidad de comida para que todos pudiéramos escoger y elegir, y por supuesto pagó todo.
La mayor parte de la conversación era sobre el concierto y los negocios. Anahi propuso a Chelsea ser su nueva manager y la mujer rubia parecía interesada. Me di cuenta de que eran buenas amigas por la forma en que actuaban. El intercambio de pequeñas sonrisas y bromas durante todo el transcurso de la cena solo me hizo estar aún más celosa. Yo estaba haciendo mi mejor esfuerzo para participar en la conversación, pero me sentía fuera de lugar. Ambos, Chelsea y Ucker, parecían estar más en sintonía con la mujer de cabello oscuro y eso me molestaba aún más.
Cuando terminamos la cena, Chelsea se levantó y preguntó a Anahi si quería unirse a ella a fumar afuera.
"La verdad es que lo he dejado", dijo Anahi y casi escupo mi agua.
"¿Qué?", Le solté con incredulidad.
"Por Dios, no te hagas la sorprendida", se rió y me sonrió tímidamente.
"Iré contigo. Aunque no fumo, me apetece tomar el aire", dijo Uckee y me miró con complicidad. El era tan sutil como un tanque en su intención de darnos a Anaji y a mi un tiempo a solas. Pero estaba agradecida de tener un momento a solas con la mujer que era la razón por la que yo había volado hasta aquí.
"Espero que mi visita no sea una emboscada" , le dije con cuidado.
"No, claro que no. Estoy feliz de verte", la de ojos verdes respondió con una voz y un rostro que eran muy difíciles de leer. Cada palabra parecía suave y nada se parecía a la mujer rota de hace unos meses. Por supuesto que estaba feliz por su cambio, pero también me preguntaba qué demonios le había pasado para hacerla estar tan contenta.
"Entonces, ¿por qué has dejado de fumar?", Le pregunté, y tomé un sorbo de mi agua.
"Me sentía como una hipócrita, apoyando una causa contra el cáncer, pero fumando y promoviendo básicamente el cáncer de pulmón", explicó e hizo que mi corazón se agitara una vez más. Su sonrisa fue inmediatamente correspondida por mí.
"Pareces diferente", admití en voz baja después de unos segundos y vi como su cara cambió.
"Diferente, ¿cómo?", Sonaba un poco nerviosa ahora, por primera vez.
"Diferente en el buen sentido", inmediatamente la tranquilicé. "Más feliz y mucho más a gusto con todo. No hay ese ambiente de persona dura a tu alrededor"
"Maldita sea, pensé que eso fue siempre parte de mi encanto”, se rió ligeramente.
"No necesitas más encanto, confía en mí. Vi la entrevista con David Letterman la noche anterior y él estaba básicamente babeando sobre ti", le dije y mi voz estaba mostrando un poco de celos.
Anahi no respondió esta vez. En cambio ella me miró muy intensamente, haciéndome retorcer cuando sus ojos verdes me investigaban así.
"¿Puedo preguntar qué te hizo venir aquí?", dijo ella cuidadosamente y tomé una respiración profunda.
Había evitado la pregunta hasta ahora, pero ella tenía el derecho de saber lo que estaba pasando en mi cabeza. Si yo realmente lo sabía primero claro. Me tomé varios segundos para hablar porque no estaba segura de qué decir.
"Te echaba de menos", le confesé y vi como su cara se ablandaba. "Desde hace un tiempo, pero estaba asustada de tu reacción si me acercaba".
"¿Por qué?"
"Porque yo te alejé de mi vida… otra vez ", dije y enfaticé la última palabra con fuerza.
"Pero fue diferente. Yo tuve una opción esta vez y estuve de acuerdo en estar un tiempo separadas", ella intervino para reconfortarme.
"Aún así, siento que es el momento de que hablemos, y quería ver donde está tu cabeza con… todo, supongo", mi voz temblaba al final porque estaba nerviosa de lo que ella fuera a decir.
Tomó un sorbo de su agua y parecía estar pensando profundamente sobre lo que debía decir. Por alguna razón, eso me preocupaba. Encontrar las palabras adecuadas para decir, siempre significaba algún tipo de dificultad. Mi pulso se aceleró cuando sus ojos se encontraron con los míos de nuevo.
"Yo también te he echado de menos. Mucho", dijo ella, pero sabía que había algo después de esas palabras. "Pero he estado pensando mucho en los últimos meses y de lo que me he dado cuenta es que tal vez no estamos destinadas a estar juntas en ese sentido".
Sentí que mis ojos se abrían un poco, aunque no quise mostrar mi asombro. Había sido un poco presuntuoso de mi parte pensar que ella iba a esperar durante varios meses después de todo.
"Quiero decir, cada vez que nos acercamos, algo sucede y nos separa de nuevo. ¿Qué pasa si hay una razón por la que eso pasa? Seguro que hay una razón por la que no te atrevías a llorar cuando yo estaba allí, sin contar que solo fuiste capaz de reparar tus heridas cuando yo no era parte de tu vida", continuó. Yo quería interponerme, pero estaba demasiado atosigada. "Lo que estoy tratando de decir es que tal vez estamos destinadas a ser sólo amigas".
"Pero nunca fuimos realmente ´sólo amigas´", argumenté y la vi levantando una ceja. "¿Puedes recordar algún momento donde tanto tú como yo no sintiésemos algo que excediera de una amistad?”
"Tal vez ese fue el problema", dijo Anahi y básicamente puso un puñal en mi pecho. Me tomó un segundo recuperarme de esas palabras. Su voz seguía siendo suave, no estaba tratando de hacerme daño, lo sabía.
"¿Así que quieres olvidar todo lo que ha pasado entre nosotras últimamente?", Le pregunté.
"No", dijo, y suspiró en voz baja. Ella parecía frustrada y un poco en conflicto también. "Creo que nos precipitamos en las cosas. Quisimos retomarlo donde lo habíamos dejado de hace casi seis años, sin llegar a conocer a las personas que somos ahora. No estoy diciendo que no haya ninguna posibilidad de estar juntas en algún momento, pero sí creo que deberíamos centrarnos en la construcción de una base sólida que no sea tan fácil de romper. Te lo dije antes y lo digo en serio; Prefiero que seas mi amiga, antes de que no seas parte de mi vida en absoluto."
La parte racional de mi cerebro me decía que ella estaba en lo cierto. Yo no estaba segura de si estaba aún lista para lo que Lauren y yo pudiéramos tener una vez que estuviésemos juntas. Pero había un agonizante dolor, escozor, en mi corazón cuando pensaba en perder la posibilidad de un nosotras para siempre. A pesar de que no era lo que ella dijo, lo sentía como si lo hubiera dicho.
Ella tenía todo el derecho a tener cuidado conmigo esta vez. La cantidad de veces que la había apartado de mí eran demasiadas. Ahora entendía lo horrible que se siente al ser rechazada.
"Yo no estoy tratando de hacerte daño, Dulce", dijo Anahi al darse cuenta de mi silencio, parecía preocupada
"Lo sé", respondí rápido esta vez.
"Vamos a tomar las cosas con calma, como has dicho y ver a dónde va esto."
No tuve tiempo para añadir algo, porque Chelsea y Ucker regresaron a nuestra mesa. La rubia se sentó junto a Anahi y Ucker se sentó a mi lado.
"Muy bien, ¿dónde vamos ahora?" Preguntó Chelsea, parecía ansiosa por salir de fiesta
"Yo me voy al hotel, quiero estar descansado para el vuelo", dijo Uckee. Yo miré a Anahi, que se encontró con mi mirada.
"¿Y tu Dulce?", Chelsea me preguntó y yo quité mis ojos de la mujer de cabello oscuro, sentada frente a mí. "Deberíamos ir a ese club de salsa", Añadió Chelsea.
Anahi se rió ahora, mientras yo me quedé mirando a las dos amigas con confusión.
“¿Bailáis salsa?” pregunté
"Ella cree que es una gran talento de la salsa sólo porque tomamos una clase de baile. Te lo juro, la única razón por la que es mi amiga es porque soy latina", Anahi bromeó y obviamente intentó animarme, pero no se dio cuenta de que en realidad estaba despertando mis celos. La idea de ellas en un club de salsa caliente y sudoroso, bailando toda la noche, mientras que Anahi balanceaba sus caderas de forma sensual era demasiado.
"Iré”, me oí decir antes de que pudiera pensarlo porque yo no quería que ellas fueran solas al club. ¿Quién sabía lo que podría suceder una vez que la bella morena se soltase el pelo?
"¿Hablas en serio?", Anahi preguntó con incredulidad y sus ojos verdes mostraron su confusión.
"¡Para! No la acobardes", exclamó Chelsea y me sonrió. "Recuerdo que decías que no sabes bailar, pero me parece muy difícil de creer. Te enseñaremos los pasos básicos".
La emoción de la entrevistadora me estaba molestando, pero me obligó a sonreír. Unos 20 minutos después estaba en el club de salsa. Hacía demasiado calor allí y ver todos esos cuerpos perfectos bailando alrededor de la pista de baile me daba ansiedad. El ambiente era lascivo y sexy. No es exactamente mi especialidad, pero estaba haciendo todo lo posible para no dejar que mi inseguridad se apoderase de mí. La música latina no era extraña para mí, lo que alivió mi tensión un poco. Al igual que el primer chupito de tequila que Chelsea compró para nosotras.
"Muy bien, ¡vamos!", casi gritó Chelsea y me agarró de la mano arrastrándome a la pista de baile. Pude ver a Anahi mirándonos desde la barra sonriendo un poco. Al instante sentí mis mejillas ardiendo cuando me di cuenta de que me que estaba prestando atención. Nunca había sido buena bailarina, pero había mejorado con el tiempo. Traté de imitar los pasos de Chelsea. Fue sorprendentemente fácil y me sentí disfrutando de la música y de todos los movimientos desinhibidos a mí alrededor. Por último, Anahi se nos unió después de un tiempo y sin esfuerzo comenzó a bailar con nosotras. No me había sentido tan desenfrenada y libre en un tiempo muy largo. Nunca hubiera pensado que podríamos terminar aquí, pero fue una de las mejores noches en lo que pareció una eternidad . Anahi me agarró la mano y me dio vueltas, con lo que ambas reímos y mi corazón se aceleró. Siempre era así con ella, yo nunca supe si ella tuvo alguna idea del efecto que tenía en la gente, especialmente en mí.
El tiempo pasó volando, pero yo tenía que tomar un respiro en algún momento y les dije a las otros dos que necesitaba un descanso rápido. Me acerqué a la barra y pedí más bebidas para nosotras. Ahora era mi turno para ver el baile de la mujer de pelo oscuro. La iluminación roja del club hizo todo incluso más sensual y ver el dominio de sus caderas estaba causando alboroto dentro de mí. Sus movimientos de baile deberían ser ilegales. El cabello increíblemente largo fluía con cada movimiento y pude ver como relucían sus gotas de sudor, rodando por el cuello y el escote. Mi respiración se detuvo en la parte superior de mi garganta cuando sus ojos se encontraron con los míos. La recordaba diciendo que quería tomar las cosas con calma pero eso no era lo que quería hacer en este momento.
Mi corazón se detuvo cuando Chelsea agarró las caderas de Anahi y comenzaron a fusionarse juntas en perfecta armonía. La mujer rubia susurró algo al oído de Anahí antes de desaparecer al baño. Aparté los ojos rápidamente cuando vi a la mujer que hacía que se me agitase todo acercarse a mí.
"¿Quién sabía que eras tan buena bailarina de salsa?", Dijo, y sonrió ampliamente.
"Bueno, creo que hay algo de sangre cubana en mí después de todo", le respondí y le di una de las bebidas que había pedido antes.
"No me odies por preguntar esto, pero… ¿hay algo entre tú y Chelsea?" Le pregunté finalmente, y vi que Anahí ahora estallaba en carcajadas.
"¿¡Qué!? ¡No por Dios! Ella es más hetero que nadie", dijo ella haciéndome sonrojar de vergüenza por incluso preguntar. "¿Por qué pensaste eso?"
"No sé. Pareces cómoda a su alrededor y sé que solías tener un crush con ella", admití.
"Eso fue como hace diez años, antes de que algo entre tú y yo…", dijo ella, pero se detuvo antes de terminar la frase. ¿Antes de que algo entre nosotras hubiese pasado? Por lo tanto, ¿sus sentimientos habían cambiado una vez que entré en acción? Esa pequeña confesión disolvió mi último sentimiento de celos; sobre todo porque Anahi era ahora la que estaba ruborizándose ligeramente.
Chelsea regresó y nos dijo que quería irse a casa. Como vivía cerca decidimos ir andando a su casa. Yo aun no podía creer la gran noche que tuvimos juntas. Esta vez la abracé de corazón para despedirme, me sentía culpable por sentirme tan celosa hacia ella antes sin motivo.
"Vamos a coger un taxi", dijo Anahí y miró su reloj. Era medianoche, pero yo no quería volver al hotel por el momento.
"¿Por qué no volvemos andando?" La sugerí, y vi su expresión desconcertada que cambió rápidamente a una sonrisa cuando accedió a mi propuesta.
Ninguna de nosotras esperaba lo que pasó después. Terminamos caminando y hablando toda la noche. Pasear por las calles de Nueva York por la noche era algo mágico y para nada peligroso. Hablamos de todo lo que habíamos estado haciendo en los últimos meses. Le hablé de mi familia y mi proceso de superación. No hubo acusaciones por su parte, parecía realmente feliz de que estuviera mejor.
Habló de encontrar el equilibrio entre el trabajo y tiempo para sí misma. El crecimiento en ella era muy evidente cuando habló y me sentí muy orgullosa de la mujer en la que se había convertido. Me contó su nueva pasión, el yoga, lo que explicaba la figura tonificada que había notado mientras bailaba. No podía dejar de mirar su perfecto cuerpo y me preguntaba cómo se sería ahora por debajo de su ropa. Este era el tipo de pensamientos que desterraba inmediatamente porque me gustaba mucho la conversación informal que teníamos.
El sol salió lentamente y nos sentamos en un banco en el Central Park. Sólo estábamos mirando el paisaje. La única cosa que me molestó fue la forma en el que el frío había llegado. Por supuesto, Anahi se dio cuenta al instante.
"¿Tienes frío?" Preguntó ella con esa típica voz atenta.
"Un poco", admití y apreté mis manos para calentarlas.
Antes de darme cuenta, la mujer sentada a mi lado se quitó la chaqueta de cuero y la mantuvo abierta para que me deslizara en ella.
"No, ¿y tú?" Interrumpí.
"Yo no tengo frío. Vamos", dijo tranquilizadoramente y no pude rechazar su oferta.
Al poner mis brazos por las mangas y sentir la calidez de la tela sobre mi piel sentí una felicidad instantánea. La pieza de ropa olía a ella; una combinación de su champú de vainilla y el perfume que llevaba hizo que mi corazón saltara en mi pecho. Al mirar hacia arriba a esos ojos hipnotizantes, sentí mariposas en el estómago.
De pronto sentí que mis manos se envolvieron en las de ella mientras que ella las llevaba a sus labios. Al principio, fruncí el ceño, confundida, pero luego vi lo que hacía: estaba empezando a soplar en mis dedos mientras aún estaban envueltos en los de ella para calentarlos. Su aliento caliente sobre mi piel fría causaba escalofríos por todo mi cuerpo. Mis ojos estaban pegados a sus manos que estaban frotando suavemente la mías para crear más fricción y por lo tanto calor. Ella no tenía ni idea de que estaba aumentando la temperatura de mi cuerpo en todos los sentidos. Tragué fuertemente cuando sus ojos verdes miraron hacia arriba para encontrarse con mis pupilas dilatadas. Sin saber lo que vio en mis ojos, el gesto de ternura terminó demasiado pronto para mi gusto.
"¿Mejor?" Preguntó ella con una pequeña sonrisa y simplemente asentí con la cabeza, todavía en frenesí. Al venir aquí no estaba segura de lo que sentía, pero con cada minuto que pasaba me daba cuenta de lo mucho que en realidad quería una oportunidad para estar con ella.
Por desgracia, la había decepcionado tantas veces que ahora ella era muy cautelosa. Sinceramente, no podía culparla, pero tenía que ser paciente; al igual que lo había sido ella en varias ocasiones. Eso fue una cosa muy difícil de hacer cuando sentí esas mariposas de nuevo. No me había sentido así en mucho tiempo; probablemente desde que había estado enamorada de ella durante nuestra etapa de RBD. Cada pequeña cosa que ella hacía o decía parecía tan perfecta en mis ojos ahora, que no podía creer que había dejado pasar la oportunidad de estar con ella cuando ella había intentado que realmente nosotras funcionáramos.
Mi mano no estaba escuchando a mi cerebro, y de repente se encontró en su mejilla. Muy tiernamente acariciando su cara, vi que sus ojos se abrieron un poco. Ella respiró hondo y me quedé mirándola para ver lo que estaba pasando detrás de esos hermosos ojos verdes. Sus labios formaron una pequeña sonrisa mientras su mano cogió la mía, quitándola de su cara suavemente. Mi corazón se hundió un poco, pero no debería haber esperado otra cosa en este punto.
"Probablemente debería llevarte de vuelta al hotel", dijo con voz suave.
"Sí", le dije en un susurro, porque no quería que fuese incómodo.
Las dos nos levantamos y nos dirigimos al hotel donde me estaba alojando. Ninguna de los dos habló, pero realmente no era incómodo después de haber pasado varias horas hablando; no había necesidad de forzar más la conversación. Tan pronto como llegamos al gran hotel sentí que mi ritmo cardíaco se aceleraba de nuevo.
"Bueno, aquí me quedo yo" le dije, y señalé el hotel como una maldita idiota.
Anahi se rió en voz baja y me sorprendió con un abrazo en lugar de palabras. Mis ojos se cerraron al instante cuando su olor me embriagó de nuevo. Envolví mis brazos alrededor de su cintura y no quería dejarla ir a ningún lado. Pero tenía que hacerlo.
"Tenemos que hacer esto de nuevo", le dije con cierto nerviosismo.
"Por supuesto. Tengo algunos cabos sueltos que atar aquí en Nueva York, pero tan pronto como esté de vuelta en Miami, haremos esto otra vez", ella estuvo de acuerdo.
"¿Es una cita?", le solté y sentí que mi propia cara ardía por mi atrevimiento. Anahi solo sonrió mientras yo me mordía el labio por la vergüenza. Esto realmente me hacía sentir como si tuviera otra vez dieciséis años.
"Ya veremos", se rió y yo no pude dejar de morderme el labio cuando ella dijo eso.
Dios, ella me estaba volviendo loca con esa nueva Anahi. Ella se dio la vuelta y empezó a alejarse cuando me di cuenta que todavía llevaba su chaqueta de cuero.
"¡Anahi, tu chaqueta!", la llamé porque ella ya estaba a unos pocos pasos de distancia.
Se dio la vuelta: “Quédatela, a ti te queda mejor”, exclamó, me guiñó un ojo y siguió caminando como si hubiera sido un movimiento de baile ensayado.
"Lo dudo mucho", me susurré a mí misma y miré la tela oscura que llevaba.
Una sonrisa apareció en mis labios antes de entrar en el gran complejo hotelero. En mi cabeza repetí toda la tarde y la noche una y otra vez. Tal vez no debería hacerme muchas ilusiones, pero no podía luchar contra esa sensación de que estábamos en el camino correcto. Aunque una parte de mí quería agarrarla y tirar de ella a mi habitación del hotel, me di cuenta de que habría ido de nuevo a nuestros viejos patrones. Esta vez quería hacer lo correcto.
Por lo menos tenía la esperanza de que Anahi no estaba completamente en contra de la idea de darnos una oportunidad en algún momento. Su vacilación era comprensible, pero yo quería hacer todo lo posible para demostrarle lo mucho que significaba para mí. Mi mente corría desenfrenada pero tuve que calmarme con el fin de conciliar el sueño. No podía esperar a volver a Miami y verla de nuevo en un par de días para nuestra próxima reunión… ¿o debería decir cita?

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:04 pm

Capitulo 17
POV ANAHI
Mi vida había cambiado drásticamente durante los últimos meses. Al principio, después de que Dulce me pidiera espacio, mi corazón se rompió de nuevo. Una vez más, me había sentido como si no fuera lo que necesitaba o quería. Durante un tiempo, me había revolcado en la autocompasión y había estado peligrosamente cerca de volver a mis viejas maneras de ignorar el problema real y centrarme en el trabajo, pero de alguna manera, me di cuenta de que ya había cambiado.
Desde que Dulce y yo nos encontramos de nuevo, la tristeza que había dictado mi vida durante tanto tiempo había disminuido. No importa cómo las cosas hubieran sido de difíciles entre nosotras, se había desatado una nueva vida en mí. No quería ser más la mujer rota que era, que necesitaba el trabajo o a alguien para sentirse digna. Por primera vez en mi vida, me centré exclusivamente en mí misma.
En primer lugar, estaban los cambios obvios. Dejé de fumar. Me ejercité más y empecé a hacer yoga como rutina diaria. Escribí mucho más para hacer frente a todas las emociones negativas que habían envenenado mi existencia desde hace mucho tiempo. Esos cambios externos después reforzaron el cambio interno.
Había una cita que había escuchado una vez y que tuvo mucho sentido para mí ahora: la relación más importante que tienes en la vida, es la relación que tienes contigo mismo. Por primera vez en la historia, yo estaba en una relación amorosa y sana conmigo misma. Sentía como si hubiese roto con la parte abusiva de mí misma para finalmente convertirme en la persona que quería ser. Seguramente, todavía quedaba mucho trabajo por hacer porque tenía días en los que me sentía igual de insegura que antes, pero el sentimiento general dentro de mí había cambiado. Y todo el mundo a mi alrededor parecía darse cuenta de ello también. Mis relaciones con la gente eran completamente diferentes. Tuve la oportunidad de dejarlos entrar más y hacerles ver la persona que en verdad era.
La visita de Dulce en Nueva York estaba causando cierto caos en mi cabeza porque casi había renunciado a la idea de ella volviendo a mí. Había asumido que yo sería la primera en dar el primer paso en algún momento. Ella viniendo a verme y estando tan abierta a la idea de nosotras estando juntas fue casi chocante. Tardé tiempo en procesar esa información y recordé la forma en que manejé nuestra conversación en el restaurante. Obviamente, yo todavía tenía sentimientos por la mujer más joven pero también estaba muy asustada de lo que podría suceder una vez que decidiéramos darnos una oportunidad real. Perderla una y otra vez había dejado huella en mí y yo no estaba segura de si la última herida había sanado por completo. Volviendo a Miami unos días más tarde, yo estaba decidida a por lo menos ver a Dulce. No se puede negar el hecho de que la echaba de menos. A pesar de que esta vez estaba siendo más cautelosa con mi corazón, todavía la anhelaba. Así que decidí sacar mi teléfono y enviarle un mensaje mientras me sentaba en la mansión.
A : Hey tú Smile Estoy de vuelta en la ciudad. ¿Qué estás haciendo?
D : Estoy en mi antiguo instituto, terminando. ¿Quieres venir y tomar un café después? Todos los estudiantes se han ido, estás a salvo Razz
A: jajaja Allí estaré.
Poco después de mensajearnos estaba entrando en el gran edificio que solía ser la pesadilla de Dulce. Mis pasos resonaban en el pasillo vacío y todo parecía tranquilo hasta que escuché la música sonando. Sonaba como un piano y me pregunté si Dulce sabía tocar otro instrumento. Seguí el sonido y llamé suavemente a la puerta, abriéndola lentamente después. Alguien estaba tocando el piano, pero no era Dulce. La mujer de pelo claro estaba sentada en un taburete con una guitarra en su regazo, mientras que una niña estaba sentada al piano junto a ella. Tenía unos quince años y seguramente era una de los estudiantes a los que Dulce ayudaba con musicoterapia. Ella me ya me había dicho que daba lecciones especiales en el instituto a adolescentes que necesitaban algún tipo de salida.
"Oh, lo siento", le dije inmediatamente. "No quiero interrumpir… Pensé que. habías terminado"
”Oh, Dios mío ¿Esto es real?”, la estudiante exclamó mientras se centraba en mí con los ojos muy abiertos. Todavía me olvidaba a veces que la gente me reconocía. Me reí ligeramente y me dirigí a ellas.
"En realidad hemos terminado pero estamos esperando que su madre venga a recogerla", explicó Dulce y yo la miré ahora por primera vez. Ella todavía me dejaba sin aliento cada vez que la veia. Nadie debería lucir tan bien. Era una distracción. Llevaba sólo pantalones vaqueros y una camiseta, pero estaba casualmente impecable.
Decidí sentarme al lado de la adolescente en el banco del piano y sonrió cálidamente.
"¿Cómo te llamas?", Le pregunté a la joven de la habitación.
"Amy", respondió ella con nerviosismo y todavía en las nubes.
"¿Quieres tocar algo para mí?" Su expresión cambió de admiración a la inseguridad, mientras miraba hacia abajo al instrumento frente a nosotras.
"Um… no soy muy buena", murmuró mientras sus manos seguían descansando sobre las teclas blancas y negras.
De repente, se bajó las mangas apresuradamente, pero yo ya había visto los cortes en sus antebrazos. La oí tragando pesadamente después de ocultar las cicatrices. No era la primera vez que me encontré con ese desgarrador problema. Había muchas chicas jóvenes que me habían escrito y confiado problemas similares. Puse mi mano reconfortantemente en su antebrazo ahora cubierto y muy suavemente lo acaricié.
"Está bien, cariño", le susurré para tranquilizarla, pero ella seguía mirando hacia abajo con vergüenza.
"No, no está bien. Son feas", susurró y tomó una respiración profunda.
"Hey mírame", le dije suavemente, y vi los ojos azules centrándose lentamente en mi cara de nuevo.
"Tú eres hermosa. No dejes que nadie te diga algo diferente. ¿Quieres saber lo que veo cuando veo tus magníficos ojos? Profundidad y una gran cantidad de calor. Puedo ver lo hermosa que es tu alma. La tristeza que ahora hay en ellos desaparecerá con el tiempo. Sé que Dulce te ayudará con eso y yo también. Así que cuando pienses que no hay esperanza, piensa en esto: nosotras nos preocupamos por ti".
Mi voz era suave, pero convincente. Me quedé mirándola fijamente para subrayar mi sinceridad. La adolescente estaba sonriendo y asintió levemente. Mirando ahora, me encontré con un par de ojos marrones persistentes en mí. Mi corazón se agitaba cada vez que Dulce me miraba así: como si fuera la cosa más preciosa en la que sus ojos se habían fijado. Ahora era yo la que tragaba cuando una melodía familiar empezó a ser tocada por la chica sentada a mi lado.
Era una canción muy clásica y vieja de Minie Ripperton que yo había cantado hace unos años en la gira. Al parecer, la estudiante demostró que era una de mis fans al saber que yo la había cantado. Al escuchar la melodía no pude evitar unirme a ella cantando.
Terminando la canción, estábamos todas sonriendo y ahora pude ver el brillo de los ojos azules de la chica sentada a mi lado. No hubo tiempo para más porque la madre de la joven se la llevo justo después. Me levanté del banco y me despedí abrazándola antes de centrarme en Dulce que había estado muy tranquila durante todo esto.
"¿Te das cuenta?, acabas de ayudarla más en tres minutos que yo en tres meses", su voz apareció y casi me hizo sonrojar porque elogios como esos significaban el mundo entero para mi.
"Estoy segura de que no es verdad y que estás haciendo un trabajo fantástico con ella, pero bueno… soy bastante impresionante", me reí para ocultar el pequeño nudo en la garganta.
"Siempre tan humilde", bromeó ahora y me hizo sonreír.
Me sentía mucho más cómoda a su alrededor que en Nueva York. Tal vez era Miami o tal vez éramos sólo nosotras finalmente arreglando esa base de nuestra amistad.
"¿Te importaría tomar el café en mi casa? Vivo a la vuelta de la esquina", Dulce sugirió.
"¿Qué? ¿No quieres gastar esos dólares que acabas de ganar gracias a mí?", intenté burlarme de ella ahora y su pequeña risa era la mejor respuesta que podría haber esperado.
"Yo no cobro por mis clases", me corrigió en un tono más suave.
"Esta claro que no lo haces", dije suave y sus labios carnosos se apretaron ligeramente uno contra el otro, lo que significaba que estaba nerviosa.
"Venga, vámonos", dijo, y nos dirigimos a su apartamento. En el camino nos contamos lo que habíamos estado haciendo desde Nueva York. Ella vivía muy cerca de la escuela, así que fuimos andando, haciéndome recordar aquella noche de hace unos días, cuando habíamos paseado durante horas hablando.
Cuando entré en su apartamento por primera vez, me sorprendió una vez más. Era absolutamente impresionante: elegante, pero elegante y acogedor a la vez. Teniendo en cuenta el hecho de que Dulce nunca había estado muy interesada en la moda ni nada de eso, fue un shock. Me sentía como si caminara dentro de una portada de una revista de arquitectura. Los colores eran en su mayoría de color marrón y beige en perfecta simbiosis con el blanco y sólo unos pocos colores de resaltado como la decoración o las flores de color púrpura. Era más pequeño que donde que yo vivía pero era perfecto. Me encantaba.
"¿Se te olvidó mencionar que eres una especie de diseñadora de interiores ahora?" Casi me quedé sin aliento.
"Supongo que eso significa que te gusta ‘Anahi’", Dulce siguió burlándose de mí juguetonamente.
"Tienes que poner al día tu percepción de ‘Anahi’ porque significa que me encanta"
No podía dejar de mirar a mí alrededor hasta que las dos nos acomodamos en el sofá con una taza de café recién hecho que ella había preparado. Hablamos de Amy, su alumna de antes, por un tiempo y de alguna manera me encontré con su ordenador en mi regazo para seguir a la chica de ojos azules en Twitter. Yo quería seguir en contacto con ella y sabía que esto significaba mucho para la adolescente. Me pareció ver que Dulce me miraba porque podía sentir sus ojos en mí.
"¿De verdad viste un vídeo de nosotras?", preguntó de repente y mis ojos se abrieron.
"¿Qué?" Exclamé, ya que salió de la nada y me sentía cazada.
"Sofi me dijo que ella te pilló viendo algún tipo de fan vídeo cuando durmió en tu casa"
Mis mejillas estaban definitivamente poniéndose rojas ahora y yo traté de pensar en una respuesta ingeniosa. Por desgracia estaba tan nerviosa, que ninguna palabra salía de mi boca.
"¿Cuál era?", Preguntó Dulce y yo miré a mi lado para hacerla frente. Su sonrisa era tan presumida que yo fruncí mi cejo ahora.
"No me acuerdo", mentí descaradamente y vi como sus dientes destellaban en una sonrisa perfecta.
"Así que, realmente viste uno", ella me había cogido y yo rodé mis ojos porque me sentía avergonzada.
Centrándome en la pantalla del ordenador de nuevo, quería calmar mi estúpido corazón que latía demasiado rápido. Ninguna de las dos habló durante unos segundos.
"No deberías estar avergonzada, Anahi. Yo… um… solía verlos cuando éramos adolescentes", me confesó Dulce y me hizo mirarla de nuevo.
"Había un vídeo que recuerdo que lo ponía en repetición con la esperanza de que se hiciera realidad"
Su voz era más suave ahora y pude ver la nostalgia en sus ojos marrones. Ahora que mis mejillas estaban finalmente adaptando a su color habitual las de ella eran las que dan se estaban volviendo rojas. Todavía era surrealista para mí que ella hubiese pasado tantos años enamorada de mí sin que yo lo supiese. Yo sólo había sido consciente de mis sentimientos por una fracción de ese tiempo y a veces era una tortura reprimir lo que sentía. Una parte de mí se preguntaba cómo se las arregló para disimular por tanto tiempo. Pero después me di cuenta rápidamente de que había sido un idiota ignorante. Todos los demás se habían dado cuenta en ese entonces, excepto yo.
"Enséñame el vídeo que viste tantas veces", le dije, y vi que sus ojos se abrían.
"¡No! Ni de coña. Ya es bastante humillante admitir que lo vi", se burló y se mordió el labio nerviosamente.
"Has empezado tú“, argumenté al instante. "Yo he visto uno también y no puede ser más vergonzoso que yo lo viera solo hace unos meses, en comparación contigo que los viste en ese entonces"
"No, es que… no puedo", tartamudeó y yo seguía enfocando mis ojos verdes fijamente en ella para que ella me diera más detalles. "Es vergonzoso porque el vídeo te representa a ti estando enamorada de mi y no al revés"
Mis dos cejas se levantaron cuando ella dijo eso. Me di cuenta de que ella sabía de mis sentimientos desde que nos habíamos vuelto a encontrar, pero no le había dicho que me había sentido de la misma manera en la misma época que ella. Yo no estaba segura de si debía o no decírselo porque quería tomar las cosas con calma. Una confesión como esa podría ser demasiado en este punto.
"Entonces estoy más interesada", dije finalmente y sonreí un poco para aliviar su malestar.
Suspiró ahora y se inclinó para escribir en las teclas del ordenador colocado en mis muslos. Su pelo olía a champú pero era uno diferente del que usaba cuando era más joven. El olor era una mezcla de coco y algo más que no pude distinguir en el corto período de tiempo. Ella se echó hacia atrás en su posición anterior a mi lado y vi el vídeo ahora. No estaba segura por qué me sentía nerviosa haciendo clic en el play cuando yo había tenido la idea de verlo. Pero lo hice, y vi que la pantalla se llenaba de las imágenes en movimiento de nosotras.
Lo que vi después tomó por completo el viento de mis velas. Este vídeo era muy diferente al que yo había visto un par de meses atrás. El que yo había visto antes era muy dulce y tenía más de un foco en nuestra muy temprana amistad. Éste, sin embargo me hizo sentir un nudo en la garganta viéndome básicamente detrás de Dulce en cada oportunidad. Me acordé de por qué nunca había visto esos vídeos en aquel entonces. Todos eso sentimientos volvieron a mi en ese largo período de tiempo en el que yo estaba tan confundida porque no sabía lo que Dulce quería de mí. Parecía como probarme a amarla todo el tiempo; probándome a pegarme en la cara de forma inesperada, como una pelota de béisbol. Yo no estaba preparada para la cantidad de emociones que vinieron a mí, pero traté de permanecer serena. Tan pronto como terminó el vídeo, mi corazón empezó a latir rápido de nuevo. Ninguna de las dos dijo nada, creándose un silencio bastante incómodo.
"Te dije que era vergonzoso", Dulce intentó quitar hierro al asunto, debía haber notado lo conmovida que estaba.
"¿Cómo puedes ver eso y no darte cuenta de que estaba enamorada de ti?"
Boom, allí estaba. Mi mente se quedó en blanco por un momento y dijo la única cosa que no debía decir. Me sentí mal al instante porque no estaba segura de cómo iba a reaccionar a mi sorprendente confesión.
"¿Qué?" Me dijo con incredulidad y yo no tuve el coraje de mirarla a los ojos.
Ese fue uno de esos momentos en los que quería tener la capacidad de detener el tiempo para encontrar las palabras adecuadas. Mi silencio hizo las cosas aún más incómodas. Nunca planeé hacerle saber lo que sentía en ese entonces; al menos no hasta hoy. Los pensamientos en mi cabeza eran desenfrenados, pero había una parte de mí que sabía que tenía que ser honesta ahora. Se merecía por lo menos eso, ¿verdad?
"Ya hablamos de esto, Anahi. Ya te he dicho que está bien que te sintieses de la misma manera porque tú me cuidaste mucho. No tienes que decir que estabas enamorada de mi para hacerme sentir mejor", Dulce volvió a hablar porque yo no era capaz de hacerlo.
"Yo nunca haría eso", interrumpí rápidamente ahora, porque yo no estaba mintiendo para hacerla sentir mejor.
"Yo sentí lo mismo que tú", le aclaré otra vez y respiré profundo. "Estaba en la negación y mucho más asustada que tú. Pero recuerdo que al principio de todo… me cuestioné lo que sentía por ti. Era mucho más de lo que sentía por cualquiera de mis otros amigos que conocía desde hace tiempo. Como, por ejemplo, ese famoso gif de mí mirándote durante la twitcam cuando todas llevábamos puesto un lazo". Una sonrisa sin saberlo, persistía en mis labios al recordarlo en la memoria y la imagen apareció en mi mente. "En ese momento yo estaba realmente cuestionando mis sentimientos por ti. Pero nunca llegó más allá porque parecía irreal que tú pudieras incluso considerar la idea de nosotras", continué explicando sin mirarla a los ojos por primera vez desde que habíamos visto el vídeo.
"¿Estás diciendo que habrías correspondido a mis sentimientos si te hubiera dicho lo que sentía en ese entonces?" Preguntó en voz baja.
"No estoy segura", le contesté con sinceridad. "Antes de que algo hubiera pasado entre nosotras no estaba tan asustada como más adelante. Las cosas se complicaron, nuestra amistad se convirtió en algo confuso, así que lo ignoré porque siempre parecía que yo nunca era suficiente para ti. Tu me alejabas y era más fácil no reconocer lo que sentía que admitir lo muy que estaba enamorada de ti".
El ser tan honesta con ella era más fácil de lo que pensaba. Me sentía cómoda en este momento y sabía que iba a entender lo que dije. Después de todo, todavía la consideraba mi mejor amiga. Ahora ella era que parecía tranquilizarse. Casi parecía en estado de shock.
"Yo… no tenía idea de que te sentiste de esa manera", admitió.
"Bueno, yo tampoco hasta hace poco", le dije con una pequeña sonrisa para aliviar la tensión.
"Esto me hace pensar que debería habértelo dicho desde un principio", añadió Dulce con lo que parecía una sonrisa algo triste en los labios.
"Resultó bien de todos modos, ¿no? Estamos aquí y aún en la vida de la otra. Supongo que todo sucede por una razón", dije para reconfortarla y vi como su sonrisa crecía.
"¿Eso es parte de tu nueva ’zen- actitud’ de ver las cosas?" Bromeó ella haciéndome reír y rompiendo la tensión por completo.
"Llámame, Anahi -san", dije en broma y oí su risa ahora también.
Me sentí increíblemente viva. No había más secretos y misterios entre nosotras. Estos últimos meses de búsqueda del alma habían traído un montón de sabiduría a mi vida, pero la conexión inexplicable que tenía con la mujer de pelo claro sentada al lado de mi había, sido difícil de averiguar. Compartir nuestros pensamientos levantaba el velo sobre nuestra relación tensa y complicada, poco a poco. Me encontré a mí misma mirándola igual que en el vídeo antes de que sonara su móvil.
"Mierda", dijo, y vi el nombre de Sofi parpadeando en la pantalla. "Tenía que ir a recogerla después de que terminara de trabajar. Me olvidé por completo, seguro que todavía esta esperando”.
"Está bien", le dije cerrando el portátil mientras terminaba el último sorbo de café.
"¿Te… tal vez.. eh…", Dulce tartamudeó cuando me levanté del sofá.
"¿Puedo llevarte a cenar esta noche?"
Mis ojos se abrieron un poco, porque sabía lo que me estaba pidiendo: una cita. Tragué saliva y la vi mordiéndose el labio inferior de nuevo. Ese gesto siempre mostró algún tipo de malestar. Queríamos llevar las cosas despacio, y aunque yo todavía tenía dudas acerca de precipitarme en todo esto, salir a cenar parecía lo bastante informal.
"Me encantaría", le dije y la vi darme otra de esas grandes sonrisas suyas.
"Te recojo a las ocho" dijo, y yo asentí. Era extraño, pero también emocionante tener a Dulce yendo detrás de mí en ese sentido. No es que yo no hubiese tenido a otra gente detrás de mí, pero con ella era diferente. Ella no estaba buscando una aventura con una celebridad o una conquista; ella me conocía, cada parte de mí, y todavía quería salir conmigo. Tan solo ese conocimiento rompió algunas paredes.
Salimos de su apartamento poco después y nos abrazamos antes de que se fuera; ella a recoger a su hermana pequeña y yo a casa y prepararme para después.
________ _____________
"¿Qué estás haciendo?" Susurró la voz de Dulce a mi lado.
Yo estaba en mi iPhone comprobando mi etiqueta de Tumblr. Estaba repleta de imágenes y gifs de Dulce y yo durante la twitcam que acabábamos de hacer hace una hora con los otras chicos. La habitación del hotel estaba casi completamente oscura, excepto por la luz que reflejaba mi teléfono y las luces de fuera. Habíamos decidido hacer una fiesta de pijamas después de la twitcam y yo estaba compartiendo una cama con Dulce mientras que Poncho, Cristian y Ucker ya estaban dormidos en la de al lado nuestra. Maite estaba con su familia esta noche.
"Nada", le dije y cerré la aplicación de Tumblr rápidamente antes de que pudiera ver lo que estaba mirando. “¿Por qué sigues despierta, de todos modos?"
"Yo podría preguntarte lo mismo"
"Bueno, yo he preguntado primero", argumenté y oí a mi mejor amiga suspirar ruidosamente.
"Sólo pensando", dijo misteriosamente.
"¿Sobre qué?" Presioné.
Ella estaba tranquila y yo me giré en mi lado para mirarla, apoyando la cabeza en mi mano. La chica de ojos marrones parecía incómoda cuando la miraba con tanta atención ahora. Todavía sin respuesta me estaba empezando a preguntar qué estaba pasando en su cabeza para hacerla estar tan nerviosa.
"¿Dul?" Me dirigí a ella de nuevo, pero ella no me respondió. "¿Hola? Estás empezando a asustarme. ¿En qué estás pensando?"
"En ti", de repente susurró y se mordió el labio.
"¿En mi?" Repetí en voz confusa. "¿En qué sobre mi"
"A veces… pienso en ti"
Mi ritmo cardíaco se aceleró cuando la más joven continuó hablando.
"¿Sobre qué tipo de cosas?" Le pregunté por detalles más específicos, porque no estaba segura de a donde estaba queriendo llegar con eso.
"Cosas… que probablemente no debería pensar sobre mi amiga", dijo Dulce y sus mejillas se sonrojaron en la oscuridad,, cosa que pude comprobar con la ligera luz que venía de fuera.
Antes de que realmente supiera lo que estaba pasando, yo estaba moviéndome más cerca de ella y la vi mirarme sorprendida.
"¿Qué estás haciendo?" Suspiró ella sorprendida.
"Lo que he querido hacer todo el día" admití y me incliné sin más explicaciones.
Mis labios se encontraron con los de ella y reclamaron el privilegio de su primer beso. Ella se congeló y realmente no correspondió, pero yo sabía que ella quería que lo hiciera. Así que seguí adelante y puse una mano en su mejilla, robando otro beso de sus labios carnosos y suaves; y aún otro después de eso. Parecía haber dejado de respirar desde que nuestros labios se habían conectado, pero finalmente, empezó a mover sus labios en respuesta. Por alguna extraña razón sentí esa insaciable hambre de los inocentes dieciséis años.
Estaba besando sus labios tan sensualmente que mi propia piel parecía fuego. Mi lengua seguía rozando contra su labio inferior, rogándole que me diera permiso para más. Su respiración era definitivamente más rápida que antes, pero yo quería más. Se suponía que ella debía sentir lo mismo que yo sentía. Esa sensación de ardor en todo mi cuerpo parecía irreal y yo quería lo mismo para ella.
Empujando suavemente abrí sus esbeltas piernas, rodé encima de ella y finalmente la hice jadear cuando me instalé entre sus piernas. No podía perder la oportunidad y tan pronto como sus labios se abrieron para jadear, mi lengua se abrió camino en la calidez de su boca sin explorar. Ella sorprendente rozó su lengua contra la mí, haciéndome abrir los ojos por un segundo antes de reorientarme. Su mano encontró un poco de coraje y semenredó en mi pelo mientras yo básicamente devoraba su boca. Al empujar mi cuerpo contra el de ella, lanzó un gemido que intenté amortiguar con otro beso. Su otra mano estaba tocando mi cintura y sentí sus dedos temblorosos. Me mordí el labio inferior ligeramente, rocé mi lengua contra la de ella y luego la chupé entre mis propios labios hinchados para enseñarle el set completo de mis habilidades.
Su respiración pesada y el sonido de los labios chocando llenaron el cuarto más fuerte de lo que pensaba y la idea de despertar a los chicos era aterradora y emocionante al mismo tiempo. Se añadía otro elemento de morbo. Pero los jadeos de Dulce estaban realmente fuera de control.
"Shhh", susurré contra sus labios lo que hizo que me mirara.
Sus ojos castaños estaban aturdidos y llenos de la misma lujuria que yo sentía. Mis labios encontraron los de ella otra vez, pero luego pasaron a su cuello. Al dejar que la punta de mi lengua recorriese todo su cuello Dulce lanzó otro gemido.
"Dul", la regañé porque yo en realidad no quería despertar a los otros tres miembros de la banda
"Lo siento", susurró y seguí la conquista de su piel perfectamente lisa.
Mientras que mi boca se centró en su cuello, dejé que mi mano se deslizara debajo de su camiseta hasta el final de la parte superior hasta llegar al mismo centro de la clavícula. La primera cosa que noté fue la falta de tejido debajo de la camiseta que significaba que no llevaba sujetador. La punta de mi dedo anular hizo su camino hacia abajo, justo en el centro a lo largo de todo su torso. Le mordí el cuello suavemente cuando mi dedo estaba entre sus pechos sin tocarlos.
"Anahi”, se quedó sin aliento y me sorprendió empujando su cadera hacia arriba contra la mía.
Me levanté un poco para poder quitarle la camisa y ella me dejo. Revelando su piel de seda hermosa, no pude dejar de estar un poco asustada porque ella estaba desnuda de las caderas para arriba. Sus pechos eran de buen tamaño y por alguna razón me los había imaginado más pequeños. Dulce también se levantó y comenzó a quitarme la parte superior, así, las dos estaríamos expuestas por igual. Caímos sobre el colchón y nos besamos con más pasión que antes; si es que eso era posible.
Nuestras manos estaban ansiosas de tocar cada centímetro de la piel de la otra. Comencé a empujar mis caderas suavemente contra las suyas, pero Dulce instantáneamente gimió en voz alta.
"¡Silencio!", susurré y tuve que poner mi mano sobre la boca antes de que ella pusiera un abrupto fin a todo esto despertando a los otros.
Sin embargo, era un momento muy caliente, cómo la joven no podía controlarse a sí misma cada vez que hacía algo nuevo… Lentamente seguí en mis movimientos anteriores y rodé mis caderas entre sus piernas. La fricción entre el tejido de nuestros pantalones cortos era la única cosa que me molestaba. Así que saqué mi mano de su boca y dejé que ambas manos agarraran la banda elástica de sus pantalones cortos. Al instante me agarró de las muñecas en respuesta y me hizo parar en seco.
"anahi, yo… nunca he…", balbuceó completamente sin aliento, pero yo sabía lo que quería decir.
"¿No quieres?" Le pregunté suavemente porque yo nunca haría algo contra su voluntad.
"Sí, claro que quiero", confesó con timidez y levantó sus caderas fuera del colchón, así que yo fui capaz de quitarle los pantalones y la ropa interior en un movimiento rápido. No quería perder más tiempo asi que me quité el resto de mi ropa mientras tiraba de la manta sobre nosotras para que ella no se sentiría tan expuesta y tal vez un poco más segura.
La primera vez que nuestros cuerpos desnudos se tocaron sentí como fuegos artificiales en todas partes. Ella me llevaba sobre ella, aferrándose a mí con tanta fuerza como podía mientras yo estaba empujando hacia ella con la misma fuerza. En ese momento no me di cuenta que ambas no estábamos siendo muy cuidadosas con la cantidad de ruido que estábamos haciendo.
Las manos de Dulce rascaban mi columna sin inhibiciones y yo tuve dificultades para controlar la calma cuando ella hizo eso. Todo lo que podía sentir era su cuerpo perfecto convulsionándose bajo el mío mientras nuestra piel continuaba frotándose. No estábamos haciendo nada más que besarnos profundamente y meciendo nuestras caderas la una contra la otra, pero ambas estábamos cerca en tan sólo un corto período de tiempo. Dulce dejó escapar un sonido que no sonaba humana. Era una mezcla de un gemido, un gemido y un grito. Cada músculo de su cuerpo se estremeció y pude sentirlo porque no había habido ningún aire entre nuestros cuerpos por un tiempo hasta ahora. Sus ojos se cerraron fuertemente mientras ella perdía todo el control de sus reacciones. Sentí que mi propio clímax se acercaba rápidamente simplemente mirándola en esa cantidad de lujuria.
"¿Qué estáis haciendo?", Oí que aparecía la voz de Ucker.
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Mis ojos se abrieron. La fina capa de sudor que cubría mi cuerpo se sentía surrealista al principio hasta que finalmente me di cuenta donde estaba. Mi cuerpo temblaba y palpitaba en lugares que no debería.
"Joder, la madre que me parió" Exhalé temblorosa y enterré mi cara en mis manos.
Sentí vergüenza de tener un vívido sueño húmedo sobre Dulce y yo a una edad tan joven. Suponiendo que era por nuestra conversación anterior, recordé que fui a la cama para tomar una siesta rápida antes de nuestra cita de esta noche. La idea de volver a verla no estaba aliviando la tensión en mi cuerpo. Dios, necesitaba algún tipo de liberación me dije a mí misma. Era humillante pero mi mano comenzó a viajar por mi cuerpo hasta que llegué a la banda elástica de mi ropa interior. Justo al pasar la tela, la alarma de mi despertador sonó, haciéndome gemir y sonrojar al mismo tiempo. Había programado la alarma para tener el tiempo suficiente para prepararme. Sacudiendo la cabeza ligeramente ante mis propios pensamientos, decidí ir a darme una ducha de agua fría. Mi corazón no dejaba palpitar en anticipación de mi primera cita oficial con Dulce.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:05 pm

Capitulo 18
Sentir el agua fría resbalar por mi piel todavía caliente, era lo único que mantenía a mi mente fuera del sueño que había tenido. Daba miedo ver el efecto que Dulce tenía en mí, cuando ella ni siquiera estaba realmente allí. Ya había tenido sueños así antes, pero no de esa intensidad; no dejando a mi cuerpo en un frenesí total, doliendo en todos los lugares equivocados.
Suspiré profundamente y salí de la ducha para entrar en mi gran vestidor. La variedad de ropa y zapatos era interminable, pero eso hizo aún más difícil que me decidiera. Por lo general no me importaba tanto cuando estaba en casa y quería esconderme lo mejor que podía, así la gente no me reconocía a todos los sitios que iba, pero vestir un jersey, gafas de sol y un gorro no funcionaría para esta noche.
Traté de averiguar lo que se pondría Dulce. Su estilo era ecléctico estos días. Cena, repetí en mi cabeza una y otra vez, con la esperanza de obtener una idea de lo que debía esperar de la mujer más joven. Podría ser un restaurante de sushi de moda o simplemente una cena causal en algún lugar donde la gente no pudiera vernos.
El tiempo pasaba y yo seguía sin saber qué hacer. Decidí llamar al mayor fashionista que conocía: Cristián. Desafortunadamente el no cogió el móvil y me quedé con la misma gran cantidad de opciones de ropa que antes. Mi nivel de frustración estaba llegando a su punto más alto antes de llamar a la siguiente persona que apareció en mi cabeza. Me gustaban bastante las cosas de alta tecnología y había una gran pantalla incluso en mi armario, en la que podía conectar mi teléfono y hacer un face time con la persona a la que estabas llamando.
"¡Hey, chica!", Maite apareció en la pantalla y me sentí aliviada de que por lo menos cogió el teléfono. Su rostro se proyectaba sobre la pantalla grande mientras yo estaba dando vueltas por el vestidor.
"Oye, ¿estás ocupada?" Le pregunté con una urgencia notable en mi voz.
"No, estoy simplemente relajándome. ¿Qué pasa?", preguntó la más joven.
"Necesito tu consejo sobre lo que debo ponerme esta noche porque sinceramente voy a perder la cabeza. Es una cena, eso es todo lo que sé, pero no tengo ni idea de dónde vamos o qué tipo de ambiente va a ser… Odio las primeras citas" divagué sin darme cuenta.
"¿Primera cita? ¿Quién es?"
"Es… um", dudé porque no tenía ni idea de si debía o no decirle. Tal vez Dulce debería hacer eso ya que su vínculo era más fuerte que el nuestro. "Es complicado"
"¿Complicaciones antes de la primera cita?" Preguntó con una ceja levantada.
“¡Ese no es el caso!" Casi me asusté porque mis nervios me estaban matando .
"Woah ¿por qué tan alterada? Nunca te he visto tan nerviosa sólo por una cita" Maite se dio cuenta.
"Es… es especial, ¿vale?" Admití en voz baja y miré a la cámara de mi teléfono, así era visible para ella.
"¿Esto es porque necesitas echar un polvo?" Preguntó y sonaba seria, pero yo solo rodé mis ojos. La última vez que había tenido esta discusión; había terminado conmigo y Dulce teniendo una noche alucinante en Las Vegas. Sólo el recuerdo de aquella noche me puso nerviosa.
"Yo sé que estás en todo esto de la meditación y cosas de celibato pero todos tenemos necesidades" mi antigua compañera de banda continuó.
”¿Podemos no hablar de eso en este momento?” dije agitada porque justo me había olvidado del sueño y sus palabras estaban trayendo de vuelta las imágenes que había intentado reprimir con tanta fuerza. Por supuesto Maite tenía razón, porque obviamente había una razón por la que tenía sueños como esos. Los últimos dos meses fueron bastante tranquilos respecto a eso.
"¡Así que estás caliente!" Exclamó y casi que quería pegarle a través de la pantalla.
"Vale, tal vez tengo algunos deseos, sí. Pero necesito que me ayudes con la ropa, porque de lo contrario no voy a ninguna parte esta noche" le respondí queriendo cambiar el tema a mi problema inicial.
"No sé por qué te estás volviendo loca. Ponte tu vestido más apretado, tacones altos, tu pintalabios más rojo y listo!" Dijo Maite y chasqueó sus dedos en la pantalla.
"Así que, básicamente estás diciendo que debería vestirme como una puta" le dije con sequedad y mi cara probablemente demostró que no estaba impresionada.
"Chica, al parecer, tienes la misma agenda que una, esta noche" se rió y ahora gruñí con frustración.
"¿Por qué te he llamado?" murmuré porque el tiempo se agotaba mientras Maite disfrutaba torturandome. Por supuesto que me gustaba nuestras bromas, pero mi nivel de ansiedad impedía responderle haciendo una remontada.
"Bien, bien. Voy a parar. Enséñame algunas de tus opciones y te diré lo que está bien" finalmente se ofreció y me sentí aliviada.
Durante los siguientes cuarenta y cinco minutos Maite y yo discutimos acerca de lo que debería usar y me di cuenta que probablemente no debería haberla llamado en este momento en particular. Yo la quería a muerte, pero nosotras siempre estábamos discutiendo y teníamos demasiadas opiniones diferentes que no iban a cambiar. Ella me empujaba a llevar un vestido, pero yo no quería ir demasiado arreglada y más bien quería usar pantalones. Ese solo argumento nos llevó quince minutos. En algún momento, encontramos algo en la que las dos estábamos de acuerdo. A pesar de que la menor no estaba completamente feliz, decidí dejarme llevar por mi instinto y por lo que personalmente más me gustó.
Los pantalones de cuero negros eran sexy, especialmente en combinación con los tacones de aguja de color verde pastel que llevaba. Maite me instó a vestir de verde a causa de mis ojos, aunque yo pensé que era de mal gusto en un principio. Una blusa blanca sencilla sin mangas que mostraba algo de mi escote y completé el atuendo con una chaqueta en el mismo color verde sutil, como mis zapatos. Añadí la cantidad habitual de joyas que solía usar, lo que significaba un par de anillos y un simple brazalete negro. No quería pasarme con los accesorios.
Agradeciendo a Maite primero, corrí al baño porque no había mucho tiempo para el cabello y el maquillaje. Tenía que darme prisa y descarté mi idea inicial de arreglarme mucho el pelo. Después de la ducha tardé una eternidad en desenredarme el pelo. Así que simplemente utilicé algunos mousse de estilo y me alisé mi largo y negro pelo oscuro hasta que todos los mechones cayeron a la perfección. No me gustaba usar mucho maquillaje últimamente así que solo resalté mis ojos lo suficiente para que destacaran y pegasen con el atuendo. Pero, por supuesto, tuve que usar mi característico pintalabios rojo. El timbre sonó y mi corazón se detuvo. Me eché un poco de perfume rápidamente, tomé una respiración muy profunda y bajé a encontrarme a la mujer que yo consideraba mi alma gemela.
Cuando abrí la puerta, me quedé boquiabierta ligeramente. Dulce era la perfección. Llevaba un ajustado y sin mangas vestido de color rosa pastel, que abrazaba a su increíblemente perfecto cuerpo en todos los lugares correctos y mostraba sus piernas largas y bronceadas. Sus tacones negros eran aún más altos que los míos y ella era sin duda más alta que yo ahora. El pelo castaño claro estaba recto, pero aún voluminoso y casi no podía creer lo que veía cuando detecté un pequeño lazo rosa encima de su oreja, sosteniendo un mechón de ese pelo sedoso. Pendientes de perla, collar y anillos todos similares en tonos tenues y sólo su bolso negro acompabañaba al color de sus tacones.
"Wow" oí su voz suave cuando me di cuenta que ella también me estaba mirando, sonrojándose al instante. "Estas preciosa".
"Lo mismo digo" le contesté, y la vi sonriendo tímidamente.
"¿Estás lista para irnos?" Preguntó y asentí en respuesta porque todavía estaba impresionada con ella
Al cerrar la puerta detrás de mí, lo único que podía pensar era: gracias a Dios tomé esa ducha fría
Ambas parecíamos un poco abrumadas por la otra y yo estaba muy confundida sobre cómo podía estar tan nerviosa por salir con alguien que conocía desde hacía más de diez años. Debería ser al revés, ¿no? Debería estar más relajada y a gusto cuando ya que la persona con la que salía era mi amiga desde hace mucho tiempo. Por alguna razón, me sentí a punto de desmayarme mientras andábamos a su coche y miré su trasero por un segundo. Incluso en el coche, estábamos bastante tranquilas, pero me di cuenta que ella me miraba cada vez que yo miraba para otro lado. Tan pronto como volví la cabeza para encararla, ella se concentró en la carretera, pero las comisuras de su boca mostraban una pequeña sonrisa. Me encontré mordiendo la uña de mi pulgar mientras admiraba su perfecto perfil antes de que Dulce por fin hablase.
Habló de Sofi y algunas otras cosas a las que, sinceramente, no estaba prestando mucha atención porque estaba demasiada ocupada mirandola fijamente. Yo esperaba que ella me llevara a comer sushi. Hubiera sido una elección segura. En cambio, me sorprendió una vez más y terminamos en un restaurante cubano en la playa. Nunca había estado allí, pero el dueño parecía conocer a Dulce muy bien.
Hablaban en español y había pasado bastante tiempo desde que había oído a la menor hablar en su lengua materna. Era muy caliente. No había mejor manera de describir el sonido de su voz cuando hablaba con tanta fluidez. Su acento era muy notable, pero condenadamente atractivo. Toda su actitud cambió. Ella parecía más cómoda en su lengua nativa y emanaba aún más confianza.
Después de presentarme y hablar con el dueño en español también, nos sentamos en una mesa muy oculta pero preciosa. Yo estaba nerviosa por salir en público, porque era constantemente interrumpida por la gente que deseaba tener autógrafos o fotos. Estar un poco apartada del resto del restaurante era un gran alivio. Me senté frente a Dulce y la vi pedir algo por nosotras. Sabía lo que me gustaba y yo confiaba en ella al cien por cien. Además, yo no era exigente cuando se trataba de comida.
"No puedo creer que no supiera sobre este lugar. Es maravilloso", felicité su elección de restaurante.
"Te dije sobre su existencia hace mucho tiempo, creo. Es… era el favorito de mi mamá" Dulce se corrigió a sí misma, pero sonrió.
"Ah si, me acuerdo" estuve de acuerdo y esperaba no haber arruinado ya su estado de ánimo .
No lo hice. La conversación fluía después y la comida era increíblemente buena. Nos había tomado un poco de tiempo al principio, pero empezamos a estar más cómodas una vez que nos sentamos y empezamos a hablar. A veces todavía me encontraba mirando a su belleza pero yo no lo ocultaba más porque ella estaba haciendo lo mismo. La pillé varias veces mirando a mis labios rojos cuando hablaba y mordiéndose el labio inferior mientras lo hacía. Parecía como si estuviera tratando incluso físicamente de detenerse de usar sus carnosos labios para hacer o decir algo malo. Me sentí un poco satisfecha de que yo no era la única que luchaba contra sus propios instintos.
"¿Sabes?, desde que cantaste en Nueva York no he podido dejar de pensar en esto", introduje un nuevo tema después de que ya habíamos terminado de cenar. "Tienes mucho talento. Quiero decir, si alguien tendría que haber ido en solitario después de la banda deberías haber sido tú. En serio, tus canciones son increíbles y no puedo evitar preguntarme si no extrañas estar en el escenario"
"Honestamente, no lo echo de menos del todo. Creo que nunca habría entrado en el negocio si hubiera sido por mí misma. Tú y los otros eran la razón por la que seguía adelante, pero yo no estoy destinada para la industria. La presión y el escrutinio eran demasiado para mí. Después de que el grupo se separase yo estaba muy deprimida, pero fue la mejor decisión en retrospectiva. No soy tan fuerte como tú, o cualquiera de los demas. No me malinterpretes, me encanta la música en todos los sentidos y formas, pero yo no estaba destinada a ser una artista. La única audiencia que quiero son mis alumnos y pacientes. Estoy completamente feliz con eso".
Cada vez que Dulce hablaba tan sinceramente mi corazón latía fuera de control. Claro, una cosa es ser físicamente atractiva, pero su alma pura y gran corazón eran los rasgos más devastadoramente deslumbrantes sobre ella. Mis ojos se centraron exclusivamente en Dulce y era difícil decir algo cuando sentía que mi corazón iba a explotar.
"Eres increíble" solté y casi me sentí avergonzada de mi desliz pero ella sonrió tan cálidamente que no me importaba ya. Lo hizo otra vez; morderse el labio. Yo estaba sonriendo ahora porque la tensión entre nosotras estaba aumentando. Esta era, de lejos, la mejor cita que jamás había tenido y no quería que terminara, pero terminamos la cena hace un tiempo y yo estaba asustada de que ella pusiera fin a la noche.
"¿Quieres ir a otro sitio o te llevo a casa?" Preguntó Dulce, y fue como si estuviera leyendo mi mente. En la misma honda. Respiré hondo y miré afuera.
"¿Por qué no damos un paseo por la playa?" Le sugerí porque el mar estaba muy cerca. Centré de nuevo mis ojos en Dulce y la vi sonriendo.
"Y yo que siempre pensé que yo era la romántica", me dijo con descaro haciéndome sonrojar.
"Si te vas a burlar de mi…", dije a la defensiva, pero fui interrumpida rápidamente por su voz.
"No lo voy a hacer, lo siento" , ella interrumpió al instante y tomó mi mano sobre la mesa. Mis ojos se abrieron un poco cuando vi sus dedos entrelazadose con los míos por encima del material de madera debajo de nosotras. Mirando hacia arriba para encontrarme con su mirada, me sentí mejor de inmediato y suavemente acaricié el dorso de su mano con mi pulgar.
"Me encanta este lado de ti" agregó Dulce. "No mucha gente lo consigue ver."
Hizo resaltar partes de mi personalidad que no podía compartir abiertamente con los demás. Definitivamente yo había crecido en estos últimos meses, pero nada en comparación con la forma en la que la otra mujer me hizo sentir esta noche. Esa felicidad y alegría parecía surrealista y casi aterradora. Sus ojos parecían ver a través de mí y mirar en mi alma, y me sentí abrumada por lo mucho que significaba eso para mí. Era como volver a casa; como finalmente encontrar un lugar en el que me era seguro permanecer. Inconscientemente había renunciado a ser tan feliz en alguna parte a lo largo del camino. La idea romántica de ser un alma en pena y la intención de estar inmersa en una cierta tristeza había sido la forma en la que me veía a mí misma desde hace mucho. Ella me resquebrajó tan fácilmente y me dieron ganas de ser mucho más que eso. Yo quería ser su salvación, al igual que ella era la mía. Un sin fin de recuerdos de nosotras brillaron justo en frente de mis ojos cuando miraba en el marrón cálido de los suyos. Esto había llevado mucho tiempo y una parte de mí no podía creer que estábamos por fin aquí. Antes de darme cuenta, mis ojos se llenaron de lágrimas y Dulce se dio cuenta.
"¿Qué pasa?", preguntó preocupada y me apretó la mano.
"Nada… lo siento", dije con voz temblorosa debido a que el nudo en mi garganta estaba impidiéndome hablar apropiadamente.
Nunca me he permitido ser tan vulnerable alrededor de ninguna otra persona. Mi reputación siempre había sido muy diferente. Yo había sido la mandona en el grupo y no la personalidad más querida en aquel entonces, y eso realmente nunca había cambiado. La percepción que la gente tenía de mi solía afectarme mucho. Algo que Dulce y yo compartíamos. Así que podía entender por qué decidió dejarlo. Su capacidad para entender cada parte de mí era la causa de mis reacciones nondeseadas emocionales cuando estaba a su alrededor. Incluso ahora ella parecía entender lo que estaba pasando en mi cabeza y no insistió en el asunto. Ella sólo sonrió cariñosamente y me cogió la mano, hasta que yo me recuperé lo suficiente como para salir del restaurante.
Cogimos nuestros zapatos y empezamos a caminar por la orilla. El agua estaba un poco fría, pero no hacía realmente frío en Miami. Ninguna de nosotras había dicho nada desde mi momento emocional, pero no era incómodo. Parecía haber un acuerdo tácito para simplemente disfrutar de este momento. Las olas estaban rompiendo suavemente alrededor de nosotras y me encantaba el olor del mar.
Inhalando profundamente miré a mi lado y miré a la mujer de cabello claro por un momento. Esta vez me tomó la mano y suavemente entrelazó nuestros dedos. Ella encontró mi mirada y sonrió de la forma más genuina haciendo que mi corazón latiese a otro ritmo. ¿Quién necesitaba palabras en un momento así? Seguimos caminando hasta que Dulce se detuvo y miró en dirección al agua.
"¿Qué es eso?", preguntó con voz sorprendida y de inmediato me volví para ver de lo que estaba hablando.
Un segundo después sentí que me empujaba hacia el agua. La acción completamente inesperada me tomó por sorpresa. Antes de poder reaccionar estaba sumergida casi por completo bajo el líquido frío. La expresión de mi cara debió ser de un valor incalculable porque Dulce casi muere de risa. Fue la primera vez en mucho tiempo que vi el lado tonto de ella otra vez.
"¡Te voy a matar!" Le dije y escupí un poco de agua mientras la miraba fijamente.
"Lo siento, tenía que hacerlo", se las arregló para decir entre sus ataques de risa.
Por supuesto, no iba a dejar que se escapase tan fácilmente. Me levanté de un salto inesperadamente y envolví mis brazos alrededor de su cintura, tirando de ella hacia abajo conmigo. Eso fue sólo el comienzo de nosotras luchando por el dominio en una pequeña pelea, ninguna podíamos dejar de reír; incluso si eso significaba tener que tragar un poco de agua salada en el proceso. En realidad me sentí como una adolescente de nuevo, increíblemente libre y desinhibida.
Después de un tiempo las dos estábamos agotadas, pero de alguna manera Dulce terminó con la sartén por el mango y me empujó contra la arena. Sus manos agarraron mis muñecas mientras ella se movía sobre mí. Las dos estábamos riendo sin aliento y jadeando. Fue sólo después de unos segundos que me di cuenta de lo cerca que estábamos. Sus ojos castaños estaban mirando los míos antes de fijarse en mis labios rojos. Tan pronto como ella se centró en mi boca, su labio inferior desapareció ligeramente por debajo de sus dientes en otra firme mordida. Yo sabía lo que estaba pensando porque yo estaba pensando lo mismo. Mi corazón se salía del pecho por enésima vez esta noche cuando ella apartó algunos de mis mechones de pelo mojado detrás de mi oreja. Dios, quería besarla. Pero todavía quedaba esa voz en mi cabeza que me decía que fuera lento y no me perdiese otra vez en esos intensos sentimientos por la más joven. Me sentía como en una escena de novela romántica y tenía que decir algo antes de caer en la tentación.
"Puedo ser la romántica, pero tú eres la cursi", me burlé y le empujé juguetonamente liberándome de ese momento que me estaba consumiendo.
"Que manera de arruinar un momento, Anahi" Dulce sonrió y se levantó. Me ofreció sus manos para tirar de mí, así que lo hice.
Mis piernas estaban un poco inestables y estaba peligrosamente cerca de simplemente ceder en cualquier momento, pero me las arreglé para resistir de alguna manera. Recogimos nuestros zapatos que se perdieron en la costa durante la “lucha”.
"Vamos, te llevaré a casa para que puedas secarte" dijo, e hicimos el camino de regreso a su coche.
Al parecer, a ella no le importaba el hecho de que íbamos a mojar los asientos, de todos modos, fue su culpa. Sacó la chaqueta de cuero que le había dado en Nueva York del asiento de atrás y se la puso antes de empezar a andar. Le sentaba muy bien y yo no podía dejar de mirarla continuamente por el rabillo de mi ojo. Al llegar a la mansión, mi ritmo cardiaco se duplicó cuando la mujer de ojos marrones me acompañó hasta mi puerta. Nos paramos en la puerta principal y tomé una respiración profunda para calmar mi pulso.
"Me lo he pasado genial" le dije sinceramente, pero igual de nerviosa que antes de la cita.
"Con excepción de la parte en la que te empujé al agua, ¿no?" preguntó e hizo que ambas sonriéramos ligeramente.
"En realidad eso también fue divertido" le contesté, pero luego jugando, puse una cara amenazante, "pero ni siquiera pienses en hacer de eso un hábito."
"Sólo si puedo verte otra vez pronto" quería negociar y me hizo asentir con la cabeza al instante.
Pasaron unos segundos en los que nosotras simplemente nos estábamos mirando una a la otra, porque ninguna de las dos parecía querer decir adiós. Dulce rompió la mirada y se inclinó para darme un abrazo. Por un lado, me sentí aliviada de que ella no tratase de besarme de nuevo después de lo que pasó en la playa porque había comprendido, obviamente, de que yo hablaba en serio acerca de llevar las cosas con calma. Por otro lado me sentí decepcionada porque ella no volvió a intentarlo otra vez. Eso no tenía ningún sentido, ni siquiera para mí. Me estaba poniendo nerviosa cuando sus brazos se envolvieron alrededor de mi cintura. Yo correspondí el abrazo y sentí como ella se apartó después.
Mi mente se quedó en blanco, una vez más. Todas las medidas cautelares que había tomado toda la noche, fueron en vano cuando sentí mis manos agarrando el cuello de la chaqueta de cuero, ya que ella estaba dándose la vuelta para volver al coche. Mis labios se encontraron con los suyos en un beso sorprendentemente urgente. Parecía demasiado abrumada para devolverme el beso al principio. Atrapar completamente su labio inferior entre los míos era pura felicidad y apliqué suavemente un poco de succión. Ahora sentía sus labios presionándose contra los míos también y dejé vagar mi boca sobre la de ella durante varios segundos. Justo cuando liberé su labio inferior, atrapé su labio superior de la misma manera, dejándola sin tiempo para tomar un respiro en el medio. Ella exhaló por la nariz y yo la empujé mas cerca tirando del tejido de cuero que estaba sosteniendo hacia mí.
Solté sus labios con la misma brusquedad como los había atrapado. Mis ojos verdesnla miraron para ver su reacción y descubrieron sus mejillas sonrojadas. Ahora era yo la que estaba mordiéndose el labio y sintiendo ese molesto cosquilleo por todo el cuerpo una vez más, incitándome a arrastrarla adentro conmigo. Pero volver a nuestras viejas costumbres no era algo que yo quisiese hacer. No importa lo tentador que sus suaves labios fueran en estos momentos. Jugué con el cuello de la chaqueta de cuero mientras Dulce todavía me miraba con una mezcla de sorpresa y expectación.
"Buenas noches", respiré con una sonrisa y la dejé fuera, desapareciendo rápidamente detrás de la gran puerta.
Tomando una respiración profunda, me apoyé contra la puerta cerrada en la casa y supuse que Dulce estaba probablemente todavía de pie al otro lado de la misma. Una sonrisa enorme se formaba en mis labios mientras pasaba mi pulgar contra ellos. Había sido una noche perfecta y terminarla sin algún tipo de fuego artificial habría sido indigno. Aunque ahora me había quedado con un insaciable deseo de más.
Afortunadamente, no tuve que esperar mucho tiempo para volver a verla. Desde que nuestra primera cita había sido un éxito, quería volver a verla al día siguiente e hicimos planes para ver una película en su casa.
Cuando me desperté a la mañana siguiente solo había un pequeño problema. Me dolía la espalda como una loca, debe haber sucedido durante la noche porque estaba bien después de mi noche con Dulce. Era como si tuviera una contractura o algo así. Durante todo el día intenté evitar moverme demasiado, porque quería ver a Dulce sin importar el qué. Dado que se suponía que debía estar en su casa a las siete había un montón de tiempo para recuperarme y yo intenté cada remedio casero posible. Me ayudó, pero todavía sentía un poco de dolor. La conducción no era una opción, así que decidí tomar un taxi hasta el apartamento de Dulce.
Subir por las escaleras fue un infierno, pero me decía a mí misma: la mente gana a todo. No estaba tan nerviosa como la noche anterior, pero tal vez eso tuvo algo que ver con el agotamiento que sentía después de luchar contra mis estúpidos dolores de espalda todo el día. Dulce abrió la puerta después de que sonó el timbre. Llevaba unos pantalones cortos de color azul, dejando al descubierto sus perfectas piernas y una camisa de color negro. Una vez más, me sentí mirarándola por un segundo porque estaba impresionante, no importara lo que llevara.
"Hey, entra", dijo con una gran sonrisa y seguí su invitación.
Le llevó unos diez segundos, antes de que tuviese el ceño fruncido mirándome de arriba a abajo.
"¿Está todo bien?" Preguntó con voz preocupada.
"Sí, me duele un poco la espalda" le expliqué queriendo quitarle importancia.
"Parece como si estuvieras sufriendo" ella insistió en el tema y puso su mano suavemente sobre mi espalda.
Me miró a los ojos y vi la preocupación en ellos. Tomando una respiración profunda mientras caminaba dentro de su elegante apartamento, decidí ser honesta.
"Lo estoy, pero quería verte" admití, y la vi sonriendo. "Los analgésicos siempre me dan sueño y yo no quería estar medio dormida durante nuestra noche de cine, pero estoy mejor. Sólo me duele en algunas posiciones" .
"Vamos" dijo sorprendentemente y tomó mi mano. Me llevó a su habitación y mi pulso se fue por las nubes. ¿Qué estaba haciendo?
"Túmbate, te voy a dar un masaje", dijo Dulce y mis ojos se abrieron tan pronto como ella me soltó la mano y señaló hacia la cama.
"¿Un masaje?" Le pregunté alzando una ceja y sentí que mi corazón latía más rápido cada segundo. La mera idea de sus manos en mi cuerpo era muy difícil de controlar.
"No estoy siendo una pervertida, Anahi. Estoy tratando de ayudarte" dijo ella, pero esa pequeña sonrisa en su rostro me dijo que no estaba haciendo esto por la bondad de su corazón. Ella parecía un poco demasiado ansiosa acerca de esto. ¿Cuando me hice tan mojigata? Yo estaba realmente asustada porque no iba a ser capaz de detenerme si ella me daba un masaje, pero tampoco podía negar que estaba emocionada.
Traté de ser indiferente al respecto, pero cuando me acosté en la cama, todo mi cuerpo empezó a sentir un hormigueo. Dulce se unió a mí y se arrodilló a mi lado mientras me tumbaba boca abajo. Aspiré profundamente y el olor de su champú estaba por toda su almohada. Eso no hacía las cosas más fáciles. Tragué al instante cuando sus cálidas manos se deslizaron por debajo de la tela de mi camiseta y se dirigieron a mis hombros.
Dios, esto era una mala idea. Empujó mi camisa y expuso la mayor parte de mi espalda hasta mi sujetador rojo. Sus confiados movimientos eran un constante recordatorio de lo mucho que había cambiado desde que éramos jóvenes. En aquel entonces, yo era la dominante, pero en estos días, era impotente cada vez que ella hacía cosas como esta. Sus manos se movieron con cuidado y muy lentamente por mi piel y sentí como si alguien me estuviera enviando al fuego con sólo ese primer toque.
"¿Tienes frío?" preguntó su voz en tono suave.
"No", le contesté brevemente para ocultar mi voz temblorosa.
"Entonces, ¿por qué tienes la piel de gallina por todo tu cuerpo?" Continuó, y mis mejillas se sonrojaron. Aunque no podía ver su cara, supe que estaba sonriendo mientras decía esto y sentía esa mezcla extraña de sumisión y excitación.
"Eres un idiota", le dije con la vergüenza obvia y la oí reír en voz baja.
Sus manos se movieron hacia atrás de nuevo y aplicaron la cantidad justa de presión para que no doliera pero se sintiera relajante. Mis músculos estaban definitivamente disfrutando de sus hábiles movimientos y cerré los ojos, permitiéndome estar cómoda. Pero eso no duró mucho ya que Dulce habló de nuevo.
"Quítate la camisa", dijo ella como si fuera un hecho.
"¿Perdón?" Le dije y levanté la cabeza de la almohada.
"¿Cómo se supone que te voy a dar un masaje real cuando ni siquiera puedo llegar a tu cuello adecuadamente?" sostuvo y mientras yo luchaba con lo que debía hacer.
Dulce ya estaba un paso por delante y no me dio tiempo para dudar. Sus manos estaban agarrando el dobladillo de mi camisa, tirando ya de ella. Yo sólo la seguí y levanté los brazos por lo que la tela cayó a mi lado. Todo lo que podía hacer era tratar de parecer que no me inmutaba por la mujer más joven que de repente se levantó. Mis ojos la siguieron para verla rebuscar en un cajón de su mesita de noche.
Ella me miró a los ojos y se mordió el labio inferior, cuando ella obviamente había encontrado lo que estaba buscando. Era una pequeña botella y un tubo de algún tipo.
"¿Qué coño estás haciendo?" Le pregunté nerviosamente.
"Haciendo una mezcla perfecta de ungüento y aceite de masaje" respondió ella y se recostó en la cama.
¡Estaba tratando de matarme! Ya me sentía como desmayada con sus propias manos en mi piel, por lo que la idea de la lubricación añadida me hizo sudar. Mis ojos se abrieron de par en par cuando la sentí sentarse sobre mi trasero. Casi me quedé sin aliento, pero me arreglé para amortiguar el sonido de sorpresa en el último segundo. Ella actuaba como si esto fuera normal, mientras que yo estaba luchando cada vez más y más con las pulsaciones que se extendían a lo largo de mi cuerpo. "Relax" , susurró y parecía haber notado mi creciente tensión .
Eso era más fácil decirlo que hacerlo cuando ella estaba a horcajadas sobre mi trasero. De repente, desabrochó mi sujetador en un movimiento rápido.
"Dulce" exhalé en un tono de advertencia.
"No quiero manchártelo de aceite", dijo de inmediato y yo no podía creer que tuviera una excusa para todo.
Cada pensamiento en mi cabeza desapareció cuando sus delgados dedos empezaron a aplicar la mezcla de loción en mi piel. Casi mordí la almohada porque ella me estaba volviendo loca con los angustiosamente lentos aunque aún así perfectos movimientos. El dolor había sido olvidado por completo y el único sentimiento doloroso fue el latido entre mis piernas, de manera constante y cada vez más fuerte. Una parte de mí pensaba que yo nunca debería haber aceptado esto, pero otra parte estaba disfrutando cada segundo de esa hermosa tortura. Sus manos se movían en círculos, las yemas de sus dedos aplicaban presión en los puntos correctos en el momento adecuado. Trazó toda mi espina dorsal con una mano mientras la otra continuaba frotando mi cuello. Mi respiración se estaba volviendo cada vez más y más inestable. La mano que estaba en mi espalda se fue muy abajo, suavemente deslizándose bajo la cinturilla de los vaqueros haciendo que me retorciera por primera vez.
Sus manos se volvieron más atrevidas y se extendieron más abajo. Masajear mis caderas con más presión que mi espalda no era acerca de un dolor de contractura más, pero yo no tenía el poder para detenerla en este punto. Ella estaba acariciando arriba y abajo de mis costados, peligrosamente cerca del lado de mis pechos mientras yo me centraba en controlar mi respiración. Estaba casi temblando y retorciéndome cada vez que me tocaba un punto débil. Sus dos manos estaban ahora deslizándose con habilidad por debajo de la cintura de mis pantalones vaqueros y hasta de mi ropa interior, tocando la piel de mi trasero sin vacilación alguna. Ellas se dirigieron hacia el exterior y se movieron debajo de mi cuerpo para llegar a la parte delantera de la cintura. La presión de sus caderas contra mi trasero en combinación con sus manos entre mi cuerpo y el colchón me hizo gemir. Por no hablar de que ella se había inclinado hacia abajo dejando que sus labios se encajasen en un punto muy sensible de mi cuello. Tan pronto como el sonido dejó mis labios, me las arreglé para dar la vuelta en un movimiento brusco quedándome tumbada sobre mi espalda.
"Bien. Creo que es suficiente" balbuceé mientras ella estaba sentada a horcajadas sobre la parte frontal de mi cuerpo ahora.
Parecía un poco sorprendida por mi repentino movimiento, pero sonrió casi con aire de suficiencia. Sus ojos marrones se centraron en mi parte superior del cuerpo medio expuesto. El sujetador estaba suelto pero aún cubría las partes necesarias. Dulce se centró en mi estómago. Mi rutina de yoga y el ejercicio habían pasado factura visiblemente a mis sutiles abdominales marcados, que nunca antes había tenido. Tenerla mirando la parte de mi cuerpo tonificada, solo hizo que la sensación de ardor me llevara a un nivel peligroso.
"¿Estás segura de que no quieres que continúe?" Preguntó, y su dedo índice trazaba mis leves abdominales.
Nuestros ojos se encontraron y cada fibra de mi cuerpo gritaba por más mientras mi cabeza me decía que me detuviera. Sus manos se entrelazaron con las mías y ella me inmovilizó contra el colchón, hundiendo lentamente su cuerpo sobre el mío. Estaba paralizada y sentí como mis ojos se cerraban en anticipación de un beso que no sucedió porque mi móvil sonó.
"Tienes que estar bromeando" Dulce suspiró frustrada y apoyó su frente en la mía.
Ese fue el momento perfecto para liberarme y yo suavemente la empujé fuera, así que fui capaz de sacar el móvil fuera del bolsillo delantero de mis pantalones. Era Chelsea quien llamaba. No había oído hablar de ella desde Nueva York, pero decidí cogerlo mientras Dulce estaba tumbada a mi lado simplemente observando.
"Hey" le dije todavía un poco sin aliento.
"Anahi, tengo algunas… malas noticias" , dijo la voz en cuestión despertado mi ansiedad. "Yo no estoy autorizada a decir incluso esto porque mi editor me mataría pero eres mi amiga y quiero que estés preparada"
Eso no sonaba bien en absoluto.
"Nos hemos enterado de una historia que muchas revistas desean publicar. Al parecer, existe alguna prueba de que has estado en las drogas o todavía estás en las drogas. Has cancelado la gira y tomado un descanso, ya que te ibas a tratamientos y toda esta mierda. No tengo idea de qué tipo de prueba están hablando, pero la historia probablemente va a estar ahí para mañana. El bullicio en torno a eso ya es una locura y va a provocar el caos… creía que tenías que saberlo para que tal vez puedas hacer algo para tomar el control".
Cualquiera que fuera el sentimiento que había tenido antes había desaparecido al instante. El pánico se hizo cargo y yo estaba en shock absoluto, los restos de huesos de mi vida iban a ser expuestos para que el mundo los vea. Por supuesto que esto tenía que pasar cuando me encontraba en un buen lugar, por una vez en mi vida.
"¿Anahi?" Oí como Dulce y Chelsea decían al mismo tiempo, cuando se me cayó el teléfono.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:06 pm

Capitulo 19
_______Flashback_____________________________
Distribuir el polvo blanco en dos líneas incluso se había vuelto mi especialidad. No es que estuviera orgullosa de ello, pero solo me estaba divirtiendo , ¿verdad? Un montón de gente de mi edad lo hacía y con la fama y el dinero vinieron ciertas oportunidades. Por no mencionar el hecho de que estaba agotada y exhausta y solo necesitaba un poco de impulso a veces. El horario del grupo era una locura desde que nuestro tercer álbum había salido. Tras un largo día de prensa, regresé al apartamento con Jason y él me había traído la sustancia que se estaba filtrando ahora en mi sistema.
Aspiré profundamente y sentí como mi pulso aceleraba instantáneamente cada célula de mi cuerpo. Jason no solía consumirlo, pero por alguna razón siempre me animó a hacerlo. Era algo así como mi novio a pesar de que en realidad nunca hablamos de cosas como esas. Íbamos de fiesta juntos y él era una distracción bienvenida de las chicas, además mantenía mi imagen de “la chula” del grupo. Al mismo tiempo yo había crecido frustrada con la dirección que había tomado RBD porque no se me permitía expresar el tipo de música que quería hacer. Ninguno de nosotros podía.
En cuanto me instalé en la cama, algo se sintió diferente después de mi dosis. Mi cuerpo estaba temblando más de lo normal y mi cabeza daba vueltas. Los dolores de estómago eran nuevos, así que sentí como el pánico crecía.
"Creo que he tomado demasiado, Jason" dijo mi voz preocupada y el hombre me miró.
Se acercó y se sentó a mi lado en la cama, revisando mis pupilas.
"Joder, claro que te has pasado" dijo mientras yo empezaba a enloquecer.
“Mierda, ¿qué hago ahora?" Le pregunté con pánico.
Los fríos ojos azules, se centraron en mí con atención antes de que él sacaranuna pequeña bolsa. Seguí sus movimientos y vi las pastillas envueltas en plástico.
"Toma una de estas. Te ayudarán a calmarte" dijo, y por alguna razón cada segundo me asustaba más. Algo en sus ojos me hizo sentirme aterrorizada y negué con la cabeza en respuesta.
"Parecen roofies Y yo te dije que no voy a tomar ninguna pastilla" dije y traté de sonar con confianza.
No parecía que le preocupara mi respuesta y sacó una de las pastillas verde, colocándola en mi mano.
"¿Quieres que se te pase verdad?" Dijo y lo hizo sonar como si tuviera que hacerlo. Estaba asustada de tener una sobredosis. Mis ojos verdes se centraron en la píldora del mismo color. Su dedo índice comenzó hacerme caricias circulares en la piel de mis muslos desnudos, ya que solía vestirme con ropa interior y una camiseta. Sabía lo que él quería, pero no quería desmayarme mientras estaba haciendo Dios sabe qué. Algo hizo clic en mi cabeza y me di cuenta que estaba en un lugar muy peligroso. Tal vez fue la paranoia de las drogas, pero me sentí un poco lúcida. Es por eso que le devolví la píldora y decidí esperar a que se me pasara en lugar de tomar más sustancias ilegales.
"Haz lo que quieras" dijo, y acarició mi rostro inesperadamente con sus dos manos. Su beso fue duro y me sentí enferma. Me había sentido enferma antes, pero ahora estaba cerca de vomitar encima de él cuando su mano se deslizó justo por mi ropa interior.
"No, no quiero esto ahora" le dije y agarré su mano para sacarla de debajo de la fina tela.
"Oh, vamos. Sera jodidamente alucinante tan de subidón como estás en este momento" Jason siguió su camino y me empujó hacia abajo con fuerza. Sus manos estaban por todas partes y me sentí realmente asustada por su comportamiento.
"Basta, lo digo en serio" respiré y traté de liberarme de su agarre .
"Cierra la puta boca, ¿está claro?" dijo entre dientes de repente y me agarró las muñecas con tanta fuerza que sentí que me estaba rompiendo los huesos. "Pensé que teníamos un acuerdo y me has estado devolviendo lo que te he dado de esta forma en los últimos par de meses. "
El horror en mis ojos debió ser evidente, porque no podía creer lo que estaba sucediendo en estos momentos. Me soltó una mano, dejando un moretón detrás y empezó a buscar a tientas su cinturón. Parecía haber una reacción de lucha o huida surgiendo dentro de mí y yo actué exclusivamente por instinto, dándole una bofetada tan fuerte como pude. Parecía sorprendido y cabreado.
"Puta" su voz gruñó y me preparé para lo que sería su reacción.
"¿Anahi?" La voz de Dulce apareció de repente fuera de la puerta de mi dormitorio. "Quiero pedir una pizza. ¿Quieres una?"
"Sí, ahora voy " , le grité y me las arreglé para quitar a Jason encima de mi.
El hombre de más edad apenas recogió sus cosas y huyó de la escena, abriendo la puerta de un golpe y casi golpeando a Dulce para que se quitara de su camino. Realmente no había procesado lo que acaba de suceder, pero rápidamente me levanté para no parecer sospechosa tumbandome en la cama, en total estado de shock. Mi primera reacción fue coger mis cigarrillos y me puse a buscarlos, sin darme cuenta que la chica de ojos marrones había entrado en mi habitación. Nuestra amistad, si se puede llamar así, era demasiado complicada como para lidiar con ella en estos momentos.
Después de muchos momentos difíciles hubo una fase de reflexión antes de que Dulce decidiera que era el momento de hablar de nuevo. Estábamos en la etapa de hablar, pero no era como como antes; sobre todo después de que hubiéramos dormido juntas.
"Anahi ¿Qué está pasando?" Su voz preocupada apareció y me sobresalté al oír el sonido.
"Nada" murmuré e intenté luchar contra demasiadas cosas: con el estado físico en el que se encontraba mi cuerpo y el horror emocional del asalto de Jason.
"¿Qué le pasó a tu muñeca?" Dulce exclamó en shock y se acercó.
Miré hacia abajo para ver lo que quería decir y vi cómo mis muñecas estaban rojas. Casi se podía ver la huella de las grandes manos del hombre más viejo en mi piel. Yo debería haber sentido más dolor, pero las drogas lo cubrieron con éxito. La próxima vez que levanté la vista, me encontré con un par de ojos marrones mirándome. Al instante desvié mi mirada porque mis pupilas probablemente estaban muy dilatadas.
"¿Qué pasó?" Dulce me presionó con más urgencia mientras me alejaba y finalmente encontraba el paquete de cigarrillos. Abrí la ventana y rápidamente encendí un cigarrillo, inhalando profundamente. Mis ojos vieron mi propio reflejo en el cristal de la ventana y estaba completamente desconcertada de lo destrozada que me veía. Por lo general, la droga hacía que todo se viera perfecto y me llenaba de gran confianza, pero consumir más parecía hacer lo contrario.
"Voy a llamar a la policía si no me dices lo que pasó" dijo la menor e hizo que me girara bruscamente.
"¡No! Estoy bien, no hagas eso… se acabó" le dije tan convincente como pude y sentí como Dulce se acercaba de nuevo.
"Estás temblando" se dio cuenta y seguí a sus ojos una vez más, que estaban fijos en mi mano que sostenía el cigarrillo. Mis dedos estaban temblando, al igual que el resto de mi cuerpo. Me sentía cerca de explotar, pero no quería romper delante de la persona que tanto me importaba. Ella agarró mi cigarrillo y lo tiró por la ventana. Yo no era capaz de reaccionar porque estaba preocupada intentando mantenerme serena. Sus dedos suavemente se unieron a los mios y me llevó a la cama.
"Acuéstate, es como si estuvieras a punto de desmayarte" dijo, y oí la preocupación y el miedo en su voz.
Simplemente seguí su orden porque no sabía qué otra cosa hacer en ese momento. Lo que sucedió después fue una gran sorpresa. Dulce se sentó a mi lado en la cama, tiró de la manta sobre nosotras y se acostó junto a mí. Sus brazos me empujaron contra ella y tragué fuertemente cuando sentí su cálido cuerpo apretado contra el mío de la manera más cómoda. Yo estaba luchando con la agitación constante de mi cuerpo debido a la alta dosis mientras ella trataba de calmarme y me frotaba la espalda con suavidad haciendo que cada músculo de mi se tensara.
Mi cabeza se encontraba en el lugar perfecto para descansar en su pecho, mientras su mano empezaba a acariciar mi pelo desordenado. La diferencia de esos gestos tiernos en comparación con el manejo brusco que había recibido antes, trajo lágrimas a mis ojos. No pude detenerlas y rápidamente empecé a sollozar.
"Está bien", me susurró en voz baja. "Vas a estar bien, te lo prometo"
No pude hacer otra cosa más que creerle cuando ella dijo eso. Suponiendo que no estaba al tanto de mi uso de drogas, ella debe haber pensado que era sólo por los problemas en relación con Jason. Llevó mucho tiempo hasta que mi cuerpo volvió a la normalidad y, finalmente, me quede dormida. Dulce se quedó conmigo en todo momento y me prometí no tocar esas cosas nunca más. Mantuve esa promesa durante varios años hasta que mi carrera en solitario había despegado en maneras que nunca creí posible y usaba la terrible sustancia rara vez para hacer frente a las presiones y horarios intensos.
-----Fin del flashback______________

Mis dolores de espalda volvieron al instante cuando oí a Chelsea, lo que me causó más angustia que antes. Los recuerdos de esa oscura época de mi vida se infiltraron en mi mente y ni siquiera me di cuenta de que no había dicho nada en un largo periodo de tiempo. Todo el color desapareció de mi rostro ya pálido y me sentía mal del estómago.
"Hola, soy Dulce. anahi te llamará después ¿vale?" , escuché a la mujer a mi lado después de haber recogido mi teléfono.
"Tengo que ir a casa" dije de repente y cogi mi camisa. Me estremecí de dolor a causa del movimiento repentino, pero me la puse de todos modos.
"Whoa, ¡espera! ¿Qué ha pasado?" Dulce preguntó mientras me levantaba de la cama y yo sólo quería desaparecer de la faz de la tierra.
"Yo… no estoy segura… Es decir, creo que sí" Casi salí corriendo de su habitación, pero ella me bloqueó, poniendo sus manos suavemente sobre mis hombros cuando yo estaba de pie delante de ella.
“Vale, respira hondo" dijo, y se centró en mis ojos. Sus manos tomaron suavemente mi cara haciéndome mirarla así. Inhalar una gran cantidad de aire hizo que me sintiera mejor y le dio a mi cerebro el oxígeno necesario para procesar.
Le dije a Dulce lo que pasó y ella fue el apoyo que yo sabía que sería. Me llevó a casa y se quedó hasta muy tarde mientras yo llamaba a mi manager, agente, publicista y toda la gente necesaria para llevar a cabo un plan. No quería causar un gran escándalo, pero también sentí que tenía la obligación de arreglarlo debido a mis fans.
En este punto de mi vida, yo ya había crecido lo suficiente como para asumir la responsabilidad de mis acciones. Ser un modelo a seguir era algo por lo que había luchado por un tiempo cuando estaba empezando mi carrera en solitario. En estos últimos días había disfrutado ser una influencia positiva en otras personas, igual a como lo era en el principio de mi carrera. Estaba siendo más sana que nunca,y decidí lanzar un comunicado afirmando eso , aunque también admití que había abusado de las drogas en un período de tiempo en mi vida. Fue un mensaje sincero y esperé que la gente se simpatizara conmigo y no volvieran a llamarme la chica mala. Los siguientes días a eso me escondí en la mansión porque los paparazzi estuvieron estacionados fuera por días. Todo lo que ellos querían era conseguir mi primera aparición desde mi impactante revelación. La prueba, que Chelsea había mencionado, era que Jason había estado hablando por todas partes acerca de nuestro asunto y las cosas que habíamos hecho.
Intenté ignorar todo eso porque no podía manejar el ver su cara o escuchar su voz. La idea de él queriendo conseguir dinero vendiéndome de esa manera me estaba poniendo furiosa, pero yo necesitaba tomar el camino correcto.
Le había dicho a Dulce que se mantuviese alejada por unos días porque no quería que se involucrara en todo esto. Ella había pasado suficiente este año y no debería tener que lidiar con más drama. Hablábamos por teléfono y nos mensajeábamos mucho. Era un pequeño premio de consolación, pero mejor que nada. Me sorprendí al escuchar el timbre de mi puerta y me levanté del sofá, donde había estado leyendo todo el día. Cuando abrí la puerta y encontré a Dulce de pie en la entrada, la sorpresa y la emoción me invadieron inmediatamente.
"Hey" le dije con suavidad y la dejé entrar rápidamente ya que los molestos fotógrafos que estaban postrados en los muros de mi propiedad estaban intentado conseguir fotos.
"Hola, lo siento por la emboscada, pero te echaba de menos" dijo Dulce e hizo que mi corazón se agitara. Ella envolvió sus brazos a mi alrededor y yo le devolví el abrazo con la misma fuerza, cerrando los ojos en el proceso.
"¿Cómo lo llevas?" Susurró ella, mientras seguía abrazada a mí.
"Bien, supongo. En algún momento se terminará"
Nos dirigimos a la sala de estar y se sentó. Cogió el libro que había estado leyendo y sonrió suavemente.
"No dejes de leer por mi" dijo Dulce y me entregó el libro. La miré con una expresión de desconcierto. "Sólo quería estar cerca de ti" agregó más suave. Una sonrisa se formó en mis labios cuando la vi deslizándose más cerca de mí, poniendo las piernas encima de mi regazo, abrazándose a mí. Ese acercamiento era muy diferente a su masaje de hace unos días, pero igual me encantaba su lado dulce; si no más. Inhaló profundamente mientras su cabeza se apoyaba en mi hombro y yo puse un brazo alrededor de ella. No podía contenerme, y le acaricié el pelo sedoso, dejando que su suaves mechones corrieran a través de mis dedos con cada toque. Era una locura lo mucho que la había echado de menos en tan solo unos días, y yo no quería luchar con eso más. Nos estábamos tomando las cosas con calma, pero no había razón para contenernos tanto. Empecé a leer de nuevo y sentí a Dulce relajarse contra mi cuerpo. Una parte de mí pensó que se había quedado dormida, pero su mano se movió después de un tiempo acariciando el brazo con el que sostenía el libro.
"Es un poco difícil concentrarse cuando haces eso" admití y la oí reír en voz muy baja.
Me agaché un poco y puse un tierno beso en su sien. Sus dedos agarraron la piel de mi brazo en respuesta, haciendo que se me pusiese la piel de gallina en todas partes. Ella se apartó un poco para poder mirarme. Nuestros ojos se encontraron y ella desvió la vista a mis labios por un segundo. Cambié la mano que estaba en su pelo, poniéndola en la parte posterior de su cuello y la atraje hacia mí. La vi sonreír antes de que cerrase sus ojos y me mojé los labios rápidamente. Nuestros labios se encontraron en un beso muy dulce y suave. No como el que yo le había dado al final de nuestra cita. Esto había sido real, como el beso que compartías con alguien cuando sabías que había muchos más por venir.
Al abrir los ojos por un momento, vi sus párpados cerrados y sus largas pestañas. Ella era tan malditamente perfecta que casi dolía. Sus brazos se envolvieron alrededor de mi más fuerte y yo tiré el libro en algún lugar del sofá porque necesitaba la otra mano para acariciarle la mejilla. Su piel estaba caliente y ligeramente sonrojada. Entrelazamos nuestros labios una vez más, había un poco más de presión por ambos lados, pero disfruté del cariño que me daba en los sutiles movimientos. Ninguna de nosotras tenía la necesidad de profundizar el beso con urgencia, pero sólo con la simplicidad de nuestros labios persistiendo el uno contra el otro durante tanto tiempo hizo que nuestra respiración se empezase a acelerar.
Ella exhaló pesadamente y ambas abrimos los ojos, sonriéndonos antes de besarnos de nuevo. Su mano subió y bajó por mi costado y ahora estábamos abriendo nuestros labios ligeramente, permitiendo agregarle más pasión al momento. Mi lengua rozó su labio inferior y ella me mordió el labio superior en venganza. Intercambiamos más besos juguetones como esos, no sabría decir por cuanto tiempo. Mis labios estaban hinchados y cada centímetro de mi piel pedía más. Dulce se puso a horcajadas sobre mi sin desconectar nuestros labios ni por un solo segundo. Yo no podía protestar, en este punto lo quería de todos modos.
Yo estaba pasando mis manos por su espalda de una manera tierna, mientras ella había envuelto sus brazos alrededor de mi cuello. Su esbelto cuerpo estaba presionando contra el mío lo que hizo que mi corazón se acelerara. La más joven agarró mi cara con más pasión y sentí como sus caderas se empezaban a empujar contra las mías. Me quedé sin aliento contra sus labios y agarré la tela de su camisa antes de que una de mis manos se enredase en su pelo. Me besó con tanta dedicación que me sentí mareada.
Me sentía como si estuviera tratando de demostrarme lo mucho que significaba para ella y yo no podía negar que estaba disfrutando cada segundo en el proceso. Mi labio inferior estaba atrapado entre los suyos mientras ella chupaba la parte inflamada de mi boca. Ella estaba retirando el pelo fuera de mi cara y yo esperaba que continuara cuando la paré en algún punto, pero ella se apartó suavemente después de lo que parecía ser la sesión más grande de besos que habíamos tenido nunca.
"Eres preciosa" susurró y me hizo tragar fuertemente. "Todavía no puedo creer que me correspondas, a veces." Quería interceder pero ella puso su dedo índice sobre mis labios. "Es finalmente mi turno para mostrarte lo mucho que me importas" continuó y mi corazón parecía que estaba punto de saltar fuera de mi pecho “Siempre has estado ahí para mí y ahora quiero hacer lo mismo si me lo permites. Sé que te he hecho daño muchas veces, y estoy de acuerdo en tomar las cosas con calma, pero… tengo que decir esto y no quiero que me respondas" Su rostro seguía estando increíblemente cerca del mío y ninguna rompió el contacto visual mientras ella hablaba en un susurro. "Te amo, Anahi"
Mi pecho estallaba cuando la escuché decir esas palabras por primera vez. Estaba total y completamente paralizada. Así que sólo la miraba con una mezcla de emociones que no pude definir o procesar antes de que ella continuara hablando.
"Te amé desde el momento en que te escuché en las audiciones. Tu voz atravesó justo en mi corazón y aunque realmente no te había visto en ese momento, supe que eras especial. Cuando se acercó al bootcamp yo ya estaba perdiendo la cabeza por ti" su voz habló en voz baja, mientras que su mano trazaba mis rasgos faciales. "Me encanta la forma en la que amas, con tanta fuerza e incondicionalmente. Me encanta la forma en la que te preocupas más por otros que por ti misma. Me encanta la forma en la que eres capaz de mostrarme cómo te sientes con sólo mirarme con esos perfectos ojos verdes. Me encanta lo vulnerable que eres contigo misma y lo fuerte que puedes ser cuando otra persona es vulnerable" No había manera de no sentirse abrumada y yo no estaba segura de cómo me veía, pero mis ojos estaban empezando a arder con lágrimas a cada palabra la mujer pronunciaba. "Te quiero por ser mi amiga en todos los sentidos de la palabra. Te quiero por ser mi primer amor y por hacerme sentir tan segura y protegida. Te quiero por ser mi alma gemela y por entenderme más que lo que yo me entiendo. Te quiero, Anahi Puente"
El tamaño del nudo de mi garganta era asombroso. Nunca había oído a alguien decir esas cosas sobre mí. Por primera vez me sentí realmente amada por otra persona por lo que era. El amor que me daban los fans y todo lo que eso significaba para mí, no era ni siquiera una fracción de lo que las palabras de Dulce acababan de hacer a mi frágil corazón. Me sentía incapaz de hablar y no podía sentir nada más que sus ojos marrones adentrándose en lo más profundo de mi alma.
Su sonrisa era cálida cuando se inclinó y besó mis labios temblorosos con la cantidad de amor que ella acaba de confesar. Envolvió sus brazos alrededor de mí de nuevo más tarde y nos quedamos en ese abrazo apretado por un tiempo antes de que ella se apartase.
"Dulce…" intenté pero al instante me detuvo.
"No, no quiero una respuesta" repitió. "He estado esperando para decir esto diez años. Este es mi momento" No podía discutir con eso y todavía estaba demasiado abrumada para realmente tener sentido común en este punto. "Pero he estado pensando en algo" la más joven comenzó de nuevo y siguió acariciando mi pelo oscuro. "Has hecho todo lo posible con los medios de comunicación y ahora es probable que lleve un tiempo hasta que salga el próximo gran escándalo. En lugar de escondernos en tu casa podríamos ir a otro lugar. En algún lugar donde a nadie le importe lo que somos o lo que hacemos. Siempre has querido ir a Italia y yo no puedo pensar en un mejor momento para simplemente tomar un descanso de todo y centrarnos en… nosotras"
"Hagámoslo" , le contesté sin vacilación y vi como los ojos de Dulce caían en shock .
"¿Qué?" Dijo con una pequeña risa.
"Cuenta conmigo. Odio esta maldita mansión y siempre que esté contigo, francamente no me importa dónde estamos"
Se mordió el labio inferior con entusiasmo antes de plantar otro beso en mi boca.
"¿Hablas en serio?" Preguntó para asegurarse y yo era la que reía suavemente ahora.
"Sí" , le dije y me preparé para otro gran beso de la perfecta criatura que estaba sentada en mi regazo.
No podía recordar haber sido tan feliz o sentirme de esta manera nunca. Incluso el tema de la prensa no me importaba en absoluto después de lo que Dulce había dicho. La confesión de sus sentimientos aparentemente había reparado la parte de mí que contenía tanta inseguridad. Ahora, no podría importarme menos lo que algunas personas habían escrito, dicho o pensado de mí. Mientras ella se sintiera como me dijo, ninguna opinión más importaba. Ella me quería. Me repetía en mi cabeza mientras nos acomodamos para otra ronda de besos impresionantes.
"Así que, ¿a dónde vamos primero?" Le pregunté con una sonrisa mientras que tomaba un respiro.
"¿A tu habitación?" Se rió y me estaba riendo de todo corazón.
"Eres otra persona" mi voz dijo amorosamente y le robé un suave beso de sus labios.
"Vamos, ¿no me merezco algo después de ese discurso?", Dulce sonrió y se mordió el labio. Ella sabía exactamente que me tentaba cada vez que hacía eso.
"¿Desde cuándo te convertiste en una cosita tan vulgar?" Continué nuestra pequeña discusión y puse mis manos en sus muslos. Mis dedos estaban corriendo lentamente arriba y abajo sus piernas largas, burlándose de ella aún más.
"No puedo contenerme a tu alrededor" susurró y me sorprendió con un beso muy sensual, haciendo que mis manos se agarraran a su cintura. Su lengua separó mis labios mientras sus delicados dedos se deslizaron bajo mi camisa y acariciaban la piel de mi estómago tonificado. Gemí suavemente y sentí como el latido entre mi piernas regresaba. Nuestras lenguas luchaban por el dominio y sus caderas comenzaban a presionar las mías. Ella presionó todo su cuerpo contra el mío, tan cerca como le fue posible y mi resistencia estaba peligrosamente a punto de desaparecer.
"Pero tu quieres tomar las cosas con calma" dijo de repente y terminando el beso bruscamente, y me dejó estupefacta. Levanté mis dos cejas y vi su engreída sonrisita que lo decía todo, mientras se echaba el pelo para atrás.
"Psicología inversaa, interesante" dije y ella inclinó su cabeza ligeramente.
"¿Crees que voy a saltar a tus huesos cuando cambies de rol?"
"Bueno, está funcionando, sabelotodo. Estás empezando a sonar como mi hermana"
"¿Cómo le va a Sofi?" Le pregunté, porque yo no había sabido nada de ella en un par de días y la adolescente por lo general me enviaba mensajes de texto todo el tiempo.
"¿Estás pensando en mi hermana cuando estoy tratando de seducirte?" Preguntó Dulce.
"¿¡Qué!? No!, tu la trajiste a la conversación " , exclamé sorprendida.
"Sólo estoy bromeando", la joven se echó a reír y yo rodé mis ojos. "A ella le gusta este chico en la escuela y está ocupada con eso ahora mismo. Es guapo"
Dulce se levantó de mi regazo y me devolvió el libro, mientras que yo estaba bastante sorprendida porque había renunciado a su idea de seducirme.
"Sigue leyendo y yo haré algo de cenar", dijo, y me dio un beso rápido antes de salir de la sala de estar. Mis ojos siguieron a la joven mientras se iba y yo sonreí ampliamente. Ella parecía muy cómoda y yo me sentía de la misma manera. Definitivamente podría acostumbrarme a esto. Pero todavía nos estábamos tomando las cosas con calma. Aunque unas vacaciones juntas en un país romántico como Italia probablemente acelerará el proceso. Eso era un riesgo que estaba dispuesta a tomar desde hoy ya que había habido una revelación en nuestra relación.
Pasamos el resto de la noche comiendo la increíble cena que Dulce había preparado y hablando de nuestros planes de ir a Italia. Yo había estado antes, pero sólo para un par de shows, y no había tenido tiempo de explorar realmente el país con el que estaba ligeramente obsesionada. Había muchos lugares que quería ir y hablamos durante horas, tratando de encontrar la manera perfecta de hacer esto. Lo mejor era evitar las ciudades más grandes al principio, porque esperaba que los medios de comunicación estuviesen encima de mí en este momento; especialmente si podían sacar a la luz el próximo secreto de mí saliendo con una mujer. La última cosa que quería era más atención. Por eso decidimos hacer un viaje por carretera y sólo conducir a donde quisiéramos.
Una parte de mí, no quería que la noche terminara, pero tenía que hacerlo. Intercambiando unos cuantos besos antes de que ella se fuera, yo estaba en el séptimo cielo y no podía esperar a salir de Miami. Los siguientes días estuvimos ocupadas tratando de atar cabos sueltos. La cobertura de los medios había disminuido casi absolutamente y pude salir de mi casa sin causar un gran revuelo. Tuve algunas reuniones y me aseguré de que todo estaba cuidado mientras yo no estaba. Dulce y yo habíamos planeado estar seis semanas en Italia. Sería el periodo más largo de tiempo que pasábamos juntas desde RBD. Recordar lo confusa que solía ser me puso un poco nerviosa pero no era algo que no pudiera manejar en estos días. Me sentía eufórica cuando el día de nuestra partida había llegado…
Yo supuestamente no tenía que verla hasta esta noche, pero la había extrañado tanto en los últimos días, que después de terminar mi última reunión, fui al hospital porque yo sabía que tenía un paciente hoy de musicoterapia. Caminar por los pasillos estériles me trajo muchos recuerdos de hace meses. No los recuerdos más maravillosos y no podía dejar de preguntarme cómo Dulce era capaz de seguir trabajando aquí. Me paré en la recepción y pregunté a una de las enfermeras donde podía encontrar a Dulce, cuando de repente oí una voz familiar detrás de mí.
"¿Así que supongo que eso significa que la tienes de vuelta?"
Me di la vuelta para mirar a Hanna. Mi corazón se detuvo por un segundo cuando vi a la mujer rubia en la bata de color azul de pie delante de mí. Por alguna razón todavía me ponía nerviosa. No la había visto en mucho tiempo y no estaba segura de lo que pensaba de mí en este momento. Su pregunta me confundió mucho. Yo estaba con la guardia demasiado baja para responder.
“Bueno, al menos estamos en paz ahora" continuó y me frunció el ceño.
"¿En paz? ¿Qué quieres decir?" Le pregunté perpleja.
"Dulce" dijo ella, como si yo debiese saber de lo que ella estaba hablando. La mujer parecía darse cuenta lentamente de mi desconcierto y parecía sorprendida. "Ella… ¿no te lo dijo?"
Mi corazón se hundió. De lo que fuera que esta Hanna hablando, yo sabía que era malo. No había tiempo para procesarlo porque vi que Dulce se acercaba a nosotras, agarrando las manos de unos pequeños muchachos. Parecía asustada mientras sus ojos se centraron en mí y en Hanna hablando. La mujer rubia se alejó sin decir nada más y yo me quedé ahí, congelada mientras Dulce se acercaba a mi.
"Hey, no sabía que ibas a venir" dijo, y pude escuchar el nerviosismo en su voz. "¿Qué… qué te dijo?"
"Que ella y yo estábamos en paz ahora. ¿Qué diablos quiso decir con eso?" Mi voz temblaba.
Los ojos marrones se llenaron de lágrimas. Mis peores temores parecían hacerse realidad y yo no quería creer mi primera impresión, hasta que tuviera una explicación de la mujer que amaba. Yo no quería asumir lo peor, pero una parte de mí ya sabía lo que iba a decir.
"Fue… fue una noche, Anahi" dijo, y al instante enterré mi rostro entre mis manos. "Yo estaba confundida y triste y no podía lidiar con el dolor. Te fuiste y yo era un desastre. No significó nada".
Me sentía entumecida. No había manera de que pudiera escuchar más de esto y me di la vuelta para alejarme, pero Dulce me agarró del brazo.
"No, por favor" rogó ella y su voz temblaba. "Fue el mayor error de mi vida"
"¿Por qué no me lo dijiste?" Le pregunté con una voz sorprendentemente fría.
"Yo quería. Tan pronto como llegué a Nueva York, pero entonces estaba Chelsea y tú diciendo todas esas cosas de que no estábamos destinadas a estar juntas… y estaba asustada de perderte para siempre si te lo decía" confesó.
Había una pequeña parte de mí que pensaba que no podía estar enfadada con ella ya que habíamos decidido tomar un tiempo separadas. No estábamos oficialmente juntas y ella me había pedido espacio. No había habido ninguna obligación pero yo ni siquiera había mirado a alguien en los últimos meses o pensado algo remotamente cerca de lo que Dulce había hecho con su ex -novia. La mayor parte de mí sólo tenía el corazón destrozado, una vez más. Tanto es así, que conscientemente decidí no sentir realmente la cantidad de dolor que había causado. Me di la vuelta otra vez y traté de caminar de nuevo, pero ella se aferró a mí.
“Anahi…"
"¿Ms. Espinoza? ¡Su paciente!" La enfermera de la recepción casi gritó porque Dulce había dejado al niño detrás de unos pasos, para perseguirme. Se soltó de mi brazo por un segundo y al instante me alejé, sin darle tiempo para explicarse más. No había una explicación en mi mente. Esto era lo que pasaba cada vez que intentábamos ser algo más que amigas.
Volví a casa y le dije a mi chofer que me llevara al aeropuerto inmediatamente. Mis maletas ya estaban preparadas para Italia y el hombre había comenzado a cargarlas en el coche. Necesitaba alejarme; este lugar me traía muchos recuerdos: la fiesta en la que Dulce y yo habíamos publicado una foto; mi crisis en la cocina después de su cumpleaños cuando ella había prometido estar ahí para mí; la primera mañana que me desperté junto a ella en mi habitación; su confesión hace apenas unos días en la sala de estar. Todo en la gran mansión me recordaba a ella y tenía que salir de allí lo más rápido que pudiera.
La última maleta estaba siendo cargada cuando vi el coche de Dulce poniéndose en mi camino como si estuviera en una película de acción. Suspiré y traté de desaparecer detrás de los cristales tintados de mi coche, pero ella saltó del suyo y me alcanzó cuando abrí la puerta.
"¡No! No te vayas, por favor" rogó mientras su mano tomaba la mía y me di cuenta de que estaba llorando. "Me tienes que dejar arreglar esto. Puedo arreglar esto" dijo sollozando y yo sólo liberé mi mano y sacudí mi cabeza.
"No hay nada que arreglar, Dulce. Hemos terminado" le contesté con más ira de la que yo quería. "Entiendo que has estado pasando por momentos horribles, pero no puedo seguir con esto; enamorándome de ti cada vez más, solo para que mi corazón se rompa aún más dolorosamente después".
"Lo sé, pero es diferente ahora" trató de convencerme y las lágrimas que corrían por su cara no me daban ningún consuelo.
"No, no lo es" le respondí "Eso es lo que me decía a mí misma, pero nunca vas a cambiar. Pensé que lo habías hecho, pero sigues siendo la misma pequeña niña asustada que no puede soportar estar en una relación real"
Su rostro se ensombreció y yo sabía que mis palabras, probablemente le dolieron, pero no podía aguantar más.
"Asi que, quiero dejar esto muy claro. No quiero verte. No quiero saber de ti. No hay nada más que decir. Quizás tú no hayas cambiado, pero yo sí. Es hora de que deje de ir hacia atrás y no crecer. Esto se acabó, por mi bien" , le dije mientras mi voz se quebró al final. Mis propios ojos se sentían acuosos aunque intenté reprimir todo sentimiento en este momento.
"Anahi, quise decir lo que dije hace unos días. Te amo, por favor, tienes que perdonarme" rogó llena de desesperación y parecía fuera de sí después de mis últimas palabras.
"Estamos listos, Sra. Puente" , dijo mi conductor y yo asentí. Le di una última mirada Dulce y vi lo devastada que estaba. Por una fracción de segundo, dudé mirándola a los ojos marrones llenos de tristeza y dolor. Ya no había vuelta atrás en este punto, sin embargo. Me metí en el coche y tomé una respiración muy profunda cuando la puerta se cerró. Las lágrimas comenzaron a caer de mis ojos pero me las sequé rápidamente, viendo a Dulce desaparecer en el espejo retrovisor.
Yo no podía procesar lo que pasó, pero una parte de mí se había preparado inconscientemente. Era casi enfermo, pero ya no estaba tan sorprendida como las otras veces. Tal vez fue mi forma más madura de hacer frente a las cosas, pero la negación tenía que ver con algo de esto también. No dejaba de pensar en lo rápido que las cosas cambiaron cuando Dulce y yo nos reencontramos. No podía ser una coincidencia que crecimos más cuando estábamos separadas, ¿verdad? Tan pronto como nos encontramos de nuevo, todo se derrumbó alrededor de nosotras y yo estaba cansada de recoger los pedazos de mi corazón.
En el aeropuerto estaba realmente indecisa sobre a dónde ir. No había manera de que fuera a Italia para estar recordando a la mujer que había roto mi corazón en todos los sentidos. LA estaba fuera de la cuestión, porque los medios de comunicación eran una locura allí. Yo tenía un apartamento en Nueva York y era un lugar tranquilo allí. Por lo que decidí regresar al lugar donde había comenzado mi carrera en solitario.
Horas más tarde, aterricé en la gran manzana y después de dejar mis cosas en mi apartamento me decidí a salir. Necesitaba una distracción. Había un pequeño club al que solía ir cuando había sido bastante desconocida como artista en solitario. Una gran cantidad de alternativos artistas muy talentosos actuaban allí y a nadie le importaba quién eras. Me encontré en el club oscuro y lleno de humo y poco después la familiaridad hizo maravillas en mi estado de ánimo. El dueño era un amigo mío y hablamos por un rato antes de que me sentase en el bar. Nadie más me molestaba y por eso me encantaba Nueva York.
De repente oí a alguien cantar en el escenario. Al parecer había una actuación esta noche y me di la vuelta para ver al probablemente up-and-coming cantante. Cuando mis ojos se centraron en la rubia mujer joven quedé sorprendentemente impresionada por ella. Estar en la industria durante mucho tiempo puede convertirte en desfasado. Había mucho talento por ahí, pero tenía que haber algo realmente especial para captar mi atención en estos días. Y así lo hizo. La miré fijamente, tocando su guitarra sin esfuerzo mientras su voz reveló una leve acento británico.
No podía hacer otra cosa mas que sentir que el enfado hacia Dulce aumentaba cuando la artista cantó el estribillo.
“I’ve outgrown you
All of your silly little things
I’ve outgrown your silly little games
And it’s such a shame”
Respiré profundo y me di cuenta de que ella me estaba mirando a mí ahora. No pareció reconocerme, pero aún persistió en mis ojos verdes por un momento demasiado largo. Mis labios casi formaron una sonrisa, pero fría. En lugar de ello seguí mirándola y no podía negar que era muy atractiva. Sinceramente, me sorprendió lo que estaba pensando cuando acababa de romper las cosas con alguien después de lo que parecía ser una relación de diez años. Tal vez ella me recordó un poco a Dulce con su forma de tocar la guitarra. Una parte de mí quería una cosa: venganza.
Ahora estaba básicamente mirando como la rubia bajaba del escenario, mantuvo el tipo y correspondió mi mirada varias veces. La canción terminó y había sido la última canción que ella interpretaba consiguiendo una buena cantidad de aplausos. El público aquí era difícil de ganar, pero lo había hecho bien. Me di la vuelta en el taburete de bar para no darle más atención. Pasó un minuto, hasta que escuché que una voz aparecía junto a mí.
"¿Puedo invitarte a un trago?" La sorprendentemente dulce voz de la cantante dijo en un acento británico.
Volví la cabeza hacia un lado y miré a un par de ojos muy azules. Era guapa. Tal vez un poco joven, pero pude ver la combinación de nerviosismo y emoción cuando mis penetrantes ojos verdes se centraron en ella intensamente. De repente, mi teléfono empezó a vibrar en frente de mí.
'Dulce' aparecía en la pantalla y me encontré en un dilema. Miré a la joven cantante y luego a mi teléfono de nuevo, suspirando profundamente antes de …

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:07 pm


Capitulo 20
’Dulce’ aparecía en la pantalla y me encontré en un dilema. Miré a la joven cantante y luego a mi teléfono de nuevo, suspirando profundamente lo cogi y me fui fuera del club lleno de gente. No había manera de que entendiera una sola palabra allí dentro.
Tomando una respiración profunda cuando llegué fuera, descolgué.
"¿Anahi?" La voz temblorosa de Dulce preguntó inmediatamente.
"Sí" le dije con tan poca emoción como pude.
"¿Dónde estás? Necesito verte, tenemos que hablar de esto" suplicó.
"Eso es un poco difícil de hacer, ya no estoy en Miami, nunca más" le contesté con total naturalidad.
"Entonces dime dónde estás y llegaré tan pronto como me sea posible… por favor" su voz se quebró y yo tragué ligeramente.
Sonaba rota y todavía me dolía escuchar esa cantidad de angustia en su hermosa voz. Exhalé con fuerza, pero no me atrevía a contestarla. Apoyada en la pared de ladrillo, me deslicé hacia abajo hasta que estuve sentada en la acera. Se estaba realizando otra batalla entre mi corazón y mi cabeza y no estaba segura de quien la iba a ganar.
"¿Por qué?" Me oí preguntar en un susurro. "Sólo… ¿por qué lo hiciste?"
Hubo una pausa al otro lado de la línea y ella debió de darse cuenta de que yo no iba decirle dónde estaba.
"Tenías razón en lo que dijiste" Dulce habló vacilante. "Todavía estaba asustada de lo que pasaría si te dejaba entrar completamente. En mi mente, era inevitable que tu te darías cuenta de que te merecías algo mucho mejor que yo y me dejarías en algún momento. La pérdida de mi madre… el dolor de eso fue tan insoportable que hizo que aún tuviese más miedo de perderte. Tal vez estaba forzando lo que para mi cabeza era inevitable, o tal vez yo era incapaz de hacer frente al hecho de que en realidad me amabas. No estoy segura de que pueda darte una respuesta que sea satisfactoria, pero me di cuenta de lo equivocada que estaba inmediatamente. Estar frente a la real posibilidad de perderte para siempre, fue la sensación más horrible, pero ya no quiero estar asustada nunca más. Todo lo que puedo pedirte es que me perdones y que me des una última oportunidad, para demostrarte que puedo amarte de la manera que mereces".
No me había dado cuenta de que estaba llorando de nuevo. Mi cabeza se apoyó contra la pared, mientras la escuchaba. Odiaba y me encantaba igualmente cuando la sensible mujer hablaba tan sinceramente. Mi corazón dolía como si hubiese miles de agujas pinchándole. Ella estaba siendo honesta y me di cuenta; lo que hizo mucho más difícil que estuviera enfadada con ella. Pero tampoco podía ignorar lo que pasaba por mi cabeza. Cerré los ojos y respiré profundamente antes de romper el silencio.
"¿Sabes cuál es la parte más triste de todo esto?" Le pregunté retóricamente antes de entrar en detalles. "Todas esas cosas que nombraste, que te gustaban de mí, me convertí en esa persona por ti. Yo quería ser todas esas cosas por ti, para que tú quizás me miraras algún día y pensases que yo era lo suficientemente buena para ti. Me hiciste una mejor persona. Alguien, que nunca pensé que podría ser. Por alguna razón, siempre fuiste capaz de conectar con una parte de mí de la que yo me había separado. Estar contigo me salvaba. Eras mi persona…"
Tuve que parar por un segundo porque sentí como un sollozo me invadía. Limpiando rápidamente mis lágrimas, apreté mis ojos cerrados, porque la siguiente parte iba a doler.
"Cuando tu madre murió, me di cuenta por primera vez de que yo no era lo mismo para ti. El hecho de que pudieras conectar con Hanna, en el nivel que fuese, es prueba de ello. Siempre te perdonaré Dulce, pero nunca voy a olvidar que yo no soy tu persona"
Dulce ahora estaba sollozando en el teléfono.
"Eso no es cierto" dijo ella temblando y yo sentí más lágrimas calientes rodando por mis mejillas.
"Adiós, Dulce" dije en voz baja y colgué rápidamente.
Encogí mis rodillas y hundí mi cara contra la tela de mis pantalones mientras mi teléfono seguía vibrando. No había manera de que pudiera responder a su llamada, no importa cuántas veces lo intentara. Tenía que liberarme de la carga emocional que nuestra relación había tomado sobre mí. Sentir la familiar tristeza no era lo que yo quería. Aún así, no podía dejar de llorar y temblar. Me sentía patética pero demasiado abrumada como para hacer otra cosa. Esto parecía increíblemente definitivo.
"¿Estás bien?" Una voz suave apareció y me miró rápidamente. Mi visión era un poco borrosa por todas las lágrimas que había derramado en el último par de minutos. A medida que mis pupilas se centraron, distinguí a la joven cantante de antes. Ella tenía su guitarra atada a su alrededor por lo que estaba obviamente dejando el club, pero parecía muy preocupada. Yo debía parecer un desastre y traté de quitar las últimas lágrimas de mi cara, dejando esparcido incluso más rimel.
"Sí, estoy bien" traté de decir pero apenas audible porque mi voz era muy inestable. Sus ojos azules estaban fijos en mí, pero tuve que apartar la mirada, avergonzada. Ella sacó un pedazo de papel y escribió algo. Al verla tratando de pasarme la nota, quede sorprendida al ver su número de teléfono en la superficie blanca con su nombre garabateado encima: Shannon.
"Si necesitas hablar con alguien… o necesitas una amiga" habló suavemente y sonrió cálidamente.
Yo estaba en completo shock porque hubiera esperado que ella solo se fuera, después de haberla dejado dentro y parecer como un deshecho ahora. No había palabras que salieran de mi boca cuando la vi alejarse. Suspiré con fuerza y sacudí la cabeza. ¿Cómo diablos terminé aquí? Hace apenas unos días todo había sido jodidamente perfecto. Y ahora estaba sentada en las calles de Nueva York, llorando por alguien que me había roto, en todo el sentido de la palabra. Tampoco podía estar atrapada en mi dolor para siempre. Asi que no estaba segura de lo que debería hacer.

POV DULCE
Estar tumbada en el sofá navegando por el sin fin de canales de televisión, esto se había convertido básicamente en mi vida. Había destruido mi única oportunidad de ser feliz con la persona que amaba más que a nada. Ahora estaba pagando el precio. Estaba como una ermitaña en mi propio apartamento desde hace bastante tiempo, y parecía la forma adecuada de manejar mi angustia. Había momentos en los que todavía no podía creer que todo había terminado.
Habían pasado cuatro meses desde que Anahí me había colgado el teléfono. La peor parte fue que ella había desaparecido por completo después. Había probado todas las formas posibles de encontrarla, pero ella había desaparecido de la faz de la tierra, al parecer. Mis llamadas, mensajes, correos electrónicos y cualquier otra forma de ponerme en contacto con ella, no habían funcionado. Había llamado a todos mis conocidos para averiguar dónde se había escondido, pero no tuve suerte. Al parecer Anahi había seleccionado a muy pocas personas en quien confiar y les había hecho jurar guardar el secreto. Ucker fue uno de ellos, pero no importó lo mucho que le había rogado que me dijese dónde podía encontrar a la mujer de ojos verdes, Ucker era leal. Yo no quería renunciar; quería luchar por Anahi, pero no tenía recursos.
"¡Oh, Dios mío, Dulce! Huele como si algo hubiese muerto aquí" exclamó Sofi al entrar en mi apartamento.
"Bueno, entonces eres más que bienvenida a irte" dije en voz baja.
"Te he traído comida, por lo que deberías ser amable conmigo" la menor dijo y dejó las bolsas en el sofá junto a mí.
"No tengo hambre"
"Morirse de hambre no va a traerla de vuelta Dulce" dijo Sofi con ira y miedo al mismo tiempo.
"¿Podrías dejar de juzgarme? A menos que hayas perdido a la única persona que fue capaz de hacerte feliz, puedes callarte" mi voz respondió con dureza mientras mis ojos miraban a mi hermana pequeña.
"No estoy del todo desfamiliarizada con el concepto de pérdida"
Ahora me sentí como la mayor gilipollas en la faz de la Tierra. Ver el dolor en sus grandes ojos marrones provocó al instante que me sintiese culpable porque ella no era con la que estaba enfadada. Estaba enfadada conmigo misma y lo pagaba con las pocas personas que todavía se preocupaban por mí.
"Lo siento, no quise decir eso", me disculpé y tragué ligeramente.
"Lo hiciste, pero está bien. Estás triste" dijo, y se sentó. "Lo entiendo. Estás sufriendo. Pero no te puedes seguir haciendo esto porque estoy realmente empezando a enloquecer. Cada vez que vengo aquí estás más alejada del mundo exterior y no puedo soportar perder algún miembro más de la familia. Entiendo que la eches de menos. Yo también lo hago, pero no podemos obligarla a ser parte de nuestra vida"
Escuchar a la adolescente era extraño, porque parecía que ella era la más mayor aquí. Tal vez ella estaba en un nivel emocional en el que yo no, quizás yo no había crecido tanto como pensaba. Anahi había estado en lo cierto. Y ahora me enfrentaba a las consecuencias. Miré a la pantalla del televisor y aterricé en MTV para distraer mis pensamientos viendo la acogida que presentaba el siguiente video musical.
"Esta siguiente artista es una cantante y compositora británica con una voz angelical. Su tono de voz celestial y personalidad entrañable ya han seducido a uno de los grandes nombres de la industria. Los rumores afirman que Anahi Puente ha estado saliendo con la cantante inglesa desde hace un tiempo pero no quieren hacer las cosas públicas. ¿Te imaginas estas dos bellezas yendo de gira juntas? Bueno, la verdad es que esperamos eso. Pero aquí tienes el videoclip de nuestro "Newcomer Artist of the Month”: Shannon Saunders
Mi corazón estaba latiendo fuera de control ya que mi mente tenía dificultades para reaccionar ante lo que acababa de oír. Sofi me estaba mirando con preocupación, pero mi mirada estaba fija en la pantalla, viendo el video de la talentosa cantante. El dolor agudo en mi pecho era demasiado para manejar después de haberme desprendido de él durante tanto tiempo.
La cantante era exactamente como la persona con la que yo siempre había imaginado que iba a terminar Anahi. Ella era obviamente muy guapa y parecía compartir el amor de Anahi por los anillos eclécticos, botas de combate y estilo hipster en general. Había sentido la inseguridad y celos en muchas veces cuando se trataba de la mujer que tanto amaba; pero este era un nuevo récord. Por primera vez pude ver que me la habían quitado para siempre. Las lágrimas ardían en mis ojos y no estaba segura de por qué estaba llorando.
"¿Dulce?" Preguntó cuidadosa la voz de Sofi.
"Ya está" le susurré. "Se acabó"
Soltar esas palabras lo hizo aún más real y sentí que mi hermana pequeña venía hacia mí y me abrazaba.
"Está acabado solo si tu dices que lo está” dijo, y me frotó la espalda suavemente. "Llámame cursi, pero no creo que todo esté perdido"
Tal vez fue su optimismo juvenil, pero algunas de sus esperanzas fueron transferidas a mí. Anahi había luchado por mí varias veces mientras que yo había renunciado a ella. A pesar de que había intentado luchar por ella en el último par de meses, ella no lo sabía. Probablemente pensó que sólo estaba intentando superarlo; que no podría estar más lejos de la verdad. Saqué mi teléfono y llamé a una persona que también sabía donde se había escondido la mujer que amaba: Maite.
Hasta ese momento no la había reprendido con muchas preguntas porque era una mamá primeriza y tenía otras cosas en su mente mas importantes que mi vida amorosa, pero ella era mi única esperanza. Ucker nunca me lo diría porque estaba más cercano que nunca a Anahi. Cristián no tenía ni idea y asumí que Anahi no se le había dicho a propósito, porque el más joven se habría sentido en la obligación de decírmelo. Maite en cambio siempre había tenido un poco de debilidad por Portiñon.
"¡Dulce!" la voz aguda y excitada de Maite respondió a mi llamada. "Hace tiempo que no se de ti. ¿Cómo estás?"
"Hey, lo siento he estado muy ocupada últimamente" le dije y vi a Sofi burlandose. "Escucha, estoy segura de que tienes un millón de cosas que hacer y no quiero entretenerte, asi que voy al grano: Necesito que me digas dónde está Anahji"
"Sabes que no puedo hacer eso" dijo la mayor debatiéndose, lo que me provocó aún más esperanza.
"Mai, te lo suplico. No hay mucho que pueda hacer por mi cuenta y necesito tu ayuda. Sé que eres una romántica y que quieres vernos a Anahi y a mi felices, ¿verdad?" Le dije, y tal vez no estaba siendo justa, porque no era su culpa que yo no fuera feliz. Hubo otra larga pausa.
"Esta en Nueva York"
Mis ojos se abrieron cuando realmente vi que había conseguido una respuesta. Me acordé de que Anahi me había dicho que tenía un apartamento en la gran ciudad y me sentí estúpida por no haberlo pensado antes. Ucker había estado viviendo allí durante los últimos dos años también. Fue una elección tan obvia que no la había considerado. Una parte de mí pensaba que había huido del país.
"Te mandaré un mensaje con la dirección" Maite agregó y yo me levanté de un salto del sofá.
"¡Te quiero!" Exclamé casi en éxtasis antes de recordar que había otro gran problema. Saber dónde estaba Anahi podría ser un buen comienzo, pero eso no significaba que ella quisiera verme.
Maite y yo hablamos durante unos minutos, pero no podía esperar para colgar y empezar a hacer las maletas. No había duda en mi mente que tenía que volar allí y por lo menos tratar de arreglar lo que había roto. Mis posibilidades eran probablemente escasas. Sin embargo, por primera vez en meses tuve un poco de esperanza. No había vuelta atrás. Reservé el primer vuelo y no me preocupé por nada más.
Sofi me ayudó, e incluso quería venir conmigo, pero le dije que tenía que hacer esto por mí misma. Ella lo entendió y me deseó buena suerte después de dejarme en el aeropuerto. Apenas llegué al hotel me dirigí a la dirección donde sabía que podría encontrar a Anahi. El taxi llevó a una zona bastante remota de la gran ciudad y mi pecho estaba a punto de estallar cuando me paré en frente del edificio. Cada segundo desde mi llamada telefónica a Maite había estado pensando en lo que iba a decir. Pero una vez aquí, no tenía un discurso preparado, aunque esperaba encontrar las palabras adecuadas cuando la viese.
Era bastante temprano y tal vez estaba fuera almorzando, pensé. Sacudiendo la cabeza rápidamente, me dirigí al interior y me acerqué a mi destino. Finalmente cuando me coloqué delante de la puerta del apartamento me congelé. Mis pensamientos estaban como locos y tomé una respiración muy profunda para calmar mis nervios. Puedes hacer esto, dije repetidas ocasiones en mi cabeza. Llamé a la puerta suavemente y esperé a que apareciera la mujer de pelo oscuro.
"¿Hola?" La suave voz habló, y la joven que había visto antes en la televisión abrió la puerta. Tragué saliva.
"Hola" respiré y me quedé en shock al ver que la nueva novia de Anahi me saludaba con una gran sonrisa.
"¿Puedo ayudarte?" me preguntó en ese maldito acento británico perfecto que me hizo ponerme aún más ansiosa.
"Emm… yo… estoy buscando a Anahi" me las arreglé para decir, y me odiaba por mirarla celosamente. Ella era incluso más preciosa que en la pantalla. Sus grandes ojos azules eran muy suaves y me di cuenta de que era más joven que yo; tendría 21 o 22.
Llevaba un suéter de gran tamaño y su largo cabello rubio caía perfectamente sobre sus hombros. De inmediato reconocí el lápiz labial rojo que llevaba porque era del mismo tono que el que Anahi siempre usaba. En toda mi preparación para esto, no había pensado en este escenario.
"Ella ha salido a comprar algo de comida, pero volverá pronto. ¿Quieres entrar y esperar?"
Ella era muy agradable y eso me hacia odiarla aún más. Me limité a asentir y la seguí adentro. Cuando entré en el gran apartamento sentí como si estuviera caminando sobre el set de una especie de videoclip hipster. Había velas por todas partes; muchas pinturas sin terminar y portátiles por ahí, como si fueran la pareja increíblemente artística que sólo escribía y pintaba todo el día, aislándose del resto del mundo. Yo estaba a punto de estallar de celos ahora. Esto fue exactamente lo que esperaba que la vida de Anahi fuera una vez que fuese feliz. Y yo no era parte de ella.
"¿Quieres tomar algo?" Preguntó la mujer
"No, gracias. Estoy bien" le dije y traté de disimular mi desprecio con cortesía.
"No quiero ser grosera, pero puedo preguntar quién eres"
Mi cara fue un poema porque por alguna razón pensaba que todo el mundo debería saber quién era yo cuando eran parte de la vida de Anahi.
"Soy Dulce" dije simplemente y vi como la más joven intentaba poner las piezas juntas.
"Eras parte del grupo, ¿no?" La voz habló con cuidado y yo asentí . "Soy Shannon."
No hubo más tiempo para hablar porque oi como la puerta se abría de nuevo.
"No tenían los arándanos orgánicos que querías pero he traido fresas…" la voz de Anahi gritó mientras se acercaba.
Ella dejó de hablar al instante cuando me vio y casi se le cayó la bolsa de papel marrón. Yo me quedé perpleja por diferentes razones. Estaba absolutamente impresionante, de pies cabeza. Un gorro rojo, gafas de sol negras, camisa azul vaquera, jeans ajustados negros y unas converse rojas que pegaban con su color de labios. Me sentí como en el primer día del bootcamp cuando tuve un crush con ella. Mis pensamientos volvieron a la realidad cuando recordé en la situación en la que nos encontrábamos.
"¿Qué haces aquí?" soltó.
"Yo la dejé entrar” Shannon salió en mi defensa, enfadándome más por alguna razón.
"Yo quería… hablar" le dije mientras miraba a Anahí quitarse sus gafas de sol y poner la bolsa en el suelo.
"Creo que os voy a dar un poco de privacidad" dijo la rubia y pasó al lado de Anahi para dejar el apartamento.
"No, quédate. No vamos a tardar mucho" dijo e hizo que mi corazón se acelera con ansiedad.
"No seas tonta. Es una vieja amiga, ¿verdad? Tengo que hacer unos recados, te veré esta noche"
Ver como intercambiaban un beso fue como si un cuchillo atravesase mi corazón. Yo todavía estaba de pie en medio de la sala, completamente perdida cuando Shannon se fue. Mis ojos se centraron en la hermosa mujer que estaba de pie a unos metros de mí como si quisiera algún tipo de distancia de seguridad. Sus ojos verdes se clavaron en los míos y emanaban desafío. Tenía los brazos cruzados; estaba a la defensiva.
"¿Cómo me has encontrado?" Preguntó.
"No te puedes ocultar para siempre; a pesar de que has hecho un buen trabajo durante cuatro meses. Estaba empezando a pensar que te habías unido al programa de protección de testigos" intenté bromear, pero ella no reaccionó en absoluto.
"Si has venido a hacer bromas, no estoy de humor"
"No, no he venido por eso" le dije rápidamente y mi pulso se aceleró con la misma rapidez. "Odio como dejamos las cosas"
Ella sólo me miraba con indiferencia completa cuando el pánico se hizo más evidente en mis manos temblorosas. Las puse juntas, al igual que mis labios antes de empezar a caminar hacia ella.
"Siento que no he tenido la oportunidad de decir lo que tenía que decir" añadí.
"Bueno, tal vez no siempre se trata de ti" respondió ella y pude distinguir la ira en su voz. Por lo menos ahora mostraba alguna emoción.
"Si, lo se" le dije y me acerqué aún más. Su malestar crecía y aunque trató de parecer imperturbable, la conocía lo suficiente como para ver que estaba luchando con la idea de yo estuviera aquí. "Pero ya que estoy aquí, puede que pueda acabar de decir lo que quería decir"
"Preferiría que no" Anaji me interrumpió.
"Soy muy consciente de lo mal que te traté. Créeme, no he sido capaz de pensar en otra cosa…" empecé, pero Anahi me interrumpió de nuevo.
"¿Se supone que debo sentir lástima por ti ahora?"
"No" suspiré, porque ella no estaba haciendo esto fácil para mí; por muy buenas razones. Tener una discusión con Anahi era sin duda una de las cosas más difíciles que cualquiera podría hacer. Su mente rápida siempre estaba dispuesta a destrozar tus argumentos. Tomé otra respiración profunda para ordenar mis pensamientos.
"Sé que no tengo derecho a estar aquí y puedo ver que eres feliz ahora. En cambio mentiría si dijera que me alegro” le dije y la vi alzar una ceja. Ahora, tenía su atención. "Porque yo no soy tan desinteresada como tú"
"Esto va a ser ahora otro discurso sobre de lo bien que me siento" dijo y alimentó mi propia ira.
"¿Podrías callarte un minuto?" Le respondí frustrada porque no podía formar una frase coherente.
"¿Por qué? Tus palabras no significan nada Dulce. Tú dices una cosa y después haces todo lo contrario. ¿Cómo te atreves a venir aquí y decir que no te alegras por mí? ¿Debo saborear el hecho de que seas una mocosa egoísta que sólo quiere estar conmigo cuando le conviene?"
La cantidad de ira y dolor en sus ojos verdes era descaradamente obvia, pero yo me había preparado para esto. No me sorprendió porque ella tenía razón en todo lo que decía. No había manera de negar eso. Habíamos tenido la parte triste durante nuestra última llamada y estaba claro que la parte enfadada tenía que pasar también.
"Sinceramente, ¿Qué coño estás haciendo aquí?" Continuó y estaba furiosa y su forma de maldecir era la prueba de ello.
"He venido para mostrarte que estoy dispuesta a luchar por ti, no a pelear" le respondí rápidamente.
"No quiero que luches por mí. No quiero que hagas nada por mí, ¿vale? Cualquiera que sea el puto cuento de hadas que pensaste cuando llegaste aquí, no va a suceder".
"Entonces, ¿qué? ¿Sólo vas a salir corriendo y no tratar con esto?" Mi voz dijo más agitada que antes.
Ella abrió los ojos y sacudió la cabeza como si hubiera dicho la cosa más ridícula que jamás había escuchado.
"¿Me estás vacilando? ¡Eres tu la que siempre huye! ¡Por lo menos yo tuve la decencia de decirte que habíamos terminado antes de empezar algo más!" Gritó inesperadamente.
"¡Yo no empecé nada con Hanna! Se terminó tan rápido como empezó" traté de defenderme, pero no había ninguna defensa a lo que había hecho.
"¡Estoy harta! No quiero oírlo, Dulce. Tus disculpas y ojos de cachorro no funcionan más" ella no dejaba de apagarse.
Ninguna de las dos dijo nada durante unos segundos y solo nos quedamos mirándonos la una a la otra. Algo en sus ojos cambió y sentí que algo malo iba a pasar.
"¿Quieres follar conmigo?" Dijo de repente y me hizo fruncir el ceño de inmediato. "¿Has venido por eso? ¿Para terminar lo que no pudiste terminar en Miami?"
Tragué saliva ahora porque esta era su manera de hacerme daño, y yo lo sabía. Tratar de mantener la compostura era más difícil con cada palabra que decía. Su elección de castigo era insoportable porque ella quería que sintiese lo que ella había sentido tantísimas veces.
"¿Eh? Esa es lo único que quieres de mí, ¿no es así?"
"Eso no es cierto y lo sabes" le dije con voz temblorosa, porque esto se me estaba yendo de las manos. Yo esperaba que nos peleáramos pero no así. Realmente me di cuenta de lo mal que la había tratado en el pasado.
"Vamos, te doy vía libre. Shannon y yo no somos oficiales, como tu y yo nunca lo fuimos" dijo, y se quitó el gorro, dejando que sus rizos negros cayesen salvajemente mientras pasaba una mano a través de ellos seductoramente. Mi corazón estaba latiendo rápidamente sin control cuando ella empezó a desabrocharse la camisa vaquera.
"Para" le susurré y sentí mis ojos llorosos.
"¿Por qué? Te voy a dar lo que quieres y después te puedes ir; como en los viejos tiempos" su voz temblaba y reveló lo mucho que esto también le hacía daño.
Desabrochando el último botón tiró la camisa a un lado y mostró su torso tonificado y su sujetador negro, pero yo no podía mirarla porque me sentía muy avergonzada. Sabía que ella nunca iría a más, pero su pequeña actuación funcionaba. Me sentí como una mierda.
"¿Estamos tímidas hoy? ¿Dónde está la Dulce de Las Vegas? tomándome de po-"
"¡PARA!" Grité y sentí una lágrima cayendo de mis ojos. "Sólo para, por favor"
Oí a Anahi respirando con dificultad y la miré a los ojos lentamente. Ella ganó. No había manera de que pudiera decir nada después de eso. Cualquier palabra sincera que hubiera preparado no significaba nada para ella en este momento. Y, sinceramente, no podía culparla. Apartó los ojos porque estaba a punto de romper a llorar también.
"Eso es lo que pensé” susurró y me miró con una expresión indescifrable.
"No he venido aquí para eso, te lo juro" casi le rogué, pero ella no me estaba prestando atención.
"Vete" dijo entre dientes y mi corazón dio un vuelco. Estaba claro que no iba a recuperarla. El daño ya estaba hecho y debería dejarla en lugar de torturarla más. Mi boca se abrió un poco para decir algo pero me quedé sin habla. No había palabras para ofrecerle algo de consuelo; por lo menos no de mi parte.
En mi cabeza esto había sido diferente y tuve que admitir que había metido la pata. Di por sentado que esta sería la cosa de la que más me arrepentiría por el resto de mi vida. Sin una palabra más corrí pasando al lado de ella y dejé el apartamento. Cerrando la puerta detrás de mí, quería correr tan rápido como pudiera, pero alguien me llamó.
"¿Dulce?" Preguntó Ucker completamente desconcertado mientras yo trataba de contener mis emociones.
"Me tengo que ir" dije y salí corriendo, mientras que la oí gritarme que lo esperara. Pero no podía hacerlo. Tuve que irme y dejar que la mujer que amaba fuera feliz. Incluso si eso significaba que yo no fuera parte de ello.

POV ANAHI
Mis dedos temblaban mientras abotonaba mi camisa de nuevo. La visita de Dulce me había enviado a un completo bucle. Pensé que habíamos terminado; para siempre. Yo sabía que ella había tratado de encontrarme, pero supuse que se había dado por vencida. Verla en mi apartamento fue un shock, como poco. Toda mi ira reprimida tenía que salir en algún momento, y aunque siempre había tratado de protegerla, hoy fue diferente. Ya no era su protectora. Eso no tenía sentido. No si ella seguía tratándome como a una mierda. Así que la hice sentir como yo me sentía.
Ya que ella tenía un carácter muy sensible, yo sabía lo mal que se pondría por mi pequeña actuación. No quería sentirme mal, pero un poco de culpa se estaba apoderando de mí. Siempre pensé que había seguido adelante, pero ella volvió y me hizo enfrentarme a todos esos sentimientos contradictorios. Me di la vuelta cuando alguien entró. Al principio pensé que era Dulce, aunque eso no tenía ningún sentido. En lugar de eso, vi a Ucker que llegaba con una expresión de asombro en su rostro.
"¡¿Qué estaba haciendo Dulce aquí?!" preguntó y me miró de arriba abajo. La preocupación en sus ojos era evidente.
"Vino aquí para hablar y eso hemos hecho" dije porque no tenía ni idea de lo que acababa de suceder. No lo había procesado lo suficiente como para ponerlo en palabras. Lentamente caminando hacia el sofá, me tumbe en la superficie suave y traté de calmarme. Ucker se sentó en un sillón mientras parecía esperar una explicación.
"No sabía que había venido aquí. No le dijiste que estaba en Nueva York, ¿verdad?" Tenía que asegurarme.
"Claro que no" dijo.
"A veces, sinceramente, no sé lo que está pasando en su cerebro. Ella no puede llegar e irse cuando le plazca y estropear todo en mi vida. ¿Quién se cree que es?" Me desahogaba mientras mi amigo estaba sospechosamente tranquilo. "¿Verdad?"
Ucker todavía no estaba hablando y me senté para mirarlo fijamente.
"Así que ¿realmente habéis terminado?" Preguntó el con cuidado y yo odiaba cuando alguien me respondía con otra pregunta.
"Sí" le dije y la oí suspirar.
"Pero, ¿estás segura de que has acabado con ella?"
"¿Qué pasa con todas estas preguntas? ¿De qué lado estás?" me puse la defensiva.
"Del tuyo, pero no me puedes culpar que dude de si estás…"se interrumpió y me levantó una ceja.
"Adelante" insistí.
"Cuando estás saliendo con la versión hipster de Dulce con acento británico" soltó y me dejó estupefacta.
"¿¡Qué!?" Exclamé.
"No me malinterpretes. Me encanta Shannon, de verdad. Pero… ¿no ves ciertas similitudes?"
"¿Similitudes?" Repetí, sin pillar su pensamiento.
"Ella es guapa, divertida y tonta a veces; con los mismos gustos artísticos y musicales que tu, una compositora increíble y literalmente besa el suelo que pisas ¿No suena eso como cierta ex miembro de nuestra banda?" soltó Ucker y tragué. "¿Puedes decir honestamente que nunca piensas en eso cuando ella te canta por la noche con su guitarra?"
"Eso es ridículo, todo el mundo tiene un prototipo" traté de defenderme.
"Tal vez sea así, pero yo simplemente no quiero que te conformes con menos cuando puedes tener lo que siempre quisiste Anahi. Sé que te ha hecho daño y ha cometido un error, pero tengo la sensación de que nadie va a hacerte tan feliz como ella lo hizo. Dime que estoy equivocado y prometo no volver a hablar de esto otra vez"
Yo había perdido el habla. Mi mejor amigo acababa de abrir la caja de Pandora, una vez más.
"Te equivocas" le dije tan convincente como pude.
"Entonces, olvida lo que dije" respondió suavemente Ucker.
Sin embargo eso era más fácil decirlo que hacerlo. Todo el día sus palabras seguían apareciendo en mi cabeza. ¿Estaba en la negación? ¿Estaba realmente huyendo de mis problemas como Dulce? ¿Estaba aún enamorada de la mujer de ojos marrones que había dejado una huella irreversible en mi corazón?
Incluso ahora, tendida en la cama en la noche mis pensamientos no se detenían. Me quedé mirando el techo del dormitorio de mi apartamento mientras que una mujer joven, la cuál nunca me había hecho nada malo, me acariciaba el brazo con cariño. Shannon se acurrucó a mi lado y mi brazo estaba alrededor de su cuerpo delgado.
"¿Anahi?" Susurró ella, para ver si todavía estaba despierta.
"Sí" le respondí igual de suave.
"¿Alguna vez me vas a contar lo que ha pasado hoy?" Preguntó ella con suavidad. No había acusación detrás, pero suspiré en voz alta.
"No fue nada" mentí y me sentí mal por ello al instante.
"Ella no era solo una vieja amiga, ¿verdad?"
"No" le dije la verdad esta vez porque la rubia merecía un poco de honestidad. Yo nunca le había mentido antes y no quería empezar ahora. Se quedó en silencio durante un rato.
"¿Esa la razón por la que no quieres algo más serio conmigo?" su voz todavía parecía suave, pero hizo que mi corazón cayese. "Siempre supe que había alguien más. Quiero decir, era obvio cuando te conocí en el club, pero pensé que lo habías superado. Pero hoy… parecía que te sentías culpable".
"Yo no hice nada" le dije de inmediato en forma preventiva.
"No he querido decir eso" dijo Shannon, y levantó la vista para mirarme a los ojos por primera vez. "Sé que nunca harías algo así. Te ves culpable en plan… de que nunca vas a ser capaz de darme lo que quiero".
"¿Y que es eso?" le pregunté nerviosamente.
"Tú"
Fruncí el ceño cuando ella dijo eso, pero tenía una idea a lo que se refería. Sonaba como lo que Ucker había dicho antes de mí, conformándome con menos cuando una parte de mí siempre amaría a alguien más. Shannon y yo habíamos sido amigas al principio, pero sus sentimientos hacia mí eran muy evidentes y yo dejé que pasara. Le había dicho que no estaba lista para algo serio y ella había aceptado. Últimamente me había dado cuenta de lo cercanas que nos habíamos vuelto a pesar de que yo todavía mantenía la distancia cuando se trataba de mis sentimientos.
"No estoy tratando de presionarte. Lo único que quiero es que seas justa conmigo porque me estoy enamorando de ti mucho más de lo que quisiera admitir" dijo la joven mientras sentía que el nudo en mi garganta se hacía más grande. "¿Todavía estás enamorada de ella?" me preguntó en un susurro.
Bueno, esa era la pregunta del día, ¿no? ¿Cómo podría responder a eso cuando ni yo misma estaba segura de eso? Incluso si todavía estaba enamorada de Dulce, eso no significaba que tuviera que estar con ella, ¿verdad? No después de todo lo que había sucedido.
Fui salvada por la campana; literalmente. Mi móvil sonó en la mesilla de noche y me evitó responder a la pregunta. Sentí un bulto del tamaño de un campo de béisbol en mi garganta cuando leí el mensaje: “Tú eres mi persona. Eso es todo lo que quería decir hoy” – Dulce

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:08 pm

Capitulo 21
Estaba teniendo una mañana difícil. Apenas dormí en toda la noche porque mi mente estaba demasiado ocupada repitiendo el día anterior. Cada pequeño detalle fue almacenado en mi cerebro y analizado cuidadosamente. Mi pelea con Dulce, fue de largo, la peor hasta ahora. Me sentía culpable, pero toda mi rabia era justificada ¿no? Suspiré profundamente y sacudí mi cabeza, porque por más que pensara, no hacía nada para avanzar en la situación o encontrarle alguna solución.
Todavía estaba sumergida en mis pensamientos, como anoche. Recordando el mensaje de texto y la pregunta de Shannon que me estaba comiendo viva. La ultima cosa que quería era herir a alguien más porque sabía lo que se sentía; el sentimiento de no ser suficientemente bueno. Una parte de mí se sentía culpable cuando se trataba de Shannon, porque yo no era capaz de corresponder a sus sentimientos en la forma en que se merecía, al menos no ahora. No había respondido a su pregunta después de que Dulce me envío el mensaje. Después de eso, ella se fue sin decir nada y yo no estaba segura en donde estábamos ahora.
Sabiendo que ella tenía sentimientos más fuertes que yo, ella quería completa honestidad por mi parte y no haberle respondido creo que era una respuesta también. No podía negar que todavía había algo flotando dentro de mí. Aún sentía algo por la mujer de ojos marrones que había hecho tanto daño. Tomando un sorbo de mi café, me di cuenta de que estaba frío, porque había conciliado el sueño al fin.
“Genial” murmuré porque ahora tenía que prepararme otra taza
Fue ahí cuando escuché abrirse la puerta. Vi a Ucker entrar y sonrió ligeramente. El tenía llaves de mi apartamento y me había acostumbrado a su entrada tal como ahora. Lo mejor era que casi siempre traía algo con el. En este caso mis ojos se enfocaron instantáneamente en el café que estaba sosteniendo.
“Eres un regalo de Dios”, dije mientras el ponía el café en el mostrador de cocina.
“Lo sé” dijo y sonrió. “¿Donde está Shannon? La he traído ese Chai Latte que le gusta”
Fue cuando me di cuenta que había traído tres tazas con ella. Mi corazón se cayó un poco mientras tomaba mi propio café.
“Ella… se fue anoche”, vagamente explique y vi la cara de desconcierto de Ucker. Esto era bastante inusual, porque ella había estado quedándose cada fin de semana en mi casa.
“¿Por que? ¿Que pasó?” Ucker me preguntó con cuidado
“Dulce pasó” le dije y suspiré en voz alta. “Y tu estúpido discurso sobre no haberla superado. ¿Que fue todo eso? Desde cuando te convertiste en el capitán de Portiñon?”
Ucker rió de todo corazón y yo no me pude resistir, reí un poco con el también. Fue muy bueno para mi ánimo porque había estado melancólica por horas.
“Me gusta eso” el felicitó mi pequeña broma, pero se puso serio otra vez. “Eres mi mejor amiga. Y Dulce es una de mis más cercanas amigas también. Habéis pasado por un infierno juntas y entiendo que ella te hirió, pero… creo que ambas estáis pasando por alto algo muy importante”
“¿Y eso que sería?” Pregunté casi en silencio y escuché a Ucker. Su opinión era raramente una de las pocas de las que respetaba y las consideraba de corazón. El me conocía mejor que nadie y su personalidad leal había sido un gran soporte en estos últimos dos años. Ambos éramos cabezotas y discutíamos a veces, pero siempre encontrábamos una solución común al final. Estaba un poco ansiosa pero también interesada en lo que tenía que decirme acerca de mi nuevo dilema.
“Os queréis” el aclaró y yo sólo la miraba perdida en sus pensamientos. “No importa el daño que os hagáis, de alguna forma siempre terminan volviendo la una a la otra. Alguien con quien tienes una inmensa conexión y que amas de todo corazón. Ambas lo dais por sentado. Dulce es definitivamente culpable en eso últimamente, pero tal vez por eso que ella tenía que cometer ese error. No estoy diciendo que tienes que perdonarla o estar con ella, pero deberías pensar en lo que estás abandonando y no tan sólo recordar los malos momentos”
Dejé que mi cabeza se hundiera en el mostrador de madera en señal de frustración y gruñí. Ucker se rió despacio y frotó mi hombro.
“Jamás has tenido una oportunidad de verdad y creo que te la debes, por lo menos para ver hacia donde va”, el cerro su argumento.
“Entonces, ¿que? Cojo un avión a Miami y qué le digo? ¿Que estoy más confundida de lo que creía porque ella sigue rondando en mi cabeza pero aún no se cuales son mis sentimientos?, le dije y dejé en claro que eso no iba a pasar. No después de esa horrible pelea.
“No, tengo una mejor idea”, mi amigo sonrió y levanté mi cabeza para verlo.
“La semana que viene Poncho, Dulce y yo vamos a ir a visitar a Maite en Texas porque no la hemos visto desde que tuvo a su bebé. Te hubiese preguntado también, pero como iba Dulce no lo hice” me explicó. “Podrías venir y hacemos una verdadera reunión. Puedes decirles que viniste por Maite y ves que sucede cuando tú y Dulce estáis en terreno neutro. Sinceramente no puede ser peor de lo que es ahora. En el peor de los casos, te darás cuenta de que no quieres nada con ella y terminareis ignorándoos por un par de días. Eso no es algo con lo que estáis poco familiarizadas“ dijo refiriéndose a nuestra turbulenta amistad durante nuestros días como banda. “En el mejor de los casos….bueno, supongo que ya sabes que puede ocurrir”
Tomé una respiración profunda y analicé su plan. Era una buena idea porque yo no quería que Dulce pensara que si volvía a Miami, podíamos continuar justo donde lo habíamos dejado. No era tan fácil. Con Ucker, Poncho y Maite estando allí también, había bastante protección para evitar demasiadas torpezas si las cosas salían mal. Solo quedaba un tema por resolver.
“¿Qué hago con Shannon?” pregunté y vi una triste sonrisa en Ucker.
“Deberías ser justa con ella y no hacer lo mismo que Dulce hizo contigo”, me dijo y yo sabía que tenía razón.
La semana siguiente fue igual de difícil como lo fue esa mañana. Decirle a Shannon que no estaba lista para estar con ella fue desgarrador, pero ella no parecía tan sorprendida. Engañarla hubiera sido horrible y muy egoísta, y si las cosas estaban destinadas a ser, ¿quién sabía lo que sucedería en un futuro? En este momento no podía concentrarme en un futuro con ella, porque todavía estaba enganchada con alguien del pasado. Había llegado el momento de enfrentar cualquier sentimiento que tenía por Dulce para así poder seguir adelante o llevar las cosas a algún lugar donde jamás las hemos llevado antes.
Estaba bastante nerviosa cuando Ucker y yo llegamos a la casa de MaiteMait bastante grande pero tenía un estilo bastante rancho-campestre. Bueno, estábamos en Texas después de todo. Aún así, era absolutamente preciosa y me llevó a mirar el paisaje que rodea la casa. Había un pequeño lago justo detrás de ella y pude ver el por qué quería formar su familia aquí. Aunque era precioso no era mi estilo, pero encajaba perfectamente con la mayor del grupo.
Mis nervios estaban estallando mientras me acercaba a la puerta principal, porque sabía que Dulce y Poncho ya estaban dentro. No tenían idea de que yo venía. Nadie excepto Ucker.
“¿¡ANYYY?!” Maite básicamente gritó cuando abrió la puerta, abrazándome fuertemente.
“Hey. Me estas ahogando” , dije porque estaba realmente cortándome mi suministro de aire con su abrazo.
“Lo siento, es sólo que estoy muy emocionada. No sabia de que venías”, dijo con una voz aguda mientras abrazaba a Ucker también.
“Quería darte una sorpresa” le contesté y entré a la casa con mi maleta.
“Esto es perfecto, estoy muy feliz” Maite siguió chillando y sentí que la frecuencia de mi corazón aumentó mientras caminaba hacia el comedor, donde vi a Poncho con Dulce. Ambas me miraron absolutamente sorprendidas de verme. Tragué un poco, pero traté de mantener el tipo. El color había desaparecido de la cara de Dulce cuando nuestros ojos se encontraron. Lo primero que noté fue la chaqueta de cuero que llevaba. Era la que yo le había regalado. De alguna forma eso alivió mi tensión, mientras ella se sonrojó. Después mis ojos se enfocaron en sus brazos y descubrí que tenía cogido al pequeño bebé de Maite: Trevor. Estaba guapísima, como siempre, pero sosteniendo a ese pequeño niño solo agregó otro toque de belleza a la imagen.
“Chica, mira quien se decidió por aparecer” Poncho interrumpió mis pensamientos y luego me abrazó. “Esto se parece a una reunión de alumno”
“Antiguos alumnos”, corregí a poncho. “Además, alumno es singular, alumnos es plural”
“Trato de ser inteligente y de usar grandes palabras para ti y tu me sigues atacando”, el dijo pero me sonrió, así que sabía que me estaba tomando el pelo.
“Yo también te he echado de menos” le respondí y vi que me guiñó un ojo antes de acercarse hacia Ucker y May que estaban detrás de mí; lo cual me dejó a mi y a Dulce en el primero momento incómodo sobre como debía saludarla. Como estaba sosteniendo al pequeño, no me pareció oportuno abrazarla. Estaba mirando hacia abajo y evitando mis ojos a toda costa. No estaba segura si ella estaba sorprendida, avergonzada o enfadada por verme. La única certeza era que estaba incomoda con esta situación.
“Hola” rompí el silencio y vi como sus ojos se dispararon desde el suelo, como su estuviera demasiado sorprendida porque la hablé.
“Hola” me dijo en voz baja y esbozó una tímida sonrisa
“¿Te importa si… lo cojo?” le pregunte y me acerqué. Dulce negó con su cabeza y tratamos de pasarnos al pequeño desde sus brazos hacia los míos. Mis ojos se enfocaron en la pequeña criatura y no pude evitar sonreír como una idiota, mientras la mujer que estaba a mi lado daba un paso hacia atrás.
“May, es precioso” le dije mientras ella, Poncho y Ucker se unían a nosotros en elliving. Todas nos sentamos y comenzamos a hablar sobre lo que hemos estado haciendo últimamente. Yo estaba junto a Ucker y Poncho , quien también tenía una obsesión con Trevor, mientras que Maite y Dulce compartían un pequeño sillón junto al nuestro. Dulce estuvo muy callada toda la noche y me sentía un poco mal por haber venido, porque era como si ella estuviera fuera de lugar. Traté de concentrarme en el resto de mis amigos porque no quería ser tan obvia ni tampoco hacer sentir a Dulce más incómoda.
Después de nuestra charla, Maite preparó una asombrosa cena y todos comimos desenfrenadamente. Algo que siempre hemos hecho cuando estamos juntos. La cantidad de comida que consumimos era inmensa.
Como Dulce se había quitado la chaqueta, pude notar lo delgada que estaba. No lo había notado en Nueva York, porque quizás estaba muy enfadada, pero ahora que la veía parecía que había perdido bastante peso. Estaba demasiado delgada para mi gusto, pero imaginé que los últimos meses debieron ser difíciles para ella. Su apetito era más que saludable esta noche, al parecer. Volvimos a la sala de estar después de nuestro festín y ahora yo me encontraba sentada junto a Ucker y Maite, Poncho y Dulce en el otro sillón. La mayor del grupo quería mostrarnos algo.
“Encontré esto anoche y pensé que quizás deberíamos verlo” Maite dijo y encendió la pantalla del televisor.
“Alguien me mandó esto cuando éramos más pequeños, pero siempre lo guardé. Creo que es apropiado para esta noche”
Todos estábamos curiosos por ver lo que Maite nos tenía y yo respiré hondo cuando me di cuenta que era un video de todos nosotros. Mientras veía las primeras imágenes, mi corazón comenzó a acelerarse porque todos los recuerdos estaban golpeando mi cabeza. Pero me relajé después de unos segundos y decidí mirarlo.
Viendo el montaje de videos con todas estas perdonas a mí alrededor, aunque Cristian no pudo venir, fue absolutamente asombroso. Me encontré a mi misma sonriendo después de unas cuantas imágenes y sentí a Maite descansando su cabeza en mi hombro. Agarré la mano de Ucker y ví a Poncho abrazando a Dulce. Había un gran nudo en mi garganta cuando vi nuestras versiones jóvenes de aquellos días. Me recordó lo que dijo Uckee la semana pasada en la cocina, que solo recordaba los malos momentos. Era culpable en ese sentido porque honestamente tenía la tendencia de olvidar la increíble experiencia que tuve con estas personas a mí alrededor. Eso también incluía a Dulce. Mis ojos se enfocaron en ella un instante mientras en el vídeo una joven voz hablaba
“Siento que todos nos criticamos mucho. Siento que especialmente los chicos, nos criticamos y nos fijamos en cada pequeña cosa sobre nosotras y creo que eso nos hace muy inseguros. Creo que la gente no se da cuenta que esa eres solo tú y eso es como, se tú y no intentes definir alguien quien no eres, solo se quien eres, es suficiente. Es más que suficiente. Es algo tan simple como, que alguien te diga que está teniendo un tiempo difícil en su casa o en el instituto y “vosotros me ayudaron durante mis días” o “vosotros me hicieron sonreír hoy”. Es tan difícil para la gente comprender cuanto significa para una persona que está pasando por algo. Entonces, creo que es todo un honor para nosotros poder estar para otras personas”
Mis ojos húmedos vagaron desde la imagen de aquella joven Dulce llorando en la pantalla hacia la mujer que estaba llorando en el otro sillón. Me golpeó como una tonelada de ladrillos. Eran la misma persona. Incluso cuando ella cambió física y emocionalmente, en algún nivel, ella seguía siendo Dulce; con todas las inseguridades, perfecciones y errores. Pero también todas sus maravillosas cualidades, como su sensibilidad, generosidad, vulnerabilidad y humanidad. En algún punto durante este torbellino de año, había perdido de vista a quien realmente ella era.
La buena persona de corazón con un delicado espíritu fue reemplazada por esta mujer ideal que creé en mi mente que nadie podría alcanzar. Sí, ella no era perfecta y quizás ella no era la correcta para nadie, pero ella seguía siendo mi Dulce. Y justo como ella había dicho en ese video: Eso era suficiente; más que suficiente para ser Mi persona. Esa realización por sí sola, hizo que el viaje valiera la pena.
Las imágenes y videos fueron tan perfectos que me hicieron dar cuenta cuan lejos hemos llegado. No importa cuantas cosas podemos tener en nuestros propios caminos, siempre terminamos aquí; juntos. Ver el resto del video fue demasiado emotivo para todos y me di cuenta de que todos estábamos llorando o apunto de llorar. Nadie era capaz de hablar cuando la pantalla se volvió negra. Antes de que todas volvieran a estar bien, el video seguía y mostró una parte chistosa al final. Ahora todos estábamos riendo mientras las lágrimas cesaban y nos tomó unos segundos para hablar.
“Bueno, gracias por hacernos llorar a todos, May” dije bromeando y todos me miraron. Incluso Dulce, quien quitó sus lágrimas mientras Poncho la estaba abrazando fuertemente. Podía ver que estaba luchando con sus emociones y mi corazón estaba aleteando por primera vez en mucho tiempo.
“Lo siento, chicos”, Maite dijo porque estaba llorando a mares y yo solo la abrace. Antes de que me diera cuenta, Ucker se unió al abrazo, y después Poncho y Dulce
Cuando nos soltamos de ese abrazo, que pareció una eternidad, decidimos ver la tele y volver a nuestros puestos. Había sido una hermosa velada y me sentí más feliz de lo que jamás imaginé. Repetí el video y mis pensamientos en mi cabeza antes de sumergirme en un tranquilo sueño en la habitación de invitados.
Me levante muy temprano a la mañana siguiente, porque quería hacer un poco de Yoga. Era parte de mi rutina diaria y me ponía insoportable cuando no lo hacía. Me puse las mallas de yoga y una camiseta sencilla, porque de esa forma podía hacer los ejercicios más cómoda. Me hice una coleta y estaba lista para ejercitarme. Como traje mi alfombrilla de ejercicios, mire hacia fuera y el escenario era el ideal, así que decidí salir en vez de quedarme dentro de la casa. El pequeño lago que estaba tras la casa era hermoso y los rayos de sol de la mañana tocaban la superficie perfectamente.
Mientras me acercaba al agua, me di cuenta que alguien ya estaba sentado cerca del lago. Cuanto más me acercaba estaba más segura de que era Dulce. Estaba tocando la guitarra y tenía un libro cerca de ella. Por un segundo, pensé en volver a la casa, pero mis pies seguían caminando hacia ella.
“Buenos días” le dije con mi voz algo ronca, lo cual era normal en mí por las mañanas. Dulce se sobresaltó tanto que me sentí mal por asustarla. “Disculpa, no quería asustarte”
“Uf, no pasa nada“ dijo casi sin aliento .”Es que pensaba que nadie estaría despierto tan temprano”
“Deberían, esto es maravilloso“, dije y vi a la más joven asintiendo ligeramente. Estaba pensando que decir o hacer, mientras dejaba la alfombrilla en el suelo con suavidad. “¿Te importa?” pregunté señalando al suelo cerca de ella, así sabía que no le importaba si estaba a su lado.
“No tienes que hacer esto”, me dijo y yo levanté una ceja
“¿El qué? ¿Sentarme?”
“Ser agradable conmigo” aclaró y no me había mirado en absoluto desde que la había sorprendido. "Yo no voy a hacer las cosas más incómodas. Simplemente… que me sorprendió verte ayer. No tienes que fingir”. Su tono era suave y no lo dijo de una forma cruel. Realmente me estaba diciendo que no me debería sentir mal si la trataba como una mierda. Respiré profundamente y decidí sentarme de todos modos. Ella parecía sorprendida y se movió un poco. Me tomó unos segundos hablar.
“Siento lo de la semana pasada” le pedí disculpas por mi desagradable comportamiento en Nueva York
“No, no lo hagas. Tenías todo el derecho de decir esas cosa”, me dijo al instante
“Aunque lo tuviera, no debí haber llevado las cosas tan lejos. Me da náuseas el solo pensar en eso”, admití la verdad.
“No soy una extraña sobre arrepentimientos últimamente” dijo casi susurrando mientras se aclaró la garganta. Por supuesto que sabía de lo que estaba hablando, pero volvió a respirar hondo para armarse de valor y seguir con la conversación.
“¿Te has preguntado si nunca antes nos hubiéramos conocido y justo lo hubiésemos hecho hoy, como las personas que somos hoy, seríamos amigas?” le pregunté, y la oí exhalar profundamente.
“Creo que es algo imposible de decir”, me respondió y miré hacia su lado, aunque ella aún no me miraba a los ojos. “No se que clase de persona sería si no nos hubiéramos conocido. Quiero decir, tus experiencias te hacen lo que eres, tanto las buenas como las malas. Como tú haz tenido un gran impacto en mi vida, honestamente no sabría quien sería si eso no hubiera sucedido”
La sinceridad de su voz era inconfundible y me hizo mirar hacia el agua también. Recordé el video de anoche y la joven versión de Dulce llorando durante la entrevista de radio. Esa hermosa y frágil chica aún estaba ahí. Algunas cosas nunca cambian.
“Supongo que eso es cierto” estuve de acuerdo. “Entonces déjame preguntarte esto: ¿Crees que es posible que dos personas permitan que el pasado se quede atrás y comenzar de nuevo?”
Su cabeza se volvió hacia mí en una fracción de segundo y me encontré con esos ojos marrones tan familiares por primera vez. Estaban llenos de incredulidad y parecía sorprendida por mi pregunta no tan hipotética.
“¿Por qué quieres hacer eso?" me preguntó asombrada
“Es como dijiste, somos una gran parte de la vida de la otra y no estoy segura si quiero renunciar a eso o terminarlo de una mala forma”, le dije cuidadosamente porque no quería que se esperanzara de algo nuestro, ni se diera por vencida tampoco. Ni yo misma sabía que era lo que quería. Esto era solo para reparar nuestra amistad y luego veríamos si algo pasaría. “Al ver todos esos recuerdos anoche del video, realmente me hizo pensar. Tendemos a olvidar los buenos recuerdos y solo recordamos los malos. No quiero hacer eso con nosotras. Entonces, si crees que podemos olvidar todas esas dificultades que hemos tenido este año y hacer nuevos recuerdos, estoy abierta a ello”
Dulce todavía me miraba como si no pudiera creer lo que estaba escuchando. Tal vez ella no podía.
“Por supuesto, me gustaría eso” ella casi tartamudeaba y seguía asombrada. Pero poco después, por fin pude ver una pequeña sonrisa creciendo de esos labios carnosos. Instantáneamente me sentí mejor y le di una pequeña sonrisa antes de mirar hacia otro lado. Mi corazón estaba latiendo más rápido que antes ahora que sentía como sus ojos seguían sobre mi.
“¿Por que no hacemos nuestra primera memoria aquí y la guardamos como un recuerdo?, por así decirlo” ella dijo y la miré confusa
“¿Como haremos eso?” le pregunté
“Con lo que mejor sabemos hacer”, ella dijo y sacó su teléfono. “Haciéndonos una foto”
Yo estaba sonriendo ahora y la escuché reír suavemente. Era obvio para mí que ella de verdad estaba intentado recuperarme, ahora que le había dado algo de ventaja. No podía negar que me gustaba la idea de ella peleando por mí. Lo había estado haciendo por un tiempo, pero no estaba en el lugar preciso para saberlo. En este punto no quería cerrarme a las oportunidades y tan solo dejar que las cosas pasen. Esto nos trajo aquí.
“Vamos a hacerlo”, acepté su propuesta aunque llevaba ropa deportiva y nada de maquillaje. Acercándome un poco hacia ella, me incliné mientras Dulce enfocaba la cámara frente a nosotras. En cuanto a la imagen de nosotras reflejada en la pantalla, me hacía sonrojar por alguna razón. Haciendo una pequeña sonrisa, ella tomó la foto y me levanté. Estiré mis músculos y vi como sus ojos me miraban todo el cuerpo.
“Voy a hacer yoga, ¿te apuntas?" le sonreí
“Considerando mi coordinación y flexibilidad, mejor paso” Dulce dijo y me hizo reír.
“Está bien, bueno voy a buscar un buen lugar para que mi Qi pueda fluir” le dije y vi sus ojos marrones agrandarse. “Estoy bromeando”, añadí. “Solo porque voy a hacer yoga, no significa que me volveré muy espiritual contigo”
Ella asintió y vi como cambió toda su conducta. Pensar que nuestras reconciliación tenía un impacto tan grande sobre ella, era halagador. Pero intenté no analizar tanto la situación. Tomé mi alfombrilla de yoga y encontré un buen lugar donde hacer mis ejercicios de rutina. Como tenía que enfocarme en mi respiración y en realizar bien las posturas, no estaba frente a Dulce. Eso me hubiese tenido demasiado distraída. Ella estaba sentada en el mismo lugar, solo que ahora estaba leyendo. Sentía que el sudor estaba recorriendo mi cuerpo cuando hice la última pose y tomé un gran aliento para terminar mi rutina. Cuando me di vuelta, me encontré con los ojos de Dulce, pero ella rápidamente miró hacia otro lado. Me reí entre dientes porque la encontré mirándome.
Como realmente necesitaba una ducha ahora, volví hacia la casa, pero primero fui a la cocina para tomar algo de agua. Ucker estaba tomando desayuno en la mesa y sonrió con aires de suficiencia cuando entré.
“¿Qué?” pregunté
“¿Qué ha pasado ahí fuera?” mi amigo seguía sonriendo y sentí el rubor en mis mejillas.
“¿Tengo que hacer un informe al capitán del barco ahora?” Escuché su fuerte y contagiosa risa e inmediatamente me uní a ella antes de ir por la botella de agua.
El resto del día fue tan exitoso como el día anterior. Me aseguré de pasar tiempo suficiente con cada integrante de la banda porque no podíamos vernos tan seguido estos días. Poncho y yo bromeábamos todo el día y entreteníamos a todos con nuestras peleas de mentira. Ucker y yo hablamos, mientras que con Maite…bueno nos reímos y abrazamos un montón. Nuestra dinámica no había cambiado tanto realmente y también disfruté mi tiempo a solas con cada una de ellas.
Dulce estaba haciendo lo mismo y fuimos un poco cautelosas alrededor de las otras, pero sentía como ella me miró durante todo el día. Parecía mucho más relajada y feliz. Terminamos nuestro día con una película y estaba un poco triste por tener que irme por la mañana. Todas las cosas buenas tienen que terminar. Cuando estaba sola en mi habitación, no podía dejar de pensar en esta mañana y mi conversación con Dulce. Mis pies estaban inquietos porque quería verla, pero era bastante tarde y probablemente no era una buena idea ir hacia su habitación. Me las había arreglado para parecer un poco indiferente todo el día y ahora estaba arrepintiéndome por no haber estado a solas con ella también. Me levanté rápidamente y salí de mi cuarto, para subir por las escaleras donde la habitación de Dulce estaba. Mi corazón estaba saliéndose de mi pecho cuando vi un poco de luz que salía de su puerta. Estaba despierta. Me puse de pie frente a su puerta por lo que pareció una eternidad, insegura de que hacer. De repente escuché pasos y miré hacia mi lado. Poncho estaba sonriendo mientras pasaba junto a mí para ir a su cuarto, al lado del de Dulce. Por supuesto, Poncho hizo lo que tenía que hacer y golpeó la puerta de Dulce y me guiñó antes de desaparecer en su habitación.
¡Mierda! Solo unos segundos pasaron hasta que la mujer de cabello claro abrió la puerta y se veía sorprendida de verme.
“Hola” le dije con una sonrisa, mientras estaba buscando en alguna excusa del por que estaba frente a ella justo ahora. Cualquier pensamiento se desvaneció cuando la vi completamente. Estaba usando un camisón blanco de seda que revelaba bastante piel. Mi respiración se quedó atrapada en mi garganta. “Me preguntaba si... tenías algún libro de sobra que me pudieras dejar, ya terminé mi libro”, conseguí decir y estaba un poco orgullosa de mi salvación rápida.
“Claro, pasa mientras busco algo” me dijo y la seguí hacia dentro. Mirándola otra vez en ese pequeño trozo de ropa, me hizo sentir como un vagabundo porque sólo estaba usando una camiseta grande y unos pantaloncillos. Mis ojos ahora se enfocaron en algo diferente. Su guitarra estaba sobre la cama y había un montón de páginas esparcidas sobre la cama, con notas y letras en ellas. Sin darme cuenta, me acerque hacia la cama y traté de mirar hasta que escuché su voz otra vez.
“¿Quieres escuchar?” me preguntó dulcemente y miré hacia arriba para encontrarme con sus ojos. Normalmente, ella era bastante tímida cuando se trataba de compartir su música y me di cuenta que esta era otra forma de demostrarme cuando se preocupaba. Mi corazón revoloteaba por segunda vez. Asentí y me senté en un lado de su cama, mientras ella se sentaba al otro lado, poniendo su instrumento en su regazo. Sus dedos comenzaron a tocar suavemente la melodía y se aclaró la garganta antes de comenzar a cantar con su impecable voz.
“I’ve waited a hundred years
But I’d wait a million more for you
Nothing prepared me for
What the privilege of being yours would do
If I had only felt the warmth within your touch
If I had only seen how you smile when you blush
Or how you curl your lip when you concentrate enough
Well I would have known
What I was living for all along
What I’ve been living for
Your love is my turning page
Where only the sweetest words remain
Every kiss is a cursive line
Every touch is a redefining phrase
I surrender who I’ve been for who you are
For nothing makes me stronger than your fragile heart
If I had only felt how it feels to be yours
Well I would have known
What I’ve been living for all along
What I’ve been living for
Though we’re tethered to the story we must tell
When I saw you, well I knew we’d tell it well
With a whisper we will tame the vicious seas
Like a feather bringing kingdoms to their knees“
Cuando la última nota se desvaneció, yo estaba realmente asombrada. No tenía necesidad de decirlo. Sabía que había escrito esa canción sobre mí. Mi pecho se sentía apunto de explotar con todos los sentimientos que ella hacía deslumbrar tan intensamente. Parecía irreal para mí lo rápido que podíamos pasar desde, básicamente, arrancarnos nuestros corazones la una a la otra a luego tener momentos como estos. Finalmente entendí lo que Ucker trataba de decir sobre lo extraña que era mi conexión con Dulce. Quizás no era normal, quizás tampoco era saludable todo el tiempo, pero no podía negar la forma en la que ella me hacia sentir, tan intensamente.
Ella lentamente me miró y le sonreí cálidamente, dándole mi aprobación sin decir nada. Sabía que ella lo entendía. El morderse el labio era la señal de ello.
“Entonces, ¿que quieres leer?”me preguntó
“¿Cómo?”
“¿No has venido a pedirme un libro?” frunció el ceño y recordé mi blanca mentira.
“Si, cierto” rápidamente dije y la vi sonriendo. Mierda, me había pillado. “Cualquier cosa. No soy muy exquisita”.
“Si, lo eres” Dulce se burló y me reí en respuesta
“Vale, tal vez un poco, pero dudo que tengas una librería completa contigo, así que dame cualquiera que no necesites”, le dije y vi como dejó su guitarra. Se levantó de la cama y no pude evitar mirarla mientras caminaba hacia su maleta. Cuando se agachó, sus bragas se mostraron por un segundo y mis ojos se abrieron.
Aparté mis ojos de esa escena he intenté concentrarme en otra cosa que no fuera aquella joven mujer. Se acercó hacia mi otra vez y me entregó una copia de Philip Norman’s ‘John Lennon: La biografía definitiva’. Era una de mis biografías favoritas y sonreí cuando me lo entregó.
“Gracias” le dije en voz baja y ella se volvió a sentar en su lado de la cama. Me di cuenta que debería irme antes de terminar haciendo algo realmente apresurado y estúpido. Me levanté y caminé de espaldas hacia la puerta para dejar la habitación pero viendo a Dulce sentada en la cama.
“Bueno, te veo mañana” le dije lo más casualmente posible y vi su perfecta sonrisa.
“Buenas noches”, me dijo y asintió, antes de que casi saliera corriendo de la escena.
La miré una vez más y luego me fui hacia mi cuarto. Respiré profundamente cuando llegué a la habitación de invitados, que había tomado por estos dos días. Caí sobre la cama he intenté calmarme. El efecto que ella tenía sobre mí no era justo. ¿Como iba a concentrarme en entender las cosas cuando ella me estaba distrayendo con camisones de seda? Cerré mis ojos y dejé el libro en la mesilla junto a la cama porque no tenía ninguna intención de leer. Había sido un largo día y estaba cansada. Estar en un terreno más neutral parecía hacer funcionar las cosas de maravillas entre Dulce y yo, pero una parte de mi seguía desconfiando sobre lo que pasaría después de este viaje. Era demasiado por pensar y estaba exhausta para continuar analizando la situación, por lo que me quedé dormida rápidamente.
Al despertar la mañana siguiente no fue muy bueno porque había estado muy cómoda aquí y no quería irme, pero Maite tenía que cuidar de su propia familia. Estábamos listas para irnos y decir adiós a la anfitriona del tan especial fin de semana antes de ir al aeropuerto. Ucker y yo teníamos que coger el vuelo hacia Nueva York y nos levantamos primero para partir entre el tumulto de gente. Abracé a Poncho primero y recordé lo que hizo por mí anoche. Si el no hubiese tocado por mí la puerta de Dulce, probablemente hubiese regresado a mi habitación.
“Gracias por lo de anoche” le susurré mientras nos soltábamos y lo vi sonriendo.
“No escuché ningún ruido, así que no estoy muy seguro de que me agradeces” bromeó y no puede evitar reír demasiado fuerte. Poncho se acercó para despedirse de la más joven, lo que me dio paso para despedirme de Dulce.
Poco a poco me acerque a la mujer y vi como se estaba mordiendo su labio.
“Bueno, me alegro de que hayamos vuelto a hablar” le dije intentando romper el silencio.
“Yo también” me dijo, pero podía ver como estaba luchando por decirme algo más.
“¿Te vas a quedar en Nueva York para siempre?“
“Por ahora si” le respondí y me di cuenta que ella parecía un poco molesta. No podríamos vernos muy a menudo porque vivíamos bastante lejos.
“¿Puedo invitarte a la fiesta de cumpleaños de Sofi en dos semanas?” su voz sonaba esperanzada y asustada al mismo tiempo.
“No se si podré ir porque tengo unos conciertos, pero lo intentaré, por su puesto” le dije sinceramente porque no era solo ella la que quería que siguiera el buen momento que estábamos teniendo.
Nuestro vuelo sonó por megafonía y sentí a Dulce abrazándome antes de que pudiera siquiera procesarlo. Puse mis brazos alrededor suyo y disfrute lo familiar que era el sentimiento de estar tan cerca a ella, incluso cuando había pasado un buen tiempo desde la última vez. El aroma de su shampoo y la forma en que su cuerpo parecía encajar perfectamente junto al mío me estaba haciendo reconsiderar mi destino. Una parte de mi quería irse a Miami con ella.
“Te echo de menos” me susurró y pude detectar su voz temblorosa. Su abrazo parecía casi desesperado, como si no quisiera dejarme ir, entonces cerré mis ojos para conservar este pequeño momento.
“Yo también te echo de menos”, le dije sinceramente antes de alejarnos lentamente. Sus ojos marrones parecían un poco húmedos, pero hizo todo lo posible y esbozo una sonrisa para que así yo no pudiera sentirme mal
“¡Anahi, tenemos que irnos!” Ucker me llamó y tuve que apartar mis ojos de la joven. Suspiré en voz baja y me di la vuela para seguir a Ucker. Aunque fue un maravilloso fin de semana, decirle adiós a Dulce era una mierda; especialmente ahora que estábamos viviendo vidas bastantes separadas. Iba a tratar de estar libre de trabajo para poder estar en Miami el día del cumpleaños de Sofi. Así que no perdí tiempo y traté de organizarme desde ya mientras Ucker se limitaba a sacudirme la cabeza.
“A la orden Capitán”, le dije mientras nos sentábamos juntos en el avión para hacerlo reír.
Lo hizo y me sentí agradecida de que el me hubiese obligado a lidiar con mis sentimientos por Dulce. Si no hubiese sido por el, probablemente no hubiese sido capaz de hacer esto por mí misma. Ahora al menos tenía una idea de que sentía. Y ya no era enfado, había esperanza. Esperanza de algo más que los sucesos ocurridos durante este año. Si esto iba a funcionar, necesitábamos arreglar y curar todo, pero ya no estaba cegada. En cambio, estaba dispuesta a que las cartas cayeran de la forma que deban caer sin tener mucha expectativa. Estaba esperando ansiosa por lo que podría ocurrir si nos encontrábamos otra vez en Miami dentro de dos semanas. Esta vez no sería en terreno neutral, y lo único que esperaba era que no volviéramos a nuestros antiguos patrones.
Al venir a Texas, no tenía idea de lo que sentía sobre mi relación con Dulce. Al dejar Texas, al menos había una sensación que podía distinguir: Tenía esperanzas.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:08 pm

Capitulo 22
Había pasado casi una semana desde que llegue de Texas con los chicos. Estaba bastante sumergida en mi rutina de trabajo y tenía un montón de shows y entrevistas que hacer ya que había desaparecido por unos cuantos meses. Ya que no quería decepcionar a mis fans y, ya que también extrañaba actuar, había decidido acelerar las cosas un poco. Aunque tenía una agenda apretada, aún seguía considerando el volver a Miami para el cumpleaños de la hermana de Dulce que era en un par de días. La mujer de ojos marrones y yo seguíamos en contacto y era halagador saber el esfuerzo que Dulce estaba poniendo a nuestra recién renacida amistad.
Me recordaba a nuestros días en Rebelde cuando ella siempre estaba cerca de mí. Ahora no estaba literalmente pegada a mí, pero hacia su mejor esfuerzo para que yo supiera que lo estaba intentando. Y yo lo sabía. Pero seguía sin querer comprometerme totalmente a la idea de ir a visitarla. Al menos eso era lo que le dije. Y es que en realidad, ya tenía planeado todo, pero quería que fuese una sorpresa.
Seguía bromeando con ella acerca de que quería una real invitación y no solo un mensaje de texto preguntándome si iba a poder ir o no. Las cosas estaban mejor entre nosotras y no podía negar el hecho de que cada día la echaba un poco más de menos.
“¡Anahi! Date prisa, la reserva era a las siete y ya son las ocho”. Ucker me gritó mientras yo estaba terminando de arreglarme en el baño.
“¡Tranquilízate, que ya voy!”, le grité mientras recolocaba mi ajustado vestido negro. Teníamos planes de salir a cenar porque yo viajaba hacia LA mañana para hacer un show. Normalmente, no me habría arreglado mucho, pero esta noche estaba usando un bonito y sexy vestido y me había maquillado más de lo usual. Acentuar mis ojos con tonos extra oscuros alrededor de ellos se había vuelto una especialidad en mí. Era un poco extraño pero lucían muy grises estos días. A veces su color variaba un poco pero no estaba segura del por qué. Terminé con un sensual rojo en mis labios. Viéndome por una vez más en el espejo y pasando mis manos por mí voluminoso cabello, salí del baño y vi que Ucker y Chelsea me miraban fijamente.
“Disculpa, deberías sentirte halagada de que me haya vestido así para ti“, les dije a mis dos amigos.
Ucker rodó los ojos mientras Chelsea reía. La entrevistadora finalmente había aceptado mi oferta de trabajo y ahora era oficialmente mi nueva manager. Ellos también se habían arreglado bastante porque habíamos escogido un nuevo restaurante en la ciudad que era bastante elegante. De la nada escuché el timbre de mi apartamento.
“¿Has invitado a alguien más?”, Chelsea me preguntó y negué con mi cabeza.
Caminé hacia la puerta y estaba un poco confundida sobre quien podría ser. Cuando abrí mi puerta, mi mandíbula casi se cae. Era Dulce. Ella me miro de arriba hacia abajo y vi como sus mejillas se ruborizaban instantáneamente antes de poder decirme algo.
“Sorpresa”, me dijo y rió nerviosamente
“Claro, puedes decir eso otra vez”, le contesté pero sonreí extensamente, aliviando su tensa expresión facial. “Anda pasa”
No estaba segura de que más decir porque estaba un poco confundida. ¿Qué estaba haciendo aquí? No me molestaba para nada, pero era realmente de ensueño. Mientras pasaba junto a mí y pasaba al apartamento, no pude aguantarme y la miré el culo, que con los pantalones que llevaba quedaba bastante favorecido. Escuché a Ucker y a Chelsea gritando cuando vieron a la joven de cabello claro pasando por la puerta. Ambos corrieron hacia ella y la abrazaron. Mierda, debí haber hecho lo mismo. Dulce parecía un poco abrumada por las dos personas y no podía culparla
"A la mierda la cena, vamos a bailar salsa como la última vez" Chelsea dijo con demasiado entusiasmo mientras soltaba a Dulce de su gran abrazo.
"¡No, no! Lo siento mucho, no sabía que ya tenías planes”, Dulce me miró disculpándose. “Sólo quería darte esto", ella continuó y me entregó en su mano un sobre. Mis cejas se fruncieron cuando abrí el sobre, pero se relajaron inmediatamente cuando me di cuenta de qué se trataba. Era una invitación oficial para la fiesta de Sofi. Mire hacia arriba, enfoqué mis grises-verdes ojos intensamente sobre Dulce para hacerla sentir un poco más nerviosa apropósito. Lo logré porque ella se mordió el labio mientras los otros dos sólo nos miraban.
” ¿Has venido hasta aquí sólo para darme esto?”, le pregunte sin poder creerlo.
"Bueno, me seguías insistiendo sobre una invitación y quería estar segura de que la recibieras", me dijo con una adorable sonrisa y sentí que mi corazón se aceleraba. Ella realmente estaba haciendo un gran esfuerzo estos días y honestamente no me podía quejar acerca de toda esta atención que ella me estaba dando. Tome un largo respiro para volver a mi serenidad porque estaba perdiéndola ya que poco a poco me ponía más nerviosa.
"Entonces insisto en que te vengas a cenar con nosotros", dije y vi que sus ojos se ampliaron.
"No, no hay problema. No quería fastidiaros la fiesta”, dijo tímidamente.
"¿De qué estás hablando? Nos encanta que estés aquí" la rubia del grupo dijo
"Vosotros ya estáis todas arreglados y guapísimos y yo parezco un vagabundo", Dulce protesto pero Ucker intervino esta vez
"Puedes pedirle algo prestado a Anahi para usar y yo te maquillare rápido. No tienes alternativa", Ucker dijo y arrastró a Dulce con el hacia mi cuarto. Los vi desaparecer tras la puerta y le sonreí a Chelsea quien estaba mirandome bastante seria. Eso era bastante inusual para la rubia risueña.
"¿Qué?", le pregunte un poco nerviosa.
"Estaba en lo correcto sobre vosotras dos hace tiempo, ¿no es así?" ella sonrió con satisfacción y yo levanté una ceja. "¿Portiñon?"
Mi cara cayó por un segundo porque recordé sobre lo que ella estaba hablando. Obviamente ella no sabía sobre esto en la entrevista que hacía referencia, pero ese no era uno de mis más orgullosos momentos. La entrevista en sí misma no había sido tan mala, pero después no era tan agradable en retrospectiva. Chelsea había sido la primera entrevistadora en preguntarnos como grupo sobre el fenómeno que eran las Portiñon shippers en el grupo de fans de RBD.
Pensar sobre esa noche en los AMA’s estaba causándome cierto malestar ya que me recordó el por qué Dulce estaba tan dolida en ese entonces. En ese tiempo no entendía, pero ahora definitivamente, lo hacía.
_____________FLASHBACK____________________
Estábamos muy emocionados por estar en los American Music Awards. Era un sueño hecho realidad para los chicos y para mí. ¿Quién hubiese pensado que nosotros estaríamos aquí un año después de haber empezado con RBD?
Caminando por la alfombra roja con todos estos asombrosos artistas cerca de nosotros era irreal. Siempre me había considerado como alguien que no se impresionaba fácilmente, pero estando aquí me estaba causando casi constantemente ataques al corazón.
Aun así, no estaba tan mal como Dulce. La más joven casi se desmayaba cuando sus ojos veían algún famoso. Era increíblemente adorable y simpático. Nuestra amistad había sido igual: simpática y adorable. Hasta esa noche donde ella me preguntó si podía besarla. Desde entonces las cosas eran un poco torpes e incomodas.
Dulce me había ignorado por meses pero parecía que ahora me veía. Estábamos volviendo a ser cercanas otra vez y yo estaba extremadamente aliviada de ver que el daño no era irreversible. Mis ojos se enfocaron en un entrevistador familiar mientras caminábamos por la línea de prensa. Chelsea me saludó y yo le di una gran sonrisa mientras nos acercábamos.
La última vez que la vimos había sido en Rebelde cuando nos habíamos presentado como un acto especial. Ella y yo habíamos intercambiado números y habíamos mantenido un poco el contacto.
Nos hicimos paso hacia ella y la entrevistadora estaba tan relajada como siempre. Yo estaba entre Ucker y Dulce mientras respondíamos las preguntas. Estaba bastante bien y todos la habíamos piropeado al principio de la entrevista. Recuerdo que le dije a Ucker, que tenía un crush con Chelsea y esperaba que mi amigo no me hiciera bromas sobre eso después de la entrevista.
Pero una de las preguntas me tomó totalmente por sorpresa..
“Se supone que debo haceros esta pregunta: ¿Sabéis quién es “Portiñon?“, Chelsea preguntó de repente.
¡Oh mierda! Rodé mis ojos lo mejor que pude y pretendí estar completamente desconcertada sobre su pregunta, pero mi corazón estaba comenzando a latir muy rápido. Aquí íbamos otra vez, pensé y las memorias de los cambios que pasaron en Wikipedia regresaron. Dejé de pensar en eso inmediatamente cuando Dulce respondió tan despreocupadamente a la pregunta.
Esperaba que mi sonrisa fuera convincente porque no quería volver a ser ignorada por la más joven o ser la lesbiana del grupo por causa de nuestra relación. Espera, ¿qué? ¿Relación? ¡¿Qué coño estaba diciendo Dulce?! Ella explicó que “Portiñon” era nuestra relación y me dejó un poco confundida, pero intenté parecer relajada.
Dulce se veía sorprendentemente bien con todo esto y seguí con el traje de solo reírme sobre todo esto. En mi cabeza se había formado mucho caos y no podía creer que la rubia hubiera ido donde nadie había ido antes. Estaba rezando para que esto no volviera a ocurrir pronto. Por alguna razón me estaba enfadando por tener que responder a esa pregunta. ¿Por qué nos preguntaría eso?
El resto de la noche fue bastante agitada y los acontecimientos no paraban. Cada actuación era increíble y disfruté la noche con los chicos. Ucker y yo fuimos al baño y cuando salí de la cabina esta apoyado en el lavabo.
“¿Sigues teniendo un crush por Chelsea después de esta noche?” Me preguntó cuidadosamente y yo sabía hacia donde iba con esa pregunta. Fabuloso, ahora hasta Christopher quiere hablar de esto.
“¿Por qué preguntó sobre Portiñon? Es ridículo. Jamás invitaría a una chica a una cita…”, me burlé y traté de hacerlo la idea más vergonzosa. “Y encima Dulce, dentro de todo el mundo… ella es como mi hermana”. Vale, obviamente yo no beso a mi hermana como besé a Dulce esa noche, pero necesitaba asegurarme de que Ucker no sospechara de nada. Mi amigo me estaba mirando con un poco de horror y yo estaba confusa de por qué. Sus ojos se movieron un poco hacia un lado y me di la vuelta para ver a Dulce parada en la puerta. Por un segundo mi corazón se hundió, pero recordé que ella se rió sobre la pregunta. Era una broma, ¿no? Ella también pensaba que era ridículo. Pero por alguna razón podía ver que sus ojos marrones comenzaban a juntar lágrimas.
“Dul, ¿que pasa?”, le pregunté inmediatamente y le di la típica mirada desconcertada que tenía.
Ella movió su cabeza rápido y parecía que estaba luchando por volver a la compostura. Ucker miraba al piso, como si supiera algo más que yo.
“Um… demasiada gente famosa”, me dijo con un temblor en su voz y entró al baño despacio. “La fangirl dentro de mí está un poco abrumada”
“Deberías acostumbrarte a esto, Dul”, intenté animarla, pero me sonrió despacio y desapareció dentro de una cabina.
“¿Por qué no vas yendo con los demás? Yo esperaré a Dulce y te encontraré después”, Ucker me dijo y yo me encogí. Quería esperar a Dulce también pero no quería forzarla a estar conmigo tampoco. No después de esa extraña pregunta. Salí del baño y no tenía idea de porque Dulce actuaba distante, otra vez, después de esa conversación.
_______________________________________________________
"¿Anahi? ¿Holaaaaa?", Chelsea me preguntaba mientras volvía de la pequeña memoria de mi cabeza
"¿Qué?", le dije y parpadeé rápidamente
"¿Estás bien?", la voz de la rubia estaba bastante preocupada ahora y no me había dado cuenta que había estado mirando hacia el horizonte por bastante tiempo, aparentemente.
"Si, disculpa", me reí incómodamente y quería evadir más preguntas. "Estaba pensando en el concierto de mañana y me dejé llevar un poco".
Chelsea no pregunto nada más y ambas estábamos metidas en nuestros teléfonos hasta que la puerta de mi habitación se abrió. Mire hacia arriba, justo cuando casi se me cae el teléfono de mis manos al ver a Dulce. Ella estaba usando un apretado vestido azul claro que era mío. Mostraba sus largas piernas y dejaba al descubierto un notable escote. Ucker hizo un fantástico trabajo con su maquillaje en unos pocos minutos y sus labios rosados se veían completa e irresistiblemente tentadores. Estaba mirándola cuando Chelsea me empujó suavemente.
"Parece que estamos listas para irnos", la mujer junto a mi dijo y yo tragué saliva antes de mirar a Ucker quien parecía tan orgulloso de sí mismo. Seguro que lo hizo a propósito. Maldito capitan del barco.
En nuestro camino hacia el restaurante y durante la cena, todos compartimos recuerdos de las entrevistas, aunque en realidad, recordamos todo, pero sentía que Dulce dirigía toda su atención hacia mí. No me podía quejar de nada y tan sólo disfruté de la divertida noche que estábamos teniendo. Ucker y Chelsea eran un buen complemento para la velada porque quitaron cualquier presión que pudiese ocurrir. De otra manera, yo no hubiese sabido como hubiese sido si sólo estuvieramos Dulce y yo. Una parte de mi todavía no podía creer haya hecho este largo viaje sólo para verme. Me encontré mirándola otra vez, embobada, mientras contaba una historia acerca de uno de los tantos momentos de fangirl que tuvo. Esta era la Dulce que conocí. Sus manos iban hacia todos lados cuando se ponía muy emocionada contando la historia y su voz chillaba un poco cuando se reía.
La velada no podía haber terminado mejor. Chelsea quería salir otra vez, pero yo no podía porque debía despertarme temprano para mi viaje a LA. Así que decidimos hablar un poco más y después ir a casa. Ucker y Chelsea ya habían cogido un taxi, y Dulce y yo nos quedamos solas por primera vez en toda la noche.
“¿En qué hotel te estás quedando?, le pregunté porque ella no había mencionado nada todavía.
“En verdad no me estoy quedando en ninguno todavía”, ella me dijo y vi como parecía pensar bien lo que iba a decir. “Estaba tan emocionada por verte que aparecí en tu apartamento directamente desde el aeropuerto”. Ella me dio una cohibida sonrisa y mordió su labio como siempre mientras me reí un poco en silencio. ¿Como alguien puede ser tan sexy y adorable al mismo tiempo?
“¿Y donde están tus cosas?”
“Solo he traído esa pequeña maleta que tenía en el apartamento porque pensaba que volvería un par de horas después”, me explicó.
“¿Tu maleta sigue en mi casa?”, le pregunté y me afirmó con su cabeza suavemente. “¿Y por que no duermes allí?”, ahora era Dulce quien me levantaba una ceja y sonreí con satisfacción
“Yo tengo que despertarme bastante temprano pero puedes quedarte el tiempo que necesites. Hay una cama de sobra”, agregué con una sonrisa, porque no quería que ella pensara que estaba queriendo meterme en sus pantalones. Bueno, la idea era definitivamente tentadora; especialmente cuando la ví con ese vestido, pero había establecido que quería hacer las cosas bien esta vez.
Dulce aceptó en pasar la noche en mi casa y, honestamente, comencé a ponerme extremadamente nerviosa cuando entramos juntas al apartamento. Gracias a Dios, la joven parecía relajada y no hice un gran rollo sobre esto. Le di un poco de ropa para dormir, mientras que me ponía una camiseta y unos pantalones antes de quitarme el maquillaje. Sentada en mi cama, encendí el portátil para ver mi agenda mientras Dulce se preparaba para irse a dormir.
Cuando salió del baño, mis ojos se enfocaron en ella y comencé a sentir mariposas en mi estómago. Esto no era bueno. La tensión estaba aumentando y tragué fuerte cuando mis ojos se enfocaron en su cuerpo tremendamente sexy. Obviamente lo notó porque se ruborizó un poco.
“¿Todavía estás trabajando?”, me preguntó tranquila y suavemente mientras caminaba hacia mí. Mi pulso estaba por el techo mientras ella se sentaba sobre el colchón.
“Solo estoy terminando unos detalles del horario”, le respondí y traté de ignorar bastante nuestro contacto de ojos.
“¿Eso significa que estás aceptando mi invitación?”, su voz era suave y no pude resistirme, me encontré con esos ojos chocolates.
“Bueno, ¿donde está la diversión en decírtelo?”, me burlé y vi que sorpresivamente ella se estaba acostando en la cama. Mis ojos parpadearon por un segundo, pero traté de mantener la calma mientras lo único que quería era acostarme sobre ella y… No Anahí, me regañé inmediatamente.
Ella no dijo nada más, pero sentía que me estaba mirando fijamente y mi corazón estaba palpitando fuera de mi pecho con cada segundo que pasaba.
“¿Anahi? “, le pregunté en un agradable y suave tono.
“¿Hm?”, me respondió inocentemente.
“¿No te vas a la cama?”, le dije de modo sutil para no estropear el momento.
“Estoy en la cama”, ella dijo y me hizo reír un poco. “Me iré en cuanto tú termines”, agregó con un tono más serio y decidí que se quedara mientras escribía demasiado rápido para arreglar los detalles sobre los próximos días. Sólo necesitaba unos diez minutos más.
La siguiente vez que me gire a verla fue cuando terminé y me la encontré dormida. Primero suspiré, pero luego sonreí amorosamente hacia la joven que estaba respirando un poco más lento y se veía en paz. No quería despertarla y sorprenderla con mi pequeña inquietud estando tan cerca de ella. Era tan tentador... Rápidamente me acomodé en mi lugar de la cama y me acosté, le di mi espalda porque mirar su perfecta cara haría imposible que pudiera dormir. Podría quedarme mirándola por horas. Ignorarla era mucho más fácil, y me quedé dormida con una pequeña sonrisa en mis labios.
Desperté escuchando la irritantante y molesta alarma de mi móvil. Era una tortura, no importara cuantas veces tenía que levantarme así de temprano. Eran las 5 de la mañana cuando mi mano agarró rápidamente el teléfono y apagué la alarma en un segundo. Bostecé pero mi respiración se atascó en mi garganta cuando sentí algo en mi cuello. Una cálida respiración chocó con la piel que estaba debajo de mi oreja y mi piel reaccionó al instante. Tragué fuertemente, porque me di cuenta de que un brazo estaba alrededor de mi cintura. Me congelé. Era por el calor que el cuerpo de Dulce radiaba hacia el mío, mientras estaba tan cerca. Mi corazón se aceleró en una fracción de segundo y una parte de mí, solo quería quedarse en la cama con ella, así como estábamos, para siempre.
Escuchar su respiración estable y sentir el aire que acariciaba la piel pálida detrás de mi cuello, me estaba causando demasiados sentimientos. La intimidad del momento era algo que no habíamos tenido muy seguido últimamente; o incluso si pensamos, en todo el tiempo que nos conocíamos. La idea de esto siendo mi futuro con Dulce, siendo tan atenta y cariñosa, hacía que mi corazón latiera rápidamente, otra vez.
Por mucho que quisiera quedarme entre sus brazos por el resto de la noche, tenía que irme. Solté un suspiro y disfruté del momento, tanto como me fuese posible antes de soltarme cuidadosamente de su agarre. Me concentré en sus ojos, una vez que estaba de pie junto a la cama, me mordí el labio sin darme cuenta porque ella lucía tan perfecta. Tenía un gran día por delante y tuve que alejar mis ojos de ella para poder arreglarme. Antes de irme, le escribí una pequeña nota, diciéndole que la vería en Miami en el cumpleaños de Sofi.
Después de tantos esfuerzos ella se merecía, por lo menos, que se lo confirmara y sonreí para mí antes de partir hacia el aeropuerto. Todo salió muy bien con las presentaciones, y estaba completamente feliz de ver que los fans estaban contentos con mi pequeño regreso, después de haber estado ausente por un tiempo. Pero estaba más feliz por volver a Miami y ver a Dulce otra vez.
Era el día del cumpleaños de Sofi. Estaba lidiando con una mezcla de emociones porque pasaron muchas cosas en mi ciudad natal desde que Dulce había regresado a mi vida, ese día de mi concierto. Había un poco de ansiedad después de lo que ocurrió con Hanna, mis problemas de confianza seguían diciéndome que tomara las cosas con calma.
Desde que había puesto en alquiler la mansión, tenía que quedarme en un hotel, pero quizás esa no era una mala idea después de todo. Los recuerdos de mi casa podían hacer renacer algunos sentimientos negativos. Todavía faltaban algunas horas para la fiesta de Sofi y decidí hacer algo que no había hecho hace mucho, porque no había podido volver aquí.
Primero, fui a comprar flores a la floristería a la que siempre iba, compré un ramo que ya había comprado muchas veces. Mi próximo destino era un poco sombrío para mucha gente, pero sentía que tenía que ir, ya que no había venido a Miami hace semanas. Ir al cementerio era siempre un momento emocional, no importa cuántas veces haya venido antes. Tras la muerte de la madre de Dulce había visitado la tumba de la mujer cada semana y siempre dejaba los mismos lirios blancos, ya que estos simbolizaban la pureza y dignidad de un alma. Caminé por el césped hacia ese punto tan familiar, cuando me di cuenta que alguien ya estaba en la tumba de ella. Mi corazón latió muy rápido cuando reconocí a Dulce, sentada frente a la piedra hermosamente grabada.
Ella no me vio, porque iba caminando detrás de ella y no sabía que hacer. Me congelé cuando pude escuchar que ella estaba hablando. Tal vez no debería escuchar, pero no sabía que más hacer, hasta que su voz se escuchó suavemente.
“Hola Mamá”, ella comenzó y siguió hablando en su perfecto español. “Es el cumpleaños de Sofía. Seguramente ya lo sabes. Está bastante ansiosa porque hizo una gran fiesta que espero que resulte. No sabía que tuviera tantos amigos, pero estoy feliz de ver que no es tan introvertida como yo lo era en el colegio. Supongo, que hiciste lo correcto con ella.” Sentí el nudo en mi garganta creciendo mientras luchaba pensando qué debía hacer. Interrumpirla sería grosero y solo estando de pie aquí era muy invasivo. Solo segundos pasaron antes de que la joven volviera a hablar.
“Carina se va a casar también. Me preguntó si quería ser su dama de honor. ¿Y sabe que fue lo primero que pensé? Pensé, mi mamá no va a estar conmigo cuando me case. ¿Cómo de egoísta es pensar eso? Se supone que tengo que estar feliz por mi amiga, pero todo lo que pensaba era que tú no ibas a ser parte del día de mi boda. No estás aquí para el cumpleaños de Sofi, tampoco la verás casándose; vernos forjando y criando a nuestras familias o verlos crecer. No quiero estar enfadada contigo, pero a veces no lo puedo evitar. Hay días en los que me siento vacía porque ya no tengo una madre en mi vida, nunca más”, ella dijo y su voz se quebró ahora. Había estado temblando a veces, así que me di cuenta que probablemente estaba llorando. “Es tan… difícil, porque de verdad te necesito. Te necesito demasiado últimamente porque me he equivocado mucho y no estoy segura si puedo arreglar los errores que hice”, comenzaron a caer lagrimas desde su cara.
Cualquier resentimiento o enfado que aún guardaba desde la noche de Dulce con Hanna, se disolvió completamente en ese momento. Esto, sinceramente, me hizo entender lo difícil que su situación había sido y aún era. Jamás sería capaz de entender lo que debió pasar cuando la deje después de la muerte de su mamá. El hecho de que ella buscó consuelo en los lugares o personas incorrectas, no me daba a mí el derecho de juzgarla. No existía ni blanco ni negro cuando se trataba de la cantidad de tristeza que ella había tenido que lidiar. Perder a un padre era demoledor, ese dolor probablemente nunca se vaya completamente; especialmente si se era tan cercano como Dulce y ella eran. La perdoné en todo el sentido de la palabra en ese momento.
Ella no volvió a hablar, así que decidí acercarme a ella ahora. Mis pasos se hacían más fuertes y vi como Dulce se dio vuelta rápidamente. Sus ojos hinchados se ensancharon cuando me vio y me senté junto a ella. Dejé las flores abajo y luego enfoqué mis ojos en ella. Esos ojos marrones seguían bien sorprendidos y aún sollozando mientras intentaba encontrar las palabras correctas para hablar. En realidad, no tenía necesidad de decirle nada. Puse mi brazo alrededor de ella y dejé que su cabeza se apoyara en mi hombro consoladoramente. Ella inhaló fuertemente el aire y parecía que se relajaba, mientras yo gentilmente acariciaba su brazo. Pasaron los minutos y ninguna había dicho nada, pero Camila estaba más calmada ahora. Incluso su respiración me recordó a cuando nos quedamos dormidas hace algunas noches atrás.
“Debes pensar que estoy loca por hablar con ella”, me dijo.
“No, para nada. A veces hago lo mismo”, le confesé y sentí que ella se sentaba derecha otra vez, así podía mirarme a los ojos. Casi se podían ver los engranajes formando el puzzle en su cabeza cuando descubrió las flores que le había comprado.
“¿Tú eres el admirador secreto?”, ella susurró, dejándome absolutamente confundida.
“¿El qué? “, le pregunte y fruncí el ceño
“Cada vez que venía, siempre me preguntaba quien compraba los lirios blancos porque reconozco cada ramo y de quien vienen. Excepto por los lirios blancos que seguían apareciendo cada semana. Había casi aceptado el hecho de que mi madre había tenido un admirador secreto que le compraba el ramo, pero eras tú, ¿no?“ Dulce explicó su acusación y le sonreí ampliamente
“No sabía que te estaba dando tanto dolor de cabeza”, le contesté y vi que su cara se suavizó después de la sorpresiva expresión de antes
“Debí haberme dado cuenta, porque las flores dejaron de aparecer cuando te fuiste de la ciudad… lo que quiere decir que venías cada semana, ¿incluso después de que te pedí espacio?”, ella entendió y solo asentí suavemente. La culpa era evidente en sus ojos, cuando se dio cuenta que no dejé de preocuparme por ella, o por lo que su familia pasó, incluso después de que ella me había pedido un tiempo. Solo me alejé de todos después de enterarme de lo que pasó con Hanna, pero no quería que ella siguiera sintiendo culpa, nunca más. La había perdonado hace minutos atrás en todas las formas y estaba hablando en serio cuando le ofrecí comenzar todo otra vez. Dulce parecía no tener más palabras, así que inhalé fuertemente para tomar el control de la situación.
“Quizás deberíamos irnos. Supongo que tienes que hacer más preparativos antes de la fiesta de esta noche”, asumí y quería cambiar el tema para alegrar un poco los ánimos. La más joven sonrió y ambas nos levantamos lentamente antes de caminar hacia los estacionamientos.
“¿Quieres venir y tomar un café?“, Dulce me preguntó de repente. ”Me refiero, a que todavía tenemos un par de horas antes de la fiesta de cumpleaños y compré una nueva máquina para hacer expresso, y sé que te gusta”
Mis labios formaron una sonrisa cuando ella me invitó, pero también estaba un poco nerviosa sobre estar a solas con ella. Era más y más difícil suprimir mis sentimientos por la hermosa joven de cabello marrón claro.
“Bueno, sabes que no puedo decir que no a una rápida curadora y concentradamente alta dosis de cafeína“, le respondí y vi que me sonrió lo más grande que pudo. La tristeza en sus ojos se había ido e instantáneamente se remplazaron con ansiedad. Compartí esa sensación al mismo tiempo en que mi corazón estaba acelerándose otra vez. Ambas nos subimos a nuestros coches y después de eso, la seguí a su apartamento.
Entrar al lugar con tanto estilo seguía siendo fascinante para mí, porque todo estaba perfectamente arreglado. Su ojo para el detalle había mejorado. Nos fuimos hacia la cocina y me apoyé en la esquina mientras Dulce intentaba hacernos un expresso.
Mis ojos comenzaron a mirarla más detenidamente, sin realmente darme cuenta. Estaba usando unos shorts azules ajustados de tiro alto, que revelaban sus largas piernas y una blusa blanca con dibujos negros, la cual me recordó su estilo de cuando era más joven.
Las sandalias negras no le alargaban las piernas, pero honestamente, no necesitaba tacones altos. Su pelo parecía incluso más luminoso y casi dorado, porque la luz del sol golpeaba perfectamente en la cocina. Su suave cabello caía por su cara mientras intentaba manejar la maquina que había comprado recientemente. Sentí la irresistible necesitad de correr mis manos por su cabello y mi pulso estaba aumentando peligrosamente.
Esa urgencia de estar cerca a ella se hizo más abrumadora cuando me enfoqué en su cara. Sus ojos marrones se enfocaron en algo cerca y yo absolutamente amé lo expresivos que eran. Las largas y gruesas pestañas lucían como si fuesen de mentira, pero no lo eran y acentuaban naturalmente sus ojos. Cada pequeña parte de su cara era examinada por mis agudos ojos antes de enfocarme en una de las partes más deseables para mí: sus labios. Tragué fuerte cuando vi que se estaba mordiendo su labio inferior, porque estaba muy concentrada. Entonces recordé el sentimiento de esos suaves labios sobre los míos. Algo dentro de mí se prendió. No podía aguantar más.
Antes de saber lo que estaba haciendo, caminé hacia ella, agarré su mano y comencé a arrastrarla tras de mí hasta que alcanzamos su habitación. Ella se veía atraída como un ciervo a la luz cuando me detuve y la miré. Mi corazón iba a salirse de mi pecho y podía ver que el suyo tambien. Su boca casi se abre para decir algo, pero nada salió de esos labios, porque comencé con mis dedos a desabotonar su blusa, lentamente abriendo el primero. Ella tragó fuerte mientras yo hacia mi camino hacia abajo para desabotonar el siguiente.
“Espera…”, me susurró con voz temblorosa.
“Creo que hemos esperado demasiado, ¿no te parece?“, le respondí casi jadeando y dejé que mis ojos se encontraran con los de ella, sabiendo que casi se caía de rodillas cuando hacía eso
“Yo solo… “, ella tartamudeaba mientras ya casi había terminado con los botones. “Necesito que sepas que… esto no es… me refiero, no quiero solamente acostarme contigo”
Mis ojos se suavizaron cuando escuché eso, porque entendía a lo que ella se refería. El recuerdo de nuestra horrible pelea debió haberle causando inseguridad. La había acusado de solo querer acostarse conmigo y ahora ella quería que estuviera segura que éste no era el caso
“Lo sé”, le dije simplemente, pero asegurándome y deteniendo mis acciones por unos segundo.
“¿De verdad? Porque me sentí horrible cuando dijiste eso y no quiero que jamás pienses eso, y mucho menos que“, ella casi divagaba antes de que presionara mi dedo índice sobre sus labios para detenerla.
“Lo sé”, le repetí incluso más segura y vi como se relajaba un poco. “Así que, cállate ya y bésame”, le dije bastante bajo pero con una sensual voz.
Rápidamente pasé mi lengua por mis labios para mojarlos un poco, cuando vi que ella se acercaba y recibía su labio inferior entre los míos. No importa cuantas veces hayamos hecho esto antes, aún era espectacular cada vez que nuestras bocas se conectaban en el primer momento. La suavidad de su labio inferior me volvía loca. Dulce inhaló profundo durante nuestro beso, como si ella literalmente quisiera absorber cada pequeño detalle de ese perfecto momento.
Sus brazos se envolvieron en mi cuello y desconectó nuestros labios por un segundo y miró profundamente mis ojos. Esa acción hizo que mi corazón latiera de una intensidad incluso desconocida. La ternura que había en esos ojos marrones hizo que todo lo demás fuese irrelevante.
Me incliné incluso más otra vez, para no esperar más por esos besos tan adictivos. Nuestros labios volvieron a juntarse de una manera bastante sensual y yo quería arrancarle la blusa, pero ella se había abrazado tan fuerte, que no había espacios para mis manos entre nuestros cuerpos. Solo me faltaba un botón, pero no había forma de alcanzarlo. Estaba tan cerca de mí, que yo podía sentir su corazón latiendo sobre mi pecho. Dado que no podía quitar la tela que estaba entre nosotras, dejé mi mano en su espalda baja. La increíble suavidad que sentía de su piel era irreal y la arañé juguetonamente con mis uñas. Dulce gimió y yo profundicé el beso, pasando mi lengua por su maravilloso labio inferior. Después lo mordí y sentí un hormigueo por todo mi cuerpo.
Apenas estábamos comenzando y ella ya estaba jadeando. Seguí arañando la suave superficie de su espalda mientras mi otra mano la acariciaba por al lado. Lenta y desapercibidamente me fui más hacia abajo, donde solo tenía un destino. Tracé todo su lado y pase por su cadera antes de alcanzar su perfecto culo. Primero apreté solo un lado, bastante gentil, pero sentí su sonrisa inmediata. Todos sabían sobre su más famosa parte del cuerpo y definitivamente yo no era la excepción cuando se trataba de querer esa parte de ella. Su pequeña sonrisa activo mi lado más dominante e inesperadamente moví mi mano más hacia abajo, en la mitad de sus cachetes y agarré su trasero más violentamente que antes.
“Oh Dios”, ella gimió sobre mis labios y ahora era yo la que sonreía.
Como mejor pude me solté de su agarre y la fui guiando hacia la cama. Finalmente, desabotoné el resto de la blusa y lancé la ropa hacia algún lugar del piso. Me quité mi camisa rápidamente antes de que Dulce atacara mis labios y nos hiciera caer hacia la cama.
Inmediatamente la dejé debajo de mí, ella estaba con una mezcla de ternura y excitación. Dejé varios pequeños suaves besos en sus labios y ella me acercó más fuerte que antes, haciéndome sentir casi cada centímetro de su desnuda parte superior. Sus brazos estaban cruzados en mi cuello mientras los acariciaba gentilmente con la punta de mis dedos, sintiendo su piel erizada. Nuestros besos volvieron a ser dulces y no estaba exactamente segura de por qué, pero Dulce parecía disfrutarlo así. Yo estaba impaciente por más, porque sentía que casi agonizaba con esa sensación punzante entre mis piernas. Pero de pronto sentí algo extraño en sus labios, algo salado. Instantáneamente me detuve y miré a la mujer joven que estaba acostada debajo de mí.
“¿Por qué estás llorando?“, pregunté con horror de que hubiese hecho algo mal.
“¿Lo… lo estoy?”, me preguntó y sonaba sorprendida. Había marcas de lágrimas en sus mejillas y no estaba segura de que ocurrió que la hizo llorar. ¿La mordí por accidente? o ¿estaba presionándola mucho?
“Si”, le confirmé y limpié sus mejillas con mi pulgar. Ella se mordió el labio y parecía avergonzada porque ni siquiera se había dado cuenta.
“Supongo, que estoy un poco abrumada”, me confesó con una tímida sonrisa y besé la punta de su nariz cariñosamente antes de acariciar su pelo.
“Quizás no deberíamos hacer esto”, le susurré
“¡No!”, ella me dijo inmediatamente y ambas reímos un poco. “De verdad, de verdad que quiero”, agregó con una amplia sonrisa.
“Lo sé. Y yo también, pero no apuremos esto. Quizás no estamos listas todavía”, le dije cuidadosamente, pero vi que no me protestó. Nuestro momento iba a llegar, estaba segura. “Haremos esto cuando sea el momento adecuado. Y créeme, después lo haremos esto un montón”, reí y vi su mordida de labio otra vez. Dios, de verdad solo quiero saltar encima de ella cuando hace eso, pero tengo que controlar mis impulsos ahora mismo.
“Está bien”, me susurró y acaricie su cara con una mano, antes de colocar otro tierno beso en sus labios. Ella me devolvió el beso con el mismo cariño y acarició mi oscuro cabello. Suspiré silenciosamente, pero feliz y disfruté del momento por lo que era; otro paso en la dirección correcta. Me acosté junto a ella en la cama, acompañado de más besos suaves y solo mirando intensamente hacia esos ojos marrones que eran tan familiares. Parecía un poco cansada y asumí que pudo haber sido la angustia de tantas emociones desde esta mañana. Era obvio que estaba luchando contra la fatiga, porque sus ojos se cerraban por un segundo, pero luego los abría otra vez, encontrándose con los míos.
“No quiero cerrar los ojos”, me admitió con un leve susurro.
“¿Por qué?”, le pregunte en el mismo tono.
“Tengo miedo de que cuando despierte, esto solo haya sido un sueño y que tú no estés aquí”, su voz era tan increíblemente frágil, que hizo que me doliera el corazón de una forma desconocida. Tragué el pequeño bulto que se formaba en mi garganta y relajé mi rostro.
“Cierra los ojos pequeña, estaré aquí”, le susurré tranquilamente y vi como esos grandes ojos marrones desaparecían detrás de sus párpados.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:10 pm

Capitulo 23
“¡Vamos, levantaros de una vez!” escuche que me decía una voz y por un segundo pensé que seguía soñando. Lentamente enfoqué mis ojos y vi a Dulce despertando un poco vacilante, pero entonces gire mi cabeza y vi a Cristian. ¿¡Cristian!? Salte un poco cuando me di cuenta de que no estaba soñando y que el más joven de hecho estaba parado en el borde de la cama de Dulce donde nos habíamos quedado dormidas
"Mirad, sé que probablemente soy la última persona en hablar sobre el tema, pero no es momento para dormir" dijo he hizo referencia a su propio hábito de dormir, que siempre había sido una broma dentro del grupo. Me senté y tome una larga respiración. Me tomó unos segundos darme cuenta de qué estaba pasando. Ni siquiera sabía que Cristián también iba a venir al cumpleaños de Sofi.
"Está bien, ya estoy despierta" dije y luego vi que Cristián me estaba sonriendo
"¿Qué?"
"Madre mia… Que abdominales". Fue ahí cuando me di cuenta que no tenía camiseta, y tampoco Dulce, pero ella sólo sonreía.
"Quizás debería hacer también algo de Tai-chi".
"Yoga, Cristián. Es yoga", le corregí, con mis mejillas estaban rojas. Tampoco era que ninguna de los dos no me hubiera visto antes así. Habíamos estado juntos en las giras , pero aun así, me daba un poco de vergüenza porque era obvio lo que Dulce y yo estábamos haciendo. La más joven me paso mi camiseta y me la puse lo más rápido posible, antes de que Dulce básicamente saltara de la cama.
"¡Oh por Dios! ¡Es tardísimo!" dijo con pánico."Eso era lo que estaba tratando de decirte, Chancho", Cristiam le recrimino mientras yo sólo los miraba. Hubo un tiempo en que el que estaba completamente celosa por su amistad, ya que siempre han sido amigos inseparables.
"De verdad tenemos que levantarnos e irnos. Anahi, ¿quieres venir con nosotras o vas luego?", Dulce me preguntó, mientras se ponía su blusa, permitiéndome una última vista a su cuerpo.
"Adelantaros vosotros, os veo en la fiesta” dije y ella asintió. Después de eso me quede un par de minutos más en la cama de Dulce; recordando la forma en la que la estaba viendo dormir antes de levantarme. Después de un rato, decidí regresar a mi hotel y comenzar a prepararme para la fiesta de cumpleaños. No estaba segura de que ponerme porque no había un código de vestimenta así que supuse que una fiesta de adolescentes no puede ser muy formal, ¿no? Estaba pensando demasiado esto, así que decidí usar algo no muy elegante, pero aún así seductor, ya que la mujer de mis sueños iba a estar presente.
Fui con mis pantalones negros de cuero favoritos, una camiseta blanca que mostraba mis clavículas, una chaqueta de cuero color café y unas botas cafés que hacían juego. Era una buena combinación de chic y rock, pensé y agregué un reloj blanco bastante elegante para completar todo. Me miré en el espejo, satisfecha de mi elección, y me maquillé un poco. Para mi sorpresa, no podía entender que le pasaban a mis ojos estos días, estaban mucho más brillantes y prácticamente grises.
Estaban empezando a asustarme un poco porque nunca antes habían cambiado tanto. Había escuchado una vez que, posiblemente, cambiaban de tono dependiendo del humor. ¿Era Dulce quien iluminaba mis ojos de la manera en la que iluminaba todo lo demás en mi vida?
“Wow, eso ha sido muy ñoño”, murmuré y no podía creer que acababa de pensar en eso. Me concentré en mi maquillaje y me utilicé mi pintalabios rojo. No iba a ir sin un respaldo, así que deje el pintalabios en mi bolso antes de salir. Llegando a la casa de los Espinoza estaba sorprendida de cuantos coches estaban aparcados en la calle. Aparentemente había un montón más de gente invitada de la que pensaba.
Toqué a la puerta y fui recibida por la gran sonrisa de Dulce. Sin pensarlo demasiado, ella se acercó hacia mí y me dio un pequeño beso en los labios. Estaba sorprendida por su gesto, porque era la primera vez que ella me recibía así, pero sonreí instantáneamente después de eso. Otro paso, pensé. Entré a la casa y estaba un poco sorprendida de ver a tantos adolescentes. Parecía casi como un meet & greet. Escuché gritos y chillidos de los más jóvenes cuando me reconocieron, he inmediatamente me bombardearon preguntándome por fotos y autógrafos. Hice lo que me pedían pero estaba un poco abrumada por la emboscada del grupo.
Tomó un tiempo para que la emoción terminara y hasta que estuve libre para felicitar y enfocarme en Sofi. Hablé con otros adultos, los familiares de Dulce, mayormente, y no podía dejar de sentirme ansiosa después de la emboscada que tuve. Después de todo este tiempo, me seguía sintiendo incómoda con todas la, a veces, no tan deseada atención porque sentía que algunos de ellos me observaban disimuladamente. Tomando un gran respiro, salí al patio y me senté en las sillas de la terraza. Mi corazón estaba acelerado y no podría decir el tiempo que pasé sola intentando calmarme.
“¿Qué estás haciendo aquí?”, la suave voz de Dulce apareció detrás de mi mientras se acercaba.
“Nada, tomando un pequeño descanso” le respondí mientras se paraba frente a mi. Ahora solo estaba mirándola y sentí que mi corazón latía más rápido, otra vez, pero esta vez de una buena manera. Ella usaba unos pantalones rosados y una camiseta negra con sus converse negras, pero estaba increíblemente sexy.
Siempre había amado su estilo un poco infantil, y me encantaba cuando usaba tonos básicos y lucía tan casualmente perfecta. La más joven se sentó en mi regazo, dejando sus piernas colgando. Al quedar cara a cara me encontré con sus ojos marrones antes de que ella comenzara a jugar con mi pelo.
“A veces sigo sin poder descifrarte. Incluso después de diez años” me dijo muy tranquilamente. “Aún hay un poco de misterio detrás de esos ojos”
“¿Qué tengo de misteriosa, sentada aquí?” le pregunté porque no podía seguirla.
“Eres perfecta entreteniendo; actuando frente miles de personas y cada vez que entras a un cuarto, la gente te mira y todos se derriten por ti. Pero aquí estás, sentada, apartada de la fiesta donde todos están muriendo por hablar tan solo unos segundos contigo” ella me explicó y me dejó mirarla intensamente. Su mano seguía jugando con uno de mis mechones, enrollándolo.
“Sólo soy más seria que otra gente, supongo” le dije, sin estar segura de si eso era algo bueno.
“Sabes, Sofi me dijo una vez eso, psicológicamente se dice que las mejores relaciones son entre alguien introvertido y extrovertido. Siempre me he considerado como alguien introvertida y tú la extrovertida, porque te puedes conectar con la gente fácilmente, considerando tu confianza y tu encanto. Últimamente me he dado cuenta que la razón de nuestra conexión es porque somos más parecidas de lo que pensamos. Quizás lo manejamos de manera distinta, pero tu eres tan vulnerable como yo por dentro, ¿no es así?” me habló gentilmente.
“Esa no es exactamente la reputación que tengo” le respondí a su pregunta ligeramente. “¿No sabes que soy la estupida, mandona e inaccesible estereotipada estrella hipster de pop?” estaba claramente burlándome de mi misma y el autoreprocharme no era algo que me gustaba hacer. La pequeña ansiedad que había tenido antes me había afectado aún más de lo que creía y vi a los ojos marrones suavizarse cuando se encontraron con los míos.
“Quizás eres más seria que los otros, pero no deberías sentirte mal por eso. Existe mucha gente falsa en la industria. Tu eres autentica y eso no es algo por lo cual debas sentirte mal. Créeme, la gente te ama incluso más por eso” dijo e inmediatamente me sentí mejor. La pequeña sonrisa en mi cara era la prueba de ello.
“¿Como lo haces?”, le pregunte y vi que ahora ella también me sonreía. “Siempre dices lo correcto cuando las personas están de bajon?”
“Es un talento especial” se burló.
“Tienes bastantes de esos” la halagué y vi que se mordía el labio. Sabía que iba a hacer después de eso, y mi suposición fue confirmada cuando se inclinó. Encontrándome sus labios en un tierno beso era demoledor en este punto.
Compartimos unos cuantos besos más antes de que ella se sentara bien otra vez y entrelazara sus dedos con los míos.
“Tengo miedo de preguntar, pero ¿cuando te vas?” su voz sonaba un tanto temerosa.
“Mañana por la mañana” le respondí con un suspiro y vi que su cara decaía mientras trataba de esconderlo.
“Eso es bastante pronto” dudó en decirlo. Tomé otra profunda respiración porque sabía que tenía que ser clara sobre algo.
“He estado trabajando bastante durante los últimos meses porque voy a lanzar un álbum pronto” comencé a explicar y vi a Dulce intentando esconder cualquier cosa que sintiera. “Por eso estoy tan ocupada con la promoción. El primer single va a salir en dos semanas y después habrá incluso más promoción y volaré aún más”
“Nuevo álbum significa nuevo tour, ¿no es así?” ella me preguntó con cuidado porque también conocía el negocio.
“Sí” le confesé y sus ojos mostraron un poco de tristeza por primera vez. “Esto estaba todo arreglado, desde antes que lo nuestro ocurriera”
“Lo entiendo” me dijo inmediatamente y obviamente quería que no me sintiera culpable, pero lo hacía. “Solo me preguntaba… ¿Donde nos deja eso a nosotras? ¿Quieres algo casual conmigo? ¿Sin compromiso?”
“Ya no tengo dieciocho” le respondí con una pequeña risa. “Quizás quiero algo de compromiso a esta altura de mi vida; especialmente contigo” agregué y vi su pequeña sonrisa. “Pero tampoco soy tonta y sé que las relaciones a larga distancia son bastantes difíciles, y no quiero arriesgarme a arruinar lo que tenemos poniendo demasiada presión a ello si queremos que esto sea… real y oficial. ¿Tiene sentido?”
“Totalmente” dijo, pero aún no tenía idea de qué estaba pasando por su cabeza ahora mismo.
“No me mal interpretes Dulce. Quiero esto más que nadie: nosotras, me refiero. Y si tu también lo quieres, estoy dispuesta a ello” necesitaba asegurarme, porque quizás había sonado un poco negativa antes. “Podemos hacerlo funcionar de alguna manera, incluso si hay algunos obstáculos en el camino. Siempre y cuando tu lo quieras, por supuesto” Finalmente su rostro se iluminó y me asintió rápidamente.
“Sí, claro que quiero. Quiero estar contigo de cualquier forma posible, hemos pasado por cosas peores que esto. Sólo tenemos que ser honestas con nosotras mismas” Dulce dijo y yo acepté instantáneamente. “¿Puedo comenzar siendo honesta?” me preguntó por sorpresa y asentí. Su cara se tensó un poco y sabía que estaba nerviosa. “Te amo” me susurró y mi corazón comenzó a palpitar como loco.
“Yo también te amo” le respondí, siendo la primera vez que ambas lo decíamos en el mismo momento. Se lo había dicho antes y ella a mi también, pero no como ahora. Esto era increíblemente especial para ambas y no pude aguantar más y sonreí como una idiota antes de ahuecar su cara con mis manos y besar sus perfectos labios. Solo unos minutos atrás yo estaba molesta y ella encontró la forma para hacerme sentir mejor en poco tiempo. Era un poco aterrador el impacto que tenía en mí, pero no me importaba cuando era algo tan positivo como en este momento. Sus labios se volvieron más urgentes contra los míos y suspiré en voz baja con placer cuando su lengua acarició mi labio inferior.
“¡Hora de los regalos!” gritó Sofi de repente e hizo que ambas saltáramos porque ninguna de nosotras había notado a la cumpleañera. “Ugh, iros a un hotel” agregó y sentí que mis mejillas se enrojecían antes de seguir a la adolescente dentro de la casa.
Mi humor había cambiado completamente y disfruté al máximo el resto de la noche. Cristián y yo casi hacemos una batalla de baile y ya veía que lo subirían a Youtube o Vine, pero no me importo porque estaba pasándolo de maravilla. Mi regalo para Sofi había sido un éxito. Había gritado tan fuerte, que todo el vecindario probablemente la oyó cuando abrió el sobre. Le había regalado un pase para backstage en los Teen Choice Award con un pasaje de avión, así ella sería mi acompañante y conocería a todos sus ídolos. Yo iba a actuar allí, así que veía totalmente lógico invitarla, y por supuesto, ya había hablado con su padre antes.
Dulce por otro lado no lo sabía y se quedó impresionada por mi regalo. La envidia que todos los otros adolescentes tenían en sus caras era demasiado obvia y estaba segura de que Sofi sería más popular ahora.
Ya se habían ido todos y yo estaba en la cocina limpiando cuando Dulce entró y me regañó.
“No, no puedes estar limpiando. Eres una invitada” a lo que yo respondí con una sonrisa antes de poner los últimos platos en su lugar. Ella se acercó y puso sus brazos inesperadamente alrededor de mi cuello. Me gusta este lado afectuoso que tiene últimamente y estaba disfrutando bastante el estar con ella, ahora de verdad.
Desde el principio de nuestra amistad siempre noté que solía estar muy cerca de mi, así que probablemente debería haber tenido una idea de como sería ella en una relación, pero de alguna manera estaba sorprendida; agradablemente sorprendida. Sus ojos demostraban ternura y dejé que mis brazos rodearan su cintura mientras la acercaba a la esquina.
“Tu regalo ha sido una pasada” me dijo y ahora entendía el porque me miraba así.
“Bueno, soy bastante buena en ello” le respondí con una pequeña sonrisa.
”Lo eres” me susurró sinceramente y dejó un suave beso en mis labios. “¿Conoces la canción ‘Hardest of Hearts’ de Florence and the Machine?” me preguntó de la nada.
“Si, la verdad es que es una de mis favoritas” le admití
“Siempre me recuerda a ti” me dijo casi susurrando contra mis labios, encontrando la forma exacta de como volver a la conversación que tuvimos en el patio “Otras personas quizás no lo vean, y tu quizás tampoco lo has visto en ti, pero tienes el corazón más puro y gigante que alguna vez he podido encontrar en alguien. Quizás lo escondes tras tu exterior, pero no puedes engañarme. Se cuanto te importa. Es lo que hace que me enamore de ti una y otra vez”
Parecía que mi corazón se salía de mi pecho cada vez que ella decía esas cosas, porque era muy raro que alguien me viera de la forma en la que ella me ve. Hizo que viera una parte de mí que no siempre veía. Estaba conmocionada y no podía hablar, pero entonces ella comenzó a cantar casi en susurro algunas líneas de la canción que me había mencionado.
“Hay amor en tu cuerpo, pero no lo puedes mantener ahí. Corre por tus ojos y cae por tu piel Tiernos toques que dejan las marcas de la oscuridad Y la dulzura de los besos rompe los corazones más duros”
Sus labios se encontraron con los míos otra vez después de haber terminado el primer verso de la canción y no podía negar que vi el por qué ella se acordaba de mi con la canción. Había tratado de esconderme de cualquier rotura de corazón que podría enfrentar, haciendo un muro en mi exterior, pero la suavidad de Dulce había roto mis paredes. Y a la vez, rompió mi fuerte corazón, muchas veces. Pero eso era cosa del pasado y ya no pensaba igual. Estaba mucho mejor disfrutando sus afectos que compensaban todo lo difícil de antes.
“¿Sabes?” le dije rompiendo el beso suavemente, “cuando dices cosas como esas, de verdad me dan ganas de hacerlo” le confesé y vi sus ojos marrones casi brillando.
“Entonces ¿por qué no te devuelvo el favor y te ofrezco quedarte en mi casa esta noche?” me dijo y corrió su mano por mi cabello, sabiendo que amaba que hiciera eso.
“Porque cuando me vaya será mucho más difícil mañana, más de lo que ya es” le respondí.
“¿Sabes cuando voy a poder volver a verte?” me preguntó con cuidado
“Espero que en cuatro semanas” le dije y vi que me dio un leve puchero. “De verdad, eso es lo único que puedo hacer ahora. Iré a Canada mañana y luego, básicamente, por todos lados. Pero en cuatro semanas hay una posibilidad de quizás dos o tres días libres”
“Está bien. No me iré a ningún lugar. Eso solo significa que tendré que disfrutar el que estés aquí cuando pueda” Dulce agregó y junto sus labios con los míos con mayor pasión que antes. Inhalé profundamente por mi nariz porque, literalmente, ella se llevó todo mi aliento con ese beso. Apreté mis manos en su cintura, podía sentir su pequeño cuerpo presionando junto al mío, mientras sus manos se enredaron en mis mechones oscuros. Abrí un poco mis labios, permitiendo que su lengua invadiera mi boca. Mi mano bajó a su espalda y agarré su trasero fuertemente. Abrió sus ojos por un momento, al igual que yo, creando un cambio de miradas antes de enfocarnos en nuestros labios otra vez. Esto estaba yendo hacia una peligrosa dirección pero no podía evitarlo y alegremente succioné su labio inferior.
“Oh mierda, no sabía que las adolescentes calientes estaban por aquí” escuché la familiar voz de Cristian y me reí sobre los labios de Dulce. Ella hizo lo mismo y se apartó de mala gana. Vi el labial rojo por toda la boca de la más joven y me sentí satisfecha conmigo cuando la ví.
“No jodas” imité a Cristián de la mejor manera que pude e hice que los dos integrantes de la banda se rieran.
A pesar de que Dulce protestó al principio, Cristián y yo la ayudamos a limpiar y estaba odiando cada vez más decirle adiós a la pequeña. Había sido una excelente noche y estaba demasiado contenta de que hubiéramos coincidido en finalmente estar juntas, pero no podíamos estar físicamente juntas porque estaba tremendamente ocupada. Traté de parecer despreocupada sobre ello porque Dulce ya estaba lo bastante triste como para yo agregar algo más. Me agarró fuertemente mientras nos abrazábamos en la puerta principal, no quería irme. En un momento me soltó y le dí el último beso antes de dejar la casa de los Espinoza, y por la mañana Miami.
_________________________
Estar lejos de Dulce ahora era más difícil que nunca. El haber tenido una muestra de lo que nuestra relación sería, hizo que mi corazón doliera incluso más. Más tiempo, más besos, más tiernas caricias y, simplemente, más Dulce. Estaba comenzando a odiar el hecho de haber dedicado todo al trabajo, porque ahora no podía salir de todos los acuerdos y contratos. No era que no amara la música o los fans, solo que amo más a Dulce. Cuatro semanas era bastante tiempo que soportar cuando no puedes estar con la persona que te hace feliz. Tratamos de mantener el contacto, pero siempre estaba en una diferente zona horaria o tan cansada por el cambio de horas, que no podía funcionar demasiado para tener una conversación real.
Pero la espera terminó y por fin me encontré de vuelta en Miami. Esta vez había aceptado la oferta de la más joven de quedarme en su apartamento en vez de en un hotel. Mi emoción era obvia porque no podía parar de sonreír en el taxi que tomé desde el aeropuerto a su casa. Dos días no eran bastantes, pero era todo el tiempo libre que tenía y quería pasar cada segundo con ella. No sabia qué tenía planeado para nosotras, pero era bastante tarde y esperaba que no quisiera salir porque probablemente iría como un zombie después del largo viaje. Casi llegando a su apartamento, mi corazón estaba latiendo muy rápido y me sentí casi mareada porque tenía una mezcla de agotamiento físico y felicidad emocional. Toqué la puerta y dejé mi bolso abajo. La puerta se abrió de golpe y casi caigo cuando, literalmente, Dulce saltó sobre mi. Me tambaleé un poco antes de encontrar de nuevo el equilibrio en el último segundo. Sus piernas se envolvieron en mi cintura y me abrazó tan fuerte que casi no podía respirar. La enorme sonrisa en mi cara hizo que valiera la pena el casi caerme.
“Hola para ti también” dije aún con una gran sonrisa y sentí que se separaba un poco del abrazo.
“Lo siento, estoy un poco emocionada” me respondió con vergüenza.
“Oh ¿De verdad? No lo había notado” bromeé y ella bajó sus piernas y quedó de pie antes de golpear mi brazo.
”No te rías de mi” me puso mala cara, antes de agarrar el borde de la chaqueta y acercarme para darme un beso. Esperaba un rápido beso de bienvenida, pero sus labios se presionaron hacia los míos por bastante tiempo. Después de un rato, me dejó entrar y pude notar lo que llevaba puesto.
”¿Por que llevas un delantal?” le pregunté y no pude evitar reír un poco.
“Bueno, ¿por qué crees, sabelotodo? me respondió con una sonrisa. “Llevo todo el día en la cocina intentando hacer sushi, pero era más difícil de lo que pensaba”
“No sabía que eras tan buena ama de casa. ¿Debería llamarte Maria a partir de ahora? Suena más sofisticado” seguí bromeando mientras ella volvía a golpearme en el brazo porque odiaba que la llamaran por su segundo nombre.
“Si sigues con esto no comerás nada” Dulce se rió.
Estaba halagada de que aún siguiera haciendo tanto esfuerzo solo para hacerme feliz y se lo agradecí con otro beso. Me dejó acomodarme mientras ella seguía terminando con la cena y estaba verdaderamente agradecida de que quisiera quedarse en casa. Aunque hubiese dicho que estaba luchando por preparar la comida, era el mejor sushi que jamás he comido. Quizás tiene que ver con el hecho de que fue hecho por ella. Nos pusimos al día sobre lo que habíamos estado haciendo y hablé de los shows y de todo lo demás.
Definitivamente me gusta más escucharla que hablar yo. Su felicidad era contagiosa y la fatiga iba lentamente desapareciendo con cada minuto que pasaba. Nos sentamos en el sofá después de cenar y le mostré algunos videos que grabamos de mis últimos ensayos. Su opinión era bastante importante para mí y consideré cada consejo o crítica que ella me daba. La lista de canciones para el tour aún no estaba lista y quería estar segura de que fuera perfecto, así que hablamos sobre cual debería ser el orden para dar un show increíble. Ninguna de las dos nos dimos cuenta cuanto pasó desde que empezamos a hablar de música. Estaba acurrucada junto a mí, mientras veíamos el último ensayo.
“¿Está mal que me acalore con tan solo verte bailar en la pantalla?” su voz apareció otra vez e instantáneamente sonreí cuando dijo eso. Ambas sabíamos que era inevitable. Iba a pasar esta noche. Estuvo claro desde el momento en que acepté quedarme en su casa. Dulce estaba dando el primer paso y sentí que mi pulso se aceleraba de solo pensar en lo que iba a pasar.
“¿Cómo de acalorada?” le pregunté más específicamente y sentí que se movía. Sus labios mostraban una impecable sonrisa, y no perdió tiempo y se sentó a horcajadas sobre mi. Quería que me acostara pero la detuve poniendo una mano en sus clavículas. Sus ojos mostraban confusión ahora.
“Te he hecho una pegunta” le dije de la forma más sensual posible y vi como tragaba. Los ojos marrones fueron de confusión a emoción. Estaba mucho más cómoda con esto ahora y ella ya no era la única con experiencia. Recordé lo que Poncho dijo en las Vegas sobre Dulce, así que quería probarla y jugar. Poncho mencionó que Dulce era un poco abierta a las aventuras dentro de la habitación. Generalmente, eso jamás había sido de mi gusto. Siempre pensé que era horrible cuando los hombres querían que hiciera o dijera algunas cosas. Con ella, sin embargo, estaba abierta a probar y ver hacia donde nos llevaba. Me sentía segura explorando este lado en nuestra relación ahora que finalmente estábamos en el lugar adecuado.
“Hm… Como si fuese a explotar en cualquier segundo” me dijo suavemente y sus mejillas estaban ardiendo. Pero le gustaba, lo puedo asegurar.
“¿Que quieres que haga sobre esto?”, le pregunté otra vez sin titubear y el pecho de Dulce estaba subiendo rápidamente.
“Tócame” me susurró y se mordió el labio tímidamente. Mis ojos estaban conectados con los suyos, sabiendo el efecto que tenían sobre ella; especialmente en momentos como estos.
“¿Donde?” continué y ahora se mordió el labio más fuerte.
"En este momento… donde quieras, la verdad” la más joven me respondió con casi una vergonzosa sonrisa porque se estaba emocionando demasiado. Dejé mis manos sobre sus rodillas, subí por sus muslos hasta que llegué a su camisa. Me senté mejor así podía subir la camiseta bastante lento. Mis labios encontraron uno de mis favoritas partes de su cuerpo y bajé hacia la piel caliente de su cuello.
Rozando la piel con mis dientes muy despacio, dejé que mi lengua calmara el placentero dolor suavemente. Obtener su primer gemido era una victoria en mi agenda y lo celebré mordiendo un poco más abajo aún más fuerte.
“Mierda” gimió y estaba orgullosa de mi con su gemido. Generalmente esa era mi especialidad. En este caso, hice una excepción. Observé el lugar que había mordido, había una visible marca y comencé a dejar ahí besos más mojados. Sus caderas estaban desesperadamente moviéndose contra las mías, pero amaba el poder que tenía y no me rendí hasta que deje una marca roja. La estaba reclamando. Intentó quitar mi camisa pero agarré sus brazos y la detuve inmediatamente.
“Pensé que querías que yo te tocara, no de la otra forma” le dije en forma de advertencia y vi como luchaba por mantener la compostura. Verla retorcerse era casi adictivo.
“Yo también quiero tocarte” me insistió y achiqué mis ojos, como si estuviera pensando la idea.
“Puedes besarme” le ofrecí y sentí que sus labios chocaron con los míos sin vacilar un segundo. La sorpresa me hizo gemir y dejé que me recostara en el colchón, trayéndome a ella conmigo. Su boca estaba más que ansiosa e intentó profundizar el beso muchas veces, antes de separar un poco mis labios y rendirme. De pronto comenzó a sonar mi móvil.
“¡Oh por dios, Anahi! Ni se te ocurra contestar esa llamada” me dijo Dulce agitadamente y se sentó otra vez. Al parecer el zumbido que provenía del bolsillo del pantalón lo había sentido en cierto lugar y yo solo sonreí ante su irritación. Dejé que sonara otros pocos segundos antes de sacar mi teléfono y vi el nombre de Sofi en la pantalla.
“Es tu hermana” le dije un poco confundida mientras Dulce suspiró
“No debí haberla dicho que venías. Seguro que quiere venir a verte” me dijo y su molestia me hizo reír. “¡No contestes!”
“Yo soy la que da ordenes aquí” me reí y vi que sus mejillas se enrojecían incluso más. “Bueno, creo que tiene que esperar, nosotras ya lo hemos hecho demasiado”
Me puse de pie inesperadamente y como ella estaba sobre mí, sus piernas se enrollaron en mis caderas como antes. Ella me dio una gran sonrisa mientras caminaba hacia su cuarto con ella sobre mí. Lentamente la bajé y se sentó en el borde de la cama mientras yo estaba de pie entre sus piernas. Me quite mi propia camiseta e inmediatamente sentí sus cálidos labios en mi estómago. Me besaba la piel tonificada con tanta devoción, que parecía que admiraba cada centímetro de piel. Ambas de mis manos se colocaron en su sedoso pelo, mientras la miraba con atención. Cogí su pelo y lo peiné en una coleta mientras disfrutaba de su experta boca sobre mi piel. Sus ojos miraron a los míos y la mezcla de sumisión y lujuria que irradiaban, me marearon. Solo su labio inferior estaba pegado a mi piel y sentía que mi corazón estaba apunto de salir de mi pecho cuando me sonrió burlonamente. Esta sería una larga noche, lo sabía.
Sostuve su cara con ambas manos, cuando me tiró en la cama con ella sobre mí. Hice un leve puchero porque quería estar yo a cargo, así que la moví hacia mi derecha. Empujé con mi rodilla sus piernas para abrirlas, ya estaba jadeando con anticipación. La quité su sujetador y aprecié la hermosa imagen de la parte superior de su cuerpo desnudo. Sus pechos de tamaño perfecto eran tan jodidamente tentadores, pero quería que ella sufriera un poco más. Así que dejé que la punta de mis dedos comenzaran a trazar pequeñas formas en su piel. Estaba temblando y reteniendo sus gemidos, pero yo quería escucharlos. De la nada, recordé algo y sonríe maléficamente. Me levanté de su cama y fui a su tocador. Inmediatamente encontré lo que estaba buscando. Era el mismo aceite para masajes que ella había usado conmigo la otra vez. Dulce casi se desmaya cuando me senté a horcajadas sobre ella con la botella en mi mano.
“Me dijiste que querías que te tocara” le dije con una voz rasposa y escuché como tomaba una profunda respiración.
Distribuí una buena cantidad del líquido en las palmas de mis manos y sabía exactamente como se sentía. Ella había hecho lo mismo conmigo y estaba buscando la revancha. Coloqué mis manos en sus costados y muy lentamente las moví por su piel. Su estómago estaba subiendo y bajando rápidamente y yo amaba su vientre plano. Así que dejé que mis palmas exploraran esa parte de su cuerpo ahora. Su cadera se levantaba contra la mía, pero me enfoqué en lo que mis manos estaban haciendo. Daban vueltas y masajeaban su perfecta piel bronceada, dejando un brillo que resplandecía debido a la cantidad de aceite que estaba usando. Una canción apareció en mi cabeza y como sabía que le gustaba que le cantara en los momentos más emotivos, ¿por qué no ahora?
Era una canción bastante antigua que Cristián había arruinado en ese entonces de tanto cantar, pero encajaba perfectamente con el momento.
“Mi cuerpo es tu fiesta, babe
Nadie más está invitado, excepto tú babe
Puedo ir lento ahora, dime lo que quieres.
Babe deja tu teléfono, deberías apagarlo
Porque esta noche bajaremos, diles a tus amigas que bajaremos
Estamos en la zona ahora, no pararemos”
Tan pronto como mi baja pero sensual voz comenzó a cantar, Dulce se empezó a agarrar a las sabanas. Casi dejé de cantar por mi amplia sonrisa. Sólo canté el primer verso y la sorprendí mientras movía mis manos en sus pechos. Echó la cabeza hacia atrás y ya no estaba siendo justa. Mis caderas comenzaron a rozarse con las suyas, mientras mis dedos ejercían la suficiente presión en sus pechos para hacerla temblar. Sosteniendo ambos y masajeándolos sin piedad, ella estaba gimiendo más fuerte que antes. Sus pezones erectos estaban atrapados entre mis dedos y los rozaba a veces con mi pulgar.
“Anahi” gimió y la miré por primera vez desde que comencé el masaje. Me estaba pidiendo que le diera la liberación que ella quería. Limpié mis manos en las sábanas, aunque el aceite era comestible o eso decía en la botella. Necesitaba que mis dedos no se resbalaran porque estaba intentando desabrocharle sus pantalones. Por suerte me las arreglé y los quité junto con sus bragas. Ya había sufrido lo suficiente, así que me acosté a su lado besando sus temblorosos labios.
Dulce estaba en otro planeta y no peleó por quien tenía el control cuando mi lengua comenzó a devorar su boca. Separé nuestros labios y puse mi mano en su cara, mirando profundamente sus ojos, dejé que mi dedo índice trazara sus labios antes de presionar gentilmente contra ellos. Esta era mi manera de hacerlo más divertido. Ella inmediatamente lo entendió y comenzó a aplicar succión en mi dedo. Agregué mi dedo del medio y sentí que su lengua se envolvía alrededor de ellos, en la calidez de su boca. Ahora era yo quien se estaba mordiendo el labio viendo eso. Pero quería que ella tuviera lo que me pedía y dejé que mi mano bajara y abriera un poco sus largas piernas. Tan pronto como llegué a la parte más intima de su cuerpo me di cuenta de que no necesita agregar lubricación extra. Mis ojos se abrieron un poco porque ella estaba demasiado... demasiado mojada. Incluso mis mejillas se enrojecieron un poco cuando lo sentí y vi que Dulce lucía casi humillada por mi sorpresiva reacción.
Rápidamente besé sus labios para aliviar la tensión, y ella gimió con placer cuando dejé que ambos dedos se perdieran dentro del calor húmedo que había encontrado. Sabiendo lo cerca estaba, comencé un ritmo rápido y dejé que mis dedos se detuvieran. Ella no perdió tiempo y agarró mi mano.
“Voy a llegar en dos segundos si sigues haciendo eso” me dijo casi sin respiración y me reí con orgullo.
“Bueno… entonces” le susurré y seguí con lo que estaba. Echó su cabeza hacia atrás, y de hecho, alcanzó el clímax unos segundos después de eso. Sus caderas se sacudieron hacia arriba, sus piernas temblaron y cada centímetro de su cuerpo parecía que convulsionaba. Considerando el hecho de que ella no había hecho esto hace meses, comprendí completamente su rápida reacción. Parecía que tenía pequeños espasmos y no pude evitar el continuar moviendo mi mano lentamente, saboreando cada segundo de la intensa elevada que había experimentado. Se pasó la mano por el pelo mientras se calmaba y pude ver que tenía algunas gotas de sudor en ella. Entonces su mano agarró la mía, pero ahora ella la estaba acercando a sus labios. No lo iba a… ¡Si, lo hizo! Mis ojos se abrieron un poco mientras ella repetía lo mismo que hacía antes de que le hubiese dado placer. Estaba un poco en shock, pero increíblemente encendida por lo desinhibida que ella era. No podía esperar por lo que ella me tenía esperando.
“¿Dulce? ¿Donde estás?“
El grito que venía desde fuera del dormitorio hizo que Dulce mordiera mis dedos, accidentalmente porque ambas nos sobresaltamos.
“¡Ouch!” me quejé, pero rápidamente me levanté de la cama mientras Dulce se cubría su completo cuerpo desnudo con la sábana. La voz era la se su hermana pequeña y yo hice mi camino para recoger mi camisa. Era la única prenda que no llevaba, lo que significaba que tenía que haber salido antes de que Sofi entrara.
Todo pasó tan rápido que no tuve el tiempo de procesar nada. Me ajusté una camisa tan rápido como pude y dejé la habitación, cerrando la puerta tras de mi. Al principio estaba un poco irritada porque Sofi nos interrumpió, pero cuando vi a la adolescente de pie en el comedor, vi que ella estaba llorando.
“¿Que ha pasado?” le pregunté con la misma voz de preocupación que había usado con Dulce tantas veces.
“Él me ha dejado” me susurró y básicamente corrió hacia mis brazos. Tomé una profunda respiración y abracé el pequeño cuerpo que estaba junto a mí. La gente me había dicho que era buena dando abrazos así que la acerqué más mientras ella sollozaba y claramente experimentaba su primer corazón roto. Me sentí increíblemente triste por ella.
“Está bien cariño” le susurré y vi que Dulce salía de la habitación. Por Dios, menos mal que Sofi no se dio cuenta, pero Dulce lucía exactamente como alguien luciría si hubiese hecho lo que nosotras hicimos. Su pelo era un desastre, sus mejillas estaban rojas y sus labios estaban más que hinchados. Incluso su ropa no estaba bien puesta.
Bueno, eso significaba que mi parte de la noche tendría que posponerse, pero no me importaba porque estaba sosteniendo a una adolescente que sollozaba en mis brazos, la cual obviamente necesitaba consuelo esta noche.

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Re: Do I wanna know?

Mensaje por Admin el Sáb Abr 16, 2016 7:10 pm

Capitulo 24
Dulce’s POV
Quería matar a Sofi cuando escuché su voz gritando por el apartamento. ¿Acaso no se dio cuenta de la indirecta cuando Anahi no le contestó el teléfono? Todo mi cuerpo seguía en frenesí cuando me puse algo de ropa. No tenía tiempo para recuperarme de la espectacular actuación que Anahi me había dado. Estaba claro que ella siempre había tenido una personalidad mandona, pero verla transformada de esa forma todavía hacía ruborizarme. Rápidamente me pasé la mano por el pelo, dejé la habitación y traté de parecer lo más serena posible.
Tan pronto como vi a mi pequeña hermana llorando, mi enfado desapareció. Estaba sollozando incontrolablemente y no se ponía así desde que nuestra madre falleció. Si había algo que odiaba sobre todas las cosas, era ver a mi hermana sufriendo. Anahi la sostenía con fuerza y sabía que Sofi estaba en buenas manos, porque yo también había sido abrazada de esa manera por la mujer de cabello oscuro. Era el lugar más reconfortante y cómodo en el que se podía estar cuando te sientes triste; en los brazos de Anahí.
La forma en que ella envuelve sus brazos alrededor de tu cuerpo y te sostiene tan cerca te hace sentir a salvo. Aunque mi hermana estaba dolida, amaba ver a Anahi de esta manera. Ella siempre había sido una excelente hermana mayor con Taylor y Chris, incluso con Sofi. Era algo casi instintivo que tenía, incluso con los fans en nuestros tiempos como grupo. Jamás le incomodaba abrazar a los fans histéricos que a veces nos conocían. Mi mente se inundó de imágenes de esa época, pero tenia que centrarme en el momento, así que me acerqué a ellas.
“¿Qué ha pasado?” pregunté y vi a Sofi mover su cabeza.
“Stephen me ha dejado. Ni siquiera me dio una verdadera razón” estaba sollozando y Anahi la soltó para así sentarnos todas en el sillón. No pasó mucho tiempo antes de que Sofi se acurrucara cerca de la mujer de ojos verdes, pidiendo más consuelo. Por lo que Anahi estaba más que contenta por dar y puso un brazo alrededor de ella y gentilmente frotó la espalada de la pequeña.
“Eso no tiene ningún sentido. Pensé que estabais en el paraíso” le dije.
“Si, yo también. Así que puedes imaginar la sorpresa que me llevé cuando me dijo que no estaba listo para esto y toda esa mierda” Sofi explicó, pero se rió ligeramente. “Quizás yo también debería cambiarme de acera”
Anahi y yo también nos reímos he intentamos animarla por las siguientes dos horas. Pedimos pizza porque Sofi no quería comer de mi sushi y vimos películas. Había tenido una idea diferente de lo que sería mi noche con Anahi, pero verla siendo tan compasiva y cariñosa con mi pequeña hermana tampoco era tan malo. Era increíblemente tierna con los niños pequeños y no pude dejar de pensar en lo maravillosa madre que sería algún día. Tragué un poco cuando me di cuenta de lo que estaba pasando por mi mente. Acabábamos de convertirnos en una pareja y yo ya estaba pensando en sus habilidades maternales, pero es que era adorable cuando concentraba toda su atención en cualquier niño que encontrase.
Luego de que la película terminara, Anahí se quedó dormida en el sofá y asumí que estaba cansada por el vuelo y todos sus viajes en general. Así que dejé que durmiera tranquila y hablé con Sofi un rato. Durmió conmigo y se fue bastante temprano a la mañana siguiente, mientras que la mujer de ojos verdes seguía casi muerta, durmiendo. El cansancio era evidente cuando la conocida estrella de pop durmió casi dieciocho horas seguidas. Una parte de mi estaba preocupada y revisaba si seguía respirando bien, y si, estaba durmiendo como un bebé. Gran parte de mi día se había ido, como si ella no estuviera conmigo, por lo que estaba un poco decepcionada de que no pudiéramos disfrutar del pequeño tiempo que teníamos, pero estaba mucho más feliz de que ella se hubiera podido relajar.
Finalmente escuché como se movía y bostezaba sin hacer mucho ruido, mientras me acercaba a ella. Sus ojos verdes se abrieron muy lentamente y se enfocaron en mí cuando me estaba sentando a su lado. En realidad amaba verla tan soñolienta, cuando su pelo estaba tan desordenado, sus ojos brillosos y el simple hecho de que parecía más joven.
“Buenos días” suspiró con una voz rasposa y aclaró su garganta.
“Me temo que ya no son buenos días” le dije con una pequeña sonrisa y vi que su cara se volvía confusa.” Has estado durmiendo casi dieciocho horas”
“¡¿Qué?!” me dijo, no podía creerlo.”Oh por Dios, ¿por qué no me despertaste? Lo siento, Dulce”
“¿Por qué?”
“Por dormir tanto en nuestro tiempo” me dijo disculpándose gentilmente, sus ojos ahora revelaban culpa.
“No tienes que sentirte mal. Estoy contenta de que hayas descansado bien” le respondí y me incliné. Poder besar sus perfectos labios estos días, en el momento que quisiera, aún era un poco irreal. Había deseado, soñado y pensando sobre esto durante años. Era un sentimiento bastante extraño el que tu mayor deseo se volviera realidad. Mis labios la besaron gentil y honestamente, no podía detenerme cuando estaba cerca de ella. Me acosté sobre ella y sonreí extensamente. Sus brazos me envolvieron inmediatamente y me sonrió. No había forma alguna de que pudiera cansarme de su calidez y cercanía.
Descansé mi cabeza en su pecho y sentí que sus dedos recorrían mi cabello con cariño. Respiré profundamente y aspiré su aroma, apreciándolo. Muchas veces le había pedido su ropa porque quería solo sentir su olor. Podía escuchar el latido firme que provocaba su corazón, era uno de esos momentos donde no había necesidad de hablar. La conexión que teníamos era tan especial, porque podía percibir lo que ella estaba pensando o sintiendo la mayor parte del tiempo, y viceversa. A veces con sólo una mirada nos bastaba para provocar un alubión de emociones en la otra.

______________FLASHBACK___________
No importa cuantas veces cantáramos “Who are you” aún me ponía emotiva cantando la versión acústica. Habíamos estado en el agradable estudio todo el día y grabando varios videos de nosotras actuando. La última canción de nuestra lista era definitivamente la que tenía mayor peso emocional. Tenía un presentimiento de que terminaría siendo una batalla contra mis emociones, otra vez.
Lo mejor que podía hacer era enfocarme en la canción y nada más, pero era difícil cantar la canción que significaba tanto para mí, aún más cuando ella también la cantaba.
Anahi no miraba a nadie, tampoco a mí. Así fue como supe que ella también estaba luchando con sus sentimientos. Evité encontrarme con sus ojos o incluso mirar en su dirección durante la actuación porque eso jamás terminaba bien, pero cuando Cristián comenzó a cantar su parte, sentí que mis ojos vagaron hacia la hermosa chica de cabello oscuro que se veía increíblemente triste en este momento.
Rápidamente aparté mis ojos, he intenté enfocarme otra vez, pero no pude recuperarme del todo. Aún estaba manejando el poder terminar la canción. Incluso cuando no la miré a los ojos; la sentí. Sentí su mirada sobre mí al final de la canción porque se había dado cuenta que estaba reteniendo las lágrimas. Probablemente me estaba sonriendo; ya que casi siempre nos dábamos esa mirada al final de la canción. Pero no podía devolvérsela porque lo sabía.
Sabía que explotaría en llanto cuando encontrara sus tristes, verdes ojos. Sabía que estaba triste por mi culpa, sabía que me echaba de menos y también a nuestra amistad. También sabía que no había forma en que le diera lo que ella quería. Sabía que ella haría de todo para arreglar cualquier cosa que se haya destruido. Sabía que se culpaba, sabía que no estaba siendo justa.
Por eso que me obligué a mirar hacia otro lado y me mordí el labio para retener la sensación que estaba quemando mis ojos. Tan pronto como el director cortó la toma, me levanté y fui al camerino. Los chicos me seguían mientras estaba haciendo lo mejor por calmarme. Hurgando en mi bolso, de repente sentí que alguien se acercaba junto a mí e instintivamente supe quien era.
“¿Estás bien?” la cuidadosa voz de Anahi me preguntó y dejó una mano cautelosamente en mi espalda. Me estremecí involuntariamente y ella sacó su mano instantáneamente. El hecho de que intentaba ser mi amiga en momentos como estos hacían que me enamorara incluso más fuerte de ella; y me odiaba aún más por hacer las cosas tan difíciles. ¿Como sigues teniendo una amistad con alguien cuando en lo único que piensas es cuánto más quieres de una amistad?
“Sí, estoy bien” le dije y me encontré con sus ojos por un segundo antes de caminar hacia otro lugar de la habitación, haciendo que buscaba algo.
Ella lo intentó y yo la rechacé. Lamentablemente esto había pasado tantas veces en los últimos meses que perdí la cuenta de cuantas veces eso horribles momentos habían ocurrido. No quería hacerle daño y saber que lo hacía de todas formas, me estaba comiendo viva todo los días. Desde que nos besamos esa vez, había desencadenado algo tan doloroso que no estaba segura de cómo volver a tratar con ella. Tenía que admitir que me había enamorado de alguien que jamás se enamoraría de mí. Sus palabras seguían sonando en mi cabeza: era como una hermana para ella. Después de haber escuchado eso, algunas semanas atrás, mi forma de afrontarlo fue distanciarme de ella una vez más.
La peor parte de esto era que viajábamos a casa hoy; lo que significaba que tenía que pasar varias horas en el avión al lado de Anahi. Mi ansiedad fue creciendo cuando llegamos al aeropuerto y me despedí de todos. Montando en el avión hacia Miami, sentí que mis piernas temblaban porque no había vuelto a hablar desde el incómodo momento que tuvimos en los camerinos.
Ella se sentó al lado de la ventana y yo junto a ella. Me puse los cascos inmediatamente, asegurándome de que no me hablase otra vez. Mirando mi ipod lo sentí otra vez: sus ojos sobre mí. Ella no lo sabía, pero no estaba escuchando música todavía y pude escuchar su suspiro fuerte y claro.
Tomó tiempo, pero Anahi se quedó dormida y no pude evitar mirarla. Claramente, ella ahora no se daba cuenta. Ese era el punto. Su expresión facial estaba tan relajada que era perfecta. Solo un tono oscuro bajo sus ojos mostraban la cantidad de estrés que todas teníamos últimamente. Su cabeza estaba apoyada en la almohada que dejó cerca de la ventana, un mechón oscuro estaba cubriendo su cara y gentilmente lo aparté hacia un lado para ver su hermosa cara en toda su esplendor. Ahora era yo quien suspiraba.
“Anahi… Any, despierta” le dije gentilmente porque había dormido todo el viaje mientras yo solo la miraba de forma muy acosadora. Abrió sus ojos y me vio con una expresión ilegible. Me dio una leve sonrisa que desapareció rápidamente cuando fruncí el ceño.
Aún no hablábamos y yo solo quería llegar a mi casa. Anahi estaba corriendo hacia nuestras familias, quienes nos estaban esperando juntos. Ví como le dio a su pequeña hermana un enorme abrazo. Una pequeña sonrisa salió de mis labios, porque amaba verla en su rol de hermana mayor. Entonces otra vez sonó una voz en mi cabeza: me considera como su hermana.
Caminé más despacio hacia mi familia y solo caí en los brazos de mi mamá. Me abrazó cerca y me besó la cabeza por un rato, hasta que noté que Sofi y mi papá no estaban aquí.
“¿Donde están los demás?” le pregunté.
“Sofi se quedó dormida y no queríamos despertarla, así que tu papá se quedó en casa con ella” me respondió e intenté no enfadarme. “Quizás los veamos más tarde en la casa de los Puente” mi mamá agregó y mis ojos se ampliaron.
“¿De qué hablas?”, mi voz casi se quebró.
“Nos invitaron a cenar esta noche para celebrar que nuestras niñas han vuelto a casa”
“Um… ¿no podemos irnos a casa?” le pregunté con cuidado y ví su ceño fruncido. No dije nada porque no podía decirle que quería evitar a Anahi.
¿Como podía justificarme cuando la de ojos verdes estaba intentando ser mi amiga, mientras yo estaba siendo una idiota?
“No estás peleada con Anahi, ¿no?” odiaba el hecho de que mi madre me conociera tan bien.
“No estamos peleadas” le dije rápidamente. Eso hubiese provocado que habláramos del tema, pensé. “Estoy cansada”.
“Está bien, entonces solo cenaremos y estaremos un rato nada más ¿vale? No queremos ser groseros”
No tenía elección, tenía que pasar la tarde con Anahi y su familia en su casa. Generalmente no tendría problema con ello, pero todo había cambiado drásticamente. Ni siquiera pude disfrutar de la maravillosa cena que habían preparado y eso dice bastante. Por supuesto mi madre quería que me quedara un rato después de la cena y me mandó con Anahi y su hermana. Por dios, esto estaba volviéndose cada vez peor.
Las tres estábamos sentadas en la cama de Anahi y un incómodo silencio me estaba matando. Anahi estaba concentrada con su teléfono, y afortunadamente Taylor me habló. Eran principalmente cosas que hicimos con el grupo hasta que me pilló completamente fuera de lugar.
“¿Sigues sin salir con alguien?”
Me atraganté y vi que los ojos de Anahi ya no estaban mirando hacia su teléfono. Esos malditos ojos verdes se enfocaron en los míos y yo estaba fijamente mirándolos antes de re-enfocarme en su hermana menor.
“Um… no” le dije bastante simple y esperaba que se lo creyera
“Entonces todos esos rumores no son verdad” la niña seguía preguntándome. Sabía que la gente estaba diciendo cosas sobre mi y algunos chicos, pero solo eran rumores. No tenía ningún interés en alguno de ellos, debido a que ya estaba enamorada de alguien más. Alguien tan cerca y la vez tan lejos.
“¿Qué te gusta en los chicos? No su personalidad, sino ¿que parezcan inteligentes? Te encontraré a alguien”
Anahi había vuelto a su teléfono, pero sabía que seguía escuchando. Mis manos estaban comenzando a sudar porque tenía que decir algo. Cualquier otra cosa sería sospechosa. No había razón que me impidiera salir con alguien, a excepción de que no había nadie más. Mi cerebro debió haberse detenido cuando dije algo que era más que sospechoso.
“Me gustan los ojos verdes”
La parte mencionada ahora me estaba mirando sin poder creerlo o completamente confundida. No pude leerlos bien antes de responder rápidamente.
“Como Channing Tatum o Harry Styles”, mi voz sonó asombrosamente con confianza y Taylor no había notado el incómodo intercambio de miradas entre Anahi y yo. En cambio la menor sonrió y gritó.
“¡Oh por Dios, deberías salir con Harry!”
Mi corazón estaba latiendo demasiado rápido porque así no era como había planeado en pasar la velada. Me había acostumbrado a estar lo más lejos posible de Anaji y ahora estaba actuando como la mayor idiota posible frente a ella. Probablemente se estaba riendo de mi en el interior, u odiándome. Bueno, no podía culparla. Cuando la miré para otro cruce de miradas secretas, se veía… dolida.
“No quiero ser desagradable, pero tengo un maldito dolor de cabeza del demonio. ¿Podéis salir las dos de mi habitación, Taylor?” Anahi de repente habló.
No era completamente una pregunta, era más una exigencia por el tono de voz en el que la mayor lo dijo. El hecho de que estaba maldiciendo solo corroboró que estaba enfadada. Sabiendo que probablemente se sentía irritada por mi presencia, mi corazón se hundió. Estaba claro que era mi culpa, por tratarla tan mal, pero el agudo dolor en mi pecho era inigualable.
“¿Qué pasa contigo?” Taylor le preguntó enojada. “Estamos todos felices de que hayas vuelto a casa y tu has estado rara toda la noche”
“Quizás solo estoy harta de escuchar a la misma chica hablar sobre la mierda de novios todos los días, porque he pasado haciendo lo mismo los últimos meses” la mayor escupió y estaba sorprendida de verla pelear con su hermana y disparando hacia mí y los demás .
No hubo oportunidad de que Anahi y yo peleáramos porque no le di la oportunidad de hacerlo. Había almacenado cualquier frustración que tenía conmigo. Una parte de mi quería pelear con ella para dejar salir todas estas emociones que habíamos embotellado, pero no podíamos. No podía. No habría una vuelta atrás si cruzaba la línea de decirle lo que sentía. Era egoísta, pero no podía aguantar pensar en perderla completamente.
“¿Estás celosa porque Dulce tiene más atención sobre los chicos últimamente?”
Mis ojos se abrieron cuando Taylor dijo eso, tenía un presentimiento de que Anahi explotaría. Su temperamento era conocido entre los chicos, así que raramente peleaba con nosotros. Era más con otras personas a quien arrojaba todo lo que sentía, pero una vez que estallaba, no había remedio.
“¿Estás vacilándome o qué, Taylor? Al menos no tengo que preocuparme de mi reputación por haber sido vinculada con varios chicos a la misma vez” la de ojos verde disparó en mi dirección y nuestros ojos se encontraron. Mi corazón estaba acelerado y no me pude aguantar después de ese golpe bajo.
“¿Estás diciendo que la gente piensa que soy una especie de zorra?” lo dije con más rabia de la que quería. Mis mejores planes de peleas con Anahi era tirar todo por la ventana, pero ¿como podía dejar que ella dijera cosas como esas? Había besado a solo una persona en toda mi vida ¡UNA! ¿Y ella estaba diciendo que la gente piensa que soy una puta? Estaba dolida porque ella sabía lo vulnerable que era frente a este tema. Por otro lado, ella tenía sus razones para estar enfadada conmigo, ya que había estado jugando con fuego y frío durante un tiempo.
“Bueno, quizás deberías aclarar tu maldita cabeza y elegir a uno de los tantos galanes que tienes enamorados” su agitada voz lleno fuertemente la habitación, mientras mi corazón estaba apretándose cada vez más. Si tan solo supiera que solo había una persona por la cual tenía profundos sentimientos…
"Debería irme a casa” dije y me levanté porque estaba tan peligrosamente cerca de decir las cosas equivocadas y arruinar todo. Pelear con ella solo lo haría peor.
“Claro, aléjate… es lo que mejor sabes hacer” Anahi murmuró mientras tragué fuerte. Sin más palabras o miradas, dejé la habitación de Anahi y cerré la puerta porque sabía cuanto odiaba las puertas abiertas. Quizás encontraría la forma de superarlo en algún momento. Hasta entonces, tenía que evitar las miradas que me daba, esas que hacían a mi corazón palpitar, acelerar y romper al mismo tiempo
———————FIN DEL FLASHBACK—————

Anahi’s POV
Me sentía fatal por haber dormido casi todo el día que se suponía que pasaría con Dulce. Seguro que había imaginado mi estadía diferente y estaba intentando encontrar la forma de recompensarlo, aúnque no parecía enfadada. Se acurrucó junto a mí en el sofá y estaba feliz de que estuviéramos juntas. Su suave cabello caía perfectamente y amaba pasar mis manos por ahí. A cambio, comenzó a acariciar mi brazo y la piel se me puso de gallina con ese simple roce.
“¿Tenías algo planeado para hoy? Me siento mal” le confesé.
“No hay problema, de verdad. Como estamos ahora es perfecto. No me importa lo que hagamos mientras pueda estar contigo” me respondió tratando de hacerme sentir mejor.
“Quiero recompensarte. ¿Qué puedo hacer?” le pregunté aún pensando en la situación.
La más joven levantó su cabeza de mi pecho y se acercó. Una sonrisa se formó instantáneamente en mis labios porque sabía que quería un beso. Si eso era lo que quería, con mucho gusto lo haría. Mi mano agarró su cabello y la acerqué para unir nuestros labios. Suspiré con placer porque su celestial labio inferior estaba entre los míos. Todo su peso estaba sobre mí, pero amaba sentir cada centímetro de ella. Mordí mi labio cuando ella comenzó a besar mi mandíbula y luego bajó por mi cuello. No podía negar que estaba un poco nerviosa después de anoche. Cada pequeña cosa que ella hacía estaba alborotando todo mi cuerpo. Sabía que no seríamos capaces de detenernos si comenzábamos ahora, pero tenía que terminar algo para el trabajo.
“Dulce…” respiré, pero ella seguía besando el lugar sensible que estaba en mi cuello. “Tengo que hacer una video-llamada a Chelsea por algunos eventos que tengo preparados y… ¡joder!” exclamé de repente porque Dulce había puesto una pierna entremedio de la mía e inesperadamente empujó su muslo derecho en el área que ahora estaba sensiblemente palpitando como nunca. Agarré su cabello y la escuché reírse levemente.
“Créeme, quiero esto pero si empezamos no quiero interrupciones” dije con voz temblorosa y la oí suspirar. “No será mucho tiempo, lo prometo”.
Se levantó de mala gana y decidí ir a refrescarme un poco antes de comenzar con el video chat junto a Chelsea. Conecté mi teléfono a la televisión de Dulce, así Chelsea aparecería en la gran pantalla. Volví a sentarme en el sofá con Dulce, quien nos había hecho algo de té.
“Hola Chelsea”, Dulce saludó a la rubia.
“Hola chicas. ¿Como estáis?
Intercambiamos bromas por un rato, pero luego volvimos al trabajo. Tenía un montón de eventos en los cuales necesitábamos repasar algunas formas de promoción. El último tema que teníamos que tratar eran los Teen Choice Awards de mañana. Volaría hacia LA con Sofi muy temprano, así llegaríamos a tiempo. La adolescente necesitaba alguna distracción y estaba feliz de ayudar con el regalo que le había dado. También tenía una idea y decidí contársela a mi manager sobre esto.
“¿Qué tal si llevo también a Dulce?” le sugerí y ví a la mujer de ojos marrones sonreírme. “Me siento un poco mal porque no hemos podido pasar mucho tiempo juntas y estoy segura que no les importaría si llevo a alguien más al show”
Mire hacia la pantalla y vi la cara preocupada de Chelsea.
“¿Te refieres como tu pareja? ¿Algo oficial, con alfombra roja y todo?” me preguntó cuidadosamente Chelsea.
“Claro” le respondí simple, pero vi como se volvía algo incómoda. “¿No lo crees correcto?”
“Es sólo que… como tu amiga sabes que estoy muy feliz por las dos, pero como tu manager te aconsejo que no publiques esto ahora mismo”
“¿Por qué?” me defendí y crucé mis brazos inmediatamente.
“Porque estas a punto de lanzar un álbum, tu single acaba de salir y la gente pensará que es algo publicitario”.
Wow… por alguna razón eso dolió. La parte racional de mi cerebro me decía que tenía un buen motivo, pero mi corazón no quería oír nada.
“No intento hacerte enfadar, Anahi” Chelsea dijo.”Pero es mi trabajo advertirte y prepararte. ¿Estas lista para responder todas las preguntas que vendrán si haces esto?”
“Me aseguraré de que no puedan hacerme ese tipo de preguntas. ¿Que más tengo que hacer? “, argumenté.
“Luego todos inventarán historias, lo cual es peor” la rubia respondió al instante y mi enfado estaba aumentando rápidamente.
“¿Así que debería esconderlo y hacer que estoy soltera? Eso es una mierda y no quiero vivir una mentira. ¿Por qué tendría que esconder la única cosa que en verdad me hace feliz? Siempre recibo estupideces de todos así que esto no será peor” mi voz se hizo más fuerte y estaba mucho más enfadada.
“Anahi, relájate” Dulce susurró y me acarició la pierna.
“¡No!” casi le grité y Dulce miró hacia mi teléfono.
“¿Podemos llamarte después?” se dirigió hacia Chelsea quien aceptó porque probablemente se dio cuenta que no iba a poder convencerme. La videollamada terminó, pero seguía enfurecida.
“Ella tiene razón, Any” me dijo y elevé una ceja.
“¿Qué?”
“Has trabajado muy duro en este álbum y si hacemos esto, ahora mismo, se va a llevar toda la atención, en vez de tu música. ¿No crees que es mejor esperar hasta que las cosas ya estén establecidas? No hemos estado juntas tanto y técnicamente sólo nos hemos visto un par de días y los medios van a rebuscar cada pequeño detalle de nosotras. Yo no quiero que te cargues con más estrés” su voz suave me habló.
Mi temperamento lo consideraba como uno de mis rasgos favoritos y no importase cuanto yoga practicaba; aún había momentos como éste donde salía rápidamente de mí interior. Esa parte obstinada de mi cerebro se conectó con mi rabia y juntos hacían que comenzara una pelea.
“Genial, esta claro que lo quieres esconder” le susurré y me levanté del sofá.
“¿Qué se supone que eso significa?” me preguntó confundida.
“Es que esto parece un puto déjà vu, Dulce. No quieres lidiar con estas cosas, así que prefieres pasar el asunto, que enfrentarlo”, seguí hablando aunque sabía que ella no era a quien tenía que culpar sobre esto. Nadie tenía la culpa, pero tenía que soltarlo todo.
“No estoy dejándolo pasar. Esto ya no se trata más de mí. Es sobre nosotras, y si quieres hacerlo público estoy encantada con ello. Sólo estoy diciendo que quizás tires por la borda todo por lo que has trabajado tan dedicadamente.” dijo intentando calmarme.
“No quiero hablar más de esto” volví a ponerme en la defensiva
“Anahi, para” Dulce me dijo y se levantó también. Puso su mano en mi mejilla y me obligó a mirarla. “No volveré a dejarte. Sé que el que me creas va a llevar un tiempo porque se cuanto daño te hice en el pasado, pero ya me creerás, lo prometo.”
Inhalé fuertemente y sentí que mi rabia descendía con cada segundo que ella me miraba con tanto cariño. Era bastante extraño porque, una vez que explotaba, había un largo tramo en que el mi rabia se apoderaba de mí. Esos grandes ojos marrones causaron mucho enfado y confusión en el pasado, pero también provocaban, como ahora, el efecto contrario. Me relajé incluso más cuando pasó sus brazos por mi cuello y me abrazó fuertemente. Sentir su delgado cuerpo contra el mío era el perfecto remedio para mi tensión. Nos quedamos así por un rato y me calmé, hasta que Dulce se alejó un poco.
“Así que… ¿esta es nuestra primera pelea oficial como pareja?” me preguntó, haciéndome sonreír.
“Supongo” le respondí y sonreí otro poco.
“Y ¿cuándo viene el sexo de reconciliación?" Dulce me preguntó y me reí de todo corazón.
“Dios, eres una pervertida” le bromeé pero besé suavemente esos labios tan tentadores.
“¿Qué quieres hacer ahora al respecto?” me respondió después del beso y se encogió de hombros. Estaba un poco dividida, porque no quería arriesgar mi relación con Dulce poniendo demasiada presión en ello, quizás tenía razón y debíamos esperar. No estaba preocupada por lo que la gente pudiera decir, sino por como pudiese afectar en nuestra relación. No hemos podido vernosmuy seguido y tenía miedo de los malos entendidos que podían provocar.
“Voy a llamar a Chelsea y decirle que todavía no lo haremos público” me rendí y suspiré.
“Es mejor de ésta manera, creo. Tenemos tiempo suficiente para hacerlo oficial y luego podemos alardear sobre ello cuando quieras” me dijo y dejó otro rápido beso en mis labios.
Mi culpable consciencia estaba comenzando a comerme viva por como había tratado a Chelsea antes. Así que decidí llamarla justo después y pedir disculpas por mi anterior momento de furia. Ella ni siquiera estaba enfadada y estaba feliz de que pudiésemos arreglar las cosas rápidamente. Después me di una ducha y eso hizo maravillas. Necesitaba desesperadamente una y me sentí como una mujer nueva. Dulce al principio quería salir a cenar, pero tuvimos que cambiar nuestros planes por la conversación que tuvimos con Chelsea. Los paparazzi estaban locos estos días, incluso cuando me vieron en Miami. Si ellos me veían con ella, sabía que el plan de mantenerlo como secreto, por un tiempo, fallaría inmediatamente.
Así que decidimos quedarnos otra vez, pero no era algo malo. Lo más importante era que nos teníamos la una para la otra. Decidí hacer la cena para variar un poco y terminamos acurrucándonos en el sofá mientras yo leía y ella veía algo en la televisión, hasta que decidimos ir a la cama. Dulce estaba en el baño, mientras yo estaba viendo las notificaciones que tenía en Twitter en mi teléfono, entonces vi algo que hizo que mi corazón se detuviera por un segundo. Alguien me había tweeteado un vídeo de Shannon.
Normalmente, trataba de evadir esas cosas, pero mi mente daba vueltas cuando vi el título de la canción que había en el vídeo: Todo lo que quiero. Era una canción que había escrito sobre Dulce, después del momento que había pasado con Hanna. La había escrito, pero no era capaz de cantarla sin ponerme demasiado emotiva. Por eso decidí darle a Shannon el derecho de tenerla en su álbum. Era una buena canción, pero no era capaz de hacer nada con ella por ese entonces. Ver que la joven cantante la había elegido para sus presentaciones me estaba causando un dolor de cabeza porque no la había escuchado hace mucho tiempo. Obviamente, la rubia no tenía idea para quien iba esa canción en ese momento y probablemente tampoco le importaba ahora. Estaba luchando por dejarlo pasar, pero entonces me puse los cascos y vi el vídeo.
“Todo lo que quiero no es nada más que
escuchar que golpeas a mi puerta
porque si pudiera ver tu cara una vez más
podría morir como una persona feliz , estoy segura .
Cuando dijiste tu último adiós.
morí un poco por dentro
lloré en mi cama toda la noche
sola, sin ti a mi lado.
Pero si me amas
porque me dejaste
toma mi cuerpo
toma mi cuerpo
Todo lo que quiero
todo lo que necesito es
encontrar a alguien
encontrar a alguien
Porque tu sacaste lo mejor de mí
una parte de mi que jamás vi
tomaste mi alma para limpiarla
nuestro amor fue hecho por escenas de películas
Pero si me amas
por que me dejaste
toma mi cuerpo
toma mi cuerpo
todo lo quiero es
todo lo que necesito es
encontrar a alguien
Pero si me amas
por que me dejaste
toma mi cuerpo
toma mi cuerpo
todo lo quiero es
todo lo que necesito es
encontrar a alguien
encontrar a alguien
como tú”
Mi corazón volvió a llenarse con todos estos sentimientos indeseados, otra vez. El dolor, la rabia y la tristeza del tiempo en el que me pasé preguntando el porque Dulce se alejaba o estaba con alguien más. Lo peor era que aún me provocaba un poco de inseguridad acerca de por qué se distanció de mi.
Había aceptado el hecho de no hacer público lo nuestro; al menos eso pensaba. Al escuchar la canción, sentí miedo de que esta fuera otra forma de no querer comprometerse completamente a nuestra relación. Dios, mi cabeza daba muchas vueltas y tenía que bloquear cualquier sentimiento negativo que comenzaba a aparecer, me quité los cascos y dejé mi móvil en la mesilla de noche.
El daño ya estaba hecho, eso si. Rodé en mi lugar y cerré mis ojos esperando que los estúpidos pensamientos desaparecieran. La puerta del baño se abrió y escuché que Dulce se acercaba a la cama, pero seguí con mis ojos cerrados. Sabía que ella quería disfrutar nuestra última noche juntas. Me lo había dejado bastante claro, pero no podía hacerlo con la mezcla de emociones que aparecieron dentro de mí.
“¿Anahi?” me susurró y sentí que se sentaba detrás de mí. “¿Estás despierta?”
Si decía que sí, ella necesitaría una explicación de por qué no quería acostarme con ella, pero no podría decir nada sin dañar sus sentimientos. Así que me hice la dormida y me sentí incluso más horrible. Dulce suspiró en voz baja y apagó la luz, después, sus brazos se aferraron a mis caderas, abrazándome por detrás.
Su cálido cuerpo se sentía tan bien y me ayudó a calmarme un poco. Odiaba ser así de insegura porque nadie podía serlo más que ella. No importa lo mucho que tratara de olvidar todo lo que ocurrió, esa pequeña voz en mi cabeza seguía diciéndome que fuese precavida a veces. Quizás solo necesitaba tiempo; más tiempo juntas, especialmente. Lamentablemente esos tiempos eran raros y me iría mañana por la mañana por otro par de semanas. El pensamiento en sí me estaba matando, y casi me hacía arrepentirme de haber decidido no estar cerca de ella esta noche y hacerla memorable. Ya no había marcha atrás y acepté el hecho de que aún quedaba un poco de dudas acerca de la capacidad de Dulce de comprometerse permanentemente.

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