Siempre fuiste tu por RebeMndez

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Siempre fuiste tu por RebeMndez

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:15 pm

autor: RebeMndez

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ANAHÍ:
Anahí tiene 24 años, vive con sus padres. Tiene un novio desde hace varios años. El se llama Alfonso, ella está perdidamente enamorada de el. Es una chica muy enamoradiza, algo sería pero una muy linda persona.
Ella tiene varios años de ser modelo profesional, sus amigos son Maite y Christian. Su mejor amiga de infancia es Dulce la cual tiene muchos años de no verla.

DULCE:
Dulce tiene 24 años, tiene una relación con Ucker desde hace un corto tiempo, le encanta el arte y viajar. Conocer lugares nuevos es uno de sus placeres.
Es de pocos amigos no le gusta relacionarse mucho con la gente, su mejor amiga de infancia es Anahí la cual no volvió a ver. Pero nunca pudo olvidarse de sus hermosos ojos.

-¿Como no pude ver que siempre fue ella?-
Tal vez porque le puse la etiqueta de amiga, de hermana. Pero la persona que fue mi amiga de pequeñas. Es la persona que me hace sentir que tengo un corazón, y que siente con mas vida cuando ella se presenta.  
Mi corazón late como un loco cuando se ríe, ese maldito y perfecto sonido que me eriza la piel.
¡ Ni hablar de cuando me mira y me regala la sonrisa mas hermosa de todas !
¿ Y la forma en que suena mi nombre con su voz ?, ¡ Es increíble !. Y mi corazón responde como un desquiciado ante todo esto.
Anahí sonríe como una loca fanática de las películas de amor cuando lo nombra a el.
Sus ojos brillan cuando cuenta lo increíble que es. Sus mejillas se sonrojan,  y su rostro esta tan lleno de vida. Pero no por mi, ya no. No como cuando éramos niñas.

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CAPITULO 1.

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:17 pm

.....DOCE AÑOS ATRÁS.....
- Siempre serás mi amiga Any, ¿lo sabes, verdad?.- dije mientras le hacia una trenza en su cabello. Se volteo y me miro con esos ojos azules que me miraban con tristeza, mientras que me daba una sonrisa triste.
-Eso espero- una lágrima cayó de su ojo derecho y no pude evitar abrazarla con fuerza.
Había compartido toda mi infancia con ella, sus padres son los mejores amigos de los míos. Y mucho antes de que naciéramos compraron casas que estuvieran cerca una de la otra. Y la verdad es que están tan cerca que hay un árbol en medio separando ambas casas.
En ese árbol papá nos construyo una casa, o mas bien una enorme casa del árbol. Papa creyó que necesitábamos un lugar para jugar, un lugar que fuera nuestro ya que ambas no teníamos ni hermanos para jugar, ni mas niños cerca.
Ahí pasábamos largas horas jugando todo tipo de juegos. Cuando teníamos doce años parecíamos bobas, esa casa del árbol tiene dibujados miles de corazones con el nombre de los niños que nos gustaban en ese entonces. Me gustaría saber como luce esa casa después de tantos años, ¿aun existirá ?.

Aun recuerdo el día que me despedí de ella como si hubiera sido ayer.
-Dul, ¿ por que se van a separar?, no quiero que tu madre te lleve lejos.
-Porque papá le fue infiel a mamá, y ella llora siempre, mamá me manda a jugar contigo o a hacer cualquier cosa para que no la vea, pero no soy tonta, ella sufre por culpa de papá. Por eso nos iremos a vivir donde la abuela.
- ¿Tu padre seguirá viviendo aquí?.
-Si, Ana.
- No me digas Ana.
- Ana.....
- ¡ Dul !- frunce el ceño y me mira con rabia.
-Extrañare pelear contigo por tu nombre.
-Ese no es mi nombre, soy Anahí, no Ana.
-Ana.... Ana...hí... Es lo mismo.
-¡ No lo es !- se cruza de brazos y su ojos cambian a tristeza.- ¿Algún día regresaras?.
-¡ Claro que si!
-¿ Y cuanto falta para eso?.
Me encogí de hombros- No lo se, Ana, pero volveré- sonríe y luego niega con la cabeza.
-¿Nunca conseguiré que me dejes de decir Ana?.
-No lo creo.... aunque te diré Any.
-Así me dicen algunas personas.
-¿Te gusta Any?.
-Si, odio que me digas Ana.
-Any- sonríe y asiente - No me olvides.
-No lo haré.
-Júralo de corazón.
-Lo juro de corazón que no te voy a olvidar nunca, ahora júralo tu.
-Te lo juro, de corazón.- tome su mano y la levante ya que nos encontrábamos en el césped viendo las nubes..
-¿Dul?, ¿porque nos levantamos?.
-Vamos, quiero darte algo antes de que me marche.
-Bien- sonríe y me toma de la mano. Llegamos a la casa del árbol en nuestro jardín compartido y subí. Cuando llegue la mire curiosa desde arriba.
-¿Te quedaras allí parada?.
Negó con la cabeza y se apresuro a subir. Cuando llego cerré la puerta y solté un jadeo por el cansancio.
-¿Que quieres darme?.- pregunto al verme parada ahí mirándola.
-Es.... uhmmm.... Algo que....- dije nerviosa.
-¿Que pasa, Dul?- sonríe.
Me acerco a ella mordiendo mi labio inferior- ¿ Sabes eso del primer beso verdad?.
-Eh... siii, ¿porque?.
-Bueno, yo.... yo..... Me han dicho que se da con la persona mas especial para ti porque jamás se olvida y yo quiero que jamás nos olvidemos- dije tímida.
-¿Estas diciendo que....
-Si.- dije mirándola.
-Ehh.- me quito la mirada.
-Se que es nuevo para las dos... Pero ...- la mire y suspire sin terminar mis palabras.
-Esta bien.
-¿Esta bien?.
-¡ Que si, esta bien !- dijo nerviosa.
-Bueno..... aquí vamos- me acerque a ella un poco.- 1....2.....3...- cerré los ojos. Segundos pasaban y no me moví ni un poco.
-¿Que estás esperando?.
-Nunca lo he hecho antes, me siento nerviosa.-me tape la cara- Oh esto es....vergonzoso.
Camina hacia a mi y me quita las manos de la cara- Dul es solo un beso.... De despedida entre dos mejores amigas, ¿que hay de malo?- dijo con seguridad, asentí y suspire antes de encontrarme con sus ojos.
Entonces ocurrió, sus manos me tomaron de las mejillas. Sus labios tocaron los míos, la tome de la cintura y suspire ante su beso. Sentía un gran cosquilleo en mi estomago, y un temblor bastante extraño se apodero de mi con ese beso. Fue un pequeño beso no duro mas de unos cuantos segundos.
-Eso no estuvo mal..- susurro.
-No- dije mirando a otra parte que no fuera ella.
-Estuvo..... Bien.
Nos miramos y sonreímos ambas sonrojadas.
-¡ Dul me encanto !, mi primer beso.
-A mi también me encanto.- nos abrazamos y nos dimos un segundo beso mas, este era mas largo pero igual de tierno e inocente. Hasta que mamá desde abajo comenzó a llamarme.
-¡Dulce, baja pronto !- grito.
Mire a Anahí y lágrimas salían sin cesar por parte de las dos.
-Te voy a extrañar mi Anahí- dije tratando de no llorar mas de lo que ya estaba.
-Y yo a ti- me abrazo- Te quiero mi Dul.
-Yo a ti Any.
-¡ Dulce apresúrate !- volvió a gritar mi madre.
Los recuerdos muchas veces no te llevan a nada bueno. Están los pensamientos que nos duelen, son esos que tu mente crea en el momento menos indicado, solo para dañarte mas de lo que ya estas. Están los que te hacen sonreír ante un recuerdo, una imagen, una canción, lo que sea.
Están lo que te hacen dudar de quien eres al ver que tu objetivo no es el esperado, y están los que al pensarlos, solo te preguntas ¿que demonios con todo?. Pensamientos ridículos para ti, pero tan ciertos para el resto.
A decir verdad, hay miles de pensamientos dando vueltas en nuestra mente, los cuales de alguna forma se hacen presentes en nuestras acciones o estados de ánimo. Hoy yo me estoy basando en este ultimo recuerdo que tengo de Anahí de cuando éramos unas niñas de doce años, pensamientos ridículos.
Al pensarla me siento como esa niña que quedo encantada ante lo hermosa, y dulce sonrisa con la que me despidió. Los bellos de mis brazos se erizan cuando pienso en ese día. Sonrío ante el recuerdo de su sonrisa, o de su risa.
Me quedo pensativa pensando en que será de ella. Y todo se reduce a algo estúpido, porque pensar en Anahí de esa manera es estúpido. Hoy ella esta con un tal Alfonso, y yo con Ucker.
Ambas somos felices con otras personas, pero prefiero guardarme esos tontos pensamientos, prefiero no hablarlo con nadie. De todas formas tengo muchos años de no verla, supongo que ni se acuerda de que existo.

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CAPITULO 2

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:18 pm

ANAHÍ.
Amo Nueva York, es por eso que decidí hacer mis estudios aquí. Estaba cursando periodismo en una prestigiosa universidad. Era el ultimo año de la carrera, eran los últimos exámenes antes de la graduación.
Mis padres por decirlo de alguna manera me obligaron a estudiar, ya que yo me quería dedicar a tiempo completo a mi carrera de modelo y no precisamente a mis estudios. Pero se que tenían razón, algún día no brillare mas como modelo. La belleza no dura para siempre, ni la juventud tampoco y para cuando eso suceda, tendré una carrera que me respalde.
Mis padres se encontraban en California, viven allí desde antes que yo naciera. Ellos tienen sus propia cafetería a eso se dedican.
Cuando estaba pequeña tenía una amiga a la cual adoraba, se me hizo difícil y muy doloroso despedirme de ella, mi amiga de toda mi infancia. Continuábamos el contacto mediante cartas, pero un día deje de recibirlas.
Aun las conservo, me pregunto, ¿que será de su vida?. Siempre la recuerdo, formó parte de mi vida y fui feliz a su lado, jugando, riendo y todas esas cosas que las niñas y los niños hacen. Me entristecía el final que tuvimos, me hubiera gustado seguir en contacto con ella y saber que está haciendo hoy.
-¿Amor?, ¿en que piensas?.
-¡ Poncho !- lo abrace.
-¿En que piensa la mujer mas hermosa del mundo?.
-Solo pienso.
-¿No me dirás?.
-En Dulce.
-Ahh, esa amiga tuya de la infancia.
-Muchas veces me pregunto que sera de su vida.- me encojo de hombros.
-Pues ella se alejo... a ti que- me río y suspiro.
-¿Que cenaremos Ponchito?
-Lo que desee mi princesa.
-¿Sabes que te amo verdad?.
-Si y yo a ti.
-Entonces... ¿no te molesta si me voy a cenar con Maite?, es que tengo una larga platica con ella pendiente.
-¡Mujeres!, ¿entonces porque me preguntaste que cenaríamos?.
-No lo se- lo bese y salí corriendo- Te veo mas tarde, ¡ Te amo !.
-¡ Y yo te amo a ti loquita !.
Poncho y yo estamos en pareja desde hace tres años, es una relación linda. Me siento cómoda y felizmente a gusto con el. Me divierte mucho y puedo confiar en el ya que empezamos siendo amigos, y la confianza de amigos quedo. Tenemos peleas, pero nada grave y nada que no tenga solución.
Saco mi celular y llamo a Maite, la cual duro siglos en contestar.
-¡ Maite !, ¡carajo!.
-Lo siento....
-Voy para tu casa, pude huir de poncho.
-Que mala eres- se ríe - Apúrate.
-Si, chao.

DULCE:
-Ucker.... ¿me vas a decir que ocurre?- le pregunto por quinta vez desde que nos sentamos en su cafetería favorita de la ciudad. Quiso hablar conmigo, así que fue por mi a la casa.
Ucker suspira y asiente, me mira a los ojos y de forma inmediata me aparta la mirada. Como si se le hiciera imposible decirme lo que está a punto de decirme, y tengo miedo. Tengo miedo de lo que me vaya a decir, no quiero que me termine eso me dolería mucho.
-¿Quieres terminar conmigo?- mi voz se quebró casi sin darme cuenta.- Pero... estamos bien, o eso es lo que yo creo.
-No, Dulce.- suspiro aliviada- Solo .... no se como decirlo.
-¿No estás enfermo verdad?, ¿que te pasa?- niega con la cabeza- ¿Alguien de tu familia?- vuelve a negar- Christopher, me estás poniendo nerviosa.
El suspira- Nadie esta enfermo Dulce, pero se trata de mi familia.
-¿Deje de gustarles?.
-Mis padres te adoran- sonrío levemente- ¿Recuerdas cuando te dije que el trabajo de mi padre aquí no era fijo?
Había olvidado esto, había pasado un año de que me lo dijo y creí que el trabajo de su padre se había vuelto fijo. Asiento, y creo que no quiero escuchar lo que esta apunto de decirme..
-Lo transfirieron....- dice con cierta tristeza en sus ojos.-Estaré a un día de distancia.
Me acostumbre tanto a tenerlo cerca, que dolerá tenerlo lejos.- Amor Pensé que ya no lo iban a transferir..- sus ojos se llenan de lágrimas.
-Me duele dejarte aquí- lágrimas de tristeza acarician su rostro. Acerco mi silla a el, y lo abrazo- Dul lo siento.
Frunzo el ceño y hago que me mire- ¿Que cosas dices?- niego con la cabeza- Ucker, buscaremos la manera de seguir- el me mira a los ojos y seco sus lágrimas- Te quiero tanto que podría soportar la distancia. Dolerá y se complicara, pero lo que siento por ti es mas fuerte que todo.
-Creí que este sería el fin- dice con sorpresa.
-¿Creíste que una distancia iba afectar a nuestra relación?.
-Bueno.... afecta a muchas personas.
-No tenemos que ser como todos, nunca lo fuimos, ademas... no falta mucho para terminar el año y recuerda nuestro plan.- el me sonríe y apoya su frente con la mía.
-¿Crees que funcionara?.
-Lo haremos funcionar- le doy un beso- ¿Para cuando es el traslado?.
-Dentro de tres semanas.
-¿Te molesta si por tres semanas no me despego de ti en ningún momento?.
-¿Ni para el baño?.
-Tal vez solo para eso- se ríe- ¿Entiendes lo mucho que te amo?.
-Lo estoy notando- me sonríe- Te amo Dulce.- sus ojos se vuelven a llenar de lágrimas cuando se cruzan con los míos.
-Ya no llores Ucker parces niña- bromeo- Todo saldrá bien- lo vuelvo a abrazar e intento con mis brazos calmar lo que siente, tranquilizarlo.
-Haremos lo posible, y hasta lo imposible para que esto funcione.
-Si bebe- durante el abrazo, mis ojos se topan con unas chicas que se dirigen hasta nosotros.
-¿Christopher?- dice una de ella sonriendo, me separo de él y los miro sería. El se levanta emocionado y las abraza.
-¡Anahí!- dice el gritando emocionado - ¡Maite!.
Yo los miro sentada desde la silla, se llama ¿Anahí?, como mi Any.
-Amor- dice Ucker- Ven para presentarte con mis amigas.
Me levanto lentamente y les sonrío.
UCKER: Mi amor ella es Anahí, y ella es Maite.
DUL: Mucho gusto chicas.
ANAHÍ: ¿Dulce?.
Mi sorpresa se hizo presente al ver que ella dijo mi nombre. La mire a los ojos por primera vez y ahí me di cuenta que no solo se llama como mi amiga de infancia sino que es mi amiga de infancia es Anahí, mi Anahí.
DUL: Hola.
ANAHÍ: ¿Solo hola?, hey soy Anahí tu amiga de hace años.
UCKER: ¡ Vaya !, esto es raro.
No puedo dar crédito a los nervios que se instalaron en mi al saber que es ella, sin darme cuenta mi rostro se puso totalmente serio, y me volví a sentar nerviosa. Esto tiene que ser una sueño, un sueño en que se hace presente ella. Es hermosa, es toda una mujer, ¿como me reconoció?, ¿como?.
-Dulce, ¿acaso te hice algo para que estés enfadada conmigo?.
-No lo estoy, Anahí ¿eres tu?.
-Si lo soy- casi sin darme cuenta me abrazo tan fuerte que sentí cada parte de mi cuerpo temblar no se si de los nervios o del susto. Ucker y la tal Maite se sentaron al otro lado a platicar mientras Anahí y yo nos reencontrábamos.
Hay momentos que por mas que pase, no los olvidas. Y solo pasa cuando de verdad cada uno de esos momentos te marcaron, y llegaron a tocar tu alma. Por mas que quieras escapar, correr lejos, ese momento te va a perseguir, hasta que finalmente consigas ignorarlo o vivir con ello.
Cuando consigas aceptar ese momento, es cuando recien vas a encontrar la paz que necesitas. Están los momentos hermosos y felices, pero yo no me estoy refiriendo a uno de esos. Desde que la vi en esa cafetería, desde que escuche su voz nuevamente, sus palabras no dejaron de sonar en mi cabeza. Podría hasta componer una canción.
La mente es la enemiga de todo ser humano. Te manipula, te recuerda cosas que no quieres, te hace imaginar algo que te duele, hace que dudes de ti misma y sobre el siguiente paso que estés a punto de dar. Nuestra mente, en algún momento de nuestra vida se convierte en nuestro peor demonio.
Desde ese día está ella en mi cabeza, sus ojos azules no salen de mi mente, su voz. Me dio su numero telefonico y ni siquiera la he podido llamar. Es mi amiga ¿porque siento eso?, si yo quiero a Ucker el es mi novio. No puedo pensar en nadie mas.
No hay ningún botón que apague tus pensamientos, porque claro, de ser así estaríamos todos en modo de pausa. Que genial sería ¿no?. No estaríamos tristes, perdidos, ni nada de eso, estaríamos en pausa, en estado hippie. Pero la realidad es que hay que vivir con cada uno de los momentos que se te presentan, si son felices disfrutarlos, y si son tristes....aceptarlos, aunque duela.
No habrá un botón, pero puedes escaparte de tu mente y tus malos pensamientos, haciendo algo que te desconecte. Pasaron tres días desde que la vi, días en los cuales estuve en modo zombie, fingiendo una sonrisa cuando Ucker se presentaba.

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CAPITULO 3

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:18 pm

ANAHÍ
Al principio, creí que sólo era mi imaginación, pero no.
Era Dulce. Estaba frente a mi, después de doce años . Sus ojos estaban cristalizados y a la vez algo incrédulos.
Puedo jurar que la reconocí inmediatamente que la vi. Por mas cambiada, por mas adulta que esté simplemente se me hace imposible poder borrarla, la reconocería sin tener que verla. Es algo extraño pero así es.
-¡ Mi amor !- grita Poncho llegando a mi habitación.
-Dime.
-Tenemos que aprovechar, que Ucker y su novia andan por estos lados. Tenemos que salir con ellos, ¿que dices?.
-¡ Si !.... Es la mejor idea que se te pudo ocurrir.- me lance en sus brazos y lo abrace feliz.
-Uff que bien que aceptaste, porque ya quede con Ucker.
-Genial... ¿Que me pongo?.
-Wao jamas pensé que te pondrías tan feliz de verlo.
-Poncho, es que Dulce...
-¿Y tu amiga que tiene que ver aquí?.
-¡ Es novia de Ucker !, ¿lo puedes creer?.

-Ohh... genial... Luego me cuentas eso, arréglate bien sexy- me cierra un ojo y sale de mi habitación con pasos veloces.
Y así lo hice me arregle de la manera mas sexy y tierna posible. Quiero ver a mi amiga. Ocupamos hablar de muchas cosas, ponernos al hilo de nuestras vidas. Muero por saber su historia con Ucker, hacen linda pareja ambos.
Una vez lista, llegue a la sala de la casa, y Poncho me tomo de la mano y nos fuimos a la cafetería.

DULCE:
Ucker me insistió en que debíamos salir con Anahí y el tal Alfonso, Poncho o como le digan a ese.
El insiste tanto en que debemos ir al café a reunirnos con ellos, lo veo tan entusiasmado sobre esa salida que no puedo decirle que no.
La cafetería se encuentra frente a un parque. Al llegar nos sentamos en una silla. Mientras noto que todos a nuestro alrededor parecen felices. Es la ley de la vida, ver personas felices cuando tu te estas muriendo por dentro. Sigo en mi proceso de escuchar algo que sinceramente no se ni de que está hablando Ucker, mientras observo a mi alrededor y mis ojos se detienen en dos figuras.
Anahí y su novio. A una corta distancia de nosotros, abrazados y claramente no nos notan.
-Oye, Dulce estoy aquí.- Ucker me empuja juguetonamente, y mira a la dirección a la cual estoy viendo. Ucker se pone de pie, pero yo no me muevo, no dejo de observarlos. Hasta que veo algo que me desagrada, que no me gusta y me hace sentir enojada, Anahí esta fumando.
Ucker se fue a donde ellos estaban y yo me quede sentada esperando. Cuando llegaron. Ella me sonrío de una manera que encontré adorable, pero yo seguía sería. Solo le dí una media sonrisa e hice que Ucker se sentara de inmediato a mi lado.
ANY: Hola Dul.
DUL: Hola Anahí
PONCHO: Dulce, es un placer conocerte Anahí me a hablado mucho de ti.
DUL: Gracias- le sonreí.
UCKER: Bueno, ¿ordenamos algo?.
ANY: ¡Claro!

ANAHÍ:
Y aquí estoy yo, sin saber porque Dulce me trata como si no me conociera de nada. Me trata como si ya no fuera mi amiga, su trato no me gusta. No me sonríe ni me mira como lo hacía cuando eramos niñas. En cambio a Ucker lo mira, le sonríe, lo abraza. A mi ni me alza a ver yo que fui su mejor amiga hoy me siento como una completa desconocida ante ella.
En toda la noche si acaso me dirigió la palabra un par de veces. Una sola vez la atrape mirándome totalmente sería, pero en cuanto supo que la cache cambio su mirada hacía otra parte.
Quisiera abrazarla, y decirle lo mucho que me hizo falta. Pero no, probablemente no sintamos la misma necesidad.
-Bueno chicos...- dijo Dulce poniéndose de pie- Anahí y yo nos vamos.
-La mire realmente sorprendida, ¿que está haciendo?.
UCKER: Pero mi amor, ¿en que momento quedaron de acuerdo?.
ANY: Antes hable con ella.
PONCHO: Pues vamos entonces.
DUL:¡NO!
PONCHO: ¿No?
ANY: No, gatito lo siento, pero mi Dul y yo tenemos que ponernos al corriente de muchas cosas.- sonreí.
UCKER: ¿No puede ser luego?.
ANY: No, ella ira a dormir conmigo, como cuando eramos niñas.
DUL: ¿Que?.
ANY: ay boba, ya lo olvidaste.... Bueno gatito ya nos vamos.- me puse de pie y lo bese. Dulce se despidió de Ucker y de Poncho. Y así salimos del café.
La invite a mi departamento a ver peliculas y platicar. Tenemos doce años de nuestras vidas por contar. En todo el camino no hablamos y hasta el momento no se que la pico para que dijera que nosotras nos iríamos juntas.

DULCE:
-¿Donde lo conociste?- le pregunto a Anahí. Nos encontramos en su habitación, escuchando música.
-Internet- dice sonriendo- No es tan malo como parece conocer a alguien por Internet.
-Pero si es peligroso.
Anahí suspira y rueda los ojos.- Dul, Poncho no es peligroso y ya tenemos varios años juntos. ¿Que piensas de el?.
-No se si me agrade.... Es como raro.- me mira de mala manera- Oye, tu me pediste mi opinión, y te la estoy dando. La próxima vez no me preguntes si te vas a enojar.
-Dul, quiero que lo conozcas mejor, eso es todo. No lo conoces.
Asiento.- ¿Hace cuanto lo conoces?.
Mmmm..... Unos cuatro años, de relación tenemos tres.
-Bastante.... Genial me alegro por ti, hacen linda pareja.- Ella asiente, y tiene ahora en su rostro esa sonrisa típica de chica enamorada.
-Si el es increíble, Dul- me mira a los ojos- Es buen chico.
-Dul, ¿cuanto tiempo te quedaras en Nueva York?.
-No lo se, a California creo que no volveré en un buen tiempo.
-Entonces, te pido que por favor, me hagas parte de tu vida y permítete conocer a Poncho- junta ambas manos, dispuesta a rogarme- ¿Por favor?.
-Te odio cuando haces eso- se ríe- Está bien, prometo que de ahora en adelante volveremos a ser las mismas amigas que eramos. Y voy a conocerlo de la mejor manera. Pero si resulta ser un idiota....- Anahí alza ambas cejas con una sonrisa divertida.- Buscare a un amigo de su altura para que se encargue de el. No, mejor lo mato con mis propias manos.
Anahí larga una fuerte carcajada, y yo me río de ello, ya que su risa es bastante contagiosa.
-¿Dulce?- susurra como si fuera un sueño y yo ni siquiera podía respirar. Sonreí sintiendo lágrimas correr por mis mejillas, la mire una y otra vez. Sus ojos azules se le oscurecieron un poco producto de las lágrimas que empezaron a salir de ella también.
Me lancé a sus brazos sin decir una palabra mas.- ¡Anahí!, mi Ana.
-¡Dulce!- me abrazo- Tu... No...- apenas podía hablar, me separe de sus brazos y la mire.
-Viste volví.
-No lo hiciste porque no estamos en California. Pero amo que te haya encontrado en mi camino.
-Tarde o temprano sucedería, te lo prometí.- me abrazó de nuevo, está vez no nos soltamos durante unos minutos.
-Dul, te extrañe tanto- susurro sin poder calmar sus lágrimas- Yo...yo...yo...
-Shhh, preciosa- me sonrío- Ya esta, yo también te extrañe un montón Ana.
-Odio que me digas Ana- hablo como bebe y haciendo puchero.- Siempre me decías así- suspiró.
Sonrío, sus ojos, aún no dejaban mi rostro cosa que hacía que me pusiera nerviosa.
-Estás preciosa- dijo completamente sería. haciéndome sonrojar. Reí y salí de sus brazos mientras suspiraba.
-Me encanta regresar a tu vida.
-Pero te vas a quedar, ¿verdad?.
-¡Claro que si!.
-¡ Te quiero !.- me abrazo mas fuerte casi dejándome sin aire.
- Y yo a ti.
-Doce años para ser exacta.- me miro y hubo algo que no pude descifrar en esos ojos azules.
-Doce años..- repitió.
Recordé nuestro primer beso, en esa casa del árbol... Y todo este tiempo pensando estar enamorada de Ucker cuando la realidad es otra. A Ucker nunca lo voy a ver como la veo a ella, nuca lo voy a extrañar como la extraño a ella.
La quiero, la amo... Y no lo digo porque me parezca hermosa ahora que es adulta. Lo digo porque desde niñas tuvimos o tuve una conexión con ella, la cual nunca la tuve con nadie mas.
Creo que lo supe desde el primer momento en que la vi. Me sonrío y me abrazó. Y ya me sentía parte de su vida. Aun recuerdo ese día del beso y lo voy a recordar siempre.
Así como recuerdo cada momento a su lado, cada risa, cada pelea, cada abrazo. Siempre fuiste tu, Anahí. Siempre seras tu, aunque esto sea un amor no correspondido.

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CAPITULO 4.

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:19 pm

DULCE.
Mis sentimientos se encuentran mal, por un lado está Ucker y por el otro Anahí. Se lo que siento por ella, yo la amo siempre a sido así. Pero entonces porque tengo una dependencia gigante hacia Ucker.
Me duele, no quiero que el se aleje con su familia. Dios, cuando se vaya lo extrañare tanto. Hay personas que con solo una mirada te trasmiten paz, te dan bienestar, te sientes protegida. Esa confianza que le tienes casi a nadie, todo eso siento por el. Es mi guía, mi consuelo, mi confidente.
Encontrar a alguien que genere esto es realmente difícil y si lo tienes debes proteger ese lazo.
Agradezco que está vez no se cumpla el "cuanto menos quieres que pase algo, mas pasa" y me refiero al tiempo. Como cuando estas en un lugar, y solo piensas en el reloj. Y parece que el tiempo nunca avanza ¿verdad?.
Bueno en mi caso, no quiero que llegue el momento en que me tenga que despedir de Ucker. Quedan dos semanas para eso, recién pasamos nuestra primer semana juntos antes de ese maldito día. Parece que fue mas tiempo, pero por suerte recién va una semana. Y muchas cosas pasaron esta semana, no me refiero solo nosotros, si no también a las personas de nuestro alrededor.
Anahí está mas que feliz de que estemos mas unidas que nunca, he tratado de aceptar a Poncho mas allá de los celos que me provoque. Mientras siga esa sonrisa fresca y sincera en su rostro, mientras sus ojos brillen de felicidad, todo va ser bueno. Perfecto a decir verdad, porque no hay nada mas agradable que verla feliz.
Me encuentro en una cena que organizo el estúpido novio de Anahí. Sinceramente solo vine para darle el gusto a Anahí y a Ucker que estaban de necios con que viniera.
-Duul.- se acerca Anahí por atrás y me abraza colocando su barbilla en mi hombro.
-¿Que pasa?- respondo sería y totalmente sin aire.
-No estés tan seria.
-Solo espero que ese estúpido sea realmente bueno para ti.- me giro para verla a los ojos.
-No entiendo por que lo odias. Es un buen chico, me lo ha demostrado en estos tres años de novios mas el año que duramos de amigos. Es muy buena persona, Dulce no seas tan cerrada debes darle una oportunidad.
-No lo odio, solo no quiero que llores por idiotas.
-Amiga el no lo hará, confío en el demasiado.
-A nadie le gusta ver a alguien que quiere sufrir. Y yo te quiero..... toda chica, alguna vez, llora por un idiota.
-Ninguna chica merece llorar por un idiota. Pero el no lo es ¿ok?.- ella me mira y me encojo de hombros.
-Eres demasiado ilusa, o estas demasiado enamorada... Para no notar lo pendejo que es.
-Creo que ya no tengo cinco años- me sonríe.
-Pero eso no significa que no me preocupe por ti.- suspira y asiente para luego regalarme una sonrisa fresca y tranquilizadora.

ANAHÍ:
Vuelvo a asentir y entramos a la casa, ya que nos encontrábamos en el jardín de la casa de Poncho. En cuanto entramos nos encontramos con Ucker y Poncho quienes nos esperaban con la comida en la mesa.
-Amor, ¿podemos ir un momento afuera?- dice Poncho levantándose.
-Si mi vida vamos.
Le regale una sonrisa a Dul y tome de la mano a Poncho para dirigirnos al jardín. Al llegar el me mira serio y eso hace que me asuste.
-¿Porque sigo sin agradarle a Dulce?.- pregunta apenas llegamos.- Ella me agrada.
-No es que no le agradas, solo... está celosa, no se.
-No debería de estarlo.
-Es como amiga, no lo tomes a mal. Antes eramos solo ella y yo. Somos como hermanas.
-No lo se.
Y no solo a Poncho, a todos les cuesta entender que la amistad que tengo con Dulce es de hermanas. Muchas personas al vernos creen que somos pareja, por la manera en que nos tratamos, todo por como cuidamos una de la otra, por como nos preocupamos y como somos a veces en cuanto a nuestro cariño mutuo. Pero no es mas que una amistad, y eso a la gente le confunde.
Aun conociendo a Poncho como mi novio creen que entre Dul y yo hay algo mas que una amistad. Y eso me parece estúpido, e injusto para Poncho. Los comentarios de los demás, no ayudan a la mente de Poncho, pero siempre me encargo de hacerlo sentir mi chico, el único.
Luego de nuestra platica volvemos adentro a comenzar con la cena. Nos sentamos y escucho a Dul y a Ucker discutiendo acerca del final de una película. A Ucker le pareció correcto, pero a Dulce no.
Poncho cuando me mira me ve, me sonríe y se que no está molesto. Puedo notar cuando su sonrisa es sincera, y cuando es forzada.
-Todo va bien ¿verdad?- pregunto para asegurarme.
-Todo va bien- me sonríe y le devuelvo la sonrisa.
Empiezo a comer mi cena, aun escuchando la discusión de los chicos. Poncho se ríe al respecto porque cuando Ucker se enoja es muy gracioso mueve desesperadamente sus manos cuando alguien no le da la razón, incluso cuando sabe que no la tiene. En cambio Dul responde a sus argumentos cruzada de brazos y con el ceño levemente fruncido.
-¿Han oído sobre la fiesta de Maite?.- pregunto para cambiar de tema y todos me miran.- La de este fin de semana, ella cumple años.
UCKER: Si, he oído de ella, están todos eufóricos por ir.
PONCHO: ¿Porque estas hablando sobre la fiesta de Maite?.- ensancha sus ojos- ¿Quieres ir?, nunca me haces caso cuando te digo de ir a una fiesta.
ANY: Pero estamos en el ultimo año, creo que podríamos aprovechar- los miro- ¿No les parece?.
DUL: Yo no puedo, ese día tengo algo muy importante que hacer.- la miro y le arqueo una ceja ante su tono.
Poncho y Dulce me miran serios, admito que me están intimidando, Poncho me estudia con la mirada y Dulce me hace mala cara. Estoy segura que se preguntan porque de repente quiero ir a una fiesta. No es como si nunca hubiera ido a una, solo que saben que no es lo mio.
-¿Esta todo bien?- les pregunto y ambos asienten.
PONCHO: Si, solo me sorprende que quieras ir. Eso es todo.
UCKER: ¿Hay alcohol?.
DUL: ¡¡¡ Ucker !!!.
UCKER: Donde hay fiesta, hay alcohol y donde hay alcohol estoy yo.- dice y todos reímos.
ANY: Ya Ucker no seas borracho.....
DUL: No se puede contigo de verás.

DULCE:
Han pasado unos días desde que nos volvimos a encontrar Any y yo Faltan solo un par de días para la fiesta de Maite.
Estamos muy cerca de terminar nuestra carrera. Así que nos encontramos en su habitación, repasando, leyendo los textos que leíamos en estos meses, resumiendolos y comprendiéndolos. Anahí me habla de uno de sus textos, y yo le asiento con la cabeza.
Mientras me habla, la observo fijamente. Observo sus expresiones, me agrada ver como frunce el ceño cuando se concentra y como se tapa el rostro con sus manos cuando se confunde. Trato de no reírme de su cabello alocado, observó sus labios se mueven al hablar, y trago saliva. Me obligo a mi misma a concentrarme, a no dejar que mi imaginación vuele. Aunque ya es tarde, me imagine besándola. Mierda.
-¿Entonces?- me pregunta y vuelvo a la realidad- ¿Me estas escuchando?.
Asiento y le sonrío para asegurarle que si. Lo cierto es que no escuche sus dos últimas oraciones, pero en el resto estuvo bien.
-¿Quieres tomar algo Dul?.
-Jugo de naranja.
-Ya regreso Dul.
Se ríe y sale de su habitación, suspiro profundamente y cuento hasta diez. Necesito calmarme, necesito dejar de imaginar cosas que no van a pasar. Tengo que hacer lo posible y hasta lo imposible para que mis acciones no hablen lo que yo intento callar.
Camino por la habitación de Anahí, en mi intento de relajarme y observo las fotos que tiene pegadas detrás de su escritorio. Hay fotos de nosotras, de niñas y actuales. Fotos de ella con sus padres, con Maite y claro.... Hay tres fotos con Poncho.
Anahí sonríe como una estúpida enamorada, y Poncho es solo Poncho. Una de esas tres fotos es de ambos en la cama, y si mi mente no quiere hacerme una mala jugada, es evidente que esa foto fue tomada después de un acto que todos conocemos. ¡ Mierda y mas mierda !.
Aparto mis ojos de esa fotografía que es como una daga en el corazón y continuó caminando por la habitación. Ni siquiera caminar tranquila puedo ahora, genial.
Noto un paquete debajo de la almohada de Any, y me llama por completo la atención. Me acerco al mismo y cuando lo tengo en mis manos, me encuentro frunciendo el ceño, sintiéndome enojada, molesta. En mis manos tengo una caja de cigarrillos.
-Te traje galletas- dice Anahí al entrar- No son tan mal.....- detiene sus palabras cuando me ve con los cigarrillos en la mano. Deja la bandeja sobre la cama y aprieta sus puños.
-¡¡¡ Dulce !!!!, ¡Carajo!, ¿me estás revisando las cosas?.
-Estaba a la vista.
-Dámelos...- se acerca a mi, pero la retengo- Dulce, ¡dámelos!.
-Ana.... ¿que carajo contigo?.
-¡No son míos!.
-No soy estúpida.
-Ya soy una persona mayor, si me quiero fumar mil paquetes lo hago. Eres una metida.
-¡Que no te estaba revisando nada!- Anahí baja la mirada y da un paso hacía atrás.
-Dulce me quitan el estrés... me relajan.
-Lo se, Ana.- me mira mal por el nombre- Lo siento Any... Pero si te vuelves adicta a esto ¿que?, no quiero esto para ti.
Ella asiente y suspiro. Nos quedamos unos largos segundos en silencio. Ninguna habla y mis ojos están en la fotografía que vi hace cinco minutos.
-Prometo dejarlo...- dice al fin, y yo no dejo de ver la foto.- Supongo que hace un tiempo intente encajar en el mundo de Poncho- niego con la cabeza.
-Eso es estúpido. Es estúpido que pienses de esa manera, Anahí ¿encajar en su mundo?. Si te ama se supone que encajas perfectamente en su mundo. y eso no significa hacer estas cosas- asiente- Ya deja de pensar así, mas quieres entrar en su mundo y mas te arruinas la vida.
-¡El no me arruina la vida!- se levanta de la cama, con el rostro completamente rojo y apretando una vez mas sus puños, solo que con mas fuerza.
-¡No te molestes, no te tomes todo tan mal, ya no tienes doce años!- me asesina con su mirada y siento como mi corazón se destroza. -¡Soy tu amiga maldición!, te cuido como tu mejor amiga.
Anahí medio que me sonríe cuando me ve y yo le devuelvo la sonrisa, es una especie de disculpas, pero aun hay que hablar. Finalmente pudimos hablar, ella logro entender que lo que hago no es con malas intenciones, en realidad quiero creer que lo entendió. Espero no fallarle y realmente cuidarla.
-Dul... ¿Quieres un helado?.
-Por favor.
-¡Vamos por el!- caminamos hasta la venta de helados y yo estaba cansada ya que quedaba demasiado largo.- Dulce eres una flojita hermosa.- me reí y negué.
-Hace años no solía tener este tipo de caminatas- digo divertida.- ¿Fresa?- pregunté mirándola de reojo.
-Si- sonrió.
Me acerque al vendedor de helados, un hombre de unos 40 años, estaba sonriente.
-Buenas jovencitas, ¿quieren un helado?.
-Si, por favor uno de fresa... Y Para mi uno de chocolate.- Any se poso a mi lado y se sujetó de mi brazo porque visiblemente estaba que se desmayaba igual que yo de cansada. Sin querer solté una risita.
-No te rías tarada- dice ella besando mi hombro, reí mas fuerte y la abracé.
-Creo que es mejor que regresemos ya.
-Solo si tu me cargas- dice ella- No puedo caminar un kilómetro mas.
Solté una risa- Y la floja soy yo.
-Aquí tiene niña- recibí mi helado- ¿Y para su novia?.
Anahí se río fuerte cuando dijo eso , el señor la miro confundido pero con una sonrisa.
-¿Que es tan gracioso?- pregunto.
-¡¿Novia?!, ¿Dulce mi novia?.... Señor, me temo que se equivoco, soy mas bien somos heterosexuales... No soy su novia.
-Somos mejores amigas- termine yo.
El hombre nos miro a ambas y luego nos miro las manos que nos encontrábamos tomadas de la mano. Anahí inmediatamente se alejó incómoda. Al momento nos salimos de la heladería.
-¿Esta rico tu helado novia?- bromeó.
-Si, Any- le sonreí triste- Pero no te voy a dar- le saque la lengua.
-Yo quiero del tuyo.
-No- hizo pucheros y se cruzo de brazos.
-Es mentira, toma un poco.- la abracé por detrás y ella soltó una risa mientras intentaba ponerle el helado en su boca pero ella se movía mucho.
-Esta rico- dijo limpiando sus labios.
Anahí apenas caminaba- Dios ¿en cuanto llegaremos Dul?.
-Mmmm no se.
-Dul... te digo algo.
-¿Que?.
-Ucker tiene suerte de tenerte.... Eres muy guapa, linda persona, tierna.- sin darme cuenta me pare en seco frente a ella y antes de que me diera cuenta nuestros ojos estaban en los labios una de la otra. Tal vez era por tenerla tan cerca y seguramente era mi imaginación pero Anahí se estaba acercando mas y nuestros labios estaban a milímetros. Yo no podía hacer esto.
Conté hasta diez y me hice hacia atrás hasta tener una distancia prudente, una parte de mi se maldecía por no permitir que casi nos besáramos. Ella frunció el ceño y parecía confundida.
-Lo siento- dije nerviosa.
-No, no fue mi culpa.... Dulce, amo a Poncho... pero me provocaste besarte, eres una chica increíble.

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CAPITULO 5

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:19 pm

DULCE:
Se acaba de ir mi primer semana junto a Ucker y comenzaba la segunda. Pensé que había pasado más tiempo, pero es mejor saber que aún nos quedan dos semanas juntos.
Nuestro adiós esta a dos semanas de aquí, y tenemos mucho para compartir. Espero que lo que sigue del año se pase rápido, aunque claro.... cuando mas quieres algo, el tiempo no esta de tu lado. Se vuelve lento, y aburrido.
Esta noche, aprovechando que mañana miércoles no hay clases en la universidad, salimos a cenar con los padres de Ucker. Son unas personas agradables, y divertidas.
Siempre me trataron bien, jamas me sentí incomoda con ellos. Salvo el primer día en el que Ucker me presentó, recuerdo que el padre de Ucker disfrutaba de ponerme nerviosa. Esa tarde se divirtió conmigo, hasta que finalmente me dijo "me agradas, señorita".
Luego de la cena, nos dejaron a Ucker y a mi en el cine de la ciudad. Habíamos reservado para ver una película de comedia romántica. Ya teníamos nuestras entradas en la mano, solo estábamos esperando a que nos dejaran entrar a la sala.
-¿Trajiste pañuelos?- me pregunto en tono burlón.
-No llorare- me río.
-Siempre dices lo mismo....- Ucker suspira y me vuelvo a reír.
-Oye, no es mi culpa que tu seas una piedra con estás películas.- frunzo el ceño pensativa, y luego le sonrío.
-¿Que?.
-¿Seguro que tu nunca has llorado?- lo miro divertida, me río y logro que un grupo de chicas se giraran para ver.
-Cállate.... Si ya se que te estás burlando, por que un día llore... ¿Ahora quien es la piedra?.
Me dejo de reír y me acerco para darle un beso en la mejilla. Le sonrío, me devuelve la sonrisa y nos damos un beso corto, pero agradable.
Nos seguimos riendo por otros recuerdos, en los cuales el mas burlado era el, por supuesto. Ya podemos entrar a la sala, así que nos colocamos en la fila de personas, esperando nuestro turno para darles las entradas al chico que controla.
Entramos a la sala y nos ubicamos en nuestros respectivos lugares. Cuando nos logramos ubicar, me dirijo al puesto de palomitas y compro un combo para los dos. Le pago por el combo al chico que me lo entregó, y siento como mi celular comienza a vibrar en el bolsillo de mi pantalón ajustado.
Por un momento pienso en Ucker para decirme que la película ya está por comenzar, pero cuando miro la pantalla, veo que es Anahí quien llama.
Frunzo el ceño y contesto.
-¿Anahí?.
-¡Dulce!.- es Poncho.
-¿Alfonso?, ¿Qué ocurre?- escucho una fuerte música de fondo- ¿Anahí está bien?.
-Si... bueno, no.- frunzo el ceño- Tienes que venir, Maite no puede.
-¿A dónde? ¿Que demonios ocurrio? ¿Donde está Anahí?.
-Ella esta aquí, sin noción alguna- vuelvo a fruncir el ceño- Vinimos a una reunión de un amigo mío, y .... Anahí se paso con la bebida.
-¿Está ebria?.
-Totalmente ebria.
-Oh, eso ya lo entendí. Lo que no entiendo es por que no la cuidaste.
-Ya, ya... fue solo un momento de descuido, dejemos el sermón para después. Tienes que venir, Anahí no puede llegar a su casa así. Sus padres llegaron de visita, anoche.
-Pues.... no- dije totalmente molesta, con solo imaginar a Anahí en ese estado.- Tu eres el novio, encárgate ... además estoy con Christopher, ¿no puede quedarse en ese lugar hasta que se le pase?.
-Pero....
-Ok, iré. Pero solo porque eres un estúpido, imbécil y lo que le sigue... Pasame la dirección por mensaje.
-Gracias, Dulce.
-¿Dulce?- escucho a Anahí preguntar de fondo antes de que Poncho me colgara.
Entre la molestia y el enojo que siento, dejo las palomitas y las bebidas en el estante de la dulceria. Me dirijo a la sala cinco y justo cuando estoy por entrar, sale Ucker.
-La película esta por comenzar y....- frunce levemente el ceño- ¿Que ocurre?.
-Anahí- suspiro y me agarro la cabeza con las manos.
-¿Que paso con ella, Dulce? - no le contesto- Me estas asustando...
-Nada grave...- lo miro- Bueno, no del todo. Esta en una "reunión", totalmente alcoholizada y no puede llegar a casa así, porque sus padres están de visita... imagínate.
Ucker niega con la cabeza, seguramente pensando lo mismo que yo.
-¿Sabes donde esta esa reunión o fiesta?- me pregunta y asiento. Poncho ya me había enviado el mensaje con la dirección- ¡ Vamos !.
Me agarra del brazo y me arrastra hacia la salida del cine.- Espera, ¿no estás molesto?.- niega con la cabeza.
-No, esta bien. Podemos volver en la semana- me mira y me sonríe para asegurarme que no esta molesto. Agradezco que no lo este, si Ucker se hubiera molestado. todo sería más complicado.
Pedimos un taxi y le indicamos la dirección a el taxista.
Llegamos a el lugar y puedo ver que esta zona no es nada agradable. Ese lugar que al verlo dices "¡Ni de broma entro ahí!".
Pero Anahí lo hizo. Le pido a Ucker que se quede en el taxi, y el acepta sin queja alguna. Cuanto más me adentro al lugar de la "reunión", menos me gusta. Hay personas de la edad de puedo decir de 35 minimo algunos parecen de 40. Personas que se ven raras, bebiendo o fumando marihuana.
Personas que me miran como carnada. Es un vecindario apartado de todo, oscuro, frío y peligroso. ¿Que demonios hace Anahí aquí?. Este es un lugar al que ni la policía entraría, si así de feo.
-¡Duce!- Poncho se acerca a mi apartando a las personas que se cruzaban en su camino.
-Pedazo de imbécil, ¿donde esta ella?- le pegunto, y Poncho me arrastra hacia el interior de una casa. Me lleva hasta una habitación, en la cual Anahí esta acostada en la cama, ahogada de borracha. Espero que su cuerpo solo haya ingerido alcohol.
Miro a Poncho de mala manera, y el suspira.- Lo se, es mi culpa por descuidarla.
-Oh por traerla a un lugar así por empezar.
-Ella insistió en venir conmigo.
-¿Y tu le haces caso?, ¿Luego la dejas sola y la encuentras en este estado?, ¡Demonios Poncho!- me acerco a Anahí, y cuando toco su brazo lo noto frío, inmediatamente me quito mi jacket y se la pongo. Anahí abre los ojos y me sonríe.
-Imbécil, dime que solo ha consumido alcohol- cierro los ojos esperando el impacto de la respuesta.
-¡No me digas mas así!...
-Es lo que eres.... ahora dime lo que te pregunte, ¿solo consumió alcohol?.
-Eso me han dicho.
-¿Eso te han dicho?- niego con la cabeza.
-Hola Dul- me saluda Anahí arrastrando sus palabras.
-Anahí, nos vamos.
-¿Ya?, ¿ya termino?.
-Si.- intento levantar la, pero su cuerpo se hace mas pesado, así que Poncho me ayuda y la carga.
-No me mientas, aún escucho música.- me dice desde los brazos de Poncho. Anahí le sonríe y este no es capaz de mirarla a los ojos por la culpa.
-Dije que nos vamos.- dije muy molesta y dolida.

Poncho la lleva hasta el taxi. El rostro de Ucker se transforma cuando la ve es tal estado, pasa de preocupación a enojo hacía Poncho. El chofer del taxi solo niega con la cabeza mientras dice "jovenes".
Logramos que Anahí se suba al asiento trasero, y Ucker sostiene a una Anahí somnolienta.
-Poncho...- digo entre dientes.
-Si, lo se.
-No, no lo sabes- niego con la cabeza- Que esto no se vuelva a repetir, el que ella te ame no significa que la arrastres a tu mierda.- Poncho asiente y luego sonríe.
-Lo siento- me mira a los ojos y asiento- Llámame por si acaso - vuelvo a asentir y Poncho mete su mano derecha en el bolsillo- Ten, el viaje a casa sera mas costoso desde aquí- se lo acepto sin reproche. Lo mínimo que puede hacer ahora es esto.
Me subo al taxi, y nos dirigimos a la casa de Ucker y nos despedimos. En cuanto llegamos a mi casa, le pago al taxista dejandole propina y se ofrece a ayudarme a sacar a Anahí del auto.
Con pasos pesados y lentos me dirijo hasta la puerta principal, cuando entramos la acuesto en mi cama. Y sin poderlo contener comienzo a llorar. Anahí esta realmente enamorada de ese chico, el tiene que cuidarla de forma correcta no quiero que la destruya. Esta ciega por el. Poncho si realmente la quiere como dice, la cuidará.
Mañana tendremos una seria conversación, y no me importa sus dolores de cabeza por la resaca.
Al otro día, como era de esperase, la resaca de Anahí la ponía de mal humor. Pero aun así tengo que hablar con ella, esto no es algo para pasar en alto. Debe cuidarse, y debe hablar con Poncho si realmente quiere estar con el. Ambos lo haran por su relación ¿no?.
-Dulce, ahora no.- me dice mientras bebe el te que le hice.
-Si, ahora si- ella suspira.- ¿Que se te cruzo por la cabeza, Anahí?.
-Solo quise divertirme. Estoy de vacaciones con el modelaje, quiero relajarme.
-Pues mira donde te llevo tu diversión.
-Dulce, fue solo un par de copas, una borrachera... Tu sabes que no soy de mucho ambiente.
-El estúpido de tu novio, te esta arrastrando con el, eso es lo que pasa.- ella rueda los ojos y me mira mal.

-El no me arrastra a nada, yo lo amo y el a mi!, jamas va querer un daño para mi.- la miro de mala manera y niego con la cabeza.
-Te embriagaste y tuve que correr hacia ti, y el estúpido de tu novio perfecto no podía no hacerse cargo de su novia, es un maricón... Dime ¿y si yo no podía ir a buscarte?- Anahí suspira- No quiero que ruedes los ojos cuando solo intento cuidarte, cosa que no hace tu novio. No quiero que hagas esto, me da miedo pensar en que puedas terminar mal.
-Dulce.....
-Si quieres y amas Poncho, date tu lugar.
-Dulce, es que no quiero que el me vea como una niña de mami que nunca se divirtió, tengo 24 y esta es si acaso mi borrachera numero dos.
-Deja de hacer cosas estúpidas por el, no lo merece....¿ Acaso no ves que no te conviene?.
-Lo amo.
Me di la vuelta, no quiero escuchar mas cuanto ama a ese tarado que no la sabe valorar.
-Cuando eramos niñas siempre me regañabas Dul.
-Siempre te decía que no hagas una maldad, y aún así la hacías.
-Y me abrazabas cuando mis papas me retaban.
-Y te decía te lo dije.
-Yo te odiaba por eso.
-Me sigues odiando por eso- Anahí me mira y sonrío- Te lo dije.
Ambas nos reímos y volvemos a recordar momentos de cuando eramos niñas. Momentos en los cuales Anahí me manipulaba , para que la siguiera en sus travesuras, para luego ser regañada.
Momentos en los cuales jugábamos en nuestra casita del árbol, jugábamos muchas cosas. Y creo que solo en esos momentos no nos encontrábamos haciendo una maldad, donde la mente maestra siempre fue Anahí.
Fue lindo recordar nuestra infancia juntas, tengo tantos recuerdos con ella. Desde las risas, hasta los enojos. Mientras la veo reír, pienso en lo sucedido anoche, y espero que no vuelva a suceder.
Poncho tiene que cuidarla, o no podrá estar con Anahí y de eso me encargo yo. Cuando la miro, la veo con sus ojos lagrimosos y enojados, dichos ojos se posan en los míos.
-¿Te decepcione?, jamas te vi mirarme de la forma en que lo estabas haciendo.
-Any, no digas estupideces.
-No son estupideces- seca sus lágrimas- No soy la chica que esperabas que fuera. Tu esperabas que yo fuera.... no lo se, mírame... Soy una modelo, de esas locas que hay....- se ríe mientras un par de lágrimas acarician su rostro.- Nadie esperaba que así fuera.
-Detente, Any. No seas injusta contigo... todos te amamos así como eres. Nadie pretende que seas perfecta, o que seas de tal manera, porque así como eres, eres perfecta- le sonrío- Puedes cometer locuras, como todos, pero son cosas que tienen arreglo. No vuelvas a pensar que yo estoy decepcionada de ti, yo te..... te quiero. Siempre, incluso aunque me grites, incluso aunque te hayas escondido de pequeña siempre para asustarme.
-¿Quieres ver una película?.- me pregunta y le asiento. Así que busco una película entre las que tengo. En ese transcurso me llega un mensaje de Ucker, preguntándome que hacía. No puedo mentirle, eso no sería justo. Se que le molestara que Anahí aun este aquí, pero aun así prefiero ir con la verdad.
Me responde y se que esta molesto. Se que prometí pasar tres semanas juntos, pero no puedo dejar a Anahí. El lo supo entender, y se despidió de mi con un te amo.
-¿Peter Pan?- pregunta Anahí.
-¿Wendy?.- se ríe.
-No, preciosa....- la miro con una ceja levantada por el "preciosa"- Quiero ver Peter Pan.
-¿Es broma?.- se levanta de la cama y toma la película que la vio desde lejos. Me sonríe y le devuelvo la sonrisa.
-De día hay que soñar, de noche hay que jugar.- ella se ríe y se sienta a mi lado, luego de poner la película.
-Las ramas sacudir, panales descubrir- me sigue la canción y sonrío.
-¡Los niños perdidos así son!.
Cantamos al unísono y nos reímos. Y al ver a Anahí reír, siento algo en mi estomago, solo que esta vez no duele. Mis ojos están encantados con lo que ven, al igual que mis oídos ante el sonido de su risa.
-Gracias por cuidarme.- me sonríe y asiento pensativa en lo que mi cuerpo me hace sentir al verla sonreír.- Dul, te quieroooo, preciosa.
Sonrío- Y yo a ti.- me sonríe de nuevo y ahí esta el efecto de su risa sobre mi cuerpo nuevamente.- Te veo mejor.
-Estoy mejor.
Estuvimos hasta tarde hablando, recordando anectodas, y termina hablando sobre Poncho sonríe, y me duele el estómago. Cuando nos quisimos dar cuenta era de madrugada, y apagamos la tele, ya que vimos muchas películas durante el día.
Me mira con ojos felices y le sonrío.
-Me alegra saber que ya estas bien.
-Ahora solo tengo que hacer las cosas bien.
-No te presiones, solo eso te pido. A veces nos presionamos mucho por alguien y cuando los resultados no son los esperados, surge la catástrofe.
Asiente y me abraza tomándome por sorpresa, pero de todos modos le devuelvo el abrazo y nos quedamos así por unos segundos.
-Eres la mejor amiga de todas.- me siento rara cuando la escucho decirme esto- Te quiero mucho.
-Y yo te quiero a ti.
Me mira y nos sonreímos. Su celular comienza a vibrar en la mesa de noche, a estas horas. Anahí le sonríe a la pantalla y se de quien se trata.
-Es Ponchito- asiento- Hola- le dice feliz al contestarle, deposita un beso en mi mejilla para luego levantarse e irse afuera de mi habitación para seguir hablando con el.
Llevo mi mano hacia mi mejilla derecha, mi mejilla parece encendida por fuego, mi corazón late con rapidez y alegría. Frunzo el ceño ante todos estos. Cuando vuelve me cae encima.
-Detente.
-¿Que pasa?.
-Creo que es hora de dormir.
-¿Estas molesta?.
-No solo que no quiero tener juegos contigo donde tu me caigas encima... Por cierto, que horas las de tu novio de llamarte.
-Solo me deseaba un lindo sueño.
-Ok...
-Dulce, no te enojes conmigo...- se acerca a mi y me vuelve a caer encima en la cama- Eres hermosa.- sus manos acariciaban mi rostro- Tienes unos ojitos preciosos, ¿lo sabías?.
Mis manos las tenía en el aire, estoy totalmente inmóvil, no logro reaccionar. Sus ojos estudian mi cara y sus manos inspeccionan mi rostro y mi cabello.
-Dul... - dice viendo detenidamente mis labios- Fuiste mi primer beso.
-Si... lo se... Anahí quitate.
-No.
-Por favor.... No me mires así.
-¿Como te estoy mirando?- me pasa un dedo por los labios- ¿Es raro si te beso?.
-Si, muy raro......
-Solo es un beso de amigas, ¿que tiene de malo?.
-Todo lo tiene....No.
-Si.
-Que no..
-Si no quisieras ya me hubieras lanzado lejos de tu cuerpo.
-Tienes novio, tengo novio... Somos amigas. Anahí tu no entiendes nada... yo no te puedo bes....- y sin dejarme terminar, sus labios chocaron con los míos. Trate de alejarme pero se me hizo imposible, sus manos me acariciaban lentamente, mi estomago creaba miles de mariposas, mi corazón sentía que se saldría en cualquier momento.
No se como explicar, lo que me hace sentir. Trata de abrirse paso con su lengua pero no la dejo, es lo único que puedo hacer. Cuando tomo fuerzas no se de donde la separo de mi y me doy la vuelta.
-Dul... lo siento... no entiendo porque hay veces en los que me dan esos impulsos contigo.
No respondí solo, trate de dormir con miles de lágrimas saliendo de mis ojos

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CAPITULO 6

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:20 pm

ANAHÍ:
Te das cuenta en muchas ocasiones que en realidad nunca sabes que es lo que la vida tiene preparado para ti...Muchas veces puedes tener planeado un futuro completo,un noviazgo, un matrimonio, una familia, una vida, pero te sorprende con imposibilidades.
Una y otra vez la vida te lo demuestra a pasos agigantados, y por supuesto nunca de una manera sutil, lo mucho que tiene guardado para ti y que ni siquiera en tus mas empeñosos momentos de imaginación y ensueño podrías tan siquiera haber llegado a pensar o creer que existía la posibilidad de que te pasara a ti.
Jamas hubiera esperado mas de la vida que lo que ya me había dado, pero como siempre, no manda el que vive sino la vida y Dios, al final te das cuenta que cuanto menos esperes mas llegará y que cuando menos creas mas duro te dará en el rostro la posibilidad de que pase algo que sencillamente te quite el aliento.
Las personas una y otra vez se empeñan en vivir la vida por momentos de felicidad, por instantes de alegría resignándose el resto del tiempo a sobrevivir con esos recuerdos hermosos que son inolvidables, pero, ¿por que quedarse?. ¿porque conformarse?, ¿porque quedarse con aquello que te da minutos de felicidad cuándo puedes obtener una vida de alegrías?.
La vida siempre te ofrece lo mejor que tiene, el problema es tuyo si al final logras verlo o no. Simplemente, a ella no le importa pasar dos veces, ella solo pasará una vez y dependerá de ti estar lo suficientemente alerta a entender lo que tienes en frente, a ver mas allá de lo que tus propios paradigmas te permiten ver.
Recuerda que siempre hay que tocar el infierno mas profundo antes de tocar el cielo, siempre esta mas oscuro justo antes de amanecer.
No se que me esta pasando con Dulce, con Poncho. En contadas ocasiones me había sentido así. Desde que bese a Dulce, no logro pensar en nada mas que en sus labios, ella es mi amiga y la verdad no se que me esta pasando. Como dije anteriormente.
"Cuando menos creas mas duro te dará en el rostro la posibilidad de que pase algo que sencillamente te quite el aliento". Sencillamente desde entonces me siento completamente diferente y terriblemente confundida.
Siento un vacío en mi alma. No es ese vacío o esa necesidad embriagadora, no es ese miedo irracional, no es aquella desesperación que te impide quedarte en un solo lugar al menos durante cinco segundos....
No....No es nada de eso, no era nada de eso. La desesperación y la necesidad habían dado paso a ese instante en el que simplemente sentir no servía de nada, ese momento exacto en el que eres como un peso muerto, como una persona que camina por la vida sin posibilidad de nada, incluso sin posibilidad de ser feliz viviendo la vida de alguien mas.
¡¿Que carajo siento por Dulce?!, me niego a verla de manera distinta. Mi único amor es Poncho solo el, el es el amor de mi vida, yo no puedo confundirme con Dulce, que no es mas que mi mejor amiga. ¡Basta de confusiones!.
Estoy en la hora de almuerzo me siento culpable por Poncho. El está aquí sonriéndome, y mi mente no deja de pensar en Dulce y en sus labios. Soy de las pocas personas que piensan que si hay engaño no hay amor, pero mi mente me hace sentir sucia de todas maneras. Yo lo amo, pero por Dulce... ¿que siento?.
Se acerca un nuevo fin de semana, con muchos planes para el mismo. Nuevamente darán una fiesta los amigos de Poncho. No soy muy sociable pero quiero que el este feliz conmigo. Dulce si se entera que iré a tal lugar probablemente me mate.
-¿Y ustedes que harán el fin de semana?- nos pregunta Maite y pongo atención a el grupo.
-Ademas de tener sexo, claro- agrega Ucker y le niego con la cabeza.
-Vamos para una fiesta- contesta Poncho.
-¿Que fiesta?- dice Dulce llegando al lugar donde estábamos, cerré los ojos y me agarre la cabeza, dándome cuenta que iba dar inicio a una guerra.
-La de un amigo. Hará una fiesta por su cumpleaños- ataca Poncho mirándola a los ojos.
DUL: ¿Anahí?.
ANY: Dul juro que es donde una persona amable, agradable y simpática.
DUL: Definitivamente, haces lo que sea por agradarle, solo te pido que te cuides. Ya sabes que es un maricón.
PONCHO: ¡Estúpida cállate!, y no hables de lo que no sabes.
DUL: Eres un drogadicto y quieres arrastrarla contigo.- Poncho se puso de pie para acercarse a mi pero Ucker lo tomó del cuello.
UCKER: No te atrevas a tocarle un pelo, por que te mato, estúpido.
ANY: ¡Basta!, ¡ Ucker por favor!.
DUL: ¡Pégale!.
ANY: ¡Dulce no ayudas!.
DUL: No te quiero ayudar, quiero que le rompan la cara por imbécil.
Definitivamente perdí el control de la situación, aunque me duela aceptarlo Dulce está en lo correcto, Poncho para mi desgracia tiene problemas con ciertas sustancias. Sus amistades no son las mejores y yo con tal de verlo feliz siempre lo acompaño a lo que no es debido. Me siento avergonzada, pero la realidad siempre se empeña en escupirte la cara.
Dulce, salió caminando furiosa, luego del problema que se armo hace un momento. Y definitivamente no pude evitar ir tras ella.
-¡Dulce!...
-¿Que quieres?, ve con tu vicioso novio y déjame irme en paz a clases.
-No, detente- caminaba tras ella y ella caminaba cada vez mas rápido así que la tome del brazo y la detuve.
-Escuchame...
-Te estas destruyendo con el... ¿y quieres que este feliz?.
-Ven conmigo y con Poncho.
-Ni loca que estuviera.
-No es en un lugar como el otro día es un salón va ir gente de la universidad.
-¡Que no!...
-Dulce por favor.... Quiero que vayas conmigo, dile a Ucker.
-No.
-Por...fa.- la abrace fuertemente, sin darme cuenta que ese abrazo llevaba besos incluidos, que repartí por sus mejillas y cuello.
-¡ Ya basya Anahí !.... Deja de besarme como si fuera lago tuyo, y no me digas que son besos de amigas porque sería algo estúpido.
-¿Porque me tratas así?.
-¡Porque me lastimas!, entiende que... que...- no termino lo que estaba diciendo, se soltó y siguió caminando e igual yo de nuevo detrás de ella.
-Dul, ven conmigo... No acepto un no como respuesta.
-¡ Bien !... Pero iré con Ucker..
-¡Gracias te quiero!.
-Yo a ti no.
-Claro que me quieres... Me lo dicen tus ojos.
-No me los mires tanto eh- me sonríe por fin, causando que mi corazón se derritiera con su sonrisa y ojitos brillantes.
Nos despedimos y se va a sus clases. Me aterra sentirme débil al no tenerla a mi lado, me aterra que esto que estoy sintiendo se vuelva mas intenso. Ahora me asusta demasiado la idea de estar enamorada de Poncho y de ella al mismo tiempo, ¿acaso eso es posible?, amar a la vez a dos personas. Si bien me entristece, me aterra.

DULCE:
Y así como hablamos de la fiesta, la misma se acercó. Ya nos encontrábamos yendo hacia la casa de la tal Kristen. Si soy sincera solo vine por cuidar de Anahí, esa gente y Poncho no me dan nada de buena espina. Ademas todos los de la Universidad iban a estar ahí, desde el grupo de teatro, hasta los deportistas, aunque solo fueron invitados aquellos que tienen mas afinidad con esa Kristen.
Nos adentramos a el salon, en donde estaban todos bailando, bebiendo y charlando en voz alta por encima de la música. Los chicos inmediatamente se van a la pista de baile, ya que estaba sonando la canción del momento y la adoraban, para mi es una canción que tiene mas de lo mismo, así que soy la encargada de buscales una bebida.
Me acerco a la barra y espero a mi turno, le pido tres cervezas y me las dan. Me paro a un lado, a la vista de los chicos que siguen bailando como locos.
Termina la canción y se acercan a mi de forma apresurada, como si estar conmigo fuera lo mejor del mundo, pero solo quieren la cerveza. Brindan y se ponen a beber, se quejan de mi por no hacerlo, pero supongo que alguien tiene que cuidarlos. Vine con Any, Maite, Ucker, Christian y el imbécil de Poncho.
No me llama mucho la idea de beber me da asco. Si, lo se, soy muy aburrida pero para mi estas fiestitas son estúpidas, sin ningún sentido..
Mi juventud es aburrida y cuando mis hijos me pregunten que hice de divertido en mi juventud, les dire que leía libros, y claro amo el arte definitivamente ese es mi vicio. Suena otra canción y es otra que ellos aman.
-¡Bailaras con nosotros!- grita Chris. Y se que no es pregunta, así que me arrastran hacia la pista y me veo obligada a bailar. Bailar no me molesta, y creo que no lo hago tan mal. Mi atención se desvía de los chicos, y se posa en Anahí, que esta a pocos pasos de mi bebiendo y besándose con Poncho. Frunzo el ceño ante la escena, y cuando veo que Poncho se retira quien sabe a donde miro que los otros chicos a su alrededor la miraban como presa fácil.
-Ya vengo- le digo a Ucker y a Chris. Sin ver sus reacciones me alejo y me acerco a una Anahí un tanto ebria.
-¡Dulce!- me grita y confirmo mi sospecha. Me abraza y se ríe.
-¿Que estas haciendo Any?.
-Te abrazo.- la separo de mi y me hace pucheros.
-¿Otra vez ebria?.
-No- se ríe, pero yo no lo hago en absoluto.
-¿Estas sola?.
-Si, ¿no me ves?- se ríe arrastrando sus palabras.
Los chicos a su alrededor la siguen mirando raro, con deseo y descaro. Y no le hacen caso a mi mirada sería. Y claro, ellos son deportistas fuertes y yo solo una débil chica.
-¡Bailemos, Dul!- grita feliz, y se lanza a mis brazos.
-Iremos al baño, Anahí. Y dejaras de beber.
-Eres una aburrida- me sonríe, y niego con la cabeza. A la fuerza le quito la bebida de su mano y la agarro para llevarla a el baño. Ucker observa mis movimientos, y cuando lo miro intento decirle que solo la cuido de algo estúpido, el solo asiente y vuelve a bailar sin emoción alguna.
Debo arrastrar a Anahí, para llegar a el baño. Entramos y la siento en el suelo, apoyando su espalda contra la pared.
Anahí esta cantando una canción que el Dj acaba de poner, y se ríe de algo que solo ella entiende, le mojo la cabeza y frunce el ceño. Su piel ahora se encuentra mojada y colorada gracias a el calor y al agua. La seco con un pañuelo y se vuelve a reír.
Anahí se lleva las manos a su boca, y se que quiere vomitar, así que de forma inmediata la acerco al retrete para que lo haga, y niego con la cabeza.
-Dijiste que harías las cosas bien, Any- suspiro molesta.
-Y tu dijiste que no me presionara- sigue arrastrando las palabras, pero de forma mas tranquila que antes.
-No me refería a que te sigas embriagando.
Anahí tira la cadena y me mira, su maquillaje esta corrido, su piel sigue colorada, y me enojo conmigo misma al pensar que aun así se sigue viendo hermosa.
-Deja de cuidarme como si tuviera cinco años Dulce.
-Bueno, a veces parece que esa edad tienes.
-¡Pero no la tengo, soy adulta!.
-¡Entonces compórtate como alguien de tu edad!.
-¿Alguien de mi edad o alguien como tu?.
-¿Que quieres decir con eso?.
-¿Quieres que sea igual de aburrida que tu?.- niego con la cabeza.
-Solo te estoy cuidando, y sales con esto. Soy una aburrida que solo vino aquí para cuidar de ti. Porque tienes un novio que solo para darte vicios sirve y por lo que veo a ti te encanta eso de el.
-Yo no te pedí que me cuides...
-Si no llegaba a tiempo, iban a saltar hacia ti como presa fácil esos estúpidos.- golpean la puerta.- ¿Que demonios contigo?.- vuelven a golpear- ¡ Esta ocupado !.
-Dejame en paz- dije molesta.
-¿Por que me atacas así cuando solo intento cuidarte?.
-Ya no tengo cinco años- me mira- Ya no tenemos cinco años.
-¿Crees que puedes cuidarte sola?.
-¡Ya déjame!, solo bebí un poco.
-Siempre es un poco para ti.
-¡Ya basta!- se agarra la cabeza con ambas manos- Me duele la cabeza, y tu estas aquí gritándome.
-Tu empezaste.- Se ríe negando con la cabeza.
-Luego soy yo la que se comporta como niña- Anahí baja la tapa del retrete y se sienta.
-¿Porque estamos peleando?.- suspira y mira el suelo.
-Porque me tratas como si fuera la Anahí de cinco años.- me mira- Hemos crecido, Dulce.
-Lo se.... pero no me gusta pelear contigo.
-A mi tampoco.
-Solo quiero cuidarte. El tarado de tu novio te dejo sola como siempre, no podía verte en tal estado con todos esos chicos mirándote de forma asquerosa.
-¿Celosa?- bromea conmigo, y me sonríe.
-No bromees conmigo Anahí, hablo en serio.- ella asiente, y yo solo suspiro.
-No quise llamarte aburrida.
-Es lo que soy.
-No lo eres.... Eres genial- la miro y me sonríe- Solo no me trates como si fuera una bebe, se lo que hago.
-De acuerdo.- solo se lo digo para no volver a pelear, se que no sabe lo que hace.
-Siempre lo mismo, nos peleamos, nos gritamos y a los segundos nos arreglamos.
-Eso me gusta.
-A mi también.- me sonríe y me siento débil. Siento que su sonrisa me puede demasiado.
Salimos del baño y ella me sigue hasta donde están los chicos, quienes la reciben con mucho animo bailando. Anahí no tarda en sumarse a sus bailes, y a sus risas. El único que no esta feliz es mi novio, así que lo alejo de la pista de baile.
-¿Que ocurre?.- le pregunto y el no me mira a los ojos- Christopher....
-Hoy note algo.... que no debí notar.
-¿Que cosa?.
-Solo tengo miedo de irme y que.... sientas algo mas de lo que sientes por Anahí.
-¡¡¿Que dices?!!, ella es mi amiga... No va pasar eso.
-Tu no ves lo que yo veo. No ves como la miras, como te preocupas por ella, no...- el niega con la cabeza y sus ojos se llenan de lágrimas.
-Estoy contigo, te quiero a ti... No volvamos a esta conversación, sabes que solo te quiero a ti y que Anahí solo es mi amiga.- siento un malestar, como si estuviera mintiendo demasiado. -Perdón por irme así hoy, pero no podía dejarla sola.- Ucker se seca sus lágrimas y lo abrazo.
-Me haces llorar, como niñita.
-No pienses esas cosas que no van a pasar.- asiente, hago que me mire a los ojos y lo beso intensamente. El no me cree, finge hacerlo. Lo conozco demasiado para notarlo, así que sin decir nada porque no estoy lista para otra pelea, lo abrazo y decido demostrarle que lo quiero.
Ya no cuidare a Anahí de la misma manera, ella me lo pidió. Me dijo que no tiene cinco años. Ya no pensaré más en ella, es absurdo hacerlo de la manera en que lo hago.
Apartare todo pensamiento, y toda preocupación. Sera todo a nivel en que estaba antes. Basta de Anahí, Dulce.... Mi novio es Ucker y mis pensamientos tienes que ser solo para el.

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CAPITULO 7

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:21 pm

DULCE:
A Ucker le llevó tiempo olvidar lo que pasó en la fiesta, dejar de lado el pensamiento de que algo me pasa con Anahí. Por suerte hoy estamos mejor, sonriendo y riendo como si nada hubiera pasado y organizando nuestro aniversario. El cual sería en la noche, ya teníamos planeado cenar en el restaurante italiano que tanto me gusta, el ya se encargo de la reserva y ahora solo basta esperar a que llegue el momento.
Me encuentro en mi habitación, terminando de envolver la pequeña caja que contiene un reloj de pulsera que le había comprado a Ucker. Me detengo cuando escucho que se estaciona un auto, y como la ventana de mi habitación da a la calle, no se me hace difícil ver de quien se trata, así que al asomarme por la ventana veo a Anahí bajarse rápidamente. Y mi plan de mantenerme alejada de Anahí comienza a fallar.
Claro que no puedo mantenerme del todo alejada de ella, la veo en la universidad, pero aun así me había propuesto a cambiar mi trato con ella, me iba a comportar bien, pero con respeto hacia Ucker.
Ademas, mantenerme un poco lejos, va calmar mis pensamientos absurdos de estos días. Sera un tanto complicado pero debo hacerlo.
Cuando escucho a mis espaldas a Anahí.
-¿Que te hice?- me pregunta al posarse a mi lado.
-¿Hm?- la miro- ¿como entraste?.
-Tarada dejaste toda la casa abierta, además no es momento para que corrijas mis modales.....¿estas enojada conmigo?.
-No.
-Estas rara.
-Solo cansada.
-Es la peor excusa que puedes darle a alguien.
-No me pasa nada Anahí.
-¿Y porque siento como si me esquivaras?.
La miro y me eleva ambas cejas, esperando por mi respuesta.
-No, no te esquivo.
-Si, no te pasa nada, avísale a tu infantil actitud.... Tu comportamiento es estúpido, ¿porque te comportas rara conmigo?, hasta en tus mensajes eres rara, Dulce.
Dejo el regalo envuelto a un lado y la miro. Anahí pone sus ojos en el pequeño paquete, y luego vuelve a mi.
-Es por Ucker, ¿verdad?.
Asiento- Estuve poniéndote demasiado atención, y.... lo deje de lado.
-Pero somo amigas, y las amigas hacen lo que tu haces.
-Cuando tienes novio esa atención puede generar problemas.
-¿Ucker piensa que te pasa algo conmigo?.- asiento- ¿No es obvio que no es así?, somos mujeres y mejores amigas.- no le contesto.
Me quedo callada, mirando al suelo, pensando en porque mi boca no esta dando una respuesta. Algo me dice que la respuesta que tengo es una mentira.
-¿Dulce?- la miro- No es así, ¿cierto?.
Sus ojos me están estudiando, y me siento nerviosa. No por la tensión del momento, si no por lo que siento cuando esos ojos azules me miran.
-Cierto- respondo al fin, y me duele el estomago.
-¿Dejaras de ser mi amiga, por el?.
-Jamás.
-Entonces.....¿no tendremos el mismo trato?.
-Es estúpido, lo se.
-Es entendible- se encoge de hombros- Tenemos que entender que ya no somos niñas, y que otras personas están en nuestras vidas. Hay que respetarlas.
Asiento. -Tiene razón Crecimos, y tenemos que adaptarnos a nuestras vidas de hoy.
-¿Como va todo con Poncho?.- ¿porque le estoy preguntando esto si no quiero sabe?.
Anahí sonríe y se sienta en la cama.- Todo va perfecto- sonríe mas si es posible- No deja de sorprenderme- me mira a los ojos- Esta noche cenaremos juntos, y nada de comida rápida, quiere sorprenderme.
-¿Cocinara el?.
Se rie- Bueno, no me sorprenderá de esa forma, pero iremos a un restaurante.
-Genial.
-Si, exacto. Poncho no parece ser ese tipo de chico- sonríe y asiento- ¿Es tu aniversario con Ucker?.- vuelvo a asentir y sonríe- Te felicito.
-Gracias.
-Que bien por ti.
Al llegar la noche Anahí y yo nos despedimos ya que ambas teníamos cena con nuestros novios.
Ucker esta usando el reloj que le regale, realmente le gusto y eso me tranquiliza. Rara vez suelo ser buena con los regalos. Ya nos encontrábamos en el restaurante, y el camarero ya tiene nuestros pedidos.
Lo observo mientras me está hablando de lo que hizo hoy su madre, sonríe cada dos palabras y me mira a los ojos, con esa mirada recuerdo que estaba o ¿estoy loca por el?.
-Luces guapisimo- lo interrumpo y me da una sonrisa torcida- En serio.
-Gracias- me sonríe- Tu mas princesa.
Cuando el camarero viene con nuestros platos elegidos, iniciamos la cena a base de risas, sonrisas por algunos recuerdos.
Voy a echarlo de menos, y falta tan poco para que se vaya. No se que sera de mi cuando no esté. No quiero que llegue ese día, pero se esta acercando y me aterra.
-Echare de menos todo esto- dice con aire de nostalgia, y lo miro- Sera difícil despedirme de ti.- me mira a los ojos y lo noto triste.
-Será un hasta luego, no un adiós.
-Lo se, pero aun así sera difícil.
-Disfrutemos de esta noche, y no pensemos en ese día.
-Estoy de acuerdo.
El destino quiere bromear conmigo ¿cierto?. Anahí se acaba de sentar junto a Poncho a tres mesas mas adelante. Luce hermosa en ese vestido azul, y me odio por creerlo así. Sus ojos se conectan con los míos, y me sonríe con sorpresa, pero feliz, me saluda con la mano y se sienta. Poncho no nota de su saludo, pero Ucker si nota que mis ojos no están en el. Maldición.
Levanta la mirada y dirige sus ojos a la dirección que estoy mirando, y suspira al volver a mi.
-Que hermosa esta Anahí- dice.
-No sabía que vendría aquí, lo juro.
-Te creo, Dulce- me sonríe, pero no es la misma sonrisa de hace cinco minutos. Es una sonrisa triste.
Intentamos continuar con nuestra cena, pero todo se torno raro. Cada vez que escucho a Anahí reír, pongo mis ojos en ella y siento algo en el estomago. Ucker nota que la miro y solo suspira he intenta sacar tema de conversación.
No somos los mismos chicos que entramos al restaurante, ahora en nosotros hay tensión, mas que felicidad.
Odio que mis ojos se desvíen a Anahí cada tanto, es algo que no puedo controlar.
-¿Me has escuchado?- pregunta Ucker con tristeza y lo miro.
-Lo siento, yo....
-Estabas mirando a Anahí.
-Christopher.
-Estas aquí conmigo, pero en realidad estás aquí con Anahí.- sus ojos se llenan de tristeza, y me odio mas.
-Ucker, lo siento. En verdad lo siento, no arruinemos esta noche, por favor- Ucker se queda en silencio mirando su plato medio vacío, lo mira con atención por varios segundos y luego me mira a los ojos. No me gusta que me este mirando así desconozco esa mirada.
-Ya está arruinada, Dulce.
-Ucker...
-Tu no te das cuenta de como la miras.
-No la miro de ninguna forma.
-Yo...quiero irme a casa Dulce.
-Ucker, por favor.
El saca dinero y lo pone en la mesa, para luego levantarse hacia la salida. Anahí nota esto, y me mira preguntándose que sucede. Le aviso al camarero y le pago ambos platos.
Tomo mi bolso y me apresuro por salir.
-¡Ucker!- grito cuando salgo del restaurante, el esta a pocos pasos de mi, cruzado de brazos y esperando a que un taxi pasara. Corro hacia el, pero cuando quiero tocarlo, se aleja bruscamente.
-Ucker.
-¡Basta, Dulce!.- su rostro esta rojo y con algunas lágrimas. Lo hice llorar, acabo de arruinar un gran momento juntos. Soy un asco- Estoy cansado que mires a Anahí como si fuera la última persona en el mundo, cada vez que ella está presente, tu eres otra.- su voz se quiebra mientras me habla- Estoy cansado de sentir que hay algo mas que una simple amistad, ella podrá tener a Poncho, y tu..... tu.... a mi- niega con la cabeza.- Pero cada vez que están juntas, el tiempo parece solo de ustedes..- me siento enferma cuando me mira a los ojos..- Alguna vez me sentí así contigo, pero últimamente las dudas que tuve desde un principio.... han vuelto.
-Ucker...
-¡Callate Dulce!, ¡Estas enamorada de Anahí!- le duele decir esto, su voz me lo hace notar.
-¡Estas loco, Christopher!.- lo tomo de los brazos, pero el se aparta de mi, algunas personas a nuestro alrededor nos quedan mirando por un breve tiempo.
-Cuanto mas lo niegues, peor es. Tu dices esto, pero tus acciones, tus ojos, y tu corazón dicen algo mas.
-Ucker...- me acerco a el pero da un paso atrás.- Ella.... siempre fue ella, solo ella. Desde antes que la volvieras a ver, me hablabas de tu amiga y tus ojos se iluminaban.
-Eso no es cierto, Ucker.... Por favor, eres tu solo tu...solo.
-¡Ya no sigas!- sacude sus brazos como si intentara sacarse algo de encima. A mi.- Dulce, esas palabras que dices son mentiras, no me mientas, ni te mientas.- sus ojos tristes se posan en los míos, y me siento triste también, triste y enojada.
-Por favor...- mi voz se quiebra.
-Por favor, tu.... no me hagas esto. No me mires así, porque yo no soy ella.- llora y quiero abrazarlo, solo que no me deja tocarlo.- Te amo, Dulce, pero no puedo soportar esto, ya no...Creí que eramos una cosa, me convencí de eso, y parecía ser cierto, pero.... la realidad es esta...- niega con la cabeza y seca sus lágrimas- Tu estas enamorada de Anahí.
-¡Eso es ridículo!.
-Ridículo es que lo niegues.
-Ucker...por favor, no..... no me dejes.
-De todos modos me voy- se encoge de hombros- Y deja de ser un hasta luego.
Dicho esto Ucker se aleja de mi, lo persigo, pero solo me grita, me empuja para que lo deje en paz. Algunas personas intentan meterse porque creen que el me va golpear, pero no es así en absoluto aunque lo merezca.
Lo lastime y me estoy odiando por eso. Ucker logra subirse a un taxi, y se aleja por completo de mi. Observo como se aleja, como deja su corazón roto aquí y me siento una estúpida, me siento enferma.
Lastime a la persona que mas me dio hermosos momentos últimamente, y siempre tenía una sonrisa para mi.
Quiero desaparecer.
Pasan los días y Ucker no me responde las llamadas, no quiere verme ya no lo veo en los pasillos de la universidad. No se nada de el, solo se que me odia.
La única fuente de información es Bianca. Creí que me iba a insultar, como cualquier mejor amiga haría, pero no lo hizo. Me habló de Ucker, y de mi. Me dijo que esta triste, y ella trata de contenerlo para que no haga nada estúpido. Y en cuanto a mi, quiso hacerme entender que lo que Ucker dice es cierto, pero claro que no la escuche, en cuanto me nombro a Anahí, mis oídos se cerraron, solo asentí con la cabeza y me aleje.
No quiero que me hablen de ella, no quiero que me digan que siempre sentí algo por ella, no quiero que lo hagan cuando Ucker se siente tan mal por mi culpa. Mañana Ucker se va y no podré despedirme, el último recuerdo que tendré de el es empujándome, y diciendo que me odia.
-¿Hija?- dice mi madre a entrar a mi habitación había venido de visita. Me encuentro sentada en mi casa, observando el suelo con atención, recordando mi situación de hace dos días y sintiendo un profundo odio a todo lo que soy. Ella se sienta a mi lado, y se queda durante unos segundos en silencio conmigo, respetando mi momento, esperando a que dijera algo.
-Mañana se va- digo llorando.
-Lo se.
-Y me odia- miro a mi madre- Ucker me odia.
-No te odia, esta dolido. Cuando estamos en esas situaciones no controlamos lo que decimos.
-Estoy segura que el quiso decirme que me odia.
-No lo hace.
-¿Porque no quiere hablar conmigo entonces?.
-Porque necesita aclarar su mente, Dulce. Necesita darse un respiro, y pensar.
-No vamos a estar juntos cuando terminemos la universidad, no como lo soñamos.- suspiro profundamente y me llevo ambas manos hacia la cabeza. - Mama.... Anahí...
-¿La pequeña Ana?...
-Si, es amiga o era amiga de el y nos encontramos. Ella fue la causante de mi final con Ucker.
-Que tiene ella que ver.
-¡Que la amo mama!, ¡La amo!, con todo mi corazón.
-No te estoy entendiendo, estas sufriendo por tu novio y me dices llorando que amas a Anahí.
-Es que el es una persona muy importante para mi, pero no quiero que me odie.... Y a Anahí la amo me enamore de ella, pero ella solo tiene ojos para el retrasado de su novio.
La realidad destruye muchas partes de nuestros sueños, siempre.
La realidad te hace dudar de quien eres, de lo que quieres, y de lo que eres capaz de hacer. Pero si lo sueñas con el corazón, no te mientes, no engañas, vas a hacer todo lo posible para alcanzarlo. Porque para alcanzar un sueño hay que luchar, sufrir, llorar, enojarnos, intentar, fallar, volver a intentar, hasta que..... finalmente lo alcanzas.
Pero si el sueño es de dos, y la otra persona no lo quiere, de nada sirve luchar. Estaría luchando en una batalla ya perdida. Anahí nunca me vera de otra manera y a Ucker ya lo perdí.
Todos me dicen que mi dolor sería mas sano si admito lo que Ucker me dijo. Pero no hay ningún dolor sano, perdí a Ucker y no quiere verme, me odia. ¡Y ya me harte de escuchar nombrar a Anahí!. Puede sonar estúpido, y hasta inmaduro, pero me enoja que me hablen de ella.
Mientras que mi madre se fue a cenar con mi padre, que por cierto se reconciliaron hace un año. Yo me quede en casa, no quiero arruinarles la salida con mi cara, quiero que la pasen bien sin problemas.
Estoy sentada en el sofá, mirando una serie de comedia, queriendo ponerle humor a mi día, cuando el sonido del timbre me interrumpe. Lo primero que pienso es en Ucker, así que corro hacia la puerta, pero al abrirla, no tengo la misma emoción con la que corrí hacia aquí.
-¿Que haces aquí?.- Le pregunto a una Anahí enojada y preocupada. Ella pasa por mi lado empujándome, y entra a la casa.
-¿Hasta cuándo me vas a seguir evitando?.
-Anahí, vete.
-¡No me iré sin una explicación!- su rostro se pone rojo, siempre que se enoja pasa eso.- Me ves en la universidad y me esquivas, te sientas en la otra punta del salón y cuando quiero acercarme, huyes. No me atiendes los llamados, ni me contestas los mensajes. Me tengo que enterar por mis amigos que estas enojada conmigo, y no se porque.- se ríe negando con la cabeza.- ¡Pues avísame la próxima vez porque yo no estoy enterada!... ¿Que demonios te hice?... Estoy preocupada por ti, por Ucker, por....
-No nombres a Ucker...
-¿Es por el?, ¿por el me estas evitando de esta manera horrible?.
-¡Vete Anahí!.
-¡No!
Suspiro y cierro la puerta de la casa, al fin, con una fuerza un tanto exagerada, solo para demostrar mi enojo.
-¡Ucker me dejo!, ¿Estas contenta?, ¡Me dejo, se termino, me odia!.
-¿Que?.
-Oh....¿te sorprende?.
-Si, de hecho.
-Me dejo por ti, por tu culpa.
-¿Que demonios tengo que ver yo?.
-Cree que estoy loca de amor por ti.- Anahí frunce el ceño- No puede soportar que te mire de manera diferente. Mañana se va y solo lo recuerdo diciéndome que me odia.- mi voz se quiebra.- Lo hice llorar, le hago mal, y no soporto el malestar que siento.....- Me trago mis lágrimas pero Anahí me abraza.
Mi cuerpo se transforma ante el tacto de Anahí, mi cuerpo tiembla, mi corazón late con fuerza y le devuelvo el abrazo, casi por instinto. Cuando la abrazo, siento que mis pies tocan el suelo, como si Anahí fuera la persona que me mantiene firme, como si me acabara de salvar de caer en un profundo pozo. La abrazo y siento que ella es todo lo que quiero en estos momentos.
Las palabras de Ucker se reaparecen en mi mente y se instalan lentamente en un sector que desconozco, en un lugar que con cada latido me dice, "es ella".
-Quiero estar sola- le digo y me separo.
-No voy a dejarte sola.
-No es tu decisión.
-Me importa un bledo, yo me quedo.
-No, tu te vas.
-Dulce.
-¡Carajo, Anahí, vete!- se sebresalta por el tono de mi voz y da un pasa hacía atrás.
-Yo.
-¡Porque lo haces mas complicado?!, ¡Solo vete, no quiero tratarte mal!.
-¡Bien, me iré.- grita mas fuerte que yo- Solo deja de culparme, deja de mirarme así por que no lo soporto.
-Solo... vete.
-¡Eres una idiota!.- grita y me empuja una vez mas al pasar por mi lado, abre la puerta con furia y la tomó del brazo, la pego a mi de un jalón y la beso.
-Suel...- no la dejo hablar, la pego contra la pared y la beso con furia, con dolor, con enojo, con resentimiento. Sus puños me pegan en la espalda, pero no la suelto, no la dejo que se vaya. Mis manos la tienes de una manera que se le complica huir y se que la bese a la fuerza y me siento mal por ello. Pero supo como huir, me mordió con fuerza el labio inferior tanto que sangre un poco y así logro salir de mi poder.
-¡¿Que te pasa?!.....
No respondí, mis lágrimas respondieron por mi.... y sin poder huir de su mano la sentí contra mi mejilla que ardía y picaba.
-¡Adiós!- grita y me empuja una vez mas, vuelve a abrir la puerta y sale.
Mi cuerpo se siente débil, una vez mas y siento que solo algo podría hacerme volver a la tierra y ese algo es mi amiga, a la que acabo de ver salir de mi casa con odio, y enojo.
Sigo recolectando odio, bien Dulce. Un aplauso para ti.
Es ella. Una vez mas lo repito en mi mente, pero lo niego y vuelvo a lo que estaba. Me siento en el sofá, y le pongo atención a la televisión, para intentar así ignorar estos absurdos pensamientos.


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CAPITULO 8

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:22 pm

DULCE:
Defendemos causas perdidas, traicionamos verdades, amamos mentiras, odiamos corazones enamorándonos de caratulas y después nos preguntamos, nos atrevemos a preguntar, ¿por que todo es tan complicado?
En un mundo lleno de falsedad, ser real es lo extraño, en un mundo lleno de falsos los verdaderos somos irreales y ficticios.
Pero, aun así sigo siendo la niña que se enamora con una sonrisa, la mujer que pelea por sus ideales, el ser humano que no se deja aplastar, un alma libre y voluntariosa que solo Dios puede controlar.
El día de ayer puedo decir con facilidad, que a sido uno de los peores que he tenido en mi vida. Anahí, no me contesta los llamados ni los mensajes. Ya se que fui la culpable de que este molesta, pero el solo imaginarme ya una vida sin ella, siento que muero de a poco.
He pasado todo el día de hoy llorando, ¿porque no lo puedo controlar?, ya no quiero llorar. Mi celular vibra en la mesa de noche, cuando lo desbloqueo, veo un mensaje de Ucker.
-Hola, podemos antes de que me vaya?.- Sonrío y contesto.
-Claro que si!, A que hora te vas?.
-En la tarde. Por lo que se no hay nada importante en la universidad, crees que podrías faltar?.
-Si, puedo.
-Bien, entonces nos vemos a las tres en el café. No vengas con ningún tipo de ilusión solo quiero cerrar el tema.- Frunzo el ceño ante el mensaje.
Cuando llego casi la hora, salí hacia la cafetería. Recuerdo que aquí fue nuestra primera cita, y soy tan masoquista que me senté en el mismo lugar de ese día. En la mesa junto a la ventana que da a la calle, donde una de sus sillas giratoria hace un ruido un tanto molesto cuando giras en ella. Una serie de recuerdos se instalan en mi mente, y es triste saber que en el mismo lugar donde lo fui conociendo, se convertirá en el lugar del adiós.
La campanilla de la puerta suena, y cuando levanto la vista, veo a Ucker. Sus ojos tristes y cansados se posan en los míos, lo saludo con una mano sintiéndome enferma, el asiente con la cabeza y se acerca a nuestro lugar. Me siento nerviosa e idiota.
-Hola- me dice al sentarse.
-Hola- le contesto, y odio la tensión del momento.
-¿Has pedido algo?.
-Te estaba esperando a ti- asiente- ¿Dos malteadas?.
Vuelve a asentir y hace el pedido. La tensión crece entre nosotros, ninguno dice nada, nos encontramos en silencio mirando hacia la calle, esperando que uno de los dos se anime a hablar, pero al parecer a ambos nos aterra.
La camarera llega con nuestras malteadas, y recién ahí hablamos, pero solo para decir gracias.
-Echaré de menos estas malteadas- dice sonriendo y solo asiento con la cabeza. Ucker suspira y baja la mirada- Dulce.
-Ucker, lo siento- lo interrumpo y lo miro, nuestros ojos se conectan, pero no hay nada especial en nuestras miradas.- ¿Tenemos que estar así?, por favor... no quiero que me dejes. Se que te generan celos mi amistad con Any pero solo es eso... una amistad, nada mas.
Se queda unos segundos en silencio.- Nunca fueron celos- dice al fin- Creo que solo eran avisos de una realidad- me mira, y hay dolor en sus ojos- Hay mas que una amistad allí, Dulce. Y creo que las únicas que no lo ven son ustedes, están ciegas.- su voz se quiebra, y respira profundamente.
-No es cierto.- contesto seria.
-Podrán estar con otras personas, pero están destinadas a ser solo ustedes- me mira y medio que sonríe entre toda su tristeza- No puedo estar contigo sabiendo esto. Ella es la persona que amas, y siempre lo ha sido. Yo solo fui un capitulo en tu vida, y está bien.... Como Poncho solo es el capitulo de Anahí.- Sonríe con lágrimas.
-Christopher, eso no esta bien, yo.... yo no....- intento abrazarlo pero se aleja de forma sutil.
-Solo déjame terminar....- asiento y me vuelvo a alejar. Vino a cerrar el tema, no a darme una oportunidad. Me lo aclaró y eso esta haciendo...- Tu corazón no me pertenece, solo ocupe una parte de el. No quiero decir que no me duela, me duele por que te quiero, pero porque te quiero te tengo que dejar ir.- me mira a los ojos.- Te dejo ir porque acepto que ya no ocupo el mismo lugar desde que ella apareció en tu vida- mis ojos se llenan de lágrimas. - Dulce, no te odies porque yo no lo hago. No te odio ni a ti, ni a Anahí, porque eso sería estúpido. Además no puedo odiar a una persona que me hizo feliz.- toca mi mano, y las lágrimas caen con furia de mis ojos. No me gusta llorar delante de nadie, me hace sentir débil he incluso tonta. El seca mis lágrimas, cuando lo miro me sonríe, y me odio porque no se que demonios me pasa.
-Ucker....
-Por favor, ya voy a terminar...-asiento- Tal vez creas que es estúpido que deje que todo se termine por la hipótesis que tengo, quizá en estos momentos crees que estoy loco y estas negando todo- asiento y vuelve a acariciar mi mejilla- Cuanto mas lo niegues, mas se complican las cosas, mas fuerte se hace todo.
-Perdón.
-No me pidas perdón, ni me niegues todo lo que te digo. Ya te perdone, y ya te dije que lo mejor será que no lo niegues mas- me mira a los ojos, y me siento mas triste que antes.
- Soy una idiota.
- No lo eres.... Bueno, lo serás si no reaccionas a tiempo.- frunce el ceño y luego sonríe negando con la cabeza.- Es raro que te este aconsejando- se ríe, pero yo no lo hago- Te quiero, y siempre te recordare con una sonrisa porque me hiciste feliz, Dulce.- se levanta de su lugar, y me abraza- Así como siempre me hiciste sentir una persona especial, lo harás con la persona que es para ti. Y esa persona es Anahí.- me mira a los ojos luego de susurrarme eso en el oído- No se si podamos ser amigos ahora, pero tal vez lo seamos en un futuro. Ahora yo te deseo la mayor felicidad, así como se que tu me la deseas a mi. Cuando volvamos hablar, quiero que me cuentes cuan feliz estas, y espero poder contarte lo mismo.
-Lo harás..- acaricio su mejilla- Seras feliz porque lo mereces.-asiente- Eres increíble, y lamento mucho no haberte cuidado como lo mereces.
-Lo hiciste.
-Ucker conocerás a alguien que te merezca, te hará feliz y tu la harás feliz a ella, porque tienes esa capacidad de hacer feliz a todos. Entiendo que este es nuestro adiós y duele. Te quiero mucho, eres increíble, jamas creas lo contrario, ni dejes que te quiten esta hermosa personalidad que tienes.
-Ya no sigas... solo duele mas.- asiento y lo abrazo, ambos lloramos. Abrazó fuertemente a Ucker sabiendo que este es nuestro adiós. Un adiós sin un hasta luego.
La vida no se trata de no cometer errores, se trata de remediarlos y aprender. No es mas sabio el que no se equivoca, al contrarío, es mas sabio el que aprende, y logra admitir su equivocación. La arrogancia es solo parte de la cultura de aquellos seres humanos que son capaces de morir ignorantes defendiendo su estupidez.

ANAHÍ:
¿Acaso no me a bastado la felicidad que tengo con Poncho desde hace tres años?,¿no le había robado las risas a alguien aparte de mi y ahora el destino me regresaba todo de golpé llevándose cual huracán todo lo bueno de mi vida a su paso?.
Quizás las cosas no son escritas con anterioridad, pero a veces como nos empeñamos en simplemente hacer todo mucho mas complicado, mucho mas difícil, mucho mas trabajo. Pero la vida ¿no funciona así siempre?, ¿no se trataba de reír mucho para empezar nuevamente a llorar?.
Alguna vez escuche que si en algún instante de tu vida eres muy feliz, debes prepararte para lo que viene. La felicidad no es eterna, he incluso en los momentos mas felices siempre llega eso que te mata por dentro.
Es ilógico ver como las cosas cambian tanto de un día para otro. Cómo todo se ve empañado en un momento de la felicidad infinita a la absoluta realidad devastadora. Mi relación con Poncho cada vez esta mejor, la relación con Dulce cada vez esta peor.
¿Acaso mi felicidad no puede ser completa?, por un lado no se llevan bien, por el otro Dulce se aleja de mi, me aparta de ella. ¿Con que intención me beso cuando la fui a buscar?, ¿porque me beso de esa manera tan brusca?..... No pude evitar enojarme ante tal situación.
¿Porque me dolió que me besara de esa manera?, en primera ¿las amigas se besan?, claro que no lo hacen, entonces ¿porque me he encontrado varias veces casi apunto de besarla?, ¿porque la bese la otra vez?... Yo no puedo estar enamorada de ella también.
Mi día a sido realmente largo, mi situación con Dulce me tiene realmente mal.. Estoy molesta con ella y no me siento bien por ello.
-¿Hija?, ¿puedo pasar?.
-Si, mama adelante.
-Te busca la pequeña Dulce
-¡No la quiero ver!
-Lo siento ya entre- dice Dulce al adentrarse a mi habitación.
-Bueno las dejo solas hermosas.- dice mi madre sonriendo y saliendo de mi habitación.
-Any, ¿podemos hablar?.
-No.
-Se que me comporte como una idiota- me dice y la miro fijamente a los ojos con mi enojo en ellos.- Que te diga que estaba triste, no es excusa para la forma en que te trate, lo se. Solo... no supe como llevar todo, y te culpé. Te culpé y trate de una manera que no mereces, lo lamento.
Suspiro y asiento llevando mis manos a la cintura, mi típica pose mientras pienso que respuesta dar. La miro a los ojos, y le sonrío sin poderlo evitar, le di esa sonrisa que dice todo esta bien, me devuelve la sonrisa y con esa sonrisa mi cuerpo reacciona de una manera diferente.
-Dul, sabes que no puedo estar enojada contigo por mucho tiempo- digo al fin y la abrazo- ¡Claro que te perdono!.
Se separa de mi, y me regala otra de sus sonrisas. Mis brazos extrañan su cuerpo y la sensación que sentí cuando la abrace. No quiero preguntarme por que me siento así, no se si quiera saber la respuesta.
-Entonces....¿como lo llevas?- le pregunto y se encoje de hombros.
-Sobrevivo- me sonríe- Lo llevo relativamente bien.
-¿Supiste algo de el?.
-Solo se que llego bien, es todo lo que me dijo.
-Es raro que no se hayan arreglado las cosas.... Digo.... no es cierta su sospecha, se equivoca. Tu y yo... pff, ¿te imaginas?.- la miro a los ojos, y se encuentra negando con la cabeza antes de que sus labios me den la respuesta.
-Quizás solo fue el miedo de la distancia.
-Creí que su amor lo iba a poder todo.
-No me comporte bien con Ucker.
-Eso es estúpido, Dul. Te comportaste mas que bien.- vuelve a negar y suspiro molesta.
-Mejor hablemos de otra cosa.
-No es para nada cómodo hablar de el ex con la causante del problema ¿cierto?.
-Anahí.....- se ríe y me empuja jugando.
-Solo estoy bromeando, quita esa cara.

DULCE:
Siempre, aunque no quiera reírme, Anahí consigue que lo haga. Vuelve a hacer una de sus caras locas, como cuando eramos niñas y consigue hacerme reír.
No puedes enojarte con Anahí, porque enseguida hace esto. No puedes mantenerte seria, porque te hace cosquillas, o hace una broma. Si lloras delante de ella, te abraza, pero luego te hará reír entre las lágrimas. Así es Anahí, alegre, y divertida.
Aunque tenga un mal día, si puede hacerte reír, lo hará.
-Así me gusta verte.- sonríe y saca el celular del bolsillo, sonríe aun mas ante un mensaje y lo contesta.
-¿Poncho?.- le pregunto, y cuando guarda su celular, me regala la sonrisa mas feliz de todas. Solo que no me esta sonriendo a mi, le esta sonriendo a el estúpido mensaje.
-Si- suspira enamorada.
-¿Como va todo con el?.
-Perfecto, sabe como tratarme.
-Eso.... eso es bueno-asiente y sonríe.
-¡Soy tan feliz!, se que es jodido que te lo diga en tu momento, pero....
-Nada de eso- la interrumpo- Me hace bien que estés feliz.
-Incluso aunque no sea conmigo- dije sin darme cuenta entre dientes.
-¿Que dijiste?- sonríe con una de sus cejas arqueada.
-Nada.
-Si tu lo dices... Dul, ¡te quiero!.
-¡Y yo a ti!- nos abrazamos durante unos segundos, en el momento de separarnos nuestros rostros quedaron uno cerca del otro, podía sentir su respiración, sus ojos y los míos viajaban en la misma dirección de los ojos a los labios. Cada vez estábamos mas cerca cuando de pronto se abre la puerta y nos separamos en un brinco.
-¡Poncho!- dice sorprendida.
-Hola, preciosa- dice el y ruedo los ojos- Dulce...- me mira y le sonrío hipócrita.
-Hola, Alfonso.
Poncho se acerca a Anahí y la abraza, ambos se besan delante de mi, y nuevamente me encuentro rodando los ojos.
-¿Cenaras conmigo hoy?- le pregunta a Anahí cuando se separan- Esta vez si cocinare algo.
-¿Con que me sorprenderás?.
-Bueno eso es sorpresa.
Poncho le hace un gesto raro, que me hace fruncir el ceño, pero Anahí sonríe mientras se sonroja.
-Tengo que avisar en casa Anahí, porque mis padres viajan hoy y no quieren dejar sola la casa.- Poncho le roba un beso, así que me veo obligada a aclarar la garganta.
-Oh... lo siento, olvidé que estabas ahí- dice Poncho, y Anahí lo empuja riendo.
-Yo los dejo- digo molesta.
-Te veo mañana, guapa- me dice Any, se despide de mi con un abrazo y se lo devuelvo con tristeza, para luego despedirme de Poncho de una manera cortante y seca.
Manejo hasta la casa, pensando puras estupideces.
-¿Y esa cara de celosa loca?- me pregunta mi padre cuando entro a la sala.
-¿Que?- parpadeo muchas veces.
-Pregunte por que llevas esa cara.
Niego con la cabeza.- Es por Christopher, papa.- me siento a su lado y miro lo que esta viendo en la televisión, otra vez su serie de medicos. Creo que no se cansa de ella.
-No, hay diferencia entre la cara que traes y la tristeza. Y tu cara es rara, como si te molestara algo.
-Tu me molestas.
-Oye, mas respeto.- me da un golpe en la cabeza y me río.
-¿Has notado que tienes canas?
Papa lleva una de sus manos a su cabello, y me río. No es cierto, no las tiene, pero es gracioso molestarlo.
-No eres graciosa, hija.
-Gracioso sera cuando tengas que vomitar viagra.
-¡Dulce María!- larga una fuerte carcajada- Ahí se fue tu cara de celos.- me sonríe- ¿Porque la tenías?.
-Cosas.
-¿Anahí?.- Lo miro con los ojos totalmente abiertos.
-¿Qu...que?.
-¿Estas sorda o que?, pregunte si esas caras tienen que ver con la universidad.
¿Que carajos conmigo?, ahora escucho hasta el nombre "Anahí", en mi imaginación.
-Ah....si si....¿y mama?- pregunto para cambiar de tema.
-En la casa de Anahí, hace un rato salio a verse con la madre de la tu amiga.
Hable y me divertí con mi padre durante lo que faltaba del día.

ANAHÍ:
-Poncho, lo siento... hoy no, no puedo.
-Pero...¿porque no?.
-Simplemente no quiero.- lo mire mal.
-Ana.
-¿Ana?, ¿porque me dices Ana?
-Lo siento acorte tu nombre eso es todo.
-Tu, no me vuelvas a decir Ana, o juro que te mato.
-Estas loca, ¿que te pasa?.
-¿Te puedes ir?.
-¿Me quieres decir que te pasa?.- dice exaltado levantándose de la cama y buscando su ropa.
-Quiero estar sola.
-¡Anahí, pero yo no te he hecho nada!.
-¡No me grites!.
-¡Bien!
Cuando ya estaba vestido salió dando un portazo.
Y ahí estaba yo, corriendo en mi auto con desesperación nuevamente con el único fin de estar con Dulce.
No había verdades a medias, ni conciliaciones absurdas. La realidad era muy clara y yo a esas alturas la llevaba grabada en mi sangre a través de mi.
Lucha, ama, vive, sueña, añora, cree, espera, reza, persevera.... Deja tus miedos en el lugar mas oscuro de tu vida, sal de viaje y lleva contigo lo único valioso, tu corazón. Al final si logras encontrar la luz en el camino comprenderás que todo llega en el momento exacto y que como siempre he dicho.
"Las casualidades no existen, solo existen los momentos que llegan a ti porque siempre los mereciste, solo existen esos momentos que te quitan el aliento".
Cuando llegue donde Dulce, ella abrió y puedo jurar que se sorprendió al verme. Pero sin poderlo contener nuevamente ahí estábamos en la entrada de su casa abrazadas y besándonos, recibiendo el mejor beso que me han dado en toda la vida.

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CAPITULO 9.

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:22 pm

ANAHÍ:
Nadie elige de quien enamorarse.
Simplemente pasa. El amor no es algo que tengas que entender, es algo que tienes que aceptar. Es mejor sufrir por amor y sentirlo que nunca haber amado...
-Dul...- digo en un susurro después del mejor beso que me han dado en mi vida.
-¿Que haces aquí?.
-Dul.... en serio ¿vas a ignorar lo que pasó entre nosotras hace un instante?.
-No lo ignoro, es solo un beso de amigas.
-Pues yo creo que las amigas no se besan de esta manera... tan... ¿como decirlo?, ¿provocador?.
-Tu estas loca.
-No lo estoy, ¿no me vas a dejar entrar?.
-Si, pasa.
La tensión del momento, fue algo aterrador, cuando entramos... ella estaba sería y yo muerta de los nervios de verla así.
Ambas nos sentamos a ver la televisión, ella tenía puesta una película y no apartaba los ojos de ese aparato electrónico.
-¿Que estamos viendo?- pregunto sin poder quitarle los ojos de encima.
-El transportador.
+Oh.... no me gustan esas películas.
-Bueno, no la voy a quitar solo porque estés aquí.
-Lo haremos le quito el control de la televisión, tomándola por sorpresa.
-Oye, tu... Mi casa, mis reglas.
-Mi casa, mis reglas- repito en tono burlón.
-Dame el maldito control.
-¡Oh, diario de una pasión y recién empieza!- la ignoro por completo y me acomodo aun mas en el sofá.
-Podría soportarlo, pero no. Dame el control, Ana.
-¿No piensas en que es una historia súper romántica?.
La observo y estaba sería, así que empiezo a jugar con el control en mis manos y decide quitármelo, pero cuando lo intenta lo aparto de forma inmediata. Comenzamos a luchar por el poder del control, y reír por ese juego.
Entre tironeo y tironeo, nos caemos del sofá y consigo así que Dulce caiga encima mio. Nuestras respiraciones están aceleradas, y nos miramos fijamente sin decir nada. Mis ojos caen en sus labios, así como mis manos caen en su cintura.
-Podemos ver el transportador- digo casi sin aire.
-Podemos ver Diario de una pasión.
-O podemos solo ir a dormir.
Asiente lentamente, aun seguíamos en nuestros lugares. Dulce decide apartar los ojos de mi y se pone de pie, así que la imito.
-Buenas noches- digo algo asustada.
-Ana, podemos ver la película.
-Esta bien.
Me recuesto en el sofá y me quedo mirando la película. Estoy viendo la maldita película pero no estoy prestando atención. Mi mente esta, en como su cuerpo cayo encima mio, y en como me sentí al respecto.
Esto esta mal, Dulce es mi amiga. No tuvo que haberme gustado eso, ni el beso, ni nada.
¡Pero maldición!, ¿A quien engaño?, ¡Cada cosa me encanto!.

DULCE:
-Creo que ya quiero ir a dormir.
-Yo también Dul.
-Puedes dormir en la habitación de visitas o si quieres dormir conmigo, también lo puedes hacer.
-Si, duermo contigo.
-¿Conmigo?.
-Si siempre lo hacemos desde pequeñas, ¿porque cambiar nuestra rutina a la hora de dormir?, no es como si fuéramos a hacer otra cosa.- se ríe y acompaño su risa, solo para no actuar extraño.
Entramos en mi habitación, e inmediatamente busco mi cepillo de dientes de la mochila. Cuando lo encuentro, Anahí sale del baño que hay en la habitación, vistiendo ya su pijama. Me detengo por varios segundos a observarla, pero ella ni siquiera lo nota, está demasiado concentrada con su celular, probablemente deseándole buenas noches a Alfonso.
Me cepillo los dientes y me pongo un short pequeño y arriba solo el sostén. Salgo del baño y Anahí me sonríe y me guiña un ojo desde la cama, como si fuéramos pareja y me estuviera esperando para pasar la noche juntas, abrazadas. Debo quitar esos pensamientos, si aparte mis sentimientos por Anahí, debo hacer lo mismo con lo que mi mente imagina.
Me recuesto a su lado, y le sonrío, un tanto insegura.
-No muerdo, Dulce. Deja de actuar así, cuando eramos niñas siempre dormíamos juntas y ahora otra vez. ¿Que tiene?.
-Tu lo has dicho..... de niñas, hemos crecido.
-Somos las mismas de siempre.- me sonríe y le devuelvo la sonrisa, solo para no discutirle- Sabes es agradable recordar momentos de niñas- me mira, ella está apoyando su cabeza sobre la almohada y yo apoyando mi espalda contra el respaldo de la cama- Es agradable ver que eres la única persona que me mira como si nada hubiera cambiado, eres tu. Me miras como si fuera siempre la antigua Anahí, y eso me gusta. Cada vez que me siento mal, estas tu para mirarme como si no hubiera cambiado jamas.
-Lo cierto es que cambiaste, ambas hemos cambiado. Crecimos y eso trae muchos cambios.
-Lo se, pero a lo que voy, es que tu me ves como soy en verdad y solo tu sabes eso. Ni siquiera Alfonso me conoce tanto. Siempre estás para decirme "eres Anahí" y eso es todo lo que necesito.
Me sonríe, y le sonrío también. Basta con verla a los ojos para reafirmar lo que ya se. Ya entendí que es ella ¿hasta cuando debo aguantar esta tortura?.
-¿Lo ves? ahí esta- dice sonriendo- Me estas mirando de esa forma.
Anahí se sienta en la cama y apoya su espalda contra el respaldo, al igual que yo. Coge mi mano y unos escalofríos me recorren el cuerpo, es una sensación agradable, he incontrolable.
-¿Sigues triste?- me pregunta observando nuestras manos- Por Ucker.- Suspiro profundamente, y cuando lo hago, Anahí apoya su cabeza en mi hombro. Mierda.
-No estoy triste por la ruptura- digo y levanta la cabeza para mirarme.
-¿Triste porque se fue?.
-No hablemos de eso, no puedo.
-De acuerdo- vuelve a su posición de antes y nos quedamos así en silencio durante un largo rato.
-¿Y Poncho?- le pregunto, y me lamento por haberlo preguntado. Ahora Poncho me molesta, y demasiado, me molesta al punto de doler. No soy la que ocupa el lugar que me gustaría ocupar. Jamas oculten lo que sienten, o jamas lo nieguen, porque al hacerlo solo te complicas mas de lo que parece. Muchas veces, es mas fácil negar que admitir la verdad.
-Estamos bien- dice, pero no suena segura.
-No suenas muy segura- suspira y juega con mi mano.
-No es nada grave, solo peleamos un poco hoy antes de venir aquí.
-No te trata mal ¿cierto?- no contesta- ¿Ana?.
-No, no me trata mal. Solo discutimos... peleas típicas de toda pareja, pero las solucionamos- siento que sonríe en mi hombro.
-Me has dicho que sabe como tratarte, y espero que así sea.
-Son mas los momentos que me hace sonreír, a enojar.
Y por largos minutos, eternos a decir verdad, escucho a Anahí hablarme de Poncho. ¿Que puedo decirle?, ¿que no me hable de el porque me duele?. No soy nadie para decirlo, para callar su felicidad. Además, no puedo pretender otra cosa cuando me negué todo este tiempo, cuando me mentía y me mentí. Y ahora no puedo simplemente dejarme llevar por lo que siento, o esperar algo mas.
Anahí se duerme en mi hombro luego de contarme uno de sus momentos con Poncho, y agradezco que se haya dormido, creo que no iba a ser capaz de soportarlo mas por hoy. La acomodo en la cama, y me recuesto a su lado. Observo su rostro detenidamente y me maldigo.
Luego de una larga semana con todo lo de Ucker, lo de Any. Hace tres días mantuve mi mente ocupada en proyectos, y exámenes, para así no hacer caso a la voz que da vueltas en mi cabeza. Nuevamente llega el fin de semana, por suerte pese a ser una semana pesada y cargada, se pasó bastante rápido.
Mis padres organizaron un almuerzo familiar para el sábado. Así que aquí nos encontramos, preparando todo para recibir a nuestros invitados. La familia Puente, para mi son como mis tíos ya que son muy amigos de mis padres casi como hermanos. Y como siempre traen el postre.
Mi padre y yo somos los encargadas de poner la mesa, y como el día esta realmente agradable, tuvimos la idea de ponerla en el patio trasero, a la sombra de un árbol que hay allí. Una leve brisa acompañará el almuerzo.
Mi padre escucha un auto estacionarse, y me deja sola colocando los vasos.. Unos minutos después una voz me desubico.
-¡Duuul!- grita Anahí.
-¡Ana!- grito sin notar la presencia de Poncho. Dejo de reír cuando veo las manos de ellos unidas. Me molesta que Alfonso este aquí.
-Hola- saluda ella sonriente y le devuelvo la sonrisa, un tanto forzada.
-¿Que hay Poncho?.
-Dulce- me saluda con un beso en la mejilla.
-¿Necesitas ayuda?- pregunta Anahí, y le niego con la cabeza.
-Ya esta todo aquí, pueden sentarse. Yo.... iré a saludar adentro.
Ambos asienten y se ubican felizmente en un lugar, y yo me adentro a la casa para saludar a los demás.
Cuando entro a la sala veo a mi padre y al padre de Ana jugando a las peleas, como si fueran niños. Siempre que no están a la vista de sus mujeres, esto hacen.
-¿Cuando van a crecer?- les pregunto riendo, y se separan, riendo también.
-Dulce esta teniendo malos días- dice mi padre.
-No estoy teniendo malos días.
-Vives con cara larga.
-Déjame llevar mi dolor en paz.
-Ya te dije que eso no es dolor, es algo mas- contesta serio.
Mis padres y los de Any... Son muy locos, no los puedo imaginar de jóvenes. A pesar del distanciamiento que hubo en un tiempo me gusta saber que las cosas no cambiaron. Siempre en cada reunión familiar, me duele el estomago de tanto reírme, desde niña. Y si son mi familia es como si lo fueran.
Pero hoy va a ser almuerzo diferente, y todo por una visita que no esperaba.
Todos hablan, todos ríen, todos bromean, y todos parecen amar a Alfonso. Todos menos yo claro está.
Poncho cuenta una de sus divertidas anécdotas como tatuador, en las cuales solo me río por compromiso.
Observo como Anahí se ríe y le sonríe enamorada de el. Lo ama, lo veo en sus ojos, en su sonrisa, en como le está sosteniendo la mano. Momentos así me hacen recordar a cuando es así conmigo. Ella es así conmigo también, ¿porque?, no lo se.
Me encuentro apretando los puños con fuerza mientras me inundo en los recuerdos. El único que nota esto es mi padre. Me mira con ojos interrogantes, y a su manera me pregunta si estoy bien. Suspiro profundamente, y oculto mis manos.
No estoy bien, claramente no lo estoy, y ni siquiera se que demonios me pasa. Me levanto de la mesa, diciendo que voy al baño, cuando no es así y me encierro en mi habitación. Necesito calmarme antes de volver y actuar de esta manera.
"Cuanto mas lo niegues mas se complican las cosas", las palabras de Ucker se escuchan en mi mente haciendo eco, buscando la respuesta, la solución a ese problema. Pero muchas veces, no queremos saber la respuesta a esa pregunta que tanto nos atormenta.
¿Cobardía?, puede ser.
Cojo mi celular y le envío un mensaje a una amiga que se llama, Paula.
-¿Hoy no hay fiesta?.
-¿Dulce?.
-Si, boba.
-No... ¿Quien eres y que has hecho con mi amiga?.
-No hay tiempo para esto.
-Dulce María, ¿preguntándome sobre una fiesta?.
-Déjate de bromas y responde.
-Relájate estoy averiguando.
-¿Como carajos averiguas?
-Tengo mis contactos, bebe. Hay una hoy, cerca de casa. Realmente quieres ir?
-Lo necesito. Vamos?.
-Uh amiga, que tan mal estas que quieres ir a una fiesta?.
Me río y guardo mi celular. Me encuentro mas tranquila, así que vuelvo a la reunión familiar. Por suerte la atención dejó de estar en Poncho, y paso a los padres de Ana.
Papa se puso contento al saber que me iba de fiesta, la única en repetirme una y otra vez que me cuide es mi madre.
Llego a la fiesta con Paula y por primera vez me siento con ánimo de fiesta, por primera vez estoy actuando como una joven de mi edad. Paula insistió en saber por que se me dio venir de fiesta, pero simplemente me encogí de hombros.
Llegamos a la fiesta, a la cual no sabemos de quien es. La organizadora nos abraza como si nos conociera de toda la vida, y agrega un "pensé que no vendían chicas". Su aliento a alcohol invadió mis fosas nasales, y esta vez no se me revolvió el estomago, solo reí y desee tener una cerveza en mis manos.
Y así fue, la obtuve.
-Deja de mirarme así- le digo a Paula mientras bebo.
-No preguntare que sucede, tengo teorías, Ucker o Anahí.- cuando la nombra, hago fondo - Oye, tranquila. Es tu primera vez bebiendo, y hay que ir despacio.
-¡A la mierda!- consigo otra cerveza y Paula me sigue mirando con ojos interrogantes, sorpresivos.
-¡Crecen tan rápido!- bromea y me río. Agarra una botella ella también, y brinda conmigo.
-¡Por Ucker!- la miro mal- ¿Por Anahí?- la fulmino con la mirada- ¡Por las bubis de Anahí!.
Me río y brindo con ella, repitiendo su grito con orgullo. Nos dirigimos a la pista de baile, luego de mi tercer cerveza y comenzamos a bailar al ritmo. Un grupo de chicas se suman a nuestro baile, y nos reímos junto a ellas, mientras brindamos una vez mas, por ellas, dijeron sus nombres, pero realmente no los recuerdo.
Paula al notar que no le hago caso a su "bebe mas despacio" deja de beber, para cuidarme, supongo. Por primera vez, no estaré cuidando de Paula ebria.
El grupo de chicas nos ruega por hacer una ronda de tragos de tequila, se de esta famosa ronda y siempre veía los rostros de las personas al jugar, siempre como espectadora, jamás como participante. Hasta esta noche.
Mi garganta no agradece la horrible sensación, y mi estomago mucho menos. No recuerdo cuantas rondas fueron, pero nuevamente nos encontramos bailando en la pista. Un chico se acerca para bailar conmigo, bailamos con nuestros cuerpos pegados y riendo, el lugar comienza a tomar temperatura ¿o soy yo? no lo se, pero tengo demasiado calor.
El chico rodea mi cintura con sus brazos y me acerca para besarlo, y lo hago. Lo beso sintiendo su lengua fría y con sabor a vodka. Cuando me alejo de el, se ríe y nos reímos juntos, de que no se.
-Necesito.... ir al baño- me río y las chicas se ríen conmigo.
Me abro paso entre las personas, hasta que llego al baño. Hay poco de fila allí, como siempre, todas las chicas. Mareada he inconsciente me coloco detrás de una chica rubia con los brazos cruzados y cara de enojada.
Canto la cancion que esta sonando, y la rubia me mira de mala manera, imito su cara, pero la única que se ríe, soy yo.
Por fin es mi turno de entrar, cierro la puerta, y me caigo en el piso. No soy capaz de mantenerme de pie, y eso me da risa.
Saco mi celular, y cuando por fin logro desbloquear la pantalla, me voy a mis contactos. Llamo a Ucker, pero no me atiende, quizás este durmiendo. Vuelvo a intentar y nada.
Resignada por mi falla, he ignorando los golpes en la puerta, llamo a Any.
-¿Hola?- me contesta.
-No suenas dormida.
-¿Estas ebria?.
-Ssssip y bese a un chico que no conozco- me río, otra vez.
-¿Dulce ebria?- pregunta una voz masculina. El odioso Poncho- ¡Pagaría por ver eso!.
-Si, y eso no es común....
-La cara de tu novio no es común- le digo.
-Dul dime que no estas sola.
-Claro que estoy sola, mi novio me dejo por ti- me río- ¡Cree que siento algo por ti! y ¿sabes que?- Paula entra a el baño, y puedo ver unos cuantos rostros molestos detrás de ella. Me quita el celular y habla con Anahí, le dice que estoy con ella y que me llevara a casa. Mientras que yo estoy cantando algo al ritmo de "me gusta Anahí".
-¡¿Que demonios contigo amiga?!.
-Casi se lo digo, y me quitaste el celular. Eres mala- intento levantarme del suelo, pero se me es imposible, así que Paula me ayuda a hacerlo.
-No soy mala, te arrepentirás de esto mañana- Paula sale del baño casi cargándome, y le saco la lengua a las chicas que me miran mal por haber tardado.
-Me gusta, Anahí, ¡Mi Ana!- le digo a un chico que me mira con el ceño fruncido- Hey, tu ¡estoy enamorada de mi mejor amiga!- le digo a otro mientras Paula me arrastra.
-¡Suerte con eso amiga!- me contesta el chico a lo lejos.
Paula me regaña mientras me ubica en el asiento trasero del auto de su padre, y yo solo la burlo. Me dice algo sobre Anahí, algo sobre la bebida y no se que mas. Pero yo me detengo en lo único que me interesa, y es el hecho de que me haya nombrado a Anahí. No se que dijo de ella, pero su nombre me hace sonreír y reír como idiota.
-Estaba con Poncho- le digo triste.
-Lo se, amiga. Y Anahí estaba preocupada por ti.
-¿Enamorada de mi?.
-No, preocupada.
-¿Porque Anahí no esta enamorada de mi como yo de ella?.
-Te grabaría diciendo esto, pero no soy tan mala amiga. Así que duérmete.
-¿Sabias que me he besado con Anahí?, ¡Ana, Ana, Ana, Anaaaaaaa!.
-Dul, ¿en serio?.
-¡Siii, su novio es un maldito cornudo!.
Me río de mi misma, provocando una risa en Paula mientras niega con la cabeza.
No recuerdo como paso pero estoy acostada en mi cama. Amaneció, y me duele demasiado la cabeza.
-¡Dios, que dolor horrible!.- me llevo ambas manos a la cabeza mientras me quejo.
-¡Creí que ibas a morir!- me dice papa, ni siquiera había notado que estaba aquí.
-No grites...
-Llegaste inconsciente aquí.
-¿Querías una hija normal?
-¡Eso no significa llegar en tal estado!.
-¿Quien te endiente papa?, y deja de gritar.
-De acuerdo, te traeré una aspirina- se acerca a la puerta de mi habitación, y antes de salir, me mira- Dijo Paula que al despertar le hables
Sale de mi habitación, y cojo el celular de mi mesa de noche. Cuando lo desbloqueo, me encuentro con un mensaje de Ucker preguntándome si estoy bien, y porque lo llamé en la madrugada.
¿Que?, no lo recuerdo.
Hay mensajes y son de Anahí, preocupada por mi estado.
¿Como es que lo sabe?, ¿la llame también?.
Pensar me hace doler mas la cabeza. Oh mierda, ¿que paso anoche?.
-La llamaste y casi le confiesas lo que sientes- me dice Paula en una video llamada.
-¿Lo que siento?.
-Si, que la amas.
-Paula...
-Los borrachos dicen la verdad.- cierro los ojos negando con la cabeza.
-No me dejes volver a beber.- se ríe.
-Fue divertido.... ¡Anahí te amo, siempre te amare!- me burla- Oh, Anahí... Anahiiiii- se ríe- Sonabas como si estuvieras teniendo un orgasmo.
-Oh, por favor.... callate- suspiro negando con la cabeza- ¿Y porque iba a llamar a Ucker?.
-Quizás por el hecho de que lo echas de menos.
-De ser así, no siento nada por Anahí.- Paula suspira.
-Puedes echar de menos a alguien, y aun así sentir algo por otra persona.
-Eso no tiene sentido.
-Tu negando lo todo, no tienes sentido ¡Admítelo de una puta vez!.- me quedo callada unos largos segundos, pensando.
-¿De que me sirve admitir lo que me pasa cuando no es correspondido?-digo al fin.
-Espera...¿que? ¿lo estas admitiendo?.
-¡Esto es una porquería!, admitirlo es una mierda- digo
-Hasta que te das cuenta.
-Ya lo sabía.... Solo no quería que nadie lo supiera.- El rostro de Anahí se dibuja en mi mente, junto al de Ucker, junto al de Poncho.
-Amiga, ¿estás bien?- me pregunta, haciéndome volver de mis pensamientos.
-No.
-Dulce ella siente, lo mismo que tu.
-Ya te dije que no.
-Anoche dijiste que se han besado.
-¿Y eso qué?, somos amigas es normal.
-Eso no es normal, porque si no tu y yo imagina.
Me río y niego con la cabeza- Tú eres mi amiga.... Ok ya ... Any y yo tenemos algo extraño.
-Tú le gustas.
-¿Porque piensas eso ?.
-Porque si se besan es por algo... Eso de amigas no me lo trago.
-Paula, ella yo no se porque lo hace... pero siempre la que empieza es ella. Y la verdad me duele que lo haga por lo que yo siento por ella.
-Tu tranquila yo me encargo de averiguar por ti.
-¿Averiguar?.
-Si, le sacare la sopa a tu chica.

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CAPITULO 10

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:23 pm

DULCE:
Nada en esta vida es fácil, incluso lo sencillo se complica. Pero la vida es así, y es una sola, ¿acaso no crees que vale la pena vivirla?.
Algunos aman hablar, otros las ciencias, otros como yo somos mas de arte....
Aunque sea difícil lucha por tus sueños, aunque nadie crea en ti no pierdas nunca las esperanzas.
No olvides dar siempre lo mejor que tienes dentro, ¡no existen las segundas oportunidades! Si a la primera no logran ver lo mejor de ti, quizás nunca puedan hacerlo....
-¡Oye Dulce, tienes un buen trasero!- dice Paula riendo.
-No me mires el trasero- me río en una carcajada.
Estamos en un centro comercial, comprando ropa y zapatos. Fue mi manera de distraerme aunque no soy nada buena escogiendo.
-No poses así que me enamoras- me sonríe y me cierra el ojo.
-¿Te tomaste la colonia esta mañana?- me río.
-Puede que este llegando a esa etapa, Dulce- se ríe negando con la cabeza.
-Ok... solo necesito que me ayudes a escoger ropa.
-Soy pésima es eso Dul.
-Yo también.
-Yo no te seré de mucha ayuda.
-Anda, no creo que seas tan mala.
-De acuerdo.
Me hace recorrer los locales de ropa femenina. Mientras recorremos los locales, Paula me cuenta que en su vida apareció un chico y por eso también necesita ropa nueva, ya que tendrán una cita.
-Paula...- le arrugo la cara- Si yo fuera ese chico, no te volvería a llamar luego de verte con eso.- se ríe y vuelve a entrar al cambiador.
-¿Y como están tus sentimientos?- pregunta.
-En montaña rusa- salimos de la tienda luego de comprar varias cosas y nos sentamos a comer un helado.
-Para mi, Dul, creo que debes decírselo.
-Estas loca.
-Sabes que es evidente lo que sientes.
-No para Anahí.
-Lo noto, bueno no del todo.
-¡Me asustas!.
-Hoy en la mañana en la Universidad, la vi y platique con ella, y me dijo que estas actuando extraño... No es como si Anahí fuera muy mi amiga pero, no lo dijo mal, sonrío cuando me lo contó.... ¡Tienes oportunidad ya te lo dije!, deja que averigue mas cosas.
-Eso no significa nada.
-Claro que si, significa que le gustas.
-Pues no lo creo, se enoja conmigo si hablo mal de su estúpido novio.
-Anahí se enoja con todos cuando hablamos mal de Poncho, por eso es mejor no hacerlo. Esta hecha una tonta por el- asiento- Pero eso de que le gustas, es cierto. Casi me atrevo a apostar, que Anahí esta confundida y apenas se entere de lo que siente, va dejar a Poncho ¡por ti!.- me sonríe y niego con la cabeza.
-Le gusto como amiga.
-Conozco de mejores amigas y amigos que terminan juntos. Todo el mundo sabe su final, menos los protagonistas y eso es frustrante.
-No sera de esas historias.
-Espera a verlo, me dejo de llamar Paula, si no es así.... Y yo voy a acelerar el proceso, te juro que yo....- el celular de Paula comienza a sonar, interrumpiendola- ¿Anahí?- me mira, y se burla de mi, fingiendo hacer una cara de enamorada- ¿Estas bien?- deja de reír- ¿Te hizo llorar?, ¡Dulce lo matara!... ¡claro, ahí vamos por ti!
-¿Que paso?- le pregunto siguiendo sus pasos apresurados.
-Se peleo bien feo con Poncho, discutieron. Ahí esta tu oportunidad de dejártela.
-Oye ella no es un objeto, te juro que voy a matar a ese imbécil... ¿porque te llamo a ti?.
-Por que dice que tu no contestas.
-Cierto, deje el celular en el auto.
Salimos del centro comercial y nos dirigimos a la casa de Poncho a una velocidad un poco elevada. Cuando llegamos allí, Poncho esta frenando a Anahí, pero ella se resiste.
-¡No quiero estar aquí, contigo!- le grita.
-¡Maldición, Anahí, no hagas esto!.
-¡Suelta a mi amiga!- corro a ellos y Anahí corre a mis brazos- ¿Que le hiciste?.
-Fueron solo celos- lo miro mal- ¡Lo juro! Anahí ella no es nada.
-Sácame de aquí Dul- pide Anahí llorando y salimos, ella sube al auto ignorando a Poncho.
-Dulce, te juro que no le hice nada- dice el algo alterado.
-No creeré tus palabras, solo la de ella- suspira y asiente.
-¿Podrías decirle que me hable cuando este mejor?
-Lo pensaré.- me subo al auto, y Anahí se aferra a mi cuerpo sin parar de llorar.
Paula se dispuso a manejar, ya que yo estaba ejerciendo mi trabajo de mejor amiga. En el trayecto, Anahí nos cuenta que vio un mensaje de la ex de Poncho en su celular. Se puso como loca, y todo fue un caos de gritos.
ANY: ¿Iras a casa de Paula, o iras a casa conmigo?- me pregunta de mala manera.
DUL: Iré a casa contigo.
Paula mira a Anahí con ojos interrogantes, y luego me mira a mi. No entiendo su mirada, así que no le hago caso.
DUL: Paula, ¿quieres venir a casa de Any?.
PAU: ¡Claro!.
Y nuevamente la cara de pocos amigos de Anahí se hace presente en el auto. Finge una sonrisa y Paula me guiña un ojo sin que Anahí la vea. Cuando llegamos a la casa de Anahí, entre a el baño para lavarme la cara. Cuando un mensaje de Paula me llega.
"Dul, Anahí me esta preguntando que porque tu y yo estamos tanto tiempo juntas. Esta celosa, mi amiga."
Ese mensaje no deja de darme vueltas en la cabeza. Bajo a la sala en donde se encuentra y Anahí me mira de mala manera y me frunce el ceño.
-¿Any te pasa algo?- le pregunto algo nerviosa.
-Si, podemos ir un momento ¡a solas! a la cocina... Tenemos que hablar, ahora.
-¡Ok ya entendí que quieres privacidad Anahí, me voy! Te llamo en la noche Dul- Paula me besa la frente y luego se despide de Anahí con un beso en la mejilla al cual Anahí no respondió.
-¿Que pasa?, eres una grosera con Paula.
-¿Grosera?, ¿acaso dije algo malo?.... ¡Ocupo privacidad con mi mejor amiga, y ella no lo es! no tiene que escuchar lo que no le conviene.
-Entiendo, pero es mi amiga... Pudiste ser mas amable.
-Dulce, ella es medio rara.
-¿Que?, ¿de que hablas?.
-¡Es bisexual!.
-¿Que con eso?.- le digo sin darle importancia a su comentario.
-Estoy segura que tu le gustas.... Han pasado mucho tiempo juntas, ya ni estas conmigo. Solo por estar con esa tarada.
El mensaje de Paula llega a mi mente, su mensaje y su afirmación de que Anahí esta celosa.
-A ver, a ver... ¿Hay algo malo en ello?- niega con la cabeza y suspira.
-Anahí, entiendo que no eres su gran amiga, pero tienen una amistad, ¿podrías no pensar lo que no es?.
-De acuerdo.
Un par de horas después Anahí estaba hablando con Poncho en su habitación, mientras yo me moría por dentro. No salían y ya mi mente estaba imaginando cosas, muy dolorosas
Cuando salieron de allí, tenían las manos unidas y una sonrisa cada uno. El se despidió de ella con un beso en los labios y se fue.
-Ana... Pensé que te sentías traicionada.- digo ahogando un suspiro de dolor.
-Un poco, pero mi gatito me lo aclaro todo- asiento- Además el mensaje no decía mucho, ni nada raro. Fueron celos estúpidos, como el lo dijo- se encoge de hombros.
Como el lo dijo eso suena como si Poncho la manipulara. Pero prefiero no pensarlo así. Subimos a su habitación . En el silencio que reina la habitación durante unos segundos, me detengo a ver esa maldita fotografía.
-¿Que tanto ves?- me pregunta sonriendo.
-Tus fotos allí- mentira solo veo una.
Anahí sonríe, y se sonroja.- El día de esa foto fue nuestra primera vez juntos.- se ríe, he intento sonreír para no demostrarle mi malestar.
-Lo imagino.
-Fue... lindo- dice. Escuchen a mi corazón romperse.
Al día siguiente, era la inauguración de una empresa de moda, a la que Anahí empezaría a trabajar en unos meses. Luego de tener casi un año de vacaciones, Anahí es una modelo profesional pero se dio un tiempo para los estudios. Ya que según ella no quiere ser una modelo tarada.
Ella me invito a venir y yo invite a Paula. Ya que no quería quedarme sola en los momentos importantes de la reunión. Lo que agradecí sin decirlo, fue el hecho de que Poncho no vino porque se le hizo imposible y la verdad eso me da un alivio. No iba a poder soportar verlos juntos luego de la confesión de Anahí.

ANAHÍ:
Escucho a las personas hablar a mi alrededor, todos se ríen, todos son felices en este momento menos yo. ¿Porque cuando mas segura estas de algo, de repente todo vuelve a ser una confusión en el camino?.
Sigo sin ordenar mis sentimientos por Dulce. Pero lo que si se es que ahí esta con la tarada de Paula, chica que me caía increíblemente bien hasta hace unos días. Ahora parece que no se puede despegar de Dulce no la soporto.
Me encuentro sentada hablando con uno de los diseñadores de modas, quien me cuenta algo que realmente no he escuchado. No puedo dejar de mirarlas juntas, como se ríen y se miran divertidas. Quisiera levantarme y desgreñar a la estúpida de Paula, pero eso sería mi fin en mi nuevo proyecto.

DULCE:
-¿Dul?.
-Si.
-Nos esta mirando- me dice Paula en silencio, estamos sentadas juntas en el sofá. Miró en dirección en la que esta mirando, y veo a Anahí mirándonos mientras habla con un diseñador.
-¿Y eso que?.
-Sus celos son tan notorios como tus sentimientos hacia ella. Solo que tu no lo ves, de la misma manera en que ella no ve lo que sientes- frunce el ceño- Son tan complicadas como las matemáticas. ¡Las odio!.
Me río y ella se ríe conmigo, Anahí ve nuestra escena con una mirada extraña. No la comprendo, pero tampoco puedo darle la razón a Paula.
-Si Anahí fuera mi mejor amiga, jugaría con ella.
-¿A que te refieres?.
-A darle celos, a hacer que aterrice. Pero no puedo hacerle eso, ademas..- me mira- Puede que te enamores de mi en el intento.- nos reímos a carcajadas.- Aunque sin hacer nada, puedo jurarte que me está asesinando con sus ojos.
-Estas exagerando.
-Estas ciega.
-Estas loca.
-Puede ser, pero no soy ciega, negada como tu.

ANAHÍ:
El sentimiento es horrible, no puedo soportar mas esto, estoy harta de verlas juntas no lo tolero.
- Me encanta que regreses de nuevo, a tu carrera señorita Anahí, es usted una gran modelo. Vales el oro.... Pagamos millones a la otra empresa, solo para tenerte con nosotros.
-Agradezco su entusiasmo, espero no decepcionarlos.... Disculpen necesito retirarme unos minutos.
-Adelante.
-Gracias señor.
Me levante de donde estaba furiosa, entre a el baño del lugar y me mire en el espejo. Mi cara de celos es demasiado notoria. -¿Porque con Paula?- dije en voz alta.
-¿Yo que?- dice detrás de mi, logrando que diera un saltito del susto. Ella espero que otras chicas salieran, ya que se estaban mirando en el gran espejo.
-Paula, ¿te gusta Dulce?.
-Si me gustará ¿que?.
-A ella no le gustan las mujeres.
-Anahí, basta ... ve y dile que te mueres de celos.
-¡Yo no estoy celosa!.

DULCE:
Me encontraba sola en ese lugar, y no era algo que me agradaba. Así que me levante rápidamente y me dirigí a el baño a buscar a Paula. Cuando estoy por pasar me freno en seco, ya que Anahí y Paula hablan de mi. Se que no es correcto escuchar conversaciones ajenas, pero si escuchas que están hablando de ti, es obvio que escucharas ¿cierto?.
-Somos amigas Anahí.
-Pero están pasando mucho tiempo juntas.
-¿Que hay de malo en eso?, Dul ya no tiene novio y tu tienes a Poncho- se ríe- Por eso pasamos tiempo juntas, no le veo nada malo. Además te hable del chico que me gusta.... Y dime estas celando a tu mejor amiga o estas celando a la mujer que es Dulce.
-Estas loca Paula.
-No lo estoy, dime.... ¿Celas a tu mejor amiga, o a la mujer que te provoca sentimientos?.
-No estoy celosa.
-Y por eso me estas diciendo todas estas cosas.
-¿Porque estaría celosa según tu?.
-Porque te gusta Dulce, te mueres por ella.- Anahí se ríe.
+Eso es estúpido.
-Creeme, ya escuche lo mismo.... - mierda Paula cierra la boca.
-¿Que?.. - dice sorprendida.
-Nada.... No se ni lo que digo.
-Bueno, eso lo explica todo entonces. Explica el porque de tu absurdo comentario, de que me muero por Dulce.
-¿Te gusta Dulce?.
-¡No, no me gusta!... es mi mejor amiga.
-¿Segura?.
-Si. Jamás podría ver a Dulce de manera diferente.
Sus últimas palabras son las que hacen eco en mi mente, son las que dañan, son las que me hacen sentir perdida en una oscuridad fría.
"Jamás podría ver a Dulce de manera diferente", sonó tan segura y sincera que me duele cada partícula de mi cuerpo. Siempre que algo te duele y lastima a este punto, solo quieres desaparecer, así que quiero desaparecer.
No es algo nuevo para mi escucharla decir eso, era algo evidente, pero duele mucho. Duele mas cuando tienes algo de esperanza, de fe de que las cosas se den de diferente manera. Nada será diferente, las cosas son así. Tengo que aceptarlo, aunque me duela el doble.
Mi dolor aumento tanto como la espuma, mis lágrimas caían sin cesar de mis ojos. Y entre a el baño, ambas me miraban sorprendidas. Y me decidí, realmente me decidí. No me detuve a pensarlo dos veces, ocupo decir la verdad, necesito decirle que la amo porque voy a volverme loca en cualquier momento. No me importa que no sienta lo mismo.
Seguramente me termine arrepintiendo de esto, pero de lo que nunca me voy a arrepentir es de lo que siento hacia ella aunque no sea correspondido.
Anahí me mira detenidamente de la misma manera que lo hago yo.
-Paula sal de aquí por favor y vigila la puerta para que nadie entre.- Paula me hizo caso y salió del baño.
-¿Que haces Dul?- pregunta y no de una mala manera.
-Probablemente estoy aquí a punto de arrepentirme sobre lo que voy hacer.
-¿Que vas hacer?.
-Anahí, yo.... sabes lo importante que eres para mi- me frunce el ceño y me asiente con la cabeza- No, no sabes lo importante que eres para mi.
-Bueno, me estas confundiendo- se ríe.
-No sabes hasta que nivel me importas.
-Te importo de la misma manera en que me importas a mi- niego con la cabeza.
-De eso se trata, no me importas como una hermana, como una amiga- vuelve a fruncir el ceño- Eres mas especial de lo que crees para mi y no es a nivel de mejor amiga, de hermana, va mas allá de eso.
-Dulce....
-No, por favor. No me interrumpas, escuche lo que hablabas con Paula y se que tu jamas me vas a corresponder. Pero me decidí a decirte esto porque ya no puedo mas y te pido que por favor me dejes hablar- asiente, pero no esta segura de eso. Yo tampoco estoy segura de mi- Siempre creíste que mi forma de ser hacia ti era solo de una amiga, incluso yo también lo creí así. Pero va mas allá de esa etiqueta, ni siquiera roza la palabra amistad….
-¡No, Dulce! detente- me detienen sus palabras- No sigas, no quiero que sigas hablando. Se a donde estás yendo y .... No- niega con la cabeza y observa el suelo. Quiero correr, volver el tiempo atrás y haberlo pensado dos veces antes de entrar.
-Anahí....
-Por favor Dulce, no me digas que me amas porque puede que no obtengas la misma respuesta- me mira a los ojos- Lo siento Dulce, pero..... no puedo hacerme cargo de esto.
-No pido eso- digo sin mirarla- Solo quería sacar esto de mi.
-¡Pero no es el momento, Dulce!, estamos en una reunión importante para mi nuevo lanzamiento y me sales con que me amas.
-Lo se...- la miro a los ojos- Se que no es el momento, pero a decir verdad... nunca lo será. Pero me canse de callarlo, de ocultarlo, de negarlo, de que todos lo noten menos tu.
Anahí me mira a los ojos, y puedo sentir como algo en nosotras se rompe. Ese hilo que siempre nos unió se acaba de romper. Mi corazón se acaba de romper, y la única persona que puede juntar los pedazos, me está observando de mala manera.
-¿Porque me lo dijiste?- sus ojos se llenan de lágrimas- ¿Porque?, ¡Ahora soy la mala de la película!- se agarra la cabeza con ambas manos y le niego.
-El hecho de que no me ames no te hace la mala de la película.
-No lo digas, no quiero que lo vuelvas a repetir.
-¿Que te amo?.
-¡Basta!
-¡Esa es la verdad. La verdad que exige ser gritada!. Si, no fue el momento. Me deje llevar y estoy aquí arrepintiéndome de haberme adelantado, pero no me arrepiento de amarte, no me arrepiento de lo que siento.- ella niega con la cabeza.
-Quiero que te vayas de aquí con Paula.
-Ana...
-¡Sabes que no me gusta que me digas Ana!.... ¡Vete, no quiero que estés aquí mirándome de esa forma!- me empuja, obligándome a salir de ese baño.
-Anahí, por favor. Dijiste que te gustaba esta forma de verte.
-¡Ya no. Ahora que se el por que no me gusta! ¿porque Dulce?....
-No soy un problema para ti.
-¡Tus sentimientos lo son!, ¡vete!- me vuelve a empujar- ¡Has arruinado todo!.
-¡Tu no seas hipócrita!- me sume a sus gritos.
-¿Hipócrita?.
-¡Si, lo eres.... porque si estoy enamorada de ti, en parte es tu culpa.... Cada vez que puedes me estas besando!, ¡ y no te atrevas a decir que son besos de amigas porque eso no existe!
-No, no pienses cosas que no son.
-Anahí, te fuiste a mi casa a buscarme, y apenas te abrí me besaste desesperada.... ¿Dime el porque?.
-No lo se... Amo a mi novio.
-Sabes, hasta ahora estoy abriendo los ojos..- digo acercándome rápidamente a ella.
-¿A que te refieres?.- se hace hacia atrás y la sigo.
-Tu, puede que no estés enamorada de mi, pero tampoco lo estás de tu novio. ¿Sabes porque?.... Porque si lo amaras, no me besarías, no me celarías como lo has estado haciendo. No le reclamarías a Paula por pasar tiempo conmigo. Yo te gusto.
-Te estas volviendo loca... vete ya debo volver y no puedo seguir mas aquí.
-Si te irás a tu compromiso.. Pero primero me vas a responder.
-Ya te dije que yo no..- la bese, la bese nuevamente a la fuerza. No es como si me gustara hacerlo de este modo, pero no me quedaba de otra, si me rechaza no insistiré mas, pero si me besa juro por lo que sea, que me daré la tarea de enamorarla.
Empujo con el pie la puerta que esta tapando el retrete, y me adentro con ella sin soltarla. Me empuja, muerde, me golpea... Pero finalmente logre lo que quería, se relajo de un momento a otro y respondió a mi beso de una manera alocada.
Sus manos estaban enredadas en mi cabello, su legua jugaba con la mía. Mis manos dejaron de sujetarla con fuerza. Ahora la tengo abrazada mientras la beso, muerde mis labios y siento que puedo morir en los suyos.
Una de sus manos baja de mi cabello a mi mejilla, me acaricia de manera suave, de manera que produce que mi cuerpo tiemble ante su tacto. Cuando nos separamos me mira a los ojos asustada como si acabara de averiguar algo, como si tuviera la respuesta de algo.
De su ojo derecho sale una sola lágrima y la seco con mis dedos. Me sonríe y eso me basta para darme cuenta que la guerra no está perdida. Tengo algo por que luchar, tengo una batalla por vencer y esa batalla la ganaré con honores. La amo y se muy bien que ella siente algo por mi, eso me basta y me sobra para ser feliz.

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CAPITULO 11

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:24 pm

DULCE:
Sabía que esto iba a pasar, y aun así me deje llevar.
Sabía que no era el momento, y que no era un sentimiento correspondido, y aun así.... No se porque siento que ella siente algo por mi. ¡Carajo mi confesión fue una precipitada jugarreta del destino!.
Jamas me arrepentiré de lo que siento, como ya dije. Aunque sea algo no correspondido, no me arrepiento. Pero me siento enojada, conmigo, y me siento enojada con ella. Se que Anahí no tiene la culpa de esto, pero estoy enojada con ella ¿porque estoy molesta con ella cuando fue mi culpa?.
Bien tuve que haberlo pensado dos veces. Pero cuando los sentimientos del corazón exigen ser gritados, simplemente te dejas llevar. Y yo ya me había cansado de callarme.
Lo callé por mucho tiempo, y decidí hablarlo en el momento menos indicado. Eres una jodida idiota, Dulce. Y aquí estoy, sintiendo como arruine todo.
¿Cuándo aprenderé a ser menos idiota? ¡Te llevas un premio, Dulce!. De todas formas, el corazón dice lo que siente cuando lo siente.
Me siento una total basura porque siento que le estuve mintiendo a Ucker por todo un año. Se que lo quise, y lo quiero. Dudo de todo lo que le dije a Ucker, y me lamento terriblemente por eso.
Le mentí, me mentí, nos mentí. Me siento enferma con la persona que soy. Si me sirve de consuelo dure mucho años sin ver a Anahí era obvio que jamas pensé estar enamorada de ella.
Estoy mirando el techo de mi habitación, pensando en Ucker y en ella. Mi mente me lleva a momentos en donde puedo ver que siempre fue ella, solo que no lo quise ver, lo ignore, y lastime a alguien por eso. Me traslado a momentos donde era claro lo que pasaba, pero yo estaba convencida que amaba a Ucker, solo a el. Y que mis acciones para con Anahí, solo eran amistad.
Cuando Ucker supo lo que pasaba, lo convencí de que eso no era cierto, lo convencí de una mentira, y me odio por eso.
La chica que creía que era un persona honesta, fue siempre una mentira. Soy una asquerosa mentira. Una vez que admites una verdad, las respuestas se hacen mas claras y todas te llevan a eso que estuviste ignorando, evitando o negando.
Ahora mas que nunca puedo entender el porque de los ataques de celos de Ucker. Ahora son mas que justificables, y entendibles. En su momento los creía estúpidos, pero ya no es así, hoy no.
Me siento frente a la computadora y abro mi casilla de mail, miro la pantalla durante unos largos segundos, hasta que finalmente me decido. Voy a mandarle un mail de disculpas a Ucker, me gustaría decirle todo lo que tengo para decirle cara a cara, pero es imposible.
Me dejo llevar y le escribo. Le pido perdón por todo, por el no respeto, por mis tal vez evidentes mentiras, en fin... Me disculpo por todo. Es lo mínimo que puedo hacer. Se que un perdón no soluciona todo, pero que me quito una mancha en mi horrible ser.
Una vez que envió el mail, vuelvo a acostarme y a mirar el techo de mi habitación. Hoy solo hay ánimos de esto, de nada, de solo mirar el aburrido techo y matarme con mis pensamientos.
Unos leves golpes en la puerta obtienen mi atención, dejando mis pensamientos por unos segundos.
-Quiero estar sola- digo pero aun así la puerta se abre y veo a Paula.
-Lo siento, tu padre me dejo pasar. No te dejare sola en este estado de mierda- dice caminando hacia mi- Levántate, nos vamos.
-No quiero moverme de aquí.
-Bien, entonces me quedaré aquí y hablaremos- se sienta en la cama y me mira- No me gusta que estés así.
-No fui honesta con Ucker- Paula solo asiente- Lo quiero, pero no al punto en que le dije que lo hacia, y eso es horrible de mi parte...
-Muchas veces la costumbre y el amor se confunden. Crees que amas a esa persona, crees que lo es todo, pero solo es costumbre. No lo notas, o no lo quieres ver, porque estas convencida de que no es así. Además admitir que estas con una persona por costumbre, suena horrible.
-Bueno, eso no me hace sentir mejor.
-Claro que no, jamas te hará sentir bien algo que es feo de tu parte. Hoy sera un día de chicas y no te quiero escuchar hablar de tus problemas.
-Eres buena amiga.
-Lo se- me sonríe- Pero en serio, hoy esta prohibido hablar de.... Voldemort.- hace comillas con sus dedos.
-Puedes nombrarla.
-No, no puedo porque no hablaremos de ella y nombrarla es traerla aquí.
Me río negando con la cabeza. Tal vez eso sea bueno, desconectar a mi mente de la realidad y enfocarme en otra cosa. Ponerme en estado hippie, en modo de pausa y disfrutar de la visita de mi amiga.
No solo esta prohibido hablar de.... ella, si no también de el chico que le gusta. Según Paula, si los nombramos es como darle el si al vampiro para que entre a tu casa. Le pregunté si estaba peleando con el tipo ese, me dijo que no y agregó que en la noche de hoy, el y ella son unas perras. Una de sus tontas y alocadas ideas para nuestro día, y debo admitir que me hizo reír.
Necesitaba una dosis del mundo de Paula, sus bromas, sus ideas.
-¡Nos vamos!.- dice sacado ropa de mi almario- Te vas a vestir sexy y salimos.
-No quiero.
-¡Dulce!.
-Ok.
Y así fue me vestí de manera, un tanto ... no un tanto no, ¡demasiado provocadora!, a peteción de Paula quien iba vestida de igual forma.
-Hoy, nos ligaremos unos bombones.
-Yo paso.
Salimos de mi casa, muy rápidamente era como si necesitáramos aire puro. No se si fue buena idea la de venir a el antro de un amigo de Paula. No se si fue buena idea, lo repito porque no se si es el karma, la mala suerte, o simplemente el universo tratando de hacerme una mala jugada.
Voldermort, digo... Anahí, estaba sentada con Poncho, Maite y un tipo mas a tan solo unos pasos de mi y de Paula.
En cuanto Paula la vio, me tomo de la mano y yo la mire extrañada, es evidente su plan. Cosa que no creo que funcione. Dadas las circunstancias, camine con Paula a el otro extremo del lugar pasando al lado de ellos, obviamente no la salude y eso causo una mirada de enojo por parte de Anahí. Que sin poderlo evitar la voltee a ver y esto me hizo ganarme un pellizco por parte de Paula.
-¡Auchs!.... me dolió.- digo refunfuñando y mirándola de mala manera.
-No me mires así, que de haber sabido que esa estaría aquí, ni de broma te traigo.
-El universo.
-¡Puto universo!... Dulce, no la mires.
-No lo estoy haciendo.
Después de un rato de discusión, Paula y yo bailamos de manera caliente por así decirlo. Y claro la idea fue de ella. Anahí nos miraba de mala manera.

ANAHÍ:
El aire me falta, el coraje esta dando paso en mi ser. ¡Porque me niegan lo que es evidente!. Dulce bailando de manera muy .... con esa.
-¿Anahí?.
-¿Que?
-¿Te pasa algo?- dice Maite con una sonrisa de oreja a oreja.
-Dulce, paso y ni siquiera me saludo.
-Si, no te saludo, a mi me guiño un ojo. Supongo que no se quiso acercar.
-Supones bien Mai. Tuvimos una discusión ayer.
-¿Me perdí de algo, o tiene algo con Paula?.
-Verdad que parecen que tienen algo.
-Uhhh, claro que ahí hay algo- Maite las miro y no se, si me pareció a mi pero le cerro un ojo a Paula. Esto es muy raro.
Mi desesperación por ir a quitar a Paula de Dulce, era mas grande que mis ganas de estar con Poncho quien, me daba besos pero yo ni se los respondía.
-Poncho, ¿Vamos a bailar?.- le digo con impaciencia.
-No, que flojera, en un rato.
-¡Vamos a bailar te digo!- sin esperar respuesta de su parte, lo arrastre a la pista de baile y comenzamos a bailar.
Dulce me miro de mala manera y sujeto mas fuerte a Paula. Así que yo hice lo mismo, sujete mas fuerte a Poncho, y bailábamos al ritmo. Poncho me abraza y le di la vuelta solo para quedar cara a cara con Dulce.
Nos mirábamos serías, con enojo en nuestros ojos. Cuando miro que Paula la pega mas a su cuerpo yo hago lo mismo con Poncho estamos en un duelo estúpido. Así que para ganarle bese a Poncho manteniendo los ojos abiertos y sin quitarle los ojos de encima.
De repente veo como Dulce besa a Paula, de manera rápida igual que lo hago yo con Poncho. Eso fue la gota que derramo el baso. En segundos ya ninguna de las dos estaba bailando. Nos encontramos una frente de la otra retándonos con los ojos.
-No te quiero ver con esa- le digo furiosa y ella se ríe negando con la cabeza.
-Suerte con eso- me desafía con una sonrisa burlona en su rostro.
-Se supone que es tu amiga ¿y la besas?.
-Tu eras mi amiga y te besaba.
-¿Era?.
-Si, eras.... no puedo ser tu amiga...
-¿Te gusta?.
-¿Te importa?.
-¿Son novias?.
Estalló en una carcajada y mi corazón se partió en dos pedazos.
No se que pensar, no se que sentir, ni tan siquiera se que creer. No se que creer con respecto a mi, con respecto a ellas.
Cada día me confundo mas y mas con Dulce. Pero a decir verdad, no he dejado de pensar en ella ni un solo instante desde ayer. Sus palabras, su forma de mirarme.... ¡su maldito beso! y ahora aparece aquí con Paula muy contentas las dos.
¿Recuerdas la sensación que tenías cuando eras niña y dabas vueltas hasta marearte?. O bueno yendo mas al presente, si alguna vez estuviste en estado de ebriedad, también entenderás de que hablo.
Así me siento cuando pienso en Dulce. Doy vueltas, no dejo de hacerlo y me mareo. Me mareo en sentimientos, recuerdos, momentos, imágenes, trato, lo que sea. Todo lo que tenga que ver con ella, me hace dar vueltas hasta marearme.
Quiero bajarme de este carrusel que no deja de girar, que no deja de confundirme con sus imágenes borrosas. Quiero que pare, y cuando parece que va a pasar, vuelve a dar una vuelta sorpresa.
Las imágenes que se presentan en mi cabeza, son de Poncho y Dulce. Como si uno fuera mi enfermedad, y la otra mi medicamento. El me empuja hacia la nada misma, y Dulce me ofrece su mano. Poncho me mira sin mirarme, si eso es posible y Dul me sonríe, haciéndome sentir única.
Podría correr hacia los brazos que quieren salvarme, pero para eso tengo que estar segura de lo que siento, de quien soy, de lo que estoy apunto de hacer. Porque si hago un paso sin estar segura, voy hacerle mal a alguien.
¿Como saber que es lo que siento si estoy en un carrusel que no deja de dar vueltas? ¡Podría vomitar!. Hasta que no deje de dar vueltas, no podré dar un paso hacia una dirección. Y debo decir que me aterra del paso que daré próximamente, porque puedo caer al abismo o puedo simplemente salvarme.
-Mira Anahí dejémonos de estupideces yo no vine aquí a pelearme contigo.
-Yo tampoco vine para eso- le digo haciendo puchero.
Dulce me dio una sonrisa y prácticamente me dejo hablando sola, se fue a sentar con Paula a una de las mesas, para mi desgracia cerca de donde estaba yo con mis amigos y Maite. Tome asiento, y me dispuse a beber cerveza.
La miro y siento malestar en mi estómago cuando las veo con demasiada emoción entre ellas, quiero vomitar y pienso que es peor el alcohol. Los efectos están llegando.
Me cruzo de brazos y deje de estar feliz. Me siento molesta, realmente enojada.
-¿Dolió?- me pregunta Maite sentándose a mi lado, y la observo con el ceño fruncido.
-¿El que?.
-Que te haya picado el bicho de los celos- se ríe aplaudiendo como una foca, se burla de mi, pero no le encuentro la gracia- ¡Te pico el bicho de los celos!.- grita y capta la atención de Dulce.
-Te detesto, Maite.
Dulce me observa, pero solo por un breve momento, luego se sigue riendo con Paula. Estuvo toda la noche con ella, a mi ni me volteaba a ver.
Maite inventa una canción de mis celos, y el acompañante de Maite, que es el mas sobrio de todos, me sonríe y la aleja de mi. Suficiente alcohol para Maite.
Dulce me sigue mirando mientras habla con Paula, y me siento mas molesta aún.
Bien, ¿que es esto? ¡Estoy girando otra vez y mas fuerte aún!. Y estoy segura que no es por el alcohol. Simplemente odio esta sensación, me odio, odio a Paula. Bueno... no me hizo nada, siempre fue buena conmigo ¡detente Anahí!.
Me levanto furiosa de mi lugar, necesito calmarme, necesito agua fría ¡necesito bajarme del carrusel!.
Entro a el baño y me mojo la nuca con agua fría, casi helada a decir verdad. Mi cuerpo responde ante tal sensación y luego me mojo un poco la frente. Me observo al espejo y me arreglo el maquillaje corrido, parezco un jodido mapache.
Respiro profundamente una, y otra vez, intento calmarme, intento dar menos vueltas de las que ya estoy dando, me mentalizo en estar bien. Cuando iba a salir del baño me choco con la persona que mas me esta mareando. Dulce me observa y sus manos se posan en mis hombros desnudos. Su tacto me hace temblar.
-¿Que?- le pregunto.
-¿Estas bien?.
-Eso no es de tu importancia.- Dulce frunce el ceño, yo también me miraría así. No entiendo porque le hablo de esta manera.
-Se que estas molesta, por mi confesión y yo a decir verdad también lo estoy. Pero claro que es de mi importancia.
Aparto sus manos de mis hombros- ¿Te aburriste de Paula que vienes aquí?.
Dulce me observa detenidamente y finalmente sonríe.- ¿Estas celosa?.
-Eres una idiota- quiero alejarme de ella, pero Dulce se pone en mi camino- ¿Puedes apartarte?.
-Lo haré cuando admitas que estas celosa.
Me río- Pues sigue esperando. No estoy celosa, eso es ridículo.
-No lo es. Creo que me gusta.- la empujo y se ríe.
-¡Eres una idiota, Dulce!.
-Si, ya lo has dicho.
-Bien, ahora déjame salir.
Se interpone en mi camino una vez mas- ¿Y si no quiero?.
-Quieras o no, déjame salir.
-Ya no soy una niña, ya no te hago caso en todo.
Ahí esta esa maldita mirada intimidante. Mi cuerpo reacciona y tiembla, siento nervios. Quiero esquivarla, correr lejos de ella, pero Dulce me acorrala contra la pared y mi cuerpo tiembla aún mas.
-¡¿Que estas haciendo?!- me quejo y sonríe.
-No hago nada.
-Bueno, tu nada no me gusta.
-Entonces, ¿porque estas nerviosa?.
Susce sonríe y sus manos se posan en mi cintura, trago saliva y mis nervios crecen al ver que no tengo salida.
-Dulce....
-No digas nada.- nuestras respiraciones se aceleran.
-Esto... esto no esta bien.
-Se siente bien para mi- sus labios están a centímetros de los míos- Te amo Any.
Sus palabras me hacen temblar cada vez mas, sus manos se aferran mas a mi cintura y me acerca aun mas a ella.
Una parte de mi, un gran enorme porciento, un mmm 99% de mi persona.... esta disfrutando de esta cercanía.
-Ana, Anahí quiero besarte, no lo quiero volver hacer a la fuerza.
-No quiero que sientas que te uso.
-No me estarías usando, se que quieres esto- me mira a los ojos- Dime que no quieres esto. Dime que no y me alejo, lo prometo. Aunque cueste...- sonríe y no le respondo- Dimelo, Anahí.
La miro a los ojos, miro sus labios y así repetidas veces. Mi corazón se acelera, mi respiración también.
Hazlo. Una voz en mi interior me lo grita una y otra vez. Hazlo.
Pongo mis manos en su nuca y la acerco a mi, sus labios tocan los míos y cuando su lengua hace contacto con la mía, dejo de dar vueltas en el carrusel. Ya no estoy girando, no me siento mareada, solo siento que estoy volando y con ella a mi lado, no tengo miedo de caer.
Nos besamos, me olvido de todo, de Poncho, de Paula. Y disfruto su beso, de como su lengua acaricia la mía con intensidad.
-Te amo, te amo... realmente nunca me arrepentiré de amarte...- dice entre besos y quiero decirle lo mismo pero no lo hago, solo la beso una vez mas. Supongo que esa es mi respuesta.
Ya no estoy confundida, puedo mandar a un demonio a Poncho ahora mismo, pero no lo puedo hacer. No definitivamente no sabría como hacerlo, que explicación le puedo dar.
Pero yo tampoco me arrepentiré de esto que siento por ella. Aun no me atrevo a decirlo en voz alta, pero yo tampoco me arrepiento.

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CAPITULO 12

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:24 pm

DULCE:
"Tu mensaje me sorprendió, es decir..... no lo esperaba porque ya no hay nada que perdonar cuando te perdone todo, y lo hice por el cariño que te tengo, porque no me gustaba la idea de dejar rencor cuando viví los mejores momentos contigo. Agradezco el respeto de tu mensaje, porque se de quien me hablas, se a que te refieres, lo dijiste sin decirlo y eso provoca otra sensación en mi. Supongo que ya pude acostumbrarme a esto, y no duele tanto. Puedo vivir con esto, así que tu tienes que hacerlo también. Se que nada fue con malas intenciones, todo fue inesperado y de sorpresa, se que no estaba en tus planes que esto pasara, y por eso no tienes la culpa. Ya te dije, aquí nadie tiene la culpa de nada, solo es algo que tenía que pasar porque así estaba escrito. Lo que ya está escrito, no se puede cambiar. Muchas veces somos nosotros quienes escribimos, pero el destino siempre nos sorprende, y nos guste o no hay que lidiar con ello. Por mas que ocultes o niegues la verdad, la misma sale a la luz tarde o temprano. Tu verdad ya la conoces, y ahora estas cargando con todos los sentimientos que te trae. Uno de esos sentimientos es la culpa hacia mi, y no quiero que la sientas, porque yo no te odio, no te desprecio, ni nada de eso. Me dices que no fuiste honesta conmigo, cuando en realidad lo fuiste, solo que no sabias esa verdad que estaba en tu corazón. No puedo aconsejarte en cuanto a Anahí, me disculpo por eso, pero no me sale. Lo único que espero es que no sufras demasiado, y que logres ser feliz. No vuelvas a ignorar jamás a el llamado de tu corazón, porque si lo haces estarás tan perdida como ahora. Espero que te encuentres y estés bien, es todo lo que pido. Recuerda que el amor es una guerra, y si te das por vencida... ya te das por muerta. Recuerda que después de la lluvia, sale el sol, y muchas veces un hermoso arcoiris. No me respondas este mensaje, no me agradezcas nada, ni nada por el estilo. No quiero sonar grosero, pero no me vuelvas a escribir..... te quiero, pero aun me debilitas. Cuando me sienta realmente bien y completo, te escribiré, lo prometo. Mientras tanto, encuentra tu paz, y se feliz, Dulce. Dejale mis saludos a los chicos allí, y a tu familia. Dile al profesor Walden que echo de menos sus clases. Te quiere, Christopher."
Leo el mail de Ucker y me siento un poco mejor. Creí que no iba a recibir respuesta, pero acabe de leer una, y una respuesta bastante comprensiva a decir verdad, así que debo respetar y comprender su espacio.
No mas mensajes para Ucker, no mas llamadas, no mas nada. Así que borro su número, su mail, borro sus redes sociales, borro todo lo que me lleva a el y esperare a que algún día me hable, y espero que ese día el este feliz, se lo merece.
Las líneas se dibujan se muestran claras y precisas, para luego borrarse, desvanecerse... otra vez. Así continuamente, y no logro acostumbrarme. Creo que jamas me acostumbrare.
Me pregunto como hubiera sido aceptar la verdad, enamorarla, sin Alfonso en el medio. Quizás hubiera sido menos complicado. Pero la realidad es otra, así que debo dejar de soñar con un que hubiera sido si..... y aceptar esta realidad. Aunque apeste, duela y moleste, yo me lo busque.
Coloco mi bolso en mi hombro y me preparo para el nuevo día. Un nuevo y jodido día.
Una vez en la universidad, me dirijo a la clase de lenguaje, y como es una clase que comparto con Paula, me siento a su lado.
-¿Un mal día para ti?- le pregunto al ver su ceño fruncido y triste.
-Pasando la etapa de padres a punto de separarse y el estúpido chico que me gustaba lo mande al carajo.
-Oh.... lo siento- ella se encoje de hombros y me sonríe.
-Sabes Dul, supongo que no veo la hora de que pase, así ya no escucho sus gritos, y peleas en las que siempre termino en el medio- se ríe negando con la cabeza, y sus ojos se llenan de lágrimas. Quiero abrazarla, pero se me niega- Si me abrazas, llorare como una niña y nadie quiere ver eso.
-Pero llorar te aliviara, Pau- me mira, sonríe y seca las pocas lágrimas que caen sobre su rostro.
-Tu cara no es de buen día tampoco.
-Si, pero ya me voy acostumbrando.
-Ella es una estúpida, al no ver la persona tan especial que eres. Me da coraje que sufras así.
-No quiero que hablemos mas de mi, no quiero traerte mas problemas ya bastante me has ayudado.

-Quizás tus problemas me hacen sentir menos miserable- se ríe, y me hace reír a mi.-¿La has visto?.
-No, estamos distanciadas, la última vez que la vi fue hace tres días, en el antro. La extraño.
-Cuando te cases con Any, ¿puedo ser la madrina de uno de sus hijos?- me río y niego con la cabeza.
-Eso no va pasar.
-¡Claro que va pasar!, tienen que estar juntas, Anahí es tu novia, solo que aun ella no lo sabe.
El profesor entra a el salón de forma apresurada, disculpándose por su tardanza. Una vez se acomoda, y deja de estar agitado, la clase comienza.

ANAHÍ:
Mi mente recrea el momento del beso, y mi cuerpo tiembla. Como tiembla uno cuando hace frío. Vuelvo al momento del beso, y me siento a gusto, no quiero salir de ese lugar, me quiero quedar allí toda la vida.
Nuevamente me siento en un carrusel, solo que esta vez la imagen borrosa de Dulce se hace mil veces mas visible que la de Poncho.
¡Poncho!, cuando pienso en el, lo hago de una manera distante. Lo hago porque cuando bese a Dulce, deje de pensar en todo y simplemente lo hice. A veces es necesario ese valor, arriesgarse. De todas maneras, no sabrás lo que sucede si nunca lo intentas ¿cierto?.
Se lo que estas pensando, se que crees que no es fácil ir por la vida haciendo lo que realmente queremos, sin miedo a nada. Pero creo que para animarnos a hacer algo, hay que dejar de pensar. Dejar de sacar conclusiones, dejar de inventar escenas, momentos y simplemente hacerlo. Recibir la respuesta de ese movimiento de la mejor manera posible.
Cuando tuve a Dulce tan cerca mio, no dejaba de pensar. No dejaba de decirme que eso estaba mal, no dejaba de pensar en Poncho, la culpa, en el dolor, y mis estúpidos celos. Pero cuando sus labios tocaron los míos basto para que todo eso se fuera.
Mi mente pensó en muchas cosas, las cuales todas me daban a correr lejos de ella. Pero la vi a los ojos y decidí dejar de pensar, detuve mis pensamientos, los puse en pausa y me deje llevar.
Los labios de Dulce tocaron mis míos y mi mente se puso en blanco, logre disfrutar del momento. Sus labios acariciaron los míos y sentí que volaba. Cuando finalmente la vi a los ojos después de ese increíble beso, supe que ella estaría ahí para atraparme de mi vuelo.
Nadie nos vio, al menos Maite no lo sabe, no se si Dulce se lo contó a la estúpida de Paula. Solo lo sabemos nosotras, y creo que eso lo hace mas especial y mágico.
Ayer no hable con Dulce. Quise mandarle un mensaje, pero no supe que decirle, como hablarle. Ella tampoco lo hizo, y me pregunto si estuvo en la misma que yo al dudar sobre si mandarme un mensaje o no.
Tampoco se como sentirme al respecto ¿se habrá arrepentido?, ¿habré hecho algo mal?. Realmente no tener respuesta me enferma, y hoy estoy segura que pronto la veré ya que estoy en la universidad. Hoy después de ese día y ese beso mágico la veré.
Cuando salen todos de las primeras clases, me siento con mas nervios que nunca. Ni cuando tengo exámenes me siento de tal manera.
Me reúno con Maite, Chris y Poncho. Le pregunte a Maite que tal con el chico con el que esta saliendo y con una sonrisa me dijo que aun no paso nada de eso. El comienza a gustarme para ella, la mayoría de los chicos que se acercan a Maite solo quieren una cosa, sexo.
Cuando veo a Paula, mis nervios aumentan porque se que estaría con Dulce. Y no me equivoqué, ya que se encuentra caminando detrás de ella. Sus ojos se encuentran con los míos y dejo de ser consiente de lo que están hablando Maite y Poncho.
De todos tipos de miradas que existen, Dulce en estos momentos me está prácticamente desnudando con sus ojos, pero lo mas "lindo" de todo, es que me lo hace con cierta timidez. Se sonroja levemente y me sonríe. Luego se suma a la conversación, dejándome en un estado de confusión.
Ellas se van, se despiden de nosotros diciendo que nos ven en el almuerzo, Poncho la fulmino con la mirada y yo literalmente casi lo mato. Dulce antes de irse, me saluda y cuando lo hace, su beso es mas cerca de mi boca que de mi mejilla.
Estoy girando en el maldito carrusel, y a mi alrededor hay muchos interrogantes. Principalmente Poncho.
-¿Que fue eso?- pregunta Maite sorprendida.
-¿De que hablas?.
-De tu escena con Dulce- se cruza de brazos, estudiandome con su mirada. Si me mira por unos segundos mas, sabrá lo que está pasando. Maite tiene ese poder.
-No se de que hablas.
-Conmigo no juegues, Anahí, se estaban mirando raro.
-Estas imaginando cosas, y callate Poncho te va a escuchar.
-Estas nerviosa.- me observa detenidamente- Si descubro que me escondes algo me enojare.
-Solo serán minutos, sabes que no puedes vivir sin mi.- le sonrío.
-Te detesto, Puente.
Y agradezco que la conversación se haya ido por un lado diferente al que estaba yendo. La hora del almuerzo llego mas rápido de lo esperado. Gracias, tiempo, te lo super agradezco.
Y allí estaba ella, con sus ojos fijos en mi cada tanto, actuando como si nada hubiera pasado entre nosotras. Me siento molesta por eso, creí que sería diferente. Quiero sumarme a la conversación animada, pero se me es imposible. Mi mente esta haciéndose preguntas, y Dulce no ayuda en las respuestas.
-Te amo, hermosa- dice de pronto Poncho en voz alta y por primera vez no le respondo. Me siento enferma con esta situación. No quiero me que toque , no quiero que me bese, no quiero que me diga te amo. No quiero nada.
Entre todo mi malestar, confusión y enojo, me disculpo y me levanto de la mesa para ir a el baño.
¿Que carajo con Dulce?, ¿por qué actúa como si no me hubiera dado el mejor beso de todos?, bueno..... Al diablo con Dulce, mi novio es Alfonso.
Entro al baño caminando de un lado a otro, por suerte estoy sola y nadie puede escucharme mientras me quejo de todo. Incluso hasta la insulto, y me insulto a mi porque su beso sigue causando algo en mi.
La puerta del baño se abre, y decido dejar de quejarme. No quiero que ninguna chica me vea en esta situación, aunque aquí se ha visto de todo. Pero no es cualquier chica es Dulce, ahí están sus ojos fijos en mi.
-¿Ahora se te da seguirme a los baños siempre?
-Bueno, es casualidad,
-¿Que quieres?, ¿que haces aquí?.
-Te sigo- me río -¿Que es tan gracioso?.
-Nada.
-Algo te sucede.
Suspiro profundamente, y se que mi rostro de seguro esta rojo.
-¡Tu me sucedes!
-¿Que hice?
-¡Nada!, eso hiciste, ¡nada!.
-¿Hablas del beso?.
-No, de un proyecto de la universidad ¡por supuesto que hablo del beso!- se ríe- ¡No te rías!.
-No grites, alguien puede entrar.... Any, nos hemos besado otras beses y solo a este le das importancia por lo que veo.
-Vete, Dulce.
-¿Porque siempre tenemos que discutir en un baño?, parecemos taradas, tu me echas yo no me voy luego te beso y blablabla.
-¡Eres una idiota!.
-¿Crees que ese beso no significó nada para mi?- la miro- ¿Crees que fue solo un beso y ya?- se ríe- Ese beso significo tanto como el primero- le frunzo el ceño- Si, de seguro no lo recuerdas.
-Claro que me acuerdo.
-Any....... Cuando era niña no tenía idea de que un beso podría significar tanto, tuve que crecer para darme cuenta. Y el beso del antro significó mucho para mi, Anahí ¡bese a la chica que me gusta, que amo, que me vuelve loca!, ¿como no iba a ser un beso increíble? ¡no dejo de pensar en ese beso!.
-Solo....solo no has dicho nada- susurro.
-No lo hice porque no sabía como estabas tu con respecto a eso, no quiero presionarte, aunque me duela tu estas con Poncho el es tu novio, esto solo lo sabe Paula, quiero respetar tus tiempos y lo que decidas. Solo no quiero perder a mi mejor amiga, ni la mujer que me hace sentir esto.
Niego con la cabeza y la miro a los ojos.- Dulce tu nunca me vas a perder, somos mejores amigas por la eternidad, siempre sera así incluso con sentimientos de por medio.
-Quería hablarte, solo no sabía como.
-Me paso lo mismo
-Se acerca a mi con pasos lentos.
-Dulce, me siento diferente.
-¿Eso es bueno o malo?- finalmente llega a donde estoy.
-No lo se- la miró, aunque tanta cercanía ponga mis nervios de punta- No quiero lastimarte.
-No lo harás.
-¿Como lo sabes?, tengo novio Dulce.
-Porque se que te sientes diferente de buena manera, solo que sientes que es malo porque crees que no estás siendo justa conmigo al estar con alguien mas.
Suspiro y miro el suelo- Quizás sea así, pero....
-¿Que?.
-Desde ese día solo pienso en el beso, solo pienso en ti, no en el.
Dulce sonríe, y le devuelvo la sonrisa.
-¿Esta mal decir que me siento feliz por eso?- le sonrío- ¿Esta mal querer besarte y decirte que te amo?.
Mi corazón se acelera y hago lo primero que se me viene a la mente. La acorralo contra los lavados y mi respiración se acelera, como la suya, como nuestros corazones.
-Creo que los baños comienzan a ser mi lugar favorito- dice y me río.
-El mio también.
-Alguien puede entrar.
-Entonces besemonos antes de que pase eso.
Y la beso, los brazos de Dulce se posan sobre mis hombros y los míos abrazan su cintura. El beso se torna intenso, pero ella me respeta a cada momento. Si estuviera besando a un chico en esta situación probablemente me hubiera tocado.
-Podría besarte todo el día sin cansarme- le digo al separarme de ella.
-Esa frase es muy usada.
-Dul- la miro mal- Pero yo lo digo en serio. Quiero que desgastes mis labios, Dul.
-Me vuelve a besar, y nos olvidamos el hecho del lugar en el que nos encontramos. Aunque pensándolo bien, eso es mas excitante.
Y aquí estoy en mi cama, recordando nuestros besos y no puedo dormir. Doy vueltas y vueltas en la cama.
Mi celular suena en mi mesa de noche cuando llega un mensaje y cuando observo la pantalla, veo un mensaje de Dulce.
-¿Soy la única que esta dando vueltas en la cama?
-NO....
-Hola.
-Jaja Hola.
-Estoy pensando en ti.
-Y yo en ti, Dul.
-Me gusta que pienses en mi.
-No se que hacer.
-Si tienes preguntas, quiero ser tu respuesta.
-Tengo miedo, Dul.
-De que, Ana?
-De lastimarte, de hacerte mal.
-Deja de pensar así, deja de tener miedo. Con miedo no puedes vivir tranquila.
-Y que hago entonces con Poncho?.
-¿Que sientes por el? y te lo pregunta tu mejor amiga, no la Dulce enamorada. Solo te quiero ayudar a aclarar tu mente.
-Yo juraba que lo amaba, pero las cosas son distintas... Creo que el salió perdiendo aquí.
-¿Porque no lo dejas?.
-No se como hacerlo, por eso te digo que no quiero lastimarte.
-Any, puedes tomarte todo el tiempo del mundo, solo no juegues ni con el ni conmigo porque no sera lindo. Debes decidirte y te puedo dar el espacio para hacerlo.
-¡No quiero que me des espacio!.
-Any...
-¿Que hago?.
-Puedes besarme, yo estaría feliz.
Sonrío.
-Dul, ¿sabias que besas increíblemente perfecto?.
-Lo he escuchado..
-Boba.... Pienso en como estamos ahora, hacia dónde estamos yendo y solo me pregunto. Estarás ahí?.
-Siempre estaré aquí, Ana. Acaso no es algo obvio?.
-No se si lo merezca, o te merezca.
-Callate.
-Es en serio.
-Eres todo lo que necesito y quiero.
-Lo ves? no te merezco.
-No vivimos muy lejos, podría ir y callarte de un beso.
-No me hagas pensarlo.
-Anahí, mejor me voy a dormir. Porque puede que salga de inmediato de mi casa.
-Jajaja buenas noches.
-Te amo, princesa.
¿Me dijo princesa?..... su último mensaje no se me hizo raro, simplemente sonreí. Sea a donde sea que estoy yendo, se que Dulce estará ahí y me siento a salvo, segura. Creo que quiero correr a los brazos que me quieren salvar. Cada día estoy mas convencida que Dulce es todo lo que necesito para ser feliz.


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CAPITULO 13

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:24 pm

ANAHÍ:
Estoy por acabar la universidad y debo estudiar mucho. Pero tengo la cabeza en todo menos en el estudio. En momentos así me dan ganas de renunciar a todo, dejar el estudio, y simplemente seguir con mi famosa carrera de modelo.
Vivir la vida loca, pero eso no sería vida, lo se. A la larga se que me terminaría arrepintiendo. Y una de mis metas es ser una periodista, así que para eso, tengo que sentarme largas horas a estudiar.
Cuando mas me dan ganas de renunciar, mas me acuerdo de lo que quiero, y así me motivo a seguir. Por mas cansada que este.
Suspiro al ver a la chica que me devuelve la mirada en el espejo, ojerosa y cansada. Me dirijo a la cocina, y me sirvo una taza de café.
Me siento en el escritorio que tengo junto a la ventana que da a la ciudad, y abro el libro. Nuevamente suspiro, y esta vez de forma mas pesada.
-No me ganaras esta vez.
Le hablo mentalmente al libro y comienzo a leer. Comienzo a aprender lo que leo, a entender. Comienzo a guardar información en mi cabeza, hasta hacerla estallar en mi imaginación.
De repente la pared azul se torna interesante. Creo que necesita que le retoquen su color.
-¡Anahí, concéntrate!
Me regaño a mi misma para quitar mi atención de la pared, y vuelvo a leer. Vuelvo a guardar información en mi mente. Y no se como sucedió pero me dormí. Me despierta el sonido fatal del timbre, o tal vez yo lo siento fatal.
El timbre sigue sonando- ¡Dios, que sonido tal fatal!.
Me levanto enojada, y camino hasta la puerta. La abro sin siquiera ver de quien se trataba antes, estoy dispuesta a maldecirle hasta el apellido al que sea que me molesto, pero al verla..... todo enojo, y cansancio se esfuma.
Mirándome con dulzura, y sonriendo levemente. Mis ojos están felices de ver lo bien que luce en ese jean azul, lo bien que sus piernas van con el. Mis ojos están felices de ver el sutil escote blanco en su remera, y en sus pies.... unas cómodas Converse negras.
Nunca se lo dije, pero me gustaba mas verla en este aspecto.
-Hola- le sonrío como puedo.
-¿Un mal día?.
-Un día de estudio.
-Eso apesta- asiento- Solo quise pasar a verte, pero no te quiero molestar.
-Nunca me molestas- Dulce me sonríe, y doy un paso hacia atrás para dejarla pasar. Ella sonríe aun mas segura, y pasa.
-¿Segura? lo entenderé si quieres tu espacio.
-Lo se. Pero quiero que te quedes. Además.... un recreo no me vendría mal.
Le sonrío, y esta vez soy yo la que sonríe segura de mi misma. Me acerco a ella, y pongo mis manos en su cintura, la voy a besar, pero cuando quiero hacerlo se aparta de mi de forma sutil.
-Luces cansada y estas cansada.
-Pienso mucho.
-Mmm.
-Tu y Poncho me van a volver loca.
-Any, yo te dije que no te desesperes yo se entender y te daré tiempo.
-No quiero tiempos.
-Any- pone sus brazos alrededor de mi cuello- ¿Dormiste bien?.
-No, no he pegado un ojo.
-Lo siento.
-¿Me das un besito?- le digo con voz de suplica.
-No... ¿Noche de pizza, y cerveza?.
-Te amo- Ambas nos quedamos calladas luego de eso. Ella ensancha los ojos, y estoy completamente segura que yo igual.- Es decir....
-Se lo que quieres decir, Anabanana. No hace falta que lo expliques- me sonríe, y se que el "te amo" no fue para nada raro, pero no se en que momento se me salió tal palabra. Ni siquiera la pensé.
Para mi desgracia Dulce se esta comportando como la mejor amiga que ha sido siempre. Muero por besarla, y abrazarla fuertemente. Pero ¿y Poncho?, estoy segura que no me quiere besar por el ¡por mi maldita situación!.
El delivery de la pizza llega, así que nos encontramos sentadas en el sofá, comiendo pizza y bebiendo nuestra segunda lata de cerveza.
-Yo elijo la película- dice y me quita el poder de ver la lista de películas disponibles.
-¿Que te hace pensar eso?- ahora soy yo la que le quita el poder.
-Estas cansada, terminaras durmiéndote de todas formas- recupera el poder.
-Buen punto.
Dulce sonríe y observa la larga lista de películas. Mis ojos están concentrados en ella, y en las muecas que hace al ver los títulos.
Mueca de "que horror esta película", "Oh, amo está", "está me hara llorar" y así otras muecas mas.
-¡ Simplemente no te quiere !- elige por fin.
-Simplemente se que me dormiré- se ríe.
-Callate, y disfruta. La película es genial.
-Prefiero verte a ti. Pero bueno, soportare la película- ¿de donde salió eso?, nuevamente me encuentro diciendo cosas sin sentido, las cuales Dulce ignora.
La película comienza, y finjo un bostezo. Dulce se ríe y me da un codazo. Paso mi brazo por detrás de su cabeza, apoyándolo en sus hombros. Odio admitirlo, pero la película logro captar mi atención. Dulce se reía de mis comentarios, se río aun mas y apoyo mis comentarios de que el actor protagonista es ardiente.
-No estuvo tan mal la película- le sonrío, y me devuelve la sonrisa.
-¿Eso significa que puedo elegir la próxima?.
-Solo con una condición Dul.
-¿Cual?.
-Quiero mi beso de "hola" que no me diste- sonríe, y se acerca. Le devuelvo la sonrisa, hasta que sus labios la cubren. Me besa de una forma intensa, sin dejar de lado la ternura, y dulzura. No se como es eso posible, pero ella lo consiguió. Se separa de mi, dejándome sin aliento y mordiéndome el labio inferior.
-Guau....
Sonríe.
Mi celular comienza a sonar, y es Poncho el que llama. ¿No puede llamar en otro momento?. Le doy una sonrisa a Dulce, pero no me la devuelve. Me levanto y camino a la cocina para hablar.
-¿Hola?.
-¿Como estas amor?.
-¿Bien y tu?
-Muy bien.
-Estas como sería ¿te pasa algo?, ¿estas molesta conmigo?.
-Ehh, no para nada, no no estoy molesta gatito.
-Te extraño.
-Oye, ya me voy a dormir.
-¿Tan temprano?.
-Estoy cansada.
-Bueno mi vida, te amo descansa.
-Buenas noches,bye.
Colgué sin darle tiempo a nada. La verdad no lo extraño, no me hace falta cuando estoy con Dulce. Ella tiene mi total atención.
Seguimos viendo películas al trascurrir el tiempo, mis ojos se vuelven pesados, a tal punto de no poder mantenerlos abiertos. Y me duermo sin darme cuenta.
Me despierto con el fuerte, pero agradable aroma a café. Me despierto escuchando a Dulce cantar. Abro los ojos y noto que estoy en el sofá, cómodamente recostada. Miro hacia la cocina y la veo bailando, y cantando de forma animada. Por alguna razón sonrío al verla, por esa misma y extraña razón, me gustó despertarme y encontrarla aquí.
Me levanto en silencio y voy hacia la cocina, me cruzo de brazos y la observo. Aun estaba cantando y bailando. Se voltea y da un salto al verme, me río de ello y me acerco aun mas.
-Me has asustado- logra calmarse- No vuelvas a hacerme eso.
-Buenos días- le sonrío- Siento haberme dormido.
-Descuida, de todas formas lo esperaba- se encoje de hombros- Siento haberme quedado. Pero me dormí, también.
-No te preocupes.
Se ríe y me pasa una taza de café.- ¿Tienes el día ocupado?- niego con la cabeza- Bien quiero irme de compras con mi mejor amiga.
¿Mejor amiga?, ¡carajo!, ya no me siento así. Me pregunto que le pasa, porque un día me trata de una manera y luego se comporta como si nada.
-¿Que te parece si llamo a Paula?.
-Si la llamas a ella, ve solo con ella. De todas formas, ayer no vi a Poncho y lo extraño.
-Ahhh, lo extrañas.
-Si, lo extraño.
-Ok, es tu novio es comprensible.
-¿Que es comprensible?, nada de esto es comprensible, un día me juras amor eterno, al otro me ignoras. Me confundes.
-Si, ya se que soy tu jodida confusión.
-No, no me entiendes.
-Nos quieres a los dos. Tu estas mal.
-No, no es así. Yo me dí cuenta que te quiero a ti.
-Mentirosa,si fuera así lo dejas y ya.
-No es tan fácil... No lo quiero lastimar.
-No se si te das cuenta, pero ya le has puesto el cuerno conmigo varias veces. Esta a un pelo de ser lastimado si se entera, así que lastimarlo un poco mas es nada.
-Dulce, nuestra relación es perfecta, no tenemos muchos problemas. Es algo estable y serio, el me ama no puedo nada mas huir de el.
-¿Y que pretendes estar con los dos?, estar con el y conmigo al mismo tiempo. Y que yo te soporte eso solo porque estoy enamorada de ti. Las cosas no son así, o es el o soy yo. Pero ambas cosas no puedes tener. Mi amistad la tendrás siempre, pero mi corazón no te lo dare en charola de plata para que me lastimes a tu antojo.
-Dulce.
-Sera mejor que me vaya, te veré mañana en la universidad.
-No te vayas.
-Es que no lo puedo soportar.
Ella caminaba hacia la puerta, pongo mis manos abrazando su cintura detrás de ella, Dulce no me aparta en ningún momento, así que continuó con lo mio. Corro a un lado su cabello, y me encuentro con una zona libre de su cuello, me acerco y la beso.
-An...
-Si es esto lo que no puedes soportar, entonces déjame decirte que yo tampoco puedo- le susurro al oído y la noto estremecerse. Dejo otro beso en su cuello, y Dulce mueve su cabeza a un lado dejándome mas paso para hacerlo.
-Esto... esto.... esto no tiene que gustarme, tienes novio- continuo con lo mio, sonrío y se da vuelta para enfrentarme. Voy a besarla, pero me detiene- No quiero ser un juguete para ti Anahí, tu tienes a Poncho y no lo vas a dejar.
-No eres un juguete para mi Dul, nunca lo fuiste. Eres mas especial que el, siempre lo seras- me sonríe y acaricio su mejilla.
-Pero aun así, si hago algo me convierte en la otra, en el plato de segunda mesa.
-¿Piensas hacer algo?- le sonrío coqueta.
-Algo mas que besarte.
-Me estas apunto de matar- se ríe y sonrío con el sonido, mis manos aun seguían en su cintura, las cuales cambie de posición colocandolas sobre sus hombros.- Te amo.
-Lo dices, porque quieres hacerlo.
-No, lo digo porque es lo que estoy sintiendo ahorita mismo- nos encontramos a pocos centímetros, respirando de forma costosa.- Si, quiero hacerlo, y nunca he estado con una mujer así que, si te digo que te amo, es porque así es. Si va pasar algo, solo quiero que confíes en mi ¿confías en mi?.- asiente y se muerde el labio inferior- ¿Podemos dejar de hablar?.
-Por favor.
Y me olvido por completo, de la discusión que tuvimos, de Poncho de todos. Le sonrío y la beso. El contacto de su lengua con la mía, logra que me enloquezca. Meto mis manos por debajo de su remera, y siento su piel suave, y delicada. Nos encaminamos a mi habitación sin dejar de besarnos, cuando llegamos a la cama, la recuesto para después alejarme y solo mirarla.
-Any, ¿estas bien con esto?- le asiento- Si quieres que nos detengamos.
Vuelvo a asentir y le sonrío, me quito la blusa y sus ojos caen en mis pechos. Logrando que me sonroje a mas no poder. Ella quiere hacer lo mismo con la suya, pero la detengo.
-No. Quiero desnudarte yo misma- me sonríe, y le quito la remera arrojándola a un lado. Ahora son mis ojos los que caen en sus pechos, y en ese sostén negro. La vuelvo a besar, aun mas intenso que antes. Nuestras lenguas danzan al ritmo del deseo, y siento que me enloquezco cada vez mas. Entre beso y beso, llevo mis manos hacia su espalda y le desabrocho el sostén. Dulce se aparta de mis labios, y la miro.
-Creo que estamos yendo demasiado rápido.
-¡¿Que!?- me siento y la miro a los ojos.
-No, no puedo...
-¿Porque no?.
-Porque no puedo estar contigo, sabiendo que eres de Poncho.
-¡Yo no soy de Poncho!.
-No puedo, lo siento, así no. Creí que podía pero es evidente que no puedo llevar una situación así.
Me miró una vez mas y se bajo de la cama buscando su ropa. Se la puso y se fue. Dejándome en estado de tristeza, no la quiero lastimar.
Alguna vez escuché que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, no estoy de acuerdo. Si te pones a observar tan solo cinco minutos, la persona siempre sabe lo que tiene a su lado, la diferencia es cuándo comprendes que nunca más vas a poder hacer uso de el. En realidad no es que entiendes lo que tienes hasta que lo pierdes, lo que pasa es que logras comprender lo que tienes hasta que sales de aquella burbuja de cristal que te mantenía dentro de la idea de que aquello que está ahora contigo siempre estará a tú lado.
Debemos de meternos en la cabeza que nada dura para siempre, ni el dinero, ni el amor y mucho menos la vida. Cada momento es inolvidable, incluso aquellos que desearías borrar de tu memoria, y ¿sabes por que? por que esos malos o buenos momentos son los que te han definido como persona, los que te han hecho todo lo buena o mala persona que eres, los que te han formado.
Siéntete orgullosa de haber vivido, con o sin errores. Nunca des nada por sentado, esfuérzate y se valiente, que los que se rinden antes son exactamente aquellos que no cumplen sus sueños. Cuando tengas algo, cuidale, valóralo, quizás no es lo mejor, pero en el momento en el que estas bajo las circunstancias en las que te encuentras, es exactamente lo que necesitas.
No esperes a perder lo que tienes para valorar, la vida es una sola, nada de lo que dejes pasar va regresar. Atrévete y mas que demostrarle al mundo cuanto vales demúestrate a ti misma que este mundo no sería lo mismo sin personas como tu, porque recuerda "antes de medir lo mas valioso que tienes, empieza por aprender que tu eres ese ser valioso, que vales la pena, nadie esta por encima de nadie".

DULCE:
A la hora de amar a alguien, no solo le entregamos parte de nuestro tiempo, de nuestra vida. Le entregamos también algo mas importante, y delicado, nuestro corazón. Se lo entregamos de a poco, sin darnos cuenta, confiando en la persona que esta delante nuestro, creyendo en sus palabras, en sus abrazos, caricias, y besos. Cuando amas a alguien y ese alguien sonríe, te sientes única. No hay nadie mas en el mundo, solo tu y esa persona.
Cuando se trata de amor, ningún corazón sale sano y salvo. Siempre, queramos o no, terminamos sufriendo, con una daga en el corazón. Una daga que duele, molesta y por mas que te la quites, la herida tarda en sanar. Pasas días, semanas y hasta meses preguntándote por que, aunque sepas que ninguna respuesta es sana para tu estado, te lo preguntas.
Esta la parte linda del amor, claro que si. Esa parte en donde son felices, sonríen, se aman. ¿Es realmente justo que todo cambie?. Muchas veces de un día a otro, sin darte cuenta la persona que amas te esta lastimando, o tu lo estas haciendo. Cuando el amor se desgasta, por mas que quieras que vuelva a hacer lo mismo, sabes que nada será igual y sabes que es momento de alejarte.
Ahora, ¿es realmente justo que te mientas, que te ilusionen, que te enamoren para luego dejarte sola como si nada, cuando creías que lo eras todo?. La parte linda del amor, la siento yo. Porque realmente Anahí no piensa dejar a Poncho entonces.
¿Porque las personas ilusionan de esa forma?, ¿acaso es divertido ver como la otra persona cae a un pozo sin fondo por esas ilusiones que se pierden o que nunca existieron?.
El amor es una palabra corta, pero larga de sentimientos. Una palabra que se escribe fácilmente, pero cuando duele, duele como la mierda. El amor cuando se torna oscuro entra la fase del dolor, y cuesta salir de ahí, realmente cuesta y duele.
Es mi primer caída, mi primera vez llorando por amor, llorando por alguien que no me ama de la misma manera en que yo lo hago. Si me amara como me dijo hoy, no jugaría conmigo y dejaría a Poncho a un lado. Pero ahí esta ella, sonriéndome, enamorándome y aquí estoy yo, llorando en mi habitación. Fui estúpida, ciega.
¿Hay algo mal en mi? me pregunto una y mil veces, ¿no soy lo suficientemente buena como para que lo deje y este conmigo?. Quizás el error soy yo al no ser tan increíble como algunos dicen.
Me seco las lágrimas y respiro profundamente una y otra vez. Intento calmarme, y cuando las lágrimas dejan de salir, cierro los ojos. Quiero dormir y ojala que cuando despierte, nada de esto exista. Quiero despertar sin ningún corazón roto.
-¡Hola!- me grita alguien y me asusto. Cuando abro los ojos, escucho una risa familiar, es Paula, la miro y me sonríe- No vine a verte dormir, como siempre tu padre me dejo pasar.
-Paula..- susurro y me lanzo a sus brazos. La abrazo tan fuerte como si nunca quisiera soltarla, y ella me devuelve el abrazo de la misma manera. El silencio que hay ahora entre nosotras no es para nada incomodo, es justamente necesario. Aunque debo hablar, así que basta de silencio.



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CAPITULO 14

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:25 pm

DULCE:
Hay momentos en la vida que se tornan bastantes difíciles de llevar, una carga muchas veces se convierte en nuestro peor enemigo. Lo mas importante es no dejarte caer, no hundirte, salir de esa situación.
Los problemas duelen, pesan, y muchas veces te quitan hasta las ganas de vivir y de salir adelante. Si tienes con quien hablar ¡habla!, no te los guardes, entre mas guardamos los sentimientos negativos y dolorosos mas te hundes en tu depresión. Levántate, lucha, esfuérzate y se valiente, que en esta vida todo tiene solución.
-Ay no- dice Paula, me pega levemente en el brazo- ¿ Viene el momento en donde me haras llorar?- me río y asiento- ¡No!.
-Debo hacerlo.
-¡Eres mi mejor amiga!, que esperas para empezar hablar.... ¿Ahora que te hizo la idiota?
-No le digas idiota, Pau.
-¡No la defiendas se merece la palabrita entre otras!.... No dejaré que ninguna idiota te tenga así. Si ella se atreve a dañarte, te juro que la alejare de los pelos ¿me oíste?- suspiro y asiento- ¿Quieres hablar de eso?- la miro- Prometo no insultarla... demasiado- se ríe.
-Ok, ok ... Esta jugando conmigo.
-¿Estas segura de eso?.
-Si, lo estoy. Solo quiere divertirse conmigo y tener una relación perfecta con Poncho.
-¿Perfecta?, no hay relaciones perfectas Dulce.
-Pues para ella, esa relación es perfecta y Poncho también.
-Oye, pero estoy segura que ella siente algo por ti. Me odia, se pone demasiado celosa cuando estoy contigo.
-Si, siente algo pero no lo suficientemente grande como para dejar a Poncho por mi.... Un poquito mas y cometo la estupidez de estar con ella.
-¿Estar?, de estar, estar.
-Si, Paula.
-¡Casi te acuestas con Anahí!
-Shh, cállate... Si casi pero no pude, no puedo estar con ella sabiendo que es la novia de Poncho, no puedo imaginarme que después d...- Me interrumpió el sonido del celular.
-¡Maldición es Ana!
-Yo le contesto.
-No.
-Dame Dulce- me arrebato el celular, se aclaro la garganta y lo puso en el alta voz.
-¿Hola?
-¿Quien eres?.
-Paula...
-¿Que haces con el celular de Dulce?
-Mmmm, pues estoy en su habitación y comenzó a sonar, ella ahorita mismo no puede tomar la llamada.
-Quiero que me pases con Dulce ahora mismo.
-Lo siento Anahí, Dulce esta... mmm ocupada.
-Paula, hablo en serio necesito hablar con ella, es urgente.
-¡Byeee!
...
- ¿ Y si era urgente en serio? y si le paso algo.- digo agobiada ante lo ultimo que dijo Anahí en la llamada.
-No alucines. ¡Viste se puso furiosa porque yo conteste!- se ríe y niega con la cabeza.
-Gracias, realmente no quiero hablar con ella- le sonrío y le revuelvo el cabello con la mano.
-Soy tu amiga, no me tienes que agradecer por esto.
Le vuelvo a sonreír y me siento un poco feliz. Hay un poco de color en tanta oscuridad.
Pasaron las horas, Paula y yo seguíamos en mi habitación solo que esta vez no hablamos nada doloroso. Solo perdemos tiempo viendo películas y hablando cosas de chicas típico.

ANAHÍ:
Mi corazón se rompió en mil pedazos y me siento pésimo. ¿Porque no quiere hablar conmigo?, esta con ella, Paula me la esta quitando. ¡¿Porque soy tan cobarde?!.
Pasaron cuatro días donde no supe de Dulce, no la vi en la universidad ni en ningún lado. No se si quiera si me volverá hablar. Se que se lo prometí pero debo tranquilizar mi alma, mi corazón y eso solo lo hace un estúpido cigarrillo.
Tenemos en nosotros mismos una balanza de sentimientos. La misma va a pesar mas de un lado que del otro, siempre dependiendo de como te sientas.
Puede que la balanza pese mas en el lado malo, ese maldito estado que te quita el sueño y mantiene tu mente sumergida en pensamientos que duelen y lastiman. También puede que la balanza pese mas del lado bueno, y en ese estado sonríes, ríes y te encuentras en paz contigo misma, y con todos a tu alrededor.
Me encuentro sentada, sola en una esquina de la Universidad fumando, respirando y tratando de dejar a un lado mi corazón roto, de lado el amor por Dulce, lo que sea que siento por Poncho.
-Hola, mi amor- dice Poncho acercándose a mi y besando mis labios.
-Ponchito- lo beso y lo abrazo.
- ¿Que haces aquí sólita?.
-Solo pienso y me relajo un poco.
-Esta bien, si quieres nos vamos por unas cervezas a la salida.
-Eso suena muy bien... Desconectar un rato.
-¡Hola chicos!- dice Maite gritando.
-¡Hola loca!- le dice Poncho dándole un beso en la mejilla- ¡Quiero hablar con Anahí!.
-¿Me estas echando Maite?- le dice Poncho haciendo muecas.
-¡Si, ahorita te la devuelvo!.
-Bien, te amo hermosa te veo mas tarde- me besa y se va.
-Anahí, te siento perdida... ¿Que te pasa amiga?.
-Maite.
-¿Porque estas sonriendo?- me pregunta- ¿Es por Poncho?.
-La balanza pesa mas del lado bueno.
-¿De que hablas?.
-No es por Poncho, mi sonrisa mas bien es de dolor.
-No te creo, siempre es por Poncho.
-Maite te digo que no es por Poncho.
-Entonces cuéntame la razón por la cual estas sonriendo.... Me voy a poner violenta- me río y en esa distracción me quita el celular.
-¡Maite!- intento luchar, pero es imposible, Maite es mas fuerte que yo y ya está revisando los mensajes que tengo de hace unos días de Dulce. Me mira a los ojos y luego al celular otra vez, así reiteradas veces.
-¿Que carajo?.
-No te enojes, yo....
-No estoy enojada- sonríe- Bueno, si un poco por haberme ocultado esto- acto seguido me tironea el cabello- Pero admito que esto me esta gustando- sonríe malevolamente- Quiero detalles sucios.
-No hay detalles sucios.
-La chica te metió la lengua hasta la garganta y eso de seguro te gusto, es obvio que hay detalles sucios.
-Además al parecer estos mensajes dicen que se han besado mas de una vez ¡y prácticamente en mis narices!- me río- ¿Besa bien?.
-No voy a responder eso.
-Porque besa bien, si besara mal me hubieras dicho que no.
-Te detesto.
-No es cierto- me sonríe- Estoy esperando que me cuentes todo amiga, ¡le pones el cuerno a Poncho y yo no lo sabía!.
-¡Cállate tarada!.... Te cuento solo si prometes no enloquecerte.
-Soy mas loca, que persona. Vamos, suéltalo, quiero detalles.
Me río y niego con la cabeza. Me encuentro contándole todo a Maite, y estoy sonriendo porque cada palabra me lleva a cada momento con ella. Mi corazón se acelera como si lo estuviera viviendo una vez mas, mi piel se eriza como si Dulce me estuviera acariciando.
-No, en serio ¿te das cuenta que nacieron para estar juntas?.
-No lo se.... Ella se enojo conmigo, porque cree que solo quiero jugar con ella.
-Amiga, odio decirte esto pero sigues con Poncho yo pensaría igual que Dulce.... ¡Déjalo! y se feliz tu le haces bien a Dulce, ahora entiendo porque sonríe como una idiota y porque le brillan los ojos todos los días... Menos mal, pensé que se había metido en drogas.
Me río y nuevamente siento como la balanza pesa mas del lado bueno. Se que voy a estar bien.
-Si yo fuera tu Anahí, dejo a Poncho y me hago novia de Dulce. Pues no te entiendo, yo después de dejar a Poncho, correría y me hubiera lanzado a sus brazos, la hubiera besado hasta no poder mas.
-¡Maite!- la empujo y se ríe.
-Oye, las miradas intimidantes tienen lo suyo.
-Estamos hablando de Dulce
-Si, tu futura novia.
-No.

-Futura esposa.
-Ni siquiera llegamos a novias, y ya nos estas casando.
-¡Que linda historia!- grita feliz- Se conocieron de niñas y van a terminar juntas- finge llorar de emoción- Nacieron para ser la una para la otra, mas allá de los obstáculos y personas que se presenten- suspira- Ademas ..... quiero que seas feliz.- me sonríe,y me encuentro suspirando, pensando en Dulce.
-Yo también quiero ser feliz, quiero dejar de sentirme triste. Quiero dejar de sentir que me ahogo cada vez que respiro, pero para eso.... debo .... ¡ahhhh!- grito sin darme cuenta al ver después de varios días a Dulce y abrazada de ¿Ucker?.
-Maite, dime que lo que estoy viendo no es real.
-Anahí tranquila.
-¡¿Que hace Ucker aquí?!... me va dar algo.
-Anahí- dice dándome viento con las manos- No se que hace Ucker aquí, pero te estas tardando la vas a perder.....
Me siento, sin aire, mi cuerpo tiembla de la desesperación que produce esa imagen. Mi cuerpo estalla en dolor, ¿sera que volvieron?. Sin decir nada deje a Maite, y me encamine detrás ellos con lágrimas en los ojos. Sintiéndome morir con cada paso.
Sin que ellos me vieran me escondí por la biblioteca, ya que ellos iban a entrar ahí. Y nuevamente me siento perdida al ver a Poncho escondido besando a una chica. Esto no esta pasando, no, no me puede estar pasando. Dulce con Ucker y Poncho con una chica.
Me muero,quiero desaparecer. El la esta besando, la toma de la mano, ella esta riendo, hablando de forma animada, y el simplemente esta mirando el suelo. Poncho finalmente levanta la cabeza, y se ríe fuerte, larga una fuerte carcajada y la chica rubia sonríe. Ninguno me mira, ninguno se da cuenta de mi presencia, y a mi comienza a faltarmé el aire.
Miro a otra dirección y esta Dulce con Ucker. Respiro de forma costosa viéndolos reír, sonreír, viendo a Dulce abrazarlo, no entiendo que hace el aquí, el se fue. Se suponía que estaba enojado con ella, ¿porque esta aquí?.
Miro a Poncho y me doy cuenta, que no me duele verlo con esa, solo me siento traicionada, usada, molesta, me engaño, lo defendí, creía que era el chico perfecto. Osea si me duele pero no el dolor desgarrador, no el dolor que me produce ver a Dulce con Ucker. ¿Acaso se pusieron de acuerdo?.
No puedo respirar, me siento mal, quiero vomitar de lo enferma que me siento, quiero gritar, quiero que las lágrimas que arden en mis ojos, salgan. Niego con la cabeza y corro, corro lejos de Dulce, queriendo correr lejos de lo que siento. A mis espaldas Dulce me llama, pero yo sigo corriendo hasta que llego a casa.
Subo corriendo a mi habitación, y me encierro allí. Dulce me llama, me grita, pero yo no le hago caso.
Me siento triste, abandonada y mi corazón se acaba de romper un poco mas. Las lágrimas arden en mis ojos, corren con furia por mi rostro, no dejan de salir. Me estoy cayendo a ese pozo negro del que estoy intentando salir, me caigo. Me duele el pecho, me duele el alma, el cuerpo, me duele respirar.
-¡Anahí abre la puerta!- grita Dulce dando unos fuertes golpes, intentando abrir.
-¡Déjame sola! ....¡No!....¡No quiero esto, ya no mas, ya no.....- voy bajando mi tono de voz.
-Anahí, no cometas una locura. Abre la maldita puerta.
Ignoro los llamados de Dulce, y me consumo de la triste persona que soy. Me dirijo al escritorio de mi habitación y saco una tijera de una caja con mariposas coloridas. Que gracioso, yo tenía mariposas coloridas en mi interior antes de ver a Dulce con Ucker, ahora están muertas, como yo.
-¡Anahí hablame!- me grita Dulce- ¡Me estas asustando!.
Apoyo el filo de la tijera en mi muñeca izquierda, no siendo consciente de lo que estoy haciendo, solo me dejo llevar por esta persona triste.
Dulce abre la puerta con furia, tras miles de golpes y corre hacia mi.
-¡¡¿Que estas haciendo?!!- grita asustada.
-¡Dejame!- intento alejarme de ella, pero Dulce me abraza. Luchamos entre nosotras, yo para huir y ella para salvarme- Suéltame, Dulce... déjame en paz- digo entre lágrimas- Suéltame.
Dejo de luchar, de forcejear con ella y dejo caer la tijera al suelo. Dulce me abraza aún mas fuerte y llora conmigo. Nos sentamos en el suelo lentamente y ahogo mis lágrimas.
Me siento, triste, enferma, vacia, rota, me siento una nada. Pero el abrazo de Dulce, el hecho de que este aquí, me hace querer volver.
Lloro en silencio por un largo momento, y Dulce acompaña mis lágrimas. Finalmente se separa de mi y cuando sus ojos se conectan con los míos, me siento mas fatal aun.
-Tu y Poncho.... El me engaño y tu volviste con Ucker.
-Anahí, lo de Poncho no lo sabía y de verdad lo siento. En cuanto a Ucker es solo mi amigo, no veas cosas en donde no las hay... ¿El vale tu vida?.
-No estoy así por el.. me duele que me engañara porque jamas lo creí de el y lo defendí cuando la gente lo atacaba por como el es. Pero realmente lo que me mato fue verte con Ucker.
-Any pero yo te amo- dice entre lágrimas y patea las tijeras lejos de nosotras, o mejor dicho de mi- ¡Me asustaste, no me vuelvas a hacer esto. No quiero tener el miedo a perderte!- la voz de Dulce se quiebra- El no merece nada tuyo, nada. Solo que no te das cuenta de eso... te metió en vicios ¡y eso no es justo!, ¡no quiero perderte!- lloro mas ante sus palabras, pero ella calma sus lágrimas- Me duele, me enferma pero jamas te dejare de lado. Me quedare aquí, secare tus lágrimas las veces que sean necesarias, te abrazare, te diré lo hermosa que eres unas mil veces.
-Dul, el no es el problema. No tiene que dolerte, carajo estoy llorando por ti. Casi cometo una estupidez por dolor. Me equivoque lo se, no quise jugar contigo, por favor perdóname no me dejes sola.
-Jamas te dejare sola porque te amo... Y mi corazón en si todo lo que soy te pertenece a ti. Ni a Ucker, ni a Paula. No tienes que tener miedo a perder lo que no has perdido. Paula es mi amiga y Ucker también.
La abrazo, Dulce me envuelve con sus brazos y siento como el dolor va sanando. No merezco lo que ella siente por mi, no merezco que este aquí.
-Any, no vuelvas hacerte mas algo así por favor...Si te dañas, me daño. Y si te salvas... me salvo yo. Tal vez no estemos juntas como pareja, pero estamos juntas en esto. Si te cansas de luchar, yo luchare por ti- me susurra que me ama y suspira profundamente.
Es hora de cerrar un capítulo, que es Poncho. No lo quiero cerca, tuve que ver a Dulce con Ucker para entender que la puedo perder realmente si no actuó a tiempo.
Realmente se con seguridad que tengo mas motivos para sonreír que para llorar. Hoy me veo al espejo y me encuentro, se que estoy ahí, se quien soy y lo que puedo llegar a ser. Cuando después de una tormenta logras encontrarte, el sol brilla por cada partícula de tu cuerpo y los demás notan eso.
La balanza de nuestros sentimientos puede pesar mas de un lado que del otro, o puede mantenerse estable, pero recuerda que siempre hay un poco de vida, un poco de color. Se que es difícil encontrar algo de vida en tu estado de muerte, pero si te detienes a pensar vas a ver que algo bueno hay. Solo hay que dejar de pensar en eso que te hunde, en eso que te pierde, en eso que solo te destruye en silencio.
Cuando dejas lo negativo a un lado, vez lo bueno de la vida, lo bueno de tu propia vida. Y con lo bueno me refiero a un amigo, un familiar, tu mascota, un viaje, un momento, un recuerdo feliz, una canción. Recuerda siempre rescatar siempre algo de lo malo, y solo así la balanza va a moverse un poco y va a pesar menos del lado malo.
Hay que buscar sonrisas y no ceños fruncidos, lágrimas de risas y no de tristeza. Que tu balanza de sentimientos pese mas del lado bueno.
Aunque se complique, aunque se haga difícil, no lo creas imposible y busca un momento que te traiga paz y te haga sonreír. Hay días y momentos malos, pero son solo eso días y momentos. Vas a estar bien.
Voy a estar bien, estoy bien. Día a día me encuentro mas, y me siento en paz conmigo misma. Me gusta la Anahí que veo en el espejo.
Perdí mi miedo a volar lejos de todo y estoy persiguiendo un hermoso amanecer. El motivo de mi sonrisa de todos los días tiene nombre y apellido Dulce María Espinoza.
Me hace reír incluso hasta por mensajes, y todas las noches me llama para desearme dulces sueños, todas las noches me encuentro esperando ese llamado que se que va llegar. Cuando la veo me siento bien, me siento protegida. Si sus ojos están puestos en mi se que estaré bien ¡y ni hablar de cuando me sonríe!.
Ver a Dulce te recuerda de tu viaje favorito, siempre querrás volver o incluso querrás quedarte ahí a vivir para siempre. Quiero quedarme aquí, me gusta este lugar.

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CAPITULO 15

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:26 pm

DULCE:
Creo que esta demás decir que estoy mas que feliz, no puedo dejar de sentirme bien, y hace mucho que no me sucede. Me despierto con un bienestar que recorre cada partícula de mi cuerpo y sonrío. Llevo una sonrisa sincera, feliz y sin mentiras, sin engaños. La razón por la cual sonrío como una idiota me hace sonreír aun mas.
Cada vez que la veo, sonrío aun mas y mi sonrisa tiene como respuesta una de ella. Si la persona que es única para ti te sonríe y te mira fijamente a los ojos, solo quieres hacer un baile ridículo, saltar, gritar y que no te importe las miradas de los demás. Pero claro, no lo haces hasta que llegas a tu casa y estas sola.
-¿Hija? ¿estás bien?
-Mama, claro- le sonrío y me analiza con la mirada.
-Hace dos meses andas en otro mundo, ¿tienes algo que contarle a mama?.
-No, aun no tengo nada que contarte ma.
-Mmm, la cena esta lista. Baja cuando quieras.- arquea una ceja, niega con la cabeza y sale de mi habitación con los brazos cruzados.
-Sip....- sonrío al verla con esa pose de manda mas.
Hace dos meses que vino Ucker a recoger unos papeles que le hacían falta para la inscripción de la nueva universidad, el me aconsejo que luchara por ella, que no la dejara escapar y es lo que estoy haciendo. Claro ese día ella pensó que habíamos vuelto, pero no eramos mas que dos ex novios hablando de papeles para universidad y el tema de Anahí que por cierto yo no lo quería tocar, pero el me conoce demasiado bien como para saber que en ese momento me encontraba mal por ella.
Desde el incidente en casa de Anahí, estos dos meses han sido los mas felices de mi vida. Anahí y yo aún no somos novias y según Paula nos estamos tardando, creo que tiene razón.
Quiero pedirle que sea mi novia, quiero que formalicemos lo que sea que tengamos. No la veo desde hace una semana y medio cosa que me esta matando un poco, me hace demasiada falta a decir verdad.
Ella se encuentra en una pequeña gira de moda, y anda por los lados de Europa. Para su regreso se lo voy a pedir, pediré que sea mi novia. Con solo decirlo se me erizan los bellos de los brazos. Me aterra, me da miedo un "NO" de su parte. Pero supongo que es algo a lo que me arriesgo.
Con respecto a Poncho, ¡uuuhhh! ese esta que no lo calienta ni el Sol. Es un descarado, la engaño con una chica que a decir verdad es muy guapa, pero claro ninguna como mi princesa hermosa.
Ella ese mismo día en la noche lo termino, me contó que fue algo realmente dramático por parte de Poncho. El muy imbécil le dijo que eran necesidades que los hombres tenían, pero que ella era la única. Demasiado estúpido como para haber estado tres años con Anahí.
Quiero cenar pero primero sera mejor, que le haga una llamada a mi hermosa Anahí. Quiero, muero por escuchar su voz nuevamente. Así que saco el celular y la llamo, no se si esperaba mi llamado pero me contesto de inmediato.
-Hola mi amor- contesta con demasiada ternura.
-¿Como esta mi princesa hermosa?- respondo con una sonrisa tonta en mis labios.
-Pensando en ti, ¡Muero por verte!, no sabes las ganas que tenía de escuchar tu voz, te he extrañado tanto.
-Semana y media es demasiado.... Ya muero de ganas de verte.
-¿Me extrañas?.
-¡Como loca!.
-Ya mañana estaré allí para ti amor. Daría lo que fuera por estar ahí contigo.
-Quisiera cerrar los ojos, y para cuando los abra estés aquí conmigo.
-Mi vida, el día de hoy pasara volando y te prometo que cuando llegue no me despegare de ti.
-Te amo- suspiro al decirlo y cierro los ojos imaginándola.
-No mas de lo que yo te amo ti.
-No, no, no yo mas a ti.
-Tu sabes que yo mas Dul, así que cállate- se ríe un momento y luego suspira- Me tienes como embobada.
-Y tu a mi, princesa.
-Amor, debo irme ya, tengo una sesión de fotos muy importante.
-Bien, cuídate y por favor me traes una de esas fotos.
-Lo prometo, bye te amo.
-Te amo.
Colgué la llamada un tanto mas embobada que al principio, salí feliz de mi habitación cene con una sonrisa de oreja a oreja. Esa sonrisa que no puedes controlar ni ocultar.

ANAHÍ:
Después de mi ataque de locura ahogado en tristeza, mamá insistió en que asistiera a un psicólogo. Yo no quise, no le veo el sentido al hablarle a un desconocido sobre lo que me pasaba en ese entonces.
Ningún profesional hubiera podido quitar el dolor que sentía en mi interior. No hay profesional alguno que pueda contra el dolor de tu corazón. Para mi el único remedio fue darme cuenta que Dulce en verdad no estaba con Ucker, me volví un poco loca. Pero son cosas que pasan en la vida.
El recuerdo de Poncho esta en un lugar nuevo, un lugar oscuro, frío, dañado y peligroso. Un callejón oscuro que te llena de miedo, y te hace sentir insegura. Todos tenemos un lugar así en nuestro interior, ya sea por la desilusión de un amor, de un amigo he incluso hasta de un familiar.
En nosotros hay un lugar en donde habita todo nuestro dolor, nuestras lágrimas, heridas, y noches de insomnio . Nadie quiere volver ahí ¿cierto? nadie quiere quedarse ahí, pero muchas veces, ese lugar nos encierra y ahí comienzan los problemas.
Las paredes de ese horrible lugar se te vienen encima, no hay salida, no hay nada. Solo tu y tu dolor, tu miedo, tu soledad. Quieres un poco de luz, un poco de vida, solo quieres salir de ahí, y cuando lo intentas, algo te lleva otra vez a ese horrible encierro.
Quizás alguien mas estuvo en un lugar así, pero la lucha que uno hace por intentar salir de ahí, solo la conoce uno, la vive uno y nadie puede entender cuanto te cuesta en verdad.
Hay personas que nunca salen de allí, y eso es muy triste porque se que lo intentaron de miles de maneras, pero simplemente se rindieron. Dulce fue mi salvación en ese momento donde me encaminaba hacia la nada misma.
La desesperación fue mi primer golpe, le siguió el miedo, al ver a Dulce en los brazos de Ucker. Luego vino el golpe de la traición, la humillación, el golpe de la desilusión cuando atrape a Poncho poniéndome el cuerno. Y finalmente una Anahí complemente rota.
No recibí un golpe, no recibí dos. Cada uno de ellos dolió y el primero dolió mas que todos.
Dos meses de felicidad a su lado, bueno tengo casi dos semanas de estar lejos de ella, por el momento termine mi trabajo aquí en Europa. Muero por regresar y verla, estar con ella todo el tiempo.
Quiero que sus brazos me rodeen, esos brazos que me hacen sentir protegida, amada. Extraño esa mirada llena de dulzura y de amor. Su sonrisa que expresa mas que mil palabras, esa sonrisa que me vuelve loca. En si la extraño a toda ella, la necesito para poder vivir, para poder respirar.
Aun no somos novias, y realmente deseo con todo mi corazón, poder decir "ella es mi novia" no se como, pero se lo pediré de alguna manera.
La hermosa mañana que me recibía hacia la vista mucho mas que apetecible. El clima frío, típico de París a finales de septiembre. Niños jugando a mi al rededor inundaban de felicidad el ambiente. Los pastos verdes y las hermosas flores que adornaban.
Paris, la eterna ciudad enamorada. El ambiente siempre estaba lleno de esa extraña sensación de amor en el aire, esa dulzura impregnada que te hace sentir flotando. Estoy segura que nunca había visto un mayor número de parejas caminando tan felices por las calles de ninguna otra ciudad, se besan, acarician, o solo hablan. Pero por alguna razón puedes inundarte de la pasión que desbordan.
Estoy profundamente enamorada, lo único que puedo sentir es la falta que me hace Dulce esta mañana. Acostumbrada a verla todos los días, cada momento, el estar sin ella es simplemente insoportable. Repentinamente el día se volvió de un tono triste, casi gris por no decir negro.
-¡¿Anahí, estas lista para regresar?!- grita una chica que comparte habitación de hotel conmigo.
-Si, estoy deseando volver Patricia- dije suspirando.

-¿Tan mal esta París?.
-No, solo extraño a mi.... amiga.
-¿Tu amiga?... ¿Solo por tu amiga te quieres ir de este paraíso?.
-Si, la amo... Y no como amigas.
-No me digas que eres lesbiana- Se tapa la boca y se sienta en la cama.
-No, tenía novio. Pero ella era mi mejor amiga de toda la vida, desde niñas y me enamore, no me preguntes cuando sucedió eso, porque no lo se. Solo se que la amo, la extraño y muero por irme de este lugar.
-Esta bien, esta bien. Ya quita esa cara que me vas a hacer llorar- dijo en forma burlona.
-¡No te burles de mi!- le di un empujón logrando que estallara en una carcajada.
-No se que sería de mi, aquí sin ti...
-Extraño a mi familia, a mis amigos, mi... amiga.
-Tu novia, carajo.
-Aun no lo es.
-Es tu novia, solo que la etiqueta no esta puesta aun.
-Si, eso creo- me río y le doy una sonrisa.
-¿Ya tienes listo tu equipaje?
-Si, desde anoche.
-¡Pues nos mueve tu trasero que nos están esperando!.
-Si, intensa... Tu tranquila, ehh que la que necesita irse de aquí soy yo.

DULCE:
La extraño tanto, y a pesar de que había hablado con ella en varías ocasiones a lo largo de todo este tiempo, no puedo dejar de pensar en sus hermosos ojos azules. Vaya que estoy mas enamorada y soy una completa cursi, pero se me esta haciendo casi imposible conciliar el sueño.
Ana, mi Anahí ya debes de estar de camino, allá es de día, mientras aquí es de noche y no puedo dormir pensando en ti. Era mas de media noche y yo aun daba vueltas en la cama, hasta que en un descuido logré quedarme dormida.
Lo de soñar no era mi fuerte, pero al parecer esta noche era mucho mas que una posibilidad. El sueño era algo extraño, lo único que alcanzaba a ver era una mujer de espaldas a mi que repetía mi nombre con fuerza una y otra vez.
Me desperté de un brinco con los ojos semiabiertos por el sueño y me dispuse a dormir mas. En el trascurso de la madrugada seguía teniendo pesadillas muy extrañas. Mi último sueño fue que sostenía a un precioso niño con un cabello oscuro. Sentía ese incontrolable impulso de protegerlo, como si fuera mi hijo.
Abro los ojos por la luz del nuevo día que alumbraba sobre mi cara, los cierro e intento dormir mas pero se me hace imposible, así que los vuelvo a abrir una vez mas solo para encontrarme con Anahí parada frente a la cama con un bolso en la mano.
Se veía tan hermosa que por un momento pensé que era un sueño. Sin pensarlo me abalancé sobre ella, quien me recibió con los brazos abiertos. El sentirme en sus brazos hizo que me sintiera completa nuevamente.
-Tranquila princesa, tranquila ya estoy aquí....- Anahí me abrazaba fuertemente, sin darme cuenta empece a llorar, no se si por el sueño, o porque ella esta aquí, pero mi corazón lleno de sentimientos lo único que quería era abrazarla con fuerza y seguir llorando.
-Mi amor, ¿estas bien? ¿que te pasa cariño?, ya no llores princesa, no pasa nada ya estoy aquí Dul- nos encaminamos a la cama y nos acostamos en ella, me refugié en sus brazos, hasta que las lágrimas dejaron de salir en su totalidad.
-Dul, amor ¿estas bien?, pensé que te había pasado algo ¿alguna pesadilla?.
-Creo que fue el hecho que te extraño tanto. No vuelvas a dejarme sola porque me haces mucha falta.- me refugié en su pecho mientras ella me abrazaba con fuerza y besaba mi cabeza.
-No pasa nada mi amor, ya estoy aquí. Quiero dormir estoy cansada- me dio dos besos y nos dormimos. Justo antes de dormir hubiera jurado que pude escuchar a Anahí decirme al oído lo mucho que me amaba.
Me desperté en la tarde realmente no se como logre hacerlo, nunca había dormido tanto en mi vida. Aun no puedo creer que este durmiendo en mi cama, ya regreso y eso me hace la mujer mas feliz del mundo.

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CAPITULO 16

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:26 pm

ANAHÍ:
¿Has sentido esa sensación de felicidad que llena tu corazón y tu espíritu? es justo lo que siento al ver a Dulce a los ojos. No puedo pedirle nada mas a la vida, absolutamente nada mas, tengo lo que mas amo, deseo y eso me basta y me sobra para ser feliz.
Caminaba por los pasillos de la universidad con una sonrisa de triunfo ya que estoy por acabar mi carrera y tengo a la mujer que amo. Como dije anteriormente no le pido mas a la vida.
Maite caminaba a mi lado hablando sin parar de su novio, cuando su rostro se tensa por completo, observo en la dirección en la cual esta viendo y lo veo a el. Después de tanto tiempo esta de pie a pocos pasos de mi, observándome detenidamente y sonriendo levemente. Quiero vomitar, y si puedo hacerlo en su cara mejor.
Poncho se acerca con pasos lentos hacia mi, cuando avanza hacia mi, Maite tironea para alejarme de el.
-Any, vamos- me susurra Maite.
-No- le digo con seguridad mirando los ojos de Poncho. Soy capaz de hacerlo sin sentirme triste, enferma, o con miedo. Lo observo y solo quiero decirle que se vaya al carajo y se quede ahí toda su vida.
-Hola- dice Poncho sonriendo. Estoy a nada de vomitarle la cara - Te veo bien- increíble como aguanto mis ganas de hacerlo.
-Si, como sea, nos vamos- dice Maite y la ignoro- Pero Anahí.
-Déjala, ella quiere quedarse- le dice Poncho con aires de grandeza.
-Tienes razón, quiero quedarme- digo y sonríe- Quiero ser capaz de decirte muchas cosas en la cara, así como tu nunca fuiste capaz de hacerlo conmigo. Alguien tiene que ser el hombre una vez ¿no?- Maite se ríe bajito.Dulce y Paula se acercan a nosotras con el ceño fruncido pero sin decir nada se colocan a un lado de Maite.
-Anahí, yo... yo quise hablarte, decirte lo que pasaba pero no supe como. Perdón- Me río.
-Excusas baratas de una persona que no vale la pena- me sorprendo de mi misma y me gusta- No vales la pena, Alfonso.
-No piensas eso.
-Te lo estoy diciendo.
-Pero estas mintiendo.
-Eso es lo que te gustaría ¿no? pero por suerte no estoy mintiendo.- Poncho suspira y niega con la cabeza.
-Lo siento.
-Tu si estas mintiendo. Eres una maldita mentira- niego con la cabeza, sin dejar de mirarlo a los ojos.
-Quiero recompensarte.
-Vete al carajo, entonces. Solo así me recompensaras un poco por todas las estupideces que hice por ti.
-Anahí, por favor.... intentemoslo una vez mas- me río de sus palabras.
-¿Y tu novia?
-No es mi novia, ella me.... dejo.
-Me alegro entonces, eres alguien malo y toxicó- me mira a los ojos y antes hubiera reaccionado como una tonta enamorada, ahora lo observo sin emoción alguna.
-Anahí, quiero intentarlo, en serio.
-Yo no quiero, quiero que te vayas a la mierda y te quedes ahí por siempre. Ese es tu lugar, eso es lo que eres. Necesitaba esto, verte y ser capaz de decirte todo esto a la cara. Como que estoy profundamente enamorada de mi mejor amiga Dulce, aún me sorprende que todo haya sido tan rápido entre nosotras, pero me alegra. Soy feliz de decirte que te vayas al carajo, de decirte que la amo a ella y no sentirme mal por eso, te veo y solo quiero vomitarte en la cara.
-Bien- dice entre dientes y sonrío. Me siento realmente bien conmigo misma.
-Espero que seas feliz con esa.
-Lo soy.
-Que fácil me reemplazas.
-Mira quien lo dice- me río- Hazme el favor de correrte de mi camino de una vez, tengo que acompañar a mi amiga Maite y a mi novia- tomo a Dulce de la mano- A comprar ropa y tu me estas estorbando. Por suerte ya no me molestaras mas, me quite un gran peso de encima. ¡Adiós gatito!- le cierro un ojo, y dicho esto lo empujo. Dulce lo mira para enseñarle el dedo del medio y luego Maite dando saltos felicitándome por el valor que tuve.
Se cerró un capítulo, adiós a Poncho. Hola a todo lo que me hace bien, es hora de escribir un nuevo capitulo con Dulce.
DUL: ¡Princesa estuviste fenomenal!- grita feliz.
PAU: SI realmente, pero espero que la siguiente no sea yo.
MAI: Esos tiempos ya pasaron Paula- se ríe- Any sabe que solo eres amiga de Dulce.
ANY: Si, lo siento.
MAI: ¿Así que vamos de compras?.
DUL: No- sonríe- Nos vamos ella y yo.
PAU: Maite ves como nos van abandonando poco a poco.
ANY: No se pueden quejar.
Pienso en todo lo que tuve que pasar para llegar a sentirme así, y realmente no me importa mucho. Cuando estas feliz no piensas en el ayer, y si lo haces dices que todo valió la pena, que ahora tienes lo que mereces, lo que tanto quieres y que debes cuidar de tu bienestar.
-¿Quiero hacerte una pregunta Any?- me dice Dulce con una sonrisa y mi imaginación vuela pensando que me pedirá que sea su novia, mi corazón se acelera y con cada palpitar solo sale la palabra si, si, si, si quiero.- ¿Te gustaría ir a California?.
-¿California?- de inmediato mi animo a la pregunta que creí que me haría se vino abajo.
-Mira Ana, tengo un problema.
-¿Que sucede Dul?- le acaricio el rostro y la miro a los ojos- ¿Que pasa?.
-Mis padres volverán a California y ya pronto terminare la carrera No puedo quedarme aquí porque no tengo dinero suficiente para pagar la casa.
-Dul, pero tu te puedes quedar en mi casa, lo sabes. Mis padres son como padres para ti y lo sabes te adoran.
-Anahí lo se, pero no puedo vivir de arrimada. En cambio regresar a mi antigua casa me llena de felicidad. Muero por ver nuestra casa del árbol.
-Mi amor, si tu te vas yo me voy contigo. Además yo también muero por ver nuestra casita. En fin mi carrera de modelo no me exige un lugar especifico para vivir, al fin y al cabo ahí empece a modelar.
-¿Amas el modelaje cierto?.
-Es mi pasión- sonrío- Siempre fue mi sueño desde niña ser una modelo profesional y lo logre.
-¿Y tu carrera de periodista?.
-Mmm, la saque para no ser una modelo bruta y tener algo para cuando las pasarelas no me favorezcan. Y no tenga trabajo ya sea por edad, o por cosas que se presentan en la vida. Mi carrera ya la tengo hecha. Y puedo terminar periodismo en California, ¿que te parece?.
-¡Me parece fenomenal!- la beso en los labios y me devuelve el beso entre suspiros.
-Tendré que hacerle arreglos a mi antigua casa.... Te amo Dul.
-Yo mas, amiga.
-¿Amiga?- le miro mal y ella me besa- Te odio.
-Me amas.
-Muy segura tu, ¿no?- me cruzo de brazos.
-Pues si- se ríe.

DULCE:
Si, fue muy feo para mi sentirme rechazada por Anahí. La pase mal, no podía dormir, la veía con Poncho y me dolía incluso hasta respirar, aunque suene exagerado para algunos. Noches de insomnio, días de preguntas sin respuestas, de ver a Anahí con Poncho, soportar su distanciamiento y forma de ser cuando estaba con el.
Pero hoy ya no siento ese dolor en mi interior, siento paz y quiero que esta sensación dure, que sea eterna. Lo que paso ayer queda en el pasado, donde debe estar, donde pertenece. Hoy ella me esta sonriendo a mi, bromea conmigo como de costumbre y yo amo que lo haga, me mira a los ojos y me hace sentir su chica, aunque aun no seamos novias. Me aterra un poco que tenga este poder en mi, puede destruirme, pero también puede rescatarme.
Cuando la observo a los ojos detenidamente el miedo que tengo sobre el poder que tiene sobre mi se esfuma, desaparece, y solo la tengo a ella, sonriéndome y eso es todo lo que necesito, todo lo que esta bien en la vida. Ella es mi todo, mi todo.
Quiero darle la sorpresa de su vida se acerca su cumpleaños este fin de semana y me la llevare a California el sábado con la excusa de que tenemos que limpiar nuestras casas que están prácticamente pegadas si no fuera por el árbol que las divide.
Quiero pedirle que sea mi novia en nuestra casa del árbol es algo cursi. Pero no dejo de pensar que ahí es el lugar perfecto para hacerla mi novia, ese lugar que nos vio despedirnos hace muchos años.
Me encuentro en casa de Paula viendo películas, y charlando un poco.
-No se si estoy feliz porque estés así, o simplemente te odio- me dice Paula.
-Pau, yo también te he soportado en ese estado.
-¿Y que vas hacer con Anahí?
-Solo disfrutar de lo que hay ahora.
-¿Y si nada sale bien de esto?- me encojo de hombros- Dulce, no quiero verte mal.
-No estaré mal.
-¿Como lo sabes?.
Sonrío.
-Porque algo me dice que todo saldrá bien, ella me ama Paula- Paula no sonríe solo suspira.
-No quiero que te ilusiones.
-No son ilusiones, es lo que siento. Puede que suene a ilusión, pero ¿cual es la palabra correcta para usar?- la observo a los ojos- Estaré bien, en serio.
-Esta bien, y si nada sale bien nos iremos de viaje- Paula y yo una vez soñamos la loca idea de recorrer parte del mundo. Le sonrío y acto seguido volvemos a soñar con ese viaje que planeamos desde que nos conocimos prácticamente.
Al llegar la noche, mis padres organizaron una cena junto con los padres de Any "cena en familia".
Aunque Any y yo somos las únicas en cenar algo totalmente diferente a la cena que preparo mi madre.
Pedimos pizza, y de postre helado. Es nuestra tradición desde niñas. Los recuerdos de mi infancia se hacen presentes en las grabaciones que había hecho mi padre a lo largo de la misma. La madre de Anahí insiste en verlas, así que nos encontramos todos en la sala, viendo las grabaciones que había hecho papa.
La primer grabación se titula "travesía de Dulce y Anahí, parte 1", en cuanto la vemos Anahí y yo nos empezamos a reír. Fue el día en que juntas decoramos con temperas mi antigua habitación en California.
La segunda grabación, lleva el nombre de "Dulce sin dientes" y creo que no hace falta aclarar lo que hay en el vídeo. Todos se ríen de esa grabación, hasta mi versión niña se esta riendo mientras se mira al espejo y le pregunta a papa cuando vendrá el hada de los dientes.
La tercer grabación se llama " Dulce y Anahí" y es un vídeo en el cual me encuentro jugando con Anahí, con unos ocho años si acaso. Elle me sonríe y yo le devuelvo la sonrisa, mientras su madre se seca las lágrimas. Clamando en voz alta lo mucho que crecimos.
La cuarta y última grabación que vemos por hoy lleva el nombre "Dulce y Anahí en su casita del árbol" en ese vídeo, nos encontramos jugando a nuestros juegos favoritos. Realmente nos gustaba estar ahí adentro. Recuerdo que me gustaba la forma en que sonría Anahí al cantar la canción de los niños perdidos, y se hace notable en la grabación.
Observo a Anahí y me sonríe. Un escalofrío me recorre el cuerpo, y me encuentro mirando fijamente a Anahí. Ella me vuelve a sonreír, me toma de la mano y sigue mirando la grabación, con esa dulce mirada de niña otra vez, como si nunca hubiera crecido.
La observo atentamente mientras se ríe de algo que sucede en la grabación, si mal no recuerdo, creo que me había caído de forma graciosa. Me siento una niña de nuevo, y me gusta lo que veo. Me gusta ver a Anahí reír.
La única persona que nota que estoy mirando a Anahí de forma fija es mi padre. Me mira con una mirada divertida, hace un extraño movimiento con sus cejas y me hace reír.
Vuelvo a mirar la grabación, pero no le estoy prestando atención a lo que sucede. Estoy preguntándome, ¿ en como reaccionaran nuestros padres cuando se enteren de lo nuestro?.
Anahí pasa un brazo por detrás de mi espalda y yo recuesto mi cabeza en su hombro.
No me queda mas que decir que deseo con todo mi corazón que sea fin de semana, quiero sorprenderla, hacerla feliz.


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CAPITULO 17

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:27 pm

DULCE:
Si estas feliz, vive tu momento, disfrútalo, haz un baile ridículo, ríete de todo y contagia a todos con tu felicidad. Que te llamen loca, incluso ríete si te preguntan que consumiste.
-¿Porque traes todas esas cosas?- me pregunta mi madre, cuando llego con bolsas a la casa.
-Mamá, ¿ya olvidaste que hoy viajo con Anahí a California?
+Lo siento cariño tengo muchas cosas en la mente, pero de todas formas ¿para que llevas tanta bolsa?
Papa sonríe, ya que el sabe todo lo que estaba pasando entre nosotras. Se lo había contado hace un par de noches atrás. Los padres de Anahí lo adivinaron, lo que pasa es que Any y yo no pudimos ocultarnos, están felices por nosotras. Papa mira a mamá y frunce el ceño.
-¿De que me perdí?- me mira y creo que llego el momento de que mamá lo sepa.
- Yo....
-¡Quiere intentar algo con Anahí!- me interrumpe mi padre, festejando cual adolescente viendo a su artista favorito. Mamá me mira y me siento un tanto incomoda ahora que lo sabe.
-¿Ah sí?- me mira fijamente.
-¡Ay, no te hagas! Amamos a Anahí es como otra hija- dice papa divertido.
-¿Dulce es eso cierto?- se cruza de brazos.
-Mama ya una vez te dije que la amaba, ¿que tiene de malo? ¿que seamos mujeres?.
-Hija yo no he dicho nada de eso.... ¿En serio la amas?.
- Si mamá la amo, lo único que quiero es hacerla feliz, eso es todo, si ella es feliz.... yo también lo soy.- Papa me sonríe y suspira. Por parte de mi madre me observa atentamente unos largos segundos y finalmente sonríe.
-Solo quería escucharte decirlo, no es algo nuevo para mi- me abraza- Ella es la persona que me gusta para ti, aunque sea mujer, que se le va hacer.
-Lo se mama- me sonríe y asiente- Quiero hacerle una sorpresa para su cumpleaños, en nuestra antigua casa.
-¿Necesitas ayuda con la sorpresa?.
-No, esta todo listo.. Solo una pregunta ¿todavía se puede subir a la casa del árbol?.
-Si claro hijita, esta en perfectas condiciones. Nuestros amigos y nosotros nos hemos encargado de tener en perfectas condiciones nuestras casas y la del árbol también.
-¡Perfecto! te amo mamá, y a ti también papa.
Habían pasado un par de horas, tenía todo listo para el viaje a California así que me despedí de mis padres y pase a casa de Anahí luego de saludar a los que para mi son mis "tíos", salimos felizmente.
Cuando llegamos a California todo lo veía distinto a lo que recordaba. Claro menos Anahí ya que ella estuvo ahí casi toda su vida menos estos últimos años.
Nos faltaba un par de horas para llegar a nuestro destino y ya estábamos cansadas de manejar. Ya que cuando una no podía mas, seguía la otra y así.
-¿Amor?.
-Dime Any- le respondo sin animo alguno debido al cansancio.
-¿Nos quedamos en un hotel? estoy muerta.
-¡Genial!, ya no lo soporto mas.
-Estabas deseando que te lo dijera ¿cierto?.
-La verdad si, estoy muy cansada- le sonreí.
-Pero debiste decir que estabas cansada.
-ay ya... Any escoge tu un hotel, yo ni me acuerdo cuales lugares hay aquí.
-Bien... ¿Cambiamos?.
-Ok, conduce tu - una media hora después, me sentía al borde de la locura si seguía en ese auto un minuto mas.
-Hemos llegado cariño, espero que te guste- me dedicó una mirada antes de bajarse del auto. La vi caminar en frente del auto hasta llegar a mi puerta. No se si es el cansancio que lleva encima o eso la hace mas atenta de lo normal y acrecentaba su ¿como diríamos? damallerosidad, abrió mi puerta y con una sonrisa en sus labios me estiró la mano para ayudarme a bajar.
-Srta.... permítame ayudarla a bajar- entre la reverencia y mi risa, el momento fue bastante gracioso y cómico. Las carcajadas debieron de haberse escuchado por toda California.
Apoyé mi mano en la suya mientras salía del auto, cuando puse un pie en el piso resbaloso, mi adorable tobillo se doblo y terminé resbalando. Aterrice en los brazos de Anahí mientras ella reía a carcajadas. Yo, entre la verguenza y mi dignidad, preferí echar a reír al ver la escena.
Parecía una damisela rescatada, peor aún, me sentía así ¡una princesa que ha perdido el camino a casa y ha sido rescatada por su princesa! vaya lío en el que estaba metida.
-Amor, ¿te encuentras bien? lo lamento, pensé que estabas jugando- su cara de seriedad quitó la alegría del momento. Ahí estaba su mirada preocupada, y mientras me ayudaba a enderezarme pude sentir como mi tobillo podía explotar, necesitaba comprar unas pastillas o simplemente el subir a la casa del árbol, para darle la sorpresa a Anahí iba a ser literalmente imposible.
-No te preocupes estoy bien, solo resbale- le sonreí, a la vez que terminaba de acomodarme. Me sentía avergonzada, pero la preocupación de Anahí hacia el momento mas llevadero.
-¿Ves? nada del otro mundo- le dije a la vez que intentaba hacer brinquitos para demostrar que estaba bien, por supuesto el dolor era insoportable, pero ella no debía saberlo.
-Me asustaste. ¿En serio estas bien?- posa ambas manos en mis mejillas y coloca su frente junto a la mía.
-Si, estoy bien- la beso y luego nos abrazamos.
-Te amo Dul.
-Y yo a ti, mi vida... Cambia esa carita que estoy bien ¿si?.
-Si esta bien- una sonrisa en su rostro, y una mano en mi cintura. Ahí estaba ella ayudándome a caminar, me sentía como una niña pequeña pero eso ¡que importaba!. Estaba feliz, o en realidad mucho mas que eso- ¿Puedes apoyar un poquito mas el pie?.
-Si, eso creo.
-¡Esa es mi chica!- respondió con orgullo sin dejar de sonreír.
El hotel era mucho mas hermoso que lo que podía haber imaginado. Es de esos lugares en los que entras y de inmediato te sientes como en casa.
Me sentía enamorada, ilusionada y terriblemente apasionada. Pero claro mi cansancio, junto con el dolor de mi tobillo lograba opacar la pasión.
-Ana, yo no puedo pagar este hotel, ¿te das cuenta que es extremadamente caro?- le digo en voz baja mientras nos adentramos.
-¿Quien dijo que lo pagarías tu?- me sonríe y saca una tarjeta de su bolso.
-No, no, no ¡vamos a otro hotel!- la miro mal y me interpongo en su camino a como pude.
-Dulce, no se si te has dado cuenta pero, yo soy tu... bueno tu amiga con interés romántico y también ¡ Hello, soy modelo gano mucho dinero!.
-Pero Anahí, no hace falta que pagues tanto dinero por una noche.
-No seas terca tu, nos quedamos aquí y punto.
-Pero Anahí.....- la tomo de la mano pero ella me la quita, y posa nuevamente su brazo en mi cintura ayudándome a caminar una vez mas.
-Pero nada Dulce, aquí nos quedamos y punto ya te dije.
Sonrío al ver lo decidida y segura que es. Ella me hace sentir protegida, querida, segura, amada. La sensación de felicidad que causaba en mi, no la había sentido jamás.
-Buenas noches señoritas, ¿en que las puedo ayudar?- una chica de unos 25 años atendía al otro lado de la recepción. Estaba vestida de negro, tenía cabello castaño y unos ojos color marrón bastante llamativos.
-Buenas noches, quisiera por favor una habitación con dos recamaras- Anahí le dijo a la chica en frente de nosotras y yo de inmediato presté atención. Reprimí una sonrisa ante la idea de compartir una habitación con dos recamaras y saber que muy probablemente no iba soportar la idea de dormir lejos de ella.
-Señorita, al momento no tengo disponible habitaciones con dos recamaras. Solo hay una libre, pero es la suite. Si gusta, puedo ayudarla a buscar mas opciones de hoteles en este estado de la ciudad que sean un poco mas accesibles para ustedes.
No pude evitar reír, y Anahí hizo lo mismo. ¡Como se veía que esta chica no tenía ni idea de con quien estaba tratando!
-No se preocupe... me quedo con la suite- la recepcionista tuvo que contener su boca para que no se abriera ante la sorpresa.Así de cara debía de estar la famosa suite para que creyera que no podíamos pagarla. Bueno a mi se me hubiera hecho imposible.
Reprimí los deseos de quejarme ante la idea del gasto innecesario. Espero que esto se le pase con el tiempo, porque a este paso....
-Por supuesto señorita ¿a nombre de quien?- le pregunta a Anahí y ella contestó inmediatamente.
-Dulce y Anahí Puente por favor.- ¡oh! es solo a mi o sonaba tan hermosa la combinación.
-¿Por cuantas noches la desea?.
-Sería solo por una noche por favor- Anahí contesto con una gran sonrisa mientras me abrazaba con mas fuerza... ¿Dolor de tobillo? a estas alturas, ya no existía eso o cualquier otra cosa. Solo podía pensar en la mujer a mi lado, ¡nada mas!.
-¿Forma de pago?.
-Tarjeta de crédito...- metió con cuidado su mano en el bolso sin dejar de abrazarme- ¿Me ayudas amor?- me pregunto, mirándome a los ojos con una gran sonrisa. Dios, ¿acaso sería posible que la viera mas hermosa? por supuesto que no.
Levanté mi mano izquierda, ayudándola a sostener su bolso y la vi sacar la billetera seguido de eso saco la tarjeta...
-Tenga, en un sólo pago- regresó su mirada a mi, y automáticamente le sonreí.
-Ten amor...- le di el bolso, y le dedique una sonrisa, la mas hermosa que tenía para ella, y vi brillar sus ojos con amor y pasión, sentí millones de mariposas jugar fútbol en mi estómago.
-Gracias- tomo el bolso de mi mano y se acercó lo suficiente para darme un beso en los labios. La recepcionista no hizo mas que bajar la cabeza. ¿Nunca a visto a dos mujeres besarse o que?.
-Señorita Puente, tenga su Boucher y llave por favor, ¿trae equipaje?.

-Gracias. Si, pero no se preocupe mi equipaje esta guardado en otra parte- Anahí le dedico una sonrisa a la chica y luego caminamos hacía el ascensor.
Anahí estaba feliz, iba sonriendo todo el camino y yo estaba mas que cómoda en sus brazos. La habitación era sacada de un cuento de hadas. Amplios espacios, muebles de cuero, pintados de colores claros. Tenía su propio bar, tres baños, dos cuartos con baños incorporados.
El hotel en si era un completo lujo, esta habitación la podría comparar con mi casa a metros cuadrados. Me sentía tan bien y cómoda.
-¿Te gusta Dul?- estábamos dentro de la habitación. Anahí me había ayudado a llegar a la habitación casi cargando todo mi peso.
-Si, pero es demasiado el gasto.
-¡Y dale con lo mismo!, Dulce María, lo pago porque puedo, te recuerdo que soy modelo y vengo llegando de una gira.
-Bueno ya disculpa. Es hermosa gracias, te amo.
-Ya es media noche, eso significa que estoy cumpliendo años y desde ya puedo decir que ha sido el mejor cumpleaños de mi vida- su mirada era dulce, su delicioso olor inundaba mis pulmones, todo era perfecto.
Se acerco delicadamente, y pude sentir el ligero roce de sus labios, mi corazón bombeó con fuerza, mientras sentía mis piernas temblar. Sus manos avanzaban lentamente a mi cintura, mientras yo movía mis brazos lentamente para abrazar su cuello... Pero la puerta sonó, Anahí se separó de mi con una verdadera cara de arrepentimiento y pesar, me quede de lado con los labios entreabiertos rogando por mas.
-Yo iré, te prometo cariño que la próxima vez, nadie nos interrumpirá- me dijo mientras se dirigía a la puerta, solo pude sonreír. Sentía que mi corazón iba a salir de mi pecho en cualquier momento.
Se acercó a la entrada y era la recepcionista al parecer le falto unos papeles por firmar. Así que ella salió y yo quede profundamente dormida en la enorme cama.

ANAHÍ:
Cuando los bebes atrapan uno de tus dedos con sus pequeñas manitas, se sienten en equilibrio, se sienten seguros. Es algo similar a lo que me esta pasando ahora.
Quiero que Dulce me abrace todo el tiempo, me cuide, me bese, me haga feliz y yo poder dar el doble de lo que recibo. La amo tanto, que incluso llegué a pensar que hago mal en desear besarla todo el tiempo, pero es lo que deseo, es lo que quiero, y no puedo ignorar ese fuego en mi interior cuando pienso en los labios de Dulce sobre los míos.
Admito que anoche cuando llegamos al Hotel si no fuera porque nos interrumpieron ahí probablemente hubiera pasado muchas cosas. Cosas que me están quitando el sueño, no puedo dejar de imaginar el cuerpo de Dulce en mis manos, el deseo me esta matando.
Anoche cuando llegue de la recepción la encontré totalmente dormida, cosa que me hizo maldecir a la recepcionista y a mi por abrir esa maldita puerta. Solo quiero que lleguemos a nuestras casas y besarla por cada rincón de la casa.
"¡Controla tus deseos Anahí"!- bien, acabo de tener una conversación conmigo misma. Pero ¡vamos! no creo ser la única ¿verdad?.
Cuando salimos del hotel, pasamos a desayunar a una venta de comida vegetariana. Y de ahí seguimos el camino hasta nuestras casas, ya nos faltaba poco para llegar. Hoy es mi cumpleaños y Dulce me prometió que sería mi mejor cumple años y eso no lo dudo.
Por fin cuando llegamos, a nuestras casa sonreímos estúpidamente felices de verlas de nuevo. Y nuestra casa del árbol, mas perfecta aun.
-¡No lo puedo creer! ¡doce años sin estar aquí!- grita Dulce emocionada, bajando del auto pegando brinquitos.
-Si, Dul- le tome la mano y abrimos el gran portón que protegía a nuestras casas de las demás personas.
-Any, recordaba esto muy distinto, vaya que cambio, ¡nuestra casa!.
-Bueno preciosa, ya estamos aquí ¿en cual casa nos quedamos?.
-Princesa, quiero entrar a mi casa, lo siento... Necesito entrar a mi casa y luego a la del árbol.
-Bueno, tu vas a tu casa. Yo voy a la mía y pronto nos encontramos aquí para subir a el árbol.
-¡Perfecto!- nos abrazamos y nos besamos apasionadamente, nuestras lenguas jugaban. Mientras sentía nuevamente ese deseo que me quitaba el aliento, el aire.
Nos separamos respirando con dificultad y nos dirigimos a nuestras respectivas casas. Cuando entre, unas lágrimas salieron de mis ojos porque a pesar de que hace poco estaba viviendo aquí los recuerdos con Dulce son demasiados, no me puedo imaginar a ella que tiene doce años sin estar en este sitió.
Subo a mi ex habitación, y sonrío al verla, sigue igual a como la deje. Cuando miro la ventana de mi habitación mis ojos aterrizan hacia la ventana de la habitación de Dulce que se encuentra justo frente a la mía aunque el árbol impide un poco la vista, pero de igual modo la veo.
Las cortinas de la que era su habitación se abren y ahí esta ella, observándome, luciendo como la Rapunzel de mi historia. Me sonríe y siento mi cuerpo enloquecer, abre la ventana y hago lo mismo le doy una señal y salgo corriendo fuera de mi casa. Cuando salí afuera sin pensarlo dos veces subí a la casa del árbol.
Dulce seguía en la ventana luciendo preciosa, saco la mitad de mi cuerpo y hago el intento de cantarle una canción que significaba mucho para nosotras cuando eramos unas niñas. Dulce sonríe y me escucha atentamente. Ella esta en su habitación y yo cantándole desde la casa del árbol, lugar que conserva muchos recuerdos nuestros.
Dulce susurra la canción, sin dejar de mirarme y sonríe mientras canta.
- Ella aquí.... luce como estrella- canto- Ella aquí... todo es claridad. Si aquí está es fácil ver, que aquí hoy quiero estar.
Puedo ver como los ojos de Dulce se llenan de lágrimas.
-Y la luz encuentro al fin.... se aclaró aquella niebla- sigue Dulce.
-Y la luz encuentro al fin, ahora el cielo es azul.
-Es real brillando así, ya cambió la vida entera...- cantamos las dos y observo como Dulce se seca las lágrimas que acarician su rostro, lágrimas de felicidad- Esta vez, todo es diferente. Veo en ti la luz.
La canción termina y se sale un poco mas de la ventana- ¡Feliz cumpleaños Anaaaa!- grita desde su lugar, le sonrío y sale disparada de su habitación. Momentos después estaba subiendo por las escaleras.
-¡Feliz cumpleaños!- grita una vez mas cuando logra subir.
-Gracias mi amor- me abalanzo sobre ella y la beso.
-¡Estas loca!- sonríe y nos secamos un par de lágrimas.
-¿Que traes ahí Dul?..
-Un par de cosas para una sorpresa que te tenía preparada, pero adiós sorpresa luego te hago otra- se ríe- Coloquemos esta manta y todas estas cosas.
-Mi amor- le tomo las mejillas y la beso- Te amo.
-Yo te amo mas- dice colocando su frente en la mía.
Limpiamos el lugar, cuando el piso estuvo limpio, colocamos una manta y luego varios cojines. Nuestra casita del árbol, por mas vieja que esta, sigue manteniéndose como el primer día. Crecimos aquí, nos reímos, nos enojamos, inventamos muchas historias para jugar, este lugar fue el refugio de Dulce y yo siempre la encontraba, aquí fue nuestra despedida, nuestro primer beso. Este lugar conserva lo mejor de nuestros años, aquellos tiempos en los que solo nos importaba jugar.
Dulce sigue observando nuestra casita del árbol, y no deja de sonreír.
-Any, esto es hermoso. Había olvidado lo mucho que amaba este lugar.
-Siempre es bueno volver Dul.
-Yo quiero ser doctora- me hace sonreír. Es lo que decía siempre cuando jugábamos a ser grandes.
-Quiero ser modelo- le sonrío una vez mas apunto del llanto.
-Any ahora sabemos que siempre fue tu sueño, y lo lograste.
-Si, preciosa, lo logre.
-Yo quiero escuchar a gente- dice con una sonrisa.
-Ahora sabemos que a eso lo llaman psicología- me río y niego con la cabeza. Me observa y le sonrío. Se agacha hasta la pequeña canasta que le armo supongo que su madre . Cuando la veo, se ríe y se que no es necesario preguntar quien se la preparó. No puedo creer que trajo todo esto en el auto y yo ni cuenta me di.
Saca de allí una galleta de avena y una vela color rosa- Por favor finge que es un gran pastel.
-Creo que es el mejor pastel de todos- sonríe, enciende la vela y me canta el feliz cumpleaños.
-Feliz cumpleaños, pequeña Anahí- me dice una vez soplo la vela y pido mis deseos, en donde todos empiezan y terminan con Dulce.
-Como dije, será el mejor cumpleaños de todos- me como la galleta.
-Te juro que te iba traer un pastel, pero no pude darte la sorpresa me emocionaste.
-Esta galleta sabe mejor que cualquier pastel, gracias.
-Pero tengo esto- saca un vino de la canasta y mis ojos se ensanchan ante la sorpresa.- Sientate.
Nos sentamos sobre los cojines y me sirve el vino en una copa que saco de la canasta
-Dul... quiero decirte algo muy importante.
-Shhh- nuestros labios están muy cerca, rozándose.
-Te am...
-No digas nada... Solo dime que quieres ser ser mi novia. Y te juro que me harás la persona mas feliz del mundo.
Apoyo mis labios sobre los de Dulce y los siento suaves, únicos y solo para mi. Mi cuerpo responde ante el contacto, estalla en miles de estrellas, creo que siempre que la bese me sentiré así, y eso me gusta. Me gusta sentir que cada vez que la beso se siente como la primera vez.
Su lengua toca la mía y cada parte de mi cuerpo le pertenece, yo le pertenezco, soy de ella, solo de ella. Quiero que ella sea toda mía.
La amo. Amo besarla, amo las cosquillas que hay en mi cuerpo, amo el sabor de sus labios. Amo cada momento con Dulce. Ya dije que la amo, pero ¡maldición, quiero gritarlo y que se entere todo el mundo!.
-Si, si quiero ser tu novia, tu novia, tuya- digo entre besos.
Se separa de mi y me mira a los ojos, pero no puedo tenerla lejos de mis labios así que la vuelvo a besar , solo que esta vez el beso es mas lento. Quiero disfrutarlo, quiero vivir este momento. Quiero quedarme aquí por siempre con ella.


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CAPITULO 18

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:27 pm

ANAHÍ:
Si me preguntan de que se basa mi vida ahora, muy fácil. Se basa de felicidad, amor, mariposas en el estomago, latidos descontrolados y un temblor que viene y va. Nunca había sentido tantas cosas por alguien, nunca había experimentado tantas sensaciones.
Hace una semana estuvimos Dul y yo en California. Cuatro días estuvimos ahí, limpiamos las casas, y le dimos mantenimiento a el jardín entre risas y bromas.
Ahora somos novias y me siento muy feliz de tenerla de esa manera. Me trata de una manera tan especial. Que lo único que provoca es que me enamore cada día mas de ella.
Lo que ella me hace sentir es algo muy especial, algo que no tiene nombre porque no estoy segura de si existe la palabra justa de lo que Dulce me hace sentir.
Ya regresamos a Nueva York la ciudad que nunca duerme, es muy diferente a California y definitivamente ese cambio se nota a leguas.
-¡Any!- grita Maite desde el otro sofá, logrando que diera un saltito del susto.
-¡Ay me asustaste!- la empuje.
-Lo siento, lo siento ¿porque estas ida?.
-Pienso en todo lo que me hace sentir Dulce, me da miedo que me deje algún día. ¡Te juro que me muero si eso pasa!.
-No te creas Any, es tan lindo lo que ustedes tienen. Es lo que todos quisieran vivir, a mi me gustaría vivir una historia así, y eso que no soy para nada romántica como para que me canten o yo cantar desde una casita del árbol.
La observo y tiene una sonrisa divertida en su rostro.
-¡No te burles de mi Maite!
-Pero fue un lindo detalle, Dulce amo que hicieras eso... Estoy segura.- me mira divertida y le frunzo el ceño.
-¿Y tu novio?- Maite se sonroja y sonríe feliz- Bueno, eso ya me dice todo.
-Lo amo, Any y yo nunca ame a nadie así y el me ama a mi.
-Eso es lindo, tienes que disfrutar de este momento.
-Y lo hago- suspira enamorada para luego contarme lo bien que la está pasando con su chico.

DULCE:
Cuando sientes que vuelas, que te elevas, que solo subes hasta querer tocar las nubes, tienes miedo de la caída, de ese posible y hasta seguro impacto. Porque así funciona la mayoría del tiempo, te elevas tanto que la caída te destruye por completo y ya no quieres volver a volar, o si lo haces, lo haces con cuidado.
Pero yo no tengo miedo de volar, no me da miedo seguir elevándome, ya casi toco las nubes, estoy a punto de llegar al punto máximo de vuelo y no le tengo miedo al impacto. Miro hacia abajo y no me aterra la altura, es mas, hasta me gusta. Me gusta como se ve todo desde donde estoy, me gusta este lugar, me gusta volar y no tener miedo. Siento que no habrá ni caída, ni impacto, siento que pase lo que pase estará ella para sostenerme, así como yo estoy para sostenerla, para decirle que se anime a volar conmigo, que no tenga miedo, que la cuido.
Esta seguridad que siento en mi vuelo no las llamo ilusiones, porque no estoy volando a base de una ilusión, estoy volando sobre algo que de a poco esta creciendo, sin apuro, con tiempo y a su manera. Creo que estoy demasiado feliz como para ponerme a pensar es las posibilidades.
Tal vez esto pueda sonar injusto para Ucker, pero lo de Ucker fue diferente, fué único a su manera, porque el también me hizo sentir cosas, fue y sigue siendo especial. Amo y amaré a Anahí, pero Ucker siempre será un recuerdo lindo, un capítulo especial en mi vida, siempre le estaré agradecida por todo lo que hizo por mi.
Ucker acepto quien soy y me quiso pese a todo, Anahí hizo lo que soy, es la mejor parte de mi desde que tengo memoria.
Papa y yo hacemos las compras del supermercado. Hoy es un día caluroso, y tedioso. Solo quiero un buen baño frío que me quite el calor que se apodera de mi cuerpo en este momento.
-¿Y ya paso algo?, digo se fueron juntas a California y estaban solas.- me observa divertido mientras hacemos las compras en el supermercado. Luego de su pregunta, frunce el ceño y niega con la cabeza- Mejor no me respondas- me río- Tu y Anahí siguen siendo unas niñas para mi.
-Aun así no paso nada, papá y de haber pasado algo, no te lo contaría. ¿Sabías que no eres un papá normal?- me río y el también.
-Lo se, lo se. ¿Porque eres tan madura?.
-Porque mi padre no lo es y alguien tiene que serlo en su lugar.- me golpea el hombro.
-No te pases Dulce.
-¿Y tu porque dormiste anoche en el sofá?- intento no reírme, y cuando papa me mira de mala manera se me hace imposible aguantar la risa.
-Porque tu madre se pone de un humor de perros cuando está en sus días femeninos.
-Solo a ti te trata mal en esos días, algo debes de hacer.
Observo la lista que nos hizo mama y voy tachando lo que ya tenemos en el carrito de compras.
-Le dije que no le vendría mal ir al gimnasio porque tiene el trasero gordo.- me detengo y estallo en una fuerte carcajada.
-¡Te lo merecías!.
-¡Cállate! me había olvidado que fecha era.
-Pero papá, no puedes decirle eso a una mujer nunca, ¡nunca!.
-Ella el otro día me dijo que ya no tengo el abdomen de cuando tenía veintidós.
-Y eso es evidente..
En forma de broma le toco su estomago y me da un pequeño golpe nuevamente en el hombro.
-¡Ya vas a llegar a mi edad! y hablaremos entonces. A ver si ese cuerpo que tienes ahorita por el que se babea todos esos chicos que te ven con deseo, lo sigues teniendo, ya veremos.
Me río y seguimos con las compras. Llegamos a casa, con las compras hechas de forma correcta. Yo me dispuse a acomodar todo mientras mis padres se encuentran en la sala riendo como dos adolescentes, así son siempre sus reconciliaciones, siempre.
Papá y mamá salieron y no volverán hasta mañana, no quise preguntar porque la respuesta es obvia. Me encuentro sola en casa, sola y aburrida, viendo la tv, no encuentro nada interesante, lo único entretenido de este momento es que me estoy mandado mensajes con Paula. En el momento que iba a responder un mensaje a Paula, me llego una llamada de mi hermosa y perfecta novia.
-Hola, mi amor.
-Hoola bebe.... Estoy afuera, puedes abrirme?.
Y acto seguido suena el timbre, suena de la forma en que lo toca siempre Anahí.
Me dirijo a la puerta y cuando la abro, en vez de encontrarme con el rostro perfecto de Anahí, me encuentro con un dibujo bastante colorido. Anahí dibujo a la casita del árbol, con un paisaje mas colorido de lo que es en realidad, sonrío porque me gusta, sonrío porque soy protagonista de ese dibujo, después de tanto tiempo volví hacer protagonista.
-Es hermoso- quita el dibujo de su rostro y me sonríe- Eres hermosa.
Se sonroja- Cállate.
-No me callo, eres hermosa y tengo que decirlo.- sonríe negando con la cabeza.
-¿Puedo pasar?.
-Solo si prometes besarme toda la noche.
-¡Dulce!- se ríe.
-Es verdad, puedo simplemente besarte toda la noche- le sonrío- Puedes pasar, has pasado siempre sin permiso... en todo- sabe que lo digo porque así entro a mi corazón, sin permiso, me sonríe y pasa para luego dirigirse a la sala, de un salto se recuesta en el sofá y me vuelve a sonreír, ¿ya dije que la amo con todo lo que soy?.
Me siento en el sofá, colocando sus piernas sobre las mías, coge el control remoto y comienza a cambiar canales. Hace comentarios sobre lo que va encontrando, pero yo no la escucho, solo me detengo a observarla, a observar como mueve sus labios y amar sus gestos. Se da cuenta de que la estoy observando, y no aparto mis ojos de ella como muchos harían, simplemente la sigo observando.
-¿Que?.
-¿Que de que?.
-Me estas mirando.
-Lo hago.
-Ya deja de hacerlo.
-No quiero, no me canso de hacerlo.
Se sonroja y sonrío.
-¿Ahora dejaste a la Dulce tímida y eres atrevida?.
-¿Cual te gusta mas?.- deja de mirarme y pone atención a lo que sea que esta viendo.
-Esta actriz me gusta mucho- dice cambiando de tema.
-No me has respondido.
-¿No tienes ninguna película de ella aquí?.
Noto como se pone nerviosa y sonrío ante tal reacción.
-¿Dulce tímida o Dulce atrevida?.
-Basta.
-No me hagas averiguarlo- me observa- Ohh... quieres que lo averigue.
-¿Que? ¡no quiero eso!.
-Tu rostro no dice lo mismo.
-Detén este juego, Dulce.
-Te gusta este juego.
-No.
-Estas sonriendo.
-¡Porque me pones nerviosa!- me río y me lanza un cojín del sofá para luego sentarse. Me acerco a ella y la beso en los labios. Luego seguí los besos por sus mejillas, mientras ella habla de algo que esta viendo. Le doy la razón, aunque no sepa que esta diciendo, aparto el cabello de su cuello.
Respiro su aroma y Anahí suspira.
-Estos programas son una porquería- dice con voz un tanto entrecortada.
-Tienes razón...- comienzo a dejar besos en su cuello, sobre su perfecta y suave piel.
-Además....- suspira- Dul, detente.
-¿Porque?.
-Sabes lo que causan los besos en el cuello.
-Quiero saber lo que causan en ti.
Sigo besando su cuello, y Anahí mueve la cabeza para dejarme mas lugar de hacerlo.
-Mi amor....
-No quieres que me detenga.
-Y eso me aterra.... Dulce detente..
-Solo disfrútalo.
-Lo hago.
-Bien, porque yo también lo disfruto.
Anahí se aparta de mi y me mira por unos segundos a los ojos para luego agarrar mis mejillas para acercarme así a sus labios. Me besa y le sigo el beso de forma intensa, ambas respirando de forma acelerada por el inicio de todo esto. Entre besos se va recostando sobre mi, no dejo de besarla porque no quiero dejar de hacerlo, quiero besarla a cada momento y embriagarme de su sabor.
Mi cuerpo comienza a responder ante cada beso, ante cada caricia y siento que el cuerpo de Anahí también, ambas estamos danzando alrededor de fuego y eso parece gustarnos, de hecho a mi me esta encantando.
Se separa de mi y nos miramos a los ojos, ella quiere esto tanto como yo.
-Dul, nunca he estado con una mujer.
-Yo tampoco Any.
-¿Quieres hacer el amor?.- me dice de manera que me parece adorable.
-Si quiero, quiero esto contigo.
Suspira-Dulce tu eres todo lo que me hace bien, todo lo que necesito, la mejor parte de mi, lo mas lindo que tengo.... eso eres, eso y mucho mas.
-Any quiero que esto sea especial para ti.
-Si es contigo será especial, estoy segura de ello.
La observo a los ojos y me sonríe.
-¿Estas segura Anahí?.
-Estoy segura, Dul. Quiero que me hagas el amor. Quiero hacerte el amor. Quiero que me quites por fin todos los demonios que hay en mi. Esto sonara muy fuerte y feo pero quiero que me borres a Poncho de mi piel, de mi cuerpo. Dulce quiero que ahora seas tu quien habite en mi.
Sonrío y la beso.- Te amo Any, quiero que sepas lo mucho que te amo.
No levantamos del sofá y nos dirigimos a mi habitación.
-Dul, te amo pero muero de la verguenza.
-¿Estas segura de esto?.
-Si, preciosa. Lo que pasa es que, no se siempre hemos sido amigas y ahora.. Me da pena, pero quiero esto, quiero hacer el amor.
-No tienes que avergonzarte, puedo apagar la luz si quieres- le ofrezco y asiente. Apago la luz de mi habitación y nos ilumina la leve luz lunar que se impregna desde la ventana. La escena perfecta para el momento perfecto.
Me acerco a Anahí y la abrazo, quiero que sepa lo mucho que la amo, y lo especial que es para mi. Nos separamos y nos regalamos una sonrisa feliz, segura, y sincera.
La beso y ella responde a mi beso de forma tranquila, vamos subiendo de a poco nos acercamos a mi cama. Entre besos y caricias mete su mano por debajo de mi blusa, ante su tacto mi piel se eriza. Hago lo mismo yo, sintiendo su piel es tan suave, tan perfecta, tan mía.
Le quito de a poco su pequeña blusa, luego me alejo para observarla, y pese a la leve oscuridad estoy segura que se sonroja. Luce perfecta con su sostén rosa pálido.
Luego ella hace lo mismo conmigo me quita la primera prenda y sonríe.
-Dul, ¿te das una idea de lo perfecta que eres?- me sonríe y me acerca a ella para besarme, y entre besos, Anahí me quita el sostén. Ahora ella se aleja para observarme, de un movimiento me coloca debajo de ella y acaricia mi abdomen desnudo sin dejar de sonreír. La amo y mucho.
Se quita el sostén y me detengo a observar sus movimientos, observo lo hermosa que es y como la luz de la luna brilla de forma única sobre su piel. Lleva mis manos a su cuerpo y la acaricio por donde me guía.
Entre besos, caricias, e incluso hasta risas porque parte de nuestras prendas se hicieron las difíciles para salir, ambas quedamos desnudas. No siento verguenza, de estar así con mi mejor amiga, mi novia y se que ella tampoco, lo puedo notar. La observo y ella me observa a mi, la amo y siento que ella también a mi.

ANAHÍ:
Estoy enamorada de esta chica, de mi chica, a la que en pocos minutos haré mía, mi mundo, mi todo y mas. Estoy algo nerviosa, como si esta fuera mi primera vez..... Aunque creo que lo voy a sentir así, y todo porque la protagonista es ella.
-Te amo- le digo- Te amaré más mañana, pasado mañana y te amaré más día a día. Eres mi mundo, Dulce. Deja que me quede en tu mundo para siempre.
Sus ojos se llenan de lágrimas.- Quiero que te quedes Ana.
Le sonrío y la beso, mientras la beso ella deja caricias por todo mi cuerpo. Lo que sucedió después, no tiene explicación, fue único, especial, fue lo mejor, fue hermoso, mágico, fue parte de un cuento de hadas. Podría explicar como fue, lo que sentí pero me pasaría horas hablando y todas esas horas estaría sonriendo.
Hacer el amor con Dulce solo me hizo amarla mas, delirar mas por ella. La amo, quiero amarla siempre, quiero que me ame. Quiero hacerle el amor todos los días de mi vida.

DULCE:
Estoy volando mas alto, Any se quedo dormida en mis brazos, desnuda, con un rostro feliz, tranquilo y se que es gracias a mi. La observo y deseo tenerla así para siempre, deseo mi vida junto a ella. No hay otra persona, no quiero a otra persona, la quiero a ella por y para siempre.
Estoy bailando una canción que no me cansaría de reproducir una y otra vez. Me encuentro en una perfecta armonía y quiero que sea algo eterno.

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CAPITULO 19

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:28 pm

DULCE:
Parecía como si hubiera soñado esa noche. Como si nada de lo que sucedió fuera real, pero gracias a una fuerza superior, lo fue y me siento aún en el paraíso.
-Buenos días Dul- me mira con un solo ojo y se estira.
-Buenos días, hermosa- bese su frente y le quite un par de cabellos de la cara.
-Tuve un hermoso sueño donde tu y yo hacíamos el amor- sonríe coqueta.
-Yo tuve el mismo sueño- sonrío- Te amo.
-¿Me amas?.
+Mucho- sonrío.
+Yo te amo a ti, Dul... Me hiciste sentir cosas que nunca sentí antes.
+¿Y Poncho?.
+Mi amor, nunca sentí con el lo que sentí contigo.
+Eso me hace muy feliz, me cae de la patada ese idiota.
+Shh- se ríe- No hablemos de el, mi vida.
-Esta bien bebe.- bese nuevamente su frente- Quiero que vayamos a cenar hoy, que te parece.
-Fenomenal.
-Pero primero quiero un rico helado, muero por uno.
-Pues vamos, quiero de chocolate- me río, se acerca a mi y me besa pasando la lengua por mis labios- ¿Que fue eso?.
-¿Que?.
-¿Eso que hiciste?.
-Lo siento, fue extraño pero lo quería hacer.
-Si, que fue extraño, pero lo que venga de ti me encanta.
Pasamos toda la mañana platicando dejando de lado nuestro noviazgo y siendo eso que siempre fuimos "mejores amigas". Si es extraño pero no puedo imaginar tener a otra mejor amiga que no sea ella, ni si quiera Paula. Es mi novia y mi mejor amiga ¿que mas puedo pedir? yo creo que nada.
Almorzamos una rica ensalada con papas fritas y una bebida gaseosa. Luego salimos de la casa y nos fuimos por nuestros helados. Caminábamos tomadas de las manos, en ocasiones nos abrazábamos y en ciertos momentos nos besábamos mientras caminábamos.
Llegamos a la heladería y nos encaminamos a pedir nuestros helados. El chico que vendía los helados era joven y algo guapo. Pero me miraba como diciendo "llévame a tu habitación y tendrás helados gratis". El me miro de arriba a abajo y abracé mas a Anahí.
-Hola lindura, ¿que sabor deseas?- dijo mirándome e ignorando a Any. Iba a empezar a hablar cuando....
-Mi novia quiere un helado de chocolate y yo uno de vainilla con fresa- estaba tensa pero sonriente a mi lado.
La mire y sin poder evitarlo la bese. El chico asintió y sirvió ambos helados. Le entrega a Any el de vainilla y cuando estiró la mano para tomar el mío, paso toda su mano sobre la mía y mordió su labio inferior.
-Gracias- dije mas que incómoda, le di el dinero y salimos de ahí.
-Dulce, te lo estabas comiendo con la mirada.
-Espera, espera ¡¿Que?!.- Any estaba hecha furia- No me digas que estas celosa por un idiota que ni conozco.
-No, para nada.
-Ni siquiera lo estaba mirando.- frunzo el ceño.
-¿No?... viste como te miraba.
-Mi amor yo no tengo la culpa que los chicos me miren.
-Dulce- se cruza de brazos.
-Any siempre te miro a ti, tu, tu, tu y solo tu.
-Lo siento, soy demasiado celosa.
-Eso es algo nuevo que conozco de ti.... Te pasas.
-Lo se, lo siento... Esta bien ya.
-No quiero ir a casa- le digo.
-¿Quieres venir a mi casa?- le asiento.
-Mierda, está comenzando a llover... Tendremos que ir en un taxi.
-¿Podemos caminar debajo de la lluvia?... Por favor...
Suspiro y cumplo con lo que quiere. Unas cuantas nubes grises en el cielo se asoman frente a nosotras. Comenzamos a caminar hacia la casa de Anahí, no es un camino largo, podemos caminar sin problema, sin cansancio.
Anahí observa el cielo y sonríe. Caminamos en silencio, ella con una mano en su bolsillo y la otra con el helado. Una leve lluvia comienza a caer y suspiro, levanto la vista al cielo y las gotas frías chocan contra mi rostro. Me siento con vida, cierro los ojos y dejo de caminar, disfruto de la sensación.
Las gotas de la lluvia se hacen cada vez mas potentes y comienzan a humedecer mi ropa, me voy a enfermar. Cuando abro los ojos, Anahí esta a pocos pasos de mi observándome. Me observa con sentimiento, me observa detenidamente y me trasmite todo lo que su interior esta diciendo.
Saca su mano del bolsillo y me la ofrece.- Hay que seguir- me dice tranquila- ¿Quieres cubrirte de la lluvia o nos seguimos mojando?.
Le extiendo mi mano y la entrelazo con la suya, me siento en casa. Siento que no necesito un paraguas cuando la tengo a ella. Anahí me sonríe y me abraza.
Cuando llegamos a la casa de Anahí, me ofrece principalmente una ducha de agua caliente. Mi cuerpo agradece la sensación de volver a su temperatura adecuada. Salgo de la ducha y encima del retrete hay ropa de Any. cuando me visto bajo a la sala y me esta esperando con un chocolate caliente, me sonríe y me invita a sentarme a su lado.
-¿Estamos solas?- le pregunto.
-Si, salieron a visitar a alguien- asiento y me mira atentamente.
-¿Que?.
-Nada.
-Ana, se que me tienes algo mas para decir- suspiro.
-Eres demasiado buena.
-¿Contigo?.
-Con todos, pero mas conmigo.
-¿Y eso está mal?, no vuelvas con eso de que no lo mereces.
-Es que es cierto.
-Lo cierto es que eres muy importante para mi, te amo y por ti soy capaz de lo que sea.
-¿Tienes una idea de lo hermosa que te ves en estos momentos?.
-No mas que tu.- sonríe encogiéndose de hombros y ambas agarramos una taza de chocolate, brindamos entre nosotras y en el momento que se decide a beber, le digo algo gracioso, logrando que se ahogue y escupa el chocolate.- La pequeña Ana disfrutaba de hacer esto, y ver como el líquido se salía hasta de su nariz por haber reído tanto.
-Eres una idiota- se ríe.
-Somos un dúo entonces- le sonrío.
-Me gusta este dúo- me sonríe- Me gusta estar contigo de la forma que sea- dejo de mirarla a los ojos, me hace sentir intimidada- Me gusta que no me mires a los ojos porque no sabes que hacer- la empujo y se ríe. Finalmente la miro y ahí esta esa mirada intimidante- Te amo.
Nos miramos a los ojos por largos segundos. Los vellos de mis brazos se erizan, mi corazón late mas fuerte, mi respiración se acelera. Quiero correr.
-Dul, iré al baño- le asiento.
Anahí salé tatareando una canción, y la sigo. Cuando va entrar en el baño la tomo por sorpresa y la agarro.
-¡Demonios, Dulce!- me río cuando la suelto.
Me acerco a ella y la acorralo contra la pared. Dejándola indefensa.
-Te amo- pongo mis manos en su cintura.
-Te amo- me responde, sonríe y pone sus manos en mis hombros. Comienzo a besar su cuello.- ¿Podemos irnos a mi habitación?.
-Si, de inmediato- acaricio su espalda, logrando que su piel se erizara. Dirijo mis caricias a su trasero firme, y lo agarro haciéndola gemir.
-Bien, vamos.
Le sonrío, y nos dirigimos a su habitación. Cuando llegamos me besa con desesperación, pasando sus manos por mis pechos, en el momento en que iba a responder de la misma manera, mis ojos viajan a sus tres fotos justo en donde esta con Poncho luego de haber tenido sexo con el, la foto donde están ambos en la cama sonrientes y la sabana tapando el cuerpo desnudo de Anahí.
-¿Que pasa, mi amor?- dice mientras besa mi cuello.
-¿Porque no has quitado esa maldita foto?.
-¿Cual?- no me presta atención sigue en lo suyo.
-Esa con Poncho.
-La quitare luego.... Lo prometo- asiento y trato de olvidar la foto, pongo mi mano en su trasero y lo acaricio. Meto mi mano dentro se su pantalón, tomándola por sorpresa, Anahí cierra los ojos y muerde su labio inferior. Beso su cuello, y bajo un poco su pantalón, luego le quito la blusa escotada dejando sus pechos libres.
Cuando le quito el sostén, beso sus pechos, muerdo sus pezones y la escucho gemir. Le quitó el resto de la ropa, y me acerco a sus labios, la beso de forma intensa, jugando con su lengua, danzando con ella. Me alejo mordiéndole el labio inferior y bajo mis besos hasta su cuello, mientras que con una mano acaricio su sexo húmedo por encima de su tanga.
Anahí gime, y me nombra. Bajo mis besos hasta su estomago, y cuando llego a su tanga la miro, ella me está mirando. Sus ojos están aun mas azules y sus labios algo hinchados. Sin apartar mis ojos de ella, le quito esa pequeña y última prenda.
Introduzco un dedo en su humedad, ella cierra los ojos y gime con la cabeza hacia atrás, introduzco otro dedo y gime aun mas fuerte.
-Ohh, si... te amo, ahh, ahh- Continuo haciéndolo mientras la escucho diciéndome cosas entre gemidos, después de unos minutos cuando se que está apunto de llegar, paso mi lengua por su humedad y gime aun mas fuerte. Cuando llega a su orgasmo me mira y le sonrío.
Su pecho subía y bajaba agitada, los cabellos los tenía pegados a su hermosa cara.
-Fue, fue genial- dice entre jadeos- Sigu...sigues tu.... es hora de devolverte el favor- se ríe.
Se sienta y respira profundo, para luego acostarse sobre mi. Me besa intensamente jugando con mi lengua. Sus manos comienzan a desnudarme poco a poco, cuando termina desliza su mano por mi abdomen, luego las mueve con suavidad hasta mis pechos. Sus besos bajan de mi boca a mis pechos en un movimiento rápido y decidido. Juega con ellos un rato, los besa, los succiona, y los acaricia con la lengua mientras yo no puedo para de gemir del placer que me está dando.
Mis uñas se clavan en su espalda, pero sin lastimarla demasiado. De forma suave y lenta baja a mi estomago jugando con mi ombligo. Desliza una vez mas su mano pero esta vez hasta mi entrepierna, me toca con delicadeza y con deseo.
Ahora soy yo la que gime, soy yo la que respira de forma costosa, y soy yo la que la nombra. Ella sonríe por eso.
Introduce dos dedos luego de estimularme, de forma inmediata y rápida. Ella sonríe y pongo mis manos a los lados de las almohadas agarrando de forma desesperada las sabanas, comienzo a mover mis caderas de un lado a otro y ella me mira mordiendo su labio, con una mirada que jamas le había visto, y admito que me encanta.
-Ahhh....Ahhhh...... Que bien se siente...Ahhh...ahhh- cierro los ojos y hago la cabeza hacia atrás respirando aceleradamente.
-Dios, Dulce.... me encanta verte así- dice con la voz un tanto diferente a lo normal.
Comienza a mover su mano cada vez mas rápido, sus ojos observan todo mi cuerpo desnudo mientras me hace suya y por último esos hermosos ojos caen en los míos. Me siento en el paraíso, en las nubes quiero explotar de tantas cosas que me esta haciendo sentir.
Anahí aumenta mas y mas su ritmo, y ambas respiramos jadeantes, cuando siento que voy a llegar cierro los ojos y siento su lengua moverse de un lado a otro haciéndome sentir en la gloría absoluta, llegando ami gran esperado orgasmo.
-Vaya forma de devolver el favor.
Me sonríe y la beso, pero esta vez el beso es mas tranquilo. Lo que resto de la noche, la pasamos escuchando música. Anahí me hizo un test que encontró en internet. Continuamos bromeando, cantando y bailando, hasta que llego el momento de irme a mi propia casa. Ella quiso que me quedara a dormir, pero la noche anterior ella durmió en mi casa y la verdad no la quiero cansar con mi presencia.
-Ya me voy- le digo haciendo pucheros.
-¡No!- me abraza y sonríe- No te vayas.
-Si, ya me voy. Hoy fue un día genial y delicioso- le cierro un ojo y se sonroja.
-Bien..
-Sueña conmigo, y no te toques sin mi.
-¡Dulce!- me frunce el sueño y luego sonríe- No te prometo nada- se ríe y nos besamos.
Cuando llego a mi casa a los minutos me llego un mensaje de Anahí.
-¿Llegaste bien?.
-Si, ya estoy aquí.
-Bien. Entonces te dejo descansar.
-Hoy estuviste increíble- le respondo el mensaje y sonrío a la pantalla.
-Aun no has visto nada, Dul.
-Lo mismo digo.
-Iré a ducharme.
-No me des ese tipo de información.
-Soy una chica mala.
-Te lo haré pagar cuando te vea. Imaginame en la ducha contigo.
-Lo haré.
-Buenas noches, te amo hermosa.
-Te amo, mi amor hasta mañana.
Dejo mi celular en mi mesa y activo la alarma ya que mañana me toca día de universidad. Me desvisto quedándome solo en ropa interior y me acuesto quedando profundamente dormida.
Me desperté agitada y nerviosa. Vi como el camino de Anahí se descarrilaba, la vi alejarse de mi para correr a los brazos del demonio que le sonría como un ángel y nada pude hacer. Anahí estuvo tan segada por Poncho, por sus sentimientos. Tengo miedo de perderla.

ANAHÍ:
Por esos momentos inolvidables que te quitan el aliento, por esas risas robadas que te regresan a la vida, por esos suspiros que llegan sin que te des cuenta, por esas tomadas de mano en media calle, por esos besos en la frente, por esas mordidas al final de cada beso real, por esos poemas que escribe la gente enamorada, por esas canciones que se cantan sin ser escuchadas. Por eso y mil cosas mas me siento que vuelo cada vez que estoy con ella.
Caminaba rápidamente por los pasillos de la universidad, concentrada en mis pensamientos. Sintiendo una extrema felicidad que mi inundaba el alma.
-¡Anahí!- me volteo solo para ver a Poncho correr, con un ramo de rosas rojas.
-¿Que quieres?- le digo frunciendo el ceño.
-Toma, son para ti- me sonríe de esa manera que yo encontraba desarmante hace un tiempo.
-Gracias- las tome y las tire al bote de basura que se encontraba en las afueras de una sala de lecciones- Ve y dale flores a tu nueva novia.
-Anahí, te dije que ella y yo ya no tenemos nada... ¿Cuantas veces te tengo que pedir perdón?.
-No tienes que hacerlo, ya no te quiero, ¡entiende!.
-Tu me amas y te lo voy a demostrar- se acerco y me beso con desesperación. Mi mano viajo a su abdomen empujándolo con fuerza. Me logro separar y lo miro de mala manera.
-No lo vuelvas hacer.
-¿Ves? me sigues queriendo.
-Cállate, claro que no. Tengo novia y la amo a ella.
Escucho unos aplausos detrás de nosotros y eran Dulce y Paula que nos miraban con asco y enojo. Mi corazón dio un salto, mi cuerpo se tenso.
ANY: Mi amor, te juro que no es lo que crees.
DUL: Que asco.
PAU: ¡Eres una perra Anahí!.
PONCHO: Ella me ama a mi, ¡entiendan!.

ANY: Eso es mentira, Dul por favor no le creas.

DUL: Yo le creo a lo que vi, y tu lo estabas besando a el.
Me miro mal y se fue caminando rápidamente, Paula me saco el dedo del medio y la siguió.
-¡Viste lo que provocaste idiota!.
Se ríe de mi y me acerca a el para besarme. Pero mi irá acumulada y el asco que me dan sus besos hacen que le de una bofetada, se la di tan fuerte que quedo mi mano pintada en su mejilla.
-¡Estúpida!.
-No, me vuelvas a tocar en tu vida, me das asco- lo empuje y camine buscando a Dulce para explicarle lo que vio. ¡Maldición!.
Camine por unos pasillos llenos de gente, la busque en los baños, en la biblioteca, en varios salones de clase y no la encontré por ninguna parte. No puedo simplemente comenzar mi día sabiendo que Dulce esta pensando lo peor de mi, o peor aún que esta sufriendo por mi culpa.
¿Donde estas?.. Seguí mi recorrido por toda la universidad buscándola hasta que la encuentro sumergida en lágrimas. Estaba en un salón solo, ella lloraba en los brazos de Paula y a mi se me partió en mil pedazos el corazón.
-Dul- la mire y camine lentamente hasta donde ellas se encontraban- ¿Podemos hablar?.
-¡No tengo nada que hablar contigo!.
-¡Vete Anahí!- grito esta vez Paula.
-¡No te metas estúpida!- le grito a Paula furiosa.
Ella deja de abrazar a Dulce y se pone de pie enfrentándome.
-¡¿A quien le dijiste estúpida?!- me empuja y casi caigo al suelo.
-¡A ti, a ti!- le volví a gritar y esta vez se lanza sobre mi a golpes dejándome asombrada por su forma de actuar.
-¡No, no la toques Paula!, ¡suéltala!- Dulce la toma de la cintura y la aparta de mi.-¡Estas loca Paula!- le grita Dulce enfadada, Paula la miro, me empujo nuevamente y salió del salón dando un portazo.
-¿Que esperas Anahí?, vete tu también.
-Mi amor yo....
-No me digas así, soy ¡Dulce!.
-Amor lo de Poncho, no es lo que parece lo juro.
-¿Entonces?.
-El me trajo rosas, las vote y me dijo que me quería y en eso me beso. Te juro que lo empuje hasta una buena bofetada le pegue.
-¿En serio no lo amas?.
-Claro que no- me acerco a ella y le doy un pequeño beso en los labios- Yo te amo solo a ti.
-Muero de celos cada vez que el esta cerca tuyo.
-Lo se, pero recuerda que pronto iremos a vivir a California y el no estará, no tendremos que aguantarlo.
-Any, con respecto a eso- se queda en silencio un momento y se seca las lágrimas- Mis padres ya no se irán a vivir nuevamente a California.
-¿No?.
-No, lo estaban comentando esta mañana.
-Yo si quiero ir a vivir allá.
-Yo también quería,pero.
-¿Pero?, no necesitamos de tus padres para ir a vivir a California... ¡Vamos solo tu y yo!.
-Y seguir contemplándote desde la ventana.
Me río- No, no y no...- le sonrío- Hablo de vivir juntas en California.
-¿Juntas?- sonríe alegre.
-¿Que te parece mi idea?.
-¡Genial!.
-¿Entonces, nos vamos juntitas a California al terminar la universidad?.
-¡si!- me besa y le respondo el beso tratando de abrirme paso con mi lengua a buscar la suya, que se esconde volviéndome loca.
Nos miramos durante varios segundos, podía jurar que nuestras miradas hablaban. Sus ojos me dicen que me aman tanto como yo a ella. Estoy completamente segura que ella descifra los míos a la perfección. La estoy mirando de una forma especial y única de seguro lo nota.
Todos sabemos que no podemos ocultar lo que nuestros ojos dicen. Cuando una persona esta triste, lo notamos porque sus ojos lo están. Cuando una persona esta enamorada, o feliz, lo mismo. Los ojos reflejan todo

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CAPITULO 20.

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:29 pm

Ya era lunes la mañana se presentaba agradable, los rayos del sol impregnaban en la ventana de mi habitación, el dulce canto de los pájaros acompañaba la salida del sol. Minutos después de que me desperté, suena el despertador. Lo apago y me siento en la cama, mirando el suelo, sin pensar en nada.
Me levanto y me dirijo al lavatorio, me lavo la cara y me cepillo los dientes. Me ducho con agua tibia y salgo del baño. Me visto con una blusa de tirantes escotada color verde, una falda negra, sandalias algo elegantes. Me examino el vestuario mirándome al espejo, creo que estoy bien. Me acomodo mi ondulado cabello sin atarlo, y sin nada, me gusta como luce así, de maquillaje, solo me pongo rimel para realzar mis pestañas. Eso es todo, tomo mi bolso y bajo a desayunar. No tengo mucha hambre así que solo empiezo a comer un yogur de vainilla.
Era mi último día de universidad ya que Dulce y yo nos propusimos irnos para California y así iba a ser. Estaba sentada leyendo un libro en la biblioteca totalmente sola, a lo lejos veo a dos chicos coquetear con Dulce, mientras ella buscaba los libros correspondientes a su clase inicial.
Ella no les hacia caso alguno, los miraba normalmente. Ellos se le acercaban y ella amablemente los alejaba, observaba todo a pocos metros de ellos, aun no habían notado mi presencia. Cuando Dulce levanta la vista del libro me ve, y me sonríe.
Estaba un poco molesta por ver como coqueteaban con ella, esta bien, ella no les respondió pero aun así causaba en mi una punzada de celos. Tengo que aprender a controlarme, que yo recuerde yo no era así de celosa, no se que me pasa y lo peor es que si sigo así puedo tener problemas con Dulce y eso es lo que menos quiero.
Ella nota mi rostro de preocupación, los chicos esos aun no me habían visto. Dulce por fin presta atención a lo que dicen y les niega con la cabeza. Se aleja de ellos y se acerca a mi.
-Hola- saludo débilmente
-Eso que viste no fue nada- la miro- Por favor, preciosa, créeme- sus ojos se dulcifican. Sabía que no mentía, pero no me agradaba ver como coqueteaban con ella.
-Lose y te creo -sonrió - Estuve observando cómo no les hacías caso.
-Por supuesto que no. Tengo algo de valor que cuidar- me mira a los ojos y sonríe - ¿Confías en mi?.
Sonrío y asiento- Confío en ti- sonríe y besa mi frente.
-Any te amo, pero no puedes estar todo el día con el miedo a que me coqueteen o enojada porque me miren.
-Dul, Dul lo siento..... ¿Si?, tu me vuelves un poco... mmm no un poco no, me vuelves loca y realmente no se porque estoy muerta de celos todo el tiempo.
-Una pregunta - frunce el ceño y me mira seriamente y asiento- ¿ Así eras con Poncho o es nuevo en ti?.
-Dul, ¿porque siempre tienes que hablar de él?- la miro molesta y ella hace un extraño gesto con su rostro.
-Pues la verdad, no se porque te molesta hablar de él.
-Porque el es pasado y tu eres mi presente.
-Si claro, porque el te engaño. Estoy segura que si no lo descubres yo seguiría siendo tu "amiguita".
-No quiero pelear contigo. Será mejor que me vaya, hablamos cuando estemos más relajadas.
-Como quieras Anahí.
-¿Así que ahora soy "Anahí"?- la miro mal y la empujó con el hombro quitandola de mi camino.
-¡Así te llamas!, ¿no?...- me doy una pequeña vuelta y la miro por última vez antes de salir de la biblioteca realmente molesta.
Se que estos celos que siento hacia Dulce son una mierda y son terribles. Tengo miedo de lo que pueda llegar a pasar mañana, pero lo mejor es no pensar . No puedo vivir sufriendo y estar llena de celos por algo que aún no llega, no tengo que tener miedo al futuro. Simplemente no puedo vivir con el miedo a que Dulce me engañe, lo vere en su momento si llegara a pasar algún día.
Pero tengo miedo de volverme tan dependiente de ella como lo fui de Poncho. Vivía ciega por todo lo que sentía por el deje amistades, cambie mi vida, probé drogas. Todo lo hice por el y como me pago estando con otra.
Cuando pienso en todas las cosas que hice por el en la forma en que lo defendí cuando lo llamaban patán o drogadicto. Me siento muy mal conmigo misma. Me cuesta perdonarme por lo que hice.
Se que reconocer mis errores es crecer, así que estoy en proceso de aprendizaje. Se donde estuve mal y cuando estuve pésima. Gracias a Poncho me quedo el maldito vicio del cigarrillo ¡maldición!. Cuando te detienes a pensar en tus acciones pasadas puedes sentir vergüenza, enojo, puedes reírte, llorar o simplemente preguntarte ¿que hice conmigo?.
Y preguntarte que hiciste con tu persona es una mierda. Porque cuando te lo preguntas lo único que consigues es sentirte mal.
Antes no te dabas cuenta de lo que hacías y si bien puedes ser una persona superada de tus problemas. Pero una parte de ti se va a sentir triste por esa persona del pasado, por esa persona que te arrastraba al pozo negro en que te estabas yendo.
En fin sea pasado o presente, quieras o no vas a seguir teniendo ese sabor amargo en la boca. Pero hay que pensar que Muchas veces ese sabor amargo nos sirve de experiencia, de seguro no vas a querer pasar por lo que ya pasaste, entonces vas a ser una persona con los ojos bien abiertos.
En mis sueños más locos y dolorosos, Poncho no me hizo nada de eso, el es bueno y me ama. A veces pienso que lo idealice me enamore de ese chico que cree en mi cabeza y no vi lo que en realidad estaba frente a mi.
Me cree mi propio cuento de hadas, cuando la verdad era otra y cuando me atacó, cuando se torno todo oscuro, la princesa se quedo sola, estaba junto al villano de su cuento y no lo había visto. Cuando se dio cuenta ya era tarde.
Nos enamoramos de un ángel que al final se convierte en demonio. De un salvador que se termina transformando en destructor. De una medicina que nos termina dañando y volviendonos más enfermos.
El para mi ya no es mi príncipe, el es el villano del que debes cuidarte. Y yo ya no soy esa princesa Feliz que se derretía y temblaba ante el.
Ahora amo a mi princesa, ella es mi todo. Claro la confusión que se me hizo en un principio entre Dulce y Poncho fue realmente fuerte. Porque el amor es la fuerza que te enferma y te cura. Siempre va de un lado a otro, hasta que finalmente la balanza se detiene de un solo lado y es ahí cuando te das cuenta de que el amor, o te enferma o te cura y Dulce fue mi salvación.
Y hablando de enfermedades ahí viene el sonriente con una flor en su mano directo hacia mi.
-¡Any!- se ríe - Toma te traje una flor.
-Gracias gatito- le sonrío.
-Ese gatito ¿quiere decir que me perdonas?- me mira ilusionado.
-¡Claro que te perdono!....
-¿En serio?, ¿volverás conmigo?- se acerca a mi tomandome de la cintura- Fui un burro, prometo ser distinto de ahora en adelante te amo.
-Poncho, si te perdono. Pero eso no quiere decir que volveré contigo.
-Pero, pero tu me amas ¡lo se!.
-Precisamente porque no te amo, te perdono. Porque si te amara, jamas te perdonaría lo que me hiciste.
-Es por la estúpida de Dulce, verdad.
-Ya te he dicho como mil veces que la amo, creo que debes superarlo de una buena vez.
-Any , por favor- dice comenzando a llorar.
-No Poncho.... ¿Sabes que no entiendo?- niega con la cabeza, en un mar de lagrimas- No entiendo porque me hiciste eso, jugar conmigo, te creía perfecto. Para finalmente darme un golpe final.
-Any, mi amor olvida todo lo malo, por favor- se arrodilló y sinceramente no se sentí más que pena al verlo así.
-Realmente no entiendo, no se si merecía que me hicieras eso ya que yo si te puse el cuerno con Dulce y me bese con ella en ocasiones. Pero a mi familia Muchas veces les di la espalda por ti, probé e hice cosas que nunca antes había hecho, dedique todo mi tiempo a ti, intente ser la mejor novia para gustarte más, para enamorarte, para que quisieras estar conmigo y asi me pagaste.
-Anahí, soy hombre discúlpame... Tu fuiste la mejor novia y ahora lo comprendo. Te extraño en serio, muero por que regreses yo te te amo.
-Me entregue a ti sin dudar, te entregue mi cuerpo, mi corazón. Confíe en ti Poncho, realmente lo hice. Se que no me obligaste a ser la persona que fui contigo, solo yo lo hice y fue porque te amaba. Lo único que realmente me duele ahora es que Dulce no se presentará a mi vida mucho antes de tu. Me dolieron tus mentiras, los te amo, los besos, las caricias, el tiempo juntos.
-Se que fui un imbecil, pero perdóname.
-Te burlaste de mi, pero no te deseo el mal, de todas formas cosechas lo que siembras. Y como te dije hace un momento, si te perdono y lo hago porque ya no te amo, porque si lo hiciera realmente nunca te perdonaría. Adiós Poncho.
-¡Pero Anahí!- gritaba mientras ne alejaba de el- la estúpida de tu novia me las va a pagar.

Dulce:
Realmente espero encontrar a Any, al acabar más lecciones. No quiero que estemos molestas y más ahora que nos iremos juntas a California.
Me encontraba caminando lentamente buscándola entre la gente. No la veía por ningun lado, cuando me iba a voltear para dirigirme a la salida para ver si la veía todo, absolutamente todo se volvió negro.
Confundida, pérdida, extraña.... Me sentía rara, diferente. Una parte de mi se empeñaba en despertar, de salir de ese estúpido letargo en el que estaba.
Escuchaba a momentos a mi al rededor pero a pesar de eso, no podía despertarme o moverme, solo me embargaba esa tonta oscuridad.
Me empezaba a abrumar ma oscuridad y el hecho de estar entre ese espacio de despierta y dormida me hacía querer gritar, y lo intentaba. Pero siempre llegaba ese momento en el que recordaba que no podía moverme, que nadie me iba a escuchar y dejaba de hacer el esfuerzo.
Imaginé por un momento que así se sienten las personas que están paralizadas en su totalidad, oyendolo todo, consientes de todo pero sin hacer nada.
Escuche tres voces una y otra vez. Perdí la noción del tiempo, lo mismo pudieron haber pasado horas, días o semanas. Simplemente el sol iba y venía con el transcurso de los días y yo no sabia ¿que hacía? , ¿quien era?, ¿como había llegado aquí? O simplemente ¿donde estaba?.
Preguntas tontas por donde se les mirara, pero tan necesarias de respuesta en este preciso momento..
Los primeros días fueron insoportables, escuchaba hablar a varios hombres y una voz muy conocida debatiendo sobre mi o al menos eso creía yo.
Escuchaba por momentos como discutían mi maltratado estado, o que era un milagro que estuviera viva y esto siempre lo decían cuando la voz que daba las ordenes no estaba.
¿Que era lo que había pasado?, ¿donde estaba y porque me sentía así?. Demasiadas preguntas, ni una sola respuesta.
Lo más extraño es que por mas que me empeñe en recordar que había vivido antes, solo una sombra oscura y profunda cubría mi memoria dejándome aún más pérdida. Quiero recordar y entender esto que esperaba y espero con ansiedad , estoy en un estado de total angustia
En algunas de esas conversaciones, de las que tantas escuche, creí escuchar una platica bastante interesante.
-¡Se suponía que la ibas a matar!.
-¿Quien iba a contar con la voluntad de la chica de vivir?. Creo que fue Miguel el que la ayudó y cuando quisieron terminar el trabajo, ninguno se ánimo nuevamente a matarla Poncho.
-¡Eres un perfecto inútil!, ¡No puedo creer que no pudieran matar a esa zorra! . ¡¿Cuantas veces han matado para otros maldita sea!?
-Es que la chica es muy linda, los chicos no se atrevieron, lo siento.
-¡Son un asco todos! ¡Nadie se burla de mi!, ¡esa me quito a mi novia, mi mujer, esa imbecil tiene que desparecer.
¿Será todo producto de mi imaginación?. Aveces el universo conspira en nuestra contra, un día estas bien y otro estas aquí en el suelo con sangre en la cabeza y sin recordar nada de los últimos días, quizás semanas.
-¡Quiero que te muevas de ahi!- grito una voz enfurecida.
-No....no me.. pued..o mover- respondí tartamudeando.
-¡Carajo, estas mal herida!, te quieren matar y yo le estoy dando la espalda a mis jefes por ayudarte.
-No, puedo.
-¡Pon de tu parte niña! tienes exactamente quince minutos para que te largues de aquí.
-Quítame la venda de los ojos, por favor.- respondí tratando de no tartamudear.
-¡Quiero que después de que te suelte, corras sin parar, no voltees! . ¡Solo diré que te escapaste, te puedo ayudar sólo una vez dos no!.
Sentía que no sabia nada de mi vida, que huir de aqui no tenia ningún sentido. Si no recuerdo nada.
En el momento que el hombre me soltó, seguido de eso me quito la venda de los ojos. Me ayudó a ponerme en pie y de inmediato sentí mis piernas temblar, todo giraba a mi alrededor, gotas de sangre caían de mi cabeza hasta el suelo sin cesar. No podía correr como el me lo pidió, se me era o se me es prácticamente imposible.
El se quedo en el lugar y yo estoy en un lugar que no conozco, sin recuerdo alguno. ¡¿Que hago?!.
Comencé a caminar Apoyándome de árboles que me topaba en el camino ya que me encuentro en un bosque. Todo me sigue girando, quiero vomitar, me duele la cabeza.
Cuando te encuentras en una situación similar a esta, solo te preguntas ¿que hice tan malo en mi vida para que me pase esto?, ¿acaso soy una mala persona?. Quisiera encontrar respuesta a todo, quisiera que la vida fuera más fácil, pero sin las penas, sin las complicaciones la vida no sería tan excitante.
Después de caminar lentamente durante mucho rato, logre salir a un pequeño pueblo. Ya totalmente sin fuerza alguna, sin aire, viendo borroso y escuchando las voces de las personas que me retumbaban en la cabeza con ecos, desgarrando cada parte de mi ser.
-¡Muchacha!- grito un señor que aparentaba unos 50 años, tomandome en el aire mientras me desplomaba para caer en el suelo totalmente inconciente.
-¡No se duerma niña, abra los ojos!, ¡una ambulancia!, ¡ayuda llamen una ambulancia!.
-Hey- me daba pequeños golpecitos en las mejillas- ¿Cómo se llama señorita?.
-Dulce.
-Ánimo Dulce, te van a salvar.
Eso fue lo último que escuche antes de caer profundamente en la oscuridad absoluta.

ANAHI:
La vida se basa de momentos, felices, dolorosos, inolvidables, duros, aburridos, trágicos, de ensueño, momentos mierda como el que estoy viviendo desde hace exactamente dos semanas.
¡Dos malditas semanas sin saber de ella!. Cuando todo va bien y en su lugar, siempre llega algo a atormentar ese momento feliz, un día estoy haciendo planes para irme a California, otro simplemente estoy sin parar de llorar en mi habitación esperando por alguna noticia de la policía.
-¿Como puede ser que se haya desaparecido así, sin mas?.
-Llevas diciendo eso desde que se desapareció.- dijo Maite abrazandome por la espalda.
-Maite, te juro que si no la vuelvo a ver, me muero.
-No digas eso Any, tranquilizate.
-¿Como quieres que me tranquilice, cuando algo dentro de mi me dice que todo esta mal?, que ella está mal. Tengo un presentimiento Mai, ella no pudo desparecer así porque así.
-Pero sus padres dieron parte a las autoridades, es cuestión de esperar.
-¿Más de lo que he esperado?, Maite ¿ y si Poncho le hizo algo?.
-No alucines Any.
-El me dijo que Dulce se las iba pagar, ¿y si el esta detrás de todo esto?.
Maite lo pensó por un momento, cuando me iba a responder entró mi madre como una loca a mi habitación con lágrimas en los ojos.
-¡Anahí, encontraron a Dulce! .
Al escuchar esas palabras sentí que mi alma volvió a mi cuerpo después de dos semanas fuera de él.
-¿Estas segura que se trata de mi Dul?.
-Si mi amor, muévete, esta en un pueblo cerca de aquí.
-¿Como esta ella mamá?, ¿esta bien?.
-No lo se, ¿Maite vienes?.- Maite negó con la cabeza y se despidió de mi madre y de mi.
El camino al pueblo cada vez se me hacia más largo, más descomunal, siento que me falta el aire. Necesito verla, sentir su piel, necesito ver su sonrisa para saber que esta bien.
-Hija, tranquila ya vamos a llegar. Cambia esa carita.
-Mamá, ¿donde esta papá? .
-En el pequeño hospital con los padres de Dulce.
-¡¿Está en un hospital?!- nuevamente mis lágrimas se hicieron presentes sin ninguna restricción.
-Anahí- mi madre freno el auto y me miró severamente- Si quieres que te lleve a ver a Dulce, controlate. Entiendo que estés enamorada de ella y que estés sufriendo por ella, que te da miedo su estado. Pero no es bueno que te pongas así, entrarás en un colapso nervioso.
-¡ Está bien, mama conduce!- grite desesperada, sin prestarle mucha atención.
Sentía como cada minuto, segundo contaban para mi y para ella. Cuando llegamos al hospital nos encontramos con mi padre y los que para mi son mis tíos, los padres de Dul.
Estaban llorando, mi tía estaba como en otro mundo, ida y sin pronunciar palabra alguna. Esto fácilmente se puede confundir con una película de terror o simplemente una estúpida pesadilla.
-¡Los familiares de Dulce María Espinoza!- un apuesto doctor salió de una sala de operaciones. Todos nos pusimos de pie y prácticamente lo acorralamos.
-Somos sus padres- dijo mi tío rápidamente.
-Tuvimos que operarla, tenia un fuerte golpe en la cabeza, por suerte no tenia hemorragias cerebrales.
-¿Doctor ella esta bien?- hable por primera vez desde que llegue.
-Eso esperamos. Ahora no queda más que esperar a que despierte y ver como evoluciona. Estuvo apunto de entrar en estado de coma perdió mucha sangre.
Baje la cabeza para llorar con resignación, para sentir como mi vida se me caía.
Los días habían pasado con inusual lentitud, un día tras otro y yo prácticamente que vivía en ese hospital. Todo había sido tan escalofriante de una manera tan extraña.
Tiene días sedada, esta así por precaución a su estado en estos momentos, pero esta bien dentro de lo que cabe. Era como si simplemente el destino hubiera jugado a favor de que ella estuviera aquí conmigo, con vida, es algo que agradezco de sobre menera.
Verla indefensa, acostada, en aquella cama de hospital es duro y difícil. Me quedaba horas a su lado, cuidándola, protegiéndola. Le hablaba, le contaba todo lo que me pasaba día a día y si sabía que no me escuchaba, pero el hecho de creer que lo hacía me daba las fuerzas necesarias para seguir.
Horas mas tarde el médico apareció ante mi y Paula que se encontraba a mi lado.
-¿Donde están los padres de la joven?- pregunto serio, causando mis nervios.
-¿Está todo bien doctor?, ellos están trabajando, vienen al rato.
-Si, no se preocupe. La paciente a evolucionado perfectamente, la pobre llegó en muy mal estado y por fin le quitaremos los sedantes.
-¿Está despierta?- pregunto esta vez Paula con asombro.
-No aun no. Yo les avisare cuando.
-Gracias doctor- le sonreí y el asintió sonriendo y se retiró.

DULCE:
Escuchaba una voz que me había acompañado en los últimos días, o ¿meses?. ¡Que iba saber yo!.
Luego dejaba de oírla, en el momento que iba a despertar, sentía como nuevamente me dejaba llevar por el sueño absoluto. Extraño su voz, es tan familiar, podría jurar que es una mujer joven o al menos eso creo.
Es raro lo cercana que me parecía esa voz. Podría jurar que esa voz no sólo me había Seguido los últimos días, si no que se empañaba en recordarme que ella era una parte de mi vida.
Es ilógico y extraño, más aún si recordaba cada vez que había escuchado su voz demasiado cerca de mi, demasiado.
Era como si supiera que la oía y ella me hablaba para que supiera más de ella, para que la conociera. No recordaba con claridad, pero en algún momento hubiera jurado que me dijo de lo Feliz que estaba porque estuviera viva, que estuviera con ella, que yo era lo más importante de su vida.
Quizás desvariaba, quizás era solo mi imaginación jugandome una mala pasada , no estoy segura. Solo se que no me puedo mover y empiezo a desesperarme y a sentirme más lejana de esa voz. Caía sin parar en la inconsiencia perdiendo nuevamente el sentido del tiempo.
De un momento a otro sentí que mis párpados pesaban menos, se me hace mas fácil mover las manos y más fácil respirar. ¿Era ya tiempo de despertar?.
Intento mover las manos, podía hacerlo. Pero sigo sin memorias, solo recuerdo a mis padres, a mi novio Ucker y a mi amiga de infancia Anahí, mi pequeña Ana. Y sinceramente el recordar sólo a ellos me agobia. Pero ahora lo único que me importa es que voy a despertar.
-Andrea, ¿los signos vitales?, ¿todo esta en orden?.
-Todo bien doctor. Va despertar en cualquier momento.

ANAHI:
Me siento feliz nuevamente mi Dul despertará, irá a casa y todo volverá a la normalidad no antes sin encontrar al responsable de todo esto.
El doctor nos informó que ya la habían despertado y aquí estoy yo entrando a ese cuarto de hospital frío sintiendo cada parte de mi cuerpo temblar. La observó, aun no se a percatado de mi presencia, esta acostada mirando al techo como si estuviera pensando.
-¿Dul?- hable con miedo- Ya habías dormido lo suficiente, ya era hora que te despertarán.
-Si, eso creo- me respondió sin quitarme los ojos de encima-¿Te conozco?.
-¿No sabes quien soy?- dije con la voz quebrada.
-No, ¿donde están mis padres?- esta vez su respuesta fue seca y sin sentimiento alguno.
-Ellos, ellos vienen de camino- trague saliva sintiendo como mi mundo se me venía encima.
-Gracias, oye te me pareces a una amiga de la infancia- sonrio y me examino con sus ojos.
-¿Dul de que te acuerdas exactamente?.
-Pues la verdad no recuerdo nada de lo que me paso, no se ni como llegue aquí, mi último recuerdo es mi novio.
-¿Tu novio?- mi voz se quebro nuevamente sin poder controlar las lágrimas.
-Si, mi novio se llama Christopher, pero siempre le digo Ucker- sonrío con un brillo en sus ojos- ¿Estas bien?.
-Si, disculpa debo salir un momento.
-¿Espera quien eres?- me volvió a sonreír estirando su mano en señal de que me acercará a ella y así lo hice me acerqué a su lado.
-Dul, dime que es broma que no me recuerdas.
-Lo siento, no se quien eres, solo te me pareces a una amiga.
-¿Y como se llama tu amiga?.
-Anahí, se llama Anahí ... Tengo años sin verla, pero de seguro esta igual de hermosa que tu, tienes un parecido a ella escalofriante, tienes unos ojos preciosos.
-Es porque soy Anahí, Dulce- le respondí mirándola a los ojos.
-¿Que?- se río- Ella esta en California.
-Si eso fue hace tres años... Dulce soy Anahí, tu mejor amiga de niñas... Soy yo.
-Pero, pero...- la interrumpi.
-¿Te acuerdas de Paula?.
-No.
-¿Maite?.
-No.
-¿Poncho?.
-NO, no me acuerdo de esas personas.-
-Dulce, por Dios ¿cómo puede ser posible que recuerdes hasta cierto tiempo de tu vida.
-Lo siento...¿En serio eres Ana?.
-¡Hasta sin memoria me dices Ana!- le sonreí- Si lo soy, mi am...- me calle en el instante que le iba decir de esa manera.
-No lo puedo creer tanto tiempo Ana.
-Al menos Está vez te da más gusto que la primera vez que te vi luego de tantos años.
- de veras lo siento, pero me pondré bien y recordare lo prometo.
-No me prometas nada Dulce, al menos estas viva. Aunque si seria bueno que recordarás para que el mal nacido que te hizo esto las pague.
-¿Me das un abrazo?- asentí y la abrace como si fuera nuestro reencuentro aunque para ella así fue. Quería besarla, y darle mucho amor pero por obvias razones se me hizo imposible.
-¿Te duele algo?.
-Un poco la cabeza, ¿me harias un favor?
-¡Claro!.
-¿Me puedes llamar a mi novio?, el Está afuera ¿cierto?.


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CAPITULO 21

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:29 pm

ANAHI:
Desde que Dulce desapareció, desde que supe que estaba en este hospital. Siento que mi vida es una constante montaña rusa, mis nervios, enojo, tristeza y hasta el amor que siento por ella esta sube y baja una y otra vez sin parar.
Ver a la persona que amas en un hospital sin recordar parte de su vida y recordando a su vez , es impotente, doloroso. La amo, soy capaz de hacer cualquier cosa por ella, pero no se cuanto podría soportar la idea de que no me recuerde como debe de ser.
-¿Anahí ?, ¡Hey!.. ..
-Lo... lo siento- era Ucker, quien me miraba con ternura y compasión.
-Any, ¿estas bien?- me paso la mano por la cabeza, sacudiendo mi cabello a la vez.
-No lo se, no se si estoy bien desde hace mucho tiempo- sin poder controlarlo unas lágrimas amenazaron con salir de mis ojos- Gracias, por venir... Ucker, Dulce te necesita.
-De verdad lo siento mucho Any, yo debería estar feliz porque esto significa una segunda oportunidad para mi y Dulce... Pero ...
-Pero nada Ucker, adelante ella esta ansiosa por verte.- baje la cabeza y el de inmediato me la subió tierna mente.
-No Anahí, esa chica que esta ahí dentro en esa habitación.... Solo ama a una persona y esa persona eres tu, me guste o no, me duela o no, es así de simple, no hay vuelta atrás.
-¡Ucker, Dulce no me recuerda!- me altere aún más de lo que ya deporsi estaba.
-Si, te recuerda... Lo que no recuerda es como se reencontraron... Ella sabe que eres su amiga.
-¿Acaso no entiendes que yo no la puedo ver como mi mejor amiga ya?... Ella es la persona que amo y me duele en el alma que no recuerde los últimos dos años, si bien es cierto que yo aparecí en su vida hace apenas unos tres meses, pero ¿porque te recuerda a ti?.
-No se porque me recuerda, pero Dulce y yo tuvimos una muy linda relación. Éramos novios, amigos, amantes, cómplices... Anahí ella quizás me recuerda porque yo fui con quien mas tiempo paso en todo este tiempo desde que la conocí hasta el año que duramos de novios.
-Si, supongo que si.
-Ella te ama, si se enamoró una vez de ti, ¿tu como sabes que no lo hará de nuevo?.
-Porque ella quiere verte a ti, quiere estar contigo no conmigo.
-Any, ella debe de saber que eres tu la novia, no yo.
-No... Ucker, no sabría como explicarlo, tampoco quiero que me mire con asco.
-¡¿Asco?!..- Ucker me miró muy molesto, en el momento en que asentí débilmente.- ¡Tu eres una cobarde Anahí, si fuera por mi entró por esa puerta y la recuperó!...¡ pero no puedo hacer eso sabiendo que tu la amas, que ella te ama, su corazón te ama a ti, no a mi Any!...
En el momento en que iba a responder una enfermera muy molesta apareció ante nosotros.
Enf: Si van a discutir, háganlo en otro sitio... Respeten el lugar, hay personas enfermas aquí.
Ucker: Lo siento, no sucederá de nuevo.
ANY: Lo siento.
Enf: Eso espero.- nos miro mal y se retiró.
Todo mi interior quería gritar, quería gritar todo mi dolor. Quería matar a la persona que le hizo esto a Dulce.
-Any, nuevamente te quedaste en otro mundo.
-Si, lo siento. Voy a entrar un minuto para despedirme y te dejare con ella.
-Esta bien, como quieras Any.
Bese la mejilla de Ucker y me adentré en la habitación de Dulce. Quien se veía como si estuviera perfecta de salud viendo la televisión que tiene en lo alto de la pared frente a ella.
-Hola, Dul- la miré como boba enamorada, pero tratando de disimular supongo que no se me da muy bien ese hecho.
-Hola Ana- abrió sus brazos en el aire para que la abrazara. Cuando llegue a su lado la abrace y bese su mejilla.
-¿Como te sientes?... yo te veo muy bien.
-Me siento bien, solo un par de dolores en la cabeza pero bien. Creo que pronto volveré a a mi casa.
-Eso esperó, bonita me tengo que ir. Afuera esta Ucker, ya vino a verte.
-¿En serio?- me sonrío- Muero por verlo.
Eso último me término de destrozar el corazón y el alma. Mis piernas se movían como hojas, y mis lágrimas salieron sin ningún control.
-¿Dije algo malo, Ana que te pasa?.- me examinaba Dulce con sus ojos un tanto asustados- ¿Anahí?.
-Adiós, mi amor.- dije esto último y salí corriendo de allí, muy mal. Ucker trato de seguirme pero le fue imposible me subí en el auto y huí de ahi.
-¡Quiero desaparecer!- golpee el volante
-¿Porque mi amor, porque no recuerdas que soy tu novia?. ¿Quien te hizo esto?.
-¡Dulce!... ¡por favor recuerdame!, ¡ te amo maldita sea!... te amo.
-Esto es una buena razón para beber Any, hazlo..- me dije a mi misma- Si lo hacía con Poncho sin ninguna razón importante más que mantenerlo conmigo. ¿Porque no lo voy hacer ahora que tengo una razón de verdad?.
Me dirigí a un bar cercano de la casa de Maite, y si fui por ella. Me comprende y me escucha de verdad la necesitaba a mi lado en estos momentos tan duros para mi.
Como dije anteriormente tengo una razón para beber, pensar en el "rechazo" de Dulce me lleva a beber a un mas de lo debido.
No es muy bueno que digamos que el alcohol sea necesario en momentos así, pero es como si el alcohol hiciera que lo que te pasa te afecta menos, pero claro sólo para un momento, luego todo vuelve y con más intensidad.
No se en que momento perdí la noción de cuanto estaba bebiendo, así como tampoco recuerdo como llegue a mi habitación.
Cuando abro los ojos, el dolor de cabeza se me hace insoportable. Lo malo de beber es esto, soportar la resaca al otro día.
Me encontraba en mi cama, y alguien a mi lado me abrazaba como si fuera mi pareja. Cuando miro, mi acompañante era Maite.
Recuerdo que fue conmigo al bar donde yo estaba, ¿pero que se regresara conmigo?. No recuerdo como llegamos a esta situación, frunzo el ceño ante la escena pero a la vez me da risa.
Maite esta totalmente dormida a mi lado, casi sobre mi. La empujó una vez, otra vez y una vez más intentando no reírme, pero fallo en el intento y en cuanto me río abre los ojos, y al verme a su lado los abre aún más.
-¿Que carajo Anahí?- me pregunta asustada, inspeccionando su ropa o mirando a ver si estaba desnuda.
-Eso me tengo que preguntar yo... ¿ Que hacías abrazandome?- la miré sería apunto de estallar de la risa.
-¡Yo no te estaba abrazando!- me miró realmente mal.
-Claro que lo estabas haciendo- me río.
-Me duele la cabeza ya deja de gritarme.
-No te estoy gritando, al contrario.
-Deja de molestarme- suspira y se tapa los ojos con su brazo- No se como demonios llegue a abrazarte ¿ok?.- me mira y yo aun seguía riéndo- ¿ Cómo puedes reírte?
-Creo que te gusto Mai- estalló en una risa.
-¡Estúpida!- se levanta y cierra los ojos agarrando su cabeza a causa del dolor- ¿Que esto no salga de aqui ok?.
-¿Planeas mantenerme en secreto?- acarició su mejilla en plan de broma y me la quita, así que vuelvo a reír.
-Repito, ¡ eres una estúpida!- calmo mi risa y me levanto también agarrando mi cabeza por causa del dolor.
-Ya, ya tranquila.... Que tu y yo no hicimos nada no te preocupes.
-Lo se, pero tengo una reputación que cuidar- se ríe por fin y yo hago lo mismo- No recuerdo como llegamos aquí.
-Yo menos.
-¿Sabes que si recuerdo?- dice riendo.
-¿Que cosa?- respondo de la misma forma.
-Cuando se nos acabo el alcohol y el dinero. Tu sólo llorabas por Dulce "oh Dulce, porque no recuerdas que soy tu novia, muero porque estemos juntas".
En ese momento cualquier sonrisa o risa que tuviera en mi rostro desapareció.
-¡Te pasaste Maite!- la miré saliendo de mi habitación muy enojada con ella.
-¿Sabes que?- me seguía rápidamente- Creo que debes de decirle a Dulce la verdad, ¡que eres su novia !... De una puta vez.
Me detengo y me volteo para verla de forma amenazante.
-¿Que?, ¿estas loca? .
-Any.
-Dije que no.
-No te comportes como una cobarde.
-Puedes y tienes derecho a pensar cómo quieras. No le diré a Dulce, Maite entiende.
-OK, no dije nada.
-¡Tengo hambre!- le sonrío cambiando de tema- Vamos a comer.
Luego de quejarnos un poco por el dolor de cabeza y Maite de estómago. Llegamos a la cocina, allí sólo estaba mi madre que al vernos se ríe y niega con la cabeza. Debemos lucir fatales.
Ma: Buenas tardes, chicas- miro el reloj que estaba en la pared, eran un poco mas de medio día.
MAI: No tan buenas, necesito un te.
ANY: Y yo mamá.- mi madre puso el agua y preparó unas hamburguesas, Maite se quejaba del olor, como si le revolviera el estómago, pero pudo soportarlo sin ir al baño.
Ma: Any, ¿hoy vas a ir a ver a Dulce?... Esta mucho mejor.
ANY: No mamá.
MAI: Any... debes ir y decirle la verdad.
MA: Ay, hijita, hijita- me miró con ternura- Tienes que ir y recuperar a tu novia. No debes dejar que te la quiten.
ANY: ¡ Me tienen cansada!. El día que Dulce sepa que es mi novia, va ser el día que ella misma se acuerde.
MAI: ¡Ella te ama!.
ANY: Eso es pasado... ¡me largo, no las quiero escuchar!.- me levante del asiento y salí de mi casa furiosa.
Ma: Maite dime que vamos hacer con Any.
MAI: No lo se esta necia. Dulce tiene que enterarse. Y ¿Sabes que?... yo se lo diré.

DULCE:
Hay momentos que por mas que pase el tiempo que pase, no se olvidan. Y sólo pasa cuando de verdad esos momentos te marcaron y llegaron a tocar tu alma.
Por más que quieras escapar, correr lejos de ese momento. Ese momento te va perseguir, hasta que finalmente consigas ignorarlo o vivir con ello.
Cuando consigas aceptar ese momento, es cuando recién vas a encontrar la paz que necesitas. Están los momentos hermosos y felices, pero yo no me estoy refiriendo a esos.
Me refiero que a pensar de no recordar Muchas cosas, en los mometos que solo estoy con Anahí, sus hermosos ojos me dicen cosas que quizás sus palabras y sus gestos no.
¿Será que me oculta algo?, no puedo borrar esos momentos donde solo me mira ¿con dolor?, ¿resignación? y ¿amor?. Cuando de un momento a otro se pone a llorar y se va. ¿Que ocurre con ella?.
-¿Como esta mi paciente favorita?- dijo el doctor son una sonrisa.
-Igual... No logro recordar nada aun y ya ha pasado un tiempo. Sigo sin saber cómo llegue aquí o porque estoy aquí- reí con ironía me sentía como un cajón vacío, sin nada por dentro.
-A ver déjame revisarte- saco un bolígrafo con una pequeña luz en la punta mientras la pasaba por mis ojos y me dejaba ciega la luz.- Tus pupilas están bien, ¿tienes algún dolor de cabeza? .
-Dolor no, solo me siento algo confundida, rara. Debe ser por lo mismo que siento un vacío muy extraño. Sabes este vacío que siento es molesto y fastidioso, comienzo a desesperarme- hice una mueca de resignación.
-No te preocupes, pediré que te hagan un par de exámenes más. No es normal que no logres recordar nada aun. No tuviste hemorragias, y el golpe no fue tan grave a nivel de región craneal. No entiendo como no puedes recordar tus últimos dos años. Pero estarás bien ya lo veras, te daré el alta lo más pronto posible, ya estas estable y la memoria regresara poco a poco.- me sonrío.
-Gracias... oye doc, ¿no vino hoy Anahí ?.
-¿Tu novia cierto ?.
-¿Novia?- sonreí negando con la cabeza- Ella no es mi novia, es mi amiga. Doc ni siquiera me gustan las mujeres.
-Yo escuche lo contrario..... oh disculpa creó que metí la pata hasta el fondo. Debo salir para avisar a las enfermeras que te lleven a hacer unos análisis, con permiso.
Vi al doctor salir Cómo so estuviera huyendo del momento. ¿Novia?, ¿ es una broma?. Yo tengo novio y es Ucker.

ANAHI:
Me encuentro nuevamente en este maldito hospital llorando, sin atreverme a verla.
Me abrazo a mi misma con la idea de querer protegerme, pero me término lastimando. Todo lo que mi interior me esta diciendo, todo aquel grito desgarrador.... Lo llevo a mis brazos, a ese abrazo que pretende ser sanador.
Me abrazo a mi misma, en un ataque de nervios, y angustia, me rasguño. Me clavo las uñas en los brazos y me lastimó. No me duele, no tanto como lo que siento.
Veo líneas rojas y no siento culpa, no siento nada. Las ignoro, total se van a borrar con el trascurso de las horas. Ojala me borrará yo también.
Me puse de pie tratando de calmarme al ver que el doctor se dirigía a mi.
-Hola señorita Puente, veo que esta un poco alterada ¿te puedo ayudar?.
-Estoy bien doctor, ¿como esta Dulce?.
-Mira de hecho, le hicimos más exámenes. No tiene ninguna lesión en el cerebro. Es extraño que no recuerde.
Los nuevos exámenes no mostraban nada fuera de lo normal, no podía estar tan tranquila. La sola idea que algo estuviera mal con ella me carcomía por dentro.
-Puente, tranquila. Fue un golpe, tiene pérdida de memoria temporal, por el resto esta bien, es solo cuestiónde tiempo.- el es el mejor neurocirujano del hospital, trataba por todos los medios de calmarme pero yo estaba realmente preocupada.
-¿Tiempo? , ¡ más tiempo! . ¿Me estas diciendo que lo mismo puede recuperar la memoria mañana a dentro de 10 años?. ¿No podemos saber un tiempo promedio? .- la esperanza es eso que nunca muere, y que incluso crece de una manera absolutamente como infinita.
-Lo siento, en este tipo de traumas relacionados con el cerebro, nunca se puede estar seguro. Como tu misma dices, lo mismo puede que recupere hoy la memoria, que a dentro 10 años. No existe una mediación exacta, simplemente queda esperar, y tratar de ayudarla a recordar. Lastimosamente con nada hay garantía es mas un asunto de paciencia y de fe.
-Gracias doctor, disculpa por quitarte tu tiempo.
-No te preocupes siempre es un placer hablar con usted, poco a poco recuperará la memoria vas a ver. Tendrás que tener paciencia, mañana le daré el alta. - le asentí y me despedí de el con una sonrisa.
A estas alturas lo único que me importa es que esta viva, y que tengo una segunda oportunidad de tenerla a mi lado, de tratar de lograr que ella me ame, de enamorarla de nuevo. ¿ y Si nunca llega a recordar nada?, tengo que enamorarla. ¿ Acaso sería posible? .
¿No era lo suficientemente buena o hermosa para lograr que me ame de nuevo? .
Perdí la cuenta del tiempo que estuve debatiendo conmigo misma, sobre que hacer, sobre las posibilidades, sobre las consecuencias. Al final entendí que simplemente no tenía opciones.
No puedo vivir más sin ella, sin sus abrazos, sin sus besos, sin su cuerpo. ¿Que podía hacer más que enamorarla de nuevo? . ¿ Que podía hacer? . Si ya la había tenido conmigo, si ya le había hecho el amor, si ya había sido parte de su mundo.
Una sonrisa maliciosa se empeñaba en salir de mi rostro, una sonrisa maliciosa y llena de fuerza. Estaba decidida iba a ser egoísta, iba a tener a Dulce para mi, no se la déjare a Ucker en bandeja de plata. Camine decidida y entre en la habitación de Dulce, estaba totalmente dormida, simplemente no pude evitar sentarme en una silla y contemplar lo hermosa que se veía dormir, la observaba con ternura, amor, simplemente velando sus sueños.

DULCE :
Empezaba a despertarme poco a poco de aquel letargo causante por los medicamentos. Cuando de momento sentí ese delicioso aroma dulce cerca de mi... Respire profundamente mientras abría los ojos poco a poco.
Anahí estaba recostada en mi cama con una parte de su cuerpo en una silla, profundamente dormida. Me moví con lentitud para no despertarla, perdí la noción del tiempo mientras la observaba.
Verla me causaba escalofríos, una grata sensación. Su cabello perfectamente liso estaba suelto y caía por su rostro, tapando gran parte de él. Se veía hermosa, fuerte y vulnerable. Sus labios contenían un puchero obligado. Se veían tan llamativos pintados de un color rosa, sus manos las usaba como una almohada, se veían suaves y perfectas.
En algún momento no sabia lo que hacía, había perdido la cuenta del tiempo mirándola, toque ligeramente su rostro tratando de acomodar su cabello.
Como era de esperarse su cabello era suave al tacto. La vi abrir los ojos aún más que adormilada.
Viéndola tan cerca se observaba perfectamente un par de ojeras debajo de sus ojos. Sentí una profunda sensación de ternura sin dejarme de preguntar. ¿ Cuanto tiempo había pasado sin que ella pudiera dormir bien? .
¿ Tan cansada estaba para que se hubiera quedado dormida al pie de mi cama?. Pero lo que más me abrumaba era, ¿que tanto le importaba yo para que estuviera aquí siempre, en lugar de irse a su casa ?.
No era justo que hiciera algo así, yo solo era una amiga de infancia, o una amiga de tantas que a de tener. Súbitamente entendí que la idea de ser una amiga no me motivaba en lo más mínimo.


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CAPITULO 22

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:30 pm

ANAHÍ:
Siempre me había preguntado como las personas elegían a la persona ideal para pasar el resto de su vida con ellas, sin importar nadie. Como decidían entregar su vida a alguien mas para que ellas hicieran uso de ella como les placiera, como se sintieran mejor, poniendo en hilos su destino, anteponiendo la propia felicidad por la de alguien mas.
En algún momento de mi vida pensé que quizás Poncho era esa persona, aquella con la que podría haber compartido mi vida, el, del que siempre creí estar enamorada.
Ahora las cosas toman otro rumbo, en realidad Dulce es de la única persona que me he enamorado, nadie había logrado despertar ni la mitad de sentimientos que tenía al verla, aun a pesar de los años que tuve sin saber de ella siempre la recordaba con mucho cariño.
Y hoy.... hoy, mi vida gira al rededor de ella, de mi mejor amiga de infancia de la cual jamás pensé que iba a enamorarme. Y me siento tan vulnerable, tan frágil. Me siento vulnerable porque se que juego con fuego y es mucho mas probable que termine quemándome. Pero sigo aquí, sin importarme nada ni nadie, sin importarme que no recuerde nuestra relación, cuando en realidad se que lo único que debería de hacer es salir corriendo alejándome lo mas posible de ella para evitar amarla mas, para evitar sentirme mas presa de ese amor que me llena no solo la vida, sino el alma.
Lo peor de todo, era que por primera vez comprendía que lo de Poncho había sido solo parte de un enamoramiento como de adolescentes, un amor tonto y absurdo. Mientras Dulce para mi significa ese amor verdadero, que solo se siente una vez en la vida. Ese amor que es inolvidable aún a pesar de todo, incluso de la propia muerte.
-¿Hija vas a ir por Dulce?.
-Si, mamá... ¿Tu crees que me vuelva a amar?.
-Mi amor, no solo lo creo, estoy segura. Se te hace tarde ve por ella, ya que nuestros amigos te dejaron ir a recogerla.
-Si, me voy adiós ma.
Tanta era mi alegría que salí de la casa sin despedirme de mamá. Ya quería sacarla de ese maldito hospital, sacarla de esa habitación fría y horrible. Lo cierto es que no pude dormir por pensar en como volver a conquistarla, pero que mas da, ya llevo tiempo sin dormir exactamente desde que se desapareció, lo único malo de esto es que estoy segura que Dulce me va a reprochar, como la última vez que estuve con ella en el hospital. Pero bueno las ojeras no es algo que se pueda ocultar fácilmente, entre mi palidez y las ojeras fácilmente podría haber pasado por un vampiro de una película. Cuando llegue al hospital prácticamente que corrí hasta el piso donde estaba ella, encontrándome con el doctor.
-Hola, Puente ¿vienes con los padres de Dulce?.
-No, me temo que no vendrán, le están preparando una sorpresa a Dulce en la casa.
-Recuerda que no puede llevarse emociones fuertes.
-Lo se, pero es algo muy tranquilo, lo prometo.
-Bueno, Dulce ya esta lista. Se ve tan linda ya vestida con su ropa, tan bonita parece una muñequita.. todo saldrá bien con ella ya lo veras.
-Si, doctor ella es hermosa y esperemos que si, que todo salga bien- le sonreí, tome dos respiros y me adentre a su fría habitación.
-¿Como está la paciente mas guapa de todo el hospital?- le sonreí feliz. El doctor no había exagerado ni siquiera un poco en sus comentarios. Vestida con jeans, una blusa azul , y ligeramente maquillada. Se veía mucho mas que hermosa, no pude evitar sentir las mariposas de mi estomago revolotear como locas.
Dulce estaba sentada en una esquina de la cama, esperando por mi, porque llegara. La hermosa sonrisa que se dibujo en su rostro no hizo mas que ponerme mas nerviosa y ansiosa de lo que ya estaba. ¿Como podía Dulce afectarme tanto en lo mas profundo?. Soy una marioneta en sus manos, me siento una marioneta en sus manos, completamente vulnerable, completamente enamorada.
En este momento que la veo sonreírme de la manera en que lo hace, me doy cuenta que ella es la única capaz de hacer conmigo lo que quiera, como y cuándo deseara. Aunque a decir verdad me cuesta aceptarlo, no es mas que cierto que dependo de ella para poder vivir feliz.
Apenas me vio no dudo en dedicarme una mirada acusadora, y recriminarme. Sabía perfectamente que era lo que miraba, eran aquellas hermosas ojeras que adornaban mi rostro.
-¿Acaso no piensas dormir?- me miro mal, pero con una hermosa sonrisa.
-Lo siento, Dul... Pero te prometo que de hoy en adelante dormiré como bebe.
-¿Lo juras?- me señala con un dedo.
-Lo juro, ok, lo juro- levante mi mano y le sonreí.
-Que conste ehh.... Anahí, siento mucha pena contigo, de verdad lo siento.
-¿Dulce de que me hablas?- fruncí el ceño en señal de no entender nada.
-Todo, es evidente que yo estoy perdida en el tiempo de hace dos años. Y que no recuerdo que paso después de todo este tiempo, para mi fue como despertar en un futuro donde no entiendo nada.
-¿Cual futuro Dulce?, simple perdiste dos años de memoria, ya la vas a recuperar.
-Es que no soy tonta Anahí, todos me ocultan algo y principalmente tu. Tu prácticamente que vivías aquí, es lógico que en los dos años que no recuerdo, tu volviste a aparecer en mi vida, eres mi amiga y lo entiendo... Pero siento muy feo que te hayas encargado de mi en el tiempo que he estado aquí, has sido mi mano y mi apoyo, pero no entiendo porque hay momentos donde siento que me escondes algo, lloras y luego te vas, me siento como una carga para ti y para mis padres.
-¿No entiendes lo mucho que me importas, verdad?- puse mis manos en su rostro y la vi cerrar lo ojos cuándo deposite un beso en su frente- No vuelvas a decir o a insinuar que eres una carga para mi, no tienes idea de lo mucho que te a......- yo y mi gran bocota. Tomé un respiro con fuerza, mientras ella me miraba con esos hermosos y expresivos ojos.
La sentí tan cerca, me hace tanta falta, me hace falta en todas las maneras que existen. La necesito en plano espiritual, en el de amiga, en el romántico, en el físico.... Cerré los ojos para alejar de mi mente la necesidad de besarla, abrazarla, amarla. Aun no lo puedo hacer, debo de ser muy fuerte.
-¡¿Cuando dejarás de decirme las cosas a medías?!, a veces pareciera que tienes tanto que decirme y en un momento sufres de escasez de palabras en tu boca, si se me permite opinar, ¡es verdaderamente agobiante!- no pude evitar sonreír, no recordaba pero la ironía era mucho mas que obvia en ella. Sus ojos no dejaban de verme intrigados, con curiosidad. Las tontas mariposas parecía que jugaban fútbol en mi estómago.
-Te prometo que te diré todo pronto.- la esperanza de lograr enamorarla creaban sonrisas estúpidas en mi rostro, mientras que mi corazón quería salirse de mi pecho y casi que me impedía seguir respirando- Vamos a tu casa, prepare una comida para ti, bueno supongo que mi madre ya la llevo a tu casa.
-Si tengo que comer tu comida con tal de que por fin seas sincera conmigo, ¡acepto gustosa!- me reí, pero a la vez pensé, ¿como sabía que yo y la cocina definitivamente no teníamos nada que ver?. Cuando eramos niñas no cocinabamos, ¿como lo sabe?, y si por fin recordó algo.
Me acerque y le di un beso en la frente- Es hora de irnos Dul, por fin vas a salir de aquí, así que ¡mueve tu trasero!... Te juro que no quiero volver a este horrible lugar.
Volvió a mirarme de la misma manera en la que me había visto apenas ingrese a la habitación. Sabía perfectamente que era lo que estaba pasando. Puso cara de pocos amigos, de reproche mientras levantaba su mano derecha y acariciaba con delicadeza mi rostro, mirando seríamente mis feas ojeras que salieron gracias al fruto de no poder dormir durante todo este tiempo. Cerré los ojos mientras disfrutaba de esas caricias que tanta falta me han hecho, sentía mi corazón latir con una increíble fuerza, ¿como es que aún no he sufrido un ataque al corazón?.
-Creo que ya te he dicho que necesitas descansar, se que al entrar me lo prometiste pero.... no me gusta verte así, tan agotada por mi culpa. Odio ver esas ojeras en tu rostro, no van con tus hermosos ojos azules Any- abrí mis ojos lentamente encontrándome con su rostro demasiado cerca del mio.- Es hora de irnos, tienes que descansar, no puedo permitir que sigas de esta manera Anahí.
Tome su mano con las mías, mientras intentaba respirar con normalidad, sinceramente dudo mucho el poder soportarlo por mas tiempo, la necesito tanto, la amo tanto, la deseo tanto y sus ojos no me ayudan en lo mas mínimo, me miran de una manera que me deja sin aliento. Le di un beso en la mejilla lo suficientemente cerca de sus labios. La escuche respirar con pesadez, quizás era el instante perfecto, quizás no. Pero al final ella se movió dejándome lejos de ella.
-Anahí, tenemos que irnos, ambas necesitamos descansar.... Gracias de verdad Any, no sabes cuanto agradezco que estés aquí conmigo.
Le sonreí y le asentí, empezamos a caminar saliendo lentamente de esa habitación. Ella iba riendo, quizás pensando en todo, quizás pensando en nada. Yo estoy feliz, hoy comienza nuevamente, desde cero, con tantas ilusiones, espero que sea nuestro nuevo comienzo.
Cuando llegamos al auto, me lleve la sorpresa de mi vida al encontrarme a Poncho sentado en la tapa de mi auto, mirándome de una manera asquerosa y una sonrisa absurda.
-¡¿Que haces aquí?!- le grite algo mas que enojada.
PONCHO: Any, vine para decirte lo mucho que te amo.
DUL: ¿Ahora este?.
PONCHO: Se te ve muy bien, tu cabeza vendada.
ANY: ¡Eres un estúpido Poncho!.
DUL: ¿Tu quien eres y que quieres?.
PONCHO: No me digan que la princesa perdió la memoria- se ríe y se baja del auto acercándose demasiado a Dulce.- ¿No me recuerdas?- sonríe.
DUL: No.
ANY: Alfonso, alejate de ella.
PONCHO: Tranquila preciosa, solo quiero ver de cerca a la roba ¡Novias!.
DUL: Espera, ¿que?.
PONCHO: Pobrecita, no recuerda nada. ¿Acaso no recuerdas que Anahí era mi novia y tu me la robaste- Dulce se ríe negando con la cabeza, mientras yo ya no se como detener esta estúpida charla entre los tres.
ANY: Dulce, entra al auto.
PONCHO: No, no, no- niega con el dedo y con la cabeza a su vez- Por si no lo sabías, Anahí no es tu amiga.
DUL: Eso que dices es mentira.
PONCHO: No, no lo es.
ANY:¡Estas enfermo Poncho!.
PONCHO: No decías lo mismos cuando te hacia el amor en mi casa o en la tuya. Extraño esos momentos, ¿tu no?.
ANY: ¡Me das asco!, no se como pude estar tan ciega contigo.
PONCHO: Bueno, yo solo vine aquí para decirles que te dejare en paz a ti Anahí, y vine a terminar un trabajito que me hicieron mal, pero ya que, lo dejare para luego. Pero Anahí te estas yendo lerda, por lo que veo no le has dicho nada a Dulce.
DUL: ¿Que no me ha dicho?.
ANY:¡Poncho callate!- lo señale con el dedo.
PONCHO: ¡Que ustedes son novias!.
DUL: Por favor, yo tengo novio, no novia.
PONCHO: Yo ya me voy, me doy por servido los tipos esos te dejaron medio tarada y extraviada.
ANY:¡Imbécil, fuiste tu!, ¡¿como te atreviste?!.
DUL: Tranquila Any, ya, no te alteres.
ANY: Este infeliz es el causante de que no me recuerdes, que no recuerdes tus dos últimos años.
DUL: ¿Que?.
PONCHO: Bueno, no hay nada que me condene por lo tanto, que tengan buena vida- sonrío y se fue caminando victorioso, mientras yo me caía de a pocos sin saber que decirle a Dulce. El me lo arruino todo, una vez mas.
-Dame una explicación a todo lo que dijo el, la necesito.
-No es el momento Dulce, lo siento.- Entre en el auto abriendo la puerta del copiloto por dentro para que Dulce subiera.
-Sabes que, no me importa que no sea el momento, de aquí no nos vamos a mover hasta que no me digas la verdad.
-Dulce, tendremos tiempo para esto, tus padres y los míos de seguro están preocupados porque no hemos llegado- la mire y en el momento que me miro a los ojos cambie la vista.
-¿Somos novias?.
-Eramos que es diferente- la miro con miedo y en vez de mirarme como lo venia haciendo, me miraba con aberración- ¿Que te da asco?.
-Asco no, ¡eramos amigas!, como rompiste eso.
-¿Como rompí eso?, lo siento pero si de amistad hablamos tu tuviste mucha culpa en esto.
-¿Cual culpa?, yo amo a Ucker.
-¿Lo amas?, ¿de verdad lo amas, estas segura de eso?.
-Si, lo amo.
-Pues a ver cuanto te dura. Y te diré algo, no digas nada de lo que te puedas arrepentir.
-Anahí, ¿en serio somos novias?.
-Quisiera tener esta platica tan interesante cuando estemos mas tranquilas, por favor.
-Esta bien, pero me debes muchas explicaciones.

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CAPITULO 22

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:30 pm

DULCE:
Mi memoria es un hueco vacío con tanta información que debía recuperar. Es extraño como funciona eso de perder la memoria. No tienes recuerdos, pero es como si tu cuerpo hablara por ti, como por ejemplo hoy en el hospital cuando Anahí dijo que había cocinado, casi puedo jurar que un recuerdo de que ella no sabía cocinar se hizo presente en mi cerebro. Lo gracioso era que en realidad, era verdad lo que había pensado en un principio, definitivamente Anahí no sabia cocinar en lo mas mínimo, su madre hizo otra comida totalmente diferente a la de Any.
La sorpresa que me tenían era una hermosa cena junto con mi familia y los que para mi siempre han sido mis tíos, claro sin olvidar a Anahí quien estuvo muy rara y seria desde que salimos de aquel hospital. La sonrisa radiante con la que me fue a recoger ya no existe. Sinceramente ya no se ni que pensar con respecto a ella, a nuestro supuesto noviazgo.
Salí de la sala de estar para buscar a mi madre, pero no pude evitar detenerme al escuchar voces y esas voces eran las de mi papa y las de Anahí hablando en una habitación, me coloque a un lado de la puerta y coloque mi cabeza para escuchar mejor.
-¿Te vas a ir a California?.
-No, Douglas. ¿Que voy a ir hacer sola a California?.
-Pero te irías con Dulce.
-Si, pero eso era cuando ella era mi novia, cuando me amaba, cuando eramos felices.
-Mi hija te ama.
-No, no me ama ni siquiera me recuerda como debe de ser. Para ella su novio es Christopher, ¿yo que puedo hacer?.
-Anahí, tu mama me dijo que estabas decidida a enamorarla de nuevo.
-Eso fue una ilusión, cuando salimos del hospital, Poncho me estaba esperando en las afueras, si hubieras escuchado todo lo que dijo. El le dijo que ella era mi novia y ¿sabes que hizo ella?.
-No, ¿que hizo?.
-Me miro de la manera mas horrible posible, me dijo que rompí la amistad. La perdí Douglas es evidente.
-Estas muerta de amor por ella, Any.
-Yo no puedo sentir mas esto.
-No me vengas con que no puedes sentir todo esto, tu no puedes culparte por amarla. ¡Demonios Anahí, lucha por mi hija!.
Me separe rápidamente de esa puerta y salí corriendo. No se si estoy exagerando pero no quise seguir escuchando mas. Convencerse a uno mismo de las cosas, a veces suele ser un tanto complicado. En mi caso, ahora me estaba convenciendo de que Anahí debía ser únicamente mi amiga. Solo eso, no debo permitir que sentimientos que no sean de amistad se aparezcan. No quiero eso, me niego a sentirlo, ¡es mi amiga!.
-Dul, ¿podemos hablar?.- me miraba con suplica en los ojos, los tenía llorosos y estoy segura que estaba llorando cuando hablaba con mi padre.
-Si, claro que si Anahí, ¿que quieres hablar conmigo?.
-Dul- baja la cabeza- Necesito saber si quieres que te cuente como comenzó todo.
-No es necesario, solo te diré una cosa, tu y yo terminamos aquí mismo.
-Poncho logro lo que quería, Dulce si tu verdadero "yo" te viera hacer lo que estas haciendo no te lo perdonaría nunca, Dulce yo te amo demasiado, te amo.
-Lo que pasa es que no necesito tener recuerdos para saber que tener una relación contigo es algo no muy bueno, Anahí tu y yo..... Anahí a mi ni siquiera me gustan las mujeres. Ademas deja de hacerte la victima..- me interrumpió hablando al mismo tiempo y mirándome fijamente.
-¿Por que decir lo que siento es hacerme la victima?. Estas equivocada, muy equivocada, no busco victimizarme. Solo busco que me entiendas, que me abraces, que me digas que va estar todo bien, que vamos a estar bien. Pero no lo haces, solo me dices "deja de hacerte la victima", ¿nunca te vas a dar cuenta que eso no es lo que yo quiero?.
-Anahí yo.... No se que hacer con todo esto, eres mi novia y entiendo que te enojes conmigo por no comerte a besos, por no entender nada de esto. Pero si mi ultimo recuerdo es Ucker, ¿como quieres que te vea de otra manera?, eres hermosa pero Anahí yo estoy muy confundida con mi nueva realidad, dame tiempo. Disculpame por decirte esto , pero no me digas mas lo que sientes hacia mi.
-Te digo lo que siento porque necesito desahogarme, necesito que me escuches, te necesito- una lágrima cayo de sus ojos y no pude evitar sentirme la persona mas miserable sobre la faz de la tierra.- Es mas fácil para ti huir de mi, de mis sentimientos, de nuestra realidad, de tu realidad, porque tu excusa es que siempre hemos sido amigas, tu sucia excusa es pretender que entre tu y yo nunca paso nada cuando en realidad hasta planeamos ir a vivir juntas a California. Yo no te estoy pidiendo que sigas siendo mi novia, ni siquiera te pido que seas mi amiga, lo único que quiero es que me escuches y me dejes contarte toda nuestra relación para que veas que yo no arruine ninguna amistad, Dulce tu tuviste demasiado que ver con todo esto, mi novio era Poncho, tu te metiste entre el y yo, lo odiabas nunca te ha caído bien.
-¡Anahí yo no quiero huir de ti, ni de lo que tuvimos!, solo tengo miedo a esta realidad, mi mente esta en otro sitio, no estoy bien Any, ni siquiera se que me paso. Perdóname si no puedo irme contigo a California, no te quiero lastimar.
-Demasiado tarde, mi corazón ya esta en mil pedazos desde que desapareciste. No quieres lastimarme y no haces mas que atacarme, herirme y me quitas las ganas de todo. Yo solo te quería contar todo y que me dijeras que todo va estar bien.... No se en que momento pase a ser tan inferior para ti, pase de sentirme especial y amada a sentirme lo peor del mundo.
Mi corazón se empeñaba en latir con tanta fuerza que dolía. Ahora la entiendo, pero yo ¿podría recuperar mi memoria y volver a amarla como ella merece?.
-Any, yo.... No puedo prometerte nada, no soy nadie para que sufras por mi culpa, no vale la pena. Te debo tanto, eso lo se- tome un largo respiro mientras ella acomodaba un mechón de su cabello y yo cerraba los ojos al sentir que mi corazón se aceleraba con mucho mas fuerza.- Me cuidaste en el hospital, pasabas ahí todo el tiempo y aquí estas cuidándome en mi propia casa, protegiéndome... No puedo pedirte mas, no debo... mereces alguien que te ame, y yo, yo no puedo, yo....- puso un dedo sobre mis labios impidiéndome hablar.
-No quiero que me prometas nada, solo quiero que seas feliz. Seré lo que necesites, mientras estés conmigo, seré para ti lo que quieras que sea- se acerco a mi y depositó un tierno beso en mi mejilla- No te pido nada, solo que seas feliz, solo eso.
-Soy feliz,bueno no puedo serlo por completo por que siento un gran vació y nada lo llena.
-Debo irme Dulce, si necesitas algo me llamas.- me miro y se fue caminando rápidamente, en cuanto la perdí de vista llore tanto que aun me parece imposible llorar así. ¿Porque tuve que olvidarme de nuestra relación?, porque me asusta tanto esto.
Los días pasaban, las emociones pasaban, los instantes pasaban. Llenaba mi mente cada día de recuerdos nuevos, de nuevas experiencias. Por supuesto, el paso de los días me había traído al presente de una manera difícil, complicada y sin delicadezas.
Después de la histeria de la primera semana por tener un perfecto vacío, decidí darle una oportunidad a Anahí de volver a ser mi amiga y tratar de superar juntas todos los juegos que el destino innecesariamente había puesto en mi camino. Ella no me a dejado sola ni medio minuto. Su fortaleza, sus atenciones, su cariño, su amor, habían logrado su propósito. A estas alturas me era imposible imaginar un futuro sin ella, para mi era como ese apoyo que necesitaba, esa parte de mi que debía estar cerca, sino simplemente no iba a poder continuar o seguir con la misma convicción con la que había decidido vivir hasta ahorita.

ANAHÍ:
Han pasado muchos días, semanas desde que Dulce salió del hospital, ella se volvió a incorporar en la universidad y yo también. Me ha acostado no verla como mi novia, me cuesta trabajo no rendirme al amor que le tengo.
Desgraciadamente para mi, cada día me vuelvo mas adicta al cigarrillo es como mi salida, lo que me desestresa. Me encuentro sentada en un pequeño muro sentada y fumándome mi último cigarrillo. Cuando de pronto siento que alguien me mira me giro y me encuentro con Paula y Maite mirandomen de una manera extraña.
ANY: ¿Que?.
PAU: ¿Puedes dejar de fumar?.
MAI: Pareces chimenea- se ríe y le frunzo el ceño.
ANY: ¡Al diablo con ustedes!.
PAU: Te traemos malas noticias, Anahí.
ANY: ¿Mas?- me río.
MAI: Ucker esta con ella en la entrada de la uni.
ANY: Que bien.
PAU: ¿Que bien?, ¡te va a bajar la novia Puente!.
ANY: Ella ya no es mi novia.
MAI: ¿Entonces te resignas?.
ANY: Podrían dejarme sola, por favor.- cerre los puños y sentí como se me tensaba el cuerpo haciéndome la fuerte. Me siento en un hueco asqueroso no se como salir de acá, prefiero no hacer nada, ya me acostumbre a esto, a lo que soy, que asco lo que soy. Vi a las chicas caminar hacia otra dirección negando con la cabeza y totalmente segura que hablando sobre mi.
Pero de un momento a otro Paula se devolvió, ¿enfadada?, se acerco a mi y me señalo con su dedo y su mirada amenazante.
-¿La amas Anahí, aún amas a Dulce?- se puso frente a mi muy sería y con los brazos cruzados.
-¿Que si la amo?, ella solo quiere ser mi amiga y yo respeto eso- baje la mirada negando con la cabeza- Siento que todo lo que viví con Dulce fue una mentira. Y.... me pongo triste porque yo realmente la amo y realmente fui feliz a su lado- suspiro, y vuelvo mi mirada a Paula- No se si fue buena idea dejar a Poncho.
-¿Que?, ¡te estas volviendo loca!, el es un enfermo Anahí ¿que te pasa?.
-Pasa que yo era feliz con el, y luego me enamore de ella.
-No quiero que olvides nunca que el fue el causante de que Dulce este así, y que por desgracia Dulce no se acuerda de nada, porque si lo hiciera ese infeliz se pudre en la cárcel. Creo que el fumar te esta afectando la cabeza, estas mal. El te mintió tu relación con el no era una relación sana, te harias mal a ti misma pensando cosas así.
-Creo que si estoy delirando y bien feo.
-Te estas dejando llevar por el lado malo de tu mente. Tomate tu tiempo, tienes que escuchar a tu corazón, Anahí no todos nos merecemos el perdón, tal vez puedas perdonarlo y terminar muy mal.
-Yo no dije que lo iba a perdonar, no podría el daño a Dulce a la persona que mas amo
-Any, por mas perdida que estés, tienes que encontrarte y darte cuenta de lo que vales.- suspiro pesadamente y la miro- Prométeme que no te perderás por completo, nunca no cometas ese error.
-Lo prometo, gracias por estar conmigo Paula ya se que nunca hemos sido la grandes amigas pero..
-Descuida, para lo que necesites Any.
-Gracias, Pau.
-No hay por que.
Le sonrío y la abrazo fuertemente, me regala un abrazo que me llena de fuerzas y valor para seguir mi vida.
"Escucha a tu corazón".
Es todo lo que resonaba en mi mente, luego de la charla con Paula en la universidad. Me hizo bien hablar con ella, desahogarme y ver otro punto de vista.
Ok, Anahí.... cállate.... Mente en blanco, mente en blanco...necesito dormir. Por favor universo, ayúdame a dormir.

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CAPITULO 23

Mensaje por Admin el Sáb Ene 14, 2017 8:31 pm

Pasaron cuatro días desde esa charla con Paula, cuatro días de los cuales me tome el tiempo de pensar y aclarar mis ideas. Las palabras de Paula fueron las últimas que recibí como apoyo, y consejo.
¿Como es posible sentir que estas aquí, pero a la vez no lo estas?.
Es decir... Tu cuerpo esta en la escena presente, pero tu mente no. Ves a las personas moverse, las escuchas hablar, pero no prestas atención no eres consciente de lo que dicen, o porque hacen lo que hacen.
Cuando tu mente se detiene en algún recuerdo, no estas del todo presente. Cuando tu cabeza te repite una y otra vez las duras palabras, o los momentos mas feos, mas felices junto a esa persona que amas.
¿Como puedes sentirte bien?, cuanto mas intento querer ignorar a mi mente, mas difícil me lo pone.
¿Como es posible sentir el latido de tu corazón y aun así sentirte vacía?
Pasaron cuatro días donde me aleje de ella por completo, necesito sanar y estar bien conmigo misma. Y aunque trato de ser fuerte me siento vacía y abandonada, sola. Se que no estoy sola, se que tengo a mis padres, y amigos. Pero a veces aunque estés rodeado de personas te sientes sola.
Muchos dicen que cuando están tristes les gustaría poder arrancarse el corazón. Pero ¿que pasa con tu mente? allí están todos tus pensamientos. Y a veces tu mente decide jugar contigo, te hace recordar cosas que no quieres, te hace pensar en alguna persona que tal vez no quieres pensar, incluso te hace imaginar cosas que tal vez no son reales, pero te sientes terrible porque lo sientes real. En estos momentos me gustaría que existiera un botón y apagar mi mente por un buen tiempo. Son los leves golpes en la puerta los cuales logran apagar mi mente por unos segundos.
-Adelante- digo casi en un susurro, mi padre entra con una bandeja que contenía mi almuerzo. Papá deja la bandeja en la cama y se sienta.
-¿Aun sin ganas de comer?.
-Si, pero no te iras de aquí tranquilo si sabes que no comí.
-Cierto- le sonrío débilmente y coloco la bandeja encima de mis muslos. Comienzo a saborear el puré, ignorando la mirada preocupada de papá- ¿Estarás bien, Any?, puedo pedirme el día, y ....
-No papá. No faltes a tu trabajo, no hablaría bien de ti que lo hagas. Estaré bien, Maite pasara por aquí- mentí.
-Me preocupa dejarte sola en tu estado, tu madre aun no puede regresar de California, tuvo un problema con nuestra casa allá.
-Estaré bien , papá lo prometo.
-Está bien- suspira- Cualquier cosa me llamas al trabajo- besa mi frente y le sonrío, papá se encamina hacia la salida de mi habitación, pero antes se voltea y me mira- Te amo, ¿lo sabes?- asiento- Y estoy seguro de que esto es solo un momento. Ella va a lograr entender que no puede alejarte, va recuperar la memoria ya veras.
Suspiro y niego con la cabeza- Adiós papá, te amo.
Mi padre asiente lentamente y sale de la habitación. Cuando escucho que la camioneta de unos de sus compañeros del trabajo lo vienen a buscar, dejo la comida a un lado.
Ella ya me alejo al momento de permitir a Ucker en su vida, yo me aleje también.
Nuevamente me inundo de tristeza, nuevamente me ahogo en mis lágrimas. Odio la sensación de vació, odio el a verme enamorado de ella.
Todo sería mas fácil si a nuestras vidas entraran personas que las cuales se quedaran para siempre, pero no es así. No en todos los casos y así es la vida, no puedo pretender otra cosa. Esta escrito que algunas personas te dan momentos de felicidad, personas que solo entran para hacer daño y lograr que desconfíes, y claro, las personas que permanecerán para siempre.
Como me gustaría tener a mi madre a mi lado, que me abrace y sea mi amiga. Mientras me inundo mas y mas en las lágrimas me quedo profundamente dormida.
Me despierto sin recordar lo que soñe. Pero agradezco haber descansado. Mi estomago gruñe, y no es hasta ese entonces que me doy cuenta de que no había comido como es debido. El estomago se me había cerrado, y si mi estomago no se hubiera quejado, podría seguir sin comer. Me levanto de la cama algo adolorida por la posición en la que estaba y bajo a la cocina, me sirvo un poco de cereal con leche y lo como. No entiendo a mi estomago, se estaba quejando hambriento, y ahora... no quiere recibir comida. Aún así como hasta donde puedo.
No había dormido mucho. Faltaba para que papá llegara, y no sabía que hacer en ese tiempo. No quería volver a acostarme, volver hacer nada. En cuanto a mi salud, me siento bastante bien como para solo estar acostada dándole gusto a la depresión.
Así que cojo las llaves del auto, y salgo. Manejo sin rumbo, con la mente en blanco, escuchando la música de la radio. En algún momento de nuestras vidas, nos agarra la sensación de agarrar nuestras cosas e irnos, lejos. Bueno, es lo que quiero hacer, irme lejos.
Creí que manejaba sin rumbo, pero me equivoque. Creí que mi mente estaba en blanco, pero no fue del todo así. Cuando quise darme cuenta, estaba frente a la casa de Dulce.
Masoquismo o no, necesito verla. Necesito hacer que entienda que no puede hacernos esto. Dejo el auto frente a su casa, una vez que el auto esta en su lugar, toco el timbre.
Me arrepiento de lo que hice en cuanto estoy frente a su puerta, solo quiero darme la vuelta e irme. Pero por una razón estúpida no lo hago, y esa misma razón es la que me llevo a tocar el timbre.
Espero....
-Hola, Anahí, pensamos que no te volverías a aparecer por aquí, solo tus padres vienen ahora.- la madre de Dulce, quien me miraba feliz.- Adelante pasa.
-Dulce, ¿esta?.
-Si, pero... pero.
-¿Pero?- la mire.
-Esta en la sala con Christopher.- Mis ojos se llenan de lágrimas de forma instantánea.
-Ok, por favor no le digas que vine, solo te quiero preguntar algo, ¿el volvió a vivir en esta ciudad?.
-Si, el se vino a vivir a la ciudad, paga un departamento con un amigo de el.- me respondió ella triste.
-Esta bien, ellos... ellos ¿están juntos de nuevo verdad?.
-No lo se Any, el viene, ella va... pasan horas al teléfono.... Esto nuevamente parece como cuando Dulce andaba con el, ella siempre lo ha querido mucho, pero su falta de memoria la esta haciendo hacer tonterías especialmente contigo... Lo siento mucho.
-No te preocupes, todo volvió a la normalidad con ellos... espero que esta vez si sean felices- mis lágrimas comenzaron a salir en cuanto escuche a Dulce riendo a carcajadas con el, sentía como moría de a poco, esto se siente como una puñalada al corazón, seguida de otra... y otra.
-¡¿Quien es mamá?!- la escuche gritar desde adentro.
-¿Quien es mamá?- volví a escuchar, pero está vez era Ucker quien al parecer la estaba imitando.
-¡Cállate tarado!- las voces se hicieron cada vez mas cercanas, se escuchaba perfectamente como se encontraban jugando y correteando, ahí mismo sentí que morí, que nada valía mas la pena, la madre de Dulce me miro con comprensión pero salí corriendo antes de que ellos llegaran a la puerta y me vieran.
Cuando llego al auto abro la puerta, siento mi cuerpo débil, como si mis piernas fueran inútiles. Me dejo caer en el asiento y lloro. Lloro porque la extraño, porque la necesito, porque escucharla tan feliz con el me duele. Lloro por que odio esta situación. No había arrancado el auto aun, solo lloraba abrazada a la manivela.
-¿Anahí?- levanto la cabeza y veo a Paula a pocos metros de mi, con bolsas de super mercado en sus manos- ¡ Oh, no!.
Paula lanza las bolsas al suelo, y corre hacía mi. Se adentra en el auto y me abraza. Ahogo mis lágrimas mientras la abrazo, siento como el dolor se abre mas y mas.
-Quiero desaparecer.
-¡No digas tonterías!... La viste con el cierto.
-No, pero los escuche jugando.
-Dulce, cuando recupere la memoria se va querer morir.
-Paula, porque deje a Poncho, si no lo hubiera hecho ella estaría saludable con todos sus recuerdos en su lugar y yo sería feliz con el. Dime en que momento acepte tener algo con ella.
-Anahí, ¿te arrepientes de tu historia con Dulce?.
-Claro que no, solo me duele demasiado haberla perdido.
-Tu no la has perdido, no has luchado lo suficiente. Dime que ganas sin verla, sin ir a la universidad, por que van cuatro días que ni siquiera te presentas allí, cuatro días donde se la has dejado a el. Tu no has luchado lo suficiente como para que Dulce le de una patada en el trasero a ese tipo. Yo iba para la casa de ella, ibamos a cocinar por eso las bolsas, pero prefiero entrar, entretener al tipo y decirle a Dulce que venga hablar contigo.
-No se te ocurra hacer eso.
-¡Pero Anahí! .....- Cuando echas de menos a alguien, cuando cada parte de ti la necesita, incluso escuchar su nombre duele. Además... saber de ella me lleva a contar los días que estamos alejadas. Y eso empeora todo. Prefiero perder la cuenta, prefiero soltarla de a poco. Pero incluso cuando quieres soltar a alguien, cuando quieres dejar ir... todo se complica. Es como si esa persona supiera que estas intentando dejarla ir, y se presenta en tu mente cada dos segundos. Dejar ir duele, es cuestión de tiempo, dicen. Claro.... pero el tiempo duele.
-¡Carajo, te estas hundiendo en el jodido pozo que tu misma estas cavando!- Paula me quita de mis pensamientos, suspiro pesadamente, aquí viene otro sermón- ¿Te das cuenta que tu eres la que estas provocando esto?, tu te la estas dando a el muy fácilmente.
-No quiero hablar de esto- dije.
-Tu maldita elección esta acabando contigo.
-Paula....
-¡Paula nada! ¿crees que me gusta verte así luego de que te veía llena de vida?, ¡diablos, Anahí! deja de acabar contigo de esta manera, deja de ser una cobarde- me río y niego con la cabeza- Si, ríete todo lo que quieras. Pero es lo que eres, una maldita cobarde ¿crees que esta es la solución?. Eres como una niña pequeña huyendo de una araña ¡una simple araña!.
-Es que siento que no puedo competir con el.
-Juro que a veces solo quiero saltar encima de ti y golpearte. Golpearte tantas veces, pero tantas veces que ni tu madre te reconocería. Y si te llegas a reír, lo haré, lo juro.
Me río, escucho como Paula se queja, y se que esta a punto de saltar encima mío, pero el sonido de un mensaje de texto la interrumpe.
-Te salvaste...- sonrío- Bueno no por mucho... ¡Me hiciste enojar!, así que esta noche saldré, y me buscare un lindo chico con un enorme pie y grandes manos- se ríe a carcajadas.
-Como sea, tu no puedes llegar así como así, y regañarme de esta manera como si fueras mi madre.... Porque en vez de salir a buscar un enorme chico con esas cualidades- me río- ¿Porque no salimos esta noche?.
-Tu y yo daremos un paseo- dice y asiento lentamente.

DULCE:
Durante el almuerzo, Ucker nos contó a mis padres y a mi acerca de su nuevo departamento y del amigo con el que alquilan el lugar, de su empleo y como va su estudio. Ucker nos puso al día de sus cosas, después de comer y divertirnos salimos de la casa. El me agarraba de la mano y yo sonreía.
-Extrañaba este lugar- respira profundamente- Cuantos recuerdos tengo aquí. Y las cosas no cambiaron mucho en estos meses, eso me agrada. Y eso me lleva a que tenemos que hablar sobre Anahí- suspiro- Pero vayamos a sentarnos. Había olvidado el horrible calor de este lugar en esta época.
Ucker me guía hasta un banco debajo de un árbol, y siento como la leve brisa choca contra mi rostro.
-¿Has sabido de ella?.
-Hace tres días no la veo, esta muy mal por mi culpa- Ucker se queda en silencio. Solo escucho el sonido de los autos, el de las personas al hablar mientras pasan cerca de nosotros, y algún que otro perro ladrando a la distancia.
-¿Porque te haces esto?- pregunta al fin.
-Así termino..
-No, Dulce tu no recuerdas que es muy diferente...
-Pero yo que tengo la culpa de eso.
-No dije que la tuvieras, pero al menos le podrías dar una oportunidad de estar contigo en una relación. Entre tu y ella están acabando con todo, hasta con la amistad que tenían. Ella por no luchar por ti, y tu por no darle una oportunidad, darte una oportunidad. Deja de pensar en lo que sucedió contigo y pregúntate si te gusta hacia donde estas llevando todo, ¿te gusta?- niego con la cabeza.
-No, no me gusta. La necesito, pero... también necesito verla.
-Estas pensando solo en ti.
-No, decidí esto por ella, por que......
-No- me interrumpe- Estas pensando solo en ti. Y ahora me dices que lo que mas necesitas es verla, y según me contaron, Any quería seguir contigo pese a todo, pese a tu falta de memoria. Y eso habla muy bien de ella, créeme que últimamente las personas son muy.... malas. Si te pones a pensar en lo que ella quiere, estoy completamente seguro de que la buscarías, le pedirías perdón, y las cosas mejorarían. Pero.... piensas en ti.
-¿Porque nadie entiende lo doloroso que es para mi no verla?- mi voz se quiebra, pero me trago las lágrimas- Ucker, yo no se ni lo que siento por ella, todo es muy confuso para mi, me duele en el alma hacerla sufrir y me duele no recordar nada. Ella lo entenderá algún día.
-No puedes dejarla ir Dulce, porque si la dejas ir cuando recuperes tu memoria por completo, te vas a querer morir por ser tan estúpida.
-Lo estoy haciendo por su bien, solo le puedo dar amistad.
-No, le estas dando la espalda. Eso estas haciendo.... ¿porque estas acabando con eso?. Ella esta en su derecho de no querer verte ella te ama y la entiendo, si tiene tres días de no buscarte sus razones tendrá. No puedo decir cuan doloroso es no poder verla, no puedo hacerlo. Pero si puedo decirte que entiendo a Anahí, entiendo lo que siente por ti, entiendo lo que de seguro la haces sentir. Y se que ella no le importa nada, solo quiere estar contigo por que te ama. Así era conmigo, me diste los mejores momentos luego te enamoraste de ella y sufrí como un loco pero, entendí que ella era para ti. La entiendo por que yo no quería nada mas que cuidarte y amarte como lo venía haciendo, o incluso mas. Pero prácticamente sin decirme nada me echaste de tu lado, y aunque hoy seamos amigos. Aun recuerdo lo que sentía estando contigo.... y lo que sentí el día en que te hiciste novia de ella.
-Siento mucho haberte hecho sufrir así Ucker, jamas creí que yo acabaría con lo nuestro por alguien mas yo te .. ¿Te amaba?.
-No se si me amabas, pero si se que me querías mucho- sonríe- No tiene que ser como tu lo esperas. Deberías entender eso. La vida nos da sorpresas las cuales a veces no esperas. La vida te da momentos que tu incluso no pediste. Adriana se presento en mi vida como una sorpresa, y cuando la conozcas pregúntale lo que costo llegar a mi. Anahí se cerrara los sentimientos por ti por un buen tiempo, y en eso tiempo la pasara mal. No le hagas esto, no te hagas esto.
-¿Porque todo tiene que ser tan injusto?- mis ojos se llenan de lágrimas. No quiero llorar, por mas que intento ahogarlas, las mismas salen. De forma inmediata, Ucker las seca y me abraza.
-Por que tu estas haciendo todo injusto. Tu estas poniendo esta maldita barrera, y no la mereces, ni necesitas. Necesitas amor, necesitas a tu novia, Dulce, necesitas de Anahí, tu cerebro no recuerda nada pero tu corazón y tu alma son quienes te están poniendo de esta manera. Tu la amas.
No puedo responderle, se que si lo hago mi voz se quebrara y llorare aun mas. Ucker me abraza aun mas mientras ahogo mis lágrimas en su ropa.

ANAHÍ:
Pasaron tres días mas y por fin era lunes, me decidí a ir a la universidad pese a que Dulce estará allí, pero ya va acabar el año pronto me graduare. Todo pasara, ya lo se.
Cuando iba saliendo del salón choque con un apuesto chico que al parecer era mi compañero y hasta ahora me doy cuenta de ello.
-Lo siento mucho no te había visto, de verdad no te enfades.- dice rápidamente. Miro al chico mas detenidamente era alto de cabello rubio y ojos celestes, era atlético y bien definido, tenía una sonrisa perfecta, brillante y blanca, era de la misma altura que Poncho.
-No te preocupes la culpa fue mía no te vi salir- le sonreí y me dedico una sonrisa.
-Aun así me disculpo.
-No tienes porque ya te lo he dicho la culpa fue mía, soy Anahí y ¿tu?.- su sonrisa se torno traviesa y coqueta.
-Iván, mucho gusto.
-¿Eres nuevo?.
-No, bueno mas o menos llegue hace unos meses, pero tu nunca me prestaste atención, tu siempre en tu mundo con tu novio.
-Oh, si con Poncho, lo siento... bueno el y yo ya no somos novios.
-Lo siento mucho, se les veía enamorados..... ¿Vamos a las siguientes clases juntos?- me miro a los ojos, y le sonreí este chico parece agradable.
-Claro Iván.- sonríe amplia mente.
Empezamos a caminar y a charlar animada mente. En el camino me encontré con Dulce y con Ucker pero los ignore olímpicamente. Cuando llegamos a la siguiente clase el me pidió que me sentara a su lado y así lo hice. Pasaron no se cuantos minutos hasta que alguien llamo a la puerta y la profesora salió rápidamente .
-¡Anahí Puente!- dijo la profe mirando entre todos, la verdad es que somos demasiados.
-¡Aquí!- me puse de pie y le sonreí.
-La buscan- me miro sería y volvió al centro del salón. Me pregunto ¿quien me buscara?.
Hoy me encuentro de mejor humor que en días anteriores y eso es realmente bueno. Había descansado todo lo que no pude en todos estos días, así que tenía menos cara de cansada, y me sentía un poco mejor con respecto a Dulce.
Cuando llegue a la salida del salón vi a Ucker de espaldas a mi, sentí un coraje al verlo que solo quise golpearlo pero me contuve por supuesto.
-¿En que puedo ayudarte? - le pregunto realmente sería. Se voltea y me mira.- ¿Que quieres?.
-Quiero hablar contigo.
-No quiero ser grosera, pero dudo que tengamos algo de que hablar.
-Es sobre Dulce.- niego con la cabeza.
-Ella ya me dijo todo, y se ve que ustedes son muy felices. No tenemos nada de que hablar.
-Dulce y yo no somos muy felices, no regresamos. ¿De donde sacas eso?.
-Ucker debo regresar a clases.
-Any, por favor.... escúchame. Créeme que no estaría aquí si no lo creyera necesario.- suspiro pesadamente, miro adentro del salón y miro a Iván, que con su cara me pregunta que ocurre.
-Ok, vamos a sentarnos por ahí.- salimos, y el calor choca contra mi rostro de forma realmente molesta. Caminamos unos cuantos pasos mas para conseguir un lugar con sombra. Nos sentamos en un banco y lo miro.
-¿Y bien?.
-Se lo que sientes, Anahí. Estuve en tu situación.
-¿También te hizo sentir como si no fueras nada cuando creías que si?.
-Necesitas saber, que Dulce esta mintiendo, ella quiere estar contigo aunque no recuerde su relación, ella no quiere dañarte.
Me río- ¿Mas?- lo miro- Es imposible, que me dañe mas.
-Ella esta asustada Anahí, ella muere por verte.
-¿Como se que es verdad?.
-Porque la conozco, se lo que te habrá hecho sentir y todo para conseguir su objetivo, alejarte.
-Bueno la aplaudo, lo consiguió.
-Pero esto esta mal. Ella te necesita- no soy capaz de contestarle, solo suspiro y lo miro a los ojos.
-Mira Anahí, luego de que Dulce y yo dejamos la relación me tomó mucho tiempo volver a hablarle, me importa mucho como para dejar de hacerlo. No me quería a su lado como pareja, pero siempre me va tener como amigo. La vi enojada, triste, y sin esperanzas tu también debes ayudarla, ayudala a recordar Any, se muy bien que tu la amas mucho. Eres especial para ella, solo que piensa que no mereces a una novia que no recuerda nada y la estupidez esa de la amistad que ya es nula.
-Por la amistad- mi voz se quiebra.
-Exacto. Esto es lo que mas le duele, lo que mas la frena. No se que porque piensa tanto en la amistad que tenían si esto prácticamente casi no le importo hace un tiempo cuando tenía todos sus recuerdos.
-Pero ella me hace sentir como algo único. Y me duele que haya apagado todo, me duele estar lejos de ella. Odio saber que se convirtió en la parte mas importante para mi y ahora..... no esta.
-Anahí, tienes que hacerle notar que la amas.
-¿Como ella no quiere escuchar nada de nuestra relación?.
-Obligala, Any. Tiene que escuchar todo lo que te guardas... Dios eres una mujer increíble y no dejare que su estúpido pensamiento te aleje aun mas de ella. Tomate tu tiempo para acomodar tus pensamientos, pero ve a buscarla y no dejes que esto muera por completo. No le hagas caso a lo que te diga, porque cuando dice cosas que te lastiman esta mintiendo. Ella quiere estar contigo, quiere todo contigo, solo que esta asustada. Solo tu puedes sacarle el miedo, tal como lo has hecho desde que apareciste. Confío en ti Any, se que la harás feliz como yo siempre quise y eso automáticamente me hace feliz a mi. Porque realmente espero que me hayas creído, y sepas que lo correcto es ir por ella.
Tan enojada que estaba con Ucker, y el también es increíble. Se nota lo buena persona que es, y lo mucho que quiere a Dulce.
-Dulce cometió un error- le sonrío, sonrío ahogada en lágrimas y Ucker me devuelve la sonrisa para luego darme un fuerte abrazo.
Están las personas que solo quieren el mal, y separan a dos personas que se quieren. Pero también están las personas como Ucker, quieren el bien de los demás, y hará cosas para conseguirlo. Solo espero que Dulce me escuche esta vez.
Nada quiero mas en el mundo que estar a su lado, y sentirme de la forma que me siento cuando estoy con ella. Podre ir a hablar una vez mas, espero poder. Espero que no me salga con mentiras, espero ser fuerte y que ella sea fuerte. Lo demás depende de ella.


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Re: Siempre fuiste tu por RebeMndez

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