Mi mejor error por Camrenofficial

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Capitulo 25

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:14 pm

Narra Lauren
-y eso fue lo que paso – le dije a Alexa tirada en su mesa con una botella de Wisky en la mano.
-Tienes que dejar de tomar.
-Pero si tu también estas borracha – bebí de la botella - ¿Por qué tomas? ¿Terminaste con Ally?
-No, no he terminado con ella y no estoy borracha Lolo tu lo estas.
-Sabes yo la amo Alexa, la amo demasiado y ella es incapaz de ver eso.
-Sabes que lo hace – Alexa trato de sacarme la botella pero me paré de la mesa.
-Yo nunca me había enamorado – me apoyé en una pared – y llega esta señorita con una cara de muñeca, con ojos marrones, con una piel suave, me enamora y me deja, me deja así como si nada – volví a beber.
-Me dijiste que ella te había dicho que no habían terminado que solo necesitaba un tiempo para pensar.
-A la mierda los tiempos – grité – desde cuando esas mierdas sirven.
-Ok- Alexa se paró y caminó hacia donde estaba yo – deja esa botella.
La abrace por el cuello y comencé a mirarla y darle besos por toda la cara – mierda Lauren apestas en serio, deja de besarme – yo no dejaba de hacerlo.
-Sabes que eres mi mejor amiga, que te amo, me gusta tu pelo, y tu trasero tengo que admitirlo.
-Dios – Alexa no paraba de reírse.
-¿Por qué nunca te fijaste en mi?
-¿En serio? Lolo somos amigas.
-Y eso que dice que no soy caliente acaso – traté de hacer una pose sexy y termine en el suelo con un dolor horrible en la mano – mierda creo que me quebré – y empecé a reírme.
-Estúpida, vamos párate te iré a acostar.
-Solo si duermes conmigo.
-Lauren por favor en donde quiera que estés recuerda que somos amigas.
-Eres una aburrida – Alexa ayudó a pararme – mierda me duele la mano.
-Es obvio te caíste encima de ella con todo tu peso.
-Debe ser por eso que Camila me terminó, a lo mejor estoy gorda y ya no le gusto.
-Oh cállate, no estas gorda ok – Alexa me miraba.
-Quiero hacer algo.
-¿Qué?
-Me acompañas.
-¿Acompañar? Lauren son las 4 de la mañana estas loca.
-SI o no Alexa.
-Mierda vamos.

Narra Alexa
No se en que estoy pensando, porque no me quede adentro en mi casa durmiendo, porque le tenía que contestar la llamada ahora tengo que andar cuidando borrachas – suelta esa puta botella de una vez – le grité cuando se subió al auto.
-No, no lo haré hasta que lleguemos a casa de Camila.
-¿Camila? Tu crees que Camila te quiere ver en ese estado.
-¿En que estado?
-Estas borracha Lauren, borracha.
-Oh ya cállate y maneja.
-¿Cómo piensas verla tocaras la puerta o algo así?
-No, treparé hasta su ventana – la quede mirando pero Lolo no hizo contacto visual – seré así como Romeo.
-Está loca, loca. Apenas puedes hacer un pose sexy en mi casa sin caerte y ahora quieres trepar hasta la ventana de tu amada.
-Ella tiene que escucharme Alexa.
-Pero pueden hablar mañana ¿Qué pasa si sus padres te pillan? Dime que pasa.
-No sé no me interesa – noté que se le había acabado el alcohol y tiró la botella a la calle.
-Dios Lauren compórtate.
-Oh maneja amargada.
Cuando llegamos Lauren se bajó del auto antes de que pudiera frenar por completo y salió volando por el jardín de Camila, baje corriendo y cuando llegue la muy estúpida estaba muerta de risa, se revolcaba en el pasto que estaba completamente húmedo – Lauren párate de ahí y cállate que los vecinos llamaran a los carabineros – extendí mi mano para que ella se parara – Dios como pesas borracha – Lauren se tambaleaba de un lado a otro y era tan gracioso – estas bien – le pregunté.
-Si, no sé tengo el trasero mojado y no tengo idea de porqué.
-El pasto esta húmedo, son las 5 de la mañana y cae la humedad.
-Entonces dile que deje de caer porque me mojó el trasero Alexa.
-Dios – miré hacia la ventana de Camila y estaba abierta - ¿quieres trepar hasta allá arriba? – pregunté pero no obtuve respuesta – Lauren – me volví a mirar y la muy estúpida se estaba subiendo a un árbol y corrí hacia ella – que mierda se supone que haces – le dije.
-Ir a donde mi Julieta que te parece.
-Lauren te mataras.
-Tu espérame acá o en el auto aunque prefiero que sea en el auto porque la humedad te puede mojar el trasero también.
Me quede mirando como Lauren estaba tratando de suicidarse pero para mi sorpresa logró llegar hasta el balcón – HOLA – gritó la muy borracha desde el balcón.
-Estúpida cállate, te espero en el auto.

Narra Lauren
Todo se me daba vuelta pero tenía que hablar con Camila no podía seguir esperando mas, esto me estaba matando completamente. Estaba parada en su balcón pero no sabía de donde se abría – de donde se abre esta cosa – comencé a buscar algún candado, cerradura pero no había nada – mierda – miré hacia abajo y Alexa iba caminando hasta su auto solo tenía que hacer algo y comencé a golpear el vidrio de Camila despacio pero nada y entonces golpee mas fuerte y las cortinas se abrieron. Camila estaba con un pijama rosado entero, con su pelo desordenado, sus ojos hinchados de tanto dormir.
-Hola – la salude por afuera del vidrio y moví mi mano en un signo de saludo, Camila cerró la cortina y abrió la ventana.
-¿Qué estas haciendo acá? Dios Lauren apestas a alcohol.
-Solo fue una botella no sé.
-¿Qué le paso a tu mano?
-¿En serio? Ni siquiera me dejaras pasar, así tratas a tus invitados – Camila esbozó una sonrisa y me hizo pasar a su cuarto, era primera vez que entraba y todo se iluminaba con una pequeña lámpara de colores, seguí recorriendo su cuarto cuando tropecé con algo y me caí al suelo – mierda – dije en voz alta.
-Shhh – dijo Camila - ¿quieres que me maten Lauren? – dijo susurrando.
-No, yo te quiero viva – me acomodé con la espalda en la pared y mirándola a ella – tenemos que hablar Camz.
-Lauren van a ser las 5:30 de la mañana, hace un frío asqueroso afuera y tu llegas como si nada, con solo tus pantalones y una polera, tus pantalones están húmedo y no quiero saber porque.
-Por la humedad – Camila se quedó callada – cuando llegue a tu casa me caí y la humedad hizo lo suyo – Camila se rio – de que te ríes.
-Esta muy borracha.
-Si y es tu culpa – la apunté justo en la punta de su nariz
-¿Por qué mi culpa?
-Por dejarme
-No te deje.
-Si lo hiciste Camila – sentía un nudo en la garganta – por primera vez en mi vida sentí ganas de morir.
-No digas tonteras – Camila acaricio mi mejilla.
-Aush – me alejé.
-¿Qué te paso?
-Fue Tay en la playa discutimos y me pego una cacheta casi combo no se, no me acuerdo.
-¿Por qué no me dijiste?
-Y para que eso hubiera impedido que me dejaras acaso.
-Lolo no te dejé.
-Si lo hiciste Camila, me dejaste cuando dijiste que no lo harías que éramos las dos, así como en el árbol – tomé sus manos – como cuando estábamos tiradas en la arena hablando de la leyenda. A lo mejor estaré ebria lo que quieras pero es que ni borracha he dejado de pensar en ti.
-Te emborrachaste para dejar de pensar en mi.
-Si y creo que morí en el intento, mañana tendré moretones por todo el cuerpo y eslo único que habré conseguido de esto.
-Te podrías haber matado pro ese balcón Lolo.
-No me importa – entrelacé nuestros dedos – eso quiero que entiendas, no me importa nada cuando estoy contigo, aun se que no soy lo suficiente para ti pero juro que algún día lo seré pero te necesito a mi lado Camila, no sabes como duele acá – me lleve mi mano a mi corazón – como puedes dormir cuando mi cerebro se desvive pensándote, como puedes llegar y decir todo lo que dijiste antes cuando yo me estoy muriendo de amor por ti – mis lágrimas comenzaron a caer – nunca me enamoré antes, nadie me enseño a como estar en pareja pero contigo – acaricie su cara – contigo todo es mas fácil, absolutamente todo.
-Lauren…
-Quiero tener una historia contigo como la de la leyenda de la isla o como romeo y Julieta.
-Ninguna de esas historias tienen final feliz.
-Hagamos el nuestro – tomé su cara con mis manos heridas – hagamos una que se llame Lauren y Camila, no tenemos por qué morir envenenadas o esperar un barco que nos rescate de una isla, nos tenemos la una a la otra yo siempre estaré para salvarte – besé sus manos – siempre Camila.
-¿Por qué eres tan linda? Porque tienes que llegar a romper mis esquemas, a mezclar mis pensamientos, porque llegaste y entraste sin permiso a mi corazón, porque eres capaz de hacerme ver siempre el lado bueno de las cosas cuando las cosas son mas negras que blancas, porque, dime porque.
-Porque nos amamos, porque eso es mas fuerte que todo lo que nos rodea, es mas fuerte que tus recuerdos malos que te hacen tomar decisiones tontas como dejarme ir, porque nuestro amor es mas grande que mis inseguridades, porque nuestro amor están grande que tengo que emborracharme para dejar de pensarte y ni aun así puedo.
-Lo siento Lauren, siento haberte dicho todo lo que te dije – Camila comenzó a llorar – lamento haberte hecho daño.
-Las cicatrices ayudan amor.
-Te amo Lolo.
-Y yo a ti Camz.
No veía absolutamente nada en la oscuridad y la lámpara que estaba prendida, su luz no llegaba hacía donde estábamos nosotras pero no me importaba, no necesito dirección ni luz para llegar a sus labios, ese era un camino que ya sabía de memoria. Nos besamos con ternura, pasión, con tranquilidad, eufóricas y hasta que la falta de aire se hizo presente nos separamos sin dejar de vernos la una con la otra
– estas loca Lolo, loca – yo sonreí.
-Si, pero por ti – besé la punta de la nariz.
-¿Quédate a dormir?
-¿Hoy?
-Si, hoy.
-Vine con Alexa y debe estar muriendo de frío – Camila agarró su celular y mando un mensaje – que hiciste.
-Le dije que se fuera – ella sonrió y yo hice lo mismo – te prestaré ropa para que duermas.
-Se me mueve el mundo.
-Lo sé.
Camila me prestó un pijama igual al que ella andaba trayendo solo que era plomo, creía que me veía ridícula pero solo me lo coloqué y me quede callada, esa noche Camila me abrazó toda la noche completa, no me soltó y me besaba de ves en cuando en diferentes partes de mi cara. Esa noche mi corazón ya no estaba roto, esa noche dormí en los brazos de un ángel.

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Capitulo 26

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:15 pm

Narra Camila
Cuando desperté en la mañana sentí un peso sobre mi cuerpo y me di cuenta de que Lauren estaba abrazada a mi cuerpo, sonreí al verla tan dormida. Me encantaba verla dormir.
Me di vuelta para quedar frente a ella y noté el olor a alcohol que emanaba de su cuerpo, no pude evitar reírme al acordarme de todo lo que había pasado anoche, no sabía que le había hecho tanto daño hasta que la tuve frente a mi. Acariciaba su rostro que estaba algo pegajoso, me acerqué y besé su frente. Salí de la cama y bajé al primer piso digamos que tenía suerte, mis padres no estaban y mi hermana se había ido a quedar a la casa de Dinah para jugar con su hermana pequeña.
Estaba haciendo desayuno cuando tocaron la puerta y fui a abrir – Lucy – dije sorprendida y me lancé a sus brazos.
-Hola desaparecida – dijo acariciándome una mejilla – puedo pasar o estas muy ocupada.
-Tu siempre serás bienvenida en esta casa lo sabes – me hice a un lado – pasa.
Lucy paso directamente a la cocina, ya que sabe que es mi parte favorita de esta casa, se sentó en uno de los bancos que había alrededor de la mesa de la cocina y me miraba mientras cocinaba – te comerás todo eso tu – preguntó con asombro.
-Lucía esta bien que me guste la comida pero en serio crees que me comería esto sola.
-No se no me sorprendería.
- Lauren está arriba – Lucy me miró – no pienses mal, ayer tuvimos una discusión y creo que le dije cosas que no tendría por qué haber dicho y en la madrugada apreció en mi casa completamente borracha.
-Vaya – dijo a secas – las cosas con ella van bien ¿verdad?
-Van excelente Lucy – nos quedamos mirando.
-Al principio no creí que alguna vez me sentiría incómoda viéndolas juntas, de hecho en la playa no me importaba si estaban juntas pero por alguna extraña razón ahora que me dices que esta allá arriba, que tuvieron su primera discusión de pareja. Todo… todo es mas real – se llevó su mano al pecho – creo que es verdad eso que dicen que uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
-Creo que eso está demás, tu y yo nunca nos vamos a perder – tomé sus manos y le sonreí – fuiste mi primer amor.
-Pero no la primera persona de la que te enamoraste.
-¿Y eso te hace pensar que eres menos importante?
-No sé Camila – sacó sus manos de las mías – te he extraño tanto, acá te extraño.
-Lucy… - hice una pausa – estoy enamorada de Lauren.
-Lo sé – ella miró hacia abajo y sonrío – supongo que eso me deja feliz – volvió a mirarme – solo vine a decir que Vero volvió y hará una fiesta en nuestra casa.
-¿En serio? ¿Normani sabe?
-Si creo que si, hasta donde sé han hablado durante todo este mes por diferentes redes sociales.
-¿Es una broma no?
-No, creo que están como saliendo.
-Ella me lo diría.
-Supongo que te lo dirá ahora, me iré.
-No te quieres quedar a tomar desayuno.
-No, Lauren te debe estar esperando arriba – esbozó una sonrisa fingida.
-Está durmiendo Lucy.
-Pero es mejor que no – se acercó a mi lentamente y besó una de mis mejillas – adiós, nos vemos en la noche.
-Bueno nos vemos bo.
Hice una bandeja y la subí al cuarto, abrí la puerta y Lauren estaba completamente estirada sobre la cama, era la escena mas graciosa que he visto. Deje la bandeja en uno de mis escritorios y me tiré sobre su cuerpo – despierta borracha – sentí como se quejaba.
-Mmm… Camila es temprano.
-Despierta, despierta – comencé a saltar en la cama.
-YAAAAAAAAAAAAA solo detente, que mi cabeza se me parte – Lauren se sentó en la cama y se sostenía la cabeza con las dos manos – mierda siento que moriré.
-Eso te pasa por beber como una estúpida.
-Dios – Lauren se paró y fue al baño, se tomó unos 5 vasos de agua – me siento completamente deshidratada.
-Te creo, ahora ven – ella se sentó en la cama – nos hice desayuno.
-Se ve todo delicioso Camila – me quedo mirando – tengo una sola duda.
-¿Qué?
-Dime que estamos juntas.
-¿No te acuerdas de nada de lo de anoche?
-Si, si me acuerdo solo quiero que me lo digas.
-Lauren – agarré su cara con mis manos – si estamos juntas, seguiremos juntas bebe – ella sonrió – ahora come o terminaras desmayándote por al calle.
-No traje mi auto.
-¿Y que tiene? – hablé con la boca llena.
-No se cómo llegar a mi casa si no es en auto.
-¿Broma verdad? – levanté una ceja.
-Eso sonó de muy ricachona verdad.
-Si
-Lo siento pero es verdad, digamos que nací prácticamente sobre un auto – ella elevó sus hombros.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Que me vayas a dejar.
-Estas de broma verdad, dime que es una broma.
-Amor en serio.
-Hablaremos después de eso ahora quiero contarte que volvió tu amiga.
-¿Cuál? – dijo con la boca llena.
-Vero.
-¿En serio? ¿Cómo sabes?
-Vino Lucy hace unos minutos a invitarnos a su fiesta.
-¿Qué mes es?
-Abril
-Es la fiesta de que hace Vero cuando se acerca el otoño invierno, siempre es en su casa y es está en la lista como una de las fiestas mas exitosas.
-Que genial – dije mirándola.
-Supongo que iremos ¿verdad?
-¿Quieres ir?
-Si, así también la vería. La extraño demasiado.
-Entonces iremos – me acerqué y la besé – amor necesitas ducharte.
-Huelo horrible ¿verdad?
-Si.
-Sabes me duele todo, absolutamente todo.
-Te caíste muchas veces anoche, en la casa de Alexa, acá afuera y cuando entraste a mi cuarto.
-Me iré a duchar – se acercó y me besó.

Narra Lauren
Después de esa ducha salí y Camila estaba abajo mirando televisión duchada y vestida, se puso un vestido rojo y andaba con unas sandalias – tu eres tan simple para vestirte – ella me miró desde el sillón.
-Quiero creer que eso no es un sinónimo de fea.
-No, no te he dicho fea – me senté al lado de ella abrazándola por sobre su cuello.
-¿Entonces?
-Es simple, es un vestido con una cinta negra en la cintura y aun así te ves bien, eso sí ¿sandalias? Camila es en serio.
-Dios tampoco es como que haré mucho hoy, simplemente estaré en mi casa esperando hasta que sea la hora de la fiesta y que mi Julieta me pase a buscar ¿Por qué lo harás verdad?
-Para eso tengo que irme ahora y pasar a buscar el auto y tratar de tomar pastillas para el dolor de cabeza, aparte esta muñeca me duele – Camila agarró mi muñeca y la miró.
-Milagro si no te la quebraste.
-Lo sé, bueno creo que me iré antes de que lleguen tus padres o vengan a dejar a tu hermana.
-¿No era que no sabías irte?
-Eso era una broma, solo quería pasar mas tiempo contigo – nos besamos – hueles bien.
-TU también, ahora – nos reímos – a que hora pasaras por mi.
-¿A que hora es la fiesta?.
-Creo que empieza a las 9.
-A las 9:30 estoy acá.
-¿Escuchaste bien verdad? Te dije que a las 9 empieza.
-Lo sé amor – se acercó y me besó – llama a tus amigas y nos vamos todas juntas.
-¿Casa rodante?
-Algo mejor – la besé por última vez.
Salí de la casa de Camila y tomé un taxi pero decidí ir a la casa de mis padres, rezando para no encontrarme con Taylor y con el estúpido de su novio. Cuando llegué entré y estaban sentados en la cama almorzando – Hola – saludé desde una de las puertas que dan al comedor.
-Hola hija – Clara se paró y me abrazó - ¿Cómo has estado? ¿Tienes hambre?
-Hola mamá, estoy bien gracias y acabo de tomar desayuno no tengo mucha hambre solo pasé a saludar – miré hacía la mesa y Drew estaba sentado al lado derecho de mi padre.
-Hola hermanita – miré a Taylor.
-Hola papá quería hablar contigo.
-¿De que?
-Del mail que te mandé.
-De la niña Cabello – cuando dijo su apellido sentí una corriente por todo mi cuerpo.
-Si ella.
-Bueno – mi papá se paró de la mesa – vengo de inmediato – nos fuimos a su despacho y me senté en una de sus sillas finas traídas de Israel – que pasa con esa chica – me preguntó.
-Nada o sea me pidió ayuda, tiene miedo de verlo aunque el haya salido por buena conducta tiene como un pánico hacía esa persona.
-Eso es normal y lo sabes.
-Lo sé pero quería saber si era posible tener una orden de alejamiento.
-No si el no hace nada para merecerla, hasta donde me contaste el apareció de la nada el día después de que lo dieron de libertad en la casa de la niña y ella salió corriendo.
-No se puede hacer nada, ahora si el se acercara a ella y tratara algo con ella habría que comprobar eso y ahí recién poder tener una orden de alejamiento y hasta retenerlo en la cárcel.
-Entonces que me recomiendas.
-Un psicólogo, para que este más tranquila.
-Gracias – salí de la oficina sin decirle nada.
-Lauren – me di vuelta para míralo – como vas con el caso de del niño que fue violado o mejor dicho la mentira que dijo el – fruncí ceño.
-Creo que no te importa son caso diferentes.
-Es lo mismo.
-Entonces porque no terminaste el caso de Camila.
-¿Camila? Sabes su nombre.
-Si, si me lo sé.
-El iría a la cárcel igual conmigo o no como abogado defensor.
-Pero tu creías que el era culpable.
-Porque lo era Lauren.
-Los criminales que defiendes también son culpables.
-No, no lo son.
-Si lo son y yo te lo demostraré, gracias por nada.
Salí del despacho de mi padre, pasé a despedirme de mi madre y pase de largo al lado de Taylor y Drew. Tomé un taxi hasta mi casa y le dije a Alexa que pasara a mi casa para que nos fuéramos juntas llamé a Vero para decirle que no dejara pasar a nadie de la universidad para que pudiéramos estar todas tranquilas y compartiendo. De ahí me fui a mi closet y no sabía que ponerme, entonces una imagen paso por mi cabeza y decidí vestirme con un traje de dos piezas y tacones altos. Después de unas horas llego Alexa – vamos atrasadas ¿sabías? – me dijo.
-Lo sé pero todo valdrá la pena, tu novia y la mía quedaran con la boca abierta – le guiñé un ojo.
-Eso espero porque después de todo lo que hiciste anoche es lo mínimo que podrías hacer por mi.
-No te preocupes ahora vamos.
Salimos del block y cuando llegamos Alexa casi se desmayó – es una broma Lolo verdad – la miré y negué con la cabeza – estás loca, loca – ella sonrió.
-Puede ser, pero por Camila.
Cuando llegamos a la cuadra que esta antes de la casa de Camila le mande un mensaje y en cuestión de segundos llegaron. Camila se veía hermosa, traía pantalones negros ajustadísimos a su cuerpo, una blusa transparente blanca con el cuello celeste y unos puntos del mismo color, sus tacones azul marino, su pelo suelto con un algunas ondulaciones y su lazo en la cabeza infaltable – te ves… te ves – tragué saliva – te ves hermosa – la miré de pies a cabeza.
-Gracias – dijeron las otras 3 chicas.
-Oh! Lo siento hola, por acá – las encaminé hasta donde estaba el auto – listo – sus caras eran de asombro, las 4 tenías una cara impresionante y yo no pude aguantarme la risa.
-¿Cómo hiciste eso? – preguntó Normani.
-Digamos que puedo – eleve los hombros.
-Esta hermosa – dijo Ally.
-Nunca antes había viajado en limusina – dijo Dinah.
Las 3 chicas subieron a la limusina y quede mirando a Camila – te gusto – le pregunté acercándome a ella.
-Esto es perfecto ¿pero porque lo hiciste?
-Porque somos romeo y Julieta esta noche – la abracé por las caderas – ahora vamos a la fiesta amor.
-Hey espera – Camila me agarró del brazo y pego sus labios a los míos – ahora esta mucho mejor Romeo – me guiñó un ojo y subió a la limusina, en el trayecto no podía dejar el meneo de sus caderas.
-Cálmate Jauregui, cálmate – esta noche sería perfecta.

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Capitulo 27

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:15 pm

Llegue tomada de la mano con Lauren a la fiesta de Vero, debo admitir que es raro. Nosotras no podemos andar por ahí tomadas de las manos pero cada vez que había estos tipos de eventos Lauren siempre se encargaba de hacerme sentir cómoda, pero al fin y al cavo era la comodidad de ella, ella era la que aún no salía del closet aunque pensándolo bien nuestra relación profesora – alumna no ayudaba mucho.
Cuando llegamos al sector de bailes y bares estaba todo tan bien producido, he ido a unas 2 fiestas de Vero y siempre salgo con ganas de mas, ella realmente era muy buena en lo que hacía, no vi muchas caras conocidas lo que era obvio porque Lauren le pidió a Vero que le prohibiera la entrada a las alumnas de la universidad lo cual a mi no me parecía, tarde o temprano se terminaran dando cuenta de porque nunca las dejan pasar a la fiesta de Vero.
-Hola Lauren – miramos hacia atrás y era Wess con Keaton.
-Wess – exclamó Lauren – no te veía hace demasiado tiempo.
-Me había ido con Keaton a viajar por Estados unidos – con Lauren nos quedamos mirando – lo que pasa es que tuve algunos problemas con Louis por la distancia y decidimos dejarlo – Wess sonrió irónicamente – así que mi hermana me acompañó.
-Oh! Lo siento no sabía que habían terminado – respondí – de hecho no he hablado con ninguno de ellos.
-Siguen de gira por lo que sé, se supone que la gira tendría que terminar en los estados unidos pero no sé nada aun – dijo Wess – de todos modos lo nuestro termino no fue malo, nos quisimos mucho así que decidimos terminar en buena onda para que la relación que había por detrás no se perdiera.
-Eso es muy maduro – dijo Lauren – iré a saludar a las niñas, bailamos después – el sonrió y nosotras nos fuimos.
Caminamos en silencio hasta que llegamos donde estaban todas sus amigas, salude a todas y me quede en un rincón cuando se me acerco Lucy con un vaso de Wisky – Hola hermosa – nos quedamos mirando.
-¿Cómo estas? – le pregunté.
-Bien y tu – me pasó el vaso.
-Gracias, bien las fiestas de Vero siempre son buenas.
-¿Dónde está Lolo?
-Creo que esta saludando a tu hermana y a sus amigas.
-Oh ya veo, entonces no creo que se moleste si bailamos – la quede mirando, sabía que Lucy bailaba de una manera fenomenal, pero somos amigas y Lauren lo tiene que entender.
-Bailemos.
Dejamos los vasos sobre una mesa y nos fuimos a bailar, Lucy me agarraba las caderas y yo solo reía. Si había algo que no se había pedido entre nosotras era que ella tenía una facilidad enorme para hacerme reír. Espero que eso siempre se quede
– te ves hermosa – me dijo al oído.
-Ya me lo habías dicho – sonreí.
-Creo que es necesario que te lo repitan – sacó un mechón de mi cara y lo colocó atrás de mi oreja.
-Creo que tú sabes que ahora estoy de novia con Lauren, que es una de tus amigas.
-Cuando tú y yo estábamos juntas ella también era mi amiga.
-Lucy entre Lauren y yo no pasó nada, pero nada. Todo paso después.
-No entiendo cómo te perdí – sus ojos brillaban, sabía que estaba triste.
-¿Por qué te diste cuenta tan tarde? – le agarré su mano – eres especial por todo lo que vivimos, pero nada mas.
-Hola – apareció Lauren por detrás –interrumpo – preguntó con esa sonrisa que me volvía loca, sabía que no lo hacía irónicamente.
-No – dijo Lucy sin dejar de mirare – yo ya me iba.
Lucy se fue y Lauren me abrazó por detrás caminamos por el jardín gigante de la casa de Lucy y Vero, ella no dejaba de besar mi cuello y de hacerme reír. Creo que esas dos cosas tenían en común las dos.
-¿Qué quería Lucy? – me preguntó.
-Nada solo bailamos
-¿Segura? – nos sentamos en el pasto una frente a la otra.
-Bueno – hice una pausa – ella viene días diciendo que me extraña – miré a Lauren – y yo le dije que podíamos ser amigas nada mas, porque estoy contigo.
-No me impresiona, yo sabía. De hecho siempre lo supe desde antes de saber que eras tu la novia de Lucy que cuando terminaran ella se daría cuenta de lo que valías como pareja, persona.
-No quiero tener problemas con ella ni con nadie Lauren, te amo.
-No tenemos por qué tener problemas – ella sonrió y mi mundo volvió a girar.
-Serías tan amable de explicarme algo – ella volvió a sonreír.
-Dime.
-¿Cómo haces para hacerme sonreír siempre, para hacer que mi mundo se detenga y vuelva a girar solamente con tu sonrisa? – Lauren se sonrojó - ¿Por qué te sonrojas?
-A veces eres muy ruda, algo así como sin sentimiento pero a veces como ahora eres un amor de persona y eso me gusta. Me gustan todas tus facetas, nunca creí que encontraría a alguien que me hiciera volar la cabeza.
-No lo hago por ser pesada.
-No eres pesada – Lauren agarró mis manos – gracias por quedarte conmigo Camila.
-No tenía mas opciones – Lauren me miró – nunca fuiste un punto de comparación con Lucy, eres mucho mas que ella aunque suene feo decirlo.
-Linda – se acercó y me dio un beso en los labios rápido.
-¿Por qué me besas tan rápido? Ven para acá.
Agarré a Lauren desde el cuello de su camisa y acerqué su boca a la mía, sus labios tenían un leve sabor a Wisky lo que me hizo sonreír al contacto. Mis labios bailaban
sobre los de ella, sus manos se posaron sobre mis piernas y las mías estaban enredadas en su cabello, mis dedos acariciaban lentamente su cabeza haciendo que ella suspirara en mi boca mas de una vez. Mi lengua lamió su labio inferior, ella entendió perfectamente la indirecta y abrió su boca lentamente para que pudiera introducir mi lengua dentro de ella. Sentí como mis oídos se cerraban y puedo jurar que podía escuchar como latía mi corazón ante el contacto de nuestros labios, era increíble todo lo que Lauren me hacía sentir. SI no fuera porque estaba sintiendo que me estaba quedando sin aire no hubiera terminado el beso pero lo hice. Me alejé lentamente de ella sin abrir los aún, sabía que ella estaba haciendo lo mismo.
-Hola – escuché la voz de Lauren y comencé a abrir los ojos lentamente para encontrarme con una de mis imágenes favoritas en mi vida. Los ojos de Lolo.
-Hola – le sonreí.
-Se me había olvidado que besabas tan bien.
-Lauren yo quería pedirte perdón.
-¿Perdón? ¿Por qué?
-Por lo que paso el otro día en tu auto, por todo lo que te dije y eso te hizo pensar que quería terminar contigo.
-Oh eso, creo que no me acuerdo de nada de lo que dijiste después de que me emborraché – las dos sonreímos.
-No digas las cosas solo para hacerme sentir bien amor – tomé sus manos – en serio lo siento mucho.
-Bueno entonces acepto tus disculpas – ella volvió a sonreír.
-Creo que es hora de que volvamos a la fiesta, quiero ver a mis amigas.
-Bueno.
Nos levantamos y nos devolvimos de la mano y hablando de cosas estúpidas como lo solíamos hacer cuando estábamos sola en su casa o en la playa, hablábamos de algunas temporadas de las series que veíamos juntas. Nuestra relación era algo así como un prototipo nerd – sexy, así es como lo definía Lauren.
Cuando llegamos nos dimos cuenta que ya todo el mundo estaba algo ebrio y eso nos causo mucha risa. Normani con Vero estaban a un lado hablando, realmente esas dos son raras cuando uno las ve se nota que se quieren, cuando se miran se que lo único que quieren es comerse la boca la una con la otra y no sé porque no lo están haciendo. Después estaba Dinah que para sorpresa de todas estaba con su novio Siope, esa pareja se veía muy feliz y eso era lo que me importaba. Ally estaba con Alexa al lado del DJ que ocupaba el lugar de Vero para que ella descansara, ellas dos se ven muy bien juntas, de hecho no recuerdo haber visto antes a Ally mas feliz que en estos momentos, pero eso no fue lo que me sorprendió. Lo que me sorprendió es ver a mi hermana Sofía – la invitaste – le pregunté a Lauren.
-No, no la invité. Lo único que le dije era que mi amiga haría una de sus fiestas y que ella podía ir y que me avisara para ponerla en lista y que entrara gratis con nosotras.
-¿Entonces si tu no la invitaste quien lo hizo? – pregunté mirando a Lolo.
-Creo que ahí está tu respuesta.
Lauren me tomó de los hombros y me dio vuelta para mirar la escena que estaba haciendo mi hermana, estaba besando a Keaton debajo de las luces del bar – no puedo creerlo – miré a Lauren que tenía una sonrisa de oreja a oreja – de que te ríes tu – la empuje despacio.
-De nada, es solo que se les ve a los dos muy felices – volví a mirar.
-Dios – me tapé la cara – es que acaso no se puede besar con su novio, su peor es nada, su casualidad de una noche en otro lado. Odio verla besándose con sus novios te lo juro, es asqueroso – hice un gesto de asco.
-Camila no es para tanto, aparte ella está feliz – volví a mirar a Lauren – que pasa ahora.
-Tengo una duda desde que nos encontramos con Wess.
-¿Qué pasa?
-El ahora es amigo de Louis y decidieron terminar como amigos después de todo lo que pasaron juntos ¿no?
-Si, eso fue lo que él nos contó.
-Entones… yo me estaba preguntando. Si alguna vez tu y yo terminamos ¿crees que podríamos ser amigas o por lo menos tener una buena convivencia?
-Si, creo que si – la quede mirando – ¿Por qué me miras así ahora?
-¿Cómo que porque? Te acabo de hacer una pregunta acerca de nuestro rompimiento y me respondes como si nada, como si no te importara.
-No es eso tontita – agarró mis manos – eso depende muchas veces del porque se terminar una relación. Si nosotras llegáramos a terminar porque se nos murió el amor obviamente podríamos ser amigas, ahora. Si terminamos porque una le fue infiel a la otra dudo mucho que podamos ser amigas Camila.
-No creo que pueda dejarte de amar ni mucho menos serte infiel
-Claro, acuérdate que prometimos en la playa estar juntas hasta que una se muera – Lauren sonrió.
-Aparte yo te amo setenta veces siete.
-Esa era mi frase – me acerqué y la besé – gracias por hacerme tan feliz Lolo – nos quedamos mirando.
-¿Puedo besarte?
-¿Desde cuándo preguntas eso? – las dos sonreímos y nos comenzamos a besar, ahora era mi hermana la que creo está mirando esta escena pero poco y nada me importaba. Nos besamos al ritmo de la música que no dejaba de sonar, durante el beso nos alejábamos para reírnos de nosotras mismas, de lo embobadas que estábamos la una con la otra
– vaya, eso explica todo – Lauren se dio vuelta a mirar y yo también miré. No lo podía creer – supongo que ahora tendrás una excusa mejor o no Lauren – creo que mi cuento de hadas acaba de terminar.

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Capitulo 28

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:16 pm

-¿Drew? – exclamé.
-Entonces es verdad – Drew no dejaba de mirarme ni de mirar a Camila – no lo puedo creer – Drew se agarraba el cabello.
-¿Podemos hablar? – miré a Camila – en otro lado, no sé.
-¿Qué quieres hablar conmigo Lauren?
-Puedes tan solo escucharme Drew – Drew miró a Camila.
-Pero los dos, no quiero que ella esté presente cuando hablemos.
-No te preocupes iré con las niñas – miré a Camila y le sonreí, pero ella no me devolvió la sonrisa. Agarré a Drew de su ropa y lo tiré hasta que llegamos a un costado de la casa – que te pasa, porque nunca me contaste que te gustaban las chicas – me preguntó mirándome a los ojos.
-¿Qué se suponía que te dijera? Sabes amor me gustan las chicas así que te dejare por una.
-No soy tonto Lauren – el me agarró las manos – se que para ti y para muchos creen que soy una mierda de persona, que solo le importa su bien y no el de las personas que los rodean – que se había fumado esté estúpido – pero tu no eras feliz conmigo.
-Dios Drew eso a ti no te importa bueno – hice que me soltara – no creo en tu gran cambio que tienes de un día para otro, solo quiero que te quedes callado de una maldita vez. No digas nada por favor.
-¿A quién se supone que le diga Lauren?
-¿A mi hermana? Son pareja imbécil.
-Deja de tratarme así te estoy diciendo que cambié Lauren.
-¿Por qué tu ibas a cambiar? Explícame.
-Porque seré papá – me quede callada – tu hermana esta embarazada.
-¿Qué? Dime que es una broma.
-No, no lo es hoy fuimos al médico y le hicieron un examen de sangre porque se andaba mareando y vomitando por todos lados y salió positivo – lo quede mirando – no me mires así.
-Drew si llegas a dejarla sola o hacerle cualquier otra cosa soy capaz de matarte con mis manos – nos quedamos mirando – no te preocupes por lo que viste hace unos minutos, yo hablaré con Taylor de esto.
-Te dije que me quedaré callado, es tu vida puedes hacer lo que quieras.
-Sabes que no puedo, sabes que he vivido toda mi maldita vida en las sombras del apellido que llevo.
-Por lo mismo, creo que es hora de salir de las sombras no crees – el me acaricio la barbilla – me iré tengo que ir a ver a tu hermana.
-Dile que me viste y que me contaste, también dile que la iré a ver para que hablemos y que espero que ande de buen ánimo.
-No creo, las embarazadas se ponen mas bipolares de lo normal.
-Eso es ser normal – nos miramos y sonreímos. No me acuerdo cuando fue la última vez que sonreímos juntos, no recuerdo haber mantenido una conversación tan larga con Drew que no fuera un hola y un cómo estás desde hace mucho tiempo. Si es verdad que cambió, creo que tendré que darle una oportunidad para que me lo demuestre.
-Es mejor que te vayas con tu novia – su voz interrumpió mis pensamientos – o quieres que las buitres que andan por ahí te la rapten.
-Tonto – sonreí - ¿te puedo abrazar?
-Desde cuando eso se pregunta.
Nos abrazamos después de algunos meses de haber terminado la relación que teníamos, él ahora es novio de mi hermana y padre de mi sobrino así que trataré de llevar una buena convivencia con él – creo que me iré a buscar a Camila – dije soltándolo.
-Anda. AH! Y por cierto, es muy guapa tienes buen gusto.
-Digamos que los Jauregui tenemos buen gusto.
-Lo sé, por algo tu hermana se fijo en mí – caminamos juntos hasta donde había visto a Camila por última vez pero ella no estaba, recorrí todo el jardín pero nada hasta que por fin encontré a Ally – oye Ally – estaba muy ocupada en comiéndole la boca a Alexa – Ally – seguía sin prestarme atención – MIERDA ALLYSON – grité y las dos me quedaron mirando – lo siento por gritarte pero es que no me prestabas atención – dije.
-Creo que sabes porque – miró a Alexa.
-Si, pero bueno ¿has visto a Camila? – Ally me quedo mirando - ¿Por qué me miras así?
-Se supone que tu eres la novia.
-Lo siento – me fui de ahí, se me vinieron muchas cosas a la cabeza de hecho creía que ya ni siquiera estaba en la fiesta cuando la vi sentada en uno de los grandes sillones que rodeaban el jardín de la fiesta de Vero conversando con Lucy, estaban bebiendo. Cada vez que la veo con Lucy me siento rara, no sé si serán celos pero es raro, es como si sintiera que retrocediera.
Me acerqué y saludé – Hola – Lucy me quedo mirando.
-A donde te habías metido, no puedes dejar a una chica así sola por estos lados.
-¿Por qué? – Camila me miró y Lucy se paró para colocar su mano sobre mi hombro.
-En cualquier momento te la raptan – las palabras que me había dicho Drew hace unos minutos hicieron volver mi imaginación.
-Confío en ella Lucy – saqué su brazo de mi hombro.
-Me iré acostar – dijo.
-Pero si la fiesta aun no termina – dijo Camila y la quede mirando.
-Para mi acaba de terminar – se acercó a Camila y le dio un beso en la mejilla y a mí solo me miró y me dijo adiós.
-¿Qué fue eso? – me preguntó Camila.
-¿Qué cosa?
-Esa escena de celos barata – nos quedamos mirando.
-¿Qué? Camila no soy celosa y tu viste que ella empezó.
-Esta borracha Lauren.
-Y no por eso hay que aceptarle todas las tonteras que dice o hace Camila, ella tiene que madurar…
-No hables de madurar no eres la más indicada – Camila me interrumpió y la quede mirando.
-¿De que estas hablando?
-Por favor tu cara cuando Drew nos vio es como si se te hubiera acabado el mundo, como si fuera tan terrible que te viera a mi lado.
-Camila no es eso… es solo que yo… - miré hacía el suelo.
-No me puedes decir nada, es segunda vez Lauren – la miré – te amo, te amo demasiado pero esto es mucho en serio.
-El me dijo que no diría nada – le sonreí.
-Eso es bueno para ti no para nosotras – Camila dejó el vaso en la mesa – me iré, creo que la fiesta también se terminó para mí.
-Entonces vamos a casa.
-¿Qué? – la quede mirando – me iré a la mía tu a la tuya, nos vemos en la universidad.
-Camila ¿es en serio? Vamos a discutir de nuevo.
-No estamos discutiendo es solo que no entiendo porque te cuesta tanto aceptar lo que eres de una puta vez – solo la miré no sabía que decirle ella tenía razón, creo que mi miedo a perder a mis padres podía más.
-Te iré a dejar – fue lo único que dije. Tendría que haber dicho algo mas pero no lo hice. Como siempre, Camila tenía razón ella aguantaba todo lo que venía de mí. Todas mis inseguridades y la única parte de mi vida en la que me siento completamente segura era con ella, pero a la vez cuando pasan estas cosas aunque yo esté segura ella es la insegura pero de mi, de mi reacción, de lo que haga.
-Gracias por venir a dejarme – dijo cuando llegamos y se dio vuelta a mirarme – supongo que nos vemos en la universidad.
-Supones bien – la miré – que descanses – era incapaz de acercarme a darle un beso. La vida es tan rara. Hace unas horas atrás estábamos sentadas hablando de nosotras, de cuanto nos amábamos y ahora era incapaz de acercarme a darle un beso.
-Eres increíble – Camila salió del auto y yo me quedé ahí, sentada como si nada pasara.

Narra Camila
No podía creer como las cosas cambiaban tanto en tan solo unos malditos minutos, ella ni siquiera se atreve a arreglar las cosas, ni siquiera se atreve a darme un beso. Ella nunca se atreverá a nada a no ser que esté ebria. Cuando entré me encontré con Keaton y Sofía en el sillón.
-Dios – me di vuelta – Sofía tienes cuarto – dije aun dada vuelta.
-Lo sé pero no estábamos haciendo nada Camila.
-Claro por eso Keaton está sin polera.
-¿Qué tiene? Aparte yo soy mayor que tu.
-Ok, solo vístanse.
-Listo – era Keaton, me di vuelta y lo quede mirando – te vas a quedar – pregunté.
-Oh Dios Camila no – dijo Sofía – de hecho el ya se iba – Se miraron y Keaton sonrió.
-Nos vemos Camila – Se despidió y volví a mirar a Sofi.
-Solo cállate mejor cuéntame cómo te fue con tu Romeo.
-Oh solo diré que creo que ni siquiera llegaremos al final de la historia.
-¿Qué? ¿Por qué? ¿Cómo? Camila detente – yo seguía caminando hasta mi cuarto en donde me encerré, me saqué la ropa y me quede completamente dormida.
Al otro día no supe nada de Lauren en todo el día, tampoco la llame. Realmente era muy orgullosa quería que se diera cuenta de lo estúpida que estaba siendo, no le pido que salga del closet nunca se lo pediré porque se que no está lista y que esa decisión es personal pero podría por lo menos disimular su maldito miedo cuando está conmigo y alguien nos ve juntas.
Cuando llego la noche tampoco supe absolutamente nada así que traté de dormir para ir a clases mañana, por suerte me quede dormida de inmediato. Al otro día me bañé, me coloqué unos pantalones negros, con una blusa roja transparente que dejaba entre ver mi ropa interior negra y mis vans, estaba harta de los tacos. Bajé a tomar desayuno y mi papá me dijo que podría irme a dejar ya que tenía que pasar por la universidad así que acepte su oferta y nos fuimos, no hablamos mucho de hecho el paso mas tiempo pegado en el celular que mirándome o hablando conmigo.
-Gracias – me acerqué a darle un beso en la cara y el me sonrió – nos vemos en la noche – me bajé del coche y caminé hasta una de las bancas de la entrada en donde estaban Dinah, Normani y Ally – Hola – saludé.
-Dios hasta que apareces – dijo Normani.
-Lo siento mi fin de semana no fue tan perfecto como el de ustedes – dije sentándome.
-¿Qué quiere decir eso? – dijo Ally.
-Nada ustedes están bien con sus parejas.
-Yo no tengo – dijo Normani y todas la miramos - ¿Por qué me miran así?
-Por nada – respondió Dinah – que te paso a ti.
-Nada discusiones con Lauren, juro que eso me pone mal ni con Lucy me ponía tan mal cuando discutíamos.
-Hablando de la reina de Roma – dijo Dinah y venía Lucy acercándose hacia nosotras.
-Hola – saludo a todas.
-Hola – dijimos todas juntas de nuevo.
-¿Cómo llegaste ese día Camila?
-Bien gracias y tu como estas.
-Bien, nos vemos adentro – me guiñó un ojo.
-¿Qué paso con Lauren? – preguntó Normani y le conté todo lo que paso.
-Vaya – dijo Ally.
-Es una mierda sentir que a lo mejor tendré que estar escondida durante quien sabe cuanto y aun mas si me pongo a pensar en la clase de relación que tenemos. O sea ella es mi profesora – dije mirando las caras de mis amigas – es casi imposible.
-Deja de tirar tu relación hacía abajo – dijo Dinah – sea como sea ella te ama se le nota.
-Todas lo notamos – dijo Normani.
-Si todas – miré hacía atrás y era el grupo de Cece – hola pobretona – me dijo mirándome a los ojos.
-Ahora que se te perdió – dije aun sentada haciendo caso omiso a sus palabras.
-Nada, solo quería decirte que te anduvieras con cuidado.
-¿Con cuidado? ¿Por qué tendría que hacer eso?
-Porque si y punto – Cece se do vuelta junto con Jennel y Paige y yo me paré, la tome del brazo e hice que me mirara – que te pasa imbécil.
-¿Cómo que, que me pasa? Crees que puedes llegar y venir a amenazarme como si nada. Ni siquiera hablamos, ni siquiera nos conocemos, se como te llamas porque toda la universidad se ha acostado contigo.
-Por lo menos no me acuesto con profesoras – me quede helada – o acaso crees que no nos damos cuenta de como Lauren te sube las notas, te hace ver como la mejor alumna de la clase mientras que después quizás como le pagas – en ese momento no me aguanté y le di una cachetada, ella me volvió a mirar.
-Deja de hablar tanta estupidez junta, realmente ser rubia y mas encima no natural hace que se te pudra el cerebro y las neuronas. La tintura te llego hasta el cerebro idiota. Sabes la estupidez que estas diciendo, te das cuenta que a la señorita Lauren podrían echarla y de paso yo voy con ella.
-¿Y? o acaso crees que te quiero como compañera todo lo que duré mi carrera.
-No te preocupes dudo que seamos mas tiempo compañera, no creo que pases primero – me di media vuelta pero la rubia estúpida me agarró – mierda suéltame, suéltame Cece – la empujé – que te pasa bruta.
-Me pasa que te quiero lejos de esta universidad, no te soporto. No soporto que tengas la atención de todo el mundo y si tengo que inventar de que te estas acostando con la profesora con tal de que te largues de acá lo haré ¿te quedo claro?
-Estas enamorada de la señorita Lauren verdad – odiaba llamarla así, pero había que disimular – te arde que ella crea que soy mejor que tu, te arde que ella me hable mas que a ti. Pobre estúpida.
-Te dije que te callaras – Cece se tiró encima de mí y caímos por las escaleras hacía abajo y todo el mundo comenzó a gritar – pelea, pelea – ni quiera podía ver la muy estúpida me había picado los ojos con uno de sus dedos.
-¿Qué pasa acá? – sentí que unos brazos me sacaron del suelo y cuando pude ver era Lucy – que te pasa Cece – miré hacia el frente y Alexa estaba con Cece – que estabas haciendo – le preguntó Alexa.
-Anda di lo que me estabas diciendo frente a una maestra estúpida – le grité desde la otra esquina, escupiendo sangre.
-Nada profe – dijo sin dejar de mirarme – solo fue un mal entendido.
-Si, como no, un mal entendido que tendrán que pagar las dos. Las espero a las 3 en mi oficina. A las 3 ni un minuto menos, ni un minuto mas ¿les quedo claro?
-Pero prof… - se quejó.
-¿Les quedo claro? – Alexa gritó – las espero en la sala, dúo de estúpidas – Alexa se fue y con Cece nos quedamos mirando.
-Oye estúpida – le dije y se dio vuelta – para tu información tengo novia y no se llama Lauren – miré a Lucy – es Lucía – los ojos de Lucy me miraron y le di un pequeño beso en los labios, era todo tan fingido pero tenía que hacer esto para que ella se dejara de hablar estupideces, también sabía que con un pequeño beso ella no se calmaría así que agarré su cabeza y comencé a besarla. Sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, sabía que esto traería consecuencias pero si no lo hacía esta estúpida era capaz de inventar mas cosas que a todo esto no eran inventos porque con Lauren si estábamos saliendo.
-Que linda escena – en ese momento me congelé y abrí mis ojos junto con los de Lucy – A SUS CLASES – gritó Lauren y sabía que estaba enojada – DIJE QUE A SUS CLASES – volvió a gritar y entró a la universidad sin mirarme.
-Mierda – exclamó Lucy.
-Lo siento en serio, lo hice porque.
-Porque no querías que Cece siguiera hablando estupideces de Lauren para que ella no perdiera su trabajo.
-Si, pero creo que ahora todo se fue a la mierda.
-No digas eso – Lucy colocó su mano sobre mi hombro – dile lo mismo que me dijiste a mí y todo estará bien.
-¿Tu crees? – nos quedamos mirando.
-Obvio – Lucy recogió su bolso y caminó hasta la puerta de la entrada de la universidad – Oh! Camila – se dio vuelta a mirarme – sigues besando muy bien – ella sonrió y yo también.
-Te vas a ir a la mierda – dijo Ally y la miré.
-Fue una escena tan rara – dijo Dinah.
-Era como telenovela venezolana, puros problemas – dijo Normani.
-Cállense tenemos clases – fue lo último que dije y entramos a la universidad y yo no dejaba de pensar ni de ver la cara de Lauren cuando me vio besándome con Lucy.

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Capitulo 29

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:16 pm

Narra Camila
Entrar a la clase de Lauren y Alexa después del show que hice afuera de la universidad era como un castigo, entramos y le dije a las niñas que nos sentáramos en la parte de atrás, me senté y miré todo el rato hacia la pizarra. Lauren y Alexa proyectaron lo que pasaríamos y nos dijeron que pusiéramos atención porque esto entraría en la prueba de la próxima semana. Lucy estaba sentada en los primeros puestos y Lauren ni siquiera la miraba.
-Presta atención – me dijo Normani al oído.
-No puedo – la quede mirando – es imposible, verla ahí parada siendo tan profesional… es tan…
-¿Madura? – terminó la frase Dinah.
-Si y ese día en la fiesta le dije que era inmadura por no salir del closet.
-La madurez no va por a que edad sales del closet Camila – dijo Ally.
Solo la miré y me quede callada.
-Al trío de allá atrás – todas miramos a Lauren – salgan de la sala.
-¿Qué? ¿Pero porque? No estamos haciendo nada profesora – dijo Ally.
-Salgan ahora – volvió a repetir – espérenme en la oficina.
Salimos y nos fuimos – mierda ahora nos perderemos una clase para la prueba – dijo Dinah.
-Lo siento es mi culpa – las quede mirando – iré a la oficina de Lauren les diré que ustedes no tuvieron nada que ver.
-Deja de culparte – Ally me agarró las manos – iremos todas.
Caminamos en silencio hasta la oficina de Lauren que compartía con Alexa, nos quedamos afuera porque las alumnas tenían prohibida la entrada cuando el profesor no se encontraba en su oficina, esperamos una hora hasta que apareció el trío de estúpidas – que paso Camilita tu profesora te quiere para ti solita – dijo Jennel.
-¿Qué mierda te pasa? – me paré para matarla a golpes en el suelo cuando sentí su voz.
-Jennel, Cece, Paige fuera – dijo Lauren con voz de mando, una voz que nunca antes había escuchado.
-Si profesora – dijeron las 3 al mismo tiempo.
-Otra cosa – las tres se dieron vuelta a mirarla – otro comentario estúpido como ese y se quedan con 3 puntos menos para la prueba – Lauren sonrió irónicamente – le recomiendo que estudien – las 3 estúpidas se fueron y Lauren nos quedo mirando – váyanse necesito hablar con Camila, esperen acá para que sea mas obvio – entré y las niñas se quedaron afuera, Lauren cerró la puerta con llave y se sentó en su escritorio y yo me quede de pie.
-Lauren… yo…
-Cállate – la quede mirando – yo hago las preguntas tu respondes, soy tu profesora – no podía creer lo que estaba pasando.
-Lo primero ¿Por qué te estabas agarrando a golpes con Frey como una ordinaria?
-¿Qué? – que le pasa porque me trata así.
-Lo que te dije, responde.
-Nada estaba con mis amigas y ellas pasaron y Frey comenzó a decir que si me iba bien en el ramo era porque usted señorita Jauregui tenía una relación conmigo fuera de la universidad ¿Qué estupidez verdad? – Lauren solo me miraba.
-Y eso es motivo para golpearse.
-No lo hice por mi – ella bajo la guardia por un momento – lo hice por ti, a mí me da igual si me echan de esta universidad Lauren, me da lo mismo puedo irme a otra pero tu. Tu das tu vida por esto, por enseñar, porque te apasiona lo que haces.
-Deja de hablar tonteras, puedo jurar que tu serás mejor abogada que yo Camila.
-No es cierto, tu eres única, eres como una leyenda.
-Sabes que no soy una leyenda, aun no he muerto – Lauren se paró – deja de discutir con ese trío de estúpidas que no conseguirás nada – se apoyó en su escritorio y quedamos frente a frente por una distancia bastante normal una sobre la otra. De hecho creo que no estábamos tan lejos hace mucho – consíguete lo de hoy.
-Lo sé.
-Ahora veté.
-¿Es en serio? Lauren no hablamos desde hace un día y medio.
-¿Y qué te hace pensar que no lo sé?
-Te da lo mismo ¿verdad? Creí que te importaría.
-Creo que te diste cuenta de que me importa, pero no es el momento ni el lugar Camila – desde cuando había madurado – creo que madure o no – ella sonrió irónicamente y se volvió a sentar en su escritorio.
-¿Cuándo nos veremos? Lauren necesito saber si estamos bien, que pasara con nosotras, me estoy volviendo loca – me di vuelta para mirarla y la tenía frente a mí, colocó sus manos a los costados de mi cara y comenzó a caminar conmigo hacía atrás hasta que me azotó contra una pared y me besó. Quedé en shock, nunca antes nos habíamos besado en la universidad, sabíamos que era peligroso pero con solo sentir sus labios me di cuenta de que ella lo necesitaba tanto como yo. Su labios besaban con fuerza, su lengua estaba furiosa, nuestra respiración comenzó a agitarse casi de inmediato sentí como sus manos vagaban por mis curvas y como apretaba mis caderas y hacía que me pegara mas a su cuerpo. Lauren succionaba y lamía mi labio inferior con tanta pasión – me vuelves loca – dijo entre besos y sentí como mi estómago se apretó de los nervios. Me agarró de las caderas y me elevo sobre sus caderas haciendo que mis piernas abrazaran su cintura y me volvió a pegar contra la pared, cuando sentí el contacto de la pared con mi cuerpo deje escapar un gemido dentro de su boca.
Por alguna razón sus manos se habían vuelto hábiles así que comenzó a acariciar mi estómago con sus pulgares, a veces arañaba mi piel y yo gemía – te amo – volvió a decir y cada vez que le quería responder ella me tapaba la boca con su mano. Despues de unos minutos el beso comenzó a bajar su intensidad y Lauren descansó su frente sobre la mía, la estaba mirando pero ella tenía los ojos cerrados tratando de recuperar aire.
-Eso fue nuevo – ella abrió sus ojos y casi me desmayé cuando me di cuenta de que esos ojos verdes hermosos me estaban mirando con tanto amor y pasión a la vez – mierda tus ojos me encantan.
-Si pudiera fotografiar este momento serían tus ojos – dijo ella acariciando mi mejilla – brillan como nunca antes los había visto.
-Es por ti – respondí sin siquiera pensarlo – todo es por ti – deje un leve beso en sus labios – creo que es mejor que me vaya.
-Camila yo te amo – no podía dejar de mirarla y no entendía como podía mantenerme cargada aún.
-Yo a ti también, creo que podemos hablar en la noche cuando pases por mí.
-Tengo que ir a ver a Taylor pero paso por ti en la noche en la cuadra de siempre ¿te parece?
-Si – nos volvimos a bajar – ahora bésame o sea, bájame – no podíamos parara de reír.
-Nos vemos.
-Adiós profesora – se lo dije con voz sexy.
-No me tientes cabello que te puedo reprobar – nos miramos y nos reímos.
Esa tarde me quede todo el día en la universidad buscando información para la maldita prueba de Alexa con Lauren, eran muy buenas profesoras pero era demasiada materia para mi cerebro, hasta Dinah que es la mas nerd de las 4 estaba cansada.
-Creo que ni con marihuana se me matan tantas neuronas como en tratar de aprenderme toda esta mierda – dijo Normani tirando unos libros a la mesa.
-Es demasiado – dijo Ally.
-Tuvimos suerte de que Lucy nos prestara sus apuntes – dije – creo que tenemos que irnos ya se hizo de noche y quedan dos horas para que cierren la universidad – eran las 9 – y muero de hambre.
Nos fuimos en el auto de Normani que el papá se lo había devuelto después de volver el domingo a las 10 de la noche de la fiesta de Vero, según ella no hizo nada pero no le creemos. Estábamos tan cansadas que cuando nos subimos nadie hablo nada de hecho Ally iba durmiendo, me baje unas cuantas cuadras antes de llegar a mi casa porque por esté camino no se podía llegar a la casa de Ally. Caminé, no sé como estaba tan cansada sentía que todo me pesaba pero aún así no paraba de pensar en Lauren sentía que ya la extrañaba, sonreí casi por inercia.
-Hola bonita – miré hacia atrás y me encontré con mi peor pesadilla.
-¿Qué… que… que haces acá? – se me cayeron las cosas al suelo
-Porque tan nerviosa sobrina – el se agacho para recoger mis cosas – toma – no le hice caso – Camila, toma tus cosas – su cara era sinónimo de miedo, tenía un corte en la cara y sus manos eran asquerosas de tan solo pensar que alguna vez esas manos me tocaron me daban ganas de matarme.
-porque no te vas, voy llegando a mi casa y no creo que mis padres te quieran ver.
-No quiero verlos a ellos – saco su lengua y se lamió los labios, era asqueroso, completamente asqueroso.
-Deja que me vaya.
-No te estoy haciendo nada Camila – hizo silencio – aun – en ese momento se tiró encima de mi cuerpo pero alcancé a arrancar, deje mis cosas tiradas. Todos los libros, fotocopias para la prueba, mochila, celular todo. Estaba completamente perdida, el me alcanzó y me tapo la boca con sus manos, no dejaba de llorar y de patearlo, me llevo atrás de unos arbustos y comenzó a besarme el cuello y a tocarme los pechos
– suéltame por favor – no paraba de llorar mi cuerpo estaba congelado, estaba perdiendo noción del tiempo, del lugar en el que estaba. Era tan estúpido pensar que estaba solo a cuadras de mi casa, solo a cuadras y que por mas que gritara nadie me escucharía – suéltame por favor – entonces el se paró y comenzó a desabrocharse el pantalón y después comenzó con el mío – no, no te atrevas para, paaraaaaaaaaaaaaaaaaaaaa – grité y el me golpeó en la cara, mi nariz y labio comenzaron a sangrar y entonces apareció alguien.
-Suéltala mierda – miré por un solo ojo porque el otro estaba hinchado por los golpes y me di cuenta de que era Lauren y lo golpeo con todas sus fuerzas hasta dejarlo inconsciente – amor, amor dime que estas bien, dime que este estúpido no te toco ni un pelo – se colocó frente a mi y yo no paraba de llorar – lo quiero matar Camila, soy capaz de matarlo ahora – la miraba y le tomé la mano – llamaré a la policía – Lauren se paró y llamo a los carabineros y a mi familia, mis padres llegaron junto con Sofi y me abrazaron mientras que Lauren hablaba con los policía, no paraba de llorar miles de recuerdo que creí que ya no estaban volvieron.
-Te puedes ir a tu casa – dijo Lauren y la quede mirando – ellos tienen que respetarte y no harás ni dirás nada hasta que te sientas mejor – mis padre la miraban.
-Gracias señorita pero no tenemos como pagar sus servicios – dijo mi papá.
-No se preocupe de eso, pero les pediré un favor – mis padres la miraron – necesito quedarme con Camila esta noche, necesito tratar de evaluar su noche – sabía que eso era mentira.
-No se preocupe – dijo mi mamá – todo para que ella esté mejor.
Entramos a mi casa y me fui de inmediato a mi cuarto, Lauren entró conmigo y cerró la puerta con llave yo comencé a sacarme la ropa y a arañar mi cuerpo – NO Camz, no hagas eso – sus brazos me abrazaron y trataban de calmar mis ataques de ansiedad, de pánico – por favor para – su voz de a poco comenzó a hacer efecto.
-Soy asquerosa – dije en sus brazos.
-No lo eres Camila, no lo eres – besó mi frente – ven – me llevo hasta la ducha y ella se sacó la ropa para quedar en ropa interior – te hará bien – esa noche ella me duchó, me acaricio la espalada, los brazos, las piernas, desinfecto mis heridas, me trataba de calmar y por minutos funcionaba. Me seco el cuerpo, me sacó la ropa interior y me colocó pijama y yo no podía dejar de mirarla - ¿porque haces esto? Debería darte asco – dije.
-Asco – ella sonrió – mira – me colocó frente un espejo – como podría sentir asco por esta persona que tengo frente a mis ojos, acaricio los moretones de mi brazos y de mi cara – eres hermosa Camila – me di vuelta para mirarla a los ojos – lo hubiera matado si me lo hubieras pedido.
-Lo odio Lauren, lo odio – volví a llorar
-No te dejaré sola – pegó su frente a la mía – nunca.
Nos acostamos juntas y la abracé toda la noche, me aferre a su cuerpo como nunca antes lo hice. El miedo y las pesadillas se apoderaban de mí pero mi ángel nunca me dejo, como lo prometió.

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Capitulo 30

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:17 pm

Narra Camila
Desperté en la mañana con un dolor horrible en mis brazos y en mi cara, me lleve una mano hasta el labio y me di cuenta de que estaba muy hinchado, de ahí la lleve a mi nariz y me dolió con tan solo rozarla – mierda – exclamé, miré hacia el lado y vi a Lauren. Aunque estuviera dormida tenía una cara de preocupación horrible, se notaba que no había dormido plácidamente a lo mejor se quedó hasta tarde cuidándome, me acerqué y besé la punta de su nariz miré la hora y eran las 7:45 – Lauren – comencé a moverla – Lauren despierta – dije.
-Un minuto mas mamá – ella estaba completamente dormida.
-No soy tu mama – le pegue un manotazo en el hombro.
-Mierda – ella saltó y se calló de la cama lo que me causo mucha risa – perfecto me duele el trasero – se paró y noté como se sobaba el trasero – esas no son maneras de despertar a tu pareja Camila – ahora se refregaba los ojos.
-Lo sé pero traté de despertaste de la manera normal y no reaccionabas.
-Oh ya veo – Lauren miró su reloj – HOLY SHIT entró en 45 min ¿te molesta si me ducho? – preguntó.
-No, claro que no, iré a hacerte algo para comer – Lauren se acercó y me beso – me duele el labio Lauren.
-Lo siento amor, eres la mejor.
Mientras ella se duchaba a la velocidad de la luz fui a prepararme algo para comer, cuando bajé me encontré con una nota de mi mamá “nos vemos en la tarde para ir a la comisaría te amo espero que estés mejor amor” suspiré y deje la nota sobre el refrigerador e hice desayuno para mi y para Lauren. Ella bajo unos minutos después y solo se cambió la polera, de hecho era una mía.
-Te ves hermosa con mi ropa – ella sonrió.
-No puedo ir con la misma ropa de ayer o si – nos quedamos mirando – amor esto se ve delicioso.
-Espero que tenga el mismo sabor – Lauren se acercó y me besó, ella ni siquiera me hablaba del tema, sabía que era un tema complicado para mi y quiero creer que no lo hace por eso y no para evitarme sufrimiento.
-Mi amor – Lauren me miró – gracias por llegar en el momento justo si tu no hubieras llegado…
-shh – la quede mirando – ni siquiera lo digas Camila – agarró mi mano – si eso hubiera pasado yo… yo lo habría matado en el suelo – miré la mano de Lauren.
-¿Qué dirás cuando te vean eso? – Lauren miró su mano.
-Ni siquiera lo había notado – me volvió a mirar y entrelazamos nuestros dedos – quiero que estés bien y por favor cuando estés ahí di todo Camila, todo – le sonreí – mira cómo te dejo ese estúpido – Lauren pasó sus suaves dedos por mis labios lentamente sin hacerme daño y yo no hacía nada mas que mirarla como una estúpida – creo que me tengo que ir ahora.
-No puedes llegar tarde.
-Lo sé, dejaré pasar a tus amigas a la clase – la quede mirando – se supone que estaban suspendidas por dos clases por hacer ruido mientras explicaba la materia, pero las dejaré pasar para que puedas ponerte al día después.
-Eres increíble – me acerqué y la bese – mierda me dolió la nariz – Lauren solo se reía.
-Es viernes, nos vemos en la noche – se acercó y me dio un beso pequeño y suave en los labios – por cierto cocinas exquicito – yo sonreí – adiós.
Cuando Lauren se fue me fui a duchar y de ahí a vestirme solo me coloqué un buzo con una polera ancha, no tenía ganas de arreglarme para ir a declarar a una estúpida comisaría y esto no hubiera pasado si lo estúpidos del gobierno no hubieran creído en el falso cambio de mi tío. Cuando abrí la puerta me encontré con una cara conocida.
-¿Lucy? – ella sonrío.
-La misma – me dio un beso en la mejilla – supe lo que paso ayer y quería ver como estabas.
-Dime pro favor que la universidad no se enteró.
-De hecho me enteré por un rumor de pasillo.
-Mierda – cerré la puerta – ahora tengo que ir a la comisaría a declarar.
-Camila ¿Quién era el que te hizo esto? – acaricio mi mejilla morada.
-Lucy – ella siempre creyó que nunca me quise acostar con ella porque era virgen, pero la verdad es que no quería porque me habían violado cuando era pequeña y no tengo la mas remota idea de como se lo tome ella – me acompañas a la comisaría y te cuento.
-Me parece – ella me sonrió y caminamos hasta la comisaría que quedaba unas 5 cuadras debajo de mi casa, le conté lo que realmente había pasado y ella solo me miraba y se quedaba callada, no hablo en unos 5 minutos hasta que paré e hice que me mirara.
-Por favor solo dime algo – la tenía agarrada de los brazos.
-¿Por qué nunca me contaste? Si lo hubieras hecho.
-Si lo hubiera hecho te hubieras dejado de acostar con cuanta perra se te atravesaba – ella me quedo mirando – hasta tengo que aguantar a una de tus perras en mi clase Lucy y ni siquiera estamos juntas y me hace la vida imposible.
-Lo sé – miró hacia otro lado – Cece fue un error pero porque nunca me lo contaste.
-No es algo fácil de contar Lucy.
-Era tu pareja – me acariciaba la mejilla – yo hubiera hecho cualquier cosa por ti, haría cualquier cosa por ti – nuestras miradas chocaron – pero se que esos ojos ya no brillan mas por mí, que la sonrisa que traes día a día no es porque yo te la cause, ya no soy la que te despierta con mensajes de texto. Eso lo respeto Camila.
-Lucy…
-Tendrías que habérmelo dicho en su momento – sacó su mano de mi mejilla – pero ahora creo que estás haciendo las cosas bien y si este tipo vuelve por lo mismo que entró al primera vez dudo que lo dejen salir nuevamente.
-Quiero que se pudra dentro – Lucy me miraba.
-Lo hará – ella sonrió – ahora vamos.
Cuando llegue Lucy me dijo que se iría para no incomodar pero que le mandara un mensaje resumiendo todo lo que paso y le dije que lo haría, espere con mis padres afuera hasta que un señor me hizo entrar a una sala para dar mi declaración. Tuve que contar la traumante experiencia de cuando era pequeña y de ahí contar lo de anoche, era imposible no llorar, no sentirme como una mierda, la sensación de querer ducharme porque creía que estaba sucia era insoportable, las ganas de terminar con esto también me sobrepasaban pero entonces el señor me tomó la mano – se cómo te sientes – lo quede mirando – no eres ni la primera ni serás la última niña que tenga frente a mis ojos con esos traumas – el sonrió – el pagara – volvió a sonreírme – ahora solo necesito una última cosa Camila – me soltó.
-Dígame.
-Quiero que me digas cual de estas personas te atacó – me mostró unas fotos y lo ví, su cara no se me borraría nunca, la llevaría grabada de por vida, apunté la foto y el sonrió – ahora te puedes ir, te llamaremos para la sentencia.
-Espere, no es necesario que esté en el juicio.
-No – el me sonrió – digamos que no te haremos pasar por esto de nuevo.
-Gracias.
Salí y mis padres me abrazaron, me llego un mensaje de Sofía y se lo respondí, después de eso nos fuimos a casa y yo andaba con cero ánimos realmente lo único que quería era dormir aunque había dormido abrazada a un ángel seguía teniendo sueño, me coloqué los audífonos y no supe nada mas de mi existencia.

Narra Lauren
Había sido un día largo, demasiado diría yo andaba muy distraída con lo de Camila trate de pasar desapercibida pero no podía. Sus amigas me preguntaron y les conté como estaba y que había ido a declarar, me dijeron que querían ir a verla y les dije que no que supuestamente estaría descansando y que no le haría bien hablar de todos sus problemas en una comisaría y al mismo tiempo tener que contarle a sus amigas todo lo que había pasado y ellas me entendieron.
-¿Qué harás esta noche? – me preguntó Alexa.
-La verdad es que quiero pasar tiempo con Camila – nos miramos – Vero me dijo que se iba en dos días así que mañana podríamos ir a almorzar.
-Buena idea, que te vaya bien con tu novia y dale mis saludos, te mando un mensaje con la hora y el lugar para mañana.
-Me parece.
Con Alexa salimos juntas de la universidad y nos fuimos, paré una cuadra antes de llegar a la casa de Camila y la llame – Hola – tenía una voz de sueño que me causo mucha ternura.
-Oh lo siento no creí que estarías durmiendo, si quieres lo dejamos para otro día bebe.
-No – me gritó en el oído – lo siento, me arreglaré y bajaré.
-Ok te espero.
Camila se demoró una hora y media una maldita hora y media estaba hambrienta y cansada y ella me hacía esperar una hora y media. Seguía mirando su casa cuando la vi salir con pantalones azules ajustados al cuerpo y una polera roja con sus vans, era muy simple tan simple que me dejaba embobada, hasta se me olvido todo lo que me hizo esperar.
-Lo siento – se subió al auto y me besó.
-Te demoraste una hora y media.
-Lo se y me coloqué lo primero que pillé.
-¿Es en serio? ¿Cómo será cuando te vistas elegante, para una cita formal?
-No quieres saber – nos volvimos a besar.
Maneje hasta mi casa mientras Camila me contaba como le había ido en la comisaría, me dijo que las heridas ya no le dolían tanto pero la que mas le molestaba era la de la boca que cuando se quería reír sentía que le tiraba la piel y la bese delicadamente – llegamos – dije mirando a Camila.
-Muero de hambre amor – me tomó la mano.
-No te preocupes yo ya me encargue de eso.
Bajamos y nos fuimos a mi departamento cuando llegamos la mesa estaba puesta y había comida casera – como hiciste eso si me estabas esperando – me miró sorprendida.
-Le dije a una sirvienta de la casa de mis padres si me podía ayudar y lo hizo – deje mi bolso en uno de los sillones – es mi sirvienta favorita así que no se pudo negar, ella haría todo con tal de verme feliz – con Camila nos miramos.
-Entonces yo te hago feliz – Camila me abrazó y quedamos de frente.
-Creo que se me debe notar a kilómetros de distancia para que ella aceptara. Camila me dio un pequeño beso y mordió mi labio inferior, era tan insoportable tener que controlarme para no comerle la boca como quería hacerlo, sabía que si lo hacía podía hacerle daño, mas del que ya estaba sintiendo y no quería eso.
-Pasemos a comer, muero de hambre amor – le di otro pequeño beso.
Nos sentamos y hablamos de lo que paso en la universidad con Cece y le dije que no había pasado mucho que de hecho no me di cuenta de varias cosas porque estaba muy nerviosa pensando en ella y Camila se sonrojó – sabes que amo que te sonrojes – dije bebiendo vino.
-Por eso siempre me alagas – nos tomamos las manos – tu sirviente cocina excelente, porque mejor no me dices su nombre odio decirle sirvienta.
-Ana, se llama Ana.
-Así esta mucho mejor.
Terminamos de cenar, dejamos los platos en la cocina y nos fuimos a nuestro rincón favorito de mi casa que no era la cama ni el cuarto precisamente, era la terraza. Vi como Camila estaba concentrada mirando el paisaje y como sus ojos le brillaban. Había venido tantas veces pero siempre tenía la misma reacción, me acerqué y la abracé por detrás – Hola – dijo con su voz suave.
-Sabes que amo como disfrutas de los detalles mas mínimos de la vida – Camila se dio vuelta a mirarme.
-¿Cómo?
-Has venido a mi casa muchas veces pero siempre que ves este paisaje te quedas embobada mirándolo, apreciando cada detalle de esté y eso me agrada.
-Es mi segunda vista favorita de todo Miami – volvió a mirar hacia el paisaje.
-¿Cuál es la primera? – pregunté curiosa y ella se dio vuelta para mirarme nuevamente.
-¿En serio no lo adivinas? – su mirada era penetrante, sus ojos habían vuelto a brillar. Después de lo de anoche hoy en la mañana sus ojos estaban muy apagados.
-no sé qué otra vista puede ser mejor que está realmente Camila.
-Yo conozco una – me tomó las manos – tus ojos – sentí que una sonrisa comenzó a formase en mi cara y mis mejillas comenzaron a ruborizarse – vaya Lauren Jauregui también se ruboriza – las dos sonreímos.
-Digamos que no me esperé eso – la besé – te amo – se lo dije mirándola a los ojos, nunca antes había sido tan sincera con mis sentimientos.
-Tus ojos están muy verdes y brillan, es como si pudiera ver a través de ellos – Camila me quedo mirando.
-y que ves.
-Veo amor – sus manos se fueron a mi cintura – veo un futuro hermoso a tu lado, puedo ver una casa de campo repleta de animales a nuestros hijos corriendo tras los perros – sonreí al escuchar a Camila – te veo a ti algo mas arrugada y a mi tomada de tu mano, imagino una mesa gigante llena de comida y alrededor todos nuestros seres querido. Creo que veo felicidad.
-Cuando esté arrugada ya no me vas a amar.
-No digas tonteras – acaricio mi mejilla – te querré mas de lo que te quiero ahora.
-Pero no me quieres.
-Tienes razón, yo te amo. Entonces te amaré mas de lo que te amo ahora Lauren.
-No tienes miedo a tener que cuidarme cuando sea viejita
-Lauren, envejeceremos las dos – tomé sus manos y entrelacé mis dedos – nos cuidaremos mutuamente.
-Te amo – ya no me aguanté traté de ser lo mas gentil y suave con su labio pero cuando noté que Camila estaba cómoda seguí besándola, mis labios acariciaban su labio inferior que era el que estaba aún hinchado por el golpe y pasaba mi lengua sobre él haciendo que Camila sonriera, ella abrió su boca despacio y yo introduje mi lengua dentro de ella la cual hizo contacto de inmediato con la suya haciendo que todo mi cuerpo reaccionará a ese contacto. Seguimos besándonos durante unos minutos hasta que nos quedamos mirando.
-Yo también te amo – dijo Camila y no entendía – me dijiste te amo hace un rato y no me dejaste responder porque me besaste – sonreí – yo también te amo Lauren.
-Te tengo una sorpresa Camila.
-¿Cuál?
-Arrendé muchas películas, con mucha comida, muchos besos, caricias, y palabras bonitas – Camila se lanzó a mis brazos – que te parece si las vemos bebe.
-Me encanta las películas, lo sabías ¿verdad?
-Si – la besé – ahora ponte cómoda en este sillón iré por las películas.
Eran 4 películas, 2 eran musicales y las otras eran drama romántico debo admitir que ninguna de estas es mi favoritas las mías eran las de terror pero Ally me dijo que Camila no las toleraba y que podía estar soñando una semana entera con una película de terror lo que me causo risa y ternura, cuando salí de mi pieza y me dirigí hasta el living Camila había sacado los sillones, colocó algunos cojines en el piso haciendo un corazón y al medio de esté había una frase hecha con comida que se supone que era para ver la película. Mientras me acercaba lentamente una sonrisa se formaba en mi cara y entonces lo leí “bebe quieres ser mi novia, te amo” Mis lágrimas comenzaron a caer y miré a Camila.
-Dios Lauren no llores – me abrazó y la abracé con fuerza – lo siento, sabía que era muy rápido que aun teníamos que esperar a que las cosas se calmaran, no te sientas mal si me dices que no bebe yo entenderé.
-Shh – dije mirándola, agarré su cara y la miré a los ojos – es lo que mas quiero Camila. Si quiero ser tu novia.
-¿En serio?
-Camila te quiero pedir que seas mi novia desde nuestro primer beso – las dos reímos – te amo – la besé y la besé toda esa noche, no paraba de mirarla, cada vez que la miraba la encontraba mas linda que antes. Estaba completamente embobada con la persona que tenía entre mis brazos, estaba completamente enamorada y ni siquiera me había dado cuenta de en que momento paso.
Vimos las 5 películas, no teníamos sueño. Comimos las cosas que traje y las cosas que ocupó Camila para pedirme que fuera su novia, nos besamos, nos acariciábamos y mejor de todo era que nos respetábamos. Dormí abrazada nuevamente a mi persona, a mi persona favorita en todo el mundo.

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Capitulo 31

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:17 pm

Narra Lauren
Desperté para mirar como Camila dormía en mis brazos, era el ser mas adorable de este planeta. Me zafé de sus brazos lentamente y fui a prepararle desayuno, de hecho había comprado pasteles el día anterior así que solo prepararía tostadas con queso y un poco de jugo y café mas los pasteles, miré el living en donde anoche ella me había pedido que fuera su novia y sonreía como una estúpida.
Lleve la bandeja y la deje en el lado de la cama vacía que había dejado y me fui hacia el otro lado para llenarle su cara de besos – despierta, despierta – ella comenzó a quejarse.
-Dios Lauren – ella se sentó y comenzó a rascarse los ojos – que hora es amor.
-Son las 11 de la mañana.
-¿Qué? es muy temprano porque mierda me despierta tan temprano bebe.
-Porque tengo que salir – ella me quedo mirando – no me mires así saldré con Alexa y Vero iremos a comer juntas, porque mañana Vero vuelve a Europa.
-¿En serio?
-Si, así que pasaremos el último día juntas.
-Oh claro las ángeles de Charlie – nos quedamos mirando y nos reímos.
-Bueno encontraré un nombre para ti con tu grupo de amigas y será mi turno de molestarte.
-Suerte con eso – Camila miró la bandeja – dime que eso es para mi.
-Para nosotras amor – Camila se sonrojo – eres tan linda cuando te sonrojas.
-Lo siento, tengo hambre Lauren.
-Yo también – me senté a su lado y comencé a comer junto con ella, nunca creí que me gustaría hasta verla comer, era tan especial. Nunca creí que me terminaría enamorando de alguien tan distinta a mí bueno no tanto, ella quería ser abogada y se supone que yo era su ídola – porque me miras así – me preguntó con la boca manchada de crema por el pastel y pasé mi mano suavemente por sus labios.
-Estaba pensando en algo – nos quedamos mirando – yo era tu ídola, o sea me dijiste que me admirabas, que querías ser como yo cuando fueras abogada.
-Si – dijo Camila limpiándose la boca con un paño.
-Sabes lo afortunada que eres Cabello.
-¿Afortunada? ¿Por qué?
-No todas las chicas pueden decir que están saliendo con su ídola.
-Oh vamos – me tiró un cojín - controla tu Ego Jauregui.
-Lo siento era para hacerte reír – la besé – me iré a duchar tengo que estar a las 1 en el centro comercial y te tengo que ir a dejar a la casa aún.
-son las 11 Lauren.
-SI sé pero me demoro en estar lista bebe.
-Y para quien se supone que te tienes que arreglar tanto, yo soy tu novia – Camila se lanzó a mis brazos y rodamos por la cama, estuvimos unos minutos entre pequeños besos por sus labios, sus mejillas, sus manos, su estómago, su frente. Pequeñas caricias por sus piernas y su cabello – es increíble que seamos tan felices.
-Es increíble que estés conmigo.
-¿Por qué dices eso?
-Digamos que no me tengo fe en pareja, siempre creo que hago algo mal y por eso sufro como una estúpida después.
-Lauren no es lo mismo estar conmigo a que con Drew – la quede mirando – yo no te dejaré, nunca.
-¿Nunca?
-Nunca.
-¿Cómo estas tan segura?
-Sería incapaz de dejar a la persona que me hace estar feliz todo los días desde que la conocí.
-Y si se nos va el amor – Camila me quedo mirando.
-Se te irá a ti porque a mi no – ella me besó y yo sonreí – deja de pensar en eso amor – me acariciaba la cara – anda a ducharte, iré al baño de abajo para arreglarme un poco antes de que me vayas a dejar a la casa.
-Bueno.
Me duché me coloqué un short con una polera ancha que tenía las mangas rotas así que se podía ver mi ropa interior, me coloqué unas convers y me pinte los labios rojo, bajé y encontré a Camila leyendo un libro – desde cuando lees – le pregunté.
-Desde siempre – se paró para mirarme – Woow te ves hermosa.
-Tu también.
-Me veo igual que ayer Lauren.
-Por eso, hermosa – las dos sonreímos.
-Ya amor vamos tengo que ir a pasar en limpio las tareas.
-Bueno, te llamo Normani ¿verdad?
-Si irá a mi casa en unos minutos mas así que vamos.
-Ok
salimos de la casa y nos subimos al auto, me di cuenta un par de veces que Camila bostezaba como loquita, era increíble que tuviera tanto sueño. Iba callada que supongo que era por el sueño también – te extrañaré – me dijo cuando ya estaba estacionada a fuera de su casa.
-Yo también – nos quedamos mirando – te llamo cuando llegue a la casa bebe.
-Bueno, dale mis saludos a Vero y Alexa.
-Y tu a Normani – nos acercamos y nos besamos – extrañaré esos labios – le sonreí.
-Y yo a ti entera, gracias por la gran noche bebe.
-Gracias – hice una pausa – novia – las dos sonreímos.
Camila se bajó y me quede esperando hasta que entrara a su casa y de ahí me fui rumbo al centro comercial. Cuando llegué las dos tontas estaban sentadas en uno de los restaurantes que estaban alrededor del centro comercial y estaban bebiendo.
-Miren quien llego – dijo Vero – creí que ya no vendrías.
-¿Por qué no iba a venir? Mañana te vas necesitamos un tiempo de mejores amigas – me senté entre las dos - ¿Cómo te fue con Normani? – Alexa y yo no sacábamos los ojos de encima.
-Odio que me miren así.
-Vamos dilo de una vez que pasa con la morocha – se acercó una mesera a dejarnos la carta – gracias – dijo Alexa.
-Nada, hablamos ese día lo pasamos bien – hubo una pausa – con Normani siempre lo paso bien, les juro que me vuelve loca que si me dijera que dejara todo por quedarme acá con ella lo hago – estábamos en estado de shock – pero se que eso no pasará, ella tiene su vida, ella no cambiaría nada por estar conmigo. Es como tu - me aputó.
-¿Qué? ¿Por qué como yo?
-Tu siempre nos decías que no dejarías que nadie cambiara tu mundo, ni tu manera de ser – miré a Alexa.
-Es verdad – llego la mesera a pedir la orden y se fue – siempre lo dices.
-Pero ahora estoy con Camila.
-Si pero aun sigues manteniendo tus barreras – dijo Vero – tu no dejaras de ser ni de tener lo que tienes por Camila – la quede mirando – te imaginas una vida sin ser lo que eres, si hacer lo que mas te gusta hacer.
-Haré siempre lo que mas me gusta hacer Vero – nos quedamos mirando – y no hablemos de mí, estamos hablando de ti Verónica.
-Vaya cuando te dice Verónica es porque se enojó – dijo Alexa.
-No estoy enojada pero – me quede callada – no sé qué pase más adelante, pero me importa el presente – las miré – ahora estoy con Camila y no he tenido que cambiar nada hasta ahora y eso me tiene feliz.
-¿Qué pasaría si el día de mañana Camila te pide salir del closet? – me preguntó Alexa.
-No sé que haría sabes que le tengo un miedo asqueroso a eso cuando no debería porque tengo mi vida hecha.
-Tienes miedo de perder lo que realmente te importa – con Alexa miramos a Vero – tu mamá – tocó la fibra.
-No sé pero estoy feliz – las miré – estoy feliz como estoy ahora, les dije no sé que pase mas adelante pero solo quiero ser feliz y si algún día las cosas se ponen malas espero tener a mis dos mejores amigas para levantarme
-Eso es obvio – dijo Alexa tomándome la mano – no te dejaremos sola.
-Y si yo estoy en Europa cuando paso eso juro que te llamaré todos los malditos días – todas reímos.
Llego la comida y almorzamos, nos reímos, nos acordamos de las cosas que hacíamos cuando éramos pequeñas, hablamos de Lucy que estaba algo desorientada y que no sabía si terminaría la universidad, quería ir a vivir fuera del país. Le dije que dejara que hiciera lo que ella quería total le servirá para aprender a valorar la vida.
Cuando terminamos fuimos al centro comercial porque Vero necesitaba comprar algunas cosas para su próximo concierto y también me acordé de porque odiaba venir a los centros comerciales, es porque todo el mundo te conoce a mi y a Alexa por ser abogadas famosas y a Vero por ser una de las mejores DJ del mundo. Estuvimos ahí una hora y de ahí nos fuimos cada una a su casa Alexa tenía que ir a ver a Ally y Vero a arreglar su maleta para mañana.
Llegue a las afuera de mi casa y decidí dejar el auto afuera para que mañana no me demore tanto en sacarlo, me bajé y le di seguro al auto – Señorita Jauregui – me di vuelta y era Cece.
-¿Cece? ¿Qué haces acá? – miré hacia todos los lados.
-Quería hablar con usted, o sea mas bien mostrarle algo.
-¿Mostrarme algo? Y no podrías esperar hasta mañana Cece.
-No – estiró su brazo y me paso un sobre – nos vemos mañana querida profesora.
Me quede mirando como Cece se subía a un taxi y abrí el sobre para encontrarme con fotos mías con Camila de hoy en la mañana saliendo de mi departamento, besándonos en mi auto cuando la fui a dejar a la casa, tomadas de las manos – mierda – dije en voz alta – mierda, mierda, mierda – era lo único que podía decir.
Ahora que se supone que iba a hacer, busque en el sobre y había una nota que decía que se quedaría callada solo si la hago pasar de curso – en que me metí Dios – busque mi celular y marqué.
-Tenemos que hablar.

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Capitulo 32

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:18 pm

Llegue a la casa de Alexa llorando, nerviosa, creo que estaba a punto de tener una crisis de pánico en la calle. Como fui tan tonta como no me di cuenta de que era obvio que pasaría algo así, que era demasiado perfecto como para ser verdad. Tendría que haberme ido con mas cuidado ahora no tengo puta idea que hacer.
-Dios te quieres calmar – me dijo Alexa dándome agua.
-Crees que con agua me calmaré – nos quedamos mirando – no tienes alcohol acaso.
-Eso no te servirá, ahora cuéntame bien como pasaron las cosas – bebí el agua.
-Ya te conté.
-Pero que fue lo que te dijo esa rubia estúpida.
-Que la hiciera pasar de curso pero se que quiere algo mas Alexa, ella no se quedará tranquila hasta obtener lo que realmente quiere.
-Y que crees tú que es eso.
-Yo – nos quedamos calladas – no se me ocurre nada mas.
-Tienes que hablar con Camila.
-No se que decirle, no puedo terminar con ella.
-¿Por qué terminarías con ella? Ella solo necesita saber lo que está pasando.
-No es fácil Alexa, ella no entenderá. No tengo porque hacerla pasar de nuevo por esta mierda.
-Ella es tu pareja entenderá, tu no tienes por qué pasar por todo esto sola – tomó mis manos – Camila no es de esas chicas que solo piensa en ellas, ella te apoyará en la decisión que tomes.
-Primero llamaré a Cece.
-¿Qué?
-Tengo que saber que otra cosa quiere, quiero que me diga toda ahora no que me ande amenazando de a poco.
-Ok
Agarré mi celular y la llame, por alguna razón la directora de la universidad nos daba una lista a principio de año con todos los nombres de las alumnas de nuestra clase y la llame, su teléfono sonaba y sonaba – mierda contesta – entonces contestó.
-Hola – su voz, odiaba su puta voz.
-Cece soy Lauren no vayas a cortar por favor – escuché una risa de fondo.
-¿Qué pasa querida profesora? – Dios como la odiaba.
-Quería saber algo y quiero que me digas la verdad – Alexa solo me miraba – quiero saber si hay algo mas detrás de esto.
-¿Cómo?
-¿Qué, que mas hay detrás de esto? Se que no te alcanzará con que solo te haga pasar de curso.
-Vaya usted piensa.
-Vamos dilo de una maldita vez.
-A Camila – me congele – ella siempre ha sido la que me ha gustado de la universidad, pero ella nunca ni siquiera me miró con otros ojos. La única forma de llamar su atención es tratándola mal y estoy algo aburrida de eso – hubo silencio y corté.
-Lauren a donde vas, Lolo para ahí en la puerta, Lauren no puedes manejar con lo nerviosa que estas ME QUIERES PONER ATENCIÓN – me di vuelta para mirarla.
-Te llamo – agarré mi chaqueta y me fui. Baje las escalera lo mas rápido que pude hasta llegar a mi auto y manejar hasta la casa de Camila, cuando iba llegando llamé y contestó
– Hola amor – mi corazón se derretía cada vez que ella me decía amor
– Hola – respondí a secas – tenemos que hablar Camila – me estacioné una cuadra antes de llegar a su casa.
-¿Dónde estas? – me preguntó.
-En la cuadra de siempre – mi voz era fría, no era amorosa como lo era siempre con ella – puedes salir unos minutos, en serio no te llamaría si no fuera urgente.
-Por tu voz me dice cuenta de que es urgente voy de inmediato.
Espere unos 10 minutos antes de que llegara creo que es que es la vez en que menos de demoró en salir de su casa, cuando llego se sentó y ni siquiera me saludo con un beso en los labios como lo hacíamos siempre solo nos miramos
– no me gusta tu cara, que paso – me tomó la mano y yo tragué saliva.
-Paso algo que no estaba en nuestros planes.
-¿Qué cosa?
-Cece sabe que estamos juntas – ella solo me miraba sorprendida – apareció en mi casa con unas fotos, me las paso y me dijo que donde venían estas fotos venían muchas mas y que la única manera de que se quedara callada era de que la hiciera pasar de curso.
-¿Qué? Es una perra, la mataré Lauren juró que la mataré.
-No quiero que hagas nada – solo me miraba – no fue solo eso lo que me dijo.
-¿Qué mas te dijo?
-De que ella quería algo que tenía yo.
-Cualquiera querría algo que fuera tuyo, eres Lauren Jauregui la mejor abogada del mundo, tienes dinero, eres bella, amistades.
-Camila…
-Tienes la mejor ropa de Miami, una casa hermosa con una vista aún mas hermosa.
-DIOS CALLATE! – era primera vez que le gritaba y sus ojos se llenaron de lágrimas – te quiere a ti ok, a ti.
-¿Qué?
-Eso le gustas desde que entraste a esa universidad y le gustas.
-Viniste hasta acá para decirme que quieres que vaya hablar con ella ¿verdad? – solo la miré, ni siquiera sabía porque estaba acá.
-No… o sea no sé.
-Tu nunca sabes nada, hiciste esto solo por ti ni siquiera por nosotras. Tienes tanto miedo de perder tu maldita reputación, del que dirán, de tu familia que eres incapaz de mirarme a la cara y decirme la verdad – la miré directamente a los ojos.
-No quiero que esas fotos lleguen a manos de la rectora de la universidad, no me quiero ir por tener una amorío con una alumna – mierda que dije – Camila yo… lo siento – ella ni siquiera se quedó a escucharme, se bajó del auto y me miró por la ventana.
-Este “amorío” – hizo el signo de entre comillas – se va de tu auto, púdrete.
Me quede mirando cómo se alejaba y como cerraba la puerta de su casa, tomé camino a casa de Alexa nuevamente sin dejarme de sentir una mierda, sin dejar de sentirme la peor persona sobre el planeta tierra, sin dejar de llorar por el amor de mi vida.

Narra Camila
Cuando entré me fui directamente a mi cuarto y me tiré a la cama y lloré como no lo había hecho hace tanto tiempo, me dolía el corazón. Nunca creí que realmente te doliera el corazón por amor, cuando las niñas me contaban que al terminar una relación importante ellas realmente sufrían siempre me reía y decía “a mí eso nunca me pasara” y ahora con suerte puedo mantenerme en pie con todo lo que estoy sintiendo. Mis ojos no dejaban de botar lágrimas, mis manos no dejaban de lanzar las almohadas, frazadas, cuadros, regalos, adornos estaba completamente fuera de control.
-CAMILA ABRE TU PUERTA ¿Qué PASA? ¿ETAS BIEN HIJA? – era mi madre.
-Si – grité – solo déjame sola, por favor solo déjame sola – me tiré al piso a llorar, porque era así. Lauren es incapaz de pensar en nosotras dos, solo pensaba en ella, en mantener todo como tiene. Le tiene miedo a los cambios aun cuando sean necesarios, los recuerdos hacían estragos en mi cerebro y mi corazón, el recordar el roce de su tacto sobre mi piel me ponía mas enfadada de lo que estaba, de acordarme de todas las palabras hermosa que me decía solo me daban ganas de odiarla pero no podía, como se supone que odies a la única persona que es capaz de hacerte reír, sentirte plena, sentirte la mujer mas hermosa del mundo, que te da confianza, que es como un superhéroe, como se supone que ames a la mujer de tu vida. A la dueña de tu corazón, de tus pensamiento… Lauren era mi pensamiento recurrente de todo el día y noche, no había segundo en el que no pensara en ella. Si pudiera acordarme de todas las cosas que sueño estaba segura que en mis sueños aparecería ella.
-Te amo – dije tirada en el suelo sosteniendo una foto de ella – te amo maldita cobarde – grité y lancé la foto lejos, me paré, me sequé las lágrimas, agarré un poleron me lo coloqué y salí de la casa. Todos me gritaban y me querían parar pero no escuché nada, solo quería llegar a la casa de Cece.
Tomé un taxi y le indiqué la dirección cuando llegamos le pague y toqué el timbre, no alcanzó a pasar un minuto cuando abrieron la puerta y era Cece – Vaya que sorpresa para mis ojos – su mirada me recorrió de pies a cabeza.
-Tenemos que hablar – dije con una voz segura.
-Tus ojos – susurró en voz baja – están hinchados.
-Me dejaras pasar o no – sentía que me pondría a llorar en cualquier momento.
-Si pasa – pase a su casa y me di cuenta después de unos minutos que estaba sola – que pasa – nos quedamos mirando.
-Que tengo que hacer para que dejes de molestar y hacerle la vida imposible a Lauren – ella me miró y sonrió hacía el lado.
-Tanto la amas Camila, tanto… tanto te gusta.
-Nunca lo entenderías, eres una maldita perra insensible y esa es una de las grandes razones por las cuales nunca me fijaría en ti – sus ojos se llenaron de lágrimas – es patético que tengas que recurrir a esto para tenerme, es ridículo que te guste andar rompiendo parejas por ahí así como si nada solo para poder tener lo que quieres.
-Siempre obtengo lo que quiero – me gritó – no me dejaste opción Camila.
-Nunca te di ninguna opción por lo mismo, no me gustas, nunca le llegaras siquiera a los pies a Lauren.
-Pero por algo estas acá, ella te mando. Ella ni siquiera te respeta, ni siquiera te trata como debes – comenzó a acercarse – es incapaz de tomarte la mano – me tomó una mano - llevarte con ella a caminar por esta ciudad – sus ojos se pegaron en los míos – cuando te vi no pude evitar darme cuenta de lo hermosa que eres Camila.
-Deja tus bromas – zafé de sus manos – no sabes lo que dices.
-No son bromas, por algo estás acá Camila.
-Solo quiero que la dejes en paz, déjala hacer su vida.
-Y la tuya que pasa con tu vida Camila – me quede en silencio – son pareja y ella solo piensa para si misma.
-No la conoces.
-No tengo la necesidad de hacerlo
-No vine para hablar de ella.
-ENTONCES – Me volvio a gritar.
-DEJA DE GRITARME – nos quedamos mirando – dime que tengo que hacer para que la dejes en paz, conmigo puedes hacer lo que quieras Cece, pero déjala en paz. Deja que pueda trabajar, que pueda hacer lo que realmente la apasiona.
-Que pasa con ustedes.
-Mierda – mis manos se fueron a mis cabello – ya no estamos juntas ok, creo que terminamos hace unos minutos. Solo quiero que sea feliz y tenerte a ti en su clase es suficiente como para sentirse incomoda, solo quiero que este bien ¿ok? Cero amenazas, cero fotos. Solo dime que tengo que hacer.
-Quiero… quiero un día contigo. Quiero poder besarte, quiero demostrarte que te puedo hacer feliz – Cece se acercó y me tomó las manos – mírame, en serio te estoy diciendo la verdad – tragué saliva.
-Que ese día sea hoy – ella me miró – no quiero que ella nos vea juntas en la universidad – sus ojos por primera vez me estaban diciendo la verdad, lo podía notar.
-Deja de preocuparte por ella ok – inconscientemente mis ojos se desviaron hasta sus labios, me estaba debilitando – será solo esté día y las dejaré tranquila, de ahí si vuelves o no con ella me dará igual. Solo quiero cumplir mi sueño.
Cuando iba a responder los labios fríos de Cece me envistieron, al principio no hice ni un movimiento, solo me deje llevar por sus labios pero para mi sorpresa ella tampoco estaba haciendo ni un movimiento. Por mi cabeza se vinieron todas las palabras que me había dicho Lauren en la tarde de hoy y la rabia se apoderó de mí.
Agarré a Cece de la cintura y la cargué, sus piernas abrazaron mi cintura y la comencé a besar, la besé rápido, sin sentimiento, esto era solo sexo, era disfrutar de hacer sentir placer a otro cuerpo, para mi era solo eso. Después de unos minutos estábamos completamente desnudas en su sillón gigante que tenía en su living, recorrí todo su cuerpo, me apoderé de su olor, noté como se estremecía con mis caricias, como sus ojos se ponían blanco de tanto placer, mi piel también reacciono a sus caricias, a su tacto a su manera de hacerme suya después de todo no era de hierro, nuestros cuerpo sudados aunque no lo crean estaban en sincronía, disfrutaba de sus caras, de la sonrisa que se el hacía por inercia, estaba segura de eso.
Ese día tuvimos sexo todo el maldito día, una parte de mí se sentía horrible porque era primera vez que tenía sexo por tener y me hacía sentir perra pero por otro lado, sabía que tenía que pasar esto y si Lauren lo quería así lo tuvo.
Quedamos exhaustas en el sillón, Cece realmente lo sabía hacer, me hizo tener un orgasmo o mas de uno creo, cuando terminamos mis pensamientos se fueron hacía Lauren y de ahí miré a Cece – esto era lo que querías – le pregunté con la respiración aun tratando de volver a la normalidad.
-Si – me miró con sus ojos azules – sabía que lo harías y no te preocupes soy una mujer de palabra – Cece se paró y comenzó a vestirse – es mejor que te vayas vendrán las chicas y no se si quieres verla.
-Son lo último que quiero ver – me levanté y comencé a vestirme, cuando terminé me quede mirando a Cece – adiós – ella se acercó y me besó.
-Fue el último, el último – le sonreí y ella también – adiós.
Salí de su casa y me fui caminando a la mía, saqué mi celular y le mande un mensaje a Lauren “tu secreto está a salvo” no paso ni un minutos cuando me devolvió el mensaje.
-Que hiciste Camila!!!
-ADIÓS.

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Capitulo 33

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:19 pm

Narra Camila
Caminé hasta mi casa solo para buscar algo de ropa e irme a dormir a donde Normani, no saqué dinero ni nada por el estilo me sentía completamente vacía, no podía creer lo que había hecho, no podía creer que había tenido sexo solo por tenerlo pero a la vez pensaba en que si no lo hacía Lauren perdería todo lo que amaba y creo que fue la primera vez que lo entendí, yo nunca sería mas importante que todo lo que ella ha conseguido con su inteligencia y su talento, yo siempre sería segunda o tercera opción para ella y era lo que mas me dolía.
Lauren ni siquiera se molestó en mandarme mas mensaje quería creer que alguien ya le había contado lo que había pasado, quería creer que Cece la había llamado para poder refregarle en la cara que me tuvo en sus brazos, de tan solo acordarme de todo lo que hicimos tenía sentimientos encontrados, porque la muy estúpida si sabía lo que hacía y por un momento por más mínimo que fuera me hizo olvidarme de todo, solo un segundo.
Camine hasta la casa de Normani lo cual me pareció siglos, llegue y toqué el timbre para mi suerte la puerta la abrió ella y me quedo mirando – que te paso ¿Por qué tienes esa cara? – no dije nada solo me lancé a sus brazos y ella me abrazó, estuvimos en la puerta de su casa durante unos 4 minutos antes de separarnos.
-Lo siento, creo que te ensucie la ropa con mis lágrimas.
-No seas tonta – acarició mi mejilla – ven pasa – ella tomo mi maleta y la deje a un lado de la entrada mientras que nos íbamos a su pieza para estar mas cómoda – me dirás que te paso Camila – ella se sentó en su cama y yo estaba parada a poyada en una de las paredes de la pieza de Normani y mis lágrimas volvieron a caer.
-Creo que la perdí.
-¿Qué paso? – me acerqué a la cama y me senté para hacer contacto visual con ella.
-Lo peor que podía pasar Normani.
-Se enteraron sus padres.
-Creo que eso es lo segundo peor que puede pasar – Normani me paso unos pañuelitos para sonarme y secarme las lágrimas – fue otra cosa – la quede mirando.
-¿Quieres contarme? – la quede mirando – Vamos Camila somos las mejores amigas en todo el mundo, por algo estas acá y no en otro lado.
-Lo sé ok pero no es fácil – volví a pararme de la cama y a caminar de un lado a otro de su cuarto – pasé la noche con Lauren.
-Estas así porque no tuvieron sexo porque si es eso déjame decirte que es una estupidez.
-Oh cállate – le tiré un cojín – solo déjame contarte.
-Ok, te escucho.
-Esa noche fue hermosa, nos dijimos un demasiadas cosas como siempre lo hemos hecho, es hermoso estar con Lauren – me senté en la cama mirando a Normani – es hermoso dormir en sus brazos, sentir su olor al despertar, sentir que sus brazos te envuelven y no te dejaran ir, sentir esos labios todos los días de mi vida – hice una pausa – pero creo que me di cuenta de que estaba viviendo en un sueño y desperté de la peor forma – ahí iba de nuevo, volví a llorar.
-¿De que estas hablando? Si ustedes dos juntas se ven hermosas, felices.
-No se trata de eso, hoy cuando me fue a dejar después se fue a almorzar con Vero y Alexa – Normani sonreía como una estúpida cuando dije Vero – haré caso omiso a la estúpida sonrisa que tienes en tu cara y seguiré con mi historia – hice una pausa – después volvió a mi casa, cosa que me sorprendió porque se supone que pasaría la tarde con Alexa.
Cuando me metí a su auto para hablar traía una cara de mierda, le tomé la mano y ella no quiso tomar la mía me dijo que habían fotos de nosotras juntas, besándonos, tomadas de la mano, entrando a su departamento.
-¿Qué?
-Eso, ella se puso como loca, insegura de lo que tenía, miedo de perder todo lo que tanto le había costado tener. Tenía miedo de perder todo menos a mi Normani – mis lágrimas cayeron sola – te das cuenta – Mani me tomó una de mis manos – duele, me duele acá – mi mano vacía la lleve hasta mi pecho – me duele saber que para ella no soy lo mas importante, cuando por ella yo soy capas de todo – miré al suelo y empuñé mi mano.
-¿Qué hiciste Camila? – miré a Normani y volví a pararme.
-La estúpida que sacó las fotos era Cece.
-¿Qué? Esa rubia oxigenada… te juro que cuando la vea… yo… AAAH! Tengo rabia la quiero matar Camila.
-llego con las fotos a la casa de Lauren y le dijo que ella se quedaría callada solo si la hace pasar de curto.
-¿Qué? Esa rubia es una mierda, te juro que la tendré frente a mi y su carita de muñeca pobre quedará hecha añicos.
-También le pidió a Lauren que quería tener un día conmigo, que yo le gustaba. Que le gusté siempre, desde que me vio el primer día de clases.
-Broma ¿verdad?
-Eso no es lo peor de esto.
-Es que acaso hay algo peor que esa hueca de mierda ande detrás de ti Camila.
-SI, SI LO HAY – comence a gritar - CUANDO TU PAREJA A LA QUE TANTO AMAS TE DICE QUE LO HAGAS, QUE PASES UN MALDITO DÍA CON ELLA PARA QUE SU ESTÚPIDO SECRETO SIGA SIENDO ESO, UN SECRETO – Normani estaba en shock – A ELLA NO LE IMPORTO NORMANI, ELLA Y SUS MIEDOS SIEMPRE SERÁN MAS GRANDE QUE NUESTROS AMOR – sentía que mis piernas temblaban y caí al suelo sin dejar de llorar, sentí como los brazos de Normani me rodearon – yo la amo Normani, la amo – me aferré a su cuerpo – nunca había amado tanto a alguien.
-No puedo creer lo que te dijo – besé mi frente – tu qué hiciste – me acomodé para mirarla a los ojos, quería que pudiera leer mi mirada, no quería decir lo que había hecho – dime que es mentira, dime que no te acostaste con ella.
-Lo hice – mis lágrimas seguían cayendo sin control – tenía tanta rabia después de que hablamos que no me controlé y lo hice, estuvimos toda la tarde teniendo sexo.
-Camila…
-Soy una mierda – me agarré el cabello – no debí haber hecho nada pero ya lo hice.
-¿Y que te dijo Cece? Me refiero a que te decía en ese momento.
-Que era hermosa, que tenía la piel suave, que iba a cumplir su promesa, que Lauren no sabia lo que tenía al lado…
-En eso tiene razón – me interrumpió – que clase de pareja le pide a su novia que vaya y se acueste con cualquier perra y aun mas si esa perra es Cece Frey.
-Ella fue muy tierna – nos quedamos mirando – no me mires así tampoco es como si me hubiera enamorado de Cece, pero fue raro.
-¿Por qué?
-Por un momento creí que sería como si me iba a sentir violada pero – hice una pausa, no estaba segura de lo que iba a decir – ella me hizo sentir cómoda.
-Hermoso, hermoso ¿Ahora que harás?
-Nada, dormir mañana tenemos clases.
-Camila tienes que llamar a Lauren.
-No, no tengo que hacer nada ya hice lo mas importante por ella, creo.
-Dejaron de ser oficialmente mi pareja favorita de Miami quiero que lo sepas.
-Despreocúpate, creo que dejamos de ser pareja.

Narra Lauren
Estaba en la casa de Alexa y lo único que hacía era pensar en el maldito mensaje que me mando Camila, no quise mandarle más mensaje, sabía que no me respondería ni uno solo. Me sentía horrible no entendía cómo podía haber sido tan cobarde.
Cuando el conté Alexa ni siquiera se tomó el tiempo de decirme algo solo se paró y se fue a su cuarto, volvió minutos después y solo me dijo que era una mierda de persona con lo cual estoy completamente de acuerdo.
-Te tengo que contar algo, si no lo hago ahora mañana me matarás – miré a Alexa.
-¿Qué paso? – deje la cerveza sobre la mesa.
-Dejaré la universidad.
-¿QUUE? – me paré - ¿Por qué? No te puedes ir Alexa, dime por favor que no te irás de viaje ni nada de esas cosas.
-no, me quedaré acá seguiremos con el buffet y con el caso de David es solo que ya no puedo estar ahí.
-¿Por qué? Te pagan bien, haces lo que te gusta.
-Mira Lauren – se paró y me quedo mirando – hay cosas que son mas importantes que el dinero, que hacer lo que uno quiere porque nada de eso es posible si no tienes al lado a la persona que te complementa, a la persona que es capaz de hacerte sentir única en la tierra y yo soy capaz de todo por Ally, de cambiar mi mundo por ella si es necesario Lauren – solo la miraba – no puedo estar ahí porque me muero por poder abrazarla, por poder besarla cada vez que la veo, me gustaría andar con ella de la mano y gritarle a todos que la amo pero no puedo, no soy yo. Siempre fui libre y esta vez no será la excepción.
Cuando terminó de hablar solo la podía mirar, no podía decir nada de nada. Agarré mi chaqueta y salí de esa casa, maneje hasta la casa de mis padres esperando que me encontrara con alguien con la que pudiera hablar. Tenía las palabras de Alexa en mi cabeza, cada una de ellas rebotaba en mi cerebro de una manera que me hacía doler todo el cuerpo. Como podía haber sido tan estúpida, como traté así a la única persona en el mundo que me hace sentir bien, a la única persona a la que he amado en mi vida, con la que he vivido cosas hermosa. No puedo llegar y dejarla ir solo para que yo esté bien cuando ella a lo mejor está hecha mierda por dentro y por mi culpa.
Cuando llegue a la casa de mis padres, entré y salude a Ana y los busqué por toda la casa – PAPAS, DONDE ESTAN PAPAS – gritaba como estúpida.
-Te quieres dejar de gritar – miré y era Taylor – eso no le hace bien a mi hijo – miré su estómago.
-LO siento buscaba a nuestros padres.
-Si me di cuenta con tus gritos – sonreír – no están, viajaron a Los Ángeles a firmar unos proyectos.
-¿Broma?
-No es verdad ¿Qué quieres?
-Puedo hablar contigo – le dije agarrando sus manos – tengo que hablar esto con alguien.
-¿Qué te pasa? – Tay comenzó a acariciar mi mejilla.
-Tengo que contar lo que estoy sintiendo a alguien antes de que esto me mate.
-Ok, cálmate – nos encerramos en su pieza y ella se sentó en la cama – que mierda te pasa estas como loca Lauren.
-Pasa que me enamoré – Tay abrió sus ojos.

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Capitulo 34

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:20 pm

Narra Camila
Eran las 4 de la mañana cuando el timbre nos despertó a mi y a Normani, tocaban el timbre como loco, no paraban.
-Dios dile que pare – le dije a Normani colocándome la almohada sobre la cabeza.
-Solo espero que no sea Verónica borracha.
-No me sorprendería tienen todas las mismas costumbres.
Normani salió de la pieza y sentí que abrió la puerta pero nada mas, me estaba quedando dormida nuevamente cuando entra Normani – Camila – me dijo.
-¿Mmm?
-Es para ti.
-¿Qué? Eso es imposible – me di vuelta para mirar hacía la puerta en donde estaba Normani para encontrarme con Lauren, estaba solo con polera y unos pantalones – Lauren – fue lo único que dije.
-Necesitamos hablar Camila.
-Pero no podrías esperarte hasta mañana.
-No, ni siquiera puedo verte tranquila en esa maldita universidad – hizo una pausa – levántate.
-¿Qué? – Ella se acercó y me destapó – que te levantes.
-Oye que te pasa.
-No crees que tienes algunas cosas que contarme – miré sus ojos fijamente y tragué saliva – como lo creía, ahora levántate
-Pero adonde iremos
-A cualquier lado que no sea la casa de Normani, tiene que dormir para mañana y nuestra conversación creo que será algo extensa.
-Hey te recuerdo que yo también tengo universidad mañana
-Pues me importa una mierda ahora párate.
Me vestí lo mas rápido que pude, salimos de la casa de Normani y Lauren colocó mi bolso en la parte de atrás del auto y nos subimos, durante el camino no hablamos nada, lo único que se podía escuchar perfectamente era el sonido de nuestra respiración. Cuando llegamos subí lo mas rápido que pude al departamento de Lolo y ella lo abrió, entramos y nos quedamos mirando.
-¿Ahora me podrías decir que mierda te pasa? No puedes llegar y entrar a una casa de la forma en que lo hiciste. Normani mañana tiene universidad al igual que nosotras.
-Bueno no me importa, me vale la universidad – la quede mirando – quiero que me digas que paso hoy.
-¿Hoy? ¿A que te refieres?
-No te hagas la que no entiendes.
-Porque te haces la sufrida – Lauren me quedo mirando – te has puesto a pensar al menos como quede yo después de todo lo que dijiste, te has puesto a pensar en las ganas que tenía de desaparecer pensando en que te había perdido – sentí como las lágrimas comenzaron a caer – no tienes una maldita idea Lauren.
-Yo… yo…
-¿Tu que? Oh si me dirás que lo sientes mucho ¿verdad?
-Camila tenía miedo.
-Miedo de nosotras – ella me quedo mirando – como puedes amar a alguien, decirle que estas completamente enamorada de ella, decirle que no te imaginas una vida sin ella y de ahí rogarle para que se acueste con otra persona solo para que tu maravilloso secreto no salga a la luz.
-De eso quiero hablarte.
-te dije que con que me pidas perdón no sacarás nada.
-TE QUIERES CALLAR – perfecto ahí estaba Lauren haciéndome callar nuevamente.
-Odio que me hagan callar y mas aún si lo hacen gritando.
-Lo siento pero estoy tratando de decirte algo y simplemente no me dejas, no me dejas.
-Es que ni siquiera te has preguntado si quiero escucharte, si me interesa lo que me tienes que contar.
-CAMILA LE CONTÉ A TAYLOR QUE ESTAMOS JUNTAS – me quede completamente en shock, no podía dejar de mirarla – si, eso era lo que te quería contar toda la maldita tarde pero eres incapaz de contestar tu celular y mas encima de ahí lo apagas.
-No lo apague se me acabo la batería del celular y se me quedo el cargador en la casa, lo siento – no podía dejar de mirarla - ¿Por qué lo hiciste?
-Porque tenía que hablar con alguien de lo que estaba pasando conmigo, ya no aguantaba Camila, no aguantaba tener que esconderme contigo solo para que no nos vean, no podía aguantar mas lo que sentía.
-¿Qué te hizo contarle?
-Alexa, hable con ella y creo que me abrió los ojos – sonreí – Camila yo se que cometí un error, que fue estúpido pedirte eso mas aun si soy tu pareja – ella agarró mis manos – te juro que no volverá a pasar – Lauren se acercaba a mí y cuando estábamos a centímetros de nuestros labios yo me alejé – que te pasa, que pasa amor – volvió a tirarme los brazos.
-Hay algo que tienes que saber antes de todo – no paraba de caminar de un lado a otro por todo el living de Lauren, trataba de mirar al espejo, el paisaje.
Todo para no mirarla.
-Me dirás o no Camila – Me di vuelta a mirarla.
-Júrame que no me dejaras, que tratarás de entender por qué hice lo que hice.
-Camz me estas asustando – tomé aire.
-Después de que tu te fuiste en tu auto cuando estábamos dentro de él en mi casa me volví loca, rompí todo lo que tenía frente a mi. Cuadros, cojines, juguetes de cuando era pequeña y cuando me calmé – hice el signo entre comillas – fui a ver a Cece.
-¿Qué? ¿Por qué hiciste eso? – no le respondí.
-Cuando llegue me dijo lo mismo que te había dicho a tí y entonces seguimos hablando y ella me seguía amenazando
-¿Qué hiciste Camila? – sus ojos ya no eran verdes, eran grises.
-Me acosté con Cece – tragué saliva y los ojos de Lauren se llenaron de lágrimas casi de inmediato, podía sentir su dolor, su decepción, las ganas de salir corriendo y matar a golpes a Cece – lo siento – comencé a llorar – se que con eso no ganas tranquilidad, se que cometí un error, se que te fui infiel o eso creía. No tenía idea de si seguíamos juntas o no así que cuando me dijo que esa era la única opción tuve que hacerlo Lauren – me acerqué y agarré sus manos – te juro que no quería, te juro por lo que mas quieras que siento mil veces mas cosas por ti cuando estamos juntas que con lo que sentí por Cece
Lauren no me decía absolutamente nada, estaba sentada en un sillón con sus manos sobre su cabeza, yo estaba arrodillada tratando de hacer contacto visual lo cual no funcionaba, miré hacía el suelo y me di cuenta de que sus lágrimas caían en al suelo, traté de aguantarme mis lágrimas pero no podía era imposible hacerlo – perdóname por favor, perdón amor – agarré sus manos y sus me miraron por primera vez, sentía el dolor en ellos, las ganas de decirme que era una mierda de persona – te juro que no lo hubiera hecho nunca si no hubiera sabido que era la única solución que teníamos para que nos dejara en paz – le dije mirándola.
-No era la única Camila, hable con mi hermana.
-Dios Lauren fuiste a mi casa a decirme que lo hiciera – ella me quedo mirando – se supone que tenía que adivinar que a último minuto ibas a cambiar de opinión y estaríamos tan felices como siempre.
-PERO SOMO PAREJA CAMILA YO NO TE HUBIERA HECHO NUNCA ALGO ASÍ, AUNQUE ME LO PIDIERAS – la miré – se que hice mal en ser una cobarde, se que hizo todo mal con respecto al tema de nosotras, pero Camila nosotras éramos especiales.
-Lo somos Lauren lo somos – traté de acercarme a ella pero ella se alejo.
-No, ya no lo somos – era la peor imagen que podía estar mirando – dijimos en esa isla, en esa maldita isla que esto sería para siempre, que nunca nos haríamos daño, que saldríamos de los problemas juntas siempre…
-Mi amor perdón – interrumpí – por favor perdóname – mis piernas me fallaron y caí al suelo de rodilla – te juro que no quería hacerlo y si lo hice fue por ti, para que pudieras hacer todas tus cosas tranquila sin preocuparte de Cece ni de sus amenazas.
-Camila párate – la quede mirando y traté de pararme hasta que lo logré – ahora mírame – estábamos a unos 5 metros de distancia y noté como Lauren se subía la polera y se bajaba un poco los pantalones y me mostró el tatuaje – por algo hicimos esto, por algo te llevo marcada en mi piel – sus lágrimas volvieron a caer – porque te amo mas que a mi propia vida – se acercó y tomo los costados de mi cara con sus manos – te amo tanto que soy capaz de todo por ti, vencí mi miedo que fue decirle a uno de mis familiares que era lesbiana y que estaba con una mujer, creyendo que eso lo arreglaría todo – solo podía llorar y mirarla – pero nos equivocamos Camz.
-Deja de decir eso, yo también te tengo en mi piel, lo veo todos los días antes de vestirme Lauren a mí no se me olvida, no se me olvidara nunca y si no tuviera el tatuaje créeme que te recordaría igual porque tienes una parte de mí Lauren – nos quedamos en silencio solo mirándonos – tienes una parte de mi corazón.
-Nos equivocamos en algo fundamental Camila.
-Deja de decir eso – le grité – no nos equivocamos en nada.
-Si, en la comunicación – me callé – si hubiéramos hablado antes nos hubiéramos ahorrado todo esto y todo lo que hiciste con Cece.
-No fue nada en serio – la abracé y ella me abrazó – no puedo vivir sin ti Lauren, eres mi vida entera, el amor de mi vida, eres lo único que quiero y necesito para poder vivir en paz – solo sentía sus sollozos y sus abrazos – me encantas Lauren – me tiré hacía atrás y la quede mirando.
-No puedo estar contigo – la miré – no puedo.
-Amor perdón – volví a lanzarme a sus brazos – por favor – agarré su cara y la acerqué hacía la mía – Lauren yo me moriré sin ti, lo sé.
-Deja de pedirme perdón, porque lo estás – la miré.
-O sea que tu y yo… si podemos volver a...
-No – me interrumpió – entre nosotras no puede haber algo – Lauren se tiró hacía atrás y agarró sus llaves – puedes quedarte hasta que pase la micro, nos vemos – Lauren me dejo en su living sola, completamente destrozada, con ganas de matarme en estos mismos momentos, con ganas de no vivir, de no respirar, ni mucho menos de amar.

Narra Lauren
Salí del departamento porque no podía estar ni un minuto mas ahí, no podía estar en el mismo metro cuadrado de Camila. Me sentía horrible, salí a dar una vuelta cerca de la playa de Miami y mis lágrimas no dejaban de caer para mi desgracia estaba amaneciendo y algunas personas que estaban haciendo ejercicio solo me miraban como la “loca de la playa”
Una parte de mí se sentía horrible porque sabía que esto no hubiera pasado si yo no hubiera reaccionado como la cobarde que fui y que lo acepto, pero es muy diferente que ella la haya ido a buscar después que terminarnos o discutimos y haya ido a eso. Ni siquiera le preguntó si había otra opción, nada.
Me senté en una roca que daba cerca de una cascada hermosa en donde el ruido que hacía el agua te dejaba sorda y solo podías escuchar las olas y el mar, mientras disfrutaba de eso mis lágrimas volvieron a caer. Me imaginaba lo hermoso que sería poder estar compartiendo esto con Camila, estaría parada justo acá mirando con cara de asombro todo a su alrededor, iba a querer sacarse fotos en todos los lugares y en todos los ángulos porque es un poco obsesiva con las fotos.
-Se puede saber que haces acá – me di vuelta y miré a la mujer que tenía al lado de pies a cabeza – meses sin saber nada de ti señorita.
-Lo mismo te podría decir, ni siquiera me llamaste cuando dijiste que lo harías.
-Se me perdió tu número cuando cambié el celular lo siento – se acercó y besó mi mejilla – deja de llorar, si quieres me puedes contar todo con un desayuno hermoso a estas horas.
-¿Me estas invitando a comer?
-Es desayuno - ella sonrió, estiró su brazos para ayudarme a salir de la roca – vaya si que estas mal, tu cara no es la misma que recuerdo.
-Eso fue hace meses.
-Eres el mejor recuerdo que tengo de esa casa.
-Ok Natalia, ok

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Capitulo 35

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:20 pm

Narra Lauren
-Ahora me dirás que hacías sentada en una de las piedras de la playa – me dijo Natalia la cual me había traído a un restaurante que quedaba cerca de mi casa.
-Es una historia larga – ella me quedo mirando y miró su reloj.
-Bueno serán las 8 de la mañana y tengo hasta las 12
-¿12?
-Si tengo una entrevista de trabajo a las 2 así que tengo que alcanzar a arreglarme.
-Espero que te vaya genial – Natalia había pedido café con panecillos – no te quiero aburrir con mis problemas Natalia.
-¿Quién te dijo que me aburrías? – ella me tomó las mano y me sonrió.
-Se trata de una chica.
-Vaya por fin – ella soltó mis manos pero seguía mirándome.
-Si, las cosas con ella no son tan fáciles. De hecho nuestra relación no es fácil.
-¿Qué pasa con tu relación? Claro si se puede saber.
-Es mi alumna – ella abrió los ojos bien grande y sonrió – y una alumna de la universidad lo sabe y me estuvo chantajeando, uno de sus chantajes era que le gustaba Camila y que para que ella se quedara callada Camz tenía que pasar un día con ella – la miré – en la cama, juntas. Se tenían que acostar.
-Woow ¿Qué hiciste?
-Yo la muy estúpida fui hablar con Camila y con todo lo que le dije le di a entender que tenía que hacerlo – Natalia solo me miraba – ella lo hizo y ahora no sé que pase con nosotras.
-¿Te enojaste con ella?
-Si, no sé yo no lo hubiera hecho.
-Es obvio que no lo hubieras hecho ella ya salió del closet tu no – no podía creer lo que me estaba diciendo – ella nunca te haría pasar por una situación tan embarazosa como tu si lo hiciste.
-Eso no ayuda.
-No quiero ayudarte, te estoy diciendo lo que te puede servir mas adelante, ella es tu novia y la entregaste como si fuera cualquier cosa a los brazos de otra estúpida.
-Lo sé – miré hacía el parque de enfrente – soy una estúpida – después miré a Natalia.
-Tendrías que hablar con ella, pedirle perdón.
-Está en mi casa, bueno de hecho no se si sigue en mi casa.
-Porque no vas y hablan, lo necesitan.
-¿Te molesta si me voy?
-Claro que no, solo si te vas para hacer las cosas bien.
-Te juro que haré todo bien – me levanté de la mesa – mierda no tengo dinero para pagar el desayuno, se me quedo en la casa.
-No te preocupes yo pago – la miré.
-Será mejor que ahora me des tu número de celular, porque por lo visto el mío no lo tienes.
-Me lo diste en la fiesta ¿te acuerdas?
-Si, pero nunca me llamaste.
-Lo sé – ella sonrió – es solo que creo en el destino, quería saber si nos volveríamos a ver por nuestra cuenta – nos quedamos mirando y sonreímos juntas – claro las circunstancias son muy diferentes tu ahora tienes novia y para mi solo eres una chica guapa mas que está ocupada.
-¿Tengo que tomar eso como un alago?
-Si – las dos reímos – ahora ve por tu chica y trátala bien.
-Que te vaya excelente en tu entrevista – me acerqué y me despedí con un beso en la cara y me di media vuelta para irme.
-LAUREN – ella gritó y me di vuelta a mirarla – recuerda que si es difícil es porque vale la pena – solo sonreí y corrí hasta mi casa. No recuerdo cuando fue la última vez que corrí de esta manera pero claramente no estaba en forma ya que había dejado de ir al gimnasio durante dos semanas por el caso de David, lo del tío de Camila y la universidad, mi vida en estos momentos era una locura.
Llegué a la casa y me encontré con Camila durmiendo en el sillón de mi living con todas las ventanas abiertas, se podía notar su cuerpo con escalofríos, me acerqué y noté que tenía las mejillas húmedas. Me arrodillé para estar a su altura y acaricie su mejilla, me acerqué y le di un beso en una de sus mejillas – perdón – susurré en su oído.
-Te perdono – cuando escuché su voz mi corazón comenzó a latir fuerte – te amo Lauren – noté como su voz se quebró y comenzó a llorar nuevamente, me alejé para poder verla.
-No llores amor, por favor – Camila se sentó y yo estaba entre sus piernas arrodillada – se que fui una estúpida, que te trate de la peor manera posible pero no te lo mereces – acariciaba sus mejillas y le secaba las lágrimas – lo único que quiero es ser feliz contigo, es lo único.
-Entonces seamos felices sin importar lo que pase, sin importar quien esté de nuestro lado y quién no.
-¿Crees que eso sea posible?
-Lauren – ella tomó los costados de mi cara con sus manos suaves – no necesitamos nada ni nadie mientras estemos las dos juntas – sonreí – te amo tanto que me desespero, me desespera saber que puedes tener a cualquier otra persona que esté paseando por ahí afuera, alguien que sea más madura que yo y que te haga sentir mejor.
-Eso es una tontera – nos quedamos mirando – tu eres la persona mas madura que conozco, eres de hecho mas madura que yo Camila.
-Te juro que lo que hice no fue porque haya querido.
-Lo se, solo no me lo recuerdes
-Bueno pero quiero que tengas claro que lo hice por ti.
-TE DIJE QUE NO ME LO RECORDARAS – puse cara de gato con botas.
-Me encantas – Camila se acercó y succionó mi labio inferior haciéndome delirar ante ese contacto.
-Tengo una idea – Camila arqueó una ceja.
-Tu cara de diablo es impresionante, que cochinada se te paso por la cabeza.
-Una que se que te gustara.

Narra Camila
Lauren me cargó en sus abrazos y yo abracé sus caderas con mis piernas y comenzó a besarme, sus besos estaban llenos de pasión. Se podía decir que con sus besos decía todo lo que estaba sintiendo ya que siempre se le ha hecho difícil expresarse con fluidez.
Su labios bailaban sobre los míos haciendo que mis pensamientos quedaran en blanco y solamente disfrutara de este momento, su lengua jugaba con la mía de una manera muy erótica, sus manos aferradas a mi trasero y mis manos enredadas en su cabello suave. Llegamos a la habitación y me colocó sobre la cama lentamente, dejo caer su cuerpo sobre el mío cuidadosamente y sus labios seguían sobre los míos.
Me encantaba saber que Lauren tenía confianza en ella, que se diera cuenta de a poco de todo lo que me hacía sentir cuando estábamos juntas. Sus labios eran mi perdición, nunca había conocido a alguien que besara tan bien, que supiera mover tan bien sus labios sobre los míos, era una sincronización única que no había tenido nunca, ni siquiera con Lucy – quiero que te quedo algo claro – me susurró al oído mientras besaba, mordisqueaba y lamía mi cuello.
-Q… que… mierda Lauren – estaba perdiendo mi control, ni siquiera podía juntar las palabras y recién estábamos empezando.
-Eres mía – dijo envistiendo mi boca con su lengua, la cual no pidió permiso para entrar – nadie nunca te tocará como yo – decía mientras sus manos exploraban mi estómago – nunca nadie te hará el amor como yo – se elevó un poco para que pudiera mirarla a sus ojos, sus ojos eran mas verdes de lo normal, tenían un brillo especial y estaba completamente hipnotizada, tragué saliva – te quedo claro – solo podía mirarla – eres mía Camila.
-Si, soy tuya.
No se que habrá pasado por la cabeza de Lauren pero cuando le dije que era suya se volvió loca besándome, me besaba como si fuera acabar el mundo, como si no tuviéramos mañana lo cual me gustaba después de todo siempre nos tendría que importar el presente y no el futuro. Las manos hábiles de Lauren comenzaron a desabrochar mi blusa botón por botón y ella seguía besándome. Nuestras piernas estaban completamente enredadas una con otra lo que hacía que el roce de nuestros cuerpos sea casi insoportable.
Lauren se deshizo de mi blusa y la tiró lejos, sus ojos se concentraron en mis pechos y eso hizo que me ruborizará por completo, lo habíamos hecho un par de veces antes pero los ojos de Lauren tenían un maldito efecto en mí que no podía controlar, me volvían loca, me dejaban sin aire, con mi cabeza en blanco. Lauren besó mi cuello y con una de sus manos libres comenzó a acariciar uno de mis pechos junto con la ropa interior lo cuál era una tortura, el roce de mi ropa interior me estaba matando, comencé a gemir casi por inercia ya no podía aguantarme mas, mis uñas se aferraron a la espalda aun cubierta de LAUREN y noté como dejo escapar un leve gemido en mi oído lo que hizo que me encendiera mas de lo que ya estaba. La boca de Lolo comenzó a bajar hasta mis pechos dejando un pequeño recorrido de besos en mi cuerpo, cuando llegó a mis pechos ella se detuvo y se sentó en la cama, levanté para mirarla y noté que comenzó a sacarse la ropa una por una, nunca creí que sería tan excitante ver a tu propia pareja desnudarse para ti, en cuestión de segundos Lauren solo quedo en tanga si es que se le puede decir tanga a esa ropa interior diminuta que solía ocupar – que pasa, te gusta lo que ves – mis ojos la recorrían por completo, el color de su piel me encantaba, sus piernas bien formadas, ese maldito abdomen me volvía loca, sus pechos bien elevados y con el tamaño perfecto.
-Yo… yo – que mierda que te pasa Camila como es posible que no puedas decir ni una sola palabra.
-¿Por qué tartamudeas? – perfecto ahora comenzó a hablarme en español, ese acento me encantaba.
-Lauren no lo hagas – por suerte las dos hablábamos español, pero el de ella era una mezcla afrodisiaca para mis oídos.
-¿Qué no haga que? – Lauren comenzó a acercarse y quedamos las dos frente a frente en la cama, sus ojos, me quedaban mirando.
-Deja de mirarme así – le dije en español.
Ella solo siguió acercando y con un movimiento rápido saco mi sostén y la quede mirando – en que momento tu – ella me calló con un beso, la sincronización de nuestros besos era perfecta sus labios eran perfectos, su lengua me dejaba sin aliento, me preguntaba cómo era posible que una chica como está nunca haya tenido una pareja mujer y se haya convertido de un día a otro en un experta en hacerme sentí increíble. Caímos las dos a la cama, ella arriba mío, comenzó a moverse sexymente haciendo rozar nuestras caderas y nuestros pechos que ya estaban descubiertos, mis manos recorrían cada centímetro de su espalda, Lauren se fue hacía mi oído – jugaremos un juego – seguía hablando español, todo mi cuerpo se estremeció - ¿quieres saber cuál? – cómo podía esperar que le respondiera con todo lo que estaba sintiendo – no te preocupes no es necesario que respondas, se que te gustará – en ese momento Lauren se paró y me vendó los ojos.
-Odio que me vendes los ojos Lauren – pero ya era tarde, estaba completamente vendada y no veía absolutamente nada – mierda no veo nada amor – dije con voz de preocupada.
-No te preocupes – Lauren me acostó en la cama y sentí que colocó algo en mis dos muñecas entonces me di cuenta.
-Dime que es una broma, Lauren suéltame – la muy perra me había amarrado a la cama.
-Amor relájate – me dio un beso en los labios – juró que cumpliré cada fantasía que tengas tu, pero está es la mía.
-Y no hubiera sido mejor que me preguntaras si te la quería cumplir – noté una respiración en mi oído y tragué saliva.
-No te arrepentirás bebe – perfecto ahora volvió a hablar en español – te amo.
Antes de que pudiera responderle algo Lauren me besó, sentí su cuerpo sobre el mío y comencé a calmarme de a poco, sentía como sus manos acariciaban tiernamente cada parte de mi torso desnudo y como la respiración de Lauren iba aumentando a medida que pasaba el tiempo, sus caricias eran hermosas, no podía ver las caras que ponía Lauren pero podía imaginármelas en mi cabeza, sus manos me tocaban de una manera única.
Lauren dejó de besarme y se fue a mi cuello, le daba pequeños besos mientras acariciaba mi estómago, comencé a dejar escapar pequeños gemidos, era imposible poder resistirme mas. Sentí como la mano de Lauren comenzó a bajar hasta llegar al botón de mi pantalón, lo desabrocho rápidamente y lo sacó. Sentí como estaba parada en la cama entre mis piernas y como besaba mis muslos mientras que con sus manos acariciaba mis pechos – aah Lauren – ya no podía controlar lo que salía de mi boca, lo único que estaba sintiendo era un placer único.
Lauren comenzó a subir los besos hasta llegar a la parte interna de mi muslo, sentí como rozó sus labios sobre mi entrepierna aun cubierta y una electricidad me recorrió por completo, sus labios siguieron subiendo hasta llegar a mi boca en donde nos unimos nuevamente, comenzó su movimiento de caderas sobre la mía volviéndome completamente loca nunca me he sentido tan amada, tan deseada, tan plena con alguien como lo soy con Lauren, ella hacía que me sintiera cómoda con mi cuerpo y con todo lo demás.
Lauren besó mis pechos uno por una mientras que sus movimientos de cadera causaban estragos con mi respiración. Para este punto ya no podía dejar de gemir, la habitación estaba completamente repleta de gemidos míos y de Lauren, me di cuenta de que una de sus mano bajo hasta mi ropa interior y comenzó a bajarla lentamente ahora estaba completamente desnuda y ella me podía estar mirando y sentía como mis mejillas se ruborizaban – mierda – dije en voz alta.
-Amor tranquila – besó mis labios suavemente, la mitad de su cuerpo estaba sobre el mío y la otra mitad en la cama, trate de no pensar en nada y solo disfrutar este momento cuando sentí la mano de Lauren bajar hasta el lugar mas sensible que tenía hasta ese momento. Deje escapar un gemido solo de los nervios, Lauren no hacía nada solo tenía la mano quieta y acariciaba mis muslos – Lauren – dije entre gemidos de nerviosismos.
-¿Qué? – dijo en mi oído.
-Mierda – me mordía los labios, quería tocarla, arañarla, abrazarla, besarla, quería morderla, besarla, quería simplemente poder tocarla y no podía.
-¿Qué pasa bebe? – paso su lengua por mi lóbulo de uno de mis oídos.
-Deja de jugar – me mordí los labios.
-¿Entonces dime que quieres que hagas?
-Lauren… Lauren eso es maldad.
-Bueno – sentó como Lauren sacaba la mano de mi pierna y se la tomé – que pasa –me preguntó y lleve su mano hasta mi centro.
-Quiero ser tuya – después de haber dicho eso Lauren comenzó hacerme suya, al sentir el contacto sentí demasiadas explosiones dentro de mí, estaba desesperada por no poder moverme como quería, por no poder apretar el cuerpo de Lauren con el mío por estar amarrada. Lauren no dejaba de envestirme con sus dedos mientras me besaba lo cual se hacía muy difícil porque no podía dejar de gemir en su boca, ni de morder sus labios hasta que ella bajo y comenzó a besarme los pechos uno por uno, a masajearlos, a morderlos. A esa altura ya no daba mas, sentía que mis piernas temblaban, que no podía mantenerlas flectadas en la cama necesitaba tenerlas estiradas, apretaba las sábanas con las que Lauren amarró mis muñecas a la cama y arqueaba y me mordía los labios – te amo – dijo Lauren – te amo demasiado – solo podía escucharla ni siquiera pensaba en responderle porque se que no podía y ella lo sabía.
-Camila.
-AAAH! AAAAH!
-Camz.
-¿Qué Lauren que? – no sé cómo pude formas esa frase.
-Quiero que me respondas algo.
-mierda AAAH! Dime – esto tiene que ser una broma, sentí como la velocidad de sus dedos aumentaba.
Pero entonces se quedó callada y siguió con lo suyo, mis caderas se movían en la misma sintonía que las de ella – te amo Lauren te amo – dije entre gemidos, ella me beso en los labios.
-Te amo setenta veces siete.
Después de eso una sonrisa se formó en mis labios entonces Lauren dejo de hacer lo que estaba haciendo y sentí que bajo hasta mi centro húmedo y comenzó a ocupar su lengua –mierda – grité en la pieza, me desesperaba no poder hacer nada con Lauren era una mezcla de rabia y placer que me estaba embriagando pro completo.
Sus manos acariciaban mis pechos mientras que ella continuaba haciéndome sentir la mujer mas feliz de la vida – aah Lauren, mierda Ahhh! – no podía dejara de gemir cuando Lolo comenzó a ocupar mas velocidad y mis piernas comenzaron a temblar, sentí como las manos de Lauren se aferraron a mis caderas – Lauren… Lauren yo… OOOOOOOOOOH – entonces llegué, llegué a un orgasmo único. Sentí como todo mi cuerpo se relajó en un segundo, como Lauren se colocaba al lado mío en la cama, mi respiración aún no estaba sincronizada.
Lauren comenzó a desabrocharme las manos y me sacó la venda, la miré y me di cuenta lo sudada que estaba, sus ojos seguían igual de brillantes que antes, llenos de amor y pasión, tragué saliva.
-Eso fue increíble, me vuelves loca – me lancé a su cuerpo y quede sobre ella y la besé mientras ella recorría mi espalda – te amo mi amor – nos quedamos mirando.
-Yo también te amo – besó la punta de mi nariz – quería preguntarte algo.
-Nunca lo hiciste – los ojos de Lauren se fijaron en los míos.
-Quiero saber cuál te gustó más.
-¿De que estas hablando?
-Si te gusta mas acostarte conmigo o con Cece.
-Dime que esto es una broma – me salí de encima de ella y me coloqué la sábana en el cuerpo – que clase de pregunta es esa Lauren.
-Lo siento es solo que ahora la veras en la universidad y puede que algo pase.
-No me gusta CECE, no me pasa nada con ella si hice lo que hice fue solo por ti – mi vista bajo hasta su abdomen y miré el tatuaje – por esa promesa – toqué el tatuaje – porque nosotras somos un para siempre, porque estaremos la una con la otra en las malas y en las buenas. De eso se trata esto no – Lauren no me decía nada solo me miraba – no me dirás nada Jauregui.
-Te diré que cada vez que hablo contigo me siento mas estúpida e inmadura, tu ves las cosas de un punto de vista que me gustaría tener – acaricio mi barbilla – lo siento por esa pregunta estúpida, te amo amor – se acercó y me besó - ¿Por qué estas tapada? – le sonreí – ven para acá – esa tarde nos quedamos todo el día en la cama, lo hicimos todo el maldito día, almorzamos en la cama, vimos películas, nosnabrazábamos, nos besábamos, nos imaginábamos viejitas. Era increíble estar con ella y saber que de a poco las cosas comenzaban a funcionar, solo espero que dure y que nada lo arruiné.

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Capitulo 36

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:21 pm

La semana había sido tranquila, lo mas incomodo había sido decirle a las alumnas que Alexa no iba a poder dar mas clase en esta facultad porque la rectora la había trasladado hasta la facultad de artes y ella se encargaría de eso, por lo cual la muy perra se llenaría los bolsillos de dinero pero bueno supongo que esta bien. Ally se veía mucho mas cómoda por la facultad.
Camila ahora era algo así como “amiga de CECE” cosa que no puedo entender y me enferma, pero tampoco puedo hablar con ella en la universidad porque se que Cece sabe de nuestra relación así que solo las dejo ser, decidí también no andar paseándome por los recreos para no verlas juntas, me quedaba en mi oficina tratando de arreglar algunos papeles ponerme al día con el caso de David, hablaba con Alexa por teléfono claramente no era lo mismo así que le dije que fuera el sábado a mi casa para que podamos trabajar tranquila.
Era viernes y tuve que salir si o si de mi oficina para ir a buscar algo para comer, estaba muriendo de hambre. Fui hasta el casino y todas las alumnas me quedaban mirando. Alexa me había dicho que habían algunos rumores o sea mas que rumores era que muchas alumnas me encontraban sexy, caliente. Cuando supe lo único que hice fue reírme pero claramente habían alumnas que no paraban de mirarme – Buenos días profesora que desea – miré alrededor.
-La verdad es que muero de hambre ¿Qué me recomiendas? – la cajera me quedo mirando, todo el mundo creería que estaba coqueteando con ella lo que era cierto, pero estaba haciendo solo para que se pusiera nerviosa y se dejaran de hablar tantas tonteras.
-Eh bueno… podría – la niña ni siquiera podía hablar, ni siquiera podía mirarme.
-Ok – sonreí – dame dos fajitas con todo, muero de hambre y una coca cola normal.
-Ok profesora.
-¿Qué se supone que estas haciendo? – me di vuelta y era Alexa.
-Hey – nos saludamos - ¿Qué haces acá? Se supone que ahora eres de la facultad de arte traicionera.
-No seas boba tengo que venir a almorzar acá igual, este es el casino oficial aparte odio comer sola lo sabes.
-Que bueno que viniste.
-Ahora dime ¿Por qué le estabas coqueteando a esa pobre niña? Con suerte puede respirar ahora.
-Lo siento es solo que odio andar por los pasillos y que comiencen a hablar estupideces.
-Cosa que son verdad, porque es cierto que estas muy buena y como escuché hoy estas follable.
-¿Follable? Dios que es eso – las dos nos largamos a reír.
-Acá está su pedido señorita Jauregui – miré a la chica y me di cuenta de que se llamaba Carol.
-Gracias Carol – noté como sus mejillas se ruborizaban, pagué y me fui a sentar con Alexa a una mesa.
-Si Camila estuviera acá y te viera hacer eso creo que no te salvas de una escena de celos.
-Cállate quieres – nos sentamos – yo tengo que aguantar todos los días que sea amiga de la estúpida con la que se acostó ¿Qué se supone que es eso? Esas cosas no deberían pasar.
-Pero te ama a ti – miré a Alexa – pasando a otro tema porque me pediste que fuera mañana y no hoy a tu casa.
-Porque no – Alexa me quedo mirando – deja de mirarme así quieres.
-Dime que harás.
-Nada irá Taylor con Drew a cenar a la casa.
-¿Y?…
-Y nada.
-Oh vamos a mi no me mientes estúpida dime que harás.
-Deja de tratarme mal ok.
-Lauren dime – entonces me di cuenta de que venía entrando Camila con Normani, Dinah, Ally y el estúpido grupo de Cece – que te pasa – Alexa se miró hacia atrás y se dio cuenta – vaya en que momento ellas empezaron a hacer caridad – no pude evitar reírme con eso.
-Odio verlas juntas, no sabes como.
-Bueno piensa que Camila es buena persona, no cualquiera se hace amiga de una chica con la que se acuesta solo para que a su novia no la juzguen por ser lesbiana.
-Eso no ayuda.
-Lo sé – Alexa sonrió y yo seguí comiendo – me dirás o no.
-Quiero que Camila vaya y pueda hablar con Taylor.
-¿Es una broma verdad? Dios tu hermana es la princesa de las homofóbicas, sería la Reina pero tu padre esta casado con tu mamá que claramente es la mas tolerante de toda tu familia.
-Hablé con ella el otro día y le conté que estaba con Camila – Alexa escupió toda su comida sobre mi cara y comenzó a ahogarse – Dios Alexa – me paré y le subí los brazos y ella no dejaba de toser – quieres dejara de toser.
-Dios – hasta que por fin paro – en que estabas pensando que no me contaste – la muy estúpida lo gritó delante de todo el mundo y todos voltearon a mirarnos incluyendo Camila y su nuevo grupo de amigas – que miran – todo el mundo volvió a hacer lo que estaba haciendo pero sentía la mirada de Camila y Ally sobre nosotras.
-Eres asquerosa me dejaste llena de hamburguesa.
-Deja de cambiarme el tema.
-No hablemos acá ahora todo el mundo nos mira.
Nos paramos de la mesa con nuestros almuerzos y nos fuimos a mi oficina, pasé por el lado de Camila pero ni siquiera la miré.

Narra Camila
Debo admitir que desde hable con Cece y arreglamos todas las cosas que dejamos sin terminar en su casa todo iba mejor entre ella y yo pero solo como amigas, cosa que Lauren no entendía y la entiendo. Yo tampoco podría entender que ella se hiciera amiga de alguna chica con la que se haya besado antes o se haya acostado antes. Trato de tener a Cece lo mas alejada posible pero ella me busca y no le puedo decir que no, tenemos muchos temas en común a veces me pregunta que como voy con Lauren y yo solo la miró haciéndole entender que no somos amigas ni mucho menos mejores amigas como para contarles mis cosas aparte, no confió mucho en ella aún.
-¿Qué les pasa a esas dos? – dijo Dinah.
-No tengo idea en realidad – respondió Jennel, era tan raro andar con este grupo de abajo hacía arriba después de todo lo que paso.
-¿Qué crees que paso ahí? – me preguntó Ally casi susurrando en mi oído.
-No sé pero fue raro.
-Si ni Lauren ni Alexa nos miraron cuando salieron.
-¿Eso es raro?
-Para mí si no se si para ti.
-Creo que estoy acostumbrada a que me ignore en la universidad.
-Eso no debería pasar – sentí los brazos de Cece rodeándome y me dio vuelta para que la mirara – sabes que no mereces ser ignorada.
-Creo que esto ya lo hablamos – me alejé de ella – deja de abrazarme de esa manera y de comportarte como la novia que no eres – ella me quedo mirando – eres muy hostigante.
-Lo siento… yo solo… yo solo…
-Tu nada.
-¿Qué te pasa? – Paige me empujo – agradece que nos quedamos calladas o tu cuentos de hadas PAM – chocó sus manos – se revienta.
-Lo siento Cece.
-No quiero que me trates bien solo por miedo – la quede mirando – y Paige no es necesario que le amenaces con eso, creo que ella tiene muy claro en donde se metió – Cece y yo nos quedamos mirando y ella salió del casino junto con sus séquito de perras.
-Que alguien me explique porque mierdas estamos con ella para todos lados – dijo Normani – no las soporto ni siquiera a Cece – me quedo mirando.
-Deja de mirarme así se que fue mi culpa ok, lo acepto.
-En que estabas pensando cuando decidiste esa propuesta estúpida – dijo Ally.
-ya paso ok no quiero hablar de eso – miré a Ally – se me quitó el apetito iré a dar una vuelta nos vemos en la última clase.
Salí del casino y me fui hacia uno de los jardines de la facultad que quedaba frente de está, saqué mi Ipod y comencé a escuchar música, la verdad era que me moría de hambre pero no quería ir a ni un lado solo quería salir luego de la universidad y tirarme a la cama para poder dormir tranquila – mierda – dije en voz alta cuando sonó mi celular y era un mensaje de Lauren.
-¿Qué haces sola sentada en una mesa tratando de leer cosa que se que es imposible porque estas escuchando música? – sonreí y miré hasta unos pisos de la facultad hasta que me encontré con su mirada.
-Hola, nada se me quitó el hambre y quería estar sola.
-¿A ti se te quitó el hambre? Eso es raro amor ¿Qué paso?
-JA JA JA no te burles Jauregui mejor explícame que paso contigo y Alexa en el casino.
-No se de que estas hablando lol.
-Fingirás que no pasa nada, perfecto.
-Amor no paso nada en serio ¿Qué paso en el casino?
-Cece, eso pasó.
-No estoy segura de si quiero saber – no le respondí el mensaje así que me llamó.
-¿Quién te crees que eres para dejar hablándome sola señorita Cabello?
-Lo siento amor ¿Cómo estas? – mientras hablábamos por teléfonos nos mirábamos a distancia.
-Bien pero podría estar mejor si me dieras un besito – noté su cara de gatos con botas.
-No juegues Lauren.
-Ok dime que paso en el casino entonces.
-Nada Cece que le dio por abrazarme cuando tu saliste sin siquiera mirarme.
-Ella creyó que el hecho de que no te mirara era porque a lo mejor estaba celosa o enojada y eso le dio el derecho de abrazarte… Dios te juro que si no fuera mi alumna soy capaz de matarla.
-No lo hagas ok, solo paso eso y de ahí se me quitó el apetito.
-¿Solo eso?
-Si amor solo quería estar sola.
-Entonces tienes que saber que está noche te espero en mi casa.
-¿Qué? ¿Esta noche? Lauren estoy muerta y todo gracias a ti.
-¿Por qué?
-Porque nos has hecho estudiar toda la semana.
-Para eso se viene a la universidad bebe – ella se reía irónicamente.
-¿Por qué quieres que vaya?
-Es una sorpresa, solo anda si. Prométemelo.
-Amor… - hice silencio y ella también.
-“Hola” – se escuchó del celular de Lauren y miré hacía arriba y ella me colgó - ¿Qué me cuelgas? Que mierda pasa contigo Jauregui – no le marqué de vuelta solo la quede mirando. La chica era una tipa alta, creo que unos centímetros mas alta que Lauren, pelo largo negro, de piel blanca, estaban hablando y sonriendo, Lauren apuntó con su dedo hasta una oficina que quedaba unos pisos mas debajo de donde estaba ella y se despidieron con un beso en la cara. Cuando Lauren volvió a estar sola me llamo.
-¿Por qué colgaste?
-Porque estaba hablando con una amiga.
-¿Amiga? ¿Por qué yo no la conozco?
-Porque la conocí cuando tu ni siquiera estabas en mi vida.
-¿Me tengo que preocupar?
-¿Qué te parece si hablamos de eso hoy en mi casa?
-Lauren eso es trampa.
-¿Por qué?
-Eso quiere decir que si no voy no sabré quien es.
-Maybe.
-Te odio.
-No, no lo haces me amas – me quede callada – en serio necesito que vayas Camila – su voz era hermosa, me daba tanta confianza.
-Dime la hora Jauregui.
-Cómo quieres dormir, a las 9
-Ahí estaré ¿tengo que llevar algo?
-No, yo cocinaré.
-Entonces pasaré por postre.
-Trata que no sea pizza – reímos – te cortaré veo una Rubia oxigenada al acecho.
-¿Y me cortas por eso? – la quede mirando.
-Nos vemos hoy en la noche, ponte bonita.
-Iré desnuda entonces
-Estúpida, nos vemos te amo mi amor.
-Te amo también.
Le corté y apareció Cece – Hola ¿con quien hablabas? – la quede mirando.
-Con Lauren – ella me miró directo - ¿Por qué me mirás así?
-Por un momento creí que lo que había pasado en mi casa significaba algo.
-Solo lo hice para que te quedaras callada ahora si no lo harás ahí ves tu.
-Camila tu me gustas.
-Tu a mi no – me levanté y la quede mirando – no soy desagradable con las personas y no lo quiero ser contigo Cece pero ya me estas hartando.
-Lo siento ok… cambiaré pero no…
-No nada – me quedo mirando – tengo que irme a clases, hablamos.
-Camila lo siento ok – la quede mirando.
-Lo sé – me acerqué y besé su mejilla – solo podemos ser amigas, solo eso.
-Lo sé – ella sonrió – vamos tenemos la misma clase.
Le sonreí y nos fuimos a clases, por alguna tonta razón quería que fuera de noche para poder estar con Lauren.

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Capitulo 37

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:21 pm

Narra Camila
Dormí todo lo que me quedaba de tarde y me desperté con la alarma que la coloqué a las 7:30 de la tarde para poder bañarme y alistarme sin apuros. No niego que por mi me quedaría toda la noche durmiendo pero Lauren quiere que vaya a su casa así que tendré que ir.
Me levanté con pocas ganas de todo y me fui a la ducha estuve unos cuantos minutos dejando que el agua recorriera cada centímetro de mi cuerpo con los ojos cerrados, sentía el agua caer sobre mi cuerpo y por un minuto se sentía como si las manos de Lauren estuvieran acariciándome y cuando eso pasó abrí los ojos y solo sonreí - que te pasa Camila – fue lo único que dije, al decir verdad la última vez que tuvimos relaciones fueron demasiadas emociones juntas, creí que moriría.
Me salí de la ducha y fui a mi pieza a cambiarme, no sabía que ponerme ella me dijo que pusiera “bonita” que clase de vestimenta es esa. Tiré todo mi closet al suelo y comencé a buscar ropa – mierda, no se que ponerme – iban a ser las 8 y yo aun buscando ropa, hasta que encontré un vestido que no me ponía hace mucho. De hecho no me lo colocaba desde el matrimonio de una de mis tías.
El vestido era negro pero la parte de arriba tenía encajes y se podía ver mi ropa interior, me coloqué unos tacos negros y me fui a maquillar, no me puse mucho ya que odiaba maquillarme tanto y para mi suerte mi novia prefería a las chicas naturales. Cuando estaba a punto de irme suena mi celular – Hola amor – era Lauren – quiero creer que estás lista – reír.
-SI, si estoy lista voy saliendo para tu casa.
-Sal y toma el taxi que está a fuera de tu casa.
-¿Qué? ¿porque hiciste eso? Yo podía pagar uno hasta tu casa.
-Lo sé es solo que quiero que te apures, me muero por verte – me derretí de ternura – te espero.
-Ok, te amo.
-Yo a ti también te amo.
Baje y les dije a mis padres que volvería mañana que saldría con unas compañeras de la universidad que no eran las chicas así que eso los pondría felices ya que creen que debería ampliar mi circulo de amistad. Salí y me encontré con el taxi de Lauren me subí y dentro del taxi había una carta, la abrí y decía: “Esta noche la princesa no vuelve a las 12, y la carrosa no se convierte en calabaza te amo bebe” Sonreí mientras leía la carta y el chofer solo se reía. Durante el viaje sonaba una lista de reproducción que estaba segura que Lauren le había dicho que la pusiera, eran todas mis canciones y artistas favoritos y yo no paraba de cantar. El chofer se reía y a veces hasta cantaba conmigo lo que era raro, debo admitirlo.
-Llegamos señorita.
-Muchas gracias, supongo que ya le pagaron.
-Si no se preocupe disfrute de su noche – lo miré y el sonrió.
-Buenas noches para usted también, maneje con cuidado.
Me bajé del taxi y caminé hasta la recepción del edificio para avisar que había llegado, subí por el ascensor y toqué la puerta de su casa, ella abrió y se veía hermosa. Estaba vestida con un pantalón de tela ajustados a sus caderas, una polera con la que se le podía ver el estómago, sobre la polera había una cruz y su pelo sueto – Woow – fue lo único que dije.
-Woow para ti también – ella me tomó del brazo y me entró a su departamento, me pego contra la pared y sus ojos hicieron mis piernas temblar – hay algo que he querido hacer desde hace bastante – me miró los labios.
-¿Qué? – dije tragando saliva.
-Esto.
Lauren se acercó y pego sus labios a los míos, al principio solo fue un rocé pero con el correr de los segundos todo se volvió mas sensual. Lauren movía sus labios al compás de los míos, mis manos se posaron en sus caderas que estaban a la vista y traje su cuerpo hacía el mío sin dejar de besarla. Mi lengua pidió entrar hacía el interior de su boca a lo cual ella aceptó, noté como nuestras lenguas jugaban una con otra y se acariciaban, yo podría besarla de por vida y juró que no me aburriría, si no fuera porque me estaba ahogando la hubiera seguido besando – creo que debería recibir a las visitas así mas seguidos – dijo con su frente en la mía.
-Mientras esa visita sea solo yo no habrá problema amorcito – sonreí irónicamente.
-Te ves hermosa Camila.
-Tu también, de hecho tu estómago me está matando en estos momentos – ella sonrió, amaba verla sonreír.
-¿Una copa de vino mientras esperamos? – miré a la mesa y habían 4 puestos.
-Dime a quien invitaste o tu y Alexa planearon una cita doble nuevamente.
-No tiene nada que ver con Alexa, tomémosno una copa de vino y te cuento ¿bueno?
-Esta bien.
Me fui a sentar a la terraza que claramente era mi lugar favorito de la casa de Lauren, no pararon ni 5 minutos cuando Lauren llegó con dos vasos de vino blanco – toma amor – me lo paso y nos sentamos una frente la otra.
-Ahora me dirás que estas planeando.
-Te acuerdas que te conté que le había contado a Taylor que estaba contigo y que era Lesbiana – noté como sus mejillas se ruborizaron, me encantaba verla tan nerviosa a veces a pesar de que sea mas grande que yo en edad.
-Si, si me acuerdo que pasa con eso.
-bueno le dije que haría una cena esta noche y que estarías tu y que quería que se conocieran – en ese momento sentí que mi presión bajo a nivel -100° bajo cero – mi amor estas bien – Lauren retiró la copa de mi mano y la dejo sobre la mesa – Camila dime si estas bien – la quede mirando.
-Tu realmente me quieres matar ¿verdad? Si debe ser eso.
-¿Qué te pasa? – ella se reía.
-¿Cómo que, que me pasa? Es tu hermana mayor Lolo.
-¿Y?
-Dios estoy nerviosa, no se que haré cuando la vea, no se de que hablaré cuando la tenga frente a mi, ni siquiera se si debiera comer tu comida esta noche sentada en la misma mesa que tu hermana.
-Ok estas exagerando.
-no, no es una exageración.
-Solo vendrá a comer, te quiere conocer.
Solo la miré – cambiemos de tema, necesito que se me pase todo esto – alcancé el vaso de vino y me lo tomé de un sorbo.
-Ok – dijo riendo - ¿De que quieres hablar?
-¿Quién es Natalia?
-Oh eso – Lauren se acomodó en la silla ¿es en serio? – bueno es una amiga.
-Si como no, dime Jauregui.
-Ok ella era una chica que conocí el día después de que te vi con Lucy discutir fuera del bar de Normani – solo la miraba – la conocí por Alexa, ella quería que saliera del closet y a la muy estúpida no se le ocurrió nada mejor que llevarme a una casa en donde hacen citas, fiestas, alcohol… bueno de todo generalmente.
-Ok prosigue – por alguna razón esta historia no me gustaba para nada.
-Y bueno cuando llegamos solo baile con Alexa y bebí con ella hasta que Natalia se me acercó y me sacó a bailar, bailamos, nos reímos, coqueteamos, bebimos y cuando ya no daba mas por bailar tanto me fui a un rincón y ella se acercó y me besó y le respondí el beso (ok, ahora entiendo porque no me agradaba la historia) ella fue mi primer beso con una chica pero para mi no es importante, solo pasó.
-Estuvieron toda la noche besándose – sabía que no tenía que preguntar eso, sabía.
-No era de noche era de día, la decoración de la casa hacía que se viera de noche y estuve ahí dentro unas 3 o 4 horas de las cales 2 horas y medias estuve solo con Natalia, ella me pidió el número para que volviéramos a salir pero eso nunca pasó, nunca me llamo ni nada por el estilo. No supe nada de ella hasta la mañana en que tu y yo discutimos en mi casa y yo salí arrancando, ella me encontró en la playa y me invito a desayunar, ahí le conté como me sentía y todo lo que había pasado contigo y ella solo me dijo una frase la que me hizo venir corriendo hasta donde estabas tu.
-¿Qué te dijo?
-Que si era difícil valía la pena – la quede mirando – nadie nos dijo que sería fácil amor – ella tomó mis manos – ella es Natalia y ahora trabajará en la universidad pero como preparadora física de la facultad de salud.
-Espero no topármela Lauren ni verla cerca de ti.
-Ok entonces te diré lo mismo con Cece – fruncí el ceño – es lo mismo o no – en ese momento tocaron el timbre – te salvó el timbre Cabello.
-Anda a abrir mejor – Ella abrió la puerta y vi a Taylor con Drew.

Narra Lauren
-Hola hermanita – dijo Taylor agarrándome la cara y besándome - ¿Cómo estás?
-Bien pero parece que tu estas mejor que yo.
-Si lo que pasa es que tu sobrino hoy no ha pateado mi estómago, solo se mueve y eso es un alivio.
-Estúpida – Taylor miró hacia la terraza en donde estaba Camila – Taylor ella es…
-Camila Cabello – miré a Camila pero ella tenía la vista en mi hermana lo cuál era raro – Woow – dijo Taylor.
-¿Ese Woow es bueno o malo? – preguntó Camila algo nerviosa.
-Es bueno, te ves hermosa Dios mira tu cuerpo es perfecto, te envidio yo quedaré hecha una bola después de tener a nuestro bebe – Tay agarró la mano de Drew – supongo que a él lo conoces.
-De hecho nosotros nos conocimos en una de las fiestas de Vero en la casa de la playa de Lauren.
-Claro ese acontecimiento, como olvidarlo – Tay me quedo mirando – creo que aun me duele la cara del golpe que me diste.
-Te lo merecías.
Camila se acercó y la saludo con un abrazo al igual que Drew – Vaya y huele bien – dijo Taylor y Camila se ruborizó.
-Gracias.
-Bueno siéntense las dos Drew ven para acá
Me lleve a Drew a la cocina para que me ayudara a servir la cena – tu tienes complejo de macho alfa o algo por el estilo estoy seguro – dijo bromeando.
-Deja la broma, toma es para tu futura esposa – el se colocó blanco – estaba bromeando.
-Perra – se fue con el plato para Taylor de ahí con el de Camila y de ahí nos fuimos a sentar nosotros, la cena estuvo tranquila hablamos de cosa vanas como siempre lo hacemos y de que nombre querían para su bebe Camila no paraba de reírse con todas las cosas que inventaba mi hermana, le contaba historias de cuando éramos pequeñas y nuestras peleas.
-Vaya eras muy mala cuando chica – dijo Camila mirándome a los ojos y yo esbocé una pequeña sonrisa, sus ojos me tranquilizaban, alejaban todos mis miedos. Justo en este momento para mi desapareció Taylor y Drew y sentía que solo estábamos las dos.
-Vaya esa cara de enamorada no te la conocía – hablo Taylor y con Camila pestañamos rápido – si quieres nos vamos.
-No sea tonta – dije.
-No te puedes ir, traje postre – dijo Camila.
-Yo lo sirvo amor.
-No – dijo Camz – lo haré yo quédate con tu hermana.
-Ella es muy linda, no recordaba que fuera tan linda – dijo Taylor.
-Eso es porque cuando la viste ella venía despertando de una siesta.
-Oh ahora entiendo, me cae bien. Es hermosa.
-Deja de alabarla creeré que te gusta mi novia.
-¿Novia? No llevan como… eh… ¿1 día saliendo? – le tiré una servilleta en la cabeza – ok era broma – Taylor no dejaba de reírse – Dios no me reía hace mucho.
-Llevamos unas 3 semanas saliendo
-Acá está el postre – era helado de trufa de chocolate el favorito de Taylor y estoy segura que Camila no sabía nada.
Nos comimos el postre escuchando música y seguimos hablando – mañana papá quiere que vayas a almorzar a la casa – me dijo Taylor.
-¿Almuerzo familiar?
-Yep nos quiere presentar a su nuevo… mmm … como lo digo, algo así como que apadrinó a un niño de Inglaterra que quería estudiar derecho y les dará las herramientas para que de una buena prueba de ingreso a la universidad de Miami.
-¿Broma?
-No, así que te quiere ahí – miré a Camila – no la mirés mucho, tienes que ir sola será familiar esté estúpido tampoco irá – todas nos reímos.
-Ok, a que hora es.
-A las 1 de la tarde.
-Perfecto.
-¿Camila cuando estas de cumpleaños? – Camila miró a Taylor.
-De hecho es en una semana mas.
-¿Qué? – grité.
-Deja de ser tan gritona Dios! – Taylor se agarró la cabeza
- ¿Por qué yo no lo sabía?
-No suelo celebrarlo Lauren, es una fecha mas y ya.
-¿Por qué no?
-Bueno, mi abuela por parte de papá falleció el día de mi cumpleaños hace 2 años y desde ahí que decidí no celebrarlo, mis padres igual me lo dicen, me regalan cosas, mis amigas me van a ver pero nunca hago mucho.
-En entendible – dijo Drew.
-Bueno, entiendo – dije mirándola.
-Creo que es hora de irnos – dijo Taylor mirando a Drew.
-Si tienes que descansar – Drew besó el estómago de mi hermana.
-A veces eres tan tierno – se besaron – buenas noches tortolitas, fue una exquisita cena y el postre Camz es mi favorito.
-¿Camz? – dijo Camila.
-Así te dice está trastornada o no – Camila se río al escuchar esa palabra.
-Si – nos miramos y sonreímos.
-Te espero mañana Nerd buenas noches.
Ellos se fueron y Camila se sacó los tacones y se lanzó al sillón – mis pies no daban mas con esos tacos bebe – agarré sus pies y comencé a hacerle masajes.
-Gracias por venir hoy.
-No tenías que mentirme ni ocultarme nada amor, hubiera venido igual.
-¿Estas cansada?
-La verdad es que muero de sueño – las dos sonreímos.
-Deberías celebrar tu cumpleaños – Camila me miró – creo que sería una buena idea para dejar atrás el pasado y dejar que tu abuela esté en paz.
-A veces pienso lo mismo, pero no sé me cuesta – ella me abrazó y yo acariciaba su cabello – al extraño demasiado a veces.
-Ella nunca te dejará sola.
-¿Al igual que tu? – hubo unos segundos de silencio.
-Si, al igual que yo – no sé como pasó, ni en que momento sucedió pero nos quedamos dormidas en el sofá

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Capitulo 38

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:22 pm

Me desperté solo por el sonido de mi celular y cuando lo hice me di cuenta de donde nos habíamos quedado dormida, claramente las dos estábamos muy cansadas como para ni siquiera pararnos para irnos a la cama, traté de moverme sin despertar a Camila pero fue imposible, ella se despertó igual.
-Hola – contesté con mi voz de mierda que tengo por la mañana.
-Vaya o estas recién despertada o estabas teniendo sexo.
-Idiota – dije mirando a Camila quien se estaba tratando de sentar en el sillón
- ¿Qué pasa?
-Son las 11:30 de la mañana anda a bañarte pasaré por ti a las 12:15 para ir al almuerzo con la familia estoy en el supermercado y me queda poco.
-Mierda la comida, ok nos vemos – le corté a Taylor.
-Amor tengo que ir a bañarme, el refrigerador está lleno puedes tomar lo que quieras.
-Bueno – Camila se refregaba los ojos me acerqué y la besé - ¿Y eso? – ella sonrió.
-no sé es solo que dudo de que pueda estar un día sin besarte después de haber estado contigo toda una noche.
-Eres tan romántica.
-Ok me iré a la ducha.
Subí las escaleras corriendo y me duché lo mas rápido que pude, me coloque un short y una polera con las mangas cortadas así que se podía ver mi ropa interior y mis vans, me sequé un poco el pelo y bajé. Ni siquiera me pinté.
-Eso fue a la velocidad de la luz – la mirada de Camila me recorría por completo – como haces para verte tan hermosa en 20 minutos, no lo entiendo.
-Y eso que me puse lo primero que encontré.
-¿En serio?
-Si – le sonreí tocaron la bocina.
-Vamos Tay te pasara a dejar a tu casa.
-Bueno.
Camila recogió su cartera y salimos del departamento, bajamos y nos subimos al auto – buenos días, ¿Cómo está la pareja mas hermosa que he conocido? – con Camila nos miramos.
-¿Por qué tienes tan buen humor? Oh! Drew volvió a hacerte tuya.
-Estúpida – me dijo Tay y con Camila nos reímos.
Con Camila nos quedamos calladas el resto del camino, solo nos tomamos las manos y apoyamos nuestras cabezas una con la otra. Estábamos cansadas si no fuera por el almuerzo hubiéramos dormido hasta tarde y hubiera sido perfecto.
-Llegamos Camila – dijo Tay.
-Gracias – le dije a Tay y se acercó y me dio un pequeño beso en los labios – hablamos en la noche o cuando me llames.
-Bueno – las dos sonreímos.
Le dije a Tay que esperara a que Camila entrara para que nos pudiéramos ir – Dios no puedo creer lo cursi que eres – dijo Taylor manejando y no respondí nada, solo quería llegar y tirarme en el sillón. Llegamos y nos bajamos del auto, fui directamente a la cocina a saludar a Ana y de ahí me tiré en el sillón gigante que hay en el living
- ¿porque tan cansada hija? – Era la voz de mi mamá, me senté en el sillón y ella se sentó a mi lado y me beso la mejilla - ¿Cómo has estado? – me volvió a preguntar.
-Con mucho sueño, vine solo porque Tay me dijo que era importante mamá, lo único que quiero es dormir.
-Lo sé – volvió a besarme.
-¿Dónde está papá? – preguntó Taylor.
-Fue a buscar a ese niño que se me olvida el nombre, pero no debe tardar en llegar.
-¿De donde dijiste que venía? – le pregunté a Taylor.
-De Londres. Según mi papá estaba en una banda y quiere que eso sea un hobby quiere dedicarse a las leyes.
-De música a leyes… es un gran cambio – respondí.
-Bueno ya sabes como son esas cosas –dijo Taylor sentándose en otro sillón.
Hablamos demasiadas cosas con mi mamá, realmente me gustaba hablar con ella. Había veces en la quedaba mirando y notaba que estaba envejeciendo tan rápido y que no me perdonaría nunca si a ella le pasara algo sin que se entere de que soy completamente feliz con una mujer. Mi mamá me daba confianza para contarle pero creo que aún no estoy lista del todo
– Señora – era Ana – el señor acaba de llegar – con mi mama y Taylor nos paramos y fuimos hasta la entrada de la casa a ver a mi papá y al chico con el que venía. Cuando salí noté que el chofer de mi padre estacionó el auto en donde mismo y el salió junto con un joven – por un momento creí que sería un niñito de 10 años – pero me equivoqué. Era un chico alto de unos 23 años, pelo negro, tenía un poco de barba, delgado pero marcado.
-¿Quién es ese bon bom? – Dijo Taylor y me di cuenta como le caía la baba.
El joven se acercó junto con mi padre y noté que mi padre tenía una sonrisa de oreja a oreja en la cara. Cuando quedaron frente a nosotras me di cuenta de que sus ojos eran negros, completamente negros, profundos y sus facciones eran hermosas.
-Hola – dijo el chico y tenía una voz profunda.
-Hola soy Taylor – con mi madre miramos a Taylor y no paramos de reírnos.
-Hola – el chico se acercó a Taylor y la miró directamente a los ojos – Soy Zayn Malik – el sonrió.
-Tu apellido tiene historia – dije y el por primera vez fijó su vista en la mía – un gusto soy Lauren – estiré mi mano y el la besó.
-Creo que el gusto es mío – perfecto el me estaba coqueteando y yo sonreía como una estúpida.
-Soy Clara la madre y esposa - el sonrió y saludo a mi madre.
-Bueno, bueno pasemos a la mesa muero de hambre
Pasamos a la mesa y mi padre me sentó frente a él, sabia perfectamente que esto se trataba de algo mas que una simple ayuda para que el se prepare bien para la prueba de admisión, se que mi padre quería casarme desde hace mucho tiempo y a mi no me interesa la idea ni mucho menos ahora que soy completamente feliz con Camila.
-Entonces eres abogada y profesora – dijo Zayn mirándome, mierda que deje de mirarme.
-Si, en la universidad de Miami.
-Es mi sueño entrar ahí – el no paraba de mirarme y me sentía tan incómoda y notaba como mi padre tenía una estúpida sonrisa en la cara.
-Hay universidades mejores pero te irá bien en las pruebas de admisión te ves un buen estudiante.
-Gracias y tu una buena profesora – ok, sentí mis mejillas ruborizarse, se me había olvidado lo que era que un hombre te alagara.
El resto de la comida fue agradable, trate de no mirarlo lo cual fue bastante fácil si pensaba en Camila, quería estar con ella, quería abrazarla besarla, volver a tenerla en mis brazos. No podía creer cuando la extrañaba y nos habíamos visto hace unas horas atrás.
-¿Por qué no le muestras el jardín Lauren? – miré a mi padre y de ahí a Zayn.
-Si claro – nos paramos con Zayn y caminamos hacia afuera, su estilo era muy Londres. Andaba con pantalones Jeans, unas botas milicos en donde sus pantalones quedaban dentro de estas, una polera algo ancha y una chaqueta de cuero que se colocó cuando salimos a dar una vuelta, creo que aún no se acostumbra al clima.
-¿Tienes frío? – le pregunté.
-Algo pero tu andas con short – el sonrió.
-Si es la costumbre de haber vivido mucho por estos lados. ¿Cómo es eso de que tenías una banda?
-Eso – el sonrió – sin duda es el mejor recuerdo que puedo tener de mi juventud hasta hace unos meses atrás.
-¿Y porque lo dejaste si fue hermoso?
-Porque creo que estoy en ese tiempo en el que uno dice que esto tiene que ser un hobby y sigue lo que realmente te gusta y amo las leyes.
-Pero es una banda, sabes cuantas personas sueñan con una banda.
-¿Te gusta la música?
-¿A quién no? La música mueve el mundo Zayn.
-Bueno creo que siempre podré volver, con esos chicos tenemos como un pacto. Uno siempre puede volver.
-Ojalá, no es bueno dejar un arte.
-¿Tienes alaguna? – nos quedamos mirando, realmente era un hombre hermoso.
-Si me gusta la fotografía.
-¿En serio? No tienes un álbum que pueda ver.
-Si pero no acá, digamos que en esta casa las artes son mal vistas – el hizo una mueca.
-No vives acá entonces.
-No, tengo mi propio departamento, vengo de vez en cuando.
-O sea que me costará trabajo poder verte – mierda, porque me tenía que seguir coqueteando.
-Creo.
-Pero supongo que me invitarás a tu casa a ver el álbum de fotos.
-Si, junto con mi pareja – en ese momento su cara cambio y supe que el estaba coqueteando conmigo definitivamente.
-Tienes pareja… Woow.
-Yes.
-Igual no me impresiono mucho, eres hermosa. Sería tonto que no tuvieras pareja.
-Gracias – a él le sonó el celular.
-Lo siento tengo que contestar es una amiga.
-No te preocupes.
-Hola CAMILA! - cuando escuché Camila mi corazón se apretó – Si llegue hace una hora mas o menos. Si, si está todo bien la casa es genial algún día te traeré como amiga, obvio. Ok… cuídate nos vemos en la semana, te llamo un beso enana. Adiós. – el me quedo mirando – era una amiga que vive en Miami.
-Disculpa por casualidad tu amiga no tiene apellido Cabello – el me quedo mirando.
-Si, creo que es tu alumna – perfecto estaba completamente jodida – ella debería haber sido la vocalista del grupo, algún día dile que te cante.
-¿Canta?
-Si y hermoso – sonreí – creo que me iré a descansar un rato estoy cansado.
-Bueno nos vemos – me acerqué y le besé la mejilla. Su olor era increíble – Buenas tardes – le dije.
-Buenas tardes.
Me quede sola en el jardín y le mande un mensaje a Camila “A las 6 en el parque que esta frente al restaurante italiano, no faltes, tenemos que hablar. Te amo” – Lauren.

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Capitulo 39

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:22 pm

Narra Camila
Estaba esperando a Lauren en el parque en el que habíamos quedado y la muy estúpida venía tarde, me saco de mi cama, de mi sueño profundo para eso. Perfecto.
-Hola siento la demora – llego y me dio un beso corto y rápido en los labios.
-Dime que es importante porque o si no juro que me iré ahora en este instante a mi casa y dormiré todo lo que queda de tarde.
-Es importante – la miré y me calmé.
-¿Paso algo en el almuerzo de tu casa?
-No… o sea es raro, conocí al chico que mi padre instruirá para ser abogado.
-y que pasa con eso ¿Cómo es? Apuesto que es un nerd – me reí fuerte.
-No, no es un nerd – ella me quedo mirado – de hecho creo que lo conoces.
-¿En serio? ¿Quién es?
-Zayn – la quede mirando - ¿porque me miras así?
-Ese estúpido es el chico más nerd que he conocido en mi vida, tiene frenillos, usa lentes y le apesta la boca.
-¿hace cuánto no lo ves?
-Desde hace bastante, creo que fue hace unos 5 años cuando terminamos.
-¿Terminaron? ¿tú y el eran novios?
-Bueno de esos novios que uno tiene cuando es pequeña, fue solo besos no te preocupes.
-Lo besaste y me acabas de decir que le apesta la boca.
-Son cosas estúpidas que una hace en una edad estúpida – Lauren se quedó callada - ¿Qué pasa con Zayn?
-Hola – miré hacia atrás y me encontré con un chico alto, delgado, pelo negro, un poco de barba, sus facciones muy pronunciadas, unos ojos negros de muerte y una nariz hermosa – tanto tiempo Camila – miré a Lauren y ella me quedo mirando y elevó los hombros.
-Es una broma ¿verdad? – lo quede mirando y le sonreí – Zayn – me paré y me lancé a sus brazos, sentí como sus brazos mas fornidos me abrazaban y el comenzó a dar vueltas conmigo en el aire – Dios creí que no te volvería a ver mas – me dejo en el suelo y nos quedamos mirando.
-Dios mírate estas hermosa, no hay comparación con la Camila que deje hace años.
-Tu tampoco – le toqué la cara - ¿Qué hiciste con tus lentes y tus frenillos?
-Nada, solo los tiré. Ocupo lentes de contactos pero son transparente y eso me ayudan a ver mucho mejor – el sonrió y me di cuenta que tenía una sonrisa hermosa – no sabía que tu y Lauren eran amigas – miré a Lauren y estaba seria.
-Si somos amigas, o sea es mi profesora pero nos llevamos muy bien
-Y no tienen problema por eso, o sea me refiero a la universidad o algunas compañeras.
-Creo que los problemas que teníamos que tener ya los tuvimos – dijo Lauren parándose - ¿porque me seguiste?
-¿Por qué debería hacerlo? Se dónde vive Camila, Louis y Harry me dieron tu dirección cuando estaban en Inglaterra.
-Deberíamos hablar en privado – dije mirando a Camila – no te molesta si voy a hablar con Zayn a mi casa verdad.
-No claro que no – sabía que me estaba mintiendo – nos vemos en la universidad mañana adiós – ella ni siquiera se despidió.
Caminé de la mano con Zayn a la casa y no había nadie, el se sentó en uno de los sillones y le ofrecí jugo y me sonrió – NO puedo creer que estés en Miami nuevamente – dije mirándolo.
-Yo tampoco, aun recuerdo cuando dije que no iba a volver nunca mas.
-Eres un estúpido – le tomé la mano – te extrañe demasiado.
-¿En serio?
-Si, cada vez que venía Louis o Harry les preguntaba por ti.
-Yo también te extrañe cabra chica – me tomó las manos - ¿así que eres amiga de una de tus profesoras? – si, amigas… si supieras.
-No sé si amigas pero ella me ha ayudado mucho.
-Se nota.
-¿Qué cosa?
-O sea me refiero a que se nota que a Lauren le gusta ayudar a las personas.
-¿Cómo notas eso?
-Con solo mirarla – ok, esto era raro – cuando la vi por primera vez no niego que sus ojos me llevaron al cielo, sus ojos son mas que hermosos. Creo que podría decir que es perfecta. Pero también me di cuenta de que tenía muchos secretos, muchas penas que tiene guardadas y que realmente le hace feliz ver a las personas que le importa ser feliz.
-Eso supiste con solo mirarla.
-Si – el se tomó un sorbo de jugo. La primera vez que vi a Lauren a los ojos supe que me terminaría enamorando de ella y que también tenía muchos secretos dentro de su cuerpo atormentándola – pero ahora será como una especie de tutora así que creo que me comportaré.
-¿Comportarte?
-¿Por qué?
-¿Cómo que porque? ¿Es que acaso no la has visto? Esa mujer es perfecta, tiene unos ojos hermosos, su cuerpo es como si estuviera hecha a mano. Es simplemente perfecta – que alguien me diga que esto es una broma – y bueno podría tenerte todo el día hablando de ella y no me cansaría.
-Hablas como si estuvieras enamorado.
-No, no lo estoy pero estoy seguro que ella está con alguien.
-¿Por qué? Acaso también lo ves en sus ojos.
-No, pero es raro. Cada vez que he tratado de coquetear con ella, ella lo nota y me corre la mirada cosa que no suele pasar.
-Vaya que ego – Dios, necesito que se vaya ahora – donde te quedaras a dormí.
-En la mansión Jauregui el papá de Lolo me armó unos de los cuartos de la casa
-Ok – me paré y fui a dejar el vaso a la cocina.
-Creo que me iré, estoy muy cansado y necesito descansar.
-No te preocupes, espero que llegues bien – se acercó y me do un abrazo, lo abracé pero claramente no con la misma euforia de cuando lo vi hace unas horas atrás – cuídate Zayn.
-Tu también flaca, adiós.
Subí a mi cuarto y llamé a Lauren.
-¿Qué pasa? – me contestó.
-¿Qué, que me pasa? ¿Por qué no me dijiste que ese estúpido te estaba coqueteando toda la tarde?
-Camila lo iba a hacer y tu no parabas de tirar bromas y hablar tonteras y después apareció él.
-Me estuvo hablando de ti como 30 minutos, fue desagradable Lolo.
-Lo siento en serio, yo no le doy motivo alguno.
-Lo sé – nos quedamos en silencio – no quiero que el te guste.
-¿Qué?
-Es guapo Lauren.
-Si pero estoy contigo, somos pareja, me gustan las chicas.
-¿En serio? Dime que nunca me cambiaras por un hombre. Júramelo.
-¿Es necesario?
-Lauren… - hubo otro silencio.
-Te amo como nunca en mi vida amaré a nadie Camila – esas palabras hicieron que mi corazón comenzara a acelerarse
-Si tan solo tuviera una idea de todas las cosas que me haces sentir – sentí su risa – te amo mi amor, nos vemos mañana.
-Descansa floja, nos vemos mañana y recuerda que te amo demasiado.
Corté y me quede pensando en Zayn – Lauren es mía – era en lo único que podía pensar.

Narra Lauren
Fui a mi casa en mi auto a recoger lo que se me había quedado y a buscar la torta que me había hecho Ana. Pasé a despedirme de mis padres y fui a la habitación de Taylor – Hola – dije desde la puerta.
-Vaya que rápido ¿Cómo estas con Camila?
-Bien, solo quería contarle que Zayn está acá.
-¿Ella lo conoce?
-Si fueron amigos y ex hace años atrás.
-Es una broma.
-No
-En que estaba pensando tu novia cuando dejo ir a ese bombón explícamelo, esta delicioso yo me lo comería con envoltorio y todo.
-Dios estas embarazada hermana y tienes novio te lo recuerdo.
-Lo sé trata de no recordarme lo del novio – las dos nos reímos - ¿Qué harás?
-Ir a mi casa irá Alexa a quedarse a dormir y mañana iremos juntas a la universidad.
-Esa porque se cambió de facultad – miré a Taylor – no lo puedo creer.
-¿Qué cosa?
-Dios ustedes dos siempre hacen todo juntas ¿no?
-Sigo si saber de que hablas – comencé a retroceder – creo que se me hace tarde adiós.
-Lauren no, dime quien es LAUREN!
Escuché su ultimo gritó y cuando salí de la mansión vi que venía entrando Zayn – ya te vas – me dijo con una sonrisa en sus labios.
-Si, tengo que ir a mi departamento.
-No entiendo porque no vives acá, hay mucho espacio por lo que veo.
-Aunque no lo creas una casa grande no siempre es sinónimo de espacio, hay algo mas importante como la privacidad.
-Ni que tuvieras algo que esconder – nos miramos, sabía que me estaba desafiando.
-¿Cuál es tu problema Zayn?
-Nada, es solo que me desagrada que no te des cuenta de que me gustas, no he parado de pensar en ti desde que me baje de ese taxi y te vi.
-Ahora resulta que crees en el amor a primera vista.
-Si y tu eres el mío y estoy segura que sentiste lo mismo por mí.
-No – le dije tocando la punta de su nariz – eso me paso una sola vez – me acordé de la primera vez que vi a Camila fuera el bar de Mani – y no volverá a pasar.
-¿Por qué estas tan segura?
-Dios Zayn eres insoportable.
-Que te cuesta darme la oportunidad de conocerte y de que tú me conozcas a mí. Dime.
-Cuesta Zayn
-Pero por qué no entiendo que pasa contigo. Yo no soy feo, de hecho me deshice de todo lo que me hacía ver feo…
-Dios – interrumpí – da igual si tenías frenillos o si usabas lentes – el solo me miraba – no me gustas y nunca serás mi amor a primera vista porque estoy con alguien ok y esa persona será siempre el amor de mi vida.
-¿No estas soltera?
-No Zayn no lo estoy.
-Te voy a conquistar te lo juro, lo haré.
-SOY LESBIANA – no sé si lo grité muy fuerte o si fue tono medio pero el no paraba de mirarme – ahora déjame en paz.
Salí de la casa sin voltear, una parte de mi se sentía aliviada pero la otra comenzó a dudar ¿estaba bien lo que había hecho?

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Capitulo 40

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:23 pm

Narra Camila
Por una razón que desconozco toda la semana de universidad ha sido una real mierda. Primero Lauren ni siquiera me pesca, le mando mensajes, a veces cuando nos está haciendo la clase para que se de cuenta de que existo aun, pero ni eso funciona. Trato de mirarla todo el rato para que se ponga nerviosa pero ella ni siquiera me mira es como si ya no hubiera nada entre nosotras. Cada vez que la llamo la conversación es “Hola como estas yo bien y tu también gracias, hablamos mañana” ¿Qué clase de relación es esa? He hecho de todo para que se de cuenta de que seguimos siendo pareja o al menos eso creo yo, aun.
Por otro lado Cece ya se calmó, sabe que no podemos ser mas que amigas así que eso me tiene un poco mas relajada la noticia que mas me impacto aparte de que Lauren ya no me diera bola era que Lucy se había ido a Inglaterra, hablo con sus padres y la muy perra ni siquiera se despidió pero me mandó un mensaje tratando de explicar el por qué no se había despedido de mi y tenía mucha razón. Cuando ella y yo estuvimos juntas uno de mis sueños siempre fue conocer Inglaterra, claro a su lado. Decíamos que recorreríamos cada calle de ese país y nos sacaríamos fotos ridículas en todos los monumentos importantes de ese país. A sí que el mensaje decía que no podía despedirse de mí porque le sería imposible contener las lágrimas cuando me tuviera frente a ella y había una posdata que decía que me esperaría siempre total las dos sabemos donde está cada una. Cuando leí ese mensaje la primera vez no pude evitar llorar, no pude evitar acordarme de los días enteros que pasábamos juntas planeando ese viaje y ahora ella está allá y yo acá.
La otra noticia era que Zayn estaba en la universidad, si era algo así como un secretario de abogado en práctica por mi hermana. El papá de Lauren le pidió que lo explicara cómo funcionan las cosas ya que el cree que mi hermana hace un excelente trabajo con Lauren. Por esta razón creo que Lauren no me hablo, a lo mejor si le gusta Zayn y hasta lo encuentra mas guapo que yo.
-¿Quieres volver a la tierra por favor? – me dijo Dinah haciendo sonar sus dedos delante de mi cara.
-Odio que hagan eso – le dije apartando su mano - ¿Qué pasa? ¿de que me perdí?
-¿Aun no hablan? – me preguntó Mani.
-No, nada no sé que le pasa te lo juro es como si de un día para otro me hubiera despertado de mi sueño de princesa y ahora estuviera nuevamente en el pozo como una rana.
-Que analogía mas hermosa – dijo Ally y todas se rieron.
-Es verdad, me siento horrible – me tiré en la mesa - me siento vacía completamente, cada parte de mi es como si no existiera.
-Deja el drama – dijo Dinah – que tal si vamos por unos helados, ya salimos de clases es viernes y mañana alguien esta de cumpleaños – me agarró las mejillas.
-Bueno pero no tengo ganas ni ánimos de celebrar mi cumpleaños y lo sabes.
-Entonces vamos por helado – Ally me agarró de un brazo y salimos las cuatro por la puerta principal de la universidad cuando vi a Lauren hablando con Zayn y solté a Ally lo mas rápido que pude y salí corriendo hacía ellos.
-Será que puede escucharme ahora señorita Jauregui – Lolo me quedo mirando y de ahí miró a Zayn.
-Ya te dije que era lo que tenías que hacer anda a dentro con Sofía.
-Ok – Zayn me saludo y se fue.
-¿Qué te pasa? – la quede mirando – estoy ocupada Camila.
-Lo sé pero no has tenido ni un mas mínimo detalle conmigo está semana, nada… yo solo… - hice una pausa.
-Me estas quitando tiempo valioso Camila – no podía creerlo.
-¿Quién eres tu y que hiciste con Lauren?
-Dios – se agarró el pelo – tengo que salir tengo una junta ahora ¿te llamo en la noche?
-¿Lo harás?
-Si, si me acuerdo lo hago no te preocupes.
-Soy tu maldita novia Lauren – Sabía que había levantado la voz pero ya estaba perdiendo la cabeza – no soy cualquier persona.
-Acá – me interrumpió – eres solo una alumna mas – abrió su camioneta – ahora con permiso tengo cosas mas importantes que hacer que estar hablando acá contigo – se acercó me beso en la mejilla y se fue.
Me quede parada mirando como su auto se alejaba, como las piernas comenzaron a temblarme, ni siquiera me di cuenta cuando comencé a llorar. Estaba parada frente a la universidad mirando como el auto de mi novia que también es mi profesora se iba – Camila – sentí la mano de Mani tomándome de los hombros.
-Sáquenme de acá, por favor.
-Si – dijo Dinah, me dieron vuelta y nos metimos al auto de Ally. Ally manejaba y me fui atrás con Dinah ella me sostenía la mano y me la acariciaba mientras que yo solo podía mirar hacia afuera del auto por la ventana la nada. Estaba como muerta en vida, me sentía como un zombi – te sientes mejor – dijo Dinah.
-Alguna vez han sentido que toda su vida es una mentira – les pregunté mirando hacía la nada – bueno así me siento ahora. Es como si viviera en una constante burbuja a la cual tengo miedo que pinchen y que reviente. Pero, que se puede hacer cuando esa burbuja es reventada por una de las mismas personas que se encuentran dentro de está ¿Qué haces para volver a reconstruir esa burbuja? – había solo silencio, ni siquiera las miré las conozco tanto que se que ahora se deben estar mirando entre todas preguntándose que le pasa a Camila – quiero ir por un helado – dije mirando a Dinah – necesito algo helado en mi cuerpo – sonreí.
-¿Eso quiere decir que estas caliente? – Ally miró por el retrovisor y nos sonreímos mutuamente.

Narra Lauren
Es una mierda tener que ser así con Camila cuando ni siquiera soy así. Es insoportable tener que fingir que no me importa, que no quiero hablar con ella, que no quiero responderle los mensajes, extraño hasta hablar con ella por teléfono como lo hacíamos antes. Cuando vi su cara por el retrovisor de mi camioneta antes de irme quise bajarme y partirle la boca con un beso pero todo tiene una explicación.
-Se te ve mal hermanita.
-Dios es una mierda tener que fingir con Camila – le dije a Taylor.
-Pero eso durara hasta mañana.
-¿Nuestros padres se van hoy?
-Si, así que mañana se viene el gran día.
-En lo único que pienso todo el día es en que solo me odiara mas.
-¿Por qué?
-Porque no le hablo, no le respondo los mensajes y ahora le hago una fiesta sorpresa, cosa que odia. Voy de mal en peor.
-Y eso que aun no hablas con mamá – miré a Taylor y está desvió la vista – olvida lo que dije, solo olvídalo.
-No, no lo haré que quisiste decir con eso.
-Lauren… no quieres saber.
-Si, si quiero anda dilo.
-Escuchó cuando le dijiste a Zayn que eras lesbiana – escupí todo el jugo en su cara – Gracias – comenzó a secarse.
-Dime que es una broma, estamos en el día de los inocentes verdad.
-No, es en serio así que ahora está en su cuarto y yo creo que deberías hablar con ella.
-¿Qué se supone que le diga? Hola mamá sabes lo que escuchaste el otro día era cierto, soy lesbiana.
-Justo eso – miré a Taylor.
-Iré, no te comas mi helado.
Subí las escaleras hasta el cuarto de mi madre y toqué la puerta – pase – dijo y pasé. Me di cuenta de que estaba haciendo su maleta – Oh Lauren – se acercó, me abrazó y me besó – no sabía que vendrías a comer, si hubiera sabido te hubiera esperado a almorzar – me sonrió.
- No, no importa aparte tienes que dejar todas estas cosas listas para mañana.
-Si, el avión salé a las 10 de la mañana así que me tendré que levantar temprano.
-Solo disfruta mamá. Hace mucho que no se van los dos de viaje.
-Eso es verdad – ella sonrió – a que debo tu visita.
-Bueno – no sabía por dónde empezar- Taylor me contó que hablaron – mi mamá me miró a los ojos – sobre lo que le dije a Zayn el otro día afuera de la casa, quiero que sepas que….
-¿Qué eres lesbiana? – mi mamá me interrumpió y nos quedamos mirando – crees que no lo sabía? – solo podía mirarla, mi mama se acercó me tomó las manos y me sentó en la cama junto con ella – algún día Lauren serás madre – sonreí y ella también – y te darás cuenta de que uno siempre sabe lo que un hijo quiere, necesita y debe hacer. Cuando te tuve en mis brazos por primera vez supe que serías especial, que no serías como lo demás y eso solo tiene dos consecuencias o es bueno o es malo – mis lágrimas caían por mis mejillas – lamentablemente para muchas personas aun en este mundo ser diferente a lo que dicta la moral y la sociedad es malo, pero para mi – acaricio mi mejilla y secó mis lágrimas – no tiene nada de malo, eres norma, sana, cumples cada cosa que te propones y me atrevería a decir que no puedo estar mas orgullosa de ti – volví a sonreír – me dio pena enterarme así, siempre creí que vendrías a decírmelo tarde o temprano. Me imaginaba esa escena mil y una vez por mi cabeza, cada vez que te veía entrar por esa puerta trataba de prepararme para tu noticia pero tu simplemente no hacías nada. Te amo hija y es lo que importa.
-Pero… papá – dije en voz baja.
-Tu padre es un troglodita que tarde o temprano se dará cuenta de que eres lesbiana, los padres siempre saben, siempre.
-Mamá, estoy con alguien.
-Lo sé. Era imposible que estuvieras tan radiante todos los días y hermosa solo porque sí – sonreí – me gustaría conocer a esa niña, de vuelta del viaje claro.
-Lo harás. Te juro que la amarás tanto como la amo yo –me lancé a sus brazos y la abracé fuerte – gracias por ser la mejor madre del mundo.
-Gracias a ti por ser la mejor hija del mundo bebe.
Salí del cuarto de mi madre y baje los mas rápido que pude para encontrarme con Taylor y mi helado, comenzamos a hacer la lista de mañana y le mande un mensaje a Ally tratando de explicarle todo lo que había pasado en la semana y que se quedara callada para que todo fuera una sorpresa también le pedí que le dijera a sus demás amigas incluyendo a la estúpida de Cece.
-Harás todo esto por ella, no puedo creerlo – dijo Taylor.
-Si pudiera créeme que le regalaría una estrella – Taylor solo me miró y se río entonces sonó mi celular. Miré la hora y eran las 10 de la noche, era un mensaje de Camila.
“Odio emborracharme por amor, pero es inevitable es la única opción que conseguí para no pensar tanto en ti. Te odio Lauren… eso es mentira te amo, pero te quiero odiar y a ti te vale mierda”
-Perdóname – dije en voz baja – perdón.

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Capitulo 41

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:23 pm

Narra Camila
-DESPIERTA CAMILA, DESPIETA!!! – esto tiene que ser una broma, si eso es – CAMILA TIENES QUE LEVANTARTE ES TU CUMPLEAÑOS Y TIENES UN DÍA MUY LARGO – claro que será largo si no me dejan dormir, pensaba.
-VAMOS CAMILA – sentí la voz de mi hermana.
-Tu estas confabulada con estas perras para hacerme la vida imposible ¿verdad?
-LEVÁNTATE – Sofía agarró las sabanas y las tiró al suelo – Dios estas fermentado alcohol, necesitas una ducha urgente.
-No, no necesito nada solo que se vayan y me dejen dormir por el amor de Dios.
-Nos encantaría irnos – dijo Dinah – pero – se lanzó encima de mí – Feliz cumpleaños flaca – comenzó a darme besos por toda mi cara.
-Feliz cumpleaños – ahora tenía a Normani encima de mi cuerpo – te amo hermosa – llega de la nada y me da un pequeño beso en los labios.
-Feliz cumpleaños estúpida – Ally se lanza encima de mi.
-Dios ya entendí solo salgan por favor, me están matando – salieron una por una – me iré a duchar.
-Quiero verte entrar a la ducha – dijo Sofía.
-¿Qué? ¿Acaso no confías en mí?
-No – dijeron las 4 como coro de ángeles.
-Ok – agarré a Ally.
-¿Qué te pasa? – me dijo. Me saqué la ropa y quede desnuda frente a ella – Oh Camila – se dio vuelta.
-Eso era lo que querían o no – me metí a la ducha y deje que el agua tibia me calmara, sentí como Ally salió del baño y quede sola. Por un momento se me había olvidado de que era mi cumpleaños, también me acordé de que le mande un mensaje completamente borracha a Lauren y que ella ni siquiera se dignó a responder ese así que dudaba que me mandaría algún mensaje de Cumpleaños – puta Lauren, eres una mierda – golpee la pared de la ducha.
Salí con la toalla en el cuerpo y no había nadie, me coloqué un short negro pegado el cuerpo, una polera ancha blanca que tenía una figura de pizza, me coloqué mis converse, atravesé mi morral y baje las escaleras.
-No se cómo haces para verte tan bien llevando cualquier cosa encima – dijo Dinah mirándome de pies a cabeza.
-Ni yo – dijo Sofía – envidio eso de ti hermanita.
-Solo cállense, me duele la cabeza y tengo hambre – nos sentamos a desayunar y mis padres me dijeron feliz cumpleaños.
-Te tenemos un regalo kaki – dijo mi padre – pero te lo daremos en la noche.
-¿Por qué? No se vale! Ahora estaré todo el día pensando en eso – hice puchero.
-Lo sé pero ahora tomaras un desayuno delicioso que hizo tu madre y saldrás con tus amigas y tu hermana, así que en la noche tendrás tu regalo.
-A veces siento que los odio – dije mirando a mis padres. Terminamos de tomar desayuno y salimos a pasear, Sofía me daba la mano y por un momento me olvide de Lauren y de toda la mierda que había pasado, yo no hice nada malo para merecer ese trato de mierda que tenía conmigo así que no me preocuparía. Si Lauren es tan cobarde como para ni siquiera terminar conmigo a la cara y solo darme indiferencia que se pudra.
-Camila tu celular está sonando – dijo Normani y salí de mi trance, revisé el celular y era Lucy “Feliz cumpleaños, creo que a esta hora ya te debieron haber despertado – era increíble como me conocía – un beso y un abrazo a distancia, perdón por no estar en persona para ti en esté día algún día te lo recompensaré jajaj besos y abrazos”
-¿Quién era? –preguntó Dinah.
-Lucy – dije mirándola – es un amor.
-Mientras no te enamores nuevamente de esa esta bien – dijo Sofi.
-1) No me enamoré de Lucy y 2) Lamentablemente estoy enamorada – las chicas solo me miraron.
No sabía que estaban planeando estas estúpidas pero me llevaron al centro comercial, se compraron algunos vesitdos y yo lo único que quería hacer era dormir y que se me pasara este maldito dolor de cabeza, veía como las estúpidas me modelaban para que dijeran como se veían y les dije que si a todo solo para que se apurara. En serio quería irme.
-Tengo hambre – le dije a Sofi y está miró su hora.
-Mierda, son las 5 – dijo mirando a las chicas.
-Si y tengo hambre y es mi cumpleaños así que aliméntame.
-Ok – dijo Normani – nos vamos a tu pizzería favorita – lo único bueno de mis cumpleaños era que estas tontas que tengo como amiga y hermana me hacían comer todo el día pizza. Cuando llegamos Sofía divulgó por todo el lugar que estaba de cumpleaños y nos dieron pizza gratis. Supongo que algo bueno hay que sacar de todo esto.
-¿Cómo lo estas pasando? – dijo Ally.
-La verdad es que bien, necesitaba salir de mi casa, si no me iba a morir pensando en Lauren cuando ella ni siquiera me manda un maldito mensaje – todas me miraron – dejen de mirarme con cara de pena o juro que me suicidaré.
-No seas tonta – Sofía me tomó las manos – esta noche tendrás una sorpresa no solo de mis padres, te llevaremos a un lugar hermoso.
-¿Broma? Es que acaso no me ven, estoy con un dolor de cabeza horrible. Fermento alcohol.
-Irás igual – dijo Normani – no nos puedes dejar mal.
-Las odio – las miré a todas.
Después de almorzar se fueron todas a mi casa y nos cambiamos de ropa, no sabía que ponerme. Ni siquiera me compré ropa en el centro comercial – Camila – miré a Ally – este es mi regalo de cumpleaños – miré sus brazos y traía una bolsa, la abrí y era un vestido color crema – feliz cumpleaños flaquita – nos abrazamos.
-¿En que momento compraste esto?
-Digamos que tu desconcentración me ayudo bastante – le sonreí.
-Este es mi regalo – dijo Normani y eran unos tacos del mismo color del vestido.
-Este es el mío – Y Dinah me pasó los accesorios.
-No sé como agradecerles, enserio – las quede mirando – son las mejores.
-Solo cámbiate que aun te falta maquillarte.
-Ok
Me duche nuevamente y de ahí me vestí en el baño, me coloqué el vestido, los tacos, los accesorios, deje mi pelo suelto con un poco de ondas y salí. Todas me miraban de píes a cabeza.
-Mierda, si yo fuera Lesbiana te juro que no te dejaría ir nunca de mi lado – dijo Dinah.
-Te ver hermosa – Ally se acercó y me dio un beso en la mejilla – hermosa.
-Perfecta – dijo Sofi y la quede mirando – en que momento creciste tanto Camila – noté como sus ojos se llenaban de lágrimas.
-No vayas a llorar.
-A veces siento que hice tantas cosas mal que me perdí todo tu crecimiento – tarde, Sofí ya estaba llorando – estas hermosa, preciosa, tu cuerpo esta desarrollado. No eres la nena a la cual podía tratar como se me daba la gana.
-Ya no me haces llorar, ahora otras me hacen llorar – me acordé de Lauren, Sofí se acercó y me tomó las manos.
-Prométeme algo.
-Dime.
-Pase lo que pase está noche, la disfrutaras – solo la miré – no celebras un cumpleaños hace mucho y esté tiene que ser especial – al decir especial por mi mente solo se vino Lauren.
-Te lo prometo – nos abrazamos.
-Ahora ven que te maquillaré.
Sofí me maquillo unos 20 minutos y cuando baje mis padres solo nos miraban – se ven hermosas todas esta noche – dijo Sinu –cuídense –nos dio un beso a cada una al igual que mi papá y nos fuimos en el auto de Ally.
-Ok Camila se que odias las vendas, pero es una sorpresa así que – Dinah me vendó los ojos – lo siento amiga.
-No importa, solo avísame cuando lleguemos porque creo que me podría quedar dormida – todas reímos, de apoco me relajé y como era obvio me quede dormida.
-No puedo creer que se haya quedado dormida – sentí la voz de Mani – Camila despierta de una vez, llegamos.
-Ok, ya desperté – me iba a sacar al venda cuando me detienen.
-Aún no – dijo Ally.
-Dime que no tengo que caminar con esto en la cabeza.
-Tienes que – dijo Sofí.
Me baje con cuidado, Normani y Dinah me tomaron de los lados y caminamos, no sentía ni un ruido nada. Esto se estaba poniendo tan raro.
-bueno Camila, prepárate – dijo Ally – bienvenida a tu fiesta de cumpleaños.
Me sacaron la venda de los ojos y comenzó la música, los gritos, los silbidos, la gente comenzó a cantar Feliz Cumpleaños, mis ojos se llenaron de lágrimas y un mas cuando me di cuenta de que era en la casa de Lauren, de que Vero estaba siendo de DJ (yo creía que ella estaba de gira). Miré el escenario y Lauren estaba parada con una copa de algo en la mano y la elevo hacía mí, le dijo algo a Vero y está paro la música.
-Hola ¿me escuchan? – todos dijeron que si – Bueno está noche, es una noche especial. No es una típica fiesta como las que hacemos con esta gran amiga, que paró su gira para poder estar en el cumpleaños de una de las personas mas hermosas que he conocido. Y me doy la libertad de decirlo porque se que estoy entre amigos, entre personas que se quieren las unas a las otras, que nos respetamos. A si que solo les pediré un favor y es que cuando diga lo que diré en unos minutos mas quedé acá. En esta fiesta – todo el mundo estaba feliz y saltaba – Primero que todo, gracias por venir a la fiesta, gracias por estar acá – la mirada de Lauren se posó en mi – ahora me gustaría decir que estamos todos reunidos hoy por una sola persona, una sola persona es capaz de hacer esto. Una sola persona es capaz de hacerme perder la cabeza, de hacerme tan cursi, una sola persona puede elevarme al cielo y bajarme al mismo tiempo con solo un beso – la gente comenzó a silbar y Lauren sonrió – quiero decir esta noche que estoy enamorada - ¿Qué? ¿Qué alguien me golpee? Esto no puede estar pasando – estoy enamorada de una persona muy linda, es increíble. Realmente no hay día en el que no me despierte y me pregunte ¿Qué hace a mi lado? ¿Por qué está conmigo? Y no he encontrado respuesta alguna. Se que esta semana fui una mierda con esa persona pero creo que ahora después de ver esto entiende muchas cosas – eso era verdad – También quiero que sepan que soy Lesbiana así que de la persona que les hablo es mujer – los silbidos se escuchan mas fuerte de lo normal, la gente estaba vuelta loca – y me encanta una mujer, estoy enamorada de una mujer, me encanta hacerla sentir bien, si pudiera le bajaría las estrellas, el cielo, la luna, lo que me pidiera. Yo crecí en cuna de oro como muchos de mis compañeros de universidad me decían. Según ellos yo lo tenía todo, nunca en mi vida me había faltado nada pero ellos estaban equivocados – volvió a mirarme a los ojos – pero ellos no sabían que había algo que no tenía, había algo que no había experimentado nunca – Lauren comenzó a bajar las escaleras y caminar por entre medio de la gente hasta llegar a donde estaba yo – ellos no sabían que yo nunca había experimentado amor, que amar a tu familia no es lo mismo que amar a otro ser humano con el cual se supone no tienes nada en común, simplemente atracción. Yo no creía en el amor hasta que llego ella – me apuntó y la gente comenzó a gritar – no creía en el amor, ni en que uno se podía a enamorar a primera vista, ni que pudiera pasar una noche entera sin dormir pensando en esa persona, o noches enteras llorando por la persona que amas, yo no sabía que era emborracharse por alguien hasta que ella llegó a mi vida – el beso el beso, era lo único que podía escuchar que decía la gente – Te amo Camila Cabello y feliz cumpleaños – de la nada la música comenzó y millones de caramelos, gorros, lazos, labiales salieron de todos lados. Era como una lluvia de accesorios.
-Lauren…
Ni siquiera pude decirle algo, ella me agarró y me besó. Lauren Jauregui me estaba besando frente a personas, que a lo mejor ella ni siquiera conocía. Frente a personas que a lo mejor iban en la universidad. Pero que importa, estoy besando al amor de mi vida en el día de mi cumpleaños que creo que fue el primer deseo que pedí hoy cuando me estaba duchando: “Solo deseo poder besar a Lauren una vez más, aunque sea la última solo quiero volver a besarla” Creo que algo así era lo que pedí mientras me duchaba.

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Capitulo 42

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:24 pm

Narra Camila
Sentí como si el beso con Lauren hubiera durado años, pero solo fueron minutos. Cuando nos separamos nos quedamos mirando como estúpidas. Como dos niñas de 15 años que acaban de dar su primer beso, aunque no niego que cada vez que beso a Lauren es como si la besara por primera vez.
-hola – ella sonrió.
-¿Cómo hiciste todo esto? Esta increíble amor – la abracé – Dios no sabes cómo te extrañaba – nos miramos nuevamente.
-Yo también te extrañaba, demasiado al decir verdad. Creí que no ibas a venir.
-¿Por qué no vendría?
-Porque creí que estarías con resaca.
-Eso fue tu culpa.
-LO sé – sus brazos rodearon mis caderas, extrañaba tanto la sensación de sentirme suya – lo siento, fui algo mala, las cosas se salieron de mi control.
-Me debes muchos días.
-Te parece si empezamos desde ahora.
-Me parece – nos dimos un beso rápido en los labios - ¿Cómo hiciste para que Vero viniera?
-La verdad se lo pedí hace unas semanas atrás y me había dicho que no, que nada podría intervenir en su gira y antes de ayer me llamo para decirme que vendría porque no aguanta estar lejos de Normani – mi vista se desvió a Normani quien estaba con Vero tomadas de las manos – creo que realmente le gusta.
-Es obvio, siempre se nota cuando una persona gusta de otra.
-Crees que en la universidad entonces se dieron cuenta de que me estoy muriendo por ti – acercó sus labios a los míos – creen que se den cuenta que cada vez que te veo mi vista se va a tus labios porque me muero por besarlos y me desespera no poder hacerlo – sentí como si explotara por dentro – crees que se dan cuenta de que cada vez que pasas por el pasillo de la universidad y haces como que no me miras me dan ganas de agarrarte en brazos, ponerte sobre mis piernas y de ahí dejarte encima de una mesa y besarte hasta quedar sin aire – me mordí el labio inferior – te amo Camila – nos volvimos a mirar.
-A veces me pregunto cómo te puedo amar tanto si eres insoportable – la besé – No te imaginas como extrañaba tus besos Lauren.
-¿En serio?
-Si, demasiado – nos quedamos en silencio - ¿Qué ha pasado con Zayn?
-Aparte de gritarle en su cara que era lesbiana….
-¿Qué? – interrumpí.
-Te juro que trate de controlarme, pero el muy imbécil le daba con que el me haría feliz, que soy su amor a primera vista y no se cuantas tonteras así que le dije que era lesbiana.
-¿Cuándo fue eso?
-El domingo en la tarde.
-¿Qué dijo el?
-De hecho no ha dicho nada y se acaba de enterar que estoy contigo.
-Mierda – comencé a buscarlo por todos lados - ¿crees que tendría que hablar con él?
-No ¿Por qué?
-O sea es mi amigo, creo que tendría que hablar con el.
-Bueno te informo que tu amigo quiero besarme y hacerme suya.
-No seas idiota Jauregui – le apreté las manos.
-AUSH, dolió.
-Lo siento pero es que a veces hablas muchas estupideces juntas.
-Era solo una broma bebe – acaricio mi mejilla – también paso otra cosa.
-¿Qué mas tengo que saber?
-Que mi mamá escuchó cuando le dije a Zayn que era lesbiana – no podía creer lo que estaba escuchando – deja esa cara, hable hoy con ella y me dijo que estaba todo bien, que ella siempre lo supo. De hecho me dijo que cuando fuera madre la entendería. Que una madre siempre sabe cuando su hijo es especial, y que no hay nada de malo en eso.
-Tu mama es un amor – abracé muy fuerte a Lauren – estoy muy orgullosa de ti.
-Y yo de ti – la quede mirando.
-¿Por qué?
-Tienes 20 años – las dos reímos – por fin entraste a mi club de 20.
-Pero tu ya vas para los 30 – Lauren frunció el ceño – era broma – la agarré y la besé.
-Tengo que ir a ver cómo está Taylor.
-¿No vendrá a la fiesta?
-A estado algo mal del estómago, con muchos mareos y vómitos. Supongo que son cosas de embarazadas.
-Cosas que tu también pasaras – nos miramos.
-Camila te diré algo y te lo diré ahora y espero que no se te olvide. El día en que tu y yo tengamos un bebe lo tendrás tu. Lo siento pero un cuerpo como el mío no se estropeara – abrí la boca de asombro – sorry not sorry amor.
-Mejor ve a ver a tu hermana antes que te agarre a cachetadas.
Me quede con mis amigas y les conté lo que había pasado con Lauren y todo el mundo estaba feliz, busqué a mi hermana durante un tiempo hasta que me di cuenta de que estaba algo ocupada con Keaton.

Narra Lauren
Entré a la casa y fui a la habitación de Taylor – Hola nena ¿Cómo estás? – le dije desde la puerta.
-Mejor por lo menos estos mareos ya pasaron – se sentó en la cama.
-Llamaste a Drew – le pregunté tomando su mano.
-SI recién, dijo que vendría en camino. ¿Cómo está todo afuera?
-Bien, Camila quedo feliz.
-Te dije que le iba a gustar. Y por cierto escuché tu declaración de amor – sentía mis mejillas rojas – eres muy tierna con esa niña, ella realmente te gusta.
-¿Por qué lo dices?
-Acabas de decirle a todo el mundo que estas enamorada de una chica. Sin importarte nada solo tu felicidad lo cual esta excelente, pero sabes que ahí afuera hay gente de la universidad, podría afectar tu reputación, tu trabajo – coloqué un dedo en su boca.
-No me importa – Taylor solo me miraba – no me importa que me echen de la universidad, no me importa mi reputación si puedo estar con ella Taylor – las dos sonreímos.
-Por lo visto ahora te puedo ver sonreír mas a menudo.
Me acerqué y la abracé – iré a ver cómo va la fiesta, cualquier cosa me llamas – besé su frente – estaré pendiente de Drew. Salí de su habitación para encontrarme con Zayn sentado en el living de mi casa - ¿Qué haces acá cuando hay una fiesta afuera? Te recuerdo que la fiesta es de una de tus amigas.
-Por eso mismo – el se paró para caminar hasta donde estaba yo – no puedo estar ahí.
-¿Por qué? Si es por lo que me dijiste créeme que a Camila le dará lo mismo.
-Para ustedes es todo tan fácil – estaba enojado – Dios Lauren te dije que me gustas, me sales con que eres lesbiana y después resulta que tu novia es mi amiga.
-¿y? no tengo porque darte explicaciones ok, acá tu eres el que viene llegando.
-Pero…
-pero nada, no sé como será de donde vienes, no sé si estas acostumbrado a que chica que te guste termine contigo en una cama o te bese a la primera solo por tener una mirada encantadora.
-Suele ser así siempre.
-Bueno acá no. Lo siento ni siquiera me gustas.
-Se que eso es mentira – nos quedamos mirando – se que hay una parte de ti que le gusta lo que tiene frente a sus ojos.
-Déjame adivinar… esa es una de tus frases para conquistar – se le notaba tan frustrado – por hombres como tú es que cada día en el mundo hay mas lesbiana, gracias – acaricie la punta de su nariz y me fui a la fiesta. No me iba a estar preocupando por ese imbécil cuando tenía a mi novia afuera sola.
Busque a Camila hasta que al encontré con Alexa y Ally bebiendo tequila, la miré y tenía sus mejillas coloradas, me acerqué y la besé. Introduje mi lengua sin pedir permiso y ella dejo escapar un leve gemido. Después de unos minutos nos separamos.
-¿y eso? Me lo gane.
-Algo así – la abracé y la acorralé contra mi cuerpo.
El resto de la noche fue tranquila vi salir a Zayn de la casa para irse a un hotel. Taylor me dijo que había hablado con ella y el muy estúpido le dijo que no podía estar mas en esta casa porque estaba enamorado de mí, cosa que encuentro tan tonta pero bueno. A eso de las 6 de la mañana comencé a echar a las personas menos a las amigas y hermana de Camila ni a mis amigas. Cada una durmió en cuarto, compartieron cama a veces. Me fui con Camila a mi cuarto.
-Lauren eso estuvo hermoso – me abrazó – gracias por todo.
-Gracias a ti por existir. Si no existieras nada de esto sería posible.
-A veces eres muy cursi – las dos nos reímos.
-Te tengo una última sorpresa – Camila me miró – de hecho no es mía es de tus padres – le pasé un sobre – no sé que es solo me pidieron que te lo pase hoy – Camila me miró y agarró el sobre con cuidado y con algo de miedo – no creo que sea una bomba como para que estés tiritando.
-Shh – Camila tomó el sobre, lo abrió y comenzó a leer algo así como una carta, mientras leía noté que sus ojos se llenaban de lágrimas.
-¿Qué pasa Camz? ¿Qué es? – ella levantó la vista para mirarme y una lágrima cayó por sus mejillas.
-Lloro porque acabo de recibir la mejor noticia de toda mi vida pero a la vez es la peor.
-¿Por qué? – me pasó el papel que no era una carta si uno una solicitud de aceptación para una de las mejores escuelas en el mundo que se especializan en derecho – es una broma. Camila esto es genial – dije mirándola.
-Si, si lo es pero estoy feliz acá – era verdad ella se tendría que ir para ser valido esto.
-Camila leíste la última parte.
-No.
-Dice que puedes hacer valido este papel apenas termines tus estudios en la universidad en la que estés en el momento en que te llegue la solicitud.
-Pero igual me tendré que ir.
-pero en 5 años mas mi amor – la abracé – es tu sueño bebe, Inglaterra es tu sueño.
-Te irías conmigo – me preguntó al oído.
-Te juro que si en 5 años seguimos juntas me iría contigo a cualquier lugar del mundo – ella sonrió – tienes sueño verdad.
-Demasiado.
-Ok.
Nos arreglamos para dormir y a penas mi cabeza tocó la almohada no supe nada mas de mi cuerpo. Había sido una noche genia

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Capitulo 43

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:24 pm

Narra Lauren
-LAUREN ABRE LA PUERTA, LAUREN ABRE LA ESTÚPIDA PUERTA – digamos que no es la mejor forma de despertarse después de una fiesta de cumpleaños. Me costó varios minutos entender lo que estaba pasando. De hecho tarde demasiado en darme cuenta de que era mi padre – ABRE LA PUERTA MIERDA – miré hacia el lado y Camila estaba cubierta con las sábanas.
-Dios Lauren dile que se calle – estaba a punto de ponerse a llorar – por favor.
-Camz tranquila no pasará nada – nos quedamos mirando.
-¿Es que acaso no lo escuchas? El sabe, se enteró.
-Peor yo no dejaré que nos separe amor, ni que te toque ni un pelo.
-ABRE LA PUERTA LAUREN.
-PAPA DEJA DE GRITAR – era la voz de Tay – LE HACE MAL A TU NIETO.
-Mierda – dije en voz alta y comencé a pararme pero Camila me agarró el brazo - ¿Qué pasa?
-¿Estas segura?
-Mas que segura, esto no puede seguir pasando – me acerqué y le di un beso en los labios.
Me levanté de la cama, me coloqué frente a la puerta, respiré y boté todo el aire y de un solo golpe abrí la puerta – HASTA QUE ABRES – mi padre estaba con la cara completamente desfigurada de rabia, creo que hasta podía ver como le salía humito por las orejas de lo enojado que estaba. El movió la cabeza para mirar a Camila – así que con está te estas acostando – lo quede mirando, miré a mi madre y de ahí a Tay con Drew que estaban en la puerta.
-No la trates así papá.
-Sabes lo que es devolverse de un viaje de negocios porque te llama uno de tus representantes para decirte que su hijo fue a una fiesta que se hacía en mi casa, de la cual yo no tenía idea que se iba a ser y que ahí el vio como mi hija decía a todo pulmón que estaba saliendo con una mujer. Dios por lo mejor si fuera mujer pero es una cría Lauren – volví a mirar a Camila que no hacia nada mas que mirar la escena – podría ser tu hermana.
-Pero no lo es! Y te dije que dejaras de tratarla así.
-¿O si no que? ¿Qué harás? Dios Lauren te has puesto a pensar en lo que pasara si todo el mundo se entera, en lo que pasa contigo como bogada, como profesional, como docente. No te querrán contratar en ningún lugar porque creerán que eres capaz de acostarte con cualquier estúpida que te mueve el culo a la primera – tenía el puño apretado – Dios solo mírala, no tiene donde caerse muerta. ¿Crees que esa chica te ama? Solo está contigo por el dinero.
-CÁLLATE!!! – lo empuje. Nunca le había faltado el respeto de esa manera a mi padre, nunca le había tocado un pelo. Pero esto era demasiado. EL no puede andar por la vida tratando mal a las personas solo porque sí.
-¿Empujas a tu padre? El que te dio la vida, el que te dio ese apellido que eres incapaz de hacerle honor.
-Dios no todo es dinero, no todo es prestigio, ni tu estúpido apellido que me lo sacaría sin ni un problema créemelo.
-Y TE PIENQAS QUEDAR TODO EL DÍA METIDA EN LA CAMA ¿Qué QUIERES? DINERO TOMA - mi padre le acaba de tirar dinero en la cara a Camila y sentí que todo mi cuerpo se encendía me acerqué a el pero cuando lo iba a volver a empujar mi padre Levanta su mano y me pega en la cara. El golpe fue tan fuerte que quede tirada en el suelo – quien te crees que eres para venir a tocarme dime ¿Quién mierda te crees? – me decía mientras yo estaba tirada en suelo.
-Papá detente – decía Taylor – esto lo podemos hablar con tranquilidad.
-Cállate. Tu eres otra que no encontraste nada mejor que quedar embarazada de este estúpido. ¿Qué hice mal con ustedes díganme?
-¿Camila? ¿te llamas Camila?
-Solo déjala tranquila – le dije a mi papá y me senté al lado de Camila, agarrándole las mano – ella no tiene nada que ver con esto. Ella tenía su vida antes de estar conmigo – entrelazó sus dedos con los míos y la quede mirando.
-Me iré – hablo Camila – ustedes tienen que hablar en familia, tiene que arreglar esto.
-No te metas – mi padre volvió a gritarle.
-Deja de gritarle de una puta vez – me volví a parar lo agarré de los cuello de la camisa y lo pegué contra la pared – esta no es tu vida, es la mía y Camila no se irá a ni un lado – el solo me miraba – el que se va eres tú – lo tiré afuera de la pieza – aparte esta ni siquiera es mi casa – cerré la puerta y volví a mirar a Camila – siento mucho eso, en serio el no debió tratarte como lo hizo.
-El no debió golpearte – sus manos acariciaban mis mejillas – eres muy linda como para que las personas te marquen de esa manera.
-El no lo hacía hace mucho tiempo – los ojos marrones de Camz lograron calmarme – no creí que sería tan difícil esto.
-Nadie dijo que sería fácil –nos quedamos mirando – ayer lo pase muy bien y creo que me tengo que ir Lauren tu tienes cosas que arreglar acá.
-Lo sé – Llamé un taxi mientras Camila se vestía – estas lista – le pregunté.
-Si
Salimos del cuarto y bajamos las escaleras para encontrarnos con mi madre que estaba tomando aire afuera de la casa – Hola – le dije y ella me quedo mirando pero su mirada se desvió en Camila.
-Lo siento, por lo que paso hace unos minutos.
-No se preocupe y usted no tiene por qué pedir perdón ni disculpas por los demás – mi mamá sonrió – me gustaría quedarme a conversar pero tengo cosas que hacer.
-No te preocupes un día en que podamos estar las 3 podrías venir a comer.
-Me gustaría en serio – mi mamá le sonrió y partimos al taxi. La deje en el auto y volví a entrar para ahora encontrar con Zayn y mi padre en el living.
-¿Qué hace esté acá? – claramente era por Zayn
-El se fue porque se sintió incómodo con el show que estabas haciendo anoche.
-El se fue porque no pudo aguantar que su ego de macho haya sido quebrado – Zayn se puso rojo y mi papá lo notó – no es mi culpa que no me guste.
-Eso es verdad- le dije mi padre a Zayn – habiendo tantas mujeres te fijas en una asquerosa como está – sentía que mi corazón se quebraba – no seas tonto Lauren no te merece.
-Papa…
-Y no me digas así nunca mas en tu vida Lauren ¿te quedo claro? Si quieres pasearte de la mano con esa niña puedes hacerlo, pero atente a las consecuencias.
-Deja de amenazarme.
-no es una amenaza.
Después de esa conversación todo cambio. Absolutamente todo. Cuando llegué el día lunes a la universidad tuve un reunión con el director de la universidad y me dijo que la única opción que tenía para seguir era terminar mi relación con Camila ya que en sus planes no estaba ni echarme ni a ella ni a mi porque por mi parte era una de las mejores profesoras que había visto en mucho tiempo y por parte de Camila era sin duda una de las mejores alumnas de la carrera de derecho.
Le dije que terminaría con ella, cosa que era mentira. Claro está, hable con Camila por mensajes y le dije lo que había pasado, lamentablemente después de salir del closet. Después de hacer a lo que tanto temía ahora tenía que volver a esconderme para poder hacer las dos cosas que mas amaba. Enseñar y estar con Camila. Mi padre también me bloqueo todas las tarjetas pero eso es lo de menos, a veces creo que se le olvida que hay meses en los que hasta saco mas dinero que él. Voté todas sus tarjetas y saque las mías a mi nombre, cargué todas las tarjetas con las de 100 millones cada una para poder estar bien durante un tiempo. Las clases en la semana eran horribles. Odiaba tener que darle clases al grupo de Camila, cada vez que la veía quería lanzarme sobre ella y comérmela a besos. A veces la veía triste y quería preguntarle que era lo que le pasaba pero no podía, estaba vigilada por gente del director durante toda la semana.
Hoy tenía una junta con mi padre en su casa para hablar algunos temas que quedaron pendientes, llegué y estaba Zayn vagando por la casa – Hola – me saludo y yo me quede callada.
-pero que mal educada hija, ni siquiera pareces hija mía – dijo mirando sus papeles que tenía encima de la mesa.
-¿Qué pasa? ¿Por qué me hiciste venir?
-Quería decirte algo muy importante.
-Entonces dime, soy toda oídos.
-Tengo una cena mañana – mañana era viernes se suponía que vería a Camila –ymis queridos colegas supieron que tenías pareja.
-¿Qué?
-Si pero no saben que eres enferma – con eso quería decir Lesbiana – asi que irás como pareja de Zayn – miré a Zayn y esté me miró sorprendido, ni siquiera sabía que iría como pareja mía – te quiero guapa.
-¿En broma verdad? Papá no puedo hacer eso, estoy con Camila y el viernes yo…
-El viernes tu nada mierda – golpeo la mesa – irás conmigo y ya y si no lo haces te juro que te haré la vida imposible – en su mirada solo había odio. Lo podía notar – me tienes harta Lauren, irás y ya.
-Ok iré solo si después de eso me dejas sola. Tranquila
-Solo si lo haces bien – nos quedamos mirando.
-Trato papá.
-Siempre supe que eras inteligente.
Miré a Zayn y salí al jardín, necesitaba aire. Agarré mi celular y le mande un mensaje a Camila que decía que no podríamos vernos el viernes que la llamaba en la noche para explicarle que ahora no podía porque estaba donde mi padre.
-No será tan malo – era Zayn.
-Olvida que te besaré, sácate esa mierda de la cabeza.
-Ok – no dijo nada mal – adiós me ire tengo trabajo paso por ti el viernes a las 8
-Odio los impuntuales.
-No te preocupes mi amor.
-NO SOY TU AMOR! – le grité. De a poco mi vida se estaba volviendo una mierda cuando no debería ser así. Cuando debería ser feliz.

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Capitulo 44

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:25 pm

Narra Lauren
-¿En serio tienes que ir a esa estúpida fiesta? – como la cena de mi padre era en la noche aproveché de ver unos minutos a Camila en casa de Ally.
-Si amor – estábamos sentadas en la cama de Ally.
-Y también es necesario que finjas ser novia de ese estúpido.
-Amor no es eso, mi padre solo quiere que sus auspiciadores crean que estátodo bien en la casa.
-Eso es mentira y lo sabes ¿Por qué apoyas las mentiras? – no sabía que decirle.
-No sé que decirte. Se que tienes razón pero ya no puedo hacer nada.
-Se supone que ser sincera te libera pero estamos caminando hacía atrás – esas palabras calaron profundamente en mi corazón, tenía hasta ganas de llorar – disculpa si te dolió o te incomodó que te lo dijera pero es verdad.
-¿Sientes que conmigo no avanzas? – nos estábamos mirando mutuamente.
-Creo que avanzábamos mas cuando nadie sabía.
-Entonces ahora me estas queriendo decir que todo lo que hice en tu cumpleaños no significa nada.
-No te estoy diciendo eso, te estoy diciendo que estamos caminando hacía atrás – hubo un silencio – Lauren ¿Por qué no abandonaste la universidad cuando te lo pidieron?
-Porque no puedo Camila. Esto es lo mas me gusta hacer.
-Dios con el curriculum que tienes te contratan hasta en Harvard – la quede mirando – porque mejor no me dices que es por el dinero. Que ese estúpido director te ofreció mas dinero.
-No, no tiene nada que ver el dinero Camila. Solo ponte a pensar – nos miramos nuevamente – ni siquiera podemos mirarnos afuera del horario de clases. Si me hubiera cambiado de universidad esto se hubiera ido a la mierda.
-A veces siento que tengo una relación con una niña de 13 años que es incapaz de tomar una decisión. Que es incapaz de pensar en ella por primera vez – sentía que esta era la primera discusión fuerte que teníamos como pareja – tus problemas no son solo tuyos, te recuerdos que tienes pareja aunque no parezca.
-¿Crees que no lo sé?
-Lauren hace cuanto que no nos vemos como es debido, hace cuanto que no me besas, hace cuanto que ni siquiera tenemos llamadas nocturnas y no hablaré del sexo.
-O claro todo se trata de sexo, se me olvidaba que eres una ninfómana – en ese momento la mano de Camila estaba sobre una de mis mejillas, la miré y noté lágrimas en sus ojos.
-Tu eres la única persona que me ha tocado Lauren, la única – sus lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas.
-Yo… lo siento, no debí decirte eso.
-y si tanto te molesta ándate a la mierda – Camila paso por mi lado y abrió la puerta del cuarto de Ally – ándate a esa estúpida fiesta con tu papá y déjame el fin de semana tranquilo, tengo que estudiar para tu mierda de examen.
-Camila en serio yo no quería. NO puedo irme así.
-Puedes irte siempre – nos quedamos mirando – después de todo siento que vivo perdiéndote cada día que pasa.
Solo la miré, nunca necesitamos hablar para comunicarnos. Teníamos tanta química que me podía dar cuenta de su dolor, de la decepción. Cuando era chica nunca me importo si mis padres se sentían decepcionados de mi pero como iba creciendo todo se volvió mas importante pero sin duda la mirada de Camila era la mirada mas dolorosa que me habían dado.
Pase por su lado y salí de la casa de Ally, no me despedí de las chicas que estaban en el living mirando películas, simplemente me fui sin mirar atrás, me fui como si no estuviera dejando nada, cuando claramente era todo lo contrario. Mi corazón se quedó en esa casa. Creo que si alguien me hubiera dicho o me hubiera avisado que esa sería una de las últimas veces que vería a Camila hubiera hecho algo para cambiarlo, pero ni eso podía hacer.
Me subí al auto sin mirar atrás y partí a la casa de mis padres, cuando llegue simplemente entré a mi antigua habitación y desordené todo, completamente todo. Quebré mas de un adorno, romí varias fotos familiares, lloré, grité… necesitaba desahogarme de alguna forma, me odiaba por hacer sentir mal a Camila, odiaba sentir el hecho de que me estaba pareciendo a mi padre que era incapaz de pedir perdón cuando se que cometí un error. Creo tener ese maldito complejo de que nunca cometo un error, de que soy algo así como “perfecta” y eso es gracia a esta mierda de sociedad que me lo hace ver día tras día. Me acuerdo que lo único que quería cuando era pequeña era ser una chica normal, poder ir a una plaza, jugar con tierra, tener peleas de barros con mis amigas sin que la prensa me estuviera siguiendo a todos lados haciéndome preguntas como “es verdad que tu papá le fue infiel a tu madre con una prostituta” cuando a los 8 años ni siquiera sabía el significado de infidelidad ni de prostituta.
Después de haber llorado todo lo que he llorado, después de odiarme todo lo que me odie decidí arreglarme, tenía que salir esta noche y aunque no quisiera, por lo menos intentaría pasarlo bien. Quería sacarme la imagen de la cara de Camila llorando por mi culpa, aunque al mismo tiempo tenía ganas de agarrar mi camioneta e ir a buscarla y decirle lo mucho que la amaba, pero sabía que todo sería en vano. La traté como una verdadera puta cosa que claramente no es.
Cuando baje las escaleras todo el mundo me estaba mirando. Miré a mi madre y de ahí a Ana que sonreía, me di cuenta de que Taylor no estaba y que a lo mejor estaba con Drew en alguna cena romántica – para ellos es tan fácil todo – cuando llegué deje escapar un suspiro.
-Te ver hermosa – dijo mi padre.
-Es cierto, te ves increíble – dijo Zayn y solamente lo miré de pies a cabeza, este chico si sabía vestirse para grandes ocasiones – no espero que te guste el traje pero trate de vestirme para estar a la altura de una Jauregui.
-No te preocupes, no es la gran cosa te darás cuenta cuando lleguemos lo horrible que se ven algunas y algunos – mi padre y mi madre rieron – ahora vamos, tengo sed y hambre.
Nos subimos al auto de mi padre y me hizo sentarme en la parte trasera junto con Zayn, ni siquiera lo miré, solo miraba por la ventana, tratando de acordarme de cada detalle que me encantaba de Camila. Empezando por su singular gusto por la comida, su manera de caminar, la forma que tenía tan tierna de arrugar su nariz, sus ojos… sus ojos me hacían completamente feliz, su piel suave, su acento, su manera de entregarse a las cosas y a las personas, sus besos, esos labio que me hacen tan feliz. Dios como la amo.
-Llegamos – dijo mi padre y entonces, solo entonces que mi realidad hoy no estaría con ella si no con Zayn – llegas de la mano de Zayn te quedo claro – miré a Zayn y este sonrió.
Nos bajamos del auto y mi padre se fue unos pasos más adelante.
-no te da vergüenza – le pregunté sin dejar de mirar hacia el frente.
-¿Qué cosa?
-Tener que llegar a este punto para poder tener a la chica que te gusta a tu lado.
-Vaya golpe bajo, pero la noche aun no termina Lauren.
-No te preocupes – lo miré – no te daré problemas.
Cuando entramos todas las personas nos quedaron mirando, solo se hablaba de lo hermoso de mi vestido, de que Zayn y yo hacíamos muy linda pareja y del embarazo de mi hermana – malditas clases sociales, no había cosa que odiara mas que eso – después de un rato llego la comida, que era por lo que había venido. No había comido nada en todo el día pensando en mi discusión con Camila así que tenía que Alimentarme. Después de comer me di cuenta de que esto era una fiesta y que no podía estar lamentándome ni teniendo cara de culo, así que comencé a beber y a sonreírle fingidamente a las personas – me había hecho experta en fingir después de todo – Zayn hablaba como si siempre hubiera sido de la clase alta, a veces nos quedábamos mirando y nos sonreíamos, cosa que creo que era por el efecto de alcohol. A eso de las 3 mi padre me dijo que se iría pero que si nosotros queríamos nos podíamos quedar y nos quedamos – fue la peor decisión que pude haber tomado – A eso de las 6 salimos de la fiesta por una de las puertas traseras y nos fuimos al auto
– Lauren no puedo manejar así – era obvio, ninguno de los dos podía siquiera antenerse en pie – será que en este gran hotel habrán habitaciones – lo quede mirando – deja esa cara, no te quiero violar. Solo dormir – le dije.
-Preguntemos, muero de sueño.
Entramos y preguntamos si quedaban cuartos y para mi desgracia solo quedaban con cama matrimonial – a la mierda, arriéndala por esta noche necesito dormir – le dije a Zayn y a esté se le hizo una sonrisa de oreja a oreja en la cara.
Cuando llegamos me tiré a la cama y el se tiró al lado mío – Dios se me mueve todo – le dije mirando el techo.
-Por favor no vomites – le pegué un codazo – Aush!- Dijo agarrándose el lado de las costillas a donde le había pegado.
-Cállate, quiero dormir.
Estaba con los ojos cerrados, trate de relajarme para poder dormir cuando sentí un peso sobre mi cuerpo. Desee con todas mis fuerzas que era Camila.
Cuando abrí los ojos me encontré con unos ojos negros penetrantes – te quiero dar un beso – solo podía mirarle los ojos – te juro que es solo un beso, no aguanto tenerte cerca y no poder besarte, es…
Creo que lo que hice fue para que se callara, realmente no lo quería escuchar, no me interesaba lo que sentía por mi, ni mucho menos si estaba enamorado de mí. Simplemente lo besé, besé a un hombre después de años y eso hubiera sido “bueno” de cierto modo si tan solo no me hubiera revolcado con él toda la noche, no puedo excusarme y decir que estaba borracha, no puedo excusarme y decir que no quería hacerlo, porque claramente quería. No sé si fue que todo lo que paso en la tarde antes de la fiesta con Camila me afectó pero ya lo había hecho. Esa maldita noche tuve sexo toda la noche hasta que una llamada me congeló por completo. Era mi mamá que estaba hecha un atado de nervios porque Taylor había tenido un accidente. No sé con que cara miré a Zayn pero le dije que teníamos que irnos y le conté lo que había pasado, camino a casa no dijimos nada, creo que nunca me había sentido tan perra como ese día.

Narra Camila
Después de discutir con Lauren esperé una hora para ir a su casa, cuando llegue solo estaba su madre. Me recibió muy contenta y estuvimos hablando hora y horas, cuando llego su padre ella me escondió detrás de un sillón para que él no se diera cuenta de que estaba en la casa. Le dijo que subiría a acostarse de inmediato justo cuando sonó el teléfono de la casa. Nunca había visto tanto miedo en alguien, de hecho nunca había visto unas lágrimas que cayeran de manera tan rápido por las mejillas de alguien.
Cuando la señora Jauregui colgó solo se aferró a mi y comenzó a llorar desconsoladamente apareció el señor Jauregui que ni siquiera me miró solo estaba preocupado por su mujer. Nos dijo que la habían llamado de la clínica y que Tay había tenido un accidente automovilístico con Drew y que estaba grave. El señor partió de inmediato a la clínica mientras que la señora trataba de llamar a Lauren pero está no le contestaba – quería creer que era por la música de la fiesta – a eso de las 6 de la mañana ella contesta y su madre le da la noticia me queda mirando y me dice que si me puedo quedar hasta que llegue Lauren y le digo que sí, era obvio si lo único que quería era verla y con lo que le había pasado a su hermana esas ganas habían incrementado.
Esperé alrededor de una hora cuando sentí el auto estacionarse. Me escondí para esperar a que Zayn subiera y pudiera hablar con ella, pero creo que la sorpresa fue mía.
-Mierda tengo que cambiarme de ropa e ir a ver a mi hermana – decía Lauren.
-Lo siento, no sé cómo no escuchamos el celular antes – decía Zayn.
-Da lo mismo ¿iras? – preguntaba nuevamente Lauren.
-Si, pero no te cambies de ropa solo lávate un poco la cara y los dientes o se nos hará tarde.
-Ok – miré como Lauren subió un peldaño y Zayn la agarró de la cintura para darla vuelta y queda frente a frente – que haces, suéltame.
-Lauren lo de anoche fue increíble - ¿Qué? – eres una maldita perra en la cama y eso me encanta, sin dura eres el mejor sexo que he tenido en mi vida.
-Cállate quieres, eso no paso. Haz como si no hubiera pasado estábamos borrachos y nada mas – mis piernas temblaban y mis lágrimas cayeron tan rápido o mas como las de la señora Jauregui – aparte no volverá a pasar.
-No te preocupes no lo diré a tu novia, pero gracias por una magnifica noche.
-De nada, ahora déjame subir
Antes de que Lauren subiera a su cuarto salí del escondite y los dos me quedaron mirando, los ojos de Lauren ya no eran verdes brillosos si no que grises, Zayn tenía una sonrisa de oreja a oreja – sabes que me quede toda la maldita noche con tu mamá porque no le contestabas y estaba desesperada, sabes que le sequé las lágrimas, que le di esperanzas mientras tu estabas con esté estúpido revolcándote – ya era imposible controlar mis lágrimas – realmente creí que te importábamos, creí que lo nuestro era real Lauren.
-Camz…
-No vuelas a decirme así, mierda Lauren yo te amaba – mis piernas no aguantaron y caí al suelo – te amaba tanto, era capaz de todo por ti – volví a pararme – Dios éramos las dos, no estabas solas podías hablar lo que quisieras conmigo – ella no decía nada, solo me miraba y lloraba a la misma vez. - Creo que nunca te diste cuenta.
-¿De que? – dijo secándose las lágrimas.
-Nosotras éramos especiales – me agarré el collar que me había regalado en la isla de pequeñas conchas de mar, lo rompí y se lo tiré en la cara – no se te ocurra buscarme, no se te ocurra llamarme Lauren.
-Camila espera, Camila yo te necesito.
-bueno tienes a ese hijo de puta – apunté a Zayn – a mí solo déjame agonizar tranquila…
Salí de esa cara sin mirar atrás, sin arrepentirme de nada… si alguien me hubiera dicho que esa sería la última vez que la vería a lo mejor hubiera hecho las cosas diferente pero que mas da. El daño ya estaba hecho.

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Capitulo 45

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:26 pm

Narra Camila – 5 años después.
La última vez que estuve en Miami fue hace 5 años y fue el peor día de mi vida. No recuerdo como ni porque mi vida se volvió tan miserable en solo 24 horas, no sé ni como ni porque tomé la decisión que tomé. Pero, si algo tenía claro era que tenía que escarpar, no era buena escapando, siempre daba la pelea, nunca me rendía pero lo que paso hace 5 años había superado todas mis barreras.
Flashback
-Camila abre tu puerta – escucha a mi madre gritarme del otro lado de la puerta –Camila sabes que puedes hablar con nosotros.
-NO! – le grité, nunca le gritaba. Esa fue la primera vez – solo quiero estar sola.
-Camila soy tu papá, ábreme amor. Hablemos – la relación con mi padre siempre fue mas cercana que con mi mamá así que abría la puerta, deje entrar a los dos total que mas da. Ellos solo me miraban la cara, que a esta altura estaba completamente roja por las lágrimas y los arañazos que me había dado a mi misma
– Dios! Camila prometiste no volver a hacerlo hija – solo los escuchaba, me senté en el suelo con la espalada apoyada en la madera que estaba en mi cama, mis piernas flectadas, mis brazos sobre estás y mi cabeza sobre mis brazos. Mis ojos no dejaban de llorar, creo que lloré durante horas antes de hablar con alguien.
-¿Qué te paso amor? ¿Qué te hicieron para que volvieras a lo mismo? – la última vez que me había hecho daño a mi misma fue cuando mi tío me violó. Así de dañada me sentía.
No les dije nada, solo tenía la vista perdida en la puerta de mi casa, mis lágrimas seguían cayendo por inercia y la imagen de Lauren hablando con Zayn de lo bien que lo habían pasado anoche se venía un y mil veces a mi cabeza al igual que la frase “no te preocupes tu novia no se enterará nunca de esto” ¿es que, que se cree la gente? ¿Qué puede andar por la vida enamorando a personas y después dañarlas como si nada les importara? Estar enamorada era una mierda, sentir que tu corazón se quiebra es mil veces peor. Estaba sentada en el suelo escuchando zumbidos de las palabras que salían de la boca de mis padres porque ni eso podía hacer, solo podía escuchar a mi corazón partirse en miles de pedazos. Sentí como mi alma se iba muriendo de a poco.
-¿Alguna vez se enamoraron tanto que les dolió? – mis padres dejaron de hablara y se miraron uno con los otros – ¿Alguna vez sintieron el deseo desgarrador de besar unos labios? De querer ver a la persona que te hace feliz sonreí. Alguna vez prometieron amor eterno – la imagen de las dos en la Isla me hizo odiarla aún mas – Alguna vez se enamoraron tanto que cuando te dañan no sabes si el odio, la decepción o la tristeza es mas fuerte que el propio amor – ellos me quedaron mirando y por primera vez los miré – estaba saliendo con alguien durante los últimos 8 meses – ellos ni dijeron nada, nunca decían nada de mis pareja – era mi profesora, era Lauren Jauregui – necesitaba soltar todo lo que estaba sintiendo, hasta decir su nombre hacía que sintiera asco. Decir todo ya era solo por cumplir. No tenía nada que perder, ya lo había perdido todo – nunca me había enamorado – los quede mirando – cuando todo esto empezó ni siquiera sabía que sería mi profesora. Solo empezó y termino, supongo que es la ley de la vida todo lo que empieza tiene que terminar – me sequé las lágrimas – pero que pasa si una no quiere que termine, que pasa si tu cabeza y tu corazón lucha para que yo pueda tomar una decisión. Que pasa con las promesas, con las risa, las caricias, las noches de amor, que pasa con los para siempre ¿es que acaso la gente ya no cumple lo que dice? Me enamoré y me dañaron si es lo que quieren saber, lo peor es cuando te dañan enamorada porque no sabes que hacer. Tienes dos opciones o tirarte de un puente o tirarte de la azotea de un edificio y aunque no hiciera ninguna de esas dos opciones sentirás que estas en constante caída siempre, hasta que tu corazón se calme, hasta que todo sane lo cual ni siquiera sabrás si pasa o no porque ni siquiera sabes si eres capaz de dejar ir el recuerdo, la sensación, el sentimiento de estar enamorada. Porque no es malo, lo malo es enamorarse de gente mala.
-Camila… - dijeron los dos al mismo tiempo.
-Me iré a Londres esta noche – ellos no se mostraban sorprendidos – necesito irme y ustedes lo saben después de todo lo que les dije no puedo seguir acá.
-Nosotros lo sabemos. Te conocemos – dijo mi madre.
-Ahora que saben todo podrían llamar y ver si hay pasajes, cómprenlo a mi nombre y me dejan arreglar mi maleta – mis padres me besaron y yo cerré los ojos. Estar enamorada nunca se compara a ningún otro cariño, ni siquiera al amor de padre y madre.
Mientras hacía la maleta miles de recuerdos me inundaban, en mi cuarto habían algunas cosas que me recordaban a ella pero decidí no tirarlas después de todo ya me iba y junto con eso dejaría esas cosas atrás. Al igual que su maldito recuerdo. Pasaron algunas horas cuando en mi cuarto aparece Ally - ¿Qué estas haciendo? – me dijo desde la puerta de mi cuarto.
-La maleta – respondí.
-Camila ¿A dónde vas? Taylor se está muriendo – verdad, Taylor – Lauren no para de llorar en la clínica y tu estas…
-No la nombres – ella me quedo mirando raro – terminé con Lauren.
-¿Qué? Justo hoy cuando mas te necesita ¿Qué te pasa? - deje pasar unos minutos, que Ally dijera toda la mierda que quisiera decir.
-¿Terminaste? – ella afirmó – ayer se acostó con Zayn y no le contesto a su madre en toda la noche por que el sonido de sus gemidos no la dejo escuchar el celular – Ally me quedo mirando – me iré a Londres hoy en la noche y nada de lo que digas tu o las otras niñas cambiará eso.
-Yo no sabía eso – las dos bajamos la guardia y me abrazo, necesitaba un abrazo de amiga, un abrazo de mi mejor amiga – te irás y me dejarás sola
– no será por mucho tiempo, necesito estar bien. Ahora me siento completamente fatal, ni siquiera me siento yo.
-Hay algo que tienes que saber – la miré y me contó.
Me dijo que Taylor estaba perdiendo demasiado sangre y que necesitaba donadores, pero su sangre era una de las mas difícil de encontrar y que cuando supo que tipo de sangre era Taylor salió corriendo hasta mi casa porque Ally se sabía hasta eso, mi tipo de sangre.
Esa fue la última buena acción que hice en Miami. Done sangre para que Taylor pudiera vivir, para que pudiera ver crecer a su hijo, para que pudiera ser feliz como siempre quiso serlo. Le entregué una carta a Ally para las niñas, le dije que hablara con ellas cuando estuviera sola, que no le dijera absolutamente nada a Alexa de esto – sabía el don que tenía Alexa para sacarle información – y que obviamente no se lo dijera a Lauren. Fue a la última persona que vi de Miami. Fueron mis últimas lágrimas derramadas en Miami.

Narra Camila
Supe que mi plan de decirle a Ally hace 5 años atrás – quédate callada, no le cuentes a Lauren ni a Alexa que me fui – había fallado cuando un año después de haberme ido de Miami , exactamente para mi cumpleaños llega a la dirección del departamento de Londres un sobre con una papel escrito a mano que decía “FELIZ CUMPLEAÑOS” . Cuando lo abrí mis ojos se llenaron de lágrimas. Lágrimas que creí que no volverían a caer, hasta ese momento creí que había superado todo pero no con tan solo abrir ese maldito sobre todo volvió a revivir. El dolor, la decepción, la rabia y hasta el amor.
El sobre era un collage gigante de fotos, en las fotos salía yo en diferentes facetas de mi vida cuando estaba en Miami exactamente cuando estaba con Lauren. Vi ese collage mucho tiempo, me pregunté mil y una vez como lo hacía para que yo no me diera cuenta de que me estaba fotografiando. Había fotos en donde salía desnuda porque las sacaba después de que hacíamos el amor, pero eran fotos hermosas.
Lloré a recordar cada cosa que paso el día en que saco cada foto, lloré al recordarla. La gente suele pecar de ingenua. Cree que el hecho de no extrañar a alguien es sinónimo de no estar enamorada y eso es un concepto erróneo.
Miré el collage día tras día, trate de analizar foto por foto, sonrisa por sonrisa,caricia por caricia, beso por beso, cuerpo por cuerpo y llegue a la conclusión de que la seguía amando – puta conclusión – creo que hubiera sido mil veces mejor que no mandara nada, hubiera sido mucho mejor nunca haber estado con ella

Narra Lauren
Repaso ese día en mi cabeza día tras día, desde que me despierto hasta que me acuesto. Me di cuenta de todos los errores que cometí, de todas las manipulaciones a las que me aferré para no dejar de ser quien era. Ahora, ahora no soy nadie solo tengo un prestigio pero por dentro no me siento nadie lo cual es bastante abrumador si lo vemos de ese modo.
Sonará cliché pero si pudiera retroceder el tiempo lo haría, solo para estar 5 minutos mas con ella, por lo menos pedirle perdón, o solo para verla por última vez.
Flashback
Supe que ella se había ido por Ally, realmente era una locura ese día. Cuando supimos que si había un donador para mi hermana casi me dio un infarto, esperamos durante muchas horas hasta tener noticias que nos dieran esperanzas, estaba desbastada y en lo único que podía pensar era en Camila aun teniendo a mi hermana dentro de un cuarto luchando por la vida de ella y mi sobrina o sobrino.
Ese día camine de un lado a otro cuando choqué con una enfermera lo cual hizo que sus papeles se esparcieran por todo el suelo y entonces me di cuenta que eran los papeles de la trasfusión de sangre que le hicieron a mi hermana en donde salía el nombre del donador pero en este caso era donadora, al leer el nombre quede en shock. Su nombre era Camila Cabello, le pase los papeles a la enfermera y salí corriendo cuando vi a Ally con Alexa en la puerta de la clínica.
-Hey ¿Qué te pasa? – me preguntó Alexa.
-Acabo de enterarme de que Camila fue la que dono sangre para mi hermana, iré a hablar con ella – dije emocionada.
-Amiga habla con ella mañana, acaban de terminar porque le fuiste infiel.
-Lo sé pero necesito verla.
-Esta de mas – las dos miramos a Ally – esta demás que vayas hoy o mañana de todos modos no la hallarás en su casa.
-¿Qué? – dijimos al mismo tiempo Alexa y yo.
-Se fue a Londres, debe estar en el avión en estos momentos – nunca había sentido lo que sentí en esa tarde. Recuerdo que mis oídos se cerraban, mi vista era borrosa, sentía los latidos del corazón en la frente y de ahí no recuerdo mas. Solo sé que desperté en mi cama al otro día.

Narra Lauren
Lo primero que hice cuando desperté fue llamar a sus padres y ellos me contaron todo – Camila les había contado todo – cada palabra que decían solo lograban hacerme sentir mas mierda de lo que ya era. Esa tarde lloré como una idiota, no salí de mi cuarto en días, semanas casi fueron 2 meses.
No supe de ella, absolutamente nada de ella, no la busque no porque no quisiera sino porque entendí que le había hecho un daño horrible, entendí que un perdón no solucionaría nada, entendí que la había perdido y entendí también que no había nada mas doloroso que estar sin ella. Mí día a día era una constante lucha, era estúpido ir manejando y ponerme a llorar, solía pasar por todos los lados en donde pasamos tiempos, solía recordar cada detalle de mi completa felicidad a mi lado. Recuerdo esos días como los días en que mas feliz me sentí. Me atrevería a decir que con Camila recuperé la infancia que no tuve.
Fui al psicólogo, necesitaba pastillas para dormir porque no podía dormir, Camila era como un fantasma que merodeaba por mi departamento no sé si era normal pero escucha su risa en las noches, escuchaba sus carcajadas, sus palabras. A veces escuchaba como abrían el refrigerador y me paré mas de una vez corriendo pensando que era ella, que iba a prender la luz e iba a estar ahí. Pero cuando prendí la luz no era nadie. Ahora no tomaba vino acompañada en la terraza, ahora lo tomaba sola en esa terraza que tantas declaraciones nos dio.
La gente cree que uno sufre cuando está enfermo, o cuando te operan de apendicitis o cuando te sacan las muelas del juicio. La gente cree que sufre cuando te golpeas el dedo chico del pie con una punta de alguna pared, también cree que sufre cuando se muere alguien pero traten de sobrevivir sabiendo que la persona que mas has amado en tu vida está viva y que la perdiste. Traten de sobrevivir sabiendo que por mas que le bajes las estrellas, la luna ni eso la traería de vuelta.
Han pasado 5 años desde que se fue, son 5 años en el que no he sabido nada pero nada de ella. Bueno creo que una vez supe por Ally que hablaba con Alexa que Camila se había graduado con honores y que había puesto un buffet de abogados – ese buffet era famoso, Camila era la mejor de su generación así que no tardó mucho en expandirse el nombre de Camila y del buffet por el mundo, hasta que llego a Miami. Ahora Ally, Normani y Dinah trabajan ahí. Cuando lo inauguraron fui con la esperanza de verla, pero fue en vano ella no llego. Aun no llega – lo único que he hecho bien en estos 5 años fue mandarle el collage que le hice hace 5 años atrás. Se lo mandé para su cumpleaños número 21, le mande una carta que estoy segura que no leyó nunca. La única razón del porque le mande el collage era porque no lo quería botar, después de todo estaba hecho para ella, a su medida. Me conseguí la dirección Vero de la casa de Lucy – en ese tiempo Lucy y Camila estaban viviendo juntas, lo cual era una mierda – le tuve que prometer que sería la última vez que buscaría a Camila y le dije claro que no lo hacía para buscarla. También me di cuenta que hasta mis amigas del mismo grupo se enojaron con lo que hice con Zayn pero no había problema con eso, podía sobrellevarlo después de todo yo me odio todos los días desde hace 5 años.
Taylor había tenido su bebe, tiene 4 años y es hermoso. Es varón y lo nombró Axel, ella y Drew siguen juntos pero no viven en la casa, Drew compró acciones a una empresa que en esa época estaba en quiebra pero ahora es la emperesa mas famosa de trajes de gala para hombres en el mundo. Se compró un departamento lujos en el centro de la ciudad y se llevo a Taylor con Alexa junto con él. Mi madre, ella falleció uno año despues de la partida de Camila. Le diagnosticaron cáncer totalmente ramificado, en 5 meses ya mi madre ni siquiera podía pararse de la cama. En su lecho de muerte me dijo que a la única que dejaría entrar a la casa siempre era a Camila, me acaricio la mejilla y me secó las lágrimas. Me dijo que los errores los comete cualquiera pero que es de valientes saber pedir perdón y darse cuenta cuando uno mete la pata. También me dijo que no la llorara – cosa que fue imposible – y que me prometía que nos volveríamos a ver. Creo que después de eso decidí mandarle el collage a Camila. No me arrepiento era voluntad de mi madre y mía.

Narra Camila
Cuando llegué a Londres no sabía qué hacer, me vine sin ni una maldita idea. Apenas salí del aeropuerto quise volver pero sabía que no podía hacerlo así que hice lo que primero se me vino a la mente y me fui a inscribir de inmediato a la universidad, les conté que no tenía donde quedarme ni nada de esas cosas que claramente acá en Londres no tenía ni un peso. Gracias a Dios me aceptaron y me dieron una habitación, me alimentaba bien lo cual era genial. La primera semana fue solo conocer el campus y me enamoré de la universidad, creo que fue el mes en donde sentí que podía renacer, de hecho fueron meses hasta que llego el collage.
Durante esos meses hubo un día en que choqué con una chica muy guapa, de ojos hermoso que claramente conocía, era Lucy me dijo que me fuera a vivir con ella que vivía sola y accedí, siempre es bueno tener a alguien a tu lado cuando estas en un lugar desconocido. Viví con ella hasta que terminé la carrera – si hubiera sido por ella que me quedara toda la vida – le conté a Lucy lo que había pasado con Lauren y no podía creerlo, lloré muchas noches en su hombro dormimos muchas noches juntas porque se me hacia imposible conciliar el sueño sin acordarme de Lauren. Una noche nos besamos y terminamos teniendo relaciones en su cama, lo pase genial pero no podía sacarme a Lauren de la cabeza. Se lo dije al día anterior pero Lucy era una caja de sorpresas y me dijo que lo intentaramos y lo hice. No tenía nada que perder. Estuvimos así un año y meses, hasta que llego el maldito collage ella entendió y terminamos ahora somos buenas amigas, de hecho me ha presentado a muchas de sus conquistas pero a ella no le duran demasiado, creo que no le duran absolutamente nada.
Lo que es yo mentiría si no dijera que he hecho cosas, de hecho estuve con Lucy pero ni una relación mas, salí hasta con un hombre todo para dejar de pensar en ella. A principio crei que funcionaba pero después era todo una mierda. Todas las relaciones que trate tener eran iguales, principio alegre – final rápido. Sin embargo hoy es un día diferente, debe ser porque es sábado y porque a mi departamento ya no vivo con Lucy, bueno vivo al lado de Lucy llego una carta, carta que dude en abrir unas millones de veces pero que alfinal terminé abriendo, cuando leí me di cuenta que era un parte de matrimonio y decía “Señorita Cabello esta cordialmente invitada a la boda de Alexa Ferrer y Allyson Brooke” Una felicidad enorme se apoderó de mí y comencé a sonreí. Llamé a Lucy para que hablemos acerca de esto.
-No puedo creer que se vayan a casar – me dijo sentándose en una silla.
-Yo tampoco, es increíble – no podía dejar de sonreír.
-Es bueno verte sonreír Camila.
-Creo que necesitaba algo así para hacerlo realmente, aunque hace años que lo hago.
-Lo sé pero ahora es verdadera – la quede mirando – crees que es tiempo de volver – miré el paisaje de Londres.
-No lo sé, ya pasaron 5 años.
-Y ya sufriste lo que tenías que sufrir – nos miramos y nos sonreímos.
-Eso es verdad.
-Camila ¿crees que está todo ya enterrado? – no habíamos hablado de eso hace años, la última vez que lo hicimos fue cuando terminamos.
-Si, despues de 4 años puedo decir que no siento nada, puedo decir que soy feliz.
Tengo una vida nueva, con lo que soñé siempre Lucy. Tengo que saber volver, mis padres lo esperan hace años, no sé cuanto tiempo les queda.
-Yo también volveré.
-Lo sé porque serás parte de mi buffet – nos abrazamos y nos quedamos mirando – fuiste un gran apoyo.
-Tu para mi también.
-Entonces nos vamos está noche. Mañana en la tarde es la cena de novias y el miércoles es el casamiento.
-Dios se casan Camila esas locas se casan – nos reímos, de tan solo pensarlo se me ponía la piel de gallina.
-Mamá – era Clara.
-¿Qué pasa hija? – me agaché para quedar a su altura.
-Hambre – dijo estirándome el brazo – leche – me abrazó y la cargué en mis brazos, me tiré hacia atrás para mirarle los ojos. Tenía ojos verdes, pelo castaño oscuro, tenía mi boca y mi nariz.
-Sabes que eres hermosa clara – nos dimos un beso esquimal, juntamos nuestras narices – ve a la cama te llevaré la leche.
Clara se fue a su cuarto. Digamos que en Londres los bebes aprenden todo mas rápido, Clara comenzó a caminar al año y ya hablaba bien a los 2.
-Cuando lleguemos tendrás que explicar eso – dijo Lucy mirando como Clara se perdía en las sabas de su habitación.
-Lo sé – me apoyé en la puerta de la pieza de Clara mirando como se tomaba la leche.
-De todos modos la amarán. Tendrá las tías mas locas – sonreí con imaginarme a Dinah enseñándole a bailar a Clara.
-Se toma la leche y voy a tu casa a buscarte para irnos al aeropuerto.
-Ok – nos despedimos con un beso en la cara.
De los 5 años en Londres, Clara había sido lo mejor que me había pasado.

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Capitulo 46

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:26 pm

Narra Lauren
-No puedo creer que te vayas a casar el miércoles y hoy sea la gran fiesta – le dije a Alexa mientras almorzábamos, Ally se había ido a comer con las otras chicas.
-Ni yo, siento que los años pasaron tan rápido – claramente para mí habían sido una tortura – y tu supongo que irás con Normani – le dijo a Vero.
-Si, claro que iremos juntas. Pasamos todas las vacaciones juntas. De hecho cumplimos 3 años saliendo y estamos mejor que nunca – Vero y Normani habían formalizado su relación un año y medio después de que Camila se fuera ¿Por qué todo lo relaciono con ella? – y tu irás con Natalia ¿verdad? – me preguntó Vero.
-El parte de matrimonio decía solo Lauren Jauregui – las 3 nos reímos – hablando en serio no sé, ni siquiera hemos hablado desde que está con su carrera de modelo todo se ha hecho un poco complicado.
-Tus amoríos siempre son complicados – miré a Alexa – lo siento.
-No te preocupes, pero es verdad siempre es complicado.
-Pero por lo menos te diste una oportunidad - ¿oportunidad? A veces creía que estas estúpidas creían que iba a amar a otra persona en mi vida, que me iba a enamorar nuevamente cuando la verdad es otra. No quiero amar a nadie en mi vida.
-Si – contesté seca.
-Oh vamos Lauren estar con Natalia tampoco es tan malo – dijo Alexa.
- SI lo vemos con que la veo 2 o máximo 3 días a la semana y que esos días son en la noche no, no es tan malo – tomé un sorbo de vino – pero me da lo mismo.
-¿Por qué estas con ella si te da lo mismo? – me preguntó Vero – o es que acaso aun no puedes…
-Cállate – interrumpí – iré con Natalia a la cena de hoy. Permiso – me paré para poder llamarla pero también a fumarme un cigarro. Era un nuevo vicio que vino con los años sin estar con Camila.
Antes de llamar a Natalia me quede mirando el parque que estaba frente a mi, inconscientemente me acordé de Camila. Si, aun seguía acordándome de ella como una estúpida 5 años habían pasado y aun suspiraba por ella con tan solo acordarme de su existencia, era una mierda.
No sé porque estoy con Natalia, paso una noche y no se fue mas. Creo que ella sabe que soy incapaz de amarla de hecho una vez lo hablamos. Le dije que era imposible que amara a alguien que no fuera Camila y ella me dijo que daba lo mismo con tal de no sentirse sola. El sexo con ella es bueno, pero es simplemente sexo después de acabar cada una le da la espalda a la otra y ese es le momento en el que me siento como una prostituta. No se compara a hacer el amor con Camila, aunque hayan pasado 5 años hay noches que sigo sintiendo sus caricias como si hubieran sido ayer. También me cambié de departamento no podía seguir ahí era insoportable los recuerdos, el aroma, las canciones, vasos, platos todo me acordaba a ella, todo.
-Hola Natalia ¿estas ocupada?
-No ¿Qué pasa bo? – sonreía cada vez que me decía bo. Era tierno después de todo.
-Quería saber que si tenías algo para esta noche.
-No, no tengo nada ¿Qué pasa?
-Pasa que es la cena de matrimonio de Alexa con Ally y estamos invitadas.
-Oh! ¿En serio?
-Si
-Bueno entonces nos vemos en la casa en un par de horas, voy para allá de hecho tu elegís mi ropa yo la tuya hermosa.
-Nos vemos un beso – colgué y volví a la mesa.
-¿Entonces que paso? Irá Natalia o no – preguntó Vero.
-Si, si irá – miré nuevamente hacia el parque en donde una pareja de chicas se paseaba de la mano. Me imagine tantas veces así con Camila, nunca pude hacerlo – creo que me iré, Natalia me dijo que estaba en camino.
-Bueno yo igual me iré tengo que ir a ponerme guapa – dijo ALEXA y con Vero nos reímos.
Pase a dejar a las 2 perras a sus casas y me fui a la mía. Trate de todos los medios buscar rutas anexas para ir a todos los lados, porque todo me recordaba a ella pero era inútil. Con el tiempo me acostumbré creí que me moriría de amor, pero sobreviví.
Cuando llegué a mi departamento, bueno para decir verdad era como una casa departamento era gigante. A veces me sentía tan sola en él debo admitir que extrañaba que la risa contagiosa de Camila llenara el lugar pero ella no estaba así que no importaba. No pasaron ni 10 minutos cuando llego Natalia.
-Hola – me besó los labios y sonreí – me iré a dar una ducha ¿vienes conmigo? – me levantó una ceja y simplemente fui. Tener sexo con ella me hacía olvidar un poco a Camila, digo poco porque después que todo termina claramente necesito a Camila en mis brazos.
Lo de la ducha duro algo así como una hora, salimos nos vestimos, nos maquillamos y nos aludamos. Natalia iba con un vestido negro que en la parte del busto tenía encajes. Se veía hermosa, Natalia siempre fue hermosa.
-Te ver hermosa – dijo agarrándola de la mano – en serio.
-Tu no lo haces nada mal – iba vestida con un vestido color crema pegado al cuerpo, con un escote en mis pechos – a veces creo que es mentira que te conocí cuando tenías 26 años y ahora mírate.
-Si, lo sé tengo 31 soy una vieja de mierda – las dos reímos.
-SI hay algo que siempre me gustó de ti fue tu sentido del humor.
-A mí siempre me gustó que te rieras con mis estupideces – con Natalia teníamos química, eso nunca lo negué. Por algo fue mi primer beso lésbico y por algo es lo que es. Le soy fiel, de cuerpo porque de mente ella sabe mejor que nadie que no he dejado de pensar ni un día, ni una hora, ni un minuto, ni un segundo en Camila.
-Vamos llegaremos tarde – dijo Natalia.
Natalia se llevaba muy bien con las chicas, cuando digo chicas me refiero a Alexa, Vero, Ally, Normani & Dinah. Creo que aunque Camila se haya ido sin querer término uniendo a un grupo de personas que se hicieron muy amigas entre sí.
Toda la semana quise preguntarle a Alexa si es que habían invitado a Camila pero no le pregunté. De hecho hoy en el almuerzo quise hacerlo tantas veces pero no lo hice. Sigo siendo la misma cobarde de siempre, creo que lo único bueno que he hecho es irme de la casa de mi padre cuando falleció mamá. El no me contesta los mensajes, los mail, ni siquiera me deja entrar a la casa para ver como está, por vecinos se que está bien, lo ven contento.
Cuando llegamos la casa estaba repleta de gente y la música era la mejor de todas ya que las dj eran Vero y Normani. Las dos hacían una gran pareja – llegaste – era Wess, no lo veía hace 2 años se había ido a estudiar a España ingieneria en medio ambiente. Apenas lo vi me lancé a sus brazos – dios mírate estas hermosa – me dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Mírate tu, estas todo un hombre de mundo – los dos sonreímos – te tengo una sorpresa.
-¿Cuál? – le dije.
-Mira – agarró a un tipo que estaba atrás de él y lo hizo darse vuelta, era Louis – aún seguimos juntos.
Solo los abracé a los dos, verlos juntos me puso sensible ellos eran de la misma época en que yo y Camila estábamos juntas. De hecho todo le mundo que está acá supo llevar su relación adelante hasta ahora menos nosotras, no le echo la culpa a ella sin no a mí.
-¿Qué pasa amor? – miré a Natalia.
-Nada solo estaba pensando – le sonreí - ¿quieres una copa de algo?
-Me encantaría un Wisky – ella amaba el Wisky igual que yo.
-A su orden.
Me fui al bar y pedí dos Wisky cuando apareció Alexa – Mierda Alexa casi te lanzó el Wisky encima – la quede mirando, tenía cara de susto. -Deja esa cara y no me vengas con que te entro el miedo del compromiso y dejaras a Ally sola en el altar.
-No sea idiota – me pego en la cabeza – no encuentro los anillos – la quede mirando – los anillos de compromisos, los que se cambian por los de matrimonio el miércoles.
-¿Qué? ¿Cómo que no los encuentras? ¿A dónde los dejaste?
-No sé, busque por todos lados y nada. Ally me va a matar – Alexa agarró los dos vasos de Wisky y se los tomó al seco – mierda esta fuerte.
-Deja de beber, no te puedes emborrachar. Dime donde los tenías.
-En mi pieza de arriba
-Ok iré a buscarlo, anda con Natalia y dale el vaso de Wisky que te tomaste.
-OK – Me fui – MIERDA LAUREN ESPERA, LAUREN.
Subí al segundo piso y recorrí cuarto por cuarto, no tenía ni idea cual era el cuarto de Alexa, había comprado esta mansión hace unos días así que me sentía como en un laberinto. Traté de preguntarle a las personas del aseo pero nada – mierda – solo me quedaban dos piezas y abrí la puerta.
Cuando entré me di cuenta de que era una pieza para un bebe, sonreí al ver la decoración, toqué la cama que era suave y acolchonada, me di cuenta que el cuarto tenía color de niña entonces entendí todo – MIERDA ALLY ESTÁ EMBARAZADA – grité en la habitación, gracias a Dios no había nadie.
-Disculpe señorita necesita algo – me di vuelta y era una sirvienta.
-Si ando buscando la habitación de la señorita Alexa, me mando a buscar los anillos de compromisos mientras ella estaba con sus invitados atendiéndolos.
-Es la del lado.
-Ok gracias – eché un último vistazo a la pieza, sonreí y me fui al cuarto del lado.
Abrí la puerta y entré de espalda, cuando entré sentí un olor diferente en el cuarto, era un aroma que por alguna razón reconocí. Me di vuelta lentamente y me di cuenta de que había una chica mirando por la ventana del cuarto con un vestido negro pegado a su cuerpo, el pelo castaño oscuro hasta un poco mas debajo de la cintura, unos tacos hermosos – disculpe – dije aun manteniendo la distancia – pero este es el cuarto de mi mejor amiga y necesito buscar algo – entonces la chica se dio vuelta y retrocedí de la impresión. Retrocedí tanto que cerré la puerta – t… t… tu – dije sin dejar de mirarla.
-Tantos años – noté como la mirada de Camila me recorrió de pies a cabeza – creo que en ti no pasan los años – como puede estar hablando tan tranquila.
No nos vemos hace 5 años.
-Creo que puedo decir lo mismo de ti – todo mi cuerpo comenzó a sudar, mis piernas temblaban, sentía que en cualquier momento me iba a desmayar - ¿Qué? ¿Qué haces acá? – deja de tartamudear Lauren.
-Creo que estoy acá por la misma razón tuya Lauren – su voz era mas grave, mas madura. Todo ella estaba mas madura – nuestras mejores amigas se casan – las dos sonreímos – creo que después de todo ellas eran las únicas que nos podían unir – mierda, eso dolió.
-Creí que no te volvería a ver nunca mas – no te pongas dramática Lauren, no ahora. Tragué saliva.
-Da lo mismo creo ¿Cómo has estado?
-Bien y tu.
-Excelente – ella sonrió. Mierda mi corazón comenzó a latir cada vez mas rápido. La vi sonreír después de 5 años, vi esa maldita sonrisa que tan feliz me hacía hace 5 años atrás – Lauren hay cosas que tengo que decirte – la quede mirando. -No se si será el momento pero bueno. Supe lo de tu mamá por la televisión. Quise llamarte te lo juro pero – ella hizo una pausa – no estaba lista para escuchar tu voz por teléfono así que decidí solo mandar flores. En serio lo siento mucho demasiado – comenzó a acercarse a mí. No Camila retrocede, vamos no seas así. RETROCEDE! – También me entere que ganaste el caso de David un año después de que terminamos y te felicito – estiró su mano ¿en serio la mano? No puede ser un beso en la mejilla acaso – eres una gran abogada – le di la mano y una corriente se apodero de cada centímetro de mi cuerpo, la quede mirando. Se que ella lo notó, se que a ella le paso lo mismo.
-A diferencia tuya yo solo se que eres una gran abogada por la publicidad que hay en todos lados de tu buffet – ella volvió a sonreí ¿serías tan gentil de dejar de sonreír? Era lo único que quería decirle – me alegra que hayas cumplido tus sueño Camila.
-De nada – ella soltó nuestras manos -¿Qué es lo que buscabas?
-Yo… bueno… creo… - mierda perfecto Lauren, estas haciendo el papel de tonta. Camila me quedo mirando y se río - ¿De qué te ríes? – sonreí.
-De ti, aun te pones nerviosa – ahora mis mejillas estaba ruborizadas – y te sigues ruborizando – Camila volvió a caminar hacia mí –creo que hay cosas que no cambian nunca – nuestras miradas se encontraron y decidí jugar sucio. Sabía que antes en el pasado nunca se aguantó ante el color de mis ojos ni mis miradas directas. Noté como se mordió el labio inferior y entonces dejó de acercarse y sonrió.
-Tienes razón hay cosas que nunca cambian – solo nos quedamos mirando, nada mas. Solo necesitaba creer que era de verdad que no estaba soñando.
Que no era una proyección de mierda que había mi cerebro.
-Amor te he estado buscando… - llego Natalia y nos vió conversando – Camila – se quedaron mirando – si quieres te puedo esperar abajo no tengo problema.
-Descuida – dijo Camila – Lauren ya se iba – Camila sacó algo de un cajón y me lo lanzó – eso son los anillos, no los vayas a perder.
-¿Qué te hace pensar que los perderé?
-Eres su mejor amiga – las dos sonreímos – fue un gusto volver a verte Lolo – ¿Lolo? Porque tiene que hacerme esto.
-Lo mismo digo Camz.
-Mamá – salió una pequeña niña con vestido blanco, tenía los ojos verdes, el pelo, la boca y la nariz eran como las de Camila. Detrás de ella venía Lucy.
-Hola – Lucy se acercó a mí y me abrazo fuerte, no la veía hace demasiado tiempo. Estaba hermosa.
La pequeña bebe fue cargada por los brazos de Camila, debo admitir que sentí envidia solo por un segundo – quien es esa pequeña tan linda – me acerqué para acariciarle sus mejillas, y su nariz.
-Ella es Clara – dijo Camila y levanté la vista para mirarla a los ojos. Era lo mas cerca que habíamos estado durante 5 años – y es mi hija – “y es mi hija” “y es mi hija” “y es mi hija”
-Es hermosa – sonreí falsamente – nos vemos abajo – me di media vuelta, agarré a Natalia de la mano y salí de la habitación. Sentía un dolor de cabeza horrible ¿Camila tenía una hija? ¿En que momento paso? De tan solo pensar que alguien mas la tocó. Que alguien mas la hizo suya me volvía histérica. De tan solo pensar que ella tenía una hija y que era con otra persona y que a lo mejor aún estaba con esa persona me enfermaba. Era insoportable.
-¿Estas bien? – miré a Natalia – ya veo – fue lo único que dijo antes de soltarme e irse hacia el otro lado de la fiesta. Perfecto.

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Capitulo 47

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:27 pm

Narra Lauren
Me quede un rato en el bar, no bebí nada solo quería estar sola. Quería estar tranquila, a veces mi vista se desviaba mirando algunas personas hablando o me quedaba mirando a Vero y Normani que ahora se paseaban de la mano y se besaban por toda la casa. Cosa que hace unos años atras era casi imposible. Me di cuenta también que todas mis amigas y amigos estaban con sus parejas que habían amado toda su vida, todos estaban cumpliendo sus sueños y yo estaba acá sentada mirando como sus sueños se hacían realidad mientras que los míos estaban encerrados.
Nunca creí que después de tantos años volvería a quedarme sin palabras con solo verla, volvería a sentir que mi corazón comenzaba a latir tan fuerte que tenía miedo de que la habitación se quedara en silencio porque estaba segura que podrían haberlo escuchado. Nunca creí que después de tanto tiempo sentiría tantas cosas aunque a quien quiero engañar, mi corazón, mi mente y mi cuerpo siempre la extrañaron.
-¿Qué haces acá? – era Ally.
-Nada – dije mirando la nada.
-¿Ya la viste verdad? – la quede mirando.
-¿Por qué no me dijeron que ella vendría?
-Creo que con Alexa estábamos esperando a que lo preguntaras. Creímos que si nosotras te lo decíamos no vendrías al matrimonio.
-Ally – hice una pausa – Alexa es mi mejor amiga y tu una gran concejera, vendría igual – le sonreí – creo que fue mucha la impresión.
-Esta muy cambiada ¿verdad? – quería decir que sí. Pero yo sabía que por dentro Camila seguía siendo la misma persona de la que me enamoré hace tantos años atrás – conociste a Clara.
-¿Su hija? – me dolía el corazón de tan solo decir esa palabra – es hermosa – dije mirando a otro lado.
-¿Te duele verdad? – volví a mirarla.
-Digamos que vi pasar mi vida en unos segundos cuando supe que era madre. No digo que esté mal, de hecho creo que es una muy buena madre, de hecho Camila es buena en todo – sonreí sin darme cuenta – no sé si quede mas impresionada por verla tan madura o por saber que es madre – con Ally sonreímos y ella me dio la mano.
-Te diré algo Lauren, que creo que está demás que lo haga pero con este tiempo en que hemos estado juntas te he tomado mucho cariño – le sonreí – eres hermosa de hecho eres perfecta, mi futura esposa me lo dice todas las noches “Ally nunca serás perfecta, la única mujer perfecta que he conocido es Lauren” no sé porque lo dice, trato de entender pero creo que no lo hago hasta ahora – la quede mirando, no entendía a que va – eres perfecta porque no todo el mundo es capaz de venir a un casamiento de su mejor amiga en el cual tenías la sospecha de que su ex estaría. Eso no lo hace cualquiera, de hecho yo no lo hubiera hecho.
-Te enojarías si te digo que el 60% de mí quería estar acá solo para ver si venía Camila y el otro 40% era por la boda – Ally solo se reía – creo que es mejor que vayas a donde tu futura esposa, la cena ya está por empezar.
-¿Y tu? ¿Qué harás? – la quede mirando – Lauren está casa queda cerca de la playa si quieres puedes ir a dar una vuelta.
-¿No te molestaría?
-Claro que no – acaricio mi cara – se que necesitas tiempo para digerir todo lo que paso.
-Cuando comiencen a decirse lo mucho que se aman llámame para subir – ella sonrió - ¿bueno?
-Ok, te lo prometo.
Pedí en el bar un vaso de Wisky antes de salir, cuando me lo paso me di cuenta que tenía un mensaje de Natalia que decía que se había ido, no quería estar ahí y que hablábamos en la casa. Ni siquiera se lo respondí solo quería pensar.
Cuando salí de la casa me di cuenta del aire fresco que había, si había algo que me encantaba era el maldito olor a mar, la brisa, el sonido de las olas. Si pudiera elegir que ser en la otra vida sería un pez sin duda. Caminé hasta llegar a la orilla del mar y me di cuenta de que de vuelta tendría que caminar demasiado y que claramente llegaría sudada, pero poco me importaba. Me saqué mi chaqueta para colocarla en la arena y sentarme sobre ella, me quede mirando como las olas chocaban en la orilla, como algunos pájaros se posaban en las piedras, como algunos perros que andaban con sus amos se iban a refrescar al océano. Para ellos la vida es tan simple.
Siempre me pregunté si los animales se enamora, si sentían la necesidad de estar con alguien, de abrazar a alguien, de acurrucarse con alguien. Siempre me pregunté que como eran capaces de vivir sin su pareja al lado… ojalá no se enamoren, ojala nunca sientan el vació que llegué a sentir hace años atrás.
-No cambias – esa voz hizo erizar mi piel y tragué fuerte – ¿Qué haces acá? – miré hacía atrás y estaba en lo correcto, era Camila.
-Nada necesitaba un poco de aire – miré hacia atrás y Lucy jugaba con Clara la hija de Camila ¿acaso la hija de Camz la tuvo con Lucy? De tan solo pensarlo quiero salir corriendo.
-¿Estas bien? – Camila comenzó a acercar y sentí miedo, miedo de lo que estaba sintiendo.
-La verdad es que no – deje de mirarla y miré hacia el mar – pero se me pasará.
-Lauren…
-Camila – me paré y la quede mirando – es raro ok, es raro verte, es raro tenerte frente a mi después de 5 años – hice una pausa – 5 putos años, es raro ponernos a hablar como si fuéramos las mejores amigas cuando claramente nunca lo fuimos. Me alegró mucho verte, me alegra verte tan madura – la miré de pies a cabeza – estoy feliz con cada uno de tus logros, me puse feliz cuando supe que eras famosa y que tu buffet estaba en todo el mundo. Pero no me pidas que me haga como si nada pasara.
-No te estoy pidiendo nada – interrumpió – yo solo, solo te vi mal y me acerqué.
-¿No te has puesto a pensar en el porque?
-¿Por qué tendría que hacerlo? Después de todo ya no somos nada – mierda, golpe bajo.
Miré a Camila directamente a los ojos – tienes razón, no somos nada – miré a Clara – tiene unos ojos hermosos – Camila miró para atrás.
-Gracias, creo que es la mejor decisión que he tomado en mi vida – nos volvimos a mirar ¿Cómo que mejor decisión? Es que acaso yo no soy nada, no signifiqué nada? – donde está Natalia.
-Se fue.
-¿Por qué? – porque se dio cuenta que me seguía muriendo por ti.
-No lo sé – miré hacía el mar dándole la espalda, tomé aire y lo voté – creo que debería volver, nos vemos arriba.
Pase por su lado sin siquiera mirarla, quería pasar de una vez pero Camila siempre se encargaba de ser los momentos incomodos aun mas incomodos. Me agarró el brazo y me hizo mirarla. No podía soportarlo, era incapaz de mirarla sin sentir ganas de llorar, mientras la miraba me daba cuenta de que mi vista comenzaba a verse borrosa por las lágrimas acumuladas en mis ojos, tragué saliva rápidamente.
Bajé la mirada y deje caer las lágrimas. Sentía tanto dolor, un dolor que no sentía hace 5 años siempre creí que cuando volvería a ver a Camila siempre sentiría felicidad pero eso era todo lo contrario, esto se sentía horrible.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras? – Camila elevó mi cara con su mano en mi cara – odio verte llorar lo sabes.
-Camila… - mierda no podía hablar.
-¿Qué? - sus ojos mostraban compasión.
-Sería todo mas fácil si no me tuvieras pena, sería todo mas fácil si ni siquiera me hablaras.
-¿Qué? ¿Por qué haría eso?
-Porque nos vemos después de 5 años, después de lo que paso hace 5 años y es como sino hubiera pasado nada, como si no te hubiera extrañado, como si no hubiera sufrido, como si no hubiera querido morirme por estar sin ti. Para ti todo es tan normal por la mierda – en ese momento me di cuenta de que había hablado de mas, la miré y ella tenía una leve sonrisa en su cara que desapareció.
-Eso ya paso - ¿Qué? – no te sientas mal por eso, por favor.
-Camila…
-MAMA – clara llegó y se le pego a una pierna de Camila – tengo hambre – no pude evitar sonreír y acordarme de lo buena que era para comer Camila cunado nos conocimos. Camila la cargo y la pequeña hizo contacto visual conmigo – linda – Clara estiró sus brazos para que la cargara.
-Creo que alguien quiere que la cargues.
-¿Qué? No, ni lo sueñes cabello.
Fue inútil, no paso ni uno segundo y ya tenía a clara en mis brazos, ella golpeaba mi nariz a veces o jugaba con mi pelo. Pero cuando nos mirábamos era raro, sus ojos era muy claros y verdes – tus ojos son lindos – me dijo sin dejar de mirarme.
-Pero los tuyos son mas que lindos, son perfectos – sonreí.
-Mamá yo quiero los ojos como ella – le dijo Clara a Camila.
-Pero si te acaban de decir que son perfecto – miré a Camila.
-¿Por qué lloras? – perfecto.
-Por nada – le sonreí – no tienes que llorar, no me gusta ver a la gente llorar – dijo Clara.
-No te preocupes, no me verás mas llorar – claro que no me verá mas llorar si dudo que nos veamos después del miércoles.
-Ally me llamo y me dijo que subamos, que estaba por empezar la cena – dijo Lucy.
-Ok – deje a Clara en los brazos de Camila.
Subimos hasta que llegamos a la casa, me acomodé cerca de una ventana a ver como Ally y Alexa le decían a todo el mundo cuanto se amaban. Sonreí con cada tontera de que decía Alexa siempre me pregunté cómo podía ser tan romántica y estúpida a la misma vez.
-Hola – miré hacia el lado y estaba Natalia.
-¿Nat? ¿Qué haces acá? Creí que te habías ido – la quede mirando.
-Si, pero no quería ser mal educada ni mucho menos dejarte tirada – le sonreí – creo que tenemos que hablar.
-¿Ahora? – miré a Alexa y Ally.
-Solo será un momento.
Nos fuimos al segundo piso para poder hablar, sin que nadie nos molestara. Me dijo que sabía lo importante que era Camila también que sabía que ella solo podía ser mi amiga como lo fuimos siempre, que no quiere vivir mas en las sombras de Camila. Solo le di las gracias por estos dos años pero ella me pidió una ultima cosa y era un beso. Después de todo Natalia besaba bien a si que se lo di.

Narra Camila
Ver llorar a Lauren fue demasiado, las ganas de abrazarla fueron muchas, las ganas de decirle que eso ya no importa, que está superado también pero no puedo. Por alguna estúpida razón no podía después de 5 años aun no entendía el porqué de las cosas, por qué lo hizo, porque acabo con algo que era único. No tengo idea si ella sufrió tanto como yo, no tengo idea si se desveló tanto como yo o si acaso tenía que apoyarse de unas pastillas para poder dormir o si tiene pesadillas como hasta el día de hoy las tengo. No tenía idea de muchas cosas pero lo que sabía era que verla llorar era una mierda, ver esos ojos verdes cristalinos cubierto por lágrimas era mi perdición. Esos malditos ojos que me perseguirán de por vida.
Cuando la vi en la pieza me quería desmayar sabía que había una posibilidad gigante de verla si venía al casamiento de Ally pero encontrarnos así no lo esperaba. Ahora tiene 31 años y ni siquiera se le nota, tiene el mismo cuerpo que tenía hace 5 años, tiene la misma maldita belleza que me volvía loca cuando era una universitaria. Cuando la vi sonreír creí que me tiraría encima de ella y no la soltaría hasta cansarme pero nada de eso paso, no sé cómo fue, ni como sucedió pero me gustaría saber en que momento pasamos de tenerlo todo a no tener nada.
Antes la miraba y sabía lo que pensaba, lo que quería, lo que extrañaba ahora la miró y no sé nada. Ella fue mi loco amor adolescente, yo para ella nunca supe bien que era aun mas después de lo que paso con Zayn si era el amor de su vida claramente no pensó en eso cuando estuvo con Zayn, trato de no penar en eso pero día a día esa maldita imagen de ellos dos en la escalera de la casa de Lauren me mata poco a poco. Recuerdo cada detalle de nuestra relación lo que masoquista, trago un recuerdo cada vez que me quiero quedar dormida creo que es la única forma de sentir por lo menos que está conmigo o que me abraza.
-¿En que piensas? – me dijo Lucy y la miré – vaya esa mirada – ella sonrió.
-Lo siento solo me acorde de algunas cosas.
-¿Lauren es una cosa? – no pude evitar reír.
-CAMILA! – miré hacia el lado y eran Normani con Dinah.
-Chicas – nos abrazamos hasta que nos quedamos sin aire – Dios las extrañe demasiado – dije mirándolas.
-Dime que te quedarás para siempre – me preguntó Normani.
-Si, me quedaré en Miami estoy un poco cansada de ir y venir.
-Dios será genial, todas juntas nuevamente – dijo Dinah – has hablado con tu hermana.
-Si ayer hable con ella, me dijo que estaba en España con Keaton.
-Que manera de tener vacaciones esos dos – dijo Lucy.
-Son felices es lo que importa – dijo Normani.
Me quede con las niñas conversando cuando miré hacía arriba y noté que Lauren entraba a una habitación, realmente estoy preocupada si se siente mal es preferible que se vaya – me esperan – le dije a las niñas y subí las escaleras por otro lado para que no se dieran cuenta. Cuando llegué a la puerta la abrí lentamente solo para encontrarme con una imagen que no era precisamente la que quería ver.
Lauren estaba sentada en la silla del escritorio que había en el cuarto y Natalia estaba encima de ella con las piernas abiertas. Se estaban besando, me di cuenta de como se besaban con pasión, de cómo Lauren disfrutaba de ese momento, sus manos acariciaban los muslos descubiertos de Natalia y su lengua entraba y salía de la boca de Natalia y la muy perra no dejaba de gemir, me quería ir, no quería estar mas ahí mirando esta maldita escena pero no podía algo hacía que me quedará ahí, es que acaso Lauren ya me olvido. Eso no podía ser después de lo que me dijo en la playa, fue sincera… o eso creía, me di cuenta de que Lauren bajo su mano hasta la entre pierna de Natalia y entonces decidí salir, cerré la puerta y me encerré en un cuarto a llorar.
¿Por qué? ¿Por qué me estaba pasando esto nuevamente? ¿Porque no me quede en Londres? Era una estúpida, ella y yo ya no somos nada y yo misma se lo dije. No se por qué razón estoy llorando, no se qué me dolió mas, no sé que me pasa… Lauren era una mujer increíble que merecía rehacer su vida, merecía ser feliz pero algo en mí no la quería soltar, algo en mi extrañaba la época en que me sentía plena, en que me sentía mujer… en que era plena y mujer por estar con ella.
-¿Por qué lloras? – miré hacía el frente y Lauren estaba parada apoyando su
espalda sobre al puerta cerrada - ¿porque lloras? – volvió a preguntar.
-¿Qué haces acá? ¿porque entraste?
-te vi llorando Camila.
-¿Me viste? – entonces se dio cuenta de que estaba en la habitación.
-Si, te vi. Te vi en la pieza de al lado – me paré lentamente – que te pasa, vamos sabes que puedes confiar en mí.
-¿Puedo? – Nos quedamos mirando – puedo confiar en ti al igual que hace 5 años atrás Lauren – sabía que había sido un golpe bajo para ella, que no tendría por qué haberlo dicho pero no lo aguantaba.
-No se por qué me preocupo, como quieras.
-Vuelve a terminar lo que estabas haciendo – Lauren me estaba dando la espalda – vuelve antes de que se enfríe.
-Porque te preocupas de eso – me volvió a mirar – siempre se puede volver a encender.
No aguanté más y corrí hacia donde estaba ella y le di una cachetada, no sé porque lo hice, no tenía motivo alguno solo quería hacerlo, se lo merecía por mentirosa y dañarme… se lo merece por haberme enamorado y haberme hecho daño.
-¿Sabes que golpeándome no sacaras nada verdad? – me volvió a mirar con sus ojos, esos malditos ojos.
-¿Por qué no te vas? ¿Por qué no me dejas tranquila? ¿Qué tengo que hacer para que te vayas de mi vida? – Comencé a golpear su pecho con mis manos y ella me agarró y me abrazó – te odio Lauren, te odio – seguía moviéndome para salir de sus brazos pero era imposible, seguía teniendo la misma fuerza de antes – te odio – cedí y caí en sus brazos – te odio – repetía.
-Yo nunca podría odiarte – ni siquiera respondí, quería… quería disfrutar este momento, quería sentir su olor, quería que se quedara impregnada en mí, quería estar en sus brazos nuevamente – se siente como siempre, es como si nunca… -levanté mi cabeza y la quede mirando, mis ojos iba de sus labios a sus ojos – es como si nunca nos hubiéramos perdidos – le sonreí.
-A lo mejor nunca nos perdimos del todo – le respondí.
-Pero nos perdimos – volví a su pecho, no quería escucharla solo quería sentir – Camz.
-Lolo… - este momento solo podrían entenderlos si alguien fotografiara los sentimientos, Lauren no andaba con su cámara así que me quedaré con lo que siento y entiendo ahora, en este momento estando en sus brazos y es único… ella siempre será única.


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Capitulo 48

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:27 pm

Narra Lauren
-Entonces ella volvió – dijo Taylor.
-Si, la vi ayer en la cena de matrimonio de Alexa.
-¿Qué paso?
-No sé – nos quedamos mirando – fue todo raro, al final solo nos abrazamos y de la nada nos soltamos y bajamos a la cena. Ella se sentó al lado de Lucy y yo de Natalia. No hablamos nada mas hasta que fue de noche y me despedí. Le dije que se cuidara.
-¿No le preguntaste donde estaba viviendo? ¿su número de teléfono?.
-No
-Eres tan tonta – reí – pero bueno.
-Taylor tu casa del bosque esta arrendada.
-No, se fueron hace unos días ¿Por qué?
-Lo que pasa es que quiero estar algunos días sola, necesito pensar, leer, no sé solo yo y la naturaleza.
-Creo que cada día que pasa estas mas vieja.
-De hecho tengo 31 años, es horrible.
-pero tienes un cuerpo de una chica de 20 – me guiñó el ojo y me lanzó la llave – si vas tiene que ser mañana, en la mañana hoy irá la nana a arreglarla y esa cosas.
-Bueno, te paso a dejar a Axel en la tarde.
-Cuídalo – le sonreí.
Veía a mi sobrino siempre que quería, era agradable poder compartir con alguien tan puro como él, de hecho siempre es agradable compartir con niños pequeños. A Axel le gustaba jugar en el parque, le gustaban los toboganes de laberintos.
-¿Dónde vamos? – me preguntó en mis brazos, amaba cargarlo.
-Al parque – el me quedo mirando - ¿quieres?
-Me compras un helado – sonreí.
-Ok lo haré.
Pasé directo a un negocio que quedaba frente al parque y compré dos conos de helados, uno para él y el otro para mi, lo puse en el piso y le agarré su mano para que camináramos juntos. Muchas personas que iban por la calle me preguntaban si era mi hijo y yo decía que era solo mi sobrino eso me hacia pensar en todas las veces que hablaba con Camila de tener nuestros hijos propios, ahora ella tiene uno y ni siquiera es nuestro.
-Oh lo siento – choqué con alguien, miré hacía el frente y me encontré con dos ojos marrones y una sonrisa hermosa – broma ¿verdad?.
-Vaya que ni al parque pueda venir tranquila sin tener que encontrarme contigo – miré hacía abajo, no venía con Clara.
-¿Dónde esta Clara? – le pregunté.
-Se quedará con mis padres, necesita pasar tiempo con sus abuelo ¿tu que haces por acá? – Camila miró hacía abajo y notó a Axel que para esa altura tenía toda la cara manchada por el lado – oh no sabía que tu también…
-Oh cállate por el amor de Dios, el no es mi hijo, es mi sobrino.
-¿Es el hijo de Taylor? – me preguntó.
-Si – las dos miramos a Axel.
-No puedo creerlo – Camila se agacho para quedar a su altura – es igual a ella, aunque el pelo es igual a Drew.
-Lo mismo le digo.
-Hola hermoso – Axel solo la mira – quieres ir a jugar.
-Si.
Nos fuimos al parque y deje que Axel jugara con algunos niños y niñas que estaban ahí, me senté con Camila en una banca - ¿Qué estas haciendo en este parque? – le pregunté.
-Me gusta para venir a leer – me mostró un libro – y tu.
-Digamos que vivo frente a este parque – apunté el departamento.
-¿Te cambiaste? – la quede mirando, esa mirada era mas que una simple pregunta.
-Si, era necesario – alejé la mirada de ella.
-Yo también vivo frente al parque – la quede mirando – pero el del otro lado – prácticamente nuestros departamentos estaban uno frente al otro.
-no puedo creerlo – dije sonriendo irónicamente – es una broma, cierto.
-No, y no te hagas la sufrida que a mi tampoco se me hace ni una gracia vivir frente a frente – nos miramos y nos reímos.
-EL mundo da muchas vueltas – dije mirando a Axel – es increíble que el mismo día en que – hice una pausa, no sabía si lo que iba a decir estaba bien – el mismo día en que tu desapareciste de mi vida el hubiera tenido una oportunidad con la suya – sentía la mirada de Camila en mi cara – creo que tampoco nunca te agradecí – la miré – gracias por lo que hiciste, ese día – ella sonrió.
-¿Cómo supiste? ¿Fue Ally verdad?
-Si hubiera sido por Ally no me cuenta nunca, no después de lo que te hice.
-¿Entonces? ¿Cómo supiste?
-Digamos que por cosas de la vida choqué con la enfermera que estaba a cargo del caso de mi hermana y vi el papel en donde salía tu nombre – la quede mirando – eso.
-¿Después de eso que paso? – miré hacia donde estaba Axel.
-Nada, no paso nada – mentira, después de eso supe que se había ido. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer.
-Lauren… - sonó mi celular.
-Lo siento tengo que contestar es Tay, Hola – Camila miraba a Axel, me encantaba su preocupación por los niños pequeños – ok, si no te preocupes iré. Adiós – le colgué – tengo que irme – Camila me quedo mirando.
-¿Qué paso? ¿te puedo ayudar en algo? – realmente quería pasar tiempo con ella.
-No sería mala - idea sonreí.- Tengo que ir al bosque que queda a la entrada de Miami a buscar las llaves que dejo dentro de la casa la nana de Tay.
-¿Cómo entraras si no hay mas llaves?
-Supongo que algo tendré que hacer – fui a buscar a Axel para llevarlo donde Tay.
-¿Por qué Tay no puede ir a buscarla? – me preguntó mientras íbamos en mi auto para la casa de Tay.
-Tiene cosas que hacer, mañana se va de viaje.
-¿Con Drew?
-Si, ellos como que tienen lunas de miel siempre, todo el año – las dos reímos.
-¿Van con Axel?
-Si.
Subí con Camila a la casa de Tay y cuando se vieron se abrazaron, era una escena muy linda de hecho. Taylor le agradeció por todo lo que hizo hace años atrás y Camila le pidió perdón por no haber podido estar cuando nació Axel pero que estaba muy lindo y se veía un niño sano. Hablaron de la hija de Camila y yo solo miraba, mientras la miraba se me vino la imagen de esas dos personas con el cuerpo de hace 5 años atrás y sonreí – porque sonríes como estúpida – me dijo Tay.
-Gracias por matar mi momento romántico – dije refregándome los ojos.
-¿Sueño? – preguntó Camila.
-SI, es solo que ayer no dormí bien.
-De hecho no dormiste nada – dijo Tay y Camila la miró – se pasa toda la noche mirando…
-Cállate – le dije – es mejor que nos vayamos, se esta haciendo de noche y comenzará a llover ¿irás conmigo o no Camila?
-Ok pero relájate – Camila se despidió de Taylor y nos fuimos hacía el bosque. Al principio era tan incómodo estar ahí solo con su compañía.
Inconscientemente se me vino a la cabeza el primer día que nos conocimos, ese casi atropello, su pelo desordenado, su cara con moretones. Sonreí.
-¿Por qué sonríes?
-Por nada – dije sin mirarla.
-Oh vamos Lauren dime que paso ¿Por qué sonríes?
-Nada solo me estaba acordando de cosas.
-¿Cosas? ¿Cosas como nosotras juntas? – Sentí un nudo de nervios en la garganta – tengo que tomar tu silencio como un si entonces.
-Cosas como la primera vez que te subiste a un auto que manejaba yo.
-No me hagas acordarme, me veía horrible me habían tratado de asaltar – sonreí – deja de sonreír por mi mala suerte.
-No es eso.
-¿Entonces?
-Sonrío solo porque lo recuerdo – la quede mirando durante unos segundos – eran buenos tiempos.
-Yo me acuerdo del combo de Lucy al otro día.
-Cada vez que lo recuerdo siento como me lo pegara de nuevo – las dos reímos.
-Y si Lauren eran buenos tiempos – sonreí.
-¿Cuánto falta?
-No tengo idea pero este viento y la lluvia no ayudan mucho – tenía que hacer milagros para poder ver el camino – sabía que no tenía que venir de noche
-¿Por qué no viniste mañana?
-Porque no podía, tenía cosas que hacer en la mañana.
-Solo maneja con cuidado Lauren pro favor.
-Relájate.
Despues de unos minutos llegamos a la cabaña y estacionamos la camioneta unos metros mas allá – Dios esta lluvia es muy fuerte – dijo Camila.
-Si, no llovía así hace mucho tiempo.
-¿Cómo entraras ahí? – miré la cabaña y no tenía idea por donde pasar – Lauren.
-No sé – al quede mirando – no tengo idea, creo que iré a buscar algo que traje en mi auto para ver si puedo abrir la puerta.
-No se te ocurra dejarme acá – Camila se aferró a mi brazo y nos quedamos mirando – yo… lo… siento… mucho – se ruborizó.
-Aun me gusta que eso pase.
-Cállate – escondió su cara en mi cuello, caminamos en esta posición hasta que llegamos a donde se supone tenía que estar el auto pero no estaba – donde esta el auto Lauren – miré a Camila.
-No se lo dejé acá tu lo sabes – nos quedamos mirando y entonces nos dimos cuentas de que se había salido un río – mierda, mierda corre – corrimos hasta la cabaña y no sabíamos por donde entrar. Si no entrabamos es probable que la corriente nos tiré y nos muramos pero si entrabamos nos salvaríamos. La cabaña era de ladrillos.
-LAUREN QUE HAREMOS
-CÁLLATE CAMILA DEJAME PENSAR – miré por todos lados y solo había una ventana a un lado de la cabaña que se podía romper.
-¿Qué harás? Lauren no, estas loca te vas a lastimar LAUREN NO- Tarde, me lancé y entre a la cabaña, ayude a que Camila entrar y cerramos la ventana con uno de los muebles para que no entrara la lluvia, después de eso solo nos quedamos mirando – AUSH – fue lo único que dije antes de darme cuenta que mi brazo estaba herido y no dejaba de correr sangre al suelo.
-Mierda, eso es una poza de sangre – Camila se acercó se sacó su chaqueta de ahí su polera y después su polera quedando solo en sostenes sentí mis mejillas ruborizarse pero ahora la sangre había parado y la quede mirando.
-Gracias – le dije sin dejar de mirarla – ponte el poleron te puedes enfermar.
-Ok – ella se lo puso y yo prendí la luz.
-¿Qué haremos ahora Lauren?
-No tengo idea ¿esperar hasta mañana? – nos quedamos mirando, yo y Camila en una cabaña, sola eso no era buena idea, no era buena idea.

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Capitulo 49

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:28 pm

Narra Camila
-No puedo creer que esto nos esté pasando – dije asomada por la ventana sin dejar de ver como llovía torrencialmente.
-Deja de estar ahí, el que estés parada como idiota no hará que deje de llover – me di vuelta a mirarla y miré su brazo.
-Muero de hambre Lauren.
-Siempre vives con hambre, no sé porque eso no me impresiona – Lolo se sentó en un sillón con muestras de dolor.
-¿Te duele verdad?
-Demasiado, nunca mas derribaré una ventana de vidrio.
-Pero lo hiciste porque no teníamos otra opción – me senté a su lado y nos quedamos mirando.
-Taylor siempre deja la cabaña con comida lo único malo de esta cabaña es que hay solo una pieza, la otra está en remodelación – hice caso omiso a la ultima parte.
-¿Hay madera? – Lauren me quedo mirando – quiero prender la chimenea.
-Debe haber detrás de esa puerta – Lauren no paraba de tocarse el brazo. Me paré y fui a a ver. Había madera así que comencé a encender la chimenea –Camila – no le tomé atención, quería prender la puta chimenea me estaba muriendo de frío – Camz – Dios que odiosa – CAMILA – gritó.
-MIERDA LAUREN ESTRO TRATANDO DE PRENDER LA PUTA CHIMENA QUE PASA – nos quedamos mirando.
-La chimenea es eléctrica.
-¿Qué?
-Eso, ridícula – las dos sonreímos.
-¿Entonces porque tiene madera guardada su maldita chimenea es eléctrica?
-No sé, pregúntaselo tu.
Despues de unos cuantos intentos la chimenea prendió y se sentía increíble – necesitaba tanto sentir calor – dije sentándome frente a la chimenea.
-Se siente bien – miré hacía atrás y Lauren estaba en la cocina.
-¿Qué haces?
-Tengo hambre.
-Pero no te puedes parar – me paré y fui hacia ella.
-Camila tengo un corte en el brazo no quede invalida.
-Pero tienes que cuidarte eso se te puede infectar ¿sabías que podías llegar hasta perder el brazo por una infección? – Lauren levantó una ceja.
-Ok – no paraba de reírse y volvió a sentarse.
-Yo haré algo de cenar ¿te pareces?
-¿Cocinas? – preguntó sin mirarme, con la vista fija en la chimenea.
-Si, algunas cosas cambian – hubo silencio. Lo único que había en esa casa eran pastas, así que eso comencé a cocinar, a veces miraba a Lauren que solo estaba sentada en su sillón mirando la chimenea, se paro solo una vez y fue para buscar una botella de vino, la abrí y nos sirvió a las dos, se sentó en uno de las sillas que estaban en la cocina.
-¿Por qué estas tan seria? – le pregunté sin dejar de hacer lo que estaba haciendo.
-Se supone que mañana vendría a esta cabaña – la quede mirando – quería estar sola unos días pero resulta que todo sale mal, como hace mucho tiempo viene pasando, todo me sale mal.
-Hey! Cálmate – las dos nos quedamos mirando – se supone que nadie sabia que iba a llover. Mañana me iré temprano y te quedarás sola si es lo que quieres.
-Tonta – la miré – quería estar sola porque estoy muy confundida – Lolo miraba su vaso – me duele el brazo ¿hay algo que puedas hacer para que se me pase?
-Puedo cocerte la herida y darte algo para que no se te infecte.
-¿Andas con botiquín? – me reía - ¿de que te ríes?
-De ti. No, no tengo un botiquín pero tu hermana tiene uno, lo vi cuando fui a buscar la madera.
-Oh! ¿entonces puedes?
-Si pero lo haremos después de que termine de cocinar ¿ok?
-Ok, puedo esperar unos minutos – le sonreí.
-O sea que tu ya conocías esta cabaña.
-Si pero no preguntes porque.
-Sabes que ahora querré saber el porque. ¿Por qué haces eso?
-Porque sabía que lo harías –nos miramos – cuando te fuiste, este lugar fue mi guarida durante meses, de hecho creo que viví acá uno 6 meses.
-Woow – estaba impresionada.
-Me costó mucho decidir irme de ese departamento, realmente me gustaba pero era imposible estar ahí Camila – Lauren miré el suelo – pero acá me tienes.
-Lauren…
-No creo que sea el momento para hablar de eso.
-Entonces cuando será el momento.
-Cuando las dos estemos listas, claramente no lo estamos.
No dije nada, no quería discutir con ella. Cuando terminé de cocinar me fui a sentar al lado de Lauren le dije que se sacara la ropa lentamente y me di cuenta de que mi polera estaba completamente empapada de sangre – vaya si has perdido sangre – dije mirándola y noté su cara de dolor, mi vista bajo irremediablemente hasta sus pechos y de ahí a su estómado. Sin duda su cuerpo seguía siendo igual de perfecto.
-Ok – fui a buscar una botella de tequila que había en la cocina, unas toallas, las vendas, hielo, hijo y aguja – o te puedo decir que esto no te dolerá así que mejor ponte esto en la boca – era una polera que encontré en la pieza – a la cuenta de tres limpiaré la idea con tequila, trataré de sacar algunas cosas que podrían estar dentro de la herida y te dolerá.
-Solo hazlo de una vez.
Saqué la polera que tenía alrededor de su brazo y cubrí la herida con tequila, haciendo que Lauren se retorciera de dolor, no gritaba pero tenía el cuerpo tenso. Dentro de la herida habían pedazos de vidrio que estaban haciendo que la herida se abriera mas y mas. Saqué todo, cuando la herida estaba limpia saqué la sangre de alrededor de la herida y la deje limpia para poder comenzar a cocer. Desinfecté la aguja y coloqué hielo por los lados de la herida para que se adormeciera un poco y comencé a cocer.
-MIERDA!! – gritó Lauren aun con la polera en la boca pero no aguanto y se la sacó, comenzó a gritar descontroladamente, sentía como le caían algunas lágrimas.
-Queda poco Lolo, queda poco.
-NO AGUANTO MAS – coloqué el último punto.
-Listo – ella abrió los ojos porque los tenía cerrado con tanto dolor y creí que iba a morir con la imagen que mis ojos estaban mirando. El cuerpo de Lauren completamente sudado, su cabello pegado a su cara, sus ojos verdes brillaban demasiado y su respiración agitada – ponte la ropa y sentémonos a comer – me pare, me lave las manos y me di cuenta de como se ponía la ropa. Se puso una polera y el poleron y se fue a sentar a la mesa. Comimos en silencio pero noté que Lauren comía como si se acabara el mundo – Dios te quedo delicioso – yo solo sonreía al ver como disfrutaba la comida.
-Es solo pasta Lolo.
-Bueno para ser la primera vez que cocinas para mí te quedo bueno – las dos sonreímos. Lavé la loza y deje que se secara, me fui a sentar al lado de la chimenea junto con Lauren - ¿Qué pasa? – me preguntó cuando llegue a su lado.
-Nada solo quería compartir una copa de vino contigo frente a una chimenea eléctrica – Lauren se reía.
-No sé como no te diste cuenta de eso.
-Lo siento ok.
-Camila – la quede mirando – gracias por lo del brazo, en serio ahora me duele menos. Casi ni lo siento.
-De nada – le sonreí – creo que es un buen lugar para hablar ¿no crees?
-Depende de lo que quieras hablar.
-Sabes de lo que quiero hablar Lauren.
-No, no lo sé – sus ojos se clavaron en los míos y sentí como mi corazón comenzaba a latir rápido – creo tener una idea ahora – me sonrojé y ella sonrió hacía el lado.
Mierda.
-Lauren ¿Por qué te cambiaste de casa? – ella solo me miro.
-Haremos algo ok – bebió de su copa de vino – yo te respondo esa pregunta entonces tu harás lo mismo.
-Un juego de preguntas y respuestas – las dos sonreímos.
-Algo así.
-Ok entonces respóndeme ¿Por qué te cambiaste de departamento?

Narra Lauren
-Porque era insoportable estar ahí – la miré – era insoportable llegar y sentir tu risa por los pasillos, estar mirando una película y sentir que me decías que me amabas al oído, o estar a punto de quedarme dormida y sentir que se te acuestan al lado tuyo y te acarician la cara de la misma manera que tu lo hacías. Era un martirio vivir ahí, fue la única opción que encontré y creo que resultó.
-¿En serio?
-Si, en serio resultó.
-No, no me refiero a eso me refiero a si en serio te pasaba todo eso – la quede mirando.
-Si – Camila miró hacía el suelo.
-¿Nunca quisiste buscarme cuando estuviste en Londres? – le hice la pregunta.
-Me fui para no saber de ti Lauren – esas palabras dolían – pero creo que era imposible, aunque tratará si o si sabía algo de ti. Ya fuera por la televisión o por Lucy que hablaba por teléfono tan fuerte. Pero si hubo una vez de hecho fueron dos en las que te quise llamar.
-¿En serio? ¿Cuáles?
-La primera vez vi la resolución del caso de David por la televisión, no lo quería ver pero Lucy me obligo dijo que hacía superaría mas rápido las cosas pero lo único que logro con eso fue hacerme sentir orgullo hacía ti – sonreí – de ahí vino cuando supe lo de tu madre que esta vez lo supe por Ally. Te quería llamar, mandarte una carta, un mail pero no podía y lo siento mucho.
-Pero mandaste flores – la quede mirando – crees que no me iba a dar cuenta.
-Nunca creí que te darías cuenta.
-Eran tus flores favoritas y aunque no lo creas nadie mas llevo de esas flores – sonreí – creo que te toca.
-¿Qué paso para que llegaras a estar con Natalia? – la quede mirando y sus ojos ya no brillaban.
-Nada, estuve 3 años sola sin nada ni nadie. Un día fui a un bar a tomarme un Wisky – la miré y sonreí porque me acordé que el día que la conocí estaba tomando Wisky – y ella se me acercó. Esa noche nos acostamos y no nos separamos mas. Fui sincera con ella siempre.
-¿A que te refieres con sincera?
-No me hagas decirlo Camila – la miré y sentí que mis ojos se llenaban de lágrimas.
-Dilo. Sácalo de ahí dentro – tocó mi pecho y sentí como se me quemaba la piel.
-Le dije que no tenía intención de volverme a enamorar nunca mas, que si estábamos juntas solo sería por el sexo. Que no tengo pensando en fijarme nunca mas en nadie y que aunque quisiera no podía – no podía dejar de mirarla, tragué saliva – creo que aun te amaba cuando le dije eso – ella sacó su mano de mi pecho, se que el “amaba” era lo único que había escuchado.
-¿Quién es el padre de Clara? – Camila me quedo mirando – lo siento si quieres respondes – bebí de mi copa de vino.
-No sé quién es – la quede mirando – y no es porque haya sido una zorra y me haya acostado con demasiados hombres durante estos 5 años.
-¿Entonces?
-Ella fue una opción para mi dolor – no estaba entiendo – Lauren cuando me fui te puedo jurar que apenas puse un pie en el avión quería bajarme, pero era tarde para eso. Estuve meses tratando de luchar con lo que sentía por ti, no había día en que no llorara ni noche en que no te pensara, no había día que no extrañara estar a tu lado – tomó mi mano – tenía tanto amor dentro de mí, te amaba tanto Lauren que no sabía que hacer con eso. Ni siquiera estar con Lucy me aliviaba, nada lo hacía decidí que tenía que canalizar mi amor en alguien puro, que no tuviera pasado y entonces lo hice – solo la miraba, no podía decir nada – al principio era solo por eso para poder superarte de una maldita vez pero cuando la tuve en brazos la primera vez y me miró con los ojos verdes que tiene creí que me desmayaría. Desde ese momento todo mejoró aunque no te niego que cada mañana que despierta y me mira me acuerdo de ti.
-Solo la querías tener como para despejar tus recuerdos y tu mente de mi y terminaste siendo madre.
-Es la mejor decisión que he tomado en mi vida Lauren. Ser madre es algo único y es mía.
-Eres una gran madre Camila.
-y tu también lo serás – nos sonreímos la una con la otra, me quede mirando su rostro perfecto, la comisura de sus labios, su nariz que tanto me gustaba, sus ojos marrones y decidí pararme y caminar hasta una de las ventanas a ver la lluvia caer.
Me sentía vulnerable a su lado.
-¿Qué te pasa? – me preguntó.
-Nada creo que me ganó el cansancio – dije mirándola ella se paro y caminó hasta donde estaba yo – puedes dormir en la cama yo dormiré en el sillón.
-¿Qué me quieres preguntar? – era como si leyera mi mente.
-Nada, de todos modos es tu turno.
-Lauren…
-Camila ya no quiero jugar este juego ok. Ve a descansar mañana tienes que ir a buscar a Clara.
-Ok señorita histeria.
Sonreí y me quede mirando cómo se alejaba y odiándome por no preguntarle si aún me amaba, si aún le gustaba o si por lo menos me encontraba linda – mierda Lauren – me acosté en el sillón y me quede dormida.
Desperté a la mitad de noche temblando de frío, cada vez que respiraba salía humo por mi nariz y boca – mierda – traté de pararme para ir a buscar una frazada pero me encontré con Camila.
-¿Qué te pasa? – ella solo me miró a la cara – mierda Lauren estas blanca y temblando ven – me llevo hasta el cuarto y me acostó a su lado – ven Lolo – me acurrucó en su pecho y uno de mis brazos la cruzaron para aferrarse a su ropa, no aguantaba el frío y necesitaba sentirla lo mas cerca posible cuando me di cuenta estaba encima de ella con la cabeza en su pecho, nuestras piernas enredadas una con la otra y mis manos aferradas a sus caderas. Ella comenzó a acariciar uno de mis brazos con sus uñas y cerré los ojos. Volverme a sentir tan plena era casi un milagro porque creí que nunca volvería a sentirme así.
-Creo que debería cambiar y dormir en la cama no encima de ti – alcé la mirada para verla – eres muy linda – que mierda pasa, sentía como si tuviera 16 años.
-Gracias – ella se sonrojó, me salí de encima de ella y me coloqué al lado de la cama de lado para mirarla.
-buenas noches Camila.
-Buenas noches Lauren – cerré los ojos – Lolo me harías un favor – la miré.
-Dime.
-Te podrías poner hacía el otro lado.
-Oh… si, claro – le di la espalda y en segundos sentí su cuerpo pegado al mío, su brazo me cruzó y entrelazamos nuestras manos.
-Solo quiero recordar que se siente dormir así nuevamente a tu lado.
-Mañana me dices que tal tu experimento – volvió a besar mi frente y yo sonreí.
-Buenas noches Lolo.
-Adiós Camz

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Re: Mi mejor error por Camrenofficial

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