Mi mejor error por Camrenofficial

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Capitulo 50

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:29 pm

Narra Lauren
Desperté cuando sentí un rayo de sol en mi cara, cuando sentí que empezaba a quemar me paré lentamente sacando la mano de Camila que estaba sobre mi cuerpo lentamente. Me senté en la cama y la quede mirando.
Hace 5 años nunca creí que volvería a verla dormir nuevamente, era increíble ver su cara completamente relajada, su respiración tranquila, sus labios rosados. Era perfectamente hermosa, me paré con cuidado y baje al primer piso a buscar algo para comer, moría de hambre. Ella cocinó ayer así que le llevaría desayuno a la cama, como en los viejos tiempos.
Busque algunas cosas para comer y las puse en una bandeja, iba a subir las escaleras cuando tocan la puerta – mierda – deje la bandeja en la mesa y me toqué el brazo, aun me dolía un poco.
-Hola – me saludo un joven con acento campesino.
-Hola ¿en que te puedo ayudar?
-Es que ayer en la noche el río se llevó una camioneta y quería decirle que la encontramos y ahí está – me asomé por la puerta y vi al auto completamente embarrado, pero estaba bien.
-Gracias en serio no se cómo podría pagarle lo que hizo, porque no tenía idea de como iba a salir de acá.
-No se preocupe, yo solo venía a avisarle.
-Tome – le pase una de mis tarjetas – cualquier cosa que necesite no dude en llamarme.
-Muchas gracias señorita – cerré la puerta y subí a la habitación con la bandeja con desayuno.
Cuando entré Camila seguía durmiendo, siempre fue buena para dormir. No había como despertarla aunque ella solía despertarse siempre con mis besos, esta vez todo había cambiado, no podía llegar y besarla. No, no podía. Deje la bandeja en el mueble que estaba al lado de la cama en donde estaba durmiendo Camila y me senté a su lado vacilé unos segundos pero acaricie su rostro se sentía igual de suave que hace años atrás no pude evitar sonreír – Camz – dije en voz alta – Camila tienes que despertar – ella seguía durmiendo – mierda tu lo quisiste – me subí encima de ella y comencé a hacerles cosquillas.
-NO LAURAN SALE, PARA POR FAVOR – no paraba de reírse – Dios LOLO PARA ME ORINARÉ ENCIMA, POR FAVOR PARA LAUREN.
Entonces paré y no podía evitar reírme, me salí de encima y la quede mirando
– buenos días – le dije sonriendo.
-Buenos días, nunca más me despiertes de esa forma – se acomodó en la cama y me quedo mirando – a que se debe tanta felicidad en tu rostro.
-bueno encontramos el auto así que podremos irnos apenas te termines esto – hice que viera la bandeja.
-¿Desayuno? ¿En la cama? Que hice para merecer esto Lolo.
-Digamos que me salvaste el brazo y eso es mucho – las dos sonreímos y nos limitamos a tomar desayuno, hablando de lo loco que fue todo anoche – creo que es hora de irnos – le dije mirándola.
-¿Por qué lo bueno dura tan poco? – la quede mirando.
-a que te refieres.
-A esto – se comenzó a acercar cada vez mas – a nosotras, acompañarte a buscar una llave y quedarme encerrada en está cabaña y ahora irnos en un auto completamente embarrado es lo mejor que me ha pasado en 5 años – le sonreí – ahora que pasara.
-Pasara que – la agarré de sus brazos – tu comenzaras a trabajar en esta ciudad en tu buffet y yo en el mío aunque somos como socias porque compraste acciones de mi buffet –ella se río – cuando supe que habías hecho eso nunca lo entendí.
-Digamos que solo quería estar mas cerca de ti Lauren.
-¿Por qué no lo compraste entero? Podrías haberme tenido completa – ella sonrió – tienes que comenzar tu vida, con tu hija, buscar colegio. Todo.
-Pero que pasara con nosotras – acaricie su mejilla.
-Ese es el problema – la miré – nosotras no somos nosotras, ni siquiera se que somos ahora.
-Somos ex – miré por la ventana – tenemos una gran conexión Camila, la mejor de todas.
-No me quiero ir. No quiero irme de acá – Camz miró alrededor – después de mucho tiempo me sentí bien conmigo, me sentí cómoda con alguien.
-Camila – la miré – se me hace tarde bebe – mierda ¿Qué dije?
-¿Bebe? – Ella sonrió, su sonrisa es hermosa – vaya.
-Lo siento, no pensé… yo… solo… no estaba – ella colocó su dedo sobre mis labios.
-Me gustó, me gustó volver a escucharlo de tu boca – mierda, todo mi cuerpo estaba reaccionando a su tacto, a un simple tacto que me está volviendo loca.
-Camila deberíamos irnos. Tienes que ir a buscar a Clara.
-¿Por qué huyes? ¿A que le temes? – sus ojos mostraban todo lo que estaba sintiendo y eso era lo que mas me gustaba de ella.
-Creo que eso me lo podrías haber preguntado anoche – sonreí.
-¿Y que te impide responderlo ahora?
-Realmente no tengo idea – dije mirándola.
-Quedémonos - ¿es una broma? – yo puedo llamar a mis padres y decirles que se queden con Clara, quedémonos Lauren.
-Camila eso es una locura.
-¿Desde cuándo nuestra relación no lo es? No me puedo ir de acá sabiendo que tengo tantas dudas de todo esto.
-¿Esto? ¿Qué cosa?
-De esto – junto sus manos con la mía y entrelazamos nuestros dedos – sabes que tenemos que hablar.
-Entonces nos quedamos – le sonreí – pero tu cocinas en serio no puedo hacerlo, casi me muero en el intento cuando trate de hacer el desayuno, me duele el brazo un – ella acarició uno de mis mejillas.
-Bueno yo cocino.

Narra Camila
Mientras yo hacia el almuerzo Lauren le pago al joven que encontró el auto si podía ayudarle a lavar el auto así el ganaría algo de dinero. Cuando tenía todo listo salí a ver como estaban con el auto y encontré a Lauren hablando con una joven, no paraba de reírse ni ella ni Lauren y después de muchos años volví a sentir celos, después de años volví a querer matar a cada mujer que se le acercaba a Lauren. Tragué saliva y entré a la casa antes de que ella se diera cuenta de que estaba mirando. Me serví un vaso de tequila y me fui al cuarto, no quería verla pero a la vez sentía rabia conmigo misma por no controlarme, por ser tan tonta ella está con Natalia y bueno yo… yo solo sigo pensando y sintiendo todo esto por dentro. Debería odiarla por lo que me hizo hace 5 años atrás pero a quien quiero engañar, sigo enamorada de esa estúpida. Sigo enamorada de sus ojos verdes, de sus labios, de sus hoyuelos cunado se ríe, de su sonrisa, de su risa, de su forma de caminar, de su manera tan tierna de tratar a las personas, de su amor al trabajo, de querer siempre la mejor, estoy enamorada y eso me está matando.
Me asomé por la venta del 2° piso y vi que ahora estaba limpiando su auto con el brazo bueno y solo con sus pantalones y la parte de arriba de su ropa interior, también me di cuenta de que la chica con la que estaba hablando hace un rato no paraba de mirarla ¿es que acaso no se daba cuenta?, el niño con el que limpiaba el auto tampoco dejaba de mirarla y quien podría dejar de mirarla cuando una mujer así está frente a ti. Yo pierdo mi control con solo tenerla frente a mis ojos y con ropa me imagino como pueden estar ellos.
Lauren se paró recta y se hecho el cabello hacía atrás y noté su estómago completamente marcado, sus pechos firmes, sus brazos fuertes era como si el tiempo no hubiera pasado por ella. Era como si estuviera mirando a la Lauren de hace 5 años atrás y me estaba volviendo loca.
Decidí tomar un baño con agua fría. La necesitaba. Mientras me duchaba recorde todas las veces que nos duchamos juntas, las caricias, las bromas, los peinados que nos haciamos con el shampoo, era todo tan perfecto, cuando sentí que las lágrimas comenzaban a caer decidí salirme. Camine hasta el cuarto y me puse ropa suelta, un buzo y una polera ancha que había en uno de los muebles de Taylor. Baje y Lauren estaba ahora con ropa – por fin – me vio y me sonrió pero no se la devolví, entre a la casa y comencé a arreglar las cosa para comer.
-Hola – entró como si nada.
-Hola – dije sin mirarla.
-¿Qué te pasa? – me preguntó desde la puerta.
-Nada Lauren, ¿tienes hambre?
-Si, muero de hambre – miré su brazo y se lo estaba sosteniendo.
-¿Aun te duele?
-Si, pero creo que es normal después de todo la herida me la hice ayer – ella sonrió hacia el lado y sentí como mis piernas temblaban ¿porque mierda era tan vulnerable a ella, porque? – me voy a ir a duchar y almorzamos te parece.
-Bueno – le sonreí, le sonreiría siempre. Era un efecto que tenía ella sobre mi que no podía controlar – no te mojes la herida – ella me miró y subió hasta el cuarto.

Narra Lauren
Noté como Camila se había asomado por la puerta y la ventana del cuarto hace unos minutos atrás y como su cara mostraba disgusto. Luche con todas mis fuerzas para no pensar que estaba celosa, sería tonto después de todo han pasado 5 años, 5 años desde que todo cambio entre nosotras pero igual se quiso quedar otro día mas acá… conmigo… era todo tan raro.
Después de la ducha me puse un short y una polera ancha casi igual a la de Camila. Baje y ella estaba sentada esperándome – hola – ella me miró y sonrió – este clima es raro, ayer llovió demasiado y hoy hace calor.
-Bienvenida a Miami – me respondió.
-Eso debería decirlo yo – le sonreí.
El almuerzo estaba delicioso. Mas que delicioso estaba perfecto.
-¿Quién te enseño a cocinar?
-Lucy – la mire – pasaba mucho tiempo sola en Londres y me obligue a aprender.
-LO haces muy bien – las dos sonreímos – Camz te puedo preguntar algo.
-Obvio – me respondió mirándome.
-¿Estas celosa? – ella abrió sus ojos y se sonrojó.
-¿Qué? ¿porque debería estarlo?
-Te vi, cuando me viste en la puerta hablando con la hija del dueño de una parte del río y cuando me mirabas por la ventana y notabas como me miraban – estaba ruborizada – a lo mejor fue impresión mía lo siento si te molesto la pregunta.
-No, no me molesto es solo que – hice pausa – es raro todo esto ¿no crees?
-¿Por qué es raro? Después de todo nuestra relación siempre fue única
-Duro solo 8 meses en el pasado – nos quedamos mirando – y en esos 8 meses lograste encantarme, quererte, amarte, desearte, enamorarme y romperme el corazón. Fue intensa.
-¿Qué tiene que ver eso con lo que te dije?
-Nada solo quería que lo supieras – nos quedamos mirando – siempre te han mirado Lauren, eso no es nuevo ni para mi ni para nadie.
-Pero estabas celosa.
-No.
-Si.
-No.
-Si.
-A la mierda – se paró de la mesa y se fue a la cocina y me quedo mirando apoyada de un mueble – si ok, estaba celosa. Estaba completamente celosa porque esa estúpida te estaba mirando como si se acabara el mundo, porque odio que miren lo que es mío, odio que te deseen, odio que…
-¿Lo que es mío? – Camz no podía ocultar su vergüenza me paré y camine hacia ella – desde cuando volví a ser tuya – sonreí.
-Lo siento solo fue una laguna mental – trato de salirse pero la agarré y la volví a apoyar contra el mueve y apoye mi cuerpo sobre el de ella – lolo déjame salir.
-No ¿Por qué?
-Lauren por favor – acerqué mi cara hasta que nuestras narices chocaron – Lo… Lo… Lolo.
-Se que siempre me han mirado y muchas me desean pero si hay algo que me mata en sentir que me deseas tu, que sigues sintiendo que soy tuya al igual que yo siento que tu eres mía – acaricie su nariz con la mía – eres imposible de olvidar Camz.
-Para esto antes de que sea tarde Lauren.
-¿Por qué?
-Podría cometer una locura.
-Desde cuando eso está prohibido para nosotras – no podía dejar de mirarla.
-Yo quiero hacer algo. Lo quiero hacer desde anoche ya no aguanto.
-¿Qué cosa?
-Quiero un beso. Un beso tuyo – sonreí - ¿puedo?
-Eso no se pregunta.
Camila agarro mi cara y acercó nuestros labios, no hubo tiempo de juegos ni de provocaciones nuestros labios se extrañaban tanto o mas como nosotras. Sus labios seguían teniendo la misma contextura, el mismo sabor, se movían a la perfección, su lengua reconoció a la mía de inmediato. No podíamos ocultarlo mas esto no había cambiado, nada había cambiado todo seguía intacto.
-Lauren – Camila apoyo su frente en la mía.
-Camz – dije acariciando sus caderas.
-Gracias por hacerme recordar lo mucho que amaba tus labios – sonreí.
-Gracias por volver pequeña, gracias – nos abrazamos durante unos minutos.
Me gustaría que fuera eterno pero teníamos cosas que hacer y ya se estaba haciendo de noche.
-Lauren antes de irnos a la ciudad podríamos pasar a un lugar
-¿A dónde? – pregunté intrigada.
-Tu solo déjame manejar y sorpréndete.
-Bueno - ¿Ahora que le dio a esta?

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Capitulo 51

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:29 pm

Narra Camila
-Camila te quieres apurar, es de noche y aun tenemos que ir a ese lugar que quieres ir – Lauren estaba gritando desde el auto.
-Ok ya te escuché solo estaba buscando esto – le mostré una venda.
-No, dime que no es cierto.
-Lo siento te la pondrás – le coloqué la venda e hice que se sentara en el auto y le coloqué el cinturón de seguridad – listo – le di un beso en la frente.
Me subí al auto y maneje con cuidado, la carretera aún seguía un poco húmeda después de la lluvia de anoche. Creo que Lauren se había quedado dormida, después de todo dudo que haya dormido bien con la herida del brazo, la miré un segundo y me acordé del beso que nos dimos antes de salir de la casa. Ese beso fue único, necesitaba besarla traté de aguantarme pero ya no podía mas decir que al sentir sus labios exploté de amor era poco, no tenía definición alguna para lo que sentí cuando nos estábamos besando, esos labios seguían siendo míos por mucho que estuviera con otra persona y entonces me acorde, me acordé de que estaba con Natalia y una rabia se apoderó de mi pero solo duró unos segundos porque se que ella me quiere o por lo menos siente algo por mí. Lo sé, lo sentí en sus labios.
Me acordé de la primera vez que hicimos este recorrido pero las cosas eran distintas, ella venía manejando y yo era la vendada. Aunque pensándolo bien no era tan diferentes si nos ponemos a pensar, después de todo seguimos teniendo la misma diferencia de edad, somos las mismas solo que un poco mas grande y la traigo acá por la misma razón que ella me trajo hace 5 años, para demostrarle cuanto significa para mí. Cuando llegamos la desperté – Lolo, despierta – noté como se mordió el labio inferior y se quejó – vamos despierta bo – ella se estiró y se iba a sacar la venda – no, aun no – le dije sosteniendo la venda sobre su mano y sentí una corriente por todo mi cuerpo.
-Tus manos están heladas – me dijo.
-Lo sé creo que hace un poco de frío
-Entonces porque no nos vamos, podemos venir cualquier otro día.
-No sé si tenemos un mañana Lauren – ella se quedó callada – solo tenemos hoy.
-No digas eso – se acomodó en el asiento – déjame sacarme esto, necesito mirarte.
-Lo harás pero espera unos minutos mas, por favor.
Sentí como su mano alcanzó la mía no era necesario sacarle la venda para saber que me estaba mirando, sonreí al darme cuenta que ella también lo hacía – es mejor que nos apuremos, tengo que ir a buscar a Clara – salí del auto y fui a abrir la puerta a Lauren, la cerré y cerré el auto – lista – le dije tomando sus manos.
-Obvio, solo apura que tengo mucha curiosidad.
Con cuidado subimos una pequeña cuesta empinada, podía notar que ella ni siquiera estaba cansada. Su estado físico seguía siendo igual de perfecto que siempre – falta mucho Camz – preguntó.
-No, de hecho ya llegamos – cuando llegamos deje que tomara aire, me coloqué detrás de ella y le saque la venda, noté que pestañó rápido un par de veces y de ahí se dedicó a observar el lugar, dio unas cuentas vueltas mirando el cielo en donde se podían ver las estrellas completamente como si estuvieras al lado de ellas. Tenía una sonrisa de oreja a oreja, era como estar mirando a un bebe feliz. Después de un tiempo me quedo mirando.
-¿Qué hacemos acá Camz? – tenía un brillo en sus ojos hermosos.
-Creo que se me ocurrió apenas termino nuestro beso – sus mejillas se sonrojaron – no sabes porque te traje acá ¿verdad?
-Se que fue nuestra primera cita – dijo entre comillas.
-Fue mas que eso por lo menos para mí – me acerqué a ella y le dije que se sentara en el pasto y nos sentamos las dos, me quede mirando el horizonte en donde se veía todo Miami, donde se veían las luces, las estrellas. Todo seguía igual de perfecto. Todo menos nosotras.-La primera vez que me trajiste a este lugar me hiciste escaparme de mi casa – la quede mirando y ella sonrió – me dijiste que no me arrepentiría y que valía la pena. Casi me mato bajando de mi terraza pero vine igual porque sabía que valdría la pena – no podía dejar de mirarla – llegamos acá ese día y tuve la misma expresión en mi cara que tienes tu ahora – tomé sus manos – Lauren creo que te diste cuenta que entre nosotras aun hay algo, sea donde sea que esté ese sentimiento guardado está. Aparece a veces como hoy cuando nos besamos – ella se volvió a sonrojar – cuando nos besamos se que no fui la única de las dos que lo sintio. Dime que también lo sentiste – hubo un silencio – dime que sentiste como si fuera nuestro primer beso, que sentiste lo mismo a cuando nos besamos por primera vez.
-Era la misma sensación solo que ahora sabía cómo besarte, porque se cómo te gusta que te bese – las dos sonreímos.
-Te traje acá porque cuando me trajiste por primera vez fue para mostr arme tu lugar favorito en Miami, para decirme que me querías y yo te dije que…
-Me dijiste que me querías setenta veces sietes y que eso era infinito y entonces te dije que te amaba – nos quedamos mirando – ese sin duda es uno de los recuerdos mas hermosos que tengo a tu lado Camz.
-Ese es el problema Lolo – miré hacia el océano que tenía frente a mis ojos.
-¿Cuál es el problema?
-Yo estoy harta de vivir de recuerdos, vivi de ellos 5 años traté de sacarte de todas las formas posibles de mi corazón, de mi mente. Trate de que no me importara nada de lo que hicieras pero no puedo. Si alguna vez te odie por lo que paso eso duró solo hasta que me subí al avión, después lo único que hacía era extrañarte como una estúpida.
-Camz…
-Déjame terminar – me coloqué frente a ella – creí durante años que nuestro amor solo paso en mi cabeza, que nada de lo que pasamos era real pero soñaba contigo todas las noches, mas que sueños eran recuerdos que venían como el de la isla ¿te acuerdas? Ahí dijimos que nuestro amor sería para siempre, que nada ni nadie nos separaría nunca. Dijimos que estaríamos hasta que una de las dos se fuera al cielo – mis lágrimas comenzaron a caer – Lolo estar sin ti es como estar muerta en vida y no era lindo esperarte, Lauren no quiero esperar para estar contigo.
-Camila ¿puedo hablar yo ahora? – ella sonrió y con una de sus manos me secó las lágrimas.
-si, si puedes.
-Traerme hasta acá fue jugar sucio – la quede mirando – hiciste que me acordara de cada detalle que pase contigo, para muchas personas durar 8 meses con alguien no es nada pero para mí lo fue todo – le sonreí – lo fue todo y lo es todo. Siempre decía que no entendería nunca a las personas que viven del recuerdo de alguien eso para mi era estúpido pero no lo entendí hasta que me paso. Inconscientemente te hacía en cada rincón de mi antiguo departamento y fue tanto que me tuve que cambiar de casa, te extrañe como nunca antes extrañe a alguien, sería una estúpida si te dijera o te negara que ahora mismo quiero besarte – las dos sonreímos, claro su sonrisa es mil veces mas hermosa y perfecta que la mía – pero no sé si sería lo correcto.
-¿Qué?
-No lo tomes a mal ¿ok? No me arrepiento del beso de la cabaña porque Dios! Lo necesitaba tanto o mas que el aire que respiro día a día, solo tengo miedo.
-¿De qué?
-De cometer errores, de volverte a desilusionar, decepcionarte. Camila de tan solo pensar que puedo hacer algo que haga que tomes un avión con dirección indefinida me aterra. No sé si pueda volver a soportarlo, no sé si pueda volver a pasar por el intento de tener una vida sin ti sin sentir esas ganas de morirme – Me aferré a sus manos.
-Entonces matemos nuestros miedos juntas, pero no me dejes ir, no de nuevo. Lauren estoy gritando por dentro, ni siquiera soporto extrañarte. No lo soporto, simplemente me mata la idea de tener que despertarme y no poder tenerte a mi lado, de querer abrazarte y no encontrarte. Dios Lauren no se cómo sobreviví sin ti 5 años. Dormía abrazando una maldita almohada pensando que eras tu.
-No eras la única que hacia eso – las dos sonreímos.
-No nos sigamos perdiendo.
-Camz… yo… no sé tengo que pensarlo.
-¿En serio? – sentía que mi corazón se volvía a quebrar por millonésima vez en mi vida.
-Camz tengo que ir a dejarte, tienes que ver a tu hija – me sonrió pero no le devolví la sonrisa.
-Tienes razón – me sequé las lágrimas y me paré, le di la espalda pero apenas me sequé las lágrimas estas volvieron a caer odiaba no poder controlarme cuando se trataba de ella. Lo odiaba. Sentí sus manos sobre mis caderas y me salí de ella y la quede mirando – me puedes responder algo por favor – quede mirando sus ojos verdes.
-Obvio, dime.
-¿Cómo le haces para romperme el corazón hace 5 años atrás y ahora de distintas maneras? – Lauren no dijo nada, el brillo de sus verdes se había ido. De hecho ni siquiera eran verdes, eran grises – lo sabía nunca tienes respuestas – le pase las llaves de su auto y salí de ahí. Nuevamente había hecho el ridículo, Dios como podía ser tan torpe, mañana se casa Ally eso era de lo único que me tenía que preocupar.
Me subí a su auto y ni siquiera la miré, lo único que podía escuchar era el sonido del motor, sentía rabia por todo lo que había pasado. No sé en que estaba pensando cuando creí que traerla a este lugar le haría cambiar de opinión acerca de nosotras.
Lauren paró el auto.
-No podemos seguir así – dijo Lauren y la quede mirando.
-¿Qué paso? ¿Por qué paraste Lolo?
-Porque no me puedo ir contigo enojada sabiendo que mañana nos tendremos que ver.
-No es necesario que nos veamos si no quieres, puedo hacer que no existes – eso era imposible. Esta estúpida era mi existencia completa.
-Camila no sé cómo tomaste lo que te dije ahí arriba pero..
-Pero nada Lolo y no lo tome de ni una forma solo que ya. Nuestro tiempo ya fue y lo tengo que entender, tu estas con Natalia tienes que hablar con ella por lo que paso el fin de semana.
-La última persona que me importa es Natalia – interrumpió – Dios y esto no se trata de ella ni de nadie, solo quiero que nos vayamos con calma
- ¿Qué? – nunca te dije que no quería estar contigo ni nada de eso, solo que nos tomáramos nuestro tiempo. Quiero que volvamos a conocernos, a reírnos no quiero todo apurado yo quiero disfrutarte Camila. Disfrutar lo que no pude durante 5 años…
No la deje terminar, me aferré a su cuello y la besé en los labios necesitaba esos labios sobre los míos nuevamente, necesitaba sentirla. Dios Lauren me seguía volviendo loca. Sus manos se aferraron a mis caderas y me elevo para quedar sentada sobre ella. Sus manos acariciaban mis piernas mientras no podíamos dejar de besarnos era una beso lleno de pasión no se podía ocultar el deseo que había entre nosotras. Sentí como sus manos comenzaron a subir por mis piernas hasta llegar a mi ropa interior y paré el beso. Nuestras frentes quedaron juntas y nuestra respiración era rápida sus verdes habían vuelto a brillar.
-Lo siento, en serio pero me cuesta controlarme – volví a cerrar sus labios y las manos de Lauren apretaron mis muslos.
-Créeme que lo deseo tanto como tu, pero acá eres tu la que se quiere ir lento – me estaba burlando en su cara, me salí de encima y la quede mirando – maneja tengo que ir a buscar a Clara.
-Me vengaré Cabello, me vengaré – las dos sonreímos.
-Gracias por traerme – le sonreí.
-¿con quién vas mañana al casamiento?
-Sola, estoy sola.
-¿Vamos juntas?
-Nos vemos allá Lauren, hay que irnos lentos –ella se amurró.
-Ok pero que te parece si vas a almorzar conmigo y de ahí te dejo a la hora para que te puedas poner linda.
-¿Dónde iremos?
-Sorpresa, pero tiene que ser temprano como las 11.
-¿A esa hora almorzaremos?
-No, a esa hora nos juntamos. Te pasaré a buscar – se acercó y me besó. Me tomó por sorpresa – si quieres puedes llevar a Clara.
-No, iré sola nos vemos – ahora me acerqué yo y la besé. Introduje mi lengua de inmediato y la saqué, me di cuenta de que Lauren se había quedado en shock – nos vemos Lolo.
-Adiós Camz – me bajé del auto y sabía que me estaba mirando, siempre lo hacía. Me di vuelta y ella me regalo una sonrisa – A LAS 11 – gritó.
-A las 11 – le dije y entré a la casa.

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Capitulo 52

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:30 pm

Narra Lauren
Antes de ir a buscar a Camila le mande un mensaje diciéndole que llevara todas sus cosas para cambiarse después, que desde donde íbamos a estar nos iríamos al casamiento de Alexa y Ally. No quería perder tiempo, quería aprovechar cada minuto que iba a tener con ella, también le dije que se fuera ligera de ropa. Mientras conducía no podía dejar de estar nerviosa, pase por un café, puse música y nada, mis nervios me estaban matando sentía ganas de vomitar de ir al baño, todo el cuerpo me sudada – mierda Lauren cálmate – dije en voz alta estacionándome frente a la casa de Camila, miré para ver si estaba y nada así que le mande un mensaje.
-“Ya llegué, baja” – ni siquiera podía escribir un mensaje como la gente. Me baje del auto y me apoyé en el apenas salí, mis piernas temblaban era como la primera vez – mierda, ya para por favor – dije cerrando mis ojos y tratando de tranquilizarme.
-Hola – abrí los ojos lentamente y quede impresionada con lo que estaba mirando. Me acuerdo haberle dicho a Camz que ocupará algo ligero pero ella solo estaba vestida con un short cortísimo y la parte de arriba de su traje de baño – me saludarás o te quedaras mirándome – ella sonrió y todo mi cuerpo volvió a la normalidad. Maldita dependencia que sentía ante la sonrisa de Camila.
-Lo siento – me acerqué y la salude. Yo andaba con mi short, la parte de arriba de mi traje de baño y una polera ancha – no creí que vendrías desnuda cuando te dije que vinieras con ropa ligera.
-No estoy desnuda Lolo – volvimos a sonreír.
-Es mejor que nos vayamos, ven dame eso – agarré su bolso y lo metí en la parte de atrás de la camioneta – listo – le sonreí. Le abrí la puerta de delante junto a mi asiento y se subió, me di la vuelta y comencé a manejar.
-Me dirás o no.
-¿Te diré que? – dije sin apartar la vista del frente.
-¿A dónde vamos?
-Dios yo ayer me deje sorprender ahora tu haz lo mismo, no es tan difícil.
-Sabes que para mi lo es, siempre he sido así.
-Si quieres puedes dormir y te despierto cuando lleguemos, se que ayer te vine a dejar tarde a tu casa y todo eso así que no me molestaría que descansaras un poco.
-Que considerada – se acercó y besó una de mis mejillas – tomaré tu idea – Camila se paso por encima del asiento al asiento de atrás, cuando se recostó por completo en el asiento de atrás me di cuenta del tatuaje y miles de recuerdos se venían a mi memoria. No pude evitar sonreír.
-¿Por qué sonríes como boba? – la miré por le retrovisor.
-Por nada.
-Vamos dime – se sentí en el asiento – yo también me quiero reír – Camila me abrazó, sus manos quedaron en mi cuello y comenzó a besar mi mejilla no sabía porque no nos habíamos saludado con un beso en los labios, ni porque no nos habíamos besados en todo este rato cuando puedo estar segura de que las dos queríamos.
-Solo me acordé de algunas cosas, anda descansa te despierto cuando lleguemos.
-Ok – beso lo mas fuerte que pudo mi mejilla – buenas noches.
-Buenas noches – sonreí. El resto del camino fue aburrido, todo era aburrido si Camila no estaba, en este caso si estaba pero estaba durmiendo y no tenía pensado despertarla para decirle “diviérteme” sonaría estúpida y muy dependiente de ella.
Estábamos llegando, pude ver la playa a todas las familias compartiendo de este hermoso día de playa, era genial necesitaba olor a mar, aire nuevos en los pulmones. Manejé hasta la casa de la playa en donde habíamos venido hace años con Camila, solo que ahora no vinimos en época de fiestas pero da igual. Cuando me estacioné y saqué las cosas y las puses dentro de la casa, ahí recién desperté a Camila.
-Camz, llegamos – ella roncaba – Dios ¿Cómo puedes tener tanto sueño? – ella no reaccionaba – CAMILA!! – le grité en su oído.
-Miera – dijo sentándose en el asiento y refregándose los ojos – esas no son maneras de despertar a nadie Lolo.
-Bueno tu no te despiertas con nada así que es lo único que se me ocurrió – ella miró a su alrededor - ¿Qué pasa?
Camila salió del auto y se dedicó a mirar el alrededor, sus ojos le brillaban y yo solo sonería – no puedo creer que me hayas traído a este lugar – dijo sin dejar de mirarme – está igual o mas hermoso a como lo recordaba – se lanzó a mis brazos y no pude evitar sonreír – gracias por traerme – mis manos se aferraron a la piel desnuda de la espalda de Camz y tragué saliva, creo que ella notó mi nerviosismos porque se separó y me quedo mirando – entremos – Camila entrelazó su mano con la mía y entramos a la casa, no podía dejar de mirar nuestras manos juntas ¿Qué me estaba pasando? Sentía que todo, pero todo lo que yo creí que había muerto o estaba guardado estaba de a poco volviendo a renacer y eso me aterraba pero a la vez me gustaba. Era tan complicada cuando esto se trataba de amor.
-¿Por qué tan callada? – me preguntó Camila sin dejar de mirarme.
-Nada son tonteras – el sonreí y me senté en el sillón del living y Camila se sentó a mi lado, me tomó una de las manos.
-Mírame – no quería mirarla, me sentía débil a su lado – no muerdo Lauren – eso me hizo sonreír así que la quede mirando.
-¿Qué te pasa? ¿te sientes incómoda? Si quieres podemos devolvernos Lauren, no es necesario que te obligues a querer tener algo conmigo si no lo sientes, podemos tratar de ser amigas – que era la mierda que estaba diciendo – aunque me cueste, podremos lo sé.
-¿Cómo es posible que hayas hablado tanta estupidez en menos de un minuto? – Camila sonrió – en serio, me dejaste asombrada.
-No cambies el tema dime que es lo que pasa contigo. Estas rara y no se te ocurra decirme que no porque se te nota.
-Pasa que te quiero – Camila sonrió, no sé porque no se da cuenta de que estoy mintiendo, ni siquiera la quiero me estoy muriendo de amor por ella – bueno eso es mentira. No te quiero ni siquiera se que siento por ti, solo se que me esta matando – apreté su mano – te ves hermosa hoy ¿lo sabes? – le sonreí.
-Me impresiona el don que tienes para cambiar de temas de conversación – ella sonrió – tu te ves hermosa.
-Estoy haciendo el ridículo ¿verdad?
-No, ven – Camz me agarró la mano y me hizo bajar corriendo a la playa.
-MIERDA CAMILA ME MATARAS, SUELTAME, CAMILA PARA LA VELOCIDAD. CAMILA SOY MAS VIEJA QUE TU DIOS YA NO SOY LA JOVEN QUE ERA ANTES CAMILA PARA!! – como era de esperar ella simplemente me ignoro – CAMILA!!!! – ella paró de la nada y salí volando hacía la arena, ahora con el piso plano.
-Lo siento – podía sentir como se reía – en serio lo siento. Dios fue tan chistoso.
-ESO NO FUE CHISTOSO! - le grité – ahora tengo arena hasta en la boca –comencé a escupir la arena - ¿Por qué me hiciste bajar? – la quede mirando.
-Te quiero mostrar algo bo – ella agarró mi mano nuevamente.
-Hey, si me tomas la mano no corres – ella sonrió – no sonrías, es en serio prométeme que no correrás.
-Eres tan tonta. No correré, te lo prometo ahora vamos ¿quieres?
-SI – le contesté.

Narra Camila
La lleve hasta el árbol en donde habíamos hecho nuestra promesa, cada paso que dábamos sentía como las manos de Lauren sudaban mas y mas, no entendía porque estaba tan nerviosa nunca antes la había visto así. Cuando llegamos la quede mirando – te acuerdas de esto verdad – le mostré el árbol.
-Obvio que me acuerdo, me acuerdo de todo lo que paso esa noche en esta playa y en esa casa – mis mejilla se ruborizaron – fue perfecto, sin duda es el mejor recuerdo que tengo a tu lado – tomé sus manos.
-Entonces porque estas tan nerviosa – le pregunté e Lolo – porque siento como si estas y no estas ¿hice algo malo?
-No, no es eso – Lauren se acercó a mí – solo tengo miedo.
-¿A que?
-A mi, a nosotras. A todo.
-Explícame Lolo.
-No sé como decirlo – miró hacia el mar – a veces siento como si me muriera por dentro cuando estoy contigo pero es porque no puedo controlar nada de mi cuerpo, ni me respiración, ni mis pensamientos. No sé que hago para no cometer una locura cuando te tengo a mi lado Camz.
-Eres tan linda – la abracé.
-Lo único que quiero es hacer las cosas bien, ganarme tu confianza nuevamente – Lauren me tiró hacía atrás y nos quedamos mirando – no puedo vivir con la incertidumbre de que en el pasado cometí un error que hizo que te fueras de mi vida durante 5 años. Dios Camz si cometo otra locura y te vas de mi y son mas de 5 años ¿Cómo se supone que voy a sobrevivir? ¿Sabes las veces que intente en acabar con mi vida por no tenerte? – eso no lo sabía – era insoportable extrañarte en las noches – ella comenzó a llorar – extrañar tu cuerpo – sus dedos acariciaron uno de mis brazos – el aroma de tu cuello y tu cabello, poderme ver en tus ojos cada mañana y no en un maldito espejo. Quise ir detrás de ti pero nunca me dejaron, me decían que si tu no me buscaste durante 3 años ¿Por qué tenía que hacerlo yo? Era obvio porque tenía que hacerlo, yo te engañé. Yo fui la maldita perra que hizo que todo esto se fuera a la mierda.
-No digas eso – tomé su cara entre mis manos – no vuelvas a decir eso, si a lo mejor eso no hubiera pasado hubiéramos sido de las típicas parejas que terminan 5 años después porque la costumbre las mató.
-Sabes que eso no pasa con nosotras lo sabes.
-Si, si lo sé es solo que quería encontrar algún defecto a todo esto. A todo esto que ahora se ve tan perfecto y hace meses atrás veía tan lejano – le sonreí.
-¿Esto es real? Porque si es un sueño Camz cuando despierte me voy a querer matar.
-Deja de llorar bebe – sequé sus lágrimas – no es un sueño y si lo fuera hagámoslo eterno, perfecto, lleno de amor.
-Metámonos en una burbuja – Lolo tomó mis manos – en una burbuja que nos lleve a todos esos lugares que queremos conocer, que nos lleve a cada lugar en donde hay un rastro de nuestro amor.
-Creo que estamos justo en uno de esos lugares – no podía dejar de mirar sus ojos verdes, no podía dejar de mirar sus labios mas rosados de lo normal – Dios Lauren – mis dedos acariciaron sus labios.
-¿Vamos al mar? - ¿Qué? En serio quiere ir al mar cuando me muero por besarla – creo que lo necesitamos – ella sonrió y creo entender a lo que se refería.
Lauren se sacó todo lo que traía y simplemente observe ¿Cómo podía mantenerse tan bien? Me quede pegada mirando el tatuaje y sonreí – no te arrepientes de haberlo hecho ¿verdad? – Lauren me miró y después se tocó el tatuaje.
-No, nunca me arrepentiría ¿Y tu?
-Tampoco – me saqué el short y nos fuimos al agua. Estaba exquicita, lo necesitaba tanto. Cuando estábamos en el agua, Lauren me tiraba agua y trataba de ahogarme era increíble como ella ni siquiera se daba la molestia de madurar y era lo que mas me enamoraba cada día de ella ¿Qué? ¿Qué es lo que acabo de decir?

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Capitulo 53

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:30 pm

Narra Camila
Después de lo que paso en el sillón no podía dejar de sentirme un poco caliente así que me duche con agua fría la cual ni siquiera sentí. Después de la ducha comencé a arreglarme y vestirme. Lauren estaba haciendo lo mismo en el primer piso. Me coloqué un vestido negro, con algunos encajes en la espalda. Era apretado arriba pero suelto abajo, tacones negros, me pinté los labios rojos, me deje el pelo suelto y se me ocurrió la idea de colocarme un lazo en la cabeza como lo hacía hace años. Se que a Lauren le encantará.
Baje las escaleras y me di cuenta de que Lolo hablaba con alguien por teléfono.
-Nunca te pido un favor, solo ve y búscala y pásasela a Vero cuando vaya solo eso te estoy pidiendo – Lauren se dio vuelta y me quedo mirando – te tengo que colgar adiós – colgó y me miró de pies a cabeza – te ves hermosa – dijo mirándome a los ojos.
-¿con quien hablabas? – hice caso omiso a su alago.
-Con Tay que Vero me pidió que le pasara unas cajas que tengo en mi casa y le pedí a Vero el favor de sacarlas porque claramente estoy a kilómetros de distancia como para pasárselas yo – me tranquilicé – es mejor que nos vayamos.
Me demoré un segundo para mirarla de pies a cabeza estoy segura que nadie puede llevar tan bien pantalones negros de telas ajustados como Lauren Jauregui, ni una polera negra que deja ver su estómago tonificado, con una cruz colgando en el suelo, unos tacones hermosos, su pelo suelto con los labios rojos – creo que hoy concordamos en el mismo labial – Lauren me miró y sonrió – no sonrías así por favor, así no – ella comenzó a acercarse a mí y me dejo sin aliento.
-Me encanta lo que puedo producir en ti.
-No tienes idea Jauregui, no tienes idea – nos besamos lento, queríamos saborear cada detalle de nuestros labios, quería sentir como su lengua trabajaba haciéndome sentir única, haciéndome sentir como ella solo sabía hacerme sentir.
Ella comenzó a alejarse lentamente hasta que nos quedamos mirando, sus ojos verdes llenos de pasión me estaban matando – me encantan tus ojos – acaricie una de sus mejillas.
-Por cierto tu te ves mas hermosa de lo normal – las dos sonreímos.
-Somos hermosas.
-Ese ego Cabello, ese ego – me tomó la mano – es mejor que nos vayamos o llegaremos tarde y somos las madrinas.
-Tengo que pasar por casa de mis padres – me quedo mirando – no tenías pensado que dejaré a mi hija tirada otra noche.
-No es eso, es solo que creí que iríamos juntas.
-Y lo haremos, pero con Clara.
-Me parece buena idea, entonces vamos.
Lauren colocó todas las cosas que habíamos traído de nuestras casas y las puso en la camioneta y nos fuimos, llamé a Sinu y le dije que vistiera a Clara que íbamos a ir a buscarla para irnos al casamiento, coloqué mi celular y nos fuimos escuchando música. Era increíble poder compartir todo con alguien, que alguien tenga tus mismos gustos, que puedas hablar temas importantes.
-Alguna vez has pensado en que Clara se llevará bien conmigo, lo digo porque Lucy la crio prácticamente 4 años – la quede mirando - ¿Por qué me miras así?
-Quieres que ella te vea como su segunda mamá.
-No, eso será imposible ella creció contigo y Lucy y si ve a sus madres será en ustedes dos. Solo quiero que cuando tenga cierta edad no me odie porque crea que le quiero quitar la novia a Lucy – no pude evitar reírme.
-Tiene 4 años no creo que se de cuenta aun.
-Eso es lo que crees.
No le respondí nada solo me quede callada pensando en todo lo que habíamos hablado ahora. Era verdad Clara había crecido con Lucy pero eso fue cuando Lucy y yo no éramos nada, solo amigas. Nunca la besé delante de ella nunca nada delante de Clara, me acordé cuando Clara y Lauren se vieron por primera vez en la pieza de la casa en donde se celebró la cena de matrimonio de Alexa y Ally. Me acordé de cómo se miraban sus ojos son del mismo color, son hermosas.
-Creo que ya llegamos – me dijo Lauren agarrándome la mano y le sonreí.
-¿Qué harás con todas esas cosas? – miramos hacia atrás.
-Nada, supongo que otro día las ordenaré ahora ve y busca a tu hija que llegaremos tarde amor.
-Bueno – me acerqué y la bese. Se me estaba haciendo costumbre besarla de la nada pero es que con esos labios nadie podría comportarse – vuelvo enseguida.
Me baje de la camioneta y fui a buscar a Clara que me estaba esperando afuera con mis padres – Hola – los salude a todos - ¿Dónde está Sofi? – les pregunté.
-Se fue al casamiento con Keaton – esos dos seguían juntos – creo que vas atrasada – dijo mi padre mirando a la camioneta y me di cuenta de que Lauren se había bajado y venía caminando hacía acá con esa caminada tan única que tenía, se sacó los lentes de sol y los saludo – tantos años – dijo mi papá abrazándola y lo mismo paso con Sinu, noté que Lauren miró a Clara y le sonrió.
-Hola – se agachó para quedar de su porte - ¿Cómo estas linda? – Clara solo sonreía.
-Mamá, mamá es la niña de los ojos lindos – me dijo mientras se agarraba de mi vestido – es linda – decía sin dejar de mirarla.
-Gracias por el cumplido pero si hay alguien linda acá esa eres tu – Lauren se paro normal y le sonrió a mis padres – a que hora la tengo que traer de vuelta – no pude evitar ponerme roja, me estaba tratando como si fuera una niña pequeña y mis padre se rieron.
-No tan tarde, ya que estará con Clara – dijo Alejandro.
-Bueno cuando la pequeña se aburra o se quede dormida se las traigo, despreocúpense – se despidió de mis padres.
-Lauren – dijo mi mamá.
-¿Si?
-Es lindo volver a verte – Lauren solo sonrió y nos fuimos al auto.

Narra Lauren
Ordene las cosas que tenía atrás para que Camila y Clara se fueran sentadas ahí – que música te gusta Clara – le pregunté mientras me colocaba el cinturón de seguridad.
-Me gusta la música de mi mamá – la miré por el retrovisor – es bonita – le sonreí y puse el celular de Camila. Las dos cantaban juntas las canciones y era una imagen hermosa. Una imagen que no quieres que se te olvide nunca, era uno de esos días en donde sabías que Camila era feliz, sonreía y a mí me encantaba.
-¿Hoy se casan las tías verdad? – le dijo Clara a Camila.
-Si bebe.
-¿Y tu con Lucy cuando se casan? – Aush eso dolió mucho, mas de lo normal.
-¿Por qué tendría que casarme con ella? Somos amigas bebe – Camila ni siquiera me miraba a los ojos.
-No sé me gusta ella – Clara la abrazó.
-Ya estamos llegando – dije sin mirar a Camila, porque tenía que nombrar a Lucy ¿es que acaso ella nunca le contó la historia que vivimos?.
-Lauren – me dijo Clara.
-¿Qué pasa?
-¿Por qué tienes los ojos con lágrimas? - ¿Qué?
-Oh no por nada – gracias a Dios llegamos – bajen voy en un minuto – ni siquiera quería mirar a Camila a los ojos, ellas se fueron y me quede en la camioneta, coloqué mi cabeza sobre el manubrio y comencé a llorar. Como era posible que sintiera tanto dolor creí que no volvería a sentir esto en mucho tiempo.
-¿Qué haces ahí porque no sales? – era Lucy – mierda lo siento no creí que eras tu, pensé que era Vero – levanté la vista y la quede mirando - ¿Qué te pasa? ¿Porque lloras?
-Por nada, tírate para atrás – se fue para atrás y salí del auto cerrándolo - ¿Dónde hay un baño cerca? – ni siquiera la quería mirar.
-¿Qué te pasa Lauren? – Ella me tomo el brazo y me alejé – mierda ya paremos con esto. Extraño a mi mejor amiga, con la que podía sentarme en un bar a hablar de mis novias o de mis ex. La que me daba consejos para todo. Lauren realmente nosotras éramos únicas…
-Oh Lucy en serio – la quede mirando – no somos amigas, lo fuimos en un tiempo pero no puedo ser tu amiga.
-¿Por qué? ¿Por qué viví con Camila? Dios tu la engañaste ella tenía derecho en rehacer su vida. Solo fue un año y nada mas.
-Odio que Clara que te nombre en todo. Se que esto fue mi culpa ok pero me duele – ahí iba, de nuevo a llorar – me iré a la fiesta nos vemos… amiga – le dije entre comillas.
Salí de ahí y entre a la casa de Alexa en donde se haría el matrimonio todo era hermoso, la decoración se notaba que era por parte de Ally, Alexa era muy tonta para hacer todo esto – Hola – era Normani.
-Hola – la abracé.
-¿Qué te pasa porque esos ojos? – la quede mirando.
-Nada, solo un mal rato necesito el baño ¿sabes dónde está?
-Si en el segundo piso.
Subí sin mirar a Camila que tampoco sabía dónde estaba, entré al baño y me lave la cara y me mire al espejo – es hora de pasarla bien Lauren. Vamos – salí del baño y baje a saludar a las personas. Habían muchas chicas guapas que me miraban y trataban de hablarme o cosas por el estilo pero yo no tomaba mucha atención hasta que se me acerco alguien a quien no veía hace tiempo.
-Hola Lauren – me di vuelta y me encontré con Cece.
-No puedo creer que Alexa te haya invitado.
-Era obvio que lo haría fui su alumna favorita – las dos sonreímos – estas cambiada, no te veía hace mucho.
-Sigo igual de idiota eso no cambia – tomé una copa de Wisky.
-Estas mas guapa – ok acá vamos.
-Dejemos esto hasta acá – le di una palmadita en el hombro y salí a tomar aire, cuando salí me di cuenta de que Alexa y Ally estaban hablando y me acerqué – lo siento pro molestar – dije mirándolas, se veían hermosa.
-¿Qué pasa madrina? – dijo Ally abrazándome.
-¿Quería saber si me dejaban decir algunas palabras antes de que se casen? – las dos me miraron.
-Obvio que puedes – dijo Alexa abrazándome del otro lado – iremos ahora.
Entramos a la casa en donde se haría la boda y Alexa pidió silencio – Hoy es un gran día para mí y para Ally y por eso hoy una gran persona quiso tomar unos minutos para decir unas palabras – Alexa me dio la palabra y con una copa de Wisky comencé a hablar.
-Conozco a esta estúpida hace años – todos se reían – la conozco desde siempre y puedo decir que nunca la vi tan feliz y radiante como este día, aunque miento porque creo que la vi así antes y fue cuando te pidió que fueras su novia – Ally estaba comenzando a llorar – estoy realmente feliz por ustedes, tienen que saber que son bendecidas. No todo el mundo puede estar con la persona que ama – miré directamente a Camila – A veces pasan cosas en la vida que te alejan del amor y se siente fatal. Pero ustedes dos son hermosa – volví a mirarlas a ellas – realmente me gustaría tener un amor como la de ustedes, poder mirar a la persona que amo día tras día, poder dormir con ella todas las noches pero aunque eso a lo mejor no pase nunca o simplemente se demore me alegro por ti mejor amiga – ahora estaba llorando – y por ti también hermosa – le dije a Ally – se merecen lo mejor y todo lo que le ha pasado a cada una de ustedes. Seré orgullosa de ser la madrina de boda y espero que cuando tengan a ese bebe – todo el mundo gritaba, claramente era secreto pero yo lo había tirado a la mierda – también este presente como madrina. Felicidades y las amo.
Después de eso comenzó la ceremonia Ally y Alexa lloraron toda la ceremonia y yo no paraba de sonreír, me imaginaba en esa posición pero con Camila era todo tan irreal. Como podía pasar de haber tenido dos días hermosos a esto. A no tenerla a mi lado, era una mierda.
-Hola – miré hacía atrás y era Camila.
-Hola – la quede mirando.
-Te luciste como siempre – ella sonreía.
-¿Dónde está Clara?
-Esta en la habitación de arriba jugando con los demás pequeños – sonreí - ¿quieres hablar?
-No. La verdad no tengo ganas de hablar de que si Clara ve o no a Lucy como su madre.
-Lauren no quiero que pienses mal, yo quiero estar bien contigo y con nadie mas.
-¿En serio? Camila te extraño.
-¿Qué? Estoy frente a ti amor – me tomó las manos.
-Ese es el problema, no sé hasta donde pueda llegar con esto – comencé a temblar – te tengo a mi lado y lo único que quiero es besarte – me lamí el labio inferior – Dios me vuelves loca, es como si… - me quede callada.
-¿Qué pasa?
-Pasa que no hablamos de lo que dijiste hoy.
-¿Qué cosa?
-Dijiste que me amabas – Camila solo me miraba – dime que eso es verdad por favor – me acerqué hasta juntar nuestras frentes, no me importaba si todo el mundo nos estaba mirando.
-Lauren no me hagas esto – ella miraba mis labios.
-Dios Camila dime que es verdad, dime que me amas que no puedes vivir sin mi. Que me extrañas tanto como yo.
-¿Qué tanto me extrañas? – sus manos se aferraron a mis caderas y las apretó.
-Te extraño tanto que hasta teniéndote a esta distancia siento que es poco – nos quedamos mirando – dilo, solo dilo nuevamente.
-Yo….
– MAMA – Era Clara.
-¿Qué pasa amor? – Camila la cargo.
-Tengo sueño.
-Si quieres puedo ir a dejarlas – me ofrecí.
-¿No te molesta?
-¿Por qué tendría que hacerlo? Las voy a dejar y vuelvo – Camila miró alrededor y su mirada se encontró con la de Cece - ¿Qué pasa?
-¿Por qué esa perra te mira como con ganas de comerte a besos?
-Porque me quiere comer a besos pero no te preocupes. Es otra a la que quiero comer a besos.
-¿A quien? – dijo Clara.
-A ti por ejemplo – me acerqué y comencé a darle besos en su barriguita y ella solo se reía – es mejor que nos vayamos antes de que baje mas frío.
Nos fuimos en mi auto y apenas nos subimos Clara se quedó dormida.
-¿Es idea mía o quieres que Clara te amé tanto o más de lo que ama a Lucy?
-Quiero que sepa que puede contar conmigo es solo eso.
Cuando llegamos miré a Camila – me lo dirás o no – le sonreí.
-Deja de molestar Jauregui – Camila se iba a salir de la camioneta cuando le agarré el brazo y la besé. Nos besamos lentamente quería que se diera cuenta de lo mucho que la amaba, de lo mucho que me gustaba estar con ella. De lo mucho que la extraño.
-Dios como puedes besar así – dijo entre el beso y solo sonreí – tus besos son adicción pura – mordió mi labio inferior – si no paro ahora cometeré una locura y está clara – apenas nos acodamos de Clara nos separamos. Las dos teníamos nuestros labios hinchados y nuestra respiración agitada.
-Es mejor que la saques y se vayan a acostar.
-Si – dijo sin dejar de mirarme.
Las acompañé a la puerta – Bueno creo que me iré – le dije a Camila.
-Lauren – me di vuelta.
-¿Qué pasa?
-No te quieres quedar – la quede mirando y sonreí – solo a dormir Jauregui.
-LO sé y si, si quiero
Entre a la casa de Camila después de 5 años y subimos a su cuarto que seguía igual. Me acordé de la noche en que trepé la terraza solo para decirle que la amaba – de que te ríes – me dijo.
-De nada, solo recuerdo.
-Te aviso que Clara dormirá al medio de nosotras.
-No te preocupes – Camila me paso un buzo y una polera y ella se colocó lo mismo.
-Gracias por quedarte.
-Aun no entiendo porque me pediste que me quedara
-1 quería que te quedaras aunque no podamos pasar tiempo como se debe por Clara y 2 no quería que Cece te tuviera cerca – no pude evitar reír – ahora duérmete Jauregui.
-Ok – hubo un silencio hasta que hablo Clara.
-Mamá si no te casas con Lucy puedes casarte con Lolo, es mas linda y tiene los ojos de color – sonreí, no pude evitarlo.
-Buenas noches Jauregui.
-Buenas noches Cabello – lo pensé pero lo hice – te amo.
-Yo también a ti. Demasiado.

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Capitulo 54

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:31 pm

Narra Lauren
Estaba completamente dormida cuando comenzó a sonar el celular de Camila. Mierda que sonido tan desagradable – Dios contesta esa cosa – dije abrazando a Clara inconscientemente, abrí los ojos y noté que ella seguía durmiendo aun con ese ruido molesto. Era tan igual a Camila.
-Hola – Camila contestó con una voz de mierda - ¿Qué hora son? ¿A que hora quedaste con ellos? – no entendía nada de lo que decía – ok, si ahora voy descuida sigue pasándola bien en tu luna de miel – colgó.
-¿Quién era? – me senté en la cama para poder ver su cara de sueño por la mañana. Era un ángel.
-Ally – dijo refregándose los ojos – quieres que vaya a ver a una señora con la que estamos trabajando en un caso.
-¿Y porque no va ella? – Camila levantó una ceja – verdad, esta de luna de miel – Alexa y Ally se habían ido una semana a Holanda – entonces irás.
-Si tengo que ir así que creo que estaré todo el día afuera – comenzó a levantarse, a buscar su ropa y yo seguía acostada.
-Bueno creo que es mejor que me vaya – dije levantándome de la cama.
-No – ella me detuvo – no hay nadie en casa. Mis padres están trabajando y Sofi creo que está en casa de Keaton.
-¿Entonces?
-Entonces que no hay nadie que se quede con Clara – miré a Clara quien seguía durmiendo – podrías quedarte con ella hasta que llegue alguien.
-Bueno, lo intentaré – Camila se acercó y me dio un beso – me iré a duchar y me iré no me vendré a despedir si no creo que no me iría nunca – las dos sonreímos, ella se fue.
-Camila espera – ella se dio vuelta a mirarme.
-¿Qué pasa?
-Te amo – ella corrió a mis brazos y se quedo unos segundos ahí – llegaras tarde – me dio un ultimo beso.
-Yo a ti también te amo bebe.
Yo volví a la cama con Clara y creo que dormí unas dos horas mas hasta que Sofía entró a la pieza.
-Woow
-Deja esa cara no es lo que piensas.
-No estoy pensando nada, es solo que no te veía hace mucho y no se si eso me impresiona mas que verte acostada en la cama de mi hermana con su hija – solo sonreí.
-Creo que es mejor que hablemos afuera, o si no Clara se despertará.
-Ok.
Baje con Sofi hasta el primer piso y me sirvió un café con tostadas. Hablamos durante mucho rato de todo lo que había pasado estos años. A Sofi ni siquiera la había despedido ella decidió irse sola cuando se dio cuenta que ni siquiera estaba prestando atención a mi trabajo cuando Camila se fue a Londres. Le dije que con su hermana estábamos tratando de estar bien, sin compromiso solo amor y ella se reía sola, le pregunté por su relación con Keaton y me dijo que estaba bien, que habían sido los mejores años de su vida lo cual me costó creer conociendo a ese estúpido.
-Bueno creo que me iré – le dije a Sofi.
-¿Por qué no sales con Clara? – la quede mirando – después de todo tienes que ganártela.
-Pero está durmiendo.
-Hola – Clara se había despertado y tenía la misma cara de Camila por las mañana – tengo hambre – claramente era igual que su madre. Sofía le dio el desayuno mientras yo iba al segundo piso a buscar mis cosas que las tenía en la pieza, pasé al baño y cuando baje Clara ya estaba vestida.
-Pero que linda te ves hoy – le sonreí.
-¿A dónde vas? – me preguntó.
-A mi casa, tengo algunas cosas que hacer – me quedo mirando y yo miré a Sofi – te gustaría venir conmigo – le pregunte y ella sonrió.
-Si, si quiero pero tengo que avisarle a mi mamá.
-No te preocupes yo lo aviso – dijo Sofía – pásala bien con tu – Sofí hizo una pausa – con tu nueva amiga.
Me fui con Clara al auto y la coloqué en el asiento trasero y nos fuimos hablando de sus dibujos animados favoritos, sus cantantes favoritos, no podía evitar reírme ni sentir nostalgia. Me recordaba tanto a Camila de hace unos años atrás.
-¿Acá vives? – dijo asombrada.
-Si ¿te gusta?
-Es gigante – nos quedamos mirando. Sus ojos me hipnotizaban.
-Bueno ven – le mostré todo el departamento y ella estaba fascinada. La deje jugando en mi computadora mientras me duchaba, lo hice lo mas rápido posible, me fui a mi cuarto y me di cuenta que las cosas de Natalia no estaban y había una carta sobre mi cama. La leí y solo decía que sabía que ahora todo había cambiado entre nosotras y que me deseaba lo mejor. Que los dos años que estuvimos juntas fueron sin duda los mejores y que esperaba que nos viéramos en un futuro – no pude evitar sonreír – me coloqué un short con una polera roja y mis vans.
-Hola – saludé a Clara que seguía jugando.
-Te ves bonita – sonreí.
-¿A que juegas? – me estiré en el piso con ella.
-A recolectar fruta – la quede mirando, eres realmente hermosa –tu no quieres tener hijos – que clase de pregunta es esa.
-Si, puede que si quiera pero aún no se me da la oportunidad.
-Quiero que tengas uno así el podría ser mi amigo o amiga así como tu y mi mamá que son amigas – le sonreí. Era tan increíble la ingenuidad de los niños.
-Sería buena idea – le dije desarmando su cabello – que quieres hacer hoy.
-¿Puedo pedirte lo que quiera?
-Claro que puedes – le sonreí – tu solo dime.
-Quiero ir al cine y comer helado.
-Entonces eso haremos. Primero iremos al cine, comeremos palomitas y tomaremos bebidas.
-Me gustan los jugos – increíble, tenía los mismos gustos de Camz.
-Entonces te compro palomitas con jugo – ella sonrió y se aferró a mi cuello – vamos antes de que se nos haga tarde.
Nos fuimos en camioneta hasta el cine, a ella se le abrieron los ojos cuando vio que habían tantas cosas para comer, eligió una película que para mi sorpresa no era de dibujos animados, después de todo creo que no era igual a Camila. Eligió una de detectives, entramos con palomitas, jugo y chocolate. Durante la función sus ojos no dejaban de brillar y se emocionaba con todo.
Cuando los actores se daban besos ella se taba los ojos y yo no podía dejar de reír ella lo notaba y fruncía el ceño –Dios es hermosa – después de que terminó la función no dejaba de hablar de las escenas que mas le gustaron y yo hablaba con ella. Para tener 4 años realmente era madura – tengo hambre – dijo.
-¿Es broma? Acabas de comer palomitas de maíz.
-Eso no es almuerzo Lolo – amaba como decía Lolo.
-Entonces iremos a almorzar y de ahí un helado ¿te pareces?
-Si, si me parece tu si sabes como divertirte – me tomó la mano y caminamos así hasta llegar a un restaurante pedimos pizza y jugos naturales. Realmente amaba los jugos. Conversamos un poco, le pregunté que si acaso le gustaba Londres y me dijo que si pero que sin duda le gustaba mas Miami porque las playas eran mas lindas.
-¿Entonces te gustan las playas? – dije mirándola.
-Si, pero no voy mucho.
-¿Por qué?
-Mamá siempre está trabajando – la quede mirando.
-Que pasaría si te digo que vayamos ahora. Estamos una hora y nos devolvemos. Y pasamos a buscar a tu mamá.
-¿En serio? ¿Harías eso?
-Claro, ven vamos.
Nos fuimos en la camioneta pero está vez ella iba al lado mío con el cinturón de seguridad. Se reía de todas mis bromas y le gustaba escucharme cantar. Ella miraba todo el paisaje, me encanta la simpleza con la que ve las cosas a sus cortos 4 años de edad – cuanto falta Lolo – me preguntó impaciente cada 10 minutos.
-No mucho, de hecho mira hacía allá. Ahí está la playa.
Cuando llegamos ella corrió por la orilla de la playa, hizo castillo de arenas con otros niños, jugo futbol con otros chicos y chicas de su edad y disfrute de estar en la playa. Debo admitir que no venía hace mucho tiempo. A eso de las 6 le dije que nos fuéramos porque teníamos que estar a las 7 en casa antes que llegara su mama. Antes de irnos pasamos por el helado que le prometí, después de comerse el helado ella simplemente se quedó dormida y sonreí, al verla. Pero me desconcentró mi celular, era Camila.
-Hola – la saludé.
-A donde estas y porque mi hija no está en mi casa – ella reía.
-No me retes es culpa de Sofi ella quería que me llevara bien con Clara y entonces decidí pasar el día con ella. Voy camino a tu casa.
-¿Qué hicieron?
-Te cuento en la casa, ahora te cortaré. Nos vemos – le corte.
Estaba demasiado cansada era como si hubiera hecho mucho hoy cuando solo transporté a Clara por todo los lugares que le gustaban. Cuando llegué a la casa de Camila la desperté – Hey bo – ella despertó – vaya ahora no cuesta tanto despertarte – ella sonrió.
-¿Llegamos?
-Si – miré hacía la casa y Camila con Sofía estaban afuera tomando jugos – ahí está tu mamá – Clara salió del auto y salió corriendo hacía Camila. Yo estacioné mejor la camioneta y caminé hacía ellas.
-Hola – las saludé.
-Mamá tendrías que haber venido con nosotras. Lolo me llevo al cine, comimos palomitas. Chocolates, pizza, helado, fuimos a la playa, hice castillos de arenas, jugué futbol y todo con Lauren – Camila me quedo mirando – tienes que dejar que me saqué mas seguido, es increíble.
-Vaya creo que se la pasaron bien – dijo Sofía – vamos Clara te mostraré mi nuevo juego.
-Ok – Clara se dio vuelta a mirarme y me abrazó – Gracias, realmente lo pase bien – nos quedamos mirando – me gustan tus ojos.
-A mí los tuyos y de nada – le di un beso en la mejilla y ella se entró.
-¿Todo eso hicieron hoy? – preguntó Camz sorprendida.
-Si y eso que no te conto todo lo que hablamos – Camila sonrió.
-Es normal sentirme celosa.
-¿Por qué tendrías que sentirte celosa?
-Porque mi hija paso toda una tarde con el amor de mi vida – me abrazó y nos quedamos mirando – ella puede y yo no.
-Ella se lo merecía.
-¿Y yo no me merezco pasar un día contigo?
-Claro que lo mereces. Te prometo que lo haremos, mañana entro a trabajar y tú tienes que ocuparte de lo de Ally así que el fin de semana será nuestro.
-¿Prométemelo?
-Claro, te lo prometo – la abracé y la besé. Extrañe sus labios toda la tarde.
-Te noto cansada.
-Digamos que las Cabellos tienen un don de dejarme agotada.
-LAUREN! – Me dio un pequeño golpe en el hombro.
-Lo siento, ahora me iré. Pasaré a ver a Vero.
-Bueno – se acercó y me beso – me llamas en la noche ¿verdad?
-Claro que lo haré
-Dale un beso de buenas noches a Clara y otro a ti.
-De tu parte – nos besamos por última vez y me fui.
-Lauren – ella gritó.
-¿Qué pasa?
-TE AMO! – lo gritó y sonreí.
-YO TAMBIÉN TE AMO AMOR!
Mi día claramente había sido perfecto. Tenía una sonrisa de oreja a oreja y nadie cambiaría eso. Nadie.

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Capitulo 55

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:31 pm

Narra Lauren
Volví a trabajar el miércoles en la mañana, necesitaba moverme y volver a hacer lo que tanto me gustaba. En los 5 años que Camila se fue pude desahogarme con la fotografía pero creo que Lucy tenía razón esa noche cuando me dijo que no sería tan buena en lo que hago si no me gustaría. Necesitaba acción y eso era lo que iba a tener aunque una de mis socias ande por Europa en su luna de miel tenía que saber sobrellevar este buffet. No podía creer que Camila hubiera comprado acciones del buffet, es casi mi jefa si no fuera porque yo tengo el 60% y ella el 40%. Tenía a muchas personas trabajando para mi y me gustaba ver como se movían de un lado a otro para que todo resultara a la perfección.
-Señorita Jauregui bienvenida – era Cecilia mi secretario personal.
-Buenos días Cecilia y gracias – dije mirando por la ventana – será un día hermoso y caluroso creo.
-Eso dicen – ella paso y me dejo una carpeta y mi café de todos los días.
-Creí que ya no te acordabas de mis gustos – la quede mirando.
-Sería imposible olvidarme de sus gustos señoritas – hace tiempo hubo un rumor de que Cecilia moría por mí y yo nunca le hice caso a eso, después de todo ella trabajaba para mí y en ese entonces aun estaba con Camila ella aun no se iba – hoy tiene que ver a un cliente.
-¿Acá? – pregunté tomando un sorbo de café.
-No, es en una cafetería.
-¿Quién es? – Cecilia se quedo callada - ¿Qué pasa?
-Lo que pasa es que dijo que no me daría su nombre o usted no querría ayudarlo – no entendía nada – solo me dijo que era un viejo amigo.
-Al menos le viste al cara.
-No, solo hablamos por teléfono. La junta es es una hora y media mas y se va ahora puede llegar a tiempo. Hay mucho tráfico.
-No iré sola, necesito que alguien me acompañe.
-Bueno le pediré escoltas.
-Pero civiles, no quiero problemas.
-Ok.
-Cecilia – ella se dio vuelta a mirarme con una enorme sonrisa – gracias por todo.
-De nada.
Lleve mi café conmigo y me subí a uno de los autos que tenía la empresa, se me había olvidado lo bien que se sentía hacer lo que uno realmente quería y amaba – a donde va señorita – me dijo el chofer y le di la dirección.
Después de una hora y 15 minutos había llegado justo para ver al cliente, le dije a los guardaespaldas que esperaran afuera que cualquier cosa yo les iba a avisar. Cuando entré me di cuenta que era un café algo antiguo, su diseño era muy bizarro pero acogedor, trate de mirar con quien me tenía que entrevistar pero nada hasta que lo vi – esto debe ser una broma – dije sin dejar de mirarlo y él se paró para saludarme y hacerme entender que claramente el era mi cliente y quería saltar del puente más grande de Estados Unidos. Me devolví y le dije a los guardaespaldas que me esperaran en el auto que no era necesario que se quedaran que conocía al cliente. Volví a entrar y me senté frente a él, estaba tan cambiado no era ni la sombra de lo que fue.
-Hola Lauren – él sonrió, su sonrisa era lo único que tenía intacto claramente.
-Hola Zayn – le devolví una sonrisa fingida.
-Tanto tiempo.
-Mucho, creo que 5 años.
-No te volví a ver nunca mas después de esa mañana.
-Creo que fue lo mejor – pedí dos café y dos pasteles - ¿Qué te pasa? ¿Por qué pediste una entrevista conmigo? Si es para que salgamos déjame decirte que no…
-Tengo sida – me quede callada, levanté la vista y lo quede mirando – puse la misma cara que acabas de poner cuando me lo dijeron – el me dio una sonrisa fingida y le agarré su mano. Estaba tan delgado y su cara era pálida – no tienes miedo de que te lo pegue – dijo con lágrimas en los ojos y le di una sonrisa.
-No, aparte no se pega así tu y yo lo sabemos – estaba haciendo un esfuerzo para no llorar – hace cuanto lo tienes.
-Hace dos años. Fue lo peor que me pudo haber pasado.
-Lo sé pero en que te puedo ayudar.
-Pasa que ya no puedo seguir haciendo el tratamiento y por eso estoy como me ves – lo quede mirando – después de que en mi trabajo se enteraron me despidieron y no me dieron finiquito por los años que trabajé para ellos. Nada absolutamente nada – él estaba a punto de ponerse a llorar – y constaba con ese dinero para poder hacerme el tratamiento y no supe a quién más recurrir. De hecho iba a recurrir a Camila pero creo no que era la mejor idea.
-Digamos que en estos momentos es como si hablaras con ella – el me miro – somos algo así como socias en el buffet.
-¿Están juntas? – se le hizo una sonrisa en la cara.
-Algo así pero de apoco. Y no te preocupes – agarré su mano – te juro que todo pasará y ganaremos el juicio.
-Necesito un abogado. Las audiencias por parte de ellos empiezan el viernes – lo quede mirando – si no puedes te juro que entenderé.
-SI, si puedo – interrumpí – y la ganaremos ese mismo día – besé sus manos – ahora tengo que irme, tengo una agenda con la que tengo que cumplir.
-Lo sé – el se paró y nos quedamos mirando – espero volver a verte – me paso una tarjeta con su número. Es increíble que habiendo poder sido un gran abogado terminará así por su maldito ego – adiós Lauren – me dio un beso en la cara.
Salimos juntos del café pero él se fue hacia otro lado y le pedí a los guardaespalda que me llevaran a la oficina y le mande un mensaje a Camila – “tenemos que hablar, te espero en una hora en la oficina” – me fui todo el camino mirando hacía la nada. Es increíble como la vida de una persona puede cambiar de un día a otro, como todos sus sueños se derrumban. Cuando llegué subí de inmediato a mi oficina y Camila estaba con Clara.
-LAUREN! – Clara se tiró en mis brazos y sonreí - ¿Dónde andabas? – sus ojos brillaban cuando me veían.
-Estaba con un cliente – miré a Camila y ella estaba sería, creo que estaba asustada por el mensaje.
-Mamá puedo ir a jugar con los otros niños – en la oficina teníamos una guardería.
-Si, yo y Lauren tenemos que hablar – Camila fue a dejar a Clara y volvió en unos minutos - ¿Qué paso? Me tienes preocupada.
-Hoy tuve que ir a verme con un cliente, no sabía su nombre ni nada por el estilo y cuando llegue era alguien que conocemos las dos – Camila se sento en el escritorio.
-¿Quién era?
-Zayn – su cara cambio radicalmente.
-¿Qué? ¿Qué quería? Y porque pidió una hora con nuestro buffet.
-Lo mismo le pregunte cuando lo vi pero no tiene nada que ver con lo que paso en el pasado.
-¿Entonces?
-Cuando lo vi no era ni la mitad de lo que era antes Camila. Estaba completamente cambiado.
-Aun no sé a dónde quieres llegar – Camz tenía la mirada fría.
-Tiene sida – ella solo me miraba.

Narra Camila
-¿Qué? – pregunté asombrada.
-Eso, me dijo que tenía sida me mandara toda la documentación por mail.
-No puedo creerlo – me paré y comencé a caminar por toda la oficina – en que momento paso todo esto.
-Claramente nadie estaba con él y solo tomo malas decisiones.
-Dios – me apoyé en el escritorio - ¿Qué haremos?
-Nada, el quiere ganar el juicio contra la empresa que dejo de pagarle y lo despidió solo porque tenía sida y el dependía de ese dinero para el tratamiento.
-Son uno – traté de controlarme – quiere ser su abogada defensora – Lauren me quedo mirando.
-Lo soy yo.
-Entonces seremos las dos, demostraremos que no podrán con él no se merece pasar por todo eso después de lo que está pasando.
-Lo sé mi amor – Lauren se acercó y se colocó frente a mí – nadie sabía que esto pasaría.
-El hizo cosas malas en el pasado – la miré – hicieron cosas malas, pero no se merece pasar por esto. El no.
-Después de todo es tu amigo – la miré.
-Éramos felices con ese grupo de idiotas – miré a la nada – tenemos que ganar ese juicio Lolo.
-Lo haremos. Será nuestro primer caso juntas y le ganaremos a esa empresa de mierda – las dos sonreímos – me gusta verte sonreír en los momentos malos creo que es en donde mas disfruto tu sonrisa.
-¿Cómo lo haces? – pregunté mirando a sus ojos.
-¿Qué cosa?
-¿Cómo haces sentirme bien cuando hay cosas que me dejan tan Mal?
-De eso se trata no, tratar de alivianarte la vida – Lauren agarró mis caderas y me sentó en el escritorio y ella quedo justo entremedio de mis piernas – daría lo que tengo para verte bien, y aunque sea un minuto o un segundo. Lo haría, créeme.
-Me gusta eso – dije mirando sus ojos que siempre causaban estragos en mi.
-¿Qué te gusta?
-Poder sentir que vuelvo a confiar en ti – me aferre a su cuello y su cuerpo quedó pegado al mío – se siente como antes.
-¿Y antes era bueno?
-Si, pero ahora es mejor.
Pegué mis labios a los de ella y comencé a besarla. Los labios de Lauren seguían teniendo el mismo efecto desbastador en mí, sus manos estaban en mis caderas y de vez en cuando las apretaba suavemente haciendo que mi autocontrol se fuera a la mierda, se me olvidaba que estábamos en una oficina, en donde podía entrar gente pero es que con ella se me olvidaba hasta el nombre – te amo – dije mientras no seguíamos besando.
-Mierda Camz te extraño – se separó de mí y nos quedamos mirando, sus ojos estaban encendidos como nunca antes los había visto – extraño tocarte, hacerte mía – su mirada me recorría por completo y me sentía completamente desnuda aunque estuviera con ropa.
-Deja de mirarme así por favor estamos en tu oficina y hasta mal no recuerdo ese sueño erótico ya lo cumplimos – Lauren me quedo mirando.
-En la universidad.
-Si – la agarré y la atraje a mí – eres hermosas.
-Estoy vieja.
-Estas hermosa – nos volvimos a besar y Lauren se desato. Con un solo movimiento me dejo solo en sostenes y mientras me besaba comenzó a acariciar uno de mis pechos sobre la ropa interior y no pude evitar gemir en su oído mientras me besaba el cuello. Dios solo yo sabía cuánto extrañe esto, no podía dejar de sentirme mujer en sus brazos ella era la única que me podía hacer sentir de esta manera, era la única que me volvía loca y a la vez podía calmarme – te amo – dijo Lauren en mi oído.
-Yo también te amo – nos quedamos mirando y noté como Lauren trataba de respirar, tenía las mejillas coloradas – estas colorada – acaricie su mejilla.
-Por ti, todo lo que siento acá – Lolo agarró mi mano y la puso sobre su corazón – es increíble lo que me haces sentir mi amor.
-Extrañaba que me dijeras mi amor – le besé.
-Señorita Lauren OH MIERDA LO SIENTO – era Cecilia que había entrado sin tocar la puerta y nos dio la espalda, volvió a salir y me vestó.
-Dios dile que toque la puerta – le dije a Lauren mientras me arreglaba.
-Lo siento ella puede entrar cuando quiera.
-Claro – me acerqué y la besé – nos vemos en la noche para hablar de Zayn.
-Ok, dale saludos a Clara.
-Oh por cierto este fin de semana tengo una sorpresa para ti Jauregui.
-¿En serio?
-Si, así que mas vale que ganemos esa pelea el viernes.
-Lo haremos.
Me fui de la oficina de Lolo y fui a buscar a Clara para llevarla a comprar ropa. Lo único que quería era que llegara el fin de semana.

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Capitulo 56

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:32 pm

Narra Camila
Habían sido días de mucho trabajo junto con Lauren y las demás chicas, no parábamos de trabajar día y noche en la caso de Zayn, era agotador. A veces se me olvidaba que tenía una hija pero gracias a Dios Lauren siempre me lo recordaba.
Ya era jueves en la noche y con Lauren estábamos terminando los últimos detalles de nuestra defensa, creo que durante esta semana solo hemos dormido unas 7 horas en total. Todo era increíblemente agotador.
-Dios me duele el cuello – me quejé.
-Deja de quejarte solo nos queda esto y terminaremos con todo – Lauren me miró a los ojos, esos ojos hermosos que tiene – que pasa, porque me miras así.
-No sé creo que eres la única persona en el mundo que logra calmarme. Esta semana no he visto mucho a Clara pero tu sueles calmar mi angustia y las ganas de salir corriendo para estar con mi hija.
-Si quieres puedes ir corriendo y traerla – la quede mirando – o puedo pedir que la traigan.
-¿En serio?
-Claro, ya no queda nada de hecho esta parte la puedo hacer yo y tu ve a descansar mientras pido cena para tres y hago que traigan a Clara.
-¿Cómo es que puedes ser mas perfecta de lo que ya eres?
-No tengo la menor idea – dijo mirando hacía el horizonte – pero por ahora me ha ido bien.
-Cuando dices me ha ido bien te refieres a mí o a Natalia.
-¿Natalia? ¿Qué tiene que ver ella acá?
-No sé. Se supone que vivían juntas pero nunca la he visto en tu casa – nos quedamos mirando.
-Es porque se fue.
-¿La echaste?
-No, no fue necesario digamos que se dio cuenta que mi sonrisa ya no era mas por ella si no por ti – sonreí como una idiota al escuchar eso – siempre le dije que si algún día tenía la oportunidad de volver a empezar contigo lo haría y creo que lo recordó.
-¿Nunca se molesto por eso? Por ser siempre una opción.
-Creo que si pero a mí nunca me lo hizo saber.
-¿Le fuiste fiel? - ¿Qué clase de pregunta es esa Camila? – lo siento no es necesario que respondas.
-Si, le fui fiel ¿Por qué?
-Duraste casi dos años con ella y conmigo 8…
-SI quieres llegar a que te fui infiel a ti y a ella no o porque estoy enamorada de ti y de ella no…
-Espera – la interrumpí.
-¿Qué pasa?
-Repite lo que dijiste – la quede mirando – solo dilo.
-Estoy enamorada de ti y de ella no – nos quedamos mirando, sentía que no necesitaba mas respuesta. Por algo pasan las cosas y si necesitábamos 5 años para poder estar juntas y bien bienvenido sean esos 5 años – creo que soñé con eso mucho tiempo.
-¿Con que?
-Con volver a escucharte decir que estabas enamorada de mí.
-Eso nunca cambió – Lauren dejó el lápiz en la mesa – aunque estuviera dos años con ella y le fuera fiel cada vez que le besaba o la tocaba aparecías tu en mi cabeza era prácticamente serle infiel. No era fácil despertar todas las mañanas con alguien que no fueras tu.
No pude aguantar y me abalancé sobre ellas quedando sentada en sus piernas y ella me cargaba – esto me recuerda tantas cosas – dije mirando esos ojos verdes que me volvían locas - ¿Cómo lo haces Lauren?
-¿Qué cosa? – su vista se desvió a mis labios y sonreí.
-¿Cómo lo haces que para después de 3 años siga sintiendo todo esto que siento acá? – me toqué el pecho.
-Creo que tengo talento – las dos sonreímos – anda a descansar yo llamaré y te despierto cuando Clara llegue ¿te parece?
-Gracias – me paré de su regazó pero ella me volvió a poner sobre sus piernas
- ¿Qué pasa?
-Creo que se te olvida algo.
-¿Qué cosa? – pregunté sonriendo.
-Mi beso de buenas noches – Lauren se acercó a mi cara, colocó una de sus manos en un costado de mi cara y la otra en mis piernas. Nuestros labios se toparon casi de inmediato haciéndome explotar de emociones. La textura de los labios de Lauren eran geniales, ella toda era increíble, quedaba extasiada con cada beso, succión, con todo no había nada que me gustara mas que besarla. Podía sentir como latía mi corazón de tanta pasión.
Lauren se fue alejando lentamente con una sonrisa en la cara y creo que yo tenía la misma cara de estúpida – Hola – me dijo después de unos segundos.
-Ese fue el mejor beso de buenas noche que me han dado en mucho tiempo – le toqué la punta de su nariz – iré a dormir, me despierta cuando llegue.
-Obvio.

Narra Lauren
Llamé a mi chofer y le di la dirección de la casa de los padres de Camz y de ahí llamé a Sinu diciéndole que irían a buscar a Clara y que si quería podría venir con ella para que la deje en mi departamento, me dijo que no había problema así que aproveché el tiempo para terminar los últimos detalles el juicio era mañana a las 11 de la mañana así que tenía que estar todo listo. Después de unos 45 minutos suena mi timbre gracias a Dios había terminado todo lo que tenía que hacer. Baje a buscar a Clara y saludé a Sinu.
-Hola enana – le desordené su cabello.
-Hola ¿Cómo estás? – me preguntó mientras subíamos por el ascensor.
-Bien y tu.
-Bien ¿Dónde esta mi mamá? – dijo mirándome directamente a los ojos, era como si estuviéramos conectadas, por alguna extraña razón lo sentía así.
-Esta durmiendo estaba muy cansada.
-¿Trabajo?
-Si – ya habíamos llegado el departamento – adelante.
Ella entro y comenzó a mirar todo como la primera vez, amaba el brillo de sus ojos mas que cualquier otra cosa, bueno no mas que Camila eso esta claro.
-Necesito tu ayuda – dije sentándonos en la mesa.
-¿Qué pasa?
-¿Qué te parece si le hacemos una sorpresa a tu mamá?
-SI!!!!! – dijo eufórica.
-Hey pero no grites o la despertaras y no será mas sorpresa – ella se reía – ahora dime que es lo que mas le gusta a tu mama comer aparte de la pizza.
-Pastas.
-Mmm… que tal si hacemos lasaña – a Clara se le iluminaron los ojos – creo que te gusta.
-Me gusta mucho – se lanzó a mis brazos y me abrazo - ¿lo haremos juntas?
-Obvio, ve a lavarte las manos sin hacer tanto ruido para no despertar a tu mamá y comenzamos.
-Eres genial – Clara me dio un beso en la cara y partió a lavarse las manos, cuando llego comenzamos a hacer la lasaña sin dejar de reírnos. Ella agarra un poco de salsa y me la tiraba en la cara y quedaba completamente sucia y se reía, tenía la misma sonrisa de Camila y su misma risa. No creía que podría haber alguien tan perfecta como Camila pero creo que me equivoque.
Después de terminar de preparar la cena le pedí que me acompañara a comprar un helado de postre y pidió uno de chocolate con trozos de galletas, sacó unas galletas y crema.
-¿En serio compraras todo esto? – me quedo mirando.
-Si ¿Qué tiene?
-Nada, ¿Por qué lo haces?
-Porque será una noche perfecta ¿quieres ver una película de ahí?
-Esto es un sueño ¿verdad?
-No, tu dime cual peli quieres y te la coloco.
-Gracias – se abrazó a una de mis piernas.
Pague y nos fuimos a la casa, le dije que fuera a despertar a su mamá y que le dijera que bajara y ella me hizo caso. La mesa estaba hermosa y no podía evitar sonreír al darme cuenta de que por primera vez cenaría en familia… aunque no fuera netamente mía era como estar en familia. Me di cuenta de que venían bajando la escalera y sonreí al ver la cara de sueño de Camila ¿podía ser mas hermosa? Me quedo mirando y sonrió y de ahí miró a la mesa y miró a Clara.
-¿Quién hizo todo esto? – se agachó para quedar a la altura de Clara.
-Yo y Lolo – amo como dice Lolo – ella quería hacerte una sorpresa así que la ayude – se lanzó a los brazos de sus madres – también cociné por primera vez, Lolo me enseñó – Camila me quedo mirado.
-Y que cocinaron bonita – dijo acariciando la mejilla de Clara.
-Es sorpresa – respondí por Clara y Camila se acerco y besó mi mejilla, me sentía tan imbécil ¿Cómo era posible que un simple beso en una de mis mejillas produjera tantas cosas en mí?.
-Gracias – respondió mirándome directamente a los ojos, esos ojos me volvían loca.
Nos sentamos a cenar y toda la cena fueron risas y recuerdos. Clara nos preguntó que como nos habíamos conocido y le dije que fue en la universidad hace unos años atrás, Clara le dijo a Camila que le encantaba como era con ella, que siempre trataba de darle en el gusto y Camz dijo que eso estaba mal porque la malcriaba y Clara me miró con cara de pena a lo que yo le guiñé un ojo. Camila me dijo que la cena había estado exquicita.
-¿Veremos la película? – me dijo Clara y Camz me quedo mirando.
-Claro, ahí están elije una – Clara se fue a buscar la peli mientras que yo ordenaba con Camz.
-¿Qué estas haciendo? – me dijo Camz.
-A que te refieres le pregunté.
-¿Por qué siento que ella te quiere mas que a mi? – no pude evitar reír – no te rías.
-Ok, anda donde Clara voy enseguida.
Camila me dejo un pequeño beso en los labios y fue donde Clara, yo llegue minutos después con el helado que habíamos comprado con Clara y nos pusimos ver una película de terror que le gustaba. No podía creer que tuviéramos casi los mismos gustos, disfrutábamos estas películas no como su madre que estaba con las manos puestas en los ojos y nosotras nos burlábamos. Cuando la película iba por la mitad Clara se quedó dormida.
-Creo que alguien se durmió – me levanté para cargarla – la iré a dejar a su cama.
-Dormirá sola – me preguntó Camz.
-No se dime tu – nos quedamos mirando.
-te acompaño a dejarla en la pieza.
Camila apago la televisión y ordeno un poco y subimos a la habitación. Tenía una habitación que sobraba así que entramos y Camz quedó asombrada con lo grande y hermosa que era – es un cuarto hermoso explícame porque esté no es el tuyo – la quede mirando.
-Porque es muy lindo y cuando compré el departamento digamos que no me sentía tan bien emocionalmente como para ocuparlo. Siempre creí que era un cuarto digno de disfrutar y yo no lo haría – Camz solo me miraba – pero creo que esta enana si lo hará – Clara dormida era igual que Camila y eso me encantaba, la acosté en la cama y Camila la arropó y nos fuimos a mi cuarto.
-Estoy muerta – dijo Camz tirándose a la cama – mañana tenemos que despertarnos temprano.
-¿Por qué? – me tire la lado de ella para abrazarla.
-Tengo que ir a dejar a Clara – nos quedamos mirando.
-¿Qué tan temprano? – hice un puchero.
-Como a las 9 – Camz se acomodó para besarme – amo tus labios – dijo mientras nos besábamos y no pude evitar sonreír con eso.
-Estoy muerta – le dije mirándola a los ojos – si no estuviera tan cansada – toqué una pierna de ella – no se que pasaría esta noche – ella sonrió.
-Somos dos casadas – Camz se paró y comenzó a ponerse el pijama. De la nada ya estaba solo con su ropa interior y estaba extasiada con lo que estaba mirando. Dios era la mujer mas hermosa del planeta, ni siquiera me di cuenta cuando ya estaba vestida - ¿Qué te pasa? ¿Por qué tienes esa cara? – la quede mirando.
-No por nada – me paré y me coloqué el pijama y podía notar la mirada de Camz en mi cuerpo y sonreí – listo – la quede mirando.
Nos tiramos a la cama y nos acomodamos, ella colocó su cabeza sobre mi pecho y acariciaba su espalda y su cabello – crees que alguna vez tendremos todo eso que soñamos hace 5 años atrás – me preguntó de la nada.
-A cual de todos los sueños te refieres – pregunté con una sonrisa.
-A tener una familia, no sé todo eso que dijimos un día.
-Creo que hoy se me cumplió ese sueño – Camz se paró para mirarme – se que Clara no es mi hija y nunca lo será pero hoy cuando cenamos, vimos películas, la llevé a la cama, le compré su helado favorito era como tenerla mía. Era como si fuera parte de mí también, hoy sentí que realmente había encontrado a mi familia – los ojos de Camz estaban llorosos – no sé si tenga hijos mas adelante pero te puedo jurar que no me molestaría ser parte de la vida de Clara – solo podíamos mirarnos, no nos decíamos nada y creo que era porque habíamos entendido que muchas veces solo bastaba una mirada para comunicarse y eso era realmente lo que acababa de pasar.
-A mí tampoco me importaría que Clara tuviera una segunda madre y que esa fueras tu – hice silencio – buenas noches mi amor, te amo.
-Buenas noches Camzi te amo mas.

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Capitulo 57

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:33 pm

Narra Camila
Me desperté cuando sentí a alguien que decía mi nombre y cuando abrí los ojos me di cuenta de que era Clara, le sonreí y le hice un lado en la cama.
-¿Cómo amaneció mi princesa? - dije mirándola, esos ojos me encantaban.
-Bien esa cama era muy grande y cómoda – dijo emocionada.
-Que bueno – las dos miramos a Lauren – se te ocurre una idea para despertarla – ella sonrió.
-Cosquillas – susurró en mi oído.
Nos colocamos una al lado de la otra y comenzamos a hacerle cosquilla. Lauren reacciono de inmediato y comenzó a reírse y a revolcarse en la cama por la risa, después de unos segundos paramos y ella estaba agotada.
-Dios las odio – dijo levantándose y mirándonos – me iré a duchar abajo hay cosas para desayuno y otro baño – nos sonrió – las veo en unos minutos.
Bajé con Clara y comencé a arreglarla para que nos fuéramos en unos minutos mas a la casa de mi mamá, le dije que iba a llegar en la tarde y que mañana nos íbamos a divertir. Preparamos el desayuno para Lauren y me di cuenta que venía bajando con un traje de dos piezas y sonreí al verla, se veía hermosa.
-Buenos días – dijo sentándose, no podía dejar de mirarla ¿Cómo podía ser tan hermosa? Durante el desayuno hablamos de como enfrentaríamos el juicio mientras que Clara solo tomaba desayuno y miraba dibujos animados y sonreía.
-Creo que es hora de irnos – dije y Clara me quedo mirando.
-¿Cuándo volveré a verte? – le preguntó Clara a Lolo.
-Cuando quieras – Lolo le paso una tarjeta – cada vez que me quieras ver dile a tu abuela o a tu mamá que me llamen y ahí estaré – Lolo le dio un beso en la frente – ahora te iremos a dejar a la casa de tu abuela con tu mamá tenemos que cosas que hacer.
-Bueno – dijo tomándome la mano y bajamos así hasta llegar a la camioneta de Lolo.
-Puedo poner música- le pregunte.
-No – dijo Clara y la quede mirando – Lolo me dijo que yo era la única que podía poner música – miré a Lolo y está me miró desde el retrovisor y me guiñó un ojo.
-Perfecto entonces ponla – le dije a Clara y nos fuimos las dos cantando todo el camino, cuando llegamos baje solo yo a dejarla y me subí en el asiento de adelante junto con Lauren, la quede mirando y ella sonrió.
-¿Estas nerviosa? – me preguntó.
-Nerviosa por el juicio o por volver a ver a Zayn – hubo silencio, sabía que mi pregunta no había sido buena.
-No creo que después de todo lo que hemos pasado este tiempo lo único que te importa sea Zayn y yo hace 5 años cuando él se está muriendo de sida y esta conversación solo nos pondrá mas nerviosa y eso no es bueno para el juicio – Lauren en ningún momento me miró.
-Lo siento – dije sin dejar de mirarla esperando una sola mirada de vuelta pero ni eso tenía. No tenía nada.
El resto del viaje fue tranquilo me pidió que le leyera algunas cosas que nos le había quedado clara del informe y era impresionante la concentración que tenía para los casos. Ahora entiendo porque cuando estaba en Londres me llegaban comentario de que era la mejor abogada defensora que hay en estados unidos, amaba tanto como yo lo que hacía y creo que eso siempre me gusto.
-Creo que llegamos – le dije y por fin me miró – suerte – me iba a bajar y sentí sus manos en mis hombro y me rodó para que quedemos cara a cara.
-Lo siento por el viaje silencioso – ella sonrió. Su sonrisa tenía tantos efecto en mí – ahora tenemos que ganar este juicio y ayudar a nuestro amigo, es nuestro amigo a pesar de todo Camz.
-Lo tengo claro, discúlpame fui una estúpida – me acerqué lentamente a ella y la besé, con un solo rocé sentí tantas cosas dentro de mi que creí que estaba en el cielo. Sus labios abrazaban a los míos con una delicadeza única, era imposible dejar de besarla pero sabía que si no lo hacía ahora llegaríamos tarde. Comencé a alejarme lentamente y ella aún seguía con los ojos cerrados.
-Es mejor que entremos – dijo cuando abrió sus ojos y pude ver nuevamente esa pasión en ellos y sentí un cosquilleo en la parte baja del estómago.
-Ok – dije nerviosa.
Cuando nos bajamos y caminamos hasta el edificio todos los periodistas comenzaron a acercarse y Lauren me agarró la mano y me dijo que no prestara atención a las estupideces que diría. Claramente no tenía relación alguna con la prensa de Miami, era totalmente diferente a la prensa Inglesa. Apenas se acercaron comenzaron con las preguntas incomodas que si éramos pareja. Uno nos preguntó que, qué se sentía apoyar a un homosexual sidoso o que si acaso el hecho de que Lauren hubiera tenido un pequeño romance con él en el pasado no iba a influir ¿Cómo se enteraban de todo? También nos preguntaron si éramos pareja yo quería decir que si pero sabía que no podía. Tenía que enfocarme, cuando por fin entramos las dos nos quedamos mirando.
-¿Cómo pueden ser tan mierdas? – le pregunté a Lolo – como saben todo.
-Son periodistas – dijo Lolo sacándose el abrigo – es su trabajo investigar todo.
-Pero hay formas y formas de expresarse amor.
-Lo sé pero ¿Qué quieres que haga yo? – nos quedamos mirando.
-Nada, vamos a la sala.
Caminamos por uno de los pasillos gigantes que había con fotos de los mejores abogados de estados unidos y vi una del papá de Lauren, nunca le he preguntado desde que volví que ha sido de él y si ella no me ha contado supongo que tampoco quiere hablar mucho. Pero hubo una foto que me llamo la atención y fue porque era Lauren cuando era profesora de la universidad y su foto estaba tallada como la abogada mas joven y talentosa de todos los tiempo. No pude evitar sonreír.
-¿Qué miras? – me preguntó.
-TU foto – ella la quedo mirando.
-Oh cada vez que paso por acá trato de pasar sin mirar nada, es una vergüenza horrible – las dos reímos – ahora vamos – me agarró la mano y caminamos así hasta llegar a la sala en donde noté en la entrada a un joven con la piel muy blanca, demasiado delgado, tenía el mismo corte de pelo de hace 5 años. El levantó al cabeza lentamente y sus ojos que una vez hicieron tanto estragos en las mujeres ya no tenían ese brillo que lo caracterizaba, no era in la mitad de lo que fue.
El se paró rápidamente y tambaleo un poco, caminé hacía el y cuando estuvimos frente a frente me di cuenta de que la enfermedad estaba bastante avanzada y creo que aunque ganáramos el juicio tarde o temprano pasaría lo que tiene que pasar pero si ese dinero hace que a lo mejor los últimos meses o semanas de vida que tenga sean placenteras valdría la pena arriesgarse.
-Hola – dijo con una sonrisa. Su sonrisa sigue siendo la mejor después de la de Lauren, claro está.
-Hola – dije abrazándolo, seguía oliendo tan bien como siempre. Era increíble.
-Gracias por todo – dijo mirándome a los ojos.
-De nada, ganaremos eso Zayn te lo juro – tomé su cara con delicadeza y comencé a mirarlo. No pude evitar llorar.
-No me digas que esas lágrimas son porque me tienes pena – dijo también llorando.
-Nunca te tendría pena, es solo porque creo que realmente te echaré de menos – dije secándole una lagrima – no sabes cómo.
-Aun no me muero Camz – nos dijo nada solo lo miré, el sabe a lo que me refería.
-Es hora de entrar – dijo Lauren y entramos.
Después de 4 horas ahí adentro estresantes y insoportables por parte de los que demandaron ganamos el juicio y ellos tienen que pagarle si o si a Zayn si no quieren ir presos. Después de salir la prensa seguía afuera y cuando salimos con Zayn volvían las mismas preguntas, miré a Zayn y sabia que le molestaba como lo trataban así que paré.
-Será lo único que diré. Ganamos el juicio en contra de una empresa muy famosa pero sin educación ni valores y a ustedes el importa que ¿Cómo me siento al caminar con una “sidoso” a mi lado”? bueno me siento afortunada de poder estar en su vida y no ser una ignorante que lo único que hace es pararse afuera de un juzgado a hacer preguntas estúpidas. Buenas tardes.
Seguimos caminando y nadie mas no seguía.
-Gracias por eso – dijo cuando estábamos en el bus.
-De nada – lo miré – que harás mañana. O sea el fin de semana – Lauren me miró.
-Creo que nada, o sea me siento cansado.
-Entonces descansa hoy y mañana nos vemos a las 12 te paso a buscar.
-¿Qué?
-Eso – habíamos llegado a su casa que también estaba llena de periodistas. Lauren se bajo a dejarlo a la casa y yo cerré las ventanas y las puertas del auto ya tuve suficiente de esos estúpidos por hoy.
Lauren volvió y me quedo mirando – que pasa – le pregunté.
-¿Qué pasará mañana? ¿Porque no sé nada?
-Te dije que sería un fin de semana llenos de sorpresas Jauregui – me acerqué y la besé.
-Pero – ella guardo silencio.
-¿Pero que?
-Creí que pasaríamos tiempo solas, las dos.
-¿Quién te dijo que eso no iba a pasar? Solo quiero que sea un fin de semana perfecto pero no te diré nada mas o mi sorpresa se irá a la mierda.
-Ok señorita – Lauren manejo hasta mis casa – creo que llegamos – estacionó el auto afuera de mi casa.
-Si – dije mirando la casa y de ahí la miré a ella ¿Cómo podía estar confusa en querer entrar a mi casa o quedarme con Lauren? ¿Porque no se podía tener todo lo que uno quiere en la vida? – te echaré de menos – dije mirándola.
-Yo también, creo que dormiré toda la tarde para que las horas pasen rápidos – sonreímos.
-Es injusto.
-¿Qué cosa?
-Que te tengas que ir y yo acá.
-Tu hija esta ahí – nos miramos – a veces siento que extraño la libertad que teníamos antes. O sea nunca fuimos libres, libres pero nos arriesgábamos mas.
-Ahora las cosas cambiaron un poco. Tengo una hija y un trabajo que me consume.
-No quiero que te sientas mal por eso. Clara es lo mejor que has hecho en tu vida – la quede mirando – y yo la adoro, y ella me ama – sonreí. El ego de Lolo me sobrepasaba – es solo que siento que a veces aun creemos que podemos salir corriendo la una hacía la otra y eso no pasara a llevar a nadie – solo nos miramos – entra a tu casa nos vemos mañana.
-Te amo – se lo dije mirándola a los ojos.
-También te amo – me besó.
Me bajé del auto y caminé 4 pasos cuando me devolví – Lauren – dije por la ventana y ella me quedo mirando.
-¿Qué pasa amor?
-¿Quieres almorzar conmigo y mis familia? – ella sonrió.
-¿No molestaré?
-Tu nunca molestas – las dos reímos.
Ella estacionó su camioneta y dejo la chaqueta dentro de ella y no pude evitar mirar sus brazos, era tan perfecta - ¿Qué crees que hizo Sinu de almuerzo? – me preguntó.
-Da igual sabes que cocina de maravilla – las dos sonreímos.
Cuanto entramos nos quedaron mirando pero ni una mirada fea ni nada. Siento que después de mucho tiempo las heridas estaban sanando, sentía que podía volver a sentir felicidad y a confiar en Lolo. Esto era mas que perfecto.
-Hola – saludo Clara a Lolo – vienes a comer.
-Si – Lauren al cargó – te molesta si me quedo.
-No – Clara la abrazo, ver a esas dos hermosuras interactuando era lo mejor que me podía pasar. Eran perfectas. A veces sentía que cuando se miraban fijo podían ver lo que pensaba la otra. Sus ojos me matan.
-Esta listo el almuerzo – dijo Sinu.
-Me puedo sentar al lado de Lolo – dijo Clara – o sea al medio de mi mamá y Lolo – todos nos miramos.
-¿Por qué? – preguntó mi papá.
-Quiero estar al lado de mis mamas – todos nos miramos y Lauren tenía una sonrisa hermosa. Una de esas sonrisas que solo me regalaba a mí. Sin duda era uno de los mejores días de mi vida.

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Capitulo 58

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:33 pm

Narra Lauren
El día de ayer pase todo el día con la familia de Camila y cuando llegue en la noche simplemente me tiré en la cama a descansar. Lo necesitaba. Desperté en la mañana y me di cuenta que eran las 10 y a las 11 tenía que estará en la casa de Camz para pasar a buscar a Zayn a las 12 – mierda – exclamé, miré por la ventana y me di cuenta del día hermoso que teníamos así que me fui a duchar y cuando terminé busqué un short corto negro con una polera roja ancha, con las mangas cortadas que dejaba entre ver por los lados mi ropa interior que también era roja. Me hice una cola con el pelo mojado, me coloqué unas vans y bajé a tomar desayuno. Me di cuenta que tenía un mensaje en el teléfono de la casa, apreté el botón para escucharlo.
“Hola soy Natalia espero que cuando leas esto estés sola y no con Camila si no será muy incómodo – ella se reía – gracias por los dos años que me diste. Eres genial y espero que tu relación con ella dure mucho mas que la de nosotras aunque eso no importe mucho, después de todo ni siquiera los 5 años las pudo separar. Te deseo lo mejor Natalia”.
Después de eso sonreí por un segundo y seguí tomando desayuno mirando las noticias, todas hablaban de lo que había pasado ayer en el juicio de Zayn y gracias a Dios hablaban bien y no mal de él. Después de desayunar fui al baño a lavarme los dientes y salí a buscar a Camila, cuando llegué a su casa estaba a fuera con Clara jugando. Tenían algunos bolsos y les toqué la bocina las dos miraron pero Clara salió corriendo a mi camioneta, le abrí la puerta – como estas pequeña – ella se subió y me agarró a besos – vaya! Que recibimiento – reí.
-Creí que no irías con nosotras – me dijo mirándome a los ojos.
-Pero bueno aquí me tienes – Camila venía atrás con sus bolsos – sube a tras ayudare a tu mama a poner los bolsos en el maletín – me bajé y salude a Camz con un beso en los labios rápidos. Colocamos los bolsos y nos subimos, ella se fue a delante y Clara atrás. El viaje camino a la casa de Zayn solo fueron risas y con Clara molestábamos a Camz. Era genial esta enana.
-Lo iré a buscar – dijo Camila y se bajo.
-¿Quién es Zayn? – preguntó Clara.
-Es un amigo mío y de tu mamá cuando éramos jóvenes – le respondí.
-Pero tu no eres vieja, ni mi mamá menos – le sonreí.
-Eso es porque tu eres mas joven que nosotras.
-Cuando sea grande quiero ser como tu – la quede mirando por el retrovisor.
-¿Por qué como yo? Serías mejor como tu mamá.
-No es que tu eres hermosa y mi mamá en Londres siempre me decía que nunca había conocido a alguien como tu – sonreí – supongo que eres especial.
-Tu serás mas especial que yo – en ese momento llego Zayn – porque no te sientas acá – Clara se cambió de puesto y saludo a Zayn.
Camila no me decía nada solo que manejara hasta una playa a la cual creo que no había ido hace mucho. Zayn se veía un poco mejor pero nos decía que tenía mucho dolor y Camz le respondía que a donde iríamos se podría relajar y dejar de preocuparse, mientras mas nos acercábamos a la costa el olor a mar entraba por mi nariz y me hacía recordar lo mucho que amaba la playa y los años que la desperdicié – ya estamos llegando – me dijo Camila y la miré por el retrovisor –dobla acá – doble y seguí derecho, cuando llegue casi al final me di cuenta que había una casa gigante con piscina y un pequeño quincho incluida. La quede mirando.
-Anda bajemos.
Camila bajo con Zayn y Clara, yo me quede un rato atrás y camine sola, quería darme cuenta en donde estábamos. La vista era perfecta y creo que la casa se la compro Camila hace unos años pero como vivía en Londres nunca lo ocupo. Caminé hasta entrar y me encontré con todas mis amigas y las amigas de ella incluida Alexa y Ally que habían vuelto de su luna de miel, también estaba Taylor con Axel que apenas vio a Clara salió corriendo para jugar juntos. Estaban Drew con Louis, Sofi con Keaton. Esto era increíble. Zayn se saludó con Harry y se quedaron hablando por un buen rato. Yo salude a todo el mundo, me sentí muy emocionada no estábamos todos juntos desde hace mucho tiempo. Aun estaba embobada mirando todo estó cuando siento unos brazos que rodeaban mi cintura.
-¿Te gusta la sorpresa? – me di vuelta para encontrarme con los ojos marrones mas hermoso que había visto.
-¿Por qué hiciste todo esto? – la quede mirando.
-Porque creo que nos lo merecíamos. Un rato con nuestras personas importantes – le sonreí.
-Eres perfecta siempre sabes lo que necesito y cuando lo necesito.
-Es porque te conozco y de eso se trata esto ¿no? De conocerse mutuamente.
-Te amo Camila. Te amo y nunca me arrepentiré de hacerlo.
-Nunca hay que arrepentirse de lo bueno.
-Ni de lo malo tampoco – le dije mirando – no me arrepiento haber estado sin ti 5 años si ahora estamos mejor que nunca – le sonreí – te amo Camz. Te amo – por mi lo repetiría día y noche sin parar.
-Yo a ti bebe. Te amaré siempre tal y como te prometí en esa isla.
-Esa isla es increíble.
-Sabes si algún día nos casamos – le sonreí – no me mires así, porque si me quiero casar contigo – la besé – si algún día nos casamos quiero que sea ahí.
-Tu elijes el lugar del casamiento y yo el de la fiesta – le sonreí.
-Ya sabes dónde quieres.
-Obvio pero no te diré es secreto – nos abrazamos.
Estuvimos toda la tarde compartiendo con nuestros amigos. Alexa y Ally nos contaron que recorrieron todo Europa y que ahora solo tenían cuentas y cuentas que pagar. Harry nos dijo que le iba muy bien como solista en Londres y que espera poder venir para estados unidos lo mas rápido posible.
Todos le daban ánimos a Zayn y el solo se emocionaba. Para cuando llego la noche Clara y Alexa estaban durmiendo en su cuarto. Hicimos un pequeño asado y de ahí nos fuimos a acostar como las 4 de la mañana. Nos fuimos a la habitación con Camila y la quede mirando.
-A veces me pregunto cómo puedes ser tan perfecta. Como es posible que haya durado dos años con alguien y que en esos dos años nunca salieras de mi mente por ni un segundo.
-No sé pero me pregunto lo mismo – me senté a su lado de la cama.
-Gracias por volver – le sonreí – no sé cuánto tiempo podría haber aguantado sin ti.
-Crees que hubieras seguido con Natalia.
-Si no hubieras aparecido en ese casamiento creo que ya estaría en Londres buscándote. Era mi única opción.
-No iba a faltar al matrimonio de una de mis mejores amigas por ti – fruncí el ceño – sorry amor.
Nos quedamos mirando por varios minutos. Recorrí todas sus facciones sin encontrar ni un defecto. La comisura de sus labios, sus ojos marrones penetrantes, el color de su piel, la forma en que se mordía el labio inferior, su sonrisa, su nariz. Todo de ella era perfecto.
-¿Por qué me miras tanto? – mis ojos se elevaron hasta los suyos.
-Eres el ser mas perfecto que existe.
-Después de ti - era estúpido. Estábamos quietas sin hacer nada, sin decirnos nada y se que queríamos hacer y decir muchas cosas. Por primera vez en mucho tiempo me sentí como una niña de 15 años que se enamora por primera vez y no sabe que hacer cuando la persona que amas te mira con esos ojos hermosos – te quiero besar – Camz rompió el hielo.

Narra Camila
Ya no aguantaba. Había pasado casi un mes desde que había vuelto y solo quería tenerla, quería… quería que fuéramos una las dos – te quiero besar – volví a decir.
-Entonces hazlo – antes de que Lauren pudiera respirar nuevamente ya tenía mis labios en los de ella. Sus manos se apoderaron de los costados de mi cara mientras que las mías estaban en su regazo. Lauren me besaba con tanta ternura que me estaba volviendo loca no era que no me gustara si no que a veces sentía que necesitaba mas pasión. Esa pasión que se que tenía guardada. No se como paso pero de un momento a otro Lauren agarró mis caderas y me sentó encima de ella. Tenía mis piernas rodeando sus caderas y ella me tenía agarrada de mis caderas. Amaba esta pose y sabía que le encantaba.
Nuestros besos fueron subiendo de velocidad y ahora se podía sentir la pasión por todo el cuarto, nuestra respiración comenzó a acelerarse, no quería abrir los ojos porque sabía lo que me iba a encontrar… los abrí lentamente y ahí estaban. Sus ojos, esos ojos completamente encendidos de pasión los que me volvían loca, ella sabía que me bastaba solo una mirada de esas para desnudar mi alma. Ella sabía que era completamente suya con solo mirarme.
Lauren me acostó en la cama y ella quedo encima de mi al medio de mis piernas, comenzó un movimiento que me estaba volviendo completamente loca, comencé a dejar pequeños gemidos en su boca y ella sonreía. Lolo dejo de besarme solo para dirigirse a mi cuello, no succionó de inmediato si no que lo primero que hizo fue oler, sus manos se aferraron a mis brazos y supe que ella quería esto tanto como yo pero que se lo tomaría con calma.
Después de todo han pasado 5 años. Con su nariz rozó mi cuello hasta llegar el lóbulo de mi oreja, dejo un pequeño beso y comenzó a succionar mi cuello lentamente y una de sus manos se entrelazó con los mía – te extrañé tanto – dijo mientras seguía en mi cuello, yo solo cerré los ojos para tratar de detener el tiempo justo en este instante pero eso terminó cuando Lauren comenzó a levantar mi polera y me la termino sacando. Yo hice lo mismo con la de ella y quedamos las dos solo con ropa interior y short. El cuerpo de Lolo no había cambiado nada. Debería estar prohibido dejarla salir a la calle vestida con el cuerpo que tenía. Era perfecta, perfecta.
El roce de nuestros pechos, nuestro estomago solo hacía que la temperatura subiera y subiera, noté sus mejillas coloradas, se veía hermosa. Es hermosa cuando se entrega por completo. Estaba completamente extasiada con sus caricias, sus besos, su lengua todo de ella me volvía loca, su mano bajo desde mi cuello, pasó por entre medio de mis pechos, siguió por mi estómago y comenzó a desabrochar el short dejadome solo en ropa interior. Lauren se quedó mirando mi estómago y acaricio el tatuaje y levantó la vista. Aun tenía la mirada con pasión y me estaba matando.
-Te voy amar siempre. Hasta el último día de mi vida.
-Lo sé yo haré lo mismo – agarré su cuello y la atraje hasta mi cuerpo, su rodilla quedó justo entre medio de las mías y comenzó a hacer un movimiento de roce que me hizo enloquecer. Arañe su espalada y mordía su hombro sin contenerme. Habían pasado 5 años, ya era tarde para contenerse. Desabroché su ropa interior superior dejándola semi desnuda y me embobé con lo que estaba mirando. Sus pechos seguían igual a como los recordaba, su cuerpo era el mismo. Mis dedos rozaron sus pechos con delicadeza y no la podía dejar de mirar ¿en serio está mujer era mía? No lo podía creer, no podía creer que estuviera con una de las mujeres mas hermosas del planeta y que ella me correspondiera.
La despojé de su short y ella de mi ropa interior superior y estábamos en la misma sintonía. Cuando sentí todo su cuerpo caliente sobre el mío sentí una paz que no había sentido hace 5 años ¿Cómo pude vivir sin ella todos estos años? Lauren bajo sus labios hasta mis pechos y comenzó a acariciarlos como si no lo hubiera hecho nunca, besaba mi estómago y mordía despacio mis pechos uno por uno, estaba completamente en éxtasis. No podía escuchar nada mas que no fuera sus gemidos y los míos, sus pequeños jadeos cuando le faltaba el aire, sus palabras, sus te amo, sus te extrañé mi amor. Esto era como estar muerta y estar en el paraíso.
Sus labios siguieron bajando hasta la orilla de mi ropa interior inferior y la sacó con sus dientes. Verla completamente caliente solo hacía que siguiera perdiendo mas el control, me senté en la cama y le saqué la suya. Ahora estábamos completamente desnudas las dos. Después de 5 años esto iba a pasar y no lo podía creer ¿realmente iba a pasar? Lauren se acomodó en mi cuerpo y me besó. Sus labios volvieron a los míos y me sentía feliz, todo este tiempo me he sentido feliz a su lado. Ella dejo de besarme para mirarme, sabía lo que esa mirada quería decir – estoy lista – le dije y ella sonrió.
Me besó en los labios y comenzó a bajar, la espera desde mi boca hasta donde ella tenía que llegar se hizo casi infinita hasta que por fin la sentí. Después de 5 años ella seguía teniendo la misma ternura, los mismos movimientos que me volvían loca, todo estaba intacto. El cuarto se embriagó de gemidos y del sudor de nuestros cuerpos. Lauren lo hacía con tanta delicadeza que creía que iba a morir, agarré su cabeza y enredé mis dedos en su cabello. Después de unos minutos ella paró y se fue a mis besos ¿Por qué paró? Pero entonces comenzó a envestirme con sus dedos y sentí el mayor placer de toda mi vida, me aferré a su espalda no quería que se fuera nunca de mi lado. La amaba tanto que estaba segura que no podría vivir sin ella nuevamente. Mordía su hombro para tratar de ahogar algunos gemidos que no podía aguantar y ella jadeaba en mi oído lo cual me volvía loca. Junto nuestras frentes y mientras me hacía el amor no dejaba de mirarla ni ella a mí – te amo – dijo y yo no podía ni siquiera juntar palabras no sabía como lo lograba hacer ella.
Lauren seguía envistiéndome una y otra vez, sentía que mis piernas estaban perdiendo fuerzas pero entonces hice algo. Bajé mi mano hasta su intimidad y comenzamos con los mismos movimientos una con la otra, no podía parar ya era bastante tarde para eso, era increíble tenerla sobre mi cuerpo mirando como disfrutaba, como su cuerpo temblaba con cada caricia y como yo ya no aguantaba mas pero quería llegar con ella, aguanté todo lo que pude hasta que llegamos las dos al mejor orgasmos de nuestras vidas. Noté su cara explotar de placer, como sus piernas vibraban, cayó sobre mi pecho y acaricie su espalda – Lauren – dije en su oído.
-Camz – respondió con la voz cortada.
-Yo a ti también te amo.

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Capitulo 59

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:33 pm

Narra Lauren
Podría despertar así por siempre y recuerdo que hace años atrás también dije lo mismo. Es que si tan solo pudieran estar en mi lugar y despertar día a día de la persona de la cual están enamoradas entenderían mejor las cosas.
Volví a hacer el amor con ella después de años y nada cambio. Todo sigue tan cual, sus gestos en la cama, su forma de entregarse, su manera de hacerme sentir viva. Ella es la única persona en el mundo que puedo hacerme sentir viva cuando estoy en sus brazos, a su lado todo se ve más fácil. Si alguna vez me dijeron que el amor no era fácil a su lado puedo decir que es mentira, aunque nos hubiéramos separados 5 años todo sigue igual. Todo.
Me quede en la cama tapada con la sabana mirando su espalda desnuda, un rayo de sol caía justo en la mitad de su espalda. Era perfecta, comencé a acariciarla lentamente, mis dedos a penas la tocaban, solo era un roce, fino y con amor.
Camila tenía la piel mas suave que he tocado, mis dedos se deslizaban en su espalda y yo solo sonreía. Su cara era la de un ángel que esta descansando en sus aposentos, no encuentro otro calificativo para describir a Camila que no sea ángel, es mi ángel.
Me acerqué al lóbulo de su oreja – Buenas días – susurré y de ahí besé su mejilla. Camz comenzó a moverse por la cama y se apoyó en la cama sobre sus codos dejando a la vista sus pechos formados. No pude evitar verlos.
-¿Se te perdió algo? – Camz alzó mi barbilla para que la mirara a los ojos y le sonreí – mis ojos están acá arriba Jauregui – las dos sonreímos.
-Creo que ese el problema – dije mirando sus labios – no quiero mirar tus ojos – Camila me quedo mirando y noté como se le encendían los ojos – te quiero ver completa – apenas dije eso Camz se lanzó sobre mi cuerpo y sentí su cuerpo algo frío por los mañanas sobre el mío. Nos comenzamos a besar y yo acariciaba su espalda haciendo que su piel se volviera de gallina. Ella me mordía el labio inferior y lo succionaba, mis manos bajaron hasta su trasero y se lo apreté suavemente haciendo que Camz depositara un pequeño gemido en mi boca y las dos sonreímos.
-¿Cómo es que hicimos el amor toda la noche y por la mañana siento como si no hubiera pasado y quiero mas de ti? – le pregunté mirándola a sus ojos marrones que me encantan.
-Será porque eres una pervertida – ella besó la punta de mi nariz – anoche fue perfecto – dejo caer su cuerpo sobre el mío, sin sabanas que nos taparan. Solo nos mirábamos y eso bastaba para que yo fuera realmente feliz.
-Fue mas que perfecto. No puedo creer que hace años creía que esto no volvería a pasar y ahora – miré todas sus facciones, una por una – y ahora haya pasado. -¿Te arrepientes?
-¿Es una broma verdad? Estar contigo es la mejor decisión que he tomado en mi vida Camz – agarré su cara por los costados – cuando te conocí creí que mi mundo de fantasía se vendría abajo – hice una pausa – y claramente así se fue, tenía miedo de dejar todo lo que era y darlo todo por alguien hasta que apareciste tu. Tu eres la primera para mi en todo y eso no cambiará nunca. Duramos 8 meses que a lo mejor para muchas personas no es nada pero para mi lo fue todo. Nunca pude volver a besar ni a tocar a nadie como lo hice contigo, eso era nuestra promesa. Nuestra primera vez como novias fue corta pero apasionada, me entregué como nunca mas creo que me entregaré a algo.
-Y ahora, ahora en este presente te entregarías. ¿te entregarías como si fuera la última oportunidad que tuviéramos?
-Me costaría demasiado – nos quedamos mirando – Camila si algo pasara que hiciera que nos alejáramos como paso hace años no lo soportaría. Eso, te lo juro.
-Somos dos – su cuerpo seguía frío sobre el mío y era una sensación que me calmaba de cierto modo.
-¿Te acuerdas de esa vez que te dije que eras mi mejor error Camz? – me miró.
-Recuerdo todo lo que tiene que ver contigo con lujo de detalle.
-¿Pero recuerdas eso?
-Si – besó mis labios rápidamente.
-No eres un error – ella sonrió – eres lo mejor que me pudo haber pasado en esa época.
-Creo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Volvería a cometer los mismos errores una y otra vez con tal de que al final de mi día pueda estar contigo.
-¿Te volverías a ir?
-¿Me volverías a ser infiel? – las dos nos quedamos en completo silencio. Esas eran cosas que no podíamos afirmar ni negar, eran cosas que pasaron. Decisiones mal tomadas – pero no, no me volvería a ir – ella rompió el silencio.
-MAMA! – de la nada Clara entro al cuarto y como pude tapé a Camz y a mi a la velocidad de la luz – hambre – fue lo único que dijo clara cuando nos vio en la cama.
-Voy de inmediato, deja vestirme – Clara me quedo mirando.
-Buenos días – le dije con una sonrisa que traté hacerla lo mas real posible.
-Buenos días – salió saltando hasta el primer piso. Me pare desnuda lo mas rápido posible y cerré la puerta nuevamente entonces me di cuenta de que estaba desnuda.
-Tu cuerpo me encanta – Camz se mordió el labio inferior y sus ojos se encendieron.
-Para – dije colocándome una sábana alrededor del cuerpo – ve a vestirte y atiende a tu hija.
-Te odio – dijo sin dejar de mirarme con esa cara que me volvía loca. No se en donde saque el valor pero me fui hasta el baño y me encerré para darme una ducha – LAUREN JAUREGUI SAL DE AHÍ – dijo Camz.
-No, me ducharé tu dúchate en otro baño – hubo silencio – dile a Clara que bajo enseguida. Te amo.
-Te odio – dijo Camz antes de cerrar la puerta y quede con una sonrisa de oreja a oreja.

Narra Camila
Cuando terminé de ducharme y de vestirme baje al primer piso pero me encontré con que Tay les había dado desayuno a Clara y Axel – lo siento – dije tocando su hombro.
-¿Por qué? – me respondió ella.
-Es solo que – hice una pausa y nos alejamos de los niños – a veces cuando estoy con Lauren es como si no recordara que ahora crecí – miré a Clara – cuando estábamos en esa cama se me olvido por completo la existencia de Clara y se que eso no es bueno. Solo que tu hermana me hace perder la noción de todo – nos quedamos mirando.
-Eso no es malo, eso se llama estar enamorada Camila cosa que siempre han estado la una y la otra.
-Pero tengo una hija.
-Y tu hija ama a mi hermana y mi hermana te ama a ti. No te sientas mal por eso, a mi al principio también se me solía olvidar que existía Axel – las dos sonreímos – creo que necesitan un tiempo juntas.
-Anoche tuvimos nuestro tiempo.
-Taylor no se refiera a eso – dijo Dinah – creo que tu y Lolo tienen cosas que hablar que no sea dentro de una cama, porque por lo visto funcionan bien – las 3 reímos – nos encargaremos de Clara, aparte tiene las mejores 4 madrinas que podía pedir.
-Que me aconsejan – las quede mirando.
-Llévala a acá – saltó Ally – yo fui con Alexa una vez, es hermoso – Ally me dio un papel con una dirección que no quedaba tan lejos de acá.
-Yo fui ahí – dijo Normani – cuando estaba con Arin – Vero la quedo mirando – Ay amor deja lo celos – Normani saltó a sus brazos – te amo a ti.
-Gracias – le dije a todas – en serio – me acerqué a Clara - ¿Cómo está el desayuno?
-Rico – dijo mirándome. Sus ojos me derretían ella tenía el mismo efecto en mí de ternura que producía Lolo.
-Saldré unos minutos, vuelvo a la hora de almuerzo ¿te parece?
-¿Puedo jugar con Axel?
-Claro – miré a Axel – cuídala tu eres el hombre de esta casa – el sonrió.
-Vas con tu novia – dijo Clara y la quede mirando – o sea con Lolo.
-Si, voy con Lolo – le di un beso en la frente y me fui a buscar a Lauren, cuando subí ella ya estaba lista. Se veía hermosa, era solo un short corto muy corto de hecho con una polera transparente que dejaba entre ver su bikini – Woow – fue lo único que dije cuando la vi.
-Creo que podría decir lo mismo – se acercó a mi con el cabello totalmente húmedo, su piel estaba fría por la ducha, sus manos se fueron a mi espalda y me apretó hacía su cuerpo – Hola – dijo sin dejar de mirarme y ahí estaba yo. Muriendo por dentro.
-Te tengo una sorpresa – dije besando sus labios – vamos antes de que sea tarde.
-Me gustan las sorpresas – su cara se iluminó – y mas aun si vienen de ti.
Salimos de la casa y caminamos unas cuantas cuadras que para mi ya eran suficiente, claramente mi estado físico no era el mismo que el de Lauren - vaya realmente creo que tendré que ponerte en forma – dijo Lauren.
-Mientras eso sea en una cama estas todo bien – nos quedamos mirando y sonreímos – creo que llegamos.
Cuando llegamos a la cima de la pequeña montaña no podía creer lo que estaba mirando. Eran muchas cascadas que desembocaban en el mismo lado. El lugar estaba cubierto de flores moradas y estaba repleto de turistas – Woow – dijo Lolo y yo no podía dejar de mirar el paisaje.
-Esto es perfecto – dije mirando a Lolo.
-No tenías idea de que era esto verdad.
-No, pero es perfecto – hice una pausa – como tu – me acerqué y nos quedamos mirando – a veces me haces sentir mala madre.
-¿Por qué? – dijo sorprendida.
-Cuanto estoy entre tus brazos, tus besos, tus caricias se me olvida hasta mi nombre Lauren, hasta que tengo una hija como hoy en la mañana – hice una pausa – me haces sentir una joven enamorada de 19 años nuevamente – ella sonrió.
-TU me haces sentir lo mismo – la quede mirando – también siento como si nada me importara, de la misma forma que hace 5 años atrás y creo que eso es algo nuestro.
-No me arrepiento de nada de lo que hemos pasado juntas, pero no quiero que eso afecte a Clara.
-¿Por qué tendría que afectarle? – la quede mirando, ella me tomó las manos y me miró directamente a los ojos – Camila no tiene nada de malo irse por un momento de este presente claro si eso nos lleva a un pasado hermoso – tragó saliva – yo te prometo que cada vez que pueda, que cada vez que estemos solas te llevaré hace 5 años atrás. En donde solo nos importaba tener un tiempo para estar juntas, aprovechar cada segundo, prometo por un momento volver a esa burbuja que teníamos hace años.
-¿Eso no esta mal? – acarició mi mejilla.
-No, no lo está – se acercó lentamente y me besó. Sus labios eran la perfección amaba como me besaba, era como si nuestros labios bailaran en una total coordinación. Sus manos se aferraron a mis caderas y me las apretó, esa estúpida manía que tenía de apretar mis caderas mientras me besaba me encantaba. Su lengua entró sin pedir permiso y yo simplemente la deje, acaricié su espalda, su cuello, su cara. Dios, como la amo. Después de unos minutos nos separamos, nos quedamos mirando y mi mano se fue hasta su estómago, justo donde estaba el tatuaje.
-¿Qué pasa? – me preguntó sin dejar de mirarme.
-¿Quieres ser mi novia? – hubo un silencio, no de esos silencios incomodos. Pero noté como sus ojos comenzaban a brillar de una forma que no había visto nunca, su sonrisa comenzó a formarse lentamente.
-¿Es una broma?
-No, quiero que seas mi novia. No quiero perder mas el tiempo es ahora o nunca – Lauren agarró mi cara con desesperación.
-Nosotras siempre seremos ahora. Presente, nosotras… tu… yo… mierda – Lauren miró hacía una de las cascadas – estoy tan feliz Camila que podría saltar desde acá y decir cuánto te amo, claro si no estuviera tan alto, estoy tan feliz que… Dios no puedo explicarlo.
-Podrías solo decirme si o no, me estoy muriendo – en eso Lauren agarró una de mis manos y la colocó sobre su pecho.
-Es necesario que te lo diga con palabras – la quede mirando. Su corazón latía tan fuerte.
-Quiero escucharlo, solo quiero escucharte decir si.
Lauren se acercó a centímetros de mi boca y comenzó a mirar cada parte de mi cara, yo sentía que tenía una sonrisa enorme en la cara – Si, si quiero ser tu novia – creo que este momento es uno de los momentos mas perfectos en mi vida, junto con el nacimiento de Clara y la primera vez que conocí a Lolo
– te voy a enamorar día tras día, noche tras noche hasta que me muera – esto era como estar viviendo un cuento de hadas, es como si la persona que tiene frente a tus ojos no existiera pero claramente esta existe y no puedo creer que sea mía, por fin, mía.
-Lo mismo digo Lolo, lo mismo digo – nos volvimos a besa, ella había vuelto completamente a ser mía.

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Capitulo 60

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:34 pm

Narra Lauren
Después de ese fin de semana hermoso que pase con Camz y mis amigas volvimos a la realidad del trabajo, con Camila nos veíamos solo ahí ya que las dos andábamos muy ocupadas con diferentes casos, nos juntábamos a almorzar con los demás socios de la firma de abogado y nada mas, a veces nos sonreíamos y cosas así. Necesitaba un tiempo con ella, después de unas cuantas semanas en esta rutina estaba comenzando a extrañarla.
-Necesito un favor – se acercó después del almuerzo.
-Claro dime – dije mirándola. Mierda sus ojos me estaban derritiendo.
-Deja de mirarme así porque te juro por lo que mas amo que se me es imposible formar palabra alguna – sonreímos las dos.
-Ok – miré a otro lado - ¿Qué paso?
-¿Podrías ir a buscar a Clara? Tengo una reunión ahora.
-Oh claro no hay problema ¿Dónde queda su jardín? – ella me escribió la dirección.
-Toma.
-Gracias, la traigo para acá o algo.
-No, no es necesario pero si quieres tráela.
-Bueno – me acerqué y besé su mejilla - ¿Qué fue eso? – me preguntó.
-Un beso – dije mirándola.
-Así besas a tu novia – reí y ella agarró mi cuello y me besó como no lo hacía hace mucho tiempo – ahora si te puedes ir.
-Vaya extrañaba eso – sonreí.
Salí del restaurante y me fui en mi auto hasta la dirección que me había pasado Camila, llegue unos cuantos minutos antes y me quede afuera esperando a que salieran, realmente hacía un frío horrible, estábamos a punto de llegar a invierno así que no era de sorprender si se ponía a nevar en este mismo momento. Andaba con pantalones de telas, tacos, una blusa blanca, una chaqueta y un abrigo.
Cuando me di cuenta de que las niñas comenzaron a salir salí del auto y espere a Clara apoyada en este. Muchas madres de las que estaba ahí me quedaban mirando con cara de deseo, tenía 32 años y aun podía hacer que jovencitas de 20 se volvieran loca por mí. No podía negarlo eso hacía que mi ego subiera de una manera impresionante.
-Lolo – miré hacia abajo y era Clara.
-Hola hermosa – me agaché para quedar a su altura.
-Hola ¿Quién es usted? – levanté la vista para encontrarme con unos ojos azules que reconocía ya de hace bastante tiempo – Vaya Lolo – era Cece.
-No sabía que trabajabas acá – Clara tomo mi mano y Cece nos quedó mirando.
-Ni yo que ahora eras la niñera de Clara.
-No es mi niñera es la novia de mama – respondió Clara y miré a Cece que ahora su sonrisa burlona había desaparecido su cara mostraba decepción.
-Porque no entras al auto Clara hace frío – Clara me quedo mirando y entró al auto - ¿Por qué tu cara? – le pregunté.
-Lauren ¿volviste con Camz?
-Desde hace algunos meses pero formalizamos hace una semana atrás.
-Creí que nunca volverían – sus ojos tenían lágrimas – realmente me gustas.
-Creo que hemos hablado de eso un par de veces Cece, soy mayor que tu…
-Por Dios tengo la misma edad de tu novia – ella interrumpió – pero creo que nunca podré estar a al altura de ella ¿verdad?
-Es cierto – no quería ser dura pero este tema ya lo habíamos hablado en varias ocasiones – ya basta con eso, podrías tener a cualquier persona a tu lado.
-Menos a ti – nos quedamos mirando.
-Fue solo una noche y paso porque estaba soltera, si no lo hubiera estado no hubiera pasado y ya.
-Ni siquiera me llamaste después de eso.
-Creí que entenderías que fue solo una noche – en eso siento la mano fría de Cece sobre mi mejilla, la quede mirando.
-Creo que me voy.
-Por lo menos ella sabe – me di vuelta a mirarla – ella sabe que te acostaste conmigo cuando te fuiste – cerré la puerta del auto.
-No, no sabe.
-¿Tan poco soy para ti?
Ni siquiera respondí esa estupidez, me subí al auto y quede mirando a Clara – creo que ella esta loca ¿te duele la cara? – era tan tierna.
-Algo pero pasara, mejor vamos a ver a tu mama que a esta altura ya debió haber salido de su reunión y podrá pasar tiempo contigo.
Durante el camino solo escuchaba la música de Clara y tenía lagunas mentales. Porque mierda Cece tenía que volver a aparecer, porque Camila me pidió venir a buscar a Clara.
-Lauren – miré a Clara - ¿tengo hambre? – sonreí.
-Pasaremos a comprar algo en el restaurante que está al lado de la oficina voy algo atrasada.
-Bueno.
Cuando llegamos, estacioné y le pase a comprar un pastel con una bebida. Nos subimos al ascensor y en la salida de este me tope cara a cara con Camila, Clara se lanzó a sus brazos y yo solo disfrutaba de esa imagen - ¿Cómo estas? – le preguntó Camz a Clara.
-Bien pero Lolo no está bien – Camz me quedo mirando – mi profesora le pego en la cara – perfecto, lo que faltaba. Camila me quedo mirando y bajo lentamente a Clara le pidió a Ally que la llevara a la guardería que tenía que hablar conmigo. Miré a Normani y esta solo me dijo suerte y claramente la necesitaba.
Entre a su oficina y me saqué el abrigo y me senté en uno de sus sillones gigante color negros que tenía – que paso con la profesora de Clara – mierda – no me responderás Jauregui – solo me dice así cuando esta enojada.
-Sabías que una de las profesoras de Clara es Cece – Camz solo me miraba – ella me agarró a cachetada fuera del jardín de Clara y ella lo vio. Sé que no tendría por qué haber visto eso pero paso lo siento mucho.
-No te pregunté eso Lauren. De eso hablaremos después.
-Porque volví contigo – dije mirándola – digamos que ella tiene una leve obsesión conmigo.
-Desde cuándo, creí que se esa “obsesión” se le había pasado en la universidad – hice silencio – mierda Lolo habla de una vez.
-Ok – dije parándome y dando vuelta por toda la oficina – me acosté con ella – Camila solo me miraba, era impresionante como solo segundos bastaron para que sus ojos se llenaran de lágrimas – cuando te fuiste a Londres y antes de conocer a Natalia me acosté con ella. Nos encontramos en una fiesta universitaria. Había pasado un año desde que te fuiste y yo recién me había juntado por primera vez con Natalia y paso. Me emborrache pero no me excuso en eso, solo fue una noche, no la volví a llamar, ni a salir a los lugares donde ella iba simplemente lo deje así, como cosa de una noche – Camz no me decía nada – dime algo, cualquier cosa Camila.

Narra Camila
-¿Qué estabas esperando para contarme esto? Lauren cuando volvimos, cuando dijiste que recuperarías mi confianza se basaba en cosa como estas. Te di mas de una oportunidad para que me contaras todo y ahora me sales con esto.
-Dios ni siquiera me acordaba de lo que había pasado con Cece hasta que la vimos el otro día. No fue importante Camila.
-Pero estamos juntas ahora y tendré que aguantar a esa loca de mierda en cualquier fiesta a la que vayamos, te estará persiguiendo como una loca de mierda.
-Dios amor ya paso. A mi ni siquiera me importa ella. Solo me importas tu.
-¿Por qué no me contaste antes? Cuando pudiste hacerlo dime.
-No lo sé te dije que no me había acordado, así de nada fue lo que paso con ella.
-Pero ahora ella estará como perra en celos detrás de ti.
-MIERDA CAMILA – Lauren se había exaltado – realmente te importa que me haya acostado con ella ni siquiera estabas en Miami te habías ido, me habías dejado de un día a otro. Ni siquiera hablaste conmigo antes de marchaste.
-TU ME FUISTE INFIEL – las dos estamos gritando y llorando – QUE ESPERABAS QUE HICIERA.
-QUE HABLARAS CONMIGO, QUE NO ESCAPARAS COMO LA COBARDE QUE FUISTE – nos quedamos calladas – te espere 5 años Camila, 5 años en donde traté de rehacer mi vida con Natalia. Cece solo fue algo de una noche y lamento mucho tener pasado, lamento mucho haber tratado de seguir adelante cuando sentía que me estaba muriendo por dentro… realmente lo siento.
-Lauren no trates de…
-¿DE QUE? – no me dejaba hablar – TU TE ACOSTASTE CON LUCY TAMBIÉN, CLARA LE DECÍA MAMA A LUCY, ERA ELLA TODO EN TU MUNDO ¿CREES QUE NO DOLIÓ? DIME – sus ojos ya no soportaban las lágrimas y las dejo caer una por una, me estaba rompiendo el corazón – te amo mas de lo que he amado a alguien en mi vida, te amo tanto que podría matar por ti. Podría hasta dejarte ir si quisieras o si amaneciera un día y me dijeras que ya no me amas, en serio te dejaría ir.
-Deja de hablar estupideces – le dije secándome las lágrimas.
-Lamento por no ser perfecta, por no haber tomado un avión e ir a buscarte como a lo mejor creías que pasaría. Pero sabes que no soy común, nosotras no éramos una pareja común – Lolo hizo una pausa – y creo que ahora tampoco lo somos.
-¿Qué quieres decir? – dije con miedo.
-No podemos dejar que nuestra relación siga adelante si solo se sostiene con recuerdos feos del pasado. Si, te fui infiel, no te busque, tu te fuiste de la nada, las dos tratamos de rehacer nuestras vidas pero Camila por la mierda por alguna razón estas acá, conmigo – Lolo comenzó a acercarse a mi, tomó mis manos y me quedo mirando – no soy perfecta. Lamento no serlo para ti.
-Lo eres – me acerqué más a ella y sequé sus lágrimas – lo eres para mí. Lo eras hace 5 años y lo sigues siendo es solo que – mi vista se desvió a sus labios y me fui a blanco.
-Es solo que – miré sus ojos.
-Me muero de tan solo saber que tocaste a otra persona, es absurdo lo sé pero es que – apreté sus brazos – eres mía Lauren, completa – nunca había sentido tanto sentimiento hasta ahora – me muero con saber que a lo mejor esa estúpida se acuesta pensando en cómo la tocabas, como la besabas, como le hacías el amor – Lolo tragó saliva – de tan solo pensarlo yo.
-Tu que – nos quedamos mirando. Sus ojos me mataban de a poco. Estaban completamente encendidos – tu que Camz.
-Me enferma – la agarré del cuello y la acorralé a una de las paredes de mi oficina – eres mía Lauren – recorrí cada esquina de su cara y como siempre no halle ni una imperfección.
-Me encantas Camz, eres tu y solo tú.
-Hazme el amor, ahora acá – Lolo me quedo mirando – quiero que lo hagas como se lo hiciste a Cece.
-¿Qué? Camila es una broma ¿verdad?
-No, hazlo de una maldita vez. Tal y como lo hiciste.
Hubo un silencio y solo nos mirábamos sentía el corazón de Lauren latir con fuerza y el mío estaba igual. Se que era una locura lo que estaba pidiendo pero quería saber que sintió Cece esa noche o Lauren no sé – que estas esperando – le pregunté.
-Ni siquiera la besé, no hubo un juego previó simplemente la besé cuando estábamos en la pieza le saque la ropa y lo hice – la quede mirando – no quiero que eso sea así contigo Camz, cuando tu y yo lo hacemos todo es diferente.
-¿Solo fue eso? – la quede mirando.
-Si, no quiero que sea así. Yo no tengo sexo contigo Camila – nos quedamos mirando y mi sangre comenzó a calmarse – no quiero que sea así. Si me castigaras por haberme acostado con ella allá tu pero no me acostaré contigo solo porque si – antes de que Lolo pudiera decir alguna otra palabra la besé, sus labios tardaron en darse cuenta de lo que estaba pasando pero reaccionaron después de unos segundos. El beso era tierno lleno de amor, no había lujuria en ese beso pero conociendo a Lolo sabía que ella podía pasar en un segundo de ser la cosa mas tierna del mundo a ser la mujer mas caliente sobre la tierra y claramente eso fue lo que paso. Me agarró por las caderas y me llevo cargada hasta el sillón de mi oficina caímos ahí y su beso comenzó a hacer hervir mi sangre, sus manos con experiencias lograros despojar la ropa que estaba demás y en cuestión de minutos quede solo en ropa interior sobre el sillón, ella se sentó y me colocó encima de ella, sus manos vagaban por mi espalda y su boca no dejaba de mordisquear mi cuello lo que me hacía delirar – tu hija puede entrar – susurró en mi oído, realmente traté de mantenerme firme pero no podía. No con esta mujer – tu hija puede entrar – volvió a repetir y entonces la quede mirando.
-Entonces apura – fue lo único que logré decir y después de eso sentí como Lauren acomodo mi ropa interior y comenzó a hacer su trabajo. Estar entre sus brazos era la sensación mas placentera que he sentido en mi vida. Hacer el amor con ella no tenía comparación con nada mas para mí, su experiencia era abrumante, sus manos recorrían cada parte de mi cuerpo y en todas me producía una sensación diferente ¿Cómo se podía ser tan perfecta? – aaaaha – gemí en su oído y ella se estremeció amaba hacerla estremecer, sus dedos experimentados ya estaban causando estrago en mí, teníamos que hacer esto rápido y eso estaba haciendo ella nunca antes había visto tanta velocidad en ella, era una velocidad que hacía imposible que contuviera mis gemidos, la agarré del pelo e hice que me mirara y sus ojos verdes se encendieron aun mas, cuando Lolo introdujo otro dedo y comenzaba a llegar al orgasmo su celular comienza a sonar – no contestes, por favor no lo hagas – susurré en su oído y el maldito celular no paraba.
-Mierda tengo que hacerlo – dijo sin dejara de hacer lo que estaba haciendo.
-N… NO – dije entre gemidos pero fue imposible concentrarse con ese estúpido sonido. Lolo contestó.
-Taylor estoy ocupada – iba a colgar cuando su cara cambió por completo - ¿Qué? – la quede mirando y una lágrima de la nada comenzó a caer – ok, si. Si no te preocupes nos vemos – colgó y la quede mirando.
-¿Qué te paso? – le pregunté en ropa interior – LAUREN! – le grité y ella me quedo mirando.
-Me tengo que ir Camz, te llamo o hablamos no sé.
-Lolo, Lauren espera… LAUREN! – gritar fue en vano ella cogió su abrigo y se fue de mi oficina ¿Qué había pasado?

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Capitulo 61

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:34 pm

Narra Camila
No sabía que era lo que estaba pasando, quede en ropa interior sentada en el sillón de mi oficina mirando como mi novia desaparecía por las escaleras de emergencia sin su abrigo. Me vestí lo mas rápido que pude y salí a buscar a Lauren.
-Hey espera – era Dinah - ¿A dónde vas?
-A buscar a Lolo algo paso – Dinah me quedo mirando.
-¿Qué paso?
-No tengo idea estábamos en la oficina hablando y de repente la llamo Taylor y salió corriendo llorando como si nada.
-Acabo de ver a Lolo subirse a su auto iba muy mal – era Normani.
-Mierda tengo que ir tras ella – Dinah me agarró el brazo - ¿Qué te pasa?
-No irás así tu hija está ahí dentro esperándote Camz – era verdad, Clara – y con los nervios que traes no puedes manejar.
-necesito ir a ver que paso Dinah – la quede mirando.
-Ve yo me quedo con Clara – dijo Normani y Ally apareció.
-Nos quedamos con ella pero vas con Dinah y ella maneja – las quede mirando.
-Bueno pero vamos
Bajamos en ascensor hasta el estacionamiento y nos fuimos, no hable absolutamente nada solo le dije que manejara hasta la casa de Taylor era lo único que se me ocurría porque ni una de las dos me contestaba en puto celular. Para mi sorpresa cuando llegue no había nadie, le pregunté al guardia y me dijo que la señorita Jauregui había salido temprano en la mañana a la casa de su padre.
-Ok vamos – le dije a Dinah
-A donde – me preguntó.
-A casa del papa de Lolo – me quedo mirando – vamos maneja.
Sabía que me miraba porque nosotras no teníamos contacto con el papá de Lauren desde que Lolo le gano el caso de violación y después de la muerte de su madre Lolo simplemente no volvió a hablar con él, sabía cómo estaba mediante lo que le decían las nanas de las casa. Cuando llegamos nos dimos cuenta que había ambulancia, bomberos, estaba la televisión, la PDI – que mierda pasó acá – dijo Dinah sin dejar de mirar a esa imagen que teníamos antes nuestros ojos.
-No tengo puta idea – la miré – tenemos que entrar – ella me miró.
-¿Cómo pretendes hacer eso? Ellos no te dejaran.
-Lo sé, da la vuelta iremos por atrás.
Dinah me hizo caso y nos dimos la vuelta completa a la mansión Jauregui se me había olvidado lo grande que era, cuando llegamos a la parte trasera no había nadie. Entre por la una de las puertas que desde que tengo uso de razón siempre está abierta, entre con Dinah y llegamos a la cocina donde había una posa de sangre – que pasó acá – dije en voz alta y antes de ver todo lo que se venía ya estaba llorando. Había un cuerpo tirado en la cocina y era de una de las sirvientas del padre de Lolo, cerré los ojos y seguí caminando, llegué hasta la sala de estar y otras 2 sirvientas estaban muertas – esto es una masacre – dijo Dinah.
No quería ni pensar que vería cuando entrara al despacho del papá de Lauren, tragué saliva y mis manos comenzaron a temblar, a centímetros de la manilla de la puerta está se abrió y vi como sacaban en camilla un cuerpo tapado entero, la sabana con la que cubrían el cuerpo estaba completamente ensangrentada y mis ojos se quemaban con tal imagen. Miré hacia dentro y me di cuenta de que Taylor estaba parada mirando hacia la nada y Lolo estaba sentada con su espalda apoyada en la pared, sus rodillas flectadas, sus brazos rodeaban sus rodillas y su cabeza entre estás, la imagen era escabrosa. Había un charco de sangre que sobrepasaba cualquier película gore que hubiera visto antes. Me acerqué lentamente a Lauren me agache para quedar a su altura, acaricie su pelo húmedo por la lluvia de la calle.
-Bebe – apenas dije esas palabras Lauren se lanzó a mis brazos y comenzó a llorar como nunca creo haberla visto llorar antes, sus uñas se enterraban en mi espalda y sus sollozos comenzaron a convertirse en gritos, no sabía que hacer ni que decirle – te amo – era lo único que podía hacer, nunca había pasado por una situación como está.
-Se fue Camz – se alejó y me dejo ver su cara completamente bañada en lágrimas, tenía manchas de sangre en la blusa blanca que traía y creo que era porque cargo el cuerpo de su padre antes de que llegara la policía – se fue, estoy sola soy una huérfana – sus palabras no hacían nada mas que dañarme sin mas remedio comencé a llorar – si yo hubiera estado con él mas tiempo, si tan solo pudiera haber entrado y el no me hubiera prohibido la entrada a la casa a lo mejor el estaría vivo – comenzó a golpear una pared con su mano y se la sujete.
-Deja de culparte – la miré – no es tu culpa ni siquiera sabes que pasó acá.
-Si lo sé – dijo Lauren pero nuevamente se aferró a mi cuerpo y comenzó a llorar, miré a Taylor quien estaba abrazada por Dinah esperando alguna respuesta.
-El asesinó a las sirvientas y de ahí se quitó la vida con un cuchillo traté de no imaginarme el sufrimientos de esas pobres ancianas que lo tenían que soportar día a día pero fue imposible, supe hoy en la mañana cuando me llamo el cartero de la casa que me dijo que escuchó disparos, entré y encontré todo como lo viste tú – Taylor comenzó a llorar.
-Lo siento mucho – dije aun abrazando a Lauren, levanté su cabeza para poder mirarla – amor, sequé sus lágrimas.
-¿Qué? – dijo entre sollozos.
-tenemos que salir de acá, la policía y los forenses tienen que sacar los cuerpos y hacer su investigación – ella solo me miraba, su mirada era fría mas de lo normal. Acababa de perder a su padre así que la entendía – Lolo déjame llevarte – tomé su brazo.
-Suéltame – ella se paró, miré hacía todos los lados y me di cuenta que no era solo su blusa que ella realmente estaba cubierta de sangre – me importa una mierda si tienen que hacer su trabajo, si tiene que sacar los cuerpos el ya no está Camila – sus lágrimas caían con mas fuerza de lo normal – se fue mi papá, mi ídolo de infancia el que me sacaba a pasear – comenzó a aferrarse a su escritorio y sacó el chaleco que tenía detrás de la silla – se fue el que me fue a dejar día tras día durante mucho tiempo al colegio – tomo su chaleco y lo comenzó a oler – Mierda – tiró todo lo que había sobre su escritorio al suelo, tiró los libros de los muebles gigantes que tenía en su oficina y Taylor la agarró los brazos, la zamarreo un poco y la apoyo contra la pared.
-CALMATE – le gritó – por favor, te necesito compuesta.
-NO PUEDO – LE GRITÓ AGARRANDO SU CARA Y QUEDANDO FRENTE CON FRENTE – PORQUE TENÍA QUE PASAR ESTO, PORQUE NO NOS LLAMO TAYLOR DIME – sus manos se fueron a la blusa de Tay – YO HUBIERA DEJADO TODO POR EL TODO.
-Lo sé pequeña y yo también – Taylor le secaba las lágrimas – el solo lo hizo y ya.
-Cómo puede haber gente tan egoísta que no piensa en los demás. Porque no pensó en su nieto que tanto amaba dime, dímelo Tay,
-NO SÉ, NO SÉ LAUREN NO TENGO LAS RESPUESTAS A TUS PREGUNTAS.
En ese momento sentí pasos y miramos hacía la puerta y era Chris, nunca conocí al hermano de Lolo hasta ahora, él se había ido muy pequeño a Londres sus rasgos eran hermosos, tenía unos 20 años. Apenas vio a sus hermanos se lanzó a sus brazos. Agarré a Dinah y le dije que era mejor que saliéramos y la esperáramos afuera.

Narra Lauren
No sé porque el destino, la vida o quien sea se en cargo de hacerme tanto daño pero también es generoso. Es tan estúpido ponerse a pensar que se acaba de ir mi padre pero tenía de regreso a mi hermano, cuando nos abrazamos los tres se me vinieron miles de recuerdos a la cabeza y las lágrimas volvieron a aflorar me sentía la persona mas vulnerable del mundo y me acordaba de cuando mi papá me decía que yo era la mas fuerte de los 3 y que tenía que sostenerlos en sus penas pero ahora eran ellos los que me tenían sostenida porque literalmente si me soltaban caería a un pozo del cual no sé como salir.
-Estamos los 3 – dijo Chris sin dejar de mirarme – algo bueno después de todo – me dio una sonrisa.
-En que momento creciste tanto – con Taylor le desordenamos el pelo.
-En que momento ustedes se volvieron aburridas – era el momento mas triste de mi vida y estábamos riéndonos en la oficina en donde mi padre se había quitado la vida.
-Salgamos de acá – me dijo Taylor – oye – la quede mirando – no seas tan dura con Camila – solo la miré creo que es el día en el que ni siquiera estoy pensando en Camila ¿Quién lo diría?
Salimos de la casa y me di cuenta de que Camila estaba con Dinah cerca de la salida de la casa rodeadas de periodistas si Camila no hubiera sido abogada no sabría cómo manejar a los medios pero se veía tan serena, solo me miraba con esos ojos repletos de lágrimas quería ir y abrazarla pero no podía, mi mente no estaba en ella – anda y dile que se vaya mínimo – me dijo Chris y lo quede mirando.
-Ella no es tonta, ella sabe lo que tiene que hacer – le di la espalda a Camila y Taylor me quedo mirando.
-No eres así Lolo estamos pasando por un mal momento pero Camila es tu novia.
-LO SÉ – grité y todos me quedaron mirando – iré ahora.
Camine por al jardín de la mansión y todos los flaches que venían de afuera y algunos de adentro me estaban cegando llegué a donde Camila – tenemos que hablar – le dije sin poder mirar sus ojos.
-Si quieres me voy y hablamos después.
-Dudo que sea después tengo hartas cosas que hacer con lo que acaba de pasar – miré hacía la mansión – volvamos a dentro – miré a Dinah.
-Yo te espero en el auto Camz – Camila la miró
-Nos vemos – Dinah salió y los reporteros la rodearon pero ella se puso los lentes y salió en busca de su auto.
Camine con Camila hasta el interior de la mansión y subí las escaleras hasta mi ex habitación. Cuando la abrí creo que era la única habitación en esta casa que seguía teniendo el mismo olor y creo que Camz se dio cuenta porque apenas la abrí ella me dio una sonrisa, una sonrisa que no era como todas las otras pero lo fue al fin y al cabo
-Todo esta tal cual lo recuerdo – dijo Camz entrando a la pieza y comenzó a mirar todo a su alrededor – todo huele a ti, bueno a ti de esa época – sonreí – dilo ya Lolo – la quede mirando.
-¿A qué te refieres?
-Dilo, di que no puedes estar conmigo hasta que estes mejor te juro que te voy a esperar – no podía creer al ángel que tenía en frente a mí.
-No sé que decirte, no sé cuánto dure todo esto Camz, no se si serán semanas, meses no tengo idea.
-No importa – estaba en shock – nada puede ser peor que esperarte por 5 años – sus lágrimas caían – dime egoísta o lo que quieras pero tu papá se fue hoy y creo que te llevo con él. Se que me dirás que necesitas tiempo que no estas bien y yo lo entiendo porque estaría igual si algo así me pasara.
-Camila te dije que no sé cuánto durará esto.
-Te dije que nada será peor que esperarte 5 años.
-Camila te mereces a alguien – ella colocó un dedo en mis labios.
-Retractate ahora mismo de lo que ibas a decir y deja de pensarlo – nos quedamos mirando – te voy a esperar – ella comenzó a llorar – aunque no quieras pero no me digas adiós Dios! No lo soportaría nuevamente prefiero creer que volverás cuando estés bien antes de pensar que no volverás mas – comencé a llorar no podía creer lo que estaba escuchando – haz todo lo que tengas que hacer, demórate todo lo que quieras pero por favor – ahora agarró mis manos – dime que volverás, dime que no me dejarás.
Mis manos se fueron a los costados de la cara de Camila y la besé de toda esta tormenta que estoy pasando sus labios después de todo son como el puerto en el que llego a descansar. Su sabor era increíble aun después de haber llorado todo lo que lloró. Con ese beso quería que ella se diera cuenta lo mucho que la amo, lo mucho que significa para mi, lo mucho que anhelaba que nuestra historia siguiera, que esto solo sería una pausa. El beso termino y nos quedamos mirando.
-No te dejaré para siempre, solo será una pausa te lo prometo Camz.
-No prometas cosas que no puedes cumplir – ella no dejaba de mirarme era como si me mirara el alma – pero te dije que te iba a esperar de todos modos – ella salió por mi lado derecho y agarré su brazo.
-Te dije que iría por ti Camz.
-Lo sé Lolo somos para siempre ¿recuerdas? – mis lágrimas seguían llorando de una u otra forma sentía que esta pausa duraría mas de lo que me había imaginado – recuerda eso – ella se acercó me volvió a besar rápido – deseaba que el beso hubiera sido lento para disfrutar sus labios un poco mas – salió por la puerta con esa caminada que me volvía loca y me toqué los labios. Quería dejar su sabor unos segundos mas, solo unos segundos mas porque no tenía idea cuando tardaría en volver a besarla nuevamente… era una pausa que no tenía idea cuando iba a durar
Solo espero no arrepentirme después de eso – volveré Camz, volveré por ti – susurré en esa pieza llena de recuerdos – volveré – dije por ultima vez.

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Capitulo 62

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:35 pm

Narra Camila – dos meses
Habían pasado dos meses de la última vez que vi a Lauren ¿Quién lo diría? De cierto modo siempre supe que esa sería la última vez que la vería. No creí que algo así pudiera pasar pero ahora que después de dos meses puedo dormir sin abrazar una almohada con su olor creo que puedo decir que claramente esto pasó.
Cada parte de mi la odiaba de una manera inexplicable. Pase del amor al odio tan rápido, al principio trataba de no pensar en eso y decirme a mi misma que todo esto era porque su padre había muerto pero ¿no llamar en dos meses?
Ni siquiera un mail, ya ni siquiera me acuerdo de cuantos mails, mensajes o buzones de voz le mande. Si, perdí mi dignidad nuevamente por ella. Lloré todo lo que tenía que llorar en dos meses, de hecho creo que lloré mas esta vez que cuando nos separamos por 5 años y creo que era que esta vez me estaba pasando a mí lo que a ella le paso hace años, era yo la que estaba viviendo en una casa en donde pasamos noches hermosas juntas, en donde tomábamos desayuno con Clara, en donde las veía divertirse en la piscina con Clara. Los recuerdos me estaban matando, le tuve que decir a Clara que ella se había ido de viaje cuando ni siquiera sabía en donde estaba la busqué durante semanas en su casa, en la casa de Taylor que a todo esto ella tampoco estaba ni siquiera estaba Chris.
El primer mes fue asqueroso, no había un día, ni un minuto en que no le mandara un mensaje, en que no la llamara, en que no me despertara en las noches sintiendo su cuerpo al lado del mío pero al despertar solo veía una almohada que tenía su maldito olor era ahí cuando me sentía la mujer mas patética de la vida. La odiaba por hacerme sentir así, le di la oportunidad de que me terminara ese mismo día pero solo me besó ¿Por qué? Nunca lo sabré.
Al pasar a los dos meses sin ella paso algo que realmente cambió todo. Mi rutina me estaba matando, era solo trabajo casi ni comía y eso estaba mal. Tenía una hija a la que cuidar, a la que criar, a la que educar y esto me estaba matando. Una tarde mientras lloraba como lo venía haciendo cada semana Clara entró a mí cuarto y me consoló, sus manos pequeñas acariciaban mis cabellos y más de una vez me secaba las lágrimas fue entonces cuando me di cuenta de que no podía dejar que esto me siguiera afectando cuando frente a mis ojos tenía a una hija que merecía tener una madre y no un bulto sin vida en la cama día tras día. Cuando miré a Clara esa noche lo único que podía ver eran sus ojos, esos ojos hermosos que tiene solo me hicieron recordar a Lauren y suspiré.
-Si pudiera cambiarme los ojos para que no te recuerden a ella lo haría – esas palabras me rompieron el corazón, solo me lancé a sus brazos y le dije que la amaba tal y como era que yo no le cambiaría absolutamente nada y que era la persona más hermosa que había sobre el planeta tierra.
Esa noche mi vida cambió y al otro día de a poco me hacía las energías para volver a hacer lo que mas amaba que era trabajar y cuidar a mi hija. Boté todo lo que me recordaba a Lauren, hasta la almohada en la cual había vertido un poco del perfume que ocupaba Lolo aunque sabía que eso no ayudaría mucho ya que realmente la tenía en mi cabeza, corazón las 24 horas del día pero tenía que tratar de estar bien y eso era lo que estaba haciendo hasta ahora.
-A sí que eso paso – dijo Harry. El había vuelto de Londres para estar con Zayn en sus últimos días.
-Sí – lo quede mirando – no tengo idea en donde pueda estar – le dije caminando hasta la casa de Zayn – solo espero que esté bien.
-Bueno si no ponemos a pensar sus razones tendría que haber tenido.
-Lo sé pero – hice una pausa – sabes no quiero hablar mas de eso, trato de vivir con ello todos los días hace 2 meses y no se siente nada bien – el me abrazo.
-¿Cómo crees que esté Zayn?
-No tengo idea el otro día no me dejaron pasar a verlo. Estaba muy mal – los dos nos miramos – el ha luchado mucho pero creo que llego su hora.
-Creo que tienes razón
Entramos a la clínica, dimos nuestros nombres y pasamos a verlo estaba conectado a numerosas máquinas y no podía hablar nos dijeron que no intentáramos hablarle porque él iba a querer hacerlo y algo podía salir mal. Nos sentamos en el sillón y comenzamos a contarle cosas graciosas con la esperanza de que nos estuviera escuchando, Harry no me había soltado la mano en todo el camino a la clínica y cuando llegamos tampoco lo hacía, me sentía segura era realmente cómodo estar con alguien en quien confías.
Me acerqué a Zayn y besé su frente – oye bo si puedes escuchar solo quiero decirte que aunque estés con estas máquinas sigues siendo igual de guapo – no pude evitar llorar uno de mis mejores amigos de la infancia estaba frente a mis ojos respirando casi por inercia, sin ni una oportunidad de vivir – te echaré de menos – dije tomando su mano que tenía algunas escasas y heridas pequeñas, se las acaricié y deje caer una lágrima sobre ellas – mierda te voy a extrañar enano – besé su mano.
Harry se acercó lentamente por el otro lado y me quedo mirando y de ahí miró a Zayn – yo también te voy a extrañar hermano – era primera vez en años que lo veía llorar. Sus ojos comenzaron a votar lágrimas como nunca antes las había visto, sus sollozos me rompían el corazón – te extrañaré como nunca – tomó su mano – a Louis le hubiera encantado venir pero por trabajo no pudo me pidió que te dijera que eres la persona mas fuerte que ha conocido en su vida y que lo perdonaras por no venir a despedirse pero que lo esperaras en el cielo para que se fueran de fiesta nuevamente juntos – a estas alturas contener las lágrimas era imposible.
-Lo siento la hora de visita terminó – entró una enfermera.
-Ok – dijo Harry secándose las lágrimas y mirándolo por última vez antes de salir – espero que en unos días más sigas acá – tomó su mano y de ahí la soltó. Yo también solté la que tenía y caminé hasta la salida, mientras caminábamos hasta el auto de Harry el silencio se hacía presente, no era un silencio que molestara ni nada por el estilo era solo que no teníamos nada de qué hablar, estábamos en shock siempre quedábamos de la misma forma cuando lo veníamos a ver. Desde que nos dijeron que él tenía sida aprendimos a vivir con el miedo de que si alguna vez suena el teléfono será para decirnos que él falleció pero claramente uno nunca estará preparada para una noticia así, nunca.
-Tengo que ir a buscar a Clara ¿me llevas? – rompí el hielo.
-Claro – dijo sonándose y de ahí secándose las lágrimas – el show debe continuar – aceleró.

Narra Lauren
Regresé después de dos meses a Miami, de hecho había vuelto hace una semana atrás. Me hubiera gustado que las cosas fueran diferentes que a lo mejor si hubiera hablado con ella antes de irme lo hubiera entendido pero lo hecho, hecho está.
Cuando me fui no fue para salir corriendo de los problemas, fueron por temas con el abogado de mi padre, necesitábamos saber que decía su testamento y el no podía viajar a Miami, viajamos al otro día del suicidio de mi padre no tuve tiempo para nada y si lo hubiera tenido no creo que hubiera hablado con ella, después de todo no tenía cabeza para nada.
La reunión no duró dos meses, ni una reunión dura dos meses pero me quise quedar. Recorrí las calles de Londres tratando de sentir lo que Camz había sentido cuando terminamos la primera vez y claramente está era la segunda sabía que aunque me hubiera dicho que me iba a esperar en estos momentos estaría enojada. Mi corazón y mi cabeza solo era un lío no podía pensar ni sentir normalmente, como antes necesitaba estar sola pero fui egoísta. A penas llegue a Londres cambié todo. Número de celular, mail le dije a Tay que si volvía tendría que cambiarse de casa y fue lo que hizo. Ahora vivía en la costa de Miami con Axel, Drew y Chris.
No había hecho ni el menor esfuerzo por ver a Camila aunque tendría que hacerlo igual, tenía que sacarme esa maldita duda que tenía en mi cabeza dándome vueltas y vueltas. Estaba sentada en un parque leyendo el diario cuando una pelota choca con mi pierna, deje el diario en la banca y tomé la pelota miré por todos lados hasta que vi unos ojos verdes que eran imposible de olvidar. No sabía que decirle, habían pasado dos meses.
-Es tuya ¿verdad? – fue lo único que se me ocurrió y recé para que ella no se acordara de mi y siguiera su camino.
-¿Por qué me hablas como si no me conocieras? – perfecto – se que me reconoces solo han pasado pocos meses.
-Creo que no deberíamos estar hablando – la quede mirando y estiré mi mano para que sacara su pelota.
-¿Por qué no? Pero bueno tienes razón. Mi mamá me dijo que tenía prohibido hablar con personas malas – la quede mirando.
-¿porque crees que soy mala? – fruncí el ceño.
-Lo eres una persona buena no se olvida de los amigos y creí que tu y yo éramos buenas amigas – dijo con sus ojos cubierto de lágrimas – pero te fuiste y no dijiste donde, ni siquiera te despediste – sus lágrimas comenzaron a caer – lloré por ti Lolo – nadie me decía así desde hace dos meses y volver a escucharlo se sentía genial.
-Si… siento… siento mucho no haberme despedido Clara – dije secando sus lágrimas y atrayéndola hasta mi cuerpo – tenía cosas que hacer Clara lo siento en serio.
-No me pidas disculpas – se secó las lágrimas – eres mala – dijo con sus ojos llenos de lágrimas y con sus cachetes rojos por el frío.
-No, no soy mala Clara.
-Si, si lo eres – ella comenzó a darme pequeño golpes en el pecho – mala, porque, porque te fuiste.
-Clara yo – traté de agarrar sus brazos pero era muy rápida – cálmate.
-Clara te ando buscando por todo el parque me dijiste que solo vendrías por tu pelota – una voz me sacó de mi concentración que tenía en tratar de que Clara no me siguiera golpeando. La quede mirando y ella hizo lo mismo, nuestras miradas se encontraron y me paré de la banca. Tragué saliva, sentía como mi corazón comenzaba a latir fuerte como no lo hacía hace dos meses – Lauren – dijo con su voz, ese tono de voz que me encantaba. Tenía ganas de saltar a sus brazos y llorar con ella pero eso… eso era imposible.
-TE ODIO – gritó Clara y la miré sus palabras hicieron un hueco en mi corazón y estaba a punto de comenzar a llorar. Si, una pequeña de 5 años me estaba haciendo llorar.
-CLARA! – dijo Camz y se miraron en eso llego Harry el cual solo me quedo mirando y me dio una sonrisa, la más falsa de mi vida de hecho – me la llevaré – dijo Harry – te esperamos en el auto.
Clara me miró por última vez y quedamos solas solo podía mirarla ¿Qué mas iba a hacer? Después de todo fui yo quien la abandono.
-Fue un gusto verte, tengo cosas que hacer – ella se dio vuelta y como un reflejo agarré su brazo y ella paró en seco, la escuche tragar saliva.
-No – fue lo único que dije y ella se dio vuelta para mirarme.
-¿No qué? – preguntó sin dejar de mirarme y yo ya estaba a sus pies.
-No te vayas – mi tono era de casi suplicándole – solo quédate unos minutos.
-Lauren – la interrumpí.
-Sé que no soy quien para pedirte nada Camila – solo me miró – no tendría ni porque hacerlo tampoco pero solo quiero que hablemos.
-Tuviste tu tiempo para hablar hace dos meses y ni siquiera fuiste sincera.
-Tú no sabes cómo pasaron las cosas – le dije casi dejando libre el nudo que tenía en la garganta.
-Sea como hayan sido las cosas no te costaba llamar, solo te pedía eso Lolo pero tu.
-Yo fui una mierda lo sé – tome sus manos, se sentía tan bien volver a tenerla – pero si tan solo me dejaras explicarte como fueron las cosas te juro que tu…
-Que yo entendería como es posible que la única persona en la que confiaba plenamente en mi vida me pide un tiempo y se lo doy, me dice que volverá y la espero como una estúpida pero cuando trato de saber de ella por algún medio que ocupa la gente normal, como los mails, celulares o redes sociales ella simplemente desaparece – sus ojos estaban llorando – no tienes una idea lo estúpida que me sentí.
-Camila lo siento en serio – ella sacó sus manos de las mías – solo quiero que me escuches.
-Bueno ve a mi oficina o algo el día que quieras – me quede callada – aun eres parte del buffet de abogados.
-¿Qué?
-No te voy a despedir porque no seamos novias – Aush eso dolió – mañana te espero en mi oficina.
-Camz, Camila espera – de nada valía gritar ella ya estaba sentada en el auto de ese estúpido, me quede mirando como el auto se alejaba y suspiré.
-Vaya no te fue muy bien – era Lucy.
-Creo que no – dije mirándola - ¿encontraste café?
-Si toma – me pasó la bolsa – iré a casa a ver a Vero y a mis padres deberías venir.
-No gracias hiciste suficiente por mí en Londres, acá me las arreglo yo sola – ella se despidió de mí, me encantaba que nuestra relación estuviera volviendo de a poco. Por lo menos algo que vuelva a la normalidad.
Caminé hasta mi departamento sin dejar de pensar en Camila se veía tan hermosa como siempre. Habían pasado dos meses que para mío habían sido como años. Tenía aun el roce de su mano con la mía cuando se la tomé.
Todos mis pensamientos estaban puestos en ellas después de meses ella seguía siendo el único pensamiento en mi cabeza – mierda Lolo – dije en la soledad de mi departamento. Comencé a ordenar, todo estaba asqueroso.
Después de unas horas sentí el timbre que sonaba como loco.
-YA VAAAAN – grité por última vez – ES QUE ACASO NO ESCUCHAS DIJE QUE YA IBA – cuando abría la puerta era Camila – tu – ella llegó y entró a mí departamento, se veía nerviosa miraba todo como recordando cada detalle de este lugar - ¿Qué haces acá? – pregunté con un poco de nerviosa.
-Sabías que durante un mes y medio dormí abrazada a una almohada con tu maldito olor – la quede mirando – sabías que te buscaba en cada maldito rincón de mi departamento, que mi hija me vio llorar y perder la dignidad por ti. Sabías que – hizo una pausa y yo no dije nada, no quería interrumpir quería que se desahogara que me dijera todo lo que tenía guardado – sabías que te amo – sus brazos cayeron al lado de sus caderas – que no puedo odiarte y lo intenté. Lo intenté mañana tras mañana, mi única meta día tras día era odiarte aunque sea un poco, que por lo menos un minuto te fueras de mi mente pero ni eso podía hacer porque estabas en todo lo que me rodeaba hasta en Clara – no dejaba de mirarla – Dios esa pequeña sufrió igual o mas que yo cuando te fuiste Lolo.
-LO SIENTO – grité, ya no soportaba – lo siento demasiado en serio – comencé a llorar – pero habían cosas que tenía que solucionar, necesitaba estar sola aunque fuera un mes o dos, perdón por no llamar, por desaparecer, por no tratarte como te mereces que te traten Camila – hice otra pausa y comencé a llorar – no encontraba el rumbo de mi vida estando acá después de que mi padre falleció. Nada pero es que nada era lo mismo ni siquiera nosotras y lo sabes. Desde el momento en que hablamos sabíamos que algo iba a pasar. Tú lo sabias.
-Lauren me despertaba soñando contigo, que me abrazabas. En mis sueños podía sentir tu olor pero cuando despertaba lo único que tenía a mí lado era esa maldita almohada.
-LO SIENTO LO SIENTO – le grité y ella me agarró del cuello de mi blusa y me azotó contra la pared de mi living – mierda eso dolió.
-Deja de pedir perdón – dijo mirando el suelo – deja de decir que estuviste mal – levantó la vista – deja de excusarte porque no hay nada de lo que puedas decir que me haga pensar que mínimo podrías haber llamado.
-No sé que decirte.
-Sabes porque te quería odiar – la quede mirando – te quería odiar por la misma razón que quería hace años atrás porque me haces sentir una estúpida niña de 19 años que ya fui, cuando estamos juntas es hermoso porque me prometiste que así sería siempre que estuviéramos juntas ¿te acuerdas? – asentí con la cabeza, no podía ni hablar por las iágrimas – pero ahora me siento así porque no te tengo, porque te volví a perder y me estoy volviendo loca, me estoy volviendo loca ahora porque te partiría la boca con un beso ahora, te tiraría a ese sillón y te haría el amor hasta que saliera el sol porque te amo Lauren te amo como una estúpida cuando podría hacer mi vida con cualquier otra persona estoy acá aun esperándote. Aun amándote.
-Camila – nuestras miradas chocaron – yo también te amo si pudiera hacer algo para remediar todo lo que te hice te juro que yo… - ni siquiera terminé mi frase cuando sentí sus labios desesperados sobre los míos, sus manos habían salido de mi cuello para aferrarse a mi cara. Cuando sentí sus labios todo mi cuerpo reaccionó pero no quería cometer un error no quería que esto fuera así. Teníamos que hablar, tenía que hablar con ella.
Separé mis labios lentamente de los de ella y me quedo mirando – ya no te gusto verdad, es eso – la callé con otro pequeño beso y ella sonrió tome su cara entre mis manos.
-Nunca vuelvas a decir que no me gustas porque me encantas es solo que yo también te besaría toda la noche y pasaría la noche contigo pero – hice una pausa – tenemos que hablar Camila de demasiadas cosas y tienes una hija a la cual tienes que darle de cenar – ella sonrió - ¿de qué te ríes? – pregunté.
-Clara hoy te dijo que te odiaba y muchas cosas mas y ahora te preocupas por ella.
-Lo haré siempre. Recuperare todo lo que tenía antes de irme pero tenemos que hablar bien Camz. Solo déjame explicarte algunas cosas.
-Lo haré – ella tomó mis manos – tenemos mucho de que hablar creo.
-Lo siento.
-Lo sé – ella me dejo un leve beso en los labios – hoy a las 12 en la oficina.
-¿Qué?
-Eso a las 12 de la noche te espero en el buffet. Haré dormir a Clara y se quedará con Harry tenemos que hablar lo mas rápido posible porque me estoy muriendo – sonreí – aparte me debes algo.
-¿Qué cosa? – ella solo elevó una ceja.
-No puedo creer que no te acuerdes.
-Bueno pero ahí estaré – ella se acercó y me volvió a besar, sonreí en el beso.
-Me voy nos vemos en unas horas – le abrí la puerta y se despidió nuevamente, me quede parada pensando en que era lo que le debía sin encontrar respuesta…

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Capitulo 63

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:35 pm

Narra Lauren
Cuando Camz se fue lo primero que hice fue darme una ducha no podía creer todo lo que había pasado. Habíamos hablado en el parque y ni siquiera me quiso escuchar pero de ahí ella llego a mi casa y me besó… me besó como lo hacía antes y no podía evitar sonreír.
Me coloqué unos pantalones negros ajustados, una polera roja transparente, mi chaqueta de cuero y un abrigo. No me quise maquillar así que partí en mi auto hasta la oficina de Camz, estaba tan nerviosa y me sentía tan niña. La sensación era similar a cuando uno se juntaba con la primera persona que le gustó en la vida y no sabe que ponerse, ni su aliento huele bien y mientras estas a punto de llegar piensas que podrías haberte puesto otro tipo de ropa. Bueno, así me siento en estos momentos.
Cuando llegue me dejaron entrar aún seguía siendo parte del buffet así que no hubo problema con eso, estacioné mi auto y me miré por ultima vez en el espejo del retrovisor – mierda Lauren eres tan estúpida – salí y me dirigí en ascensor hasta la oficina de Camila cuando llegué estaba todo oscuro y ella estaba sentada en su sofá gigante con un vaso en las manos. No podía notar el color de su ropa ni nada por el estilo por la oscuridad que había pero sabía que era ella. Su silueta es imposible de olvidar – Hola – dije parada frente a la puerta - ¿puedo pasar? – realmente estaba siendo ridícula.
Ella se paró y caminó hasta donde estaba yo – estas a dentro Lolo – dijo mirándome a los ojos y prendió la luz de su oficina.
-Lo siento es solo que – miré al suelo, realmente estaba nerviosa.
-¿Qué te pasa? Te noto rara – dijo colocando una de sus manos en mi barbilla y haciendo que la mirara.
-Me siento nerviosa, como nunca antes lo había estado Camila y es una sensación extraña.
-Sensación extrañaba para alguien con tanta personalidad como tu – le sonreí.
-Bueno… si – afirme. Ella solo se acercó y besó mi cara. Al sentir el roce de sus labios con mi piel fue inevitable no cerrar los ojos, toda mi piel se erizo con ese solo contacto… realmente creo que ni yo misma sabía la magnitud de cuanto amaba a Camila y ni siquiera me podía explicar como logré sobrevivir sin estar a su lado estos dos meses.
-Ven vamos a sentarnos, pedí pizza – las dos sonreímos – no alcancé a cenar así que creí que tu tampoco.
-De hecho traté pero no pude – nos quedamos mirando y ella sonrió – estaba muy nerviosa de hecho lo sigo estando – volvió a sonreír.
No sentamos en su sofá gigante con la mesa de centro frente a nosotras para sacar pedazos de pizzas que venían cortados, después de comer la quede mirando – creo que es hora de hablar Camila – ella se acomodó en el sofá y me quedo mirando – No me fui a un viaje de placeres ni nada por el estilo – ella solo me miraba – cuando paso lo de mi padre el abogado de él no se encontraba en Miami, estaba en Londres y tuve que ir con mis hermanos, el viaje salió de la noche a la mañana y para serte sincera en ese momento de mi vida no tenía nada en la cabeza solo la muerte de mi padre y aunque suene egoísta por eso no te llamé – ella bebió de su vaso de tequila – teníamos que arreglar lo de su testamento así que solo me fui. Buscamos a su abogado durante semanas porque el muy estúpido estaba en reuniones con grandes empresas. Cuando por fin nos pudimos comunicar con él, cuando nos reunimos el viaje fue solo una pérdida de tiempo – Camz puso cara de no entender nada – una parte del testamento hablaba de la herencia y todo eso, hay que repartir cosas en partes iguales, lo que se suele hacer siempre pero el dejo una carta – sentía que mis ojos se llenaban de lágrimas – una carta que no estaba dirigida a ninguno de nosotros.
-¿A quién estaba dirigida?
-Habían dos cartas una era para Drew y – hice una pausa – para ti – Camz abrió la boca de asombro – yo puse la misma cara cuando me enteré. Por lo que sé Taylor la leyó antes de pasársela a Drew pero yo – coloqué mi mano en uno de los bolsillos de mi abrigo y saqué la carta – soy incapaz de leerla va dirigida a ti no a mi.
-Lauren tu papá me odiaba, me detestaba.
-Lo sé por eso no entendí con qué razón dejo eso.
-¿En serio no lo has leído?
-Nada, ni siquiera la abrí.
-Le preguntaste a Taylor de que se trataba la de ella.
-Si pero no quiso decir lo único que repetía era que la leyera pero no quería, va a ti no a mí. También esa fue una de las razones por la que me quede mas tiempo en Londres no podía entender cómo te había dejado una carta y a mi solo su maldito recuerdo de encontrarlo tirado en el suelo de su oficina – ella agarró mi cara – lo odie durante un mes pero cuando todo eso pasó volví, quise buscarte pero no podía sabía que la había cagado.
-¿Quieres que la lea en voz alta? – Asentí con la cabeza y Camz dejo su vaso sobre la mesa de centro –ok – ella abrió la carta y comenzó.
Querida Camila:
Cuando leas esto yo ya no estaré en este mundo y a lo mejor te estarás preguntando ¿porque me dejo una carta a mí y no a mis hijos? Bueno no tengo respuesta para eso. solo quería decirte que en estos pocos minutos que me quedan en este mundo decirte que gracias. Gracias por mostrarme como se tenía que amar de verdad, como había que jugársela por lo que uno quiere y creo que por eso nunca te soporté, aparte de ser la novia de mi hija – cosa que tampoco me gustaba – era porque eres diferente a todo lo que fui en mi vida. Eres una persona con convicciones, valores que yo nunca tuve, eres una persona realmente hermosa y que ahora que ya no me queda más tiempo me di cuenta de lo feliz que era mi hija a tu lado, creo que fue más feliz contigo que conmigo en todos los años que la acompañé. Creo que la última vez que la vi sonreír conmigo fue cuando saco su título de abogada pero contigo sonreía todos los días y por eso quería darte las gracias. Me hubiera gustado ser un buen suegro pero fui el peor sigue haciendo igual de feliz a mi hija ojalá no terminen nunca jajaja nos vemos en otra vida. Camz…
Cuando Camz terminó de leer no podía seguir aguantando las lágrimas y las deje caer, ella estaba como en un estado de shock permanente – yo – escuché que dijo – yo no sé que decir – levanté la vista y ella estaba con la cara cubierta de lágrimas – esto es mas de lo que me hubiera imaginado – dijo sin dejar de mirarme.
-Después de todo no era tan malo – me sequé las lágrimas y me paré hasta donde había una ventana en donde se podía ver todo Miami, me quedé ahí con las manos en los bolsillos de mis pantalones y sentía como unos brazos me rodeaban, moví mi cabeza hacía atrás y la deje caer en el hombro de Camila, sus manos comenzaron a acariciar las mías. Si hubiera podido parar el tiempo en este momento lo hubiera hecho.
-Lo siento mucho – fue lo único que dijo y era lo único que quería escuchar.
Me di vuelta para quedar frente a ella y miré esos ojos marrones que tanto me encantaban, volví a mirar cada detalle de su cara era increíble que no le encontrara ni un defecto. Amaba como sus ojos se iluminaba cuando me miraba y su sonrisa se hacia presente haciéndome perder el control, podría estar mirándola toda la vida y no me aburriría nunca - ¿Cómo lo haces para ser tan hermosa? – dije mirándola directamente a los ojos quería que notará lo mucho que la amaba – creo que a veces ni tu misma te llegas a dar cuenta lo hermosa que eres Camz – acaricie su cara y coloqué un mechón de pelo detrás de su oreja.
-¿Por qué lo dices? – sus brazos abrazaron mi cintura.
-Porque lo eres – sonreí – te amo – se sentía tan bien volver a decirlo – te amo y nunca deje de hacerlo – ella sonrío.
-Creo que estamos iguales, yo también te amo y por mas que quiera odiarte y traté de hacerlo no saqué nada. No pude.
-No vuelvas a intentarlo – dije acercándome a sus labios y mirando sus ojos a la misma vez, sabía que le encantaba.
-¿por… porque? – dijo nerviosa. Amaba hacerla sentir nerviosa.
-Porque yo a ti nunca podría odiarte – hice una pausa – para eso tendría que olvidarme de lo hermosa que eres, de lo que me encanta mirarte a los ojos, de como me encantan besar tus labios – hice una pausa para lamerme el labio inferior – aparte de todo eso tendrías que hacer algo muy pero muy horrible para que me obligues a odiarte ya que claramente no podría hacerlo solo porque si.
-Nunca me odiaras Jauregui, si lo haces juro que te volveré a enamorar aunque sea lo último que haga en esta vida.
-Cálmate – me seguí acercando y apreté sus caderas, amaba hacer eso – no tendrás que volver a enamorarme porque no te odiaría nunca – pase mi lengua lentamente sobre mis labios.
-Bésame de una maldita vez Lolo.
Sonreí ante esa petición y sin mas demora la besé. Al principio nuestro beso fue solo un pequeño roce de nuestros labios per con el pasar de los segundos todo tenía sentido, los movimientos de nuestros labios estaban sincronizados, su sabor seguía siendo el mismo. Con tan solo besarla tenía ganas de arrancarle todo lo que llevaba puestos, sus labios me volvían completamente loca.
Mis manos se quedaron en su cintura y la cargué, ella abrazó mis caderas con sus piernas y la deje sobre su escritorio. Camz abrió lentamente su boca para darle paso a mí lengua apenas entré su lengua con la mía comenzaron un pequeño juego lleno de lujuria que me estaba volviendo loca, Camila sabía besar muy bien. Sus manos se fueron hasta mi abrigo y lo dejo en el suelo acompañado con mi chaqueta de cuero ahora solo estaba con mi polera roja transparente, Camz terminó el beso solo para mirarme – tienes que dejar de ocupar esa ropa Jauregui – me miró directamente a los ojos y los de ellas estaban completamente ardiendo en pasión lo que me hizo sonreír maliciosamente – es en serio – volvió a repetir.
-Ok entonces me lo sacaré – me alejé de ella unos centímetros y comencé a sacarme la blusa lentamente, saqué botón por botón sin dejar de mirarla y noté como sus manos se aferraban al escritorio con fuerza. Ella realmente estaba caliente – listo – deje caer la blusa al suelo.
-Dios – dijo Camz mirándome de abajo hacia arriba – tu cuerpo es increíble. Lo vengo mirando, tocando y disfrutando de él durante tanto tiempo y aun no encuentro imperfección – Camila estiró sus piernas y me volvió a poner entre ellas y nuestros cuerpos quedaron muy juntos.
-Creo que tienes mucha ropa – Camz sonrió.
-Solo hay un problema – la quede mirando.
-¿Qué?
-Esto – Camila se sacó la polera que llevaba puesta y me di cuenta que andaba sin ropa interior y sus pechos quedaron al descubierto – lo siento – su polera quedó en el suelo y sentí como todo mi cuerpo comenzó a calentarse cada vez mas ¿se podía ser tan perfecta? No lo creo.
La agarré de su espalda y la junte mas a mi cuerpo, la besé con locura y ella dejo escapar un gemido en mi boca, sus manos comenzaron a acariciar cada centímetro de mi espalda, sus uñas se hicieron presente y sentí un leve ardor que no duraba más allá de unos segundos. Succioné su labio inferior y de ahí lo mordí lentamente, saqué todo lo que había detrás de Camz y la recosté sobre el escritorio de su oficina, me subí encima de él quedando completamente sobre el cuerpo de Camila pero está vez no fui a su boca, si no que a su cuello. Pasé la punta de mi nariz por cada centímetro de su cuello y noté como la piel se le erizo. Amaba el efecto que tenía en ella, pasé mi lengua lentamente por un sector sin parar hasta llegar al lóbulo de su oreja el cuál succioné lentamente y ella gimió – aaaah – escuchar los sonidos que venían de su interior solo lograban encenderme mas y mas.
Comencé a envestir su cuello con besos, succiones, mordiscas de tal manera que podía sentir como todo el cuerpo de Camz se retorcía de placer debajo del mío fue entonces cuando recordé lo que le debía y me acerqué a su oído – ya recordé lo que te debo – noté que ella sonrió y de un movimiento bajé hasta sus pechos en donde comencé a hacer mi trabajo, mientras estimulaba su zona erógena no podía dejar de mirar su cara completamente roja ya que su sangre estaba hirviendo, las gotas de sudor ya se estaban haciendo presente y la oficina estaba completamente rodeada con una aura de sexo y amor increíble.
Mientras succionaba uno de sus pechos mis manos bajaron hasta el botón de su pantalón de tela y lo desabroche y baje el cierre levanté la vista y sentí como la mano de Camz sacó mi sostén de un solo movimiento – aprendes rápido – dije entre risas y ella elevó mi cuerpo nuevamente para poder besarme. El roce de nuestros pechos nos estaba matando lentamente y nuestros besos cada vez eran mas rápidos y apasionados, comencé a moverme sobre ella – ooh Lauren – amaba como se escuchaba mi nombre cuando salía de su boca en el momento en que estábamos haciendo el amor. Me acerqué a su oído
– así me llamo, recuérdalo – volví a su cuello y saqué su pantalón tirándolo al suelo junto con la demás ropa, me di cuenta de la tanga pequeña que llevaba puesta – amo tu ropa interior – dije mirando sus ojos totalmente extasiado – Dios me encanta verte entregada de esta manera – dije mordiéndome los labios.
-Solo cállate y ven acá – me volvió a tirar hacia su cuerpo y sus manos recorrieron mi espalda hasta llegar al botón de mi pantalón bajo el cierre y sus mano se fueron hasta mi trasero el cuál apretó y sonrió mientras nos besábamos – te extrañaba – la miré directamente a los ojos y ahora tenían un brillo realmente tierno el cual se mezclaba con este momento hot que estábamos teniendo.
-Tú no tienes idea de cuánto te extrañé yo – besé la punta de su nariz.
-No te vayas por favor – sus mejillas se ruborizaron – no te vuelvas a ir, si lo haces creo que moriría – era tan realista y verdadera que me estaba derritiendo de a poco.
-No volveré a dejarte – dije acariciando sus mejillas – te lo prometo.
-No prometas cosas que no cumplirás – hice una pausa.
-Te amo setenta veces siente – ella sonrió y se aferró a mi cuello – recuerda eso.
-Eso es para siempre – dijo en mi oído.
-Nosotras somos para siempre – besé su cuello y ella arañó mi espalda.
-Quita el maldito pantalón – nos quedamos mirando y le hice caso. Ahora estábamos en la misma sintonía y se sentía realmente bien. Tener su cuerdo debajo del mío, reaccionar a cada caricia, cada movimiento, cada palabra linda. Todo me encantaba.
Baje de su cuello hasta sus pechos, de ahí a su estómago en donde deje un leve beso en el tatuaje con mis iniciales, después de todo lo que habíamos pasado no podía creer que aún lo tuviera. Bajé hasta su ropa interior y se la saqué con los dientes, me acomodé en el escritorio y abrí sus piernas lentamente y comencé mi trabajo.
Mientras estaba ahí abajo sentía como los gemidos de Camz se hacían más y más fuerte, me di cuenta de que sus manos estaban aferradas al escritorio y que su cuerpo vibraba con cada roce de mi lengua en su intimidad, mis manos jugaban con sus pechos y podía sentir como una de sus manos estaba en mi cabeza y comenzó a hacer presión, aumenté la velocidad e introduje un dedo, comencé hacer movimientos dentro de ella y entonces sentí como todo su cuerpo comenzó a vibrar y me di cuenta de que estaba a punto de llegar al orgasmo así que volví a incrementar la velocidad hasta que llegó. Caí completamente estirada y rendida en el piso de su oficina, me quede mirando el techo tratando de que mi respiración volviera a la normalidad. Podía sentir como mi corazón latía con fuerza y hasta podía oír el corazón de Camz, después de unos minutos sentí un cuerpo al lado mío, voltee a ver y era Camila nos quedamos mirando durante unos segundos – no es justo – dijo mirándome a los ojos.
-De que estas hablando.
-De que siempre sea yo la que disfruta.
-Tú me haces sentir demasiadas cosas Camz no es necesario que – antes de terminar la frase tenía a Camila con la mitad de su cuerpo sobre el mío, sentí que su mano recorrió todo mi estómago hasta llegar a mi ropa interior, ella introduzco su mano y comenzó a hacerme sentir la mujer con mas placer en la vida – mierda Camz – dije en su oído. Se me había olvidado lo bien que lo hacía, lo delicada que era para hacerme sentir única entre sus brazos – te amo – repetí demasiadas veces con un poco de dificultad. Camila besaba mi cuello mientras hacía su trabajo con sus dedos, no podía dejar de gemir ni de aferrarme a su cuerpo, era tan pequeña pero necesitaba aferrarme de algo. La velocidad comenzó a aumentar y comencé a volverme completamente loca. Sentí como mis piernas perdían fuerza y algunos de mis músculos se tensaban hasta que llegue al orgasmo. Camz sacó su mano y se acurrucó a mi lado. No podía dejar de mirarla, su aroma era increíble – valió la pena la espera – dijo mirándome a los ojos.
-Por ti todo vale la pena – me paré del suelo y cargué a Camz hasta su sofá gigante, busqué una manta que había en su oficina y nos recostamos en él – tenemos que dormir – le dije.
-¿Por qué? ¿Por qué no me puedo quedar mirándote toda la noche? – Sonreí – creo que la que no tiene idea de lo hermosa que es, es otra persona.
-Para con eso – nos recostamos en su sofá completamente desnudas, volver a tenerla así era el paraíso – buenas noches bebe.
-Buenas noches Lauren – hubo un silencio – Lolo…
-Dime.
-Prométeme que alguna vez iremos a Londres las dos y pasearemos por esas calles llenas de historia – sonreí en su hombro.
-Te lo prometo bebe, te lo prometo…

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Capitulo 64

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:36 pm

Narra Camila
Desperté en la mañana al darme cuenta de que mi oficina estaba completamente iluminada por los rayos del sol. Esto quería decir que el tiempo se estaba arreglando.
Cuando intente pararme me di cuenta del cuerpo desnudo que tenía al lado mío, la sabana solo le tapaba hasta las caderas y tenía todo su torso a la vista. Recorrí cada detalle de sus pechos, su estómago no puedo entender como alguien tan perfecta como Lolo se fijó en mí hace 5 años atrás. Me acomodé encima de su cuerpo, coloqué mi cabeza unos centímetros mas debajo de sus pechos y miré su cara, de repente ella comenzó a despertarse y abrió esos ojos verdes hermoso que tenía. Era como estar en un sueño no podía creer todo lo que había pasado la noche anterior. Sus ojos por la mañana eran el paraíso.
-Buenos días – dije besando uno de sus pechos y ella sonrió.
-Buenos días – su voz era ronca. La amaba.
-¿Cómo durmió la bella durmiente? – ella sonreía.
-Bien de hecho excelente, no dormía así hace 2 meses – las dos sonreímos.
-creo que será mejor que nos vistamos.
-¿Por qué? Es sábado nadie viene a trabajar los sábados.
-Bueno hay gente que si – ella frunció el ceño
– ok como quieras – de un solo movimiento agarré la sábana y me la enrollé alrededor del cuerpo y ella quedo completamente desnuda – te lo dije.
-MIERDA HACE FRIO CAMZ – dijo acurrucándose en el sofá.
-Levántate y vístete.
-Dios eres sin duda la única chica en este mundo que me pediría que me vistiera – la quede mirando y alcé una ceja.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Que estoy segura que con este cuerpo – ella se paró del sofá y me quede sin saliva. Había visto su cuerpo tantas veces pero era realmente perfecto – nadie pero es que nadie le gustaría verme con ropa.
-Lauren – dije mirándola de pies a cabeza – vis… vis… vístete – tragué en secó.
-¿Por qué tan nerviosa? – ella comenzó a acercarse a mi y caminé hacía atrás sin darme cuenta que se encontraba la pared. Perfecto estaba sin salida – ¿en serio quieres que me vista? – dijo agarrando una de mis manos y colocándola en uno de sus pechos.
-Mierda – dije sin dejar de mirarla, mis piernas me temblaban – eres increíble – agarré su cuello y la besé. No me di cuenta de que la manta se había caído al suelo así que ahora estábamos las dos en la misma sintonía. Sus besos me hacían llegar a lugares que no sabía si existía, era como tocar el cielo con las manos.
Lauren succionó mi labio inferior y de ahí le dio un pequeño mordisco que hizo que mi cuerpo se calentara de inmediato.
-CAMILA TENEMOS QUE OOOOOOOOOOOOOH MIERDA. LO SIENTO LO SIENTO, DEBI GOLPEAR ANTES DE ENTRAR – con Lauren nos separamos y nos escondimos detrás de la manta – díganme que están tapadas – a veces Ally era tan tonta.
-Si – respondí. Ally se dio vuelta lentamente y nos quedo mirando.
-Desde cuando tu y Lolo… cuando volviste – su cara era una cara de muchas preguntas.
-Bueno… - Lauren ni siquiera pudo terminar la frase porque Ally se puso a hablar.
-Bueno da lo mismo eso lo hablaremos luego hay algo mas importante.
-¿Qué cosa? - pregunté pero Ally no respondía – Dios Ally habla.
-Zayn falleció en la madrugada y acaban de llamar para avisarnos – me quede perpleja, solo podía mirar a Ally – su funeral serán hoy a las 12 – miré el reloj eran las 10 – supongo que iremos todos – Ally miró a Lolo.
-Supones bien – Lauren respondió por mi – si nos dieras espacio para vestirnos esta conversación sería mucho mejor.
-Oh! Claro te veo afuera.
Ally salió y Lauren me paso la manta para que me la colocara mientras ella se vestía. Irónico era darse cuenta que las dos andábamos vestidas de negro. No entendía porque no estaba llorando a lo mejor aún no entendía que era lo que había pasado realmente.
-Amor – Lauren se agacho para quedar a mi altura y noté sus ojos con lágrimas.
-¿Por qué lloras? – le sequé una.
-Vístete, tenemos un funeral al cual presentarnos.
Esas palabras me hicieron tocar tierra firme y entendí que se había ido un amigo, uno de mis mejores amigos de infancia, mi compañero de banco en el colegio, mi compañero de bromas. Fuimos rey y reina en mas de una fiesta de preparatoria y ahora el ya no estaba. Cuando estuvimos vestidas pasamos al baño de mi oficina a arreglarnos un poco ya que no íbamos a ni una fiesta, todo ese tiempo no podía dejar de llorar y Lolo solo me sostenía la mano. Salimos de la oficina y nos dirigimos al frente del buffet para irnos en su auto hacía el funeral. Mientras caminábamos me di cuenta de que mi celular se había apagado por accidente, cuando lo prendí lo único que tenía eran llamadas perdidas de Harry, Louis y Ally. Me sentí la peor amiga de la vida pero también se que Zayn sabía que era lo que me pasaba cuando estaba con Lauren.
-Tengo que ir a ver a Clara – le dije a Lolo.
-Ok iremos entonces.
Cuando llegamos a la calle nos subimos al auto y todo el trayecto no dijimos nada, era uno de los silencios mas comodo que he tenido.
-Iré a ver a Clara – dije mirando a Lauren quien no paraba de llorar ¿Qué le pasaba?
-Ok – dijo secándose las lágrimas.
Cuando entré me di cuenta de que Harry estaba en la casa.
-Dios para que mierda tienes tu celular – me gritó en la cara y yo no supe que responder – lo siento – dijo agarrándome los brazos – lo siento mucho – Harry se abalanzó hasta mi cuerpo y me abrazó. Noté como sollozaba y mi corazón se partió en dos – se fue Camz se fue – no necesitaba que me lo volviera a decir.
-LO sé – dije con la voz entre cortada – se fue – repetí.
Él se alejó lentamente sin dejar de mirarme, miré a mi mamá – te molesta quedarte con Clara no la quiero llevar – dije secándome las lágrimas.
-Claro que no Camila cuídate –Sinu se acercó y me besó una de mis mejillas – se fuerte hija, muy fuerte – quería sonreírle pero se me hacía completamente imposible.
Cuando salimos Harry se dio cuenta con quien venía y no dijo nada, cuando nos subimos al auto de Lolo el solo dijo Hola y Lauren respondió igual. El camino seguía igual que como lo habíamos dejado… en silencio.
A veces miraba a Lauren para ver si seguía llorando pero nada, se le había pasado. Cuando íbamos llegando al cementerio nos dimos cuenta de que había mucha gente – creo es mejor que te estaciones solo por acá – le dijo Harry a Lolo y ella accedió.
Nos bajamos del auto y me fui del brazo de Harry a Lolo pareció no molestarle y siguió caminando a mi lado, cuando llegamos a la puerta principal con Harry entramos a saludar a nuestros ex compañeros de colegio, a los familiares de Zayn y Lolo se quedó afuera.

Narra Lauren
Me quede afuera sentada bajo la sombra de un árbol gigante que había sin dejar de mirar a la gente que entraba y salía de la capilla. No quería estar ahí dentro, no podía soportar otra vez pasar por esto. Sabía que significaba mucho para Camila pero no podía entrar así que decidí esperar afuera.
El tiempo pasaba horriblemente lento ya eran las 2 de la tarde y aun no salía nada y yo en lo único que podía pensar era en Zayn. Traté de recordar la noche en que cometimos ese error junto pero no pensé en eso si no en todo lo que paso antes. Lo que me hizo quedarme en esa fiesta y eso era él. Zayn podía hacerte cambiar de opinión tan solo con una sonrisa y claramente era lo que más iba a extrañar de él.
-¿Qué haces acá? – miré hacia arriba y era Alexa con Vero, baje la vista de inmediato y noté como las dos chicas se sentaba cada una a mi lado – no nos responderás – dijo Vero.
-No puedo entrar ahí – apunté al cementerio.
-¿Por qué? – preguntó Vero.
-Desde que enterré a mi papá no he podido pisar un puto cementerio es una especie de fobia que me vino
-Oh – dijo Alexa, sabía que me odiaba o algo por el estilo.
-¿Por qué no nos dijiste que habías llegado? – preguntó Vero tomándome la mano.
-Porque realmente no sabía qué hacer con mi vida, tenía tanta mierda en la cabeza necesitaba estar sola.
-Más de lo que ya estuviste –dijo Alexa y por primera vez.
-LO siento – dije mirándola – no puedo negar que me hicieron falta pero tenía que resolver algunas cosas sola… con Taylor y Chris.
-Ellos están ahí adentro – dijo Vero.
-Después de esto iremos a mi casa, irán todos hasta Camz podrías venir – le sonreí.
-Me gustaría – me sequé las lágrimas – necesito un tiempo con amigas – las dos me abrazaron y me dejaron llorar en sus hombros.
Después de una media hora nos dimos cuenta que la gente venía saliendo y mis ojos se clavaron solo en Camila. Venía llorando del brazo de Harry y Louis, me di cuenta de que Wess venía hacía donde estaba yo y nos abrazamos. Había pasado bastante tiempo desde que no veía a mi mejor amigo.
-¿Cómo estas enana? – me desordenó el pelo.
-Podría estar mejor – me coloqué las manos en los bolsillos y miré a Camz que me estaba mirando.
-Uno siempre podría estar mejor. Viajo esta noche.
-Viniste solo por el funeral verdad.
-Obvio Louis y Zayn eran mejores amigos – sonreí - ¿Por qué sonríes?
-Me gusta saber que eres feliz con ese chiquillo – nos abrazamos.
-Dale ven vamos.
Caminamos abrazados hasta donde se encontraba toda la gente. Mani, Dinah me quedaron mirando directamente a los ojos por lo visto no solo tenía que ganarme la confianza de Camz y Clara si no que de un par de personas mas. Suspiré y me quede mirando a Alexa la que me sonrió y le devolví la sonrisa.
-Camz te vas conmigo – preguntó Harry – a la casa de Alexa ¿vienes conmigo? – yo solo estaba callada, quería decirle que se fuera conmigo pero sabía que no podía decir nada. Después de todo es el funeral de su amigo y si se siente mas acompañada por Harry que por mi que se vaya con él – Camz – dijo nuevamente Harry.
-Ve con él nos vemos allá – miré a todo el mundo como despidiéndome y caminé hasta mi auto, me saqué el pelo de la cara y abrí la puerta y me fui en el auto. No quería llegar de inmediato así que me fui a dar un paseo a la playa necesitaba despejar mi mente. Caminé descalza durante un buen tiempo, la brisa chocaba de frente con mi cara – se sentía bien – había dejado mi abrigo y mi chaqueta en el auto así que solo andaba con la polera roja. Me senté en la arena y me quede mirando el mar me preguntaba si a mi papá le gustaba tanto el mar como a mí o si Zayn vería a mi padre nuevamente.
-Nunca creí que te encontraría nuevamente – levanté la vista y era Natalia - ¿Cómo estas Lolo? – cuando la vi sonreí, me pare y me lancé a sus brazos, quede durante unos segundos así, comencé a llorar sabía que después de esto ella no entendería nada pero necesitaba desahogarme con alguien que no se haya enterado de lo que paso para poder hacerlo tranquilamente. Sus manos recorrían mi espalda tratando de consolarme. Se sentía bien, después de unos minutos nos quedamos sentadas en la arena y ella no decía nada.
-No te preguntaré nada porque si hubieras querido que supiera algo solo lo dirías y ya – la miré y sonreí – tu sonrisa puede hacer que un día gris sea hermoso Lauren pero dime – me tomo la mano – ¿Qué se necesita para que un día gris tuyo sea menos opaco? – la miré y de ahí miré el mar.
-Camila – dije sin siquiera pensarlo y Natalia sonrió.
-Creo que estas en el lugar equivocado ahora mismo.
-Lo sé – me paré – fue un gusto volver a verte – le di un beso en la cara y camine pero paré – Natalia – ella se dio vuelta a mirarme – no te pierdas tanto tiempo – le guiñé un ojo.
-Deja de coquetear conmigo Jauregui y no te preocupes no lo haré – las dos sonreímos y me fui a la casa de Alexa.
Cuando llegue estaban todas en la piscina mas bien alrededor de ella riendo y hablando – Hola – dije cuando llegue.
-¿porque vienes con la cara roja? – preguntó Ally y todas se estaban riendo.
-Oh eso estaba en la playa – todas me quedaron mirando – no me miren así necesitaba brisa de mar.
-Y como estuvo eso pescaste alguna alga – Harry y sus chistes aburridos.
-Eres tan – me quede callada – Camz podemos hablar – Camila me quedo mirando, dejo su vaso en la mesa y fuimos a hablar debajo de un árbol gigante que había en el patio dela casa de Ally y Alexa.
-¿Qué hacías en la playa? – pregunto mirándome a los ojos.
-Necesitaba despejarme no me sentía bien Camz
-¿Por qué no entraste al cementerio?
-No puedo – me quedo mirando raro – por mas que hubiera querido no puedo.
-¿Por qué?
-Después de lo de mi papá no puedo entrar a un cementerio me trae malos recuerdos. Lo siento, juro que quería entrar y ser yo quien te abrazara cuando lloraras y no ese estúpido – ella sonrió - ¿Por qué sonríes?
-Me encanta verte celosa – me acerqué para tomar sus manos.
-Hoy en la playa vi a Natalia – la sonrisa de Camz se borró al instante – deja esa cara, ella apareció de la nada y hablamos.
-Oh hablaron – Camz sacó sus manos de las mías – y se puede saber de que hablaron – amaba a Camila celosa.
-Bueno realmente fueron solo unos minutos, se dio cuenta de que estaba triste y me hizo una pregunta que nunca nadie me había hecho.
-¿Cuál?
-Primero me dijo que si acaso yo sabía que una sonrisa mía podía hacer que un día gris de una persona cambiara radicalmente a uno con mas color.
-Aunque me de rabia aceptarlo eso es cierto – sonreí.
-Pero de ahí me pregunto qué, que era lo que necesitaba yo para que mi día gris se hiciera mas colorido – hice una pausa – ni siquiera lo pensé y dije tu nombre – tomé sus manos nuevamente – yo solo te necesito a ti día tras día para tener un día menos gris. Tu eres esa persona capaz de tranquilizarme cuando nadie mas puede Camz, eres mi persona – hice una pausa – eres mi persona favorita en el mundo – Camila tenía los ojos sumergidos en lágrimas – y yo ya no quiero esperar mas para tenerte todos los días que me quedan de vida.
-De que estas hablando tonta – Camila se lanzó a mis brazos y me abrazó, coloqué mi cabeza en su hombro.
-Estoy hablando de que quiero tenerte todos los días conmigo, despertar y dormir a tu lado – me aleje para tomar su cara entre mis manos. Miré su rostro el cual estaba tan acostumbrada de admirar, miré sus ojos marrones, sus facciones, sus labios – Camz – besé sus manos y volví a sostener su cara en mis manos - ¿quieres casarte conmigo?.

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Capitulo 65

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:36 pm

-¿Qué? – dije con cara de sorprendida porque realmente lo estaba – creo que escuché mal.
-No, no escuchaste mal te pedí que te casaras conmigo – volvió a repetir y comencé a reírme de los nervios.
-Lauren nos acabamos de volver a ver después de dos meses. Toda nuestra relación contando desde que nos conocimos ha sido una montaña rusa no podemos estar mas allá de 8 meses bien. Es nuestro record después de todo.
-Camila te estoy hablando en serio – sus cara cambio y entonces me di cuenta de que esto iba en serio – quiero estar contigo toda mi vida, a mi no me importa nadie mas que tu.
-Lauren… - dije sin dejar de mirarla.
-Entiendo que he cometido errores lo sé pero eso no implica que no quiera pasar mi vida a tu lado.
-Es muy pronto para esto Lolo tratemos de estar bien durante un tiempo y te podré dar una respuesta, ahora si quieres una la respuesta no te gustara – sus ojos se llenaron de lágrimas – no es que no te ame – agarré su cara con mis manos – es solo que necesitamos recuperar la confianza la una de la otra solo eso.
-Lo haré, te lo juro. Haré lo que tenga que hacer para que podamos estar juntas y bien – sonreí – porque sonríes ¿dije algo gracioso?
-No es solo que es bastante cómico ver que cada vez que cometes un error me dices que me demostraras que es diferente y siempre terminas cometiéndolo nuevamente.
-Eso no es gracioso Camz.
-Lo sé – me acerqué y besé sus labios.
-Eso solo demuestra que no confías en que pueda cambiar y estar bien juntas – solo me reía – a veces eres insoportables.
-Pero me amas – dije a centímetros de sus labios.
-Mas que a mi propia vida – Lauren miró mis ojos y de ahí mis labios y cuando iba a decir que volvamos donde las chicas ella colocó una de sus manos en la parte de atrás de mi espalda y me pego a su cuerpo. Sentí cada fibra de esté, como sus músculos comenzaban a tensarse con la cercanía, como se iba poniendo nerviosa por el contacto de nuestros cuerpos pero a la vez deseosa de que la distancia de nuestros labios por fin se cerrara.
Sus labios se acercaban tan lentos hacía los míos que me estaba volviendo loca, una de mis manos se fue a la parte trasera del cuello de Lauren y la acerqué hasta que por fin nuestros labios chocaron haciéndome sentir mariposas en el estómago.
Sus labios bailaban sobre los míos y abrí lentamente mi boca para sentir con la misma lentitud como su lengua se introducía en mi boca haciendo que me estremezca con el contacto está. Deje escapar un suspiro cuando Lauren succiono mi labio inferior y le dio pequeños mordiscos haciéndome jadear de placer, era increíble que con un solo beso lograra hacer que me entregara de la misma forma a como si estuviéramos haciendo el amor.
-Consíganse un cuarto – escuchamos la voz de Dinah y nos separamos con una sonrisa en la cara. Quede mirando su cara y como esos hoyuelos que aparecían cada vez que sonreía me estaban volviendo loca.
-¿Cómo es posible que seas tan hermosa? Tan perfecta? Explícamelo.
-Creo que deberías mirarte a un espejo tu eres la hermosa y perfecta – dijo acariciando mi barbilla acompañado con un guiño de ojo. En ese instante creo que morí y volví a nacer – vamos con las chicas – dijo entrelazando su mano con la mía y creo que si me pidiera que me casara con ella ahora le diría que si.
-¿Qué fue toda esa muestra de amor? – dijo Verónica.
-Nada – respondí.
-Le pedí que se casara conmigo – sentí como mis mejillas se ruborizaban y escuche como todas las estúpidas comenzaron a gritar y a hacer planes de bodas – Hey! – gritó Lolo – cálmense me dijo que no.
-¿Qué? ESTAS DEMENTE CAMILA ¿Qué TE PASA? – dijo Ally – A VECES SOLO A VECES NO ENTIENDO COMO SOY AMIGA TUYA.
-No puedo creer que te hayan rechazado Jauregui – dijo Wess.
-Es en serio – siguió Keaton – si te pido que te cases conmigo no me dirías que no verdad Sofía?
-Claro que no – noté como se miraban – no sé en que está pensando esta estúpida.
-Oh ya paren – dijo Normani – mi amiga – dijo parándose y abrazándome por el cuello – sus razones debe tener.
-Si esta drogada – dijo Alexa y todos se rieron.
-Ella quiere estar segura de que no me volveré a ir y creo que esta bien – contesto Lolo sin dejar de mirarme a los ojos – es normal que desconfié.
-De ti? ¿Cómo no podría desconfiar? – perfecto, Harry había abierto la boca.
-A veces deberías aprender a mantenerte callado – dijo Louis dándole un beso en la mejilla.
-Es cierto no sé como puedes hablar tanta mierda en tan poco tiempo – dijo Alexa parándose y mirando a Lolo – lo harás bien – ¿Qué demonios significa eso?
-Obvio que lo hará bien si nos tiene a las dos – dijo Vero poniéndose a su lado.
-A las tres – dijo una voz que venía entrando al jardín de Alexa acompañada de una mujer que reconocía. Era Lucy de la mano con Jennel – o acaso creías que te dejaría hacer esta locura sola – Lauren sonrió al ver a esas 3 chicas juntas nuevamente, era una imagen que traía muchos recuerdos, debo admitirlo.
El resto de la tarde solo eran bromas, recuerdos. Por un momento me sentí mal al recordar que Zayn había fallecido hoy y yo estaba sonriendo como una estúpida con estas chicas y chicos pero después pensé y creo que el estaría feliz de verme feliz. Te extrañaré Zayn.

Narra Lauren – 3 semanas después.
-Camila sabes que Clara no me habla, no sé que más hacer para que me hable y volvamos a tener esa relación que teníamos.
-Bueno hoy es tu oportunidad.
-Creo que llegaré y me echará de su fiesta de cumpleaños ¿sabes lo vergonzoso que sería eso? Que una nena de 5 años me eche de su propia fiesta – Camila se reía a carcajadas – de que te ríes te estoy hablando en serio Camz.
-Por lo mismo, sería demasiado gracioso sorry.
-Ugh.
Nos bajamos del auto para entrar a la fiesta de cumpleaños de Clara, la casa de la madre de Camz estaba rodeada de niños pequeños, corriendo, llorando, jugando. Esto sería una locura – creo que tengo miedo, podía irme ahora mismo créeme – Camz me dio un codazo en la costillas – Aush dolió – dije sobándome.
-Acostumbrate a esto porque quiero tener varios hijos – fruncí el ceño - ¿Por qué me mirás así?
-No pienso perder mi figura Camz, un hijo mas y nada mas.
-Eres una desagradable ególatra – dijo dándome la espalda y yo la abracé por detrás.
-Pero me amas y te encanto – dije dejando un rastro de beso desde su cuello hasta su labios.
-Te amo – dijo mirándome a los ojos y nos fuimos hacía al patio en donde estaban nuestras amigas jugando con algunos amigos y amigas de Clara. Me di cuenta de que Clara con Axel realmente se llevaban bien, saqué mi maquina de grabar y comencé a grabarlos.
-¿Qué haces Lauren? – me pregunto Camz.
-Se volvió loca – dijo Alexa.
-No, mirenlos – dije apuntado hacía los chicos – esos dos cuando sean grandes terminaran juntos créanme.
-Clara tiene 5 años y Axel 6 ¿Cómo es que sabes eso? – dijo Vero con cara de muchas preguntas.
-Solo lo sé, uno siempre sabe que es lo mejor para un hijo o no – todas se quedaron calladas – ok, Clara no es mi hija pero solo lo sé. Aparte quiero poder molestarla hasta que pierda la paciencia cuando sea mas grande.
-Eres malvada – dijo Lucy y todas nos reímos.
Después de grabar eso y algunas otras cosas como a Camila comiendo y enojándose porque la estaba grabando llego la hora del pastel.
-Mamá ¿Dónde está mi pastel? – preguntó Clara a Camila.
-Lo tengo yo – dije mirándola y ella se cruzó de brazos.
-¿Por qué lo tienes tu? Me caes mal te lo dije la otra vez.
-Bueno Clara – dije agachándome para quedar a su altura – tienes dos opciones, o me quieres con mucho amor y locura y me abrazas y jugamos como antes o te quedas sin pastel y sin mí – ella abrió la boca.
-No es justo – dijo enojada.
-Tampoco es justo que te enojes conmigo – hice un puchero.
-Te ves ridícula así – todo el mundo se reía y me uní a sus carcajadas – no sé cómo mi mamá está contigo eres como una – dijo mirando a su alrededor – como una amiga más de 5 años – no podía aguantar la risa – por eso es que me encantas – se tiró a mis brazos y me dio un beso en la mejilla.
-¿Cómo se que no estás haciendo esto solo por la torta? – nos quedamos mirando.
-Bueno… no tienes como saberlo – volví a reír. La deje en su silla y fui a buscar la torta, la deje en la mesa y grabe. Camz se puso a llorar y la abracé por atrás Clara se veía realmente feliz.
3 meses después
-Entonces sabes lo que tienes que hacer verdad – le pregunté a Clara.
-No puedo creer que te este ayudando en esto mi mamá me matara si es que no la mato yo con la noticia primero.
-Oh Clara vamos será hermoso para aparte ya sabes que anda con esos dolores de estómago así que esto servirá como una cura momentánea.
-Ok, pero te la cobraré.
-Como tú quieras.

Narra Camila
Había tenido una semana muy buena y hubiera sido perfecta si no fuera por este dolor de estómago que me vino después de comer el otro día en la cena de Alexa. Supongo que solo será un dolor momentáneo.
-Mama!!!! – escuché desde el otro lado de la pared.
-MIERDA CLARA QUE TE PASA DIME ESTAR BIEN? TE PEGASTE? QUE PASO
-Es Lauren se cayó en el patio y creo que se quebró algo porque no para de gritar.
-¿Qué?
Corrí hasta el patio y por un momento se me olvido el dolor de estómago y todo lo abrumador de esta semana, abrí la puerta y cuando llegue no podía creer lo que estaba mirando.
El patio estaba decorado por muchas flores de diferentes colores. Estaban todas las chicas vestidas de blanco y de la nada sale Lauren vestida de negro me hizo un gesto con que mirara al cielo y paso un avión con un cartel en la cola que decía “Camila Cabello ¿quieres casarte conmigo?” estábamos en un país en donde la mitad de este nos conocía. Mis lágrimas comenzaron a caer una por una y lo único que se me ocurrió hacer fue tirarme en sus brazos, besé cada rincón de su cara sin dejar de llorar y me di cuenta que sus ojos tenían un brillo que no había visto antes, había visto sus ojos cambiar de color, sus brillos cambiaban dependiendo de sus emociones pero esto… esto era completamente distinto.
-Me dirás que no nuevamente o que – dijo mirándome los labios.
-¿Cómo podía decirte que no? Dime ¿Cómo podría?
-Lo hiciste antes así que no sé…
-Estúpida – besé sus labios – si, si quiero.
Todas nos abrazaron y sin duda este sería uno de los mejores días de mi vida.

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Capitulo 66

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:37 pm

Narra Lauren – 8 meses después
-Dios sabes lo nerviosa que estoy – dije mirando a Alexa mientras me subía la cremallera de mi vestido de novias.
-No pero si te sigues moviendo te irás desnuda a la boda – la miré.
-Lo siento es que no puedo creer que este día haya llegado.
-Yo tampoco. Recuerdo cuando te lleve a esa fiesta para que salieras del closet y ahora te casaras – ella me miró directamente a los ojos – y con la mujer de tu vida – sonreí.
-Me hubiera gustado mucho hubiéramos podido casarnos juntas así como una boda doble.
-Lamentablemente tuviste que serle infiel a tu novia y ella se escapó de ti – elevé una ceja – a mí no me eleves la ceja Jauregui.
-Deja de sacarme eso en cara ahora es otra vida.
-Espero que te dure aunque – nos quedamos mirando directamente a los ojos – nunca antes te había visto tan feliz Lauren.
-Ni yo me había sentido tan feliz de tan solo pensar que voy a pasar toda mi vida a su lado es – hice una pausa para contener las lágrimas si no todo el maldito maquillaje se iba a ir a la mierda – es increíble.
-Acabas de cumplir 31 y ella 26 y se van a casar es increíble.
-Y lo mejor de todo esto es que tendré a las mejores madrinas y damas de honor – ella sonrió.
-¿Cómo va el tratamiento? – mi cara cambió.
-Bien o sea aún no empieza están tratando de quemarle el tumor con láser – dije mirando por la ventana – pero nos dijeron que no había de que preocuparnos.
-Me da mucha pena siempre creímos que era solo un dolor de estómago pero era ese maldito tumor.
-Si pero no pensemos así – la miré después de que termino de arreglarme el vestido – ella está feliz. Lleva meses sin dolores gracias a ese “tratamiento” es lo que cuenta. Creo – hice una pausa.
-¿Y tú tratamiento cómo va? – las dos sonreímos.
-Tengo un atraso y pienso hacerme el test de embarazo en la fiesta.
-¿Qué? Eres la mujer menos delicada que existe en el mundo ¿Cómo harás eso?
-Bueno supongo que toda novia tiene derecho a ir al baño y hacer pipi – las dos nos reímos – ahí es cuando lo haré y si estoy embarazada lo diré en la misma fiesta.
-Eres asquerosa.
-Y tu repugnante – nos quedamos mirando - ¿Qué te pasa? ¿Por qué quieres llorar?
-Me estaba acordando de cuando éramos enanas y decíamos que nunca queríamos ser madres porque nos iba a doler mucho y que odiábamos a los bebes porque no dejaban dormir en la noche.
-Ahora míranos tu tienes una familia y más vale que la hagas crecer pronto.
-Y tú también tienes una – entrelazamos nuestras manos – creo que es hora de irnos – dije mirando la hora – me caso en una hora mas.
-Eso suena tan raro viniendo de ti.
-Créeme que dije lo mismo cuando lo dijiste.
Salimos de la habitación y estaban Vero y Lucy esperándome. Se veían radiantes como siempre se habían visto.
-Woow si no estuviera con Normani juro que te rapto y nos casamos en las vegas ahora mismo – dijo Verónica haciendo que todas nos riéramos.
-Deja las bromas – dije sonrojándome.
-Es cierto te ves hermosa – dijo Lucy agarrándome la mano – si tú te ves así no quiero ni imaginar cómo se ve Camila.
-Ella se verá mas hermosa cualquiera es mas hermosa que esta perra – dijo Alexa en tono de broma.
-Cualquiera menos tu idiota – las cuatro nos reímos.
-Es mejor que nos vayamos – dijo Vero – me acaban de avisar que tu carroza acaba de llegar princesa.
-No era necesario podía haber ido en mi camioneta – las 3 chicas se miraron.
-Insisto eres tan no mujer y delicada que asustas – dijo Alexa.
-A veces las odio.
Vero y Lucy llevaban mi cola del vestido mientras que Alexa me ayudaba a bajar las escaleras, nunca me había demorado tanta en bajar unas simples escaleras, cuando salimos me di cuenta de que la imbécil de Vero había arrendado una limosina – es broma ¿verdad? – la miré.
-Tómalo como tu regalo de bodas – me guiñó el ojo y nos subimos. Durante el camino no hable absolutamente nada, estaba mas nerviosa de lo normal de hecho creo que me haré pipi ahora en este mismo momento. Cuando llegamos sentía que no podía mover mis piernas – que hora es – dijo Lucy.
-Son las 7 llegamos media hora tarde – dijo Alexa y la quede mirando – no me mires así es normal que la novia llegue tarde, aparte estoy segura que Camz estará ahí adentro esperándote con una gran sonrisa.
-Cállate – dije abriendo la puerta y saliendo a la calle había mucha gente, muchos periodistas, me acerqué a la iglesia y Ally me paro en seco - ¿Qué pasa porque me paras? – Ella solo me quedo mirando – Ally… - hice una pausa.
-Camila no va a llegar – mi corazón se paralizó y por un momento en todo este día quise morir en ese mismo instante.
-¿Qué? Dime que es un broma Clara está acá – dije apuntando hacia donde estaba ella – fue tan cobarde de dejarme plantada en el altar y al cuidado de su hija – mis lágrimas comenzaron a caer.
-Yo… solo… lo siento – dijo Ally – en serio lo siento mucho.
-Lo sientes no tienes que sentirlo tu si no la perra de tu amiga – a esta altura no sabía si la odiaba o tenía demasiada pena – esto no puede estar pasando – miré a todos lados – Ally necesito hablar con ella – Ally no dijo nada solo estaba mirando fijamente -¿Por qué me miras así? – en ese instante sentí una mano posarse en mi boca con una pañuelo que olía horrible y no supe nada mas de mí.

Narra Camila
-¿Entonces lo hicieron? – pregunté algo nerviosa.
-Si pero estúpida ella me matara apenas despierte – dijo Ally.
-No solo a ti si no que a nosotras también – escuchaba a Vero y Lucy por el teléfono.
-A mí también mama, ya no me querrá llevar a jugar al parque – dijo llorando Clara.
-Dile a Clara que eso no pasara ahora solo apúrense.
Sabía que cuando Lauren se despertara me iba a odiar si es que ya no lo estaba haciendo.
-Vienen o no – pregunto Taylor.
-Si vienen en camino.
-No sé como pudiste hacerle eso – dijo Wess – será milagro si no le da un paro cardiaco antes de estar acá.
-No seas tan trágico – dijo HARRY – después de todo lo que tu amiga le hizo pasar a la mía era lo mínimo que podía hacer.
-Te lo dije una vez y lo vuelvo a repetir – dijo Louis – a veces sería increíble que te quedaras callado – Harry sonrió irónicamente.
-Bueno paren – dijo Drew – hay que hablar con el cura.
-Mamá hace calor y Clara no está acá para jugar – dijo Axel.
-Ella viene en camino – dijo Taylor – ve a tomar un jugo – Axel se fue.
-Cuanto es desde el centro de Miami hasta acá – preguntó Louis.
-Una hora y 15 minutos – respondí.
-Hermoso, tendremos que esperar tanto – hablo Harry.
-Dios si no te gusta nada te puedes ir – perdí la paciencia – eres el peor amigo que podría tener, ni siquiera estas feliz porque me voy a casar estas aquí solo por cumplir – todo el mundo se quedo callado – eres libre de irte si quieres.
Me acerqué a la playa y miré a todas esas personas que alguna vez fueron testigo de nuestro amor, todos tenían una sonrisa en la cara porque se casarían dos personas que alguna vez hicieron un juramento bajo el árbol del amor. Caminé hacía el árbol y encontré lo que Lauren había escrito hace años atrás fue imposible no emocionarme, mi mente se repletó de recuerdos hermosos de ese día y noche. Sentí adrenalina al recordar que también fue la primera vez que Taylor nos vio juntas – porque sonríes – era Taylor.
-Te acuerdas de cuando nos encontraste con Lolo acá.
-Oh si como olvidarme de ese momento – dijo tomándome la mano – fue increíble – me miró a los ojos – creo que siempre supe que la harías inmensamente feliz Camz.
-Ella siempre me hizo feliz – puse mi mano en mi corazón.
-Lo sé, gracias por hacerla sonreír.
-Hija – era mi mamá con mi papá – creo que llegaron dijeron mirando hacía la colina.
-Oh Dios – dije mirando hacía la limosina.
Me di cuenta de los esfuerzos de todas por despertar a Lauren hasta que por fin la vi. Se veía hermosa de blanco, su pelo suelto caía por su espalda desnuda pero se le veía enojada de hecho furiosa. Noté como me busco por todo lados hasta que su mirada me encontró, nuestras miradas chocaron y un escalofrió me recorrió por completo comenzó a bajar la pequeña colina a una velocidad increíble que no sabía que tenía con tacos y un vestido tan largo tragué saliva al darme cuenta de que quedaban solo metros para que llegara a donde estaba.
-QUIEN TE CREES QUE ERES – DIJO DANDOME UN PEQUEÑO EMPUJON – DEJARME PLANTADA EN LA IGLESIA ¿EN SERIO CAMILA? ¿EN QUE MIERDA ESTABAS PENSANDO? Y PEOR AUN DEJAS A TU HIJA AHÍ QUE MIERDA TE PASA – no respondí estaba embobada con su belleza - ¿Qué TANTOS ME VES?
-Te ves hermosa – Lauren hizo un gesto de no entender nada.
-Eres tan rara – Lauren hizo un movimiento mirando todo el lugar. Se dio cuenta en donde estábamos y las personas que estaban - ¿Qué es esto? – dijo mirándome.
-En serio creíste que me iba a casar en una iglesia cuando tenemos todo esto solo para nosotras – sus ojos se abrieron – nunca te dejaría plantada.
-Literalmente lo hiciste.
-Lo sé, lo siento – agarré sus manos – pero tenía que sorprenderte.
-Podrías haberme dicho que querías esto Camila te hubiera dicho que si.
-Lauren – me acerqué a ella – toda nuestra relación tu fuiste la que me sorprendiste siempre. Cuando me salvaste de esos imbéciles que me querían asaltar y me dejaste dormir en tu casa.
-Si después de eso esa estúpida me rompió la cara – dijo mirando a Lucy quien se río.
-Cuando me hiciste saltar desde mi balcón para llevarme a ver las estrellas de cerca ¿lo recuerdas?
-Te quiero setenta veces siete – se acordaba, no pude evitar sonreír.
-Mi fiesta de cumpleaños, las noches en tu departamento. Siempre fuiste tu la que me sorprendió, esta vez quería ser yo, no fue la mejor forma a lo mejor pero no encontré otra forma tampoco de hacerlo.
-Fue perfecto – dijo con lágrimas en los ojos – gracias Camz.
-Creo que es hora de la boda – dijo Sofía.
Caminamos con música de la isla. De las mismas personas que vivían acá hacía el altar, creo que nuestras manos nunca antes se habían visto tan bien entrelazadas. Cuando llegamos al frente dejamos que el cura hablara todo lo que tenía que decir. Estaba ansiosa solo quería que dijera si aceptábamos o no.
-¿Alguien se opone a la boda? – hubo silencio hasta que…
-Yo – miré y era Harry, no lo puedo creer – No me opongo de cierto modo – Lauren no entendía nada – se que no he sido el mejor amigo estos días pero es porque no entiendo como te casas con la persona que mas lágrimas te ha sacado en este mundo. Pero luego te veo al lado de ella y se ven radiantes, las dos y entonces me doy cuenta de que eres una masoquista porque no hay otra respuesta para lo que estás haciendo – todos se rieron y yo sonreí al igual que Lolo – solo te diré una cosa Jauregui otra lágrimas mas y te juro que te mato con mis manos – Lauren asintió – solo era eso puede seguir con la boda.
El padre siguió y nos preguntó si aceptábamos la una a la otra como esposas y fue un si rotundo. Nos besamos delante de las personas que mas amábamos y respetábamos en nuestras vidas. Compartimos el momento mas importante de nuestra vida con personas de igual importancia y sinceramente no podía pedir mas.
-Creo que me volví a enamorar de ti – dijo mirándome a los ojos.
-Te enamoraré día a día… lo prometo – le respondí.
-Es hora de la fiesta – grito Vero y comenzó con su música.
-Amor necesito ir al baño – dijo Lolo.
-Ok te espero.
-Alexa acompáñame – le gritó – vuelvo de inmediato.
No tenía idea porque iba con ella al baño pero bueno es cosa de ella.
-Espero que no te molestara mi interrupción.
-no – lo abracé – gracias por quedarte.
-Te perdono por echarme solo si bailas conmigo.
-Vamos a bailar.
Este era el comienzo de una larga noche.

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Capitulo 67

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:37 pm

Narra Lauren
Me aleje de la fiesta para tomar un poco de aire estaba ahogada con el olor al humo del cigarro, me fui con una copa de Wisky a una de las rocas que había en la playa me senté en ella mirando todo a mi alrededor, todo estaba tan tranquilo, tan tranquilo como mi vida en estos momentos.
Bebí el vaso de wisky cuando sentí una manos rodear mi cintura – que hace la esposa mas hermosa de todo el mundo apartada de su fiesta – Camz dejo un beso en mi mejilla y no pude evitar sonreír - ¿sabes que amo esos hoyuelos de tu cara? - me volvió a besar y me di vuelta para quedar frente a ella. Ella quedo entre medio de mis dos piernas - ¿Qué te pasa bebe? – me pregunto con cara de preocupada.
-No puedo creer que estemos casadas.
-Ni se te ocurra decirme que te quieres divorciar será el matrimonio mas corto de la historia – sonreír.
-Eres tonta – entrelacé mis dedos a los de ella – es solo que nunca antes pensé por esto. De hecho antes ni siquiera me veía con una mujer al lado y ahora – miré a Camz de pies a cabeza – tengo a la mujer mas hermosa del mundo a mi lado.
-Hay alguien mas hermosa que yo Lauren.
-¿Quién?
-Tu – sonreí – eres realmente hermosa no sé en que estabas pensando cuando te fijaste en mí.
-Créeme que hubieron momentos en mi vida en los que me hice la misma pregunta.
-No te juzgo yo hice lo mismo.
-¿Estaremos bien? – hice una pausa.
-¿A que te refieres?
-Me refiero a nosotras somos muy inestables.
-Seremos estables – Camila me abrazó y era el único momento en mi vida en que podía creer todo lo que salía de su boca – estaremos bien amor.
-Me hubiera gustado que mis padres hubieran estado vivo para ver esto – levanté la cabeza para mirar a Camila – este matrimonio fue hermoso Camz y no lo digo porque haya sido el mío pero fue hermoso.
-Ellos lo vieron mi amor – ella acaricio mis mejillas – lo vieron de allá arriba – miramos el cielo estrellado.
-Lo sé – besé sus labios rápidamente – crees que seremos la excepción a la leyenda.
-¿Qué leyenda?
-La de esta isla – dije mirando hacía el árbol.
-¿De qué siempre uno de los dos mueres después de haberse casado? – preguntó Camila.
-Si.
-Claro que lo seremos – Camz agarró mi cara entre sus manos – no tienes por qué tener miedo amor.
-¿Cómo no tenerlo si tienes esa cosa en tu interior? – Dije acariciando su estómago – extraño verte comer todo lo que quieras sin preocupaciones.
-Pero eso puedo volver a hacerlo. Ya no tengo nada en mi estómago bebe – sus dedos acariciaban mi piel.
-Igual tenemos que esperar los otros resultados. Todo saldrá bien Lolo.
-¿Prométemelo? – Camila me quedo mirando – eres la única persona en este mundo en quien confió con todo mi corazón, prométeme que estaremos bien, que no te pasara nada – Camz me sonrió y ni siquiera pensó la respuesta.
-Estaremos bien – Camila abrazó mi cuello mientras que mi manos como muchas otras veces paso se fueron casi por instinto al borde de sus caderas que aunque estuviera con vestido de novia se podían tocar. Apreté sus caderas y Camila juntó sus labios con los míos, estaban húmedos y sabían a alcohol la mezcla perfecta para hacerme perder la cabeza. Introduje mi lengua sin pedir permiso y Camila dejó escapar un gemido el cual me hizo sonreír y a la vez pensar que podría estar haciendo el resto de mi vida y no me cansaría. Nos separamos después de unos minutos y nos quedamos mirando.
-Eso fue – dijo mirando mis ojos que creo que estaban encendidos porque ella se quedó callada.
-Eso fue que.
-Oh mierda Lauren necesito irnos a esa casa y hacerte el amor ahora mismo – sonreí al escuchar esa declaración, me acerqué a su oído.
-Ya habrá tiempo para eso – dije succionando el lóbulo de su oreja lentamente – ahora volvamos a la fiesta.
Cuando volvimos todo el mundo lo estaba pasando bien, vimos a Clara jugar con Axel y en serio ellos dos se que estarán juntos cuando sean grandes, bailamos con nuestros amigos y familiares a veces no podía dejara de mirar a Camila se veía realmente hermosa esta noche. A eso de las 5 de la mañana cuando Clara ya se quería ir a acostar decidimos terminar la fiesta.
-Muy bien señorita usted se viene conmigo – dijo Sinu a Clara.
-¿Por qué? Yo quiero estar con mis mamas – eso sonaba tan tierno.
-Ellas tienen muchas cosas que hacer hoy en la noche – Dijo Taylor dándonos una mirada que hizo que Camz se ruborizara.
-¿Qué cosas? Yo quiero dormir con ellas.
-Bueno no puedes – dijo la delicada de Alexa – tus madres tienen que hacer cosas de adultos.
-ALEXA! – dijo todo el mundo al unísono.
-¿Qué? Lo siento.
-Pero yo soy adulta – dijo Clara haciendo puchero.
-No lo eres mi amor – se acercó Camila – te queda mucho para eso.
-¿Cuánto?
-MUCHO! – dije.
-CUANTO – gritó Clara – yo también quiero hacer cosas de adultar.
-Oh no eso si que no para eso te quedan uno 50 años aun – dije un poco impresionada por la respuesta de Clara.
-¿Abuela eso es mucho? – preguntó Clara mirando a Sinu.
-No es mucho ya verás como los años pasan volando – el dio un beso en la mejilla.
-Me iré solo si mañana me vas a buscar y me llevas al parque de diversiones – me dijo Clara enojada, se veía tan tierna.
-Te lo prometo – me acerqué y le besé – y nada de cosas de adultos.
Sinu se fue con Alejandro y Clara mientras que nosotras nos despedíamos de las demás personas. La fiesta había sido perfecta y era hora de descansar. Nos fuimos hacía la casa en donde habíamos venido hace unos años atrás a escondidas para poder tener un tiempo a solas pero esta vez todo el mundo sabía a que veníamos.
-No puedo creer que estemos casada – dijo agarrándome por el cuello y haciéndome entrar, caímos al sofá – esto es increíble Lolo.
-Lo sé no me lo creo – dije mirando su cara, era tan perfecta.
-¿Cómo es eso que ser grande es a los 50? – preguntó Camila elevando una ceja.
-Bueno a no ser que quieras que tu hija comience a hacer cosas de grande antes…
-Oh por Dios LAUREN! – Me gritó – Clara tiene 5 años.
-Lo sé pero es mejor prevenir.
-Eres una insoportable.
Me senté en el sofá y ella se sentó encima de mis piernas y sus piernas estaban una a al lado de la mía – espere esto por tanto tiempo Camila – mis manos se fueron a su espalda y comencé a bajar la cremallera de su vestido mis dedos recorrieron su piel y me erice al darme cuenta de que no tenía ropa interior lo que hacía que me imaginación volara me acerqué a su boca y la besé.
Nuestras lenguas se encontraron de inmediato y sentí como Camila se tiró hacía atrás llevándome con ella para poder bajar mi cremallera también, cuando la bajo por completo arañó mi espalda lentamente haciendo que cada parte de mi se encendiera de una manera inexplicable. Las dos nos sacamos nuestros vestidos de novias y quedamos solo en ropa interior inferior, Camz seguía encima de mi moviéndome eróticamente haciendo que mi cuerpo vibrara – te amo – dijo en mis labios y yo le succioné el labio inferior haciendo que sonriera, bajé mis labios hasta su cuello y lo mordí haciendo que Camila volviera a enterrar sus uñas en mi espalda, subí la velocidad ahora succionando con mas fuerza mientras que una de mis manos acariciaba uno de sus pechos, podía escuchar como Camila gemía, como su respiración se aceleraba hasta el punto de comenzar a jadear, el sudor comenzaba a hacerse presente.
Me tiré hacía atrás colocando toda mi espalda sobre el respaldo del sofá y Camz se vino hacía adelante dejando sus pechos frente a mis ojos y comencé a besarlos lentamente, mi lengua recorrió cada uno de ellos mientras que mis manos se fueron al trasero de Camila y lo apretaba cada vez que succionaba o mordía despacio uno de sus pechos – mierda – escuche que salía de su boca – Lauren… - amaba como decía mi nombre – Lauren… yo… yo… ohhhhhhhhhhhh – dejo escapar un gemido cuando regresé a su cuello mientras que mis manos seguían en su trasero Camila era completamente mía en estos momentos.
Mientras mi boca estaba ocupada saboreando cada rincón de su cuello mis manos salieron del trasero de Camz para irse al dobladillo de su ropa interior y comencé a bajarlo en cuestión de segundo Camila estaba completamente desnuda encima de mi cuerpo. Se volvió a sentar como estábamos y antes de que se pudiera acomodar coloqué mi mano sobre la parte interna de su muslo haciendo que se estremeciera.
Los ojos de Camila me quedaron mirando, acaricié cada rincón de su muslo hasta llegar a su intimidad y a penas la rocé Camz se estremeció estaba muy sensible. La besé nuevamente y ella me respondió, el beso fue subiendo de tono hasta que encontré el momento justo y la envestí haciendo que Camila dejara de besarme y dejara escapar un gemido estremecedor, hice movimientos circulares dentro de ella haciendo que los gritos cada vez sean mas fuertes realmente me estaba volviendo loca, con cada grito que daba mas ganas me daban de hacerla mía entonces me di cuenta que aparte de mis movimientos Camila comenzó a moverse y sus movimiento mas los míos las estaban volviendo loca tanto que apenas pudo contenerse sentada así que se dejó caer a mi cuerpo aferrándose a mi espalda y mordiendo mi hombro cuando el placer era mucho – te amo – dije en su oído – te amo demasiado…. Camz…. – mi respiración acelerada hacía que la dificultad para poder hablar con Camz fuera mucha pero no me importaba – te amo Camila – dije introduciendo otro dedo y haciendo que Camila se estremeciera por completo saliendo de mi hombro y mirándome con sus ojos cerrados, se mordía el labio inferior y podía notar como sus senos se movían al son de mis movimientos y de los suyos, como el sudor hacía que su pelo se pegara en su piel.
Comencé a aplicar mas velocidad cuando sentí que Camila estaba a punto de llegar, me dirigí a su cuello y lo besé innumerable veces mientras que hacía que Camz llegara a su orgasmo a esa altura a Camila le daba lo mismo si la escuchaban de la otra casa, no podía aguantar sus orgasmo – no… no… pares – dijo en mi oído.
-No lo haré – succioné su lóbulo.
-Mierda Lauren – me miró directamente a los ojos y cuando se iba a esconder nuevamente a mi hombro.
-No, no te vayas mírame Camz. Quiero ver tu rostro cuando llegues – para eso no faltó mucho ya que unos 10 minutos después Camila llego al orgasmo, su cuerpo quedó completamente sobre el mío sentadas aun en el sofá mis manos acariciaban su espalda y me di cuenta de que no puedo vivir sin ella, que realmente quería pasar mi vida con ella y que acababa de tener sin duda el mejor día de mi vida.
Quería ser feliz y con ella solo con ella.
Tengo miedo de la gente que dice que la felicidad a veces es solo un segundo o ni eso. No quería que mi felicidad fuera momentánea, la quería para siempre pero eso no dependía de mí. Solo tenía que creer en la promesa de Camila, ella no me dejará sola lo sé o eso quiero creer…

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Capitulo 68

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:38 pm

Narra Camila
Desperté en la cama envuelta entre sábanas blancas, estiré mi brazo y me di cuenta de que Lauren no estaba, me senté en la cama e inspeccioné cada rincón del cuarto pero no estaba, me paré y fui hasta el baño pero tampoco estaba ahí me coloqué una sábana alrededor del cuerpo y baje hasta el primer piso solo para encontrarme con un silencio horrible – Lauren – grité cayendo de rodillas al suelo. Sentía como mi pecho se cerraba no sentía esta angustia desde que termine con ella hace meses atrás ¿A dónde se había ido?
¿A caso hice algo mal anoche? ¿A lo mejor la boda solo fue un sueño? Eso no podía ser estaba en la casa de la playa de ella, si la boda hubiera sido un sueño porque estaba yo en su cama y en su casa. No tenía ánimos de pararme del suelo me sentía desbastada me había casado el día anterior y me sentía la persona mas feliz del mundo para que al día siguiente me abandonaran después de haber hecho el amor. No podía aguantar las lágrimas, quería parar porque ella no se merecía ni una lágrimas mas pero no podía todo dolía mas de lo que había dolido antes, sentía mi corazón quebrarse como podía haber sido tan estúpida – te odio – dije casi susurrando – TE ODIO – grité con todas las fuerzas de mis pulmones.
-¿Qué haces tirada en el suelo como una loca envuelta con una sábana y a quien odias? – Cuando sentí esa voz me senté en el suelo mirando a la persona que tenía frente a mis ojos – y porque mierda lloras Camz – era Lauren. Me paré a la velocidad de la luz y me lancé a sus brazos, la abracé como nunca antes lo había hecho. Quería sentir cada rincón de su cuerpo junto al mío – Camila… Camz… Camila me estas asfixiando.
-No me importa – dije en su oído.
-En serio esto es tierno y a la vez confuso pero me estas matando – después de eso deje de abrazarla y la quede mirando - ¿Qué te paso? ¿Por qué estabas en el suelo? ¿Entraron a robar? Dime.
-No, no te diré es ridículo.
-Ridículo es verte acostada en el piso porque sí, ahora dime.
-Lo que pasa es que – dije mirando sus ojos verdes, ella estaba vestida y bañada – es estúpido no te lo diré.
-Entonces no hay desayuno – abrí la boca – lo siento – dijo en tono de broma.
-Lauren después de lo de anoche – hice una pausa para recordar sus caricias en mi cuerpo y mi piel se volvió a erizar – necesito recuperar energías.
-Bueno si quieres recuperarlas tendrás que decirme.
-Oh está bien – dije alejándome un poco – lo que pasa es que cuando desperté no te vi en la cama, ni en el baño y cuando baje no estabas – hice una pausa – creí que te habías ido que hasta nuestra boda había sido un sueño. Te odio por milésimas de segundos – Lauren hizo silencio – dime algo aunque sea.
-Lo siento – fue lo último que dijo antes de ponerse a reír como una estúpida, se agarraba el estómago de tanto reírse
– ok para, ya entendí Lauren – pero ella no paraba de reírse – DIOS PARA – dije agarrándola del cuello y haciendo que me mirara. -Deja de reírte no sabes el miedo que tuve al darme cuenta de que no estabas, de que a lo mejor todo había sido un sueño, que no nos habíamos casado nunca. No seas tan… - antes de terminar de hablar tenía los labios de Lauren pegados a los míos, fue un contacto breve pero un contacto de me hizo entender que tenía que estar tranquila.
-Cuando te pase eso solo mira tu mano izquierda, tienes un anillo que te recordara todos los días de tu vida que estamos casadas – sonreí.
-Casadas suena bien.
-Es lo que somos no – dijo mirándome a los ojos – ahora anda a vestirte, tenemos que ir a buscar a nuestra hija hay que llevarla al parque.
-¿Nuestra? – dije mirándola y noté como se ruborizó.
-Lo… yo… no sé – fue lo único que dijo y la abracé por detrás, deje mi cabeza en su hombro y mis manos abrazaron sus caderas.
-Suena lindo – besé su mejilla – es nuestra – ella se dio vuelta a mirarme.
-Creí que te había molestado no sé.
-¿Por qué? Estoy segura de que a veces Clara te quiere mas a ti que a mi – ella sonrió – me iré a duchar y bajaré a comer.
-Tendré todo listo no te preocupes.

Narra Lauren
Tenía algo que contarle a Camila pero no lo haría acá, lo haría cuando saliéramos con Clara hoy en la tarde al parque y almorzar sería la ocasión perfecta.
Me fui a la cocina e hice algunos huevos, había comprado jamón y queso, hice jugo de naranja natural, preparé café de granos y coloqué la mesa no pasaron muchos minutos cuando noté que Camila venía bajando las escaleras con un vestido blanco, tenía algunos encaje y se podía ver toda su espalda por la parte posterior.
-Te ves hermosa – dije recorriendo cada centímetro de su cuerpo.
-Tu no lo haces nada mal Jauregui – las dos sonreímos.
Nos sentamos a tomar desayuno por primera vez como esposas, no podía creer que esto realmente estuviera pasando tenía al lado a la única mujer en mi vida que fue capaz de romper todos mis esquemas, todos mis miedos, hacer que mi vida perfecta que creía que tenía se viniera al carajo porque claramente no tenía idea como podía haber sobrevivido tantos años sin haberla conocido.
Necesitaba que alguien rompiera mi burbuja de cristal en la que mis padres me tenían y si, es verdad, espere durante años para que eso pasara pero creo que la espera valió la pena. No espero que mas adelante aparezca otra persona que haga que me dé cuenta de que Camila no es la mujer de mi vida porque estoy completamente segura que lo es, uno siempre sabe quién le conviene.
Uno puede pasar toda una maldita vida conociendo personas, relacionándose con ellas, teniendo círculos de amistad muy fuerte o relaciones duraderas pero todo eso se va a la mierda cuando te encuentras con una persona que rompe los esquemas miré a Camila ella rompió mis esquemas el mismo día que la conocí ya que nunca antes había recibido un maldito golpe en la cara y ella logró que me golpearan y no fue otra mas que mi mejor amiga.
Nunca había compartido lugares tan míos y especiales con alguien pero con ella todo era diferentes. Recuerdo la vez que la llevé a la montaña para decirle que la quería y ella me dijo que me quería setenta veces siete sin duda ese será el recuerdo mas hermoso que tengo de ella desde que nos conocimos hasta ahora.
-En que piensas – la voz de Camila me sacó de mis pensamientos.
-En nada solo trataba de hacer una línea de tiempo e los recuerdos mas hermosos que tengo a tu lado – dije sonriendo.
-Eso es difícil para mi, no podría elegir el primero.
-Bueno yo lo tengo.
-Dímelo.
-No, no lo diré hasta que me digas el tuyo.
-Pero – Camz se quedo callada – cuando lo tenga jurame que me lo dirás.
-Obvio que lo haré.
-Es mejor que nos vayamos – dijo Camz – tenemos que ir a buscar a Clara aun.
-LO sé ven vamos.
Dejamos todo ordenado tal y como lo habíamos encontrado, nos subimos a mi camioneta que me la había traído mi hermano la noche anterior y nos fuimos hacía la ciudad. Durante el camino me di cuenta de como Camila miraba su anillo de bodas innumerable veces – si lo miras tanto lo gastaras – dije en tono de broma.
-Es que es irrealista. No puedo creer que este casada – la miré y de ahí volví a mirar hacía adelante – es un sueño hecho realidad.
-¿El hecho de casarte?
-A decir verdad casarme nunca estuvo en mis planes pero es realidad porque es contigo. No me podía haber casado con nadie mas estoy segura que tu te hubieras encargado de estar en mi cabeza día tras día.
-No solo el día – las dos sonreímos – es hermoso poder decir que somos esposas.
-¿En serio? – preguntó incrédula.
-Así es creo que soñé con este momento desde la primera vez que te besé.
-Vaya ha pasado tiempo desde que eso paso.
-Así es.
-¿Ese es tu recuerdo favorito número uno de nosotras?.
-No – escuché como se quejaba – ya lo sabrás.
-Solo si se el mío y me cuesta tenemos tantos momentos lindos Lauren.
-Son perfectos ¿en serio?
-Mas que eso diría yo – las dos sonreímos.
Cuando nos estacionamos afuera de la casa de los padres de Camz, Clara salió corriendo y se tiró a los brazos de su mamá - ¿Cómo estas? – preguntó Camila.
-Bien las eché de menos – dijo mirándome - ¿Qué hicieron anoche? – con Camila nos miramos y sonreímos.
-Cosas de adultos – dije mirando a Clara y ella frunció el ceño – ahora súbete que llegamos tarde al parque.
-Ok pero iré adelante – miré a Camz.
-Ok pero con cinturón.
-Bueno – Clara se subió adelante del auto a mi lado y se encargó de la música era increíble que le gustara la misma música de Camila cuando está tenía 19 años, sonreí al recordar como era hace años atrás cuando ella era mi estudiante y yo su profesora – porque sonríes – me preguntó Clara.
-Hay muchas razones para sonreír el día de hoy – miré por el espejo a Camz. Cuando llegamos al parque nos subimos a todos los juegos que Clara quería era increíble como esas dos mujeres me hacían sentir. Era una chica de mas de 30 años corriendo por un parque de diversiones con una niña de 5 y otra de mas de 20 años, creo que por una de las cosas que me gustaba estar con Camila era porque no me hacía sentir “vieja” con ella siempre habían momentos en que me hacía sentir mas joven como una maldita quinceañera lo cual no me molestaba en lo absoluto.
Dejamos a Clara en el carrusel de caballos y nos fuimos a sentar en una banca que estaba frente al juego, miré a Camila y se veía mas hermosa de lo que estaba ayer - ¿Por qué me miras así? – dijo mirándome fijamente.
-Hay algo que no te he contado, no sé como te lo vas a tomar por habértelo ocultado hasta ahora pero…
-Oh no Jauregui olvídate si crees que podré vivir con que no solo te acostaste con Cece y Natalia sino que con otra mas estas equivocada, no podría porque iría tras esa perra y la golpearía. Si eso haría la golpearía hasta dejarla inconsciente y le diría que mas vale que se olvide de cada detalle de esa noche contigo porque ahora tienes esposa y que mataría a cualquier perra que hasta te pensara así que si me vas a decir que te acostaste con otra de tus perr…
-Estoy embarazada.
-Rras… - Camila termino la frase sin dejar de mirarme - ¿Qué fue lo que dijiste?
-Eso, estábamos haciendo el tratamiento te acuerdas – ella no asintió y creo que era por el shock del momento – bueno la cosa es que el día de la boda cuando estábamos en la fiesta le pedí a Alexa que me acompañara al baño y me hice el test y resulto positivo y creo que ella no le ha dicho a nadie porque nadie nos ha llamado para felicitarnos. Te lo iba a decir cuando estábamos en la roca en la playa pero se me olvido.
-¿Se te olvido? Dios Lauren como se te olvidan esas cosa. Se te pueda olvidar lavarte los dientes, lavar al loza, incluso… incluso mi cumpleaños y nuestro cumple mes PERO EXPLICAME COMO SE TE OLVIDA DECIRME QUE ESTAS EMBARAZADA no es como si uno se anduviera embarazando todos los días.
-Ok lo sé perdón.
-Es en serio entonces…
-Camila!! – grité.
-Oh Dios seré mama por segunda vez en mi vida seré mamá o sea lo serás tu pero técnicamente será mía OH DIOS – se paró de la banca y comenzó a caminar de un lado a otro – será hermoso, nosotras dos Clara… ella… estará muy feliz.
-Camila…
-Lauren esto será increíble tan solo imagínalo…
-Camila…
-Dios te amo tanto gracias muchas gracias.
-CAMILA! – Grité y ella me quedo mirando – Dios deja de hablar y abrázame ando hormonal y todo me afecta, hoy en la mañana tuve mi primer mareo y vomité por eso salí a dar una vuelta y no estaba cuando despertaste.
-Eres una perra me tendrías que haber dicho antes – Camz me abrazó y llego Clara.
-¿Qué te pasa, porque lloras? – preguntó Clara a Camz.
-Ven acá – Camila sentó a Clara en la banca – te acuerdas caundo me dijiste que querías una hermanita.
-Si – contestó Clara mirándome.
-Bueno creo que tus deseos se cumplieron.
-¿Estas embarazada? – preguntó Clara con emoción a su madre.
-No, yo no pero Lauren sí – Clara me quedo mirando y se lanzó a mis brazos, la abracé y comencé a llorar.
-No puedo creerlo tendré hermana o hermano y tengo dos mamas – dijo mirándome a los ojos – ayer se casaron y hoy ella estas embrazada – asentí con la cabeza – soy feliz – ella comenzó a llorar.
-Hey no llores – dije secándole una lágrima.
-Es que no puedo creer que sea parte de todo esto – dijo Clara – yo te quiero Lauren.
-Yo también te quie… - antes de responder Clara me interrumpió.
-Te quiero demasiado mamá – mi corazón latía como nunca antes, ni un beso de Camila lograba que mi corazón latiera de esta forma. Tragué saliva y abracé con todas las fuerzas a Clara. Camila me miró y nos abrazó podría estar toda la vida junto a estas dos mujeres
– yo a ti también te quiero hija – por fin había podido terminar la frase. Esto era felicidad y espero que no dure un segundo si no que sea eterna.

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Capitulo 69

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:38 pm

Narra Lauren
Mi vida al lado de Camila era claramente perfecta. Íbamos a tener un bebe que era nuestro, las dos pusimos toda nuestra fe en ese tratamiento y Clara era la mas feliz con todo esto, aun puedo recordar cuando se lo contamos a todas las chicas. Hicimos una reunión en el bar de los padres de Normani, ese bar en donde vi a Camila por primera vez pero no tenía idea que era ella. Recuerdo cuando salió corriendo porque estaba discutiendo con Lucy, lo recuerdo como si hubiera sido ayer.
Camila les quiso contar la historia y cuando lo dijo todas las perras comenzaron a chillar, gritar, llorar, parecían mujeres con menopausia. Alexa me abrazo tan fuerte que creí que podría haberme muerto en ese mismo momento por falta de aire, lo cual era raro porque ella fue la primera en enterarse después de todo. Ally no podía creer que yo iba a tener al bebe y no Camila. Cuando nos preguntó porque yo y no Camila yo solo dije que ella ya había pasado por esta experiencia y que ahora quería hacerlo yo y que quizás mas adelante cuando decidamos agrandar la familia o tal vez dejarla como está le tocaría a ella.
Esa tarde pasamos una tarde de amigas como no habíamos pasado hace mucho, las chicas bebieron algunos tragos pero les pedí por favor que no bebieran Wisky, era mi trago favorito y estaré 9 meses sin poder beber una gota de alcohol mas todo lo que dure amamantando a nuestro bebe. Durante esa conversación Camila me tocaba la pierna, entrelazaba nuestros dedos, a veces me miraba con una sonrisa que no tenía explicación alguna, sus ojos brillaban como nunca antes, su piel estaba mas suave, mas brillante… ella… ella realmente estaba feliz.
El tiempo pasaba volando, mes tras mes todo se hacía más difícil de lo que ya era, se acercaban fechas importantes como navidad y año nuevo y yo día tras día me sentía como una carga mas para Camila, era casi imposible hacer las cosas que hacía como antes. Mi estomago crecía y los dolores de espaldas eran insoportable, la mayoría del tiempo andaba de mal humor, no quería ver a nadie ni hablar con nadie solo quería estar sola. A veces el dolor de cabeza me mataba de una manera única y me encerraba en nuestra pieza con todas las cortinas cerradas, lloraba de impotencia porque odiaba sentir dolores y enfermarme. Me había resfriado demasiado pero siempre aunque me dieran ataques de rabia y mandara a todo el mundo a la mierda, no quisiera ver a nadie Camila se encargaba para estar a mi lado, se quedaba conmigo muchas noches solo acariciando mi cabello o haciéndome cariño en los brazos para que me calmara y pudiera dormir. El silencio que había entre nosotras cuando estaba alterada por el embarazo no era malo, ella sabía por todo lo que estaba pasando ya que ella también lo paso. Me gustaría poder decirle lo mucho que le agradezco que haga estas cosas, decirle que la amo demasiado. Sentía que ya no se lo decía diariamente y es que mi cabeza da vuelta la mayoría del tiempo, me gustaría poder jugar con Clara como ella se lo merece, llevarla al parque de diversiones pero no podía y se que ella a pesar de su corta edad entendía.
Por las mañanas cuando Camila se iba a trabajar y llevaba a Clara al jardín me levantaba y siempre pero es que siempre había un desayuno servido y lo hacía Clara, sonreía al ver tanto detalle, siempre había un dibujo nuevo pero todos se trataban de lo mismo… nuestra familia. Nos dibujaba a las 3 y a un bebe que era el que venía en camino, ella era tan hermosa y perfecta.
Para cuando las fiesta de navidad llegó ya tenía 6 meses de embarazo y las rabietas ya habían parado un poco, me estaba acostumbrando a todos los cambios constantes de mi humor, hicimos una fiesta a lo grande invitamos a todas las familias de nuestras amigas, a mis hermanos con sus respectivas parejas, a los padres de Camila pero esta vez decidí ayudarla en lo que mas pudiera, le dije que me dejara tratar de cocinar y que ella se encargara de ordenar afuera que cocinar no era tan estresante como ir de adentro hacia afuera y ella solo me besó en los labios y sonreí ante ese contacto.
Cenamos a eso de las 11 de la noche y Axel con Clara no hacían nada mas que ver televisión y la hora, estaban completamente estresados necesitaban abrir los regalos, sonreí al ver esa imagen y Camila me miraba me preguntó que, que era lo que me pasaba y le dije que nada que simplemente estaba feliz de estar acá con todas las personas importante en mi vida ella me besó.
Cuando fueron las 12 nos fuimos hacía adentro para abrir todos los regalos, los cuales eran muchos, sentía que no terminaríamos nunca de abrirlos y cuando por fin no quedaba ni uno a Alexa se le ocurre hablar, dijo que había un regalo especial y que ella lo había comprado sola. Que durante todos estos meses se dio cuenta de lo estresada que estaba por mi barriga enorme y que ella estaba segura de que mi estrés era porque había perdido mi figura perfecta y todo el mundo se reía, incluyéndome. Hasta este día nunca había pensado en eso. También dijo que no había palabra alguna para expresar lo orgullosa que está de mí, que recordaba todos los días las conversaciones que teníamos cuando éramos chicas acerca de estar casadas y tener familia y que a las dos nos daba asco de tan solo pensarlo. También dijo que recordaba cuando Vero le dijo que nunca se enamoraría de una mujer que solo las querría para sexo y ahora no sabía como decirle a Normani que se quería casar con ella. Ante estas palabras todo el mundo quedo mirando a Verónica completamente ruborizada y ella miró a Normani quien tenía una sonrisa en la cara
– Hablamos después – dijo Vero dándole un beso en los labios a su novia.
Alexa prosiguió hablando de los recuerdos de esas cosas hasta que llegó al final. Alexa dijo que ella estaría muy feliz de entregarme este regalo y me paso un sobre, antes de abrirlo miré a todo el mundo que estaba aun mas intrigado que yo así que me di a entender que nadie sabía lo que había ahí dentro. Abrí el sobre y eran pasajes a Londres solo podía mirarla y ella dijo que sabía que no habíamos tenido luna de miel por el hecho de que estaba embarazada y que los primeros meses son importantes para el bebe así que cuando lo tenga y el bebe este bien yo podría ir cobrar el pasaje a la aerolínea para la familia completa. No sabía si tirarme encima de ella cosa que era imposible con el estómago que tenía o besarla ahí mismo, pero me paré y la abracé le dije que era sin duda la mejor amiga que podía tener y que le agradecía por todo lo que había por mi todos estos años, sentí como ella comenzó a sollozar y no me aguanté, lloré con ella como un bebe en sus brazos tenía a la mejor amiga del mundo y era mía, le dije en su oído que estaba igual de feliz por la familia que había formado y que se merecía todo eso. Después de unos minutos de lágrimas volvimos a la fiesta.
Clara andaba recorriendo todo el patio con su nuevo scooter eléctrico y por detrás de ella Axel andaba en bicicleta eran realmente adorables. Una noche después de dos meses del año nuevo me paré para ir al baño porque no daba mas, tenía ganas de orinar pero cuando me senté no podía hacer nada lo cual era raro, me dolía un poco el estómago y ese dolor diminuto mientras mas pasaba el tiempo mas fuerte se hacía, me estaba matando. Desperté a Camila y le dije que no aguantaba el dolor ella agarró el teléfono y llamo a la persona que vivía mas cerca de nosotras. Llamó a Sofi y a Keaton les pidió que vinieran rápido y ellos en menos de 10 minutos llegaron, yo estaba acostada revolcándome de dolor
-¿Cómo es que no se dieron cuenta de que rompió fuente? – escuché que dijo Sofía y entre los cuatro me pararon para que caminara hasta el auto, nos llevaría Keaton y Sofi se quedaría con Clara, me subí adelante y Camila tenía mi mano tomada a veces se la apretaba porque el dolor era demasiado.
Cuando llegamos me estaban esperando con una silla de ruedas, entre a urgencia y comenzaron a prepararse para el trabajo de parto querían hacer entrar a Keaton al parto porque creyeron que era el papá pero no sé de dónde saqué las fuerzas para decir que el no era el padre de mi hijo que mi hijo tiene dos madres, muchas enfermeras no entendían nada pero yo solo quería tenerlo por alguna extraña razón sabía que sería hombre. Con Camz había decidido que no queríamos saber el sexo de nuestro bebe y así lo dejaríamos.
Cuando sentí esa maldita inyección me quise morir no había sentido tanto dolor nunca en mi vida, comencé a sudar y a apretar la mano de Camila mas y mas fuerte, sentía la voz del médico que me decía que pujara y trataba con todas mis fuerzas o por lo menos las fuerzas que yo creía que tenía. El parto duró una hora, se demoró una hora en salir pero cuando salió escuché como lloraba y noté que a Camila se le caían las lágrimas y en ese momento me odie por haberla abandonado cuando ella tuvo a Clara tendría que haber estado ahí al igual que ella está para mi ahora – te amo – dijo besándome la frente y yo cerré los ojos, estaba tan cansada que no podía ni siquiera responder – Lolo quieres sostener al bebe – sentía la voz de Camz y volví a abrirlos para asentir con la cabeza.
Uno de los médicos me colocó a mi bebe en mis brazos y me di cuenta de que era varón, tenía razón. Sonreí al darme cuenta que había salido con los ojos marrones de Camila y sus labios. Su sonrisa era igual a la mía, tenía hoyuelos y una piel blanca, era hermoso. No pude seguir aguantando las lágrimas y decidí dejarlas escapar, me sacaron al bebe para ir a dejarlo en la incubadora y miré a Camila quien se agacho para llenar mi cara de besos, sentía como una de sus lágrimas cayó por mis mejilla y me dijo que iría a afuera a decirle a Keaton y avisarle a la demás chicas y yo asentí. Cuando Camz se fue el doctor me dijo que me anestesiaría para poder cerrar, cerré los ojos y quede completamente dormida.
Cuando desperté estaba en una habitación blanca rodeada de flores, osos de peluches, caramelos, revistas y mas cosas. También me di cuenta que estaban todas mis amigas.
-no puedo creer que hayas sido mamá – dijo Lucy y yo solo sonreí, aun me sentía algo dormida.
-Mira ahí está tu bebe – dijo Dinah mostrándome la incubadora – es hermoso aunque era de esperarse ya que ustedes dos son hermosas – miré a Camila quien estaba a mi lado siempre agarrándome la mano.
-Y el nombre pensaste en algún nombre o no – preguntó Vero.
-Tiene que llamarse Keaton después de todo soy el que te trago a la clínica – dijo Keaton y todas se rieron.
-Cállate estúpido – dijo Wess que estaba en estados unidos por temas de trabajo y Louis estaba en Londres.
-Se llamara León – dijo casi sin fuerzas y todos me quedaron mirando – así se llamara – miré a Camila y ella me guiñó un ojo.
-Me encanta – dijo Normani.
-A mí también me gusta no sé cómo no se me ocurrió a mi antes – dijo Ally y todas reímos.
-Es mejor que dejemos descansar a mi amiga – dijo Alexa colocándose al otro lado de la camilla – te vendré a visitar después o mañana ¿bueno? – le sonreí – ni siquiera puedes hablar de lo cansadas que estas, te ves patética – todas rieron – adiós – besó mi frente.
-Nos vemos nuevas madres – dijo Dinah saliendo junto con los demás chicos.
Camila se acomodó en la camilla y en cuestión de minutos nos habíamos quedado dormida las dos, después de 9 meses en donde me costó tanto dormir, estar de buen humor ahora estaba excelente junto a Camila, León y Clara. Esto, esto era perfección.

Narra Clara – Felicidad Efímera (20 años después)
Había sido testigo toda mi vida del amor que se tenían dos personas del mismo sexo, de lo que eran capaz de hacer la una por la otra. Cuando uno estaba su alrededor se sentía el amor que se tenían y si hubieras vivido lo que yo viví simplemente te preguntarías ¿Por qué dos personas que se aman tanto no pueden simplemente ser felices sin ni un inconveniente?
Cuando León nació y lo trajeron a la casa simplemente me enamoré de él, me imaginaba jugando con él día y noche sin cansar, me imaginaba como una hermana mayor hasta mínimos cuando el tuviera 10 años porque sabía que era hombre y los hombres en sí les gusta proteger a sus hermanas aunque sean menores.
Puedo decir que nunca antes vi a mis madres mas felices que en esa época. Era genial que me fueran a dejar las dos a mi primer día de escuela junto con León en coche, que mis compañeras me dijeran que mi hermano era hermoso, porque lo era. Tenía los ojos de Camila junto con los labios, la piel de Lauren sus hoyuelos, su nariz y el color de su pelo.
Nuestra vida iba excelente, tan excelente que asustaba y fue así que cuando tenía 8 años y León había cumplido hace poco los 3 Camila cayó al hospital, le hicieron miles de exámenes para decirnos que el cáncer había vuelto pero que no era en el estómago y que estaba en sus riñones y que no había manera de sacarlo si no era con un trasplante pero para eso antes mi madre debería someterse a varias inyecciones químicas, quimioterapia. La pesadilla había vuelto y no teníamos idea de cuánto iba a durar.
Veía a mi madre como perdía peso, como el brillo de sus ojos se iba día tras día, como hacía un esfuerzo enorme para poder cargar a León, cuando ya no lo pudo hacer más simplemente el brillo de sus ojos había desaparecido por completo. Había noches en la que no dormía, tenía miedo de despertarme al otro día y ver a mi madre muerta. Tenía 8 años, aun me quedaba mucho por vivir, la necesitaba. La iba a necesitar cuando me llegara mi primer periodo, cuando me gustara un chico por primera vez, quería contarle cómo y con quién había sido mi primer beso, contarle que me enamoré, decirle que me comprometí, quería que me dijera como cuidarme cuando quisiera tener mi primera relación sexual con el chico que eligiera en ese momento y si ella no iba a estar no había nada que hacer.
En una de las tantas desveladas que tuve me pare a ver a mi mamá y me di cuenta de que Lauren estaba con ella. Camila estaba completamente dormida pero ella seguía despierta. Creo que ese año Lauren no durmió ni una noche, su fortaleza sobrepasaba cualquier límite, pasaba la noches en velas y el día se movía de un lado a otro, investigaba en su computadora acerca de esta enfermedad. La escuché llorar miles de noches escondida en la cocina, la escuché maldecir a los aires y la única vez que la vi dormir fue con un collage de fotos de Camila y ella cuando eran jóvenes.
Cuando tenía 10 años y León 5 el comenzó a darse cuenta de las cosas por si solo, un día me pregunto si nuestra mamá se iba a morir y yo no sabía que responderle solo tenía 10 años en ese entonces, yo le dije que no hiciera esas preguntas y que tratáramos de que nos vaya bien en el colegio para darle noticias buena a nuestra mamá y el me sonreía. No podía creer que a lo mejor el se iba a quedar sin una mamá y tampoco podía creer que Camila no haya disfrutado nada pero es que nada a León, solo fueron 3 años, tres malditos años.
Cuando llegue una tarde del cole habían maletas en la puerta, miré alrededor y Lauren venía bajando con Camila en brazos, la dejo en su silla de ruedas y le colocó una mascarilla yo no entendía nada. León saltaba de un lado a otro de la casa como si nada – nos iremos a Londres – fue lo único que dijo Lolo esa tarde.
En Londres una vez le pregunté que porque habíamos venido y me dijo que a lo mejor no me iba a acordar pero que para una navidad Alexa le había regalado estos pasajes para nosotros 4 y que solo tenía que ponerle fecha. Me dijo que ella y mi mamá nunca habían tenido una luna de miel porque justo había quedado embarazada y de ahí tuvieron que criar a León y a mí y que esto era una promesa que se había hecho hace muchos años la promesa era que algún día caminarían de la mano por las calles de Londres. El destino era cruel en ese sentido mi mamá estaba sin energías y tan delgada que no podía caminar, ironías de la vida.
Durante los meses que estuvimos en Londres vi como Camila sonreía cada vez que Lauren le decía que irían a conocer un nuevo lugar de Londres lo que era tonto porque las dos habían estado en Londres en diferentes momentos pero supongo que no hay nada como ir con las personas que amas.
Fui testigo de cuando Lauren salía corriendo con la silla de rueda y recorría las calles con Camila a la velocidad de la luz, ver sonreír a mi madre era increíble pero mas increíble aún era Lauren quien no se daba por vencida nunca. Llegue a creer que un aire nuevo a ciudad nueva podía sanar a mi madre pero ahora que lo sé ella simplemente se sentía bien de estar cumpliendo su sueño con el amor de su vida.
Cuando volvimos a Estados Unidos meses después, llevamos a Camila al médico y nos dijo que no tenían ni un donante y que claramente mi mamá no resistiría mas allá de otro año. Lauren le dijo que haría cualquier cosa pero que le diera opciones y el médico después de pensarlo miles de veces le dijo que podría hacerle un examen para ver si era compatible con Camila a lo que ella accedió. No le contamos absolutamente nada a mi mamá si le donaba un riñón Lauren también tendría que venir todos los meses al doctor, su vida no sería normal y eso no era justo. Cuando Lauren fue a buscar algo para comer mientras estábamos esperando los resultados entre a la oficina del médico y le dije que yo también quería hacerme la prueba que tenía 15 años y que sabía a lo me estaba enfrentando pero que no podía permitir tener a una de mis madres casi moribunda en una cama mientras que la otra esta dispuesta a morir por ella. Necesitaba a las dos lo mas bien que pudieran estar, mis lágrimas comenzaron a caer y el entonces me dijo que me sentara y me comenzó a hacer los exámenes, cuando termino salí con cuidado para que Lauren no se diera cuenta y el médico nos dijo que volviéramos en una semana.
Esa maldita semana había pasado demasiado lenta, no podía concretarme en el colegio solo quería saber los resultados. Lauren también estaba nerviosa aunque no lo demostrara frente a mi mamá. Cuando el día finalmente llego entramos a la oficina del médico y nos quedó mirando.
-Bueno les tengo noticias.
-Buenas o malas – dijo Lauren y miré al médico.
-Bueno la mala es que tu no eres compatible Lauren – quede mirando a mi mamá y se colocó a llorar casi enseguida, tomé su mano y ella me quedo mirando – pero encontramos un donante – ella elevó la cabeza para mirarlo.
-¿En serio? ¿Quién es? Necesito saberlo doctor.
-La tiene al lado – sentí la mirada de Lauren y tragué saliva – las dejaré sola para que hablen – nos dijo el doctor.
Era lo peor que podía haber hecho porque se fue yo no quería hablar con Lauren acerca de esto pero creo que tenia que hacerlo de todas formas.
-¿En que estabas pensando? ¿Sabes lo complicado que es esto Clara? – creo que era la primera discusión madre e hija que habíamos tenido.
-Si – susurré mirando al suelo.
-No, no lo sabes si no, no hubieras hecho la estupidez que hiciste Oh! Dios.
-Ya basta – dije mirándola con lágrimas en los ojos – es la misma estupidez que ibas a hacer tu – ella me quedo mirando – crees que quiero verla morir, crees que no quiero que vaya a mi graduación. Dios Lauren daría todo pero es que todo por volver a verla normal, sueño con salir del colegio y que ella este nuevamente parada para ir a buscarme, quiero poder acostarme a su lado sin sentir que al mas mínimo roce la puedo quebrar – mis lágrima son podía manejarlas – si tu eras donante ibas a estar igual que ella y no es la idea. La idea es que ella se mejore y que las dos estén bien. Yo tengo toda mi maldita vida por delante, soy joven puedo afrontar esto con mas fuerza que ustedes dos porque créeme que no quiero tener que cuidar de mi madre y de ti en unos años mas, solo por eso lo hice.
Hubo un silencio horrible y cuando iba a salir de la oficina ella me agarró del brazo y me abrazo, besó cada centímetro de mi cara y sus ojos verdes se posaron en los míos, seguía creyendo que sus ojos siempre serían mas perfectos que los míos – eres la persona mas valiente que he conocido – yo sonreí – estaré contigo en cada momento te lo juro, no te dejaré sola en ese quirófano – dijo besando mi mejilla.
-Por favor – dije abrazándola y nos quedamos en esa posición durante unos minutos antes de ir a decirle al doctor que ya habíamos toda una decisión, solo espero que todo esto resulte y sea a tiempo, solo eso espero.

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Capitulo 70 (Final)

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 6:43 pm

Narra Lauren
Cuando le contamos a Camila acerca de lo que había pasado ella simplemente nos quedo mirando, sabía que si la Camila de años atrás con fuerza y que pudiera hablar más de una palabra sin ahogarse nos estaría matando y perseguiría a Clara por toda la casa, pero como las circunstancias eran otras simplemente se limito a mirar y a suspirar, sabía que estaba enojada y que no había nada ni nadie que hiciera que eso cambiara tan rápido. Le dije que la operación era mañana y ella solo sonrió también le dije que Clara estaba en su cuarto descansado y que no se enojara con ella que si hubiera escuchado lo que me dijo en la oficina del doctor ella entendería un poco las cosas.
Esa noche Camila no durmió nada y ni siquiera me hablo, solo estaba acostada mirando el techo, habíamos llamado a sus padres para que se quedaran con León y Clara en la mañana así podríamos ir a la operación sabiendo que nuestros hijos se quedarían con alguien de confianza. Al día siguiente hice toda mi rutina nuevamente, Sinu me ayudo a ordenar a Camz para la operación tenía tantas ganas de llorar me sentía nerviosa y sabía que Camila lo notó porque hizo que la mirara y una lágrima recorrió mi mejilla.
-No llores – era la primera palabra que me decía desde ayer – solo no llores – acaricio mi mejilla.
-Estoy muerta de miedo – dije sin dejar de mirarla – te necesito para vivir, para respirar, me muero si me despierto en las mañanas y tu ya no estas a mi lado, quiero poder llevarte desayuno todo los días de mi vida y para eso te necesito viva.
-No llores – repitió nuevamente y le sonreí.
Nos fuimos a la clínica en silencio, cuando entramos nos atendieron de inmediato. Le di una ultima sonrisa antes de que entrara. Miré esos ojos marrones que tanto amaba, sus facciones seguían siendo la mismas no había cambiado nada en ella solo esta maldita enfermedad – acuérdate de tu promesa – ella hizo una cara de no saber de lo que hablaba – el día de la boda, en la roca tu… - no podía seguir hablando, simplemente no podía.
-No te dejare sola – sus palabras me hicieron sonreír – te amo – al escuchar su te amo mi corazón comenzó a latir como nunca antes me acerqué y besé sus labios susurrándole un te amo.
Me senté en la sala de espera junto con las otras chicas que llegaron minutos después, trataba de no pensar en que mi esposa esta acostada en una camilla y la están operando para ver si puede seguir viviendo, eso no era sano así que me pare – a dónde vas – me pregunto Ally.
-Tengo que ir a un lado, vengo de inmediato – dije mirándolas a todas – no me iré de la clínica dejen de preocuparse.
Camine por el campus gigante de la clínica mirando los diferentes tipos de plantas y flores que habían, reconocí el olor a café recién salido, el olor a algunos pasteles que tanto le gustaban comer a Camila antes de que todo esto explotara. A veces pienso que esto no exploto antes solo porque Camila estaba muy ocupada en mí cuando estaba embarazada.
Caminé sin rumbo durante varios minutos hasta que quede frente a una capilla, no entraba a una desde hace años, de hecho ni siquiera soy muy creyente pero creo que llego la hora de hacer algo necesitaba hablar con alguien aun si ese alguien no existiera.
Entré a la capilla y me arrodille frente al altar, mis lágrimas comenzaron a correr y por dentro comencé a rezar – se que ni siquiera creo en ti, que a veces hasta te he juzgado y si por eso me estas castigando con esto por favor te pido que me perdones perdóname y te pido con todas mis fuerzas que estés con Camila en estos momentos, que no la dejes sola. Toma su mano y ayúdala a resistir por favor – después de unos cuantos minutos en esa misma posición decidí salir de la capilla con los ojos completamente hinchados de tanto llorar, caminé hasta la clínica nuevamente cuando me encontré con Normani y Vero delante de mí completamente agitadas – que paso – pregunté mirándolas.
-Camila – dijo Vero con su respiración cortada – Camila…
-¿Qué paso con ella? – Coloqué mis manos en el cuello de la blusa de Vero haciendo que me mirara – no, no eso no puede ser – solté su cuello y salí corriendo hacía la sala de espera. Esto no podía estar pasando.

Narra Clara – flashback y presente.
Como yo y Lauren lo esperábamos a penas Camila estuvo bien nos sentó a las dos en una mesa y tuvimos una conversación algo rara. Me dijo que agradecía con su vida que me hubiera hecho los exámenes porque gracias a eso ella ahora podía tener una vida normal al igual que al que tendría yo. También dijo que no quería que nunca mas le ocultáramos cosas y creo que Lauren ni siquiera le estaba prestando atención porque estaba con una cara de boba increíble.
Durante el tiempo en que esperábamos a que mi mamá estuviera completamente sana yo seguía en el cole y León también. Me acuerdo que para una navidad le pidió a Lauren una cámara fotográfica y ella se la compró, era increíble que le gustara las artes a veces sentía como si yo y León hubiéramos venido a este mundo no solo para ser hijos de ellas si no que para poder lograr lo que a lo mejor ellas por falta de tiempo nunca pudieron hacer.
Para nadie es un secreto que Lolo ama el arte y la fotografía al igual que Camila ama la medicina. Lauren y Camila eran de esas madres que se sentaban con nosotros en las mesas a hacer las tareas, nos explicaban todo lo que no podíamos entender y todo era mas fácil a su lado absolutamente todo ni siquiera me podía imaginar mi vida sin una de ellas dos, a León le costaba un poco mas las cosas así que Lauren que era la que tenía mas paciencia de la dos se encargaba de él, era hermoso verlos juntos, era hermoso poder decir que tenía a mi familia completa y espero que siga así durante un buen tiempo.
Cuando entre a la universidad mis madres estaban completamente orgullosas de mí e hicieron una fiesta con todas mis tías y mis tíos. A todo esto mi fiesta fue en la boda de Normani y Vero que fue una boda fiesta fue increíble. Todo el mundo tenía que ir de blanco porque ellas se querían casar de rojo, había música electrónica, alcohol y muchas risas por todos lados.
Como si fuera poco Lauren no dejaba de molestarme porque Axel y yo ahora éramos novios y ella me dijo que siempre lo ha sabido y después fue a buscar algo a su cuarto que no sabía que era. Cuando bajo colocó un video de uno de mis cumpleaños en donde salía con Axel hablando y jugando se podía escuchar a Lauren diciendo que ella estaba segura que el y yo terminaríamos siendo novio le pregunté miles de veces que como lo sabía y ella simplemente dijo que era muy obvio.
Axel era el mejor novio que podía tener porque a todo esto era el hijo de las mejores amigas de mis madres, nuestra relación era la mejor de todas, el también quería hacer medicina pero no sabía si había quedado en mi universidad porque algunos alumnos eran notificados semanas después.
Cuando iba en 5° año de medicina León había entrado a su primer año de fotografía en la misma universidad que yo, era el mejor de su clase y amaba verlo rodeado de gente que le gustaba lo mismo que él, era increíble verlo disfrutar de lo que tanto amaba. El sería el mejor yo lo sabía. Un año antes de salir de mi carrera Camila y Lauren nos dijeron que se irían a Londres durante este mes a hacer ese viaje bien como Dios manda y yo no pude evitar sonreír al recordar cuando nos fuimos a Londres, tenía mi vista pegada en esas dos mujeres que ahora se veían mas viejas que antes, las canas se hacían presente en algunas parte del cabello de Lauren y las arrugas no se le veían feas de hecho me pregunto si hay algo que a ellas dos se les vería horrible.
Desde que tenía 4 años soy testigo del inmenso amor que se tienen, de todo lo que hizo la una por la otra, de sus sonrisas e inconscientemente todas esas imágenes pasaban como una película en mi cabeza.
-En que piensas – me pregunto León cuando se dio cuenta que las estaba mirando mucho.
-Sabías que una vez Lauren entro a la pieza de Camila borracha solo para decirle que la amaba y subió por su balcón haciendo esperar a Alexa afuera con un frío asquerosos – León me quedo mirando.
-No, no lo sabía.
-Estaba pensando en que me gustaría tener un amor como el de ellas en que mi pareja sea capaz de perder el miedo, de romper los esquemas como lo hicieron ellas.
-Una vez Lauren me contó que se fueron a una isla para poder estar tranquila y se hicieron un tatuaje.
-Eso es verdad se casaron en esa isla – el quedo sorprendido – porque la cara.
-Creí que todo era una broma.
-No lo es ellas dos – hice una pausa – su historia es digna de un best seller – los dos sonreímos.
Cuando mis madres se fueron a Londres me quede sola con León, no tenía problema en quedarme con él. Le dije que no tendría ni un problema si el hacía todo lo que tenía que hacer en la universidad y podría salir el fin de semana y hasta traer a amigos a la casa y el obviamente respondía. Hablábamos con nuestras madres todas las noche por Skype a veces mientras las veía me sorprendía de que estuvieran sonriendo tanto tiempo ¿es que acaso no les duele la cara de tanto sonreír? Aun aprecio demasiado cuando se miran a los ojos y ese brillo de amor vuelve a aparecer o cuando se sientan en su sillón favorito a recordar cosas que pasaron. Una vez Lauren bajo solo con ropa interior y me di cuenta de que su cuerpo no era el de antes, que la edad había hecho estragos en él pero ella había bajado así solo para mostrarle a Camila que su tatuaje seguía donde siempre y me di cuenta de la mirada de Camila hacía Lauren. Era una cara llena de deseo y pasión y me di cuenta de que aunque pasaran años para ellas el cuerpo de la otra siempre será hermoso y les hará sentir cosas que nunca mas sentirán porque en su memoria esta plasmado la figura de sus cuerpos de hace años, no creo que se vean así mismas viejas.
En una de las tantos Skype León mencionó que estaba conociendo a una chica que estudiaba filosofía y que iba en una de sus clases, dijo que era muy guapa. Me quede mirando el comportamiento de mis madres y ellas solo dijeron – nos volvemos mañana a Estados Unidos – con León solo nos quedamos mirando.
-Dije algo malo – me preguntó sorprendido.
-No, solo que te gustaba una chica.
-No creo que ellas creyeran que yo saldría gay ¿verdad? - no pude evitar sonreír.
-No, no creo que ellas hayan pensado eso
-¿Cuándo le vas a contar? – lo quede mirando.
-¿Qué cosa?
-Que te casaras con Axel – abrí mi boca – tendrían que hablar mas bajo cuando estén juntos se escucha todo Clara – me sonrojé – y deja de sonrojarte si solo los he escuchado hablar nada mas.
-Oh cállate.
A la noche siguiente fuimos a buscarlas al aeropuerto y cuando llegamos ellas estaban besándose sentadas en los asientos del aeropuerto y muchas personas las miraban como bicho raro y yo solo sonreía ante esa imagen.
-¿Tendríamos que decirle que dejen de hacer eso? – dijo León.
-No – dijimos al mismo tiempo yo y Axel y no pude evitar enamorarme mas.
-MAMA! – grité desde un rincón y ellas nos quedaron mirando.
-Hola – dijeron las dos al mismo tiempo - ¿nos extrañaron?
-Mucho – León se lanzó a los brazos de las dos – siento que las he necesitado demasiado.
-Por eso volvimos sabíamos que tendríamos que ayudarte con esa niña – León las quedo mirando.
-¿Volvieron para darme clases de conquista? – mis madres se miraron.
-No solo para aconsejarte – el sonrío.
Axel nos dejo en la casa y él se fue a su casa cuando entramos nos sentamos a cenar y a conversar.
-Entonces de donde es la chica – preguntó Lauren.
-Es de acá de Miami pero de una residencias que quedan al otro lado de la ciudad.
-Oh ¿Cómo se llama? – preguntó Camila.
-Cameron – todos nos miramos - ¿Qué?
-Nada nosotras te queríamos poner así cuando naciste – dijo Camila.
-¿En serio? Gracias a Dios no lo hicieron sería muy ridículo Cameron y Cameron – todos se rieron – solo necesito saber que hacer, no sé como acercarme a ella.
-Bueno podrías ir a beber a un bar – dijo Lauren – pedir un Wisky y esperar a que pase una pelea frente a ti – León tenía una cara de no entender nada.
-Oh puedes caminar por su barrio y que te asalten para que después ella pase en su auto súper costoso y te ofrezca su ayuda.
-Pero no seas tan grosero ni te hagas de rogar mucho – dijo Lauren.
-Trata de estar soltero porque si por esas cosas de la vida te tienes que quedar en su casa y tu novia es la mejor amiga de ella…
-Puede que te den un golpe, justo acá – dijo Lauren apuntando su mandíbula.
-De que están hablando ustedes dos, están locas ese viaje les hizo mal a la cabeza.
-Están hablando de ellas – dije mirándola – así es como se conocieron – León me quedo mirando.
-Eso es verdad se conocieron así.
-Si – dijeron las dos al mismo tiempo.
-Dios ustedes son únicas. Su historia de amor es única – se tomaron las manos – las envidio.
-¿Por qué? – pregunto Camila.
-Porque si, es como si hubieran estados destinadas y Axel con esta tonta también. Lauren siempre supo que estarían juntos.
-Y quien ha dicho que tu con Cameron no están destinados – preguntó Lauren – eso no lo sabes hasta que lo sabes.
Para el año siguiente ya había terminado mi carrera y a León le quedaban unos cuantos años mas, a mi graduación fue todo el mundo. Era muy tierno todo y tenía a todas mis amigas de mis mamas gritando desaforadamente Dios Alexa no paraba de silbar ni de gritar como porrista, Normani hacía lo mismo, Vero y Lucy miraban a algunas estudiantes ellas no cambiarían nunca. El circulo familiar en el que estoy es muy raro ya que la mayoría son lesbianas y se que eso podía hacer sentir incomodo a los otros padres que estaban ahí pero a mi me importaba bien poco en realidad, solo quería compartir este momento con todas esas personas.
Cuando me paré a recibir mi diploma el lado en donde estaban mis familiares exploto en aplausos, silbados, gritos, lágrimas realmente estaba agradecida con las personas con las que había crecido porque son sin duda una de las mejores personas que he conocido en mi vida. Mientras estaba recibiendo en diploma Axel sube desesperadamente al escenario y me queda mirando, me sonríe y me quita el micrófono me dice que tiene algo importante que decir y que quería hacerlo ahora y entonces me preguntó si quería casarme con él.
Mis tías y mis madres volvieron a explotar y yo no paraba de sonreír, era el día mas perfecto de toda mi existencia.

Narra Clara – presente.
-Queda solo un mes para el casamiento – dijo Lauren sentada mirando televisión - ¿nerviosa? – preguntó.
-Demasiado no puedo creer que este día este llegando.
-Espero que no te dejen plantada en al altar como me paso a mí – dijo Lauren.
-Hey no quedaste plantada solo hubieron unos cambios de planes a ultimo minutos.
-Cambios que nadie me dijo que existían y no me hagas acordarme de eso que me da rabia – le hizo un desprecio a Camila, eran tan cabras chicas aun.
-Igual me amas – dijo Camila.
-Te amo mas que a mi vida – Camila se paró y se sentó en las piernas de Lauren – te ves hermosa hoy – realmente las envidiaba eran dos personas, una a punto de llegar a los 60 que le decía hermosa a la otra hasta que porque andaba con pijama y ella se sonrojaba de la misma manera en que se sonrojaba hace años atrás ¿es que acaso nunca dejaran de amarse la una con la otra? Si había alguien que me hacía creer en el amor eterno eran ellas sin duda.
-Ok tome una decisión – León había bajado las escaleras – iré a al casa de Cameron le diré que me gusta y que quiero que me acompañe al casamiento de mi hermana – todos lo miramos – no aguanto más esto – dijo con sus manos en la cabeza.
-Bueno anda – le dijo Camila.
-¿Préstenme el auto? – Lauren sonrió.
-Acá están las llaves – se las paso – Oh y León siempre puedes subir por el balcón de ella borracho y decirle que la amas y que no puedes vivir sin ella y que no te irás de acá hasta que te diga que si a tu invitación a la boda.
-Gracias eres la mejor – León se acercó y beso la mejilla de Lolo.
-León – dijo Camila antes que el saliera – omite lo de borracho – el solo sonrió.
-En serio creen que lo hará.
-El lo hará – dijo Lauren.
-¿Cómo lo sabes? – preguntó Camila.
-Cuando uno lo sabe, lo sabe.
El día de la boda había llegado y estaba completamente nerviosa, tenía a todas mis amigas ayudándome y me preguntaba si el día de la boda de mis madres paso exactamente lo mismo con ellas y sus amigas pero no podía preguntarles porque no tenía idea en donde se habían metido. La hora pasaba y pasaba y mis nervios estaban colapsando solo quería que esto terminara de una vez por todas, decir que si y listo.
Cuando quedaba una hora para la boda salimos de la casa hasta la iglesia y aun no sabía nada de mis madres – donde se habían metido – me preguntaba en silencio. Cuando llegamos la iglesia estaba completamente de blanco al igual que yo y me di cuenta de que Axel estaba en la puerta así que cuando me vio entró para mantener la cultura en estas cosas.
Bajé del auto y mis amigas me llevaban la cola, caminé por ese largo pasillo antes de llegar al altar, busqué a mis madres por todos lados y nada ¿es que acaso no vendrán a la boda de su hija? Me di cuenta de que León estaba con Cameron el pequeño León lo había conseguido y me hizo un gesto de que mirara hacía adelante y fue entonces cuando noté que mis madres estaban en el altar vestidas de blanco y no entendía nada absolutamente nada. Cuando llegue las quede mirando.
-¿Qué están haciendo y porque están vestidas así?
-Bueno nosotras creímos… o mas bien queríamos saber si no te molestaba si se hace una boda doble – dijo Lauren y las quede mirando.
-¿Quién mas se casa? –dije mirando a mi alrededor y de ahí las miré. No podía creerlo – se quieren asar por segunda vez? – pregunté sorprendida.
-Claro – dijo Camila agarrando la mano de Lauren ellas dos de blanco nuevamente, con sus pelos cubierto de canas, sus arrugas Dios era la imagen mas tierna que he visto en mi vida – no te molesta que tus dos madres se casen nuevamente el mismo día que tu ¿verdad? – sonreí.
-Claro que no – las abracé – ahora tendremos mas que celebrar.
Nos colocamos los cuatro en el altar, no podía dejar de mirar esos rostros. Su felicidad era única si pudiera retroceder el tiempo al momento justo en donde se encontraron por primera vez y compararlas con ahora estoy segura que su mirada sería la misma. Una mirada llena de amor, cada vez que se miraban una a la otra sonreía era como si una le pregunta mentalmente ¿te acuerdas de aquel día…? Y ella afirmara solo con una sonrisa. Cuando me hicieron leer los votos que tenía en mis manos los arrugué y los lancé al suelo.
-¿Qué estas haciendo? – dijo Axel confundido.
-No necesito escribir votos para decirte esto – miré a mis madres y luego a mi novio – Quiero poder mirarte a los 60 años y que no sea necesario decirnos algo para saber lo que el otro piensa, quiero poder recorrer contigo Londres ya sea en una silla de rueda o caminando, quiero llevarte a ver las estrellas a una montaña, quiero escaparme contigo una tarde a una playa ser parte de un ritual, escribir nuestros nombres en un árbol, quiero poder salir a recorrer Miami contigo de la mano, quiero que cuando nos enojemos o discutamos entres a mi cuarto por mi balcón y que me digas que me amas setenta veces siete – me di cuenta de que mis madres lloraban – quiero que nos amémos como ellas – las apunté – porque créeme que nunca vi un amor tan grande y puro como ellas.
Toda la iglesia aplaudió, las volví a abrazar y les di las gracias por ser las mejores madres que podía haber tenido en el mundo y que gracias a ellas yo sabía lo que era amar de verdad. Cuando ellas dieron por segunda vez el sí todo el mundo gritaba. Nos abrazamos por última vez. Cuando abracé a Lauren ella seguía con su humor – Hey mas vale que esta noche nos dejes la casa – la quede mirando y ella sonrió.
-Mama tienes 60 años ¿en serio?
-Eso no quiere decir que no tenga necesidad.
-No puedo creerlo – nos abrazamos todos juntos. León, Lauren, Camila y yo. Nos quedamos mirando durante mucho tiempo y entonces supe que no había lugar en el mundo en que quisiera estar mas que en este. Con mi familia.

Narra Camila
-Te gané – dije abrazándola por detrás.
-¿A que te refieres? – Lauren me miró cuando estábamos acostadas en la cama, solo tapadas con sábanas blancas de seda.
-Te dije que no te dejaría sola – ella sonrió y se acercó a mi rostro.
-Si te hubieras ido créeme que me hubiera ido detrás de ti corriendo.
-Y hubieras dejado a nuestros hijos solos – nos quedamos mirando.
-No sabes cuánto miedo tuve de perderte.
-No sabes cuánto miedo tenía de no volver a ver esos ojos – nos quedamos mirando – como es posible que después de tanto te siga amando con la misma fuerza y te siga deseando mas que nunca.
-Eso es amor.
-Creo que rompimos las reglas de todo el mundo – dije sin dejar de mirarla.
-¿porque?
-La leyenda de la isla. Una de las pareja siempre moría – ella sonrió.
-Somos la excepción a las reglas eso lo supe desde que fuiste mi alumna y me empezaste a gustar – sonreí.
-Lo recuerdo como si fuera ayer.
Me acerqué a besarla y a pesar de que estuviéramos mas viejas, que apenas pudiéramos caminar, que todo se nos hubiera caído cada vez que cerraba los ojos veía a la Lauren de hace años atrás y apostaría mi vida que ella hace lo mismo conmigo. La amo y lo haré hasta el día en que me muera despues de todo uno no ama setenta veces siete toda la vida, simplemente es una vez y a una sola persona y ella es mi persona favorita en este mundo.

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Re: Mi mejor error por Camrenofficial

Mensaje por Admin el Dom Dic 04, 2016 8:14 pm


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Re: Mi mejor error por Camrenofficial

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