Amanecer en Vancouver

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Capitulo 24: "Momentos"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:18 pm

"I got all I need when I got you and I, I look around me, and see a sweet life. I'm stuck in the dark but you're my flashlight"
"Flashlight" escrita por Lauren Jauregui

El reloj marcaba las tres de la mañana y había una mujer que estaba sentada frente a la ventana de la habitación con un cuaderno entre sus piernas y la vista clavada en la espalda desnuda de la mujer que aún dormía en la cama apenas cubierta por una sabana mostrando su desnudez. Los ojos verdes detallaron la hermosa mujer con la que había terminado de hacer el amor solo unas horas antes. Su cuerpo se estremeció recordando las maravillosas caricias que aquella mujer le había dado. Sus manos suaves acariciando su cuerpo, su boca deslizándose suavemente por su piel mientras sus dedos hacían magia dentro de su cuerpo llevándola al cielo.
Lauren cerró los ojos un momento y al abrirlos vio con tristeza el cielo del que aun caía nieve y reinaba la oscuridad. Lauren jamás había temido tanto el amanecer como esa noche. Lauren adoraba el amanecer, lo disfrutaba plenamente. Era el inicio de un nuevo día, de una nueva aventura que podía vivir como si fuera la última. Pero esa noche, cada vez que veía que el reloj corría sentía un peso en el corazón. Porque cada minuto que pasaba, cada segundo que pasaba le daba la bienvenida a un amanecer donde perdería a Camila.
Sus ojos se llenaron de tristeza y su mirada se dirigió al cielo. Se estaba volviendo loca. No había otra explicación para lo que estaba sintiendo. Cada beso y cada caricia tatuada en su memoria con fuego. ¿Cómo iba a ser capaz de olvidar una noche como esa? Jamás en su vida se había sentido de esa forma. Su rostro se ensombreció pensando en lo que eso significaba para ella y para Ryan. Lo que había sentido con Camila había sido algo maravilloso, único, especial. Algo que jamás había sentido con alguien más.
Sus ojos verdes brillaron al ver su suave espalda y su cabello desordenado en la cama mientras escuchaba su suave respiración llenar el silencio de la noche. Era la mujer más hermosa que hubiera visto en su vida. Era la mujer más perfecta y sensual del mundo. La forma en que le había hecho el amor la había hecho sentir que no existía más en el mundo que ese momento. Que no quería despertar de ese maravilloso sueño donde existían sus besos y su ternura. Una sonrisa suave llenó su rostro al recordar la timidez de Camila. La infinita ternura con la que la había acariciado y esa timidez que había llenado sus ojos marrones al hacerle el amor. La forma en que su suave boca había llenado sus sentidos venerando cada parte de su cuerpo como lo había hecho Lauren con ella.
Camila se movió en la cama y Lauren se quedó observando fascinada como se giraba mostrando su hermoso rostro mientras seguía en un profundo sueño. Sintió un nudo en el estómago contemplando lo hermosa que era. Lauren suspiró y su vista se dirigió al cuaderno que tenía entre sus piernas y tomando el lápiz y tras una última mirada empezó a escribir. La música siempre había sido su escape de la realidad, esa que le daba la fuerza para enfrentar lo que viniera. Y en ese momento lo único que quería era que el amanecer jamás llegara, detener ese momento para siempre y olvidarse de todo. Que solo existieran Camila y ella para siempre. Pero con cada respiración que daba el amanecer se acercaba y con él la soledad. Su cabeza se llenó con una melodía que empezó a tararear suavemente mientras escribía.
When tomorrow comes
I'll be on my own
Feeling frightened of
The things that I don't know
When tomorrow comes
Tomorrow comes
Tomorrow comes
And though the road is long
I look up to the sky
And in the dark I found, lost hope that I won't fly
And I sing along, I sing along, and I sing along
Lauren sintió que las lágrimas llenaban sus ojos mientras seguía escribiendo. La música llenando su cuerpo como siempre lo había hecho. Absorbiendo cada una de las gotas de su creatividad y llevándola lejos de donde se encontraba. Lejos de la realidad para perderse en ese mundo donde la música y ella eran uno solo. Una sola alma. Era como Lauren Jauregui evadía su realidad. Era como Lauren Jauregui había aprendido a sobrevivir. A sobrevivir por la música.
I got all I need when I got you and I
I look around me, and see a sweet life
I'm stuck in the dark but you're my flashlight
You're getting me, getting me, through the night
Kick start my heart when you shine it in my eyes
Can't lie, it's a sweet life
Stuck in the dark but you're my flashlight
You're getting me, getting me, through the night
'Cause you're my flashlight
You're my flashlight, you're my flashlight
I see the shadows long beneath the mountain top
I'm not afraid when the rain won't stop
'Cause you light the way
You light the way,
You light the way
Lauren cerró los ojos un momento y respiró hondo sintiendo las lágrimas que llenaban sus ojos y se enfocaban en Camila. Esa noche era la primera vez que lloraba por ella. Esa noche había escrito la primera canción de su nuevo álbum. Una canción total y absolutamente dedicada a Camila Cabello. A su Camz.
Sus ojos volvieron a enfocarse en la cama y en ese momento se dio cuenta que unos ojos marrones soñolientos la miraban desde la cama. La suave sonrisa en el rostro de Camila hizo que Lauren dejara su cuaderno a un lado y empezara a levantarse.
—Por favor quédate sentada—susurró Camila con voz suave desde la cama.
—Perdóname por despertarte—dijo Lauren suavemente.
—Jamás había visto algo tan hermoso—dijo viéndola fijamente—. Pensé que tú y el piano eran la imagen perfecta. Pero verte allí con el reflejo de la luna sobre ti me hace pensar en lo hermosa que eres y en lo perfecta que luces con los rayos de luna sobre ti haciéndote brillar.
Lauren sintió un nudo en la garganta al escucharla quedándose momentáneamente paralizada ante sus palabras tiernas. Camila era la mujer más hermosa del mundo.
—Eres mi hermosa luna—susurró Camila con suavidad y Lauren sintió como las lágrimas se deslizaban por sus mejillas y cerró los ojos sintiéndose perdida. Y cuando los brazos de Camila la envolvieron contra su cuerpo desnudo se sintió perdida se aferró a ella fuertemente mientras las lágrimas corrían.
—No llores—le dijo Camila dulcemente al oído—. No llores mi hermosa luna.
Lauren se abrazó a ella fuertemente enterrando su rostro justo en sus senos y perdiéndose en ese olor que se había vuelto su nueva droga. Lauren le dio un tierno beso en el seno izquierdo mientras sentía las lágrimas correr y la suave mano de Camila acariciando su cabello.
—Jamás había deseado que el amanecer no llegará—dijo Lauren suavemente y sintiendo la mano de Camila en su mejilla alzando su rostro para que la viera. Sus ojos marrones se juntaron con los de ella—. No quiero que llegue el amanecer y perder esto, Camz.
—Me has dado la noche más hermosa de mi vida, Lauren Jauregui—dijo Camila sin dejar de verla a los ojos también emocionándose y sintiendo que sus ojos también se llenaban de lágrimas—. La más hermosa de toda mi vida.
—Me gustas tanto Camila—dijo Lauren suavemente y Camila suspiró mientras se sentaba quedando frente a frente sobre ella.
—Y tú a mí me encantas, Lauren—Camila respiró hondo tomando los labios de Lauren en un beso profundo y escuchándola gemir contra sus labios mientras la abrazaba contra ella fuertemente.
—No me importa que este amaneciendo—dijo Lauren levantándose y llevando a Camila con ella—. No me importa que el reloj diga que es otro día. Voy a volver a hacerte el amor.
—Yo también quiero hacerte el amor—susurró Camila contra sus labios y Lauren sonrió sin despegarse de ella mientras la colocaba sobre la cama.
—Entonces vamos al cielo—dijo Lauren mientras quedaba sobre Camila y se quitaba la camisa con la que había cubierto su cuerpo unos minutos antes y quedaba desnuda frente a ella. Las manos de Camila tomaron sus senos suaves y ambas jadearon cuando sus labios se encontraron dejándose llevar por la pasión.
Camila suspiró sintiendo los besos de Lauren bajar su cuello y gimió suavemente al sentir su lengua pasar por su cuello. ¿Cómo iba a poder sobrevivir a eso? ¿Cómo iba a poder estar con Lauren dos meses sin volver a sentir sus caricias?
—Sabes tan bien—dijo Lauren contra su cuello mientras su mano bajaba más y más hasta llegar a ese lugar que tanto la necesitaba. Camila gimió de placer contra el oído de Lauren al sentir como la acariciaba lentamente—. Y estas tan lista para mí, hermosa.
—Mi hermosa luna—susurró Camila cuando Lauren lentamente introdujo dos de sus dedos en ella llenándola de placer.
—Y tú eres mi hermoso sol—susurró Lauren a su oído mientras sus dedos se movían lentamente dentro de ella. Ambas perdidas totalmente en ese mundo solo de ellas. Haciéndose el amor.
Muchas veces la vida te mantiene esclavo de la rutina. Muchas veces crees que la vida únicamente se trata de tener éxito, dinero y todos los lujos que crees te darán la felicidad. Pero la vida son pequeños momentos. La felicidad de la vida consta en tomar esos pequeños momentos y aferrarte a ellos. El momento de un beso, el momento de una sonrisa, el momento de un 'te quiero'. Esos pequeños momentos que marcan la vida.
¿Cómo puede existir la felicidad sin atreverse a vivir? Vivir no es simplemente levantarte por las mañanas y pensar en que harás ese día sintiendo el peso de las responsabilidades.
La vida es más allá de simples actos de rutina. Algunas veces las personas suelen pensar que la vida les exige mucho, que les pide entregar todo sin dar nada a cambio, y muchas veces simplemente la misma vida desea tú felicidad. ¿Por qué no atreverse? ¿Por qué no simplemente vivir? La vida son pequeños momentos que te hacen sonreír. Ese momento en el que genuinamente eres feliz, eso es vida.
Y para Lauren y Camila la vida era ese momento donde ambas se sonreían haciéndose el amor. Aquel instante donde genuinamente las dos eran felices. La vida son pequeños momentos de felicidad, y sin duda para ellas ese momento lo era todo. Ese momento definía la palabra felicidad. En ese momento ambas estaban posiblemente viviendo por primera vez.
—Ojos hermosos—susurró Lauren contra su oído mientras Camila jadeaba y su cuerpo poco a poco llegaba al orgasmo—. Mi sol en el amanecer—dijo Lauren con ternura—Mi sol.
—Mi luna—dijo Camila suavemente llegando a un orgasmo delicioso que hizo que su cuerpo se derritiera.
Lauren la sintió temblar bajo su cuerpo y suspiró de placer al verla disfrutar de sus caricias.
—Te quiero, Camz—susurró Lauren y Camila la vio a los ojos aun temblando de placer.
—Yo también te quiero, Lauren—Ambas se sonrieron y se besaron tiernamente.
La vida son pequeños momentos, instantes que llenan tú vida de felicidad. Instantes que jamás debes soltar. Camila giró a Lauren suavemente y le sonrió tiernamente quedando sobre ella y acarició su nariz con la de Lauren. Ese pequeño momento de felicidad, ese pequeño momento de genuina emoción.
Ese momento que se vio interrumpido cuando el teléfono después de dos largos días finalmente sonó. Y la realidad cayó de golpe sobre ambas. Y el momento de felicidad pasó mientras el teléfono seguía sonando y el contestador automático se escuchaba desde el pasillo.
"Somos Lauren y Ryan (se escuchó la voz masculina) en este momento no podemos atenderte. Déjanos tu mensaje después del tono"
—Lauren—se escuchó la voz de Ryan por la casa y Lauren cerró los ojos llenándose de horror al sentir como Camila simplemente se tensaba aún sobre ella. Al abrir sus ojos se encontraron con los de Camila y vio sus lágrimas—. Lauren, mi amor. Seguramente tú y Camila están dormidas, disculpa la hora. ¡¡LOS TELÉFONOS FINALMENTE FUNCIONAN, AMOR!! Cuando escuches este mensaje quiero que sepas que finalmente podremos volver a casa. No sabes cómo te extraño mi amor. Quiero escuchar tú voz y darte un beso. Jason también extraña mucho a Camila. Nos iremos al amanecer. Te amo y te extraño. Llámame en cuanto lo oigas Jauregui. Te amo.
Te amo.
Te amo.
Y eso era lo que seguía repitiéndose en la mente de Lauren mientras sentía el cuerpo de Camila alejarse de ella mientras se levantaba de la cama, y minutos después la escuchaba moverse por la habitación posiblemente recogiendo su ropa. Lauren puso un brazo sobre sus ojos y sintió las lágrimas correr. El amanecer había llegado mucho antes de lo que esperaba.
—No te vayas, Camz—susurró y abrió los ojos encontrándose a Camila vestida al pie de la cama viéndola con anhelo.
—Creo que nuestro amanecer llegó, Lauren—susurró Camila.
—No tiene porque acabar—dijo Lauren sentándose en la cama y viéndola—. No tiene porque acabar así.
—Será mejor que me vaya—dijo Camila suavemente—. Solo prométeme que cuando el sol salga nada va a cambiar, Lauren. Dime que no voy a perderte.
—Todo seguirá igual, Camz—dijo Lauren viéndola a los ojos—. Te doy mi palabra. Mi hermoso sol.
Camila cerró los ojos y se acercó a la cama mientras Lauren salía a su encuentro y ambas volvieron a besarse tiernamente.
—Mi luna—dijo Camila tiernamente contra sus labios.
—Mi sol—dijo Lauren en respuesta.
Pequeños momentos.
Momentos que jamás se olvidan.

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Capitulo 25: "No Quiero"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:19 pm

"I can't stop these silent tears from rolling down. You and I both have to hide on the outside. Where I can't be yours and you can't be mine"
Fragmento escrito por Lauren Jauregui

LAUREN'S POV
Habían pasado exactamente dos horas desde que Ryan llegara a la casa. Dos horas en las que yo me había sentido prácticamente en otro planeta mientras él me narraba su historia de cómo habían "sobrevivido" a la nevada en medio de la nada. Mientras yo me sentaba en la cama totalmente perdida en mis pensamientos al verlo desempacar.
Mis ojos lo vieron un momento y me sentí la peor de las mujeres porque por un momento mis manos pudieron sentir el suave tacto de Camila y mi mente empezó a compararlos sin que yo pudiera evitarlo. El dolor fue grande al saber que ese hombre a mí me adoraba y me amaba, y yo le había sido infiel la noche anterior con la esposa de su "amigo". Donde no solo, no lo lamentaba, sino que había pasado la mejor noche de mi vida en sus brazos.
Una noche que incluso ni con él mismo había vivido jamás. Nuestro sexo era bueno. Pero la noche anterior, con Camila, había sido simplemente una revelación. Era como si mi propio destino hubiera marcado esa noche y me diera a entender que no había vivido completamente hasta ese momento. Mi madre solía mencionar una frase de uno de sus autores favoritos, Paulo Coelho.
"Si sólo caminas los días soleados; nunca alcanzarás tu destino"- Paulo Coelho
Ella siempre había creído en que yo podría alcanzar lo que me propusiera si no tenía miedo a correr riesgos y a luchar por lo que en realidad me motivaba y me hacía soñar. Me decía que debía arriesgarme para poder alcanzar lo que muchos por cobardía no lograban, el ser feliz.
La noche anterior en brazos de Camila había sido como empezar a vivir y empezar a arriesgarme por una vez en lo que creía correcto. Mi vida se había visto más radiante, mi corazón se había sentido más emocionado. Mi noche con ella era algo que jamás podría olvidar. Y dolía. Como me dolía saber que estaba en la cama, viendo a mi esposo desempacar con una sonrisa y mi mente estaba en otra habitación donde seguramente Jason estaría con Camila. Mis ojos se cerraron y el dolor llegó rápidamente al imaginármelos juntos. No quería imaginarme que él podría estarla besando o haciendo el amor con ella después de que mis manos la hubieran acariciado, que mis labios la hubieran besado. Que sus manos hubieran recorrido mi cuerpo de una manera casi reverencial. Que sus labios me hubieran llevado al cielo tantas veces la noche anterior. No quería que la tocara, solo de pensarlo sentía que mi cuerpo se erizaba con horror. Era mi Camz, solo mi Camz. Y pensar en eso mientras mi esposo estaba conmigo me asustaba, me aterraba y me hacía sentir literalmente una mierda.

NARRADOR OMNISCIENTE:
—¿Camila y tú la pasaron bien? —preguntó Ryan guardando la maleta en el closet de la habitación, no obtuvo respuesta, y vio que la mirada de su esposa estaba perdida—. ¿Lauren? —dijo acercándose un momento y sentándose al pie de la cama haciendo que Lauren saliera de su trance.
—¿Qué? —dijo rápidamente Lauren viendo los ojos verdes de Ryan confundidos. Él puso una mano cariñosa sobre su pierna y ella simplemente dirigió su mirada a ese lugar donde la tocaba y respiró hondo.
—Te pregunte si Camila y tu habían tenido un momento agradable—Ryan la vio a los ojos—. Si habías podido conocerla un poco más.
Lauren desvió la mirada de sus ojos y asintió mientras su corazón se aceleraba. ¿Conocerla un poco más? Lauren suspiró ante la ironía. Prácticamente la noche anterior le había entregado su alma.
—Si—fue lo único que dijo y Ryan empezó a acariciar la pierna de Lauren lentamente.
—¿Qué pasa? —dijo él suavemente.
—¿Qué pasa de qué? —dijo Lauren
—Estas extraña...desde que llegue aquí estas muy extraña—Ryan suspiró y Lauren desvió la mirada—. ¿Te sientes mal?
—Solo estoy agotada—dijo triste—. No pude dormir y estuve escribiendo un poco.
—Eso me alegra mucho—Ryan le sonrió y Lauren sintió que no podía verlo a los ojos, al ver su auténtica felicidad—. Me alegra que volviera tu inspiración. ¿No te dije que Canadá ayudaría, mi amor?
—Si, lo dijiste—dijo Lauren suavemente y Ryan sonrió acercándose a ella lentamente y dándole un suave beso.
—Te extrañe mucho mi amor—la voz de Ryan hizo que el corazón de Lauren se quebrara un poco más—. Durante todo el día te extrañaba y en las noches extrañaba tu cuerpo junto al mío—Ryan la abrazó lentamente y Lauren simplemente cerró los ojos—. Tienes ese don de hacerme sentir débil Jauregui.
—Yo también te extrañe, Ryan—la voz de Lauren fue quebrada.
Lo había extrañado, era verdad. Pero su corazón estaba desesperado. Se sentía una basura porque no podía dejar de pensar en Camila. Sintió los labios de Ryan sobre su cuello y Lauren cerró los ojos tratando de dejarse llevar. ¿Cómo iba a sacarse a Camila de la cabeza? ¿Cómo iba a eliminar sus besos de su cuerpo? ¿Cómo iba a eliminar su forma única de hacerle el amor?

FLASHBACK:
DOS HORAS ANTES:
Las lágrimas eran reales y los sentimientos estaban a flor de piel.
El amanecer se iba poniendo en el cielo aún nublado por la tormenta. Los rayos de sol se asomaban tímidamente mientras una mujer veía por la ventana esa parte del día que marcaba el final del día más hermoso de toda su vida. Sus ojos verdes se llenaron de lágrimas y sus dedos dejaron de tocar las teclas del piano con esa melodía que había llenado su mente en el momento en que Camila dejó la habitación casi cinco horas atrás. Ese momento en que la vio salir de la habitación dejándola sola en la cama aún desnuda después de tenerla en sus brazos.
Lauren sabía que la tenía que dejar ir. Que era necesario volver a la realidad y despertar del sueño en el que había vivido cuarenta y ocho horas atrás desde que se quedaran solas. Los momentos que habían vivido, las confesiones de vida que se habían hecho cada una. Esos momentos en que cada una se había sentido conectada a la otra de una manera en la que ninguna de las dos lo había vivido jamás.
Los ojos de Lauren se llenaron de lágrimas y las suaves notas de su piano llenaron la habitación mientras ella cantaba suavemente:
We keep behind closed doors
Every time I see you, I die a little more
Stolen moments that we steal as the curtain falls
It'll never be enough
As you drive me to my house
I can't stop these silent tears from rolling down
You and I both have to hide on the outside
Where I can't be yours and you can't be mine
Lauren suspiró cuando dejo de tocar y en ese momento sintió dos suaves manos posarse en sus hombros y su corazón se aceleró sintiendo ese suave aroma y ese calor. Sus ojos se cerraron un momento al sentir el pequeño masaje.
—Buenos días ojitos verdes—dijo la voz totalmente insegura de Camila y Lauren sintió que todo su cuerpo temblaba.
—Buenos días bonita—dijo Lauren suavemente y sintió como las manos de Camila temblaban en sus hombros. Ninguna de las dos se había atrevido a girarse para verse y Lauren temía que si veía los hermosos ojitos marrones de Camila no iba a resistir el no besarla.
—Me gustó mucho la canción que estabas tocando—dijo tímidamente Camila y Lauren bajo los la vista a las teclas del piano y las acarició con la yema de sus dedos.
—Es una canción nueva y aún no está terminada—la voz suave llenó el salón mientras Camila seguía simplemente con las manos apoyadas en los hombros de Lauren sin atreverse a moverlas.
—Se escucha hermosa seguro cuando esté terminada será un gran éxito como todo lo que tu escribes—Lauren se giró un poco en el banco del piano y finalmente se atrevió a ver esos hermosos ojos marrones. Esos ojos que estaban hinchados y con ojeras. Un reflejo de los suyos. Camila tampoco había pasado una buena noche.
—Hola...—Camila le sonrió suavemente.
—Hola—respondió Camila con mucha suavidad y viéndola a los ojos—. Tengo casi una hora de estar sentada al pie de la escalera escuchándote tocar y verte perdida en tus pensamientos—bajo la mirada un momento y luego volvió a ver esos ojos que la transportaban y hacían que su corazón latiera locamente en su pecho—No sabía cómo hablarte y acercarme a ti—dijo tímidamente.
—Yo estaba pensando en ti—dijo Lauren tiernamente—. He estado haciendo lo mismo desde que saliste por la puerta de la habitación.
—Yo tampoco dejo de pensar en ti—Lauren suspiró levantándose y haciendo que las manos de Camila soltaran sus hombros. Lauren tomó las manos de Camila entre las de ellas dulcemente. Ambas frente a frente sin poder dejar de verse a los ojos.
—Es mejor que no nos digamos esas cosas, Camz—dijo Lauren tomando la mano de Camila y besándosela tiernamente—. Lo que vivimos ayer es algo que debemos olvidar...—Camila puso un dedo sobre los labios de Lauren interrumpiéndola, y suspiró.
—No nos engañemos, Lauren—dijo Camila—. No puedo decirte que voy a olvidarlo porque no va a ser así. Soy incapaz incluso de dejar de pensar en eso. Ayer las cosas eran diferentes, ayer cuando salí de la habitación pensé que iba a poder, pero sinceramente es algo que me sobrepasa. Lo que viví ayer fue el momento más hermoso de mi vida—la voz de Camila se quebró—. Jamás en toda mi vida pensé que hacer el amor pudiera sentirse así de intenso y así de asombroso—la vio a los ojos—. Nadie me había hecho sentir ni una mínima parte de lo que tú me haces sentir solo con el hecho de mirarme a los ojos.
—Tú también me haces sentir cosas hermosas—suspiró—.Pero ambas sabemos en la situación en la que estamos.
—Entiendo lo que dices y lo comparto—dijo Camila—. Es solo difícil de explicar para mi cabeza y mi corazón.
Lauren tiernamente pegó a Camila a ella y ambos cuerpos colisionaron al abrazarse fuertemente provocando que cada parte de su cuerpo estuviera en contacto directo con el de la otra. El alivio de tenerse la una en brazos de la otra fue tan desgarrador que las dos se olvidaron del mundo que las rodeaba, en aquel rincón de Vancouver solo eran dos mujeres que habían conocido la pasión en brazos de la otra, sin importar nada más.
—Eres la mujer más maravillosa que existe, Camila Cabello—dijo Lauren tiernamente—. Y cada parte de ti me encanta.
—A mí también me encantas, Lauren—la voz de Camila fue ronca y suave mientras la abrazaba—. Me encantas...y lo que paso anoche fue maravilloso.
Lauren sintió que sus ojos bajaban a sus labios y sin poderse contener más sus labios se encontraron desesperados. Camila simplemente se aferró a ella fuertemente mientras el beso era profundizado por Lauren que introducía su lengua saboreando todo lo que Camila le ofrecía sin dudar. Sus manos acariciaron la cintura de Camila mientras la pegaba más a ella.
—Lauren...—dijo Camila contra sus labios—. Te extrañe tanto. No debí irme anoche, hubiera querido esperar el amanecer entre tus brazos.
—Yo también—sus labios rozaron con los de ella—. Me hubiera gustado despertar contigo a mi lado.
—Dime cómo hacer para olvidarlo Lauren—dijo Camila con dolor—. ¿Cómo puedo olvidar que ayer viví el momento más maravilloso de toda mi existencia? Solo de pensar que él va a venir y va a besarte y a tocarte yo...
—Te entiendo, Camz—Lauren bajo la mirada—. A mí me pasa lo mismo con Jason. Sé que prometimos que nada iba a cambiar. Que íbamos a ser las mismas de dos días atrás.
—Lo sé—Camila bajo la mirada—. Es solo que...jamás me había sentido así—se vieron a los ojos—. Si supieras las ganas que tengo de volver a hacerte el amor te sorprenderías. Solo el decirlo en voz alta está causando estragos en mi vida. Soy otra mujer, no quiero que termine Lauren.
—¿Y qué podemos hacer, Camz? —la vio a los ojos—. Vivir en secreto, hacernos el amor a escondidas mientras tu esposo y él mío no pueden vernos.
—Jason...—Camila desvió la mirada—. Jason y yo no estamos bien, Lauren.
—Lo sé—Lauren la vio a los ojos—. Desde el momento en que me dijiste que yo había sido tu primer abrazo en un momento de crisis lo supe—le acaricio la mejilla dulcemente—. Tú marido es estúpido que no sabe valorar a la hermosa, talentosa, sensual y preciosa mujer que tiene a su lado. Es un idiota que no puede ver lo perfecta que eres.
Camila se derritió ante las palabras de Lauren pegándose un poco más a ella. ¿Quién era esa Camila Cabello? ¿Qué demonio la había poseído para decir todo lo que había dicho minutos atrás?
—Solo quiero que me prometas que aunque ellos estén aquí nosotras dos seguiremos conociéndonos y que me permitirás estar a tu lado unos minutos al día. Solo unos minutos para darte un beso. Un beso, es todo lo que te pido.
—No podría alejarme de ti aunque quisiera, Camz—le acarició la mejilla—. Te prometo que será así. Te lo prometo. Todas las mañanas en nuestro lugar—Camila asintió y Lauren se inclinó para besarla lentamente. Camila le respondió tiernamente y Lauren tomó el rostro de esa hermosa mujer entre sus manos besándola de la manera más apasionada que pudiera encontrar.
La podría haber besado por horas y horas si el claxon de un coche no hubiera interrumpido el momento. Un coche que estaba segura era el de Ryan y que en él también venia Jason, el esposo de Camila. Ambas se vieron a los ojos escuchándolo y el corazón de ambas se hundió. Solo quedaba una esperanza para ellas y era el amanecer. El amanecer en Vancouver.
FIN DEL FLASHBACK.

—Ryan...—dijo Lauren suavemente mientras estaba tumbada en la cama con Ryan ya sin camisa sobre ella besándole el cuello—Ryan espera.
—¿Qué pasa? —dijo él con la voz ronca mientras se la veía a los ojos—. Te extraño mucho mi amor, quiero estar contigo—él volvió a atacar su cuello mientras sus manos acariciaban el cuerpo de Lauren. Ella sintió la excitación de su esposo justo en su vientre y se llenó de horror. Unos ojos marrones llegaron a su mente y sus ojos se llenaron de angustia. Camz, su Camz.
—No, Ryan—dijo Lauren suavemente mientras trataba de apartarlo.
—Será muy bueno Jauregui—dijo Ryan sonriendo—. Te lo prometo.
Ryan bajó sus besos mientras sus manos se introducían en la camisa de Lauren y le acariciaban los senos lentamente. Sus manos grandes y suaves sobre ella. Unas manos que no eran las de Camila.
— Ryan por favor espera—dijo desesperada tratando de detenerlo, sin mucho éxito—No quiero—Al escucharla Ryan se detuvo y se alzó sobre sus brazos para verla a los ojos. "No quiero" dos palabras que en los dos años que tenían de estar juntos, uno de novios y uno casados Lauren jamás había pronunciado.
—¿No quieres? —dijo Ryan confundido y Lauren asintió tratando de levantarse de la cama.
—Por favor déjame levantarme—Ryan se hizo a un lado permitiéndole a Lauren levantarse y la vio dirigirse a la puerta.
—Mi amor, espera...—pero ella simplemente salió sin mirar atrás dejando a Ryan sentado en la cama, totalmente confundido.

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Capítulo 26: "¿Qué pasa Lauren?

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:20 pm

"Eran dos desconocidos que paseaban a caballo todas las mañanas mientras el silencio era su acompañante. Y poco a poco los silencios se convirtieron en pequeñas conversaciones, y esas pequeñas conversaciones en intercambios de punto de vista y pensamientos. Y esos intercambios de pensamientos y puntos de vista luego se convirtieron en acaloradas discusiones acerca de la vida. Pierre podía ser un simple mendigo al lado de una princesa como Rachel. Una mujer que lo tenía todo. Pero había algo que era capaz de hacer Pierre que nadie en el mundo podía lograr con Rachel. Pierre podía hacerla sonreír"
"Amanecer en Vancouver" escrito por Camila Cabello

MIENTRAS EN LA HABITACIÓN DE JASON Y CAMILA:
—No quiero que se estropee la ropa—dijo Jason mientras estaba recostado en la cama y Camila suspiraba desempacando la maleta mientras sus ojos marrones estaban apagados y desesperados.
"Lauren"
Era lo único en lo que Camila podía pensar mientras escuchaba a Jason hablar y hablar acerca de lo que había hecho en el hotel. Lauren estaba con Ryan en la habitación y Camila lo único que quería era correr y tener un momento para estar con ella de nuevo. Un momento para volver a sentir sus labios y su cuerpo. Una lágrima escapó de sus ojos y rápidamente la secó mientras seguía guardando la ropa de Jason.
—Ryan me tenía harto hablando de lo mucho que extrañaba a Lauren—Camila sintió que su corazón se aceleraba al escuchar su nombre—. ¿Tú hiciste buena amistad con ella?
Camila simplemente suspiró mientras seguía guardando la ropa ignorando la pregunta. Jason se levantó furioso de la cama al sentirse ignorado mientras Camila seguía dándole la espalda.
—¿Qué estas estúpida? —dijo Jason tomándola del brazo y girándola mientras Camila simplemente bajaba la mirada—. ¿Te pregunte si hiciste buena amistad con esa mierdita de cantante?
—No hables así de ella—dijo Camila fuertemente viéndolo a los ojos y Jason la vio sorprendido al escuchar hablarle fuerte por primera vez desde su matrimonio.
—Asumo que eso significa que si—dijo Jason seco—. Si la defiendes con tanta pasión seguramente son buenas amigas aunque solo llevemos una semana aquí y no la conozcas mucho. Pero me agrada saberlo porque eso hace mucho mejores mis planes.
—¿Planes? —dijo Camila suavemente y Jason sonrió.
—Sabes de sobra que eres una inútil buena para nada Camila—dijo Jason fríamente—. Pero quizás esta vez puedas servir para algo.
Camila simplemente perdió la voz mientras lo veía fijamente sintiéndose totalmente inferior ante él. Sus pensamientos volaron a Lauren y a sus palabras dulces de los días anteriores y apretó las manos fuertemente. Lauren le había dicho que era especial, que era valiosa y Jason solo con tres palabras había vuelto a tirar su adquirida seguridad al piso.
—Quiero que te acerques a Lauren—la vio a los ojos—. Quiero que te hagas su amiga y que finalmente me consigas ese trabajo que me prometiste.
—No entiendo...—susurró Camila viéndolo a los ojos y Jason la vio fríamente.
—Olvide que contigo se tienen que explicar las cosas como si le hablas a una estúpida niña de dos años—dijo Jason fríamente—. Quiero que te hagas su amiga, la mejor amiga. Quiero que ellos piensen que nosotros tenemos una relación tan buena como la que tienen ellos dos que no pueden estar uno sin el otro. Me lo debes.
—¿Quieres que finjamos que nos llevamos bien para que te den trabajo? —la voz de Camila sonó incrédula—. Ellos saben cómo me tratas.
Jason la vio furioso y la tomó del brazo pegándola al closet con la mirada fija en sus ojos.
—¿Qué le dijiste a la estúpida de Lauren? —dijo Jason fríamente—. ¿Te pusiste de victima?
—Con Lauren no hable nada de ti—dijo Camila asustada—. Hablamos de otras cosas menos de ti.
Jason rio suavemente soltándola dejando a Camila con una marca roja en su brazo que ella vio con tristeza.
—¿Y que podría hablar contigo si eres una estúpida? —dijo riendo—. Seguro estaba desesperada porque su adorado marido volviera—la vio a los ojos—. Quiero que le digas que te mueres de amor por mí. Que eres una adorada esposa y que esperas que tenga mejores oportunidades. Ellos son ahora lo mejor que tenemos para darnos publicidad. Si tú me ayudas prometo devolverte el favor patrocinando tus estúpidos libros cuando tenga mi puesto soñado. Ryan tiene dinero y fama gracias a su mujer. Si jugamos bien nuestras cartas ambos podemos salir beneficiados de esto.
Camila simplemente se quedó observando a Jason sin decir nada entendiendo lo que quería decir. ¿Quería que fingieran ser la pareja perfecta para conseguir un empleo? Y en ese momento Camila supo la naturaleza de su esposo. Él no había aceptado ese viaje para recordar viejos tiempos al lado de su amigo. Había aceptado ese viaje solo porque quería sacar un beneficio de eso.
—¿Solo los estas usando? —dijo Camila indignada y Jason rio.
—¿Y que pensabas? —Jason rio irónicamente—. ¿Qué me caían bien? ¿Los has visto? Solo de verlos me dan asco ambos. Son las personas más dependientes el uno del otro que he visto en mi vida y su amor me enferma.
Camila bajo la mirada sintiendo ese golpe directamente al pecho aunque Jason no lo supiera. Pensar en Lauren y Ryan le estaba provocando un dolor enorme que jamás en su vida había sentido. Solo de imaginarlos juntos en ese momento hacia que su cuerpo sintiera dolor. Porque unas horas antes Lauren había estado besando sus labios y haciéndole el amor. Sus manos se apretaron fuertemente mientras apartaba la mirada de Jason.
—Piénsalo bien, Camila—dijo Jason—. Lo único que tienes que hacer es fingir que te cae bien y hacerte su amiga. Vivir pegada a ella y hablar de tonterías de mujeres. Si consigues eso y la convences de que use sus influencias para darme un buen puesto las cosas mejoraran para los dos. Te lo prometo—dijo Jason acariciándole los brazos—. Si las cosas cambian entre los dos podre ser un mejor esposo y darte todo lo que tanto quieres. Joyas, viajes y todo lo que siempre soñaste y que te negaron de pequeña. Además, si no lo haces nos tendremos que ir porque no puedo pasar tres meses aquí sin que me corran del trabajo.
"Vivir pegada a ella, vivir pegada a ella, vivir pegada a ella."
"Tendremos que irnos"
Camila respiró hondo pensando en la oportunidad de pasar más tiempo con Lauren sin que Jason lo viera mal. Sin tener que justificar que la siguiera a todo lugar solo por el simple hecho de que la tenía completamente hipnotizada. ¿Irse? No podía irse. Si se iban corría el riesgo de jamás volver a ver a Lauren. Y el solo pensarlo le dolía.
—Tienes que hacerte su amiga y cuando ya lo seas le dices lo que pasa y que quieres que me ayude. Se sentirá totalmente obligada a ayudarnos—sonrió y ambos se vieron a los ojos—. ¿Lo harás?
Camila simplemente asintió y Jason sonrió y volvió a recostarse en la cama y Camila desvió la mirada sin imaginarse lo que ese pequeño asentimiento iba a causar en su vida.
Lauren se sentó en su estudio y se llevó las manos al rostro mientras las lágrimas salían de sus ojos sin parar. Su mente recordó la cara de confusión de Ryan en el momento en que lo dejo en la cama y se sintió la peor de las mujeres en ese momento. Una mentirosa. Una infiel. ¿Cómo podría ver a Ryan de nuevo a los ojos? Lo había rechazado. Lo había rechazado porque en esos momentos no quería que nada arruinara el recuerdo de las manos de Camila en su cuerpo. Y ese pensamiento la aterraba.
¿Qué le pasaba? ¿Qué era eso que sentía por Camila? Lauren no había querido profundizar en sus sentimientos porque tenía miedo de descubrir cosas que harían que su vida cambiara completamente. Lauren Jauregui era conocida por ser una mujer valiente, que luchaba por sus ideales. Y Lauren lo era. Pero en esos momentos se encontraba ante la peor situación de su vida. Lauren era una experta en adicciones. Y la noche anterior, mientras ambas se hacían el amor había probado una clase de droga de la que sería difícil reponerse.
Camila Cabello se había convertido en una adicción. Una adicción que en esos momentos la estaba volviendo completamente loca y la estaba confundiendo. ¿Qué estaba pasando? ¿Qué iba a pasar ahora?
Los pensamientos de Lauren se vieron interrumpidos por un leve sonido en la puerta y Lauren supo exactamente quién era.
—Lauren...—dijo la voz preocupada de Ryan—. Oye bonita ¿Qué pasa? —dijo abriendo la puerta lentamente.
—Déjame sola—dijo Lauren sin girarse al escuchar que la puerta se abría.
—Lauren...—Ryan se notaba tan preocupado que hizo que Lauren empezara a llorar muchísimo más—. ¿Qué pasa? —se acercó a ella—. ¿Por qué estas así?
—Perdóname por lo de arriba...Yo no quería...—dijo Lauren sin verlo a los ojos.
—Olvídate de eso, mi amor—dijo tiernamente Ryan acariciándole la espalda lentamente—. Eso es lo que menos importa cuando estas llorando. ¿Por qué lloras bebé?
—Son cosas—dijo Lauren—, cosas dentro de mí que me hacen confundirme.
—¿Cómo que cosas? —dijo Ryan tierno—. ¿Es por tu papá o tu mamá?
—Estuve hablando con Camila de...—se interrumpió cerrando los ojos—. De cosas y eso me ha dejado un poco sensible y preocupada.
—¿Hablaste con ella? —Lauren asintió—. Me alegra que las dos se lleven bien. Necesitas conocer a más personas. Aunque no sé si Camila sea la mejor opción de amistad.
—¿Por qué dices eso? —dijo Lauren limpiándose las lágrimas.
—Jason me dijo algunas cosas—dijo Ryan—. Pero eso no importa ahora—la vio a los ojos—. Quiero saber qué te pasa a ti. No me gusta verte llorar Lauren.
—Cualquier cosa que te dijera ese tipo de Camila estoy segura que miente y no debes creerle nada—Lauren respiró hondo.
—Lo que dijera Jason ahora no importa cuando el amor de mi vida esta triste. Quiero saber qué pasa.
—No me hagas caso solo estoy teniendo unos días difíciles—dijo suavemente—. Cosas de mujeres.
—Entiendo...bueno no entiendo todo porque no soy una mujer—dijo Ryan comprensivo sonriéndole y haciendo que Lauren sintiera que su corazón se hundía—. Aunque si fuera una mujer seguramente sería una muy linda—Lauren le golpeo el brazo juguetonamente sonriéndole levemente—. Me gusta mucho ver esa linda sonrisa que tienes. Y sabes que yo estoy aquí para apoyarte en todo lo que necesites y sé que muchas veces necesitas tu espacio. Soy tu apoyo Lauren. Y cuando sientas que estas cayendo mi mano siempre estará junto a la tuya para detenerte y no dejarte caer.
Lauren suspiró y se inclinó para darle un suave beso en los labios que Ryan profundizo rápidamente. Lauren cerró sus ojos sintiendo los suaves labios de Ryan sobre los suyos haciendo que su corazón confundido intento dejarse llevar tratando de corresponder, y en ese momento escucharon que alguien golpeaba la puerta que estaba abierta para llamar la atención de ambos.
Lauren se separó de Ryan y vio que era Camila y su corazón se contrajo al ver sus ojos marrones fijos en ellos. Y pudo ver el dolor en esas orbes marrones que la noche anterior la veían con adoración mientras la hacía suya.
—Camila—dijo Lauren rápidamente levantándose y Ryan hizo lo mismo.
—Lo siento—dijo con la voz cortada—. Yo...no quería interrumpir. Yo voy a salir...quiero salir.
—¿Te encuentras bien? —dijo Ryan preocupado al verla llorar pero ella no le prestó atención mientras veía los ojos de Lauren y las lágrimas corría por sus mejillas.
—Yo lo siento—dijo Camila—. Perdónenme...—su voz se quebró mientras salía corriendo y Lauren sintió su corazón hundirse mientras la veía partir.
—Ve con ella Lauren—dijo Ryan—. Ella venía a buscarte y se fue llorando—la vio a los ojos—. Quizás te haga bien hablar con otra mujer de lo que pasa y puedan ayudarse mutuamente.
Lauren vio a Ryan y asintió mientras le daba un suave beso y salía corriendo. Ryan la vio salir con una sonrisa. Lauren estaba mal y posiblemente fuera por su familia. Él muchas veces prefería darle su espacio y darle su apoyo. Lauren era muy reservada algunas veces y él sabia que no debía presionarla y quizás hablar con alguien más la ayudara.
—Mujeres...—dijo Ryan sonriendo levemente y acariciando las teclas del piano de su esposa. Sin imaginarse que ese día, ese preciso día todo cambiaría.

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Capítulo 27: "Horas Robadas"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:21 pm

"Tú has llegado a encender cada parte de mi alma, cada espacio de mi ser. Ya no tengo corazón, ni ojos para nadie solo para ti"
"Solo para ti" Camila

—Camila—dijo Lauren fuertemente mientras corría atrás de ella. Camila había dejado la casa y se dirigía al bosque corriendo lo poco que le permitía la nieve mientras Lauren la seguía tratando de ponerse el abrigo que casi había arrancado de la percha al salir de la casa—¡Camz! —volvió a gritar Lauren—. No es lo que crees. Por favor...déjame explicarte.
Lauren siguió corriendo mientras la seguía hasta que finalmente dio con ella frente a ese lugar que habían dicho seria de ambas. Lauren se acercó lentamente.
—No es lo que crees...—fue lo único que dijo Lauren al llegar cerca de ella.
— No tengo nada que creer, Lauren—dijo Camila—. Él es tu esposo y tiene derecho a besarte las veces que quiera—la voz salió cortada—. Fue mi error llegar sabiendo que estabas con él y que acababa de volver. Te estaba buscando y no sé porque me dirigí allí sin dudarlo.
—¿Puedes mirarme? —Lauren se puso a su lado y la vio con dolor—. Quiero explicarte.
—No tienes que darme explicaciones—Ella no se giró—. Solo necesitaba tomar aire y pensar. No debiste seguirme Lauren. Regresa con tu esposo por favor.
—Dices que no tengo que darte explicaciones pero quiero dártelas—la voz de Lauren fue dulce—. Pero antes quiero que por favor me abraces porque vas a congelarte aquí afuera.
Camila se giró para verla a los ojos y Lauren abrió los brazos invitándola. Camila suspiró y se acercó a ella para abrazarla profundamente sintiendo su calor. Lauren cerró los ojos sintiendo la dulzura de ese cuerpo que la noche antes había sido suyo.
—Me siento muy mal, Camila—soltó Lauren—. No puedo ni ver a Ryan a los ojos sin sentirme culpable por lo que paso entre nosotras.
—¿Te arrepientes? —preguntó Camila con voz suave y Lauren negó rápidamente.
—Jamás me arrepentiría. Me diste la mejor noche de mi vida—Lauren suspiró—. Jamás había vivido un momento tan hermoso como el de ayer—le acaricio la espalda lentamente haciendo que el cuerpo de Camila se pegara mucho más al de ella—. Solo que sinceramente no sé qué hacer, Camz.
Camila suspiró besándole tiernamente el cuello y Lauren sintió que su cuerpo se erizaba ante el suave contacto.
—Solo han pasado unas horas—susurró Lauren al oído de Camila cerrando los ojos y dejándose llevar—. Y te extraño. Quiero tocarte, besarte y hacerte el amor. No puedo sacarme de mi cabeza tus manos, ni tus ojos, ni tu boca.
—Yo tampoco puedo olvidarlo—dijo Camila contra su cuello—. No podía dejar de pensar que estábamos las dos tan cerca pero al mismo tiempo tan lejos. ¿Qué me hiciste Lauren? —dijo Camila con desesperación—. ¿Qué me hiciste que no puedo sacarte de mi cabeza?
—Te hice el amor—respondió Lauren lentamente y Camila simplemente se alejó un poco y tomó los labios de Lauren en un beso apasionado. Y en ese momento ambas se dieron cuenta que las cosas definitivamente jamás podrían volver a ser las mismas.
El beso fue intenso mientras Lauren lo profundizaba rápidamente. Sus manos acariciaron el contorno de la cintura de Camila deleitándose en sus bellas curvas. Las lenguas de ambas se juntaron y un suave gemido salió de cada garganta haciendo que sus ojos se abrieran y se encontraran mientras sus bocas seguían juntas.
Camila supo que ese era el momento más sensual de toda su vida. Lauren la volvía loca. No importaba lo que dijera Jason. No importaba Ryan. Solo quería seguir sintiéndose así de viva, así de especial.
—No quiero dejar de tocarte—dijo Camila—. Ni de sentirte...
—Esto es una locura, Camz—Lauren le tomo el rostro entre sus manos y la vio a los ojos—. Todo esto es una locura.
—Podrá ser una locura pero es muy real—dijo Camila—. Te siento en cada parte de mí y no te quiero soltar, Lauren.
—Si seguimos haciendo esto vamos a sufrir las dos—dijo Lauren viéndola a los ojos un momento—. No creo que lo podamos manejar si vamos a estar tres meses en la misma casa.
—¿Si seguimos haciendo qué? —preguntó Camila con tristeza.
—El ponernos mal cuando uno de nuestros esposos se acerque a nosotras—Lauren suspiró—. Solo de imaginarme que ese imbécil te tocaba me volvía loca.
—Él me pidió que te hablara de sus cualidades para que lo ayudaras a conseguir un trabajo mejor, Lauren—dijo Camila siendo sincera y escuchó como Lauren reía irónicamente.
—Ryan es su amigo—dijo simplemente—. Si quiere ayuda pues que le pida a él. A menos que tú quieras que lo haga—la vio dulcemente—. Si es así puedo hablar con algunas personas.
—En realidad no quiero hablar de Jason ahora—dijo Camila abrazándola dulcemente por el frio—. Solo quiero abrazarte todo el tiempo que nos quede.
Lauren sintió la dulzura de ese cuerpo tan hermoso entre sus brazos y se giró un momento viendo hacia el camino que llevaba a la casa. Sus manos acariciaron lentamente la cintura de Camila y suspiró separándola un momento.
—Ven conmigo...—dijo finalmente y Camila asintió.
—A donde tú quieras—fue la respuesta de Camila. Y Lauren se inclinó besándola de nuevo tiernamente, sintió los brazos de Camila fríos y rápidamente se quitó el abrigo y se lo puso sobre sus hombros tiernamente—. No, no quiero que pases frio es tu abrigo.
—Yo no quiero que mi ojitos marrones pase frio—dijo Lauren acariciándole la mejilla y luego la tomo de la mano—. Ven conmigo, hay un lugar que quiero que conozcas.
Ambas mujeres caminaron despacio sobre la nieve mientras sus manos iban entrelazadas y el frio hacia que sus mejillas se pusieran rojas. Lauren se giró un momento hacia Camila y le sonrió tiernamente.
—Antes que comprara esta casa me dijeron que había sido como una posada para esquiadores—dijo Lauren suavemente—. Como queda un poco cerca de la estación muchas veces las personas querían pasar un rato sin todo el bullicio de Whistler y este era un buen lugar.
—Es una casa preciosa—dijo Camila tiernamente—. Claro que nunca llegaría a ser tan hermosa como su dueña.
—La Señora Dawson la antigua dueña era muy bonita tenia setenta años —dijo Lauren refiriéndose a la antigua dueña y Camila golpeo juguetonamente su brazo.
—Sabes lo que quería decir ojitos—Lauren le sonrió dulcemente.
—Hay una pequeña cabaña casi al final de la propiedad donde guardaban el equipo para los esquiadores y era como un stop cuando terminaban las prácticas para que se relajaran—susurró Lauren y acercó a Camila más a su cuerpo mientras caminaban. Camila paso su brazo por la cintura de Lauren pegándose a ella—La señora Dawson me la mostró cuando recorrí la propiedad con ella cuando vine de gira.
—¿Es como un lugar secreto? —preguntó Camila inocentemente.
—En realidad lo es—dijo Lauren—. Creo que Ryan no sabe que existe, y si sabe él me da mucho mi espacio creativo así que jamás ha venido. Yo lo arregle para que fuera un lugar para escribir e inspirarme. Me gusta escribir allí y coloque un piano.
—Siempre es bueno tener un lugar para dejar fluir tu arte—Lauren le beso la mejilla dulcemente.
—Solo son alrededor de unos diez minutos caminando de nuestro lugar—la voz de Lauren lleno la soledad del bosque que las rodeaba y Camila la vio lentamente.
—Ahora es más difícil por la nieve—fue lo único que logro decir Camila.
Lauren asintió mientras seguían caminando con la dificultad que la nieve les daba. Minutos después llegaron a una hermosa cabaña cubierta por pinos ahora prácticamente blancos y con una hermosa vista de las montañas. Camila suspiró viendo ese lugar mágico que Lauren estaba compartiendo con ella. Era su santuario. El lugar que ella ocupaba para su arte y del que Camila no había sabido hasta ese día.
Lauren suspiró caminando hacia la puerta y bajo un jarrón que contenía unas flores de color purpura se encontraba una llave.
—Es precioso, Lauren—dijo Camila y Lauren le sonrió mientras abría la puerta.
El corazón de Camila se agitó al ver lo hermosa y moderna que la cabaña era por dentro. Una chimenea eléctrica adornaba el hermoso salón donde un piano negro era el único de los adornos. Pinturas rodeaban la habitación y en ese momento Camila se dio cuenta de que ese lugar era única y exclusivamente de Lauren. Las partituras en el sofá. Una alfombra rodeando toda la habitación una cocina, un baño y una pequeña cama a un lado era todo lo que la componía y era un lugar precioso.
—¿Te gusta? —preguntó Lauren tiernamente mientras encendía la calefacción y la chimenea para darle calor al lugar y así podía finalmente quitarle el abrigo a Camila.
—Es un lugar hermoso—dijo Camila realmente sorprendida—. Solo con entrar puede sentirse la inspiración.
—Podríamos vernos aquí—dijo Lauren casi para ella pero Camila escuchó perfectamente y entendió lo que eso significaba.
—¿Vernos aquí? —repitió y vio que Lauren asentía y ambas se vieron a los ojos.
—Un lugar solo para las dos—Lauren bajó la mirada y tomó las manos de Camila entre las suyas—. Un lugar para estar juntas sin que nadie nos moleste y sin que ellos lo sepan.
Los ojos de ambas se encontraron entendiendo el significado de eso. Camila sintió que las manos de Lauren temblaban y su corazón saltó en su pecho al verla allí parada tan frágil y con esos hermosos ojos viéndola con la mayor de las ternuras. Y en ese momento se dio cuenta de como la noche anterior había cambiado la vida de ambas.
—¿Solo tú y yo? —dijo Camila acercándose a Lauren y ella asintió.
—Un lugar donde podamos hacernos el amor y pasar tiempo juntas alejadas de la realidad—la voz fue suave mientras los ojos de Camila la veían con clara adoración—. No podemos negar lo que nos pasa. No creo que pueda soportar tres meses teniéndote a mi lado sin volver a tocarte. Si existe la oportunidad de tenerte aunque sea solo una vez por unos meses quiero tomarla.
—¿Qué haremos con ellos? —Lauren bajo la mirada con tristeza.
—Yo no soy una persona infiel, Camz—dijo Lauren desviando la mirada a ese lugar donde había pasado momentos de inspiración para su último álbum y ahora tenía a la mujer más hermosa de todas allí. Un lugar que solamente ella había conocido y al que ni Ryan había entrado y que ahora compartía únicamente con Camila—. Jamás le he sido infiel a Ryan ni con el pensamiento. Hoy, Ryan quería que hiciéramos el amor—la vio a los ojos y Camila sintió que su alma se hundía—. Yo lo rechace. Le dije que no y jamás lo había hecho antes. Hui al estudio y él me siguió y allí fue donde nos encontraste.
—¿Por qué lo hiciste? —preguntó Camila y Lauren lo que hizo fue tomar su rostro entre sus manos y verla fijamente.
—Porque no eras tú—dijo siendo totalmente sincera y Camila sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas y Lauren la vio con desesperación—. Hay algo entre nosotras con lo que yo simplemente no puedo luchar. Me gustas mucho. Me gustas tanto que estoy segura que no seré capaz de controlarme durante tres meses estando a tu lado día a día.
Lauren lucia desesperada y Camila lo entendía. El matrimonio de Lauren era perfecto. Ryan era un hombre que era maravilloso y en ese momento ambas estaban traicionando su confianza y Lauren le estaba siendo infiel en su propia casa y con otra mujer. Camila sabía que aquello era horrible. Que lo que estaban haciendo estaba mal y que no era correcto. Pero solo de pensar en volver a tener a Lauren entre sus brazos todo lo demás pasaba a segundo plano. Nada le importaba que no fuera volver a sentir su cuerpo pegado al suyo.
Lauren la transportaba a un lugar donde todo era hermoso y lleno de felicidad. Jamás había sido tan feliz como lo era con ella. Y Camila por primera vez quería ser egoísta y aferrar ese pedazo de felicidad que tenía estando con ella. En tres meses ambas volverían a su vida real y la magia terminaría. Solo tenían el aquí y el ahora y Camila quería vivirlo con ella.
—Y me siento la peor de las mujeres—dijo Lauren con dolor—. Me siento la peor de las mierdas por estarle haciendo esto a Ryan y no sentir arrepentimiento. Y saber que simplemente no puedo evitar seguir haciéndolo porque simplemente no quiero dejar de hacerlo—ambas se vieron a los ojos—.No quiero dejar de estar contigo ni de hacerte el amor. No me importa nada de lo que pase alrededor si en este lugar voy a poder tenerte toda para mi sin que la realidad se interponga entre esto—susurró—, sea lo que sea que tengamos.
—Las dos tenemos matrimonios diferentes—Camila desvió la mirada y susurró con tristeza—. ¿Recuerdas que hace dos días me dijiste algo sobre las pruebas y la vida? Que como la vida te pone pruebas y que los pequeños momentos de felicidad que te da son como sus regalos después de todo lo que has pasado, y las pruebas que has enfrentado.
—No recuerdo haberlo dicho tan bonito—dijo Lauren sonriéndole tiernamente y acariciándole la mejilla con su pulgar.
—Para mí esto define felicidad—dijo Camila abrazándola—. Me mostraste la felicidad desde el momento en que me besaste y no quiero renunciar cuando en veinticinco años la tengo por primera vez. Este es nuestro presente Lauren. ¿Quieres vivirlo conmigo?
—Pero cuando regresemos ellos van a estar allí—bajo la mirada—. Sigo casada y tú también lo estas.
—Pero este es nuestro lugar—dijo Camila tiernamente—. Aquí solo somos tú y yo.
—¿Y qué pasa con lo de hoy? —Lauren le acaricio la mejilla—. No quiero hacerte daño cada vez que Ryan se acerque a mí. No puedo evitarlo toda la vida.
—Aprenderé a controlarme—dijo Camila suavemente—. Te lo prometo.
—¿Y si Jason es cariñoso contigo frente a mí? —susurró Lauren cerrando los ojos— ¿Cómo voy a resistirlo yo?
—Eso no va a pasar—dijo triste Camila—. Jason no es como Ryan. Ustedes tienen ese matrimonio perfecto. Yo no.
—Matrimonio perfecto... —Lauren desvió la mirada hacia la ventana y luego hacia la mujer que tenía frente a ella.
Lauren se preguntó si en realidad era tan perfecto como parecía. Si fuera tan perfecto posiblemente no estaría a punto de hacerle el amor a una mujer hermosa que la volvía loca. Y a punto de convertirse en amantes. ¿Amantes? Sí. Eso es lo que serían.
—¿Quieres vivir esto Camz? —susurró Lauren—. ¿Te das cuenta de lo que seremos?
Camila asintió y vio los ojos verdes de Lauren con ternura le acaricio la mejilla y con su dedo índice delineo esos perfectos labios que tanto añoraba.
—No me importa—dijo suavemente—. ¿Te importa a ti?
Lauren bajo la mirada un momento y luego alzo su mirada encontrándose con el hermoso rostro de Camila. Sus hermosos ojos brillando. Un brillo que días atrás no tenía y que Lauren sabía se debía a ella. No era una egocéntrica pero quería hacerla feliz.
Camila era una mujer apasionada que estaba descubriendo su sexualidad porque el imbécil de su marido no podía darle lo que necesitaba. Y Lauren, bueno...ella simplemente estaba loca por Camila.
—No, no me importa—dijo Lauren suavemente sonriéndole y pegando su frente a la de ella—. En este lugar serás completamente mía—dijo acariciando su nariz con la de ella y sintiendo el cuerpo de Camila temblar bajo su contacto provocándole una leve sonrisa de suficiencia—. Aquí voy a hacerte el amor hasta que no puedas respirar. Una y otra vez de esas horas robadas que tendremos para nosotras. En este lugar te prometo que solo seremos tú y yo.
—Entonces empecemos a robar el tiempo en este momento—dijo Camila rozando los labios de Lauren con los de ella y finalmente la beso perdiéndose en ella y empezando a robar el tiempo.
Lauren se abrazó a Camila sintiendo ese hermoso cuerpo pegado al suyo mientras lentamente caminaban hacia el sofá sin parar de besarse cayeron sobre las partituras causando un fuerte ruido y ambas rieron viéndose a los ojos. Camila lentamente acaricio el rostro de Lauren que estaba sobre ella con uno de sus dedos y la vio con ternura y admiración.
—Eres hermosa—le dijo suavemente y Lauren sonrió.
—Y en estas horas robadas soy completamente tuya—susurró Lauren acercándose a ella y besando la punta de su nariz con dulzura.
Estaban viviendo intensamente y peligrosamente y ambas lo sabían. Estaban rompiendo todas las reglas, pero eran felices. Eran felices mientras ambas empezaban a quitarse la ropa entre besos y sonrisas para hacerse el amor. Eran felices entre tiernas caricias y palabras dulces. Felices entre suaves gemidos y respiraciones entrecortadas.
Estaban robando horas para vivir una felicidad alterna a su realidad. Robándole horas al tiempo para perderse en ese mar de sensaciones del cual ninguna de las dos era capaz de huir.
"Solo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto, hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir" -Dalai Lama
Lauren y Camila estaban viviendo el presente, robando horas para ser felices. Lo que posiblemente ninguna de las dos se imaginaban es que en esas horas robadas poco a poco ambas también iban robándose el corazón.


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Capítulo 28: "Letras de Amor"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:21 pm

"Habían pasado dos semanas desde nuestro encuentro en la cabaña. Esa cabaña que se había convertido en nuestro lugar. Después de ver el amanecer nos dirigíamos allí y nos hacíamos el amor durante dos horas. Luego de eso cada pequeña escapada que teníamos corríamos a ese lugar para simplemente besarnos, acariciarnos, y estar juntas. Luego estaban los momentos robados.
Como por ejemplo, verla caminar me volvía loca. Sus caderas al moverse mientras esas hermosas piernas daban pasos elegantes y sensuales me hacían delirar. Su manera de moverse era tan sensual. Y recordar que ese cuerpo una hora atrás había sido mío hacia que mi corazón se acelerara. No me importaba verla a escondidas mientras tocaba el piano. No me importaba añorarla en silencio mientras la veía jugar con Ryan en la nieve. No me importaba que sus ojos se desviaran a los míos y me viera con profundo deseo. Estaba simplemente loca por ella. Me había vuelto loca por ella".
"Letras de Amor" escrito por Camila Cabello

DOS SEMANAS DESPUÉS:
—Sabía que te podría encontrar aquí—dijo Ryan suavemente mientras se sentaba al lado de su esposa en el piano y la escuchaba tocar—. Creo que debemos hablar Lauren.
—No hay nada de lo que debamos hablar Ryan—dijo Lauren prácticamente golpeando las teclas del piano.
—Deberíamos aprovechar ahora que estamos solos y que Jason y Camila salieron a cenar para hablar de lo que te pasa. Tendremos esta noche para nosotros dos—dijo Ryan—. Jason me dijo que se quedaría en Whistler con Camila.
Lauren golpeó las teclas del piano sorprendiendo a Ryan y se levantó prácticamente temblando mientras Ryan la veía totalmente perdido desde el banco del piano.
—Lauren...—dijo Ryan preocupado viendo a su esposa fijar la vista en la ventana totalmente tensa—. Podemos hablar del hecho que ya ni siquiera me miras a los ojos—dijo suavemente—. O del hecho que ayer mientras hacíamos el amor lloraste todo el momento.
Lauren cerró los ojos escuchando la voz de Ryan con dolor. No podía girarse y verlo a los ojos. Se moría de vergüenza porque todos sus pensamientos estaban en Camila y que no estaría con ella esa noche.
—Sé que ahora tu relación con Camila es más fuerte y que es tu mejor amiga y hablas mucho con ella. Nosotros dos ya no pasamos tanto tiempo juntos como antes—dijo Ryan—. Pero quiero que hables conmigo y me digas que pasa para que podamos trabajar juntos en eso. He intentado preguntarle a Camila o que me diera pistas de algo pero no funciona tampoco con ella.
Lauren sintió que sus manos temblaban mientras sus ojos se enfocaban en la ventana donde se veía la nieve adornar la cabaña. Dos semanas. Habían pasado dos semanas desde que ella y Camila habían empezado a tener una aventura y las cosas se estaban saliendo de control. Tanto que prácticamente estaba golpeando las paredes solo por el hecho de que Jason la había obligado a acompañarlo a Whistler sin ellos, y Camila no se había negado. Y Lauren simplemente no podía controlar los celos por más que lo intentara.
—Camila no sabe nada—dijo suavemente Lauren—. Son cosas mías Ryan—susurró—. Últimamente he estado pensando mucho en mi madre y en mi papá y no sé...me siento frustrada por todo. Solo estoy llena de tonterías en mi cabeza.
—¿Pero que pasa? —preguntó Ryan—. Debes de hablar conmigo y decirme que pasa en realidad porque si no lo haces no podré ayudarte.
—No necesito ayuda—dijo fríamente y Ryan suspiró.
—¿Fue algo que hice? —dijo inseguro—. ¿Hay algo que te molesto y por eso estas tan distante conmigo? ¿Es porque estoy ayudando a Jason a arreglar su relación con Camila?
—Esa relación no puede arreglarse—dijo Lauren fríamente—. ¿Has visto como ese imbécil trata a Camila? —su voz salió mucho más molesta de lo que pretendía sorprendiendo a Ryan por su fiel defensa—. Camila es una mujer maravillosa y ese idiota la trata como basura.
—Yo en realidad he visto que la trata mucho mejor que al principio—dijo suavemente—. En estas dos semanas ha mejorado muchísimo incluso ayer le dio un beso en el comedor.
—Si prácticamente la obligo a que lo besara—susurró Lauren indignada—. Camila no tuvo ninguna opción.
—Bueno, en realidad son cosas de ellos—se levantó y acaricio los hombros de su esposa suavemente y sintió lo tensa que estaba—. ¿Ya no me quieres?
—Oh, Ryan—dijo Lauren girándose—. Claro que te quiero—dijo con ternura viendo los ojos verdes de Ryan llenos de dolor y de preocupación—. Nada de esto tiene que ver contigo...soy yo.
—No eres tú, soy yo—dijo Ryan tratando de hacerla reír y consiguió una pequeña sonrisa de los labios de Lauren.
—Suena con el cliché pero te juro que es verdad—Ryan simplemente le sonrió—. Solo dame tiempo Ryan. Estoy segura que las cosas cambiaran.
—Hemos salido de cosas peores—susurró Ryan—. Lo que sea que estés pasando no puede vencernos si trabajamos juntos. Y para demostrártelo tengo una sorpresa para ti.
—¿Una sorpresa? —dijo Lauren
—En casi un mes es nuestra primera noche solos, así que...—dijo suavemente tomando a Lauren de las manos para ponerla en medio del salón—. Quiero que cierres los ojos.
—Ryan de verdad no creo que...—Ryan no le hizo caso y la obligó a cerrar los ojos y al ver que Lauren finalmente aceptaba la soltó y rápidamente corrió a la cocina. Unos minutos después riendo se puso frente a ella.
—Abre los ojos—Lauren abrió los ojos y se encontró a Ryan con una camisa de Chef y un gorro.
—Ryan que haces—dijo riendo mientras lo veía y su esposo sonrió.
—Esta noche vamos a tener una cena romántica solo para nosotros dos y la voy a preparar yo mientras bebemos vino y tú tocas el piano que tanto te gusta. Vamos a cantar y a reír como siempre lo hacemos. Yo seré tú chef personal esta noche; como antes.
Lauren vio a Ryan con dolor que trato de ocultar en sus ojos; asintió y Ryan se acercó a ella para darle un fuerte abrazo. Lauren se aferró a él y sus ojos se abrieron viendo el salón de la casa y lo recorrió sin ver a Camila. Sus ojos verdes se llenaron de lágrimas. Porque estaba abrazaba a su esposo pero su mente estaba en Camila. Y también su corazón.

MIENTRAS EN WHISTLER:
Camila se paró frente al enorme balcón de la habitación con sus ojos marrones llenos de tristeza.
"Lauren, mi amor"
El dolor era grande al imaginarse lejos de ella por primera vez. No tendría su amanecer en sus brazos. No haría el amor con ella. Esa noche ella posiblemente la pasaría con Ryan, en sus brazos mientras él la acariciaba y la besaba.
Por otra parte estaba ella, que esa noche tendría que acostarse con Jason de nuevo y sentir nauseas de la forma tan horrible en que le hacia el amor. "Hacer el amor" eso lo había aprendido con Lauren y con Jason solo era una experiencia horrible que cumplía por el simple hecho de "deber". Camila sintió que las lágrimas corrían por sus mejillas mientras las luces de Whistler llenaban la habitación de color, del que ella no disfrutaba porque su corazón estaba llorando.
Jason se había ido una hora atrás a "esquiar" y a Camila no le interesaba lo que hiciera. Esperaba que no volviera para no tener que pasar por ese horrible dolor de tener que irse a la cama cuando lo único que quería era estar con Lauren y abrazarla.
Tres días atrás Camila había aceptado lo inevitable. Se había enamorado. Sabía que lo que sentía por Lauren era ese mito del que tanto escribía pero jamás había conocido. Lauren era la inspiración para sus libros. Tanto que había terminado el libro que llegó escribiendo a Canadá y se lo había enviado a su publicista que le había dicho que era un trabajo espectacular. "Amanecer en Vancouver" esa era el nombre que le había dado en honor a ese hermoso lugar donde lo había escrito, y ahora había un libro más. "Letras de Amor"...un libro que era su historia con Lauren.
Se apoyó contra la ventana del balcón y respiró hondo mientras pensaba en lo que estaría haciendo Lauren. La única razón por la que había aceptado asistir a Whistler era solo para evitar molestar a Jason y que decidiera irse. Las cosas entre él y Lauren eran muy tensas por el simple hecho de que Lauren sabía que la trataba mal. Camila no se imaginaba lo que diría Lauren si supiera que también la golpeaba. Lo correría de la casa y luego a ella por ser tan estúpida y permitir que la historia de su infancia se repitiera. Pero Camila sabía que antes de Lauren no había tenido un motivo para luchar, y en realidad seguía sin tenerlo porque Lauren y ella jamás pasarían de unos cuantos encuentros en una cabaña a escondidas.
Camila suspiró sabiendo que prefería tener esos momentos robados que no tener nada. Lauren la había hecho vivir y llenarse de felicidad aunque fuera en esas horas que pasaban juntas. Habían tenido dos semanas donde se habían hecho el amor por dos horas diariamente. Camila no podía dejar de desearla, de añorarla. Soñaba con ella. Estaba completamente loca por Lauren. Estaba enamorada de ella.
—¿Qué haces parada allí sin hacer nada? —dijo Jason abriendo la puerta de la habitación rápidamente y viendo que su maleta aún seguía en la cama sin desempacar—. ¿Qué pasa con mi ropa?
—Estoy...estoy...—Jason se acercó viéndola con furia.
—Necesito una camisa y un pantalón porque tengo una reunión con un productor que me acabo de encontrar en el salón. Y tú estás de idiota parada sin hacer nada viendo a la nada pensando en estupideces. ¿Eres inútil? —dijo acercándose rápidamente y empujándola haciendo que Camila cayera en la cama de golpe y su cabeza se golpeara fuertemente contra el respaldo de madera.
Camila gimió de dolor al tocarse y sentir un dolor profundo en una parte especifica que había llevado el peor golpe. Vio su mano y se dio cuenta que tenía una mancha roja en ellos. Sangre.
—Mala en la cama, inútil y estúpida—dijo fuertemente—. Voy a darme una ducha y quiero esa camisa lista en la cama—le gritó—. O atente a las consecuencias.
Camila simplemente desvió la mirada y Jason se acercó a ella tomándola del rostro para que lo viera con una mano.
—¿Entendiste? —Camila asintió y Jason la soltó empujándola y se dirigió al baño mientras Camila se quedaba en la cama. Esa era su vida. Y al terminar esos meses era lo que tendría que volver a vivir porque Lauren ya no estaría con ella. Camila sintió que las lágrimas se deslizaban por sus mejillas de nuevo. Ahora debía de soportar porque si mantenía feliz a Jason podría quedarse más tiempo con Lauren, con su ojitos verdes, con la mujer que amaba. Su ángel, su Lauren.

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Capítulo 29: "Dolor"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:22 pm

We keep behind closed doors. Every time I see you, I die a little more. Stolen moments that we steal as the curtain falls. It'll never be enough"
Fragmento escrito por Lauren Jauregui

Lauren respiró hondo mientras se sentaba en la mesa acompañada del olor a la deliciosa pasta que había preparado Ryan y la copa de vino. Su sonrisa vacilo un poco al ver lo mucho que él se estaba esforzando por agradarla. Se sentó a su lado y tomo su mano dándole un beso y Lauren trato de sonreír.
—Todo se ve delicioso—dijo Lauren cortésmente—. Muchas gracias por preparar la cena.
—Sabes que es algo que disfruto hacer sobre todo si es para ti amor—Lauren sonrió vacilantemente y le dio un trago a su copa de vino—. Lo único malo de tener a Camila y Jason aquí es que casi no pasamos tiempo solos como el año anterior.
—Normani y Dinah están por unirse—susurró Lauren suavemente. Ryan asintió sirviéndole una buena porción de pasta en el plato y pasándosela.
—Sé que planeaste una gran fiesta de navidad con los de tu equipo y me parece genial que vengan. La verdad es que es me alegra que puedas pasar unos días aquí y relajarte de todo este mundo de giras y álbumes. Sé que lo disfrutas pero también te cansas mucho de viajar y viajar.
—Pero es algo que disfruto muchísimo—dijo viendo la pasta y tomando un poco de vino—. Siempre fue mi sueño y todo lo que hago, lo hago porque amo la música y todo se lo debo a mis fans.
—Se lo entregada que eres—dijo Ryan tomando la mano de Lauren donde descansaban sus argollas de matrimonio y de compromiso—. Pero ahora estamos aquí y me gustaría que te olvidaras de todo y disfrutáramos de este momento juntos. Te he extraño mucho, Lauren.
Lauren suspiró y bajo su mirada un momento sin saber muy bien que decir.
—He estado todo el tiempo aquí, Ryan—dijo Lauren suavemente.
—Lauren...seamos sinceros—la vio a los ojos—. Tú has estado muy alejada estos últimos días y ayer mientras estábamos juntos vi tus lágrimas...
—No me pasaba nada—Lauren suspiró—. Estábamos haciendo el amor y funcionó.
—Pero cuando te pregunte porque llorabas tú me ignoraste y me dijiste que siguiera—dijo Ryan—. Me sentí muy mal, Lauren. Quiero que me digas que pasa...¿Es una recaída? ¿Has sentido deseos de drogarte de nuevo?
—¡No! —dijo rápidamente Lauren—. No tiene nada que ver con eso Ryan. Simplemente es que he estado recordando cosas y he estado un poco sensible. He tratado de recordar para...—guardó silencio un momento pensando muy bien las palabras que iba a decir—,...para crear nueva música.
—¿Crear nueva música? —susurró—. Por eso casi no hablas conmigo y te cierras a mí cuando intento acercarme a ti.
—Solo necesito espacio creativo—dijo Lauren suavemente mientras cenaba—. No es nada malo de vez en cuando tener cada uno de nosotros tiempo para poder convivir con su propio "yo".
—Pero todo tu tiempo lo pasas con Camila, y no sola—Lauren lo vio a los ojos y Ryan suspiró apenado—. Quizás esté un poco celoso de la relación que has logrado formar con ella—Lauren bajo la mirada a su plato llenando su cubierto de pasta para no ver a Ryan a los ojos—. Entiendo que cuando se inicia una amistad se necesita tiempo para conocerse y sinceramente me alegra mucho que la relación de las dos se fortaleciera tanto hasta llegar a ser una sólida amistad. Camila lo necesita y posiblemente tú también.
—Entonces no entiendo a qué viene tu reclamo—dijo Lauren suavemente—. Camila y yo tenemos en común muchas cosas y nos gusta trabajar juntas. Las dos entendemos el espacio porque somos artistas. Ella escribe y yo hago mi música y ella me ha ayudado incluso con algunas letras.
—¿Cómo de la canción que acabas de tocar? —dijo viéndola a los ojos—. Jason dice que ella tiene mucho conocimiento en amores secretos—Lauren lo vio sorprendida y Ryan simplemente suspiró viendo los ojos de su esposa oscurecerse de enojo.
—¿Qué estas insinuando? —dijo Lauren sintiéndose molesta de repente—. Lo que diga ese imbécil de Camila no es cierto. Es una bestia que no sabe tratarla y que yo estoy a punto de correr de mi casa.
—Esto es lo que me preocupa—susurró Ryan—. Siempre terminamos hablando de Camila. No existe un día en que no lo relaciones todo con ella. Hablas de ella, pasas tiempo con ella. Pero yo intento acercarme a ti y me esquivas como si estar cerca de mí te produjera alguna enfermedad.
—No seas ridículo, Ryan—dijo Lauren suavemente—. Sabes que eso no es verdad.
—Sabes que si es cierto lo que te digo—la voz de Ryan sonaba molesta pero seguía manteniendo el tono cortes y la suavidad en sus palabras.
—Ahora resulta que te pones celoso de mis amigas—respondió Lauren indignada y se vieron a los ojos—. Eso sí es nuevo.
—No estoy celoso de tus amigas, Lauren—dijo suspirando—. Estoy celoso porque parece que te abres más con una mujer que conoces hace unas semanas que conmigo que soy tu esposo.
—Nos casamos hace un año Ryan...cuando yo ya tenía mi álbum y estaba promocionando. Ahora mismo estoy escribiendo, es lo único que ha cambiado. Que necesito muchas veces estar a solas y meditar y sentir la música. No es que no quiera estar contigo o que te rechace.
—Y yo te doy tu espacio y lo sabes perfectamente—la vio a los ojos—. Lo único que me pone mal es saber que estas mal y no saber qué pasa. No poder ayudarte.
—No estoy mal...—volvió a repetir Lauren tomando la copa de vino y apartando su plato de comida. Había perdido el apetito.
—Entonces...¿Qué pasó anoche? —dijo Ryan—. Ayer que después de muchos días finalmente hacíamos el amor empezaste a llorar.
—Estas molesto porque simplemente no he querido tener sexo contigo—dijo Lauren suavemente—. Ese es todo el problema. Ayer lo hicimos.
—Bueno no precisamente molesto—dijo Ryan serio—. Pero no me gusta la sensación de que cada vez que llego a la cama y te tocó te pongas mal y te tenses a tal punto de escaparte y venir a tocar el piano durante toda la noche. O que cuando finalmente podemos tener un rato juntos huyas a esa cabaña que, yo no tenía idea que existía a escribir acompañada por Camila.
—Pasamos semanas sin tener relaciones cuando estoy de gira—dijo Lauren a la defensiva—. Y ahora estas discutiendo solo por unos cuantos días—se empezó a levantar de la mesa pero Ryan la detuvo.
—No te levantes y huyas de nuevo, Lauren—susurró—. Quiero que lo hablemos. Quiero que me digas que te está pasando. ¿Hice algo mal? ¿Estas así solo porque ayudo a Jason con Camila?
—¡Esto no tiene nada que ver con Camila! —gritó Lauren perdiendo los nervios y Ryan la vio totalmente paralizado. Lauren jamás le había gritado—. Tú eres el que la pones como la causante de todos los problemas. Cuando, uno...—empezó a enumerar Lauren—,...no existe ningún problema.
Se vieron a los ojos fijamente mientras Ryan simplemente se arrepentía de haber arruinado la noche que tenía preparada al ver como Lauren volvía a encerrarse en sí misma.
—Dos, Camila y yo somos amigas y compartimos tiempo juntas como lo hago con Normani o Dinah—Ryan empezó a negar pero Lauren no lo dejo hablar— Tres, solo quiero escribir música ahora que puedo hacerlo. Quiero perderme en la música y olvidarme de todo lo que me rodea.
—¿Eso incluye olvidarte de mí? —dijo Ryan fríamente y Lauren suspiró.
—Será mejor que me vaya—dijo empezando a caminar y Ryan la siguió.
—Eso es lo que últimamente haces, huir de todo—dijo Ryan—. ¿Es la influencia de ella en tú vida? —su voz fue suave—. ¿O es que simplemente te diste cuenta que no soy lo suficiente para ti?
—Oh, Ryan por Dios—dijo Lauren—. Escucha lo que dices no tiene sentido alguno. Te estas victimizando solo por lo que paso anoche.
—¿Crees que fue lindo para mí? —dijo él—. Estaba haciéndole el amor a mi esposa y de repente escuchar que rompe en llanto cuando estamos llegando al orgasmo. ¿Crees que eso es lindo para mí? —la vio a los ojos y vio la mirada triste de Lauren—, y que cuando estoy tratando de hablarlo contigo, te escondas y huyas cobardemente en lugar de enfrentar el problema y decirme que es lo que pasa.
—Es que no pasa nada—volvió a repetir Lauren—. No me pasa absolutamente nada.
—No pasa nada y esta es la primera vez en meses que tenemos una discusión.
—Estamos discutiendo porque tú tienes celos de una mujer que lo único que ha hecho es ofrecerme su amistad y estar conmigo cuando la necesito—Lauren lo vio a los ojos—. Una mujer que me ha tenido la confianza de dejarme entrar en su vida y creer en mí. Una mujer que tú detestas porque estas tomando partido por su marido que es un idiota que la maltrata.
—Lo que estoy intentando hacer es ayudarlos a salvar su matrimonio porque Jason está enamorado de ella aunque ella sea infiel—le gritó Ryan y vio de repente como Lauren palidecía y la copa de vino caía al piso.
—¿Qué dijiste? —dijo Lauren pálida como un fantasma y preocupando a Ryan.
—¿Lauren te sientes bien? —dijo él acercándose a ella rápidamente y tomándola de la mano que de repente estaba fría.
—¿Porque dices eso?—preguntó rápidamente—. ¿Cómo sabes eso?
—Jason me lo dijo cuando fuimos a esquiar a Whistler hace unas semanas—y en ese momento el corazón de Lauren dejo de latir erráticamente. ¿Cuándo fueron a esquiar?
—¿Para la nevada? —Ryan asintió y Lauren simplemente se giró sintiendo su cuerpo temblar.
Debía de controlarse. Pero simplemente había momentos donde no podía hacerlo. No podía Jason haber descubierto lo de ellas porque empezó justamente para esa nevada. Por un momento su corazón casi se había detenido ante la posibilidad de que se descubriera su romance con Camila
—Eso es una estupidez, Camila no es ese tipo de mujer—dijo Lauren y de pronto se dio cuenta de lo que estaba diciendo y sintió un nudo en la garganta.
—Eso fue lo que él dijo—susurró Ryan—. Me dijo que a pesar de todo lo que ella le había hecho quería recuperarla y que sabía que actuaba mal porque ella lo había engañado muchas veces.
—Un hombre cobarde que justifica su maltrato hacia una mujer haciendo que parezca que está justificado—dijo Lauren molesta—. Vaya forma de ser cobarde culpando a su mujer por su falta moral y valores. Típico de hombres maltratadores —dijo Lauren—. Que solo justifican sus golpes en base a cualquier cosa para quitarse el cargo de conciencia.
—Yo no sé si sea cierto—dijo Ryan—. Pero en este momento su relación es la menor de mis prioridades cuando al mía se ve tan afectada. Lauren yo te amo. Solo quiero que estemos bien—la vio con ternura—. Solo quiero que mi bonita este bien y que sea feliz.
Lauren cerró los ojos suavemente sintiendo como Ryan la acercaba a su cuerpo en un abrazo tratando de evitar los vidrios y el vino derramado en el piso y Lauren sintió que las lágrimas llenaban sus ojos. ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué le estaba haciendo a ese hombre que tanto la quería?
—¿Me amas tanto como ayer? —le preguntó Ryan al oído tiernamente y Lauren simplemente cerró los ojos abrazándolo fuerte.
La noche anterior por primera vez había fingido un orgasmo estando con Ryan. La noche anterior por primera vez había llorado de impotencia de tener que "entregarse" a su esposo. La noche anterior había fingido que no pasaba nada por no herir más a ese hombre que había dado todo por ella.
—Claro que te amo, Ryan—dijo Lauren con suavidad sintiendo su corazón romperse porque esas palabras no las sentía, no como antes—. Soy una tonta, y tienes razón he estado alejada , pero prometo que voy a cambiar. Te juro que será diferente.
—Solo quiero que sea diferente—dijo Ryan suavemente—. No juzgo tú relación con Camila. Ella me cae muy bien en realidad y...—Lauren le puso un dedo en los labios y lo tomó de la mano subiendo por las escaleras.
—La cena...—dijo Ryan pero Lauren simplemente le sonrió sin que la sonrisa llegara a sus ojos verdes apagados y tristes.
—Puede esperar—dijo bajando la mirada un momento—. Voy a compensarte por lo de ayer y por lo de estos días.
—Lo único que necesito es tu compañía mi amor—dijo Ryan con la mirada iluminada y una suave sonrisa.
—Te deseo...—y esas dos palabras iluminaron el rostro de Ryan mientras rápidamente tomaba a Lauren en brazos haciéndola sonreír y besándola dulcemente en los labios.
—Te amo, Lauren—dijo Ryan apasionadamente deteniéndose un momento en las escaleras y Ryan la vio a los ojos. Lauren tenia una pequeña sonrisa pero su mirada estaba vacía.
—Yo también te amo—y en ese momento supo que era culpable esa noche también de mentir al decir un "te amo".
Esa noche aparte de fingir que quería hacer el amor tendría que mentir. ¿Amor? ¿Qué era en realidad el amor? Las manos de Ryan pasaron por su cuerpo haciendo que Lauren simplemente cerrara sus ojos fuertemente mientras sentía los besos de Ryan pasar por su cuello cuando la recostaba en la cama.
Sus ojos vieron el techo de la habitación y el rostro de Camila apareció en su mente haciendo que cada beso fuera como un puñal en su cuerpo. Su cuerpo añoraba el contacto humano. Pero solo el de una mujer. Y era el de Camila.
Lauren trató de quitarse el recuerdo de Camila, intentando responder a las caricias de Ryan y sintió dolor. Dolor por ese hombre tan maravilloso que tenía a su lado y al que estaba lastimando con su actitud y con sus acciones. Dolor por no poder controlar su carácter y sus pensamientos sobre Camila. Dolor por estarle siendo infiel a su esposo y con otra mujer. Y sobre todo dolor por haberle dicho que lo amaba cuando en realidad al pronunciar un "te amo" el único rostro que venía a su mente era el de Camila.
Esa noche Lauren trató de responder en la cama como siempre, como antes de conocer a Camila y cambiar su vida. Esa noche se olvidaría de Camila y le daría a Ryan lo que quería.
Esa noche sería solo la primera noche en la que Lauren Jauregui tendría que fingir que era feliz. En eso se había convertido ahora su vida. Una vida soñada basada en una mentira.
Lauren sintió que Ryan lentamente entraba en ella mientras cerraba los ojos y lo abrazaba mientras escuchaba su respiración trabajosa en su oído y él le besaba el hombro tiernamente.
—Te amo, Lauren—le dijo entrecortadamente al oído y Lauren sintió de nuevo una lágrima solitaria rodar por sus ojos.
"Perdóname"
Fue lo que pensó mientras el rostro de Camila venía a su mente y se abrazaba a Ryan fuertemente para que no viera sus lágrimas. Las mentiras le comían el alma porque a ella le habían mentido toda su vida y ahora estaba haciendo lo mismo.
Y lo peor del caso era que no sabía cómo parar. Porque parar sería dejar a Camila y no se sentía preparada. No sabía si alguna vez podría estarlo. Y tendría que soportar más noches como esas, más besos, más caricias. Fingir que era la mujer enamorada cuando sus ojos viajaran constantemente a esa hermosa escritora que le había robado el corazón. Su vida se volvería un infierno. Lauren lo sentía, y era verdad.
Esa noche Lauren empezó a vivir en el infierno, un infierno que seguro compartiría con Camila, y su infierno apenas comenzaba.

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Capítulo 30: "No"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:23 pm

"Why can't you hold me in the street? Why can't I kiss you on the dance floor? I wish that it could be like that. Why can't it be like that? 'Cause I'm yours"
Fragmento escrito por Camila Cabello

Camila estaba desesperada por llegar. El camino de dos horas se le había hecho eterno porque deseaba con todas sus fuerzas abrazar a Lauren por horas y darle un beso. Sus manos temblaron de anticipación, mientras sus ojos se cerraban al apoyar el rostro sobre la ventana con cuidado de no dañarse el fuerte golpe de la noche anterior que había hecho que parte de su frente se cubriera con un color purpura que era muy desagradable.
Pero el golpe era el menor de sus problemas. Lo único que deseaba era estar con la mujer que amaba. Ver sus hermosos ojos verdes y perderse en ellos. Perderse en ese mundo donde ellas podían estar juntas. Donde podían besarse en la calle, en una pista de baile. Donde podrían vivir su amor sin tener que mentir constantemente. El amor era un sentimiento tan puro que no debía ocultarse. Camila suspiró mientras tocaba su frente adolorida tratando de controlar sus emociones. Necesita a Lauren.
"Lauren, te necesito tanto mi amor".
Había pasado un solo día sin ella y se estaba volviendo loca. Estaba desesperada por verla. Y ese sentimiento de necesidad la estaba asustando muchísimo. Veinticuatro horas y se estaba volviendo loca. ¿Qué pasaría cuando los tres meses llegaran a su fin y jamás la volviera a ver?
Ese pensamiento era tan aterrador que Camila lo borró de su mente mientras el coche avanzaba y el silencio lo llenaba.
—¿Qué tanto miras por la ventana y suspiras?—preguntó Jason secamente—. ¿El golpe te dejo más tonta? —dijo riendo suavemente y Camila simplemente se encogió de dolor ante sus palabras.
—Me duele la cabeza—dijo Camila suavemente.
—No quiero que se te ocurra mencionarle a nadie lo que pasó. Yo diré que como eres tan torpe te caíste por las escaleras. Seguro Ryan y Lauren no hacen preguntas porque no lo van a dudar.
Camila vio los arboles con la mirada triste. Lauren le preguntaría por el golpe y no quería mentirle. Pero la perspectiva de que Lauren supiera que Jason aparte de maltratarla psicológicamente lo hacía físicamente era aterradora. Lauren jamás se quedaría callada y seguramente la detestaría por su cobardía. Camila no quería perderla.
—Espero que Ryan finalmente terminara—dijo Jason de repente sacando a Camila de sus pensamientos.
—¿Terminara? —preguntó suavemente.
—Me llamó al hotel preguntándome si podíamos quedarnos más tiempo—dijo Jason riendo—. Parece que el idiota tuvo suerte con tu amiga la cantante anoche. Y quería tener más tiempo con ella.
Camila sintió que le clavaban un puñal en el corazón. Su mente la golpeo con imágenes que hicieron que su corazón empezara a quebrarse. Sus manos temblaron. Lauren no. Lauren era suya.
No, por favor no.
—¿Tuvo suerte? —preguntó Camila sintiendo que sus ojos se llenaban de lágrimas.
—Pues seguramente pasaron haciéndolo por horas—dijo Jason riendo—. Lauren se ve de esas mujeres que le gusta el sexo día y noche. Por lo que le entendí a Ryan, no se la quitaba de encima.
Camila cerró los ojos horrorizada por la ola de dolor que atravesó su cuerpo. Fue tan fuerte que un pequeño gemido salió de su garganta haciendo que Jason se girara para verla unos segundos. Estaba viviendo una pesadilla. Una pesadilla horrible donde le decían que la mujer que ella adoraba había estado con otra persona. Una persona que podía estar con ella sin esconderse. Una persona que había prometido ante un altar estar con ella siempre. Su esposo.
—¿Él dijo eso? —preguntó Camila con la voz entrecortada.
—No me lo dijo de esa forma, estúpida—dijo Jason exasperado—. Pero fue lo que yo entendí—Camila apretó sus manos de impotencia—. Pero bueno que puedo esperar que entiendas lo que es tener buen sexo. Mientras él está casado con una mujer famosa yo tengo que soportarte a ti que eres una inútil que ni para abrirse de piernas es buena. Seguramente Lauren es buena en la cama con ese cuerpo. Seguro vive con ganas.
—¡No hables así de ella!—dijo Camila fuertemente sorprendiendo a Jason que simplemente la observó—. Respétela.
—¿Respetarla? —dijo Jason y de pronto empezó a reír fuertemente burlándose de Camila que casi temblaba de ira al escuchar las palabras de Jason. Jamás iba a dejar que ofendiera a Lauren. A su hermosa Lauren—. ¿Te volviste loca? —Jason aun reía mientras Camila simplemente volvía la vista a la ventana y sintió las lágrimas correr sin poderlo evitar y para su suerte Jason simplemente guardó silencio unos minutos después.
Ese dolor en su pecho era insoportable. Cada vez que la veía sonreír con Ryan. Cada vez que veía que él le preparaba el desayuno o lo daba una taza de café justo como a ella le gustaba. Cada vez que los veía compartir alguna sonrisa el corazón se le rompía un poco más y en ese momento sentía que su corazón estaba muerto. Un golpe de Jason no dolía tanto como el hecho de saber que después de muchos días sin tener relaciones sexuales con él como Lauren se lo había dicho habían aprovechado ese día para estar juntos.
Camila apretó sus manos pensando en que él había tocado el cuerpo tan hermoso de Lauren y había besado todos esos lugares que sus labios habían tocado. Camila había aprendido a hacer el amor en brazos de Lauren. Sus encuentros eran tan apasionados que Camila pensaba que no iba a poder resistirlos. La deseaba con cada respiración. No podía ocultarlo más. Camila estaba loca y apasionadamente enamorada de Lauren Jauregui. Una mujer que jamás seria suya. Una mujer con la que jamás sería más que una amante.
Lauren sintió los besos de Ryan en su cuello y respiró hondo mientras trataba de salir de la cama.
—Ryan creo que es momento de salir de la cama...—susurró mientras Ryan seguía dándole besos con una sonrisa.
—No quiero salir de la cama en todo el día—dijo riendo—. Ha sido la mejor noche y mañana de mi vida—Lauren sonrió al verlo feliz pero como en toda la noche esa sonrisa no logro iluminar sus ojos verdes opacos y desolados.
—Me alegra que estés feliz—dijo Lauren suavemente y Ryan le sonrió con sus ojos brillando de emoción.
—No puedo no reír y ser feliz cuando he tenido la mejor noche y la mejor mañana de mi vida—Lauren cerró los ojos ante esa frase que ya había escuchado dos semanas atrás de otros labios, y los recuerdos la golpearon fuertemente.

FLASHBACK:
—Me gusta mucho tu risa—susurró Lauren y sintió los labios de Camila besar lentamente su mejilla. Besos húmedos y tiernos.
—Es imposible no reír—dijo Camila con voz ronca moviéndose en los brazos de Lauren—. Es imposible no hacerlo cuando acabo de pasar la mejor noche de mi vida.
Lauren se movió lentamente para quedar el nivel de Camila. Los ojos de ambas se encontraron y Lauren se perdió en esos hermosos ojos marrones que la veían con la mayor de las ternuras.
—¿Te gustó? —susurró Lauren acariciándole la mejilla—. Quiero que seas completamente sincera conmigo.
—Me encantó—dijo Camila con profunda dulzura acercándose a Lauren hasta rozar su nariz con la de ella—. No cambiaria absolutamente nada de lo que acabamos de vivir, Lauren. Fue mágico y maravilloso.
FIN DEL FLASHBACK

Lauren asintió y trato de sonreír y en ese momento a lo lejos escuchó las cadenas de nieve de un coche sobre el asfalto. Su corazón dio un salto en su pecho. Camila. Camila estaba en casa. Su Camz.
—¿Ellos son...? —dijo Ryan y no termino de hablar cuando Lauren rápidamente saltaba de la cama y corría al closet para sacar ropa y correr a buscar a Camila. Iba a verla y a abrazarla durante horas, durante días.
"Camila su ojitos marrones"
"Camila su pequeña bebé"
Ryan observó a Lauren desde la cama totalmente confundido sin decir ninguna palabra al verla prácticamente casi romper su ropa tratando de ponérsela y luego correr hacia la puerta y salir sin decir ninguna palabra. Ryan sintió algo extraño en su corazón que simplemente ignoró y se levantó para seguir el ejemplo de su esposa con más lentitud. Jason y Camila habían llegado y esperaba que su Lauren de la noche anterior no sé fuera ante la perspectiva de "no estar solos".
Lauren prácticamente corrió por las escaleras con una suave sonrisa mientras escuchaba la puerta abrirse. Su corazón se detuvo al ver la hermosa figura de Camila mientras cargaba una maleta. Lauren corrió a su ayuda. Y en ese momento su mirada se cruzó con la de Jason que había tomado la maleta mientras la veía.
—Buenos días Lauren—dijo Jason sonriendo y en ese momento Camila se giró para verla y el corazón de Lauren se detuvo por dos cosas.
1) Camila no le sonreía y no la veía a los ojos.
2) Tenía un golpe horrible en su rostro.
—Camz—dijo acercándose rápidamente y recordando de golpe que Jason estaba a su lado así que evito su impulso de abrazarla—¿Qué pasó? —dijo Lauren totalmente desesperada y vio como los ojos de Camila literalmente se llenaban de lágrimas que empezaron a correr por sus mejillas.
—Camila tuvo un accidente en las escaleras—dijo Jason suavemente pasándole un brazo por los hombros y en ese momento todos giraron al ver a Ryan bajar las escaleras poniéndose su camisa—. Se cayó y se dio un fuerte golpe. Me asusté mucho pero ya está bien—dijo dándole un beso en la mejilla que Lauren ignoro porque Camila no había hablado absolutamente nada con ella.
Lauren se acercó a Camila y tiernamente trató de tomar su mano pero sintió que Camila la apartaba solo dejando que sus dedos rozaran. Ryan se acercó a Lauren y la abrazó por la cintura pegándola a él mientras se quedaba sorprendido viendo el golpe de Camila en el rostro y sus lágrimas.
—Dios mío Camila—dijo totalmente sorprendido al ver su golpe—. ¿Quieres que te lleve al hospital? —rápidamente ofreciéndose—¿Te sientes muy mal? Estas llorando—Ryan estaba sinceramente preocupado.
—Ya me encargue de ella y no fue nada—respondió Jason mientras Camila bajaba la mirada—. Llora porque tiene un fuerte dolor de cabeza. ¿No es así mi amor?
—Si—fue lo único que dijo Camila—. Fue un accidente muy desafortunado. Me distraigo con facilidad—su mirada se dirigió al lugar donde la mano de Ryan acariciaba la cintura de Lauren y sintió que la respiración le faltaba ante el dolor en su cuerpo—. Discúlpenme por favor pero necesito descansar.
—Te acompaño—dijo Lauren separándose de Ryan y siguiéndola pero Camila se detuvo y ambas se vieron a los ojos por primera vez desde que Camila cruzara la puerta y Lauren se dio cuenta del dolor que existía en esas orbes marrones y lo ridículamente obvia que estaba siendo ante los ojos de Jason y Ryan.
Pero no podía evitarlo solo quería curarla con sus besos y acariciarla para quitarle su dolor de cabeza. La había extrañado tanto. Era insoportable tenerla cerca y no besarla. Pero las próximas tres palabras de Camila la dejaron prácticamente paralizada.
—No—respondió fríamente—, estoy bien—fue lo único que pronuncio antes de dar una media vuelta y dirigirse a la habitación. Dejando a Lauren de pie con la mirada sorprendida y el corazón hundido.
¿No? ¿Estoy bien?
Y en ese momento se dio cuenta que Camila la acababa de rechazar.

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Capítulo 31: "Padd"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:23 pm

"That I love you. I have loved you all along and I miss you. Been far away for far too long"
"Far Away" del album Just Me de Lauren Jauregui

La noche había caído cubriendo Vancouver en penumbra. En una casa el silencio era espeso sin contar el suave sonido del viento frio mover las hojas de los arboles levemente. El reloj marcaba las dos de la mañana. Y Lauren simplemente no podía dormir, y la razón de sus desvelos por primera vez no era la música. En realidad, si era sincera con ella misma desde hace dos semanas la razón de sus desvelos no era la música. Era ella. Camila.
Lauren bajó la mirada mientras simplemente permanecía sentada en el sofá del salón con la mirada perdida en medio de la noche. No podía tocar, no podía dejar de pensar en ella. Su día se había arruinado desde las diez de la mañana del día anterior que Camila entró por la puerta de la casa y ni siquiera cruzó una mirada con ella. Camila la había ignorado y rechazado y ahora ya eran las dos de la mañana y no la había visto.
Camila había estado encerrada en su habitación durante todo el día. No había salido en ningún momento, y aunque Lauren había intentado verla había sido rechazada. Los ojos de Lauren se llenaron de tristeza y acomodó su cabello que caía descuidadamente por sus hombros. ¿Qué podía hacer? No podía dejar de pensar en Camila. Necesita hablar con ella y saber que pasaba. Todo su día había sido horrible porque la había extrañado.
¿Se habría dado cuenta Camila que lo de ellas era una locura? Lauren sabía que aquello se estaba saliendo de control para las dos. Lo había descubierto hoy que prácticamente se había tirado en sus brazos estando Ryan y Jason presentes. Pero no podía evitarlo. No podía simplemente huir de la realidad y desaparecer el tiempo. Pero tampoco podía seguir sentada allí compadeciéndose de sí misma muerta de tristeza. Sus ojos se dirigieron hacia donde estaba la habitación de Camila y se puso de pie.
¿Lauren Jauregui se había vuelto loca? Lo más probable es que siempre lo hubiera estado. Lauren se quitó sus zapatos y empezó a caminar hacia la habitación que ocupaban Camila y el estúpido de Jason. La necesitaba y si estaba haciendo el ridículo rogándole atención poco le importaba. Necesitaba saber cómo se encontraba de su golpe y si estaba bien. Necesitaba saber porque la había ignorado. Al llegar a la habitación abrió suavemente y lo que se encontró le partió el corazón.
Lauren vio que Jason ocupaba toda la cama y que estaba profundamente dormido. Y había una silueta sentada justo en la ventana. Una silueta que pertenecía a la mujer que adoraba. Lauren se acercó un poco más y se dio cuenta que Camila estaba dormida en el balcón con su cabeza apoyada en el vidrio mientras abrazaba un osito de peluche. Y Lauren se dio cuenta que era el osito Paddington que ella le había obsequiado. Tenía a "Padd"

FLASHBACK:
UNA SEMANA Y CINCO DÍAS ATRÁS...
Las manos de Lauren acariciaron el cabello de Camila que estaba recostada en su pecho mientras solo una sábana cubría sus cuerpos desnudos después de hacer el amor. Era el tercer día en el que se encontraban en la cabaña justo al amanecer y tenían esas horas robadas. Lauren suspiró besándole la cabeza con ternura y sintió los tiernos labios de Camila sobre su cuello.
—Esto fue maravilloso—dijo Lauren con la voz exhausta—. Ha sido lo más intenso que he vivido en mi vida.
—A mí me pasa lo mismo cada vez que estoy contigo—susurró Camila—. Siento que cada parte de mi cuerpo que tocas queda marcada con fuego. Adoro lo que me haces sentir.
—No puedo mentir—susurró Lauren—. Me encanta tenerte desnuda con tu cuerpo pegado al mío—Camila sonrió y beso el cuello de Lauren tiernamente escuchándola gemir cuando pasó su lengua justo por ese lugar donde latía su pulso que había aumentado considerablemente. Aquello era tan hermoso—. Tengo una sorpresa para ti—Camila sonrió mientras se subía sobre ella y la veía a los ojos con su cabello cayendo como una cascada tapando sus cuerpos. Lauren le acarició la cintura tiernamente y Camila le sonrió inclinándose para besarla la punta de la nariz con la mayor de las dulzuras.
—Tu siempre adoraste los amaneceres—susurró Camila viéndola a los ojos y acariciando su nariz con la de ella—. Yo los detestaba porque pensaba que ese sería otro día donde mi padrastro me golpearía a mí o a mi madre.
—Me gustaría retroceder el tiempo y que no tuvieras que sufrir de esa manera pequeña—Lauren le acarició la hermosa espalda pegándola contra ella.
—Lo odiaba Lauren—dijo Camila con dolor—. Aun lo odio.
Lauren acarició ese hermoso cuerpo que Camila le había entregado a ella. Lauren estaba segura que todas las veces que habían hecho el amor ella lo había venerado.
—El odio es un sentimiento que nos corroe el alma cariño—le acarició la mejilla—. Tú alma es muy noble para albergar ese sentimiento. Y te entiendo. Yo odie a mi padre por mucho tiempo. Pero ahora solo siento lastima por él. Porque murió sin saber que podría haber tenido una relación con una niña que lo admiraba sobre todas las cosas y que lo adoraba. Y lo mismo pasó con tu padrastro. Desperdicio la oportunidad de querer a una niña que ahora es una mujer exitosa y hermosa.
Los ojos verdes de Lauren estaban tan llenos de dulzura, y Camila se inclinó besando sus labios lentamente. Ambas mujeres se perdieron en el sabor de la otra. Sus labios rozándose y los gemidos que escapaban entrecortados mientras profundizaban el beso. Camila apoyó sus manos en la cama para no poner todo su peso sobre Lauren. Besándola como si su vida dependiera de ello. Aquello era el cielo. Estar en los brazos de Lauren Jauregui era como tocar el cielo con sus manos.
Se besaron por largos minutos. En la cabaña solo se escuchaba la acelerada respiración, el crujir de las sabanas y sus lenguas chocando entre sí. Camila sintió ganas de llorar ante lo perfecto del momento. Adoraba a Lauren. La adoraba profundamente.
—Te quiero—dijo Camila contra los labios de Lauren y la sintió sonreír.
—Yo también te quiero bebé—respondió Lauren volviendo a tomar sus labios apasionadamente. Unos minutos después ambas finalmente soltaron sus labios viéndose con deseo. Lauren se perdió en esos ojos marrones tan hermosos.
Lauren ahora estaba segura que los ojos marrones estaban infravalorados. Pero es que seguramente nadie había visto unos ojos más hermosos que los de Camila. Eran un reflejo de esa hermosa alma que se escondía atrás de esa mujer que tanto había sufrido. Lauren recordó la conversación que tenía pendiente con ella.
—¿Qué pasa con las amaneceres? —Camila suspiró.
—Antes no me gustaban...—respondió Camila abrazándola tiernamente y dejándose querer por ella—. Ahora es la parte del día que más anhelo. El Amanecer en Vancouver. Solo quiero estar aquí, estar contigo. Estar en este pequeño mundo que hemos creado donde mi cuerpo desnudo puede estar contra el tuyo y puedo hacerte el amor. Me gusta tocarte, besarte, hacerte mía una y otra vez.
—Y a mí me encanta entregarme a ti—la voz de Lauren fue suave acariciándole las mejillas dulcemente—. Eres la mujer más increíble que puede existir.
—Viniendo de la mujer perfecta eso es un gran halago—respondió Camila y Lauren la vio con cariño.
—Tengo una sorpresa para ti...—Lauren suavemente trató de levantarse de la cama y Camila se movió un poco tomando la sábana y tapando su cuerpo desnudo aunque Lauren estaba de pie frente a ella gloriosamente desnuda—. Quiero que cierres los ojos.
Los ojos de Camila vagaban admirando cada parte del cuerpo de Lauren totalmente idiotizada y con una sonrisa boba en su rostro. Lauren se inclinó sobre ella dándole un beso.
—Cierra los ojos cariño—Camila se acomodó sentándose sobre la cama mientras la sábana se deslizaba por su cuerpo y cerró los ojos escuchando como Lauren empezaba a correr por la cabaña.
Unos minutos después la escuchó acercarse y sonrió al sentir sus labios pegados a los suyos de nuevo.
—Me dijiste que Michael Bond era uno de tus escritores favoritos—dijo Lauren mientras se escuchaba una bolsa de papel. Camila sonrió medio abriendo sus ojos pero una mano se puso sobre ellos—. No hagas trampa—dijo Lauren riendo—. No los abras hasta que te lo diga.
—Mandona—dijo Camila haciendo un puchero adorable que hizo que Lauren se derritiera. Mientras ponía el osito sobre la cama junto con un libro.
—Me dijiste que "The Paddington Bear" era tu historia favorita porque habla de este osito inmigrante de Perú que llega a UK y que todos tenían problemas con su nombre y que a ti te pasaba mucho.
—Aún hay personas que tienen problemas diciendo mi nombre—dijo Camila tiernamente.
—Pues yo no tuve ningún problema—dijo sonriendo.
—Porque tú eres perfecta—respondió Camila haciendo sonreír a Lauren.
—No sé si perfecta—sonrió—. Pero hace dos días que Sonia viajó a Whistler le hice un encargo y lo trajo para mí.
Sonia era la persona que llegaba tres veces a la semana a limpiar la casa de arriba abajo. Sonia era una señora muy carismática que tenía años limpiando la casa y que vivía en un pueblo cercano a la Estación de Whistler. Y a la que Lauren le había pedido ese enorme favor para sorprender a Camila.
—Adorabas tanto el osito que lo compre para ti—dijo Lauren suavemente—. Abre los ojos preciosa.
Camila abrió sus ojos y se encontraron con el osito Paddington justo frente a ella y la sonrisa más hermosa de Lauren que se había colocado una camisa holgada cubriendo su cuerpo mientras estaba de rodillas viéndola expectante.
—Oh, Lauren—dijo Camila cubriéndose su boca con sus manos con sorpresa. Lauren vio como los ojos marrones brillaban.
—Es para ti—Camila tomó el osito con una sonrisa y se dio cuenta que también estaba un libro. El primer libro—. ¿Te gusta?
—Lauren esto es hermoso...lo adoro—dijo Camila emocionada.
—Hay algo dentro del libro—dijo Lauren suavemente y los ojos de Camila brillaron al abrir el libro y ver la hermosa caligrafía de Lauren.
Camz:
"El alma libre es rara, pero la identificas cuando la ves. Básicamente porque te sientes a gusto, muy a gusto, cuando estás con ellas o cerca de ellas"
-Charles Bukowski
Yo tengo la suerte de haber encontrado otra alma libre que se complementa muy bien con la mía. Dos almas afines que el destino unió para vivir su propia libertad. Una libertad que quiero vivir contigo.
Con todo el cariño del mundo, Lauren Jauregui.
P.S. Creo que Paddington "Padd" también es un alma libre. Así que somos un equipo de tres.
Lauren le entregó el osito a Camila y sonrió al ver como lo abrazaba contra su pecho.
—Es el mejor regalo que me han hecho en la vida—susurró Camila totalmente emocionada haciendo que Lauren se subiera a la cama y la abrazara dulcemente.
—Yo creo que el mejor regalo fue esa nevada—sus miradas se encontraron y Camila suspiró—. Porque nos dio la mejor parte de la otra.
—Dime que tenemos tiempo—dijo Camila atrayendo a Lauren para dejarla sobre ella mientras el osito era tiernamente apoyado en la almohada a su lado—. Dime que nos queda tiempo para hacerte el amor una vez más.
—Tenemos todo el tiempo del mundo—dijo Lauren quitándose la camisa e inclinándose sobre ella—. No existe el reloj cuando se trata de nuestra cabaña. Nuestro lugar.
—Nuestra propia libertad—dijo Camila finalmente y Lauren tomó sus manos y las entrelazó con las de ella poniéndolas sobre la cabeza de Camila mientras sus labios se buscaban ansiosos.
Esa mañana Lauren Jauregui había perdido totalmente la cabeza por ella. Por Camila Cabello.
FIN DEL FLASHBACK

—Cariño—susurró Lauren al oído de Camila mientras tiernamente trataba de tomarla en brazos y quitarla de esa incómoda posición en la que estaba. Camila era muy delgada por lo tanto cargarla no le costaba ningún trabajo. Aunque Lauren intentó no hacer ningún ruido al ver al hombre que estaba en la cama aun dormido.
Lauren finalmente logró levantarla y en el movimiento Camila despertó. Sus ojos se dirigieron al cuello de Lauren mientras ella salía de la habitación.
—¿Qué haces? —susurró Camila y Lauren suspiró—. Bájame por favor.
—Necesito hablar contigo—fue la respuesta de Lauren mientras se dirigía a su estudio tratando de no golpear nada—. No puedes ignorarme toda la vida Camila.
—Suéltame por favor—dijo Camila de nuevo moviéndose y provocando que Lauren se detuviera.
—Si sigues hablando de esa forma los vas a despertar...—dijo Lauren suavemente.
—Y no queremos que Ryan nos vea...—dijo Camila suavemente—. ¿Fue una noche memorable Lauren?
—No sé de qué hablas—dijo Lauren caminando de nuevo y llegando al estudio. Cerró la puerta y trato de encender la luz con una sola mano y lo logro para ver a Camila finalmente a los ojos. El golpe se veía incluso peor que en la mañana.
—Bájame ahora mismo—dijo de nuevo Camila y esta vez Lauren lo hizo—¿Cómo te atreves a entrar en la habitación de esa forma? —soltó Camila fríamente—. Jason podría haberte visto. Es cierto que esta es tu casa pero no puedes hacer ese tipo de cosas.
—Quería verte y tú no me estabas poniendo las cosas fáciles—dijo Lauren suavemente—. No me importa arriesgarme si el resultado va a ser pasar tiempo contigo.
—No quiero hablar contigo—dijo Camila dirigiéndose a la puerta y Lauren la tomó del brazo tiernamente.
—Camz, ¿Qué pasa? —dijo Lauren con dolor al sentirse rechazada de nuevo sus ojos estaban desolados—. ¿Por qué me estas rechazando? —sus miradas se cruzaron—. Solo quería pasar tiempo contigo. Te extraño mucho.
—No me mientas—dijo Camila con dolor—. Tú no me extrañas. ¿Cómo puedes extrañarme después de pasar esa maravillosa noche con él?
Lauren abrió los ojos como platos y en ese momento vio la mirada de dolor de Camila. Y lo entendió todo. Camila lo sabía.
—Puedo explicarlo—dijo Lauren rápidamente y Camila la vio con lágrimas.
—Ese es el punto Lauren—dijo Camila—. Que no quiero que me expliques, no quiero escuchar nada que tenga que ver con el hecho de que solo pase una noche fuera y te acostaste con él.
—Tienes que tratar de entender—dijo Lauren suavemente—. Él es mi esposo Camz.
—Exacto él es tu esposo—dijo Camila con lágrimas—. Déjame salir de aquí...
—Ya hemos hablado de esto Camz—dijo Lauren—. No puedo rechazarlo eternamente. Yo tengo un compromiso con él. Ryan es un buen hombre que yo estoy engañando.
—Déjame salir de aquí—dijo Camila con dolor—. Por favor Lauren.
—¿Crees que a mí no me duele? —Lauren la vio desesperada—. Quiero que me mires a los ojos y me digas que tú en estas dos semanas tampoco te has acostado con Jason—Camila evitó su mirada—. No puedes decirme que no porque sé que lo has hecho. Porque tienes un compromiso con él.
Camila no respondió y Lauren se acercó a ella tomándola de ambas manos donde en una descansaba el osito que le había dado días atrás.
—Por favor no me rechaces—dijo Lauren con dolor y la vio a los ojos—. Fue horrible para mi Camila—Lauren bajó la mirada—. Me sentí tan mal después, yo lloré todo el momento.
—Oh, Lauren...—dijo finalmente Camila al verla tan derrotada.
—Ryan estaba insistiendo mucho y sentí tanta pena. Ryan es un buen hombre y antes de que tú y yo nos conociéramos teníamos una buena vida sexual. Estuve tratando de posponerlo y de no hacerlo por días. Desde que tú y yo pasamos esa noche increíble yo...—bajó la mirada y respiró hondo—. Mi cuerpo anhela tus caricias más que a cualquier cosa. Y no quería estar con él. Pero es mi esposo, Camz. Es el hombre al que legalmente le debo respeto y fidelidad. Lo hice porque simplemente es mi deber como su esposa. Era mi obligación. Fue una obligación para mí.
—Él llamó al hotel—dijo Camila suavemente sintiendo como Lauren la acercaba a ella—. Le dijo a Jason que nos retrasáramos un poco porque quería tener tiempo contigo. Jason me dijo cosas horribles en el camino sobre que tú y Ryan habían tenido una noche fantástica y otras cosas que no quiero recordar. Me quería morir porque no pude decir nada. Me sentí tan impotente.
—No tenía idea de que hubiera hecho eso—dijo Lauren suavemente—. Te juro que no lo sabía bebé. Jamás hubiera permitido que pasara algo que sabía que te iba a doler—la vio a los ojos con cariño—.Y te entiendo. Yo creo que me hubiera vuelto loca. Prefiero vivir en la ignorancia que saber que la mujer que yo venero y a la que le hago el amor ha estado con alguien más. Perdóname.
—Me quería morir Lauren—Camila bajó la mirada y Lauren simplemente la abrazó tiernamente contra su cuerpo. Lauren sintió como su cuerpo finalmente liberaba toda la tensión que guardaba al estar en sus brazos. Se sentía liviana al estar cerca de Camila. Sentía su alma libre.
—Perdóname cariño mío—le dijo Lauren al oído con ternura—. No quería hacerte daño. Te juro que quisiera que las cosas fueran diferentes. Te juro que quisiera hacerlo pero por el momento creo que ninguna de las dos podemos ofrecer más. Tú tienes una carrera y yo tengo la mía. Esto que tenemos es...
—Es algo prohibido—dijo Camila tristemente y Lauren negó con la cabeza.
—No puedo darte más de tres meses—se vieron a los ojos—. Ninguna de las dos puede.
—Entonces creo que lo mejor sería no alargarlo más, Lauren—Camila desvió la mirada—. Antes que una de las dos termine lastimada o terminemos odiándonos.
—Pero estábamos bien—dijo Lauren—. Todo estaba bien.
—Haciendo el amor a escondidas y escapándonos con los nervios de ser descubiertas en cualquier momento—Camila dijo con impotencia—. Hoy sentí que mi corazón se destrozaba. Y sé que acordamos que no íbamos a ponernos mal. ¿Pero cómo hago Lauren? Soy humana y tengo sentimientos. Y creo que he sufrido demasiado en mi vida para esta vez buscar el dolor por propia voluntad.
—¿Qué estas queriendo decir? —dijo Lauren suavemente sintiendo un peso en su corazón.
Camila bajó la mirada con dolor y vio el osito en sus manos y las lágrimas salieron de sus ojos
—Creo que lo mejor será que regrese a Miami—Lauren bajó la mirada y en ese momento sintió un dolor inmenso en su corazón cuando vio que Camila simplemente dejaba a "Padd" en el banco del piano y empezaba a caminar hacia la puerta.

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Capítulo 32: "Mejores Amigas"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:24 pm

"—Es una noche muy fría—dijo una voz a su espalda mientras la mujer seguía observando a su caballo "Champion" desde la puerta—. No debería estar aquí Señorita Sinclair.
—¿Crees que logre sobrevivir? —preguntó ella con la voz apagada al ver a su caballo favorito sufrir.
—La vista estaba muy mal unos meses atrás, y estaba deteriorándose poco a poco. Lamentablemente todo ha venido cuesta abajo para él en estos últimos meses.
—¿Ha venido algún veterinario de la ciudad? —dijo Rachel girándose y encontrándose con los ojos verdes taciturnos y tiernos de Pierre.
—Yo me encargo de los animales señorita—dijo Pierre quitándose su sombrero y viéndola tímidamente.
—Me refiero a un veterinario titulado—dijo Rachel sonriendo.
—Pues está frente a uno—contestó Pierre sorprendiéndola—. Dr. Pierre M. Jenkins a su servicio.
Rachel lo miro y una suave sonrisa apareció en su rostro que Pierre correspondió tímidamente. Últimamente estaba aprendiendo muchas cosas de ese tierno y educado vaquero. Un vaquero que era un doctor. La sonrisa de Rachel era autentica. Pierre era sin duda el hombre perfecto".
Amanecer en Vancouver escrito por Camila Cabello.
I remember tears streaming down your face
When I said, "I'll never let you go"
When all those shadows almost killed your light
I remember you said, "Don't leave me here alone"
But all that's dead and gone and passed tonight
Just close your eyes
The sun is going down
You'll be alright
No one can hurt you now
Come morning light
You and I'll be safe and sound
Don't you dare look out your window darling
Everything's on fire
The war outside our door keeps raging on
Hold onto this lullaby
Even when the music's gone
Gone
Just close your eyes
The sun is going down
You'll be alright
No one can hurt you now
Come morning light
You and I'll be safe and sound
Just close your eyes
You'll be alright
Come morning light,
You and I'll be safe and sound...
Lauren sintió las lágrimas correr mientras la música poco a poco se iba apagando en su estudio y dejaba de tocar. Eran las tres de la mañana. Camila había salido por esa puerta casi una hora atrás y Lauren no la había seguido. El dolor en su corazón era grande, mientras sus ojos se dirigían a "Padd" el osito que estaba sentado en el lugar donde ella colocaba sus partituras. La soledad la estaba matando. El hecho de no poder hablar, de no poder decir nada le estaba comiendo el alma.
Camila no le había dado oportunidad de explicarse. Ella simplemente se había dejado guiar por sus emociones y celos y la había dejado de pie en medio de una habitación sin derecho a decir absolutamente nada. Ella había huido de lo que pasaba y Lauren hasta cierto punto la entendía. Pero también sufría por ella.
¿Acaso pensaba Camila que ella no moría de celos? Lauren muchas veces había tenido que contenerse para no entrar en la habitación y sacar a Camila para tenerla en su pequeña cabaña por siempre. Solo imaginarse a ese estúpido acariciándola la volvía loca. Pero sabía que debía controlarse. Lo sabía porque no podía hacer otra cosa. Su relación era simplemente pasajera y ambas lo sabían. No podía haber nada más. Lastimosamente no era algo que se pudiera explicar tan fácil al corazón. Había muchos sentimientos involucrados y era por eso que Lauren había decidido no seguir a Camila.
Quizás lo mejor sería pensar las cosas con más calma. No dejarse llevar por las emociones. Y sobre todo no enamorarse. Lauren jamás había sido de las personas que creyera en un amor de esos que hablan los libros. Por lo menos no eran cosas que le pasaran a ella, pero con Camila. Ella hacia que las cosas se sintieran diferentes y a Lauren la asustaba. La asustaba porque sabía que jamás podrían corresponderse la una a la otra.
Corresponder a Camila posiblemente sería perder su carrera y ella también perder la de ella. Vivirían en un mundo donde no las dejarían nunca en paz; y aunque los tiempos hubieran cambiado y existieran personas más abiertas de mente y fuera diferente en muchos aspectos, las parejas gay no eran muy bien recibidas en los medios ni en la sociedad. Eran criticadas y eran como la presa de todos los medios amarillistas. Ella y Ryan habían tenido problemas para mantener su matrimonio fuera de la prensa. Y la única razón era que Ryan no era una figura pública.
Si ella y Camila daban a conocer su relación, la prensa se volvería loca. Y Lauren no quería que Camila pasara por eso. Lauren cerró su piano y se apoyó sobre el enterrando el rostro en sus manos. ¿Qué demonios estaba pensando? Para que ellas dos pudieran ser pareja Lauren y ella tendrían que divorciarse. Ya podía leer los titulares y las historias que dirían de ambas. Sería horrible, además Lauren jamás había manejado su sexualidad muy bien.
Había leído un cierto número de post en las redes sociales o en algunas revistas que dudaban de su sexualidad. Sobre todo cuando lamentablemente Lauren podría haberse sentido atraída por alguna reportera que la entrevistara y sus ojos la delataran mientras la veía con admiración.
Algunos de sus fans habían hablado de eso y creían que ella pudiera sentirse atraída por ambos sexos. Aunque los rumores habían bajado considerablemente desde el momento en que se había casado. Lauren lo entendía, sus ojos jamás habían sido muy buenos para ocultar lo que pensaba.
Pero ella jamás había manejado bien ese tipo de noticias. No estaba preparada para hablar sobre su sexualidad y ser juzgada. Su vida había sido suficientemente destrozada por su adicción para que ahora tuvieran mucha más información para acabarla, como hicieron con su padre.
Lauren suspiró mientras sus ojos se encontraban cara a cara con el osito que Camila tan fuertemente había estado abrazando esa noche. Sus ojos se llenaron de dulzura al recordar la sonrisa y los ojos brillantes de Camila mientras le entregaba el osito días atrás. ¿Cómo podían cambiar las cosas en tan poco tiempo? Ahora estaba allí, desolada ante la posibilidad de perder a Camila. Su vida simplemente era un desastre.
Su infancia había sido destrozada por su padre, su adolescencia consumida en la duda y en la incertidumbre de su propia sexualidad, y en sus veinte había tenido las drogas, el alcohol y la música. Siempre existía algo que opacaba su felicidad. Y ahora que se podría decir que tenía una vida estable y feliz, se había vuelto loca por una mujer que tenía una vida igual o peor de destrozada que la suya.
Era como aferrarse a la viga de un barco que se está hundiendo. Solo esperando el momento en que finalmente va a hundirse sin importar lo que hagas. Y Camila era su salvavidas en medio de un océano desierto. Uno tan dañado como ella que jamás podría mantenerla a flote.
Habían sido las semanas más maravillosas de su vida. Lauren podía admitir eso sin dudar. Hacerle el amor a Camila había sido lo más hermoso que había vivido. Su cuerpo, sus besos, sus manos. Cada pequeña parte de ella siendo perfecta. ¡Dios, como se habían deseado! Y Lauren aun la deseaba con desesperación. Pero sabía que su relación con Camila era basada en eso, en el deseo. Era como vivir por fin esa experiencia que con el tiempo había descartado. No había nada más. No había sentimientos y no tenía que haberlos.
Lauren la quería muchísimo pero de eso a estar enamorada y perder la razón no lo creía posible. Pero en ese momento se sentía tan mal, tan triste, tan sola. Sus manos buscaron su celular y una pequeña sonrisa ilumino su rostro al ver la foto de su Home Screen. Una foto donde salía con sus mejores amigas. Lauren sintió tristeza y se encontró rápidamente marcando el número de Normani. Eran las tres de la mañana. Necesitaba la dosis diaria de Normani Kordei.
—¿Jauregui tienes sentido del horario y la decencia? —fue el saludo que le dio su amiga. Una música de fondo de escuchaba y Lauren sonrió.
—Estoy bien—dijo sonriendo—. ¿Y tú?
—Son las tres de la mañana—dijo fuertemente mientras la música cada vez sonaba más suave.
—¿Dónde estás? —preguntó Lauren con curiosidad. Había hablado con Normani muy poco durante el tiempo que tenia de estar en Vancouver. Pero sí sabía que Dinah Jane "Party Queen" Hansen estaba también en Los Ángeles. Por lo tanto tenía una idea de donde podría encontrarse Normani.
—Dos palabras...—susurró—. Dinah Jane—y Lauren empezó a reír ya sintiéndose de buen humor.
—¿Alguna fiesta inocente? —sonrió Lauren.
—Dejó de ser fiesta inocente desde el momento en que uno hombres musculosos y unas mujeres prácticamente desnudas cruzaron por la puerta sirviendo tequila con orejitas de conejo—Lauren empezó a reír.
—Lamento no estar presente, sobre todo por el tequila—rio Lauren.
—Yo pensé que por las mujeres casi desnudas y los hombres musculosos—Lauren sonrió sintiendo su corazón poco a poco recuperarse del fuerte golpe que había dejado Camila en el. Era eso lo que causaba hablar con Normani. Su mejor amiga, la que mejor la conocía. Una persona que jamás la rechazaría.
—Por eso también—dijo Lauren riendo mientras veía hacia la ventana—. Sobre todo con esos músculos, curvas perfectas y orejitas de conejo.
—Jauregui eres una depravada—dijo Normani riendo.
Lauren rio suavemente pero la risa poco a poco fue muriendo al ver el pequeño oso que tenía frente a ella. Una parte de su corazón quería hablarle a Normani con la verdad. Era la única que podría aconsejarla porque era la única que posiblemente compartiera su misma condición.
En el fondo Lauren siempre había sabido que Normani también podía sentir atracción por las mujeres al igual que ella. Pero ella jamás lo había dicho y como Normani era muy feliz estando con hombres, Lauren jamás había preguntado. Pero era la única con la que tenía un pasado en común y con la que podía hablar de lo que le pasaba.
Pero como decirle a tu mejor amiga, que también es amiga de tu esposo que le eres infiel. Y sobre todo con otra mujer.
—¿Cómo van tus vacaciones, Laur? —preguntó Normani mientras se sentaba en una de las habitaciones de la enorme mansión de Dinah.
—Van bien—Lauren suspiró perdiéndose en la vista de la luna que tenía frente a ella.
—No te oigo tan emocionada como días atrás—dijo Normani suavemente—. ¿Pasó algo con Ryan?
—No ha pasado nada con Ryan—respondió Lauren—. En realidad es algo diferente.
—¿Tiene algo que ver con tus invitados? —la voz de Normani fue suave—. ¿Con la escritora que quiere quitarme el puesto de mejor amiga?
—Nadie puede quitarte eso, tonta—dijo Lauren simplemente—. Y ella se llama Camila.
—Camila Cabello—dijo Normani riendo—. Tiene veinticinco años y vive en Miami. Es escritora de bestsellers y escribe frases como: "Dos almas que estaban destinadas para que el amor las encontrara".
—Leíste su último libro—dijo Lauren riendo y Normani suspiró irritada.
—Digamos que prácticamente ahora me puedo su biografía gracias a ti—dijo Normani—. Hablas mucho de ella.
—Es una mujer muy especial, Mani—su voz fue suave mientras recordaba a Camila y no pudo evitar sentir la añoranza en su cuerpo por ella—. Sabes que la admiraba mucho antes de saber que ella era la esposa del invitado de Ryan.
—También recuerdo que mientras estábamos de gira y leías sus libros me dijiste que te parecía una mujer muy atractiva—Lauren recordó esa conversación había sido en Londres—. Ya sabes como la apreciaste con esa parte gay tuya que solo me muestras a mí—dijo Normani y Lauren supo que estaba sonriendo al otro lado del teléfono.
—La foto en ese libro no le hace justicia, Mani—suspiró Lauren—. Es la mujer más hermosa que has visto en tu vida.
—Una mujer hermosamente casada igual que tu—recordó Normani.
—No entiendo que tiene que ver que estemos casadas con lo que estoy diciendo.
—Puedes preguntarle a Ryan que opina que su esposa este viendo lo "hermoso" en otra persona que no es él, y que resulta ser una mujer. Ya sabes mujer con mujer. Lesbianismo. Dos mujeres—Lauren puso los ojos en blanco.
—¿Puedes tomarte algo en serio? —dijo Lauren suavemente y Normani rio.
—Si quieres que actué de psicóloga personal vas a tener que darme más información Jauregui—dijo rápidamente Normani—. Recuerda que soy bailarina, no terapeuta.
Lauren se sorprendió por lo que dijo Normani y su corazón saltó en su pecho. ¿Lo sabría?
—No necesito una psicóloga...—dijo Lauren a la defensiva—. ¿De dónde sacas esa tontería?
—Veamos—empezó Normani—. Podemos hablar del hecho de que me llames a las tres de la mañana. Solo eso es suficiente para saber que algo te pasa—Lauren suspiró—. Tu valoras tanto el sueño que seguramente comprarías horas si pudieras pagarlas.
Lauren bajó la mirada sintiendo de pronto todo el peso de la verdad sobre sus hombros. Necesitaba hablarlo con alguien. Necesitaba el apoyo de alguien pero no sabía cómo decirlo.
—Y podemos agregar que Ryan me llamó hace dos días preguntándome si habíamos discutido porque te notaba distante y extraña con él—dijo Normani y Lauren cerró los ojos.
—Últimamente el pasatiempo de Ryan es hablarle a la gente y preguntarles por mí—dijo Lauren sintiendo una pequeña llama de furia en su interior—. No tiene derecho a hacer tal cosa.
—Estamos de acuerdo en eso y es por esa razón que lo ignoré, y porque Dinah estaba prácticamente vaciando la piscina sobre mí cuerpo mientras tomaba el sol. Esa pequeña piscina que tiene en su casita—dijo Normani con sarcasmo y luego suspiró.
Lauren guardó silencio intentando pensar que hacer. Decirle o no decirle, era tan difícil decidir.
—¿Qué pasa Lauren? Créeme que cuando Ryan me dijo que estabas actuando de forma extraña con él me sorprendí. Porque tú y yo hablamos algunas veces y siempre te escuchaba feliz. Pensé que las cosas iban bien entre ustedes. Ryan y tú jamás discuten por nada.
—Digamos que esta vez las cosas se han complicado un poco. Hay algo que quiero decirte pero no sé cómo empezar.
—El principio siempre es una buena opción, Lauren—dijo suavemente Normani—. ¿Qué pasa? Tú jamás eres insegura.
—Ahora resulta que hago muchas cosas que antes jamás hubiera hecho—susurró Lauren—. Es como una nueva yo.
—No lo haces fácil para mi Laur, de esa forma no voy a poder ayudarte.
—Hace dos semanas hubo una nevada—explicó Lauren—. Ryan y el esposo de Camila, Jason decidieron ir esa mañana a la Estación de Whistler—Normani la interrumpió.
—Y quedaron atrapados...—terminó Normani—. Eso ya lo sabía Lauren. Me lo dijiste.
—Esa noche pasó algo Mani—dijo Lauren suavemente—. Pasó algo importante.
—¿Algo importante? —preguntó Normani—. Algo como el hecho que no dormiste con tu esposo.
—No dormí con él pero esa noche no dormí sola—susurró Lauren y en ese momento escuchó como algo se caía al otro lado del teléfono y parecía ser una copa. Lauren cerró los ojos esperando el gritó de Normani, uno que jamás llego.
—¿No dormiste sola? —preguntó Normani suavemente—. ¿Entonces con quien dormiste?
Lauren guardó silencio y en ese momento escuchó la respiración entrecortada de Normani y se dio cuenta que estaba simplemente atando cabos sueltos.
—¿Fue ella? —la voz de Normani se escuchaba sorprendida—. ¿Camila?
—Si—confirmó Lauren con tristeza—. Esa noche de la nevada Camila y yo estuvimos juntas; yo le hice el amor, y engañe a Ryan.
Lauren suspiró y el silencio se extendió indefinidamente entre ellas. Y unos minutos después escuchó la voz de Normani muy tranquila para lo que acababa de escuchar.
—¿Qué sientes por ella? —preguntó directamente Normani.
—Me vuelve loca—respondió Lauren sin dudarlo—. Siento cosas que jamás había sentido antes y esa noche fue hermosa. La pasión, la ternura.
—¿Es gay? —dijo Normani y Lauren suspiró.
—Camila dice que jamás había sentido atracción por ninguna mujer antes.
—Solo se acuesta con ellas de vez en cuando—dijo sarcástica y Lauren guardó silencio—. Perdón. Eso estuvo fuera de lugar—suspiró—. Es solo que estoy muy sorprendida, Laur. Me dejas sin palabras.
—Yo también estoy sorprendida Normani—dijo suavemente acercándose a la ventana mientras abrazaba a Padd—. Lo que siento por ella es completamente intenso. Es un deseo crudo que me llena todo el cuerpo. Cuando la tengo cerca no puedo evitar desearla con una desesperación que me está matando.
—¿Sigues con ella? —preguntó Normani y Lauren sintió como las lágrimas llenaban sus ojos—. No me respondas—dijo su amiga—. Tú silencio me lo dice todo.
—Por eso no puedo mirar a Ryan a los ojos—dijo triste—. No puedo hacerlo sabiendo lo que le estoy haciendo. Pero no puedo pararlo. No puedo Normani.
—¿Y ella que piensa de todo esto? —dijo saliendo de la habitación y dirigiéndose a la habitación de Dinah.
—Ella siente lo mismo que yo. La relación con su esposo es más complicada. Él la maltrata mucho.
—¿La golpea? —dijo sorprendida.
—En realidad no la golpea—dijo Lauren—. Pero si la maltrata psicológicamente y esas cosas. Ella dice que últimamente no lo hace o piensa que en realidad no es maltrato porque no le pega. Pero la forma en que le habla es denigrante.
—¿Qué estás haciendo Lauren? —preguntó su amiga.
—No tengo ni idea Mani, pero no puedo pararlo—dijo Lauren—. Me siento desesperada y tan sola. Las dos sabemos que lo nuestro no puede durar más que el tiempo que estemos aquí. Pero últimamente las cosas entre nosotras se han complicado.
—¿Más? —dijo Normani encendiendo la laptop de Dinah
—Parece que hoy ella terminó conmigo—dijo en un sollozo y Normani suspiró escuchando a Lauren llorar y rápidamente empezó a buscar vuelos disponibles. En ese momento la puerta de la habitación se abrió y entró Dinah. Normani le hizo una seña con su dedo para que guardara silencio.
—Lauren tienes que calmarte—susurró Mani al teléfono mientras Lauren seguía llorando y Dinah se acercaba preocupada.
—Las cosas se complican porque yo me acosté con Ryan y ella se enteró y ella dice que no puede con lo que siente—dijo entre sollozos entrecortados—. Pero yo también me pongo celosa, pero ella dice que va a regresar a Miami—Normani trató de seguir la historia de Lauren pero le fue difícil—. Me siento sola. Y ahora ella me dejó y no sé qué hacer.
—No estás sola, Laur—dijo Normani con convicción—. O en algunas horas ya no lo estarás.
—¿Por qué? —preguntó Lauren sollozando.
—Porque Dinah y yo vamos para allá ahora mismo—vio a Dinah que simplemente asintió—. Acabo de hacer las reservas del avión. No vamos a dejarte sola. ¿Me escuchaste? No estás sola.
Normani siguió hablando uno minutos con Lauren tratando de tranquilizarla mientras Dinah le decía a su manager que empezara a despedir a sus amigos, y cuando finalmente colgó los ojos de Dinah la veían fijamente desde la puerta.
—Si voy a salir de viaje sin dormir tienes que decirme exactamente qué está pasando—la vio fijamente—. Ahora mismo.
Normani suspiró y vio a Dinah a los ojos y pidiéndole una disculpa silenciosa a Lauren empezó a decirle todo. Absolutamente todo.

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Capítulo 33: "To Be With You"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:24 pm

"So here I am, staring at the moon tonight wondering how you look in this light. Maybe you're somewhere thinking 'bout me too. To be with you"

"To be With You" New Album de Lauren Jauregui

Dinah se ponía cada vez más pálida a medida que Normani iba hablando con ella sobre lo que pasaba con Lauren, y sus ojos se abrían con sorpresa y un poco de dolor de saber que ninguna de sus amigas de años atrás había confiado lo suficiente en ella para decirle toda la verdad. Sobre todo Lauren que la conocía mucho antes que a Normani. Y lo peor era que ella ya lo sabía pero no había comentado nada por respeto a Lauren, y porque esperaba que su amiga confiara en ella.
Normani trató de darle todos los detalles que pudo, de lo breve que había comprendido entre los sollozos de Lauren.
—Lo de Lauren con las mujeres no es nada nuevo para mí, Mani—dijo Dinah al finalizar—, es mi amiga y la conozco perfectamente. Cuando ella aún tenía el problema con la droga lo hacía en mi casa. Muchas veces la vi besándose o hablando con mujeres mientras yo trataba de minimizar los daños con ayuda de mi manager.
—¿Lo sabias? —dijo Normani sorprendida.
—Solo estaba esperando que fuera ella quien me lo dijera—dijo Dinah triste—. Pero no sucedió.
—Lauren siempre ha tenido miedo de esa parte de su vida—suspiró Normani—. Es algo difícil para ella, Dinah. No es fácil hablar de tu sexualidad abiertamente si tienes miedo a ser juzgada.
—Pero yo jamás juzgaría a Lauren por algo como eso—dijo Dinah viendo a Normani—. De quien te enamores no te define como persona. Y mucho menos define tu talento. Lo único que me preocupa de todo esto es que Lauren no sepa manejar algo así. Lauren jamás ha tenido relaciones serías. Su única relación ha sido Ryan y no es una mujer experimentada.
—Yo siento que está muy entusiasmada con esa mujer—dijo Normani suavemente y Dinah suspiró—. Tengo miedo que salga lastimada.
—Creo que no debemos juzgar antes de conocer toda la situación—dijo Dinah dejando su ropa y dirigiéndose a su closet donde empezó a empacar rápidamente.
—Creo que iré a empacar—dijo Normani.
—Que te lleve mi chofer, Mani—dijo Dinah sonriendo—. Deja tu coche aquí. Y nos vamos juntas al aeropuerto.
—No tardare mucho—dijo sonriendo y Dinah asintió mientras veía como Mani salía de la habitación y suspiraba.
—Quizás te entiendo mejor de lo crees, Lauren—susurró Dinah a la habitación vacía mientras aún quedaba el olor del perfume de Normani flotando en el aire.
Eran casi las cuatro de la mañana y Lauren seguía en el estudio viendo hacia la ventana abrazada al osito y con lágrimas en los ojos. Unos pequeños sollozos se escapan de su garganta mientras enterraba el rostro en el osito que le había dado a Camila. Entre sus sollozos Lauren no escuchó la puerta abrirse hasta que sintió dos tiernos brazos rodear su cuello y a alguien pegarse a ella. Lauren cerró los ojos mientras sentía el suave cuerpo temblando y abrazándola fuertemente. Era Camila. Su Camz.
Las lágrimas siguieron corriendo mientras simplemente se quedaban así. Abrazadas. Lauren recostada en el sofá y Camila abrazándola tiernamente. Los minutos fueron pasando mientras solo se escuchaban los sollozos de las dos. Hasta que poco a poco fueron cesando y la voz de Camila rompió el silencio.
—¿Es muy tarde para pedirte perdón? —le susurró Camila al oído y Lauren suspiró perdida en sus caricias—. ¿Para decirte que me equivoque?
—Oh, Camz—fue lo único que dijo Lauren antes de girarse y que Camila diera la vuelta para sentarse a su lado y verse a los ojos.
—No me voy a ir a Miami—dijo Camila con lágrimas y Lauren simplemente se limitó a abrazarla fuertemente contra su pecho—. No quiero regresar a Miami nunca, si eso significa que voy a perderte.
—No vas a perderme Camz—dijo Lauren suavemente—. Te entiendo cariño. Lo siento.
—No podía con los celos—susurró Camila—. Me estaban comiendo el alma. Aun no puedo con ellos, Lauren. Imaginar que él te toca, te besa y te hace el amor es más de lo que creo poder soportar.
—Lo sé—dijo Lauren con la mirada triste acariciándole la espalda.
—Escuché tu conversación—dijo Camila suavemente—. Jamás me fui. Me quede apoyada en la puerta todo el tiempo. Al principio pensé que ibas a salir pero luego te escuché tocando el piano y me quede sentada sintiéndome de repente tan sola y triste sin que estuvieras a mi lado. Nada de lo que dije lo decía en serio, Lauren. Y cuando te escuché llorar se me partió el corazón.
—Entonces sabes que mis amigas saben lo que pasa—Camila asintió cerrando los ojos.
—Por favor perdóname Lauren—dijo triste—. Me sentía tan mal y me deje llevar por los celos y te hice daño. No quiero escucharte llorar nunca más si la causa soy yo. Se me parte el corazón de provocarte lágrimas, a ti que solo sonrisas y alegrías me has dado en estos días más de lo que había vivido en toda mi vida.
—Te extrañe mucho—dijo Lauren viéndola a los ojos con la leve luz de la luna que entraba por la ventana.
—Yo también te extrañe mucho ojitos verdes—Camila le acarició la mejilla dulcemente—. ¿Me perdonas? No pienso irme a Miami ni separarme de ti. Yo solo debo aprender a controlar mejor mis celos.
—No tienes que pedirme perdón bebé—dijo tiernamente—. No quiero hacerte daño, Camz—Lauren la veía tristemente—. No puedo prometerte que no va a volver a pasar.
—Lo sé—suspiró Camila—. Yo tampoco puedo—Lauren asintió triste.
—Es lo que decidimos vivir, Camz—Lauren la vio a los ojos—. Yo no quiero dejar de estar contigo. Lo de Ryan pasó, pero te juro que fue una obligación para mí.
—Jason es también una obligación para mí—bajo la mirada—. Odio tener relaciones con él.
—¿Y conmigo? —susurró Lauren acariciándole la mejilla y viéndola con ternura.
—Contigo no puedo tener suficiente—dijo Camila acercándose a Lauren y pegando su frente a la de ella sus narices se rozaron y Lauren contuvo el aliento al ver los ojos marrones de Camila brillantes—. Nunca tengo suficiente. Podría pasarme en la cama contigo un día entero. Haciéndote el amor una y otra vez.
—¿Te gusta estar conmigo? —preguntó Lauren con ternura y Camila asintió viéndola con pasión.
—Lo adoro—susurró Camila—. Me encanta. Solo deseo que el tiempo que tengo en la cama contigo no termine nunca. Te deseo tanto.
—Nos deseamos—susurró Lauren—. Cuando sonríes, cuando escribes, cuando arrugas la nariz de ese modo tan adorable, te deseo.
—Cuando salí me sentí tan mal Lauren—dijo viéndola con dulzura—. No quiero dejarte. No quiero que lo que tenemos se termine. No me importa lo que dure. No me importa cuánto tiempo tengamos. Quiero que el tiempo que sea, lo aprovechemos al máximo estando juntas.
—Puedo prometerte que mientras sea nuestro tiempo tendrás todo de mí—la vio a los ojos—. Me entregare a ti de todas las formas posibles—la vio a los ojos—. Pero solo por favor prométeme tu algo.
—Lo que sea—dijo Camila viéndola a los ojos.
—Prométeme que no vamos a enamorarnos—dijo con dolor—. Prométeme que vamos a vivir esto como una maravillosa historia pero que al final vamos a poder decirnos adiós—Camila bajó la mirada y Lauren con su mano levantó su rostro para verla a los ojos—. Que vamos a poder seguir con nuestras vidas estando separadas.
—Te prometo que voy a intentar cumplir con lo que me pides—la vio a los ojos con ternura—. Te lo prometo—dijo con tristeza sabiendo que esa promesa llegaba muy tarde para ella.
Lauren asintió y Camila la vio con dolor mientras juntaba sus labios con los de ella en un beso dulce y profundo. Lauren sintió a Camila sobre ella y sus manos rápidamente la abrazaron por la cintura mientras se recostaba más en el sofá y la lengua de Camila jugaba con la suya. Lauren suspiró sintiéndose en casa con esos labios suaves sobre los de ella.
Sus manos acariciaron esa pequeña cintura de esa hermosa mujer que estaba sobre ella entregándose por completo. Era un beso tan hermoso que Lauren sintió como algunas lágrimas salían de sus ojos. Tenía que ser fuerte y luchar contra sus sentimientos.
—Tengo algo para ti—susurró Camila contra los labios de Lauren y ella se separó un momento con la respiración entrecortada. Y los ojos de Lauren brillaron de emoción—. Es una sorpresa.
La sonrisa de Lauren iluminó toda la habitación haciendo que Camila sonriera de igual forma. Se inclinó sobre Lauren dándole un dulce beso y luego la ayudó a ponerse de pie.
—Después de que me dieras a Padd estuve buscando alguna forma de darte algo especial.
—Me das algo especial solo con el hecho de estar aquí conmigo—dijo Lauren tiernamente—. De arriesgarte conmigo en esto que estamos viviendo. Lo único que quiero es que estemos bien.
—Todo está bien—dijo Camila tiernamente—. Tenemos nuestro amanecer y mientras el sol salga para darle la bienvenida a un nuevo día yo voy a estar contigo—la vio a los ojos—. Mi hermosa luna.
—Mi hermoso sol—susurró Lauren besándola lentamente y Camila suspiró contra sus labios mientras una de sus manos se dirigía atrás de su pantalón y de su bolsillo sacaba una hoja de papel doblada. Lauren la abrazó contra ella y Camila pasó sus brazos por el cuello de Lauren totalmente rendida a los besos de esa mujer.
—Estuve preguntándome que podía darte que te apasione tanto como la música. Y descubrí que en realidad la música es tú verdadera pasión. Que es lo que amas y por lo que vives.
—Quizás ahora también viva para hacerte el amor—la voz de Lauren fue dulce y Camila se derritió completamente por esa mujer. ¿No enamorarse? Para ella seria simplemente imposible.
—Y me encantaría acompañarte y vivir a tu lado—Camila le sonrió y le mostró una hoja de papel doblada la cual Lauren vio con curiosidad.
—¿Qué es? —dijo mientras trataba de tomarla pero Camila negó haciendo que Lauren se sentara en el banco de su piano y ella se sentó a su lado lentamente.
—Escribí algo para ti—dijo Camila tímidamente y suspiró—. Lo escribí anoche mientras extrañaba tus brazos y tu cuerpo a mi lado.
—¿Me escribiste una carta? —la sonrisa de Lauren fue maravillosa—. ¿Una carta romántica?
—Algo un poco diferente—susurró Camila—. Quiero darte algo que apreciaras como artista...—la vio a los ojos—. Trate de escribir una canción. Una canción dedicada solo a ti.
Los ojos de Lauren en ese momento brillaron emocionados y Camila sintió que se ruborizaba al ver la adoración con la que la pianista la veía.
—¿Una canción? —preguntó Lauren sorprendida y Camila asintió.
—No tiene música pero creo que tú podrías ayudarme en ese aspecto.
—Por supuesto—dijo Lauren abriendo su piano y viéndola con una sonrisa mientras Camila abría lentamente la hoja y la ponía en el lugar donde iban las partituras.
—¿Me la lees princesa? —dijo Lauren tiernamente y Camila la vio con profunda ternura acercándose más a ella.
He estado sola muchas noches
Y he estado esperando por las estrellas caer
Sigo esperando
¿Para qué?
No lo sé
Para estar contigo
Solo para estar contigo
Entonces, aquí estoy
Mirando a la luna esta noche
Preguntándome como te verás en esta luz
Quizás tu estés en algún lugar pensando en mí también
Para estar contigo
No hay nada que no pueda hacer
Y no puedo imaginar
Dos mundos rotando separados
Que se juntan eventualmente
Y cuando finalmente nos conozcamos
Sabré que es verdad
Estaré hasta el final del resto de mi camino
Pero este viaje
Valió la pena la lucha
Para estar contigo
Solo para estar..
Esperándote a ti desde el primer momento
Nunca dejarte ir
Que no daría yo
Por sentirme de esa forma, oh..
Oh, Estar contigo, oh..
Y no puedo imaginar
Dos mundos rotando separados
Que se juntan eventualmente
Y cuando estas parada aquí frente a mi
Es cuando sé que Dios sí existe
Porque él tendrá respuestas para cada oración
Para estar contigo
Solo para estar contigo, yeah..
Tu...
Lauren cerró los ojos cuando Camila finalizó y su corazón saltó en su pecho de una manera en que jamás hubiera creído posible. Escuchó la suave respiración de Camila a su lado y luego vio el piano. Su arte empezó a fluir recordando cada palabra leída por Camila y sus dedos bailaron sobre las teclas sin tocar aún ninguna melodía.
—To be with you—susurró Camila a su oído.
Lauren vio las teclas del piano y una pequeña melodía empezó a sonar mientras tocaba ese instrumento que era tan parte de ella. Camila se limitó a verla con adoración y empezó a tratar de seguir la melodía...
—Canta conmigo preciosa—susurró Lauren—. Canta conmigo mi hermoso sol.
I've been alone so many nights now,
And I've been waitin' for the stars to fall.
I keep holdin' out for what I don't know
To be with you, just to be with you.
So here I am staring at the moon tonight,
Wondering how you look in this light.
Maybe you're somewhere thinkin' about me too.
To be with you, there's nothing I wouldn't do.
And I can't imagine two worlds spinnin' apart
Come together eventually..
And when we finally meet, I'll know it's right.
I'll be at the end of my restless road.
But this journey, it was worth the fight.
To be with you, just to be...
Holding you for the very first time, never letting go.
What I wouldn't give to feel that way...
Oh...
oh, to be with you...
Oh, and I can't imagine two worlds spinnin' apart
Come together eventually.
And when you're standin' here in front of me,
That's when I know that God does exist.
'Cause He will have answered every single prayer.
To be with you, just to be with you, yeah.
You....
Ambas mujeres guardaron silencio cuando Lauren bajó sus manos del piano. Las lágrimas llenaban los ojos de ambas y en ese momento Lauren se dio cuenta que estaba frente al nuevo single de su nuevo álbum. Camila le había regalado una canción.
Sus ojos se encontraron con los de ella y la ternura la invadió al acariciar ese hermoso rostro de esa mujer capaz de escribir hermosas canciones.
—No sabía que fueras compositora—susurró Lauren viéndola con cariño—. Esto ha sido el regalo más hermoso que me han dado en la vida—le besó la punta de la nariz con ternura—. Gracias ojitos lindos.
—No me des las gracias cariño mío—Camila repitió el gesto de Lauren besándole la punta de la nariz—. Hay muchas cosas que no sabía que podía hacer—dijo Camila—. Pero estando contigo estoy aprendiendo que puedo hacer cualquier cosa. Puedo ser lo que quieras por ti.
—¿Podrías ser la mujer que me haga el amor hasta el amanecer?—dijo Lauren con ternura y Camila sintió que la pasión llenaba cada parte de su cuerpo.
—Puedo ser lo que quieras—susurró—. Solo por ti Lauren. Para siempre.
—Para siempre, Camz—dijo Lauren mientras aseguraba la puerta del estudio y luego ambas se veían con adoración mientras la luna las iluminaba.
—Para siempre, Lolo—dijo sonriéndole y Lauren rio suavemente asintiendo al escuchar la forma en que Camila la llamaba por primera vez.
Y minutos después mientras se hacían el amor con una pasión desconocida Lauren se dio cuenta que ella misma acababa de romper su propia promesa. Porque esa noche Lauren había empezado a enamorarse por primera vez en su vida. Había empezado a enamorarse de la hermosa y tímida Camila Cabello. Y posiblemente era en ese momento donde empezarían sus verdaderos problemas.


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Capítulo 34: "Viaje de Chicas"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:25 pm

"Lauren me había enseñado a vivir. Cada una de sus caricias me transportaban a un lugar mágico que jamás había conocido. Un lugar que no sabía que algún día podría encontrar en los brazos de una mujer. Jamás pensé que podría sentir atracción por una mujer, pero con Lauren era diferente. Lauren era como esa persona que buscas toda tu vida y que solo unos pocos afortunados la encuentran. Un alma gemela. Lauren se había convertido en mi definición de amor"
"Letras de Amor" diario de Camila Cabello

AL DÍA SIGUIENTE:
El sol estaba saliendo con unos rayos tenues que llenaban la habitación de luz; una mujer que tenía sus ojos cerrados mientras otra descendía sus besos por su cuerpo.
—Camila—dijo Lauren tratando de contener un gemido al sentir como la lengua de Camila giraba alrededor de su ombligo proporcionándole un placer desconocido para ella hasta el momento.
—Déjame darte otro más—susurró Camila con la voz ronca.
Ambas mujeres estaban al borde del agotamiento pero Camila jamás se había sentido más viva en toda su vida. Hacerle el amor a Lauren era lo más delicioso y sorprendente que hubiera sentido nunca. Cuatro horas. Se habían amado por cuatro horas y Camila aun no tenía suficiente. Con mucha suavidad abrió las piernas de Lauren y sus ojos se dirigieron a ese lugar que tanto necesitaba sus caricias. Su mirada viajó un momento a Lauren que estaba con sus ojos entrecerrados viendo hacia el techo mientras sus pechos subían y bajaban al ritmo de su respiración acelerada.
Camila jamás se hubiera imaginado que alguna vez estaría en una situación como esa. Deseando desesperadamente hacerle el amor a otra mujer. Camila se inclinó sobre Lauren y su lengua empezó a trabajar en ella volviéndola loca. Camila se había vuelto una mujer tan apasionada. La pasión se extendía en su cuerpo desde el momento en que Lauren la tocaba, y no quería pararla, no quería que se detuviera nunca.
Camila escuchó el gemido de Lauren y su corazón vibró al sentir la mano de Lauren sobre su cabello acariciándola y pegándola a ella mientras las caderas de Lauren se movían sobre su boca al ritmo de sus caricias.
—Camila...—gimió Lauren—. Ohh, si cariño—un suave grito salió de sus labios que fue silenciado cuando la misma Lauren se mordió el labio.
—Sabes tan bien ojitos verdes—dijo Camila pasando su lengua lentamente de arriba abajo sobre el centro de Lauren—. Tan bien mi amor...—susurró Camila tan suave que posiblemente Lauren no había podido escucharla.
—Déjame besarte—le suplicó Lauren y Camila suspiró paseando la punta de su nariz sobre esa parte tan sensible de Lauren haciéndola gritar. Dos de sus dedos la acariciaron tiernamente antes de penetrarla y escuchó a Lauren gemir. Camila se deslizó sobre ella hasta conectar la boca con los labios de esa mujer que adoraba.
—Te quiero—le dijo Camila contra los labios y Lauren gimió abrazándola contra ella. Los cuerpos de ambas cubiertos por una capa de sudor. El cabello de ambas desecho y húmedo.
—Yo también—dijo Lauren tomando el rostro de Camila y viéndola a los ojos mientras esa hermosa mujer le hacia el amor.
—Eres tan hermosa—dijo Camila al oído de Lauren mientras con su lengua acariciaba lentamente el lóbulo—. No tienes una idea de cuánto te deseo.
Lauren gimió pegando a Camila contra ella mientras la envolvía con sus piernas haciendo que las penetraciones de Camila fueran más profundas y deliciosas. Sus dedos se movían dentro y fuera mientras su boca de dedicaba a besar el cuello de la manera más sensual.
—¿Lo sientes cariño?—le preguntó Camila al oído—. ¿Sientes cómo te hago mía?
Lauren gimió y Camila se dio cuenta que se había perdido totalmente. Besó su mentón y sintió como lentamente Lauren empezaba a convulsionar y llegaba ese orgasmo desgarrador que la hizo gritar. Sin importar el silencio que las invadiera. Sin importar que estuvieran en la casa principal Lauren dio un grito desgarrador haciendo que Camila se digiera a sus labios para besarla mientras sentía como sus dedos eran envueltos en ese mar de calidez y humedad que desprendía el cuerpo de Lauren
En su éxtasis Lauren notó que Camila estaba sentada sobre una de sus piernas en ese momento y lentamente la movió sintiendo la humedad de Camila y la escuchó gemir.
—Muévete preciosa—le dijo al oído—. De arriba abajo. No saques tus dedos y muévete a placer mi bello sol.
—Vas a matarme cariño—le dijo Camila al oído mientras se movía lentamente sobre la pierna de Lauren luego aumentando el ritmo y moviendo sus dedos dentro de ella.
—Que buena forma de morir preciosa—dijo Lauren roncamente y Camila sonrió sobre sus labios.
—Deliciosa—dijo entrecortadamente y después de eso ninguna de las dos volvió a hablar.
La habitación se llenó de gemidos entrecortados y de gritos de placer silenciados por largos besos mientras las dos se dejaban llevar a la locura y terminaban con un fuerte orgasmo para culminar la noche. Camila cayó sobre Lauren con la respiración entrecortada apoyando su cabeza en el pecho de esa mujer que adoraba mientras Lauren con una mano temblorosa acariciaba la espalda y el cabello de Camila.
—Eso fue fabuloso cariño—dijo Lauren después de unos minutos.
—Contigo siempre lo es, Lauren—dijo Camila dulcemente abrazándose a ella con ternura.
—No dormimos absolutamente nada bebé—susurró Lauren suavemente.
—No me importa, me siento más viva que nunca—respondió Camila tiernamente suspirando—. ¿Quieres que te prepare el desayuno? —Lauren sonrió con tristeza y le acarició el cabello—. Puedo prepararte lo que quieras.
—Creo que tenemos que separarnos Camz—susurró Lauren y Camila sintió que la tristeza la invadía—. Esta casi amaneciendo y Jason o Ryan podrían despertar y no vernos en la cama.
—Lo sé—suspiró Camila—. Solo me gustaría por un momento tener un día solo para nosotras. No hemos podido ser solo tú y yo desde que empezamos a...—Camila guardó silencio y Lauren le acarició la espalda.
—Te entiendo—ambas guardaron silencio unos minutos—. Podría arreglarlo—dijo Lauren de repente sorprendiendo a Camila—. Creo que podría arreglar que nos quedáramos solas. Mis amigas llegan hoy.
Lauren se movió un poco para poder ver a Camila a los ojos. Unos ojos marrones que se veían agotados pero brillantes.
—¿Qué quieres decir? —preguntó Camila.
—Podrías ir conmigo al aeropuerto—la vio a los ojos—. Ellas saben que tú y yo tenemos algo—bajó la mirada un momento un poco sonrojada—. Y no tendríamos que ocultarnos.
—No puedo hacer algo frente a tus amigas...—dijo Camila preocupada—. No las conozco, Lauren.
—Pero serviría para que las conocieras—dijo Lauren suavemente—. Podríamos dormir fuera las cuatro y tú y yo podríamos tener tiempo solo para las dos. Me gustaría que tuviéramos más tiempo de conversar y de poderte abrazar sin sentir temor de que ellos nos vean.
—Pero mucha gente aquí te conoce Lauren—dijo Camila muy preocupada—. ¿Qué pasan si nos ven?
—Déjame arreglarlo—susurró Lauren—. Juro que pensare en algo cariño. Te lo prometo.
—De acuerdo—susurró Camila y en ese momento se levantó del sofá mientras Lauren la observaba—Será mejor que te vistas princesa y nos vayamos a la cama.
—Solo estaba viendo lo hermosa que eres—dijo Lauren con una sonrisa detallando cada parte del cuerpo de Camila mientras se colocaba su ropa interior y le sonreía adorablemente—. Te prometo que encontrare la forma, Camz—dijo Lauren sentándose y viéndola con adoración.
—Sé que lo harás—la vio a los ojos—. Y espero que lo podamos lograr.
—Te lo prometo cariño—Camila se inclinó sobre Lauren dándole un último beso antes de salir de la habitación mientras Lauren suspiraba. Lauren se recostó sobre el sofá aun desnuda y sonrió. Que hermosa madrugada, que hermoso día, que hermoso amanecer. Otro Amanecer en Vancouver.

ALGUNAS HORAS DESPUÉS:
—Pero yo puedo llevarte Lauren—dijo Ryan viendo que Lauren empacaba una pequeña maleta en silencio—. Además, ¿Por qué Normani y Dinah no pueden venir aquí a la casa? —dijo Ryan—. ¿Es necesario que su primera noche la pasen en un hotel?
—Bueno, vienen agotadas del viaje y además adelantaron su viaje porque me extrañaban, Ryan—dijo Lauren sin verlo a los ojos—. Quiero pasar un poco de tiempo con ellas.
—Dirás que quieres pasar un poco de tiempo con ellas sin tenerme a mi alrededor molestándote—dijo Ryan cruzándose de brazos.
—No me molestas—finalizó Lauren—. Pero quiero un tiempo solo de mujeres con mis amigas. No creo que eso sea difícil de entender. A Dinah tengo casi tres meses de no verla. Y a Normani tengo un mes de no verla. Muchas veces solo necesito un espacio para hablar con mis amigas.
—Supongo que es por eso que Camila también va a este viaje solo de mujeres, ¿No es así?—Lauren suspiró un poco nerviosa.
—Pues la última vez que lo comprobé Camila entraba en la categoría de mujeres y resulta ser mi amiga también—dijo Lauren irónica. —. A menos que tu manejes alguna información que yo desconozca.
—Muy graciosa, Lauren—dijo Ryan viéndola serio—¿Y cuánto exactamente van a durar estas vacaciones de chicas?
—Reserve para una semana completa—dijo Lauren suavemente y en ese momento Ryan se puso furioso.
—¿Una semana completa? —gritó y Lauren lo vio fijamente.
—No te atrevas a gritarme—le dijo fríamente—. Sí, una semana completa.
—No te estoy gritando—dijo viéndola molesto—. ¿Y cuándo pensabas decirme? —preguntó Ryan—. Tú jamás habías hecho planes así sin consultarme antes.
—No sabía que tenía que pedirte permiso—dijo Lauren viéndola molesta.
—No me tienes que pedir permiso—respondió Ryan—. Sabes que en nuestro matrimonio tenemos la libertad de tener tiempo con nuestros amigos, pero lo mínimo que pido es un poco de cortesía para informarme que te iras una semana.
—Fue algo repentino—Lauren empezó a cerrar su maleta—. Mani me lo dijo hoy por la madrugada, y yo lo planee todo hoy temprano. Te lo estoy informando ahora porque no tuve tiempo para decirte con anticipación.
—Bueno, si entiendo—suspiró—. Es solo que empezábamos a tener de nuevo ese tiempo para nosotros—Ryan bajo la mirada—. En este viaje las cosas han sido muy diferentes al anterior.
—Puedes divertirte con Jason—dijo Lauren—. Pueden hacer cosas de chicos y Sonia me prometió venir toda la semana para cocinarles y esas cosas que seguramente ustedes no harán.
—Y te agradezco que pensaras en mi estómago antes que en mi pobre corazón que se morirá de tristeza al no tenerte.
Lauren puso los ojos en blanco y su corazón se tranquilizó al escuchar la suave risa de Ryan.
—Bueno, igual no quiero discutir contigo porque siempre te iras con tus chicas y me dejaras solo—Ryan la vio tiernamente y ser acercó a ella abrazándola por la espalda. Lauren se tensó—. Pero quizás deberías darme algo que me dure toda esta terrible semana que tendré que pasar con el pesado de Jason—le empezó a besar el cuello y Lauren cerró los ojos fuertemente.
—Sabes que no dormí mucho y pronto tendré que salir para ir al aeropuerto con Camila, las chicas llegan en un par de horas.
—Tenemos tiempo—dijo Ryan tomando la maleta de Lauren y poniéndola en el piso mientras rápidamente empujaba a Lauren a la cama como sus viejos juegos y le sonrió—. Prometo que te daré una despedida única—dijo sonriéndole mientras se ponía sobre ella y Lauren pasaba una mano por su rostro consternada al sentir que le besaba el cuello.
¿Cómo iba a parar aquello de nuevo? Lauren no quería discutir con Ryan. No quería que su plan fuera a causa de su infelicidad. Así que simplemente respiró hondo y trató de seguir sus besos y sintiendo su corazón pesado, se dejó acariciar, besar y que le hiciera el amor. Y mientras Ryan la acariciaba Lauren pensaba que tendría una semana con Camila. Una semana completa solas y alejadas del mundo. Una semana para amarse completamente. Una semana solo para ellas dos.

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Capítulo 35: "Thousand Years"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:26 pm

"I have died everyday waiting for you. Darling don't be afraid. I have loved you for a thousand years...I'll love you for a thousand more"
"Thousand Years" Nuevo Album de Lauren Jauregui

MIENTRAS EN EL AVIÓN:
-Debo admitir que es muy buena en lo que hace-dijo Dinah cerrando el libro y viendo a Normani que iba a su lado.
-Y es muy bonita también-respondió Normani. Ambas mujeres iban en primera clase gracias a los contactos de Dinah Jane.
-Es muy linda-acordó Dinah mientras veía la contra portada del libro donde aparecía una foto de la sonriente Camila Cabello-. Lauren debe de estar loca por ella-dijo suavemente.
-Yo solo espero que sea buena persona-dijo Normani con sentimiento-. Si no es así sentiría mucha lastima por Ryan.
Dinah observó a Normani y vio su semblante triste y entendió que para ella era muy difícil ya que era tan amiga de Lauren como de Ryan, aunque Dinah sabía que Lauren siempre seria primero.
-Sé que esta situación debe ser difícil para ti-Normani solo suspiró.
-Quiero mucho a Ryan y no entiendo que es lo que Lauren está haciendo. Puede estar deslumbrada, yo espero que esto sea algo temporal y se dé cuenta que puede perder a un buen hombre por una tontería y una simple calentura con algo nuevo para ella.
-¿Crees que solo este experimentando? -preguntó Dinah
-No puedo asegurarte que solo este experimentando-suspiró-. Pero estoy segura que sabe que eso es imposible. Ambas están casadas, Dinah-esto último lo dijo en un susurro-. Y además Lauren jamás va a decir en público lo que pasa. Nunca jamás.
-Si lo que siente es muy fuerte posiblemente lo haga-dijo Dinah.
-Lauren siempre se muestra como una mujer muy segura de sí misma y habla mucho acerca de cómo debes superar tus problemas y todo-dijo Normani suavemente-. Pero sé que por dentro es una niña muy asustada e insegura de las cosas.
-¿Así como tú? -Normani se quedó sorprendida por las palabras de su amiga y se giró.
-¿Qué quieres decir con eso? -dijo suavemente.
-Es tan insegura como tú cuando se trata de salir al mundo y mostrarles tu talento-Dinah suspiró-. Con el apoyo de Lauren estarías en la cima Mani y lo sabes.
-Por ahora estoy bien y lo que importa es Lauren-Normani se giró hacia la ventana viendo las nubes y los rayos de sol que se filtraban en la avión.
-¿Es por ese chico con el que sales? -preguntó Dinah-. ¿Cómo es que se llama?
-Se llama Jake-suspiró Normani- Y no es "un chico con el que salgo" es mi novio, Dinah.
-Lo sé-sonrió-. ¿Es por él que no quieres salir al mundo y mostrar tu talento?
-Salgo y muestro mi talento a todos-dijo Normani-. Lauren es una gran artista que jamás se ha sentido superior a nosotras sus coristas.
-Lauren es maravillosa y sé que las deja tener solos y presentarse pero...¿Es eso lo que quieres? Ser una corista toda tu vida cuando la misma Lauren quiere que te vuelvas solista.
-Estoy bien así-dijo Normani fríamente y Dinah suspiró-. No quiero las presiones que conlleva estar frente a las cámaras. No puedes tener privacidad, ahora veo el mundo como quiero y cuando quiero y nadie anda atrás mío haciéndome la vida imposible-vio a su amiga-. Solo mira lo que pasó en el aeropuerto cuando te vieron entrar. Gente a tu alrededor no puedes ni viajar tranquila.
-Pero a mí me encanta ese contacto con el público-sonrió Dinah-. El saber que existen personas que valoran tu trabajo y te admiran por ello. Y no es una forma de ser egocéntrica. Aunque obviamente sé que se sienten atraídos por mi indudable belleza-Normani puso los ojos en blanco y Dinah rió suavemente-. Debes admitir que soy guapa-la vio a los ojos-. ¿Verdad?
Normani bajó la mirada avergonzada y Dinah rio tomando un trago de la copa de vino que llevaba mientras suspiraba.
-Tendrías mucho éxito-susurró Dinah-. Lauren y yo estamos pensando en hacer un tour juntas por todo Estados Unidos y toda América Latina, cuando tengamos listas ambas el nuevo álbum-sonrió-. Tú podrías abrir el show. Y cantar algunas de las canciones que has escrito-la vio a los ojos-. Lauren podría ayudarte con los arreglos y esas cosas.
-No tengo ni una disquera ni nada-susurró Normani y Dinah le quitó importancia.
-Después de ese tour te lloverán oportunidades-sonrió-. Estoy muy segura.
-¿Por qué estás tan segura? -Dinah le sonrió cariñosamente.
-Porque aunque el 99.99% del tiempo no me tomo las cosas en serio y bromeo con todo, sé que tienes talento, Mani-la vio fijamente-. Tienes algo que no todos los artistas tienen y es pasión por lo que haces. Por el baile, por el canto, y los pies en el suelo. Eres una artista completa. Estas lista para triunfar y para que el mundo conozca todo ese talento que tienes-Mani la vio con lágrimas en los ojos.
-Ohh Dinah-dijo Normani viéndola con ternura-. Nunca me habías dicho cosas así de lindas.
-Posiblemente es porque estoy borracha-dijo Dinah sonriéndole y mostrándole la copa haciendo reír a Mani-. Pero los borrachos dicen la verdad.
-Era muy bueno para ser verdad-dijo Normani suavemente.
-Lo dije muy en serio-dijo Dinah-. Piénsalo en estos días que tenemos seguro cuando se lo digamos a Lauren estará igual de entusiasmada que yo. Solo piénsalo y decides lo que creas mejor.
Normani asintió y Dinah le sonrió y luego se inclinó y le dio un tierno beso en la mejilla sorprendiendo a Normani. Le sonrió y terminó su copa de vino mientras veía hacia la ventana. Pronto llegarían a Canadá y por el momento lo más importante era ayudar a Lauren, como ella siempre había estado allí para las dos.
-Espero que disfruten su viaje chicas-dijo Ryan mientras terminaba de guardar las maletas y se dirigía hacia adelante donde Lauren y Camila estaban poniéndose el cinturón de seguridad. Se inclinó sobre la ventana de Lauren y le sonrió-. Saluda a las chicas de mi parte.
Lauren asintió devolviéndole la sonrisa y Ryan se inclinó sobre ella dándole un suave beso en los labios. Camila trato de sonreír mientras apartaba la mirada de la escena cerrando los ojos ante los celos. En el momento en que abrió los ojos vio a Jason a su lado viéndola fijamente y Camila suspiró recordando la conversación que habían tenido cuando Lauren le informó que saldrían de viaje por una semana.

FLASHBACK:
-¿Una semana? -dijo apoyado en la puerta de la habitación mientras Camila preparaba la maleta con mucho cuidado y con una sonrisa que simplemente no podía borrar de su cara-. Pareces muy emocionada con la idea.
-Lauren me cae muy bien-susurró-. Es una linda persona.
-Seguramente la pasaran muy bien-dijo viéndola fijamente-. No tengo ninguna duda de eso-la mirada marrón de Camila se dirigió a Jason que la veía fijamente sin una sonrisa en su rostro-. ¿Me conseguiste trabajo Camila? Seguro tu nueva mejor amiga puede ayudar en eso.
-Estoy...tratando-susurró-. Lauren ya lo sabe y ella me dijo que buscaría la forma. Ryan también está ayudando.
-La ironía de la vida-dijo simplemente Jason y finalmente sonrió viendo a Camila-. Ese golpe se ve mucho mejor.
-Lauren me dio algo para eso-susurró Camila bajando la mirada-. Es una pomada para los golpes y así.
-Ciertamente, ella sabe cuidarte muy bien-dijo Jason con una sonrisa irónica-. Parece que las dos han hecho una buena amistad. Te tomaste muy en serio lo de la promoción que te aconseje. Sabes cómo tener buenos contactos y promocionar tus estúpidos libros Camila debo reconocerte eso.
-Mi amistad con Lauren no tiene nada que ver con eso-Jason entró a la habitación y se acercó a la cama viendo a Camila.
-Creo que te había subestimado mucho Camila-dijo Jason ya frente a ella-. La verdad es que me sorprende lo "cambiada" que estas estos días. Ahora te atreves a desafiarme y a negar lo que digo. Es como tener a una nueva Camila y no a la estúpida que siempre tartamudeaba frente a mí-Camila levantó la mirada-. Es hasta atractivo, ¿sabes?
Camila simplemente bajó la mirada y tomó el osito que Lauren le había obsequiado y sus ojos brillaron con profunda ternura. Lauren, su hermosa y tierna Lauren. Le acomodó el gorrito rojo sin prestar atención a Jason que seguía de pie a su lado. No le prestó atención hasta que la tomó del brazo girándola para que lo viera a los ojos. Tomó el oso de sus manos y lo tiró a un lado de la habitación y Camila gimió de dolor tratando de zafarse para recogerlo.
-Vamos a hacerlo ahora-dijo Jason fríamente y Camila lo vio con horror mientras sus ojos seguían puestos en el osito tirando a un lado de la habitación. Los ojos azules de Jason brillaban-. Quiero que te desnudes.
-Lauren dijo que nos iríamos en unos minutos-empezó a decir Camila atropelladamente tratando de huir-. No tendremos tiempo. Lauren no puede esperarme.
-Que Lauren espere hasta que llegue su turno-dijo Jason fríamente-. Ahora desnúdate para mí.
Jason se acercó para cerrar la puerta mientras Camila corría a recoger a su osito y le arreglaba el gorrito y la chaqueta con dulzura.
-Parece que lo estúpida no se te ha quitado en estos días-gritó Jason y Camila se encogió por dentro abrazando a Padd-. Deja esa mierda de oso a un lado y quítate la ropa.
Jason se acercó a ella tomándola de brazo y arrastrándola a la cama donde tiró la maleta y luego tiró a Camila que cayó con un fuerte golpe en la cama haciendo que Padd cayera al piso de nuevo a un lado de la cama. Jason tomó los bordes de su camisa de botones y tiró de ella hasta romperla haciendo que los ojos de Camila se llenaran de horror.
-Ahora vamos a jugar-dijo sonriendo-. Últimamente hasta me pareces más sexy e interesante-dijo desnudándose-. Es interesante ver cómo van a terminar estas vacaciones.
Camila gimió de dolor cuando sintió que Jason apretaba sus senos fuertemente y posiblemente dejando marcas el rostro de Camila se giró cuando él intento besarle los labios y sus besos fueron a su cuello. Salvajemente la desnudo para luego penetrarla firmemente mientras Camila contenía un grito de dolor. Solo esperando que aquella agonía terminara para poder irse con Lauren.
Minutos después Camila aún seguía en la cama sintiendo que todo su cuerpo dolía vio su abdomen lleno de marcas del agarre brusco de Jason y gimió al saber que Lauren lo vería.
-Espero que disfrutes tu viaje-dijo Jason poniéndose su pantalón aunque se detuvo para tomar algo del piso y lanzarlo a la cama-. Allí tienes a tu osito-dijo riendo-. Dile a Lauren que espero que también la pase muy bien. Seguramente encontrara la manera-su mirada se deslizó por el cuerpo de Camila y luego rió caminando hacia la puerta-. Por cierto, ya te queda poco tiempo.
Jason rio y salió de la habitación mientras las lágrimas llenaban los ojos de Camila y tomaba a Padd para abrazarlo contra su pecho. Lauren. Tenía que salir de esa cama y reunirse con Lauren. Con su hermosa luna. Con su amor. Camila se dirigió al baño para rápidamente darse una ducha y encontrarse con Lauren. Para vivir su semana de ensueño. Su semana de amor.
FIN FLASHBACK.

-¿Estas lista? -escuchó Camila de repente sacándola de sus pensamientos y se giró para encontrarse con la mirada afectiva de Lauren.
-Claro que lo está-respondió Jason por ella haciendo que los ojos de Lauren lo vieran fijamente con seriedad-. ¿No es así? -peguntó Jason viendo ahora a Camila y acariciándole la mejilla haciendo que Lauren apretara fuertemente el volante-. Espero que tengas un buen viaje amorcito-Jason giró el rostro de Camila y le plantó un beso enorme haciendo reír a Ryan y a Lauren enfurecer.
Jason a los segundo se separó y su mirada fue directamente a Lauren que lo veía molesta y sonrió.
-Espero que disfrutes a mi esposa, Lauren-dijo Jason y Lauren abrió los ojos sorprendida cuando lo vio sonreír-. Pásenla muy bien.
-Vámonos, Lolo-susurró Camila.
-Tengan un buen viaje-dijo Ryan esta vez-. Cuídate mucho bonita-le dijo a Lauren-. Y tú también Camila.
-Gracias- fue lo único que respondió Camila mientras Lauren arrancaba el coche y un minuto después empezaban a alejarse de la casa.
Lauren vio por el retrovisor a Ryan despidiéndolas con la mano y una sonrisa y Jason a su lado con los brazos cruzados y sin sonreír. Y recordó sus palabras "Disfruta a mi esposa". Lauren sintió algo en su corazón que simplemente ignoró cuando sintió la suave mano de Camila posarse sobre su pierna y la entrelazó rápidamente con la suya.
-Por fin solas cariño-dijo Camila sintiendo que la tensión de las horas atrás escapaba de su cuerpo. Unas calles más adelante sintió como Lauren estacionaba el coche un momento en la carretera desierta, y se dirigía a ella para tomar sus labios en un apasionado beso el cual Camila correspondió con todo su corazón.
-Voy a darte la semana más hermosa de tu vida cariño mío-dijo Lauren sonriéndole-. Tengo tantas sorpresas preparadas para ti bebé.
-¿Sorpresas? -preguntó Camila con su voz dulce mientras acariciaba la nariz tiernamente con la de Lauren-. ¿Qué tipo de sorpresas?
-Si te digo ya no sería sorpresa, princesa-Lauren le besó la punta de la nariz haciendo que Camila sonriera.
-Yo solo quiero estar contigo-dijo Camila amorosamente-. Solo contigo sin preocuparme por nada.
-Ahora solo somos tú y yo-sonrió Lauren besándola dulcemente-. Y Dinah y Normani-dijo riendo y Camila la vio con timidez.
-¿Y si no les caigo bien? -dijo con preocupación-¿Y si me odian por lo que estamos haciendo?
-Eso no pasara-dijo Lauren firmemente-. Son mis mejores amigas y sé que no nos juzgaran-susurró-. Quizás no lo aprueben pero yo no pienso dejar que lo que ellas digan me afecte cuando por fin tengo una semana para estar solo contigo.
-Y eso es lo único que importa-terminó Camila haciendo que Lauren sonriera asintiendo.
-Eso es lo único que importa-Lauren le acarició la mejilla tiernamente-. Es lo único que importa bebé.
-¿Ahora si podre prepararte el desayuno? -Lauren sonrió y luego la vio con una mirada coqueta y profunda.
-Cariño, no necesitaremos que cocines seremos el desayuno de la otra-Camila abrió los ojos con sorpresa y se sonrojó tan adorablemente que Lauren no pudo evitar reír. Y su risa se hizo más fuerte al sentir el adorable golpe en su brazo-. Perdona cariño, pero te ves tan adorable sonrojada.
-Solo con verte me sonrojo de lo hermosa que eres-Lauren le sonrió tiernamente y suspiró.
-Debemos irnos-dijo suavemente-. Pero antes de irnos quiero mostrarte algo o mejor dicho quiero que lo escuches. Lauren tomó su teléfono y lo conectó al moderno aparato de sonido de su Porsche Cayenne-. Hace unos días grabe una canción para el nuevo álbum que escribí unos días después de que nosotras dos empezáramos a...tú sabes-dijo Lauren sin saber cómo definir su relación y Camila simplemente asintió.
-Lo sé-dijo suavemente.
-Bueno-dijo Lauren tímidamente-, y ayer logré grabarla en el estudio y quiero compartirla contigo. Quiero saber qué es lo que piensas y si crees que podrías ser una opción para el álbum. Eres la primera en escucharla y quiero saber si te gusta.
-¿Yo? -Lauren la vio con cariño mientras asentí y la suave música empezaba a llenar el coche mientras Lauren empezaba a avanzar.
-Eres la opinión más importante para mí, Camz-susurró Lauren y la vio a los ojos tiernamente-. Escúchala con atención-le tomó la mano dulcemente y se la llevó a los labios para besársela. Lauren suspiró "Porque la hice para ti" dijo en su mente sin revelárselo a Camila.
-Parece que nuestra historia podría ser escrita en canciones-susurró Camila tiernamente-. Lo único que hacemos es vivir por la música. Tu pasión.
-Era mi pasión más grande-susurró Lauren-. Ahora mi pasión más grande es tener mi amanecer contigo. Mientras nos hacemos el amor.
Camila la vio con pasión y de pronto la voz de Lauren llenó el coche mientras Camila suspiraba. Era hermoso escucharla, era tan hermoso como ella.
Heart beats fast
Colors and promises
How to be brave?
How can I love when I'm afraid to fall?
But watching you stand alone,
All of my doubt suddenly goes away somehow.
Camila tomó la mano de Lauren escuchando la canción con una tierna sonrisa.
One step closer
I have died every day waiting for you
Darling, don't be afraid I have loved you
For a thousand years
I'll love you for a thousand more
Time stands still
Beauty in all she is
I will be brave
I will not let anything take away
What's standing in front of me
Every breath
Every hour has come to this
One step closer
I have died every day waiting for you
Darling, don't be afraid I have loved you
For a thousand years
I'll love you for a thousand more
And all along I believed I would find you
Time has brought your heart to me
I have loved you for a thousand years
I'll love you for a thousand more
One step closer
One step closer
I have died every day waiting for you
Darling don't be afraid I have loved you
For a thousand years
I'll love you for a thousand more
And all along I believed I would find you
Time has brought your heart to me
I have loved you for a thousand years
I'll love you for a thousand more
El silencio llenó el coche un momento cuando la canción termino y Lauren sintió la tierna caricia de Camila en su mano.
-¿Y bien? -susurró Lauren-. ¿Qué piensas?
-Pienso que eres la mujer más talentosa y hermosa que existe en este mundo, Lauren Jauregui-susurró-. Y que tu canción es hermosa, perfecta y única. Igual a ti.
-Me alegra que te guste-dijo Lauren suavemente-. Porque la escribí pensando en ti. En como he vivido veintiséis años sin conocer a una persona que me haga sentir lo que me haces sentir tú. En cómo me gustaría retroceder el tiempo y buscarte mucho antes.
-Pero ahora me tienes, Lauren-susurró-. Estoy aquí y esta semana será solo para nosotras y para vivir nuestro amor-dijo esa última palabra con suavidad viendo a Lauren con los ojos expectantes. Lauren iba con la vista fija en la carretera.
-Esta semana la vamos a vivir intensamente, Camz-susurró-. Quiero que me prometas que la viviremos como si fueran los últimos días de nuestra vida.
-Te lo prometo Lauren-sonrió Camila-. Te lo prometo.
Y eso haría se prometieron las dos mientras seguían con sus manos entrelazadas. Vivirían esa semana como si fuera la última semana de sus vidas. Al máximo y sin guardarse nada de esos nuevos sentimientos que empezaban a surgir dentro de ellas. Ese sentimiento que sin que ellas lo supieran en ese momento o lo ignoraran era: EL AMOR.

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Capítulo 36: "Blackcomb Peaks"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:27 pm

"And tonight I wanna drive so far we'll only find static on the radio and we can't see those city lights and I love the way you look in a firefly glow, saying everything without making a sound, a cricket choir in the background, underneath a harvest moon standing on your shoes in my bare feet, dancing to the rhythm of your heartbeat".
"Heartbeat" Carrie Underwood

AEROPUERTO INTERNACIONAL DE VANCOUVER:
—¿Era necesario traerte todo tu closet? —preguntó Dinah mientras esperaban que todo el equipaje de Normani saliera y se ajustaba las gafas.
—Como si con unas gafas podrías evitar que la gente te reconociera—dijo Normani riendo al ver que Dinah veía hacia todos lados esperando de repente que la atacaran como lo habían hecho veinte minutos atrás cuando entraba al aeropuerto.
Dinah suspiró mientras pensaba en las palabras de Mani en el avión. La vida de un artista era dura. La privacidad se limitaba prácticamente a lo que hacías solo en tu casa o en lugares exclusivos donde podías finalmente ser libre. Muchas veces la gente no valoraba lo que pasaba atrás. Todos ven a los artistas ya sean cantantes, actores o actrices, como si fueran una especie de dioses que son intocables y que jamás se pueden equivocar.
Dinah sabía que así como la fama traía muchas cosas positivas y muchos beneficios personales, también podía ser el detonante de que una persona como ella, una mujer común y corriente que tuvo la oportunidad de cumplir sus sueños no pudiera disfrutar de unas vacaciones sin tener fotógrafos y reporteros acechando para buscar el momento más embarazoso, o una nueva pareja que pudiera tener.
En ese momento se escuchó un fuerte grito en el aeropuerto y Dinah y Normani se giraron para ver a que se debía. En la entrada pudieron ver a dos mujeres entrando que se vieron rápidamente rodeadas de un grupo de personas, y en ese momento ambas se vieron a los ojos y sonrieron. Lauren Jauregui acababa de cruzar la puerta del aeropuerto. Las maletas de Normani empezaron a salir y Dinah y ella se ocuparon de rápidamente reunirlas para poder irse.
Lauren sonrió a sus fans mientras de reojo veía a Camila a su lado. Fotografías, autógrafos. Solo tenía dos minutos en ese lugar. Lauren no dejaba de sorprenderse por ese tipo de cosas.
—¿Vas a dar algún concierto aquí en Canadá? —preguntó una de las fans y Lauren le sonrió viendo que tenía unos bonitos ojos azules.
—Solo estoy de vacaciones en esta ocasión pero espero venir pronto y darles un concierto increíble—dijo sonriéndole amablemente.
—Lauren te amo tanto—dijo otra mujer—. He sido tu fan desde hace mucho tiempo desde The Beginning y cuando me entere que Dinah Jane venía a Canadá supe que era para reunirse contigo—Lauren le sonrió dulcemente—. Me encantas eres como mi mayor crush. Eres hermosa.
—Bueno, muchas gracias—dijo riendo apenada—. Tú también eres muy bonita.
—¿Cómo esta Ryan? —preguntó otra y Lauren la vio un momento.
—Está muy bien, gracias—sonrió Lauren.
—Es muy lindo—sonrió la fan y Lauren asintió mientras seguía firmando autógrafos.
Camila sonrió a su lado y en ese momento se dio cuenta que algunos ojos curiosos la veía fijamente.
—Tú eres Camila Cabello, ¿Cierto? ¿La escritora?—dijo una persona de repente dirigiéndose a Camila haciendo que Lauren dejara de escribir para verla.
—Si—dijo Camila tímidamente y la mujer aplaudió emocionada.
—He leído tus libros y son maravillosos—dijo abrazando a Camila mientras Lauren sonreía—. ¿Puedo tomarme una foto contigo?
—Bueno...—Camila asintió tímidamente y luego otras personas más se sumaron a otra "celebridad" americana.
—Sus libros son excelentes—dijo Lauren al grupo que la rodeaba—. Tiene un talento impresionante—Camila la vio un momento—. Deben comprarlos yo los tengo todos. Es una escritora impresionante.
—Lo haremos—decían las fans mientras se empezaban a tomar fotos con las dos.
—Me gustaría quedarme más tiempo con ustedes—decía Lauren—. Pero como verán este día tendremos una reunión de amigas—dijo medio bailando haciendo reír a las fans.
—¡Hola chica! —escucharon una voz atrás de ellas y las fans que rodeaban a Lauren abrieron espacio para que Lauren pudiera ver a Dinah y Normani frente a ella.
En el momento en que supieron que Dinah Jane también estaba en el aeropuerto los fans perdieron el control. Lauren no tuvo tiempo ni de abrazar a sus amigas mientras eran escoltadas por los agentes de seguridad para poder salir del aeropuerto por el gran grupo de fans que se había reunido los cuales habían enloquecido al ver a las dos cantantes juntas.

MINUTOS DESPUÉS:
—No puedo creer que tenga que comprar otros de nuevo—dijo Dinah mientras se arreglaba el cabello ya en el coche de Lauren. Y se quejaba de sus lentes, que le habían robado durante su salida atropellada del aeropuerto.
—¿Recuerdas esa vez en Londres que te robaron un zapato? —Normani empezó a reír—. Lauren y yo nos reímos casi un mes viendo el video de tu corrida por el aeropuerto con un tacón. "Dinah Jane corriendo por Londres sin un zapato".
Lauren y Normani empezaron a reír mientras Dinah simplemente ponía los ojos en blanco. Pero la risa de Normani se detuvo al ver como Lauren tomaba la mano de Camila que iba a su lado y se la llevaba los labios para darle un suave beso.
—¿Estas bien cariño? —preguntó Lauren suavemente y Camila vio de reojo las miradas curiosas de dos mujeres que aún no habían sido presentadas.
—Si—fue la respuesta tímida de Camila y Lauren vio por el retrovisor a sus amigas.
—Tu último libro es genial—dijo Dinah rompiendo el silencio y dirigiéndose a Camila que se giró para verla—Lo leí en tres días. Un logro total para mí, ya que mi maestra de literatura decía que era un desastre. Pero los libros no eran tan divertidos como los tuyos—rio—. ¿A quién le interesa si Hamlet estaba loco? Era más divertido saber si finalmente el estúpido empresario se iba a dar cuenta que su destino estaba con la doctora sexy, después de todo lo que esos dos pasaron.
—Espero que el final no te decepcionara—dijo Camila tímidamente.
—¿Casados y con dos hijos? —dijo Dinah en broma—. ¿Por qué habría de decepcionarme? —le dio una sonrisa amistosa—. Soy Dinah Jane Hansen—dijo extendiéndole la mano.
—Camila Cabello—dijo estrechándole la mano con una sonrisa—. Me da mucho gusto conocer a una persona tan talentosa como tú.
—Puedo decir lo mismo sobre ti escritora—sonrió—.Me gusta esta chica—dijo Dinah rápidamente haciendo sonreír a Lauren.
—A mí también—dijo Lauren suavemente haciendo que Camila se sonrojara hermosamente y la viera con una tierna mirada—, mucho de hecho.
—Puedo ver eso, Lo—dijo Dinah riendo y luego golpeando a Normani con su hombro para que se presentara.
—Ella es Normani Kordei—dijo Lauren viendo a Normani por el retrovisor—. Normani ella es Camila.
—Es un placer conocerte—dijo Camila extendiéndole la mano la cual Normani tomó estrechándola levemente—. Lauren me ha hablado mucho sobre ti.
—Podría decir lo mismo—la voz de Normani fue suave viéndola a los ojos y Camila le dio una leve sonrisa nerviosa—. He escuchado mucho sobre ti.
—Quería que las cosas fueran distintas pero creo que el aeropuerto no dio mucha opción—sonrió Lauren y volvió a tomar la mano de Camila dulcemente—. Estoy muy feliz de tenerlas aquí—dijo Lauren suavemente—. Juro que quiero abrazarlas por horas.
Las miradas de Normani y Dinah se suavizaron al escuchar a Lauren, y Camila simplemente la vio con adoración. Dinah sonrió al ver los ojos de cachorrito con los que Camila veía a Lauren. Era adorable.
—Estuve preparando algo especial—dijo Lauren acariciando los dedos de Camila mientras seguía con la vista en la carretera—. Reserve un lugar cerca de Blackcomb Peaks que esta cerca de la Estación de Whistler. No es un lugar muy conocido y los dueños muy amablemente me ayudaron alquilando el lugar solo para nosotras. Tiene un jacuzzi con aguas termales.
— Eso me parece genial—dijo Dinah emocionada—. Muero por esquiar un poco y pasar un poco de tiempo en la nieve.
—Pensé que podríamos pasar un buen tiempo y conocernos un poco más—dijo Lauren suavemente.
—¿Te refieres conocer a Camila un poco más? —dijo Dinah riendo—. Yo creo que ya la conoces muy bien.
Lauren se sonrojó adorablemente y sus ojos se encontraron brevemente con los de Camila que estaban abiertos con sorpresa. Lauren le hizo un tierno guiño haciendo que el comentario "fuera de lugar" de Dinah pasara como una broma.
—¡Dinah! —dijo Normani empujándola fuertemente y haciendo que Dinah se golpeara con la puerta del coche—. No digas esas cosas. Ten respeto.
—Oye ten cuidado—dijo Dinah riendo—. Con este brazo sostengo el micrófono.
—Es mejor perder el brazo que perder la lengua—dijo Lauren seria desde adelante—. Creo que debí advertirle a Camila lo que podría pasar contigo, Dinah.
—¿Conmigo? —dijo Dinah riendo—. Yo soy un amor de persona—dijo arreglándose el cabello—. Camila todo lo que te digan estas dos—se dirigió a Camila que la vio rápidamente—, es una mentira. No les creas—dijo poniéndose una mano en la boca confidentemente—. Están locas.
Camila le sonrió divertida mordiéndose la punta de su lengua mientras arrugaba la nariz adorablemente.
—No la escuches bebé—dijo Lauren rápidamente—. Dinah juega con tu mente.
Camila vio a Dinah que ponía los ojos en blanco y movía las manos y Camila no pudo evitar reír. Normani al lado de Dinah iba sonriendo y cuando su mirada se encontró con la de Camila su sonrisa se borró un poco.
—Pensé que íbamos a tu casa, Laur—dijo Normani suavemente—. ¿Cómo esta Ryan?
—Él está bien—susurró Lauren—. Está con el esposo de Camila.
El silencio llenó el coche por unos minutos. Dinah se giró para ver a Normani que iba seria viendo por la ventana. Luego a Camila con la mirada en su regazo donde jugaba tiernamente con los dedos de Lauren. Y luego estaba Lauren, que parecía perdida en sus pensamientos. Camila le había caído muy bien. Era una mujer muy adorable. Y entendía perfectamente porque Lauren se había perdido por ella. Era simplemente una mujer preciosa.
Su mirada de nuevo volvió a Normani. Sabía que estaba molesta estaban viviendo una situación poco convencional, y aunque Dinah la mayor parte del tiempo bromeaba con todo, no quería que hubiera incomodidad entre sus amigas. Iban a pasar una semana juntas. Es sería muy interesante. Definitivamente muy interesante.
—Bueno—dijo Ryan suspirando mientras se sentaba al lado de su amigo que veía un partido de baseball con una cerveza—. ¿Qué se supone que hagamos sin nuestras chicas?
—¿Disfrutar de la paz de no tenerlas al lado? —dijo Jason viéndolo brevemente y tomando un trago de su cerveza—. Invitar a algunas mujeres a la casa para que nos entretengan.
—Ni lo pienses—dijo Ryan serio y Jason rio.
—Yo por mi parte mañana tengo que ir a Whistler—dijo suavemente—. Hay un productor que necesito ver—sonrió—. Podrías acompañarme.
—¿Un productor? —preguntó Ryan alzando una de sus cejas interrogante mientras observaba a su amigo. —. ¿Conseguiste un nuevo empleo?
—Mucho mejor que eso—dijo sonriendo—. Pero no puedo decirte nada hasta que se concreten las cosas.
—Podemos ir a Whistler a esquiar un poco y quedarnos allí un día o dos—Jason asintió y vio a Ryan un momento—. Por cierto, ¿Cómo van las cosas con Camila?
—Van bien—dijo riendo—. Creo que el dicho que de que nunca llegas a conocer a las personas es cierto. Camila cada día me sorprende más—dio otro trago a su cerveza—. La verdad es que pensé que era un poco tonta, pero definitivamente no lo es, no tanto como pensaba.
—Es una apreciación muy linda de la persona que amas—dijo irónico Ryan mientras Jason le quitaba importancia—. Si yo me atreviera a decirle tonta a Lauren creo que me corre de la casa desnudo.
—Eso es porque tú, mi querido amigo—le puso una mano sobre el hombro—. Has dejado que esa mujer te trate como si fueras basura. A las mujeres no hay que quererlas mucho porque de lo contrario te lastiman.
—Lauren no es así—Jason rio irónico y luego negó con la cabeza.
—Creo que te sorprenderías mucho—dijo dándole otro trago a su cerveza—. Las mujeres solo sirven para calentar tu cama—Jason rio—. ¿Crees que pueden hacer otra cosa? Las mujeres son seres que fueron creados para ser dominadas por lo hombres para que puedan funcionar.
—Yo pienso que las mujeres tienen las mismas características y oportunidades que los hombres. Lauren es una mujer que ha triunfado por su propio esfuerzo y créeme que ella no necesita a un hombre para lograr sus metas.
—Definitivamente ella no necesita a un hombre—dijo Jason burlón—. Se las arregla muy bien ella sola. Lastimosamente, mi mujer es una inútil buena para nada Ryan. Una mujer que quiero pero que definitivamente no hace las cosas como debe y eso hace que me enoje con ella.
Ryan se observó a su amigo unos minutos mientras Jason tomaba su cerveza.
—Cuando hablas así me recuerdas mucho a tu padre—dijo Ryan y Jason rápidamente se giró para verlo a los ojos.
—no menciones a mi padre—dijo Jason fríamente.
—No eres muy diferente a él después de todo—Ryan lo vio.
—Él me enseño a ser un hombre y a aprender cómo se debe tratar a una mujer cuando esta se sale del camino—la mirada de Jason fue muy fría para su amigo.
—Hace unos días me dijiste que no querías ser como él—dijo Ryan—. Que no querías repetir los errores que había cometido con tu madre.
—Mi madre nos abandonó cuando yo tenía diez años, y mi padre jamás lo superó, y por eso me enseño a defenderme de las mujeres—vio a Ryan—. Hace unos días quizás hubiera intentado ser cariñoso con ella pero Camila no se lo merece.
—¿Por qué dices eso? —Jason lo vio fijamente.
—Porque Camila tiene un amante—dijo Jason finalmente viéndolo a los ojos.
—Vuelves con lo mismo—dijo Ryan suspirando—. Pensé que habías dicho que querías recuperar tu matrimonio. Además yo no terminó de creer que ella pueda engañarte. Lauren confía mucho en ella. Y no lo cree posible.
Jason empezó a reír fuertemente mientras Ryan lo veía extrañado.
—¿Le dijiste a Lauren? —dijo riendo—. ¿Y ella lo negó? Esos dos ahora son muy cercanas ¿Crees que te diría?
—Lauren siempre habla las cosas conmigo, en nuestra relación no hay secretos. Por muy dura que sea la verdad siempre acordamos hablarlo—Ryan habló firmemente.
—Disculpa—dijo Jason levantando sus manos en señal de rendición—. Sé que para ti tu esposa es perfecta. Solo espero que no te lleves una decepción—dijo sonriendo.
—Lauren jamás haría algo como eso—dijo Ryan firmemente poniéndose de pie—. Ella sabe que yo la amo y ella me ama a mí. Y confió plenamente en ella. Nuestra relación se basa en la confianza, cosa que tú y tu mujer no tienen.
—De acuerdo—dijo suavemente viendo que Ryan empezaba a caminar hacia el jardín y desaparecía de su vista
"Veamos cuanto te dura la confianza, querido amigo"
Jason sonrió mientras tomaba otro trago de su cerveza. Vengarse de Ryan iba a ser la cosa más sencilla del mundo. Ryan merecía sufrir. Por su culpa había tenido que soportar muchos más años al viejo idiota de su padre. Ryan le había robado todo. Ahora, le tocaba a él perder todo lo que quería. Lauren era su adoración, y la iba a perder.
Y aunque Jason jamás se lo hubiera imaginado, para eso solo iba a usar a la estúpida de Camila Cabello.

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Capítulo 37: "Tu Primer Recital"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:27 pm

"I was made for loving you, Even though we may be hopeless hearts just passing through. Every bone screaming I don't know what we should do. All I know is, darling, I was made for loving you"
"I Was Made For Loving You" Tori Kelly ft. Ed Sheeran
Lauren se giró expectante para ver la reacción de Camila cuando se detuvo frente a la casa que había alquilado para ellas rodeada de árboles cubiertos de nieve.

—Lauren esto es lindo—dijo Dinah rápidamente y Lauren sonrió.
—La señora aceptó dejarlo solo para nosotras, por lo tanto, tenemos todo esto solo para las cuatro. Y si queremos podemos ir a la Estación caminando, está a unos diez minutos—Los ojos de Lauren se dirigieron a Camila—. ¿Te gusta bebé? —dijo tiernamente tomando la mano de Camila y llevándosela a los labios. Camila le sonrió y repitió el gesto.
—El precioso, cariño—dijo Camila suavemente y Lauren escuchó como una de las puertas de atrás se abría y se dio cuenta que era Normani la que salía del coche. Los ojos de Lauren se pusieron tristes y sintió la mano de Dinah sobre su hombro.
—No te preocupes, Laur—dijo suavemente Dinah—. Ella lo entiende es solo que quizás no había analizado lo que significaba—Dinah vio a Camila—. Ni ella ni yo las juzgamos lo juro. Déjame hablar con ella.
—No lo hagas Dinah—suspiró Lauren—. Ya hablare yo con ella—sus ojos se dirigieron a Camila que la veía con el rostro preocupado y Lauren le acarició la mejilla dulcemente.
—Lo siento, Lauren—susurró—. Puedo regresarme y así puedes pasar tiempo con tus amigas, no quiero incomodar.
—Tú no incomodas, Camila—dijo Dinah viéndola a los ojos—. Me encantaría llegar a conocerte un poco más. Además en el corazón no se manda—dijo Dinah un poco sensible y sonriéndoles dulcemente. Lauren no pudo evitar girarse para ver a su amiga agradecida a pesar de todo—. Sobre todo cuando es una nevada, y se debe de calentar el cuerpo de alguna forma.
La boca de Camila se abrió mientras Lauren simplemente veía los ojos de Dinah sorprendida y sin poderlo evitar empezaba a reír. Dinah les sonrió exageradamente, y simplemente salió del coche para reunirse con Normani que veía los alrededores mientras Lauren seguía riendo dentro del coche.
—¡Lauren!—dijo Camila mientras Lauren simplemente no podía parar de reír y unos minutos después Camila se le unía.
—Siempre que pienso que Dinah está hablando en serio—dijo Lauren riendo—. Sale con alguna cosa como esa. Así es Dinah, jamás puedo tomarla en serio—sus ojos se juntaron con los de Camila y vio tanta adoración en esos ojos marrones que su risa poco a poco se fue apagando.
—Tu sonrisa es lo más hermoso que he visto en mi vida—dijo Camila con ternura tomando el rostro de Lauren entre sus manos y acariciándole las mejillas con sus pulgares.
—No creo que mi sonrisa pueda compararse a tu belleza—susurró Lauren mientras pegaba su frente a la de Camila con ternura—. Eres la mujer más hermosa que he visto en toda mi vida.
Camila suspiró juntando sus labios con los de Lauren en un tierno y amoroso beso mientras Lauren entrelazaba sus manos con las de Camila apretándolas contra sus mejillas con ternura. Los labios de ambas estaban desesperados mientras sus lenguas se encontraban profundizando el beso. Era tan mágico y tierno.
—Vamos a pasar la semana más hermosa de nuestra vida, Camz—la voz de Lauren fue tierna mientras la veía a los ojos—. Te prometo que voy a hacerte muy feliz en estos días que tenemos juntas. Voy a hacerte el amor, vamos a conocernos más y divertirnos.
—Te quiero, bebé—susurró Camila rozando su nariz con la de ella.
—Yo también te quiero princesa—respondió Lauren besándola lentamente—. Te quiero—susurró contra sus labios.
Normani se giró de nuevo al ver a Lauren besar a Camila y respiró hondo sintiendo el brazo de Dinah pasar por sus hombros.
—Vamos Mani—susurró Dinah—. Sabes lo que pasa con esas dos. Tienes que estar ciega para no darte cuenta la adoración con la que ambas se ven. Jamás en todos los años que tengo de conocer a Lauren la había visto de esa forma.
—Es solo que siento tanta pena por Ryan—dijo Normani triste—. Creo que él es uno de los pocos hombres que no se merece algo así.
—No se lo merece, pero cuando se trata del corazón no puedes controlar los sentimientos—dijo Dinah suavemente viendo el perfil de Normani unos segundos para luego apartar la mirada.
—¿Pero tienes una idea de lo que va a pasar si ellas siguen? —dijo Normani suavemente—. Lauren se ve tan metida en esto que me preocupa que siga por ese camino cuando ninguna de las dos es libre para vivir lo que están sintiendo.
—Bueno pero existen los divorcios—dijo Dinah encogiéndose de hombros.
—Ohh vamos Dinah...—dijo Normani suavemente—. ¿De verdad piensas que Lauren haría público esto? Lauren le tiene pánico a la prensa desde lo que le hicieron cuando se descubrió su adicción. Prácticamente la destrozaron y nunca ha estado conforme con hablar de su sexualidad.
—Si en realidad la quiere lo hará si ella está dispuesta también—dijo Dinah—. Estoy segura que lo haría. Yo lo haría de estar en su lugar. Si la persona que yo amo me dijera que quiere estar conmigo no me importaría lo que la gente dijera porque las palabras van y vienen, pero los sentimientos—la voz de Dinah fue suave—, los verdaderos sentimientos permanecen, aunque todo lo demás se esté cayendo en pedazos.
—Eso no es cierto—dijo Normani—. Cuando llegan los problemas el "amor" es el primero en salir de la casa.
—No cuando el amor es verdadero—Normani se giró para ver a Dinah y en ese momento se dio cuenta de que Lauren estaba ayudando a Camila a bajar del coche con una sonrisa. Camila tomó el beanie rojo de Lauren y se lo ajustó dulcemente. Y luego le beso la punta de la nariz mientras Lauren la veía con una sonrisa enorme en su rostro y apretándole la punta de la nariz haciendo que Camila la arrugara de esa manera tan linda que tenía—. Son adorables juntas.
Normani y Dinah se vieron a los ojos y escucharon los pasos de Camila y Lauren acercándose. Ambas mujeres iban tomadas de la mano con una tierna sonrisa en sus rostros. Lauren levantó la mirada y se encontró con la de sus amigas y sin decir ninguna palabra soltó la mano de Camila para abrazarlas a las dos profundamente.
—No saben cómo las extrañe—dijo Lauren con la voz cortada y Camila tuvo que apretar sus manos para no abrazarla y limpiarle las lágrimas con sus besos.
Camila sintió que su corazón se aceleraba. Adoraba a Lauren. La adoraba con todo su corazón. Y al ver como abrazaba a sus amigas supo que debía de ganarse a esas dos mujeres a las que su hermosa Lauren tanto adoraba y lo haría demostrándoles que en realidad le importaba Lauren. Que la quería.
—Me da tanto gusto tenerlas aquí—dijo Lauren separándose después de unos minutos y sonriéndoles a sus amigas que la veían llenas de felicidad.
—Soy una persona muy deseada—dijo Dinah y Lauren rio mientras la volvía a abrazar.
—¿Cómo te fue en Europa? —preguntó Lauren suavemente.
—Me fue muy bien pero adoro estar aquí—dijo Dinah—. Estar con ustedes aquí en Canadá supera a cualquier gira por Francia, Inglaterra, Holanda y todos esos países donde compre tantas cosas—dijo soñadoramente—. Pero definitivamente valoro más estar aquí.
Normani y Lauren rieron fuertemente mientras volvían a abrazarse las tres. Unos minutos después Lauren se soltó un poco del abrazo para extender la mano que rápidamente Camila tomó.
—Quiero presentarles oficialmente a Camila Cabello—la mirada de Lauren se suavizo mientras se dirigía a la hermosa escritora que veía a sus amigas tímidamente—. La persona más especial y linda que podrían conocer.
Los ojos de Lauren se dirigieron a Normani con una mirada suplicante y Normani respiró hondo.
—Lamento no haber empezado correctamente—dijo Normani extendiéndole la mano a Camila—. Es solo que la situación es un poco complicada.
—Entiendo eso—dijo Camila estrechando su mano suavemente—. No te preocupes.
Camila le sonrió amistosamente y Normani correspondió su sonrisa.
—Creo que podemos entrar a ver todo—dijo Lauren emocionada—. Pueden elegir la habitación que quieran y luego nos encargamos del equipaje.
—Pues veremos quien se encarga del de Normani—dijo Dinah—. Creo que necesitaremos a tres hombres para bajar solo una de sus maletas. Trae una maleta solo de zapatos.
—Pues tendrá que bajarlas sola—dijo Lauren riendo.
—Yo puedo ayudar—dijo Camila rápidamente y Lauren la vio con tanta ternura que Dinah prácticamente suspiró.
—Dinah está bromeando bebé—respondió Lauren.
—En realidad si traigo una maleta solo de zapatos—dijo Normani riendo y Lauren abrió los ojos sorprendida y Camila soltó una risita—. Son dos meses y el clima puede variar. Ustedes lo saben mejor que nosotras—Lauren se sonrojó.
—Igual puedo ayudar —Camila le sonrió y Lauren le dio un tierno beso en la mejilla para luego limpiar el resto de labial rojo que había dejado.
—Todas vamos a ayudar cariño—sonrió Lauren—. Bueno, bajemos el equipaje y luego vemos la casa. A mí me encantó y además tiene un piano.
Lauren sonrió mientras se dirigía a la parte de atrás de su coche para ver la cantidad de equipaje que tendría que bajar. Al parecer eso sería todo un reto para solo cuatro mujeres. Una para cada maleta de Normani.

HOUSTON, TEXAS
Una mujer se volvió a sentar en ese escritorio que tenía en su humilde departamento en Houston. Su uniforme de enfermera colgaba en un extremo de la habitación, listo para usarse. Pero como siempre, una hora antes de irse a trabajar estaba cumpliendo su ritual. Eso que venía haciendo desde hace seis meses atrás.
Camila Cabello
2400 NW 111TH AVE.
Doral, Miami 33178
Querida Hija:
No sé si aún existe el derecho de llamarte de esta forma después de todo. Hoy estuve recordando tu rostro al leer de ti en una revista. Sé que lograste triunfar, Camila. Lograste ser lo que siempre quisiste ser, a pesar de que yo no supe apoyarte como debería. Mi corazón está mal pensando en lo alejada que estoy de ti mi pequeña Camilita. Cada día que pasa me arrepiento de no haber sido lo que esperabas como madre.
Sé que como madre te falle. Hice todo lo que una madre jamás debería hacer y me arrepiento por ello. Me arrepiento de saber que las equivocaciones que marcaron mi vida también marcaron la tuya. La tristeza en tu mirada es algo que me duele en el alma observar. No es la mirada de aquella niña que solía sentarse en mis piernas a los seis años deseosa de un cuento. No es la mirada de esa niña que pedía plátanos con todas las comidas que preparaba. La mirada de mi tierna Camila, ahora es la mirada de una desconocida.
Sé que no tengo derecho a escribirte, pero desde que empecé a enviarte estas cartas he prometido continuar. Quiero que sepas que a pesar que seguramente tiras mis cartas sin leerlas, aun pienso en ti, mi niña. Quisiera que me permitieras verte y hacerte saber cuánto te quiero. Desde que deje a Alejandro seis meses atrás he buscado la manera de estar contigo, Camila. Dame la oportunidad mi querida niña. Dame la oportunidad de verte formar tu familia y ser feliz con el hombre que has elegido como esposo.
No te pido más que solo una oportunidad para hablar, para decirte cuanto te quiero y para decirte que puedo ser la madre que siempre has esperado si aún quiere darme esa oportunidad. Quiero decirte lo orgullosa que estoy de tener el honor de llamar hija a una escritora tan talentosa como tú. He leído todos tus libros mi niña, y el orgullo no cabe en mi pecho. Sé que me equivoque. Me equivoque y puedo admitirlo. Sé que tu infancia fue marcada por cada golpe que ambas recibimos mi niña. Yo no te protegí como debería y sé que esa puede ser la razón de tu silencio y de que posiblemente me odies.
No supe apreciarte, ni quererte como te merecías. Ahora no te pido que me demuestres afecto. No te pido que me visites, ni me hables constantemente. Solo te pido una oportunidad para hablar. Una sola vez, para pedirte perdón de rodillas por haberte fallado cuando era lo único que tenías en el mundo. Lo único que quise siempre fue verte feliz. Que esos ojos marrones, que son un espejo de los míos me vieran con el afecto y la generosidad de esa niña que años atrás pensaba que era lo más hermoso en su pequeño mundo.
Si decides alguna vez darme la oportunidad de hablar sabes cómo ponerte en contacto conmigo, y en el momento que me lo pidas yo estaré allí. Te envió una foto que encontré mientras acomodaba las cosas en mi nuevo departamento. Quiero que la tengas para que recuerdes nuestros momentos más preciosos , cuando yo aún era una madre que admirabas y adorabas. TU PRIMER RECITAL.
Esperando por siempre tu respuesta, me despido de ti con el afecto más grande. Deseando que esta vez decidas darme una oportunidad.
Con cariño,
Sinu Estrabao
P.S: Seguiré intentando, hijita. Siempre.

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Capítulo 38: "Confía en MÍ"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:29 pm

"Su mirada me transmitía paz y tranquilidad. Ver sus ojos era como perderme en ese mar verde de esperanza y de ternura. Podría decir que lo que me enamoró de ella fueron sus ojos. Sus hermosos y profundos ojos."
"Letras de Amor" escrito por Camila Cabello

—¿Sabes que podría mirarte por horas y horas y jamás cansarme? —dijo Lauren recostada en la cama mientras Camila ordenaba su ropa en el closet de la habitación que ambas compartirían en la semana.
—Estoy tan feliz de estar aquí contigo—dijo Camila dejando de lado la ropa un momento y caminando a la cama donde estaba Lauren viéndola dulcemente.
—¿Qué tan feliz? —preguntó Lauren mientras Camila se subía sobre ella dejando sus piernas a ambos lados. Lauren le acarició las piernas lentamente.
—La felicidad no me cabe en el pecho—dijo Camila inclinándose y besándola tiernamente. Lauren introdujo las manos dentro de la camisa de Camila acariciando su espalda lentamente. Sintiendo el contacto de esa piel que era seda sobre sus manos.
—¿Qué quieres hacer hoy? —susurró Lauren contra sus labios—. Podemos hacer lo que quieras, tus palabras son órdenes para mí.
—Hago lo que tú quieras—respondió simplemente Camila y Lauren sonrió.
—Eso no ayuda mucho—dijo Lauren riendo y Camila respondió con una sonrisa inclinándose lentamente para besarla suavemente. Lauren soltó un ronco gemido sintiendo los labios de esa mujer que tanto adoraba. La lengua de Camila se deslizó por su labio inferior y Lauren abrió su boca mientras el beso se profundizaba. Aquello era maravilloso. Poder besar a Camila sin sentir la necesidad de esconderse. Ser libre en su propio lugar para quererla.
Lauren abrazó a Camila contra ella tiernamente pero se detuvo al escuchar el pequeño gemido de dolor que salió de los labios de Camila.
—¿Qué pasa? —dijo Lauren con sus labios hinchados viendo a Camila a los ojos.
—Nada—susurró Camila bajando la mirada—. Quizás es porque tengo un poco de hambre.
—¿Hambre? —dijo Lauren rápidamente—. Oh, cariño. ¿Por qué no me dijiste antes? Iré a prepárate algo de comer o prefieres salir.
—Podemos hablar con tus amigas para saber que les gustaría—dijo Camila—. ¿Por qué no vas con ellas en lo que yo termino de acomodar toda nuestra ropa? Supongo que tienes muchas cosas que hablar con ellas.
—Bueno, ahora mismo deben estar acomodándose en sus habitaciones—dijo Lauren suavemente—. Quedamos en reunirnos en unos minutos para ver el jacuzzi—Lauren sonrió—. ¿Trajiste tu traje de baño?
—Puedo bañarme con una de mis camisas—dijo Camila rápidamente.
—Yo muero por verte en traje de baño—dijo Lauren sonriendo—. Ni se te ocurra. Yo traje un par de extras y quizás puedan quedarte bien—le acarició el rostro con ternura—. ¿Qué te parece si te ayudo con tu ropa y luego nos cambiamos para reunirnos con ellas? —sonrió—. ¿Puedo ayudar si quieres probártelos? —Lauren le dio un guiño y Camila trato de sonreír.
—¿Por qué mejor no me preparas algo rico de comer? —dijo Camila con ternura y Lauren se derritió.
—¿Qué te gustaría? —le preguntó de nuevo moviendo el rostro de Camila para darle de nuevo un dulce beso—. Cualquier cosa que quieras.
—¿Qué tal pasta? —Lauren asintió rápidamente sonriéndole con ternura.
—Entonces será pasta—le acarició la mejilla dulcemente—. ¿Y no merezco besos?
—Muchos besos mi ojitos verdes—Camila volvió a besarla lentamente mientras Lauren sonreía contra sus labios. Lauren siempre la besaba con una sonrisa. Ella siempre la hacía sentir especial, valiosa y única. Y por eso la adoraba—. Muchos, mi luna hermosa—Camila volvió a besarla y Lauren suspiró mientras se rendía totalmente a ella. Lauren Jauregui estaba perdida. Sus manos se dirigieron a la cintura de Camila. Pero antes de llegar las manos de Camila la detuvieron tiernamente y Lauren se dio cuenta que entrelazaba sus manos con las de ella sin dejar de besarla.
Camila alzó las manos entrelazadas de ambas y las puso sobre la cabeza de Lauren. Los besos eran apasionados. Camila suspiró bajando los besos hasta llegar justo al oído de Lauren donde enterró su lengua mientras la escuchaba gemir profundamente.
—Te quiero—le susurró Camila al oído y Lauren suspiró apretando fuertemente sus manos entrelazadas.
—Yo también te quiero—dijo besando toda la parte expuesta que dejaba el cuello de Camila mientras estaba inclinada sobre ella—. Hazme el amor—le suplicó Lauren suavemente.
—Debemos reunirnos con tus amigas—dijo Camila besándola la punta de la nariz con suavidad—. Esta noche te prometo que te hare el amor toda la noche.
—De acuerdo—dijo Lauren mientras se inclinaba de nuevo tomando los labios de Camila—. De acuerdo—susurró mientras volvía a sentir como Camila apasionadamente correspondía su beso. Sería la mejor semana de su vida.
—¿Tú vas a ponerte un traje de baño? —susurró Camila contra los labios de Lauren y la pianista asintió viéndola a los ojos—. ¿Puede ser el negro que saque de tu maleta?
—Me pongo el que quieras—dijo Lauren suavemente mientras la veía con una sonrisa. Lauren suspiró y con las manos de Camila aún entrelazadas con las de ella se giró para quedar sobre ella y en ese momento vio la mueca de dolor que aparecía en su rostro—. ¿Qué pasa? —dijo Lauren viendo a Camila a los ojos.
—Nada—dijo Camila suavemente desviando la mirada—. Aún tengo hambre; creo que es eso.
—No me mientas—dijo Lauren quitándose lentamente y parándose de la cama mientras Camila quedaba recostada—. Te quejaste como si te doliera que estuviera sobre ti.
—No pasa nada, Lauren—dijo Camila poniéndose de pie fue de nuevo a las maletas y Lauren la observó fijamente. Caminó hacia ella desde la parte de atrás la abrazó por la cintura tiernamente.
—¿Qué pasa cariño? —dijo Lauren a su oído mientras Camila suspiraba sintiendo sus suaves caricias en su abdomen. No quería decirle. Lauren no podía saber lo que le pasaba.
—¿Terminaste? —preguntó Dinah apoyándose en la puerta mientras veía a Normani con tres maletas sobre su cama—. Si sabes que estaremos únicamente una semana aquí, ¿No?
—No sabía en qué maleta estaba mi traje de baño—dijo Normani suavemente mientras Dinah reía desde la puerta. Normani se giró y vio a Dinah con un traje de baño azul sus ojos viajaron por su cuerpo un momento antes de girarse de nuevo a la maleta—. Por lo que veo ya estas lista.
—Lista y casi congelándome—dijo Dinah riendo—. Mi maleta está muy bien ordenada en una esquina de mi habitación—Normani rio un poco al escucharla, típico de Dinah y su desorden permanente—. Pero muero por probar ese jacuzzi. ¿Lo has visto? —sonrió—. Desde mi habitación se puede ver. Es enorme y tiene como vapor alrededor ya tome una fotografía y la subí a Instragram, y mis fans casi se vuelven locos preguntándome donde estaba,
—Dinah no debiste subir nada—dijo Normani—. Tus fans son como agentes que a los minutos saben dónde estás.
—Si el vapor y el agua les dice dónde estoy pues sería un milagro—dijo Dinah riendo—. Además es muy lógico que todos saben que estoy aquí en Vancouver. Después de todo lo que pasó en el aeropuerto.
—Bueno, quizás tengas razón—dijo Normani—. ¡Por fin! —dijo alzando un bikini amarillo haciendo que Dinah sonriera—. ¿Podrías ayudarme con las maletas? Iré a cambiarme.
—Ahora resulta que de cantante, pase a asistente—Mani la vio simplemente alzando una de sus cejas—. De acuerdo, ve a cambiarte. Yo arreglo todo esto.
—Eres un amor, Dinah Jane—dijo Mani saltando mientras se dirigía al baño y Dinah no pudo evitar observarla caminar. Luego giró la cabeza negando al ver la puerta cerrarse. Y empezó a "acomodar" todo en las maletas para cerrarlas.
Sus manos viajaron por todas las prendas que había en la maleta y un suspiró salió de sus labios al tomar una camisa y al observarla que una sonrisa triste llenara su rostro. Se llevó la camisa para ponerla sobre su rostro sintiendo ese perfume que tanto le gustaba.
Era un olor característico de Normani. Un olor único y especial. Y a ella le encantaba. Volvió a dejar la camisa en la maleta y vio hacia la puerta del baño con tristeza.
—Definitivamente entiendo a Lauren más de lo que cree—bajo la mirada—. No se puede mandar al corazón, sobre todo cuando ha dejado de ser tuyo para pertenecer a alguien más.
Se sentó sobre la cama a esperar que Normani saliera del baño tratando de contener sus nervios. Normani con ese bikini amarillo sería su perdición.
—Mierda...—dijo Dinah cerrando los ojos—. Mierda.
Las manos de Lauren viajaron bajo la camisa de Camila dando tiernas caricias mientras Camila respiraba hondo sintiendo su cuerpo responder ante el toque de esa hermosa mujer. Se derretía en sus manos. Lauren lentamente la giró y ambas quedaron frente a frente. Los ojos verdes de Lauren la quemaban.
Camila sintió las manos de Lauren viajar acariciando su cuerpo y sintió como lentamente subía su camisa.
—No, Lauren—dijo Camila pero Lauren no la escuchó y rápidamente le quitó la camisa, y en ese momento Camila vio como esos ojos verdes cambiaban de la ternura, al horror y luego al enfado.
—¿Pero qué mierda es esto? —dijo Lauren explotando al ver las marcas que Camila tenía en su abdomen—. ¿Quién te hizo esto?
Camila intentó cubrirse pero Lauren se lo impidió horrorizada.
—Lauren por favor—dijo Camila suavemente—. No tiene importancia.
—¿Qué no tiene importancia? —dijo Lauren poniéndose de rodillas para examinar las marcas en el abdomen.
Sus dedos las acariciaron lentamente y se dio cuenta que eran marcas de manos. Un agarre brusco. Y a su mente vino el causante, en ese momento se perdió completamente en la ira.
— ¿Son de ese imbécil verdad? —preguntó Lauren furiosa poniéndose de pie. Los ojos de Camila se empezaron a llenar de lágrimas—. ¿Fue ese hijo de puta el que se atrevió a hacerte esto?
—Lauren...—dijo Camila con la voz cortada inclinándose para recoger su camisa y poniéndola sobre su cuerpo mientras la detenía con sus brazos—. No tiene importancia.
—¿Cuándo te hizo esto? —preguntó Lauren—. Fue hoy antes de venir ¿No?, tuvo que haber sido hoy porque no las tenías cuando hicimos el amor.
—Él quería, él solo me...—Camila empezó a llorar y el enojo de Lauren bajó al escucharla. Sus brazos rodearon a Camila tiernamente.
—No llores cariño—dijo Lauren con dolor—. No tienes que llorar. Te juro por mi vida que cuando regresemos voy a matarlo. Voy a correrlo.
—No...—dijo Camila rápidamente—. No quiero que me separe de ti. Si lo corres me tendré que ir con él.
—¿Él te hizo daño? —Camila asintió lentamente y Lauren cerró los ojos sintiendo tanta ira en su interior. Él mal nacido le había dejado marcas—. Fue mientras estabas con él.
—Él quiso tener relaciones conmigo antes de que viniera contigo—la voz de Camila fue suave—. Solo que esta vez quería las cosas rápido y él es así muchas veces.
—¿No es la primera vez que te deja marcas? —Lauren alzó el rostro de Camila y limpió las lágrimas que caían por su hermoso rostro—. ¿Es mientras tiene relaciones contigo?
—A él muchas veces le gusta muy fuerte—Lauren desvió la mirada sintiendo que su corazón se rompía.
—¿Le has dicho que te lastima y que no te gusta? —le preguntó Lauren—. ¿Sabe el daño que te hace?
Camila no respondió y el rostro de Lauren brillo con ironía y dolor. Su Camila. Él idiota de Jason se había atrevido a poner sus manos sobre su hermosa princesa. Iba a matarlo. Iba a destrozarlo.
—Claro que el hijo de puta lo sabe—casi temblando de ira—. Sí tienes que sentir dolor cuando te agarra de esa forma y decirle—Lauren acaricio los costados de Camila y le quitó la camisa que detenía sobre su cuerpo—.Déjame ver cariño mío.
Lauren suspiró mientras volvía a ponerse de rodillas y examinaba las marcas. Sus ojos verdes llenos de tristeza. Sintió la mano de Camila en su cabello y levantó la mirada para ver sus lágrimas correr. En ese momento Lauren se sintió totalmente impotente. Y una horrorosa pregunta apareció en su mente. El infeliz la maltrataba físicamente. ¿Solo era cuando tenía relaciones con ella?, ¿Siempre?, ¿La golpeaba?
—¿Es la primera vez que te hace esto o lo ha hecho antes? —preguntó Lauren alzando la mirada mientras seguía de rodillas—. ¿Te golpea? —Lauren se levantó y tomó el rostro de Camila para que la viera a los ojos—. ¿Te agrede físicamente aun no teniendo relaciones?—preguntó Lauren con ternura.
Camila bajó la mirada y Lauren simplemente levantó su rostro de nuevo para verla mientras con sus pulgares limpiaba sus lágrimas. Su corazón dolía tanto. Camila no podía vivir lo que había vivido en su infancia con ese mal nacido. La vida no podía ser tan cruel con esa hermosa mujer. La mujer que ella veneraba cuando le hacia el amor. Ese cuerpo que ella adoraba con sus manos mientras lo acariciaba.
—Dime por favor...—volvió a preguntar Lauren destrozada—. ¿Te golpea? Por favor mi amor—Lauren pegó la frente a la de ella con cariño—. Sé sincera y dime la verdad ¿Te golpea?
Camila respiró hondo. ¿Podría decirle? Los ojos de Lauren estaban tan tristes y Camila no supo que responder. Lauren la había llamado "mi amor". Le había dicho que era su amor.
—Mi amor por favor...—volvió a decir Lauren—. Por favor dime la verdad. Confía en mí.

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Capítulo 39: "La Promesa"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:29 pm

"And when you smile the whole world stops and stares for a while 'cause, girl, you're amazing. Just the way you are"
"Just The Way You Are" de Bruno Mars

Camila suspiró viendo el hermoso rostro de Lauren y su mirada se llenó de tristeza. Sus piernas aun temblaban después de escucharla pronunciar "mi amor". Lauren también era su amor, su más profundo amor.
-Confió en ti mi amor-respondió Camila mientras Lauren suspiraba. "Mi amor" ya no había vuelta atrás.
-Entonces quiero que me digas que te hace ese estúpido-la voz de Lauren fue suave mientras la veía a los ojos.
Camila bajó la mirada un momento y suspiró. Cómo podría decirle a Lauren que después de lo que había vivido junto a su madre, también había permitido que la maltrataran. No quería que Lauren se decepcionara de ella ahora que estaban empezando a tener un tiempo especial.
-Pasa solo cuando tenemos sexo-dijo Camila sintiendo un nudo en la garganta-. A él le gusta que el sexo sea fuerte, rudo y aunque yo lo detesto él lo prefiere así, y no mide su fuerza.
-Pero sí parece que te agarró a golpes-dijo Lauren con dolor y le acarició el rostro fijándose en el golpe que ahora había tomado un color un poco más oscuro y que parte de su cabello cubría.
-Él jamás me ha golpeado-dijo Camila desviando la mirada un momento.
-¿Les has dicho que te lastima? -preguntó Lauren-. ¿Qué no te gusta el sexo de esa forma? -le acaricio la mejilla-. ¿Le has dicho que te gusta que te acaricien con ternura?
-Solo me gusta cuando lo hacemos tú y yo-los ojos de Camila se volvieron amorosos-. Conocí lo que era hacer el amor estando contigo. Con él yo simplemente soy como un robot-Camila suspiró-. Lo único que puedo sentir estando con él es repulsión-Camila cerró los ojos y sintió las tiernas caricias de Lauren sobre su abdomen-. No respondo en la cama como debería porque me siento incomoda.
-Solo de imaginarme que no te toque con ternura hace que me den ganas de matarlo-susurró Lauren-. Me duele que te haga esto cuando tú eres la mujer más apasionada que existe. Eres tan buena en la cama que me vuelves loca.
Camila sintió que la respiración se le cortaba. Era buena en la cama. Era buena en la cama porque estaba perdidamente enamorada de ella.
-Contigo es diferente-dijo Camila-. Contigo nunca quiero detenerme y me encanta que me hagas el amor.
Lauren le sonrió dulcemente y le dio un tierno beso para luego acariciarle la mejilla tiernamente.
-¿Lo que te di para el golpe aun lo tienes? -susurró y Camila asintió-. ¿Me lo puedes dar?
-Claro mi amor-dijo Camila caminando hasta encontrar su bolso y sacando el pequeño frasco. Se lo entregó a Lauren.
-Recuéstate en la cama-se vieron a los ojos-. Voy a ponerte un poco de esto luego iré a la farmacia a comprarte algo para el dolor.
-No tienes que hacerlo-Lauren la vio con cariño.
-Quiero hacerlo-susurró como respuesta-. Eres mi princesa. Y no quiero que nada ni nadie te dañe.
Camila asintió y se acomodó en la cama para que Lauren pudiera curarla. Sus ojos marrones viajaron a la hermosa piel y su hermoso cabello mientras se quitaba la chaqueta y ataba su cabello en una coleta.
-Son muchas marcas-dijo Lauren conteniendo la ira al acercarse y pesar la yema de su dedo índice sobre cada marca que cubría esa hermosa piel.
-Me duele un poco-susurró Camila-. Pero con tus caricias el dolor se reduce muchísimo.
-¿Y si te doy besos? -dijo Lauren tiernamente inclinándose y dando un suave beso sobre una de las marcas. Lauren sonrió al sentir como Camila contenía el aliento y tensaba los músculos de su abdomen. Los besos siguieron por cada una de las marcas. Besos pequeños y significativos. Una de las manos de Camila acarició el cabello de Lauren mientras ella seguía besando su abdomen para luego llegar donde estaba su ropa interior. Lauren levantó la vista al ver marcas bajo las copas que cubrían los senos de Camila y la rabia volvió a invadirla.
-Las marcas son peores allí-susurró Camila y Lauren cerró los ojos. Iba a correrlo, iba a matarlo. No iba a dejar las cosas así.
Lauren tomó el cierre del sujetador y lo abrió y su mirada se llenó de horror, sus ojos se encontraron con los de Camila.
-Voy a matarlo-dijo Lauren furiosa y Camila negó con la cabeza tomando el rostro de Lauren entre sus manos.
-Son cosas que pasan-dijo Camila y Lauren negó rápidamente.
-Esto no pasa, Camila-la voz de Lauren era desesperada-. Esto no es normal. Ryan jamás me ha dejado ninguna marca. Nunca en su vida ha hecho algo que yo no quisiera ¿Por qué permites algo así?
-De nada sirve negarme-susurró-. Él no me escucha.
-No te entiendo, Camz-dijo Lauren suavemente acariciando los senos de Camila lentamente y profundo amor-. ¿Por qué no lo dejas? ¿Por qué permites que te haga esto?
-Quizás porque no tengo nada mejor a lo que aspirar-dijo Camila desviando la mirada-, no tengo nada Lauren-la voz de Camila se quebró y Lauren se inclinó dando suaves besos sobre sus senos. No era nada sexual, simplemente era cariño, ternura y amor.
-¿No tienes nada mejor a lo que aspirar? -susurró Lauren subiendo sus besos hasta llegar al mentón de Camila.
-Jamás he tenido nada-dijo Camila suavemente-. Solo mis libros. Todas las personas que he querido en algún punto me han fallado. Mi padre se murió, mi madre permitió que me golpearan toda mi infancia y cuando finalmente logre librarme de ese tormento prefirió irse con ese hombre que quedarse conmigo. Y Jason que jamás fue el hombre que yo esperaba que fuera. Me ilusionó y luego mató mis sentimientos. Yo no lo amo-dijo Camila con lágrimas-. Yo no lo amo.
-¿Entonces porque sigues con él, Camz? -susurró recostándose a su lado y girándola para que la viera a los ojos sus cuerpos se pegaron tiernamente y Lauren acaricio la espalda de Camila-¿Por qué no lo dejas y te liberas de todo esto? Eres una mujer que tiene una carrera en la que triunfa y un futuro brillante. Una mujer que puede aspirar a algo mejor que una relación donde eres abusada. No vale la pena que te castigues por los errores del pasado.
-¿Errores del pasado? -preguntó Camila triste.
-¿Crees que no me doy cuenta de lo que pasa? -Lauren la vio con ternura y le acarició la mejilla-. Estando con Jason lo único que haces es cumplir con un castigo autoimpuesto. Es un castigo porque crees que no mereces algo mejor porque tu vida según tú es un reflejo de la de tu madre.
-La vida jamás ha sido justa conmigo-bajó la mirada-. Me ha dado cosas que jamás puedo disfrutar plenamente-la vio con lágrimas-. Me da la felicidad y cuando creo que la puedo tocar y disfrutar me la arrebata de las manos. Como si yo no valiera la pena. Como si no fuera importante y que mi felicidad fuera un desperdicio.
-Oh, Camz-Lauren la acarició tiernamente.
-Tengo tantos problemas en mi vida, Lauren-Lauren se pegó más a ella tiernamente-. Tantas cosas en mi cabeza, conflictos internos. Siempre fui una persona insegura, una niña callada sentada en el rincón experimentando la soledad en su mayor expresión.
Lauren la vio con tristeza sintiéndose identificada de cierto modo. Pero estaba segura que ella jamás había sufrido lo que Camila había pasado con un padrastro abusivo, una madre cobarde y ahora un esposo que la maltrataba.
-De adulta nunca tuve a nadie que estuviera conmigo en los momentos más difíciles-continuo narrando Camila-. Me forje una vida desde los dieciocho años sola. ¿Tienes una idea de lo que es llegar a una casa y que te salude el silencio?
-Si la tengo-bajo la mirada Lauren-. Sé lo que es sentirte sola, Camila.
-¿Pero lo experimentaste a la misma edad que yo? -preguntó Camila y Lauren negó-. Tú tenías a tu madre, Lauren. Una madre que te esperaba con una sonrisa cuando llegabas de tus giras-los ojos de Lauren se llenaron de dolor recordando a su madre-. Una persona que simplemente esperara por ti. Que era feliz con el hecho de tu sola presencia. A mí nadie me espero nunca-dijo con dolor-. Nadie me dio un abrazo cuando las pesadillas llenaban mi mente. Nadie estuvo conmigo limpiando mis lágrimas cuando tanto lo necesite. Nadie me felicitó cuando logre que una editorial leyera mi libro por primera vez. Nadie me sonreía al verme llegar. Nadie me quería.
-Por favor mi amor-dijo Lauren al verla llorar-. Créeme cuando te digo que eres maravillosa. Eres hermosa.
-Muchas veces es más fácil creer lo malo que hablan de ti que creer las cosas buenas-Camila bajó la mirada-. Muchas veces me es más fácil creer que soy estúpida por dejar que Jason haga lo que hace. Pero es que simplemente yo no valgo la pena, Lauren.
-No digas eso, Camz-dijo Lauren-. Para mí lo eres todo. Eres la mujer más talentosa y maravillosa que he conocido en mi vida. Una mujer que merece solo cosas buenas en la vida. Una mujer que merece ser feliz. Y yo ahora estoy contigo, Camz. Estoy aquí apoyándote, ya no estás sola.
-Pero a ti también te voy a perder-dijo Camila llorando-. Cuando llegue el momento ambas vamos a tener que decir adiós. Porque jamás podremos tener más que estos días.
-Nunca vas a perderme-dijo Lauren con seguridad-. Yo voy a estar contigo siempre.
-Tú tienes una vida perfecta, Lauren-Camila susurró-. Jamás te arrastraría a mi desastre emocional. Estas completa.
-Si me sintiera completa con mi vida no estaría aquí contigo-dijo Lauren suavemente-. No estaría abrazándote y haciéndote el amor-Lauren susurró con dolor-. Me ves aquí muy segura pero en realidad-bajó la mirada-, solo soy una mujer con miedos al igual que tú.
-Tú eres perfecta-Camila habló segura-. Eres maravillosa así tal cual eres.
-Muchas veces por fuera una persona puede verse muy hermosa y feliz. Pero por dentro existe un dolor que todos ocultamos-la vio a los ojos-. Como tú. La primera vez que vi la portada de tu libro, vi a esa mujer maravillosa con una sonrisa tierna y sus ojos marrones expresivos. Y en realidad estabas pasando uno de los momentos más difíciles de tu vida al dejar a tu familia.
Camila recordó ese día perfectamente. Ese día que iba a tomar la fotografía para su libro su madre había rechazado acompañarla. Había sido el día más hermoso de su vida. Y nadie lo había compartido con ella. Solamente Ally. Ally que era a la única que podía considerar parte de su vida. Lo único verdadero que había tenido.
-Para mí te veías feliz y radiante ese día y por dentro estabas llorando-continuó Lauren-. Y eso hago yo, Camz. Sonrió a las cámaras y digo que soy feliz, que soy realmente feliz con lo que hago y que me llena. Que amo a mi esposo, cuando en realidad jamás me había enamorado. La música me inspira y me hace volar pero siempre había tenido un vacío en mi vida. Jamás he vivido plenamente porque tengo miedo de que todo se desmorone a mí alrededor.
-¿Pero que puede faltarte a ti, Lauren? -Camila le acarició el rostro-. Eres una mujer admirable que ha salido adelante por sí misma. Tienes una carrera maravillosa y amas la música.
-Hago todo eso pero no soy solo Lauren Jauregui la gran pianista-su mirada bajó con dolor-. Soy Lauren Jauregui la mujer asustada porque le gustan las mujeres...-Lauren la vio a los ojos-. Siempre preferí a la mujeres, Camila. Y jamás lo pude vivir.
-Pero antes tu...-Lauren negó con la cabeza suavemente-. Tú me dijiste que hubieron otras mujeres.
-Hubieron otras mujeres pero jamás lo viví plenamente consiente-explicó Lauren-. Siempre estaba drogada o borracha. Porque de esa forma podía olvidar lo que estaba haciendo y dejar de lado a la Lauren que siempre jugaba en la zona segura y ser yo misma. Por eso no podía dejar la droga-Lauren desvió la mirada-. Porque era lo único que me permitía vivir mi verdadera sexualidad sin luego sentirme mal conmigo misma.
-Pero no está mal pensar diferente-dijo Camila acariciándole la mejilla-. No está mal que quieras vivir el amor con la persona que más te llene.
-Lauren Jauregui la pianista borracha, alcohólica y lesbiana-la voz de Lauren fue amarga-. Sí mi madre no hubiera estado muerta se hubiera ido directo a la tumba con eso último.
-Pero tú no eras nada de eso-dijo Camila tiernamente-. ¿Qué estaba mal en que prefirieras a las mujeres?
-Que el mundo no piensa como tú, Camila-dijo Lauren finalmente-. Que mi carrera posiblemente no hubiera tenido ni la mitad del éxito que tiene si hubiera hablado con la verdad. Porque esa es la realidad del mundo. La gente vive con la mente cerrada en cuanto a esas cosas. Siempre habrá personas que te juzguen por pensar diferente y tirar las barreras convencionales del amor.
-Pero tu sexualidad no mide tu talento-dijo Camila suavemente-. No dice lo que en realidad eres como persona. No puede decirle a nadie la capacidad que tienes.
-Lo dices porque tú jamás has dudado de lo que eres-Lauren bajó la mirada-. Porque siempre tuviste definida tu sexualidad. Yo jamás pude aclarar mi mente.
Camila bajó la mirada pensando en que en realidad no se sentía segura de nada. Amaba a otra mujer y eso cambiaba todo lo que había vivido antes.
-Pero te enamoraste de Ryan-Lauren negó con la cabeza.
-Me casé con él-aclaró Lauren con tristeza-, pero no me casé enamorada. Teníamos un buen sexo, éramos amigos, y estábamos solteros. Era lo más natural. Y pensé que casándome con él podría aclararme internamente. Él me había ayudado en los momentos más horribles de mi vida. Y él estaba enamorado de mí.
-Te casaste por agradecimiento-susurró Camila y Lauren la vio a los ojos.
-Quiero mucho a Ryan-dijo Lauren sinceramente-. Es un hombre maravilloso. Creo que es el hombre que cualquier mujer desearía. Es perfecto en todos los aspectos, Camila-Camila pasó sus brazos por el cuello de Lauren y ella la abrazó tiernamente contra ella. Ambas frente a frente recostadas en la cama-. Pero jamás pudo llenarme completamente. Estaba este vacío en mí. Ese hueco en el corazón que él jamás pudo llenar.
Camila sintió los labios de Lauren sobre los suyos y suspiró profundamente correspondiendo el beso.
-Jamás me había sentido tan plena como lo estoy contigo-dijo Lauren suavemente-. Desde el momento en que te vi por primera vez me sentí tan atraída por ti. Y a medida que empecé a conocerte empecé a desearte tan desesperadamente-le besó los labios suavemente-. Una mujer linda y sensual. Luché mucho por borrar lo que sentía pero desde el momento en que te bese supe que nada sería igual. Eres mi primera vez. La primera vez que disfruto de ser quien realmente soy. La primera vez que vivo mi sexualidad libremente. La primera vez que me siento completa.
Camila sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas y la ternura y el amor la invadían.
-Yo aprendí lo que era vivir desde el día en que te conocí-susurró Camila suavemente-. Fuiste mi primer abrazo, el primer beso real y mi primera vez realmente haciendo el amor.
-Porque yo venero cada parte de tu cuerpo como lo más hermoso que he visto en mi vida-dijo Lauren viéndola a los ojos-. Porque el afecto que te tengo va mucho más allá de tenerte en la cama. Lo nuestro no es solo sexo. Lo nuestro es real.
-¿Real? -preguntó Camila y Lauren asintió.
-Tan real como queramos que sea-Lauren bajo la mirada-. Por lo menos durante los días que estemos juntas.
Camila bajó la mirada con tristeza pero Lauren hizo que la viera a los ojos.
-Estos tres meses voy a amarte de la manera más intensa que has conocido en tu vida-dijo suavemente-. Pero al llegar la despedida te juro por lo que vivamos en estos días que no voy a dejarte-Lauren tomó la mano de Camila y la puso sobre su corazón-. Siempre voy a estar contigo. Jamás volverás a estar sola. Pero prométeme que vas a tratar de verte de la manera en que yo lo hago. Eres una mujer maravillosa que merece más. Por favor Camila no dejes que ese hombre te quite tu dignidad ni tu voz. Jamás te dejes dominar por nadie. Si alguien te pide que hagas algo que no quieres es porque no te respeta.
Sus manos acariciaron el cabello de Camila con lentitud y con su pulgar limpió sus lágrimas.
-Tu cuerpo es algo que debe venerarse porque es hermoso-susurró Lauren-. Pero lo más importante es que todo esto te pertenece a ti ojitos-Lauren le besó la nariz-. Debes cuidarlo y valorarlo. Si tú no te amas a ti misma nadie más podrá amarte. Eres hermosa, eres valiosa, talentosa. Por favor créeme.
-Muchas veces me siento tan poca cosa. Siento que no valgo nada.
-No es verdad-la vio a los ojos-. Créeme cuando te digo que eres lo más maravilloso que me ha pasado en la vida. Jamás en mi vida había existido algo más perfecto que tú. Y quiero que te quieras de la manera en que yo lo hago. Desde la sonrisa que adorna tu rostro que es perfecta, tus ojos, tu boca, tu cuerpo. Lo inteligente y valiosa que eres. Eres la mujer perfecta, Camila Cabello.
-No lo soy-dije negando con la cabeza.
-Para mí si lo eres-Lauren se acercó hasta pegar su frente a la de ella tiernamente-. Para mi eres todo. Absolutamente todo.
-Para mí también eres todo Lauren-la vio a los ojos-. Eres lo más especial que he tenido en mi vida.
-Y te juro que haré todo lo que este en mis manos para demostrarte lo valiosa que eres, lo hermosa y talentosa que eres. Pero prométeme que tú te amaras de la misma forma en que yo lo hago-suspiró-. Prométeme que al verte al espejo veras a una mujer conforme con lo que es y satisfecha con sus logros.
-Solo si tú me prometes lo mismo-entrelazó su mano con la de Lauren.
-Te lo prometo-susurró Lauren.
-Entonces es una promesa-dijo Camila tiernamente.
-Es una promesa-susurró Lauren mientras volvía a besarla.
Y esa promesa sería la que marcaría sus caminos. Porque desde ese momento no hubo vuelta atrás para ninguna de las dos. Estaban sus sentimientos. Se habían enamorado.


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Capítulo 40: "El Contrato"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:30 pm

"But everything means nothing. If I ain't got you"
"If I ain't got you" del album Just Me de Lauren Jauregui

AL DÍA SIGUIENTE:
ESTACIÓN DE WHISTLER:
—Buenos días señor Duval—dijo un hombre alto, con gafas extendiéndole la mano que Jason estrechó con una sonrisa.
—Buenos días señor Foster—Jason sonrió y se sentó a la mesa y él otro hombre lo siguió rápidamente.
—¿Cómo se encuentra su esposa? —dijo Arnold Foster mientras tomaba un sorbo de su café.
—Está aún muy delicada de salud—dijo Jason rápidamente—. Él clima de Miami es muy diferente al de Canadá eso le afectó mucho.
—Espero que se encuentre mejor para podernos reunir rápidamente—dijo Arnold con una sonrisa—. ¿Qué le pareció la propuesta que le envié? ¿Tuvo ella tiempo de revisarla?
—Desde que nos reunimos la última vez que ella no pudo acompañarnos a cenar hable con ella. Está muy emocionada que tomaran en cuenta su talento.
—Fue lamentable que esa noche ella no pudiera reunirse con nosotros—sonrió Arnold—. Tengo muchas ganas de conocerla.
—Ella piensa lo mismo—sonrió Jason—. Yo como su representante puedo decirle que la propuesta le parece bien pero habría que hacer algunos ajustes con el porcentaje. Ella quiere que una parte sea para mí—sonrió—. Ella siente que me debe mucho por lo que la he ayudado con su carrera.
—Claro, eso lo podríamos arreglar con el abogado una vez ella acepte el contrato.
—¿De cuantas películas estamos hablando? —dijo Jason sonriendo.
—No sé exactamente pero tenemos un buen presupuesto. Las historias de amor siempre venden mucho, y el libro de su esposa ha sido un record de ventas, creo que con un poco más de publicidad podríamos tener un buen estreno. Estamos dispuestos a encargarnos de la promoción de su libro a nivel mundial. Lo traduciríamos a varios idiomas para que su impacto fuera mayor.
—Leí...—se interrumpió—. Estuvimos discutiendo con Camila algunos aspectos que deben variar. Por ejemplo los viajes—sonrió—. Creo que yo podría encargarme de todo lo que es su estrategia publicitaria y trabajar con ustedes. Nadie conoce mejor a Camila que yo.
—Si esa es su decisión podemos acceder a ella—sonrió—. Lo que queremos es que ella se sienta cómoda trabajando con nosotros. Su esposa tiene un potencial enorme y queremos que esta película rompa taquilla. Tenemos un elenco maravilloso en mente con grandes estrellas del cine, y queremos que ella nos diga qué opina del proyecto en general para que se empiece a escribir el libreto.
Los ojos de Jason brillaron al escuchar aquello. Finalmente la estúpida de Camila estaba dando resultado. Y lo mejor de todo es que no podría haber llegado en mejor momento. Ahora mismo Camila Cabello estaba en sus manos.
Un contrato millonario para hacer una película de uno de sus libros. Camila Cabello finalmente servía para algo. Jason sonrió mientras escuchaba a Arnold Foster hablar sobre lo maravilloso que sería el contrato. Arnold era uno productores más reconocidos en la industria cinematográfica. Y no entendía como era que se habían interesado en Camila.
Jason podía reconocer que tenía una venta razonable de libros. En realidad, le iba muy bien, aunque sus historias no fueran de su agrado. Aunque siendo sincero no había leído jamás los libros de Camila. Ni siquiera el primero cuando empezaron a salir. Había vivido con esa mujer dos años y sabía poco de ella. Solo sabía que finalmente estaba dando resultado el haberse casado con ella.
Camila era hermosa pero era mediocre en todo lo demás. Una cobarde, mediocre en la cama y nada sensual. Pero la había soportado y ahora iba a recibir su recompensa. Jason sonrió fríamente. Camila aun no sabía nada del contrato pero eso no importaba porque Jason sabía que ella haría lo que él le dijera. Siempre.
Las notas de un piano llenaron el silencio de la casa mientras una Lauren con una pequeña sonrisa se dejaba llevar por la música. Después de su conversación con Camila el día anterior las cosas habían sido distintas para ambas. Sus miradas, la forma en que se tocaban. Y la noche anterior mientras se hacían el amor Lauren había sentido que todo finalmente tenía sentido.
Lauren cerró los ojos recordando lo que había sido despertar por primera vez en su vida abrazada a un cálido cuerpo contra el suyo y sentirse en paz con el mundo. Sus ojos se habían abierto y se habían encontrado con el rostro de Camila mientras ella dormía profundamente. Lauren había acariciado su hermoso rostro con ternura mientras a su lado estaba el osito que ella le había obsequiado. El corazón de Lauren se había hundido en ese momento lleno de amor.
Tanta belleza y perfección en una sola mujer. La noche anterior mientras pasaban un agradable momento en la jacuzzi con las chicas había sido fantástica. La forma en que ella y sus amigas habían conectado había sido fantástica. Dinah y Camila parecían que habían nacido juntas.
Lauren sonrió recordando el momento que Dinah había hecho una bola de nieve gigante y había terminado en la cabeza de Camila mientras ella se quedaba petrificada por un momento y luego empezaba a seguirla. Las dos habían terminado riendo como niñas mientras prácticamente se congelaban. Normani y Lauren simplemente las habían visto con una sonrisa.

FLASHBACK:
—Es una mujer muy especial—dijo una voz a su lado mientras los ojos de Lauren viajaban por la figura de Camila y la veía mientras una sonrisa llenaba su rostro.
—Lo sé—sonrió Lauren—. Ella y Dinah parecen llevarse muy bien.
—Son como dos niñas con cuerpo de mujer—Normani rio al verlas correr.
—Jamás había visto a Camila tan feliz—dijo Lauren suavemente—. Ella se merece esto. Se merece todo. Y te agradezco que no la juzgaras—Lauren tomó la mano de Normani y la vio a los ojos—. Para mi significa mucho que le hables y la trates como parte de nuestro grupo.
—Fue difícil para mí entenderlo pero te quiero, Laur—dijo Normani—. Y te ves tan feliz con ella. Yo lo único que quiero es que seas feliz. Solo tengo miedo de lo que vaya a pasar de ahora en adelante.
—Con Camila quedamos en solo vivir el presente—susurró Lauren—. Aprendernos a amar con nuestras virtudes y nuestros defectos. Aprender a vernos sin sentirnos mal o vacías. Aprender a querernos a nosotras mismas y la una a la otra.
—Y eso está bien porque siento que has vivido toda tu vida a medias y ella tampoco ha tenido una vida fácil—la vio a los ojos—. Lauren vi las marcas en su abdomen. Dinah también las vio.
—No me lo recuerdes—dijo Lauren con dolor—. Su marido es un animal.
—¿Tienes alguna idea de lo que estás haciendo Lauren? —Lauren suspiró y vio a Camila con ternura mientras la veía correr.
—La quiero, Mani—Lauren bajó la mirada—. Jamás me había sentido de la forma que me siento estando con ella. Su forma de tocarme, de hacerme el amor. Jamás había sentido nada como eso.
—¿Y entonces se van a divorciar? —La mirada de Lauren se llenó de tristeza y suspiró.
—Sabes lo mucho que quiero a Ryan—susurró Lauren—. No quiero lastimarlo. Él ha hecho tanto por mí.
—¿Sientes lo mismo con él que estando con Camila? —Lauren negó con la cabeza y respiró hondo.
—Desde que tuve mi primera vez con Camila apenas soporto que me toque, Mani—dijo bajando la mirada—. He hecho el amor con él y me he sentido tan mal conmigo misma.
—¿Crees que se daba a que ya no lo disfrutas o a qué sientes remordimientos porque le eres infiel? —preguntó Normani.
—No me arrepiento de estar con Camila—Lauren suspiró mientras con una de sus manos empezaba a jugar con el agua del jacuzzi sin verla a los ojos—. Pero no quiero lastimarlo.
—No crees que lo lastimas más ocultándole la verdad y acostándote con él por lastima —preguntó Normani—. La mentira puede ser una forma muy segura Lauren. Pero no lo es siempre—se movió para quedar frente a ella—. ¿Te imaginas si se enterara por otra persona y no por ti?
—Camila y yo hemos tenido mucho cuidado—dijo Lauren—. Jamás lo sospecharían.
—Las mentiras siempre salen a la luz—Normani suspiró—. Y muchas veces traen consecuencias.
—Por ahora no quiero preocuparme por eso—susurró Lauren—. Solo quiero estar con ella.
—Están viviendo en una burbuja de tiempo—dijo Normani—. Tarde o temprano pueden toparse con algo y esa burbuja va a explotar. Tienes que definir que es lo que esperas de esto si quieres superar las pruebas que van a venir.
—Lo sé, Mani—dijo Lauren—. Solo que por ahora no logro definirlo, quizás más adelante.
Normani iba a responder pero en ese momento se escuchó una risa que rompió con el silencio. Era la risa de Camila.
—Eres muy mala corredora Cabello—dijo Dinah mientras la cargaba y Camila reía.
—Me vas a tirar—dijo entre risas—. Suéltame, Dinah.
—Si insistes—dijo Dinah soltando dentro del Jacuzzi.
—¡Dinah! —gritó Lauren rápidamente inclinándose para ayudar a Camila a salir la cual salió tosiendo—. ¿Mi amor estas bien? —preguntó Lauren preocupada.
—¿Mi amor estas bien? —dijo Dinah burlándose mientras entraba al Jacuzzi.
—No puedes solo llegar y tirarla así—dijo Lauren preocupada—. El agua está caliente y vienen de la nieve—Lauren apartó el cabello del rostro de Camila acariciándole las mejillas—. ¿Estás bien bebé?
—Estoy bien mi amor—susurró Camila viéndola tiernamente y dándole un suave beso en los labios. Lauren se sonrojó profundamente al ver el rostro de Normani y Dinah.
Dinah le guiño un ojo y Lauren se puso más roja aun mientras Camila la abrazaba tiernamente. Lauren cerró los ojos correspondiéndole el abrazo y acariciándole la espalda dulcemente.
Los labios de Camila encontraron su cuello dándole un beso pequeño lleno de afecto.
—Te quiero mi amor—le susurró Camila al oído y Lauren suspiró cuando sus ojos se encontraron con los de Normani.
—Yo también te quiero bebé—dijo Lauren suavemente escuchando a Camila suspirar.
—Bueno ya basta de tanto amor que me enferma un poco—dijo Dinah y sintió el golpe de Normani—. Soy la única soltera en este grupo.
—¿La única soltera? —dijo Lauren sonriendo y viendo a Normani mientras ayudaba a Camila a sentarse a su lado—. ¿Se formalizaron las cosas con Jake?
—Si—dijo Normani apenada mientras Dinah ponía los ojos en blanco y Camila la veía curiosa.
—¡Normani qué bueno! —dijo Lauren sonriéndole y dándole un abrazo. Normani le sonrió apenada.
—Un maravilloso hombre—dijo Dinah sarcásticamente y Camila la observó mientras Lauren alzaba una ceja interrogante.
—¿Lo conoces? —preguntó Lauren.
—No he tenido el placer—dijo Dinah suavemente viendo a Normani.
—Pronto lo conocerás—dijo sonriendo Lauren—. Para la fiesta de navidad. Es nuevo en la banda.
—Maravilloso me muero de ganas—dijo Dinah suavemente y vio a Normani un momento y luego se giró a la pareja que estaba dándose besos en la mejilla—. Ahora porque mejor no hablamos de los gritos que se escucharon en la tarde al final de pasillo que no me dejaron dormir mi siesta.
FIN DEL FLASHBACK

Lauren volvió a reír al recordar a conversación del día anterior en el Jacuzzi. Después de esa pregunta Camila se había vuelto a hundir en el agua y Lauren había reído mientras la ayudaba. Lauren rio recordando la escena y como Camila se había sonrojado adorablemente. Había sido una buena noche. Pero, su sonrisa se borró al pensar en lo que Normani le había dicho mientras empezaba a tocar el piano suavemente.
Una canción vino a su mente al pensar en lo que le había dicho a Normani. Camila era la mujer más especial del mundo. Solo la necesitaba a ella en muchos aspectos. La complementaba de la mejor manera. La hacia ser una mejor persona. La hacia soñar.
Muchas personas tenían todo en el mundo y vivían únicamente para cumplir una meta. Fortuna, fama, poder, pero muchas veces existían personas que al alcanzarlo llegaban a sentirse vacías. Y eso la había inspirado a escribir esa canción en su último disco. Lauren suspiró mientras empezaba a tocar.
Some people live for the fortune
Some people live just for the fame
Some people live for the power, yeah
Some people live just to play the game
Some people think that the physical things
Define what's within
And I've been there before
But that life's a bore
So full of the superficial
Lauren sintió que unos brazos rodeaban su cuello y sintió esa fragancia que la volvía loca, era Camila. Su corazón se aceleró mientras sentía los suaves besos en la mejilla y seguía tocando.
Some people want it all
But I don't want nothing at all
If it ain't you, baby
If I ain't got you, baby
Some people want diamond rings
Some just want everything
But everything means nothing
If I ain't got you, yeah
Some people search for a fountain
That promises forever young
Some people need three dozen roses
And that's the only way to prove you love them
Hand me the world on a silver platter
And what good would it be
With no one to share
With no one who truly cares for me
Camila suspiró apoyándose a un lado del piano mientras escuchaba a Lauren cantar con la mirada llena de amor. Lauren era maravillosa en lo que hacía.
Some people want it all
But I don't want nothing at all
If it ain't you, baby
If I ain't got you, baby
Some people want diamond rings
Some just want everything
But everything means nothing
If I ain't got you, you, you
Some people want it all
But I don't want nothing at all
If it ain't you, baby
If I ain't got you, baby
Some people want diamond rings
Some just want everything
But everything means nothing
If I ain't got you, yeah
If I ain't got you with me, baby
So nothing in this whole wide world don't mean a thing
If I ain't got you with me, baby
—Buenos días mi amor—dijo Camila viéndola con amor y Lauren iba a levantarse del banco pero sintió como Camila la detenía y lentamente se sentaba a horcajadas sobre ella.
Las manos de Lauren fueron directamente a la cintura de Camila y sintió los suaves labios sobre los de ella. Besarla a la luz del día sin tener que ocultarse. Aquello era el paraíso.
—¿Qué haces despierta? —susurró Lauren casi sin aliento al terminar el beso—. Tenía la intención de llevarte el desayuno.
—Sabes que estoy acostumbrada a levantarme muy temprano—sonrió Camila y le besó la punta de la nariz—. Es nuestro momento del día. Es nuestro hermoso amanecer en Vancouver.
—Solo nuestro—dijo Lauren tiernamente y Camila asintió lentamente.
—¿Qué te parece si retrasamos el desayuno unos minutos y subes a hacerme el amor? —Camila se mordió su labio viéndola a los ojos—. Adoro despertar y que me hagas el amor.
—Lo que quieras Camila—susurró Lauren—. Para siempre.
—Entonces ámame—Camila volvió a besarla y Lauren se levantó mientras Camila se aferraba a ella.
—Siempre—dijo Lauren apasionadamente—. Para siempre.

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Capítulo 41: "Te Amo"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:30 pm

"A ti mi verdadera nacionalidad, en ti se acaba el río comienza el mar"
"A Ti" de Sin Bandera

Ryan suspiró mientras escuchaba los golpes en la puerta. Dejar a Jason en la cocina no era una buena idea sobre todo después del desastre que ambos habían ocasionado el día anterior. Sonia, la asistente que habían contratado para las vacaciones no había dado señales de vida. Por lo tanto, Jason y él se habían tenido que arreglar solos durante los dos días anteriores.
Llegó a la puerta y la abrió rápidamente encontrándose con una mujer que estaba cubierta con un enorme abrigo blanco y un gorro del mismo color.
-¿En qué puedo ayudarle? -dijo Ryan educadamente haciendo que la mujer se girara.
Los ojos de Ryan se abrieron ante la mujer que tenía delante de él. Una hermosa piel blanca lo saluda junto a unos ojos verdosos penetrantes que eran adornados por un hermoso cabello rubio que caía en hondas sobre sus hombros. Ryan literalmente se quedó estático.
-Buenos días-dijo la mujer con una sonrisa adornando un rostro de ángel-. ¿Esta es la casa de Lauren Jauregui?
Ryan se quedó observándola y de pronto salió de su asombro.
-¿Quién es usted? -dijo rápidamente pensando que podría ser una periodista.
-Mi nombre es Dianna Agron y soy nieta de Sonia-dijo suavemente-. Mi abuela no se encuentra muy bien de salud y es por eso que no pudo asistir estos días. Y me envió en su lugar porque había adquirido un compromiso con la señora Jauregui. Espero que no tenga ningún problema con eso.
-¿Sonia se encuentra mal? -dijo genuinamente preocupado por la señora de edad que era tan buena con Lauren y con él-. ¿Está bien? ¿Hay algo en lo que pueda ayudar?
Dianna le sonrió y se quedó observando a Ryan para luego negar suavemente.
-Ya se siente mejor pero aun no puede salir sobre todo con este clima-Ryan en ese momento reaccionó.
-Dios mío-dijo apenado apartándose-. Discúlpame por tenerte afuera todo este tiempo. Soy Ryan Green-dijo presentándose mientras cerraba la puerta-. Él esposo de Lauren.
-Es un placer conocerlo señor Green-dijo Dianna quitándose uno de sus guantes y extendiéndole la mano que Ryan estrechó con una sonrisa.
-El gusto es todo mío y me alegra saber que tu abuela se encuentra mejor-dijo sonriéndole sin soltar su mano-. Y por favor puedes llamarme Ryan.
-Creo que señor Green sería más apropiado-dijo Dianna tímidamente y Ryan simplemente sonrió-. Si me lo permite me pondré inmediatamente a trabajar. Lamento llegar tan tarde pero es muy complicado llegar hasta acá.
-Claro-sonrió Ryan-. Por favor déjame ayudarte con tu abrigo-dijo caballerosamente.
Dianna le sonrió y Ryan le ayudó a quitarse el abrigo iba en ropa muy cómoda para trabajar. Ryan podía admitir que era una mujer preciosa.
-En ese caso puedo darte un recorrido por la casa-en ese momento escucharon los pasos de Jason saliendo de la cocina y se quedó sorprendido al ver a Dianna al lado de Ryan.
-Bueno...-dijo Jason sonriendo-. ¿Qué tenemos por aquí? Tienes buen gusto Green.
-Ella es Dianna-dijo Ryan serio-. Es la nieta de Sonia y vendrá a ayudarnos.
-A mi puede ayudarme todo lo que quiera-dijo Jason riendo y acercándose.
Dianna sonrió incómodamente mientras Ryan simplemente negaba con la cabeza a su amigo.
-Jason Duval-dijo extendiéndole la mano y Dianna la estrechó brevemente.
-Mucho gusto en conocerlo señor-dijo brevemente.
-Jason y su esposa están quedándose con nosotros también-dijo Ryan suavemente.
-Mi abuela me informó de eso-susurró-. Si me permiten puedo pasar a la cocina.
-Puedes pasar preciosa-dijo Jason sonriéndole-. La cocina está perfectamente diseñada para las mujeres.
Dianna le dio una sonrisa forzada mientras caminaba hacia donde Ryan le había señalado estaba la cocina, y Jason simplemente hacía un gesto de curvas a Ryan que lo veía fijamente.
-La hiciste sentir incomoda-dijo fríamente-. Debes de aprender a respetar a las mujeres.
-Discúlpame si no tengo tus modales tan perfectamente aprendidos-dijo Jason fríamente.
-Son solo modales-dijo Ryan-. Y más te vale que te comportes.
-No sabía que ahora ibas a asumir el papel de mi padre-dijo Jason molesto.
-No sabía que podrías comportarte como un niño-dijo Ryan viendo hacia la cocina-. Hiciste que ella se sintiera muy incómoda y viene a ayudarnos. Así que te voy a pedir que mantengas las distancias.
-Como sea-dijo Jason restándole importancia y dirigiéndose a su habitación-. Puedes quedarte tú con ella-Jason sonrió-. Quizás te haga falta después de todo.
-¿Qué quieres decir con eso? -dijo Ryan viéndolo molesto.
-Nada, nada-dijo Jason riendo mientras seguía caminando-. Ya lo descubrirás por ti mismo.
Ryan se quedó observando a Jason desaparecer y respiró hondo viendo el teléfono. Lauren lo había llamado dos días atrás para informarle que había llegado bien del aeropuerto y que se estaban instalando con las chicas. Ryan había querido saludarlas pero Lauren le había dicho que ellas estaban acomodando sus cosas. Luego de eso no había recibido ninguna llamada. Lauren ya llevaba cuatro días fuera y no sabía absolutamente nada de ella.
Ryan se dirigió a la cocina y vio como el desorden previo se había convertido en un lugar ordenado y bien organizado. Sorprendido Ryan entró a la cocina.
-¿Cómo hiciste esto tan rápido? -preguntó.
-Soy chef-susurró Dianna rápidamente mientras cortaba unos vegetales con tanta eficiencia dejando a Ryan casi mudo-. Estoy acostumbrada a levantar todo en la cocina en un tiempo record. Supongo que estaban preparando pasta.
-Esa era la intención es lo único que puedo cocinar-dijo Ryan apenado y Dianna le sonrió-. He hecho algunas cosas y Lauren jamás se queja pero creo que lo hace solo para no hacerme sentir mal-Dianna rio suavemente-. Lamento mucho lo que pasó con mi amigo. Sé que te hizo sentir incomoda y me disculpo.
-No se preocupe señor todo está bien-dijo Dianna suavemente-. Tendré lista la comida en unos minutos y luego le pido por favor que me muestre la casa para hacer las tareas que me han encargado.
-Claro -sonrió Ryan-, no te preocupes te mostrare toda la casa. Espero te sientas cómoda y bienvenida. Podría ayudarte con la salsa pero no quiero arruinar tu debut en la cocina-Dianna le sonrió amablemente y Ryan respondió su sonrisa.
-Gracias señor Green-Ryan asintió y salió de la cocina. ¿Una chef? Bueno definitivamente si algo iba a pasar esa semana es que comería deliciosamente, algo bueno dado su estado de ánimo.
Unos ojos marrones se abrieron sintiendo una leve luz entrar por la ventana. Había tenido una noche hermosa como las tres anteriores. Trató de girarse cuando se vio atrapada entre un cuerpo cálido y desnudo. Sus ojos se cerraron sintiendo el brazo sobre su cintura y la respiración tranquila sobre su hombro. Lauren. Su hermosa Lauren. Camila como pudo se giró tratando de no despertarla y quedó frente a frente con ella. Lauren estaba profundamente dormida. Sus ojos marrones detallaron cada una de sus perfectas facciones desde sus pobladas cejas delineadas hasta sus hermosas pestañas.
Camila con su dedo índice acarició el rostro de Lauren parte por parte. Su frente, sus cejas, el puente de su nariz. Sus ojos marrones trasmitiendo amor. Despertar al lado de Lauren había sido la experiencia más hermosa de toda su vida. Poder verla dormir y sentir sus brazos rodearla haciéndola sentir segura después de una noche apasionada haciéndose el amor.
Las noches con Lauren habían hecho que Camila pusiera en duda todo lo que había vivido anteriormente. La forma en que Lauren la tocaba y la amaba la hacían sentirse bien consigo misma, enamorada y orgullosa de su cuerpo. Y eso había hecho pensar a Camila que quizás en el fondo las mujeres siempre hubieran sido de su preferencia. Sí bien, Lauren había sido su primera y única experiencia. Camila podía asegurar que jamás había sentido nada parecido con Jason. Pero Camila estaba segura que era porque no lo amaba. Jamás lo había hecho. No era Lauren. Y jamás lo sería.
Se inclinó sobre Lauren dándole un suave beso en los labios y vio que seguía profundamente dormida. Apartó algunos mechones de su rostro y le acarició la mejilla. Había roto la promesa que había hecho con ella. Lauren cuatro días atrás le había pedido que no se enamorara de ella. Que no lo hiciera, pero Camila había fracasado como en todo lo demás. Estaba irrevocablemente enamorada. Y solo pensar en dejarla hacia que su vida se volviera miserable.
-Te amo Lauren Jauregui-susurró Camila con ternura besándole la mejilla dulcemente-. Te amo-y era primera vez que lo dejaba salir. Camila se había enamorado por primera vez en su vida y era de una mujer maravillosa. Y se sentía correcto.
Sabía que dentro de unas semanas su vida se estaría desgarrando cuando Lauren volviera a su vida normal al lado de su esposo. No habían hablado de ningún futuro en concreto, aunque Lauren le hubiera prometido estar a su lado. Camila suspiró. Promesas y más promesas. ¿Qué era en realidad una promesa?
Promesa: Ofrecimiento solemne que hace una persona de cumplir con rectitud y fidelidad una meta determinada.
A Camila le habían prometido muchas cosas a lo largo de su vida. Con Lauren ambas se habían prometido muchas cosas. Camila sabia de promesas y también sabia como esas promesas se podían llegar a romper. La promesa de su madre que tendría una mejor vida y estarían juntas. Las promesas de Jason al casarse con ella. Su promesa de ser diferente a su madre. Todas y cada una de ellas habían sido rotas y olvidadas en medio del dolor.
Y luego estaban las promesas que había hecho con Lauren. Le había prometido intentar no enamorarse. ¿Pero que podía hacer? Se dijo Camila viéndola con tristeza mientras Lauren dormía. ¿Cómo evitar enamorarse de alguien tan perfecto? A pesar de todos sus problemas en el pasado Lauren era lo más cercano a la perfección que alguna vez Camila hubiera estado.
Pero se habían hecho promesas que posiblemente también terminarían rotas. La vida jamás había sido lo que Camila esperaba. Había luchado por alcanzar sus metas y objetivos y siempre había algo que se lo impedía. Ese viaje había cambiado su vida para siempre y era una de las pocas cosas que le agradecería a Jason. El haber hecho que conociera a Lauren. Al amor de su vida.
-Bonita...-dijo Camila con ternura mientras se acercaba a ella. Y sentía que se movía-. Mi amor...-la voz era tan dulce que Lauren inconscientemente estaba sonriendo en sus sueños.
Camila acarició su nariz con la de ella perdiéndose en su amor. La boca de Lauren estaba levemente abierta mientras respiraba suavemente al dormir. El verla dormir era un espectáculo hermoso. Camila sonrió olvidándose por un momento la serie de dudas que inundaban su corazón con respeto a su futuro. Ahora estaba viviendo un presente hermoso y se enfocaría únicamente en eso.
Especular sobre el futuro puede hacer que las personas duden. Que los sentimientos que inician se sientan inseguros por la falta de certeza que a pasar la novedad, los sentimientos persistirán. Muchas personas tienen miedo al futuro porque simplemente es algo desconocido. Pero cada acción realizada en tu presente puede trazar un camino hacia tu futuro. Amar, hacer el amor, ser feliz, disfrutar, besar; todos y cada uno de esos momentos los puedes vivir en un presente y verse reflejados en un futuro.
Tu primer amor, tu primera vez. Momentos importantes que se realizaron en un pasado que afectaron tu presente. Recuerdos y memorias de cosas que has vivido hasta ahora. Camila sabía que toda su vida recordaría esos momentos robados con Lauren Jauregui. Pasara lo que pasara, en ese futuro incierto de algo estaba segura, jamás la olvidaría. Nunca.
-Vamos dormilona preciosa-dijo Camila sonriendo y acariciando su nariz con la de ella-. Despierta...quiero ver tus ojitos preciosos.
Lauren sonrió tiernamente aun sin abrir sus ojos y lentamente con su mano fue buscando el rostro de Camila hasta acariciarle la mejilla.
-Ojitos verdes-susurró Camila besándole el mentón tiernamente-. Quiero ver esos ojitos esmeralda tan lindos que tienes.
-Tengo sueño...-dijo Lauren adorablemente haciendo puchero aun sin abrir sus ojos.
-Vamos mi amor...-susurró con una sonrisa-. Quiero darte muchos besos y verte a los ojos. Nuestro amanecer está cerca. Además iremos a esquiar. Quiero mis besos de buenos días.
-¿Besos? -la voz de Lauren fue adormilada mientras lentamente abría sus ojos tratando de acostumbrarse a la luz. Camila sonrió y rápidamente pegó su frente a la de ella.
Camila suspiró mientras sentía las caricias de Lauren en su brazo y su cuello. Los ojos de Lauren se juntaron con los suyos y Camila se perdió en ella. Quería gritarle que la amaba. Que se había enamorado. Y era por primera vez una promesa que no le dolía romper.
Su mente buscó una forma de expresar sus sentimientos y sonrió al ver a la hermosa pianista. La música siempre había sido algo que las había unido desde siempre. Desde esa canción que ambas estaban escribiendo y habían pospuesto por su viaje. Una sonrisa llenó su rostro y Lauren también le sonrió.
-Buenos días princesa-dijo Lauren tiernamente y Camila le sonrió.
-Buenos días amor-Camila le sonrió y se inclinó dándole un dulce beso.
-Te ves hermosa-Lauren acarició su brazo lentamente de arriba abajo.
-Nadie puede compararse a ti-sonrió Camila-. Hermosa, sin maquillaje y natural. Creo que la versión que más me gusta es esta.
-¿Cuándo soy un desastre? -se sonrojó Lauren.
-Cuando estas desnuda en mis brazos después de hacerme el amor toda la noche. Cuando me abrazas como si no quisieras soltarme nunca.
-No quiero soltarte nunca Camila-susurró Lauren-. Créeme que no era lo que buscaba pero simplemente pasó, Camz. Y sinceramente no me arrepiento. Me gustaría poder quedarme contigo toda mi vida-suspiró-. Amarte durante toda lo que me resta de vida y ser feliz a tu lado.
-Jamás creí posible que esto fuera a pasarme Lauren-Camila bajó la mirada-. Siempre te admiré como artista. Pero ahora yo no me imagino que será de mi cuando nuestras vacaciones acaben y te tenga que decir adiós.
-Sé que te dije que solo viviríamos el presente-suspiró-. Entonces, si eso estamos haciendo creo que puedo decirte lo que siento. Lo mucho que te quiero y lo maravillosa que eres.
-Yo también quiero decírtelo-susurró Camila-. No lo hago tan bien como tu pero...escucha.
Camila empezó a cantar y los ojos de Lauren brillaron de amor. La voz de Camila era única y especial como ella.
Durmiéndome en tus piernas respirándote
sintiendo tu calor acariciándome
siguiendo ese camino de luz
donde termino y empiezas tu
tocándote mil veces por primera vez
llenando con mi vida todo lo que ves
siguiendo ese camino a mi casa
que es mi casa porque estás tú
y si me preguntan a donde voy
de donde soy a donde quiero llegar
Camila siguió cantando sintiendo un nudo en la garganta mientras veía esos ojitos verdes llenos de ternura y viéndola con tanta admiración que la dejó sin saber cómo reaccionar y con un corazón acelerado.
Si me preguntan a donde me lleva más
a ti, a ti, a ti ya estoy de vuelta antes de regresar
en ti, en ti es donde siempre quisiera estar
a ti, a ti, a ti mi verdadera nacionalidad
en ti, en ti se acaba el río comienza el mar
no siempre lo que miras es como tú crees
el mundo es una esfera que acaba a tus pies
si parto por el norte muy pronto por el sol te sorprenderé
y si me preguntan
a donde voy, de donde soy, a donde quiero llegar
Si me preguntan a donde me lleva más
a ti, a ti, a ti estoy de vuelta antes de regresar
en ti, en ti, es donde siempre quisiera estar
a ti, a ti, a ti mi verdadera nacionalidad
en ti, en ti, se acaba el río comienza el mar
a ti, a ti, a ti, estoy de vuelta antes de regresar
en ti, en ti, es donde siempre quisiera estar
a ti, a ti, a ti mi verdadera nacionalidad
en ti, en ti, se acaba el rio comienza el mar.
-Eres todo lo que quiero, Lauren-dijo Camila bajando la mirada con lágrimas en los ojos y Lauren tiernamente levantó su mentón-. Perdóname...perdóname.
-¿Por qué me pides perdón? -susurró Lauren-. Si lo único que haces es hacer que cada momento me vuelva un poco más loca por ti.
-Por romper nuestra promesa-Camila bajó la mirada-. Por no poderla cumplir y por sentir que me muero sin decirte lo que en realidad siento por ti. Me he enamorado de ti, Lauren. Y ya no puedo luchar contra eso.
Lauren sintió que su corazón se aceleraba al escuchar esas palabras. Y sus ojos verdes se abrieron por sorpresa. ¿Enamorada? ¿Camila estaba enamorada de ella?
-Sé que no era el plan pero no puedo-dijo Camila con dolor-. No puedo evitar mirarte y sentirme completa. No puedo evitar sentir que mi corazón busca el tuyo. Sé que podrá escucharse cursi pero te quiero, Lauren. Por favor quiéreme tú también.
-Camila yo también te quiero-dijo Lauren suavemente-. Te juro que intente no sentir o de que mis sentimientos no crecieran más porque no quiero que nos lastimemos.
-¿Cómo puede lastimarnos algo que se siente tan hermoso? -dijo Camila suavemente-. ¿Por qué no podemos amarnos?
-Podemos amarnos pero no sé si podremos vivir nuestro amor libremente-dijo Lauren bajando la mirada-. Yo también estoy enamorada de ti-los ojos marrones de Camila brillaron-. Mucho en realidad. Te amo Camila Cabello.
-Yo también te amo Lauren-dijo Camila viéndola con amor-, con todo mi corazón.
-¿Qué vamos a hacer? -susurró Lauren y Camila la vio con ternura.
-Yo hago lo que tú me pidas-respondió Camila sin dudarlo-. Cualquier cosa.
-No es tan fácil Camila hay muchas cosas entre nosotras-se vieron a los ojos con amor-. No somos unas mujeres libres que pueden amarse. Ambas tenemos un compromiso.
-No quiero a Jason-susurró Camila-. No quiero estar con él, yo quiero estar contigo.
-Yo también quiero estar contigo-Lauren bajo la mirada-. Pero debes recordar que yo soy una figura pública y tú también. No tendríamos privacidad. No podríamos vivir nuestra vida normalmente. Nos verían mal. Los relaciones como la de nosotras no es bien vista, no por toda la gente al menos.
-¿Por qué vamos a estar divorciadas? -preguntó Camila suavemente y Lauren sintió que el aire le faltaba ante esa palabra "divorciadas"... "divorcio".
-Porque somos mujeres, Camila-Lauren la vio a los ojos-. No es lo mismo. Nunca nos dejarían en paz.
-Y que importa lo que diga la gente si te voy a tener a ti-Camila habló muy segura mientras Lauren suspiró acariciándole las mejillas-. ¿Qué importa lo que diga el mundo? Ellos no sienten lo que yo siento por ti. Nadie va a decirme que el amor es un error. No esto que siento por ti, Lauren. He vivido las semanas más hermosas de mi vida contigo. Te amo.
-Aún nos queda tiempo para decidir nuestros sentimientos, Camzi-suspiró Lauren-. Quiero que estés segura que me amas de la misma forma en que te amo a ti. Dame tiempo para aclarar las cosas.
-Yo no dudo de lo que siento-dijo Camila.
-Yo tampoco-Lauren le sonrió suavemente-. Te amo y quiero que funcione solo déjame pensar.
-Sé que quieres a Ryan-bajó la mirada Camila-. Yo solo no podía callarme más mis sentimientos. Me estaba muriendo por poder decirte que te amo y que eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida. Que amo cada parte de tu cuerpo. Que estoy profundamente enamorada de ti. Pero eso no te pone en ningún tipo de compromiso conmigo. Solo quería decirlo.
-Te prometo que voy a arreglarlo de alguna forma-dijo Lauren pegando su frente a la de Camila-. Porque yo también te amo. Dame tiempo por favor. Te prometo que voy a arreglarlo. Te lo prometo.
-Está bien-sonrió Camila dulcemente-. Voy a esperarte, Lauren. Siempre. Voy a ser paciente porque te amo -Lauren le sonrió dulcemente.
-Lo arreglare, lo prometo-sonrió-. Ahora vamos a darnos una ducha para prepararnos para ir a esquiar-sonrió Lauren tiernamente-. Voy a reír mucho viendo a Normani rodar por la nieve.
Camila le sonrió y la besó dulcemente y Lauren se dejó llevar. Un beso profundo soltando esos nuevos sentimientos que habían confesado por primera vez.
-Te amo-dijo Camila contra sus labios.
-Te amo-respondió Lauren y ambas sonrieron besándose de nuevo.
Lauren no sabía que haría para poder salir de lo que estaba viviendo. Amaba a Camila y no quería hacerla sufrir. Pero por otro lado estaba Ryan. Ese hombre que tanto quería y que había hecho tanto por ella. Estaba en un problema enorme pero lo resolvería. Sabía que lo haría. Lo había prometido.
Sin embargo en la vida de Camila Cabello todas las promesas que le habían hecho las habían roto. Y posiblemente esta vez Lauren tampoco fuera la excepción.

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Capítulo 42: "Una Decisión Valiente"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:32 pm

"Out of all of girls. You're my one and only girl ain't nobody in the world tonight"
"You and I" John Legend

—¡Voy a atraparte! —dijo Lauren con una sonrisa mientras veía a la mujer que corría sobre la nieve riendo feliz.
Lauren rio fuertemente mientras corría por la nieve atrás de Camila hasta que finalmente la alcanzó tomándola por la cintura.
—¡Lauren! —dijo Camila riendo mientras sentía como caían por la nieve.
Ambas rodaron colina abajo mientras las risas llenaban el espacio abierto en el que se encontraban. Camila quedó sobre Lauren que reía tratando de recuperar el aliento.
—¿Estas bien? —preguntó Camila moviendo sus lentes para ver el bello rostro de Lauren.
—Muy bien—dijo Lauren poniendo sus manos sobre la cintura de Camila.
Camila con una mano ayudó a mover los lentes de Lauren hasta y poder verla a los ojos.
—Hola mi amor—susurró Camila dulcemente.
—Hola mi amor—respondió Lauren mientras Camila suspiraba inclinándose sobre ella.
Camila cerró sus ojos sintiendo el amor brotar de su cuerpo con fuerza. Se inclinó sobre Lauren para reclamar sus labios en un beso, olvidándose de todo. Sin importar el lugar. La amaba.
—Espera...—susurró Lauren apartándose un poco y haciendo que el beso cayera en su mejilla—. Es un lugar público...—Camila se incorporó y la vio a los ojos—. No podemos, Camz.
—Tienes razón—susurró Camila rápidamente levantándose y sentándose en la nieve—. Perdóname por un momento solo pensé en...—guardó silencio—. Lo siento.
—No te disculpes—susurró Lauren sentándose a su lado—. Yo también moría por besarte pero no aquí, no donde nos puede ver cualquier persona.
—Entiendo—Camila vio las bellas montañas que tenían frente a ellas. Unos minutos antes se habían quitado los esquís y habían buscado un lugar donde pudieran caminar un poco. Dinah y Normani habían decidido patinar y habían acordado reunirse las cuatro para comer.
Lauren vio el perfil de Camila y sintió tristeza por haber cortado el beso, se acercó lentamente hasta tocar su pierna y Camila le dio una sonrisa triste.
—Me muero por besarte mi amor—susurró—. Sabes que te amo, pero entiende que las cosas no son tan fáciles. No somos una pareja convencional. Y las dos estamos casadas no podemos hacer las cosas en público.
—Estas dando vueltas en lo mismo, Lauren—dijo Camila suavemente—. Te dije que lo entendía y te pedí disculpas. Sé que eres una mujer casada. Lo tengo en mi mente a cada hora del día—la voz de Camila sonó llena de dolor—. Jamás lo olvido.
—Como yo tampoco olvido que tú también lo estas—dijo Lauren y Camila se giró para verla a los ojos.
—Pero nuestras circunstancias son diferentes—susurró Camila—. Muy diferentes.
—¿En que sentido? —dijo Lauren suavemente—En que el imbécil te trata como una bestia cuando te acuestas con él y no te valora.
—En que tú quieres al tuyo y yo no—dijo Camila desviando la mirada—. Esa es la gran diferencia.
—Ryan es un hombre muy especial—dijo Lauren viendo las montañas y suspirando—. Y tienes razón lo quiero mucho—su voz fue suave—. Pero estoy enamorada de ti.
—¿De verdad? —preguntó Camila con tristeza y Lauren asintió pegándose un poco más a ella.
—Si mi amor—dijo Lauren suavemente y se inclinó besándole la mejilla dulcemente y escuchó a Camila suspirar y la vio cerrar los ojos con ternura.
—Yo también estoy enamorada de ti, Lauren—la voz de Camila fue un murmullo mientras se inclinaba sobre Lauren y le daba un dulce beso en la mejilla mientras ambas cerraban los ojos—. Te amo.
—Quisiera que las cosas fueran diferentes, Camila—suspiró Lauren alejándose cuando vio a un esquiador pasar cerca de donde se encontraban y Camila la vio con tristeza.
—Entiendo que seas una figura pública y que debas cuidarte—suspiró—. Yo no tengo ese problema.
—Eso es algo que va a cambiar—dijo Lauren suavemente y tomó la mano de Camila un momento—. Quiero darle publicidad a tus libros.
—¡¿Qué?! —dijo Camila exaltada—. Absolutamente no.
—¿Por qué no? —dijo Lauren viéndola—. Podríamos estar juntas de esa forma en algunos viajes. Podría hacer una canción para tu nuevo libro y hacer una gira juntas—los ojos de Camila se abrieron en sorpresa—. Dinah y yo tenemos planeada una gira por todo Estados Unidos y luego América Latina. Podrías ir con nosotras.
—¿Y que podría hacer una simple escritora de libros con dos estrellas de la música? —preguntó Camila y los ojos de Lauren la vieron con anhelo.
—Estar conmigo—susurró Lauren bajando la mirada y Camila respiró hondo.
—¿Esa es la única forma? —preguntó Camila con tristeza y Lauren asintió.
—Por el momento es lo único que puedo ofrecer—Lauren bajó la mirada—. Podría hablar con mi manager y arreglar todo para empezar la promoción el mes que viene. Tú canción podría ser mi single.
—No puedes hacer eso, Lauren—dijo Camila suavemente—. No puedo dejar que hagas algo así por mí—Camila bajó la mirada—. Pensé que esto de nosotras para ti solo era algo temporal. Hasta hace unas horas era algo temporal.
—Estoy enamorada de ti—Lauren la vio a los ojos—. Y tú estás enamorada de mí. Era temporal antes que una de las dos terminara enamorándose. Te pedí que no lo hiciéramos me prometiste que lucharías por no sentir. ¿Pero qué podemos hacer Camila? Olvidamos que no podemos luchar contra los sentimientos. Podemos oponernos o negarnos, pero los sentimientos siempre van a estar allí.
Camila desvió la mirada y Lauren le acarició la pierna dulcemente.
—Antes de venir aquí a la estación mi manager habló conmigo—empezó a decir Lauren—. Quería saber cómo iba de avanzado el álbum porque mi disquera está presionándome mucho—Camila sintió que su corazón se aceleraba con las palabras de Lauren. Estaba perdidamente enamorada de esa mujer—. Quieren que lance el álbum antes de lo previsto y hacer un mega concierto aquí en Canadá como promoción en Navidad. Están aprovechando de que Dinah también está aquí. Y fueron muy claros al respeto.

FLASHBACK:
—Veo que tu localizador sigue funcionando muy bien Patrick—dijo Lauren como saludo para su manager mientras veía a Dinah que estaba junto a ella con una laptop esperando una llamada por Skype de su manager.
Desde el momento que ambas recibieron los mensajes se preocuparon pensando que pasaría algo grave.
—Es un gusto saludarte a ti también, Lauren—respondió Patrick al otro lado del teléfono con la voz cansada—. Pero como recordaras soy un hombre muy ocupado y tomo a mis artistas muy en serio.
—Estoy muy segura que muchos de ellos quisieran escucharte más que yo—dijo Lauren suavemente—. Saluda a Rihanna de mi parte—dijo poniendo los ojos en blanco mientras Dinah reía.
—Tú sarcasmo característico no te librara de esta, Lauren—dijo suavemente—. Ellos están presionando y quieren saber cómo va el álbum. Quieren lanzarlo antes de lo previsto—haciendo referencia a su disquera.
—Pues si siguen presionándome no habrá álbum—dijo Lauren simplemente—. No puedo acelerar mi proceso creativo solo por un par de ejecutivos. Mis canciones van Patrick, y van de la forma en como yo las quiero. Es mi carrera, es mi música y son mis fans.
—¡Arriba Lauren! —dijo Dinah de fondo finalmente recibiendo la llamada de su manager.
—Dinah está contigo—fue la respuesta de Patrick—. Es bueno saberlo porque quieren que ambas tengan preparado todo para un mega concierto dentro de un mes. Estoy hablando con Clarisse para adecuar fechas y supongo que se lo estará comunicando a Dinah ahora mismo—dijo mencionando el nombre de la manager de Dinah.
—Patrick no puedo prometer nada—dijo Lauren—. Tengo unas seis canciones escritas y aun no sé si serán parte del álbum.
—Creo que deberías pasar más horas con tu piano, Lauren—dijo Patrick—. Yo puedo pedirles tiempo pero sabes que no puedo darte meses para que liberes tu lado creativo. Todo lo que escribes tiene el poder de convertirse en un éxito.
—No funciono bajo presión, ni Dinah tampoco—dijo Lauren suavemente y vio a su amiga a los ojos mientras hablaba por Skype imaginándose que hablaría de lo mismo con su manager.
—Dinah tiene su álbum terminado y no afectara su lanzamiento. Tu llevas un año escribiendo el tuyo y debemos lanzarlo, Lauren. Just Me fue un éxito pero es música pasada. Los fans se desesperan—terminó Patrick y Lauren sabía que hasta cierto punto era cierto.
Si algo había que Lauren detestaba eran las fechas de entrega. Ella no funcionaba de esa forma, su arte era una forma de expresión que no debía ser forzado. Pero aunque no lo quisiera aceptar entendía a su disquera. Había pasado un año desde el lanzamiento de Just Me, su último álbum, y ya era tiempo de volver con nueva música. Pero no quería forzar su música, pero debía acceder solo para calmar a su equipo.
—Haré lo que pueda—suspiró Lauren finalmente—, pero no puedo prometer fechas.
—Te visitare en Canadá en unos días y veremos cómo vas—dijo Patrick más feliz—. Si todo sale bien viajaremos aquí a Los Ángeles para grabar en estudio—Patrick se adelantó a la queja de Lauren—. Solo será una semana y podrás volver a tu linda casa de árbol en medio del bosque para las festividades.
—De acuerdo Patrick—dijo Lauren poniendo sus ojos en blanco—. Lo que tú digas.
—Esa es mi chica favorita—dijo Patrick suavemente—. Hasta en unos días Lauren, y escribe mucho.
FIN DEL FLASHBACK

—Y ahora me veo obligada a adelantar mi fecha de lanzamiento—dijo Lauren suavemente—. Y creo que sería una buena oportunidad para dar a conocer que viajaras conmigo. Así nadie podría sospechar.
—¿Sospechar? —la voz de Camila fue suave—. ¿Nadie podría sospechar que te acuestas conmigo? Porque tú seguirías casada con Ryan.
Lauren no dijo nada y vio que una lágrima descendía por los ojos de Camila y que ella rápidamente se limpiaba. Lauren se había prometido jamás hacerla llorar. Apretó sus manos con impotencia.
—¿Qué quieres que haga Camila? —dijo Lauren suavemente—. ¿Quieres que lo deje y que le rompa el corazón? —la voz de Lauren fue melancólica— ¿Vas a divorciarte tú también?
—Sí eso significa estar contigo...me voy a divorciar—dijo Camila finalmente y Lauren cerró los ojos sintiendo esas palabras por todo su cuerpo—. No merecía nada mejor que Jason, pero ahora estas tú. Y me amas. Me amas de la misma forma que yo te amo a ti.
—Camila—la voz de Lauren fue suave—. Si vas a divorciarte de ese hombre es porque te mereces algo mejor. No lo hagas por nadie más que no seas tú misma. Mereces alguien que te amé y te respete y te adore de la manera en que toda mujer sueña.
—¿Y si yo te quiero a ti? —dijo Camila—. ¿Y si a mí no me importa lo que los demás piensen? —Camila suspiró—. ¿Qué pasaría Lauren? Qué pasaría si yo me separara de Jason y quisiera algo contigo.
—Tendrías que darme tiempo Camz—dijo Lauren—. Te quiero y sabes que estoy enamorada de ti. Pero no puedo simplemente lastimar a Ryan de esa forma. Él no reaccionaria de la misma forma en que lo haría el idiota de Jason. Antes de este viaje él jamás se imaginó que pasaría esto. Ni yo tampoco me lo esperaba y menos contigo. Jamás le había sido infiel a Ryan en el tiempo que llevamos saliendo.
—¿El problema en realidad es Ryan o es tu carrera? —dijo Camila suavemente—. Porque si es por tu carrera yo podría esperar—la vio a los ojos—. No quiero que tengas problemas ni que amarnos afecte algo que tú también amas tanto como es la música.
—¿En realidad vas a divorciarte? —preguntó Lauren y Camila suspiró.
—Sé que son procesos muy largos y difíciles pero lo haría—dijo Camila suavemente—. Lo haría porque ahora que aprendí lo que es hacer el amor no quiero volver a una relación donde...—Camila se detuvo un momento—, donde no me valoren.
Lauren se sorprendió al escuchar las palabras de Camila. Era como estar viendo a otra mujer, pero había algo más. En su mirada existía un vacío una tristeza enorme se escondía atrás de esos ojos marrones y Lauren sentía que la causa era ella.
—Camz debes recordar lo que hablamos por la mañana—susurró Lauren—. No me presiones—le tomó la mano tiernamente—. Sí tú decisión es divorciarte, yo voy a apoyarte en el proceso. Porque mereces más, mi amor.
—Yo te quiero a ti—dijo Camila girándose y viéndola a los ojos con tristeza—. Quiero poder besarte sin tener miedo de lo que diga la gente. Te amo, Lauren. Estoy realmente enamorada de ti. Sé que solo han sido tres semanas pero hemos estado más cerca que cualquier otro ser humano en estos días. He aprendido a conocerte y a quererte con tus miedos, y hoy cuando me dijiste que me amabas yo sentí que algo cambio dentro de mí. Porque si tú me puedes amar es que algo bueno debe de haber en mí.
—Es porque eres una mujer hermosa que merece toda la felicidad del mundo Camila—dijo Lauren—. Y yo quiero estar contigo. Acepta mi propuesta déjame escribir una canción para "Amanecer en Vancouver". Te prometo que no voy a decepcionarte. Quiero estar contigo, solo te pido tiempo.
—Puedo darte eso...y también voy a divorciarme de él—susurró Camila viéndola a los ojos y tomando finalmente esa decisión valiente—. ¿Y tú lo dejaras? ¿Vas a divorciarte? —Lauren suspiró—. No ahora...pero más adelante—Camila tomó la mano de Lauren fijándose que no hubiera personas cerca—. ¿Puedes prometerme eso también? Así como me prometiste estar conmigo siempre.
—¿Iras conmigo a la gira? —dijo Lauren suavemente—. ¿Estarás conmigo?
Camila asintió y una pequeña sonrisa ilumino el rostro de Lauren que se llevó la mano de Camila a los labios para besarla mientras se perdía viéndola con dulzura.
—Entonces si tú puedes hacer eso por mí—dijo Lauren—. Yo también puedo prometerte que en algún momento seré libre para estar contigo.
—¿Solo conmigo? —preguntó Camila con la voz pausada y llena de ternura las dos perdidas en la mirada de la otra—. ¿Serás solo mía?
—Solo tuya, Camz—respondió Lauren suavemente inclinándose sobre Camila y donde un suave beso en los labios que duro un breve segundo.
—¿Es una promesa? —la voz de Camila sonó insegura. Ella no creía en las promesas pero esperaba que Lauren fuera diferente. Porque Lauren la amaba.
—Es una promesa, mi amor—susurró Lauren perdiéndose en esos ojos marrones. Estaba enamorada y lo intentaría aunque su amor surgiera a base del sufrimiento de alguien más.
Lauren bajó la mirada pensando en Ryan y en el daño que le haría. ¿Cómo dañar a una persona cuando ha hecho tanto por ti? Lauren tenía esa daga en su corazón mientras veía los ojos brillantes de su hermosa escritora. Camila se divorciaría de Jason y sería un logro para ella. Ese hombre no se la merecía y jamás la había querido.
¿Pero Ryan? Él había sido el hombre perfecto, le había dado el matrimonio perfecto y un año maravilloso.
Sintió el suave abrazo de Camila, y Lauren cerró los ojos sintiendo su cuerpo contra el suyo. Aquello era amor. Lauren lo sabía perfectamente cuando sentía que al abrazarla su mundo se estabilizaba, con Camila en sus brazos ese vacío que siempre había permanecido con ella se llenaba. No había sentido ese vacío por días y todo había sido porque habían estado juntas.
La soledad había vuelto en el momento en que Camila había dicho que la dejaría. Y Lauren en ese momento se había dado cuenta que lo que había entre ellas era algo más fuerte. No era un simple deseo físico. Eran dos almas que habían estado perdidas uniéndose finalmente. Dos simples almas libres buscándose para complementarse la una a la otra. ¿Cómo podía estar mal ese tipo de amor? Sí, eran dos mujeres ¿Y qué?
¿Acaso el amor hacía diferencias? Lo que el amor necesitaba eran dos almas solitarias buscándose entre sí.
Una solitaria pianista y una triste escritora. Dos artistas que ocupaban sus propios demonios para crear arte de una manera diferente, pero al final seguía siendo arte. El amor y la inspiración musical juntos. Una gira, un libro y dos mujeres enamoradas la una de la otra.
¿Pero podría sobrevivir un amor que surgía a través del sufrimiento de alguien más? De un tercero que en este caso sería Ryan Green. Eso era algo que Lauren ni Camila sabían. Pero que pronto iban a descubrir.

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Capítulo 43: "Pasado"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:32 pm

"I wish I knew then what I know now wouldn't dive in, wouldn't bow down"
"Wide Awake" de Katy Perry

EN LA PISTA DE PATINAJE:
—¿Crees que fue buena idea dejarlas solas? —dijo Dinah dando vueltas alrededor de Normani mientras ella se arreglaba su cabello viéndose en uno de los vidrios de la pista.
—¿Qué podrían hacer? —dijo Normani suavemente—. Saben que están en un lugar público.
—¿Tienes alguna idea de cómo se miran esas dos? —dijo Dinah suavemente—. Si por ellas fuera estoy segura que solo pasarían encerradas en la habitación. ¿Las viste anoche en el jacuzzi?
—No tengo la costumbre de espiar a las parejas mientras tienen sus cosas—dijo Normani suavemente haciendo que Dinah empezara a reír.
—Camila es muy pasional—dijo Dinah riendo—. No la deja en paz. Entre besos y abrazos las dos parecen llevarse muy bien.
—Creo que tienen un problema muy serio Dinah—dijo Normani suavemente y vio a su amiga—. Están enamoradas.
—Sí—dijo Dinah afirmándolo—. Lo están—los ojos de Dinah viajaron por la figura de Normani sin que ella lo notara y luego se desviaron mientras suspiraba.
—De ser así están en un serio problema—dijo Normani—. Porque tendrán que empezar a tomar decisiones. Me duele mucho, pero creo que lo mejor sería que Lauren se divorciara de Ryan.
—¿Tú crees que lo haga? —preguntó Dinah suavemente acercándose a su amiga un poco más mientras Normani empezaba a patinar suavemente.
—Si en realidad se aman supongo que lo harán en cualquier momento—Normani suspiró—. Yo espero que esto sea más que un simple romance de vacaciones.
—Claro que es más que un romance—dijo Dinah defendiéndolas—. Nunca había visto a parejas mirarse de la forma en que ellas lo hacen. Se reconoce el amor.
—Si Lauren quiere dejar a Ryan al que ha conocido por años y quedarse con ella entonces es su decisión.
—Lo que pasa es que aún no terminas de aceptar que Lauren este con una mujer y no con Ryan—dijo Dinah suavemente—. Y me gustaría saber la razón.
Normani simplemente se quedó observando un momento a Dinah y suspiró viendo la pista de patinaje donde algunas personas estaban patinando a lo lejos. Dinah no sabía absolutamente nada de lo que había pasado entre ella y Lauren años atrás. Y si lo sabía no conocía toda la historia.
Su mirada se volvió triste al recordar esa etapa de su pasado tan horrible. Había sufrido muchísimo tratando de dejar un vicio que había surgido por simple inseguridad. Un vicio que había compartido con Lauren y que juntas habían superado con la ayuda de Ryan. Toda la gente sabía que había tenido un vicio. Pero nadie excepto Lauren, sabía el oscuro secreto que Normani guardaba.

FLASHBACK:
DOS AÑOS ATRÁS:
NORMANI'S POV
El humo de cigarrillo y el olor a cerveza llenaban el bar "Secret" mientras yo esperaba en mi camerino viéndome en un espejo. Necesitaba desesperadamente consumir más droga para llevar mi número de ese día. Lastimosamente, ese día necesitábamos dinero en nuestra casa y ya había gastado parte de las propinas que destinaba para comprar la droga. Escuche los tres toques en mi puerta que indicaban que debía salir a dar mi show. Mi mente estaba ya un poco nublada por la droga pero era la única forma de pararme frente a todos esos hombres y mujeres y desnudarme por dinero mientras bailaba.
Mis ojos se desviaron del espejo y me dirigí a la puerta. Empecé a caminar torpemente y al salir me encontré con Steven que era la mano derecha del dueño del lugar.
—¿Adónde vas tan guapa Normani? —dijo sonriéndome y recorriendo mi cuerpo con su mirada.
—Tengo que dar mi show—respondí con suavidad. Me había acostado un par de veces con él para tener un dinero extra y poder comprar más droga.
—Esta noche no preciosa—dijo Steven acariciándome el brazo—.Hay algo diferente para hoy—dijo viéndome a los ojos—. Hay una clienta especial que quiere a una bailarina experimentada y ha pagado una buena cantidad de dinero para un baile privado.
—¿Cuánto seria para mí? —pregunte viendo en eso una buena oportunidad. No me importaba quien fuera. Lo único que me importaba era llevar dinero para mi madre y tener para consumir.
—Mucho—dijo Steven riendo—. Posiblemente quiera algo más que un baile de lo contrario no estaría en un bar de nudistas como este.
Yo simplemente puse los ojos en blanco desesperada por empezar para terminar cuanto antes. ¿Qué quisiera algo más que un baile? Eso no sería novedad. Lo había hecho con él y con muchos otros, y también con mujeres ocasionalmente. Las mujeres eran agradables y menos toscas y duras que los hombres.
Los hombres no me gustaban mucho desde que mi padre prefería tomar a mi madre como su bolsa personal de box y a mí luego de ella. Mi madre me había defendido de sus golpes y sus abusos y después habíamos huido de la casa buscando algo mejor. Una pobre empleada doméstica y su niña con aspiraciones de ser bailarina. Mi madre trabajaba horas y horas limpiando casas para poder salir adelante. Y ahora que podía trabajar tenía que compensarla en algo. Aunque ella llorara cada vez que salía de casa para venir al bar. Era lo único que podía hacer. No había nada más para una niña sin una carrera que le diera la misma cantidad de dinero de la que ganaba en el bar. Era un bar muy bien ubicado y en una buena zona de la ciudad. Los clientes que lo frecuentaban tenían dinero y eso era bueno para todas.
Steven me sacó de mis pensamientos empezando a caminar y yo lo seguí.
—¿Quién es ella? —pregunte mientras seguía a Steven por el pasillo hacia la barra del bar.
—Creo que enloquecerás cuando la veas—dijo Steven—. Pero pidió toda la discreción posible y no hay nadie mejor que tú para guardar la "confidencialidad de los clientes".
Sí con confidencialidad se refería a no mencionar que esa persona había estado conmigo tenía razón. No me interesaban sus vidas.
—¿Ella está en la barra? —pregunté y el asintió y en ese momento descubrí a la única mujer sentada en la barra. Su espalda era elegante y recta y su vestido era de la colección de Armani que yo conocía bien porque me encantaba ese mundo de moda y glamour.
—Su pedido está aquí señorita—dijo Steven presentándome y en ese momento la mujer se giró y mi sorpresa fue grande al saber que frente a mí se encontraba la cantante Lauren Jauregui. Y en ese momento supe que sin duda la noche sería interesante. Por esa mujer que estaba frente a mí sonriéndome con la mirada perdida en el vacío era una estrella a nivel mundial.
FIN DEL FLASHBACK

Y así había conocido a Lauren. Recordó Normani mientras seguía patinando con una Dinah muy callada a su lado. Esa noche había hablado con Lauren le había bailado en un salón privado y había descubierto que era adicta a la diacetilmorfina al igual que ella, es decir, a la heroína. Dinah había sido ya su amiga en ese entonces. Pero jamás había sabido la verdad. Lauren se había encargado de limpiar su nombre y darle un trabajo decente y así poder mantener a su familia. Ahora tenía una vida diferente y ese pasado debería de quedar totalmente olvidado.
—No es que yo no acepte que ella este con una mujer—dijo Normani suavemente ya que ella misma en algún momento había llegado a preferir a las mujeres. Ahora era diferente porque se estaba dando una oportunidad con Jake y lo quería mucho.
—Yo creo que si es eso—susurró Dinah—. Sé que Ryan ha sido un buen apoyo y un gran amigo y yo lo quiero mucho. Pero si somos realistas Lauren siempre prefirió a las mujeres, y yo siempre pensé que en realidad el matrimonio de los dos era solamente por agradecimiento. No voy a negarte que se quieran mucho pero no veo esa pasión de pareja. Ellos dos son como mejores amigos que tienen sexo ocasionalmente para quitarse las ganas.
—¡Dinah! —dijo Normani recordando donde estaban y que posiblemente un gorro y unas gafas no fueran lo suficiente para evitar que las reconocieran, sobre todo a Dinah.
—¿Qué? —dijo Dinah poniéndose frente a ella y viéndola a los ojos—. Es la verdad, Mani.
—Lauren siempre habla muy bien de él y lo quiere mucho—susurró Normani.
—Yo hablo muy bien de Lauren y no por eso significa que estoy enamorada de ella—Normani empezó a reír.
—Pero a ti no te gustan las mujeres—dijo Normani riendo y Dinah simplemente desvió la mirada—. Además entre ellos siempre ha habido una relación muy linda.
—Pero no pasión—dijo Dinah—. ¿Alguna vez los viste besarse y tocarse de la manera en que ellas lo hacen? —Dinah suspiró—. Prácticamente se desnudan con la mirada cada vez que se ven y tienen una vida sexual muy activa.
—¡Dios mío, Dinah!—dijo Normani abriendo los ojos como platos—. Parece que llevas controlada todo lo que hacen. Desde lo del jacuzzi hasta lo de que cuentas las veces que ellas pues...tienen sexo.
—Oye el sexo es algo natural entre dos personas y es normal hablar de eso y solo somos nosotras cuatro en una casa enorme por días pues se escucha muchas veces débilmente en la madrugada los gemidos—Normani simplemente se tapó los ojos avergonzada y trato de adelantar a Dinah que no la dejo—. Son muy activas.
—Oye no me interesa cuantas veces tengan sexo—dijo Normani viéndola a los ojos mientras Dinah reía—. No te rías, lo que haces no es normal.
—Es que ellas me parecen muy tiernas—terminó Dinah—. Las dos tienen algo especial. Es como una especie de magia cuando están juntas. Además a mi Mila me cae muy bien. Es una mujer que ha sufrido mucho.
—He visto que ustedes dos han congeniado muy rápido—Dinah asintió y Normani suspiró—. Yo quiero que Lauren sea feliz, Dinah. Y si su felicidad esta con Camila la voy a apoyar, es solo que, no tienen las cosas fáciles ninguna de las dos. No estoy en contra de sus sentimientos pero si de lo que están haciendo.
—Bueno pero yo entiendo sus circunstancias—dijo Dinah—. Ninguna de las dos pidió enamorarse de la otra. Fue algo que surgió. Camila jamás se había fijado en una mujer y su esposo ha sido su única relación.
—Eso lo sé—dijo Normani—. A mí también me cae muy bien es una buena mujer y creo que hacen una linda pareja. Es solo que me siento mal por Ryan. Él es un buen hombre y es mi amigo.
—Oye yo te entiendo—dijo Dinah siendo tierna y pasando un brazo sobre los hombros de Normani haciendo que esta se balanceara sobre sus patines—. Pero debemos apoyar el amor.
—¿Lo apoyas por algo en especial? —preguntó Normani viendo a Dinah—. ¿Hay alguien especial en tu vida?
—Vuelves con lo mismo—dijo Dinah suavemente—. No hay nadie memorable en mi vida. Tengo un trabajo muy demandante y no tengo tiempo para una pareja. Digamos que por ahora vivo el amor a través de "Camren".
—¿De qué? —preguntó Normani extrañada.
—De Camren—dijo sonriendo—.Sus nombres unidos como cualquier pareja de celebridades. Es el nombre de su ship y cuando sean una pareja conocida todos recordaran que fue inventado por mí.
—Estás loca—dijo Normani riendo y patinando. Dinah la vio con una pequeña sonrisa.
Dinah suspiró recordando la pregunta de Normani. ¿Había alguien especial en su vida? Sus ojos se dirigieron a Normani que se alejaba patinando y respiró hondo. Quizás existiera alguien memorable en su vida pero sabía que sería alguien que jamás podría tener. Era su secreto mejor guardado y Dinah se aseguraría de que se mantuviera así por siempre. Y quizás esa era la razón por la que entendía a Lauren, porque ella también tenía un secreto.
Dianna terminó de limpiar el salón y se giró un momento para ver como Ryan acomodaba las partituras sobre un elegante y hermoso piano que Dianna supuso seria de Lauren Jauregui. Ryan era un hombre muy atento y muy tierno. No podía decir lo mismo del otro hombre, Jason.
Un hombre que mientras preparaba la comida había llegado y la había hecho sentir muy incómoda con sus insinuaciones y comentarios cortantes y sexistas. Sintió lastima de la mujer que fuera su esposa. Verlos a los dos era como ver a dos hombres completamente diferentes tanto físicamente como emocionalmente.
—¿Y es divertido ser chef? —escuchó que Ryan preguntaba y Dianna se giró para verlo un momento.
—No sé qué entienda usted por divertido señor—dijo sonriendo Dianna—. Pero cocinar es mi pasión. Así que podría decir que es divertido para mí.
—Y sin duda lo haces muy bien—dijo Ryan—. Creo que comí como un rey tu pasta estaba deliciosa.
—Muchas gracias—dijo Dianna apenada y Ryan le sonrió.
—Lauren hubiera disfrutado mucho de tu comida—la voz de Ryan se volvió suave y dulce al mencionar a su esposa—. Ella cocina muy bien y adora la buena comida.
—Seguro que ella que ha podido viajar por todo el mundo tendrá una percepción diferente de los sabores—Ryan asintió.
—A Lauren le gusta mucho comer—dijo riendo y Dianna lo acompaño un momento hasta que ambos se vieron a los ojos—. Seguro estará muy feliz cuando sepa que hay un chef en la casa. Ya pronto regresara con sus amigas.
—Entonces supongo que pronto la conoceré señor—respondió ella mientras trataba de mover uno de los sofás. Ryan rápidamente se acercó a ayudarle y Dianna se sorprendió de que fuera tan servicial.
—Permíteme por favor—dijo él educadamente mientras movía el sofá sin mucho esfuerzo—. Es mi sofá favorito—sonrió Ryan—. Lauren dice que es un pesado y viejo sillón de cuero, pero a mí me encanta porque lo compre en una tienda se segunda mano. Tú abuela sin duda apoya a Lauren.
Dianna rio y Ryan le sonrió divertido. Ella era una mujer muy culta que le caía muy bien.
—¿Y tienes tu propio restaurante? —preguntó mientras veía como Dianna organizaba algunos libros que estaban en la mesa al lado del sofá.
—No...—dijo Dianna suavemente—. Aunque ese es mi gran sueño pero aun no tengo los medios económicos para hacerlo. Pero trabajo en uno muy bueno en Toronto. Es pequeño, pero tiene clientes habituales y muy buenas críticas.
—Lo importante es que tú te sientas cómoda y tengas un lugar que te gusta para trabajar. Yo soy abogado y tengo mi propia firma en Los Ángeles. Y lo disfruto mucho aunque Lauren diga que es un trabajo aburrido.
—Mi padre también es abogado—respondió Dianna—. Solo que él es un abogado público.
—Yo también trabajo de esa forma algunas veces—dijo Ryan sonriendo—. Hay personas que no tienen la posibilidad de contratar a un abogado y pagar honorarios así que trato la manera de ayudarlos en los que pueda.
—Eso es muy noble—dijo sonriéndole—. Mi padre dice que todas las personas deberían tener acceso a un sistema de justicia igualitario que no hiciera excepciones. Que no se debería clasificar por clase social.
—Estoy de acuerdo—respondió Ryan—. El dinero y la clase social no hacen a una persona especial o más que alguien. El dinero ayuda pero jamás se comparara al cariño sincero o al afecto. Yo valoro mucho más ayudar a una persona que en realidad lo necesitaba, que llenarme el bolsillo con un hombre culpable que pague mis honorarios completos. Tiene un valor más grande ayudar a alguien que lo necesita. Son las cosas que se hacen por corazón lo que le da valor a la vida.
Dianna le sonrió y en ese momento escucharon el ruido de la escalera y ambos levantaron la vista para encontrarse a Jason vestido elegantemente que los vio y se dirigió a Ryan.
—¿Green puedes prestarme tu coche? —dijo viendo de arriba abajo a Dianna que simplemente se giró para seguir acomodando las cosas—. Tengo que hacer algunas cosas.
—¿Algunas cosas? —dijo Ryan viéndolo y Jason simplemente rio.
—Posiblemente tu deberías hacer lo mismo—dijo con un guiño y moviendo la cabeza en dirección a Dianna—. Ella tiene potencial.
Ryan simplemente negó viendo a su amigo y le dio las llaves del coche que Jason tomó rápidamente y le dirigió una sonrisa mientras caminaba a la puerta. Y en ese momento Ryan se dio cuenta de que Jason estaba viendo a otra mujer. Ryan estaba seguro de eso desde que el día anterior había encontrado un brillo labial donde no había visto uno antes así que sabía que no era de Lauren ni de Camila. Jason estaba viéndose con otra mujer, y por un momento sintió lastima por Camila.
Estaba seguro que engañar a una pareja sobre todo a una que le prometiste amor eterno y darle una vida feliz no era correcto. Ryan jamás se atrevería a pensar en otra mujer estando con Lauren porque la respetaba y la amaba. Y era algo que él buscaba en una pareja y Lauren le había dado ese amor y esa confianza.
Su mirada se dirigió a Dianna que caminaba por el salón limpiando todo. Ryan recordó la insinuación de Jason y negó con la cabeza. Jason no era el niño con el que había jugado y había sido su mejor amigo en la universidad tantos años atrás. Su vida había sido difícil pero para tener veintiséis años al igual que él, pensaba que ya podría haber superado sus problemas.
Ryan recordó su infancia y la de Jason...habían pasado muchas cosas y habían sido muy amigos y ahora él era un desconocido para él. Un hombre que no valoraba a la mujer que había elegido como su esposa y le era infiel. Se había vuelto una sombra del padre que había prometido jamás copiar.

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Capítulo 44: "Verdades"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:33 pm

PIERRE'S POV
"Nuestro amor era prohibido. Era un amor que ni la sociedad ni nuestras familias aprobarían. Era un amor que iba contra todo lo conocido y contra todas las normas sociales de nuestra época. Ella era una mujer con un futuro brillante y yo era un simple veterinario sin recursos y que trabajaba en su rancho, que era su empleado. No debíamos estar juntos, los dos lo sabíamos, pero nos habíamos enamorado.
Rachel corría hacia mi toda las mañanas y teníamos nuestros paseos diarios entre besos y caricias. Estaba perdidamente enamorado de ella, y Rachel también correspondía mis sentimientos. Éramos dos tontos enamorados escondiendo su amor entre esas enormes praderas del Rancho Sinclair. Era un amor secreto. Un amor profundo y apasionado. Ella era la mujer de mi vida. Era simplemente mi definición de AMOR.
Rachel era la mujer más hermosa del mundo. Su fácil sonrisa, su alegría ante la vida. Era una mujer que me hacía ser un mejor hombre y un mejor ser humano al estar a mi lado. La ternura con la que ayudaba a los que menos tenían. La suavidad al ver a un niño necesitado mientras los bañaba en el orfanato que visitaba todos los fines de semana. Mi admiración y amor crecía cada día más por ella. No me importaba el tiempo ni el destino. Aprovecharía lo que el destino me ofrecía estando en sus brazos. Viviría cada día como si fuera el ultimo, amándola con todo lo que albergaba mi cuerpo. La amaría de la manera más intensa que ambos hubiéramos conocido y cuando el momento de decir adiós llegara seria fuerte. Un veterinario y una princesa. Dos enamorados con un secreto. Y nuestro secreto era el amor"
"Amanecer en Vancouver" escrito por Camila Cabello

FLASHBACK
DIECISEIS AÑOS ATRÁS.
JASON'S POV
Mis manos temblaban en el momento en que abrí la puerta de mi casa. Sabía que mi madre no iba a estar y mi padre estaría borracho como siempre. ¿Me daría permiso de ir a jugar con Ryan y quedarme en su casa? La casa de Ryan no era tan bonita como la mía pero sus padres eran buenos con él y lo querían. No lo golpeaban, no como a mí. Ryan lo tenía todo y yo no tenía nada a pesar de que era pobre.
—Hasta que llegas escuincle bueno para nada—fue el saludo que recibí de mi padre al dejar mi mochila sobre el sofá del salón.
—Buenas tardes señor—dije parándome firmemente frente a él como le gustaba que lo hiciera. Él me vio desde el sofá donde estaba sentado con latas de cerveza a su alrededor. Supe que estaba completamente borracho. A pesar de tener solo diez años había aprendido a diferenciar el comportamiento de mi padre en muchos aspectos.
Cuando mi madre aún estaba con nosotros antes de que nos abandonara mi padre tomaba mucho cuando estaba de permiso. Ya que era militar y se dedicaba a insultarla y a golpearla. Y ahora que mi madre había abandonado nuestro hogar tomaba mucho más.
—Sabes que tienes el mismo rostro que la puta de tu madre—dijo mi padre con la voz atropellada y yo sentí un temblor por dentro mientras permanecía de pie frente a él. Eso no era un buen comienzo—. Esos ojos azules que ella tiene tan llenos de mentiras y de estupideces. Lo malo de darles confianza a las mujeres es que cuando menos te lo esperas te dan una puñalada por la espalda. Debes de tratarlas como la basura que son...unas putas todas ellas—dijo mi padre poniéndose de pie y tambaleándose mientras se acercaba a mí.
Mis ojos se abrieron de pánico al ver que se quitaba el cinturón de su pantalón y sentí como un sudor frio llenaba mi cuerpo. Iba a golpearme de nuevo. Sentí el primer golpe que cayó justo en mi brazo. El ardor fue terrible pero me mordí los labios para no gritar. Él decía que los gritos eran debilidad.
—Mi único hijo parecido a esa mujerzuela—dijo dándome otro golpe—. Mi único hijo parecido a una puta. Arrodíllate ante mi pedazo de mierda—yo hice lo que me pedía mientras sentía los golpes en mi espalda.
Los golpes empezaron a volar por todo mi cuerpo mientras las lágrimas llenaban mis ojos.
—¡NO LLORES! —me gritó mi padre dándome una bofetada en el rostro—. Eres un hombre. Los hombres no lloran y aceptan lo que se les impone. Te estoy enseñando a respetar a las mujeres. Tú eres el que mandas y el que estas a cargo. Si una mujer no quiere obedecerte le enseñas a respetarte. ¿Entendiste?
—Si señor—dije atropelladamente sintiendo el dolor en todo mi cuerpo—. Lo entiendo señor.
—Ahora quiero que te largues a la calle y me dejes solo voy a traer a unas mujeres para divertirme y abrirlas de piernas que es para lo único que sirven—dijo empujándome mientras yo caía al suelo.
—¿Irme? —pregunte suavemente.
—Piérdete imbécil—gritó mi padre y yo salí corriendo escaleras arriba a recoger mi ropa. Tendría que ponerme algo para tapar los golpes e irme donde los Green. El único lugar donde podía ir.
FIN DEL FLASHBACK

FLASHBACK
DIEZ AÑOS ATRÁS
JASON'S POV
Mis manos temblaban mientras entraba a la casa. Mi padre seguramente estaría dentro borracho como siempre. Mis puños se apretaron y mi rostro vio con ira esa casa. Estaba deseando huir de allí. Quería que todo terminara y poder ir a la universidad para huir de mi padre.
Al entrar a la casa escuche las risas de dos mujeres y la más ronca de mi padre y mi mirada se llenó de odio. Había llevado a dos prostitutas. Empecé a tomar algunas de las cosas que necesitaría para irme a casa de Ryan. El equipo de basketball había llamado a dos reclutas de la universidad de UCLA en Los Ángeles para ver nuestro desempeño y Ryan había decidido ayudarme a mejorar mis tiros de largo alcance. Quería desesperadamente esa beca. Esa beca era el boleto de salida para esa vida tan horrible que me había tocado vivir. Los golpes y los maltratos. El saber que tenía que humillarme ante mi padre me comía el alma. No quería ser como él. No quería desperdiciar mi vida en el alcohol y mujeres y que iba a tener una carrera y mucho dinero. Quería demostrarle que podía. Quería demostrarle que a pesar de tener el rostro como mi madre no era tan cobarde como ella al huir solo por unos cuantos golpes y dejarme a mí, su hijo, atrás.
Iba a ser un periodista exitoso y él iba a ver en mí a un triunfador. Tenía oportunidad de ganarme esa beca y lo iba a lograr. Iba a demostrarle que podía y se iba a arrastrar hacia a mi como hacía que yo me arrastrara a él mientras me golpeaba. Una sonrisa ilumino mi rostro mientras escuchaba los gemidos salidos de la habitación con asco. Iba a ser diferente a él. Y cuando lo lograra iba a hacer que se humillara ante mí. Jamás volvería a Miami. Nunca. Esa beca seria para mí.
FIN DEL FLASHBACK

—¡Dinah! —dijo Camila saltando y colgándose de la espalda de Dinah que estaba buscando comida.
—Qué demonios... —dijo Dinah tambaleándose un momento para luego sostener las piernas de Camila—. ¿Te volviste loca?
—¿Sabes dónde está Lauren? —preguntó Camila suavemente mientras se aferraba a Dinah.
—¿Podrías bajarte de mi espalda? —dijo Dinah suavemente— Lo que sea que necesites no lo vas a encontrar conmigo. No soy tan fácil como Lauren en lo que al sexo se refiere.
—Oye—dijo Camila golpeándola juguetonamente mientras se soltaba y quedaba de pie. Dinah se dio la vuelta y la vio a los ojos dándole una mordida a la manzana que llevaba en su mano—. Solo quiero saber si tienes alguna idea donde esta Lauren.
—Se desactivo el detector que le pusiste—dijo Dinah riendo y Camila puso los ojos en blanco.
—De verdad—dijo Camila suavemente—. Yo estaba dormida y no sé dónde está ya la busque por toda la casa.
—¿Te dejó agotada verdad? —volvió a reír Dinah pero su risa poco a poco fue muriendo al ver a Camila viéndola muy seria—. Bueno, ya no te enojes solo estoy jugando.
—¿Sabes donde esta? —dijo Camila viendo el piano con una mirada anhelante y Dinah sonrió comprensiva.
—Creo que iba por unas cosas para cenar y Normani la acompaño—dijo Dinah suavemente—. No me dijo mucho. Pero no creo que tarden Mila.
—Ahhh—respondió Camila suavemente y luego sonrió a Dinah—. Pensé que íbamos a pedir una pizza para cenar—Camila suspiró y camino hacia la ventana para ver el lugar que ocupaba el coche de Lauren que ahora no estaba vacío y su corazón la añoro con desesperación—. ¿Cuánto tiempo llevan fuera?
—Quizás una hora—Dinah se acercó al lado de Camila y le pasó un brazo por los hombros—. Ya regresaran.
—La extraño—dijo Camila con una sonrisa triste y un poco de sonrojo en su rostro.
—Lo sé Mila—Dinah suspiró—. ¿Tanto la amas? —Camila respiró hondo.
—Si...—respondió suavemente y bajó la mirada un momento—. La amo como una loca. Estoy enamorada de ella—dijo con pasión viendo a Dinah con sinceridad en sus ojos marrones—. La amo profundamente.
—Ella también te ama Mila—Camila vio hacia la ventana y suspiró—. Estos días con ustedes me han hecho comprender muchas cosas. Y ver que sus sentimientos son reales.
—Muy reales y sinceros—Camila suspiró y observó a Dinah que era lo más parecido a Ally que había encontrado. La conexión entre ellas había sido muy grande—. ¿Cómo pude enamorarme así Dinah? —susurró con desesperación.
—El amor nos encuentra cuando menos nos lo esperamos—ambas se vieron y Dinah mordió su manzana haciendo reír levemente a Camila. Dinah podía ser muchas veces una niña de cinco años y otras veces tan madura y sincera. Era el complemento perfecto entre niña y mujer.
—En ninguno de estos años me había fijado en una mujer—empezó a decir Camila queriendo abrir su corazón.
Extrañaba a Lauren y se sentía vulnerable. Al abrir sus ojos y no verla su corazón había sentido desolación. Haría lo que fuera por estar con ella. Irse de gira, seguirla donde fuera. Y sobre todo iba a divorciarse no solo por Lauren sino también por ella. Porque su felicidad era al lado de esa hermosa mujer.
—¿Crees que eso esta mal? —preguntó Dinah—. ¿Enamorarse de una chica? —Camila tomó la manzana de Dinah y le dio una mordida para luego devolvérsela.
—No creo que pudiera ser la indicada para hablar sobre si está mal o no—Camila se sentó en la mesa y Dinah la siguió—. Pero creo que el amor puede surgir con quien y donde menos te lo esperas como dices tu. El amor es así Dinah. Es un sentimiento puro e impredecible que nace cuando menos te lo esperas. Es un sentimiento hermoso que cada persona tiene el poder de cuidar o destruir. Yo antes no pensaba así—Camila bajó la mirada—. Pero con Lauren he aprendido muchas cosas.
—¿Lo dices por tu esposo? —Dinah la vio a los ojos—. Casi nunca hablamos de él.
—No me gusta hablar de él—dijo Camila suavemente.
—Sé que has tenido una vida difícil Camila...—Dinah suspiró—. Y te agradezco tu confianza al contarme lo de tu mamá y tu infancia. ¿Pero y él? ¿Lo quieres al menos?
—Al principio creía que si—dijo Camila suavemente—. Es solo que a medida que fue pasando el tiempo él fue cambiando. Yo jamás me sentí plena con él. Ni especial. No como me siento con Lauren. Él no era lo que esperaba. Yo empecé a ganar mucha más fama con mis libros y él siendo periodista pensó que lo había dejado de lado. Y que yo ganara más dinero que él ocasionó muchos problemas. Él confió en mi para que lo ayudara a conseguir un mejor empleo y salario pero lo defraude y allí empezaron los problemas.
Dinah no dijo nada mientras comía su manzana y pensaba. Normani y ella habían visto las marcas del abdomen de Camila el primer día. Y después de que Camila le hablara de su dura infancia Dinah había empezado a pensar mucho sobre cómo era la relación de Camila con el salvaje que le había hecho eso. Y por la mente de Dinah había pasado que Camila pudiera sufrir agresión física por parte de su esposo. No se había atrevido a preguntarle pero si se lo había preguntado a Lauren y ella lo había negado.
—El primer día cuando fuimos al jacuzzi, Normani y yo vimos las marcas—dijo Dinah y Camila la vio a los ojos.
—¿Qué marcas? —preguntó Camila un poco asustada.
—Las de tu abdomen, las marcas de dedos y golpes que tenías—Dinah la vio a los ojos—. Camila quiero que sepas que Lauren es mi amiga y lo ha sido por años. Pero lo que yo hablo contigo y lo que me digas queda entre nosotras. Tienes mi confianza y créeme que en estos días he aprendido a quererte mucho.
—Puedo decir lo mismo de ti—dijo Camila suavemente—. Te quiero mucho China Jane—Dinah rio suavemente y luego tomó la mano de Camila
— ¿Cómo te hizo esas marcas? —preguntó Dinah.
Camila desvió la mirada un momento y respiró hondo. ¿Era el momento? ¿Era Dinah la indicada para hablar de lo que le pasaba? Vio los ojos de Dinah tan sinceros y supo que era momento de abrir su corazón.
Muchas veces hablar de tu vida y tus problemas ayuda a limpiar el corazón y a darte una nueva perspectiva de tu vida. Camila jamás había sentido un apoyo en su vida aparte de Ally y tenía poco tiempo de conocerla. Jamás había tenido amigos ni nadie con quien hablar. Había sido una niña con mucho amor para dar y siempre había estado sola.
—Confía en mí—dijo Dinah suavemente.
—Lauren no lo sabe—dijo Camila suavemente—. Tengo miedo de cómo vaya a reaccionar si le digo la verdad.
—¿La verdad sobre las marcas? —preguntó Dinah y Camila asintió—. ¿Por qué tienes miedo de su reacción?
—Lauren piensa que las marcas son porque a Jason le gusta...—se detuvo un momento avergonzada.
—¿Qué le gusta Mila? —dijo Dinah.
—El sexo rudo—Camila bajó la mirada llena de vergüenza—. Él disfruta haciéndome daño y le gusta el sexo fuerte que yo detesto, pero hay algo más Dinah—susurró—. Él me golpea. No solo cuando tenemos sexo sino también porque él quiere hacerlo.
Dos lágrimas se deslizaron por los ojos de Camila y Dinah rápidamente la abrazo fuertemente. Su peor temor se había hecho realidad. Camila era una mujer maltratada.
—Y yo lo permito Dinah—dijo Camila sollozando abrazándola—. Yo lo permito y dejo que él me golpee. Porque siempre pensé que no valía nada. Porque toda mi vida me han golpeado y pensé que lo merecía por simplemente ser una inútil.
—No eres una inútil Mila—dijo Dinah—. Eres una mujer que tiene un corazón hermoso y eres talentosa. Él que es un inútil es él por no saberte valorar como mujer y por haberte perdido. Es un hijo de puta que seguramente se siente más hombre golpeando mujeres pero que en realidad es solo un niño asustado con su propia realidad de mierda.
—Odio estar con él y tener relaciones con él—lloró Camila—. No me gusta que me toque, no me gusta lo que me hace.
—Oh, Mila—dijo Dinah sintiendo que unas pequeñas lágrimas salían de sus ojos sintiendo tanta tristeza por Camila. Un corazón tan bondadoso sufriendo de esa forma. Y entendía. Si Lauren se enteraba iba a matarlo.
—Me merezco cada golpe por todas las veces que permití que lo hiciera—Dinah negó abrazándola.
—Nadie tiene derecho de golpearte ni a obligarte a hacer algo que no quieres Camila—Dinah se separó de ella y tiernamente limpió sus lágrimas—. Tú vales mucho. Eres una mujer hermosa y cariñosa que se merece solo cosas buenas en la vida. Mereces que te amen y te respeten.
—Nadie me quiso nunca Dinah—respondió Camila—. Nadie quería ser mi amigo o mi amiga. Me sentaba sola en un rincón de la cafetería con un libro o un cuaderno para escribir. Escribía miles de historias de amor porque jamás lo viví en mi casa. Porque era el único momento donde podía crear mi propio mundo imaginario para evadir mi propia realidad. Porque quería huir de mi casa y proteger a mi mamá cuando ella jamás lo hizo por mí.
Dinah la vio con tristeza y limpió tiernamente sus mejillas de nuevo viendo los ojos marrones de Camila llenos de tristeza y sintió mucha ternura en su corazón. Y supo lo que posiblemente sentía Lauren al verla. Las ganas de protegerla.
—¿Lauren sabe lo de tu familia verdad? —Camila asintió suavemente.
—Yo tuve un ataque de pánico durante la tormenta la primera vez que nos quedamos juntas, y ella me abrazo y me cuidó. Me dio su apoyo y su ternura mientras le decía lo que me pasaba. Le abrí mi corazón y esa noche me enamore de ella.
Dinah le sonrió dándole otro abrazo cariñoso. Se veía tan frágil y delicada.
—La quiero Dinah—dijo Camila con amor—. Lauren es lo que siempre espere en mi vida. Es como la protagonista de cada libro que escribí siempre. Es como mi más hermosa fantasía convertida en realidad. La amo. Y no me importa si es una chica igual que yo o si estamos ambas en una situación poco común. La quiero. Es así de simple. No puedo luchar contra lo que siento.
—¿Vas a luchar por ella? —Camila asintió.
—Acepté irme de gira con ella—Camila susurró—. No puedo alejarme Dinah. Voy a divorciarme—Dinah abrió los ojos sorprendida—. Y Lauren prometió hacerlo también y yo tengo toda mi fe puesta en que vamos a estar juntas.
—¿Gira? —dijo Dinah suavemente y Camila la vio a los ojos—. ¿Te refieres a la gira que haremos juntas ella y yo? —Camila asintió.
—Lauren dice que hará una canción para mi nuevo libro y que lo patrocinaremos juntas y yo acepte para estar con ella. Es para que nadie sospeche que estamos juntas.
Dinah prefirió mantenerse callada al respecto hasta hablar con Lauren. Pero eso último no le había parecido bien. ¿No sospechar que estaban juntas? Eso significaba que Lauren pretendía seguir así con Camila, a escondidas y eso solo significaba que no estaba pensando en divorciarse como lo estaba haciendo Camila.
—Creo que divorciarte de ese hombre es una buena decisión Camila—dijo Dinah—. No te merece y espero que cuando regresemos a la casa lo corras como el perro que es.
—Lo haré—sonrió Camila—. Lauren me dijo que podía quedarme así que le diré en cuanto volvamos que quiero separarme de él.
—Y nosotras estaremos allí para apoyarte—sonrió Dinah—. Te lo prometo.
—Últimamente estoy empezando a creer mucho en las promesas—sonrió Camila con ternura—. Antes siempre me mintieron Dinah.
—Yo no lo haré—sonrió Dinah—. Tienes mi amistad incondicional Chancho Cabello—Camila le sonrió y tomó la mano de Dinah entre la de ella—. Te lo prometo. Te apoyare en todo y jamás volverás a estar sola. También tengo derecho a molestarte y a hacerte bromas inocentes—Camila rio.
—¿Cómo ayer? —dijo Camila riendo—. ¿Cuándo me tiraste nieve mientras dormía?
—Exacto. Lauren se enojó mucho por eso—dijo Dinah sonriendo—. Fue una broma exitosa.
—Se enojó porque era su lado de la cama—dijo Camila riendo.
—Su distribución de sabanas no me interesa—dijo Dinah riendo— Sus horarios sexuales sin embargo es algo discutible—Camila dejo de reírse y la vio—. ¿Cuántas veces lo hacen por la madrugada? —preguntó Dinah tomando su manzana y mordiéndola de nuevo—. ¿Por qué no lo hacen en el día? Quizás así podría dormir un poco más.
Camila enrojeció de pies a cabeza y Dinah empezó a reír fuertemente al verla.
—No puedo creer que dijeras eso—dijo Camila sorprendida.
—¿Y porque no? —rio Dinah—. Ahora eres mi amiga y puedo decirte lo que quiera.
—¿Y eso aplica para las dos? —dijo Camila viéndola a los ojos y Dinah se encogió de hombros aun riendo—. Porque de ser así me puedes decir algo...
—Qué quiere saber Camila "sexo toda la noche" Cabello—Camila abrió la boca sorprendida e indignada y Dinah aplaudió feliz.
—Lo que quiero saber es muy sencillo—dijo Camila viéndola fijamente con sus ojos entrecerrados—. Quiero saber cuándo piensas decirle a Normani que estas enamorada de ella.
Y en ese momento Dinah dejo de reír.
Dinah Jane Hansen había perdido las palabras y estaba completamente pálida.

"Why can't I say that I'm in love? I wanna shout it from the rooftops. I wish that it could be like that. Why can't it be like that? 'Cause I'm yours"
Fragmento escrito por Lauren Jauregui

MIENTRAS EN LA CARRETERA:
—¿No crees que es demasiado? —dijo Normani y Lauren la vio con una pequeña sonrisa mientras conducía.
—Para Camila nada es suficiente—susurró Lauren suavemente—. Nos dijimos que nos amábamos y creo que ella merece algo especial. Te agradezco que me acompañaras y me escucharas durante toda estas horas. Espero que Camila disfrute de la sorpresa que le tengo preparada.
—Lauren...¿Pero qué puedes ofrecerle? —Lauren suspiró—. Se aman pero las dos están casadas y...
—Camila se va a divorciar—dijo Lauren rápidamente y Normani respiró hondo acomodándose en el coche—. Ella quiere estar conmigo y ese hombre es una mierda que no sé la merece.
—¿Y tú también te vas a divorciar? —preguntó Normani y Lauren apretó el volante con la vista perdida en la carretera.
—Le prometí que lo haría—dijo Lauren suavemente—. Y yo cumplo mis promesas.
—¿Cómo la promesa que le hiciste a Ryan cuando te casaste con él? —Lauren abrió los ojos como platos girándose para ver a Normani un momento—. Recuerdo muy bien esas palabras porque resulta que yo estaba de pie a tu lado.
—Te habías tardado en decirme algo—dijo Lauren con dolor—. En recordarme Ryan una y otra vez. Sé que no te cae bien Camila pero si viniste conmigo para preparar una cita para ella espero que me permitas disfrutar de los últimos dos días que tengo con la mujer que amo. Vi tu cara cuando te mencione lo de la gira mientras me ayudabas a comprar las rosas.
—Camila no es el problema y me cae muy bien—respondió Normani—. Solo me pongo a pensar en como a la mujer que amas vas a llevarla en una gira como amante de viaje—dijo Normani sorprendida—. Lauren no entiendo que es lo que esperas o quieres lograr con todo esto. ¿Vas a divorciarte de Ryan?
—Jamás quise lastimar a Ryan—dijo Lauren finalmente estacionando el coche a un lado de la carretera mientras sus manos temblaban—. Jamás quise que esto se volviera un problema en nuestra relación.
—Bueno, creo que debiste de pensar que iba a ser un problema desde que te acostaste con ella siendo las dos unas mujeres casadas.
—¡¿Cuál es tu maldito problema?! —dijo Lauren ya furiosa—. ¿Habías esperado que estuviéramos las dos realmente solas para tirarme todo este sermón? Sé que no apoyas lo que hago Normani, pero nada te da derecho a hablarme de ese modo.
—¿Hablarte de qué modo Lauren? —dijo Normani viéndola a los ojos—. ¿Con la verdad?
—Si te dije que Camila iría con nosotras a la gira no era para que reaccionaras de esa forma. Solo quiero estar con ella y es la única forma que tengo de tenerla conmigo.
—¿Cómo amante? —preguntó Normani y Lauren la vio queriendo contradecir pero finalmente no dijo nada—. ¿Pretendes seguir acostándote con ella y seguir casada con Ryan? Vaya amor tan grande Jauregui—dijo con ironía.
—Yo no he dicho nada de eso—dijo Lauren—. Pero no puedo simplemente herirle el corazón a Ryan diciéndole las cosas precipitadamente. Necesito tiempo para pensar la manera de decirle para que no sufra.
—Él sufrirá de una forma u otra—aseguró Normani—. ¿Y qué piensas hacer con la prensa? —dijo Normani suavemente—. ¿Vas a decir que estas en una relación con una mujer?
—La prensa es lo que menos me importa. Lo único que quiero es buscar una manera de decirle que no lastime a Ryan—la vio desesperada—. Yo jamás pedí esto Mani. ¿Pero qué quieres que hagas? Me enamore—Lauren susurró suavemente—. Estoy enamorada de Camila.
—Lauren, mira yo no te juzgo—dijo Normani suavemente dirigiéndose a su amiga que estaba con la mirada baja—. No puedo juzgarte cuando tú misma sabes que yo también tengo preferencias por las mujeres.
Lauren levantó la vista de golpe pensando que había escuchado mal pero la mirada fija de Normani sobre ella le dio a entender que no se había equivocado. Había escuchado bien. No había error.
—¿Qué dijiste? —dijo Lauren sorprendida y sus ojos se encontraron con los de su amiga que simplemente suspiró.
—Lo sabias Lauren—Normani bajó la mirada—. La noche que me propusiste pasarla contigo acepte no solo por el dinero o por la heroína. Lo hice porque eres una mujer preciosa, y que quería tener sexo conmigo.
—Pero jamás lo habías dicho de esa forma—dijo Lauren sorprendida—. Me sorprende mucho porque ahora estas con Jake.
—Sabes lo que pasó con mi padre y eso me marcó en más de una forma. Que me gusten las mujeres igual que los hombres no significa que no quiera a Jake. Es un buen hombre pero mentiría diciéndote que estoy enamorada de él. Estamos empezando a salir pero si lo quiero mucho.
—¿Entonces porque juzgas mi relación con Camila? —preguntó Lauren—. Yo toda mi vida he preferido a las mujeres. Admito que los hombres son atractivos y Ryan es un hombre maravilloso y he tenido momentos hermosos a su lado—ambas se vieron a los ojos—. Pero no se compara a Camila. La forma en que Camila me toca y me hace el amor supera a todo lo que había vivido en mi vida. Es la mujer más apasionada que he conocido y la quiero.
—¿Estas segura que no confundes el amor con solo pasión o lujuria, Lauren? O con el hecho que finalmente estás viviendo tu sexualidad libremente y ella te gusta pero no es algo más que deseo—dijo Normani con sinceridad—. Yo lo único que quiero es que no sufras tú ni lo haga Camila ni Ryan. Sobre todo ahora que ella piensa divorciarse para estar contigo.
—Yo también quiero estar con ella—respondió Lauren—. Le prometí que buscaría la forma de pertenecerle pero no puedo simplemente herir a Ryan. No sé lo merece. Es un buen hombre.
—¿Y entonces vas a herirla a ella? —preguntó Mani—. De la forma en que sea ambas saldrán lastimadas.
—El divorcio de Camila no será algo inmediato Normani—Lauren la vio a los ojos acomodándose su cabello en típico signo de desesperación estaba perdiendo la batalla contra Normani—. Y en ese tiempo podemos estar juntas con la gira. Es un proceso largo y no quiero que ella se vea afectada por tener una relación conmigo.
—¿Afectada ella o tú? —preguntó Normani de nuevo—. Jamás quisiste hablar de tu sexualidad con la prensa y crees que voy a creerme que cambiaste de opinión de un día para otro.
—Si quiero una relación con Camila en algún momento tendré que decir lo que pasa y asumir las consecuencias que eso traiga—vio a su amiga—. Tú estás en el medio conmigo Mani y sabes lo difícil que es divulgar tu sexualidad y evitar los comentarios y los ataques.
—Para eso tienes que estar muy segura de lo que sientes y de lo que eres Lauren. La prensa y la gente hablaran igual. La situación ha cambiado pero debes asumir que las cosas aún son difíciles. Posiblemente tengas problemas con la disquera y...
—Ellos no me importan—dijo Lauren rápidamente—. Es mi talento, es mi música y es mi corazón. No me importa lo que digan una bola de ejecutivos que posiblemente en su vida han experimentado un amor como el que yo siento. Camila vale ese riesgo. Yo daría todo por ella Mani, así de intenso es lo que siento por ella. Daria todo menos darle dolor al hombre que me ayudó a salir del hueco más horrible de mi existencia.
—No podrás evitar que Ryan sufra Lauren es inevitable porque él está enamorado de ti, pero tú no—dijo Normani—. Créeme que le darás menos dolor si le hablas con la verdad antes de meterme más en esta gran mentira que quieres formar. No le ocultes lo que pasa y habla con él. Se sincera Lauren. Debes de ser sincera contigo misma y con los demás. ¿Cómo esperas vivir un amor sincero con Camila si ha empezado a base de mentiras?
Lauren suspiró y su mirada se clavó en el vacío mientras pensaba. Normani tenía razón, siempre la tenía. El rostro de Camila vino a su mente y cada parte de su cuerpo gritó de amor. Estaba enamorada. Amaba cada parte de ella, desde su mente brillante, su talento y su belleza hasta su pasado. Eran dos mujeres que de una forma u otra habían sufrido mucho.
—Yo no quiero lastimar a nadie Mani—dijo Lauren con lágrimas y Normani la vio con tristeza sabiendo el dolor de su amiga—. No quiero que un sentimiento tan hermoso como el que tengo cause dolor.
—Lastimosamente su amor surgió de una manera diferente y muy difícil. Y es inevitable que alguien sufra Lauren. Pero ya está aquí—la vio a los ojos—. Lo único que quiero es que admitas que debes ser sincera con todos y sobre todo contigo misma. La vida es de tomar decisiones por más difíciles que sean.
—Pero a ti te gustan las mujeres y jamás lo has dicho abiertamente—puntualizó Lauren.
—Porque jamás ha llegado una mujer que me llegue al corazón para hablarlo y aclararlo al mundo—Normani la vio a los ojos—. Pero si me enamoro jamás lo ocultaría. ¿Ocultar el amor Lauren? De qué sirve amar si tienes que esconderte. El amor te hace libre y no te aprisiona. Si es un amor que no puede darte la libertad que mereces entonces no es algo por lo que valga la pena entregarlo todo.
—Camila lo vale—la voz de Lauren fue segura—. Yo haría cualquier cosa por ella.
—Empieza por ser sincera—Normani suspiró—. Aclara lo que sientes y luego lucha por eso Lauren. Está bien que pienses la forma de estar juntas. Pero si vas a arriesgarte a amar, entonces debes saber que no siempre el amor nos da la felicidad que esperamos. Y si de verdad la quieres entonces dale un amor verdadero y no pedazos de tu corazón. Trátala como si fuera todo para ti y no simplemente una amante que te acompaña de país en país. No la lastimes tú ni permitas que ella te lastime a ti.
—Camila jamás me lastimaría—aseguró Lauren—. Ella me ama.
—Entonces si ella no lo haría creo que ella se merece lo mismo de tu parte.
—Ella merece todo después de haber sufrido tanto—Lauren bajó la mirada—. Yo solo quiero hacerla reír y verla feliz.
—Debes de tener cuidado Lauren—la vio a los ojos—. Debes de asegurarte de hacer las cosas bien. Y lo primero es definir tus sentimientos y tener la certeza que ese amor que sientes es uno que vale la pena para arriesgar todo y que va a estar allí mientras las dos superan las pruebas que indiscutiblemente van a venir.
—Te entiendo—aseguró Lauren—. Te entiendo Mani. Desde el momento en que Camila y yo tuvimos nuestra primera vez supe que era algo diferente. Me trate de mentir a mí misma diciéndome que sería algo temporal, y que podríamos seguir con nuestras vidas como si nada. Pero surgió el amor, y no me arrepiento. Me siento plena con ella, como si ese hueco que he sentido toda mi vida finalmente se llenara con su sola presencia.
Normani tomó la mano de Lauren entre la de ella y vio los ojos de su amiga llenos de brillo, y en ese momento lo aceptó. Lauren estaba enamorada.
—Es la persona que estuve esperando toda mi vida—Lauren dijo con emoción y sinceridad—. A Ryan lo quiero con todo mi corazón pero jamás lo ame. No con esta desesperación con la que la quiero a ella.
—Entonces creo que sabes lo que debes hacer—dijo Normani tiernamente—. Yo no estoy en contra de su amor, Lauren—suspiró—. Y adoro a Ryan y por eso no quiero verlos sufrir a ninguno de los tres.
—Lo sé—dijo Lauren apretando las manos de su amiga dulcemente—. Hablare con Ryan y le diré lo que pasa—Normani asintió—. Y voy a divorciarme de él—su voz salió con tristeza y resignación—. Lo haré porque lo quiero y un hombre como él merece a una mujer que pueda amarlo con todo su corazón. Que lo ame como algo más que un amigo. Merece encontrar el amor verdadero, y jamás lo encontrara a mi lado. Me voy a divorciar porque me di cuenta que no lo amo y que posiblemente jamás lo hice.
—Fue agradecimiento—terminó Normani—. Dinah tenía razón.
—¿Dinah? —preguntó Lauren y Normani asintió.
—Créeme que Dinah Jane tiene sus momentos muy poéticos y profundos y algunas vez dentro de su loca cabeza piensa cosas coherentes—Normani suspiró y sonrió un poco recordando a su amiga—. Podrá ser una idiota, pero te quiere tanto como yo.
—Lo sé—Lauren le sonrió—. Y yo las amo a las dos. Gracias por este golpe de realidad, Mani—dijo suavemente Lauren—. Lo necesitaba, sobre todo para esta noche en la que pienso amar a Camila con todo lo que he guardado todo este tiempo.
—Para eso estamos las amigas—le sonrió Normani—. Estaré siempre contigo, Lauren.
—Siempre—respondió Lauren y ambas se abrazaron en la incomodidad del coche.
—Siempre—dijo Normani abrazándola fuertemente.
Lauren suspiró en brazos de su mejor amiga y sintió las lágrimas correr por sus ojos. Ella no era una cobarde. Era una mujer que había superado dificultades con la cara en alto y sin sentir ningún remordimiento ni rencor por la vida. Sabía que iba a dañar a Ryan y que posiblemente la odiara por el resto de su vida. Pero iba a darle el respeto que se merecía siendo sincera con él.
Era un hombre maravilloso que le había dado momentos hermosos. Le había mostrado que la vida podía ser maravillosa. Era su amigo adorado y siempre lo había sido. Camila por otra parte era el amor de su vida y esa noche iba a demostrárselo.
Esa noche Lauren Jauregui entregaría finalmente su corazón y su alma a Camila Cabello.
Esa noche finalmente iban a vivir su amor.


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Capítulo 46: "Secret Love Song"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:38 pm

"It's obvious you're meant for me. Every piece of you, it just fits perfectly. Every second, every thought, I'm in so deep, but I'll never show it on my face"
"Secret Love Song" escrita por Lauren Jauregui y Camila Cabello

Literalmente Dinah Jane se estaba ahogando. Camila corrió por la cocina para servirle un vaso con agua mientras Dinah casi pálida tosía debido a la manzana que estaba comiendo que había quedado en su garganta por la sorpresa.
Camila llegó a su lado golpeándole la espalda levemente mientras Dinah tomaba agua.
—Te juro que mi intención nunca fue asesinarte—dijo Camila medio sonriendo mientras Dinah seguía sin hablar—. A pesar de que tus preguntas son las más incomodas que me han hecho en mi vida.
—Si pierdo la voz—dijo Dinah casi sin aliento—. Mi manager va a matarte.
—No vas a perder la voz—dijo Camila poniendo sus ojos en blanco—. Tu forma de evadir la pregunta fue convincente por un momento, Dinah—rio Camila—. Pero sinceramente no tienes que responderme. Lo sé.
—No entiendo de que hablas—Camila se sentó frente a ella y Dinah evitó su mirada.
—Dinah no tienes que ocultarme nada—dijo Camila—. Eres la única que sabe una parte de mi vida y quiero escucharte igual que tú lo hiciste conmigo, por favor confía en mi de la misma forma en que yo lo hice contigo.
—¿Soy tan obvia? —Camila simplemente la vio a los ojos y Dinah apartó la mirada avergonzada—. Qué horror.
—¿Te gustan las mujeres? —preguntó Camila suavemente y Dinah le dio una sonrisa triste.
—Si—dijo finalmente Dinah y Camila le acarició la mano dulcemente—. Jamás he tenido una relación formal con nadie pero he tenido algunas relaciones cortas con algunas mujeres.
—¿Lo saben Lauren y Normani? —preguntó Camila y Dinah negó con tristeza.
—Ellas no saben que soy gay—susurró—. Nadie lo sabe—la vio a los ojos—. Solo tú.
—¿Por qué no les has dicho? —Camila le dio ánimos dándole una suave sonrisa.
—Porque es difícil para mí aceptarlo—Dinah desvió la mirada—. No soy tan abierta sobre mi vida privada. Me gusta jugar y hacer bromas a los demás pero soy un ser humano como todos y tengo mis momentos donde me siento sola y con miedos. Tengo el apoyo de las chicas, pero siempre esta esa inseguridad que al saberlo van a dejarme. Como lo hizo mi familia.
—¿Tú familia? —Dinah asintió con tristeza.
—Ellos jamás me apoyaron en mi sueño—empezó a explicar Dinah—. Desde que tenía quince años supe que mi pasión era la música. Mis padres tienen una buena posición económica porque mi padre es CEO de una empresa de mercadotecnia muy grande en Hawaii. Jamás lo veía, y mi madre jamás creyó que yo pudiera lograr cumplir mi sueño. Y muchas veces es difícil creer en ti cuando nadie más lo hace.
Camila sintió un nudo en la garganta al entender a Dinah. No importa que tanto dinero tengas la vida siempre puede llegar a ser cruel. Eran un grupo de mujeres que habían sufrido. Todas de diferente manera, pero lo habían hecho y eso posiblemente hacia que fueran un grupo unido. Camila creía que finalmente había encontrado amigas de por vida.
—¿Por qué crees que no lo aceptaran? —susurró Camila.
—Sé que Lauren lo hará, y ella no me preocupa porque es obvio que ella entiende lo que es—la vio a los ojos—. Tengo miedo por Normani. Yo la quiero y prefiero tenerla como amiga a que se aleje de mí. Ella es una persona difícil muchas veces y no quiero tener problemas con ella.
—Lo he notado—dijo Camila con tristeza—. Ella no se toma bien lo que hay entre Lauren y yo.
—Cada quien tiene derecho de vivir su vida como mejor le parezca, Mila. Si tú quieres estar con Lauren puedes estarlo y nadie puede meterse en su relación.
—Yo estoy realmente enamorada de ella—susurró Camila—. Y quizás no he sabido acercarme a Normani.
—Normani ha tenido una vida difícil como todas, eso no justifica que sea una bruta insensible, pero tiene sus momentos de ternura—Dinah suspiró—. Ella adora a Lauren y sé que al final va a entender.
—Yo también lo espero—dijo Camina con una tierna sonrisa—. ¿Y piensas decirle alguna vez?
—No creo que sea posible Mila—Dinah jugó con sus manos un momento—. Ella jamás se fijaría en mí y además tiene novio.
—Lauren me habló un poco de la historia de cómo se conocieron ellas dos y sé que fue algo difícil para ella. Una vida así no debe ser fácil—susurró Camila.
—Normani es bailarina y quería formar parte de un video musical que Lauren estaba lanzando para uno de sus singles así que hizo un casting y entró—Camila abrió los ojos como platos recordando la versión que Lauren le había dicho su primera noche juntas que no era la que Dinah acababa de mencionar. ¿Dinah no sabía lo que había pasado entre Lauren y Normani? Camila opto por el silencio.
—Oh—fue lo único que pudo responder Camila.
—Y tuvo una infancia difícil como la tuya Mila—susurró Dinah—. Por eso sé que cuando te conozca un poco mejor incluso pueden llegar a forjar una gran amistad.
—Eso espero yo también—dijo Camila sonriéndole.
—Es una mujer increíble aunque no la parezca muchas veces—sonrió con nostalgia—. Es por eso que me enamore de ella.
—¿Hace mucho tiempo? —Dinah sonrió con tristeza.
—Desde que llegó al grupo—respondió Dinah—. Normani es hermosa pero sé que lo de nosotros jamás podrá ser, así que, es como mi secreto. No quiero gritar mi sexualidad. Aun no me siento preparada.
—Te entiendo Dinah y te prometo que yo no diré nada—Dinah le sonrió y en ese momento escucharon la puerta principal abrirse y la voz de Lauren y Normani.
Los ojos marrones de Camila brillaron al ver a la hermosa pianista buscarla con la mirada hasta encontrarla en la mesa. Ambas se sonrieron y Camila sin pensar en nada corrió a su lado colgándose de ella.
—Mi amor—dijo Camila totalmente emocionada mientras Lauren la sostenía con una sonrisa.
—Hola mi amor—dijo Lauren mientras Camila se inclinaba sobre ella besándola profundamente.
Normani sonrió un poco y luego se alejó de la escena para encontrarse con Dinah que la veía fijamente. Normani le sonrió y Dinah correspondió su sonrisa.
Lauren profundizó el beso escuchando el suave gemido de aceptación de Camila que tenía sus piernas entorno a la cintura de Lauren y sus manos en su cuello pegada a ella.
Por un momento las dos se olvidaron donde se encontraban y Normani y Dinah simplemente se observaron para lentamente retirarse del lugar sin que ellas lo notaran. Lo cual, era sencillo ya que prácticamente estaban comiéndose la una a la otra.
—No crees que deberíamos quedarnos para evitarles la escena—susurró Dinah y Normani rio levemente—. Esas dos van a tener sexo en la cocina y seguramente en la mesa donde desayunamos.
—Déjalas Dinah además quiero decirte algo—fue lo que dijo Normani tomando a Dinah de la mano la cual guardó silencio sintiendo su contacto y simplemente la siguió. Como siempre.
Lauren suspiró mientras lentamente caminaba hacia la mesa del comedor sin dejar de besarse donde sentó a Camila para quedar entre sus piernas. Lauren se iba a separar para respirar pero sintió los brazos de Camila pegarla a ella apasionadamente y Lauren se dejó llevar.
—Las chicas—alcanzó a recordar Lauren pero sintió la lengua de Camila deslizarse por su boca de nuevo y gimió profundamente. Al diablo pensó correspondiéndole a Camila. Si Dinah y Normani seguían por allí tenían que retirarse pronto.
—Te extrañe mucho—susurró Camila pegando su rostro al de Lauren mientras se separaban brevemente para respirar ambas sin aliento.
Ambas se dieron cuenta que estaban solas en la cocina y sonrieron.
—Cuando me fui estabas dormida tan profundamente que no tuve el valor de despertarte para avisarte que iba a salir—susurró Lauren rozando sus labios con los de Camila mientras la veía a los ojos—. Es el mejor recibimiento que me han hecho al llegar a casa.
—No sabes cómo te extrañe al despertar y no verte a mi lado—susurró Camila tiernamente—. Estoy tan acostumbrada a sentir tu cuerpo junto al mío que no sé cómo haré cuando regresemos.
—No quería despertarte—dijo acariciándole la mejilla dulcemente—. Eres tan hermosa dormida que me sentiría muy mal despertándote cuando eres tan linda.
—¿Solo dormida? —preguntó coquetamente Camila y Lauren la vio con sus ojos verdes llenos de afecto y amor.
—No existe una forma en que no seas hermosa para mi Camila—dijo Lauren tiernamente—. Porque te amo y cada minuto que pasa me enamoro más de ti.
—Yo también Lauren—dijo Camila acariciándole el cuello dulcemente—. No puedo evitar extrañarte a cada hora, a cada momento.
—Lamento haberme ido sin avisarte pero tengo una buena razón—susurró Lauren tiernamente—. Tengo una sorpresa para ti para la cena—le acarició la espalda lentamente.
—Pensé que íbamos a pedir pizza para cenar—Lauren sonrió.
—Dinah y Normani probablemente lo hagan pero no cenaremos con ellas—dijo riendo—. Quiero tener algunas horas solo contigo. Sé que mis amigas y tú se han hecho muy cercanas, por lo menos con Dinah. Quiero tenerte para mí esta noche. Solo las dos. Quiero invitarte a cenar.
—Yo voy donde tú quieras Lauren—susurró Camila acariciando su nariz con la de ella—. Me encanta la idea de pasar horas a solas contigo. Pero recuerda que no podemos salir a cenar ¿Y si nos ve algún fotógrafo? No quiero que tengas problemas.
—Lo tengo todo preparado amor—respondió Lauren con una sonrisa—. Te prometo que será una noche fabulosa—susurró—. ¿Camila Cabello me concedes el honor de salir conmigo a una cita?
—¿Una cita? —dijo Camila sorprendida y luego la vio con amor—. ¿Nuestra primera cita?
—Sí, quiero llevarte a una cita—sonrió Lauren tiernamente—. Sé que nos conocemos mucho pero jamás hemos tenido una primera cita y quiero hacer algo lindo para ti.
—En ese caso ¿Cómo podría negarme? —dijo Camila sonriéndole divinamente mientras pegaba su frente a la de ella—. ¿A qué horas pasaras por mí? —dijo mordiendo su lengua y arrugando su nariz feliz.
—Son las seis—susurró Lauren perdiéndose en los ojos de Camila. La adoraba profundamente—. ¿Crees que puedes estar lista en una hora? —preguntó Lauren tímidamente—. Es casi una hora de viaje.
—Estaré lista—susurró Camila—. Pero no puedes verme hasta que termine.
—Lo prometo—sonrió Lauren besándola tiernamente—. Qué sea una sorpresa para las dos.
—Me parece perfecto—dijo rozando los labios de Lauren con los suyos—. ¿Es muy formal?
Lauren negó con la cabeza suspirando y acariciando las mejillas de Camila con sus manos enguantadas.
—Solo quiero que lleves ropa y todo lo que necesites—susurró—. No regresaremos hasta mañana por la tarde.
—Puedo hacer una maleta para ti también donde quizás incluya ese bikini negro que tienes que me vuelve loca—dijo Camila sonriendo y Lauren le guiño un ojo juguetonamente.
—Podría ser—dijo Lauren riendo—. Aunque sinceramente no creo que utilicemos mucha ropa—ambas se vieron a los ojos y Camila vio como los ojos verdes de Lauren se oscurecían.
—Es nuestra primera cita—sonrió Camila—. Debemos tomarlo con calma—Lauren asintió perdida en sus ojos.
—Dame un beso—su tono fue bajo y profundo y Camila suspiró.
—Todos los que quieras—susurró enamorada—. Te daré absolutamente todo lo que quieras.
—En ese caso solo quiero que te quedes conmigo siempre—le dijo Lauren suavemente y la sonrisa de Camila iluminó toda la cocina.
—No creo que un para siempre sea suficiente—Camila tomó los labios de Lauren en un beso apasionado el cual la pianista correspondió con todo su corazón. Sería una noche mágica. Una noche llena de amor y Lauren lo sabía. Su primera cita oficial prometía ser una noche espectacular.

MIENTRAS EN OTRA PARTE DE VANCOUVER:
Jason sonrió al hombre que tenía frente a él mientras tomaba una copa de whisky.
—Me alegra que pudiera venir Kimball—una sonrisa llenó su rostro. Al ver a Leonard Kimball un periodista muy reconocido frente a él.
—Soy un periodista muy ocupado—respondió el hombre viéndolo fijamente—. Pero tengo entendido por la foto que me envió de su esposa y usted que está pasando sus vacaciones con la cantante Lauren Jauregui. La vi a ella en la noticia del aeropuerto ¿Es la escritora verdad, Camila Cabello?
—Si—dijo Jason sin importancia y luego vio al hombre a los ojos.
—¿Está seguro de lo que me está diciendo sobre Lauren Jauregui? —dijo el hombre y Jason asintió con una sonrisa.
—Muy seguro...—dijo suavemente—. Recuerda que he pasado con ella casi un mes y puedo asegurarle que es cierto.
—Pero no tiene ninguna foto que demuestre lo que me dice—dijo él hombre—. ¿Cómo puedo estar seguro que lo que me dice es verdad?
—Puede lanzarlo como un rumor—dijo Jason—. Y luego yo podría conseguir las pruebas para usted. Los dos nos veríamos beneficiados con lo que le digo. Es totalmente cierto. Pero para tener derecho a esta información para transmitirla en su programa debe darme una buena compensación y reconocimiento como periodista. Es algo muy bueno. ¿Se imagina el escándalo que esto creara?
—También puedo imaginarme la demanda de difamación que impondrá Lauren Jauregui si resulta ser algo falso.
—Tiene mi palabra que no es falso—dijo Jason suavemente—. Es totalmente cierto y prometo darle las pruebas que tengo si usted me paga la cantidad de dinero que estoy pidiendo y me da el reconocimiento.
—No es una cantidad pequeña—respondió el hombre.
—Lauren Jauregui no es una cantante cualquiera—dijo Jason—. Es una mujer reconocida a nivel mundial y esta noticia le dará vuelta al mundo y usted será el que la dio a conocer. Y la información lo vale.
—No estoy seguro—dijo el periodista con una mirada de duda.
—¿No esta seguro? —lo vio Jason a los ojos—. Pero es cierto. Puedo demostrarlo y si usted no acepta tendré que irme con alguien que si quiera y acepte mis condiciones que son muy sencillas. Dinero y reconocimiento.
—No entienda mal Duval, si estoy interesado, pero no sé si puedo confiar en usted—respondió el periodista.
—Podemos hacer algo...—sonrió—. Lance el rumor y me da la cantidad que solicité cuando le muestre las pruebas. Lo contacte a usted porque su programa de celebridades es muy visto en Canadá y tiene influencia en Estados Unidos.
—No es algo pequeño—dijo el periodista—. Se ha dudado por años pero ella ahora está casada y...
—Y le es infiel a su esposo con otra mujer—dijo Jason sonriéndole—. Lauren Jauregui no es más que una lesbiana que se ha ocultado todo este tiempo. Y su matrimonio con Ryan Green es solo una pantalla ante los medios de comunicación. Aparte de ser una drogadicta, le gustan las mujeres y tengo pruebas de eso.
—Es una noticia muy fuerte Duval—volvió a repetir el periodista—. ¿Quién es la mujer?
—Confié en mi Kimball—sonrió—. No va a arrepentirse y cuando tenga las pruebas en sus manos lo sabrá—Se vieron a los ojos y Jason extendió la mano—. ¿Tenemos un trato?
Kimball dudó por un momento pero terminó estrechando la mano de Jason mientras este sonreía. Su venganza estaba en marcha. Ryan Green iba a sufrir todo lo que él había tenido que sufrir cuando le había robado su beca. Y Lauren Jauregui se merecía la humillación pública por ser una idiota presumida. La vida le estaba haciendo justicia. Iba a tener mucho dinero y todo gracias a su estúpida esposa. Camila sin quererlo le había dado la oportunidad que esperaba. La vida empezaba a parecerle fabulosa.
Dinah respiró hondo al ver a Normani que estaba dándose un baño en el jacuzzi. Se acercó a la puerta y se apoyó en ella. Camila y Lauren se habían ido una hora atrás y no regresarían hasta mañana, y estaban las dos solas en la casa.
Dinah recordó la conversación que había tenido con Camila unas horas antes. Su corazón se aceleró ante la perspectiva de pasar un día a solas con Normani. Siempre que se reunían había estado rodeada de amigos o estaban con Lauren, y Normani se retiraba a su casa y no tenían un momento realmente solas. ¿Debería aprovechar esa oportunidad como le había sugerido Camila antes de irse? ¿Se atrevería? Lo único que deseaba era no perder la amistad de Normani y tenía miedo que la revelación de sus sentimientos pudiera causar problemas entre ellas.
—¿Qué haces de pie como guardia? —dijo Normani de repente sacando a Dinah de sus pensamientos.
—¿Cómo dices? —preguntó Dinah desorientada.
—Llevo hablándote como cinco minutos—dijo Normani acercándose donde ella se encontraba a un dentro del jacuzzi—. Deberías acompañarme.
—Estaba pensando si te gustaría salir a cenar—dijo Dinah de pronto mientras contenía el aliento al ver la reacción sorprendida de Normani.
—¿A cenar? —preguntó Normani elevando una ceja.
—No quiero ordenar pizza—dijo Dinah suavemente—. Y pensé que podría gustarte salir a cenar a algún lugar.
—¿Estas segura? —sus ojos se encontraron—. Sabes que pueden reconocerte.
—Los fans no me incomodan—dijo Dinah encogiéndose de hombros—. Les debo lo que soy, y podría ser amable con ellos siempre y cuando me dejen comer. Anda vamos yo te invito—sonrió Dinah y Normani correspondió su sonrisa.
—De acuerdo—dijo tomando una de las toallas mientras se levantaba para salir del jacuzzi. La garganta de Dinah se secó al verla con el bikini blanco y rápidamente se acercó a ella para ayudarla a salir. Le extendió la mano y Normani la tomó con una sonrisa saliendo.
—Gracias—dijo sonriéndole.
—De nada—respondió Dinah con la voz cortada. Y ambas se vieron a los ojos mientras se sonreían. Quizás Camila tuviera razón y Dinah debería arriesgarse. Iba a ver como transcurría la noche y quizás por una vez en su vida tomaría un riesgo y solo esperaba que su resultado fuera favorable y no cometer un enorme error.
—Vas a tirarme—dijo Camila sonriendo con sus ojos vendados y las manos de Lauren guiándola a través de un camino que parecía de piedra pero no sabía distinguirlo bien por los restos de nieve. Estaba haciendo mucho frío pero se sorprendió cuando sus pies tocaron una superficie de madera que parecían escaleras la cual subió con ayuda de Lauren—. ¿Dónde estamos mi amor?
—Perdóname por vendarte bonita—sonrió Lauren—. Pero no voy a tirarte, y quiero que esto sea una sorpresa.
Lauren sacó una llave de su abrigo y sonrió cuando abrió y vio la cabaña que había rentado unas horas antes para pasar su noche con Camila. Las rosas con las que había decorado la entrada llenaban el ambiente con un hermoso color y su olor era fabuloso.
El olor de rosas llegó a Camila y el calor del interior de un lugar la golpeó mientras las manos de Lauren la guiaban. Las manos de Lauren la soltaron de pronto y escuchó el clic de una puerta al cerrarse. Su aliento se atoro en su garganta al sentir las manos de Lauren abrazarla por atrás y depositarle un suave beso en el cuello.
—Nuestra historia empezó en una cabaña—le dijo Lauren al oído mientras Camila débilmente se apoyaba en ella cerrando sus ojos a través del vendaje que los cubría. La voz de Lauren era profunda y sexy. Su cuerpo respondió a la cercanía de la mujer que quería.
La mujer con la que había hablado de tonterías durante una hora en el coche, habían reído y habían cantado a todo pulmón canciones que ambas disfrutaban. Eran almas gemelas hasta en los pequeños aspectos. Una canción, la comida, sus sueños. Lauren era el amor de su vida.
—En una cabaña donde cada día te tomaba en mis brazos y por unas horas podías ser mía—siguió hablándole Lauren al oído—. Y esta noche quiero que esta etapa de nuestras vidas la iniciemos en un lugar donde el reloj no sea nuestro acompañante. Un lugar donde podamos amarnos sin ocultarnos de nadie. Un lugar donde podamos vivir nuestro amor libremente y crear nuestro propio mundo perfecto solo tú y yo.
—Mi mundo perfecto es donde tú estés Lauren—respondió Camila sintiendo el suave beso de Lauren en su mejilla.
—Estoy tan enamorada de ti—dijo Lauren con sentimiento mientras besaba lentamente el cuello de Camila y la escuchaba suspirar.
—Yo también lo estoy mi amor—respondió Camila—. Quítame la venda para poder verte—dijo con pasión.
—Aun no—respondió Lauren girando el rostro de Camila y tomando sus labios. Los labios de Camila correspondieron su beso ansiosamente. Lauren la giró lentamente y la pegó a ella abrazándola por la cintura sin dejar de besarse. Camila se veía hermosa esa noche de una forma sencilla y refrescante.
—Mi hermosa escritora—susurró Lauren contra sus labios y Camila aprovechó esa oportunidad para profundizar el beso haciendo que Lauren gimiera roncamente. Sus lenguas se entrelazaban mientras las manos de Camila buscaban desesperadamente desabrochar el abrigo de Lauren para sentir su piel bajo sus dedos.
Lauren supo que era el momento de parar el beso cuando se dio cuenta que estaba perdiendo el control. Iba a hacerle el amor toda la noche, pero antes que nada tenía una sorpresa para ella.
—Camz—dijo contra los labios de Camila y sintió como ella finalmente introducía sus manos tocando su piel y sintió la barrera de sus guantes—. Espera...—Camila no la escuchó mientras la seguía besando y Lauren suavemente la despegó de sus labios pegando su frente a la de ella sus ojos se abrieron encontrándose con la venda negra que cubría los de Camila—. Te prometo que haremos el amor toda la noche pero esta es nuestra primera cita y debemos ir despacio.
Camila respiró hondo y una pequeña sonrisa cubrió sus labios. Y Lauren le besó la punta de la nariz con cariño dejándole una marca pequeña del labial rojo que cubría sus labios. Lauren había sido también simple al vestirse. Unos pantalones de cuero negro y una camisa roja cubierta por una chaqueta también de cuero. Todo eso bajo su abrigo negro.
Camila, por su parte estaba vestida con unos pantalones blancos que a Lauren le había robado el aliento y una camisa verde preciosa que la hacía verse muy femenina y hermosa.
—Despacio—asintió Camila y Lauren volvió a tomar sus manos cubiertas por unos guantes de los cuales se deshizo rápidamente.
—Tengo una sorpresa para ti—susurró Lauren tiernamente y luego giró a Camila para quedar de nuevo en su espalda mientras le susurraba al oído—. Bienvenida a nuestro nuevo inicio Camila Cabello.
Lentamente Lauren le quitó la venda a Camila y cuando los ojos de Camila se acostumbraron a la luz su mirada empezó a brillar a recorrer el lugar donde se encontraba. Una hermosa cabaña con vista a un lago que ahora estaba congelado y cubierto de nieve, y una hermosa luna que se reflejaba por unos grandes ventanales.
Rosas. Había rosas y pétalos de rosa llenando la cabaña y había una mesa puesta para dos personas frente a una hermosa chimenea, y en una esquina estaba un hermoso piano de cola negro.
—Lauren...—fue lo único que pudo decir de emoción.
—¿Te gusta? —le preguntó Lauren insegura y Camila se giró para verla a los ojos. Al encontrarse con esos ojos verdes se perdió en ellos como siempre le pasaba con los ojos de esa hermosa mujer que había llegado a cambiar su vida completamente.
—Es lo más hermoso que alguien ha hecho por mí—dijo Camila con sus ojitos llenos de lágrimas las cuales cuando se empezaron a derramar Lauren limpió rápidamente.
—No llores—dijo Lauren dulcemente—. No me gusta verte llorar.
—Son lágrimas de felicidad mi amor—Camila sonrió abrazando a Lauren fuertemente y Lauren cerró sus ojos sosteniendo a Camila contra ella—. Es precioso. Muchas gracias.
—Va a ser nuestra cabaña por esta noche—susurró Lauren—. Donde vamos a amarnos sin miedos. Quiero que esta noche sea la muestra de lo que siento por ti Camila—se separó de ella y la vio a los ojos—. No eres un amor ocasional que quiero ocultar. Quiero que esta noche entiendas que realmente estoy enamorada de ti. Por esta noche quiero que solo seamos tú y yo y pienses en mi como tu pareja. Quiero que pienses que soy libre para amarte como te mereces. Pasado mañana volvemos a la casa—la vio a los ojos—. Y ellos estarán allí junto con todos los problemas que vamos a enfrentar.
—Si tú estás conmigo no me importa—Lauren la vio a los ojos con amor y pegó su frente a la de ella con dulzura.
—Siempre estaré contigo—respondió con sus ojos llenos de afecto—. Te juro por el amor que compartamos esta noche que ahora que te encontré jamás voy a dejarte Camila. Que solo me alejare de tu vida si tú me lo pides.
—Eso jamás va a pasar—ambas se vieron a los ojos con dulzura.
—Entonces vivamos esta noche intensamente mi amor. No tengamos miedo de vivir nuestro amor como lo deseamos. Estamos completamente solas en esta cabaña. Alejadas del mundo y viviendo nuestra propia historia de amor.
—Todo parece como un cuento de hadas—la vio a los ojos—. ¿Cómo hiciste todo esto?
—Eso es lo de menos—sonrió Lauren sabiendo la cantidad exagerada de dinero que había gastado para hacer eso posible, dinero que valía la pena solo con ver esa hermosa sonrisa en el rostro de Camila.
Esa noche iba a amarla profundamente y no le importaba nada. Iba a decirle todo lo que sentía y a entregarle su corazón. Iba a regalarle una canción para su libro que había compuesto pensando en ellas y poniendo todo su corazón. Lauren tenía miedo al futuro pero no importaba lo que pasara después de esa noche, si Camila estaría con ella.
Esa noche Camila Cabello iba a darse cuenta que Lauren Jauregui estaba profunda e irrevocablemente enamorada de ella. Y que iba a dejar todo por ella. Iba a dejar todo por amor.

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Capítulo 47: "Amor Real"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:41 pm

"Un día más, de mi pasión por ti y tú vendrás, para hacerme sentir que el límite de la felicidad, no llegará jamás que cada nuevo amanecer traerá una sorpresa más"
"Amor Real" Sin Bandera

El crujir de la madera en la chimenea llenaba de sonido la cabaña mientras una suave música bañaba el ambiente de romanticismo. Lauren suspiró sintiendo los labios de Camila sobre su mano que ella tomaba sobre la mesa mientras ambas disfrutaban de una cena agradable.
—Es un lugar precioso—dijo Camila y ambas se vieron a los ojos.
—Estuve buscando en internet algún lugar que pudiera cumplir con lo que quería para esta noche y pensé que este era perfecto. Normani me acompaño para decorarlo y todo lo demás.
—Es hermoso—Camila apretó los dedos de Lauren tiernamente—. Desde las rosas, la chimenea hasta esta deliciosa cena que preparaste para mí.
Ambas vieron los platos casi vacíos donde unos minutos había estado en salmón con salsa blanca de espárragos increíble que Lauren había preparado con ayuda de Camila.
Habían estado tres horas en compañía de la otra compartiendo la cocina y disfrutando simplemente del hecho de estar juntas sin nadie que las molestara. Simplemente siendo ellas dos. Imaginándose como sería el futuro de perfecto si esa fuera su vida.
—Hable con mi manager—dijo Lauren de repente y Camila alzó su mirada mientras tomaba una copa de vino—. Lo único que necesito es hablar con tu publicista y tu editorial para poder concordar en fechas que no afecte tú "gira del libro".
—Mi publicista es Danielle Davis podría contactar también a Allyson Brooke muchas veces trabaja conmigo y es mi mejor amiga.
—¡¡Ally!! —dijo Lauren viéndola fijamente y Camila asintió viéndola fijamente.
—¿La conoces? —Lauren asintió.
—El día de la fiesta del instituto a la que Ryan me invitó, por un momento salí a tomar un poco de aire y a fumar y ella estaba allí, llegaba tarde y tuvo un accidente y tiro su bolsa con todas sus cosas—Camila sonrió, típico de Ally—. Y yo la ayude a levantarlo. Fue la primera vez que te vi.
Camila la vio a los ojos sorprendida y sin entender y Lauren le sonrió tomando su mano y besándola sobre su palma.
—Ella tenía una copia de tu último libro "Volviendo a Casa" en su bolso y yo lo levanté—sonrió Lauren—. Creo que desde ese momento cuando vi tu foto de contraportada me volví un poco loca por ti. Me gustaron tus ojos y tu sonrisa. No pude evitar salir del allí y comprar tu libro. Empecé a leer tu historia y me fui volviendo loca por ella así que compre todos los que habías publicado. Tu forma de escribir es increíble.
—¿Te gusta lo que escribo? —Lauren asintió viéndola a los ojos.
—Me encanta la manera que tienes de que podamos viajar en el tiempo y en diferentes épocas y como lo redactas para que podamos vivir lo que sucede a través de tus letras. Eso es lo que más me atrae de tus libros que no te estancas en una cosa sino que eres versátil con tu historia y tus personajes y jamás sabes lo que pasará, es refrescante y hermoso.
—¿Puedo preguntarte el que más te gustó? —susurró Camila.
—El último, "Volver a Casa" es mi favorito —dijo Lauren sin dudar—.Creo que es uno de esos libros que merece tener una película. Es fabulosa la historia entre el gran empresario y la doctora. Todo lo que envuelve es simplemente preciosa.
—Que tú me digas eso me llena de orgullo—dijo Camila sincera y Lauren le sonrió dulcemente.
—Solo digo la verdad y no tiene nada que ver con que este locamente enamorada de la escritora, eres una mujer muy talentosa—Lauren movió un poco su silla y tomando la mano de Camila la invitó a ponerse de pie—. Ven...—dijo Lauren viéndola a los ojos y Camila rápidamente entendió sentándose a horcajadas sobre Lauren.
—¿Así? —le preguntó con una sonrisa y Lauren asintió acariciándole la cintura lentamente.
—Justo así mi amor—dijo viéndola con añoranza—. Eres la mujer más increíble que he conocido en mi vida. Nunca pensé que pudiera sentirme así, tan especial y tan enamorada.
—Yo tampoco—dijo Camila suavemente y Lauren la abrazó contra ella—. No pensé que pudiera ser tan feliz. Me gustaría que jamás tuviéramos que volver y quedarme así contigo para siempre.
—Yo también quisiera quedarme así para siempre—Lauren suspiró—. Tengo un poco de miedo de volver a la casa y que todo empiece a derrumbarse Camz.
—Yo también—la vio a los ojos—. Lo único que opaca mi felicidad es lo que vamos a tener que pasar para poder estar juntas.
—Camz—la voz de Lauren fue suave—. ¿Tu decisión de divorciarte es definitiva?
Camila vio esos ojos verdes que la tenían tan enamorada y asintió. La sonrisa de Lauren fue pequeña y vio como bajaba la mirada un momento.
—Yo también lo voy a hacer—dijo Lauren viéndola a los ojos y los de Camila se abrieron como platos—. Voy a hablar con Ryan y le pediré el divorcio y de ser posible podremos empezar la gira como pareja Camila.
—¿Lo dices en serio? —Lauren asintió aunque sus ojos reflejaban el miedo que sentía ante la nueva decisión que había tomado—. ¿Estas segura de esto Lauren?
—Estoy enamorada de ti Camila—dijo Lauren suavemente y la vio a los ojos—. No creo que pueda seguir con Ryan queriéndote como te quiero. No quiero que me bese o que me toque alguien que no seas tú y no creo que sea justo de mi parte rechazarlo o hacerlo sentir mal cada vez que le diga que no.
—No quiero que pienses que estoy presionándote ni nada de eso—Lauren negó con la cabeza y acaricio la cintura de Camila.
—No quiero que sientas que no me entrego de la misma forma en que tú lo haces por nosotras—suspiró—. Estuve hablando con Normani y ella me ayudó a ver muchas cosas. Ryan de una manera u otra siempre sufrirá pero no quiero tampoco esconder mis sentimientos como si fueran un pecado o un error que me gustaría ocultar—Lauren le acarició el rostro a Camila que cerró los ojos ante su contacto y suspiró—. Muchas personas van a ver nuestro amor de mala forma y nos juzgaran y hablaran mal de nosotras—ambas se vieron a los ojos—. Pero dentro de mi corazón yo tampoco quiero verlo como un error y esconder lo que siento por ti. Es demasiado hermoso para tenerlo oculto. Y quiero que estemos fuertes y unidas para superar lo que venga y luchar por nuestro amor.
—Yo tampoco quiero esconderlo—le acarició la nariz con dulzura con la de ella y le sonrió—. Es solo que muchas veces me pierdo contigo Lauren—le acarició la mejilla—. Hoy en la estación me dijiste que no te presionara y estoy tratando de hacer eso. Me dijiste que no querías que nos vieran públicamente. Pero ahora vienes a decirme que vas a divorciarte y vas a hacer pública nuestra relación y no entiendo nada.
—Yo tampoco me entiendo Camila—respondió Lauren—. Yo nunca pensé que algún día viviría algo como esto. Jamás pensé que podría encontrar a una mujer como tú que me abriera los ojos al verdadero amor. Por años trate de ocultar esta parte de mí. Reprimí mis sentimientos—le acarició el cabello—. Siempre fueron las mujeres para mí, Camz.
—¿Entonces? —Camila bajó la mirada—. ¿Es por la experiencia? —Lauren la vio sorprendida—. ¿Crees que pueda ser solo por ser una novedad?
—No, no es eso para mí—Lauren dijo rápidamente—. ¿Cómo puedes pensar algo así de mí?
—No pienso eso de ti, Lauren—suspiró Camila—. Es solo que todo esto ha pasado tan rápido que...me asusta.
—Llevamos casi un mes juntas, Camila—Lauren suspiró—. Lo más juntas que pueden estar dos seres humanos. Llevo semanas haciéndote el amor todos los días y compartiendo tiempo contigo. Esto no es un juego para mí. No soy una adolescente experimentando—dijo Lauren muy seria viéndola a los ojos—. Soy una mujer de veintiséis años que está tomando decisiones en su vida. Sé que no me he visto muy segura en lo que haré pero eso no signifique que dude por un momento de lo que siento por ti.
Lauren pasó un mechón de cabello de Camila atrás de su oreja y la vio con dulzura. Los ojos marrones de Camila estaban fijos en ella y Lauren sabía que estaba enamorada. La veía con amor, pasión y felicidad. Ella merecía el mundo entero y
Lauren estaba dispuesta a dárselo.
—Estoy enamorada de ti—afirmó de nuevo Lauren repitiéndolo tantas veces como fuera necesario—. Creo que me enamore de ti desde el momento en que tartamudeaste tan adorablemente en el aeropuerto cuando nos conocimos.
Camila se sonrojó y pegó su frente a la de Lauren dulcemente. Las manos de Lauren se deslizaron por su trasero lentamente mientras Camila la veía con los ojos entrecerrados de pasión.
—¿Te enamoraste de mi cuando hice el ridículo? —susurró Camila.
—Me enamore de ti desde el momento en que supe que eras todo lo que había buscado en mi vida. Me completas Camila. Me completas de la forma más hermosa que puede existir.
—Y tú a mí—Camila suspiró—. No tienes una idea de cuánto te amo, Lauren. De cómo todas las noches de esta semana cuando te veo dormir a mi lado rezó para poder tenerte conmigo para siempre así. Lo de nosotras no empezó de una manera convencional. No lo empezamos de la mejor forma, pero es un amor real. Yo te quiero.
Lauren cerró los ojos sintiendo como Camila se abrazaba fuertemente a ella enterrando la cara en su cuello. Sintió sus suaves labios y el amor brotó de su cuerpo fuertemente. Jamás en toda su vida había sentido algo así en un abrazo. Ryan jamás la había hecho sentir de esa forma y era porque jamás lo había amado de la forma pasional y de pareja.
Habían sido buenos amigos pero no se había enamorado jamás. El verdadero amor lo había conocido en brazos de esa hermosa escritora. En brazos de Camila Cabello.
—Te amo—le dijo Camila de nuevo y Lauren le acarició la espalda dulcemente.
—Yo también te amo bebé—respondió Lauren tiernamente—. Y quiero estar contigo. Sé que las cosas no serán fáciles pero viviremos nuestro amor. Te lo prometo. Ryan sufrirá mucho y posiblemente termine odiándome pero nada me importa si tú estarás conmigo.
—Estaré contigo siempre—dijo Camila suavemente—. No me importa que tan difícil sea la lucha con Jason. Voy a quedar libre para ti.
—Sé que tu divorcio con ese imbécil será difícil también—dijo Lauren—. Pero vamos a contratar a los mejores abogados para que quedes libre y finalmente puedas seguir adelante. Jamás volverá a lastimarte mientras yo este contigo. Si ese estúpido vuelve a tocarte voy a matarlo. Nunca nadie volverá a lastimarte. Nadie.
—¿Por qué no apareciste antes en mi vida Lauren? —preguntó Camila suavemente contra su cuello—. Si te hubiera conocido antes nada de esto hubiera pasado.
—Posiblemente no te hubieras fijado en mí—dijo Lauren con tristeza—. Yo ciertamente lo hubiera hecho. Eres una mujer hermosa. Toda tú eres preciosa.
—Quizás lo sea porque tú me ves con ojos de amor—Lauren la movió un poco para verla a los ojos y vio una sonrisa triste en esa hermosa mujer que tenía en su regazo.
—Pensé que creías en lo que te decía—susurró Lauren viéndola con pasión.
—Es solo que aún me resulta sorprendente que una mujer tan perfecta pueda encontrarme atractiva, que me desee y que me ame.
—Y no sabes que apasionadamente te deseo—dijo mordiéndose su labio inferior levemente al encontrarse con esos hermosos ojos marrones tan llenos de ternura.
—Lo sé—Camila bajó la mirada—. Es solo sorprendente porque nadie me había amado nunca.
Lauren sintió que su corazón sufría al imaginarse a esa hermosa mujer en su infancia. Camila al tener diez años sufriendo por no tener a nadie quien la cuidara y la quisiera. Jamás había recibido algo tan simple como un abrazo y eso le partía el corazón. No podía hacerla sufrir.
Lauren no podía ser como todo lo que Camila había conocido y la había convertido en esa mujer tan insegura de ella misma. ¿Cómo iba a herir a alguien que la veía como si fuera lo más maravilloso del mundo?
—Tu eres mi primer amor—dijo Camila suavemente viéndola con adoración—. Eres la persona más perfecta del mundo y te quiero a mi lado siempre.
—No me idealices tanto bebé—dijo Lauren acariciándole el rostro—. Cuando veas todos los defectos que tengo no quiero que dejes de quererme.
—Eso no va a pasar nunca—respondió Camila sonriéndole divinamente mientras rozaba su nariz dulcemente.
—Muchas veces me pierdo en mi propio mundo cuando compongo o leo algún libro.
—A mí me pasa lo mismo—sonrió Camila—. Cuando escribo no existe nada más para mí.
—Como mucho—dijo Lauren riendo y Camila sonrió besándola lentamente.
—Yo como mucho más que tu—rio Camila tiernamente.
—Me gusta andar desnuda por la casa si no tengo que ir a ningún lado—Camila empezó a reír y Lauren la acompaño.
—Pues te estas tardando esta vez porque no tenemos ningún lugar a donde ir hasta mañana por la tarde—rio Camila al ver los ojos de Lauren tan verdes y hermosos—. Eso me parece hermoso y perfecto. Adoro cada centímetro de tu cuerpo. Ni en mil años consideraría eso como un defecto Lauren Jauregui. Tu cuerpo es una obra de arte en sí mismo.
Lauren se sonrojó un poco y Camila mordió su labio pensando en lo adorable que se veía en ese momento. Camila alzó las cejas juguetonamente y Lauren se rio mientras se levantaba lentamente con Camila enrollada en su cintura. Sus manos se dirigieron a su trasero para sostenerla y escuchó como Camila reía.
—Siempre dejo las partituras por todos lados—dijo Lauren sonriendo y Camila suspiró.
—Yo voy a ordenarlas todos los días—fue su respuesta y Lauren le sonrió—. Yo soy mucho más desordenada que tú.
—Puedo ser una maniática del control y muchas veces me enojo cuando las cosas no se hacen como yo quiero—Camila sonrió al sentir como la pegaba a la pared al lado de la chimenea.
—Yo también tengo mis momentos, pero creo que no existe algo que no podamos hacer si ambas damos nuestra opinión y nos apoyamos entre nosotras.
—Detesto el color naranja—Camila rio al sentir los besos de Lauren en su cuello.
—Y a mí me encanta—dijo sonriendo—. Pero puedo vivir sin el.
—También soy...—Camila tomó el rostro de Lauren y unió sus labios silenciándola con una sonrisa mientras la besaba.
—Puedes recitarme un libro de todos tus defectos Lauren Jauregui—dijo Camila tiernamente—. Y siempre tendrás la misma respuesta.
—¿Cuál? —preguntó Lauren viéndola con amor.
—Que eres perfecta para mí—Lauren le sonrió y Camila volvió a besarla.
—Entonces debes creerme cuando te digo que tú también lo eres para mí—susurró Lauren—. Pero si no me crees puedo demostrártelo ahora mismo—susurró Caminando con ella hacia la habitación—. Haciéndote el amor durante horas.
—Esa me parece una idea maravillosa...—dijo Camila sonriéndole—. Maravillosa.

MIENTRAS EN UN RESTAURANTE:
—Es un lugar muy bonito—dijo Normani sonriendo mientras veía a Dinah que estaba muy nerviosa frente a ella tomando una copa de vino.
—Es bonito—dijo Dinah suavemente y luego vio a Normani un momento y respiró hondo—. ¿Lo tuyo con Jake es muy serio?
Normani se quedó sorprendida mientras observaba a Dinah y la vio cerrar los ojos y prácticamente casi ahogarse con la copa de vino.
—Perdón no debí preguntar es algo que no me importa—dijo Dinah rápidamente y Normani guardó silencio—. No es de mi incumbencia con quien te acuestas y demás. Son tus gustos y es tu decisión. Yo no lo conozco personalmente pero digo estoy feliz por ti porque finalmente encontraste a alguien que debe ser muy especial para que este contigo y del cual estas perdidamente enamorada—Dinah no tomaba aire—. Puede darte todo lo que quieras y además va de gira contigo a todos lados pues supongo que es lo ideal porque así pueden quedarse en la misma habitación y tener sexo todos los días y pasar tiempo juntos.
Normani se quedó observando a Dinah mientras daba un sorbo de su bebida y la veía a los ojos divagar.
—¿Terminaste? —fue lo que dijo casi tres minutos después cuando Dinah terminó de dar su monologo— ¿Puedo hablar ahora?
—No debes pedirme permiso para hablar—fue la respuesta de Dinah.
—Lo que pasa es que estabas casi ahogándote mientras hablabas, que no he tenido el valor de interrumpir tu maravilloso monologo. Punto número uno, Jake y yo acabamos de empezar a conocernos y no estamos teniendo sexo todos los días como te imaginas. Punto número dos no estoy perdidamente enamorada de él. Nos estamos conociendo pero lo quiero mucho. Y espero que a la larga podamos tener una relación más sólida porque él me hace muy feliz—Normani vio que Dinah desviaba la mirada.
—Y eso me hace muy feliz—dijo Dinah rápidamente tratando de evadir el nudo que sentía en la garganta escuchando aquello—. Yo también tengo a alguien en mi vida.
Normani abrió los ojos sorprendida mientras veía fijamente a Dinah frente a ella. ¿Alguien en su vida?
—¡¿Alguien en tu vida?! —preguntó Normani casi ahogándose con su bebida totalmente sorprendida—. Pero si hace dos semanas me dijiste que no había nadie especial. Que no tenías tiempo por la gira y todo eso que siempre dices.
—Estaba mintiendo—dijo Dinah desviando la mirada un momento—. Si hay alguien especial en mi vida. Es una persona de la cual estoy muy enamorada desde hace casi dos años.
—¡DOS AÑOS! —dijo Normani indignada y Dinah se giró para ver a su alrededor si alguien estaba prestando atención a los gritos de Normani.
—No grites—dijo Dinah—. Baja la voz.
—¿Qué baje la voz? —dijo Normani de nuevo—. Te das cuenta que soy tu mejor amiga y no me habías dicho que estas enamorada de alguien—eso último lo susurró.
—Bueno pero te lo estoy diciendo ahora y es alguien muy especial—dijo Dinah suavemente—. Pero jamás me hará caso porque es un amor imposible.
—¿Un amor imposible? —Normani preguntó suavemente y Dinah suspiró y cerró los ojos un momento—. No entiendo Dinah.
—Sé que jamás podrá corresponder mis sentimientos—Normani seguía prácticamente con la boca abierta.
—Es la primera vez desde...—Normani lo pensó—...desde siempre que me dices que estas enamorada de alguien y que alguien te gusta—dijo Normani—. Y ahora me dices que es un amor imposible. No entiendo Dinah, ¿Quién es el tipo? —preguntó y Dinah sonrió con tristeza.
—No vale la pena que lo diga—Dinah suspiró suavemente y luego vio a su amiga y sintió que la tristeza invadía su corazón. ¿Cómo decirle que era ella?
—Claro que vale la pena—dijo Normani—. No existe un amor imposible.
—Para mí si—Dinah suspiró.
—¿Quién es él? —Dinah volvió a verla con una sonrisa triste.
—No es nadie—susurró y Normani tomó su mano sobre la mesa haciendo que el corazón de Dinah saltara en su pecho. Su contacto era algo tan inusual y que Dinah tanto valoraba. Era valioso cualquier contacto pequeño que le permitiera estar cerca de ella.
—¿Lauren lo sabe? —Dinah negó con la cabeza suavemente.
—No me gusta hablar de mi vida privada—Normani suspiró.
—Eso lo sé Dinah pero yo no soy una periodista que quiera lucrar con tu vida—dijo Normani—. Soy tu amiga y sé que jamás hablas de tu vida privada y eso es lo que me sorprende de que lo mencionaras ahora.
—Es que quizás quería decirlo porque ya no puedo tenerlo oculto—dijo Dinah y vio a Normani—. Pero luego lo pensé mejor, y quizás es mejor que se quede como está.
—¿Lo conozco? Es por eso que no me quieres decir ¿Es del medio?
—Y digamos que no vale la pena mencionar quien es—dijo Dinah suavemente y Normani no dijo nada al ver que la comida que habían ordenado llegaba a la mesa. Vio que Dinah tomaba otra copa de vino y suspiró—. Espero disfrutes la comida.
Dinah respiró hondo pensando en lo estúpida que era. Pero escuchar a Normani hablar de Jake había hecho que la inseguridad volviera a ella. Normani jamás le volvería a hablar si le mencionaba que ella era de quien estaba enamorada. Que no era ningún hombre, que ella era gay. Era mejor no decir nada. Era mejor permanecer callada. Alzó la vista y vio que Normani la observaba fijamente. Aunque quizás ahora que Normani tenía alguna idea sería más difícil ocultar lo que sucedía.
Dianna tomó su abrigo mientras Ryan la acompañaba a la puerta y le sonreía.
—Muchas gracias por todo señor Green—dijo Dianna colocándose el abrigo y Ryan sorpresivamente se vio ayudándole.
—Insisto que me permitas acompañarte a tu casa para que no viajes sola. A tú abuela siempre la recoge alguien de confianza—dijo Ryan.
—No es necesario—dijo rápidamente Dianna—. Además usted no tiene coche y mi taxi acaba de llegar.
—Eso no es problema puedo regresar en un taxi—dijo Ryan y Dianna lo observó con una sonrisa.
—No se preocupe señor yo mañana traeré mi coche—Ryan empezó a ponerse los guantes.
—Insisto—dijo él—. No es correcto que una dama anda sola a esta hora de la noche tú abuela jamás me lo perdonaría. Incluso puedo invitarte a cenar si me lo permites.
—Eso jamás—dijo ella rápidamente y Ryan sonrió.
—Además podríamos comprarle a tu abuela esos platos de pasta de los que siempre habla que venden cerca de su casa.
—A ella le encantan—dijo Dianna sonriendo—. Es de una amiga de la familia es un pequeño restaurante.
—Entonces podríamos visitarlo y luego ir a ver a tu abuela así le doy las gracias por pensar en nosotros y enviarte a ti en su lugar. Y veo como se encuentra.
—No creo que sea correcto—dijo Dianna.
—No me gusta cenar solo—dijo Ryan y Dianna lo vio a los ojos respirando hondo, Ryan sonrió—. Además quiero aprovechar para comprarle un regalo a Lauren no puedes negarme eso. Sé que estas de vacaciones pero supongo que visitas más a tu abuela en Vancouver que yo, y conoces algún lugar donde pueda comprar la sorpresa para Lauren.
—Está bien—aceptó finalmente—¿Y qué sorpresa quiere darle a su esposa?—dijo Dianna y Ryan sonrió.
Ryan sonrió cerrando la puerta de la casa y extendió su brazo para darle la mano a Dianna para bajar las escaleras ella lo vio sorprendida. Era un perfecto caballero. Vieron el taxi y la ayudo a subirse y dar las indicaciones al hombre que conducía.
Unos minutos después Ryan suspiró y vio a Dianna un momento con una sonrisa.
—¿De casualidad sabes dónde puedo encontrar cachorritos? —preguntó Ryan.
—Hay un refugio en el que podríamos preguntar—Ryan sonrió.
—Eso quiero regalarle a mi esposa—sonrió—. Un cachorrito a ella le encantan habíamos estado hablando de comprar uno pero no se había dado el momento y quiero sorprenderla.
—Podríamos ver—Ryan le sonrió y Dianna correspondió su sonrisa.
—Gracias—dijo emocionado y esperaba de todo corazón que Lauren también lo apreciara.
Los besos de Lauren se deslizaron por el vientre de Camila mientras ambas respiraba erráticamente y sentían su cuerpo arder. Dos cuerpos desnudos moviéndose al ritmo del amor mientras se unían haciéndose uno solo.
—Eres tan hermosa mi amor—Camila gimió suavemente sintiendo como le abría sus piernas y lentamente inclinaba su cabeza para acariciarla con su lengua. Un suave grito salió de la garganta de Camila perdida en sus caricias.
—Lauren...—dijo entrecortadamente.
—Eres toda mía—dijo Lauren posesivamente acariciando tiernamente con sus dedos y viendo como Camila se retorcía de placer apretando las sabanas de la cama. Vio la capa de sudor que cubría su hermosa piel desnuda y su cabello alborotado y esparcido por toda la almohada. Era la mujer más sexy que hubiera visto en su vida—. Eres absolutamente mía.
—Solo tuya mi amor—susurró Camila sintiendo como la penetraba lentamente.
—Te amo—dijo Lauren subiendo y tomando los labios de Camila fuertemente.
—Te amo—alcanzó a susurrar Camila sintiendo como la penetraba ahora fuertemente era una sensación deliciosa—. Soy toda tuya para siempre.
Y lo decía en serio seria para siempre suya aunque la realidad y los problemas estuvieran más cerca de lo que esperaban. Mucho más cerca.

"I don't wanna live love this way. I don't wanna hide us away, I wonder if it ever will change. I'm living for that day, someday"
"Secret Love Song" escrita por Lauren Jauregui y Camila Cabello para Amanecer en Vancouver

Camila escuchó el suave sonido del piano a lo lejos y una sonrisa hermosa adornó su rostro mientras sus ojos seguían cerrados. Sintió un dolor extenderse por todo su cuerpo por las hermosas horas compartidas con Lauren. Se estiró sintiendo su cuerpo mostrar signos de molestia en cada músculo pero que le pareció bien. La forma en la que Lauren la había amado había sido hermosa y apasionada y perfecta.
La suave voz de Lauren llenó sus oídos y Camila suspiró de amor. Sus ojos se adaptaron a la luz y se puso de pie para buscar en su pequeña maleta una camisa para dormir de Ed Sheeran la cual se puso sin usar nada más. Al llegar cerca se dio cuenta que Lauren estaba tocando el piano totalmente desnuda y su cuerpo tembló de pasión. A pesar de todo lo que habían vivido esa noche, la deseaba. Camila no quería pensar en cómo soportaría estar unos días alejada de ella cuando su periodo menstrual se hiciera presente.
Su mirada se deslizó por la hermosa espalda de Lauren y su corazón vibró escuchando su maestría al tocar. Amaba a esa mujer. Lauren Jauregui era la personificación de sus más hermosos sueños. Camila suspiró mientras se quitaba la camisa que se había puesto y la tiraba a un lado; con mucha lentitud y sin hacer ruido se acercó para ubicarse a la espalda de Lauren. Sus ojos marrones se pasearon por ese hermoso cuerpo. El cuerpo de la mujer más perfecta del mundo.
Sus manos con propia voluntad se posaron el hombros de Lauren haciendo que ella diera un pequeño saltó y dejara de tocar el piano. Camila se inclinó sobre ella.
—Toca para mí—dijo con la voz ronca y Lauren cerró sus ojos sintiendo las caricias de Camila en su espalda. Ella pasó sus brazos por su cuello y Lauren contuvo un gemido al sentir el cuerpo desnudo de Camila pegado al de ella.
—No quería despertarte—susurró Lauren.
—Me alegra que lo hicieras—dijo Camila tiernamente—. Unos días atrás te dije que tu imagen y la del piano eran la perfecta sincronía. Pero jamás pensé que pudieras superarte a ti misma. Tu imagen desnuda junto a la del piano es la imagen más hermosa que se puede apreciar, y es solo mía.
—Toda tuya—dijo Lauren suavemente tomando la mano de Camila y besándola levemente—. Quiero que escuches algo siéntate conmigo mi amor.
Camila suspiró pensando en que se encontraba desnuda paseándose en la casa. El amor que tenía con Lauren la hacía sentir libre y plena como mujer. Segura de su cuerpo. Segura que finalmente había alguien que la adoraba y la deseaba de las dos formas más importantes: Físicamente e interiormente. Que era la misma forma en que ella amaba a Lauren.
Camila se sentó a su lado y rápidamente sintió la mano de Lauren posarse en su pierna mientras se giraba tomando sus labios apasionadamente. Camila correspondió su beso profundizándolo al instante y se besaron apasionadamente por lo que parecieron minutos.
—Me gusta lo que llevas puesto—dijo Lauren con una sonrisa y Camila rio suavemente.
—Creo que compramos esto en el mismo lugar—ese fue el turno de Lauren de reír y besarle la punta de la nariz.
—¿Recuerdas la canción que estamos escribiendo en la cabaña? —susurró Lauren y vio los ojos de Camila.
—¿La que reflejaba nuestra historia? —preguntó Camila y Lauren asintió—. La recuerdo. Yo ayude a escribir una parte—dijo Camila dulcemente y Lauren se inclinó besándola lentamente.
—Es porque tengo la suerte de estar enamorada de la mujer más hermosa, talentosa y romántica de todas—Camila la vio con sus ojos brillantes—. Creo que esa canción sería perfecta para tu nuevo libro—dijo Lauren suavemente—. Y estos últimos días estuve trabajando en la música y agregue algunas cosas.
—¿La terminaste? —Lauren asintió y Camila aplaudió emocionada—. ¿Podrías tocarla para mí?
—La canción es para ti mi amor—dijo Lauren dándole un tierno guiño y sonriéndole—. Todos los créditos y todo serán para ti.
—Es nuestra canción—dijo Camila tiernamente pegando su frente a la de ella mientras veía como Lauren le sonreía.
—Es la canción de Amanecer en Vancouver—dijo Lauren girándose mientras empezaba a tocar y su suave voz llenó el lugar.
We keep behind closed doors
Every time I see you, I die a little more
Stolen moments that we steal as the curtain falls
It'll never be enough
As you drive me to my house
I can't stop these silent tears from rolling down
You and I both have to hide on the outside
Where I can't be yours and you can't be mine
Camila sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas. Era una canción que ambas habían escrito ante la desesperación de sentir que su amor era imposible. Y Lauren la había terminado para ella, para Amanecer en Vancouver.
But I know this, we got a love that is homeless
Why can't I hold you in the street?
Why can't I kiss you on the dance floor?
I wish that it could be like that
Why can't it be like that? 'Cause I'm yours
Why can't I say that I'm in love?
I wanna shout it from the rooftops
I wish that it could be like that
Why can't it be like that? 'Cause I'm yours
It's obvious you're meant for me
Every piece of you, it just fits perfectly
Every second, every thought, I'm in so deep
But I'll never show it on my face
But we know this, we got a love that is hopeless
Why can't you hold me in the street?
Why can't I kiss you on the dance floor?
I wish that it could be like that
Why can't we be like that? 'Cause I'm yours
Why can't I say that I'm in love?
I wanna shout it from the rooftops
I wish that it could be like that
Why can't we be like that? 'Cause I'm yours
I don't wanna live love this way
I don't wanna hide us away
I wonder if it ever will change
I'm living for that day, someday
When you hold me in the street
And you kiss me on the dance floor
I wish that we could be like that
Why can't we be like that? 'Cause I'm yours, I'm yours
—Absolutamente tuya—dijo Lauren suavemente mientras veía los hermosos ojos de Camila llenos de lágrimas.
Why can't you hold me in the street?
Why can't I kiss you on the dance floor?
I wish that it could be like that
Why can't it be like that? 'Cause I'm yours
Why can't I say that I'm in love?
I wanna shout it from the rooftops
I wish that it could be like that
Why can't we be like that? 'Cause I'm yours
Why can't we be like that?
Wish we could be like that
—Ahora nuestra historia es diferente—susurró Lauren tiernamente viendo a Camila a los ojos—. Y espero que también lo sea para Rachel y Pierre. Sé que todos se preguntaran si finalmente pudieron gritar su amor sin importar nada. Ni las limitaciones, ni los dictámenes sociales. Cuando el amor es real nada más importa.
—El nuestro lo es y estoy segura que el de los protagonistas de Amanecer en Vancouver también—dijo Camila con lágrimas en los ojos tomando el rostro de Lauren entre sus manos—. Es la canción perfecta mi amor. Gracias.
—No me des las gracias—dijo Lauren suavemente—. Gracias a ti por demostrarme que en la vida todo es posible. Que todos merecemos la felicidad aunque nos equivoquemos. Gracias por mostrarme que a pesar de tener un pasado oscuro en algún momento la vida puede brillar de nuevo. Gracias por enseñarme a amar Camila Cabello. Gracias.
Camila no pudo contenerse más y beso a Lauren profundamente. Las manos de Camila acariciaron a Lauren lentamente. Primeros sus hombros y luego sus senos. La escuchó gemir contra sus labios.
—Gracias por llegar a mi vida y demostrarme que todo es posible. Te amo Lauren Jauregui. Te amo y muero por poderlo gritar porque el día que en finalmente pueda hacerlo voy a decirle al mundo que eres el amor de mi vida—Camila volvió a besarla profundamente—. Y que no puedo tener suficiente de ti—dijo Camila suavemente—. Que me has puesto un hechizo y jamás quiero que termine. Estoy hechizada por tu perfección—Camila se apartó un poco de Lauren y vio como sus manos jugaban con sus senos sensibilizándolos hasta que escuchó a Lauren gemir y ella decidió inclinarse para tomarlos en su boca. Sintió la mano de Lauren en su cabello apretándola contra ella.
—No pares por favor—dijo Lauren y Camila gimió—. Sigue mi amor.
—No pienso hacerlo—la voz de Camila fue ronca contra su piel mientras su lengua trabajaba lentamente torturándola—. En el piano—dijo Camila apasionadamente con sus labios hinchados viendo los ojos de Lauren oscurecidos de pasión y los de Camila la veían de la misma forma—. Quiero tenerte sobre el piano mientras te hago el amor.
—Oh, Camila—dijo Lauren casi sin voz mientras veía como Camila se levantaba y la guiaba para que se pusiera de pie.
Sintió como Camila trataba de elevarla y se sorprendió de que pudiera levantarla un poco. Las teclas del piano sonaban mientras Lauren la ayudaba impulsándose sobre el piano y vio los ojos hambrientos de Camila observarla de arriba abajo.
—Que hermosa vista—dijo Camila pasando la lengua por sus labios mientras veía los ojos de Lauren y acariciaba sus piernas poniéndose entre ellas. Lauren se inclinó besándola de nuevo y dejándose llevar—. Eres tan hermosa. Voy a hacerte el amor tan profundamente que no podrás evitar gritar mi nombre.
Lauren gimió asombrada por las palabras de Camila y perdió la coherencia cuando sintió que empezaba a besar sus piernas lentamente, se recostó sobre el piano dejándole a Camila su cuerpo para que hiciera con el lo que quisiera.
Camila besó lentamente los muslos de Lauren haciéndola gemir aquello era como una deliciosa tortura.
—Eres lo más hermoso que he visto en mi vida—dijo Camila totalmente poseída por la pasión—. Quiero probarte y deleitarme en tu sabor. Quiero probarte por horas y horas y jamás me cansaría de tu sabor en mi boca.
Lauren gimió escuchando las palabras de Camila mientras ella dejaba un beso en ese lugar que el que Lauren tanto la necesitaba haciéndola gritar. Los labios de Camila se movían con tanta lentitud volviendo a Lauren loca. Estaba viviendo uno de los momentos más sensuales de su vida.
La lengua de Camila la acarició profundamente y Lauren no pudo evitar gritar de placer mientras sus ojos entrecerrados veían el techo en la penumbra de la cabaña con solo el fuego de la chimenea y el reflejo de la luna como su único testigo. Camila movía su lengua sobre ella de una manera sensual y llena de pasión.
—Me encanta tu sabor—dijo Camila roncamente y Lauren gritó en respuesta. Sus manos temblorosas acariciaron el cabello de Camila y escuchó el sonido que hacían las teclas de su piano mientras Camila se apoyaba en ellas—. ¿Fue difícil conseguir una cabaña que tuviera un piano? —preguntó Camila pasando la punta de su nariz por el centro de la mujer que amaba, y acariciando a Lauren que se limitaba a soltar gemidos entrecortadas—. Si fue difícil agradezco que te tomaras este tiempo para cumplir una de mis más grandes fantasías desde que me hiciste el amor aquella noche en esa nevada—dijo acariciando a Lauren con sus dedos mientras besaba sus muslos lentamente escuchando sus gritos de placer—. Hacerte el amor sobre un piano. Eres toda mía Lauren Jauregui.
—Vas a matarme—dijo Lauren sin aliento—. Me vas a matar.
—Voy a hacerte el amor lentamente—dijo penetrándola lentamente con dos de sus dedos y escuchándola gritar—. Estas tan preparada para mí. Adoro acariciar cada parte de tu cuerpo y venerar lo hermosa que eres. Soy tu creación Lauren—susurró Camila apasionadamente—. Contigo aprendí lo que era hacer el amor y que darle placer a alguien se volviera mi obsesión.
Lauren gritó totalmente perdida en las caricias y perdiéndose en las palabras que Camila le decía. Camila era una mujer apasionada que había aprendido y valorado su sexualidad. Era una mujer hermosa que no debía de dudar de su habilidad de sentir y de amar. Sus encuentros estaban llenos de ternura, lujuria y pasión. Eran perfectos.
Lauren siempre pensó que el sexo podía ser satisfactorio. Y lo era. En toda la vida se puede tener relaciones sexuales con muchas personas y sentir satisfacción. Lauren lo sabía porque había estado con muchas personas en su vida y en sus momentos oscuros con muchas más, mujeres en su mayoría. Había disfrutado de la experiencia.
Pero el placer es algo efímero. En un momento puedes estar en la cumbre del placer y de un momento a otro ha pasado y no queda más que soledad. Lauren había pasado por todo eso y lo había vivido. Había tenido muchos encuentros sexuales pero jamás en toda su vida había sentido nada comparado a lo que sentía en brazos de Camila, con ella no solo era placer, era amor. Era finalmente su realización como mujer. El sentirse completa, valorada, entregada y enamorada. Era una unión de almas, era simplemente HACER EL AMOR.Una forma tierna y maravillosa de hacer el amor.
Camila era dulce por naturaleza pero esa noche algo había cambiado entre ellas la pasión era más grande, el deseo las había consumido y habían pasado horas amándose y ahora en el piano Lauren sentía que iba a morirse del placer que Camila le estaba dando.
—Te has convertido en mi obsesión, Lauren—dijo Camila viendo como sus dedos se perdían en las profundidades de Lauren sintiendo como cada vez se acercaba más y más a la cima del placer—. Estoy enferma de amor, y por favor jamás me cures de esto. No quiero volver a ser la Camila llena de miedos. Quiero ser esta Camila que te ama más que el aire que respira y que no le da miedo admitir la forma en que dominas todo de mí. Y que disfruta ver como gritas su nombre mientras tu cuerpo se llena de placer.
Camila volvió a inclinarse para acariciarla con su lengua mientras sus dedos la penetraban mucho más rápido y los gritos de Lauren llenaban la cabaña en la que se encontraban.
—Termina para mí amor—dijo Camila contra el cuerpo de Lauren—. Grita mi nombre.
—Camila—fue lo único que pudo decir Lauren—. Camila mi amor.
Y finalmente sintió que su cuerpo convulsionaba en un fuerte orgasmo. El más grande de su vida. Lauren sintió que su cuerpo se elevaba hacia la cima y que podía tocar las estrellas con sus manos. Aquello era fabuloso. Lauren con la respiración errática se inclinó para encontrar los ojos de la mujer que se había vuelto todo su mundo.
—Te amo—le dijo viéndola a los ojos.
—Te amo—fue la respuesta de Camila y sintió los labios de Lauren sobre los suyos mientras se bajaba del piano con sus piernas inestables, y lentamente la llevaba hasta la habitación pero no pudieron llegar muy lejos mientras se besaban apasionadamente.
Camila se recostó sobre el sofá y Lauren se puso sobre ella besándola lentamente mientras escuchaban el crujir de la chimenea y la tenue luz las iluminaba.
—Eres toda mi vida—le dijo Lauren viéndola a los ojos—. Eres todo lo que amo.
—Y tú eres mi definición de amor—Camila le acaricio las mejillas dulcemente era suya—. Eres el amor para mí. Soy tuya Lauren Jauregui para siempre.
Y mientras se entregaban ambas lo sabían. Aquello era amor, un amor secreto que finalmente estaba saliendo a la luz.

MIENTRAS QUE EN LA CARRETERA:
—No puedo creer que esto me esté pasando a mí—dijo Normani escuchando a Dinah reír fuertemente a su lado totalmente borracha.
—¡Normani! —dijo Dinah gritando y riendo mientras Normani conducía—. Vamos a bailar.
—Mi mano va a bailar en tu cara si no te callas—dijo Normani molesta mientras Dinah seguía riendo—. Un viaje de dos horas en coche con una borracha es suficiente para hacerme perder los nervios.
—¡Lauren! —gritó Dinah—. ¡Lauren ayúdame, Normani me está molestando!
—Lauren no está aquí—dijo Normani fríamente—. Y si estuviera seguramente estaría igual o peor que tú.
—No me molestes que estoy sensible—dijo Dinah poniendo cara triste—. Tengo mi corazón triste, y tú me molestas solo porque tome un poco de vino.
—Dos botellas no es un "poco" de vino—dijo Normani—. Y no estoy molesta solo que es difícil contigo sobria y borracha das el doble de trabajo.
—¿Es por eso que no me quieres? —dijo Dinah viendo a Mani un momento—. ¿Por qué soy inmadura?
—Si te quiero, Dinah—dijo Normani suavemente—. Eres mi mejor amiga.
—Tu mejor amiga—dijo Dinah haciendo un sonido desagradable y Normani se giró para verla un momento—. Yo no quiero ser tu mejor amiga.
—¿No quieres ser mi mejor amiga? —dijo sorprendida Normani.
—No—dijo Dinah viendo hacia la ventana y riendo—. Camila dice que soy muy obvia con eso. Ella sabe, y la única que no sabe eres tú. Porque vives pensando en Jake, en su guitarra y en las canciones que te canta tocando la guitarra. ¿Lo quieres a él porque toca guitarra? —dijo Dinah sin mucha coherencia y Normani guardó silencio mientras seguía conduciendo—. Yo puedo aprender a tocar la guitarra para que me quieras.
—Estás hablando muchas tonterías, Dinah Jane—dijo Normani suavemente viéndola de reojo—. Sabes que si te quiero y no sé a qué te refieres con que Camila sabe y nadie más. ¿Camila sabe de quién estas enamorada?
—No son tonterías, es cierto—dijo Dinah—. La única que sabe es Camila porque ella me entiende porque a ella también le gustan. A Lauren también le gustan, pero no quiero que me deje de hablar como tú. Yo quiero que estemos juntas por siempre y para siempre. Porque somos las mejores amigas del mundo. Sé que ustedes dos no podrían vivir sin mí porque yo soy las que las hace dejar de ser aburridas.
—No entiendo nada de lo que hablas, Dinah—dijo Normani y escuchó el suspiró de Dinah.
—De la amistad y que no quiero que se rompa porque van a dejar de quererme si les digo lo que pasa.
—Yo jamás podría dejar de quererte, Dinah—dijo Normani sincera—. Eso lo sabes. Te quiero mucho y eres una persona muy especial en mi vida.
—Pero no soy tan especial como me gustaría serlo, Mani—dijo Dinah finalmente y vio hacia la ventana—. Yo quiero ser la primera en la lista, no solo una persona especial.
Normani la vio sin comprender lo que decía y suspiró. ¿Qué iba a hacer con ella?
—¿Tiene que ver con la persona a la que quieres? —preguntó Normani—. ¿No eres la primera en su lista?
—Creo que soy su...—Dinah alzó su mano empezando a contar sus dedos—. Su lista es su mamá, su abuela, su perro, su gato, su guitarrista, su pez—Dinah vio su mano dudando—. Se me acabaron los dedos préstame los tuyos.
Dinah trató de tomar la mano de Mani y esta se la dio. Dinah le acarició los dedos un momento y alzó su mirada sonriéndole nerviosa.
—Tienes las manos muy bonitas—susurró Dinah—. Muy suaves y lindas. Creo que tus manos están arriba de tu lista también. Quieres a todos más que a mí.
—Lauren y tú son mis dos mejores amigas en todo el mundo—dijo Normani—. Y las adoro.
—Es hasta irónico que a Lauren y a mí nos pase lo mismo—susurró Dinah—. Por eso la entiendo, porque ella vive lo mismo que yo día con día. Pero ahora ella tiene a Camila y puede ser feliz si se lo propone.
—Camila y Lauren tienen un largo camino para vivir su amor, Dinah—dijo Normani—. Pero como ves, ellas luchan por lo que quieren.
—A mí de nada me serviría luchar si sería la única haciéndolo—susurró Dinah suavemente—. Estar enamorada de ella es lo peor que me pudo pasar en la vida porque voy a perderla.
—No vas a perderla, Dinah—dijo Normani mientras Dinah la veía—. ¿Por qué tendría que ser imposible cuando tú eres tan increíble? ¿Qué acaso ella no lo...sabe?
Normani terminó la última frase casi palideciendo por lo que acababa de decir y se giró un momento para ver a Dinah que simplemente tenía la mirada baja aun jugando con sus manos.
—¿Qué dijiste? —preguntó Normani pálida mientras detenía el coche en plena carretera.
—Nos van a matar si te quedas aquí—dijo Dinah viendo a la ventana—. Soy muy joven para morir solo por unas copas de vino.
—¿Qué fue lo que dijiste Dinah? —dijo Normani quitándose el cinturón de seguridad y girándose para tomar el rostro de Dinah para que la viera.
—Dije que me arrepiento de haberme enamorado de ella—la vio a los ojos—. Aunque sea tan hermosa y tenga los ojos más lindos del mundo. Y un cuerpo de infarto. Ella jamás querrá estar conmigo.
—¿Ella? —Normani estaba pálida—. ¿Es una mujer? —Dinah asintió.
—La última vez que la vi si era una mujer—Normani palideció aún más al escuchar aquello.
—¡Dios mío, Dinah! —gritó Normani—. ¿Ahora es un hombre?
—¡¿Qué?! —gritó Dinah—. ¿Yo con un hombre? No...—dijo Dinah riendo y viendo a su amiga y moviendo uno de sus dedos en señal de no—. No me gustan los hombres. Yo voy más con las curvas.
—¿Con las curvas? —Dinah asintió—. ¿No te gustan los hombres?
—Nope—dijo riendo de nuevo y luego la vio triste—. ¿Me odias?
—¿Odiarte? —preguntó Normani.
—Tú me preguntas todo lo que yo digo y haces que la cabeza me dé vueltas y vueltas—dijo viéndola a los ojos.
—¿Te das cuenta de lo que dices? —insistió Normani—. ¿Estás tan borracha que no sabes lo que dices?
—No estoy tan borracha cuando digo que no me gustan los hombres—se encogió de hombros—. Jamás he tenido un novio ¿Qué no lo notaste?
Normani cayó en su asiento totalmente sorprendida ante lo que Dinah le estaba confesando. Y luego empezó a recordar. Era cierto, Dinah jamás había tenido un novio público pero estaba segura que si había tenido relaciones.
—¿Y las relaciones que con los artistas que te han vinculado? —Dinah rio.
—Marketing—sonrió—. Y prefiero no desmentirlo a gritarle a todo el mundo que soy gay—vio a Normani—. He salido con algunas chicas pero jamás públicamente.
Normani abrió los ojos como platos sin saber cómo tomar lo que estaba escuchando. Quería pensar que Dinah no sabía de lo que hablaba. Pero no estaba tan borracha para hablar tanta incoherencia. Además decían que los borrachos siempre hablaban con la verdad.
—¿Dinah? —dijo tomando su rostro y viéndola a los ojos—. Repíteme lo que acabas de decir.
—¿Todo? —dijo con cara de fastidio y viéndola.
—La última parte—dijo Normani y Dinah suspiró viéndola a los ojos.
—He salido con algunas chicas pero no públicamente—dijo Dinah finalmente.
—Antes de eso—insistió Normani.
—¿Antes? —Normani asintió y Dinah la vio con tristeza.
—Sobre tu preferencia sexual...—Normani le paso un mechón de cabello atrás de la oreja—. Dime...
Dinah suspiró viéndola a los ojos y pensando que acababa de arruinar su amistad. Normani la odiaría y no solo había perdido su amistad sino también al amor de su vida.
—Soy gay—dijo Dinah finalmente y vio a Normani a los ojos—. Por favor no me odies, no me odies—y rompió en llanto—. No me odies por favor.
Normani la abrazó totalmente sorprendida escuchando los sollozos y sus ojos aun sorprendidos vieron la desierta carretera. Estaban en medio de la calle pero nada importaba después de lo que acababa de escuchar. Dinah era gay. A Dinah le gustaban las mujeres.
Su mundo se tambaleo ante esa confesión y empezó a pensar en eventos pasados que no habían tenido sentido para ella pero que ahora lo tenían. Dinah rechazando invitaciones de chicos, Dinah incomoda en la pista de baile cuando alguien se pasaba con ella. Dinah no teniendo ningún novio formal.
Ahora todo tenía sentido para ella. Dinah era gay y tenía un amor imposible. Una mujer. Normani sintió que le apretaban el corazón al escucharla llorar. Dinah Jane finalmente había abierto su corazón y una mujer estaba lastimándola al no corresponderle. Normani la abrazó más fuerte y le beso la cabeza con ternura. Jamás la odiaría iba a protegerla. Iba a protegerla siempre.

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Capítulo 49: "Buster"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:41 pm

"Tú me has hecho mejor, mejor de lo que era y entregaría mi voz a cambio de una vida entera"
"Por Fin" Pablo Alborán

Los rayos de sol entraban tenuemente por la ventana cubierta por una gruesa cortina donde una mujer aun dormía plácidamente. Camila observó a Lauren dormir mientras el amor brotaba de cada parte de su cuerpo. Recordó la mesa que había preparado con un desayuno y tomó una de las rosas que Lauren había puesto para ella para acercarse a la cama. Sus ojos detallaron la espalda de Lauren que estaba descubierta y estaba totalmente desnuda su mirada fue de pasión y amor. La noche anterior se habían amado por horas, luego Lauren había tocado para ella y habían vuelto a hacer el amor desesperadamente hasta el amanecer.
Camila se inclinó sobre Lauren apartando su cabello lentamente rebelando su cuello y su hermoso rostro. Estaba profundamente dormida. Camila pensaba que jamás había visto algo tan hermoso como el perfil de Lauren.
-Dime que debo hacer para tener esto toda mi vida-susurró Camila suavemente admirando cada detalle de Lauren con devoción-. ¿Qué debo hacer para despertar todas las mañanas y verte a mi lado? -Camila se acercó y le dio un dulce beso en la mejilla temblando por los sentimientos que Lauren despertaba en ella. Quería desaparecer el mundo y solo vivir en un mundo creado de amor para las dos. Un mundo donde pudieran estar juntas sin importar nada.
Lauren se movió un poco pero no despertó y Camila sonrió ante la ternura que la invadió al verla. Era una mujer absolutamente enamorada.
-Te amo-dijo Camila dulcemente al oído de Lauren besándola tiernamente de nuevo en la mejilla-. Eres mi hermosa pianista. Eres todo para mí. Amo cada parte de ti. Eres la mujer perfecta y eres mía-Camila suspiró.
Una tierna sonrisa iluminó el rostro de Lauren y Camila la vio sorprendida pero siguió besando su mejilla.
-Tramposa-susurró contra su oído haciendo que Lauren se girara y sus ojos verdes se abrieran poco a poco adormilados.
-Mmm...-gimió Lauren suavemente al ver los hermosos ojos chocolate de Camila y ver su cabello húmedo a un lado de su rostro-. Que forma más hermosa de despertar.
-¿Si? -dijo Camila suavemente acercándose a sus labios y besándola profundamente. Lauren correspondió el beso lentamente aun sin despertar completamente.
-Acaba de mejorar significativamente-dijo contra los labios de Camila y ella aprovecho para deslizar su lengua dentro de la boca de Lauren y besarla apasionadamente. Lauren se inclinó correspondiendo el beso de Camila y quedando completamente desnuda mientras la sabana resbalada.
Camila suspiró poniéndose sobre Lauren mientras no dejaba de besarla pausadamente y rozando la lengua con la de ella. El beso se prolongó hasta que ambas se separaron y se vieron a los ojos con una sonrisa.
-Buenos días ojitos verdes-dijo Camila y Lauren sonrió.
-Buenos días ojitos marrones-respondió Lauren acariciándole la mejilla.
Camila recordó la rosa y se sentó aun sobre Lauren para mostrársela y Lauren sonrió tomándola.
-Prepare el desayuno para las dos-dijo Camila tiernamente-. Espero que tengas hambre.
-Me muero de hambre...-susurró Lauren y vio sonreír a esa hermosa mujer que estaba sobre ella con un short blanco y un top rojo.
-Entonces vamos a comer-Camila volvió a inclinarse sobre ella dándole un suave beso y luego se puso de pie y extendió su mano la cual Lauren tomó levantándose de la cama. Los ojos de Camila vagaron por el cuerpo desnudo de Lauren y ambas se sonrieron-. Me encanta tu ropa-dijo Camila sonriéndole y Lauren la abrazó contra su pecho con una suave risa.
-Ayer me lo dejaste muy claro-dijo Lauren besándola tiernamente-. Dame dos minutos para vestirme y voy contigo.
-Iré a prepararte tu café-Lauren le besó la punta de la nariz-. Te amo.
-Yo también te amo mi amor-respondió Lauren y Camila con una sonrisa la soltó.
-No tardes por favor-Lauren negó con la cabeza y corrió a abrirle la puerta a Camila que le sonrió hermosamente y se inclinó dándole otro beso.
-No tardare te lo prometo mi amor-Camila le sonrió y Lauren la vio salir.
Cuando Camila salió Lauren cerró la puerta lentamente y se apoyó en ella llevándose la rosa al pecho y una sonrisa hermosa adorno su rostro. Estaba enamorada. Estaba realmente enamorada de esa mujer. Sabía que ese sentimiento desataría una tormenta y mucho sufrimiento pero Lauren estaba dispuesta a enfrentarlo todo si eso significaba tener un futuro con la hermosa mujer que la noche anterior le había entregado su alma. Sería difícil, pero no existía una prueba dura de superar si el resultado iba a ser tener un amor. Un amor que duraría una vida entera.

MIENTRAS EN UNA CASA:
La cabeza iba a explotarle. Iba a morir si se movía porque sentía que todo a su alrededor daba vueltas. ¿Qué estaba haciendo allí? Sus ojos se abrieron afectados por la luz y se dio cuenta que estaba en el salón de la casa. Sus ojos se acostumbraron y lentamente trato de incorporarse tocándose la cabeza.
-Si fuera tú me levantaría con más cuidado-dijo una voz interrumpiéndola y haciendo que girara su cabeza lentamente-. La resaca no debe ser nada placentera.
-¿Dónde estoy? -dijo Dinah sintiendo que el mundo giraba a su alrededor mientras la cabeza le dolía.
-Te acabo de secuestrar y te encerré en un lugar donde nunca serás encontrada por el vino de nuevo-dijo Normani riéndose y Dinah logró finalmente sentarse en el sofá sintiendo que moría.
-Me voy a morir-dijo Dinah soltando un gemido y Normani se acercó a ella poniendo los ojos en blanco mientras le extendía unas pastillas y un vaso con agua.
-Ten-dijo Normani y Dinah la vio sorprendida.
-¿Me quieres envenenar? -dijo Dinah suavemente viendo a Normani que solo puso los ojos en blancos.
-Ayer casi te mató por hacerme prácticamente cargarte desde el coche hasta acá pero ahora estoy más tranquila-se encogió de hombros y camino hacia la cocina y Dinah la observó-. ¿Tienes hambre?
-No...-dijo rápidamente tomándose las pastillas y poniéndose una mano sobre la cabeza-. Todo me da vueltas.
-Deben ser las dos botellas de vino que te tomaste las que dan vueltas por tu sistema-dijo Normani-. Estabas cayéndote de borracha, Dinah.
-¿Estaba muy mal? -dijo Dinah suavemente y Normani la vio a los ojos y siguió cocinando-. Me acuerdo de lo que pasó.
-¿Quieres hablar de ello? -dijo Normani apagando la cocina y girándose para verla a los ojos mientras se cruzaba de brazos.
-La verdad es que no quiero-Dinah apartó la mirada y Normani volvió a acercarse a ella.
-Dinah-ambas se vieron a los ojos-. Debes estar consciente de que yo jamás te juzgaría por algo así.
-No quiero hablar de eso Mani-dijo Dinah suavemente y se levantó del sofá un poco tambaleante-. Quiero darme una ducha y sentirme humana de nuevo.
-No vas a poder huir siempre-dijo Normani-. Debemos hablar.
-Y hablaremos luego Normani-Normani respiró hondo y vio a Dinah caminar.
-Supongo que ahora Camila es la única persona con la que puedes hablar últimamente y supongo que ahora yo paso a ser un cero a la izquierda para ti.
Dinah se giró hacia Normani pero no dijo absolutamente nada mientras la veía sorprendida.
-Me dices algo así y no quieres hablar de ello. Me dices que te gustan las mujeres y que existe una mujer de la que estas profundamente enamorada y ahora resulta que solo soy una amiga que está agobiándote con preguntas cuando se lo dijiste a una mujer que conoces hace menos de cuatro días.
-Camila no tiene nada que ver en esto-dijo Dinah tocándose la cabeza-. Incluso te agradezco que después de lo que te dije me hables y me sigas considerando tu amiga.
-Yo jamás te juzgaría Dinah-dijo Normani suavemente-. Es solo que ahora que eres tú y no una Dinah borracha, creo que podemos hablar de lo que pasa y de esa persona que quieres.
Dinah cerró los ojos un momento y respiró hondo sintiéndose una completa idiota. No debería haber dicho nada la noche anterior. Recordaba lo que había dicho pero en ese momento sentía que la cabeza le iba a explotar y no quería soportar a Normani haciendo el tonto por una "mujer" que resultaba ser ella.
-Te agradezco tu apoyo-dijo Dinah suavemente-. Pero sinceramente creo que sería mejor dejarlo así. Soy gay. Me gustan las mujeres y estoy enamorada de una mujer que jamás corresponderá mis sentimientos porque a ella le gustan los hombres. Eso es lo que pasa, Normani.
-No sé qué decir-respondió Normani.
-No tienes que decir nada-dijo simplemente Dinah-. Te agradezco que me escucharas y me dieras tu apoyo. Y te pido que no le digas a Lauren nada de lo que dije yo se lo diré.
-Claro-fue la respuesta de Normani y suspiró viendo a Dinah-. ¿Quién es ella?
-Eso no importa-volvió a repetir Dinah-. Es un amor que debo sacarme de la cabeza y que espero poder hacerlo.
-¿Tan mal estas por esa mujer que no quieres ni decirme quién es? -Dinah la vio directamente a los ojos y Normani sintió un nudo en la garganta ante la mirada que le dio
-Sinceramente muchas veces dudo de lo intuitiva e inteligente que eres Normani Kordei-y sin decir nada más empezó a subir las escaleras lentamente mientras Normani simplemente la observaba.
-Hola pequeño-dijo Ryan sonriendo y acariciando la cabeza la pequeño cachorrito que había llevado a la casa mientras veía televisión. Ryan se había enamorado de él desde el momento en que lo había visto era un Beagle adorable. Que estaba seguro volvería loca a Lauren-. ¿Sabes campeón? Estoy seguro que Lauren va a adorarte y te dará un nombre digno de un campeón como tú aunque yo te llamare Buster-el cachorro se puso sobre su pecho y le dio un lametazo en el rostro y movió su cola alegremente-. Recibirás mucho amor y cuando Lauren y yo tengamos nuestros hijitos jugaras con ellos. Eres parte de la familia Green-Jauregui ahora.
-Tu cursilería me da nauseas-dijo Jason llegando al lado de Ryan y viéndolo fijamente-. ¿Crees que ese animal hará que las cosas con tu mujer sean mejores?
-Las cosas entre Lauren y yo no necesita ir mejor-dijo acariciándole las orejas al cachorrito-. Estamos muy bien. Quizás eres tú el que debería mejorar las cosas con Camila.
-Camila es una puta y una estúpida, Ryan-dijo Jason rápidamente por fin quitándose la máscara de hombre enamorado ante su amigo-. Lastimosamente tengo la mala suerte de estar casado con ella.
-Deberías aprender a expresarte mejor de tu esposa y posiblemente así las cosas mejorarían entre ustedes y no tendrías que engañarla con otras mujeres-Jason rio cínicamente y se acercó a Ryan tomando al perrito y acariciándole la cabeza.
-Tú eres mi amigo Ryan-dijo Jason-.Y te quiero-lo vio a los ojos-. Pero debes de dejar de ser tan ingenuo y empezar a vivir en el mundo real. Las mujeres son mentirosas y traicioneras al igual que los hombres. -Tú tienes a tu mujer en un pedestal pero créeme que siempre hay cosas ocultas en la vida de todos-Ryan lo vio y volvió a tomar al cachorro entre sus brazos.
-Lauren nunca me ha ocultado nada. Desde que nos conocemos tenemos una relación perfecta. No existen secretos entre nosotros y ambos nos amamos.
-Leí en los periódicos la noticia de su adicción a las drogas -dijo Jason suavemente.
-Eso es solo pasado-Ryan lo vio-. Ahora Lauren es una nueva mujer y es exitosa y sensual y maravillosa y yo la amo.
-¿Y ella te ama a ti de la misma forma? -preguntó Jason levantando una ceja interrogativamente-. ¿Te consta que ella te ama? Sé que fuiste su abogado en ese proceso y le diste su apoyo. ¿No crees que podría ser solo agradecimiento de su parte?
-Lauren me ama-dijo Ryan con convicción-. Si no me amara jamás se hubiera casado conmigo. Ella no es ese tipo de mujeres que va haciendo cosas solo porque sí. Ella es una mujer inteligente.
-De eso no me cabe la menor duda-dijo Jason sonriendo-. Es una mujer muy inteligente y astuta que posiblemente jamás llegaras a conocer a fondo.
-Mi mujer y yo nos conocemos-Ryan suspiró hondo-. Nos amamos, nos respetamos y nos queremos. Cosa que tú muy posiblemente no tienes con Camila porque los dos no se aman.
-El amor es un sentimiento sobrevalorado-movió Jason la mano restándole importancia-. Es un sentimiento vano que dices que es hermoso hasta que te rompe el corazón. Yo soy un hombre realista que sabe que los seres humanos que dicen quererte tienden a darte puñaladas por la espalda.
-Si una persona en realidad te quiere jamás te lastimaría o no lo haría a propósito para hacerte daño-dijo Ryan y Jason sonrió.
-Las personas que dicen quererte son las que te lastiman más-terminó Jason viendo a Ryan-. ¿Qué harías si Lauren Jauregui te fuera infiel?
-Lauren jamás me engañaría-Jason lo detuvo.
-¿Estas completamente seguro de eso?-Ryan guardó silencio-. Las personas lastiman Ryan. Y si yo fuera tu aprendería a vivir en el mundo real, y salir de esa fantasía antes de que la realidad te golpee en la cara.
Jason se levantó y sonrió una última vez viendo a Ryan acariciar al cachorrito.
-Estoy seguro que a tu maravillosa esposa le encantara la sorpresa-dijo con cinismo-. Tomare prestado tu gimnasio-dijo Jason empezando a caminar mientras Ryan se quedaba sentado.
-Él no sabe de lo que habla Buster-tomó al cachorro entre sus manos para verlo frente a frente-. Mamá jamás me haría daño porque me ama. Él no sabe lo que es tener una familia y querer a alguien. Yo amo a tú mamá Lauren con todo el corazón y sé que seremos felices para siempre. Esa es mi realidad y si significa estar con Lauren toda la vida estoy feliz que me golpee en la cara.
Ryan sonrió y luego se levantó del sofá y se dirigió a la habitación que compartía con Lauren para darle un baño al cachorro.
-Debemos darte un baño antes que venga Dianna y nos castigue por no obedecer sus órdenes-rio Ryan-. A bañarse Buster.
El cachorro ladró y Ryan sonrió esperando que en realidad a Lauren le agradara y fuera el primer miembro oficial de su familia. Luego vendrían los bebes. Ryan sonrió ante la perspectiva de tener hijos.
-¿Te imaginas una hermosa niña como tu mamá? Cuando la conozcas estoy seguro que entenderás porque estoy loco por ella-dijo llenando la bañera mientras Buster jugaba a su alrededor con esos ojos esmeralda tan hermosos que tiene Lauren. Sería tan feliz con ella no hemos hablado de tener hijos aun pero sé que a ella le encanta la idea. Un hijo o una hija, un bebé de los dos seria el regalo perfecto para nuestro amor. Y mañana que tu mamá regrese a casa vamos a darle una sorpresa maravillosa.
Ryan sonrió ante la perspectiva de volver a estar con Lauren y hacerle el amor y quizás podrían hablar de empezar a tener una familia. Ryan sabía que Lauren viajaba mucho y tenía su nuevo disco en puerta pero podría hacer una pausa mientras lo escribía para formar una familia. Se lo propondría y esperaba que Lauren tomara la noticia con tanta ilusión como él.

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Capítulo 50: "De vuelta a la REALIDAD"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:42 pm

"Take time to realize that I am on your side didn't I, didn't I tell you but I can't spell it out for you. You know it's never gonna be that simple"
"Realize" del Album Just Me de Lauren Jauregui

AL DÍA SIGUIENTE
Lauren suspiró cuando pudo divisar a lo lejos el desvió que las conduciría de nuevo hacia su casa el miedo y el dolor de la traición le comía el alma y no porque se arrepintiera. Estar con Camila había sido la mejor decisión de su vida y estaba enamorada de ella. Pero Lauren detestaba saber que su felicidad seria la infelicidad de alguien más.
Que su amor estaría basado en una serie de traiciones y mentiras y dolor para un hombre que lo único que había hecho en su vida había sido apoyarla y ser atento, cariño y amoroso con ella. Ryan había tenido el matrimonio perfecto. Pero no amaba a Ryan, no de la forma en que se necesita para que una relación de pareja pudiera durar y superar pruebas año tras año. Eran prácticamente recién casados y por el momento todo había sido un sueño. Pero, ¿Qué hubiera pasado después?
Lauren siempre había tenido ese espacio vacío en su vida que ni la música había podido llenar. Se había mentido durante mucho tiempo. Había ignorado lo que en realidad era, lo que sentía por miedo a lo que dirían de ella. No había querido ser como su padre. Quería ser reconocida por su música y no por el desastre y los problemas en su vida personal. Sabía que el mundo se le vendría encima pero si eso significaba tener a Camila iba a correr el riesgo. Porque Camila llenaba ese espacio vacío que toda su vida había tenido dentro de ella. Camila era el complemento para su vida, era todo lo que Lauren no era, la completaba.
Tomó la mano de Camila y se la llevó a los labios en el momento en que cruzó y los arboles las rodearon dándoles una hermosa vista y una casa se veía a lo lejos. Había llegado el momento de enfrentar la realidad. Había llegado el momento de luchar.

FLASHBACK:
UNAS HORAS ATRÁS
—¿Se terminó verdad? —preguntó Camila a Lauren mientras esta cerraba su maleta y la veía con una pequeña sonrisa.
Ambas estaban haciendo las maletas para dentro de una hora salir de vuelta a casa. De vuelta a la realidad donde las esperaba Jason y Ryan. La realidad donde ambas eran unas mujeres casadas que se habían enamorado apasionadamente la una de la otra y habían sido infieles.
—He pasado la mejor semana de mi vida a tu lado Camila—dijo Lauren acercándose y tomándola tiernamente de la cintura—. Pero ambas sabíamos que este día llegaría de nuevo.
—Tengo miedo—susurró Camila—. Tengo miedo de enfrentarme a la realidad después de haber vivido los momentos más hermosos de toda mi existencia. Y me encuentro tan enamorada que me aterra la idea de perderte.
—No vas a perderme, Camz—dijo Lauren suavemente acariciándole la espalda dulcemente—. Tú y yo tenemos una promesa y quiero que confíes en lo que siento por ti. No puedo creer que aun después de lo que vivimos en la cabaña tengas dudas de que eres lo más importante en mi vida.
—Tengo miedo de que nos separen Lauren—bajó la mirada—. Tengo miedo que al volver te des cuenta de todos los problemas que vamos a tener que enfrentar y no quieras luchar conmigo—Lauren suspiró—. Sé que eres una mujer maravillosa y que me amas—Lauren la interrumpió.
—Entonces no dudes de lo que siento—Lauren habló firmemente viéndola a los ojos—. Yo le pediré el divorcio a Ryan porque quiero estar contigo. Y cuando finalmente sea libre voy a gritar mi amor por ti a todo el mundo sin importarme lo que suceda.
—No quiero que tengas problemas—Camila le acarició el cuello—. ¿Qué pasa con tu disquera y tu carrera?
—Mi madre antes de morir me dijo que no todo era fácil en la carrera para alcanzar tus sueños—Lauren pegó su frente a la de ella tiernamente—. Que iba a tener muchos obstáculos para lograr finalmente realizarme como artista y como mujer. Y créeme que ha habido muchos obstáculos en mi vida hasta llegar a convertirme en lo que soy ahora. Nunca le he tenido miedo a los retos y jamás he huido de los problemas. Los enfrento siempre aunque sean difíciles—Lauren susurró abrazando a Camila tiernamente—. La vida puede ponerte muchas pruebas, pero no existe nada que no puedas superar si crees en ti misma. Y yo creo en nosotras mi amor. Creo que tenemos ese amor que solo se encuentra una vez en la vida. ¿Crees que si luché por la música no lucharía por lo que ahora es mi razón de vivir que eres tú?
—Yo también estoy dispuesta a luchar por ti—Camila suspiró—. Soy otra mujer de la que vino de Miami, Lauren. Soy una mujer que ahora puede mirarse al espejo y pensar que es hermosa porque me veo a través de tus ojos—le sonrió tiernamente—. En unas semanas cambiaste mi mundo, y me enseñaste a sentirme cómoda con mi cuerpo y mi sexualidad. Me enseñaste a quererme y eso significa que nunca más quiero estar con un hombre que me lastime y me golpee. Quiero estar con la persona que me vea como su igual, que me vea con los ojos con los que tú me ves.
Lauren respiró hondo viendo esas orbes marrones que tanto adoraba y que tan bien había llegado a conocer después del tiempo que llevaban juntas. Dos días atrás le había dicho a Normani que Camila decía que Jason no la golpeaba, pero si Lauren eran sincera consigo misma no le creía del todo. Había algo más con ese hombre que iba a correr de su casa en el momento en que llegara.
—Nadie tiene derecho a maltratarte mi amor—Lauren acarició su mejilla—. Nadie puede hacer que te sientas inferior o mal contigo misma. Eres valiosa, eres hermosa y vales mucho. Yo soy humana y me puedo equivocar—la vio a los ojos—. Puede ser que alguna vez tengamos discusiones pero jamás pienses que eres menos que yo. En esta relación somos iguales. Te amo mi amor—le besó los labios tiernamente— te amo por favor amate a ti misma de la forma en que yo lo hago.
—Lo hago mi amor—dijo suavemente Camila—. Ahora lo hago, y entiendo lo que me dices. Quiero que sientas que estas enamorada de una mujer que vale la pena y que puede luchar por la voz que perdió desde que era una niña—le acarició el cuello suspirando contra sus labios—. Lauren, no sabes cuánto te amo, y voy a hacer todo lo que este en mis manos para que no te arrepientas de haberme elegido.
—Eso es imposible—Lauren le besó los labios lentamente mientras sentía el suave temblor del cuerpo de Camila. Iban a volver a casa pero su realidad era esa, una en brazos de la otra para siempre—. Te mereces ser feliz y yo quiero ser la dueña de esa felicidad.
—Tu eres mi felicidad—dijo Camila viéndola con adoración—. Te amo Lauren Jauregui, y eso es lo único que me importa.
FIN DEL FLASHBACK

—Te amo—dijo Lauren suavemente cuando finalmente pudieron ver la casa y Camila la vio con algunas lágrimas en sus ojos.
—Yo también te amo mi amor—respondió Camila y Lauren finalmente estacionó su coche frente a la casa y se giró para ver a Camila una vez más. Se inclinó sobre ella para darle un último beso pero la voz de Dinah las interrumpió.
—Ryan está en la puerta—dijo rápidamente y Lauren se separó de Camila de golpe y se giró para ver a Ryan en la puerta saludándolas con una sonrisa.
Lauren se giró para ver a sus amigas y tanto Dinah como Normani le sonrieron un poco tratando de trasmitirle su apoyo al ver a Ryan bajar las escaleras rápidamente. Lauren sintió que Camila apartaba la mano y se giraba para ver por la ventana. Lauren cerró los ojos sintiendo un dolor profundo extenderse en su interior.
—¡Jauregui! —dijo Ryan acercándose mientras Lauren bajaba la ventanilla del conductor pero Ryan abrió la puerta rápidamente—. Mi amor no sabes la alegría que siento de que estés en casa.
Ryan se inclinó frente a Lauren y la beso suavemente en los labios. Al terminar el beso Lauren vio disimuladamente a su lado. El rostro de Camila estaba pálido y sus manos apretadas fuertemente mientras trataba de mantener su vista hacia el frente. Lauren quería besarla y decirle que no significaba nada, que solo sus besos eran importantes.
—¿Y tus modales Ryan Green? —dijo Normani desde atrás haciendo que Ryan abriera sorpresivamente sus ojos y riera abriendo la puerta de ellas rápidamente.
—Dinah Jane y Normani Kordei—dijo Ryan al verlas y les sonrió—. Parece que hoy finalmente el trio está completo.
—Ahora somos cuatro chico—dijo Dinah rápidamente haciendo sonreír a Ryan mientras bajaba la tensión de los asientos del frente del coche—Porque mejor no nos ayuda a bajar—dijo Dinah y Ryan rio dándole la mano para ayudarla rápidamente como un perfecto caballero y luego empezó a caminar rodeando el coche.
Lauren seguía sentada en el coche con la mirada un poco perdida sintió que la puerta de su lado se abría y Camila bajaba del coche.
—Camila, iba a abrirte la puerta ahora—dijo Ryan en ese momento llegando a su lado y Camila se tensó—. Jason salió pero dijo que regresaría pronto. Me da mucho gusto verte.
Ryan la saludo con un suave abrazo y Camila cerró los ojos aquello parecía una mala película de horror. Necesitaba alejarse de todo eso. No podía volver a ver a Ryan besando a Lauren. No iba a resistirlo de nuevo.
—Creo que deberíamos bajar el equipaje—dijo Lauren al bajarse del coche y en ese momento Ryan sonrió enormemente y se acercó a ella. Los ojos de Lauren se dirigieron a los de Camila y vio como Dinah llegaba al lado de ella mientras Ryan la alzaba por la cintura y empezaba a darle suaves vueltas.
—Te extrañe—dijo Ryan fuertemente mientras bajaba a Lauren lentamente y le acariciaba la mejilla—. Te ves preciosa—Lauren trató de sonreír pero no pudo y cuando sintió que volvía a besarla su corazón lloró en silencio.
Camila dio un paso hacia ellos desesperada pero sintió el mano de Dinah sobre su hombro y se giró para ver la mirada de comprensión de su amiga. Sus ojos marrones vieron como Lauren giraba su rostro tratando de evitar el beso, pero Ryan seguía besándole la mejilla y el cuello sonriendo. Camila volvió a tratar de caminar y sintió el fuerte agarre de Dinah. Iba a separarlos inmediatamente.
—Suéltame—le dijo suavemente a Dinah.
—Contrólate por favor—dijo Dinah suavemente casi al oído de Camila.
Camila cerró los ojos totalmente descontrolada y lo único que hizo fue correr a la casa. Dinah vio a Normani y vio que asentía y rápidamente salió atrás de Camila para no dejarla sola.
Ryan se separó de Lauren y ella inmediatamente empezó a buscar a Camila con la mirada y la vio subir las escaleras de la casa acompañada de Dinah. Intento dar un paso hacia ellas pero rápidamente vio como ambas se apartaban al abrir la puerta y una pequeña bola de pelos salía corriendo de la casa entre la nieve, moviendo su cola y ladrando feliz con un gorro rojo y una camisa negra. Era un cachorrito.
Los ojos de Lauren brillaron al verlo hundirse en la nieve y rápidamente corrió hacia el pequeño cachorro dejando a Ryan de pie con una sonrisa en los labios y a Camila observando la escena desde la puerta junto a Dinah que la tenía tomada de la mano.
—Dios mío—dijo Lauren tomando al cachorrito entre sus manos que se movía emocionado y empezaba a darle lametazos en el rostro—. ¿Y tú quién eres precioso?
Lauren rio al ver como movía su cola en sus manos y se giró hacia Ryan que la veía sonriendo.
—¿Lo compraste? —dijo sonriendo y Ryan asintió—. Oh, es precioso.
—Lo adopte de un refugio en la ciudad—dijo sonriendo y acercándose a su esposa que no dejaba de sonreír—. Quería darte una sorpresa es todo tuyo.
—¿Mío? —el cachorro ladró y Lauren sonrió abrazándolo contra su pecho y vio a Ryan con una sonrisa y se acercó a él para lentamente darle un beso en la mejilla y sonreír realmente feliz—. Es precioso Ryan, muchas gracias.
Normani se acercó a ellos y acaricio la cabeza del cachorrito y vio a Ryan con una sonrisa triste.
—Quería que alguien más te diera la bienvenida a casa—sonrió—. Sé que no lo habíamos hablado pero sé cuánto querías un cachorro y bueno me decidí por Buster.
—Buster—dijo Lauren sonriendo aprobando el nombre, y besando la cabeza del cachorrito—. Es precioso.
—Necesitaba un hogar y pensé que podríamos agregarlo a nuestra familia como nuestro primer hijo—Lauren alzó la mirada para ver los ojos verdes de Ryan llenos de amor y trató de sonreír sin tener mucho éxito.
—Claro...—Ryan se inclinó y besó a Lauren de nuevo abrazándola por la cintura y luego sonrió a Normani.
—Será mejor que entren antes que se congelen—sonrió él—. Yo sacare su equipaje y podremos ponerlos al día de toda su aventura.
Lauren asintió y empezó a caminar hacia la casa con el cachorro en brazos junto a Normani, y su mirada se encontró con la de Camila que estaba estática en la puerta. Subió lentamente las escaleras y se volteó a ver a Ryan cerrando las puertas del coche y caminando hacia la parte de atrás del coche para sacar el equipaje.
—Camila yo...—Camila simplemente levantó la mano haciendo que Lauren se detuviera.
—Me gusta el nuevo hijo de ustedes dos, Lauren—dijo Camila lentamente y sin más entró a la casa mientras Lauren se quedaba en la puerta sin saber qué hacer. Sus ojos se encontraron con los de sus mejores amigas que la veían con preocupación.
—Solo esta celosa—dijo Dinah suavemente—. Creo que es mejor que la dejes sola unos minutos.
—Pero ella sabe que yo la...—Normani se giró hacía Ryan que iba subiendo con tres maletas y Lauren simplemente se giró dolida.
—Deberían entrar—dijo Ryan suavemente—. Hace mucho frio aquí afuera.
Las tres asintieron entrando a la casa donde no había ninguna señal de Camila y el rostro de Lauren se llenó de preocupación. Solo llevaban veinte minutos en la casa y ya tenían problemas. Eso no había sido lo que esperaba.
Camila cerró la puerta de la habitación y se apoyó en ella sintiendo que su corazón se rompía. Sus ojos se llenaron de lágrimas que rápidamente empezaron a derramarse por sus mejillas. No iba a poder resistirlo. Sus manos se apretaron ante los celos que brotaban desde su interior quemando todo su cuerpo. Estaba muerta de celos. Ver a Ryan besar a Lauren había sido más de lo que creía poder soportar. Jason no estaba en ese momento y lo agradecía y esperaba que jamás volviera. La realidad de las dos la había golpeado cruelmente. No eran libres para vivir su amor. No eran libres para amarse.
Camila no era libre ni para darle una sorpresa de un cachorrito como había hecho Ryan. Camila era simplemente la otra, la amante. El dolor fue inmenso tanto que el leve toque de la puerta hizo que su corazón se partiera más. La suave voz de Lauren llegó a sus oídos pero simplemente puso cerrojo a la puerta. Necesitaba tiempo para pensar.
—Camila por favor—susurró Lauren del otro lado—. Ábreme la puerta quiero explicarte—Camila se giró apoyando su frente sobre la puerta y añorando a Lauren—. Mi amor...—dijo Lauren suavemente—. No significó nada para mí. Te amo a ti, solo a ti.
Camila se alejó de la puerta y caminó hacia la cama donde se recostó en posición fetal abrazando una almohada mientras escuchaba el llamado de la puerta, cerró sus ojos y en silencio rogó resistir todo lo que vendría.
Lauren siguió llamando a la puerta desesperada murmurando suaves palabras de amor para Camila. Su corazón se rompió imaginando el dolor que estaría pasando su hermosa princesa.
—Por favor ojitos marrones—dijo Lauren suavemente sin escuchar que muy cerca se abría una puerta y una persona salía—. Mi amor, tienes que darme la oportunidad. Sabíamos que esto iba a pasar te dije que me dieras tiempo. No puedo hacerlo si solo tenemos veinte minutos en la casa. Te juro que se lo diré. Por favor ábreme la puerta—volvió a llamar suavemente y en ese momento sintió que alguien estaba cerca de ella.
Lauren se apartó de la puerta como si quemara al ver a la persona que estaba en el pasillo solo a unos pasos de ella y al verla a los ojos supo que había escuchado todo. Sus ojos se abrieron llenos de horror al no reconocerla.
¿Quién era esa mujer?

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