Pecado perfecto por Keylausagi

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Pecado perfecto por Keylausagi

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:32 am


Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[Ch. 1] Cosas Irracionales

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:33 am

Nuestra historia comenzó de la manera más extraña y continuó igual, algo que sinceramente no es tan creíble ¿o sí? Bueno, al menos para mí lo es. Para que tengan una idea de a que me refiero, en este capítulo resumiré lo que fuimos antes de conocernos.
En ese entonces tenía la edad de doce años, y sí, desde esa edad mi altura era muy notoria; calculada entre el metro sesenta y dos. Cabello cortó hasta los hombros y de color negro; este contrastaba con mi piel blanca. Ojos color café oscuro, mirada sería y antipática; jamás me ha gustado estar rodeada de gente y tampoco era muy amable. En cuanto a gustos siempre he sido rara; aunque los considero perfectos, por ejemplo, me gustan los libros de misterio, ocultismo, la mitología nórdica, el rock pesado y el folk metal. Ya sé, ahora pensaran que esos gustos no eran los apropiados para mí a esa edad, pero como dije anteriormente, son mis gustos. Uso ropa oscura, tampoco exageraba en ello, uno que otro accesorio, en ese entonces yo estaba en la escuela media y eso no estaba permitido; mucho menos por mis padres. Que si mal no recuerdo, mi nombre es Alexia, pero me agrada más Ale. Eso ha sido un poco de lo que soy o fui, así que les describiré a mi tormento, su nombre es Lisbeth y es de estatura mediana, tal vez entre el metro cincuenta y cinco, piel apiñonada, ojos color miel y cabello largo hasta más arriba de la cintura, cuerpo esbelto y mirada risueña, para ser exactos, coqueta. Sus gustos... chica interesada en la música pop, la moda, odia leer y siempre se la pasaba jugando o charlando con cualquier cosa o persona que este a su alrededor. Eso sí, es muy expresiva, no habrá una plática donde no estén de por medio sus objetivos y sobretodo sus relaciones de pareja; en cuanto a eso, no eran nada especiales. Además, le gustan las cosas tiernas como los peluches y todo lo relacionado con la cursilería.
Hasta este punto me imagino que se preguntan ¿cómo es que terminamos congeniando? Y la respuesta a ello la sigo buscando hoy en día. En fin, pasemos al punto de este tema. La conocí en la escuela media o Highschool, habían pasado pocos días y de repente se volvió mi primera compañera de clase. Esto sucedió gracias a un trabajo en pareja, ella se sentaba a mí lado y fue fácil el solo voltear y elegirme, además, éramos las únicas chicas que se sentaban hasta la parte trasera salón. Así que no tuve opción y acepte.
-Vaya, es un alivio que no me haya quedado sola - Exclamó Lis relajada mientras hojeaba su cuaderno y recargándose después sobre la banca me observo- Por cierto, ¿Cómo es que te llamas? -
- ¿Eh? - Aquella pregunta hizo que volviera en sí y con la misma responderle la mirada - Soy Alexia. - Pausé - Ahora ¿Te parece bien si empezamos con el trabajo? - Dije seriamente y tomando mi bolígrafo comencé a escribir, creo que no era necesario también saber su nombre.
- ¡Vaya! Lindo nombre, A-le-xia - Cantaleo mi nombre y soltó una risa - Por si llegas a necesitarme, que por lo visto lo dudo, soy Lisbeth - Afirmo y comenzó a trabajar.
Como notarán nuestro encuentro fue tan monótono que no han notado a que me refiero con "extraño", pero en ese entonces las dos teníamos la idea de ser heterosexuales. No tenía interés en las chicas y ella menos, lo que facilito nuestro acercamiento y terminar como mejores amigas.
En el transcurso de mi primer año en la escuela media; esta constaba de tres años, Lis se atrevió a ayudarme a salir con un chico que para ser sincera fue más lo que tardó que lo que duro mi relación. Como lo he dicho, soy muy hostil y me gusta darme mi espacio, no soy de las chicas que se la pasan abrazando a su pareja o que en cualquier momento salen con alguna palabra cursi, la verdad, soy todo lo contrario, así de simple.
Luego de unos días Lisbeth empezó a salir con un chico; que por suerte si le fue mejor, claro, parecía que para ella llevar una relación era la cosa más sencilla del mundo.
Pero, las cosas empeoraron antes de terminar este primer año, ¿Por qué? Conocí a Paola, una chica de la misma estatura que Lisbeth, pero su piel era más blanca que la mía, ojos color verde y cabello castaño claro, su personalidad era muy cambiante al igual que sus gustos, no sabía que era lo que realmente necesitaba y a veces tenía la impresión que mentía en algunas cosas.
La conocí en una reunión grupal, de esos días en que hacen bajar a todos para dar pláticas o indicaciones, estaba a mi lado y fue imposible no hablarnos, o era morir de aburrimiento o simplemente pasar el tiempo platicando cualquier cosa. Posteriormente nos hicimos amigas y empecé a relacionarme más con ella, además no quería hacer mal tercio con Lisbeth.
En fin, este año termino y fue mejor como lo esperaba, había conseguido dos amigas en un lapso muy corto y eso era agradable. Cuando comenzó mi segundo año, Lis había terminado con su novio y se proponía a conquistar a otro; según lo que me contó, el problema fue porque el chico solo quería engañarla para acostarse con ella, pero al darse cuenta de eso decidió terminarlo. De todas formas, eso no era una buena excusa para intentar salir con alguien así de repente, al menos es lo que yo pienso.
Ahora yo estaba en un conflicto, yo comenzaba a dudar acerca de mi orientación sexual gracias a Paola y sus tontos acercamientos; que dejaban ver más allá que una simple amistad. Cada vez que salíamos me daba a entender esas negras intenciones que a pesar de que me asustaban, me sonrojaban y no sabía porque. En ningún momento me dio a entender si me quería o solo estaba bromeando con eso pero empezó a gustarme ¡A GUSTARME! ¿Pueden creerlo? Lo peor de todo es que llegue a sentir algo hacia ella; claro que no se lo decía, pero creo que se notaba y eso le ayudo a darse cuenta que podía hacer conmigo lo que quisiera. Mi estatus social y económico era alto, siempre me compraban todo lo que quería y también me daban todo para gastar, pero jamás abuse de ello, me gustaba ocupar el dinero cosas buenas y que valieran la pena y ahora, no sé qué estaba haciendo.
Paola comenzó a abusar de ello y encontró la manera de sacarme regalos caros, salidas a lugares cercanos, accesorios, ropa, inclusive le regale mascotas; que siempre terminaban "perdidas". Durante medio año estuve con en ese problema; primero empecé a regalarle cosas a escondidas y luego era frente a los demás. Pero es que ella era demasiado buena conmigo; o eso creía. Además me gustaba y tenía planeado salir con ella. En cuanto a los regalos empecé a ser así porque notaba como se ponía celosa cuando otras personas fijaban la mirada en mí o se me acercaban, había veces; que no se si fueron provocadas, pero cuando me ensuciaba con helado ella me limpiaba... si, sería normal si no utilizara su lengua para hacerlo, sin importar en que parte de mi rostro fuese. Además, su forma en la que me hablaba y me daba indirectas era más que suficiente como para darme a entender que estaba interesada en mí y creo que no perdía nada en intentarlo.
Todo iba perfecto hasta que Lis se dio cuenta de las actitudes que tenía con ella y con Pao, que eran muy distintas.
- Alee, me gustaría platicar contigo - Me tomó de los hombros y me sentó en una de las ultimas bancas - No sé si sea mi imaginación, pero ¿Que pasa contigo y con esa chica? Me parece que es de otro salón. Sé que no he tenido tiempo de platicar contigo y que últimamente nos hemos alejado, pero eso no implica que no me preocupe por ti. Últimamente se están corriendo rumores de ustedes dos y, espero que eso no sea cierto.
- ¡Por Odín! - Siempre ocupaba ese tipo de expresiones cuando algo me caía por sorpresa - ¿Rumores? ¿De qué hablas? - Tomé aire y traté de relajarme. Odiaba que hablaran de mi - No pasa nada, puedes estar tranquila que solo la apreció como amiga, eso es todo, la gente no sabe que inventar - Afirme, tratando de hacer que me creyera.
-Claro, claro. No creo que a una amiga se le hagan regalos tan caros. Hace días le trajiste un conejo y no hace mucho me entere que le compraste un reproductor de música y por si fuera poco el día de San Valentín la estuviste buscando por toda la escuela para regalarle chocolates ¿A eso le llamas que está bien? - Se sentó a mi lado y nuevamente mi observo a los ojos - No tengo inconveniente si estas saliendo con ella, porque no tengo nada en contra de esas parejas - Ocupo un tono extraño al final y sonrió - Pero hasta donde yo sé, tiene novio -
Esas últimas palabras resonaron en mi mente una y otra vez, mi miraba se congelo y sentí un golpe fuerte en el corazón. - ¿Eso no es cierto? - Me pregunte una y otra vez y me quede pensando las posibilidades. - No puede ser posible, si lo tuviera me lo habría dicho - Si lo pensaba bien, ella a veces inventaba un pretexto para no verme y ahora era uno de esos días en los que por alguna extraña razón no se iba conmigo.
- Bueno, si no me crees, puedes acompañarme a la hora de salida, le diré a mi novio que hoy no me iré con él. Si hago esto es para que abras los ojos y dejes de gastar tu dinero en alguien que no vale la pena y de hecho no deberías hacerlo por alguien- Se levantó de la banca y me tomó de la mejilla antes de irse.
El día termino y yo no estuve nada concentrada en las clases, ni siquiera tuve la noción de lo que pasaba a mi alrededor. Estaba perdida, mi mente se preguntaba una y otra vez que estuve haciendo todo este tiempo, en que persona me había fijado, tenia miedo de que las cosas fueran cierto, aunque si lo eran ¿Que perdía? Nunca anduve con ella, no me dijo alguna vez que me quería o algo similar, si alguien estuvo mal todo este tiempo fui yo por haber creído tantas palabras, acciones y mentiras. La verdad, hasta hora me di cuenta que no era tan fuerte como pensaba.
Lis fue por mi a la banca y enseguida salimos. Yo seguía nerviosa, tenia miedo de no soportarlo, pero solo así podía detenerme. Estuvimos caminando de un lado a otro cuando llegamos a un callejón; era terrorífico, pero me gusto el tipo de aura que se sentía. Seguimos el paso cuando a lo lejos pude ver la silueta de Paola y aun lado de ella un chico, que ni me dispuse a ver su rostro. Poco a poco avanzamos y antes de llegar a donde ellos estaban el chico la abrazó "tiernamente" y le dio un beso que sin pensarlo lo correspondió.
- Te lo dije... deja de gastar el tiempo en ella - Murmuró Lis y siguió el paso.
Cuando pasamos a un costado, los dos que se estaban abrazando se separaron enseguida para ver quienes pasaban a su lado, en eso desvíe la mirada hacia ella y con la misma la aleje para observar al frente. Pasé como si nada y lo mas rápido posible. Ahora solo quería llegar a casa.
- Pero... por un momento pensé que... Nada, olvidalo - Solté aire y traté de olvidar lo que había sucedido. Ahora odiaba por completo a esa chica que no quería ni siquiera verla, pero bien sabia que no era odio, si no que mas bien, debilidad al volverla a tener frente a mi, podía volver a manipularme. Me sentía una presa fácil en este momento.
- Ale, sabes que confías en mi, pero, ¿te gustan las chicas?. Sabes que no me voy a molestar - Sonrió y me abrazó por un costado -
- Lo pensé, pero no lo creo. Tal vez solo me confundí o llegue a pensar en ese tipo de cosas por como me trataba. Lo que quiero decir es que ella solo buscaba confundirme y lo logro - Exhale e inhale aire. - Tomaré el camión a casa. Te veo mañana y gracias - Me despedí de ella y seguí mi camino hasta la parada del camión. Mi mente seguía confundida, no sabia si eso que le había dicho a Lis era verdad o solo trataba de ocultar que estaba entre la linea de volverme lesbiana o bisexual. Estaba en un conflicto y como era de esperarse era mejor guardarlo. Tenia que pensar en como hacer callar a todos y volver a mi vida normal. Sería una mala idea si mi familia llegara a enterarse, seguramente optarían reglas como encerrarme o mandarme lejos, toda mi familia son homofóbicos.
Faltaban tres meses para que mi segundo año de escuela media terminara. Luego del problema que tuve con Paola, ella intentó buscarme y arreglar las cosas, se me "declaró" mas de una vez; cosa que no creía en absoluto y de vez en cuando me la encontraba al ir camino a casa. Pero, siempre la ignoraba, tenia que dejarle en claro que ya no me interesaba; claro que estaba mintiendo, pero no caería de nuevo en sus trampas. Poco a poco ella comenzó a alejarse de mi y yo, inicié mi nueva vida. Los chismes continuaban; no me gustaba tomarle importancia, sin embargo, si no los detenía ahora llegarían hasta oídos de algún familiar, además, eso hacia que varias chicas se interesaran en mi y en verdad, era molesto.
Luego de hacer mi plan acerca de como desaparecer esos chismes, empecé a salir con un chico, este se llamaba Aiezher, a pesar de que no me caía bien y era un pesado; según él le gustaba la misma musica y era metalero, pero para mi, la verdad solo trataba de hacerlo para poder gustarme. Si acepte salir con el fue porque me insistió tantas veces que decidí darle una oportunidad, quizás con el tiempo podía gustarme.
Mi relación con el no duró mas que medio mes, no logré soportar sus gustos y el tampoco los mios, pero, eso había bastado para que las personas de la escuela se callaran. Los chismes terminaron y yo podía seguir normalmente en la escuela, ya no había chicas detrás de mí y gracias a eso volví a tener mi espacio. Por otra parte Lis había terminado con su novio, la razón, el chico estaba a punto de graduarse y se iría a vivir a otra parte. Recuerdo que estuvo como dos semanas decaída y solo observaba a su novio desde el barandal. La verdad, al verla actuando de esa manera me dieron ganas de dejarle de hablar ¿Actuar así por un chico? De verdad tenían que ser tan exageradas las personas. Quizás lo mio fue algo similar, pero nunca llegue a ese extremo.
Aproveche la hora de receso para ir a platicar con Lis, hacia mucho que no lo hacia a estas horas y tal vez podía lograr que se distrajera.
- Hola... - Murmuré - Disculpa si molesto, pero que no fue mucho mejor que terminaron de esta manera. Pudo haber sido peor y la verdad, creo que estas exagerando un poco -
- ¿Exagerando? Tú vienes a decirme algo así. Verás Ale, pero solo tengo en la mente que no lo volveré a ver y me pregunto de que sirvieron tantas promesas, eso es todo. Me explico. Nos prometimos tantas cosas cuando sabíamos que los dos nos separaríamos en pocos meses ¿No es extraño? - Ladeó el rostro y suspiró
Porque me preguntaba estas cosas a mi, odiaba dar consejos de amor o de cualquier tipo, tampoco me gustaba dar platicas de apoyo emocional, pero yo me lo había buscado. Pude haber preguntado de otras cosas pero bueno, no podía echarme para atrás.
- Puede ser extraño, pero en ese momento estaban... -Hice un gesto -... enamorados, quizás se notaban el uno con el otro dentro de unos cinco años, no sé. Tú sabes que cualquier persona puede soñar despierta, no las tomes como promesa, quizás solo fueron simples sueños. No lo sé, algo así ¿Tu entiendes? - No pude continuar porque no tenía idea. Así que solo sonreí y la tomé del brazo para entrar al salón.
Nuestro año terminó, no antes de que finalizara el mes inicie una relación con un chico que por lo menos me atraía físicamente, era tierno y muy inteligente. El asistía en una escuela diferente y lo veía de vez en cuando; agradecí que nuestro horario era vernos dos o tres días a la semana. Así no me sentiría tan aprisionada, su nivel de ternura me hostigaba pero el sabia comportarse. Por cierto, este chico lo presente a mi familia, como he mencionado, era inteligente, tenia dinero y estaba muy educado, así que dos días después de que se me declaró insistió en hablar con mis padres, ambos aprobaron nuestra relación pero con reglas de por medio. En cuanto a Lis, decidió estar soltera hasta que su ex se fuera de la ciudad y así poder estar tranquila. No pasaron muchas cosas, ella continuaba siendo mi amiga y viceversa.
Durante las vacaciones, mi relación con Vladimir fue de mal en peor. Se comenzó a volver muy celoso y posesivo, al punto en que prefería quedarse en casa que salir a dar un paseo. Y fue ahí cuando mi paciencia estalló. Debía de admitir que sus detalles me encantaban, la forma en como me trataba igual, pero llegar al extremo de solo querer estar conmigo a cada hora era aburrido, si salia con mis padres tenia que ir él; aunque no lo invitaran, escuchaba a que hora salíamos y de repente él aparecía una hora antes. Ni siquiera tenia tiempo de leer y ver mis series americanas favoritas, tampoco de hacer mis hobbies y hasta mis padres terminaron por llamarme la atención por eso.
Teníamos ya tres meses cuando decidí terminarlo, el lloró, me suplico y hasta me dijo que cambiaría, pero definitivamente, no. El poco cariño que sentía por el lo destruyó en cuestión de un mes y si seguíamos no iba a disfrutar mis vacaciones como lo había planeado. En las vacaciones me aleje de toda comunicación ya que fui con mis padres a la casa de la abuela, ella vivía cerca de un lago y a pesar de que había mas gente habitando el lugar, la red no llegaba por completo, sin embargo, lugares así me encantaban.
Lo que sucedió en mi primer año me había dejado en dudas, a pesar de que he salido con chicos, sabia que algo en mi faltaba. Anteriormente siempre me sentía completa, satisfecha de mi misma, pero ahora las dudas en cuando a mi orientación sexual se interferían en cualquier pensamiento o acción que emitía; claro, yo sola me daba cuenta, sabia como mantenerme al margen. Por ahora no le iba a decir a nadie sobre esto y yo sola me dedicaría a encontrar mi verdadero yo.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[Ch. 2 ] El miedo es la mayor debilidad

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:34 am

Comenzaba el tercer año y como era de esperarse había cambiado. Ahora estaba mas desarrollada; mi cuerpo era mas esbelto y mi figura; que no me gustaba presumir, tenia forma. Mis pechos y glúteos eran la parte mas notoria, no hace poco era una chica plana. Alcancé una estatura del metro setenta. Mi cabello estaba mas largo, caía mas abajo de los hombros, empecé a laciar mi cabello, debo de admitir que de esa manera se me veía muy bien. En cuanto a otras cosas, también a delinearme y ocupar sombras, no en exceso, siempre procure verme mas al natural. En cuanto a mi personalidad, seguía siendo aquella chica fría y distante, sin embargo, me volví mas complicada cada vez que deseaba algo, llegando al extremo de parecer rebelde en algunas ocasiones. Pero, era tercero de escuela media, mi ultimo año y estaba cansada de seguir el ejemplo de mis padres. No deseaba cambiar mis calificaciones ni tampoco mi forma de comportarme con ellos, si no, de empezar a decidir por mi misma.
En cuanto a Lis, ella también cambio lo suficiente, alcanzó una estatura del metro sesenta. Su cuerpo lucia mucho mas bello, debía de admitir que me parecía linda. En cuanto a otras proporciones, ella tenia mas figura y eso significaba que también mas pecho y glúteos. Por cierto, se había cortado el cabello mas arriba de los hombros y le quedaba bien por el tipo de cara que tenia. No empezó a utilizar maquillaje; ya que ella ya utilizaba, pero si comenzó a vestirse con blusas y jeans que lucían perfecto con ella, así como vestidos y tacones. Me gustaba ese punto en ella, todo lo que utilizaba le quedaba perfecto; yo por mi parte seguía con mis jeans oscuros o de mezclilla y mis playeras sueltas. Su personalidad seguía igual que siempre, le sonreía a cualquiera; siempre y cuando este sea hombre. Continuaba siendo coqueta y muy amigable. Solo algo cambio, su personalidad alegre se había esfumado. Cada vez que nos encontrábamos en platica grupal ella empleaba por levantarse de repente y se marchaba sin decir mas.
- ¿Esta pasando algo? - Me levanté inmediatamente de mi banca y fui hasta donde se encontraba Lis - Últimamente has estado actuando extraña y, se que no hemos hablado últimamente, pero, me gustaría poder volver a platicar como antes. Tenemos muchas cosas que contarnos -
- No, todo esta bien. Quizás sea porque son los primeros días de clase - Hizo una pausa y me miro fijamente - ¿Contarnos? No se que sea bueno, verás, solo estuvimos de vacaciones... no ha pasado gran cosa -
- Lo sé, pero quería platicar contigo, eso es todo. Además, siento que nos evitas mucho - Le mire fijamente - Solo quiero decirte que puedes confiar en mi -
Lis de inmediato se levantó de la banca - Como dije, esta todo bien. Pero gracias. Iré a tomar un poco de agua - Me miró de reojo y comenzó a caminar hacia la puerta del salón.
Esta vez no se si había sido descuido de ella o solamente una razón u obra del destino que haya olvidado su teléfono. Quizás pueda escribirle algo en sms y cuando este en casa o aquí tenga idea que cuenta conmigo. Pensé inmediatamente y me dedique a tomar aquel aparato. Ingresé a la opción de mensajes y... como era de esperarse, mi curiosidad terminó por defraudarme. Observé de reojo hacia la puerts para darme cuenta que no se encontraba cerca.
Por sorpresa, toda su bandeja estaba llena de mensajes de un contacto que tenia por nombre puros asteriscos, cosa que llamo mas mi atención. Ella no me había dicho que tenia novio o algo similar, pero decidí leerlos.
"Linda. Porque das tantas vueltas al asunto. Recuerda que cuando amas la edad no es un obstáculo"
"No se cuantas veces tenga que decirte que te amo, pero quiero hacerte la mujer mas feliz del mundo. Acepta salir conmigo"
(Varios mensajes similares continuaron hasta llegar a uno reciente)
"Esperare por ti cuando salgas de la escuela. Quiero verte"
(Debo de aclarar que ningún mensaje tenia respuesta)
A los pocos minutos vi pasar a Lis por la ventana, bloque su teléfono y lo deje en su lugar. No quería darle a entender que había leído sus mensajes, además estaba mal que me pusiera a leer cosas confidenciales, posiblemente terminaría enojándose conmigo y que me dejara de hablar era algo que no estaba en mis planes. Con cierto nerviosismo me levante del lugar.
- I-ire a mi lugar. No tarda en comenzar la clase - Me despedí y fui directo a mi banco. Paso el tiempo hasta que sonó el timbre de la hora de salida. Durante toda la clase; que ni siquiera preste atención. Estuve pensando en posibilidades para poder hablar con Lis acerca de lo que había leído, claro, sin darle a entender que tomé su teléfono. Así que lo mejor era irnos a casa juntas, aunque no vivía en mi dirección, vivía una media hora mas lejos. Pero podíamos quedarnos mas tiempo para platicar.
- ¡Lis! te parece si nos vamos juntas - Me recargue en ella - He dicho, tenemos mucho que contarnos y no espero un no como respuesta - Aclaré y la tome del brazo hasta salir al portón -
- Eh, si me gustaría, pero... - Su mirada se dirigió hacia otro lado y perdiéndose unos segundos me tomó tan fuerte de mi brazo diestro y empezó a caminar hacia una dirección opuesta - Solo, vámonos de aquí - Cuando se encontró cansada se detuvo de inmediato. ¿Que estaba pasando?
El que haya actuado de esa manera era extraño. Algo estaba ocultando y deseaba saber que era, quería ayudarla, si es que me era posible. No pasamos ni unos minutos tratando de tranquilizarnos, cuando un tipo feo, robusto y de piel morena se acercó a nosotras. Parecía llevarnos como unos doce años de diferencia. La verdad, estaba tan feo que hasta su presencia me daba asco. Me observó de pies a cabeza, podía sentir que su mirada me desnudaba y luego de un tiempo observó a Lis.
- Eres muchísimo mas perfecta amor - Trato de utilizar un tono de voz tierno,pero solo causaba gracia -
- No me llame amor ni se atreva a estar acercando mas a mi. Ya dije que se aleje... - Expresó Lis mas asustada y molesta. Pero en eso, aquel hombre la tomo fuerte de uno de sus hombros y comenzó a empujarla, dándole a entender que caminara. Yo, solo me quede observando hasta que mi enojo terminó por explotar.
-¿Que no oye que la suelte? No se quien diablos seas y ni tampoco me interesa saber acerca de un tipo como usted... pero la suelta o llamó a la policía - Camine hasta cruzarlos en su camino, mi mirada se mostraba decidida y furiosa. Odiaba a los tipos como el, mas si eran unos pervertidos. - Le dejare en claro que mi padre es jefe de la policía, así que no querrá pasar unos quince años en la cárcel por perversión de menores... y si cree que eso no es suficiente, tengo todos los mensajes que aprueban su culpabilidad -
- Que tonta eres... porque defiendes a una puta como ella. Yo no estoypervirtiendo a nadie, ella sola se lo busco. Quien sabe con cuantos mas ha de haber estado. Mejor veté a tu casa y dejarnos solos - Expresó el tipo con una sonrisa ladina en el rostro y seguía sin soltar a Lis.
- Ya me tiene harta con sus tonterías. Si no le he dicho nada o hecho nada es porque esperaba el momento adecuado - Con la fuerza suficiente Lis logró separarse de él, que cuando lo hizo un par de bofetadas sonó entre las mejillas de aquel hombre - Esto es por hablar mal de mi. Así que mejor vayase y no vuelva a molestarle. Como ha escuchado, puedo demandarlo por acoso y hay mas personas a nuestro alrededor que están como testigos - Al decir esto el hombre nos miró con tanta rabia, odio e impotencia al no ser capaz de enfrentarse a dos chicas.
Luego que el problema paso, nos conducimos a la plaza mas cercana que había ahí, donde decidimos sentarnos a platicar un momento. Yo estaba apenada y asustada. Aunque no lo pareciera, estar en una situación así me había puesto los pelos de punta. Además, por mi enojo dije algo que se suponía, no tenia que haber dicho.
- Uhm... como debería decirlo. Posiblemente me odias y demás, pero yo solo quería escribir un mensaje en tu teléfono y termine por leer tu bandeja de entrada - Dije apenada y baje la mirada -
- No, no no... tranquila. Mas bien, yo debería de agradecerte. Deseaba ya poder darle un alto a ese tipo, pero no me sentía valiente para hacerlo - Suspiró y volvió a sonreír -
- Tenia que hacer algo, no pensaba quedarme con los brazos cruzados. Pero, por lo menos ya paso. Ahora, lo único que termine por enterarme es que... ya eres una experta - Guiñe, dándole a entender a que me refería -
- Pero de que estas hablando. Jamás me atrevería a llegar a ese punto con mis novios. Creo que debe de existir un lazo mas fuerte, sentir aquella sensación cuando una alma se funde y creo, que el amor no es suficiente o quizás sea porque no lo he experimentado del todo. Pero no, no pienses que eso es cierto - Me volteó a ver y sonrió tranquila.
Aquella respuesta fue todo lo contrario, me imagine que diría que si, pues bien, ella siempre estaba a un paso mio en algunas cosas y no iba a ser que me alejara de ella, tampoco es que fuese una enfermedad o algo parecido. Después de una larga platica nos despedimos y prometimos que desde ahora nos contaríamos todas las cosas que nos pasaran. Sea como sea la situación íbamos a confiar, para eso eramos mejores amigas y estaríamos desde ahora en las buenas y en las malas. Por otra parte, nuestra vida escolar y con amigos casi volvía a la normalidad y al decir "casi" es que diariamente estábamos recibiendo cartas de los chicos del primer año. Si no eran cartas, eran dulces o algún detalle, eso lo hacia ver tierno, sin embargo, no estábamos interesadas en responderlas.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 3 ] Cuatro no son suficiente

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:34 am

Pasaron dos meses luego de aquel accidente, ahora era el mes de Octubre y había cosas de Halloween por todas partes, todo ese mes era mi favorito, me encantaba y lo que mas me agradaba era aquel ambiente de suspenso y terror que se vivía por entre las calles y la escuela; donde aquí no había hora que no se hablara de historias de terror. En cuanto a nosotras, seguíamos tan amigas como siempre. Nos encontrábamos en el salón, era hora libre y no teníamos nada que hacer, los del salón se la pasaban en sus grupos y nosotras dos solas nos aburrimos.
- ¿Que te parece si vamos a los salones de arriba? - Al decir arriba es que me refería a los primeros y segundos años - Veamos que tan bien arreglaron sus salones... Además, será mucho mejor que aquí -
- ¿Y que pasa si nos llama la atención algún profesor? - Cuestionó ella mientras se levantaba -
- Si eso pasa... volvemos y listo. Igual podemos decir que estábamos observando sus aulas - Sonreí y de inmediato salimos -
La creatividad de los buenos alumnos era muy buena, entre los pasillos había telarañas, brujas, fantasmas y cuando pasabas por alguna puerta se escuchaba una voz proveniente del "inframundo". Estaba tan bien arreglado que si causaba escalofríos. Paseamos de un lado a otro por el pasillo hasta llegar al ultimo salón, en este caso el primero, eran los chicos de la clase "1-A" Por lo que veía estaban también en hora libre y algunos estaban afuera, así que preferimos detener el paso y solo quedarnos recargadas en la baranda; el pasillo terminaba en forma de "L" ellos se encontraban en la parte contraria y era evidente que podíamos vernos.
Mientras nos encontrábamos ahí nos dedicamos a recordar las cosas que nos sucedieron cuando íbamos en primero, era melancólico ese lugar y a la vez alegre. Muchas cosas divertidas nos pasaron y también recordamos como eramos físicamente. Mi concentración en la platica fue interrumpida cuando sentí una mirada pesada sobre mi, levanté mi rostro hasta la puerta del salón ajeno y recargado sobre aquella puerta se encontraba un chico, mi mirada de inmediato se fijo en él, pues bien, era de mi tipo, y al decir de mi tipo es porque así lo veía y sentía, tan solo su presencia me daba a entender eso. Era de piel blanca, mucho mas alto que yo, vestía unos jeans negros, una playera de "Gun's and Rose's", tenis tipo convers... era, lamentablemente perfecto. Odiaba eso de "amor" a primera vista, pero era eso lo que me había pasado, tal vez. Luego de haberme dado cuenta de lo que estaba pensando, voltee la mirada hacia otro lugar y noté que aun costado de él se encontraba otro chico, este, como era obvio observaba fijamente a Lis. El chico era de estatura mediana, quizás mas alto que ella, estaba gordito, pero no al extremo. El vestía mas formal, tenia unos jeans de mezclilla y una camisa de moda, como calzado unas botas que iban por debajo de sus pantalones, lo hacían ver muy bien. En cuanto a personalidad, también se veía idéntica a la de mi amiga. Después de tanto concentrarme en ellos, el sonido de la campana sonó y fuimos corriendo a nuestro salón por las mochilas. Era hora de salir y no deseábamos quedarnos hasta el final.
- Lis... ¿Viste eso? Podrás decirme lo que quieras, pero, el chico que estaba frente a nosotros, el de negro... es tan guapo y no se diga el otro, aunque el segundo no me llamo mucho la atención- Mi tono de voz se notaba emocionado -
- En serio ¿Te gustó?... Oye, no pensé que tuvieras ese tipo de gustos, los llevamos por dos o casi tres años. No sé, pero yo si me siento rara con eso -
- Lo sé, pero... no tiene nada de malo. Me gusta, o mas bien quiero saber mas acerca de él. Por favor, no me dejes sola en esto - Le insistí tiernamente -
- Esta bien, te ayudare. Pero, promete que guardaras distancia. No quieres tener problemas antes de salir - Sonrió y luego de esto nos fuimos a casa.
Cuatro semanas pasaron y hasta ahora, nuestro progreso fue satisfactorio. Resultó que el chico que me gusto se llamaba Robert y el segundo Gael. Ambos se interesaron en nosotras que nos hicieron mas fácil el trabajo. Empezaron a acercarse a nosotras y poco a poco comenzamos a convivir. Por cierto, los dos eran amigos desde el comienzo del año, eran similares a nosotras, puesto que también confiaban el uno del otro. Cuando Robert, quería platicar conmigo, Gael se iba con Lis. Era la forma mas fácil de no distanciarnos. Al poco tiempo, comencé a saber mas acerca de Robert, me encantaba que ambos compartíamos gustos y musica, nuestras charlas eran tan sueltas que tiempo nos faltaba. En cuanto a Lis, con ella paso lo mismo, sin embargo, ella comenzó a andar con Gael una semana antes que yo. Se veían tan adorables juntos que ni yo podía creer que comenzaba gustarme ese tipo de cosas. Mi relación con Robert tardo mucho mas ya que el no se atrevía a decirme, era muy tímido en esas cosas del "amor" al igual que yo y cuando algo así sucedía terminábamos sonrojandonos o cambiando de tema.
En fin, cabe mencionar que nuestras relaciones eran perfectas, ninguna se sentía aprisionada ni hostigada, nuestros padres sabían de la relación así que no había problema. Y así pasamos el fin de año, enamoradas. Mis fiestas navideñas las pase en casa de Robert y solo fin de año con mi familia. En cuanto a Gael, el se la paso en casa de Lis solo en año nuevo. No podía creer que hasta ahora había encontrado a la persona adecuada o eso me hacía creer.
El nuevo año comenzó y nuestra relación continuaba, ahora estábamos esperando el catorce de febrero, deseábamos pasarlo con nuestros novios. Le pregunté a Gael acerca de los gustos de Robert, y el acerca de los de Lis, fue un intercambio de ideas entre los cuatro que para cuando llego el mes, teníamos la idea de que nos gustaba. En la escuela, cada catorce de febrero se hacia una a disco exclusiva para los estudiantes y aunque tanto a mi como a Robert no nos gustaba, decidimos asistir; eso fue porque los otros dos nos obligaron. Esa noche decidimos separarnos en ese evento, no supe que había pasado con Lis, pero no podía irse, había quedado de irse a dormir a mi casa.
Antes de la media noche, me despedí de Robert tiernamente y lo deje hasta el portón. Ya estando sola mire la hora, comencé a buscar a Lis por entre todos los alumnos hasta que logre verla. Estaba sentada junto con Gael en una de las bancas de descanso, solo que en eso vi un "accidente", ya que mientras él arreglaba una de sus botas aprovecho para moderle de la pierna a su novia, al ver eso yo solo cerré los ojos y me acerque.
- No deberías de hacer eso aquí, que a pesar de que es una Disco, hay profesores - Sonreí y observe a Lis - ¿Estas bien? Eso si debió doler -
- Bueno, con las luces apagadas dudo que lo hayan visto. Si algo se comenta se que fuiste tú o ella la que me delataron - Dijo Gael mientras me guiñaba y sonreía -
- No, yo no haré nada. Después mi novio se enojara conmigo por decirlo - Le seguí el juego hasta que recordé la hora - Por cierto, es hora de que nos vayamos. Recuerda Lis, que tengo horario -
- Es cierto, nos tenemos que ir - Dijo Lis mientras se bajaba de la banca y se iba hasta mi lugar - Entonces yo las llevo - A completo Gael y salimos de ahí.
Llegamos a la casa gracias a que nos trajo en su auto. Los deje solos para abrir el portón y también dejar que ellos se despidieran. Mis padres se encontraban dormidos, pero fui hasta su cuarto para avisarles que llegue y que no se preocuparan. Al poco tiempo entro Lis y le dije donde estaba mi habitación, era la primera vez que venia a casa y si mi madre la conoció fue gracias a las juntas de la escuela. Al poco tiempo estábamos ya en mi recamara.
-Que dia mas agotador... - Me tire sobre la cama con dos pijamas en mano - Toma, puedes utilizar una, con esa ropa no dormiras a gusto - Me volví a levantar y camine al baño para vertirme -
- Gracias... - Me observó de reojo y notando que cerraba la puerta aprovecho para también cambiarse.
Estando ya todo listo nos acomodamos en la cama y apagamos las luces, estaba a punto de quedarme dormida cuando el teléfono de Lis empezó a vibrar, dio lectura a un mensaje que enseguida respondió y volvió a dejarlo.
- Escribe que nos deje dormir. Sigue enviando mensaje a esta hora. - Di media vuelta y mientras mis ojos se acostumbraban a la oscuridad traté de buscar a Lis con la mirada.
- Solo me dio las buenas noches... ya no volverá a sonar - Bostezo y enseguida me dio la espalda.
Yo al notar eso la abracé por la cintura y le Murmuré. - Si, vayamos a dormir. Me hiciste alejar mis peluches que dormire abrazada de ti. Aunque si te molesta dímelo - Dije a medias, el sueño me estaba consumiendo que termine por dormirme de esa manera.
A la mañana siguiente mis padres ya no estaban, salían desde temprano a trabajar, era sábado y no teníamos escuela. Terminamos despertando como a las diez de la mañana. Yo seguía cansada de la noche anterior y me quede mas tiempo dormida, cuando volví a despertar Lis ya se había despertado por completo; aun así seguía en la cama y me observaba.
- ¿Que? Porque no me despertaste - Pregunté nerviosa y en eso mi teléfono sonó.
Era un mensaje de Robert que me daba los buenos días y me detallaba lo linda que era; si, era cursi, pero podía soportarlo. - Sigo preguntándome si es verdad que le gustan esas cosas de mi. No soy nada linda - Murmuré dejando el teléfono aun lado.
- No creí que fuera necesario... - Respondió y luego me hizo burla por el mensaje - Luego dices que soy yo la que no la dejan... - Pausó - Si, eres linda, tanto físicamente como tu personalidad. Siempre he pensado que tus labios son algo provocativos, me gustan... es que son carnosos y llaman mucho la atención, para bien, tampoco te estoy diciendo que son gigantes - Soltó una risa -
- ¿Tu crees? también mis padres y algunas amigas me dicen lo mismo, pero no creo que sea eso. Yo me refería a mi personalidad - Desvíe la mirada - Estas diciendo que te gustan... eso es raro viniendo de tí -
- Porque raro... Solo digo que me gustan, aunque, me dan ganas de besarte en este momento... - Se inclinó un poco hacia mi y yo solo la observé - De verdad, quiero hacerlo. Necesito quitarme la curiosidad de sentir como deben sentirse tus labios cuando besas -
Yo me quede inmóvil, mi mente seguía tratando de asimilar la situación en la que me encontraba. Jamas, en ningún momento llegue a pensar que este tipo de cosas pasarían con ella. Era extraño. Mi mente se quedo en blanco y de un segundo a otro sentí los labios ajenos sobre los mios, pensé que se trataría de un beso normal y corto, pero no, nuestros labios se juntaron un par de segundos que aunque no fue mucho me dejó nerviosa.
- ¡Oh no! He besado a una chica, jamas lo había hecho... es extraño. Pero como dije, besas muy bien - Se volvió a tirar sobre la cama normalmente.
- Yo jamas he besado a una chica... como es posible que terminamos haciendo esto. - Me cubrí con la cobija y solté aire -
- ¿En serio? Ni siquiera a Pao. Entonces, intenta hacerlo conmigo. Anda... - Me descubrió y me empujo sobre ella. Mis ojos se quedaron fijos en los de Lis por un pausado e intrigante minuto, quería hacerlo, pero no tenia las agallas suficientes, este momento era extraño, no hace unas horas estábamos con nuestros novios y ahora, estoy a punto de besarla.
- No, no puedo hacerlo... tu lo hiciste porque solo tenias curiosidad por mis labios, no es algo que vas a volver a hacer así como así - Jamas, jamas hubiera dicho ese comentario. Enseguida se dio media vuelta y volví a recibir otro beso, esta vez mas seco y rápido.
- De verdad, lo siento... No entiendo porque lo hice- Dijo de manera preocupante y se levantó de la cama.
Quizás en ese momento entendió que las cosas estaban mal y que teníamos novios, los cuales amábamos lo suficiente. Por lo menos hasta ahora, lo mas probable es que mis dudas volverían a resurgir de las cenizas.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 4 ] Era lo mejor

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:35 am

El fin de semana terminó, después de aquel accidente preferimos dejar las cosas como si nada hubiera pasado o quizás si, pero como un accidente cualquieravióna acción similar a la de una caída graciosa. Aun así, sabíamos muy bien que las cosas iban a cambiar entre nosotras. Tal vez para bien o para mal. Lo mejor era seguir actuando como si nada, las dos "amábamos" a nuestros novios y no pensábamos dejarlos por algo como eso, de todas formas no pensaba decirles.
Ahora me encontraba sentada sobre mi banca, no faltaba mucho para que comenzaran las clases y en todo ese transcurso de hora libre no nos hablamos, ni siquiera nos dirigimos la mirada; cuando se suponía que teníamos que seguir normal. Al poco tiempo la clase termino y seguía la hora de receso, frente a la puerta del salón ya se encontraba Robert y Gael, era costumbre de ir a comer los cuatro. Espere a Lis para salir las dos juntas a encontrarlos.
- Comprarás aquí o preparaste algo en casa - Comenté, empezando a seguir su paso -
- Comprare aquí, pero iré a comer a otra parte... - Murmuró sin verme -
- ¿Es en serio? Esta bien, como quieras - Acabe de a completar con un tono firme y me fui con Robert a otra parte.
No entiendo porque actuar tan indiferencia cuando ella fue la que dijo que no íbamos a hacer ese tipo de cosas. Además, yo no iba a estar rogándole, si ella quería hablarme pues bien, si no, ya veríamos como avanzaban las cosas. En cuanto a mi relación, tenia que admitir que me sentía mal por haberle hecho algo así a Robert, él me trataba bien y el haberle mentido de esa manera me hacia sentir mal, pero si se lo decía, probablemente iba a empezar a sacar sospecha de las dos y nuevamente los comentarios acerca de mi iban a volver a murmurar por entre la escuela.
El receso termino y volvimos a clase. Ese mismo día nos toco un trabajo en equipo, teníamos que elaborar un volcán en un lapso de tres días, era un trabajo que valía los puntos suficientes para ser evaluado como examen. Los grupos consistían en cuatro personas y en mi grupo se encontraba Lis y otras dos chicas, Lorena; era una chica de piel morena, cabello risado de color negro. Estaba a la altura de Lis. También se encontraba Brenda, ella estaba por el metro sesenta y dos, piel blanca, cabello oscuro y lacio; siempre lo sostenía en coleta. Sin embargo, Lorena vivía a dos horas de la secundaria y era casi imposible que pudiera venirse mas temprano a la escuela o irse muy tarde. Así que quedamos en que solo las tres nos encargariamos de la construcción y ella del resumen y los pasos a elaborar. No tuvimos opción mas que aceptar aquel trabajo y tratar de seguir llevándonos bien.
Al otro día quedamos de vernos en mi casa, era el lugar mas cercano a la escuela y como mis padres no se encontraban nos sentíamos mas cómodas al trabajar. Durante las horas de trabajos olvidamos aquella distancia y comenzamos a actuar como antes, fue divertido también el empezar a conocer a Brenda. Mientras tomábamos un descanso nos dedicábamos a jugar a las escondidas, mi casa era amplia y había muchas habitaciones, sin embargo, termine por caer en la misma donde Lis había entrado. Ahora
Brenda era la que nos estaba buscando. En cuanto me percate de su presencia me di media vuelta para salir y ella enseguida me tomo del brazo.
- Si sales te encontrara y terminaras pagando la pizza - Sonrió e instantáneamente me detuve. Pero enseguida me di cuenta de lo cerca que estábamos que mi corazón comenzó a latir, estaba nerviosa y ahora lo único que deseaba era que Brenda nos encontrara o salir de ahí y pagar la pizza.
- De cualquier forma nos encontrara ... - La observé intentando corresponder la sonrisa. Pero en eso, no pude evitarlo, de verdad, lo intente, luche contra aquel reflejo o mas bien contra la necesidad de querer besarla. Durante unos segundos ella me correspondió y en eso su mano tomó mi mentón y me separo. Me miraba molesta y su mirada ahora mostraba miedo en sus ojos.
- ¿Que rayos estas haciendo? Te dije que esto no se iba a volver a repetir - Habló con tono molesto que de un empujón me soltó el rostro.
- Entonces, porque me correspondes... Si tampoco lo quisieras no lo corresponderias - Al terminar de decir esto me volví a acercar a ella y la besé.
Me importaba un poco lo que ella dijera, ahora lo único que deseaba era poder sentirla cerca. Por un momento pensé que no me iba a corresponder, pero fue todo lo contrario. Aunque ese momento de satisfacción duro muy poco al escuchar la voz de Brenda y también el como la perilla de la puerta comenzaba a girar. De un minuto a otro no supimos como pero ella se escondió en el baño y yo me quede ahí, estaba nerviosa y sudaba frío. Al final, termine pagando la pizza.
Durante los dos últimos días antes de finalizar el trabajo hicimos ese tipo de "juegos". En cuanto a la relación con nuestros novios iba cambiando. Paso una semana y comencé a escribirle recados a Lis acerca de lo que estaba pasando con nosotras, yo, por mi parte no me sentía a gusto verla de la mano y demás con Gael, me enojaba que prefería mejor alejarme de ellos. mi relación con Robert iba descendiendo, poco a poco comenzó a volverme mas fría y cortante, la verdad fui mas cruel. En cuanto a los recados, estos son unos pocos de todos los que nos enviabamos.
"No se si sea la única que se sienta extraña, pero... poco a poco mi relación se esta desvaneciendo. Y no es tuya la culpa. Es solo que me siento mas a gusto contigo - Ale"
"Me siento igual, muchas cosas cambiaron en esta semana. Y mi relación, estoy tratando de que vaya bien, creo que Gael no se merece que le haga esto. Mucho menos tu novio -Lis"
"Entonces, estas diciendo que el no se merece esto y yo si... Necesitamos aclarar algunas cosas. O cerrar este ciclo o dejarnos llevar por lo que sentimos -Ale"
"No, tampoco quise decir eso. Además, tu sigues con Robert. Nada me asegura que lo dejaras en caso de que nosotras lo intentemos -Lis"
"¡Woh! Si ya no estuviera con él, me dirías que sí. Oye, no quiero hacer trio con Gael. Así que si lo dejo yo, también lo harás tú - Ale!"
"Si, eso es lo que haré. Solo que no tratemos ser muy obvias -Lis"
Con esto estaba mas que claro para mi que las cosas con ella iban a ir en serio. Tampoco es como si estuviera enamorada o algo similar, solo quería saber como serían las cosas con ella. Es decir, aun estaba en mi lapso de descubrimiento y tenia que saber si prefería tener una relación con una chica o con un chico. Lis era linda y me gustaba, pero no sentía otra cosa mas que cariño y me imagino que ella igual.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 5 ] ¿Creamos nuestra historia?

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:37 am

Debo de admitir que no utilice una manera correcta para terminar con mi novio. Como había mencionado, me empecé a comportar distante, seca y ya pocas veces aceptaba salir con él. No me atrevía verlo a la cara, por lo que decidí enviarle una carta con Gael. El ya tenia la idea en mente y cuando se la entregue me dijo: "Vas a terminarlo ¿Verdad?" - Un nudo se hizo en mi garganta que preferí solo ignorarlo. Me sentía mal por como había sido y solo quería desaparecer de ahí. Lis solo me observaba sin decir palabra alguna, llegué a pensar en ese momento que Gael seguramente le preguntaría mas tarde por algunos motivos de nuestra separación. A la hora de salida Robert ya me esperaba fuera del portón, se suponía que ya no salíamos pero quiso hablar conmigo.
Para resumir, el único tema de nuestra conversación fue; porque termine con él, ya que él no tenia en mente algún rechazo, problema o forma de actuar delante mio que me molestara y si, yo sabia muy bien que él se portaba tan amable, dulce y hasta romántico, pero no lo amaba y después de todo, teníamos que terminar, y esto es por mi culpa. Le dejé en claro que la situación dependía de mi, que era yo la que ya no me sentía segura con la relación, que quería volver a estar sola por un tiempo, le mentí que había dejado algunos hobbies y pasatiempos por estar con él y que ahora, tenia que estar al pendiente del examen para ingresar al nivel medio.
Cuando le decía estas cosas mire su rostro, me miraba decaído, triste, como si se preguntara si esto realmente estaba pasando o era una pesadilla. Nuestra conversación termino y decidí marcharme a casa, esta vez no vi a Lis y me dedique a caminar sola. Hacia cuanto que no lo hacia, tenia que despejar mi mente y todo lo que estaba pasando. Lo único que se, es que había pasado tan rápido, tan apresurado que mis sentimientos y pensamientos estaban en total confusión. ¿Había estado bien? Probablemente la relación con esa chica jamas iba a funcionar o tal vez yo sola era la que me estaba haciendo ilusiones con ella, porque lo eran, ahora solo verla con ese chico me enojaba. Por otra parte, ya había hecho lo que me propuse, terminar con Robert, no había marcha atrás, como decía, quizás terminaría quedando como "El perro de las dos tortas".
Pensé también en la posibilidad de andar con ella, si llegaba a eso, ¿Que iba a ser de mi? ¿Como actuaria con ella? Si eramos libres, los rumores se iban a esparcir hasta llegar a oídos de mi familia, no solo a la mía, si no a la de ella. El lugar donde estaba viviendo era pequeño, por lo menos los del condado conocían a mi familia, todos nos conocían y eso hacia que cualquier cosa referente a mi enseguida llegaba a los oídos de mis padres. Otra opción, sería hablar con ellos acerca de mis dudas, pero eso lo iban a tomar tan mal que serían capaces de enviarme a un reformatorio o a una clínica para "homosexuales"; si es que esto ultimo existía. Ahora, lo único que tenia que preocuparme es en decirles que mi relación había terminado y que se fueran preparando para mi fiesta de cumpleaños; esto ultimo hacia que mis pensamientos malos desaparecieran.
Al día siguiente hable con Lis, le dije que mi relación había terminado, que por mi parte yo ya era una persona libre. Al escucharme ella lo tomo con calma y empezamos a platicar.
- Tengo miedo de terminar con Gael. No se como hacerle, yo lo quiero... y se como se siente que te rompan el corazón - Mordió su labio inferior nerviosa y me dio la espalda -
- ¿Eso quiere decir que no lo vas a hacer? - Pregunté, caminando un poco y volver a quedar delante de ella -
- No es que lo vaya a hacer... solo quiero tiempo. Solo eso, si es posible - Dijo, mirándome fijamente a los ojos. Quería darme a entender que estaba hablando con sinceridad, pero si ese tiempo nunca llegaba, que pasaría conmigo. Siendo el caso de esa forma, lo mejor era distanciarnos hasta que ella terminara con él.
- Perfecto. Toma todo el tiempo que quieras, eso si te digo. - Me acerque a ella y le susurré al oído. La había abrazado para que no se vieran las cosas tan obvias. Siempre nos vivíamos abrazando o cargandonos, nos llevábamos muy bien dentro del salón. - No habrá nada de besos, ni recados diciendo que me quieres o algo similar. Eso te ayudara a saber que es lo que necesitas realmente. - Me volví a separar y me fui a mi banca. No sé que habrá pasado por su mente, pero con el rostro que puso me di cuenta que por fin le había dejado en claro que no iba a jugar conmigo y que las cosas para ella iban a ser tan difíciles como las mías.
A la hora de receso me fui a comprar unos dulces a la cooperativa de la escuela; ya para ese entonces andaba de un lado a otro sola, podía hacer lo que quisiera en los recesos y hablar con quien me diera la gana; lastima que yo era muy seria y eso no se me daba mucho. En la cooperativa se reagrupaban por grupos cada semana, ahora les tocaba vender a los alumnos de 3-C. Compré mis dulces favoritos y al momento de pagar, el chico que me atendió me dio a entender que tomara una paleta de esas que tienen forma de corazón, pero me negué a ello. No iba a aceptar cosas de extraños y menos cuando no se cuales eran las intenciones de ese chico.
La semana paso y las cosas con Lis no cambiaban en absoluto. Ya era lunes nuevamente, otro día mas de la semana observando a esa pareja, que para ser sincera, podía ya ver los cambios de ambos. Antes se veían el uno para el otro y ahora, no era mas que cenizas de lo que fueron, solo se veían en la hora de receso y en la hora de salida Lis se las arreglaba para escapar conmigo hasta el lugar donde tomaba el camión; debo aclarar que no hablábamos acerca de las dos, se lo había dejado en claro e iba a cumplirlo. Mientras tanto, yo seguía recibiendo cartas de un chico desconocido, no tenia idea de quien era pero para estos momentos no me interesaba en lo mas mínimo. Tampoco respondía ni asistía a los lugares acordados, además se vería mal que enseguida que termine con mi novio, ya este viéndome con alguien mas.
Llegó Martes y aquel chico de las cartas por fin se dejó ver; me imagino que se canso de ser ignorado todo el tiempo. Se trataba nada mas y nada menos que aquel que intento regalarme la paleta, era muy alto, alcanzando el metro ochenta, cuerpo en forma; se notaba a simple vista que hacia ejercicio. Cabello rubio, largo y despeinado. Ojos color azul intenso; la única cosa que me gustó de él. Para ser sincera, no era el tipo de chicos que me gustaban. Cuando me habló me invitó a salir durante el receso y por mas que me negué insistió tanto que termine aceptando, aparte, no tenia otra cosa que hacer en el receso. Caminábamos alrededor de los salones de tercero y cada vez que pasaba por mi salón Lis; que se encontraba en la ventana platicando con Gael, me observaba con un rostro molesto cada vez que pasaba por ahí.
El día Miercoles me enteré que las cosas con el noviazgo de Lis empeoraban, no había día en que su novio le pidiera perdón o se enojaran por cualquier cosa. Yo seguía cada vez hablando con Enrique, que así se llamaba el chico que apenas conocí. En la hora de receso yo venia caminando tan normal con Enrique que cuando noté, Robert ya estaba al frente de nosotros. Me observó de manera fría y comentó.
- Que sorpresa ¿Por este bulto me cambiaste? No pensé que te llegaran a gustar esta clase de chicos - Dijo de manera arrogante y frívola. Jamás lo había escuchando hablar así, que decidí responderle igual.
- Y que si es así. No tienes nada que reclamarme porque no te cambie, ya habíamos terminado cuando lo conocí - Me cruce de brazos. - Y lastima... tú que decías conocerme mejor que nadie -
- Y piensas que te voy a creer eso. Igual, te deseo lo mejor con este mounstrito - Miró de pies a cabeza a Enrique y claro que el no se iba a quedar de brazos cruzados. De un impulso lo tomo del cuello de la playera y recargándolo contra la pared le dio un golpe en la mejilla.
- Me vale quien hayas sido y quien eres, pero a ninguno de los dos nos insultas - Me tomó del brazo y nos fuimos a mi salón.
Hasta donde habían llegado mis decisiones. Probablemente me hicieron perder mucho de lo que ya había conseguido. Yo al llegar al salón me despedí de Enrique y le dije que no volviera hacer eso, que lo mejor era hablar y no llegar a los golpes, le deje en claro que si lo volvía a hacer me alejaría de él. Estando ya dentro de mi salón me abracé de Lis tan fuerte y me recargue sobre su hombro.
- No sé que me paso... tampoco se lo que ahora quiero. Siento que todo lo que pasa es por mi culpa... Pero, de la única cosa que estoy segura es que quiero estar contigo ¿Es mucho pedir? - Expresé, soltando unas cuantas lágrimas y me aferre mas a ella.
- No es tu culpa, es de las dos. Y siento haberte dejado sola con todo este problema. No te preocupes, terminaré con esto pronto. Lo prometo - Me abrazó de la misma forma que duramos unos minutos así, mientras yo trataba de detener mis lágrimas. Al siguiente día, yo empecé a distanciarme con Enrique, no quería mas problemas y él iba a ser uno de ellos, le dije que podíamos ser amigos y que podríamos platicar cuando lo necesitara, pero él ser amigos no era lo que se proponía, por lo que también decidió alejarse de mi. Quedamos en que tampoco nos negaria nuestra ayuda, pero como amigos era imposible ya que yo le gustaba. Por otro lado, Lis no vió a Gael en todo el dia, estaba preparándose mentalmente para terminarlo y solo podía concentrarse así. El dia terminó y en la hora de salida Lis habló claramente con él, y así en una platica no muy larga le dijo que la relación había terminado, ella actuó de una manera amable y madura. No sé muy bien que razones le había dado, pero lo hizo.
El ultimo dia de la semana llegó, yo seguía bien y solo me preparaba para saber si seria una opción el declararme tan pronto, quizás dejar otros dias mas sería bueno. Jamás me había declarado a alguien y el pensar sobre esas cosas me ponía nerviosa. No obstante, tenia que ver alguna señal de Lis que me diera a entender que ella quería estar conmigo de esa forma. El dia parecía estar tranquilo, pero en la hora de receso, Gael bajo a ver la Lis, pero no tuvo éxito, ella solo salió a verlo en unos minutos y con la misma entro. Yo la veía decaída y no se si era porque aun sentía algo por él o porque se sentía mal al actuar de esa forma. Cuando termino el día, aquel chico esperaba a Lis aun lado del portón de salida con una rosa en la mano y con lágrimas en los ojos. Una y otra vez le rogó que no lo dejara, le dijo que cambiaría si algo había hecho mal, le pidió perdón por todo, su forma en la que le hablaba me daba a entender que el estaba perdiendo una parte de su vida o al menos así el lo dejaba ver, yo, al ver esa escena me sentí tan mal ¿Habia sido otra vez mi culpa? Mis pies avanzaron por entre el pasillo de manera lenta hasta poder alejarme de ellos. No podía ver eso, me molestaba que él aun la siguiera amando, pero mas que eso me molestaba el que yo sea la responsable.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 6 ] Fascinante Desilusión

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:37 am

Luego de tener esa escena entre Lis y Gael, mi mente seguía en blanco. Aun no podía explicarme ese cambio tan drástico que había hecho. En una semana mi vida cambio por completo. Llegué a pensar que aquellos pensamientos o gustos que tenia por las chicas habían desaparecido o mas bien, trate de darle entender a la gente eso. Debo mencionar que luego de "experimentar" esos gustos, me había agradado, es decir, me sentía mucho mas tranquila con una chica, de hecho, después de lo de Paola me empezaron a llamar mas la atención, que a veces no podía evitar voltear a verlas, claro, con suma precaución.
El estereotipo de la chica que me gustaba era prácticamente el mismo a todas, la mayoría que me llamaba la atención eran chicas afeminadas, todas; sin excepción, tenían que estar bien vestidas, arregladas y prácticamente de las que no te pasaría por la mente que son lesbianas. Tampoco llegaba al extremo de gustos, podrían arreglarse muy bien, andar a la moda y todo ese tipo de cosas que una chica "normal" haría, pero tampoco al extremo; se muy bien que llegar a los extremos siempre puede causar problemas y es por eso que me limitaba a que no fueran creídas, Su personalidad era otro punto, con que fueran inteligentes y no... uhm, ñoñas; cuando digo esto me refiero a que no solo tengan el maquillaje y la moda en el cerebro.
La verdad, yo nunca tuve en mente llegarle a gustar a una chica, con lo aislada y cerrada que soy quien querría una novia así. Aunque creo que la razón no era esa, si no mas bien el tener novio. Esa fue un arma mortal que yo sola cause para engañarme a mi misma. Me quedé encerrada en la habitación, ahora me preguntaba el ¿Porque ella? Habíamos pasado dos años y jamas me imagine como su novia. Y ahora, con un simple beso mi parecer con ella había cambiado. Nos conocíamos lo suficiente, sabíamos los problemas de la otra, nuestros gustos y hobbies, pero eso había como amigas, nada nos aseguraba que nuestra relación sería igual o peor. Me pasé mas de una hora analizando todo que no me di cuenta cuando me quede dormida. A la mañana siguiente me despertó un mensaje, era de Lis y decía.
"Ayer te fuiste, Traté de alcanzarte pero no te encontré. ¿Crees que nos podamos ver hoy?"
Solté un suspiro y sonreí, ese mensaje me había cambiado el animo el día de hoy. Eso quería decir que las cosas podían mejorar.
"Lo siento, es que creí que era lo mejor. Por mi esta bien ¿Donde nos vemos?
Enseguida respondió.
"Ahora estoy comprando unas cosas con mi mamá. En menos de una hora voy a tu casa. Si es que se puede"
Le respondi que en mi casa estaria bien, mis padres estaban trabajando y siempre solian llegar hasta tarde. Así que era un buen lugar para hablar. Me levanté de la cama y fui a tomar un baño. Como era fin de semana, me puse un short de mezclilla negro, una playera de manga corta azul marino y para complementar, unos convers. Bajé a la sala y puse atención en algunos detalles, aunque nunca estaba desordenada pero era mejor evitar malas impresiones. Pusé musica de mi grupo favorito Eluveitie y decidi perder el tiempo arreglando la casa.
No sé cuanto tiempo pasó cuando el timbre de la casa sonó y bajandole el volumen a la musica fui a abrir. No era otra persona mas que ella. Venía con unos jeans entubados, una blusa de gasa color verde agua y debajo de esta una playerita del mismo color, traía unas sandalias; me imagino que el calor ahí afuera era insoportable.
- ¡Hola! - Dijo animada, mientras le daba la invitación a pasar - Ale, luces diferente. No te había visto en short hasta ahora -
- ¡Ey! - Correspondí el saludo y caminamos hasta la sala - Es que no acostumbro a usar short en la escuela. Me perturba el hecho de saber que me van a estar observando - Afirme, sentandome en uno de los sillones. No era necesario que yo tambien le dijera algo referente hacia su persona ¿o si?
- Me imagino que es por eso... aunque no tiene nada malo que te vean. No tienes porque apenarte- Sonrió y luego hizo una pausa mientras tomaba asiento - Cambiando de tema... ¿Porque te fuiste ayer? No sabes el trabajo que me costo tranquilizarlo - Volteó hacia otra parte -
- Es que no es por pena. Simplemente no me gusta - Volteé a verla por el ultimo comentario y por las acciones ajenas. No sabia como tomar esa reacciones - No lo terminaste, verdad... Y si me fuí es porque no soporte verlo de esa forma. Sentí que no tenia nada que hacer ahí -
- Volteó la mirada nuevamente a mí - Si tenias algo que hacer... y me dejaste, pero bueno, eso no importa. Lo importante es que - Pausó - Ya lo termine. Me costó trabajo hacerlo, no por mi, si no por él. Le destruí sus ilusiones y el amor que sentia por mi -
- ¿Que tenia que hacer? No iba a estar parada ahí, no podia hacer nada, porque si lo hacia eso pudo habernos afectado. Adémas, ese ciclo es parte de tu vida y tenias que terminarlo así como yo lo hize con Robert, porque no nos correspondia ayudarnos en eso. Y si, se que le rompiste el corazón, porque yo tambíen senti eso al terminar mi relación. Pero dime, algo por algo decidimos hacer eso y tu sabes muy bien que es -
- En eso tienes razón, pero aun así las cosas no tenian que ser de esa manera. Creo que debemos darnos un tiempo, no se, pensar en las cosas que acabamos de hacer y que queremos intentar hacer. Esto esta mal Ale... -
- Si no tenian que ser así, entonces como. Oye, lo siento pero yo no iba a estar en una relación con dos personas. O te dejaba a tí o a él, pero para mi desgracia creo que elegi la peor opción. - Me levanté enojada y camine a otra parte de la sala - No puedes pedir mas tiempo del que ya te di, te deje en claro que si me alejaba era para que te dieras cuenta que era lo que querias. Pero veo que ni siquiera te dedicaste a pensar en ello. -
Me siguió con la mirada y mordió su labio inferior - Es que, por lo mismo que lo pensé y porque se que es lo que quiero... empiezo a tener miedo de lo que vaya a pasar conmigo ahora. Ni siquiera se porque me siento mal, si deberia de estar feliz de que ahora ya puedo estar contigo. - Sus ojos se mostrarón rojizas y agacho la mirada, apoyando sus manos en su rostro - Dime que es lo que hago - Mientras la escuchaba me acerque a ella y me sente a su lado. Rayos, jamas en mi vida me habia tocado consolar a alguien o estar en este tipo de situaciones. Mucho menos sabia como dar "charlas motivadoras" - No puedo decirte que es lo que vamos a hacer, porque estoy en las mismas condiciones, pero de ahora en adelante es algo que arreglaremos las dos. Yo solo quiero que me permitas estar contigo... del resto, ya veremos como nos va - La abrace y recarge su rostro sobre mi pecho. No sabia que otra cosa hacer.
Se abrazó de mi fuertemente - Entonces, se mi novia. Yo tambíen quiero estar contigo, no sé como le vamos a hacer, pero tenemos que mantener esto por un tiempo distantante, seguiremos tan normal y no es porque no quiera, pero es lo mejor ¿No crees? - Levanta el rostro y entrecierra la mirada - ¿En serio no has tenido una relación con otra chica? -
- Si, de hecho es lo que tenia pensado decirte. Mis padres no van a ser muy considerados si le digo que estoy saliendo con una chica. Por eso es mejor que poco a poco ellos se vayan dando cuenta de mis gustos. Y no, te he dicho que no he salido con alguna chica -
Su rostro estaba tan cerca que no evite darle un beso, aunque esta vez fue muy diferente a los anteriores, nuestros labios lograron fundirse en uno solo y no teniamos miedo de lo que haciamos, estabamos ahora seguras en corresponder este sentimiento. Mis manos acariciaban sus mejillas y ella aferraba sus manos por detrás de mi nuca. Al separarnos ella me observó unos segundos y termino sonriendo, estaba completamente sonrojada y se veía muy linda. Estaba claro que a partir de ahora eramos oficialmente pareja y si, se que fue muy repentino pero ambas así lo queriamos. Pero, creen que sea lo mismo el conocernos como amigas a conocernos como pareja. Ninguna de las dos sabia como eramos en el ambito sentimental, por eso teniamos que comenzar poco a poco.
Durante todo el tiempo que ella estuvo en casa nos dedicamos a ver una pelicula y me ayudo a preparar la comida para cuando mis padres llegaran; tengo que aceptar que era mucho mejor que yo cocinando. Para haber sido nuestro primer dia de noviazgo fue increible, logramos olvidarnos de lo sucedido y nuestra tarde fue excelente.
Ella volvió a su casa antes de que mis padres regresaran a casa, yo, seguía sin creerlo, me sentia feliz de estar con ella que lo creía un sueño. Anoté en mi libreta este dia, que si todo iba bien el proximo diez de abril estariamos cumpliendo nuestro primer mes.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 7 ] Esto va más allá del amor...

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:38 am

La noche del sábado no logre dormir, estaba emocionada porque, por fin estaba como pareja con Lis y ese había sido mi objetivo desde el comienzo. Aunque, algo sabia que estaba mal, pues en realidad solo tenia la intención de andar porque... quería saber que hacia la diferencia en tener una pareja que fuera chica, además eso me ayudaría a darme cuenta que era lo que me interesaba. Si, debía de admitir que la quiero pero, mis sentimientos no estaban cerca de estar enamorada eran solo sentimientos amigables y no los veía para mas. Hacer ese tipo de cosas me hacia sentir mal, pero tampoco sabia que tan cerca del amor era lo que ella sentía por mi, dudó que una persona pudiese llegar a enamorarse en un lapso tan corto.
Así pues, mi fin de semana no tuvo nada diferente, me mande mensajes con ella de vez en cuando y estos no eran nada diferentes. Quedamos que nos veríamos el lunes y a ve r como las cosas marchaban. Habíamos acordado que trataríamos de ser normales, seguir como estábamos hasta ahora y solo en días donde las dos estemos solas actuar ya como se debía, como pareja.
El día de clases llegó, yo como era de esperarse seguí tan normal como todos los días, pero Lis fue todo lo contrario; debía de esperar, volvió a actuar fría y distante conmigo que las chicas del salón me preguntaban a cada rato si había pasado algo entre las dos, como una pelea o algún enojo que nos distanciara de tal forma. - ¿No entiendo que le halla de normal? - Pensé y tomando mi libreta le escribí una nota.
"Oye, no crees que estas siendo demasiado fria. Así hasta mas miedo me da acercarme, el hecho de ser normales no constaba en alejarnos, posiblemente pueden pensar mal las cosas"
Arranque esa hoja y la coloque sobre su banca. El profesor estaba dando clase y como eramos las ultimas no prestaba mucha atención. Al poco tiempo la nota fue respondida.
"Y tu no sabes lo difícil que es para mi tenerte cerca. No es que me mantenga fría, pero si te abrazo (como siempre lo hago) me da miedo el llegar a hacer otra cosa que pueda perjudicarnos. Te parece si nos vamos juntas"
Termine de leer aquella nota y sonrei, era eso en serio, por un momento me llegue a imaginar que me diría algo como "dijimos que seriamos normales" pero, esto me dejo en total tranquilidad. Ya mas tranquila le envíe una nota donde aceptaba irnos juntas.
Las horas de clases terminaron, tomé mi mochila y espere a Lis en el portón; como siempre había sido, solo que esta vez estaba nerviosa.
- ¿Nos vamos? - Exclamó divertida y me tomó del brazo - Tengo pensado irme caminando hasta la ultima parada del camión que esta antes de llegar a tu casa. Si tu quieres... - Me miró de reojo y guiño - Te enseñare una nueva ruta -
- Claro, no tengo inconveniente... Mientras no llegues tarde a casa esta bien - Afirme- ¿Nueva ruta? O sea, no nos iremos por la calle principal... - Al verla nuestros rostros se acercaron lo suficiente, casi me ganaba el impulso de robarle un beso pero al percatarme donde nos encontrábamos me detuve.
- Tu tranquila, le avise a mi mamá que llegaría tarde - Observó atonita al sentir también mi rostro cerca del suyo que no evito por sonrojarse - ¡ah si! Es una sorpresa. Desde ahora podremos caminar por ahí. - Afirmó y empezamos a caminar por unas calles desconocidas, también eran transitadas pero nunca me había tomado la importancia de caminar por esos lados, es decir, la calle principal era mucho mejor y había mas cosas a su paso. Sin embargo, mientras mas caminabas las casas empezaban a desaparecer y solo se veían a la derecha los negocios; por la parte de atrás, que se encontraban en la calle principal. Este sitio estaba mas solitario y el callejón tenia la rededor de dos metros y medio de ancho.
Cuando alcanzamos a caminar lo suficiente ella se apoyo de mi recargando su rostro sobre mi hombro y yo, solo estaba en total nerviosismo. Esto era extraño, muuuy extraño, mi corazón no dejaba de latir y un silencio se apodero de mi voz. Al poco tiempo detuvo el paso y volteó a verme, ¿Se había dado cuenta de mi nerviosismo? O ¿Estaba molesta por mi comportamiento?. No sabia como manejar una relación y me imagino que ella me veía como el "chico" de la relación.
- ¿Que pasa? ¿Porque te detienes? - Pregunté y enseguida me aprisiono contra la pared. - Cuanto tiempo piensas llevarte para darme un beso, tu no entiendes lo mucho que me cuesta el que yo no pueda - Me miró fijamente y desvíe el rostro. Esta bien, tenia que aceptar que en este momento quería huir, estaba tan nerviosa o lo que sigue de eso. Tomé el aire suficiente y me relaje. Si ella quería que yo llevara la relación así tenia que hacer y así lo iba a ser de ahora en adelante. Cuando me proponía algo lo conseguía y esta vez mi objetivo era quedarme como la "activa" en la relación.
- Al decir que "no puedes" es porque... no me alcanzas - Dije entre risas y tomándola del mentón le di un beso, ella por su parte se dio media vuelta para quedar contra la pared. Esta vez se aferro a mi con sus brazos, podía sentir sus manos recorrer mi espalda y mi nuca, yo por mi parte seguía correspondiendo el beso. No sé, pero nuestros besos eran... perfectos, nuestros movimientos de labios coincidían, ella besaba tan bien.
Esa ruta ahora se convertiría en nuestro secreto, pero solo la elegiremos de vez en cuando, caminar mucho por ahí sería casi imposible, no por que estuviera solo, si no porque temíamos de que nuestras familias o algunas personas se enteraran. Solo me pregunto cuanto tiempo nos íbamos a tardar para dar a conocer lo que sentíamos.
Desde ese día empezamos a seguir normal en la escuela, ella me hablaba y yo igual, comíamos juntas y nos seguíamos contando nuestras cosas, lo que sentíamos y lo mucho que empezábamos a necesitar , esto sin contar que yo todavía no estaba convencida de amarle, estaba o deseaba algo que me hiciera verla como mi persona ideal, sabia lo muy coqueta que era y lo entregada que es en sus relaciones y me imagino que es lo que trataba de hacer en la nuestra.
Cuando cumplimos nuestro primer mes solo nos intercambiamos cartas y pasamos el día juntas, como era de esperarse, solo salimos a tomar un helado y a dar una vuelta por el parque.
El día de mi cumpleaños me regalo una pulsera con nuestras iniciales; cosa que me pareció muy lindo... pero lo que me molesto es que no quiso asistir a mi fiesta. Por mas que le insistí me dijo que lo mejor era estar distanciadas en ese momento. Cosa que no entendí del todo pero si ella se sentía bien con eso aceptaría su elección.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 8] Escapando de la realidad

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:38 am

Nos encontrábamos en vacaciones de Mayo, ya eran dos meses de noviazgo y tengo que admitir que ya empezaba a enamorarme de ella, pues bien, estos días que habían pasado a su lado eran agradables, divertidos y tiernos. No había día en que me demostrara lo mucho que me quería y viceversa, eso si, seguíamos ocultando nuestra relación a las otras personas y aunque sabíamos que estaba mal no teníamos otra opción.
En estas vacaciones por fin me llevó a su casa, como había mencionado vivía a una hora y cuando estaba en la escuela se me hacia muy difícil asistir. Su casa era pequeña, con tres habitaciones, sala y cocina, aparte de ella tenia dos hermanos, uno mayor que ahora vivía con su novia y a su hermana pequeña que asistía al kinder. Su mamá no era una persona muy amable, parecía estar enojada todo el tiempo y aunque Lis ya me había dicho como era y que lo preferente era no hacerle caso, me daba miedo el pensar como iba a saludarla, sin embargo lo hice y por suerte le agrade. Cosa que no nos esperábamos, pero bueno, eso era comenzar bien ¿no?.
El primer día me quedé platicando con su mamá un largo tiempo, la conversación era acerca de lo que estudiaría; de hecho le agrado que me fuera a diseño grafico, además comento que le parecía una buena persona. El que pensara así de mi es porque delante de los mayores me comportaba como cual niña educada; si me conociera como soy y que tuviera en mente que estaba saliendo con su hija, seguramente me correría de inmediato. Estaba feliz pero la verdad es que quería también estar un momento con mi novia, aunque eso lo veía imposible. La tarde terminó y no hubo ni la pequeña posibilidad de darle un beso, en fin, con aquella charla logre que su mamá me invitara a comer al día siguiente y eso no estaba nada mal.
Volví, agradecía que mis padres eran tan considerados que me dejaban salir en vacaciones y que no les molestaba si no estaba en casa, siempre y cuando respetara mi horario y dijera a donde y con quien iba para ellos estaba bien. Cuando llegué a su casa la comida estaba lista, ah cierto, para no sentirme mal les llevé helado como postre. No quería que tuvieran una mala impresión de mi y que se quedaran con la idea de que solo asistía a comer o algo similar. Pasó la hora de comida, conversamos por un rato y su mamá nos dijo que descansaría un momento, se fue a la habitación con su otra hija y cerro la puerta. Todavía era temprano así que Lis me llevó a su habitación a ver la tv. No puedo omitir que ir "a ver la tv" era un engaño, al entrar a la habitación entrecerro la puerta y lo primero que hizo fue tomarme en brazos y besarme, pasamos así unos minutos hasta que caímos sobre la cama, no les daré falsas esperanzas porque decidimos que nuestra relación iba a ir de manera lenta y ninguna nos sentíamos seguras de pasar a tener relaciones sexuales, menos con su mamá en casa. Solo nos dedicamos a besarnos parte de nuestro cuello, labios y mejillas.
- Va a estar mal si te hago esto, pero no me importa - Me susurro en el oído y de repente sus labios y dientes se apoderaron de mi cuello y me hizo un chupon, demonios, el solo hacer eso hizo que mi piel se erizara y que empezara a sentir cosas extrañas, pero... pero esas cosas no me gustaban, se veían muy mal y la verdad hablaban mal de la gente; por lo menos donde vivíamos sí.
- ¡Ahg! Detente... No me gustan - Me separe de ella y camine al baño donde ahí vería la marca que me había dejado. Como era de esperarse era notoria y ni siquiera mi cabello lograba cubrirla - Ahora que voy a hacer - Murmuré y volví hasta donde ella se encontraba. Lis parecía estar algo triste por mi reacción, pero es que... es que la verdad no me gustaban - Tranquila, con un poco de maquillaje se borrara ¿tienes un poco? - La tome de ambas manos y me acerque a ella para abrazarla.
- Si, claro... ahora te pongo un poco - Diciendo esto fue en busca del mismo, pero en eso su mamá se había despertado y nos hablaba a las dos. Al parecer tenia planeado ir a caminar entre la zona.
- Y-ya vamos... - Le contesto de inmediato y aplicando un poco de maquillaje salimos de ahí.
Salimos de su casa y fuimos a un parque a caminar un poco. El maquillaje empezó a correrse con el sudor, habíamos caminado ya gran parte y el chupon se veía a simple vista.
- ¿Que te paso ahí? No traías eso cuando llegaste - Me interrogó su mamá con cierta duda en su rostro.
- No lo traía o mas bien no se me notaba porque traía maquillaje... pero, si lo tenia - Sonreí nerviosa y mire a Lis.
- Uhm... no deberías dejar que te hagan eso, se ve mal en una señorita. Tienes apenas quince años ¿No? y ya con esas cosas -
- Si, lo siento, fue un descuido. Pondré mas cuidado - A sentí y suspire. Al parecer se lo había creído.
Antes de llegar a su casa me despedí y quede de ir dentro de dos días. Solo teníamos una semana de vacaciones y era divertido estar con ellas. En esos días me dedique a matar el tiempo arreglando mi habitación y en terminar de ver algunas series que tenia pendientes, echaba de menos a mi novia pero cada cinco minutos nos estábamos mandando mensajes. Traté de ocultar mi chupon delante de mis padres con maquillaje y lo conseguí, ellos no iban a enterarse de esto.
El día que volví su mamá no estaba, había salido al centro comercial y posiblemente llegaría hasta mas tarde, su hermana se había ido con ella y ahora estábamos solas. Para este día el moretón ya no se veía y me sentía mas cómoda.
Cuando llegue, Lis tenia musica en su casa y me fue fácil entrar y asustarla, acababa de bañarse y sus labios frescos eran tan excitantes, sobre todo su olor. No evite intentar dar un paso mas avanzado que solo besos, así que la acosté sobre la cama y empecé a besarla de manera apasionada, mis manos recorrieron su estomago y levante su blusa hasta su pecho, ella por su parte estaba cediendo a mis caricias y a mis besos. Mis manos por primera vez tocaron su bien desarrollado pecho por encima de su corset. No quería precipitar las cosas, pero debo de admitir que acariciarla se sentía tan bien, así como su respiración y su voz que me daba a entender que lo estaba disfrutando.
Al poco tiempo decidí separarme y me acosté a su lado. Mi rostro estaba tan nervioso y rojizo. No se que hubiera pasado si continuaba, mi corazón no dejaba de latir y lo mejor era refrescar mi mente. Ella se abrazó de mi y se quedó platicando conmigo, era muy penosa en ese tipo de cosas y en ese tiempo me estuvo evitando la mirada.
Una hora mas llegó su mamá, le ayudamos a bajar las cosas del coche y nos fuimos nuevamente a la recamara, ella iba a apagar la musica y la acompañe, su cama era una litera que se encontraba cerca del estéreo así que cubría el mueble, al sentirme así la tome en brazos y la besé, la verdad, eso de sentirnos ocultas estuvo mal, porque su mamá alcanzo a ver ese "beso" o "abrazo" desde la puerta, porque enseguida entro a la habitación.
- ¿¿¡QUE ESTÁNHACIENDO!?? - Exclamó molesta y me miró por primera vez enojada, mas bien a las dos -
- Nada señora, solo estaba haciéndole cosquillas - Exclame sonriendo - No pensé que se molestara... pero si quiere no lo vuelvo a hacer - Traté de evadir lo que la señora supuestamente había visto.
- Acaso crees que no me di cuenta que se estaban b-besandoo!! Lisbeth, me puedes responder que paso - Preguntó, sin tomar en cuenta lo que dije.
- Como ha dicho ella, solo nos estábamos haciendo cosquillas. Es que no me dejaba quitar el disco, solo eso. Posiblemente el ángulo que tenias te hizo ver mal - Sonrió con tanta tranquilidad, su mamá simplemente se dio media vuelta.
- Esperó que sea eso y no otra cosa... Lo entiendes, ¿Verdad? - Diciendo esto salió de la habitación.
Yo solté un suspiro y me recargue sobre la cama. Que situación mas terrible, ahora estaba mas que claro que no iba a volver a hacer algo así, pero es que, ahora Lis invadía todos mis sentidos que cuando la tenia cerca deseaba abrazarla y estar con ella. O tenia que luchar contra lo que sentía o contra situaciones así y como se esperan, decidí aceptar el reto de la primera opción. Lo mejor era esperar a que la "marea" bajara y su mamá terminara de eliminar esas ideas con nosotras, por lo pronto las vacaciones se habían acabado y volver a su casa iba a ser posiblemente hasta las otras vacaciones, no era nada seguro. Solo tenia en claro que ya existía una persona que tenia idea sobre lo nuestro y eso me asustaba. Las personas aquí son algo chismosas y aunque sea algo acerca de su familia no se quedan callados.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[Ch. 9] Para ti...

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:39 am

Estaba por finalizar el año, así como también la escuela secundaria, solo un mes y éramos libres. Por desgracia elegimos o nuestros padres nos hicieron elegir escuelas preparatorias diferentes. Teníamos planeado entrar a la misma pero nos fue imposible, las clases sociales terminaron por separarnos. Yo asistí a una preparatoria privada, donde asistían los hijos de personas ricas o que por lo menos tuvieran con que defenderse. Ella ingresó a una general, de nivel medio, era la segunda después de la mía. El único problema fue que nuestros horarios eran diferentes, mi horario era un año en la mañana y el segundo en la tarde, en cambio el de Lis era los dos años en la tarde... nada, agradable. Estaban como a veinte minutos caminando la una de la otra, pero durante un año teníamos que arreglarnos para vernos, el que yo fuera en la mañana y ella en la tarde era complicado.
Sin embargo, logramos disfrutar de este mes que nos quedaba para estar juntas, yo asistía a su casa o salíamos a pasear a algún lugar. Estábamos dejando ver mucho nuestra relación a la vista de los demás, pero no podíamos evitarlo. En la escuela era de robarnos uno que otro beso cuando los que estaban en nuestro salón estaban distraídos, o según nos escondímos detrás de las cortinas. Ella era muy linda, tierna y hasta romántica, yo era todo lo contrario, no me gustaba actuar cariñosa y menos demostrar mi amor con palabras, creo que aun con ella me parecían "extraños" sus detalles románticos, no obstante ella se había acostumbrado a mi forma de ser. Pero, poco a poco comenzaba a cambiarme, trataba de sacar alguna palabra tierna o acción de vez en cuando, yo poco a poco comencé a adentrarme a su mundo y ella al mío.
Teníamos ya cuatro meses juntas, cuatro meses que eran perfectos, no tuvimos conflictos y mucho menos nos enojamos, sin embargo, esa tranquilidad acabo tres semanas antes de la clausura.
La escuela tenía la costumbre de volver tutores a los de tercer año y ayudar a los que venían de segundo, solo escogían a cinco del salón y entre esos cinco estaba yo. Cosa que no me imagine pero fue gracias a mis calificaciones "perfectas"; la verdad no agradezco tenerlas, solo eran por obligación, así que no me sentía tan orgullosa. A cada uno nos colocaban con una chica o chico, en mi caso me toco una chica, se llamaba Daniela, era muy amigable y linda, debía de admitir que su piel blanca combinaba perfecto con sus ojos negros y aquel cabello rojizo. Yo, como era de esperar estaba nerviosa, no tenía idea de que hablar con ella y viceversa, pero era obligatorio ayudarla durante una semana; en horas de clase, en prefectura, en salones de tutoría y si era posible receso.
Bien, esa semana paso, complicada, pero paso. Tuvimos nuestro primer problema de "celos" que aunque Lis quería evitarlo, era obvio que se molestaba que todo el rato estuviera con Daniela, además Daniela era de las personas que abrazaban por sorpresa, salía con cualquier cosa o con algún gesto amigable y el hecho de verme muy pegada y sonriente a su lado se molestaba. No iba a dejar ese problema así y hable con Lis.
-¿Irás a los quince años de Brenda? - Iban a ser este viernes por la noche y quería asegurarme ir con ella. Yo era su madrina de regalo y tenía que asistir, quisiera o no. - Ya sabes que puedes quedarte en mi casa. Pero eso no es lo que importa, quiero ir contigo.
-Pensé que habías hecho planes con Dani... si, si iré. Ella me invito, pero si quieres que vaya contigo, está bien - Murmuró molesta.
-¡Hey! pero que tiene que ver. Lo que paso con ella fue solo por la escuela, no mezcle ningún asunto fuera del estudio - La tomé por detrás y la abracé. No me importo si estaban los del salón, pero parecía que cada día que pasaba todos eran más liberares o intentaban hacer lo que nunca hicieron en la escuela. Ya faltaban solo una semana para salir - ¿Entonces, vamos? Así les digo a mis padres que te quedaras -
- Si, te veo alla... me iré cambiada y directo al salón - Suspiro y sus mejillas se sonrojaron al sentir que la tomaba de esa forma. Y como nunca lo hacia decidió por separarse para evitar confusiones.
El día término, yo llegue a casa y mis padres estaban ya ahí. Les comenté acerca de los quince años y también que Lis se quedarían. Ellos quedaron en irme a dejar y dentro de unas horas ir por nosotras a lo que acepte. Para ir a los quince me lleve un vestido largo color rojo oscuro, zapatos de tacón alto y me arreglé el cabello. Cosa que no me gustaba pero no había opción. Cuando se dio la hora nos fuimos al salón, me despedí de mis padres y entre a buscar a mi novia. La encontré sentada en la mesa con las demás chicas que eran de nuestro salón, se veía hermosa, aquel vestido color rosa la hacía verse muy bien; más de lo que ya era. Al llegar le di un beso en la mejilla y me senté a su lado. Lo único que restaba era disfrutar de la fiesta, sabíamos que después de esto teníamos el tiempo suficiente para estar juntas.
Después de un rato mis padres fueron a recogernos, llegamos de inmediato a casa. Era la primera vez que ella hablaba con mis padres, solo conocía a mi mamá de vista y ella también la identificaba. Nos quedamos poco tiempo platicando, mis padres al día siguiente tenían que trabajar pero... para que le digieran que confiaban en ella y que podía a venir a casa ya era buen comienzo, ellos no eran muy simpáticos y tampoco dejaban entrar a cualquiera. Cada uno fue a la habitación y las luces se apagaron por completo.
- Te prestare un poco de ropa... - Le deje una pijama en la cama y me fui al baño. Donde aproveche para bañarme, había sudado bastante durante la fiesta e iba a ser incomodo dormir. Así que estando lista volví a la habitación.
- Oye, podría utilizar tu baño... estoy empapada de sudor- Sonrió con la ropa que le había dejado.
- ¿Eh? Si, claro, adelante - Sonreí y me senté sobre la cama. Estaba confundida, la chica que me gustaba estaba bañándose en mi baño, ¿Pensar así no me volvía una pervertida? Me tire sobre la cama y colocando la almohada sobre mi rostro me acosté. Apague la luz de la habitación y encendí la lámpara de tocador.
Unos minutos más y salió. Yo quise seguir así como estaba, sin mostrar interés y tratando de evadir todo pensamiento malo. Sentí la presión de su cuerpo sobre la cama y acercándose a mí apago la luz.
- ¿Estas dormida? - Preguntó, quitando la almohada de mi rostro y enseguida cerré los ojos - Pensé que ibas a esperarme... - Me dio un beso en los labios y se separó de mí.
La frescura que sus labios emitían, junto con el olor de su cabello fue necesario para tomarle del brazo y darle media vuelta.
- Claro que no iba a poder dormirme. No iba a desperdiciar este día contigo - Me acerque a ella y la bese tierna y apasionadamente, fundiendo su lengua con la mía comencé a experimentar ese tipo de sensaciones; jamás nos habíamos besado de esa forma. Mis manos comenzaron a recorrer su cintura, quería empezar poco a poco. Sin apresurarnos a tener contacto físico, tenía miedo de que ella se molestara o algo así, cuatro meses no eran los adecuados para dar un paso tan alto en la relación ¿O sí?
Continúe acariciando su abdomen y por encima de su blusa sus senos, mientras tanto ella despojo mi blusa, sentí sus manos recorrer mi espalda, mis pechos y así sentir como empezaba a desabrocharme el sostén, acariciando con pasión e inocencia mis senos. Su respiración me daba a entender que estaba comenzando a excitarse, sus gemidos y la forma en que nuestros movimientos se volvían más apasionados y bruscos. Al parecer tenía el camino libre, así que aprovechando la levanté para despojarla de su blusa; al parecer me ahorro el trabajo ya que no tenía el sujetador puesto. Mis manos y mis dedos jugaron con sus pechos y sus pezones, acariciando y jalándolos con intensidad. Mis labios bajaban hasta sus pechos y los empecé a lamer y chupar, como si la noche fuese a acabar pronto. Debía de admitir que se sentía tan bien, nunca me imaginé haciendo estas cosas, mucho menos con mi mejor amiga, pero ahora lo hacía y no había marcha atrás, cada lamida, contacto y gemido me volvían loca. Ella empezó a soltar más gemidos, su cuerpo se erguía y caía con la misma sobre la cama, quería escucharla, de hecho me excitaba tanto que pronto sentí como empezaba a mojarme.
- Quiero escucharte... quiero hacerte mía... - Murmuré y me detuve, quería saber si estaba segura de dar ese paso. Me había venido a la mente las palabras que una vez me dijo "Solo quiero hacerlo con alguien que ame y que me sienta segura del momento". Así que mirando fijamente sus ojos sonreí.
-P-pero ¿Que va a pasar si tus padres nos escuchan? - Desvió la mirada al escuchar la última pregunta. Estaba nerviosa, podía sentir su corazón latir intensamente.
- Nada, su habitación esta hasta el otro extremo de la casa. Dudo que nos escuchen... - Susurre y continúe besándola - Tu silenció me ha dicho todo... y tus reacciones te delatan. – Solté una risa provocadora y me incline hasta ella.
Baje mis besos poco a poco hasta llegar a su abdomen, mis manos se encargaban de despojar el pijama y dejarla ahora solo en pantis. No podía creer lo que estaba haciendo, tampoco como ni porque, jamás lo había hecho, pero me sentía segura de lo que tenía que hacer con ella. Acaricie su intimidad por encima de sus bragas, estaba mojada y caliente. Sonreí, poco a poco baje sus pantis hasta dejarla completamente desnuda.
Estaba nerviosa y mis manos temblaban un poco - No tengo idea que hacer... pero quiero que te dejes guiar por mí - Levanté sus piernas para tener una mejor vista de su intimidad. Mis labios con cierto nerviosismo se acercaron hasta su clítoris y comencé a besarla, lamerla y morderla... su sabor era tan exquisito, empezaba a gustarme. Perdí el miedo y mis lamidas se hacían más intensas. Sentía como su cuerpo comenzaba a erguirse y sacudirse por lo que le hacía, sus gemidos se prolongaron por la habitación, cerraba y abría sus piernas para darme espacio. Con una de sus manos tomaba mi nuca para empujarme o separarme de ella cada vez que su clítoris se contraía a la par de su cuerpo.
Al poco tiempo comencé a sentir como su liquido comenzaba a brotar de su interior, haciendo una mezcla entre mi saliva. Podía sentir su sabor en mi boca, más cuando mi lengua penetraba por entre su hoyo. Para ser mi primera vez lo estaba haciendo bien, pero no estaba satisfecha con solo eso, así que lamí mi dedo índice, tocando su clítoris y pasándolo por en medio de sus pliegues comencé a darle espacio para adentrarlo con lentitud hasta su vagina.
-Ah... no, hagas eso... - Trató de quitar mi mano pero se lo evite - Es vergonzoso...
- ¿Te duele? - Pregunté, haciendo movimientos dentro de su vagina de manera tranquila, mi lengua seguía jugando con su clítoris.
-No, bueno, un poco... pero es agradable... Ahh... yo también quiero hacerte sentir bien... - Dijo seriamente y levantándose me tomo de las mejillas y me dio un beso. Saqué mi dedo lentamente y lo pase por entre sus labios. Me dio media vuelta y se colocó sobre mí. Con sus manos quitaba mi pijama y pantis, al parecer estaba decidida a lo que iba. Al quedar completamente desnuda me observó un momento y susurro - Ale... te amo - Al escuchar esto mis ojos se abrieron de par en par, era la primera vez que me lo decía, pero esto activo algo para profundizar más nuestro encuentro. Sus manos acariciaron mi entrada como si me explorara, bajo un poco su rostro y depositando pequeños besos volvió tomarme por entre la cintura.
Con cierta dificultad subió mi pierna hasta su hombro, entrelazamos nuestras piernas hasta que nuestras partes estuvieron expuestas la una de la otra, sentía sus pliegues húmedos sobre los míos, friccionándose con fuerza y haciendo extraños sonidos, tanto de la cama como el sonido de nuestras partes chocando.
- Mnh... ah, y-yo también te amo - Dije, aferrándome mas a las sabanas. Sus movimientos se volvieron más intensos, sentía aquella presión invadir todo mi cuerpo, estaba entregándome a la ella, sin miedo, sin preocupaciones. Deseaba disfrutar todo de ella desde ahora. Me estaba adentrando al clímax, mi cuerpo, las frotaciones y sus gemidos me volvían loca. Al poco tiempo llegamos las dos al clímax, sentí aquel liquido caliente que salía de su vagina caer sobre mi intimidad mezclándose en una sola. Al poco tiempo caímos sobre la cama.
Volvió a colocarme en posición y se abrazó a mi besando de manera tierna - Te amo tanto que no quiero separarme de ti... no sé qué haría si eso sucede. Eres la primera persona con la que hago esto y no creo arrepentirme - Me beso la mejilla y se acurrucó sobre mi hombro.
- Yo también te amo... pero no hables de separarnos ahora. Mejor disfrutemos de lo que resta de la noche y lo que nos resta estando juntas - Besé su frente y entre cerré los ojos.
También había sido la primera vez que estaba con alguien, de hecho jamás pensé que sería de esta manera, que como siempre, pensaba que iba a ser algo "romántico" pero fue más que eso, nos dejamos llevar por lo que sentíamos, por nuestro amor y no por deseo físico. Tampoco estaba en mí arrepentirme de esto que había hecho. Porque al final termine por entregarme a alguien que amo.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[1° Extra] Dulces vacaciones

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:39 am

Ultimo día en la escuela secundaria y por fin vacaciones de verano, sin embargo yo no esperaba esas vacaciones con muchas ganas, ¿Por qué? Existía un problema, ver a Lis, es decir, ella salía de vacaciones y por mi parte, mi familia se la pasaba trabajando y era casi imposible salir, lo que significaba que parte de mis vacaciones me la pasaría en casa.
No quedaba más remedio que esperar una semana al regreso de mi novia y así poder salir de vez en cuando. Durante esa semana me pase comprando algunas cosas que me hacían falta para la preparatoria, ropa, accesorios y alguna que otra cosa. Tenía que matar el tiempo para no pensar mucho en ella. En fin, la semana paso y pronto recibí un mensaje de texto:
"Amor, estoy en casa. Me gustaría verte pronto, ¿Tienes planes para mañana? Besitos. -Lis"
"Planes... si, me gustaría ir al cine contigo ¿Qué dices? -Ale"
"¿Cine? Eso queda como a tres horas de aquí, dudo que me dejen ir -Lis"
"¿Qué tiene de malo? Solo vamos y volvemos, nos iremos temprano, si quieres, si no, podremos hacer otra cosa -Ale"
"Bueno, siendo así mañana vamos, vendrás por mi cierto, estaré esperando, que pases linda noche - Lis"
Vaya, esa forma de decidir si que fue precipitada, ir por ella y después volver al centro para tomar el tren, sí que iba a ser pesado. Apague mi teléfono y dormí.
A la mañana siguiente me desperté temprano, fui a darme un baño, me coloque una ropa cómoda que constaba de unos jeans de mezclilla, una polera gris oscuro, mis convers y una mochila donde llevaba algunos bocadillos para el viaje. Estando lista tomé el camión y fui hasta su casa. Esta vez me tome la molestia de no decirles a mis padres a donde iba porque seguramente se negarían y me encerrarían durante los días restantes.
Cuando llegue Lis no se había arreglado, se suponía que tenía que estar lista, aparte su familia no estaba -"Ahora entiendo porque quería que viniera por ella"- Pensé y me senté sobre su cama, tomé mi teléfono y vi la hora, si no nos dábamos prisa se nos iba a ser tarde para la función y si así pasaba más tarde íbamos a llegar.
-¿Te pasa algo? - Me miró seriamente.
-No es que me pase algo, pero, te dije que íbamos a salir hoy... si no querías solo me hubieras dicho que viniera a tu casa - Suspire y me tire sobre la cama.
-Solo esperaremos a que llegue mi mamá, se fue y olvido llevarse las llaves, no es mi culpa haya pasado esto, no demorara menos de una hora - Se dio media vuelta y salió de la habitación para cambiarse en la de su mamá.
Al poco tiempo el ruido del coche y el de su hermana me dio a entender que habían llegado, Lis se quedó esperando en la otra habitación y no hablamos durante todo el tiempo, por lo que vi también omitio el asunto de la salida con su mamá y salimos de ahí.
Llegamos a la estación y el silencio seguía, en el transcurso del viaje no cruzamos palabra alguna y este silencio, sobre todo su actitud me estresaba. No antes de llegar me senté en el asiento que estaba frente a ella para mirarla.
-¿Así vamos a estar toda la tarde? Está bien, si dije algo mal... lo siento. - Inflé las mejillas y miré hacia otra parte.
-Bueno, no es que importe mucho, en fin ¿Qué película vamos a ver? - "Si no importaba, creo que ese silencio no tenía nada que hacer aquí" - Pensé y sonreí
- Ah, es sorpresa, si te digo te negaras - Guiñe y volví a sentarme junto a ella.
Cuando llegamos a la ciudad la función ya había pasado, teníamos que esperar dos horas para ingresar a la siguiente y ya eran las 6pm, una hora nada agradable. Sin embargo no comente acerca de regresar, ya estábamos aquí y no pensaba irme sin ver la película. Luego de una larga espera entramos a la sala, la película que veríamos era "El sorprendente hombre araña" un gusto nada agradable para Lis, sin embargo creo que la disfruto al igual que yo. Cuando salimos ya había caído la noche, eran las 9pm, la estación del tren ya había cerrado y ese era el único transporte que nos unía de la ciudad al condado.
-¿Qué haremos? - Exprese nerviosa, al poco tiempo mi teléfono comenzó a sonar y era llamada de mi papá, no sé si fueron los nervios o que pero apague el teléfono, tenía miedo de escuchar sus regaños.
-¡Ey! Tranquila, no hay opción para volver, así que si ya estamos aquí porque no disfrutamos un poco, mañana sufriremos las consecuencias - Diciendo esto me tomo de la mano y me dio un beso - ¿Ves? Aquí podemos hacer estas cosas sin que nos juzguen... - Por una parte tenía razón, hasta ahora no nos habíamos tomado de la mano, era tan lindo ese sentimiento de seguridad cuando sostienes la mano de la persona que quieres.
-Tienes razón - Suspire - Vayamos a buscar donde quedarnos... - Camine con ella por entre las calles sin soltarnos de la mano, podíamos pasar entre multitudes de gente y nadie nos miraba extraño, justamente pasaban parejas gays y nos sonreían, era extraño pero emocionante a la vez, sentir que ahí eres tú misma.
Disfrutamos un rato, compramos una ropa cómoda para cambiarnos y dormir; fue suerte llevar dinero extra, posteriormente nos fuimos a un hotel. - No queda opción, no me imagine que serías capaz de traerme a un lugar así Ale... Pervertida - Me susurro al oído y mejor camine hasta la habitación.
Dentro de la habitación tomamos un baño juntas, ahora no solo disfrute de la frescura de sus labios si no que también de su cuerpo, rosar su cuerpo cubierto de agua era tan sensual además de provocativo; al menos para mi gusto. Terminamo de demostrar nuestro amor en la cama, sus movimientos, caricias y besos mejoraban al igual que los míos, sabía que lugares hacían que su piel se erizara, sus movimientos y aquella voz que solo yo escuchaba.
A la mañana siguiente sus besos me despertaron, sus gentil forma de acariciarme, mis ojos trataban de adaptarse a la luz, sin embargo cuando me di cuenta estaba debajo de las sabanas, creo que esta forma de despertar era la que deseaba tener de ahora en adelante.
Más tarde nos cambiamos y con la idea en mente acerca de los regaños que nos darían nuestros padres nos mantuvo pensativas durante el viaje de regreso. Llegando al condado nos separamos, le di a Lis un boleto para que tuviera con que justificarse; claro que no iba a servir para nada pero no perdía nada con enseñarlo. Cuando llegue mis padres estaban en casa, no habían ido a trabajar por estar con el pendiente, jamás había hecho algo así y por ser la primera vez los había asustado. Mi madre me abrazo mientras mi padre solo me miraba molesto y a la vez preocupante.
-¿Dónde estuviste todo el tiempo? - Dijo mi madre sin dejar de abrazarme.
-Lo siento, fui a Dallas, quería decirles pero... seguramente se molestarían conmigo y no me darían permiso, no fui sola, Lis me acompaño -
-Me lo imagine, su mamá no dejo de llamarnos, espero que no le vaya mal a esa niña, sin embargo, quiero que no vuelva a suceder - Me dio un beso en la mejilla y me llevo hasta la habitación para descansar un poco.
Creo que no me fue nada mal, tenía miedo de que actuaran de otra forma. Igual si el regaño hubiese sido peor, no se comparaba con todo lo que había vivido.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[Ch. 10] Encierro

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:40 am

Habían pasado tres semanas desde que ingresé a la preparatoria, las cosas estaban perfectas en el estudio sin embargo todo iba empeorando en mi relación. Como bien había dicho, esta preparatoria es para los chicos(as) con dinero. El simple hecho de que haya ingresado aquí cambio mi vida. Las pocas personas que me "conocían" comenzaron a distanciarse, me decían que ya no era la misma, que ahora me creía superior y en pocas palabras no me soportaban, cosa que la verdad era mentira. En ningún momento mi personalidad cambió, sigo siendo igual y me importa un poco el estatus social, de hecho no me importaría hablarle a gente que sea "inferior" porque siento que esas personas son muchísimo más agradables. Ser así me vuelve una persona muy contraria a mis padres.
Durante ese lapso conocí a otros compañeros, formé un grupo de cinco integrantes y regularmente salía a comer con ellos, me imagino que por eso se esparcieron los rumores acerca de mi cambio de actitud ya que ellos eran hijos(as) de las familias más reconocidas en este lugar, pero si omitía eso eran muy amigables. Hasta ahora ninguno sabe acerca de mi orientación.
Por otra parte Lis había cortado distancia conmigo, probablemente por aquellos rumores y como bien sabia, le molestaban ese tipo de personas. Así como sucedió conmigo ella conoció a nuevos compañeros, de hecho varias veces al salir de la preparatoria la veía muy seguido en la zona centro, no obstante ella me cortaba el paso o miraba a otra parte, casi como diciendo "no te conozco". Y aun sabiendo acerca de ese problema ninguna fue lo suficientemente fuerte como para arreglar esta situación que a pesar de todo era incomoda.
Es decir, no tenía ningún caso el estar saliendo con alguien de esa forma, aun sabiendo que le amas mucho, creo que es igual o peor a soportar una ruptura. Después de tanto pensar llegué a una idea, conocía muy bien sus horarios y a pesar de que salía en la tarde/noche era buena hora para ir por ella, claro, así era una forma en donde podríamos pasar tiempo juntas. Así que terminé mi tarea lo más rápido posible y espere a que dieran las siete y media; ella salía a las ocho. Esto iba a ser una sorpresa y con eso que no le gustaba; claro que esto es un sarcasmo, se emocionaría al verme.
El timbré sonó, yo estaba en un lugar donde podrían verme a simple vista, sin embargo... cuando eso ocurrió mi vista se mostró confundida, enojada y con la necesidad de ir hasta donde estaba y apartar a ese chico que estaba a su lado.
Yo sé qué bien que podría ser su compañero, pero tenía en su mirada otra intención que no era "compañerismo" y la verdad era molesto, muy molesto - "A caso... ¿Estoy celosa?"-. Suspire profundamente, lo siento, pero no iba a quedarme de brazos cruzados, así que caminando hasta donde se encontraban tomé a Lis del brazo y me recargue.
-¿Nos vamos?- Traté de mostrar una sonrisa y hacer que aquí no había pasado nada.
-Si claro, solo estoy quedando con él para lo de una tarea, por cierto, los presentare, su nombre es Leonardo. - Dijo ella mientras nos acomodaba las manos para saludarnos.
-Ah, sí... Mucho gusto. Soy Alexia - Exclamé saludando rápidamente y volví a tomar a Lis.
Al poco tiempo se despidieron y nos marchamos hacia la estación.
-Qué raro que hayas venido... Apenas y tienes tiempo... - Su tono de voz cambió por completo.
-Quería darte una sorpresa, "pero creo que la sorprendida fui yo" - pensé esto último- ¿A caso te molesta? Porqué si es así entonces no lo hago- Conteste de la misma forma a pesar de que quería arreglar la situación.
-Sí, me agrada, pero preferiría que antes me envíes un mensaje- Diciendo esto subió al camión - ¿Quieres ir a casa? - Preguntó y con la misma afirme. Dentro del camión nos sentamos juntas y durante los primeros cinco minutos no hablamos nada.
-Tengo una pregunta, te va a parecer extraña, pero... El chico de hace un rato esta en tu salón, además... - Pause y corte conversación.
-Así es, es muy amable y me parece muy divertido, últimamente hemos estado trabajando juntos-
-Ah... Ok - Murmuré y me recargue sobre el asiento. No quería saber nada más.
Llegamos a su casa, ahí estaba ya su mamá junto con otras muestras que conoció no hace más de medio año. Así que solo saludando pasamos hasta la habitación y cerró la puerta.
-Necesito preguntarte algo, pero ¿Que está pasando con nosotras? Ya no hay comunicación por mensaje, estamos mucho peor que cuando iniciamos la relación. ¿A caso hay alguien que te guste o, ya no quieres estar conmigo? - Su voz empezaba a cortarse cuando un par de lágrimas recorrieron sus mejillas.
Vaya, otra situación de las que no puedo salir, creo que es tiempo que me vaya dando la idea de que mi novia es muuuy sentimental.
-No, no es ninguna de las dos... De hecho yo te sigo amando, demasiado. Se me ha hecho muy difícil llevar la situación de esta forma por eso es que hoy decidí venir por ti, pensé que iba a ser lo mejor, además... -Desvíe la mirada- No pienso dejarle el camino libre a nadie, esperó que lo entiendas bien - Sonreí y la tome entre mis brazos, así después darle un beso.
-Entonces vendrás siempre, no, mejor cada tres días, no sea que sospechen, eso me hizo muy feliz. Ahora, ¿Por qué mañana no vienes a verme? Mi mamá saldrá por unos asuntos de trabajo, se ira hoy - Se acercó a mí y me susurro - ¿Que dices? - Ya sabía que eso iba con otro propósito.
-Pero, mi horario no me deja... Olvídalo, ya veré como me las arreglo - Estuve un largo rato en su casa hasta que se fue su mamá, bueno, aproveche para venirme con ella y así no gastar pasaje.
Durante toda la noche estuve pensando si era buena idea faltar a clases, además un día no iba a ser peligroso. Así que al dar la mañana salí cual mi rutina, solo que esta vez mi dirección fue ir a casa de mi novia.
Al llegar saqué la llave que estaba escondida y abrí la puerta, como bien había dicho la casa estaba sola, sólo se encontraba Lis dormida. "Creo que llegue muy temprano". Dejé mi mochila sobre el sofá y camine hasta su habitación. - Buenos días princesa - Murmuré y al poco tiempo un sonrojo apareció entre mis mejillas, que era lo que había dicho, eso había sido la cosa más cursi que jamás pensé decir.
-Hola amor... - Diciendo esto me jaló hasta la cama y me abrazo fuerte - Ya decía que si ibas a venir - Me dio vuelta hasta ella y me empezó a besar, recorriendo sus manos sobre mi ropa, creó que poco a poco comenzaba a tener idea y el valor para ser la activa, yo por mi parte no me molestaba ser intermedia, creó qué de alguna manera no estaba nada mal.
Poco a poco nuestros movimientos se aceleraron, despoje su pijama con lentitud, mientras las yemas de mis dedos acarician su piel lentamente, me gustaba sentir sus reacciones, mis besos recorrían cada parte de su piel, quería que no hubiese el lugar donde no haya sido besada. Me encantaba hacerla sentir bien a pesar de que todavía no tenía la experiencia necesaria pero era también saber que era buena idea aprender juntas. Nuestro encuentro duró lo suficiente, tal parece qué me estoy volviendo adicta a esto, pero no puedo evitarlo, ella es tan hermosa y me es imposible no caer en la tentación. Me quedé un largo rato con ella cuándo sonó mi teléfono, era la llamada de mi padre.
-¿Dónde estás?
-En la escuela ¿Porque? -Mentí, podría ser que el aun no este enterado.
-Si eso fuera cierto no me habrían mandado llamar por qué no viniste, llame a la casa y tampoco estas, seré breve, pero te quiero en menos de media hora en la casa, aqui hablaremos.
Colgó.
Me levanté como pude, busqué mi ropa entre la habitación. Tenía que llegar antes de la hora acordada si no quería problemas.
-Lo siento, desearía quedarme más tiempo, perdón- Le di un beso en los labios y me marché.
-Oye... Espera... -Escuche la voz de Lis pero por la urgencia evite regresar. No quería más distracción. Mi padre es al que más temo, ya que él es una persona recta y de aquellas que posiblemente todas las personas respetan por sus reglas, además de que odia esperar.
Para ser sincera Matthew; mi padre, es una de las personas más conocidas de este condado y algunos lugares cercanos. El simple perfil recto y respetuoso que carga es suficiente para que las personas se enteren de quién estamos hablando; por lo menos en este lugar. Además muy responsable en su trabajo. Él junto con mi madre se encargan de la empresa que crearon juntos, por esa y más razones apenas los veo en casa, sinceramente siento que este "hogar" se ha convertido en oficina.
Nunca; hasta donde yo recuerdo, se han atrevido a tener una plática conmigo, jamás me han preguntado "Como estuvo tu día" y mucho menos se han interesado en mis problemas personales, sé que se preocupan por mí, pero es muy difícil pedir un poco más de atención.
Fuera de eso y al salir de casa son los padres perfectos, sienten orgullo cuando recogen mis certificados o diplomas, entonces es cuando dicen "Le hemos enseñado bien". Es... tan extraño escuchar eso, si ellos me hubiesen creado a su parecer me pregunto ¿Qué clase de persona seria?. Tengo en mente que esas calificaciones en algún momento me podrán servir de algo, ese es el motivo para seguir teniendo esos promedios, lo que significa que deje de pensar en ellos hace mucho para lograrlas.
Llegue a casa justo a los treinta minutos solicitados, mi padre ya se encontraba de pie a mitad de la sala, su semblante no era para nada agradable; peor que todos los días, en esta ocasión su mirada expresaba vergüenza, seguramente pensó que esa llamada de la escuela era para otros motivos. Deje mi mochila sobre el piso y dando pasos lentos me situé a dos metros frente a él, quería hablar pero esperaba que él lo hiciera, no había tenido una discusión con él desde hace tiempo atrás.
-Alexia, quiero omitir sermones. ¿Acaso no se te ha enseñado muy bien tus obligaciones? Me pregunto ¿Qué está pasando contigo? - ¡Oh no! La pregunta del momento y que siempre había esperado salió de sus labios, de verdad había conseguido que me preguntara que me esta pasando, después de tantos y tantos intentos lo hizo. Lástima que para estas fechas yo sea la que omita responderla.
- Se cuáles son mis obligaciones, padre. - Tenía que hablarle con respeto - No tienes que recordármelas - Termine con un incómodo silencio.
-Me alegra, sé que lo entiendes - Dio varios pasos para acercarse- ¿Dónde estabas? Vas a responderme - Su mirada se giró hasta mí y con cierto impulso ladeó mi rostro hasta descubrir parte de mi cuello - ¡¡Vas a explicarme esto ahora mismo!! - Exclamo molesto sujetando con una de sus manos mi brazo diestro.
Mis ojos se abrieron de par en par, mi corazón latía impulsiva mente y un nudo en la garganta no me dejaba hablar, no tenía las palabras adecuadas para responder "No... puede ser posible que ella lo haya hecho". Pensé y cerré mis ojos.
- H-he, veras... -
-¿Estas saliendo con alguien? NO LO NIEGUES - Su voz se hacía más fuerte, sabia lo mucho que odiaba los chupones. Él era una persona cerrada y también seguía viviendo con las leyes y acciones antiguas. -A caso no te hemos hablado de esto... ¿Quién es? Tiene que ser un vago o alguien sin clase como para hacer hasta que te salgas de la escuela. -
-¡NO! Claro que no, bueno, esto solo es un juego, no tengo ninguna relación, si la tuviera no crees que ya te hubieras enterado. -"Alexia, detente, estas arruinando todo", pensaba pero no lograba detener lo que decía- No saques conclusiones. - Además si llegara a salir con alguien que "no es de clase" como les llamas... ¿Qué tiene de malo? Creo que nunca te ha importado lo que he hecho como para que ahora te importe ¿No crees? Porque simplemente no te vuelves a la empresa y haces que nada ha pasado... como siempre - "Por favor, ya" Me dije nuevamente, mi vocabulario dejo de ser respetuoso ante él, pero no podía quedarme callada. Quiero tanto a mi novia que temo decir algo que cause nuestra separación.
-Verás que si lo tiene... Desde ahora tendrás a alguien que te llevará y traerá de la preparatoria, tienes prohibidas las salidas y llamadas. Si realmente te quiere tiene que dar la cara para venir a verte, mantendré la casa vigilada. - Me soltó sin ninguna consideración y caí al suelo - Y a ver como te quitas eso. Omitiré esto con tu madre porque se moriría de la vergüenza - Diciendo esto salió de la casa y cerró la puerta con llave. Me quede unos largos minutos en la sala y posteriormente corrí hasta mi habitación.
¡pizarras, Demonios! Como llegue a esto, de por si las cosas con Lis estaban en una balanza, esto iba a ser peor. Tenía que avisarle. Aproveche de que todavía contaba con mi plan telefónico.
"Disculpa, las cosas en mi casa empeoraron y se me va a dificultar ir por ti. Me han prohibido las llamadas y salir. Te aviso que no tardan en cortarme el plan. Te amo"
Coloque seguro en mi puerta y me acosté sobre la cama, tenía ganas de llorar pero el enojo me lo impedía, lamentaba el haber nacido en este lugar donde todas las cosas prevalecen como antes y ninguno se atreve a aceptar o cambiar lo que sucede a su alrededor. Yo no deseo convertirme en una persona más, no quiero llevar esa monotonía pero tengo miedo que nos separen.
Sin embargo y aunque quisiera expresar lo que sentía por ella, no teníamos la edad suficiente como para enfrentarlo juntas, aún nuestros padres decidían por nosotras. Luego de tanto pensar me quede dormida. A la mañana siguiente desperté temprano para bañarme, tal parece que me quede dormida desde la tarde/noche. Había olvidado un poco de lo sucedido y esperaba que mi padre, en algún momento de su sueño o en sus cinco sentidos cambiase de opinión y cancelara todo eso que me ha negado.
Observé mi teléfono para ver si tenía algún mensaje pero lo único que leí fue "Sin cobertura", eso significaba que mis esperanzas habían muerto en cuestión de segundos. Al salir de la casa omití saludarlos, afuera ya me esperaba el chofer y un "guardaespaldas"- Empieza mi infierno- Murmuré subiendo al auto.
Las clases terminaron y aquel hombre seguía esperando fuera de la escuela - También le prohibió ir a comer - Pregunté pero solo obtuve silencio de su parte. Bueno, cada quien y su trabajo.
Así como hoy pasaron tres días, todos aburridos, ni siquiera tuve la suerte de verla, ella no se ha tomado la molestia de preguntar o venir a verme, pero creo que por los horarios es lógico, tengo la intención de escribirle una carta, no obstante esperare para el fin de semana. El guardaespaldas seguía en la puerta y el chofer ya estaba esperando -Que no es más fácil que el chofer venga por mi - Pregunte pero otra vez recibí silencio. Estos guardespaldas aburridos son un dilema...
Dentro del auto y justo cuando iba dando la vuelta me encontré con Lis, claro que ella no me vio porque yo estaba dentro del auto, pero me basto el solo ver que estaba tan linda como siempre, suspire y al poco tiempo me quede seria - ¿Otra vez él? - Exclamé cuando Leonardo se acercaba a ella, además de llevar un pequeño obsequio, que cuando avanzo más el auto no logre ver si se lo había entregado o solo eran alucinaciones mías.
-¡Rayos! Tengo que salir de esto pronto...- Me acosté sobre el asiento del auto y apreté mis puños. Sé que sentirme así demuestra la poca confianza que le tengo, pero temo que las cosas vayan mal, lamentablemente estoy muy enamorada de ella.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 11] No puedo

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:41 am

He tratado de perder el tiempo volviendo a retomar mis antiguas series americanas “Lost Girl, Grey’s Anatomy y Supernatural, entre otras”. Había dejado de ver estas series desde hace tiempo y ahora tengo en demasía, aunque esto me ayuda no pensar en problemas.
Me pregunto cuándo será el día en que mi padre restablecerá mi libertad, sinceramente ya han pasado tres semanas desde ese entonces y hasta ahora Lis no se ha presentado. Lamentablemente no he tenido la oportunidad para enviarle un mensaje de texto o contactar con ella por medio del internet ya que en estos días no he utilizado mi computador. No obstante y como tercera opción sería enviarle una nota con uno de mis compañeros pero por desgracia ninguno la conocía y no sabían quién era, además de que corría el riesgo que la leyeran.
Mis días en la preparatoria han sido mejores, he llevado una buena relación en mi grupo de amigos y de los cuales ahora agradezco conocerlos. Son de las personas liberales y no tienen ningún problema en cuanto a mi orientación sexual; saben que me gustan las chicas y que tengo novia. Este grupo está conformado por cinco; cuatro mujeres y un hombre, Javier es gay, así que me ayuda con algunos consejos. Las chicas; Rita, Michelle, Fabiola, Eliza, hasta donde yo sé son heterosexuales, pero nuestra convivencia es perfecta.
Es jueves de la segunda semana y desde hace unas semanas le imparto clases a una amiga de Michelle, también estudia en este instituto pero en el salón contrario. Su físico, es totalmente perfecto, creo que tan solo verla hace que te “enamores” de ella, tal parece que la palabra perfecta le quedaría corta.
Es de complexión esbelta, su cuerpo muestra unas curvas que me hacen tenerle envidia, altura considerable está en el metro sesenta y cinco. Piel blanca, suave y tersa; de esa piel que te hacen querer tocarla descuidadamente pero con suma delicadeza, cabello castaño y rizado, tiene unas marcas de nacimiento en sus mejillas que le dan un toque coqueto, sus ojos son de color miel. Sin embargo su belleza no se compara con su personalidad.
Para ser precisa no sabe absolutamente nada acerca de sus materias, sus calificaciones son más bajas que las de un alumno promedio, suele saltarse varias clases y no entregar tareas, así como también prefiere hablar por las redes sociales que estar prestar atención. Otro punto malo es que le encanta darles alas a los chicos y después ya no sabe qué hacer con ellos. Claro, parece que su problema es decirle “posiblemente haya una oportunidad entre nosotros” que cuando el chico se le declara simplemente lo ignora.
Pero bueno, hice un trato con Michelle y desde el lunes soy tutora de Galleli. Es un estrés tratar con personas con esa clase de personalidad, más porque que me molesta estar repitiendo una y otra vez las mismas cosas y cabe mencionar que hay días; como hoy, que me deja hablando sola frente a la pizarra.
-¿Galleli? Espero que me estés poniendo atención… - Insistí en voz alta mientras daba unos pasos pausados hasta donde ella se encontraba – Bien, sina esas vamos no me importa, yo simplemente concluiré mis semanas de tutorías, si entendiste bien, felicidades, si no ya estarás repitiendo el año – Terminando de decir esto cerré el libro y levanté mi bolso para empezar a guardarlo.
-¡H-hey! Espera, no es que no quiera prestar atención… pero en este viernes se realizara la bienvenida a los de primero ¿Irás? – Preguntó cambiando por completo el tema.
-Que tiene que ver esto con el tema, y no, no me gustan esas cosas, aparte no puedo… - Dudaba que mis padres lo aceptaran.
-Vaya, que mal… pensé que podrías acompañarme ¿Por qué no puedes? Ya sé… seguro el permiso o es que el novio no te deja – Soltó unas risas coquetas.
-Imposible que pueda acompañarte, bueno, me imagino que ya varios chicos pidieron tu acompañamiento anticipado, y si, es el permiso de mis padres, mi novia dudo que lo impida –
-¡QUEEEE! ¿Novia? Espera, escuche bien eso… ¡OMG! No puedo creer que… tu… seas – Pauso luego de mostrar interés en el tema – Disculpa, es que es raro.
-¿Raro? En qué sentido… Como sea, no importa ¿continuamos? - Pobre descuido, sin embargo no tenía la intención de corregir –
-Es que no todos aquí se atreven a decir tal declaración. Ahora, volviendo al tema ¿Vienes conmigo? – Omitió eso tan normal que solo suspire.
-Mis padres no me dejaran, si no, quizás aceptaba – Guiñe.
-Lo harán, déjame hablar con ellos. Se me ocurrirá algo – Se levantó del asiento y caminó hasta la puerta - ¿Vamos? Es ahora o nunca, hoy me siento con ánimo.
-S-sí, claro…- Oh no, parece que va en serio- Arregle mis cosas y salimos hasta el portón. Ahí ya me esperaba el auto.
-Disculpe, hoy los acompañare a casa, pero antes me gustaría pasar a comprar unas cosas, es para un deber – Expresó de manera seria hacía el chofer. Bueno, ella iba en otra clase y posiblemente esa era una tarea muy aparte de las nuestras. – Así que está en su responsabilidad que ella tenga el material adecuado, y prometo que será rápido.
Llegamos al lugar solicitado y justo ahí, no sé si fue la suerte o simplemente un golpe bajo del destino, pero Lis con otros compañeros(as) sin faltar Leonardo se encontraban ahí. Me quede inmóvil, tenía tiempo que no la veía y además me sentía molesta con ella por no tener ni la mínima intención de ir a mi casa, si ella hubiese estado en mi lugar iría a verla por lo menos entre el fin de semana. No quise abrir la puerta del negocio por completo y espere a que Galleli llegara y así poder entrar con ella.
-¡Hey! ¿Qué pasa? Hay mucha gente… - Dijo inconscientemente ya que lugares como estos se llenaban muy rápido; este lugar estaba muy escaso de estas tiendas.
-Pasa que ahí adentro esta la chica de la que te hable y no tengo intención ni interés de hablarle – Dije fríamente cuando sabía que era todo lo contrario, pero el orgullo no me iba a dejar en paz.
-Ah… eso, no se quien sea, pero no te preocupes. Tenemos prisa así que, que importa –
Esa forma tan fresca y segura de hablar de Galleli me estaba atrayendo, sentía seguridad en sus palabras y sabía que aunque yo me negaría ella me hacia cambiar de opinión, algo me estaba pasando y que no quería aceptar. Mi mente se perdió un momento cuando sentí su cálida mano recorrer la mía, buscando una manera de entrelazarse hasta que dio con su objetivo. Mi corazón latió tan fuerte y mi mente se congelo, no siquiera tenía la intención de dar un paso. Ahora estaba sujetada de la mano ajena.
-¿Entramos? – Sonrió y abrió esa puerta.
De verdad estaba viviendo esto, no sé porque me sentía nerviosa, si era por como actuaria Lis al darse cuenta de esto o de que estaba entrelazando una de mis manos con aquella chica tan bella.
Cuando la puerta sonó los que estaban adentro voltearon; y nos miraron como “bichos” raros. Por la forma en la que íbamos, no obstante Galleli no tenía intención de soltarme, fue a tomar su pedido y seguía aferrada a mí. Lis solo volteo la mirada y se acercó hasta uno de sus compañeros y dejando unas cosas camino hasta mí.Mi serenidad me agradaba en estos casos, podría estar muriéndome de celos sin embargo mi personalidad activa cierto interruptor que no deja ver a las otras personas lo que siento. Así que con cual tranquilidad espere hasta que llegara.
-¿Puedes venir un momento? – Me tomó del brazo e intentó sonreír.
-Gali, me permites- Me solté de ella y salimos fuera del negocio.
-Creo que merezco una explicación de todo esto ¿No crees? No te apareces en semanas y cuando lo haces llegas con… ¿otra? –
-Espera, estas tomando las cosas mal… Si yo no me aparecí fue gracias a ti, debería de agradecerte por dejarme ese chupon y que mi padre me lo descubriera, pues bien, ahora no me deja salir ni siquiera a tomar el aire – Le hice una seña de que en la otra calle se encontraba mi chofer.
-¿Q-que? Es en serio, porque no me dijiste nada, no… espera, ahora resulta que yo soy la culpable, mira nada más. Acaso no te grite que esperaras, pero no, preferiste huir. No justifiques –
-No lo hago, pero que hay de ti. Tú no te quedas atrás, acaso crees que en estas semanas no estaba deseando que fueras a visitarme. Ni siquiera te preocupaste por mí, bueno, creo que ya tienes una razón que te lo impide - Pause de inmediato y suspire. Mi enojo estaba dando a conocer mis celos y eso no era nada agradable.
-Por favor, y que me dices de tu amiguita, tampoco pierdes el tiempo. Vaya, que decepción… - Me miró molesta y enseguida salieron sus amigos.
-Lis ¿Nos vamos? –Expresaron todos.
-Si claro, igual ya me había despedido – Diciendo esto se dio media vuelta y siguió su paso.
A los pocos minutos salió Gali, quería seguir a Lis y poder hablar con ella y justo cuando iba a cruzar la calle mi contraria me tomo del brazo.
-Creo que lo he empeorado todo ¿Verdad? – Preguntó desanimada.
-No, no te preocupes, esto no va nada bien. Así que tranquila… - Murmure a medias y detuve el paso suspirando. Al poco tiempo llegamos al auto. No quise hablar sobre el tema porque me sentía mal. Al poco tiempo llegamos a casa. En el transcurso del viaje no presté atención a mi alrededor, simplemente mi vista observaba por la ventana, tampoco le preste mucha atención a Gali, lo que deseaba era salir de aquí.
Cuando llegamos a casa mis padres no estaban, siempre llegaban tarde así que simplemente hice pasar a Gali hasta la sala.
-¿Estarás así de seria? – Cuestionando se acostó sobre el sofá y recargo su nuca sobre mis piernas, su rostro me observaba animado y sonriente.
-Ah, discúlpame. Sabes que este día no ha sido agradable. Por cierto… ¿Por qué intentas ayudarme? Es decir, apenas nos conocimos esta semana y sin embargo estas aquí pretendiendo salvarme–
Sus ojos me miraron fijamente mostrando una mirada seria – No lo sé, eso mismo es lo que me estoy preguntando. Quizás sea aquel espíritu voluntarioso que me ha nacido. – Sonrió – La verdad es que veo que algo me impide conocer tu verdadero yo, siento que tienes cierta “barrera” y a pesar de que me gusta tu personalidad de esa forma, quiero saber más de ti y cómo eres realmente Ale – Levantó su mano hasta una de mis mejillas y la acaricio lentamente sonriendo.
Qué demonios estaba pasando, ¿Qué es todo esto? No sé pero estoy llegando a pensar que las cosas están empeorando. - ¿Eso crees? Vaya, que… atenta eres hacia mi persona – Traté de no tomarle importancia a esa “caricia” y solo sonreí. Minutos después se escuchó el sonido de la puerta. – Oh, parece que ya llegaron – Esta vez mis padres me salvaron de esta situación.
Al poco tiempo se encontraban todos reunidos, les presente a mis padres, Matthew y Danielle Villey, todos unos empresarios bien vestidos. De hecho cuando observaron a Galleli sonrieron ampliamente; al escuchar el nombre de Galleli, Galleli Cavani; de saber que se trataba de la hija de uno de los socios de mi padre, hubiese mantenido mi distancia.
Se presentó amablemente hasta que llevo la plática hasta su objetivo – Verán, llevo tiempo conociendo a su hija… y me agradaría contar con su permiso para asistir a la fiesta de inicio de curso. Siento avisarles a las pocas horas, pero tal parece que Ale no les dio el aviso. Y entiendo los motivos, solo quería también hacerlo personalmente – Tanto su voz como su forma de actuar ante ellos había cambiado.
-Alexia, que te ha impedido omitir esto. Galleli no tenía que haber llegado a este extremo. De hecho lamento las molestias – Dijo mi mamá apenada.
-Será porque me tienen castigada desde hace una semana y para evitar más tiempo o conflictos lo omití – Expresé seriamente y me recargue sobre el sofá.
-¡Alexia! Compórtate por favor. Si tienes este castigo es porque tú así lo quisiste. Ahora, volviendo al tema, eso es cierto, hemos tenido castigada a nuestra hija por motivos privados. Pero tratándose de usted, creo que hoy podrá asistir ¿O no Danielle? – Mi padre abrazo de la cintura a mi madre y sonrió.
-Sí, lo se señor. Y créame que no está en lo correcto, sé que no soy nadie para decidir aquí en su casa, así que no tome esto como una orden, solo como una opinión, pero no cree que esté exagerando con tanta seguridad. Bueno, ni mis padres me ponen esos límites, creo que ha educado bien a su hija como para esperarse algo malo de ella. Ahora, si usted desea puedo ponerme a su cuidado. – Levantó la mirara y observo fijamente a ambos.
-Creo que no es algo que tenga que cambiarse de un día para otro, quisiera darle otra semana más y posiblemente le levante el castigo. Créeme que llegue a pensar que ella se llevaba con otro tipo de personas – Sonrió ladino y dándole la señal a mi madre fueron hasta el despacho, no sin antes aceptar la salida a la fiesta.
Cuando no hubo más que silencio en la casa Gali volteo a verme y soltó un suspiro enorme. Yo solo la observe con ojos de “me estuviste omitiendo todo este tiempo tu procedencia” a lo que ella sonrió – Vaya, sí que fue pesado hablar con ellos, pensé que iba a ser muy complicado… así como cuando yo hablo con mis padres – Soltó una risa –
-presiento que estas en la misma situación que yo, pero de todas formas creo que lo conseguiste, ahora veré que voy a hacer en un sitio como ese –
-Je je, te dije que iba a conseguirlo. No solo eso, sino que también que el castigo bajara. Ya en una semana volverás a ser libre, solo procura no excederte para que no vuelvas a lo mismo – Se recargo en mí y tomando mis hombros con sus manos me dio media vuelta para empujarme y caminar – Vamos a tu habitación, no tardan en traer mis cosas, por lo pronto vamos a ver que te puedes llevar – Maldición, había olvidado que Gali era una chica muy bien vestida, además de que le gustaba hacer ese tipo de cosas en cuando a su rostro, que maquillaje y no sé qué más; algo que no me llama mucho la atención. Ahora, no me quedaba más tiempo que ceder.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 12 ] Medianoche

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:41 am

Permanecí dentro de la habitación un par de minutos, mis ojos se paseaban de un lado a otro mostrando nerviosismo. Dudé por más de una vez si realmente me encontraba en mi “lugar privado” y esa cuestión se debió a que había ropa en todas partes y claro, que no era mía, la dueña de todo eso era Galleli. En fin ¿Era necesaria tanta ropa? Solo serían un par de horas, el baile era de noche, así que ¿Quién iba a prestar atención? Sin embargo, tenía que aceptar que Gali iba a acaparar por lo menos muchísimo más atención que yo.
-¿Es tan importante que asista? – Dije seria mientras me sentaba en uno de los sillones de mi habitación – No me gustan esas cosas, son aburridas. – Me recargue sobre el mismo y cerré los ojos.
-Así es… Así que busca algo elegante, me imagino debes tener ¿verdad? – Entrecerró la mirada –
-Uh… en alguna parte de mi armario debe haber algo “elegante” – Me levante de inmediato y busque la ropa adecuada. Saqué una tras de otra hasta que cogí un vestido de color rosa. Era largo y posiblemente lo acompañaría con unas zapatillas plateadas. Eso no iba a estar nada mal, al menos es lo que pienso.
Al poco rato cada una tomó su tiempo necesario para tomar un baño y así comenzar a vestirnos. Nos llevamos otros minutos en mi maquillaje; cosa que no me había gustado para nada. No estaba acostumbrada a exagerar en esas cosas y la verdad, sentía que todo mi rostro estaba cubierto de ese polvo extraño. Arregle mi cabello para sujetarlo y hacer de el un peinado sencillo. Gali se llevaría vestido color azul marino, largo con la parte de su espalda estaba descubierta; bien que sabía cómo atraer a los chicos. Se recogió el cabello con un peinado estilo que también dejaba descubierta su nuca.
-Definitivamente siento que hoy seré odiada por aquel que pensaba llevarte al baile – Me gire a verla y solo solté unas risas – Es hora de irnos, antes de que mis padres se arrepientan.
-Sí, tienes razón- Asintió y tomando sus cosas nos dispusimos a salir. – Olvidabamdecirte que estoy pensando volver hasta cuando la fiesta termine ¿Crees esperar hasta ese entonces? –
-¿QUE? Es en serio. Realmente te encanta torturarme. No lo sé, posiblemente – Dije soltando un gran suspiro.
-Eso lo tomaré como un si- Expreso satisfecha y subimos al auto.
Llegamos al lugar indicado. No antes de bajar Gali le dijo al chofer que tardaríamos a lo mínimo 4 horas. Ya eran las 11:30 pm, me iba a llevar por lo menos ahí más de la mitad de mi sueño. Estando ya dentro del salón, presentí la incomodidad de Gali cuando una que otra mirada volteaba a verle, por lo que se acercó mí y me sujeto de un brazo. Pasamos a nuestra mesa; que ya se encontraba reservada, y tomamos asiento. Paso aproximadamente unos cinco minutos cuando un joven; muy bien parecido se acercó hasta mi contraria.
-¿Te gustaría ir a bailar? – Expresó el joven de cabellos rizados. Cuando la pregunta le fue hecha de inmediato volteó a verme y sonrió - ¿No te importa si te dejo sola?
-Claro que no, adelante… - Expresé tan seria y con rostro confundido. Es decir ¿Por qué a mí? Habiendo respondido esto, los dos se fueron a bailar.
“Definitivamente me estoy aburriendo” No había pasado ni media hora en el lugar cuando expresé eso “Lo mejor será salir un rato al jardín, me servirá al menos para despejar mi mente de tanto ruido” Diciendo esto me levante del asiento y comencé a caminar hasta la salida. Sin duda mi suerte iba de mal en peor. Un chico, con rostro cansado y apenas tomando respiración se situó frente a mí.
-Disculpa, ah, logre alcanzarte ¿Ya te vas? ¿No… no quieres bailar? – Me dijo con su respiración agitada.
-¿Bailar? Sinceramente no sé muy bien… y por lo que veo estás cansado – Mis pupilas trataban de identificar con detalle al chico; las luces cegadoras apenas y me dejaban ver de quien se trataba.
-Je je – Soltó una risa coqueta – Es que estuve observándote por un rato, luego me decía “La invitaré a bailar” pero como notaras, soy algo nervioso. Y, como vi que estabas a punto de irte, pues heme aquí – Me miró fijamente – Si no sabes bailar, lo intentamos. Yo tampoco no soy muy bueno.
Vaya, que extraño. Por un momento pensé que no llamaría la atención de nadie; eso me hacía sentir en paz. Pero veo que no. – Ya veo. Si así es el caso, está bien. Solo una condición, si no podemos, dejamos de bailar de inmediato ¿Aceptas? – Dije en tono animado. De todas formas tenía que resignarme que si salía ahora al jardín, el posiblemente me acompañaría.
-Claro, me parece perfecto- Me tomó de la mano y nos fuimos hasta la pista. La música que ahora estaba puesta era estilo Valls, así que le tome de la espalda para acercarme a él. “Qué ambiente más incómodo”. Desde donde me encontraba se veía la puerta principal y fue ahí cuando ella ingreso al salón. Traía un vestido rojo celeste, no tan largo, ya que dejaba ver aquellas zapatillas de un color rojo más fuerte. La verdad, se veía muy bien, pero eso no es el punto ¿Qué hace aquí? ¿Ella estaba invitada? – “Debo de hablarle. Hoy es el día en que las cosas deben demarreglarse.”
Me concentre tanto en ella, que por error di un paso mal que termine pisando a mi “pareja” – Oh no, disculpa… lo siento – Me detuve entre todos - ¿Estas bien? – Pregunte asustada, creo que le cayó todo mi peso encima.
-No, tranquila… No pasa nada – Utilizo un tono amable y luego me ofreció su mano
- ¿Seguimos? –
-Me encantaría, pero creo que descansare un momento. Ya sabes, los tacones son cansados – Sonreí nerviosa, la verdad no servía para mentir – Además de que quiero ir a saludar a una amiga. La vi entrar hace poco –
-Que lastima. – Suspiró y tomándome de la cintura y me condujo fuera de la pista – Espero volver a verte. Mi nombre es Joseph ¿P-podrías darme tu nombre? –
-Soy Alexia. Un gusto. Ahora tengo que dejarte, en verdad. Hablaremos otro día y gracias – Diciendo esto comencé a caminar para buscar a Lis.
Mis ojos trataban de distinguir entre las sombras a las chicas que estaban usando vestido de ese color. Algunas, debía de admitir me intimidaron cuando me respondieron la mirada. El salón estaba grandísimo, había diversas salas, el jardín, la zona de juegos y la planta alta; ahí solo había miradores. “Donde, te metiste” – Murmuré y por fin logre verla. Estaba justo en las escaleras que conducían a la planta alta. Todo estaba totalmente oscuro, así que me acerque un poco más - ¿Q…que es esto? Lis – Quizás mis ojos no eran lo suficientes buenos para distinguir en este tipo de lugares, pero la silueta y la forma en la que ellos estaban abrazados. No solo eso, claramente se distinguió el beso que luego de escucharme se desvaneció al igual que mi voz. – R-realmente, lo siento – Apreté mis dientes, no sabía por qué termine disculpándome. Pasé saliva, un nudo en mi garganta se marcó y dando media vuelta me marche. Mis pies; que aun dolían. Trataron de ser lo más rápido posible.
-¡Hey! Ale, detente… - La voz de Lis, que se perdía junto a la música apenas y llego a mí. Sin embargo, no tenía intención de detenerme. Quería salir de aquí de inmediato.
Crucé como pude parte del salón, cuando de un golpe choque contra Gali. - ¡Villey! ¿Estás bien? Estuve buscándote – Ladeó el rostro tratando de verme al rostro.
-Me adelantaré a casa. Solo déjame sola… - Hice a un lado a Gali de manera gentil y seguí mi camino hasta salir de ahí. Lo peor de todo es que, no había chofer, ni taxis, tampoco tenía mi teléfono a la mano para pedir uno. Eran ya la 1:00 am, así que emprendí la ruta hasta el jardín principal, posteriormente me iría a casa. No pensaba quedarme ahí y dar un show a todas esas personas que estaba fuera.

*Dentro del salón*
(Perspectiva de Gali)
-¿Pero qué clase de despedida es esa Alexia? Además, dijiste que me acompañarías – Grite entre tanta música. Difícilmente alcanzaba a oír mi propia voz. Era obvio que algo había pasado ¿Pero qué? Dudo que se haya sentido mal por haber estado sola. Permanecí en ese lugar observando la puerta. –Pero que estoy haciendo, crequelo lo mejor será ir detrás de ella. Si, definitivamente- Cuando dije esto volví a sentir otro empujón, siendo este más fuerte, lo que hizo molestarme – Oye, fíjate… - La chica con la que había golpeado se quedó inmóvil sobre mi costado. Por la cercanía que ambas teníamos me hizo fácil recordar aquel rostro; era la chica con la que Ale estaba hablando en la librería.
-¿Tú debes de ser Lisbeth? Estoy en lo cierto… - Le tomé de inmediato uno de sus brazos tratando de detenerla –
-¿Y qué pasa si lo soy? Acaso no estarás satisfecha de haberme quitado a Alexia. Aunque eso es lo de menos, no puedo encontrar un motivo para que ella en pocos días me olvidara. Ustedes son de lo peor. Ahora, suéltame – Su voz era fría y con resentimiento en sus palabras.
-No lo voy a hacer, porque estas mal. Muy mal. Sabes qué fue lo único que hice… que me importa un poco si quieres escuchar, pero lo harás ahora mismo – Todavía sin soltarle, ingrese con Lisbeth a una de las salas que posteriormente cerré. Las paredes y puertas eran especiales para no dejar entrar ningún ruido de fuera; solo se sentía el “beep” en mis oídos que me daba a entender que estaba adaptándome al silencio. Espere un largo tiempo y arrincone a Lisbeth - ¿Te gustaría que la persona a la que amas mucho te abandone a tu suerte? Aun cuando sabes que sigues andando con ella… pues no ¿verdad? Entonces, dime que fue lo que hiciste cuando Ale estuvo encerrada todo ese tiempo. Nada, así de simple. Preferiste esperar y esperar… no te paso por la mente ¿Le habrá pasado algo? ¿Estará bien? ¿Acaso la mandaron al otro extremo del mundo? No sé qué demonios pasa por tu mente, pero Ale, en ningún momento dejo de pensar en ti. Por lo que veo es que está acostumbrada a que te rueguen o a dejar las cosas como están. O simplemente, tú… eres la que no está aceptando esta relación por completo ¿O estoy equivocada? – Inhale y exhale, tratando de contener mi enojo.
Al escuchar esa última pregunta Lis abrió sus ojos de par en par y desvió su rostro – No es eso. Estas equivocada. Yo solo… yo solo tengo miedo de que las cosas vayan mal entre las dos. De pensar que estoy saliendo con ella me asusta, esta relación es muy diferente a la relación que teníamos como amigas. Presiento que la gente que nos ve juntas piensa que somos pareja. Tengo muchas ideas pesimistas en mi mente. Sé que estuvo mal dejarla y ahora estoy asumiendo mi responsabilidad, o lo estaba, porque pensé que eran pareja y decidí… - Hizo una pausa – Decidí salir con Leonardo.
Llevé mi mano sobre mi rostro, mi mente decía “Gali, contrólate… no armes un alboroto, apenas acabas de salir de una” - ¡Pero que estupidez! Realmente eres una tonta. Esas cosas que me has dicho son… son una porquería. Si realmente sintieras eso por ella te importaría muy poco lo que la gente va a decir. ¿Acaso no me viste con Ale en la librería? Le tome de la mano sin importarme que el más homofóbico estuviera ahí dentro. De hecho, no me importaría pasar por encima de ti para llegar a ella. Pero me es imposible, al menos por ahora. Ella no debe de estar de buen ánimo – Me acerque hasta ella y le mire fijamente - ¿Por qué no aceptas de una vez que te siguen gustando los chicos?
-No es ninguna estupidez, porque no te pones de mi lado y también del de Ale. Crees que es fácil hacer eso, por favor, lo siento, pero yo no quiero que me separen de ella por una tontería, porque bien sé que si eso pasa, no tendré los recursos suficientes para alcanzarla, no quiero herirla. Quiero estar con ella y es por eso que evito separarnos. – Suspira, mirando hacia la pared – Y si, por desgracia mi orientación sexual no está lo suficiente definida, sin embargo, puedo afirmar que amo a Ale –
-Si claro, no quieres que se separen a distancia, pero si deseas estar hiriéndola aquí a cada rato. Más ahora que tienes una relación, creo que al andar con Leonardo tu relación con Ale queda cancelada ¿O no es así? Bueno, eso según hasta donde yo sé – Me aleje de ella y camine hasta la puerta – Te diré algo. Si no luchas por ella, lo haré yo, así de simple – Abrí la puerta y salí del lugar. No quería seguir esa plática porque seguro nada bueno saldría de ahí. Ahora, lo mejor era salir de ese lugar.


Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 13 ] Odio y... ¿Que es esto?

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:42 am

Corrí lo más rápido posible. No quería creer que esto estaba sucediendo, fue tan repentino, tan extraño. ¿Había hecho algo mal? Si, posiblemente todo lo que paso había sido mi culpa, pero, pero porque ahora. Debía al menos haber una explicación, pero sinceramente, en este momento no quería saber más.
Mi garganta dolía, ese nudo que había aparecido me impedía llorar, no quería hacerlo, no debía, lamentablemente sabía que me estaba haciendo daño yo misma, pero mi corazón estaba hecho una pausa.
Cuando llegue a una de las bancas de la plaza principal tome asiento, así mismo empecé a quitarme las zapatillas. Había caminado bastante y mis pies dolían. Me recargue sobre aquella banca y mirando al cielo pensé — ¿Qué debería hacer? Volver a casa… Seguramente mis padres siguen despiertos y será una mala idea hablar con ellos en este estado. Aquí, tampoco es una buena opción, además una chica sola a esta hora. ¡Demonios! ¡PORQUE! — Expresé al aire mientras me levantaba de aquella banca. Tomé mis zapatillas y camine hasta uno de los lugares que consideraba preciados para mí; claro… ahora no se si considerarlo de esta forma.
Calles

(Perspectiva de Lis)
No sé si sentirme peor con las palabras de aquella chica. Habían sido tan directas y sobre todo sinceras. Sentía morirme de miedo, pero tenía razón ¿Qué había pasado conmigo? ¿Qué soy ahora? Sinceramente tengo tanto miedo y a la vez desesperación.
Cuando la plática término, espere unos minutos dentro, estaba tratando de asimilar esa situación que yo sola había creado. Mis manos cubrieron mi rostro e inmensas lágrimas recorrieron mis mejillas. — ¿Pero que estoy haciendo? No puedo dejar que las cosas se queden así… tal vez cometí este pequeño error, pero no pienso dejarle ir otra vez — Abrí la puerta de la sala y con empujones llegue hasta la puerta que conducía hasta la salida.
Me dispuse a caminar cuando nuevamente me sujetaron del brazo — ¿Otra vez tú? Que quieres ahora… — Expresé molesta.
— ¿Otra vez? Si hace un momento saliste corriendo. Te estuve buscando por todo el salón — Expresó Leo desconcertado luego de verme a los ojos.
— Leo, lo siento, pero ahora no puedo hablar. Tengo que irme — Desvíe la mirada hacia otro costado. — Así que mejor hablemos después — Me solté de inmediato y emprendí el paso.
Llegue a la calle principal, pero no tuve ni la mínima idea de donde podría encontrarla — ¿Dónde estaría… si, quisiera estar sola? La casa no sería una buena opción… posiblemente ella este — Miré hasta mis alrededores dándome cuenta en que situación estaba y a cual debería de ir. Cuando me di cuenta de ello mis pasos corrieron apresurados hasta mi destino, era tan difícil hacerlo en tacones, pero no había tiempo de quitármelos. No sé, simplemente era intuición y a pesar de que ese lugar a esta hora era peligroso, no tenía otra opción, deseaba encontrarme con ella.
A los pocos minutos llegué, era el lugar donde comúnmente nos veníamos a solas. Claro, ese lugar era impredecible y solitario, además de, bueno… especial. Tomé aire para tranquilizarme y con miedo ingrese a uno de los callejones. Mis ojos apenas empezaban a adaptarse a la luz, pero eso no me impidió verla a lo lejos. Se encontraba sentada sobre uno de los muros de concreto. Camine con lentitud hasta donde se encontraba — ¿Alexia? — Pregunté con cierto nerviosismo, tenía miedo de escuchar algún reclamo o palabras más fuertes, de hecho estaba preparada para eso, a fin de cuentas creo que me lo merecía.
{Perspectiva de Lis –Fin}

-Ale-
Cuando llegue a ese lugar solté un inmenso suspiro, estábamos por cumplir ya ocho meses. Tal vez nada comparado con la relación de otras personas pero para mí estos pocos meses habían sido muy especiales, incluso cuando sabía que terminaría amándola— Creo que si hubiera seguido con mi experimento, sin tener que enamorarme las cosas serían más fáciles — Murmuré.
No sé qué hacía a estas horas en este callejón, no obstante aquí nadie se daría cuenta que estoy llorando. Por más que traté de hacerme la fuerte me fue imposible, creo que nadie manda a sus sentimientos y tampoco elige de quien se va a enamorar. Me quede sentada un largo tiempo sobre uno de los muros y observe la luna. Enseguida la voz de la persona que menos deseaba ver se escuchó entre las frías paredes del lugar.
— ¿Así que todavía te atreves a venir? — Murmuré cortante y sin verle al rostro. No quería hablar con ella, sinceramente me importaba muy poco si salía lastimada por mí en este momento. —Sé que debes odiarme y tienes todo el derecho, pero al menos déjame explicarte… —Dio unos pasos al frente a mí para verme, no obstante no correspondí la mirada.
— ¿Odiarte? No, eso es muy poco a lo que ahora siento. Ahora, podrías dejarme en paz. No creo que haya una explicación. Claro, al menos que digas que fuiste forzada por él para b-b…bes — Pausé molesta.- Creó que si fuiste a esa fiesta fue porque ya tenías planeado eso ¿no? Pues bien, lo lograste. Eres muy buena Lisbeth…
— ¡Hey! Oye… no fue exactamente por eso, pero yo tenía otra perspectiva. Creí que estabas saliendo con esa chica y actué sin pensar. De verdad, lo siento —Bajó la mirada al suelo.
—Oye, que no conoces el significado de “Déjame en paz”. No quiero saber nada de esto ¿Quieres? — Di un salto para bajarme del muro y caminar hasta Lis — Tienes a alguien de quien cuidar ahora… no tienes la obligación de estar aquí conmigo. Me entiendes ¿verdad? — Camine a un lado de ella para caminar hasta la salida.
—Bien, si no te lo hago saber con palabras, ya verás — Diciendo esto me dio una media vuelta que hizo acercarme lo suficiente y así robarme un beso. El cual por obvias razones no correspondí.
A los segundos me separe bruscamente — ¿Esto ha sido un beso indirecto por parte de Leo? —Arqueé mi entrecejo y limpie mis labios con una de mis manos — Si esto es todo lo que vas a decir, me voy. — Camine hasta la calle principal, uno de los sitios donde pasan frecuentemente taxis.
Espere unos momentos hasta que apareció el vehículo. No sé cuánto tiempo había pasado, de hecho no me importaba recibir otro castigo más por parte de mis padres. Solté un inmenso suspiro y subí al auto, le di las indicaciones de mi domicilio, no tenía otro lugar a donde ir. Llegue a casa, camine por entre el jardín tratando de disfrutar un poco de la noche, las estrellas se veían tan brillantes y la luna, era muchísimo más hermosa. Mi vista seguía perdida entre el inmenso infinito, trataba de relajarme por si de casualidad mis padres se encontraban despiertos. Y verme en este “estado” sería complicado.
—ALEXIAAAA — Una voz lejana me hizo volver en sí. Mi menté se adaptó rápido al lugar que de unos segundo a otros una opresión en el pecho y cintura me dio a entender que alguien estaba abrazándome.
— ¡Estaba tan asustada! ¿Dónde te metiste? — Las preguntas de Gali y la forma en que llegó a mí me hizo volver a mis cinco sentidos. Había olvidado que esta noche era exclusiva para ella. Pero por las cosas que sucedieron seguramente tampoco no fue nada agradable.
—Fui a dar una vuelta. No me sentía tan bien, ya sabes que no me gusta ir a ese tipo de fiestas — Expresé tratando de parecer sincera. Al menos no quería verme decaída ante ella.
De inmediato Gali saco su teléfono móvil y vio la hora. — Me lo imagine, pero me hubieras avisado. No sabes cómo me preocupe por ti. — Hizo una pausa — Alee — Cantaleo mi nombre y de inmediato sujeto mi brazo — Te dije que estarías conmigo por cuatro horas y, tenemos una restante. Así que ven conmigo y no te estoy preguntando — Terminando de decir eso y sin preguntarme nada más me condujo hasta el patio trasero de la casa. Este era un pequeño balcón que dejaba ver parte de la ciudad. — Ya que no disfrutamos la fiesta… Podremos disfrutar de esto ¿No crees? —

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ 2° Extra ] Atracción

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:43 am

Me encontraba en casa, para ser más específica estaba en la habitación de mis padres. Eran exactamente las 6:30 am del sábado. Luego que me desperté tomé una ropa casual que constaba de jeans oscuros, unas botas negras de agujeta y una polera de manga larga azul marino. ¿Qué hacía? No tenía ni la mínima idea de cuáles eran sus planes, seguramente nada agradable porque viniendo de ellos, se iba a tratar de negocios.
- ¿Por qué esa cara? Acaso no te agrada la idea de salir con nosotros - Expreso mi madre mientras me tomaba de la mejilla.
- No se trata de eso - Solté un suspiro y sonreí animada - Es que, esperaba despertar más... tarde - Me encogí de hombros y luego la abracé. Regularmente suelo comportarme de esa manera con mi madre.
Ella es una mujer muy simpática y "menos" reservada, sin embargo ante mi padre y fuera de casa tiene que comportarse de esa manera. Aun así no llevo una bonita relación con ella.
Respondió el abrazo junto con una sonrisa - Pequeña, pero solo será por hoy. Claro está que si tienes deberes escolares entenderé - Cuando dijo esto entro mi padre a la habitación y disimuladamente nos distanciamos. Le molestaba ver que ella me consentía más y para evitar conflictos decidimos volver a la rutina.
- Por lo que veo ya están listas. El chofer nos está esperando. ¿Alexia? - Cuestiono de inmediato. - Espero y te comportes. Últimamente has hecho lo que se te da la gana... ¿No es así Danielle? -
Mi madre me observó un momento suspirando - Así es. Pero trata de estar tranquilo. Yo estaré pendiente a su cuidado. Y antes de perder más tiempo, creo que es hora de irnos. - Diciendo esto bajamos hasta el jardín principal, donde ahí ya se encontraba el auto. Subimos a el y salimos de la ciudad.
¿Qué ha dicho? A mi cuidado. No tengo idea de a donde me llevan, solo espero que no se trate de algún reformatorio. Eso de decir que me comporte y que mi conducta era malísima no me dejaba pensar en nada bueno. Luego de un largo tiempo llegamos a una hacienda. Era inmensa la rodeaban inmensos bosques. Vaya, el clima era muy agradable, comparado con el de la ciudad era mucho más fresco.
- ¿Disculpen? - Pregunte hacia mis padres - ¿Qué hemos venido a hacer aquí? Me lo he estado preguntando durante mucho tiempo... -
-Es una comida de negocios, pero también familiar. Si lo sabias era claro que te ibas a negar. Ustedes podrán campar y disfrutar del lugar mientras que los mayores nos encargaremos de unos preparativos. Cuando este todo listo volveremos con ustedes - Respondió mi padre mientras se bajaba del auto.
Bajé del auto y pensé un segundo... "¿Ustedes? Va a ver más personas conmigo. Además de estar rodeada de mayores..." - Que fastidio - Murmuré y fui detrás de ellos. Me coloque los auriculares y camine hasta llegar donde se encontraban todos.
Fue aproximadamente como media hora en lo que me presentaba a cada uno de los integrantes. Había desde señores (as) mayores, hasta de mi edad y niños. Durante ese tiempo simplemente me presente sin escuchar los halagos y charlas de los demás, seguramente saldrían frases como: ¡Mira que grande esta tu hija!, ¿Qué tal la escuela? etc.
-Alexia, volveremos más tarde. Quédate con ellos - Murmuró mi madre y emprendió el paso hacia dentro de aquella mansión. Se fue y me dejo con este conjunto extraño de personas. Que para empezar ya tenían sus grupos y eran de esas personas que te tratan simplemente por la mirada y ya no les caes bien.
Pase un largo rato observando a todos y sin encontrar una razón del porque seguir aquí me di media vuelta. Había mucho bosque para recorrer y poco tiempo el cual iba a pasar aquí.
- ¿Será que mis ojos me engañan? - Escuche una voz a lo lejos, pero ignore tal comentario. Seguramente eran aquellas chicas. - "Ale...xi...a Ale" - Escuché aquel murmuro. No había duda que era a mí. Me di media vuelta mientras desprendía uno de mis auriculares. Mi cuerpo apenas se equilibraba cuando el impulso de Gali llego a mí y me hizo caer al piso.
- ¿Qué? ¿Tú? ¿Qué haces aquí? En qué momento es que llegaste Auch... - Murmuré al final por el fuerte golpe que me había dado en la espalda. Soltó unas risas y luego de verme de esa forma se separó de mí para volver a ponerse de pie. Los demás chicos nos observaban con cara de "¿Se conocen?" Sin embargo omitieron acercarse a nosotras.
- No me recibas con tal ánimo... ¿Qué hago?... Ah si, vine a ayudar con, con la comida y el arreglo del lugar. Nunca pensé encontrarte aquí. Es el destino entrecerré la mirada con cierta desconfianza. Posteriormente me levante y seguí mirándole
- Entonces esto es como tu trabajo de medio tiempo. Ahora entiendo porque esas calificaciones. Pero dejando eso aun lado ¿No se molestaran los dueños de que andes por aquí? -Solté un suspiro. Ya entendía porque esas miradas extrañas de los ajenos. Seguramente se preguntaran "Como es que se lleva con tal clase de persona". Igual eso no importaba.
- ¿A dónde vas? Si se puede saber - Preguntó caminando hacia mí.
-Voy a disfrutar un poco de la hacienda - Utilicé un tono animado. - De hecho, llegas en el mejor momento. No sé si quieras ir conmigo, más bien, no se enojara tu jefe si sales del trabajo-
- ¿Eh? Da igual, me debe mi hora de descanso y ahora tomare este tiempo de extra. Ya estoy afuera, sería una lástima volver - Cuando afirmo esto se acercó a mí y tomándome de los hombros me condujo hasta dentro del bosque. Nos importó muy poco las demás personas, por lo menos se habían dado cuenta hacia dónde íbamos y en caso de que mis padres salieran a buscarme tengo testigos que solo camine al bosque.
Estando en una de las partes del bosque la vista en ese lugar era asombrosa, me encantaba ver los rayos del sol mezclarse entre las infinitas hojas de los árboles. Además del clima, el olor fresco de las hojas. Era demasiado atrayente hacia mí que podría pasarme horas en este sitio. Tan exquisito.
- ¿Estas segura que no te afectara estar aquí? Me siento mal teniendo en cuenta de que estas en el trabajo - Estaba siendo algo egoísta al solo disfrutar el lugar como si nada.
-Tranquila... He dicho que lo tomare como descanso. Estoy desde la mañana aquí - Suspiro - No pasa nada. ¿O es que no confías en mí? - Se acercó lo suficiente tratando de afirmar lo anterior.
-Sí, si... Está bien, te creo - Dije nerviosa y desvié la mirada hacia otro lugar. - Entonces vamos hacia haya... - Señale un pequeño riachuelo.
Cuando llegamos observe el lugar luego de eso me senté en la orilla del riachuelo y así introducir una de mis manos al agua. Gali simplemente se sentó a mi lado, recargándose sobre mi brazo izquierdo. "Me imagino debe estar cansada" Pensé mirándole de reojo. Ahora comprendo aquella personalidad distraída, difícilmente tiene tiempo para ella y cabe la posibilidad que por esa razón no suelta su teléfono.
-Ale... // Gali - Expresamos al mismo tiempo luego de notar ese silencio incómodo. Nos conocíamos muy poco que iniciar una plática era todavía un reto. Además yo no era muy buena iniciando conversaciones. Gali soltó una risa y de inmediato gire mi rostro para verla. - Ay Ale, eres demasiado seria. ¿Qué te cohíbe? ¿Te doy miedo? - Giró su rostro de manera rápida por aquella cercanía nuestros rostros quedaron a centímetros, mis ojos se fijaron en los ajenos y cuando reaccione di media vuelta. ¿Qué estaba pensando? No iba a negar que ella era muy linda y, si, puede que me llame un poco la atención, pero no. A pesar de eso estaba saliendo con alguien. Y aunque ese no sea un motivo, iba a dar un mal paso si llegaba a fijarme en alguien equivocado. Hasta donde sé, ella es muy popular entre los chicos.
-Miedo, eso está muy fuera de eso. Pero normalmente no soy alguien que se caracteriza por hablar mucho. No sé qué decir... - Sonreí de medio lado.
-De hecho te caracterizan por otras cosas. Tu estilo, la forma en la que piensas. Has sido la mejor opción como tutora - Pausó - Aunque debo de admitir que a veces siento que te molesto... -
-Eh, gracias, creo. Te seré sincera, no estoy muy allegada a eso de las tutorías, pero estoy dando mi mayor esfuerzo. Y si llego a molestarme es por la poca atención que me das cuando explicó, nada que sea personal -
-Quizás todavía no te acostumbras. Pero tratándose de la atención, es que, por lo mismo que te pongo atención debo de distraerme en algo. Tú entiendes. -
-No sé de qué me estás hablando, pero me gustaría que fueras más atenta -
-Lo soy, que no te des cuenta es otra cosa - Diciendo esto se acero hasta tomar un poco de agua con su mano diestra y la lanzo hacia mi rostro. - Señorita Seria -
-No, esp... - No termine de hablar cuando el agua cayó en mi rostro. - Galleli, que te estás creyendo - Me levante de aquel lugar y le hice lo mismo.
-Eres muy mala... ¡Toma esto! - Se llevó el agua suficiente a las manos y así lanzarme. No obstante su equilibrio la traiciono y aunque trato de buscar la postura correcta cayo al riachuelo; este no era profundo así que cayó de espaldas.
-No cabe duda que el "karma" volvió a ti - Me quede mirando desde mi lugar. -Sí, pero no solo el karma... - Se levantó de inmediato y con fuerza se acercó amí para tirarme al agua. Por suerte actué de inmediato que lance mi teléfono sobre el césped. Lo único que sufrió aquel impacto fue mi ropa y mis auriculares de cuello.
Me moje más de la mitad del cuerpo a lo que simplemente solté un gran suspiro. Luego de unos minutos y sin evitarlo empecé a reír, hacía mucho que no me divertía.
-Gali, ahora llevare una buena regañada. Pero si ya estoy aquí ¿Qué importa? - Me quite las botas; lo más importante. Y las deje cerca del sol para que este haga su trabajo. Doble mis pantalones y me senté el mismo lugar.
- ¿Es en serio? - Cuestiono mientras me observaba.
-No es nada malo...- Reproche correspondiendo la mirada.
- ¿Eh? No, no me refiero a eso. Si no que, este es el otro lado de Ale - Murmuró para sí misma eso último.
Me quede unos minutos dentro del agua, con una de mis manos empezaba a buscar piedras que tuvieran formas especiales; preferente pequeñas. Ahora que lo recuerdo, podría llamarle a Lis, pero dudo que en este sitio haya señal, quizás por eso mis padres me dejaron el móvil.
Paso aproximadamente como una hora. Lo único que hicimos fue platicar acerca de la escuela; un tema muy interesante, si claro. Pero, poco a poco comenzaba a familiarizarme con esa chica. Puede que suene extraño pero, se veía muy interesante. Creo entender en este momento la razón del porque los chicos están detrás de ella. -"Bonito cuerpo, su rostro lo es todavía más, su personalidad extrovertida llama mucho la atención... tal vez no sea buena en la escuela pero... debe de tener alguna habilidad en especial." - Me quede pensando un largo tiempo cuando el teléfono comenzó a sonar. - Parece que si hay cobertura - Me levanté de inmediato y como pude; la ropa pesaba por el agua. Respondí.
Era una llamada de mi madre. Quería que volviera con ellos así que afirme.
-Gali, tengo que irme en unos momentos - Me di media vuelta para quitarme la polera y los jeans. Tenía que extraer un poco de esa agua. - Espero no te moleste - Cuando estuve lista y quede prácticamente en ropa interior dejé mi ropa sobre una de las rocas para que se secara un poco. No tenía prisa por llegar a donde mis padres se encontraban. Por otra parte no mostraba nerviosismo al estar de esta forma. Creo que era lógico.
-Pudiendo hacer eso antes, tu ropa ya estuviera lista - Expresó mi contraria sin verle a la cara. De hecho se fue a sentar detrás de mí.
-Posiblemente... pero con este sol se va a secar rápido. - Exprese volteando a ver mi ropa. - ¿Tú no te vas a cambiar? Piensas quedarte así... - Di media vuelta para verle.
-No, bueno, por lo pronto sí. - Soltó unas risillas.
-Y no te van a regañar en tu trabajo - Me levanté hasta donde ella y empujando un poco sus manos empecé a desprender su camisa; era cuadrada y de manga larga. - No quiero que te vayan a regañar. Imagina ya cuanto tiempo llevas aquí -
- ¿Eh? Espera, es que este no es el punto. ¡Ey Ale! - Su rostro se ruborizo por completo.
Cuando me di cuenta me distancie. No había hecho esto con otras intenciones, ni siquiera me paso por la mente, solo actué sin pensar. Lo peor de todo es que ya había desabrochado lo suficiente que se alcanzaba a ver sus suaves y blancos pechos, además de aquel ajustador azul. - Disculpa. Creo que me he sobrepasado un poco... je je je - Desvié la mirada.
De un impulso Gali llegó hasta mí y me abrazo -No tienes por qué disculparte, sé que no lo hiciste con otras... intenciones - Soltó un suspiro y me dio un beso en la mejilla - Yo debo de irme. Espero verte el lunes. Y toma en cuenta que te pondré más atención -
-A que va todo esto. Eso espero - Le devolví el abrazo y enseguida tomo el camino de vuelta a casa. -"Solo espero que no le vaya mal" - Recordando eso volví a recordar la llamada de mis padres y enseguida tomé mi ropa; estaba ya menos mojada. Me vestí y "arregle" un poco. -"Espero que mis padres no me maten" - Corrí hasta llegar a la fiesta. Cuando llegué mis padres me observaron seriamente.
- ¿Dónde es que andabas? Míra nada más como vienes... - Expresó mi padre ya molesto. -Ya nos vamos a ir -
-Je, tuve un pequeño accidente hace un momento en el riachuelo. Nada peligroso. - Sonreí inocente.
-Por eso te dije que no te alejaras. Bueno, ve a despedirte - Ordeno mi padre.
Cuando dije esto ingrese a la casa. Estaba buscando por todos lados a ver si lograba ver a Gali, pero parecía que no había rastro de ella, sin embargo, tenía la sensación que cada vez que pasaba por entre algún pasillo o muro, alguien me seguía con la mirada. Debe de ser porque estas casas inmensas siempre dan esa sensación.
Me despedí de cada una de los invitados; todavía me atreví a pasearme por ahí con esta ropa. La verdad es que me gustaba ver la cara de "horror" de las personas. Lo sé, así como andaba quien se iba a acercar a saludarme. Al poco tiempo llegue hasta el auto y volví a casa. Decir que este día estuvo aburrido sería un engaño, fue mejor de lo esperado. Regularmente los lugares con mucha vegetación hacen olvidarme de todo. Ahora estaba cansada y lo único que quería era descansar.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 14 ] Intriga

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:43 am

— ¿Alexia? Despierta… ¿Qué haces aquí afuera? — Los murmullos resonaban entre mi mente. Mis ojos se abrieron lentamente para adaptarse a la luz del sol mientras que llevaba una de mis manos sobre el rostro necesitaba cubrir aquel resplandor.
— ¡EHH! ¿Cuándo fue que me quede dormida? — Me exalte al darme cuenta que yamera tarde. A qué hora es que me había quedado dormida. — ¡Mamá! ¿Y Galleli? — Cuestione. Seguramente luego de aquel incidente no tenía idea de cómo actuar ante ella.
—Bueno, se fue muy temprano. Menciono que tenía un compromiso con su familia. Pero a todo esto ¿Por qué estás aquí? Acaso no fueron juntas a la fiesta — Mi madre me ayudo a levantarme e ingresamos a la casa.
Tenía que salir el tema del baile. Como quisiera que eso jamás hubiera pasado, tampoco es que yo tuviera demencia para olvidar las cosas de un día para otro —Sí, sí, claro que fuimos juntas. Pero cuando llegue se me hizo fácil venir al patio. Tú sabes que me gusta estar sola — Sinceramente ya no sabía que inventarle a mi madre. — Iré a tomar un baño y a descansar — Dije esto y le di un beso para subir a mi habitación.
—Si necesitas algo estaremos en la oficina. Nos veremos más tarde — Expreso mi madre. — Olvidaba decirte que se levantó tu castigo. Ahora trata de no abusar mucho de el — Diciendo esto cerró la puerta.
Ahora que pretendía ¿Alegrarme? De nada servía el tener mi libertad de vuelta. De hecho no tenía intenciones de salir este día, necesitaba aclarar mi mente, pero tampoco mi casa era un lugar adecuado. En fin, tenía muchas horas de sobra, ya que era fin de semana. Dentro de mi habitación tomé un baño y me quite ese vestido insoportable. Me vestí con un short corto que acompañe con una polera larga y holgada, seque mi cabello y me hice una coleta. Luego de estar completamente lista me tire sobre la cama y mire al techo.
—Así que esto es lo que se siente cuando dejas a alguien que amas. Esto ha pasado muy rápido. Oh no Alexia… trata de no tomarle mucha importancia, ya pasara, trata de distraerte con algo — Me dije a mi misma y me puse de pie. Si me lo proponía seguramente el día sería como los demás. Tomé mi teléfono móvil y llamé a Javier; era una de las personas con las que podía confiar y si platicaba con él seguramente mi mente se aclararía.
Quedamos de vernos en una plaza comercial, así que tomando mis cosas fui hasta mi destino. Él ya se encontraba ahí, venía muy casual; jeans de mezclilla, sandalias y una playera sport. Siempre viste muy formal en la escuela y verlo así era extraño. Nos saludamos amablemente y fuimos a una cafetería cercana. Hablamos acerca de algunos gustos y también de chicos y chicas, tanto él como yo nos aconsejamos y por si fuera poco sentíamos cuando algo no iba nada bien entre los dos. Cosa que es totalmente extraña, parece que él está pasando a ser uno de mis mejores amigos. Le hable acerca del problema entre Lisbeth y Galleli, a lo que el respondió.
—Entonces, dime que piensas hacer — Me miró fijamente a los ojos, mientras que con una de sus manos tomaba la cuchara y así mezclar la azúcar entre el café.
— Tengo dos opciones, una es hablar con Lisbeth, seguramente debe de haber una explicación a ello si no, simplemente termina las cosas por las buenas... así podrás acceder a la opción dos que es tomarte un tiempo con Gali e intentarlo, ¿Por qué no? — Pausó — Para ambas cosas existen las explicaciones, que seas muy orgullosa es muy distinto.
—Eso de la opción sería muy mala idea para Gali, no quiero jugar con sus sentimiento y menos después de romper con Lis. Y francamente no es orgullo, simplemente no entiendo ¿Qué está pasando? A ver, en tu caso, ¿Qué harías si ves a tu novio ser infiel? —
—Tienes razón, entonces toma un tiempo. Creo que es lo único que te ayudara a decidir… Pero sinceramente, trata de terminar el asunto con Lisbeth, no vas a descansar si sigues con la duda — Me miró a los ojos y tomó un poco de café.
—Seguramente, pero por ahora no necesito verla, es lo mejor. No quiero terminar haciendo todo un lío. — Sonreí y tomé de mi café.
Luego de un par de horas nos despedimos. Un peso se había quitado de encima, necesitaba desahogarme. El fin de semana paso y nuevamente a la preparatoria, pero ahora sin chofer y libre… Había olvidado que esa era mi rutina. Francamente no andaba de muchos ánimos, tenía miedo de encontrarme con Lis.
Por mi suerte llegue a “salvo”, ingrese al salón y me quede sentada en una de las bancas mientras trataba de dibujar.
—Te enteraste, hoy saldremos más tarde por unas conferencias… ¡Que aburrido! — Escuché la voz y sentí como me tocaban el hombro. Dejé lo que estaba haciendo y levante la mirada.
La persona que se había acercado a mí era Rita; una chica de complexión delgada, piel blanca y con pecas. Cabello rojizo y rizado. Sus ojos son color verde agua, muy lindos. Ella es una estudiante de traslado ya que su nacionalidad es sueca y hasta ahora ha formado parte de nuestro grupo de amigos.
— Ah, si… no me había enterado, pero que se le puede hacer. — Murmuré y volví a lo que estaba haciendo. Creo que estaba siendo algo fría, pero no podía evitarlo.
—Mmmh, si tú lo dices. ¿Nos vamos juntas, con Michelle, Fabi y Eli? — Su tono de voz fue serio y se dio media vuelta para marcharse — ¡Oh, Ale! Parece que te buscan — Dio varias palmadas a mi espalda.
Di media vuelta para fijarme hacia la puerta y la persona que estaba buscándome no se trataba de nadie más que de Gali. En cuanto me vio soltó un grito e ingreso al salón como si nada — ¡ALE! ¿Qué pasara con nuestra clase de tutorías? creo que lo más obvio es darle de baja, pero… tus puntos como tutora se perderían si no completamos los ciclos — Se recargo en mi banca y me miro como lo hace todos los días. De hecho, parecía como si ese incidente para ella no hubiese ocurrido y yo no me atrevía a preguntarle.
—De hecho los puntos no me importan, no los necesito. Deberías de ir a ver eso mañana, hoy están ocupados los profesores y dudo que después de las diecinueve horas te atiendan. — Expresé recargando mí ante brazos sobre la banca.
—Que engreída eres… pensé que dirías — Mi contraria utiliza un tono de voz infantil y a la vez amoroso — “Como es posible, yo todavía quiero impartir tutorías… ¿Por qué quieres alejarte?” O, algo así. — Soltó unas risas — Volviendo al tema, entonces nos vamos juntas ¿Qué dices? —
—Definitivamente, no. Yo he anticipado mi salida con ella y las demás chicas. Antes que llegaras — Respondió Rita. Pero estaba en todo su derecho de exigir, yo de cualquier forma encontraría un pretexto.
—Ella tiene razón, tal vez otro día— Afirme.
— ¡Pero que! Siendo así está bien, lo entiendo — Nos observó por un momento y al poco tiempo salió del aula.
Permanecí un momento en el salón hasta que nos condujeron a la sala audiovisual. Las conferencias tardaron lo esperado y cuando salimos ya pasaban de las diecinueve y media.
— ¿Entonces a dónde vamos? — Murmuró Rita para confirmar la salida. La mejor opción era ir a cenar a uno de los restaurantes cercanos, no había otra alternativa y si la hubiese no le tomaría tanta importancia. Siento que lo que me hace falta es descansar un rato.
Comenzamos a caminar hacia aquel restaurante, cuando escuche la voz de Gali a mi costado — Sorry girls, but Ale is mine… — Michelle y Eliza se detuvieron, parecía que ya tenían en mente ese extraño plan o si no, entendían por completo la razón.
Por otro lado, Rita se quedó observando atónica, parecía no saber por qué tanta insistencia.
Gali simplemente sonrió de par en par — Espero que no se molesten, es algo referente a las clases que no entiendo — Guiño y con “fuerza” me tomó de uno de mis brazos hasta separarme de ellas y hacer que la siguiera. Cuando nos apartamos lo suficiente me soltó. — Ese día no entraste, de hecho… creo que yo abuse un poco en la condición en la que te encontrabas, que, aunque no sé qué es lo que te sucedió puedo notar que no has andado nada bien estos últimos días. —
—La verdad no tenia en mente que debería de hacer o que tengo que hacer al respecto, es algo que prácticamente no me imagine de ti, soy algo “tonta” cuando se trata de percatarme de que le gusto a alguien — Baje la mirada y empecé a jugar con una piedrita. Lo mejor era ignorar el tema de Lis. Por otro lado, ¿Cómo o porqué Gali lo sabia? No le había dicho nada al respecto y ella, hasta donde yo sé no se enteró de que Lis había asistido a la fiesta.
—Ah, no me refería a eso, pero bueno. Por lo que veo tus padres me han hecho caso. Ves, te dije que iba a lograrlo, siempre que me propongo algo lo consigo — Levantó su dedo pulgar animada.
Caminamos entre las calles y hablamos de otros temas, ahora ya introduciéndonos en nuestros gustos y pasa tiempos. Además de que las acciones de Gali me hacían sacar una que otra sonrisa. La plática iba tan bien hasta que apareció la persona que volvió a derrumbar mi ánimo hasta el suelo. Había olvidado que su hora de salida era justamente a las veinte horas. De inmediato Gali me miró — ¿Cambiamos de ruta? ¡Todavía hay tiempo de huir! —
—No tiene caso, no pienso estar huyendo toda mi vida — Expresé mirando al frente. Ella venía con ese tipo, la verdad me caía tan, pero tan mal y ahora no era solo él, si no ambos.
En cuando Lis me vio se acercó a mí ignorando por completo a Gali. — ¡Ven conmigo! Necesitamos hablar — Dijo desesperada.
—No quiero… — Afirme y me distancie lo suficiente. No quería dar un espectáculo en la calle y menos con las otras dos personas presentes.
—Pero, ¿Por qué no? Quiero explicarte, de verdad… — Insistió.
—Que no entiendes, no quiero. Y por si fuera poco este no es un buen lugar para estar hablando — Miré a Leo entrecerrando la mirada — Serias tan amable de llevarte a tu… novia — Cuando dije esto sentí como mi corazón se rompió en pedazos. Sin embargo no me contradije, tenía que irme acostumbrando a la realidad y habiendo dicho esto seguramente mis dudas se aclararían.
El chico asintió como si nada y se acercó a Lis. Vaya que había sido muy fácil de descifrar esa relación.
—Ahora me lo vas a negar… — Fruncí el entrecejo.
—Pero si entre él y yo no hay nada… ¿Qué no entiendes? Además, tú no te quedas atrás… — Pausó — Leonardo, ya deja de estar actuando como si fueras mi novio, no te he dado razones y si no te he dicho que te alejes es porque no quiero ser ruda — Utilizo una voz cortante y ya molesta.
— ¿Qué no me dijiste que lo íbamos a intentar? Eso no es suficiente… Pero lo que más me tiene confundido ¿Por qué le tienes que dar explicaciones a ella? — El chico murmuró y sonrió ladino.
Cuando dijo esto nos miramos a los ojos y un silencio acaparó todo el lugar. No tenía en mente que responder y todo por este problema estábamos bajando la guardia.
— ¿Por qué, es mi mejor amiga y hace días tuvimos un conflicto, tenía en mente que estaba saliendo con “otra” persona además de ti, pero por lo que veo solo sale contigo — Afirme mordiendo mi labio inferior. Luego me di media vuelta. — Dejemos este asunto en paz, les deseo suerte — Expresé y seguí el paso hasta donde se encontraba Gali. Independiente de eso, ella se mantuvo seria y sin entrometerse, sin embargo ahora me daba un poco de pena corresponder su mirada.
— ¡Ale! Tengo una pregunta, que quizás pueda estar muy mal acomodada ahora, pero… Si las cosas no van muy bien con ella y pasando cierto tiempo ¿Crees que te darías una oportunidad conmigo? — Cuestiono de manera seria.
—No quiero darte ilusiones, puedo decirte en este momento que sí, porque simplemente ando sentida y decirte no, porque estoy molesta. Así que dudo que pueda responderte — Sonreí de medio lado y llegamos hasta la estación. Era hora de volver a casa, tenía que seguir aclarando mi mente, sentía que algo estaba mal aquí, pero no sabía que era.
*// SMS desconocidos //*
[SMS= ****]
Definitivamente las cosas están a la perfección, ¿Crees que esto sea suficiente? Bueno, en realidad creo que es más que suficiente. Mientras sigas tu juego nadie se enterara de nada. Estamos matando dos pájaros de un solo tiro y somos dos cazadores, tenemos municiones de sobra si es que deseamos ir por más.
[SMSEND]

[SMS= ***]
De hecho es mucho más fácil de lo esperado. Aunque contigo ella podría creerte todo. Yo solo estoy haciendo que dude, tener a alguien amable, cariñoso y hasta guapo, quien no se atrevería. Igual no me gusta para salir con ella, cuando se haya separado por completo a ver que hago.
[SMSEND]

[SMS= ****]
Por ahora, lo de la tarde ha sido sorprendente, deja caer trampas de esa forma y quedaran acorraladas. Bueno, he dicho que consigo lo que quiero y ella me gusta así que probablemente en estos días tenga algo nuevo para mi colección.
[SMSEND]

[SMS= ***]
Te diría: Me sentiré mal por ellas, pero la verdad es que no. Solo deseo lo mejor para mi mejor amiga, Gali.
[SMSEND]

[SMS= Gali]
¿Ah? No empieces con tus cosas Leonardo, de todas formas tu ni sentimientos tienes, eres muy frio. Jaja, me iré a dormir por hoy, mañana será otro día. Me dedicare a soñar con ella Very Happy
[SMSEND]

[SMS= Leo]
Hazlo, hazlo, ya pronto no será sueño. Duerme, yo haré lo mismo.
[SMSEND]

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 15 ] Recensión

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:44 am

—Sinceramente las cosas no van a ir nada bien… ¿Para qué nos engañamos? Creo que “todos” alguna vez llegamos a entrar en una etapa de experimentación y bueno — Lis hizo una pausa, me observaba molesta y con rostro sínico. — Lo que yo llegué a sentir por ti fue… pasajero. Creo que he encontrado a la persona ideal… — La miré fijamente, trataba de demostrar que a pesar de esa situación seguía actuando fuerte. Apreté mis puños y suspirando expresé
— ¿Crees? Nuevamente insegura de tu decisión, pero, si eso te parece, adelante. — Mi contraria soltó unas risas
— ¿Creíste que íbamos a estar juntas toda la vida? Por favor, esas cosas de “vivieron felices para siempre” no existen. Y a pesar de que este insegura, mi decisión por ti no ha cambiado en absoluto. Ya no quiero estar contigo y me mantendré distanciada, no sea que se me terminen pegando tus “mañitas” — Me observó de pies a cabeza y dio media vuelta para marcharse.
—Detente, ES QUE NO ENTIENDES — De un impulso me levanté de la cama.
¿Qué había sido eso? La peor pesadilla de todas, este asunto me hacía pasar las peores noches; insomnio, pesadillas y estrés. Sé que me estoy preocupando de más, pero algo me impulsa a querer salvarlo todo. Si no simplemente me cuesta creer que ella ha dejado de amarme. Miré el reloj y eran exactamente las dos con treinta minutos; la hora en la que regularmente despierto. Me quedé sentada sobre la cama, sabía que aunque hiciera mi mayor esfuerzo me iba a mantener despierta.

{Flashback- Lisbeth}
Conocer gente nueva en la preparatoria es demasiado agradable. Empiezas a darte cuenta de que las personas que conociste en el nivel medio no son nada comparados con los de ahora. Ya que ellos comienzan a percatarse como es su “yo” verdadero y terminan olvidando a las otras personas.
Las personas con las que ahora convivo son muy pocas; eso sin omitir las declaraciones o las cartas que sigo recibiendo de los chicos, nada agradables. No hace unas semanas conocí a Leonardo. Un chico que a pesar de tener ya una semana en la escuela en ningún momento cruzamos palabra, de hecho prefiero ya omitir ese asunto de ser amigable con las demás personas, ya que suelen catalogarme de formas nada agradables. Sin embargo, en estos últimos días lo he encontrado muy seguido y bueno, debo de admitir que es más inteligente que yo.
Si mal no recuerdo, desde la secundaria y hasta ahora es el único chico que se ha acercado a mí sin decir “Oye, me gustas” o “¿Quieres tener una cita conmigo?” Nuestros temas regularmente son basados en la escuela y nuestros hobbies. Y por si fuera poco es el único con el que convivo dentro del salón, los demás ya tienen su grupo.
Después que comencé a tratarlo, se nos ha quedado la costumbre de hacer trabajos juntos, salir a pasear y cosas en las horas libres. En resumen, mi estancia en esta escuela había cambiado. Ya faltaba media hora para ingresar a clases y era un dilema estar esperando a que la escuela abriera sus puertas para ingresar. — ¿Lis? Vayamos a pasear un momento… Todavía tenemos tiempo — Expresó mi contrario amablemente mientras me ofrecía su mano para aceptar aquella invitación.
—No es mala idea... — Afirmé siguiendo su paso.
Estuvimos paseando por entre la plaza. Jamás había imaginado que la hora de salida de Ale fuese la mía de entrada, sabía que nuestros horarios eran distintos, pero coincidir no sé si se convertía en un problema o me era agradable. Aquella chica de la cual estoy enamorada venia caminando justo frente a mí que lo primero que pensé fue —“¿Será bueno hablarle? Pero, parece que sus amigas son algo… fastidiosas.” — Desvié la mirada. No quería ir a hacer mal tercio entre ellas. Así que sin hacer caso omiso continúe mi camino, tal parece que ella no se había percatado de mi presencia.
Debo de admitir que a partir de las vacaciones he mantenido cierta distancia con Ale, si no estoy mal, nuestro último encuentro fue antes de ingresar a la escuela. En cuanto a mi amistad con Leo se volvió más fuerte. Le he contado acerca de mis pequeños gustos y que además me gusta alguien; claro, no iba a decirle que estaba saliendo con una chica. Pero, si le di a entender que me importaba muy poco eso de la homosexualidad.
Estaba a punto de terminar la tercera semana y todo estaba tranquilo, seguía enviandole SMS a mi novia; ya que las tareas y el horario de nuestra escuela no nos favorecían del todo. En esta ocasión nos encargaron realizar un trabajo en pareja y por obvias razones elegí estar con Leo.
— ¿Te parece si nos ponemos de acuerdo a la hora de salida? — Preguntó, luego de tomar asiento.
— ¡Perfecto! Así no nos preocupamos por ahora. — Afirme, volviendo a clase.
A la hora de salida fue todo como lo planeamos, nos quedamos unos minutos fuera del portón mientras que cada uno apuntaba las cosas que se necesitarían en el trabajo, cuando de repente sentí la presencia de alguien, claro, como no iba a notarlo si estaba a mi costado. —“Vaya, hasta que se ha dignado en aparecer” — Pensé, luego de entregarle las cosas a Leo y presentar a Alexia. Que como pude notar ese ambiente no había sido nada agradable.
—“Ahora que pretende con esa actitud. En fin, el hecho que haya venido me hace sentir bien… creo que debería de hacerlo más seguido. Sin embargo, no pienso serle agradable desde el comienzo” — Diciendo esto caminamos a casa, no obstante en el transcurso del viaje no hable en absoluto. Si realmente le interesaba arreglar las cosas ella buscaría el momento perfecto.
Llegamos a casa y por más que espere, no salió ninguna palabra por parte de Ale, todo seguía en completo silencio, así que solo salude a mi madre y entre a la habitación con ella. Sinceramente, no podía dejar esto así como así, echaba de menos los momentos con ella y si las cosas iban mal, trataría de encontrar una solución. Por cada vez que necesito de ella, más me enamora.
Creo que nuestra reconciliación ha sido del todo agradable. La noche anterior arreglamos nuestras indiferencias y ahora, he pasado una excelente mañana. Despertar de esta forma sinceramente no me molestaría. Abrazada a ella y sin ninguna preocupación en mente. Al menos… por ahora. Que por desgracia y sin poder evitarlo he mordido un lado de su cuello.
—Amor, antes de que te vayas tengo que decirte algo, aunque me gustaría que te quedaras aquí — Murmuré abrazándola y a los pocos segundos su teléfono sonó, al colgar salió disparada de la cama. Vistiéndose y buscando su ropa por alguna parte de mi habitación. — ¿Qué pasa? Espera… — Exclamé y tomando sus cosas salió de la casa — Definitivamente me matará.

Me dio un buen baño y me marche a la escuela, tenía pensado perder el día pero que iba a ser sola en casa. Cuando ingrese al salón me quedé observando unos momentos la ventana, al poco tiempo apareció Leo a lo que simplemente sonreí.
— ¿Te ha pasado algo? — Cuestiono de inmediato.
—Tengo un poco de preocupación, nada porque alterarse — Afirme.
—Oye… la chica de ayer, ¿A caso le he caído mal? —
Solté unas risas ante aquel comentario —Te digo algo, seguramente se ha puesto celosa. — Guiñe —
— ¿Celosa? Que divertida eres… ¿Por qué ha sido? No me digas que está interesada en ti
—Algo así. Es linda ¿verdad? —
—Sí, eso creo. Cambiando de tema Venia aquí con un objetivo pero, ¿Tendrás para un sms? — Al escuchar su pregunta afirme. Dudo que él se atreva a ver mis mensajes y si eso pasa, no perdería nada, creo.
+++
Ha pasado más de una semana y no hemos hablado. Tal vez este ocupada por tareas, solo quedaba esperar al fin de semana. Yo trataré de seguir mi vida “normal”, estoy pensando que su ausencia se debe a deberes o algo similar, si se tratará de algo mayor ella me hubiera avisado.
Paso el tan esperado fin de semana, yo no tuve el atrevimiento de ir a visitarla, sus padres a pesar de ser amables conmigo me daban miedo, siento que solo me tratan de esta forma por ser amiga de su hija y lo entiendo, pero eso no evitaba sentirme incomoda.
Comenzó otra semana y para estas fechas teníamos proyectos pendientes, así que junto con mi equipo nos fuimos a comprar las cosas necesarias. Cerca del instituto había una tienda especial para comprar todo tipo de materiales, teníamos que tener todo lo necesario para comenzar a trabajar.
Estando dentro del local desvié la mirada y de reojo logré visualizarla. Mi corazón comenzó a latir que entregándole la lista del material a una de mis compañeras, estaba dispuesta a salir a verla, eso sin importar que estuviera con sus amigos.
— ¿Podrías ayudarme? — Dije emocionada y de manera rápida trataba de entregarle las cosas, no obstante volví a retirarlas en cuanto me percate de como venían las dos. ¿Qué? Como se atrevía a hacerme esto, así que toda esta ausencia se debía a que estaba saliendo con alguien.
Sinceramente, esto ya era lo peor que podría esperarme de ella, ¿Qué decía del amor? No, muy aparte de eso, casi nunca me dejaba en claro que me amaba. En fin, esto ya significaba que nuestra relación había terminado. Platique todavía con ella, pero nada fuera de lo común, simplemente quería que me dejara en claro que había pasado con “nosotras”. Ahora trataba de justificar su infidelidad diciendo que era mi culpa así mismo tratar de incluir un sms que jamás recibí.
Durante otro tiempo decidí distanciarme, lo mejor era alejarme de ella pero por más que eso se convirtiera en mi objetivo, me iba a ser muy difícil cumplirlo. No obstante, dicen que cuando una puerta se cierra otras se abren. Hace días Leonardo me ha dicho que le gusto, no dudó que otras chicas de la escuela estén detrás de él pero, fijarse en mí es algo bueno ¿no? Además que me ha estado apoyando emocionalmente. De alguna manera siento que a pesar de haber tenido novia, los chicos no me han dejado de gustar.
{Flashback end}

{Flashback Gali}
Hasta donde yo recuerdo, conozco a Leonardo desde hace diez años, es amigo desde la escuela básica en adelante, sin embargo esta vez nos ha tocado separarnos. Tanto él como yo queremos distintas carreras. Desde que iniciamos clases, siempre he tratado de ir por él a la escuela, de hecho, la mayoría de las personas que nos conocen dicen que hacemos “bonita pareja” y claro, estoy de acuerdo con ellos, sin embargo no estoy mezclando nada de romance en esto, pues bien, desde que tengo memoria mis padres me han enseñado que el amor no es incondicional. A la edad de dos años mis padres se divorciaron, vivía en un ambiente muy violento y codicioso. No había día en que en la casa se comentara acerca de dinero y que sus hijos iban a estar casados con distinguidos herederos de no sé qué tantas cosas.
Mencionare que tengo otros tres hermanos, todos ellos varones. Tal vez de eso nacieron mis gustos por las chicas, cosa que desde la primaria empecé a notar. Volviendo al tema, hemos sido muy buenos amigos. Siempre cubriéndonos en todo. Por obvias razones él sabe que me gustan; más bien encantan, las chicas. A los dos. Y cuando se trata de una atracción más fuerte tratamos de apoyarnos mutuamente. Eso sin tratar de involucrar otras cosas referentes al amor. Eso es algo empalagoso.
Volví a ir por él, y en el transcurso de la plática salió algo referente a nuestros gustos.
—Gali, hay una chica en mi salón que es un poco linda y por lo que me ha contado, le gustan las chicas. Creo que la has visto, es la única de la que me despido al salir del portón — Exclamó
—El que le gusten las chicas no significa que me tiene que gustar a mi ¿O sí? — Fruncí mi boca — Pff, ni siquiera he tenido oportunidad de prestarte atención, pero para mañana lograre observarla, igual dudo que me guste… la única cosa diferente que tenemos son nuestros gustos — Soltó un par de carcajadas
— Tampoco es que te dije que te ibas a ir a vivir con ella. En sí, es algo molesta, porque se la pasa hablando, pero no pierdes nada — Me guiño “seductoramente”.
—Ya veremos, ya veremos — Expresé, mientras me despedía de él. Al siguiente día fui como lo “prometí” tenía que prestar atención, aunque sinceramente sabía que nada bueno iba a salir de su extraño gusto.
Me quede sentada en una de las bancas; como siempre, y desde ahí observe. Cuando vi a la chica me levante pero enseguida me volví a sentar — Definitivamente, no — Tomé mi teléfono y me dedique a enviarle un mensaje, cuando lo hice volví a observarlo, esperando su reacción, pero fuera de eso, la reacción la llevé yo.
—“Esa chica… se me hace conocida, sé que la he visto en algún lado” — Pensé mientras observaba a la pelinegra que se les había unido. Definitivamente tenía que saber acerca de ella, no me importaba si fuese o no lesbiana, he tenido casos de chicas heterosexuales y en ninguno me ha ido mal. No obstante, ese presentimiento de saber que le conocía era muy extraño.
Cuando por fin estuve con Leo lo primero que hice fue preguntarle su nombre, quien era y demás datos, pero lo único que logro contestarme fue la primera pregunta.
—Tienes trabajo que hacer, querido Leo. Parece que tu esfuerzo no fue en vano — sonreí.
—Déjamelo a mí, yo me encargaré de eso — Afirmo animado. Toda la noche no pude dormir, estaba pensando en donde la había visto, hasta que de repente di con el blanco — ¡Mitchi! Ella puede ayudarme — Michelle es mi prima, es una chica con cabello corto hasta la nuca, piel apiñonada, ojos azul aguamarina, medida se aproxima al metro sesenta, es muy introvertida, pero amable.
Cuando llegué a la escuela enseguida contacte con mi prima, ella a pesar de que me conocía muy poco también se había convertido en una de mis confidentes, no obstante omitía todo lo relacionado con las salidas de las chicas, solo sabía que me gustaban.
— ¿Alexia? Que pasa con ella — Cuestiono, tras el bombardeo de preguntas.
— ¡Quiero conocerla! — Me acerque hasta ella para susurrarle — Es que… me gusta —
—Eso va a estar difícil, tiene novia y además es muy cerrada. Si se entera de esto se va a distanciar de ti lo suficiente. — Se quedó pensando. — Tendrás que “ganártela”
— ¡Rayos! Pero que importa… ¿Qué puedo hacer? Igual empezaré desde cero — Asentí.
—Que puedes hacer… Déjame hablar con ella. — Respondió Michelle. Tras pasar unas cuantas horas volvió a mi salón.
—Ahora eres una estudiante tonta, así que a partir de la siguiente semana tendrás tutorías y tu profesora será Alexia — Soltó un suspiro — No sabes cuánto me costó convencerla.
—¡¡ ¿DE VERDAD?!! Estupendo… Sabía que podría contar contigo, por cierto, me saludas a mi prima — Guiñe.
—Cállate, con esto volvemos a estar en la misma situación— Expresó seria.
Esta semana paso lentísima, pero por fin, estaba a pocas horas para asistir a tutorías, vaya, las cosas estaban iniciando del todo bien, claro, para mí. Para mi linda Alexia las cosas pintaban de otro color. —“En este momento no desearía estar en su lugar… “— Pensé mientras prestaba atención a mis clases del día.
Luego de un rato llegue a mis clases de tutoría — ¡No puedo creerlo! Como llegue a esta situación… — Expresé fastidiada, trataba de dar a entender que estas clases me molestaban y por si fuera poco que estaba harta de prestarle atención; dejando en claro que era todo lo contrario. Si por mi fuera, hubiese ido sin rodeos por ella pero, viendo la situación y los problemas que tiene con su novia, me rechazaría.
Por otra parte Leo se dedicaba a lo suyo.
—Y ¿Qué tal te ha ido con las tutorías? — Me dijo entre risas.
—Lo normal, no hay nada fuera de lo común…— Solté un suspiro.
— ¿Nada? En verdad… Que lastima, sinceramente no tienes el “toque” de cómo atraer a una chica. Claro, yo todavía no le he dicho nada, pero mis actitudes son muy distintas. Pero, hoy estuve pensando mucho y llegue a una conclusión — Me observó fijamente — Mañana antes de entrar a la escuela iremos a comprar unos útiles escolares, de hecho, estoy pensando que tú, por casualidad llegaras con la chica. — Pauso — Claro, si es que puedes lograr que vaya — Soltó unas risas.
— ¿Mañana? Apenas logre llevarme bien con ella, pero bueno, trataré — Me despedí de él para volver a casa.
Y llegó el día, no sé me ocurrió algo mejor más que invitarla a la fiesta de inicio de ciclo. Eso sería una buena oportunidad para ver si aceptaba. Mientras eso pasaba deje de prestarle atención y le envié un sms a Leo para que me confirmara si él estaría ahí. Ahora, tenía que hacer diferentes cosas que hacer entre ellas: ir a hablar con los padres de Alexia y asistir a esa fiesta. Pero bueno, todo sea por ella —“Si, claro—-. Después de convencerla fuimos hasta su auto —“Que clase de seguridad es esta” — Murmuré y dándole indicaciones al chofer fuimos directo hasta el almacén. Cuando baje del auto me entretuve enviándole un último mensaje a Leo, volví mi mirada al frente y lo primero que vi fue a Alexia hecha una piedra. Fue mejor de lo que me esperaba.
— ¡Hey! ¿Qué pasa? Hay mucha gente… — Dije inconscientemente. Claro que sabía las razones, así que sin tomarle mucha importancia y dándome valor la sujete de la mano para entrar como si nada. Ya estando dentro pude sentir aquel ambiente pesado, sobre todo el nerviosismo de mi contraria. Yo simplemente seguí normal, aparentando ser una desconocía para mi mejor amigo.
Al poco tiempo salí y cuando me di cuenta de las reacciones de la peli negra la sujete del brazo, no era necesario ir por ella, de hecho no era necesario, creo que lo que tenía que venir aquí sería una disculpa. El problema pasó, ahora tenía que concentrarme en cómo o que iba a decir delante de los padres de Alexia, lo más probable es que me conocían y seguramente mi padre ya le ha de ver comentado acerca de mi mal comportamiento. “Enterarse de un día para otro que su hija es lesbiana, seguramente sería tráumante que intentaría desahogarse con uno de sus amigos, que aquí es donde Matthew cumpliría su trabajo”
Cuando esto sucedió las cosas no fueron como lo esperaba, al menos sé que mi padre no ha divulgado la noticia. Solté un gran suspiro y empuje a Ale hacia su habitación, quería sentirme en un lugar seguro.

[SMS]
Oye ¿Podrás convencer a Lis de ir al baile de apertura? No, más bien, convéncela.
[SMS END]
[SMS LEO]
WTF! De que me estás hablando… ¿A esta hora? Sabes a qué hora salimos de clase
[SMS END]
[SMS]
Lo sé, por eso es que tienes que convencerla. Te estaré esperando.
[SMS END]

Este día ha sido uno de los mejores, creo que si todo sigue a la perfección muy pronto ellas terminaran odiándose y cuando esto llegue yo seré la única capaz de consolar a Alexia.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 16 ]Debilidad

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:45 am

Desperté de inmediato al escuchar el sonido de la alarma, de hecho no recuerdo la hora en que volví a conciliar el sueño. Me levanté con el peor ánimo y camine hasta la habitación de mis padres; no quería ir a la escuela y no perdía nada si hablaba con ellos. Cuando estuve frente a la puerta toqué un par de veces hasta que mi padre abrió.
— Buenos Días ¿Qué pasa? — Preguntó mientras me dejaba pasar. Estando dentro solté un suspiro —Pasa que… hoy no me siento bien como para asistir a la escuela. Nunca les pido algo como esto, pero sinceramente no me siento bien
Mi madre de acerco de inmediato — ¿Tienes fiebre? ¿Dolor de estómago? ¿Te duele algo? ¿Algún problema en la escuela? — Mi padre solo observaba seriamente esperando respuesta.
—No es exactamente eso, solo no me siento bien, pero prometo que pediré los apuntes — Insistí.
—Esto no es algo usual, pero seguramente debe de haber algo más serio que eso. — Exclamó mi padre — De hecho… ayer el chofer me hizo entrega de unos artículos de la escuela, según él los compraste ya hace unos días ¿Para qué son? Eso es lo que debes. — Se dio media vuelta para observarme mientras acomodaba el nudo de su corbata.
— ¿Artículos? De que me hablas — Cuestione. — Y no, no debo nada en la escuela.
—No tengo la menor idea, pero los dejé en el despacho. — Tomó el portafolio. — Puedes quedarte por hoy, mañana vuelves a tus actividades. — Tomó del brazo a mi madre y salieron de la habitación.
Vaya, no fue tan difícil como lo imagine, quizás mi padre tenga razón. Nunca hago peticiones de ese tipo y probablemente se preocupó, pero bueno, ahora tengo toda la mañana libre.
Desayune antes de despedir a mis padres, cuando estos se fueron coloqué algo de música; estar sola y con buena música me iba a relajar. Así que me acosté sobre el sillón grande de la sala y entrecerré los ojos. — ¡El material! — Expresé y de inmediato me levanté del sillón para caminar hasta el despacho de mis padres. Cuando llegué ahí me di cuenta a lo que se refería y de hecho ese material no era mío, si no de Gali.
—Qué extraño, me había dicho que este era un trabajo importante, pero… en fin, con eso de la fiesta lo olvidó — Solté unas risas.
Dejé las cosas en su lugar, mañana que asista nuevamente a la escuela se los entregaré. Por ahora no desaproveche la oportunidad de estar en el despacho de mi padre. Empecé a buscar entre los libros alguno que me agradará, tal vez, no estoy muy segura si eso vaya a surgir efecto pero de alguna manera me distraerían un poco. Otro punto de vista para distraerme era salir a pasear, sin embargo, si algún profesor llegará a verme las cosas no iban a pintar nada bien.
Luego de buscar entre todas las cosas me encontré con un libro llamado “Cometas en el cielo” —Esto parece interesante— Murmuré y girando la silla de aquel despacho tome asiento. Me llevé más de una hora y media leyendo, sinceramente tenía mis razones, es un libro muy interesante. Me levanté del asiento y coloqué el libro en su lugar, el disco de música se terminó y era necesario cambiarlo, además la casa sin ruido se sentía muy sola.
A veces me preguntó cuándo fue que “cambié”; lo coloco entre comillas porque no estoy muy segura de ello y es algo que no afirmo del todo. No obstante, antes de que todo esto ocurriera, entre mis cosas favoritas se encontraba esta tranquilidad, de hecho podía pasarme horas dentro de la casa sin necesidad de saber que estaban haciendo los demás, pero ahora, es todo lo contrario. No puedo tener un minuto de tranquilidad porque mi mente se vivé preguntando — “¿Habrá una explicación? ¿Qué pasa si soy yo la que está mal?” — Diversas preguntas andaban vagando entre mis pensamientos.
Por otro lado, si trato de recordar lo que leí hace un momento, seguramente lo único que recordare serían los últimos diez o quince renglones antes de finalizar el primer capítulo. Y si, sé que es mucha exageración pero sinceramente no me concentre lo suficiente.
Cuando llegué a la sala comencé a buscar entre todos los discos alguno que pudiera levantarme el ánimo y termine eligiendo uno de “Marina and the diamons”. Canciones muy diferentes a mi estilo, lo sé y lo acepto, pero este tipo de música es agradable a mis oídos, de hecho, puedo afirmar que es mejor que otros gustos musicales; eso sin introducir el folk/Celtic metal, que son mis favoritos. Cuando coloque el disco gire mi cuerpo para observar la casa y ver la hora, habían pasado ya alrededor de tres horas y yo aquí sin hacer absolutamente nada.
Solté un gran suspiro y estirando mis brazos me relaje un poco, en eso el sonido de la puerta se escuchó entre tanto ruido; el cual evite reducir al caminar hacia la misma.
—Me pregunto quién será… — Musité dando pasos rápidos hasta llegar a la puerta y asomarme entre el mirador. — ¿Es en serio? Y ahora que quiere…— Dije sin ánimos al percatarme que se trataba de Gali. —“Y si no le abro, pero seguramente ya escucho la música… ¡Loki, deberías de ayudarme en estos casos!” — Sonreí y el sonido de la puerta volvía a escucharse consecutivamente. — ¡Oye! Te harás responsable si llegas a dañar esto… — Expresé de manera seria luego de abrirle la puerta.
— ¿Estas bien? Estuve esperando mucho tiempo en la escuela, pero al no ver señales tuyas me preocupe y vine a verte… he estado llamando al teléfono pero tampoco respondes. — Exclamó cada palabra de manera preocupante mientras que sus pasos rápidos la conducían hacia mí. —“¿Cuándo fue que le dije que pasara?” — Tantas preguntas estaban provocando que me molestara, quería estar sola y ser interrumpida por ella no era lo esperado
—Si, lo estoy — Mordí mi labio inferior y solté un gran suspiro — Mi teléfono está en la recamara, con la música dudo que se escuché el timbre e inclusive la distancia lo dice todo. Puedes notar que estoy bien, simplemente quería o no, más bien, quiero estar sola. — Observé a otra dirección sin tomar en cuenta su cercanía.
—Ale, no tomes las cosas de manera negativa, si estoy aquí es porque me preocupas ¿Es tan difícil que entiendas esto? — Estiró sus brazos para tomarme de las mejillas a lo que yo simplemente correspondí la mirada sin ningún nerviosismo. Debo de aceptarlo, no me agradaba que otras personas entren en mi “espacio”
—No es difícil, pero, quiero estar sola. Necesito aclarar mi mente para volver a ser yo, quiero que este prototipo de Alexia desaparezca en cualquier momento — Tomé sus manos para alejarlas de mi rostro.
— Entonces déjame ayudarte — Sus manos recorrieron mi cintura hasta llegar a mi espalda y de esa forma aferrarme a su cuerpo — ¿Por qué ella si puede hacerlo y tú no? Por si eso es poco, ya eres libre— Murmuró cerca de mi cuello.
Inmediatamente mi cuerpo se erizo al sentir ese tipo de caricias que a pesar de estar enojada, estamos hablando de Gali, una chica a la que le gusto y por si fuera poco parece estar enamorada de mí. Como rayos mi menté y cuerpo no iba a corresponder a esas caricias, sin embargo no iba a aprovecharme de eso. — Porque sería aprovecharme de tus sentimientos — Afirmé, mirando a otro lado. —Nada ni nadie asegura que no puedas enamorarte de mí, además, no tengo intención de retractar mis acciones y menos mis comentarios — Colocó su mano cerca de mi mentón para girarme hasta ella y darme un beso.
“Demonios, creo que podría enamorarme tan solo de sus palabras, no es que sea cursi o algo similar, pero… pero aquella seguridad es la que me hacía falta”. Pensé mientras correspondía aquel beso, no sé, simplemente mi mente se puso en blanco y mi cuerpo actuaba por “sí solo”.
Ese beso duró lo suficiente hasta que nos separamos por completo, sin embargo, como la peli café lo había dicho, no se retractó en nada y en un instante me empujo para caer sobre el sofá. Cuando me adapte al entorno lo primero que vi fue su rostro. Pero me quede sin hacer absolutamente nada, de hecho mi cuerpo temblaba simultáneamente. La belleza de esa chica era inigualable, seguramente eso era lo que me ponía nerviosa.
—Tranquila, no es algo que deba asustarte ¿O sí? — Diciendo esto sus labios empezaron a recorrer mi cuello mientras que sus manos se adentraban bajo mi camiseta. Podía sentir aquellas sensaciones más sin embargo eran muy, pero muy distintas.
Me quedé un tiempo mirando el techo, ese sentimiento de no haber terminado por completo mi anterior relación apareció nuevamente, hay tantas cosas que se pueden aclarar antes de llegar a otras conclusiones. Mi menté se había perdido tanto que olvide lo que “hacia”, recibiendo otro beso ajeno me separé y tome a Gali de sus mejillas — No puedo hacerlo, definitivamente no es lo correcto… — Me levanté con cuidado y me quedé en silencio.
— ¿Pero porque no? Que te lo impide ¿Todavía la amas? Acaso no es suficiente con todo lo que te ha hecho. Engañarte con ese chico y todavía llevarlo a la fiesta de ingreso… — Expresó molesta, se notaba que las cosas habían cambiado drásticamente.
—“¿Cómo es que sabe todo eso? Hasta donde se no le he comentado de nada, nadie lo sabe a excepción de Lis y Javier… Si hago memoria, solo le dije quién era el día que la acompañe al almacen. De alguna manera tengo que averiguar cómo o por quien se enteró que fue a la fiesta” — Me acerque hasta que la tome de los hombros; así intentar tranquilizarla — Tampoco te pongas así, solo tengo que terminar la relación y eso será en estos días ya que si intento salir contigo de esta forma va a ser complicado — Solté unas risas. — Por cierto Gali, ese día dejaste tu material… ¿Qué no era muy importante? —
— ¿Eh? Mate… Ah… ese material, si, lo había olvidado, como salí muy temprano de aquí no quise molestar a tus padres o al chofer, era día de descanso. — Intentó corresponder aquella sonrisa.
—Es cierto, cuando desperté ya no estabas… a qué hora es que escapaste —
—Alrededor de las siete… Pero, no trates de cambiarme el tema. — Se acercó hasta mí por la espalda y me abrazó.
—Qué extraño, mis padres a esa hora ya están despiertos y si mal no recuerdo le comentaste a mi madre que tenías algo que hacer… Eres muy despistada — Solté unas ultimas risas para quedarme seria — Ahora, porque no salimos un rato de aquí, creo que estoy empezando a aburrirme. Fui a apagar la música y salimos del lugar.
Perdí el tiempo con Gali en una de las plazas comerciales, no pasó nada en particular más que intentar actuar sumamente normal. Después de un largo rato llegué a casa, cene con mis padres y subí a mi habitación.
Cuando llegué cerré la puerta y tomé mi teléfono, entre todos los contactos busque el de Lis — “Pero, si la equivocada soy yo… que hago… bueno, no importa. Es necesario aclarar esto de una vez por todas” — Marqué.
[Llamada]
*Se escucha que responden más sin embargo hay un completo silencio en la línea*
— ¿Lis? Tal vez te parezca inesperado e igual sé que tienes razones para no quererme hablar — En este momento sentía que utilizaba las mismas frases que me dijo cuando llegó a verme al callejón — Pero, es tiempo de hablar. ¿Podrías? —
—Es lo que he intentado hacer pero te has negado. No crees que es algo indecente que intentes arreglar las cosas por teléfono —
—“Yeey, respondió” — Pausé — No, por teléfono no, pero quiero quedar contigo, ya ves que en persona es muy difícil. Además no soporto ver a ese tipo a tu lado… ah, en fin, ¿Mañana te quedas en mi casa? Solo procura no decírselo a nadie, creo que es el único lugar seguro. —
— Celosa… ¿Seguro? De que estas hablando. Eso de “te quedas en mi casa” es afirmación o pregunta. Bien, creo que no hay opción, te mando mensaje para confirmar —
— ¡NO! Dime ahora, así te espero y le aviso a mis padres — Mentí
—Está bien, nos vemos mañana en la noche — Soltó unas risas y colgó.
[Llamada fin]

Cuando la llamada termino puse a cargar mi teléfono y fui a tomar un baño. Mañana era día de escuela. La mañana llegó, pedí el permiso a mis padres y volví a mi rutina, nada había cambiado más que los deberes escolares. Gali fue a mi salón más de una vez preguntando sobre las tutorías pero me negué a impartirle eso ya no era necesario y solo iba a perder mi tiempo en ello. Las otras chicas me preguntaron acerca del día anterior y los motivos de mi ausencia.
Cuando por fin pude liberarme de todo eso le pregunte a Javier acerca de mi caso y si él en algún momento le comento a alguien; por más pequeño que haya sido el comentario, tenía que saber quién era. Más sin embargo me respondió lo que esperaba. Era imposible que él lo haya comentado. No obstante, evité hablar de mis sospechas.
La escuela termino y volví a casa, mi día había transcurrido normal. Si no hasta que cayó la tarde-noche. ¿Iba a volver a ver a Lis? Eso era cierto… estaba sumamente nerviosa que mi corazón latía intensamente, arreglé la habitación de huéspedes y después fui hasta la mía. El timbre sonó y de inmediato fui a abrirle, mis padres aun no llegaban y posiblemente llegarían hasta más tarde; como siempre.
Ella traía su uniforme escolar, que constaba de una falda color gris oscuro, junto con una blusa de manga larga y zapatos escolares.
—Hola… Entra— Expresé con la voz cortante por los nervios.
—Me ha costado convencer a mi Ma, así que espero que sea importante — Murmuraba mientras entraba hasta la sala. — Tanto tiempo sin volver aquí…
— ¿Ya cenaste? Puedo prepararte algo y después hablamos
—No del todo, pero estaría bien un vaso con leche — Su voz sonó apenada.
—Siendo así, sube a la habitación, lo llevaré — Afirme y fui hasta la cocina a prepararlo.
Estando todo listo me dirigí hasta la habitación, ella ya se encontraba ahí sentada sobre uno de los silloncitos.
—Entonces, de que vamos a hablar… — Recibió el vaso de leche.
— ¿Estas saliendo con Leonardo? — Pregunte de repente.
—Que ¿Es en serio? Esto era el punto, sabía que esto no iba a traer nada bueno, pero para tu información no y jamás he salido con él. — Se cruzó de brazos y dejó el vaso de leche sobre una mesa.
—No era ese el punto, pero tengo algo que no me gusta del todo. Pero no sé cómo expresarlo. Es que todo estaba perfecto hasta que apareció ese chico — Dije molesta y me tiré sobre la cama.
—Sí, ahora resulta… todo estaba perfecto hasta que apareció ella, quien fue la que llegó antes al almacén de la mano con otra chica…
—Es porque tú me ignoraste esas dos semanas, te envié un mensaje porque fue lo único que podía hacer antes de que mi padre me cancelara el plan…
—No mientas Alexia, no recibí mensaje alguno más del día que fueras a mi casa.
— ¡Que si lo hice! — Exclamé mientras buscaba entre mi teléfono el mensaje enviado — A ver qué te parece esto…
— ¡PERO QUE! Nunca me llego eso, o no, espera… según dice que se envió… maldición… Leonardo — Giró sus ojos y se cruzó de brazos cuando dijo su nombre
— Él me pidió el teléfono entre ese tiempo, no, no creo que lo haya eliminado.
—Lo que afirma que te lo envié, también el día que me viste con Gali no tenía idea de que ibas a estar ahí y aunque tuviera ya la idea en mente, estaba sentida contigo por haberme dejado abandonada, entonces… ella me ayudo a ponerte celosa, no pensé que ibas a pensar en que estaba saliendo con ella
—Claro, ver que mi novia llegue de la mano con una chica pensaré que es su… hermana o su mejor amiga, cuando no tiene — Dijo sarcásticamente — Oye, recordando… ese día de la fiesta, esa chica hablo conmigo — Pausó — Me dijo que si yo estaba saliendo con Leonardo que lo mejor era que te dejara ¿Por qué le hablas acerca de nosotras?
— ¿Eh? En ningún momento he hecho eso… No entiendo como rayos sabe lo de Leonardo, si no se lo has dicho tú y menos Javier… el único que sabe de esto es él… al menos que ella nos esté espiando
—No sé, pero… me dejaras contarte lo que paso ese día — Al decir esto la habitación se quedó en completo silencio.
—Adelante, se supone que para eso nos reunimos — Tragué saliva y me senté en medio de la cama.

{Lisbeth Flashback}
El día termino, era viernes y los trabajos por fin habían quedado atrás, no quedaba más que dormir hasta la mañana del sábado. Me despedí de cada uno de mis compañeros hasta que llegué con Leo.
—Nos vemos hasta el lunes… — Expresé emocionada.
—Lis… ¿Quieres ser mi pareja? Ya te había dicho que me gustas y bueno, quiero invitarte a un baile… podemos empezar con esto ¿No crees?
— ¿De qué hablas? Ay, no tengo ánimo para ir… lo que quiero es descansar — Me estiré por completo.
—Vamos, esto te ayudara a relajarte, prometo ir a traer y llevarte, en verdad… ¡Vamos! — Insistió tantas veces y yo negado las mismas, termino por convencerme.
—Entonces, iré a recogerte a tu casa — Cuando dijo esto le entregue mi dirección en un papelito y me fui a vestir.
Luego de una hora llegó, ya estaba vestida para la ocasión; ocasión que no sabía cuál era, ni de que baile se trataba, pero yo ya había aceptado la invitación. Cuando llegamos me di cuenta que se trataba de uno de los salones más lujosos de este lugar, por lo menos vestía adecuada para la ocasión y el tipo de ambiente al que estaba entrando. Todas las personas eran aproximadamente de mi edad y un poco mayores, sobre todo se veían de otra clase social.
— ¿De qué es esto? A beneficio de que o para que… — Cuestione mientras me adentraba al lugar.
—No tengo idea, pero me invito una amiga ¡Se ve que va a estar interesante! — Soltó su típica risa obligada.
—No lo dudo… — Dije ya sin ánimo.
Estando dentro traté de pasar entre tantas personas, tenía que adaptarme al lugar y lo mejor era separarme un poco para descansar.
—Vamos a los miradores de arriba — Señale mientras me detenía en el descanso de las escaleras.
—Para que, aquí es mucho mejor. Si quieres te busco una silla o algo así, no es para tanto — Su tonó de voz que utilizaba era más brusco de lo normal.
—Ah, ok, ok… — Giré mi rostro para observar desde ahí y tratando de enfocar mi vista en la chica de vestido rosa murmure — ¿La que viene ahí no es Alexia? — Apenas estaba por bajar uno de los peldaños y asegurarme de que se trataba de ella, pero de repente los brazos bruscos de mi contrario me giraron contra la pared, acorralándome entre la misma.
— ¡Que crees que estás haciendo, suéltame! — De un segundo a otro me encontraba besando sus labios.
—“Ahg, no… que asco” — Como tenía aprisionada mis manos entre su pecho me era imposible moverme. Mis labios no correspondieron en lo más mínimo, yo lo que quería era separarme de él.
—Parece que interrumpo algo… Lo siento — Fue lo único que alcancé a escuchar que mis ojos se abrieron de par en par y como pude empuje a Leonardo; fue mucho más fácil que hace unos segundos.
—Las cosas no pueden ser peor… — Dije mientras intentaba correr detrás de ella, no era bueno dejarla con esa duda, de hecho ya nada de lo que hacíamos era visto de buena manera.
Mi necesidad de alcanzarla era tan fuerte que sin importarme a quienes empujaba fui a dar con la peor de las personas, esa chica que ahora se había entrometido en nuestras vidas.
{Flashback Lisbeth End}

—Entonces… ¿Qué opinas? — Desvió la mirada — Soy de lo peor ¿no crees? — Evite responder esa pregunta, estaba procesando cada una de las ideas que se me venían a la mente —“Si lo pienso bien, desde que ellos aparecieron la vida de nosotras se distancio más, donde quiera que voy con Gali, tienen que aparecer ellos. El menciono que tenía una amiga; pero eso no señala que sea ella.” — —Ey, reacciona… — Sentí la cercanía de Lis; cuando fue que del sillón se pasó a la cama. Estaba tan cerca y podía sentir su olor, su delicioso olor que me volvía loca. — Lo haré sin importar que me odies — Cuando dijo esto me dio un beso que sin duda alguna correspondí.
Pudo haber pasado lo que ha pasado, pero eso no evita que la he dejado de amar, me es imposible ahora. No sé si sea me imaginación pero siento derretirme en este mismo instante. Nuestros labios se fundían en uno solo y mi corazón además de latir tan fuerte sentía no poder con esto. Si sigo así no poder contenerme.
Cuando nos separamos tome aire —Entonces, porque él ha dicho que le diste una oportunidad… ¿Es eso cierto? O porque le sigues hablando luego que se atrevió a hacer eso
—Ese día… él me dijo que quería arreglar las cosas conmigo, por eso es que decidí venirme con él en la salida. Me dijo que se sentía mal por haber causado ese conflicto entre nosotras… Aunque, no entiendo porque se comportó de esa forma cuando nos encontramos
— ¿Por qué será? Esta más que claro el decirte que le gustas y por si fuera poco me imagino que ya se percató que estamos o estábamos saliendo — Entrecerré la mirada.
—De hecho lo sabe, se lo explique al siguiente día que lo conociste. Pero olvidando eso ¿Qué hacías tú por ahí? Y con esa chica, oye, dime la verdad ¿Estas saliendo con ella? ¿Te gusta?
Parece que caí en una de las preguntas más difíciles de responder, ya que si le decía que me gusta, probablemente piense otra cosa y si se lo negaba me dejaría ver muy mal; tal vez ante ella no, pero me iba a ser sentir mal de alguna forma. — Es que ese día estuvo muy confuso, supuestamente iba a salir con mis amigas pero resulta… que de repente aparece Gali y me rapta — Termine de decir esto y solté una risa nerviosa — No estoy saliendo con ella… pero tampoco puedo negar que no la vea linda… eso es todo
—Te rapto, vaya que… “romántico”. Fuiste raptada por una chica linda, eso es bueno, no crees — Volvió a soltar un sarcasmo. Tal parece que su forma de tratarme va a seguir rodeada de sarcasmos. — ¿Estas segura que solo eso? No hay otra cosa más
—No es nada más de lo que te estas imaginando, yo esos días solo quería ir a la escuela y volver a casa. — Pausé — Porque preguntas eso… hay algo que te haya hecho dudar…
—Sí, me dijo que no le iba a importar si aún salías conmigo, aunque lo dijo de otra manera, pero se veía muy decidida, además de que eso iba a ser una buena forma de vengarte… Creo que es buen momento para decirme — Solté un suspiro, si así eran las cosas era mejor decirlo ahora
— Además de que se me declaro y… en ese momento me dio un beso. Claro, que ayer… también, solo fueron dos ocasiones, pero no pasó nada porque no la deje avanzar más, de verdad…
—Me lo imagine… parece que tenía razón, ella no iba a desaprovechar la oportunidad. Pero… ah, es muy complicado aceptar que “nuestra” relación esta de lo peor y sinceramente no sé qué hacer, porque… quiero estar contigo sin embargo, hay algo que no me convence del todo y no son nuestros problemas, si no mi falta de seguridad
— ¿Falta de Seguridad? De que estas hablando… oye, ¿Es necesario seguir con esto? No me refiero a la relación, si no olvidar todo este conflicto. ¿Puedes?
—Ale, quiero que tomes en cuenta que te amo… y que a pesar de que alguien intente acercase a mí, tanto mi corazón como yo misma te pertenecen — Tomó mis manos para entrelazarlas — Sé que odias las cosas cursis. Pero quiero dejarte en claro que sea cual sea la situación siempre habrá un momento para hablar… Cuando llegué el día en que dejes de sentir esto por mí, quiero que seas sincera y me lo digas, no me gustaría tener a alguien por obligación mi lado. ¿Sí?— Sonrió.
Escuché las palabras seriamente y le di un beso en la mejilla. Quería responder pero no tenía las palabras adecuadas y si lo decía de una forma tan seria iba a arruinar el ambiente — Claro, pero eso también va para ti, no me gustaría enterarme o verte con alguien más, si ese momento llega a pasar, desearía que me lo digieras por ti misma. Por ahora, la única a la que puedo ver es a ti — Correspondí la sonrisa y le di un beso, con eso cerraba el tema.
Cuando me separe la mire fijamente y entrelace mis dos manos con las de ella. — Me siento un poco nerviosa…
—Tonta, ahora me has puesto nerviosa a mí — Me jalo hasta la cama para caer encima de ella. — Extrañaba tenerte de esta forma… — Se acercó a mí para darme un beso más profundo y todavía más amoroso.
Por otro lado mis padres ya estaban en casa, como había dicho, mi habitación se encontraba hasta el otro extremo y era muy poco probable que algún ruido se escuchara o me diera a entender que ya habían llegado.
—Ale, hija ¿Estas? ¿No vas a cenar con nosotros? — Preguntó mi madre empezando a girar la perilla de la puerta. Lo peor es que al abrir lo primero que se ve es mi cama.
— ¡Demonios! — Murmuré tratando de separarme lo suficiente y tomar asiento a un costado de la cama. Lis se quedó ahí y cuando vio a entrar a mi madre se levantó.
— Había olvidado que tenías visita, lo siento ¡Buenas Noches! — Saludo simpáticamente mientras que yo trataba de tranquilizarme. — ¿Bajaran a cenar? Esta invitada — Miró a Lis y sonrió.
—Buenas Noches, y si, muchas gracias, señora — Correspondió mi novia y enseguida bajamos a cenar. Era mejor seguir el juego, por ahora.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Especial 1 ] Christmas Party

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:45 am

Tal parece que en estas fechas me considero una persona… no apta para la navidad y no lo digo porque me desagrade o tenga algo contra ello pero desde que tengo memoria siempre es de pasar la navidad con amigos de mis padres, de esas fiestas en que supuestamente todos se aman y son felices, sin embargo es lo contrario, simplemente lo hace para guardar apariencias y por lo menos conseguir algo bueno de cada persona; eso sin entrometer sentimientos o un acto de “bondad”, si no, intentar hacer tonto a otro para sacarle algo de provecho. En fin, esas cosas ahora no son bienvenidas.
Ahora, mis padres se han tomado la libertad de preguntarme si quería ir; quizás ya se están dando cuenta que estoy creciendo y en algunos pocos años; ya casi nada, me convierto en mayor de edad.
—Será un día difícil, ya que siempre festejo la navidad con ustedes “ellos; refiriéndome a sus amigos” Pero hoy vendrán unos amigos a la casa. Rita, Michelle, Eliza, Javier, Lisbeth y Fabiola. Así que no se preocupen. — Expresé “tristemente” hacia mis padres.
—Tratándose de ellos está bien, pero… no quiero que hagan desorden o utilicen la casa para otros fines. Como es día de descanso no tengo a ningún guardia, no obstante eso no te da derecho a que trates de hacer lo que se te da la gana. Además señorita, nada asegura que llegaremos tarde. — Mi padre hecho a perder toda emoción que tenía; sinceramente no. Pero bueno, tenía que hacerle creer que iba a ser todo como lo indicaba.
—Claro, lo entiendo padre, no tienes de que preocuparte. Ya conoces a los padres de esos chicos y como sabes, dudo que sean personas eh, “rebeldes”. En verdad, prometo cuidar la casa “y cuidarme… si es que eso le importaba.” — Afirme con una sonrisa en el rostro y fui por el abrigo de ambos; ya se encontraban en la puerta. — Vayan con cuidado y ¡Feliz Navidad! — Le di un abrazo a mi padre y luego uno más fuerte a mi madre.
Estando ya sola fui hasta mi habitación para bañarme y arreglarme. Mi ropa constaba de unos jeans de mezclilla, una polera manga larga color negro y sobre esta un abrigo del mismo color, como calzado unas botas de piel negras. Mi cabello lo deje tal cual, solo lo cepille y alacíe un poco. Los chicos llegarían a partir de las diez y faltaban unos minutos.
Los primeros en llegar fueron Rita y Cesar; su novio, posteriormente Michelle, Eliza, Javier y Bryan; novio de Javier, hasta el final llegó Lisbeth y Fabi. Todos vestían elegantes, los hombres con traje y las chicas con sus gabardinas largas. Claro, que la que se veía más linda era mi novia. Todos traían regalos, se iba a ser un intercambio de regalos, pero por lo que observé otros traían extra.
Nos quedamos un rato en la sala y vinieron las presentaciones, sin embargo al primer instante se empezaron a llevar bien, ninguno mostro desagrado o inconformidad.
—Creo que es tiempo de azar la carne — expresó Fabi, una chica de cabello rubio, largo y lacio. Sus ojos son café oscuros, con contornos muy definidos gracias a sus largas pestañas, cuerpo esbelto y con medidas muy distinguidas. Su estatura estaba alrededor de la mía, pero parecía ser unos centímetros más alta, así que probablemente esté en el metro setenta y dos.
—Excelente… — Expresó Javier junto con Cesar. De inmediato los chicos se levantaron y caminaron hasta el patio trasero, ahí ya se encontraba todo lo necesario.
Mientras los chicos se dedicaban en encender la fogata y esas cosas pesadas, nosotras preparamos comida extra. Era la primera navidad que pasaba con amigos y con mi novia, sinceramente estaba algo emocionada. Miré a Lis mientras me ayudaba a acomodar la vajilla en sus respectivos lugares. Ya faltaban como diez minutos antes de las doce.
— ¿Qué te parecen? Todavía se te hacen pesados — Exprese soltando unas risas.
—Me retracto al decir que lo eran. Parecen llevarse muy bien… — Se acercó a mí — Hoy te ves muy linda — Me dio un beso en la mejilla rápidamente y se fue hacia otro lugar.
— ¡ESTA TODO LISTO! ¡5, 4… 3… 2… 1! — Exclamo Bryan y enseguida todos gritamos — ¡Cero! ¡Feliz Navidad! — Abrazos por todos lados, cada uno se tomó su tiempo dedicándole lo mejor a otro. Los teléfonos no dejaban de sonar sin embargo ahora nos enfocábamos en nosotros. Luego de abrazar a unos cuantos busqué a Lis y la tome en brazos fuertemente — Feliz Navidad amor… — Susurre y aprovechando que cada uno estaba en su mundo le robe un beso.
—Feliz Navidad mi linda Ale — Por aquel acto repentino no evito en sonrojarse. — Creo que lo mejor será volver con ellos. — Expresó nerviosa y volvimos.
Llegó la hora de la cena.
—No coman demasiado porque todavía falta el postre — Sonreí.
— ¿Todavía más? Ale, me harás engordar más— Murmuró Eliza mientras que se levantaba del lugar. Ella era una chica de piel morena, cabello oscuro y lacio, pero siempre se hacía una coleta. Siempre utiliza lentes de armazón y eso la hace ver intelectual; está a un nivel promedio. No es muy afeminada pero con o sin maquillaje se ve bien. Es de complexión robusta, no a exagerar.
— ¿Quieres que vaya por el postre? — Cuestiono mientras se levantaba.
—Si no es mucho pedir… está en el frigorífico. — Sonreí apenada.
— ¡Deja te ayudo! — Se levantó Michelle y fue detrás de ella.
—No sé por qué presiento que ellas se traen algo… Desde que llegamos lo he notado — Bryan murmuró repentinamente y todos quedaron en completo silencio.
— ¿Algo, como qué? — Preguntó Rita seriamente.
La atmosfera había cambiado drásticamente.
—Algo como… ¿Gustar? ¿Salir? ¿Noviazgo? — Cuando Bryan respondió Javier le dio la indicación de que se callara.
— ¿De qué hablas…? Eso es imposible. Además, si lo son no tengo inconveniente, son mi amigas y no por eso las rechazaría ¿Acaso te molesta? — Miró fijamente a Bryan.
— ¿Por qué me molestaría? De hecho lo veo romántico… uno nunca sabe de quien va a terminar enamorado… Cierto Javier —
—Por cómo lo dijiste al principio. Sonabas muy extraño y casi homofóbico — En eso Michelle y Eliza vuelven con el pastel.
— ¿De qué están hablando? — Preguntaron mientras dejaban las cosas sobre la mesa.
Mientras tanto Cesar, Fabiola, Lis y yo preferimos no entrometernos.
—De que ustedes dos están saliendo… — Bostezó Javier — ¿Algún homofóbico presente? No, nadie, ok… — Pauso nervioso — Yo tengo una relación con Bryan… algunas creo que ya lo sabían —
— ¡Eliza! Se los dijiste… — Michelle volteó a ver de inmediato a la morena.
—Yo no he dicho nada… no tengo idea de dónde sacaron eso, además, ahora con esto que has dicho creo que ha quedado claro — Acomodo sus gafas y tomo asiento de manera tranquila.
Rita se quedó sin palabras por un tiempo y volteó a vernos — ¿No creen que es extraño? En fin, me alegra que sean sinceros y Eliza, cuando Michelle lo dijo pensé que se refería a lo de Javi y Bryan, pero fuiste tú quien me lo acaba de aclarar. — Soltó unas risas. — ¡Ahora, pasemos al postre! — No quedaba más remedio que seguir con el postre, quizás me iba a favorecer el decirles que yo estaba saliendo con Lisbeth, pero creo que entre menos gente se entere estaremos bien, ya que ahora esto es una bomba de tiempo, si mis padres y se enteran por otras personas no estaré preparada para ello.
El ambiente volvió a su normalidad y se hizo el intercambio de regalos; para este tiempo ya estábamos dentro de casa. Mis padres lo más probable es que regresaran al día siguiente y en la tarde. Así que prepare las habitaciones de huéspedes para los que se quedarían a dormir. La fiesta término alrededor de las tres y media, los padres de Fabi vinieron por ella, Rita se fue con Cesar en el coche y los únicos que quedaron fueron las tres “parejas”.
—Bueno, creo que es hora de dormir… Los chicos a la habitación que esta al fondo del pasillo; tengan cuidado con los fantasmas — Le hice cosquillas a Javier para que se asustara — Y ustedes en la habitación que está a una habitación después de la mía. Ya que son las únicas con las que cuento con llave. —
—Sí, no te preocupes. Es mejor que dormir alla afuera. Por cierto ¿Ustedes se quedaran juntas? — Preguntó Bryan haciendo referencia a Lis; como siempre.
—Como he dicho, solo tengo llave para dos habitaciones — Cruce brazos
—Tranquila, no dije nada malo — Se abrazó de Javier. — Es hora de dormir… — Diciendo esto cada uno se fue a su habitación.
— ¡Hey! Si van a hacer cosas indecentes, por favor coloquen seguro y mañana muy temprano llevan eso a la lavandería, está en el piso de abajo, blah, ya saben dónde — Guiñe mientras que ellos soltarón unas carcajadas.
Como era de esperarse le di una pijama a Lis y enseguida entre al baño a tomar un baño, era costumbre bañarme antes de dormir. Así podía dormir más tranquila.
—Y si te ayudo… — Escuche la voz de Lis detrás de mí y enseguida gire mi rostro. Definitivamente, ahí estaba. Mi corazón latió fuertemente.
—Estando ya aquí es imposible negarme — Murmuré y retire la toalla que cubría su cuerpo. Mis labios recorrieron su cuello, había pasado ya un tiempo de no estar con ella y mi necesidad de tenerla era enorme. Con una de mis manos me posicione de las contrarias para sujetarlas contra la pared, mis labios continuaban besando su cuello hasta llegar a su pecho —Porque no te esperaste hasta la cama, aquí es muy difícil — Me detuve enseguida.
—Porque, quiero intentarlo aquí ¿No puedo? — Cuando dijo esto sus manos recorrieron mi espalda y me dio un beso más provocativo, su lengua se unió con la mía empezando a jugar.
—Está bien, pero estamos cambiando papeles — En estas situaciones no me consideraba alguien pasiva, en otras situaciones referentes a confesiones o actos cursis lo era. O no del todo, simplemente prefiero omitir eso al no tener que responder.
— ¿Eso crees? No importa, de todas formas vamos a hacerlo — Soltó unas risas y con cierta “brutalidad” me dio media vuelta para quedar justo frente a ella. —Eres hermosa — Susurro mientras me observaba de pies a cabeza.
Cuando me percaté de lo que hacía gire mi rostro mientras que mis mejillas se sonrojaban —Sí, claro… — Afirme. Pronto sus labios recorrieron mi pecho, cubriendo de beso cada uno de mis senos, bajando hasta mi cintura y abdomen. Por lo pronto pasé saliva y solté un pequeño gemido.
Al poco tiempo sentí sus labios y lengua sobre mi intimidad, claro está que en este momento me iba a ser difícil contener lo que sentía, así que mordiendo mi labio inferior trate de ocultar mis sensaciones y gemidos; además que en el baño esa clase de sonidos era mucho más fuerte.
Sujeté con una de mis manos su hombro, mis piernas sentían debilitarse con cada presión y lamida —Se siente tan bien — Murmuré.
Volteó a verme unos instantes y a los pocos minutos llegué al orgasmo. Rayos, esto era tan, vergonzoso, pero a pesar de eso, me alegraba saber que ella era la única que podía verme de esa forma.
—Parece que no estuvo tan mal — Sonrió y posteriormente ambas entramos a bañarnos.
Cuando estuvimos listas, salimos hasta la habitación, cada una con su respectiva pijama; que no entiendo porque, pero preferimos salir de esa manera. —Por cierto, tengo aquí tu regalo — Le di un beso en la mejilla y de mi armario saque un globo de gas helio junto con una caja “enorme”. Dentro de ella venia una un oso de peluche; días antes me había dicho que le gustaba. Junto con una caja de chocolates y una inmensa lona con nuestras iniciales.
— ¡Me encanto! — Expresó emocionada y enseguida me lanzo sobre la cama.
—Yo tengo algo para ti — Se estiró un poco para alcanzar su bolso y de ahí saco una pequeño obsequio. —Toma, espero y te agrade — Aquel obsequio se trataba de una foto de nosotras; no se veía nada anormal. Así que probablemente se quedaría sobre mi buró.
—Definitivamente, se quedara aquí — Dejé aquel portaretratos sobre la mesa y como agradecimiento le di un beso en los labios.
Para ser mi primera navidad con ella, fue excelente. Espero que haya más y más. No cabe duda que cada día me estoy enamorando más de ella y viceversa. Ahora, no me resta más que disfrutar la noche abrazada de ella.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 17 ]Definitivamente, no es cierto

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:46 am

Llegó el día siguiente, sabía que debía de levantarme para ir a la escuela pero, ver su rostro de esa forma me era casi imposible. Como deseaba que las cosas en este lugar sean menos complicadas, de hecho, podría darlo todo para pasar todos los días de esta forma con ella.
Me levanté con cuidado de la cama y fui directo hasta el cuarto de mis padres para saludar y despedirme de ellos; la rutina del día. Enseguida volví a mi habitación y aliste la ropa necesaria. Ya faltaba menos de una hora para marcharme a la escuela así que solté un suspiro y me acerque a ella para darle un beso en la mejilla. — Buenos Días… — Susurre tratando de no despertarla pero, eso había sido todo lo contrario. Sus manos recorrieron mi cuello y me acerco a sus labios para besarla. Definitivamente esta chica tenia lo suyo, pero no sabía que era, simplemente me atraía en todo sentido.
—Te quedaras en casa… o prefieres salir conmigo, es muy temprano, pero no tengo problema alguno de dejarte en casa — Sonreí, mientras jugaba con los mechones de su cabello.
— ¡Es cierto! La escuela… — Expresó asustada y me sonrió tranquila — Pasara algo si llegas un… poquito… ¿tarde? —
—Oh… no, no, imposible. Mis padres me matarán — Negué de inmediato.
—Que se le puede hacer… Espero que si sea por tus padres — Arqueo su entrecejo y se levantó enseguida. Esa actitud nunca la había hecho conmigo y por un momento me asusto.
— ¿Estás hablando en serio? Porque otra razón seria… — Me cruce de brazos. Y me senté sobre la cama para empezarme a vestir.
—Olvídalo. — Su tono de voz fue serio e ingreso al baño. Cuando volvió ya traía sus jeans y no el pijama. Yo simplemente me quede calla, cuestionar o hablar de más podría complicar la situación.
Cuando estuve lista tome mis cosas y salimos de ahí. Creo que esos enojos de Lis era una de las partes que no me gustaban de ella ¿Por qué no ser sincera y decirme cómo se siente? Tal parece que para ella todavía no está muy claro que la amo. Desayunamos y enseguida salimos de la casa para caminar hasta la estación, debo de admitir que en todo ese transcurso no hablamos absolutamente nada, tampoco me correspondía la mirada.
— ¿Podre verte más tarde? — Pregunté con cierto nerviosismo.
—Si tú quieres, pero… envíame mensaje ¡por favor!… — Volteó a verme antes de subir a su camión.
Ahora me quedaba más que volver a la escuela. Como es que toda esa emoción de la mañana se había ido enseguida. Pasaron mis horas de clase y nuevamente fue Gali a verme. Creo que ahora era tiempo de dejar en claro las cosas con ella. Así que fui a caminar hasta uno de los patios de la escuela.
—Galleli, antes que nada, debo de agradecerte por haberte “fijado” en mí pero… dejare en claro que yo no te puedo ver como algo más, tengo novia. Lamento si alguna vez te di falsas esperanzas — Exprese con cierta inquietud.
—¡Alexia, por favor! ¿Por qué todavía le consideras como novia? No entiendo… no te creí tan tonta — Su tono de voz ya sonaba alterado.
—Porque, acabo de arreglar las cosas con ella y las cosas que pasaron, creo que es mejor dejarlas atrás —
—Que te vean la cara… ¿Para ti es fácil? No sé qué es lo que hablaron pero ¿No te importa que esa chica este saliendo o haya salido con Leonardo? Además que… que no tenga definida su orientación sexual. Estas dispuesta a que de un día para otro te deje por un chico — Su voz y palabras ya sonaban de doble filo.
—No, espera, pero ya no vas a confundirme más… ¿Cómo creerte eso? Por favor, ella me aseguro que con Leonardo no pasó nada, así que no trates de hacerme cambiar de parecer —
— ¿Te comento que hable con ella? Bueno, ese mismo día me dijo que estaba en una relación con Leonardo, porque, pensó que tú y yo estábamos saliendo, además de que tenía duda respecto a salir con las chicas. Pero, está bien, no me creas. Igual lo intente. — Se acercó a mí y coloco una de sus manos sobre mi hombro. — Espero que no te des cuenta de eso demasiado tarde — Diciendo esto se marchó de ahí.
Volví a mi salón y decidí no pensar en ello, no lo haría, prometí que ya no creía en esas cosas. ¿Pero si eso era cierto? —Basta Ale, deja de pensar en eso! — Me dije a mi misma y preste atención a la clase. Llegó la hora de salida y volví a casa. Hice mis deberes y espere a la hora de salida, envié el mensaje y fui hasta por ella. Omitiría esa plática con Galleli. Lo mejor era intentar resolver los problemas en mi relación.

***5 meses después***
Ya estamos ahora a un año y un mes, parece que esos cinco meses han sido algo frustrantes, hemos tenido nuestras peleas de pareja pero nada que no se pueda superar, sin embargo, los celos de Lis se han convertido en un problema. Ahora, no me queda más que aceptar que tengo que estar al pendiente de ella cada vez que me lo solicite, además que hoy en día parece ser que le importa muy poco que las personas nos vean juntas. Y bueno, eso no me molesta en absoluto, de hecho es una de las cosas que me encantaría hacer pero la forma en que nos deja ver en público no es nada agradable.
Hace unos días tuvimos una pelea de pareja justo en la plaza central, la razón, yo tenía que volver temprano a casa y ella no dejaba ir todo porque prefería irse hasta que el último camión pasara y por obvias razones quería que yo estuviera ahí para esperar junto con ella. Claro, que yo hubiera aceptado estar ahí si no tuviera obligaciones más fuertes en mi casa, mis padres siguen tomando mi horario en cuenta y como ahora mi segundo año de escuela era en la tarde, me exigían muchísimo más; además porque estaba a unos meses de ingresar a la universidad.
Además debo confesar que no hay otra cosa que no pase entre nosotras que no sea sexo, ahora sí puedo considerarlo de esta forma. Se supone que hoy festejaremos nuestro mes en su casa, hasta ahora tengo la sensación que su madre ya sospecha más de nosotras porque últimamente me ha estado tratando de la “patada”, y no hay día en que se nos despegue, no obstante ha salido con comentarios acerca de ese tipo de romances y que ella quiere ver a su hija comprometida con cierto chico que vive por ahí. Y bien, Lis igual se toma de ese chico para salirse con la suya y causarme celos o sensaciones de que la voy a perder. Tal vez ella ya tiene una idea muy fuerte de que la amo y cree que yo puedo soportar ese tipo de situaciones. Y si, definitivamente sabe que alejarme de ella no sucederá hasta el momento en que ella deje de amarme. Llegue a su casa, traía conmigo un oso de peluche gigante; imposible de ocultar. Así que cuando llegue a su casa su madre de inmediato se levantó.
— ¿Y eso? — Su mirada pesada me intimido que no sabía qué hacer en ese momento.
—Esto… es para su hija. Uno de mis amigos se lo ha mandado — Dije cortante y repentinamente, trataba de buscar una excusa.
—Ah, mira nada más… Me alegra que a mi hija si le gusten los hombres — Este comentario hizo que mi corazón se detuviera en un instante.
Trague saliva antes de responder — ¿Por qué no deberían de gustarle? Son lindos ¿no cree? — Empezaba a sudar frio, ya quería que Lis salía en cualquier momento.
—Sí, claro. Lis está en su habitación, pasa — Se cruzó de brazos.
—G-gracias — Pase lo más rápido posible y llegue hasta la habitación de Lis.
—No sabes en que problema me metí… por eso te dije que era mejor vernos en otro lado — Mi corazón estaba alterado.
— ¿Qué paso? Escuche que llegaste pero ese documental está muy interesante — Dijo sin tomarle mucha importancia a lo que llevaba conmigo.
—Te traje esto — Lo coloque frente a ella.
— ¡Hey! Si, gracias…. Está muy lindo — Se abrazó de él y me entrego una caja de regalo — Esto es para ti, no creas que lo olvide — Tomé el regalo y lo abrí, este era también un oso de peluche. Estaba muy lindo.
— ¡Me encanta! Gracias — Sonreí.
—De nada… me alegra que te guste — Diciendo esto me acerco a ella y me dio un beso.
— ¡No! Esta tu mamá y no sabes cómo me recibió — Dije y me distancie de ella.
—Ella está en la sala, además no voy a hacer nada más que darte un beso— Se levantó de la cama y me arrincono contra la pared para darme un beso.
Yo en ese momento no quería hacerlo, no sé, me sentía mal por los comentarios que su madre había hecho hacia mí.
— ¡ASÍ ES COMO LAS QUERÍA ENCONTRAR!— Se escuchó la voz ajena de la señora y enseguida me separe, por otra parte tomó a Lis del brazo y la alejo lo suficiente.
—¡DEMONIOS! — Expresé para mí misma, seguía intacta y sin querer decir nada en absoluto. —Lo siento, no puedo decir que no es lo que piensa… — Llevé una de mis manos sobre mi cabeza en forma de angustia.
—Sabes que… tu vete de aquí, tengo que arreglar esto con ella — Me miró fijamente y enseguida señalo la puerta.
—¡Si ella se va de aquí, yo lo haré con ella — Expresó enseguida Lis sumamente alterada.
—No es necesario, la que se tiene que ir de aquí soy yo. — Camine hasta la salida.

***Perspectiva de Lis***
—Y que es lo que dices a tu favor… ¿Estas saliendo con ella? — Mi madre me observo fijamente a los ojos.
— ¡Agh! Qué demonios crees que estás haciendo — Expresé mientras observaba a mi madre con rabia. — Si, si estoy saliendo con ella ¡¿Y qué?! Ahora pretendes que tomaras importancia en cuanto a mi vida —
— ¡Eres una…! — Mi madre contuvo la última palabra y de repente sentí aquel golpe en mi mejilla — Yo no quiero tener una hija lesbiana… así que desde ahora dejarás de serlo, lo entiendes y si tanto te quieres ir con ella, adelante, eso sí, toma tus cosas, que va a ser con lo único que vas a salir de esta casa ¿Lo entiendes?
—Sí, si la tienes y aunque no quieras aceptarlo. ¡Alexa me gusta, la amo y no me importa si tú y todos los de aquí se enteran! — Como pude tome una maleta y tome las cosas importantes, todo lo que podía entrar ahí. — Toma en cuenta, que espero no volver a poner un pie en esta casa — Diciendo esto salí hecha un llanto de mi hogar. Esperaba poder alcanzar a Alexa en la estación, porque, no tenía idea en donde iba a dormir hoy. Además necesitaba de ella en este momento.
***Perspectiva de Lis End***

Sabía que esto iba a suceder tarde o temprano, si no era por su madre, iba a ser por parte de mi familia o por el resto de las personas que habitan en el condado, no obstante una persona gay o lesbiana aquí no bien vista. Es como vivir en un infierno.
Me quede sentada sobre la banca de la estación y de repente sentí los brazos de Lis recorrer mi espalda, además de que podía sentir sus mejillas cubiertas de lágrimas.
—Tranquila… estoy igual de mal que tú — Como bien saben, me es imposible llorar en la calle o lugares en público. No obstante mi nerviosismo se notaba.
—No, no estas igual. Ale, no tengo donde ir ahora — Se dio media vuelta y observe aquella maleta que traía consigo.
— ¡EH! ¿Te saliste de casa? Espera… ah! — Llevé una de mis manos sobre mi rostro — Amor, llevarte a casa va a ser todavía un conflicto, mis padres me harán una y mil preguntas acerca del por qué estás ahí y más con maleta, mi madre optara por contactar con tus padres… ¡Ay! No puedo imaginarme que vendrá después — Solté un suspiro.
—Prácticamente, me estás diciendo que a pesar de que yo deje mi casa, tú no piensas en apoyarme. Ale, yo quiero estar contigo… y tú prácticamente me estás dando a entender que no te importo — Se distancio de mí.
—No, no es eso a lo que me refiero, si no que estoy pensando en una solución. Sabes que soy muy ahorrativa y con el dinero que tengo probablemente alcance rentar algún departamento pequeño, pero estarás ahí al menos los meses que nos quedan antes de salir de la preparatoria. Yo iré a visitarte todos los días, sin falta. El problema es esperar a que tu madre no esparza los rumores de que te saliste de casa.
—Pero, lo que menos quiero es que gastes dinero en mí, creo que estuvo mal salirme… ¿No crees? — Bajó la mirada.
—No lo haré, pero piensa… yo saliendo de la preparatoria seré prácticamente libre, mayor de edad y me iré a estudiar a unas seis horas de aquí y es ahí donde podremos vivir juntas. Pero para eso ya pensaremos después en un plan — Tomé aquella maleta y subí al camión. — Ven, ahora vamos a tu casa provisional. — Nos llevamos casi todo el día en la documentación del departamento, pero al fin ya estaba eso listo. Era lo mejor que pude haber hecho.
—Entonces… Estarás bien aquí ¿verdad? — Mencione mientras le ayudaba a acomodar sus cosas.
—Sí, no te preocupes por ello. —
—Está bien… — No sabía que más decir al respecto ya que me sentía un poco mal. — Creo que es hora de irme. — Deje de hacer lo que hacía y me fui con ella para darle un beso.
— ¿Me dejaras aquí sola? Quédate conmigo… Hoy más que nunca lo necesito — Se aferró a mí fuertemente, pude sentir la calidez de aquellos abrazos, se sentía como la primera vez. Me recargue en ella y asentí.
—Lo haré, solo deja llamarle a mis padres — Le aclare a mis padres que me quedaría en casa de Eli, ella era una chica de confiar así que si le llamaban seguramente afirmaría que estaba con ella. De todas las personas con la única que podía confiar era ella.
Ya solucionando esto me quede a pasar la noche con ella. Esta situación no acababa de asimilarla. Tal vez una parte de mi tiene miedo de que las cosas sean muy apresuradas. Afirmo que estoy muy enamorada de ella, pero algo no termina de agradarme. Pero bueno, quizás esto siendo algo paranoica.
Paso la noche y poco a poco los rayos del sol atravesaron aquellas ventanas. El sonido de mi teléfono me despertó, era una llamada de casa. — ¿Hija? ¿Dónde estás ahora? Necesitamos que vengas a la casa… Así que por favor, apresúrate. — Era la voz de mi madre, a lo que yo simplemente asentí.
Para no despertar a Lis dejé un recado sobre uno de los muebles. “Tuve que irme a casa muy temprano, así que evite despertarte. En cuanto me desocupe vendré a verte. Te quiero”
¿Quizás ya se enteraron? Y si lo hicieron, que debería de decir a mi defensa. Estoy realmente asustada. Se me tiene que ocurrir algo antes de llegar a casa.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 18 ]Uno de todos los "Adiós"

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:50 am

¿Qué iba a pasar si mis padres se enterarán de esto…? Esa pregunta pasaba entre mi mente mientras que daba ligeros pasos antes de llegar a casa. Esta situación me era incomoda, además de tener en cuenta que en algún momento iba a pasar y por si fuera poco entre esas cosas seguramente se encontraba mi orientación sexual.
Siempre pensé que para hablar de ello me sentaría junto con mis padres y después de una larga charla acerca de mis objetivos y sueños se encontraría decirles que me gustaban las chicas, si, que soy lesbiana, porque prácticamente eso es lo que soy y bueno, después de hacerlo de esa manera, ellos seguramente lo entenderían. Aunque bueno, no estaba mal soñar de más ¿O si?
Antes de llegar me quedé un minuto frente a la puerta.
—Tal vez solo me estoy alterando— Solté un suspiro y abrí. Estando dentro observé a mis padres que se encontraban en la sala. Parecían estar tranquilos y no había nadie más que ellos; lo que me tranquilizaba. Pero espera… ¿Es horario de oficina? Y ellos aquí… era extraño.
Acomodé mi cabello y pase hasta la sala principal. — Buenos dias — Expresé tranquila — ¿Está pasando algo? — Tras decir eso sonrei un poco.
—Matthew… déjame arreglar las cosas con ella. ¡Por favor! — Mi madre expresó con inquietud. Y enseguida mi padre; observándome con rabieta, salió de ahí sin pero alguno.
—“¡Rayos! Esta situación me altera!” — Pensé y miré a mi madre fijamente. — Debería de decirme de una vez que está pasando ¿Por qué esa actitud? —
—No dormiste en casa de Michelle ¿Verdad? Y no te atrevas a aceptarlo.
Porque justamente cuando nos llamaste sus padres estaban aquí, así que cuando se marcharón les deje en claro que cuidaran de ti y que lamentaba las molestias, no obstante, al poco tiempo que llegaron a su casa recibí una llamada por parte de ellos donde me aclaraban que no estabas ahí y que Michelle no tenía la menor idea de donde te encontrabas ¿Qué pensabas…? Acaso creíste que no nos íbamos a dar cuenta. Se sincera y dime ¿Dónde y con quién estuviste? Y espero que lo que digas sea cierto porque a tu padre le ha llegado otra queja más sobre ti. — Mi madre me miro a los ojos; de esa forma sabía que se iba a dar cuenta que yo estaba mintiendo o era todo lo contrario.
Mi corazón latía fuertemente y desvié la mirada enseguida, trataba de encontrar alguna forma de liberarme de esto. No llegué a pensar que se darían cuenta y menos que sus padres estaban aquí justo en el momento de la llamada.
Pasé saliva y apuñe mis manos — Uff… está bien, me quede a dormir en “casa” de Lisbeth, simplemente que las cosas se complicaron... es que sucedió un problema familiar y tuvo que salirse de ahí... por cómo se encontraba no quería dejarle sola —
— ¿Lisbeth? Es la chica con la que últimamente te he visto ¿Verdad? Siendo asi porque solo no la trajiste a casa. Irte a quedar en otro lugar se ve muy mal y más porque las personas la ven de otra forma. Ahora, tengo otra pregunta... — Mi madre se puso de pie y se sentó a mi lado. — No, mejor olvídalo, no haré caso de ello. —
—Porque tal vez para ti es más fácil decir “Que duerma en casa” pero para mi padre es todo lo contrario, además que ella quería estar sola. Lo siento mucho por no avisarles. — Arqué mi entrecejo al escuchar el último comentario. — Adelante, puedes preguntarme — Persistí.
—No, la verdad no tiene caso, dudo que sea verdad — Contesto mi madre pero en eso la voz masculina rompió aquel “encanto”.
— ¿Qué tienes que ver con esa chica? Es con la que sales ¿Te gustan las mujeres? No me digas que luego de tanto esfuerzo tuve a una hija defectuosa — Mi padre atravesó la sala hasta llegar frente a nosotras.
— ¡¿Eh?! D-de donde sacas eso… Claro que no, para nada. ¿Cómo es que te pasa por la cabeza? Y todavía te atreves a creerle a la gente… ¿No se supone que eres un hombre ajeno a los rumores?. — Expresé ya molesta. No obstante el actuar de esta forma no significaba que estuviera enojada, pero tenía miedo, pero mientras dependa de él esto se me iba a complicar. Además, si lo afirmaba del todo probablemente las cosas empeorarían, seguramente me volvería a encerrar o quien sabe que... solo tenia que esperar un poco, ya faltaban menos meses para poder salir de aquí.
—Si eso es lo que respondes a ello, trataré de creerte… Eres mi hija y creo que tus respuestas tienen más valor que esos rumores. Espero que esos rumores estén equivocados al igual que yo. — Se cruzó de brazos — Veté a tu habitación y que no se vuelva a repetir.
Asentí y me marche, tenía que prepararme para ir a clases. No obstante ahora me sentía de lo peor, Lis había sido muchísimo más fuerte. Enfrentar a su madre y salir de casa sin importar otra cosa más que nuestra relación hacia ver que las cosas que yo hacia eran muy pequeñas comparado con eso, pero que haríamos más adelante, es que ¿Tenía que pensar en el futuro? O no, rayos, tal vez si tenía algo similar a mi padre y era eso, preocuparme por el que vendrá. Termine de arreglarme y salí de casa.
— ¿Habrá asistido a la escuela? — Me cuestione y observé la hora en mi teléfono, todavía faltaban unos minutos para entrar a clases; Para ambas.
Eso de tener el mismo horario facilitaba las cosas para verla. Estaba a punto de enviarle un mensaje cuando ella apareció a mi costado y me tomó del brazo. Parecía estar energética como todos los días; creo que hasta mejor.
Sonreí luego de verle y por un momento pensé en hablarle acerca de lo que había pasado en casa, pero no quise preocuparla. Por lo que simplemente me recargue en ella. — ¿Caminamos un rato? — Pregunté mirándole de reojo.
—Claro… — Afirmo y empezó a caminar entre el lugar. — He estado pensando si el haberme salido de casa nos llevará algo bueno… tal vez debí esperarme un poco. Siento que estás muy alterada por ello —
— ¿Alterada? No, bueno, solo me preocupa un poco. Pero esto bien. Nada que no se pueda superar — Me acerque a ella y con uno de mis brazos rodee su cuello para abrazarla.
— ¿ES QUE NO LES DA PENA ESO? Inclusive hasta aquí ya lo hacen —Escuchamos y enseguida detuvimos el paso, aquella voz no se trataba de nadie más que de la madre de Lisbeth. Por lo que ella simplemente camino sin tomarle importancia y yo por obvias razones seguí su paso.
— ¿Acaso piensas hacerte caso de sus estudios? De ella… de sus gastos ¿Crees que esto va a durar para siempre? Que dicen tus padres ¿Lo saben? ¿Lo entienden? Ya viven juntas… — Expresaba detrás de nosotras. Lo que probablemente esparció los rumores entre los otros chicos(as) de la escuela que se encontraban ahí al igual que nosotras. — Si es así, entonces ya hazte cargo de ella, te entrego sus papeles… — Las palabras seguían resonando en mi cabeza hasta que me detuve y suspire.
—Bien, si eso es lo que quiere, adelante. No tengo ningún problema con encargarme de ella. De hecho le molesta que esté haciendo lo que usted no hizo ¿Cierto? Bueno, ahora que ha escuchado lo que quiere ¿Puede marcharse? — Exclame y me di media vuelta para caminar tras de mi novia.
—Eso veremos, eso veremos. Puedes disfrutar de ello si es lo que quieres escuchar— Diciendo esto se dio media vuelta.
Al poco tiempo llegue hasta donde estaba Lis y me detuve — Lo mejor será irnos a clase. No me siento muy bien con este ambiente — Podía sentir las miradas ajenas en nosotras y aquellos rumores tras mis espaldas.
—No te preocupes, te veré más tarde — Exclamo y camino hasta su escuela.
Llegue hasta mi destino e ingresando al salón escuche la voz de Michelle — ¡Lo siento! De verdad lo siento, mis padres llegaron enseguida y me sentí presionada. No tenía más que aceptar que no estabas ahí. ¿Qué te han dicho tus padres? Estas bien, parece que no estás del todo tranquila.
—Solo puedo decirte que las cosas este día no están pintando nada bien y siento que me estoy encerrando en mis propios problemas, pero bueno, no hay nada que no se pueda solucionar ¿no? — Diciendo esto tire mi mochila sobre mi lugar y tome asiento. Mi cabeza empezaba a dolerme de tanto estrés y esto me llevo a recargue sobre la mesa. — Mitchi, deberías de decirme como es que llevas tan bien tu relación con Eliza — Murmuré y cerré mis ojos para descansar.
— ¿Por qué viene eso al tema? No es algo obvio, creo. Ustedes se dieron cuenta de nuestra relación porque la mayor parte del tiempo estan con nosotras, creo que somos lo suficientemente precavidas, ve, ahora ella esta en su mundo y yo en el mío. — Soltó una risa y fue a sentarse en la banca de a lado— Tal vez es algo que tu no hablaste con tu novia. Que todavía no tengo el placer de conocerla, pero… ya sabes cómo son aquí, hacen un show con pequeñas cosas. —
—Si lo hice, pero es algo que las dos procuramos del todo o yo que sé, simplemente de un tiempo para otro las cosas se complicaron — Suspire y enseguida llego el profesor. Mitchelle se marchó a su lugar.
Las clases pasaron y volví a casa. Hoy seguramente me iba a ser imposible ir a ver a Lis, así que el fin de semana seria solamente los días en que pueda visitarla, creo que hoy solo le mandare mensaje. Aparte que salía más tarde que yo y me iba a ser imposible esperar tanto tiempo. Todavía no me acostumbraba a este horario nocturno así que colocando mi bolso detrás de la espalda corrí entre las calles.
Cuando llegue a casa me esperaba la peor sorpresa de todas. ¿Qué estaba haciendo ella aquí? ¿Cómo es que se enteró de mi domicilio? Además ¿Qué diablos vino a decirle a mis padres? Tiré mi mochila en el suelo y un silencio incomodo se hizo entre nosotros.
Mis padres me observaban ahora totalmente molestos, demasiado. Y la madre de Lisbeth me observaba de la misma forma en que últimamente lo hace, con odio.
—He venido a decirle a tus padres que de ahora en adelante te harás cargo de.mi hija, de hecho pensé que ellos ya sabían de su relación y me tomo por sorpresa que lo hayan aceptado. Porque bueno, son unos excelentes empresarios, no solo eso, son reconocidos por este lugar. Creo que les vendría muy mal el enterarse por otras personas que su hija tiene amoríos con otra chica, además que no es bueno que las vean a las dos andando por ahi de esa forma ¿No crees? Por eso es que decidí dejarles en claro que como buena profesora que soy, no está en mi ética aceptar este tipo de personas, mucho menos la relación. Pero bueno ¿Dónde está mi hija? Se queda a dormir aquí. — Exclamo todo eso de una manera frívola y autoritaria, casi dejando en claro que sus palabras eran verídicas; ya que prácticamente estaba diciendo las cosas de otra manera.
—Tal vez debe de haber un error — Expresó mi madre — Hablamos con Alexia y nos dejó en claro que eso no era cierto. Las personas de aquí son muy “expresivas” para no decirlo de otra manera y encuentran una y mil cosas para dañar la reputación a alguien. Probablemente se están agarrando de su amistad para hablar mal de ellas y déjeme decirle que su hija no se encuentra en este lugar. — Mi padre seguía en completo silencio. Por lo menos mi madre me estaba salvando en cierta forma.
— Tal vez las personas de aquí si lo sean, no obstante yo he venido aquí porque lo sé y las he visto. De hecho aquí tengo una de las pruebas con lo que puedo asegurar que es cierto — La señora saca su teléfono móvil y luego de tanto buscar coloco un audio.
-*El audio hace referencia al lapso de tiempo donde Alexia y Lisbeth se encuentran entre aquella caminata a su madre y Alexia acepta el cargo*-
—Creo que está claro ¿no? En pocas palabras, quiero que deje en paz a mi hija y de una vez decirles que por ningún motivo dejaré que ellas dos estén juntas — Su voz seguia firme y hostil.
—Profesora Anya, agradezco que nos haya hecho aviso de lo que está sucediendo y tome en cuenta que tomare medidas en cuanto a esto. Ahora, no es por parecer irrespetuoso pero creo que lo que resta es problema familiar. — Mi padre expreso con suma delicadeza ya que parecía querer explotar de aquel mal momento. Así que con su aire de “tranquilidad” la condujo hasta la puerta.
Yo permanecia en completo silencio, mis piernas temblaban y mi mente seguía en blanco; además que no soportaba el dolor de cabeza. Tomé y solté aire para tranquilizarme ¿Cuándo es que me volví nerviosa?.
—Estamos tratando de ser lo suficientemente buenos contigo pero parece que tu libertad alcanzo unos limites prohibidos. — Expresó mi madre ya angustiada y molesta.
—Es que parece que por las buenas no entiende — Secundo mi padre luego de despedir a la señora. — Tal vez lo único que ahora requiere son medidas drásticas ¿Verdad Alexia? Sabes que, te contaré que tengo familia a unas 10hrs de aquí ¿O eran 14hrs?… Y sé que no estarán molestos por contar con tu presencia. Porque sé que no dejaras de ver a esa chica si te obligo a dejarla y eso sería una pérdida de tiempo, porque no vas a entender ¿O sí? — Mis ojos se abrieron de par en par al escuchar eso.
—N-no estás hablando en serio ¿Verdad? Además, estoy a punto de terminar mi semestre y… y el irme afectara mis estudios. — Observe a mi madre y después a él.
—Estoy hablando en serio, bien sabes que no me gusta tomarme las cosas a juego y cuando digo algo lo cumplo. La escuela es lo de menos puedo pedir que te hagan el certificado y pagar por ello, o simplemente terminar el semestre en línea ¿No crees? O es que tienes otra idea mejor… terminaras esto de una vez por todas… porque déjame decirte que yo te quiero ver casada y porque no dando luz a mis nietos, claro está que me refiero a una relación heterosexual, no de esas tonterías que ahora nada más por “moda” ya todo mundo quiere ser "así". Y eso podrás lograrlo sin necesidad de irte — Se cruzó de brazos.
Prácticamente me estaba dejando entre la espada y la pared, cualquiera de las opciones no estaban en mis planes, de hecho no soportaba la idea que tenía en contra de la homosexualidad. Mi mente empezó a formular las posibilidades, marcharme no era una opción y terminar con ella tampoco, pero podría hacerlo o aparentar que lo hice y tratar de llevar nuestra distancia como la relación de Mitchi y Eliza. Así que con eso seguramente los cuatro meses que nos restaban pasarían fácil.
— Terminare con ella. Y si, debo de confesarte que llevé ese tipo de relación, pero antes de que saques tus conclusiones te diré porque. Estaba en el lapso de definir mi orientación sexual, además que como has dicho, tal vez solo me deje guiar por estereotipos de moda y esas cosas, no sé, pero no veo esto como algo más, inclusive algo duradero. Porque no me gusta — Traté de ser lo más “yo” posible, es decir, que me creyeran y sacar aquella seriedad sin nerviosismo que me caracterizaban; además de que mi voz se escuchaba segura.
— ¡Perfecto! Mañana sin falta lo harás. Pero para ello nosotros iremos contigo, solo la verás para eso y se acabó. Así como me lo has dicho a mí, se lo dirás a ella y bueno, de ahora en adelante me mantendré más ocupado y atento contigo, al menos hasta que termines el semestre. No sea que te quieras pasar de lista. Igual ya pensaré como mantenerte vigilada y que hacer de ti cuando termines.
¡No, no, no! Si van conmigo las probabilidades de decirle lo que está sucediendo eran nulas. Y si lo tomaba de su lado, seguramente pensaría que lo hice con mis padres para dejarla en vergüenza delante de ellos. Por un momento creí que las cosas iban a ser muy distintas. — Esta bien, si así lo sugieres no tengo porque negarme a ello — Tomé mi mochila — ¿Puedo irme a mi habitación? —
—Sí, claro… pero déjame tu teléfono móvil, tu computador y todo lo relacionado con contacto social. Esto es una de las cosas de las que está conformado tu castigo — Extendió su mano hacia mí por lo que simplemente le hice entrega de ello, no quería complicar más las cosas.
Ahora tenía que prepararme para mañana y seguramente esta noche iba a ser la más cansada de todas. Ahora solo espero conciliar el sueño...

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[Ch. 19] ¿Inseguridad o Seguridad?

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:50 am

Durante toda la noche no pude dormir. Claro está, este problema me está estresando y me ha hecho pensar en muchas cosas. ¿Por qué no irme con ella? Pero ¿Dónde, con quien y que haremos? Una decisión así no era la correcta, el terminar con ella tampoco lo es, ya que la amo y el simple hecho de solo pensar que estaré lejos de ella me asusta.
Si mis padres lo entendieran, si hablo con ellos una vez más posiblemente lo hagan, pero para que engañarme, jamás lo harán. Simplemente es algo que no va a ocurrir nunca. Seguía observando el techo, mis ojos se sentían débiles a esta hora de la madrugada, quizás sea alrededor de las 5:30 am, no tengo ni la mínima idea de la noción del tiempo, simplemente quiero intentar dormir.
El sonido de los autos y el movimiento que había en la casa me despertó, parece que dormir un poco; no fue lo suficiente como para decir que desperté menos cansada, pero había dormido y eso era lo importante. Al menos si no quería debilitarme más de lo que ya estoy. Me fui a tomar un baño y relajarme, había llegado el día y solo quedaba esperar a que mis padres me dieran la indicación.
Termine de arreglarme, el clima estaba muy agradable y era fin de semana, así que me coloque unos jeas, convers y una playera café oscuro, mi cabello lo sujete en coleta y colocando un poco de maquillaje sobre mis ojeras, salí de mi habitación. — “Parece que se fueron a trabajar” — Murmure al no ver movimiento alguno en la casa, pase entre las habitaciones para asegurarme que no había nadie en casa. — “Perfecto, iré a verla” — Murmuré bajando las escaleras rápidamente, enseguida llegue a la puerta y cuando abrí un hombre se quedó frente a mí — Buenos Días… ¿Usted es la señorita Alexia? — Detuve el paso y asentí tímidamente. Su aspecto y la forma en la que vestía no se podía tratar más que de otro guardaespalda.
—Su padre me ha ordenado no dejarle salir a menos que sea muy urgente. Entre otras reglas que me omitiré decirle — Exclamo serio.
—Sí, me lo imagine. Pero tengo que ir de visita a casa de una amiga ¿Podría llevarme? Solo será rápido, prometo no demorar. —
—Lo siento, pero tiene prohibido ver a sus amigas, que no entiendo porque, pero ordenes son ordenes — Pausó — A otro lado puedo llevarla con gusto.
— ¿Es en serio? No tiene caso alguno… — Me di media vuelta y emprendí el paso a mi habitación — Espera un momento ¿Qué pasa con los chicos? Puedo ir a ver a uno de mis amigos — Cuestione con duda.
— Bueno, solo menciono que todo contacto con chicas quedaba prohibido, no menciono nada de chicos. Está bien eso para usted. Podemos ir a verle — Afirmo sin pero alguno.
— ¡Perfecto! — Diciendo esto cerré la puerta y me fui hasta el auto. Tal vez Javier me ayudaría, bueno, al menos eso espero. El simple hecho de pensar que tampoco no la conoce del todo bien se me complicaba. Ahora lo único que restaba era esperar.
Llegamos en menos de una hora a su casa, me baje del auto junto con él guardaespaldas, toqué el timbre hasta que salió.
—Señorita, preferiría que lo que hablen sea aquí afuera. Lamento el decirle que entrar a esa casa le va a ser imposible — Murmuró aquel hombre mientras se recargaba en el auto. Así que al escuchar eso le hice señales a Javi para que llegara hasta el portón principal.
—¡Hey Ale! ¿Qué pasa? — Dijo animado mientras observaba el auto y al hombre que se encontraba a su lado —Más bien… ¿Qué hiciste? — Arqueó su entrecejo y me observo con mirada dudosa.
—Bueno, lo que hice es lo de menos. Sabes que te comente acerca de una relación. Por favor omite hablar todo relacionado con eso, por ahora. Luego me puedes preguntar tus dudas. Pero necesito que me hables con ella. Ayer mis padres se enteraron de eso y como notaras no me fue nada bien, me piden que me vaya de aquí o que le termine. Y lo que haré es lo segundo. El plan es que antes de que yo le termine hables con ella. — Pause — Lo que le dirás será esto… — Estuve a punto de contarle mi plan cuando Javi saco su teléfono móvil.
—Porque no le llamas, será mejor que lo escuche de ti — Me ofreció el teléfono. Y por lo que veo el guardia no hizo movimiento alguno, tal vez no le avisaron que todo relacionado con telefonía e internet estaba prohibido. Pero bien que otras cosas sí.
— ¿Yo? Si, tienes razón — Tomé el teléfono y realice la llamada hasta que escuche respuesta.
—¿Bueno? — Lis respondió de inmediato.
—¡Lis! Soy Ale, escucha *Habla acerca de todo lo que paso y lo que está a punto de hacer*—
—Pretendes decirme esas cosas y además venir con tus padres. Alexia, no sé exactamente qué es lo que tengas en mente después de eso, pero a mí me dejarías ver como la mala. Porque no aceptamos esta relación de una vez por todas— Respondió con su voz cortante.
—No, es que no se trata de solo aceptarlo. No sabes cómo son mis padres, querrán llevarme lejos o no solo eso, encerrarme en algún psiquiátrico. Solo has esto, no te pido más, solo son cuatro meses — El guardia se acercó a mí. — Tengo que irme. Disculpa — Diciendo esto corte la llamada.
—La tienes difícil Alexia. — Murmuró Javi. — Cualquier cosa espero y me tengas informado, si no, trataré de ir a tu casa en caso de no ver movimiento alguno — Sonrió amable.
—Sí, lo agradezco. — Asentí — Me tengo que ir. Y gracias — Retracte esto último.
Llegué a casa, todo estaba tranquilo y mis padres seguían trabajando. Ahora era uno de esos días en los que deseaba que mis padres se quedaran trabajando hasta tarde. Me prepare algo para comer y posteriormente perdí el tiempo viendo T.V. Eran exactamente las cinco de la tarde cuando llegaron; rompieron su record en llegar temprano a casa.
— ¿Nos vamos? — Mi padre me observo y me dio la indicación de que me levantara del sofá.
—¿En serio tengo que hacer esto? No solo es simplemente dejarla de ver y listo. Para empezar no fue algo que quisiera recordar, como dije, no me llama la atención — Me levanté desanimada y dando a entender que eso me molestaba.
—Si eso es cierto, pero tienes que ir y listo. Así estaremos más seguros — Termino por decir eso mi padre y salimos de casa. Dentro del coche volvió a iniciar conversación — ¿Dónde está ella ahora? En su casa, en algún hotel ¿En la calle?
—Está en una zona de departamentos. Al menos ahí fue la última vez que la vi. — Le di la dirección y cuando termine de decirle mi madre tomo su teléfono. Por lo que vi enviaba un SMS; cosa que nunca hacía.
—Ya le envié la dirección a Anya. — Murmuro y desvió la mirada. La indiferencia de mi madre era algo que no me esperaba.
—“De verdad lo siento” — Murmuré subiendo hasta la habitación, ya en el pasillo se encontraba la madre de Lisbeth. — ¿Qué hace ella aquí? Pensé que era un asunto familiar — Chasque mi lengua y desvié la mirada.
— ¡Que irrespetuosa! Por lo mismo que es familiar debo de estar ahí ¿Qué no estas saliendo con mi hija? Lo entiendes, es mi hija, por lo que tengo que estar aquí — Se cruzó de brazos y tocó la puerta.
—“No abras…” — Murmuré, esperando que no Lis se arrepintiera de hablar y que esa puerta jamás se abriera, pero bueno, fue más lo que espere a que ella abriera con suma tranquilidad.
— ¿Qué hacen aquí? ¡Hola Alexia! Hola madre y… p-padres de Alexia — Fingió no estar enterada del asunto.
—Lisbeth, no creas que estamos aquí para fortalecer su relación. O no te esperes un “¡Hurra! pueden seguir como novias” No. — Exclamo su madre un tanto molesta y entrometida.
—Señora, sea lo que sea, mi hija solo vino a decir algo, no es como si quisiéramos estar aquí perdiendo el tiempo — Exclamo nuevamente Matthew.
—Si no es eso, entonces… ¿De qué se trata Alexia? — Cuestiono Lisbeth.
—De que… — Observe a mis padres y posteriormente a ella— Que te hiciste una mala idea conmigo, no me gustan las mujeres y a pesar de que si tuve algunos acercamientos contigo que… no eran solo amistad, fue simplemente un lapso donde termine confundida. Aunque no sé qué tipo de orientación tengas, de ahora en adelante ya no nos hablaremos Aldaa más. — Solté un suspiro y cerré un momento mis ojos. ¿Lo había dicho? En verdad esas palabras salieron de mi boca sin titubear y sobretodo segura. Por lo que veo estaba siendo demasiado fría con ella.
— ¿Lo dices en serio? ¿De verdad eso es lo que quieres? Porque tanto temor a tus padres Alexia… — Pauso luego de ver a su madre — Esto no hubiera pasado si no fuese tu culpa, no pudiste habernos dejado y ya — Exclamo alterada. Arquee mi entrecejo luego de notar aquella reacción de Lis, parecía que esto le había llegado de repente o que yo no le hubiese avisado. —“Tan solo son cuatro meses, ahora seguramente unas horas” — Pensé mirando a mis alrededores y sobretodo a las demás personas que estaban a mi alrededor, mis nervios se alteraban, tantos días con estrés y este problema termino por hacerme estallar.
— ¡Basta! No sé qué idea te has hecho conmigo, pero lo mío no fue otra cosa más que amistad y lo siento señora Anya, si es que usted llegó a entender mal las cosas, que déjeme afirmar que si sucedió aquel beso… fue por culpa de su hija — Cerré mis manos en puño y exhale. Volví a observar a mis padres, a la madre de Lis y por ultimo a ella. Que sinceramente fue lo último que causo que mi corazón se rompiese en pedazos.
— ¿Q-que es lo que estás diciendo? — Su voz se escuchaba cortante, decaída y con la mínima fuerza sobre ella. Podía ver que un nudo en la garganta le impedía hablar más, o simplemente no encontraba las palabras para responderme. — No pensé que en esta ocasión me dejarías sola… — Tomó aire — Siento que le haya causado molestias, definitivamente no me volveré a acercar a su hija — Se dio media vuelta e ingreso a su departamento no sin antes murmurar — Mi madre se encargara de devolverte lo de la renta — Cerró la puerta tan fuerte que el sonido retumbo entre todo el lugar, quedando unos segundos más tarde en completo silencio.
Los segundo pasaron y yo, por más que lo intenté no hice algo para evitar que cerrara la puerta. Además no sabía si esto que había ocurrido era cierto, posiblemente lo entendió, sí, claro, no hay otra razón para intentar salvar esto en este momento. Además no era el indicado, o eso es lo que creo. Al poco tiempo y después de que aquel silencio arrastrara por completo con este ambiente, mi madre me sostuvo del hombro, dándome a entender que me tranquilizara. ¿Cree que eso es suficiente? Me han hecho tratar de lo peor a la persona que amo ¿Cómo esperan que este? ¿Feliz?.
Levanté mi mano hasta donde se encontraba la de mi madre y con “cuidado” la quité de mi hombro —Puedes dejarme en paz… ¿Están satisfechos?— Exclamé, lo único que quería era salir de ahí.
—¡Alexia! ¿Qué te preocupa? Has dicho que no tienes nada que ver con ella y ahora resulta que ni tu misma te soportas — Mi madre expreso mientras cruzaba de brazos.
—Y aun si tuviera algo que ver con ella ¿En qué les molesta? Acaso esperan que me pase todo el resto de mi vida acatando sus órdenes. Lo siento, pero dudo que las cosas después de esto sigan igual, creo que he entendido durante todos estos largos años de que están hechos o más bien de que se hicieron. Su estúpida reputación es lo único que les importa porque yo no les importo en absoluto — Estaba enojada, sumamente enojada que como era de esperarse, en esta situación no sabía cómo “controlarme”. Mi carácter por lo regular es neutro y muy pocas veces me gusta seguirle la contraria a alguien o llegar al extremo de enojarme; tengo en cuenta que lo que haga la gente para mi da lo mismo, pero este problema me había traído varios días así, molesta, tanto conmigo misma como con mis padres ya que puedo asegurar que Lis no se involucraba en esto ya que si lo pienso bien yo soy la que persisto en sus decisiones.
Mi padre se acercó a mí dando pasos ligeros —Exactamente, a pesar de que tú también saldrás muy mal hablada de esto, nosotros como tus padres igual. Acaso quieres hacerte pública en los periódicos, en la radio… Ya veo el título “Hija de la familia Villey es lesbiana” — Soltó esa última expresión cínicamente.
—Bueno, al menos sería la mejor noticia del año — Respondí tal como él lo hacía, no iba a dejar en este momento sentirme aprisionada. — De todas formas no tengo tiempo de estar discutiendo con ustedes. Me adelantare a casa — Afirme mientras me perdía entre los pasillos.
—Ve directo a casa, no me importaría enviar un ejército tras de ti — Mi padre le dio una señal a mi madre para que tomase su teléfono — Dile a la profesora que por ningún motivo deje sola a su hija… no hasta que se hayan largado de aquí — Chasqueo sus dedos para que el chofer apareciera frente a mí cosa que dejo de importarme cuando escuché ese último comentario.
— ¿L-largarse E-eso es imposible… — Tartamudee; cosa que nunca me pasaba. En mi mente pasaban una y mil cosas; nada buenas para ser sincera. — ¡Acaso están mal de la cabeza! No pueden hacer eso… ¡Es que no lo entienden! — Me di media vuelta caminando hasta donde se encontraba m- … no tiene caso seguir llamándole así, donde se encontraba Matthew. Así que con aquella rabia que tenía dentro le tome de la camisa jalándolo hacia mí. — ¿Qué hiciste? ¡QUE DEMONIOS HICISTE! —
—¡SUELTAME! — Tomo mis manos con fuerza que de manera brusca termino por alejarme — ¿Creíste que nos engañarías con esa historia? Por favor, nosomos unos chiquillos tontos como tú… Además de la madre de esa chica había otras personas que me verificaron esa relación. — Murmuraba acomodando el cuello de su camisa — Y por si fuera poco, el día después del baile, Galleli le hizo saber a Danielle que tenías ciertos gustos por esa chica o viceversa. Aunque tu madre evito creer en eso, yo no me quite esa duda. También fíjate como te vistes, eres más masculina que los chicos de tú edad.
Querer ser más fuerte de lo que ya estaba tratando de hacer me era imposible, demasiado. Lleve mis manos sobre mi rostro y solté en llanto. Esto no tenía que estar sucediendo — “Sabia que esa chica no se iba a quedar tranquila.” — Murmure y corrí hasta la puerta de Lis para tocar con insistencia
— ¡Hey! Abre, vámonos de aquí — Mis lágrimas no dejaban de caer ¿Qué es lo que había hecho? Porque no me fui desde antes. ¿Por qué? Mi padre observo sin resentimiento alguno — Es hora de que nos vayamos de aquí — Nuevamente movió sus manos para que otros de sus guardias aparecieran. — ¡Lis! Abre… — Exclamé, mientras observaba de reojo que aquellos hombres se acercaban. Pero antes de que lograran su objetivo el sonido interior de la puerta se escuchó, golpeando con la misma insistencia que yo.
— ¡No puedo! ¡Alexia! Mi madre me ha quitado la llave y por más que intento no logro acceder — Sus gritos apenas llegaban hasta mis oídos.
—Lis, discúlpame… siento haber hecho todo este caos — Alcancé a decir eso cuando los hombres me sujetaron de la cintura — ¡Te buscare! — Exclamé, mientras trataba de liberarme, sin embargo aquella fuerza pudo contra mí.

**Expectativa de Lis**
Colgué inmediatamente luego de recibir esa llamada, sinceramente y no es porque yo ahora me esté dando aires de grandeza o alardearme con las cosas que he hecho, pero, pero Alexia a pesar de todo era demasiado miedosa o por lo menos con su familia. Y si, debo de admitir que en un momento me sentí de esa manera. Y todavía mucho peor porque hasta donde yo sé y recuerdo, las únicas personas que me apoyan es mi madre y mi hermano mayor; que él a pesar de todo no es muy allegado a mí, sin embargo desdé que mi madre empezó a entrometerse con mi relación él me llama consecutivamente y por si fuera poco va a visitarme cada fin de semana. En fin, luego de aquel problema que tuve con mi madre quede prácticamente sola, al menos en lo que se trata de familiares de sangre.
Pensar en mi futuro, si lo hacía, todo el tiempo lo hacía, entre ese futuro se encontraba Alexia no había más preguntas acerca de ello, prácticamente y si lo pensaba bien podríamos vivir por lo menos una vida estable, el punto era poder salir de aquí. ¿Qué haríamos? Podríamos solventarnos los gastos trabajando, no sé, pero yo estoy acostumbrada a ese tipo de gastos, no he vivido una vida fácil como Ale, que me imagino que ese tipo de cosas son las que ella teme… tal vez tenga miedo de perder esa vida y sabe muy bien que a mi lado todo lo que tiene ahora desaparecería en cuestión de horas.
—Es imposible que ella pueda permanecer a mi lado… imposible ¿Dos chicas? No creo que sea lo correcto — Solté un suspiro y me tire sobre la cama. — Ella tiene otros planes, otras metas… El estudio es una de sus cosas primordiales y sobre todo superarse. Creo que me he precipitado mucho — Murmuré mientras me levantaba y empezaba a acomodar mis cosas en la maleta. Si tenía que hacer algo, tenía que hacerlo ya.
Paso como una hora cuando guarde todas mis cosas a la maleta, de hecho justo cuando trataba de abrir la perilla de la puerta el sonido del lado ajeno contrario resonó entre mi habitación —“¿Llegaron?” — Pensé mientras daba pasos hacia atrás — ¡Que hare! — Respiré profundamente y tratar de aclarar todo esto. Creo que es tiempo de terminar con esto, Alexia tiene que aceptar su realidad, nuestra realidad. Y tanto mi madre como los de ella tienen que aceptarlo. Se dará cuenta que la amo, lo sé, tiene que percatarse de eso y eso le ayudara a aceptar sobre nuestra relación.
Me acerqué y abrí la puerta, al abrirla lo primero que vi fue a ella; nada bien, y entiendo que este así. No me gustaría estar en su lugar. Seré sincera, no me queda más que aceptar lo que soy. No quiero sentirme encerrada o excluida por ser alguien extraña, es tiempo que estas cosas dejen de verse mal ante los demás.
La discusión paso y no termino como lo había planeado —“¿Otra vez? Porque siempre termina dejándome fuera de sus decisiones… ¿Por qué piensa solo en ella?” — Mis ojos se cristalizaron y un nudo se hizo en mi garganta, como lo había previsto, me hizo quedar como la peor chica de este lugar y eso era algo que no me gustaba, odio que me den la espalda o que siempre traten de pensar en ellos. —“Lo siento Alexia, pero esto se termina aquí” — Pensé dando media vuelta y cerrar la puerta.
Estando dentro de la habitación solté en llanto, no quería y ni me importaba saber que estaba pasando con ella, no quiero pensar más en esto. Lancé las almohadas por todos lados y en eso mi madre ingreso a la habitación. — Es que ni siquiera aquí me puedes dejar sola — Expresé dándole la espalda.
—Lamentablemente no… y no lo haré. He llegado a un acuerdo con los padres de aquella chica y sinceramente ninguno de los dos queremos este tipo de hijas, mucho menos rumores como los de ustedes. No entiendo, sinceramente no me cabe en la cabeza porque demonios eres así… ¿Qué paso con tus novios? Te hizo falta acostarte con ellos que preferiste hacerlo con una mujer — Mi madre caminaba entre toda la habitación.
—No entiendo porque llegar a esa conclusión… y además si me acosté o no con ellos es mi problema. Lo de Ale fue una cosa muy distinta, ella tiene todo lo que yo busco o eso creo — Murmuré y volteé a verla — ¿Qué clase de acuerdo? — Pregunté fijando la mirada en ella.
—Bueno, el Señor Matthew ya tiene un buen candidato para su hija ¿No es perfecto? Creo que es mucho mejor y por lo pronto para que te olvides de todo esto que pasaste, nos iremos de aquí, me ha dado el dinero suficiente como para querer dar la vuelta al mundo — Dijo esto con un tono ambicioso.
—¿¡QUE?! Que te pasa, yo no permitiré que ocurra eso, no me quiero ir si no es con ella… y… no, no voy a aceptar eso, no lo haré — Camine hasta la puerta y al girar la perilla esta no giraba —¿Qué hiciste? Dame la llave de una buena vez — Exclame, mientras que escuchaba nuevamente los golpes del lado contrario. Escuchando con dificultad la voz de ¿Alexia? —“Que está pasando de ese lado, estúpido sentimiento de impotencia” — Patee, gire y di varios golpes en la puerta, pero nada hacía efecto.
—Puedes aprovechar este momento para despedirte, no me entrometeré en ello… y ni te atrevas a pedirme las llaves que soy capaz de lanzarlas por la ventana — Dijo mi madre sentándose en uno de los sillones del departamento con suma tranquilidad.
—¡Ale! Hey! No es una despedida… no, definitivamente no… Están locos si nos separan… ¡Te amo! — Exclamé con todas mis fuerzas, los sonidos del lado contrario habían cesado. — ¿Se ha ido? — Caí de rodillas sobre el piso, mi llanto era inconsolable. Estoy devastada, mi mente no tiene oportunidad de pensar en hacer algo encerrada en este lugar.
**
—Nunca les perdonare esto… nunca — Murmure observando las paredes de mi habitación. — Esto es peor que estar en un psiquiátrico… — Desde ese día no he tenido contacto alguno o información acerca de ella. Me han prohibido la comunicación con mis amigos normales. Ahora solo me queda estar encerrada, no puedo hacer otra cosa más que eso.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 20 ] Contacto extraño

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:51 am

Ha pasado un año y medio, no he tenido contacto alguno con Lisbeth y por si fuera poco no tengo como contactar con ella, su número telefónico desde ese día manda directo a “Buzón de Voz”. Su casa, por lo que veo está muy solitaria y no hay rastro de que alguien venga a cuidar de la misma. Me pregunto todos los días que pasó con ella… y lo peor de todo es que no puedo evitar pensar en ella y esa inevitable despedida.
Luego que paso ese problema, estuve estudiando en casa hasta poder terminar la preparatoria. De hecho creí que mis padres se negarían a darme la libertad de estudiar en una universidad que queda como a unas ocho horas de este condado. Pero por lo visto aceptaron con facilidad; tratándose de mi futuro, creo que sería lo mejor a estudiar en este sitio. Por otro lado mis amigos me iban a visitar en el lapso que me pase encerrada, que no fue mucho, solo esos meses que bien pude haber esperado con Lis. En fin, ahora ya llevo mi vida universitaria tal como lo quería. Desde que salí casa, mis padres rara la vez vienen a visitarme e igual muy pocas veces voy a verlos. Es tiempo de empezar a valerme por mi misma, acabo de cumplir diecinueve años y creo que es tiempo de saber que haré con mi vida, ya que a pesar de tener dinero y todas mis necesidades pagadas por mis padres, sé que nada me pertenece y que no tengo derecho de decir — “Eso es mío y cuando tenga la edad adecuada trabajare en ello”— Esas cosas no van conmigo.
En este sitio las cosas tornan muy distintas, la ciudad es amplia y eso hace que las personas eviten poner atención en ti; al menos cuando quieren algo más. Pero mientras tanto puedes andar libremente y querer hacer lo que quieras sin tener que soportar miradas pesadas o de odio. Incluso en la universidad los pensamientos de los universitarios son tan distintos que me han abierto incluso mi mente y me han ayudado a entender cosas que en el condado prevalecían como leyes inexistentes.
Ahora, en cuanto a situación sentimental, en estos últimos meses he tratado de llevar una relación; con una chica que es mayor que yo y estudia otra carrera y no es muy feminada, no como las chicas que me atraen, pero hay algo en ella que me llama la atención y en sí no creo perder nada haciendo un intento. Su nombre es Kassandra, estatura del 1. 75 metros, su tez es blanca, dándole un color pálido muy bello, ojos azul celeste, cabello de corte masculino y lo tiene pintado con un degradado color verde muy lindo. Aparte de eso su forma de vestir es tipo “hípster”... así no detallarle tanto en su vestimenta; porque me imagino que ya deben de tener una idea.
Y bueno, la conocí en un congreso donde fue mi pareja para compartir habitación, ya que este evento se había realizado fuera de la actual ciudad donde actualmente resido. No puedo asegurar que estoy enamorada, porque se lo que se siente estar de esa forma y lo que ahora estoy viviendo con ella es todo lo contrario, sinceramente hecho mucho de menos a Lisbeth y llevar una relación me será muy difícil… y como lo mencione, siempre me preguntó qué estará pasando con ella.
— ¿Qué haremos las próximas vacaciones? — Cuestiono Kassy mientras me sujetaba de la mano y salíamos de la universidad. — No falta menos de una semana para salir y quiero pasar estas vacaciones contigo — Susurro mientras recargaba su rostro sobre mi hombro diestro.
— ¿A dónde quieres ir? Sinceramente a mí no me importaría quedarme aquí, al fin de cuentas son vacaciones de verano — Afirme, dejando ir un suspiro.
—Sé que son vacaciones de verano, pero las primeras que pasare contigo, pero si no quieres salir lo entenderé — Al decir esto se alejó de mí enseguida y yo no hice nada para evitarlo.
Inhale un poco de aire y sonreí — Es cierto, disculpa por actuar así, pero dime ¿Dónde es que quieres ir? — Cuestione, tratando de seguir su paso.
—Me gustaría… conocer tu ciudad natal — Preguntaba cual niña.
Al escuchar eso corte de inmediato la plática —Primero veremos que tal nos van los exámenes ¿Ya estudiaste para eso? — Dije sin dejar de caminar rumbo a casa. No quería y no quiero volver ahí.
Luego de ir a comer, pasear y terminar de revisar mis deberes escolares me dedique un tiempo en revisar mis redes sociales; cosas que no me gustan pero por culpa de la universidad debo de estar checando constantemente. Entre las principales no había anda nuevo, solo correos spam, cadenas; estúpidas cadenas, horarios y demás. No obstante en el muy utilizado Facebook se encontraba un inbox que me llamo la atención entre los demás que hacían fila en mi bandeja de entrada.
— ¿No es un sueño? De verdad es ella… ¡Es ella! — Exclame mientras mi dedo flaqueaba antes de dar un clic sobre el mensaje. El nombre, la foto de perfil, todo dejaba en claro que era ella. Mi corazón latió tan fuerte que incluso las ganas de gritar eran evitadas, pues mi actual novia se encontraba en mi departamento. Estaba siendo muy exagerada en abrir ese mensaje, pero no podrían imaginarse la emoción que tengo ahora, pero para no perder más tiempo me dedicare a leerlo.

[Lisbeth Corpus] 14:23
Ha pasado un largo tiempo desde que no nos hemos visto y empezar con un “Hola” para mí no sería algo agradable, tal vez sería una pérdida de tiempo el estar saludando y preguntando como estas, porque seguramente debes de tener una vida estable y sin problemas de por medio.
Sabes, me ha costado mucho trabajo encontrarte, inclusive luego de aquel adiós tuve que recurrir a diversos tipos de contacto pero tal parece que ninguno me servía. De hecho, llegue a pensar que ya te encontrabas casada, porque antes de marcharme del condado, mi madre me recordó que estabas comprometida; cosa que no creí, pero de alguna manera me dolió y me partió en pedazos. Claro que esa espinita fue menos a lo que tú hiciste al traicionarme y dejarme sola en esa situación, pero lo entiendo, ahora veo que tienes la vida que siempre has buscado y que has conseguido no estando a mi lado. Que si lo piensas bien, conmigo las cosas serían muy distintas y vivir juntas para ti hubiera sido todo un reto que vendrías dejando en un par de meses.
Ahora, no escribo esto para reclamarte; evitaré involucrarme más al pasado. Sabes, me hice esta cuenta pensando que te encontraría y por lo que veo mi búsqueda no fue en vano, no sé la razón exacta del porque te sigo buscando o porque en este momento me siento feliz de que estés leyendo esto. Pero entre mi mente pasan una y mil cosas, ¿Estarás igual o más hermosa? ¿Serás la misma Alexia que conocí en aquellos años? Incluso me pregunté si habías evitado tener una relación de pareja; al igual que yo, pero veo que es todo lo contrario. Yo por más que lo intento no puedo llegar a querer a alguien como lo hice contigo, también he intentado que el tiempo se encargue de ello, pero por más que pasa no veo resultado y ahora, como ves, te he buscado.
Sinceramente me alegra que estés en las mejores condiciones, yo por mi parte trabajo y he conseguido tener mi propia casa, preferí salir de mi hogar y alejarme de mi familia por un tiempo. Y este lapso de tranquilidad me ha ayudado bastante. Terminare este mensaje de una vez por todas, porque estoy a punto de contarte ya parte de mi vida.
Recuerda que a pesar de todo te sigo queriendo y me alegra que seas feliz; aunque no conmigo, pero si eres feliz lo seré o intentaré serlo. Tal vez la vida se encargue de re encontrarnos. Te amo.
[End]

Al terminar de leer el mensaje me recargue sobre la silla de descanso. No me había pasado por la mente que eso habia sido una traición, nunca lo pensé de esa forma y además catalogarla de esa manera me hacía sentir todavía peor.
Miré mi información en aquella red social, observando que tenía aquella relación y fotos públicas. Si comparo lo que ahora soy, podría afirmar que había cambiado.
Mientras tanto acomode mi silla y lleve las manos sobre el teclado, escribía apenas medio renglón y volvía a borrar —“Parece que esos dotes de escritura no se me dan, ni siquiera tengo la mínima idea de que responderle” — Observé su muro y vi el lugar donde ahora ella vivía, haberme percatado de ello me di cuenta que estaba alrededor de hora y media de aquí. Cerré toda ventana del navegador, observé que Kasy no se encontrara cerca y empecé a responder el mensaje.

[Alexia V.] [14:34]
No puedo creerlo, todavía me cuesta trabajo aceptar que en este momento estoy escribiendo contigo. Tal vez tengas razón en muchas cosas y si, lo acepto. Pero no quiero decirte todo esto por mensaje, no se me hace justo. Además, no eres la única que ha hecho su búsqueda, incluso te buscaba tres veces por mes en la lista de esta red social, pero no había nada que se le pareciera… incluso puedo ver que esa cuenta te la has creado hace un día, en fin, las otras cosas ya las arreglaremos de frente.
¡Quiero verte! No me niegues eso, yo puedo ir hasta donde estas, el lugar donde vives me queda muy cerca y si aceptas no tendría inconveniente de ir este fin de semana.
[End]

[Lisbeth Corpus] [14:40]
Ale, tienes algo que hacer ya… estas equivocada si aceptare verte. Por favor, atiende ya tus obligaciones, tienes una chica a al cual cuidar, he dicho que quiero que seas feliz. Ahora si me lo permites, no creo responder más tus mensajes, así que si quieres preguntar, ahora es el momento.
[End]

[Alexia V.] [14:48]
Lo siento, iré aunque tenga que preguntar a cuanta gente me sea posible... pero te buscaré. No pienso dejarte ir otra vez.
[End] Cerré sesión
.
Me levanté de mi sillón de descanso y camine hasta mi cocina. Ya había olvidado que Kassy estaba ahí así que preferí volver a la sala. Ahora puede que esto suene algo feo, pero no tiene ningún caso querer llevar esta relación a algo más y sé que ella no se lo merece, pero en el corazón no se manda. Sentia esto como un deja vú.
—Kassy, tengo que hablar contigo — Camine hasta la cocina y la tome de los hombros.
— ¡Oh! Ya pronto preparare la cena — Empujo sus labios hacia mí para darme un beso y lo único que hice fue ladear mi rostro.
—No, no se trata de eso… te seré sincera, pero no me siento bien en esta relación, eres muy linda y me encanta como eres, pero por más que intento quererte algo me lo impide, de hecho creo que — Kassandra me cubrió los labios y sonrió.
—Lo entiendo, no digas más. Incluso me percate de esto desde un comienzo, pero siempre creí que las cosas mejorarían. Así que no tienes por qué disculparte — Dejo las cosas que traía sobre la mesa y me dio un beso en la mejilla —Espero que todo vaya bien… Ale, eres muy linda y cualquier chica desearía estar aquí — Colocó su dedo índice sobre mi pecho; señalando mi corazón. Poco después con paso lento salió de la casa.
Nunca se me quitara de la mente que soy lo peor, y si existiera algo después de eso tomaría ese título. Ahora no me queda más que darme la idea de que pronto la veré.
El último día de la semana llegó. Lis no se atrevió a responder al mensaje, pero si me dejo en “Visto”, parece que le importa muy poco si llegó a perderme en ese lugar, pero como lo dije y le afirme, iré y no habrá nada que me lo impida. Incluso por ella aclararía esto con mis padres, no me importa si al enterarse los llevé a desheredarme de todo eso que supuestamente es “mío” pero sé que eso no se comparara al tiempo qué estare a su lado.
Al llegar a casa hice una pequeña maleta, deje las cosas en completo orden y tome las llaves de mi auto. Estando dentro puse una buena música y emprendí el viaje. Las horas que viaje fueron menos de las previstas y eso que maneje de manera calmada; no sea de malas que ocurriera algo peor y que ahí mis esperanzas de verla murieran; hablando de manera literal.
Debo de recordar que antes de salir de casa le he enviado un mensaje o inbox, le dije que la esperaría en una de las plazas principales de ese lugar; para ser más específica en el centro, el lugar no era muy extenso como para perderme o viceversa.
Traté de mantener toda seriedad posible, mi pulso estaba a todo lo que da y mi corazón no se diga, parece que se va a salir de mi interior. Ahora me preguntaba cómo estaba ¿Seguirá igual? ¿Podre reconocerla?
Por mi parte, si habia cambiado. Mi cabello era más largos, mi ojos ahora necesitan tener por lo menos la mayor parte del tiempo mis lentes; si, parecía una nerd. En cuanto a la ropa, mis gustos seguían siendo los mismos. Pero ella ¿Qué nuevo se había hecho? ¿Todavía viste esa ropa tan femenina que me atrae? Estoy tan asustada así qué cerre los ojos para tranquilizarme.
— ¿A-Alexia? ¿E-eres tú? — Escuché ese interrogatorio tras mi espalda. Esa voz, como confundir esa voz, ella está justo detrás de mí y no me atrevo a voltear. Estoym asustada, pero tengo que hacerlo.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

[ Ch. 21 ] Confusión

Mensaje por Admin el Sáb Dic 17, 2016 2:52 am

Era imposible equivocarme de persona, a pesar del tiempo que pasé lejos de ella no iba a hacerme olvidar el tono de su voz… debí de haberme enamorado con locura como para estar aquí. Lo importante era pensar que opinaba en este momento, dudó que me reciba con tal entusiasmo, podría esperarme todo excepto esa reacción.
Mi corazón no dejaba de latir; como siempre. Creí que se negaría a verme, conociendo el orgullo que tiene era entendible, por un momento me imagine correr entre toda la ciudad preguntando a cada persona que se me cruzara enmel camino, pero en efecto todo se llevó a fuera de esa imaginación.
Respiré profundo mientras giraba mi cuerpo hacia ella, no podía hacer otra cosa más que arreglar todo de una vez por todas. — H-h — Mi saludo se quedó a medias luego de observarla a los ojos. Que cambio más sorprenderte — ¿Lis? — Pregunté llevando una de mis manos sobre la nuca y mostrar cierta duda en mi rostro.
Su cuerpo ahora luce maduro, su piel se ve más suave e incluso el color de su cabello es de un color chocolate claro, largo y suelto, tal vez llegue a mitad de su espalda. Su rostro luce igual o más cuidado, no traía maquillaje excesivo, solo sus ojos contorneados que hacían juego con ese par de pestañas onduladas. No obstante, eso no era todo. Su estilo de ropa reflejaba aquel estilo empresarial e intelectual a la vez; sin olvidarse de las cosas que estaban a la moda. Vestía una falda larga ajustada color negro, blusa y saco; combinados a la perfección con aquel par de tacones oscuros que le hacían ver unos centímetros más alta y eso era extraño. Que no se suponía que era yo la que me viviría por abrazarla, en fin, omitiendo eso, verla de esa manera todo lo que tenía planeado decir había desaparecido en cuestión de segundos.
Posiblemente ella ahora este mas adentrada al tipo de pláticas maduras y de esas que usualmente tienes que llevar ciertas palabras enlazadas o específicas para decir todo en una sola oración y sin tanta pérdida de tiempo. Pero fuera de eso, puedo afirmar que esa ropa la hace lucir muy hermosa, incluso su mirada expresa seguridad. Por como lo veo, en este transcurso si hemos alcanzado ciertos objetivos y hemos vivido experiencias nuevas.
— ¿No dirás nada? — Observó la hora en su reloj de mano — Tengo menos de una hora libre… de hecho creí que no llegarías a tiempo, pero por lo que veo llegaste a tiempo justo… — Dijo seriamente.
Agite mi rostro enseguida que escuche la voz ajena — Discúlpame, es inevitable dejar de verte… estas muy hermosa. ¿Eh? Ya te vas… pero si apenas estamos empezando a platicar. No creo que logremos aclarar esto en menos de media hora. —
—Si sigues perdiendo el tiempo en otras cosas, probablemente no. Entonces ¿Hablaremos? — Soltó un suspiro pesado.
—Claro, pero… olvídalo, ven, vamos al auto, creo que ahí podremos hablar más seguras y así cuando falte poco tiempo para que vayas a trabajar, voy a dejarte — Le ofrecí mi mano para darle la indicación de seguirme.
—Alexia, podremos hacerlo aquí, no hay nadie que nos conozca he incluso si lo hubiese ¿Vas a seguir huyendo? Ah, que lastima, por un momento creí que ese lapso ya había pasado —
—Es que no es eso — Afirme, luego de pensar que probablemente tenga razón, yo todavía sigo con ese miedo y probablemente esto seguirá hasta que yo sea honesta con mis padres.
—Sea lo que sea… ¿Qué ibas a decirme? — Cuestiono, caminando hasta una de las banquitas.
—Es tan complicado… pero, Lis… todavía me es imposible dejar lo nuestro atrás, de hecho no quiero dejarlo atrás, porque eres la única persona de la que estoy enamorada y sinceramente, con la que quiero estar — Expresé siguiendo sus pasos.
— ¿Y tu novia? Ella sabe que estas aquí conmigo — Dijo fríamente.
Por lo que veo Lis se había vuelto más directa y su forma de hablar igual o más frívola que en aquel tiempo. — Termine con ella, porque no tiene ningún caso engañarla, sé que se escucha feo pero… quiero estar contigo —
—Claro, y ahora esperas que yo te diga ¡Yey, eres libre, volvamos a tener una relación de pareja! ¿Cierto? — Pauso, acomodando sus piernas y sentarse delicadamente — Ha pasado un largo tiempo desde esa ocasión, de hecho creí que verte iba a ser que mi corazón se acelerada lo suficiente como para simplemente agarrarte a besos sin importar que las personas que están aquí nos vieran, pero… estoy muy sentida por la forma en que actuaste y si, lo comprendo porque éramos muy jóvenes, sin embargo veo que todavía sigues con ese dilema de inseguridad, que quieres que te diga o que sienta luego de saber que volviste a terminar con alguien por mi culpa. Porque demonios actúas sin importarte los sentimientos de las otras personas… — Se levantó de aquella banca y camino a varios metros de distancia — Considera a las demás personas, no solo eres tú — Levantó la voz y camino hasta la calle principal donde se encontraba la zona de los automóviles, haciendo una seña a los taxis para que uno se detuviera ante ella.
Sinceramente todo lo que había dicho me cayó como una bomba en todos estos sentimientos que traía conmigo, no sabía ya si sentirme triste, feliz, pésima o llorar. ¿Tan mala es que era? Indiscutiblemente dicen que cuando uno está enamorado hace hasta la peor locura o se actúa sin pensar, pero si de algo estoy segura es que todo lo que he hecho, lo he hecho por ella. No obstante, mis padres eran un muro que me impedía alcanzar a toda costa mis objetivos.
— ¡Hey! Espera… — Me levante y corrí hasta ella — No soy la única que ha cometido errores y si lo hice en aquella ocasión fue porque sinceramente estaba cansada de todas las cosas que estaban sucediendo, los chismes, los regaños, los encierros, todo recaía en mí y eso sin tomar en cuenta a mis padres, porque incluso las personas a la única que se le iban encima era hacia mi ¿Crees que eso es justo? — Cuando pregunté eso un taxi se detuvo frente a nosotras — Y tú, deja de huir de los problemas… — Grite mientras la puerta del auto se cerraba. — ¡Por Odín! Olvidé preguntar su dirección — El traer auto me era una gran ventaja en estos casos, así que sin pensarlo mucho ingresé al mismo y tome la avenida donde el auto contrario se situaba. Seguramente esto iba a ser un gran recorrido.

*Perspectiva de Lis*
Cuanto tiempo ha pasado y yo sigo sin olvidarme de Alexia, si no estoy mal siempre suelo recordarla una o dos veces al día y eso de alguna forma se ha vuelto un fastidio, y considerarlo así es porque a pesar de querer llevar una vida normal, bueno, refiriéndome a tener una relación de pareja o llegar a congeniar con alguien es todo un reto. Cada vez que llego a tener una cita siempre me fijo en el mínimo detalle y me pregunto ¿Tal vez pude vivir esto con ella? No obstante, ella ha seguido su vida, puede que ya sea toda una mujer de hogar, tendrá ya hijos; probablemente eso sea imposible, todavía es muy poco tiempo. Pero bueno, donde quiera que ella este o con quien viva, solo espero que sea feliz, es tiempo de dejar de pensar en ella. Ahora estoy estudiando y trabajando a la vez; pagando y solventando mí estudio yo misma y apenas tengo tiempo para mí misma, pero este tipo de vida me agrada; así pierdo el tiempo en otras cosas. Mi sueldo es demasiado bueno, tan bueno que incluso me deja suficiente dinero para comprarme toda la ropa necesaria e incluso podría comprarme un auto en el lapso de cuatro meses, pero hay otras cosas mejores que eso; por ahora.
Sinceramente he empezado a ahorrar por culpa de Ale, ella me indujo a querer hacerlo. En fin, ahora resulta que gracias a la universidad como para el negocio, tengo que hacer uso con las redes, correo y otras cosas que no se hablaban mucho ahí en el condado, sin embargo he aprendido rápido.
De hecho aprendí tan rápido que lo primero que hice fue buscar a Alexia y en efecto, aparecía justo como lo esperaba — ¿Será una mala idea? — Me pregunte a mí misma mientras dejaba el cursor sobre el botón de “enviar mensaje”. Pero antes de hacerlo observe toda la información necesaria y sin tener más que hacer y pensar, lo envié.
— ¡Qué demonios he hecho! — Dije luego de querer eliminar ese mensaje, pero no había opción alguna. — ¿Qué tal si no lo responde? — Cerré mi ordenador y continúe con mi trabajo.
Al menos se tomó el tiempo para responderme y justo ahora estoy pidiendo permiso a mi jefe para salir a comer una hora antes, contándome mi hora de comida, donde nos habíamos quedado de ver estaba aproximadamente a media hora de mi actual trabajo y si, igual de alejado a mi departamento.
Debo de admitir que en un momento me sentí nerviosa pero he dicho, no expresare ni seré igual como hace año y medio, no, definitivamente no. Aquel encuentro se llevó a cabo y fue peor a como lo esperaba —“¿Sigue igual? Pensé que encontraría a una Alexia realizada, pero parece que no…” — Pensé mientras observaba hacia la ventana — Aunque… está muy sexy, demasiado — Murmuré que el chofer del auto pregunto si me pasaba algo, cosa que negué enseguida.
— ¡Señorita! He tenido un auto a mis espaldas desde hace un momento ¿Es algún conocido? — El taxista pregunto con nerviosismo.
—No exactamente conocido, pero… si, no se preocupe de ello — Afirme — Estamos a una cuadra de llegar a mi destino, ¿puede dejarme aquí? — Pregunté y el taxi se detuvo enseguida. Pague y salí de ahí. Al poco tiempo el auto que nos perseguía se detuvo y al poco tiempo salió Alexia —Podría denunciarte por acoso — Entrecerré la mirada y me cruce de brazos.
**Perspectiva de Lis- Fin**

Es que era necesario cruzar la ciudad completa… ahora ya entiendo que esa plaza está al otro extremo de donde seguramente vive Lis.
—Eres libre de hacerlo… así como también eres libre de ir a visitarme a la cárcel, solo espero que haya visitas conyugal para las personas del mismo sexo — Solté una risa.
—Ah mira, que graciosa. En fin… ¿Qué quieres? Debe de ser algo importante como para ser tan persistente —
—Sí, si es algo importante — Exclamé tomando una de sus manos — Entiende que te necesito ¿Por qué no lo entiendes? Además, como pretendes dejarme sola en ese lugar — Inflé mis mejillas y desvié la mirada.
—Traes auto ¿No? Así que no corres ningún peligro, creo… no, sinceramente, eso sí lo siento. — Murmuro sin arrebatar su mano — ¡Oh no! La hora — Vio su reloj — Llegare tarde al trabajo. —
—No te preocupes, yo te llevo ¡Anda sube! — Expresé, abriendo la puerta de pasajero.
—Aunque no quiera… aceptare — Dijo apenada y subió al mismo. Arranque el auto y fuimos hasta la empresa donde actual trabaja; y por lo que veo parece que es muy importante por aquí.
— ¡Lis! Antes de que te marches, puedes recomendarme un hotel en donde pasar la noche… — Pregunté sujetándole del brazo y así impedir que se marchara.
—Sí, sí, sí… esta es la dirección — Me entregó un pequeño folder y salió del auto — Te veré más tarde —.
— ¿Dijo te veré más tarde? Eso significa que… que volveremos a vernos — Exhale despreocupada y emocionada. Ahora observe la nota y dicte la dirección al gps, el lugar no estaba muy alejado, pero además de la nota, ese folder llevaba una tarjeta muy extraña. —“Tal vez sea alguna promoción del hotel.” —
Llegue al lugar solicitado y, y era una de las zonas residenciales del lugar — Cree que tengo suficiente dinero para mandarme aquí — Estacione mi auto en el portón principal. —Disculpe, me han dado esta dirección… es posible… — Pregunte al guardia y este enseguida me corto la conversación.
—Su tarjeta… —
—Me imagino que es esta… — Le hice entrega y abrió el portón — Disculpe, donde es que... — Volvió a interrumpirme.
—Avance, no es la única haciendo fila —
Al decir eso entre a la zona y busque con detalle la calle que me era marcada en esa nota hasta que llegue a una casa muy hermosa; espera… ¿casa? No tengo pensado vivir en este lugar o puede que esto siga siendo una promoción; como he dicho, no estoy acostumbrada a este tipo de cosas.
Dejé el auto en la cochera y fui hasta la puerta principal, toque un par de veces hasta que me moleste y leí por completo aquella tarjeta, donde aclaraban que tenía que pasar por una ranura de seguridad que se encontraba en la puerta. Haciendo uso de eso la puerta se abrió e ingrese. —“Jamás le contaré esto a Lis, jamás” — Pensé y observe el lugar, ahora, estaba más que claro que donde me encontraba era nada más y nada menos que la casa de Lis. —Esto debe de ser un sueño… imposible. — Camine en cada uno de los rincones, ahora entiendo ese “Te veré más tarde”.

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Pecado perfecto por Keylausagi

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.