CC7

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CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:21 am

https://www.wattpad.com/story/19531366-cc7-camren-fanfic-traducci%C3%B3n


Esta es una versión portiñon de la gran novela Camren. Que pronto subiremos de forma original


Última edición por Admin el Miér Jul 27, 2016 5:15 am, editado 1 vez

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:21 am

Capitulo 1
Estaba corriendo por el campo como una loca, pero ese era mi trabajo como mediocampista central. Si mis compañeros me veían tocando mi barriga ellos iban a hacer lo mismo. Pero si lo daba todo, ellos harían lo mismo. Ajusté rápidamente mis pantalones cortos después de ser abordada por Dinah cerca de la línea de medio campo. Ella me ayudó a ponerme de pie antes de ver a Dulce corriendo por la línea lateral izquierda. Con una precisión perfecta, incliné la pelota para que la chica más joven la recibiera.
Dulce, o DE7 como algunas de nosotras la llamábamos, en referencia a CR7. (Cristiano Ronaldo), fue de lejos una de las futbolistas jóvenes más talentosas del país. Todas los éramos. Después de todo, estábamos en el Campeonato Mundial Sub-17 y estábamos jugando para ser el equipo número uno. Pero Dulce era la pequeña estrella debido a su impecable técnica y su destreza por la aplicación de los trucos más difíciles en el juego. No mencionando que era increíblemente rápida.
Tan rápida, que tuve problemas para mantenerme al día con ella cuando corrí hacia la meta.
“!Dul!” grité, porque no había nadie alrededor y tenía una oportunidad perfecta para anotar si ella me pasaba el balón.
Pero la chica que llevaba el número 7 en su espalda estaba tratando de botar a varios defensores que estaban en su camino y finalmente perdió la pelota. Suspiré con frustración. Esta no era la primera vez que ella había hecho eso hoy y no estaba segura de por qué estaba siendo tan egoísta. Por lo general, hemos jugado juntas y nadie habría tenido una oportunidad de quitarnos el balón. Entendíamos las jugadas del otro sin mucha comunicación. Siempre supe lo que ella pensaba, hacia donde iba a correr o lo que iba a hacer y viceversa. Por alguna razón, Dulce se mostró inflexible acerca de no querer jugar conmigo.
Me mordí la lengua durante un buen rato hasta que ella lo hizo otra vez; y otra vez. Corrí hacia el lado izquierdo del campo, tenía que enfrentarla.
“¿Qué está pasando contigo hoy? ¿Por qué no me pasaste la pelota?” Le pregunté con severidad y obviamente enojada.
“Nada.” La otra morena simplemente se dio la vuelta y quiso salir corriendo, de vuelta a su posición, pero agarré su muñeca.
“!Quítame tus putas manos de encima!” Replicó Dulce y me sorprendí por su fuerte reacción.
“¿Cuál es tu problema?” le solté la muñeca pero no podía creer porque ella estaba enojada cuando yo tenía muchísimas razones para estar enojada con ella.
“Tú eres mi puto problema.” Exclamó en un tono que yo sólo había oído cuando se dirigía a nuestros oponentes o tal vez al árbitro, pero no cuando se trataba de mí.
“!Cuida tu boca, Espinoza ! ¡Sigo siendo el puto capitán de este equipo!” Dije entre dientes y sentí mis ojos verdes casi ardiendo de furia ahora.
“¿Qué vas hacer, eh? ¿Mandarme a la banca?” espetó, a sabiendas de que el quipo la necesitaba para el próximo martes más que nunca y nuestro entrenador jamás la mandaría a la banca.
“¿Te sientes toda alta y poderosa hoy?” le respondí y sentí de pronto como empujó mi hombro tan fuerte que me caí en la hierba verde. Me quedé muy sorprendida, pero mis impulsos eran más rápidos que mi cerebro tratando de procesar porque ella me había hecho eso. En una fracción de segundo, me levanté de un salto y quise enfrentarla, pero varios compañeros del equipo me sostuvieron hacia atrás y alejaron a Dulce.
“¿Qué están haciendo?” oí a Normani, nuestra centrocampista defensivo, gritar en aparente desconcierto. “Cálmense. ¿Ambas quieren estar expulsadas para la final de mañana? ¡Tengan su cabeza en el juego! ¡Está es casi nuestra última práctica!”
Mi pecho subía y bajaba mientras miraba a Dinah hablar con Dulce tratando de calmar a la chica de dieciséis años de edad. Había visto a Dulce enojada antes. El riesgo de no jugar en la final de mañana ni siquiera era una opción para mí. Así que, me aguanté y terminé la práctica ignorando al centrocampista izquierdo. Nunca había gritado. Como el capitán, por lo general siempre me preocupaba que todo el mundo estuviera tranquilo y sin tensión. Se suponía que debía ser un modelo a seguir. Tenía que asegurarme que las cosas no se fueran de las manos.
Después de la práctica, volvimos a nuestro hotel y decidí que las cosas se enfriaran durante unas horas antes de dirigirme a la habitación de Dulce. Ella estaba compartiendo la habitación con Dinah, como siempre. Ambas fueron a la misma escuela y habían jugado juntas desde una edad muy temprana. Sin embargo, su amistad era beneficiosa para nuestro juego. Al igual que mi amistad con Dulce había sido buena para nuestro equipo hasta hoy. En realidad, ella había estado ignorándome por un par de días, pero no me lo tome como algo personal. Supuse que eran los nervios. Estaba concentrada en ganar el Campeonato de todos modos y no quería ningún tipo de drama. Fue por eso que tenía que hablar con ella. Llamé a su puerta.
“Hey.” Saludé cuando ella abrió y suspiró. “No estoy aquí por una segunda ronda. ¿Podemos hablar?”.
Dulce simplemente abrió la puerta y me dejó entrar sin decir nada más.
“Mira,” comencé cuando llegué a la mitad de su habitación del hotel. “Lo siento si estaba siendo dura contigo hoy. Pero estabas cometiendo errores innecesarios y tenemos que eliminar a ese equipo mañana porque Alemania nos va a patear el trasero si no mejoramos nuestro juego. No fue personal. Pero como capitana-“
“Sé que eres el capitán, por el amor de Dios.” Dulce rodó los ojos cuando me interrumpió. “Pero también pensé que eras mi amiga.”
“Yo soy tu amiga.” Dije de inmediato y estaba más que confundida sobre por qué ella estaba tan a la defensiva y distante.
“¿Entonces por qué hay gente diciendo que estás hablando mierda sobre mí?” ella se cruzó de brazos.
“!¿Qué?! ¿Quién dice eso?” estaba más que sorprendida al escuchar eso.
“Muchas personas me han dicho que tienes un crush en mí.” Dulce dejó escapar.
Sentí que mis ojos casi saltaron de sus órbitas mientras mi corazón dio un vuelco. Mi boca se secó cuando escuché a la jugadora ser tan contundente sobre algo que había oído. Quería contestar de inmediato, pero nada salió de mi boca por unos segundos.
“Oye, Anahi,” su voz se suavizó sólo un poquito. “No soy homofóbica ni nada, pero no estoy interesada en… eso. Y no quiero que la gente piense que hay algo entre nosotras cuando sólo somos amigas.”
“Lo sé.” Me las arreglé para formar palabras y sonreí lo mejor que pude. “No tienes que preocuparte. Probablemente dije algo estúpido en el vestidor. Ya sabes cómo hablamos allí y las chicas probablemente hicieron un gran drama. No estoy enamorada de ti.” Me reí casualmente y vi como sus rasgos faciales tensos se suavizaron poco a poco.
“Yo tampoco quiero que ningún rumor este dando vueltas, pero tampoco quiero ningún tipo de tensión extraña entre nosotras antes del partido más importante de nuestras carreras hasta el momento.”
“¿Estamos bien?” le pregunté con otra sonrisa y le tendí la mano para estrechar nuestras manos, para manifestar nuestra tregua.
“Estamos bien.” La mediocampista izquierda finalmente devolvió la sonrisa y estrechó mi mano.
“Muy bien, duerme un poco. Te necesitamos mañana.” Le di unas palabras de alientos antes de salir de la habitación del hotel.
Mi corazón todavía latía erráticamente mientras caminaba por el pasillo vacío. La verdad era que yo tenía un crush en Dulce. Yo tenía uno desde que la había visto por primera vez. ¿Cómo no tener un crush en ella? Ella era hermosa, y una de las mejores jugadoras de nuestra generación. El talento era definitivamente una cualidad atractiva pero ella tenía aspectos tan diferentes por los cuales me gustaba. Era muy apasionada por el fútbol y realmente pensaba que se veía muy caliente cuando peleaba con alguien. Bueno, a excepción de hoy, cuando peleó conmigo. Dulce no era muy habladora. Sus caminos misteriosos eran otra ventaja en mi libro. Tenía buenas habilidades de comunicación y podía destrozar su tendencia a ser tranquila y reservada.
Pero sólo nos veíamos una a la otra por unas pocas semanas cuando teníamos campeonatos o practicas antes de volver a nuestras propias vidas. Ella vivía en California y yo en Miami. A pesar que nos manteníamos en contacto la mayor parte del tiempo, sabía que sólo había una pequeña posibilidad de su deseo de profundizar nuestra amistad. Ella ya tenía a Dinah y obviamente no estaba buscando algo más en una niña. Mi decepción no era tan grande, porque siempre había sospechado que ella era heterosexual. Nunca lo dijo abiertamente, pero mi “gaydar” no me estaba fallando una vez más.
Sin embargo, estaba un poco sorprendida por su reacción. Ella parecía casi ofendida ante la posibilidad de que yo tuviera sentimientos por ella. ¿No debería ser eso halagador? No de una manera egocéntrica, pero por lo general la gente no se enojaba cuando alguien estaba atraído amorosamente hacia ellos, ¿No? No quería pensar que Dulce era ligeramente homofóbica pero sus acciones de hoy realmente me confundieron. Lo mejor era ignorar todo y centrarse en lo que era importante. Y así lo hice.
No fue sino hasta unos minutos antes de la final real para el Campeonato Sub-17 cuando miré a la chica delgada en el vestidor. Todavía llevaba sus auriculares, sus ojos estaban cerrados y estaba tratando de enfocarse como todos los demás. Su ritual previo al partido era siempre el mismo; la música. Ella no hablaba con nadie, ni siquiera con Dinah, sino únicamente escuchaba las canciones de su lista de reproducción.
Sus piernas estaban tan bien expuestas gracias a que sus pantalones eran bastante cortos y tenía que admitir que se veía muy caliente en su jersey. La cinta roja siempre hacia juego con sus botas. Ella definitivamente no era tan musculosa como algunas otras jugadoras, pero su cuerpo delgado la compensaba en velocidad y agilidad. Francamente, me gustaba que fuera delgada, pero aún con curvas en los lugares correctos. Esos pantalones cortos acentuaban su trasero lo cual era evidente entre las chicas. Les gustaba burlarse de ella porque Dulce siempre se ruborizaba cuando alguien mencionaba su trasero.
Mi adoración hacia ella llegó a un abrupto final cuando nos llamaron para salir al aire libre del terreno. El Campeonato era en Costa Rica y algunas chicas habían tenido problemas con el clima al principio. Afortunadamente, yo estaba acostumbrada al calor como un nativo de Miami y no me molestó demasiado el sol brillando al entrar en la arena. Por ahora habíamos jugado varios partidos y todo el mundo se había adaptado a las condiciones climáticas.
El partido estuvo a punto de un borrón. Yo estaba en “modo de juego” y fue como golpear un interruptor cuando todo lo demás desapareció. Lo único que importaba era lo que estaba sucediendo en esos 90 minutos en el campo. La mayoría de las veces, apenas recordaba las cosas cuando estaba en el campo.
Fue un partido difícil. Alemania era un rival muy fuerte y su defensa no estaba dando el brazo a torcer en absoluto. Dulce estaba tratando todos los trucos posibles, pero se enfrentó a dos defensores. Obviamente trató de hacer su deber y controlar el lado izquierdo.
Tuve que cambiar mi juego, porque cada vez que estaba tratando de encontrar un espacio, alguien se me tiraba encima o me atacó de alguna forma. La cantidad de veces que caí sobre el pasto fue asombrosa. Sabía que estaban tratando de frustrar mi trabajo de la distribución de la pelota y la creación de nuestro juego. No fue hasta una falta ciertamente brutal hasta que reaccioné. Sintiendo el maletero del defensa alemán el que aplastó con su zapato mi pie derecho. Grité de dolor y caí sobre la superficie.
“!Cuidado!” escuché la voz familiar de Dulce mientras empujaba a la defensora rubia que fue responsable de la falta que me tenía en el suelo. El árbitro intervino rápidamente, ordenando el escenario lo cual me recordó a nuestra práctica de ayer. Sólo que ahora, Dulce estaba llegando a mi defensa.
“¿No te das cuenta? Ella la abordó por atrás con sus piernas, eso merece una tarjeta roja.” Mi compañera de equipo discutía con el árbitro.
“Cálmate.” El hombre habló con firmeza pero vi los ojos marrones de Dulce llenarse de rabia una vez más.
“¿Cómo no puedes enviarla fuera por hacer eso? ¿Estás ciego?”
“Eso es todo, te lo advertí.” El hombre de la camisa amarilla sacó una tarjeta del mismo color y se la mostró a la chica furiosamente negando con la cabeza. Ella se alejó, pero se acercó a mí ahora.
“¿Estás bien?” preguntó y sonaba realmente preocupada mientras daba un primer vistazo a mi pantorrilla expuesta. Había varios rasguños ensangrentados en él y sabía que los moretones serían intensos en unas pocas horas más. Nuestro doctor ya estaba tocando mi pantorrilla antes de que pudiera contestar.
“Sí, estoy bien. Sin embargo, deja de pelear. Si te mandan fuera estamos jodidas.” Le advertí y asintió.
Me tomó un par minutos, pero estaba de vuelta a la normalidad. El juego pasó a ser una pelea real. Nadie se resquebrajaba aunque todas estábamos corriendo, abordando y peleando más que nunca. Si no hubiese estado jugando, me hubiera gustado ver el partido. Al menos estábamos dando a la audiencia un buen partido. Después de una hora, Alemania anotó. Vi que los ánimos bajaron pero Normani y yo teníamos la motivación de todo el mundo y terminamos empatando el juego a pocos minutos después. Dulce envió un pase y Dinah cabeceó el balón a la perfección. Hicieron una especie de danza para celebrar el logro de Dinah y la asistencia de Dulce mientras yo sólo la abracé brevemente. Esto no había terminado.
Estábamos en tiempo de descuento. Sólo un minuto para terminar y Dulce se movía hábilmente contra la defensa de lado izquierdo. Se las arregló para liberarse y comenzó a correr a una increíble velocidad hacia la aérea. Yo estaba haciendo lo mismo, pero para el centro. Mis ojos estaban fijos en mi compañera y supuse que apuntaría hacia el arquero. No lo hizo. En cambio, ella hizo todo lo contrario de lo que había hecho en la práctica de ayer y me pasó el balón. Sólo tuve que patear con precisión la pelota hacia el arco.
Creo que lo siguiente que supe es que todas mis compañeras animadas estaban corriendo hacia mí y me botaron al suelo. ¡Hemos ganado! ¡Éramos oficialmente las campeonas del Campeonato Sub-17! No pude creerlo hasta que escuché el silbato final. No podía procesar todo lo que estaba pasando ya que todas las chicas cantaban y bailaban a mí alrededor. Enterré mi cara entre mis manos, y sentí mi corazón latir fuertemente contra mi pecho. Poco a poco, me levanté y sentí mis piernas inestables.
De repente, alguien tiró de mi camiseta por atrás y sentí como Dulce me envolvía en un fuerte abrazo. Su cuerpo delgado estaba presionando fuertemente el mío y me sonrió de oreja a oreja.
“Lo hicimos.” Dijo y su voz sonaba temblorosa como si estuviera a punto de llorar.
“Lo has hecho.” Le di la espalda y ella se apartó con una mirada confusa en su rostro.
“En realidad tú anotaste ese gol.” Su sonrisa me daba todo tipo de sentimientos que no necesitaba en estos momentos.
“Pero tú me diste me pasaste la pelota. Y ayudaste en el primer gol. De todos modos, tú lo hiciste hoy.” Reiteré y la sonrisa en sus labios era más suave ahora.
“Hacemos un buen equipo, ¿no?” Dulce se mordió el labio inferior y me tragué la ligera extraña sensación que estalló en esos momentos. Su mano estaba todavía persistente en mi brazo y la movió sutilmente. ¿Estaba acariciando mi brazo? Los orbes marrones se centraron en mi boca durante una fracción de segundo y fruncí mis cejas con sorpresa.
“!!!SOMOS LAS CAMPEONAS!!!” Dinah gritó y nos dio un abrazo a ambas, interrumpiendo el momento que hizo que mi pulso se acelerara aún más. Todo el mundo se nos unió y la celebración y fiesta comenzó.
Pasaron varias horas más tarde, cuando regresamos al hotel. Después de todas las ceremonias y entrevistas, habíamos ido a cenar y celebrar. Mi pantorrilla todavía me dolía, pero no me podía importarme menos después de esa noche increíble. Estaba caminando hacia mi habitación del hotel para conseguir por lo menos un par de horas de sueño antes de viajar para volver a casa.
“Oh, mierda.” Suspiré cuando se me cayó la llave pero luego oí unos pasos que se acercaban. Miré a mi lado para ver a Dulce que se acercaba. No habíamos hablado en toda la noche desde que dejamos el terreno del juego. Ella había estado ocupada con Dinah y con otras mientras yo me divertía conmigo misma. No era consiente, pero una parte de mi estaba ansiosa cuando la miré detenidamente. Su cabello estaba fluyendo violentamente. Sus jeans negros eran muy ajustados y su camiseta blanca era muy escotada, que, además, descaradamente dejaba ver sus abdominales.
“¿Necesitas ayuda?” me preguntó con voz ronca gracias al canto y gritos durante la celebración de la noche.
“No, estoy bien.” Le dije con indiferencia, ya que quería saltar sobre ella en estos momentos. Jesús, nunca me había sentido así antes.
“No puedo creer que todo haya terminado. Todas esas semanas de preparación y luego los juegos reales… y mañana estamos de vuelta a casa.” Dulce sonaba pensativa y me reuní con los ojos marrones con cuidado.
“¿Estás triste por irte?”
“Un poco.” Admitió mientras se inclinaba contra mi puerta. “Estar en casa está bien. Supongo. Pero esto es por lo que vivo, ¿Sabes? La adrenalina, la emoción… pueden ser adictivas.”
“Sí, ya sé lo que quieres decir.” Estuve de acuerdo en voz baja y me encantó ver a la futbolista apasionada ser tan abierta conmigo. Ella sonrió y supe que se sentía comprendida. Ahí estaba de nuevo. Esa tensión. Ambas nos quedamos en silencio, tranquilas, y no estaba segura de lo que la más joven estaba pensando, pero ella me estaba causando un dolor de cabeza con sus señales contradictorias. Yo la recordaba diciendo que no estaba interesada y yo no quería hacer las cosas más incómodas entre nosotras.
“Yo… uhm… necesito dormir un poco.” Rompí nuestro contacto visual y aclaré la garganta con suavidad.
“Claro, por supuesto.” La centrocampista izquierda asintió con la cabeza mientras yo abría la puerta.
“Buenas no-“ fue todo lo que dije cuando sentí un par de labios muy suaves que se estrellaron con los míos. Me pilló desprevenida cuando las manos de Dulce se aferraron al cuello de mi chaqueta de cuero y casi con rabia me besó. Esto no era lo que me esperaba; ¡En absoluto! La mezcla de ternura en sus labios y aspereza de su beso me dejaba mareada. No podía respirar, pensar o hacer nada. Justo cuando me disponía a reciprocar, ella rompió el ataque violento en mis labios y jadeó pesadamente. Los ojos oscuros miraban hacia abajo y no miraban mis ojos confusos.
“Vete a la mierda, Anahi.” Susurró en un tono completamente ilegible antes de empujarme contra el marco de la puerta y salir corriendo.
Me quedé allí durante un par de segundos en un trance. ¿Eso acaba de suceder? ¿Qué demonios estaba sucediendo con Dulce? Un minuto ella me alejaba, luego me besaba y luego me empujaba de nuevo. Había tanta confusión en mí que decidí que las cosas se debían enfriar hasta mañana. Estaba segura que teníamos que hablar y arreglar las cosas. A estas alturas, era obvio que había algo entre nosotras, ¿No? Tal vez ella estaba asustada, pero estaba convencida que teníamos que hablar mañana y ver dónde las cosas nos llevaban. Seguí sonriendo como una niña gorda en una tienda de luces cada vez que pensaba en los maravillosos labios de Dulce contra los míos.
La mañana siguiente fue dura para todos. Desafortunadamente, Dulce usó sus auriculares durante toda la mañana y no me miraba. Ella era inaccesible a veces. Estábamos descendiendo del bus mientras caminaba delante de mí con sus bolsos en sus manos. La seguí con mi propio bolso colgado en mi hombro. ¡Ella me estaba volviendo completamente loca! Estábamos en el maldito aeropuerto y ella todavía no me tomaba en cuenta. No me pude resistir más y me acerqué. Estaba apoyada contra la pared con su teléfono en la mano.
“¿Podemos hablar?” le pregunté determinante y vi como levantaba su vista para mirarme, por primera vez en el día.
“¿Sobre qué?”
“Sobre lo de anoche.”
“No sé lo que estás hablando.” Dijo Dulce con indiferencia y eso alimentó mi ira. ¿Quién demonios se creía que era?
“Estoy hablando del hecho que me besaste.” Dije entre dientes y vi sus ojos muy abiertos por el horror.
“Te importaría calmarte, nos pueden escuchar.” Entró en pánico.
“Podemos hablar aquí delante de todo el mundo o podemos hablar en privado. Tu elección.” No di marcha atrás y la vi apretar la mandíbula. Caminó adelante y terminamos en el baño de mujeres, por alguna razón antes de que ella se sacara los audífonos. Su postura me recordó la última vez que habíamos hablado así. Brazos cruzados y todo lo relacionado con su incomodidad.
“¿Y?” preguntó con voz molesta.
“Tú dime. Tú fuiste la que me besaste anoche después de que enloqueciste acerca de que yo estaba enamorada de ti.” Dije directo al grano.
“Escucha, tú estabas desesperada por ese beso y yo fui curiosa. ¿No podemos llamar lo que pasó ganancia-ganancia y olvidarnos de eso?” la menor dijo con tal arrogancia que sentí ganas de golpearla.
“¿Eres realmente tan vanidosa o simplemente una idiota?” escupí mientras ella rodaba los ojos.
“No te hagas la ofendida. Te gustó y yo tuve curiosidad, ¿Qué hay de malo en eso?” realmente quería patearle el trasero por hablar así.
“¿Tuviste curiosidad, eh? ¿Me estás diciendo que no te gustó?” me reí entre dientes porque ella estaba más incomoda a medida que pasaban los segundos.
“No me gustó.” Contestó Dulce.
“Tonterías.” Grité cuando vi que sus rasgos faciales cada vez estaban más inseguros. “Yo sé lo que sentí. ¡Me besaste como si significara algo más y lo sabes!”
“Sigue soñando.” Se burló.
“¿De qué estás tan jodidamente asustada?” espeté a su renuncia a admitir el hecho que disfrutó el beso. Yo no le estaba pidiendo que fuera mi novia ni nada. Lo menos que podía decir es que le gustó.
“!No soy gay!” exclamó.
“!Nunca dije que lo eras, por el amor de Dios! El hecho que te gustó besarme no te convierte en una lesbiana.” Dije frustrada y no podía evitar la sensación de que Dulce tenía algún tipo de problema con su sexualidad. ¿Por qué enloquecía si no había nada de lo cual preocuparse?
“!El hecho de que quieres meterme en mis bragas no significa que te dejaré hacerlo!”.
“!Oh Dios mío! ¿Te estás escuchando a ti misma? No me meteré en tus bragas. TÚ ME besaste.” Quería dejarlo claro. “Me gustas, ¿Ok? No te dije nada porque no sabía si te gustaban las chicas por eso nunca dije nada. Y estaba bien siendo sólo tu amiga, era sólo un enamoramiento inocente. Tenía un crush en ti no de manera pervertida o sexual como tú piensas. Pensé que eras hermosa y me gustaba estar cerca de ti. Pero ahora mismo, no sé qué mierda vi en ti.”
Con eso me volví sobre mis talones y abandoné el baño público porque honestamente tuve suficiente con Dulce y su comportamiento de superioridad. No iba a dejarla que me tratara como una mierda. Había suficientes chicas que querían mi compañía, ¿No? Todo esto pasará, me dije a mí misma cuando me reuní con las otras chicas. Por mucho que dijera que no me importara, sentí un dolor en mi pecho durante todo el vuelo de vuelta a casa.
-
Mi teléfono estaba a tope cuando tomé la oportunidad de tener un descanso de mi tarea. Ponerse al día con la escuela después de haber estado fuera durante los torneos era un infierno. No pude creerle a mis ojos cuando leí el mensaje.
“Hey, ¿Cómo estás?” – Dulce.
Durante varios minutos pensé si debía o no responder. No habíamos hablado desde esa horrible pelea en el aeropuerto y, sinceramente, no tenía muchas ganas de verla o hablar con ella. Pero no podía contenerme y pensé que tal vez debía hacerlo por el equipo. No quería que la tensión afectara al equipo. Eso me pareció una excusa suficiente para responder.
“Bien.”
No le haría las cosas fáciles, eso era seguro.
D: ¿Llegaste a casa bien?
A: Sí, hace una semana.
D: ¿No me harás las cosas fáciles, verdad?
A: No. Me dijiste algunas cosas bastante feas.
D: Lo sé. Y lo siento, de verdad.
A: …
D: ¿Qué?
A: Me gustaría una explicación de ¿Por qué me trataste como una basura?
D: ¿No puedo decir solamente que lo siento y que tú me perdones?
A: No eres muy buena en ese tipo de cosas.
D: ¿Hablando con la gente?
A: Pidiendo disculpas pero sí, en eso también.
D: Tuve algunos problemas en casa y estaba tan enojada con todo el mundo. No se trataba de ti. Estoy realmente arrepentida por haber descargado mi ira sobre ti y te ofendi en el proceso. Esa fue la última cosa que quería hacer. ¿Mejor?
A: Mucho mejor.
D: ¿Amigas?
A: ¿No estás asustada de que podría saltar sobre ti y quitarte la ropa porque estoy locamente enamorada de ti? -.-
D: Fui una idiota, ¿Qué más quieres saber?
A: La verdad.
D: ¿?
A: ¿Por qué me besaste? Honestamente.
Seguí mirando mi teléfono pero tomó más tiempo que antes, hasta que recibí una respuesta.
D: Estaba diciendo la verdad. Tenía curiosidad y tú parecías una buena opción.
A: Wow, gracias por considerarme.
D: ¿Por qué eres tan dura conmigo?
D: ¿Anahi?
D: ¿Holaaaaaaaaa?
D: No estaba tratando de herir tus sentimientos.
D: ¿Por qué no contestas?
A: Debido a que estás diciendo que habrías besado a cualquier persona esa noche pero yo fui una “buena opción”
D: Yo no habría besado a nadie.
A: Sí, guárdatelo. Entendí el mensaje.
D: Me gustó mucho el beso.
Dejé mi teléfono en ese momento. ¡¿Qué?!
A: Si sólo estás tratando de confundirme, entonces estás haciendo un trabajo impecable, debo decir.
D: Es bueno saber que no soy la única confundida.
A: ¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo?
D: Idk, no puedo leer tu mente.
A: ¿Te gustó el beso y por eso estás confundida?
D: No quiero engañarte. Te besé y además, herí tus sentimientos. No voy a hacerlo de nuevo, porque no sé lo que siento. Lo que sí sé, es que no quiero que esto se interponga en nuestra amistad. Simplemente quería decir que lo siento.
A: Disculpas aceptadas.
D: ¿Amigas? Smile
A: Ya veremos. Tienes que demostrarme que no serás una gilipollas la próxima vez que nos veamos.
D: Bootcamp en dos meses, ¿No?
A: Sip.
D: Hecho.
D: Hecho.
-
Los próximos meses pasaron como dos días para ser honesta. Justo cuando me había puesto al día con todo mi trabajo en la escuela, ya estaba de vuelta en bootcamp para la Sub-17 por última vez. Pronto tendría 18 años en tan sólo un par de semanas por lo que esta sería mi despedida a este capítulo de mi vida. Después de eso, solo me quedaba rezar para poder entrar en el equipo de mujeres estadounidenses. Hasta entonces, quería disfrutar mi tiempo con las chicas que pase gran parte de mi tiempo. Definitivamente fue agridulce pensar en eso.
“Anahi, esta es tu llave del hotel.” Nuestro director de equipo me entregó la tarjeta antes de mirar a su alrededor. “¿Dónde está Normani?” preguntó porque él sabía que siempre compartíamos habitación y quería darle una segunda llave.
“En realidad, yo dormiré con Anahi ahora.”
Mis ojos miraron hacia arriba en un estado de shock cuando escuché la voz de Dulce. ¿Empezamos de nuevo? ¿Ella quería ser mi compañera de cuarto después de lo ocurrido en Costa Rica?
“Genial, es bueno cambiar las cosas.” Nuestro entrenador elogió la decisión de la chica más joven.
“Sólo si eso está bien contigo, Normani.” Dulce le pidió a mi amiga más cercana quien había hecho su camino hasta nosotros.
“Bien por mí. Eso significa que puedo escuchar a Beyoncé con Dinah todo el día sin que Anahi pueda gritarme.” Normani le dio los cinco a Dinah y consiguieron las llaves de su habitación. Yo todavía estaba impresionada por la situación, y no estaba segura de qué pensar en este momento.
Nosotras sólo dejamos nuestras maletas y no hablamos en absoluto antes de prepararse para el primer día de práctica. Fue muy agotador, por eso se le llamaba “bootcamp”, ¿Verdad? Cuando estaba en casa, siempre trataba de mantenerme en forma, pero nunca sufría tanto cuando hacíamos este tipo de formación. Cada fibra de mi cuerpo me dolía cuando volví a la habitación del hotel y Dulce entró en la habitación poco después.
“Oh Dios mío, él sólo se dedicó a patear mi trasero.” La chica ojos marrones se refirió a nuestro preparador físico y asentí con la cabeza. “¿Quieres acompañarme a un baño de hielo?”.
“¿Qué?” pregunté con desconcierto y la vi mirándome como si no hubiera sugerido lo del baño.
“¿Un baño de hielo para nuestras piernas? ¿Así no tendremos que soportar el dolor mañana? ¿Nunca has hecho eso?” respondió ella realmente sorprendida.
“No, no soy muy buena con el frío.” Admití.
“Vamos, me lo agradecerás mañana.”
La seguí hasta el baño donde ella llenó la bañera con agua fría. Desapareció por unos pocos minutos para traer con un poco de hielo y regresó con los cubos necesarios. Todavía estaba reacia sobre esto, pero Dulce ya se estaba sacando los calcetines y las botas. No estaba en mi naturaleza acobardarme, pero la posibilidad de sumergir mis piernas en esa agua helada no era atractivo en absoluto. La californiana mojó sus pies y contuvo la respiración.
“A la mierda.” Dijo entre dientes, pero me sonrió después. “No es tan malo una vez que estás dentro. Has la prueba. Siempre puedes salir si es demasiado.”
Tomé una respiración profunda y desnudé mis piernas de la ropa innecesaria a excepción de mis pantalones cortos. La otra chica ya estaba de rodillas en el agua, con las piernas completamente cubiertas por el agua. Poco a poco entré, sentí una onda de choque de ondulación a través de mi cuerpo cuando el agua fría flotó alrededor de mis músculos tensos.
“Por Dios… ¿Por qué…. Haces esto?” casi me estremecí, pero tuve que aguantarme, sin retroceder.
“Porque así puedo estar de vuelta a la normalidad cuando todos los demás se estarán quejando mañana.” Sonrió con aires de suficiencia.
“Siempre me he preguntado por qué nunca parecías tener dolor a pesar de que entrenabas muchísimo más que otros jugadores.”
“Ahora ya sabes mi secreto.” Me guiñó un ojo y sentí mi corazón latir de una manera muy extraña.
“Sin embargo, contéstame esta pregunta. ¿Por qué quisiste ser mi compañera de cuarto?” le pregunté con más seriedad.
“Tengo que demostrarte que no soy un gilipollas, ¿Recuerdas?” aludió a nuestros mensajes de texto y el trato que hicimos. “¿Cómo lo estoy haciendo hasta ahora?” su sonrisa se suavizó, y por primera vez en mucho tiempo vi un lado más dulce en ella. Mi corazón se agitó de nuevo. Mierda.
“No estoy segura si torturándome con agua helada es el camino correcto para ganarte mi amistad de nuevo.” Me burlé y la vi rodear los ojos. Me tiró un poco de agua en mi cara y sin duda me tomo desprevenida al principio.
“!Para! Lo digo en serio.” Le dije, pero no pude ocultar una risita. “Te ahogaré aquí mismo si lo haces otra vez.”
“Estoy tan asustada.” Se burló de mí y de repente me empujó suavemente por el hombro, así que me caí y me sumergí por completo. Sólo mi cabeza no estaba siendo sumergida por el agua helada. Quería gritar, pero mis pulmones se congelaron al parecer mientras todo lo que oí fue la risita adorable de Dulce.
“Estás muerta.” Mis labios temblaron un poco cuando me levanté para botar a la morena, pero ella saltó de la bañera de forma rápida. Me estaba riendo ahora, a pesar de que si otra persona me hubiera hecho eso yo la podría haber asesinada pero ella era Dulce. La chica delgada salió corriendo del baño, pero yo la seguí.
“Ok, ok, ¿Tregua?” Dulce ofreció ahora que ella sabía que yo tenía el sartén por el mango. No se podía negar que yo era mucho más fuerte que ella. Ella era más rápida, pero con la fuerza que yo tenía, podría haberla arrastrado nuevamente al baño si quería. Su sonrisa era amplia y no podía recordar haberla visto tan alegre y tonta… nunca. Ella estaba feliz cuando ganábamos pero esta vez no era así. Sentí como si hubiese visto una luz nueva en ella.
“Aquí.” Levantó una gran toalla como si estuviera agitando una bandera blanca simbólicamente.
“Ok, tregua.” Estuve de acuerdo. “Pero necesito esa toalla ahora porque seriamente si no me la pasas me congelaré.”
Dulce se acercó con un poco de vacilación, pero luego sonrió cuando se dio cuenta que estaba aceptando su oferta de paz de verdad. Ella puso la toalla alrededor de mis hombros, y no pude contenerme; admiré todos sus rasgos faciales. Su mirada se bajó mientras ajustaba el tejido esponjoso que abrazaba mi cuerpo tembloroso.
“Estás temblando.” Se dio cuenta y sonaba realmente preocupada ahora. Los orbes morrones se levantaron para mirarme a los ojos y en ese momento sentí que iba a dar un ataque al corazón. Sus delgados dedos se clavaron en la toalla y la apretó con fuerza como si necesitara algo para sostenerse. Me tragué el nudo de la garganta cuando la maldita tensión entre nosotras empeoró. Después de que ella me había besado, yo había asumido que todo había terminado, pero estaba equivocada. Terriblemente equivocada.
Ella estaba temblando. No estaba segura de qué hacer cuando sus ojos se centraron en mis labios por un segundo, pero dispararon hacia arriba nuevamente. Instintivamente pasé mi lengua por mis labios resecos para humedecerlos. Vi algo en sus ojos que nunca había visto antes; miedo. ¿El miedo a lo que posiblemente podía sentir? ¿O miedo de que yo hiciera algo que ella no quería hacer?
Estaba al punto de colapsar a estas alturas. Poco a poco la vi inclinándose, conteniendo la respiración y decidí darle un beso muy suave en su mejilla en vez de sus labios temblorosos. La joven respiró de nuevo y pareció relajarse. Mis labios tocaron su piel caliente de nuevo y con mucho cuidado hice un sendero hasta sus labios. Cuando llegué a la comisura de boca, inhalé profundamente y sentí a Dulce aliviarse nuevamente.
“Está bien.” Le susurré para disminuir un poco el miedo de la otra chica.
Apenas un segundo después, mis labios apretaron los suyos; llenos de ternura y afecto. Era todo lo contrario a lo que Dulce había hecho en Costa Rica. Básicamente había asaltado mi boca con la suya. No es que me estaba quejando, pero sabía que esto tenía un enfoque diferente esta vez.
Sus labios eran maravillosamente suaves. La forma que su labio inferior parecía encajar perfectamente entre los míos estaba haciendo girar mi cabeza. Hubo una reacción muy sutil por parte de ella, pero sentí un poco de presión. Mi mano se levantó para unirse a la de ella y sentí el aflojamiento de su agarre. Aunque no quería que terminara, no podía ir más lejos sin saber que yo no estaba forzando la situación de ninguna manera.
Así que rompí el beso suave después de unos segundos que parecieron horas para mí. Dulce estaba casi jadeando y me aferré a su mano, antes de encontrarme con los ojos marrones. Estaban llenos de confusión, pero también de ternura.
“Anahi… yo…” tartamudeó y sentí que mi corazón latía más rápido que la vez cuando yo había hecho el gol decisivo para ganar el Campeonato Mundial. “… Yo no quiero… uhm… no puedo…”
Ella no estaba diciendo cosas con mucho sentido, pero quise darle tiempo para que fuera capaz de forma una frase coherente. Su suspiro de frustración era una señal de ella tratando de hacerlo.
“Yo no sé lo que siento y…” susurró suave y genuinamente. “…. No quiero engañarte. A menos que… estés bien con mantener esto entre nosotras de manera casual mientras que pueda resolver las cosas.”
En ese momento habría aceptado cualquier cosa si eso significaba que iba a besarla de nuevo. Probablemente no debí ser tan rápida en convertirme vulnerable, pero no podía luchar contra eso. Fuese lo que fuese lo que me atrajo hacia la mediocampista izquierda, era más fuerte que la razón y la racionalidad.
“Ok.” Me oí decir antes de que ella sonriera levemente.
“¿Estás segura?” suspiró ella, pero yo no estaba de humor para hablar más.
Simplemente asentí y me incliné de nuevo, atrapando sus labios entre los míos. Hubo una reacción más fuerte ahora. Ella devolvió el beso. Vacilante al principio, así que seguí con los movimientos simples y tímidos hasta que la sentí más cómoda. Apliqué mis labios contra los suyos de un modo casto fue más emocionante de lo que jamás habría imaginado, pero tal vez era la anticipación, o la acumulación que hizo eso más intenso.
Después de un tiempo de los besos suaves, incliné mi cabeza ligeramente y separé mis labios para succionar su labio inferior. La más joven se quedó sin aliento. Abrí los ojos para asegurarme que no estaba haciendo algo contra su voluntad, pero ella fue la que se inclinó ahora para mantener la conexión de nuestras bocas. Sus labios se abrieron un poquito así que tomé la oportunidad y deslicé mi lengua entre ellos, separándolos para explorar más.
Sus manos se posaron en mis hombros, como si estuviera lista para alejarme en un momento dado, cuando las cosas podían ir demasiado lejos para ella. Eso no era algo tan malo. De esa manera ella tenía el control sobre lo que estaba pasando y yo no quería que ella se sintiera impotente en la situación. La próxima vez que me dio cierta ventaja, dejé que me lengua tocara la suya dentro de la calidez de su boca y la oí gemir en voz baja.
Y así fue como todas las noches durante esas dos semanas terminaron. Dulce y yo fingiendo ser perfectamente cordial y amistosas frente a todos los demás. Pero tan pronto como volvíamos a nuestra habitación, una de nosotras se metía en la cama de la otra en algún momento para iniciar una sesión que podía durar hasta horas. Estaba perdidamente enamorada de ella y ambas estábamos conscientes de ello. Sólo que Dulce nunca hablaba. Ella me besaba con locura durante toda la noche sin decirme lo que yo significaba para ella. Estaba demasiado asustada de perder el cariño recién descubierto para pedir una respuesta definitiva. Ella quería tiempo para resolver las cosas y yo le di tiempo.
Le di todo de mí durante esas dos semanas y antes de que supiera lo que estaba pasando, teníamos que volver a casa una vez más. Esta vez no tenía idea cuando la iba a ver de nuevo, ya que esta sería mi última vez en Sub-17. Traté de actuar como si no estuviera tan afectada por ello, pero realmente eso me estaba desgarrando a su merced. Esencialmente, yo le había dado mi corazón en bandeja de plata y ella pudo hacer lo que quiso. Y yo se lo permití. Esa última parte me enfureció más ante su falta de voluntad de hablar conmigo.
Ella me había estado ignorando toda la mañana hasta que tuvimos que decir adió en el aeropuerto para tomar nuestros vuelos. Sus nervios se estaban mostrando por la forma en que mordía su labio inferior.
“No puedo creer que haya terminado ya.” Dijo con voz baja y yo tenía una sensación que no sólo se estaba refiriendo al bootcamp.
“Lo sé. Realmente voy a extrañar esto.” Le confesé al intentar leer sus ojos oscuros que evitan cada mirada que le di.
“Te llamaran del equipo femenino y te vas a olvidar de todo esto muy fácil.” Dulce sonrió a medias.
“Dudo mucho que llegué a olvidar todo esto.” Casi me susurré a mí misma y esquivé sus ojos ahora, para variar. La oí respirar hondo.
“Es tu cumpleaños número 18 la semana que viene, ¿No? ¿Puedo… tener algún tiempo para pensar hasta entonces?” preguntó y nuestros ojos finalmente se reunieron en un breve momento que hizo a mi corazón bombear como un loco.
“Claro.” Respondí casualmente, pero realmente quería gritarle lo idiota que era. No había manera que ella sintiera algo por mí. Muchas veces sus ojos brillaron cuando me abrazaba y dormía toda la noche conmigo, cuando podría haber dormido en su propia cama; me besó con tanta ternura y pasión; temblaba cada vez que yo había acariciado las partes más inocentes de su cuerpo que debía de haber causado una reacción tan grande.
Pero me callé. En cambio ella me abrazó brevemente y oí su vuelo ser llamado por los altavoces.
“Te llamaré.” Dijo Dulce.
Asentí con la cabeza. Pero, de nuevo, mi instinto me dijo que no iba a recibir ninguna llamada. Y no recibí ninguna llamada.
-
Lo había logrado. Finalmente era parte de USWNT. A los 18 años yo era sin duda una novata, pero no era la única. Mi mejor amiga y compañera centrocampista, Normani, también había recibido una llamada, luego del campeonato, de parte del más prestigioso y exitoso equipo de fútbol femenino. Nunca había estado tan orgullosa de llevar una camiseta. Desafortunadamente, había algo que me causo más que molestias de lo que hubiera querido.
Dulce había sido llamada también. No me sorprendió, ya que era la mejor jugadora de cualquier equipo de juventud, pero no podía manejar la idea de volver a verla después de que ella me había decepcionado nuevamente. Después de nuestra “aventura” nunca me intentó buscar. Ninguna llamada de teléfono, ni siquiera un mensaje de texto. Ni siquiera tuvo la decencia de decir que no estaba interesada. Sólo pensar en ella me volvía loca, pero quería ser profesional y no quería tener el drama en nuestro camino. En este punto, debería haber sabido que ella jugaba así. Había sido mi culpa en confiar en ella después de todo lo que sucedió en Costa Rica.
No la había visto en todo el día. Normani estaba desempacando y estábamos obviamente alojando juntas cuando no puede contenerlo más.
“¿Dónde está Dulce? No la he visto.” Le pregunté casualmente porque nadie sabía realmente lo que había pasado entre nosotras y tenía la intención de que siguiera siendo así.
“¿No has oído?” Normani exclamó sorprendida y se volvió hacia mí sentándose en mi cama. “Ella paró.”
“¿Qué?” me reí porque pensé que estaba bromeando, pero mi mejor amiga no se inmutó. “¿Qué quieres decir con que ‘ella paró’?”
“Ella no va a venir. Al parecer, ella dejó de jugar.” Me informó mientras mi corazón se hundió. A pesar de que me había dicho a mí misma que no quería verla, una parte de mí estaba decepcionada. Pero el shock superó cualquier otra emoción.
“Pero… eso es un locura. A ella le encanta esto. ¿Sabes por qué ya no jugara?”.
“No.” Normani negó con la cabeza. “Dinah sólo dijo que Dulce quería concentrarse en otras cosas, pero era obvio que no quería decir nada más, así que no le hice más preguntas.”
Me quedé completamente estupefacta. No era así como ya había esperado que las cosas terminaran. No debería preocuparme en este momento. No había ningún motivo racional porque sentirme molesta por eso. En todo caso, debí haber estado feliz de no verla nunca más. Esa fue mi forma de salir de drama que había querido evitar.
¿Entonces por qué mi corazón dolía de esa manera horriblemente dolorosa? ¿Por qué no podía dejar de pensar en ella? Habían pasado meses desde nuestro último encuentro ciertamente intenso, pero quería saber sobre ella.
-
¿Qué demonios estaba haciendo aquí? No podía creer que realmente había volado a California después de mi primer campeonato con la USWNT para ver a Dulce. Esto era una estupidez. ¿Por qué me iba a someter a otro rechazo? ¿No había aprendido la lección? Ella no estaba interesada en mí.
Al parecer no. Porque ahí estaba yo. De pie frente a su casa y recogiendo el coraje para finalmente tocar el timbre. Habían pasado varios minutos antes de tocar el timbre. Conseguir su dirección no fue tan difícil, pero me sorprendí al ver a un joven parado en la puerta. Por lo que yo sabía, Dulce no tenía hermanos.
“Hey.” Parecía tan confundido pero sonrió cortésmente. “¿Puedo ayudarte?”.
“Uhm… estoy buscando a Dulce Maria Espinoza .” Le expliqué y vi como sonrió el chico rubio.
“¿Te refieres a Dulce Mahone?” sonrió, pero yo estaba tan confundida como para creer eso.
“No, estoy bastante segura que su apellido es Espinoza . Tal vez tengo la dirección equivocada.” Murmuré y casi me di la vuelta.
“!Espera!” la voz masculina me detuvo. “!¿Dulce?! ¡Hay alguien en la puerta esperando por ti!”.
Simplemente me quedé allí y me pregunté qué estaba pasando antes que mis ojos se encontraron con unos ojos marrones, exudando una descarga absoluta cuando Dulce me vio.
“Anahi.” Se quedó sin aliento.
“Ah, sí, ahora me acuerdo. Tú jugaste fútbol con ella. Te vi en algunas fotos. Soy Austin.” El chico se presentó. “Soy el esposo de Dulce desde hace una semana.”
Quería desmayarme. En ese mismo momento. ¿Su marido? ¡¿Su marido?! ¿Qué diablos estaba pasando? Alguien había arrancado mi corazón, lo pisoteó y violentamente lo empujó de nuevo a mi pecho. O al menos eso sentí cuando me quedé en un estado de parálisis completa.
“Cariño, ¿Puedes darnos un segundo?” la voz de Dulce me devolvió a la realidad. Esto era la realidad, ¿No? ¿No es una pesadilla?
“Claro, un placer conocerte.” Austin lanzó una sonrisa mientras yo estaba tratando de no vomitar. Me sentía enferma. En realidad enferma del estómago. Hasta ahora no me había dado cuenta de lo mucho que estaba enamorada de ella. ¡Qué idiota era!
“Supongo que no me queda más que darte las felicitaciones.” Le dije pasivaagresivamente mientras la más joven cerraba la puerta. “¿Es por eso que dejaste de jugar?”.
“Estoy embarazada.”
Oh, ahora quería desmayarme.
“¿Qué?” fue todo lo que fui capaz de decir y mis ojos bajaron a su vientre donde no se notaba ningún bulto. Pero ella estaba usando un suéter grande por lo que noté. Todavía estaba tratando de procesar.
“Realmente mi barriga no está grande, pero tengo cuatro meses de embarazo.” Dulce dijo mientras yo estaba luchando contra no mirarla.
“No sé qué decir…” respondí con sinceridad. “Quiero decir, la última vez que te vi… estabas tratando de averiguar lo que sentías por mí y ahora estás casada y embarazada. Yo sólo…” me callé mientras mi cabeza daba vueltas por la extraña situación. Esto no era el escenario para lo que había estado preparado.
“Austin y yo salimos por un par de años. Estábamos pasando por algunas momentos difíciles cuando… tú pasaste.” La escuché decir alguna información que dolió y mucho. Ella nunca había mencionado un novio y ahora tenía un malditomarido.
“Así que todo lo que pasó fue para tu comodidad.” Concluí con amargura.
“Sinceramente no quería aprovecharme de la situación.” Dulce intentó justificar sus acciones.
“Ahórrate el discurso, Dulce.” Espeté. “Sabías lo que sentía durante todo ese tiempo y aun así seguiste adelante. Ni siquiera tuviste la decencia de decirme que estabas jugando conmigo pero me hiciste sentir que había una gota de esperanza cuando sabías que nunca hubo esperanza.”
“Siempre he sido sincera contigo y te dije que necesitaba tiempo.” Su voz se volvió furiosa también.
“Sí, me dijiste un montón de cosas. Me dijiste que me llamarías.” Repliqué.
“¿Y qué querías que te dijera, Anahi? ¿Qué yo estaba de vuelta con mi novio? ¿Qué estaba embarazada de él? ¿De verdad querías escuchar eso?”.
No le respondí. Mi corazón latía y vi que los ojos oscuros me estaban mirando con furia, no con las tantas emociones que alguna vez yo vi reflejados en ellos. No quería pelear. No había nada por qué luchar. Había perdido y las dos lo sabíamos. Su rostro se suavizó cuando se dio cuenta que estaba sufriendo también.
“¿Nunca te gusté, no?” sacudí la cabeza con incredulidad ante mi propia estupidez.
“Me gustas, Anahi.” Respondió ella, pero claramente lo quiso decir de una manera platónica.
“Sabes que eso no es lo que quise decir.”
“Lo siento.” Sonaba apologética ahora y mucho más sincera. “Eres una persona maravillosa y estoy segura que encontrarás a alguien-“.
“No necesito de ese discurso ahora.” Exhalé pero poco a poco recuperé la compostura. Lenta pero seguramente me di cuenta que todo esto había terminado.
No importa lo mucho que yo quería estar enojada con ella, yo también tenía la culpa de mi situación, incluso más. Ella había sido honesta… hasta cierto punto.
“¿Estás tomando un descanso del fútbol debido al… bebé?” cambié de tema.
“No, estoy harta.” Respondió con calma.
“Pero, ¿Por qué? Amas el fútbol.” Obviamente no podía entender su decisión.
“Por qué amo más a mi familia.”
Eso fue todo. Cada argumento no era válido después de esa respuesta. Ella tenía 17 años, era talentosa y se merecía mucho más en mi opinión pero ¿Quién era yo para juzgarla? Esa era su vida. No estaba segura que era lo que me dolía más; que nunca conseguiría la oportunidad de estar realmente con ella o que el mundo nunca tendría la oportunidad de ver lo talentosa que ella era.
“¿No más DE7 entonces?” sonreí suavemente y ella hizo lo mismo.
“Me temo que no.” Dulce bajó la mirada y por una fracción de segundo, sólo por un pequeño momento, creí detectar algo de tristeza en sus ojos cuando lo dijo.
Pero tal vez eso era sólo una ilusión. Este, obviamente, no era mi lugar de decir nada. Todo lo que pasó entre nosotras fue tan exagerado en mi cabeza, cuando en realidad, ella nunca se sintió de la misma manera. Por lo difícil que pareciera, tenía que dejarla ir.
“Nosotros te vamos a extrañar.” Utilicé la palabra “nosotros” porque no podía confesar que yo la echaría de menos. “Dentro y fuera de la cancha.”
“Los extrañaré también.” Susurró en voz baja y me dejó preguntándome si me extrañaría a mí o sólo al equipo. Probablemente nunca lo sabría.
“Supongo que eso es todo.” Tomé una respiración profunda.
“Sí, supongo que sí.” La de ojos marrones estuvo de acuerdo.
“Bueno, te deseo toda la suerte a ti y a tu familia también.” Dije con cierta torpeza, porque no tenía la experiencia de decirle palabras de aliento a una mujer embarazada.
“Gracias.” Se rió suavemente mientras me sonrojé ligeramente. “Cuídate, Anahi.”
“Tú también.” Le di una última mirada y rompí nuestro contacto visual antes de decir algo estúpido de nuevo. Afortunadamente, el taxi todavía estaba esperándome y bajé las escaleras del porche.
“Anahi.” Oí decir a Dulce con inesperada urgencia y volteé a verla allí de pie. Sus labios se separaron, pero se volvieron a cerrar rápidamente antes de que ella negara con la cabeza.
“Nada… sólo que… olvídalo.” Rió nerviosamente y me quedé preguntándome que fue lo que quiso decirme. Pero tuve que dejar de pensar en ella. Y tenía que empezar ahora mismo. Así que sonreí educadamente y me dirigí de nuevo al taxi. La joven seguía de pie en el porche cuando le dije al taxista que me llevara al aeropuerto de inmediato.
Una parte de mí quería salir del taxi, correr dónde Dulce y forzarla a decir lo que quiso decir antes. Teniendo en cuenta nuestra historia, estaba bastante segura que no debía hacer eso y decidí darle un descanso. Ella había hecho su elección; repetidamente. Y su opción no fui yo

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:22 am


Capitulo 2
Estaba disfrutando unos de los días más hermosos y de buen tiempo desde que me había mudado aquí. La costa este era conocida por su maravilloso clima y tuve algunos problemas para adaptarme a la lluvia y frío al principio. Como nativa de Miami, estaba acostumbrada a algo completamente diferente, pero mi carrera era algo mucho más importante.
Sin embargo, hoy era el día más soleado que habíamos tenido en el año. El cálido día de primavera hizo que todos abandonaran sus hogares, parecía que el parque estaba lleno de gente de todas las edades, disfrutando el sol.
Estaba pateando la pelota casualmente con mi amiga y compañera de equipo Kristie mientras ella seguía parloteando sobre sus problemas con los chicos. Ella tenía absolutamente el peor gusto en hombres, pero yo era una buena amiga y la escuchaba incluso cuando quisiera patearle el rostro con la pelota por hacer tan malas elecciones de hombres.
“Quiero decir, ¿Puedes creer que ni siquiera me llamó después que salimos?” la rubia dijo mientras me pasaba la pelota con su pie derecho.
“Conozco esa sensación.” Respondí en voz baja y recibí el balón con habilidad.
“Oh, por favor, Anahi.” Se burló. “Tú eres la que nunca llama a esas pobres chicas después de que las seduces completamente.”
“Yo no seduzco a nadie.” Me defendí, pero sonreí mientras seguía haciendo los pequeños trucos con ninguna dificultad.
“Sí, claro. Como tú no vas por la vida diciendo ‘Soy una deportista profesional e inteligente’.” Intentó burlarse de mí y me miró de una manera extraña. Rodeé mis ojos verdes.
“Yo no hago eso en absoluto. Por Dios, espero que no, porque dudo mucho que alguien caiga con lo que acabas de decir.” Bromeé.
“¿Cuántas niñas de primer año se habran enganchado contigo y ni siquiera las has llamado?” mi amiga y compañera de cuarto cuestionó sabiendo la respuesta. Dejé caer la pelota y traté de pensar al menos en alguna persona con la que me haya mantenido en contacto.
“Eso es lo que pensé.” Kristie rió y negó con la cabeza.
“!Llamé a Jessica!” Me acordé con orgullo antes de pasar la pelota para que esta llegara hasta ella por el verde césped del parque.
“Esa fue una llamada borracha, no con un signo de interés real.” Espetó ella, y me reí un poco.
“Eso es cierto.” Admití. “Pero valió la pena.” Agregué y la vi rodar los ojos.
“Pero espera, tengo curiosidad. ¿Quién nunca te devolvió las llamadas alguna vez?” la otra jugadora trajo de vuelta el tema original de la discusión.
“Esa es… una historia de la que no quiero hablar ahora.” suspiré, porque el simple recuerdo de lo que había ocurrido hace más de tres años todavía me causaba cierta confusión interna.
“Oh wow, ella realmente te jodió.” Ella parecía sorprendida antes de que yo le disparara una mirada. “¿Ella es la razón por la cual tienes problemas con el compromiso?”.
“Escucha, Dr. Phil “ dije sin expresión mientras ella puso los ojos una vez más.
“Nadie me jodió, ¿De acuerdo? Estoy muy contenta con el transcurso de las cosas y no necesito de una relación para sentirme completa.”
“¿No quieres tener a alguien para abrazar por la noche o ver películas de terror y hacer ese tipo de cosas?” la más joven sonaba genuinamente preocupada ahora.
“¿Para qué? Así ellos pueden salir corriendo y yo volveré a dónde estaba antes, ¿Con un corazón roto y el ego mallugado? Soy una estudiante universitaria de 21 años de edad, por amor de Dios. ¿Por qué todo el mundo me jode con la idea de una relación? Las chicas saben lo que reciben cuando se enganchan conmigo. No son tontas, la gente de la universidad habla y es bien sabido que a mí sólo me gusta pasar un buen rato, nada más. Si no pueden manejar la situación de mierda, entonces nadie las está obligando a engancharse. Además, con la mayoría de las chicas con las engancho con directas, sólo quieren ser capaces de decir que se follaron a una chica una vez, mientras estaban en la universidad.” Terminé mi pequeña diatriba y me di cuenta cuán amarga y enojada había sonado. Mi amiga ni siquiera había traído a la chica que me había roto el corazón de unos años, pero el dolor aún persistía en alguna parte y sólo en raras ocasiones salía a la superficie.
“Wow… ella realmentete jodió.” Kristie reiteró antes de que le lanzara la pelota hacia su dirección con fuerza, golpeándola en el muslo.
“!Ay!” se quejó.
“Vete a la mierda.” No pude evitar sonreír ligeramente mientras ella caminaba hacia mí con los brazos abiertos. “Aléjate de mí.”
“Oh ven aquí, cosa amargada hastiada.” Habló con dulzura para molestarme aún más. “Sé que necesitas un poco de amor.”
“No necesito amor, estoy bien.” La miré, pero ella me abrazó de todos modos haciéndome reír aunque yo no quería.
“Me encantaría saber más acerca de tu misteriosa chica que alguna vez derritió tu corazón negro,” Kristie se echó para atrás y habló de forma dramática. “pero tengo que irme. A diferencia de ti, yo no he renunciado a la idea del verdadero amor y tal vez mi cita de esta noche sea mi verdadero amor.”
“No hay ninguna persona para otra, no hay destino y todas esas tonterías. Y no tengo un corazón negro.” Protesté y casi hice un puchero ante sus palabras.
“Voy a necesitar una prueba ya que desde los tres años que te conozco, no ha habido nadie por el cual has tenido sentimientos. Algo malo hay allí, pero voy a llegar al fondo de eso.” Me guiñó un ojo y dio un beso platónico en mi mejilla para decir adiós.
“!No tengo un corazón negro!” grité mientras ella se alejaba con su pelota.
Ella no respondió, sino simplemente hizo un gesto sin volverse. La gente de mí alrededor se dio la vuelta por mis palabras y sentí mis mejillas ardiendo de vergüenza. Sonreí torpemente antes de abandonar el parque también.
Siempre corría de vuelta a casa y el parque era parte de mi rutina habitual de todos modos. El agua y el paisaje idílico ayudaban a despejar mi mente. Claro, yo era una deportista y disfrutaba de los deportes, por diversas razones. Pero una de las razones más importantes por la que corría es que me sentía en paz; así me aislaba de mi sinapsis de fusilamiento constante en mi cerebro que causaba tantos pensamientos innecesarios cuando estaba sola. Estaba bien cuando podía centrarme en la tonificación de mi cuerpo durante un juego o incluso en una simple carrera y así mis pensamientos devoradores no me consumían.
Al doblar una esquina, llegué a la pequeña zona de juegos que siempre pasaba y estaba llena de niños corriendo por todos lados, incluso más de lo habitual. Mis ojos se posaron en una joven que parecía muy familiar. Estaba leyendo un libro y sentada en una banca, no muy lejos. Eso no podía ser… no podía ser ella…
La morena levantó la vista y mi corazón se detuvo cuando me di cuenta que ¡Era Dulce! Antes de que supiera lo que estaba pasando, me tropecé con mis propios pies y el aterrizaje de la caída fuerte fue en mi rodilla derecha.
“Mierda.” Susurré y me senté mientras observaba los arañazos sangrientos contra mi piel.
“Oh, Dios mío, ¿Estás bien?” mis ojos se abrieron de golpe cuando escuché la voz que me había causado la mayor angustia en mi vida cuando era más joven. Mi mirada se levantó lentamente y no podía creer que era ella. El latido irregular de mi corazón no se debió al esfuerzo físico realizado anteriormente, sino a la chica que estaba de pie junto a mí. No podía hablar por alguna razón y la quedé mirando con incredulidad. ¿Quizás me golpeé la cabeza y no la rodilla? ¿Era esta una alucinación?
“Se ve bastante desagradable.” Mi ex compañera de equipo de inclinó y le dio un vistazo a mi rodilla. “Tengo algunas cosas en mi bolsa para limpiar tu herida, bueno, si es que ¿Quieres?”
Finalmente me tragué el nudo de la garganta cuando me encontré con sus ojos de nuevo y me di cuenta que esto era la realidad.
“Estoy bien. No tienes que hacer eso. Es sólo un rasguño.” Respondí y me levanté un poco para comprobar que estaba bien.
“¿Estás segura? Puedo ayudar, no es un problema.” Dulce sonrió tímidamente. No estaba segura de cómo me veía, pero sentía como si estaba viendo a un fantasma. Un hermoso fantasma. Ella no había cambiado en absoluto. Tal vez estaba un poco más adulta y no tan inocente, pero más… sexy. Bueno, ella siempre había sido sexy. Me di una bofeteada internamente cuando me di cuenta lo que estaba pensando.
“Sí, estoy segura.” Le respondí y sacudí mi rodilla para hacer otra cosa y no mirarla o decir algo estúpido. Inflexible, los ojos marrones miraron directamente los míos y me hicieron ver un cambio en ella. Ella parecía bastante cansada con los círculos oscuros bajo los orbes oscuros que exudaban tanta tristeza por alguna razón. Esta no era la chica enojada que conocí hace varios años. Había algo diferente en ella, pero tal vez me estaba imaginando cosas.
“No pareces muy sorprendida de verme.” Terminé de hablar aunque me hubiese gustado salir corriendo.
“Sé que juegas para Boston Breakers, así que me preguntaba cuando era que te volvería a ver.” Explicó y me sonrió débilmente. Me quedé muy sorprendida al saber que ella estaba al corriente de mí o del fútbol. En nuestro último encuentro ella había dicho que estaba harta del deporte.
“Por lo tanto, estás viviendo aquí, o ¿Simplemente estás de visita?” pregunté con curiosidad.
“No, nos mudamos aquí hace seis meses.”
Nos. Repetí esa palabra en mi cabeza y se vino a la cabeza el hecho que ella estaba casada. Mis ojos instintivamente se posaron en su mano, pero no vi un anillo de bodas. Fruncí el ceño involuntariamente.
“Nosotros no estamos juntos.” Dulce dijo de repente y me miró para capturar mis ojos.
“Lo siento, no quise mirar-“ me disculpé rápidamente, pero todavía estaba tratando de procesar lo que me acababa de decir.
“No, está bien.” Sonrió a medias y pasó la mano por su pelo oscuro. ¿Eso significaba que se divorció? ¿O se estaba divorciando? ¿O simplemente estaban separados? La cabeza me daba vueltas. No sólo me bastó con la conversación que tuve con Kristie; ella no estaba ni cerca a la versión que me imaginé. Siempre me la imaginé viviendo en California con su perfecto marido y sus hijos perfectos, viviendo su vida perfecta. La mujer joven en frente de mí, no era lo que esperaba en absoluto.
“!Mami!”
La voz aguda interrumpió el hilo de mis pensamientos y vi a una niña con el pelo castaño claro, casi corriendo hacia nosotros. Bueno, ella era un poco pequeña para realmente correr rápido debido a su edad. Entonces me di cuenta lo que Dulce había querido decir con “Nos mudamos aquí”. Ella nonestaba hablando de Austin, ella estaba hablando de su hija. La niña que se acercaba hacia nosotras tenía un asombroso parecido con Dulce excepto por el cabello más claro, obviamente, heredado de su padre. Estaba congelada cuando vi a Dulce arrodillándose.
“¿Qué pasa, cariño?” preguntó y sentí como mi corazón explotó debido a su interacción.
“Tengo sed.” La niña estaba respirando pesadamente mientras Dulce sacaba una botella de agua de su bolso y utilizó un pañuelo de papel para limpiar el sudor del rostro de su hija.
“No tienes que correr como una loca todo el tiempo, ¿Sabes?” la joven madre sonrió ampliamente, obviamente divertida con el agotamiento de la pequeña.
“Soy más rápida que los niños… es divertido.” La niña de tres años de edad respondió después de tomar unos grandes tragos de agua y caminar de regreso a la zona de juegos. Dulce sacudió un poco la cabeza y se levantó. Sentí mi corazón aletear molesto en mi pecho, algo que no había sentido hace años.
“De tal palo, tal astilla ¿Eh? “ se me escapó en voz más baja de lo que pretendía y la chica de ojos marrones sonrió de oreja a oreja.
“Sí, supongo.” Dijo en un susurro y nuestros ojos conectados por un segundo me recordaron a la forma en que ella me había mirado durante nuestra pequeña “aventura”, como me gustaba llamarlo. La sensibilidad en los grandes ojos marrones era demasiado familiar, pero no podía hacer eso nuevo.
Así que, desvié mi mirada y respiré hondo para recuperar el control de la situación. Una parte de mí quería preguntar acerca de su hija, su vida y simplemente todo lo que estaba pasando, pero no pude. El miedo que me hizo vulnerable ante ella era muy grande.
“Fue bueno verte de nuevo. Pero me tengo que ir.” dije con rapidez y la vi mordiéndose su labio inferior.
“Claro, no quiero retenerte. Fue agradable verte, Anahi.” Me dio la espalda y la forma en que dijo mi nombre fue demasiado para mí.
“Uhm… nos vemos… tal vez.” Añadí con torpeza y me di la vuelta para continuar con mi carrera.
“Espera” Dulce causó un déjá vu por su grito urgente que me detuvo en seco. No era la misma urgencia cuando estaba de pie en el porche hace tres años, pero estuvo cerca.
“¿Sí?” le pregunté y enarqué una ceja.
“¿Quieres tomar un café algún día? Ya sabes… ¿Para ponernos al día?” preguntó y oí el nerviosismo en su voz. Tragué un poco porque sabía que tenía que declinar. Ella había roto mi corazón en mil pedazos y no quería recordarlo cada vez que la miraba. Entonces, ¿Por qué tenía una tentación tan grande de aceptar su oferta?
“Claro.” Le respondí, tan casualmente para no revelar lo tan angustiada que estaba. “No tengo mi teléfono conmigo.”
“Entonces dame tu número y podemos arreglar algo.” Me ofreció su teléfono con una sonrisa y escribí los dígitos en la pantalla antes de devolvérselo.
“Gracias. Te llamaré pronto.” Dijo Dulce y mi mente se quedó en blanco por un segundo.
“Sí, he oído eso antes.” Deslicé mi vista y vi que los orbes oscuros se llenaron de culpa. “Lo siento, no fue mi intención.” Quería rectificar la situación, pero ella me interrumpió con suavidad. “No, te llamaré esta vez. Lo prometo.” Enfatizó, pero aún había una parte en mí que no le creía. Sonreí y asentí amablemente pero no estaba segura de qué pensar. Con toda honestidad, no esperaba que me llamara en absoluto. Para mi sorpresa, lo hizo.
******************************************
Estaba sentada en mi mesa de siempre en el pequeño restaurante. Aunque no quería, estaba nerviosa como el infierno. En realidad, Dulce me había llamado para reunirnos y le sugerí encontrarnos para tomar un café. Se suponía que el entorno familiar tenía que calmarme y lo hizo pero un poco de ansiedad se quedó. Hace apenas unos minutos que ella había llamado de nuevo y quiso cancelar debido a que su niñera dijo que no podía ayudarla en último minuto. Le propuse traer a Lara, su hija ya que sabía su nombre ahora, con ella. Al principio, ella actuó vacilante y supuse que no quería molestarme con la pequeña pero le aseguré que todo estaba bien.
Más minutos pasaron hasta que vi la abertura de la puerta y a Dulce caminando con Lara en sus brazos. Se veía tan lindas. Detente, Anahí. Me dije a mí misma mientras se acercaban a la mesa.
“Hey.” La recibí con una sonrisa.
“Hola, perdón por llegar tarde.” La más joven se disculpó al instante pero me encogí de hombros.
“No hay problema.” Me di la vuelta y la vi sentarse con su hija sentada en el regazo.
“Lara, ella es una amiga. Su nombre es Anahi.” Explicó Dulce y mi sonrisa se amplió cuando miré a la pequeña con más atención. Sus ojos no eran marrones, eran avellana y ella era increíblemente adorable.
“Yo la conozco. Tú la ves en la televisión.” La voz aguda respondió y sentí mi corazón perder el ritmo antes de levantar la vista. Las mejillas sonrojadas de Dulce eran de un color rojo oscuro y se rió nerviosamente.
“Sí, yo veo mucho fútbol.” Señaló y yo no estaba tan segura qué decir. “Nunca he estado aquí antes.” Dulce desvió mirando a su alrededor antes de tomar el menú para distraer la atención de su estado nervioso.
“¿En serio? Vengo aquí todos los domingos. Los panqueques son increíble.” Sonreí y vi a Lara ahora saltando en el regazo de su madre.
“¿Puedo pedir panqueques, por favor?” la niña rogó y vi a Dulce mirar el menú. Sus ojos parecieron comprobar los precios antes de tragar.
“Tal vez en otro momento, cariño.” Dijo en voz muy baja la mujer de ojos marrones, me sorprendí ante la idea de que ella no tenía suficiente dinero para pagar la comida de aquí. Nunca había sabido mucho sobre los antecedentes de Dulce, pero no podía soportar la idea de la madre soltera luchar con problemas financieros a pesar de que eso no debería importarme mucho.
“Sabes Lara, quiero pedir panqueques pero no me los puedo comer todos yo sola. ¿Quieres comer conmigo?” me dirigí a la pequeña y ella asintió frenéticamente.
“Anahi, no tienes que-“ Dulce intentó interponer.
“Insisto en que Lara tiene que probar los panqueques ¿Ok? Fue mi idea venir aquí y no voy a dejar que te vayas a menos que pruebes un bocado ese plato celestial.” Exageré para crear más emoción en la joven y los ojos color avellana estaban casi brillantes.
“¿Lo de siempre?” oí otra vez ahora y vi a la camarera de pie junto a la mesa.
“Síp.” Le respondí, simplemente porque era obvio que ella sabía lo que yo pedía todos los domingos.
“¿Y qué desea pedir usted?” se dirigió a Dulce.
“Quiero un chocolate caliente para ella,” Mi ex compañera de equipo acarició el cabello de Lara. “ y yo quiero el café más fuerte que tengas.”
“¿Con azúcar o crema?” Ally preguntó con indiferencia.
“No sólo… fuerte.” Dulce se rió un poco.
“¿Te gustaría en una taza o en una jeringa?” la camarera bromeó. Disfrutaba de su humor, tanto como la comida, la cual era la razón por la que siempre venía aquí.
“Confía en mí, si eso fuera legal te dejaría insertarlo en mi café en este mismo momento.” Bromeó Dulce y Ally sonrió ligeramente.
“Me gusta ella.” La mujer con el pequeño bloc de notas me miró y asintió con la cabeza en dirección a la joven. Ahora era yo la que estaba sonrojada pero lo cubrí respondiendo con rapidez.
“¿Te gusta otro ser humano? Le avisaré a todos los medios de comunicación.” Me reí entre dientes antes de que Ally girara sobre sus talones y se alejara para hacer nuestra orden.
“Un lugar interesante el que escogiste.” Dulce sonrió y mostró esa sonrisa implacable que siempre me había descolocado. Me reí suavemente y la vi hacer lo mismo antes de que notara los círculos oscuros bajo sus ojos. Suspiré lentamente, no quería entrometerme pero era tan obvio que acabé preguntando de todos modos.
“¿Por qué pediste un café fuerte? ¿Larga noche?” Escondí mi preocupación.
“Sólo he tenido algunos turnos locos en el trabajo.” Respondió ella y fruncí las cejas.
“¿Turnos? ¿Qué haces?”
“Uhm… nada.” La más joven se retorció incómodamente. “Es vergonzoso.”
“¿Qué? ¿Por qué?” pregunté un poco sorprendida de que ella se sintiera avergonzada de hablar sobre su trabajo.
“Porque prefiero que me recuerdes como la pequeña estrella de fútbol que era en ese entonces.” La triste sonrisa en sus labios me rompió el corazón un poco.
“Nunca te juzgaría, Dulce. Espero que lo recuerdes.” Le dije con sinceridad. “Estoy segura que estás haciendo todo lo posible para mantener a Lara.”
Las paredes de la otra chica parecieron romperse cuando escuchó mi respuesta y la vi luchar sobre si debía decirme o no.
“Yo… trabajo en un pequeño restaurante como este.” Reveló. “En realidad, no es tan elegante como este. Nuestros clientes no son deportistas profesionales. Más bien nuestros clientes son camioneros… y bien ya te puedes imaginar el resto.”
“¿Y por qué eso es vergonzoso?” le pregunté en voz baja cuando los orbes oscuros se llenaron de tristeza.
“No sé.” Susurró, pero sostuvo la mirada durante un par de segundos antes que Ally interrumpiera para traernos nuestras bebidas calientes. Dulce tomó su café y el chocolate caliente para Lara mientras que yo tomé mi leche de soja.
“Oh Wow, esto está demasiado fuerte.” Dulce exhaló después de tomar un sorbo de su café. “Tal vez necesito un poco de crema.” Agregó, y lo alejó hacia mi lado. Por desgracia, ella estaba comportándose un poco torpe y accidentalmente derribó su copa en el proceso. El fluido caliente se extendió sobre la mesa y manchó mi camisa blanca.
“!Oh, Dios mío!” la otra morena exclamó y se levantó rápidamente con Lara. “!Lo siento mucho!”
Sus manos agarraron unas servilletas mientras que yo me había puesto de pie por reflejo también. Parte del café había tocado mi estómago debajo de la tela y me quemó, pero no demasiado.
“Está bien.” Quise calmarla, pero ella limpiaba la camisa con la esperanza de quitar la mancha del líquido marrón.
“!Lo siento mucho! Soy una idiota.” Dulce seguía limpiando y me di cuenta un poco del temblor de su voz. Cogí suavemente su muñeca para detenerla.
“Dul, mírame.” Le dije con calma y ella hizo lo que quería. “Todo está bien, no te preocupes. No está mal.” Añadí con una sonrisa suave, pero detecté la humedad de sus ojos.
“Estoy tan cansada…” dijo la madre joven, me di cuenta de que era verdad. Se veía tan agotada. Más aún ahora que estaba cerca. Ella estaba al borde, pero, obviamente, no quería romperse delante de su hija y trató de superarlo. Ally se acercó y quiso limpiar.
“¿Podrías mirarla por un momento?” le pregunté a la camarera y señalé a Lara que estaba bastante impresionada con la situación. “¿Lara? ¿Puedes esperarnos unos minutos y quedarte aquí con Ally? Tu madre y yo volveremos en un momento, ¿Vale?”.
“¿Puedo comer panqueques?” la niña de tres años tenía otras prioridades.
“Sí, todos los panqueques que quieras.” Le aseguré antes guiar a Dulce al baño. Parecía que necesitaba un minuto para recuperarse y no puede evitar preocuparme por ella. No importa el daño que me había causado en el pasado, ¿Tal vez podríamos ser amigas? Quería ayudarla en todo lo que pudiera. La ex centrocampista izquierda pareció recuperar la compostura rápidamente después de lavarse la cara y tomar unas cuantas respiraciones profundas en el baño grande de mujeres. Estaba apoyada contra el fregadero, mientras yo estaba haciendo lo mismo contra la pared de enfrente de ella.
“Perdón por esto.” La voz baja llenó la habitación vacía.
“No tienes que pedir disculpas.” Quería dejar en claro. “Pero tengo que admitir que estoy preocupada. ¿Puedo preguntar por qué te mudaste aquí? O ¿Qué pasó con Austin?”.
No esperaba que ella respondiera. Nunca había sido una persona muy abierta con su vida privada. Y tal vez, yo estaba sobrepasando los límites.
“Austin no estaba tomando en serio la parte de fidelidad.” Dulce habló de repente y me tomó por sorpresa. “Él es un hombre guapo y fue a la universidad, así que pensé que fue un desliz, pero no fue así. Por mucho que yo quise que las cosas funcionaran simplemente nunca fue así. Cuando les dije a mis padres que quería el divorcio, me dieron un ultimátum; me quedaba con Austin o tenía que buscar otro lugar para quedarme.”
Mi mandíbula casi se cayó cuando oí eso, pero me mantuve en silencio para seguir escuchándola.
“Mis padres son muy religiosos. Para ellos, no sólo se trata de ir a la iglesia todos los domingos. Ellos se lo pueden tomar muy en serio. Así que, mi embarazo no fue precisamente fácil para ellos. Pero pensaron que todo estaría bien si me casaba con Austin lo más pronto posible.” Dijo la de ojos marrones y sentí que por fin entendía por qué Dulce parecía tan enojada siempre.
“No tenía ni idea, Dulce. Lo siento.” Le dije sencilla pero genuinamente antes que por fin levantara su vista por primera vez desde que había comenzado a contar su historia.
“¿Te puedes imaginar lo que hubieran hecho si les decía que me había enamorado de una chica?”
Sentí mi corazón bombear rápidamente cuando esas palabras salieron de su boca, pero allí estaba mi cerebro, poniendo fin a cualquier sentimiento idiota que quiso resurgir. No, eso no iba a suceder. Me dije a mí misma. Era obvio lo que Dulce dijo implícitamente pero no podía decir nada en ese momento.
“¿Anahi? ¿Escuchaste lo que dije?” preguntó con voz baja.
“Sí.” Exhalé profundamente. “Pero tengo dificultades para creer si te soy honesta; teniendo en cuenta nuestra historia.”
“Realmente no puedo culparte, ¿Puedo?” sonaba casi desesperada, mientras yo estaba aun la pérdida de palabras una vez más. “Me siento muy mal por la forma en que te traté en ese entonces. Lo siento mucho.”
“Ya no estoy enojada contigo, Dulce.” Dije en voz baja.
“Sí, estás enojada.” Ella no estuvo de acuerdo, pero su tono era de entendimiento y no de reproche. “Y tienes toda la razón de estarlo. Me sorprende que accedieras a juntarte conmigo. Es claro para mí que todavía estás enojada y no me lo dices porque sientes lástima por mí.”
“Eso no es-“
“No me malinterpretes.” Me interrumpió con una leve sonrisa. “Me alegro que sientas lástima por mí porque no creo que pueda soportarlo si me estuvieras gritando ahora mismo, si te soy honesta. Y sí, sé lo patético que eso suena.” La más joven suspiró.
“No eres patética, Dulce.” Intervine rápidamente. “Y no estoy segura si la palabra enojada es la correcta. Es más como… mucho sucedió desde ese entonces y ya no soy la misma persona que era antes.”
“Yo tampoco.” Dijo la otra morena en su baja pero ronca voz con una pequeña sonrisa.
“Lo sé, pero…” tuve que parar de nuevo y tratar de encontrar las palabras adecuadas. No eran tan mala, en el ámbito de comunicación por lo general, pero ella me ponía tan jodidamente nerviosa con la intensidad que me miraba. “… No sé si puedo ser tu amiga y no convertirme en la misma persona que fui antes. Yo no quiero ser ella. ¿Eso tiene sentido?”.
Dolía como el infierno ser ella, añadí en mi cabeza.
“Sí, tiene sentido.” Dulce asintió con una sonrisa que no alcanzó sus ojos.
De repente, la puerta se abrió de golpe y Ally estaba de pie en la puerta con Lara. La niña estaba llorando y la camarera parecía muy agobiada. Sus habilidades sociales no eran las mejores y me podía imaginar lo asustada que estaba. Dulce al instante corrió hacía su hija y la levantó.
“Cariño, ¿Qué pasa?” la joven madre besó la mejilla de la pequeña amorosamente y le limpió las lágrimas.
“Quiero ir a casa…” Lara sollozó. “Estás triste aquí.”
Estaba impresionada de lo perceptiva que era la pequeña de los más impresionantes ojos color avellana. Al parecer, ella había notado que Dulce estaba a punto de llorar antes y me sentí muy culpable por hacerla esperar.
“Mami no está triste, ¿Ok?” Dulce habló suavemente y dio un beso en las mejillas sonrojadas de Lara. “¿Estás segura de qué quieres ir a casa? ¿Qué pasa con los panqueques?”.
“Quiero ir a casa.” La niña de pelo claro insistió.
“Eso está bien.” Intervine y miré a Ally. “Estoy segura de que puedes guardar los panqueques para llevar, ¿No?”.
“Claro.” Dijo Ally y salió lo más rápido que pudo.
“Anahi, lo siento, pero creo que tenemos que irnos.” Dulce sonaba avergonzada pero no estaba segura de por qué. Yo era la que debería sentirse mal. Y me sentía mal. Mi conciencia culpable me estaba comiendo cuando vi a la niña angustiada en sus brazos.
“Por supuesto.” Asentí inmediatamente y seguí hablando antes de que supiera lo que estaba haciendo. “Hay una gran fiesta en el campus este fin de semana antes de las vacaciones de primavera. Invité a un montón de gente de la Sub-17 y todos irán. Espero que puedas ir, estoy segura que todos estarán felices de verte.”
Dulce parecía insegura, pero también un poco emocionada. No estaba haciendo un buen trabajo en mi plan de no involucrarse demasiado. Hace apenas un minuto que había intentado hacerle saber que no estaba dispuesta a ser su amiga, y aquí estaba, invitándola a una fiesta, incluso cuando traté de disimularlo con el hecho de que las otras chicas querían verla.
“Depende de si tengo turno en el trabajo y si puedo encontrar a alguien que pueda cuidar de Lara, pero voy a ver lo que puedo hacer.” Respondió, y eso fue todo lo que pude esperar en este punto.
“Ok, entonces te mandaré un mensaje de los detalles por si acaso.”
“Bueno, muchas gracias… por todo.” Añadió Dulce, pero no estaba muy segura de lo que quiso decir. ¿El café? ¿La invitación a la fiesta?
“No hay problema.” Respondí casualmente, aunque no tenía ni la menor idea del por qué me estaba dando las gracias.
“Nos vemos.”
“Sí, adiós.” Respiré cuando mi ex compañera salió del baño y dejó la cena poco después. Tomé una respiración profunda y reproduje lo que acababa de suceder.
¿Qué diablos había hecho? ¿Por qué la invite a una fiesta después de todo? ¿Estaba realmente sólo compadeciéndome de ella o me estaba engañando a mí misma en mi negación de que estaba teniendo un pequeño plan?
Quería golpear mi cabeza contra la pared en este momento.
******************************************
“Lento, carajo, Anahi. Vas a emborracharte en 20 minutos si sigues bebiendo así.” Kristie me regañó cuando tomé un buen trago de mi vaso rojo.
“Puedo manejarlo.” rodeé mis ojos.
“¿Por qué estás nerviosa de todos modos? Todos tus viejos amigos están aquí.” Comentó mi amiga, pero yo no le había contado de una invitación en particular, porque no estaba segura si Dulce iba a aparecer.
“No estoy nerviosa.” Trate de reír pero di otro sorbo y vi a la rubia levantar las cejas.
“Lo que tú digas.” Levantó sus manos defensivamente cuando Normani se unió a nosotras. Todas las personas que había invitado habían aparecido.
Había un grupo de chicas de cuatros chicas que yo y Normani habíamos jugado en la selección Sub-17 que se encontraban cerca. Todas estábamos charlando mientras la fiesta estaba en la gran habitación de la residencia. Era el último día antes de las vacaciones de primavera y todo el mundo estaba dispuesto a dejarse llevar.
El equipo estaba sonando a todo volumen por los altavoces cuando escuché la letra que me recordó a una cierta morena que yo estaba subconscientemente esperando.
[The Vapors – Jhene Aiko]
“You’ve been on my mind
I’ve been trying to let it go
I’ve been trying to find
Something as incredible
As you and I
But that’s a never
No feeling can compare to you
You just gotta let me know”
Por supuesto, Dulce tuvo que aparecer ¡Ahora!Casi me atraganté con mi bebida cuando mis ojos miraron a la chica de 20 años de edad, mirando a su alrededor y escuchando el coro de la canción que estaba sonando simultáneamente.
“Can I hit it again?”
Llevaba un vestido negro corto que abrazaba su cuerpo delgado en todos los lugares correctos. Por el amor de Dios, ¡¿Estaba tratando de matarme?! No era la única que la estaba mirando porque me di cuenta que varios chicos miraban a la muchacha atractiva, que no era una estudiante del campus. Llevaba el pelo ondulado y un cintillo negro que me recordaba a las bandas que solía llevar en su cabeza durante los juegos o las prácticas. Los ojos marrones vagaron por la habitación inquisitivamente antes de que me viera y sonriera.
Mientras ella caminaba hacia nosotras, sentí mi ritmo cardiaco duplicarse una vez más. Tomé un buen trago para calmarme, pero eso era más fácil de decir que hacer. Cuanto más se acercaba, más difícil era no hacer caso de lo increíblemente sexy que se veía. Llevaba maquillaje que no había visto de la última vez que nos vimos. Los labios rosa con un brillo y los cálidos ojos castaños se acentuaron a la perfección rímel y delineador de ojos.
“¿Mis ojos me engañan o lo que veo es a DE7?” Normani exclamó con alegría y choqueada, así como tiró de nuestra ex compañera de equipo en un abrazo.
“¿DE7?” Kristie me miró inquisitivamente.
No tuve tiempo de responder porque Dulcr me estaba mirando, aparentemente insegura de cómo saludarme. El alcohol definitivamente ayudó y le sonreí dándole un abrazo.
“Hey, lo hiciste.” Hablé.
“Sí, no podía rechazar la invitación tentadora.” Respondió ella, y parecía un poco nerviosa.
“¿Tú la invitaste?” Normani me preguntó con incredulidad.
“¿Puede alguien presentarme, por favor?” Kristie sonaba molesta porque obviamente no estaba acostumbrada a ser ignorada. Ok, fue grosero de mi parte no presentarla de inmediato, pero ella estaba siendo un poco dramática.
“Dulce, ella es Kristie. Ella también juega para Boston Breakers.” Le expliqué. “Kristie, ella es Dulce. Ella es… una vieja amiga.”
“Me pareces familiar.” La rubia dijo agitando la mano de la morena.
“Dulce… espera, eres Dulce Maria Espinoza , ¿Verdad? También jugaste para la selección Sub-17. Solía verte todo el tiempo, ¡Eras increíble! ¿Ya no juegas?”.
Miré a Dulce ansiosa porque no quería hacerla sentir incómoda, pero mi ex compañera de cuarto era muy curiosa.
“No, tuve un bebé y me enfoqué en la maternidad.” Dulce respondió sorprendentemente casual y sonrió ampliamente.
“Oh, eso tiene sentido entonces.” Kristie respondió con una sonrisa sincera, pero no pudo dejar de preguntar. “¿Qué edad tiene él o ella?”.
“Ella tiene tres años.” La de ojos marrones respondió de buena gana y se veía orgullosa. “Es nuestra primera noche separadas de hecho. Ella está teniendo su primera fiesta de pijamas en casa de un amigo y creo que estoy teniendo un poco de dificultad lidiando con eso.”
“Aww, la ansiedad de la separación.” Dijo Kristie llena de cariño.
“Bueno, tal vez un trago ayudara.” Intervine deteniendo a mi amiga que la estaba abrumando con tantas preguntas.
“No he tomado desde… antes de mi embarazo.” Dulce se echó a reír y no pude evitar unirme.
“Muy bien, entonces probablemente debes tomar las cosas con calma. Una cerveza, ¿Tal vez?” le sugerí.
“¿Qué estás bebiendo?” preguntó ella con curiosidad mirando mi vaso.
“Algo con una gran cantidad de vodka, eso es seguro.” Admití porque no sabía lo que estaba tomando.
“Voy a tomar lo que estás tomando.”
“Uh, ¿Estás segura?” no quería ser una aguafiestas, pero esa no sería una buena opción para una primera copa en años.
“Dale a la chica un maldito trago.” Kristie golpeó mi brazo. “No eres tan indecisa cuando juegas a la camarera con las chicas de primer año.” Agregó sugestivamente y vi la boca de Dulce retorciéndose ligeramente. Sus ojos miraban el suelo por un momento y casi parecía molesta antes de forzar una sonrisa.
“Así que, Anahí es bastante encantadora, ¿Eh?” mi pulsó se aceleró al escuchar las palabras de Dulce que sonaban indiferentes.
“No tienes ni idea.” Kristie se burló. “Vivíamos juntas en un dormitorio aquí y-“.
“Creo que eso es suficiente.” Interrumpí su pequeña charla porque aparte de Dulce y yo nadie sabía lo que había pasado entre nosotras. Ni siquiera le había dicho a Normani pero no quería que la ex jugadora de fútbol supiera acerca de mi camino en estos días. Nadie sospecharía que a ella le importaba, pero una parte de mí no quería correr el riesgo de la posibilidad de herir sus sentimientos, aunque dudaba que ella alguna vez sintiera algo por mí.
Acabé pasándole una bebida a Dulce antes de que se uniera a los demás quienes parecían encantados de ver a nuestra ex superestrella.
Probablemente fue lo mejor darle un poco de espacio y yo decidí estar con otras personas así la más joven tenía toda la atención de las chicas de la ex Sub-17. Mientras todos se divertían, mi trabajo estaba hecho. A veces me sentía como su capitán y me encantó verlas juntas.
No fue hasta más tarde esa noche, cuando Dulce se acercó a mí, obviamente borracha mientras que yo estaba intoxicada también. Le di una mirada rápida.
“Así que, ¿Te estás divirtiendo?” preguntó alegremente con un vaso rojo en su mano.
“¿No se supone que yo debería preguntar eso ya que tú eres la invitada?” sonreí, mientras que Dulce se mordió el labio inferior.
“Si de verdad quieres ser un anfitrión, deberías mostrarme tu antiguo dormitorio.”
“¿Hablas en serio?” pregunté, porque no podía entender por qué era tan especial un dormitorio para ella.
“Por favor, no he ido a la universidad y tal vez pueda vivir esa experiencia a través de ti por un momento.” Suplicó con una mueca que era absolutamente irresistible.
“Bueno, estás de suerte” le expliqué. “Kristie aún vive en ese dormitorio y tengo una llave. Estoy segura de que a ella no le importa si visitamos mi antigua habitación. Está justo al otro lado de la sala, en realidad.”
El rostro de Dulce se iluminó al instante cuando hice un gesto hacia la puerta para que me siguiera. Nos abrimos paso hacia la otra habitación que había vivido durante casi dos años antes obtener mi propio departamento.
Por mucho que me encantara Kristie, me encantaba más mi independencia y en un momento dado tuve la experiencia universitaria. Al menos en este departamento.
Abrí la puerta, ambas entramos y volví a cerrarla. Dulce miró a su alrededor y tengo que admitir que sentí un poco de nostalgia al estar allí.
“¿Aquí es donde pasó toda la magia?” la chica de ojos marrones me sonrió y mis cejas se elevaron de forma coqueta.
“Tal vez.” Le contesté sonriendo y de pie a su lado, mirando las fotos en el muro de Kristie.
Las dos estábamos tranquilas y todo lo que oía era la respiración irregular de Dulce. Mi corazón estaba comenzando a aletear horriblemente contra mi pecho cada vez que sentía la tensión entre nosotras. Este era un territorio muy peligroso para nosotras. Ahora dándome cuenta de nuestra situación, estando solas por primera vez en la noche, me pregunté si ella había hecho esto a propósito. Tragué ligeramente y lamenté no tener mi vaso rojo entre mis manos porque lo había dejado en la otra habitación.
No lo vi, pero lo sentí. Ella me estaba mirando antes de que mi corazón se detuvo un segundo. La chica joven se había apoyado y presionado sus labios contra mi cuello. Mis ojos se cerraron instintivamente cuando ella lo hizo de nuevo, tan sólo una pulgada más alta. Todos y cada uno de sus besos parecían quemar mi piel. Sentí como si estuviera en contacto con el fuego lo cual era patético teniendo en cuenta que ella no estaba haciendo mucho.
Todo esto me recordó a nuestro tiempo durante los entrenamientos y campeonatos.
Sin embargo, no podía moverme. La muchacha delgada se movía sutilmente y con gracia, estando de pie justo en frente de mí ahora. Sus labios estaban a pocos centímetros de los míos y conscientemente sentí mi pecho agitado, las respiraciones cortas saliendo de mí como si acabara de correr a través de todo el campo de fútbol. Olí el alcohol en su aliento, pero el mío probablemente era mucho peor. Ella no estaba borracha y yo lo sabía, pero mi cerebro me dio una excusa de por qué ella estaba haciendo esto.
Ella se inclinó mucho más cerca, su labio inferior rozó el mío por una fracción de segundo antes de que me apartara lo suficientemente para evitar un beso. Abrí los ojos y miré a la piscina de ternura de color marrón que hizo que mi corazón se inflamara.
“No puedo.” Susurré con voz temblorosa y de repente mi pulgar tocó sus labios entreabiertos. Claramente, no estaba pensando y simplemente actúe gracias a mis impulsos pero tomó de todo mi esfuerzo para no ceder de nuevo. “Si te beso ahora mismo… lo voy a hacer una y otra vez.” Le confesé mientras que mis ojos verdes se centraron en mi dedo acariciando el contorno de su boca. “No puedo tener un encuentro casual como los viejos tiempos, otra vez. Ya no se trata sólo de un encuentro contigo.”
“No quiero que esto sea una cosa de una sola vez.” Dulce respondió sin dudar en voz baja.
“No es así de simple, Dulce.” Exhalé con frustración porque no podía dar mi brazo a torcer.
“¿Por qué?” continuó hablando en susurro, nuestros labios seguían dolorosamente cerca mientras ella acariciaba mi brazo haciéndome las cosas más difíciles para mí.
“Porque… hay cosas que debemos tener en cuenta.” Traté de reunir mis pensamientos y darles sentidos cuando mi cerebro quería explotar en este punto.
“¿Estás hablando acerca de que soy mamá?” su voz se hizo más firme y ahora ella estaba retrocediendo.
“Eso es sin duda una cosa en la que hay que pensar.” Le di la espalda, sin tener idea de lo que estaba diciendo. La única cosa que quería era matar a las mariposas invadiendo mi estómago.
“¿Y crees que no he considerado eso?” los ojos de Dulcd se llenaron de ira, haciéndola parecer una adolescente que tenía un fuerte temperamento.
“¿Crees que sólo salgo con las personas cuando me da la gana y dejo que ellos conozcan a Lara? ¿Qué clase de madre crees que soy?”.
“Nunca dije o quise decir eso.” Quería detenerla antes que las cosas se salieran aún más de control, pero ella estaba llevando las cosas muy lejos. “Espera.” Le dije por alguna razón, y en un rápido reflejo, la agarré por la muñeca logrando voltearla.
“Te deseo, Anahi.” Dulce de repente soltó y me sorprendió su confesión abierta. “No en una especie de ‘sólo un encuentro’. Ya no soy esa adolescente asustada. Tienes razón, mi vida no es simple y hay que tener en cuenta que vengo con un paquete incluido, pero me gustaría darnos una oportunidad. Si no deseas eso entonces está bien, simplemente, no te culpo después de todo lo que te hice pasar, o teniendo en cuenta mis circunstancias.” Su tono era más suave y sus ojos brillaban gracias a las lágrimas que eran difíciles de ver. “Pero si crees que puedes perdonarme y… darnos una verdadera oportunidad debido a que ya estoy cansada de jugar. Ya no tienes que perseguirme más. Estoy aquí, ahora mismo. Soy tuya y me puedes tomar.”
Ella jadeaba ligeramente. Las palabras de Dulce me sacudieron más que cualquier otra cosa en mi vida. Ella hablaba con tanta sinceridad y afecto al mismo tiempo mientras que yo no podía controlar lo que se evocaba contra mi voluntad. Una lágrima rodó por su mejilla y vi lo grave que era la situación.
Ella dijo esas cosas en serio y eso me mató. Había una posibilidad real de reparar mi corazón de todo el daño que ella había causado. Pero también existía la posibilidad que ella lo rompiera, una vez más. Y que el daño esta vez fuera irreparable. Estaba congelada; total y absolutamente abrumada por todo lo que había dicho Dulce. Los orbes marrones me miraron con expectación, pero como no encontré el coraje para responder, la angustia se hizo presente en ellos.
Asintió con la cabeza muy sutilmente, aparentemente admitiendo su derrota y liberó su muñeca de mi mano. Me dio una última sonrisa triste antes de salir de la habitación. ¿No debería sentirse fantástico? Le había roto el corazón de la misma forma que ella había roto el mío. Esta vez fue la revancha. Karma, si se quiere decir.
¿Entonces por qué mi corazón dolía igual que hace tres años atrás?
“¿Qué estás haciendo?” la voz de Katie apareció de repente y pensé que mi cabeza iba a explotar ya que no había podido repasar toda la mierda que había sucedido. “¿Y qué estaba haciendo Dulce aquí contigo? Ella acaba de salir como si alguien la estuviera persiguiendo. Espera… ¿Anahi Puente finalmente fracasó en su arte de seducción?”.
“No exactamente.” Murmuré y suspiré pesadamente. “¿Podemos parar de hablar de Dulce, por favor?”.
“¿Por qué?” la rubia insistió y se quedó sin aliento. “!Oh, Dios mío, es ella! ¡Ella fue la que te jodió una vez!, ¿No es así?”.
Miré a mi amiga y no estaba segura de cómo responder ya que todavía no tenía claro lo que había pasado hace un par de segundos.
“Como tú sabes, estoy completamente metida en el lado de los chicos, pero Dulce es muy sexy, así que puedo entender-“
“!Cállate!” la interrumpí y mi ira comenzó a surgir. “!Cállate de una puta vez! ¡¿Ok?! No entiendes una mierda. Dulce no es especial. No es más que una vieja amiga con la que salí alguna vez. Dame un puto descanso, ¡Ella no significa nada para mí!”.
Kristie se sorprendió ya que no estaba acostumbrada a verme así. Siempre era la chica calmada y relajada a la cual le importaba una mierda el tiempo. Mi arrebato emocional obviamente la tomó por sorpresa. Ninguna de las dos habló, y finalmente tuve tiempo para pensar. Esto era tan típico. Había dejado a Dulce dictar mis sentimientos una vez más y odiaba eso.
Enterré mi cara en mis manos y sacudí mi cabeza en mi propia estupidez. El hecho de que estaba tan emocional fue lo que empeoro todas las cosas. Incluso cuando Kristie bromeó acerca de mi corazón negro en el parque, estaba contenta no sintiendo nada pero ahora que lo pensaba eso me dolió.
Sentí que mi amiga me abrazó para reconfortarme sin decir nada más. Aunque me avergonzaba de mi reacción, me sentí agradecida de que me prestara su hombro para llorar, metafórica y literalmente.
******************************************
Mis compañeros de equipo y yo estábamos practicando después de nuestra corrida de cada práctica cuando Kristie me empujó juguetonamente haciendo que me cayera. Empujé su brazo ligeramente y me encantaba que a veces podíamos ser torpes, pero también serias cuando era importante.
Desde mi pequeño desglose hace más de una semana, todo iba de maravilla y no se había mencionado nada acerca de esa noche. Al parecer, ella había entendido que mi ex compañera de equipo era un tema delicado.
“Señoritas, acérquense.” Nuestro entrenador nos llamó y corrimos hasta que todos los demás estuvieron de pie alrededor del hombre mayor. “Tengo un anuncio que hacer. Tenemos un talento prometedor aquí el día de hoy y va a hacer un par de audiciones con nosotros antes de que se decida lo que vamos hacer. Ella no ha jugado por un tiempo, pero creo que lo hará bien. Por favor, sean cordiales hoy. Ah, ahí está. Señoritas, den la bienvenida a Dulce Maria Espinoza .”
Me quedé boquiabierta cuando vi a la morena acercarse en su uniforme del equipo. Esto era broma, ¿Verdad? ¿Ella estaba tratando de entrar en Boston Breakers? ¡En mí puto equipo! Estaba estupefacta y simplemente miré a la más joven que estaba más cerca.
“DE7 está de vuelta.” Oí a otra jugadora detrás mí susurrar y quise correr fuera de la cancha en ese mismo instante.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:23 am

Capitulo 3
Dulce corría por el lado izquierdo del campo; sus pies rápidos estaban manejando perfectamente la pelota y dribló al primer defensor. Parecía imposible, pero ella era aún más rápida de lo que había sido en la Sub-17. Incluso nuestra defensora más experimentada no podía detenerla y fue parte de la lista de las personas que no se le podían atravesar en su camino.
Si no estuviera tan enojada con ella, sin duda le temería como todos los demás. Todas mis compañeras observaron el talento de la joven que con habilidad hizo su camino hacia la meta antes de que ella le pasara el balón a nuestro delantero para que hiciera el golpe.
“!Buen trabajo!” nuestro entrenador gritó desde la banca y quería golpear a alguien en estos momentos.
Este era mi terreno. Mi equipo. ¿Quién demonios Dulce se creía que era? Ella no podía bailar el vals de nuevo en mi vida y reclamar lo único que significa más que cualquier otra cosa en mi vida. Si ya no podía disfrutar del fútbol ¿Qué era lo que me esperaba? Mi enojo fue alimentado por mis compañeros de equipo aplaudiendo y animando a la novata en sus impresionantes esfuerzos. Ella sería parte del equipo. No había ninguna duda en mi mente acerca de eso. Era demasiado buena y cualquiera sería un idiota si no la incluía en el juego, a pesar de que necesitaba un poco de entrenamiento.
La práctica del partido continuó y la próxima vez que la novata a prueba tuvo la pelota, corrí y traté de detenerla por primera vez, a pesar de que ese no era mi trabajo. La conocía mejor que los otros. Hubo al menos una posibilidad de anticiparme en su próximo movimiento para obstruirle el paso. Ella dudó un poco y me fui sobre ella, pero de alguna manera se las arregló para pasar la pelota encima de mí. Sus habilidades eran una locura para alguien que no había jugado en años. Pero yo estaba furiosa y terminé yéndome hacia su espalda para que no pudiera pasar. Dulce cayó al suelo y oí a algunos jugadores jadear a causa de mi falta.
“!Anahi, tranquilízate! La podrías haber lastimado.” Nuestro capitán corrió hacia la chica más joven que se sentó con dolor. Me miró con una mezcla de incredulidad y enojo.
“Ya no estamos en los años de la Sub-17. Si ella no puede manejar un bloqueo entonces no debería postular para las grandes ligas.” Escupí y sentí unos ojos marrones penetrantes mirarme. Se puso de pie rápidamente y sabía que ella estaba cerca de soplar un fusible pero se contuvo. Alguien tiró de mi camiseta y me di cuenta que era Kristie arrastrándome hacia atrás.
“Detente.” La rubia regañó, pero oí que el entrenador que gritó mi nombre. Eso no era bueno. Corrí hacia el hombre de pelo gris y vino a mi memoria un caso similar de hace unos años.
“¿Tenemos un problema, Anahí?” preguntó con firmeza.
“No, entrenador.”
“¿Estás segura? ¿Quieres explicarme entonces por qué casi rompiste el tobillo de tu ex compañera de equipo?”.
“Fue… un accidente. Me demoré un poco en el bloqueo.” Mentí porque yo podría haberla dejado pasar, pero saqué mi frustración de manera peligrosa.
“No sé lo que está pasando hoy contigo pero tienes que detenerte. Parte de la razón por la que quiero que ella sea una a nosotros es porque sé cómo ustedes juegan juntas. Nos vendría bien la magia que ustedes dos tenían en aquel entonces.” Mi entrenador explicó y yo quería gritar cuando habló de nuestra “magia en el juego”. “¿Hay alguna razón por la que no debería considerar a Dulce en este equipo?”.
“No.” Dije en voz baja después de un poco de vacilación.
“Está bien. A las duchas, hemos terminado de todos modos.”
Agarré mi botella de agua y me dirigí a los vestuarios. Este día sólo tenía que terminar. En este punto no sabía con quién estaba más enojada; con Dulce por venir aquí o por preocuparme tanto al respecto. Tomé mi lugar de siempre y me senté en el banco mientras todos los demás llegaban. Mis ojos se centraron en la joven madre que estaba charlando con algunos jugadores. Sin embargo, me di cuenta de un poco cojera en su andar antes de que sentara y se encontrara con mi mirada.
Si las miradas mataran, ya estaría muerta. Tragué saliva antes de esquivar sus ojos y sacar mi teléfono para distraerme. No pasó mucho tiempo antes de que mis ojos verdes vagaran de nuevo hacia la chica que había intentado besarme no hace mucho tiempo, en un intento de redefinir nuestra relación. Sólo la memoria de ella estando tan cerca me causó un dolor de cabeza, pero nada comparado con lo que estaba viendo. Dulce se había quitado el jersey y mis labios se separaron sin querer cuando mis ojos se centraron en la parte superior de su cuerpo casi desnudo. Ella estaba usando un sostén deportivo de color rosa y se rió de algo que un jugador había dicho. Su estómago era plano, no tanto como solía ser, pero la piel bronceada se veía tan perfectamente firme y suave al mismo tiempo.
“Estás mirando fijamente.” Oí a Kristie susurrar a mi lado y rompí la fijación. Mis mejillas se sonrojaron cuando me di cuenta que mi amiga tenía razón y aclaré mi garganta. ¡Pillada! Metí mis zapatos a mi bolso y me puse mis zapatillas deportivas.
“¿A dónde vas? ¿No te vas a duchar?” preguntó la rubia confundida.
“No, me ducharé en casa.” Le expliqué y me fui del vestidor tan pronto como pude.
Una cosa era tener a Dulce conmigo en el terreno de juego, pero ¡No podía compartir una maldita ducha con ella! La mera idea me causó palpitaciones en el corazón. La visión de ella hace un momento había sido más que suficiente para quemarme y odiaba esa sensación extraña de ira mezclada con el deseo que me envolvió. Fue como hace tres años y tenía que poner fin a eso lo más rápido que podía. De lo contrario, la tensión sexual extraña entre nosotras podía sacar lo mejor de mí en algún momento.
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Estaba sentada en la gran mesa en el restaurante del hotel de New York después de que el equipo había ganado un partido muy importante. Y ya que estábamos en The Big Apple, decidimos celebrarlo con una cena y unas copas después. Por lo general, nos íbamos el mismo día, pero gracias a este triunfo excepcional merecíamos una noche extra. Mi meta había sido hacer un gol de los dos que nos habían conseguido los tres puntos que necesitábamos para recuperar la primera posición en la liga.
La única cosa que me molestaba de esta noche fue la persona que se sentó a mi lado. Dulce no había podido jugar hoy a causa de un par de papeleos que necesitaba terminar pero ella era parte del equipo. Durante toda la semana había entrenado con nosotros y supe desde la primera práctica que ella sería parte del equipo. El anuncio de que se le había ofrecido un contrato no fue demasiado sorprendente para mí.
Nunca habría elegido sentarme a su lado, pero mis compañeras habían organizado a la perfección así que ese era el único asiento libre cuando yo había llegado. Todo el mundo se dio cuenta de la tensión entre nosotras. No la estaba abordando pero no estábamos hablando entre sí en absoluto. Ni una sola palabra a excepción de las pocas indicaciones en la cancha de juego si la necesitábamos.
Esta noche no fue diferente. Excepto por una cosa; su proximidad estaba causando algunos pensamientos inquietantes. La más joven jamás se había vestido de esa forma, pero desde que nos habíamos vuelto a encontrar, ¡Ella me estaba tratando de matar! La corta falda negra acentuaba sus largas piernas a un punto que debía ser ilegal verse tan sexy. Llevaba un top rojo sin tirantes que acentuaba firmemente la parte superior se su cuerpo con una chaqueta negra sobre ella. Tuve problemas para concentrarme en cualquier otra cosa.
Para mantener mis pensamientos para mí, traté de beber para calmar mis nervios. Desafortunadamente, causó efecto contrario cuando sólo me volví más desinhibida. Las dos estábamos escuchando a Kristie, que estaba sentada enfrente de nosotras, cuando ya no me pude contener nunca más.
Mi mano derecha vagó hacia un lado y se puso suavemente sobre la rodilla de Dulce. Sentí los músculos debajo de mis dedos tensados. Pero ella no hizo nada más. Ella no me estaba deteniendo. Así que, dejé mi mano descansar allí un tiempo y fingí que nada estaba pasando debajo de la mesa mientras la rubia seguía parloteando. Con el tiempo, me sentí más valiente y dibujé pequeños círculos en el muslo de la otra centrocampista. La falda corta me dio una gran cantidad de piel expuesta para trabajar y me encantó cuan suave y lisa se sentía su piel.
Sin embargo, no hubo ninguna reacción de ella. La única cosa que noté fue que su respiración se escuchaba un poco más desigual que antes. Simplemente usando un toque muy ligero de mis dedos, me arrastré al interior de su muslo lentamente, subiendo y bajando de manera constante y empujando hacia arriba la tela de su falda con cada movimiento. Mis dedos se mantenían acariciando el interior de su muslo, tan sólo a una pulgada de su centro por un buen tiempo para crear más tensión.
Yo, obviamente, no estaba pensando y el valor del líquido estaba jugando un factor decisivo, pero no podía negar que estaba en el borde de mi asiento también. Era difícil mantener una cara seria, pero lo hice sorprendentemente bien, ya que nadie se dio cuenta. Decidí llegar a mi objetivo y finalmente moví mi mano de nuevo. Mi dedo medio empujó la delgada tela de sus bragas a un lado, pero Dulce se sacudió repentinamente.
Aparentemente ella se sorprendió por ese movimiento repentino y al instante retiré mi mano. Dulce fingió una tos para desviar su comportamiento extraño.
“¿Estás bien?” Kristie preguntó preocupada.
“Sí… sólo… nada.” Dulce tartamudeaba y me miró por primera vez. Sus mejillas estaban ardiendo y me sentí un poco petulante por haberle causado esa reacción. Por el resto de la noche, volvimos a nuestro viejo patrón y nos ignoramos mutuamente, mientras pasábamos tiempo con nuestras otras compañeras de equipo. Estaba cansada y me di por rendida cuando entré al pasillo para llegar a mi habitación del hotel.
“Anahi, espera.” Oí una voz familiar llamando detrás de mí y quise salir corriendo.
Tal vez podía llegar a mi habitación antes de que ella me pudiera atajar, pensé, con la esperanza de ignorar la conversación.
“Hey, detente un segundo.” Estaba equivocada cuando Dulce se paró frente a mí.
“Creo que tenemos que hablar.”
“No lo creo.” Le di la espalda y quise caminar lejos de ella, pero me detuvo poniendo su mano en mi hombro.
“¿Sólo vas ignorarme después de lo ocurrido en la cena?” sonaba confundida.
“No te hagas ilusiones, sólo estaba… teniendo un poco de diversión.” Tenía que terminar con esto lo más rápido que podía, porque estaba a punto de perder el control.
“¿En serio?” se burló molesta. “Entonces, ¿Siempre tratas de meterle dedos a tus compañeras debajo de la mesa?”
Mis ojos se abrieron ante sus palabras contundentes y mis nervios definitivamente estaban a punto de estallar.
“Tal vez.” Fingí indiferencia pero sentí los orbes marrones mirarme fijamente.
“Entonces debería empezar a creer lo que la gente dice acerca de tu reputación.” De repente escupió y me hizo mirarla a los ojos.
“¿Cuál sería mi reputación?” me olvidé de mis nervios y me puse furiosa.
“¿Tengo que explicártelo?”
“¿Me estás llamando puta?” no podía creer lo que me estaba diciendo, pero vi que su rostro se suavizo inmediatamente. Ella estaba tan molesta como yo y una parte de mí sabía que no lo decía en serio. Fue sólo un intento de obtener una reacción de mi parte.
“No.” Susurró suavemente, y de repente, sentí su mano acariciar mi mejilla suavemente. Tragué fuertemente ante la caricia inesperada. Ella se acercó más, pero le agarré su muñeca para sacar su mano de mi cara.
“Por favor, no lo hagas.” Le dije con voz temblorosa para que dejara de tentarme. El momento que habíamos compartido en la habitación anterior había sido bastante malo, pero ahora la tensión era insoportable. No sería capaz de abstenerme más si ella seguía haciendo eso.
“Sólo dame un beso.” Dulce suspiró e hizo que mi corazón saltara a otro ritmo.
Ella estaba tan jodidamente cerca ahora que sentía su respiración en mis labios. En un movimiento repentino, agarré el cuello de su chaqueta y la empujé contra la pared. Los ojos marrones estaban muy abiertos y en estado de shock, pero también expectantes.
“Te odio.” Dije en voz baja con el mayor temblor en mi voz. Esas dos palabras necesitaban salir, porque de lo contrario, diría dos palabras que cambiarían todo. Dos palabras que no le había dicho a nadie, nunca. Pero quería decirlas en este momento y eso me asustó como la mierda. “Te odio, ¿Me oyes?” seguí adelante, pero ella no se veía alterada o amenazada. “Odio la forma en que me haces sentir. ¡Lo que más odio es que no puedo hacer nada al respecto!”.
“Anahi-“ habló cariñosamente como su mano acarició una de mis mejillas y se acercó para darme un beso. Volví un poco la cabeza para esquivarla en un intento de resistir. Sus labios no se detuvieron, aunque me besó en mi mejilla en su lugar. Ella no se daba por rendida y me hizo mirar su cara. Dios, sus labios casi tocaban los míos antes de alejarme otra vez. “No te voy a hacer daño otra vez.” Su voz ronca apareció en nuestra lucha antes de que me diera por vencida.
Sus labios gruesos se conectaron con los míos y podría haber jurado que mi corazón había hecho explosión. Eso fue todo. No podía detenerme. Había tanta tensión acumulada junto con agresión, que casi que necesitaba algún tipo de liberación. La empujé contra la pared, mientras que con avidez besaba sus labios suaves, probablemente no era la mejor idea, pero yo estaba más allá de la razón ahora. Mordí su labio inferior, y oí a la más joven jadear repetidamente cuando devoré sus labios dispuestos.
“Espera…” dijo y gemí porque no podía creer que quería detenerse en serio en este momento después de haber iniciado todo. “¿Quieres ir a mi habitación?”.
Oh, pensé y vi a Dulce que parecía tan insegura. Debía decir que no, lo sabía. Pero acepté de todos modos. Nos dirigimos a su habitación del hotel de forma rápida y la agarré con firmeza, presionando su cuerpo contra el mío mientras la guiaba hacia su cama. La más joven estaba temblando, pero, obviamente, disfruté de mi enfoque. Básicamente arranqué toda su ropa hasta que quedó sólo en ropa interior y la ayudé a desnudarme también.
Acostadas en la cama, empujé sus piernas delgadas para abrirlas y me acomodé entre ellas sin dudarlo. Elegí un nuevo lugar para mis labios y comencé a explorar su cuello cuando ella habló de nuevo.
“Uhm… yo no he hecho esto… por un tiempo.” Su voz entrecortada llamó mi atención, así que la enfrenté. “… y nunca he hecho esto con otra chica.”
“¿Quieres…? ¿Quieres que me detenga?” pregunté horrorizada de que yo podría haberla empujado a hacer algo que ella no quería.
“No. Dios no.” Se rió con suavidad pero con nerviosismo. “Es que… quizá puede ser que no sea muy buena en eso.”
Finalmente salí de mi lujuria y del hambre y de la tensión que había causado esto en primer lugar. Esto no era más que una salida con una chica al azar y no podía fingir que lo era. La joven madre debajo de mí estaba obviamente nerviosa por tener intimidad con alguien después de haber tenido prioridades diferentes por un tiempo. El cálido color marrón de sus ojos emanaba entusiasmo, algunos nervios pero mucho cariño. Estaba a punto de caer por ella de nuevo.
“Ni siquiera pienses en ese tipo de cosas.” Le respondí en un susurro y acaricié su mejilla con amor. “Sólo relájate y si no quieres hacer esto en cualquier momento, sólo dime.”
“Quiero.” Reiteró con una sonrisa sincera. “Te quiero a ti.”
Correspondí la sonrisa y coloqué un tierno beso en sus labios. Esto era muy diferente de la vez anterior, se sentía más significativa. Cambié mi enfoque y decidí tomar las cosas con calma. No había manera en el infierno que yo hiciera algo si ella no se sentía cómoda. Así que nos quedamos en un ritmo de sólo besos y explorar cuidadosamente del otro sólo con nuestras manos.
“Jesús, eres tan cuidadosa.” Dulce murmuró con una risita adorable contra mis labios y no pude ocultar una sonrisita. Tomé una respiración profunda y pasé mi mano por su pelo mientras la miraba fijamente a los ojos.
“Eres hermosa.” Le dije con sinceridad y de todo corazón. La sonrisa de la mediocampista izquierda se suavizó y me dio otro beso.
“Hazme el amor, Anahi.” Sus palabras hicieron eco en mi mente, pero no tenía tiempo para seguir pensando más. Por lo general, me reía de las personas que utilizaban palabras como ‘hacer el amor el uno al otro’, pero por primera vez entendí por qué alguien podría usar esas expresiones.
Podrían haber sido minutos u horas, pero llegué a un punto de besar y adorar a cada centímetro de su piel. Había salido con bastante chicas y sabía lo que les gustaba. La expectación, la acumulación y la sensualidad que quizás le podría haber ofrecido a otra chica haciéndolo especial. Aunque siempre trataba de complacer en la cama, esto estaba por encima y más allá de cualquier otra cosa.
Y aparentemente lo que estaba haciendo fue muy apreciado. Dulce estaba jadeando, retorciéndose y gimiendo de principio a fin. Parecía que no estaba acostumbrada a la cantidad de juegos previos que hice con ella. A pesar de que esa era la última cosa que quería pensar, no pude evitar preguntarme si Austin era un amante de mierda. La forma en que ella reaccionaba ante mí, parecía ser una posibilidad. La idea de superarlo y sacarlo fuera del agua sólo alimentó mi fuego.
Había estado prestando un montón de atención a sus pechos turgentes y seguí probando las partes sensibles de su cuerpo. Mis labios se cerraron en sus pezones erectos en varias ocasiones, mientras que dejaba que mi lengua los saboreara.
Lento pero seguro, dejé mi mano vagar dentro de sus bragas y la oí jadear en busca de aire. Ella estaba cerca y no perdí tiempo. Dos dedos entraron en el calor húmedo entre sus piernas mientras que el talón de mi mano masajeó la pequeña protuberancia de lujuria al mismo tiempo.
“Anahi… no puedo.” Sonaba como si se estuviera ahogando y todo su cuerpo estalló en un montón de estremecimientos antes de relajarse.
Dios, ella se veía tan linda y sexy al mismo tiempo que no estaba segura de si quería seguir adelante o simplemente besarla sin sentido toda la noche. Fui por otro pináculo de excitación y le quité sus bragas, y bajé lentamente. Mis ojos miraron cuando llegué a su núcleo y se conectaron con sus orbes oscuros.
“¿Esto está bien?” pregunté con cuidado y la vi asentir. Se veía un poco ansiosa, pero sostuve nuestro contacto visual mientras muy lentamente dejé que mi lengua pasara por sus pliegues húmedos.
“Oh Dios.” Los ojos de Dulce se pusieron blancos, mientras arqueaba su espalda.
Satisfecha, pero también sorprendida por su reacción, seguí adelante con movimientos suaves. Se trataba de la cantidad de placer y la mayor parte del tiempo; menos era más. Esta no era una estudiante de primer año borracha que necesitaba un poco de estimulación fuerte, ella era una madre soltera muy inexperta en este tipo de intimidad con otra chica. Siempre teniendo eso en mi cabeza, escuché atentamente y vi sus reacciones para asegurarme de que se estaba divirtiendo y no sólo para calmarme.
De esta manera, me tomé mi tiempo y complací a mi vieja o nueva compañera de equipo hasta que ella había llegado a su clímax no sólo una vez o dos veces. Yo también estaba más que satisfecha después de que ella había decidido ser más valiente. La instruí con amor para que utilizara su mano de manera corrparadarme darme la mayor cantidad de placer que ella había experimentado en un principio.
Ella era una estudiante rápida y con muchas ganas de corresponder.
Las dos estábamos jadeando cuando dejé algunos besos suaves sobre su clavícula. Saqué mi cuerpo fuera de ella para que no tuviera que soportar mi cuerpo y vi esos ojos marrones rezumando ternura. Sin dudarlo me incliné y la besé por enésima vez esa noche. Ella abrió los labios y profundicé el beso inclinando la cabeza para cepillar mi lengua contra la de ella. Sus manos se movían de arriba abajo por mi espina dorsal de manera constante a medida que intercambiábamos besos sensuales hasta que tuvimos que parar para respirar.
“Wow…” Dulce exhaló. La besé en la mejilla para ocultar el hecho de que estaba sonrojada. Rodando suavemente, descansé en mi espalda y respiré muy profundo para dejar que las cosas se tranquilizaran un minuto.
La dicha de la situación se disolvió dándome más tiempo para pensar. ¿Cómo podía estar segura de que esto era diferente de lo que habíamos hecho hace tres años? ¿Quién dijo que Dulce no me daría la espalda nuevamente? El hecho de que habíamos tenido sexo, no significaba que a ella realmente le importara. En aquel entonces, había estado tan convencida de que ella estaba sintiendo lo mismo durante las dos semanas de bootcamp, sólo para descubrir que estaba con otra persona. Tal vez no sería tan drástico en esta ocasión pero entré en pánico. Me senté y empecé a recopilar mis ropas para vestirme rápidamente.
“¿Qué…? ¿A dónde vas?” la voz ronca sonaba sorprendida pero amable como me vestí a toda prisa.
“Volveré a mi habitación.” Le respondí, tan casualmente como pude y me puse mis pantalones negros.
“No tienes que… quiero decir, te puedes quedar aquí si quieres.” Me ofreció en voz baja. Ya estaba casi lista y sólo me puse mi camisa.
“Está bien.” Le dije y me paré del borde de la cama para hacer mi salida. Mirarla fue un gran error. Ella sostenía las sábanas para cubrirse mientras se sentaba en la cama desordenada. Quería volver a la cama con ella y quedarme, pero mi corazón estaba corriendo en ansiedad y me di cuenta que estaba jodida.
“¿Hice algo mal?” cuestionó llena de incertidumbre.
“No.” Le respondí rápidamente. “No confundamos esto con algo que no es.”
“Me temo que no entiendo.” La de ojos marrones devolvió. “¿En serio estás tratando de decirme que esto no significa nada para ti?”.
“Fue… muy divertido.” Me mató ser tan dura, pero no veía otra salida porque ella se daría cuenta todo. Era mejor si creía que fue sólo una cosa de una noche.
“¿Divertido?” preguntó y la cantidad de daño tras esas letras fue asombroso. Sus ojos se llenaron de lágrimas.
“Estabas desesperada y yo tenía curiosidad.” Repetí las misma palabras que ella alguna vez me había dicho. Esto fue, con mucho, la cosa más horrible que le había hecho a alguien. Todo mi pecho dolió cuando vi el rostro de Dulce. Sus labios se abrieron en estado de shock ante la angustia que se hizo cargo en forma de lágrimas que la azotaron al instante.
“Wow.” Suspiró. “La venganza es una perra, ¿Eh?” su voz temblaba mientras que yo estaba congelada. “¿En qué estamos ahora, Anahi? ¿Has terminado de castigarme? ¿Conseguiste tu venganza?” cada vez su enojo iba creciendo con las preguntas. “¿Eh? ¿Sobre qué tenías curiosidad? ¡¿Cómo yo era en la cama?! ¿O si me podías seducir ya que no me había acostado con nadie hace mucho tiempo?”.
“Dulce-“ quería detenerla pero ella me interrumpió.
“!Vete a la mierda!” gritó y me fui de la habitación lo más rápido que pude.
Al salir de la habitación del hotel, me paré frente a la puerta y quedé mirando el picaporte. Tuve la tentación de volver, disculparme y decirle que sólo tenía miedo de caer en ella de nuevo. ¿A quién estaba engañando? Ya me había enamorada de ella, pero no podía admitirlo ante mí misma o ella. Suspirando profundamente, me di la vuelta y decidí no volver a entrar.
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“Ni siquiera estás viendo el partido.” La voz masculina a mi lado me sacó de mis pensamientos.
Luis me miró y tuve que admitir que tenía razón. Había invitado a mi amigo a ver un partido de fútbol por televisión, pero me quedé en la deriva. Había pasado casi una semana desde esa noche en New York. Las cosas entre Dulce y yo estaban peor que nunca. Durante toda la semana, no me había mirado; ni una sola vez. No es que yo la culpaba, pero me sentía tan increíblemente mal por lo que le había hecho la semana pasada. Mi mente seguía reviviendo ese momento en su habitación cuando me había comportado como la perra más grande de la vida. Esa mirada en sus ojos se había incrustado para siempre en mi cerebro.
“Lo siento.” Me disculpé, pero suspiré en voz alta.
“¿Quieres decirme lo que te molesta?” el brasileño con una beca de fútbol me preguntó. “¿Problemas de chicas?”.
“Sin ánimo de ofender, pero eres la última persona con la que hablaría si necesito asesoramiento en ese departamento.” Me burlé y vi que levantó una ceja.
“¿Por qué? ¡Soy muy bueno con las chicas!” protestó de inmediato.
“Sí, eres muy bueno obteniéndolas, pero no creo que ese sea mi problema.” Admití.
“Tal vez estás subestimando mi conocimiento” el otro estudiante universitario comentó en tono de broma arrogante. Sonreí un poco, pero luego froté mis sienes con frustración. “Vamos, Anahi. Ponme a prueba. No sólo soy una cara bonita a pesar de que esa es la única razón por la que pasas tiempo conmigo.” Bromeó con claridad de hacerme sentir mejor.
“¿Te has… sentido culpable alguna vez por salir sólo una noche con una chica?” le pregunté con cuidado porque no estaba segura si quería que alguien supiera de mi tensa relación con Dulce.
“No.” Contestó sin dudarlo. “He salido con chicas que tenían novios, pero yo no era el único en la relación, así que no me importó.”
“No es eso.” Exhalé profundamente antes de encontrar valor para hablar. “Hay una chica con la que tuve… una cosa hace unos años. Terminó de mala manera porque me engatusó y luego básicamente me aplastó. La encontré de nuevo hace un poco y quizás le hice lo mismo que ella me hizo a mí, pero un nivel totalmente distinto. Y me siento como una mierda desde entonces.”
“¿Ella se merecía lo que le hiciste?” Expresó Luis con cautela.
“No. Nadie se merecía eso.” Admití mi comportamiento horrible.
“Bueno, entonces te sugiero que le digas eso.” Respondió con calma. “Dile lo mucho que lo sientes con la misma sinceridad que lo dijiste ahora. Ella puede aceptar tu disculpa o no, pero al menos lo intentarás. Si es cierto lo que dijiste entonces ella se equivocó una vez también. Ella podría ser más indulgente de lo que piensas. E incluso si no lo es, hazlo de todos modos. Nunca te he visto tan deprimida y odio verte así para ser honesto.”
Me quedé muy sorprendida al oírlo hablar tan genuinamente porque normalmente hablábamos de fútbol o chicas. Técnicamente, estábamos hablando de chicas, pero era diferente.
“¿Desde cuándo eres tan perspicaz?” bromeé.
“Te lo dije, me estabas subestimando. Todo lo que tienes que hacer es abrir tus sentimientos.”
“Eso es más fácil decirlo que hacerlo.” Murmuré, porque ese era mi problema en general. Nunca podía abrirme ante nadie, a veces porque me enterraba en la mayoría de mis emociones.
“De verdad te gusta.” Señaló Luis, y quise estar en desacuerdo, pero de alguna manera no podía.
“No lo sé. Incluso si fuera así, no estoy segura si estoy dispuesta a meterme en una relación de todos modos.” Dije con sinceridad. “Uno siempre termina herido al final.”
“No puedes ir por la vida sin hacerte daño, Anahi. ¿Qué clase de vida sería esa? Ya sabes, Kahlil Gibran dijo: la más profunda tristeza está en lo más profundo de tu ser, más la alegría que no puedes contener.”
Mis ojos se abrieron cuando lo escuché decir algo tan filosófico y vi una sonrisa satisfecha en su rostro.
“Ahora estás presumiendo.” Reí suavemente y oí que él hizo lo mismo. “Pero en serio, ahora entiendo porque las chicas se enamoran de toda tu mierda.”
“¿Estás lista para experimentar con el lado heterosexual? Porque estoy a tus servicios.” Rió entre dientes.
“Ew, no gracias.” Me dio una palmada en el brazo y rodé mis ojos. “Pero gracias por escucharme y por el consejo. En realidad lo podría aceptar.”
“No hay problema.” Me mostró su mejor sonrisa que utilizaba para seducir a las chicas.
“De verdad jamás saldrías conmigo si es lo que lo intento, ¿Verdad?” le pregunté con toda curiosidad a pesar de que eso nunca iba a suceder. Era tan raro pensar eso porque era casi como mi hermano.
“Nah, eso sería como salir con mi hermana.” Dijo, pero lo observé con atención.
“Mientes.” Me di cuenta de su pequeña sonrisa. “!Lo harías, pervertido!”
“!Claro que sí, lo haría! ¿Te has visto, mujer?” se rió antes de que le lanzara una almohada en la cara. Los chicos son chicos. Gracias a Dios no tengo que lidiar con ellos en ese sentido. No es que mi historial romántico fuera admirable. De hecho, era lamentable. La única persona con la que realmente había albergado mis sentimientos probablemente nunca más hablaría conmigo. Con el fin de averiguar lo que estaba pasando, necesitaba hablar con ella.
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Estaba nerviosa de no creer cuando me paré enfrente a la puerta del departamento que supuestamente pertenecía a Dulce. Después de hablar con Luis, decidí tomar su consejo y tratar de remandar todo lo que no era irreparable en este punto. Mis nervios me estaban matando porque no era buena hablando sobre mis sentimientos. Estaba tan acostumbrada a apagarlos, excepto tal vez las emociones que sentía durante el fútbol. Mi plan era hablar las cosas con mi compañera era bastante ambicioso teniendo en cuenta mi incapacidad para abrirme desde que ella me había roto el corazón.
Pero tomé una respiración muy profunda y llamé a la puerta. El barrio no era el mejor pero recordé vívidamente cómo Dulce había descrito su vida y su trabajo como vergonzoso o incluso patético. No quería compadecerme de ella, pero era tan empática con la joven madre que probablemente su estilo de vida mejoraría después de haber firmado contrato con Boston Breakers.
La puerta se abrió y vi a la morena que mi miraba con incredulidad antes de que tratara de cerrar la puerta inmediatamente. Puse mi mano sobre ella para no obtener un portazo en la cara.
“Sólo quiero hablar.” Le expliqué y ella de mala gana abrió la puerta.
“Hiciste tu punto bastante claro.” Respondió la voz molesta.
“Por favor, sólo escúchame.” Estaba sorprendentemente tranquila y ella no protestó de nuevo. “¿Puedo entrar un momento?” me sentía un poco rara al estar de pie en el pasillo y hablando con ella sobre eso.
“No.” Dulce dijo en un tono indiferente.
“Ok, entonces…” inhalé profundamente y traté de reunir coraje para ser honesta.
Los brazos de Dulce se cruzaron y todo su lenguaje corporal la mostró a la defensiva. Había un nudo en la garganta que me bloqueó y no pude hablar por un rato y empecé nerviosamente a juguetear porque no sabía por dónde empezar.
“¿Sabes qué? Olvídalo.” La más joven casi empujó la puerta para cerrarla, una vez más, pero finalmente empecé a formar mis palabras.
“Realmente lo siento por lo que hice en New York.” Empecé con sinceridad y vi que ella lentamente abrió para escuchar. “Tenías razón lo que dijiste en la cena. Estaba enojada contigo. Y me enojé mucho más cuando tú repentinamente te uniste al equipo, porque realmente nunca supe lidiar con lo que pasó hace tres años. Pero de repente estabas en todas partes y sentí que nuevamente tenía 17. Nunca lo dije o se lo admití a nadie, ni siquiera mí misma, pero… yo tenía sentimientos muy fuertes hacia ti.”
Tomé un pequeño respiro para mirarla y su rostro ya no estaba tenso como antes. El ambiente se sentía catártica parar que aclarara las cosas y decir cómo habían sido, incluso si ella no me perdonaba.
“Tú realmente me hiciste daño.” Seguí en voz baja y me sentí un poco avergonzada de hablar de mis sentimientos. “Ahora, entiendo que tú también pasaste por muchas cosas, pero en ese momento yo no lo entendía. Todo el dolor y la ira volvieron a surgir junto con lo demás. Tengo que reconocer que una parte de mí quería hacerte daño al igual como tú me habías herido. Pero esa noche… no fue acerca de la revancha, te lo prometo. En todo caso, deseo nunca haber llevado las cosas tan lejos porque no me gusta la idea de arruinar cualquier oportunidad de ser amigas.”
Mi corazón estaba latiendo casi fuera de mi pecho cuando le di mi versión de cómo me había sentido últimamente, a pesar de haber dejado fuera la parte que aún tenía sentimientos por ella. Esa parte era irrelevante ahora de todos modos.
“Lo siento mucho.” Dulce dijo de pronto y me quedé muy sorprendida al oír eso. “Por lo que hice en ese entonces y yo no fui exactamente inocente con lo que sucedió la semana pasada. Estaba forzando las cosas cuando sabía que tú no te sentías de la misma manera.”
Me siento de la misma manera, me dije a mí misma, pero no me atreví a decírselo. El temor de cometer errores era demasiado grande. Sin mencionar que yo no estaba segura de estar en una relación con alguien por el cual me preocupaba profundamente. Tarde o temprano echaría a perder las cosas.
“¿Puedo preguntarte algo, Anahi?” ella habló de nuevo, mientras yo permanecí en silencio. “¿Por qué lo hiciste sino fue por venganza? ¿Sólo se trató de sexo?”.
Mi pulso se aceleró cuando detecté la vulnerabilidad en su voz. No estaba segura si yo sabía la respuesta. Obviamente no sólo se trató de sexo porque yo no podría haber salido con alguien con quien tenía un historial no muy fácil. Se había sentido correcto en el momento. Los recuerdos comenzaron a inundar mi cerebro, pero al instante les puse fin.
“No dormí contigo por despecho.” Le dije porque esa era la verdad. “Me tomó por sorpresa al igual que ti. No sé cómo sucedió, pero sólo… pasó. Honestamente, nunca quise que las cosas tomaran una escalada en la forma que lo hicieron.”
No estaba respondiendo a su pregunta, pero era lo mejor que podía hacer. Ella parecía satisfecha con la conversación hasta el momento. Una parte de mí esperaba que ella me gritara o incluso darme una cachetada. No la hubiera culpado.
“¿Crees que hay una posibilidad de que podamos pasar esto y ser amigas?” pregunté con mucho cuidado y tragué suave ante la triste sonrisa que ella medio.
“Definitivamente, podemos seguir adelante y no guardar ningún rencor. Como he dicho, no soy la inocente en este asunto.” La voz ronca alivió mi ansiedad. “Pero no puedo ser tu amiga.” Continuó más tranquila y se mordió el labio inferior. “Tal vez tú no sabes por qué hiciste lo que hiciste… y está bien que quieras salir con alguien y ser amigos después de todo, pero yo no puedo. Dormí contigo por una razón.”
Mi corazón dio un vuelco. Estaba tan tentada de decir que tuve una razón. La razón era que una parte de mí siempre la había amado. Y por primera vez dormí con alguien y no fue sólo por lo físico. Claro, el sexo siempre era emocional hasta un cierto punto, pero esa noche con Dulce había sido diferente a todo lo que jamás había experimentado. Todo fue acerca de los sentimientos. Y eso me asustó más que nada. Si alguna vez me daban la experiencia de cómo era estar con ella, no estaba segura de si iba a sobrevivir a perderla de nuevo. Estaba demasiado asustada para averiguarlo y me mantuve en silencio otra vez. Los orbes marrones emanaban algún tipo de esperanza de que yo tal vez pudiera reciprocar sus palabras, pero no pude.
“!Panqueques!” una voz aguda interrumpió nuestro concurso de miradas y vi que Lara estaba pie junto a Dulce.
“Uhm…” necesité de unos segundos para recuperar mi compostura, pero sonreí.
“Lo siento, no tengo panqueques en este momento.”
“No.” Dulce se rió suavemente. “Tú eres panqueques.” Agregó y yo estaba más confundida que antes. “Ella te llama panqueques porque no puede recordar tu nombre.”
“Oh.” Dije, pero no pude ocultar una sonrisa cuando la pequeña me miró. Esa fue probablemente una de las cosas más lindas que había oído en mi vida, pero estaba reacia a hacer o decir algo teniendo en cuenta las circunstancias.
“¿Puedes ver una película con nosotros?” la niña de ojos color avellana preguntó y mis ojos se conectaron con Dulce al instante.
“Cariño, ella tiene otras cosas que hacer. Quizás en otro momento, ¿De acuerdo?” la jugadora de fútbol intervino rápidamente.
“!Por favor! ¡Poooooor faaaavooooooor, panqueques!” Lara se quejó, se acercó a mí y me agarró la mano para arrastrarme adentro.
“Lara, no creo que este es el mejor momento.” Dije con cuidado a pesar de que me rompía el corazón no cumplir su deseo.
“Mamiiiiiiiiiiii, por favor.” Ella seguía lloriqueando y Dulce suspiró cuando sentí sus pequeños dedos celebrar con los míos que eran demasiados grandes.
“¿Tienes otros planes?” la de ojos marrones, de pronto me preguntó y yo tragué saliva mientras sacudí mi cabeza.
Lo siguiente que supe, fue que entré en el departamento de Dulce. Al parecer, ella tampoco pudo negar el deseo de su hija. Había un montón de cajas alrededor y la chica de 20 años relevó que se estaban mudando a un lugar más grande. No tenía mucho sentido que siguiera allí ahora que se le había ofrecido un contrato y probablemente podía permitirse algo más adecuado para ella y Lara. Me sentí aún más culpable por estar enojada con ella por formar parte del equipo. Ahora ella era capaz de proveer para ella y su niña sin problemas financieros.
Tan pronto como Lara no estaba escuchando, la morena explicó que la niña de tres años probablemente se quedaría dormida en unos minutos y yo era libre para irme. Asentí con la cabeza, pero en secreto la esperanza de que Lara no se quedara dormida con tanta rapidez la disfruté debido a que disfrutaba de su presencia y la de Dulce más de lo que quería.
Pasaron unos minutos y yo estaba sentada en el sofá, Lara junto a mí y luego Dulce. Estábamos viendo dibujos animados y no podía detener a mi corazón que aleteaba fuertemente. Lara se rió con alegría cuando los personajes de los dibujos animados hicieron algo obviamente estúpido, pero pensé que mi pecho iba a estallar cada vez que escuchara su risa incontrolable. De vez en cuando, miré a mi compañera de equipo y parecía más cómoda ahora conmigo aquí.
No era consciente, pero Lara se había acurrucado a mi lado en algún momento y yo había comenzado a acariciar el pelo de color marrón claro con mucha suavidad. Mis ojos estaban enfocados en la pantalla y fue puramente instintivo lo que hice. Tenía el pelo tan sedoso y suave y realmente no noté lo cariñosa que era con la pequeña que apenas conocía, pero obviamente eso me gustó.
La próxima vez que eché un vistazo a Dulce, vi que los ojos marrones estaban mirando mi mano que acariciaba el cabello de Lara. Ella levantó la vista y se encontró con mi mirada, llena de cariño y ternura. Mis labios formaron inmediatamente una suave sonrisa y ella hizo lo mismo. Dios, esto se sentía demasiado bien.
Realmente podría acostumbrarme a esto, pensé. La idea de compromiso todavía me asustaba y yo definitivamente no estaba lista para tener una familia… ¿O lo era? No era cualquier familia. Era Dulce y Lara. ¡¿Qué demonios estaba pensado?! ¡Sólo tenía 21 años! Me cerebro me decía que era una locura, incluso para dar con ese tipo de pensamientos, pero mi corazón sólo quería inclinarse, besar a Dulce y decirle que quería lo mismo que ella quería.
El fuerte golpe en la puerta interrumpió nuestro pequeño momento. Probablemente era mejor así. Dulce parecía sorprendida, pero se excusó para ir a responder al llamado, mientras que Lara seguía dormida. Oí pasos que se acercaban.
“Tú no puedes aparecer así.” La voz airada de Dulce apareció y mi corazón cayó en picada cuando vi a Austin entrando con ella.
“Quería verte.” El joven habló con urgencia, pero luego fijó su mirada en su hija que estaba conmigo. “Vamos a hablar por un minuto, ¿De acuerdo? Lara está siendo cuidada y estoy segura de que a tu amiga no le importa mirarla por unos minutos.”
Mi cabeza estaba a punto de estallar cuando los vi discutir y la chica de ojos marrones me miró claramente abrumada por la situación.
“No me importa mirarla por unos minutos.” De repente dije antes de que pudiera detenerme. Una parte de mí sólo quería quedarse para asegurarse de que Austin se iría en algún momento. No era mi lugar, pero me sentía la protectora de ellas dos ya. No hubo tiempo para Dulce para protestar ante su ex esposo ya que la llevó a otra habitación. Respiré hondo, intentando centrarme en mí misma e internalizar que esto no debía molestarme.
Mis ojos se abrieron de golpe cuando escuché las voces llenando mis oídos. Me volví hacia un lado para ver que un baby-phone estaba en la mesa. La otra parte del teléfono probablemente estaba en la otra pieza y así tuve oportunidad de escuchar la conversación. Por un segundo, quise apagarlo y darles su privacidad, pero no me pude aguantarme y escuché.
D: En serio, ¿Qué estás haciendo aquí?
A: Estoy aquí para llevarme a ti y a Lara a casa conmigo.
D: Es una broma, ¿Verdad? No hay manera en el infierno que yo vaya a algún lado contigo.
A: Bebé-
D: No me llames así. Siempre he odiado que me llames así de todos modos.
A: Mira, cometí un error.
D: No, dormir con alguien más es un error. ¡Dormir con la mitad de las chicas de tu universidad es imperdonable!
A: ¡No estaba pensando! No estaba preparado para ser un esposo o un padre y actuar como tal.
D: ¿Y tú crees que yo estaba lista para ser mamá? Pero crecí y me di cuenta de que había cosas más importantes que yo.
A: Lo sé y lo siento mucho, ¿Cómo puedo arreglar las cosas?
D: Eso es simple, no puedes.
A: No tienes idea de cuánto te extrañé. A las dos.
D: Es curioso, porque no hemos sabido nada de ti desde que nos mudamos aquí. ¿Tienes alguna idea de cuan difíciles las cosas han sido? El crear excusas cada vez que Lara preguntaba por ti fue probablemente lo peor de todo. Así que discúlpame si estoy teniendo un tiempo difícil de creer que estás dispuesto a luchar por ella.
Su voz sonaba temblorosa.
A: Estoy aquí ahora. Quiero pelear por las dos. Por favor, dame otra oportunidad. ¿No crees que le debes a Lara la oportunidad de ser una familia de nuevo? Una oportunidad más, eso es todo lo que pido.
Hubo un silencio y mi corazón latía sin control.
A: Te amo, Dulce. Siempre lo he hecho. Eres mi único y verdadero amor, mi primer amor.
Hubo un silencio pero la voz de Austin sonaba más tranquila y me imaginaba que estaban más cerca ahora.
D: Austin… no
A: Sólo un beso. Te extrañé mucho, bebé.
No hubo respuesta por parte de Dulce y sólo me pude imaginar lo que estaban haciendo. El simple pensamiento de él besándola me hizo furiosa pero sabía que era mi culpa. Apagué el teléfono, porque no quería oír nada más. Esto era lo que yo quería, ¿No? Le podría haber dicho a Dulce como me sentía y tal vez las cosas podrían haber sido diferentes. O, le podría haber dicho y ella seguiría con Austin en el otro extremo; no como si eso no hubiera ocurrido antes. Lara se estaba moviendo cuando la puerta se abrió y los dos salieron. La pequeña estaba frotando sus ojos adormilados antes de que ella los viera.
“!Papi!” ella gritó y se acercó a él tan rápido como pudo. Había un dolor agudo en mi pecho que quería ignorar, pero se sentía como si alguien me estuviera acuchillando.
“Mírate, niña bonita.” Austin se reunió con ella a mitad de camino y la levantó. Ya había visto lo suficiente. Estaba claro que no era parte de eso y me levanté rápidamente. Forzando una sonrisa, tan sólo podría haber salido corriendo pero Dulce me acompañó hasta la puerta.
“Gracias, Anahi.” La más joven parecía angustiada todavía.
“¿Por qué me das las gracias?” pregunté confundida.
“Por esta noche.” Respondió ella aún más críptica. ¿Qué quiso decir? ¿Por haber cuidado de Lara mientras ella se besaba con Austin? ¿O por disculparme y hacerme sentir una idiota una vez más?
Simplemente asentí y me alejé. ¿Qué otra cosa podía decir realmente? Ella tenía a su familia de nuevo y yo sólo era la tonta que no había aprendido la lección. Por lo menos estaba aliviada de no haberle dicho nada; a pesar de que dolía saber que no podía confiar en sus sentimientos.
****************************************************************************
“No puedo esperar a emborracharme, festejar y olvidarme de todo por unos pocos días.” Le dije a Kristie llena de emoción.
Estábamos en el aeropuerto con otros compañeros y amigos para volar a mi ciudad natal y pasar las vacaciones de primavera allí. Después de mi conversación con Dulce, hace dos días, no pude dejar de pensar en cualquier otra cosa y este viaje era el remedio perfecto para el dolor. Tuvimos unos días de descanso y las vacaciones de primavera eran la fiesta más grande del año. Estar de vuelta en Miami sería el bálsamo adicional que necesitaba para mi alma.
“Estoy muy emocionada también. Creo que podría salir con Luis.” La rubia dijo con indiferencia he hice un sonido como si estuviera vomitando.
“Por favor, no lo hagas. Esa es una visual que realmente no necesito.”
“Normalmente no hago eso, pero las vacaciones de primavera es la única época del año en que no estoy un buscando a Mr. Right para Mr. Right Now.” Ella me guiñó un ojo.
“Él ha intentado de meterse en tus pantalones por años. No le des la satisfacción.” Intenté darle un ángulo diferente.
“Oh, confía en mí. Él obtendrá una satisfacción.” Dijo sugestivamente y yo rodé los ojos.
Pero lo que vi después hizo que mis ojos casi se salieran de sus órbitas. Dulce caminaba hacia nosotras con una maleta.
“¿Me estás jodiendo?” susurré en tono entrecortado. No podía escapar de ella, ¿Podía? ¡Ella estaba en todas partes! “¿Qué está haciendo aquí?” le pregunté a Kristie en estado de shock.
“¿No lo sabías? Ella llamó a última hora y Mel la invitó porque se sentía mal. Al parecer, su hija está pasando la semana con su padre y Dulce estaba sola.” Mi ex compañera de cuarto me informó.
Perfecto. Malditamente perfecto. Quería unos días para mí donde no pudiera verla, y allí estaba ella, una vez más. Tal vez se trataba de una retribución kármica por lo que yo le había hecho en New York. De todas maneras, ¿Nosotras siempre estábamos retribuyéndonos cosas, no? Suspiré profundamente y me recordé a mí misma que no tenía que pasar tiempo con ella si no quería. Había bastantes otras personas en este viaje. Por no hablar de mi familia y amigos que estaban en casa. Pensé que lo mejor era ignorarla lo más que podía. Si las cosas fueran así de fácil.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:24 am

Capitulo 4
Se suponía que esta sería mi escapada perfecta. Un tiempo lejos de todo el estrés de Boston para concentrarme en la diversión sin complicaciones; Vacaciones de Primavera en mi ciudad natal. Miami era conocido por sus fiestas escandalosas y estaba emocionada de estar de vuelta. Mis compañeras estarían allí para un montón de diversión. Pero había una cosa que me molestó este año. Algunos de mis dramas que me había seguido en forma de una muy atractiva compañera de equipo con la cual había salido no hace muy poco.
Estaba acostada en la piscina del hotel tomando sol para obtener un bronceado mientras Dulce estaba sentada en el otro extremo de la piscina.
Sus pies estaban colgando en el agua y se reía histéricamente de algo que Mel estaba diciendo. Gracias a Dios llevaba las gafas de sol negras para que nadie se pudiera dar cuenta que estaba fijamente mirando a la joven. Debería estar molesta con ella, pero ¡No podía dejar de mirarla! Esto era tan desesperante que tomé un gran sorbo de mi bebida.
¿Por qué ella si quiera estaba aquí? Habíamos llegado hace un par de horas y todo lo que sabía era que Lara estaba con Austin y nuestra capitana Mel había invitado a Dulce porque la joven madre estaba sola. De todos modos, ¿Por qué estaba sola? ¿No pudo quedarse con su pequeña familia perfecta? Sinceramente, no comprendo por qué ella quiso unirse a nuestro viaje cuando había vuelto con Austin.
“!Hey! ¿No te vas a unir a la piscina con nosotros?” , Luis estaba empapado y cayó en la tumbona de sol junto a mí.
“Tal vez más tarde” , murmuré e inhalé profundamente.
“¿Qué pasa contigo? Has estado emocionada por este viaje toda la semana y ahora que estamos aquí, no estás disfrutando de ello” , mi amigo se dio cuenta muy rápidamente de que algo estaba mal.
“No pasa nada, sólo estoy cansada” , mentí porque no quería explicarle por qué no estaba pasando un buen rato.
“Entonces toma una siesta o algo porque necesito a mi mujer-voladora” , sonrió y me di vuelta para dirigirme a él.
“¿Quién es la afortunada?” , sonreí.
“La nueva chica de tu equipo. Dulce, ¿No?” , señaló a la morena y sentí que mi pulsó se aceleraba al instante. Obviamente, él no sabía nada de mi historia con la californiana, pero no estaba segura de si quería que lo supiera. “Ella es muy sexy” , agregó y alimentó ese sentimiento extraño de los celos, cuando yo no debería estar celosa en absoluto.
“No creo que debas meterte allí” , le dije lo más tranquila posible.
“Oh, pero quiero” , Luis me guiñó un ojo y vi sus ojos llenos de deseo mientras veía a Dulce y por alguna razón me estaba volviendo loca.
“Ella tiene un hijo y un marido” , espeté y el brasileño me miró en estado de shock.
“Oh” , él estaba claramente desconcertado. “Entonces realmente no debería meterme allí.”
Me mantuve en silencio, con la esperanza de que la conversación llegara a su fin. Técnicamente no estaba mintiendo. No estaba segura de sí Austin era el marido o ex marido de Dulce en este punto. Lo único que sabía era que Dulce había dicho que no estaban juntos. Eso podría significar que seguían casados pero no juntos. Y después de lo que había ocurrido en su departamento, estaba bastante segura de que estaban juntos de nuevo de todos modos.
“¿Anahi?” , oí una voz desconocida llamarme y miré hacia arriba.
“¿Emily?” , mi voz casi se quebró porque estaba muy sorprendida.
La chica con el pelo rubio oscuro y ojos verdes azulados estaba mostrando sus dientes en una perfecta sonrisa. Tuve problemas para concentrarme en otra cosa que no fuera en su cuerpo perfecto antes de mirarla a la cara. Ella estaba usando un bikini, lo cual era normal teniendo en cuenta que estábamos en una zona de piscina, pero ¡Su cuerpo era cualquier cosa menos normal! Era de otro mundo. La tela azul sólo cubría el mínimo de piel necesaria, pero que no dejaba mucho a la imaginación. Tragué un poco, por lo general no me ponía tan fácilmente nerviosa.
“Oye, dame un abrazo” , la rubia dijo alegremente y yo hice lo que me dijo.
“Hola, ¿Cómo estás?” , pregunté casualmente y la abracé ligeramente. La chica me abrazó de una manera más estrecha de lo que esperaba y levanté una ceja cuando inadvertidamente sentí un cuerpo perfecto presionándose contra el mío.
“Estoy bien, ¿Cómo estás? Escuché que estás viviendo en la costa este, ¿También?” , ella respondió echándose para atrás y yo esperaba que no se diera cuenta de mis mejillas sonrojadas.
“Sí, vivo en Boston. Voy a la universidad y juego fútbol. ¿Sigues en la NYU?” , le pregunté con curiosidad, porque eso fue lo último que había oído hablar de ella.
“No, me gradúe el año pasado, pero todavía estoy en New York. Estoy modelando por el tiempo que pueda y luego ya veremos” , la chica un poco más alta dijo y yo asentí. Ella era sin duda una de las personas más perfectas físicamente que había conocido, aun así, su carrera como modelo, no fue una sorpresa para mí en absoluto. Quería decir algo, pero de pronto sentí que me quitaba las gafas de sol. Mis labios formaron una pequeña sonrisa sin darme cuenta.
“Ah, ahí están” , dijo con voz ronca mientras mis ojos verdes se encontraron con los de ella. “No deberías usar gafas de sol. Esos ojos no deben ser ocultados, nunca.”
¿Estaba coqueteando conmigo? ¿En serio? Estaba tan acostumbrada a ser yo la que coqueteaba y seducir, por lo que no sabía cómo actuar en el otro extremo. Por no mencionar que nunca había sido golpeada por alguien tan jodidamente impresionante.
“!Emily! ¡Vamos!” , alguien llamó a la modelo y yo seguía congelada cuando ella se rió un poco.
“¿Vas a estar en la fiesta en la playa esta noche?” , preguntó y me entregó mis gafas de sol.
“Sí” , respondí con sencillez.
“Perfecto, te veré entonces. Y no con gafas de sol” , dio un guiño final antes de alejarse.
Mi mirada la siguió por un momento y mis ojos se centraron en su parte trasera que apenas estaba cubierta. Ella probablemente sabía que la estaba mirando. Las chicas siempre sabían que yo hacía eso por la forma en que ella balanceaba sus caderas con cada paso, estaba bastante segura que lo estaba haciendo a propósito. Sonreí para mí misma y no podía creer lo que acababa de suceder.
“Pon a esa señora-erección lejos, Anahi” , la voz de Luis me volvió a la realidad y le lancé una mirada antes de volverme a sentar. “¿Quién demonios era ella?”
“Ella es Emily Ginzburg” , exhalé e intenté ordenar mis pensamientos. “Fuimos juntas a la escuela secundaria. Sin embargo, es dos años mayor que yo. Sus padres son increíblemente ricos. Ella era como la abeja reina, si se puede decir.”
“Fuiste a una escuela privada. ¿No era todo el mundo rico allí?” , mi amigo intervino.
“Los que tenían una beca como yo no lo éramos pero la mayoría sí” , estuve de acuerdo. “Pero no como ella. Ella realmente es rica. Por supuesto, ella era la capitana de las porristas, salía con los jugadores de fútbol y así sucesivamente. Conoces a ese tipo de chicas. Cada escuela tiene una.”
“Y tú tenías un crush en ella” , declaró Luis.
“Toda la escuela tenía un crush en ella. Quiero decir, ¿La has visto?” , me reí suavemente. “Pero ella era inabordable y… bueno, heterosexual. Por lo tanto, no estoy segura que ha pasado.”
“Ella estaba coqueteando contigo” , confirmó mis sospechas y no pude evitar sonreír.
“Entonces no era parte de mi imaginación” , dije en voz baja.
“Definitivamente no. Maldita sea, cómo es que la chica de tus fantasías coquetea contigo y mi objeto de deseo es una mujer casada” , se burló y por primera vez me acordé de Dulce. Desde que Emily había aparecido, ésta había sido la primera vez que mi nueva compañera de equipo no dominaba mis pensamientos.
Dejé que mis ojos vagaran por la piscina y vi que la morena me miró a los ojos. Ella ya no se estaba riendo. Diablos, ni siquiera estaba sonriendo. Por alguna razón, parecía molesta y sentí que mi frecuencia cardiaca se duplicó cuando la miré de lejos. Era diferente de lo que sentí cuando estaba hablando con Emily. Más intenso y confuso. Pero también doloroso porque sabía que las cosas nunca iban a funcionar.
Así que miré hacia otro lado y traté de centrarme en mi bronceado. Mi única esperanza en este punto es que Dulce no fuera a la fiesta en la playa, pero como iban las cosas últimamente, las posibilidades eran casi inexistentes.
*****************************************************************
“¿Quién es la víctima?”
“¿Qué?” , le pregunté a Kristie confundida ante su pregunta.
“Te ves extremadamente sexy esta noche y supongo que hay una razón para ello. Entonces, ¿A quién estás tratando de impresionar?” , mi ex compañera de cuarto me miró con complicidad. “Llevas tus shorts favoritos y tu camiseta de Rolling Stones que siempre ocupas cuando estás tratando de dar una imagen de chica ruda. Y llevas más maquillaje de lo habitual. Lápiz de labios rojo, ojos acentuados y arreglaste tu pelo. Definitivamente algo está pasando.”
“No sé si debo sentirme alagada o asustada en estos momentos” , le respondí y ella rodó los ojos.
“No es…. uhm… Dulce, ¿Verdad?” , Kristie preguntó con cautela y mencionó a la morena por primera vez desde mi pequeño arrebato en la habitación de la fiesta.
“No” , respondí con calma. “Te dije que eso fue hace años.”
Ella no tenía que saber acerca de mi reciente noche con Dulce. Nadie tenía que saber. Tal vez sería capaz de olvidar eso pronto. No hablar de aquello conduciría a no pensar en ello, ¿No? Los recuerdos de nuestra noche juntas seguían muy vivos en mi cabeza y no disminuían. La suavidad de sus labios carnosos, con la ternura y pasión con la que ella me había besado, la vacilación con la que exploró mi cuerpo, el amor en esos cálidos ojos marrones… sí, ¡Definitivamente tenía que olvidarme de eso! De repente, sentí un par de manos tapándome los ojos por detrás.
“No llevas gafas de sol” , escuché a alguien decir con admiración antes de abrir los ojos y ver a Emily sonriéndome.
“Oye, viniste” , le dije y ella se rió suavemente.
“Sí, te dije que vendría” , dijo y se dio cuenta de mi compañera de equipo al lado de mí. “Hola, soy Emily” , ella le tendió la mano con cortesía.
“Encantada de conocerte. Soy Kristie” , la otra rubia se presentó.
“Kristie juega fútbol conmigo y es una buena amiga mía” , le explique más. “Emily y yo fuimos juntas a la secundaria.”
“¿En serio?” , Kristie sonrió. “He estado esperando conocer a alguien de su antigua escuela por siglos para saber si ella siempre ha sido tan encantadora.”
“¿Anahi es encantadora?” , Emily preguntó con curiosidad y sonrió de una manera que hizo que mi corazón se desbocara.
“¿Ella no era así en la escuela?” ,Kristie obviamente estaba sorprendida.
“No, no en realidad. Al menos no cuando yo estaba allí” , respondió la modelo. “Ella estaba muy enfocada en el fútbol y era algo inaccesible.”
“¿Yo era inaccesible? Mira quién habla” , bromeé un poco.
“Sí, lo eras” , ella sonrió más ampliamente como comenzamos a hablar el uno del otro. “Tú sólo hablabas y pasabas el rato con tus compañeros de equipo. Nunca te había visto en ninguna fiesta porque estabas tan dedicada a ser una deportista. Tú eras un poco… intimidante.”
“¿Hablas en serio?” , me reí porque yo no podía creer que ella pensara eso de mí en ese entonces. “Tú eras la intimidante. Quiero decir, ¿Te has mirado en el espejo?”
“Eres una encantadora” Emily le sonrió a Kristie.
“Te lo dije” , mi compañera de equipo dijo encogiéndose de hombros.
“No, en serio. Tú eras la capitana de las porristas, jefa de todos los comités de mierda que había, una estudiante ejemplar y te veías de esa manera. Por no hablar que eras dos años mayor, así que nunca pensé que me habías notado o si quiera conocerme” , admití.
“Me di cuenta de ti” , Emily respondió más bien en voz baja y se mordió el labio inferior casi seductoramente. Tragué fuertemente porque eso se sintió tan extraño y tan bien.
“Uhm… creo que me iré para allá… porque… ya sabes” , dijo Kristie no muy sutilmente en su intento de darme un poco de tiempo a solas con la ex animadora.
“Así que, ¿Deseas ir a buscar un trago?” , le pregunté y señalé en dirección a la pequeña barra que era la fuente del valor líquido que necesitaba en estos momentos. Ella asintió con la cabeza.
Comenzamos a caminar y me di cuenta de que había un montón de gente en la fiesta. Nos conseguí una copa y le entregué el cóctel que ella había querido comer antes de que tomáramos nuestros primeros sorbos. Mi bebida era bastante fuerte, pero necesitaba un poco de relajación. No es que me gustaba admitirlo, pero Emily me ponía nerviosa como el infierno y eso sucedía pocas veces… en realidad nunca a excepción de una morena de la cual no quería acordarme.
“¿Por qué llevas una camiseta?” , la chica de pelo claro preguntó de repente.
“¿Esa es una pregunta estratégica?” , le respondí con una sonrisa.
“Estamos en la playa” , se encogió de hombros. Ella llevaba un par de pantalones cortos de color rojo y un bikini negro, pero sin camisa. “Y yo te vi en la piscina. Por lo que puedo decir que no es necesario que lleves una camisa.”
“¿No debería usar gafas de sol y ahora no debería usar una camisa? Estoy viendo una temática aquí” , me reí y ella estaba realmente reprimiendo una carcajada.
“Quizás estoy tratando de averiguar cuanta fuerza de voluntad tienes por si quiero ir a bañarme desnuda más adelante” , dijo y mis ojos se abrieron ligeramente. Su mano agarró el dobladillo de mi camisa y su ceja enarcada me demostró que me estaba desafiando. Jugué un poco y me saqué la camisa en un movimiento rápido, ya que también llevaba un bikini debajo. Antes de que supiera lo que estaba pasando, sentí un par de labios presionándose contra los míos. Respondí instintivamente, pero estaba sorprendida de encontrar a mi ex crush besándome. Ella se apartó rápidamente y sonrió con timidez.
“Ahora, tenemos que salir de aquí” , se rió y pude sentir que me sonrojaba.
“¿Quieres sentarte y tal vez hablar un poco?”
“Sí, claro” , casi tartamudeaba y traté de usar un mínimo de palabras para ocultarlo.
Nos sentamos en la arena y vimos las olas rompiendo en la orilla. Había muchas otras personas alrededor, pero sinceramente, sólo me percaté de la chica mayor que estaba a mi lado.
“¿Debería tener miedo?” , preguntó Emily de repente y volví mi cabeza en confusión absoluta.
“¿Por qué?”
“Tu ex” , dijo y me dejó aún más estupefacta. “Ella sigue dándome esas miradas matadoras y me temo que en realidad podría matarme esta noche.”
“¿Qué ex?” , le contesté aún sin comprender lo que quería decir.
“Esa linda morena” , la otra chica asintió en una dirección diferente y seguí su movimiento, para encontrarme con una par de ojos marrones que hicieron que mi corazón dejara de latir. De hecho, Dulce nos estaba mirando y no parecía contenta, en absoluto. Pero desvié la mirada rápidamente y me dije que ese no era mi problema. Ella era la que tenía un novio o marido de todos modos.
“Ella no es mi ex” , tomé un gran trago de mi bebida.
“Pero saliste con ella, ¿Verdad?” , agregó Emily y yo guardé silencio porque no quería mentir. “Una chica mala” , la traviesa rubia regañó juguetonamente.
“No es así” , quería apaciguar a la chica junto a mí, pero me costó olvidar esos orbes marrones.
“A juzgar por la forma en que te mira, lo que pasó debe ser reciente” , la chica mayor siguió su camino y sentí que quería una explicación de algún tipo.
“Fue una cosa de una noche. Ella está de vuelta con su novio y no quiero nada de ese drama” , traté de decir lo más convincente que pude. Al parecer funcionó porque Emily estaba sonriendo genuinamente.
“Bien” , dijo en voz baja.
“¿Bien?” , pregunté, y no pude evitar sonreír de vuelta.
“Sí” , se rió ligeramente y se veía un poco nerviosa.
“¿Por qué?”
“Porque… me gustas” , confesó ella con sus mejillas volviéndose rojas. Se rió una vez más y me agarró el brazo con un pequeño apretón. “¿Por qué me miras de esa manera?”
“¿Cómo?” , realmente no era consciente de lo que yo estaba diciendo.
“Como si no puedes creer que realmente estoy interesada en ti.”
“Porque no puedo” , espeté también sonriendo. “Una parte de mí todavía piensa que esto es un reto que tienes que cumplir o algo así.”
“No que tu ego necesita más caricias según tu amiga Kristie” , habló con más seriedad y acarició suavemente mi brazo. “Pero me gustas. Tú eres muy sexy y eso es una ventaja, pero estar en el negocio en el que me encuentro, me doy cuenta de que eso no es tan importante como a la gente le gusta pensar. Eres muy madura y tienes tu mierda junta, lo cual es raro para la gente de nuestra edad. Me gustan las personas que tienen metas y trabaja muy duro por ellas. Y eres segura pero no arrogante. Tengo que admitir que estaba un poco enamorada de ti en la escuela, pero tú eras más joven y parecías interesada nada en que no sea el fútbol. Así que nunca hice un movimiento en ese entonces, pero ahora… supongo que tengo curiosidad para ver donde las cosas podrían ir.”
Estaba seriamente abrumada por lo que me dijo porque no estaba tan acostumbrada a que las chicas fueran tan abiertas acerca de sus sentimientos. Bueno, yo nunca les di la oportunidad de ser pero ese no era el punto. No estaba acostumbrada a ser querida en ese sentido. Claro, un montón de chicas tenían la curiosidad de explorar su sexualidad y experimentar y usualmente era donde me encontraban a mí. Algunos decían que era un pasa tiempo de las chicas que salían conmigo. No era que me quejaba, pero esto era diferente.
“¿Te asuste?” , Emily apretó los labios con ansiedad.
“No” , negué con la cabeza y sonreí ligeramente. “Es que no estoy acostumbrada a esto, supongo.”
“¿Crees que podrías acostumbrarte?” , ella se acercó más y su voz se convirtió en más un susurro.
“Creo que sí” , le dije en un susurro. Sentí que sus labios rozaron los míos, por segunda vez en la noche. Tenían un sabor afrutado quizás debido a su brillo labial o a lo que estaba tomando. Fuera de lo que fuese, sabían jodidamente fantásticos en este momento. ¡Mi cerebro no procesaba que estaba besando a Emily Ginzburg! Puse mi mano en su barbilla y la acaricié suavemente profundizando el beso. Ella jadeó en voz muy baja, pero inclinó la cabeza separando sus labios al mismo tiempo.
No estaba segura de cuánto tiempo pasó, pero el beso terminó siendo un poquito fuera de contexto. Fue inesperado, me sentí eufórica que esto haya tomado un giro tan positivo. Terminamos hablando de los viejos tiempos, sino también de nuestras vidas en estos momentos y tuvimos un buen rato.
Estaba bebiendo, pero no mucho como solía hacerlo cuando me divertía en las vacaciones de primavera. No era necesario y me gustó. No podía negar que me sentía muy atraída por ella y no sólo físicamente.
Ella me pidió otra copa y no tuve ningún problema de darnos otra ronda. Después de todo, había disfrutado de ser cuidadosa hasta cierto punto. Estaba esperando mis bebidas en el pequeño bar cuando me di cuenta que alguien apareció junto a mí.
“Tú no pierdes el tiempo, ¿Verdad?”
Me volví hacia mi lado y vi a Dulce. Su aliento olía a alcohol y tenía los ojos vidriosos. Sin duda ella estaba borracha, pero no quería lidiar con ella o su drama en estos momentos.
“No hagamos esto por favor, está bien” , traté de desviar el tema porque sabía que esto sólo podía terminar mal.
“La semana pasada fui yo, esta semana la rubia… ¿Quién sigue la próxima semana?” , casi se atragantó con las palabras y respiró hondo para calmarse.
“¿Qué quieres de mí, Dulce?” , espeté a pesar de mis esfuerzos. “Tú fuiste la que dijiste que no querías ser mi amiga.”
“No” , me dijo, y sus ojos parpadearon rápidamente por un momento.
“¿Entonces por qué te importa?” , me reí con amargura.
“¿Por lo menos la conoces? ¿O es sólo otro, polluelo al azar que llevarás a tu habitación del hotel?” , la voz de la joven sonó herida.
“La conozco” , le respondí, aunque ella no se merecía una explicación en este punto. “Fuimos a la secundaria juntas.”
“Así que, ¿Te gusta?” , Dulce se burló y al hacerlo me hizo furiosa.
“¿Es tan difícil de creer?”
“Sí, lo es” , ella dijo arrastrándome las palabras, una vez más, pero sentía el dolor punzante en mi pecho que sólo ella podía causar. Hubo esa horrible voz en mi cabeza que me decía que tenía que lastimarla porque ella me estaba haciendo daño.
“Bueno, sí, me gusta” , dije con más sinceridad y vi sus ojos más inseguros. “Tú sabes, siempre hay una persona que es inalcanzable. Esa chica que no puedes tener. Ella es casi como una fantasía porque no puedo creer que alguien sea tan impecable y perfecta. Ni siquiera te atreves a pensar en estar con ellos debido a tu propia inferioridad, incluso en hipótesis, ya que eso dañaría su perfección.”
Los orbes marrones eran vulnerables y no en defensa, como antes. Estaban frenéticamente flechando mis ojos verdes cuando sentí que mi boca se abría de nuevo.
“Eso es Emily para mí” , añadí, y tragué saliva cuando los ojos de Dulce se llenaron de lágrimas. Ella apretó sus labios y esquivó mis ojos por un momento.
“¿Qué te pasó?” , su voz tembló ligeramente cuando se encontró con mi mirada. “¿Qué pasó con esa chica de la Sub-17? La chica que era tan… cuidadosa, suave y tierna conmigo” , continuó con una sonrisa triste y no podía creer que estaba hablando de eso justo ahora. “¿Qué fue lo pasó que te convirtió en una persona herida y enojada?”
“!Tú fuiste lo que me pasó!” , espeté de repente porque no podía soportarlo más. “¿Quién mierda te crees para preguntarme esas cosas? ¡Me rompiste! Sí, yo era diferente ese entonces porque… estaba enamorada de ti” , confesé por primera vez y sentí mi propia voz temblorosa. “Te serví mi corazón en bandeja de plata y tú decidiste romperlo. Así que, perdóname si no estoy dispuesta a repetir eso. ¡¿De dónde sacas valor para decirme toda esa mierda cuando sigues eligiendo a tu precioso marido sobre mí?!”
“¿De qué estás hablando?” , ella intervino confundida.
“Sabes de lo que estoy hablando. Te oí a ti y Austin cuando estaban hablando mientras yo estaba allí” , se me escapó.
“¿Qué?”
“Sé que no debí hacerlo, pero lo hice. Confía en mí, me hubiera gustado no escuchar” , suspiré profundamente.
“Anahi, espera-“ Dulce me agarró del brazo ya que yo quería correr lejos.
“Ya basta, Dulce. Para de… jugar conmigo, ¿De acuerdo? Sólo déjame ser” , agregué más desesperada ahora y saqué su mano de mi brazo.
Esta vez, ella se mantuvo en silencio mientras yo me alejé. El dolor en mi pecho era exactamente la razón por la que no quería hablar con ella. Cada conversación que teníamos era intensa al punto de que siempre pensaba que iba a tener un ataque al corazón. Una parte de mí sabía que no debía sentirme de esa manera por alguien que yo supuestamente no quería estar.
Pero ¿Cuál era el punto de querer a alguien cuando no puedes estar con ella? La persona inalcanzable, la chica de la fantasía; en el fondo sabía que no había estado hablando de Emily cuando había dicho eso. La rubia estaba de pie en la orilla, con los pies en el agua cuando regresé.
“¿Dónde están las bebidas?” , preguntó un poco confundida, pero yo tenía algo más en mente. Puse mis brazos alrededor de su cintura y la atraje hacia mí.
“¿Por qué no te vas conmigo a mi habitación del hotel para tomar una copa?” , le susurré y me incliné para darle un beso.
“Tranquila, tigre” , Emily llevó uno de sus dedos a mis labios para evitar el beso. Ella fue la que se inclinó ahora, pero sus labios terminaron junto a mi oído. “No soy ese tipo de chica” , suspiró ella contra mi órgano de la audición y se liberó de mi abrazo.
“¿Podemos pasar el rato?” , dije inocentemente pero sonreí y comencé a caminar.
“Sabes tan bien como yo que no vamos a poder quitarnos las manos de encima. Por muy tentador que sea, la expectativa es aún más divertida” , me dio la espalda y comenzó a caminar. “Te veré mañana.”
Y con eso ella se había ido. Volví a sentarme en la arena y enterré mi cara entre mis manos. Dios, esta montaña rusa emocional simplemente no iba a terminar. Un minuto estaba feliz pasando el rato con mi ex crush, al minuto siguiente Dulce me llamó antes de quebrarme de nuevo. Este no fue el tipo de viaje que me había imaginado, eso era seguro.
********************************************
Estaba en mi camino de regreso a la habitación del hotel cuando vi a Luis acercándose rápidamente.
“Anahi, necesito tu ayuda” , jadeó y me preocupé porque se veía tan estresado.
“¿Qué pasa? ¿Estás bien?” , le pregunté, mientras él trataba de recuperar el aliento.
“Sí, estoy bien, pero se trata de Dulce” , mi amigo empezó a explicar. “Ella perdió el control. La encontré tirada en la playa, pero ella no me dejó ayudarla porque probablemente pensó que era un canalla o algo así. Ella te conoce y no podemos dejarla dormir allí.”
Esto era tan típico de todo lo que había sucedido últimamente. Cada vez que me calmaba y trataba de arreglar todo lo que había pasado entre Dulce y yo, había algo que me tiraba hacia ella. Por mucho que quería rechazar la ayuda, yo no podría, por supuesto. Esto no era sobre mí o nuestra lucha anterior. Ella podría estar en serios problemas si alguien la encontraba desmayada en la playa.
Suspiré profundamente, pero seguí a mi amigo rápidamente. Realmente me rompió el corazón ver a la joven tan borracha que ya no tenía coherencia. Su pelo era un desastre, y la copa de color rojo junto a ella estaba vacía. Por un segundo tuve miedo de que estuviera inconsciente. Me agaché y traté de sostenerla.
Dulce abrió los ojos por un momento, sonrió, pero a la deriva. Jesús, ella realmente estaba borracha. Luis y yo nos las arreglamos para tomarla en brazos y llevarla de vuelta a su habitación. Ella no estaba compartiendo una habitación con nadie por desgracia. De otra forma, le podría haber pedido que su compañero de cuarto la cuidara, pero en su lugar, puse el cuerpo inerte hacia abajo suavemente, y su cabeza golpeó las almohadas. Tomando una respiración profunda, comencé a debatir si debía o no quedarme, pero le dije a Luis que se podía ir antes de darle las gracias. Salió un poco después y no pude contenerme, así que me senté en la orilla de la cama.
Ella se veía mucho más joven. Casi exactamente como la chica que había conocido en el fútbol juvenil; una chica con mucho genio y un talento que hacía que todo el mundo le temiera. La chica de la cual que me había enamorado desde la primera vez que la vi. Mi cerebro comenzó a llenarse de recuerdos de la única vez que la había visto dormir en el bootcamp durante nuestra pequeña ‘aventura’. Estaba confundida sobre lo que en realidad ella había sentido en ese entonces. Ella me había dicho en nuestra cena que se había enamorado de mí, pero de ninguna manera le creí.
“Anahi…” , la voz ronca interrumpió mis pensamientos.
“Sí, soy yo. Estás en tu habitación” , le expliqué rápidamente porque no quería que ella pensara que estaba en otro lugar.
“Tú… ¿Me cuidaste?” , una leve sonrisa apareció en los labios de mi compañera de equipo y yo tragué.
“Trata de volver a dormir” , desvié su pregunta y traté de pararme.
Los delgados dedos de Dulce agarraron mi muñeca de manera descuidada y vi que sus ojos se abrieron perezosamente.
“Quédate” , suspiró ella, y la vulnerabilidad en su voz hizo que mi corazón latiera más rápido.
“No creo que sea una buena idea” , dije de vuelta, pero no me atreví a defenderme bien.
“Por favor” , suplicó. “Sólo… por un rato.”
“Ok” , dije en apenas un susurro y sentí que sus dedos se apretaron en torno a mi muñeca. “Me quedaré hasta que te duermas, pero luego me iré.”
“Ok” , respondió y sentí que acariciaba mi muñeca continuamente pero ella estaba borracha y, probablemente, se imaginó que yo era otra persona.
“Realmente debes ver la forma en que tomas. Es bastante obvio que no eres entrenada como nosotros” , revelé con una sonrisa y la miré a los ojos con cuidado.
“Sólo… estaba tratando de adormecer el dolor” , la morena dijo de repente y elevé mis cejas.
“¿Qué dolor?” , pregunté en voz más baja. Suspiró en lugar de darme una respuesta y yo no estaba segura si debía sorprenderme en este punto. Era asombroso que ella aún siguiera conversando conmigo teniendo en cuenta su estado de embriaguez. Las dos nos quedamos en silencio por un momento, pero no fue tan incómodo como yo había esperado después de nuestra pelea.
“¿Quisiste decirlo?” , Dulce volvió a hablar y me dejó pensando a qué se refería. ”¿Qué estabas… enamorada de mí en ese entonces?”
Sentí un nudo en la garganta cuando me encontré con los orbes marrones mirándome. Ellos estaban tratando de concentrarse intensamente pero vi lo difícil que era para ella concentrarse. Aspiré profundamente y no pude contenerme. Mi mano libre, se levantó y suavemente rozó los mechones de pelo desordenados en su cara. Todos sus rasgos faciales se relajaron con el contacto suave de la punta de mis dedos.
“La única razón por la que te diré esto”, susurré con sinceridad. “Es porque sé que no vas a recordar nada en la mañana. Pero sí, yo estaba enamorada de ti” , le confesé con calma ya que sabía que no iba a recordar esta conversación después de dormirse.
“Yo estaba enamorada de ti también” , dijo arrastrando las palabras y me sonrió suavemente en su respuesta.
“Estás borracha” , no estaba siendo egoísta, pero sonreí a sabiendas de que ella estaba hablando tonterías.
“Lo que significa que estoy diciendo la verdad, ¿No?” , respondió ella y elevé ligeramente una ceja antes sus palabras.
“¿Entonces por qué volviste con Austin?” , no pude mantener mi boca cerrada, aunque este era el peor momento para tener esta conversación.
“Porque yo estaba asustada… y Austin era la opción segura” , a Dulce le costó responder luchando con su estado de embriaguez.
“¿Es por eso que volviste con él otra vez?” , solté y vi que inclinó su cabeza inquisitivamente.
“¿Qué?” , ella parecía confundida y negué con la cabeza rápidamente. “Olvídalo, no debería estar hablando contigo cuando claramente estás fuera de sí” , le dije.
“Amé a Austin” , ella exhaló con fuerza. “En cierto modo, realmente lo hacía. Pero no fue nada comparado con lo que tú me hiciste sentir. A veces me volvías tan enojada que quise golpearte” , la voz baja se rió. “Y me hiciste sentir tan especial con la forma que solías mirarme que hacías que las ganas de besarte aumentaran y así nunca dejarte ir. Nunca me he sentido así por alguien. Es tan intenso que no sé qué hacer conmigo misma…”
Y con eso se desmayó de nuevo. Sabía que no debía tomar sus palabras en serio. Ella había perdido más allá de la creencia, pero no podía negar que mi corazón latía con la esperanza de que había algo de verdad en sus palabras.
Probablemente no. Suspiré de nuevo y dejé que mis dedos rozaran su mejilla con ternura. La superficie tersa se sentía caliente y estaba ligeramente roja por el sol. Sonreí por un segundo, pero mis ojos se abrieron con sorpresa cuando de repente ella habló.
“Eres mía” , susurró con voz casi inaudible, con los ojos todavía cerrados. “La chica inalcanzable… la fantasía… eres mía, Anahi.”
Mi corazón pareció detenerse cuando oí las últimas palabras antes de que Dulce se desmayara por completo inmediatamente después. ¿No podía estar hablando en serio? Eso fue el alcohol hablando. Repetí eso en mi cabeza, pero por alguna razón no pude evitar el tacto de mis dedos con sus rasgos faciales antes de susurrar: “Eres mía, también.”
********************* *****
Mi cabeza me estaba matando en la mañana siguiente. Estaba sentada en la gran mesa del restaurante del hotel, pero no podía disfrutar del gran buffet porque sentía náuseas. Definitivamente el alcohol había tomado el control de mi cuerpo en forma de resaca. Estaba bebiendo mi café y tratando de no perder la cabeza.
Miré hacia arriba para encontrarme con Luis y Kristie que se unieron a mi mesa. Mis ojos verdes los miraron fijamente mientras se sentaban.
“Uf, ustedes dos totalmente lo hicieron” , solté y vi que los dos sonrieron.
“Lo siento” , Kristie, obviamente, no lo sentía y negué con la cabeza con disgusto juguetón.
“Siento ganas de vomitar ya así que por favor no quiero detalles de cualquiera de ustedes dos, para que quede claro” , dije y me froté la sien con suavidad.
“Pero quiero los detalles sobre Dulce y tú” , Luis respondió bruscamente y sentí los ojos azules de Kristie perforar a través de mí inmediatamente.
“¿Tú y Dulce?” , preguntó y la emoción en su voz reforzó mi sospecha de que a ella le gustaba la idea de la californiana y yo juntas.
“No, Luis y yo sólo la llevamos de vuelta a su habitación después que se perdió” , le expliqué, y vi que mis amigos se miraron un poco. “No hay detalles. Se desmayó y me fui. Fin de la historia.”
“Creo que es raro que ella este aquí” , el chico mayor dijo. “¿Por qué vino a este tipo de viaje si tiene un hijo y un marido en casa?”
“Ella no tiene un marido” , Kristie soltó al instante.
“Anahi dijo que sí” , Luis dijo y ambos me miraron.
“Ella no está casada. Le pregunté. Ni siquiera lleva un anillo de bodas” , comentó la rubia como si fuera tan obvio que Dulce no estaba casada.
“No estaba muy segura de si ella todavía estaba casada o no” , no mentí porque no estaba segura del estado en el que ella y Austin se encontraban.
“Parecías bastante segura ayer en la piscina cuando tomé interés por Dulce y me dijiste que retrocediera” , el brasileño intervino y me hizo mirarlo.
“Bueno, me equivoqué. Lo siento” , rodé mis ojos y me moví incómoda ante el tema.
“O tal vez estabas tratando de alejarme de ella porque secretamente quieres salir con la chica nueva. ¿Miedo de un poco de competencia?” , Luis sonrió.
Usualmente bromeaba con él, pero me hizo furiosa la forma en que habló sobre Dulce. Al mismo tiempo me daba miedo que fuera averiguar que tenía, de hecho, un poco de historia con mi compañera de equipo.
“No estoy interesada en ella y además, ella no es un trozo de carne” , le dije de vuelta y lo vi levantando las cejas.
“Uhhh, alguien ya se siente protectora” , mantuvo haciendo bromas, no sabiendo lo sensible que ese tema era para mí. Kristie parecía preocupada.
“!Dios, si quieres a Dulce entonces adelante y folla con ella, no me importa!”, dije de repente y vio a mis dos amigos que parecían horrorizados de repente. Sus ojos estaban enfocados en algo detrás de mí y me di vuelta rápidamente para ver a Dulce de pie allí.
“Vete a la mierda” , me susurró, porque probablemente había oído la última parte y parecía herida. Giró sobre sus talones antes de que fuera capaz de procesar la situación. Esto era tan perfecto. ¿Por qué este tipo de cosas siempre me sucedían? Tragué saliva con dificultad y dude unos segundos antes ponerme de pie y correr detrás de ella.
“!Dulce! ¡Espera!” , dije en voz alta, pero ella seguía caminando hasta que la alcancé y traté de agarrar su muñeca.
“No” , ella se liberó de mi mano de inmediato, pero no podía dejarla ir de esa manera.
“Sólo déjame explicarte, no es lo que parece ser” , traté de seguirla hasta que se dio la vuelta.
“Soy un idiota, ¿Sabes?” , se rió con amargura, pero sus ojos estaban llenos de rabia y dolor. “La razón por la que vine fue para darte las gracias por cuidar de mí anoche. ¡Qué estúpido de mi parte pensar que realmente te preocupabas por alguien que no fueras tú misma!”
“Lo siento, ¿Vale? Luis estaba hablando y yo… uhm… también, pero fue… un mal entendido” , balbuceé, porque no estaba segura de lo que estaba hablando.
“No hay ningún mal entendido, Anahi” , Dulce jadeó con ira.
“!Simplemente no te entiendo! Te acuestas conmigo por diversión, ¿Verdad? Entonces te presentas en mi departamento y tratas a Lara de la forma que tú lo haces. Pocos días más tarde, sales con otra chica justo en frente de mí y me dices que ella es tu fantasía. ¿Para qué? ¿Sigues tratando de herirme? Pensé que habíamos terminado con eso después de New York o ¿Era esa disculpa en mi departamento también parte de tu plan para la venganza? Para colmo de males, cuidas de mí anoche y luego ¿Tratas de ofrecerme a tu amigo?”
“!Yo no te estaba ofreciendo!” , le grité y traté de no concentrarme en todas las otras cosas que había dicho antes.
“Entonces, ¿Qué estás haciendo? Porque realmente no lo entiendo. ¿Estoy leyendo mal los signos o no me estás dando ninguno y yo soy la idiota aquí?” , su voz sonó desesperada y confundida.
“No estoy tratando de hacerte daño” , quería arreglar las cosas, pero ella negó con la cabeza.
“Sigue diciéndote eso” , espetó antes de que sus ojos se enfocaran en algo detrás de mí. “Tu novia está esperando.”
Me di la vuelta para ver a Emily acercándose a Kristie y Luis, Dulce se alejó después de dar la vuelta. Suspiré profundamente, esto hizo mi montaña rusa emocional fuera perfecta. Necesitaba un minuto para ordenar mis pensamientos, porque todo era tan confuso en estos momentos. ¿Dulce realmente estaba interesada por mí de esa manera? ¿Por qué se preocupaba tanto por Emily y que ‘signos’ le estaba dando? Pero ella había regresado con Austin, ¿No? ¿Por qué yo era la chica malo cuando ella estaba con alguien más?
Ninguna de esas preguntas sería contestada por mí de pie en el vestíbulo del hotel, así que regresé con mis amigos. Emily me saludó con una gran sonrisa mientras me sentaba a su lado.
“Hey, ¿Cómo estás? Kristie dijo que estabas con resaca” , la de ojos verdes dijo y puso su mano en mi muslo.
“He estado mejor, pero estoy segura que va a desaparecer en unas pocas horas” , le respondí y me sentí confundida cuando miré a la impresionante modelo que causaba sentimientos en mí. Ellos no eran tan fuertes como los de Dulce pero estaban allí. Y ellos no me hacían daño.
“¿Alguna posibilidad que podamos salir hoy?” , preguntó casualmente pero suspiré ligeramente.
“Voy a pasar todo el día con mi familia, lo siento. No los he visto en mucho tiempo y probablemente volveré muy tarde” , le expliqué mis planes y la vi hacer pucheros.
“¿Y mañana, entonces?”
“Mañana suena perfecto” , sonreí y sentí que su mano le dio un ligero apretón a mi muslo.
"¿Cuándo te vas de todos modos?”
“Pasado mañana, porque la práctica comienza de nuevo” , le dije y traté de concentrarme únicamente en ella y no en el nudo del estómago que se agrandaba cada vez que pensaba en la conversación con Dulce hace unos minutos.
“Bueno, entonces tenemos que disfrutar” , susurró Emily e inesperadamente me besó en los labios.
Correspondí con suavidad y no podía negar que se sentía bien. Si tan sólo no estuviera presente esa sensación molesta de culpabilidad que persistía en mí. Tal vez quería desaparecer en el tiempo. No me había sentido atraída por una persona en mucho tiempo y si existía la posibilidad de explorar más a fondo las cosas, estaba dispuesta a hacerlo. Inconscientemente me acordé de las palabras de Dulce de la noche anterior: Austin era la opción segura. ¿Emily era mi Austin? Ignoré rápidamente ese pensamiento y sólo disfruté el afecto de la chica mayor sin ningún drama.
**************
Caminando detrás de Dulce con nuestro equipaje me recordó a los viejos tiempos. El vuelo de regreso a Boston había sido muy largo, pero me alegré de estar en casa; a pesar de que Miami era mi hogar también. El viaje había sido nada parecido a lo que esperaba. Después del primer día turbulento con Dulce, pasé el segundo día con mi familia y el tercero con Emily. La modelo y yo estábamos perfectamente, pero tomamos las cosas con calma. Yo nunca había estado en una relación y no estaba segura de si estaba complemente lista. La chica mayor entendió mi duda porque ella vivía en New York y yo en Boston. No estábamos demasiado lejos y tal vez no era tan malo tener un poco de distancia. Pero por ahora, habíamos hecho planes para volver a vernos pronto y tomar las cosas desde allí.
La morena que caminaba delante de mí con sus auriculares puesto no me había hablado después de nuestra pelea en el desayuno. No estaba muy ansiosa por hacerlo, ya sea porque no sabía qué decir. Siempre que intentábamos hacer las paces, la catástrofe se acercaba rápidamente.
Una parte de mí se sentía increíblemente culpable. Tal vez debería tratar de arreglar las cosas antes de que el viaje se terminara para siempre. Aceleré mis pasos y casi la alcancé cuando sentí que alguien me tiraba de mi brazo. Me di vuelta en confusión y vi que Kristie fue la que me impidió de tener una charla con Dulce.
“Sólo déjala ir” , dijo la de ojos azules y sentí que mi ritmo cardiaco se duplicó ante sus palabras. “Tú eres mi amiga y te quiero, pero no estás siendo justa con ella.”
“Yo… no sé lo que estás hablando” , tartamudeé con nerviosismo, pero me sentí atrapada.
“Mira, no sé lo qué está pasando entre ustedes” , mi amiga sonrió cálidamente. “Pero es obvio que Dulce siente algo por ti y tú no quieres corresponder a sus sentimientos. Elegiste a Emily y eso es comprensible, pero tienes que dejar de traer a Dulce de vuelta a tu vida. Si no quieres estar con ella entonces déjala ir. Sólo terminarás hiriendo a ambas si sigues así. Sólo déjala ir.”
Tenía el estómago hecho nudos una vez más cuando escuché a mi amiga más cercana decir cosas tan sinceras. Al parecer, no era tan cuidadosa en mantenerlo en secreto como pensaba. Sus palabras seguían en mi cabeza: ‘Es obvio que Dulce siente algo por ti’ ¿Cómo fue eso obvio? Todavía no estaba segura de lo que realmente la futbolista más joven en realidad sentía. Por lo que sabía, estaba de vuelta con su ex-marido. A pesar de que quería estar enojada con mi amiga y decirle que estaba equivocada, no podía. En el fondo, yo sabía que ella tenía razón.
Me di vuelta para ver a Dulce que estaba más lejos. Mi corazón cayó en picada cuando me di cuenta que Lara y Austin la estaban esperando. La niña se reía alegremente como Dulce se inclinó y la besó frenéticamente. Austin estaba de pie junto a ellas mirándolas al igual que yo. Dulce cogió a su hija y la abrazó con fuerza y por alguna razón sentía como si alguien había atravesado mi pecho con un cuchillo. Me di cuenta a lo que me estaba dando por vencida.
Recordando las palabras de Kristie, ya había hecho mi elección. Podría haber sido más honesta y haberle dicho a la chica de ojos marrones como me sentía, pero había elegido varias ocasiones para no hacerlo. Y no podía culpar a nadie más que a mí misma ahora.
Déjala ir, repetí internamente

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:24 am

Capitulo 5
La multitud rugía cuando Dulce estaba de pie junto al banquillo con el árbitro, a punto de ser sustituida por primera vez. La mayoría de la gente en el estadio no la conocían pero cada sustitución traía nueva esperanzas para los fans; sobre todo si se trataba de un jugador completamente nuevo que no habían visto antes.
Sólo quedaban veinte minutos para el final y el juego estaba muy empatado: 1-1. The Portland Thorns nos estaban dando un rato muy difícil en nuestro partido como dueñas de casa y su defensa era muy difícil de pasar. Habíamos tratado en múltiples ocasiones marcar pero nuestro atacante no pudo golpear la red con la pelota por alguna razón. Eso causó frustración. Moral bajó en la segunda mitad del juego.
Eso cambió al instante como Dulce tocó el balón por primera vez y mostró sus habilidades descaradamente. La multitud estaba jadeando y aplaudiendo con sorpresa cuando la joven jugadora pasó al primer defensor y sólo fue detenida por el oponente tirando de su camiseta, lo cual nos dio un tiro libre. Sus primeros segundos en el terreno de juego ya estaban dando frutos y los fans aplaudieron con admiración.
Dulce y yo no necesariamente estábamos en un buen terreno desde que habíamos regresado de las Vacaciones de Primavera. Volvimos a ser cordiales, pero nada más. Había pasado una semana y no habíamos hablado en absoluto. Por mucho que me sintiera frustrada por nuestra situación, todavía me sentía culpable por lo que había pasado en Miami, estaba tratando de seguir el consejo de Kristie para no acercarme a la morena. Pero eso no quería decir que no estaba impresionada con ella. Era evidente que ella estaba deseosa de hacer recuento de su tiempo y me acordé de lo nerviosa que yo había estado en mi primer partido con la liga profesional.
Por desgracia, el tiro libre no sirvió de nada pero la nueva centrocampista izquierda estaba causando caos en el estadio y en la defensa del otro equipo. Ella parecía imparable y no pasó mucho tiempo hasta que se liberó en el lado izquierdo, envió la pelota hacia el otro lado y supe exactamente donde iría a parar. Me coloqué a la perfección, me arriesgué a chutear la pelota, lo cual funcionó y finalmente fue a parar en el fondo de la red. La pelota fue disparada con tanta fuerza que ni siquiera el arquero pudo reaccionar antes de que esta aterrizara en la esquina superior derecha.
Mis compañeras corrieron hacia mí para celebrar pero yo sabía que este logro no era sólo mío. Dulce había sido una pieza fundamental. Poco a poco me acerqué a ella y nos dimos los cinco en una forma de decir ‘gracias’ aunque me hubiera gustado abrazarla al igual que lo haría con cualquier persona. Ese fue el primer contacto que habíamos compartido en una semana. Desterré esos pensamientos, volví al modo de juego, ya que era hora del ‘Show de Dulce’. Me sorprendí sonriendo varias veces cuando ella mostraba un truco tras otro y tenía a todo el mundo a sus pies; literalmente –una jugadora quedó en ridículo cuando trató de quitarle el balón.
Ella siguió haciendo su jugada individual en el tiempo de descuento y marcó un gol en su primer partido. Probablemente nunca olvidaría esa sonrisa en sus labios cuando la mostraron en la pantalla del estadio justo después. Su agotamiento era visible después de haber jugado como loca, pero la pura felicidad y satisfacción parecía valer más que cualquier otra cosa, mientras que todos la felicitaron.
El juego había terminado y el entrenador le dijo a Dulce, a nuestra capitana Mel y a mí que debíamos hacer las entrevistas de los periodistas que esperaban en el costado del campo. Me dirigí hacia ellos y vi a la nueva estrella de nuestro equipo tomando su lugar frente a los micrófonos. Poco a poco, me puse a su lado para esperar mi turno, pero en realidad tenía curiosidad por escuchar su charla. Se veía tan feliz; esa maldita sonrisa me estaba matando y eso causó que mi corazón saltara en mi pecho.
Periodista: ¡Qué debut! Felicitaciones por tu primer juego, primera asistencia, primer gol y primera victoria. ¿Cómo te sientes en este momento?
Dulce: Muchas gracias. Sinceramente aún estoy tratando de procesarlo. Es abrumador jugar en este tipo de atmósfera. El público fue increíble ynrealmente nos apoyó hasta el final. No sé qué decir, estoy realmente en una pérdida de palabras.
Periodista: Parecías que no estabas nerviosa en absoluto teniendo en cuenta que fue tu primer juego.
Dulce: Definitivamente estaba nerviosa pero estaba aún más emocionada y concentrada. Estos tres puntos son muy importantes y estaba convencida de que podíamos sacar una victoria y esa fue mi única preocupación en el campo. Estoy mucho más nerviosa ahora hablando contigo.
Como si ella no fuera un encanto, con su talento, esa sonrisa tímida que estaba pegada constantemente en ese hermoso rostro tenía a sus pies al reportero.
Suspiré en silencio y no podía negar que estaba tan enamorada de ella.
Periodista: Para la mayoría de la gente saliste de la nada, pero los fans más dedicados te conocen desde hace unos años. Habías jugado con Anahi Puente en ese entonces también y parece que aún tienen esa muy buena conexión con el otro en el campo. ¿Fue útil tener a un jugador conocido en el campo?
Dulce: Creo que es útil para cualquier persona jugar con ella, incluso si antes no lo habías hecho. Ella es sin duda una fuerza impulsora en el equipo y, básicamente, lo puede hacer todo. Ella es la mejor creadora de juego de mi generación, así que me siento muy afortunada de haber jugado con ella en el pasado y también hacerlo ahora.
Tragué el nudo de mi garganta después de la última pregunta y la respuesta de la joven. Estaba siendo diplomática y eso parecía grave, pero me sentí halagada ante sus elogios. Los reporteros le agradecieron y sus ojos se conectaron con los míos por una fracción de segundo antes de que cambiáramos de posiciones y yo estaba lista para contestar las preguntas.
Periodista: Fue un buen partido aunque una victoria difícil. ¿Cuál es tu opinión sobre ello? ¿Qué salió mal en los primeros sesenta minutos?
Anahi: Nosotros no marcamos el segundo gol. Es tan simple como eso. Estábamos haciendo nuestro mejor esfuerzo, pero no es fácil ganar contra The Thorns. Cada partido es clavo-remordedor en esta temporada y creo que es un hecho de lo fuerte que son los equipos este año. Afortunadamente, terminamos teniendo de vuelta nuestra atención y no las arreglamos para encontrar nuevas formas de roer su defensa.
Periodista: Esas nuevas formas obviamente incluyen a Dulce Maria Espinoza , la última incorporación a su equipo. ¿Te sorprende de lo bien que lo hizo en su primer partido?
Anahi: La conozco desde las categorías inferiores y no me sorprende en absoluto para ser honesta. No se puede negar que nosotras debíamos ganar hoy. Ella es el jugador más hábil y talentoso que he tenido el placer jugar y no dudo de sus habilidades por un segundo.
Periodista: ¿Esa conexión que ustedes dos parecen tener es tan fácil como parece?
Anahi: Uhm… no sé… creo que es probablemente una mezcla de cosas. Obviamente hemos estado practicando juntas últimamente y hay gameplays por los cuales hemos trabajado duro. Pero… supongo… que es algo natural, al menos para mí. No estoy consciente de pensar en eso con ella, pero siempre sé lo que va a hacer por alguna razón.
¡Jesús! Esa última pregunta me había lanzado por un lado que por el cual generalmente yo era más elocuente o hablaba mejor en las entrevistas, motivo por el cual era elegida para hacerlas. Fue extraño hablar de ella y ‘nuestra conexión’ como si ella no estuviera cerca. Y fue aún más extraño hablar de ella, pero no hablar con ella. Por lo menos eso no estaba arruinando nuestro juego al parecer.
Estaba lista con las preguntas y miré a la muchacha que usa el número siete en su nuevo jersey. Ella estaba realmente sonriendo; muy débilmente, pero aun así fue una sonrisa. El alivio se apoderó de mí y tuve la esperanza de podríamos superar nuestros problemas en algún momento.
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Estábamos en una pequeña pizzería cerca del estadio donde nos gustaba celebrar después de nuestros juegos. No era una verdadera fiesta o cualquier cosa, pero siempre era agradable reunirnos después de un tiempo en el campo. Todo el mundo parecía estar pasando un buen rato, pero el tema de la noche fue sin duda el impresionante debut de Dulce. Todas mis compañeras de equipo estaban todavía con temor y hablaron en repetidas ocasiones sobre diferentes situaciones durante el juego donde la pequeña las había impresionado.
Me quedé tranquila pero las escuché a todas. Era mucho más agradable de ver las reacciones de Dulce. Ella estaba nerviosa y tímida o intentaba hacer bromas de autodesprecio. Fuera lo que fuese, no sólo los fans y reporteros la amaban, todo el equipo la adoraba ahora aún más. Definitivamente fue un gran cambio para nuestros días de Sub-17 en el cual ella siempre había sido más bien templada e inaccesible en conjunto con un montón de arrogancia. Me gustó ver esa versión mejorada de ella. Era más suave y genuina. Cogí mi corazón palpitante muchas veces mientras la observaba.
Sin embargo, hubo una cosa que me causó dolor de cabeza. Austin estaba allí también. Él simplemente estaba hablando con otras personas u orgulloso mostrando lo adorable que era Lara. Pero no pude evitar esa sensación molesta de celos cada vez que los miraba. Por suerte, no era muy cariñoso con Dulce. En realidad, no era cariñoso con ella en absoluto. Si yo estuviera en su posición, no sería capaz de contenerme. Me hubiese gustado besar esos labios carnosos en cada oportunidad que tuviera. Tocar su piel caramelo. Mirar profundamente esos ojos color chocolates… ¡Detente, Anahi!
Suspiré y me levanté para ir a buscar una bebida en el pequeño mostrador. Todo mi cuerpo se tensó cuando sentí una mano en mi espalda baja. Elevé mis cejas y miré hacia mi lado para encontrar a Austin sonriéndome.
“Deja que te compre algo para beber” , él claramente me pilló desprevenida y yo no sabía qué estaba pasando.
“Gracias, pero puedo comprarme algo yo misma” , dije de vuelta con cierta frialdad y dejé que mis ojos verdes vagaran hacia su mano porque el todavía seguía tocándome mi cintura. La retiró lentamente.
“Sé que puedes, pero ¿Es lo que quieres hacer?” , el chico de pelo claro sonrió por alguna razón y sentí que sus ojos me miraron de pies a cabeza. ¿Qué carajo?
“Lo que quiero es que dejes de mirarme como si quiera tuvieras alguna oportunidad” , escupí y sus ojos se abrieron al instante.
“Luchadora, eso me gusta” , dijo, y yo estaba empezando a creer que esto se trataba de una especie de pesadilla.
“¿Hablas en serio?” , pregunté totalmente desconcertada.
“Es sólo una bebida” , respondió él, pero ambos sabíamos que no sólo era una bebida.
“Dale a tu esposa una bebida” , le respondí rápidamente.
“Ex esposa” , respondió aún más rápido.
“Oh, Dios mío” , exhalé y me reí porque esto era increíble. “No sé cuál sea tu estatus oficial pero te estás pasando de la raya. Por no hablar que no estoy interesada en ti o en cualquier otra criatura masculina.”
“Por supuesto” , se burló. “La chica más sexy del equipo es una lesbiana.”
Casi lo golpeé, pero la última cosa que necesitaba era montar una escena. Mi relación con su ex mujer era lo suficientemente complicada y abofetearlo no era una opción… por desgracia. Yo estaba echando humo en el interior cuando él simplemente regresó a la mesa y tuve problemas para contener mi ira.
Lo mejor era tomar un respiro y salir a tomar un poco de aire fresco. Mi corazón dio un vuelco cuando vi a Dulce salir un minuto después. Sonreí un poco insegura y ella asintió cortésmente. Dios, esto era tan torpe. Una parte de mí sólo quería volver a entrar pero no pude contener por tratar de entablar una conversación.
“Está agradable aquí” , dije, y quise golpearme a mí misma esta vez por ser tan cliché y hablar del tiempo.
“Sí, estaba haciendo un poco de calor allí, así que quería un poco de aire fresco” , respondió Dulce y sonaba como si se estaba justificando. “¿Qué cosa te dijo Austin?”
Mis ojos se abrieron ante sus palabras y me sentí en una encrucijada. Dile la verdad y arriésgate a otra pelea o miente y, posiblemente, tengan una conversación normal.
“Él… estaba… coqueteando… conmigo” , dije después de alguna dudas y me encontré con los orbes marrones.
“Claro” , se rió y yo estaba estupefacta por su reacción. “Al menos tiene un buen gusto.”
“¿Qué?” , espeté.
“Me preguntaba cuánto tiempo le tomaría hacer otro movimiento” , la otra morena me confundió aún más con su tono indiferente.
“Lo siento, ¿Acabas de oír lo que te dije?” , pregunté, no sólo cuestionando su capacidad de audición, sino también su cordura en este punto. “Él estaba a punto de engañarte otra vez.”
“Él no puede engañarme” , respondió Dulce aparentemente desconcertada.
“Estoy tan jodidamente pérdida” , murmuré porque realmente no entendía lo que estaba pasando.
“Él no puede engañarme, porque no estamos juntos” , explicó y sentí mis labios separarse en estado de shock genuino. Su rostro se suavizó cuando se dio cuenta de que estaba verdaderamente sorprendida.
“Pero… tú… ¿Por qué él sigue aquí, entonces?” , le pregunté sin más pensar en ello.
“Quería quedarse por Lara y pasar algún rato con ella. Yo no me interpuse en su camino. Por mucho que quiero que desaparezca, a veces, él siempre será el padre de Lara” , dijo la joven madre con calma. De hecho, esta fue la primera conversación que teníamos en un tiempo sin gritos. Hasta ahora, todo bien.
“Pensé que estaban juntos de nuevo” , se me escapó y negué con la cabeza ligeramente mientras procesaba.
“Tal vez deberías dejar de espiar y hacer hipótesis, sino sólo preguntarme” , la voz de la centrocampista izquierda aún estaba blanda y vi una pequeña sonrisa en sus labios que hizo que mi corazón se acelerara. “O mejor aún, créeme cuando te digo las cosas; no importa la borracha que pueda estar.”
Mi estómago se revolvió ante sus últimas palabras. Recordaba esa noche en Miami, ¡¿Dónde cuide de ella?! Estaba intentando establecer una conversación, pero mi propia memoria estaba nebulosa. La única cosa que me acordaba era Dulce diciendo que había estado enamorada de mí también y que yo era su chica… soñada. Tragué un poco ante la mera posibilidad de que sus palabras fueran ciertas; y que ella las recordara.
“Hace un poco de frío, voy a entrar” , Dulce volvió a hablar después de que había estado tan tranquila e inmersa en mis propios pensamientos.
Estuve congelada durante algún momento a pesar de que la joven ya no estaba allí. Ella no estaba con Austin. Y ella no había estado con Austin en todo este tiempo. La conversación en el departamento había hecho una falsa impresión en mí después de todo, y me sentí como una idiota por haber saltado a las conclusiones.
Sin embargo, eso no cambiaba nada… ¿No?
Mi teléfono sonó de repente en mis pantalones y saqué el dispositivo delgado.
‘Emily’ se leía en la pantalla y sonreí al instante. La rubia y yo nos manteníamos en contacto y me iba a visitar la próxima semana ya que no nos habíamos visto desde las vacaciones de primavera.
Maldita sea, todo esto era tan confuso. No podía negar que la ex animadora me hacía feliz y definitivamente tenía sentimientos por ella, pero también Dulce me provocaba cosas…
Suspirando con fuerza, contesté la llamada.
**************************************************** ***
“¿Te has divertido hasta el momento?”
“Sí, es una mierda que sólo estaré aquí por el día” , Emily respondió y cerró los ojos con los míos.
Estábamos sentadas en el parque después de un largo día de paseo mostrándole la ciudad. Obviamente, era difícil de impresionar a alguien en Boston cuando vivía en New York. A pesar de que ella no era una ‘verdadera neoyorquina’ hice mi mayor esfuerzo para hacer el día especial. O a lo mejor mis esfuerzos eran simplemente por el hecho que eran por ella.
Desafortunadamente, la modelo no podía quedarse por el tiempo previsto inicialmente debido a que tenía que ir a España para hacer una importante sesión de fotos. Entendí las presiones de su trabajo exigente pero había un poco de decepción ya que se iría en unas horas más. En este momento, las cosas iban muy bien. No hubo torpeza, que era lo que siempre se esperaba de las personas comenzaban a salir. Nosotras estábamos saliendo, ¿No? Estaba tan confundida con ese tipo de cosas, que era lamentable lo inexperta que era.
“Bueno, la próxima vez tienes que quedarte más tiempo” , me devolvió una sonrisa y vi que se había sentado un poco más derecha para disfrutar del sol.
“¿La próxima vez?” , sus cejas perfectamente depiladas se elevaron ligeramente.
“Sí, la próxima vez” , quise validar mi interés al repetir eso, aunque mi pulso se aceleró inmediatamente. Mis ojos se centraron en los labios de color rosa que brillaban a causa del brillo de labios y oh, quería darle un beso. Habíamos compartido una sesión de besos climatizados en Miami, pero eso fue debido al calor del momento. Ahora, nos estábamos tomando las cosas con calma y no estaba segura de lo significaría si me inclinaba y conectara nuestros labios.
“¿Y?” , su voz suave preguntó y sentí sus dedos dibujar patrones en mi antebrazo.
“¿Y?” , pregunté confundida.
“¿Qué piensas?” , la chica más mayor inclinó la cabeza ligeramente.
“¿Sobre qué?” , fruncí mis cejas y vi sus mejillas con rubor por alguna razón.
“¿Por qué siempre eres tan… ajena?” , se rió en voz baja y no pude contener una sonrisa. “¿Qué piensas acerca de nosotras? Ya sabes… ¿Ves que esto va a alguna parte?”
Tragué un poco después de la pregunta y sentí que mi corazón se aceleraba porque por lo general yo evitaba ese tipo de situaciones. Mis instintos me dijeron que corriera. La posibilidad de salir dañada al final era una opción que cada vez que te has hecho vulnerable.
“Mira, Anahi” , Emily continuó ya que yo estaba teniendo un momento difícil para hablar. “Sé que dije que debíamos tomar las cosas con calma y aún quiero hacer eso. Pero no quiero perder mi tiempo si no estás interesada en algún tipo de compromiso en algún momento. No quiero presionarte, de verdad que no. Eres tan difícil de leer, que siempre me pregunto qué está pasando por tu cabeza. Si no estás lista para una relación, entonces puedes decírmelo y honestamente entenderé. Podríamos seguir siendo amigas si quieres. Sólo necesito un pequeño pedazo de tu mente.”
“¿Cómo puedo ser amiga tuya cuando constantemente quiero arrancarte la ropa?” , dije de vuelta con una sonrisa y ella elevó las cejas de nuevo. Esa era mi forma de lidiar con las cosas; ser encantadora y tratar de ligar para salir de las situaciones, pero detecté un poco de decepción en los ojos de color verde azulado. “Bien este es el trato” , tomé una respiración profunda. “Nunca he estado en una relación” , le confesé y vi que su rostro se suavizo aún más si eso era posible. “No sé cómo hacer las cosas. Por lo general, salgo con las chicas cuando sé que no hay posibilidades de que quieran estar conmigo. Seguro que suena horrible, pero no estoy jugando contigo, te lo prometo. Sólo estoy malditamente desorientada. Por no hablar que no entiendo porque alguien que es tan perfecto toma interés por una persona tan jodida como yo.”
Exhalé en voz alta, esta había sido una de las conversaciones más honestas que jamás había tenido con otra chica. No fue fácil, pero me sentí mejor al hacerle saber lo que estaba pasando. La rubia sonrió después de mis palabras.
“¿Te imaginas tener una relación en algún momento… conmigo de preferencia?” , la ex animadora se mordió el labio inferior por un segundo y ahora era yo la que sonreía.
“Sí” , le respondí con sinceridad, porque no podía negar que ella me hacía feliz. El hecho de que ella era tan persistente, me ayudó para salir de mi caparazón.
“Bueno, me alegro” , ella sonrió y me apretó el brazo con suavidad. “Porque quiero que me arranques la ropa… algún día.” , añadió con una sonrisa.
“¿Y cuándo será eso?” , reí y el simple pensamiento de hacer eso me causó palpitaciones en el corazón. Su cuerpo era para morirse y yo instintivamente me lamí los labios sin saber.
“La paciencia no es lo tuyo, ¿No?” , se rió, pero se inclinó más cerca.
“No, en absoluto” , confirmé, pero sentí su mano en mi mejilla mientras cerraba la distancia y finalmente la besé.
Era diferente. Sabiendo que estábamos saliendo y de cara a una dirección que nunca había ido antes, incluso ese simple beso se sintió más significativo. Una vez más, había un sabor afrutado en sus labios y me di cuenta que debía de ser su brillo labial. Tenía sabor a fresa y a pesar de que generalmente odiaba esa materia pegajosa en los labios de la mayoría de las chicas en estos días, chupé su labio inferior para saborear más el sabor.
“Mmmm… ¿De verdad tienes que irte hoy?” , puse mala cara y acaricié su cuello, no realmente consiente de lo cariñosa que estaba siendo. Esto definitivamente era nuevo, pero también emocionante.
“Me temo que sí” , ella suspiró y enredo su mano en mi pelo grueso. Cogí su mano libre por la muñeca y en broma la inmovilicé sobre la hierba. Ella me dio una sonrisa más grande debajo de mí.
“Sabes que podría retenerte aquí si quisiera” , sonreí mientras me cernía sobre ella.
“Soy mucho más fuerte que tú.”
“No todo el mundo puede ser un deportista profesional, lo siento”, bromeó. “Pero tengo que admitir que me gusta salir con una jugadora de fútbol. Las chicas que juegan fútbol siempre tienen los mejores traseros.” , la rubia agregó con una risita para sí misma.
“¿Es eso cierto?” , me reí. “Salir con una supermodelo no está nada de mal, porque tienen el mejor… todo.”
“Descarada” , se burló, pero su mano en mi pelo me llevó por otro beso. Por desgracia ese beso no fue igual que el anterior porque sentí que algo había golpeado mi cabeza. Me sorprendí al principio, pero luego vi el pequeño balón rojo junto a mí. El parque estaba lleno de gente, por el buen tiempo y supuse que alguien me había golpeado por accidente. Mi corazón realmente se sintió en explosión cuando escuché una voz familiar, de tono alto.
“!Panqueques!”
Salí de encima de Emily al instante y me senté en la hierba verde cuando Lara sonrió con alegría mientras yo recogía la pelota.
“Hey Lara” , saludé sonriente y quise entregarle el balón pero ella se acercó, echó sus bracitos alrededor de mi cuello y de repente me abrazó. Mis ojos se abrieron de golpe, pero le correspondí frotando suavemente su espalda. ¡Esta pequeñita sería mi muerte!
“¿Quieres jugar conmigo?” , preguntó después de liberarme de su abrazo apretado. No tuve tiempo para responder cuando vi a Dulce corriendo hacia nosotros. Mi ritmo cardíaco se duplicó en una fracción de segundo.
“!Lo siento tanto!” , mi compañera de equipo resopló. “Se suponía que debía permanecer en la zona de juegos, pero te debe haber visto y se fue.”
“Está bien” , dije casualmente y tragué saliva cuando los ojos de Dulce se centraron en la rubia junto a mí. ¡Torpe! ¿Se suponía que debía presentarlas? “Lara, no puedes salir corriendo de esa manera, ¿De acuerdo?” , la voz de la joven sonó más estricta, pero también más preocupada de lo que jamás había oído. Era evidente que se había asustado al darse cuenta que su hija había salido de la zona asignada.
“Lo siento” , susurró la niña. “Pero vi a panqueques y quería jugar con ella” , se justificó y no pude evitar sonreír un poco. El hecho de que todavía me estaba llamando así hizo que mi corazón se hinchara por alguna razón. “Juega con nosotras, ¿Por favoooooooor?”
“Anahi está ocupada” , la voz de la madre era más suave ahora que había recuperado a su hija. “Lo siento por la interrupción.”
“No hay necesidad de disculparse, ella es adorable” , Emily de repente tomó la palabra y me sentí ansiosa por su interacción. La morena parecía no estar segura sobre qué decir.
“Gracias” , dijo Dulce con una sonrisa que fue suficientemente amable, pero me encontré con los orbes marrones justo después. Parecía herida… o triste, no estaba segura. Sus ojos se movían entre Emily y yo por un momento antes de mirar hacia abajo. “Será mejor que nos vayamos a casa. Nos vemos.”
“Adiós” , dije en voz baja y vi a mi compañera de equipo, alejarse por un segundo.
No había forma de escapar de ella y esos sentimientos extraños comenzaban de a poco a acercarse de nuevo.
“Ella es incluso más linda de cerca” , Emily me hizo mirarla por esa afirmación. “Y tiene una niña adorable. ¿Debo preocuparme?” , la modelo exudaba inseguridad.
“No, te dije que fue sólo una cosa de una noche” , traté de sonar tan convincente como me fue posible, aunque mi corazón todavía latía erráticamente cuando pensaba en aquella noche en New York y todas las otras veces que había estado tan cerca de Dulce.
“Bueno. Entonces, ¿Dónde estábamos?” , la de pelo claro sonrió y me llevó por un beso más largo y profundo.
*******************************************
Como cada sábado por la mañana, estaba sentada en el sofá de mi departamento y veía mis canales deportivos favoritos. Siempre corría por la mañana temprano, volvía a la ducha y luego disfrutaba un poco de mi cereal mientras veía a otras personas ejercitándose físicamente. Sería mi turno mañana ya que había otro juego en Chicago. El viaje tomaría más tiempo de lo habitual, así que disfrute del tiempo que tenía en casa para relajarme.
Estuve más que sorprendida al escuchar mi timbre de la puerta de repente. Probablemente era Kristie con alguna nueva historia sobre su cita de anoche. No había oído hablar de ella desde entonces. Vestía un par pantalones cortos y una pollera holgada con mi pelo en un moño desordenado, pero no me importaba como me veía cuando estaba sola en casa de todos modos. Caminando hacia la puerta, puse el plato de cereal en el mostrador de la cocina americana.
Al abrir la puerta, no vi a nadie en un principio. Mi mirada cayó y vi a la pequeña niña con los ojos color avellana y pelo castaño claro mirándome. Estaba confundida por decir lo menos. Lara estaba sosteniendo una bandeja con panqueques a pesar de que estos estaban envueltos.
“Te traje panqueques. Mamá y yo los hicimos” , la voz alta habló y pensé que mi corazón iba a explotar en ese momento.
“Eso es muy amable de tu parte, gracias” , sonreí ampliamente y me agaché para estar a su nivel. Me entregó la bandeja y me abrazó inmediatamente, al igual que en el parque hace unos días. Fue entonces cuando mis ojos vagaron y vi a Dulce aparecer con una tímida sonrisa en los labios. Tragué un poco porque esto fue inesperado… ¡Muy inesperado! Lara me soltó y sonreí con admiración antes ponerme de pie y hacer frente a mi compañera de equipo.
“Ella insistió que te trajéramos algunos después de que tú le diste los tuyos en el restaurante” , explicó y eso sonó como otra justificación.
“Eso es muy atento” , le contesté aún no muy segura de por qué mi corazón latía tan rápido. “¿Quieres… quieres pasar un rato, o?”
“Oh no, no queremos molestarte-“ , la más joven comenzó pero Lara ya estaba corriendo hacia mi departamento. “O tal vez sólo por un minuto” , se rió suavemente mientras yo le sostenía la puerta y la dejé entrar.
Fue extraño tenerla en mi departamento. No un montón de gente venía aquí desde que lo consideraba como mi santuario. Sólo mis amigos más cercanos, como Kristie o Luis venían regularmente para pasar el rato. Ni siquiera había traído a una chica porque este sitio se sentía sagrado para mí. Fue la primera casa que había alquilado para mí, después de haber vivido en la residencia de estudiantes.
Dulce fue la primera persona con la que salía y que estaba aquí, me di cuenta. Ella entró y claramente le echó un ojo a mi casa. Regresé a la cocina americana y dejé la bandeja con panqueques. Lara estaba de pie junto a mí, con los brazos alzados y comprendí que quería que la tomara. Y así lo hice antes de sentarla en el mostrador.
“Tu departamento es asombroso” , la de ojos marrones sonaba auténtica y un poco temerosa. “Tienes un buen gusto para estas cosas por lo que parece.”
“Bueno, eso espero, ya que estoy estudiando arquitectura” , le respondí con una sonrisa y vi sus ojos muy abiertos.
“¿Quieres ser arquitecta?”, sonaba un tanto sorprendida mientras desenvolvía los panqueques y asentí.
“Sí, los estudios son muy exigentes, pero creo que valdrá la pena al final. Es difícil combinarlos con el fútbol a veces, pero no siempre estaré en las canchas, así que quiero estar haciendo algo que me encanta.” , dije tranquilamente.
“¿Qué te gusta de la arquitectura?” , Dulce preguntó genuinamente interesada y se acercó hacia nosotras en la cocina.
“Es tanto la ciencia como una forma de arte” , le dije mientras ella tomó su lugar junto a mí. Yo estaba entre Lara y ella y por alguna razón inexplicable eso se sentía cómodo. “Siempre me han gustado las matemáticas y la ciencia, pero también materias creativas como las artes visuales. Así que pensé, ¿Por qué no combinarlas y hacer algo realmente creativo en el sentido más de la palabra? La creación de un hogar para otras personas, o la construcción de hospitales para las personas necesitadas en los países más pobres del mundo… no lo sé hay muchas cosas que puedes hacer. Y, obviamente, me gusta el diseño de interiores, así y puedo experimentar aquí en mi casa.”
Miré a mi lado y me encontré con los ojos de Dulce los cuales estaban perforando a través de mí. Mi pulso se aceleró de inmediato cuando los orbes marrones llenos de ternura fueron acompañados con una sonrisa suave.

“¿Qué?” , pregunté en un susurro y un poco insegura de porque ella me miraba con tanta intensidad.
“Nada” , ella rompió el contacto visual y sacudió la cabeza ligeramente. “Es sólo que… cada vez que pienso que no puedes ser más perfecta, dices algo y revelas cosas así.”
Tragué saliva sonoramente. ¿Ella pensaba que yo era perfecta? Yo estaba bastante alejada de eso en mi opinión. ¿Por qué demonios iba a decir eso? ¿O incluso pensar eso? Mil palmas estaban un poco sudorosas cuando me acordé de sus palabras borrachas en Miami; que yo era su ‘chica de ensueño’. No quería creerle, porque esoncausaría mucho más caos en mi cabeza. Y yo estaba bastante confundida con mis sentimientos hacia Emily y los de rejuvenecimiento hacia la morena que estaba a mi lado.
“Prueba los panqueques” , Lara interrumpió mis pensamientos con su demanda impaciente.
“Sí, iré a buscar un poco de jarabe de chocolate primero” , necesitaba un poco de distancia por un momento y no sentir a mi compañera de equipo, tan cerca de mí. Busqué en el gabinete el jarabe de chocolate lo cual pareció una buena excusa. Volví para reunirme con la pequeña familia en el mostrador, serví un poco de chocolate sobre los panqueques y di un bocado después.
“Mmmm… son perfectos. Gracias, Lara, por haberlos hecho” , sonreí y tragué el resto de la deliciosa comida en mi boca. “¿Quieres?” , le pregunté a la niña y ella asintió frenéticamente. Pero me sentía juguetona por alguna razón, sumergí mi dedo en el jarabe y manche con un poco de chocolate la mejilla de la pequeña. “Sí, eso es todo lo que tendrás” , dije obviamente en broma y ella se rió alegremente.
“Mami, mira lo que hizo” , la niña de tres años sonrió de oreja a oreja y antes de que supiera lo que estaba pasando, sentí que Dulce casi aplastaba toda mi cara con su mano llena de jarabe. Estuve congelada por un momento cuando sentí el líquido pegajoso corriendo por mis mejillas y escuché a Lara y Dulce riéndose incontrolablemente. ¿Qué demonios? Limpié un poco mi cara, pero me reí también.
“Esto es la guerra” , dije de broma mirando a mi compañera de equipo que tenía las mejillas sonrojadas, de tanto reír. Agarré la botella de jarabe y me acerqué a ella agarrándola. Ella trató de luchar y alejarse de mí, pero yo era más fuerte y rocié un poco del jarabe color marrón sobre su cara, mientras escuchaba a Lara reír como una loca en el fondo.
“Anahi… ganas… me doy por vencida” , Dulce jadeó en una mezcla de risas y de hecho jadeando debido a nuestra pequeña lucha.
Sonreí con suficiencia y bajé la botella. Ahora que nuestra ‘lucha’ había terminado, sólo me di cuenta de lo cerca que estábamos. Su espalda estaba presionada contra el mostrador y yo estaba tan cerca que nuestros cuerpos casi se tocaban. La sonrisa en sus labios se desvaneció poco a poco y fue reemplazada por una expresión bastante tierna. Su mano estaba envuelta alrededor de mi muñeca, porque ella había intentado luchar para alejarme. La respiración irregular trajo recuerdos de nuestra noche juntas en New York que había intentado reprimir con todas mis fuerzas.
Pero lo peor, lo peor de ello fueron esos ojos. Eso cálidos orbes marrones que me miraban como si yo fuera la cosa más preciosa que jamás había visto. Bajaron y se centraron en mis labios lo que hizo que mi corazón saltara a otro ritmo. Toda esta situación estaba mal, ¿Verdad? No debería sentirme así cuando yo estaba saliendo con alguien más. El pensamiento de Emily me hizo de alguna manera estar de vuelta a la realidad.
No importando lo tentador que era darle un beso, yo sabía que no estaba preparada para las posibles consecuencias de hacerlo. Ni siquiera estaba segura de lo que sentía por la joven morena y una parte de mí todavía estaba demasiada asustada para averiguarlo. Ella me miró a los ojos otra vez y casi comenzó a inclinarse cuando di un paso atrás y aclaré mi garganta para detener la tensión.
Miré a Lara que estaba masticando un panqueque muy contenta. Dulce, por otro lado parecía un poco angustiada y arregló su ropa.
“¿Puedo lavarme tal vez?” , preguntó en voz baja.
“Oh, por supuesto, el baño está ahí” , señalé una puerta en el otro lado de la vivienda antes de que ella tomara a Lara para limpiarla, así supuse. Ella esbozó una sonrisa antes de desaparecer con su hija en mi cuarto de baño.
Tomé una respiración y pasé una mano por mi pelo. ¿Qué demonios estaba haciendo? Seguía diciendo que Dulce y yo podríamos ser amigas, pero cuando estábamos solas, terminábamos ya sea gritando el uno al otro o casi acercándonos demasiado. El consejo de Kristie había sido bueno hasta ahora, pero ahora que la joven estaba tomando la iniciativa, yo no estaba segura de qué hacer. Tuve que dejarla en paz, pero ahora ella se presentaba en mi departamento y me hizo cuestionarme de nuevo.
Mi teléfono vibró de repente y lo agarré para ver que Emily me había enviado una imagen y un mensaje.
"España es taaaan hermoso, pero me gustaría que estuvieras aquí :/ Ya te extraño, ¿Es malo decir eso? "
Mi estómago sintió un nudo cuando miré la imagen y leí las palabras en la pantalla. ¿Fue malo que ella dijera eso? No, para nada. ¿Sería malo que yo estuviera tentada por besar a alguien más? ¡Claro que sí! Yo no era infiel y aunque Emily y yo todavía estuviéramos pensando las cosas, sentía como si tenía un compromiso con ella y ella había sido la primera persona con la que me había abierto después de haber sido agrietada por Dulce. Me debía a mí misma explorar, no importando cuánto protestara mi corazón diciendo que debía de darle una oportunidad a la morena que estaba en mi baño para que me demostrara sus sentimientos.
Alejé mi teléfono tan pronto como Dulce volvió con Lara. Se veían limpias y reí un poco, dándome cuenta que seguía cubierta de jarabe. Agarrando algunas toallas de papel, quité la mayor parte del chocolate lo mejor que pude.
“Tienes que echar un poco de agua para sacar el chocolate por completo” , la centrocampista izquierda sonrió y se acercó a mí de nuevo.
“Probablemente voy a tomar una ducha de todos modos” , respondí casualmente.
“Aquí, déjame ayudar” , ella intervino, tomó los pañuelos de mi mano y los empapó con un poco de agua debajo del fregadero. Quise protestar, pero ella ya estaba de pie frente a mí, limpiando suavemente los fluidos pegajosos de mi cara.
Por el amor de Dios, este caos en mi cabeza y corazón nunca terminaría. Nunca me había sentido en un maldito conflicto constante en mi vida. ¿Era posible tener sentimientos por dos personas al mismo tiempo? Incluso si fuera así, yo no podía confiar en Dulce; al menos no totalmente; al menos no todavía. No la estaba mirando mientras ella limpiaba el resto del jarabe porque sabía que sus ojos eran mi perdición. Probablemente fue sólo un minuto, pero se sentía como una eternidad en que la joven estaba presionando el suave tejido contra mi piel varias veces, mientras sus dedos rozaban accidentalmente mi cara varias veces.
“Creo que eso es todo” , susurró Dulce y yo asentí antes de centrarme en Lara en vez de distraerme con los latidos de mi corazón erráticos en mi pecho.
“¿Quieres venir a los juegos con nosotros?” , la niña me preguntó con una sonrisa suplicante.
“No puedo, lo siento” , me disculpé. Simplemente no podía hacerlo. No porque tuviese más planes, sino porque no estaba segura de lo que haría si pasaba más tiempo con ellas hoy.
“Vamos a ir ahora de todos modos. Ella sólo quería venir a dejar los panqueques. Perdón por el lío…” , la joven madre intervino y tomó la mano de Lara.
“Oh no, no te disculpes. Eres bienvenida en cualquier momento”, le respondí y las seguí hasta la puerta. Al abrir la puerta, me incliné para darle un abrazo a Lara y besar su mejilla pero ella envolvió sus brazos alrededor de mí. Al instante sonreí y dejé un pequeño beso en su mejilla antes de retroceder. Me puse de pie rápidamente y me encontré con los ojos marrones que había evitado en los últimos minutos.
“Entonces, te veré mañana en el juego” , dijo Dulce y yo asentí una vez más.
“Sí, nos vemos luego. Y diviértanse” , les sonreí suavemente.
“Adiós” , Lara se despidió alegremente antes de que empezaran a caminar por el pasillo. Exhalando profundamente, las vi doblar por la esquina y me golpeé la frente en el marco de la puerta.
En este punto, no estaba segura de qué esperar. ¿Qué Dulce y yo encontráramos una forma de ser amigas sin una tensión extraña? ¿Qué mis sentimientos por Emily podrían llegar a ser tan fuertes que los de mi compañera de equipo podrían disminuir? ¿O que yo iba a encontrar la fuerza para mantenerme realmente lejos de la morena y no mirar atrás?
Fuera lo que fuera, íbamos a Chicago mañana y nuestro último viaje en New York había sido bastante agitado. Y la montaña rusa emocional continuaba, me dije a mí misma con otro suspiro

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:24 am

Capitulo 6
La impresionante actuación de Dulce la semana pasada había convencido a nuestro entrenador para que tuviera su comienzo en Chicago. Pero el partido de esta semana no podría ser más diferente que el anterior. La chica de ojos marrones estaba aparentemente fuera de sí. Perdió casi todos los balones. Su velocidad habitual se vio afectada por errores innecesarios que nunca hizo antes. Si yo no la conociera, habría pensado que nunca había jugado fútbol en su vida. Yo estaba preocupada porque el juego todavía estaba empatado a 0 – 0 y la necesitábamos para que nos ayudara.
Para empeorar las cosas, vi a la vieja Dulce de la Sub-17: templada, impetuosa e incontrolable a veces. Ella había cometido más faltas en la primera mitad del juego que todos los demás jugadores juntos. Y ella ya estaba amonestada. Más faltas y probablemente sería expulsada. No podía explicar lo que había sucedido con ella en las últimas 24 horas, porque ayer por la mañana en mi departamento, ella se había reído con alegría mientras manchaba mi cara con jarabe de chocolate. Este fue un gran cambio.
Le pasé la pelota e hice una carrera para crear un poco de espacio, pero perdió el balón de nuevo ante su defensor. Dulce pateó la pantorrilla del rival imprudentemente y oí el pitido de denuncia de irregularidades. Las cosas iban a causar un problema ahora. Vi varios jugadores de Chicago de pie junto a la morena casi atacándola por su brutal falta. Pero al parecer mi compañera tenía miedo y de repente empujó a otra jugadora tirándola al suelo. Corrí a distender la situación. Protegí a la chica que llevaba la misma camiseta que yo, el estadio se estaba volviendo loco y así también todo el mundo.
Mel, nuestro capitán, arrastró a Dulce lejos mientras Kristie y yo tratábamos de apaciguar a los otros jugadores. Pasaron unos segundos y fuimos con el árbitro, con la esperanza de mediar con él ya que estaba sosteniendo una tarjeta y acercándose a mi compañera de equipo que llevaba el número siete en su espalda.
“!Estás fuera!”, dijo con severidad y levantó la tarjeta roja por lo que la centrocampista izquierda tuvo que abandonar el terreno de juego de inmediato, no sólo por las incrustaciones, sino también por empujar a otro jugador.
Vi la frustración en las caras de mis compañeras, pero miré a la morena caminar fuera en silencio. ¿Qué demonios le había pasado? Ella no había estado tan enojada últimamente y yo estaba estupefacta por su repentino cambio de carácter. ¿La presión la estaba sobrepasando?
Fuera lo que fuera, no tenía tiempo para pensar en ello, porque tenía un juego que jugar. Un partido que perdimos al final a 1-0. Jugar con un jugador fuera siempre era difícil y aunque habíamos intentado todo lo posible, no fue suficiente y perdimos un gol en el minuto 83. Todo el mundo estaba enojado; incluyendo nuestro entrenador. Estábamos sentados en los vestidores mientras él nos gritaba por no haber estado concentradas lo suficiente. Mi corazón comenzó a bombear más rápido cuando se dirigió a Dulce, que estaba sentada en un rincón, sola.
“¿Y qué demonios pasó hoy contigo? Te di una oportunidad porque realmente te habías entregado la semana pasada. Pero no pudiste hacer algo así hoy, ¡No importa lo bien que hayas jugado la semana pasada! No hay espacio para un comportamiento egoísta en este equipo y no permitiré que eso suceda de nuevo, Espinoza . Si necesitas un día libre, me avisas y no te pondré en el terreno de juego de mierda, para que dejes a tus compañeros de equipo pasando el rato allí. Nunca más, ¿Entendido?”
Ella asintió con la cabeza y vi los ojos marrones que solían ser expresivos completamente en blanco. Ellos de hecho me asustaron, pero tenía mucho miedo de acercarme a ella en este punto.
Volvimos al hotel y todo el mundo estaba todavía bajo el efecto de la derrota del partido. Había visto a varios jugadores acercándose a Dulce, diciéndole que no era culpa de ella y que no debía de ser tan dura con ella misma. Pero su comportamiento individual había comenzado incluso antes de ser expulsada. Todo había comenzado esta mañana cuando habíamos volado hasta aquí. Ella no habló con nadie. Entendía que nuestra situación seguía siendo tensa, pero me pregunto porque volvió a su forma inaccesible de antes.
Salí a la piscina del hotel para tomar algo de aire fresco cuando vi a mi compañera de equipo, que tenía tarjeta roja sentada en el borde de la piscina. Sus pies colgaban en el agua y tuve que admitir que se veía absolutamente impresionante. Las luces reflejaban su piel caramelo mientras que la piscina era iluminada por debajo con una luz tenue. Tragué fuertemente cuando levantó la vista y se fijó en mí. No hubo reacción. Ella sólo miró el agua otra vez y junté un poco de coraje para caminar hacia ella.
“¿Puedo sentarme?”, le pregunté con cuidado y señalé el lugar junto a ella.
“Es un país libre”, fueron las primeras palabras que había oído de ella hoy y estaban llenas de indiferencia que realmente me sentí de nuevo la Sub-17.
“No te preocupes”, tomé una respiración profunda y me senté junto a ella, también sumergiendo mis piernas en el agua. “No voy a preguntar si estás bien… porque es obvio que no lo estás”, añadí en voz baja y lentamente incliné mi cabeza hacia un lado. Sus ojos parecían vidriosos, pero no estaba segura de sí era sólo por el reflejo del agua. “Sé que probablemente no quieres escuchar esto ahora, pero puedes hablar conmigo si quieres”, le ofrecí con sinceridad y no pude ocultar que estaba preocupada por ella. “He estado queriendo disculparme contigo desde hace un tiempo por lo que pasó en Miami. Y por sacar conclusiones con el asunto de Austin. Lo siento, Dulce.”
Mi voz tenía sinceridad mientras que mi tono todavía era suave. Se veía tan frágil que me daba miedo decir algo equivocado y empujarla hacia el borde de nuevo. La última cosa que quería era otra pelea a gritos. La miré fijamente, con sus ojos ahora definitivamente llenos de lágrimas mientras que la chica empezó a desmoronarse ante mis propios ojos. Fue desgarrador verla así. Su rostro estaba tenso, luchando contra las lágrimas acumuladas en sus zócalos y vi sus puños apretando con fuerza.
“¿Dulce?”, susurré llena de preocupación antes de que ella pronto tomara lanpalabra.
“Yo sólo la extraño mucho”, la voz de la joven casi se quebró.
“¿Quién? ¿Lara?”, supuse, ya que podría ser una posibilidad desde que su hija estaba en casa con Austin en Boston.
“No, Sofi”, suspiró ella y fruncí las cejas.
“¿Quién es Sofi?”, pregunté con cautela, ya que vi la primera lágrima escapándose de los ojos marrones.
“Mi hermana”, Dulce inhaló profundamente para calmarse pero vi que ella estaba llegando a un punto de no retorno en breve.
“Pensé que no tenías hermanos”, me acordé de nuestro tiempo en el equipo juvenil donde ella siempre me había dicho que era hija única.
“Ya no más”, reveló y sentí mi corazón romperse como esas palabras llenas de agonía salieron de sus labios. “Fue hoy hace cinco años. Todos estábamos en el coche y yo estaba quejándome por el juego que habíamos perdido. Mi padre conducía de regreso a la escuela y yo lo distraje con mis quejas constantes. Se pasó una luz roja y el camión se estrelló en el lado de Sofi del coche.”
La chica de veinte años, tomó un respiro y vi sus orbes marrones fijos como si toda la experiencia se estuviera reproduciendo frente a sus ojos. No era consciente, pero de repente me di cuenta de que mi mano se había entrelazado con la de ella, desarmando sus puños y aferrándome a ella como apoyo.
“Ella… ni siquiera… gritó ni nada”, su expresión fue una mezcla de horror e incredulidad que yo nunca había visto antes. Eso realmente envió un escalofrío por mi espalda. “Eso fue todo. Ella básicamente murió allí… en mis brazos. Y no puedo recordar una sola cosa de ese día, generalmente. Pera cada año, como hoy, todo vuelve. Trato de bloquearlo, pero no puedo… yo lo veo tan claramente que pareciera como si no puedo respirar. Por lo general, me escondo en la distancia y no hablo con nadie, pero desde que nació Lara… puedo manejarlo de alguna manera. Una parte de mí piensa que Lara está aquí porque yo no habría sobrevivido de otra manera sin Sofi y todo lo sucedido. Pero hoy… sin Lara o Sofi… no puedo funcionar o respirar porque esa imagen en mi cabeza me está ahogando”, la voz de Dulce se hizo más frenética y peligrosamente cerca de la histeria, mientras que las lágrimas corrían por sus mejillas sin inhibiciones.
“Dulce…”, respiré y me di cuenta de que mi voz temblaba.
“Ella tenía sólo seis años, Anahi”, sollozó y se encontró con mi mirada por primera vez. Nunca me había sentido tan ahogada en mi vida. La desesperación en la voz ronca me había causado tanta agitación que no pude contenerme a mí misma, y me deslicé más cerca. Envolví mis brazos alrededor del cuerpo más pequeño y la sentí temblar con sollozos desgarradores. Su mano apretó mi camisa en un férreo control mientras le acariciaba el brazo con dulzura.
“Lo siento mucho”, le susurré suavemente. “Está bien… puedes llorar y estar triste”, añadí con el mismo cuidado, porque yo no estaba segura de cómo eso en realidad ayudó.
Todo tenía mucho más sentido ahora. El por qué Dulce había estado tan enojada. No era sólo por la forma en que su familia religiosa la había criado, además, se sentía culpable. Culpable por ‘causar’ un accidente que terminó trágicamente con la vida de su hermana. Yo tenía dos hermanos más pequeños que yo. Si yo hubiera estado en los zapatos de Dulce, yo no estaba segura de donde estaría. El hecho de que ella estaba persiguiendo su sueño, siempre por su propia familia y hacer todo lo posible para darle una vida mejor a su hija, fue aún más admirable para mí después de oír eso.
Sólo la estaba sosteniendo entre mis brazos, con la esperanza de crear una especie de consuelo mientras ella lentamente se calmó. En este momento no me importaba lo cariñosa que me estaba comportando. No se trataba de eso en este momento. Acaricié con ternura su pelo castaño sedoso y le froté la espalda. Su respiración se hizo más lenta y los sollozos eran más tranquilos hasta que casi habían desaparecido. Ella todavía estaba descansando su cabeza en mi pecho. En realidad, estaba en mi cuello. Su respiración golpeó mi piel sensible y sentí piel de gallina aunque no quería sentirme así. No podía negar que me gustaba ser su protectora.
De repente, por error de juicio, sentí mis labios presionando suavemente contra su cien besando la piel caliente. Mi respiración se detuvo en la parte posterior de mi garganta cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo. Se sentía tan natural hacer eso. Yo había hecho eso mucho durante nuestro tiempo juntas en bootcamp; nuestra pequeña ‘aventura’. Era mi pequeño pedazo personal de afecto que había compartido sólo con ella. Ella no reaccionó a excepción de un pequeño suspiro; ¿De placer o frustración? No estaba segura, pero me alegré de que lo haya hecho.
Nos quedamos abrazadas por un par de minutos, probablemente, hasta escuché a alguien entrar en la zona de piscina. Dulce casi dio un salto y se limpió las lágrimas cuando Kristie apareció.
“Oh, lo siento, yo no sabía”, nuestra compañera de equipo miró sorprendida antes que Dulce interrumpió evidentemente nerviosa.
“No, está bien”, su voz era entrecortada. “Yo me iba a mi habitación de todos modos. Buenas noches”, murmuró y se fue en un par de segundos, dejándome atrás aún más confusa. Me tragué el nudo de la garganta mientas mi amiga reclamó el asiento de al lado.
“Ya sé lo que vas a decir, pero yo sólo quería asegurarme de que estaba bien después del partido”, le dije inmediatamente cuando Kristie me miró a los ojos.
“No tienes que justificarte, Any”, ella habló en voz baja. “No estoy aquí para juzgar. Es bastante obvio que ambas se preocupan por la otra, y si encontraron una forma de ser amigas, entonces yo no veo nada malo en ello. Yo sólo estaba tratando de ver las cosas por ti después de Miami.”
“Lo sé”, suspiré profundamente y traté de procesar lo que acababa de suceder.
“¿Ella está bien?”, preguntó la rubia con cuidado.
“No, no hoy”, dije con la verdad, pero sin revelar demasiado para no romper la confianza de Dulce después de que ella había confiado en mí.
“Estoy preocupada por ella”, mi compañera de equipo expresó con preocupación genuina al tomar una respiración profunda.
“Yo también”, le confesé en un susurro.
Me sentí bastante mal por la forma en que la había tratado en New York y luego toda esa mierda que pasó en Miami. Ahora que sabía más de ella, me sentía aún peor. Yo le había hecho daño últimamente después que Dulce había sufrido lo suficiente durante su vida. Nadie se merecía lo que le había pasado y yo no debí empeorar las cosas. A pesar de que no lo estaba haciendo a propósito; yo la había tratado bastante mal y lo lamenté tanto después de lo que acababa de descubrir.
El hecho de que ella confió en mí con esto y me había dejado consolarla causó que mi corazón revoloteara y un dolor de cabeza al mismo tiempo. Tal vez ella había sido sincera todo el tiempo. Quizás Camila realmente sentía algo por mí. Después de todo, ella no había vuelto con Austin. Sin embargo, yo no estaba segura de si eso era una cosa tan buena. No cambió el hecho de que estaba empezando a sentir algo por Emily o que no podía confiar en mi compañera de equipo con el corazón; no ahora y quizás nunca. Esa comprensión no era nueva, pero era aún más conflictiva después de esta noche.
****** *******
“Así que, ¿Es así como seduces a todas las chicas?”, preguntó Emily un poco sin aliento después de nuestra sesión de besos. “¿Llevarlas a una cena de lujo y luego traerlas de vuelta a tu departamento elegante para demostrarles lo buena que eres?”
“En realidad, no”, le sonreí a la chica mayor que estaba debajo de mí en el sofá. La modelo había regresado de España y se trasladó en un avión para Boston un día después para verme antes de regresar a New York. Ella estaba haciendo todo lo posible para pasar tiempo conmigo y yo quería corresponderle al hacer las cosas adecuadas. Y después de esa noche tan confusa y emocional en Chicago hace unos días, necesitaba verla para asegurarme de que no estaba tomando la decisión equivocada.
“¿Estás segura?”, la rubia levantó una ceja para demostrar que todavía no me estaba creyendo.
“Positivo”, reiteré. “En realidad, eres la primera chica a la que he sacado a cenar… o incluso invitarla a mi departamento”, me di cuenta. Dulce había estado aquí, pero no por invitación.
“Espera, ¿Estás diciendo que nunca has traído a una chica aquí?”, sonaba asombrada.
“No estés tan sorprendida”, me reí y toqué sus delicados rasgos faciales.
“Y ¿Qué quieres decir con que jamás has sacado a una chica a cenar? ¿Estás diciendo que esta es tu primera cita?”, su voz tenía aún más sorpresa y sentí mis mejillas sonrojándose ante la constatación de que ella tenía razón.
“Algo así…”, confesé mientras sus ojos verdes azulados se agrandaron. Pero antes de que tuviera la respuesta, cruzó sus brazos alrededor de mi cuello y me atrajo hacia sí. Sus labios se encontraron con los míos y se instalaron en ritmo cómodo para bailar con los míos. Ella era una excelente besadora. El sabor fresa de sus labios había desaparecido por ahora, pero eso no importaba. Disfruté capturando sus labios con apenas brillo labial con sabor a fruta entre los míos.
Eché la cabeza ligeramente hacia adelante, separé mis labios y sacudí mi lengua contra su labio inferior. Ella me concedió el acceso y no vaciló en profundizar el beso, dejando que mi lengua explorara su boca. La oí gemir de placer cuando mi mano acarició sus costados lentamente. Dios, ella era malditamente sexy. Su cuerpo era obviamente para morirse y yo no podía esperar a ver más. Nuestros besos fueron más acalorados con todo y sentí la lujuria tomando el control.
Profundizando un poco, dejé un rastro de besos suaves en el cuello antes de aplicar más presión. Mi lengua dibujó pequeños patrones sobre la piel tibia antes que mis labios chuparan con más ganas. Otro gemido. Gutural ahora y me sentí más valiente en este punto. Esto era lo que yo sabía. Yo tenía la experiencia suficiente cuando se trataba de este lado de las cosas. Era este mi campo de especialidad, ¿No?
Mi mano se deslizó por debajo de su camisa y sentí la suavidad de la piel de su estómago. El contorno de sus músculos abdominales no eran tan marcados como los míos, pero me gustaban los cuerpos no tan musculosos y blandos. Poco a poco exploré más de su piel antes que mi mano se deslizara más abajo tratando de desabrochar sus pantalones.
“Espera…”, jadeó de repente y retiró mi mano y mis labios al instante. Yo estaba un poco sorprendida, pero sobre todo horrorizada ante la mera posibilidad de haberla asustado. Las dos estábamos respirando pesadamente y me sentí aliviada cuando acarició mi mejilla. “¿Por qué estás tan desesperada por dormir conmigo?”, preguntó Emily no de reproche, pero realmente curiosa.
Estaba sorprendida ante la pregunta y traté de dar con una respuesta rápida para ocultar mi estado nervioso.
“Porque… me siento atraída hacia ti”, le respondí lentamente. “¿Eso es malo?”, mi voz sonó con inseguridad.
“No, me siento atraída hacia ti también”, ella sonrió y se mordió el labio inferior por un segundo. “No me malinterpretes; me gusta el sexo tanto como la chica de al lado y estoy segura que va a ser increíble cuando lleguemos allí, pero… ¿Por qué la prisa?”
“Bueno, tal vez eso es lo único que sé hacer”, solté y vi que sus cejas se elevaron aún más. “Quiero decir, no de una manera arrogante”, rápidamente comenté mientras mis mejillas estaban ardiendo. “¿No es obvio que no soy muy experimentada con todas las cosas acerca de las citas? No sé cómo… demostrar que me importas, supongo.”
“Anahi, no tienes que dormir conmigo para probarme que te gusto”, la rubia dijo con calma y alivió mi tensión. “Y creo que lo estás haciendo bien en esa ‘materia de citas’ sacándome a un hermoso restaurante, pasear por la ciudad, mientras me tomas mi mano o besándome como tú lo haces. No seas tan dura contigo misma. Me pregunto si esas cosas no son suficientes para ti y es por eso que estás tan ansiosa por dar el siguiente paso.”
“No”, intervine de inmediato y vi destellar esa sonrisa digna de un comercial de pasta dental. “Es suficiente, más que suficiente. Sólo pensé que eso no sería suficiente para ti, ya no sé qué más te puedo te ofrecer, realmente.”
“¿De verdad crees que no eres idónea o simplemente estás tratando de hacerme sentir mal por lo que voy a terminar durmiendo contigo de todos modos?”, ella sonrió y supe que me estaba tomando el pelo.
“Depende”, respiré. “¿Funciona?”, mis labios formaron una amplia sonrisa mientras levantaba una ceja.
“Eres linda, ¿Lo sabes?”, la chica más mayor puso sus brazos alrededor de mi cuello de nuevo.
“No es una palabra con la que mucha gente me asocia”, dije con la verdad.
“¿Con qué palabra entonces las personas te asocian?”
“No lo sé. Aunque, puede ser dedicada o ambiciosa tal vez”, pensé en voz alta mientras ella con su pulgar acariciaba mi barbilla ligeramente.
“Creo que eres linda”, repitió y mi corazón se agitó un poco ante la tierna expresión en los ojos claros.
“Eres muy linda también”, le susurré cariñosamente y quise besarla cuando ella presionó su dedo índice contra sus labios.
“¿Bastante linda para ser tu novia?”
Casi me atraganté con el enorme nudo en mi garganta. Oh, esto fue todo. Estábamos a punto de ser oficial. No estaba segura de por qué eso me asustó tanto.
“Respira, Any”, Emily sonaba como si se estaba riendo, pero también un poco preocupada. “No tienes que decir nada. Sólo estaba tratando de-“
“¿Emily?”, la interrumpí y ella parecía confundida por el cambio.
“¿Sí?”
“¿Quieres ser mi novia?”, le pregunté a pesar de que mi corazón latía con fuerza en mi pecho. Todo su rostro se iluminó. Sus manos ahuecaron mi cara y me atrajo hacia un beso que fue una respuesta suficiente.
No tenía idea de lo que estaba haciendo, pero creía que ella me hacía feliz y confiaba lo suficiente en ella como para explorar. Si esto terminaba mal yo probablemente nunca más intentaría de nuevo, pero tenía que intentarlo.
Esto ahora iba bien y yo en realidad estaba encantada de estar con alguien más que sólo por una noche. El hecho de que ella no estaba durmiendo conmigo me gustó por alguna razón. Si tuviera que empezar por alguna parte, me gustaría empezar por aquí. Me sentía cómoda con ella y aunque eso me asustó, también me gustó la idea de tener una novia.
******* *******
Estaba en mi camino a casa después de un largo día de clases cuando reconocí a Luis entre la multitud de estudiantes en el campus. Estaba hablando con alguien, pero no pude ver quién. Una parte de mi sólo quería volver a mi departamento y relajarse, pero él me vio y me saludó con la mano.
Sonriendo de vuelta, me dirigí hacia él cuando mis labios se abrieron en leve shock después de ver a su compañía.
Era Dulce.
“Hey”, dije con vacilación después de haber llegado junto a los dos.
“Hola”, Dulce dijo con tranquilidad, pero sonrió cortésmente. Ella parecía estar mejor después de esa noche emocional en Chicago. Nos habíamos visto durante la práctica, pero no estábamos realmente hablando todavía. Era extraño, pero lidié con ello ya que pensé que eso era aceptable.
“¿Qué pasa?”, Luis sonrió y yo estaba tratando de procesar lo que estaba pasando.
“No mucho”, respondí y no pude mantener mi boca cerrada. “¿Qué están haciendo? Quiero decir, ¿Cómo ustedes dos se conocieron?”
“Me encontré con ella la cafetería y nos pusimos a hablar”, el brasileño comenzó a explicar mientras yo sentí esa sensación molesta de celos. “Dulce dijo que nunca había visto el campus y me ofrecí para mostrarle los alrededores.”
“¿Estás pensando en ir a la universidad?”, le pregunté a mi compañera de equipo con cuidado.
“Todavía no, pero tal vez cuando Lara esté comenzando kindergarten”, la morena respondió.
“Le dije que tiene que venir aquí, si es que ella decide entrar”, Luis mostró su mejor sonrisa y sentí la necesidad repentina de golpearlo o algo.
“Él ha sido muy convincente y un gran guía turístico, así que podría considerarlo”, añadió Dulce y verlos sonriéndose el uno al otro logró ponerme extremadamente furiosa.
“Estoy segura que lo es”, murmuré para mí misma.
“Oh, todavía veremos el partido esta noche, ¿No?”, el chico mayor preguntó, y quise cancelar nuestros planes, pero tal vez no era una mala idea juntarnos y preguntarle qué demonios estaba haciendo con Dulce.
“Sí, claro. Me tengo que ir, pero te veré más tarde y a ti en la práctica de mañana”, dije tan casualmente como pude antes de alejarme. Dándose la vuelta, vi a Luis poniendo una mano en la espalda baja de Dulce mientras la guiaba en una dirección diferente. Sí, definitivamente tenía que hablar con él.
********** *****
Unas horas más tarde, mi amigo había venido a ver un partido de fútbol porque tenía un televisor de pantalla plana enorme y disfrutábamos viendo deportes juntos. Sin embargo, yo estaba distraída después de haberlo visto con Dulce. Durante toda la noche, luché conmigo misma sobre si preguntarle o no. Tomé una respiración profunda y hablé mientras estábamos en el sofá.
“Entonces, ¿Qué está pasando entre tú y Dulce?”, mi voz tenía más preocupación de lo que pretendía.
“Todavía nada”, dijo con una sonrisa maliciosa y se encontró con mi mirada.
“Sabes, nunca me meto en tus asuntos, pero ella no es una chica con la que puedas salir y luego dejarla”, continué y casi reí internamente ante la ironía de yo diciendo eso. ¿No era eso exactamente lo que había hecho con ella en New York?
“¿Por qué?”, él preguntó comiendo algunas palomitas.
“Porque ella tiene un niño y está… en busca de algo más estable y comprometedor”, respondí mientras trataba de mantener la calma.
“¿Quién dice que yo no puedo darle eso?”, respondió Luis de repente y sentí que mi pulso se aceleraba.
“¿Tú?”, pregunté con escepticismo. “Sin ánimo de ofender, pero no eres exactamente conocido por ser alguien estable en las relaciones.”
“¿Y qué? Tampoco lo eras tú, pero ahora estás con Emily y eres feliz. Tal vez debería ponerme los pantalones y por lo menos darme una oportunidad”, mi amigo me sorprendió por completo con esa respuesta.
“¿Estás… hablando en serio? ¿Por qué Dulce, sin embargo?”, mi voz se hizo más frenética inadvertidamente.
“¿Por qué no?”, frunció el ceño y se enderezó para mirarme. “¿Cuál es tu problema con ella de todos modos?”
“Nada”, protesté rápidamente.
“En primer lugar, me dijiste que ella estaba casada cuando traté de acercarme a ella en Miami y ahora estás comportándote como su protectora”, claramente estaba confundido por mi comportamiento. “¿Por qué estás contra la idea de ella y yo juntos? ¿No soy lo suficientemente bueno para tus amigas? No te importo cuando salí con Kristie de todos modos.”
“Mira, no me importa con quien sales pero sé que Dulce está lidiando con un montón de cosas y…”, suspiré, porque él tenía razón. Me importaba demasiado el asunto. O le decía por qué me molestaba tanto o yo no tendría el derecho para decirle qué hacer.
“¿Y qué?”, su voz se suavizó. “Si hay algo entre ustedes dos, entonces no me meteré allí, ya lo sabes. Tú eres mi preferida”, añadió con una sonrisa y yo rodé los ojos porque odiaba cuando él trataba de coquetear conmigo.
“No pasa nada entre nosotras”, exhalé lentamente y no estaba segura de si eso era mentira o no en este momento. Luis parecía complacido y volvió a mirar la pantalla.
¿Por qué fue tan difícil para mí admitir que tenía un pasado con Dulce? Si le decía a Luis, él no haría nada para perseguirla pero yo era un idiota y me mantuve en silencio, por supuesto. La idea de mi amigo saliendo con la chica de ojos marrones me estaba causando náuseas. Yo había estado bromeando acerca de Luis y Kristie porque no me importó mucho. Pero Dulce era una historia diferente.
Sin embargo, ¿Por qué? Debería estar feliz por amigo que estaba lo suficientemente interesado en alguien de forma seria después de que yo había encontrado a alguien también. El pensamiento de Luis y Dulce… me mató. Me mató casi tanto como ella y Austin. Por mal que sonara, tenía una especie de esperanza de que los ojos de Luis vagaran rápidamente y encontraran a un nuevo objetivo. Conociéndolo, eso no era muy irrealista.
********************** ***********
Me estaba poniendo los calcetines y no estaba particularmente escuchando a nadie en el ruidoso vestuario antes de la práctica. Siempre era ruidoso como el infierno antes de entrar en el campo para entrenar. Todo el mundo se estaba riendo y bromeando, pero esos eran algunos de mis momentos favoritos.
Revolví en mi bolso, buscando mi camiseta, pero tuve un rato difícil buscándola. Por lo general, nunca me olvidaba de nada y estaría fuera de lugar si en realidad se me había olvidado mi camiseta. Por otro lado, había estado muy confundida después de que Luis había dejado mi departamento. Quizás no empaqué todas mis cosas para la práctica después de todo.
Las voces de mí alrededor se habían calmado y me di cuenta de que alguien tenía toda la atención. Mis ojos se centraron en Dulce que sonreía ampliamente y mencionó una canción. Todo el mundo se echó a reír y yo no tenía idea de lo que estaba pasando hasta que Mel habló.
“!Eso es perfecto! ¿Cuál sería mi canción?”, nuestro capitán le preguntó a la más joven del equipo y la cara de la centrocampista izquierda se enfocó. Me di cuenta rápidamente de lo que estaban haciendo. Dado que Dulce era una maestra en la música y siempre estaba escuchando algo con sus auriculares, al parecer le habían pedido que nombrara una canción para describir a cada jugador.
Para mi sorpresa, Dulce fue rápida y precisa. Algunas de sus opciones de canciones eran más de carácter de burla o simplemente bromas, pero algunas de ellas eran casi exactas a un punto en el que me dio miedo. Disfruté viéndolas a todas hasta que Kristie hizo que mi corazón dejara de latir.
“¿Cuál es la canción de Anahi?”, mi amiga preguntó y yo tragué al instante.
“Heart’s a Mess de Gotye”, Dulce respondió sin dudarlo en absoluto. De hecho, fue tan rápida que se hizo evidente que no había pensado en eso con su cabeza. Ella había pensado eso mucho antes, al parecer. Como si esa canción le recordaba a mí.
Mis ojos se encontraron con los de ella y vi que se sentía un poco avergonzada ahora. Había oído la canción antes, pero hasta el punto de que no era capaz de recordarla. El título lo decía todo sin embargo. No estaba segura de si debía sentirme ofendida por el título o halagada porque ella tuviera una canción para mí. Afortunadamente, alguien le preguntó por su canción y yo estaba de vuelta a la búsqueda de mi jersey. En mi cabeza, traté de recordar la canción que Dulce había elegido para mí, pero no pude. Después de un rato, encontré mi deseada ropa y di la vuelta para salir del vestuario cuando
Dulce repentinamente estaba de pie justo en frente de mí. Casi me tropecé con ella y mi corazón se sacudió en mi pecho.
“Lo siento”, le dije con nerviosismo, pero ella sonrió a pesar de que parecía nerviosa.
“No hay problema”, dije de vuelta en silencio y la vi juguetear un poco. “En realidad, yo sólo quería decir gracias”, la más joven continuó como yo elevé una ceja. “Por lo que pasó en Chicago. Sé que probablemente estabas muy abrumada y lo siento por ser un total desastre-“
“No hay necesidad de disculparse o darme las gracias”, la interrumpí con suavidad y los orbes marrones se centraron en mis ojos con esa ternura que causaba sentimientos contradictorios.
“No hacía falta que me consolaras considerando… todo”, ella vaciló y yo estaba definitivamente más ansiosa ahora. “Pero lo hiciste y yo sólo quería decir gracias”, dijo en voz baja y reiteró mientras seguía mirándome profundamente a los ojos.
“De nada”, dije en voz baja, sin saber por qué hablaba en voz baja, pero sonreí suavemente con la esperanza de que el aleteo en mi pecho se desvaneciera.
Tuve que mirar hacia otro lado, porque la forma en que ella me estaba mirando me hizo sentir como si estuviera buscando algo en mi esencia. Una parte de mí tenía miedo de que pudiera ver algo en ella que no quería. Algo que estaba tratando de reprimir fuertemente, porque sabía que no había manera de que íbamos a funcionar después de todo lo que había sucedido. Aun así, sentí que mi corazón latía como loco cada vez que ella estaba cerca.
Mis pies querían dar un paso atrás cuando sentí algo inesperado, que mi aliento realmente se enganchó en la parte posterior de mi garganta. Dulce se había inclinado hacia adelante con rapidez y sus labios suaves dieron un pequeño beso de gratitud en mis mejillas coloradas. Estaba congelada. El roce de esos labios maravillosos hizo que mi piel se erizara. Me hizo débil a un punto en el que pensé que no podía moverme. Fue un gesto tan simple, pero me provocó un alboroto internamente.
Antes de darme cuenta, Dulce ya se había ido y yo todavía estaba pegada en el lugar. Sacudiendo el estúpido pensamiento que surgió, me uní a todos los demás que estaban fuera.
La práctica fue rutinaria y todos trabajamos duro. Empezamos tranquilamente, pero poco a poco nos convertimos más ambiciosas en nuestros entrenamientos y la práctica siempre terminaba con un pequeño juego. Antes, nos reuníamos todos en un círculo y estirábamos. Era similar a lo que pasaba en el vestuario, porque la mayoría de nosotras estábamos hablando durante ese tiempo para aflojar los músculos acortados.
“¿Han oído hablar de las nuevas noticias?”, sentí un brazo a mi alrededor y miré hacia mi lado para encontrarme a Mel sonriéndome. “Anahi finalmente está en una relación”, nuestro capitán sonrió y todo el mundo rió y silbó como mis mejillas se pusieron rojas. La burla definitivamente era parte de este equipo. “He asechado a tu novia en las redes sociales y tengo que decir que no puedo culparte por renunciar a tu vida de soltera después de verla.”
“No pretendas que estabas soltera por elección antes de conocer a Tom”, le respondí y los demás rieron de nuevo ante mi comentario sarcástico.
“!Cuidado, Puente!” , ella me miró juguetonamente. “No todos podemos ser seductores como tú. Pero sólo estoy jugando contigo. Estoy feliz de que finalmente hayas conocido a alguien.”
“¿Quién te dijo eso de todos modos?”, le pregunté perpleja.
“¿Quién crees?”, Mel se burló y señaló a Kristie.
“Muchas gracias, Kristie”, dije sin expresión y vi a mi amiga rodar los ojos. Mi propia mirada vagó hacia el único jugador del equipo que era más joven que yo. Dulce estaba de pie a unos metros de mí y su sonrisa parecía un poco forzada. No tenía tiempo para analizar aún más la situación porque nuestro entrenador nos dijo que nos teníamos que preparar para nuestro partido de práctica.
Casi una hora más tarde, la práctica había terminado y me limpié la frente sudorosa con la mano. No había nada más gratificante que ese sentimiento después de la práctica. Me sentía llena de energía y al mismo tiempo cansada pero a veces no quería dejar el terreno de juego en absoluto. Hoy fue uno de esos días y me quedé más tiempo en el campo. Me sentí en paz allí. Todos los demás ya se encontraban en los vestidores o duchas cuando vi una cara familiar.
Jesús, ¡Estaba en todas partes! Lara sonreía ampliamente mientras ella estaba sosteniendo la mano de una mujer mayor. Supuse que era su niñera. Ya había oído decir a Dulce que una mujer mayor se hacía cargo de Lara mientras ella estaba en la práctica. Esa sensación ambigua hacia Dulce parecía traducirse hacia su hija también. Una parte de mí quería salir corriendo porque no quería profundizar nuestra relación aún más para evitar más caos. Pero la otra parte de mí, la parte más grande de mí, no pudo resistirse a hacer muecas cuando la niña soltó la mano de su niñera y corrió hacia mí.
“Hey”, le dije alegremente y Lara alzó sus brazos, casi corriendo ahora. Por un segundo, me dio miedo que se cayera y caminé hacia ella a mitad de camino antes de agacharme y tomarla. Ella se reía con alegría en cuanto la levanté del suelo con rapidez y di un leve giro con ella.
“Voy a volar”, se rió, pero echó los brazos a mi cuello y me saludó con un abrazo apretado. El apego que la pequeña sentía por mí hizo que mi corazón entrara en explosión. Froté suavemente su espalda y la sostuve entre mis brazos hasta que ella se echó hacia atrás parar mirarme.
“¿Te gusta volar?”, le pregunté y la levanté un poco más alto por encima de mi cabeza y ella asintió con la cabeza.
“Pero yo quiero jugar contigo”, me interrumpió y fruncí las cejas ligeramente.
“¿Qué es lo que quieres jugar?”
“Fútbol”, dijo y mis ojos se abrieron porque ella era muy joven para eso, ¿No?
“Al igual que tú y mamá.” Mi boca se secó cuando escuché eso. Tú y mamá. ¿Por qué ese sonido fue tan bueno e hizo que todo mi cuerpo se llenara de esa sensación inexplicable de calor?
“Bueno, entonces vamos a ver lo que tienes, Mini Espinoza”, sonreí y la dejé en el suelo. Dando un paso atrás, pateé la pelota de fútbol con la cual había estado practicando con mucho cuidado hacia su dirección. “¿Puedes golpearla con el pie de nuevo hacia mí?”, le pregunté, y la niña de tres años, se concentró intensamente. La expresión tensa en el rostro fue lo más entrañable que jamás había visto. Ella estaba arrugando su nariz y sus ojos miraron fijamente la pelota en frente de ella. ¿Había algo más adorable?
Estaba muy sorprendida de ver su pequeño pie patear la pelota con una fuerza suficiente para que esta rodara sobre la hierba verde.
“!Sí! ¡Ahí lo tienes!”, la animé y aplaudí impresionada. El objeto redondo aterrizó más en el lado derecho, pero lo cogí y me puse en la misma posición anterior para lanzarlo. Repetí el paso y esta vez Lara pateó la pelota sin detenerla.
“!Wow, eres mejor que yo!” , seguí animándola y fingí no ser capaz de alcanzar el balón. “Serás tan buena como tu madre algún día.”
“¿Es mamá buena en el fútbol?”, Lara preguntó con curiosidad y yo asentí.
“La mejor”, sonreí mientras le pasaba la pelota una vez más.
“¿En serio?”, los ojos de la niña estaban muy abiertos llenos de adoración y orgullo ahora.
“Sí, tu mamá es la mejor jugadora en el equipo. Tal vez incluso del país o en el mundo entero”, dije y aunque mi voz sonó exagerada para demostrar emoción, mis palabras no estaban lejos de la verdad. Dulce necesitaba un poco de práctica para ponerse en forma y veía el futuro más prometedor para ella.
“Woooow”, Lara respiró. “¿Te gusta mi mami?”
Me detuve en seco durante un segundo antes de que me diera cuenta que estaba hablando con una niña de tres años de edad, y no debería estar nerviosa por algo tan simple como eso.
“Sí, eso creo.”
“¿Te gusto?”, ella siguió su camino y me encontré con los ojos de color avellana, con una gran sonrisa.
“Por supuesto”, respondí sinceramente.
“Siempre dices ‘no’ cuando te pido que vengas a jugar con nosotros”, su rostro estaba cayendo ligeramente y sentí que mi corazón también lo hizo un poco.
“La próxima vez que me veas, voy a jugar contigo”, le dije sin pensar demasiado en ello y vi que su rostro se iluminó de nuevo.
“¿De verdad?”, la niña de pelo más claro golpeó la pelota con nueva energía y se echó a reír porque me tiré al suelo, ahora con impresión, porque no pude alcanzar la pelota; a propósito, pero ella saltó hacia arriba y abajo como si hubiera marcado un gol.
“Sí, lo prometo”, sonreí, me levanté y corrí hacia ella antes de tomarla una vez más. Fue puramente instintivo y nunca habría pensado que tenía esos instintos, pero me encontré besando la mejilla de la pequeña. Giré de nuevo, haciendo que ‘volara’, pero luego me centré en algo… o alguien. Paré bruscamente, cuando vi a Dulce de pie junto a la banca mirándonos. No estaba segura de cuánto tiempo había estado allí, pero sentí un gran nudo en mi garganta.
“Tu mamá está lista, probablemente deberías irte”, mi voz casi temblaba porque me sentía reventada. Yo no estaba tratando de confundirla o hacer las cosas más difíciles entre nosotras, pero ¿Qué iba a hacer cuando Lara era tan jodidamente adorable?
“Nos vemos, panqueques”, Lara se despidió después de un abrazo más y corrió hacia su madre. Tomé una respiración profunda y vi a los ojos marrones mirando con más atención después que su hija había llegado a su lado. Por alguna estúpida razón, levanté mi mano y la agité sutilmente. Ella al parecer sonrió y asintió levemente antes de tomar la mano de la niña y dejar el campo.
Si no la conociera mejor, hubiera jurado que Lara estaba tratando de ponerme una trampa con su madre. Ella siempre aparecía de la nada y me mantenía conectada con la centrocampista izquierda. Ahora, le había prometido, jugar con ella la próxima vez que nos encontráramos. Tal vez se olvidaría de eso, pero por el camino que iban las cosas, estaba segura de que no tomaría mucho tiempo hasta que me reuniera con la pequeña familia de dos integrantes; deliberadamente o no.
Conduciendo de vuelta a casa más tarde esa noche, no pude contenerme, y puse la canción que Dulce había elegido para mí. Escuchando la letra, sentí que reflejaba bastante y a la perfección mi situación. Pero también me hizo preguntarme si la joven se sentía tan desesperada conmigo como el cantante.
¿Realmente pensaba en mí mientras esa canción sonaba en sus auriculares? Suspiré profundamente sólo al pensar en esa posibilidad con la voz de Gotye llenando mis oídos.
Pick apart (Desmenuza)
The pieces of your heart. (Los pedazos de tu corazón)
And let me peer inside (Y déjame mirar dentro)
Let me in (Déjame entrar)
Where only your thoughts have been (Dónde sólo tus pensamientos han estado)
Let me occupy your mind (Déjame ocupar tu mente)
As you do mine (Como tú lo haces con la mía)
Your heart’s a mess (Tú corazón es un desastre)
You won’t admit to it (Tú no lo admitirás)
It makes no sense (No tiene ningún sentido)
But I’m desperate to connect (Pero estoy desesperado por conectar)
You can’t live like this (Tú no puedes vivir así)
You have lost (Has perdido)
Too much love (Demasiado amor)
To fear, doubt and distrust (Por temer, dudar y desconfiar)
(It’s not enough) (No es suficiente)
You just threw away the key (Tú sólo tiraste la llave)
To your heart (De tu corazón)
You don’t get burned (No te quemas)
(‘Cause nothing gets through) (Porque nada puede penetrarte)
It makes it easier (Lo hace más fácil)
(Easier on you) (Más fácil para ti)
But that much more difficult for me (Pero es mucho más difícil para mí)
To make you see… (El hacerte ver…)
Love ain’t fair (El amor no es justo)
So there you are (Así que ahí tienes)
My love (Mi amor)
Your heart’s a mess (Tu corazón es un desastre)
You won’t admit to it (Tú no lo admitirás)
It makes no sense (No tiene ningún sentido)
But I’m desperate to connect (Pero estoy desesperado por conectar)
And you, you can’t live like this (Y tú, tú no puedes vivir así)
Your heart’s a mess (Tu corazón es un desastre)
You won’t admit to it (Tú no lo admitirás)
It makes no sense (No tiene ningún sentido)
But i’m desperate to connect (Pero estoy desesperado por conectar)
And you, you can’t live like this (Y tú, tú no puedes vivir así)
Love ain’t safe (El amor no es seguro)
You won’t get hurt if you stay chaste (No te harás daño si te mantienes pura)
So you can wait (Así que puedes esperar)
But I don’t wanna waste my love (Pero no quiero desperdiciar mi amor)

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:25 am

Capitulo 7
El estadio estaba lleno y el canto de la multitud siempre me daba fuerzas. No importa cuántas veces estuvieran en el campo, la energía de nuestros fans era increíble. Estábamos jugando contra Washington Spirit y hasta ahora el juego estaba empatado 0-0. Pero tan sólo llevábamos media hora de juego por lo que no había ninguna razón para entrar en pánico. Habíamos creado algunas tácticas y tenía la sensación que el próximo tiempo sería adecuado usarlas.
Había ganado la pelota justo a tiempo e inmediatamente vi a Dulce corriendo por el lado izquierdo. Fue instintivo, casi, pero yo sabía dónde ella iría. Así que envié un pase largo porque yo sabía que la jugadora izquierda podría alcanzarlo. Me anticipé por el lado y corrí hacia el arco, pero más por el centro. Era increíble, pero la más joven del equipo logró alcanzar el balón, levantó la vista y me vio correr. Su pase fue perfectamente calculado y todo lo que yo tenía que hacer era patear el balón en la red, cuando lo hice escuché que todo el estado se volvió loco.
No se podía negar que jugábamos bien juntas. Nuestra relación fuera de la cancha estaba mejorando, y me sentí aliviada de ser incluso más activa en el equipo, ahora que Dulce estaba aquí. Corrí hacia ella tras el gol y la abracé rápidamente—nada demasiado quisquilloso, pero no quería ser sospechosa ya porque estábamos funcionando bien. La charla emocional de Chicago había roto algunas paredes.
Habíamos sido capaces de ser amables y cordial sin gritarnos el uno al otro. No era como si fuéramos amigas, pero tal vez podríamos llegar a hacerlo. Sin embargo, ese primer gol fue sólo el comienzo. La próxima vez que me liberé de mi oponente, vi a Dulce liberándose de su propia defensa y le pasé el balón para que ella sólo golpeara la red. Sólo era ella contra el arquero y no tuvo ningún problema de golpear el balón contra el fondo de la red: 2-0. Esta vez, la de ojos marrones se acercó a mí y me abrazó para darme las gracias por la asistencia. Ella sonreía mucho más ampliamente ahora y nuestros compañeros de equipo nos motivaron para seguir adelante.
Lo hicimos. Lo que siguió sólo puede ser descrito como mi mejor juego con The Boston Breakers hasta el momento. Dulce y yo jugamos como locas; bailando alrededor de los defensores, esquivándolos por todo el campo, utilizando nuestras estrategias perfeccionadas casi humillando al otro equipo porque se vieron imponentes frente a nuestras actuaciones. Me las arreglé para anotar dos goles más. Uno fue un tiro rasante que Dulce me había enviado y el otro básicamente fue un tiro de 20 yardas en el tiempo de descuento para terminar el juego en 4-0.
El estadio estaba a nuestros pies y yo definitivamente estaba en lo más alto cuando me fui del campo para hacer algunas entrevistas. Traté de ser objetiva y tranquila, pero no podía borrar esa estúpida sonrisa de mi cara. Por supuesto, le di las gracias a todos mis compañeros y especialmente a Dulce que había asistido tres de mis goles. Me tardé más de lo habitual, porque le firmé algunos autógrafos a unos fans después de haber estado lista con los periodistas. De esa manera, la mayoría de mis compañeros se habían ido de los vestidores cuando llegué. En realidad, sólo quedaba una compañera restante: Dulce.
Ella estaba empacando su bolso y se dio cuenta que había llegado. Para mi sorpresa, me mostró una sonrisa perfecta y tomó la palabra.
“Jugaste como en el infierno, buen juego”, me felicitó y tomé una respiración profunda, pero me senté en el banquillo.
“No podría haberlo hecho sin ti”, dije de vuelta y vi que su sonrisa se suavizó. “Este fue mi primera tripleta y tú me ayudaste. Creo que eso dice mucho sobre lo increíble que jugaste también.”
“Cada vez que estoy por ahí, todavía no puedo creer que esta sea mi vida”, reveló y la miré con más atención. “Quiero decir, hace apenas unas semanas, no estaba segura de cómo iba a pagar mi alquiler, porque no estaba haciendo suficiente dinero en el restaurante. Y ahora que estoy haciendo lo que me gusta y puedo preveer a Lara y sin tener que preocuparme… A veces tengo miedo que voy a despertar y todo será sólo un sueño.”
“Te puedo garantizar que esto no es un sueño”, le respondí también sonriendo suavemente. “Yo sé que fui un poco dura contigo la primera vez que te uniste al equipo, pero estoy muy contenta que seas parte de nosotros.”
Los ojos marrones parecieron aliviados como ella suspiró en voz baja.
“Gracias, eso significa mucho”, contestó después de unos segundos y yo me había quitado las zapatillas. Me levanté y me sentí valiente después que nos llevábamos bien dentro y fuera del campo. Lentamente caminé hacia ella, tomé una respiración profunda. “Sé que esto es mucho pedir después de todo lo que pasó entre nosotras en las últimas semanas”, empecé con calma y sostuve su mirada. “Pero quiero que seamos amigas. Después de todo, somos compañeras de equipo y podemos dejarlo así si quieres, pero… tal vez podríamos empezar de nuevo y ¿Realmente ser amigas?”
Tragué saliva lentamente mientras miré esas esferas marrones que hicieron que mi ritmo cardíaco se acelerara al instante. Ella todavía me ponía nerviosa, pero no hasta el punto donde me sentía en explosión cada vez que nos quedábamos solas. Estábamos completamente solas ahora y estaba bien. De acuerdo, tal vez mi corazón aleteaba un poco, pero esperaba que eso desapareciera con el tiempo… ¿No?
La más joven bajó la mirada y se mordió el labio inferior por unos segundos antes de mirarme a los ojos una vez más. Se veía bastante nerviosa o insegura. Sentí como si esta era mi última oportunidad de mantener algún tipo de relación con ella. Si ella me volvía a rechazar, sabía que todo se terminaría y tendría que aceptar mi derrota de que ella no quería ser mi amiga.
“¿Tú y Emily están oficialmente juntas?”, Dulce sorprendentemente preguntó y se mordió el labio inferior de nuevo. Su voz era tranquila y llena de incertidumbre. Los orbes marrones me evitaban brevemente hasta que aspiré de nuevo antes de responder.
“Sí, lo somos”, le contesté con sinceridad, porque no había ninguna razón para mentir. No estaba segura de por qué me estaba preguntando eso, pero una parte de mí sabía por qué. Ella asintió con la cabeza ligeramente y sonrió, pero la sonrisa no llegó a sus ojos.
“Estoy feliz por ti”, dijo y no esperé que ella se haya dado por vencida tan fácil. “Y me gustaría empezar de nuevo también”, agregó la morena sorprendentemente y me hizo elevar una ceja.
“¿En serio?”, espeté.
“Claro, yo no creo que haya alguna razón para que continuemos en esta rareza…”, la centrocampista izquierda respondió de forma casual. “Amigas”, me ofreció su mano y yo estaba realmente sorprendida de que ella haya accedido a mi petición. Sin dudarlo, estreché su mano y cerramos el trato con una suave sonrisa de ambos lados. “Pero me tengo que ir ahora. Lara está esperando.”
“Por supuesto”, solté su mano a pesar de que su tacto se sintió demasiado bien.
“Dile que le dije ‘Hola’.”
“Lo haré”, dijo Dulce suavemente. “Nos vemos en la práctica entonces.”
“Sí, adiós”, le contesté antes de que ella dejara el vestidor.
Exhalando profundamente, no podía creer que esto realmente estaba pasando. ¿Éramos amigas ahora? Por un lado, estaba emocionada por el giro positivo que nuestra relación había tomado. Por otro lado, sentí esa horrible sensación de decepción… o incluso arrepentimiento. No quería, pero me preguntaba si había tomado la decisión correcta al no darle crédito a los sentimientos de Dulce.
Sacudiendo la cabeza, me recordé a mí misma que había tomado esa decisión por una razón y me debía a mí misma explorar mi relación con Emily. Confié en ella y no podía confiar en mi compañera de equipo de esa manera.
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Me estaba secando el sudor de la frente durante nuestro pequeño descanso. La práctica era mi parte favorita del día, pero hoy fue un poco diferente. Emily venía a visitarme y yo estaba más que emocionada por mi novia que por otra cosa. Siempre dije que era mi turno de ir a New York, pero de alguna manera se las arregló para hacer planes para visitarme. Estaba lejos de ser pobre pero Emily tenía más dinero que yo. Al parecer, a ella no le importaba gasta su dinero para venir a verme. Y no me importó porque realmente amaba estar cerca de ella.
Ella no tenía que venir hasta más tarde y yo planeaba sorprenderla con un poco de mi comida. Tenía un par de horas para prepararme; o al menos eso era lo que yo pensaba. Casi me atraganté con el agua, cuando vi a la chica más mayor acercándose a nosotros por las líneas laterales. ¿Por qué estaba aquí antes de tiempo? ¿Y qué estaba haciendo ella aquí?
“Ve y saluda a tu novia”, Mel se burló de mí y obviamente todos se habían dado cuenta de la presencia de la joven impresionante.
Ella definitivamente no era tímida para mostrar ese cuerpo perfectamente esculpido. Los tacones altos la hacían parecer aún más alta y el par de pantalones cortos de color rosa acentuaban sus piernas largas que parecían interminables. Por no mencionar su lindo trasero. La blusa blanca no estaba abotonada hasta el final y revelaba bastante escote y tengo que admitir que tuve un tiempo difícil para no enfocarme allí. Mis ojos vagaron más arriba para ver a su sonrisa saludándome. Tomé un segundo para enfocarme. Corrí por la cancha y no pude evitar sonreír también.
“¿Qué estás haciendo aquí? Pensé que habíamos acordado que te recogería en la estación de tren a las cinco”, le confesé con sorpresa.
“Encantada de verte”, ella sonrió y me reí suavemente. “Mi sesión fotográfica se adelantó así que tomé un tren. Ven aquí”, se inclinó para darme un beso, pero me aparté.
“Estoy sudando”, le expliqué mi vacilación.
“¿Y qué?”, frunció el ceño y agarró el cuello de mi camiseta para tirarme hacia ella.
Esta vez no protesté y sentí los labios de la chica presionando los míos. Estaban muy ansiosos y yo correspondí de la misma manera a pesar de que estaba un poco sorprendida. Su lengua rozó mi labio inferior, mientras que sus dedos perfectamente arreglados acariciaron mi cuello seductoramente. Oí algunos aullidos detrás de mí y Emily se echó a reír rompiendo el beso después de que todos mis compañeros de equipo se estaban burlando de mí, por supuesto.
“Lo siento”, la chica de pelo rubio oscuro se rió entre dientes. “Creo que te ves tan sexy en esta camiseta y toda sudorosa y jadeante”, dijo con voz ronca mientras yo levanté mis cejas, porque su mano se deslizó por debajo de mi camiseta para rastrear mis abdominales. “Tus músculos son abultados y apretados… lo que hace que quiera arrepentirme de ‘tomar las cosas con calma’ que estamos tratando de llevar.”
“Estoy a favor de acelerar las cosas”, sonreír y no podía creer Emily Ginzburg, la chica más cotizada de la secundaria en ese entonces, me estaba diciendo esas cosas a mí.
“Oh, ya sé que quieres”, rió suavemente y retiró su mano con un fuerte suspiro.
“Pero, ¿Dónde está la diversión en eso? La expectación hace que valga la pena.”
“Va a valer la pena no importando cuándo”, dije con aires de suficiencia en vez de convencerla para acelerar las cosas. Sus cejas perfectamente depiladas se elevaron juguetonamente.
“No me malinterpretes, sé lo que estás tratando de hacer, pero creo aún no es tiempo para avanzar hasta allí”, Emily respondió y puse mala cara. “No hagas eso, no es justo”, la chica de pelo claro apuntó mis labios fruncidos.
“!PUENTE!”, el director del equipo de repente gritó y me hizo temblar por un momento. “!Ven aquí! El descanso terminó. Tu novia estará allí cuando la práctica haya terminado, ¡Vamos!”
Me excusé y me uní de nuevo a los otros jugadores en el campo. La práctica terminó tiempo después. Emily y yo disfrutamos de nuestro tiempo paseando por la ciudad. Le hablé de mis planes de cocinar y terminamos consiguiendo todas las cosas que necesitábamos para la comida. Sin embargo, cocinar era mi trabajo. La comida cubana que logré hacer hizo delirar a mi novia.
Terminamos con caricias en el sofá y abrazadas siempre tratando de pasar al siguiente nivel. La chica mayor debajo de mí definitivamente ya no se estaba frenando tanto como antes. Sus manos eran más agresivas ante la exploración de mi cuerpo. Descansé mi cuerpo entre sus piernas mientras acariciaba sus costados.
Mis labios se movían hábilmente con los de ella. Yo estaba un poco sin aliento gracias a nuestra sesión de besos de horas. Mi mano se detuvo varias veces a sus lados hasta que sutilmente acariciaba la tela que cubría su pecho. Ella gimió en voz baja pero fue como música para mis oídos y seguí mi camino lentamente. Desde que la blusa ya estaba relevando mucho, sólo había que desabrochar algunos botones. Empujé la tela blanca hacia un lado, exploré la cálida piel de su vientre plano. Rodeando su ombligo y acariciando suavemente la superficie sedosa lo que causaba que la respiración de Emily fuera más errática.
Pero no le di ninguna oportunidad de protestar. Mis labios mantenían los suyos ocupados porque si apenas tuvo tiempo para respirar, y mucho menos tendría de hablar. Descubrí algo muy conveniente en mi caso y desabroché su sujetador en un rápido movimiento. Ella abrió la boca y se liberó de mis labios hinchados que estaban cubriendo los suyos.
“Anahi…”, trató que sonara como un regaño, pero en realidad no tuvo éxito.
“¿Mmm?”, le respondí con inocencia y comencé a correr hacia un lado la tela que cubría su pecho lentamente.
“No creo que- oh Dios”, Emily gimió de sorpresa porque había ahuecado su pecho inesperadamente.
“No puedes usar una blusa así, un sostén que se puede abrir tan fácilmente y esperar que yo no haga nada al respecto”, susurré contra su cuello y chupé su piel caliente.
“Jesús”, respiró y me agarró del hombro. Su resistencia se estaba desmoronando y aunque a veces no me gustaba mi reputación como la ‘seductora’ cuando se trataba de chicas, sabía cómo conseguir lo que quería. Y lo que quería era ella; ¡Muchísimo! Estaba frustrada sexualmente porque tenía una novia que esfuma sexualidad, pero que no me permitía más que besos. Claro, me encantaba besar, pero no podía contenerme cuando ella hacía esas cosas debajo de mí y era tan natural para mí hacer eso.
Acaricié la suave piel de su pecho causando que la rubia liberara un gemido desde lo profundo de su garganta. Pasé mi lengua contra su piel y le mordí el cuello. Ella estaba temblando de excitación, y yo sabía que estaba haciendo un buen trabajo cuando eso sucedió. Retiré mi boca y le di una primera mirada a su pecho expuesto delante de mí. Los senos de buen tamaño me estaban llenando con toda clase de lujuria y los ahuequé con mayor firmeza, sintiendo que Emily se estremecía.
“Dios, eres tan sexy”, dije lascivamente ya que sabía que a la mayoría de las chicas les gustaba ser halagadas incluso cuando me decían que no. Era superficial, pero me había enterado que este tipo de confesiones desinhibidas de admiración por sus cuerpos eran muy bien recibidas. Me sumergí inmediatamente y chupé el pezón erecto de color rosa.
“A la mierda”, Emily se quedó sin aliento una vez más antes de que chupara aún más y seguí masajeando su pecho firme. El poder que sentí al hacer eso sólo estaba alimentando mi propia lujuria y estaba más cachonda que nunca, no podía negarlo. Todo en ella era precioso y sentí a la pequeña seductora en mí querer reclamar lo suyo finalmente. Acoplando mi lengua, hice un círculo en el bulto sensible y luego lo mordí rápidamente.
Decidí tomar un nivel superior y puse mis piernas entre las de ella, a propósito empujando mi muslo contra su centro. Ella gimió de nuevo, pero fue más fuerte ahora. No importa lo duro que ella estaba luchando, yo sabía que su centro estaba palpitando y empujé nuevamente mi muslo contra su centro como encerré el duro pezón entre mis labios ansiosos. Su mano se había movido hacia mi pelo, agarrando con fuerza mis mechones gruesos en la desesperación y yo sabía que estaba haciendo un mejor trabajo.
Pero entonces sonó el maldito timbre.
Su mano me sacó de su pecho rápidamente a pesar de que yo había tratado de parecer imperturbable.
“Salvada por la campana”, jadeó con un temblor perceptible en su voz.
“Estoy segura que no es tan importante”, le dije y quise besar los labios color rosa, pero ella me cubrió la boca con su mano.
“No, no… tienes que abrir la puerta”, respondió ella con una sonrisa y suspiré ruidosamente. Quienquiera que estaba en la puerta, ¡Quería matarlo ahora mismo! Pero me levanté y me ajusté rápidamente la ropa antes de caminar hasta la puerta de mi departamento. Abrí y encontré a Luis de pie allí.
“!Tenías razón!”, exclamó de pronto y se precipitó en mi departamento antes de que pudiera protestar. Cerré la puerta y corrí tras él, pero él ya estaba en la sala de estar. Emily estaba de pie allí, acababa de terminar de abotonarse la blusa. El pelo de la chica estaba bastante desordenado, con las mejillas encendidas y no había que ser un genio para adivinar lo que habíamos estado haciendo.
“Oh, mierda”, mi amigo suspiró con una sonrisa. “Maldita sea, me olvidé de que Emily estaba aquí hoy. Lo siento, no fue mi intención… de interrumpir.”
“No, está bien”, la chica más mayor intervino y le lanzó una mirada. “Siento que nunca paso tiempo con los amigos de Anahi. Estoy segura que no le importa si te quedas un rato.”
“No, siéntate”, me di por vencida y observé que el brasileño se acercaba a Emily antes de reclamar la silla junto al sofá. “¿Y? Por mucho que me encanta escuchar que tengo la razón, tengo curiosidad sobre ¿A qué te refieres?”, le pregunté y me senté al lado de Emily.
“Dulce”, dijo con un suspiro y sentí mi pulso por las nubes. Oh no, esto era malo.
Luis no tenía ni idea acerca de lo mío con Dulce. Y no estaba segura de lo que iba a decir. Teniendo en cuenta que Emily sabía sólo de mí noche en New York con mi compañera de equipo, esto podría ser complicado. Me quedé inmóvil por un segundo, pero Luis continuó.
“La llevé a almorzar y tuvimos un muy buen rato. O al menos eso pensé. Así que traté de besarla y ella me rechazó totalmente”, reveló y eso hizo que mi corazón saltara por alguna razón.
“¿Dijo por qué?”, la rubia preguntó de repente.
“Ella dijo que había alguien más”, Luis respondió y se me secó la boca. ¡Mierda!
“¿Quieres escuchar la mejor parte? ¡Es otra chica!”
Joder, eso se mantuvo haciendo eco en mi cabeza y ¡Tenía que poner fin a eso! ¿De verdad Dulce había rechazado a Luis porque sentía algo por mí? Mi corazón estaba acelerado, pero no había palabras que salieran de mis labios a pesar de que debería de haberle puesto fin a la conversación.
“¿Sabes quién es?”, Emily parecía demasiado curiosa y fulminé con la mirada a Luis, pero él no me miraba.
“No”, el chico negó con la cabeza y suspiré con alivio. “Al parecer, es una chica con la cual trabajaba en un restaurante”, su voz no paraba y me quedé muy sorprendida. “Ni siquiera sabía que había trabajado en un restaurante. Ella dijo que habían salido antes, pero ella no había querido presionar las cosas por varias razones. Ahora que ella estaba más estabilizada y algo había terminado, ella quería darse una oportunidad.”
Mi mandíbula casi cayó ante sus palabras. ¿Varias razones? ¿Algo había terminado? ¿Dulce estaba hablando de mí? Y ¿Cuándo mierda ella tuvo el tiempo para conseguir a otra persona? Primero Austin, luego Luis y ¿Ahora otra chica? Yo estaba más que desconcertada. Austin y Luis habían sido falsa alarma, pero esto me trastornaba más de lo que quería. No tenía ningún derecho para pensar de esa manera, pero me molestó que yo no fuera la única mujer en la vida de Dulce. ¿Cuán estúpido sonaba eso?
Y al parecer, yo no era la única en esta ciudad que estaba detrás de ella. El punto era que Dulce no tenía ningún interés por volver con Austin o empezar algo nuevo con Luis. Pero si estaba lista para seguir adelante con esa chica que había conocido antes. Mi mente corría desenfrenadamente con las especulaciones e ideas de la supuesta chica; como era o cual era su personalidad.
“Lo siento”, Emily me sacó de mis pensamientos con su compasión por mi amigo.
“Está bien. Supongo que el universo me está diciendo que aún no es tiempo para tener algo serio con una chica todavía”, se rió entre dientes, pero me agité ante la nueva noticia. Me decía a mí misma que quería ser amiga de Dulce y empezar de nuevo, pero el hecho de que ella estaba dispuesta a seguir adelante realmente… me molestaba más de lo que quería admitir.
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“Quince minutos, dos personas, una bola por cada pareja. Pónganse cómodas con la pelota y calienten un poco”, nuestro entrenador instruyó.
Por lo general, yo siempre hacia los ejercicios de calentamiento con Kristie pero tenía algo diferente en mente. Con la bola a mis pies, se la pasé precisamente a la más joven del equipo y señalé que quería que ella fuera mi pareja. Los orbes marrones familiares me miraron sorprendidos al parecer antes de asentir con la cabeza suavemente. Su pase fue tan preciso, pero un poco más lúdico ya que utilizó la parte exterior de su pie. Hicimos algunos ejercicios de rutina como nuestro entrenador quería antes de que finalmente obtuve el valor para hablar.
Habíamos hecho las paces. En realidad, más que eso. Estábamos tratando de ser amigas. Pero desde que yo había oído hablar de la otra chica misteriosa que Dulce, posiblemente, estaba viendo, no pude dejar de pensar en ella.
“Me olvidé por completo de preguntar, pero ¿Cómo va la mudanza?”, quería entablar una conversación informal ya que éramos amigas, ¿No?
“Oh, ya está hecha ya”, Dulce respondió mientras hacía malabares con el balón con mucha habilidad. “Quiero decir, la mayor parte. El departamento viejo ya no está y nos mudamos al nuevo. Sólo tengo que terminar de desempacar algunas cajas.”
“Eso fue rápido”, le comenté porque me acordé de haber estado en su departamento una noche antes que Austin había aparecido.
“Sí, por mucho que no me gustara que Austin estuviera aquí personalmente, fue de gran ayuda para mover las cosas pesadas”, la más joven explicó con una pequeña sonrisa y me reí sutilmente. “Lo único malo es que el nuevo departamento es mucho más grande y se ve vacío. No tengo tantos muebles para llenarlo, supongo.”
“No necesitas necesariamente muebles”, respondí mientras continuábamos pasando la pelota el uno al otro. “A veces es la distribución de las cosas que ya tienes puede marcar la diferencia.”
“Lo siento, señorita-voy-a-ser-arquitecta”, se burló de mí y me reí suavemente. “No todo el mundo tiene un buen ojo para esas cosas.”
“Te diré algo”, quería hacer una sugerencia. “¿Por qué no voy algún día y le echo un vistazo? Podría hacer algunos bocetos de cómo podría verse y tal vez reorganizar algunas cosas si quieres.”
“Oh, no, no tienes que hacer eso”, la centrocampista izquierda interrumpió rápidamente.
“No me importa”, le dije con sinceridad y sonreí. “En realidad, me encanta hacerlo. Es cómo practicar para lo real algún día. Y tengo muchas fotos y pinturas guardadas que te puedo dar si quieres porque ya no tengo suficiente espacio. Vamos, será divertido. Y si no te gustan mis sugerencias, aún puedes dejarlo cómo está así de… aburrido.”
“No es aburrido”, protestó ella después de mi burla, pero detecté esa sonrisita en sus labios de inmediato. “¿De verdad no te importa?”
“No, para eso están los amigos, ¿No?”, le respondí y correspondí la sonrisa con delicadeza. Ella asintió con la cabeza una vez más, y, básicamente, estuvo de acuerdo con mi plan. No estaba segura de por qué estaba tan interesada en ser su amiga, pero no había nada malo en eso. Teníamos historia pero quien dijo que no podíamos seguir adelante y empezar de nuevo. Esto iba bien hasta ahora.
Los siguientes ejercicios requirieron más atención y nuestra conversación terminó ahí. Nunca hicimos un plan sobre cuándo debería ir y yo probablemente estaba demasiado ansiosa para que eso ocurriera. Pero no pude contenerme. La práctica había terminado y vi a Dulce dejar los vestidores para irse a casa cuando agarré mi bolso rápidamente y corrí tras ella. Casi me tropecé en el camino porque me apuré mucho. Estaba doblando en una esquina cuando me reuní con ella, pero ella no estaba sola.
“Dul”, había gritado antes de llegar hasta donde ella, pero mi aliento se enganchó en la parte posterior de mi garganta cuando me paré frente a ella, que estaba junto a otra mujer de cabellos claros que tenía a Lara en sus brazos. Fue sólo una corazonada, pero sentía que la mujer con el pelo castaño claro era la chica misteriosa de Dulce. Ella era hermosa y no lo que yo esperaba. Tenía el pelo recogido en un moño informal, llevaba un par de gafas de última moda, una camiseta simple blanca, pantalones vaqueros rasgados y Converse. Para ser honesta, me recordaba mí misma. Eso me molestó aún más porque me imaginaba que la otra persona sería menos… amenazante.
“¿Está todo bien?”, Dulce preguntó preocupada y me sentí ruborizada después de haberla perseguido.
“Um, sí, lo siento”, me reí nerviosamente y aclaré la garganta. “Sólo me preguntaba… ¿Si podría ir mañana para las cosas del departamento? No tengo clases.”
“Oh, lo siento. Ya tengo planes”, la más joven sonó genuinamente avergonzada mientras que la aún sin nombre, me miraba con desprecio. Me reuní con los ojos marrones, poco antes de centrarme en Lara. Esta fue la primera vez que la pequeña de tres años, no me prestaba atención. Ella estaba jugando con el pelo de la chica misteriosa y eso me puso más celosa de lo que quería admitir.
“!Ari nos llevará de camping!”, la voz aguda de pronto exclamó con alegría después de las palabras de su madre.
“No vamos a acampar, princesa. Sólo iremos de picnic”, ‘Ari’ respondió y le hizo cosquillas a la pequeña en sus brazos, por lo que la sensación molesta de envidia alcanzó proporciones desconocidas.
“Any, ella es Ariana. Solíamos trabajar juntas”, Dulce decidió presentarnos después de todo. “Y Ariana, ella es Anahi. Ella es una de mis compañeras de equipo.”
“Encantada de conocerte”, dije con cortesía pero Ariana no me correspondió y en su lugar se centró en Lara. ¿Cuál era su problema? “Bueno, entonces no quiero retenerlas. Te veré en la práctica”, me dirigí a Dulce de nuevo.
“Sí, arreglaremos algo en otro momento”, sonrió y traté de imitar su movimiento, aunque no estaba segura de lo convincente que fui.
Dieron media vuelta y comenzaron a caminar mientras yo las miré por un momento. Ariana puso su brazo libre alrededor de la cintura de Dulce y habría jurado que había hecho eso para molestarme. ¿Cómo fui tan ciega? No todo se trataba de mí. Yo había rechazado la idea de que Dulce tenía sentimientos genuinos por mí y por lo tanto la rechacé en repetidas ocasiones. Sin embargo, verla con otra persona fue más duro de lo que pensé. Austin y Luis habían sido diferentes. No eran una cosa real pero ver el vínculo evidente entre las dos jóvenes me estaba causando una confusión interna.
Oí a Lara riéndose como loca porque Ariana le hacía cosquillas otra vez y rodé mis ojos porque estaba molesta conmigo misma. ¿Por qué estaba haciendo esto un problema? Ella siguió adelante y yo también. Era cosa de tiempo y probablemente necesitaba un poco espacio para procesar.
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Estaba en mi camino hacia la última práctica de nuestro juego en Kansas el sábado. Antes de que incluso llegara al vestuario, el entrenador me llamó y me dijo que tenía que hacer algo antes de reunirme a la práctica. Estaba más que asombrada cuando me ordenó participar en un segmento del canal de Youtube de Boston Breakers. A pesar de que conocía el canal, nunca me habían pedido que hiciera algo para ellos. Tal vez me sentía un poco halagada, pero también no preparada.
Haciendo mi camino hacia la habitación designada, casi me quedé sin aliento cuando vi a Dulce ya sentada en el sofá delante de la cámara. Oh Dios, gemí internamente. Como si mi extraño encuentro con ella y Ariana no había sido suficiente. Me acerqué a ella lentamente y rápidamente el entrevistador y el pequeño equipo de producción nos comenzó a instruir.
“Hemos tenido una gran cantidad de solicitudes en línea para hacer algo como esto con ustedes dos ya que son las más jóvenes de equipo”, el hombre de pelo oscuro explicó mientras tomaba asiento junto a mí compañera de equipo. “Los fans tienen curiosidad y queremos hacer un segmento con las dos ¿Si eso está bien?”
“Claro”, dije tan casualmente como pude, aunque estaba bastante nerviosa.
“¿Por qué no?”, Dulce intervino y ambas tuvimos unos minutos para prepararnos.
Si lo hubiera sabido me habría vestido un poco mejor, pero lo que tenía estaba bien. Llevábamos pollerón del equipo, pero tenía que reconocer que Dulce se veía magnífica en el color azul marino. Detente Anahi, me regañé. Me desaté la cola de caballo y dejé que mi pelo fluyera con más naturalidad cuando cogí a la centrocampista observándome. Nuestros ojos se encontraron por un segundo y sonreí suavemente mientras que la sonrisa de sus labios era tímida. ¿Estaba sonrojada?
“Muy bien, ¿Estamos preparados para empezar?”, el entrevistador preguntó y ambas asentimos mientras la cámara estaba encendida.
Entrevistador: Bueno, entonces vamos a empezar así. Dado que las dos son las más novatas del equipo, ¿Pueden tal vez presentarse muy rápido?
Anahi: Hola, soy Anahi Puente. Tengo 21 años y esta es mi segunda temporada con The Boston Breakers. Soy originaria de Miami y soy volante central.
Dulce: Hola, soy Dulce Maria Espinoza y tengo 20 años. Me mudé a Boston desde California y me uní a The Boston Breakers hace sólo unas semanas… Oh, y soy centrocampista izquierda.
Entrevistador: Perfecto. Pensamos en este pequeño juego: ustedes dos obviamente, se conocen muy bien en el campo, y queríamos ver lo bien que se conocen fuera de la cancha.
A la mierda con mi vida, fue todo lo que pensé cuando nos dijo eso. Bueno, nos conocíamos bastante bien en un sentido bíblico, casi lo dije pero me golpeé internamente por eso. ¡No te ruborices, Anahi!
E: ¿Hace cuánto tiempo se conocen?
A: Yo tenía dieciséis años cuando nos conocimos. Dulce tenía quince años, por lo que técnicamente hace cinco años. Pero nosotras no… quiero decir, no nos habíamos visto durante mucho tiempo antes que ella se uniera a Breakers.
E: ¿Te acuerdas de lo que pensaron una de la otra? Como… ¿Las primeras impresiones?
A: Dulce era una persona muy diferente en ese entonces. Ella no era muy sociable y me acuerdo que las chicas pensaban que era arrogante o engreída. Pero yo definitivamente estaba muy intrigada porque ella no era tan fácil de leer. Ella sólo hablaba con su amiga que tenía en casa –Un grito para Dinah si estás viendo esto- pero más llegué a conocerla, nos llevamos bien y nos hicimos amigas.
D: Para ser honesta, yo no me acuerdo. Al igual que Anahí dijo, yo era muy cerrada y apenas notaba algo o a alguien, excepto por el balón. Sin embargo, lo que sí recuerdo es lo impresionada que estaba con ella en el campo.
Era estúpido, pero me sentí un poco decepcionada de que ella no parecía recordar su primera impresión de mí. Pero me callé y fingí indiferencia y no presente ninguna reacción.
E: Ok, vamos a empezar el juego. Les preguntaré a cada una de ustedes una pregunta acerca de la otra persona y si la responden bien les daremos un punto. Tan simple como eso. El que tenga más puntos al final gana. Tenemos las respuestas a partir de fuentes fiables por lo que no se preocupen.
A: Soy muy competitiva, por lo que me tomaré esto en serio, Dul.
D: Eh, estoy temblando en mis zapatos. Dale.
A: Yo me encargo. No tienes ninguna oportunidad.
E: Anahi, empezaremos contigo. Primera pregunta: ¿Cuál es el número de la suerte de Dulce?
A: Eso es fácil. Es el 7, duh.
E: Eso es correcto. Dulce, ¿Cuál es el número de la suerte de Lauren?
D: Es el 8 aunque ella no lleva ese número en su camiseta más, fue su primer número y por eso ella todavía lo considera su número de la suerte.
E: Eso también es correcto, estamos empatados. ¿Cuál es el equipo de fútbol favorito de Dulce?
A: El Real Madrid. Ella es una gran madridista.
E: Es cierto, 2-1 para Anahi. La misma pregunta para ti Dulce: ¿El equipo favorito de Anahi?
D: Manchester United.
E: Y estamos empatados de nuevo. ¿Jugador de fútbol favorito de todos los tiempos?
A: Uhm… bueno, hay un montón de jugadores que ella mencionó…
D: Yo sé tu jugador favorito. ¿Me dan un punto extra si contesto antes que ella?
A: ¡Espera, mujer! Estoy pensando… me iré con mi instinto y diré que es Maradona.
E: Correcto.
A: ¡Sí!
D: El de ella es Zidane. No hay duda. Ella nunca dejó de parlotear acerca de él.
A: Es un puto genio-Oh, Dios, lo siento.
D: ¿Ven a lo que nos tenemos que enfrentar todos los días?
El burlón estaba llegando a un punto en que era absolutamente normal. No parecía forzada, y por primera vez en mucho tiempo sentí que éramos realmente amigas. Recordando viejos tiempos y haciendo bromas entre sí frente a la cámara se sentía genial. No podía borrar esa sonrisa de mi cara por alguna razón.
E: Eso está bien. Estamos empatados de nuevo 3-3. Anahí, ¿Cuánto calza Dulce?
A: 8,5. Sé que es un hecho, porque ella olvidó sus zapatos una vez y tomó prestados los míos, porque calzamos lo mismo.
D: Sí, eso es cierto. Sabía eso también.
E: Entonces cada una ganó un punto. Suficiente de preguntas de fútbol, haremos algunas más profundas. Anahi, ¿La película favorita de Dulce?
A: American Beauty.
Vi la cabeza de la joven volviéndose rápidamente y me miró con ojos sorprendidos.
D: ¿Cómo sabes eso?
A: Creo que fue en los campeonatos de la Sub-17. Había una bolsa de plástico a la deriva en el viento, y me dijiste que te recordaba a esa escena de ‘American Beauty’ porque era tu película favorita. Me burlé que eras un bicho raro como ese chico con la cámara en la película y estuviste bastante molesta conmigo por unas horas.
Todavía estaba sonriendo mientras contaba la historia y vi que los ojos marrones me miraron llenos de cariño. Ella pareció recordar y sacudió la cabeza ligeramente.
D: Dios mío, no puedo creer que recuerdes eso.
A: No te hagas ilusiones. Estoy tratando de ganar aquí.
Dulce rodó los ojos, pero se unió a mi pequeña risa.
E: Estás por delante con un punto a menos que Dulce sepa tu película favorita también.
C: El Indomable Will Hunting.
A: ¡Maldición!
Mis ojos cayeron al suelo porque recordé el momento que Dulce había aludido. Había sido durante nuestra ‘aventura’ en bootcamp. Nos habíamos acurrucado en la cama después de habernos besado desde hace mucho rato y yo la había convencido que viera la película conmigo en mi portátil. El recuerdo de su delgado y más pequeño cuerpo apoyado contra el mío, mientras escuchaba su respiración suave, fue la causa de que mi corazón aleteara. Tragué un poco antes de que me di cuenta que estuve fuera un poco.
E: ¿Cuál es la canción favorita de Dulce ?
A: ¡Eso no es justo! Ella escucha más música que cualquier otra persona. Probablemente no hay una sola canción en este planeta que no haya escuchado.
D: Puedes renunciar a la pregunta.
A: Pff, el infierno no. Yo diré… ‘The Scientist’ de Coldplay ya que siempre ponías esa canción a pesar de que siempre te decía era deprimente como la mier-oh, lo siento.
E: Bueno, le daré este punto a ella porque la respuesta era ‘Anything’ de Coldplay.
D: Eso es justo. Sé que siempre escuchabas ‘Love Will Come Through’ de Travis y mencionaste que te gustaba mucho.
E: ¡Eso es correcto! Wow, realmente se conocen.
Si usted supiera, pensé, y no podía creer que mi compañera de equipo recordara muchos detalles. Cuando había empezado diciendo que ni siquiera podía recordar su primera impresión de mí, yo no había estado segura de que ella iba a contestar tantas preguntas correctamente. Estaba extrañamente halagada y sentí que mi corazón aleteaba de esa manera extraña cada vez que ella decía las respuestas correctas e incluso una explicación de por qué lo sabía.
E: Entonces ¡Es hora de decidir! Si Dulce podría vivir en cualquier lugar del mundo, ¿Dónde sería?
A: Oh wow, eso es difícil. Yo creo que nunca hablamos de ello… ¿O lo hicimos?
Miré y me mordí el labio inferior. Esta fue la primera vez donde realmente no recordaba ninguna conversación. ¡No podía perder ahora!
D: No diré ninguna palabra. Estabas tan arrogante al principio por lo que no recibirás pistas.
A: Muy bien, entonces diré… Madrid.
E: Y eso es… ¡Incorrecto!
A: Noooo, ¿Cuál era la respuesta?
D: New York
A: ¡A la mierda! Oh, lo siento… otra vez.
Ellos tendrían que utilizar una gran cantidad de pitidos por ahora. Definitivamente estaba exagerando mi decepción por perder el punto, pero era divertido ser torpe y hacer bromas.
D: Creo que Anahí probablemente dijo Londres. Nosotros alguna vez hablamos y me acuerdo que tú dijiste eso.
E: Eso es correcto, lo que significa que Dulce gana 7-6. Felicitaciones.
Dulce hizo una reverencia en broma, como si acabara de ganar algo muy importante, pero no pude ocultar mi risa. Aplaudí, pero en tono de broma rodé los ojos antes que el entrevistador se dirigiera a nosotras de nuevo.
E: Sé que se tienen que ir luego a la práctica, pero obtuvimos esta increíble pregunta en línea. ¿Podrían describir al otro en tres palabras para poner fin a esta especie de segmento?
Elevé una ceja y respiré hondo, tratando de enfocarme, pero también ser rápida.
A: Dulce es cuidadosa, talentosa y… esta no es una palabra pero es una gran mamá.
Volví la cabeza un poco, vi los labios de mi compañera formar una sonrisa sincera ante mis últimas palabras. Ella miró a la cámara y se tomó un poco de tiempo.
D: Anahí es amable, independiente y… heterogénea.
A: ¿Heterogénea? Eres una fanfarrona. No juegues con las grandes palabras. Ya ganaste, cielo.
D: No seas tan mal perdedora. ¿No conoces esa palabra? ¿Quieres que te la explique?
A: Cállate.
Le di un codazo a la ligera. Quería besar esa sonrisa petulante de su cara. Espera, ¿Espera? Besar no era parte de ser amigas.
E: Eso fue increíble. Creo que a los fans les va a encantar. Pero ustedes tienen que volver a la práctica porque le dije al entrenador que no las iba a retener mucho. Gracias por venir y estoy seguro de que las veremos otra vez porque siento que este vídeo será muy popular.
Dulce y yo le agradecimos al equipo de producción también, pero luego corrimos de vuelta a los vestidores para cambiarnos. Durante todo el camino, no podía dejar de sonreír y mucho menos dejar de mirarla. Me acordé de los celos que había sentido con Ariana y el pensamiento todavía me mataba. Al llegar al vestuario, empezamos a cambiarnos, pero no nos habíamos dicho ninguna palabra desde que nos estábamos apurando lo más rápido posible para evitar la pérdida de la práctica. De repente, ella tomó la palabra cuando nos acercamos a la puerta para salir a la cancha.
“Eso fue divertido”, dijo en voz baja y mostró esa sonrisa impecable de ella.
“Sí, tal vez las cosas no han cambiado tanto como pensamos.”
Me sorprendió mi propia respuesta y nuestros ojos se encontraron en un vistazo rápido antes de que ella mirara hacia otro lado. ¿Qué demonios estaba diciendo? ¿Que éramos esencialmente las mismas personas que estaban todas las noches juntas por dos semanas? ¿Que posiblemente nuestros sentimientos no habían cambiado? ¿Estaba finalmente reconociendo que Dulce siquiera había tenido sentimientos hacia mí en ese entonces? Estaba más que confundida, pero la otra chica estaba liderando el camino y no se centró en mis palabras accidentales.
Era obvio que ella estaba siguiendo adelante y tenía que dejar de confundir nuestros intentos de ser amigas con algo más. Esperaba seriamente que yo no siguiera haciendo el ridículo, pero las posibilidades que teníamos eran bastantes escasas debido a mi comportamiento. Suspiré con fuerza antes de seguir a mi compañera de equipo que estaba usando su número de la suerte en la espalda.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:25 am

Capitulo 8
Dulce’s POV
Estaba empacando las últimas cosas para el juego de mañana en Kansas. Dado que el lugar estaba bastante lejos, viajaríamos un día antes, así seríamos capaces de descansar lo suficiente antes del partido. Los partidos como visitante eran difíciles para mí, sobre todo cuando me iba por más de un día porque odiaba dejar a Lara. Estaba tan acostumbrada a pasar mis noches con ella y no tenerla cerca todavía era un duro ajuste. Pero el precio que tenía que pagar era poder proveer para nosotras y vivir mi sueño, al mismo tiempo.
Por mucho que me disgustara estar lejos, sabía que ella estaba en buenas manos. Ariana había accedido a pasar la noche con Lara y cuidar de ella hasta que estuviera de vuelta mañana por la tarde. Ella se había convertido en una gran amiga para mí cuando me había trasladado a Boston. De hecho, ella fue la primera y casi no tenía ningún amigo aquí. Trabajando juntas en el restaurante de mala muerte había sido una experiencia de unión. La aspirante a cantante había sido mi salvadora cuando tuve que trabajar por horas impías o turnos porque a ella no le importaba pasar tiempo con mi hija mientras yo estaba en el trabajo.
Después de un tiempo me di cuenta de que ella estaba posiblemente desarrollando sentimientos hacia mí que excedían la amistad. Y Ariana era muy sencilla y honrada; lo cual me gustaba desde que había tenido bastantes confusiones en mi vida. Le pregunté hace unos meses, y ella había admitido que esperaba más que una amistad si yo estaba interesada también. En ese momento, yo había declinado. Mi vida había sido un caos absoluto y yo estaba luchando financieramente y emocionalmente. Yo no había estado segura de si era capaz de mantenerme en Boston con mis limitados recursos.
Pero las cosas habían cambiado. Mucho había sucedido en las últimas semanas. Así que por ahora, Ariana y yo estábamos tomando las cosas con calma para ver donde irían a parar pero yo ya no estaba contra eso. Ella amaba a Lara y Lara la amaba. Éramos evidentemente amigas y ella era hermosa. Sobre los ojos de los demás parecíamos una pareja perfecta. Si no fuera por el hecho de que una cierta compañera de equipo aún sostenía un pedazo de mi corazón.
“¿Estás nerviosa?”, Ariana apareció a mi lado mientras yo subía la cremallera de mi bolso.
“Sí, Kansas es un muy buen equipo y todavía me pongo nerviosa antes del juego y en la práctica para ser honesta. Tengo que probarme a mí misma cada vez”, le respondí y me encontré con su mirada.
“¿Estás nerviosa por Anahi?”, preguntó la morena de manera contundente y fruncí las cejas.
“¿Por qué yo tendría que estar nerviosa acerca de ella?”, pregunté un poco confundida.
“Debido a que tú vas a pasar tiempo con ella otra vez… lejos”, la chica más vieja parecía preocupada ahora y respiré hondo. Ariana sabía todo acerca de mi historia con Anahí. Era evidente que no le gustaba el volante central, sobre todo después de lo que había pasado en New York.
Siendo mi única confidente, tuve que decirle a alguien y aunque yo sabía que Ariana tenía sentimientos platónicos hacia mí, ella seguía siendo una gran amiga. El hecho de que no le gustara mi compañera de equipo fue más que nada debido a que ella sabía todos los detalles de nuestra tumultuosa relación y no era por cuestión de celos… o al menos eso suponía.
“Te lo dije, somos amigas ahora. No hay nada de qué preocuparse”, traté de tranquilizar a la chica de pelo castaño claro.
“Supongo que no entiendo por qué quieres ser amiga de alguien que te ha tratado como una mierda”, su voz sonaba aún más preocupada.
“Ella es mi compañera de equipo y tenemos que llevarnos bien hasta cierto punto. Y no quiero perder mi energía tratando de ignorarla cuando simplemente podemos seguir adelante”, le expliqué y la oí exhalar con fuerza. “Mira, ella no es tan mala como tú piensas que es.”
“Tal vez”, la chica se encogió de hombros. “Aunque quiero que sepas que no tienes que sentirte obligada a ser su amiga. No tienes que sentirte mal por lo que pasó entre ustedes hace años. ¡Si hay alguien que debe sentirse mal es ella!”
“Ni siquiera quiero pensar más en eso para ser honesta”, le dije con un poco de frustración. “Se acabó. Lo que sucedió entre nosotras en ese entonces o en las últimas semanas se terminó. No te tiene que gustar, pero quiero ser su amiga. No por culpa pero me preocupo por ella como sólo eso, como una amiga. Lo que necesito de ti es que al menos aceptes eso.”
Ariana se acercó y tomó suavemente mi mano entre las suyas. Suspiró en silencio mientras que nuestros dedos se entrelazaron antes de mirarme a los ojos de nuevo.
“Es sólo que no quiero que te hagan daño otra vez”, habló en un susurro, y usó su otra mano para meter un mechón de pelo detrás de mí oreja.
“Lo sé”, respondí con una sonrisa suave y apreté su mano sutilmente. “Y te lo agradezco. Al igual que te agradezco todo lo que has hecho por mí, pero tienes que confiar en mí.”
“Sí, confío en ti”, ella respondió rápidamente. “Es en ella en quien no fío. Pero si tú dices que son amigas, entonces haré mi mejor esfuerzo y trataré de no preocuparme… simplemente no la dejes entrar.”
“Entrar en… ¿Qué?”, le pregunté realmente confundida.
“No lo sé. Tiene que haber algo allí si ella pudo entrar en tus buenos sentimientos después de lo que te ha hecho.”
“Ella no entrara de nuevo o algo así”, la tranquilicé y la vi sonriendo ahora también.
Su mirada cayó en mis labios y yo sabía que probablemente ella estaba dispuesta a sellar esto con un beso. No nos habíamos besado todavía y aunque estuve tentada varias veces había un poco de vacilación en mí al final. Una parte de mí tenía miedo de lo que sentía o no sentía. No intentarlo no era una respuesta tampoco. Quería que eso pasara y se sintiera bien porque había mucha tensión acumulada en mi interior. Sin embargo, los labios color rosa parecían tentadores y me incliné antes de que nos interrumpieran.
“!Mami!”, gritó Lara y corrió hacia el dormitorio, por lo que Ariana y yo saltamos ligeramente. “¿Te vas ahora?”
“Sí, me tengo que ir”, le contesté a mi hija y la levanté rápidamente. “¿Vas a comportarte mientras no estoy?”
“Sí, pero te voy a extrañar”, dijo la niña de tres años, haciéndome suspirar, porque de verdad no quería irme.
“Te voy a extrañar más, cariño”, besé su frente y tomé una respiración profunda. “No me iré por mucho tiempo y Ariana cuidara muy bien de ti.”
“Lo sé. Ari me prometió que voy a poder comer todo el helado que quisiera”, la voz aguda chilló.
“Oh, ¿De verdad?”, dije bromeando y miré a Ariana quien sonrió suavemente.
“Se suponía que no debías decirle”, la otra chica se acercó y le hizo cosquillas a Lara, haciéndola estremecer y reír descontroladamente en mis brazos.
Verlas interactuar no era nuevo para mí, pero todavía parecía increíble ver lo bien que se llevaban. Lara era muy abierta en general y a veces eso me daba miedo, pero ella realmente amaba a Ariana. ¿Y a quién no le encantaría ver a su hijo estar tan encantado con alguien que estaba tratando de tener algo contigo?
No pude contenerme, y me incliné para besar a Ariana en la mejilla. Ella memiró sorprendida al principio por mi afecto inesperado pero sonrió ampliamente. Ya era hora de irse y yo estaba más allá de la suerte por tener a alguien que se interesara por mí y sin señales mixtas o de confusión. Sus señales eran claras y ella me trataba bien. Me debía a mí misma explorar cualquier sentimiento que tenía por ella, incluso si no eran tan intensos como otros.
***********
No fue un esfuerzo consciente, pero después de mi conversación con Ariana, traté de mantener distancia cuando se trataba de Anahi. Tal vez eso no era justo después de que había aceptado ser su amiga y estábamos haciendo progresos. Pero cada vez que estábamos lejos y solas, algo sucedía. Y yo no quería que algo así fuera a pasar esta vez. Era mejor enfocarme en mí misma y en el juego. Podríamos trabajar en nuestra amistad cuando estuviéramos de vuelta en Boston.
En Kansas, pasé la mayoría del tiempo sola ya que no quería que Anahi pensara que la estaba ignorando a ella específicamente. Ella me preguntó si todo estaba bien y yo le había dicho que sí. Desde entonces apenas estábamos interactuando pero quería que fuera de esa manera. Ella estaba con Kristie y utilicé toda mi energía para concentrarme en el juego.
Desafortunadamente, esta nueva distancia se extendió en nuestro juego también. Me costó mucho jugar con la nativa de Miami, lo cual eso no era un problema en absoluto antes. A pesar de que no lo estaba haciendo a propósito, evité pasarle el balón lo que cual era perjudicial para nuestro juego desde que ella era nuestro creador de juego. El juego estaba empatado 0-0. Ambos equipos habían tenido oportunidades, pero de alguna manera ninguno había anotado. Tan sólo quedaban minutos de juego y mi ambición finalmente superó mis emociones.
Empecé a atacar más que a defender así que trate de esquivar así Anahi tendría un poco de espacio. Ella definitivamente estaba al acecho esperando que le pasara la pelota. Me liberé de los defensores con una corrida rápida y controlé la pelota, lo cual nunca había sido un problema. Mirando hacia arriba, vi a nuestro delantero cubierto, pero Anahi estaba de pie en el área con un poco de espacio. Precisamente pasándole el balón, yo sabía que ella no iba a perder la oportunidad. Ella siempre había sido buena en estas cosas; anotando a último minuto y manteniendo la calma. Me recordó a las finales de la Sub-17.
Y tenía razón cuando la pelota fue a parar al fondo de la red y todo el equipo aplaudió como loco. Definitivamente estaba aliviada de que al final habíamos sido capaces de anotar por lo menos un gol y esperanzadamente ganar. Eso era lo de lo que se trataba al final.
Mi corazón saltó inadvertidamente cuando vi a mi compañera de equipo que recién había anotado corriendo hacia mí con todos los demás. Ella estaba sonriendo de oreja a oreja y luego sentí que me aplastó con un fuerte abrazo justo después. Era un partido importante y los tres puntos eran cruciales. La alegría estaba justificada, pero odiaba esa sensación de aleteo en el pecho cuando sentí el cuerpo tonificado presionándose contra el mío. No pude ocultar mi sonrisa y poner mis brazos alrededor de ella por un segundo antes de que el resto del equipo saltara sobre nosotras.
No fue hasta que estábamos en el vestuario después del partido que Anahi se dirigió a mí con más cautela en esta ocasión.
“¿Vas a venir a la fiesta de cumpleaños de Kristie el martes?”, el volante central se paró frente a mí mientras yo desataba mis zapatillas.
“!Tienes que ir, Dulce!”, la rubia de pronto intervino apremiantemente.
“Vamos a ese nuevo club que abrió sus puertas hace unas pocas semanas. Se supone que es un locura.”
“Ni siquiera tengo 21. Probablemente no me dejaran entrar”, le dije más bien tímidamente mientras Kristie y Anahi se miraron.
“¿No tienes una identificación falsa?”, Kristie parecía realmente sorprendida.
“Ella obviamente ha estado ocupada con otras cosas, por el amor de Dios”, Anahi rodó sus ojos y se rió suavemente por lo molesta que estaba ante la pregunta de la rubia.
“Anahi tiene razón. No he ido a la universidad y hasta ahora no he tenido la necesidad de tener una”, le expliqué más y me quité las zapatillas rápidamente.
“Conozco a la chica que trabaja en la puerta. Así que ella te puede dejar entrar si le digo”, la chica de los ojos verdes más impresionantes añadió y me miró expectante.
“Oh… no estoy segura de si quiero salir y dejar a Lara otra noche de nuevo”, le respondí y vi a mis dos compañeras de equipo asentir. Esa excusa fue mucho mejor al parecer. No era una excusa, porque había algo de verdad en ello. Pero tampoco estaba segura de si quería estar cerca de la otra morena, cuando el alcohol y la fiesta estaban involucrados. Esa combinación no había terminado bien la última vez. Me sentí mal por Kristie que parecía muy ansiosa por mi asistencia.
“Está bien, no voy a obligarte, pero me encantaría que vinieras y simplemente así podamos disfrutar de una noche de fiesta con las chicas”, la chica pronto a-ser-cumpleañera hizo un último intento antes de entrar a las duchas.
“¿Quién se está quedando con Lara en este momento mientras estás aquí?”, Anahi preguntó con un dejo de vacilación antes de encontrarme con su mirada. Esos malditos orbes esmeraldas tenían algún efecto hipnótico sobre mí a veces. Sentí que se me apretó la garganta y la boca se me secó a pesar de que no estaba haciendo nada más que mirarme. Sin embargo, la expresión de sus ojos hacía que mi corazón saltara. ¿Fue sólo en mi cabeza o ella me miraba más cariñosamente últimamente?
“Ella está con Ariana”, respondí después de tragar el nudo de la garganta.
“Claro”, ella asintió con la cabeza y parecía inexplicablemente incómoda con mi respuesta. Sus ojos se posaron en el suelo y una parte de mí casi pensó que estaba celosa. “Bueno, entiendo que no quieras dejar a Lara con demasiado frecuencia. Así no te sientas presionada a venir a la fiesta. Kristie es sólo un poco cargante pero no tendrá nada contra a ti si no vas”, la chica más mayor continuó en voz baja. Estaba empezando a recordarme a la chica que había conocido en el equipo juvenil. La expresión dura pareció disolverse lentamente mientras nos acercábamos más. Por mucho que odiara admitirlo, me encantaba ver ese lado más auténtico y tierno de Anahi. Fue una de las razones más importantes por las cuales me había enamorado de ella en ese entonces.
“Gracias”, le respondí y simplemente sonreí. Ella hizo lo mismo antes de regresar a su lugar en el camarín. Tomando otra respiración profunda, me recordé a mí misma de la situación en que yo estaba. Estaba siguiendo adelante, me repetí internamente.
*******
Era bastante patético pero desde que nació Lara, no nos separábamos mucho. Después de haber llegado ayer de Kansas, no la había dejado sola por un solo segundo para recuperar el tiempo perdido. A ella no pareció importarle tanto como a mí. ¿Cómo yo iba a ser más dependiente que una niña de tres años? La pequeña estaba dormida tomando una siesta antes de que nos fuéramos al parque a jugar. Tenía mucho tiempo para mí y mientras que yo probablemente debería haber estado disfrutando, me aburrí después de 20 minutos. Como he dicho: patético.
Decidí desempacar las últimas cajas cuando oí el timbre de la puerta. Supuse que sería Ariana pero ella estaba trabajando y decidimos reunirnos en el parque. ¿Tal vez ella había salido antes de tiempo? Corrí a la puerta para que el timbre no sonara de nuevo y posiblemente despertara a Lara. Abriendo la puerta rápidamente, me quedé boquiabierta.
Mis padres estaban de pie en el pasillo y sentía que mi corazón estaba teniendo una gran zambullida. No los había visto en meses después de que prácticamente me habían corrido y mi pulso se fue por las nubes con tan sólo mirarlos.
“Hola”, mi padre habló mientras yo todavía estaba congelada. “¿No vas a invitarnos?”, me hice a un lado sin decir una palabra para permitirles entrar.
El hombre mayor frotó mi brazo mientras pasó frente a mí antes de que mi madre me diera un abrazo que no correspondí. No estaba segura de lo que estaba pasando y necesitaba un momento para recuperarme del shock. Ellos inspeccionaron el departamento antes de tomar asiento en la sala de estar.
“Dulce, ¿Por qué no has desempacado todavía?”, preguntó mi madre cuando me uní a ellos en la sala y me senté en el otro extremo del sofá en forma de L.
“¿Es por eso que vinieron aquí? ¿Para seguir quejándose?”, disparé el primer tiro porque sentía una ira incontrolable.
“No estamos aquí para discutir”, mi padre interfirió. “Queremos que tú y Lara vuelvan a casa con nosotros.”
“Es una broma, ¿Verdad?”, mis ojos se abrieron con incredulidad. “¿Quieres que me mude de nuevo con ustedes después que, básicamente, me echaron a la calle? De ninguna manera en el infierno.”
“Cuida tu lenguaje, Dulce”, la voz masculina me reprendió inmediatamente.
“Es posible que hayamos cometido algunos errores. Todos lo hacemos, pero creo que esto no es correcto. Tú y Lara deberían volver a casa con nosotros. Austin dijo que estaba muy preocupado.”
“¿Has hablado con Austin?”, yo estaba más allá que enfadada. Ellos no hablaron conmigo, ¿Pero sí con el chico que era tan responsable de mi situación si no más?
“Él es un buen hombre, Dulce”, dijo mi padre, y esto tenía que ser una broma.
“Oh, Dios mío”, dije para mis adentros y sacudí la cabeza.
“Él vino aquí para llevarte a casa y luchar por ti.”
“¿Lo apoyaste para que hiciera eso?”, pregunté y miré a mi madre. Sus ojos lo decían todo. “!Increíble! ¿Cómo pudiste perdonarlo después de todo lo que hizo? Si estás tan metidas en tus creencias, entonces, ¿Qué pasa con la parte dónde él rompió sus votos y me engañó varias veces?”
“Austin vino a nosotros y pidió perdón”, el hombre respondió y detecté algún reproche en sus palabras.
“Y yo no lo hice, eso es lo que estás diciendo”, concluí.
“Podrías haber trabajado en las cosas antes de tomar la decisión de pedir el divorcio y…”
“¿Y qué? ¿Humillarme más?”, mi voz sonó más dolida de lo que quería. “Confía en mí que nunca olvidaré lo mucho que he hecho eso. Tus últimas palabras fueron que yo era una vergüenza para la familia.”
“Pero podemos arreglar eso si vuelves a casa con nosotros”, siguió argumentando su punto, pero fuimos interrumpidos de nuevo con otra llamado a la puerta. ¿Qué demonios estaba pasando hoy? Me levanté inmediatamente y necesité algunos segundos para recuperar mi compostura.
Esto no iba a terminar bien.
Al llegar a la puerta una vez más, mi corazón dio un vuelco cuando vi a Anahi. ¡Hoy ha sido sin duda un domingo rarísimo! Estaba sonriendo casi con timidez, mientras que vi que llevaba un cuaderno de dibujo en una mano. Me quedé sin palabras.
“Hey”, dijo la chica con más edad. “Pensé en darte una sorpresa y tal vez echar un vistazo a tu departamento. Es audaz, lo sé, pero tenía muchas ideas y no podía dejar de pensar en ellas. ¿Es un mal momento?”
Yo quería responder, pero las palabras no salían. En cambio sólo la miré y vi que sus ojos demostraron más inseguridad con el pasar de los segundos. Fue sin duda audaz que haya venido y no podía evitar la sensación de que ella estaba tratando de arreglar las cosas después de que yo había estado distante los últimos días. Si ya no estuviera tan estresada, estaría encantada pero la idea de mis padres era una distracción.
“¿Dul?”, preguntó lentamente. “Lo siento, esto fue una estupidez. Debería haber llamado.”
“No, no es eso”, finalmente hablé y respiré profundamente. “¿Me puedes hacer un favor?”
“Um… seguro”, dijo Anahi sin saber siquiera lo que estaba pensando.
“Entonces entra y… juega”, tuve una idea y la vi siguiéndome en silencio. Mis padres parecían confundidos cuando vieron a mi compañía y nos observaron con escepticismo. “Creo que es hora que se vayan. Mi amiga y yo tenemos planes y creo que no tenemos nada más que discutir de todos modos.”
“Tenemos mucho que discutir, hija. Tu amiga puede volver en otro momento”, la voz de mi padre se llenó de ira y yo sabía que se había sentido despreciado, tan pronto como se levantó.
“Preferiría que se fueran porque no volveré a casa con ustedes y no quiero pelear sobre eso”, dije de vuelta mientras que él se acercó a hablar conmigo sin distancia entre nosotros.
“Escucha, este no es el ambiente adecuado para ti. La gente habla en casa y-“
“Eso es lo que te preocupa”, me burlé y lo interrumpí. “Ustedes no se preocupan por mí o por Lara. Todo lo que les importa es su reputación. Siento ofenderlos aún más, pero estoy feliz aquí.”
“!No voy a aceptar eso, Dulce! Y no me gusta la forma en me estás hablando y mucho menos interrumpiéndome. Este no es el entorno adecuado para criar a un niño. Además, tú sólo estás corriendo y persiguiendo una pelota-“
“¿Persiguiendo una pelota?”, no podía dejar de interrumpirlo porque estaba tan desconcertada. “¿Así lo llamas? ¡Yo lo llamo ganarse la vida y proveer a mi hija después de que mis propios padres me echaron!”
“!No me levantes la voz! Tienes que respetarme”, el hombre seguía aumentando su enojo.
“Bueno, entonces, tal vez usted deba hacer algo digno de respeto”, oí de pronto a la joven junto a mí hablar. Hasta ahora me había olvidado de que estaba siendo testigo de esto, pero ella sonaba igual de enojada como yo.
Miré a mi lado para ver sus ojos verdes ardiendo de furia y mirando fijamente a mi padre.
“¿Perdón?”, él estaba claramente sorprendido por mi amiga que salió a mi defensa. “¿Quién eres tú para juzgarme a mí y a mi familia? Lo sé todo sobre ti y esas otras mujeres. Austin me lo dijo todo. ¡Y es por eso que no quiero que Lara crezca en torno a estas… perversidades!”
“!¿Qué?!”, exclamé en mezcla de sorpresa y vergüenza de que mis padres fueran tan cerrados de mente. “¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo?”
“Sí, ¡No quiero que mi nieta crezca en torno a esas abominaciones!”
“¿Quién eres tú para darme consejos de crianza? Yo, obviamente, resulté ser la enorme decepción así que tu crianza fue jodidamente una mierda”, le respondí con más rabia que nunca había sentido antes en toda mi vida antes de que sintiera una fuerte mano masculina pegarme con toda su fuerza. No era la primera bofeteada que había recibido de él, pero sin duda fue la más fuerte.
“!Ya es suficiente!”, oí a Anahi y sentí que dio un paso delante de mí para protegerme. “Te vas ahora mismo o llamo a la policía, lo digo en serio.”
Mi mejilla ardía y me sentía más humillada que nunca. El hecho de que mi compañera de equipo tuvo que ver cómo era la mentalidad de mi padre, me hizo sentir aún más avergonzada. Por no hablar de que me había golpeado justo en frente de ella. Me tomó un segundo, pero me di cuenta de que Anahi estaba sosteniendo mi mano mientras seguía de pie delante de mí haciendo que mis padres se fueran. Ni siquiera podía mirar a nadie y lo único que escuché fueron pisadas dejando el departamento a toda prisa.
“Dulce, ¿Estás bien?”, su voz sonaba preocupada y casi con pánico lo cual me trajo de vuelta de cualquier trance.
“Estoy… bien”, apenas dije y no había notado que estaba a punto de llorar. Aun mirando el suelo, sentí que la otra morena tocó muy suavemente mi mejilla.
“Está muy roja… ¿Te duele?”, preguntó ella y por alguna razón sentí más lágrimas hinchando mis ojos después de esas últimas palabras.
La primera gota salada ya corría por mi mejilla adolorida cuando levanté la mirada. Cuando me encontré con los orbes esmeraldas, me sentí tan impotente ante la situación a pesar de que debería intentar de ‘no dejarla entrar de nuevo’. Sus ojos tenían tanto afecto y ternura que no pude evitarlo y la dejé entrar.
“Ni siquiera poder explicar con palabras lo mucho que duele”, le dije, y claramente no estaba hablando sólo sobre mi mejilla. Las expresiones faciales de Anahi cambiaron y por un momento pensé que iba a llorar también. Los cálidos ojos verdes resplandecieron ligeramente, pero no pude ver nada más porque ella me tomó entre sus brazos suavemente.
No quería, pero no pude detenerme y dejé que me consolara. Mi cuerpo parecía encajar perfectamente con el de ella cuando apoyé la cabeza en su hombro. Sus manos con dulzura estaban frotando mi espalda o acariciaban mi pelo, lo que parecía demasiado íntimo para un abrazo entre amigos, pero no importaba en este momento. Todo lo que sentí fue alivio y liberación de que alguien estaba allí para atraparme. Sin embargo, el hecho de que ese alguien era Anahi lo hizo más especial. Apreté la tela de su camisa y deje caer las lágrimas, porque no había ninguna razón para detenerlas más.
“Lo siento mucho, Dul”, la oí susurrar, pero no pude responder debido a mis sollozos. “Me hubiera gustado saber por lo que estabas pasando. Debe haber sido muy duro. No puedo ni imaginarlo.”
Sus palabras eran sinceras y, por primera vez, me sentí verdaderamente comprendida. Ella me hizo sentir muy segura en este momento donde tenía la guardia. Me tomó un tiempo, pero me las arreglé para calmarme y separarme a pesar de que ella me abrazaba con fuerza lo cual había sido el único sentimiento más increíble que había tenido en mucho tiempo. Me sequé las últimas lágrimas rápidamente y tomé una respiración profunda antes mirarla una vez más. Ella sonrió con mucha suavidad, con la esperanza que yo estuviera mejor.
“Lo siento, yo no sé por qué decidí meterte en este lío”, mi voz seguía siendo inestable, pero más o menos estable.
“No, estoy feliz que lo hayas hecho”, ella me sorprendió con esa respuesta. “Creo que tenía que ver esto”, añadió Anahi en voz más baja y fruncí las cejas.
“¿Qué? ¿Por qué?”
“Debido a que he hecho y dicho algunas cosas por las cuales realmente no estoy orgullosa últimamente y… esto sólo me demostró que yo estaba muy mal por lo que te hice. Sé lo que hicimos y estamos empezando de nuevo, pero creo que finalmente me di cuenta de que yo no era la única que resultó herida en ese entonces. Crecer con tus padres debe haber sido muy duro y me siento tan mal por contribuir a cualquier dolor en las últimas dos semanas. Yo realmente, realmente me siento como la mayor gilipollas”, me derribó por completo con esa confesión honesta.
“No tienes que sentirte mal. Yo no te di la oportunidad de saber lo que estaba pasando en ese entonces y lo que pasó últimamente, las cosas que nos trajeron aquí. Y me alegro de que estemos aquí”, dije silenciosa y no me di cuenta de que todavía estábamos tan cerca y, esencialmente, estábamos mirando profundamente los ojos de la otra.
“Me alegro de que estemos aquí también”, susurró con una sonrisa que fui capaz de corresponder ahora. Sentí mi corazón palpitar y bombear violentamente en mi pecho y la tentación de hacer algo estúpido estaba allí. Pero no me rendí y rompí nuestro contacto visual.
“Iré a lavarme muy rápido”, le dije y ella asintió con un leve suspiro.
Desaparecí en el baño y me miré en el espejo primero. ¡Gran error! Me veía como un desastre. Mi mejilla seguía roja y tenía los ojos hinchados de tanto llorar. Sin embargo, el agua fría hizo maravillas. Me dolió un poco en la parte dolorida de mi cara, pero use un poco de base para ocultar el tono rojo. Me miré y me sentí mucho mejor después de unos minutos. No queriendo dejar a Anahi sola por mucho tiempo, caminé de regreso a la sala antes de darme cuenta que ella no estaba sola.
“Tu mamá se pone triste a veces como todos los demás. Pero ella está bien y va a estar bien, te lo prometo”, oí la voz de Anahí y miré desde la esquina. Mi compañera estaba sentada en el sofá con Lara en su regazo. Esa imagen sólo causo otro alboroto en mi pecho. Al principio me sentí mal porque Lara, obviamente había oído o visto algo por lo que ella sabía que yo estaba molesta. Pero Anahi estaba haciendo un buen trabajo al calmarla al igual que lo había hecho por mí antes.
“Ella siempre está ahí para mí cuando estoy triste”, la niña dijo cariñosamente y no pude dejar de ‘espiarlas’, ya que no se habían dado cuenta de mi presencia.
“Y ella sabe que tú siempre estarás allí para ella también”, Anahi besó la mejilla de Lara, como si estuviera acostumbrada a hacerlo.
“¿Qué es esto?”, la más pequeña señaló el cuaderno de dibujo en la mesa de café.
“Ese es mi cuaderno de dibujo. ¿Te gusta dibujar?”, la de ojos verdes preguntó con curiosidad y Lara asintió frenéticamente.
“¿Eres buena en el dibujo?”, mi hija preguntó y la admiración era obvia ya.
“Algo así”, Anahi respondió humildemente pero yo sabía que ella era excelente si ella iba a ser una arquitecta.
“¿Vas a dibujar algo para mamá para hacerla sentir mejor?”
“Claro, ¿Qué quieres que le dibuje?”, el volante abrió su cuaderno de dibujo y sacó un lápiz de su bolso. Colocó el papel blanco en su rodilla derecha, mientras Lara estaba sentada en la izquierda. Yo nunca había visto algo más entrañable en mi vida. Me encantaba la forma en que Ariana y Lara interactuaban pero la interacción entre Anahi y Lara era aún más especial por alguna razón. Su conexión era fresca, pero se sentía como si tenían un vínculo desde hace mucho tiempo.
“Un conejito”, Lara se rió y vi a Anahi elevar una ceja de esa manera típica de ella.
“¿A ella le gustan los conejitos?”
“Sí, siempre vemos Bugs Bunny juntas”, la pequeña explicó con total naturalidad.
“Ah, claro”, Anahi respondió con la misma seriedad y empezó a mover su mano en la hoja. Yo no podía ver lo que estaba dibujando pero mirando los ojos de Lara llenos de adoración era todo lo que quería ver de todos modos.
“Tienes que ayudarme aquí, Lara. No he visto a Bugs Bunny en mucho tiempo”, la otra jugadora se rascó la cabeza con el lápiz por un segundo.
“Las orejas tienen que ser más grandes y tiene una zanahoria todo el tiempo”, me hija se apresuró a decir más detalles, y yo no podía borrar esa sonrisa mientras observaba a Anahi luchar con claridad.
“Noooo”, Lara se rió más fuerte. “!No, sus orejas son tan flexibles, panqueques!”
“Tienes unos estándares altos”, Anahi se rió también, pero dio otro beso en la cabeza de la niña antes de continuar dibujando. “¿Algo así?”, le preguntó después de unos minutos de haberse concentrado sólo en el papel.
“!Es muy bueno! Eres realmente buena en el dibujo”, la niña de tres años reconoció con un breve aplauso. “¿Vas a dibujar algo para mí también?”
“Todo lo que quieras”, dijo la joven sin dudarlo, pero tuve que intervenir porque peligrosamente estaba a punto de meterme a un nivel superior que no era bueno para cualquiera que estuviese involucrado en algo así.
“¿Qué están haciendo?”, pregunté inocentemente mientras caminaba hacia ellas.
“!Mira mamá! Panqueques hizo esto para ti”, Lara tomó el papel del block de dibujo y corrió hacia mí. Cuando me entregó el dibujo, me quedé muy sorprendida de ver lo bueno que era. Algunos detalles no eran exactos porque ella no había visto la figura de la historieta en un largo tiempo. Pero era innegable que Anahi tenía mucho talento. Sonreí ampliamente y vi a la chica de pie junto al sofá.
“Wow, eso es increíble. Gracias a las dos”, le dije y sentí un pequeño tirón en la pierna, lo que indicaba que ella quería que la tomara en brazos. Lo hice y vi a mi compañera de equipo guardar sus cosas por alguna razón.
“Probablemente debería irme”, Anahi se sorprendió un poco cuando me acerqué a ella.
“No tienes que hacerlo”, espeté, y nuestros ojos se encontraron de nuevo y por un momento se creó esa extraña tensión entre nosotras.
“Creo que es mejor si lo hago. Lara dijo que quería ir al parque y ya le di una buena mirada al departamento. Tal vez pasaré en algún otro momento para obtener más detalles… y avisaré antes”, aclaró, pero yo no quería que ella pensara que se estaba imponiendo.
“Eso es estupendo, Any”, traté de apaciguarla mientras ella parecía más y más ansiosa.
“Te veré en la práctica de todo modos”, la chica más mayor sonaba extrañamente nerviosa. ¿Me estaba perdiendo algo? “Oh, espera, antes de que me olvide”, añadió y sacó algo pequeño que parecía un regalo. “Toma, esto es para ti”, Anahi le entregó a Lara el presente envuelto.
“YAY, ¿Puedo abrirlo?”, mi hija gritó en voz alta.
“Hazlo cuando me haya ido. No me gusta estar alrededor cuando la gente abre mis regalos por alguna razón”, la de ojos verdes declaró.
“Lara, ¿No estás olvidando algo?
“Gracias, Anahi”, la niña de tres años, entendió al instante, pero extendió sus brazos de forma inesperada. Al parecer, Anahi sabía qué hacer y acortó la distancia entre ellas. Lara abrazó a mi amiga y la oí picotear la mejilla de la chica mayor antes de dejarla ir. No estaba segura de lo que me estaba pasando en este punto, pero oírla decir finalmente el nombre de mi compañera de equipo, me estaba volviendo malditamente loca.
“De nada”, la morena dijo de vuelta rápidamente y cogió su bolso. “Te veré por ahí.”
“Te acompaño a la puerta”, le ofrecí pero ella estaba un paso por delante.
“No, está bien. Sé cuál es la salida. Abre el regalo y vayan… al parque”, dijo Anahi y casi tropezó al salir porque no podía salir lo suficientemente rápido como quería. La vi todavía desconcertada ¿Por qué estaba tratando de salir corriendo fuera de mi departamento? pero ella se había ido antes de que me diera cuenta. El sonido del papel del presente no abierto no me permitió sumergirme en mis pensamientos. Lara abrió el regalo y suspiré en voz baja.
“Mami, ¿Qué dice?”, preguntó la voz aguda. Ella estaba sosteniendo una camiseta de Boston Breakers. Sabía que no hacían camisetas en ese tamaño porque yo había preguntado antes. Anahi obviamente había hecho algo especial para conseguirla. Mirando la parte posterior de la tela, estaba segura de que el encargo debió de ser muy importante por el estampado.
“Dice ‘Mini DE7’ en la espalda”, leí en voz baja.
“¿Qué es DE?”
“Ese es un apodo que algunas personas tienen para mí y supongo que Anahi te ve como una pequeña versión de mí”, le expliqué más para que ella pudiera entender.
“!Ella me dijo que era muy buena en el fútbol cuando jugamos juntas! ¡Ayúdame a ponérmela, por favor!”, ella se balanceó en mis brazos y necesité de un momento para digerir lo sucedido. Había sido una tarde llena de acontecimientos, pero todo lo que oía era la voz de Ariana en mi cabeza: No la dejes entrar de nuevo.
Dios, lo estaba intentando, pero ella no me estaba haciendo las cosas fáciles, ¿Verdad?
***** **********
Tal vez esto se convertiría en un gran error, pero había decidido ir al a fiesta de cumpleaños de Kristie, después de todo. Después de que Anahí había estado en mi departamento hace dos días, estuvimos bien durante la práctica y no estaba segura de por qué ella estaba actuando tan extraño. Pero no quería seguir pensando en ello. No se trataba de Anahi. Se trataba de Kristie y tener una buena experiencia con todo el equipo.
Estaba nerviosa, pero también emocionada, ya que no tenía que preocuparme por nada. Lara estaba durmiendo en casa de una amiga así que no estaba preocupada de que me fuera a echar de menos. Fue en parte la razón por la que decidí asistir de todos modos. Yo no sabía que hacer conmigo misma cuando la niña de tres años no estaba cerca.
Por lo tanto, había conseguido ciertas prendas ya que nunca había tenido la oportunidad de usar algo así antes. Llevaba un vestido azul marino apretado que me hizo sentir más segura. Había ondulado mi pelo y llevaba más maquillaje para sentirme como una chica de veinte años edad, normal, que iba a salir con sus amigas; no una madre soltera. Sólo por una noche.
Cuando me acerqué a la chica que trabajaba la puerta, le dije mi nombre y de hecho estaba en la lista de invitados. Recordando las palabras de Anahi, examiné a la chica rubia que trabajaba en el club y no podía dejar de preguntarme cómo ellas dos se conocían entre sí. Ella probablemente era una de las supuestas ‘víctimas’ de las formas de seducción de Anahi. Había conseguido un sabor de esas formas en New York a pesar de que yo había iniciado para ser honesta. Sin embargo, lo que ella me había hecho esa noche era bastante memorable en mí y no podía culpar a nadie por haberme enamorado de ella, ¿Verdad?
¡Pero no se suponía que debía estar pensando en eso! Tratando de alejar esos pensamientos, entré al club y tuve un rato difícil ya que no podía ver nada, y mucho menos a mis compañeras de equipo. Estuve dando vueltas por un buen rato hasta que vi una cara familiar en la pista de baile.
Mi corazón empezó a bombear con fuerza cuando le di un primer vistazo a Anahí. Ella estaba completamente vestida de negro. Era la primera vez que la veía con tacones. Los pantalones de cuero acentuaban sus piernas perfectamente tonificadas mientras que su parte superior revelaba bastante escote. Ella no estaba demasiado lejos y la vi mover sus caderas violentamente al unísono con el ritmo. Mientas la canción seguía sonando, me di cuenta que llevaba un poco de lápiz labial rojo que hacía juego con sus uñas pintadas del mismo tono. Nunca la había visto tan… femenina. Tragué saliva ligeramente, ¡Necesitaba un trago!
Haciendo mi camino hacia el bar, bebí mi primer trago antes de pedir el segundo. Mi pulso seguía proliferándose cada vez que me acordaba de la imagen de mi atractiva compañera de equipo pero me había calmado lo suficiente para finalmente acercarme a las chicas. Todas gritaron y chillaron cuando me acerqué y Kristie me abrazó por más tiempo de lo común. Ella ya estaba borracha, pero eso era de esperarse. La felicité varias veces hasta que me soltó después de un tiempo.
“Viniste después de todo”, oí una voz ronca a mi lado y vi a Anahi cerca.
“Um… sí, fue una decisión espontánea”, casi tartamudeaba y la vi sonreír.
“Bueno, me alegro de que hayas venido”, dijo con sinceridad antes de tomar un sorbo de su bebida. Fue por casualidad, o tal vez no totalmente por accidente, pero mis ojos cayeron por un momento y siguieron la gota de sudor que bajó por su cuello y luego escote. Mis mejillas ardían cuando me di cuenta de que estaba mirando su pecho. Levantando los ojos, me encontré con los orbes esmeraldas que, obviamente, me habían pillado. Me quería morir allí mismo, pero vi a Anahí sonriendo al mismo tiempo. Ella estaba disfrutando esto.
“Victoria Secret”, de repente dijo como se pasó una mano por su pelo grueso.
“¿Qué?”, le pregunté confundida y había un ligero temblor en mi voz.
“El sostén que parece que te gustó tanto”, Anahi se rió entre dientes y mis ojos se abrieron con una mezcla de sorpresa y vergüenza.
“Yo no estaba- quiero decir… no fue mi intención…”, balbuceé como una idiota y sentí que apretó mi brazo suavemente.
“No estés tan nerviosa. No es nada que no hayas visto antes”, siguió haciendo bromas y yo no estaba segura de si estaba soñando o ella sólo estaba borracha como Kristie.
Sus ojos vidriosos indicaron que definitivamente estaba intoxicada y tenía que admitir que esta era una nueva faceta de ella que nunca había visto antes. Empecé a entender por qué ella tenía cierta reputación de incluso hacer a las chicas heterosexuales cuestionarse su sexualidad. Su sensualidad y encanto no estaban en estado de extinción esta noche y tuve problemas para concentrarme en otra cosa que no fuera en la belleza de pelo oscuro.
“¿Cuántos tragos has bebido?”, pregunté después de unos segundos para recuperarme.
“Unos pocos”, ella sonrió otra vez y me di cuenta de que estaba ebria con seguridad. Una parte de mí estaba decepcionada de que Anahi tenía que beber mucho para estar cómoda a mí alrededor. Bueno, tal vez eso no era tan malo, porque no estaba segura de si iba a ser capaz de manejar su coquetería conmigo todo el tiempo.
“¿Unos pocos?”, repetí, pero no pude ocultar una sonrisa. “¿Qué significa eso en una escala del 1 al 10 de embriaguez?”
“Mmmm… probablemente estoy a pocos menos de un trago para sacarte a bailar conmigo”, mi compañera de equipo me seguía mirando con esos ojos verdes, ¡Como si estuviera a punto de saltar sobre mí!
“¿En serio?”, me reí un poco nerviosa y di un gran trago de mi propia bebida. “No creo que puedas manejar mis movimientos”, obviamente bromeé.
“¿Eso es verdad?”, esos labios rojos lascivos se fruncieron ligeramente antes de que pasara su lengua sobre ellos. “Vamos a ver lo que tienes.”
Ella elevó sus cejas desafiante y pude sentir mi corazón cerca de una explosión. Había otra sensación prominente que me estaba causando una confusión interna. Nunca antes me había sentido tan atraída físicamente por alguien y me estaba empezando a cuestionar mi cordura en este momento porque tenía miedo de saltar realmente sobre ella. Austin era atractivo y pensé que era lindo cuando nos conocimos, pero esto era completamente diferente a todo lo que había sentido antes.
Los recuerdos de lo que había pasado en New York comenzaron a infiltrarse en mi cerebro una vez más y mi boca se sintió completamente seca. Esto no era lo que había planeado, cuando yo había venido aquí, pero ahora tenía que salir de ese lío. Mis palmas sudaban y odiaba admitirlo pero Anahi elevó mi temperatura mirándome con esos ojos de desarme.
“!Dulce!”
Las imágenes vívidas en mi cabeza fueron afortunadamente interrumpidas por alguien llamando mi nombre. Me di la vuelta para ver a Ariana sonriéndome y caminando hacia mí. Ella había estado trabajando en el restaurante, pero yo la había invitado a juntarse conmigo después de que su turno hubiera terminado. Al parecer, ella había tomado mi oferta y me sentí aliviada y decepcionada al mismo tiempo cuando la vi.
“Hey”, la saludé con un beso en la mejilla y vi que Anahí había desaparecido en el ínterin.
“Hola, te ves increíble”, mi antigua compañera de trabajo de inmediato me halagó y sentí mis mejillas sonrojadas quemándose mucho más.
“Gracias, tú igual”, dije de vuelta y miré su linda vestimenta. Ella estaba más tapada que de costumbre, y aun así todavía tenía esa extraña sensación en mí.
Era una mezcla de lujuria y deseo que no era muy familiar para mí. No estaba acostumbrada a estar tan… ¿Cachonda? Dios, eso sonaba horrible incluso en mi cabeza. Sentía como si Anahi me había dado una idea de algo que ni siquiera yo sabía que existía. Yo sólo había estado con una persona aparte de ella. A pesar de que la existencia de Lara podría indicar lo contrario, Austin no había sido el mejor amante. Claro, no había sido experimentada antes, y no tenía con quien compararlo, pero lo que fuera que mi compañera había despertado, no se estaba apaciguando.
Ariana y yo terminamos tomando unas copas compartiendo un buen rato. Hice un esfuerzo para mantenerme alejada de Anahi. Yo estaba achispada y un poco borracha, pero no al punto de no estar consciente de lo que estaba pasando. Observando a Anahi contoneándose en la pista de baile una vez más me envió hacia el borde. Tomé la mano de Ariana y la arrastré hasta el baño de mujeres conmigo.
“¿Qué estás haciendo?”, se rió ella, evidentemente sorprendida cuando la acerqué hacia uno de los retretes.
“No se hable más”, dije, y tomé su cara entre mis manos. Vi sus ojos muy abiertos antes que cerrara los míos y finalmente le di un beso. Este definitivamente no era el lugar más romántico, pero en este punto estaba desesperada. El beso fue un poco descuidado al principio pero apasionado.
Sentía cada fibra de mi cuerpo con ganas de más y eso me sorprendió más que nada. Apoyada contra la pared, me acerqué aún más a ella. Sus labios se posaron en mi oreja y cuello mientras yo gemía en voz baja. Cual fuera mi control que por lo general tenía, claramente ya no estaba. No estaba segura de por qué sucedió eso ¿Fue por mis padres y esas ganas de rebelarme inconscientemente? ¿Fue por Anahi y el hecho de que ella, fácilmente, me encendió? ¿Fue por la expectación acumulada entre Ariana y yo? Sinceramente, no lo sabía. Todo lo que pensaba era que quería más. Mi mano se cerró alrededor de su muñeca y la guié por todo mi cuerpo. Las dos nos quedamos sin aliento cuando llegó a la parte punzante entre mis piernas.
“!Oh, Dios mío!”, de repente oí a alguien gritar como la puerta se abrió y pensé que estaba experimentando un ataque cardíaco. Ariana retrocedió instintivamente y me sentí aún más humillada cuando me di cuenta que era Anahí la que nos había pillado. En mi prisa por comenzar las cosas, aparentemente, se me había olvidado cerrar la puerta con seguro lo cual me causó un momento muy incómodo.
“Yo… lo siento… yo no…”, la de ojos verdes tartamudeó antes de encontrarse con mi mirada. El corazón me dio otro golpe, porque ella parecía realmente herida. Eso fue una locura. Ella estaba saliendo con alguien más.
Alguien perfecto. No había manera de que ella estuviera celosa. Entonces, ¿Por qué me estaba mirando de esa manera?
“Está bien… no estábamos… uhm…”, traté de articular algo, pero no estaba segura de lo que estaba diciendo.
“Sí, me iré…continúen…”, ella cerró los ojos después de ese último comentario como si tuviera alguna dolencia física. “Quiero decir, diviértanse… o no… sí, creo que tengo que ir a casa porque creo que me voy a enfermar. Debido al alcohol”, mi compañera de equipo divagó y su aclaración al final me tenía preguntándome el por qué estaba diciendo eso.
¿La imagen de Ariana y yo le causó malestares estomacales?
“¿Necesitas ayuda para llegar a casa?”, Ariana intervino inesperadamente y eso hizo las cosas más confusas para mí.
“!No! Estoy bien, pero gracias”, Anahi dijo rápidamente y retrocedió. Me recordó a la vez que había tratado de irse a toda prisa de mi departamento hace dos días. Antes de darme cuenta, ella se había ido una vez más y me quedé preguntando por qué estaba actuando tan raro a veces.
Fuera cual fuera su razonamiento, hice un esfuerzo consciente para dejar de pensar en ella. Había una parte de mí que no podía seguir adelante, y se quedó atrapada de nuevo en mis sentimientos por Anahí. Tomé una respiración profunda y repetidamente me dije que tenía que dejarlo ir y centrarme en la persona que estaba conmigo todavía y que estaba haciendo todo lo posible para estar conmigo.
Ojalá las cosas fueran tan simples.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:25 am

Capitulo 9
Anahi’s POV
Saliendo a tropezones del cuarto de baño en el club nocturno lleno de gente, había una muy vívida imagen ocupando mi mente todavía. Haber pillado a Dulce y Ariana, definitivamente estaba clasificado en el lugar más alto de mi lista de momentos embarazosos o incluso momentos incómodos. Ahora, no estaba segura de por qué me sentía mal del estómago: por el alcohol o por el hecho de que acababa de ver la mano de Ariana en las bragas de Dulce. Sacudí la cabeza rápidamente, tenía que salir de ahí.
Mi marca fue impecable como siempre. Tuve que usar el baño justo cuando mi compañera estaba caliente y mucho con su nueva novia. Por no hablar de que esto tenía que suceder ahora; ahora que yo había estado tan confusa los últimos días después de mí encuentro con Dulce y sus padres. Por alguna razón, ese día había despertado algo en mi cabeza. Sin embargo, parecía ser todo para nada.
Vi a mi amiga y cumpleañera en el bar.
“Kristie”, me dirigí a ella ligeramente sin aliento después de haber salido del cuarto de baño. “Me iré, ¿De acuerdo? Fue muy divertido, pero estoy demasiada borracha y tengo la necesidad de llegar a casa.”
“¿Puedo ir contigo?”, preguntó ella, sorprendentemente, mientras yo me quedé escéptica. “!Por favor! Estoy tan borracha y tu departamento está a la vuelta de la esquina… por favor”, dijo la de ojos azules, arrastrando las palabras, pero suspiré porque no negaría su deseo, obviamente.
Kristie estaba, de hecho, más borracha que yo, pero nos las arreglamos para llegar a mi departamento que no estaba muy lejos. Nos costó tres veces más llegar pero lo importante era que estábamos a salvo. Y no pasó mucho tiempo para que mi amiga hiciera su camino hacia mi habitación. Su cuerpo exhausto cayó sobre el colchón mientras yo la miraba fijamente.
“Así que, ¿Supongo que me quedo con el sofá entonces?”, llegué a la conclusión, pero ella se sentó rápidamente.
“No, ven aquí”, la rubia dijo despreocupadamente. Por lo general, yo era una gran fan de dormir fuera de casa, pero estaba tan cansada y la cama era mucho más cómoda que el sofá. Así que tomé una decisión rápidamente, ya que a mi amiga no le importaba compartir la cama. Yo no estaba segura de si ella se iba sentir cómoda estar aquí conmigo pero ella estaba más relajada de lo que pensaba. No a todas las chicas les gustaba dormir en una cama con una lesbiana.
“Esta noche fue muy divertida”, dijo arrastrando las palabras perezosamente cuando yo había tomado mi lugar en el otro lado de la cama, ninguna de las dos molestándonos en cambiarnos. Sólo nos sacamos los zapatos y nos tapamos.
“¿Cierto? ¿Todo el mundo se divirtió?”
“Algunos más que otros”, espeté.
“¿Qué quieres decir? ¿Qué no te has divertido?”, Kristie sonaba ofendida.
“No, me lo pasé genial. Fue asombroso, pero…”, vacilé y miré a mi amiga que me observaba tranquilamente. “Sólo estoy diciendo que algunas personas tuvieron más diversión que otras.”
“Corta el rollo misterioso, Anahi”, ella sonrió. El alcohol en mi sistema me estaba tentando para contarle lo que había visto y antes de darme cuenta, mis labios ya se movían.
“Puede que haya sorprendido a Dulce teniendo extra diversión en el baño con su novia”, le confesé y vi los ojos de Kristie en shock.
“Wow”, exhaló, pero sonó como si estuviera orgullosa de Dulce lo cual me molestó aún más. “No sabía que se tenía eso guardado. Sin embargo, bien por ella. Realmente tengo que echar un polvo con urgencia también”, la otra jugadora de fútbol continuó como yo movía la cabeza ligeramente. “No seas tan crítica, ¿Ok? ¡No todo el mundo tiene a una sexy modelo con quien follar!”
“Excepto que no estoy durmiendo con ella”, murmuré y era obvio que mi yo intoxicado tenía menos inhibiciones que mi yo-sobrio.
“!¿Qué?! ¿Estás diciendo que no has dormido con Emily?”, Kristie parecía tener algún tipo de placer ante mi revelación.
“Ella quiere tomar las cosas con calma”, mis mejillas se sonrojaron un poco antes de que mi amiga se echara a reír. “¿Qué mierda te pasa? ¿Por qué eso es tan divertido?”
“Lo siento”, ella seguía riendo. “!Es tan irónico! Cuando estabas soltera, tenías relaciones sexuales todo el tiempo. Lo sé porque viví contigo lo suficiente. Pero ahora que tienes una novia, ¿No estás teniendo relaciones sexuales en absoluto? Vamos, eso es un poco divertido.”
“Me alegra que mi frustración sexual es al menos útil para tu entretenimiento”, rodé mis ojos.
“¿Es por eso que te molesta lo de Dulce y Ariana?”, su voz fue grave, de repente.
Tragué fuertemente porque sentía sus ojos en mí.
“Puede ser en parte eso”, le contesté con voz baja.
“Sabes que puedes hablar conmigo, ¿Verdad? No sé qué demonios está pasando entre tú y Dulce y no quiero entrometerme, pero… si quieres hablar de ello…”
Respiré hondo y miré al techo durante varios segundos. Una parte de mí realmente quería abrirse porque sentía como si estuviera atrapada en mi cabeza. Y había una posibilidad de que Kristie ni siquiera recordara esto mañana. No estaba segura de que fuera capaz de darme algún consejo en cuanto a lo borracha que estaba pero necesitaba dejar salir algunas cosas de mi pecho. Si no podía confiar en ella, ¿En quién más podría hacerlo?
“Me acosté con Dulce”, finalmente admití mientras exhalaba profundamente.
“!¿Qué?! ¿Cuándo?”, la conmoción era evidente en la voz de mi amiga.
“En New York”, dejé salir y la miré con cuidado para ver cuál era su reacción.
“Oh, Any”, suspiró con simpatía. “Dijiste que nunca saldrías con una compañera de equipo.”
“Y normalmente no lo haría”, estuve de acuerdo rápidamente.
“Entonces, ¿Qué eso tan especial acerca de Dulce?”
Esa fue una pregunta muy profunda. No estaba segura de cómo responder a eso.
“Es una larga historia”, le dije, pero Kristie, me dio esa mirada de; ‘será mejor que me digas o te mataré con la mirada’. ¿Desde dónde suponía que iba a empezar? “Bueno, ya sabes que nos conocimos en el equipo juvenil. Solía tener un enamoramiento en ella. Pero no era demasiado grave hasta que ella se enteró. Las cosas se pusieron… complicadas. Tuvimos una pequeña ‘aventura’ durante nuestro último campamento de entrenamiento con ellos y… me enamoré mucho de ella, para ser honesta. Pero nunca volví a saber nada de ella y decidí ir a verla al cabo de unos meses. Resultó que ella estaba casada con Austin y embarazada en ese momento. Así que está demás decir que estaba…”
“¿Acongojada?”, la otra chica terminó la frase que yo no pude terminar por alguna razón.
“La siguiente vez que la vi estaba aquí en Boston hace un par de semanas. Había tanta tensión reprimida y cosas sin terminar en New York. Le dije que lo que pasó no significó nada y de alguna manera decidí que era mejor ser amigas. Ahora yo estoy con Emily y ella con Ariana”, hice que mi explicación fuera corta y no tan detallada pero Kristie entendió el punto o al menos eso suponía.
“Pero entonces… ¿Cuál es el problema? Quiero decir, ¿Las dos están felices con otra persona y siguen siendo amigas?”, cuestionó no comprendiendo y yo tenía miedo de admitir lo que había estado sucediendo en mi cabeza los últimos días.
“Este fin de semana fui a la casa de Dulce y sus padres estaban allí”, continué hablando, al no ser capaz de frenarme esta noche. “Digamos que sus padres no aceptan su estilo de vida. Fue horrible y hubo una gran pelea. No sé por qué, pero… me hizo cuestionarme si había tomado la decisión correcta al no darle una segunda oportunidad a Dulce. Me di cuenta, de lo que ella había hecho en el pasado no fue sobre mi o sobre hacerme daño. Ella no había tenido otra opción. Y luego, básicamente, salí arrancando de su departamento, pero no podía dejar de pensar en eso lo cual me hizo sentir increíblemente culpable. No he hablado con Emily desde entonces y sigo ignorando sus llamadas. Es jodido, lo sé. Pero lo peor de todo es que yo pensé que iba a probar esas aguas esta noche. Por eso me emborraché tan rápido y realmente coqueteé con Dulce. Supongo que quería ver si había algo más que tan sólo ese momento en su departamento.”
Me sentí aliviada y culpable después de decir los pensamientos que habían dominado mi cerebro últimamente. Era extraño ser tan brutalmente honesta pero me gustó que mi amiga no interviniera y simplemente me dejara hablar.
“¿Y había algo?”, preguntó ella en voz baja.
“¿Eso realmente importa después de lo que vi?”, le respondí más triste de lo que quería. Había algo entre Dulde y yo. Y tal vez siempre estaría allí, pero tenía que aceptar que todo había terminado. Yo había tenido mi oportunidad—múltiples oportunidades en realidad pero ella había seguido adelante y probablemente era lo mejor.
“Any, ¿Puedo ser totalmente honesta contigo?”, Kristie preguntó y yo asentí.
“Creo que tienes miedo.”
“¿De qué?”
“De enamorarte de alguien más”, ella se apoyó en un codo. “Estoy segura que tienes sentimientos de sobra hacia Dulce pero ¿Son realmente tan fuertes? Tuviste la oportunidad para estar con ella y decidiste no hacerlo. Creo que hiciste esa elección por alguna razón y por lo tanto es la correcta. Has encontrado a alguien a quien realmente le gustas en Emily. Ella incluso llegó a comprometerte en una relación lo cual es impresionante. Si tú me preguntas, creo que tienes miedo de enamorarte de ella. Debido a que estás empezando de nuevo y saliste bastante lastimada la última vez. Si te enamoras de ella, hay una posibilidad de salir herida de nuevo por lo que quieres arrancar. Arrancar de nuevo hacia Dulce; ¡Que no está disponible! Y tú lo sabes… y tal vez esa es la razón por la que crees que la quieres ahora. Por encima de todo, piensas que le estás haciendo a ambas un favor al no estar con ninguna cuando en realidad estás siendo una cobarde. No quieres estar con Emily porque no quieres hacerle daño en caso que tengas sentimientos por Dulce; y a Dulce tampoco porque está feliz con Ariana. Ves, al final de la historia te quedarás sola sin la posibilidad de hacerte daño.”
Estaba estupefacta.
“Mira, no estoy tratando de presionarte para hacer una cosa o la otra, pero no quiero que pierdas la oportunidad de algo que podría ser muy bueno para ti. Tal vez Emily y tú terminaran juntas el resto de sus vidas, pero seamos honestas aquí, puede que no. Y eso está bien también. No todas las relaciones tienen que ser cuidadosamente manejadas. Ella es una gran chica y si ella quiere estar contigo entonces es su elección. Eso sí, no tomes todo tan en serio y disfruta el viaje.”
Me sentía como si me hubieran dado un cheque de proporciones que no había conocido antes. Aun así, no fui capaz de responder y simplemente miré a mi amiga, tratando de retener la información que me había dado. Ella tenía razón, ¿Verdad?
“¿Estás enojada?”, ella preguntó consternada.
“No, para nada”, le contesté finalmente y salí de mis pensamientos. “Estoy un poco abrumada, pero… no estoy enojada”, añadí con una pequeña sonrisa.
“Te dije que tenías planes de especializarme en la psicología”, dijo Kristie sonriendo con aires de suficiencia.
“Tengo que admitir que estoy un poco sorprendida, porque siempre pensé que te gustaba la idea de Dulce y yo juntas”, le hice saber.
“No se trata de Dulce. Mierda, ¡La adoro! Y si realmente quieres estar con ella, entonces te voy a apoyar al cien por cien pero… tengo la sensación de que no estás lista”, mi amiga habló en un susurro mientras suspiré de nuevo. “Uno nunca sabe lo que puede suceder en el futuro, pero no me gustaría la idea de que arruines algo que podría ser realmente genial, con Emily, por algo que ni siquiera tienes con Dulce. ¿Eso tiene sentido?”
“Tiene mucho sentido”, confirmé sumida en mis pensamientos. Ninguna de las dos habló por unos momentos y me tomé el tiempo para analizar sus palabras. “Sabes que no le puedes decir a nadie sobre esto, ¿Verdad? ¡Especialmente a nadie del equipo!”
“No lo haré, lo prometo”, dijo sin dudarlo.
“Gracias”, le dije con sinceridad. No sólo por mantener esto entre nosotras, también por haber hablado conmigo sobre esto. Es bueno saber que tengo una amiga que no me va a juzgar, pero tampoco va a aceptar mi mierda al mismo tiempo.”
“Wow, eso es lo más lindo que me has dicho, creo”, mi compañera se echó a reír. “A excepción de aquella vez cuando estabas totalmente borracha y me dijiste que tenía un buen trasero.”
Le di un golpe con una de las almohadas y rodé mis ojos pero no pude contener una pequeña risa. Ella era una gran amiga y no podía creer todo lo que me había dicho, pero estaba agradecida por ello. Eso me tranquilizó un poco por ahora. No estaba segura de cuánto tiempo iba a durar pero tenía una nueva perspectiva que había considerado. Tomar una decisión apresurada en este momento sería catastrófico y necesitaba dormir primero. Tendría que ver como la cantidad de palabras de Kristie me afectarían una vez sobria y así hacer frente a mis problemas de nuevo.
-
Estaba sentada en el gran vestíbulo del hotel con mi bolso entre mis piernas. Desplazándome a través de mi lista de reproducción, mi pierna temblaba nerviosamente, aunque traté de mantener la calma. Me encantaba el bootcamp de USWNT. Sí, era muy agotador y exigente, pero también era un privilegio jugar para el equipo número uno del mundo. Y apreciaba cada vez que llamaban para jugar. Jugar con el mejor sólo quería decir que me gustaría mejorar aún más. La ventaja fue ver a mi amiga Normani.
Tan pronto como el mediocampista defensivo entró por la puerta, me saqué mis auriculares y corrí hacia ella.
“Mani”, grité y cambié mi faceta cool por un momento para demostrar mi verdadera alegría de volver a verla.
“Hey”, sonrió ampliamente y me abrazó con fuerza. Ella y yo éramos amigas desde hace años y las únicas que habían hecho la transición desde la Sub-17 al equipo femenino—hasta ahora. Esta era la primera vez que Dulce estaría aquí también.
Fue sin duda impresionante lo rápido que recibió una invitación para unirse al bootcamp para los próximos días. Su talento era innegable y podía entender que cualquier entrenador quería que jugara tan pronto como fuera posible. Mis sentimientos confusos no estaban totalmente resueltos.
Mi charla con Kristie hace dos noches había sido de gran ayuda, pero quería concentrarme en el fútbol en el bootcamp. La mejor manera de hacerlo era ponerse al día con mi mejor amiga y compañera de cuarto por los próximos días. Normani y yo compartíamos habitación como siempre y nos trajeron nuestras maletas. Era agradable estar lejos de Boston por un tiempo y dejar ese entorno familiar. Tal vez eso ayudaría a aclarar aún más mi mente.
Después de aproximadamente una hora, decidí ir abajo y echar un vistazo al gimnasio. Normani estaba tomando una siesta rápida antes de que se iniciara la primera sesión de entrenamiento. Estaba cerrando la puerta de mi habitación del hotel cuando la vi caminando por el pasillo: Dulce. Mi corazón comenzó a aletear al instante y lo odié por eso. Ella sonrió cálidamente y tomé una respiración profunda. No nos habíamos visto desde ese incidente en el baño. La imagen apareció en mi cabeza de nuevo.
“Hey”, mi compañera de equipo saludó con voz amable cuando estuvimos cara a cara.
“Hola”, le contesté, e hice mi mayor esfuerzo para sonreír.
“Tenía la esperanza de que podríamos haber tomado el mismo vuelo, pero no te vi en el avión”, dijo Dulce y tuve problemas para concentrarme, porque lo único que veía era su cuerpo pegado contra la pared de baño.
“Eh… tomé un vuelo anterior y visité a un amigo en la ciudad esta mañana”, le expliqué con la mayor naturalidad. Ella asintió con la cabeza ligeramente y no quería hacer las cosas incómodas pero joder, ¡Sí que eran raras!
“Mira Anahi”, mi compañera de equipo inhaló cuidadosamente y buscó mi mirada. “Acerca de lo que viste en la fiesta de Kristie… no quiero que las cosas sean raras. Fue bastante embarazoso y tengo que admitir que todavía estoy muy mortificada-”
“Nosotras no tenemos que hablar de eso”, la interrumpí apresuradamente y vi que abrió sus ojos inquisitivamente. “Está bien, no hay nada raro. Olvidemos lo sucedido, ¿Ok?”
“Ok…”, ella respondió bastante indecisa mientras seguía esquivando sus miradas. El silencio incómodo siguió. “Y quería darte las gracias por la camiseta que le diste a Lara. Me olvidé por completo de decir eso en el club.”
Sí, bueno, estabas ocupada, pensé, pero no lo dije en voz alta. Era injustificado estar celosa y lo sabía.
“No hay problema, me alegro de que le haya gustado”, le respondí con reticencia como siempre.
“A ella le encantó. En realidad, la ha estado usando todos los días desde que se la diste. Así que, lo siento si apesta cuando la veas”, la joven madre trató de bromear mientras yo fruncí el ceño.
“¿Ella está aquí?”, le pregunté sorprendida.
“Sí, no podía dejarla por unos cuantos días. Hablé con los entrenadores y me dijeron que estaba bien”, la chica de los más impresionantes ojos cafés, dijo en voz baja.
“Eso es… genial”, casi tartamudeé y sentí que me miraba con más atención. No es que no me agradaba Lara; al contrario. Pero quería salir de la confusión de Boston. La perspectiva de estar con Dulce era bastante difícil pero añadiendo a Lara era aún más difícil.
“Anahi, ¿Estás segura de que todo está bien? Quiero decir, si no es así te entiendo perfectamente-”
“No, todo está bien. Pero me tengo que ir”, la interrumpí una vez más y sentí la necesidad de huir de la escena, como muchas veces en el último tiempo. Pasando junto a ella rápidamente, no le di ninguna oportunidad de dirigirse a mí de nuevo y desaparecí lo más fugaz que pude.
Jesús, si esto era sólo el principio de estar cerca de ella en el campo de entrenamiento ¡Tenía que juntar toda mi mierda muy rápido!
-
Mis piernas estaban ardiendo, el pecho agitado y cada centímetro de mi cuerpo estaba cubierto de sudor. La primera sesión del entrenamiento fue brutal. Fue estrictamente una sesión de gimnasio y gran cantidad de pruebas y puntuaciones.
Haríamos exactamente el mismo procedimiento en el último día de bootcamp para ver si la mejora era visible. Por mucho que me encantaba estar en el campo de entrenamiento cuando no estaba allí, me acordé de lo mucho que lo odiaba a veces cuando estaba entrenando. Sin embargo, no había duda en mente que no era la única que sufría.
El calor fue otro factor que se añadía al agotamiento. Era increíble el calor en Arizona y al parecer no estaba acostumbrada al clima. Los últimos tres años en Boston se habían caracterizado por un clima más frío y lluvioso. Pero mis ‘Miamigenes’ pronto se adaptarían de nuevo.
Todo el mundo estaba abandonando el campo después de la práctica, cuando vi una cara familiar acercándose rápidamente. Lara estaba corriendo hacia mí y mi cerebro estaba en sobrecarga.
“!Panqueques!”, la voz aguda chilló.
“¿Panqueques?”, Normani preguntó confundida y me miró con una ceja levantada.
“Es una larga historia…”, murmuré y sentí el pulso por las nubes por alguna razón.
“Está bien, voy a la ducha. Hasta luego”, mi amiga hizo un gesto pero yo planeaba unirme a ella rápidamente.
“Hey Lara”, saludé a la niña primero a pesar de que ella ya me había alcanzado.
“¿Quieres jugar conmigo?”, preguntó ella al instante y vi sus brazos estirándose hacia mí, para recogerla. Fue increíblemente difícil, pero resistí la tentación de sentirme demasiado cómoda con la niña de nuevo y le acaricié el pelo un poco.
“Tengo ducharme, pequeña. Otra vez, ¿De acuerdo?”
Sus brazos cayeron rápidamente y mi corazón se desplomó cuando vi los ojos avellanas llenos de lágrimas. ¡Mierda! Unos segundos después las lágrimas corrían por sus mejillas encendidas y me sentí como la mayor gilipollas del mundo.
“Oh no, no, no”, me puse de rodillas rápidamente con una voz casi presa del pánico. “No llores, lo siento.”
“Me prometiste que jugarías conmigo la próxima vez, pero nunca lo haces”, dijo la niña de tres años, sollozando y parecía como si hubiera arrancado mi corazón.
“Lo sé. ¡Lo siento! En serio, voy a jugar contigo. Lo que tú quieres”, le respondí y limpié las gotas saladas de su cara con mi pulgar. “Por favor, deja de llorar o voy a llorar también. Por favor”, le rogué y la vi asentir con la cabeza ligeramente.
“¿Podemos jugar fútbol de nuevo?”, preguntó la voz levemente temblorosa.
“Sí, ¡Claro! Cualquier cosa que quieras”, estaba más deseosa ahora y noté que ella al fin estaba sonriendo. Me di cuenta de que llevaba puesta la camiseta que le había dado como regalo. Se ajustaba perfectamente a ella y no pude evitar sonreír.
“He estado practicando con mamá en el parque”, dijo la pequeña llena de orgullo y mi sonrisa se amplió.
“Oh, ¿En serio? ¡Pero si tú eres buena ya! Ahora no tendré ninguna oportunidad”, sonreí suavemente y escuché su risa. Dios, se suponía que no debía de sentirme así de feliz al escuchar su risa, ¿Verdad?
“Entonces vamos”, exigió y buscó una pelota que encontró rápidamente. Vi que Dulce nos vio desde la banca y elevé mi pulgar para hacerle saber que iba a cuidar de Lara mientras ella se duchaba. La joven desapareció en el vestuario y yo me quedé con su hija. A pesar de que mis piernas estaban en llamas, seguí pasando el balón con ligereza e incluso le mostré algunas pequeñas técnicas para golpear el objeto redondo con mayor precisión. No iba a exagerar, pero ella era un estudiante rápido.
Al ver como sus ojos se centraban en la pelota con tanta atención me recordó a Dulce cada vez que estaba en ‘modo de juego’. La niña pequeña era lejos la cosa más adorable en esta tierra y estaba contenta de que ella ya no estaba molesta, aunque eso significaba estar bajo el sol, pero mis pies ya no resistían. No estaba segura de cuánto tiempo pasó, pero no podía aguantar más.
“Lara, ¡Eres demasiado buena! Estoy agotada. ¿Cómo aún tienes ganas de seguir jugando?”, seguí felicitándola antes de sentarme en el campo para relajarme.
“No estoy cansada en absoluto”, la pequeña respondió con firmeza.
“Wow, tienes más energía que yo. Tengo que tomar una siesta”, caí hacia atrás de manera dramática quedando tirada en el pasto.
“Noooo, no puedes dormir aquí”, se rió y oí sus pasos acercándose hasta que un par de manos pequeñas me acariciaron la cara. “Despierta”, Lara se mantuvo riendo.
“Está bien”, murmuré y fingí tener mucho sueño, pero me senté. “Mírate”, sonreí con cariño. “Estás toda sudada también. Tu mamá me va a matar si te ve desordenada.”
“No, no lo hará. Le gustas”, la pequeña dijo despreocupadamente mientras yo limpiaba mi frente sudorosa. Yo sabía que ella no estaba diciendo lo que yo quería pero no podía borrar esa estúpida sonrisa de mi cara.
“No se lo digas, pero me gustas más que a ella”, le susurré en secreto y su rostro se iluminó como yo nunca había visto antes. Antes de darme cuenta, sus brazos se envolvieron alrededor de mi cuello en un fuerte abrazo. Me caí hacia atrás de nuevo y tiré de ella conmigo, poniendo un brazo alrededor de ella.
“Eres demasiado fuerte y me empujaste”, me uní a sus risas y sentí el ligero peso de su cuerpo descansando en la parte superior del mío. Ella no me soltaba y yo le acariciaba suavemente la espalda. ¿Cómo alguien podía ser tan jodidamente adorable? Mis planes de mantenerme alejada de Dulce y/o Lara no estaban funcionando… ¡En absoluto! Ahí estaba yo, tirada en el césped con la niña, encima de mí y escuchando su respiración desacelerada. Al parecer, yo no era la única agotada después de todo. Su respiración se ralentizó tanto, que me pareció que estaba genuinamente quedándose dormida.
Esperé unos minutos más y me senté muy despacio. Mirando hacia abajo, ella estaba escondida en mi cuello todavía, pero mi sospecha se confirmó. Aunque no entendía como se había quedado dormida en cuestión de un minuto, no quería despertarla. Así que me levante con cuidado e hice mi mayor esfuerzo para avanzar lo más sutil posible. Acercándome a las líneas laterales del campo, mi tiempo fue perfecto porque Dulce salió recién duchada.
“¿Qué pasó?”, la madre de la niña preguntó alarmada al principio, cuando se dio cuenta que llevaba a su hija en brazos.
“Nada, está dormida”, le expliqué rápidamente y vi su exhalación.
“Oh, lo siento”, Dulce suspiró y vi que abrió sus brazos para tomar a Lara, asumí.
Cuando traté de sacar el brazo de la pequeña de mi cuello, la niña se movió de repente.
“Nooo”, ella hizo mohín. “Quiero que Anahi me lleve a la cama.”
“Cariño, Anahi tiene que irse. No hagas esto más difícil, por favor”, mi compañera de equipo declaró y me di cuenta de que posiblemente estaba pensando que yo estaba molesta o algo así.
“Está bien, puedo llevarla a su habitación”, le ofrecí y los ojos de Dulce se agrandaron. “Quiero decir, si eso está bien.”
“Claro, si no te importa”, la otra futbolista respondió y asintió levemente.
Resultó que estaban en el mismo piso que Normani y yo. Llevar a Lara en mis brazos era extrañamente cómodo. Cuando llegamos a la habitación de Dulcd, vi a la joven madre tirando de una manta de la cama para tapar a su hija. Así que hice lo que quería y dejé al pequeño cuerpo descansando en el colchón antes que los ojos marrones lo tapara. Di unos pasos hacia atrás y sentí mi corazón latir con fuerza en mi pecho.
“Gracias, Anahi. Pero te puedes ir si quieres. No quiero retenerte”, Dulce habló en voz baja y noté un poco de inseguridad en su voz.
“No me estás molestando, Dulce”, dije en un susurro, pero esquive sus orbes marrones.
“Podrías haberme engañado antes”, respondió rápidamente y ahora me miró a los ojos. Los orbes profundos, cálidos y marrones causaron más disturbios en mi interior de los que necesitaba.
“Lo siento si estaba actuando raro antes. No era nada contra ti… acabo de tener una mañana difícil”, quería disminuir la rareza entre nosotras.
“Bueno, entonces me siento aliviada”, sonrió de forma inesperada. “Todos tenemos días malos, confía en mí.”
“Eso es cierto, pero ¿Qué hay de ti?”, quería compensar por haber actuado casi desagradable antes. Era muy duro para mí no hablar con ella. Y no había nada de malo en hablar y tomar un interés por mi amiga, ¿No? “¿Qué se siente estar en la lista? Yo estaba nerviosa como el infierno mi primera vez con en el equipo femenino.”
“Estoy nerviosa, emocionada, abrumada, feliz, estresada y básicamente cualquier otra emoción al mismo tiempo”, ella mostró esa sonrisa impecable suya.
“Suena bien”, sonreí. “Se pone mejor después del primer o segundo día. Todo el mundo es muy agradable y comprensible, así que no te preocupes demasiado. Lo más difícil para mí fueron los pases rápidos, ya que todo era muy diferente que el equipo juvenil. Sin embargo, con tu velocidad, dudo mucho que tengas problemas con eso.”
“Yo no soy tan rápida”, dijo Dulce tímidamente y elevé una ceja juguetonamente.
“Oh, por favor. Los entrenadores dijeron que eras un monstruo por naturaleza, porque tu velocidad es comparable a la de los atletas masculinos”, simplemente repetí lo que nuestro entrenador físico había dicho hace una hora. “Eres tan humilde ahora. ¿Qué pasó con DE7? Solías ser una arrogante”, bromeé un poco.
“¿Por qué? ¿Te gusta la versión arrogante?”, ella bromeó antes de morderse el labio, que me recordaba aún más a la Dulce de ese entonces.
“Te aseguro que amaba esa versión en ese entonces”, espeté, pero luego me di cuenta de lo que había dicho. Su rostro se suavizó y el carácter lúdico de nuestra conversación se disolvió rápidamente. Tragué saliva, eché otro vistazo a su labio inferior atrapado entre sus dientes y me sonrojé ligeramente. Estar juntas en el campo de entrenamiento había traído algunos recuerdos, pero tenía que parar antes que las cosas se pusieran raras otra vez. Y aludiendo a nuestra ‘aventura’ o a mis sentimientos por ella no me estaba ayudando. “Uhm… pero apesto”, cambie de tema torpemente y vi a la más joven levantar las cejas. “Quiero decir, no me he duchado y probablemente debería hacerlo.”
“Sí, deberías”, asintió con una sonrisa divertida. “No quiero que te metas en problemas con Normani por estar apestando la habitación.”
“Eres muy amable”, no pude dejar de tomarle el pelo al verla rodar los ojos. “Te veré mañana en la práctica… o antes… tal vez.” ¡¿Desde cuándo actuaba como una idiota tartamuda con las chicas?!
“Hasta luego”, oí decir a Dulce relajadamente y salí de la habitación poco después. Quería golpearme por haber traído de vuelta nuestro pasado cuando entré a la habitación, pero los recuerdos siguieron resurgiendo…
Muchos para recuperar toda mi mierda junta.
-
Estaba sentada en la cama, con la laptop en mi regazo cuando Dulce salió de la ducha. Mis ojos se levantaron fuera de la pantalla en frente de mí y vi a mi compañera en busca de una pollera. Tragué saliva con dificultad. La chica más joven sólo llevaba pantalones cortos y un sujetador deportivo, dejando al descubierto gran cantidad de piel. Era evidente que se sentía cómoda con su cuerpo. Demonios, ¡Tenía toda la razón para estarlo!
Su pequeña figura hizo que mi corazón bombeara violentamente en mi pecho. En su piel caramelo se notaban sus músculos abdominales suaves y definidos, sobresaliendo sutilmente. Tenía esa cosa rara para que sus músculos no fueran prominentes en la cintura. Sus huesos de la cintura no sobresalían porque tenía la cantidad justa de músculos para mostrar el revestimiento perfecto por encima del dobladillo de sus pantalones cortos de fútbol.
Tan pronto como me di cuenta de lo que estaba haciendo, levanté mi mirada y me encontré con los ojos de Dulce. Me sonrojé de inmediato porque había captado mi mirada fija pero ella sonrió y se puso su camiseta. Las cosas eran diferentes en estos últimos días, pero disfruté de eso. A pesar de que no tenía ni idea de por dónde irían las cosas, estaba más que dispuesta a explorar la nueva faceta de nuestra amistad/relación desde aquel beso en el primer día del campo de entrenamiento.
Asentí con la cabeza hacia mi lado, ya que quería que se uniera a mí en la cama. Ella entendió y se acercó así que me saqué los auriculares.
“¿Quieres ver una película conmigo?”, le pregunté, mientras la morena se sentaba a mi lado. Sus ojos se posaron en mi laptop. “Es mi favorita: Good Will Hunting.”
“¿Se trata de una persona sin hogar?”, su voz ronca se llenó con un ligero desdén. “No, Robin Williams es en realidad un terapeuta”, sonreí porque el personaje en la pantalla se veía áspero.
“Pareciera que él mismo necesita de una terapia… y una ducha”, Dulce añadió sin inmutarse y a veces me preguntaba por qué era tan… distante.
“¿Siempre tienes que ser tan petulante?”
“Yo no soy petulante”, respondió ella si tener aún una gran emoción.
“Por supuesto que no”, no pude resistir no burlarme de ella y a cambio conseguí una mirada molesta. “No me extraña que las chicas piensen que eres arrogante.”
“Me importa una mierda lo que piensen las demás niñas”, la centrocampista izquierda se encogió de hombros. “La mayoría de ellas nunca va a llegar más allá de los equipos juveniles de todos modos.”
Mis ojos se abrieron un poco, ya que sus palabras fueron bastante fuertes. Parecía que algo estaba pasando con ella.
“No estoy hablando de ti, sabes eso ¿Cierto?” Dulce agregó más preocupada y miró mis ojos verdes con una ligera incertidumbre.
“¿Tengo que saberlo?”
“Anahi, si alguien va a entrar a los equipos femeninos serás tú”, dijo genuinamente y más suave lo que hizo que mi corazón revoloteara. Ella no era mentirosa y yo sabía que estaba siendo sincera.
“Bueno, pienso lo mismo de ti”, admití y vi que en sus labios se formó una pequeña sonrisa.
“Entonces esperemos que las dos logremos entrar.”
“Exactamente”, estuve de acuerdo y no podía apartar mis ojos de sus labios. Esos malditos labios que había besado cada noche desde que estábamos aquí.
“Creo que deberíamos ver Good Will Hunting”, la de ojos marrones me volvió a la realidad y me reí suavemente. Ajusté el portátil de nuevo y subí el volumen de los altavoces lo suficientemente alto para que las dos pudiéramos escuchar.
Recostada contra la cabecera de madera de la cama, mi corazón se detuvo por un momento cuando sentí que Dulce me abrazaba. Esto… era nuevo. A pesar de lo que habíamos hecho los últimos días, no había habido ninguna caricia realmente. Por lo general, una de las dos comenzaba el beso y nos manteníamos haciendo eso por un buen rato hasta que alguna de las dos volvía a su respectiva cama.
Puse mi brazo alrededor de ella con cuidado y cada sinapsis en mi cuerpo se estaba disparando. No era como si alguien lo sabía, pero no tenía mucha experiencia a pesar de tener dieciocho años. Mi objetivo siempre ha sido el fútbol y no había un montón de chicas que me llamaran la atención en la escuela para ser honesta. O tal vez estaba demasiado ocupada pensando en mi compañera de la Sub-17. Lo cierto era que Dulce había sido la segunda persona que me había besado. La única otra experiencia que tuve fue una sesión de besos experimental con una amiga el año pasado. Siempre supe que me gustaban las chicas, ¡Pero Dulce lo confirmó!
Como no estaba segura de cuánto era el afecto necesario, poco a poco acaricié la parte superior de su brazo con mis dedos mientras comenzaba la película. Su pelo todavía estaba un poco húmedo, pero no me importaron las hebras húmedas sobre mi hombro. Eso era realmente refrescante.
“He utilizado tu champú, espero que eso esté bien”, la chica más joven de repente admitió después de unos minutos.
“Claro. ¿Has olvidado el tuyo?” asumí y tuve problemas para concentrarme en la película. En realidad no estaba concentrada en absoluto. Había visto esa película muchas veces, pero nunca había tenido a la chica de mis sueños acurrucada conmigo—así que mis prioridades estaban bastante claras.
“No.”
“Pero entonces… ¿Por qué—?“ pregunté confundida.
“Me gusta la forma en que tu pelo huele”, hizo que mi corazón se agitara una vez más. ¡¿Ella sabía cómo mi pelo olía?!
“¿En serio?” le pregunté con incredulidad.
“Sí.”
Una vez más, no hubo gran emoción en su voz. Si no la conociera desde hace dos años, habría pensado que era un maldito robot, pero el hecho de que lo haya dicho era suficiente. Expresar sus sentimientos no era su punto fuerte—no hablaba de ellos, pero cada vez que lo hacía, me lo tomaba en serio. Esa confesión significa mucho para mí por eso sola razón. Por no hablar que me estaba halagando lo cual era muy raro en ella también.
Mi línea de pensamientos fueron interrumpidos cuando sentí un par de labios tocando mi cuello. Cerré los ojos por instinto, mi respiración se detuvo en la parte posterior de mi garganta. Esta era la primera vez que iniciaba algo. Y no era sólo un casto beso en los labios, como lo general. Sus labios se separaron dejando lentamente otro beso en la zona caliente. Mis dedos agarraron su brazo para tener algún tipo de apoyo.
¿Esto realmente estaba sucediendo? Sentí su lengua apenas rozando mi piel y un grito ahogado se escapó de mi boca mientras sus labios plantaron más húmedos besos en mi cuello. Santa mierda, ¿Dónde aprendió como hacer eso? Al parecer, ella no era tan inexperta como yo. No es que lo supiera pero ella nunca había mencionado a nadie. Tal vez no era más que un talento natural. Fuera lo que fuese, lo disfruté inmensamente.
La boca experta uso los dientes para raspar la piel antes de chupar suavemente. Mis ojos aún estaban cerrados antes de darme cuenta que se había detenido. Cuando los abrí, me encontré con los orbes marrones justo en frente de mí con una sonrisa juguetona.
“¿Todavía quieres ver la película?” preguntó con aire de suficiencia y sentí mis mejillas arder. Su labio inferior hinchado despareció bajo sus dientes.
“No, la verdad”, sonreí con timidez, pero tomé su cara entre mis manos.
Acercándola más, la sensación del encuentro de nuestros labios me causó piel de gallina en todas partes. ¡Sus labios eran tan jodidamente suaves y malditamente perfectos! Quería que esto nunca terminara y sabía que no duraría mucho. Caímos en un ritmo cómodo de la danza de nuestros labios y el intercambio de un tierno afecto.
No era mi primer bootcamp con ella, pero sin duda era mi favorito. Aunque no estábamos hablando de algunas cosas y ella me había pedido tiempo para resolverlas, yo no podía dejar de esperar a que ambas fuéramos llamadas a la selección femenina. De esa manera conseguiría verla dentro de unos meses otra vez y tal vez el próximo bootcamp juntas sería aún mejor.
-
Jadeando y resoplando, levanté las pesas en el gimnasio del hotel hasta que estaba demasiado cansada para continuar. Mis brazos se sentían como gelatina y traté de agitarlos para aflojar los músculos. Ahora iba por algunos abdominales porque para eso porque no necesitaba mis piernas o brazos. En realidad si los tenía que ocupar, pero a veces no me podía contener. Era tarde y probablemente yo debería tener sueño después de un largo y duro primer día. Pero ahí estaba yo, entrenando para distraerme de mis propios pensamientos y escapar de mi cabeza.
“¿Anahi?”, oí una voz familiar y levanté mi vista para ver a Dulce visiblemente sorprendida mirándome. “¿Qué demonios estás haciendo aquí?”, continuó con una mezcla de diversión y sorpresa.
“Uhm… sólo estaba teniendo un poco de trabajo extra”, contesté, pero me senté.
“!Estás loca!”, la más joven casi se rió.
“En realidad prefiero el término ‘dedicada’”, respondí con una sonrisa socarrona y me levanté. Sus ojos cayeron y me di cuenta que no llevaba una pollera, porque no esperaba a que nadie viniera. El sujetador deportivo verde cubría todo lo necesario y de todos modos un montón de chicas lo ocupan para entrenar. Pero no estaba preparada para que mi ex crush apareciera y me viera así. Mis mejillas se sonrojaron, incluso más, pero dudaba que ella se diera cuenta. Sus orbes marrones estaban fijos en mis abdominales definidos que probablemente estaban contraídos y abultados en gran medida después de los abdominales. Ella levantó la vista rápidamente y tomé asiento en una banca.
“¿Qué haces levantada todavía?” quise saber y usé una toalla para eliminar el sudor de mi cara y la parte superior de mi cuerpo.
“No puedo dormir”, se encogió de hombros.
“Puedes… sentarte”, le ofrecí el asiento a mi lado y la vi sonreír suavemente. La joven se acercó y me miró antes de continuar.
“Es raro estar aquí. Siento que acabo de hacer un nuevo hogar para Lara y yo en Boston y ahora estoy viajando todo el tiempo por los partidos y bootcamp. Supongo que debo acostumbrarme.”
“Lo entiendo”, dije con entendimiento y la vi volver la cabeza para mirarme. “La mayoría de la gente no sabe cómo ser nómada o cómo este estilo de vida es.”
“No quiero parecer malagradecida”, su voz tenía preocupación, pero la interrumpí con suavidad.
“No, lo sé, no te preocupes”, traté de calmarla inmediatamente para ser recompensada con una sonrisa deslumbrante. “Pero no estás solas, quiero decir, tienes a Lara… y… a mí”, añadí cuidadosamente.
Silencio. Era incómodo otra vez, ¿No? Debí mantener la boca cerrada, pero quería ofrecerle mi amistad. Dulce me miraba con tanta intensidad que mi pulso se aceleraba con cada segundo que pasaba. Hubo una leve sonrisa en sus labios que poco a poco despareció cuando sus ojos se movían entre mis labios y ojos. Esta tensión no se sentía cómoda como antes. Era similar a la tensión de antes de habernos besado aquí hace años. Me tragué el nudo de la garganta, pero no fui capaz de decir o hacer cualquier cosa, pero sí mirar profundamente el color marrón cálido de su iris.
“¿Qué estamos haciendo, Anahi?” Dulce de repente murmuró e hizo que mi corazón saltara de un golpe por su voz ronca.
“Estamos hablando…”, le respondí, insegura.
“¿Y eso es todo?” sonaba desesperada y esperanzada a la vez.
Yo estaba en una pérdida de palabras. Siempre había algo entre nosotras, pero no podía poner mi dedo sobre la llaga. Las palabras de Kristie hicieron eco en mi cabeza. ¿Quería a Dulce porque sabía que no podía tenerla? No tuve tiempo para analizar más a fondo antes de que ella hablara de nuevo.
“Creo que necesito que lo digas”, mi compañera me hizo fruncir el ceño.
“Decir… ¿Qué?” yo tartamudeaba como una idiota porque no pude formar dos palabras coherentemente.
“Que esto se ha acabado”, Dulce suspiró y pensé que mi corazón y mi cabeza iban a explotar de forma simultánea. “Que no hay nada entre nosotras, tan sólo una amistad. Tengo que escucharlo una vez y te prometo que no voy a mencionar nada de nuevo para que podamos seguir siendo amigas”, la desesperación en su voz creció. “Quiero seguir adelante, pero no creo que pueda a menos que realmente lo digas. Porque… cada vez que te miro… se me olvida que se supone que no debería sentirme de esta manera.”
Si yo estaba en una pérdida de palabras antes, ¡Esto de seguro no ayudaría! Ella estaba tan confundida como yo. ¿Estaba enviándole señales confusas? ¡Yo ni siquiera sabía qué mierda estaba sintiendo! De que sentía algo por ella era obvio. ¿Pero era suficiente para que realmente estuviéramos juntas? Si no era así, no quería perderla como a una amiga. No sobreviviríamos a otra ‘separación’ a pesar de que nunca habíamos salido oficialmente. ¿Estaba dispuesta a correr ese riesgo y dejarme caer por la única persona que había poseído y destrozado mi corazón?
“Anahi, tu teléfono sigue-“, la voz de Normani apareció de la nada como Dulce y yo nos estremecimos fuertemente. “Oh, lo siento, no sabía que no estabas sola. ¿Interrumpo algo?”
“No”, dijo Dulce rápidamente, pero su voz era temblorosa. “Hemos terminado de todos modos”, agregó y la forma en que lo dijo, sonaba como si ella no sólo estaba hablando de nuestra conversación.
“Ok, bueno, esta chica Emily sigue llamando sin parar y pensé que podría ser una emergencia”, mi mejor amiga me pasó mi celular cuando Dulce se levantó.
“Bueno, me iré”, aclaró su garganta.
“Me iré contigo”, Normani ofreció, a continuación, volviéndose hacia mí. “Hasta luego, compañera de cuarto.”
“Buenas noches, Anahi”, Dulce se dirigió a mí y sonrió valientemente. Antes de darme cuenta ambas se habían ido y yo no había pronunciado ninguna palabra.
Enterré la cabeza entre mis manos, tratando de mantener la calma, pero eso parecía imposible con toda la confusión que había en mi cabeza. Por supuesto, Emily iba a seguir llamando. En cuanto a la pantalla, vi que había dejado un mensaje de voz. No la podía ignorar por siempre, pero no estaba segura de qué decir. Pero me decidí a escuchar su mensaje de todos modos y sentí que el corazón se me acalambró por el sonido triste de su voz:
“Anahi, no sé lo que está pasando, pero estoy empezando a preocuparme. Sé que estás en el campo de entrenamiento y tienes que concentrarte, pero… no has contestado mis llamadas o mensajes en una semana. ¿He hecho algo mal? Lo siento si te he presionado mucho. Vamos a hablar de ello. Por favor, sólo… llámame. Te echo de menos.”
El mensaje de voz terminó con un suspiro alto y claro que correspondí suspirando profundamente. ¿En qué demonios me había metido? Emily realmente estaba pensando que ella tenía la culpa de todo cuando yo era la estúpida que la había ignorado porque ¡Tenía miedo de engañarla! Seguí mirando mi teléfono, preguntándome si debía llamarla. Sin embargo, ¿Qué iba a decir? Quizás que la echaba de menos y eso no era una mentira. No se podía negar que tenía sentimientos por la rubia y yo sabía que debía tomar una decisión en algún momento. Si no estaba completamente comprometida con ella, entonces no podía arrastrarla. Pero qué si lo estaba… ¿Debía enamorarme de ella como Kristie había dicho?
“A la mierda”, susurré y gemí. El campamento de entrenamiento se estaba convirtiendo en un drenaje más mental que físico.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:26 am

Capitulo 10
Apreté el botón y le envié el mensaje a Emily. No fue la mejor respuesta, pero no podía pensar en otra cosa. Por lo general, era buena con las palabras, pero no tenía ni idea qué decirle en este punto. Y eso era bastante patético teniendo en cuenta que había pasado horas pensando en mi novia y la forma en cómo hacer las cosas bien. No quería hacerle daño. Por el amor de Dios, ella me gustaba y tal vez sería capaz de amarla en un futuro.
Si tan sólo no existiera ese nudo extraño en mi estómago al pensar en la chica más joven y la única persona de que me había enamorado hasta ahora. Mi conversación con Dulce de la noche anterior seguía dando vueltas en mi cabeza. La memoria de ella rogándome que dijera que todo había terminado hizo que mi corazón latiera erráticamente. Incluso ahora en el desayuno de la mañana siguiente, yo seguía mirando hacia el espacio y repitiendo sus palabras. Ella quería seguir adelante, repetí en mi cabeza. Y probablemente debería dejarla ir. Pero ¿No lo había hecho ya? Yo estaba tratando de ser su amiga sin envolverme mucho, pero eso era una línea muy fina.
“Hey Dul, siéntate con nosotras”, oí a Normani de repente sacándome de mis pensamientos. Dejé caer la cuchara como una idiota cuando levanté la vista y vi a mi compañera de equipo de ojos marrones. Ella tomó la mano de Lara y usó la otra para llevar la bandeja con comida. Nuestros ojos se encontraron por un segundo y pensé que el órgano bombeador en mi pecho realmente iba a explotar.
“Buenos días”, la voz ronca respondió con una sonrisa sorprendentemente relajada. La forma en que su voz sonaba tan ronca por las mañanas no estaba ayudando a mi corazón a calmarse.
“Buenos días”, le contesté, e hice mi mayor esfuerzo para sonreír también.
Dulce tomó asiento enfrente de Normani con Lara en su regazo. La pequeña parecía adormilada y no tan enérgica como siempre. Miré a la joven madre acariciando el cabello de su hija con cariño. Sus finos dedos corrieron por las hebras color marrón claro con pericia, lo que hizo que la niña de tres años, se relajara y cerrara sus ojos. A pesar de que las veía juntas, esa imagen de afecto maternal causó una agitación interna si es que eso era posible en este momento. Sin duda, era conmovedor lo cercanas que eran y cuánto se preocupaba y amaba Dulce a Lara.
“¿Anahi?”
“¿Qué?” pregunté confundida y me di cuenta que Dulce y Normani me estaban mirando inquisitivamente.
“¿Estás sorda o algo así?”, Normani rió y yo no estaba segura de lo que quiso decir. "Dulce acaba de preguntar cómo te sentías después de la primer ronda de la práctica”, explicó mi amiga y me hizo comprender que había estado tan sumida en mis pensamientos que no me había dado cuenta de lo que me estaban preguntando.
“Oh, lo siento”, casi balbuceé e intenté recuperar mi compostura rápidamente. “Uhm, en realidad me siento bien. Un poco de dolor aquí y allá, pero nada demasiado grave. ¿Qué hay de ti?”
“O eres algún tipo de robot o simplemente yo estoy muy fuera de forma”, la más joven comentó casi riendo y yo estaba asombrada de lo tan casual que estaba actuando después de lo de anoche. “Tengo que admitir que nunca había estado tan dolorida. Me duele todo.”
“Mamá, ¿Estás herida?” Lara habló inesperadamente y frunció sus pequeñas cejas, con la cabeza aún apoyada en el pecho de su madre.
“No, cariño”, Dulce al instante apaciguó y dio un tierno beso en la frente dela niña mientras seguía acariciándole el pelo. “Mamá está bien, sólo un poco agotada. Al igual que, ¿Cuándo juegas mucho en el parque? A veces, los pies y las piernas duelen, ¿Verdad?”
“Sí”, la respuesta amortiguadora llegó.
“Es algo parecido. Así que no es nada malo, no te preocupes”, la izquierda centrocampista explicó y miré a Normani que parecía encariñada al igual que yo lo estaba. “Tienes que comer algo para desayunar. ¿Quieres unos huevos revueltos?”
“Quiero panqueques”, Lara levantó la cabeza del pecho de su madre por primera vez y me miró con esa sonrisa adorable. No pude evitar sonreír también.
“Ellos no tienen panqueques, bebé. ¿Hay alguna otra cosa que quieras?”
“Yo quiero lo que Anahi está comiendo”, la pequeña de ojos color avellana exigió y señaló mi plato de fruta con yogurt.
“¿Futas?” Dulce exclamó sorprendida. “Tú nunca quieres comer algo saludable, pero ahora que Anahi está comiendo…típico”, añadió con una amplia sonrisa y besó la mejilla de su hija suavemente. “Vamos, vamos a buscar un poco de fruta entonces. Puedes elegir las que quieras.”
Dejaron la mesa durante unos minutos y tuve algo de tiempo para calmarme.
¡Ver a Dulce en su lado como mamá era lo peor! No podía entender porque eso tenía un efecto en mí, pero ellas eran tan malditamente adorables. Sin embargo, todo parecía como si nada hubiera cambiado entre Dulce y yo. Yo no estaba alucinando lo de anoche, ¿Verdad? El hecho de que la más joven estaba tan a gusto me confundió más que antes, pero volvió a la mesa minutos después.
“Mira Anahi”, la pequeña de pelo claro chilló emocionada y mostró el mismo desayuno, usando mi nombre real.
“Mira, esa esa la razón por la que me gustas más”, le guiñé un ojo. “Tiene un sabor muy bueno. Tal vez no tan bueno como los panqueques, pero vamos, nada sabe tan bien como los panqueques.”
“Sí, lo sé”, Lara estuvo de acuerdo y asintió con la cabeza frenéticamente.
Alcé la vista por un momento y me encontré con dos orbes marrones mirándome con lo que parecía peligrosamente cerca del afecto. Había un nudo en mi garganta del porte de un edificio antes que Normani hablara.
“¿Qué harás después de la práctica, Dul? Tenemos una gran cantidad de tiempo libre hoy”, la joven mujer a mi lado le preguntó y ya tenía una idea de por dónde iba esto.
“En realidad nada. Yo sólo iba a descansar en mi habitación.”
“¿Por qué no vienes conmigo y Anahi a la ciudad más tarde? Queríamos ir a explorar un poco”, Normani confirmó mi sospecha pero me mantuve estoicamente inmóvil.
“No lo sé”, Dulce vaciló pero siguió rebanando los pedazos de fruta antes de entregárselas a Lara. “No quiero interrumpir.”
“No vas a interrumpir nada”, mi amiga sonaba casi ofendida. “Mira, eres la chica nueva y tratamos de ponernos en tus zapatos. Al menos yo y Anahi nos teníamos una a la otra cuando nos unimos a la selección nacional. Puedes haber llegado un poco tarde, pero aún eres una de nosotras, DE7”, añadió con una sonrisa y vi la cara de la jugadora de fútbol experta iluminarse visiblemente.
“¿Realmente no les importa si Lara y yo nos unimos?”, se centró ahora en mí y yo negué con la cabeza inmediatamente.
“No, por supuesto que no”, le contesté, y me sorprendí de lo relajada que sonaba.
“Eso es muy amable de su parte, gracias”, Dulce expresó su gratitud.
“Maldita sea, tú realmente has cambiado”, Normani espetó entre risas. “Eres tan amable ahora, sin ofender.”
“No te preocupes”, Dulce también se echó a reír y eso sólo causó un pequeño aleteo en mi pecho. Oh Dios, estos sentimientos contradictorios me iban a matar uno de estos días.
Me quedé bastante tranquila, pero mis ojos seguían divagando entre mi compañera de equipo y su hija. Su vínculo dinámico y aparente era demasiado lindo para manejarlo. Todos en el equipo ya estaban enamorados de Lara después de un solo día. Pero no podía culparlos. Mis ojos se enfocaron en otra persona que se acercó a nuestra mesa.
“Hey, espero no estar interrumpiendo”, dijo Aaron cortésmente y se centró en Dulce.
“No, está bien”, ella respondió muy educadamente, pero parecía desconcertada.
“Soy Aaron Heifetz”, se presentó formalmente a la última incorporación del equipo. “Trabajo para el canal de Youtube ussoccer.com y siempre hago algunos vídeos para los fans.”
“Sí, lo sé. Yo era una de esas fans veía esos vídeos”, admitió con una sonrisa impecable.
“Bien, perfecto, entonces espero que digas que sí. Queríamos hacer un vídeo acerca de tu incorporación en el equipo. No tienes que estar nerviosa. Nos gustaría hacerte algunas preguntas y mostrar algunas imágenes tuyas durante la práctica. Y me preguntaba si está bien hacer parte a Lara de esto porque ella es bastante adorable y los fans la amarían, eso es seguro. No será por mucho tiempo, lo prometo.”
Lara estaba masticando un pedazo de sandía y haciendo caso omiso al periodista que era casi como otro compañero de equipo para nosotras. Él y el resto del personal eran muy profesionales, pero también interactuaban con todos los jugadores. Tenerlos alrededor era muy divertido y realmente disfrutaba de sus vídeos. Que Dulce tuviera un segmento era una obviedad para mí. Ella sin duda era uno de los talentos más prometedores, asombrosa, inteligente, encantadora y tenía una historia siendo madre joven. ¿Quién no la amaría?
“Me encantaría”, mi compañera de equipo estuvo de acuerdo con la proposición después de unos segundos de vacilación.
“!Genial! te puedo garantizar que será perfecto”, Aaron sonrió. “Así que arreglaremos todo para la entrevista después de la práctica y te filmaremos durante ella. Ah, ¡Y antes de que se me olvide! anahi”, se dirigió a mí de repente. “Nick grabó ese vídeo lindo de Lara jugando fútbol contigo ayer después de la práctica. ¿Está bien si usamos un fragmento de eso?”
“Uhm…” estuve atónita por un momento porque no me había dado cuenta que alguien me había estado observando cuando había estado jugando con la pequeña. “Sí, claro, si Dulce está a gusto con eso.”
“!Perfecto! bueno, las dejaré tranquilas para que sigan comiendo, señoritas. Dulce, hablaremos más tarde sobre todos los detalles”, el hombre dijo con emoción en su voz y se fue.
“Supongo que tendré que aceptar tu oferta de ver la ciudad en otra ocasión”, Dulce sonaba apenada pero Normani no se dio por vencida.
“De ninguna manera. Te esperaremos hasta después de la entrevista y luego saldremos todas juntas. Esas entrevistas no toman tanto tiempo. Todos las hicimos y es divertido, así que no te preocupes. Anahi y yo te miraremos desde la banca y nos burlaremos de ti hasta que hayas terminado”, mi amiga bromeó ligeramente.
“Suena como un plan”, Dulce sonrió una vez más de esa manera perfecta y me miró a los ojos un instante.
No sólo iba a estar con ella durante la práctica, ahora también íbamos a pasar tiempo juntas. No estaba segura de cómo iban a ser las cosas pero ella parecía estar muy bien después de nuestra última conversación. Tal vez estaba exagerando y no había sido tan grave como yo pensaba… tampoco estaba segura de si me sentía aliviada o decepcionada.
****** *******
Aaron: Ok, ¿Por qué no empezamos con una pequeña introducción? Sólo citando algunos hechos acerca de ti misma, así obtenemos algo para abrir.
Dulce: Bueno, tengo que ser capaz de hacer eso.
Estaba sentada en el vestíbulo del hotel, con Normani a mi lado mientras Dulce estaba filmando su entrevista. El equipo de Aaron había estado filmando todo día durante la práctica y ahora estaban obteniendo un poco de información de mi compañera de equipo. Pude notar que la más joven estaba nerviosa. Ella estaba jugando con sus dedos en su regazo y reajustó su pollera en varias ocasiones. Normani había preguntado si deberíamos habernos ido, pero Dulce parecía estar bien con nuestra presencia durante la entrevista antes de nuestra exploración en la ciudad.
Desde el desayuno no había hablado con Dulce. Nos enfocamos tanto en la práctica y nos fuimos a nuestras habitaciones para ducharnos y prepararnos para después. El equipo había estado instalado cuando yo había llegado y no podía entender lo que estaba pasando por su cabeza. Pero por ahora no pude contenerme, así que vi su pequeño segmento para los fans de la USWNT.
D: Hola, soy Dulce Maria Espinoza . Tengo veinte años y soy originaria de Anaheim, California. Esta temporada me uní a The Boston Breakers y me llamaron para practicar con USWNT… y estoy muy emocionada de estar aquí.
A: Bien, muy bien. Obviamente queremos saber ¿Cuáles son tus primeras impresiones? Tú jugaste para la Sub-17, pero ser parte del equipo nacional es todo un logro en tan poco tiempo. ¿Podrías darnos un resumen rápido de cómo evolucionaron las cosas?
D: Para ser honesta, creo que todavía estoy procesando. Jugué en la selección Sub-17 y luego me llamaron para entrar al equipo femenino antes de cumplir dieciocho años. En ese momento tuve que declinar y dejé de jugar porque estaba embarazada. Hace poco pensé que tenía que darme otra oportunidad y antes de darme cuenta, firmé un contrato con Boston Breakers y tuve una segunda oportunidad para demostrarme a mí misma aquí. Mi primera impresión es que yo nunca había visto a tantos jugadores con talento y estoy tan asustada de cada uno de ellos. Espero poder recoger pedacitos aquí y allá y mejorar. Ese es mi objetivo principal en este punto.
A: Dado que tú misma hablaste del asunto; tienes una pequeña hija adorable y ella está aquí contigo en el bootcamp. ¿Cuán difícil es mantener una carrera exigente y un niño a la vez?
D: Ya sabes, algunas personas dicen que ser madre es un trabajo a tiempo completo. Para mí no es un trabajo. Es mi vida. No hay un solo momento en que no piense en Lara primero. Al principio me preocupaba pero de esta manera le puedo ofrecer un futuro mejor y esa es una de las principales razones por las que empecé a jugar de nuevo. La programación es difícil pero ahora que ella es pequeña, no puedo llevar conmigo por unos días y tengo grandes amigos que cuidan de ella cuando yo no puedo.
A: ¿Qué es lo más sorprendente que has descubierto ahora que eres una jugadora activa de este nivel?
D: Uhm… en realidad hablé con Anahi sobre esto ayer y ella lo puso muy bien; se trata de un estilo de vida muy nómada. Y eso es cierto. Eso puede traer soledad pero sinceramente estoy muy feliz de tener a Lara conmigo.
La sonrisa de Dulce era contagiosa y sentí que mi corazón saltó en mi pecho cuando me mencionó. Lara estaba fuera la pantalla, sentada junto a Dulce y dibujando algo. Así que, Dulce recordaba nuestra conversación de la noche anterior, pero optó por no abordarlo. Yo estaba más allá del punto de la confusión.
A: Le pedimos a nuestros fans en Twitter que hicieran algunas preguntas y tuvimos una respuesta abrumadora. La mayoría de ellos preguntaron ¿Por qué no tienes una cuenta de Twitter? ¿No estás metida en los medios de comunicación social?
D: En realidad no tengo ni idea de cómo manejar esas cosas.
Tenía sus mejillas sonrojadas ligeramente en un estado nervioso y me encantó escuchar una risita en medio.
D: Mi vida no era particularmente interesante, así que no había necesidad para compartir nada, supongo. Quiero decir, mi vida sigue siendo bastante aburrida, pero tal vez le preguntaré a una de las chicas para que me ayuden a hacerme una cuenta.
A: No puedes ser tan aburrida porque rara vez conseguimos muchas preguntas. Sin embargo, la pregunta número uno era una muy personal. Tú, evidentemente, no tienes que responder, pero todo el mundo parece estar curioso sobre si ¿Estás soltera?
D: Oh, wow. Uh… no estoy sola.
El tono rojizo de su rostro se hizo más evidente y su sonrisa era una mezcla de halago y timidez. Suspiré en silencio ante el recordatorio de Ariana.
A: Ok, vamos a hacer una pregunta más antes de dejarte ir. Un fan del Reino Unido preguntó si alguna vez has considerado la posibilidad de jugar en el extranjero. Cada vez son más los jugadores que juegan por toda Europa para conseguir más experiencia y quieren saber si esa es una opción para ti.
D: En este momento estoy definitivamente centrada en jugar con The Breakers. Me acabo de unir al equipo y siento como si todavía tengo mucho que aprender. Y tengo que volver a estar en forma. Pero nunca digas nunca. Me encantaría ir a Europa y tal vez vivir allí por un tiempo en el futuro, pero por ahora, estoy muy contenta por estar dónde estoy y agradezco las oportunidades que se me han dado aquí.
A: Bien, ¡Eso es increíble! Estuviste genial. Y si tenemos algunas preguntas más y necesitamos algo de material extra, te lo haremos saber. Pero no quiero retenerte de tus amigas.
D: Muchas gracias, fue muy divertido. Y trataré de entender cómo funcionan las cosas con Twitter.
A: Bien, le puedes pedir ayuda a Anahi. Ella es muy activa en las redes sociales y, probablemente, te puede enseñar un par de cosas.
D: Eso es bueno saberlo. Gracias a todos y tengan un buen día.
Dulce y Lara se unieron a nosotras rápidamente después y hace un momento me di cuenta realmente de lo bonita que ella estaba. Llevaba el pelo en una trenza y no llevaba maquillaje a excepción de un poco de brillo en sus labios, pero se veía absolutamente increíble. Las piernas delgadas sólo estaban cubiertas por un par de pantalones cortos de color rojo. Llevaba Vans rojas y una simple pollera negra, pero santa mierda; ¡Ella estaba más sexy con el pasar de los minutos! Comprendí la necesidad de llevar un par de pantalones cortos ya que yo llevaba un par parecido de mezclilla, pero casi deseé que la más joven tuviera más ropa para así cubrir ese diabólicamente atractivo cuerpo.
Gracias a Dios yo llevaba gafas de sol negras para que ella así no se diera cuenta de mi mirada fija flagrante. En realidad no estábamos vestidas de forma diferente. Yo llevaba un par de Converse blancas y una sencilla pollera blanca, además de pantalones cortos de mezclilla azul. Fue casual, pero apropiado teniendo en cuenta el clima caliente y húmedo de fuera. Arizona era un estado desértico de mierda, así que no me sorprendía. La única cosa que me sorprendió fue el cuerpo delgado y bronceado de Dulce lo cual me afectó cuando absolutamente no debería ser así.
Me levanté y las cuatros nos dirigimos al exterior. De pronto, antes de llegar al taxi, sentí que alguien me sostuvo la muñeca y me dio vuelta rápidamente.
“¿Podemos hablar un segundo?”, Dulce preguntó nerviosamente y yo simplemente asentí con la cabeza, incapaz de hablar debido a su mano tocando mi muñeca. “Quería disculparme por lo de anoche. No sé qué me pasó, pero nunca debí haber dicho esas cosas”, su voz continuó de una manera incoherente y ella había soltado mi mano. “Estar contigo en el bootcamp me confundió un poco y no quiero que las cosas sean raras entre nosotras. Sé que eres feliz con Emily y yo soy feliz con Ariana. La última cosa que quiero es arruinar eso para ninguna de nosotras. Fue estúpido y yo ni siquiera sé por qué dije esas cosas. Por favor, ¿Podemos olvidar lo que pasó?”
Me sentí completamente abrumada por su repentino arrebato y traté de retener la información. Ella lo sentía y quería olvidar lo que había pasado. En realidad, nada había sucedido realmente, pero nuestra conversación había sido un poco íntima para ser ‘sólo amigas’. Su petición de que le dijera que todo había acabado entre nosotras ya no tenía ningún significado. Pero ese no era mi lugar de interferir cuando yo estaba con alguien más—no importa cuán distante Emily y yo estábamos, ella seguía siendo mi novia y no podía fingir que ella no lo era.
Si ella quería que fuéramos amigas y olvidara sus palabras de la noche anterior, entonces tenía que cumplir sus deseos. Ella estaba feliz y yo era última persona que quería complicar las cosas para ella de nuevo.
“Claro, no te preocupes”, respondí con una pequeña sonrisa y traté de sonar tan indiferente como pude.
“Por lo tanto, ¿Seguimos siendo amigas?” sonaba casi sorprendida.
“Por supuesto”, respondí y por un momento, tal vez una fracción de segundo, parecía que Dulce estuviese decepcionada de mi respuesta. ¿No era esto lo que ella quería?
“Ok, entonces vamos”, ella asintió con la cabeza y comenzó a caminar por delante.
Normalmente analizaría durante la próxima hora sobre lo que esto significaba, pero quería disfrutar del resto del día libre y tomé una decisión consciente para olvidarme de lo que había ocurrido en las últimas 24 horas.
******* **********
“Dul, han pasado horas. ¿Podemos irnos?”
“Deja de ser tan dramática, no han pasado horas.”
Suspiré tranquilamente mientras mi compañera de equipo seguía buscando un CD que nadie había oído hablar. Habíamos descubierto la pequeña tienda de música por accidente en nuestro pequeño viaje de exploración por la ciudad. Por supuesto Dulce quiso entrar, además, Normani estaba al otro lado de la calle, comprando zapatos, mientras yo sostenía a Lara por lo que parecieron horas. A la niña de tres años, no parecía importarle y tenía sus brazos cruzados alrededor de mi cuello, mientras su mamá seguía buscando.
“Lara quiere un poco de helado y, literalmente, has mirado todos los CD de aquí… dos veces”, agregué y era obvio que le estaba tomando el pelo y no estaba realmente enojada.
“Entonces, sigan adelante y vayan a buscar un poco de helado. Las alcanzaré en un minuto”, Dulce sugirió y leyó algún folleto de un CD.
“Me gustaría, pero Lara insiste en que tú debes venir con nosotras. Confía en mí, ya te hubiera dejado aquí hace veinte minuto, si fuera por mí”, respondí con una sonrisa y vi a la pequeña haciendo lo mismo.
“Bueno, parece que mamá triunfa sobre todo”, el centrocampista izquierdo respondió rápidamente.
“¿Quién compra CD en estos días? Hay esta cosa llamada iTunes, ¿Sabes? Deberías probarlo”, no dejaba de molestarla, pero me acerqué a ella para ver lo que estaba mirando.
“Jaja, muy divertido”, ella fingió que reía y se dio cuenta de mi broma.
“Ninguno de estos CDs están disponibles en iTunes o cualquier otro lugar de esa materia. Nunca he oído hablar de estas bandas y de verdad que quiero comprar toda la tienda en este momento.”
“Tu hija está muriendo de hambre y tú quieres comprar la música de un grupo de chicos barbudos reprimidos. Por lo menos tus prioridades son claras”, sonreí y vi a Lara con una amplia sonrisa a pesar de que dudaba que entendiera todo el sarcasmo.
“Muerta de hambre, ¿Eh?” Dulce se burló y se volvió hacia su lado, así estábamos frente a frente con no mucho espacio en el medio. “Se ve que tú eres la que muere de hambre para llamar la atención”, ella levantó sus cejas desafiante.
“¿Es eso cierto?” reí entre dientes y casi me eché a reír ante su comentario ingenioso. “¿Qué pasa si soy yo?” solté sin pensar y estaba completamente pérdida en nuestras bromas que mostraba un cierto parecido a un peligroso coqueteo.
“Entonces debes de dejar de estar tan absorta en ti misma, porque a mí me encantan por montón los grupos de barbudos reprimidos, más que tú”, dijo la de ojos marrones y se mordió el labio inferior para ocultar una sonrisa.
Jesucristo, mi corazón latía tan rápido que tuve miedo que Lara lo pudiera sentir.
“¿En serio?”, cuestioné con escepticismo y no me di cuenta que cada vez estábamos más cerca, como dos imanes que se sienten atraídos el uno al otro. “¿Crees que me quedaría bien una barba?” bromeé y finalmente vi a Dulce romper la cara de poker y reír.
“Claro, ¿Quién sería capaz de resistirse a eso? Luego de eso sin duda obtendrás mi atención”, respondió ella sin dejar de reír. “Eres tonta”, su voz ronca más sonaba encariñada ahora, cuando negó con la cabeza.
“¿Has oído eso, Lara? Tu mamá acaba de llamarme tonta. Creo que ella tiene que comprarnos un helado un poco grande con crema extra para compensar el uso de esa palabra, ¿Verdad?” me dirigí a la niña que todavía tenía en brazos.
“Sí, no estoy autorizada para decir eso”, Lara simplemente rió y yo me centré en Dulce. Ella encontró mi mirada y al parecer ambas nos habíamos dado cuenta de lo cerca que estábamos. Sus ojos se posaron en mis labios por un segundo y tragué saliva con dificultad.
“Ok, déjame comprar estos muy rápido y luego les compraré un poco de helado”, la otra jugadora de fútbol dejó de bromear y dio un paso atrás.
Aclaré la garganta y asentí en silencio antes de que ella se digiriera a la cajera. Una media hora más tarde, Dulce nos compró helados. Normani ahora sostenía a Lara mientras disfrutábamos del placer frío y cremoso. Todas habían elegido algún tipo de helado con chocolate y caramelo, mientras yo era la mujer en discordia. El helado de pistacho era mi favorito.
“Anahi tenía que dárselas de cool escogiendo algo extravagante de nuevo”, Dulce me dio un codazo mientras estábamos caminando para conseguir un taxi.
“¿Eso significa que tengo tu atención ahora?”, me referí a nuestras bromas en la tienda de música y vi que en sus labios se formó una tierna sonrisa.
“No, eso significa que el helado tiene toda mi atención”, bromeó una vez más.
“¿Quieres probar? Es muy bueno”, le ofrecí y ella se detuvo para tomar un bocado al parecer. También parando en seco, levanté el cono y ella se inclinó, sólo que ella no se lo esperaba, cuando levanté mi mano aún más y luego unté toda la cosa en su cara. Se me cayó el cono porque me estaba riendo por su reacción. Ella abrió los ojos por la sorpresa y todo lo que escuché fue la risa incontrolable de Lara.
Dulce se limpió un poco de helado de sus labios utilizando sus lengua antes de que fuera capaz de hablar.
“Vas a pagar por esto”, ella me miró, pero no pude tomarla en serio con todo el líquido pegajoso en su cara.
“Esto es una venganza por cuando untaste mi cara con jarabe de chocolate en mi departamento, ¿Recuerdas?”, le dije, en un intento para que no me hiciera lo mismo.
“!Oh, no, no!”, la más joven negó con la cabeza. “Tú ya te vengaste con el jarabe si eso sirve para refrescar tu memoria.”
“Bueno, ¿Qué puedo decir? Estaba muerta de hambre por llamar tu atención”, jugué inocente e hice un puchero para molestarla más.
“Crees que eres tan inteligente, ¿Verdad?” se limpió el resto de la crema con un pañuelo que sacó de su bolso. “Pero voy a tener que devolverte eso.”
“Estoy temblando en mis zapatos.”
“Me molestaste todo el tiempo en la tienda de música para que te comprara un helado y ahora ni siquiera te lo comiste”, comentó Dulce y rodó los ojos.
“Entonces ¿Parece que me tendrás que comprar otro?” estaba obviamente bromeando y me gustaba molestar a la otra chica que había estado en un modo tan tranquilo en los últimos días.
“Eres tan molesta, lo juro. Ni siquiera Lara es tan inmadura”, ella estaba tratando de actuar molesta, pero la vi en secreto sonreír mientras seguía limpiándose.
“No es mi culpa que seas tan torpe y básicamente hayas tropezado con mi cono”, me reí tan pronto como la vi abrir la boca en una expresión indignada. Ella se acercó y al parecer estaba usando su propio cono como un arma ahora.
“No debes estar demasiado confiada ya que estás desarmada ahora”, amenazó mientras yo di un paso atrás.
“Vamos, no quieres arruinar tu delicioso helado”, intenté por otro ángulo.
“Para tu suerte, tienes razón. No voy a desperdiciarlo en ti”, ella se burló con arrogancia fingida.
“No se lo tomen a mal”, Normani de repente interrumpió y nos hizo darnos cuenta que no estábamos solas. “Pero no puedo decidir si suenan como un viejo matrimonio o como dos niños caprichosos”, mi amiga se echó a reír y, obviamente, no quiso hacernos daño con esa broma.
Pero ella rompió nuestro pequeño momento. Era tan fácil perdernos en nuestras bromas estúpidas y realmente no podía recordar con quien más actuaba como una tonta. Una parte de mí sabía que no siempre íbamos a estar tan cómodas pero el tipo de coqueteo entre ambas sucedía de forma tan natural.
Normani involuntariamente puso fin a la ‘lucha’ entre Dulce y yo. Todas seguimos hablando y divirtiéndonos pero traté de no dejarme llevar de nuevo.
***** ***********
Era la última práctica del bootcamp y yo estaba bombeando. Todo el mundo lo estaba. Habíamos hecho pruebas y rutinas de ejercicios así obtendríamos nuestros resultados después en lo mucho que habíamos mejorado en la última semana. Para terminar, estábamos jugando un pequeño partido y la competitividad era tangible. No importa lo insignificante que parecían estos juegos, todas queríamos ganar siempre.
Dulce estaba en mi equipo y lo había hecho muy bien para su primer bootcamp. Los entrenadores y jugadores estaban impresionados. Después de haber sido tan cercanas los dos primeros días, ahora apenas habíamos hablado desde nuestra salida a la ciudad. No sabía porque estaba tan distante, pero me sentí aliviada y no traté de interactuar con ella tampoco. Ella estaba haciendo nuevos amigos en el equipo y eso era importante. No importa cuán confundida a veces estaba, quería que ella tuviera éxito.
Justo antes de la práctica la había oído hablar por teléfono con Ariana; diciéndole lo mucho que la extrañaba. Había caído en la cuenta de me había estado engañando a mí misma creyendo que lo que me había dicho la primera noche tenía algún significado. Ella había estado confundida y nostálgica. No había ninguna posibilidad para nosotras de tener algo más que una amistad y yo estaba procesando lentamente ese pensamiento - incluso si doliese dejar esa pequeña chispa de esperanza.
Estaba en modo de juego ahora. No melancólica o analizando ya que estaba en el campo de juego. Normani me pasó el balón y yo estaba en busca de una apertura para crear más espacio. Dulce comenzó a correr por el lado izquierdo y estuve a punto de pasar la pelota cuando sentí un dolor insoportable. No estaba segura de quién, pero alguien me había abordado abruptamente. Dejé escapar un grito lo cual era muy fuera de mí, pero no pude evitarlo. Sentía como si mi tobillo se había roto en dos. Agarrando el césped verde donde estaba recostada, escuché varias voces, pero no podía concentrarme en nada más que el dolor.
“Anahi, está bien. Todo va a estar bien”, la voz de Dulce se destacó y abrí los ojos para encontrarme con unos orbes marrones familiares que se cernían sobre mí. Por alguna razón, al verla me calmé y me sorprendí al sentir summano acariciando mi brazo antes de arreglar algunos pelos sueltos detrás de mi oreja. “Lo estás haciendo bien”, sonrió alentadoramente cuando sentí al equipo desatar mis cordones y sacar mi zapatilla. Empezaron a mover mi tobillo izquierdo lentamente pero grité de nuevo.
“Ok, la sacaremos fuera del campo y la llevaremos al hospital. Necesitamos algunas radiografías”, dijo nuestro médico de cabecera y suspiré en voz alta.
Hasta ahora no había sufrido una lesión grande y estaba asustada de lo que podría suceder. ¿Qué pasa si mi tobillo estaba roto? ¿O si mis ligamentos estaban desgarrados? ¡Eso significaría semanas de rehabilitación y posiblemente una cirugía! Sentí las lágrimas hinchando mis ojos. La mezcla de dolor, miedo y decepción causó la atípica reacción.
La primera lágrima rodó por mi mejilla, pero fue capturada inmediatamente por un pulgar. Vi a Dulce mirándome fijamente, pero más preocupada esta vez. Éste fue, por mucho, el peor final del campo de entrenamiento, pero tal vez era la señal de que tenía que tomar las cosas con calma. Había estado practicando como loca, incluso en mi tiempo libre.
Todos mis compañeros de equipo me estaban apoyando, pero lo último que vi fue a Lara agitando su mano cuando estuve en la ambulancia. Ella me miró con ojos llorosos, pero sonreí para hacerla sentir mejor antes de ver a Dulce acercándose y las puertas de la ambulancia se cerraron. Tomé una respiración profunda y recé para que mi tobillo no estuviera gravemente herido.
*********** *****
De pie frente al departamento en New York, mis rodillas estaban realmente temblando. Había tomado un vuelo desde Arizona a New York en lugar de Boston para ver a mi novia justo después del bootcamp. Definitivamente era mi turno de hacer un esfuerzo; sobre todo después de que la había evitado por un tiempo. Aun así, estaba nerviosa como el infierno mientras esperaba a que abriera la puerta. No estaba segura de lo que iba a suceder o como nuestra conversación terminaría pero necesitaba hablar. Mi corazón dio un vuelco cuando la rubia apareció.
“Hey”, saludó con una sonrisa y sentí un gran nudo en mi garganta. “Pasa.”
Simplemente asentí, comencé a caminar o cojear ligeramente hacia el interior dándole un primer vistazo a su departamento. Era impresionante y mi corazón palpitaba arquitectónicamente. Ella había mencionado que estaba interesada por el diseño de interiores, pero estaba impresionada por lo perfecto que había arreglado y decorado todo.
“¿Estás bien? ¿Qué te pasó en el pie?”, la chica más vieja al instante se dio cuenta e hizo un gesto hacia el sofá donde nos sentamos.
“No es tan malo. Me torcí el tobillo y los ligamentos. Tomará aproximadamente dos o tres semanas, pero no hay nada roto”, le expliqué, y finalmente encontré el valor para hablar.
“¿Sucedió eso en el campo de entrenamiento?”, preguntó ella preocupada y miré los ojos verdes azulados por primera vez. Hubo un salto palpable en mi pecho y extrañamente estaba aliviada de tener todavía esos sentimientos por ella. Parecían que eran incluso más fuertes ahora. Recordé a Kristie diciéndome que no les estaba dando demasiado crédito y sentí que quizás estaba en lo cierto.
“Sí, sucedió ayer durante la última práctica. Me quedé un día más para recuperarme un poco y luego volé hasta aquí”, le respondí con neutralidad, pero ese sentimiento no se extendía por todo mi cuerpo cuando ella estaba tan cerca. “Pero no estoy aquí para aburrirte con mi estado de salud.”
“Lo sé”, suspiró ella y sonaba nerviosa.
“Ni siquiera sé por dónde empezar”, admití con la verdad y sin apartar los ojos de la modelo sentada a mi lado. Enderecé un poco mi cuerpo hacia ella, tratando de encontrar las palabras adecuadas, pero no pude.
“Sólo… se honesta”, declaró Emily y respiró hondo. “¿Te has acostado con alguien más?”
“!¿Qué?!” exclamé sorprendida, ya que ella me sorprendió con esa pregunta. “!No! no lo hice. ¿Por qué…? ¿Por qué piensas eso?”
“No lo sé”, suspiró con frustración o alivio, no estaba segura. “Dijiste que tenías miedo al compromiso y pensé que quizás había ejercido presión sobre ti. Y entonces comenzaste a evitarme así que pensé que quizás podrías haberte sentido culpable o algo así.”
“Yo no hice nada, lo prometo”, le dije más tranquila y la sentí relajarse.
“Pero entonces… ¿Por qué me evitaste de repente?” su voz sonaba preocupada, pero no de reproche lo cual hizo que me sintiera más cómoda para hablar de mis sentimientos – lo cual no era mi punto fuerte, obviamente.
“Creo que podría haber entrado en pánico”, empecé poco a poco y tomé su mano. “Tienes razón en decir que le tengo miedo al compromiso. Pero estoy aún más aterrada de lo que va a pasar cuando esto continúe, porque…me gustas mucho más de lo que había planeado.”
Inhalé profundamente, tomé suavemente su mano entre la mía y me di cuenta que sus rasgos faciales se ablandaron. Yo sabía que no iba a ser fácil, pero tenía que seguir adelante como Dulce lo había hecho. Y yo tenía sentimientos genuinos por Emily los cuales ya no quería negar o disminuir más. No importando lo aterrador que eso era.
“Y entiendo eso, Any. Realmente lo hago pero quiero saber si estás en esto o no”, suspiró de nuevo y pude sentir su desesperación. “Por un lado, no quiero presionarte, pero por otro lado, no estoy interesada en tener algo informal. Me gustas mucho más de lo que planeé también, créeme. Pero necesito que me necesites, así…aunque sea sólo un poco. Me encanta el hecho de que eres autosuficiente e independiente, pero no me puedes apartar sólo porque estás asustada.”
“Lo sé y lo siento mucho”, le dije con sinceridad y le di un apretón suave como un reflejo de demostrar mi determinación para que esto funcionara. “Yo no soy tan mala en estas cosas, pero quiero ser mejor…contigo y para ti.”
Sus labios formaron una sonrisa vacilante antes que sus dedos se entrelazaran con los míos.
“Tú eres mucho mejor de lo que piensas”, Emily respondió en voz baja y su sonrisa se ensanchó para mi alivio. “Pero no serás capaz de usar tu encanto dentro de mi buena tolerancia de nuevo”, añadió con una sonrisa.
“Lo sé, pero espero poder hacerlo porque no quiero comportarme como una idiota de nuevo”, le respondí ahora sonriendo.
“Tengo que admitir que tenía miedo porque pensé que ibas a romper conmigo”, confesó y me sentí horrible al ver incluso esa pequeña cantidad de dolor en sus ojos.
“¿Qué puedo hacer para compensarte por eso?” pregunté porque realmente mi conciencia culpable me estaba comiendo.
“Tengo una idea”, suspiró e inesperadamente se inclinó para besarme.
Mis cejas se levantaron con sorpresa pero exhalé profundamente en el beso antes de corresponder. Sus labios se sentían celestiales y probé el brillo de labios fresa que me había perdido. Tomé su mejilla con mi mano libre y la sentí profundizar el beso antes de alejarse rápidamente. Al abrir los ojos, estaba confundida por sus movimientos bruscos y la vi pararse. Me ofreció su mano y fruncí las cejas.
“¿A dónde vamos?” expresé mi desconcierto, pero tomé su mano.
“Hacia mi dormitorio para que pueda hacer las paces contigo”, dijo Emily con voz ronca…

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:26 am

Capitulo 11
Sentí a Emily temblar y temblar como loca. Su cuerpo perfectamente formado convulsionó por cuarta vez en éxtasis lujurioso. Mis labios viajaron hacia arriba y alcanzaron su ombligo. El estómago le subía y bajaba rápidamente cuando la oír reír y jadear al mismo tiempo. Una de sus manos estaba agarrando mi pelo mientras que la otra estaba en su frente.
“Mierda”, ella resopló y tragó con dificultad. Sonreí levemente ante su reacción y sentí algunos espasmos a través de su cuerpo. Haciendo mi camino más arriba, planté un montón de besos por sobre su piel caliente antes de encontrarme con los labios suaves. Ella suspiró con cansancio y, probablemente, con satisfacción. Sus manos se entrelazaron detrás de mi cuello, pero me acosté al lado de ella, guiándola a unirse a mí. Ella lo hizo y necesité de un momento para que todo fluyera.
“Eso fue increíble”, Emily sonrió y dio un tierno beso en mi cuello mientras le acariciaba el brazo con suavidad. “Casi me arrepiento de haber esperado tanto”, agregó con una risa sin aliento.
“¿Sólo casi?” cuestioné con una pequeña sonrisa y sentí que tiró una manta sobre nosotras.
“Sin embargo, valió la pena, ¿Verdad?” mi ex amor de secundaria preguntó mientras nos recuperábamos de nuestra sesión.
“Sí, absolutamente”, acepté sin dudarlo y besé su frente. Pero esa no era la verdad.
Sí, había sido increíble. Mejor que la mayoría de los encuentros sexuales de mi reconocido pasado no tan inexperto. Era la primera vez que me había acostado con alguien después de Dulce. Yo sabía que estaba mal, pero no podía dejar de sentirme…decepcionada. Me encogí internamente porque sonaba horrible, siquiera en mi cabeza. No era justo comparar y lo sabía. Y si no fuera por mi compañera de equipo, de ojos marrones, estaba segura de que esto se habría sentido como el máximo nivel de intimidad.
No era que Emily no había sido cariñosa y agradable, pero me acordé de los fuegos artificiales que sentí tan pronto como Dulce me había tocado de una manera esa noche en New York. Había sentido en fuego, pero perfectamente contenida al mismo tiempo. La intensidad de esa noche fue inigualable. Por primera vez, había sentido algo más allá del aspecto físico de dormir con alguien. Era tan estúpido, pero tal vez ahí estaba la diferencia entre hacer el amor con alguien en lugar de tener sexo.
Yo sabía que no estaba enamorada de Emily… ¡Todavía! Pero hasta ahora, no me había dado cuenta plenamente de que todavía estaba enamorada de Dulce, incluso esa noche en New York. No había estado con ella sólo por tener ganas de estar con alguien de la manera más íntima posible – no por venganza o diversión. Y ahora que sabía cómo me sentía, estaba más que en conflicto acerca de cómo manejar las cosas con Emily. Nos estábamos tomando las cosas con calma y todavía había una posibilidad de enamorarme de ella. No todas las relaciones tenían que ser explosivas. Esa naturaleza intensa de mis sentimientos por la centrocampista izquierda había causado muchos sentimientos negativos en forma de corazones rotos y dolor. Una conexión más leve no era necesariamente una cosa mala. Era cómodo y fácil. Dulce fue mi primer amor y se supone que siempre eran los más intensos. El primer corte es el más profundo; recordé una canción de Cat Stevens y quise golpearme por ser tan cursi.
El acto de equilibrio entre darle a Emily una oportunidad real y no sentirme culpable por la posibilidad de caer por ella me estaba matando. Pero lo intenté lo mejor que pude. Por desgracia, no funcionó.
Por mucho que quería, no había duda que después de casi tres meses mis sentimientos nunca iban a llegar a más. Ella me gustaba mucho y estaba sin duda atraída por ella, pero se hizo evidente para mí porque no podía darle mi corazón totalmente. Todavía pertenecía a otra persona. Dulce y yo rara vez habíamos hablado desde el campo de entrenamiento en Arizona. Las dos estábamos centradas en el fútbol y no había ninguna animosidad o rareza en absoluto. Era cordial, pero tuve que distanciarme por lo menos para darle una justa posibilidad a mi relación con Emily. Y la tuve.
Había visto a la modelo rubia hace dos semanas para terminar las cosas. La ruptura no fue tan mala como pensé inicialmente. Ella parecía estar en la misma página y la separación fue bastante amigable. No pude evitar la sensación de que Emily sabía de mis sentimientos por otra persona aunque no lo había dicho. Ella no estaba enojada, lo que lo hizo peor de alguna manera. Yo quería asegurarme de que ella supiera lo mucho que la apreciaba. Ella me había mostrado que tuve la oportunidad de comprometerme en una relación, en una a larga distancia, sin desmoronarse por todas las presiones que me puse a mi misma. Había disfrutado de mi tiempo con ella y estaba más que agradecida por haber tenido una maravillosa experiencia con ella.
Terminar con Emily fue difícil. Decirle a Dulce como en realidad me sentía era más difícil.
Habían pasado dos semanas desde mi ruptura y yo todavía no encontraba el valor para decirle a mi compañera de equipo lo que estaba pasando en mi cabeza. En realidad, no quería decirle porque ella parecía estar feliz con Ariana. Su vida había sido un desastre y yo no podía arruinar su felicidad, ¿Verdad? Por supuesto, también estaba el hecho de que tenía miedo de que ella ya no se sintiera de la misma forma. Esa posibilidad era más que probable y yo era un cobarde. No quería que me dijera que era demasiado tarde. ¿Tal vez ellas terminarían en algún momento? Odiaba la idea de ser una rompe-hogares. Pero la alternativa de esperar no era demasiado atractiva tampoco.
Tenía que esperar el momento adecuado…si alguna vez hubo tal cosa.
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Arreglé mi maleta y mis cosas, la práctica había terminado y ya estaba duchada antes de agarrar mi bolso. Justo cuando estaba a punto de salir, escuché a Dulce hablar por teléfono agitadamente.
“¿Qué quieres decir con enferma? ¿Tiene fiebre? No, no hagas eso. Volveré a casa de inmediato. Sí, gracias. Adiós.”
A pesar de que sólo había oído un fragmento de la conversación no me atreví a salir de los vestidores sin antes dirigirme a mi compañera de equipo. No habíamos hablado desde hace mucho y eso fue en parte culpa mía, pero había estado tan estresada acerca de cómo manejar la situación.
“¿Dulce? ¿Está todo bien?” pregunté preocupada y vi cuán angustiada estaba la más joven.
“Mi niñera acaba de llamar. Al parecer, Lara ha estado vomitando y no deja de llorar”, la voz de Dulce se llenó con miedo mientras intentaba echar su ropa en el bolso. “Tengo que ir a casa de inmediato.”
“Puedo llevarte si quieres”, le ofrecí y noté sus manos temblorosas.
“No tienes que hacer eso. Estoy segura de que alguien más vive más cerca que podría-“
“Dulce”, la interrumpí con dulzura y cogí sus dos muñecas suavemente para hacer que se detuviera por un segundo. “Toma una respiración profunda”, le dije y, finalmente, vi los ojos marrones que se encontraron con los míos durante más de una mirada frenética. Ella exhaló con fuerza y sus hombros se relajaron al menos un poco.
“Lo siento, es que ella nunca se ha enfermado antes y tengo que llegar donde ella”, la de ojos marrones explicó más serena.
“Muy bien, entonces voy a llevarte. Insisto porque quiero asegurarme de que ella está bien también”, le contesté, mientras sus rasgos faciales se suavizaron.
“Ok”, suspiró ella y yo regañadientes le solté las muñecas.
No era el momento adecuado para decirle en el lío que estaba con mis sentimientos por ella, eso era seguro. Así que me concentré en ayudarla y ser una buena amiga. Por no hablar de que estaba realmente preocupada por Lara. Al ver la ansiedad de la joven madre aceleró mi pulso al instante. La llevé en mi auto y conduje tan rápido como pude sin ponernos en peligro, por supuesto.
Al llegar a su departamento, yo llevaba el bolso de Dulce porque ella lo había olvidado por completo en su prisa por salir de mi coche. Corrí tras ella y la vi entrar a través de la puerta. Un escalofrío recorrió mi espalda cuando escuché a Lara llorando desde el pasillo. Su llanto sonó tan intenso y lleno de dolor que me revolvió el estómago. A toda prisa siguiendo a Dulce dentro, vi a la mujer de más edad quien era la niña sosteniendo a la niña de tres años antes de pasársela a Dulce.
Lara estaba llorando histéricamente y me sentí completamente abrumada, pero quería hacer algo para ayudar.
“Está bien, bebé”, Dulce susurró con dulzura mientras mecía a su hija en sus brazos.
“Mi…panza duele…mucho”, la pequeña de ojos color avellana sollozaba incontrolablemente. Dulce le pagó a la niñera y la mujer mayor se fue cuando encontré algo de compostura, para al menos, dejar el bolso de mi compañera de equipo.
“Ok, vamos a ver”, Dulce puso su mano en la frente de Lara. “Estás ardiendo. Creo que tenemos que ir a ver al Dr. Philips, ¿Bien cariño? Ella hará que te sientas mejor, lo prometo.”
“Deja que te lleve”, de repente solté y aparentemente le recordé que no estaba sola. “No tienes un auto, ¿Verdad? No te puedo dejar tomar el autobús cuando Lara se siente tan mal.”
“Gracias”, ella no protestó ahora lo cual era un alivio. Lara todavía no me reconocía, pero eso no me estaba preocupando. Lo que me preocupaba era lo preocupada que estaba Dulce.
Probablemente no era nada malo, pero la joven madre parecía llena de pánico. Ella estaba buscando su bolso y parecía completamente desorientada cuando me decidí a intervenir de nuevo.
“Vamos, déjame sostener a Lara por un momento y así puedes buscar tu tarjeta de seguro o lo que sea que estás buscando”, le dije y abrí los brazos. Hubo un segundo de vacilación, ya que ella no quería soltar a Lara, eso era comprensible, pero tenía que calmarse un poco.
La pequeña niña de pelo marrón claro estaba en mis brazos ahora, ella seguía llorando. Le froté la espalda confortablemente y la dejé descansar contra mi pecho hasta que su mamá estuvo lista para irnos.
Todo lo que transcurrió después fue como un borrón. Las llevé al pediatra y me senté en la sala de espera como una madre. Era extraño…pero agradable. Por supuesto las circunstancias no eran las ideales con Lara enferma pero un hombre mayor se sentó conmigo y me preguntó si estaba esperando a mi hijo también.
Decidí simplemente asentir a pesar de que no era verdad. En cierto modo, definitivamente estaba metida en su familia y esa mentira no causaría ningún daño.
Pero me encontré conduciendo a casa con Dulce y una muy agotada Lara alrededor de una hora más tarde. Lara tenía gripe estomacal. Eso explicaba los calambres estomacales, náuseas y fiebre. El medicamento por lo menos había aliviado el dolor del niño. Ella estaba exhausta y ninguna de nosotras hablamos en el camino. Cuando estuvimos de vuelta en su departamento, no sé por qué subí de nuevo, pero lo hice. Dulce arropó a Lara mientras yo miraba por alguna razón.
“Te voy a hacer un poco de sopa, cariño. ¿O quieres dormir primero?”, preguntó la madre soltera y acarició el pelo de Lara.
“Tengo hambre”, la voz aguda confesó.
“Ok, entonces déjame hacer algo realmente rápido.”
“No quiero estar sola. Mi panza todavía me duele un poco”, dijo Lara en voz baja y se centró por primera vez en mí. “¿Puede Anahi quedarse conmigo?”
Ambos pares de ojos se posaron en mí y sonreí al instante.
“Claro, pequeña”, le respondí, sin titubear para calmar a las dos. Poco a poco me acerqué a ellas, Dulce se levantó y reclamé su asiento en el borde de la cama antes que ella se fuera. Puse mi mano sobre el estómago de Lara y le acaricié la zona adolorida con dulzura que estaba cubierta con una manta suave y esponjosa.
Era la primera vez que veía su habitación y me di cuenta de una gran cantidad de imágenes aparentemente que ella había colgado en la pared.
“Puedes acostarte a mi lado”, Lara ofreció sorprendentemente y yo no estaba segura de si eso estaba bien.
No sólo temía que la cama pequeña no pudiera resistirme pero no habíamos estado cerca desde hace un tiempo. Lo último que quería era que Dulce pensara que estaba sobrepasando los límites.
“Por favor”, la niña añadió suplicante y no pude negarme a su deseo por más tiempo.
Sacándome mis zapatillas de deporte, no fue fácil caber en el pequeño espacio en su cama pero nos las arreglamos para hacerlo. Estaba más allá que encariñada ya que ella quiso compartir su pequeño espacio conmigo a pesar de que probablemente estaba cansada.
“¿Te sientes mejor?”, le pregunté con cuidado y la vi asentir.
“Se siente mejor cuando tocas mi panza”, respondió ella, y puse mi mano sobre su estómago.
Sonreí antes de continuar con mi masaje suave para aliviar su dolor. Ella era sin duda la cosa más adorable del planeta. Moviendo mi mano en círculos suaves, su respiración se tranquilizó antes de cerrar los ojos.
“¿Me puedes cantar algo?” preguntó ella de repente.
“Um, no puedo cantar”, respondí simplemente y me sorprendió lo autoconsciente que me sentía en torno a una niña pequeña.
“¿Por qué?”
“No, quiero decir…técnicamente puedo cantar, pero no sueno muy agradable”, traté de explicar y la vi abrir los ojos de nuevo para mirarme.
“Por favor. Mamá siempre me canta cuando me voy a dormir”, dijo con un mohín la niña de tres años.
“¿Lo hace?” estaba realmente sorprendida.
“Sí, y ella tiene muy buena voz”, ella hizo saber con orgullo en su pequeña voz.
“Ni siquiera conozco canciones de cunas”, confesé.
“Canta lo que quieras”, respondió Lara y tragué con dificultad. Ella era persistente, pero no quería decepcionarla.
“Bueno, entonces voy a tratar de cantar lo que sea”, le susurré sumida en las pensamientos y seguí acariciándole el estómago.
¿Cómo era posible que no se me viniera ninguna canción a la cabeza en este momento? La primera canción que se me vino a la cabeza parecía tan estúpida, pero no podía pensar en otra cosa.
Aclarando mi garganta con suavidad, estaba desconcertada de lo nerviosa que estaba. Mi corazón latía demasiado rápido pero la tensión disminuyó tan pronto como empecé a cantar en voz baja. No había ninguna necesidad de que alguien nos oyera y Lara estaba a pocos centímetros de distancia.
“Waited for your call, for the moon (Esperaba tu llamada, y por la luna)
To realese me from the longest afternoon (Para liberarme de la tarde más larga)
I’ve re-arranged parts of my living room (He reorganizado partes de mi sala de estar)
But time is hard to kill since I meet you (Pero el tiempo es difícil de matar desde que te conocí)
Looking at the cars that drive on by (Mirando a los autos que pasan)
While spring is making promises outside (Mientras que la primavera está haciendo promesas ahí fuera)
Red cars are quite rare I realice (Los autos rojos son bastante raros, me doy cuenta)
Then I wonder wich color you like (Entonces me pregunto que color te gusta)
Seven little numbers (Siete pequeños números)
Baby, they could be a start (Nene, podrían ser un comienzo)
Seven little numbers (Siete pequeños números)
Baby, I know yours by heart (Nene, conozco los tuyos de memoria)
Woo-oh, oh-oh, all the pretty things that we could do (Todas las cosas bonitas que podríamos hacer)
Woo-oh, oh-oh, I feel you in every heart beat (Te siento en cada latido del corazón)
Woo-oh, oh-oh, were you ever in a dream that could come true (Fueron alguna vez en un sueño que podría hacerse realidad)
These numbers could be lucky for you (Estos números podrían traerte suerte)
Watch the sky change to a darkened blue (Miro el cielo cambiar a un azul más oscuro)
I can’t think of another thing to do (No puedo pensar en otra cosa que hacer)
And every song just makes me think of you (Y todas las canciones me hacen pensar en ti)
Because the singer sounds as if she was longing (Porque la cantante suena como si estuviera nostálgica)
As if she wants longing, too (Como si también estuviera nostálgica)
[Chorus] [Coro]
I read you name on every wall, on every wall – tell me (Leo tu nombre en cada pared, cada pared, dime,)
Is there a cure for me at all, for me at all – tell me (Hay una cura total para mí, para mí, dime,)
I read your name on every wall, on every wall – tell me (Leo tu nombre en cada pared, cada pared, dime,)
Is there a cure for me at all, for me at all (Hay una cura total para mí, para mí)”
Eso fue todo lo que canté antes de parar en seco. Me di cuenta que Dulce estaba de pie en la puerta y me miraba fijamente. Hasta ahora sólo había mirado a Lara para asegurarme que estaba bien cantando en un susurro. Mierda, fue mi primer pensamiento; seguido de una sensación de horror y vergüenza. En retrospectiva, me di cuenta de la verdad de la letra, aunque yo no había elegido esa canción conscientemente. Eso sólo ocurrió. No se podía negar que en mi final esas palabras, o el tema de la canción, tenían una conexión con todo lo que estaba experimentando cada vez que estaba cerca de la joven que me estaba mirando…todas las cosas bonitas que podríamos ser eso resonaba en mi cabeza.
Estaba tan preocupada por haber sido pillada que no me di cuenta que Lara senhabía quedado dormida. Mis ojos estaban clavados en los de chocolate-marrón. No importa cuánto lo intentara, no podía leerlos. ¿Ella estaba encariñada? ¿Sorprendida? ¿O simplemente horrorizada? No tenía ni idea. De lo que estaba segura era de la sensación de calor en mis mejillas.
“Eso fue muy bueno”, Dulce sonrió y trate de actuar indiferente cuando internamente mi pulso estaba por las nubes. Finalmente rompí el contacto visual y dejé caer mi mirada para ver a la niña pequeña durmiendo tranquilamente. Por lo menos mi canto no le había hecho temblar, pero sí descansar. Como no quería despertarla, me moví con mucho cuidado y me las arreglé para salir de la cama sutilmente.
“No estoy segura de cómo se durmió conmigo chillando pero-“, hablé con autodesaprobación mientas me aproximaba a mi compañera de equipo que todavía estaba apoyada contra el marco.
“Yo tampoco, para ser honesta”, se burló de mí con esa firme sonrisa que me hizo saber que estaba bromeando.
“Bueno, gracias”, me reí y me apoyé en el otro lado de la estructura de madera, así estábamos frente a frente. “Le canto a tu hija para que se quede dormida y todo lo que consigo son insultos.”
“Con toda seriedad, Anahi”, Dulce cambió el tono de nuestra conversación y sus expresiones faciales eran más sinceras. “Gracias por lo de hoy. No sólo por llevarnos, pero…fue bueno tener a alguien como presencia de tranquilidad allí. Yo estuve a punto de perder los estribos.”
“Lo sé”, respondí con una sonrisa suave. “Te he visto enojada o nerviosa en el campo, pero estabas en otro nivel de ansiedad hoy. Me alegro de que no fuera algo más grave y haber ayudado.”
“Lo has hecho y no puedo agradecerte lo suficiente”, el centrocampista izquierda me dedicó una suave sonrisa que hizo que mi corazón se agitara por la perfección.
“No tienes que darme las gracias. De un modo extraño…como que lo disfruté”, dudé un poco con mi respuesta.
“¿Cómo es eso?” mi compañera parecía intrigada pero confundida al mismo tiempo.
“Ha pasado un tiempo desde que pasamos un rato juntas…he extrañado…” te he extrañado a ti dije en mi cabeza, pero sentí un nudo en mi garganta. No era tan difícil de decir, ¿Verdad? “He extrañado a Lara”, le dije en su lugar y suspiré internamente. ¿Cómo se supone que le iba a decir cómo me sentía si ni siquiera podía admitir que la extrañaba?
“Sí, ha sido un tiempo”, Dulce estuvo de acuerdo, pero esquivó mis ojos. “Hemos estado bastante ocupadas, supongo. De todos modos, ¿Cómo está Emily?”
Mi corazón dejó de latir en mis entrañas. Ella todavía no tenía idea de que había terminado con Emily, hace dos semanas, y tal vez este era el momento adecuado para decírselo. Después de todo, ella me estaba preguntando por Emily y yo no había dicho nada impulsivamente sólo por el bien de ella.
“Um, en realidad—“, empecé, pero fui interrumpida por el sonido de la puerta.
Apenas unos segundos más tardes Ariana entró con su juego de llaves al parecer. El órgano de bombeo tomó otra inmersión. La otra mujer joven con el pelo más claro parecía sorprendida de verme y yo me tensé al instante.
“Hey”, saludó con dudas antes de dirigirse a Dulce. “Te he estado llamando todo el día. ¿Está todo bien?”
“Lo siento, mi teléfono murió y fue un día agitado”, dijo Dulce en tono de disculpa y vi a Ariana inclinarse. Por supuesto no tenía idea de lo que se sentía tener el corazón retenido entre un montón de agujas, pero me imaginaba que se sentía igual—el pequeño beso entre ambas parecía tan de costumbre y perfectamente cómodo que mis niveles de celos llegaron a un máximo histórico. Tomé una respiración muy profunda para parecer imperturbable.
“Lara tiene gripe estomacal y Anahi me ayudó a llevarla al doctor”, la más joven explicó y sentí a Ariana mirándome.
“Eso fue muy amable de tu parte. ¿Lara está bien?” la novia de mi compañera preguntó preocupada.
“Sí, ella estará bien. No te preocupes”, la otra jugadora de fútbol apaciguó y sentía que los celos eran cada vez peores con el paso de los segundos. “Lo siento, Anahí. ¿Qué decías de Emily?”
Estuve congelada por un momento. Cuando vi a las dos y ver cómo realmente eran felices y unidas, no me atreví a decir la verdad por alguna razón.
“Emily está muy bien”, le dije sencillamente pero fingí una sonrisa lo mejor que pude.
“Eso es bueno de escuchar”, Dulce asintió suavemente. “Asumo que ¿Estará en la final de los play-offs ya que ella vive en New York?”
“No, ella está…fuera de la ciudad en algún asunto de modelaje”, estaba mintiendo totalmente y me odiaba aún más por ello. ¡¿Por qué tan sólo no le dije la verdad, por la mierda?! Nos enfrentaríamos contra Western New York Flash para el juego final de mañana. Era todo o nada. El campeonato estaba tan cerca y tenía que ganar ese juego sí o sí.
Después de todo, tanto Dulce y yo habíamos contribuido mucho para llegar a los play-offs. Una victoria más y lo tendríamos en la bolsa.
“Oh, eso es muy malo. Pero estoy segura que te apoya en espíritu”, mi compañera quería animarme mientras que yo sólo quería irme en este momento.
“Sí, quizá”, murmuré incomprensiblemente. “Pero me tengo que ir. Nos vemos pronto entonces.”
“Ok, te acompaño a la puerta”, Dulce ofreció cortésmente.
“No, está bien. Conozco la salida. Cuídate, Ariana”, añadí tan amable como pude antes de empujarme a mí misma fuera del marco de la puerta.
“Tú también”, Ariana correspondió.
“Adiós”, Dulce suspiró mientras le di una última mirada a Lara. Mi maldito corazón nunca se había sentido tan desgarrado. Parecía que había demasiadas emociones que trataban de obstaculizar ese espacio que estaba a punto de estallar.
Suspirando en voz muy baja, me alejé y salí del departamento. El tiempo definitivamente no estaba de mi lado cuando se trataba de Dulce.
******** ***
Esto era todo. Habíamos luchado toda la temporada para este momento. Un partido final y había una victoria que nos separaba del título de campeón. Con sólo minutos por jugarse el último partido, el marcador estaba a 1-1. Había anotado muy temprano en el juego, pero nuestros adversarios nos habían empatado en el segundo tiempo. Ya era hora de concentrarse. Todo el duro trabajo que habíamos hecho tenía que servir. Western Flash estaba atacando con furia en los últimos diez minutos, y estábamos tratando de defender nuestros traseros.
Pero luego me las arreglé para robar el balón para nuestro equipo y está era nuestra oportunidad para un contraataque. Corriendo como loca, Dulce y yo nos cruzamos e intercambiamos posiciones. Yo estaba corriendo por el lado izquierdo con el balón sin esfuerzo aferrándose a mis pies en la increíblemente rápida corrida. El defensor estaba justo detrás de mí, pero yo sabía que mi compañera de equipo se había posicionado a la perfección. Mirando hacia arriba por sólo una fracción de segundo, Dulce casi había alcanzado el punto de penalti. Fue entonces cuando di un impecable pase cronometrado para ella.
Todo sucedió en cámara lenta, sino también en alta velocidad. Todo lo que vi fue a la centrocampista izquierda arrastrando el balón al fondo de la malla. El contraataque fue manual y perfecto que sumó un punto para la temporada en la que Dulce y yo habíamos mostrado un gran rendimiento.
Antes de darme cuenta, mi compañera de equipo de ojos marrones estaba corriendo hacia mí y me aplastó con un abrazo más fuerte del mundo. Envolviendo mis brazos alrededor de su cintura mientras que los suyos estaban alrededor de mi cuello, sentí cada centímetro de su cuerpo contra el mío. Yo nunca celebrara tanto durante un partido; por lo general. Ser capaz de permanecer en el modo de juego era algo que me enorgullecía pero este momento significaba más que el campeonato. Fue la gota que derramó el vaso.
Ya no se podía negar más; la amaba. Enterrando mí cara en el hueco de su cuello, todos los jugadores formaron un círculo alrededor de nosotras en este momento, pero ninguna de nosotras nos dejamos ir. Me recordó a nuestra victoria en el campeonato de la Sub-17 en Costa Rica. Nuestros papeles se habían invertido donde yo le estaba dando la ayuda para ganar la final. Ese fue el comienzo de nuestra montaña rusa y era extraño pensar que estábamos aún en la vida del otro, después de todo lo que había sucedido. Eso tenía que significar algo, ¿Verdad?
Nuestro abrazo tuvo que terminar en algún momento, pero el partido terminó a sólo unos minutos después. Ahora todo el mundo estaba celebrando y yo tuve problemas para mantenerme. El siguiente par de horas pasó por mi mente en una bruma. Era demasiado para procesar. En realidad habíamos ganado el campeonato. Por supuesto que todos queríamos celebrar y decidimos salir después del partido. New York era el lugar para hacerlo, después de todo. Kristie se perdió antes de haber llegado al club, pero no me importó. Era bien merecido pero quería brindar con una cierta compañera de equipo que había anotado el gol decisivo. Dulce no estaba por ningún lado, pero yo ya había conseguido dos tragos para nosotras. Les pregunté a algunas personas donde estaba y me revelaron que ya había regresado al hotel. Estaba más que sorprendida. Ella era la súper estrella de esta temporada y la heroína de esta noche. Si alguien se merecía un trago era ella.
Conociéndola, tenía sentido que no estuviera con nosotros celebrando. Por mucho que Dulce había cambiado, seguía siendo la adolescente introvertida en el fondo de su corazón. Por no hablar que tenía una hija enferma en casa y probablemente estaba muy preocupada otra vez.
No pasó mucho tiempo para que lo decidiera y estaba de regreso al hotel después de media hora. Al llegar a mi habitación, abrí el mini bar y mezclé dos tragos de vodka y limonada. Si Dulce no iba a ir al club para conseguir su bebida, entonces se la llevaría. Evidentemente nerviosa, estaba de pie delante de su puerta y toqué suavemente. ¿Y si ella estaba durmiendo? Mi sospecha no fue confirmada por suerte cuando la vi abrir.
“¿Anahi?” dijo muy sorprendida, pero sonrió de la manera que hizo a mi corazón aletear. “¿Qué estás haciendo?” ella casi sonrió y miró las copas en mis manos.
“Mira, ganamos el campeonato y…de verdad hay una sola persona con la que quiero tomar esta noche”, le dije son sinceridad y el alcohol en mi sistema me estaba ayudando a relajarme. Definitivamente no estaba borracha, pero un poco achispada y por lo tanto más valiente.
“No tenías que hacer eso”, respondió Dulce y le di un primer vistazo. Llevaba pantalones cortos y una camiseta sin mangas que probablemente usaba para dormir.
“Bueno, yo quería. Sólo una bebida y te dejaré dormir, es una promesa”, hice mi mejor sonrisa que había encantado a muchas chicas en el pasado, a pesar de que sólo estaba interesada en la encantadora chica que estaba delante de mí en este momento.
“Ok, adelante”, la más joven aceptó mi oferta y la seguí adentro. Sus maletas ya estaban listas, y supuse que estaba ansiosa por volver a Lara.
“¿Lara está mejor?” le pregunté sinceramente antes de entregarle la copa.
“Sí. Acabo de hablar con Ariana y al parecer ella se está recuperando muy rápido”, me informó, aunque el nombre de su novia provocó un dolor punzante en mi pecho una vez más.
“Entonces tenemos una razón más parar celebrar”, estaba concentrada en tener por lo menos un momento con ella antes de que la temporada terminara.
Me di cuenta que ya no nos íbamos a ver todos los días en la práctica. Todavía estaba USWNT y los bootcamps pero eso no comenzaría en corto plazo tampoco. No iba a verla por un tiempo si no hacia un esfuerzo para por lo menos ser su amiga de nuevo. Durante los últimos meses nos habíamos alejados por elección. Sin embargo, ella siempre había estado allí. Ahora que me enfrenté con la realidad de estar separadas sin otra opción, le dio calambres a mi corazón.
“Muy bien, entonces, ¿Por qué estamos brindando?” ella levantó su copa y me miró inquisitivamente.
“Por nosotras”, solté y la vi levantar las cejas con sorpresa. “Quiero decir, hemos recorrido un largo camino. Es surrealista pensar eso a veces. Y para ser honesta, yo nunca habría pensado que estaríamos aquí…juntas en un sentido”, seguí adelante mientras mi pulso se aceleraba rápidamente. “A partir desde las categorías inferiores y ahora las dos estamos en el equipo femenino…y acabamos de ganar el campeonato de la liga. Tienes que admitir que es bastante impresionante.”
Sus labios formaron una sonrisa que haría a cualquier persona débil y no pude contenerme pero me pasó lo mismo.
“No es por alardear de nuestra propia corona pero jugamos una buena temporada, o la mitad de la temporada en mi caso”, ella estuvo de acuerdo y asentí inmediatamente.
“Exactamente. Así que, esto es por nosotras”, acerqué mi copa y dejé tintinear la mía con la de ella mientras no dejaba de mirarla.
“Por nosotras”, confirmó antes de que ambas diéramos un gran sorbo. No era muy fuerte, porque no quería que ella pensara que estaba tratando de emborracharla o algo así. ¿Qué es exactamente lo que quería?
Tomando otro gran trago, el líquido del vaso ya se había ido. Vi los ojos de Dulce agrandándose pero no aparté la mirada. Por alguna razón no podía. Lo sentí: esa tensión—atracción entre nosotras, que hizo que todo mi cuerpo temblara por la expectación y nervios. Fue justo esa sensación, que nunca había sentido con Emily y me aseguró que había tomado la decisión correcta al terminar con mi ahora ex novia.
Dios, ella estaba tan cerca. Todo lo que tenía que hacer era dar un paso y me gustaría haber sido capaz de hacer lo que mi corazón me decía. Al parecer Dulce se congeló. Había un poco de nerviosismo detectable en las esferas cafés. Su sonrisa se había ido. Tenía el aspecto de un ciervo en los faros mientras mis ojos esmeraldas perforaban los de ella.
Se sentía extrañamente familiar estar con ella allí. La última vez que había estado en New York, en el mismo hotel, habíamos dormido juntas. El mero recuerdo de esa noche tenía dando vueltas mi cabeza ahora. Hubiera sido una mentira decir que no quería que sucediera de nuevo. Yo no estaba anhelando el sexo. Si había aprendido algo de haber estado con la chica más joven, era que había mucho más que algo físico en ello. Pero yo ni siquiera estaba anhelando eso. Yo quería más. La quería a ella de todas las formas y no sólo por una noche.
Inhalando profundamente, di un paso hacia ella y tomé su copa de las manos, colocando ambas suavemente en una mesa al lado de nosotras. Toda su postura cambió y pareció endurecerse. Hubiera dado todo por saber lo que estaba pasando en su cabeza. Era todo o nada en este punto.
De pie justo en frente de ella, exhalé en silencio y la vi tragar. Ninguna protesta. Nuestros rostros a pocos centímetros de distancia, ya no podía aguantar más, y me fui inclinando lentamente. Mis ojos se cerraron y ese momento antes del beso real era lo peor. Inconscientemente me preparé para que me alejara.
No lo hizo.
En cambio, me encontré besando los labios suaves con ternura. Su respiración era inestable y casi podía sentir su lucha interior. Ella correspondió ligeramente, pero sólo lo suficiente para saber que no la estaba forzando de ninguna manera. Su labio inferior temblaba entre los míos y lo capturé de nuevo con la misma cantidad de afecto. Desplacé una mano en su cintura, dejé que la otra vagara por su mejilla y tomé su rostro con cariño. Fue indescriptible lo que sentí. Cada centímetro de mi piel ardía mientras mi mente estaba en blanco. En todo lo que estaba centrado era en la joven que estaba correspondiendo el beso.
Sus manos agarraron mi pollera y sentí que temblaron ligeramente antes de agarrar el tejido con más fuerza. La resistencia se estaba desmoronando y eso me hizo más valiente, separando mis labios y dejando que mi lengua saboreara su labio inferior. Dulce exhaló laboriosamente de lo que parecía ser su lucha interna. Inclinando la cabeza hacia un lado, mi mano se movió a la parte posterior de su cuello y demostré una cierta dominancia que era natural para mí. Sus labios se abrieron por fin un poco y no perdí tiempo para explorar el calor de su boca con mi lengua.
Tirando de ella más cerca, nuestras caderas se tocaron y mi compañera de equipo se quedó sin aliento. Yo estaba fuera de la razón por ahora y toda la tensión acumulada estaba a punto de liberarse. Mi boca abandonó la de ella porque quería saborear cada centímetro de su piel suave. Besé desde su mandíbula hasta su oreja, me detuve allí para chupar el sensible lóbulo de su oreja. La muchacha delgada gimió de manera reprimida y alimentó mi fuego con ese sonido. Planté un par de besos húmedos en su cuello y saboreé el aroma de su champú. Ella ya estaba jadeando cuando mi mano se deslizó por debajo de su blusa y comencé a acariciar arriba abajo por su columna vertebral.
“No, detente”, dijo la voz entrecortada de la nada y me empujó. Por supuesto que me detuve y sentí a mi corazón palpitante en el pecho. “Yo…no puedo hacer esto. Tienes que irte”, Dulce exigió con voz temblorosa.
“¿Y si no quiero?” respondí también sin aliento debido a mi ‘trabajo’ en su cuello.
“Por favor, Anahi, hemos pasado por esto y no podemos permitir que esto vuelva a suceder—”
“Dulce—”, quería interrumpirla y decirle que no se trataba de una cosa de una sola noche esta vez, pero ella se alejó a toda prisa.
“Fuera”, sonaba a punto de llorar y abrió la puerta. Mi corazón cayó en picada. “!Ahora!”
“Escúchame, por favor”, intenté una vez más y me acerqué a ella para ver sus ojos llenos de lágrimas.
Suspirando con fuerza, no podía obligarla a que me escuchara. Pasando mi mano llena de frustración por mi pelo, cumplí su deseo y pasé por delante de ella para salir de su habitación. La puerta se cerró después de un milisegundo y me dejó de pie en la parte exterior. No era así como había planeado las cosas. No estaba segura de si debería lamentar haberla besado o no. O esto era un fin o un nuevo comienzo. Fuera lo que fuera, claramente Dulce no podía tomar esa decisión y debía de por lo menos darle tiempo para tomar esa decisión. Pero me prometí a mí misma no dejarla ir de nuevo.
**** ******
Una semana había pasado desde nuestra victoria en el campeonato de New York.
No había oído de Dulce desde entonces. Eso no era demasiado sorprendente teniendo en cuenta nuestro último encuentro, pero me estaba empezando a preocupar. Ella todavía no tenía ni idea lo que yo quería y lo mucho que me preocupaba por ella. En su mente, probablemente yo estaba en busca de otra cosa.
Mi idea inicial de darle tiempo resultó ser una tortura. Y ahora que la temporada de fútbol había terminado, no podía dejar de pensar en ella. Finalmente decidí hacer algo al respecto y fui a su departamento. En una mano, tenía un dibujo para Lara ya que le habían gustado mis dibujos antes. Subiendo por las escaleras del complejo de departamentos, alcancé el apartamento de Dulce, pero vi un montón de trabajadores allí. Ellos estaban limpiando y vi a un hombre mayor escribiendo un par de cosas. ¿Qué demonios estaba pasando?
“Disculpe”, me acerqué al hombre a toda prisa. “¿Podría decirme qué está pasando? Quiero decir, mi amiga vive aquí. Su nombre es Dulce Maria Espinoza .”
“La señorita Espinoza no vive aquí. Su contrato terminó y me dijo que se iba de la ciudad, así que estamos aquí para sacar sus cosas fuera”, el hombre de pelo gris respondió y dejé el caer el cuaderno de dibujo.
“Dejar la ciudad…que…. ¿Le dijo algo?” balbuceé y recogí el objeto del suelo.
“Se fue hace unos veinte minutos para ir al aeropuerto. Creo que dijo algo acerca de Francia.”
La cabeza me daba vueltas. ¿Francia? ¡¿Francia?! Sin una palabra más corrí de vuelta a mi coche y no podía pensar en este momento. Fue puramente instintivo y nada estaba realmente establecido todavía, pero necesitaba llegar al aeropuerto.
Había tantas cosas que corrían por mi mente, pero nada profundo. Todo era una bruma. Mi único objetivo era llegar a tiempo para que ella no se marchara— posiblemente para siempre esta vez.
Corrí desde el estacionamiento hacia el destino de abordo y rastreé todos los vuelos. Había un vuelo a París que abordaría pronto. No pude ver otros destinos franceses y oré para que ese fuera el indicado. En cuanto llegué, me di cuenta que no iba a ser capaz de pasar la zona sin un ticket. Rápidamente en busca de cualquier cajero, encontré a uno en línea y le dije que me diera un billete. La mujer me miró sorprendida y me instó a nombre un destino. Puse el nombre de mi ciudad natal Miami y finalmente conseguí el billete que necesitaba.
Corriendo como una verdadera loca, me sorprendí a mí misma con la rapidez con la que hice mi camino a través de las grandes multitudes de personas. Unos metros delante de mí, la vi. Definitivamente era ella. Estaba sosteniendo la mano de Lara.
“!Dulce!”, grité sin preocuparme de nada más y me di cuenta que estaba en la fila para subir al avión. Se dio la vuelta y me quedé sin aliento cuando llegué a ella. Una parte de mí no podía creer que en realidad lo había logrado. Pero no había alivio en este momento porque todavía ¡Ella estaba a punto de abandonar el país de mierda!
“Anahi, ¿Qué estás haciendo aquí?” preguntó perpleja, pero se acercó y dejó su lugar en la fila, por ahora.
“Yo podría…hacerte la misma pregunta”, jadeé y empecé a calmarme lo suficiente para hablar. “¿Qué está pasando? Estaba en tu departamento y me dijeron que ¿Te ibas a Francia?”
“Firmé un contrato con Paris Saint German”, Dulce reveló y destrozó mi corazón en pedazos.
“No”, respiré inadvertidamente y sentí las lágrimas hinchando mis ojos. “¿Por qué no me lo dijiste?”
“No le dije a nadie en el equipo, pero creo que va a ser una gran experiencia”, respondió con total naturalidad.
“Pero yo no soy más que otra compañera de equipo”, solté y no podía mantenerlo por más tiempo. “Y tú lo sabes. Después de lo sucedido en New York la semana pasada, ¡No puedes simplemente actuar de esa manera! Ni siquiera tuve la oportunidad de decirte lo que está pasando.”
“Fue un error, Anahi. No tienes que explicarme nada”, dijo, pero sacudí la cabeza con vehemencia, cerca de la explosión. “Estás con Emily y—“
“No estoy con ella”, espeté más fuerte que antes y tuve un tiempo difícil para mantener la compostura porque había otras personas que estaban detrás de la fila para abordar el avión.
“¿Qué?”
“Terminé con ella hace tres semanas”, le confesé y mi pecho subía y bajaba de la angustia por la que estaba pasando internamente. “Quería decírtelo pero estabas feliz y no quería arruinarlo por complicar las cosas. Pero no estoy imaginando esto, Dulce. Cuando nos besamos en New York…se sintió bien. Sé que también lo sentiste. Y nunca me he sentido así por nadie más. Rompí con Emily porque nunca sentí con ella lo que siento por ti”, mi voz temblaba con desesperación y ansiedad cuando finalmente confesé mis sentimientos.
“No deberías haberlo hecho”, Dulce susurró pero detecté lágrimas en sus ojos, al parecer ella continuaba haciendo estragos en mi corazón. Cogí su mano y la sostuve con firmeza.
“No te puedes ir, por favor”, le supliqué y mi propia voz se quebró al final.
“Anahi, no—“, suspiró y respiró hondo para esconder su propio dolor.
“Te amo”, esas dos palabras que nunca le había dicho a nadie salieron de mis labios con un leve sollozo.
Los orbes marrones se agrandaron y se encontraron con los míos. Ella me miró a los ojos, buscando sinceridad y verdad en ellos y, por tanto, en mis palabras. Mis dedos se cerraron alrededor de los suyos con firmeza instintiva. Los segundos pasaban como horas en que sus ojos se movían frenéticamente entre los míos con un brillo vítreo que los cubría. Las dos estábamos a punto de echarnos a llorar, pero tal vez por razones diferentes.
“Ya es demasiado tarde”, Dulce susurró y sentí la primera lágrima rodando por mi mejilla.
“No…Te amo”, repetí con fuerza aun en la desesperación. “Estoy enamorada de ti y lo he estado desde que tenía 17 años. Sé que he sido una cobarde por esperar tanto tiempo. Pero esto no puede terminar así”, le dije con voz temblorosa y no pude evitar que mis labios temblaran. “Por favor, Dulce. Estoy suplicando para que me des una oportunidad”, seguí y la vi limpiándose sus lágrimas mientras que yo dejé correr las mías despreocupadamente.
“Anahi, lo siento”, susurró ella cargada de emoción y soltó su mano de la mía.
Se había acabado. En realidad había llegado demasiado tarde. No había nadie a quien culpar sino a mí misma. No pude decir más. Confesar mi amor por ella era todo lo que tenía. No había nada más que dar. Y no fue suficiente. Dejé caer los ojos al suelo, yo estaba luchando con mis propios sentimientos que había embotellado tan magistralmente. Sentía que estaba a punto de romperme y el dolor agonizante en mi pecho se sentía tan real. No era agujas pinchando, pero era un gran cuchillo pegado allí mientras Dulce había hecho su golpe mortal.
De repente, sentí dos manos ahuecando mi cara suavemente y levantando mi cabeza para juntarme con un par de labios temblorosos. Apretando los ojos, más lágrimas cayeron de ellos mientras trataba de saborear el último momento de Dulce besándome. No quería saber lo que significaba. Si se trataba de lástima o una despedida, todas las opciones posibles dolían como el infierno. Puse mis manos sobre las de ella que todavía estaban ahuecando mi cara antes que ninguna de las dos pudo mantener el beso debido a nuestra respiración inestable.
Ella me soltó rápidamente y se volvió para reclamar su lugar en la fila.
“Lara”, me sequé las lágrimas con rapidez cuando vi a la pequeña niña de ojos color avellana. Se acercó a mí después que Dulce le permitió hacerlo. Me agaché y abrí mi cuaderno, sacando el dibujo para ella. Estaba doblado para que no lo pudiera ver. “Toma, ábrelo más tarde. Lo hice para ti. Tú…no puedes olvidarte de mí de esa manera”, hice mi mejor esfuerzo para no parecer demasiado triste.
El dibujo mostraba una versión de dibujos animados de Lara jugando fútbol. La caricatura llevaba el jersey ‘Mini CC7’ que le había regalado, mientras un montón de otros chicos estaban tratando de quitarle la pelota. Nunca habría pensado que sería un regalo de despedida, pero lo era ahora. Me mató pensar que no sería capaz de oír su risa adorable cuando me decía panqueques.
“No llores, panqueques. Te echaré de menos también”, Lara palmeó suavemente mi cara y eso fue aún peor. Sonreí con valentía y tragué mis lágrimas con dureza.
Sus pequeños brazos se pusieron alrededor de mi cuello para darme un abrazo y froté suavemente su espalda. No quería dejarla ir, pero Dulce la llamó porque tenían que irse. Ella se apartó y besó mi mejilla una vez más antes de agitar su mano y corrió hacia su madre.
Su madre: la joven mujer y yo intercambiamos una última mirada rápida antes de que ella agarrara a su hija y abordaran al avión a París. Las miré por un momento hasta que se fueron. Por unos instantes me quedé allí en la negación antes de que la devastación me golpeara. Mis esfuerzos fueron en vano. Ya era demasiado tarde, la voz de Dulce hizo eco en mi cabeza. Todo este tiempo había esperado el momento adecuado sin darme cuenta que no había tal cosa

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:27 am

Capitulo 12
Me desperté bruscamente por alguien golpeando mi puerta. Mis ojos se abrieron perezosamente y tardé unos segundos para darme cuenta de lo que estaba pasando. Acostada en el sofá, me sequé un poco de saliva cayéndose de mi boca. Asqueroso, me dije a mí misma, pero no podría importarme menos en este punto. En lo primero que me centré fue en una de las botellas de cerveza en la mesa de café en frente de mí. Tomé un buen trago de la bebida por completo antes que golpes continuaran.
“Mierda”, murmuré y me levanté de mala gana. Arrastrando los pies hacia la puerta principal, abrí y vi a Luis y Kristie como responsables del ruido. Sin decir una palabra, me di vuelta otra vez y me dirigí de nuevo al sofá que había sido mi ‘hogar’ por las últimas dos semanas.
“Hey, me alegro de verte también, Anahi”, dijo Luis lleno de ironía cuando me había seguido hasta la sala de estar. “Estoy muy bien, gracias por preguntar.”
“¿Qué quieres?” le pregunté conmovedoramente mientras mis amigos más cercanos se sentaron conmigo.
“Esto es una intervención, ok”, Kristie respondió y rodé mis ojos al instante.
“No has salido de tu departamento en dos semanas. No hay manera de que puedas vivir en base a pizza y cerveza siempre. Tuviste un tiempo para revolcarte, pero ya es hora de levantarse.”
“Estoy bien aquí, gracias”, le respondí con indiferencia y tomé la botella de cerveza en frente de mí.
“Eso eso…asqueroso”, la rubia regañó, así que tomé un sorbo extra grande. Incluso Luis sabía todo lo concerniente a Dulce y su abandono hace dos semanas. Cuando la vi irse, estaba atrapada en el modo de negación, arrepentimiento y casi depresión. No podía creer que ella se había ido. La temporada de fútbol había terminado y no tenía nada que hacer excepto que repetir de nuevo ese momento en el aeropuerto una y otra vez en mi cabeza.
Ella me dijo que ya era demasiado tarde y el último beso fueron las imágenes vívidas.
“Vamos a ir a ese restaurante al que siempre vas dónde está esa camarera grosera… ¿Cómo se llama?… Ally. Te compraré un desayuno real”, Luis sugirió pero fui superada una vez más por otro recuerdo.
“Ahí es dónde llevé a Dulce y Lara la primera vez que nos encontramos aquí en Boston. Esa es la razón por la que Lara me decía panqueques”, recordé y suspiré en voz alta.
“Lo entendemos, ¿Ok? Tienes el corazón roto y todo te recuerda a Dulce ahora pero eso sólo significa que tienes que hacer nuevos recuerdos”, Kristie trató de motivarme.
“Exactamente”, Luis estuvo de acuerdo, por supuesto, y se acercó más a lo que parecía a la emoción. “Hay una fiesta en casa de mi amiga esta noche y hay un montón hermandades de chicas de diferentes universidades. Vamos, Any”, me dio un codazo y me miró a los ojos lentamente. “Sólo tienes que salir con las chicas como en los viejos tiempos.”
“Realmente no estoy de humor”, me negué a su propuesta, aunque yo sabía que él tenía buenas intenciones.
“No seas tan terca. Sólo necesitas una noche de fiesta para recordar lo que hay allí afuera”, el brasileño siguió su camino. “Y Lexi va a estar allí también. Ella me preguntó si ibas y me dijo que está súper excéntrica desde la última vez que salieron. ¿Por qué no dejas que te distraiga?”
“No quiero follar con una chica al azar en una fiesta, Luis”, respondí con más fuerza, pero frustrada, al mismo tiempo. Él suspiró y hubo silencio durante unos segundos. “Y además, ¡Lexi es una lunática de mierda! Hay una diferencia entre ser excéntrica y realmente aterradora”, añadí bromeando acerca de una de mis últimas aventuras y vi a mis dos amigos sonriendo un poco. “Mira, agradezco que estén tratando de animarme, pero…no tengo ganas de salir. Todo lo que hago es seguir pensando en Dulce y el hecho de que he arruinado mis posibilidades.”
“Entonces, ¿Qué estás haciendo aquí todavía?” Luis preguntó y elevé una ceja.
“¿Qué quieres decir?”
“Dulce no se ha ido para siempre, no está muerta”, dije el de ojos marrones y sonrió dulcemente. “Si realmente sientes algo fuerte por ella, entonces ¡Consigue un billete de avión y ve a visitarla!”
“¿No hablas en serio?” estaba desconcertada con su sugerencia.
“¿Por qué no? Estás fuera de la temporada de todos modos. ¿Qué tienes que perder? Estás hecha un desastre y todavía es una posibilidad que ella haya dicho ‘No’ porque estaba a punto de salir del país”, él remarcó. “Si ella dice que se acabó una vez que estés allá, por lo menos tendrás un cierre. Entonces vas a comprar un costoso y maldito vino francés, te emborracharás, volarás de vuelta a casa y yo te recogeré en el aeropuerto y te llevaré al dormitorio de Lexi así ella te pueda sacar la tristeza, o cualquier otra mierda que ella te hizo”, añadió con una sonrisa.
Intercambié miradas con Kristie que se encogió de hombros, pero también sonreía. Estaban hablando en serio. El solo pensamiento de hacer algo tan dramático fue la causa que mi cabeza girara por los posibles resultados. Pero Luis tenía razón. Yo no tenía nada que perder en este punto. Ella se había ido y yo tenía que hacer mi mayor esfuerzo si quería alguna posibilidad. Si ella se negaba entonces volvería a mi departamento y probablemente no lo dejaría por los próximos dos meses. Por ahora me estaba quedando sin opciones, por lo que un viaje a París parecía ser mi última oportunidad.
-
Dulce’s POV
Mis nervios me estaban matando cuando abrí la laptop y respiré hondo. Era la primera vez que Ariana había accedido a hablar conmigo, excepto por el intercambio de mensajes de texto en las últimas semanas. Ser capaz de verla, aunque fuera sólo a través de webcam, era un paso hacia la dirección correcta.
Estar en París era muy extraño y tuve un tiempo difícil para acostumbrarme al hecho de que ahora estaba viviendo aquí. Gracias a Dios que no estaba sola. Mi mejor amiga jugaba para el club de fútbol de París hace dos años. Dinah tenía a su familia en Francia y estaba viviendo con su hermana, su cuñado y su sobrino. Lara y yo nos estábamos quedando en su gran casa y la verdad es que era tranquilizador tenerlos cerca. Al parecer, el sentimiento era mutuo porque me rogaron para que me quedara por todo el tiempo posible pero insistí que no quería ser una carga para ellos y que encontraría un departamento tan pronto como pudiera. Por el momento me alegraba estar con ellos y quien sabe, quizá me quedaría con ellos más tiempo si realmente no les importaba.
Pero eso no era asunto mío, tan pronto como vi el rostro de Ariana en la pantalla. Nuestra situación no era la mejor, pero quería ver hacia donde nuestra conversación nos dejaría.
Dulce: Hey, es bueno verte.
Ariana: Hola, me alegro de verte.
D: ¿Cómo estás?
A: Un poco cansada, pero nada fuera de lo común. ¿Cómo va todo?
D: Ajustando las cosas. Pero estoy tratando de usar el tiempo antes que empiece la temporada para facilitar las cosas.
A: ¿Cómo le va a Lara con la mudanza?
D: ¡Sorprendentemente bien! Ella lo está haciendo mucho mejor que yo, para ser honesta. Creo que todo tiene mucho que ver con el sobrino de Dinah que está aquí. Es como si por fin tiene un hermano lo cual es lindo.
A: Eso suena bien. Me alegra saber que ella está bien.
D: Sí, pero ¿Qué hay de tu reunión con el sello discográfico? ¿Cómo te fue?
A: Me ha ido mejor de lo que esperaba. Voy a volar a Los Angeles la próxima semana para conocer a algunos ejecutivos de allí. Si los impresiono lo suficiente, entonces firmaré contrato.
D: ¡Oh, Dios mío! Eso es increíble, Ariana. Estoy…tan feliz por ti, no sé ni qué decir.
A: Gracias. Nada está decidido todavía, pero estoy trabajando para hacer las canciones perfectas hasta la próxima semana.
D: Yo sé que lo vas a hacer muy bien. De verdad te mereces esto. Pero… ¿Te mudarás a Los Angeles si firmas contrato?
A: Sí. Quiero decir…no hay nada más que me retenga en Boston.
Oí a la chica más vieja suspirar bajo y tragué suavemente. Escuchar sobre su posible contrato con un sello discográfico era verdaderamente increíble. Sabiendo lo mucho que ella había trabajado, eso era una gran noticia y nadie se lo merecía más que ella. Ella siempre tarareaba alguna nueva canción, mientras trabajábamos en el restaurante juntas. O ella le cantaba canciones de cuna a Lara después de actuar en las tiendas de cafés. Aunque, esos tiempos habían quedado atrás.
Por mucho que amara y apreciara todo lo que el fútbol me había dado en estos últimos meses, me sorprendí a mí misma extrañando esos tiempos más fáciles. Siempre tenía que recordarme lo mucho que había luchado durante ese tiempo y que mi nostalgia estaba creando cierta imagen falsa. Sin embargo, había una cosa que realmente echaba de menos de aquellos tiempos; y era tener a Ariana alrededor. Sus últimas palabras sonaron casi derrotadas y la pequeña charla había terminado.
D: Te echo de menos.
Dije y sentí mi pulso acelerado, porque no sabía si ella iba a decir lo mismo. Después de todo, ella había estado muy enojada después de que yo le había contado sobre el beso entre Anahi y yo en New York. Las cosas se complicaron desde eso por decir lo menos.
A: Bueno, yo estaría mintiendo si dijera que no te echo de menos. Es sólo que…todo es tan jodido ahora.
D: Yo sé que metí la pata y lo siento mucho.
A: Sé que lo sientes. Y yo creo que fue Anahi quien inició, pero…no puedo…
D: No puedes confiar en mí.
Terminé la frase, porque sabía que ella se sentía de esa manera. Y tenía toda la razón para sentirse así.
A: Yo confío en ti…pero no con ella.
D: Y lo entiendo muy bien, créeme. Pero Anahi ya no es parte de mi vida. Y no creo que vaya a verla pronto. Realmente me hubiera gustado tratar de resolver las cosas.
A: Hay tantas cosas pasando en mi cabeza. No puedo decidir ahora. Pero entiendo perfectamente si tú no quieres esperar a que tome una decisión.
D: Si existe la posibilidad de que me perdones entonces voy a esperar. Te lo mereces.
Vi una pequeña sonrisa, finalmente, que apareció en los labios de la cantante y sus rasgos faciales se suavizaron. El alivio se apoderó de mí, porque no todo estaba perdido. O eso era lo que esperaba.
A: Bien, entonces te llamaré pronto. Dale a Lara un beso de mi parte.
D: Lo haré. Hasta pronto. Adiós.
A: Adiós.
Apagando la cámara web, caí hacia atrás en el suave cojín del sofá. Me regañé una vez más por haberme involucrado con Anahi cuando yo había tenido una maravillosa y solidaria novia. Si no me hubiera dado por vencida ante la tentación del beso de aquella noche, Ariana y yo habríamos hecho las cosas funcionar incluso a larga distancia como lo habíamos planeado antes. Ella había sido mi apoyo en mi decisión de venir a Francia porque sabía lo mucho que quería hacerlo. Y yo había arruinado todo por quedar atrapada de nuevo en las arenas movedizas de mis sentimientos por mi compañera de equipo, ex compañera, con ojos esmeralda.
Estaba sola, porque todos los demás se habían ido a comer, mientras que yo quise quedarme para tener una charla tranquila con Ariana. Dinah y su familia me estaban ayudando mucho con Lara y mi hija se había encariñado con ellos al instante. Así que no estaba preocupada por dejarla con ellos.
Sólo que ahora me aburriría. Justo cuando me disponía a utilizar el control remoto, oí el sonido del timbre. Yo no esperaba a nadie, pero me dirigí a la puerta rápidamente. Cuando abrí la puerta, el control remoto se me cayó y sentí como si alguien me estuvieran jugando una cruel broma.
“Bonjour”, la voz insegura de la joven me saludó.
“Esto no puede estar pasando en este momento”, dije entre dientes y miré a los familiares ojos esmeraldas.
-
Anahi’s POV
“Bonjour.”
¿Bonjour? ¡¿De verdad, Anahi?! Mis rodillas temblaron cuando miré a Dulce abriendo la puerta. Yo había volado horas para verla y ¿Eso fue lo mejor que se me ocurrió? Quería pegarme a mí misma pero en frente de ella no era una opción. Ella me miraba como si yo estuviera loca. Pero estaba aquí ahora y no había vuelta atrás. Mi corazón estaba a punto de estallar, al parecer, pero no podía entender lo que Dulce estaba murmurando en voz baja. Fruncí mis cejas antes que ella hablara.
“¿Qué…? ¿Qué estás haciendo aquí?”, obviamente la chica confundida preguntó. Sentí mis palmas sudar como si yo fuera el chico en una comedia romántica preguntándole a la chica de sus sueños por una cita. Eso no era incorrecto en realidad.
“Eso es uhm…una muy buena pregunta”, me estanqué porque no podía entender nada al parecer. Mi mente se había quedado en blanco tan pronto como ella había desparecido. “Tenía la sensación que me preguntarías eso… y también pensé que tenía una respuesta, pero ahora que estás mirando como si me escapé de un manicomio, no puedo recordar la respuesta. De hecho, tal vez debería ir a revisar los alrededores y ver si tienen algunos lugares disponibles-“
“Anahi, estás divagando”, Dulce me interrumpió y finalmente empecé a respirar de nuevo.
“Lo sé, lo siento. Pero estoy desfasada como el infierno y no he comido lo cual no ayuda en absoluto”, traté de explicar y exhalé profundamente para calmarme. “Y yo podría tener más sentido una vez que haya cenado. ¿Hay alguna posibilidad de que…te unas a mí? Así podemos hablar. Y te prometo que haré todo lo posible para ser más razonable.”
La confusión en el rostro de la joven pareció disolverse lentamente pero hubo una vacilación obvia. Mis piernas estaban a punto de ceder cuando me la imaginé dándome un portazo en la cara.
“Yo no…” dijo, insegura y me miró como si estuviera viendo a un fantasma.
“Sólo dame un minuto. Ya vuelvo.”
“Está bien”, respiré llena de alivio y la vi desaparecer.
El primer paso de que ella no me ignorara estaba listo. Pero las próximas horas podrían posiblemente determinar el resto de mi relación con la persona por la cual estaba enamorada. Si esto no era presión entonces ¡Yo no sabía que era!
Usé esos pocos minutos de espera para recuperar la compostura. Esta era mi última oportunidad y tenía que hacerla valer. No sería capaz de hacerme razonable si seguía siendo un desastre. Así que me dije a mí misma que tenía que aguantar y recordar que tenía unas cualidades encantadoras. Independientemente de si iba a ser capaz de relajarme lo suficiente para comportarme normalmente era la gran pregunta.
Durante los últimos treinta minutos, Dulce y yo mantuvimos una pequeña charla. Estábamos hablando, pero en realidad no nos decíamos nada. Ni siquiera podía recordar lo que realmente discutimos. Pero me había enterado que vivía con Dinah y algunos de sus parientes lo que explico un poco su decisión de venir a Francia. Estábamos casualmente paseando y habíamos comprado algunos falafel en el camino. Conseguir algo para llenar el estómago sin duda había ayudado. Pero habíamos terminado de comer y nos paramos en la mitad del camino en un pequeño puente con una vista increíble.
Dulce se detuvo y miró hacia el agua debajo de nosotras. Me puse a su lado y observé la increíble vista de mí alrededor.
“¿Por qué has venido aquí, Anahi?” Dulce rompió nuestro silencio y la voz ronca sonaba un poco ansiosa.
“Vine a verte”, le contesté en voz baja y reuní todo mi valor para no aguantar más. “Y para decirte todo lo que te dije en el aeropuerto. No podía dejar de pensar en lo que había pasado y lo que tú dijiste-“
“¿Por qué me besaste en New York?” de repente me interrumpió y se volvió hacia mí rápidamente.
“Uhm… ¿No es obvio?”, le pregunté con cuidado, pero también confundida por su repentina urgencia.
“¿Por sexo?”
“¿Qué? No”, protesté al instante. “¿Por qué dices eso?”
“¿Por qué digo eso?”, repitió con aparentemente más ira. “Llegaste a mi habitación del hotel por la noche, me diste una bebida alcohólica y empezaste a besarme sin ninguna explicación. Tengo derecho de pensar eso, ¿No? Especialmente teniendo en cuenta la última vez que estuvimos en New York juntas y tú querías divertirte.”
“No se trataba de eso”, intervine de forma rápida y reconocí el mismo dolor en sus ojos que había revuelto mi estómago después de haber dormido juntas, y el recuerdo de mis duras palabras. “No estaba tratando de seducirte o nada, lo juro. Mis sentimientos me estaban agobiando, pero no fue sobre sexo.”
“Eso es un poco difícil de creer”, Dulce susurró y bajó la mirada con un suspiro.
“Sé que mi historial es malo, pero tampoco se trató de eso la primera vez en New York. Eso no fue sólo por diversión…fue la mejor noche de mi vida”, le confesé y vi los orbes marrones reuniéndose con los míos. “Nunca me había sentido tan conectada con alguien. Me asusté, porque yo estaba convencida que iba a salir lastimada de nuevo. Por lo tanto, te hice daño. Pero eso no me hizo sentir mejor. Todo lo contrario, y yo no quería perderte. Intenté tanto ser tu amiga después y estuvimos bien después de un tiempo. Pero cuánto más tiempo pasaba contigo, más difícil se hizo pasar por alto que yo quería algo más que una amistad. Lo que siento por ti es incomparable. Es la razón por la que terminé con Emily. Sabía que eras feliz con Ariana y yo no quería arruinar tu felicidad de nuevo. Pero desde que te besé, no puedo dejar de desear que sea yo la que debe hacerte feliz.”
Mi pulso estaba por las nubes cuando básicamente había dado todo. No tenía otra opción que ser brutalmente honesta. Si ella no se sentía de la misma manera, yo estaba jodida. Pero era mi turno de ser vulnerable, incluso si eso significaba arriesgarme a salir dañada nuevamente. Dulce parecía abrumada y apartó la mirada de nuevo. Su cabeza se sacudía de manera sutil.
“Si no podíamos hacer las cosas cuando vivíamos en la misma ciudad, ¿Qué te hace pensar que vamos a funcionar cuando estamos a miles de kilómetros de distancia?” cuestionó en voz baja llena de dudas.
“Para empezar, estoy plenamente consciente que estoy enamorada de ti”, seguí adelante con mi enfoque de entregarle mi corazón en bandeja de plata y vi que sus ojos se abrieron ligeramente. “Y no quiero ocultarlo o negarlo por más tiempo. Quiero intentarlo.”
La otra morena parecía tan confundida y los orbes marrones se conectaron con los míos una vez más.
“Y tengo algo de experiencia con la larga distancia, ya sabes”, probé otro ángulo y sonreí suavemente. “No es por ser arrogante, pero tengo excelentes habilidades, conozco los mejores servicios de paquetería o de entrega para el envío de flores y regalos, a pesar de que tendría que ver si hacen envíos al extranjero, en este caso”, el rostro de la joven se quebró lentamente y mostró una pequeña sonrisa que hizo que mi corazón se agitara. “Mi sexting-game tendría que trabajarlo un poco, pero estoy dispuesta a aprender si tomas placer en eso”, añadí con una sonrisa grande y finalmente la oí reír en voz baja.
“Esto sería mucho más fácil si no fueras condenadamente encantadora”, ella inclinó ligeramente la cabeza y suspiró ruidosamente.
Aproveché el momento y tomé su mano. Tiernamente me aferré a sus dedos delgados, la vi tragar pesadamente.
“Te dije que nuestro estilo de vida puedo llegar fácilmente a ser solitario”, hablé con cuidado, pero me aseguré de mirar profundamente sus cálidos ojos que me causaban tantas mariposas en el estómago. “Y hasta cierto punto me he acostumbrado a la sensación de extrañar a las personas. Pero nunca he echado de menos a alguien como te he echado de menos en estas últimas dos semanas”, casi estaba susurrando ahora y quería saber desesperadamente que estaba pensando Dulce.
“No puedo darte la respuesta que estás buscando, Anahi”, ella respondió con voz suave. “No te puedo dar un respuesta en este momento”, agregó mientras exhalaba profundamente.
“No tengo derecho a preguntar, pero ¿Sigues viendo a Ariana?” le pregunté, pero aferré su mano en la mía.
“Es complicado en estos momentos. Le hice daño…y mucho”, Dulce lamentó claramente sus acciones.
“Pero tú quieres estar con ella”, supuse y le acaricié el dorso de la mano con el pulgar.
“Confío en ella”, mi ex compañera respondió. “La ironía es que ella no confía en mí.”
“Yo confío en ti”, intervine y apreté su mano sutilmente para enfatizar mis palabras. “Pero estoy adivinando que ese sentimiento no es mutuo”, concluí con una sonrisa un poco triste.
“Lo siento”, ella básicamente confirmó su desconfianza en mí, pero sonó genuinamente avergonzada.
“Por lo tanto, confías en Ariana, pero ella no confía en ti por mi culpa. Yo confío en ti pero tú confías en mí. Eso es…todo el lío que hicimos”, traté de bromear a pesar que mi corazón estaba sufriendo calambres de dolor.
“Supongo que sí”, ella se rió sorprendentemente y yo lo único que quería hacer era besar esos perfectos labios que tenían una sonrisa tímida.
“Pero está bien. No voy a darme por vencida tan fácilmente”, le dije con confianza y la vi levantar las cejas con sorpresa.
“Anahi, no-“, trató de protestar, pero yo no quería escucharla.
“Vamos a seguir caminando”, la interrumpí y solté su mano de mala gana comenzando a caminar por delante. “Estoy segura de que hay más que ver y si estoy aquí, creo que podría hacerlo mucho mejor.”
La joven parecía no estar segura y bastante aturdida antes de que la viera asintiendo la cabeza en acuerdo. Yo no había hecho todo el camino a Francia para que ella se negara tan fácilmente. Tal vez me estaba estableciendo en la mayor angustia, pero no quería darme por vencida. Por lo tanto, seguimos caminando y Dulce me mostró alrededor aunque admitió no conocerlo por completo aún.
Se estaba haciendo muy tarde, pero las calles aún estaban llenas de gente y pude ver una animada ciudad justo cuando el sol comenzaba a ponerse. Había una pequeña multitud reunida en una plaza de la ciudad. La música llegó a mis oídos y me acerqué para ver lo que estaba sucediendo allí. Al ver el pequeño grupo de hombres de edad avanzada, que tocaban Chansons maravillosas con sus instrumentos, fue el epítome de lo que me imaginé de París. Dulce se unió a mí y me di cuenta que la más joven cruzó sus brazos frotándolos suavemente.
Sin ninguna duda, me saqué la chaqueta y se la ofrecí. Ella protesto al principio, pero rodé mis ojos y no participé de la discusión. Su sonrisa calentaba mi corazón y yo esperaba que al menos mi chaqueta calentara su cuerpo. Todos aplaudieron a nuestro alrededor antes de que el hombre siguiera con otra canción. Yo no era un genio de la música como Dulce, pero fui capaz de reconocer la versión instrumental de ‘La Vie En Rose’.
Tal vez tenía un problema en mi cabeza, pero mi cerebro no estaba funcionando con la razón. Instintivamente agarré la mano de Dulce y la llevé al centro del espacio abierto entre la banda y la multitud de espectadores.
“!Anahi! ¿Qué estás haciendo?” la de ojos marrones preguntó con voz de pánico pero respiró hondo y trató de parecer imperturbable. Me di vuelta para mirarla, envolví mi brazo alrededor de ella para sostenerla por la espalda y me aferré a su mano, lo que nos llevó a una perfecta posición de baile. Los ojos de Dulce estaban muy amplios y en estado de shock, y tenía que admitir que se veía adorable cuando estaba tan nerviosa.
“Vamos, estos franceses han visto cosas más extrañas que dos mujeres bailando juntas en público”, quería calmarla, aunque mi corazón latía como loco.
“Por las miradas que estamos recibiendo, no estoy tan segura”, respondió ella antes de que empezara a mover suavemente con la música. Esto estaba completamente fuera de mí. Yo me reí histéricamente ante estas escenas de películas cursis y todos los gentos románticos que parecían tan poco realistas. Y ahora yo era protagonista de mi propia telenovela cursi. Para mí sorpresa, otras parejas comenzaron a unirse después de sólo unos segundos.
“Mira, no es tan malo”, le dije y quería que la más joven se relajara un poco.
“Yo no puedo bailar”, Dulce se ruborizó.
“Todo el mundo puede bailar”, estuve en desacuerdo inmediatamente y ella me lanzó una mirada que me hizo sonreír.
“Sólo las personas que realmente saben bailar dicen eso”, argumento y me pisó casi probando su punto. “!Lo siento! Ves, por favor, detengamos antes que te lesione o algo y así arriesgo tu carrera como futbolista.”
“¿Te puedes relajar?” reí en voz baja con cariño y no tenía la intención de detenerme por ningún motivo. “Sólo toma un respiración profunda y sígueme.”
Ella hizo lo que le dije. La oí exhalar profundamente y la tensión de su cuerpo disminuyó gradualmente. Su delgado cuerpo parecía encajar con el mío mientras me concentré en mantener el ritmo y la melodía de nuestros pasos. No era consciente, pero estábamos una pulgada más cerca, lentamente pero sin pausa. Pronto, sentí su respiración golpeando mi oído en intervalos irregulares y la piel de gallina comenzó a extenderse por todas partes. No podía ver su rostro porque estábamos bailando muy cerca pero no me importó. Sintiendo como nuestras cinturas casi se tocaban y su barbilla casi apoyada en mi hombro era más de lo que podía haber esperado al inicio de esta idea arriesgada.
Si no hubiera sido tan evidente antes, este era otro momento que me demostró lo mucho que quería estar con ella. Dejé mi mano vagar por su espalda para envolver su cintura. Su blusa entallada revelaba bastante piel y mi chaqueta corta también. Mis dedos tocaron la piel expuesta y al instante sentí a Dulce temblar. O era a causa de mis manos o la esperanza no se había perdido después de todo. Mis sentidos estaban en sobrecarga. El olor de su champú, la suave sensación de su piel, su respiración inestable cerca de mi oído, todo fue registrado lo cual hizo que mis sinapsis se disparara a un ritmo rápido.
“¿Puedo preguntarte algo, Dulce?” mi voz era tranquila, ya que estábamos tan cerca y no quería arruinar la intimidad del momento.
“Sí”, respondió en un susurro.
“Ese día que fui a verte y me enteré de que estabas embarazada, cuando estaba a punto de irme me dijiste que parara”, dije en voz baja y recordé ese momento como si fuera ayer. “Parecía como si hubieras querido decir algo, pero no lo hiciste. ¿Te acuerdas de lo que era?”
“Sí, lo recuerdo”, dije al cabo de un momento de silencio.
“¿Pero no me lo vas a decir?” adiviné por su indecisión por admitir que sí lo recordaba.
“No creo que sea buena idea decírtelo”, suspiró ella insegura mientras nuestros cuerpos se habían adaptados a movimientos de balanceos sin esfuerzo a la música.
“Realmente me gustaría saber”, expresé mi curiosidad e inhalé el aroma afrutado de su champú. Mi cabeza se inclinó ligeramente y apoyé mi sien contra la de ella con suavidad.
Ella suspiró en silencio como respuesta y sentí sus dedos agarrando mis hombros con fuerza. Más segundos de silencio pasaron y ya había renunciado cuando su voz muy baja apareció que casi no la escuché.
“Quería preguntarte si te hubiera importado si la llamaba Anahi.”
Mi corazón dio un vuelco cuando escuché eso y dejé de moverme por sólo un segundo, pero luego seguí moviéndome. Durante años me había preguntado qué era lo que me había querido decir antes de haber subido al taxi. Siempre estuvo esa voz en mi cabeza que me dijo que lo que sea que me haya querido era algo más significativo de lo que probablemente era. Al oír la respuesta real fue mucho más de lo que jamás podría haber esperado.
“¿Me estás diciendo que querías nombrar a tu hija después de mí?” mi propia voz temblaba sutilmente y no estaba segura de porque mis ojos se sintieron húmedos, de repente.
“Creo que de algún modo lo hice…sin ser demasiado obvia”, Dulce susurró vacilante y la provisionalidad era palpable.
Me aparté lo suficiente para mirarla. Ella esquivó mi mirada y todo su cuerpo se tensó de nuevo. Mi pecho subía y bajaba mientras que mi mano apretó la suya. Cada fibra de mi cuerpo quería tomar ese hermoso rostro y besarla sin sentido después de haber escuchado eso. Pero también me inmovilicé por la abrumadora naturaleza de mis sentimientos por ella. Dejando lentamente de lado nuestros dedos entrelazados, utilicé mi mano libre para dejarla en su mejilla.
“Dulce”, suspiré y acaricié desde el mentón hasta la barbilla, levantándola con ternura para que ella me mirara. Habíamos dejado de movernos a causa de la intensidad del momento. Lo que no me di cuenta es que todos los demás habían dejado de bailar y aplaudían debido al final de la canción. El ruido brusco y fuerte de alrededor de nosotras causó a la joven saltar antes que se reencontrara con mi mirada.
Por un lado estaba decepcionada que el momento haya terminado. Y por el otro lado estaba más optimista que antes después de haber oído lo que había dicho acerca del nombre de Lara.
“Tengo que regresar. Lara probablemente está en casa y no quiero que se preocupe ya que es tarde”, dijo Dulce a toda prisa y sólo pude asentir antes que ella comenzara a caminar. Había tantas cosas que estaban pasando por mi cabeza, pero ninguna de las dos habló en todo el camino.
Ella había nombrado a Lara después de mí, eso seguía resonando en mí cabeza. Todavía no podía creerlo y probablemente tomaría un poco más de tiempo que el camino de regreso para que esa pieza de información la pudiera procesar. Dulce se paró frente a la puerta y tenía las llaves en la mano antes de que se diera vuelta para mirarme.
“¿Cuánto tiempo te vas a quedar?” ella rompió el silencio, pero evitó mirarme.
“¿Por qué? ¿Quieres que me vaya?”, le respondí con una risa amigable, pero no estaba realmente bromeando. Ella no respondió, pero siguió mirando el suelo de madera del porche. “No me voy a quedar por mucho tiempo. Pero esperaba que pudiera ver a Lara mientras estoy aquí. ¿Hay alguna posibilidad de que pueda salir un rato con ella mañana?” la más joven se movió nerviosamente después de mi pregunta. “Si no quieres que la lleve a otro lugar, podría pasar el rato con ella aquí, si no te sientes cómoda. Pero te prometo que cuidaré de ella.”
“No, sé que lo harás”, respondió rápidamente y tomó una respiración profunda. “Estoy segura de que le encantará verte. Ven alrededor de las dos, para que puedas venir a buscarla.”
“Muy bien, eso es perfecto”, sonreí con alegría ante la idea de ver a Lara.
“Gracias.”
“Buenas noches, Anahi”, Dulce se dio vuelta a toda prisa y desapareció detrás de la puerta antes de que tuviera la oportunidad de decir algo más. Pero no estaba desanimada. Podría haber sido mucho peor. Algo de esperanza definitivamente había allí, me dije a mí misma.
-
Toqué el timbre de la casa francesa por segunda vez. Los nervios todavía estaban allí, pero no era un desastre emocional como ayer. Sabía que estaba a punto de ver a Lara y probablemente a Dulce también. Mi corazón saltó de emoción cuando la puerta se abrió y mi ex compañera de equipo de Boston apareció.
La noche anterior había sido bastante accidentada y yo había analizado cada detalle hasta que me había quedado dormida. Pero hoy era un nuevo día y quería seguir adelante a como había dejado las cosas. Salir con Lara estaba en la cima de mi lista. Mi mirada se centró en Dulce cuando la saludé, pero me distraje rápidamente por una voz aguada.
“!Panqueques!” la niña de tres años casi gritó desde el pasillo y me agaché al instante cuando la vi corriendo hacia mí.
“Ven aquí”, exigí completamente encariñada por su reacción y sentí su pequeño cuerpo aplastar el mío con un abrazo.
“¿Cómo estás?” le pregunté al mismo tiempo que me separaba, pero dejé un beso en su mejilla. “¿Me extrañaste?”
“Sí”, asintió frenéticamente y se mordió el labio inferior como Dulce.
“¿Quieres saber lo que tengo planeado para nosotras, o quieres que sea una sorpresa?”
“Quiero saber”, ella gritó llena de entusiasmo, iluminándose sus ojos color avellana.
“Ok, encontré un lugar que tiene que ver con la comida americana y adivina lo que tienen en el menú: Panqueques”, revelé y sonreí ampliamente porque los ojos de la pequeña estaban a punto de salirse de sus órbitas. “Pensé que podríamos ir allí y comer algo. Pero primero, vamos a ir un parque que queda cerca y jugar fútbol. ¿Suena bien?”
En lugar de obtener una respuesta verbal, Lara envolvió sus brazos alrededor de mi cuello de nuevo. Sonreí satisfecha con la respuesta y la tomé en brazos.
“Bueno, mira a quién el gato ha traído”
Levanté mi mirada para encontrarme con Dinah que apareció junto a Dulce con una sonrisa maliciosa en los labios. Habíamos jugado juntas en las categorías inferiores, pero esa fue la última vez que la vi. Había cambiado mucho físicamente y casi no la reconocí porque se veía más grande.
“Hey”, me reí levemente y la abracé con un brazo ya que el otro Lara lo estaba ocupando. “Wow, ¡Te ves muy bien! Ha pasado tanto tiempo. ¿Cómo estás?”
“Estoy bien. Viviendo el sueño aquí, ¿Sabes? Te ves bastante bien también. Maldita sea, ¡Estás en forma! Mira esos brazos”, la más joven de la ex Sub-17 comentó con una sonrisa.
“Bueno, voy a practicar un poco con Lara en el parque ahora”, dije con los ojos un poco azorados y me encontré con los de Dulce por primera vez.
“¿Quieres ir con nosotras?”
“No, tengo algunas cosas que hacer, pero diviértanse ustedes dos”, respondió con indiferencia y no tan frenéticamente como la noche anterior.
“Pero yo caminaré contigo porque voy hacia la misma dirección”, Dinah intervino y yo asentí rápidamente como me di cuenta que Lara estaba jugando con algunos de mis mechones de pelo.
“Entonces, nos vemos tarde”, Dulce se despidió de su hija e intercambiamos miradas por un momento antes de irme junto a Lara y Dinah.
La chica tongana y yo tuvimos un montón de tiempo para ponernos al día y disfruté de su compañía inmensamente. Habló acerca de la vida en Francia durante las dos últimas temporadas y cómo había cambiado su vida. Casi llegando al parque, Lara vio una pequeña zona de juegos y me rogó para hacer una parada allí. Por supuesto que no me negué a sus deseos y nos detuvimos para que pudiera jugar. La miré todo el tiempo, pero también escuché a Dinah.
“¿Cómo Dulce y Lara van con la mudanza?”, le pregunté con cuidado porque no quería entrometerme.
“Bien. A todos nos gusta tenerlas aquí. Cómo no te podría gustar ¿Verdad?”
“Sí, Lara es increíblemente adorable”, estuve de acuerdo, pero abstuve de hablar de Dulce ya que no estaba segura de si quería cruzar la línea.
“Tengo que admitir que no sabías cuán metida estabas, chica”, Dinah dijo de pronto y la miré con confusión. “Quiero decir, venir aquí es un declaración bastante grande.”
No pude evitar sonreír antes las palabras de la chica más joven, pero suspiré después.
“Sé que es tu mejor amiga y no vas a traicionar su confianza al decirme algo que se supone que no debo saber, pero… ¿Me estoy engañando a mí misma estando aquí?” traté de conseguir una pequeña pista de lo que Dulce podría estar pensando.
“Honestamente, no lo sé”, Dinah sonaba auténtica y se encogió de hombros. “Dulce ha pasado por muchas cosas; creciendo en un hogar con represión, la pérdida de su hermana, quedar embarazada y luego casarse, para después divorciarse, ser botada a la calle por sus padres…quiero decir, algunas personas no luchan tanto en su vida, pero esa chica sólo tiene 20 años de edad. Si te decepcionas muy a menudo, construyes una pared alrededor. Yo crecí con ella, pero a veces no sé lo que está pasando con ella tampoco. Ella no es fácil de leer, incluso para mí. Sé que puede parecer fría o inaccesible a veces, pero ella es una buena persona.”
“No tienes que defenderla, Dinah”, dije en voz baja y le sonreí. “No estoy enojada para nada con ella siendo cautelosa conmigo. Yo también la decepcioné. Y yo sé que ella tiene un buen corazón y que lo está resguardando con todo lo que tiene. A veces veo pequeñas grietas en esa pared y obtengo una visión de esa alma maravillosamente vulnerable. Eso es exactamente lo que quiero, pero no estoy segura si seré capaz de conseguirlo.”
“Lo que Dulce quiere más que nada es seguridad y estabilidad”, Dinah añadió mientras las mirábamos a Lara. “Si ella no está cien por ciento segura de que alguien le pueda ofrecer eso, ella no va a dejarlos entrar.”
“Lo sé”, asentí con un pequeño suspiro.
“Escucha, tengo que irme. Pero fue bueno verte”, dijo la otra jugadora de fútbol, y me abrazó con fuerza.
“Fue bueno verte también. Y gracias por hablar conmigo”, le contesté con sinceridad antes de que se fuera.
Ella no me había dicho algo que no hubiera sabido antes, pero sin duda me recordó lo mucho que Dulce había luchado, y por qué ella era tan cuidadosa y aparentemente confusa a veces. Por ahora, quería centrarme en Lara y me acerqué a ella porque se había sentado en el columpio y necesitaba un pequeño empujón.
-
Ariana: ¡¿Qué quieres decir con que Anahi está en París?!
Dulce: Ella llegó ayer de la nada. No tenía ni idea que iba a venir.
A: ¿Y después qué? ¿Ella se presentó en tu casa y luego?
D: Nada. Fuimos a dar un paseo, ya que ella quería hablar, pero no pasó nada, lo prometo.
A: ¿Por qué quieres hablar con ella después de todo lo que pasó?
D: ¿Qué se supone que debía hacer? ¿Cerrarle de golpe la puerta en la cara?
A: No lo sé. Todo lo que sí sé es que ella tiene ese extraño control sobre ti y siento como si estuviera tratando de manipularte.
D: No creo que ella este tratando de hacer eso.
A: Yo sí lo creo. Francamente me estoy hartando un poco. A ambas les di una oportunidad y fue todo perfectamente cordial, ya que tú querías ser su amiga. Pero tú terminaste besándola…otra vez. ¡Perdóname si no me gusta la idea de ustedes dos juntas en la ciudad del amor!
D: Bueno, eso lo entiendo. Pero, ¿Qué quieres que haga entonces?
A: Si tú realmente quieres que funcionemos, necesito que dejes de hablar con ella. No quiero ser una perra al respecto, pero no puedo darte otra oportunidad a menos de que seas capaz de dejar todo. De lo contrario no seré capaz de confiar en ti.
D: Realmente no tengo una elección, ¿Verdad?
A: Sí, tienes una. Es ella o yo. Y creo que es hora que finalmente hagas una decisión.
-
“¿Podemos hacer esto otra vez mañana?”
Miré a la pequeña niña que sostenía mi mano y saltaba emocionada en nuestro camino de regreso a su nuevo hogar. Lara y yo habíamos pasado las últimas horas juntas y no podía recordar alguna vez en que haya estado tan feliz. Su genuina alegría por las cosas más pequeñas era realmente contagioso. Ya sea cuando fingía caerme mientras jugábamos fútbol, o manchar mi cara con panqueques, ella se rió y se rió de todo corazón una y otra vez. No había nada más gratificante que ese sonido. Pero nuestro tiempo juntas tenía que llegar a su fin y ya habíamos llegado a la puerta principal.
“No lo sé. Vamos a tener que preguntarle a tu mamá”, contesté con honestidad, ya que la decisión no estaba en mis manos. Llamando a la puerta de madera, Dulce abrió rápidamente y sonrió cortésmente.
“Mami, ¿Anahi puede venir mañana?” Lara no perdió tiempo y tiró de la pierna de su madre.
“No, Anahi tiene que irse a casa, cariño. Dile adiós, ¿Ok?”
Mi corazón se hundió. Me concentré en los orbes marrones pero me desviaban la mirada. Al ver la decepción en los ojos de Lara fue peor que el dolor que sentí por las palabras de Dulce. Esto no era bueno. Pero tuve que aguantar por la pequeña y me agaché para quedar a su nivel.
“Adiós Anahi”, susurró y odié la tristeza en su voz.
“Adiós, pequeña. Te voy a echar de menos”, quería que ella lo supiera y la abracé casi en aturdimiento. Mi cerebro no comprendía totalmente que no iba a volver a verla; o por lo menos por un tiempo.
“Te voy a extrañar demasiado”, murmuró contra mi hombro mientras yo le frotaba la espalda de una manera de costumbre. “Gracias por los panqueques”, dijo la chica de ojos color avellana quien rompió mi corazón con su gratitud.
“No, te doy las gracias por pasar tiempo conmigo”, insistí y respiré hondo. Los diminutos labios dieron un beso en mi mejilla antes de que ella se apartara.
Tenía un gran nudo en la garganta mientras la veía irse. Necesité de unos segundos para recuperar mi compostura y ponerme de pie para enfrentar a Dulce. Ella se veía…casi dolida. Me preparé porque sabía que esto no iba a terminar bien.
“Anahi, tienes que volver a Boston”, la voz de Dulce no era tan firme como ella evidentemente quería.
“Yo podría quedarme unos días más-“
“No, no puedes”, interrumpió mi oferta y rápidamente negó con la cabeza. “No quiero que lo hagas.”
“Wow”, respiré en una mezcla de sorpresa y angustia porque eso dolió.
Ella no estaba andando por las ramas en este momento. Mi corazón se rompió después de ese maravilloso rato con Lara. Toda la felicidad que había llenado a lo largo de la tarde el órgano de bombeo fue abruptamente remecido con dureza por Dulce quien lo perforó y desinfló.
“Lo siento”, se disculpó mientras yo estaba haciendo mi mejor esfuerzo para no perder la cabeza. “No estoy tratando de hacerte daño, pero nunca debiste haber venido aquí en primer lugar. Lo que dije en el aeropuerto era cierto; llegaste demasiado tarde.”
“Pero también me besaste en el aeropuerto”, argumenté y no quería detenerme si esta era mi última oportunidad de tener esta conversación con ella.
“Fue para decir adiós”, su respuesta arrancó mi corazón y sentí las lágrimas hinchando mis ojos en contra de mi voluntad.
“Entonces, ¿Por qué me besaste en New York? O ¿Por qué me dijiste que nombraste a Lara después de mí anoche?” me desesperé más con una voz temblorosa. “Si realmente es demasiado tarde y no hay otra oportunidad para nosotras, entonces, ¿Por qué no me miras?” dije en otro acto de desesperación, le tomé la mano, como lo había hecho tantas veces durante nuestros últimos encuentros. “Dulce-“
“Anahi, por favor, no puedes hacer esto”, suplicó y detecté alguna humedad alrededor de los orbes marrones también. “Tienes que aceptar mi decisión.”
“Pero entonces, ¿Por qué casi estás llorando?” le pregunté frenéticamente y traté de sostener su mirada.
“Porque no quiero hacerte daño”, susurró con una sonrisa triste. “Pero por favor, no vuelvas a llamarme o a venir. No quiero que hagas esto más difícil de lo que ya es.” sentí como si esto era la repetición de nuestro momento en el aeropuerto, sólo que este era el final y definitivo. Ella no se iba del país y tuvo que decirme que esto había terminado; en realidad había terminado.
“No quiero que luches por mí, Anahí. Quiero que me dejes ir”, su voz se quebró ahora y yo no era capaz de formar palabras en este punto. ¿Qué más había que decir de todos modos?
Simbólicamente dejé ir su mano para cumplir con su deseo, aparentemente estaba bañada en lágrimas y oculté el hecho de que estaba temblando mucho. Le di una última mirada, ella parecía estar a punto de llorar, pero yo estaba fuera de la profundidad para entender por qué. Hice lo que ella quería después de todo.
Detecté una sola lágrima que cayó por los ojos marrones antes de que se alejara a toda prisa y desapareciera en su nuevo hogar, y me dejara de pie en el porche sola.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:28 am

Capitulo 13
Dulce’s POV
Ver a Ariana en la pantalla de mi ordenador portátil se había convertido en una rutina por ahora. No teníamos ninguna otra opción de vernos la una a la otra desde que me había mudado a París hace dos meses. Con toda la distancia entre nosotras, esas pequeñas conversaciones eran importantes pero no tan frecuentes como solían ser al principio.
Hablábamos sobre los acontecimientos del día y tratábamos de seguir el ritmo de vida del otro, pero me hubiera gustado que nuestra separación física no estuviera tomando un gran peaje en mí. Estaba haciendo mi mayor esfuerzo para ser positiva, aunque, sobre todo porque mañana iba a volar a los Estados Unidos para el campo de entrenamiento de USWNT. Pero mis esperanzas de ver mi novia estaban a punto de ser aplastadas.
Ariana: Tengo una mala noticia.
Dulce: Bueno…
A: No voy a ser capaz de verte durante el campo de entrenamiento. Hay un par de reuniones importantes con el sello discográfico y unos nuevos productores. No podré salir de LA en absoluto mientras estés aquí. Lo siento mucho.
D: Estoy feliz por las cosas que están empezando con tu música. Pero estoy un poco triste porque no nos vamos a ver. Quiero decir, voy a estar en San Diego que no está demasiado lejos de Los Angeles. ¿Estás segura que no puedes conseguir un día libre por lo menos?
No quería ser demasiado insistente pero estaba ciertamente molesta con Ariana ya que no podía hacer más de un esfuerzo. No nos habíamos visto casi en tres meses y ahora que iba a estar en el mismo país, incluso en el mismo estado, ella estaba demasiado ocupada.
A: No lo creo a menos que algo se suspenda a último minuto.
D: Eso es una mierda, pero no puedo cambiarlo obviamente.
A: ¿Aunque estás emocionada de estar de vuelta en EE.UU?
D: Estaba emocionada de verte pero aparte de eso, no realmente para ser honesta.
A: ¿Estás nerviosa porque Anahi estará allí también?
D: No. No hemos hablado lo que no debería ser un problema.
A: ¿No crees que ella vaya a probar algo de nuevo?
D: Mira, ¿Podríamos no hablar de ella? Hiciste tu punto muy claro e hice lo que me pediste. ¿Puedes por favor dejarlo?
A: ¿Por qué estás tan furiosa?
D: No estoy furiosa. Sólo estoy un poco harta porque siempre la traes de nuevo sin ninguna razón.
A: Sólo estaba preguntando
D: ¡Entonces no preguntes!
Silencio. Tomé una respiración profunda y pasé la mano por mi pelo, porque mi pulso estaba acelerado por la ira y frustración.
A: De acuerdo, lo siento. Tienes razón. No tengo derecho de desconfiar en este punto.
D: Vamos a hablar de otra cosa.
Nos mantuvimos hablando unos minutos más antes de desconectarme porque se estaba haciendo tarde. Cerré mi portátil, caí sobre el colchón y suspiré en voz alta.
No estaba segura de por qué estaba tan molesta. No ver a Ariana fue sin duda uno de los factores. Pero que haya mencionado a Lauren fue otro.
No había hablado con la chica de ojos verdes desde que había dejado París hace dos meses. Durante dos semanas me llamó y me envió un mensaje de texto cada día, aunque yo le había pedido que no mantuviéramos contacto en nuestra última conversación. Había puesto todo de mí para no hacer caso de sus súplicas desesperadas hasta que ella se detuvo.
Cogí el teléfono y lo desbloqueé escribiendo el código. A pesar de que yo no había respondido ninguno de sus mensajes, no me había dado el coraje para eliminarlos tampoco. Me desplacé al azar a través de la abundancia de mensajes de textos, los leí en orden y casi no podía creer la cantidad que eran. La mayoría de ellos fueron escritos en estado de embriaguez, como ella lo había afirmado a menudo.
Anahi: Te echo de menos. Por favor, sólo llámame.
Anahi: Puedo estar un poco borracha ahora. En realidad no he estado sobria desde que volví, pero maldita sea ¡Te amo! Tú eres tan terca, una pieza de trabajo. ¿Puedes llamarme?
A: ¿Lara todavía lleva el jersey que le di?
A: No sé lo que me has hecho, pero estoy empezando a odiarlo.
A: Los atardeceres aquí son una decepción después de haber visto la puesta de sol en París. O tal vez fue el hecho de que estábamos bailando y que me hayas dicho que nombraste a Lara después de mí lo que lo hizo especial.
A: No me vas a llamar, ¿Verdad?
A: Sé lo patética que soy pero tomaste la decisión equivocada. Estoy rogando que por lo menos me des otra oportunidad.
A: Kristie se llevó mi teléfono lejos pero le di un puñetazo en el estómago para recuperarlo. Lo que prueba mi amor, ¿Verdad? Sólo para que pueda seguir enviándote mensajes borracha.
A: No creo que nunca haya extrañado la presencia de alguien antes. Tú puedes extrañar pequeñas cosas y yo también. Echo de menos la forma en que tu pelo huele; la manera en que tu mandíbula se mueve cuando hablas; la forma en que tu cabeza se inclina cuando estás confundida; la forma en que te muerdes el labio cuando estás nerviosa o ansiosa; la forma en que tus cejas se elevan cuando estás siendo sarcástica; la forma en tus ojos rezuman todo lo que sientes sin querer decirlo; la forma en que tu respiración se detiene en la parte posterior de tu garganta cuando te toco; la forma en que tu labio inferior encaja perfectamente entre los míos; la forma en que tu cuerpo temblaba bajo el mío cuando hacíamos el amor; la forma en me miras cuando estoy con Lara. Pero esas son las cosas grandes. Si tuviera que hablar de las cosas pequeñas, podría decírtelas toda la noche. Sobre todo echo de menos tu presencia. Ni siquiera sé cómo describirlo, porque no es visible como las anteriores cosas. Es algo que sentí sabiendo que te iba a ver no importante cuán complicadas estaban las cosas. Y estoy más que confundida sobre si debería estar aliviada o devastada. Todo lo que sé es que no quiero seguir cayendo. Por favor, llámame. Te amo…no sé de qué otra manera decirlo más.
A: Lo entiendo. Terminamos. Bueno, en realidad nunca empezamos. Y te estoy dando todo lo que quieres. Es obvio que hiciste tu elección y tengo que aceptarlo. Sigo pensando que es la equivocada, pero ese no es mi asunto. Ella no puede, posiblemente, amarte de la forma en que yo lo hago. Nadie puede. Y eso me mata porque no voy a tener la oportunidad de demostrarte lo mucho que me preocupo por ti y Lara.
A: Me rindo.
A: Esto queda en tus manos.
Leer esos últimos mensajes causó una angustia inexplicable porque sentí la cantidad de daño que Anahí había experimentado. Sabiendo que yo era la responsable de infligir tanto dolor en ella me estaba matando. El último mensaje de texto fue enviado hace seis semanas. En este punto yo estaba completamente insegura sobre qué esperar cuando la viera en el campo de entrenamiento mañana. Ariana había tenido razón. Estaba nerviosa por ver a Anahi, aunque no quería admitirlo.
Pero no había marcha atrás. Yo había hecho mi elección y ahora tenía que enfrentar las consecuencias.
-
Estar en el campo de entrenamiento de USWNT todavía me ponía de nervios. Después de todo, era sólo mi segunda convocatoria y no tenía la experiencia que otros tenían. Hice lo mejor que pude para encajar, ser humilde, pero también ambiciosa. Sin embargo, esta vez estaba por mi cuenta. Lara se había quedado en París porque no quería que ella viajara tanto por sólo unos pocos días. Ariana no iba a venir de todos modos, así que no tenía una razón para traer a mi hija. Y se estaba adaptando muy bien a Francia, así que trate de mantener una cierta continuidad por ella.
Definitivamente era una sensación diferente estar sola. No había ninguna familiaridad ahora. Debería haber sido reconfortante estar de vuelta en los Estados Unidos, pero fue más abrumador de lo que esperaba. El único otro factor familiar se había ido también: Anahi.
Mi compañera de equipo en el plano internacional no había dicho una sola palabra desde que habíamos llegado esta mañana. De hecho, ni siquiera me había mirado a excepción de en el campo. Por supuesto, ella estaba haciendo lo que yo quería y no tenía derecho de quejarme. Tener un vínculo con las otras jugadoras fue mi prioridad y lo logré un poco. Un gran grupo de chicas querían ir a comer a la ciudad después de la práctica. Me invitaron a ir. Lo que no sabía era que Anahi había ido también.
Aún así, nos ignoramos mutuamente como si nunca hubiéramos hecho algo. Ella y Normani estaban muy juntas de todos modos. No fue hasta que había llegado al pequeño restaurante que las chicas habían elegido, que no pude contenerme más. Estaba escaneando el menú y traté de decidir qué comer. Todo se veía delicioso y después de esos regimientos de prácticas físicamente exigentes, tenía permitido comer un poco de pizza, ¿Verdad? Bueno yo tampoco era una gran comedora de todos modos. Podría haber aprendido algunas cosas de Anahi, quién parecía ser muy exigente con su dieta saludable, aunque rara vez la veía comer algo.
Miré cuidadosamente hacia arriba, la centrocampista se sentó al otro lado de la mesa justo en el final. Tenía miedo de ser atrapada mirándola, pero los orbes esmeraldas estaban centrados en algo completamente distinto. Los labios rosados estaban formando una pequeña sonrisa y yo inmediatamente seguí su mirada para ver lo que sostenía su atención; o quién. Tragué saliva con dureza cuando me di cuenta que una de las camareras que estaban en el otro extremo era la receptora de la miradas de Anahi.
Era ridículo estar celosa, pero había esa sensación molesta en la boca de mi estómago mientras las observaba. Tomé una respiración profunda e hice mi mejor esfuerzo para ignorarlo. Pero, por supuesto, la camarera que Anahi había ojeado se acercó a nuestra mesa y quiso tomar nuestra orden. Mientras todo el mundo pedía, seguía mirando a Anahi que descaradamente estaba mirando a la camarera de pelo rizado junto a ella al final de la mesa hasta que llegó su turno.
Aparentemente Anahi tenía un buen ojo; ¡Absolutamente deslumbrante! Primero fue Emily y ahora la chica misteriosa con un bloc de notas. Se veían muy diferentes, pero no podía decidir quién me intimidaba más por su apariencia impecable.
Leyendo la etiqueta de su nombre, Stephanie tenía la piel caramelo, cabello castaño claro, labios perfectamente gruesos que coincidían con sus rasgos faciales femeninos y un par de ojos que rivalizaban con los de Anahi.
“Me quedo con la salada de atún y una Coca-Cola light”, dijo Anahi mientras la camarera escribía y luego tomó su menú. “Eres preciosa, por cierto”, añadió con la cantidad justa de encanto y de confianza, pero con una sonrisa brillante destacando que estaba siendo genuina.
“Oh, gracias”, la chica casi con piel oscura respondió con una risita de sorpresa.
“Es probable que lo escuches todo el tiempo pero tus ojos son como, increíblemente hermosos. ¿Son verdes…o gris…?” la de pelo oscuro con ojos esmeralda siguió su camino.
“Cambian de color a veces, pero sobre todo son verdes”, la camarera respondió obviamente nerviosa desde que sus mejillas estaban ruborizadas. “Sin embargo, tus ojos son muy bonitos también. Nunca he visto chicas alrededor. ¿Todas son nuevas en la ciudad?”
“No, sólo estamos aquí por unos pocos días”, Anahi había logrado entablar una conversación informal sin ninguna dificultad. “¿Qué hay acerca de ti? ¿Asumo que vives aquí?”
“Sí, vivo aquí”, la camarera confirmó y literalmente podía notar la gran tensión lo cual causó una sensación aún más preocupante que el dolor en mi pecho.
“Bueno, tal vez ¿Podrías darme tu número y así me puedas mostrar los alrededores de la ciudad alguna vez?” mi compañera sonrió encantadoramente y todo lo relacionado con su enfoque parecía sin esfuerzo y casi magistral. Ella no era engreída pero sí confiada; en un punto, pero aún linda y auténtica…y odié cada segundo de eso.
“¿Tus amigas no te van a echar de menos?” el objeto de deseo de Anahi inclinó la cabeza juguetonamente mientras nos señalaba.
“No son mis amigas. Sólo salgo con ellas porque siento pena por ellas”, la centrocampista esbozó una sonrisa de broma en el momento justo para hacer reír a la camarera y demostrar lo buena que era en esto.
“Que generosas eres”, el coqueteo siguió su camino, mientras yo pensaba que mi cabeza iba a explotar.
“¿Qué puedo decir?”, Anahi se encogió de hombros. “Soy muy generosa.”
Esas últimas palabras fueron tan sugerentes, mezcladas con esa expresión hambrienta en sus ojos y sonrisa diabólica lo que hizo que quisiera golpear a la chica que estaba teniendo la atención por parte de Anahi. No tenía ningún derecho a sentirme de esa manera, pero no pude evitarlo. Se sabía que Anahi tenía una reputación de ser una seductora y hacer que un montón de chicas se cuestionaran su sexualidad. Pero al ver su ‘trabajo’ en vivo era otra cosa. Por no hablar de que había tenido una muestra de la ‘generosidad’ de Anahi por mí misma. La sola idea hizo que mis mejillas ardieran.
Stephanie vaciló unos segundos, se mordió el labio, pero luego escribió su número en otro pequeño trozo de papel. Colocándoselo delante de Anahi, mi compañera sonrió ampliamente, pero casi con timidez, al mismo tiempo, lo cual fue la cosa más eficaz hasta el momento, porque sentí mariposas en el estómago.
“Mi turno terminara en unos pocos minutos. Pero llámame más tarde.”
“Lo haré”, Anahi sonrió y vio como la camarera se alejaba, centrándose en las otras chicas que estaban un poco más lejos.
“Eres increíble”, Normani negó con la cabeza y era obvio que no era la única en la mesa que había escuchado el coqueteo de Anahi.
“Lo sé”, la de ojos verdes rió entre dientes y se metió el teléfono en el bolsillo de sus pantalones. Los orbes claros se levantaron y se encontraron con mi mirada por primera vez. Fue sólo un segundo antes que mirara hacia otro lado. Cuanto más tiempo pasábamos juntas, más difícil era ignorar lo mucho que me hubiera gustado no haber arruinado todo. Pero después de todo lo que habíamos pasado no podía esperar a que ella fuera mi amiga.
-
Me encontré despierta hasta muy tarde esa noche. Todas las nuevas impresiones del día mantenían mi cerebro ocupado al parecer—muy ocupado porque no podía dormir, aunque mi cuerpo estaba exhausto por el primer día del campo de entrenamiento. Con un libro en la mano, traté de leer para cansarme a propósito y esperé encontrar un poco de descanso. Necesitaba dormir antes de la próxima práctica, pero algo me estaba molestando.
De repente, escuché un ruido. Era una voz. ¿Alguien estaba gritando? Dejando a un lado el libro por un momento, mis ojos se abrieron de golpe cuando me di cuenta de lo que mis oídos estaban escuchando eran: ¡Gemidos!
La habitación del hotel junto a la mía era ocupada por Anahí. Había sido elegida al azar. Y lo que escuché sin duda venía desde el otro lado de la pared detrás de mí.
“!Dios mío!”
La voz no era familiar pero no tenía idea de quién podría ser. Imágenes de la camarera estéticamente perfecta infiltraron mi cerebro.
“Sí… Oh Dios mío, ¡ANAHI!”
Mi cabeza iba explotar cuando los verdaderos gritos de placer fueron aumentado en volumen y frecuencia. O esta Stephanie—era una chillona o Anahi era muy buena. Bueno, Anahi era muy buena lo cual lo sabía por experiencia a pesar de que había sido más reservada. Este era el karma, ¿Verdad? Probablemente por el momento cuando Anahí me había pillado a mí en el baño con Ariana; o simplemente era por todo el daño que había últimamente.
Sin embargo, el castigo era insoportable. Mis mejillas se fueron enrojeciendo con la sombra más profunda antes de que agarrara mis auriculares y pusiera un poco de música para no escuchar. Una vez más, no tenía derecho a estar molesta o preocupada de cualquier forma. Pero sabiendo lo que Anahi estaba haciendo en el otro lado del muro era exasperante ¿Estaba celosa porque no había visto a mi propia novia en tres meses y estaba privada de la intimidad? ¿O estaba celosa de que no era yo la que estuviera gritando en este momento? Ese último pensamiento era tan inquietante y aterrador en un sentido que no le hice caso rápidamente.
Mi corazón latía con fuerza y ahora realmente no podía dormir en absoluto. Suspiré con frustración y me quedé mirando el techo, escuchando la melodía y la letra llenando mis oídos en lugar de los ruidos anteriores.
“I don’t know your face no more (Ya no reconozco tu rostro)
Or feel your touch that I adore (O sentir tu tacto que adoro)
I don’t know your face no more (Ya no reconozco tu rostro)
It’s just a place I’m looking for (Es sólo un sitio que estoy buscando)
We might as well be strangers in another town (Podríamos ser extraños en otro pueblo)
We might as well be living in a different world. (Podríamos estar viviendo en un mundo diferente)
We might as well (3x). (Podríamos)
I don’t you thoughts these days. (No conozco tus pensamientos últimamente)
We’re strangers in an empty space (Somos extraños en un espacio vacío)
I don’t understand your heart (No comprendo tu corazón)
It’s easier to be apart (Es más fácil estar separados)
We might as well be strangers in another town (Podríamos ser extraños en otro pueblo)
We might as well be living in another time (Podríamos estar viviendo en diferentes épocas)
We might as well (Podríamos)
We might as well (Podríamos)
For all I know of you now (3x) (Por todo lo que sé de ti ahora)
For all I know (Por todo lo que sé)”
Después de un buen rato, finalmente me quedé dormida. Pero no duró por mucho tiempo ya que alguien llamaba a mi puerta. Echando un vistazo a mí alrededor, era muy temprano. Me tenía que levantar temprano para la práctica de todos modos, ¡Pero no a las 5am! ¿Quién era el disturbio que inquietó mi sueño difícil de alcanzar? Me estiré rápidamente, me dirigí a la puerta y me froté los ojos adormilada.
“Sorpresa”, Ariana sonrió ampliamente cuando me di cuenta de que esto no era un sueño. Probablemente estaba cansada, pero mi alegría no fue tan indomable como yo esperaba. Mi novia había hecho el esfuerzo para venir a verme, así que debería estar en la luna, ¿No?
“Hey”, le dije con voz ronca y di un paso hacia adelante, cruzando mis brazos alrededor de su cuello. Planté un gran beso en sus labios, tratando de mejorar mis sentimientos y funcionó. En realidad los sentimientos de sus suaves labios contra loa míos, me llenaron de una mejor apreciación de verla después de todo. Nuestro momento fue interrumpido por otra puerta que se abrió.
Miré a mi lado y vi a Stephanie, la camarera de ayer, saliendo de la habitación de Anahi. Por supuesto, Anahi la siguió y mi corazón cayó en picada por alguna razón. Los ojos verdes familiares miraron a mí y a Ariana pero rápidamente se centraron en su conquista de nuevo. Mi compañera de equipo besó a la joven que, obviamente, había disfrutado de ella anoche. Fue sólo un pequeño beso en los labios y oí un ronco ‘Adiós’ antes que lograra apartar los ojos de la pareja.
Stephanie camino avergonzada y quería fulminarla con la mirada pero me encontré con ella sonriéndome con timidez en su lugar. ¡Quería matarla! La puerta de Anahi se cerró de nuevo antes de que pudiera tomar otro vistazo.
Había una sensación horrible en la boca de mi estómago de nuevo. Tomé una respiración profunda, agarré a Ariana y la arrastré a mi habitación del hotel.
“Dul—“, fue todo lo que la otra morena logró decir antes que la interrumpiera al atacar su boca con la mía.
Hambrienta de besarla, la llevé a mi cama y la empujé en ella. Sin ninguna duda, me senté a horcajadas sobre las caderas estrechas y vi su expresión de sorpresa. Me quité la camisa y la tiré a algún lugar antes de juntarnos de nuevo y desesperadamente presionar mis labios contra los suyos. No se podía negar que había extrañado estar cerca de ella. Pero también quería olvidar esa sensación desagradable de los celos, aunque no me lo admitía a mí misma por completo.
“Whoa, tranquila allí”, Ariana se quedó sin aliento cuando casi le arranqué su blusa abierta. Pero no tenía la intención de facilitar en absoluto. Yo por lo general no era dominante pero necesitaba de esto ahora mismo. Mis manos tantearon su camino hacia sus pantalones y abrí el pequeño botón antes que Ariana me detuviera.
“Dulce, ¿Qué te pasa?” preguntó y yo suspiré con frustración.
“Nada. No te he visto en tres meses así que…te deseo”, traté de sonar seductora y convincente al mismo tiempo que bajaba la cremallera.
“Por mucho que me gustaría creer que estás emocionada por verme, tengo la sensación de que es otra cosa que tu acabas de ver”, la más vieja sacó mi mano de sus jeans.
“¿Y qué es eso?” mi voz mostró lo molesta que estaba inadvertidamente.
“Anahi con la otra chica”, Ariana se apoyó en sus codos.
“Oh, Dios mío”, me quejé y sacudí la cabeza. “¿Estamos allí de nuevo? ¡Tal vez debería estar celosa porque hablas más de ella que de mí!”
“Sólo dime que estoy equivocada y dejaré el asunto.”
“!Nunca lo vas a dejar!”, le dije con rabia, pero estaba más enfadada conmigo misma en este punto. “¿Qué más quieres de mí? La corté completamente de mi vida e hice todo esto tan torpe, ¡Sólo para que no te sintieras insegura! Ella no me ha hecho nada, aparte de ser una gran amiga para mí y Lara, para ser honesta. A cambio le hice daño muchas veces y ni siquiera puedo hacer lo correcto.”
“¿Por qué vas a querer hacer lo correcto?” la cantante sonaba igual de enojada.
“!Porque me preocupo de ella!” casi grité sin ningún control sobre mis palabras. “El hecho de que deje de hablar con alguien, no significa que voy a dejar de preocuparme por ellos.”
“Estás haciendo que suene como si yo fuera la mala de todo esto”, argumentó Ariana claramente molesta. “!No hubiera planteado un ultimátum si no me hubieras dado motivos para estar preocupada!”
“!Y me disculpé cien veces por ello! Ella es parte de mi vida profesional, te guste o no. Estoy haciendo lo que me pediste, pero sinceramente estoy harta, si ni siquiera lo reconoces y la sigues trayendo de vuelta todo el tiempo. Entonces yo también podría comenzar a hablar con ella de nuevo”, disparé de vuelta y esta pelea, era como mucho, la más fea que habíamos tenido.
“Sí, tal vez deberías hacer eso”, dijo entre dientes y me empujó fuera de su regazo para levantarse.
“¿Qué se supone que significa eso?”
“Eso significa que puedes hacer lo que te dé la gana, Dulce”, Ariana se abotonó la blusa mientras yo estaba sentada en la cama.
“¿En serio estás haciendo esto ahora?” tomé la gravedad del argumento como me calmé un poco.
“¿Por qué no te vas al lado y dejas que Anahi te consuele?” Ariana escupió repentinamente y alimentó mi ira, una vez más.
“Si no confías en mí, esto no va a funcionar y lo sabes”, traté de componerme después de la veracidad y doloroso último comentario.
“Nunca va a funcionar, ya que realmente no quieres estar conmigo”, sonaba más triste ahora.
“Sí, quiero estar contigo”, no estuve de acuerdo rápidamente.
“No, no quieres. Tú te estableciste por mí”, dijo Ariana derrotada y me miró.
Por alguna razón, no podía discutir en este momento. Tragué saliva con dificultad y dejé que esas palabras se hundieran, además, ella no estaba en lo correcto, ¿Verdad? Ariana era hermosa, talentosa, cuidadosa y la única que había sido mi amiga cuando yo no había tenido nada. ¿Cómo no podría querer estar con ella? Ella se dio la vuelta y quiso marcharse antes que yo saltara de la cama.
“Ariana, espera—“
“Ni siquiera trates de negarlo. La mirada que me diste me lo dijo todo”, la chica más baja suspiró y vi sus ojos llorosos como la alcancé para bloquear la puerta.
“No quiero perderte”, mi propia voz estaba cargada de emoción ahora, porque esto era lo último que había esperado que sucediera.
“Bueno, esta vez no es tu elección”, Ariana respondió y pasó junto a mí y esta vez la dejé pasar. El sonido de la puerta cerrándose, dio inicio a las primeras lágrimas rodando por mis mejillas. Enterré mi cara en mis manos y quise suprimir estos sentimientos.
Yo sólo no había perdido a Anahi si no a Ariana también. Y ahora no estaba segura de que dolía más.
-
Los próximos días del campamento fueron muy duros. La ruptura estaba pesando sobre mí y era difícil no pensar en ello. Afortunadamente la práctica era el momento para distraerse y únicamente centrarse en el fútbol. Yo todavía estaba evitando a Anahi ya que no estaba preparada para hacer frente a la posibilidad de haber hecho la elección equivocada. Tener contacto con mis otros compañeros era importante y mantenían mi mente alejada de Ariana y el hecho de que estaba extrañando a Lara como una loca.
Afortunadamente había arreglado una pequeña charla con ella y Dinah en el último día. Incluso si mañana iba a volver a Francia, quería ver a mi hija. Hablar con ella a través de webcam me levantó el ánimo de inmediato. Ella estaba sentada en el regazo de Dinah y hablamos de cosas aleatorias hasta que ella se refirió a algo que aceleró mi pulso.
Lara: ¿Anahi está allí?
Dulce: Ella no está conmigo ahora, pero está en algún lugar del hotel.
L: ¿Puedo hablar con ella?
D: No creo que tenga tiempo, cariño.
L: ¿Por qué ella ya no me quiere?
Mi corazón se rompió en ese instante. Lara estaba presionando sus labios con fuerza y evito mirar la pantalla. Ella estaba molesta y con prontitud tuve ese sentimiento de culpabilidad.
D: Ella te quiere mucho, eso lo sé. Pero está muy ocupada y vive muy lejos.
L: Tú ahora también estás muy lejos, como Ari a veces. ¿Por qué no puedo hablar con Anahi entonces?
A veces me asustaba lo inteligente que era Lara para su edad. Ella veía las cosas tan rápido y yo no quería mentirle. Al mismo tiempo, no quería molestarla tampoco.
D: Voy a preguntarle si tiene tiempo para que podamos hablar en la noche de nuevo.
L: ¡Hurra!
D: No puedo prometerte nada, bebé.
L: De acuerdo, pero ¿Puedes decirle que quiero mostrarle algo?
D: ¿Qué cosa?
L: Es una sorpresa.
D: Muy bien, se lo diré. Me tengo que ir ahora, pero ya hablaremos más tarde. Recuérdale a Dinah hacer una video llamada esta noche porque sabes que a ella se le olvida todo.
Lara soltó una risita mientras Dinah protestó antes de desconectarse. ¿Cómo demonios se suponía que le iba a pedir a Anahi hablar con mi hija después de todo lo que le había hecho pasar? Era nuestro último día y no habíamos intercambiado una sola palabra. Y eso no cambió a pesar de que la vi en la práctica.
Tenía miedo de estar más allá de la creencia. Ella estaba más decidida que nunca a ignorarme lo que no estaba haciendo las cosas más fáciles. No es que me merecía que las cosas fueran fáciles en este punto.
Me acobardé. Durante todo el día había tratado de acercarme a ella, pero no pude.
El temor a su reacción me retuvo hasta que la vi en el gimnasio y como estaba trabajando en solitario. Tomando una respiración profunda, sabía que esta era la mejor oportunidad para hacer esto. Entré y vi a mi compañera de equipo usando la prensa de piernas. Sus músculos no necesitaban ningún entrenamiento en mi opinión, porque se veían perfectamente tonificados ya. Pero sabía lo dedicada que era ella.
Mi pulso se fue por las nubes, tan pronto como ella me vio y detuvo sus movimientos. Me tragué el nudo de la garganta antes de que me fuera a ahogar. Los ojos verdes penetrantes me desarmaron sin vacilar. Me quedé allí como una completa idiota y, básicamente, sólo la miraba mientras ella me observaba con escepticismo.
“Hey”, me las arreglé para decir después de unos momentos de silencio incómodo, pero no conseguí una respuesta.
En cambio, Anahi se levantó y reveló que llevaba sólo un sujetador deportivo y unos pantalones cortos. No fue intencional, pero no pude evitarlo. La piel de marfil brillaba levemente debido a la fina capa de sudor que cubría su cuerpo. Sus músculos abdominales estaban contraídos y abultados más visible de lo normal. Al verla limpiar su estómago con una toalla me hizo chasquear de nuevo a la realidad.
“¿Cómo estás?”, le pregunté con cautela y vi a Anahí reír suavemente con incredulidad mientras sacudía la cabeza.
“En serio, vete a la mierda”, respondió ella, sorprendentemente dura y cogió su botella de agua para beber un sorbo.
“Muy bien, veía eso venir”, murmuré para mí misma y exhalé con fuerza. “Anahi, no sé cómo decir esto, así que sólo voy a soltarlo.”
“Realmente no podría importarme menos lo que haces”, suspiró molesta.
“Quería preguntarte si podrías hablar con Lara”, le dije a pesar de sus palabras de antes y vi los orbes esmeraldas centrados en mí. “Vamos a hablar a las nueve esta noche a través de webcam y ella quiere hablar contigo.”
“No tienes vergüenza”, Anahí respondió y la cantidad de desprecio en sus ojos estaba revolviendo mi estómago.
“Sé que no tengo el derecho—“
“!Tienes absolutamente toda la razón!” la voz de la chica mayor se hizo más fuerte y furiosa. “Has perdido todo el derecho de tenerme en tu propia vida o en la de Lara cuando elegiste a otra persona repetidamente. Yo no hice esa decisión, tú lo hiciste. Y ahora tienes que vivir con ello.”
“Tienes razón y yo no hubiera preguntando si se tratara de otra persona. Pero ella…te echa de menos y yo no quería decepcionarla a menos de que lo hubiera intentado”, respondí con honestidad y con la esperanza de que ella lo reconsiderara. “Ella dijo que te dijera que te tiene una sorpresa.”
“No lo entiendes, ¿Verdad?” Anahi casi se burló y lo dejó salir. “¿Por qué debería hacerlo? ¿Para recordarme a mí misma que, supuestamente, la nombraste después de mí? Es suficiente verte aquí, pero no puedo hablar con tu hija y pretender que no rompiste mi corazón por millonésima vez. Incluso si llegué demasiado tarde y no me amas ¿Era realmente necesario alejarme de esa manera? Quiero decir, pensé que habíamos avanzado y por lo menos podríamos preservar algún tipo de amistad pero ni siquiera me hablaste después que me fui de París. ¿Pero ahora se supone que debo hablar con Lara? ¡Estoy siendo remecida por tus cambios de humor!”
“Tuve que alejarte”, dije muy agitada ahora también.
“¿Por qué?”
“Debido a que Ariana no confiaría en mí a menos que dejara de habar contigo”, le confesé a pesar de que sabía que no era justo culpar a mi ex novia por las elecciones que había hecho.
“Bueno, entonces vuelve donde tu preciosa novia y deja que ella hable con Lara”,
Anahí escupió y me di cuenta que estaba apretando su puño.
“Rompimos”, admití y Anahi me dio una mirada que nunca había visto antes. En todas las veces que la había lastimado, cuando éramos más jóvenes y ahora hasta hace poco, nada era cercano al dolor que vi en sus ojos esta vez.
“¿Así que yo soy tu premio de consolación?” su voz temblaba antes que apretara su mandíbula lo que significaba que estaba a punto de llorar.
“No, no es así”, intervine con más desesperación y me sentí muy mal que ella pensara eso.
“!Vete a la mierda, Dulce!”, dijo entre dientes con paso inseguro y agarró su toalla para alejarse. Fue instintivo, pero no podía dejarla ir creyendo eso.
“Anahi, eso no es cierto lo juro”, cogí su muñeca y me aferré a ella para que no pudiera pasar por delante de mí.
“Suéltame”, la más vieja exigió pero sentí mis dedos aferrándose con más fuerza por alguna razón.
“No hasta que me creas”, estaba más que exasperada porque con todas las cosas que yo le había hecho, no podía dejar que ella creyera que era ‘mi premio de consolación’ ahora también.
“Estabas besando a Ariana hace apenas unos días en el pasillo delante de mí. Ni siquiera me miraste antes, pero ahora que ya no estás con ella, ¿Se supone que debo ser tu amiga de nuevo? ¿Estás mal de la cabeza?” la ira volvió a su voz.
“¿Cómo te puedes enojar porque la estaba besando delante de ti, cuando te acostaste con una extraña en una habitación al lado de la mía?” le respondí, aunque no quería.
“No estoy saliendo con alguien, ¡Así que puedo hacer lo que quiera! ¿Por qué te importa? ¡No estamos juntas y nunca lo estuvimos! Eres una gran hipócrita. ¡Lo siento por no ser célibe después de que me rechazaste DE NUEVO!”
“No te estoy pidiendo que seas célibe”, argumenté y esta pelea era aún peor que la de mi ruptura con Ariana.
“Entonces, ¿Qué quieres de mí, Dulce?” Anaho preguntó con tanta desesperación mientras mi corazón latía sin control. “¿Tienes alguna idea de lo difícil que ha sido superar lo que pasó entre nosotras? No podía hacer nada cuando regresé de París porque tú destrozaste lo que quedaba de mi corazón. Lo que estoy haciendo para solucionarlo no es tu asunto para juzgar. Quizás te estabas riendo de mis mensajes de texto y llamadas pero nunca me había sentido tan destrozada. Bebí durante dos semanas seguidas hasta que tuve intoxicación por alcohol y Kristie me dio un pasaje de la realidad. Ya era hora de seguir adelante y darse cuenta de que ni siquiera tú puedes sentir este inconsolable fin. Por lo tanto, no; no voy a hablar con Lara y no te dejaré volver porque no puedo soportar otro desengaño, lo que sería inevitable. Y si tienes alguna simpatía por mí en absoluto detrás de ese exterior inaccesible, soltarás mi mano ahora mismo y me dejarás ir en paz.”
Me invadieron tantas sensaciones como también me quedé congelada. Dejé ir su mano, nos miramos a los ojos con una mirada más rápida. Ella suspiró en voz baja, probablemente con alivio antes de que se diera vuelta y se alejara.
Por primera vez, me di cuenta de lo mucho que la había lastimado. Sí, tuve mis razones y nunca había sido mi intención hacerlo, pero eso no le quitaba el dolor. No había consuelo para ella en este momento y el daño que le había hecho no tenía arreglo. Llegar a captar esa realidad fue brutal, pero probablemente me lo merecía.
-
Estaba absolutamente temiendo la conversación con Dinah y Lara. Por lo general, no podía esperar para hablar con mi hija, pero sabiendo que tendría que decirle que Anahi no hablaría con ella pesaba sobre mí. Una parte de mí quería simplemente no conectarme, pero entonces ellas se preocuparían. Abriendo mi ordenador portátil y ver a mi vieja amiga con Lara en su regazo me causó algunos sentimientos ambivalentes de alegría y miedo. Acabábamos de saludarnos cuando oí un golpe en la puerta.
Rápidamente disculpándome, esperaba que alguien del equipo de entrenadores estuviera fuera. Tal vez nuestra hora para irnos mañana por la mañana había cambiado. Al abrir la puerta, me quedé boquiabierta cuando vi a Anahí allí de pie. Después de nuestra conversación en el gimnasio, ella era última persona que había sospechado que apareciera. Ni siquiera podía hablar.
“¿Es demasiado tarde para hablar con Lara?” su voz sonaba nerviosa pero parecía más tranquila que antes.
“No, por supuesto que no”, casi balbuceé, porque todavía estaba en shock. Dejé entrar a mi compañera de equipo y aproveché los pocos segundos para recuperar mi compostura. Se acercó a la cama y se sentó en ella, sosteniendo el portátil. Su rostro se iluminó de inmediato e hizo que mi corazón se agitara.
Lara: ¡Panqueques!
Oí la voz aguda chillar por los altavoces mientras caminaba hacia la cama lentamente.
Anahi: Hola, pequeña. ¿Cómo estás?
Lara: Bien. ¿Y tú?
Anahi: Estoy bien también, gracias.
Era conmovedor ver a la chica de ojos verdes sonreír con cariño cada vez que Lara hablaba con ella; incluso si era sólo a través de webcam. Reclamé un asiento detrás de Anahi en la cama, pero me aseguré de mantener distancia. Aún así, podía ver la pantalla y por lo tanto sus dos caras en ella.
Anahi: ¿Te vas más grande y fuerte? ¿Has estado practicando y haciendo ejercicio?
Lara: Juego fútbol todos los días, así voy a llegar a ser tan buena como tú y mamá.
Anahi: Eso es bueno. Recuerda lo que te dije; tienes que practicar con los dos pies, porque no mucha gente puede hacer eso. Tu mamá puede y es por eso que es tan buena.
Lara: Lo sé. Mamá dice que soy buena con el pie izquierdo como ella.
Anahi: Genial, estoy contenta de escuchar eso.
Lara: ¿Anahi?
Anahi: ¿Sí?
Lara: ¿Por qué ya no quieres hablar conmigo?
Noté que la chica mayor se tensó un poco, y por primera vez la sonrisa en su rostro se suavizó.
Anahi: Siempre quiero hablar contigo. Pero estoy muy ocupada con un montón de cosas.
Lara: ¿No puedes venir a visitarnos de nuevo?
Anahi: No puedo, pequeña. Pero no tiene nada que ver contigo, ¡Te lo prometo!
Lara: Bueno…es que…te echo de menos.
Anahi: Yo también te echo de menos. Pero por favor, no estés triste. Porque entonces yo también estaré triste y eso no es bueno para nosotras. Quiero que seas feliz.
Era obvio que Lara estaba molesta y odiaba ver eso más que nada. Para mi sorpresa, Anahi parecía tan preocupada por los sentimientos de mi hija como yo.
Lara: Yo también quiero que seas feliz.
Anahi: Entonces tienes que sonreír ahora porque eso me hace más feliz que cualquier otra cosa en el mundo.
Lara: ¿En serio?
Anahi: Sí, de verdad. ¡Eso me hace aún más feliz que comer panqueques!
Lara: No, eso es imposible.
Anahi: Bueno, tal vez, pero es cercano a un segundo lugar.
¿Por qué Anahi era tan buena con los niños? Eso no era justo en absoluto. Mi corazón se hinchaba, aleteando y estaba haciendo otro tipo de cosas que no debía cuando escuchaba a Lara reír constantemente.
Lara: Tengo una sorpresa para ti.
Anahi: ¿Qué es?
Lara: Aquí, dibujé esto para ti.
Tuve que concentrarme estrechamente en la pantalla para distinguir el papel que mi hija estaba sosteniendo con orgullo.
Anahi: ¡Eso es increíble!
Lara: Esta soy yo y el fondo estás tú y mamá mirándome. Eso es una pelota.
Anahi: Puedo ver eso. Tienes mucho talento. ¿Son esas otras cosas alrededor pelotas de fútbol también?
Lara: No, esos son panqueques, ¡Por supuesto!
Anahi: Duh, claro. Lo siento, debí haberlo sabido. ¿Sabes qué? Tengo algo para ti también. Se lo entregaré a tu mamá y ella te lo llevará, ¿De acuerdo?
Lara ¡Yay! ¿Qué es?
Anahi: Eso también es una sorpresa. Espero que te guste. Pero tengo que irme ahora, porque se hace tarde.
Lara: De acuerdo.
Anahi: Estoy segura de que nos volveremos a ver cuándo vengas con tu mamá a otros campos de entrenamiento, ¿De acuerdo? Así que no te pongas triste si no hablamos hasta entonces. Te quiero, lo sabes ¿Verdad?
Lara: Yo también te quiero.
Anahi: Buenas noches, pequeña.
Lara: Buenas noches, panqueques.
Ambas se despidieron una a la otra antes que Anahi se levantara de la cama y así yo también volviera a la realidad. Nada me afectó más que ver a mi compañera de equipo tener una unión sin esfuerzo con Lara. Su conexión me asustaba mucho.
Hasta ese momento no me había dado cuenta de lo mucho que eso había influido en mi relación con Anahi. Pero fue en parte la razón por la que había estado indecisa de darle una oportunidad. ¿Qué pasa si Anahi y yo en realidad hubiéramos tenido una relación y luego nos separábamos? No sólo mi corazón quedaría en ruinas, el de Lara también. Si mi hija ya estaba unida a Anahi ya, tenía miedo de lo que pasaría si su vínculo se intensificaba. Pero ahora me sorprendí a mí misma lamentando por no haber tomado un riesgo cuando yo había tenido la oportunidad.
Caminé con Anahi hacia la puerta en silencio hasta que ella me entregó un pequeño folleto. Probablemente era el regalo para Lara. Miré hacia arriba y me encontré con los ojos más hermosos que jamás había visto; no sólo por su color excepcional, sino también por su expresión y profundidad.
“Gracias por hacer esto, Anahi”, dije sinceramente.
“Lo hice por ella no por ti”, respondió ella con calma, lo cual era mejor que nuestra lucha de gritos de antes.
“Lo sé, pero igual”, presioné y la vi asentir.
“Y lo siento por-“
“No vamos a entrar en esto otra vez, por favor”, ella me cortó, pero no estaba tratando de ser grosera.
“Yo sólo quería hablar con Lara y que le puedas dar esto por mí. Vamos a dejar las cosas así.”
“Está bien”, estuve de acuerdo, porque no quería otra confrontación.
“Buenas noches”, dijo Anahi rápidamente.
“Buenas noches”, correspondí y la vi caminar de regreso a su habitación antes de reclamar mi lugar en la cama para hablar con Lara. La niña estaba tan alegre, después de haber hablado con Anahi y eso sólo hizo que mi corazón soltara. Siguió rogándome para que le dijera cuál era el regalo sorpresa, pero no iba a estropearlo.
Más tarde esa noche, cuando estaba a punto de ir a dormir, no pude contener mi propia curiosidad más y tomé el librito que Anahi me había dado. Lo abrí y leí el
título: ‘Las aventuras de Mini DE7’
Tragué una vez más, cuando me di cuenta de que Anahí básicamente había creado un pequeño cómic para y sobre Lara. Esto no era algo que ella había hecho en unos pocos días. Le debe haber tomado un tiempo para hacer los meticulosos dibujos detalladamente que contaban una historia.
Suspirando profundamente, me estaba empezando a dar cuenta de que hacer la elección segura no siempre era la decisión correcta.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:28 am

Capitulo 14
Desde que Anahi me había entregado el cómic para Lara, lo había leído en un estimado de veinte veces. Ni siquiera podía recordar cuando me había dormido porque había estado muy absorbida en la historia que rodeaba a mi hija quien era un súper héroe jugando fútbol. Cuántas más veces miraba los dibujos que capturaban la historia, más me daba cuenta de lo horrible que había tratado a Anahi. Tal vez ella tenía razón y lo mejor que podía hacer por ella era dejarla en paz después de todo por lo que le había pasado por mi culpa.
A la mañana siguiente era el momento para nuestra partida. Todo el equipo se dirigía al aeropuerto y luego nos iríamos por caminos separados. Llegué al vestíbulo y vi a Anahi con Normani. Se estaban riendo de algo en el iPad de Normani mientras yo trataba de mantener un perfil bajo.
Eso fue difícil de hacer cuando vi a Ariana entrar en el vestíbulo del hotel. No habíamos hablado desde nuestra pelea de hace unos días y, por lo tanto, desde nuestra ruptura asumí. Estaba más que sorprendida de verla. Afortunadamente no todo el mundo estaba en la planta baja, así que teníamos un poco de tiempo para nosotras. La chica baja se me acercó rápidamente y yo estaba completamente congelada.
“No puedo dejar que te vayas así”, Ariana explicó y me di cuenta que Anahi nos miraba por el rabillo de mi ojo. “No fue mi intención que las cosas estallaran, lo siento.”
“No eran mi intención pelear contigo tampoco”, le contesté en voz baja a pesar de que era posible que Anahi nos estuviera oyendo debido a la distancia.
“Tenías razón. Te juzgué mal porque estaba celosa aunque no me has dado ninguna razón para desconfiar de ti últimamente”, la castaña clara siguió su camino, mientras que mi cabeza daba vueltas. “No quiero tirar lo que tenemos a un lado por una acalorada discusión si todavía quieres estar conmigo. Y no tocaré el tema nunca más, lo prometo.”
Ariana sonaba esperanzada y nerviosa al mismo tiempo. Mi corazón latía tan rápido que me sorprendió. Debería estar en la luna con la perspectiva de volver a estar juntas. Pero no lo estaba. Algo había cambiado.
“Creo que es mejor si nos quedamos como amigas”, le dije con cautela ya que la cara de mi ex novia se cayó.
“Oh”, suspiró ella ya que al parecer no esperaba esa respuesta. “Oh”, repitió ella y me sentí horrible por defraudar a otra persona que me importaba.
“Lo siento mucho”, susurré y respiré hondo. “No quiero lastimarte más de lo que ya lo estoy haciendo. Eso es al parecer la única cosa que he estado haciendo últimamente.”
“¿Qué ha cambiado?” preguntó ella simplemente y me miró fijamente.
“Eres una persona increíble”, respondí con sinceridad. “Siempre has estado ahí para mí. Sobre todo en aquellos momentos en los que nadie estaba y te quiero por eso-“
“Pero no estás enamorada de mí”, me interrumpió y tomó las palabras de mi boca. Tal vez no había sido tan directa pero ella había puesto el dedo en la cabeza. Me había decidido por ella a pesar de la duda.
“No”, confirmé en un susurro, y la chica más mayor exhaló con fuerza.
“Se honesta conmigo”, suplicó. “¿Estás enamorada de ella?”
Sabía de lo que ella estaba hablando sin llegar a mencionar su nombre. Mis ojos casi se lanzaron a Anahi de nuevo, pero no podía mirar a mi compañera de equipo o responder la pregunta.
“Bueno, supongo que he estado en lo cierto”, Ariana estaba claramente molesta después de mi silencio.
“No, no sé lo que siento. Todo es tan confuso”, le confesé más frustrada, pero no quería que pensara que todo lo que había pasado entre nosotras había sido una mentira. Yo realmente me preocupaba por ella, pero eso no era suficiente para sostener una relación simplemente porque era cómodo.
“Probablemente no debería decir esto, pero ella te va a hacer daño otra vez”, la cantante me advirtió. “Y para entonces no voy a estar ahí para recoger los pedazos.”
Yo sabía que ella estaba enojada y apenada conmigo más que con Anahi. Aún así, sus palabras me asustaron. La verdad era que yo le había estado haciendo daño a la otra futbolista mucho más que ella a mí. Pero la idea de nosotras tratando de estar juntas y caer era el pensamiento más aterrador hasta el momento. Nadie más estaba debajo de mi piel que la hermosa morena de ojos color esmeralda. Sólo podía imaginar lo mucho que dolería si la perdía para siempre.
¿Pero no lo había hecho ya?
Le pedí disculpas una vez más a Ariana antes de que ella me dejara sola con mis pensamientos. Por una fracción de segundo mi mirada se encontró con la de Anahi, pero ella estaba decidida a ignorarme y yo tenía demasiado miedo de hacer un movimiento. Antes de darme cuenta, estaba de vuelta en mi camino a Francia, mientras que Anahio se dirigía a Boston. Pensé que la distancia disminuiría el pensamiento constante de ella.
No lo hizo.
-
Durante tres semanas me las había arreglado para seguir como si nada hubiera cambiado. Estaba de vuelta de París y continué donde había dejado las cosas. Sólo había algo diferente. No podía pasar por alto de que había estado increíblemente mal por lo que le había hecho a Anahi.
Mi mala conciencia me estaba comiendo viva. Tanto así, que incluso Dinah lo había notado y me había animado a hacer algo que me estaba causando un gran dolor de cabeza ahora. A pesar de que esa idea me asustó como la mierda, yo había hecho algo que nunca habría considerado antes.
Estaba de vuelta en Boston. Volar horas para ver a Anahi sin que ella lo supiera era arriesgado. Había una posibilidad de que ella no quisiera hablar conmigo; una posibilidad bastante grande en realidad teniendo en cuenta mi último intento. Pero tenía que intentarlo, ¿Qué otra cosa podía hacer?
Obviamente, no me creyó cuando traté de hablar con ella durante el campeonato. Eso se sentía como si yo estuviera siendo oportunista pero volver a mi anterior casa se sentía igual de intimidante y emocionante.
Como yo había estado en el departamento de Anahi antes, sabía mi camino y llegué al edificio de piedra rojiza y sin ningún problema. La dificultad era tocar el timbre. Había estado de pie en frente de su puerta durante casi quince minutos. Una parte de mí no podía creer que realmente estaba allí.
Echarse para atrás ahora no era una opción. Después de unas cuantas respiraciones, finalmente llamé al timbre. Inhalando profundamente, mis ojos se centraron en la apertura de la puerta, pero aterrizaron en Kristie. La rubia me miró sorprendida.
“Hey”, mi ex compañera de equipo dijo claramente sorprendida.
“Hola”, le respondí con una pequeña sonrisa antes de que el incómodo silencio siguiera. “¿Está Anahi allí?”
“Um, sí, claro”, balbuceó. “Lo siento, sólo estaba sorprendida. Es bueno verte.” Kristie me dio un abrazo lo cual me hizo sentir más cómoda antes de alejarse. “Voy a salir a comprar algo de comer para que puedan…hablar”, dijo ella, pero vi preocupación en sus ojos. “Sabes que te quiero, ¿Verdad? Pero si le haces daño de nuevo, voy a tener que matarte.”
A pesar de que yo sabía que estaba bromeando, había un poco de sinceridad detrás de esa declaración. Era claramente evidente que ella estaba preocupada por su amiga, pero lo entendía. En realidad, eso me hizo como ella incluso más y ella era una buena amiga de Anahí. Si tan sólo podría decir eso sobre mí.
“Me parece justo”, le respondí con una sonrisa amable y la vi hacer lo mismo.
“Vamos adentro, ella está en la sala de estar. Nos vemos más tarde”, Kristie me hizo saber antes de salir del departamento. Poco a poco haciendo mi camino hacia la sala de estar, oí la voz de Anahi y sentí mi pulso acelerarse al instante.
“¿Kristie? ¿Quién llamaba a la pu-”
Anahi estaba de pie delante del sofá, pero dejó caer un libro de su mano, dejando a media la frase cuando me vio. Si Kristie había parecido sorprendida cuando me vio, Anahi se veía profundamente conmocionada. Pero yo también estaba sorprendida de mí misma. Mis ojos recorrieron inadvertidamente a la chica más vieja. Llevaba un suéter de gran tamaño, un pantalón corto que parecía un short pero era apenas visible gracias al chaleco de puntos. Tenía el pelo recogido en un moño desordenado y un par de gafas negras con borde lo cual me dejó más perpleja.
Se veía tan esponjosa y linda y… ¡Doméstica! A veces realmente me olvidaba que ella era también una estudiante universitaria. Mi corazón latía con violencia cuando empecé a soñar despierta por sólo unos momentos; desayunar con ella mientras se veía de esa manera y abrazarla con la suave tela de su jersey…pero puse fin a esos pensamientos y me recordé a mí misma por qué estaba aquí.
“Lo siento, Kristie me dejó entrar. ¿Es un mal momento?”, le pregunté con cuidado ya que la otra morena parecía estar recuperándose de su sorpresa.
“No, sólo estoy estudiando”, explicó y ahora me di cuenta de la cantidad de carpetas y libros desparramados en toda la sala. “Pero estaré haciendo eso por toda la semana así que todo estará bien, supongo. Sólo iba a hacer un poco de café, ¿Quieres uno?”
Era obvio que Anahi estaba nerviosa porque hablaba mucho más rápido que de costumbre, pero al menos no me estaba echando. Todo lo contrario, limpió el sofá de todo el material de estudio y me ofreció un asiento.
“Eso estaría bien, gracias”, acepté y la vi caminar a toda prisa hacia la cocina americana. “Sin cre-“
“Sin crema y azúcar, lo sé”, la nativa de Miami reveló que sabía cómo tomaba mi café y eso hizo que mi corazón aleteara por alguna razón. Me senté en el sofá y miré alrededor del departamento. “Se ve muy diferente aquí.”
“Sí, reordené casi todo el departamento”, Anahi confirmó antes de unirse a mí otra vez con dos cafés en sus manos. “Pensé que necesitaba un cambio”, agregó mientras me entregaba una taza de las bebidas calientes. Algunas mujeres se cortaban el pelo cuando comenzaban un nuevo capítulo; los estudiantes de arquitectura renovaban sus departamentos al parecer.
“Bueno, se ve increíble. Quiero decir, antes se veía asombroso también”, divagué un poco y me hice más consciente de mis propios nervios. “¿Cómo va el estudio?” traté de hacer una pequeña charla y tomé un sorbo de mi café.
“No he dormido en 48 horas, así que va muy bien”, dijo con una sonrisa suave y finalmente me las arreglé para mirarla.
Mi corazón saltó una vez más. Ella estaba tan cerca ahora, sentada a mi lado. Su sonrisa se desvaneció lentamente cuando ninguna de las dos habló. El silencio se hizo más incómodo como Anahi empujó sus gafas y los hizo asentarse en la parte superior de su cabello. Sus ojos verdes se encontraron con mi mirada con cuidado, pero desvió la mirada rápidamente y finalmente me decidí a hablar. Yo no era alguien que hablaba de sus sentimientos y nunca lo había sido. Pero si quería tener algún tipo de relación con Anahi, tenía que ser honesta y abrirme; aunque fuera difícil.
“Probablemente estés hartas de mis disculpas por ahora, pero estoy tan increíblemente arrepentida, Anahi”, exhalé para frenar mi pulso. “Nunca quise hacerte daño. E incluso si no hubo intención, lo hice y por eso estoy arrepentida. Por lo que más me arrepiento es haberte alejado.” Sus ojos se conectaron con los míos cuando escuchó eso. “Hemos tenido nuestros problemas en el comienzo, pero siempre has sido una amiga increíble para mí y Lara después de todo. Y yo no lo aprecié. Debería hacer luchado más por nuestra amistad cuando Ariana dijo que tenía que dejar de hablar contigo. Tenías razón en lo que dijiste hace unas semanas. Incluso si no quería estar contigo, podría haber al menos intentado ser tu amiga o no haberte alejado completamente. Lo debería haber intentado. Eso habría sido lo menos que podía haber hecho después de todo por lo que habíamos pasado.”
La chica mayor fue difícil de leer, mientras yo hablaba. Ella no parecía molesta o enojada en absoluto. Sus ojos se encontraron con los míos de vez en cuando por un momento, pero no había nada sospechoso en ellos. Su facilidad y falta de emoción lo hizo peor de alguna manera. Ella parecía haberlo superado y eso dolió más de lo que esperaba.
“Soy consciente de eso”, Anahi respondió con calma pero sonaba sincera. “Y sé que no hiciste esas cosas para hacerme daño a propósito.”
“No estoy tratando de hacer excusas”, seguí adelante con la esperanza de conseguir más de una reacción de su parte. “Nunca me di cuenta plenamente de lo mucho que te había hecho daño hasta hace poco. Estaba tan absorta en mi propio dolor que no vi el tuyo”, las palabras de repente fluían fuera de mí a pesar de que nunca había tenido mucho interés en hablar sin rodeos acerca de mis emociones. “No fue justo de mi parte porque las experiencias que me hicieron cerrarme no tienen nada que ver contigo. Pero hice que pagaras por ellas; cuando éramos más jóvenes y ahora de nuevo.”
Aún así, la de ojos verdes se mantuvo casi estoica pero no me estaba mirando. O ella lo había superado o era más difícil mantener una fachada fría. Tenía le esperanza de lo último y me di cuenta que esto era probablemente mi última oportunidad de ser honesta con ella. Así que tuve que sacar todo.
“Odiaría pensar que te he hecho daño a un punto en el que realmente te hubiera cambiado”, le confesé y las imágenes del pasado empezaron a infiltrarse en mi cerebro. “Recuerdo cómo eras cuando éramos más jóvenes”, mi voz se suavizó sin saber lo nostálgica que se transformó. “La forma en que me mirabas en aquel entonces…nadie nunca me ha mirado así de nuevo. Se sentía tan…puro y pusiste tu corazón en la mano lo cual me volvía extremadamente loca, pero también confiaba en ti. Eras gentil y cuidadosa. Sólo espero que no-“
“¿Hayas destruido ese lado de mí?” de pronto terminó la frase y nuestros ojos se encontraron abruptamente lo cual me sorprendió que me interrumpiera.
“Algo así”, estuve de acuerdo en voz baja.
“Bueno, lo hiciste”, respondió ella, y mi corazón se llevó la mayor inmersión a pesar de que ella no sonó dura. “Pero tenía que suceder en algún momento. Hubiera sido otra persona si no lo hubieras hecho, probablemente. Yo era joven, ingenua y bastante inocente para ser honesta. Quiero decir, fuiste la segunda persona que besé y no tenía idea de que ya estabas teniendo relaciones sexuales en ese momento”, la más vieja habló del asunto con total naturalidad y odiaba lo defensiva y aparentemente cansada que parecía; eso era irónico, ya que yo jugaba usualmente esa parte y yo la estaba culpando por actuar así ahora. “Me caí duro pero aprendí mi lección. Y aprendí de nuevo ahora. Si le das a alguien tu todo y ellos no te quieren, entonces uno se queda sin nada. Para mí no es una mala cosa haber aprendido a tomar decisiones más inteligentes.”
Sus palabras me recordaron mucho a mí misma. Era mi filosofía jugar a lo seguro, después de todo. Recordando lo que pensé las últimas semanas, no podía guardar silencio.
“Hacer la opción ideal o segura no necesariamente significa que sea la decisión correcta”, le respondí en un susurro y vi una pequeña grieta en su interior. Su ceja izquierda se elevó levemente, pero luego volvió a su expresión indescifrable.
“Tal vez”, suspiró. “Pero es la única opción que estoy dispuesta a hacer.”
Asentí con la cabeza comprensivamente porque esto era obra mía. La pelea entre nosotras en la fiesta de la playa en Miami apareció en mi cabeza. Ella lo había dicho por si misma: la había roto. Y para hacerlo peor aún, lo había hecho de nuevo. No había alivio o perdón porque el daño que había hecho era irreversible. Y probablemente no merecía ninguna absolución.
“Mira, no tendrías que haber venido aquí”, añadió cuando me quedé callada. “No voy a guardar rencor y no quiero pelear más. Podemos ser cordiales cuando nos veamos en el campo de entrenamiento y esas cosas, pero…no puedo ser tu amiga, Dulce. Tú tienes una nueva vida y yo estoy centrada en la mía. Tenías razón en que probablemente hubo razón por la que no funcionamos, aunque las dos estábamos viviendo en Boston. Es hora de seguir adelante. Hay demasiada historia en este punto.”
Tragando el nudo de la garganta, asentí de nuevo. Ahora no estaba segura de lo que había esperado al venir aquí. Esto se sintió el final. No hubo gritos y pelea; había tensión y sentimientos abrumadores. Esto realmente había terminado, ¿No?
“Entiendo”, le dije después de un rato, pero saqué algo de mi bolso. Le entregué a Anahi el papel, parecía sorprendida pero finalmente sonrió al darse cuenta que estaba sosteniendo el dibujo de Lara. “Tenía que darte esto por ella. Ella tiene el tuyo, pero tú nunca obtuviste el de ella, así que pensé traerlo conmigo.”
“Gracias”, Anahi sonrió más cariñosamente.
“Gracias por escucharme”, le respondí y me di cuenta de lo encariñada que se veía cuando sus ojos se centraron en el dibujo. “¿Pero desde cuando llevas gafas?” le pregunté porque realmente estaba curiosa y no quería otra ronda de un silencio incómodo.
“Sólo los uso cuando tengo que leer mucho y mi ojos se tensan”, la centrocampista explicó y de alguna manera el dibujo había roto el hilo un poco más de lo que parecía. Al menos Anahi mostró alguna emoción más auténtica esta vez sonrojándose ligeramente. “Me veo nerd, lo sé.”
“Primero, el cómic y ahora los lentes”, no pude contenerme, pero volví a nuestros viejos y patrones y la molesté. “Parece que no eres tan genial como te crees que eres.”
“Me gusta ser una perdedora y no hacer nada en realidad”, ella sonrió levemente y la memoria de mis ensoñaciones acerca de su look doméstico regresó.
“Oh, ¿En serio? Pensé que eras ¿Una mujer grande en la campus y la alma de la fiesta?”
“Me estoy haciendo vieja, supongo”, la chica de moño desordenado se encogió de hombros.
“Parece que sí porque tienes una cana allí”, señalé un lugar de su cabeza y sus ojos se abrieron a lo ancho.
“!Dios mío! ¡¿Dónde?!” ella casi se volvió loca y me empecé a reír por lo que se dio cuenta de que había estado bromeando. Su puño chocó con mi antebrazo cuando me dio un puñetazo
. “!Ay!”
“!Eres una idiota! Mierda me asustaste mucho”, Anahi se rió ligeramente ofendida pero sobre todo aliviada.
“Lo siento, no pude resistirme”, admití y vi una sonrisa de oreja a oreja. Las mariposas en mi estómago estaban fuera de control. Esta era la Anahi que había conocido y por la cual me había enamorado en los equipos juveniles. Suspiré suavemente y sentí mis ojos mirar esos labios deseables antes que ella aclarara la garganta.
“Debo volver a estudiar”, Anahi me volvió a la realidad.
“Sí, por supuesto. No quiero retenerte”, le dije, pero era mentira. Hubiera querido más que nada mantenerla alejada de sus estudios. Pero lanzarme a besarla y comenzar una sesión con la estudiante con look nerd no era una opción. Me sorprendí a mí misma por la necesidad de querer tener una oportunidad con ella. Eso se volvía más evidente cada vez que la veía.
Lástima que yo había arruinado todas mis posibilidades.
Anahi me acompañó hasta la puerta y hubo otro momento incómodo porque ninguna de las dos sabía cómo decir adiós. Era demasiado cobarde para abrazarla porque sus brazos estaban cruzados. No hacía falta ser un experto en lenguaje corporal para saber que estaba a la defensiva y se estaba protegiendo a sí misma, literalmente.
“Bueno, te veré en dos semanas en el partido contra Inglaterra”, toqué en el hecho de que íbamos estar juntas para USWNT de nuevo pronto.
“Sí”, Anahi simplemente murmuró y parecía un poco más nerviosa ahora. Yo estaba muy tentada a inclinarme y darle un beso en la mejilla, al menos, pero no pude. El miedo al rechazo era demasiado fuerte.
“Muy bien, nos vemos pronto”, le contesté en vez e intenté mi mejor esfuerzo para no parecer derrotada, en lo cual fracasé miserablemente.
“Nos vemos entonces. Que tengas un buen vuelo”, la chica más mayor deseó sinceramente y sonrió suavemente. “Y…dale a Lara un beso de mi parte como un agradecimiento por el dibujo”, añadió mientras sus mejillas se fueron enrojeciendo sutilmente.
“Lo haré”, no pude evitar sonreír. “Adiós.”
“Adiós.”
Caminé por el pasillo y tenía que admitir a mí misma que mi último intento había traído algo de claridad. No era el final que quería, pero lo sentí como un cierre. El hecho de que iba a verla de nuevo en dos semanas me preocupaba sin embargo. Si la quería ver tanto después de haberla visto por unos pocos minutos, no tenía idea de lo que pasaría después de un día o dos.
Definitivamente había una batalla entre mi corazón y mi cabeza que me decían cosas completamente contradictorias. ¿Seguir luchando por ella cuando me había dicho que debíamos seguir adelante? O ¿Cumplir su deseo y aceptar que nuestro viaje en montaña rusa había llegado a su fin? Tenía dos semanas para averiguarlo hasta que nuestros caminos se cruzaran de nuevo.
-
Anahi’s POV
Entré en el vestíbulo del hotel y estaba más enojada que de lo posible. Mi vuelo se había atrasado y había llegado tarde para reunirme con el equipo. La práctica probablemente había empezado hace unos minutos cuando me precipité en la entrada con mi bolso. No era el campo de entrenamiento en esta ocasión, pero era un partido amistoso contra Inglaterra mañana que me convocó la reunión de USWNT. Un día de la práctica de ante mano no era mucho, pero la programación era difícil de hacer con tantos jugadores. Mi enojo pareció desvanecerse en un instante cuando escuché una voz familiar, de tono alto.
“!Panqueques!”
De pie en el mostrador de la recepción, no era otra que Dulce con Lara. La niña pequeña gritó llena de emoción y comenzó a correr hacia mí antes que tuviera la posibilidad de pensar. Pero no podía negar ese sentimiento cálido extendiéndose por todo mi cuerpo en cuando me agaché y sentí como me aplastaba en mis brazos abiertos.
“Hola, pequeña”, la saludé con una gran sonrisa y tuve que dejar de lado mi equipaje para frotar suavemente su espalda. Ella básicamente estaba saltando y me encontré riendo con cariño ante su genuina alegría de verme. Sus brazos todavía estaban doblados alrededor de mi cuello después de más de unos pocos segundos. “¿No me vas a dejar ir?”, le pregunté sin dejar de sonreír.
“No”, rió y yo asentí ligeramente.
“Muy bien, entonces vamos a levantarte”, le dije y la recogí sin esfuerzo por lo que ella estaba descansando en un solo brazo. De esta manera podía concentrarme en ella más intensamente y los orbes color avellana brillaban. No pude resistirme, pero le aparté el pelo de color marrón claro de la cara.
“Tu cabello está tan largo. Aunque se ve bastante bien” me di cuenta del pequeño cambio.
“Quiero que sea tan largo como el tuyo”, Lara respondió y me había envuelto alrededor de su dedo sin perder tiempo.
“¿Te gusta mi pelo?”, le pregunté y sacudí la cabeza con cuidado porque no podía creer lo rápido que había cambiado mi estado de ánimo. La niña asintió con la cabeza y de repente me palmeó la cara con la mano. “¿Te gusta mi cara también?” añadí con una sonrisa y fingí que quería morder su dedo que estaba en mi mejilla. Ella se echó hacia atrás y chilló.
“Mamá dice que no hay que morder” Lara se rió pero elevé mi ceja juguetonamente.
“No tengo que escuchar a tu mamá, pero está bien, entonces no te voy a morder. Pero ¿Qué pasa con las…cosquillas?” cuestioné y sus ojos se abrieron. Al parecer, ella era cosquillosa y no perdí tiempo para hacerle cosquillas a su estómago, pero me aseguré de mantenerla firme con mi otro brazo. Lara estaba riendo y resoplando fuertemente después de unos pocosmsegundos.
“Nooooo….panque-…” ella imploró entre un ataque de risa.
“¿Qué? Tú dijiste no morder y nada acerca de las cosquillas”, dije con timidez, pero detuve para que pudiera respirar.
“¿Podemos jugar juntas?” Lara hizo sus intenciones claras y no me había dado cuenta que Dulce se había acercado hacia nosotras hasta que la joven madre tomó la palabra.
“Anahi necesita registrarse primero, cariño”, dijo Dulce y se veía un poco incómoda. Tragué fuertemente porque no estaba segura de cómo actuar a su alrededor. Las cosas eran tan increíblemente complicadas entre nosotras. “Lo siento, ella puede ser un poco molesta”, la otra jugadora de fútbol se disculpó por el comportamiento de su hija, pero negué con la cabeza de inmediato.
“No, está bien”, respondí con calma pero puse a Lara abajo. “Pero tengo que hacer el ingreso, porque se me está haciendo tarde.”
“Sí, nosotras también en realidad”, Dulce reveló y me uní a ella en la recepción para conseguir mi llave. Asumí que Normani me había reservado como su compañera de cuarto y le dije a la mujer de la recepción mi nombre.
Dulce hizo lo mismo.
“Espinoza y Puente…sí, tienen la habitación 107”, la recepcionista sonrió ampliamente cuando mis cejas se fruncieron.
“¿Quién de nosotras?” le pregunté confundida.
“Ambas. Ustedes son las últimas personas del grupo en llegar y por lo tanto comparten la última habitación.”
Mi mandíbula casi se cayó cuando tomé la llave y miré a Dulce para obtener un vistazo. ¡¿Me gustaría ser su maldita compañera de cuarto?! Esa era la última cosa que necesitaba. Había sido una tortura estar cerca de ella después de lo que pasó en París, pero yo había estado bien cada vez que ella no estaba en la foto. Estar cerca de ella era otra historia. Haciendo caso omiso de ella no era tan fácil como lo hice ver.
Era sólo por dos noches, me dije. ¿Entonces por qué mi corazón estaba a punto de estallar cuando simplemente pensé en dormir en la misma habitación? No tenía más remedio que actuar fría cuando sentí a Dulce mirándome. Despreocupadamente asintiendo, hice el mejor esfuerzo que pude para mantener mi fachada imperturbable. Claro, estaba siguiendo adelante pero eso no era una cuestión de semanas. Haría falta de tiempo para eso y tal vez esta era la prueba definitiva.
Por suerte teníamos quedarnos prisa por la práctica y no nos hablamos la una a la otra. En cambio, pusimos nuestras maletas en la habitación y corrimos hacia la cancha de fútbol. Una vez que llegué allí, fui capaz de concentrarme; sobre todo en el juego y luego en Normani. Regañé a mi amiga más cercana por no haberme reservado como su compañera de cuarto, pero no fue su culpa. Nos pasamos todo el día en el campo de todos modos y mañana era el partido. No había mucho tiempo de inactividad, así que esperaba que no fuera demasiado difícil vivir con mi compañera de equipo con quien había compartido un tumultuoso pasado.
Tal como lo esperaba, volvimos al hotel bastante tarde. Y me aseguré de pasar la mayor parte de mi tiempo con Normani antes de regresar a mi habitación del hotel. Dulce y Lara no estaban allí, lo cual era sorprendente, pero un alivio al mismo tiempo. Fui al baño a cambiarme y abrí la puerta.
“!Mierda!” exclamé cuando vi a mi compañera de equipo, vistiendo sólo un par de bragas luego de que aparentemente acaba de haber salido de la ducha. Al cerrar la puerta rápidamente, mi corazón se sentía como si estuviera a punto de salirse de mi pecho. ¿Cómo fue eso de entrar al baño cuando Dulce estaba allí?
“Yo…lo siento”, dije de pie fuera de la puerta ahora, y mi voz estaba temblorosa.
¿Por qué no le puso seguro a la puerta? Por un momento casi pensé que lo había hecho a propósito, pero eso era ridículo. La imagen de mimcompañera de equipo casi desnuda me estaba causando palpitaciones en el corazón. ¡Jesucristo, había olvidado lo innegablemente caliente que ella era cuando esto tenía que suceder! Traté de no pensar en lo que quería hacer con ese cuerpo delgado y perfecto…pero eso fue difícil.
La puerta se abrió de repente, pero Dulce estaba envuelta en una toalla grande ahora.
“Está bien, me olvidé de poner pestillo lo siento”, la más joven sonrió tímidamente mientras Lara salió corriendo entrando a la habitación. Las mejillas de Dulce estaban sonrojadas, pero tal vez era por el vapor caliente de la ducha. “Quiero decir, no es nada que no hayas visto antes”, añadió con una risita y yo estaba a punto de perder los estribos. ¡¿Podría por favor no morderse el labio inferior?! “¿Está bien si miras a Lara por un momento mientras me arreglo?”
“No hay problema”, me las arreglé para no tartamudear y aclaré la garganta.
“Gracias”, suspiró ella antes de cerrar la puerta del baño.
“Dios mío”, murmuré en voz baja y tomé una respiración profunda, exhalando con fuerza justo después. Mi pulso estaba relativamente cerca al igual que cuando corría por todo el campo de fútbol.
Decidí cambiarme en la habitación ya que Dulce estaba ocupando el cuarto de baño y me puse mi pantalón corto y una camisa de Boston Breakers. Lara estaba sentada en mi cama y me miró expectante. No había manera de que no pudiera sonreír y me uní a ella en el colchón. Levanté mis cejas con sorpresa cuando la niña de tres años de edad, se acurrucó en mí en vez de pedirme que jugáramos como habitualmente lo hacía.
“¿Estás cansada, pequeña?”, le pregunté en silencio y sentí su pequeña cabeza asintiendo en mi costado.
Así que me acosté en la cama con ella, pero apoyé mi cabeza en las almohadas. Lara se acurrucó a mi lado y se ajustó para estar cómoda, con la cabeza apoyada en mi clavícula mientras yo tenía mi brazo alrededor de ella. ¡Ella era tan increíblemente pequeña! ¿Cómo alguien puede ser tan pequeño?
“¿Puedes cantar para mí otra vez?”, preguntó de repente.
“¿No puedo hacer otra cosa?” traté de desviar porque no quería cantar en absoluto. Eso siempre se sentía tan extraño para mí.
“Mami a veces me lee libros”, Lara ofreció otra opción que de buen grado acepté.
“Eso lo puedo hacer”, le respondí y tomé mi iPad que estaba en la mesita de noche. Ni en un millón de años sabría que terminaría buscando en Google historias para dormir pero me gustó si estaba haciendo honesta conmigo.
“¿Anahi?” la voz dormida regresó antes que encontrara algo adecuado.
“¿Sí?
“Quiero que tú y mamá sean amigas.”
Ahí mi ritmo cardíaco aumentó. Tragué ligeramente ante esas palabras dichas con un toque de tristeza que me mató.
“Somos amigas”, quería calmarla, aunque eso no era necesariamente la verdad.
“Pero nunca te puedo ver.”
“Vivimos muy lejos ahora. Eso hace más difícil que nos podamos ver. ¿Entiendes?”, le respondí y no estaba segura si ella captaría la idea de separación por la distancia.
“Creo que sí”, respondió ella, y suspiró. “Te echo de menos.”
“Yo también te extraño”, correspondí seria. Ahora yo era la que suspiraba porque odiaba ponerla triste más que a cualquier otra cosa. Era extremadamente difícil controlar mi relación con Lara y Dulce, al mismo tiempo. Quería ser amble sin ser realmente amigas. ¿Cómo era eso posible?
Sobre todo cuando no podía quitarme esa imagen de ¡Mi compañera de equipo en tan sólo su ropa interior!
“Puedes leer ahora”, Lara interrumpió mis pensamientos que estaban yendo a un lugar peligroso.
Me agaché un poco y coloqué un tierno beso en su frente. Mi brazo derecho todavía estaba envuelto alrededor de ella pero usaba mi mano para acariciar suavemente su pelo sedoso cuando comencé a leer una historia que había encontrado en línea. No pasó mucho tiempo para que Lara se quedara dormida y oí su respiración constante pero seguí leyendo por alguna razón.
Siempre había sido buena con los niños pero nunca había sabido lo mucho que podía congeniar con ellos hasta que Lara se había convertido inesperadamente en una parte de mi vida. La idea de ser mamá nunca había estado en mi mente. Yo no siquiera había pensado en estar en una relación comprometida hasta hace unos meses. Pero ahí estaba yo, leyendo cuentos para dormir a una niña que me importaba más de lo que pensé posible. Claro, ella no era mi hija y yo no era su madre. Pero a veces, y eso asustó la mierda de mí, me hubiera gustado serlo.
Estaba terminando ese aterrador pensamiento, miré hacia arriba y vi a Dulce de pie al otro lado de la habitación. No estaba segura de cuánto tiempo había estado allí de pie, pero ella obviamente estaba lista para irse a la cama ahora. ¡¿Por qué demonios llevaba puesto casi nada?! Técnicamente llevaba un par de pantalones cortos ajustados, pero que apenas cubrían su infame trasero. El tamaño de su trasero regordete era nada menos que espectacular y la tela ajustada lo demostraba perfectamente. Su pollera abrazaba su cuerpo con fuerza, haciendo su increíblemente atractivo cuerpo más sorprendente de lo habitual.
“¿Está dormida?”
El susurro bajo de mi compañera de equipo hizo romper de nuevos mis pensamientos impuros. Mi pulso estaba sobrepasando el techo una vez más cuando ella se acercó.
“Uhm…sí”, respiré lentamente y me lamí los labios de manera subliminal.
“Siento haber tardado tanto tiempo. Ahora me encargo de ella”, la menor dijo en voz baja y había llegado al borde de mi cama.
“No”, me escuché protestar cuando ella llegó a su hija. “Quiero decir, no tienes que hacerlo…ella puede dormir aquí si no quieres despertarla”, traté de explicar mi objeción casualmente pero las cejas levantadas de Dulce estaban indicando su sorpresa. Su rostro se suavizó rápidamente.
“Está bien”, ella estuvo de acuerdo e hice mi mayor esfuerzo para no mirarla.
Me sentí muy expuesta con ella de pie en el borde de mi cama y viéndome lo cariñosa que yo era con su hija. No era lo que yo quería que viera. Se suponía que nosotras no debíamos estar así de cerca.
Hablando de cercanía; Dulce hizo que mi corazón dejara de latir cuando inesperadamente se agachó y mis ojos se abrieron. Mis labios se abrieron en estado de shock antes que me diera cuenta de lo que estaba haciendo. La joven madre besó la frente de Lara de la misma manera que yo lo había hecho antes. Ella se apartó sólo mínimamente y me miró. Mierda, ¡Estaba cerca!
Sentí mi propio exceso de velocidad de mi respiración cuando su cara estaba centímetros de la mía. No era consciente, pero mi mirada cayó a sus labios carnosos por un segundo. Casi sentía su aliento en mis labios y tragué saliva.
Decir que no era tentador inclinarse y cerrar la distancia habría sido una mentira. Estábamos solas y mis pensamientos no eran tan racionales como lo habían sido viniendo aquí. Sentí una cierta parte de mí querer aprovechar el momento y sólo seguir mis deseos.
Mirando hacia arriba, vi los orbes marrones centrándose en mi boca y la química entre nosotras se volvió demasiado intensa para mi gusto. La cantidad de tensión sexual era insondable en ese momento. Sentí el pequeño diablo en mi hombro diciéndome que cediera. Nadie tenía que saberlo. Sólo nosotras dos y podríamos hacer uso el hecho de ser compañeras de habitación por la noche. Ella se iría de regreso a Francia de todos modos y tal vez sólo necesitaba sacarlo de mi sistema.
Excepto que no estábamos muy solas: Lara se movió ligeramente en mis brazos y me di cuenta de lo que estaba haciendo. Buscando apresuradamente distancia, oí a Dulce suspirar antes de que se alejara y pasara una mano por su pelo. Sin decir una palabra camino de regreso a su propia cama.
Mi corazón latía de forma errática y suprimí todos los sentimientos no deseados tratando de alejarlos. Era difícil, pero no imposible. No había pasado tanto tiempo tratando de bloquear a Dulce, para volver a mis patrones en un día. Eso tomó cada onza de restricción pero no dije o hice nada hasta que me quedé dormida después de algún tiempo.
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Aunque era un partido amistoso contra Inglaterra, nada sobre el partido era muy amable. La cantidad de tackles y faltas era una locura. Teníamos una ventaja de 1-0 a nuestro favor y quedaban sólo quince minutos por jugar. Era la primera tapa de Dulce tras ser subtitulada en la segunda mitad. En su forma típica, había anotado sólo minutos después y no sólo obtuvo su primera tapada y su primer gol para la USWNT, también nos había dado ventaja. Definitivamente estaba orgullosa de ella y el hecho de que yo la había ayudado a su meta fue casi una segunda naturaleza. Era bueno ver que nuestro juego no había perdido su eficacia a pesar de que estábamos jugando para diferentes clubes ahora. Hubo un rápido abrazo para celebrar, pero nada más. No quería hacer las cosas más complicadas después del intenso momento que habíamos compartido la noche anterior.
Me centré en el juego. Mi jugadora oponente me estaba dando el infierno sin embargo. Siguió dándome un codazo sutil y eso fue un absoluto dolor en el trasero. La próxima vez ella se quejó con el árbitro sobre nosotras jugando brusco, lo cual era ridículamente inexacto, tuvo la audacia de decir que sus compañeras de equipo podrían hacerse daño por nuestro juego peligroso.
“¿Sabes qué es más peligroso y podría lastimar a alguien? Darme codazos durante todo el juego”, no pude mantener mi boca cerrada ya cuando estábamos de pie cerca una de la otra, mientras se preparaba el tiro libre para Inglaterra.
“Tú, cállate de una puta vez”, la rubia en disputa dijo inesperadamente y me miró con tal desdén que sentí el enojo venir.
“¿Me lo acabas de decir a mí?”, le pregunté mientras caminaba hacia ella con mis ojos verdes centrándose con atención en los de ella.
“!Te dije que cerraras la puta boca! No es mi problema si no entiendes inglés, sucia mexicana!”
Me quedé de piedra. Incluso demasiado aturdida para argumentar que mi origen era cubano, pero algo me dijo que no le importaba de todos modos. Nunca antes había sido insultada a ese nivel. Estaba de pie a pocos centímetros de su rostro y esto era el momento que finalmente podría golpear a alguien en la cara. La cantidad de adrenalina corriendo por mi cuerpo fue superada por mi ira en este punto. Era normal climatizarse a veces, pero los comentarios despectivos como ese eran inapropiados; no sólo en el campo sino en general.
Antes de que tuviera tiempo de reaccionar, alguien me empujó a un lado y vi a Dulce empujar a la jugadora inglesa casi brutalmente lo que hizo que aterrizara en la hierba. Fue instintivo, pero agarré la cintura de Dulce y la detuve porque parecía que iba a saltar sobre la otra. Esto se sentía extrañamente familiar a lo que mi compañera de equipo había sido como cuando era un adolescente. Pero esta vez ella vino a mi defensa aparentemente.
En cuestión de segundos, casi todos los jugadores estaba ahora a nuestro alrededor y esto era un gran lío porque todo el mundo trataba de mediar y calmar la situación. Yo estaba concentrada exclusivamente en Dulce sin embargo. Ella incluso estaba tratando de luchar para conseguir paso e increpar de nuevo a la jugadora opuesta.
“!Suéltame, Anahi! ¡¿No has oído lo que ha dicho?!” la más joven estaba furiosa.
“Cálmate, Dul”, se me escapó ya que no la había llamado así desde los equipos juveniles. Su viejo temperamento hizo que los viejos hábitos reaparecieran junto a él. Por lo menos ahora estaba mirándome mientras sostenía sus muñecas. “No lo merece, déjala ir.”
La situación se calmó lentamente y fui hacia el árbitro, tratando de explicar que Dulce había sido contrariada, pero no ayudó. La morena tuvo una tarjeta roja por conducta violenta y dejó el campo a toda prisa, con la cabeza hacia abajo. Toda mi argumentación me trajo una tarjeta amarilla a mí misma y me di por vencida. Ver a mi compañera de equipo ser expulsada por defenderme fue lo peor. Tratando de concentrarme en el juego fue más que difícil, pero no las arreglamos para mantener la ventaja 1-0 que Dulce nos había dado. Eso no fue un consuelo para mí en absoluto.
Después de haber dejado el campo temprano, Dulce ya se había duchado y se dirigió al bus cuando llegué al vestuario. Iba a mi lugar cuando unos reporteros me llamaron. Al principio no quise decir nada, pero sentí una cierta responsabilidad de dejar las cosas claras. Probablemente no era buena idea porque estaba increíblemente enojada todavía.
Periodista: Anahi, fue un juego duro pero lograron ganar con sólo diez jugadores. ¿Cuáles son tus pensamientos?
Anahí: Fue duro. Inglaterra jugó bien y se defendió como un loco. Fue difícil romperlos y no creamos tantas oportunidades como queríamos. Ese era mi trabajo, pero yo no estaba sirviendo mucho por desgracia. Pero, por suerte un pase fue suficiente para Dulce para sacarnos el triunfo con su objetivo.
P: Hablando de eso, Dulce Maria Espinoza tiene ahora su primer partido, primer gol y también primera tarjeta roja en un juego. Ella te dejó con sólo diez personas en el campo. ¿Cómo crees que se siente?
A: Yo no soy Dulce, así que no puedo hablar en su nombre, pero estoy segura de que está molesta por haber sido expulsada. Ella es una teamplayer y sé que se va a castigar a sí misma por habernos dejado sin un jugador, pero no me puedo quejar por ello.
P: Pero no es la primera vez que hemos visto eso de ella. Ella recibió una tarjeta roja, mientras estaba jugando contigo en Boston por un ataque familiar. ¿No te parece que es un patrón y debe ser castigada?
A: Una vez más, yo no soy ella, así que no quiero decir demasiado, pero lo que ocurrió allí fue…ni siquiera sé si quiero hablar sobre eso ¡Porque me molesta seriamente! Hubo una discusión entre mí y una de las jugadoras inglesas. Las cosas se calentaron y me insultaron por motivos raciales. Ser hispano no es algo por lo que Dulce y yo nos avergonzamos pero desafortunadamente el racismo y el prejuicio es todavía muy frecuente, no sólo en nuestra sociedad sino en todo el mundo. Lo que se dijo en el campo fue despreciable, pobre de espíritu deportivo y definitivamente voy hablar con la federación para asegurarme que Dulce no reciba una suspensión severa. No apruebo la conducta violenta en el campo y no defiendo lo que hizo, pero los insultos raciales duelen peor que un empujón.
Todo el mundo se quedó en silencio por un momento y no tenía idea de lo climatizada que me había puesto hasta que me di cuenta que mi corazón latía fuerte y mi pecho subía y bajaba pesadamente. Los periodistas estaban ahora aún más curiosos pero les agradecí rápidamente y entré al autobús.
Busqué a Dulce pero ella estaba sentada sola en la parte de atrás con Lara. Como no quería interrumpir, me senté junto a Normani.
Al llegar al hotel, vi como Lara se marchó con algunos otros jugadores. Ella quería pasar tiempo con ellos, al parecer, o Dulce necesitaba un poco de tiempo de reflexión sobre sí misma. No había hablado con ella desde el incidente en el campo y la seguí hacia nuestra habitación. Todo su comportamiento era una réplica exacta de lo que había sido como ‘DE7’ hace unos años. Estaba enfadada todavía pero trató de ocultarlo.
“Dulce, ¿Estás bien?” no pude contenerme a mí misma, pero me preocupé cuando cerré la puerta de nuestra habitación detrás de nosotras.
“¿Qué piensas?” pasaba sus manos por el pelo, mientras caminaba por la habitación.
“No lo sé. Pareces molesta”, respondí con cuidado.
“¿Cómo puedes estar tan bien con esto, Anahi? ¡Lo que te dijeron ahí fue enfermo! No puedo creer que no te hayas levantado por sí misma”, dijo la menor agitadamente.
“No se trata de levantarme por mí misma. Pero no puedes ir por ahí empujando y empujando a la gente, Dulce. Estoy de acuerdo que fue un desastre hacer eso, pero tú no tienes que hacer esto”, me estaba empezando a frustrar también.
“¿Así que ahora es mi culpa defenderte?”, sonó herida pero su voz estaba llena de ira.
“No, no es eso lo que estoy diciendo”, argumenté rápidamente.
“Seguro que sonó como eso”, replicó ella.
“!Nunca te pedí que lo hicieras!” mi voz se elevó también.
“!¿Así que es mi culpa?!” Dulce gritó casi con incredulidad.
“!No! ¡Deja de gritarme por amor de Dios!” grité irónicamente de vuelta.
“!¿Por qué mierda si quiera estamos peleando?!”
“!No lo sé!”
Las dos nos quedamos en silencio y suspiré jadeé antes nuestra pequeña pelea a gritos, mientras nos mirábamos la una a la otra. ¿Por qué demonios estábamos discutiendo?
“Mira, lo siento”, dije cada vez más tranquila. “Entiendo por qué hiciste lo que hiciste. Pero estoy molesta porque podrías haber quedado mal por algo que no necesitaba suceder. Sólo estaba cuidando tu espalda. Sin embargo, apareciste a defenderme. Intenté hacerlo lo mismo por ti con los periodistas y voy a hablar con la federación con respecto a tu suspensión. Pero…gracias, ¿De acuerdo?”
Tomé una respiración profunda y vi a la otra jugadora relajarse también. Sus ojos aún estaban enfocados en mí sin embargo. Tanto así, que mi nerviosismo comenzó a crecer. Ella dio un paso en mi dirección sin romper nuestro contacto visual. Pude ver las ruedas girando en su cabeza. Había algo que estaba meditando.
“Sí de verdad quieres agradecérmelo, puedes quitarte la ropa.”
¿Dijo qué? Estaba bastante segura de mis ojos se salieron de sus órbitas por un momento cuando oí las palabras inesperadas de Dulce.
“¿Qué?”, le pregunté con una risa suave que estaba llena de inseguridad y shock. Ella estaba bromeando, ¿Verdad?
“Sé que no quieres una relación o algún compromiso”, la de ojos marrones continuó acercándose haciendo que mi corazón se acelerara. “Y estoy de acuerdo con eso. Pero no nos engañemos. Yo sé que tú quieres y yo también. ¿Por qué estamos peleando contra lo que es inevitable? Quiero decir, la tensión entre nosotras puede ser liberada tan fácilmente”, su voz era apenas un susurro mientras estaba de pie justo en frente de mí. “Sin ataduras”, ella dijo descascarillada y sentí sus manos colocándose en mi cintura. “Estamos aquí solas…sólo tú y yo”, mi cerebro estaba en sobrecarga. “Vi la forma en que mi miraste cuando entraste en el baño y luego, cuando casi te bese ayer por la noche”, sus dedos agarraron el dobladillo de mi pollera.
“Tú…no puedes estar hablando en serio”, yo tartamudeaba y tuve un tiempo difícil creyendo que esto era la realidad. Todos mis esfuerzos para ser fría e indiferente eran en vano en este instante.
“¿Me estás diciendo que no has pensado en ello?”
“¿Algo así como…amigas con derechos?”, le pregunté con un ligero temblor.
“Llámalo como quieras”, susurró y había sólo unos centímetros entre nuestros labios. “De esta manera nadie se hará daño y aún así obtendremos lo que queremos.”
¡¿Quién era la verdadera seductora aquí?! Nunca había estado en conflicto, pero realmente no había tiempo para analizar. Dulce se acercaba y yo sabía que una vez que nos besáramos, ninguna de nosotras sería capaz de parar. Yo había tenido algunas relaciones en el pasado sin cadenas. La pregunta era si iba a ser capaz de hacer eso con ella. La idea era tentadora, sin duda. Sentirmsus manos pastoreando mis costados mientras olía su aroma familiar nonayudaba en absoluto.
Ella estaba cada vez más cerca y tenía que tomar una decisión rápidamente…

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:28 am

Capitulo 15
Dulce’s POV
Esto era todo. Mi último disparo. Era la última idea desesperada que tuve para sostener cualquier tipo de relación con la morena de pie en frente de mí. Proponerle que fuéramos amigas con beneficios podría ser la mejor o la peor que idea que había tenido. Todo lo que sabía en este momento era que ya no podía soportar más la tensión. La deseaba más de lo que había deseado nunca a nadie.
Estar alrededor de ella y compartir un cuarto era una tortura total después de nuestra última conversación en Boston. Una parte de mí quería dejarla ir, por su bien. Otra parte de mí quería aferrarse para siempre, por mi bien. Resultó que estaba siendo egoísta, una vez más.
Pero no importa la guay que parecía Anahi, había pequeños momentos en los que había encontrado una esperanza de que podría haber una oportunidad para nosotras. Dormir con ella era bastante drástico, pero tal vez lo relacionado con la intimidad sería obligarla a entrar en contacto con sentimientos no resueltos que posiblemente estaban enterrados en algún lugar en el fondo. ¡Por no hablar de que en serio quería dormir con ella! Se sentía como si las anteojeras se habían caído en las últimas semanas. No se podía negar en lo que mucho que me sentía atraída por ella en todas las formas posibles.
En realidad, sentía como si estuviera siendo arrojada de vuelta al pasado. Antes, cuando habíamos estado en el equipo juvenil, Anahi me había confundido más allá de la creencia. Había estado luchando contra mis sentimientos por ella a cualquier precio y esto se sentía similar. Y qué si intentábamos ser informales de nuevo, sólo que esta vez no me daría por rendida sino que daría lo mejor de mí para usarlo como base para algo más.
Bajo cualquier otra circunstancia probablemente no habría actuado por mis deseos, pero después de otra pelea, esto era completamente inútil, porque las dos estábamos tratando de proteger a la otra. No iba a sobrevivir otra noche en esta habitación del hotel con la cantidad de tensión entre nosotras. Esa era la razón por la que siempre peleábamos, ¿No? Para liberar parte de la electricidad que cobraron nuestros sistemas por así decirlo. O al menos esperaba que esa fuera la razón ya que no podía soportar la idea que en realidad no nos gustábamos. Estaba segura como el infierno que ella me gustaba. La cuestión era cómo Anahi reaccionaría ante mi oferta inesperada.
Ella parecía sorprendida lo que era comprensible. Pero lo más importante para mí era la disminución de su fachada imperturbable. Comencé a ganar un poco más de esperanza de que ella no estaba por encima de nosotras como ella quizá quería que yo creyera. Ella no estaba protestando mucho. La incredulidad era más evidente en su rostro, esa hermosa cara con esos labios cualificados que estaban tan cerca de mí por ahora.
Yo estaba cada vez más cerca y forcé una decisión.
Antes de que me diera cuenta, mis labios estaban sobre los de ella. Presionándolos suavemente uno contra el otro, sentí un poco de miedo por el lado de Anahi, pero traté de disminuir añadiendo más presión. Ella exhaló fuertemente por la nariz y la resistencia se estaba desmoronando. Se sentía como si se hubieran invertido los papeles y yo era la que estaba seduciendo a la chica mayor. Mis manos estaban agarrando el dobladillo de su pollera con fuerza antes de que el beso suave terminara.
En lugar de alejarme, abrí los ojos por un segundo y vi que los de ella seguían cerrados. Acercándome de nuevo, capturé su labio superior entre los míos con más asertividad y la sentí devolver el beso. Mi corazón latía como loco en cuanto ella correspondió. No pasó mucho tiempo para romper las últimas barreras porque chupó suavemente mi labio inferior. Dios, odiaba y amaba al mismo tiempo la gran besadora que ella era.
Sus labios se movían al unísono con los míos, aplicando la cantidad justa de presión, deslizando su lengua sensualmente sobre mi labio inferior para burlarse de mí ante de que sus ambas manos ahuecaran mi cara. Eso fue, sin duda, algo que siempre había querido. La forma en que sus dedos se pusieron perfectamente en mis mejillas y mostró el difícil equilibrio entre la dominación y el cariño era algo que me derretía cada vez que ella hacia eso. Su lengua trazó mi labio inferior una vez más y esta vez ella ladeó la cabeza para deslizar el hábil músculo en mi boca. Di un grito ahogado en silencio, Anahi aprovechó el momento y exploró el interior de mi boca por un momento rápido. Seguía bochornosa como ella no estaba empujando su lengua en mi garganta al igual que otras personas lo harían, pero acarició la mía desafiante.
Tenía que aprovechar el impulso y comencé suavemente a guiarla hacia mi cama retrocediendo. Por desgracia, tropecé con algunos de los juguetes de Lara, pero Anahi me cogió justo a tiempo por el agarre de mi cintura. Ella se rió y sorprendentemente parecía divertida ante mi torpeza en lugar de enojarse por haber arruinado el momento. Aliviada, me senté en el borde de la cama, agarré su pollera una vez más y la atraje hacia mí.
Una vez más, ella tomó mi cara con ambas manos mientras se inclinó por la cintura para besarme. Mi atracción se hizo más urgente, porque ella no se había unido a la cama, estaba de pie entre mis piernas y yo estaba perdiendo la paciencia. El volante central sonrió contra mis labios al darse cuenta de mi necesidad de más. Al parecer, decidió ceder y ambas nos posamos en la cama conmigo debajo de ella. Nuestros labios se mantenían conectados en todo momento y por alguna razón los nervios me estaban pateando.
Las manos de Anahi se movían lentamente, pero a sabiendas, trazando mis lados y empujando mi pollera para acariciar la piel de mi cintura. Fue involuntario, pero el primer gemido se escapó de mis labios a pesar de que fue amortiguado por los labios lascivos contra los míos. Ella me besaba profundamente, sensualmente, burlonamente en donde yo pensaba que mi cabeza iba a explotar. Mi cuerpo empezó a temblar sin que ella realmente hiciera mucho. La forma en que reaccionaba ante ella era completamente diferente a cualquier otra persona. No podía controlarlo y eso me asustó.
Mis labios fueron finalmente liberados, así que fui capaz de tomar un respiro cuando la chica mayor se trasladó más abajo. Dejó un rastro de besos apasionados en mi cuello mientras yo me agarraba de las sábanas. Se suponía que esto no debía sentirse tan intenso. Nada se suponía que debía ser así. Estaba tan fuera de mis cabales y tenía miedo de decepcionarla cuando fuera mi turno. Cada vez me ahogaba más en mis pensamientos, no me había dado cuenta de que la otra chica iba aún por más ahora.
Empujó mi camisa, dejando al descubierto mi estómago y los lados antes que los labios hinchados continuaran su búsqueda. Contuve un gemido. Utilizando sólo la punta de la lengua, trazó mis músculos abdominales antes de que procediera en mi otro lado. Los senderos húmedos por toda mi piel caliente me causaron piel de gallina en todas partes. Era vergonzoso lo excitada que estaba en este momento sin que ella me haya tocado realmente en cualquier lugar íntimo. El temor a no poder corresponder de la misma manera estaba resurgiendo con más fuerza. De repente, Anahí se detuvo. Antes de que tuviera la oportunidad de mirar hacia abajo, los ojos esmeraldas se cernían sobre mí y vi la preocupación en ellos.
“¿Estás bien?” preguntó mi compañera de equipo y parecía alarmada.
“Sí, por supuesto”, el temblor de mi voz me sorprendió incluso a mí misma.
“¿Estás segura? Estás toda…tensa”, comentó Anahi en voz baja y sin reproche. Su mano rozó un poco de pelo que estaba delante de mí, y ese simple gesto hizo que mi corazón aleteara, al igual que su preocupación por mi bienestar en este acalorado momento.
“No es nada”, traté de desviar, pero yo sabía que ella sospechaba algo.
“Si no quieres seguir adelante con esto entonces entiendo”, dijo ella con cuidado mientras acariciaba mi mejilla con su pulgar.
“No es eso”, suspiré con frustración ya que yo no era la mejor mentirosa. “Simplemente estoy…intimidada.”
“¿Intimidada?” repitió inquisitivamente. “¿Por qué?”
“Porque tú eres mucho mejor en estas cosas que yo y temo que no pueda… ‘beneficiarte’ mucho”, admití y escuché su risa ligeramente en mi elección de palabras. “No te rías de mí”, la regañé con un mohín.
“No me estoy riendo de ti, te lo prometo. Fue sólo gracioso la forma en que lo dijiste”, la otra latina replicó rápidamente pero en realidad me encantaba ver su risa más que nada. “Pero tú te acuerdas de lo que hemos hecho antes, ¿Verdad? Tú has estado saliendo con Ariana, así que no creo que tengas nada de qué preocuparte.”
“Es sólo que…” suspiré aún más fuerte y rodé los ojos a mí misma por ser tan estúpida. Este no era mi plan de ser seductora.
“Sólo tienes que decírmelo, no te voy a juzgar”, Anahi susurró suavemente y siguió acariciando el lado de mi cara. Hace un momento me di cuenta de lo cómodas que estábamos. Ella estaba siendo demasiado afectuosa ya que esto se trataba sólo de sexo, ¿Verdad? La tierna mirada en sus ojos verdes me estaba dando palpitaciones en el corazón. Su cuerpo descansaba en el mío como nunca hubiéramos hecho nada y estaba tan hipnotizada por sus suaves toques y miradas.
“Yo no…quiero decir, es tan vergonzoso…um…bueno, ni siquiera he usado nada más que mis manos para darle placer a otra mujer aún”, solté al final y mis mejillas estaban encendidas con la profunda sombra roja.
“¿Eso es todo?” Anahi preguntó con una sonrisa mientras yo asentía. “¿Por qué eso tendría que importar? Quiero decir, ¿Crees que me esperaba algo más de ti?” su voz se suavizó.
“¿No lo haces?”
“No”, ella negó con la cabeza y parecía casi ofendida por mis palabras. “No quiero que hagas algo con lo cual te sientas incómoda. Y lo entiendo perfectamente. Es una cosa muy íntima para ti, hacer eso y entiendo si no lo haces por cualquiera. Y, además, yo no soy alguien que intimida cuando se trata de esas cosas. Alguna vez yo también fui una flor tardía.”
“¿En serio?” le pregunté con curiosidad a pesar de que ella había mencionado antes de que yo había sido la segunda persona que había besado en aquel entonces. Ella asintió con la cabeza, pero trazó mi cuello con sus dedos tiernamente. “¿Qué edad tenías cuando tuviste tu primera vez?”
“Casi 19”, Anahi respondió con indiferencia y eso fue sin duda más tarde que la mía.
“¿Cómo fue?” no podía dejar de ser entrometida y la intimidad del momento era algo que nunca había experimentado antes. Nosotras no estábamos siendo íntimas en el sentido físico, pero al estar tan cerca y hablar de asuntos personales me hacía enamorarme de ella más y más a cada minuto.
“No creo que quieras oír la historia”, la morena abrió mucho los ojos.
“¿Fue malo? ¿O fue bueno?”
“No, simplemente no fue tan convencional…”, la de ojos verdes respondió vagamente antes de empezar a acariciar sus brazos con ambas manos, sólo usando mis dedos. Inmediatamente sentí la piel de gallina en su piel suave. Esto era mucho más de lo que esperaba que pasara con mi oferta.
“Ahora estoy intrigada”, le dije y levanté mis cejas.
“Creo que no sentirías mejor si te digo”, siguió desviando.
“Me gustaría saber. Y te prometo que no voy a enloquecer”, le respondí, aunque esa promesa no era cierta.
“Bueno, yo todavía era una estudiante de primer año en la universidad y no me importaba nada más acerca de que no fuera el fútbol”, ella comenzó a contar la historia mientras la miraba fijamente por encima de mí. “No habían muchas chicas que estuvieran fuera del closet y que me interesaran, salvo por esta chica. Ella era un poco mayor y todo el mundo sabía que era lesbiana. Pero tenía una novia desde la secundaria. Conocí a ambas y nos pusimos a hablar en una fiesta. Ambas estaban muy relajadas y me invitaron a su casa unos días más tarde y…las cosas… sucedieron.”
Mi boca se abrió ligeramente. Anahi se encontró con mi mirada y sus mejillas estaban sofocadas ahora.
“¿Me estás diciendo que en tu primera vez, fuiste seducida por una pareja de lesbianas en un trío?”, le pregunté asombrada.
“Si lo pones así, eso suena-“
“Al igual que una porno”, interrumpí y la oí reír.
“No fue de tan mala calidad. Más bien fue…educativo”, añadió con la sonrisa más astuta y tragué saliva.
“Tenías razón. Definitivamente estoy más que intimidada ahora”, le confesé y me arrepentí de haberle hecho esa pregunta antes de querer disfrutar nuestra intimidad.
De repente, Anahi me dio un beso, tiernamente como si estuviera tratando de calmarme. Esto no era acerca de ser amigas con beneficios. ¡No podía serlo! La calidad amorosa de ese beso iba más allá de los que habíamos intercambiado antes. Me quedé helada y mi corazón palpitaba salvajemente. Una de sus manos estaba en mi mejilla; puse la mía sobre la suya hasta que ella se retiró.
Por el amor de Dios, la forma en que me sonreía suavemente me estaba matando de la mejor manera posible. Había funcionado, no estaba pensando en su experiencia previa en absoluto ahora. Sin embargo, sus expresiones faciales se hicieron más pensativas y sentí que había algo en su mente. Tomó un momento de sus círculos de rastreo en mi clavícula antes de que hablar de nuevo.
“¿Tu primera vez fue con Austin?”, preguntó en voz baja y asentí para confirmar. anahi inhaló profundamente y se mordió el labio por un momento como si estuviera tratando de contenerse para hablar. “¿Él fue…? ¿Por lo menos fue amable contigo?”
Cualquiera que haya sido la duda que se había producido antes de mis sentimientos por ella, se habían ido tan pronto como esas palabras salieron de sus labios. ¿Cómo diablos había sido tan tonta para haberla dejado ir? Su voz estaba tan llena de afecto, inseguridad, preocupación y tantas otras cosas que mi corazón dio un vuelco. Ella no podía preguntarme esto y no sentir algo por mí también. ¿Por qué le importaría como mi ex marido me había tratado cuando lo único que ella quería era echar un polvo?
Sentí como si esto era el regreso de la Anahi que había conocido en el campamento. Al recordar nuestra conversación de hace dos semanas, ella había dicho que yo había destruido ese lado tierno. No estaba de acuerdo ahora, porque esta era la forma que me miraba en ese entonces. Todo lo que esperaba, era que Anahi estaba usando el ser amigas con beneficios como excusa porque sentía algo por mí, aunque no estaba dispuesta a admitirlo. Estuve en un trance por un momento antes que me dije a mí misma que debía responder.
“Lo fue”, susurré para aliviar su malestar y ella parecía aliviada.
“¿Cuántos años tenías?” su voz era suave.
“15”, admití con un suspiro aunque no hubo juicio evidente en el rostro de Anahí.“Éramos jóvenes. Sé que era demasiado joven. No porque quedé embarazada un año más tarde, pero habían sucedido tantas cosas que pensé que iba a ser un escape…algo para ocupar mi mente lejos de mis padres, Sofi y el constante apego con Austin.”
“¿Te arrepientes?” la otra parecía preocupada de nuevo.
“No”, le dije al instante. “No tendría a Lara si las cosas no hubieran sucedido de esa manera. Y no la cambiaría por nada, ni siquiera si eso significaría borrar las malas experiencias.”
“Puedo entender eso. Ella es bastante adorable”, Anahi sonrió.
“Ella te ama”, sólo decía la verdad y no pude mantener la boca cerrada. “Y no puedo culparla.”
La chica con el par de ojos más fascinantes se había bloqueado y se sorprendió al escuchar eso. Yo quería seguir adelante, decirle lo que sentía, pero sabía que no iba a reaccionar bien. Si yo supiera que ella no iba a correr, le hubiera confesado que estaba loca por ella una vez más. Pero ella no estaba dispuesta a escuchar eso. No después de lo ocurrido recientemente. Sus palabras en Boston estaban repitiéndose en mi cabeza; no estaba dispuesta a hacer una elección arriesgada. Así que tenía que ser paciente y por lo menos esperar a que las cosas progresaran antes de soltar el gatillo.
“¿Alguna vez has visto ‘El paciente inglés’?” Anahi preguntó fuera de contexto.
“No”, le contesté.
“Hay una escena en la que el chico pregunta que como se llama el hueco que está en la base de la garganta de la mujer”, la voz ligeramente ronca susurró mientras rastreaba el área exactamente mencionada con sus dedos. Mi corazón estaba a punto de explotar. “Siempre se me olvida como se llama…aunque es tan sexy”, añadió en un murmuro y parecía completamente enfocada en el acto.
“Odio lo encantadora que eres”, me mordí el labio y eso fue en la parte exacta. Me encantaba estar en el extremo, pero odiaba saber que no estaba recibiendo exclusivamente ese lado de ella; al menos no por ahora.
“¿Sí?”, se rió y bajó la cabeza. Los labios gruesos se conectaron con la parte inferior de mi garganta mientras su lengua llenó el área hueca rápidamente en un movimiento apacible. Mis caderas se resistieron en contra de mi voluntad y suspiré de placer. Jesucristo, ella no estaba jugando limpio. “Dulce, no quiero que hagas algo con lo que no estás bien. Si has cambiado de opinión acerca de esto, entonces estoy-“
Sus palabras eran ambles y todo, pero estaba más segura que antes de que quería hacer esto. Así que la interrumpí con un beso apasionado.
“Cállate”, murmuré contra sus labios y sentí las comisuras de sus labios formar una sonrisa. Nos instalamos de nuevo en un ritmo de besos lentos, mientras que ninguna de las dos nos apresuramos a dar el siguiente paso. Estaba más nerviosa con cada beso sin embargo. Así que tiré del dobladillo de su camisa y comencé a tirarla hacia arriba. La chica más alta levantó su cuerpo del mío, así fui capaz de quitársela. Se sentó, tomó mis manos y me guió a hacer lo mismo. Ahora ella era la que me estaba sacando la parte de arriba.
Antes de que pudiera echarme para atrás de nuevo, Anahí envolvió sus brazos alrededor de mi torso y comenzó a besar mi cuello. Cerrando mis ojos de pura felicidad, también noté una gran sensación punzante en mis regiones más bajas. La chica mayor estaba chupando el lóbulo de mi oreja como crucé mis brazos alrededor de su cuello. No me había dado cuenta ella había desabrochado mi sujetador y estaba lentamente deslizando los tirantes por mi hombro. Retirando mis brazos alrededor de mi cuello, el tejido de encaje aterrizó en algún lugar del suelo rápidamente.
Ahora ella me empujó sobre la cama y sus labios comenzaron a explorar la zona recién expuesta. Me estaba mordiendo el labio para reprimir cualquier gemido ya que no quería parecer tan fácil. Eso fue más difícil cuando sus manos se unieron. Las palmas cálidas apenas me tocaban antes de ahuecar suavemente mis pechos. Siempre había sido consciente de su tamaño más bien pequeño, pero mi compañera parecía disfrutarlo. Tenía, sin duda, los labios más suaves que jamás había sentido y estaban besando cada centímetro de mi pecho desnudo. Mis ojos rodaron cuando su lengua experta se deslizó sobre mi pezón erecto.
“Dios”, dejé salir sin aliento y agarré la nuca de Anahi para aferrarme. La chica más vieja aplicó un poco de succión en el brote tenso y mis caderas se sacudieron de nuevo. Básicamente estaba temblando de excitación y esto apenas había comenzado. Ella se movió hacia mi otro pecho y apreté mis manos en los mechones oscuros. Abrí los ojos, miré hacia abajo y ella al parecer recogió mi mirada.
Encontrarme con los confusos, ojos verdes fue la peor decisión porque me encendí aún más por esos orbes diabólicamente atractivos.
“Joder, eres tan sexy Dulce”, ella descascarilló y masajeó mi pecho. Jadeé suavemente ante su masaje, pero también por su sensual voz y palabras. Cada vez se hacía más evidente por qué la nativa de Miami tenía una cierta reputación.
¡¿Quién sería capaz de resistirse a ella?! El hecho de que ella sonaba sincera y tan sexy era casi demasiado. Quería arrancarle la ropa, pero no había terminado al parecer. Podría haber sido minutos u horas en que ella se focalizó exclusivamentenen mi parte superior del cuerpo. La tensión por debajo de mi cintura era una tortura.
“Anahi…por favor”, no podía creer que le estaba rogando por más, pero estaba desesperada.
Sentí sus labios chocar inesperadamente contra los míos después de haber sido privada de ellos por un tiempo. Hambrienta respondiendo a sus besos, rasguñé sus hombros sin darme cuenta. Sus caderas de repente empujaron contra mi centro con hormigueo y lancé un gemido aún más fuerte.
“Me estás volviendo loca”, Anahi jadeó ante mi reacción.
“Mira quien…está hablando”, casi me reí y jadeé, porque no había manera en el infierno que ella se sintiera tan excitada como yo.
“Te deseo tanto”, susurró y noté su voz temblorosa.
“Maldita sea entonces hazlo”, estaba a punto de perder los estribos si no hacía algo acerca de la tensión que sentía.
“Quiero probarte hasta que creas que vas a explotar”, la voz rasposa respiraba contra mi oído y clavé mis uñas en sus hombros. “Entonces voy a parar y te besaré sólo en los labios, saboreando el dulce sabor y dejaré que te calmes para comenzar todo de nuevo”, continuó y mordió el lóbulo de mi oreja. “Voy a hacer que te vengas con tanta fuerza, Dulce…”
“!Mami!”
Anahi casi se cayó de la cama cuando la voz de tono alto de Lara apareció. Sólo oí a Normani decir ‘Adiós’ desde la puerta antes de desaparecer dejando a mi hija, a quien le había dado la llave. Gracias a Dios, Normani no había entrado, pero oí suaves pasos acercándose rápidamente. Tiré de la manta sobre Anahi y mi cuerpo justo a tiempo como Lara llegó a la zona del dormitorio.
“¿Qué están haciendo?” Lara rió cuando nos vio en la cama, pero no perdió el tiempo para reunirse con nosotras.
“Estamos…um…en realidad…nosotras”, tartamudeé sin aliento mientras mi corazón todavía latía.
“Estábamos jugando a las escondidas”, Anahi me ayudó y me miró por el rabillo.
Su cabello era un desastre, sus mejillas estaban sonrojadas, los labios hinchados y había líneas rojas sobre todo sus hombros. Afortunadamente Lara no tenía idea de lo que podría significar eso, pero la más mayor se veía tan prolija.
“¿Y te escondías en la cama? Eso es tan fácil”, la niña de tres años, se rió y la emoción era visible ya que Anahi y yo habíamos jugado juntas. Jesús, claramente habíamos estado ‘jugando’.
“Lo sé, ¿Verdad?” Anahi intervino. “¿Qué te parece si todas jugamos juntas? Ve a ocultarte y nosotras vamos a buscarte. Probablemente eres mucho mejor por eso tendremos que hacerlo juntas. Una de nosotras nunca va a ser capaz de encontrarte de otra manera.”
“Está bien, ¡Cierra los ojos!” Lara estaba entusiasta y saltó de la cama mientras yo cerré los ojos.
Una vez más, mi compañera de equipo resultó ser muy hábil en el manejo de mi hija. Nada me afectó más que ver su amistad genuina. Tragué el nudo de mi garganta, pero oí la apertura de la puerta del baño. Obviamente Lara se había escondido allí. Anahi y yo apresuradamente salimos de la cama y buscamos nuestra ropa. Sólo faltaba su camisa mientras que yo debía ponerme el sujetador. Durante la siguiente media hora, fingimos como si nada hubiera pasado y jugamos con Lara. Ella estaba en la luna sobre nosotras tres por pasar tiempo de calidad con nosotras.
“Panqueques, ¿Me puedes enseñar a dibujar como tú?”, preguntó la niña pequeña mientras las veía sentadas en la cama de Anahi. Estaba haciendo las maletas para guardar el resto de nuestras cosas y la chica mayor había estado dibujando. No pasó mucho tiempo para que a Lara le invadiera la curiosidad y se había unido a la estudiante de arquitectura.
“Ya sabes, dibujar es como el fútbol”, la de ojos verdes explicó en voz baja. “Cuánto más se practica y más mayor te haces, más cosas puedes hacer. Creo que eres muy buena para ser tan pequeña. Cuando tenía tres años, yo no podía hacer eso.”
“¿En serio?” Lara sonrió ampliamente.
“Sí, absolutamente”, Anahi asintió y mi corazón se hinchaba por su conversación.
“Pero aquí, vamos a intentar algo”, agregó y dejó que Lara se sentara en su regazo.
El cuaderno de dibujo ahora estaba en el regazo de mi hija antes de que mi compañera de equipo hiciera a Lara sostener un lápiz. Envolviendo la mano grande alrededor de la pequeña, ella comenzó a guiar sus dedos. Era obvio que Anahi era la que estaba dibujando, pero hizo que Lara sintiera que ella lo estaba haciendo.
“Mira, puedes hacerlo. Esa es la forma más rápida de dibujar un conejo. Si practicas, irás mejorando rápidamente.”
“Voy a practicar ahora mismo”, la castaña clara chilló y empezó a mover sus dedos por ella misma.
“Eso es bueno”, Anahi instruyó y no había dejado de sonreír en ningún momento.
De repente levantó la vista y me miró a los ojos. Casi se me cae la percha de las manos, pero traté de mantener la calma. Intercambiando una pequeña sonrisa, ella se centró de nuevo en Lara y tomé una respiración profunda. La idea de que esto fuera una opción real para mi futuro me estaba abrumando con alegría. Pero también sabía que había un montón de trabajo que debía hacer.
-
La mañana siguiente llegó demasiado rápido. En cuanto a mi despertador, había sólo unos pocos minutos para que sonora y así tendríamos que estar listas para ir al aeropuerto. Lara estaba durmiendo pacíficamente y decidí levantarme. Haciendo poco a poco mi camino al baño, me di cuenta que las luces estaban encendidas.
Anahi estaba de pie delante del espejo con la puerta medio abierta. Ella estaba lista al parecer y aparentemente era una persona mañanera. Nunca había entendido como ella se alistaba y levantaba tan rápido.
“Oh, hola, ¿Te desperté?” preguntó la morena y sonaba apologética.
“No, tenemos que estar listas en media hora de todos modos”, le contesté soñolienta y le di una mirada rápida. Llevaba un par pantalones negros ajustados y una simple camiseta blanca, pero aún así se veía tan malditamente atractiva. No podía ser tan sexy a las seis de la mañana.
“Bueno, el baño es todo tuyo. Estoy lista de todos modos”, Anahi sonrió educadamente y quiso pasar por mi lado, pero nos sorprendí a ambas cuando nuestros labios se conectaron. Fue instintivo, pero no pude evitarlo. No después de la noche pasada. Y teníamos un acuerdo por lo que mi afecto no era inapropiado, ¿No?
La otra morena parecía aturdida y devolvió el beso sólo suavemente antes de alejarse.
“Um, no creo que debamos hacer esto en este momento”, dijo Anahi y sentí mi corazón con calambres. “Es sólo que con Lara aquí, no quiero que se confunda. Ella no entendería lo que está pasando y no quiero que salga lastimada por una idea equivocada.”
Wow, eso dolió. Sabía que era mi culpa, pero fue doloroso escuchar a Anahi reforzar que no estábamos realmente juntas, simplemente éramos amigas con beneficios. Por un lado, estaba agradecida de que ella estuviera tomando en cuenta los sentimientos de mi hija. Por otra parte, estaba decepcionada que nuestro encuentro íntimo no haya derribado más paredes. Pero estaba decidida y no me rendiría tan fácilmente esta vez.
“No, tienes razón”, dije tan casualmente como vi a la otra chica asentir. El reloj de alarma de al lado de mi cama comenzó a zumbar y Anahi se ofreció para apagarlo.
Ella salió del baño y la realidad comenzaba a surgir.
Nos íbamos hoy. Durante todo el camino al aeropuerto, no pude dejar de pensar en la noche anterior. Seguí repitiendo los pequeños momentos en mi cabeza y antes de darme cuenta, ya era hora de decir adiós. Mi vuelo de regreso a París saldría pronto y me faltaba una persona por abrazar. Me abofeteó la idea de que no estaba segura de cuando vería a Anahi de nuevo. Mi suspensión podría ser más larga de lo que quería, lo que significaba que no iba a estar con el equipo en los próximos partidos. Esa idea me estaba comiendo viva. Podrían pasar meses para poder reunirme con mi ‘amiga con beneficios’. Tragué saliva pesadamente y miré a Lara que estaba abrazando a Anahí.
“Sigue practicando en ese conejito, ¿De acuerdo?” Anahi dio varios besos suaves en la mejilla de la pequeña quién se reía.
“Lo haré”, la niña de tres años estuvo de acuerdo y ver sus pequeños brazos alrededor del cuello del centrocampista era más que adorable. “¿Todavía me quieres visitar?”
“Me encantaría, pequeña, pero eso es un poco complicado”, la belleza de pelo oscuro respondió.
“Está bien, pero tal vez mami te puede enviar fotos de los conejitos”, Lara era persistente y me uní a Anahi en su risita.
“Sí, eso es una gran idea. No puedo esperar a verlos”, dio otro beso en su mejilla antes de que Anahi se pusiera de pie. Era mi turno y no tenía idea de qué hacer. Poco a poco acercándome, puse mis brazos alrededor de ella, sin pensar demasiado ya que eso nunca ayudaba. Afortunadamente sentí a la chica mayor abrazarme también. Cerré los ojos por un rápido segundo y aspiré el aroma distintivo. Todo en mí no quería dejarla ir.
“Que tengas un buen vuelo”, Anahi susurró y comenzó a liberarme de su abrazo.
Siendo audaz, o tal vez estúpida, di un suave beso en su mejilla antes de soltarla. Vi la auténtica sorpresa en sus ojos y una de sus cejas estaba levantada.
“Igualmente. Y definitivamente te enviaré algunas fotos”, le dije son una sonrisa y su ceja se elevó aún más porque lo había dicho tan sugestivamente. No había ninguna razón por la que no podía ser coqueta. ¿Había un manual sobre qué cosas los amigos con derechos tenían permitido hacer? No lo creo, e incluso si lo hubiera, estaba dispuesta a romper todas las reglas para que todo funcionara entre nosotras más allá de nuestra situación actual.
“Está bien”, rió suavemente, sin saber si estaba hablando en serio o no.
“Y puedes visitarnos en cualquier momento, si lo deseas, por supuesto”, tuve que agregar y vi que sus rasgos faciales se suavizaron.
“Gracias”, respondió simplemente y estaba segura de que no iba a volar a París sólo para un encuentro. Aunque valía la pena intentarlo.
“Nos vemos pronto”, le dije de mala gana y le di una última mirada antes de darme prisa con Lara para alcanzar nuestro vuelo.
“Sí, nos vemos pronto”
Todavía me pesaba mucho el hecho de que no sabía cuándo sería nuestro próximo encuentro. Por lo menos el consuelo era que no nos estábamos ignorando. Fue un pequeño paso, pero estaba más que dispuesta a hacer lo que fuera necesario para hacer las cosas bien de una vez por todas

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:29 am

Capitulo 16
Sólo habían pasado un par de días desde que había regresado a París, pero mi mente estaba ocupada exclusivamente con una cosa o una persona para ser más específica: Anahi.
Desde nuestro momento muy íntimo de casi dormir juntas, no podía dejar de preguntarme constantemente lo que ella estaba haciendo. Sabía que tenía que tomar las cosas con calma. Ella no iba a reaccionar bien si la sofocaba por hablarle por así decirlo. Había muchas dudas sobre ella al final y nosotras sólo habíamos acordado a ser amigas con beneficios.
Así que tomó un poco de moderación para no mandarle un mensaje de texto inmediatamente cuando llegué a casa. Después de unos pocos días parecía razonable preguntarle casualmente cómo estaba. El mensaje de texto fue enviado hace pocas horas pero no había recibido ninguna respuesta. Había estado revisando mi teléfono como una loca, pero era tarde y me di por vencida en esperar una respuesta. ¿Había hecho algo mal? ¿No estábamos autorizadas a comunicarnos excepto en el aspecto físico? Eso parecía un poco drástico.
No fue hasta la mañana siguiente que el dispositivo en mi mesita de noche sonó. Tomando de forma instantánea mi iPhone, vi el nombre de Anahi en la pantalla con un mensaje entrante. Mi corazón palpitaba por algo tan simple. Mirando la hora, me di cuenta que eran las doce de la noche en Boston. Estaba disfrutando de un domingo perezoso en la cama ya que Lara había salido con Dinah y su sobrino. Tomando una respiración profunda, esperé una cantidad segura de tiempo antes de que decidiera responder. No quería parecer desesperada pero aún así interesada. Dios, salir era tan difícil… ¡Aunque no estábamos saliendo!
Anahi: Hey, lo siento. Olvidé mi teléfono en casa y acabo de volver. Estoy bien. ¿Qué hay de ti? ¿Llegaste bien?
Dulce: No te preocupes. Sí, todo está bien con nosotras también. ¿No son las doce de la noche allá?
A: Estaba en una fiesta.
D: Ah, ¿Te has divertido?
A: Estuvo bien. ¿Qué estás haciendo?
D: Nada. Estaba leyendo.
A: ¿Qué llevas puesto?
Mis cejas se alzaron cuando recibí su mensaje, pero no pude evitar una sonrisita. Tenía una idea de lo que estaba pasando y quería ver si mi sospecha se confirmaría preguntando de una forma muy directa.
D: ¿Estás borracha?
A: Ja, me pillaste. Tal vez un poco…pero todavía quiero saber.
D: Confía en mí, tu fantasía de lo que podría estar usando sólo puede ser mejor de lo que en realidad estoy usando.
A: Envíame una foto.
D: Oh, bueno…eres exigente.
A: Me prometiste unas fotos en el aeropuerto.
D: Te prometí las fotos de los dibujos de Lara.
A: Eso no fue lo que dijiste. Vamos.
D: Me veo como una mierda. Sólo he estado en la cama y aún no me he arreglado.
A: ¿Y qué? Quiero ver tu cara bonita.
D: Estoy segura de que eso es todo lo que quieres ver.
A: Un desnudo estaría bien también.
D: Eres increíble.
A: Eso es lo que ella dijo.
Su clara intoxicación traía todo este coqueteo y lo sabía. Pero era una cosa buena en mi libro. Eso era sin duda una mejora de donde habíamos estado antes de nuestro nuevo acuerdo. En el espíritu de hacer un esfuerzo, tomé mi teléfono y decidí sacar una selfie rápida. Traté de parecer tonta ya que era nuestra forma de hacer bromas y estaba pretendiendo estar molesta. En realidad disfrutaba cada segundo de ella.
D: Ahí tienes :/ te lo advertí.
A: ¡¿De qué estás hablando?! ¡Te ves tan sexy! Ugh…
D: Tu turno entonces.
A: Estoy desnuda.
D: Muy divertido.
A: No, lo digo en serio.
D: Sólo estás jodiendo.
A: Confía en mí, me gustaría hacerlo Wink
D: Bueno.
A: Gracias. Estoy orgullosa de que todavía puedo hacer bromas o incluso escribir en este punto.
D: Estoy esperando esa foto.
Un momento pasó hasta que realmente recibí un archivo. Mi mandíbula cayó cuando lo abrí y encontré la selfie que Anahi me había enviado. Tragué saliva suavemente cuando vi al volante central realmente en la cama y apenas vestida. ¡Como si no fuera suficiente!
D: Ok, escucha. No puedes hacer eso.
A: ¿Hacer qué?
D: ¡Enviarme una foto una foto viéndote ASÍ cuando yo te envíe una con aspecto de vagabunda!
A: Envíame una desnuda y estaremos a mano.
D: ¿Por qué estás tan caliente? ¿No había chicas sexys en la fiesta?
Estaba entrando en un territorio peligroso, ya que los celos eran una bandera roja cuando se suponía que debíamos ser casuales. Pero mis dedos estaban escribiendo sin pensar.
A: Es posible.
D: ¿No tuviste suerte?
A: Quién dice que soy la única desnuda en mi cama ahora mismo.
Mi corazón se hundió. Pasó de revolotear sin control y un latido irregular, a detenerse y aparentemente romperse en apenas unos segundos. El pensamiento de la morena estando con otra persona no debería molestarme tanto, pero su respuesta despreocupada hizo que estuviera a punto de quebrarme antes de que ella enviara el siguiente mensaje rápidamente para que así no estuviera en condiciones de responder.
A: ¡Es broma! Jaja.
Suspiré con fuerza y ¡Quería estrangularla! Sin embargo, eso es algo que podría pasar y tenía que prepararme.
D: Parece que tu encanto no funciona todo el tiempo.
A: No estaba tratando de echar un polvo. Kristie, Luis y yo estábamos con un grupo de personas. Fue divertido.
D: Me alegro que te hayas divertido Smile
A: Sin embargo, realmente debería descansar. Gracias por la foto de nuevo.
D: Bien, entonces ve a descansar un poco. No hay problema, valió la pena tener una tuya a cambio.
A: Ten una buena noche, bebé.
¡¿BEBÉ?! Casi se me cayó el teléfono.
D: Tú también. Dulces sueños Mad
Enviando el último mensaje, caí hacia atrás y dejé que mi cabeza golpeara la almohada. Casi chillé como una maldita estudiante de secundaria que acaba de ser invitada al baile por su amor platónico. Era vergonzoso lo feliz que estaba ya que Anahi estaba simplemente mostrando su encanto propio, coqueteando conmigo. Seguí releyendo toda nuestra conversación y sentí que mi corazón saltó en mi pecho cuando llegué a su último mensaje. Bebé, repetí y traté de imaginar cómo sonaría eso viniendo de ella.
Tenía que calmarme y tratar de no ser embestida tan rápido. De lo contrario, estaría jodida. Mi alegría no fue de larga permanencia. Más tarde ese día, mi teléfono sonó otra vez y estaba muy emocionada de ver otro mensaje de Anahi. Hasta que leí el contenido.
Anahi: Hey, lo siento mucho por lo de antes. Me desperté y leí todo lo que te envié. Eso fue totalmente fuera de contexto y no quiero cruzar barreras. Eso no es una excusa, pero estaba borracha y, obviamente, no estaba pensando con claridad. La última cosa que quiero hacer es darte señales mixtas. Después de todo, estamos en algo casual y no exclusivo. Lo siento por tomar las cosas demasiado lejos.
La sensación inicial fue dolor. Pero entonces me acordé de que este era el momento para ponerse a trabajar. No podía esperar a que ella ejecutara algo después de unos mensajes de texto coquetos. No después de todo lo que habíamos pasado. Así que me aguanté e hice lo mejor que pude para responder con calma.
D: No tienes que pedir disculpas. No lo estaba tomando tan en serio porque habías dicho que estabas borracha. No te preocupes. Pero no veo qué hay de malo en nuestra conversación. Vamos a divertirnos con ella. Eso es sobre lo que nuestro acuerdo se trata, después de todo. Todavía estoy contenta de haber recibido esa foto de ti Wink
A: Me alivia escuchar eso. Me gustó tu foto también.
D: Horquilla esternal.
A: ???
D: El hueco en la base de la garganta de una mujer.
A: ¡OH! ¿Viste ‘El paciente inglés’?
D: No, sólo lo busqué en Google.
A: Menos mal jaja gracias sin embargo.
D: ¿Qué harás hoy?
A: Curar mi resaca y luego salir con unos amigos.
D: Suena divertido. ¿Alguien que yo conozca?
A: No, me encontré con algunas chicas anoche y me enviaron un mensaje para que saliéramos.
Nunca sabía si Anahi estaba diciendo esas cosas porque estaba tratando de hacer hincapié en que no éramos exclusivas, o si quería darme celos. De hecho, nunca había sido una persona celosa con Austin ni con Ariana. Con Anahí por el contrario, estaba echando humo ante la posibilidad de que ella saliera con un grupo de chicas que ella había ceñido alrededor de su dedo rápidamente.
D: Ya sabes, hablaba en serio sobre lo que dije en el aeropuerto. Puedes venir y visitar en cualquier momento si lo deseas.
A: ¿Es esto una booty-call? Very Happy (booty-call es cuando llamas a alguien para tener sexo)
D: Tal vez.
A: Suena tentador, pero no estoy segura de que sea una buena idea.
D: Lara estaría sobre la luna si te ve y sin duda podríamos tener un ‘beneficiador’ tiempo a solas.
A: Probablemente nos volveremos a ver pronto ya que queda poco para las eliminatorias de la Copa Mundial Smile
Un fuerte suspiro se escapó de mis labios, porque ella definitivamente no me estaba haciendo las cosas fáciles. No podía volar a Boston porque entonces de seguro se asustaría. Y las clasificatorias no estaban exactamente a la vuelta de la esquina. Tenía una suspensión de un partido debido a que Anahi me defendió ante la federación, pero aún así, me perdería el partido en dos semanas más. Así que la próxima vez que viera a Anahi sería en cuatro semanas, probablemente, y eso se sentía como una eternidad.
D: Sí, eso es cierto. Sin embargo, la oferta sigue en pie.
A: Eso es bueno de saber, gracias. Tengo que irme. Hablamos pronto.
D: Diviértete esta noche.
A: Dale a Lara un beso de mi parte. Adiós.
D: Lo haré. Adiós.
-
Me había convertido en una loca. No sólo no fui capaz de dejar de pensar en Anahi, ahora había cometido el error de acosarla por los medios de comunicación social. Nunca había sabido cómo eran los medios de Twitter e Instagram, pero sabía que Anahi estaba involucrada con ellos. Al principio, había sido extremadamente detallada en la búsqueda de su cuenta de Twitter. Eso no había sido tan malo. Su cuenta estaba sobre todo relacionada con el fútbol o incluso con cosas arquitectónicas.
Pasé cerca de dos horas haciendo eso, pero me agravé más allá de la creencia cuando fui a su cuenta de Instagram. Era una representación de la vida universitaria de Anahi opuesta a su vida profesional. Nunca entendí como podía ser una deportista profesional tan dedicada, pero todavía estar metida en tantas fiestas. No era que no sabía que tenía una reputación, pero la distancia lo hizo peor. Ella estaba tan lejos y no tenía idea de lo que estaba haciendo.
Las fotos en su cuenta sugirieron que ella definitivamente no estaba sola. Había perdido la cuenta de cuántas chicas posaban con Anahí en total. Parecía como si tuviera un montón de amigos. Ella era muy sociable y siempre había sido así, pero esto no era normal, ¿Verdad? O tal vez no tenía idea de cómo era la experiencia universitaria. O estaba comportándome como…un monstruo celoso.
Suspirando profundamente, fui a través de las imágenes de nuevo. Esas chicas parecían supermodelos y no tenía ni idea de lo que estaba haciendo mi compañera rodeada de esas perfectas criaturas; así que ella era uno de ellos. No sólo era impecable en persona, ¡También era fotogénica como la mierda! No podía tomarse si quiera una mala foto a pesar de que estaba claramente intoxicada en un montón de ellas. Pero lo peor eran los comentarios de las chicas, o lo que dejaban en las fotos de Anahi.
“!Qué noche! Vamos a tener que hacer eso otra vez Wink
“Nunca voy a ser capaz de tomar otro body-shot y no pensar en Anahí. ¡Eso fue una mierda sexy!”
“Hey ojos sexy, salgamos pronto.”
“Maldita chica, mira a ese bombón xxx”
Y esos no eran los más sugestivos. No me atreví a leer aquellos de nuevo, ya que indicaban claramente que Anahí era nada más que otro celibato. Por supuesto, la mayoría de esos comentarios eran antes de haber llegado a su vida de nuevo. Al ver sus más recientes fotos vi una con un grupo de chicas con las cuales había estado saliendo, así que había una alta probabilidad de que mis miedos se hayan hecho realidad.
“¿Todavía la estás acosando?” Dinah de repente apareció de la nada y cerré mi laptop rápidamente.
“No la estoy acosando”, dije débilmente.
“Sí, claro”, mi mejor amiga se burló y se sentó a mi lado en el sofá. Ella sabía todo, cada detalle, de hecho, porque confiaba en ella.
“¿Cómo voy a competir con todas esas chicas que la rodean cuando estoy aquí?” suspiré con frustración.
“Tienes que demostrarle lo que se está perdiendo. Esas chicas no se comparan contigo, Dul. Pero tienes razón. Ella tiene que venir y visitarte”, mi amiga de la infancia estuvo de acuerdo.
“¿Qué sugieres?”
“Digo que pongas tu sexy cara y tomamos algunas fotos calientes así ella va a venir aquí muy rápido”, Dinah respondió con una sonrisa y rodé mis ojos.
“Nunca debí haberte dicho sobre nuestros mensajes de texto”, mis mejillas se enrojecieron al instante.
“!No estoy bromeando! Quiero decir, su trato se basa en salir y ella no va a venir aquí a menos que realmente quiera hacerlo…por ti, supongo”, la más joven parecía estar hablando en serio.
“!No voy a enviarle desnudos, Dinah!”
“Esas son tan baratas de todos modos”, respondió ella sin duda. “Hay que dejar algunas cosas para la imaginación. Déjala con ganas de más por lo que ella moverá su trasero para ver el resto.”
“¿Hablas en serio?”, le pregunté todavía incrédula ante la sugerencia de mi amiga.
“¿Tienes una mejor idea?”
No la tenía. Y ese era el problema. Estaba realmente empezando a considerar su propuesta, lo que me asustó aún más en cuánto al poder que Anahí tenía sobre mí.
“Busca un poco de lencería y ponte sexy con ella”, Dinah chisteó sus dedos y me eché a reír.
“Sí, porque tengo tanta lencería y me sentiría tan cómoda haciendo eso”, estaba tratando de discutir cuando mi resistencia estaba empezando a desmoronarse.
“Vamos a ir a comprar algunas cosas y entonces te ayudaré a tomar algunas fotos”, ella se ofreció y tragué con dificultad.
“¿En serio?”
“Has estado deprimida desde que tuviste esa pelea con Anahi”, la defensora explicó su razonamiento. “Pero ahora tienes ese raro trato de sexo andando-“
“No lo llames así. Somos amigas con beneficios, ok”, me ofendí ligeramente cuando no había ninguna diferencia en realidad.
“Está bien, desde ese entonces has estado en un mejor estado de ánimo y puedo ver que realmente quieres que esto funcione. Por lo tanto, te voy a ayudar porque seamos sinceras…lo necesitas”, Dinah bromeó y señaló mi vestimenta. Llevaba un par de pantalones de chándal y un jersey muy viejo.
“!Tienes que prometerme que no te vas a reír de mí!”, dije apremiante.
“Nuh uh, ¡Te estoy haciendo un favor! No tienes derecho a hacer reglas”, ella resopló. “No te preocupes, ella no sabrá lo que viene.”
La diabólica sonrisa en la cara de mi amiga alivió mi incomodidad de alguna manera.
“Oh, ¿Qué diablos? He hecho de una idiota de mí misma muchas veces, esto no marcara una gran diferencia”, exhalé y vi a Dinah aplaudiendo con entusiasmo.
No estaba segura de si me arrepentiría de esto, pero estaba dispuesta a hacer lo que fuera para mejorar mi relación con Anahi.
-
Dulce: Creo que tengo algo que podría hacerte reconsiderar visitarme.
Anahí: Hola a ti también Very Happy bueno, ¿Qué es?
D: Esto podría ser todo tuyo si vienes…
Mi corazón latía con fuerza cuando le envíe la foto que me había tomado con Dinah. Nunca en un millón de años habría pensado hacer algo como esto, pero Anahi me hizo hacer un montón de cosas que no había considerado antes. Posando en ropa interior, mientras que apenas cubría a mí misma con una blusa blanca era otra cosa en esa extensa lista. Esto podría ser el intento más vergonzoso de conseguir su atención, sin embargo, podría tener la oportunidad de verla.
A: ¡MIERDA!
A: ¡Estoy reservando un vuelo ahora mismo!
A: Maldito infierno, Dulce.
D: Lo digo en serio, Anahi.
A: No puedo creer que hayas hecho eso. Literalmente, escupí mi café en el desayuno con mis padres. Quizás piensan que estoy loca y tal vez lo estoy. ¿Esto es real?
A: No estás loca. Pero sí quiero que me visites.
A: ¿Estás segura de que es una buena idea?
D: Puedes pasar algún tiempo con Lara y podemos pasar el rato también.
Esto se llama “Amigos” con beneficios después de todo.
A: Si estás bien con eso, entonces definitivamente iré a mirar algunos vuelos. No tengo un partido este fin de semana.
D: Este fin de semana suena perfecto. La hermana de Dinah trabaja para una compañía aérea y estoy segura de que te puede conseguir un vuelo. Sólo tienes que decir ‘Sí’ y me ocuparé de todo.
A: Mierda sí Very Happy
D: Yay Smile
A: Ahora no puedo esperar.
D: Pervertida.
A: Dice la que me envía fotos así -.-
D: Sólo porque sabía que te iba a gustar eso, por lo tanto, tú eres lapervertida.
A: No puedo dejar de mirar. Wow, no tienes idea de lo fascinante que eres, ¿Verdad?
Sentí mis mejillas arder y de repente noté a Dinah entrar en la habitación. Sus cejas se levantaron inquisitivamente y le di un pulgar hacia arriba. Ella sólo articuló ‘Te lo dije’ y me guiñó un ojo antes de irse de nuevo. Reorientándome en el último mensaje, mi corazón palpitaba porque sus últimas palabras parecían genuinas y no tan descaradamente coquetas.
D: Ya verás lo real muy pronto y entonces podrás decidir si sigo siendo fascinante.
A: No necesito visitarte para saber eso. Pero voy a ir de todos modos sólo para asegurarme Wink
D: Entonces no quiero retenerte del desayuno con tus padres. Te enviaré todos los detalles posibles sobre el vuelo más tarde, cuando haya hablado con la hermana de Dinah.
A: Todavía puedo verlo por mí misma. No tienes que hacer eso.
D: Pero quiero.
A: Está bien, entonces voy a esperar las instrucciones Smile
D: Diviértete Smile
A: Tú también.
A: Y… ¡Maldita sea!
D: Cállate, eso es suficiente.
A: No lo creo, pero tengo que parar porque mis padres están enojados porque sólo estoy mirando mi teléfono.
D: Te mandaré un mensaje más tarde.
A: No puedo esperar.
-
Estaba paseándome por el salón durante la última media hora. El día que Anahi venía a visitar finalmente estaba aquí y yo era un desastre. Cambiarme mi vestimenta cinco veces no fue suficiente, pero me había duchado dos veces y seguía pensando sobre lo que debía decir o hacer una vez que ella estuviera aquí. Sólo se alojaría durante dos días, pero era más de lo que había previsto antes de mi ‘sexy selfie’.
Miré el reloj, eché un último vistazo en el espejo y respiré profundamente. Los jeans ajustados negros que acentuando mis piernas delgadas y un suéter rojo muy ajustado para parecer atractiva a pesar que de afuera helaba. Puesto que había algo de nieve y hielo, no podía llevar tacones y decidí ir por un calzado más formal. Quería mostrarle los alrededores a Anahi y caminar con tacones podría ser peligroso en este tiempo.
El timbre sonó y mi corazón se detuvo por un segundo. Tomé otra respiración profunda necesaria ante de dirigirme a la puerta. Al abrir, una cantidad insondable de calidez se hizo cargo de mi cuerpo cuando vi a Anahi sonriendo suavemente. No pude contenerme a darle un vistazo rápido: botas de combate negras, jeans azules muy ajustados y una chaqueta verde oliva lo que la hacía parecer muy informal pero elegante. Un pañuelo negro y un beanie se añadían a su apariencia impecable. Como si eso no fuera suficiente, ni siquiera había llegado a su cara todavía. Encontrándome con sus ojos verdes cautivadores y ver los labios rojos en persona otra vez mi pulso ya estaba por las nubes.
“Hey”, ella me sacó de mis pensamientos.
“Hola, adelante. Probablemente te estás congelando”, le dije al instante y la dejé entrar. Intercambiamos un abrazo y aspiré el aroma distintivo que había echado mucho de menos. “¿Cómo estuvo tu vuelo?”
“Bien, hubo un poco de retraso debido al mal tiempo por eso llegué tarde”, la chica mayor explicó pero yo había asumido que eso había pasado.
“Eso no es un problema. Me alegro de que estés aquí”, admití con una sonrisa grande y ella correspondió.
“¿Cuál es el plan para hoy?”, preguntó ella con curiosidad y se quitó la gorrita tejida por un momento para arreglar su cabello alisado.
“Pensé que podríamos dar un paseo por la ciudad. Te mostraré algunos de mis lugares favoritos y podemos cenar algo ante de que nos vayamos…de vuelta al hotel, quizá”, agregué tímidamente mientras que Anahio sonrió.
“Suena perfecto”, respondió, y me mordí el labio sin saberlo. Estaba claro lo que esta noche implicaría, después de todo, eso era lo que nuestro acuerdo trataba, pero tenía un par de horas para recordarle a Anahi lo buenas que éramos juntas a pesar del aspecto físico. Sin embargo, esa parte de la noche me había emocionado también.
“!Panqueques!” oí chillar a Lara cuando corrió hacia nosotras.
“Hey, pequeña”, Anahk sonrió y se acercó a ella, cogiéndole entre sus brazos a mitad de camino para abrazarla. El plan era que ellas pasaran el rato mañana. Hoy sólo se trataba de Anahi y yo. Pero, por supuesto, Lara no podía esperar para saludar y no me importó en absoluto verlas interactuar. La forma en que Anahi besó la mejilla de mi hija de una forma tan natural me derritió.
“Tienes que venir a mi habitación. Quiero mostrarte algo”, la niña no perdió tiempo y quería toda la atención de mi compañera de equipo.
“¿Está bien?” Anahi me miró y asentí inmediatamente. Siguiéndolas, estaban teniendo una conversación acerca de las habilidades para el fútbol de Lara, así como su dibujo. Llegamos a la habitación de mi hija y Lara le mostró su práctica en los dibujos de conejitos. Anahi le había dado instrucciones de cómo hacerlos y en realidad yo había visto un gran avance.
“Wow, estos son mucho mejor. Eres muy talentosa”, la de ojos verdes la felicitó y Lara no dejaba de abrazar a Anahi todo el tiempo, con ganas de mantenerla cerca al parecer. “¿Esa es tu guitarra?” la más vieja señaló el instrumento que estaba en el otro lado de la habitación.
“No, es de mamá”, Lara explicó rápidamente.
“¿Tocas la guitarra?” Anahi se dirigió a mí notablemente sorprendida.
“Un poco”, respondí con indiferencia.
“Ella es muy buena y puede cantar también”, la pequeña intervino y vi como las cejas de Anahi se elevaron.
“Bueno, entonces ella tiene que tocar algo para nosotras, ¿No?” la belleza de pelo oscuro se encontró de nuevo con mi mirada y tragué saliva.
“No canto delante de nadie…excepto para Lara. Ella acaba de decir que soy buena, porque es mi hija y la soborno con comida y afecto”, traté de bromear, pero ella ya se había sentado en la cama y me miró expectante.
“Confío en su juicio y tengo curiosidad para ser honesta”, la otra futbolista respondió y yo nunca habría pensado en hacer esto para alguien más.
Con ella, tenía que hacer lo que pudiera, ¿Verdad? Así que me acerqué y tomé la guitarra. Saqué una silla y me senté con el instrumento en mi regazo. Para Lara cantaba canciones para niños, pero esto no era para ella. Había una canción que estuvo pegada en mi cabeza durante días. Y sabía por qué, pero cantarla podría ser un riesgo. Pero todo el fin de semana era un riesgo por lo que, ¿Por qué no empezar con uno?
Empecé a tocar lentamente y me tomé un par de segundos para acostumbrarme antes de que comenzara a cantar.
“We’re not, no we’re not friends, nor have we ever been. (No somos, no, no somos amigos, nunca lo hemos sido)
We just try to keep those secrets in a lie, (Sólo tratamos de mantener esos secretos en una mentira)
And if they find out, will it all go wrong? (Y si ellos se enteran, ¿Irá todo mal?)
And Heaven knows, no one wants it to. (Y el cielo sabe, que nadie va a querer eso)
So I could take the back road (Así que podría irme por otro camino)
But your eyes will lead me straight back home. (Pero tus ojos me guiarán de vuelta a casa)
And if you know me like I know you (Y si tú me conoces como yo te conozco)
You should love me, you should know. (Deberías amarme, deberías saber)
Friends just sleep in another bed, (Que los amigos duermen en camas separadas)
And friends don’t treat me like you do. (Y los amigos no se tratan como tú lo haces)
Well I know that there’s a limit to everything (Sé que hay un límite para todo)
But my friends won’t love me like you. (Pero mis amigos no me amarán como tú lo haces)
No, my friends won’t love me like you.(No, mis amigos no me amarán como tú lo haces)
We’re not friends, we could be anything. (No somos amigos, podríamos ser lo que sea)
If we try to keep those secrets safe. (Si tratamos de mantener esos secretos a salvo)
No one will find out if it all went wrong. (Nadie lo sabrá si todo saliera mal)
They’ll never know that we’ve been through.(Ellos nunca sabrán por lo que hemos pasado)
[Chorus]
But then again, if we’re not friends, (Pero luego otra vez, si no somos amigos)
Someone else might love you too (Alguien más podría amarte también)
And then again, if we’re not friends, (Y luego otra vez, si no somos amigos)
There’d be nothing I could do, and that’s why (No habría nada que pudiera hacer, y eso es por qué)
Friends should sleep in other beds (Los amigos deberían dormir en camas separadas)
And friends shouldn’t kiss me like you do. (Y los amigos no deberían besarse como tú me besas)
And I know that there’s a limit to everything. (Y sé que hay un límite para todo)
But my friends won’t love me like you. (Pero mis amigos no me amarían como tú lo haces)
No, my friends won’t love me like you do. (No, mis amigos no me amarían como tú lo haces)
Oh, my friends will never love me like you. (Oh, mis amigos nunca me amarían como tú lo haces)”
A lo largo de la canción, no me concentré en otra cosa que no fuera la guitarra. No podía mirarla porque eso probablemente me jodería. La último nota sonó y finalmente me atreví a mirar a los ojos a mi amiga.
Los orbes verdes exudaban misterio más de lo que me hubiera gustado en este momento. No podía leer lo que estaba pensando o sintiendo. Ella parecía sorprendida, pero también preocupada y encariñada…era una mezcla de cosas muy confusas. Sus ojos definitivamente estaban más amplios que de lo habitual antes de que rompiéramos nuestra mirada fija y ella aplaudiera junto con Lara.
“Te dije que era buena”, la niña castaña clara dijo llena de orgullo que me hizo sonrojar.
“Ella no es sólo buena si no también increíble”, añadió Anahi con aprecio. “Eso fue increíble, Dulce. No tenía idea de que tenías otro talento como ese, además del fútbol.”
“No es nada”, cada vez estaba más nerviosa y me levanté para dejar la guitarra de nuevo en su lugar. “¿Estás lista para ir?”
“Sí, vamos”, Anahí estuvo de acuerdo y dejó otro beso en la frente de Lara.
“Te veré mañana, pequeña.”
“Adiós, diviértanse”, saludó con la mano mi hija e intercambiamos una mirada rápida con Anahi.
“Vamos a divertirnos”, la más vieja rió entre dientes y casi le di una palmada en el brazo, pero sonreí para no parecer sospechosa.
Estaba nerviosa de que Anahí estuviera solamente interesada por el final de la noche, pero estaba decidida a hacerlo no sólo por eso.
-
Pasamos un par de horas sólo paseando por la ciudad y hablando. Mi miedo de no llevarnos bien y simplemente tener encuentros fue disminuyendo poco a poco. Era tan natural volver a ser amigas, o lo que fuera que éramos.
Hablábamos de las cosas más insignificantes, pero nunca nos aburrimos. Para alguien que no era una persona de piel como yo, eso era muy raro. Siempre que no habláramos, no era algo incómodo.
Había estado investigando un montón de lugares en la ciudad que tuvieran un significado arquitectónico. Ella estaba interesada en esas cosas y aunque yo no lo estaba, traté de hacer un esfuerzo para atender a sus intereses. Yo hablaba acerca de algunos puntos de referencia como si tuviera una idea de lo que estaba diciendo. Cuando en realidad sólo estaba repitiendo lo que había leído en internet. Anahi sonrió aquí y allá y supuse que probablemente estaba confundiendo las cosas o lo que estaba hablando era una absoluta tontería. Ella fue suficientemente amable para no decir algo desalentador.
Se estaba haciendo tarde y el sol se ponía temprano a finales de enero. Deberíamos volver al hotel pronto, supuse. Vi una gran pista de hielo al aire libre y al instante miré a la chica mayor que estaba a mi lado.
“¿Quieres ir?”, le pregunté y la vi seguir mi dedo que estaba apuntando a la pista de hielo.
“¿A patinar?” cuestionó desconcertada.
“Sí, ¿Por qué no? Vamos, será divertido”, quería motivarla y de alguna manera tratar de atrasar la llegada al hotel.
“Soy bastante buena en realidad. Así que no estoy segura de que quieras hacer eso”, Anahí sonrió ligeramente.
“No todo es una competencia”, rodé mis ojos e instintivamente agarré su mano. “Por favor.”
“Está bien, pero no digas que no te lo advertí cuando estés molesta porque soy mejor que tú”, bromeó y parecía como si no le importara que estuviera sosteniendo su mano.
“Quién dijo que no era tan buena como tú lo eres”, le respondí desafiante para ver esa ceja enarcarse de esa manera atractiva.
“¿Crees que puedes vencerme?” inclinó la cabeza y sonrió genuinamente de oreja a oreja.
“Nunca lo sabremos si no vamos”, le dije.
Las dos vivíamos vida como adultas en el fútbol y éramos deportistas profesionales. Anahi tenía una vida universitaria que compensar, pero yo era una madre y tenía tantas responsabilidades que la mayoría de la gente de mi edad no tenía. No es que me arrepentía de tener a Lara en absoluto, pero a veces quería ser espontánea y realmente actuar como una veinteañera.
“Muy bien, entonces vamos”, Anahi estuvo de acuerdo pero dejo ir mi mano antes de acercarse a la pista de hielo.
Unos minutos más tarde, habíamos negociado nuestros patines de hielo y nos encontrábamos en la superficie helada acristalada. Mi compañera era de hecho bastante buena pero yo también lo era. Nos habíamos acostumbrados a patinar y a las personas de nuestro alrededor hasta que las cosas terminaron siendo una competencia después de todo.
“¿Quieres correr?” Anahi desafió, ya que estábamos patinando lado a lado.
“¿Una vuelta?” no dudé porque me sentía bastante segura de que podría ganarle.
“Lo tienes”, la estudiante universitaria asintió y retrocedimos un poco antes de que las dos comenzáramos a patinar mucho más rápido que antes. La velocidad era una cosa, pero el obstáculo más difícil era toda la gente alrededor. Tratar de pasar entre ellos era más difícil que ir rápido.
No pude dejar de reír cuando estábamos básicamente codo a codo todo el tiempo. La vuelta estaba casi terminada y le di un codazo a Anahí muy sutilmente. Fue suficiente para que perdiera el equilibrio y cayera sobre su trasero, pero nada muy peligroso. Dándome la vuelta cuando había ganado, estallé en carcajadas porque Anaji me dio esa mirada cuando de no estaa impresionada en absoluto.
“Eres una maldita tramposa”, se quejó y se mantuvo sentada en la superficie blanca, mientras hacía un mohín.
“No tengo ni idea de lo que estás hablando”, jugué a la inocente entre ataques de risa, pero me acerqué a ella lentamente.
“Sabías que iba a ganar por eso me empujaste.”
“Yo no hice tal cosa”, fingí estar ofendida por tal acusación.
“Por supuesto que no”, el rostro de Anahi no pudo mantener la apariencia molesta y demostró que ella también lo estaba disfrutando. “Al igual que DE7 que nunca ha empujado a alguien, ¿No?”
“No tengo idea de quién es esa persona DE7 pero suena violenta”, le dije y me encantó la suave sonrisa en esos labios perfectos.
“Ella es una cabeza loca molesta, eso es seguro”, la más vieja se burló, pero extendió las manos. “¿Por lo menos me vas a ayudarme a levantarme?”
“Creo que puedo hacer eso”, tomé sus manos entre las mías así ella fue capaz de ponerse de pie.
Antes de que supiera lo que estaba pasando, Anahi me empujó contra la baranda que rodeaba la pista lo que me sorprendió por decirlo menos, y sentí que mi corazón comenzaba a acelerarse. Ella estaba de pie a pocos centímetros de mí, apretándome contra la superficie dura detrás de mí mientras que sus ojos perforaban los míos. Tragué inadvertidamente y sentí la tensión entre nosotras subiendo.
No estaba segura de lo que era aceptable en nuestra situación actual y por lo tanto me había contenido cuando todo lo que quería hacer era besarla desde que había llegado. Mis ojos cayeron a sus labios y quería probar el lápiz labial rojo en ellos más que nada. Mordiéndome mi labio inferior, sentí sus manos apoyadas en mi cintura y decidí ser valiente. Levanté mis brazos y los doblé alrededor del cuello de la otra chica para tirar de ella más cerca. Cerré los ojos y sentí los expertos labios besando los míos justo después.
Con un suspiro de placer, no podría creer lo bien que se sentía. Sus labios estaban atrapando mi labio inferior expertamente mientras me olvidaba de todo lo que nos rodeaba. Todo era borroso cuando Anahi empezó a chupar mi labio y tiró de él con suavidad. Sus caderas casi tocando las mías, quería más de eso que contenía esa sensación al estar cerca de ella. Su mano se deslizó por debajo de mi chaqueta y tocó la piel de mi cintura cuando me estremecí involuntariamente.
“Frío”, jadeé contra sus labios con una pequeña risa.
“Lo siento”, se disculpó y retiró sus dedos fríos.
Dejó un suave beso en mis labios antes de alejarse para mirarme. Ahí estaba otra vez: esa expresión tierna en los orbes verdes que no debía haber debido a nuestro acuerdo. Nadie me miraba así. Ni siquiera los ojos de Austin o de Ariana rezumaban esa cantidad de afecto cuando había salido con ellos. Pasé mis dedos por su cuello y me sentí paralizada por su mirada.
“Yo…” de repente abrí mis ojos y ¡Casi solté las dos palabras que no podía decir en absoluto! No si quería tomar las cosas con calma. Confesar mis sentimientos y decirle que la amaba no era una opción. Me sorprendió lo cerca que estuve para decirlo después de que habíamos estado reunidas sólo durante unas horas.
“¿Sí?”, preguntó un poco divertida que no haya terminado mi sentencia.
“Yo…um…creo que deberíamos ir a cenar”, hablé con voz temblorosa todavía porque la cercanía me había paralizado.
“¿Por qué no nos saltamos la cena y volvemos al hotel?”, Anahi sugirió pero no parecía tan obviamente coqueta como antes. Vi más cariño lo que era un paso importante.
“No has comido en todo el día. ¿No tienes hambre?” estaba preocupada porque yo había comido en el camino y ella no lo había hecho.
“Cuántos chistes inapropiados de ‘comer’ podría hacer en este momento”, se rió entre dientes antes de que la golpeara en su hombro.
“!Oh Dios mío, Anahi!” reí y sentí mis mejillas ardiendo. Ella se unió a mi risa y parecía más feliz por el momento.
“Eres tan linda cuando estás nerviosa”, Anahí sonrió y me sorprendí al sentirla acariciar mi cuello de repente.
La piel de gallina se estaba extendiendo por todo mi cuerpo y apreté mis brazos alrededor de su cuello una vez más. La intimidad que compartimos fue lo que me dio la esperanza de que no sólo teníamos encuentros. Sino también teníamos momentos como estos. Dando un suave beso en mi cuello, exhalé en voz alta y no me pude resistir más.
“Bueno, vamos a olvidarnos de la cena y vamos al hotel”, estuve de acuerdo y vi a Anahí alejarse. Ella me besó en los labios una última vez antes de soltarme.
-
Mi corazón latía con fuerza y bombeaba violentamente en mi pecho mientras que Anahi giró la llave de la habitación del hotel. No se suponía que debía sentirme tan nerviosa. De alguna manera sentí mis rodillas temblorosas cuando la seguí adentro. Se sentía extraño sabiendo lo que sucedería tan descaradamente.
Abrí la cremallera de mi chaqueta y de repente sentí a Anahi quitármela mientras estaba de pie detrás de mí. ¡Ella era tan malditamente encantadora!
Un gesto tan simple como sacarme mi chaqueta me tuvo aún más angustiada. Ella dio un suave beso en mi hombro, aunque la piel estaba cubierta. Tomé una respiración profunda y le di las gracias por tomar mi chaqueta y colgarla.
“¿Quieres algo de beber? Puedo abrir el mini-bar si quieres. O puedo ir abajo y conseguir algo más” Anahí ofreció cuando se unió a mí en el dormitorio de la habitación del hotel.
“Me gustaría un poco de agua si eso está bien”, respondí y usé todo de mí para tener un poco más de tiempo para calmarme.
“Claro, iré abajo, porque no creo que tenga otra botella”, la más vieja explicó y se me acercó. Era la primera vez que veía lo que llevaba puesto debajo de su chaqueta y suéter.
La T-shirt negra de Rolling Stones se acentuaba a su cintura y la hacía parecer aún más fuera de mi alcance de lo que ya estaba. Fue inesperado pero me besó suavemente en los labios antes de alejarse.
“Ponte cómoda. Ya vuelvo.”
“Está bien”, respiré y asentí antes de que ella se fuera.
La puerta se cerró y empecé a caminar como lo había hecho en casa antes de que ella hubiera llegado. Sabía que esto iba a pasar, pero no estaba preparada todavía.
¿Cómo era eso posible?
Mis pensamientos fueron interrumpidos por un sonido de zumbido. Era el teléfono de Anahi en la cómoda junto a mí. No debía y lo sabía. Pero mis celos parecían estar fuera de control cuando se trataba de mi futbolista compatriota. Poco a poco cada vez más cerca del dispositivo, vi el mensaje de entrada que se mostraba sin tener que abrirlo:
Brittany: Hey. ¡Lo de anoche fue increíble! ¿Alguna posibilidad de que podamos repetirlo el próximo fin de semana? Wink
Todo lo que había sentido al leer los comentarios de las fotos de Instagram de Anahi, no era nada comparado con lo que sentía ahora. Había salido con otra persona. Anoche. Y ahora ella tendría sexo conmigo como si no fuera la gran cosa. Ese fue nuestro acuerdo, pero la realidad de no ser exclusiva era mucho más difícil de hacer frente a los hechos. Sentí las lágrimas hinchar mis ojos, pero esa no era su culpa. Ella había sido más que clara sobre sus intenciones. Yo había sido la que la había estado presionando para venir aquí. Ahora entendía su vacilación. Supéralo, Dulce. Eso fue lo que me dije a mí misma, porque esto no debería ser una sorpresa. Eso no significaba que no había la oportunidad de ser exclusivas en algún momento. Me quité los zapatos y escuché la puerta abrirse de nuevo. Volviendo rápidamente a la cama, estaba tratando de parecer impertérrita cuando Anahí regresó.
“Aquí tienes”, me saludó con una sonrisa y me entregó una pequeña botella de agua.
“Gracias”, respondí, tomé un gran trago de la botella como la otra morena se quitó las botas y se acomodó a mi lado en la cama.
“El día de hoy ha sido muy divertido, Dulce”, Anahi habló y tuve un tiempo difícil en mirarla por alguna razón. “Gracias por mostrarme-“
Eso fue todo lo que ella fue capaz de decir ante de que apretara mis labios contra los de ella. Estuvo aturdida y no reaccionó por un momento pero seguí besándola con ferocidad y tirando de ella encima de mí. Ahora ella siguió mis instrucciones y se acomodó entre mis piernas mientras correspondía con la misma pasión. Tenía que olvidar ese maldito mensaje de texto. ¿Había una manera mejor que tener sexo con alguien tan magistral en ese departamento? Probablemente no.
Por no hablar de que quería demostrar que yo era la mejor opción para ella. Esa Brittany no podía tener la conexión que yo tenía con Anahí. Atacándola con mi boca sin duda no era mi enfoque habitual pero estaba desesperada. La idea de que ella había hecho lo mismo con otra persona hace menos de 24 horas era desgarrador. Sentí mis ojos hincharse de nuevo, aunque me esforcé mucho para contenerme.
Fue un déja-vu cuando Anahi se detuvo de repente y me miró llena de preocupación. Lo mismo había sucedido la última vez que habíamos estado en esta situación. Sólo que esta vez no estaba intimidada, si no con el corazón roto.
“¿Qué…qué pasa?” la de ojos verdes parecía muy preocupada, mientras que su voz estaba sin aliento y casi con pánico.
“Nada”, negué con la cabeza y traté de tirar de ella hacia abajo por el dobladillo de su camisa.
“Nada está bien, estás llorando”, se dio cuenta de mi mirada vidriosa en mis ojos.
Simplemente no lo entendía. ¡¿Por qué me estaba mirando de esa manera cuando no éramos más que compañeras de sexo?! Una vez más, la ternura en sus ojos me emocionó y la sentí acariciar mi mejilla con cariño a la espera de mi respuesta.
“Yo…” empecé de nuevo y estaba a punto de hacer lo que casi había hecho en la pista de hielo. La primera lágrima cayó de mis ojos y rodó por el lado de mi cara. Tenía vergüenza ahora porque nunca lloraba delante de otras personas. Pero yo había llorado a menudo delante de ella. Ella debía pensar que era un caso mental ahora.
“Dulce por favor”, susurró y se veía tan desesperada. “No me gusta verte llorar. ¿Qué es? ¿No quieres hacer esto? Lo entiendo, de verdad”, la chica mayor enfatizó mientras yo negué con la cabeza. “Entonces, ¿Qué paso? Cuéntame”, seguía presionando sin ser dominante. “Me puedes decir lo que sea, ya lo sabes ¿Verdad?” su pulgar limpió la pista mojada que mis lágrimas habían dejado.
No podía decirle eso, ¿Podía? Mi cabeza estaba luchando contra mi corazón en este momento. ¿Confesar lo que sentía o no? Esa era la pregunta. Los orbes verdes me observaban con atención, tratando de comprender lo que había sucedido en el tiempo que había estado ausente.
“Nunca debimos haber hecho esto. Ahora me siento como si te he estado presionando a que hagas algo que nunca querías en primer lugar”, Anahi comenzó a culparse a sí misma y me di cuenta de cómo estaba horrorizada ante la idea de forzarme.
“No, no es eso. Lo prometo”, respondí sin dudar esta vez porque no podía dejar que pensara eso.
“Lo siento-“
“Deja de pedir perdón, no hiciste nada malo”, sacudí mi cabeza aún más confundida y hundí mi cara en mis manos antes de que realmente empezara a llorar.
Eso era lo último que quería que sucediera, pero no pude evitar el dolor punzante en mi pecho que hizo mi corazón doler. Anahi puso sus brazos alrededor de mí lo mejor que podía en nuestra posición y acarició mi cuello como antes.
“Está bien, Dulce. Sea lo que sea, estoy aquí para ti”, susurró tiernamente y empeoró las cosas sin saberlo.
“Yo…” ese fue mi tercer intento, pero mi voz estaba temblando y todavía no tenía idea si debía decirlo o no

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:29 am


Capitulo 17
*CONTENIDO EXPLÍCITO*
“Yo…” ese fue mi tercer intento, pero mi voz estaba temblando y todavía no tenía idea si debía decirlo o no.
Sentir su cálida respiración en mi cuello, y la forma en que me abrazaba con tanta fuerza para consolarme me estaba confundiendo más que nada. ¿Era todo parte del acuerdo? Nunca estaba segura si a Anahi en realidad le gustaba, o si sólo era otra conquista en su extensa lista. No es que me importara que fuera sexualmente experta, pero me hizo preguntarme si mis esperanzas eran puras tonterías. No podía decirle lo que sentía, pero estaba empezando a calmarme.
“¿Tú…si quiera te gusto?” eso se escapó de mis labios y Anahí se apartó al instante para mirarme.
“Por supuesto que me gustas”, respondió ella sorprendida que le preguntara una cosa así. “Eso es una locura, ¿Por qué no me gustarías?”
“No sé”, suspiré con frustración y cerré los ojos por un momento.
“Dulce, está bien si no estás segura de esto”, Anahi seguía siendo considerada, lo cual estaba agravando las cosas en este punto.
“Quiero poner en práctica otra regla para nuestro acuerdo”, solté y vi a la chica mayor enarcar una ceja.
“Está bien, ¿Cuál es la nueva regla?”, preguntó ella con calma.
“Tenemos que ser completamente honestas. Incluso si eso puede herir los sentimientos del otro”, le dije asertivamente como pude en esta situación.
“Muy bien, creo que la honestidad se gana”, dijo cumpliendo mi deseo, y comenzó a acariciar mi mejilla con el dorso de su mano.
“Entonces contéstame completamente honesta ahora: ¿Qué hiciste anoche?” no pude dejarlo pasar a pesar de que mi voz estaba tranquila e insegura ahora.
“Estudié”, Anahi respondió con una expresión de desconcierto en su rostro. Las lágrimas empezaron a hinchar mis ojos una vez más porque ella estaba obviamente mintiendo de acuerdo con el mensaje de texto que había leído.
“¿Qué estudiaste?” seguí adelante con la esperanza de descubrir su mentira.
“¿Qué tiene que ver eso? ¿Y por qué me estás interrogando?”, ella estaba más que confundida al parecer.
“Simplemente sé honesta”, presioné.
“Estoy siendo honesta”, se defendió y retiró su mano de mi cara. “Tengo un gran examen próximamente e invité a Brittany. Ella está en mi clase de ‘Arquitectura Tecnológica y Materiales’ y nos las arreglamos para contribuirnos, intercambiando material, esa fue la mejor sesión de estudio que he tenido. Necesitaba hacer eso para venir aquí. De lo contrario, me habría tenido que quedar en casa para estudiar.”
Recordando el mensaje de texto de Brittany, me di cuenta que había saltado a las suposiciones. Por la forma en que Anahi habló y me miró supuse que estaba siendo sincera. Así que esa había sido su ‘noche increíble’. Y por eso Brittany quería repetirlo el próximo fin de semana. Me sentí como la mayor idiota por hacer una suposición precipitada. Anahi parecía un poco enojada porque la había estado presionando tanto, y tenía todas las razones para estarlo. Ella había hecho un esfuerzo para visitarme, aprendiendo la materia antes de tiempo, por lo que así podríamos pasar tiempo juntas. Aquí estaba yo haciéndola sentir mal por algo que ni siquiera había hecho.
“Lo siento”, me disculpé y respiré hondo. “No sé lo que está pasando conmigo.”
“Está bien, pero por favor no llores, porque eso es lo último que quería que sucediera”, su voz se suavizó de nuevo y asentí suavemente. Sabía lo que ella quería que sucediera, y ahora que estaba segura de que no había salido con otra persona, no había razón para que no lo hiciéramos. Limpiando las últimas gotas saladas de mi cara, traté de volver al estado de ánimo adecuado por así decirlo.
“Te diré algo”, Anahi habló. “¿Por qué no llamamos servicio a la habitación, puedes pedir lo que quieras para comer y vemos una película?”
Mis ojos se abrieron cuando escuché su propuesta. ¿No se suponía que teníamos que tener sexo como amigas con beneficios? Ese era el punto, ¿No?
“Pero…eso no es a lo que has venido”, le dije en un susurro y llena de sorpresa. Anahi sonrió suavemente y se inclinó. Sus labios besaron tiernamente los míos, haciendo que mi corazón se agitara una vez más. Fue suave y rápido pero absolutamente significativo para mí.
“Así que, ¿Qué quieres comer?” se sentó y de repente sentí frío sin su cálido cuerpo descansando sobre el mío.
“No lo sé. Simplemente pide lo que quieras”, le contesté todavía asombrada por su cambio de planes.
“Está bien, entonces ¿Por qué no eliges una película mientras yo los llamo? El control remoto está ahí, pero no encargues ninguna porno en mi tarjeta de crédito”, incluso Anahi bromeó y se bajó de la cama.
Asentí con la cabeza para mostrar que estaba de acuerdo antes de que ella llamara para pedir la cena. No estaba segura de cómo sucedió, pero terminamos comiendo un poco de pasta, o yo lo hice porque Anahi dijo que no tenía hambre, y ahora estábamos acurrucadas en la cama viendo un documental sobre animales. Era la única cosa en la televisión que no estaba en francés. Mi atención no estaba en la película. Escuché la respiración constante de la chica mayor, mientras mi cabeza descansaba sobre su pecho. Su brazo estaba envuelto alrededor de mí, y sus caricias suaves en mi antebrazo me estaban causando escalofríos constantes.
Este no era el resultado que había planeado, ni que esperaba. La habitación estaba a oscuras y sólo estaba alumbrada por la pantalla del televisor. Ella no había dicho nada en mucho rato, y me pregunté si se había quedado dormida. Había sido un largo día después de todo.
“¿Anahi? ¿Estás despierta?”, le susurré con cuidado.
“Sí”, respondió al igual de bajo y mi corazón comenzó a bombear más rápido de nuevo. Levanté la cabeza de su pecho y me encontré con su mirada. Ella sonrió suavemente y sentí como si estuviéramos en la categoría Sub-17 en el campamento de entrenamiento. “¿Quieres dormir?”, preguntó y negué con la cabeza ligeramente.
“No, esa es la última cosa que quiero hacer en este momento”, le respondí con honestidad y la vi levantar las cejas. Acercándome, me mojé los labios porque así no iban a estar agrietados cuando me reuní con los de ella. Nuestras bocas persistentes contra la una a la otra por un momento dulce, separé mis labios y apliqué más presión para profundizar el beso. La mano de Anahí agarró mi brazo con más fuerza, y no podía negar que quería llevar a cabo el propósito inicial de nuestro acuerdo. Me ajusté ligeramente sentándome a horcajadas en el regazo de la chica mayor sin romper nuestro beso.
“Dulce”, jadeó con voz temblorosa. “¿Estás segura?” la otra morena buscó aceptación para ir más allá, y no podía culparla después de toda la confusión que la debo haber hecho pasar.
“Sí”, le respondí de forma sencilla pero honesta antes de continuar nuestro beso. Había algo en la forma que Anahi me besaba, que hizo de todo mi cuerpo un cosquilleo. Era lento y tan sensual, que quería arrancarle la ropa, pero también nunca detenerme al mismo tiempo. Tenía la cabeza inclinada levemente mientras sus labios rojos capturaban los míos. Cada movimiento parecía experto y tenía mi cabeza dando vueltas. Ella se burlaba de mí cepillando su lengua en mi labio inferior, y cuando trataba de encontrarme con la suya, ella se alejaba para crear más tensión.
No estaba segura de cuánta tensión podría soportar en este punto. No era un secreto, que ella era experta en los juegos previos. Y eso era definitivamente nuevo para mí. Pero toda la tensión acumulada de nuestros encuentros anteriores tenía que explotar. Quería que eso sucediera tarde o temprano. Mis caderas se movían contra las de ella sin que me diera cuenta. Todo lo que sentía, eran sus manos acariciando arriba y abajo por mi espina dorsal en un ritmo desesperadamente lento que coincidía con sus besos.
La idea de decirle que dejara de burlarse cruzó por mi mente. Sin embargo, mi cerebro se redujo a papilla cuando Anahí comenzó a besar mi cuello, deslizando sus manos debajo de mi camiseta. Liberando inmediatamente un gemido tranquila, esta vez no me avergoncé. Tuve que aceptar el hecho de que estaba disfrutando de su trabajo y mucho, ¿Por qué no demostrárselo? Sus dientes rasparon mi cuello antes de que su lengua trazara la irritada piel con dulzura. La succión suave en mis puntos más sensibles me hizo suprimir desesperadamente un gemido más fuerte.
Los sonidos ahogados parecían motivarla aún más sin embargo. Finalmente levantó mi camiseta y con mucho gusto me la quité. No esperé y le quité la suya también. Anahi estaba inclinándose, y yo sabía que quería continuar con su reclamo en la parte superior de mi cuerpo, pero yo la anhelaba más de lo que había anhelado a cualquier otra persona. Así llegué alrededor de su torso y desabroché el sujetador. El tejido negro se unió a nuestras camisetas en el suelo.
Empujando suavemente su espalda en la cama, quería tomar un poco de control y empecé a acariciar sus pechos suaves. Mis labios trataron de emular lo que ella había hecho en mi cuello y sentí como se retorcía debajo de mí. Me gustó la idea de que probablemente no había esperado que me hiciera cargo. Eso alimentó mi fuego. Tomando uno de sus pechos, me gustó la forma en que eran más grandes que los míos, pero eran perfectos proporcionalmente para su cuerpo. Sintiendo su excitación, fui más allá y besé el camino por el centro de la parte superior de su cuerpo.
Mis manos se enredaron en sus vaqueros y logré abrirlos. Ella levantó sus caderas del colchón y se los quité junto con sus calcetines. Su risa mientras lo hice hizo que mi corazón saltara en mi pecho. Eso me aseguró que quería probar algo nuevo. La centrocampista se sentó, ahuecando mi cara con ambas manos en un beso apasionado, pero yo tenía otros planes. Colando mi mano en su pecho, la empujé hacia abajo y vi su expresión de sorpresa.
Tragué ligeramente, pero luego decidí seguir por su cuerpo. Sus ojos se abrieron y no pude evitar sonreír. Por alguna razón, no estaba nerviosa en absoluto. Sabía que ella era la persona con la que quería compartir este tipo de intimidad, y quité la última pieza de ropa que llevaba. Besando el interior de sus muslos, su piel era tan sedosa como el resto, y disfruté como sus piernas temblaron como respuesta.
“Dulce…no tienes que hacerlo”, la voz de Anahi negó con excitación, y eso fue el último empujón que necesitaba. En lugar de responder, di un suave beso en la parte de su cuerpo más íntima.
“Oh Dios”, Anahi suspiró y me sorprendió la forma en que ya estaba en el límite. Al parecer, yo no era la única que había estado tratando con un poco de privación.
Aunque no tenía la experiencia en la realización de un acto tan íntimo, claramente recordaba lo que Anahi había hecho en New York, y traté de hacer lo que me había gustado. Empecé lento, y me dejé sentirme cómoda al besar la zona recién explorada. Sus fuertes reacciones de jadeos y agarrando las sábanas eran increíblemente gratificante. Ella tomó una de mis manos y entrelazó nuestros dedos antes de comprimirlos en el colchón.
Yendo un paso más allá, cepillé sus pliegues húmedos con mi lengua. Anahi soltó un gemido desde el fondo de su garganta, y echó la cabeza hacia atrás. Repetí mi movimiento, usando más presión y un ritmo más rápido. Su mano libre vagó a mi pelo. Comenzó a acariciarlo suavemente, pero se convirtió más en un intento desesperado con el tiempo.
Probablemente no se dio cuenta, pero su mano sobre mi cabeza me guió a los lugares correctos. No fue contundente y presumiblemente subconsciente en su extremo. Aprecié cada instrucción o ayuda, y seguí su guía. Para mi sorpresa, en realidad me gustó mucho. Nunca había sido muy dominante, y en cierta manera estaba siendo sumisa, pero estaba más activa que de costumbre. La recompensa, en la forma de verla llegar, valió la pena.
Nunca hubiera esperado que sucediera tan pronto, pero el cuerpo de Anahi estalló en unos graves espasmos. Ella apretó los dedos entrelazados más fuerte que antes. Abrí los ojos para ver a mi compañera de equipo con la respiración inestable, y todavía temblando de lujuria.
“Oh…Dios mío”, la más vieja se quedó sin aliento y miró hacia abajo para encontrarse con mi mirada. “Ven aquí”, jadeó y me levantó. Nuestros labios se encontraron uno al otro, y sentí una fina capa de sudor en su cuerpo al instalarme en la parte superior de ella. Estaba sin aliento, y dejé que se calmara, intercambiando besos suaves y ligeros toques en el ínterin. “Eso fue increíble”, ella me felicitó y me hizo sonrojar furiosamente en respuesta. “Pero ahora es mi turno”, la de ojos verdes añadió seductoramente y me puso en mi espalda.
Haber ido primero fue una bendición. Ahora tenía la oportunidad de estar más relajada y sin presiones de tener que seguirla. Anahi se cernía sobre mí, y sentía como si estuviera tratando de hipnotizarme. Tal vez lo estaba haciendo. Los orbes esmeraldas me miraban como si yo fuera su presa, a punto de ser devorada. Mis propios sentimientos de lujuria regresaron rápidamente simplemente por la forma en que me miraba. Tragué saliva antes de que ella comenzara a besar mi cuello.
Su lengua trazó toda la longitud de mi cuello lo que me estaba volviendo loca. Para empeorar las cosas, la otra chica había presionado su cuerpo tan fuertemente contra el mío que yo era capaz de sentir cada centímetro de nuestros cuerpos tocándose. La pálida piel de mi compañera de equipo se sentía caliente, y un poco sudorosa, pero no de una manera asquerosa. De repente mordió mi cuello, y sabía que dejaría una marca. Gracias a Dios, no sería sospechoso si llevaba un cuello de tortuga y bufandas la próxima semana las que necesitaría.
Anahi me mordió varias veces después, y chupó con ferocidad mi piel casi con dolor. Estaba cerca de sacarle su cabello. Mis manos se enredaron en las hebras oscuras, antes de que usara una para agarrar su hombro. Necesitaba más. La estudiante universitaria tuvo misericordia de mí, y me quitó el sujetador por lo menos. No perdió tiempo antes de avanzar hacia abajo, dedicando toda su atención a mi pecho expuesto. Sus dedos apenas rozaban mi estómago, dando vueltas alrededor de mi ombligo, cuando inesperadamente chupó mi pezón.
Mi espalda se arqueó al instante, y sentí su lengua vacilante contra el capullo endurecido en el calor de su boca. Ahora, ¡Estaba realmente preocupada de arrancarle el pelo! La espera me estaba matando.
“Anahi…no puedo”, odiaba mostrar lo necesitada que estaba, pero no podía aguantar más. “Por favor.”
Movió su mano más abajo. Hábilmente desabrochando, y luego bajando el cierre de mis pantalones, asumí que los sacaría. Pero deslizó su mano dentro sin tomarse la molestia de perder más tiempo. Por lo cual estaba agradecida. Sus dedos viajaron en el espacio confinado, encontrando su destino. La palpitación entre mis piernas era insoportable, y sabía que no iba a durar mucho. Tan pronto como su dedo medio corrió arriba y abajo por la tela de mi ropa interior, casi lo perdí. Las dos nos dimos cuenta de la mancha de humedad en ellos, y mis mejillas se encendieron en una profunda sombra roja.
“Wow”, comentó Anahi entre medio todavía besando mis pechos.
“Anahi”, gemí sin querer y sentí mis piernas temblar. Una ola de calor incomparable se hizo cargo y todo era borroso. Mis caderas se sacudieron hacia arriba, y todo mi cuerpo se estremecía como nunca antes. Tal vez fue era la espera que conducía a ella, o la privación de antes, pero el pináculo de lujuria era el más intenso. Se sentía como si me hubiera desmayado por un momento, antes de sentir a la belleza de pelo oscuro besarme en los labios.
“Jesucristo”, Anahi sonrió después de dejar unos suaves besos en mi mejilla.
“¿Estás bien?”, casi rió, pero sonaba un poco preocupada en realidad.
“¿Eso crees?” yo jadeaba y la vi sonreír.
“Bien, porque no he terminado todavía”, respondió y apenas me estaba recuperándome cuando quitó el resto de mi ropa. La vi establecerse entre mis piernas, y me mordí el labio inferior por la visual. Esos ojos verdes serían mi muerte.
Al ver cuán hinchado sus labios estaban, me tenían temblando en este momento. La más vieja empezó a dibujar círculos en mi muslo interno, utilizando sólo la punta de la lengua, por supuesto. Cuando estuvo a punto de llegar a mi centro, saltó mi parte más íntima, y se fue hacia el otro muslo. Habiendo llegado a mi clímax, eso debería haber sido suficiente, pero de alguna manera todavía estaba en la cima. Anahi mordió la fina piel de mi muslo. El pequeño dolor causó algo sorprendentemente excitante. Una mordeduramarca en mi muslo era definitivamente nuevo y tentador.
Besando con dulzura la piel de al medio, me retorcí ante la anticipación y cometí el error de mirar hacia abajo. Encontrándome con los ojos verdes llenos de deseo que tenían mis niveles de lujuria casi carnal por las nubes. No pude seguir el ritmo de nuestro contacto visual por mucho tiempo. Mis ojos su pusieron en la parte de atrás de mi cabeza cuando Anahi movió el músculo liso, junto a mi centro de hormigueo. Me había ido una vez más. Dondequiera que ella había aprendido a hacer eso, no me importaba. Todo lo que quería era más. Ella pareció entender y siguió su camino en un ritmo constante, pero lento lo cual me frustraba más allá de la creencia. Agarrando su pelo de nuevo, no había manera de que pudiera detenerse por mucho tiempo. Mi respiración se enganchó en la parte superior de mi garganta, como Anahi recubrió su lengua con su propia saliva, y lo distribuyó por todos mis pliegues ya húmedos.
“Oh Dios mío”, exhalé con una mezcla de lujuria y vergüenza, ya que lo estaba disfrutando mucho. El par de labios dotados se separaron, y lo siguiente que supe, fue su lengua rodeando mi entrada. Jesús, ¡Ella no estaba jugando esta noche! No pasó mucho tiempo hasta que el músculo fuerte había entrado en mí, y ahogué un grito con mi mano. Eso fue todo. Sentí que la otra ola me aplastaba, y me llevó a un lugar que no sabía que existía. Las manos de Anaho se aferraron a mis piernas que temblaban violentamente.
Resoplando y jadeando, nunca me había sentido tan agotada cuando ni siquiera estaba haciendo todo el trabajo. Mis ojos se abrieron cuando me di cuenta que la otra chica no estaba rendida. Una vez más, no había tiempo para recuperarse. Me di cuenta que Anahi estaba creando continuamente ruidos obscenos que sonaban casi como sorber. Ese sólo pensamiento me hizo sonrojar. En realidad escucharla, estaba por encima y más allá de lo que jamás hubiera esperado experimentar.
Pero eso no fue suficiente. Volvió a colocar su lengua con dos dedos, hundiéndose fácilmente en mi interior y me hizo cuestionarme si iba a sobrevivir esta noche. Tocando hábilmente los lugares correctos con sus dedos, ella se encrespaba hacia arriba, y comenzó a chupar el bulto sensible de nervios que me tuvo chillando al instante-
“!Mierda!”, exclamé más fuerte que antes, y cogí las sábanas en la desesperación.
Su ritmo se aceleró demasiado lento para mi gusto, pero finalmente empujó sus dedos a un ritmo perfecto para hacerme llegar a otro clímax. Uno más fuerte aún. Mi cuerpo no era de mi propiedad más. O al menos eso parecía. No tenía control sobre mis reacciones. Anahi movió sus dedos muy lentamente para dejarme ir en mi orgasmo pero estaba apenas consciente. Retrocediendo ligeramente, sentí que la experimentada de nosotras besó mi estómago e hizo su camino por mi cuerpo. Abrí mis ojos parar encontrarla mirándome con un cantidad insondable de ternura en sus ojos una vez más. Su mano limpió el sudor de mi frente y mejillas, cuando me di cuenta que era la única cubierta de la capa pegajosa de sudor ahora. A ella no pareció importarle y descansó su cuerpo perfectamente tonificado sobre el mío. El calor que irradiaba su piel era una sensación maravillosa la que sentía.
Anahi sacudió un poco el pelo de mi cara y reunió nuestros labios en un suave beso. Me emocioné. Esto era lo que yo quería. El pensamiento de nuestra noche en New York me asustó. ¿Y si ella quería que me fuera ahora que ya lo habíamos hecho? Al igual cuando había salido de mi habitación del hotel esa noche. Al menos no me hizo sentir no deseada por ahora. Siguió besándome suavemente, acariciando mi cuerpo con sus dedos y sosteniéndome por mi cintura.
El tiempo pasaba y no tenía ni idea de cuánto fue hasta que ella se apartó. Oh Dios, ¡Quería decirlo! ¡Te amo, idiota! Pero sabía que no podía. Todavía no. Mi compañera de equipo de USWNT se sentó y tenía miedo de me pidiera que me fuera. En cambio, ella cogió las mantas y las puso sobre nosotras antes de colocarse a mi lado. Mi corazón palpitaba fuera de control cuando su voz ronca preguntó:
“¿Es contra las reglas si duermes aquí?”
Había un nudo en mi garganta del tamaño de un balón de fútbol. ¿Por qué? ¿Por qué me pregunta eso? ¿No era obvio? ¡¿No se le pasaba por la mente que estaba enamorada de su trasero ciego?!
“Lo siento, eso fue fuera de contexto-“ dijo claramente insegura Anahi después de que yo no había dicho nada durante un rato.
“No, no”, salté a toda prisa. “Creo que eso está perfectamente dentro de las reglas”, le respondí y me di cuenta de la sonrisa contenida en su rostro.
“Bien”, susurró.
“Sí”, respiré y admiré sus rasgos faciales impecables que se mostraban frente a mí.
Ambas junto a la otra, y mirándonos, no me di cuenta de lo cerca que estábamos. La intimidad de este momento era posiblemente mayor que el sexo de antes. Simplemente mirándonos a los ojos tenía mi corazón cerca de una explosión.
“¿Cuál es el plan para mañana?”, preguntó en un susurro. De repente, mi corazón no estaba cerca de explotar, si no de romperse. La comprensión de que ella se iba a ir mañana me golpeó como una tonelada de ladrillos. Se suponía que debía estar agradecida de lo que había logrado en dos días, pero ahora no podía negar que deseaba que se quedara más tiempo o incluso para siempre si tuviera que decir algo.
“Bueno Lara está emocionada por pasar tiempo contigo, pero puedes elegir la actividad que ella dijo”, repetí lo que mi hija había dicho y sonrió ante el acuerdo.
“Esto puede sonar extraño, pero ¿Tiene permitido ir a la pista de hielo?” Anahi preguntó y me sorprendió escuchar eso.
“Oh, ahora quieres ir allí”, me burlé ligeramente.
“Fue muy divertido”, respondió en voz baja y me dio otra de las sonrisas suaves que me mataban.
“Ella casi tiene cuatro, así que creo podrías intentarlo. No estoy segura de que en realidad pueda patinar, pero si ella quiere, tiene permitido hacer eso desde los tres años” me abstuve de la burla en este momento.
“Está bien, entonces le preguntaré”, ella tomó una respiración profunda.
“Hablando de eso”, de mala gana me senté. “Tengo que mandarle un mensaje de texto a Dinah para decirle que no voy a volver a casa. No quiero que Lara se preocupe.”
Busqué mis jeans, porque mi teléfono estaba en el bolsillo. Encontrando la prenda en el extremo de la cama, me incliné por lo que estaba en cuatro patas sin darme cuenta de que todavía estaba desnuda, hasta que Anahi me golpeó por detrás a la ligera.
“!Anahí!” la regañé y me senté para oírla reír.
“¿Qué? Tu trasero es infame y no me pude contener”, ella sonrió de la manera más astuta posible mientras me reuní a ella bajo las sábanas.
“No es como si el tuyo fuera pequeño”, me burlé tratando de ocultar el hecho de que estaba nerviosa y le escribí un mensaje a Dinah.
“Aunque el tuyo es más caliente”, Anahi siguió su camino y le di una palmada en el hombro.
“!Ay!”
“Deja de hablar de mi trasero, por favor”, no pude reprimir una risita. “No soy un pedazo de carne, sabes.”
“Sólo te estoy dando un cumplido”, argumentó, pero mi teléfono sonó y vi la respuesta de Dinah.
Dinah: Está todo bien, diviértete Wink Lara ya está dormida. Sigue haciendo lo tuyo. ¡Todo lo relacionado con tijeras en el campo debe pagar!
“¿Qué?” Anahi preguntó divertida porque mis mejillas estaban probablemente en fuego.
“Nada”, puse mi teléfono lejos y volví a mi lado, frente a ella.
“Así que acerca de tu trasero”, Anahi seguía bromeando y quise golpear su brazo, pero esta vez ella me agarró la muñeca.
“Eres tan violenta, bebé”, dijo, y mi corazón se detuvo. Bebé. Al parecer, no fui la única que se dio cuenta, porque sus parpados se agitaron por un momento. El ligero pánico en su expresión facial dura me hizo saber que tenía que tomar las cosas con calma. Si estaba tan nerviosa acerca de un apodo, entonces no podía pensar en una confesión de amor. Sin embargo, quería que ella estuviera tranquila y cómoda, así los cosas no serían incómodas. Por lo tanto fingí estar imperturbable, cuando en realidad quería saltar de alegría.
“Si dejas de tomarme el pelo así, no tendría que ser violenta”, respondí relativamente normal.
“Oh, quiero algo físico”, ella volvió a su táctica habitual de ser coqueta.
“Necesito un poco de descanso, cariño”, respondí con ese apodo, pero lo dije casualmente para que ella no se sintiera extraña, ojalá.
“¿Por cuánto tiempo estamos hablando? ¿10 minutos, 30 minutos?” sus labios formaron otra sonrisa.
“Eres un caso aparte”, sacudí mi cabeza, pero reí suavemente.
“Ugh, no puedo mantener mis manos lejos de ti”, Anahi suspiró lo que sonaba como una verdadera frustración, pero también de placer.
Ella se acercó más, así había sólo unas pulgadas de distancia ente nosotras, deslizó una de sus piernas tonificadas entre las mías, y me recordó al mensaje de Dinah por alguna razón. Me sonrojé por millonésima vez, a pesar de que el gesto de Anahi no era necesariamente sexual porque aparentemente buscó cercanía pura. Su brazo ahora estaba envuelto alrededor de mi cintura, y podía sentir sus dedos dibujando patrones sobre mi espalda baja.
“Abrazarnos está bien, ¿Verdad?” la chica de mis sueños susurró de forma insegura, antes que me inclinara y besara los labios suaves, una vez más para confirmar. Era increíble lo cómoda que me sentía junto a ella. Por lo general, no era una persona de abrazos, o incluso una persona sexual, pero quería pasar los próximos días en la cama con ella, si pudiera. Oír su respiración, oler ese aroma característico de su champú, sentir sus brazos alrededor de mí, y como besaba mis labios con todo el cariño que tenía para ofrecerme.
“Eres una buena besadora”, murmuré contra sus labios y era completamente cierto.
“Tú también lo eres”, respondió en un susurró, antes de atrapar mis labios entre los de ella otra vez. Apartándose, los ojos verdes miraron hacia abajo y de repente se abrieron. “Mierda, tu cuello”, Anahi se quedó sin aliento.
“¿Qué pasa con él?” me alarmé al principio.
“Hay unas graves marcas que hay que cubrir”, ella rozó las mordeduras con el dedo y parecía tan engreída.
“Me lo imaginé cuando empezaste a comerme”, le lancé una mirada de desaprobación juguetona.
“Oh, ¿En serio? No te oí quejarte”, se rió y luego echó la cabeza hacia atrás. “Oh Anahi…Oh Dios”, ella imitó mis gemidos de una manera totalmente exagerada, antes de que pusiera mi mano en su boca para que dejara de burlarse de mí.
“Cállate, ¡Eres imposible!”, estaba riendo, cuando me quería morir de vergüenza al mismo tiempo. Esta vez, ella mordió mi mano cubriendo su boca. “!Ay! ¿Quién la violenta ahora?”
Ella agarró mi muñeca y se liberó con facilidad, continuando su acto de mis gemidos. Se convirtió en un ataque de risa en ambos extremos, mientras que luchábamos por el sartén por el mango, literalmente. De alguna manera, terminé a horcajadas en sus caderas, y tenía sus ambas muñecas en mis manos ahora. Se veía tan adorable mientras se reía incontrolablemente por debajo de mí. Mi adoración provocó un momento fuera de foco, y Anahi aprovechó la oportunidad.
La liberación de sus manos, detuvo la batalla, pero tomó mi cara y me besó. Literalmente riendo en el beso sentía mi corazón palpitar con más fuerza que antes. Mis brazos se cruzaron alrededor de su cintura. Suspirando profundamente en placer, repetí su gesto de antes, y le acaricie el cuello ahora. Ella puso su brazo alrededor de mí también, y simplemente me abrazó. Se sentía de otro mundo y nada como la perfección.
Si tuviera la capacidad de crear el momento perfecto, habría sido éste. No estaba segura de cuánto tiempo pasó, pero permanecí en ese abrazo íntimo por un tiempo antes de que Anahi se acostara, manteniendo nuestra posición, por lo que yo estaba descansando cómodamente en su pecho.
“¿Está bien si nos vamos a dormir? Estoy derrotada”, Anahí admitió, pero eso era comprensible después de un largo día.
“Por supuesto”, respiré y levanté las cobijas para que nos calentáramos. Bueno, el cuerpo de Anahi era muy cálido, pero la habitación no lo era necesariamente. Lo último que quería era que cualquiera de nosotras se enfermara.
“Buenas noches”, dijo la voz baja suavemente y me besó en la cien. Ella había hecho esto en el campo de entrenamiento, e incluso después, cuando me estaba consolando. El regreso de ese gesto me hizo sonreír ampliamente.
“Buenas noches”, susurré y la abracé aún más cerca. Inhalando profundamente, por un lado, quería dormir porque estaba cansada. Por otro lado, no quería dormir porque ella se iría al día siguiente.
Tratando de evitar el pensamiento, me dije que debía concentrarme en lo positivo. Este primer día había sido absolutamente perfecto. Otro día como éste, y tal vez haríamos un poco más de progreso. Por ahora, estaba disfrutando de nuestros cuerpos en reposo y en realidad de pasar la noche juntas

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:30 am

Capitulo 19
No tenía conciencia del tiempo. Podría haber sido segundos, minutos u horas que Dulce se sentó en el suelo conmigo. Ella no estaba diciendo nada a excepción de unas pocas palabras de consuelo diciendo que ella estaba ahí para mí. Dejarlo ir fue muy difícil al principio, pero en un cierto punto no fui capaz de mantenerlo más tiempo.
A Dulce no parecía importarle que estuviera empapando su camiseta con mis lágrimas. Sus delgados brazos estaban envueltos apretadamente alrededor de mí mientras yo sollozaba en silencio. Era muy agotador ahogar mis sollozos, y sentí mi pecho agitarse laboriosamente con cada respiración. No podía recordar haber llorado tanto alguna vez, pero estaba llorando lágrimas retenidas. El dolor y la tristeza que se había acumulado durante muchos años parecían aplastarme, haciéndome incapaz de detenerme aunque me sentía humillada.
Poco a poco recuperando la compostura, tomé un par de respiraciones muy profundas e inhalé el aroma del champú de la centrocampista izquierda inadvertidamente. La familiaridad de ese olor me tranquilizó aún más. Cerré los ojos y me volví más consciente de mi entorno de nuevo lo que me llenó de una gran vergüenza. No era así como quería que alguien me viera; especialmente no Dulce que tenía sus propios problemas familiares. Me aparté y rápidamente sequé las últimas lágrimas de mi cara, decidida a no encontrarme con los orbes marrones que sabía que estaban centrados en mí.
“Yo…lo siento mucho”, mi voz estaba ronca y casi se quebró.
“¿Por qué?” la otra morena preguntó en voz baja y rozó el costado de mi cara con su mano.
“Por esto…no sé qué me pasó”, mantuve mis ojos fijos en el suelo, haciendo caso omiso de su afecto, con la esperanza de calmarme.
“No tienes que pedir disculpas en absoluto”, sonaba genuina pero sacudí la cabeza al instante.
“Esto es vergonzoso”, me burlé amargamente y tragué con dificultad.
“No, no lo es”, Dulce no estuvo de acuerdo con más severidad y dejó caer su mano para ponerla sobre la mía.
“Debería salir a la calle y dar un paseo o algo así”, mis instintos me dijeron que debía escapar de la situación, pero la más joven apretó mi mano con firmeza.
“No te vayas, por favor”, suplicó. “Está bien, de verdad. No tienes que estar avergonzada. Me he desmoronado delante de ti un par de veces, y no me acuerdo que tú hayas pensado que eso haya sido vergonzoso. ¿Por qué habría de pensar eso de ti, entonces?”
“Debido a que esta no soy yo”, argumenté y finalmente miré hacia un lado para mirarla a los ojos.
“¿No eres tú?” cuestionó cuidadosamente.
“No soy débil”, enfaticé y la vi levantar las cejas ligeramente.
“Nadie te dijo que lo eras”, su mano entrelazó nuestros dedos mientras hablaba en voz baja. “Pero incluso si lo fueras, no hay nada de malo en necesitar un poco de ayuda a veces.”
“Yo no soy la que necesita ayuda”, suspiré profundamente y recordé lo que habí causado mi ruptura en primer lugar.
“Entonces, ¿Quién la necesita?” la voz ronca era cauta pero preocupada.
“No te lo puedo decir”, le respondí y negué con la cabeza otra vez.
“¿Por qué?”
“Porque no se lo he dicho a nadie…nunca”, le respondí en un susurro y no era consciente de que no estábamos evitando nuestros ojos por un solo segundo.
“Me puedes contar”, sugirió con delicadeza, sin ser demasiado apremiante.
“Tú…jamás me miraras de la misma manera”, me deslicé por completo y respondí demasiado honestamente para mi gusto.
“No te atrevas siquiera a pensar que te juzgaría”, el tono de Dulce era tierno pero con intención. “¿De verdad crees que yo tengo derecho a juzgar a alguien? Quiero decir, quedé embarazada, me casé, me divorcié y luego mis padres me corrieron antes de alcanzar la edad legal para beber”, ella sonrió muy sutilmente para que me sintiera mejor y funcionó.
“No sabría por dónde empezar”, le susurré de forma insegura.
“¿Por qué no me dices por qué estabas tan nerviosa antes?” los ojos marrones expresivos mantenían contacto con los míos y rezumaban tanto afecto que no me pude contener, pero confíe en ella. Abrí la boca para decir algo, pero no salió nada.
Mi corazón latía más rápido con cada momento que pasaba. Sentí un nudo en la garganta; como si hubiera algo bloqueándome de hablar. Hablar de mi familia no era difícil. Decir la verdad sobre mi familia sí lo era.
“Está bien”, Dulce susurró alentándome y suspiré profundamente.
“Mi hermana me llamó antes que llegaras”, empecé y la vi asintiendo suavemente.
“Ella fue a ver a mi madre y…” mi voz se quebró lo que me enfureció más allá de la creencia.
“Tómate tu tiempo”, la de ojos marrones me tranquilizó después de que no seguí mi sentencia.
“Mi mamá…tiene algunos problemas”, traté de encontrar las palabras correctas, como si hubiera una manera ‘correcta’ para describirlo. “Desde que tengo uso de razón, ha luchado contra la depresión. A veces era mejor y otras veces peor. Por supuesto, ahora sé que tiene una enfermedad, pero cuando era más joven…no podía entender por qué era tan distante todo el tiempo…desapegada y sin amor”, el nudo de mi garganta creció con esa última palabra. Miré hacia arriba y vi los ojos de Dulcd brillando con lágrimas. Por alguna extraña razón, su sincera empatía me ayudó a seguir hablando. “Cuando yo era adolescente, ella comenzó a beber. No era malo al principio, pero me preocupaba porque aumentaba sus cambios de humor. Pasó de ser bastante fría todo el tiempo, a estar enojada y arremetida con regularidad”, las palabras fluyeron de mí sin pensar en absoluto en este punto. “Recuerdo esa vez cuando estaba en el supermercado . Ella había escrito la lista de compras, pero su caligrafía no era legible, porque había estado bebiendo mucho ese día. Se suponía que debía leerla pero no podía descifrarla. Ella comenzó a gritarme, maldiciéndome y haciendo una escena delante de un montón de gente. Dos chicas con las que iba a la escuela lo vieron, y yo estaba mortificada. No sabes lo que fue asistir a una prestigiosa escuela privada con una beca académica. Yo era uno de los niños más pobres de allí; si hubieran sabido que mi mamá era una borracha, todo se habría convertido en una pesadilla. No es que me importara demasiado lo que pensaran de mí, pero no quería que eso interfiriera con mis ambiciones con el fútbol.” Aspiré y sentí su pulgar acariciando el dorso de mi mano. “Así que hice todo lo posible para mantenerlo en secreto. Al menos, hasta que tuve la oportunidad de salir de allí”, admití. “Por encima de todo, quería proteger a mis hermanos. Eran demasiado jóvenes para entender eso, y sabía que se vieron afectados por la forma en que nuestra madre estaba actuando. Traté de protegerlos del dolor y me hice cargo de ellos. Mi mamá comenzó a recibir un poco de ayuda durante mi último año y es por eso que sentí que estaba bien ir a la universidad, y dejar a Taylor y Chris atrás. Pero no pasó mucho tiempo hasta que ella volvió a sus viejas costumbres. Y desde entonces…me siento tan increíblemente culpable por haberlos dejado con ella”, mis ojos se llenaron de lágrimas de nuevo, pero una vez más me las tragué duramente. “Ellos se mudaron con mis abuelos porque no podían aguantar más. Taylor visitó a mamá hoy y al parecer ella había estado bebiendo otra vez, a pesar de que prometió que estaba sobria desde hace meses hasta ahora. Ni siquiera estoy sorprendida, porque creo que he renunciado a la idea de que mi madre se va a convertir en la persona que yo quería que ella fuera. Pero ellos no lo entienden y no quiero que…”
“No quieres que pasen por lo que tú tuviste que pasar”, Dulce pronto terminó la frase y dio en el clavo. “Porque sabes lo mucho que duele. No tener un progenitor afectuoso; que te decepcionen una y otra vez; sentir que es tu culpa porque no te aman; que básicamente matarías por ellos, pero no obtienes nada a cambio. No quieres que se sientan no amados como tú te sentiste.” Las primeras gotas saladas rodaron por mi rostro mientras escuchaba su voz llena de razón, comprensión y afecto. No estaba segura de por qué, pero ella estaba a punto de llorar también. “Lo siento, no era mi intención hacerte sentir mal”, la joven madre susurró alarmada que yo estuviera llorando otra vez.
“No”, respiré y pensé que mi corazón iba a salirse de mi pecho. “Yo…sólo….nunca me he sentido así de comprendida”, le confesé y observé a Dulce sonriendo a través de sus lágrimas ahora. Ella utilizó su mano libre y limpió los rastros húmedos de lágrimas de mis mejillas.
“Estoy sorprendida, pero también todo tiene mucho sentido ahora”, ella habló en voz baja.
“¿Cómo?” pregunté confundida.
“Las cosas que te hacen ser como eres, no vinieron a ti por accidente”, comenzó en voz baja. “Cuidas de las personas, Anahi. Tal vez sea parte de tu naturaleza, de tu ser, sino sobre todo es lo que has aprendido. Te preocupas de tu madre, tu hermana, tu hermano, tus compañeras de equipo y últimamente me has cuidado a mí y Lara. No te lo tomes a mal. Me encanta ese lado de ti. Sin embargo, a veces me gustaría que dejaras que la gente se ocupara de ti, en retorno. Porque te lo mereces, y no hay nada de malo en pedir ayuda. Eso no significa que te estás convirtiendo en tu madre. Eso no significa que eres débil. Simplemente significa que la gente quiere que te sientas amada de la misma manera que tú haces que se sientan amados.”
Estaba completa y absolutamente conmovida hasta la médula. Dulce, la chica que había sido la peor comunicadora que jamás había conocido, ahora estaba hablando de una parte de mí que yo no había encontrado una manera de comunicarme conmigo misma. Agarré su mano casi con desesperación entre la mía. Sentí como si ella me vio cada parte de mí, e incluso las partes que mantuve ocultas de la mayoría de la gente. El hecho de que ella no me miraba de forma diferente, por el contrario, en realidad, sus ojos se llenaron con más cariño que antes, tenía mi corazón en un precipicio.
“No sé qué decir”, admití mi confusión, pero la comisura de los labios de la otra chica se levantó lentamente.
“No tienes que hacerlo”, ella respondió con otro apretón de mano. “Estoy feliz de que me hayas mostrado todo lo que tienes. Y espero que sepas que puedes hablar conmigo sobre cualquier cosa, en cualquier momento y esto se quedará entre nosotras. Pero hay una cosa más que quiero saber.”
“¿Qué?”
“¿Puedo besarte, por favor?” preguntó Dulce casi con timidez e hizo que mi corazón aleteara de manera incontrolable. Era tan increíblemente entrañable la forma en que ella preguntó y suplicó por mi permiso para algo tan simple como un beso; algo que no me importaría compartir después de una conversación tan significativa; algo que nunca me importaría para ser honesta.
Asentí con la cabeza suavemente y me incliné. La menor de nosotras rozó su lengua por los labios, mojándolos con anticipación como yo hice lo mismo. Mis ojos se detuvieron en los de ella mientras cerrábamos la distancia entre nosotras. Me perdí en la profunda sombra de color marrón, hasta que desaparecieron detrás de sus párpados cerrados, por lo que admiré fueron sus pestañas naturalmente largas por un momento, cerrando los ojos en el último segundo antes del beso.
Por ahora habíamos compartido muchos besos pero este era uno de mis favoritos. Capturé su labio inferior suavemente entre los míos. La forma en que nuestros labios parecían encajar perfectamente parecía ser agravante pero no se sentía tan cómodo. Ninguna de nosotras estaba aplicando mucha presión, pero sólo saboreando el momento de compartir un tierno beso. No hubo necesidad de profundizar el beso, ya que nuestra conversación había superado todas las definiciones de profundidad para mí. No me preocupé de profundizar el beso después de esa profunda-conversación.
Liberando su mano, tomé su mejilla afectuosamente antes de alejarme. Vi a la de ojos marrones crecer en ansiedad por alguna razón. No hablamos sino simplemente nos miramos profundamente a los ojos del otro para dejar que todo se hundiera. La más joven parecía tensa y me di cuenta que su respiración se aceleró. Ella parecía nerviosa y no tenía ni idea de por qué.
“Anahi…” ella habló en voz baja.
“¿Sí?”, me quedé más tranquila por ahora mientras ella parecía incómoda.
“Yo…” ella tragó saliva y tuve la sensación de que iba a confesar algo. Sin embargo, no sabía qué.
“Dilo”, la animé ya que ella había hecho lo mismo por mí.
“Estoy asustada….ya que arruinará todo si lo digo ahora”, admitió su inseguridad y yo estaba desconcertada.
“Eso es muy poco probable”, me las arreglé para sonreír suavemente.
“Yo te-“, fue todo lo que dijo antes de que sintiera mi teléfono zumbar en mis jeans.
Las dos nos sobresaltamos, y normalmente no atendería, pero sabía que Taylor iba a llamarme si habían noticias de mi madre. Dulce suspiró en silencio y le di una mirada de disculpa antes de sacar mi teléfono. De hecho, era Taylor.
“Tengo que tomar esto”, expliqué y Dulce asintió rápidamente. A pesar de que mis rodillas se sentían todavía temblorosas, me levanté y acepté la llamada entrante de mi hermana.
Anahi: Hey, ¿Estás bien?
Taylor: Sí, estoy bien. Tenías razón. Mamá me llamó y se disculpó.
A: Ok, bien.
T: ¿Cómo sabías que iba a hacer eso?
A: Eso no es importante.
T: Ella te ha hecho esto antes, ¿Verdad?
A: No importa, Tay. Lo que importa es que ya no estás preocupada.
T: No tienes que protegerme todo el tiempo, ya sabes.
A: Sí, lo tengo que hacer. Es parte del ‘código de honor de la hermana mayor’. ¿Estás todavía en casa?
T: No, sólo me fui. Me voy a casa, aunque todavía estoy un poco asustada.
A: No lo estés. Yo me ocuparé de ella, te lo prometo.
T: ¿Cómo? Estás en el campo y tienes que concentrarse en eso. Sólo dime qué harías tú y lo haré.
A: ¡De ninguna manera! Por favor, sólo confía en mí. ¿No siempre he cuidado de ti antes?
T: Lo has hecho pero quizás pueda hacer algo para ayudar.
A: Eso está bien, sólo necesito que te asegures de que lo estás haciendo bien.
T: Lo estoy. Esto es simplemente abrumador.
A: Lo sé. ¿Todo lo demás está bien? ¿La escuela y esas cosas?
T: Sí, todo está bien.
A: ¿Cómo está Chris?
T: Está muy bien. No te preocupes tanto por nosotros.
A: Lo intentaré. Pero me tengo que ir ahora. La práctica comienza en pocos minutos y tengo que estar lista. ¿Segura de que todo está bien?
T: Sí, Anahi. Tendrás un ataque al corazón un día si sigues estresándote mucho y me sentiré culpable.
A: Entonces es mejor que mantengas ese GPA para que puedas ir a la escuela de derecho como lo planeaste, para pagar esas facturas médicas. (GPA es el promedio de notas general)
T: Como si no tuvieras suficiente dinero.
A: Buen punto. Muy bien, me tengo que ir.
T: Bien, gracias de nuevo. Te quiero.
A: Yo también te quiero. Y da un beso de mi parte a todos.
T: Lo haré. Adiós.
A: Adiós.
Colgué y volví a respirar hondo. Dándome vuelta, vi a Dulce de pie y me encontré con sus ojos cuando terminé.
“Lo siento, tenía que tomar la llamada”, me disculpé por interrumpir nuestra conversación de antes.
“Por supuesto, no te preocupes”, dijo casualmente. “¿Está todo bien con ella?”
“Creo que sí. Pero tengo que ocuparme de algunas cosas antes de que comience la práctica”, le expliqué vagamente.
“¿De tu mamá?” preguntó Dulce cuidadosamente.
“Sí, tengo que asegurarme de que no se salga de control completamente”, le respondí con una susurro. “Hay algunas personas a las que tengo que llamar. Esperemos que puedan intervenir.”
“Claro, te daré un poco de privacidad”, respondió cortésmente y quiso pasar por mi lado cuando le bloqueé el camino por un momento. Sus ojos se abrieron con sorpresa, pero no quería que se sintiera despreciada después de lo que acababa de hacer por mí.
“Pero te interrumpí antes de tomar la llamada”, le recordé y vi la ansiedad volver a los orbes marrones. “¿Qué querías decir?”
“Puede esperar”, dijo en voz baja y me rozó el brazo sutilmente con la mano. “Tal vez podamos hablar después de la práctica. Preocúpate de tu madre primero para que puedas estar bien.”
“¿Lara está aquí?” me había olvidado completamente de pregunta acerca de su hija gracias a la locura.
“No, quise que se quedara en París”, dijo Dulce y no podía evitar la sensación de que tenía algo que ver conmigo, y lo horrible que Lara había tomado mi partida la última vez. “Ella está en Disneyland con Dinah y todos los demás. Así que se está divirtiendo.”
“Estoy segura de que lo está”, reiteré al estar aliviada y decepcionada al mismo tiempo de no ver a la pequeña esta vez.
“Nos vemos más tarde”, la joven madre me sonrió antes de salir de mi habitación del hotel.
Definitivamente el viaje había tomado un giro inesperado. Sin embargo, estaba muy agradecida con Dulce por ‘atraparme’, y me sentí comprendida. Pero no tenía mucho tiempo para volver a reproducir lo que había pasado porque tenía que hacerme cargo de los asuntos de mi familia recién surgidos una vez más. Así que empecé a llamar a los números familiares que pertenecían a las personas que serían capaces de ayudar a mi madre a volver a la realidad.
-
La práctica fue dura. No necesariamente físicamente, sino mentalmente. No pude concentrarme en otra cosa que no fuera en mi mamá. A pesar de que había hablado con varias personas, como con su terapeuta, y a pesar de que todo ellos se ofrecieron a ayudar, sentí la falta de concentración. Estaba haciendo errores innecesarios y al parecer se notaba.
Dulce me estuvo observando a lo largo de la práctica e incluso Normani me preguntó si me sentía bien. Negué, como siempre. No quedaba mucho de la práctica de todos modos, así que estaba casi terminada. Todos en el equipo se reunieron alrededor de un gran círculo, mientras que nuestro entrenador hablaba. Por lo general siempre estaba en la parte frontal, pero hoy de pie fuera. Con los brazos cruzados, todavía escuchaba lo que mis entrenadores decían antes de sentir algo realmente inesperado.
¡Había una mano en mi trasero! Mis ojos se abrieron de golpe cuando me di cuenta quien estaba tocándome descaradamente. Dulce estaba de pie a mi lado, también en el exterior así que nadie vio, y tenía, obviamente, sus propias formas de animarme. Mirando a mi lado, me di cuenta que se estaba mordiendo su labio inferior, lo que me hizo sonreír.
“¿Qué crees que estás haciendo?”, le susurré apenas audible.
“Shhh”, la más joven puso su dedo índice de su otra mano en sus labios para hacerme callar.
“Increíble”, reí en voz baja y no podía negar que me hizo sonreír por primera vez durante toda la práctica. Los ojos marrones se centraron intensamente en nuestro entrenador y ella no se inmutó en absoluto. Su cara de póquer era impecable. La mano que estaba sobre mi trasero, lo apretó con firmeza y casi grité. Normani, que estaba de pie frente a mí, se dio vuelta y me miró inquisitivamente. Fingí que nada pasaba así que ella se dio vuelta.
“Vas a pagar por esto”, le murmuré a Dulce que se encontró con mi mirada por un momento.
“No puedo esperar”, respondió ella con aire de suficiencia y me dio otro apretón.
El resto de la práctica no fue tan mala, pero no podía olvidar ese momento de mi compañera de equipo siendo tan ‘descarada’. Después de la ducha, Normani me preguntó si quería unirme a ella y algunas de las otras chicas para cenar. Me negué e intercambié una mirada con Dulce a quien le preguntó a continuación. Ella también se negó cortésmente y sabíamos lo que eso significaba. Teníamos mi habitación para nosotras durante la noche. Aunque nuestro acuerdo era bastante claro, y esa parte también era tentadora, me acordé de Dulce queriendo decirme algo. Tal vez lo iba a averiguar por el final de la noche.
Pero primero, nos fuimos a mi habitación y ella caminó hasta la cómoda. Mi teléfono estaba conectado a la estación de acoplamiento que siempre traía conmigo.
“¿Puedo poner un poco de música?” Dulce preguntó, y no me sorprendí con esa pregunta ya que ella era una enorme amante de la música.
“Claro, adelante”, le respondí y me senté en el borde la cama, admirando sus curvas sin pudor.
“!Oh, Dios mío!”, de repente exclamó al pasar por mi iPod.
“¿Qué?” casi me levanté, pero ella empezó a reír.
“Eres una pervertida”, ella se rió y no tenía idea de lo que estaba pasando. “¿Qué es esta lista de reproducción, Anahi?”
“Oh”, mi cara empezó a arder, dándome cuenta de lo que probablemente estaba hablando.
“!Realmente tienes una ‘sex-playlist’!” Dulce dejó escapar y me hizo sonrojar aún más.
“No, no la tengo”, me defendí débilmente pero ella levantó sus cejas sugestivamente.
“Oh, ¿De verdad?” la otra morena se burló y empezó a enumerar los títulos: “Sexo de cumpleaños, Cama, Agradable & Lento-“
“Bien, bien, conozco la lista”, hice un puchero porque ella me estaba dejando al descubierto.
“Me encanta esa canción”, murmuró y de repente puso una canción de la lista. Enarqué una ceja mientras el bajo llenó la habitación.
“Oh, no, no, no, no, no…
When you feel it in your body (Cuando lo sientes en tu cuerpo)
You found somebody who makes you change your ways (Encontraste a alguien que te hace cambiar de rumbo)
Like hanging with your crew (Como andar con tus amigos)
Said you act like you’re ready (Dijiste que actúas cuando estás lista)
But you don’t really know (Pero realmente no sabes)
And everything in your past – you wanna let it go (Y todo en tu pasado – quieres dejarlo ir)
I’ve been there, done it, fucked around (He estado allí, lo he hecho, la he jodido)
After all that – this is what I found (Después de todo eso - esto es lo que encontré)
Nobody wants to be alone (Nadie quiere estar solo)
If you’re touched by the words in this son (Si las palabras de esta canción te llegaron)
Then baby… (Entonces bebé…)
U got, u got it bad (Estás, estás mal)
When you’re on the phone (Cuando estás en el teléfono)
Hang up and you call right back (Cuelgas y vuelves a llamar)
U got, u got it bad (Estás, estás mal)
If you miss a day without your friend (Si te pierdes de un día sin tu amigo)
Your whole life’s off track (Toda tu vida se apaga)
You know you got it bad when you’re stuck in the house (Sabes que estás mal cuando te quedas en casa)
You don’t wanna have fun (No quieres divertirte)
It’s all you think about (Es en todo lo que piensas)
U got it bad when you’re out with someone (Estás mal cuando sales con alguien)
But you keep on thinkin’ bout somebody else (Pero sigues pensando en alguien más)
U got it bad (Estás mal)”
Nerviosa, mirando a la otra jugadora de fútbol, la oí cantar en voz muy baja a lo largo de la canción todavía pasando por la lista. Al parecer, no se dio cuenta de que la estaba escuchando. Su voz era apenas audible con la música, pero traté de concentrarme en ella. Me pilló observándola, inclinando la cabeza hacia un lado y luego se mordió el labio. Dejando a un lado el dispositivo, mi corazón dio un vuelco porque su voz se hizo más fuerte cuando comenzó a caminar hacia mí.
Mierda, su voz era perfecta. Su interpretación de una canción de Ed Sheeran en París había sido poco menos que increíble, pero la melodía lenta y sensual de esta canción parecía favorecer su tono. Tragué saliva con fuerza y subconscientemente agarré las sábanas de la cama que estaba sentada.
“When you say that you love ‘ (Cuando dices que lo amas)
And you really know (Y realmente sabes)
Everything that used matter, don’t matter no more (Todo lo que solía importar, ya no importa más)”
Ella ya había llegado y estaba de pie justo en frente de mí, sin dejar de cantar mientras la miraba con asombro.
“Like my money, all my cars (Como mi dinero, todos mis autos)
(You can have it all back) (Puedes tener todo de vuelta)”
Dulce levantó una de sus piernas y tenía una idea de lo que iba a hacer.
“Flowers, cards and candy (Flores, tarjetas y dulces)
(I do it just cause I’m…) (Lo hago sólo porque soy…)
Y ella lo hizo. La chica con voz muy sexy estaba a horcajadas de mí y dándome palpitaciones al corazón al hacerlo.
“Said I’m fortunate to have you girl (Dije que soy afortunado de tenerte chica)
I want you to know (Quiero que sepas)
I really adore you (Que realmente te adoro)”
Sus ambas manos corrieron por mi cabello y me hizo mirarla tirando de mi cabeza hacia atrás suavemente.
“All my people who know what’s going on (Toda mi gente sabe lo que está pasando)
Look at your mate, help me sing my song (Mira a tu compañera, ayúdame a cantar mi canción)”
Centró sus ojos en los míos antes de modificar las letras para que pudieran encajar, pero todavía cantando tan seductoramente que sinceramente estaba a punto de enloquecer.
“Tell her I’m your woman, you’re my girl (Dile que soy tu mujer, tú eres mi chica)
I’m gonna tell it to the whole wide worldworld (Voy a decírselo a todo el ancho mundo)
Anahi say I’m your girl, you’re my woman (Anahi di que soy tu chica, tú eres mi mujer)
Promise to love you the best I can (Prometo amarte lo mejor que pueda)”
Con esa última línea, sus labios se estrellaron con los míos y sentí como si hubiera juegos artificiales. Sentí un hormigueo y a punto de desmayarme, gimiendo de placer cuando ella apretó su cuerpo contra el mío, sus manos agarrando mi pelo y besándome apasionadamente. Jesucristo, no tenía control de mi cabeza, corazón o cuerpo en este momento. Correspondí el beso y envolví mis brazos alrededor de su cintura, cerrando la distancia entre nosotras, así sentí sus caderas tocando mi abdomen. Sin embargo, por mucho que quería seguir adelante, todavía estaba curiosa por saber sobre qué quería hablar conmigo. Por no hablar de que me sentía culpable por haberla hecho esperar. Si íbamos a empezar a hacer esto, la conversación probablemente nunca sucedería.
“Espera-“, murmuré en el beso y tuve a Dulce mirándome muy sorprendida.
“¿Qué pasa?”, preguntó con incertidumbre.
“Nada”, traté de calmarla y le froté la espalda suavemente. “Sólo sigo preguntándome que querías decirme antes” allí estaba otra vez: esa mirada ansiosa en sus ojos. ¿Qué demonios estaba pasando? “Te ves como un ciervo en las luces cada vez que lo menciono. ¿Está todo bien? Estoy empezando a preocuparme.”
“¿Quieres hablar? ¿Ahora?” su voz estaba llena de asombro.
“¿Por qué eso es tan confuso?” no entendía su reacción.
“¿De verdad no lo entiendes?” ella suspiró con lo que parecía con frustración y de repente se bajó de mi regazo, dando unos pasos hacia atrás.
“No, al parecer no”, le dije aún más confusa.
“Quieres hablar cuando se supone que debemos estar haciendo algo completamente diferente ahora”, enfatizó, pero yo estaba perdida.
“Me siento mal porque te interrumpí antes”, le expliqué mi razonamiento y la vi sacudiendo la cabeza.
“Pero ¿Por qué? Quiero decir, si sólo estamos saliendo ocasionalmente”, Dulce soltó y mi pulso se aceleró al instante.
“Tú misma lo has dicho: se llama amigos con beneficios, después de todo”, le contesté en mi mejor intento por parecer imperturbable.
“¿Y no crees que es posible que hayamos cruzado algunas líneas en ese departamento?” ella me ponía más nerviosa con cada pregunta.
“¿Esto tiene que ver con lo que pasó en París con Lara?”, le respondí con una pregunta a mí misma. “Porque si es así, entonces estoy de acuerdo que he cruzado algunos límites. Nunca debí haberme involucrado tanto. Ella, obviamente, no entiende nuestro acuerdo.”
“Ni yo, para ser honesta”, dijo Dulce de repente y tragué una vez más.
“Pensé que fui bastante clara que no estaba interesada en una relación-“
“¿Pero no estamos teniendo una y simplemente no llamándola de esa manera?” la de ojos marrones me interrumpió para hacer que mi corazón se detuviera.
“¿Qué?” le dije con incredulidad y fruncí las cejas.
“Anahi, no me tratas como si fuera una chica con la que sólo tienes sexo y viceversa”, ella sonaba un poco insegura. “Nuestro acuerdo está basado en el sexo, pero la mayoría de las veces no eres buena cumpliéndolo. Cada vez que estaba nerviosa o me sentía cohibida, prescindías por completo nuestro trato y me tratabas como…si significaba algo más estar conmigo, incluso si no íbamos a tener relaciones sexuales. Quiero decir, esto ahora mismo… ¡Ejemplo de ello! Quieres hablar cuando trato de cumplir nuestro acuerdo. ¿Estoy loca por pensar que podría haber algo más en juego?”
“No sé qué decir”, me había tomado por sorpresa con su repentino control.
“Dime la verdad”, mi compañera de equipo declaró. “¿Esto es sólo sobre sexo para ti?”
“Esto se trata de…no tener apego ni ataduras”, desvié de la mejor manera que pude.
“Pero hay ataduras y apego”, argumentó con otro suspiro. “Vuelas a París, formas un lazo con mi hija, te abres conmigo acerca de tu familia y…me miras de la forma que solías mirarme cuando éramos más jóvenes.”
“Y en aquel entonces no significaba nada para ti”, disparé el primer tiro porque me sentía a la defensiva y abrumada. “!Tú fuiste la que sugeriste esto en primer lugar!”
“Porque sentí que te alejabas y no sabía de qué otra manera mantenerte cerca”, confesó pero me enojé por alguna razón.
“¿Qué estás diciendo?¿Que tú…?”
“Te amo”, Dulce suspiró y vi la ansiedad disolverse. Eso era lo que había querido decir. Me sentía extrañamente insensible ante sus palabras, tratando de bloquear porque no podía ser cierto después de todo lo que habíamos pasado.
“¿Así que toda esta cosa era un plan? Tú, básicamente, has estado mintiendo todo este tiempo”, sentí mi corazón cerca de la explosión, pero me mantuve fría en el exterior.
“No…” enterró el rostro entre sus manos y se pasó una mano por el pelo. “Cometí un error. Uno enorme cuando fuiste a París y yo elegí a Ariana. Hice una elección segura, pero no fue la correcta. Cuando me di cuenta de lo que había hecho, tú estabas siguiendo adelante y yo quería tener algún tipo de conexión, así que lo usé como un trampolín para algo más.”
“¿Y cómo iba yo a saber eso?” le respondí frustrada. “Tú tenías una agenda, una segunda intención, pero me hiciste creer que estábamos en la misma página.m¿Cómo esperas que reaccione ahora?”
“¿Por qué estás tan enojada?” la voz de Dulce era inestable.
“!Porque me has engañado!”
“!Yo no te engañé! No es como si te haya puesto una pistola en la cabeza. Podrías haber dicho ‘No’, pero tú estás tratando de distraer la atención de la cuestión real”, la otra jugadora sugirió.
“¿Cuál es?”
“Que tienes sentimientos por mí y actúas sobre ellos”, su pecho subía y bajaba en gran medida como el mío. “Tal vez tenía algún motivo oculto, pero con la misma facilidad podría decir que tú me hiciste creer que había una posibilidad de más.”
“¿Ahora es mi culpa?” me burlé.
“No es culpa de nadie, maldita sea”, maldijo y respiró hondo. “No quiero señalar con el dedo, Anaho. Pero no se puede negar que has sido excesivamente cariñosamconmigo que no tiene nada que ver con ser amigas con beneficios.”
“Te pregunté todo el tiempo si estabas bien con todo lo que estábamos haciendo y tú aceptaste”, hice mi argumento.
“¿Estás diciendo que en realidad esto fue sólo sobre sexo?” detecté la primera resignación en su voz.
“Estoy diciendo que no puedo estar contigo”, le respondí vagamente.
“¿Por qué no puedes responder a esa simple pregunta, Anahi?” su voz temblaba y tuve dificultades para combatir mi instinto de querer consolarla. “¿Tienes sentimientos por mí?” mantuve silencio y la tensión entre nosotras alcanzó proporciones desconocidas. “!Respóndeme!”
“!Por supuesto que los tengo!” de repente grité y vi sus ojos muy abiertos. “Siempre voy a tener algún tipo de conexión contigo, ¡¿Eres feliz ahora?!”
“¿Entonces cuál es el problema?” el tono de Dulce se suavizó mientras se acercó a mí de nuevo.
“El problema es que no quiero tener una relación seria con nadie en este momento.”
“Literalmente, nada cambiaría si le diéramos una oportunidad real y lo llamamos como lo que es”, ella se acercó y se sentó a mi lado en la cama. Su mano buscó la mía. “Estamos actuando como una pareja ya, así que por qué no hacerlo oficial ya que ninguna de nosotras está durmiendo con otras personas-“
“Yo lo estoy”, corté y la miré a los ojos. Su rostro se ensombreció. En realidad vi sus ojos cambiar de esperanza a la derrota en una fracción de segundo. Revolvió mi propio estómago al ver esa reacción de auténtica angustia.
“Te acostaste con alguien más”, repitió en un susurro.
“Pensé que las reglas eran claras y no tenía ni idea de que sentías lo mismo por mí”, vi su mano retirándose de la mía. Ella trató de recomponerse, pero sentí su decepción.
“Me siento como una idiota ahora”, ella negó con la cabeza y parecía enfadada consigo misma. “Tienes razón. Debería haber sido honesta desde el principio. Nos habría ahorrado un montón de tiempo y angustia.” No le respondí, me mantuve quieta y luché contra el impulso de decir la verdad que yo sólo conocía. “¿Tú realmente no quieres estar conmigo?” su voz sonaba tan vulnerable y nuestros ojos se encontraron, una vez más.
“No creo que pueda darte lo que quieres, Dulce”, me las arreglé para responder sin tener que responder su pregunta.
“Yo sólo te quiero”, susurró y tomó mi mano entre las suyas, después de todo. “No me importa si te acostaste con alguien más, mientras tanto, si estás dispuesta a darme una oportunidad ahora…lo estás haciendo de nuevo.”
“¿Qué?” le pregunté perpleja por su última frase.
“Estás mirándome como…”
“Como si te amo”, tuve el mayor desliz y quise golpearme.
“¿Lo haces?” la más joven ganó esperanza después de mi slip épico.
“¿Y si el amor no es suficiente?”, sentí mis paredes desmoronándose porque me acordé de estar con ella sentada así hace unas horas, y diciéndole lo que jamás le había dicho a alguien.
“Lo es”, presionó. “Podemos trabajar en todo lo demás pero por favor no hagas de esto más difícil para mí, Anahi. Sólo tienes que responder una pregunta: ¿Me amas?”
Oh, mierda, eso hizo eco en mi cabeza. No sólo la había regiamente jodido admitiendo mis sentimientos, también le había mentido al decirle que había dormido con alguien más. ¿Por qué? Esa era una muy buena pregunta. ¿Estaba probándola en secreto? ¿Para ver cuál era su reacción si fuera a meter la pata? Sean cuales fuesen mis propios motivos, los de ella me estaban tirando a un bucle lleno ya y yo estaba ocupada repasando lo que acababa de admitir.
Yo estaba rota. Esto se sentía como si fuera el punto decisivo de nuestra relación. Si la iba a alejar, no había manera para nosotras de volver a intentarlo. Demasiado ya había pasado. ¿Estaba dispuesta a hacer eso? Aunque la idea de darnos una oportunidad asustaba la mierda de mí, la otra opción era real y dejarla ir de manera irrevocable era tan aterrador. Mi cabeza daba vueltas y yo iba y venía con forma de responder…

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:31 am

Capitulo 20
Mi cabeza daba vueltas y yo iba y venía con la forma de responder. Pero después de desviar tanta preguntas, llegué a un punto en que ya no pude contener la verdad.
“Tengo miedo”, admití, sinceramente, a pesar de que una vez más no estaba respondiendo a su pregunta.
“¿De qué?”, preguntó Dulce suavemente y entrelazó nuestros dedos como lo hizo hace algunas horas, cuando habíamos hablado de mis asuntos familiares.
“De ti”, susurré y miré a mi lado, en la búsqueda de los orbes marrones que se agrandaron, pero se encontraron con los míos en la confusión. “Tengo miedo de la cantidad de poder que ya tienes sobre mí. Nadie tiene la capacidad de hacerme tanto daño como tú lo haces”, respiré con sinceridad y noté sus expresiones faciales tornándose ansiosas. “Pero también nadie tiene la capacidad de hacerme tan feliz como tú lo haces. Por encima de todo, tengo miedo de lo que pasaría si intentamos esto y no funciona. Entonces te perdería por completo.”
“Me vas a perder por completo al no darnos una oportunidad real”, comentó e hizo un buen punto. “No podemos seguir haciendo esto, Anahi. O le damos a esto un tiro, o terminamos para siempre. Seguimos dando vuelta en círculos y, básicamente, aterrizamos donde estábamos hace cuatro años. Esta vez podemos cambiar el resultado y no dejar que termine después de ser ‘casual’. Obviamente, tienes que estar dispuesta a hacer eso sin embargo.”
Dejé que sus palabras penetraran y sonaban tan razonables. También confirmaron lo que había pensado antes. Este era un momento crucial para nosotras; tal vez el más crucial hasta el momento. Respiré profundo y me sentí más tranquila que antes. Mi ira se había desvanecido, así que era capaz de ser más racional y serena.
“Mentí”, dije en voz baja y me encontré con los ojos cafés de nuevo. “No me acuesto con nadie más.”
“Pero…” Dulce balbuceó claramente atónica. “¿Por qué mentirías sobre eso?”
“No sé”, suspiré frustrada y tiré mi cabeza hacia atrás por un momento. “Tal vez…pensé, que así entonces no ibas a querer estar conmigo, y por lo tanto no tendría que tomar una decisión.”
“Eso encajaría con el tema de ser tan evasiva hoy”, la más joven habló por mi tendencia a evitar casi todas las cuestiones importantes que ella había preguntado.
Ella se mordió el labio inferior, y sabía que estaba esperándome para que finalmente diera la respuesta que decidiría nuestro destino. Tener ese poder no era tan atractivo como pensé que sería. Después de que ella me había pedido irme de París la primera vez, habría dado todo para tener una oportunidad como esta. Esos recuerdos de haber tenido el corazón roto desconsoladamente todavía estaban frescos en mi mente. Las heridas no estaban curadas totalmente, pero no se podía negar a una simple verdad de la que yo no podía hablar.
Inhalando profundamente, liberé mi mente de todo el bagaje acumulado y me centré en el presente. Al mirarla de nuevo, mi corazón estaba latiendo fuera de mi pecho, pero quería ser tan honesta. El miedo me estaba frenando, pero sentí la resistencia desmoronarse. Simplemente sostuvimos la mirada del otro por unos segundos más antes de encontrar el valor para decirle la verdad:
“Te amo”, le dije más firme de lo que esperaba. Mi voz no era inestable o insegura, sino decidida y clara. Reforzándola con sinceridad detrás de esas dos palabras sencillas incluso para mí. Se sentía bien, decirlas y sentir un peso menos en mis hombros.
“¿En serio?” la voz de Dulce, por otro lado temblaba y estaba cargada de emoción.
“Sí, de verdad”, confirmé con una sonrisa sutil y exhalé con fuerza. “Por supuesto, lo hago. Tenías razón antes. Nunca te traté como a cualquier chica con las que he salido. No pude…porque una parte de mí nunca dejó de amarte, aunque me hubiera gustado a veces.”
“No te haré daño, te lo prometo”, ella apretó y acarició mi mano.
“No digas eso”, negué con la cabeza, pero mantuve con calma. “Nunca se sabe lo que va a pasar, pero ese es el riesgo que tendremos que tomar.”
“¿Estás dispuesta a tomarlo?” la centrocampista izquierda cuestionó nerviosamente.
“Tendremos que discutir algunas cosas”, respondí, pero acaricié el dorso de su mano con mi pulgar.
“¿Como Lara?” asumió cuidadosamente.
“Entre otras cosas”, afirmé y no podía apartar mis ojos de ella. “No quiero que salga lastimada si esto termina mal.”
“Tampoco yo”, Dulce estuvo de acuerdo. “Pero ¿Por qué siempre estás esperando lo peor? Si rompemos, entonces será difícil para todas nosotras. Lo que estamos olvidando es lo feliz que estará cuando de que tú te conviertas en una parte de su vida una de carácter permanente.”
No pude evitar sonreír ante la idea de la pequeña niña emocionada de verme más a menudo. ¿Lo iba a estar?
“¿Qué pasa con el hecho de que tú vives en París y yo en Boston?” quería cubrir esos temas si ella hablaba en serio acerca de nosotras. “Las dos estamos obligadas por contrato a nuestros equipos para el resto de la temporada y la próxima.”
“Lo hemos hecho trabajar antes sin siquiera ser una pareja”, argumentó y realmente me encantó cuán determinada estaba de luchar por nosotras. “Por supuesto que será difícil no te voy a mentir. Preferiría estar más cerca también, pero tenemos que hacer un esfuerzo para que funcione. Además, vamos a vernos cada dos semanas ahora con el inicio de las Clasificaciones, luego están los campeonatos. Tendremos tiempo para nosotras y te visitaré también, si quieres por supuesto.”
“¿Estarías dispuesta a volver a Estados Unidos después de que se termine el contrato?” me oí preguntar y vi sus cejas levantarse junto a las comisuras de su boca.
“Me gustaría volver en un latido de corazón si pudiera”, susurró en voz baja, pero suspiró profundamente después. “Pero todavía no puedo.”
“Lo sé y entiendo”, le respondí con sinceridad. “Preguntaba…en el futuro, tal vez.”
“Por supuesto que me gustaría volver a ti tan pronto como pueda”, la otra morena enfatizó e hizo mi corazón aletear.
“Dulce, estamos hablando de enormes compromisos aquí”, quería asegurarme de que estábamos en la misma página. “Tu hija, relación de larga distancia y los planes de futuro son cosas importantes. ¿Estás realmente dispuesta a dar ese paso?”
“Absolutamente”, respondió ella sin dudarlo y sentí mi pulso acelerarse de nuevo.
“Está bien, entonces tengo que confesar otra mentira”, exhalé y la vi tragar pesadamente.
“Está bien”, dijo humildemente.
“¿Recuerdas cuando estábamos en Miami en las vacaciones de primavera?” empecé y la vi asintiendo ligeramente. “Yo te dije acerca de esa inalcanzable persona-“
“La chica de ensueño”, Dulce interrumpió y al instante sabía de lo que estaba hablando. Todo su lenguaje corporal cambió, y supuse que era porque ella se acordó de la conversación y de yo diciéndole que Emily era la chica ideal para mí.
“Exactamente”, asentí y levanté mi mano mi mano libre para acariciar su mejilla con el dorso de mi mano por un segundo rápido. “Tú eres mi chica de ensueño, Dulce”, agregué otra confesión en la lista de esta noche, su rostro se iluminó, haciéndolo digno inmediatamente. “Y tú siempre lo has sido. Así que tal vez es por eso que estoy muerta de miedo de conseguir lo inalcanzable. Tienes que tener paciencia conmigo, ¿De acuerdo? Porque realmente siento que me vuelvo loca cuando estoy cerca de ti a veces. Pero tienes que recordar que ese es el por qué.”
Los orbes marrones brillaban de una manera que no los había visto irradiar en todo el día. Sus perfectos labios formaron una sonrisa mientras que sus mejillas estaban un poco sonrojadas. Dios, ¡Era tan linda! ¡¿Cómo demonios ella quería estar conmigo de todas las personas del mundo?!
“Tú eres la mía también”, ella respiró claramente agitada.
“Lo sé”, le susurré suavemente. “Me lo dijiste cuando te desmayaste esa noche en Miami”, le dije y vi su sonrisa suavizarse.
“¿Significa que estás lista para darle a esto un intento real?” la más joven sonaba mucho más esperanzadora en esta ocasión.
“Depende”, sonreí mientras ella ladeó la cabeza inquisitivamente.
“¿De qué?”
“En cuanto a si ¿Quieres o no ser mi novia?” sonreí ampliamente y no pude dejar la oportunidad de preguntarle oficialmente.
“¿Por qué siempre tienes que hacer eso?” su labio inferior estaba torturado nuevamente por sus dientes.
“¿Hacer qué?” jugué a la inocente, pero no podía borrar esa sonrisa de mi cara.
“!Ser tan condenadamente encantadora y adorable al mismo tiempo! Es muy molesto”, mi compañera de equipo se burlaba de mí con claridad.
“¿Supongo que eso significa que no vas a ser mi novia entonces? Quiero decir, si soy tan molesta”, me encogí de hombros para mantener nuestras bromas.
“Eres la persona más irritantemente adorable que he conocido”, Dulce rió entre dientes.
“Irritantemente adorable”, repetí y casi me reí en voz alta. “De hecho, me gusta eso.”
“Bueno, en realidad tú me gustas”, ella apretó los labios tímidamente.
“¿Eso es un ‘Sí’, entonces?” sonreí de oreja a oreja por ahora.
“No sé, vuelve a preguntarme”, se inclinó mientras yo enarqué una ceja.
“Y yo soy la molesta”, me burlé pero cumplí su deseo, después de todo.
“¿Dulce?”
“¿Sí?”, la futbolista profesional murmuró, cerrando al mismo tiempo la distancia entre nosotras poco a poco.
“¿Quieres ser mi novia?” repetí en un susurro ahora y también empecé a inclinarme.
La respuesta era obvia después de todo lo que habíamos discutido. Dulce se limitó a sentir con rapidez ante de cerrar sus ojos. Yo hice lo mismo y finalmente sentí los labios más suaves que jamás había besado contra los míos de nuevo. Con un suspiro de placer, llevé mi mano a su rostro y tomé su mejilla despacio. Presionando suavemente mis labios contra los de ella, sellamos nuestro nuevo acuerdo por así decirlo.
Alejándome un poco, tracé su labio inferior con mi pulgar y miré profundamente a los ojos marrones expresivos en los que me perdía seguidamente. Me sentía tan increíblemente afortunada. Me di cuenta de que esto era real. Estábamos juntas. Ella era mía no de una manera posesiva o degradante; ella era mía como yo era suya.
“Dios, te amo”, solté completamente desinhibida ahora y no pude contenerme después de la supresión de mis sentimientos por tanto tiempo.
“Te amo, también”, susurró ella y sentí su aliento caliente contra mi pulgar.
Ahuecando su cara en mis dos manos, conecté nuestras bocas en un beso más apasionado. Chupé su labio inferior y oí a la menor suspirar. Sus manos acariciaron mis lados y se establecieron en mis muslos. Trazando lentamente su labio inferior con mi lengua, ella abrió los labios y me dio permiso para profundizar el beso. Dejé una mano vagar más abajo y la puse en la parte posterior de su cuello, tirando de ella más cerca como deslicé mi lengua en su boca.
Dulce gimió y yo estaba a punto de perder el control. Pero por una vez, no quería dejarme guiar por mi lujuria. Los delgados dedos de mi compañera de equipo habían viajado a la cintura de mis pantalones cortos y estaba a punto de bajarlos.
“Espera”, me quedé sin aliento y la agarré de su muñeca para detenerla. Ella parecía asustada y más que sorprendida lo que me pareció entrañable.
“¿Por qué sonríes así?” ella se había percatado de mi cariño, pero todavía parecía confundida.
“Vamos a no hacer esto ahora”, dije en voz baja. Mis dedos alrededor de su muñeca se aflojaron y deslizaron entre los suyos, entrelazándolos con ternura. Levanté nuestras manos entrelazadas un poco, pero también las incliné para besar el dorso de su mano cariñosamente. “Sé que esto va a sonar raro, pero si hacemos esto ahora, será como si nada hubiera cambiado. Prefiero hacer algo más para solidificar nuestro nuevo acuerdo o compromiso si lo quieres.”
Me encontré con los orbes de chocolate lentamente y parecía sorprendida. Frunciendo las cejas ligeramente, me reí en voz baja ante su reacción.
“No pongas esa cara, Jesús”, le dije, pero sentí mis mejillas sonrojarse.
“Lo siento, no esperaba eso para ser honesta”, admitió, pero sonrió genuinamente. “Quién habría pensado que la oh-tan-genial Anahi sería tan romántica.”
“Tú me haces serlo”, reí tratando de encubrir que estaba bastante nerviosa.
“Es bueno saberlo”, se mordió el labio inferior. “Entonces, ¿Qué sugieres que hagamos en su lugar?”
“No es tan tarde, así que podríamos salir”, le propuse.
“Como, ¿Una cita?” Dulce levantó las cejas y, obviamente, disfrutaba viéndome tan nerviosa.
“Estoy empezando a tener la sensación de que te estás burlando de mí”, hice un puchero en broma, pero sentí a la jugadora parisina de repente subirse arriba de mí. Levantando mi ceja, liberé mi mano para acariciar su espalda.
“Aw, mi pobre Any”, bromeó de nuevo, pero me burlé de ese nuevo apodo y arrugué mi cara con disgusto.
“¿Any?” Repetí con escepticismo.
“¿No es bueno?” la de ojos marrones se rió y envolvió sus brazos alrededor de mi cuello.
“No es bueno”, comprobé pero casi gemí cuando ella se acercó más a mi regazo y empujó sus caderas contra las mías. ¡Maldita tomadora de pelo!
“Tú, literalmente, eres la única persona que me llama ‘Dul’ así que así llegué a darte un apodo también”, argumentó Dulce como yo continuamente la acariciaba desde los hombros hasta la cintura.
“Aunque eso es un buen apodo”, me defendí e inesperadamente agarré su trasero la próxima vez que mis manos viajaron por su espalda. Ella gritó de sorpresa.
“Bien, entonces voy a tratar de pensar en uno diferente”, la otra morena suspiró más de placer que frustración cuando apreté la tela de sus pantalones cortos de fútbol cubriendo su trasero. “¿Qué es esa obsesión que tienes con mi trasero?”
“!Tú fuiste la que me tocó durante la práctica! Además… ¿Has visto esa cosa?” quería devolvérselo por haberme puesto nerviosa. ¡Sin embargo, yo amaba sus curvas!
“Pervertida” regañó pero sólo alimentó mi fuego, así que le di un pequeño golpe que resultó ser mucho más fuerte de lo que quería. “!Anahi!”
“Oh mierda, lo siento”, pedí disculpas, pero no pude controlar mi risa.
“Ouch, eso realmente dolió. Eso va a dejar una marca”, fue ella la que hizo pucheros ahora y acaricié la adolorida zona con dulzura.
“No quise ser tan violenta, lo juro”, traté de apaciguar.
“Sí, claro”, ella sonrió.
“Esa fue una venganza por burlarte de mí cuando estaba tratando de ser toda linda”, le dije.
“No seas malhumorada”, susurró ella y trazó mis clavículas con sus manos.
“Te lo recompensaré”, la más joven descascarilló y se inclinó pero me alejé juguetonamente. Ella no se dio por vencida sin embargo y en su lugar dio pequeños besos a lo largo de mi mandíbula. Tuve un rato difícil para parecer imperturbable cuando ella hizo eso, pero traté lo mejor que pude para mantener la sartén por el mango.
“¿Te sientes mejor?” su voz grave respiró seductoramente.
“Un poco”, seguí mi fachada pero ¡Quería tirarla a la cama ahora mismo!
“¿Y ahora?” Dulce preguntó y besó un punto muy sensible de mi cuello. Me estremecí sin querer y agarré el dobladillo de su camiseta. Sus labios eran tan malditamente suaves y llenos que con cada contacto con mi piel sentí una felicidad absoluta; especialmente cuando ella los estaba usando lascivamente como ahora. Mis ojos se cerraron porque ella pasó su lengua por el punto delicado antes de chupar de él con dulzura.
“A la mierda”, no me pude contener, pero envolví mis brazos alrededor de su cintura y cambié nuestras posiciones en un movimiento rápido; inmovilizándola en la cama mientras me cernía sobre ella apoyada en mis rodillas.
“Dios, me gusta cuando eres ruda”, la chica debajo de mí jadeaba con la sonrisa más astuta todavía.
“No estás haciendo esto fácil para mí”, admití y la tentación de, básicamente, abalanzarme sobre ella era más fuerte que antes, cuando era tan sumisa por voluntad.
“Ah, ¿Sí?” sus piernas abrazaron mi cintura y me atrajo hacia abajo hasta que nuestras caderas se tocaron. “Realmente me deseas tanto, ¿Verdad?” ella mostró un lado que yo no había visto antes.
“Sí y no” tragué fuertemente porque quería dejar en claro que todavía estaba dispuesta a no hacer esto sobre sexo.
“Te gusta cuando soy obediente, ¿Eh?” ella hizo mis mejillas sonrojarse y me estaba empezando a dar cuenta de que ella todavía estaba tratando de provocarme. Bueno, dos pueden jugar ese juego.
“Sí, me gusta”, cambié de marcha y le sujeté las muñecas hacia abajo sobre el colchón. Ella era la que estaba tragando ahora. “Ten cuidado con lo que deseas, porque voy a tener que darte una lección, si estás siendo tan traviesa.”
Tuve que poner mi mejor cara de póker durante esa última frase, porque estaba a punto de estallar en carcajadas. El rostro de Dulce se sonrojó con una profunda sombra roja exponiéndola como no ser tan imperturbable. No podía hacerlo. Antes de darme cuenta, estaba riendo y revelé que no estaba hablando en serio.
“Apestas”, Dulce golpeó mi hombro y al parecer lo entendió al instante.
“¿De verdad crees que me iba a ir por ‘Cincuenta sombras’ contigo?” Me senté entre un ataque de risa.
“¿Leíste ‘Cincuentas sombras de Grey’?”, preguntó antes de sentarse también.
“No”, sacudí la cabeza.
“No te creo considerando tu ‘sex playlist’ que todavía está sonando en el fondo”, mi compañera de equipo respondió y yo rodé mis ojos.
“Nah, no entiendo la histeria, para ser honesta”, le dije con sinceridad y me encogí de hombros.
“Por supuesto, muy corriente para ‘señorita muy genial para la escuela’”, la burla continuó.
“¿Lo has leído?” Le pregunté en vez y noté sus mejillas enrojecerse. “Oh mi Dios, ¡Tú totalmente lo hiciste!”
“!No! Dinah lo compró y lo vi en la casa por lo que podría haberlo tomado y haber leído algunos párrafos”, Dulce murmuró.
“Entonces debiste haber disfrutado mucho de mí ‘azote’ justo ahora”, reí y ella me golpeó en el hombro. “!Ay! Tal vez tú deberías hacer el castigo si estás tan violenta ya”, seguí adelante.
“Detenteee”, se quejó extremadamente tímida y puso su mejor puchero que no me pude resistir.
“Está bien, voy a parar”, solté una última risa pero me incliné para darle un beso rápido. “Entonces vamos a la ciudad antes de que sea demasiado tarde.”
“Está bien, me voy a ir a mi habitación a cambiarme”, la menor estuvo de acuerdo y sonrió complacida.
“Nos vemos abajo en el vestíbulo entonces”, le dije antes de que ella asintiera con la cabeza, plantó un beso más en mis labios y luego se levantó. Suspirando contenta, la vi alejarse y no tuve miedo de mirar sus curvas infames.
La puerta se cerró y todo estaba empezando a hundirse. ¿Qué diablos sucedió? Una parte de mí quería asustarme, pero la parte más grande de mí estaba en éxtasis. No quería pensar demasiado en todo eso porque sólo iba a terminar volviéndome loca. Esto era bueno. ¡Mejor que bueno! El temor de ser herida de nuevo, probablemente disminuirá con el tiempo. Hasta entonces, quería disfrutar el poco tiempo que tenía con mi compañera…mi novia. Sonreí cuando lo dije en mi cabeza.
Pero tenía que levantarme y arreglarme también. Todavía hacia bastante frío fuera, considerando que era febrero y North Carolina no era exactamente como Florida. Obviamente, no quería salir con mi traje de pista, pero busqué algo casual para llevar.
Mi par favorito de jeans ajustados negros que estaban un poco rasgados en mi rodilla derecha, pero en realidad eso me gustó. Parecía como si fuera a propósito de todos modos. Opté por una camiseta blanca y añadí mi chaqueta de cuero de dos tonos que acababa de comprar. Las mangas eran negro clásico, me encantó el color burdeos en el resto de la tela. Me puse un par vans negras, un poco de maquillaje, y acentué mis labios utilizando un lápiz de labios del mismo color burdeos de mi chaqueta. Mi pelo era un poquito un desastre después de la práctica y no me lo había secado después de la ducha. Utilicé un spray de pelo para domarlo lo mejor que pude, por lo que las ondas naturales estaban un poco decente.
Dándome una última mirada en el espejo, me puse mi reloj de oro rosa y me di cuenta de que me quedaban veinte minutos. Corrí escaleras abajo y me sentí en las nubes ya. Mi mandíbula cayó cuando llegué al vestíbulo y vi a Dulce.
La primera cosa que noté, fueron los skinny jeans de color azul claro que era extremadamente bajo la cintura, pero hicieron que su menuda figura se viera diabólicamente sexy. Llevaba un suéter manga-larga muy apretado, beige que era bastante corto y revelaba algunas partes de su estómago en combinación con esos jeans. Me sorprendió sobre todo ver que llevaba botines negros. Ellos no eran tan altos, pero le añadieron otro nivel a la ya criatura magnífica esperándome. No me di cuenta que la estaba mirando fijamente hasta que llegué a la chica más joven, y no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Jesús, ella me había hipnotizado completamente por un momento al parecer.
“Estás babeando”, Dulce se echó a reír, pero vi que ella estaba nerviosa y trató de cubrirlo.
“¿Me puedes culpar?” Sonreí y le di otra mirada antes de encontrarme con sus ojos.
“Yo podría decir lo mismo. Te ves muy sexy. Me encanta la chaqueta”, dijo ella sincera y estaba sorprendida por lo tímida que parecía estar ahora.
Parecía que ella estaba nerviosa, casi, lo que era irónico, considerando que ella había tenido relaciones más serias que yo.
“Está bien, vamos a explorar lo que Charlotte tiene para ofrecer”, quería aliviar su tensión y la vi asentir con la cabeza.
Salimos del hotel y empezamos sin rumbo vagando fuera. Ninguna de las dos hablaba mucho, pero no era incómodo. Nos llevábamos diferentes impresiones de la ciudad, mientras que la gran cantidad de avistamientos de arquitectura me llamó la atención. Terminé tomando algunas fotos de algunos edificios que encontré inspiradores. A mi compañera no parecía importarle y mantuvo una conversación informal.
Me fijé que ella jugaba con sus manos mucho y eso era un claro signo de los nervios. Así que en un momento dado, cogí su mano izquierda con mi derecha entrelazando nuestros dedos. Su cabeza se volvió con sorpresa pero seguí caminando como si nada hubiera sucedido. Tomarse de las manos estaba definitivamente bien ahora y quería hacer las cosas sencillas para que ella se sintiera más cómoda. Al oír su suspiro, sonaba como si estuviera aliviada y su mano se relajó en la mía. Nunca habría pensado que ella estaría tan ansiosa después de nuestra larga conversación e incluso con las bromas en mi habitación del hotel antes.
Girando mi cabeza, vi su perfil impecable y quería estar más cerca. Sostener su mano ya me estaba llenando de una gran alegría, pero quería más de alguna manera. Di un paso más cerca, mantuve los dedos entrelazados, pero puse mi brazo alrededor de su hombro, tirando de ella a mi lado para que su brazo izquierda estuviera básicamente sobre su pecho por nuestras manos entrelazadas. Haciendo todo esto en un movimiento rápido, mientras seguí caminando, fue inesperadamente fácil.
Ella miró de reojo, me miró y sonrió con tanta dulzura que mi corazón estaba a punto de explotar. No pude contenerme, pero besé su mejilla con ternura. La de ojos marrones arrugó la nariz como yo lo hice antes. Su cabeza se inclinó más y sentí sus suaves labios besando los míos inmediatamente después. Fue rápido y suave pero malditamente perfecto. Estaba cayendo más fuerte por ella con cada minuto, si es que eso era posible en este momento. La tensión en su cuerpo se desvaneció mientras se inclinaba sobre mí ligeramente y disfruté de nuestra química natural inmensamente. Después de los nervios iniciales, caminamos por un rato antes de que el teléfono de Dulce comenzara a zumbar. Sacó el dispositivo y sonrió ampliamente.
“Es Dinah”, explicó y se detuvo. “Ella está tratando de hacer una FaceTime”, continuó y la liberé del abrazo para que fuera capaz de aceptar el llamado. En lugar de Dinah, escuché y vi a otra persona apareciendo en su iPhone, pero estaba fuera de mi alcance para ver.
Lara: ¡Mami!
Dulce: ¡Hola cariño! Qué agradable sorpresa. ¿Cómo estás?
Lara: Estamos en Disneyland y ¡Es muuuy divertido!
Dulce: Apuesto. Así que, ¿Estás pasando un buen rato?
Lara: Sí, pero la tía Dinah no. Se siente enferma.
Dulce: Oh, no, ¿Qué pasó?
Lara: Ella quiso ir a esa montaña rusa realmente aterradora. Le dije que no, pero ahora está en el baño.
Dulce: Bueno, fue lindo que la previnieras, cariño.
Lara: Me siento mal por ella porque ni siquiera pudo terminar su helado.
Dulce: Es lamentable, tienes razón. Pero ¿Todavía te estás divirtiendo?
Lara: ¡Totalmente! Pero la próxima vez tienes que venir con nosotros, mamá.
Dulce: Lo haré, lo prometo.
Lara: Mami, ¿Anahi está allí?
Dulce se quedó inmóvil por un momento y supuse que no estaba segura si yo quería unirme. Su hija y el vínculo que compartía con ella había sido una de mis mayores preocupaciones. Observando su interacción me hizo olvidar de mis temores muy rápido sin embargo. Tomé el teléfono de las manos de Dulce y vi a Lara saltar cuando aparecí en la pantalla.
Lara: ¡Panqueques!
Anahi: Hola a ti. No dejes caer el teléfono, pequeña.
Reí con cariño por el aparente entusiasmo de la más joven.
Lara: Lo siento, ¡Estoy tan feliz de verte!
Anahi: Estoy tan feliz de verte, también. ¿Cómo va Disneyland?
Lara: Es muy divertido. No puedo subirme a todos los juegos porque soy demasiado pequeña, pero quizás la próxima vez. ¿Quieres venir la próxima vez?
Anahi: Um…veré lo que puedo hacer. Pero tal vez pueda hacer que algo suceda.
Lara: ¡Tienes que venir para mi cumpleaños!
Anahí: ¿Me estás invitando?
Lara: ¡Sí!
Anahi: ¿Cuándo es? Tal vez pueda arreglar algo.
De repente, Dulce tocó mi hombro y sacudió la cabeza ligeramente.
“Su cumpleaños es en tres días”, susurró y suspiró. Definitivamente no sería capaz de arreglar algo para entonces y al parecer Dulcd no quería que pusiera demasiadas esperanzas sobre Lara.
Anahi: Pequeña, me temo que no voy a poder ir a tu cumpleaños, pero te lo voy a recompensar cuando nos veamos de nuevo, ¿De acuerdo?
Lara: ¿Por qué no puedes venir?
Anahí: Tengo que ir a la universidad y dar algunas pruebas realmente importantes. Si pudiera, preferiría pasar el día contigo y comer panqueques todo el tiempo, créeme.
Lara: Está bien.
La decepción en su voz me mató.
Anahi: No estés triste, por favor. Te voy a llamar y hablaremos y nos veremos así, ¿De acuerdo?
La pequeña pronto a tener cuatro años asintió débilmente, y mi corazón se acalambró. Ella apretó los labios al igual que Dulce cuando estaba molesta o nerviosa. Hablando de ella, Dulce tomó el teléfono y lo sostuvo así que ambas estábamos en la pantalla. Al ver eso, Lara volvió a sonreír y yo también por la reacción de la pequeña.
Dulce: Cariño, voy a estar de vuelta mañana y luego vamos a hablar de tu fiesta de cumpleaños. Y Anahi te llamará para que sean capaces de hablar, ¿De acuerdo? Va a ser genial, te lo prometo.
Lara: Sí, está bien. Te echo de menos.
Dulce: Te extraño más.
Lara: Y yo también te echo de menos, panqueques.
Mi corazón dio un vuelco, ya que no esperaba eso por alguna razón.
Anahi: Te echo de menos también. Disfruta de Disneyland y de tu cumpleaños sin embargo. Quiero que seas feliz, ¿Recuerdas? Me siento muy mal por ponerte triste a veces.
Lara: No, de verdad que está bien. ¿Te estás divirtiendo con mami?
Casi me eché a reír cuando intercambié una mirada rápida con Dulce.
Anahi: Sí, en realidad me estoy divirtiendo.
Lara ¡Yay! Tú y mamá se ven felices.
Anahi: Lo somos.
Sentí la mano de Dulce acariciando mi espalda con ternura y estaba tentada a darle un beso, pero era demasiado pronto para que Lara viera eso. Debíamos tomar las cosas con calma y dejar que todo el mundo se sintiera cómodo en primer lugar; aunque la niña parecía una gran defensora de nosotras ya. Otra voz apareció y la reconocí como la de Dinah. La cara familiar se unió a Lara en la pantalla.
Dinah: Bueno, bueno. ¿A quién tenemos aquí?
Anahi: Hey Dinah.
Dulce: ¿Estás bien? Lara dijo que te sentías enferma.
Dinah: Estoy bien ahora. ¡Pero definitivamente no voy a montar esa cosa otra vez!
Anahi: Eso es lo que ella dijo.
Fue no intencional y apenas salido, pero a veces tenía una congelación en el cerebro y las bromas inapropiadas simplemente dejaban mis labios. Dulce y Dinah me miraron en estado de shock, pero luego se echaron a reír.
Lara: ¿Qué es tan gracioso? ¡Quiero reírme también!
Dinah: Bueno
Dulce: ¡DINAH!
Dinah: Oh mi Dios, cálmate. No iba a decir algo realmente. Jesús, pareces un poco nerviosa. ¿Anahi no se encargó de eso?
Tanto yo como Dulce nos sonrojamos antes el comentario mientras Dinah sonrió con aire de suficiencia. No podía dejar que se saliera con la suya y seguí el juego. Lara no entendería nada de todos modos.
Anahi: No todavía.
Dinah: ¡Oohoo!
Dulce: Bueno, eso es suficiente.
Dinah: Y en esa nota, es el momento de decir adiós. Tírales un beso, Lara.
Lara: ¡Adiós mami! ¡Adiós Anahi! Las quiero.
Dulce: Yo también te quiero. Hasta pronto, cariño.
Anahi: Adiós, pequeña. También te quiero.
Dinah: Diviértanse ustedes dos.
La polinesia hizo un guiño insinuante y puso fin a la llamada antes de que cualquiera de nosotras pudiera decir una palabra. Reí ligeramente como Dulce guardó su teléfono, pero luego de la nada me dio un beso. Sus brazos se envolvieron mi cuello y la presión de sus labios y cuerpo casi me empujaron al borde.
“Wow, ¿Qué fue eso?” Di un grito ahogado cuando ella se apartó.
“Por tratar a Lara en la forma que lo haces”, respondió, con una sonrisa plasmada en su rostro. “Nunca he visto a nadie ser tan buena con ella excepto por Dinah tal vez. Pero incluso eso es diferente.”
“Es algo…fácil para ser honesta”, admití porque realmente era sin esfuerzo.
“Quiero decir, ¿Cómo no amarla?”
“Tal vez, pero…ni siquiera sé cómo describirlo, cuando veo a las dos interactuando”, la voz de la joven se suavizó.
“Eso está bien, puedes darme otro beso en lugar de un adjetivo”, ofrecí con una sonrisa y recibí lo que quería. Colocando mis manos en su cintura, la abracé con fuerza y honestamente podía quedarme así para siempre. Ella había estado en lo cierto. Esto no era muy diferente de cómo nos relacionábamos ahora que antes de ser formal. Sólo que ahora significaba más y no había la preocupación por traspasar límites. Después de intercambiar algunos besos, seguimos caminando hasta que vi una tienda de artículos deportivos.
“Vamos, entremos y miremos su alrededor”, arrastré a la otra morena mientras sostenía su mano.
“Lo que sólo deseas es comprar otro par de zapatillas de fútbol”, ella había dado en el clavo pero me siguió al interior. “¿No tienes suficientes por ahora? ¿Cuántos pares tienes?”
“Honestamente….no tengo ni idea”, reí ligeramente, pero ya estaba viendo los productos nuevos. “Oh Dios mío, mira eso. ¡Estos son geniales!” cogí un par de zapatillas de oro, mientras Dulce negó con la cabeza.
“Esos son los nuevos Nike Hypervenom Phantom Premium FG Golden F907”, un asistente de ventas masculino explicó y aparentemente se había dado cuento de mi afán. “Ellos son nuevos y el mejor par de zapatillas que puede poseer.”
“Estoy, literalmente, enamorada de ellos en este momento”, comenté y vi a Dulce rodar los ojos. “Mierda, mira eso”, descubrí un par de zapatillas de fútbol muy pequeñas para niños. Era la misma pareja que estaba sosteniendo pero en versión pequeña. “!Lara y yo podríamos tener un juego de zapatillas! Sería un regalo de cumpleaños genial, ¿No?” yo no paraba y estaba casi sorprendida de mi propio zumbido.
“Anahi, no tienes que hacer eso”, la otra jugadora dijo con calma. “Estoy segura que agradecería cualquier regalo.”
“Eso sería personal y genial al mismo tiempo, sin embargo”, murmuré y ya había tomado la decisión de comprarlos cuando los había visto por primera vez.
“Entonces esas serían sus primeras zapatillas de fútbol”, la joven madre reveló.
“Bueno, eso es todo entonces”, le dije rápidamente. “Me los llevaré. Ambos”, le dije al vendedor que estaba claramente feliz de hacer una venta tan fácil, pero cara. Diciéndole mi número de zapato, Dulce intervino con el de Lara lo que lo hizo perfecto. El rubio desapareció para conseguirlos para nosotras.
“Tú, literalmente, te ves como un niño en una tienda de dulces”, Dulce sonrió divertida por mi entusiasmo.
“Me gusta regalonearme a veces, pero no hay mejor que dar regalos a otras personas”, le contesté con sinceridad. Por mucho que me gustaran las botas nuevas para mí, estaba mucho más entusiasmado acerca de Lara recibiendo el par idéntico. Me acerqué a mi novia a partir de hoy y crucé los brazos alrededor de su cintura. “Está bien que le esté haciendo un regalo, ¿Verdad?”
“Por supuesto”, ella asintió con la cabeza al instante y acarició mis brazos con las palmas de sus manos. “Admítelo, estás haciendo esto porque te dije lo mucho que me llega cuando tienes un vínculo con ella”, bromeó y enarqué una ceja.
“Todo esto es parte de mi malvado plan para hacer que estés hasta los talones por mí”, mis labios formaron otra sonrisa. “¿Cómo lo estoy haciendo hasta ahora?”
“Meh”, Dulce se encogió de hombros para burlarse de mí con su indiferencia juguetona.
“Que bueno, ¿Eh?” reí, pero, obviamente, sabía que estaba bromeando. Su fachada se rompió rápidamente mientras se inclinaba.
“De hecho eso realmente…me enciende”, la centrocampista izquierda descascarilló seductoramente y se mordió el labio inferior.
“Sólo estás tratando de ponerme nerviosa de nuevo”, supuse, pero sentí su mano deslizarse por debajo de mi chaqueta y camiseta para acariciar la delicada piel de mi estómago.
“Tal vez un poco”, admitió tímidamente. “Pero también es la verdad.”
“Interesante”, dije con aire de suficiencia, pero me agaché para encontrar sus labios. Conectándolos con los míos, por millonésima vez hoy al parecer; todavía parecía tan emocionante como la primera vez hace más de cuatro años.
Por desgracia, no duro mucho tiempo porque escuché a alguien aclarando su garganta. Era el asistente de ventas con las zapatillas que había traído de la bodega. De mala gana dejando de lado a Dulce, lo seguí para terminar mi compra. Al salir de la tienda, tomé la mano de Dulce en una manera aparentemente ya acostumbrada.
“Me muero de hambre. ¿Quieres comer algo?” Dulce reveló y miré a mi alrededor para haber si había algunos restaurantes.
“No tengo hambre pero podemos mirar alrededor si quieres conseguir algo”, le ofrecí.
“¿Cómo no tienes hambre?” su voz era de asombro.
“Me haré un batido de proteínas en el hotel”, le expliqué mi rutina de todas las noches.
“Incluso has comido en el almuerzo porque yo no vi”, el tono de la joven cambió a preocupación.
“¿Y quién eres tú? ¿La policía de los alimentos?” Contesté con una sonrisa.
“Lo digo en serio, Anahi”, me di cuenta de su verdadera preocupación ahora.
“Casi nunca veo que comes y haces ejercicio más de la mitad del equipo combinado.”
“Me tomo muy en serio esas cosas, eso lo sabes”, traté de explicar. “Es algo más que los 90 minutos en el campo que cuentan. Ser un deportista profesional es un estilo de vida y la dieta o hacer ejercicio para mantenerse en forma es, obviamente, parte de ella. No veo por qué te preocupas. ¿Tú no ves lo que comes?”
“Bueno, lo intento y a veces no, pero, sinceramente, no hago dieta para nada”, admitió mientras caminábamos de regreso al hotel.
“Tienes suerte entonces, debido que nosotros los mortales, no tenemos una velocidad sobrehumana y metabolismo, tenemos que ser un poco más disciplinados”, quería aliviar su preocupación con una pequeña broma.
“La disciplina es una cosa, pero ese comportamiento meticuloso parece casi…compulsivo-“
“¿Qué estás tratando de decir, Dulce?” me fui agitando porque ella estaba haciendo esto una cosa muy importante por ninguna razón en absoluto.
“Nada, no quise molestarte”, ella se había percatado de mi irritación y trató de dar marcha atrás.
“Suena como si me estás acusando de algo y, sinceramente, no me gusta”, expresé mi opinión y la sentí envolviendo su brazo alrededor de mi cintura para abrazarme.
“Lo siento”, se disculpó y suspiró profundamente mientras yo correspondí su abrazo. “Exageré, tienes razón. Siempre he sabido que eres tan dedicada y confío en que estás haciendo todo lo necesario de una manera saludable. No te enfades conmigo, por favor.”
“No lo estoy”, sacudí mi cabeza y besé su frente con cariño. “Me sentí un poco emboscada.”
“No va a suceder de nuevo”, Dulce se relajó en mis brazos y lo dejó así.
Caminando de regreso, encontramos una pequeña pizzería y la centrocampista consiguió una gran porción antes de llegar al hotel. Al entrar en el vestíbulo, me solté de su mano y recibí una mirada de sorpresa de ella a cambio.
“Hay una cosa más que quería hablar”, le dije con vacilación.
“No quieres decirles a los otros compañeros de equipo acerca de nosotras”, básicamente leyó mi mente y me dejó sin palabras. “Está bien. Estoy de acuerdo en que no deberíamos hacerlo una gran cosa hasta que las cosas sean más estables. No queremos parecer poco profesional, ¿No?”
“¿Cómo…sabías eso?” Cuestioné genuinamente desconcertada como hicimos nuestro camino a través del pasillo.
“Porque te conozco mejor de lo que piensas”, ella me guiñó un ojo con una sonrisa adorable.
“¿Realmente no importa si esperamos para decirles?”
“No, creo que es mejor así por ahora”, me sentí aliviada al escuchar eso.
“Pero eso significa que no voy a volver a tu habitación, entonces, ¿No? Asumo que Normani está de vuelta.”
“Probablemente”, asentí. “Pero yo hablaba en serio antes. Tal vez no es una cosa mala si no…ya sabes hacemos eso por una vez. Tuve un buen rato con eso. No hay necesidad de apresurarse. Sostener tu mano, hablar con Lara y besarte cada vez que quiero es perfecto”, dije en voz baja, pero con sinceridad y noté como se detenía frente a una de las habitaciones, suponiendo que era la suya.
“Basta ya”, estuvo a punto de gemir.
“¿Qué?” Me reí ligeramente.
“Mientras más romántica te pones, más ganas tengo de saltar sobre tus huesos”, susurró para que nadie pudiera escuchar, teniendo en cuenta nuestros compañeras de equipo que estaban ocupando las habitaciones de todo el piso.
“Lástima que el día de San Valentín se acerca y no vamos a poder vernos”, comenté ya que la festividad estaba a unos pocos días.
“Definitivamente vamos a hacer algo el año que viene”, dijo Dulce con confianza de que habría un próximo años para nosotras, lo que hizo mi corazón saltar en mi pecho. “Pase un buen rato también.”
“Bueno, me alegro”, correspondí con una suave sonrisa y miré a mi alrededor de que no había nadie allí. Inclinándome rápidamente, besé sus labios no tanto como me hubiera gustado, pero no quería que ninguna de mis compañeras nos pillara. “Buenas noches”, respiré suavemente y mi corazón se agitó ante la vista de sus cariñosos ojos marrones.
“Buenas noches”, ella habló en voz baja, así y me dio un último beso en los labios antes de desaparecer en su habitación.
Tomé una respiración profunda y mis mejillas dolían por sonreír como una idiota hasta que llegué a mi habitación. Normani no había regresado después de todo, pero aún así estaba contenta con la decisión de no dormir con Dulce esta noche. Se sentía como si hice lo que había que hacer. Me senté en mi cama y recordé mi conversación con ella antes. Luego también me acordé lo que había traído todo esto. La memoria de la llamada desesperada de mi hermana y las cuestiones de mi madre pusieron freno a mi estado de ánimo al instante.
Hasta ahora, me había olvidado por completo de ella y eso era muy inusual. La pura felicidad de estar con Dulce había consumido mi ansiedad de lo contrario todo lo relacionado con mi madre me habría consumido. Esos altoparlantes de cuán fuerte eran mis sentimientos por mi compañera en realidad lo hicieron.
Los pensamientos de los problemas de mi familia estaban empezando a pasar factura otra vez. Una vez más, respiré profundamente para desacelerar mi pulso y me levanté. Decidí ir a la cama, para tratar de leer y distraerme. Teníamos un partido importante mañana, pero eso no estuvo en todo el día en mi mente lo que me asustó un poco. Mañana era un nuevo día. Ojalá tendría buenas noticias de mi madre para así poder concentrarme en la evolución positiva de mi vida…como fin a la consecución de mi inalcanzable chica de ensueño.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:31 am

Capitulo 21
Siempre era una de las primeras personas en levantarse en la mañana. Y así lo era Normani, por eso me gustaba alojarme junto a ella, entre otras cosas. No tenía que preocuparme de despertarla y podía disfrutar de mis madrugadas con ella. Hoy era diferente, sin embargo. El estrés y la ansiedad del día anterior habían tomado un peaje grande en mí más de lo esperado. Todavía estaba en la cama y me sentí completamente fuera cuando oí a dos personas hablando en la habitación.
“¿Ella todavía está dormida?” Reconocí la voz asombrada de Dulce como me desperté de mi sueño.
“Sí, tal vez está un poco enferma o algo así”, respondió Normani pero empecé a refregarme mis ojos y me senté en mi cama.
“Estoy despierta”, mi voz se quebró como lo hacía a veces en la mañana. Ambas me miraron y me estiré suavemente para deshacerse la tensión de mi cuerpo.
“Buenos días”, Dulce sonrió y mi corazón la instante revoloteó en la realización de lo que había pasado ayer.
“Buenos días”, suspiré pero traté de ser sutil ya que no quería que ninguna de nuestras compañeras se enteraran todavía.
“Creo que iré abajo para desayunar así ustedes dos pueden tener una sesión”, Normani de repente soltó. Bueno, mucho para nuestro plan de mantenerlo en secreto.
“¿Qué?” la más joven de la sala casi se ahogó. “Pensé…que no querías decirle a nadie”, Dulce, obviamente, supuso que le había contado a Normani.
“Ella no lo hizo”, mi amiga se rió mientras miraba nuestras expresiones conmocionadas. “Siempre sentí que había algo entre ustedes y cuando ambas declinaron la cena de anoche para ‘quedarse’” ella usó sus dedos como comillas mientras me sonrojé. “Fue bastante obvio.”
“¿Para ti o para todos?”, le pregunté inmediatamente, ya que no me importaba realmente si Normani sabía.
“No, creo que sólo fui yo. Los otros no tienen ni idea y no planeo decírselos”, la centrocampista defensiva explicó como exhalé con alivio.
“Gracias Mani”, respondí con aprecio antes que Dulce repitiera mis palabras de agradecimiento.
“No hay problema. Las veré en el desayuno”, nos guiñó un ojo y salió de la habitación poco después.
Tomando una respiración profunda, pasé mi mano por el pelo desordenado y vi a Dulce acercarse a la cama lentamente. Se veía tan hermosa con la chaqueta chándal roja del equipo. No pude contenerme, pero todavía temía de su belleza cada vez que la veía. No estaba siendo superficial, pero estaba agradecida por el hecho de que ella encendía todos mis sentidos. Cuando se sentó, sentí su mano tiernamente acariciando mi mejilla, lo que fue inesperado pero aún más reconfortante.
“¿Cómo te sientes?” La más joven preguntó claramente preocupada. “Te ves agotada.”
“Me siento ansiosa”, admití.
“¿Por el juego?”
“Por eso también”, suspiré en voz baja y no quería ser tan negativa pero mis ruedas comenzaron a girar de nuevo.
“¿Recibiste alguna noticia de tu mamá?” La izquierda centrocampista entendió de lo que estaba hablando sin que yo tuviera que decirlo.
“No, todavía no”, respondí con sinceridad. “Eso es probablemente el por qué me siento tan en el borde.”
La mano que estaba en mi mejilla hace segundos ya estaba llegando a mi barbilla. Ella se inclinó y yo sabía lo que estaba haciendo, pero tiré un poco hacia atrás. Su expresión de horror me hizo darme cuenta que probablemente ella tenía miedo de esto sería una nueva ronda de ida y vuelta.
“No me he cepillado mis dientes aún”, le expliqué mi duda con una pequeña risa y vi su tensión disolverse con una risita.
“Entonces voy a tener que elegir un lugar diferente, supongo”, Dulce descascarilló seductoramente y levanté una ceja, sorprendida. Tomó sólo unos momentos antes de que ella pusiera sus ojos en el nuevo objetivo y tragué como sus labios carnosos plantaron un beso en mi cuello. Esperaba que ella se retirara después del pequeño beso pero no lo hizo. En cambio, sentí los suaves labios repartiendo besos y dejando que su lengua cepillara la piel sensible. La siguiente aspiración que ella creó con su boca fue verdaderamente inesperado para tan temprano en la mañana.
“Tal vez…” ella respiró antes de chupar en un lugar diferente. “Puedo hacer algo para sacarte del borde”, su voz era tan entrecortada que mi corazón dio un vuelco.
“Tú estás… ¿No estás hablando en serio?”, le susurré con voz temblorosa, pero sentí su mano errante en mi muslo.
“Te lo debo después de lo que hiciste en el camarín en París”, mi compañera de equipo respondió en voz baja pero mordisqueó el lóbulo de mi oreja.
“Por una vez…” Contuve el aliento, porque mi oreja era probablemente el punto más débil para mí. “…por una vez no se trata de una competición, bebé. No voy a llevar la cuenta.”
“Sólo porque tú estás ganando”, su pequeña risa justo debajo de mi oreja fue celestial.
Bajo cualquier otra circunstancia, me hubiera encantado cada minuto de esto, pero me sentía tan fuera de sí aún. Mi cabeza no estaba en ella, aunque se sentía tan bien estar finalmente con ella. Dulce suspiró suavemente y apoyó su frente contra mi oreja ahora.
“No estás en el estado de ánimo, ¿No?” Detectó mi duda, pero no quería que se molestara o tuviera una idea equivocada.
“No es eso, pero me siento tan tensa en este momento que parece que no puedo relajarme lo suficiente para disfrutar. ¿Tiene eso sentido?” Le pregunté insegura pero busqué su mirada.
“Lo tiene. Sólo quiero hacer algo para que te sientas mejor, supongo”, sus labios formaron una sonrisa triste y odiaba ver ese dejo de decepción.
“Ya lo estás haciendo estando aquí”, le dije sinceramente y tracé la línea de su mandíbula con mi dedo índice. Su sonrisa se ensanchó un poco y cerró la distancia esta vez con un beso en los labios. Con un suspiro de pura felicidad, no había pasado ni doce horas desde nuestro último beso, pero sentía mariposas invadiendo mi estómago causando caos absoluto. Era suave pero perfecto. Encontrándome con los ojos marrones después, nuevamente reafirmé lo mucho que me había enamorado de ella.
“Sí….realmente necesitas cepillarte los dientes”, Dulce entonces dijo y eché la cabeza hacia atrás en una gran carcajada.
“Te odio ahora mismo”, yo estaba bromeando con claridad y sacudí la cabeza.
“Bueno, me encanta verte reír, así que mi misión está cumplida”, la joven madre reveló con aire de suficiencia aún dulcemente. ¿Cómo hacia eso? ¿Ser tan linda pero sexy al mismo tiempo?
“Está bien, quizá, sólo quizá, te amo…un poco”, fruncí los labios en un pequeño puchero para ver a la otra chica mordiéndose el labio inferior.
“Puedo amarte también…sólo un poquito”, ella correspondió y cogí su mano para entrelazar nuestros dedos.
Aspiré profundamente y puse mi brazo alrededor de ella, al igual que ayer, mientras caminábamos, con aún nuestras manos entrelazadas. Acercándola más hacia mi costado, me encantó lo bien que nuestros cuerpos parecían encajar entre sí. Su cabeza descansaba cómodamente en el hueco de mi cuello y sentí su aliento cálido en mi piel. Cerré los ojos y suspiré con fuerza esta vez.
“¿Qué pasa?” ella lo captó.
“¿Puedo ser honesta?”, le dije en un susurro.
“Siempre.”
“Esto ya es mucho más difícil que antes”, traté de explicar lo que sentía en el momento. “Quiero decir, tuve una relación a larga distancia antes pero esto es tan diferente. Ni siquiera te has ido todavía, pero no puedo soportar la idea de marcharnos después del partido. Ahora que sé lo que se siente, estar juntas…salir o incluso estar abrazadas así…no quiero que termine.”
“Confía en mí, me siento de la misma manera”, la otra morena confesó en voz baja.
“Pero sé que vamos a hacer que funcione. Mientras sigamos siendo honestas, no veo cualquier otra cosa que se interponga en medio de nosotras.”
“Tienes razón”, asentí sutilmente. “Simplemente es una mierda.”
“Lo sé.”
Nos quedamos en nuestro abrazo por un rato antes de que ella se apartara y asumí que quería que me preparara para el desayuno.
“Aunque, hay algo que tengo que decirte”, la voz de Dulce se llenó de nerviosismo, de repente, mientras me miraba. “Austin estará en la fiesta de cumpleaños de Lara pasado mañana.”
“Oh.” ¿Oh? ¡¿De verdad, Dulce?! ¿Esa fue mi respuesta cuando ella reveló que su ex marido, también conocido como el padre de su hija, también conocido como el primer amor de su vida estaba haciendo otra aparición en su vida?
“Sabes que no hay nada de qué preocuparse”, sonaba un poco alarmada por mi reacción atónita. “Pero él es el padre de Lara y no lo puedo mantenerlo exactamente fuera de mi vida, porque eso sería injusto para Lara—“
“Lo entiendo”, interrumpí y apreté su mano con comprensión. “No te preocupes, entiendo y tienes toda la razón. No tienes que explicar. Sólo estoy…celosa de que él va a estar allí y yo no”, admití honestamente porque tenía que quedarme en Boston por la universidad.
“Vas a estar allí, porque voy a arreglar una vídeo-llamada para que puedas hablar con ella, te lo prometo”, la madre soltera sólo quería hacerme sentir mejor y volví a asentir.
“Él seguro no será capaz de derrotar mi regalo”, reí entre dientes e hice referencia a las zapatillas de fútbol Golden que había comprado para Lara el día anterior.
“No, no lo hará”, Dulce sonrió contenta de que estuviera bien con Austin estando allí y dio otro rápido beso en mis labios. “Pero es hora del desayuno y no queremos parecer sospechosas por llegar tarde.”
La noticia de Austin y la ansiedad en curso de mi madre realmente habían trastornado mi estómago. Yo tenía un estómago nervioso, para empezar, y cada vez que trataba con esos sentimientos desagradables, perdía mi apetito como ahora. Pero Dulce había estado tan preocupada acerca de mis hábitos alimenticios que ya no quería que se preocupara más. Así que me decidí a comer por lo menos un poco en el desayuno para evitar cuestionamientos y preocupaciones innecesarias.
-
Fue lejos el peor juego que había jugado para la USWNT hasta ahora. Había perdido todos los balones y no era capaz de encontrar mi ritmo. Por lo general, era mi trabajo ser estructuradora y creativa pero hoy no fui capaz de hacerlo bien. El hecho de que había estado tan angustiada estaba causando que estuviera fuera de foco en el terreno de juego también y eso me frustraba más allá de la creencia.
Por suerte mis compañeras de equipo lo compensaron y estábamos a la cabeza, pero eso no se debió a mí. Había pasado una hora del partido de clasificación antes de que viera al árbitro soplar su silbato dando el signo de realizar una sustitución. Miré a un lado y vi a Dulce de pie allí. El cuarto árbitro levantó los números pertenecientes a los jugadores que estaban a punto de ser reemplazados: 10 y 7. Yo iba fuera y Dulce entraba.
Lo había visto venir porque jugué horrible. Con la cabeza gacha, sólo quería salir del campo tan pronto como fuera posible. Dulce aplaudía aunque realmente no lo merecía. Nuestro entrenador haría algunos cambios tácticos ya que no jugábamos en las mismas posiciones, pero fui sin duda la jugadora más débil del equipo hoy. Tenía sentido si me quería fuera. Sentí a Normani dándome un palmadita alentadora en la parte posterior de mi espalda.
Llegando a las líneas laterales, ni siquiera podía mirar a mi novia porque estaba muy enojada conmigo misma. Intercambiamos un rápido abrazo antes de que ella corriera a la cancha y recibió algunos aplausos. Ella era uno de los jugadores más prometedores y después de mi mal desempeño; cualquiera era mejor para cambiar. Me entregaron una botella de agua y una chaqueta. Tomando unos sorbos mientras pasaba a todo el mundo por la banca, tiré la botella al suelo y me senté al final. Puse la chaqueta sobre mi cabeza y quería ocultar mi frustración, pero fracasé miserablemente con mi pequeño arrebato.
Dulce anotó sólo unos minutos más tarde. Por supuesto, la animé y estaba muy feliz por ella. Pero la decepción de mi propio juego pesaba sobre mí; sobre todo porque todavía no tenía noticias de mi madre o nadie había llegado hasta ella. Mi cabeza era un desastre. Así que evité a todo el mundo después del partido y le dije a Dulce que necesitaba de unos minutos para calmarme. La felicité inmediatamente, pero luego me fui por mi propia cuenta.
No podríamos ser tan sospechosas alrededor de los otros compañeros de equipo y antes de darme cuenta, estábamos descendiendo del autobús y ya en el aeropuerto. Todo el mundo estaba diciendo adiós y me enfadé aún más porque no podía hacer lo que quería hacer. Simplemente quería abrazar y besar a Dulce como adiós pero todo el mundo estaba mirando, era imposible tener un momento para nosotras. Sólo un simple abrazo intercambiamos antes de que la viera caminar lejos para volar de regreso a París.
“Joder”, murmuré y negué con la cabeza.
Así no era como quería que terminara, pero al menos estábamos finalmente listas para darle a nuestra relación una oportunidad.
-
No tenía idea de por qué estaba tan nerviosa, pero lo estaba. Sentada frente a mi portátil, estaba esperando a dos personas que aparecieran en mi pantalla. Era el cumpleaños de Lara y la hora para nuestro vídeo chat. Durante todo el día no había sido capaz de pensar en otra cosa. Dulce y yo habíamos dejado las cosas un poco desagradables hace dos días, pero habíamos hablado y todo estaba bien ahora. Ella entendió que había tenido un mal día y eso fue todo. Ahora estaba emocionada de ver a su hija y a ella.
Mis labios inmediatamente formaron una gran sonrisa como la pantalla previamente en blanco se presentó con la imagen de Dulce y Lara. Dios, se veían tan lindas. La ahora niña de cuatro años de edad, estaba sentada en el regazo de su madre y llevaba un pequeño lazo en el pelo castaño claro. De hecho, la mayor llevaba uno igual en el pelo más oscuro y de inmediato estaba encariñada por sus looks idénticos.
Lara: ¡Panqueques!
Anahi: Hola, pequeña. ¡Feliz cumpleaños!
Lara: Gracias. ¡Tengo cuatro ahora!
Anahi: Lo sé. ¿Cómo se siente?
Lara: ¡Genial! Tengo tantos regalos y un montón de pastel.
Anahi: Suena perfecto. Me alegro de que te estés divirtiendo. Lo siento mucho por no poder estar allí.
Lara: Está bien. Pero tienes que venir muy pronto porque te extraño.
Anahí: Voy a tratar de ir lo más pronto que pueda.
Vi a la niña pequeña con alegría por el momento antes de ver a Dulce besar el cabello de Lara cariñosamente mientras nos escuchaba.
Anahi: Hola a ti también, por cierto.
Dulce: Hey, es bueno verte.
Anahi: Sí, lo mismo digo. Te ves linda con ese moño. Me gusta en ambas.
Lara: Mami los compró como parte de mi regalo.
Anahí: ¿Has abierto el mío ya?
Lara: ¡Sí! Aquí, mira.
La niña luchó para ponerse de pie en el regazo de su madre, pero luego mostró las zapatillas de fútbol Golden que llevaba. Mi corazón saltó de alegría al ver que el rostro de la pequeña se había iluminado. Ella se sentó de nuevo con Dulce abrazándola todo el tiempo con seguridad.
Anahí: Entonces, ¿Eso significa que te gustaron?
Lara: Sí, voy a usarlos todos los días.
Anahi: Sabes, tengo los mismo en realidad. Y hoy me los puse por primera vez también para practicar.
Lara: ¿En serio?
Anahi: Sí, le voy a enviar una foto a tu mamá si quieres.
Lara: Bueno.
Anahi: ¿Qué más has recibido?
Lara: Tengo un montón de ropa y juguetes. Y este koala de peluche. Es mi favorito.
Ella mostró el animal de peluche y lo abrazó con fuerza.
Anahi: ¿Tiene un nombre?
Lara: No.
Anahi: Encontrarás uno bueno porque eres la mejor para poner apodos, ¿Verdad?
Lara: Tal vez le preguntaré a papi que nombre debe tener porque él me lo dio.
Antes de que tuviera la oportunidad de pensar realmente, oí una voz masculina que apareció fuera de pantalla que obviamente le pertenecía al padre de la niña.
Austin: Ahí estás, niña bonita. ¿Qué estás haciendo?
Lara: Estoy hablando con Panqueques.
Austin: ¿Hablando con Panqueques? ¿Eso es una especie de vídeo juego?
Lara: Noooo, esa es Panqueques.
La voz se hizo más fuerte y esperaba que él no se acercara a ellas, pero mi corazón cayó en picada cuando se puso al lado de ellas. Lara estaba apuntándome y riendo, pero sentí un dolor sordo en el pecho. Era una estupidez, pero la imagen de ellos tres me mató. Eran una familia - una unidad por su cuenta, incluso si era sólo biológicamente; aunque eso no era verdad, ya sea porque no estaban juntos ya, así que eso era demasiado emocional. Y yo no tenía parte en eso. Mis pensamientos fueron interrumpidos bruscamente como Austin me miró por un momento, pero rápidamente miró a Dulce.
Austin: ¿Ustedes dos son una cosa ahora?
Dulce: Austin, para.
Austin: ¿Por qué? Creo que debo saber lo que está pasando ya que todos lo saben al parecer.
Dulce: Podemos hablar de esto más tarde, por favor.
Austin: Debería haber sabido que caerías por esto después de que empezaste a jugar profesionalmente.
Dulce: Bueno, creo que eso es suficiente.
Austin: Si afecta a mi hija, y obviamente lo hace porque está hablando con ella, entonces tengo derecho a saber.
Lara: Papi, ¿Por qué estás enojado?
Afortunadamente, la pequeña interrumpió lo que podría haberse convertido en una pelea y vi a Austin calmarse. Él le acarició el pelo a su hija y la besó en la mejilla. El dolor en mi pecho estaba empeorando con cada segundo.
Austin: No estoy enojado, bebé. Lo siento. Este no es el momento para estar enojado por nadie. Pero estoy un poco triste porque siempre te extraño mucho y ahora que estoy aquí, quiero pasar cada segundo contigo. ¿Qué te parece si comemos un poco más de pastel y jugamos después?
Lara: ¡Yay! Realmente quiero. ¿Está bien si me voy, Panqueques?
Anahi: Por supuesto. Diviértete, pequeña. Y feliz cumpleaños de nuevo.
Lara: Adiós Panqueques.
Austin: Sí…adiós Panqueques.
Esas últimas frases definitivamente estuvieron acompañadas con un tono de burla y con una mirada en mi dirección antes que Austin tomara a Lara. Oí la puerta cerrarse y Dulce suspiró ruidosamente. Ella se había quedado atrás y me miró con más atención ahora, arreglando la cama porque lo que ella estaba más cerca.
D: ¡Lo siento mucho! Él es un idiota a veces.
A: No, él tiene razón.
D: ¿De qué estás hablando?
A: Él está celoso de que ocupe su tiempo con su hija y entiendo eso. Estoy muy celosa de que no puedo estar allí.
D: Vas a estar allí para otros momentos importantes.
A: Sí, lo sé. Aún así, en cierto modo entiendo por qué está tan ansioso de pasar tiempo con ella.
D: Tal vez. Pero él no tiene que iniciar una pelea frente a Lara.
A: Eso es cierto.
D: No hablemos más de él, por favor. ¿Cómo estás?
A: Muy bien, supongo.
D: ¿Has oído hablar de tu mamá?
A: Está de vuelta en sus medicinas. Su terapeuta me llamó antes del vídeo chat. Así que eso es bueno por ahora, pero nunca se sabe cuánto tiempo dura.
D: Te ves muy cansada.
A: Te ves muy hermosa.
D: Anahi.
A: ¿Sí, querida?
D: Estoy hablando en serio.
A: Yo también, te ves increíble.
D: Y te agradezco por ser tan encantadora, pero estoy preocupada. ¿Sigues estudiando tanto?
A: Lamentablemente sí. Tuve que tirar todo la otra noche. Este semestre está pateando mi trasero, pero sólo quedan dos exámenes para la próxima semana. Esos son los más difíciles y quiero hacerlo bien.
D: Estoy reconsiderando seriamente si ir a la universidad después de ver con lo que tienes que lidiar.
A: Tú eres mucho más inteligente que yo, así que estoy segura de que no tendrías que estudiar tanto.
D: Y estamos de vuelta a ser encantadora.
A: No puedo contenerme. Si no consigo verte entonces lo menos que puedo hacer es darte algunos elogios.
D: Te extraño tanto. Es una locura que sólo han pasado dos días desde que nos vimos y ya te extraño muchísimo.
A: Lo mismo digo. Y en dos días es el Día de San Valentín que no vamos a pasar juntas tampoco.
D: Tal vez te enviaré algunas fotos para compensarlo.
A: Oohh, ¡Ahora estamos hablando!
D: ¿Qué tal una con mi cara cubierta de chocolate y llorando mientras veo una película ñoña? Suena como una selfie sexy, ¿Eh?
A: Me parece súper sexy, siempre y cuando tú estés en la imagen.
D: Tienes una respuesta para todo, ¿No? ¿Hay una clase que tomaste en la universidad en seducir chicas?
A: Nunca tomaría esa clase; me gustaría enseñar esa clase.
D: Bueno, no eres humilde.
Estuve a punto de contestar cuando escuché a Lara llamando a su mamá. Dulce suspiró suavemente y me miró.
A: Está bien, vete. No quiero que piense que estoy manteniendo a su mamá lejos de ella en su cumpleaños.
D: Ella nunca pensaría eso.
A: Aún así, debería volver a estudiar de todos modos.
D: Te mandaré un mensaje más tarde, ¿De acuerdo? Te amo.
A: Yo también te amo.
D: Adiós.
A: Adiós bebé.
-
Otros dos días habían pasado desde el cumpleaños de Lara. Era el día de San Valentín y estaba sentada en casa, estudiando como una idiota mientras todos los demás estaban divirtiéndose; tal vez no todos, pero sí los que estaban en una relación. Dulce y yo nos habíamos enviado mensajes de texto temprano y estábamos debatiendo si queríamos hablar por Skype más tarde. No estaba segura de si quería porque me hacía extrañarla aún más.
El timbre sonó y asumí que era Kristie. Ella tenía una cita y probablemente se estaba volviendo loca. Al menos ella había declinado pero dudaba de esa opción. Dejé caer mi libro y me acerqué a la puerta. Otro golpe y me pregunté por qué la persona en el otro lado de la puerta estaba tan impaciente.
“Jodido Jesúcris-“, fue todo lo que murmuré antes de abrir la puerta y ver a Dulce de pie en el pasillo.
“Sorpresa”, ella sonrió y me quedé muy sorprendida; realmente conmocionada por lo que no era capaz de procesar en estos momentos.
“Qué…hola”, balbuceé, pero luego sonreí cuando me di cuenta que esto era la realidad y no un sueño.
“Feliz Día de San Valentín”, Dulce dejó caer su bolso y dio unos pasos hacia adelante. Puso sus brazos alrededor de mi cuello y al instante puse los míos alrededor de su cintura. Sentí sus labios chocando contra los míos con más pasión de que lo esperaba, pero correspondí con entusiasmo. Apretando mi agarre alrededor de ella, nuestros cuerpos estaban presionados uno contra el otro y suspiré de puro placer.
“Feliz Día de San Valentín”, contesté un poco sin aliento, pero feliz. “No puedo creer que estés aquí.”
“Es, literalmente, sólo por hoy, porque tengo que volar de vuelta mañana temprano, pero no podía soportar estar lejos hoy”, susurró contra mis labios y los capturó en otro beso que fue más domesticado ahora.
“Dios, deberías haber dicho algo sin embargo. No podré conseguir ninguna reserva para cenar en cualquier lugar”, entré en pánico porque quería que ella tuviera una gran noche.
“¿En serio estás enojada porque quería sorprenderte?” sus cejas se levantaron en una sonrisa y negué con la cabeza rápidamente.
“No, por supuesto que no”, di otro beso en sus labios para calmarla. “Hubiera deseado haber hecho esto de una manera especial.”
“Ya es especial. Puedo tener una cena de lujo cualquier otro día, pero ¿Sabes lo que no puedo hacer cualquier otro día? Esto”, respiró lentamente y me besó con tal ferocidad que me sentí mareada después. Simplemente me quede allí como un ciervo en las altas luces como su boca devoró la mía. Mis dedos agarraron la tela de su chaqueta antes de que ella se apartara.
“Buen punto”, le respondí con una sonrisa y la vi sonriendo ampliamente. “Pero vamos a instalarte aquí primero.”
La dejé ir de mala gana, pero recogí su pequeño bolso de noche para llevarlo dentro.
“¿Estabas estudiando?”, preguntó como entramos en la sala de estar y ella vio las carpetas y libros repartidos en todas partes.
“Patético, pero sí”, respondí con un gesto.
“¿Cuánto estudio crees que te queda?”
“Bebé, no voy a estudiar si tú estás aquí”, intervine y la miré confundida.
“Pero no quiero destruir tu plan o algo así”, la duda era visible en su rostro.
“Me queda una hora pero puedo hacer eso después de que te hayas ido”, le expliqué con calma como Dulce se quitó la chaqueta y zapatos.
“Está bien, ya que probablemente no podamos conseguir una cena de todos modos; ¿Por qué no nos quedamos, estudias por una hora y luego vemos que podemos hacer?”
“No puedes estar hablando en serio”, estaba más sorprendida por su propuesta.
“¿Por qué no?”
“Porque volaste miles de kilómetros ¿Para poder verme estudiar?” levanté una ceja.
“Es sólo una hora y luego eres toda mía”, la más joven rió una vez más. “Además, me gusta cuando eres tan estudiosa. El hecho de que eres tan nerd y doméstica a veces es extremadamente sexy.”
“¿En serio?”
“En serio”, ella asintió con la cabeza y se mordió el labio inferior.
“Muy bien”, me encogí de hombros ligeramente. “Si eso es lo que quieres, entonces voy a terminar, pero tienes que pensar en lo que haremos después, ¿De acuerdo?”
“Suena perfecto”, la otra morena estuvo de acuerdo.
Terminamos acurrucadas en la cama poco después y nunca había disfrutado estudiar tanto. Estaba sentada con la espalda contra la cabecera de mi cama, mientras Dulce estaba básicamente recostada encima de mí, o en mi regazo. Su cabeza descansaba en mi pecho, el resto de su delgado cuerpo estaba entre mis piernas. Estaba leyendo mis notas y la más joven había tomado un libro mío para matar el tiempo. Era altamente distractor al principio tenerla tan cerca, pero quería terminar mis estudios tan pronto como fuera posible y contenerme. La hora había pasado más rápido de lo que pensaba y no pude controlarme más. Mi mano que había acariciado perezosamente sus brazos ahora había vagado hacia otro lugar. Levantando el dobladillo de su camiseta rápidamente, sentí la suave piel de su estómago bajo mis dedos.
“Anahi”, la voz ronca regañó. “Se supone que debes estar estudiando.”
“Lo estoy”, le respondí con indiferencia.
“Oh ¿En serio? ¿Qué estás estudiando?” La más joven desafió.
“T-“
“No te atrevas a decir ‘Tú’ ahora”, ella se rió, pero me interrumpió antes que pudiera decirlo.
“Qué tal…superficies inmaculadas suaves”, claramente me había referido a su piel. “…y perfectamente estructurados exhibidas”, agregué y tracé los músculos abdominales sutiles de mi novia. “Todo arquitectónicamente hablando, por supuesto.”
“Por supuesto”, la voz de Dulce no era tan firme como antes.
“No, pero sinceramente, la hora terminó y estoy lista”, le expliqué y la vi lanzar su libro lejos, dándose la vuelta para que pudiera verla sonreír ampliamente.
“En ese caso”, susurró y se inclinó para besarme. Me tomó la cara con las dos manos. A punto de profundizar el beso, ella se apartó y estaba un poco sorprendida porque ella había estado tan ansiosa de ser afectuosa antes. “Tengo una idea de lo que podemos hacer. Dijiste que no había reservas en cualquier lugar, probablemente, ¿Verdad? Entonces, ¿Por qué no vamos a la cafetería donde nos llevaste por primera vez a mí y Lara?”
“¿Hablas en serio?” Casi me reí porque parecía bastante decepcionante para la fecha del Día de San Valentín.
“Sí, ese fue el comienzo de nuestra montaña rusa básicamente”, la otra morena mostró otra sonrisa. “Por lo tanto, tiene un valor sentimental y estoy bastante segura de que vamos a tener una mesa.”
“Eso me parece tan…no sé. Quería hacer algo especial para ti”, puse un poco mala cara.
“¿Podrías parar?” Se mordió el labio inferior y utilizó su pulgar para forma una sonrisa en mis labios en lugar de un puchero. “¿Cuántas veces tengo que decirte que esto ya es perfecto?”
“Entonces, ¿Déjame al menos darte mi regalo ahora?” Quería negociar, pero vi sus ojos agrandarse.
“¿Me tienes un regalo?”
“¿Por qué eso es tan impactante?” No podía dejar de reír en voz baja.
“!Porque no tengo uno!” Ella casi chilló. “Supuse que no tendrías uno porque no sabías que iba a venir. No conseguí uno para que no te sintieras mal.”
“Que estés aquí ya es el mejor regalo del mundo”, le dije con sinceridad pero ella suspiró ruidosamente.
“Ugh, ahora me siento como una idiota”, Dulce murmuró.
“No lo eres. Puedes compensármelo comprando panqueques en el restaurante”, sonreí y, por lo tanto, estaba de acuerdo con su sugerencia de antes. Pero me levanté y cogí la caja de mi armario. El objeto blanco tenía una cinta roja en él y lo puse en el regazo de Dulce antes de sentarme en el colchón de nuevo.
“Quiero ser la persona más buena y no aceptarlo, pero soy demasiado curiosa”, la izquierda-centrocampista finalmente sonrió también y empezó a abrir el regalo.
“No es nada grande, pero pensé que sería apropiado”, estaba más nerviosa de lo que pensaba cuando ella desenvolvió las zapatillas de fútbol Golden que hacían juego con las mías y las de Lara. Quizás Austin sería parte de su familia para siempre y no podía cambiar eso. Pero por lo menos podría unirnos con algo pequeño. No compartíamos ADN pero por lo menos era un comienzo. La sonrisa sincera en el rostro de mi novia valió la pena.
“Esto es realmente dulce, gracias”, la de ojos marrones se inclinó y me besó.
“Mira más de cerca”, dije después de alejarme y sus cejas se levantaron.
Tomando una mirada más cerca, vio el toque personal que había añadido. En estos días una gran cantidad de jugadores grababan sus zapatillas de fútbol con cualquier cosa que tenía un cierto significado para ellos. Ambos zapatos de Dulce tenía las fechas en el exterior y al instante reconoció la primera.
“Ese es el cumpleaños de Lara”, su voz tenía cariño y tomé una respiración profunda, porque la siguiente me tenía preocupada. Ojeando la bota izquierda, su rostro cambió al instante. Toda su expresión de antes se desvaneció en un segundo antes de que ella tragara. “Es…cómo….ese es el cumpleaños de Sofi”, la voz estaba cargada de emoción y sonaba ahogada.
“Pensé que esa iba a ser la mejor opción, porque sé que la amabas tanto”, le respondí en un susurro, con el temor de enojarla. “Y la elegí en el lado izquierdo porque la llevas en tu corazón siempre y de esa manera…es sólo otra forma de llevarla contigo, supongo.”
Dulce estaba callada. Sus ojos marrones estaban fijos en los números negros bordados en la tela de oro. Esto era todo. Había metido la pata; sobrepasado mis límites. Mi pulso se aceleraba y sentí como si mi corazón iba a salirse de mi pecho en cualquier momento. Su pulgar rozó la fecha, vi sus ojos llenarse de lágrimas. ¡Mierda!
“Dulce…lo siento”, traté de controlar los daños. “No debería haber hecho eso. Noera mi lugar…quiero decir, ni siquiera la conocí por desgracia, así que cómo iba a saber lo que ella significa para ti…esto jodió todo y no quise molestarte, honestamente”, yo divagaba antes que ella levantó la mano y estableció que debía callar. Ella respiró profundo y finalmente encontró mi mirada. La mirada vidriosa en sus ojos me rompió el corazón y en serio quería golpearme.
“Te amo”, de repente ella habló con tanto afecto y sinceridad que realmente estaba asombrada.
“¿En serio?” Solté y la vi reír suavemente a través de sus lágrimas.
“¿Cómo no hacerlo?”, Respondió ella y tomó mi mano.
“Gracias a Dios”, exhalé con alivio. “Por un momento realmente pensé que había jodido todo.”
“Tuviste este regalo todo el tiempo y ¿No pensaste que era especial?” ella negó con la cabeza mientras entrelazaba nuestros dedos.
“No lo sé”, respondí humildemente y sentí que me sonrojaba. “Esto suena raro pero es la primera vez que en realidad tengo una novia en el Día de San Valentín. Tú probablemente tuviste muchos con Austin cuando eras más joven y él te compró flores y todas esas cosas, pero nunca he tenido eso así que…como que quería que fuera memorable.”
“A veces, sabes exactamente lo que estás haciendo cuando eres coqueta y encantadora”, dijo Dulce en voz baja. “Otras veces no tienes idea de lo adorable que puedes ser completamente sin intención.”
“¿Crees que soy adorable?” Traté de disimular que estaba nerviosa con una gran sonrisa.
“La más adorable”, asintió sutilmente y apretó mi mano. “Pero tengo una pregunta.”
“Dispara”, dije sin dudarlo.
“¿Quieres ser mi Valentín, Anahi?”, logró que el tinte rojo de mi cara fuera más prominente. “Porque me sentiría honrada de ser tu primer San Valentín.”
“¿Y yo soy la encantadora?” Bromeé, pero su sonrisa hizo que mi corazón aleteara como loco.
“¿Significa que ‘Sí’?”
“No lo sé. Pregúntame de nuevo”, le susurré, pero cerré la distancia entre nosotras.
Básicamente estaba recreando el momento en que yo le había preguntado si quería ser mi novia y ella al parecer lo entendió ya que su sonrisa se hizo más amplia.
“¿Quieres ser mi San Valentín?”, repitió y le contesté al besar sus maravillosos labios con tanto cariño y amor como me fue humanamente posible para aceptar.
Mis sentimientos estaban por todo el lugar porque todo esto era tan inesperado, pero perfecto en todos los sentidos. El hecho de que no había terminado aún y todavía teníamos un poco de tiempo para nosotras tenía mi corazón latiendo con violencia.
Si esto era sólo la primera hora, entonces no podía esperar por el resto de la noche.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:31 am


Capitulo 22
Contenido explícito.
Dulce’s POV
Anahí había aceptado ir a la cafetería como había sugerido antes. Tal vez no fue su primera opción para cenar en San Valentín, pero pensé que era apropiado. ¿Quién necesitaba de una cena de lujo después del regalo que ella me había hecho? La memoria de yo desenvolviendo las zapatillas de fútbol grabadas me puso la piel de gallina.
Miré a Anahi que conducía mientras yo estaba en silencio escuchando la música en el coche. Los ojos verdes penetrantes estaban concentrados en las calles y suspiré sin saberlo, admirando su perfil impecable. Cuando la había encontrado de nuevo en la ciudad, no había esperado que fuera así de… dulce. Por supuesto, que la había conocido antes en la Sub-17, pero ella había cambiado tanto que yo no había tenido ninguna expectativa real después de nuestros primeros meses turbulentos en Boston juntas. ¿Quién hubiera sabido que la seductora sería una novia tan reflexiva y sincera?
“¿Qué estás mirando?” Anahí volvió la cabeza hacia un lado y sonrió suavemente, al parecer había notado mi mirada fija flagrante.
“Admiro la vista”, sonreí y vi como su ceja se levantaba de esa manera suya.
“Suena como algo que yo diría”, respondió ella, pero miró hacia delante de nuevo para prestar atención al tráfico.
“Bueno, estoy aprendiendo algunas cosas”, no pude contenerme, pero me mordí el labio inferior cuando la vi haciendo las tareas más simples, como conducir un coche. ¡Ella era tan…sexy!
“Tal vez debería dar clases en cómo seducir a las chicas”, la mayor bromeó y arregló algunos mechones de pelo.
“Lo siento, eso nunca va a pasar”, respondí al instante y sacudí la cabeza.
“Sólo tienes permitido dar clases particulares a mí.”
“Debería haber sabido que eras el tipo de chica celosa”, Anahi rió con picardía.
“¿Qué te hace decir eso?” Fruncí el ceño con curiosidad.
“Porque eres tan mandona”, dijo sin dudarlo y casi me quedé sin aliento.
“!No soy mandona!” no estaba segura de por qué estaba tan sorprendida de escuchar eso, pero fue inesperado.
“Sí, ¡Lo eres!” La otra morena rió levemente y miró otra vez. “No es una cosa mala. Me gusta que seas tan centrada, y que sepas lo que quieres.”
“¿Estás diciendo que llevo los pantalones en esto?” Reí ahora también.
“Tengo esta teoría”, comenzó y enderezó su postura.
“Ahora estoy intrigada”, la vi sonreír ampliamente.
“Ya sabes lo que dicen que hay todos esos tipos de lesbianas: marimacho, femenina, lipstick blab bla”, asentí mientras comenzaba y me preguntaba dónde iba esto. “En mi experiencia-“
“Y Dios sabe que tienes mucho de eso”, tuve que interrumpir y vi sus ojos abriéndose juguetonamente antes de que ella me tomara la mano y dio un pequeño beso en la parte posterior de esta.
“Lo que quise decir es que las más tranquilas son siempre las mandonas”, la centrocampista siguió. “Como, esa pareja de lesbianas que estaban en la universidad que eran extremadamente cliché por fuera. Una de ellas era más bien masculino y ‘butchy’ si se quiere decir. Y su novia era extremadamente femenina y tranquila. Todo el mundo pensaba que los papales eran tan obvios, pero yo me juntaba mucho con ellas y ¡La chica femme llevaba los pantalones totalmente! Ella totalmente era de temer.”
“Espera”, fruncí mis cejas y traté de contener la risa, por lo que iba a decir.
“¿Estás llamándote a ti misma ‘Butch’?” fracasé en mi intento y me reí en voz alta. Eso era ridículo porque ella siempre se arreglaba mucho más que yo la mayor parte del tiempo.
“No”, Anahi se unió a mi risa y echó la cabeza hacia atrás un poco. “No todas las relaciones son tan estereotipadas y no me gustan esas categorías de todos modos. Eso fue sólo un ejemplo de cómo la aparentemente dominante no es la que lleva los pantalones necesariamente. Todo es cuestión de equilibrio realmente. Las dos somos muy femeninas, creo. Aunque tu podrías ser lipstick”, la sonrisa en su rostro volvía.
“Por favor”, me burlé. “Te vi en el cumpleaños de Kristie. Tú eras la que llevaba ese vestido, tacones y los labios pintados de rojo. Y yo…bueno, vamos a decir que tuve problemas para centrarme en otra cosa realmente”, admití tímidamente.
“Oh, ¿Sí?” Anahi sonrió y se detuvo en un semáforo en rojo, mirándome de nuevo. “¿Te gustó eso?”
“Sí, me gustó”, me mordí el labio inferior y las imágenes de aquella noche infiltraron mi cerebro, haciendo mis mejillas sonrojar sutilmente. “Tal vez… deberías hacerlo más a menudo.”
“Tal vez debería”, estuvo de acuerdo y tragué saliva ante la vista de los orbes verdes penetrando los míos. “Posiblemente para nuestra lección privada.”
“Suena bien”, traté de no sonrojarme más y agarré el cuello de su chaqueta de cuero para acercarla.
“¿Ves? Mandona”, murmuró ella, pero no quería discutir ahora y simplemente estrellé mis labios contra los de ella. Por desgracia, sólo duró un segundo, porque el coche detrás de nosotras estaba tocando la bocina ya que las luces se habían reverdecido.
“Ugh”, Anahi gimió pero se apartó para evitar el bloqueo de los otros autos. Volví a escuchar su música y me sorprendió encontrar tantas canciones de hip hop que su iPod tocaba. Su gusto era muy ecléctico, como lo era el mío y asentí con la cabeza cuando comenzó ‘Connect’ de Drake.
“Me encanta esa canción”, murmuré y miré por la ventana.
“¿Vas a ser ‘matona’ ahora conmigo?” Anahí se burlaba de mí una vez más mientras que yo seguía juguetona y fui con eso.
“No tienes ni idea de lo turbio que era el primer barrio donde viví en Boston”, le respondí lo que era verdad.
“¿Recibiste alguna familiaridad con la cultura de allí?” Mi compañera de equipo siguió con las bromas.
“Tuve que hacerlo debido a unas cuantas personas”, estaba sobre todo tratando de hacerla reír. “Pero luego tuve un poco de respeto entre la población.”
“Eres una idiota a veces”, la fachada de mi novia se quebró cuando rió más fuerte que antes. Mi corazón saltó de alegría en mi pecho ante el sonido.
“Cuidado con lo que dices, chica. ¿O quieres ser la siguiente en la lista de esta chola?”, tuve éxito en hacer un acento latino que tuvo a Anahi casi muriendo de la risa ahora.
“No tenía ni idea de que fueras así de entrañable…o tonta”, dijo la de ojos verdes sin aliento.
“Bruh, eso es suficiente”, me estaba divirtiendo y tomé su gorra de Boston Breakers que estaba en su tablero para ponerlo.
Para ‘probar’ a mí misma, empecé a cantar y subí el volumen. Meneaba la cabeza y hacia todo tipo de movimientos ridículos que había visto que los raperos hacían, empecé a rapear junto a la voz masculina que sonaba a través de los altavoces. Me gustaba cantar y los que habían escuchado mi voz les gustaba, pero el rap era un poco diferente. Aún así, pensé que estaba bien y que era sólo para hacer reír a Anahi de todos modos.
“Isn’t it amazing how you talk all this shit and we still lack communication
How beautiful our kids will be, girl, I don’t need convincing
How every conversation starts with this time will be different
Oh the idea is fun, oh the idea is fun
[Hook:]
Swanging, eyes closed just swanging
Same city, same friends if you’re looking for me
Same city, same friends if you’re looking
I’ll be here just swanging
Don’t talk to me like I’m famous
And don’t asume cause I don’t respect assumptions babe
I’m just tryna connect with somethin’ babe
Swangin”
Me quebré después de eso porque ya no podía contener la risa más. El hecho de que la estábamos pasando tan bien era todo lo que importaba. Anahi dijo que sus mejillas dolían de tanto sonreír y eso hizo que la ridiculez valiera la pena.
Llegamos al restaurante poco después y tomamos un asiento. No estaba muy lleno, pero había una cara conocida; la camarera era la misma de la primera vez que había estado aquí con Anahi. Su nombre era Ally y se acercó a nosotras con el mayor ceño. La chica con el bloc de notas miró fijamente a Anahi.
“¿No eres algún tipo de deportista profesional?” la chica de pelo claro le preguntó a Anahi y yo observaba en silencio.
“Uhm, sí”, la chica sentada frente a mí respondió vacilante.
“¿Y aquí es donde traes a tu cita el Día de San Valentín?” dijo Ally y la cara de Anahi cayó al instante mientras me miraba.
“!Lo ves! Te dije que deberíamos haber ido a otro sitio”, dijo la de ojos verdes con un mohín y suspiré profundamente.
“No, esto es genial”, traté de apaciguar y miré a la camarera. “En realidad, fue mi idea venir aquí.”
“Sin ánimo de ofender, pero deberías mirar las cosas más en alto cuando estas saliendo con una deportista profesional”, la camarera se encontró con mi mirada.
“Me temo que así no soy yo”, le respondí cortésmente y sonreí sin revelar que yo también era una.
“Muy bien, eso es justo”, Ally se encogió de hombros. “Espera…has estado aquí antes, ¿No?”
“Sí, pero eso fue hace un tiempo. Con Anahi y mi hija pequeña si eso ayuda. Y derramé el café, por supuesto”, agregué, pero la chica ojos marrones miró a Anahi con sorpresa.
“Nunca traes a una chica dos veces”, espetó y los ojos de Anahi se agrandaron.
“Por Dios, que manera de arruinar mi juego”, la morena regresó. “Es una buena cosa entonces porque ella no es sólo otra chica, es mi novia”, una verdadera sonrisa apareció en sus labios.
“Mira quien finalmente se ha comprometido”, Ally bromeó y sabía que era común que bromearan entre ellas como Anahi me había hablado de aquello. “Podrías haber hecho algo mejor que esto, sin embargo. Vamos.”
“Estás trabajando en el Día de San Valentín, por lo que no debes juzgar”, replicó Anahi todavía bromeando.
“Me voy en unos pocos minutos y mi cita me llevará a un restaurante real, con comida real y un poco de champán al final”, la camarera reveló mucho para la desgracia de Anahi.
“Me siento tan mal ahora”, murmuró mi compañera de equipo en otro suspiro.
“Vamos a ordenar tu pedido ya que me voy pronto.”
“Creo que deberíamos comer panqueques”, solté y Anahi casi rió de nuevo.
“¿En serio, Dulce?” Al menos ella estaba sonriendo ahora.
“Es lindo”, protesté ante su pregunta.
“Si tú lo dices, mandona-con-pantalones”, ella me dio otro apodo y rodé mis ojos juguetonamente. “Entonces quiero panqueques con jarabe extra y dos Coca-Colas.”
Ally dejó nuestra mesa y tomé la mano de Anahi en la mesa, entrelazando nuestros dedos.
“No te atrevas a castigarte de nuevo sobre venir aquí”, no quería que ella se sintiera mal después de las burlas de Ally.
“Sé que no debería, pero todavía deseo poder haber hecho algo más.”
“Ni siquiera voy a encontrarte la razón porque todo esto es perfecto para mí”, le apreté la mano y la sentí haciendo lo mismo. “Gracias por el regalo de nuevo. Estaba un poco conmocionada antes.”
“Eso está bien. Ahora todas tenemos los mismo zapatos y somos una triple amenaza”, Anahi acarició el dorso de mi mano con su pulgar. “¿Cómo está Lara?”
“Está muy bien. Pero estaba un poco triste cuando le dije que vendría a verte”, le confesé y respiré hondo. “Pero voy a traerla para el próximo partido de clasificación para que las dos puedan verse de nuevo.”
“Eso es bueno de escuchar. Echo de menos a ese pequeño nugget”, la mediocampista central expresó llena de cariño. “¿Cómo fue el resto de su cumpleaños? ¿Acaso Austin te dio un mal rato?”
“No, estuvo bien. De hecho, mejoró su comportamiento después. Era importante para Lara y creo que él entiende eso por ahora”, le expliqué con calma. “No estuvo muy involucrado cuando me mudé a Boston y eso fue duro para ella. Creo que está tratando de compensárselo ahora.”
“Estoy feliz por ella entonces”, dijo la mayor.
“Sabes que no hay nada más que eso, ¿Verdad?” me alarmé un poco porque Anahi parecía…triste.
“Por supuesto”, respondió de inmediato y forzó una pequeña sonrisa.
“Él estaba allí sólo por ella y eso no tiene nada que ver conmigo-“
“Bebé”, me interrumpió y le dio otro apretón a mi mano. “Está bien, lo prometo. Lo entiendo y no tienes que preocuparte.”
A pesar de que parecía sincera, había ese dejo de tristeza en sus ojos cuando había mencionado a Austin y Lara, eso me molestó. No quería que ella tuviera una impresión equivocada, pero ella me dijo que estaba bien y no quería hacer una gran cosa de eso. Ally se acercó con nuestra orden y de repente puso una botella de champán en la mesa. Anahi y yo miramos hacia arriba con sorpresa.
“De esta manera pueden tener una copa más tarde y tener por lo menos algo lujoso”, explicó la camarera.
“Así que puedes ser adorable, después de todo”, Anahi rió entre dientes.
“No sé de qué estás hablando ya que siempre soy adorable”, replicó ella.
“No voy a estar en desacuerdo porque quiero quedarme el champán”, mi novia respondió con indiferencia.
“Inteligente”, Ally reconoció con una sonrisa ahora. “Un cliente me lo dio, pero pensé que la podrías necesitar más que yo.”
Ambas les agradecimos a Ally después de eso y le deseamos una buena noche ya que se iría con sus cita. Anahi quería sentarse cerca y tiró de la silla a mi lado así estábamos una al lado de la otra. Tal vez yo era la mandona y ella era la dócil después de todo. No importa cuáles eran los papeles, lo disfruté enormemente. Compartimos panqueques y hablamos de todo y nada. Le hablé de Dinah y de cómo ella se había torcido el tobillo en la última práctica.
Ella estuvo un poco deprimida después, pero estar cerca de su familia y amigos le levantó mucho el ánimo. Terminamos nuestro plato y estaba tomando mi último sorbo de Coca-cola cuando sentí algo pegajoso en mi oído. Mis ojos se abrieron y casi me atraganté con mi bebida cuando me di cuenta que Anahi había mojado su dedo con jarabe, y untó una pequeña porción en mi lóbulo de la oreja. Sabiendo lo que iba a hacer, sentí su lengua recogiendo la sustancia con habilidad. Tragué fuertemente cuando sus labios se cerraron alrededor del lóbulo de mi oreja y lo chupó ligeramente. Su mano estaba corriendo hasta mi muslo y cerré los ojos sin querer.
Tan pronto como su mano llegó a la parte interna de mi muslo, me acordé de nuestro momento en New York antes de haber dormido juntas por primera vez. No hacía falta decir que estaba quemando el recuerdo. Sus dientes rasparon la zona sensible y le agarré la mano antes de que llegara a territorio peligroso. Sosteniendo su muñeca en un apretón débil, reuní mis pensamientos por un momento y respiré hondo.
“Eres mala”, reí, pero di un grito ahogado ya que chupó el lóbulo de mi oreja una vez más.
“¿Me puedes culpar por estar emocionada?” descascarilló y me estremecí ante su voz rasposa. No, no la podía culpar en absoluto, ya que estaba experimentando la privación peor que yo…si eso era posible.
“Tú fuiste la que no estaba de humor el fin de semana”, argumenté con una sonrisa.
“Oh, pero estoy de humor esta noche”, respondió en otro tono lascivo ronco que fue suficiente para mí.
“Entonces vamos”, le susurré y sentí sus labios formando una sonrisa en mi oído.
“Su deseo es mi comando, mandona”, dijo Anahi mientras me tiró y no estaba en derecho para protestar en esta ocasión.
Pagó con una generosa propina e hicimos nuestro camino de regreso a su casa. Mi corazón estaba latiendo fuera de control en anticipación de lo que estaba por venir. Al llegar al elegante departamento, nos sacamos nuestros zapatos y nos deshicimos de nuestras chaquetas antes de que yo no quisiera dudar más y me fui directo a su dormitorio. Sabía que ella iba a seguirme y me eché una mirada en el espejo grande de su habitación para refrescarme un poco.
Anahi estaba caminando hacia un lado diferente de la habitación. Escuché como la música llenaba el cuarto un poco después y sonreí de oreja a oreja al escuchar otra canción de Drake sonando. ¿No es esta su sex-playlist?, me pregunté internamente pero no tenía tiempo para dar seguida a ese pensamiento. Sentí un par de brazos familiares abrazándome por detrás enviándole todo tipo de escalofríos a mi cuerpo. Sentirla tan cerca, mi corazón se paró de golpe cuando sus labios encontraron mi oreja de nuevo.
“It’s not me and you (Ya no es tú y yo)
It’s not me. It’s you (No soy yo. Eres tú)
You’re reckless and you know it (Tú eres imprudente y lo sabes)
They don’t love you like I do (Ellos no te aman como yo lo hago)
Say you’re moving on, well, I guess that’s just the motion”
“Escuchaba esa canción todo el tiempo cuando estábamos en la Sub-17 y todo ese caos empezó”, confesó Anahi y la miré en el espejo, besando mi oreja.
“Tal vez tú eres más ‘matona’ que yo, después de todo”, me reí y la vi sonriendo.
Ella se balanceaba suavemente con el ritmo y me adapté al ritmo mientras sus caderas presionándose contra las mías. Sus brazos me estaban afirmando muy bien y los tracé con mis dedos. Sus movimientos eran cada vez más fuertes por lo que me estaba meciendo en sus brazos con la música Dios, ¿Cómo era tan cariñosa pero sexy a la vez? Mi respiración se enganchó en la parte posterior de mi garganta, cuando escuché a la voz ronca de repente cantar o rapear junto con sus labios aún cerca de mi oído, pero justo por encima de un susurro.
“Looking back on it at least my pride is intact (Mirando al pasado, por lo menos mí orgullo está intacto)
‘Cause we said no strings attached (Porque dijimos ‘Sin compromisos’)
And I still got tied up in that (Y sigo comprometido con eso)
Every thing that I write is either for her or about her (Todo lo que escribo es para ella o sobre ella)
So I’m with her even when I’m here without her (Así que estoy con ella incluso cuando no estoy con ella)
And she know it (Y ella lo sabe)
The girl that I want to save is like a danger to my health (La chica a la que quiero proteger es como un peligro para mi salud)
Try being with somebody that want to be somebody else (Trato de estar con alguien que quiere estar con alguien más)
I always thought she was perfect when she was being herself (Siempre pensé que ella era perfecta cuando actuaba como ella misma)
Don’t even know how to help (Ni siquiera sé cómo ayudar)”
Con la última sílaba la más vieja dio un beso apasionado en mi cuello y no pude reprimir el gemido que escapó de mis labios. Al instante me di la vuelta y crucé los brazos alrededor de su cuello. Nuestros labios se encontraron finalmente en un beso lento, pero sensual. Sus manos se movían arriba y abajo por mis costados mientras yo me aferraba a ella desesperadamente. Separando mis labios, traté de explorar el interior de su boca, pero ella me estaba tomando el pelo al no dejarme hacerlo. Continuando rozando mi lengua contra su labio inferior y pidiendo permiso, ella no estaba cediendo. En cambio, ella se apartó y agarró mis dos manos. Nos llevó a la cama y esta era la primera vez que realmente estaba allí. Instalándome en el gran colchón, sentí mi cabeza golpeando con las almohadas suaves hasta que Anahi se unió a mí y me senté para conectar nuestros labios una vez más. Me empujó hacia abajo con ella encima de mí. Suspiré de placer mientras su cuerpo se instaló sobre el mío. Al abrir los ojos por un momento, saqué los mechones oscuros de su cara y admiré cada característica. Los orbes verdes mirándome directamente a los ojos me daban palpitaciones en el corazón.
“Eres tan hermosa”, se me escapó, pero no estaba avergonzada ya que ella me piropeaba todo el tiempo. Su sonrisa nerviosa sólo amplificó la sensación de mariposas en mi estómago.
“Tú eres muy guapa”, respondió, y lo peor era que ella realmente lo creía cuando ella era tan guapísima. Puse mi mano en la parte posterior de su cuello y la atraje hacia mí. Nuestras bocas se conectaron en otro beso apasionado, dejé mi mano vagar entre nuestros cuerpos y traté de abrir el botón de sus pantalones. La chica mayor en la parte superior rompió nuestro beso de repente.
“Vamos a tomarnos nuestro tiempo, bebé”, susurró tiernamente y retiré mi mano lentamente. “No hay necesidad de apresurarse. Quiero que esto sea especial”, ella continuó haciendo que mi corazón saltara por todo el lugar, que tenía miedo de tener algún problema cardíaco en el futuro. Su mano acariciaba mi mejilla suavemente mientras ella hablaba. “Esta es la primera vez que estamos haciendo esto donde estamos oficialmente juntas. ¿Está bien si sólo lo disfrutamos?”, preguntó un poco insegura, aparentemente con miedo de haber herido mis sentimientos.
“No, es perfecto. Sólo…nos llevó bastante tiempo, después de todo”, le respondí con una sonrisa amable que ella correspondió.
“Lo importante es que estamos aquí ahora”, Anahi sopló. “Feliz Día de San Valentín, bebé”, su sonrisa se ensanchó.
“Feliz Día de San Valentín, mi amor”, me mordí el labio inferior y ella levantó su ceja.
“¿Mi amor? ¿Ese es tu apodo para mí?”, preguntó ella y sus mejillas se sonrojaron un poco.
“¿Te gusta?” yo misma estaba nerviosa por relevarlo.
“Me encanta”, asintió sutilmente. “A veces me olvido cuán sexy el español suena; especialmente viniendo de ti.”
“Pues, cállate y bésame finalmente”, le pedí que se callara y me besara en español.
“Mandón”, dijo hablando español antes de seguir mi orden. No podía creer lo increíblemente amable que ella era una vez más. Aquí estaba yo; lista para arrancarle la ropa y ella quería llevar las cosas con calma para que lo recordáramos como algo especial. Sinceramente, me preguntaba por qué merecía estar con ella. Tal vez no lo hacía, pero no iba a dejarla ir otra vez, eso era seguro.
Esta vez Anahi estaba profundizando el beso. Su lengua rozó la mía con rapidez antes de que nuestros labios siguieran con ella chupando mi labio inferior. No tenía sentido del tiempo en este momento. Podría haber sido minutos u horas en mi cabeza, como habíamos intercambiado beso tras beso hasta que ninguna de las dos tenía nada de aire para respirar. Mis manos vagaban por debajo de su camisa tomando cada detalle de su piel inmaculada. La superficie de marfil se sentía tan cálida y suave, sin embargo, sentía los músculos tonificados sutilmente debajo de la piel suave. Tomando un respiro rápido, se sentó por un momento y se quitó la camiseta, relevando un sujetador negro. Ella tomó mi camisa para sacarla y yo no llevaba sujetador lo que causó una sonrisa boba en la chica mayor por un momento. Volviendo hacia abajo, retomamos donde lo habíamos dejado siendo cuidadosas y cariñosa con la otra. Sentí una mano y luego dando caricias circulares a mi pecho, apenas dejando que las puntas de sus dedos tocaran mi piel para crear más expectación. Sus ojos me miraban como ahuecó mi pecho suavemente. Me sentí cohibida ya que ella estaba mejor ‘equipada’ en la zona del pecho.
“Son pequeños, lo sé”, traté de sonreír, pero terminé mordiéndome el labio inferior porque ella estaba mirando la pequeña masa de cerca. Los orbes verdes se dispararon al instante para mirarme a los ojos.
“Deja de hacer eso. Son perfectos”, presionó llena de convicción aún cariñosamente. “Los amo al igual que todo lo relacionado contigo”, su mano se mantuvo masajeando suavemente antes de que su dedo índice señalara un punto en el lado de mi pecho. “Me encanta ese pequeño lunar de ahí, por ejemplo, también”, la más vieja continuó y no pude evitar sonreír. “¿Quieres saber lo que más me gusta sin embargo?”
“No arruines el romanticismo diciendo mi culo ahora” bromeé para encubrir lo nerviosa que estaba cuando ella decía o hacia esas cosas.
“Tu sonrisa”, dijo ella no reconociendo mi intento de distraerla. “Leí esta cita en Internet donde se dice que las personas más tristes sonríen de manera más brillante. Siempre me recuerda a ti.”
Mi corazón se sentía como si estuviera realmente a punto de explotar. Ella siempre había visto algo en esa fachada fría y arrogante cuando éramos más jóvenes. No lo entendía en ese entonces por qué le gustaba. El hecho de que ella sabía que yo había estado triste y no sólo enojada reforzaba que ella me conocía mejor de lo que pensé. Me emocioné, pero traté de decir lo único que repetía en mi cabeza.
“Te amo”, le susurré llena de sinceridad.
“Yo también te amo”, Anahi respondió sin vacilar y se inclinó para besarme.
Sus labios estaban un poco más urgentes que antes. Ella inclinó la cabeza separando nuestros labios al mismo tiempo, nuestras lenguas se tocaron suavemente a un ritmo lento pero sensual. Encontré el broche de su sujetador y logré abrirlo con bastante rapidez, sacando la tela negra sin prisa. Aterrizó en el montón de nuestras camisas en algún lugar del suelo. Anahi presionó la parte superior de su cuerpo desnudo contra el mío y gemí en el beso. No fue a propósito, pero rasguñé su espalda más o menos, dejando algunas marcas atrás. Sus labios se posaron en mi cuello y tiré la cabeza hacia atrás porque ella sabía que ese lugar me volvía loca. Ella usó ese conocimiento sin piedad y chupó las zonas sensibles justo debajo de mi oreja y mi punto de pulso. Aunque ella todavía no había ido lejos, sin embargo, sentí un latido entre mis piernas.
Tomé una respiración profunda, porque la chica mayor se deslizó más abajo y sabía lo que venía. A pesar de que me sentía tan cohibida acerca de ellos, Anahi parecía tener una debilidad por mis pechos y siempre terminaba acariciándolos, masajeando o besándolos ampliamente. Se sentía celestial olvidarme de mis inseguridades y simplemente disfrutar de la chica experta que estaba dándome tanto placer. Su lengua rodeó mi pezón erecto sin descanso antes de que se rindiera y lamió el capullo endurecido.
“Dios”, murmuré porque ya estaba en el borde. Tomando el pelo grueso entre mis manos, miré hacia abajo y vi sus labios hinchados chupando la zona sensible. Apreté mi puño en su pelo mientras ella pasaba su lengua contra mi pezón en el interior de su boca. Mi boca se secó, porque ella vagó al otro lado para hacer lo mismo y lo único que yo podía hacer era mirar. No iba a durar ni un minuto más hasta que ella en realidad llegara a la parte punzante de mi cuerpo.
Una vez más, era difícil decir cuánto tiempo pasó hasta que mi compañera se detuvo gentilmente en volverme absolutamente loca. Abrió mis jeans y sin esfuerzo los deslizó por mis piernas, con mi ropa interior junto a ellos. Casi volviendo a lo mismo, me senté antes que ella pudiera y desabroché sus vaqueros. Ella sonrió un poco y me incliné para besar su clavícula mientras bajaba su cremallera. En lugar de sacar sus pantalones, me distraje con la exploración de su pecho sólo con mi boca. Mis manos acariciaban sus costados, mientras que las de ella corrían arriba y debajo de mi espina dorsal. Estaba feliz de poder corresponder y traté de emular lo que ella había hecho hace unos momentos. Y al parecer no lo estaba haciendo nada de mal ya que Anahi respiraba pesadamente. Ella besó mi cien, pero gimió sorprendida cuando suavemente le mordí el pezón. No demasiado fuerte, porque no quería hacerle daño, obviamente, pero su reacción me motivó a seguir adelante. Su respiración se detuvo varias veces como me hice cargos de sus suaves pechos. Eran sin duda más grande que los míos, pero tan perfectamente dimensionados y formados.
Estaba en el medio de la succión de su piel cuando ella me alejó y estrelló sus labios con los míos. Mientras intercambiamos el beso, le quité los pantalones y ropa interior, antes de que ella me empujara hacia abajo. Pero me sentí con poder y di la vuelta sobre su espalda, así que ahora yo estaba en la parte superior. La amplia sonrisa en su rostro hizo que mi corazón aleteara incontrolablemente y me coloqué sobre su cuerpo sin espacio en el medio.
Nos mantuvimos besando y acariciándonos entre sí. Al principio, no estaba muy consciente de que estaba a horcajadas sobre su pierna, pero subconscientemente había comenzado a moverme hacia arriba y hacia abajo sobre ella. La sensación de su piel sedosa frotando contra la parte de mi cuerpo más íntima estaba por encima de todo. Debo haber tocado un sitio realmente bueno porque me retorcí de repente. También me di cuenta de lo que estaba pasando y desconecté nuestros besos constantes. Estaba un poco avergonzada de que había llegado tan lejos, nunca lo había hecho antes.
“Está bien”, susurró Anahi y al instante comprendió lo que estaba pasando.
Ella puso su mano en mi espalda baja y la otra en el muslo, animándome a seguir adelante. Sentí como doblaba mi rodilla un poco, así mi muslo también estaba presionando su centro. Por un segundo, dudé pero encontrándome con los ojos verdes llenos de nada más que amor y afecto, quería compartir este tipo de intimidad con ella.
Cambiando un poco, la más experimentada también apoyó su pierna muy sutilmente, pero sentí el cambio instantáneo cuando me moví. Poco a poco subiendo y bajando en su tonificado muslo, la vi disfrutando mucho ahora también. Cada vez que presionaba contra ella, hubo una reacción en el otro extremo. Sentí que me quemaba y tomé mi tiempo, estableciendo un ritmo lento para acostumbrarme, sino también para evitar que esto no terminara en cuestión de segundos.
Enterrando mi cara en el hueco de su cuello, no podía concentrarme en besarla más porque todos mis sentidos estaban ya en sobrecarga. Gemí en voz baja contra su cuello. Una de sus manos estaba acariciando continuamente mi espalda, mientras que la otra estaba en mi trasero. Ella apretó la carne brutalmente y gemí más fuerte que antes. Su gusto por mi trasero no era ningún secreto, pero esto era otra manera de demostrarlo.
Al hacerlo, ella aceleró el ritmo y sentí que estaba tan cerca como yo. Eso era sorprendente, pero un alivio al mismo tiempo. Mis caderas comenzaron a moverse más frenéticamente y la otra morena maldijo como me estaba frotando contra su muslo sin ningún tipo de restricción ya. La fricción de nuestros cuerpos sudorosos se estaba sumando a mi lujuria, pero la sensación más destacada fue la tensión de mis músculos. Sentí la humedad en la pierna de Anahi mientras seguía frotando el nudo de nervios en él. Si yo no hubiera estado tan excitada, me habría dado vergüenza pero no podía parar ahora. Unos segundos más y mi cuerpo convulsionó en éxtasis total.
“Mierda, Dulce”, la voz de Anahi estaba sin aliento, pero la sentí sosteniéndome cerca y llegar al clímax conmigo. Ambas estábamos temblando incontrolablemente y nunca había experimentado esa cantidad de intimidad que compartí con ella. Era imposible describir cuán gratificante era tener a la persona que amas en todos los sentidos. El hecho de que yo era capaz de dejarme ir sin inhibiciones y probar cosas nuevas, significó mucho. Y valió la pena, obviamente.
Nuestros cuerpos temblorosos apenas calmándose era una prueba de nuestro alto momento. Yo resoplaba laboriosamente en el hueco de su cuello aún cuando tratábamos de calmarlos. Sus dedos se movían suavemente por mi espalda como había colapsado encima de ella. A ella no parecía importarle, aunque finalmente recogí fuerzas para levantar la cabeza y mirarla a los ojos. El esfuerzo de mi cuerpo era una cosa, pero las emociones que sentí cuando me miró a los ojos otra vez, eran indescriptibles.
La ternura de los orbes esmeraldas crearon un nudo en mi garganta y su mano libre apartó el pelo de mi frente sudorosa. Se veía tan feliz y sabía que yo sentía lo mismo. No había palabras necesarias y simplemente me incliné para besar sus labios suavemente. Ella puso sus brazos alrededor de mí y me abrazó fuertemente para crear aún más cercanía; haciéndolo más íntimo si eso era posible. Saboreé cada segundo y casi sentí ganas de llorar porque estaba muy feliz.
“Te amo”, susurró contra mis labios y yo quería decir lo mismo, pero su boca estaba pegada a la mía de nuevo.
“Yo…te amo…también”, me las arreglé para murmurar e hice a las dos reír.
Aflojó su agarre y me dejó descansar a su lado. Seguía abrazándola y no quería renunciar a la calidez que irradiaba ella. Ella se sentó por un momento y puso las frazadas sobre nosotras antes de volver a retomar nuestra posición. Con un brazo a mi alrededor, nuestras cabezas estaban descansando cómodamente. La suya en la almohada, la mía en su hombro.
Estaba claro que las dos estábamos agotadas y posiblemente emocionalmente abrumadas. Necesitaríamos de unos momentos para dejar que todo se hundiera y tampoco había apuro para quedarse dormida o entablar una conversación. Simplemente estábamos deleitándonos de las consecuencias de nuestro juego de amor en la satisfacción.
Por no hablar de que no quería dormirme para que el momento durara más. Tendría que irme mañana por la mañana y nos veríamos por unas cuantas semanas. Ese pensamiento sólo estaba aplastando mi corazón y tracé unos pequeños patrones en su hombro que no estaba descansando. Me di cuenta de la respiración de Anahi estaba convirtiéndose en estable. Y no pasó mucho tiempo antes de que su pecho debajo de mí comenzara a subir y bajar a un ritmo lento.
Sabiendo que ella se había quedado dormida, levanté mi cabeza con cuidado y vi la expresión pacífica en su rostro. Dios, ella seguía siendo increíblemente hermosa con el cabello desordenado y el maquillaje de sus ojos parcialmente corrido. Tomé consuelo en que estaba compartiendo su cama por primera vez en la que ella usualmente dormía sola. Mi dedo índice apenas la tocó, pero trazó sus rasgos faciales. Los ojos verdes cautivadores no eran visibles, pero me acordé de los felices que se habían visto durante todo el día.
A veces realmente me preguntaba si Anahi se sentía sola. Sabía que ella era una mariposa social en la universidad y todos en el equipo la amaban. Pero ella vivía en este gran departamento y sólo había escuchado que Kristie y Luis la visitaban. Tal vez era su lugar sagrado y lo entendía. Aún así, no podía imaginar la vida sin Lara y estar sola. Sé que yo era la excepción más grande porque la mayoría de la gente de mi edad como Anahi, vivían por su cuenta y descubrían lo que ellos querían.
No pude evitar la sensación de que la chica mayor enmascaraba sus propios sentimientos a veces. A pesar de que era muy abierta acerca de sus sentimientos por mí, ella no hablaba mucho acerca de cualquier otra cosa que no fuera la universidad. Tal vez era la parte más grande de su vida junto al fútbol, pero el problema acerca de su madre había desatado esos pensamientos en mi primer lugar. Suspirando profundamente, no quería preocuparme, pero deseaba poder ayudarla de la forma en que ella me ayudó. Sin embargo, no podía obligarla a decirme todo lo que pasaba en esa linda cabecita. Así que decidí dejarlo ser y me acurruqué a su lado otra vez, quedándome dormida unos minutos después.
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Parpadeé rápidamente cuando escuché un sonido molesto que me despertaba de mi sueño. Al principio, supuse que era un reloj de alarma, pero me di cuenta que era un zumbido de un teléfono en la mesita de luz. Me tomó un segundo para entender lo que estaba pasando. Entonces sentí que algo se movía y volví a la realidad, porque Anahi se estaba moviendo al lado de mí. Ella gimió en voz alta, pero se inclinó para agarrar su teléfono.
“Joder”, murmuró en voz muy ronca y me refregué los ojos adormilada.
No estaba segura de lo que estaba pasando, pero Anahi se levantó de la cama y tomó la llamada.
“Hola Taylor, ¿Qué pasa?”, fue todo lo que oí como la chica mayor desapareció en el cuarto de baño. Probablemente estaba tratando de ser considerada para no despertarme, pero estaba más que despierta. Tenía la esperanza de que las dos hermanas sólo se estuvieran poniendo al día, pero algo en mi interior me decía que no por eso su hermana menor había llamado. Anahí salió del cuarto del baño llevando una camisa holgada a los pocos minutos después.
“Lo siento, traté de no despertarte”, la otra morena explicó, pero al instante me di cuenta que su actitud había cambiado.
“No, está bien. Tengo que alistarme de todos modos. ¿Está todo bien?”
“Tengo que ir a Miami la próxima semana para hacerme cargo de algunas cosas”, la voz de Anahi era evasiva y me senté para observarla con más atención.
“¿Eso tiene que ver con tu mamá?”, le pregunté con cautela.
“Sí”, la mediocampista central suspiró y se frotó las sienes. “Al parecer, se está negando a tomar sus medicinas otra vez y con la única persona que quiere hablar es conmigo.”
“No lo tomes a mal, pero no puedes poner tu vida en suspenso cada vez que ella te necesita”, le dije tan suavemente cómo fue posible, pero vi a la chica mayor tensarse.
“Eso no va a ser un problema. Tenemos unos días de descanso la próxima semana en Breakers así que iré luego”, explicó la de ojos verdes.
“Está bien, sólo…quiero que sepas que estoy aquí para ayudar”, le contesté en voz baja.
“Lo sé”, mi compañera de equipo respondió con una pequeña sonrisa, pero ella estaba en algún lugar de su mente y yo lo sabía.
Anahi entonces reveló que tenía clases temprano y tenía que irse luego. No fue un problema porque yo tenía que prepararme para mi vuelo. Nos turnamos para ducharnos e hice lo mejor para ser tan apremiante. Anahi estaba apagada. Completamente fuera y yo quería ser comprensiva. Hasta que ella estuviera completamente lista para abrirse, iba a ser paciente.
Ella me llevó al aeropuerto y mientras nos decíamos adiós, vi a la chica mayor casi rompiendo en lágrimas pero luchó con fuerza para no hacerlo. Me rompió el corazón en mil pedazos, ya que eso reforzaba mi miedo de que estuviera sola o al menos estar a solas con sus problemas. Tal vez quería compartir esa parte de su vida, pero no estaba lista todavía. La única cosa que podía hacer era besarla y abrazarla tanto como pude repitiéndole que la amaba. Ella hizo lo mismo y nos prometimos abrir un champán para el próximo Día de San Valentín.
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Había pasado una semana desde el Día de San Valentín. Anahi y yo estábamos de vuelta a los mensajes de texto todos los días y nos llamábamos siempre que podíamos. Las cosas todavía iban bien, aunque su viaje a Miami me tenía preocupada. Ella había ido ayer y no había sabido nada de ella desde entonces. Le estaba dando su espacio para hacer frente a los problemas de su familia, pero estaba aliviada de tener un vídeo-chat con ella hoy.
Estaba emocionada y un poco nerviosa cuando la pantalla de mi portátil mostró algo en movimiento. Aunque, mi corazón se hundió cuando vi a Anahi. Se veía como un desastre, como un sexy desastre después de una larga fiesta para ser más específica.
Dulce: Oh mi Dios. ¿Qué pasó?
Lauren: Fue una noche interesante, vamos a decirlo así.
D: Estoy asumiendo que la reunión con tu madre no estuvo bien.
A: Fue maravillosa. Nos gritamos una a la otra, básicamente, le dije que se fuera a la mierda al final.
D: Lauren, lo siento.
A: Me siento como un gran pedazo de mierda.
D: Intentaste ayudarla, de eso estoy segura. Pero no puedes ayudar a alguien que no lo quiere.
A: Sí, bueno…realmente no tengo otra opción.
D: Sí, la tienes. Puedes aceptar que tu madre es un adulto que necesita hacer frente a sus problemas por ella misma.
A: Suena bien en teoría, pero no puedo hacer eso. Tengo que arreglar esto.
D: ¿Qué pasó después de tu encuentro con ella?
A: Me encontré con mi vieja amiga Natalia. Todos iban a salir y espontáneamente decidí unirme a ellos para desahogarme, supongo. Siempre me olvidan los fuertes que son las fiestas en Miami, sin embargo.
D: ¿Qué quieres decir?
A: No te asustes, pero me desperté esta mañana y…he encontrado algo.
D: Okaaaaay
Vi como Lauren se levantó de su asiento y de repente se levantó la sudadera. ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿Estaba tratando de ser sexy en cámara?
Pero entonces lo vi: un tatuaje en la cadera. Mi mandíbula cayó cuando leí la letra pequeña.
D: ¡¿Panqueques?!
No estaba segura de si reír o llorar cuando Anahi se sentó de nuevo.
A: No tengo ni idea de cómo lo conseguí.
D: Esto es una broma, ¿Verdad? Me estás haciendo una travesura.
A: No, lo juro por Dios que es real.
D: ¿Y no tienes ningún recuerdo de cómo lo conseguiste?
A: Lo último que recuerdo es estar en un club nocturno, pero todo lo demás se ha borrado totalmente.
D: ¿Alguna vez te has borrado así?
A: Algunas veces, pero nunca me he despertado con un puto tatuaje.
Estaba en una pérdida de palabras. Aunque sabía que Anahi le gustaba salir, esta era la primera vez que estaba realmente preocupada por su excesivo consumo de alcohol cuando ella salía. Sería una historia diferente si fuera sólo yo, pero siempre consideraba a Lara. Ella estaba ante todo, no importa qué. No estaba segura de si quería ese tipo de comportamiento alrededor de mi hija.
A: Te ves molesta.
D: Estoy en estado de shock.
A: No es tan malo. Siempre quise tener uno y esto no estaba planeado, pero es muy pequeño y está oculto.
D: ¿Te lo hiciste porque pensaste que Lara le gustaría?
A: No estaba pensando en absoluto, probablemente.
D: Entonces, tal vez deberías considerar la posibilidad de no beber tanto.
No quería ser dura porque ella estaba pasando por un montón pero eso salió bastante frustrado.
A: Bebé, no es la gran cosa.
D: Probablemente deberías descansar un poco.
A: Estoy bien.
D: Todavía estás borracha y realmente necesitas dormir. Hablaremos más tarde cuando estés sobria.
A: Todavía tengo la sensación de que estás enojada conmigo.
D: No, pero estoy preocupada por ti y creo que es mejor si duermes un poco.
A: Sinceramente, no quiero molestarte.
D: Lo sé y entiendo que estás pasando por un montón de cosas en estos momentos. Por favor, sólo…llámame más tarde, ¿De acuerdo?
A: Lo haré. Te amo.
D: Yo también te amo.
Apagué la cámara y enterré mi cara en mis manos. Sacudiendo la cabeza un poco, no podía creer lo imprudente que era la chica mayor a veces. ¿Cómo podía ser tan atenta y delicada, pero tan increíblemente desconsiderada al mismo tiempo? Miré el reloj, tenía otro vídeo-chat pronto. O Lara lo tenía. Austin iba a hablar con ella en una hora y necesitaba de ese tiempo para recuperarme.
-
Austin: Muy bien, niña bonita. Hablaré contigo muy pronto.
Lara: Te amo, papi.
A: Yo también te amo. ¿Puedes decirle a tu mami que quiero hablar con ella a solas un momento?
Yo estaba sentada a unos pasos de distancia, pero oí a la voz masculina preguntando por mí. Lara asintió y se bajó de su asiento, y me dijo que debía hablar con él. Salió de la habitación y me pregunté qué quería discutir. Me senté delante de la pantalla y lo miré expectante.
A: Hola, ¿Cómo estás?
D: Bien. ¿Cómo estás tú?
A: Perfecto. Yo uhm…sólo quería decir que lo siento.
D: ¿Por qué?
A: Por mi comportamiento la semana pasada…acerca de Anahi.
D: Eso es lo primero.
A: Estoy tratando aquí, Dul.
D: Bien, lo siento sigue.
A: Me sorprendió porque no me lo dijiste y me sentí un poco celoso. Pero sé que no estuvo bien sobre todo delante de Lara. Así que, lo siento.
D: Estoy sinceramente sorprendida al escuchar eso, pero gracias. Disculpas aceptadas.
A: Por extraño que sea, quiero que seamos amigos. No sólo por Lara, aunque eso sería muy bueno si nos llevamos mejor, pero también porque todavía me preocupo por ti. Después de todo, salimos por un largo tiempo y fuiste una gran parte de mi vida. La he jodido mucho, pero estoy tratando de ser un mejor papá y me encantaría por nosotros ser al menos amigos.
Mirando al joven en la pantalla con escepticismo, estaba realmente sorprendida por sus palabras. Él por lo general no usaba su tono suave, pero tenía que admitir que estaba siendo un gran padre últimamente. Lo menos que podía hacer era aceptar su oferta de paz.
D: No sé lo que quieres, Austin. Siempre he sido calmada, pero no estoy segura de cómo podemos ser amigos ¿Después de todo lo que pasó?
A: ¿Por qué no me dices por qué tienes tu ‘cara preocupada’?
D: ¿Mi qué?
A: Tu ‘cara preocupada’. ¿Crees que no puedo leerte después de tanto tiempo? Venga. Dame un poco más de crédito.
D: No quieres saber el porqué, confía en mí.
A: Pruébame.
D: No creo que sea buena idea.
A: ¿Se trata de Anahi?
D: Entonces no quieres oír hablar de eso.
A: Tal vez no sea mi tema favorito, pero voy a tratar si eso significa demostrarte que estoy hablando en serio.
Suspiré en silencio y mordí mi labio inferior. Él era probablemente la última persona con la que debería hablar de esto, pero sentía una sensación de familiaridad cuando se estaba comportando así. Me recordó por qué solía gustarme después de todo. Compartíamos un pasado y no estaba en condiciones de juzgar después de todo lo que él me había hecho pasar.
D: Ella está lidiando con algunos problemas familiares, pero no se abre conmigo.
A: Suena familiar.
D: ¿Qué quieres decir?
A: ¿Crees que no me frustraba contigo cuando estábamos saliendo? La razón por la que nos separábamos todo el tiempo era porque tú me alejabas. Nunca pude ver a través de ti.
D: Tal vez. Pero yo no actuaba como ella.
A: ¿Actuando de qué manera?
D: Ella sólo tiende a salir y beber cuando las cosas se ponen difíciles.
A: Irónico porque terminaste conmigo por salir demasiado de fiesta en la universidad.
D: Terminé contigo porque me engañaste, Austin.
A: Muy bien, eso es justo. Pero, ¿Cómo sabes que ella no está haciendo lo mismo?
D: Sé que ella no lo hace. No es ese tipo de persona.
A: ¿Incluso cuando bebe más allá de la creencia?
D: Ella no haría eso. Eso no es lo que me preocupa.
A: ¿Qué es entonces?
D: Entiendo que ella es una universitaria y tiene la libertad para hacer lo que quiera. Pero yo no lo soy. Me gusta quedarme en casa y ver los dibujos animados con Lara en la noche en lugar de ir de fiesta. Me pregunto si…viviéramos en la misma ciudad, si Anahi quisiera vivir esa vida. Ella no tiene por qué, pero no me gusta ese comportamiento alrededor de Lara. Tal vez la distancia nos está haciendo un favor, en realidad. ¿Tiene sentido?
A: Totalmente.
D: Entonces, ¿Por qué me siento tan mierda diciéndolo?
A: Porque te preocupas por ella.
D: La amo.
A: Y te creo; por lo que probablemente deberías hablar con ella sobre eso. ¿O ya lo hiciste?
D: No, esto es un poco reciente. Recién estamos juntas y no quiero correr el riesgo de entrar en una gran pelea.
A: Odio decírtelo, pero si no te ocupas de eso, será un problema mucho más grande más adelante.
D: ¿Cuándo llegaste a ser tan sabio?
A: Confía en mí, esto es difícil. Prefiero estar hablando de otra cosa pero también entiendo el lado de Anahi, supongo. A veces sólo actúas, porque no sabes cómo actuar de otra manera para hacer frente a las cosas. Debes darle la oportunidad de por lo menos saber lo que está pasando para que ella pueda hacer un cambio…o no.
Sus palabras definitivamente resonaron en mí. No era justo tener todas estas dudas y no hacer más que escucharlas. Ella merecía saberlo, aunque no quería ser una carga más para ella. Me gustaría tener un poco de tiempo para averiguar cómo iba a manejar la situación pero sin duda me sentí mejor después de hablar con Austin.
A: Entonces, ¿Cómo lo hice?
D: Bastante bien, en realidad. Podría considerar la oferta de amistad.
A: Bueno, entonces mi trabajo está hecho…a menos que quieras hablar un poco más.
D: No, tengo que pensar un poco. Pero gracias.
A: No hay problema. Hablaremos pronto.
D: Muy bien. Adiós.
A: Adiós.
Apagando la cámara por segunda vez hoy, todavía sentía un montón de emociones encontradas. Pero no me sentía tan mal ya. Nunca habría esperado palabras de sabiduría provenientes de mi ex marido, pero quería hacer un esfuerzo para ser más vocal sobre mis sentimientos. Por difícil que era, valía la pena reparar la primera grieta en mi relación con Anahi.

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:32 am

Capitulo 23
Anahi’s POV
El día anterior
Mis manos temblaban ligeramente después de haber tocado el timbre. Desde luego no debería estar tan nerviosa al volver a casa, pero lo estaba. La constante sensación en mi estómago no desaparecía. Algo iba a suceder y probablemente no iba a ser bueno.
Había tomado la decisión de venir a Miami y arreglar lo que estaba pasando con mi mamá. Al parecer, ella se negaba a tomar sus medicamentos y le dijo a su terapeuta que yo era la única con la que quería hablar. Recordé a Dulce diciéndome que no podía poner mi vida en suspenso cuando nos habíamos visto la semana pasada.
Pero eso fue exactamente lo que hice. Dejé todo para ayudar a mi familia. Eso es lo que tenía que hacer, ¿Verdad?
Los exámenes cruciales habían terminado y tenía unos días de descanso de los Breakers lo que era bueno. Parecía una obviedad venir aquí. ¿Entonces por qué estaba tan jodidamente nerviosa?
Unos momentos pasaron y toqué el timbre de nuevo antes de que se abriera la puerta principal. La sorpresa en la cara de mi madre era evidente. No le había dicho acerca de mi visita porque quería ver en qué condición estaba realmente sin tener tiempo de ocultar nada.
“!Anahi!”, Exclamó en una mezcla de sorpresa y alegría.
“Hola mamá”, le contesté en voz baja y vi sus brazos estirándose para abrazarme.
Dando un paso adelante, dejé que me abrazara y correspondí la ligera presión de su cuerpo.
“Estoy tan feliz de verte. ¿Por qué no dijiste nada? Hubiera cocinado algo o preparado un día divertido para nosotras”, dijo la mujer mayor y me soltó.
Lo olí inmediatamente. El alcohol en su aliento era tan fuerte que arrugué mi nariz casi. Ese no era el olor de una bebida por la tarde. Más como una botella de vodka. Puse una cara feliz y traté de mantener la calma mientras entré a la casa diciéndole que había sido una decisión espontánea de venir. El extraño surtido de sentimientos me abrumó cuando estuve dentro. A pesar de que era mi casa y el lugar donde había crecido, había muchos recuerdos dolorosos.
Tratando de ignorar las emociones que surgían, me senté en la sala de estar con mi madre e hicimos una conversación informal durante unos minutos. Por un segundo pensé en relevar acerca de Dulce pero negué al instante. Este no era el momento adecuado. Tenía que llegar al punto.
“Mamá, Taylor me llamó”, comencé con cuidado mientras la miraba al otro lado del sillón. “Y tu terapeuta también. Dijeron que te niegas a tomar tus medicamentos.”
“Estoy bien. Ya no necesito más esas pastillas. Mírame, ¿No te parezco bien?” Mi madre sonrió ampliamente, pero su aspecto era todo menos bien.
“Ese no es el punto. Tú puedes estar bien ahora, pero eso puede cambiar mientras más evites tu medicación”, razoné.
“Tú siempre estás tan preocupada por mí, pero me puedo cuidar sola”, su voz cambió a la defensiva y sentí mi propia frustración construyéndose.
“Bueno, tal vez puedes o tal vez no puedes”, le respondí y ella cruzó los brazos delante de su pecho.
“¿Qué se supone que significa eso?”
“Que…que todos necesitamos un poco de ayuda a veces. Y hemos tenido esta discusión muchas veces, mamá. Estuviste de acuerdo en ir a terapia, tomar tus medicinas y estar sobria. Obviamente no estás haciendo nada de eso y no veo cómo es eso de cuidarte por ti sola”, mi propia voz comenzó a temblar por alguna razón.
“!Estoy sobria!” Ella se opuso fuertemente y suspiré profundamente.
“No me mientas, por favor”, fue todo lo que pude responder.
“No te estoy mintiendo, cariño”, su voz cambió para persuadir pero sabía que esta era su estrategia para hacerme sentir mal.
“Sí, lo estás. Puedo oler el alcohol en tu aliento”, dije en voz baja y no la miré para que no se sintiera avergonzada probablemente.
“Fue sólo una copa antes de la cena, pero nada importante”, mi madre siguió negando, lo que hizo crecer mi impaciencia.
“No soy tonta”, de repente solté. “Taylor me dijo cómo encontró botellas aquí y la echaste. Has estado bebiendo de nuevo desde hace un tiempo y no tomar tu medicación no es una opción.”
“Eso es todo lo que te importa, ¿No?” La mujer mayor parecía enojada también.
“Vienes aquí para ‘arreglarme’, pero luego desapareces de nuevo.”
“¿Qué quieres que haga? ¿Quedarme?”
“Te mudaste al otro lado del país para alejarte de tu familia, y ahora ¡Solamente vienes a darme lecciones! No finjas que estás haciendo esto por cualquier otra razón que por obligación”, los ataques comenzaron y realmente sentí mi corazón con calambres por esas acusaciones.
“No es como si me estás dando razones para querer verte”, disparé de nuevo con furia.
“Por supuesto, es mi culpa. Todo es mi culpa. Tú no me amas, Anahi. Tú no amas a ninguno de nosotros o no nos habrías dejado…me dejaste”, no podía creer lo que mis propios oídos estaban escuchando.
“¿Es eso lo que piensas? ¿Qué yo no te amo?” Hablé en un temblor por ahora, mientras mis ojos se llenaron de lágrimas.
“Piensas que eres tan genial y poderosa. Mejor que todos nosotros, especialmente yo. ¡Pero tú no eres mi madre, Anahi! Yo soy tu madre, no al revés.”
“Entonces actúa jodidamente así”, escupí en voz alta y vi sus ojos muy abiertos. “¿Crees que me gusta verte así? ¡Yo no tendría que darte ninguna lección si juntaras toda tu mierda por una vez! ¿Yo no te amo? ¡Tú no me amas! Esa es la verdad. Nunca lo hiciste. Yo te cuidé más de lo que tú nunca te hiciste cargo de mí. Así que no puedes decirme ahora que eres mi madre cuando nunca has hecho nada parecido a eso.”
“¿Cómo te atreves a decir eso?” Ella se levantó de su sillón, herida y sus ojos ardiendo en ira. “!Eres una puta desagradecida!” Las palabras se arrastraron y finalmente relevó lo que sabía desde el principio; sólo sabía que ella no podía ocultar su estado de embriaguez al estar tan molesto.
“Y tú eres una borracha”, sentí las lágrimas calientes correr por mi cara, porque no quería esto, pero me sentía impotente y tomé represalias.
“Tal vez lo soy pero no creas que no te estás convirtiendo en lo mismo”, sus palabras me hicieron mirarla a los ojos al instante.
“Nunca voy a ser como tú”, dije entre dientes.
“¿Estás segura de eso, Anahi? Sé que te gusta ir de fiesta y tomar unas copas, ¿No? Así es como empezó para mí también.”
“Qué he hecho para que me trates así, ¿Eh?” Sentí quebrarme y me levanté de mi asiento. “¿Crees que no te amo? Me gustaría que estuvieras bien. Jodidamente lo quiero. Porque entonces no me importaría una mierda y te aseguro que no vendría a verte. Pero lo hago. Mierda, te amo y no quiero que te hagas esto. Te estás matando y nos haces mirarlo, ¿No te das cuenta? Todo lo que quiero es que te mejores y…Dios, ni siquiera sé…toma un interés en mí si no puedes amarme. ¿Es mucho pedir?”
Mi pecho subía y bajaba y no me había dado cuenta de que estaba llorando por esas últimas frases. Encontrándome con los orbes familiares y ver cuán dilatados estaban, un escalofrío corrió por mi espalda. Ella parecía tan fría y sin amor. Me trajo muchos recuerdos buscándola cuando era niña y adolescente, y siendo negada de su afecto y amor. Todo lo que realmente quería era que se preocupara; por mí, por ella y nuestra familia.
“Vete.”
La estocada final a mi corazón fue la más dolorosa. Lo había dejado todo ahí, pero no fue suficiente. Mi enfoque habitual era muy diferente de este encuentro pero estaba obligada a explotar en algún momento, ¿Verdad?
“Mamá, necesitas ayuda-“
“No quiero tu puta ayuda, Anahi”, ella me interrumpió gritando ahora y estaba sorprendida por su reacción brusca.
“¿Y qué? ¿Se supone que tengo que dejarte aquí para que puedas beber hasta la muerte? No puedo hacer eso”, intenté una vez más con la razón.
“Tendrás que hacerlo porque quiero que te vayas. ¡Ahora!” La mujer mayor pasó junto a mí y la seguí rápidamente por el pasillo. Casi tirándome mi bolso, ella abrió la puerta y tenía miedo que me corriera físicamente ahora.
“Vamos a calmarnos y hablar de esto”, quería apaciguar pero ella sacudió la cabeza con vehemencia.
“No hay nada más que decir. No quiero volver a verte, ¿Me oyes? La única razón por la que vienes es para hacerme sentir mal y no puedo aguantar más.”
“¿Y crees que puedo manejarlo? Si tuvieras alguna idea de cuántas veces he llorado hasta quedarme dormida por tu culpa y tus decisiones egoístas”, mi enojo regresó.
“Ahí lo tienes de nuevo. Soy un monstruo, lo entiendo”, el hecho de que ella puso los ojos en blanco fue como el cuchillo retorciéndose en mi pecho. “Si soy un monstruo entonces tú eres una excusa patética de hija.”
“Vete a la mierda”, le dije con tanto desprecio que me asusté mientras mi voz temblaba severamente. “Si quieres suicidarte de esta forma entonces sigue adelante porque no voy a tratar de salvarte nunca más.”
“Sal de aquí”, me dio un último empujón y me encontré mirando la puerta cerrada.
Tomando una respiración profunda, rápidamente me sequé las lágrimas que estaban cayendo continuamente de mis ojos en este momento. Me di la vuelta y empecé a caminar a pesar de que mis piernas se sentían como gelatina. Nunca antes me había sentido con tanta rabia. Una parte de mí quería volver y decirle lo mucho que la despreciaba por hacerme sentir tan mal. Otra parte de mí quería volver y pedir disculpas para así poder arreglarlo. En lugar de resolver el problema, había creado un lío mayor ahora.
Mi primer instinto fue llamar a la persona que yo sabía que iba a hacerme sentir mejor. Busqué a través de mis contactos y discutía sobre si debía o no llamar a Dulce. No estaba en mi interés traerla en mi drama, pero no sabía quién más entendería. Nadie más lo sabía. Tal vez debería volver al hotel primero y refrescarme, pensé. Para entonces ya me habría calmado. Si la llamaba ahora, sólo iba a estar llorando en el teléfono.
“¿Anahi?”
Rápidamente volví la cabeza y vi a un SUV detenerse justo a mi lado. Apareciendo por la ventana era mi vieja amiga Natalia.
“Hola”, hice mi mejor esfuerzo para parecer normal, lo que era difícil de hacer.
“Mierda, ¿Qué te ha pasado? ¿Estás bien?”
Bueno, mucho para ocultar mi estado emocional.
“Yo uhm…tuve una pelea con alguien”, estaba siendo evasiva.
“¿Suena como si necesitaras una noche de fiesta? Nos dirigimos a la casa de un amigo en este momento para una cena de previa antes de irnos al club. A todo el mundo le encantaría verte.”
“Me veo como una mierda”, me burlé.
“Vamos a arreglar esto antes de llegar. Vamos, súbete. Será divertido y libera tu mente de las cosas”, la de ojos marrones sonrió y yo sabía que tenía razón.
Miré mi teléfono de nuevo, viendo la imagen de contacto de Dulce y su cara feliz en ella me hizo decidir no molestarla. Por lo menos no ahora. En vez entré al SUV negro y escuché un montón de chicas rugientes que estaban espontáneas. Esperaba que fuera una noche salvaje, pero terminó siendo más de lo que había negociado.
-
Terminando mi vídeo-chat con Dulce, tuve un mal presentimiento. Ella parecía molesta. No esperaba que se asustara acerca de mi salvaje noche, pero ahora me sentía más mierda. Suspiré con frustración y sacudí la cabeza. Apenas recordar lo que había sucedido la noche anterior no ayudó tampoco. El hecho de que me había borrado por completo donde ni siquiera recordaba haber conseguido un tatuaje definitivamente no era mi momento de mayor orgullo.
Seguía mirando la pantalla de mi ordenador portátil a pesar de que la cara familiar no estaba allí. Era evidente que estaba preocupada y me lamentaba haberla emboscado con todo. Hubiera sido más prudente esperar hasta vernos; o por lo menos hasta que hubiera estado completamente sobria. Pero eso era un buen lugar para empezar. Decidí recuperarme y llamarla más tarde de nuevo.
Una taza de café fue una necesidad y continué tomando una larga ducha. Eso por sí solo hizo maravillas. Tuve que tener cuidado con el tatuaje, aunque era muy pequeño. Lo último que necesitaba era que se inflamara o algo así.
Los recuerdos de la noche anterior se habían ido. Pero me acordaba de todo lo anterior, por desgracia. La pelea con mi mamá todavía estaba pesando sobre mí y no podía negar que había tratado de ahogar mis penas en el alcohol; lo que era irónico ya que ella me había acusado de convertirme en ella en ese sentido. Pero no quería pensar en eso. Lo que quería centrarme era en la reparación de la pequeña grieta que había percibido entre Dulce y yo.
Había tomado los primeros pasos curando mi resaca y me veía como una persona normal otra vez. Sentándome en el escritorio, intenté llamar a mi novia. Rápidamente arreglé unos mechones de pelo y me aseguré de no parecer un desastre ya. Para mi sorpresa, Dulce aceptó la llamada muy rápidamente. Aunque habíamos hablado hace apenas unas horas, mi corazón todavía saltaba en mi pecho cada vez que la veía.
Anahi: Hey, eso fue rápido.
Dulce: Estaba reservando boletos para mí y Lara en línea
A: ¿Ella viene para el próximo partido de clasificación?
D: Sí, ella está muy emocionada ya que no te ha visto a ti y los otros hace un tiempo.
A: Eso es genial. No puedo esperar a verla. Y a ti por supuesto.
D: Te ves mucho mejor.
A: Me siento mucho mejor.
D: Me alegro y no puedo esperar a verte también.
A: Escucha, siento lo antes. No debería haberte abrumado con todo eso. Confía en mí, la última cosa que quiero es añadir más drama a tu vida o molestarte.
D: No me molestas, de verdad. Pero me preocupé cuando me dijiste que no tienes ningún recuerdo de la noche entera.
A: No para hacer excusas, pero esa pelea con mi madre fue la más fea y no sabía cómo hacer frente. Fue una coincidencia que me encontrara con algunos viejos amigos. Sé que debería haber tratado eso de manera más responsable, pero no pude en ese momento. Lo siento si estás preocupada. No tienes que estarlo, te lo prometo.
D: ¿Sigues pensando en volver a verla?
A: Lo hice pero pensé en lo que dijiste y tal vez tienes razón.
D: ¿Qué quieres decir?
A: Que no puedo poner mi vida en suspenso por ella. Me mato para hacer felices a todos, pero ella ni siquiera lo aprecia. En cambio, ella me acusa de ser desagradecida y condescendiente.
D: ¿Ella dijo eso?
A: Creo que dijo ‘puta desagradecida’ y ‘patética excusa para una hija’ , si no recuerdo mal.
Sonreí un poco para ocultar el hecho de lo hirientes que eran esas palabras en realidad. Encontrándome con los orbes marrones, aunque fuera a través de video chat, al instante vi la cantidad de empatía y afecto que rezumaba de ellos. Por un momento parecía como si ella estaba desmoronándose y mi garganta se sentía constreñida.
D: No puedo creer que ella haya dicho esas cosas. Tú eres exactamente lo opuesto, Anahi. Nunca he conocido a alguien más solidario que tú. Sabes que ella está equivocada, ¿Verdad?
A: Ella estaba borracha por lo que probablemente no lo decía en serio.
D: Eso no es una excusa. No siempre. Si le dijera esas cosas horribles a Lara estando borracha, ¿Qué dirías? Eso es inaceptable, ¿Verdad?
A: Sí, pero tú y mi mamá no tienen nada en común. En realidad tú eres una mamá.
Mi voz se quebró ligeramente al final y aclaré la garganta para ocultar mis emociones poniendo lo mejor de mí.
D: Lo siento mucho. Y lo siento por hacerte sentir mal pensando que yo estaba molesta. El hecho de estás hablando sobre esto conmigo es todo lo que quería. Y no tienes idea de lo mucho que deseo abrazarte en este momento.
A: Eso sería bueno.
D: Te amo, mi amor.
La gran sonrisa en el rostro de Dulce con el apodo en español me hizo sentir mejor de inmediato. Mi corazón latía y correspondí la sonrisa.
A: Yo también te amo.
D: No quiero que te sientas sola en esto. Estoy aquí para hablar o lo que sea que tú necesites.
A: Un desnudo ayudaría.
Las carcajadas de mi novia me llenaron de tanta alegría y tuve que participar. Ella sonreía de oreja a oreja, pero también estaba sonrojada un poco. Ella era la cosa más adorable, me dije a mí misma. Sentí mariposas en mi estómago y esos nudos de nervios que había sentido antes.
D: Eres una pervertida, ¿Lo sabías?
A: ¿Pensé que querías que te diera clases particulares en seducir a chicas? Esta es tu primera misión.
D: ¿No es inapropiado hacerlo con la maestra?
A: Tú eres mi estudiante especial.
D: Tienes suerte que Lara está con Dinah en este momento o podría aparecer en un segundo si escucha tu voz.
A: ¿Así que estás sola en este momento?
D: ¿Por qué lo preguntas?
A: Por nada.
La sonrisa en mi cara hizo a la otra jugadora elevar las cejas, pero ella continuó con una pregunta que no habría esperado.
D: ¿Me puedes mostrar el tatuaje de nuevo? Estaba tan sorprendida que casi no recuerdo haberlo visto.
A: Claro.
Me levanté de la silla del escritorio del hotel y levanté mi sudadera con cuello en V de color negro. Exponiendo la piel con tinta, vi a Dulce acercarse a su propia pantalla y mirando fijamente las letras.
D: Por lo menos está bien escrito.
Su sonrisa desapareció en una fracción de segundo cuando se dio cuenta que me quité la camiseta completamente. La forma en que sus ojos marrones se abrieron sonreí aún más. Sentada atrás hacia abajo, vio el sujetador push-up de color rojo que llevaba puesto y su boca cayó un poco abierta. El color de la tela de encaje igualó el de sus mejillas.
D: ¿Qué…qué estás haciendo?
A: ¿Te gusta el tatuaje?
D: Uhm…sí, claro.
Su tartamudez era tan entrañable y me reí de sus orbes oscuros que estaba centrados en mi escote en vez de mi cara. Me recosté en la silla y presenté mi parte superior del cuerpo casi desnudo casualmente.
A: ¿Crees que debería conseguir otro? Tal vez… ¿Aquí?
Mi dedo índice trazó mi clavícula y Dulce tragó saliva con dificultad.
D: No lo…sé. Si quieres. Pero debes estar sobria la próxima vez.
A: Hmm. ¿Qué tal un poco más abajo? Digamos aquí.
Había movido mi mano derecha por encima de pecho, pero la joven no estaba respondiendo en este momento. Ella simplemente levantó la vista y se encontró con mi mirada, dándose cuenta que le estaba tomando el pelo. Empecé a tocar la correa de mi sujetador antes de que ella hablara.
D: Anahi, no creo…uhm…esto es un poco arriesgado, ¿No te parece?
A: Dijiste que estabas sola y yo también. ¿Por qué no te quitas la camiseta, bebé? Te ves un poco acalorada.
D: No creo que pueda.
A: ¿Por qué no? Sólo soy yo, bebé.
D: ¿Qué pasa si Lara llega a casa antes de lo esperado?
A: Cierra la puerta.
D: ¿Y después qué? Yo sólo… ¿Me saco mi camiseta?
A: Eso sería un buen comienzo.
Al ver lo nerviosa que Dulce estaba me dio aún más motivación para seguir adelante. No estaba segura si ella lo haría, pero no me opondría a condimentar nuestro vídeo chat. Tendríamos que esperar dentro de dos semanas para el próximo partido de USWNT para vernos en persona. Lara estaría allí lo que significaba no tiempo a solas probablemente. ¿Por qué no aprovechar la oportunidad si Dulce estaba cómoda con eso?
Ella estaba mordiéndose el labio inferior con nerviosismo, obviamente contemplando su próximo movimiento mientras yo esperaba pacientemente.
D: Es injusto lo sexy que eres.
A: ¿Eso crees?
D: No te hagas la tonta. Sabes exactamente lo que estás haciendo mirándome así.
A: Creo que tú eres más sexy. Pero sigues mordiéndote tu labio inferior, voy a perderlo porque no puedo dejar de pensar que yo quiero ser la que te lo muerda.
D: Dios, realmente eres una seductora.
A: No has visto nada todavía. Cierra la puerta y te mostraré lo seductora que puedo ser.
Yo iba con fuerza ahora y elevé una ceja con expectación pero ella parecía indecisa todavía. Su pecho se movía más laboriosamente y sabía que ella estaba emocionada pero aún cautelosa. No la empujaría a hacer algo que ella no quería, pero era muy divertido mostrar mis otros lados ya que ella me llamó romántica y adorable. Esas no eran las cosas por la que era conocida antes. Mientras estaba feliz de compartir esos lados blandos con ella, era también tentador ver cómo ella reaccionaba siendo más juguetona.
D: ¿No vas a enloquecer si no puedo hacerlo?
A: No, por supuesto que no.
D: Me siento rara y tímida.
A: Eso está bien. Fue sólo una idea.
D: Me gustaría mucho más ver todo eso en persona.
A: Estoy de acuerdo con eso.
D: Tal vez…reuniré el coraje enviándote una foto cuando me sienta más cómoda.
A: No tienes que hacer eso. Sólo estoy siendo un poco juguetona. No me gustaría que te sintieras incómoda.
D: Está bien, pero lo intentaré.
A: Tratar está bien. Pero si no te apetece, envíame una foto independientemente. No me importa lo que estés usando o no, sólo quiero tener tantas fotos de mi sexy novia como sea posible.
D: ¿Entonces supongo que fallé en la primera asignación?
A: Me lo puedes compensar la próxima vez, pero te daré eso en persona.
D: Me parece bien.
A: No tienes ni idea de lo mucho que quiero besarte ahora.
D: No tanto como yo quiero besarte.
A: Estas próximas dos semanas van a ser una tortura, pero no puedo esperar a verte y también a Lara.
D: Lo mismo digo. ¿Te sientes mejor ahora?
A: Por supuesto. Gracias por escuchar y animarme.
D: En cualquier momento.
A: Debo dejarte. Como no voy a tratar de ver a mi mamá de nuevo, iré a ver a mis abuelos y hermanos en su lugar.
D: Esa es una buena idea. Diviértete y mándame un mensaje más tarde.
A: Lo haré. Dale a Lara un beso de mi parte. Te amo.
D: Yo también te amo.
A: Ten una buena noche, bebé. Adiós.
D: Tú también. Adiós.
Ella me lanzó un beso antes de apagar la cámara y me dejó con un sensación se hormigueo en el estómago. Estaba tan ridículamente enamorada de ella que no pude dejar de sonreír durante al menos dos minutos. Era increíble lo que una persona podía hacerle a mi corazón; mi mamá lo había roto ayer y Dulce lo había arreglado de nuevo hoy. Tal vez no del todo, pero eso era imposible; pero por lo menos hasta un punto donde no me sentía devastada. No podía esperar a verla de nuevo, eso era seguro. Afortunadamente las cosas seguirían en el camino que estaban fortaleciendo nuestra relación.
-
Había llegado el momento para el partido de la eliminatoria sudamericana. Por supuesto que estaba entusiasmada por el juego, pero estaba aún más feliz de ver a mi novia y a su adorable hija. Estaba desempacando en mi habitación, Normani estaba haciendo lo mismo mientras que la izquierda centrocampista no había llegado aún. Al parecer, su vuelo se había retrasado y era complicado llegar a Utah desde París.
La expectación me estaba matando, pero traté de no perder la cabeza. La práctica comenzaría pronto y supuse que la vería allí. Pero entonces oí un golpe en la puerta que hizo que mi corazón se detuviera. Intercambiando una mirada rápida con Normani, ella sonrió.
“Me pregunto quién podría ser”, dijo mi compañera de equipo en broma pero no podía esperar y corrí hacia la puerta del hotel.
“!Panqueques!” Fue lo primero que escuché cuando vi la imagen divina de Dulce sosteniendo a Lara. Santo Dios, tendría un ataque al corazón uno de estos días porque estaba tan feliz de verlas. La niña de cuatro años de edad, extendió sus brazos y señaló que debería sostenerla; que con mucho gusto lo hice. Esos pequeños brazos envueltos alrededor de mi cuello mientras me abrazaba causaron todo tipo de sensaciones maravillosas.
“Te he echado mucho de menos, pequeña”, le dije con sinceridad y me encontré con los ojos de Dulce que parecían brillar cada vez que me relacionaba con su hija.
“Te he echado de menos”, Lara respondió y las dejé a ambas entrar, Dulce dando un abrazo a Normani mientras yo me concentraba en la niña de mis brazos.
“Te ves más alta cada vez que te veo. ¿Cómo es eso posible? ¿Con qué tu mami te está alimentando, eh?” Sonreí y a veces de verdad me preguntaba cómo Lara era tan increíblemente inteligente para su edad. Bueno, en realidad no era tan sorprendente teniendo en cuenta quién era su madre, pero era inusual aún.
“No lo sé. Cosas aburridas”, Lara sonrió y me reí por alguna razón.
“No muchos panqueques como te gustaría, ¿Verdad?” dije y ella asintió con la cabeza frenéticamente. Su expresión preciosa me tenía encariñada y la besé en la mejilla para ver su sonrisa ampliarse.
“Oye Lara, ¿No me vas a abrazar también?” Normani puso mala cara, pero Lara se apresuró a difundir el amor al parecer y se encontró en los brazos de mi compañera de cuarto a los pocos segundos. Miré a Dulce de nuevo y ni siquiera nos habíamos abrazado en este punto aunque me moría de ganas de estar cerca de ella.
“Uhm…Dulce, quería mostrarte algo en el cuarto de baño muy rápido”, yo no estaba siendo discreta en absoluto, pero Normani ya lo sabía y al menos tenía que besar a la chica de mis sueños antes de la práctica.
“Claro”, la jugadora parisina dijo con una sonrisa, pero me siguió hasta el cuarto de baño mientras Normani mantenía a Lara distraída. Cerré la puerta con cuidado, pero antes de que pudiera dar la vuelta totalmente, Dulce me empujó contra la puerta y me besó apasionadamente. Me recordó al primer beso que habíamos compartido en Costa Rica cuando ella básicamente me había asaltado con sus labios. Esto era parecido, pero correspondí igual de entusiasmada.
“Lo siento”, Dulce se rió contra mis labios y mi corazón se agitó al oír el sonido. “No hay razón para pedir disculpas”, le contesté, pero tomé su cara con mis manos para besarla de nuevo. Esta vez más suave y significativo. Sus manos trazaron mis brazos y la oí suspirar. Abrí los ojos y bloqueé con los de ella por un segundo antes de presionar mis labios contra los suyos una vez más. Chupando suavemente su labio inferior, la más joven agarró la piel de mi brazo y dejé mi mano vagar a la parte posterior de su cuello. Sentía la urgencia en su extremo y en el mío. Ella había extrañado esto de igual manera y me atrajo hacia ella, inclinando mi cabeza para morder su labio inferior.
“Dios”, Dios suspiró y miró profundamente a mis ojos. “Eres demasiado bueno para ser verdad. “ Estaba realmente sorprendida por esas palabras y nerviosa de lo sincera que ella parecía ser.
“Estoy completamente en desacuerdo con eso”, murmuré y dio otro beso rápido en sus labios.
“Por mucho que me encantaría mostrarte lo mucho que te he echado de menos, tenemos que ir”, la más joven me dio un último beso, pero luego dejó ir así Lara no estaría intrigada.
Y la práctica estaba a punto de comenzar también. Abrí la puerta de nuevo y no pude contenerme, pero toqué su trasero rápidamente para burlarme de ella. Dulce gritó de sorpresa y se dio la vuelta para mirarme juguetonamente.
“Obtienes una A+ en eso”, dije en voz baja, y ella se rió esta vez antes de reunirnos con Normani y Lara.
-
El resto del día había ido perfectamente. La práctica fue buena, así como la reunión después de ella. Estuvimos hablando de estrategias, tácticas y todos los detalles importantes para ganar el partido de mañana. Era el partido de vuelta y teníamos una ventaja de 2-0, pero estábamos en el set invicto en las eliminatorias.
Teníamos la noche libre y nadie quería hacer algo muy loco, por el partido que se venía. Pero el hotel era aburrido. Había una persona que no podía manejar el aburrimiento en absoluto: Dinah. La polinesia había sido convocada por primera vez en mucho tiempo y fue una gran adición. No sólo para el equipo, sino para Dulce que parecía estar más a gusto con su mejor amiga estando allí.
Lara estaba hospedada en el hotel con otra niña y la mamá de la niña que también era jugadora en el equipo. Courtney se había ofrecido a cuidar a las niñas, mientras que Dulce salió con un pequeño grupo de nosotras. Había sido idea de Dinah y terminamos en un bar de karaoke. Sin alcohol involucrado, por supuesto, todo el mundo parecía tímido para subir al escenario.
Dulce y yo había encontrado pequeños momentos secretos para sostener manos o darnos un beso cuando nadie estaba viendo, pero todavía estábamos escondiendo nuestra relación. Aunque Dinah y Normani sabían, las otras chicas con nosotras no lo hacían. Queríamos mantenerlo así y era extrañamente emocionante ser tan reservada.
Antes de que supiera lo que estaba pasando, Dinah se había tomado el escenario y sabía que tenía algo en la manga por la mirada en su rostro.
“!Dul, es tu turno! Trae tu culo aquí. Escogí la canción perfecta.”
“Oh Dios”, Dulce murmuró, muy consciente de que su mejor amiga estaba avergonzándola o haciendo esto muy entretenido; o probablemente ambas cosas.
“No me hagas arrastrarte hasta aquí, chica. Tienes una voz asesina, no seas tímida ahora”, Dinah alentó y aplaudí fuerte con todo el mundo como mi novia se subió al escenario.
Ella estaba a punto de tomar el micrófono porque la canción estaba por comenzar, pero Dinah hizo un último comentario que casi me hizo ahogarme con mi soda.
“Esto es para ti, Austin”, dijo Dinah y la expresión de Dulce no tenía precio.
El horror en su rostro debe haber sido igualado al mío antes de oír la canción de partida. La reconocí al instante y al parecer lo hizo Dulce porque ella rió levemente pero aún avergonzada.
“No puedo creer esto”, murmuró, pero luego miró el monitor para empezar a cantar.
[Intro:]
“Oh, you broke my heart (Oh, rompiste mi corazón)
I told you I was weak for love (Te dije que era débil en el amor)
But then you went around (Pero entonces te diste la vuelta)
And did what you wanted to do (E hiciste todo lo que querías hacer)
And now I’m crying, I’m crying (Y ahora estoy llorando, llorando)
Ella estaba vacilante al principio, pero a la multitud le encantó la selección de la canción y se dejó ir. La voz de Dulce no era de este mundo y no lo estaba mostrando todavía, pero todos en la barra la animaban desde que Dinah le había dado una dedicatoria personal.
[Verse 1:]
“Ooh, it seemed like everything was going fine (Ooh, parecía que todo iba bien)
I found the love that I thought was gonna last (Encontré un amor que pensé que iba a durar)
Then I accidentally saw a few things in your cell (Entonces accidentalmente vi un par de cosas en tu celular)
I even LOL’d, man, I should’ve know (Incluso me reí mucho, hombre, debí haber sabido)
Why, why you’re doing what you do (Por qué, por qué estás haciendo lo que haces)
You, you might as well just tell the honest truth (Tú, tú podrías también decir la pura verdad)
See, I’m not really down with this (Mira, no estoy realmente mal con esto)
This ain’t no texting shit (Esto no es ninguna mierda de mensaje de texto)
Know I got no biz, (Sé que no tengo ningún negocio)
But it is what it is (Pero es lo que es)”
[Pre-Chorus:]
“I don’t really have much to say (Realmente no tengo mucho que decir)
I was over it the second that I saw her name (Ya lo estaba superando el segundo que vi su nombre)”
Tan pronto como el coro comenzó, todo el mundo empezó a cantar, Dinah más fuerte, mientras que Dulce, finalmente, se había soltado. Tenía la piel de gallina porque ella golpeó cada jodida nota y sonaba mejor que la original en mi opinión.
[Chorus:]
“I got two, ooh, ooh letters for you (Teng dos, ooh, ooh letras para ti)
One of them’s F and the other one’s U (Una de ella es F y la otra es U)
‘Cause what you gotta do, is go get yourself a clue (Porque lo tienes que hacer, es ir y encontrar las pistas)
Only two, ooh ooh letters to choose (Sólo dos, ooh ooh letras para escoger)
One of them’s F and the other one’s U (Una de ellas es F y la otra U)
SMH, I’m pressing send on you (Sacudiendo mi cabeza (SMH), estoy presionando enviar)”
El segundo verso fue entregadamente mucho más lúdico ahora y la izquierdacentrocampista comenzó en realidad a actuar y dejarse llevar. No es de extrañar que Dinah hubiera elegido esa canción, puesto que tenía una verdad evidente para Dulce.
[Verse 2:]
“Oh, I know what’s been going on (Oh, sé lo que está pasando)
Don’t even try to act like Mr Super Nonchalant (Ni si quieres trates de actuar como Señor Súper desentendido)
What makes you think I’ll stick around (¿Qué te hace pensar que seguiría aquí?
I’m not stupid as you sound (No soy tan estúpida como tú suenas)
And you sound really dumb right now (Y suenas realmente tonto ahora mismo)
From A to Z, ooh (De la A a la Z, ooh)
I got a lot of nasty things flowing up in my head (Tengo varias cosas desagradables flotando en mi cabeza)
But none of them are worth my time (Pero ninguna de ellas vale mi tiempo)
You’re note ven worth this rhyme (Ni siquiera eres digno de esta rima)
And I don’t, I don’t give a flying (Y no, no me importa un carajo)”
El resto de la canción era una fiesta y dulce tenía a todo el mundo a sus pies al final. La ovación era un eufemismo ya que todo el bar se estaba volviendo loco. Lo podía entender porque ella tenía un talento natural y parecía completamente inconsciente de ello. Ella y Dinah intercambiaron algunos ‘jabs’ antes que Dulce se sentara de nuevo. Las mejillas de la joven madre estaban en llamas, pero su sonrisa era radiante.
No estaba segura cómo sentirme acerca de la dedicación de Dinah a Austin, pero era obvio que no era una gran fan del ex marido de Dulce. Sabiendo que había engañado a la otra Latina repetidamente no contribuyó a mi gusto por él tampoco, pero hice mi mayor esfuerzo ya que él era el padre de Lara y por lo tanto parte de sus vidas.
Como si alguien hubiera escuchado mi monologo interior, el teléfono de Dulce vibró en la mesa, mientras todo el mundo estaba charlando. El nombre parpadeando en la pantalla fue tan irónico: Austin. Pero no fue el nombre de Austin que causó dolor en mi corazón. Fue la imagen apareciendo con él Obviamente, era una foto antigua de él y Lara más bebé, pero no pude evitar el pequeño dolor en mi pecho. Siempre pensé que había aceptado no ser realmente parte de su familia, pero algo así pasó. No quería ser celosa, pero ¿Por qué la llamaba? Probablemente para hablar de su hija, me recordé a mí misma. Su hija.
No era consciente de que estaba mirando el teléfono hasta que miré hacia arriba y me encontré con los orbes marrones llenos de preocupación. Ella sentía que algo estaba mal, pero sólo sonreí lo mejor que pude ya que no quería más drama.
“Incómodo”, dijo Dinah e hizo a todos en nuestra mesa reír porque habían visto que Austin estaba llamando después de aquella actuación.
“Sólo voy a tomar esto muy rápido. Ya vuelvo”, Dulce se disculpó y le dio a mi muslo un pequeño apretón debajo de la mesa antes de pararse. Hubiera sido una mentira decir que no estaba molesta de que ella tomara la llamada. Pero tal vez era importante. ¿Por qué iban a estar hablando si Lara no estaba aquí, sin embargo?
“No te preocupes, mi amor”, de repente oí a Dinah que había tomado el asiento de Dulce junto a mí y sonrió ampliamente.
“¿Qué…qué?”, balbuceé porque ella utilizó el apodo de Dulce mientras que la sangre corría en mis mejillas.
“Así que, ¿Qué vas a cantar para tu ‘bebé’, eh?” la más joven se estaba burlando de mí y no podía creer que Dulce le había contado todo. De una manera extraña me hizo sentir mejor, aunque, a sabiendas de que mi novia estaba compartiendo esas cosas positivas con su mejor amiga a quien no le gustaba la persona con la que Dulce estaba hablando en estos momentos.
“No creo que vaya a cantar”, le relevé pero Dinah negó con la cabeza.
“!Tienes que hacerlo! Es por eso que estamos aquí. Podría escoger una canción para ti”, la emoción en la voz de la parisina era alarmante.
“No, entonces creo que prefiero elegir una yo misma”, le dije y la vi haciendo pucheros.
“Lo que sea”, respondió ella, pero sonrió después para hacerme saber que se estaba divirtiendo. “Pero tienes que cantar, ¿De acuerdo?”
“Está bien, lo intentaré”, suspiré y miré la gran selección de canciones que estaban disponibles.
Era difícil concentrarse porque no dejaba de preguntarme lo que Dulce estaba hablando con Austin desde hace unos minutos. Decirle que Lara no estaba aquí le tomaría diez segundos. Odiaba mis celos más que nada y nunca habían sido tan fuertes como con la joven morena.
“Tienes un minuto más o yo escogeré una canción para ti, chica”, Dinah me trajo de vuelta a la realidad.
“Creo que la encontré”, le dije y tomé la decisión espontánea yendo con mi instinto cuando descubrí la canción…

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Re: CC7

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:33 am

Capitulo 24
*ADVERTENCIA: Tigger Warning*
“Creo que la encontré”, le dije y tomé la decisión espontánea yendo con mi instinto cuando descubrí la canción…
Sabía que nunca sería capaz de derrotar al espectáculo que Dulce acababa de dar. Su voz era una locura y yo no estaba tratando de superarla por cualquier medio. Eso sería inútil. Escogí una canción fácil y bastante linda. Si hubiéramos estado solas, habría elegido algo más romántico, probablemente, pero tenía un poco de miedo de mis compañeras pillándonos.
Desde que Dulce estaba todavía afuera, fui al escenario y tenía todo listo. Mi corazón latió cuando vi cuán lleno el bar de karaoke en realidad estaba. Todos los ojos expectantes ahora se centraron en mí; tragué saliva pesadamente al tomar el micrófono. Fue entonces cuando vi a mi novia tomar su asiento y sonriendo por la sorpresa de verme en el pequeño escenario. Ella aplaudió alentadoramente y alivió mi tensión un poco.
“Aquí va”, murmuré apenas audible y escuché la música comenzando.
[Semisonic – Secret Smile]
Era una canción tan vieja que dudaba de que mucha gente la conociera, pero me encantaba. Por supuesto, pensé en la chica de ojos marrones mirándome al elegir esa pieza particular de música. En el Día de San Valentín, yo le había dicho acerca de mi fascinación por su sonrisa y esto parecía apropiado. Esperaba que ella entendiera que se la estaba dedicando a ella, sin tener que exponernos. Era personal después de todo. Intercambiamos una rápida mirada con Dulce y ella pareció darse cuenta de ello. Siendo la gran amante de la música que ella era, al parecer, conocía la canción tan pronto como sonó y mostró esa perfecta sonrisa cuando nuestros ojos se encontraron brevemente.
“Nobody knows it but you’ve got a secret smile (Nadie lo sabe, pero tienes una sonrisa secreta)
And you use it only for me (Y la usas sólo para mí)
Nobody knows it but you’ve got a secret smile (Nadie lo sabe, pero tienes una sonrisa secreta)
And you use it only for me (Y la usas sólo para mí)
So use it and prove it (Así que úsala y pruébalo)
Remove this whirling sadness (Elimina esta tristeza gigante)
I’m losing, I’m bluesing (Estoy perdiendo, estoy triste)
But you can save me from madness (Pero tú puedes salvarme de la locura)”
Después del primer obstáculo de cantar realmente delante de extraños, aflojé un poco y a la gente parecía gustarle también. Mi plan fue un éxito, ya que no era una canción para deslumbrar o cantar a pleno pulmón; fue muy divertido, pero significativo para mí todavía. La parte más difícil fue no mirar constantemente a Dulce. Lo hice un par de veces, pero hice un esfuerzo consciente para mirar a las otras chicas del equipo también.
“Nobody knows it but you’ve got a secret smile (Nadie lo sabe, pero tienes una sonrisa secreta)
And you use it only for me (Y la usas sólo para mí)
Nobody knows it but you’ve got a secret smile (Nadie lo sabe, pero tienes una sonrisa secreta)
And you use it only for me (Y la usas sólo para mí)
So save me I’m waiting (Así que sálvame, estoy esperando)
I’m needing, hear me pleading (Estoy en necesidad, escúchame suplicando)
And soothe me, improve me (Y cálmame, mejórame)
I’m grieving, I’m barely believing now, now (Estoy afligido, apenas puedo creer ahora, ahora)
When you’re flying around and around the world (Cuando estás volando alrededor y alrededor del mundo)
And I’m laying alonely (Y estoy tendido solo)
I know there’s something sacred and free reserve (Sé que hay algo sagrado y reservado)
And received by me only (Y recibido sólo por mí)”
A veces realmente sentía que había una sonrisa muy especial que Dulce utilizaba cuando estábamos solas. Todas sus sonrisas eran especiales, pero había una que llegaba a sus ojos haciendo que mi corazón aleteara de manera incontrolable.
Terminé recibiendo una buena cantidad de aplausos y rápidamente abandoné el escenario para unirme al resto de las jugadoras de fútbol. Todas ellas me aplaudieron mientras Dinah sonrió con complicidad. Mi atención se centró en Dulce como me senté a su lado, encontrándome con esa sonrisa especial adornando sus labios. Eso hizo que mi corazón saltara en mi pecho y estaba consciente de que ella desesperadamente quería besarme. Yo quería hacer lo mismo, pero eso no era una opción ahora. En su lugar, su mano agarró la mía por debajo de la mesa mientras las otras debatían quién debía ir a continuación. Aproveché el momento y me incliné para susurrarle al oído a Dulce.
“¿Está todo bien?” Le pregunté porque ella había estado hablando con Austin y quería asegurarme de que nada malo había pasado.
“Sí, todo está bien”, aseguró Dulce y también se inclinó, su cálido aliento rozando mi oreja y causándome piel de gallina. Le acaricié el dorso de la mano con mi pulgar con ternura. Si decía que no pasaba nada entonces tenía que creerle, ya que no quería ningún tipo de celos surgiendo entre nosotras.
“Estuviste muy bien allá arriba”, agregó y yo negué con la cabeza.
“No, tú tiraste la casa abajo”, argumenté.
“Mi canción fue más alegre, pero me encantó la que elegiste”, la más joven confesó y se mordió el labio inferior.
“¿En serio?”, Le pregunté en voz baja sintiendo que apretaba mi mano suavemente.
“Sí”, confirmó y la tentación de cerrar la brecha entre nuestros labios me estaba matando.
“Tenía la esperanza de que te gustara”, le relevé y los orbes marrones cayeron en mis labios por un segundo. Esta vez ella no contestó, pero siguió mordiéndose el labio inferior.
La tensión era tan evidente entre nosotras y de verdad me arrepentía de no decirle al equipo acerca de nosotras. Las cosas aún estaban frescas entre nosotras y queríamos esperar. ¿Por cuánto tiempo sin embargo? ¿Cuándo íbamos a estar cómodas? No sólo para ellas, ¿Sino también para Lara? Tan emocionante como estar a escondidas era, eso estaba empezando a molestarme ya que no podía ser cariñosa con ella cuando no nos habíamos visto en un par de semanas.
Por difícil que eso era, nos las arreglamos para mantener un perfil bajo por el resto de la noche. En nuestro camino de regreso al hotel, Normani apareció a mi lado mientras Dulce estaba caminando adelante con Dinah y las otras.
“Bueno así que esto es lo que va a pasar”, Normani comenzó en voz baja. “Me iré a la habitación de Dinah y Dulce porque Dinah quiere mostrarme algo de música nueva que descargó. Esto significa que nuestra habitación será tuya por digamos…media hora porque estoy cansada y quiero irme a la cama. Pero como soy una buena amiga, no voy a decir nada más. Cómo decides utilizar esa media hora es cosa tuya, créeme que no quiero detalles, pero si Dulce llega a estar ahí, entonces no me interpondré en el camino. ¿Entendido?”
No estaba segura de cómo reaccionar ante una afirmación tan contundente, pero mis mejillas estaban definitivamente poniéndose un poco rojas.
“Lo tengo”, simplemente respondí y vi a mi amiga cercana asintiendo. “Gracias Mani. Eres realmente la mejor”, añadí más cariñosamente y puse mi brazo alrededor de ella para abrazarla a la ligera.
“Sólo invítame a la boda un día”, bromeó como casi me ahogué.
“Whoa, espera. Es un poco pronto para eso”, reí, pero sentí que mi corazón latir más rápido, por alguna razón.
“Tal vez sea así”, la chica mayor se encogió de hombros. “Pero es tan obvio cuán enamoradas están una de la otra que es casi enfermizo.”
“¿Casi?” Sonreí.
“Sí, casi”, la defensiva-centrocampista me empujó suavemente por lo que mi brazo cayó de sus hombros.
“Bueno, si eres una gran fan entonces puedo darte algunos detalles”, me estaba burlando de ella porque a las dos nos gustaba dejar en ridículo a la otra a veces.
“Oh Dios, ¡No! Ni siquiera quiero pensar demasiado acerca de lo que haces en tu habitación”, el rostro de Normani mostró cierto disgusto juguetón pero rápidamente volvió a sonreír.
“Me parece justo”, correspondí su sonrisa, pero estaba muy contenta de tener un tiempo a solas con mi novia. No estaba segura de cómo la íbamos a pasar, pero yo tenía una necesidad desesperada de algunos besos al menos. El camino de vuelta al hotel se convirtió en el más largo. Mientras Dinah y Normani desaparecieron en una habitación, las otras chicas volvieron a las suyas. Eso dejó a Dulce y a mí en el pasillo. Le sonreí a la más joven que no sabía acerca de mi arreglo con mi compañera de cuarto.
“¿Qué está pasando?” Dulce preguntó con la sonrisa más linda cuando le había agarrado la mano y tiré de ella a mi habitación.
“Tenemos treinta minutos antes de que Normani regrese”, revelé antes de cerrar la puerta de la habitación detrás de nosotras.
“Oh Dios mío”, la otra morena rió. “¿Qué le dijiste a Normani que íbamos hacer para que necesitáramos una habitación? Ella va a pensar que somos unas absolutas pervertidas.”
“Yo no le pedí, ella se ofreció”, le expliqué y la seguí a la habitación.
“Sí, claro”, mi novia se burló y obviamente no me creía.
“Te juro que no le dije que nos diera la habitación. Soy completamente inocente”, la sonrisa en mi cara se transformó en una mueca.
“¿Tú eres inocente? Eso es un poco difícil de creer. ¿O tengo que recordarte el momento en que trataste de tener relaciones sexuales por Skype conmigo?” Dulce soltó y abrí la boca de una manera exagerada.
“Yo no hice tal cosa”, mis ojos se centraron en los de ella mientras me acercaba.
“Oh ¿En serio? ¿Por qué te sacaste la camiseta entonces y me pediste que hiciera lo mismo?”, Preguntó con picardía.
“Por mucho que me encanten nuestras bromas, bebé”, finalmente llegué a la chica menor y puse mis brazos alrededor de su cintura. “No quiero hablar más. Joder, necesito besarte ahora mismo”, le susurré para ver su cara suavizarse.
“Ok”, ella sólo respiró y sentí sus brazos plegarse en mi cuello antes de inclinarme.
El momento en que nuestros labios se tocaban era mágico cada vez. Era imposible de describir, pero era natural y cómodo; pero excitante y nuevo cada vez. Había sólo una ligera presión en ambos lados. Dejando mis labios contra las suyos durante varios segundos para crear más tensión, me aparté mínimamente para encerrar el inferior con mayor fuerza.
El bajo suspiro de Dulce era la recompensa que buscaba. Su mano se enredó en mi cabello y sentí su cuerpo cada vez más cerca así que no había espacio entre nosotras. Tan pronto como su torso se pegó al mío, moví mi mano para trazar su espalda lentamente. La más joven me sorprendió tomando mi labio inferior entre sus dientes. No me pude contener, y jadeé. Su risita suave hizo que mi corazón dejara de latir ya que ella estaba tan contenta de haberme sorprendido. Incliné mis rodillas sutilmente y de repente agarré sus muslos para levantarla.
La centrocampista izquierda rompió nuestro beso riendo, pero al instante comprendió lo que estaba haciendo. Sus largas piernas envolvieron mi cintura y no tuve dificultad llevándola a la cama un par de metros de distancia. Ella me besó en las mejillas de una manera tan cariñosa que tenía miedo que mis rodillas pandearan por un momento. Nadie me había tratado así. Sólo podía esperar eso por la forma en que ella me amaba al igual que yo a ella.
Sentada en el borde de la cama, ella todavía a horcajadas de mí y tomé su cara con mis dos manos para mirarla. Bloqueando nuestros ojos en una mirada intensa, mi corazón estaba a punto de estallar con todo tipo de emociones. Los ojos marrones conmovedores me estaban mirando en mi esencia y mientras que por lo general yo tenía miedo de lo que podrían ver, sabía que sólo veía lo hipnotizada que estaba por ella en esa instancia. Mis manos cayeron lentamente a su rostro para admirar toda su belleza.
“¿Es posible amar tanto a alguien que te hace cuestionar como has existido sin ellos?”, le susurré en un aparentemente completo aturdimiento causado por su perfección.
“Yo me pregunto lo mismo”, Dulce habló igual de tranquilamente y parecía tocada por mis palabras honestas. Sus finos dedos acariciaron mi mejilla con cariño e incliné mi cabeza para besar la palma de su mano. Dejé un rastro de suaves besos por su muñeca y antebrazo hasta que inesperadamente ella presionó sus labios contra mi cien. Yo había hecho lo mismo con ella un par de veces pero se sentía increíblemente especial tenerla correspondiendo el cariño. Sus suaves labios se sentían celestiales, ya que estaban colando besos en el lado de mi cara.
“Te amo”, murmuré contra la suave piel de su brazo antes de enfrentarme a ella de nuevo.
“Yo también te amo”, la voz de la joven madre estaba llena de emoción. “Eres mi chica de ensueño, después de todo”, continuó y me hizo sonreír ampliamente.
“Fuiste mía mucho antes de que yo fuera la tuya”, le dije y acaricié su espalda.
“Me tomó un tiempo entender lo que estaba pasando en mi cabeza. Pero aún eras mi sueño adolescente por así decirlo”, sus labios se fruncieron ligeramente.
“¿Sueño adolescente?” Hice referencia a la canción de Katy Perry y vi sus mejillas ruborizarse.
“No te burles de mí”, ella hizo un mohín.
“No lo estoy. Tal vez eso es vergonzoso, pero en realidad me encanta esa canción”, admití y besé sus labios una vez más para que dejara de poner mala cara. Se veía demasiado adorable haciendo eso para resistirme.
Apartándome, el puchero fue reemplazado con una sonrisa y tuve la necesidad de hacer algo extremadamente cursi. Si alguien me hubiera dicho que iba a hacer esto en un momento de mi vida, nunca le habría creído. Sin embargo, allí estaba yo, a punto de continuar donde lo habíamos dejado en el bar karaoke.
Comencé a cantar ‘Teenage Dream’, pero en una versión más lenta para que fuera más romántico.
Los ojos de Dulce se abrieron, pero había un brillo en ellos que me hizo seguir adelante. La canción en el bar había sido menos íntima y quería compensarlo dándole una presentación privada. Sostuve su mirada durante un rato, pero era difícil cantar cuando ella me miraba con tanta atención. Así que me centré en golpear las notas correctas aunque ella lo estaba complicando mediante la ejecución de sus dedos por mi cuello. Mi voz temblaba ligeramente hasta que terminé de cantar.
“You think I’m pretty (Crees que soy bonita)
Without any makeup on (Sin maquillaje)
You think I’m funny (Crees que soy graciosa)
When I tell the punchline wrong (Cuando digo un chiste malo)
I know you get me (Sé que me tienes)
So I let my walls come down, down (Así que dejo mis paredes caer, caer)
Let’s go all the way tonight (Salgamos toda la noche)
No regrets, just love (Sin remordimiento, sólo amor)
We can dance, until we die (Podemos bailar hasta desfallecer)
You and I, will be young forever (Tú y yo, seremos jóvenes para siempre)
You make me feel (Me haces sentir)
Like I’m livin’ a (Como si estuviera viviendo un)
Teenage dream (Sueño adolescente)
The way you turn me on (El modo en que me enciendes)
I can’t sleep (No puedo dormir)
Let’s run away and (Huyamos y)
Don’t ever look back (No mires atrás)
Don’t ever look back (No mires atrás)”
Poco a poco mirando hacia arriba otra vez, me encontré con los orbes cafés que parecían estar u