Amanecer en Vancouver

Página 3 de 3. Precedente  1, 2, 3

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Capítulo 51: "Profundamente Enamorada"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:42 pm

"Nuestro destino fue trazado mucho antes de nuestra existencia. Las personas viven y creen que no existe un plan para ellos.

Yo creo lo opuesto, pienso que el universo siempre puede conspirar para que seas fiel a tu destino. Si no es para ti entonces debes dejarlo ir. Sí es para ti entonces debes tomarlo fuertemente y luchar por conseguirlo. El destino es una pauta que tú decides seguir o ignorar. Por mi parte, mi destino tenía un nombre y un apellido: Lauren Jauregui"
"Letras de Amor" escrito por Camila Cabello

—Buenas tardes señora—dijo la mujer frente a Lauren mientras ella se le quedaba viendo fijamente.
—¿Quién eres tú? —dijo rápidamente Lauren y en ese momento la mujer frente a ella alzó la mirada encontrándose con Ryan que llegó a su lado y le dio un dulce beso en la mejilla iba con dos maletas en sus manos que rápidamente puso en el piso.
—Mi amor te presento a Dianna Agron—dijo Ryan sonriendo—. Es la nieta de Sonia, y nos ha ayudado a Jason y a mí durante algunos días porque Sonia está enferma—vio a Dianna—. Dianna ella es mi esposa Lauren Jauregui.
—Un placer—dijo Lauren extendiendo la mano que Dianna rápidamente tomó asintiendo. Lauren debía admitir que era una hermosa mujer—. Espero que Sonia ya se encuentre mejor.
—Lo está—dijo Ryan suavemente—. Ayer Dianna me acompaño por Buster y luego fuimos a cenar a ese restaurante que Sonia tanto menciona para llevarle algo a ella porque la fui a visitar.
—Me alegro entonces que ella se encuentre mejor—dijo Lauren suavemente.
—Gracias señora Jauregui—dijo Dianna suavemente y su mirada se dirigió un momento a la puerta cerrada de Camila—. Debo decirle que soy muy admiradora de su trabajo. Es usted excelente en lo que hace—Lauren asintió.
—¿Sabes que Dianna es chef amor? —dijo Ryan viendo a Lauren—. Trabaja en un restaurante de Toronto y es magnífica en la cocina—sonrió—. Hoy prometió preparar Sushi ya que tú regresabas a casa y para tus amigas.
—Mis amigas—dijo Lauren preocupada recordando a Normani y Dinah a las cuales había abandonado—. ¿Dónde están?
—En la habitación que siempre utilizan—sonrió Ryan—. Les lleve el equipaje y luego vine a buscarte a ti—rio—. Normani prácticamente trajo toda su ropa.
—Si traía mucho equipaje—respondió Lauren viéndola puerta disimuladamente.
—Traía el equipaje de Camila pero supongo que venía muy cansada—Lauren se giró para ver el rostro de Dianna que simplemente veía la escena en silencio.
—Me da gusto que esté trabajando con nosotros—dijo Lauren suavemente a Dianna—. Muchas gracias por cuidar de Ryan mientras estuve fuera.
—No fue nada señora—dijo Dianna y vio a Ryan un momento—. Ahora si me disculpan debo empezar a preparar la comida y traer sabanas limpias a las habitaciones de invitados—Lauren asintió y Dianna se retiró mientras Ryan sonreía y la veía partir.
—Ella es muy agradable—dijo Ryan suavemente y Lauren asintió.
—Es muy bonita también—dijo ella y Ryan sonrió.
—Lo es pero no tanto como tú—Ryan sonrió y tomó a Lauren de la cintura y ella respiró hondo viendo la puerta de Camila—. ¿Qué te parece si te das una ducha y te cambias de ropa de tu viaje y yo te ayudo?
—No—dijo Lauren con firmeza y se apartó de los brazos de Ryan dejándolo desconcertado. Lauren vio los ojos de Ryan tristes y respiró hondo—. Tengo que llamar a Patrick—susurró Lauren—. Adelantaron mi fecha de lanzamiento.
—¿Adelantaron tu fecha? —dijo Ryan sorprendido y Lauren asintió aprovechando esa ocasión para soltarse de sus brazos definitivamente. Sus ojos se dirigieron a la puerta de Camila y la tristeza se reflejó en su mirada mientras Ryan la observaba.
—¿Paso algo con Camila? —preguntó Ryan y Lauren lo vio un momento—. ¿Qué hacías aquí?
—¿Dónde está el imbécil de Jason? —dijo Lauren de repente sorprendiendo a Ryan—. ¿Dónde está?
—Salió desde muy temprano creo que a la ciudad—respondió Ryan.
—Quiero a ese hombre fuera de mi casa inmediatamente Ryan—la voz de Lauren fue firme—. No quiero que vuelva a entrar aquí así que llámalo o haz algo pero no quiero que pase esa puerta.
Lauren empezó a caminar por el pasillo pero Ryan la detuvo y la sintió tensarse.
—¿Por qué quieres que Jason se vaya? —preguntó Ryan—. ¿Qué es lo que pasa?
—Ese hombre no va a volver a poner un pie en mi casa mientras yo viva y quiero que dejes de ayudarlo a conseguir empleo con nuestros amigos—dijo Lauren fríamente—. Ese hombre no merece seguir aquí ni que lo ayudemos a conseguir un empleo para que deje el mediocre que tiene en estos momentos.
—Esta casa también es mía y Jason es mi amigo y es mi invitado—la vio a los ojos—. Tengo derecho a saber porque quieres correrlo.
—Simplemente no quiero que este aquí—dijo Lauren rápidamente soltándose del brazo de Ryan.
—Eso no es una respuesta, ¿Qué es lo que te pasa? —dijo Ryan preocupado y Lauren empezó a perder la paciencia—. Llegas aquí y apenas me hablas, no quieres pasar tiempo conmigo cuando tengo una semana de no verte y ahora me dices que debo de correr a Jason solo porque tú quieres cuando tienes una semana de no estar aquí y no me dices la razón. ¡¡Qué pasa Lauren!!
En ese momento se abrió la puerta y una Camila con los ojos hinchados salió de la deteniéndose en el umbral. Lauren dio un paso hacia ella y los ojos de ambas se encontraron los ojos de Camila tan apagados y tristes.
—La razón de Lauren es porque yo me voy a divorciar de Jason—susurró Camila suavemente—. Ella solo quiere ayudarme como la gran amiga que es para mí.
—¿Vas a divorciarte? —dijo Ryan sorprendido y Camila asintió.
La mirada de Camila se dirigió a Lauren que la veía con anhelo y luego la bajó totalmente dolida.
—Sí, voy a divorciarme—susurró Camila y Lauren se acercó a ella sin poderlo evitar al verla llorar.
—No llores—susurró Lauren tratando de abrazarla y Camila sollozo en sus brazos mientras Ryan solo veía la escena—. No llores por favor—la voz de Lauren estaba llena de amor.
Camila se aferró a ella fuertemente mientras Ryan simplemente daba un paso atrás viendo la escena de las dos. Su corazón se apretó al ver la desesperación con la que Camila se aferraba a Lauren pero supuso que era normal entre dos grandes amigas. Se sorprendió de lo cercana que su esposa se había vuelto con esa mujer que pronto se iría.
—Supongo que tú también regresaras a Miami—susurró Ryan—. ¿No es así Camila?
—Ella no va a ir a ninguna parte—dijo Lauren rápidamente—. Ese hijo de puta es el que tiene que irse de aquí por maltratador y poco hombre.
—Quizás yo también debería de irme—dijo suavemente Camila y Lauren negó sosteniéndola en sus brazos fuertemente—. Lauren...
—No vas a ir a ningún lado sin mí—dijo Lauren con pasión sorprendiendo a Camila que abrió sus ojos para encontrarse con la mirada perdida de Ryan que las veía sorprendido. Camila intentó apartarse pero Lauren se lo impidió acariciando su espalda tiernamente y dándole un suave beso en la mejilla y en ese momento se escucharon unos pasos.
—Oigan chicas—dijo Dinah rápidamente acercándose a ellas y al ver la cara desconcertada de Ryan decidió improvisar rápido—. Deberían invitarme al abrazo de amigas—dijo Dinah riendo y abrazándola a las dos. Golpeo a Lauren a uno de sus costados disimuladamente y sonrió con satisfacción cuando la escuchó gemir por lo bajo—. Creo que deberías darnos unos minutos, Ryan—dijo Dinah rápidamente—. Entre mujeres sabes que somos un poco temperamentales y además Normani se está quejando que su ropa no entra en el closet que le has dado. Deberías ver que puedes hacer por ella...
—Claro—dijo Ryan rápidamente viendo a Lauren besar la mejilla de Camila de nuevo mientras Dinah le sonreía casi falsamente. Ryan asintió y se retiró del pasillo. Dinah lo observó hasta que se fue y se separó de las dos. Lauren estaba fuertemente aferrada a Camila.
—Me espere todo menos que tuviera que salvarlas por estar casi declarándose en medio del pasillo—dijo Dinah rápidamente y Camila la vio—. Ya se fue pero dijeron que tendrían más cuidado.
Lauren la ignoró totalmente y se separó pegando su frente a la de Camila con dulzura. Camila literalmente se derritió por ella y Dinah respiró hondo poniéndose frente a ellas y vigilando el pasillo. ¿Qué iba a hacer con esas dos? Si Normani no la hubiera mandado a buscarlas siendo siempre tan precavida Ryan seguiría frente a ellas con la cara de sorpresa como si hubiera visto un fantasma en lugar de dos mujeres enredadas la una con la otra.
—Mi amor no es lo que crees te juro que yo no lo quiero—dijo Lauren suavemente besándole los labios lentamente—. No tienes que irte a ningún lado y sobre todo no tienes que fingir que eres mi amiga. Eres más que mi amiga eres la mujer que yo amo, y me duele que no me dejaras explicarte. Él no significa nada para mí, no en el sentido que crees. Tú eres la mujer que amo y que deseo con todo mi corazón. Y te juro que voy a hablar con él hoy mismo.
—¿Por qué mejor no entramos a la habitación? —dijo Dinah suavemente y Lauren se giró para verla. Camila observó su perfil de Lauren con tanta devoción que Dinah sintió un nudo en la garganta. Camila lentamente beso el mentón de Lauren haciéndola suspirar. Dinah las vio con ternura estaban profundamente enamoradas.
Las tres entraron a la habitación mientras a lo lejos había una persona observando la escena sorprendida mientras llevaba unas sábanas limpias en sus manos que habían terminado en el piso.
Solo había visto a Dinah Jane Hansen, la famosa cantante, girarse ante dos mujeres que se veían con tanta adoración que desde su lugar lo había podido presenciar. Dianna entonces supo con certeza que no se había equivocado en lo que había escuchado.
La cantante Lauren Jauregui estaba siéndole infiel a Ryan y nada más y nada menos que con la esposa de su mejor amigo.
En el momento que Lauren escuchó que Dinah cerraba la puerta tomó el rostro de Camila y se dirigió a sus labios desesperadamente. Camila respondió con la misma ansia contenida que Lauren pegándola a ella como si quisiera fundir su piel contra su propia piel. Lauren profundizó el beso mientras Dinah se giraba dándoles la espalda un poco sonrojada ante la escena y pensando en que a pesar de adorarlas las envidiaba. Ella quería eso, ella quería que Normani la viera del mismo modo en que Camila veía a Lauren y viceversa.
Dinah quería que Normani la besara con tanta pasión contenida como Camila lo estaba haciendo con Lauren. Ella quería muchas cosas pero posiblemente en su destino no estaba escrito encontrar el amor o quizás no con la persona que ella quería.
Se giró un momento viendo que el beso desenfrenado se había convertido en algo tranquilo, sincero y tierno. Un beso que era el reflejo del amor que ambas se tenían.
—No vuelvas a alejarme por favor—dijo Lauren suavemente contra los labios de Camila—. Eres todo mi mundo Camila y no quiero perderte. Quiero explicarte como...—Camila le puso un dedo sobre los labios dulcemente.
—No hay nada que explicar—susurró tiernamente—. Yo sé lo que pasa y lamento mucho haber reaccionado así. Los celos me ganaron pero prometo que aprenderé a controlarlos. Lo voy a hacer.
—Solo te pido que me des unas horas para poder hablar con Ryan a solas. Sé que voy a lastimarlo pero quiero tratar de no hacerlo sufrir mucho.
—Deben ser más cuidadosas—dijo Dinah y ambas se giraron hacia ella, habían olvidado que ella estaba presente en la habitación.
—¿Por qué lo dices? —preguntó Lauren y Dinah las vio con ironía.
—Cuando llegue estaban prácticamente rodeadas la una de la otra—susurró Dinah—. Y esa forma de "rodearse" se veía de todo menos amistosa. Solo les falto gritar que había algo entre ustedes.
—Hay una nueva mujer de servicio—dijo Lauren suavemente—. Cuando estaba llamando a tu puerta creo que me escuchó lo que decía—Camila abrió los ojos como platos—. No estoy segura pero hablare con ella. No quiero que Ryan se entere por otra persona que no sea yo.
—¿Y que decías? —preguntó Dinah y Lauren la vio a los ojos.
—Lo que le dices a la persona que amas con locura—le acaricio la mejilla a Camila y sonrió—. Esa persona que es todo tu mundo y piensas que la estás perdiendo. Debes prometerme que vas a confiar en mí—se dirigió a Camila.
—Ahora Ryan sabe que me voy a divorciar de Jason—susurró y Lauren asintió.
—También sabe que yo no quiero que ponga un pie en esta casa—dijo Lauren suavemente—. No voy a dejar que ese hombre vuelva a acercarse a ti.
—En eso estamos totalmente de acuerdo—dijo Dinah asintiendo—. Ese hombre jamás podrá volver a hacerte daño ni a golpearte nunca más—Camila se giró viendo a Dinah con miedo, y luego a Lauren que la veía sin mucha sorpresa en el rostro.
—Te pega ¿Verdad? —preguntó Lauren y la mirada de Camila bajó avergonzada pero Lauren le subió el rostro para verla a los ojos—. No es solo cuando tienen relaciones es siempre. El hijo de puta ese te golpea.
Camila sintió que las lágrimas volvían a llenar sus ojos y Lauren la abrazo suavemente mientras su mirada se encontraba con la de Dinah que asentía confirmando ese horrorosa verdad.
—Te juro por el amor que te tengo que ese hombre jamás volverá a tocarte ni a hacerte daño—dijo Lauren sintiendo que el odio por Jason crecía en proporciones desmesuradas por cada lágrima que Camila derramaba—. Vamos a contratar a los mejores abogados y vas a quedar libre de ese animal.
—Lauren perdóname...—Lauren negó rápidamente mientras la abrazaba—. Yo quería decirte pero no sabía como...
—Yo creo que me hacia una idea que no eran solo marcas cuando tenían relaciones—dijo Lauren suavemente—. Estuve aplicándote la medicina toda la semana y note en tu cuerpo otros golpes—le acaricio la espalda lentamente—, pero no quise decirte nada porque estaba esperando que tú me lo dijeras.
—No sabía como decírtelo sin que sintieras que era una cobarde que a pesar de haber vivido toda su infancia siendo golpeada y maltrataba había caído de nuevo con otro hombre—Camila sintió tristeza—. No quería que pensaras que era una mujer tonta que no tenía ni un poco de amor propio.
—Yo jamás pensaría eso de ti mi amor—Lauren le beso la mejilla tiernamente y la vio a los ojos—. Si tú eres lo más hermoso que existe en este mundo y la mujer perfecta ante mis ojos. Solo mírate—la voz de Lauren era de admiración—. Eres la mujer más preciosa, talentosa, inteligente, hermosa y especial que conozco.
Dinah sonrió cuando una sonrisa apareció en el rostro de Camila al escuchar las palabras de Lauren. Eran una hermosa pareja y ella iba a apoyarlas hasta el final.
—Mereces el mundo entero—dijo Lauren apasionadamente—.Y yo voy a demostrarte que cuando el amor es verdadero y es sincero puedes ser feliz todos los días y cada lágrima que derramaste en el pasado puede convertirse en una sonrisa. No todo es sufrimiento cuando dos almas que eran afines desde el inicio se encuentran. Tú eres lo que busque toda mi vida Camila Cabello, y no pasara un solo día sin que te diga lo honrada y especial que me siento de tenerte a mi lado. Ya verás que vamos a salir de todo esto y dentro de unos años cuando tengamos nuestra familia y seas mi esposa recordaremos esto con una pequeña sonrisa al saber lo lejos que llegamos desde este momento.
—¿Tu esposa? —susurró Camila pegando su frente a la de Lauren que le sonrió.
—¿Qué pensabas que había otra opción? —sonrió Lauren negando levemente y viéndola a los ojos mientras sonreían—. No vas a escaparte de mí señorita Cabello y si eso significa que tengo que darte mi apellido o que tú me des el tuyo estoy más que feliz de hacer lo que quieras.
—No quiero escapar—susurró Camila tiernamente—. Quiero todo lo que pueda tener si voy a estar a tu lado.
—Para mí esto es para siempre Camila Cabello—dijo Lauren dándole un suave beso—. Estoy perdidamente enamorada de ti y vas a tener que soportarme en tu vida digamos que para siempre. Será un sacrificio—sonrió dándole un guiño juguetón.
—Que hermoso sacrificio—dijo Camila totalmente radiante y feliz mientras la besaba—. Que empiece ya por favor...
—El amor empezó desde el momento en que vi tu foto aquella noche en las gradas de mi viejo instituto—Lauren se acercó a Camila y la besó profundamente.
Dinah empezó a aplaudir unos minutos después, y tanto Camila como Lauren sonrieron separándose y viendo que Dinah se limpiaba unas lágrimas.
—Esto es tan hermoso—susurró dejando su lado de broma y siendo totalmente sincera y sintiéndose vulnerable—. Ustedes dos son perfectas juntas son...—el llanto interrumpió a Dinah y la sonrisa de Lauren poco a poco se fue borrando al ver a su amiga de esa forma.
—¿Dinah? —dijo Lauren soltándose de los brazos de Camila y acercándose a su amiga preocupada—. ¿Dinah que pasa?
Dinah simplemente la abrazó fuertemente y Lauren se quedó con la mirada perdida se giró un poco y sus entraron en contacto con los de Camila que las veía con tristeza.
—Dinah, por Dios dime que pasa —dijo Lauren acariciándole la espalda tiernamente y la escuchó llorar fuertemente.
—Ella jamás va a quererme—logró entender Lauren que Dinah murmuraba y sus ojos se abrieron como platos—. No voy a tener jamás lo que tú tienes.
—¿Quién no va a quererte? —preguntó Lauren con ternura.
—Normani—susurró Dinah y Lauren supo que si no hubiera estado abrazada a ella se habría desmayado—. Normani no va a quererme como yo la quiero. Yo la amo Lauren. La amo tanto y ella jamás se va a fijar en mí.
Lauren palideció y sus ojos verdes consternados se encontraron con los marrones de Camila que se veían llenos de tristeza y en ese momento lo asimilo. Dinah Jane estaba enamorada de Normani Kordei lo que significaba que Dinah le gustaban las mujeres, y eso era algo que jamás hubiera esperado.
Ryan suspiró mientras entraba a la habitación de Normani que sorpresivamente tenía todo perfectamente organizado. La cara de sorpresa de Normani fue grande al verlo.
—Hola Ry—dijo sonriéndole pero al ver la cara de incertidumbre de Ryan su sonrisa vacilo un poco.
—Hola Mani—trató de sonreír Ryan y entró en la habitación.
Normani se acercó a él y lo abrazó tiernamente y Ryan correspondió su abrazo.
—Me da gusto verte Ryan—se separó y se vieron a los ojos—. ¿Has tenido unas buenas vacaciones?
La sonrisa de Ryan vacilo y se sentó en la orilla de la cama con un suspiró.
—En realidad pensé que iban a ser diferentes—Normani lo vio sintiendo tristeza por él—. Pero no han sido como las esperaba.
—¿Por qué dices eso? —dijo Normani suavemente sentándose a su lado.
—Porque Lauren está muy diferente hay algo en ella que ha cambiado y no puedo identificar que es—Normani sintió un nudo en la garganta al escucharlo.
Ryan era un buen hombre pero lamentablemente Lauren no lo amaba de la misma forma en que él la amaba a ella y era algo que iba a ser difícil para él de entender.
—Yo a Lauren la veo muy bien Ryan—respondió Normani tratando de sonar convincente.
—Claro que no lo percibes—dijo Ryan suavemente—. Y es porque contigo Lauren está muy bien—suspiró—. El cambio solo ha sido conmigo y no entiendo porque.
—Yo creo que te estas imaginando cosas—Ryan suspiró.
—Creo que Camila no es una buena influencia para ella—dijo rápidamente y Normani contuvo la respiración pensando que Ryan sospechaba algo—. Esa amistad que tienen ellas dos no termina de agradarme del todo.
—¿No te agrada? —Ryan negó con la cabeza recordando el abrazo que las había visto compartir en el pasillo.
—Lauren ha cambiado mucho y creo que es por ella—susurró—. Jason dice que es una mujer manipuladora que no es lo que aparenta ser—Normani simplemente desvió la mirada—. Ahora que se va a divorciar creo que es una mala influencia para Lauren. Ella no quiere luchar por su matrimonio a pesar de todos los problemas que pueda tener. Jason y ella no se respetan, se son infieles el uno al otro y no tienen respeto por su matrimonio y no quiero que Lauren tenga esa clase de influencia en su vida.
—¿Infieles el uno al otro? —Ryan asintió y Normani abrió los ojos como platos.
—Camila le ha sido infiel a Jason muchas veces—dijo suavemente Ryan—. Y él también. No quiero que Lauren este rodeada de personas que tiene ese tipo de concepto del matrimonio—la vio a los ojos—. Sé que tú no conoces a Jason pero has convivido con Camila y supongo que ahora tienes una idea de ella.
Normani asintió e iba a responder cuando Ryan la interrumpió.
—Lauren me pidió que le dijera a Jason que se fuera de la casa—Normani lo vio sorprendida y Ryan suspiró—. No quiero tener que ver nada con sus problemas de divorcio y esas cosas y si Jason se va quiero que también Camila lo haga.
—Ryan creo que todo esto que me dices es...—Ryan asintió y puso su rostro entre sus manos.
—Sé que seguramente no tienes idea de lo que te estoy hablando, pero necesitaba hablar con alguien y tú eres mi mejor amiga—Ryan suspiró—. Camila ha sufrido mucho y yo entiendo eso. Jason la trata como basura pero son sus problemas, es su matrimonio y son sus diferencias. Pero últimamente Lauren se la vive con ella. Pasan tanto tiempo juntas que tengo miedo que ella pueda influenciarla de cualquier forma.
—Creo que Lauren no es de las mujeres que se dejan influenciar Ryan—dijo Normani viéndolo—. Y tú mejor que nadie deberías saber el tipo de mujer que es y las convicciones que tiene—eso último Normani lo dije suavemente.
—Yo sé qué tipo de mujer es Lauren y como es pero...¿Has visto la relación que tienen esas dos? —dijo Ryan suavemente—. Hace unos minutos no sabías donde terminaba una y empezaba la otra del abrazo que se estaban dando frente a mí.
Normani abrió la boca sorprendida sin poderlo creer y desvió la mirada al ver que Ryan la veía. ¿Frente a Ryan? Se habían vuelto locas las dos.
—Parecen hermanas y tienen apenas unos días de conocerse—Normani cerró los ojos negando casi imperceptiblemente.
¿Hermanas? Normani no sabía si reír o llorar podría definir la relación de esas dos de todas formas menos fraternal.
—Yo creo que no deberías de meterte —dijo Normani—. Sabes que las mujeres podemos ser un poco temperamentales y seguramente Lauren está apoyando a Camila con lo de su divorcio. Son muy unidas y se quieren mucho quizás tienen más en común de lo que te imaginas.
—Eso dijo Dinah—sonrió Ryan—. Espero que no sea lo de las infidelidades y que no quieran a sus esposos—dijo Ryan en broma pero Normani casi palideció al escucharlo.
—¡NO! —dijo fuertemente asustando a Ryan.
—Oye, solo estoy jugando—dijo Ryan suavemente—. Jamás pensaría eso de Lauren. Ella es una mujer con moral y valores y además me quiere y sé que jamás me haría daño.
—Lauren también es humana y todos nos equivocamos—Ryan la vio a los ojos y Normani apretó sus manos nerviosa—. Tú la tienes como la mujer perfecta pero debes recordar que ella también tiene cosas que malas como tú y como yo. Así somos los humanos, nos equivocamos y muchas veces aprendemos de esos errores. Puede ser que eso sea lo que le pasa a Camila. Sé equivoco eligiendo un hombre que la maltrata verbalmente y físicamente.
—Bueno Jason puede ser un canalla en muchas cosas pero no creo que sea un golpeador—dijo Ryan suavemente y Normani desvió la mirada—. ¿No lo hace verdad?
Normani no respondió y Ryan que la conocía perfectamente supo que algo no estaba bien.
—¿Le pega? —volvió a preguntar.
—Eso no me corresponde a mí decirlo—dijo Normani suavemente—. No lo sé, lo único que sé es que si es así me alegro que lo deje por poco hombre, infeliz.
—Jason ha tenido una vida muy dura y tiene un pasado muy difícil como el tuyo Normani—susurró—. Su madre lo abandono y su padre lo golpeaba y lo maltrataba. Lo hizo durante todos los años del instituto y seguramente siguió haciéndolo cuando yo me fui de Miami por la beca de basketball que gane.
—Lo que te sucediera en el pasado jamás va a ser excusa para las equivocaciones en el presente—dijo Normani viéndolo—. El pasado te marca pero está en ti como ser humano no repetir los errores que en algún momento hicieron contigo. Si eres un hijo abusado, tú no haces lo mismo con tus hijos, si eres una mujer maltratada tú no maltratas. Si lo haces entonces sigues viviendo en un ciclo vicioso y te atrapas en eso a lo que tanto temías. Te vuelves como la persona o las personas que tanto daño te han hecho. No podemos justificar los errores que cometemos en nuestro presente por algo que ya paso. No hay excusas para repetir un patrón que tanto daño ha hecho.
—Yo no estoy justificando a Jason—dijo Ryan—. Jamás lastimaría a una mujer en mi vida, sea Lauren o cualquiera. Solo que él tuvo un pasado muy difícil y no creo que repita lo mismo, es como tú dices.
—Bueno entonces quizás en lugar de juzgar la relación que ellas tienen solo por palabras vacías de un tipo que podría mentirte deberías saber que existe otra versión que es la de Camila—dijo Normani suavemente—. Posiblemente ella no opine lo mismo. No juzgues a las personas por lo que te dicen sin realmente conocerlas. Puedes llevarte una sorpresa. Una enorme sorpresa.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 52: "La De La Mala Suerte"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:43 pm

"Quiero que el amor al fin conteste, ¿Por qué siempre soy yo la de la mala suerte?"
"La De La Mala Suerte" Jesse & Joy

—¿Sabes que dentro de unos días voy a ser un hombre muy rico? —dijo Jason mientras besaba a una mujer que estaba desnuda a su lado—. Tendré tanto dinero que todos los que un día no creyeron en mi terminaran besando mis pies.
—¿Y de dónde vas a sacar tanto dinero, guapo? —dijo la mujer acariciándole el pecho con una uña de color rojo.
—Eso no puedo decírtelo porque no necesitas saberlo—sonrió Jason—. Solo sé que a cambio de secretos la gente puede dar mucho dinero.
—¿Qué tipo de secretos? —dijo la mujer sensualmente y Jason rio.
—Secretos que...—en ese momento el teléfono que estaba a su lado vibró y Jason lo tomó rápidamente pensando que podría ser uno de los periodistas interesados en su nota. Eran mensajes de Ryan.
Jason puso cara de fastidio mientras los abría. Y a medida que empezaba a leer se fue sentando en la cama.
"Jason, las chicas acaban de regresar y algo ha pasado. Creo que lo mejor sería que regresaras a la casa y hablaras con tu mujer, parece ser que tiene algo que decirte y Lauren no quiere que entres a la casa tratare de hablar con ella y entretenerla para que no te vea mientras tu vienes y arreglas las cosas con tu esposa"
"¿Arreglar que cosas? ¿Por qué tu mujer me quiere fuera de la casa?"
Respondió Jason
"Creo que eso le corresponde a tu esposa decírtelo"
Fue la respuesta de Ryan mientras Jason insultaba mentalmente a la idiota de Camila. ¿Qué habría hecho esta vez?
"Voy para allá ahora mismo"
Jason maldijo fuertemente levantándose de la cama busco su ropa rápidamente y empezó a vestirse.
—¿A dónde vas tan rápido? —preguntó la mujer cubriéndose con la sabana.
—¿Cuál era tu nombre? —fue la respuesta de Jason y la mujer rio suavemente.
—No te lo dije y no importa—sonrió—. Pensé que íbamos a pasar todo el día en la cama.
—Surgió algo importante y tengo que irme—dijo Jason sonriendo—. Posiblemente vuelva a ese lugar tan importante en el que te encontré—su risa se escuchó en la habitación y la sonrisa se borró del rostro de la mujer—. ¿Cobras por hora?
—Tú no soportas ni la hora cariño—dijo ella con ironía—.Tómalo como una muestra de generosidad y de bienvenida a Canadá—dijo recostándose en la cama—. Que te diviertas en tus cosas importantes.
Jason la vio con furia contenida, pero simplemente se puso su camisa mientras salía de la habitación. Ahora había cosas más importantes que hacer, y la primera era hablar seriamente con Lauren Jauregui.
Lauren pasó un brazo por los hombros de Dinah mientras se sentaba a su lado en la cama. Dinah se había calmado un poco y sostenía un vaso con agua que Camila le había dado. Camila se sentó al lado de Lauren y rápidamente sintió la mano de Lauren en su regazo la cual tomó y entrelazó con la suya con amor.
Lauren sintió los suaves labios de Camila en su mejilla y cerró los ojos llenándose de amor. Pero en ese momento Dinah era su prioridad.
—No sabía como decirte—dijo Dinah rompiendo el silencio mientras Lauren simplemente escuchaba—. Nunca me creí con la valentía suficiente para hablarlo con ustedes y mucho menos decirlo en público. No soy una mujer valiente y no me gusta hablar de mi vida privada mucho menos de mis preferencias sexuales. Me avergüenzo un poco.
Camila soltó la mano de Lauren y se sentó al lado opuesto también abrazando a Dinah y dándole su apoyo. Dinah le sonrió al sentir el suave beso que Camila le dio en la mejilla.
—Camila lo sabía—Lauren la vio a los ojos un momento—, y Normani también lo sabe.
—¿Mani? —preguntó Lauren sorprendida haciendo que Dinah simplemente asintiera mientras tomaba un trago de agua.
—Se los dije esta semana—susurró Dinah—. No había tenido la oportunidad de hablar contigo, pero le pedí a Mani y a Camila que no te lo mencionaran porque yo quería decirte que soy gay.
Dinah bajó la mirada y Lauren lentamente levantó su rostro por el mentón haciendo que la viera a los ojos.
—No tienes nada de que avergonzarte Dinah—dijo Lauren con ternura—. No conmigo, ni con nadie. Eres una mujer valiosa e independiente que tiene derecho a amar a quien la haga feliz. No importa quien sea. Cada ser humano tiene derecho a experimentar el amor de la manera en que está destinado. Algunas mujeres lo experimentan con un hombre y viceversa.
—Y esa es la aceptada por nuestra querida sociedad y la que nunca van a juzgar ni a ver mal—dijo Dinah con dolor y Lauren sonrió con tristeza asintiendo.
—Que el amor entre personas del mismo sexo no sea bien "visto" ante una parte de la sociedad que vive sumergida en el pasado que se basa en la discriminación, y que son estúpidos, y con mente cerrada no significa que deje de ser verdadero y que no sea un amor real—dijo con seguridad—.Veme a los ojos—susurró Lauren y Dinah lo hizo—. Yo estoy enamorada de otra mujer y eso no me condiciona como persona ni mucho menos limita mi talento. Al contrario, me hace pensar que el límite es el cielo porque me siento en paz conmigo misma, me siento real y me siento libre. Yo también prefiero a las mujeres. Me encantan las mujeres y estoy apasionadamente enamorada de una.
Los ojos de Camila y Lauren se encontraron y en esos ojos marrones Lauren vio tanto amor que se sintió invencible. Amaba con locura y era totalmente correspondida.
—Pero jamás lo has confesado públicamente—acertó Dinah y Lauren suspiró para luego asentir dándole la razón.
—¿Importa tanto lo que piense la gente a tu alrededor? —susurró Lauren—. Que tú y yo estemos en el medio público no significa que ellos pueden decidir a quién amas y lo que eres como persona y pueden juzgarte si no haces lo que ellos "aceptan". Somos dos seres humanos iguales que todos los demás ¿Qué si somos figuras públicas? Sí, lo somos. Pero eso no nos hace menos humanos ni nos hace más que los demás. Seguimos siendo dos mujeres que simplemente buscan la felicidad. Ellos no tienen derecho a juzgar ni a elegir de quien te enamoras.
—Pero mi carrera...—dijo Dinah con lágrimas—. Si digo lo que en realidad soy mi carrera se arruinara. Yo vivo por mi música Lauren es lo único que tengo en este mundo. No tengo nada. Mi familia no me quiere, y la persona que yo amo no corresponde mis sentimientos.
Lauren bajó la mirada sabiendo que era una posibilidad pero Dinah era una mujer talentosa. Una artista que inspiraba con su voz y sus melodías. Y le dolía saber que posiblemente en cuanto al amor tuviera razón, Mani no la correspondía.
—¿Te lo dijo ella? —Dinah rápidamente negó.
—Ella no lo sabe Lauren—Dinah sonrió con tristeza—. Confesarle que era gay fue lo suficientemente difícil y eso que estaba borracha—dijo irónicamente— ¿Te imaginas si le digo que la quiero y que estoy enamorada de ella? Seguramente me hubiera tirado del coche y ahora tendrías que estar haciendo una campaña de rescate "Dinah Jane perdida en las montañas" —dijo con lágrimas.
Lauren rio suavemente y le acarició el cabello con ternura sintió la mano de Camila acariciar su mejilla y sus ojos se encontraron. Lauren sintió el golpe del amor tan fuerte que sintió todo su cuerpo estremecerse y vio como Camila contenía el aliento posiblemente sintiendo lo mismo. No creía que fuera posible contener tanta pasión. Lauren besó la mano de Camila que estaba en el hombro de Dinah y se dio cuenta que su amiga la veía con tristeza.
—Se les sale por los ojos—dijo Dinah suavemente y Lauren la vio
—¿Qué? —preguntó Camila.
— El amor—sonrió Dinah—, cualquiera que pueda verlas a los ojos va a notar que sea aman. Y yo quiero vivir eso con desesperación. He tenido relaciones con algunas mujeres pero nunca terminan bien. Yo jamás he querido comprometerme y se terminan aburriendo de ser simplemente mi "sucio secreto" —Dinah suspiró.
—El amor es un sentimiento muy curioso—dijo Lauren viendo a su amiga un momento y recordando lo que unos días atrás Normani le había dicho en el coche. Dinah no sabía que a Normani también le gustaban las mujeres—. Llega cuando menos te lo esperas y con quien menos te lo esperas, nunca me imaginé que tú y Normani.
—No existe un Normani y yo—dijo Dinah rápidamente—. No de la forma en que tú lo unes con el amor. Solo somos amigas y prefiero conservar su amistad que arruinarla confesándole mis sentimientos y que se aleje de mí.
—¿Y cómo sabes que se va a alejar? —preguntó esta vez Camila.
—Porque a ella no le gustan las mujeres—dijo Dinah firmemente y Camila y Lauren compartieron una mirada.
—Muchas veces vale la pena ser valientes una vez aunque el resultado no sea lo que esperas, que ser cobarde toda tu vida escondiéndote en el "qué hubiera pasado" —dijo Lauren viendo a Dinah—. ¿Quieres pasar toda tu vida deseando el amor y viviendo solo de ver a Normani?
—Normani no es gay—repitió Dinah—. Ahora resulta que se va a convertir en gay por mí.
—Tú no decides de quien te enamoras—dijo Camila suavemente—. Yo jamás pensé enamorarme de una mujer y ahora Lauren es toda mi vida—Dinah la vio y luego bajó la mirada a sus manos.
—Solo para que sepan—dijo Dinah levantándose un momento—. Ya soy gay ¿De acuerdo? Sé que me gustan las mujeres y eso no cambia nada. No va a cambiar el hecho de que a Normani no le gusten y que ella sea novia del tal guitarrista imbécil que toca para ti—señalo a Lauren y luego a Camila—. ¿De qué sirve que crea en el destino y todas esas cosas que hablas de las almas nobles unidas en tus libros? Eso no va a cambiar el hecho de que Normani jamás se va a fijar en mí y que nunca voy a tener esta miel y este tipo de amor enfermizo constante que las rodea a ustedes dos. Si ella me quisiera o me diera una oportunidad podría tratar de enamorarla y de hacerla feliz—las vio con desesperación—. Solo necesito una señal de parte de ella para luchar y gritarle al mundo que la quiero. Pero ella jamás se va a fijar en mí. Porque les anuncio que ella no es gay, y yo no tengo buena suerte en el amor.
—A Normani también le gustan las mujeres—dijo Lauren finalmente y Dinah la vio a los ojos fijamente.
—Y no me vengas con el sermón de que las almas afines y que deben de...—Dinah se detuvo—¿Qué dijiste? —preguntó y Lauren respiró hondo y se levantó tomando las manos de esa mujer que había sido su mejor amiga desde que había empezado su carrera.
—Creo que hay algo que debes saber Dinah y Camila también ya que no conoce toda la historia—Lauren vio a Camila un momento—. No sé si yo soy la indicada para decírtelo pero creo que mereces saber que tienes una oportunidad con ella si quieres intentarlo porque ella también tiene gusto por las mujeres y estoy segura de eso.
—¿Y tú como sabes eso? —dijo Dinah rápidamente—. ¿Cómo estas tan segura? Normani apenas habla de su madre y su infancia. Y tiene novio.
—Porque dos años atrás—Lauren suspiró—... porque dos años atrás Normani y yo tuvimos "algo" y quizás estuvimos juntas.
—Trabaja contigo...¿Qué es ese algo que tuvieron exactamente?—respondió Dinah pero Lauren negó con la cabeza.
—Estuvimos juntas y no tenía nada que ver con lo laboral—susurró Lauren suavemente—. Ella y yo...creo que dormimos juntas.
—¿Crees que durmieron juntas? —dijo Dinah casi pálida y Lauren suspiró asintiendo.
—Normani no vino a un casting para uno de mis videos y no fue así como la conocí, Dinah—empezó a explicar Lauren, y Dinah le soltó las manos—. Normani era bailarina en un bar nudista y era adicta como yo—se vieron a los ojos—. Una noche yo contrate sus servicios como bailarina, vi que era una mujer que necesitaba dinero y tenía ese cuerpo de diosa que me gustó al instante, y le propuse acostarse conmigo a cambio de droga y dinero. Ella aceptó. Nos fuimos juntas del bar y...las cosas se complicaron un poco. Las dos estábamos muy drogadas y pasaron cosas—vio a Dinah a los ojos—. Normani es bisexual como yo, Dinah.
Dinah palideció y Lauren empezó a tratar de recordar esa noche en la que Normani había terminado en el hospital y la cual jamás había hablado con nadie. Era la hora de que Dinah lo supiera sobre todo si estaba enamorada. Los ojos de Dinah viajaron de Lauren a Camila una y otra vez confundida y Lauren suspiró sabiendo que Camila tampoco conocía toda la historia.
¿Era el momento de decirlo?
¿Cometería un error?
Lauren no lo quería pensar más así que simplemente empezó a hablar sobre esa noche. Una noche que Normani y ella jamás habían revelado a alguien más. La noche en que Lauren Jauregui tocó fondo al igual que Normani y se convirtieron en mejores amigas, con un oscuro pasado.
—Después de salir del bar...—empezó a narrar Lauren—. Normani subió a mi camioneta...

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 53: "Soledad"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:44 pm

"I would give my life away if it could only be the same. Cause' I conceal the voice inside of me that is calling out your name"
Soledad del Album "Impossible" de Dinah Jane Hansen

FLASHBACK
DOS AÑOS ATRÁS...
—¿Cómo te llamas? —dijo Lauren mordiéndose el labio mientras veía las piernas de la hermosa mujer que iba a su lado perdida en sus pensamientos mientras la cantante subía la división que la separaba de la mirada de su chofer.
—Normani Kordei—dijo suavemente la mujer y Lauren extendió su mano tocándole la pierna lentamente.
—Eres hermosa, Normani—dijo Lauren con la voz ronca y Normani se giró hacia ella viéndola un momento.
—¿Dónde la tienes? —dijo rápidamente y Lauren sonrió sacando de su chaqueta una bolsa que le mostró a Normani la cual prácticamente se la arrebato de las manos.
—Podrás hacerlo tranquilamente cuando lleguemos al hotel—dijo Lauren viéndola y sonriendo seductoramente—. Podremos hacerlo juntas, desnudas en la cama.
Normani la vio fijamente mientras Lauren le sonreía había algo en ella que se veía tan destruido. Tenía unos ojos verdes preciosos y expresivos. Y en ese momento se veían tan apagados. Normani lo podía ver porque se sentía igual que ella.
—No sabía que fueras gay—dijo Normani rápidamente y la sonrisa de Lauren se borró de su rostro.
—No me gusta etiquetarme, solo soy una apreciadora de la belleza—dijo Lauren con un guiño de ojo—. Además hay muchas cosas que no se saben de mí en los medios—respondió viéndola a los ojos—.Me dijeron en el club que tú eras de las que guarda silencio a cambio de una buena cantidad de dinero sobre la identidad de los clientes que te visitan—sonrió Lauren—. Yo voy a pagarte miles de dólares y te daré una buena dosis que te dejara en las nubes y el mejor sexo de tu vida.
—Te tienes mucha confianza—dijo Normani viéndola de arriba abajo y sonriendo sensualmente—. Me gustan las mujeres decididas.
—Y a mí me gustan las mujeres que tienen un cuerpo como el tuyo—dijo Lauren haciendo reír a Normani que se acercó a ella lentamente hasta sentir la respiración de Lauren sobre su rostro.
—Jamás me he follado a una celebridad tan linda como tú—dijo Normani vulgarmente y Lauren se mordió el labio viéndola fijamente a los ojos y sonrió.
—¿Te gustan las mujeres? —Normani asintió viéndola a los ojos y Lauren se acercó un poco más—¿Qué tanto?
—Más que los hombres—Lauren le guiño un ojo y se acercó besándola lentamente mientras Normani se aferraba a la bolsa de heroína y Lauren sonreía contra sus labios tomándole la mano.
—No te preocupes—dijo Lauren—. Es la mejor que existe...—se refirió a la droga.
—¿Traes una jeringa contigo? —dijo Normani rápidamente y Lauren rio y negó con la cabeza.
—Tengo un aparato que me costó miles de dólares en un lugar que jamás te imaginarias, y que seguramente vas a amarlo para inhalarla y no daña tú piel. Soy una artista y debo de cuidarme así que compro los mejores juguetes del mundo para desconectarme de el, pero para probarlo tienes que esperar a llegar al hotel para que nos perdamos juntas. Estoy segura que será una noche memorable, Normani—dijo Lauren riendo—. ¿Puedo decirte Mani?
—Puedes decirme como quieras—Lauren volvió a besarla lentamente y pegó su cuerpo al de ella. Sintiendo las curvas de Normani bajo sus dedos que tocaban la piel expuesta de su cuerpo. Aquella seguramente sería una noche que prometía ser muy especial.
FIN DEL FLASHBACK

Dinah observó a Lauren un momento mientras trataban de ordenar los pensamientos que estaban llenando su mente en esos momentos. El dolor de saber que sus amigas le habían mentido de esa forma hacia que le doliera el corazón.
—Parece que existen muchas cosas de las que yo jamás me entere hasta hoy—dijo Dinah acusándola mientras Camila veía la escena aun sentada en la cama.
—Lo mismo puedo decir yo de ti, Dinah—respondió Lauren suavemente y ambas se vieron a los ojos.
—¿Fue esa la vez que Normani tuvo la sobredosis? —Lauren asintió y Dinah se giró dándole la espalda—. ¿Te acostaste con ella? —Lauren respiró hondo y vio a Camila levemente que la veía aun sentada en la cama.
—No lo recuerdo—dijo Lauren sencillamente—. Las dos nos drogamos, y sinceramente no recuerdo nada de lo que paso hasta que desperté.

INICIO DEL FLASHBACK
DOS AÑOS ATRÁS.
LAUREN'S POV
La euforia había pasado, y todo lo que quedaba en mi cuerpo era la soledad y la tristeza que me invadía al saber que estaba de nuevo envuelta en la desastrosa realidad que era mi vida. La necesidad de más droga llenó mi cuerpo y trate de luchar contra ella. No podía hacerme dependiente, no podía dejarme caer de esa forma. Sabía las consecuencias de mis actos y cada vez que quería mandar todo a la mierda y morirme de una vez la voz y el rostro de mi madre aparecían frente a mí diciéndome que siguiera adelante. Que no me convirtiera en lo que tanto había temido. Que no me convirtiera en mi padre. Y por eso luchaba por no convertirme en dependiente aunque eso causara más dolor a mi cuerpo que la propia tristeza de mi alma.
Mis ojos pesadamente se abrieron y escuche como alguien vomitaba a mi lado y en ese momento me di cuenta que había alguien en mi cama. Mi mente trató de recrear la noche anterior pero ninguna imagen llegó. Me incorpore y vi a la mujer que había traído de bar vomitando y completamente pálida y desnuda al igual que yo.
—¿Qué pasa? —dije moviéndola y dándome cuenta que estaba totalmente fría mientras la escucha casi ahogarse. Trate de sentarme en la cama y entre el mareo que tenía y la horrible sensación de necesidad de consumir, tomé el teléfono de la habitación mientras marcaba el número de la habitación de mi manager, Patrick.
Mientras lo hacía deje de escuchar a Normani vomitar y me gire para encontrarla sin moverse sobre la cama y mi corazón se detuvo mientras escuchaba la voz de mi manager al otro lado del teléfono.
—Normani—dije moviéndola y no hubo respuesta ni sentí ningún movimiento de su parte, y en ese momento pensé la horrible verdad—. Dios mío.
—Lauren...—decía la voz de mi manager al teléfono—. ¿Lauren que pasa?
—Pide una ambulancia—dije rápidamente—. Creo que tengo alguien con sobredosis.
—¿Alguien con sobredosis? —dijo Patrick mi manager preocupado.
—No tengo tiempo de explicar Patrick—dije poniendo dos dedos sobre el cuello de Normani para sentir su pulsó el cual era muy débil—. Necesito que vayamos al hospital ahora mismo.
FIN DEL FLASHBACK.

—Normani no despertaba aunque yo intentaba moverla y que me respondiera estaba muy mal—dije suavemente—. En ese momento me di cuenta que ella posiblemente estuviera muerta en mi habitación de hotel y la sangre se me congeló. Llame a mi manager y todo lo manejamos muy herméticamente y así creamos la historia del casting—vio a Dinah a los ojos—. Y eso fue lo que le dijimos a todo el equipo.
—Incluida yo—Lauren asintió y Dinah respiró hondo.
—La situación fue muy difícil, Dinah—dijo Lauren—. Investigando un poco descubrí la situación de Normani y su familia. La vi tan perdida en el mundo de la droga como yo y quise ayudarla y borre el historial de su vida y le di un trabajo decente del que no se avergonzara haciendo algo que amaba. Poco a poco yo me estaba consumiendo y ver la gravedad que pasó Normani me ayudó a tratar de salir de todo eso y las tres nos volvimos amigas.
—Luego yo me hice solista—ambas se vieron a los ojos—. Pero tú no te detuviste a pesar que Normani si lo dejó, tú seguiste consumiendo.
—No podía dejarlo de la noche a la mañana, y luche con todas mis fuerzas para cambiar—Lauren suspiró y sintió los brazos de Camila abrazarla por la cintura donde prácticamente se derritió contra ella—. Tú más que nadie sabe lo difícil que fue para Normani y para mí salir de eso. Si no hubiera sido por Ryan y por ti seguiríamos perdidas.
Camila besó su cuello tiernamente mientras sus manos descansaban en su cintura. Lauren sintió que la tensión disminuía sintiendo las caricias.
—Todas estas verdades, todo esto saliendo a la luz—dijo Dinah suavemente girándose y viendo a Lauren a los ojos—. Todo esto me hace pensar que nuestra amistad no fue completamente sincera.
—Nuestra amistad es sincera Dinah—dijo Lauren suavemente—. Es solo que ninguna habló con la verdad completamente, y muchas veces ignoramos el hecho de hablar más de nuestras vidas y exponernos...—un sonido en la puerta interrumpió a Lauren.
—Lauren—se escuchó la voz de Ryan afuera y Camila soltó a Lauren rápidamente y las tres se vieron—. Mi amor necesito hablar contigo—dijo Ryan y Lauren suspiró viendo a Camila que había bajado la mirada y apretaba las manos.
—Pasa Ryan—dijo Dinah suavemente y la puerta se abrió dejando pasar a un Buster emocionado que corrió por la habitación con unas botitas en sus pies.
Lauren sonrió tomando al cachorrito en sus brazos y se giró para mostrárselo a Camila que la vio a los ojos un momento y luego Lauren sintió a Ryan abrazándola por la cintura. Ryan puso su rostro sobre el hombro de Lauren.
Los ojos marrones de Camila vieron donde se encontraban las manos de Ryan y los celos quemaron en su interior su mirada subió a encontrarse con la de Lauren que no sabía que hacer.
—Pensé que podríamos salir a dar un paseo con Buster porque hay algo que quiero conversar contigo—dijo Ryan sonriendo y girando el rostro de Lauren para darle un beso en los labios. Ryan rozó sus labios pero Lauren se apartó haciendo que el beso terminara en su mejilla. Su corazón sufrió por Camila, pero quizás había llegado el momento de hablar con Ryan y finalmente aclarar las cosas.
—Camila y yo estábamos a punto de desempacar—intervino Dinah y Ryan se giró hacia ella y asintió soltando a Lauren que aun sostenía a Buster en sus brazos.
—Estaba hablando con Dinah y Camila—respondió Lauren y la sonrisa de Ryan poco a poco empezó a extinguirse—. Creo que ese paseo tendrá que esperar.
—Puedes ir con él Lauren—dijo Dinah suavemente mientras Camila permanecía callada con los puños apretados y tratando de contener el deseo de arrancar la mano de Ryan que estaba en la cintura de Lauren. De SU Lauren.
—Llevas con tus amigas una semana—dijo Ryan un poco molesto y Lauren lo vio a los ojos—. Creo que podrías darme cinco minutos de tu tiempo porque es importante lo que quiero hablar contigo. Comeremos en unos minutos y podrás seguir con tu conversación.
—Creo que nuestra conversación también puede esperar—dijo Lauren seriamente mientras dejaba a Buster en el piso—. Ahora mismo tengo cosas más importantes que hacer.
—¿Más importantes que tu esposo? —preguntó Ryan viéndola fijamente a los ojos y Lauren simplemente desvió la mirada cruzándose de brazos—. Por favor acompáñame afuera Lauren.
La tensión llenó la habitación y Dinah vio a Camila que estaba con la vista clavada en Ryan y llena de inconfundible tensión.
—Ella puede decidir donde quedarse—dijo Camila sin poderse contener y todos se giraron para observarla y los ojos de Lauren se abrieron como platos al ver el rostro serio y la mirada fija de Camila sobre Ryan—. Si Lauren quiere quedarse aquí, va a quedarse aquí.
Ryan la observó sorprendido y cruzó los brazos sobre su pecho totalmente serio mientras Dinah contenía el aliento y Lauren que estaba en medio de los dos daba un paso hacia atrás observando a Camila.
—Con todo el respeto que te mereces Camila—respondió Ryan sin apartar la mirada de Camila que era seria y fría—. Lauren tiene todo el derecho de quedarse donde le parezca y yo no la estoy obligando, le estoy pidiendo que salga a hablar conmigo porque soy su esposo—susurró Ryan—. Pero no es asunto tuyo así que te pido que te mantengas al margen.
—No—dijo Camila y Lauren simplemente cerró los ojos llena de tensión—. No voy a mantenerme al margen porque ella no quiere ir contigo. Estábamos hablando y esta es mi habitación y creo que deberías respetar sus deseos de quedarse aquí.
Los celos estaban marcados en cada palabra que pronunciaba mientras Lauren alzaba la mirada viendo a Dinah que estaba con la boca abierta y muy nerviosa.
—Creo que...—empezó Lauren pero Ryan la interrumpió.
—Creo que en lugar de preocuparte de en donde se queda o va mi esposa deberías preocuparte por tu esposo—dijo Ryan siempre educadamente pero ya con molestia en su voz—. Preocuparte por tu matrimonio.
—Lauren es mucho más importante que mi matrimonio o que cualquier otra cosa para mí—dijo Camila firmemente y Lauren respiró hondo viendo la mirada de Ryan pasar de sorprendida a enojada en un instante—. No quiere ir, no va. Fin de la historia.
—No entendía a Jason pero quizás—dijo Ryan rápidamente—. Tú le das motivos para que te trate del modo en que lo hace.
—¡Ryan! —dijo Lauren sorprendida y vio a Camila que estaba furiosa. Nunca la había visto así y era por los celos. Era momento de intervenir—. Será mejor que vayamos a conversar.
—¿A qué te refieres a darle motivos? —preguntó Camila y Ryan se giró para verla de nuevo.
—Que nunca me imaginé que fueras tan altanera sobre todo con cosas que no son asunto tuyo—dijo Ryan rápidamente—. Creo que cualquier persona respondería inadecuadamente.
—¿Altanera? —dijo Camila fríamente—. Solo por decirte que Lauren no debe de seguir tus órdenes y que puede decidir por ella misma.
—Lauren y yo tenemos un matrimonio perfecto basado en la comunicación y ella sabe que yo no la limito de ninguna forma, así que te pido de una forma educada que no te metas en nuestros asuntos y te recuerdo que esta es mi casa y al igual que Lauren no quiere que Jason entre por los problemas contigo yo puedo pedirte que también te vayas—la voz de Ryan fue firme y luego se giró hacia Lauren que estaba más pálida de lo habitual—.Lauren por favor acompáñame inmediatamente. Basta de esta película, necesito hablar contigo y no quiero discutir enfrente de tus amigas.
—Está bien—dijo Lauren viendo a Camila un momento y empezó a caminar a la puerta.
—No Lauren—dijo Camila y Lauren se giró hacia ella al sentir como la mano de Camila se cerraba en su brazo—. Quédate aquí conmigo.
Lauren supo que los celos habían dominado a Camila de nuevo y tenía que sacar a Ryan de allí. No quería que las cosas se complicaran, no era el momento.
—Por favor Camila voy a regresar pronto—Lauren le suplicó y Camila simplemente soltó su brazo.
Camila desvió la mirada y Lauren junto a Ryan que había tomado en brazos a Buster salían de la habitación. Ryan le dio una última mirada a Camila tomando la mano de Lauren entre la de él, y cerró la puerta y en el momento en que cerró la puerta Camila sintió que el mundo se le venía encima.
Camila camino hasta la puerta y Dinah la detuvo haciendo que la viera a los ojos.
—Camila escúchame...—dijo Dinah suavemente.
—No puede irse con él—decía Camila con la mirada en la puerta y tratando de soltarse de las manos de Dinah—. Lauren es mía—los ojos de Camila se llenaron de lágrimas—. Lauren es mía y él no puede besarla ni tocarla. Él no puede Dinah, no puede.
Las lágrimas de Camila partieron el corazón de Dinah y la abrazó contra ella tiernamente. Los ojos de Dinah también se llenaron de lágrimas que había contenido mientras escuchaba la historia de Lauren. Su corazón se había partido, y la razón era sencilla. ¿Dónde había estado la honestidad? Durante dos años Dinah no había hecho más que el ridículo alegrándose por los novios de Normani y tratando de ocultar sus sentimientos siendo la "mejor amiga", siendo feliz por ella cuando en realidad su corazón estaba llorando.
Dinah había sonreído ante lo que Normani le decía acerca de algún novio o algún tipo que quería salir con ella. Sonreía como si no le afectara que su corazón con cada palabra que Normani pronunciara no se quebrara un poco más. El sufrir por amor era una de las cosas más dolorosas en la vida.
Pero Dinah creía que ningún dolor se comparaba al de amar y no ser correspondido. El dolor de saber que tu vida y tu corazón giran alrededor de una persona que no siente lo mismo por ti, una persona que vive y sonreí y ama a alguien más. Que tú corazón gira alrededor de tu mejor amiga que te adora pero no de la forma en que tú lo haces. El dolor de un amor dos personas que por razones de la vida no pueden estar juntas.
¿Por qué se tenía que sufrir de esa manera? Si el amor se define como "un sentimiento de intensa atracción emocional y sexual hacia una persona con la que se desea compartir una vida en común" Si el amor era querer compartir tu vida con una persona a la cual deseas no solo físicamente sino también emocionalmente ¿Por qué dolía tanto?
Dinah abrazó a Camila fuertemente sintiendo como sus lágrimas mojaban su camisa mientras lo único que salía de sus labios era el nombre de Lauren. Dinah sufría con ella. Porque mientras los labios de Camila pronunciaban el nombre de Lauren los labios de Dinah pronunciaban el de Normani.
Dos amores que nacieron en base a mentiras y sufrimiento. El amor debería ser un sentimiento que te hiciera ser libre. ¿Acaso el amor no es la libertad de los sentimientos? Amar a alguien significa entregar todo de ti; significa querer crear un futuro. El saber que tu vida empieza y termina por la sonrisa de esa persona que es dueña de tu más mínima parte. ¿Por qué debía de ser tan difícil? Dinah no entendía la lógica de la vida. Encontrar el amor para luego llorar de la forma tan desgarradora en que Camila lo estaba haciendo. Encontrar el amor para que este no fuera correspondido.
Dinah no estaba segura que valiera la pena entregar todo de ti a alguien que al final va a destruirte y a tirar cada parte de ti dejándote roto y vacío. Amor significaba libertad. Amor significa vivir intensamente entregándote a otra persona que posiblemente no te va a valorar de la misma forma en que tú lo haces.
Quizás la soledad fuera la mejor opción. Cuando estás sola nadie puede lastimarte. Estar sola muchas veces sirve para mantener el corazón intacto. El amor era arriesgarse. El amor era arriesgarse al sufrimiento, al dolor, y a la soledad. Era una batalla constante. Pero Dinah sabía que valía cada momento.
El riesgo valía la pena cuando alguien te miraba de la forma en que Camila y Lauren lo hacían. Una mirada tan llena de ternura, confianza y amor. Que al ver el rostro de esa persona te sientas en paz porque el riesgo valió la pena. Que te arriesgaste por algo que era valioso e importante y que la otra persona se arriesgó también por ti. La inseguridad llenó a Dinah mientras pensaba en la posibilidad de estar con Normani ahora que sabía que podía existir una mínima posibilidad para ella.
Siempre había sido una niña rechazada por sus padres que jamás habían creído en ella y en su talento. La seguridad había crecido a medida que su fama lo hacía pero dentro de ella siempre estaba esa niña asustada dentro de la mujer que era ahora. Esa niña que lloraba sobre la almohada de su habitación rodeada de juguetes y sintiéndose tan infeliz. Esa niña que lloraba después de un concierto al ver que su familia no estaba allí apoyándola. Esa niña que había llorado después de un concierto con Lauren mientras su madre casi vencida por el cáncer se paraba en primera fila a aplaudir a su hija con una sonrisa de orgullo.
Ella jamás había tenido eso, entonces...¿Por qué el amor sería diferente? Se había enamorado de su mejor amiga y ella no la amaba de vuelta. Dinah tendría que aprender a vivir con eso y seguir adelante. Así como Camila tendría que a aprender a vivir sin Lauren si ella no era lo suficientemente valiente para arriesgarse por ella.
Lauren siempre había demostrado ser fuerte pero Dinah estaba segura que no siempre lo era. Siempre existía inseguridad en ella y Dinah lo reconocía perfectamente porque era un reflejo de sus propios sentimientos. Lauren y ella habían sufrido de formas diferentes pero con los mismos resultados, inseguridad. Camila y Normani también habían luchado sus propias batallas. Eran unas luchadoras de la vida pero posiblemente las cuatro fueran unas cobardes en el amor.
—Puedes detenerte por favor—dijo Ryan mientras seguía a una enérgica Lauren que caminaba por el bosque furiosa. Había dejado a Buster en la casa desde que había visto que Lauren prácticamente corría hacia el exterior y la había seguido sin saber dónde se dirigía—. ¿Puedo saber qué te pasa?
—¿Por qué le dijiste eso a Camila? —dijo Lauren girándose y explotando contra Ryan—. Como te atreviste a decirle que se merecía lo que ese hijo de puta le hacía cuando no tienes ni una mierda de idea de lo que le hace.
—Yo no vine aquí a hablar de ella Lauren—dijo Ryan tranquilo mientras Lauren maldecía por lo bajo—. Vine para hablar de nosotros.
—Pues yo quiero hablar de Camila—la voz de Lauren fue fría y ambos se vieron a los ojos.
—Últimamente de lo único que hablas es de ella—dijo Ryan fríamente—. Y sinceramente Lauren esa amistad no me convence.
—¿No te convence? —la voz de Lauren sonó sorprendida.
—No creo que sea una buena influencia para ti—la vio a los ojos—. Mírate lo alterada que estas y la forma en que me hablas. Jamás te habías comportado de esta forma.
—Solo estoy defendiendo a una mujer que un mal nacido golpea, y que tú apruebas sus acciones, solo porque ella te puso en tu lugar diciéndote que no soy algo que tú puedas manejar como quieras.
—¡Maldita sea, Lauren! —dijo Ryan alterado—. Solo te pedí que diéramos un paseo. Tengo una semana de no verte y eres mi esposa. Empiezo a bajar las maletas del coche y las subo a las habitaciones de todas tus amigas y cuando termino me doy cuenta que has corrido a la habitación de Camila.
—Porque Camila me necesita—respondió Lauren y Ryan la vio irónicamente.
—¿Y crees que yo no te necesito? —Ryan suspiró—. En todo este viaje hay algo en ti que ha cambiado completamente. No eres la misma Lauren que salió de Los Ángeles. Por lo menos no conmigo.
—Quizás he cambiado—dijo Lauren dándole la espalda.
—O quizás te has dejado influenciar por una mujer que tiene su matrimonio hecho una mierda—Lauren se giró para verlo—. ¿Qué acaso no ves que su vida y la de Jason es una desgracia? Lamento el momento en que los invite a venir con nosotros. Jason dejó de ser el amigo de instituto que conocía y se convirtió en esta especie de extraño.
—Un extraño hijo de puta golpeador—gritó Lauren fríamente—. Un poco hombre que se cree que el golpear a las mujeres resalta su hombría y lo hace ser más cuando Camila es la que lo mantiene y vive del dinero que ella gana como un vil parasito. ¿Quién crees que paga sus facturas? El maldito hombre está usándonos a ti y a mí para conseguir un empleo y mientras se las da de gran señor con el dinero que Camz gana.
—¿Quién te dijo eso? —preguntó Ryan—. ¿La perfecta y digna Camila? Jason puede tener sus errores pero no solo él tiene la culpa. Tu "nueva amiga" tiene también lo suyo.
—Camila es la mujer más maravillosa, hermosa y tierna de todo el mundo—dijo Lauren con pasión—. Es una mujer que ha sufrido mucho y aun así ha sabido seguir adelante. Es una luchadora como yo que no se merece pasar por nada de esto. Y que estoy feliz que se divorcie. Yo voy a apoyarla en todo lo que haga. Voy a estar a su lado en todo el proceso y nadie va a impedirme eso.
—No justifico que Jason la golpee y juro que no sabía eso, pero sinceramente ¿Crees que sea cierto? —preguntó Ryan—. No es primera vez que ella miente y manipula para conseguir lo que quiere.
—¿Y tú como sabes eso? —dijo Lauren—. Ni siquiera la conoces.
—¿Y tú sí? —Ryan empezó a reír con ironía y Lauren desvió la mirada. Si la conocía. Estaba locamente enamorada de ella—. Llevas unos días de conocerla y mira lo que ha provocado. Que tú y yo discutamos por dos personas que no tienen nada que ver con nosotros.
—Es porque quizás estoy conociendo una parte de ti que no conocía—señalo Lauren sin mucha convicción.
—¿Una parte de mí que no conocías? —Ryan hablo con tristeza—. ¿Crees que te he mentido en algo? Yo siempre te he hablado con la verdad y en eso se basa nuestro matrimonio. En la confianza. La que me está ocultando algo eres tú y no entiendo porque no quieres decírmelo. Y te la vives de la mano de una mujer que seguramente está jugando contigo para que la apoyes porque no tiene suficiente con el drama de su vida y quiere involucrarte a ti que eres noble y quieres ayudarla. Ellos dos que arreglen sus problemas solos. Se son infieles el uno al otro y esperas que nosotros nos pongamos en un campo de batalla eligiendo un bando entre ellos.
Lauren se quedó observando a su esposo consternada "Se son infieles el uno al otro". ¿Ryan había dicho eso en realidad?
—¿Qué dijiste? —Ryan guardó silencio viéndola fijamente.
—Que no quiero que elijamos bandos entre ellos dos. Nosotros somos nosotros y quiero que cuidemos nuestro matrimonio.
—Antes de eso—repitió Lauren—. Dijiste que ellos se eran infieles el uno al otro.
Ryan suspiró y asintió viendo a su esposa y sintiéndose impotente al ver la mirada de Lauren perdida y desenfocada. Camila, Camila, Camila todo se reducía a Camila y su situación.
—Jason se ha estado viendo con alguien o con varias mujeres durante esta semana y no sé si de días atrás—Ryan suspiró—. Ha dejado cosas en mi coche que sé que no le pertenece a ninguna de ustedes dos.
—Es un hijo de puta—dijo Lauren indignada.
—Y Camila también le es infiel—dijo Ryan suavemente y en ese momento Lauren lo vio fijamente.
—¿Camila? —dijo Lauren preocupada—. ¿Ella le es infiel? —Ryan asintió.
—Jason dice que Camila tiene un amante—Ryan suspiró tomando los brazos de Lauren con ternura—. Pero ahora ellos no son lo importante yo quiero hablarte de...—Lauren lo interrumpió.
—¿Quién es el amante que dice él? —Ryan la vio a los ojos—. ¿Qué amante? ¿Sabes su nombre? ¿Sabes quien es? —Ryan permaneció en silencio y Lauren lo movió llamando su atención—. Dime que es lo que sabes.
—¿Por qué te interesa tanto? —dijo Ryan fríamente—. ¿Qué tiene esa mujer que te hace estar tan preocupada por ella? ¿Qué pasa Lauren?
Lauren respiró hondo y cerró los ojos. ¿Un amante? Y en ese momento sintió un nudo en la garganta recordando.

INICIO DEL FLASHBACK:
—¿Estas lista? —escuchó Camila de repente sacándola de sus pensamientos y se giró para encontrarse con la mirada afectiva de Lauren.
—Claro que lo está—respondió Jason por ella haciendo que los ojos de Lauren lo vieran fijamente con seriedad—. ¿No es así? —peguntó Jason viendo ahora a Camila y acariciándole la mejilla haciendo que Lauren apretara fuertemente el volante—. Espero que tengas un buen viaje amorcito—Jason giró el rostro de Camila y le plantó un beso enorme haciendo reír a Ryan y a Lauren enfurecer.
Jason a los segundo se separó y su mirada fue directamente a Lauren que lo veía molesta y sonrió.
—Espero que disfrutes a mi esposa Lauren—dijo Jason y Lauren abrió los ojos sorprendida cuando lo vio sonreír—. Pásenla muy bien.
—Vámonos, Lolo—susurró Camila.
—Tengan un buen viaje—dijo Ryan esta vez—. Cuídate mucho bonita—le dijo a Lauren—. Y tú también Camila.
—Gracias— fue lo único que respondió Camila mientras Lauren arrancaba el coche y un minuto después empezaban a alejarse de la casa.
Lauren vio por el retrovisor a Ryan despidiéndolas con la mano y una sonrisa y Jason a su lado con los brazos cruzados y sin sonreír. Y recordó sus palabras "Disfruta a mi esposa".
FIN DEL FLASHBACK

"Espero que disfrutes a mi esposa Lauren" El corazón de Lauren se aceleró en su pecho recordando esas palabras. Que en ese momento no habían tenido sentido pero que ahora que Ryan mencionaba eso la hacían pensar en que Jason sabía lo que pasaba entre ellas.
Pero era imposible, él debía haberle inventado una historia a Ryan para que creyera lo que le decía. Era un manipulador y así podía justificar que se estuviera follando a otras mujeres.
—¡Lauren! —dijo Ryan sacándola de sus pensamientos.
—¿Te dijo como se llamaba la persona con la que supuestamente Camila lo engaña? —Ryan la vio a los ojos.
—¿Por qué te interesa tanto? —Ryan respiró hondo—. Estas dejándote manipular por una mujer que jamás en tu vida habías visto hasta este viaje y no conoces del todo. Estas discutiendo conmigo por defenderla. Que importa con quien se acuesta eso no es asunto nuestro. Puede que sea una mujer infiel que se acueste con medio Estados Unidos y no sería problema nuestro.
—No hables así de ella—dijo Lauren viéndolo molesta—. Camila es una mujer honesta que jamás...—se detuvo.
—¿Qué jamás que...?—preguntó Ryan—. ¿Por qué te interesa tanto? Olvídate de ella y enfócate en nosotros, Lauren. Pronto los dos se irán y jamás volveremos a saber de ellos.
—Yo siempre voy a estar con Camila—dijo Lauren y Ryan la vio sin entender y ella suspiró—La quiero—dijo finalmente Lauren—. La quiero y no voy a alejarme de ella ni por ti, ni por nadie.
Y al verla a los ojos Ryan se dio cuenta que hablaba en serio y no entendía nada de lo que pasaba. Y mientras él trataba de entender a Lauren se escuchó a lo lejos el sonido de un coche y supo que Jason había llegado.


Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 54: "Me Duele Amarte"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:45 pm

"Me duele amarte sabiendo que ya te perdí tan solo quedara la lluvia mojando mi llanto y me hablara de ti".
"Me Duele Amarte" Reik


—¿Escuchaste algo? —preguntó Lauren dando unos pasos hacia la casa y Ryan la detuvo por el brazo.
—No es nada—respondió Ryan viéndola a los ojos—. Estamos conversando Lauren y nada más importa ahora. Quiero que seas sincera conmigo y me digas que pasa. ¿Por qué estas así? Te siento tan fría y tan distante conmigo.
—Las cosas no están bien Ryan—dijo Lauren suavemente y respiró hondo girándose y viendo a Ryan a los ojos. Había compartido tanto con él. Era un hombre maravilloso que había estado con ella en los momentos más difíciles y la había apoyado en todo.
Ryan había sido como su luz en la oscuridad. Había sido su compañía, y Lauren se había habituado tanto a él, a su presencia que cuando tuvieron relaciones en una noche en la que compartían una cena lo sintió natural. Era un hombre atractivo que se notaba estaba interesado en ella como algo más que una amiga.
Lo que había empezado como una amistad había cambiado desde el momento en que habían decidido acostarse juntos. Ryan había sido su primera vez con un hombre y no le desagradaba, al contrario, se sentía bien. Luego, habían venido las citas y finalmente un año atrás se habían casado. Y Lauren en ese momento supo que se había precipitado.
—¿Qué cosas no están bien? —dijo Ryan acariciándole la mejilla—. Lauren, sabes que siempre he estado para escucharte y jamás te juzgaría ni te haría daño. Habla conmigo y por favor se sincera. Háblame con la verdad y dime que está pasando. ¿Hice algo que te molestó?
—El problema no eres tú Ryan—susurró Lauren—. El problema soy yo y no sé como decírtelo. No sé como empezar.
—El inicio siempre es una buena forma—dijo Ryan suavemente y se acercó a su esposa—. ¿Quieres que busquemos un lugar para sentarnos?
Lauren asintió y Ryan le sonrió tomándole la mano para ayudarla a moverse entre la nieve para buscar un lugar donde sentarse mientras cada vez se alejaban más de la casa. Los dos iban a hablar y Lauren sentía que posiblemente esa podría ser su última conversación con él.

MIENTRAS EN LA CASA:
—Buenas tardes—dijo Dinah acercándose a la cocina y viendo a una mujer de espaldas a ella que posiblemente fuera de la que hablaba Lauren. Dinah podía admitir que era una las mujeres más hermosas que hubiera visto jamás. Cuando ella se giró Dinah se quedó sin aliento. Era simplemente hermosa e inmediatamente la reconoció.
—Eres Dianna Agron—dijo Dinah suavemente sorprendiéndola—.La chef ejecutiva del "Alo Restaurant" en Toronto.
Dianna la vio sorprendida de que supiera en realidad el lugar donde trabajaba. Era Dinah Jane Hansen una de las mejores cantantes de la década y conocía su nombre y su reputación.
—Así es...—dijo Dianna suavemente y se acercó a Dinah extendiéndole la mano.
—Es una sorpresa encontrarte aquí—dijo Dinah—. Visite tú restaurante la última vez que estuve en Toronto y fue una de las mejores experiencias de mi vida. Era como estar en Francia sin necesidad de viajar. Una experiencia increíble y sus platos son hermosos.
Dianna sonrió e inclinó la cabeza en agradecimiento. Estaba muy orgullosa de lo que había logrado y como había crecido en la industria culinaria. Quizás no había sido completamente sincera con Ryan en cuanto al lugar donde trabajaba pero no creía que importara. Había sido chef en restaurantes pequeños antes que su talento y habilidad, según decían, la hubiera llevado a ser contratada en Alo y ahora ser la chef encargada de la cocina y del menú que había hecho que ganaran una estrella Michelin.
Dianna aun recordaba esa niña que adoraba ayudar a su abuela en la cocina. Su abuela había sido su inspiración y su apoyo. Cuando tenía siete años sus padres habían muerto en un terrible accidente de avioneta. De no haber sido por su abuela las cosas hubieran sido difíciles para ella. La había apoyado toda su vida y ahora que finalmente tenía un buen trabajo podía recompensarla. Trabajar para Ryan y Lauren era el último trabajo de su abuela antes de mudarse a Toronto con ella y empezar una vida sin preocupaciones. Ahora era turno de Dianna de cuidar de su abuela y darle la mejor vida posible. La vida que se merecía la mujer que había visto por ella toda su vida y que le había dado un hogar y una familia.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Dinah sirvió un vaso con agua; ella se acercó a ayudarle pero Dinah negó con la cabeza guardando las cosas.
—Me alegra mucho que nuestro restaurante fuera de su agrado señorita Hansen y espero nos visite nuevamente—Dianna le sonrió y Dinah correspondió su sonrisa.
—Créeme que el placer fue mío—dijo riendo—. Recuerdo haber visto tu rostro en la parte de atrás del menú. Jamás olvidaría un rostro tan hermoso—Dianna se sonrojo violentamente y Dinah sonrió—. Y tú talento es inigualable.
—Me alegra que le parezca—susurró y la vio un momento.
—Creo que Lauren estará muy feliz con lo que estas preparando y cuando sepa quién eres seguro se volverá loca. Adora Alo, fue ella quien me lo recomendó.
—No tengo mucho tiempo de trabajar allí pero logramos ganar una estrella Michelin y eso me ha ayudado un poco a despegar mi carrera.
—Me sorprende verte aquí no es donde te esperas encontrar a una chef de tu categoría—dijo Dinah suavemente.
—Mi abuela trabaja aquí, y está enferma ahora mismo. Yo me decidí tomar su lugar. El trabajo nunca cae mal.
—Eres una chef ejecutiva de uno de los restaurantes más prestigiosos de Toronto, y según me dices eres una chef con estrella Michelin. Seguro no tienes necesidad de limpiar casas.
—La fama puede dar muchas facilidades pero jamás puede cambiar la esencia de una persona. Sigo siendo la misma niña que creció ayudado a su abuela a lavar ropa de otras personas y a limpiar casas. El trabajo jamás hace mal y siempre es bueno tener los pies en la tierra.
—Admirable—sonrió Dinah—. Muy admirable, si no tuviera que regresar con Mila me gustaría quedarme para verte cocinar—Dinah la vio un momento y admiro lo hermosa que era.
—¿Mila? —susurró Dianna formando la pregunta.
—Camila Cabello—respondió Dinah.
—La esposa del señor Jason—dijo para sí misma Dianna pero Dinah escuchó perfectamente.
—Sí, supongo que hablamos de la misma persona—en ese momento se escuchó fuertemente a lo lejos como se cerraba una puerta.
Había sido un fuerte golpe que había hecho que Dinah sin saberlo sintiera que su corazón se aceleraba. Algo no iba bien. Y cuando un grito interrumpió el silencio de la casa su sangre se heló. Había sido la voz de Camila. Sus ojos se encontraron con los de Dianna y ambas corrieron hacia la habitación mientras el vaso que minutos antes había servido caía al piso.

EN LA HABITACIÓN:
Camila había estado observando la ventana con lágrimas en los ojos mientras apretaba fuertemente a Padd, su osito, contra su pecho, y observaba la cabaña casi al borde de la propiedad de Lauren donde se había vuelto loca por ella. Estaba perdidamente enamorada de Lauren. Camila estaba dispuesta a hacer todo lo que le pidiera, absolutamente todo.
Con sus dedos acaricio la imagen de la cabaña donde había hecho el amor con Lauren durante dos semanas. Sus encuentros llegaron a su mente como una película. Los encuentros dulces y amorosos, los encuentros desesperados y pasionales. Había descubierto su sexualidad junto a Lauren. Camila había aprendiendo lo que era el deseo crudo y profundo; había aprendiendo lo que era el amor.
Camila escuchó unos pasos por el pasillo y suspiró sin girarse al escucharla la puerta abrirse. Dinah había ido por un vaso con agua para ella. Su mirada siguió clavada en el techo de la cabaña y cuando escuchó el fuerte golpe de la puerta su corazón se exaltó.
—Pero Dinah...qué...—se giró y sus ojos se encontraron con Jason viéndola fijamente—. Jason.
—Buenos días, puta—dijo Jason llegando frente a ella y tomándola fuertemente de los brazos haciendo que Camila gritara de dolor—. Ahora mismo me vas a decir que fue lo que le dijiste a Jauregui—le gritó—. Me lo vas a decir ahora mismo ¿Por qué quiere correrme?
—Suéltame—dijo Camila tratando de soltarse y Jason la vio fijamente.
—¿Soltarte? —gritó Jason—. ¿Y porque habría de soltarte? Dime que fue lo que le dijiste.
—Solo le dije la verdad—dijo Camila fuertemente y Jason la vio con odio mientras una de sus manos le daba una bofetada que dejó la cabeza de Camila dando vueltas.
—¿Y qué verdad es esa? —dijo Jason tomándola tirándola al piso fuertemente mientras la veía furioso.
—Que soy una estúpida—dijo Camila tomando valor y levantándose—. Que soy una estúpida por estar casada con una bestia como tú que me maltrata y me golpea y que ya no quiero seguir siendo la sumisa estúpida.
Jason abrió los ojos sorprendido y luego empezó a reír al ver que había sangre en el labio de Camila mientras seguía abrazando ese estúpido oso que tanto adoraba y que antes de ese viaje no tenía.
—¿Una bestia? —dijo Jason acercándose a Camila que camino hacia atrás golpeándose finalmente con la mesa de noche y gimiendo de dolor cuando sintió que Jason le quitaba de las manos el oso que Lauren le había regalado—. ¿Quieres ver que tan bestia puedo llegar a ser? —dijo Jason tomando el oso y rompiendo la capucha azul y el gorro rojo que lo adornaba. El grito de Camila fue desgarrador mientras se abalanzaba sobre él.
—¡¡No!! —dijo Camila con dolor viendo como destrozaba el osito mientras las lágrimas llenaban sus ojos.
—¿Por qué no? —dijo Jason riendo—. Soy una bestia y además este oso solo hace que recuerde lo puta y resbalosa que eres—la vio a los ojos—. Puedes decirle a tu amante que te compre más—dijo tirando el oso a un lado y tomando a Camila de los brazos al ver que iba a recogerlo—. Seguro ella estará feliz de comprarte toda la tienda de esos osos mierda solo para follarte y hacerte gritar por horas.
Los ojos de Camila se encontraron con los de Jason y en ese momento escuchó los golpes en la puerta mientras alguien intentaba abrir.
—¡Camila! —gritó Dinah desde afuera empujando la puerta.
—¿Nuevas amigas? —dijo Jason fríamente viéndola a los ojos—. ¿Son lesbianas igual que tú?
Camila se quedó sin habla mientras Jason la veía con odio contenido sus manos apretaban fuertemente sus brazos y sintió un nudo en la garganta al verlo a los ojos. Lo sabía, Jason sabía.
—¿Qué pasa Camila? —dijo riendo sarcásticamente—. No me digas que de pronto perdiste la valentía que tenías para decirme cosas—siguieron escuchando los golpes en la puerta—. ¿El descubrir que te gusta follarte a las mujeres te hizo más valiente? —dijo burlándose—. ¿Ahora haces el papel de machito con la puta de Lauren?
—No sé de qué hablas—dijo Camila suavemente sintiendo que Jason la apretaba fuertemente el dolor fue intenso sintiendo que sus brazos cedían ante la presión y no pudo evitar otro grito. La voz desesperada de Dinah llegó desde afuera y Camila fue incapaz de decir nada mientras las lágrimas se deslizaban por sus ojos.
—¿No sabes de que hablo? —susurró Jason y rio—. ¿Tan estúpido me crees Camila? —la vio fijamente.
—Suéltame por favor—dijo de nuevo Camila y Jason la soltó exasperado mientras se dirigía a la puerta para evitar que Camila pasara.
—¿Crees que no sé qué te estas follando a Lauren Jauregui? —dijo de pronto Jason haciendo que Camila quedara estática en la habitación—. ¿Crees que me has visto la cara de estúpido todo este tiempo?
—Eres un demente—dijo Camila tratando de pasar pero Jason la detuvo tomándola fuertemente de las manos—. Suéltame.
—¿Crees que no sé qué te la follas hasta el cansancio casi desde que llegamos aquí? Debo admitir que me robaste mi idea—dijo Jason riendo—. Quería hacerla gritar para quedarme con su dinero pero veo que eres más lista que yo. Lo hiciste por tu cuenta. Jamás me imagine que ella prefiriera follarse a las mujeres. Te subestime mucho Camila Cabello. Nunca pensé que pudieras tener una mente tan activa.
—No sé de qué hablas—volvió a repetir Camila casi sin aliento y Jason rio.
—Si sabes de lo que hablo—la vio a los ojos fijamente—. Y si no quieres que todo el mundo se entere que a la famosa pianista Lauren Jauregui le gusta follarse a mujeres mientras le es infiel a su marido te aconsejo que le digas a esa loca que toca la puerta que se largue y me escuches.
—¡Camila! —gritó de nuevo Dinah—. ¿Quién está allí dentro?
—Suéltame—dijo Camila moviéndose hasta que las manos de Jason la soltaron y sus ojos lo vieron con horror pero también con odio—. No vuelvas a golpearme.
—¿Ahora tienes a tu puta que te defienda? —dijo Jason fríamente.
—No hables así de Lauren—dijo Camila con pasión y Jason sonrió—. No te atrevas a insultarla.
—¿O qué? —dijo Jason sonriendo—. ¿Vas a decirle a Ryan que te defienda? Sientes que podrá hacerlo cuando se entere que le metes los dedos a su mujer. Porque eso haces, Camila. La haces gritar...¿Cuánto dinero te ha dado hasta el momento? ¿Va a patrocinar tus libros si sigues fallándola?
—Lo único que Lauren ha hecho es ayudarme a ver que siempre fui una idiota por aguantar tus estupideces, pero no pienso hacerlo más. No voy a permitir jamás que vuelvas a ponerme una mano encima—dijo Camila firmemente y dándose cuenta que la voz de Dinah ya no se escuchaba—. Quiero el divorcio no me importa si me lo niegas voy a luchar hasta quedar libre de ti.
Jason empezó a reír fuertemente soltando a Camila que lo veía sin entender mientras él moría de risa.
—¿Piensas que yo quiero negarte el divorcio? —Jason sonrió y la vio a los ojos fríamente—. Camila yo soy feliz de librarme de ti—la vio a los ojos—. Eres una mujer estúpida y poca cosa. Eres un asco en la cama y siento asco de haberme acostado tantas veces con una lesbiana de mierda. ¿Por qué con ella si sientes verdad? Como esa noche en el estudio cuando gritabas pidiéndole más y gemías en sus brazos.
Camila palideció recordando esa noche antes de irse de viaje cuando Lauren y ella habían hecho el amor en el estudio. Y saber que Jason las había escuchado la llenaba de horror.
—Desperte cuando la puta estaba sacándote de la habitación para hablar contigo y escuche todo—sonrió Jason—. Debo admitir que al verte salir regrese a la habitación pero al ver que pasaban horas y no volvías volví a bajar para escucharlas follar. Lo había sospechado desde que escapabas a mitad de la madrugada con ella—dijo Jason—. Pero jamás me imagine que tú fueras de ese tipo de mujeres. Debo admitir que te subestime mucho Camila. Ya veo que tienes algo de inteligencia en ese cuerpo y cuando te propones patrocinarte haces lo que sea por alcanzar el éxito, te felicito en ese aspecto.
—Lauren y yo no...—Jason la interrumpió restándole importancia.
—Que te acuestes con ella o lo que sea que hagas con ella me tiene sin cuidado, Camila—la vio a los ojos—. Tú no me importas, jamás me has importado. No te quiero y jamás te he querido.
—Eso me queda muy claro—dijo Camila fríamente—. Yo tampoco te quiero, al contrario te detesto.
—Vaya—dijo Jason aplaudiéndole y sonriendo—. Ahora estamos hablando Camila. Me parece maravilloso que quieras el divorcio y no te voy a poner ningún impedimento para que lo tengas—sonrió Jason—. Voy a dejarte libre Camila pero para eso—dijo acercándose de nuevo haciendo que Camila caminara hacia la pared buscando escapatoria mientras él sonreía—...para eso vas a hacer todo lo que te diga, y vamos a empezar ahora querida.
Camila lo observó y Jason la tomó de los brazos de nuevo llevándola hacia la cama.
—No...—dijo Camila forcejando para liberarse—. Suéltame.
—Interrumpiste mi sesión de sexo con una de mis amantes por tus tonterías y sinceramente aún tengo ganas—Jason rio—. Últimamente que estés con una mujer me pone muy excitado. Me imagino a Lauren Jauregui con ese cuerpo dejándose acariciar por ti como la puta infiel que es.
—No hables así de ella—le gritó Camila fuertemente y Jason rio—. Ella es la mujer que amo y me da todo lo que tú no me has dado nunca.
—¿Sabe que no eres más que una mujer cobarde y manipulable que ha aguantado mis golpes por casi dos años? —dijo Jason sonriendo—. Estoy seguro que ya le dijiste todo lo que hago dejándome ver como el malo de la historia. Y ahora mismo que ya no tengo que fingir contigo vamos a quitarnos las máscaras y quiero que sepas que siempre fuiste un medio Camila—dijo tirándola a la cama.
Camila se llenó de horror al sentir como Jason la aprisionaba bajo él en la cama y su corazón empezó a latir de terror. No iba a dejar que la tocara nunca más. Empezó a moverse desesperadamente y sintió el segundo golpe, fuerte y rápido en su mejilla derecha. El dolor fue insoportable y sus ojos se llenaron de lágrimas.
—Pensé que estando contigo y con tu "fama" podría llegar a conseguir algo, pero siempre fuiste tan llena de miedo y tan estúpida que jamás pudiste conseguir algo interesante—dijo Jason fríamente—. Recuerdo aquella vez que llegaste a casa llorando porque un estúpido había querido acostarse contigo a cambio de darte promoción en su periódico y que tú lo habías rechazado. ¿Por qué no te abriste de piernas para él como con Lauren Jauregui? —dijo rompiéndole la camisa de botones que llevaba—. Seguro podría haber hecho un trato con él.
Camila empezó a llorar fuertemente al pensar en lo estúpida que había sido. ¿Ella merecía algo como eso? Volvió a forcejar golpeando a Jason en la mejilla fuertemente y eso bastó para que otro golpe llegara a su rostro, seguido de otro y de otro. Y mientras los golpes iban y venían se descubrió perdiendo las fuerzas.
Jason vio a Camila casi inconsciente en la cama y se detuvo, se levantó y se dio cuenta que quizás se había pasado esta vez y que sí seguía allí y Lauren se enteraba jamás podría librarse de ellas. Al no escuchar a la mujer gritar fuera de la habitación actuó con rapidez tomó una maleta mientras escuchaba a Camila gemir en la cama.
—Si mencionas algo de lo que te dije o pasó aquí a alguien—le dijo Jason al oído suavemente—. Tu querida Lauren será la que pague las consecuencias, empezando con su hermosa carrera que voy a destruir—Camila gimió mientras escuchaba y Jason se apartó.
Empezó a depositar su ropa rápidamente y tomó el bolso de Camila sacando su efectivo y las tarjetas de crédito de las cuales tenia claves. Dejó todo y rápidamente salió de la habitación y corrió hacia la entrada de la casa y chocó con una persona que tiro al piso a la cual vio levemente. Era una mujer morena muy guapa que lo veía sin entender. No perdió el tiempo y rápidamente corrió al coche se subió y arrancó sonriendo, era momento de iniciar su plan.
—¿Estas cómoda? —dijo Ryan viendo a Lauren que veía hacia el horizonte de la hermosa vista que tenían de la isla frente a ellos. Un lugar sin duda hermoso. Su rostro se ensombreció.
—Sí, gracias—susurró Lauren y Ryan le tomó la mano suavemente.
—Cuando visitamos esta casa el año pasado todavía no estábamos casados, ¿Recuerdas? —sonrió Ryan con nostalgia—. Me enamore del lugar tanto como me enamore de ti.
—¿Por qué yo Ryan? —él suspiró viéndola y sonrió.
—Porque eres la mujer más valiente que conozco—a Lauren se le formó un nudo en la garganta—. Porque hay algo en ti que me hace ser mejor persona, un mejor hombre y porque me encanta lo que soy cuando estoy contigo.
—Quizás me tengas en tal alta estima que no ves la realidad—Lauren desvió la mirada y sintió como Ryan le tomaba el rostro entre sus manos acariciándole ambas mejillas con sus pulgares.
—Sé lo que eres y lo que vales como mujer—dijo Ryan suavemente—. Es por eso que sé que algo anda mal y quiero que me lo digas para poder ayudar. Yo te prometo que voy a entender lo que sea. ¿He hecho algo mal? ¿El sexo te parece aburrido y es por eso que no quieres estar conmigo? ¿Estas aburrida de mí?
—No me digas eso...—dijo Lauren con lágrimas que Ryan limpió adorablemente y con ternura—. No eres tú el problema soy yo Ryan. No he sido completamente sincera contigo. Tú me conociste en el peor momento de mi vida pero hay cosas que he guardado profundamente solo para mí y ahora todo parece tan confuso y aterrador.
—Mi madre siempre dice que la verdad puede doler y hacernos sufrir por un momento—Ryan suspiró—. Pero que es mejor sufrir por la sinceridad de alguien que por una mentira. Las mentiras terminan comiéndote el alma y destruyendo tanto al que miente como al que es engañado.
—Lo último que yo quiero es dañarte Ryan—dijo Lauren suavemente—. Pero las cosas entre nosotros no son lo que eran al principio. Yo siento que posiblemente nos adelantamos al casarnos y no nos dimos la oportunidad de ver si éramos funcionales como pareja.
—¿No disfrutas conmigo? —preguntó Ryan preocupado—. ¿Tan malo soy en la cama?
—¡No! —dijo Lauren—. Eres un hombre maravilloso. Te he repetido tres veces que el problema soy yo. Y esto no tiene nada que ver con el sexo, olvida eso por favor.
—¿Pero que puede haber mal en ti? —Ryan suspiró—. Tu eres perfecta, Lauren.
—No lo soy—susurró—. Soy solo humana. No tengo nada de perfecto, nadie lo es.
—Pues tú eres la definición de perfección para mí—sonrió Ryan tiernamente y limpio las lágrimas de Lauren—. Cuando te vi caminando hacia mí tomada del brazo de mi padre cuando nos casamos me dije que tenía que haber hecho algo muy bien para que tú te fijaras en mí.
Lauren sintió que su corazón se rompía en pedazos. No quería hacerle daño a Ryan pero se merecía la verdad. Era lo mínimo que podía hacer por él, ser honesta.
—Eres el hombre más maravilloso que puede existir—susurró Lauren tiernamente—. Y te quiero enormemente. Eres el hombre que cualquier mujer desearía tener a su lado. Es un buen compañero, eres generoso, amable, dedicado, amoroso y eres un buen amante. El sexo contigo no es el problema ni nada de lo que tenemos, es solo que siempre hubo ese vacío dentro de mí del que tú sabes y...
—Sé que extrañas a tu madre pero he estado pensando que...quizás lo que nos falta es tener una familia—Ryan suspiró—. Quizás si tenemos un bebé podrías llenar ese vacío con el amor que te daría un bebé de los dos.
—Yo no creo que un bebé...—empezó Lauren y Ryan se interrumpió recordando como era su esposa.
—No estoy diciendo que lo único que puede llenar a una mujer son los bebes. Sabes que yo creo que la mujer tiene tanto derecho de sobresalir y cumplir sus sueños como cualquier hombre—rio suavemente—. Tú eres mucho más exitosa que yo. Y está bien...me siento orgulloso de estar a tu lado. Pero creo que un bebé podría ayudarnos a tener una unión más grande y a fortalecernos como pareja y como familia.
Lauren cerró los ojos. ¿Un bebé? Era lo menos que podía esperar y en lo que menos pensaba. Lauren quería tener una familia, pero no era el momento adecuado y sobre todo no era algo que viera con Ryan en su futuro. Quería una familia pero la quería con Camila.
—No veo un bebé en nuestro futuro Ryan—dijo Lauren suavemente y los ojos de Ryan se llenaron de dudas y sentimientos encontrados—. Yo no creo que sea sano continuar con esto.
—¿Con esto? —preguntó Ryan confundido—. ¿Con qué?
—Nosotros...—la voz de Lauren salió quebrada y respiro hondo—. Ryan yo siempre oculte algo desde que era una adolescente y éramos compañeros en el instituto.
—Nosotros no tenemos secretos—susurró Ryan sin comprender—. Siempre hemos sido sinceros el uno con el otro.
—Yo no he sido completamente sincera contigo—terminó Lauren suavemente y Ryan la vio con preocupación—. Hay algo que no sabes sobre mi vida y sé que eso cambiara mucho las cosas entre nosotros.
—Nada de lo que me digas puede hacer que mis sentimientos por ti cambien Lauren—dijo muy convencido pero Lauren sonrió con tristeza.
—Creo que esto si...—respiró hondo—. Mi adolescencia no fue fácil, Ryan. La ausencia de mi padre y la enfermedad de mi madre me golpearon fuertemente. Pase de ser una adolescente normal de dieciséis años a ser una estrella mundial que no podía decidir nada. La fama es como una espalda de doble filo. En un instante puede darte todo lo que soñaste premios, dinero, viajes. Pero así como tan fácil te lo entrega también puede arrebatártelo.
Se vieron a los ojos escuchando el sonido de los arboles al moverse por el leve viento frio que se sentía en esos momentos.
—Me dio todo tan de repente que simplemente tuve que dejar de ser muchas cosas. Muchas veces tienes que ocultar tu verdadero yo para mostrarle al mundo una cara de una persona exitosa o la que la industria pide para que puedas triunfar. Mi padre fue ese ejemplo. Un hombre de éxito en el escenario y un desastre afuera de él. Estaba la Lauren Jauregui llena de éxito y con una vida llena de oportunidades.
Ryan suspiró apartando sus manos del rostro de Lauren y clavó su vista en el horizonte escuchándola atentamente.
—Luego estaba la otra Lauren. La que sufría por tener que guardar su alma y ser una persona que en realidad no era. Me volví falsa, y no para la gente que me rodeaba sino para mí misma. Todas las mañanas me veía al espejo y sabía que me estaba mintiendo, que esa Lauren que se reflejaba en el espejo era una mujer "creada" un estereotipo, pero no era la real. Y viví así. Aprendí a convivir con mi versión adaptada, y así no perder lo que tan desesperadamente anhelaba.
—¿La fama? —Lauren negó con la cabeza suavemente ante la pregunta de Ryan.
—La satisfacción de saber que podía ser diferente a mi padre—Lauren bajó la mirada suavemente—. Sabes que a pesar de no tener su apoyo había salido adelante y que podría verlo algún día a la cara y decirle que viera lo que era. Que había llegado allí sin su ayuda. Cuando él murió la perspectiva no cambio. Quería el reconocimiento, quería saber que lo había logrado. Por eso hice todo lo que hiciera falta para alcanzar la meta que me había propuesto.
—¿Qué fue lo que hiciste? —preguntó Ryan suavemente y Lauren suspiró.
—Ocultar quien era en realidad—Lauren bajó la mirada—. Yo aprendí a vivir de apariencias y el miedo al fracaso hizo que me diera miedo ser verdaderamente yo. Empecé a vivir la vida de otra persona, no pude ser real. No era Lauren Jauregui.
—Pensé que eras Lauren Jauregui estando conmigo—dijo Ryan con dolor—. Pensé que la verdadera Lauren era esa mujer que se vistió de blanco frente a aquella playa mientras me decía que seriamos felices. Entiendo que muchas veces cuando estas en el ojo público hay cosas que no puedes hacer o decir pero tú siempre has sido valiente, pensé que conmigo eras real.
—Y fui real en la medida de lo posible, Ryan—bajó la mirada—. Pero siempre hubo algo que jamás te dije y lo oculte no solo para ti, sino para todo el mundo.
—Y si eso lo has ocultado tanto tiempo porque es ahora cuando estás tan fría conmigo—susurró Ryan—. ¿Por qué siento que te estoy perdiendo Lauren? Solo llevamos un año de casados. Podemos resolver cualquier cosa si trabajamos juntos. Pero necesito saber que es. Es mejor hablar la verdad aunque sea dura que vivir con una mentira que va a aliviarte un momento, y luego termina matándote. Podemos trabajar juntos mi amor, dime que pasa.
—No voy a volver a mentirte pero esto es algo que no podemos resolver—susurró Lauren—. No puedes cambiar lo que en realidad soy.
—¿Y quien eres? —susurró Ryan—. ¿Quién eres en realidad?
Lauren suspiró y vio a Ryan a los ojos con dolor.
—Los hombres jamás fueron prioridad para mí—susurró Lauren y Ryan la vio sin entender—. Yo soy...
En ese momento escucharon los fuertes gritos llamándolos y ambos se levantaron de golpe al identificar la voz de Dinah.
—¡Lauren!, ¡Ryan! —volvió a gritar Dinah y en ese momento Lauren y Ryan empezaron a caminar a su encuentro—. Dios mío...tienen que venir conmigo—la voz de Dinah era cortada al verlos—. Él esposo de Camila esta con ella en la habitación—susurró Dinah y el rostro de Lauren palideció—. Se encerró con ella y la escuche gritar.
—No—dijo Lauren con horror—. Oh, dios mío. Mi Camila no.
Lauren no lo pensó más y empezó a correr hacía la casa sin escuchar el gritó de Ryan que la seguía rápidamente. Tenía que encontrar a Camila. No iba a dejar que nadie la lastimara, nadie.

"Nunca me sentí tan solo como cuando ayer, de pronto lo entendí mientras callaba...La vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí"
"Que Lloro" Sin Bandera

Algo no estaba bien.
Era lo que se repetía Normani mientras se ponía de pie después de que un hombre que en su vida había visto saliera corriendo y la tirara.
Algo estaba realmente mal.
Fue lo que se dijo Normani al ver a una mujer correr escaleras arriba con un manojo de llaves en su mano derecha mientras buscaba desesperadamente una. Normani empezó a subir las escaleras rápidamente y al escuchar un grito de horror que venia del área donde estaba la habitación de Camila su corazón se apretó.
Normani corrió a la habitación y sus ojos se llenaron de horror al ver a la mujer que había visto antes subir las escaleras delante de una Camila inconsciente que estaba tirada en el piso al lado de un osito destrozado.
—¡Mila! —dijo Normani acercándose y viendo a la mujer que estaba tratando de despertarla—. ¿Qué le pasó? ¿Quién la golpeo de esta forma?—preguntó Normani horrorizada.
—Por favor páseme el teléfono—dijo Dianna rápidamente señalando una mesa mientras Normani se levantaba a tomar el teléfono—. Debemos llamar a una ambulancia. No reacciona y está sangrando mucho.
—¿Quién fue? —dijo Normani con lágrimas en los ojos al ver los golpes que Camila tenía en su rostro. Un labio partido que no dejaba de sangrar mientras Dianna lo presionaba con su camisa y una herida en su ceja izquierda.
Los recuerdos empezaron a llegar a su mente cuando había visto a su madre en el mismo estado a causa de los golpes de su padre. Las lágrimas corrieron por sus mejillas.
—Creo que fue su esposo—dijo suavemente Dianna mientras esperaba que alguien respondiera al otro lado del teléfono.
Normani escuchó hablar a la mujer que no conocía asumiendo que era la chef de la que Ryan le había hablado minutos antes, mientras se levantaba para ir al baño y conseguir un botiquín de primeros auxilios el cual encontró rápidamente para volver con Camila.
—Está muy mal—susurró Normani limpiando los golpes mientras Dianna colgaba el teléfono.
—La ambulancia viene en camino—dijo Dianna y en ese momento escucharon los gritos a lo lejos.
—Lauren espera por favor—dijo Ryan siguiéndola—. Seguro solo están hablando debes calmarte. Jason solo quiere aclarar las cosas.
—Él la golpea—dijo Dinah mientras Lauren no se detenía finalmente viendo la casa—. La golpea Ryan.
—Pero...—Ryan vio como Lauren subía las escaleras de la casa y se perdía dentro. La desesperación de su esposa lo dejaba sorprendido.
Lauren entró corriendo a la casa y empezó a subir las escaleras con el único objetivo de ver a Camila bien. No podía estar mal porque Lauren le había prometido que la protegería y que Jason jamás volvería a hacerle daño. Eran tal su desesperación que se olvidó de todo a su alrededor, y cuando finalmente llegó a la habitación y vio a Normani y a Dianna sobre Camila su corazón se detuvo.
Los golpes, las heridas eran terribles y aun lado pudo ver a Padd, destrozado. Lauren corrió al lado de Camila mientras Normani trataba de contenerla.
—Ya llamamos a la ambulancia Lauren...—dijo Normani y vio el rostro de Lauren totalmente pálido.
—Camz...—dijo Lauren con dolor acariciándole la mejilla dulcemente—. Camz, mi amor, respóndeme.
—Esta inconsciente—susurró Dianna—.No ha despertado desde que estamos aquí.
—Camila...—dijo Lauren desecha besándole la mejilla con amor—. Mi amor por favor...hábleme.
—Lauren...—susurró Normani al ver hacía la puerta y sostuvo el hombro de Lauren y ella simplemente se apartó inclinándose sobre Camila.
—Es una bestia—dijo Lauren con rabia—. El hijo de puta es una bestia que la golpeaba, y yo debía protegerla. Tenía que haber estado aquí con ella. Le prometí que iba a protegerla de ese imbécil—dijo llorando—. Yo se lo prometí y rompí mi promesa—vio a Dinah a los ojos—. ¡¡Maldita sea, Dinah!! —le gritó a su amiga fuera de si—. Debías quedarte con ella.
—Yo solo fui por un vaso con agua porque estaba llorando yo jamás me imagine que algo así pasaría—dijo Dinah con lágrimas.
—Ese hijo de puta no debía de entrar a la casa—dijo Lauren desesperada—. No debía de volver jamás—vio a Ryan con los ojos llenos de ira—. Te dije que le hablaras por teléfono—acusó a Ryan.
—Lauren...—volvió a repetir Normani pero Lauren la ignoró completamente.
—Jamás pensé que haría algo así—susurró Ryan—. Le dije que viniera a hablar con ella.
—¡¿Qué le dijiste qué?! —gritó Lauren levantándose furiosa y Normani trató de detenerla—. Te dije que el hijo de puta la golpeaba y ahora está inconsciente por tu culpa—Dinah se acercó a ella—. Eres un estúpido.
Ryan se quedó observando a Lauren totalmente desecho y solo tratando de ignorar lo que había visto minutos antes. Su esposa diciéndole mi amor a una mujer. Su esposa besando la mejilla de otra mujer y viéndola con amor.
—¿Tanto la odiabas? —gritó Lauren tratando de soltarse del agarre de sus amigas—. ¿Tanto la odiabas para hacer algo que te pedí que no hicieras?
—Yo jamás me imagine que la golpeara de esa forma—dijo Ryan en su defensa—. Jason no parecía un golpeador. Él me dijo que no era un golpeador.
—Así como tú no me parecías un completo imbécil—dijo Lauren viéndolo con odio.
—Lauren...—volvió a susurrar Normani—. No es el momento.
—Es el momento—dijo Lauren desesperada—. Camila es todo para mí—sus ojos se encontraron con los de Ryan y vio el dolor en los ojos de su esposo, pero en ese momento lo único que le importaba era Camila.
Dianna ajena a todo se había quedado auxiliando a Camila que en ese momento estaba abriendo los ojos lentamente. La furia salió del cuerpo de Lauren al escuchar el leve gemido de dolor.
—Lauren...—susurró Camila suavemente y Lauren se soltó de Normani para inclinarse de nuevo sobre Camila que abrió sus ojos llenos de dolor—. Él...
—No digas nada mi amor—dijo Lauren suavemente inclinándose y besándole la mejilla—. Él va a pagar con sangre cada golpe que te dio, vas a ponerte bien ya verás, la ambulancia esta en camino.
—Él sabe—susurró Camila viendo a Lauren—. De Nosotras...él sabe.
—No importa—dijo Lauren suavemente y en ese momento escucharon la ambulancia a lo lejos—. No importa lo que sepa no voy a dejar que se salga con la suya.
—Padd...—dijo Camila con lágrimas en los ojos—. Lo destruyó—dijo con dificultad para hablar. La cabeza le giraba y su vista era borrosa tratando de enfocarse en Lauren—. Mi amor...
Lauren le besó lentamente la nariz y los ojos adoloridos de Camila la vieron con profunda adoración.
—Te amo—susurró Camila lentamente y los ojos de Dinah y Normani se enfocaron en Ryan que estaba totalmente pálido en la puerta.
—Yo también te amo—dijo Lauren rozando la mejilla golpeada de Camila en el momento en que los paramédicos llegaban. Dianna se levantó al escucharlos y se dirigió a la puerta para mostrarles el camino.
Sus ojos se encontraron con los de Ryan y él simplemente se apartó. Dinah vio como dos enormes lágrimas se deslizaban por los ojos de Ryan y sintió tanta pena por él, al verlo desecho y sobre todo ver con el amor con que Lauren cuidaba a Camila.
—Vas a ponerte bien mi amor...—susurró Lauren con cariño tomando la suave mano de Camila entre las suyas.
—Él quiere...quiere dañarte—dijo Camila tratando de respirar sintiendo un fuerte dolor en su costado derecho—. No voy a permitirlo. No va a hacerte nada.
—Yo estaré bien—dijo Lauren suavemente tranquilizándola—. Lo único importante aquí eres tu mi amor. Él no puede hacerme nada. Me duele que te lastimara de esta forma, cuando yo debería de haber estado contigo, pero no se va a quedar así ojitos marrones. No va a quedarse así.
Los paramédicos llegaron y obligaron a Lauren a apartarse mientras Dinah la abrazaba tiernamente y Lauren sollozaba al ver a Camila en una camilla. El dolor era tan intenso, pero mucho más intenso era el odio que sentía por Jason.
—La llevaremos al hospital de la ciudad—susurró un hombre enfocándose en Lauren que estaba acercándose a ellos—. ¿Quién la acompañara?
—Yo iré con ella—dijo Lauren rápidamente y empezó a caminar atrás de ellos. Al cruzar la puerta una mano la detuvo por el brazo y Lauren vio los ojos de Ryan llenos de lágrimas y desvió la mirada.
—¿Es mentira verdad Lauren? —preguntó Ryan con dolor y Lauren lo vio a los ojos con tristeza.
—Lo siento, Ryan—respondió viendo la camilla que llevaba a la mujer que amaba a los lejos—. Pero ahora lo único que me importa es que ella este bien.
—¿Ella y tú?—Lauren asintió viendo como Normani y Dinah se quedaban dentro de la habitación.
—Si...—respondió Lauren viéndolo con pena—. Estoy enamorada de ella.
Ryan cerró los ojos sintiendo el dolor atravesarlo como un cuchillo. Su mano soltó a Lauren como si quemara y ella salió corriendo atrás de Camila sin voltear atrás. Ryan empezó a sollozar mientras se deslizaba al piso ante los ojos de Dinah y Normani. Puso sus manos sobre su rostro conteniendo los sollozos y sin más empezó a llorar.
Normani trató de acercarse pero Dinah se lo impidió tomándola del brazo. Las dos vieron como Ryan se quebraba y sufrieron junto a él.
—Es mentira ¿Cierto? —preguntó Ryan viéndolas fijamente y ambas bajaron la mirada—. Es mentira que Lauren esta con una mujer. Ella me ama. Ella es mi esposa y me ama. Ella me ama.
Buster en ese momento llegó a su lado moviéndole la cola y al verlo Ryan volvió a romperse tomándolo entre sus brazos y abrazando al pequeño cachorro contra su pecho.
—Ryan...—susurró Normani y él simplemente levantó la vista observando a su amiga.
—Tú lo sabías—dijo Ryan con dolor—. Tú lo sabias y no me lo dijiste.
—No era algo que nos correspondiera a nosotras Ryan—dijo Normani en respuesta acercándose a él.
—¿Le correspondía a ella? —la voz de Ryan fue quebrada—. ¿Le correspondía ella decirme que mientras yo estaba haciendo el papel de imbécil ella estaba acostándose con alguien más? ¿Con una mujer?
—Muchas veces las cosas...—Ryan la detuvo.
—Fuera de mi casa—dijo Ryan suavemente y abrazó a Buster contra él—. Váyanse de mi casa.
—Ryan...—dijo Normani con dolor pero él se giró sin verla.
—Por favor déjenme solo...yo no quiero verlas. No quiero verlas a ninguna de las dos.
—Ryan...—volvió a insistir Normani.
—¡FUERA DE MI CASA! —dijo Ryan gritándole y Dinah tomó del brazo a Normani.
—Mani vámonos—dijo Dinah suavemente—. Por favor...
—Pero no podemos dejarlo así—dijo Normani con dolor escuchándolo llorar.
—No podemos hacer nada si él no quiere ayuda—susurró Dinah—. Déjalo solo creo que es lo mejor, vamos al hospital—ambas se vieron a los ojos y salieron de la habitación aun escuchando los gritos de Ryan y su llanto.
Dinah acarició la mejilla de Normani limpiando sus lágrimas con dulzura cuando se detuvieron un momento en el pasillo.
—Él no merecía algo así—dijo Normani suavemente y Dinah tomó su rostro entre sus manos con dulzura.
—En el corazón no se manda—la voz de Dinah fue suave—. No se puede hacer nada contra el destino. Y es mejor que se enterara de una vez.
—Pero no era la forma, Dinah—dijo Normani con dolor—, no se merecía ver algo así.
—Las cosas no siempre sale como se planean—Dinah susurró—. Pero créeme que ahora lo único que necesita es pensar. Ryan es un buen hombre y sé que saldrá adelante.
—Va a odiar a Lauren—susurró Normani y Dinah asintió ante la posibilidad.
—Es una posibilidad, pero eso no es algo en lo que nosotras debamos intervenir, Mani—le besó tiernamente la mejilla—. Vamos al hospital debemos apoyar a Lauren y a Mila que también nos necesitan.
—No quiero dejarlo solo—susurró Normani—. No quiero que se quede así.
—Puedes quedarte si lo deseas—dijo Dinah—. Pero dale su espacio Normani. No hay nada que puedas decir para borrar su dolor en este momento.
—Creo que sería lo mejor si me quedara—Dinah asintió mientras volvía a inclinarse sobre Normani besándole tiernamente la mejilla sus ojos se encontraron con los de ella y sonrió.
—Eres una mujer increíble Normani Kordei—susurró Dinah sin perder el contacto con sus ojos—. Eres hermosa, increíble y una buena amiga.
—Espero que Ryan piense lo mismo—dijo Normani con suavidad—. Estoy dividida y...no sé qué hacer.
—Yo iré con Camren—susurró Dinah suavemente—. Estoy segura que cuando esto pase Lauren te agradecerá que te quedaras con Ryan y entenderá.
—No quiero tener que tomar un bando—susurró Normani—. Yo siempre iré con Lauren.
—Ella lo sabe—dijo Dinah tiernamente—. Iré con las chicas. Cuídate mucho por favor.
Dinah empezó a alejarse y Normani en un momento la detuvo y la abrazó fuertemente mientras Dinah cerraba los ojos ante el contacto. Sus manos la abrazaron delicadamente contra ella traspasándole todo el amor que sentía y dándole mucha fuerza porque seguramente todos la iban a necesitar. Porque aun faltaban muchas cosas por venir.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 56: "Adiós, Lauren"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:45 pm

"Suelta mi mano ya por favor entiende que me tengo que ir, si ya no sientes más este amor, no tengo nada más que decir"
"Suelta Mí Mano" Sin Bandera

MIENTRAS EN LA AMBULANCIA.
—¿Qué piensas? —preguntó un hombre mientras ponía esparadrapos en los cortes de Camila que iba aun un poco confundida en la camilla con la mirada perdida.
—Creo que tiene una fractura en su mano derecha—dijo la mujer mientras Lauren veía a Camila preocupada—. Y posiblemente tenga una o dos costillas rotas.
Lauren gimió suavemente captando la atención de los paramédicos que hablaban entre si mientras sus ojos totalmente preocupados veían a Camila que parecía estar totalmente fuera de toda realidad. Desde el momento en que veían entrado a la ambulancia parecía perdida.
—¿Por qué esta así? —susurró Lauren—. Antes de entrar a la ambulancia estaba hablando un poco.
—Le pusimos un sedante por los golpes para que el movimiento de la ambulancia no la afectara—dijo el paramédico viendo a Lauren por largos minutos.
La mano de Lauren se deslizó por la mejilla golpeada de Camila y la mirada marrón se dirigió a ella. Los ojos de Camila eran unos ojos transparentes y llenos de verdad.
Lauren pocas veces podía conocer a personas que tuvieran tal sinceridad en la mirada y que pudieran trasmitir su verdadera esencia. A lo largo de su vida Lauren había conocido a todo tipo de personas. Esta esa persona que lograba trasmitirte tranquilidad y paz. Esa persona que te hacía reír en los momentos que creías no poder más. Existían también personas que simplemente te enseñaban el mundo de una manera en que jamás lo has experimentado antes.
Esas personas que son felices rodeadas por la naturaleza, comiendo un helado, viendo una película abrazada a la persona que aman. Personas que sonríen por el simple hecho de estar vivos. Lauren había conocido a muchas personas interesantes que le habían mostrado diferentes enfoques hacia la vida. Luego estaba esa mirada marrón. Los ojos de Camila.
Lauren se inclinó hacia Camila perdida totalmente en su mirada viéndola con tanto amor mientras en sus orbes marrones podía describir sus emociones. El dolor que estaba sintiendo por los golpes que había recibido, el miedo y finalmente el reconocimiento.
—Lauren—susurró Camila suavemente y Lauren la vio con lágrimas y una pequeña sonrisa se formó en sus labios.
—Hola mi amor—dijo Lauren besándole tiernamente la punta de la nariz.
Camila trató de sonreírle pero lentamente fue cerrando sus ojos cayendo en un profundo sueño. Lauren la detalló sintiendo profundo dolor al ver todas sus heridas. Habían tantos golpes, Jason se había atrevido a maltratar a la mujer que amaba y según había entendido a Camila, él sabía de su relación.
Era mejor que lo supiera porque de esa forma Lauren no iba a contenerse al defender a la mujer que amaba. Iba a hundirlo y más le valía estar preparado. Camila merecía ser feliz y Lauren estaba dispuesta a convertirse en esa felicidad.
Lauren se inclinó sobre Camila besándole lentamente la mejilla mientras el paramédico la observaba atentamente. Sus ojos verdes delataban sus sentimientos y ya era imposible ocultarlos. Solo ver a Camila hacia que su corazón empezara a la latir más fuerte. La amaba e iba a demostrárselo sin miedos y sin mentiras.
—Te amo—susurró Lauren al oído de Camila mientras colocaba su cabeza cerca de la de Camila esperando llegar al hospital. Camila iba a recuperarse y ella iba a iniciar los trámites de su divorcio. Para vivir una vida feliz junto a la mujer que amaba. Para finalmente buscar esa felicidad que su madre siempre le había dicho que buscara.
Ryan llegó a la habitación que compartía con Lauren con lágrimas en los ojos. Todo en esa habitación le recordaba a ella. Se acercó lentamente al lugar donde se encontraban todas las cosas de Lauren, y las lágrimas fueron más al ver el joyero que era uno de los recuerdos más preciados de Lauren que adorna el centro de la mesa. Era el joyero que su madre le había regalado para que en cada viaje la recordara cuando ella tenía 17 años. Ryan tocó la tapa y sintió el dolor.

FLASHBACK
9 AÑOS ATRÁS...
—¿Te imaginas mamá? —dijo una Lauren emocionada mientras guardaba todas sus cosas en tres enormes maletas que tenía sobre la cama y su madre le sonreía a un lado de la puerta con sus manos juntas—. Viajar por todo el mundo mostrando mi música. Es lo que siempre he deseado y finalmente se está haciendo realidad.
Clara sonrió a su hija y se acercó lentamente donde Lauren se encontraba detallando los ojos de su hija brillando emocionados por la oportunidad de llevar su música alrededor del mundo, y mostrar ese talento que su padre, jamás había valorado en vida.
—Lo único que me duele es tener que dejarte sola—dijo Lauren suavemente y Clara le sonrió.
—Lo más importante es que tengas esa sonrisa en tu rostro, mi amor—dijo Clara tiernamente y Lauren le sonrió—. Te imagino sobre el escenario con tanta gente viéndote y aplaudiendo tu talento. Mi corazón se llena de orgullo.
—Lo sé mamá—sonrió Lauren suavemente—. Y créeme que nada me gusta más que compartas mis sueños y mi pasión como siempre lo has hecho. Sin tu apoyo jamás hubiera llegado tan lejos. Eres mi roca y eres lo único que tengo en este mundo y lo que más amo.
—Cuando llegue esa persona de la cual te enamores créeme que tu amor por mi pasara a segundo lugar—Lauren la vio con tristeza y la abrazó dulcemente sus ojos se cerraron sintiendo los brazos de su madre rodearla y pegarla tiernamente a ella. Eran los brazos de la mujer que la había convertido en lo que era. Una mujer luchadora, fuerte y dispuesta a apoyarla para alcanzar sus sueños.
Lauren suspiró con una tristeza invadiendo su corazón. Su madre era todo lo que adoraba en este mundo y se sentía realmente mal por ocultarle una parte de ella. Su sexualidad. Lauren jamás se había sentido cómoda hablando sobre ese tema, y saber que su madre jamás sabría lo que en realidad sentía la llenaba de tristeza porque ella era la mujer que más admiraba y amaba en el mundo. Una mujer que ignoraba esa parte de su alma.
Lauren sabía que aunque su madre jamás hablara de ello había sufrido muchísimo a causa de su padre. Para ninguna mujer sería fácil saber que mientras ella criaba a su hija sola, aunque con su ayuda económica, su esposo jamás estaba con ella. Que la engañaba con múltiples mujeres alrededor del mundo en sus giras, y sobre todo que estaba dentro del mundo de las drogas y su hija no valía nada para él.
Y ahora que estaba en sus manos el hacerla feliz, y eso es lo que Lauren quería. Hacerla sonreír y darle una vida larga y feliz sin problemas y sin nada que no fueran alegrías. Si Lauren se atrevía a hablar de lo que pasaba en realidad con ella tenía miedo que su madre se decepcionara. Por eso estaba mejor de esa manera, aunque parte de ella muriera con cada día que pasara sin ser ella misma.
—Me hubiera gustado que pudieras ir conmigo—susurró Lauren—. Pero entiendo que tienes responsabilidades en tu trabajo. Me encantaría que en los viajes por Estados Unidos fueras conmigo.
—Dinah será una buena compañía para ti, es una buena niña—sonrió Clara acariciándole la mejilla tiernamente y Lauren sonrió ante la mención de su amiga de solo dieciséis años que había dejado todo para convertirse en su corista y era asombrosa—. Antes de que sigas con tus maletas quiero que me acompañes unos minutos a mi habitación.
Lauren asintió, y rápidamente siguió a su madre por la hermosa casa que tenían. Su padre a pesar de haber sido irresponsable en muchos aspectos, jamás las había dejado solas económicamente. El dinero no era y jamás había sido un problema, y Lauren lo sabía. Pero el dinero no vale nada cuando la persona que lo provee es un desconocido en tu vida. Una persona que jamás se había preocupado por ellas en otro aspecto fuera del económico. Un desconocido al que Lauren había anhelado toda su vida llegar a conocer y que ahora sería imposible.
—Cuando me case con tu padre y me fui de casa—dijo la madre de Lauren entrando a su habitación seguida de ella. Lauren se dio cuenta que sobre la cama estaba una pequeña caja envuelta en un hermoso papel de regalo—. Tu abuela me dijo que era el momento para que soltara mis alas y empezara a volar por mi propia cuenta. Que toda su vida me había preparado para el gran desafío que era la vida. A ella le encantaban las aves—se giró y vio los ojos de su hija tan dulces y hermosos.
Era su pequeña y hermosa Lauren. La niña que jugaba con ella y corría por el parque llena de helado de chocolate en su rostro. Era la niña que había sido tan inteligente y maravillosa que había resaltado en cada cosa que hacía. Su rendimiento académico había sido tan sobresaliente que había completado sus estudios años antes que la mayoría de las personas. Tenía una mente brillante y era hermosa. Clara Jauregui sabía que Lauren sería una mujer brillante y sobresaliente en todo lo que hiciera. Pero ella no podía verla como ahora la cantante multi platinum que iba a dar su primera gran gira a nivel mundial.
Para Clara siempre sería la niña que usaba gorras y tenía un tigre que abrazaba todas las noches.
—Le encantaban tanto las aves que todo lo comparaba a ellas—susurró la madre de Lauren mientras tomaba la caja de regalo en sus manos e invitaba a su hija a sentarse a su lado al pie de la cama—. Unas horas antes de mi boda se acercó a mí y me dijo que era el momento de ser libre. Que toda su vida había pasado preparando mis alas para ese momento en que finalmente iba a volar hacia mi destino. Todos los seres humanos tenemos que volar en algún momento, Lauren. No importa la edad que tengas, llega un momento en que abres tus alas y debes conocer el mundo, caerte y volver a levantarte; sonreír y llorar, amar y vivir desamor. Cada uno de esos momentos son vuelos que emprendes en tu vida y nadie sabe si tendrás un buen aterrizaje en cada uno. Mi madre posiblemente no sabía que yo iba a pasar por cada uno de ellos y mi aterrizaje iba a ser desastroso en todos.
Lauren se quedó observando a su madre fijamente y fue notando los pequeños cambios en ella. Se notaba más cansada y más vulnerable. Sus ojos por alguna razón no brillaban como antes, y Lauren tenía miedo de ser ella la causa de la decepción y tristeza en los ojos de su madre.
—El único hermoso aterrizaje que tuve en mi vida fue cuando te tuve en mis brazos y esos hermosos ojos que tienes se juntaron con los míos. En ese momento supe que mi madre me había preparado para mi destino, y mi destino era tenerte a ti en mis brazos.
Los ojos de Lauren brillaron y se llenaron de lágrimas de emoción ante las palabras de su madre. Quizás estuviera orgullosa de ella, quizás la tristeza en sus ojos fuera simplemente cansancio de su trabajo el cual Lauren le había suplicado que dejara para tener una vida tranquila. Lauren iba a darle todo a su madre, especialmente el amor que ella se merecía.
—Lo único que me a mí me importa es que te sientas orgullosa de mi mamá. Y que seas feliz—susurró Lauren emocionada—. Lo único que yo quiero es darte todo lo que tú te mereces por ser la persona más maravillosa de este mundo.
—Tu momento de volar a llegado mi niña—susurró la madre de Lauren entregándole la caja la cual Lauren tomó—. Es momento que salgas al mundo a vivir la vida que está destinada para ti y aprendas por tu cuenta, hija. Yo no estaré aquí siempre hija.
—No digas eso mamá—susurró Lauren—. Tú jamás vas a dejarme sola, eres lo único que tengo en el mundo y te voy a cuidar toda la vida. Haremos ese viaje que te prometí alrededor del mundo y seremos tú y yo contra todos.
Clara sonrió acariciándole la mejilla y limpiando las lágrimas que se deslizaban por los ojos de su hija.
—Te prometo que jamás voy a dejarte mamá—susurró Lauren—. Tú debes prometerme lo mismo.
—Lamentablemente creo que ninguna de las dos puede prometer eso, mi amor. Tu abuela me dejó ir dándome un recuerdo de ella—susurró Clara—. Ahora yo quiero hacer lo mismo contigo. Quiero que recuerdes que en este regalo viene una generación de mujeres que han luchado para que el vuelo que emprendieran fuera bueno y valiera la pena. La vida no es fácil Lauren. Como narra Paulo Coehlo "Sí sólo caminas los días soleados; nunca alcanzarás tu destino" Vas a encontrar obstáculos hija, muchos obstáculos. Pero sé que eres una mujer fuerte que sabrás superarlos. Y yo de alguna manera siempre estaré contigo.
Clara rompió el regalo y luego vio a Lauren para que continuara abriéndolo y dentro encontró un hermoso joyero con incrustaciones de oro y una hermosa ave formada con pequeños diamantes. Sus ojos se abrieron sorprendidos y se juntaron con los de su madre.
—Quiero que tengas esto—Clara sonrió—. Y de esta forma puedes guardar aquí tus miedos y tu madre siempre estará contigo para ayudarte a superarlos. Cuando yo no este contigo siempre puedes mirarlo y recordar lo que acabo de decirte.
—Tú siempre estarás conmigo mamá—dijo Lauren abrazándola dulcemente y Clara suspiró—. No me dejaras sola nunca y libraremos esas batallas juntas como siempre lo hemos hecho. Te necesito.
—Yo estaré contigo hasta que el último día de mi vida hija—Clara la vio tiernamente—. Hasta mi último aliento voy a estar de pie, orgullosa de verte convertida en lo que siempre has querido ser. Decidas lo que decidas yo siempre estaré contigo, Lauren—la vio fijamente a los ojos—. Siempre tendrás mi amor y siempre estaré orgullosa de la mujer que eres ahora y en la que te convertirás. Lucha por tus sueños hija, sé feliz y no tengas miedo. Arriésgate a volar sobre cada etapa de tu vida tratando de tener el mejor aterrizaje en cada una. Deja atrás tus miedos y guárdalos en esta caja—susurró Clara tocando el joyero—. Y recuerda que tu madre está allí cuidándote. Este donde este siempre cuidare de ti mi pequeñita.
Lauren tomó la mano de su madre y se la llevó a los labios para besarla dulcemente y la vio con todo el amor del mundo.
—Es hora de emprender tu primer viaje mi amor—Clara le sonrió orgullosa al pensar en el éxito de su hija—. Es hora de tener tu primer vuelo.
—En ese caso—susurró Lauren viéndola con amor—. Te prometo que tendré el más bello aterrizaje de todos—la sonrisa de Clara fue hermosa—. No importa lo que venga sé que voy a poder superarlo—tomó la mano de su madre entre la de ella fuertemente—. Y siempre voy a guardar este joyero y luchare para que no existan miedos dentro de él. No tendré miedo madre, seré una mujer valiente como tú.
Clara abrazó a su hija fuertemente acariciándole el cabello. Era momento que su pequeña se convirtiera en una mujer y saliera al mundo. Era hora de salir de viaje y aprender a vivir y Clara esperaba que su aterrizaje en cada etapa de su vida fuera diferente al de ella, que Lauren pudiera ser feliz. Feliz para siempre.
FIN DEL FLASHBACK

En algún momento Lauren le había contado la historia atrás de ese joyero que ella tanto amaba. Ryan cerró los ojos pensando en que Lauren solo guardaba cosas en él que le daban miedo y que pedía a su madre por fortaleza para superarlos.
Un tiempo atrás Lauren había guardado una bolsa de heroína en el pidiéndole a su madre fortaleza, eso lo sabía porque la misma Lauren se lo había dicho ya que Ryan jamás se había atrevido a abrirlo. Era algo personal de Lauren. Pero esa vez por primera vez se atrevió a abrirlo.
Y lo que estaba dentro del joyero hizo que su corazón se rompiera en mil pedazos y sus sollozos llenaran la habitación. Dentro del joyero estaban los anillos de matrimonio y compromiso de Lauren. Ryan lo cerró como si quemara alejándose de él y tropezando con sus pies cayendo al piso.
Sus ojos se dirigieron a su mano donde su anillo de matrimonio aún permanecía. Ese anillo que Lauren le había puesto en el dedo prometiéndole fidelidad y amor. Ese anillo que ahora había perdido todo su significado. Era solo era una argolla de metal sin ningún valor.
Los anillos que habían formado parte de la vida de los dos para Lauren eran algo que le daba miedo tener y le pedía ayuda a su madre para superarlos y librar esa batalla, la batalla de estar atada a él sin amarlo. Ryan no había ni notado que ya no los usaba. Había estado tan cegado por el matrimonio perfecto que no se había dado cuenta de lo mal que estaban las cosas.
No se había dado cuenta que su mujer prefería pasar horas con Camila a estar con él. Que la buscaba constantemente, que le sonreía divinamente. No se había dado cuenta o no había querido ver la realidad de las cosas cuando ambas se perdían en la cabaña por horas y horas. Había sido un ciego pero finalmente la venda se había caído de sus ojos.
Sus ojos se dirigieron a su closet y en ese momento supo lo que debía hacer. Se levantó, y tomó su maleta de viaje poniéndola en la cama con los ojos llenos de dolor. En unos cuantos minutos empezó a sacar su ropa sin atreverse a tocar la de Lauren que estaba junto a la suya para meter lo que podía en la maleta. Ryan tomó sus documentos y sus cosas se acercó al pequeño tocador donde estaba el joyero de Lauren y suspiró quitándose su anillo con dolor y poniéndolo sobre la tapa sin atreverse a abrirlo de nuevo.
Se acercó a la cama y cerró su maleta rápidamente. Sus ojos vagaron alrededor de la habitación que había compartido con una extraña, una mujer que había ocultado una parte de ella. ¿Lauren se había enamorado de una mujer? ¿Era algo reciente? ¿Siempre había gustado de las mujeres y él solo había sido una pantalla? Tantas preguntas sin respuestas, y la única mujer que las podía responder estaba viajando en una ambulancia con su amante.
Ryan cerró los ojos con rencor hacia Camila, Lauren y todo el mundo a su alrededor. Prefería irse antes de cometer una locura y dejar atrás sus principios. A pesar de todo, él la amaba y la respetaba. Lauren siempre se había caracterizado por ser un alma libre, y Ryan estaba seguro que en algún momento la buscaría para hablar. Pero no lo haría ahora mismo. Era mejor decir adiós hasta que pudiera recuperarse un poco para verla. Era mejor desaparecer.
Ryan tomó la maleta y empezó a caminar hacia la puerta con dolor la abrió y se encontró con Normani a la cual ignoró viendo la habitación por última vez. Escuchó la voz de Normani lejana como todo a su alrededor.
—Adiós—susurró Ryan con lágrimas—. Adiós, Lauren.
Y finalmente cerró la puerta y dijo adiós.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 57: "Libertad de Amar"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:46 pm

"I wonder how, I wonder why, I wonder where they are. The days we had, the songs we sang together"
My Love del Album "Impossible" de Dinah Jane Hansen

-Ryan-dijo Normani mientras lo seguía por el pasillo sin que él se girara para dirigirle una mirada-. ¿Ryan que haces?
-No quiero hablar contigo-susurró él-. Por favor déjame-dijo bajando las escaleras y encontrándose con Dianna en el salón con su bolso en el hombro.
Ella lo vio un momento y Ryan respiró hondo viéndola a los ojos...Ella había presenciado todo.
-Siento lo que pasó Dianna-dijo suavemente-. Te pido disculpas y Normani se encargara de hablar con Lauren para que no exista ningún problema con tu pago.
-No se preocupe por eso señor-susurró Dianna-. Ya tengo mis cosas y estaba a punto de irme.
-No tienes que irte-Ryan bajó la mirada viendo a Buster que estaba corriendo a su alrededor-. Lauren va a necesitar ayuda. No te preocupes soy yo el que se va.
-¿Pero donde iras? -dijo Normani suavemente-. ¿No crees que sería mejor quedarte aquí?
-¿Quedarme aquí? -dijo Ryan furioso girándose a Normani que lo veía preocupada-. ¿Quedarme aquí para que exactamente? Quedarme para ver como mi esposa me es infiel con otra mujer, y como mi mejor amiga me ocultó toda la verdad. No, muchas gracias.
El silencio reino en la habitación mientras los tres se veían entre sí. Normani veía a Ryan con tristeza sin saber que hacer para lograr que se sintiera mejor. No quería dejarlo ir en ese estado. Estaba pálido y con sus ojos rojos y llenos ira.
-La señora Hansen se llevó el coche de la señora Jauregui-dijo Dianna suavemente-. Su coche no está señor.
Ryan respiró hondo sabiendo que Jason se lo había llevado. ¿Un coche? Que importaba un coche cuando su vida se acababa de romper en pedazos.
-Tomare un taxi-susurró Ryan rápidamente dirigiéndose a la puerta-. Dile a Lauren que hablare con Thomas-dijo refiriéndose a su abogado personal-. Para que empiece los trámites del divorcio. Es de mutuo acuerdo así que no tendrá problemas en librarse de mi para hacer su vida con esa...con esa mujer.
Normani no dijo nada mientras veía a Ryan abrir la puerta y salir de la casa rápidamente. Dianna y ella se vieron entre ellas y la sonrisa de Normani tembló un poco. ¿Qué podía decir? Entendía perfectamente a Ryan. Y a pesar de lo que acababa de pasar veía que aún existía preocupación y respeto hacía Lauren, y eso hablaba del hombre que era.
-Si vas a irte y tienes coche-dijo dirigiéndose a Dianna-. Creo que sería bueno que lo llevaras-susurró-. No sé si podrías hacer eso por él.
-Por supuesto-dijo Dianna asintiendo y rápidamente saliendo por la puerta. Normani suspiró mientras veía al cachorro sentarse junto a la puerta cerrada y empezar a aullar con tristeza. Las lágrimas llenaron los ojos de Normani al saber lo que acababa de pasar y sintió dolor en su corazón. Muchas veces la vida era muy injusta.
Jason sonrió mientras entregaba su boleto de avión, y entraba a la zona de abordaje. Iba a regresar a Miami y en el momento en que pusiera un pie allí iba a difundir todo lo que sabía sobre Lauren Jauregui y a ganar mucho dinero. Camila jamás le había importado pero estaba su orgullo, sería el esposo herido el cual había encontrado a su esposa con otra mujer. Y se vendería como un víctima de las circunstancias para así justificar su divorcio y sacar el mayor provecho de la idiota de Camila Cabello. Iba a divorciarse, claro. Pero tendría que pagar por quedar libre para vivir su vida con Lauren Jauregui.
Era un plan perfecto, el esposo ofendido por el engaño. Iba a verse en una posición difícil ante los demás, pero no importaba. Su reputación era lo de menos si iban a ofrecerle mucho dinero por la historia. Ya había vendido información a un diario canadiense que le había pagado muy bien y la noticia estaba próxima a salir. Estaba seguro que podría conseguir más dinero en Estados Unidos. Jason sonrió tomando la pequeña cámara que tenía en sus manos. No había tenido oportunidad de ver el video pero había sido lo primero que había tomado de la habitación que compartía con Camila.
Jason desde la noche en que se había enterado de lo que pasaba entre ambas había sido muy discreto al colocar una cámara en su habitación para tener pruebas si Lauren volvía a aventurarse y entrar y la había activado de nuevo esa misma mañana al saber que ellas iban a volver. No sabía en realidad si Lauren había estado en la habitación pero esperaba que sí. De ser así tendría mucho material para vender su historia después de que lo editara y la golpiza que le dio a Camila fuera borrada. Esperaba tener una buena historia y finalmente tener el dinero para demostrarle a su padre que había triunfado.
Lauren se sentó pacientemente en las sillas de la sala de espera del hospital mientras escuchaba a la gente murmurando a su alrededor. Había necesitado que uno de los guardias de seguridad la ayudara a pasar en el momento en que se había bajado de la ambulancia y entrado al hospital. La gente la había rodeado y lo único que Lauren había podido ver a lo lejos era la camilla de Camila perdiéndose por un largo pasillo. Lo único que a Lauren le importaba era que Camila estuviera bien. Que sus golpes no fueran nada grave y poderla tener de vuelta con ella. Lauren tomó su celular y respiró hondo imaginándose todo lo que vendría. Sus ojos buscaron rápidamente el número que necesitaba y llamó.
La voz de Thomas Baker le respondió al otro lado del teléfono. Thomas había sido el abogado de su padre, y ahora era el abogado que trabajaba para ella. Era una especie de abogado "familiar" y Lauren lo estimaba y respetaba mucho. Cuando Lauren había tenido el problema del accidente de coche él había estado de viaje en Inglaterra visitando a su familia y por esa razón le había asignado a Ryan para que llevara su caso.
-Buenas Tardes Lauren-dijo el hombre y Lauren pudo detectar una sonrisa en sus labios bajo ese bigote grisáceo que siempre llevaba bien arreglado aunque no pudiera verlo-. Esto es una sorpresa.
-Hola Tom-susurró Lauren-. ¿Cómo estás?
-Con mucho trabajo-sonrió él-. Pero estoy muy bien. ¿Qué me dices de ti?
-Estoy en Canadá-susurró Lauren suavemente-. Y necesito que me ayudes en algunas cosas.
-¿Te metiste en problemas por allá? -preguntó rápidamente Thomas preocupado y Lauren suspiró.
-No es nada de lo que te imaginas-Lauren vio hacia el techo un momento y luego a su alrededor descubriéndose sola pero con varios pares de ojos sobre ella. Sus ojos se cerraron un momento-. Quiero que empieces a tramitar el divorcio.
-¿El divorcio? -preguntó Thomas sin entender-. ¿El divorcio de quien Lauren?
-De Ryan y mío-Lauren sintió que su corazón se apretaba al recordar cómo había dejado a Ryan en la casa unas horas atrás-. Vamos a divorciarnos.
En ese momento un doctor salió de la habitación de Camila y Lauren se levantó rápidamente.
-¿Pero de que hablas? -susurró Thomas-. ¿Por qué vas a divorciarte?
-Solo tramítalo, Thomas-susurró Lauren con dolor-. Dale todo lo que pida y las propiedades que tenemos a nombre de ambos si las quiere que se las quede. Lo que sea para que me deje libre, ¿Entiendes? Usa todo el dinero y las influencias que sean necesarias para que eso salga lo más pronto posible.
Thomas iba a responder pero Lauren colgó la llamada y se dirigió rápidamente al doctor.
-Familiares de la señorita Cabello-preguntó el doctor con un expediente y Lauren se acercó rápidamente.
-Yo vengo con ella-dijo suavemente y el doctor la vio a los ojos reconociéndola rápidamente-. Por favor dígame como se encuentra.
-¿Tiene usted algún parentesco con la paciente? -dijo el doctor viéndola fijamente y Lauren suspiró asintiendo.
-Ella es mi novia-La voz de Lauren fue suave pero lo suficientemente clara para que el doctor entendiera lo que estaba diciendo.
-¿Su novia? -Lauren asintió rápidamente viéndolo a los ojos.
-Le suplico que me diga como se encuentra-suplicó Lauren-. Ella es todo mi mundo y no he tenido ninguna noticia de ella desde que llegue aquí.
-Ella se encuentra bien-dijo el doctor suavemente-. Presenta una fractura en su muñeca izquierda y también una pequeña luxación en su costado derecho.
Lauren cerró los ojos pensando en todas las formas que existían de acabar con la vida de Jason. Iba a matarlo con sus propias manos.
-Tiene muchos hematomas y estaremos controlando que no tenga un sangrado interno durante las siguientes veinticuatro horas-el doctor la vio fijamente-. Ella me dijo que se había caído por las escaleras y por eso se encontraba así.
-¿Escaleras? -Lauren vio a los ojos al doctor y respiró hondo evitando el tema con nerviosismo-. ¿Puedo pasar a verla?
-Ahora mismo se encuentra con algunos sedantes para el dolor y esta inmovilizada estará así por unos cuantos días, pero puede pasar a verla. Ella esta despierta-Lauren asintió y empezó a caminar a la habitación pero la voz del doctor la detuvo. Lauren sabía que no creía lo de las escaleras. Y los golpes eran demasiado grandes para que Lauren lo hubiera podido hacer.
-Creo que podría necesitar un informe policial por si lo necesita. Puedo llamarlos inmediatamente cuando lo soliciten-Lauren asintió y luego empezó a caminar a la habitación y abrió la puerta.
Su corazón se partió al ver a Camila en la cama de hospital con hematomas en su rostro y uno de sus brazos inmovilizado y suponía que bajo la bata de Camila se encontraban vendas protegiendo su costado. La mirada de marrón de Camila se dirigió a ella y Lauren vio el momento exacto en que esos ojos empezaban a brillar.
-Lauren-dijo Camila tratando de incorporarse pero Lauren rápidamente se acercó a ella para evitar que se levantara-. ¿No te hizo nada verdad? ¿No te tocó?
-No mi amor-dijo Lauren acariciándole el rostro tiernamente-. Siento tanto no haber estado contigo-los ojos de Lauren se llenaron de lágrimas.
-Es mejor que no estuvieras allí-los ojos de Camila la vieron con amor-. Me moriría si te hubiera dañado de alguna forma.
-¿Cómo te sientes? -preguntó Lauren tiernamente-. Te juro que en este momento quiero matarlo.
-Él...-Camila suspiró-. Él me dijo que te iba a hacer daño y te iba a arruinarla la carrera si yo te decía lo que pasó.
-¿Él sabe de nosotras cierto? -Camila la vio a los ojos-. Tú me lo dijiste cuando estábamos en la habitación.
-Si-confirmó Camila con suavidad viendo a Lauren nerviosa-.Tengo miedo que pueda hacer algo para arruinar tu carrera.
-No me importa-dijo Lauren suavemente y se acercó a Camila besándole la frente dulcemente. Camila cerró los ojos sintiendo las caricias de Lauren.
-Dame un beso-pidió Camila y Lauren no dudo en dárselo lentamente. Sus labios se conectaron y ambas respiraron de alivio al sentirse la una a la otra. Fue un beso amoroso y dulce el cual Lauren termino dándole un suave beso a Camila en la nariz.
-Ya hable con mi abogado-susurró Lauren y la vio a los ojos-. Ryan también sabe lo que pasa entre tú y yo-Camila abrió los ojos como platos y Lauren suspiró tristemente-. No pude contenerme cuando te vi así y él estaba conmigo cuando pasó. Es mejor así, acabo de hablar con mi abogado solicitando el divorcio.
-Lauren-dijo Camila asustada y Lauren le sonrió negando con la cabeza ante su preocupación.
-Se lo iba a decir-Lauren suspiró-. Me siento muy mal por la forma en que pasaron las cosas. Ryan no se merecía enterarse de esa forma pero no podía ocultar lo que siento por ti mi amor. ¿Cómo podría esconder el amor que te tengo?
-¿Qué vamos a hacer? -Lauren le besó la mejilla tiernamente.
-Vamos a solicitar un abogado para que lleve tu divorcio-Lauren suspiró viéndola a los ojos-. Y quiero que denuncies por maltrato a ese hijo de puta.
Camila empezó a negar con la cabeza suavemente y gimió al sentir una punzada de dolor.
-No podemos hacer eso-dijo Camila suavemente-. El me amenazó con decirles a todos lo que pasa entre nosotros y hacerte daño. No voy a permitir que te haga nada.
-No debes preocuparte por mí-la vio a los ojos-. No me importa, y a mí no puede hacerme nada. Y si lo que te preocupa es que diga las cosas públicamente entonces lo hare yo-la vio a los ojos-. Hare una rueda de prensa y diré que estoy enamorada de ti.
-Pero tú no querías hacer eso Lauren-dijo Camila suavemente-. Tú me dijiste que nos iríamos de gira para estar juntas y así evitar a la prensa.
-Dije eso porque no quería lastimar a Ryan-se vieron a los ojos-. Pero ahora Ryan ya sabe todo y no pude evitar lastimarlo. Él era lo único que me detenía a no revelar lo que sentía por ti. Lo hacía por respeto a lo que tenemos. Pero el no decir lo que siento por ti en una parte contribuyó a que ese hijo de puta aun siguiera allí para lastimarte.
-Pero tu carrera puede verse afectada-dijo Camila y Lauren la vio con amor y acaricio su cabello tiernamente-. La música es tu pasión y yo no puedo permitir que la pierdas por mí.
-La música es una de mis pasiones-dijo Lauren lentamente-. Pero eso no significa que sea lo único que me importa. Mi prioridad hoy y siempre vas a ser tú.
-No quiero que después sientas que por mi dejaste atrás muchas cosas.
-Tú me liberaste de muchas cosas mi amor-la vio a los ojos-. Contigo aprendí a vivir y a ser yo misma. No tengo miedo de mostrar lo que siento si eso significa que voy a estar contigo. Si tú te arriesgas conmigo no existe nada que me de miedo enfrentar.
-Yo voy a estar contigo siempre Lauren-dijo Camila suavemente.
-Entonces cuando te den de alta voy a pedir un jet privado para volar a casa de nuevo-Lauren la vio tiernamente-. Y hablare con mis disquera para reunir una rueda de prensa donde voy a aceptar mi bisexualidad y a decir que estoy perdidamente enamorada de una hermosa escritora que me robó el corazón con sus hermosas letras. Que es la mujer más bella de todo el mundo y que me ama de vuelta. No quiero vivir escondida como si fuera un pecado amarte como te amo.
-Yo estoy dispuesta a todo si es contigo-dijo Camila tomando la mano de Lauren con la única mano que podía mover-. Pero no quiero que nada de lo que pase sea un problema para ti.
-A quien ame no va a condicionar mi talento-Lauren la vio a los ojos-. Si mi disquera no puede entender eso, entonces buscare una que si lo haga. No voy a ser una cobarde y a dejar que los miedos limiten mis decisiones. Quiero estar contigo y voy a estarlo hasta que tú quieras. Lo que opine a la gente me importa poco si tú sabes lo que soy en realidad.
-Yo también quiero ser valiente por ti-Camila suspiró-. Pero tengo mucho miedo de lo que pueda hacer Jason.
-Esa rata no es más que un codicioso hijo de puta-dijo Lauren suavemente con furia-. Haremos lo que sea para que quedes libre de él mi amor. No importa el precio que quiera, ni lo que quiera. Va a obtenerlo y vamos a esperar que la justicia se encargue de él. Si no quiere cooperar voy a usar todo mi poder y mi dinero para hacerlo caer de la forma más cruel.
Camila observó a Lauren tan seria y segura de lo que decía, mientras su corazón latía fuertemente en su pecho. Tenía miedo de lo que Jason pudiera hacer. Y tenía razones para tenerlo porque había algo en su corazón que le decía que las cosas no serían del todo fáciles.
Dinah suspiró mientras escuchaba las indicaciones del GPS para llegar al hospital que Dianna amablemente le había proporcionado donde habían llevado a Camila. Sus ojos se llenaron de tristeza al saber la situación tan difícil en la que se encontraban todos en ese momento. Y era triste que el amor pudiera causar tantas lágrimas y tanto dolor de diferentes maneras.
La vida nunca era fácil. El amor nunca era una tarea sencilla de vivir. Pero como valía la pena amar. Muchas personas pensaban que amar era renunciar a una libertad y entregarse a una persona. Amar era simplemente darle sentido a esa vida y a esa libertad. Y ninguna gran recompensaba venia sin un sacrificio. Y Dinah estaba dispuesta a apoyar a sus dos amigas hasta el final. Porque su amor vivía la pena, porque se habían arriesgado a buscar lo que ella tanto anhelaba y de lo que tenía tanto miedo. Lauren y Camila se habían arriesgado a vivir la libertad más hermosa, la libertad del corazón.
Pero como siempre sucedía, las cosas nunca salían como se planeaban. Y eso las tres estaban a punto de descubrirlo.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 58: "Ecos de Amor"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:46 pm

"Ya están desgastadas todas las palabras lo que queda entre tú y yo no le alcanza al corazón, y desde mi pecho suena tu recuerdo. Todo lo que fue de los dos son ecos de amor"
Ecos de Amor del Album "Just Me" de Lauren Jauregui

Un silencio muy incómodo se instalaba en el coche mientras avanzaban por las desiertas carreteras rumbo al centro de la ciudad de Vancouver. Dianna iba conduciendo mientras Ryan permanecía con la vista clavada en la ventana viendo el paisaje que se perdía ante sus ojos. Era el paisaje que tantas veces había recorrido con Lauren y habían conversado y reído. Habían cantado. Y ahora solo quedaban recuerdos, ecos de voces en el vacío. Ya no quedaba nada de eso porque su Lauren, su hermosa Lauren le había sido infiel y con otra mujer.
En la radio sonaba una canción cualquiera y de repente la escuchó, fuerte y claro. Era una de las canciones de Lauren. Dianna al darse cuenta rápidamente iba a cambiar la estación pero Ryan lo impidió era un buen recordatorio de lo que había perdido.

FLASHBACK:
UN AÑO ATRÁS
—¿Te das cuenta? —dijo Ryan tomando la mano de la mujer que iba a su lado y llevándosela a los labios mientras conducía. Sus dedos tocaron el anillo de compromiso en el dedo de Lauren y sonrió. Estaban a punto de casarse y Ryan no podría estar más emocionado.
—¿Qué? —dijo Lauren sonriendo mientras Ryan la veía brevemente.
—La próxima vez que visitemos Vancouver será como marido y mujer—dijo Ryan con emoción en su voz.
—Eso es cierto—Lauren empezó a reír al afirmarlo—. Eres un hombre con mucha suerte Ryan Green.
—Lo soy—dijo él sonriendo—. La mujer más hermosa, exitosa, preciosa del mundo aceptó ser esposa de este pobre abogado. Es mi sueño hecho realidad. Debo confesar que desde que estábamos en el instituto tenía un leve crush contigo.
—¿Ahora resulta que te gustaba? —Lauren empezó a reír—. El capitán del equipo de Basketball con la cerebrito que solo era popular porque su padre era un cantante famoso.
—Bueno...—dijo Ryan sonriendo—. Eras un muy lindo cerebrito.
Lauren empezó a reír acompañada de Ryan y en unos minutos Lauren escuchó en la radio una de sus canciones. Su corazón empezó a latir desbocado, como siempre pasaba cuando escuchaba una de sus canciones en la radio. A pesar de los años siempre estaba la emoción de la primera canción y de finalmente poder ver su sueño convertido en realidad.
—Cuando lleguemos a la casa tengo una sorpresa para ti—Lauren se sorprendió y vio a Ryan inclinando su cabeza a un lado y sonriéndole.
—¿Qué tipo de sorpresa? —sonrió ella—. Tus sorpresas usualmente terminan conmigo acostada en la cama.
—Nosotros en la cama no es una sorpresa—dijo él con suficiencia—. Sabes que soy un tigre en la cama y no puedes cansarte de mí.
—Claro—volvió a reír Lauren burlándose—. Creo que el que no puede cansarse de mi eres tú.
—En eso tienes razón—la vio un momento—. Jamás voy a cansarme de ti, Lauren. Te amo y espero que pueda hacerte feliz el resto de nuestras vidas.
Lauren le sonrió un momento y luego vio el paisaje que se extendía sobre ella en su corazón deseándolo lo mismo. Ryan era un buen hombre y quizás si había tomado la decisión correcta aunque no se sintiera enamorada.
—Espero que podamos ser felices y que yo pueda ser la esposa que te mereces.
—Sé que lo serás—suspiró—. Mientras exista amor entre nosotros no habrá nada que no podamos superar. Nada.
FIN DEL FLASHBACK

"Mientras exista amor entre nosotros..."
Esa frase golpeó a Ryan mientras escuchaba la voz de Lauren llenando el coche y sintió de nuevo ganas de llorar.
Un año atrás Lauren y él habían decidido comprar la casa de Vancouver que tanto le había gustado a Lauren. Esa misma casa donde un año después le había sido infiel con otra persona. Ryan había esperado cualquier cosa cuando Lauren le dijo que necesitaba hablar con él. Había esperado cualquier cosa menos que la razón por la que su matrimonio estuviera fallando fuera porque Lauren le era infiel.
La tristeza volvió a invadir a Ryan. Había sido un completo estúpido. Él había estado pensando en tener bebes cuando Lauren lo único que había querido era tener una forma de librarse de él. Ryan había escuchado los rumores desde que Lauren era una adolescente.
Había escuchado que a ella le habían gustado más las mujeres que los hombres aun siendo joven. Luego había venido la etapa que ya siendo una artista la juntaban con alguna de sus amigas o captaban miradas y diferentes reacciones de Lauren hacia alguna entrevistadora que fuera bonita. Ryan lo había ignorado porque jamás creyó en rumores y por supuesto Lauren le aseguro que eran solo eso, solo rumores. Ryan había confiado en ella y finalmente la verdad estaba saliendo a la luz.
Lauren no solo prefería a las mujeres sino que también se estaba acostando con una estando casada con él. Ryan sintió que la ira lo invadía mientras se dirigía al aeropuerto. Ira contra Camila, ira contra Lauren. El dolor que sentía creía que no lo merecía. No merecía sufrir así cuando lo único que había hecho era amar a Lauren. Pero suponía que ahora le había tocado perder.
El amor jamás debía ser forzado y él no estaba dispuesto a ser una piedra de impedimento para Lauren. Si ella quería arruinar su matrimonio por algo tan banal como una amante ocasional estaba en todo su derecho. Ella sería la que se equivocaría y luego lloraría.
Y si era algo más profundo esperaba que con ella pudiera encontrar lo que con él jamás encontró. Se iría con la cabeza en alto porque él no había sido el del problema. El problema había sido completamente de Lauren y ella sería la que se equivocaría y sufriría si había cometido un error. Porque con Ryan siempre iba a tener un amor sincero y desinteresado.

MIENTRAS EN EL HOSPITAL:
Lauren acarició el cabello de Camila con ternura mientras la veía dormir. Sus ojos verdes vagaron por su figura y se dio cuenta que a pesar de que Camila era una mujer solo un año menor que ella también había tenido una vida muy difícil. El amor golpeó a Lauren fuertemente y se dio cuenta de los sentimientos tan fuertes que tenía por Camila. No se reconocía a sí misma y aunque anteriormente el hecho de no reconocerse le había dado miedo y le había hecho daño, ahora no le preocupaba. Su amor era algo que le daba fuerzas y la hacía sentirse la mujer con más suerte de todo el mundo.
—Esto es amor—susurró Lauren colocando su frente sobre la de Camila que dormía profundamente—. Te amo Camila. Lo único que quiero es pasar cada día contigo y poder amarte sin tener que ocultar mis sentimientos por ti. Jamás pensé que se pudiera amar tan profundamente. Jamás pensé que pudiera llegar una mujer que rompiera todas las barreras que me había trazado durante toda mi vida.
Sus labios besaron la frente de Camila con cariño y su corazón latió de ternura al ver como la boca de Camila se abría un poco mientras dormía. Parecía una dulce bebé perdida en un profundo sueño.
—Cuando regresemos a Estados Unidos yo voy a cuidarte—susurró Lauren tiernamente—. Te voy a hacer sonreír todos los días y espero poder ser lo que tú esperas. Quiero amarte siempre y que tengamos una vida juntas—los ojos de Lauren transmitían mucha ternura y estaba tan perdida en sus palabras que no escuchó la puerta abrirse levemente—. ¿Tú quieres tener una vida conmigo? ¿Tener hijitos y una familia? —preguntó con el corazón en los ojos a la mujer que estaba dormida tan pacíficamente—. He pensado que podríamos vivir juntas. Yo podría comprar una casa en el lugar que más te guste y decorarla como a ti te guste. Solo de saber que tú estarías esperándome haría que jamás quisiera irme de gira.
—Eso no sería muy bueno—dijo una voz haciendo que Lauren se girara hacia la puerta—. Porque tienes un show espectacular.
—Dinah—dijo Lauren encontrándose con su amiga y abrazándola fuertemente.
Lauren se sintió tan aliviada que empezó a sollozar. Dinah le acarició la espalda lentamente mientras la escuchaba. Y se quedaron abrazadas por largos minutos. Dinah había tardado más de lo que quería especialmente por la cantidad de fans y prensa que estaba afuera del hospital. Al parecer la noticia de que Lauren estaba allí había corrido.
Cuando la vieron llegar a ella la prensa enloqueció y los fans igual pero logró hacerse espacio para poder pasar para ver a sus amigas, firmando un par de autógrafos y pidiendo respeto para su privacidad. El hospital le había prometido encargarse ya que habían prácticamente bloqueado la entrada. Pero ahora estaba allí y se alegraba de poder ser un apoyo para su mejor amiga.
—Todo está bien Laur—dijo Dinah tiernamente—. Ya todo está bien.
—Tenía tanto miedo que algo le pasara a Camila—susurró Lauren entre sollozos y Dinah sintió ternura por ella—. La amo tanto.
—Lo sé...—susurró Dinah—. ¿Cómo esta Chancho?
—Se va a poner bien—dijo Lauren despegándose un poco de su amiga y viendo a Camila un momento—. El doctor dice que tiene dos costillas fracturadas y también su brazo. Camila me dijo que fue cuando intento recoger a Padd. Estaba muy mareada y tuvo un golpe muy fuerte. Están monitoreándola esperando que no tenga nada grave por los golpes.
—Que ella este bien a mí me pone muy feliz también pero, ¿Qué es Padd? —preguntó Dinah sin entender.
—Es un osito Paddington que yo le compre—Lauren suspiró viendo a Camila y sus ojos brillaron—. Tendré que comprarle otro porque ella lo adora. Y el hijo de puta se lo destrozó.
Dinah se quedó observando como Lauren se acercaba a Camila y le acomodaba el cabello dulcemente. Si Dinah era sincera consigo misma jamás imagino poder ver a Lauren Jauregui de esa forma. Su amiga estaba completamente enamorada y entregada en esa relación. Era imposible negar los sentimientos que tenían la una por la otra y Dinah esperaba que en realidad pudieran ser felices.
—Supongo que las vacaciones en Canadá terminaron—Lauren suspiró y asintió.
—Voy a contratar un jet privado cuando den de alta a Camila—susurró Lauren viendo a Dinah un momento—. Necesito volver a Los Ángeles y tramitar mi divorcio. Y Camila también para denunciar a ese hijo de puta.
—¿Denunciarlo? —Lauren asintió y acaricio la mejilla de Camila que aun dormía profundamente.
—Lo que le hizo a Camila por tantos años hasta atreverse a mandarla al hospital debe pagarlo—Lauren estaba furiosa—. Voy a acabarlo Dinah.
—Según escuche él sabe lo de ustedes dos—Lauren se encogió de hombros y respiró hondo.
—Voy a tener que admitir mi situación públicamente para que el imbécil ese no gane ni un dólar hablando estupideces de mi—vio a su amiga—. Creo que ha llegado la hora de hablar con la verdad y decir quién soy en realidad. Que soy una mujer que prefiere estar con mujeres antes que los hombres. Encuentro atractivos a los dos sexos y no puedo decirte que los hombres me desagradan pero prefiero a las mujeres, adoro a las mujeres y estoy absolutamente enamorada de una.
—Yo también adoro a las mujeres—dijo Dinah riendo y Lauren también le sonrió levemente—. Normani habló conmigo hace unos minutos, ella se quedó en casa con Ryan.
Lauren suspiró separándose de la cama y acercándose a Dinah mientras ambas hablaban bajo para no molestar a Camila.
—¿Él...? —empezó Lauren escuchando el suspiro de Dinah.
—En realidad está muy mal—dijo Dinah suavemente—. Normani dice que no quiso hablar con ella y tomó su maleta y se fue. Le dijo a Normani que iba a solicitar el divorcio—Lauren asintió con una sonrisa triste. Era bueno que ambos estuvieran de acuerdo para acelerar el proceso.
—Me siento muy mal por haberme ido así—Lauren bajó la mirada con dolor—. Yo lo que menos quería era lastimarlo o causarle algún mal. Pero no podía ocultar lo que siento, Camila no merece eso. Ha sufrido tanto que yo lo único que quiero es darle todo en el mundo y hacerla realmente feliz. No puedo ocultarme más y voy a enfrentar las todas las consecuencias que tenga con mi cabeza en alto porque esto lo vale.
—Sabes que yo voy a apoyarte en lo que decidas—susurró Dinah—. Y si tú crees que estas lista para hablarlo, hazlo.
—Creo que posiblemente nadie está preparado para hablar sobre su vida privada en público. No sé si estoy realmente preparada, pero es lo correcto—la vio a los ojos—. Camila merece que me entregue completamente y si ella está dispuesta a hablarlo yo también estoy dispuesta. No puedo condicionar nuestra relación a vivirla en silencio solo porque tengo miedo de lo que diga la prensa y lo que opinen un par de directivos de una disquera.
—¿Realmente es serio verdad? —Lauren suspiró asintiendo.
—Quiero tener una vida con ella—dijo Lauren suavemente—. Quiero todo el paquete Dinah. Quiero la boda, la casa y los hijos. Y todo lo quiero con ella.
—En ese caso creo que cualquier sacrificio vale la pena—Dinah la vio—. Pero debes recordar que una vez esto sea publico la prensa no va a dejarte en paz. Sabes como es nuestro mundo Lauren. La vida privada es solo un simple mito cuando puedes encontrarte a un paparazzi cada dos segundos siguiéndote a cada paso que das.
—¿Qué pueden tomar? —una pequeña sonrisa invadió el rostro de Lauren y Dinah suspiró—. Como literalmente babeo por Camila. La forma en que la venero por ser lo más hermoso y perfecto del mundo. Que el mundo lo vea y me tenga envidia porque tengo a la mejor chica del mundo entero.
—Jauregui...—dijo Dinah negando con la cabeza y con una sonrisa—. Últimamente estas muy idiota. Creo que Camila Cabello puede hacer lo que quiera contigo.
Lauren se giró viendo a Camila dormir y sonrió asintiendo. Camila tenía todo el poder sobre ella y no le daba miedo admitirlo. La noche que habían pasado en la cabaña dos días atrás las había marcado a ambas. La forma en que se habían hecho el amor, tan apasionada y perfecta era la entrega no solo de dos cuerpos, sino de dos almas.
Lauren suspiró recordando como Camila la había hecho suya sobre el piano y sus ojos se llenaron de deseo sabiendo que jamás podría olvidarlo. Definitivamente esa noche las había marcado para siempre. Y viéndola en esa cama supo lo importante que era para su vida. Y se prometió que en cuanto su divorcio y el de Camila hubieran concluido le pediría que se casara con ella. No iba a dejarla escapar. Nunca.
Ryan tomó su maleta mientras Dianna se bajaba y lo veía un momento. Habían llegado al aeropuerto y era hora de decir adiós esperando jamás volver a ese lugar que tanto daño le había hecho.
—Gracias por traerme—dijo Ryan suavemente viendo los ojos de Dianna que estaban llenos de preocupación.
—No tiene nada que agradecerme señor—Ryan sonrió un momento aun con sus ojos invadidos de tristeza.
—Creo que ahora puedes llamarme por mi nombre—la voz de Ryan fue suave y ambos se vieron a los ojos—. Ahora ya no soy tu jefe, esa casa y nada de lo que está en ella es mío.
—Yo...—Dianna suspiró—. ¿Estás seguro que estarás bien? Puedo llevarte a un hotel y así tienes la oportunidad de hablar con ella.
—No quiero hablar con ella, por lo menos no por el momento—dijo Ryan suavemente—. Tiene algunas cosas que explicarme pero estoy seguro que no se arrepiente de lo que paso. Lo que quiere decir que entre nosotros no hay futuro. Ella está enamorada de alguien más y yo soy lo suficientemente hombre para retirarme y dejarla que ella cometa sus propios errores y aprenda de eso.
—Quisiera hacer más—dijo Dianna—. Has sido tan bueno conmigo y con mi abuela.
—Oye...—dijo Ryan sonriendo—. No agradezcas nada, fue un placer conocerte. Eres una chef excelente y si alguna vez visito Toronto prometo pasarme por tu restaurante para saludarte—Dianna iba a decir algo y Ryan vio su reloj sabiendo que era hora de entrar o iba a perder su vuelo—. Despídeme de Sonia y espero que en algún futuro nos volvamos a encontrar—Ryan se acercó a Dianna y le dio un dulce beso en la mejilla para luego separarse y cruzar las puertas del aeropuerto.
Dianna se quedó observando la entrada donde Ryan se había perdido entre la gente y suspiró. Su corazón sintió tristeza por ese hombre tan bueno y tan amable que había sido rechazado y engañado. Los hombres como él eran tan pocos, y él se merecía una mujer que lo amara incondicionalmente.
Dianna estaba segura que si alguna vez encontrara a un hombre como Ryan Green jamás lo dejaría ir porque era el hombre perfecto. Y si era sincera consigo misma él le había parecido sumamente atractivo, pero había vuelto a su país y era mejor olvidar todo lo que había pasado y seguir adelante con sus planes. Su abuela, su vida en Toronto y su carrera como chef. El amor, estaba segura, vendría con el tiempo. Aunque posiblemente no fuera con un hombre tan perfecto como él que acababa de decirle adiós.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 59: "Que Así Sea"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:47 pm

—No quiero que vuelvas a ver a ese hombre—grito el Señor Sinclair mientras Rachel abrazaba a su madre llorando—. No quiero que vuelva a poner un pie en mi casa.
—Pero yo lo amo—dijo Rachel entre sollozos—. Y él me ama a mi papá.
—El amor es un sentimiento que no va a darte la clase de vida a la que estas acostumbrada—dijo él golpeando el bastón con terminaciones de oro sobre el piso de madera—. Antes muerto que permitir que mi única hija se case con un veterinario de pueblo muerto de hambre.
—El dinero no importa—el dolor que acompañaba sus palabras era grande mientras veía a su padre tan dominante prohibirle el amor—. El dinero no importa cuando existe amor verdadero. Pierre me ama, padre.
—No—la voz fue definitivamente mientras se levantaba de la silla que estaba al centro de un costoso escritorio de caoba donde él llevaba sus negocios—. Ningún muerto de hambre va a quedarse con mis negocios casándose contigo. Te desheredo antes de permitir que te cases con un simple pueblerino.
—Entonces desherédame—dijo Rachel fríamente—. No quiero tu dinero ni nada que venga de ti si no quieres apoyarme en la decisión que he tomado con el hombre que amo.
—¡Rachel!—habló su madre finalmente reprendiéndola pero Rachel no la escuchó.
—Entonces largo de mi casa—dijo Joel Sinclair—. Te vas con lo que tienes puesto esperando que ese bueno para nada pueda mantenerte.
—¡Joel!—gritó la madre de Rachel viendo a su esposo y luego a su hija sintiéndose dividida entre los dos—. Esa no es la solución.
—Si ella no quiere obedecerme y visitar a los Roden para conocer a su hijo mayor entonces no tiene nada que hacer en mi casa, déjala que se vaya Meredith.
—Pensé que te importaba mi felicidad—dijo Rachel con dolor—. Pensé que lo único que querías era verme feliz, él me hace feliz padre.
—Entonces quiero que te vayas con él—dijo Joel fuertemente—. Pero si sales por la puerta de mi casa jamás vas a volver a entrar hasta que yo esté muerto. Dejaras de ser mi hija.
—Entonces que así sea—dijo Rachel suavemente girándose y empezando a caminar hacia la puerta principal mientras su madre la seguía gritando histéricamente.
Joel Sinclair se quedó parado viendo a su única hija caminar por el largo pasillo de su mansión. La hija que adoraba, la luz de sus ojos. Desvió la mirada viendo su vestido de fiesta, color azul, como sus ojos perderse y cerró los ojos. Y esa fue la última vez que vio a su hija.
"Amanecer en Vancouver" escrito por Camila Cabello

DOS DÍAS DESPUÉS
MIAMI, FLORIDA.
Ryan vio el reloj que estaba a su lado y se dio cuenta que eran las ocho de la mañana. En dos días no había podido dormir más de dos horas seguidas y la razón era lógica, Lauren no estaba a su lado. Escuchó a su madre en la cocina y puso un brazo sobre sus ojos sintiendo la soledad que lo invadía.
uchas veces las personas ocupan la soledad y la oscuridad de la noche para dejar salir sus demonios. La tristeza, la vergüenza, el odio o el deseo. Cada persona tiene un demonio con el que luchar y el de Ryan Green era ese amor que lo único que provocaba era que su corazón fuera partiéndose cada vez más. Ryan sabía que sus padres estaban muy preocupados por él.
No había querido darles detalles de lo que había pasado, pero lo que más le dolía era no tener noticias de Lauren. No había tenido ni la consideración de llamarlo y de darle alguna explicación. Lo único que sabía de ella era que aún seguía en Canadá, seguramente acompañada de sus amigas y de su amante.
Camila Cabello le había robado el amor de Lauren y no podía evitar sentir rencor hacia ella. Había llegado a arrebatarle todo su mundo y había arruinado todos sus planes para un futuro al lado de la mujer que amaba.
Ryan estaba seguro que si Lauren le hubiera llamado lo más probable era que hubiera colgado o se hubiera negado a hablar con ella. Pero al menos hubiera sabido que Lauren tenía la intención de hablar y explicarle. Pero las horas empezaron a pasar, luego los días y no sabía nada de ella. Y eso hacía que el dolor fuera mayor porque eso le daba a entender que Lauren jamás lo había amado ni una parte de lo mucho que él la había adorado.
Pero ella amaba a Camila, ella ahora vivía por Camila. Y Ryan era solo un cero a la izquierda en su olvidada vida. Ryan suspiró y tomó el control remoto de la televisión dispuesto a ver alguna película o programa para distraerse. No había vuelto a trabajar y era lo último en lo que pensaba. Había llegado a Miami porque sus padres estaban tomando vacaciones en la pequeña casa de verano que les había comprado frente a la playa. Era como un recordatorio del lugar donde habían vivido con tantas limitaciones y la vida que tenían ahora.
Su madre lo había recibido con el rostro pálido al verlo tan mal y su padre no había hecho preguntas mientras le daban la bienvenida y preparaban una habitación para él. El día anterior había pasado todo el día dentro de la habitación escondiéndose del mundo por la vergüenza que sentía de no haber podido retener a Lauren a su lado. No había querido volver a Los Ángeles por miedo a que el fantasma de Lauren lo persiguiera en cada lugar donde habían convivido los últimos tres años desde que se habían vuelto a encontrar.
Empezó a hacer zapping con los canales. Incluso la televisión estaba en su contra, fue su pensamiento cuando vio una foto de Lauren en un programa de farándula de esos amarillistas que Lauren tanto odiaba; iba a cambiarlo pero se detuvo escuchando lo que decían de ella.
—Creo que todos reconocen de quien se trata nuestra gran noticia del día. Nada más y nada menos que de la famosa y exitosa pianista Lauren Jauregui. Mundialmente reconocida y ganadora de múltiples premios entre los cuales ya figuran seis Grammys.
—Pero supongo que no vamos a hablar de sus premios, ¿Verdad Steve? —preguntó otra entrevistadora al hombre que estaba a su lado y de pronto Ryan supo que algo no iba bien.
—Creo que no Jacky—dijo el hombre riendo mientras veía a la cámara—. Los premios de Lauren Jauregui no es lo que nos interesa de ella. Lauren siempre se ha caracterizado por ser una mujer muy reservada en su vida privada.
—Y debemos cuidarnos...—siguió la mujer—, ya que está casada con ¿Cuál era su nombre Steve?—el público empezó a reír y los ojos de Ryan se llenaron de ira.
—¿El acompañante? —ambos volvieron a reír—. Te refieres a su famoso esposo, abogado Ryan Green. Creo que el matrimonio fue una buena recompensa por haberla ayudado a salir de ese problema que tenía con...—hizo la seña como si fumara y todos volvieron a reír—. Una mujer que definitivamente sigue los pasos de su viejo padre.
—Quizás deba estarle totalmente agradecida por lo que hizo por ella y evitar que terminara en la cárcel por aquel desastroso accidente que protagonizo unos años atrás por ir bajo los efectos de drogas y alcohol—sonrió—. Llevan un año de casados, y según dicen se llevan muy bien—dijo Jacky con una sonrisa y Steve, el otro reportero sonrió.
—Creo que todos estábamos equivocados en cuanto a ese matrimonio. Sabes que desde hace años se ha cuestionado la sexualidad de nuestra querida pianista. Y parece que finalmente conoceremos la verdad. Porque resulta que según nos dicen varias fuentes su matrimonio con el abogado, no fue más que una simple pantalla para engañarnos planeada por su disquera. Y vaya que lo logró. Yo casi creía que le gustaban los hombres.
—Espero por el bien de su esposo que si le gusten—dijo la mujer riendo y Ryan sintió como su corazón empezaba a latir más fuerte. No entendía que estaba pasando.
—Pues parece que el esposo seguramente se perdió esto—dijo Steve mostrando en la pantalla un cuadro completamente negro—. Nos llegó una foto de una fuente anónima que nos asegura que Lauren Jauregui está viviendo un lindo amor en Canadá. El frio, la nieve y los pinos hacen que el amor florezca. Pero ese amor resulta que no es con su esposo sino con esta misteriosa mujer.
—¿Una mujer? —preguntó la reportera sorprendida y su compañero de programa empezó a reír.
—¿Recuerdas que hace unos días Lauren Jauregui visito el aeropuerto de Vancouver para recoger a sus queridas amigas Dinah Jane y Normani Kordei?
—El grupo inseparable—dijo la reportera—. Lo recuerdo, pero supe que una más se había unido a su grupo.
—Camila Cabello—dijo el reportero riendo—. La escritora de esos libros tan románticos que tú disfrutas.
—Tiene muy buenos libros—asintió la mujer.
—Pues parece que a Lauren Jauregui le encantan también, y dicen que no es lo único que le gusta de la guapa escritora.
—¿Por qué dices eso?
—Porque parece que no solo le gustan sus letras sino que también le gusta ella. Todo parece indicar que la escritora y Lauren Jauregui están teniendo una relación digamos un poco más íntima que la de amistad. Y que no solo se la ocultan a sus dos esposos, porque las dos están casadas; sino que tienen a una digamos "cómplice", pues dicen que Dinah Jane Hansen sabe absolutamente toda la verdad. Y nuestro querido paparazzi nos ha enviado una foto exclusiva que compartiremos antes que nadie para ustedes. Una foto muy romántica...juzgue usted por sus propios ojos.
Ryan vio que su temor se confirmaba cuando vio una foto de Lauren y Camila besándose y Dinah observándolas. Y de inmediato se dio cuenta de donde era esa foto. La habían tomado el día en que Jason había huido y había golpeado a Camila y ambas estaban en la habitación que Camila y Jason compartían.
En ese momento se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y su corazón empezó a latir mientras se dirigía al baño. Sabía exactamente quien había publicado esa foto. No podía existir otra persona que tuviera eso más que Jason, y definitivamente iba a buscarlo porque acababa de revelarle a todo el mundo lo que pasaba con Lauren.

MIENTRAS EN VANCOUVER
Lauren estaba prácticamente pálida mientras se sentaba frente a la laptop que aun mostraba el programa amarillista que tanto odiaba. Su mirada se encontraba con la de su manager que la veía fijamente junto con Normani y Dinah. Vio a sus amigas y las vio totalmente sorprendidas sobre todo a Dinah que estaba prácticamente pálida al igual que ella sabiendo la naturaleza de la situación.
Si Jason tenía esa fotografía significaba que posiblemente tuviera todo lo que habían hablado esa misma mañana lo que significaba que el hijo de puta se había salido con la suya. Porque ese día habían revelado muchas verdades empezando por la preferencia sexual de Dinah y su historia con Normani.
Su manager, Patrick la había llamado mientras se encontraba en el hospital con las chicas y Camila viendo una película la noche anterior. Le llamo diciéndole que viajaría a Canadá esa misma noche para que se reunieran con él por la mañana.
Lauren no había querido dejar a Camila sola, pero por insistencia de la misma Camila se vio saliendo prácticamente de madrugada para volver a la casa y reunirse con su manager.

INICIO DEL FLASHBACK:
UNOS MINUTOS ANTES.
—Espero que tengas una buena excusa para hacer que dejara el hospital y viniera hasta aquí por la madrugada.
—Necesito que veas algo Lauren—dijo rápidamente Patrick—. Normani y Dinah están esperándonos en tu estudio.
Empezaron a caminar rápidamente y Lauren puso los ojos en blancos al ver la laptop y a sus amigas sentadas viendo un programa de televisión amarillista que ella tanto odiaba.
—¿Ver esto? —dijo Lauren con fastidio—. Si esto tiene que ver con el nuevo disco te dije que esperaras hasta que llegara a Los Ángeles ahora mismo estoy de vacaciones y tengo prioridades que en este momento no incluyen estar viendo videos.
—Creo que deberías dejar de ser tan arrogante y escuchar por una vez en tu vida lo que está pasando—dijo Patrick preocupado—. Lo que está pasando aquí es muy serio Lauren y no solo por tu carrera—Patrick la vio fijamente—. Has descuidado muchas cosas y dejaste en evidencia ese amorío que tienes con Camila Cabello.
Lauren se le quedo viendo totalmente asustada y se giró a ver a sus amigas y de pronto vio su rostro en la pantalla y su corazón empezó a latir fuertemente. ¿Su amorío con Camila? ¿Cómo sabia su manager sobre eso? Lauren cerró los ojos con horror y de pronto lo supo. Jason. El hijo de puta había cumplido su amenaza.
FIN DEL FLASHBACK

Después de ver el video los ojos de Lauren se cerraron ante la horrible verdad. Si lo que estaba pensando era cierto significaba que Jason Duval la tenía en sus manos y no solo a ella. Abrió sus ojos y se encontraron con los de Dinah y la vio con dolor sabiendo que su historia también estaba comprometida.
—Dinah...—dijo Lauren suavemente y su amiga negó con la cabeza levantándose y llevándose la mano al rostro mientras le daba la espalda y Lauren supo la delicada situación en la que se encontraba.
—La disquera se ha vuelto loca—dijo Patrick viendo a Lauren fijamente—. Debes salir y desmentir esto y decir que es un montaje. Trataremos de negociar con la persona que difundió esto cuando nos enteremos quien fue.
—Yo se perfectamente quien fue y no es un montaje—dijo Lauren viendo a Patrick fijamente—. Estoy enamorada y no voy a negar lo que siento por ella públicamente. Me estoy divorciando para que podamos estar juntas y no pienso salir negando que la bese, y que me gustan las mujeres.
—Tu siempre quieres resolver las cosas a tu manera—la voz de Patrick fue dura y molesta—. Te estoy diciendo que esto no solo va a afectar tu carrera sino también la de ella y la de Dinah por estar cubriendo el amorillo de dos mujeres casadas. Y sobre todo de dos lesbianas.
—Ten mucho cuidado Patrick—dijo Lauren amenazante y Normani se puso a su lado tomándola del brazo—. Te recuerdo que la que paga tu salario soy yo y si no quieres terminar en la calle te sugiero que te vayas a la mierda y me dejes en paz.
—Tan amable como siempre, pero no hay otra opción Lauren—dijo Patrick ignorándola acostumbrado a su arranque de ira—. No existe otra salida que negar lo que se vio en ese programa de poca credibilidad y decir que fue un montaje. No habrá divorcio por supuesto. Los ejecutivos fueron muy claros. No quieren ese tipo de escándalos. Son buena publicidad de vez en cuando pero este no es el caso.
—No voy a negarlo—dijo fríamente—. No pienso hacerlo.
—Entonces...—los ojos de ambos se encontraron—. Entonces será mejor que te vayas olvidado de tu disco y de tu contrato con nosotros.
Los ojos de Lauren se encontraron con los de Normani que la veía totalmente asustada.
—Bien—dijo soltándose el brazo de Normani y caminando hacia la puerta sin voltear—. Entonces parece que no habrá disco y espero que estén preparados para verme en la corte por incumplimiento de contrato por ser unos homofóbicos hijos de puta. Veremos quién gana.
Lauren empezó a caminar y salió de la habitación pero de pronto sintió un brazo deteniéndola y al girarse vio a Dinah que la veía asustada y totalmente pálida.
—Lauren...—dijo Dinah casi sin aliento—. No puedo permitir que muestre eso. No puedo yo no estoy lista Lauren. No estoy lista para esto—Dinah trató de seguir hablando pero de pronto todo se volvió negro para ella y perdió el conocimiento mientras Lauren trataba de sostenerla. Aquello era una pesadilla y solo acababa de empezar.


Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 60: "Decisiones"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:48 pm

"I'm prepared for this. I never shoot to miss but I feel like a storm is coming. If I'm gonna make it through the day then there's no more use in runnning. This is something I gotta face"
Writing's On The Wall del album The Beginning the Dinah Jane

—Dinah, dios mío—decía Lauren mientras trataba de auxiliar a su amiga para que despertara—. ¡Normani! —gritó Lauren rápidamente y Normani salió de la habitación corriendo seguida de Patrick—. Normani necesito que vayas por un botiquín de primeros auxilios. Creo que hay uno en el baño al fondo del pasillo.
—¿Qué le pasó? —Lauren suspiró poniendo la cabeza de Dinah sobre su regazo.
—Solo ve por favor—dijo Lauren y Normani asintió corriendo hacia el baño.
—Esto es solo el comienzo Lauren—dijo su manager y Lauren lo ignoro completamente—. Debes negar las cosas y seguir adelante con tu carrera o vas a perderlo todo y puede que tus amigas también. Recuerda que no eres solo tú en esto.
Lauren no respondió acariciando el cabello de Dinah pero escuchando las palabras de Patrick con dolor. Esto no podía estar pasando. No podía estar pasando cuando ella finalmente había decidido ser libre y hablar con la verdad. Y ahora estaba allí, con el corazón en la garganta pensando en todo lo que pasaría si Jason llegaba a tener todo lo que habían hablado esa mañana.
Quizás solo había tomado fotos, pero Lauren había aprendido que las cosas no siempre salen como se planean. Era muy probable que Jason tuviera en sus manos algo para vengarse o querer chantajearla y Lauren iba a tener que tragarse su orgullo y negociar con él. No por ella, sino por sus amigas. Normani llegó en ese momento y entre las dos trataron de auxiliar a Dinah que aún seguía inconsciente aquello definitivamente no era algo que Lauren hubiera visto venir.
Ryan tocó la puerta fuertemente mientras esperaba que Jason abriera. No tenía ninguna duda de que él había sido el que había difundido la noticia de Lauren.

MIENTRAS EN MIAMI:
—Abre la puerta Duval—dijo gritando y golpeando la puerta—. Sé que fuiste tú así que abre la puerta.
En ese momento la puerta se abrió y Jason apareció sin camisa y en ropa interior mientras Ryan entraba a la casa rápidamente tomándolo del cuello.
—Jamás pensé que caerías tan bajo—dijo Ryan fuertemente y Jason empezó a reír.
—Parece que no pude ver la noticia—sonrió Jason—. Estaba teniendo sexo caliente con una mujer que me espera arriba. Creo que te esperaba mucho antes suponiendo que te enterarías de la verdad tarde o temprano ¿Supongo que vienes a darme las gracias?
—Olvídate de publicar más cosas así—dijo Ryan firmemente y Jason en ese momento apartó las manos de su cuello viéndolo con enojo.
—Tu no vas a decirme que hacer Green—dijo Jason riendo—. ¿Estas triste por tu mujer? Te dije que mientras tú planeabas tu vida perfecta ella podría estar follandose a alguien más, y mira como es la vida—dijo irónico—. Resulto que estaba follandose a mi mujer.
—Tú lo sabias—Jason sonrió y asintió.
—Tu querida esposa parecía que estaba tan urgida que incluso llegó a meterse a mi habitación para llevarse a mi mujer—Jason las vio—. Pasaron horas y horas haciéndolo en el estudio y yo las descubrí.
Ryan volvió a tomarlo del cuello pero Jason lo detuvo aun riendo al ver que los ojos de Ryan estaban llenos de dolor.
—Cállate—dijo Ryan fuertemente.
—¿No quieres saber el resto? —Jason rio—. Ahora resulta que todo el grupo de amigas de tu mujer son lesbianas. Una tal Normani incluso durmió con ella.
—Todo lo que dices no tiene sentido—dijo Ryan—. Quiero que pares de hacer lo que haces. No es correcto y no es de hombres hacer eso tan bajo.
—¿Crees que a mí me interesa ser un hombre correcto? A ti te falta ponerte los pantalones y dejar de ser un imbécil. Tu mujer resultó ser una lesbiana de mierda y sueltas tu frustración conmigo. Te engaño a ti y a mí. Y yo no pienso dejar las cosas así. Además—sonrió—. Me están pagando muy muy bien y eso que solo tome una pequeña parte del video.
—¿Tienes un video? —dijo Ryan con furia y Jason asintió viéndolo a los ojos.
—Hay que sacar algún beneficio de que tu esposa sea una lesbiana y se folle a una celebridad.
—Eres un....—Jason lo vio molesto.
—¿Un qué? —se vieron con rencor—. Yo soy un hombre que no se queda llorando patéticamente como tú. Escondido bajo las faldas de tus padres. ¿Eso haces no? Recuerdo que mencionaste que tus padres estaban de vacaciones aquí en Miami. Creo que es por eso que seguramente tu mujer te dejó porque no le dabas lo que necesitaba en la cama y prefirió incluso apostar por otro género.
Ryan lo vio con odio y dio el primer golpe que fue justo a la mandíbula de Jason que lo vio sorprendido.
—Yo no soy un golpeador como tú—dijo Ryan con rencor—. Acabaste a tu mujer y la enviaste al hospital yo que tú no estaría tan tranquilo porque estoy seguro que Lauren no va a dejar las cosas así.
—Eres tan patético que me das lastima—Jason sonrió moviendo su mandíbula para aliviar el dolor—. No mereces ni que te devuelva el golpe porque eres un imbécil. Ella te dejo por otra mujer y sinceramente me da mucho gusto que lo hiciera. Eres un idiota las mujeres quieren verdaderos hombres, no pedazos.
—¿Y tú eres un verdadero hombre? —la respuesta de Ryan fue acercarse y encararlo—. Los hombres de verdad no se rebajan de la forma en que tú lo haces por conseguir dinero. Un hombre trabaja para conseguir las cosas a base de esfuerzo. Eres tan patético que lo único que piensas que has hecho mucho cuando lo único que haces es subirte en la fama de alguien más para conseguir un par de dólares.
—Bueno...—dijo él sin inmutarse—. ¿Crees que me importa lo que opines? La única razón por la que acepte tu invitación fue por tener el placer de follarme a tu mujer y darte tu merecido por quitarme mi beca años atrás. Lastimosamente resulto ser lesbiana, pero Camila se encargó de hacerla gritar día y noche.
Ryan en ese momento perdió todos los estribos y se abalanzo sobre Jason furioso mientras él finalmente respondía a los golpes. Un golpe tras otro, sangre por todos lados y un Jason con una sonrisa al ver la ira en los ojos de Ryan.
—Tú me quitaste mi beca—dijo entre dientes mientras ponía a Ryan contra el piso golpeándolo—. Ahora perdiste a tu amada Lauren. ¿Qué se siente saber que tu fuente de dinero se acabó? El karma mí querido amigo.
Ryan trató de levantarse pero los golpes de Jason fueron más rápidos. Los movimientos fueron bruscos mientras ambos se golpeaban. La sangre dentro de sus bocas y sus narices desangradas era la escena que se tenía en esos momentos.
—Lo único que quería era vengarme por haberme robado la beca que era mía.
—Yo no te robe nada—dijo Ryan defendiéndose de él—. Lo único que hice fue aceptar algo que me ofrecieron.
—Esa beca era todo para mí y me la quitaste—gritó Jason—. Era el único boleto que tenía para librarme de mi padre. Si tú lo hubieras rechazado me la habrían ofrecido a mí. Sabías que era para mí me preparaste para ganármela y cuando finalmente iba a tenerla me la arrebataste de las manos.
Se movían por la casa dándose golpe tras golpe mientras las palabras salían y la ira tantos años contenida los llenaba.
—Iba a tenerlo todo y tuve que cambiar mis planes y aguantar al estúpido de mi padre todos mis años de universidad por tu culpa—dijo Jason dándole un golpe en el estómago mientras Ryan se defendía—. Y ahora estas pagando de la peor forma lo que me hiciste. Tu mujer te dejó, como tú me dejaste a mí sin mi beca. Tuve que aguantar casado con la inútil de Camila que jamás me dio un beneficio. Una mujer frígida que ganaba más dinero que yo por no tener una mejor oportunidad. Pero ahora tú lo estás perdiendo todo y yo estoy ganando. Acabo de ganar casi cien mil dólares por una simple foto. Imagina mando un video de ellas dos follando, me haría millonario.
Ryan estaba totalmente furioso mientras lo escuchaba. Jason reía mientras decía todo eso como si fuera algo divertido.
—Vas a arrepentirte de lo que estás haciendo—gritó Ryan—. Quiero que dejes a Lauren fuera de esto.
—Eres tan imbécil que aun la defiendes—dijo riendo—. La mujer no te quiere, estúpido. Te dejó y seguramente se va a divorciar de ti. Porque Camila me pidió el divorcio.
—Jamás debí invitarte—dijo Ryan con dolor—. Jamás debí confiar en ti.
—Bienvenido al mundo real—dijo Jason quitándose los brazos de Ryan finalmente mientras ambos jadeaban —. El mundo real no es para los débiles como tú. ¿Crees que vas a lograr algo siendo buena persona? Eras buena persona con tu mujer y se acostó con alguien más. Eras mi mejor amigo y me clavaste un puñal por la espalda para sacar a tus padres de esa patética pobreza—lo vio furioso mientras las manos de Ryan se apretaban en dos puños conteniendo su ira—. Ni siquiera tus verdaderos padres te quisieron y te abandonaron en un orfanato. Siempre fuiste un estorbo para todos los demás. Eres un don nadie, patético.
—¡Cállate! —gritó Ryan.
—Es difícil escuchar la verdad—dijo Jason fríamente—. Ahora quiero que te largues, porque si no lo haces voy a mandar ese video a un canal y toda la historia de tu mujer quedara expuesta—sonrió—. Es curioso saber cómo todos te han visto la cara de estúpido. ¿Sabías que tu mujer y su amiga Normani se acostaron? Creo que todas son un grupo de lesbianas. Y Dinah Jane Hansen es lesbiana también. Creo que dejar la cámara encendida ese día fue muy productivo.
—¿Qué estas diciendo? —la voz de Ryan era fría pero se notaba su sorpresa.
—Debes pagar para verlo—sonrió Jason—. Puedo adelantarte que tu mujer siempre prefirió a las mujeres y que se casó contigo solo por agradecimiento. ¿Qué otra razón tendría? Te ocupó de pantalla para tapar que le gustaba follar con los dedos y que ya se había acostado con su mejor amiga la bailarina de un bar nudista que era tan adicta como ella a la heroína. Es una historia fascinante—dijo Jason riendo—. Casi lloro cuando la escuche.
—Eso no es verdad—dijo Ryan—. Estas mintiendo.
—¿Y porque habría de mentir? —Jason se encogió de hombros—. A diferencia tuya mi mujer me importa una mierda. Voy a divorciarme de ella y espero que se quede con la estúpida de tu mujer para que cada vez que enciendas la televisión puedas verlas saliendo en revistas como la pareja "gay" del año.
Jason empezó a reír y Ryan se acercó de nuevo a él pero Jason lo detuvo con un brazo.
—No te atrevas a golpearme de nuevo—Jason lo vio a los ojos—. Fue divertido verte pero lo más gracioso es saber que todos te engañaron. Toda tu hermosa vida y matrimonio fue una mentira. Y no sabes el gusto que me da el saber que tu mujer te arruino la vida. Es gratificante saber que no tuve que hacer nada para vengarme, la venganza llegó sola. Si hubiera sabido que Camila iba a follarse a Lauren Jauregui hace mucho tiempo que te la hubiera presentado.
—No vas a salirte con la tuya—la voz de Ryan iba perdiendo potencia al momento en que escuchaba lo que Jason le decía.
—Imagina cuantas veces posiblemente ella se acostó con otras mujeres estando contigo. Seguramente le parecía repugnante acostarse contigo y solo lo cumplía por ser una obligación. ¿Qué se siente saber que eres detestado y rechazado?
Eso último golpeó a Ryan directo al corazón y aunque no quería darle importancia a las palabras estaban doliendo.
—Sabes que todas esas palabras y esas caricias que te daban eran mentiras y que siempre lo fueron—continuo Jason—. Debe ser muy difícil reponerse sobre todo cuando eres tan patético en enamorarte.
—Todo lo que haces en esta vida tiene consecuencias—dijo Ryan fríamente—. Y lo que tú has hecho no va quedarse así.
—¿Cómo puedes venir a defenderla? Ella te fue infiel y te destruyó.
—Porque lo que estás haciendo es ser un poco hombre. Y estas haciendo que ambos quedemos en ridículo.
—Mientras a mí me paguen no tengo problema en ser la víctima y en cuanto a ti sinceramente me importa muy poco lo que te pase.
—No vas a ganar nada con esto—Jason empezó a reír.
—Ya lo hice—sonrió—. Ahora lárgate de mi casa que tengo que limpiarme todo lo que me hiciste y si ves a tu mujer dile que tiene seis días para proponerme un trato o todo saldrá a la luz. Por cierto dile que la cantidad que quiero anda por los cuatro millones de dólares. Puede unirse con su mejor amiga Dinah para dar 50/50
—Vete a la mierda—le gritó Ryan dirigiéndose a la puerta.
—Creo que ese lugar es donde estas tu ahora—rio fríamente—. Pasa una linda mañana. Y no vuelvas por aquí, que me das nauseas por imbécil.
Jason lo empujó al llegar a la puerta y cerró mientras reía. ¿Cuatro millones? Eso era solo el comienzo.
Lauren acarició el cabello de Dinah que poco a poco despertaba mientras Normani la veía preocupada. Sus ojos se juntaron con los de Lauren y vio la preocupación en ellos.
—No vuelvas a asustarme de esa forma—le dijo Lauren con una pequeña sonrisa y los ojos de Dinah se llenaron de terror al recordar lo que acababa de pasar.
—No puedo hacer esto Lauren—dijo suavemente—. No puedo permitir que ella se entere porque la voy a perder. No puedo hacerlo.
—No sé cómo pueda ayudarte—susurró Lauren—. No voy a negar lo que siento por Camila. No le negaría ni siquiera por ti, Dinah.
—Vas a arruinarlo todo—dijo Dinah incorporándose—. No es solo tu vida es la mía y no quiero que ella se entere de esa forma.
—Entonces díselo tú, y arriésgate—dijo Lauren parándose igual mientras Normani las veía sin entender—. Lo siento Dinah. Pero ya me cansé de esconder algo que no es ningún pecado. Tú deberías hacer lo mismo. Dile lo que sientes por ella y no te preocupes por una grabación o cualquier cosa que él pueda tener. Que lo escuche antes por ti. Toma riesgos. El amor no es algo seguro pero puede darte sorpresas.
—Tú lo dices porque Camila corresponde tus sentimientos—dijo Dinah con dolor viéndola—. Ella no corresponde los míos, y no voy a arriesgar lo que tengo con ella. Si tu no estas dispuesta a decir que es un montaje entonces lo haré yo. Siempre te he apoyado en todo pero esta es mi vida también y no pienso arriesgarme a ser rechazada como siempre lo he sido en mi vida. Lo siento, pero no. Yo te apoyaba si tu querías hablarlo porque es tu decisión pero esto es algo que no me esperaba. Y no puedo, simplemente no puedo.
Dinah empezó a caminar mientras Lauren la veía sorprendida. Sus ojos se juntaron con los de Normani y supo lo grande que era lo que Jason sabía. No solo era su vida, sino también era la vida de sus amigas. La tormenta acababa de empezar y seguramente no se tendría.
—¿Qué es lo que esta pasando? —preguntó Normani y Lauren respiró hondo.
—Nada—dijo Lauren empezando a caminar pero Normani la detuvo por el brazo.
—¿Qué pasó en esa grabación? —preguntó Normani preocupada—. ¿Por qué Dinah se puso así?
—Hay demasiados verdaderas en esa grabación, Mani—dijo viéndola a los ojos con tristeza—. Pero creo que no puede decirte nada hasta que Dinah quiera hablar. Deberías preguntarle a ella.
—Te estoy preguntando a ti.
—Entonces te respondo que no puedo decirte—Lauren la vio—. Habla con Dinah porque yo sinceramente no pienso negar a Camila.
—Cometes un error Lauren—intervino su manager—. No puedes tomar la decisión solo pensando en ti.
—He pensado toda la vida en los demás y lo único que quiero ahora es vivir mi amor libremente. Llámame egoísta, pero estoy cansada de esconder lo que siento. Muchos años viví bajo la sombra de mi padre, luego bajo la sombra de una sociedad que te señala y te etiqueta por tus sentimientos. Estoy harta de toda esta mierda y no pienso negar a la persona que llena mi corazón.
—Posiblemente lo único que ella quiere es publicidad al estar contigo—dijo Patrick fríamente—. Posiblemente no te ame de la misma forma y vas a perderlo todo.
—Entonces aprenderé de mi error pero será algo que cometeré por mis propios decisiones y no basándome en decisiones tomadas por alguien más. Es mi vida, es mi futuro. Y nadie va a decirme como vivirla, nunca más. Y si nadie puede comprenderlo entonces no tengo nada más que hablar.
Lauren empezó a caminar hacia la puerta para dirigirse de nuevo al hospital para ver a Camila. Unos minutos después que iba en la carretera su mente empezó a recordar todo lo que había pasado y su corazón dolió. ¿Por qué la vida tenía que ser tan difícil?
Porque no simplemente la vida podía dejarla tener un hermoso amanecer llenó de oportunidades y de buenas cosas. No podía seguir condicionando sus sentimientos. Pero parecía que siempre su amor era la tristeza de alguien más. Dinah y Normani eran su vida, sus mejores amigas; pero... Lauren aceptó con tristeza, ninguna de ellas podía compararse a Camila y si la ponían a elegir no dudaría en elegir lo que marcaba su corazón. No dudaría en elegir a Camila Cabello, aunque tener el amor significara perder a sus amigas.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 61: "Rosas"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:48 pm

"What if we start to drive, what if we close our eyes. We are speeding through red lights into paradise, 'Cause we've no time for getting old. Mortal bodies, timeless souls cross your fingers, here we go"
"Youth" escrita por Lauren Jauregui para nuevo álbum

EN UNA PARTE DE MIAMI:
—Ally—preguntó Danielle rápidamente a una mujer que permanecía sentada en su escritorio marcando un número de teléfono desesperadamente—. ¿Tienes idea de lo que está pasando? —Danielle iba llegando y le extendió una bolsa con un Muffin de chocolate a Ally, la cual, para sorpresa de Danielle puso a un lado.
—Estoy tan sorprendida como tú—dijo Ally mientras volvía a marcar—. Estoy tratando de comunicarme con Camila pero el teléfono aparece fuera de servicio.
—¿Tu tenías alguna idea de que ella fuera lesbiana o bisexual? —Ally suspiró y negó con la cabeza ante la publicista de Camila—. Bueno, es que cualquiera con ese hombre preferiría a otra persona. Su marido es un bueno para nada.
Ally volvió a intentar hablar con su amiga sin tener éxito. ¿Qué estaba pasando? Que Camila se hubiera ido de viaje había hecho que la comunicación de las dos no fuera buena.
—No tengo ni idea de que sucede pero necesito hablar con ella. Esta noticia que salió en ese programa es importante y también tiene que saber que vino un productor de cine a hablar conmigo—dijo Ally viendo a Danielle que se estaba quitando su abrigo negro y poniéndole sobre una pecha mientras se arreglaba el cabello.
La pequeña oficina estaba ubicada en uno de los edificios al centro de Miami donde tenía una linda vista al Dolphin Mall donde se veía una gran actividad a esas horas de la mañana. Ally normalmente disfrutaba de esas horas tranquilas con una taza de café viendo el cielo y el mar desde su décimo piso. Pero ese día las cosas habían sido diferentes, tanto que había tenido que llamar a la publicista de Camila para que llegara rápidamente.
—¿Un productor? —preguntó Danielle y Ally asintió—. ¿Un productor de dónde?
—De Universal—Danielle abrió la boca totalmente sorprendida tomando asiento ante la sorpresa—. Al parecer Camila estuvo reuniéndose con él en Canadá y hablaron de algunos detalles para filmar una película basada en su libro de "Volver a Casa".
—¿Una película sobre el libro? —Ally asintió—. Pero ella no me informó nada sobre una película.
—Pero su firma aparece en un pre-contrato—dijo Ally suavemente—. Y lo que es peor es que la parte mayoritaria de las ganancias están destinadas para Jason.
—Camila jamás haría algo así—dijo Danielle rápidamente y Ally asintió y ambas se vieron a los ojos—. Además me habría informado. Es una gran oportunidad y no creo que no la hubiera compartido con nosotras.
—El productor me dijo que había tenido problemas para contactar al esposo de Camila para entregarle el contrato para que lo revisara ya que tuvo que viajar de improviso a Estados Unidos, así que decidió pasar a la oficina directamente para que nosotros lo enviáramos por fax a Canadá.
—¿Crees que Jason podría haber falsificado la firma de Camila y firmado el pre contrato?
—Es algo muy probable—dijo Ally suavemente—. El estudio ya dio un desembolso importante a una cuenta de Camila. Ahora que estaba revisando sus saldos me di cuenta que tenía aproximadamente un abono de alrededor de cincuenta mil dólares. Y en cada una de sus tarjetas había un retiro de tres mil dólares de hace dos días.
—Entonces debes comunicarte con ella inmediatamente—dijo Danielle—. Si Jason tiene acceso a sus cuentas puede robarle el dinero.
—Ya informe esto a la policía pero necesito que Camila regrese para poder saber que sucede. Tengo tres días tratando de comunicarme con ella sin éxito.
—Entonces creo que sabes lo que debemos hacer Ally—dijo Danille poniéndose de pie y dirigiéndose a su escritorio.
—¿Qué haces? —dijo Ally rápidamente y Danielle la vio fijamente.
—Estoy comprando dos boletos—la vio a los ojos—. Nos vamos a Canadá.
—¿A Canadá? —preguntó Ally sorprendida y rápidamente asintió—. Me parece una excelente idea.
—Lo es—dijo Danielle—, porque Camila necesita saber sobre lo que está pasando y debemos corroborar que nuestras sospechan sean ciertas, porque de serlo Jason podría terminar en la cárcel por fraude.
—No me extrañaría nada que él tuviera esas mañas—dijo Ally fríamente—Sobre todo ahora que está pasando lo de Camila con Lauren Jauregui.
Una pequeña sonrisa iluminó el rostro de Danielle y Ally la vio fijamente sin entender por qué sonreía.
—¿Qué te pasa? —dijo Ally viéndola fijamente.
—Voy a conocer a Lauren Jauregui—Ally puso los ojos en blanco y Danielle dio un par de aplausos feliz—. Creo que debería llevar mi colección de cosas para que me las firme.
—Creo que deberías encargarte únicamente de reservar los boletos mientras yo le aviso a Troy que voy a irme de viaje para que me ayude a preparar la maleta.
—Ya está—dijo Danielle rápidamente—. Nuestro vuelo sale en cinco horas.
—Entonces—dijo Ally levantándose y juntando una serie de documentos—. Creo que deberíamos irnos—ambas ordenaron la oficina y recogieron todo lo necesario para su viaje. Cambiaron algunos compromisos para media hora después estar poniéndose sus abrigos y saliendo por la puerta.
Lauren vio la cantidad de periodistas que estaban en la puerta y suspiró. Se acercó a la puerta y vio a los guardaespaldas que se había visto obligada a contratar esperándola. Los días anteriores había sido un caos pero nada se comparaba a ese momento donde al ver su camioneta prácticamente se tiraron sobre ella y las fotos empezaron a llover.
Lauren suspiró tomando las rosas y la pequeña bolsa de regalo que llevaba con ella y respiró hondo. Uno de sus guardaespaldas le ayudo abriendo la puerta y Lauren empezó a salir poniéndose sus lentos oscuros sobre sus ojos mientras los periodistas estaban casi sobre ella.
—¿Cuánto tiempo tienen de estar juntas? —preguntó un periodista mientras Lauren trataba de avanzar.
—¿Qué opina su esposo de que le fuera infiel en su propia casa? —Lauren respiró hondo.
—Lauren...¿Desde cuando eres gay? —Lauren intentaba pasar lo más rápido que podía pero aquello era una locura.
—¿Eres lesbiana? —gritó otro periodista y Lauren siguió sin decir nada.
—¿Tiene una relación con Camila Cabello? ¿Está enamorada de ella?—dijo otra periodista tomando del brazo a Lauren la cual se giró viéndola a través de sus lentes oscuros. Su corazón empezó a latir fuertemente ante la perspectiva de abrir su corazón. Los ojos de la periodista eran marrones, como los de Camila.
El corazón de Lauren vibró y sus ojos se suavizaron y una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
—Estoy en proceso de divorcio—se escuchó respondiendo Lauren mientras los periodistas se revolucionaban a su alrededor—. Y estoy muy tranquila en el aspecto personal de mi vida. Estoy apasionadamente enamorada y soy sumamente feliz con la persona que he elegido en mi vida.
Lauren vio la cantidad de cámaras a su alrededor y suspiró dándose cuenta de lo que estaba diciendo. Estaba abriendo su corazón y esperaba que fuera bien recibido.
—¿Esa persona es Camila Cabello? —Lauren suspiró.
—Estoy enamorada —respondió Lauren—. Es lo único que diré por el momento. Tengan un buen día.
Lauren bajó sus lentes de sol y empezó a caminar mientras respiraba hondo y trataba de tranquilizarse entrando finalmente al hospital. La tormenta estaba iniciando y debía estar preparada para lo que vendría.
Al llegar al pasillo sus pasos fueron rápidos hasta llegar a la habitación de Camila. Estaba totalmente necesitada de verla y de sentir sus besos y caricias en toda esa tormenta que se estaba formando a su alrededor. Camila podía transmitirle esa paz y esa calma que necesitaba en su vida.
Ese hueco de vacío que había sentido se llenaba con una de sus sonrisas y con sus besos. Lauren sonrió al ver las rosas de colores que había elegido para Camila y la pequeña bolsa de regalo que llevaba que sabía que le gustaría. Al llegar a la habitación les agradeció a los guardias de seguridad y abrió la puerta lentamente. Al entrar se encontró con Camila tratando de tomar un vaso con agua de una de las mesas que estaban a su lado.
Lauren rápidamente dejó las flores y el regalo en una silla y prácticamente corrió para ayudarla. Los ojos de Camila se encontraron con los de ella y su sonrisa fue hermosa al verla.
—Aquí tienes mi amor—dijo Lauren pasándole el vaso y ayudándola con la cama para que pudiera sentarse.
—Ahora el agua es lo de menos—dijo Camila perdiéndose en los ojos de Lauren y viéndola con amor la había extrañado tanto—. Hola mi amor.
—Hola—dijo Lauren tiernamente inclinándose sobre Camila para conectar sus labios lentamente. Toda la tensión acumulada abandonó el cuerpo de Lauren mientras sentía la mano libre de Camila acariciarle la mejilla mientras el beso de ambas se profundizaba.
Besar a Camila era lo que necesitaba para sentir que todos los problemas y todo lo demás quedaba de lado. Sus manos se dirigieron a las mejillas de Camila las cuales tomó con sumo cuidado por los golpes que tenía y escuchó el suave gemido de Camila contra sus labios al hacer que su beso se volviera más intenso y apasionado.
Un beso podría crear las más hermosas conversaciones sin necesidad de usar las palabras. Por medio de un beso Lauren podía gritar sus sentimientos y perderse en su propio mundo. Pensar que simplemente eran dos mujeres jóvenes y llenas de vida para vivirla juntas. Eran dos mujeres completamente enamoradas la una de la otra que merecían tener su propia felicidad. En un beso podían tener su propio momento de paz y de armonía. Con un beso podían crear su propia realidad y esconderse del mundo que las rodeaba y perderse la una en la otra.
No había necesidad de palabras, no había necesidad de canciones. Los labios de Camila eran su puerto seguro después de cualquier tormenta. Y Lauren estaba dispuesta a luchar con el mundo entero y superar miles de tormentas si al final de todas sus pruebas su recompensa iba a ser un beso de Camila.
—Podría besarte por horas y jamás cansarme de tu sabor—susurró Lauren contra los labios de Camila con la voz entrecortada al finalizar su largo y hermoso beso.
—Te extrañe tanto—dijo Camila suavemente viéndola a los ojos con sus frentes pegadas. Lentamente quitó los lentes oscuros que Lauren tenía sobre su cabeza y los puso a un lado de su cama. Acarició las hebras de su cabello tiernamente.
Lauren tomó la mano inmovilizada de Camila con una escayola y beso los dedos que sobresalían con profundo amor.
—No sabes las ganas que tenia de verte—dijo Lauren suavemente y Camila le besó la punta de la nariz tiernamente.
—¿Cómo fue tu reunión? —dijo Camila suavemente viendo los ojos verdes de su amada Lauren preocupados.
—No fue como esperaba—susurró Lauren y luego recordó las flores y el regalo que traía para Camila.
—¿Qué pasó? —preguntó Camila preocupada pero Lauren negó un momento apartándose.
—Antes de hablar de eso quiero darte algo—Lauren caminó hacia la puerta y Camila admiró su cuerpo. El clima no era favorable para usar vestidos fuera de la casa, por lo tanto, Lauren vestía unos pantalones blancos que se ajustaban a sus perfectas caderas y un abrigo color negro del cual se deshizo y dejó sobre la mesa, quedando con una ligera camisa azul.
Camila sonrió al ver las rosas que llevaba con ellas y la bolsa de regalo.
—Son preciosas—susurró Camila tiernamente al ver las rosas de diferentes colores que Lauren le había regalado.
—Cada color de las rosas tiene un significado y te traje siete de diferentes colores y cinco rojas.
—¿Qué significan los colores? —preguntó Camila con curiosidad sabiendo que Lauren había sido la primera y única persona que le había regalado flores en su vida.
—Elegí cada color pensando en lo que tú me haces sentir y los uní con algo especial que puedo encontrar en ti—Lauren colocó la bolsa de regalo a un lado y se sentó a un lado de la cama junto a Camila aun con las rosas en sus manos.
Lauren vio la rosa blanca y se acercó tomando un pétalo el cual sostuvo en su mano y sus ojos se dirigieron a los de Camila con amor.
—Las rosas blancas representan pureza e inocencia y cuando la vi solo pensé en esa hermosa pureza que tiene tu mirada y la inocencia que se esconde tras tu sonrisa.
Lauren vio el pétalo un momento y los sostuvo en su mano. Su mirada cayó sobre la rosa de color rosa y sonrió tomando un pétalo de ese color.
—La rosa de color rosa representa admiración—Lauren le sonrió dulcemente y se inclinó besándole la frente lentamente—. Creo que cada vez que leía uno de tus libros me iba enamorando de esa mujer que se escondía atrás de esas bellas historias de amor. Y cuando finalmente pude conocerte por obra del destino mi admiración hacia ti se duplico. Ya no solo admiraba tu trabajo sino también el hermoso ser humano que eres. Te ganaste mi admiración, mi respeto y mi amor. Y esta rosa representa mi eterna admiración porque sin importar lo que hagas debes de saber que te admire mucho antes de conocerte.
Los ojos de Camila se llenaron de lágrimas y Lauren la vio también emocionándose un poco pero se aclaró la garganta para seguir hablando. Lauren nunca había sido una mujer muy romántica pero el día anterior había encargado el regalo para Camila al salir a comprar algo de comer y había decidido comprar flores ahora que había pasado a recogerlo.
Pero no había querido llevar las típicas rojas. Su relación con Camila no era nada convencional. Era mágica y hermosa y merecía su esfuerzo. Cuando la mujer de la floristería había empezado a decirle los diferentes significados Lauren supo que cada uno le recordaba a Camila en algún aspecto y pensó que sería una linda sorpresa para la mujer que amaba.
—La rosa amarilla—continuó Lauren tomando ahora un pétalo amarillo y uniéndolo a los dos que ya tenía en su mano—. Representan alegría, y la elegí porque desde que te conocí no puedo parar de sonreír. Eres la alegría de mis días y eres la razón de mi sonrisa.
—Y tú la mía—dijo Camila suavemente perdiéndose en la mirada verde de Lauren. Su corazón se agitaba en su pecho ante la hermosa pianista que estaba haciendo esa muestra de amor tan hermosa. Veía el rostro un poco sonrojado de Lauren y sonreía al saber que ella no estaba acostumbrada a esas muestras de amor pero que eran perfectas.
Lauren Jauregui era la mujer perfecta y ahora era toda suya. Lo era desde el momento en que le había dicho que el divorcio estaba solicitado. Iba a estar con ella toda la vida y finalmente, Camila pensaba, podría tener su propio final feliz.
—La rosa azul—Lauren continúo ahora con cuatro pétalos en su mano y vio esas orbes marrones tan hermosas—. Representa la confianza. Quiero que sepas que nuestra relación debe basarse en la confianza y el respeto mutuo, y prometo que por más dura que sea la verdad voy a decírtela. No quiero mentirte ni engañarte. Sé que nuestro amor no empezó de forma convencional, pero es real Camila. Estoy realmente enamorada de ti y quiero darte todo. Y la confianza es la clave de cualquier relación. Quiero que confíes en que voy a hacerte feliz cada día que me permitas estar a tu lado.
—Y quiero que tú sepas que mis sentimientos por ti también son reales—se vieron a los ojos—. Que haría cualquier cosa por ti y por hacerte feliz. Te confiaría mi vida si fuera necesario porque eso quiero ser para ti también. Quiero que a mi lado tengas un lugar seguro donde puedas poner tus penas y tus miedos y yo voy a ayudarte a superarlos. Sé que se escucha muy cursi pero te amo y lo que digo es verdad.
—Yo también te amo—dijo Lauren suavemente inclinándose sobre Camila y dándole un dulce beso. Camila le sonrió y acarició su nariz con la de ella viendo la hermosa sonrisa de Lauren.
Lauren se separó y las miradas de ambas fueron al ramo que Lauren sostenía aun en sus manos.
—La rosa verde y la de color como purpura o lila jamás la había visto—dijo suavemente Camila.
—La verde—dijo Lauren tomando un pétalo verde—. Representa esperanza. Estando contigo siento que puedo realizar cualquier cosa que me proponga sin tener miedo. Puedo ser valiente por ti cada vez que sea necesario—suspiró y sonrió un momento y tomó el pétalo de color lila—, y la de color lila significa deseo.
Los ojos de ambas se encontraron y Lauren se inclinó sobre Camila pegando su frente a la de ella. Sus ojos verdes eran dos pozos llenos de promesas y deseo.
—Ese deseo que me invade cada vez que estoy cerca de ti. El deseo de tenerte y el deseo de estar siempre contigo.
Camila respiró hondo escuchando la voz ronca de Lauren tan seductora y apasionada.
—¿Sabes que significan las rojas? —dijo Lauren suavemente separándose un momento para tomar cinco pétalos rojos, uno de cada rosa—. Las rosas significan amor. Y elegí cinco porque mi amor por ti sobrepasa cualquier otro sentimiento que puedas inspirar en mí. Te amo profundamente—dijo Lauren soltando uno a uno los pétalos de las rosas sobre Camila que sonrió al sentirlos caer sobre ella.
Camila respiró hondo viendo los pétalos de diferentes colores sobre su cuerpo y vio como Lauren se inclinaba tomando la bolsa que había dejado en el piso de regalo.
—Esto también es para ti—dijo Lauren abriendo la bolsa para ayudarla y ofreciéndosela para que la viera.
Camila sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas al ver lo que había dentro de la bolsa y contuvo un sollozo de emoción. Dentro de la bolsa había un osito Paddington, Lauren le había devuelto a Padd.
—Padd—susurró Camila y Lauren lo sacó de la bolsa para entregárselo y la vio con amor—. Mi Padd.
—Nuestro Padd—Lauren suspiró tiernamente—. Sé que lo amas mucho y jamás permitiría que sufrieras por lo que le pasó. Lo compré para ti y espero que en el futuro uno de nuestros hijitos pueda tenerlo como su primer juguete.
Los ojos de Camila brillaron ante las palabras de Lauren y trató de incorporarse en la cama haciendo una mueca de dolor ante el movimiento. Lauren dejó las rosas sobre la mesa al lado de la cama haciendo una nota mental de pedirle a una enfermera un florero para colocarlas.
El brazo libre de Camila rodeo su cuello pegándose a ella tiernamente y la vio a los ojos con profunda añoranza.
—¿Quieres que tengamos bebés? —preguntó Camila llena de ilusión y Lauren asintió.
—Quiero todo contigo mi amor—dijo Lauren—. Quiero la boda, los bebitos, todo.
—Yo también—dijo Camila con amor—. Quiero darte todo lo necesites mi amor y yo también veo un futuro contigo. Nada me haría más feliz que pensar en nosotras como una familia. Tener bebés y que tengan esas tías consentidoras de Dinah y Normani y Ally que los llenara de dulces, ella adora los postres.
—Una familia enorme —dijo Lauren suavemente y sus ojos de pronto se llenaron de tristeza al escuchar el nombre de sus amigas.
—¿Qué pasa bebé? —preguntó Camila tiernamente y Lauren respiró hondo con sus ojos tristes.
¿Cómo iba a decirle todo a Camila? Lauren respiró hondo y tomó enterró su rostro en el cuello de Camila sintiendo como ella la abrazaba con el único brazo que podía fuertemente. Lauren sintió que las lágrimas empezaban a caer de sus ojos dejando salir todos sus sentimientos en brazos de la mujer que amaba.
—¿Qué tienes mi amor? —la voz de Camila era suave—. ¿Por qué lloras? —dijo preocupada—. ¿Qué fue lo que pasó?
—La reunión no salió como esperaba—dijo Lauren tristemente y sus ojos se encontraron con los de Camila mientras empezaba a contarle todo lo que había pasado desde que había llegado a casa.
Y mientras iba hablando la sonrisa de Camila se había ido borrando de su rostro. Jason. Maldita sea Jason había cumplido su amenaza y su corazón se hundió al escuchar lo de la disquera de Lauren.
¿Por qué?
Se preguntó Camila con dolor. ¿Por qué el amor tenía que ser tan difícil? Y mientras Lauren le hablaba Camila tomó una decisión. Una decisión que sin duda cambiaría muchísimo las cosas. Y que no era lo que Lauren esperaba, lo supo por la sorpresa en sus ojos al escucharla.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 62: "Una Solución"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:49 pm

"We'll go on surviving no drama, no need for a show just wanna say I got you"
I Got You del album "The Beginning" de Dinah Jane Hansen

"Quizás sería mejor que creyeran que no estamos juntas"
Esa frase aún se repetía en el cerebro de Lauren mientras veía a Camila totalmente sorprendida. Sus ojos verdes abiertos por la sorpresa mientras se juntaban con la mirada marrón de Camila que estaba llena de tristeza.
—¿Pero porque me dices eso? —dijo Lauren con temor—. Yo le acabo de decir a la prensa que estoy en proceso de divorcio y que estoy enamorada.
—Lauren...—Camila la vio a los ojos—. Yo entiendo todo eso pero quiero que lo veas desde mi punto de vista. ¿Te das cuenta que Ryan se enterara del divorcio por medio de una noticia de prensa? ¿Has hablado con él?
—Él ya no está en Canadá. Se fue a Los Ángeles y le dijo a Normani antes de irse que iba a iniciar el proceso de divorcio—Lauren desvió la mirada—. No lo tomó por sorpresa si esto estás pensando. No he hablado con él, pero sé que en algún momento debo hacerlo. Ahora tú eres mi prioridad.
—Lo único que yo quiero es que vivamos este amor de la manera más hermosa y que disfrutemos del hecho de estar juntas. No quiero que nuestro amor sea el causante de la desgracia de alguien más—dijo triste—. Sobre todo tus amigas.
—Pero Dinah debe entender que...—Camila puso un dedo sobre los labios de Lauren impidiéndole hablar y luego le acarició la mejilla.
—Dinah es tu mejor amiga y aún no está lista mi amor—Camila suspiró—. No puedes forzarla a declarar sus sentimientos si no se siente preparada. ¿Qué harías tú en su lugar? ¿Acaso tú también no has vivido con miedos?
—Si los he vivido, pero yo quiero enfrentarlos—Lauren la vio fijamente—. Estoy harta de ser algo que no soy. Y además yo pensé que te tenía a ti para enfrentar lo que iba a venir.
—Y me tienes mi amor. Soy completamente tuya—respondió Camila—. Pero ¿Crees que yo quiero que pierdas tu contrato? —Camila la vio con dolor—. Yo daría mi vida para que nada malo te pasara. Eres el amor de mi vida, Lauren.
—Entonces, ¿Por qué quieres dejarme? —preguntó Lauren con sus ojos llenos de lágrimas y Camila suspiró.
—No quiero dejarte—la vio a los ojos—. Pensé que podíamos seguir como hasta ahora.
—¿Escondiéndonos? —Lauren sintió tristeza en su corazón—. ¿Pero porque escondernos cuando podemos amarnos libremente? Quiero ser libre de vivir mi vida contigo. No estamos haciendo nada malo.
—Sé que no estamos haciendo nada malo mi amor—le acarició el rostro—. Pero entiende mi punto de vista. Debemos resolver tantas cosas. No somos realmente libres. Tú debes hablar con Ryan y yo debo resolver los problemas con Jason. Y al final ya dejando atrás cualquier miedo podemos vivir finalmente la vida que queremos vivir juntas.
—Tú no tienes nada que resolver con él—dijo Lauren fríamente—. Yo te dije que iba a protegerte de ese imbécil y tengo miedo que vuelva a dañarte. Mira donde estas por su culpa.
—Pero por culpa de él estás perdiendo tu contrato, y está dañando a tus amigas. Tú sabes perfectamente que lo que pasó en la habitación te involucra tanto a ti como a ellas. La historia de Normani, la de Dinah. Es toda la vida de tus amigas que siempre han luchado para que nada de eso salga a la luz. No es justo que a causa de nuestro amor terminemos lastimando a alguien más.
—Sabíamos que las cosas no serían fáciles pero en ningún momento me ha pasado por la cabeza ocultar lo nuestro. Podría buscar una solución incluso pedir algún tipo de acuerdo con el programa que pasó las fotos o con el imbécil de tu ex marido para evitar que siga publicando. Cualquier cosa menos ocultar que estamos juntas.
—No es lo mismo ocultar algo que mantenerlo privado Lauren—dijo Camila suavemente—. Yo no te estoy dejando. Cómo podría dejarte si eres la razón de mi vida. Solo estoy diciendo que lo más prudente sea tratar de mantenerlo privado un tiempo. Solo nosotras, mientras se soluciona todo esto.
—Que nosotras lo mantengamos privado no garantiza que el imbécil de tu ex marido no vaya a publicar lo que tiene. Y no cambia la opinión de mi disquera. Si ellos no quieren seguir con mi contrato no puedo obligarlos. Lo que sí puedo es acabarlos en la corte por ser homofóbicos y no entender que a quien ame no tiene nada que ver con mi talento al tocar un piano y componer.
—Y yo lo entiendo Lauren pero lamentablemente no todo el mundo está listo para ver el amor de la manera en que nosotras o vemos. El amor es un sentimiento universal. Un sentimiento que es permitido para todos pero valorado por muy pocos. Pero no todas las personas entienden que dos personas pueden amarse sin importar el género, la religión o cualquier cosa.
—Pero yo lo valoro Camila—susurró Lauren—. Yo te amo y quiero que tú sientas que mi amor por ti es sincero y verdadero.
—Pero yo puedo sentir eso sin necesidad de aparecer en cada periódico, revista o programa de televisión.
—¿Te avergüenza que la gente sepa que estás conmigo? —preguntó Lauren ya un poco cegada por la posibilidad de perder a Camila. Su parte racional se había dormido mientras la tristeza y el no sentirse de una manera "apoyada" por Camila estaban rompiendo su mundo.
Camila abrió los ojos como platos y negó con la cabeza al sentir como Lauren se distanciaba un poco de ella.
—No, Lauren—dijo Camila preocupada—. Por favor no pienses eso. Jamás me avergonzaría de estar contigo.
—Pues eso es lo que parece—dijo Lauren con suavidad—. Te estoy diciendo que yo estoy dispuesta a luchar contra todo por nosotras y acabo de hacer el ridículo diciéndole a la prensa que estoy enamorada y que obviamente no es de Ryan porque les dije que estaba en proceso de divorcio para ahora salir y negar todo.
—Es que no quiero que lo niegues—suspiró Camila—. Solo quiero que lo omitas hasta que resolvamos las cosas. Jason lo que quiere es dinero y seguramente si se lo ofrezco deje pasar lo del video para darnos más tiempo.
—¿Lo omita? —Lauren rio sarcásticamente y luego empezó a caminar por la habitación mientras Camila la veía con impotencia al no poderse parar y hacerla entender. Sabía que quizás no se había explicado bien o Lauren no había entendido lo que en realidad quería decir—. Eso es lo más estúpido que he escuchado en mi vida. "Vamos Lauren omitamos el amor" —su voz fue llena de dolor y totalmente sarcástica haciendo que Camila se arrepintiera de lo que había dicho.
—No estas entendiendo lo que quiero decir—dijo Camila llevándose una mano a su costado sintiendo dolor al tratar de moverse para ver a Lauren que paseaba por toda la habitación.
—Lo entendí perfectamente—dijo Lauren deteniéndose y viéndola un momento con tristeza—. Tu idea es que omita que soy gay o que soy lo que sea menos heterosexual. Mientras también omito que la foto de hoy fue real y que en realidad te besaba con desesperación porque eres toda mi vida. Y que te amo. Mientras el imbécil de Jason disfruta de tu dinero a cambio de un silencio que no es necesario porque a mí me importa una mierda lo que este en esa cinta o lo que sea que tenga.
—Si solo fuera algo de nosotras a mí no me importaría y estaría dispuesta a repetir la escena en uno de tus conciertos o en televisión nacional. Me daría igual Lauren. Pero no es solo algo que nos involucre a las dos, Dinah y Normani pueden salir perjudicadas y yo no voy a dejar que nuestro amor cause más daño de que ya causó.
—¿Ahora resulta que nuestro amor causa daño a todo? —dijo Lauren fríamente y suspiró—. No será más bien que le causa daño a tu reputación y a tu carrera.
—¿Te estas escuchando? —dijo Camila sorprendida—. No vayas por ese lado ni me digas eso, Lauren—se vieron a los ojos—. Lo que menos quiero es discutir contigo. —la voz de Camila fue suave—, no es eso lo que quiero mi amor, quiero que busquemos una solución juntas. Mi carrera y todo eso no importa. Yo estaría orgullosa de ir contigo a una de mis presentaciones de libros. Besarte frente a la gente y decir que eres la inspiración de mis letras. No me avergüenzo de sentir amor por ti.
—Solo te avergüenza vivirlo con otra mujer—terminó Lauren por ella mientras bajaba la mirada apartándola de esos ojos marrones los cuales adoraba con todo su corazón—. Admítelo Camila. No quieres que la gente sepa de nosotras porque no quieres pasar por el rechazo y la humillación que has pasado toda tu vida. Y te entiendo yo he pasado por lo mismo por años.
—No tienes ni idea de lo que estás diciendo—Camila la vio implorándole que la entendiera—. Olvida lo que dije...ven aquí y dame un beso.
—Toda mi vida yo también cree una red de mentiras. Poco a poco fui tejiendo esta telaraña hasta que finalmente pensé que iba a poder lograr ocultar mi propia realidad y vivir esa vida paralela que había creado. Pensé que Ryan era una buena opción. Lo use, Camila—dijo Lauren viéndola—. En realidad si lo use como una pantalla para olvidar lo que en realidad era porque siempre pensé que estaba mal. Me case con él por agradecimiento por lo que había hecho por mí. Me sentía insegura con mi sexualidad, con vida, con mi cuerpo. Fui una niña insegura que poco a poco fue convirtiéndose en lo que es ahora. Tuve miedo y me dolió ocultar lo que sentía.
Camila la vio con dolor y con arrepentimiento. Había arruinado todo como siempre. Era una idiota con las palabras y esa era la razón por la que escribía de esa forma podría expresar lo que había en su corazón sin necesidad de cometer errores como lo acababa de hacer con Lauren.
—El saber que no podía mirar a una mujer linda sin ser señalada—susurró Lauren tristemente—. Que no podía dejarme llevar por mis sentimientos. Decirle a todo el mundo que el amor es el amor y que puedes enamorarte de cualquier persona. Es un sentimiento universal que lo único que necesita es dos corazones para unir y dos almas que estaban destinadas a encontrarse. Cuando te veo Camila, yo lo único que veo es la palabra "amor" convertida en realidad. Eres mi definición de verdad y no quiero volver a ser esa Lauren llena de dolor que no podía vivir plenamente. Yo solo quiero poder vivir el amor contigo.
Lauren sintió que las lágrimas empezaban a rodar por sus mejillas y su mirada se conectó con la de Camila que la veía con desesperación.
—No llores mi amor—dijo Camila suavemente mientras Lauren sollozaba—. No llores por favor.
—No quiero que me dejes y volver a la oscuridad que era mi vida antes de ti. Quiero ser libre y poder amarte sin tener limitantes. Me abriste la vida a un mundo que creía perdido. Me enamore de ti, Camila. Y ahora me duele que no quieras luchar conmigo y busques el camino más fácil.
—Solo quiero buscar una solución donde nadie salga lastimado—susurró—. No quiero más dolor provocado por algo tan puro como lo que siento por ti.
—Nosotras no buscamos enamorarnos. No es algo que planeamos para hacer sufrir a los demás. Simplemente nos enamoramos, por lo menos yo si me enamore.
—Lo que menos quiero es que dudes de lo que siento por ti, Lauren—dijo Camila suavemente—. Esa no era la idea que tenía. Yo lo único que quiero es que no pierdas más cosas por mi culpa. No quiero que pierdas tu carrera y mucho menos a tus amigas que han sido tu familia durante este tiempo. ¿Cómo crees que me sentiría yo? Eres la mujer que amo y yo lo único que quiero es que estés bien y que seas feliz.
—Y yo quiero lo mismo para ti, Camz—suspiró Lauren limpiando sus lágrimas.
—Entonces olvida lo que dije y busquemos una solución juntas—dijo Camila suavemente pero Lauren permaneció de pie donde se encontraba cruzándose de brazos y con la mirada baja.
—No creo que podamos buscar una solución juntas cuando yo no quiero seguir ocultando lo que siento—Lauren respiró hondo y vio a Camila un momento con sus ojos llenos de tristeza—. Voy a hacer una rueda de prensa y voy a decir que me siento atraída a las mujeres y que las prefiero sobre los hombres. No quiero seguir negando lo que soy, estoy harta de ocultarme. Lo que sí puedo prometerte es no decir que tengo una relación contigo si eso va a afectarte. Pero no voy a callarme más mi realidad. Ni por un disco, ni por un contrato, ni por mis amigas, ni siquiera por ti Camila. Estoy harta de vivir en una mentira.
—Es que no es algo que me afecte—Camila dijo desesperada—. No me hagas esto Lauren.
—Jamás pensé que de todas las personas tú no me ibas a pedir que mintiera cuando sabes lo importante que es para mí hablar lo que siento para serle fiel a lo que creo. No quiero ser como mi padre y mentirle a todo el mundo como él tantas veces hizo conmigo—Camila negó al ver que Lauren se acercaba a la puerta y su corazón empezó a latir de miedo—. Estoy harta de ocultar lo que siento pero si tú quieres que nuestra relación no se sepa y diga que fue un montaje como me aconsejó la disquera entonces lo haré. Y has tus negocios con Jason.
—Lauren...—dijo Camila tratando de sentarse en la cama y fallando miserablemente al verla tomar su bolso—. No te vayas mi amor. No me avergüenzo de ti ni de mis sentimientos—su voz era suplicante—.Tienes que escucharme, quizás no me supe expresar bien. Soy tan torpe y estúpida algunas veces. Yo lo único que quería era evitar verte sufrir. Por favor mi amor.
—Ya casi es hora de comer y quizás deba irme—dijo Lauren suavemente—. Yo...necesito pensar.
—Lauren...—Lauren negó con la cabeza y abrió la puerta—. No te vayas.
—Necesito unos minutos sola para pensar en todo esto Camila y por el momento no quiero verte. Pero voy a volver—dijo Lauren suavemente y salió de la habitación sin girarse dejando a Camila con lágrimas en los ojos y el corazón hundido.
Había arruinado todo y tuvo terror a que Lauren no volviera y la dejara. No podía ni procesar esa idea sin sentir que su mundo se derrumbaba. No era su idea, definitivamente esa no era su idea.
Normani escuchó los sollozos provenientes de la habitación de Dinah y suspiró mientras Buster la seguía. Desde que Ryan se había ido Normani se había encargado de alimentar al cachorrito ya que la mujer que había estado de servicio ese día tampoco había vuelto. Ahora Buster la seguía a donde fuera.
Abrió la puerta lentamente y su corazón se destrozó a ver a Dinah en posición fetal en la cama.
—Vete—escuchó a Dinah murmurar antes de verla enterrar el rostro en la almohada. Normani se acercó y se sentó a un lado de la cama mientras Buster saltaba tratando de subir sin éxito.
—¿Qué pasa Dinah? —susurró Normani aun sin comprender—. Por favor explícame lo que sucede.
—No pasa nada—dijo Dinah suavemente sin verla.
—Lauren salió de aquí furiosa. Patrick se fue prácticamente gritando sobre solucionar y limpiar el desastre de Lauren y tú subes a la habitación a llorar. Sinceramente no entiendo nada.
—¿Qué parte de todo esto no entiendes? —dijo Dinah con dolor—. El esposo de Camila tiene una grabación donde estamos las tres hablando de toda nuestra vida. Ese día con Lauren y Camila revelamos muchas cosas y ahora ese animal seguramente querrá extorsionarnos por el video.
—¿Verdades? —preguntó Normani y Dinah asintió.
Normani levantó su mano y la pasó por el cabello de Dinah acariciándola lentamente y escuchó su pequeño suspiró.
—Digo que soy gay—susurró Dinah tristemente—. Además Lauren me dijo que tu no habías llegado a un casting—Normani abrió los ojos sorprendida—. Me dijo que te conoció un bar y que te acostaste con ella.
—¿Qué Lauren te dijo qué? —dijo Normani levantándose de la cama con horror.
—Eso...—dijo Dinah suavemente y la vio a los ojos por primera vez—. ¿Ahora entiendes la magnitud de las cosas?
—¿Tu sabes lo que pasó? —Dinah asintió y Normani se acercó a la cama preocupada—. Te juro que en algún momento pensábamos decírtelo Dinah.
—Si claro—dijo Dinah con sarcasmo girándose y dándole la espalda a Normani con tristeza—. En dos años jamás habían tenido la oportunidad de decirme las cosas.
—Bueno, en dos años tú tampoco me dijiste que eras gay—dijo Normani suavemente y Dinah respiró hondo—. Creo que estamos a mano.
—No sabía que fuera una especie de competencia —dijo Dinah suavemente y se volvió a girar para ver a Normani—. No todos los días te enteras que tus dos mejores amigas durmieron juntas.
—Estábamos muy drogadas—dijo Normani suavemente—. Ninguna de las dos sabía lo que hacíamos.
—Claro...—Dinah la vio a los ojos—. Pero algo en Lauren debió parecerte atractivo para irte con ella a la cama sin pensarlo mucho, ¿no?
—Bueno...—Empezó Normani pero Dinah negó viéndola aun con lágrimas corriendo por sus mejillas.
—Lauren me dijo varias cosas—vio a los ojos a Normani—. Como por ejemplo que a ti también te gustan las mujeres y no solo los hombres.
Normani volvió a sorprenderse y su corazón se apretó ante la posibilidad que ahora eso estuviera en manos de un imbécil que iba a querer publicarlo. Pero era más grande su dolor al ver la decepción en los ojos de Dinah. Normani la adoraba y se merecía que fuera sincera con ella.
—Es cierto—dijo Normani suavemente—. Yo soy una persona abierta a la posibilidad de poderme enamorar de un hombre o una mujer.
Dinah rio con triste recordando el pánico que había sentido pensando en que Normani iba a rechazarla.
—¿Entonces porque rechazaste la idea de Camila y Lauren en un principio? Tienes alguna idea del miedo que pase al pensar que ibas a rechazarme por lo que te había dicho sobre mí. Y ahora resulta que tú también tienes tu historia con mujeres.
—Rechace lo de Camila y Lauren por Ryan. Porque me dolía que lo lastimaran de esa forma, pero jamás las rechace porque fueran dos mujeres. Perdóname Dinah te juro que nunca quise hacerte sentir mal o incomoda—dijo Normani con tristeza—. Con Lauren hablamos de borrar para siempre esa noche.
—Pues ahora resulta que esa noche posiblemente este por todas las redes sociales si Lauren no dice que lo que tiene con Camila es un montaje.
Normani cerró los ojos aturdida y su corazón se sobresaltó pensando en la posibilidad de su historia revelada a todo el mundo. La gente sabia de su adicción pero nadie sabía como había conocido a Lauren.
—¿Y puedo saber porque Lauren estaba diciéndote todo esto? —preguntó Normani suavemente.
—Perdónala por revelar tu más oscuro secreto—dijo Dinah con sarcasmo y Normani respiró hondo.
—No me molesta que te lo dijera Dinah—respondió Normani muy tranquila para la paz mental de Dinah que estaba prácticamente dándose contra la pared por lo que le había dicho a Lauren—. Lo que me pregunto es que estaban hablando para que ella te contara lo que en verdad pasó entre nosotras.
—Cosas...—fue la respuesta evasiva de Dinah y Normani le acarició el brazo.
—¿Qué cosas? —Dinah negó con la cabeza y desvió la mirada con dolor.
—Hablábamos de mi amor imposible—respondió Dinah finalmente y Normani respiró hondo—. Le dije que pensaba que mi amor jamás seria correspondido porque pensaba que a ella no le gustaban las mujeres y que nunca tendría la oportunidad de conquistarla.
Normani la vio sin comprender y luego una idea cruzó su mente sorprendiéndola.
—Ahora entiendo—dijo Normani y Dinah la vio palideciendo—. Le dijiste de eso y Lauren te puso mi ejemplo para que vieras que una mujer puede sentirse atraída por ambos sexos y que solo busca a una persona que la haga feliz.
El alivio de Dinah fue grande al escucharla y su mirada volvió a llenarse de tristeza.
—Algo así—dijo sin verla a los ojos.
-Lauren tiene razón, Dinah—Dinah respiró hondo.
—¿Cómo puedes estar tan tranquila? —fue la interrogante de Dinah al ver a Normani tan tranquila hablando de todo—. Es imbécil puede tener eso en sus manos y publicarlo si Lauren no coopera.
—¿Y en que va a cambiar que Lauren diga que lo de Camila y ella es montaje? —dijo Normani escogiéndose de hombros—. Eso es para su disquera pero si el esposo de Camila tiene esa grabación ni aunque Lauren salga gritando que es heterosexual va a cambiar las cosas.
Dinah vio a Normani y finalmente la verdad cayó sobre ella como un balde a agua fría. Normani tenía absolutamente toda la razón. Que Lauren negara su sexualidad no iba a desaparecer el video ni lo que tenía.
—Dios mío—dijo Dinah con horror—. Ahora me siento peor. Todo lo que le dije a Lauren.
—Ella va a entender—susurró Normani—. Ahora lo que me preocupa es que tú no te sientas libre para decirle al mundo que eres gay. Me preocupa porque no sé como podríamos detener a ese hombre de publicarlo.
—Lo de decir que soy gay no me importa, Mani—dijo Dinah suavemente—. Bueno, si me importa pero no es lo más importante de lo que hablamos ese día entre las tres. Lo que me preocupa es que en esa grabación está el nombre de la persona que yo amo y no quiero que ella se entere por esa grabación y yo jamás me atrevería a decírselo.
—¿Y porque jamás se lo dirías? —dijo Normani suavemente—. Igual y esa mujer también siente cosas por ti.
Dinah negó con tristeza y vio a Mani con dolor.
—Ella solo me ve como una amiga—Normani se llevó las manos a la boca sorprendida y Dinah la vio fijamente.
—Oh, Dios mío—dijo Normani con horror—. No me digas que es Lauren.
—¡¿Lauren?! —gritó Dinah aturdida—. Claro que no es Lauren. La única que la encuentra atractiva en ese aspecto es Camila y tú que dormiste con ella—Normani la vio sorprendida y bajó la mirada avergonzada y Dinah respiró hondo—. Lo siento.
—No te preocupes—dijo Normani suavemente—. Lauren es una mujer muy atractiva.
—Es hermosa pero no es mi tipo—dijo Dinah con suavidad—. Me gustan otro tipo de mujeres. Sobre todo una que es mi mundo—la vio a los ojos—. Pero jamás me dejare ser parte del de ella.
—Eso no lo sabes—dijo Normani suavemente—. No pierdes nada intentando decirle lo que sientes por ella—susurró—. Al final es preferible que te diga que no siente nada por ti a que sigas atormentándote y basando tu vida en lo que sientes por ella sin saber si en realidad pueden llegar a tener un futuro juntas.
—No quiero perder su amistad—respondió Dinah suavemente.
—Una persona que te quiere en realidad no creo que pueda rechazar tu amistad a pesar de tus sentimientos—Normani le sonrió—. Eres una mujer increíble Dinah. Y eres hermosa. Igual y ella siente lo mismo por ti. Puedes arriesgarte y así esa grabación podría importar poco si lo demás no te interesa.
—Pero es que tengo miedo...—Normani le acarició la mejilla—. ¿Y si jamás vuelve a hablarme?
—Puedes hacer la prueba Dinah—sonrió Normani—. Arriésgate, la vida no es para los cobardes. Y tu ciertamente no eres una cobarde—Dinah la vio fijamente y se incorporó poniéndose frente a Normani.
—¿No lo soy? —Normani negó con la cabeza.
—Yo no creo que lo seas—sonrió—. Sé libre Dinah, dile lo que sientes. El amor que se guarda en silencio lastima más que un amor no correspondido. Por lo menos en el no correspondido sabes que no podrá ser. Pero uno en silencio siempre tiene esa posibilidad de que exista una oportunidad de...
Normani guardó silencio al sentir como los labios de Dinah se conectaba con los suyos y prácticamente se quedó en shock. Los labios de Dinah sobre los de ella. Dinah Jane la estaba besando.
Lauren respiró hondo mientras limpiaba sus lágrimas en el coche conduciendo hacia cualquier parte. Su dolor era inmenso y la tristeza que la invadía también lo era. Escuchó su teléfono vibrar y al ver un número de Estados Unidos respiró hondo. Lo dejó sonar hasta que finalmente después de unos minutos y ocho llamadas perdidas se dio por vencida respondiendo.
—Diga...—dijo Lauren suavemente agotada y con la voz quebrada de su llanto.
—Lauren—dijo una voz al otro lado que dejó a Lauren paralizada—. Lauren, tenemos que hablar. No me cuelgues es algo sumamente importante. De vida o muerte.
Y en ese momento Lauren supo que debía de detener la camioneta y escuchar.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 63: "Montaña Rusa"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:50 pm

"...And I'm digging down holes without you, can't be on my own without you. I'm a little bit lost without you, without you"
"Without You" Oh Wonder

Lauren detuvo su camioneta y respiró hondo sintiendo que sus manos temblaban. Podía admitir que estaba realmente nerviosa. Lauren era de las mujeres que siempre se tomaba todo con mucha seguridad, pero desde su conversación con Camila era un manojo de emociones y no sabía como reaccionar a esta nueva llamada.
Cerró los ojos y su corazón latió desbocado al escuchar la respiración al otro lado del teléfono.
—Hola Ryan—respondió Lauren finalmente conteniendo la respiración.
—Hola—fue la respuesta suave de Ryan al otro lado del teléfono—. ¿Cómo estás?
—Podría estar mejor—respondió Lauren suavemente—. ¿Y tú? —preguntó arrepintiéndose de inmediato al saber que era una pregunta tonta.
—Sin duda yo puedo decir lo mismo. Podría estar mejor—dijo Ryan con dolor y Lauren se sintió la peor persona del mundo.
—Ryan, yo quería decirte las cosas pero no tuve la oportunidad de hacerlo—dijo Lauren suavemente.
—¿No tuviste la oportunidad o fuiste tan cobarde que preferiste esconderlo?
Lauren no supo que responder y escuchó la pequeña risa irónica de Ryan al otro lado del teléfono. Se sintió mal consigo misma, una mala persona.
—Ryan yo...—Ryan la interrumpió.
—En realidad no quiero hablarte de eso—dijo Ryan rápidamente—. A pesar de que en estos momentos siento que te odio y mejor no quiero ni mencionar a la mujer que se acuesta contigo, vi el programa. Y visite a Jason.
—¿Estas en Miami? —preguntó Lauren preocupada.
—Mis padres están de vacaciones aquí en Miami—dijo Ryan suavemente—. No pude decírtelo porque me llamaron cuando tú estabas teniendo tu semana de amor con tu amante y no me respondías el teléfono—su voz sonaba herida—. Por la falta de señal.
—En realidad fallaba el teléfono—dijo Lauren bajando la mirada.
—¿Cuándo estabas dentro o fuera de la cama con ella? —la pregunta fue hiriente y Ryan después se arrepintió suspirando al no escuchar respuesta por parte de Lauren—. Mira Lauren, en realidad yo lo único que quería era hablar contigo sobre lo de Jason. Parece que nadie termina de enterarse de las cosas pero quiero que sepas que tiene un grabación de lo que pasó en esa habitación. Una grabación que incluye a tus dos amigas, a ti y a la mujer con la que te acuestas.
—Lo sé—susurró Lauren suavemente—. Patrick está aquí en Canadá—Lauren bajó la mirada y su mirada se encontró con un arete de Camila. Sus ojos se llenaron de dolor—. La disquera quiere suspender mi contrato.
—¿Por la foto? —preguntó Ryan sorprendido.
—Porque soy...porque soy gay—susurró Lauren suavemente y Ryan cerró los ojos al otro lado sintiendo un dolor enorme en su corazón. Un dolor que sobrepasaba los golpes que tenía en su rostro causados por Jason.
—Ya...—fue la única respuesta de Ryan y el corazón de Lauren dolió—. ¿Y cuánto tiempo tienes exactamente de ser gay?
—Toda mi vida—susurró Lauren en respuesta—. Me gustan los hombres pero siempre preferí a las mujeres. No me gusta ponerme etiquetas pero si tengo que elegir entre ambos sexos yo prefiero a las mujeres.
—¿Aun casada conmigo? —preguntó Ryan suavemente y luego rio antes de darle oportunidad a Lauren de responder—. Obviamente aun casada conmigo. Si te acostaste con una en mi propia casa.
—Bueno—dijo Lauren suavemente—. Lamento decirte que es mi casa también.
—Claro—respondió Ryan sarcástico—. Disculpa que por un momento olvide que eres la dueña de todo lo nuestro. Aunque claro, decir "nuestro" es mucho ya que jamás hubo un nosotros. Solo me usaste para que las personas a tu alrededor no supieran tu secreto tan fervientemente guardado.
—Jamás fue esa mi intención—dijo Lauren suavemente—. Es solo que nunca me enamore realmente. Te quiero con todo mi corazón pero no de la forma en que se quiere a una persona que quieres que esté contigo toda la vida.
—¿Y a ella si la quieres de esa forma? —susurró Ryan con dolor.
—Camila es el amor de mi vida—susurró Lauren suavemente y Ryan sintió el dolor del rechazo. El dolor fue tan grande que sintió lágrimas correr por sus ojos. Una cosa era saber que la quería pero otra escucharlo de los labios de Lauren con tanta convicción.
—Jason tiene ese video—dijo Ryan con dolor—. Y quiere dinero por él. Dice que Camila o tu tienen seis días para comunicarse con él y arreglar las cosas.
—Yo voy a viajar a Estados Unidos cuando den de alta a Camila dentro de dos días—dijo Lauren suavemente—. Supongo que tendré que ver que se puede hacer para minimizar los daños y me gustaría hablar contigo.
—No creo que tengamos nada que decirnos—dijo Ryan suavemente—. Ya se dijo todo lo que necesitaba saber.
—Te mereces una explicación y que te dé la cara asumiendo lo que pasó y hablemos de frente—susurró Lauren—. Sé que las cosas no se dieron de la manera que yo lo planee, pero quiero que sepas que mi intención nunca fue hacerte daño. Quería decirte lo que sucedía yo jamás pensé que fuera a enamorarme de esta forma.
—No te llame para esto Lauren—dijo Ryan suavemente—. Solo quería decirte lo que pasó con Jason porque era lo correcto. Lo que hagas o dejes de hacer con tu vida no me interesa. No quiero saber de ti ni de tu enamoramiento con esa mujer. No quiero saber nada de las dos. Jason quiere hacerles daño y por el amor que aun te tengo quería prevenirte. Me dijo lo de Dinah y me dijo algo de Normani y de ti que ahora sinceramente ya no me extrañaría.
Lauren cerró los ojos al escucharlo y su cuerpo se llenó de ira contra Jason. Odiaba que la tuviera en sus manos, odiaba que hubiera involucrado a sus amigas en todo eso.
—No voy a permitir que se salga con la suya—susurró Lauren suavemente.
—No creo que puedas hacer mucho si él tiene esa cinta, Lauren—dijo Ryan suavemente—. Pero siempre se puede recurrir a la ley para darte apoyo en este tipo de cosas. Esta extorsionándote para no revelar información a los medios. Por lo tanto, creo que podríamos poner una denuncia.
—Yo no sé...—susurró Lauren suavemente.
—Voy a hablar con Thomas para que pueda asesorarte y se haga cargo—susurró Ryan suavemente—. Conozco también a unos amigos que podrían ayudarte en este proceso y hacer que pague por todo lo que está haciendo.
—Yo haré lo que sea para que él pague todo lo que ha hecho—susurró—. Sobre todo a Camila. La ha golpeado por casi dos años y merece que todo el peso de la ley caiga sobre él.
—Te recomendare unos buenos abogados—susurró Ryan suavemente.
—Te lo agradezco—susurró Lauren—. Porque yo no pienso darle ni un centavo.
—Debes actuar con mucho cuidado, Lauren—dijo Ryan suavemente—. Jason es un hombre que esta cegado por el odio y el despecho y puede ser muy peligroso.
—¿Te hizo algo a ti? —preguntó Lauren preocupada.
—Solo unos cuantos golpes—dijo Ryan suavemente—. No quiero que te pase nada y creo que deberías tomarte las cosas con calma y ser más inteligente que él. Déjame averiguar de qué manera podemos proseguir. Hablare con algunos amigos y no hagas nada hasta que yo me comunique contigo.
—¿Por qué? —preguntó Lauren suavemente—.¿Porque estas ayudándome?
—Porque es lo correcto—dijo Ryan suavemente—. Y porque a pesar de que en estos momentos puedo odiarte y sentir despecho y dolor jamás dejaría que nadie te hiciera daño. Eres una buena mujer, Lauren—susurró Ryan—. A pesar de todo te sigo amando y cuando se ama realmente a alguien lo único que importa es que esa persona sea feliz. Una persona que en realidad ama haría cualquier cosa por que la otra persona no sufriera incluso sacrificarse a sí mismo. Alguien que en realidad te ama va a tener tu felicidad como prioridad—la voz de Ryan fue cortada—. Y a pesar de lo que pasó yo te amo Lauren. Y quiero que seas feliz aunque yo no pueda ser parte esa felicidad.
Lauren sintió que las lágrimas salían de sus ojos y el dolor y la tristeza de lo que había hablado con Camila se metía dentro de su cuerpo como un cuchillo. Había sido una completa estúpida. Camila solo había querido hacerla feliz, porque la amaba.
—No sé como darte las gracias—susurró Lauren.
—No hagas nada estúpido y espera que me comunique contigo—dijo Ryan suavemente—. Cuando vengas vuela a Miami y aquí estaré yo viendo que podemos hacer.
—Gracias Ryan—susurró Lauren—. Gracias por ser el hombre que eres.
—Nos veremos luego Lauren—fue la despedida de Ryan mientras colgaba el teléfono. Lauren se quedó observando el teléfono por minutos aun aturdida por lo que acababa de escuchar. Su corazón se aceleró y en ese momento supo lo que debía hacer. Encendió su coche y dio una media vuelta regresando al lugar del que jamás debería haber salido. A los brazos de Camila.

MIENTRAS EN CASA DE LAUREN
Dinah suspiró mientras sentía los labios de Normani contra los de ella y para su sorpresa Normani no se apartó. Dinah tomó el rostro de Normani con su mano temblando mientras sentía como ella correspondía su beso. Aquello era una experiencia totalmente surreal para Dinah.
Era un sueño.
No podía haber otra explicación a esa hermosa fantasía que estaba siendo cumplida ante sus ojos. Tomó las mejillas de Normani tiernamente sin atreverse a romper el contacto por miedo que se evaporada ante sus ojos.
Se definía fantasía como aquella "facultad humana para representar mentalmente sucesos o imágenes de cosas que no existen en la realidad o que son o fueron reales" Y Dinah estaba segura que su mente estaba jugando con ella. Había estado tan destrozada con lo de Lauren que su mente había creado la escena de lo único que podría sanar su corazón: Su amor por Normani.
Unos minutos después sintió que unos labios dejaban los suyos y un suave movimiento en la cama. Dinah abrió los ojos aturdida y se encontró con el rostro en pánico de Normani que la veía casi pálida y sorprendida. Dinah suspiró no había sido una fantasía. Aquello era realidad, acababa de besar a Normani. ¡Maldita sea, acababa de perder su amistad!
—Lo siento—susurró Dinah suavemente y Normani siguió en shock aun de pie frente a ella mientras Dinah permanecía sentada en la cama.
—Me besaste—dijo Normani suavemente y Dinah respiró hondo.
—Nos besamos—aclaró Dinah dejando atrás el miedo y viendo a Normani a los ojos fijamente—. Y me encantó.
—¡Dinah! —la voz de Normani fue chillona ante la sorpresa.
—¿Qué? —dijo ella encogiéndose de hombros—. Si no te hubiera gustado te hubieras apartado pero yo sentí muy bien como tu lengua se juntaba con la mía.
Normani la vio horrorizada y se giró temblando de preocupación. ¿Cómo había pasado aquello?
—¿Por qué? —preguntó Normani y Dinah rio suavemente.
—Creo que no existe una persona más lenta que tu Normani Kordei—susurró Dinah—. A excepción de Lauren cuando Camila anda cerca en traje de baño.
—Dinah...pero—Normani la vio sorprendida y se sentó en la orilla de la cama un momento un poco alejada de Dinah y la vio a los ojos. —¿Soy yo?
Dinah le sonrió con tristeza y bajó la mirada asintiendo y en escuchó como Normani contenía el aliento.
—¿Todo este tiempo he sido yo? —volvió a preguntar Normani y Dinah asintió.
—Siempre has sido tú—dijo Dinah suavemente y suspiró—. Desde que te vi por primera vez con esa camisa color azul con lentejuelas color plata y ese pantalón blanco que se ajustaba a tu cuerpo perfectamente. Estaba ensayando cuando Lauren te presentó ante el grupo. Creo que fue un poco de amor a primera vista.
—Dinah pero yo jamás...—Dinah la interrumpió con tristeza.
—Sé que para ti no soy más que una amiga—dijo Dinah suavemente—. Yo entiendo eso y la verdad es que jamás había pensado en decírtelo. Yo estoy bien siendo la amiga, no quiero perderte Mani.
—Oh, Dinah—dijo Normani rápidamente—. No vas a perderme—Normani le tocó la mano a Dinah lentamente y los ojos de ambas se encontraron—. Yo...yo solo no quiero lastimarte. Yo sinceramente no siento lo que tu sientes yo te veo como una amiga y lo que menos quiero es herirte.
—Vaya—la tristeza en Dinah fue enorme—. Yo sé que no correspondes mis sentimientos y que estas saliendo con ese imbécil que no te ha llamado en todo el tiempo que llevamos aquí—Normani la vio fijamente—. Si estuvieras conmigo no existiría un día sin que te preguntara como estas y sin decirte que te extraño. Todo este tiempo tuve miedo de perder tu amistad. Por eso me puse tan mal con lo de Lauren ellas dos saben que estoy enamorada de ti. Y supongo que está grabado.
Normani respiró hondo sintiendo su corazón acelerarse ante aquellas palabras. Dinah era una mujer hermosa y estaba enamorada de ella. Era algo que claramente no esperaba pero que a pesar de la situación, y si era sincera consigo misma no le desagradaba.
—¿Eso era lo que te tenía tan preocupada? —susurró Normani con cariño y Dinah asintió.
—He guardado mis sentimientos tanto tiempo que...tenía miedo—Dinah habló suavemente viéndola a los ojos—. Pero no podía callarlo más. En la vida siempre llega un momento que debes enfrentar las cosas y...si algo así va a salir a la luz quería que lo supieras por mí. Era lo que Lauren intentaba decirme pero como siempre debo sobre analizar las cosas y ahora Lauren seguramente me detesta.
—Lauren no te detesta—dijo Normani suavemente—. Solo estaba preocupada por ti y por lo que pudiera pasar—la vio a los ojos analizando sus hermosas facciones por primera vez y dándose cuenta lo hermosa que era.
Normani siempre había sabido que Dinah era una mujer muy hermosa. Pero por primera vez estaba analizando cada parte de su cuerpo en otra perspectiva. Lo analizaba en la perspectiva de una mujer admirando a otra y apreciando cada parte de su cuerpo. Normani dirigió la mirada a los labios de Dinah y luego la apartó, era su mejor amiga, aquello era una locura.
—Creo que ahora lo único que me preocupa es perder tu amistad o que empieces a tratarme diferente—Dinah sonrió un momento—. Siento que he liberado una gran carga que tenía sobre mí y ahora puedo seguir adelante.
—¿A qué te refieres con seguir adelante? —Dinah respiró hondo y la vio con tristeza.
—El aceptar que tú no serás para mí y quizás poder finalmente sacarme este amor y darme la oportunidad de conocer a una persona que pueda amarme y quiera compartir una vida conmigo, aunque esa persona no seas tú.
Normani la vio sorprendida y su corazón dolió ante la perspectiva de ver a Dinah con alguien más. Su amiga jamás había tenido una pareja estable y sería extraño para Normani verla de esa perspectiva. Pero quizás era lo más sano aunque no por eso dolía menos.
—Dinah yo...—Dinah la interrumpió con ternura.
—No te preocupes Mani—dijo Dinah suavemente—. Duele horriblemente, pero quizás era lo que necesitaba para seguir adelante. No debes sentirte culpable por no corresponder mis sentimientos. El amor no es un sentimiento que pueda obligarse a sentir; simplemente se da o no se da. No es un sentimiento que se pueda forzar—le tomó la mano tiernamente y ambas mujeres se vieron a los ojos.
Normani pudo ver una hermosa ternura en los ojos marrones de Dinah. La miraba como si fuera lo más hermoso del mundo. Y si hacia memoria y volvía un poco el tiempo atrás en sus recuerdos podría jurar que ella siempre la había visto de esa forma. Jamás lo había notado y ahora Dinah iba a ver a otra persona de esa forma porque Normani no podía corresponder sus sentimientos.
Amaba la amistad de Dinah para arruinarla con el amor. No quería perder a lo único seguro en su vida que era Lauren y ella. Eran su familia y las que habían estado a su lado siempre. A pesar de los problemas, a pesar de las mentiras que hubo entre ellas seguían juntas. Y estarían juntas para siempre.
—Lo único que me importa—continuo Dinah—. Esa saber que a pesar de todo te tengo conmigo. Y que no me vas a ver con lastima ni vas a sentir compasión de mí. Sé que esto cambia un poco las cosas pero quiero que sepas que voy a superarlo. Eres lo más importante en mi vida y no quiero perderte—Dinah suspiró y levantó su mano y acariciando lentamente la mejilla de Normani—. No me veas diferente. Sigo siendo la misma Dinah que hace tonterías y te estresa la vida. No me apartes.
—No haría eso—Normani le sonrió y lentamente tomó la mano de Dinah y besó su palma viendo los ojos de su amiga brillar. La veía con tanta devoción que Normani se sentía fuerte y segura de sí misma—. Te quiero Dinah.
—Yo también te quiero—respondió Dinah con una sonrisa que Normani correspondió mientras ambas se abrazaban dulcemente—. Te amo—susurró Dinah y la sonrisa que había en su rostro se borró lentamente a medida que las lágrimas iban saliendo de sus ojos.
En la vida no había que aferrarse a los imposibles. Dejar ir a lo que alguien quiere es difícil, pero más difícil era aferrarse cuando resultaba ser imposible. Normani era su amiga y aunque Dinah sintiera un dolor que le partía el alma. Era lo único que sería para ella. Debía levantarse y continuar. Dinah se aferró a ella fuertemente y suspiró al sentir las suaves caricias en su espalda. Pero era tan difícil pensar en dejar de sentir.
—Solo un beso más—susurró Dinah cerca del oído de Normani y sintió como se movía entre sus brazos—. Un último beso. Por favor...
Dinah cerró los ojos cuando Normani se movió juntando sus labios de nuevo con los de ella y ambas se dejaron llevar olvidándose de todo. Quizás su amor fuera imposible pero Dinah sabía que había ganado. Era una mujer libre para vivir su vida, no iba a mirar atrás y arrepentirse. La vida solo era una y había que vivirla intensamente día con día.
Y se prometió mientras sentía como se profundizaba el beso y escuchaba el suave gemido de Normani contra su boca que hablaría con Lauren y le daría las gracias. No solo le había liberado el alma sino que también le había dado la oportunidad de vivir su vida y ser feliz. Iba a luchar por sus sueños y por lo que quería. Sintió como lentamente Normani la iba recostando en la cama y Dinah simplemente se dejó querer. Y supo en ese momento mientras sentía las caricias de Normani que le había mentido. Iba a ser muy sutil pero iba a luchar por ella. Iba a enamorarla y esperaba que Mani siguiera siendo tan lenta para no notar las cosas como hasta ahora.
Dinah sería muy sutil y empezaría en ese mismo momento. Se giró dejando a Mani bajó ella y despegó sus labios viéndola coquetamente y Normani sonrió y en esa sonrisa Dinah vio su paraíso.
—Otro más—dijo Dinah viéndola a los ojos y Normani simplemente la tomó del rostro ya acercó sus labios a los de ella besándola profundamente. Quizás no todo estuviera perdido. Quizás había oportunidad.
El amor era así, impredecible e indomable. Llegaba de la manera más extraña y arrasaba con todo a su paso. No había un manual para amar. No existía un libro de pasos para poder enamorarse o desenamorarse a placer. La vida fuera muy simple sin el amor. El amor era el sentimiento que movía al mundo. Una mujer y un hombre, dos mujeres o dos hombres todos y cada uno de ellos merecía amar y ser amados. Sin diferencias, sin egoísmos. El amor era el amor. No hacia diferencia de género ni de clases sociales. Era puro e intenso.
"Si encuentras el amor aférrate a él y no lo dejes ir. Ama y se amado. La vida no es de los cobardes, arriésgate a enamorarte y serás libre."
Y eso sin duda era lo que Dinah estaba haciendo. No sabía que traería el mañana pero su presente, el aquí y ahora, era hermoso. Y lo iba a vivir como si fuera el último día de su vida.

EN EL HOSPITAL:
—Creo que debería recostarse—susurró la enfermera a una Camila que estaba con lágrimas en los ojos y sintiendo la capa de sudor que cubría su rostro ante el dolor extremo que le provocaba estar de pie.
Sus ojos marrones vieron las rosas sobre la mesa y su corazón dolió. Necesitaba encontrar a Lauren.
—Debo irme—dijo Camila suavemente—. Por favor déjeme ir.
—Cualquier cosa que sea puede esperar Señorita Cabello—dijo la enfermera deteniéndola—. Su salud es lo más importante ahora mismo. Y ahora mismo no puede abandonar el hospital en este estado.
—Eso no es verdad—la voz de Camila fue suave y las lágrimas llenaba sus ojos al girarse y tomar el osito—. Nada es más importante que Lauren para mí. La amo. Ella es toda mi vida. Y necesito decirle que haría cualquier cosa por ella.
La enfermera la vio a los ojos suspirando sin saber que hacer. El leve llamado a la puerta las distrajo a ambas. Camila se apoyó un poco en la cama sintiéndose débil con una de sus manos mientras la enfermera se giraba. Lauren abrió la puerta y su mirada rápidamente se dirigió a Camila que estaba de pie con su rostro llenó de dolor.
La enfermera la vio con la boca abierta. Había escuchado que Lauren Jauregui estaba en el hospital pero jamás la había visto frente a frente. Sus ojos se abrieron sorprendidos cuando la famosa cantante tiró su bolso al piso corriendo al lado de la paciente. Se apartó un poco dándole espacio a Lauren que se quedó observando a Camila con preocupación.
—¿Qué haces? —susurró Lauren suavemente—. Por favor recuéstate, no debes estar de pie.
Camila la veía totalmente hipnotizada mientras sentía como Lauren lentamente la ayudaba a volver a la cama. Sus ojos detallaron cada aspecto de la mujer que adoraba mientras sentía el dolor por sus golpes extenderse por todo su cuerpo.
—¿Qué estabas pensando Camila? —preguntó Lauren suavemente quitándose su abrigo y sus guantes para acariciar la mejilla de Camila. Se dirigió a la mesa que estaba junto a la cama y buscó una toalla para limpiar el sudor del rostro de Camila con la mayor de las ternuras.
—Quería verte—dijo Camila y Lauren la vio con tristeza—. Decirte que soy una estúpida que te ama con todo su corazón. Yo lo único que quería era verte feliz Lauren. Haría cualquier cosa por ti. Dejarte no es una opción para mí y quería que lo supieras.
—Lo sé—dijo Lauren suavemente—. Muchas veces soy una imbécil intratable. No debí irme así. Perdóname mi amor—le acarició el rostro tiernamente acercándose y pegando su frente a la de ella.
Camila no dijo nada juntando sus labios con los de ella y besándola apasionadamente. Lauren correspondió su beso como una mujer sedienta hasta que una leve aclaración de garganta las interrumpió haciendo que se separaran. Lauren abrió los ojos sorprendida al darse cuenta de la joven y bonita enfermera que las veía con un expediente abrazado contra su pecho.
—Discúlpeme—dijo Lauren suavemente y la enfermera le sonrió—. ¿Estaba en algún chequeo?
—Solo estaba intentado que volviera a la cama—dijo la enfermera suavemente al ver a Camila totalmente perdida en Lauren—. Es muy persistente. Pero me alegra que usted pudiera convencerla.
—Es que ella es muy necia—susurró Lauren viendo a Camila con amor—. Le agradezco que estuviera aquí con ella.
—Traeré algún medicamento para el dolor—Lauren asintió—. Por cierto, sé que no debería y que no es correcto pero...me preguntaba si podría tomarme una foto con usted. Soy su fan y no me he perdido ninguno de sus conciertos, tengo todos sus discos —Lauren sonrió al ver el celular y asintió con una sonrisa.
—Yo puedo tomarla—se ofreció Camila rápidamente y Lauren la vio con ternura al ver como hacia malabares con su brazo inmovilizado y su mano. Camila finalmente logró tomar la foto ante una sonriente mujer que salió de la habitación unos minutos después con un autógrafo y un beso de Lauren Jauregui y entradas garantizadas en primera fila para su próximo concierto en Vancouver.
Lauren la vio salir esperando que hubieran más conciertos y más música su mirada se dirigió a Camila que la veía desde la cama.
—No vas a perder tu contrato mi amor—dijo Camila con suavidad—. Se darán cuenta que no pueden dejar ir a una mujer tan talentosa como tú.
—Eso espero—susurró Lauren—. Pero si ellos me cierran las puertas buscare otra disquera que me apoye. No voy a rendirme y voy a luchar por hacer mi música y poder vivir con la persona que amo.
—Tenía tanto miedo de perderte—susurró Camila suavemente—. La perspectiva de perderte es algo inaceptable para mí.
—No vas a perderme—dijo Lauren con una sonrisa—. Estas atada de por vida a mi lado Camila—Lauren la vio con amor—. Vas a ser mi esposa—su voz fue segura y Camila sintió un nudo en la garganta y en su estómago el famoso cliché de las famosas "mariposas" de las que tanto escribí y finalmente podía experimentar comprobando que era cierto.
—Sí, claro que voy a casarme contigo—respondió Camila viéndola con amor—. No existe algo que desee más que ser tuya para siempre—Lauren suspiró inclinándose sobre ella y acariciándole la mejilla tiernamente con la punta de su nariz—.Voy a apoyarte en lo que decidas mi amor. Pero por favor no dudes de mis sentimientos por ti. Yo te amo, Lauren. Mi único objetivo es hacerte feliz. Solo quería buscar una solución para que no perdieras nada y no fueras infeliz.
—Lo entiendo—dijo Lauren acariciándole el cabello tiernamente—. Es solo que la perspectiva de ocultar el amor que siento por ti por un grupo de personas. que estoy segura no saben ni lo que es el amor, me enferma. ¿Alguno de ellos comprenderá? Estoy segura que a nadie de ellos alguna vez lo han visto de la manera en que tú me miras a mí.
—¿Y cómo te miro? —preguntó Camila suavemente y Lauren sonrió.
—De la misma manera en que te veo yo—los ojos de Lauren se perdieron en los de Camila unos segundos—, con amor. Nadie va a quitarme esto ojitos marrones. Nadie va a decirme como vivir mi vida y a quien amar. No es un pecado amarnos. El pecado es ocultar un amor que merece ser libre. Ellos son los que están mal de la cabeza por no entender que puedo amarte y me puedes amar sin importar lo que seamos. Ya quisieran ellos tener a una novia tan sexy como la mía.
Lauren le sonrió sensualmente y los ojos de Camila brillaron ante la perspectiva de un futuro con Lauren.
—Toda golpeada pero me alegra que te siga pareciendo atractiva—la sonrisa de Lauren se volvió vacilante mientras recordaba la conversación con Ryan y suspiró sabiendo que debía de decírselo a Camila.
—Hay algo que debo decirte—susurró Lauren suavemente y se sentó a un lado de la cama viendo a Camila a los ojos—.Cuando salí del hospital recibí una llamada de Ryan.
Camila abrió los ojos como platos y siguió escuchando como Lauren le contaba lo que había sucedido sintiendo que su cuerpo se llenaba de odio hacia Jason. Había sido la peor decisión de su vida. Jamás debería haberse casado con él. Jamás debería haberse dejado engañar. Pero ahora ya estaba hecho.
Su vida se había vuelto miserable gracias a ese hombre y mientras escuchaba a Lauren supo lo difícil que sería para ellas enfrentarlo. Iba a ser una dura batalla, pero Camila ya no tenía miedo a los desafíos. No si iba a vencerlos de la mano de Lauren como estaban en ese momento.
Iba a recuperarse, iba a estar sana y fuerte para enfrentar lo que viniera. Y esa mujer frente a ella iba a ser su esposa e iban a tener una hermosa familia. Nada iba a impedirle ser feliz con Lauren.
Adiós miedos, adiós temor y bienvenida valentía.
Iba a dejar atrás a esa Camila estúpida y llena de miedos para enfrentar la vida. Nada de golpes, nada de maltratos. Finalmente iba a valorarse y luchar por lo que amaba. Y eso sin duda era Lauren Jauregui.
Lo que no sabía Camila era que mientras ella y Lauren hablaban sobre sus planes en Estados Unidos había una mujer que estaba preparando las maletas para hacer un viaje que debería haber hecho años atrás. Había visto un programa de televisión que la había dejado preocupada y era hora de enfrentar a su hija por una vez en su vida. Posiblemente fuera rechazada pero no había peor batalla que la que no se hace. Iba a tratar de superar sus miedos. Sin saberlo ambas mujeres se habían hecho una promesa interna. Jamás dejarse vencer por el maltrato y luchar.
"Y empecé a liberarme de todo lo que no era saludable: situaciones, personas, gustos y cosas. Lo llamaron egoísmo, yo lo llamé amor propio..."
Anónimo
Era hora de salir a la vida y enfrentarse a los miedos. No debes tener temor de ser tú misma, de amar, de equivocarte. Todo es parte de la vida, cada herida y cada error deja un aprendizaje. No hay que temer a aprender. Y sin duda era algo que Camila sabia debía aplicarse a todos. Es difícil equivocarse, pero más difícil es saber que te equivocaste y no aprendiste nada de tu error. La vida es como un viaje en una montaña rusa con altos y bajos, pero vale la pena el viaje.
Camila sabía que cada error la había llevado a ese momento. Ese momento donde tenía a una hermosa mujer que la veía como si fuera todo su mundo. Se había equivocado mucho pero ahora podía mirar atrás y decir:
Me equivoque pero sigo de pie.
Y en el momento en que sintió los suaves labios de Lauren sobre los suyos después de todo lo que le había dicho supo que esa montaña rusa la había traído a ese momento. Esa era su parada después de un viaje lleno de tropiezos y tristezas. Aquella era su parada en un viaje que ahora se llenaba de felicidad y amor. Su destino siempre había sido estar con ella. Estar con Lauren.
Y había otra mujer que también había tenido un largo viaje de altos y bajos. Una mujer que ahora cerraba la puerta de una casa en Houston, Texas. Para finalmente hacer un viaje más para llegar a su destino. Un viaje de reencuentro y perdón. Un viaje en busca de lo que había sido antes su razón de vivir y la cual había perdido. Su hija, su hija Camila.


Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 64: "Un Grupo Unido"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:51 pm

"Well, I'm not sure what this is gonna be but with my eyes closed all I see is the skyline, through the window. The moon above you and the streets below. Hold my breath as you're moving in taste your lips and feel your skin. When the time comes, baby don't run, just kiss me slowly"
"Kiss Me Slowly" Parachute

—¿Ally estas segura que es la dirección correcta? —preguntó Danielle mientras observaba el GPS del auto que ambas habían alquilado mientras a lo lejos veían una hermosa casa.
—Troy habló con Ryan y él le indicó esta dirección—susurró Ally—. Él ahora mismo está en Miami.
—¿Y si por alguna razón nos odia? —dijo Danielle—. Somos las amigas de la amante de su esposa. No creo que seamos sus mejores amigas podría mandarnos a Alaska.
—Ryan es un buen hombre y jamás nos haría algo así—respondió Ally deteniendo el coche finalmente frente a la entrada de la casa.
—Solo por si acaso deberías bajarte tú que eres la más diplomática—Ally la observó sorprendida.
—Pero tú eres la publicista y la que está en contacto directamente con las personas—Danielle solo le sonrió y Ally suspiró quitándose el cinturón de seguridad y se bajó del coche mientras caminaba con dificultad entre la nieve hacia la puerta de la casa.
Ally suspiró mientras pensaba todo lo que debía decirle a Camila. Ambas tendrían que trabajar muchísimo para encontrar una solución y esperaba que su amiga fuera lo suficientemente fuerte para enfrentar al canalla de Jason finalmente. Ally siempre había detestado a Jason porque sabía que siempre había maltratado a Camila, no solo verbalmente sino también físicamente. Su amiga siempre lo había negado y Ally se había quedado callada ya que no veía que Camila quisiera dejarlo.
La sorpresa de que Camila ahora tenía una relación con una mujer era muy grande. Jamás se hubiera imaginado a Camila de esa forma ya que al ser Danielle gay ella jamás había mencionado nada, pero suponía que el amor era así de impredecible. Ally respiró hondo y llamó a la puerta esperando que alguien abriera y se giró para ver hacia el coche donde Danielle le hacia una señal de "bien hecho" Ally puso los ojos en blanco y volvió a tocar.
Iba a llamar de nuevo a la puerta cuando esta se abrió y dos mujeres aparecieron ante ella una arreglándose el cabello y otra viéndola fijamente. Ally bajó la mirada al ver a un cachorro salir corriendo de la casa mientras una de las mujeres, la más morena corría atrás de él.
—¡Buster! —gritó Normani mientras lo seguía y los ojos de Dinah se encontraron con la mujer frente a la casa e inmediatamente supo quién era.
—¿Eres Ally? —preguntó Dinah haciendo que Ally se quedara con la boca abierta. Dinah Jane Hansen la conocía—. ¿La amiga de Camila?
—¿Cómo sabes mi nombre? —Dinah le sonrió.
—Chancho me mostró una foto tuya—sonrió Dinah viendo a Ally—. Me dijo que eras su única amiga. Obviamente antes de que yo llegará a su vida.
—¿Chancho? —preguntó Ally alzando una ceja interrogativamente y Dinah le sonrió.
—Es una larga historia—dijo guiñándole un ojo y luego girándose hacia el coche donde una mujer hermosa estaba bajando. Dinah se quedó con la boca abierta al verla. Su cabello rubio resaltaba bajo un abrigo negro y sus ojos de un azul intenso la miraban con asombro mientras se acercaba a Ally.
Danielle se acercó a la casa sorprendida de encontrarse a Dinah Jane en la puerta. Su corazón vibró al ver a Normani Kordei acercarse con un cachorro en brazos. Eran muy fan de todas ellas y el corazón latía descontrolado en su pecho. Sus ojos se juntaron con los de Dinah y sus mejillas se sonrojaron al ver la forma en que escaneaba lentamente su cuerpo de arriba abajo.
—Ella es Danielle Davis—la presentó Ally cortésmente—. Y yo soy Allyson Brooke—dijo al ver que Normani se acercaba—. Trabajamos con Camila y queríamos verla.
—Supongo que aún no saben nada—dijo Dinah suavemente viéndolas y Ally negó rápidamente—. Camila me dijo que estaba teniendo problemas con su teléfono y que no había podido hablarte aunque Lauren insistió en que lo hiciera del de ella creo que no pudieron desde donde nos encontrábamos.
—¿Hablarme sobre qué? —preguntó de pronto preocupada al ver como Dinah dejaba de escanear a Danielle para verla—. ¿Está bien Camila?
—Podríamos entrar—sugirió Normani suavemente al ver que Dinah parecía conocer a esas mujeres—. Está haciendo mucho frio y así podríamos decirles lo que pasó.
Ally asintió entrando rápidamente y agradeciéndole a Normani aunque su rostro reflejaba preocupación. Danielle empezó a entrar y Dinah le sonrió mientras Normani las veía con Buster en brazos.
—Hay calefacción en la casa—dijo Dinah con una pequeña sonrisa—. Podría ayudarte con tu abrigo—Danielle no supo que decir—. Es un hermoso abrigo.
Danielle la vio sintiendo un nudo en la garganta de emoción, y asintió mientras Dinah le ayudaba a quitarse el abrigo apreciando como se pegaba a su cuerpo el hermoso vestido que traía.
Normani vio la escena totalmente muda al observar como la tal Danielle se sonrojaba con la mirada de Dinah sobre ella y de inmediato lo supo. Lo sabía perfectamente y era que esa mujer era gay por la forma en que sus ojos viajaban por el cuerpo de Dinah a su vez. Normani sintió una punzada de celos enorme y entró a la casa atrás de ellas.
No le gustaba nada que Dinah viera a así a cualquiera después de besarse con ella unos minutos atrás. No le gustaba para nada esa situación, y si era sincera estaba realmente celosa.

MIENTRAS EN EL HOSPITAL:
—Karla Camila Cabello Estrabao—dijo Camila suavemente al teléfono recostada sobre el pecho de Lauren que estaba a su lado en la cama—. Tengo veinticinco años—las preguntas iban y venían al otro lado del teléfono—. Solo estamos casados por lo civil. La casa y el edificio de mis oficinas están a mi nombre y yo pague las hipotecas de ambos lugares.
Lauren escuchó atentamente a Camila responder una serie de preguntas mientras su mano pasaba de arriba abajo por su espalda. Había hablado con Thomas, y había conseguido a un buen abogado para llevar el divorcio de Camila. Thomas, su abogado, les había aconsejado hacer las cosas lo más rápido posible antes de que Jason tuviera prioridad o quisiera aprovecharse de la "infidelidad de Camila" para sacar algún provecho en el divorcio.
Lauren besó la cabeza de Camila dulcemente y su mirada se clavó en la ventana del hospital. Sentir el cuerpo cálido de Camila sobre ella la hacía sentir tan bien. Su mano pasó sobre el vendaje que había sobre su cintura sobre esa bata verde de hospital, y su corazón dolió al saber que unos días atrás las manos de Jason habían estado sobre ella y la habían lastimado. Sus ojos vieron el cielo que se extendía en la bella Isla de Vancouver y suspiró pensando en su madre.
¿Cómo hubiera reaccionado Clara Jauregui al saber que su única hija estaba apasionadamente enamorada de otra mujer? Lauren sintió los labios de Camila besar dulcemente su cuello y suspiró acomodándola en su cuerpo mientras aun la escuchaba ultimar detalles con su abogado. La demanda de divorcio estaría lista al día siguiente y entregada para ser procesada lo más rápido posible. Lauren tenía muchos contactos y los estaba usando para acelerar el proceso. Thomas le había informado que Ryan había aceptado las condiciones del divorcio solo pidiendo la casa de vacaciones de Miami que había comprado con ayuda de Lauren para sus padres.
No había querido nada económico y las cosas se estaban tramitando tan rápido que en unas pocas semanas Lauren sería una mujer libre. Una mujer libre para poder amar a Camila para siempre. El corazón de Lauren vibró ante el pensamiento que cruzó por su mente. Su madre había sido su fortaleza durante la tormenta de su vida. Había sido la que había estado allí día y noche dándole el consuelo que necesitaba. Y esperaba de todo corazón que supiera que la mujer que tenía en brazos era su verdadero camino. Lauren miró al cielo de nuevo y sus ojos se encontraron con el tímido sol en el horizonte.
"Ella es Camila, mamá—dijo Lauren en su mente abrazando a Camila tiernamente y cerrando sus ojos ante la ola de amor que pasó por su cuerpo—. Es una escritora talentosa que escribe de esas historias que a ti tanto te gustaba leer. Es una mujer maravillosa, amorosa y dulce que ha tenido mala suerte en la vida. Tiene tantas cualidades increíbles que me hacen recordar que la perfección existe en las personas que menos te imaginas. La amo, mamá. Jamás en toda mi vida pensé poder sentir un amor como este. Ese sentimiento tan demoledor que me mueve los cimientos de mi vida. Solo espero que puedas sonreír ante la decisión que tomé en mi vida de finalmente vivir y ser realmente yo. Perdóname por mentirte tantos años, perdóname por ocultarte lo que siempre fui. Soy una mujer como cualquiera, quiero tener derecho a amar y ser feliz con la persona que he elegido. No hice las cosas bien, pero así es el amor. No estoy justificando el daño que hice a los demás por amar a Camila de la forma en que la amo. Pero si callaba, el daño sería a mi corazón. Soy egoísta madre, por una vez quiero pensar simplemente en mí. Quiero ser feliz y Camila es mi felicidad. Espero que la aceptes mamá. Esta soy yo, Lauren Jauregui. Una pianista que está absolutamente enamorada de una escritora. Si antes me aceptaste espero que me aceptes ahora que conoces todo de mí, mamá. Espero que estés sonriendo al verme luchando por lo que creo que es correcto. Luchando por el amor.
Camila terminó de hablar y se quedó simplemente abrazada a Lauren, que estaba perdida en sus pensamientos con sus brazos alrededor de su cuerpo y viendo por la ventana. Camila cerró sus ojos un momento pensando en todo lo que vendría de ahora en adelante. El abogado le había dicho que podían hacer muchas cosas para conseguir el divorcio y que empezaría a jugar con las posibilidades para que fuera un proceso rápido. No había hijos y eso era un gran beneficio.
Camila acarició el brazo de Lauren con sus dedos mientras escuchaba el latido de su corazón. Camila siempre había sido una creyente del amor en toda su expresión. Había escrito historias idealizando a su persona especial y perfecta. Lauren para ella era la perfección hecha realidad. Las dos eran humanas y habían cometido errores, y cometerían muchos más. Pero estando en los brazos de Lauren sentía que todo era perfecto y hermoso. Estaba absolutamente enamorada de esa mujer y se moría por tener una larga y hermosa vida con ella.
Camila pensó en lo que le había dicho de Jason y suspiró con tristeza. Lauren había sido muy clara al decirle que no quería darle dinero porque sería como un ciclo vicioso. Él seguiría pidiendo más y más. Camila había entendido el punto de Lauren pero temía por Dinah y Normani. Las cosas no eran tan sencillas como parecían cuando las mejores amigas de Lauren y también figuras públicas estaban en ese problema.
Una mano se posó en su mejilla y sintió como le alzaban el rostro suavemente. Los ojos de Lauren se conectaron a los de ella y sintió esos suaves y hermosos labios sobre los de ella besándola tiernamente, siempre era así. Con Lauren los momentos podían ser realmente apasionados y llenos de placer, y otros momentos podían ser amorosos y llenos de ternura. Y existían momentos como ese que estaban viviendo en ese mismo instante. Ese momento era simplemente amor.
Camila sintió la lengua de Lauren acariciar su labio inferior y abrió su boca dándole acceso y la escuchó gemir suavemente contra ella. Camila bebió de su boca pero se detuvo cuando sintió lágrimas contra sus labios se separó de Lauren y vio las lágrimas correr por sus mejillas.
—¿Por qué lloras? —susurró Camila suavemente—. ¿Qué pasa mi amor?
—No pasa nada—Lauren dijo con un nudo en la garganta—. ¿Hablaste con el abogado? ¿Qué te dijo?
Lauren empezó a limpiarse las lágrimas y Camila suspiró besándole el mentón dulcemente.
—Le di la información para que empezara con los trámites para que pueda llegar a firmar la demanda dentro de dos días cuando finalmente me den de alta. ¿Qué tienes mi amor?
—Tengo que hacer muchas cosas mañana para que puedas viajar lo más cómoda posible—susurró Lauren con ternura—. Voy a pedir un jet para nosotras.
—Lauren...—Lauren suspiró y sonrió con sus ojos aun tristes.
—No pasa nada malo mi amor—suspiró—. Estaba recordando a mi mamá.
Camila sintió tristeza al ver los ojos de su hermosa pianista de nuevo llenarse de lágrimas y sufrió con ella al verla tan mal.
—No sabes como me gustaría que estuviera aquí y te conociera—dijo Lauren suavemente—. Poder escuchar su consejo una vez más y que estuviera orgullosa de mí.
—Estoy segura que ella está orgullosa de ti—susurró Camila—. Ahora mismo debe estar con una hermosa sonrisa en su rostro al saber que la estas recordando.
—Siempre la recuerdo—Lauren sonrió con tristeza—. Adoraba a mi madre, Camila. Era mi estabilidad y mi centro. El saber que la perdí mucho antes de tiempo me llena de dolor. Porque me hubiera gustado que siguiera aquí y saber que toda la vida le mentí es algo que me duele.
—¿Por lo de tu orientación sexual? —Lauren asintió y bajó la mirada—. ¿Ella apoyaba las relaciones entre el mismo sexo o las rechazaba?
—En realidad jamás hablamos de eso—respondió Lauren y sintió los dedos de Camila limpiando sus lágrimas. La escuchó quejarse levemente del dolor y besó su palma—. Siempre estuve tan avergonzada de lo que sentía que jamás me atreví a preguntar o mencionar algo así. En algunas giras yo estuve con...algunas mujeres. Mi madre quizás conoció a una o dos pero siempre se las presentaba como compañeras de trabajo o algo.
—¿Crees que ella jamás sospechó nada? —Lauren se encogió de hombros y vio esos ojos que tanto amaba.
—No lo sé—Lauren suspiró—. Supongo que nunca fui muy obvia, o eso creo. Por lo menos jamás vi a alguien del modo en que lo hago contigo—Camila le sonrió con sus ojos brillantes—. Parezco una idiota cuando estoy a tu lado.
—No eres ninguna idiota—susurró Camila—. Eres adorable—Lauren se sonrojó adorablemente haciendo que Camila riera.
—Lo único que espero que es que mi mamá apruebe lo que siento por ti—Lauren suspiró—. Que me vea y sonría porque soy una mujer fuerte que lucha por sus sueños y que finalmente va a ser libre para vivir su amor plenamente.
—¿Conmigo? —preguntó Camila con voz tierna.
—Solo contigo—Lauren la besó lentamente en los labios—. ¿Qué me haces? Dinah dice que soy un desastre cuando estas cerca. Siempre fui la dura y la que todos pensaban que era muy ruda de carácter, una leona, pero ahora no soy más que una leoncita recién nacida.
—Una leoncita hermosa—dijo Camila sonriéndole y acariciando su nariz con la de ella.
—Pero si soy una leona cuando se trata de defender lo que amo—susurró Lauren viéndola a los ojos—. Y es por eso que juntas vamos a luchar para poder tener esa libertad que deseamos y ser felices.
—Estoy preocupada Lauren—susurró Camila—. Tú me dices que no debemos darle dinero a Jason. Pero luego pienso que están Dinah y Normani involucradas y no quiero hacerle daño a nadie por la decisión que estamos tomando.
—Creo que si caemos en la trampa de Jason y le damos dinero jamás nos libraremos de él—Lauren la vio a los ojos—. Él va a estar feliz disfrutando de la vida pensando que ganó y que va a quedar impune. Ver una injusticia y no hacer nada te hace a un más culpable que la persona que hizo el daño. No quiero que pasemos nuestra vida a la sombra de Jason y sus amenazas.
—¿Y si esperamos que Dinah y Normani estén listas para hablar? —Lauren bajó la mirada un momento.
—No sé si ellas están preparadas para algo así—Lauren suspiró—. Solo basta ver mi ejemplo. Dinah lo único que tiene es su carrera y no creo que quiera sacrificarla. Aunque eso signifique vivir en una mentira como ha estado toda su vida. La vida requiere sacrificios y jamás es fácil.
—Pero yo no quiero que el sacrificio de Dinah por nuestro amor sea hablar sobre algo de lo cual no se siente preparada.
—Yo la entiendo—susurró Lauren—. Yo viví de esa forma por años y yo sinceramente no quiero seguir así.
—Te entiendo—Camila suspiró—. Yo voy a estar contigo. Si tú quieres hablar de lo que te pasa yo voy a apoyarte.
—Despedí a mi manager—dijo Lauren suavemente y Camila la vio con dolor—. Voy a tener que pagarle mucho dinero por finalización de contrato, pero él no cree en mí. Y si pasa lo mismo con mi disquera buscare a otra que se enfoque en el talento y no en la vida personal. Vivo por la música pero eso no significa que sacrifique todo por ella, y menos lo que soy en realidad y a ti.
—Y me siento orgullosa de que pienses de ese modo—dijo Camila—. Yo jamás estuve bajo el ojo público de la misma forma que tú. Acepto que mis libros son exitosos, pero sinceramente la gente se enfoca más en mis historias que en lo que soy yo en realidad. Si tú quieres hablar sobre tu orientación sexual y sobre nuestra relación yo voy a apoyarte. Pero tratemos de que tus amigas no se vean afectadas.
—Ryan me dijo que iba a ayudarme con Jason—Lauren suspiró—. Si solo hubiera una manera de probar lo que nos está haciendo las cosas serían diferentes, podríamos denunciarlo.
—¿Y crees que la justicia actué a nuestro favor? No tenemos pruebas de lo que nos está haciendo. Jamás ha hablado con nosotras.
—Tiene que haber una forma de acabarlo—susurró Lauren—. Tiene que haber hecho algo mal. Lo único que debemos hacer es descubrirlo.
—¿Y si no lo hacemos? —susurró Camila.
—Debemos aprender a confiar un poco más en la vida—susurró Lauren—. A todo el mundo le llega su castigo tarde o temprano. La vida es así y nadie puede quedar impune.
—¿Pero cuánto tiempo vamos a esperar? —Lauren la vio con tristeza—. ¿Por qué debemos sufrir tanto para ser felices Lauren? ¿Qué pecado hay en que nos amemos?
—No hay ningún pecado en que nos queramos—susurró Lauren—. El pecado lo comete las personas que nos juzgan por lo que sentimos y se olvidan que al igual que ellos somos seres humanos. Mucha gente va a juzgarnos Camila, nuestra vida se puede volver por unos meses un infierno en cada medio, red social. La gente siempre quiere vivir riéndose y burlándose de los problemas de los demás. Es más fácil hablar de los errores de otros que ver los propios. Pero en lo que nosotras dos tenemos no hay ningún error—Lauren le besó la frente tiernamente—. Nos amamos y queremos una vida juntas. Que importa lo que diga la gente y que nos juzguen.
—Los que nos pueden juzgar van a ser personas ignorantes—Lauren asintió.
—Cuando lleguemos a Miami las cosas se volverán un poco locas—susurró Lauren pegando su frente a la de ella—. Necesito que te recuperes y que eso sea tu prioridad mientras yo me encargo de todo.
—Tengo miedo—Lauren la vio comprensiva.
—Yo también—respondió Lauren siendo sincera—. No quiero que todo termine mal y terminemos lastimándonos.
—Te entiendo y yo no quiero eso—Camila le acarició la mejilla—. Hablemos con las chicas y veamos qué es lo que ambas proponen. No mencionemos lo de los sentimientos de Dinah pero busquemos algo que no afecte a nadie. Por favor Lauren.
—De acuerdo. Les pediré que vengan para cenar con nosotras y pediré permiso al hospital para traerte esa pasta que tanto te gusta—los ojos de Camila brillaron de alegría y Lauren se inclinó lentamente para tomar los labios de su linda escritora con pasión.
Lauren profundizó el beso olvidándose de los problemas mientras sentía como Camila le correspondía con deseo, y suspiró.
—Quisiera tanto hacerte el amor—susurró Camila y Lauren sonrió contra sus labios.
—Aunque yo lo desee no podríamos mi amor—Camila despegó sus labios y la vio a los ojos Lauren se había sonrojado hermosamente.
—¿Tu periodo? —preguntó Camila y Lauren asintió. Escuchó el suspiró resignado de Camila—. Que mala suerte.
—¿Mala suerte? —dijo Lauren sorprendida—. Tú tienes dos costillas rotas y piensas que voy a ponerme encima de ti para hacerte el amor.
—¿Quién dijo que tendrías que ponerte encima de mí? —susurró Camila dándole un guiño y Lauren abrió la boca sorprendida—. Me gusta mucho cuando estas abajo.
—¡Camila! —dijo Lauren sonrojada y Camila rio besándola de nuevo. Su beso fue definitivamente apasionado. Locas las dos en los labios de la otra. Estaban tan pérdidas en su beso que ninguna de las dos escuchó como se abría la puerta lentamente.
Los ojos de Dinah al entrar se abrieron al ver la escena y abrió la boca sorprendida. ¿Esas dos no descansaban?
—¡Lauren Jauregui que significa este escándalo! —gritó Dinah desde la puerta haciendo que Lauren se asustara tanto que no pudiera sostenerse sobre la cama y terminara en el piso con un fuerte y doloroso golpe que la hizo gritar de dolor.
—Dios mío, ya la mate—dijo Dinah corriendo para ayudar a Lauren a levantarse mientras Camila se quedaba sorprendida al ver a las dos mujeres que estaban en la puerta junto a Normani.
—Lauren—dijo ahora Normani también acercándose a Lauren para ayudarla mientras negaba con la cabeza por las locuras de Dinah—. ¿Estás bien?
—Maldita sea, Dinah eres una maldita loca—gritó Lauren adolorida mientras Camila asustada veía la escena.
—Perdona—dijo Dinah suavemente poniéndola de pie mientras Lauren se apartaba ajustándose el beanie blanco que estaba en su cabeza—. Nunca pensé que te encontraría casi haciéndolo en un hospital.
—¡Cállate! —dijo Lauren ofendida—. Solo estaba besando a mi novia.
Lauren escuchó un gemido de sorpresa atrás de Dinah y sus ojos finalmente se enfocaron en las dos mujeres que estaban en la puerta. Ally Brooke era una de ellas y del otro lado estaba una mujer que la veía con la boca abierta.
—Ally—dijo Camila suavemente viendo a su amiga la cual se acercó de inmediato a la cama totalmente preocupada.
—Camila mira como te dejó—dijo Ally con lágrimas empezando a llorar y Camila la vio con dolor—. ¿Por qué?
—Ally no llores—susurró—. Estoy bien, lo juro.
Ally empezó a llorar mientras todo el mundo en la habitación guardaba silencio viendo la escena. Dinah dejando su habitual broma se acercó a Lauren y la vio un momento.
—No debí permitir que las cosas llegaran a tanto—susurró Ally—. Jamás debí dejar que ese hombre te tratara de esta forma. Yo lo sabía, lo sabía y no hice nada.
—Ally no es lo que crees—susurró Camila—. Yo estoy con Lauren ahora y ya Jason no me interesa—la vio con ternura—.Yo estoy tan feliz de verte—dijo Camila con la voz cortada y sintió como el pequeño cuerpo de Ally se aferraba a ella causándole un poco de dolor lo cual hizo que Lauren interviniera rápidamente.
—Tiene fracturadas dos costillas—dijo tocándole el hombro a Ally que se apartó suavemente de Camila viéndola con dolor.
—Lo sé—mencionó suavemente—. Tus amigas me lo dijeron todo—vio a Lauren un momento—. Me da gusto volver a verte. Debo decir que es una sorpresa interesante.
—Digo lo mismo—susurró Lauren—. Es un mundo realmente pequeño.
—Y cada vez se vuelve más pequeño—dijo Ally suavemente acariciando la mano de Camila y viéndola con dulzura. Camila era tan buena persona que no se merecía todo lo que había pasado.
—Ally llegó hace unas horas a la casa y no sabía nada de lo que pasaba—intervino Normani la cual había conectado con Ally rápidamente—. Cuando le dijimos lo que te pasó se puso tan nerviosa que la trajimos de inmediato al hospital.
—No puedo creer que pasara esto—susurró Ally—. Me siento tan culpable por haber dejado que las cosas llegaran a tanto.
—No es tu culpa Ally—dijo Camila avergonzada viendo a su amiga—. Yo permití que las cosas llegaran a este extremo por ser una cobarde. Pero jamás volveré a pasar por algo así.
—Camila se está divorciando—intervino Lauren acercándose a Camila y acariciándole el cabello.
—Se tendría que haber divorciado un mes después de casados—dijo Ally fríamente—. De esa rata avariciosa y prepotente. Un hombre que jamás fue para ti.
—Cometí muchos errores pero ahora soy diferente—dijo Camila suavemente y vio a su amiga con una pequeña sonrisa—. Ahora tengo a Lauren—Camila vio con amor a la mujer que estaba a su lado y Ally vio sus ojos marrones brillar de ternura—. Ella y yo...estamos juntas—Ally asintió y una pequeña sonrisa iluminó su rostro—. Estoy completamente enamorada de ella.
—Y yo de ella—susurró Lauren y de pronto escuchó unos aplausos y las cinco mujeres se giraron para ver a Danielle que aplaudía resplandeciente haciendo reír a Camila. Los ojos azules de Danielle estaban fijos en Lauren y Dinah levantó una ceja interrogante.
—Esto es tan hermoso—dijo Danielle limpiándose unas lágrimas—. Jamás me imagine que Camila finalmente reconocería que las mujeres somos mejores que los hombres. Sobre todo Lauren Jauregui. Mis respetos Cabello.
Lauren hizo una mueca con sus labios observando a Danielle y escuchó a Camila reír suavemente.
—Danielle es gay—informó Camila y los ojos de Normani de inmediato se giraron a Dinah que tenía una enorme sonrisa en su rostro analizando profundamente cada parte de Danielle—. Y está un poco enamorada de ti, Lauren.
—Danielle—dijo Lauren recordando—. Tú eres la persona que llevó a Camila a mi concierto.
—Soy tu fan—dijo Danielle con pasión y Camila rio al ver la cara sorprendida de Lauren—. En realidad estar aquí en esta habitación con ustedes es algo que solo había visto en mis sueños. Las tres son reales. Y hermosas—susurró viendo a Lauren—. Tus ojos son más hermosos en persona que en las revistas.
—Oye...—susurró Camila suavemente—. Cuidado con los halagos que es mi chica.
Lauren sonrió divinamente y luego se acercó a Danielle dándole un tierno abrazo.
—Gracias por comprar mi música—Danielle abrazó a Lauren fuertemente y la emoción la llenó casi poniéndose a llorar.
—Gracias a ti por ser una inspiración para muchas personas con tu arte—Lauren se separó de ella y le sonrió—. De verdad que eres hermosa.
—Gracias—dijo Lauren con timidez—. Tú también eres hermosa.
—Completamente—respondió Dinah y Lauren se giró sorprendida—. Tienes los ojos más bonitos que he visto. Los de Lauren son simples a tu lado—se dirigió a Danielle—. Eres muy bonita—Lauren alzó una ceja interrogante mientras Normani ponía los ojos en blanco.
—¡Ay sí!—dijo Normani suavemente sin poderse contener más y Dinah la vio un momento. Pero los celos habían hecho que Normani cruzara sus brazos—. Que rápido te pasó el gran amor que profesabas por mí.
En ese momento todas se giraron a ver a Dinah y Normani mientras Lauren abría los ojos como platos sorprendida y su mirada se conectaba con la de Camila.
—Ella ya...lo sabe—susurró Dinah y Lauren prácticamente se tambaleo mientras Danielle la ayudaba a sostenerse.
—¿Todo? —preguntó Camila y Dinah la vio un momento.
—Todo—afirmó Dinah con un guiño y eso hizo que un peso enorme saliera del cuerpo de Lauren y simplemente se dirigió a su amiga abrazándola fuertemente mientras Dinah sonreía—. Fui valiente Lauren. Yo...aprendí de ti.
—Estoy tan feliz por ustedes dos—susurró Lauren pero Normani intervino.
—Somos amigas—dijo suavemente y Lauren se separó viendo a Dinah que simplemente se encogió de hombros aunque Lauren percibió la tristeza en los ojos de su amiga.
—Ella se pierde todo esto—dijo Dinah y sonrió guiñándole un ojo a Lauren y luego a Danielle—. Quizás Danielle quisiera salir conmigo.
—¿Eres...gay?—preguntó Danielle sorprendida y Dinah sonrió divinamente.
—Soy completamente gay—respondió y Lauren volvió a abrazarla—. La única heterosexual de esta habitación es Ally...creo.
—A mí también me...—Todas se giraron hacia Ally que solo empezó a reír borrando la tensión del momento—. Solo bromeo—rio Ally—. Yo soy muy feliz con mi novio y con los hombres en general.
Camila vio como Lauren sonreía y pensó que quizás tenía razón. La vida daba muchas vueltas y podría ir acomodando las piezas de ese gran rompecabezas para finalmente dejarlas ser felices.
—Jamás pensé que dejarías a Troy por venir a verme—dijo Camila sonriendo y la sonrisa de Ally poco a poco se fue borrando y Camila supo que algo no iba bien.
—Hay algo que debo hablar contigo. Es algo muy grave y tiene que ver con Jason—dijo suavemente Ally y en ese momento Lauren y Camila se vieron a los ojos.
—¿Jason? —preguntó Camila sintiendo como su corazón latía mientras todos los ojos estaban enfocados en Ally. Era un grupo muy interesante pero muy unido. Había apoyo y sinceridad. Finalmente estaban todas abriendo su corazón. Y ver como todas congeniaban, Camila se había sentido feliz. Podían llegar a ser un gran grupo de amigas a pesar de ser tan diferentes.
La revelación de Ally le había caído como un balde de agua fría. Nada podía ser tan perfecto. Y supo por el rostro de Ally que su vida estaba a punto de dar una vuelta más.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 65: "Causa y Efecto"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:53 pm

She says I smell like safety and home I named both of her eyes "Forever" and "Please Don't Go" I could be a morning sunrise all the time, all the time.
Fragmento escrito por Lauren Jauregui

"Una película para tu libro"
"Sacó dinero de tus tarjetas"
"Falsificó tu firma en un pre- contrato con Universal"
"Falsificó un poder notarial para poder tener control sobre tu dinero"
Y la lista seguía mientras Camila y Lauren sostenían sus manos fuertemente y escuchaban a Ally hablar sobre todas las cosas que habían descubierto de Jason.
—¿Pero cómo pudo el estudio no corroborar con ustedes o con Camila? —preguntó Lauren sorprendida.
—Él tenía un poder que lo acreditaba para actuar a nombre de Camila y firmar documentos y acuerdos por ella.
—Un documento falso—dijo Lauren a modo de pregunta y Camila asintió rápidamente.
—Totalmente falso—susurró—. Jamás lo he autorizado a usar mis cosas y mucho menos mis tarjetas—Camila vio a Lauren suavemente—. Ahora entiendo porque no encontrabas mi bolso.
—Él debió aprovechar que estabas inconsciente para llevárselo—dijo Lauren y Camila asintió.
—Yo suspendí todas mis tarjetas cuando me di cuenta que no estaban—Camila suspiró y vio a Lauren un momento—. Pero yo jamás me imagine que él hiciera algo así.
—Creo que de un hombre como él no se podía esperar menos Mila—dijo Dinah suavemente—. No lo conocí personalmente pero solo de ver la manera en que te trató y por lo que me has dicho sabemos que no es nada bueno.
—Yo estuve hablando con la policía acerca de que podíamos hacer—dijo Ally suavemente—. Necesitamos que vuelvas a Miami para levantar una denuncia por fraude y estafa sobre él.
Lauren y Camila se vieron a los ojos y entrelazaron las manos. ¿Era esa la oportunidad que habían pedido? Lauren suspiró besando la frente de Camila dulcemente.
—Estoy organizando todo para que podamos irnos el día que den de alta a Camila.
—¿Y eso será? —preguntó Normani suavemente.
—Parece que dos días—Camila suspiró—. El doctor dice que he evolucionado bien podría ser en dos días o mañana por la tarde.
—¿Pero no crees que será muy incómodo para ti viajar ahora mismo? —dijo Danielle suavemente—. ¿No afectará tus golpes con tantos pasajeros y todo?
—Pedí que me trajeran el jet privado en el que normalmente viajo cuando tengo presentaciones seguidas. Ya está aquí en el aeropuerto esperando para cuando decidíamos salir.
Los ojos de Camila se encontraron con los de Ally que estaba sorprendida. Leyó en sus ojos la pregunta ¿Un jet privado? Y Camila sonrió. Definitivamente aquella no era la vida que conocían las tres viajeras de clase económica.
—Haré todo lo que haga falta para que mi bebé tenga un viaje confortable y que no sufra ningún inconveniente—susurró Lauren viendo a Camila a los ojos que le sonrió cariñosamente—. ¿Recuerdas de lo que hablamos? Nada queda impune en esta vida mi amor. Vamos a hacer que pague todo lo que ha hecho.
Camila asintió y suspiró recordando lo que habían hablado solo unos minutos antes. La vida daba muchas vueltas. Muchas veces suceden cosas a las cuales no podemos encontrarles explicación alguna. Existen cosas que como seres humanos no llegamos a comprender, su naturaleza ni por qué suceden. Cada una de las cosas que nos suceden a lo largo de nuestra vida nos dejan experiencias, nos dejan enseñanzas.
Los seres humanos por naturaleza tienen miedo del futuro. Cada acción que haces en tu presente es una pauta para lo que va a suceder en el futuro. No existen acciones que queden sin una consecuencia. El simple Principio de Causa y Efecto de El Kybalion lo dice claramente:
"Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley".
Siempre en la vida existen cosas que nos gustaría cambiar. Vivimos en un mundo donde todo lo que hacemos siempre tiene una causa y siempre tendrá un efecto. Si la causa de la acción que realizamos no es buena; posiblemente el efecto que esa acción tenga tampoco lo sea. Muchas veces existen cosas en nuestra vida que nos gustaría borrar y realizar de nuevo.
Los errores cometidos en el pasado que marcan tu presente y son espejos del futuro. El odio, el amor, el desamor, los engaños, las mentiras. Cada cosa hecha en tu pasado condiciona tu presente y posiblemente empaña tu futuro. Lo que hace falta es mucha veces conocer las causas que originaron tu problema. Saber porque sucedió es de gran ayuda porque se pueden cambiar las causas y así dar un efecto distinto.
Si existió una equivocación, un error, no lo repitas; cambia las causas y provoca otro efecto. La vida es así, errores, problemas y aprendizaje. No toda la felicidad está garantizada. Se debe luchar por conseguirla.
Y en ese momento era lo que Lauren estaba haciendo junto con Camila y sus amigas. Luchar por lo que creían que era correcto. Cada una de las mujeres que estaba en esa habitación había cometido errores. Pero era momento de buscar entre los recuerdos esas causas que provocaron que esos errores ocurrieran y cambiarlas; y el efecto seguramente sería increíble. Lauren supo que esas nuevas pruebas abrían la posibilidad de que Jason pagara lo que había hecho.
"Todo lo que haces en tu pasado marca tu presente y es un espejismo en tu futuro" Jason había cometido un error enorme pensando en que siempre tendría a la esposa sumisa que dejaría que hiciera lo que quisiera. Pero Camila ahora era una mujer fuerte. Y todo se lo debía a Lauren. A esa mujer que había cambiado su vida completamente.
Lauren era todo lo que deseaba en la vida. Camila observó como conversaba con Ally y como todo ese grupo había parecido llevarse bien a pesar de las diferencias y de la incomodidad del principio. Camila sonrió sintiendo su corazón latir ante lo que Ally había revelado. Entre todo eso estaba una noticia maravillosa.
"Una película"
Había un estudio interesado en hacer una película basada en uno de sus libros. Los ojos de Camila se llenaron de lágrimas pensando en la posibilidad de que finalmente su sueño de infancia se convirtiera en realidad. La vida la había tirado muchas veces, golpe tras golpe, miedo tras miedo, dolor tras dolor. Pero había seguido de pie. No importa cuántas veces la vida te tire, tú sigues levantándote, sigues y sigues hasta que la vida finalmente tiene respeto por ti y te deja ser feliz.
Camila sabía que aún faltaban muchas pruebas que superar. Pero la vida finalmente estaba dándole la oportunidad de cumplir su sueño. Y sobre todo, le estaba dando la oportunidad de finalmente conocer el amor. Lauren era la mujer que le llenaba la vida de luz y color. Era la mujer que le había enseñado a creer que todo es posible si tienes fe. La amaba, y saber que sus sentimientos eran correspondidos la llenaba de felicidad.
Camila había amado antes no un amor de pareja, pero si había sentido amor. Había amado a su madre con todo su corazón y era un amor que jamás había sido correspondido. Pero Lauren le había demostrado que a pesar de como había iniciado su relación que para Lauren ella era lo más importante. Lauren rio en ese momento por algo que dijo Dinah y Camila se quedó observando su perfil maravillada de lo hermosa que era.
Su cabello desordenado hacia un lado era tan sensual que la volvía loca. Su beanie blanco estaba en su mano que podía crear maravillosas letras y adórnalas con las hermosas de un piano. Las manos de Lauren podían crear arte. Y cuando la acariciaba...Camila suspiró ante el pensamiento. Cuando Lauren la acariciaba era como subir al cielo y tocar las estrellas con tus manos. Lauren era una mujer hermosa, y era completamente y absolutamente suya.
Su mano se deslizó por el brazo de Lauren llamando su atención. Sus ojos rápidamente la vieron y Camila observó como sus hermosos ojos verdes estaban cargados de ternura y amor al verla. La mano de Lauren acarició su mejilla con ternura y luego con una sonrisa apretó suavemente la punta de su nariz haciendo que Camila sonriera y sus amigas siguieron hablando un poco dándoles así algo de "privacidad"
—Tienes la sonrisa más hermosa de todo el mundo—dijo Lauren suavemente observando a Camila con devoción mientras seguía sentada a un lado de su cama.
—No puedo evitar sonreír teniéndote a mi lado—Lauren le sonrió tiernamente y besó su frente con ternura.
—He pensado si soy buena persona podrías contratarme para hacer alguno de los soundtracks de tu película—dijo Lauren dándole un guiño juguetón mientras veía los ojos de Camila brillar.
—No puedo creer que esto me esté pasando a mí—susurró Camila y Lauren le acarició el cabello.
—Y esto solo es el inicio, mi amor—susurró—. Amanecer en Vancouver va a ser uno de tus libros más exitosos una vez este publicado. Eres una mujer tan talentosa, hermosa y tierna. Mereces todo lo que esta vida puede llegar a ofrecer a las personas que tienen talento y que tienen la oportunidad de mostrarlo al mundo.
—Normalmente cuando pasan cosas buenas en mi vida siempre hay algo que las empaña—Lauren se movió un poco hasta estar frente a ella y pegó su frente a la de ella. Camila suspiró sintiendo la respiración de la mujer que amaba sobre sus labios.
—Yo me asegurare de que nada empañe esa felicidad—dijo Lauren convencida mientras la veía a los ojos—. Voy a pasar cada día de mi vida luchando porque sonrías y para demostrarte que la vida puede ser hermosa. Voy a darte todas esas sonrisas que no tuviste al crecer.
—Yo lo único que necesito es que estés a mi lado—susurró Camila y Lauren suspiró.
—Eso lo tienes garantizado—la sonrisa de Lauren se borró en el momento en que los labios de Camila chocaron con los suyos y correspondió su beso profundamente.
Ambas se perdieron en los labios de la otra como siempre les sucedía y no se dieron cuenta que habían cuatro mujeres que habían dejado de conversar y veían la escena llenas de ternura.
—Definitivamente esta historia—dijo Danielle casi en un susurró para Ally viendo a Camila y Lauren besándose y refiriéndose a ellas—. Merece un libro.
—Posiblemente exista alguien trabajando en eso ahora mismo—dijo Ally sonriendo y Danielle correspondió su sonrisa. A pesar de todo lo que vendría había una cosa segura. El amor.

DOS DÍAS DESPUÉS...
Los ojos de Lauren se enfocaron en la hermosa mujer que dormía a su lado mientras la pequeña turbulencia del avión pasaba. Los doctores habían pensado que debido al viaje que iban a realizar era mejor que Camila fuera un poco sedada para que su dolor fuera menos. Una dosis pequeña para que durmiera las ocho horas que duraría su vuelo.
Afuera del pequeño compartimiento podía escuchar a Ally, Normani, Dinah y Danielle hablando sobre cosas y tomando una copa de vino. Lauren por su parte había querido permanecer junto a Camila para asegurarse que no sufriría ningún contratiempo. Dinah le había hecho la observación de que Camila dormiría todo el camino y Lauren sabía que era cierto. Era por eso que ahora mismo tenía una libreta sobre sus piernas que había recogido contra su pecho mientras se apoyada en el respaldo de la cama.
Lauren suspiró viendo la letra que poco a poco había ido escribiendo durante los cuarenta minutos que llevaban de viaje. Sus ojos volvieron a Camila que dormía profundamente a su lado y sus ojos verdes se suavizaron mientras se encontraban con las hermosas pestañas de Camila adornando esos hermosos ojos marrones que ahora estaban cerrados. Lauren estaba tan enamorada que prácticamente le dolía. Llegar a Miami iba a ser algo muy duro para las dos. Pero esos momentos que tenían ahora mismo eran valiosos y especiales. Camila la llenaba de una sensación de paz y tranquilidad cuando estaba a su lado. Era la seguridad que a pesar de todo ambas se amaban.
Su corazón se agitó en el pecho pensando en todo lo que tendrían que enfrentar. Pero se había prometido ser fuerte por ella. No importaba lo que la gente pensara, iba a luchar por su amor. No iba a cambiar por nadie, era lo que era y sería feliz con Camila. Lauren suspiró pensando en lo que había logrado un mes y medio en Canadá. Siempre recordaría ese viaje. La forma en que se habían conocido y como habían llegado hasta ese momento.
Lauren vio la letra y suspiró. Su vida daría un giro de 180° grados. Nada volvería a ser igual pero estaba preparada. La música siempre había sido su vía de escape y era su forma de expresión. Sus ojos vagaron revisando la letra y en su mente empezó a crear una melodía que tarareo suavemente adecuándola a la letra. Y se escuchó su voz, mientras empezaba a cantar.
She says I smell like safety and home
I named both of her eyes "Forever" and "Please don't go"
I could be a morning sunrise all the time, all the time yeah
This could be good, this could be good
And I can't change, even if I tried
Even if I wanted to
And I can't change, even if I tried
Even if I wanted to
My love, my love, my love, my love
She keeps me warm, she keeps me warm
What's your middle name?
Do you hate your job?
Do you fall in love too easily?
What's your favorite word?
You like kissing girls?
Can I call you baby?
Yeah, yeah

FLASHBACK:
UN MES ATRÁS...
—¿Y te gusta tu trabajo? —preguntó Lauren suavemente viendo a Camila la cual iba a su lado en el avión—. Debe ser muy interesante poder crear historias y darle vida a cada personaje.
—No es tan diferente a lo que tú haces—dijo Camila suavemente—. Tú creas melodías y canciones hermosas—Lauren le sonrió divinamente mientras Ryan y Jason discutían algo sobre esquiar y lugares que visitar.
—Podemos decir que cada una expresa su arte de manera diferente—Lauren sonrió—. Pero tus libros son increíbles. Espero puedas dedicármelos en algún momento.
—Solo si tu firmas todos los CD's que tengo tuyos—Lauren rio suavemente y asintió. Camila le caía muy bien y a pesar de ser una mujer callada pensaba que existía algo que podían llegar a compartir. Podía crecer algo entre ellas. Posiblemente podían llegar a ser amigas.
FIN DEL FLASHBACK.

She says that people stare 'cuz we look so good together
Yeah, yeah, yeah
And I can't change, even if I tried
Even if I wanted to
And I can't change, even if I tried
Even if I wanted to
My love, my love, my love, my love
She keeps me warm, she keeps me warm
I'm not crying on Sundays, I'm not crying on Sundays
Love is patient, love is kind
My love, my love, my love, my love
She keeps me warm, she keeps me warm
—She keeps me warm—susurró Lauren viendo a Camila con devoción mientras suspiraba. Se acomodó en la cama para quedar frente a ella mientras dejaba su libreta a un lado y sus ojos detallaron el hermoso rostro de Camila que reflejaba algunos golpes que se estaban tornando de un color verdoso. Solo el pensar que Jason había causado tanto dolor a su princesa la llenaba de odio hacia él.
Lauren se había prometido hacer todo lo que estaba en su poder para acabarlo. Y había contratado a abogados buenos los cuales le había recomendado Ryan. Habían hablado un día atrás, muy poco si era sincera. Pero le había dicho la nueva información que tenía Ally y Ryan le había dicho que eso era más que suficiente para meterlo a la cárcel. Había sido frio y muy educado como si hablara con una simple clienta.
Lauren entendía perfectamente su dolor y esperaba que en algún momento pudiera llegar a sanar. No esperaba que fuera su amigo, pero esperaba que por lo menos ambos pudieran verse a los ojos sin sentir odio ni rencor el uno por el otro. Sabía que sería difícil y quizás imposible recuperar su relación de amistad. Ryan era un hombre maravilloso el cual le había dado su libertad para vivir su amor sin ponerle obstáculos. Se había apartado de su camino, y aunque Lauren sabía que sentía rencor hacia ella y sobre todo hacia Camila, lo entendía.
A pesar de todo estaba ayudándole a que se hiciera justicia hacia un hombre que había hecho daño y por el momento eso era lo que le bastaba a Lauren. Quizás más adelante pudiera hablar y aclarar algunas cosas. Era lo menos que se merecía Ryan. Que le diera la cara y finalmente le explicara lo que había pasado. Aunque fueran explicaciones vacías ya que no había ninguna.
Lauren no podía explicar la forma tan apasionada y repentina en que se había enamorado de Camila. Desde que la había visto en el aeropuerto había sentido como su corazón se apretaba y su cuerpo temblaba de emoción y anticipación. En ese momento había pensado que era simplemente porque sabía que era una excelente escritora y prácticamente había devorado sus libros en horas. Pero ahora que lo pensaba quizás desde ese momento había sabido en su interior que esa mujer que venía con la mirada baja y su maleta mientras caminaba atrás de Jason en ese aeropuerto de Los Ángeles iba a cambiar su vida.
Lauren pasó un brazo sobre ella pegando a Camila un poco a ella mientras suspiraba sintiendo su calor contra su cuerpo. Era la sensación más hermosa de toda su vida. Sus ojos se cerraron dejándose vencer finalmente por lo poco que había dormido esos dos días.
—Estoy tan enamorada de ti—susurró Lauren sintiendo como Camila aun en sueños se movía para acercarse a ella. Escuchó su pequeño gemido y acarició el costado de Camila lentamente sintiendo la venda que estaba allí cubriendo el daño que Jason le había hecho—. Te quiero tanto—Lauren cerró los ojos y sintió el cuerpo de Camila moverse un poco.
En el momento que sintió unos labios sobre su cuello supo que Camila estaba despierta. Se separó un poco de su abrazó y vio sus ojitos marrones soñolientos observándola.
—Yo también estoy enamorada de ti, Lauren—susurró Camila cerrando sus ojos un momento. Lauren se inclinó besando sus labios tiernamente y sintió como poco a poco Camila dejó de corresponderle el beso, se había vuelto a dormir. Era su chica, era el amor de su vida y haría cualquier cosa con ella.
Sus ojos se fueron cerrando mientras el sueño finalmente la vencía entre los brazos de su hermosa escritora. Había llegado el momento de ser valiente y de luchar por su amor.
Lo que Lauren no sabía es que mientras ellas iban volando hacía Miami, en la televisión estaba saliendo otro reportaje, pero esta vez sobre Dinah y Normani.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 66: "Soy Libre"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:54 pm

"Y hasta hoy pensaba que la libertad estaba en otro lugar, y hoy la llevo por dentro...Me asome al laberinto de tu amor, aquí encontré mi verdad, y en ti esta lo que quiero".
"Entre tus Alas" de Camila

MIENTRAS EN MIAMI:
OCHO HORAS DESPUÉS...
AEROPUERTO DE MIAMI
"...Al parecer siguen llegando las sorpresas. Y esta vez esa sorpresa está a cargo de la famosa cantante Dinah Jane Hansen y una de las coristas de Lauren Jauregui, Normani Kordei. Todo indica que Lauren Jauregui tiene un grupo muy unido porque al parecer a todas las une no solo un sentimiento de amistad, sino también de orientación sexual.
Según informes no confirmados anda circulando un video en internet donde se puede escuchar el audio muy claro de la cantante Dinah Jane revelando su orientación sexual y la cantante Lauren Jauregui confirmando que su corista y mejor amiga Normani Kordei también tiene esas preferencias. Parece que las noticias entre ese grupo de amiguitas es muy interesante. Las seguiremos de cerca y ahora podemos agregar a la escritora Camila Cabello que según informan es la actual pareja de Lauren Jauregui por la cual dejo a su esposo Ryan Green. Me preguntó si el famoso abogado también estará llevando su divorcio. Seguro no sale muy barato después de que se comprueba la infidelidad. Pobre Lauren Jauregui y su grupo de amigas lesbianas. Podrían formar hasta un club.
La cantante hizo algunas declaraciones en Canadá mientras visitaba a su amante que permanecía en el hospital aun por causas desconocidas. Es interesante ver como los amigos pueden seguir los pasos de su líder. En este caso quizás Lauren las contagió. Después de esa foto la cantante se ha visto renuente a hablarnos de su nuevo amor. Pero ahora la sorpresa se hace más grande cuando se revelan nuevas verdades que incluso esto ya parece mala telenovela mexicana lésbica. Estaremos informando".
Lauren maldijo mientras sus ojos se enfocaban en Dinah que estaba completamente pálida y Normani que estaba igual o peor que Dinah después de escuchar lo que había sucedido. Llevan alrededor de cuarenta minutos atrapadas en el aeropuerto sin poder salir debido a la gran multitud de fans y prensa que las esperaba.
—Yo...—Dinah negó con la cabeza impidiéndole a Lauren que siguiera y respiró hondo. Caminó hacia unas sillas y se sentó con su rostro entre sus manos. Había recibido llamada de sus padres las cuales no se había atrevido a responder. Su manager le había informado de lo que había salido muy temprano esa mañana y esa era la primera oportunidad que tenían de verlo.
—Creo que lo ideal sería que hablaran con la prensa—intervino Danielle mientras Dinah alzaba la mirada observando esos ojos azules que tenían algo especial.
—No creo que podamos decir nada más que lo que ya se dijo—dijo Normani suavemente viendo a Danielle.
—Creo que la gente preferiría saber por ustedes lo que está sucediendo y de esa forma podrían dejar de vivir con este estrés y este dolor de ver este tipo de cosas en la televisión.
—Voy a perder mi carrera—susurró Dinah tapándose el rostro con sus manos y Lauren la vio con impotencia.
Los ojos de Lauren se encontraron con los de Camila que permanecía recostada en una silla de ruedas reclinable que Lauren había luchado por conseguir en Canadá para trasladarla cómodamente. Los ojos de Camila estaban llenos de dolor y tristeza y en ese momento Lauren se dio cuenta de lo que Camila había querido decir en el hospital. En esa grabación no solo estaba en juego la carrera de Lauren. Dinah empezó a sollozar y Lauren respiró hondo sentándose al lado de su amiga sintiendo su corazón partirse.
—Te juro que estaba dispuesta a hablar libremente de mi sexualidad. Pero ver esto hace que me sienta como si me hubieran empujado a salir del closet sin ninguna posibilidad de pensar o decir algo.
—Dinah te entiendo—susurró Lauren suavemente—. Todas estamos en esto.
—No entiendes nada Lauren—dijo Dinah con dolor—. Mis padres me han llamado alrededor de cien veces en lo que tengo en este aeropuerto. Esto no es como lo habíamos planeado.
—Las cosas no siempre salen como se planean pero lo que estaba pasando está liberándote de sentir esa presión y ese dolor de ocultar lo que en realidad eres—dijo Lauren tomándole la mano—. Eres gay y esa es tu realidad. ¿Quieres vivir ocultándote toda la vida?
—Iba a decirlo—susurró Dinah—. La única razón por que lo callé era por Normani y por lo que sentía por ella—Normani vio un momento a Dinah quien huyó de su mirada—. Ahora ella sabe lo que pasa y seguimos siendo amigas. Pero esto sobrepasa lo que pensé. ¿Viste la cantidad de fans que están afuera? No hemos podido ni salir de este lugar.
—¿Pero alcanzaste a escuchar la forma en que nos apoyan? —susurró Lauren tiernamente—. Nuestros fans nos quieren y es por ellos que hemos formado esta carrera, Dinah. ¿Crees que a ellos les importa la persona de la que te enamores? Ellos ven tu talento. Saben lo que eres y te quieren por lo que eres como persona y eso no tiene nada que ver con lo que digan las disqueras. Ahora el mundo ha cambiado de mentalidad, hay gente mucho más abierta de mente.
—Pero hay gente que no lo es y siempre nos van a juzgar—susurró Dinah—. Siempre habrá alguien que me vea por la calle o que le impida a su hija ir a un concierto por mi "mala influencia".
—Los verdaderos fans van a estar allí—Lauren la abrazó dulcemente—. Ellos no van a dejarte. Estoy segura de eso, Dinah.
—¿Tú crees? —susurró Dinah y en ese momento sintió que alguien tocaba sus piernas y vio a Normani que estaba un poco más tranquila.
—Ella tiene razón—dijo Normani tranquila—. Quizás deberíamos dar nuestra versión de la historia y de esa forma Jason ya no tendría poder contra nosotras porque ya hemos dicho la verdad y sus videos perderían el interés.
—Eso sería lo ideal—las tres se giraron para ver a Ally—. Creo que eso ayudaría a romper un poco los planes de Jason mientras buscamos una forma de que la justicia haga su parte.
—Puedo organizar la rueda de prensa ahora mismo—susurró Danielle mientras observaba a las tres mujeres—. Si ustedes me permiten puedo hablar con la seguridad del aeropuerto y pedir algún salón que esté disponible. Así no le damos oportunidad a Jason de seguir filtrando información de ustedes.
—¿Pero no necesitamos tiempo para eso? —dijo Lauren pensando en Camila—. Camila no puede estar mucho tiempo fuera de la cama.
—Yo podría llevarla a mi casa y luego pueden reunirse con nosotras—susurró Ally y los ojos de Lauren se conectaron con Camila. Aún estaba un poco sedada y a Lauren lo único que le preocupaba era que ella estuviera bien.
—Pedí un coche especial para que pudiera entrar con su silla de ruedas y estar cómoda—Lauren vio a Ally—. Está en el estacionamiento de atrás yo tendría que reunirme con ustedes después.
—Yo sé como llegar—dijo Danielle al ver a Lauren tan preocupada—. Puedo llevarte luego.
—¿Vamos a hacer esto realmente chicas? —preguntó Lauren suavemente y Normani asintió.
—Yo estoy de acuerdo—vio a Dinah—. ¿Y tú Dinah?
—Creo que no queda otra opción—suspiró Dinah—. Creo que ha llegado la hora de ser valiente por una vez en la vida.
—Entonces...—susurró—. Creo que debes organizar esa rueda de prensa, Danielle—Ella asintió y Lauren se acercó a Camila—.Mi amor...
Camila simplemente asintió aun un poco aturdida.
—Entiendo—susurró Camila—. Pero me gustaría quedarme—dijo suavemente—. No quiero dejarte.
—Lo sé mi amor—susurró Lauren—. Pero mi prioridad es tu salud. Y creo que lo mejor es que vayas con Ally y descanses. Aunque no quieras decírmelo sé que te sientes muy mal ahora mismo.
—Quiero apoyarte—dijo Camila y Lauren suspiró.
—No quiero que estés aquí si las cosas no salen bien—susurró Lauren—. No sé cuánto voy a tardar mi amor. Debes cuidarte y sabes perfectamente que no te encuentras bien. Sé que me apoyas, pero no podré concentrarme si estoy pendiente de que tú no te encuentres cómoda.
—Lauren tiene razón Camila—dijo Dinah ahora levantándose y acercándose a la pareja—. Es mejor que estés cómoda mientras pasamos por todo esto. Debes de recuperarte para enfrentar todo lo que viene.
—Voy a apoyar lo que tú decidas Lauren—susurró Camila—. Quiero quedarme aquí por si necesitas ayuda para recrear una escena de amor frente a esos periodistas.
Lauren le sonrió dulcemente y le besó la frente con cariño.
—Las escenas de amor contigo las guardo en mi mente y en mi corazón—respondió Lauren dulcemente.
—¿Todo estará bien? —sus ojos se enfocaron en Dinah—. ¿Tú estarás bien China?
—Estoy bien—sonrió Dinah tranquilizadora—. Solo tuve un momento de diva Chancho. En algún momento tenía que pasar, solo que fue más difícil de lo que espere verlo de esa forma. Igual podemos formar el club del que habla la prensa. Lesbian for Music.
—Lesbian for Camila—dijo Lauren y Camila sonrió.
—Lesbian for Lauren—respondió Camila y las tres rieron.
—Lesbian for Danielle—siguió Dinah de repente sorprendiendo a todas y hasta Danielle que se sonrojó violentamente mientras Normani simplemente se cruzaba de brazos.
—Creo que somos un grupo muy interesante—dijo Normani en un murmullo viéndolas a todas en especial a Danielle que no quitaba la mirada de Dinah haciendo que Normani sintiera un nudo en la garganta. Pero ella y Dinah eran amigas, mejores amigas. Eran celos de hermanas o eso quería desesperadamente creer.
—Será una entrevista muy interesante—terminó Lauren inclinándose hacia Camila y besándola dulcemente en los labios—. Prométeme que descansaras mi amor.
—Prométeme que no te derrumbaras y estarás bien—susurró Camila contra sus labios y Lauren asintió besándola de nuevo. El beso se hizo profundo tanto que Dinah se separó de ellas un poco y se acercó a las demás.
—El amor...—suspiró Danielle haciendo que Dinah la viera. Era una mujer tan hermosa que dejaba sin aliento y Dinah admitía que estaba realmente fascinada por ella. Tanto que estaba pensando invitarla a salir.
—Jamás había visto a Mila así—dijo Ally dulcemente al ver como Camila besaba a Lauren como una mujer sedienta y profundamente enamorada—. Están tan enamoradas.
—Se adoran—confirmó Dinah viendo como "Camren" seguían ajenas a lo que pasaba a su alrededor prácticamente comiéndose la una a la otra.
—Son adorables juntas—dijo Danielle suavemente y Dinah se giró para verla un momento mientras los ojos de Normani veían la escena guardando un poco de distancia. Seguramente Danielle y Dinah harían una hermosa pareja. Porque a pesar de que no le agradara del todo la idea debía admitir que Danielle era una mujer hermosa.
Camila suspiró contra los labios de Lauren y al separarse los ojos de ambas se encontraron con sus rostros pegados mientras Lauren acariciaba su nariz con la de ella tiernamente.
—No me he separado de ti en tantos días que no quiero irme—dijo Camila viéndola con añoranza—. ¿Estoy tan enferma por no querer separarme de ti?
—No estas enferma mi amor, y si lo estás, yo estoy igual o peor que tú—Lauren le sonrió—. Yo tampoco quiero separarme de ti pero me sentiré más tranquila sabiendo que tu estas cómoda y no sufres ninguna molestia en tus golpes. Yo me voy a reunir contigo hoy y tengo una pequeña sorpresa para ti.
—¿Una sorpresa? —preguntó Camila suavemente y Lauren asintió besándole la frente.
—Pero si quieres verla debes irte con Ally ahora mismo—Camila hizo un puchero adorable que derritió el corazón de Lauren.
—Está bien—respondió Camila suavemente mientras Ally se acercaba—. Voy a irme. Solo espero que todo esté bien para las tres—vio a Normani, Dinah y Lauren.
—No te preocupes—dijo Danielle rápidamente—. Yo cuidare de tu chica y de tus amigas.
Camila la observó unos segundos con una pequeña sonrisa vio a Normani y a Dinah y sus ojos se enfocaron en Lauren que estaba colocándose su cabello hacía un lado como normalmente hacía cuando estaba nerviosa, y se derritió por ella.
—Nos veremos pronto chicas—dijo Ally mientras tomaba la silla de ruedas y ayudaba a Camila.
—Te acompañare para empezar a preparar todo—dijo Danielle y Ally asintió.
—Adiós mi amor—dijo Camila sin poderse girar para verla.
—Hasta pronto cariño—respondió Lauren observando como finalmente abandonaban el lugar. Lauren dio un paso hacia adelante queriendo seguir a Camila para asegurarse que todo estuviera bien. Un suspiró resignado salió de sus labios al sentir la mano de Dinah sobre su hombro.
—Mila estará bien—dijo Dinah y Lauren se giró abrazándola profundamente.
—Tengo tanto miedo Dinah—Lauren sintió como Normani se unía al abrazo dándose ese apoyo que tanto necesitaban—. Me siento tan responsable de lo que está pasando. Si no hubiera sido por mi ustedes no estarían en este problema.
—Si no hubiera sido por ti jamás hubiera tenido el valor de hablar de lo que siento y viviría siempre bajo una sombra de lo que en realidad soy—Dinah respiró hondo.
—Dinah tiene razón Lauren—susurró Normani—. Quizás es momento de dejar atrás el pasado y simplemente enfocarnos en el presente. Ya no habrán mentiras que ocultar y no existe nada de que avergonzarnos. Así que vamos a decir toda la verdad y darle a ese malnacido una lección.
Lauren vio a sus amigas un momento y volvió a abrazarlas; si había algo tan valioso como el amor era la amistad. Lauren pensó en Camila y en el gran giro que había dado su vida desde el momento en que viajó a Canadá. Era hora de revelar toda la verdad que guardaba su corazón y finalmente ser libre.
Abrir el corazón jamás es fácil. Lauren lo sabía perfectamente. Nunca es fácil hablar de sentimientos ni sobre lo que alguien es en realidad. La vida pone muchos estereotipos que hace que la gente tenga miedo de ser libre y de vivir su vida de la forma en que quieren hacerlo. No tiene nada de malo ser diferente.
Lo que mueve al mundo es la diversidad. El que todos y cada uno de los seres humanos sean diferentes es lo que hace que el mundo sea un lugar lleno de secretos y tesoros por descubrir. La vida puede ser complicada; puede tener tristezas, lágrimas, risas. La vida puede estar llena de sentimientos, ya sean buenos o malos. Se debe vivir día a día como si fuera el último, pero jamás ocultando lo que eres en realidad.
¿De qué sirve vivir la vida como si fuera el último día bajo una mentira?
Nadie puede experimentar la libertad plenamente cuando una parte de ellos mismos esta oculta de alguna forma. Lauren sabía que la única razón de finalmente dejar de vivir en una mentira era el amor. Camila le había devuelto la libertad, no solo de una vida miserable, sino también del corazón. Aquel vacío en el que Lauren había vivido toda su vida había sido llenado por la belleza de unos ojos marrones. Finalmente podía experimentar la libertad de manera pura y tratar de ser feliz.
Había paz en su corazón al saber que sería libre y que a pesar de los problemas que esa libertad de alma podría traer, Lauren estaba preparada. Ser tú mismo jamás es fácil. No toda la gente puede aceptar a quien es diferente a ellos. Pero que importa lo que piensen los demás cuando la lealtad y la libertad se vive internamente. Las ataduras, los prejuicios sociales son hechos por personas esclavas de un pasado y de una mente cerrada y no es fácil luchar contra ellos.
Experimentar la libertad solo era para los valientes. Luchar contra esas personas que viven encerradas en sí mismos, era solo para valientes. Ser tú mismo sobre cualquier cosa y serle fiel a tu verdadera esencia. Eso era lo que Lauren quería para ella misma; esa paz interior al saber que finalmente había liberado su corazón.
A quien amas jamás va a definir lo que eres, lo que haces, ni tu talento. El amor hace que el alma experimente la libertad de la manera más pura y hermosa. El verdadero amor se va a experimentar sintiendo que a pesar de tener un compromiso esa persona hace que tu alma se sienta ligera y libre. Esa persona que ama tus imperfecciones tanto como ama tus virtudes. Esa persona que jamás va a limitar tu vida.
Si el amor es un sentimiento que libera el alma, también es un sentimiento que debe vivirse como su propia esencia, en completa libertad. Hay muchas personas en este mundo que jamás logran experimentar el amor. Que cuando lo encuentran no lo valoran y prefieren vivir atados a su soledad que tener la liberta de compartir la vida con alguien más. Pero una vez lo encuentras jamás debes dejarlo ir solo porque sea un amor "diferente".
El amor es el amor. Puede experimentarse de manera diferente para cada persona pero siempre consigue liberarte de una forma. Lauren sentía su corazón ligero siempre que la imagen de Camila llenaba su mente. ¿Y que si eran dos mujeres? Esa libertad alma jamás la había experimentado con nadie más. La sociedad dicta que un hombre debe estar con una mujer.
¿Y si los hombres no pueden darte la misma libertad de alma?
¿Y si las mujeres no pueden darte la misma libertad de alma?
Quien sea la persona no importa, siempre y cuando las personas puedan experimentar esa sensación de libertad al lado de ellas. Camila la hacía sentir libre, especial, enamorada, frágil, hermosa. Ella provocaba tantos sentimientos en Lauren que no podía definirlos, simplemente la hacía feliz. Y valía la pena dejar todo de lado por ella.
Lauren suspiró mientras se sentaba con sus amigas a cada lado en silencio. Había llegado el momento de ser finalmente libre ante el mundo. Su vida de artista había tenido momentos hermosos y difíciles. Lauren no podía limitarse a ser libre frente a una familia o un grupo pequeño de amigos. Debía de hablar de lo que era para todo el mundo ya que el ojo público estaba sobre ella. Era doblemente difícil en una industria tan voluble y destructiva como en la que vivía. Sus fans eran su familia y se merecían saber la verdad sobre su vida.
Habrían personas que la juzgarían y otras que la apoyarían pero lo importante para Lauren era que su alma, su corazón y su vida estarían conectadas y en paz. Y que al final del día a pesar de todas esas pruebas tendría la hermosa sonrisa de Camila y ese cuerpo que amaba para abrazarla y refugiarla de todo. Nadie puede amar a alguien más sin quererse a uno mismo primero. Y Lauren iba a demostrarse amor siendo finalmente ella y dejando de ocultar su alma. Viviendo su vida como quería vivirla y quitándose ese peso de llevar una parte de ella escondida. Iba a ser libre no por sus fans, no por sus amigas, no por Camila. Iba a ser libre por ella. Por su felicidad que esperaba fuera compartida con Camila. Para siempre.

MIENTRAS EN UNA PARTE DE MIAMI:
Ryan abrió la puerta de su coche viendo hacia todos lados para evitar a la prensa. Lo habían seguido durante dos días sin descanso. Finalmente había llegado a casa. Vio a su madre saludándole desde el pequeño balcón y él le sonrió un momento. Empezó a caminar hacía la casa cuando una enorme caja llamó su atención junto con el hombre que estaba a punto de llamar a la puerta. Y al escuchar un pequeño ladrido dentro sus pasos fueron más rápidos.
—Buenas tardes—dijo rápidamente saludando al repartidor.
—Buenas tardes señor—saludó educamente el hombre con uniforme azul y un bolso de cartas en uno de sus hombros—. Estoy buscando al señor Ryan Green.
—Soy yo—dijo él sin entender nada escuchando los ladridos insistentes que venían de la caja—. ¿Qué es esto?
—Pues creo que es un cachorro—dijo el repartidor y le extendió un formulario para que lo firmara—. Fue una entrega express del aeropuerto.
—Entiendo—dijo Ryan sintiendo un nudo en la garganta y vio que el hombre buscaba entre unos papeles un sobre.
—Me dijeron que le entregara esto—le extendió el sobre y al ver la caligrafía de Lauren su corazón se hundió.
—Muchas gracias—dijo Ryan al ver que el hombre se preparaba para irse.
—No tiene que agradecer nada—respondió dirigiéndose a su coche—. Hasta luego.
Ryan vio que el hombre se iba y metió el sobre en su chaqueta para empezar a abrir la caja rápidamente y al hacerlo una pequeña bola de pelos saltó sobre él haciendo que se tambaleara y cayera al piso. Y en ese momento supo quién era. Lauren le había enviado a Buster.
—Hola campeón—dijo Ryan con lágrimas en los ojos mientras abrazaba a Buster contra su pecho. Sus ojos escanearon al cachorro que se veía tan feliz con sus botas negras y su traje de color rojo y un pequeño gorro sobre su cabeza.
Dentro de la caja había una gran colección de ropa, comida, juguetes y Ryan no pudo evitar sonreír al sentir el pequeño lametazo en su rostro.
—Creo que entre tantas mujeres te consintieron mucho mientras yo no estuve y te dieron un nuevo guardarropa—sonrió Ryan acariciándole la cabeza y quitándole el gorro a su paso viendo las orejitas volvió a abrazarlo y sonrió recordando como con Dianna lo habían elegido con tanto cuidado.
La sonrisa de Ryan vacilo en su rostro al recordar la razón por la que había elegido a Buster y recordó el sobre. Lo sacó un momento sentándose en el porche mientras Buster empezaba a investigar su nueva casa. Ver la hermosa caligrafía de la mujer que amaba era doloroso. Lauren lo había lastimado profundamente y no sabía si algún día sería capaz de recuperarse completamente. Sabía que Lauren llegaba ese mismo día, y si Buster estaba en su casa suponía que ya tenía unas cuantas horas de estar en Miami.
Cerró los ojos un momento y abrió la carta preparando su corazón para el sufrimiento que le provocaba saber que la había amado tanto y que al final la había perdido.

Hola Ryan:
No sabía cómo empezar esta carta y sinceramente aun no tengo ni idea de que escribir. Cuando existe una persona tan maravillosa a la cual de una forma hemos lastimado nunca es fácil hablarle después de tanto tiempo. Quiero decirte que estoy en Miami. Creo que lo habrás notado por esa enorme caja donde envían a Buster. Sé que no era esperado pero quiero explicarte la razón por la que te lo envió y lo difícil que es para mí decirle adiós.
El día que me entregaste a Buster aún recuerdo la emoción de tu rostro al verlo correr hacia nosotros. Recuerdo esa historia que me dijiste aquella noche mientras veíamos las estrellas en el jardín de la casa y tomábamos una copa de vino un año atrás.

Ryan sonrió entre sus lágrimas al recordar esa noche mientras apoyaba la cabeza en pared de su casa escuchando a Buster ladrar ante el sonido del mar. Y su mente empezó a recordar.

FLASHBACK:
UN AÑO ATRÁS.
—Pronto será tu cumpleaños—dijo Lauren suavemente recostada al lado de Ryan que comía fresas con crema y tenía una copa de vino.
—Es el primer cumpleaños que pasó felizmente casado—Lauren rio suavemente y sintió como la mano de Ryan se entrelazaba con la de ella admirando los anillos de matrimonio y acariciándolos levemente—. Va a ser el cumpleaños perfecto.
Lauren sonrió y sus ojos se dirigieron a las estrellas que adornaban esa maravillosa noche en Los Ángeles. Era una noche preciosa.
—No tengo idea de que regalarte—dijo Lauren moviéndose un poco para apoyar su rostro sobre la palma de su mano para verlo—. ¿Qué te gustaría?
—No necesito nada—respondió Ryan suavemente—. Tengo todo lo que necesito aquí a mi lado.
Se inclinó sobre Lauren y le dio un dulce beso que la hizo sonreír y ambos se vieron a los ojos solo con la luna dándoles la iluminación para descifrar los ojos del otro.
—¿Hubo algo que desearas antes? —susurró Lauren y la tristeza llenó su voz haciendo que Ryan dejara la copa a un lado y se enfocara en ella—. Yo recuerdo que cada cumpleaños me sentaba en el balcón de mi casa rezando para que ese día fuera finalmente el día en que mi padre fuera a verme.
—Lo siento mi amor—dijo Ryan suavemente—. Ningún niño merece pasar por algo así. Cuando me hablas de tu familia muchas veces no encuentro las palabras correctas para consolarte.
—No debes consolarme—dijo Lauren suavemente—. Tú no tienes la culpa. Tus padres son los padres perfectos.
—Supongo que de alguna forma sé que es sentirse rechazado—Ryan bajó la mirada tristemente—. Mis padres biológicos no me quisieron y me dieron en adopción. Tuve mucha suerte al encontrar una familia como los Green.
—Lo siento—dijo Lauren dándole un beso en la mejilla y Ryan la vio a los ojos.
—Quizás lo que secretamente siempre desee era tener alguna información sobre ellos—bajó la mirada un momento—. Quizás saber quiénes eran y porque me dejaron. Sé que eso puede pasar por muchas cosas, solo quisiera saber lo que posiblemente hubiera sido si mi vida no fuera esta.
—¿Has hablado con el orfanato? —preguntó Lauren y Ryan asintió.
—Los he buscado mucho—Ryan negó con tristeza—. Jamás dejaron nombres ni números de contacto. Ellos no querían información sobre mí. Me abandonaron y borraron la posibilidad de cualquier conexión con ellos. Supongo que en realidad no querían tener un hijo.
—Ellos se lo pierden—dijo Lauren muy segura viéndolo a los ojos—. Eres un hombre maravilloso y estoy segura que en algún lugar están ellos lamentándose por lo que dejaron ir.
—Se perdieron de conocer a una nuera tan hermosa y talentosa como tú—Lauren sonrió suavemente.
—Yo estoy muy bien con mis suegros—sonrió—. Me adoran—dijo dándole un guiño juguetón y Ryan suspiró.
—Con mis padres pasamos por muchos problemas económicos pero jamás nos dimos por vencidos. Siempre me dieron todo lo que necesite y muchísimo más y es algo de lo que estoy sumamente agradecido—Ryan sonrió—. Estoy pensando en hacerles un regalo grande.
—¿Un regalo grande? —dijo Lauren suavemente y Ryan asintió.
—He estado ahorrando algo de dinero para comprarles una casa. Sé que ellos extrañan mucho Miami. Desde que se mudaron a vivir aquí sé que ha sido difícil para ellos. Quisiera hacer algo especial creo que tengo suficiente dinero para dar una parte y luego puedo quedarme pagando la hipoteca.
—¿Qué casa te gustaría? —dijo Lauren interesada.
—No tengo ni idea pero quiero que sea algo frente a la playa—sonrió—. Que ellos la disfruten mucho y darles quizás algún cachorro para que pase con ellos. Muchas veces se sienten un poco solos y mi madre adora a los animales, sobre todo a los perros.
—Podemos comprarles un cachorro para su aniversario y de paso compramos uno para nosotros—dijo Lauren ilusionada—. Un perro salchicha—Ryan rio suavemente .
—Esos no son perros—Lauren lo vio ofendida y Ryan volvió a reír—. Parecen comida.
—Son preciosos—sonrió Lauren—. Quisiera tener uno el cual pueda cuidar. Pero con todas las giras es poco el tiempo que paso en casa. Quizás cuando sea el momento.
—Quizás—dijo Ryan viendo las estrellas y suspirando.
—Si me dejas ayudarte no tendrías la presión de pagar una hipoteca y la casa podría estar a nombre de tus padres—Ryan se giró sorprendido y Lauren se encogió de hombros.
—Jamás permitiría algo así—respondió Ryan.
—Son mis suegros y quiero que sean felices—Lauren lo vio—. Puedo darte la parte que te hace falta para completar el dinero y que puedas comprarles una casa linda para su aniversario de bodas.
Ryan empezó a negar pero Lauren simplemente volvió a encogerse de hombros sin darle importancia a su negativa.
—Si no se las compras tú se las comprare yo completa y me daré todo el crédito.
Ryan observó el perfil de su esposa y suspiró. Lauren podía ser tan necia algunas veces. Y en ese momento se dio cuenta lo enamorado que estaba de ella.
—Entonces supongo que debería participar—Lauren le sonrió y Ryan se acercó a ella tiernamente—. Eres una mujer maravillosa Lauren.
—Tus padres se merecen eso y mucho más—Lauren sonrió—. Yo los quiero mucho.
—Y ellos te aman tanto como yo—Ryan suspiró—. Estoy muy enamorado de ti, Lauren—la sonrisa de Lauren vacilo un poco en su rostro—. Te amo.
Lauren trato de sonreír y vio los ojos ilusionados de Ryan lo abrazó y suspiró entre sus brazos.
—Te quiero—dijo Lauren sin atreverse a pronunciar esas cinco letras que formaban esas dos palabras tan fuertes en la vida de cualquier persona—. Ahora podemos hablar de ese cachorro que vamos a comprarle a tus padres, y mi perro salchicha.
FIN DEL FLASBACK

Recuerdo que esa noche empezaste a buscar casas para regalarle a tus padres. Pero jamás hablamos de un cachorro. Sé que Buster y tu formaron un lazo muy grande y me duele mucho saber que cuando volviste lo dejaste solo. Pasó días muy tristes durmiendo al pie de la habitación que...compartíamos tú y yo. Aunque mi sueño siempre fue tener un cachorrito creo que lo correcto es que te lo devuelva para que de una forma puedas terminar de cumplir tu sueño para tus padres. Creo que tus padres serán unos maravillosos dueños. Y me alegra poder darles un último regalo.
Siento tanto todo lo que pasó Ryan. Sé que para ti ahora mismo debo ser la persona más mierda de todas. Te entiendo. Seguramente quizás no tuviste la oportunidad de leer esta carta. Pero si estás leyendo es porque quizás en el fondo sabes que jamás fue mi intención hacerte daño. La vida me sorprendió de la manera más inesperada. Jamás me imagine pasar por algo como esto. Quizás mi mayor error fue no ser sincera desde el principio y decirte lo que pasaba conmigo en realidad. Siempre viví con tanto miedo de ser yo misma y lo oculte tanto que simplemente empecé a vivir en mi propia mentira. Y me duele saber que por esa mentira creada, no solo me lastime yo, sino que también le hice daño a un hombre tan maravilloso y perfecto como tú.
Sé que piensas que te use y que todo fue un plan para ocultarle al mundo lo que en realidad soy, pero no fue así. Siempre disfrute de nuestros momentos juntos, me gustabas mucho y quizás me confundí en el camino cuando pasamos la línea de amigos a acostarnos juntos. Pensé que después de todo lo que habíamos pasado juntos y el saber que tú me amabas me iba a dar esa libertad que añoraba y que iba a poder llenar ese vacío que siempre había estado tan presente en mi vida. Quizás confundí el amor con el inmenso cariño que te tengo por ser el hombre que estuvo a mi lado cuando nadie más quiso estarlo. Toda mi vida voy a agradecerte ser la luz en la oscuridad que estaba viviendo. Enseñarme a valorarme y mostrarme lo valioso que puede llegar a ser alguien.
Eres un hombre maravilloso que merece toda la felicidad del mundo. Sé que ahora debes odiarme pero quiero que sepas que en mi corazón siempre existirá un lugar para ese hermoso hombre que siempre fue tan amable, cariñoso y caballeroso conmigo. Eres de los pocos hombres en este mundo que son perfectos y que merecen una mujer que de la vida por ellos y que puedan amarte de la misma forma en que tú te entregas. Sé que en algún lugar del mundo existe esa mujer que va a darte todo lo que mereces. Lamento mucho no ser yo. Quizás en algún momento después de que pase toda esta tormenta y te sientas lo suficiente bien para verme podemos reunirnos y hablar. Te mereces una explicación y que te dé la cara después de lo que pasó. Espero que a pesar de todo en tu corazón tan noble exista la remota posibilidad de perdonarme.
Jamás debí engañarte de esta forma y jugar con tus sentimientos. No te merecías que te fuera infiel cuando tantas veces me diste la oportunidad de hablar de lo que pasaba. Sé que no es una excusa pero simplemente, me enamore Ryan. Me enamore, y no pude luchar contra un amor que era más grande que mi parte racional que sabía que no era correcto. Espero que en algún momento puedas perdonarme y que si en algún momento volvemos a encontrarnos nos podamos ver a la cara no con rencor ni odio. Sino como dos personas que formaron una historia y que en algún punto de nuestra existencia fuimos importantes para el otro.
Te quiero Ryan y espero que puedas encontrar a esa persona que finalmente pueda darte todo el amor del mundo. Gracias por ser como eres, gracias porque a pesar de todo sigues siendo ese hombre maravilloso y correcto con el cual me casé. Te deseo toda la felicidad del mundo. Y estoy segura que encontraras la felicidad.
Con todo el cariño del mundo,
Lauren Jauregui.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 67: "Rueda de Prensa"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:54 pm

"Una parte del progreso social implica entender que una persona no queda definida únicamente por su sexualidad, raza o género".
-Tim Cook

—Les pido que estén ordenados y tranquilos—dijo Danielle al grupo de periodistas que estaban ansiosos sentados en unas sillas esperando que Lauren, Dinah y Normani salieran.
Danielle había tardado dos horas en organizar todo y finalmente todo estaba saliendo como lo deseaban. Respiró hondo y se dirigió a la parte de atrás donde se encontraba Lauren con Normani y Dinah. Lauren estaba viendo hacía la ventana perdida en sus pensamientos.
Lauren pegó su frente al vidrio cerrando sus ojos imaginando a Camila; sus hermosos ojos y sus labios. Lauren lamentaba haberla dejado ir. Necesitaba sus besos y sus brazos para sentir la seguridad que poco a poco se le había ido de las manos. Escuchaba a Normani y a Dinah hablar atrás de ella pero lo único que quería era ver a su hermosa escritora y besarla, hacerle el amor. Ver sus hermosos ojos marrones tratando de olvidar la inseguridad que la había invadido.
—Mi amor—susurró Lauren imaginando su hermoso rostro y el último beso que le había dado—. Te necesito...
Lauren cerró sus ojos y sintió una mano sobre su hombro que la giraba suavemente. Y se encontró con Dinah que le sonrió con un poco de tristeza y miedo. Lauren trató de sonreír y en ese momento se escucharon la voz de Danielle.
—Todo esta listo—dijo Danielle suavemente—. No harán preguntas y solo escucharan sus declaraciones—suspiró— Hay algunos periodistas de cadena de televisiones, programas y periódicos.
—¿Iremos una por una? —preguntó Normani viendo a las chicas.
—Creo que sería mejor ir todas juntas—dijo Lauren y todas asintieron y respiraron hondo—. Vamos chicas.
Todas asintieron y empezaron a caminar al salón. Desde el momento en que entraron las tres sintieron la cantidad de flashes de cámaras sobre ellas. Era un grupo de personas muy grande y se sorprendían de lo rápido que Danielle había organizado todo aquello. Una mesa a largada con un cobertor de color negro las esperaba con tres sillas. Las tres se vieron a los ojos antes de sentarse y ver al grupo de periodistas frente a ellas. Lauren respiró hondo y cerró sus ojos un momento. Había llegado el momento.
Vio el micrófono frente a ella y lo tomó asegurándose de ser la primera en hablar.
—Buenas tardes—dijo Lauren con la voz un poco quebrada ante lo que estaba a punto de hacer. Vio a los periodistas prácticamente volverse locos para escuchar sus declaraciones y sus ojos se encontraron con Danielle que le dijo su señal de continuar—. Agradezco que todos acudieran a este llamado tan improvisado y sin un aviso adecuado. Antes de iniciar lo único que quiero pedirles es respeto a lo que vamos a decir cada una de nosotras. Últimamente se han filtrado algunas cosas sobre nuestras vidas privadas debido a la falta de respeto del señor Jason Duval, un periodista como ustedes que lo único que ha hecho ha sido filtrar información personal faltando el respeto a nuestra intimidad y a la de la escritora Camila Cabello por dinero y una fama a base de la vida y privacidad de cuatro personas que merecen respeto. Él es un hombre sin escrúpulos al cual esta tarde pido a todos los medios dejen de caer en sus manipulaciones. Si quieren una verdad van a escucharla de nosotras.
Lauren respiró hondo y vio a los periodistas fijamente mientras sus manos temblaban.
—En la vida siempre existen cosas que callamos, que guardamos en lo más profundo de nuestro ser. Muchas veces el miedo hace que ocultemos lo que en realidad somos y tratemos de vivir una vida a base de apariencias para encajar en una sociedad estereotipada y manipuladora como en la que vivimos. Yo pensaba de ese modo—los vio fijamente—. Pensaba que debía ocultar mi verdadero yo para evitar ser juzgada por personas de mente cerrada, y tristemente sé que muchas personas que me están escuchando piensan de esa forma. Lamentablemente cometí muchas equivocaciones en mi camino a buscar mi verdadera identidad. En este momento de mi vida me encuentro en una etapa de autodescubrimiento. Me encuentro finalmente valorando más mi corazón que la opinión de los demás.
Lauren tomó un poco de agua y vio a sus mejores amigas que asintieron a su vez dándole fortaleza y los ojos marrones de Camila brillando de amor la abrazaron por dentro.
—Ser tú mismo sin importar lo que digan los demás es una de las cosas más difíciles y que puede traer muchas críticas y que la gente pueda llegar a rechazarte por ser diferente. Yo soy diferente y me siento orgullosa de serlo. Toda mi vida supe que era diferente y finalmente estoy reconociéndolo. Estoy orgullosa de lo que soy. La persona que vive contigo, que pasa tiempo contigo o de la que te enamoras no te definen como persona. Soy una mujer independiente que siempre he buscado hacerme un lugar en el mundo por mi talento al igual que las mujeres que se encuentran a mi lado. Podrán decir muchas cosas de nosotras tres, pero jamás podrán negar el talento que cada una de nosotras tiene. Sé que todos ustedes vienen por una razón. Lo único que les interesa es saber si las fotos y audios que se han filtrado hasta el momento son reales. De mi parte puedo decir que si lo son.
Lauren continuo hablando tomando seguridad con cada palabra que pronunciaba.
—Estoy en proceso de divorcio de mi actual esposo Ryan Green. Un divorcio por mutuo acuerdo. Ryan es el hombre más perfecto y maravilloso que pueda existir en el mundo, y siempre tendrá un lugar en mi corazón como alguien que marcó mi vida para siempre. Lo quiero y lo estimo pero lamentablemente nuestros caminos ahora serán por separados. Me encuentro en estos momentos con mi corazón tranquilo, estoy apasionadamente enamorada de alguien y creo que todos saben de quién hablo, y no voy a negarlo. Estoy enamorada de otra mujer. ¿Qué si soy gay? No lo sé, y eso está bien no creo en las etiquetas. Creo que el amor no puede limitarse a un género o a algo que dicta la sociedad. El amor es un sentimiento poderoso y es un sentimiento universal que debe vivirse en completa libertad. Creo que no importa si es un hombre o una mujer. Lo que importa es que a tu lado este una persona que llene los aspectos de tu vida que antes pensabas, estaban vacíos. En mi caso lo vivo con una mujer maravillosa que me han enseñado a conocer mis fortalezas y debilidades a amarme por lo que soy y valorar mi integridad como persona.
>>Una persona no deja de ser alguien especial por ser diferente. Lo que para ustedes puede ser un pecado, una enfermedad para mi es perfecto. Porque estoy segura que todas esas personas que van a criticar mi relación, son persona que jamás podrán vivir el amor de la manera en que yo lo vivo. No sabrán lo que es sentirse apasionadamente enamorada de alguien que corresponda tus sentimientos. ¿Han tenido la oportunidad de ver a esa mujer?
La sonrisa de Lauren fue sincera esa vez y se dio cuenta que varios periodistas sonrieron a su vez.
—¿Ahora entienden lo que me pasa? —suspiró—. Es la mujer perfecta y me encanta todo de ella. Es una mujer que me da todo lo que necesito y más. Es talentosa, hermosa y me ama. ¿Qué más puedo pedir? Todos tienen derecho a sentirse del modo en que yo me siento. Estoy profundamente enamorada, no de su género, no de su belleza. Estoy enamorada de lo que soy cuando estoy con ella, de su hermoso corazón y de su fortaleza ante la vida. Las dos estábamos haciendo todo lo que debemos para estar juntas y cuando estemos listas ustedes me verán orgullosa tomando su mano frente a todos sin sentir vergüenza alguna. ¿Eso es un delito para ustedes? Entonces ninguno de ustedes sabe lo que es amar. Soy una mujer, soy una figura pública, y estoy enamorada de otra mujer. ¿Y saben qué? Eso no me hace menos que nadie en esta industria. Así que, cancelen mis contratos, cancelen mi música, pero no van a cancelar mi pasión y mi talento.
>>He tenido una vida difícil. Todos saben que he pasado por mucho para llegar a donde estoy ahora. No le debo mi fama a mi padre, ha sido todo bajo mi propio esfuerzo. Tuve un problema con las drogas hace mucho tiempo y eso lo admití públicamente. Normani y yo somos unas luchadoras—vio a su amiga con orgullo y Normani asintió sonriéndole dulcemente—. Hemos pasado por mucho para recuperarnos de una adicción terrible la cual las dos tuvimos. Compartimos mucho y es una de las mujeres más asombrosas y maravillosas que conozco. Sus esfuerzos al salir adelante la hacen una mujer digna de admirar.
—Mi vida no fue fácil—intervino Normani viendo a Lauren un momento—. Antes de trabajar con Lauren solía trabajar en un bar como bailarina y cantante—los periodistas se volvieron locos—. Durante mi infancia mi padre nos golpeaba a mi madre y a mí. Mi infancia fue vivida entre golpes y dolor. Jamás en mi vida pensé poder salir de eso, era lo único que conocía. Vivía en la pobreza, y cuando nos separamos de mi padre mi madre tuvo que trabajar muy duro para sacarme adelante. No tuve mucho dinero para ir a la universidad así que hice algo que se me daba bien y era bailar. No hay muchas oportunidades para una mujer negra como yo sin ser juzgada y menospreciada por mi color de pie y mucho menos cuando no existe una educación apropiada. Conseguí trabajo en un bar y las propinas eran muy buenas, tanto que podía pagar mi vicio y ayudar a mi familia. Me avergüenza tener que decirlo de esta manera pero una chica debe hacer lo que debe hacer cuando se trataba de tu familia. Conocí a Lauren una noche que ella visitó el bar, y baile para ella. Las dos terminamos en un hotel y como ambas éramos adictas nos comprendimos de inmediato. Esa noche yo tuve una sobredosis y si no fuera por Lauren posiblemente no estaría frente a ustedes hablando sobre esto. Ella me dio un trabajo, una vida y me ayudo a salir adelante. Y no me avergüenzo de decir que yo, al igual que Lauren, creo en el amor de su manera más universal. Estoy abierta a tener una relación con un hombre o con una mujer. Sé que muchos empezaran a poner etiquetas para simplemente yo como mujer no puedo etiquetar el amor. Se dará con quien se tenga que dar y cuando se tenga que dar con la persona que logre llenar mi corazón. Por el momento estoy tranquila y abierta a la posibilidad de enamorarme.
—Y es una mujer increíble—dijo Lauren suavemente—. Somos luchadoras ante la vida y hemos cometido errores, como seguramente todos ustedes, y los que nos ven lo han hecho. Somos libres de equivocarnos, pero valiente no es solo aquel que lucha por sus sueños, valiente también es aquella persona que se equivoca, se levanta y acepta su error. Yo aceptó que me equivoque en muchos aspectos. Hice daño a un hombre maravilloso, oculte mi verdadera sexualidad y engañe a mis fans que son lo más hermoso que tengo al ocultarles una parte de mí. Pero ahora estamos aquí dando la cara y aclarando lo que ha sucedido en nuestras vidas. No vamos a acobardarnos ante un hombre que solo busca dinero y fama divulgando cosas privadas. Nuestros fans merecen la verdad y eso es lo que están escuchando de nosotras. Sin miedos, sin un guion escrito. Estamos aquí como tres mujeres que luchan por la igualdad y seguiremos luchando siempre por ser quienes somos a pesar de lo que digan los demás. ¡Sé tú mismo, sé tú misma! No tengan miedo de ser quienes son porque lo único que tenemos en nuestra vida es el amor y eso empieza amándonos como somos y aceptando nuestra verdadera realidad.
Lauren terminó de hablar y se alejó del micrófono mientras trataba de contener su respiración y para su sorpresa escuchó algunos aplausos de parte de periodistas y personal del aeropuerto. Y sobre todo escuchó afuera los gritos de sus fans y su corazón latió con fuerza. Todo iba a estar bien. Todo debía estar bien. Todos los ojos se enfocaron en Dinah que simplemente suspiró y trató de sonreír.
—Supongo que es mi turno—algunos periodistas rieron ante la broma pequeña de Dinah—. No soy una mujer muy comunicativa fuera de un escenario. Así que posiblemente sea muy breve pero como todos se dieron cuenta. Lo que se ha filtrado es verdad. Jamás han tenido alguna información de mi vida privada porque creo que es mejor dejar la vida real fuera de algo tan ficticio y engañoso como los medios. Una de las razones es mi privacidad, pero otra es porque soy gay—Dinah cerró los ojos un momento y respiró hondo y sintió la mano de Lauren y la de Normani acariciando su espalda ya que se encontraba al centro de la mesa. En el momento en que esas palabras salieron de su boca Dinah sintió que un enorme peso salía de sus hombros y suspiró—, y no me avergüenza serlo a pesar de mi silencio. Siempre fui una niña que dudo de sus capacidades. Mis padres jamás apoyaron mis sueños y si Lauren no me hubiera dado la oportunidad jamás hubiera explotado mi talento. Esa misma inseguridad hizo que guardara lo que en realidad era pero jamás fui feliz ocultándolo. No creo que el hecho de ser gay me haga mejor o peor que todos los que están aquí. De quien te enamoras jamás va a definir lo que eres ante la vida ni lo que vales como persona. Creo que todas las personas son libres de amar a quienes deseen. El amor es el amor. Y yo finalmente voy a vivirlo plenamente siendo quien soy en realidad sin ocultarme nunca más. Adoro la música, adoro a mis fans y finalmente voy a ser la real Dinah Jane. La mujer que no tiene miedo de decir que es gay, y que no tiene nada de malo vivir tu sexualidad plenamente.
Dinah se alejó del micrófono y en ese momento Danielle se acercó a ellas haciendo que las tres se levantaran.
—Gracias—dijo Lauren suavemente y se iba a retirar cuando decidió girarse para decir unas últimas palabras—. Pero antes de irme tengo un mensaje, A Jason Duval, la persona que está filtrando todos estos videos, quiero decirle públicamente que ser un golpeador, un estafador y un ladrón son cosas que se pagan muy caro en esta vida y que yo creo que la justicia de este país va a hacer lo que es correcto, y estoy segura que Jason Duval pasara una buena temporada en la cárcel porque... —dijo Lauren viendo fijamente la pantalla y sintiendo el odio crecer—, golpear a tu mujer no te hace más hombre y si quieres una guerra oficial yo no soy una mala contrincante. Voy a poner todo lo que este en mi poder para que pague el daño que le ha hecho a Camila Cabello, a la cual ha golpeado durante todo su tiempo de matrimonio y existen pruebas de eso. Es un hombre vil y estafador que se atrevió a robarle y a golpear a la mujer que lo ha mantenido durante años porque es un inútil que vive de mentiras y engaños y cosas tan bajas como filtrar información para ganar dinero y ser alguien. ¡No te tengo miedo! Y si vuelves a acercarte a solo un metro de Camila, voy a acabarte.
Lauren bajó el micrófono y ante la mirada sorprendida de sus amigas se dio la vuelta y salió del salón.

MIENTRAS EN UNA PARTE DE MIAMI:
Jason maldijo a Lauren mientras tiraba la televisión que se hacía pedazos en el piso después de ver a las tres lesbianas hablar sobre todo lo que había pensado que jamás hablarían. Incluso después de haberse follado a su mujer la maldita estúpida de Lauren seguía siendo altanera, prepotente y presumida. ¿Qué era lo que sabía? Seguramente se había enterado de todo a esas alturas después de que un abogado hablara con él dos días atrás diciéndole que era mejor que firmara un divorcio por acuerdo y se alejara.
Si Lauren Jauregui quería guerra entonces que se preparara. No le tenía miedo y si él caía, tanto ella como Camila caerían con él. Jamás le daría el divorcio y jamás podrían estar juntas. Iba a luchar y no le importaba que tanta fama tuviera Lauren. Era solo una simple e idiota mujer y sabia su punto débil y ese era Camila Cabello.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 68: "La Casa de Playa"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:55 pm

"...And opening up has always been the hardest thing until you came. So lay here beside me, just hold me and don't let go this feeling I'm feeling is something I 've never know and I just can't take my eyes off you".

—¿Adónde me llevas? —susurró Camila viendo el hermoso perfil de Lauren mientras conducía.
—Es una sorpresa—dijo Lauren tiernamente mientras sus ojos se encontraban un momento con los ojos marrones de la mujer que amaba.
—Llevas horas diciéndome que es una sorpresa—murmuró Camila haciendo reír a Lauren—. Incluso Dinah estuvo molestándome todo el día con eso.
—Por cierto...—dijo Lauren dulcemente—. Ally se vio muy generosa ofreciéndoles su casa para que pudieran quedarse.
—Ally jamás permitiría que fueran a un hotel—Camila tomó la mano de Lauren y la llevó a sus labios—. No después de las horas que acaban de pasar.
—¿En realidad pasó todo eso? —susurró Lauren aun sin poder creer que solo unas horas atrás su vida había cambiado tan drásticamente.
—Sí, mi amor—dijo Camila tiernamente.
—Aun no puedo creer como las cosas pueden cambiar en tan pocas horas. Mi Twitter literalmente explotó de las notificaciones y los hashtags de todos mis fans mostrándome su apoyo.
—¿Pensabas que no iban a apoyarte? —Lauren suspiró tomando la mano de Camila y llevándosela a los labios.
—Por un momento lo pensé—Lauren acarició la mejilla de Camila dulcemente y sintió como ella se derretía bajo su contacto—. Pero me alegra haberme equivocado y saber que a pesar de los errores del pasado las personas que en realidad me quieren me han demostrado su apoyo.
Camila besó la mano de Lauren y ambas finalmente soltaron un suspiro de alivio al encontrar un alto. Lauren se acercó a Camila besándola apasionadamente y sintió como ella temblaba bajo su contacto. Lauren sintió que el corazón le explotaba de amor y sonrió ante la sorpresa que tenía preparada para su hermosa escritora. Después de haberlo pensado algunos días al estar con Camila en el hospital y en la cabaña que compartieron por una semana Lauren sabía que la vida de Camila estaba en Miami. Ese lugar que había compartido su infancia y sus tristezas ahora se volvía el lugar más hermoso de todos debido a que ella se encontraba allí. El lugar que compartiría con su hermosa escritora. Lauren había decidido que iba a mudarse a Miami.
El beso era tan apasionado que Lauren perdió la noción del tiempo y del lugar sintiendo como la lengua de Camila exploraba su boca con una pasión desconocida hasta el momento. Se separaron en el momento en que escucharon un coche tocar la bocina fuertemente y los ojos de Lauren brillaron de amor al ver como lentamente Camila abría los suyos. Los labios hinchados de Camila la llenaron de deseo pero respiró hondo tratando de contenerse al saber que no podría estar con ella hasta que estuviera completamente recuperada.
—¿Cómo te sientes? —susurró Lauren mientras volvía a la carretera y Camila simplemente se recostó en la ventana viendo a Lauren conducir.
—Siempre me duele un poco pero no es mucho—la voz de Camila fue suave y dulce—. Creo que me siento lo suficientemente recuperada para hacerte el amor.
Lauren se giró sorprendida mientras veía de reojo la sonrisa seductora de Camila.
—¿De verdad? —dijo Lauren sonriendo seductoramente y sintió la mano de Camila en su pierna acariciándola.
—De verdad—respondió Camila acariciando el muslo de Lauren lentamente mientras escuchaba como la respiración de su amada pianista cambiaba levemente.
—Puede ser que mi periodo también terminara—susurró Lauren poniendo su mano sobre la de Camila y pegándola más a su pierna haciendo que Camila apretara su muslo suavemente haciéndola gemir.
—Eso es algo que me pone realmente feliz—sonrió Camila mientras escuchaba la risa ronca de Lauren.
—Me parece perfecto, porque ya llegamos—Camila se quedó sorprendida al ver la hermosa casa que tenía frente a ella en una de las zonas más exclusivas de Miami.
—¿Qué hacemos aquí? —Lauren sonrió mientras detenía su coche frente a una enorme valla de color negro la cual se abrió en el momento en que introdujo una clave en un pequeño panel de control a un lado.
—¿Te gusta? —preguntó Lauren suavemente y Camila se quedó totalmente muda ante la belleza y majestuosidad que se extendía frente a ella. Era la casa más hermosa que hubiera visto en su vida.
Era un camino empedrado que estaba rodeado de palmeras a ambos extremos haciéndolo parecer un sueño.
—Esto es hermoso—dijo Camila admirada al ver que los colores del atardecer estaban pintando el cielo de hermosos colores. Sintió la mano de Lauren sobre su pierna y la entrelazó con la de ella rápidamente.
—Me alegra que te guste—susurró Lauren llegando finalmente a la entrada de la enorme casa de lujo que dejo a Camila sin habla.
No sabía que decir ante tanta belleza. ¿Estaba Lauren y una hermosa casa en medio de la nada con vista a la playa y una enorme piscina a lo lejos? ¿Qué era todo eso?
—¿Crees que puedes caminar o te llevó en la silla de ruedas? —susurró Lauren girándose hacía Camila que estaba analizando cada centímetro de la casa con la boca abierta.
—¿Qué es este lugar? —preguntó Camila casi en shock.
—Una casa—dijo Lauren sonriendo y Camila se giró para verla. No tuvo tiempo de responder al ver como Lauren rápidamente bajaba del coche y se giraba para abrir su puerta. Sus ojos se encontraron de nuevo.
—Lauren no entiendo...—Lauren suspiró suavemente y vio a Camila con amor.
—¿Te ayudo a bajar o traigo la silla? —preguntó Lauren de nuevo.
—Creo que puedo andar si me ayudas—susurró Camila—. El doctor me dijo que podía hacer algunos ejercicios mientras el dolor fuera soportable.
—Entonces déjame ayudarte—dijo Lauren tomándola levemente de la cintura y ayudándola a bajar del coche. Sus manos eran suaves contra las hermosas caderas de Camila mientras utilizaba su fuerza para sostenerla sin que se hiciera ningún daño—. ¿Todo bien? —preguntó Lauren abrazándola contra su cuerpo mientras la ayudaba a sostenerse.
—Perfecto—dijo Camila respirando su esencia y cerrando sus ojos—. Dios, tu olor es delicioso.
Lauren rio mientras empezaba a caminar a la casa lentamente junto a Camila que veía todo sorprendida.
—Cuando era una niña tuve una casa hermosa cerca de la playa—susurró Lauren tiernamente—. Me encantaba ver los amaneceres y los atardeceres desde el balcón de mi habitación. Pensaba que quizás ese sería el maravilloso día en que todos mis sueños se cumplirían. Recuerdo que una mañana de abril; mi madre me había preparado mi desayuno favorito.
—Hot Cakes—respondió Camila rápidamente y Lauren asintió.
—Mi madre los preparaba con diferentes cosas algunas veces con chispas de chocolate, arándanos. Esa mañana eran con fresas y había formado con ellos el rostro de Mickey Mouse. Yo estaba profundamente feliz y daba saltos por toda la casa.
Camila sonrió imaginándose a la pequeña Lauren sonriendo ante su desayuno favorito. Y mientras se la imaginaba llegaron a la puerta. Lauren sacó del bolsillo de su chaqueta un pequeño remote control que se utilizaba para abrir la puerta y al hacerlo Camila sintió que su mandíbula caía al piso.
Frente a ella estaba la casa más hermosa y elegante de todas. No era ostentosa ni llena de lujos extremos. Era acogedora y hermosa.
—Lauren esto hermoso—susurró Camila sintiendo como Lauren la abrazaba por la espalda y besaba su mejilla.
—No existe en este mundo nada más hermoso que tu—Lauren besó el lóbulo de la oreja de Camila haciéndola gemir roncamente—. Quiero que veas algo.
Lauren tomó de la mano a Camila mientras caminaban por la casa hasta llegar a unos enormes ventanales que daban paso a la vista de la playa y un jardín hermoso y cubierto por los colores del atardecer. Camila pensó que ese lugar sería hermoso para sentarse con una copa de vino y un libro para buscar inspiración en las letras de otros escritores.
Sintió los besos de Lauren sobre su mejilla y cerró los ojos.
—Esa mañana cuando apenas tenía seis años recuerdo que mi madre me dio mi plato con mis hot cakes y me dijo que esa mañana desayunaríamos en la terraza. Me encantaba comer allí sintiendo la brisa sobre mi piel y como alborotaba mi cabello mientras comía mi comida favorita. Supongo que a esa edad no tienes muchas aspiraciones pero recuerdo que esa mañana le dije a mi madre que algún día tendría una casa donde podría comer siempre hot cakes y sentir la hermosa brisa sobre mi cabello dándome esa libertad y esa paz interior.
—¿No conservas esa casa de playa? —Lauren la vio un momento con tristeza y negó con la cabeza.
—Cuando mi madre murió estaba tan destruida que vendí todo lo que me recordaba a ella aquí en Miami—susurró Lauren—. Incluida la casa de playa.
—¿No tienes alguna casa en Miami? —Lauren sonrió y asintió.
—Si tengo una casa en Miami—susurró Lauren suavemente—. Pero no es solo mía la comparto con otra persona muy especial para mí.
Los ojos marrones de Camila se abrieron sorprendidos y su corazón se apretó un poco al imaginarse quien sería la otra persona. Ryan.
—Me imagino que es una persona especial—susurró Camila viendo hacía el horizonte donde el sol empezaba a ocultarse. Que clima tan diferente al de Canadá. Camila sintió una pequeña punzada de dolor y como si Lauren leyera su mente abrió la puerta de vidrio frente a ellas.
Lauren la ayudó a sentarse y tiernamente colocó los cojines de diferentes tonos de verde sobre los sofás de color blanco que adornaban el lugar frente a una enorme piscina.
—¿Estas cómoda mi amor? —Camila asintió y Lauren sonrió sentándose a su lado y respirando profundamente el olor a mar, arena y amor.
—Y si tienes una casa en Miami como es que terminamos aquí—susurró Camila viéndola a los ojos—. ¿Ryan se molestaría si la usaras o él está allí?
La sonrisa de Lauren vaciló en su rostro al entender la pregunta de Camila. ¿Ryan?
—¿Ryan? —preguntó Lauren sin entender—. ¿Qué tiene que ver él en todo esto?
—Tú me dijiste que tenías una casa en Miami con otra persona—susurró Camila y la vio a los ojos un momento—. Supongo que es Ryan.
—Ryan tiene una casa en Miami a kilómetros de aquí que compró para sus padres y es donde está ahora mismo. Envié a Buster desde el aeropuerto a esa dirección.
Camila se sorprendió y vio como Lauren se giraba hacia ella tomando sus manos tiernamente.
—¿Recuerdas que te dije sobre una sorpresa? —Camila asintió y Lauren se puso de pie mientras Camila la veía sin entender.
—¿Qué haces? —preguntó al ver que se inclinaba a darle un beso y se alejaba de ella.
—Quédate aquí—dijo Lauren caminando dentro de la casa—. Ahora vuelvo.
Camila vio el elegante andar de Lauren perderse dentro de esa enorme casa y suspiró. Aquel lugar definitivamente no era nada parecido a su pequeño apartamento en el centro de Miami. Era un lugar precioso que transmitía paz y tranquilidad. Lauren y ella siempre habían vivido en mundos diferentes y en ese momento se dio cuenta que tan diferentes eran sus vidas.
Lauren una gran cantante, mundialmente reconocida y admirada por un gran grupo de personas. Y ella una escritora que había tenido la suerte de que sus libros se vendieran muy bien. Eran dos artistas que expresaban su arte de maneras completamente diferentes pero que de una forma u otra se complementaban.
En ese momento Camila escuchó una leve música que se escuchaba dentro de la casa y llegaba hasta el lugar donde se encontraba. Camila reconoció al famoso grupo de country Lady Antebellum y sonrió pensando en que Lauren siempre la sorprendía.
Era una canción que jamás asociaría a Lauren pero eso le demostraba que aun existían pequeños secretos de su hermosa pianista que poco a poco iría descubriendo y atesorando en su alma. Su respiración se aceleró al ver como Lauren regresaba con dos copas de vino y una pequeña caja de regalo y Camila la vio sorprendida.
—Le pregunte al médico si con el medicamento que estabas tomando podrías tomar una copa de vino y me dijo que si, pero cuando pasara el efecto de los calmantes.
Lauren se acercó para encender las luces y acomodarlas de una forma en que no molestara y creara un ambiente un poco romántico y se acercó a Camila que esa noche brillaban como esa hermosa oscuridad que iba cubriéndolas lentamente. Sonrió al acercarse a Camila con su andar pausado y le entregó una copa de vino mientras se sentaba a su lado.
—Quiero hacer un brindis—susurró Lauren viéndola a los ojos—. Por finalmente haber sido honesta conmigo misma y tener el valor de enfrentar algo que me dio miedo durante muchos años. Algo que logre enfrentar gracias a tu apoyo y a que me demostraste que el amor puede llegar de la manera más inesperada y cambiar tu vida para siempre. Me cambiaste la vida de una manera sorprendente Camila. Y esta noche que es nuestra primera noche en nuestra nueva vida quiero que sepas lo mucho que te amo y lo mucho que significas para mí. Jamás pensé que llegaría a mi vida una mujer que se convirtiera en mi religión.
Lauren suspiró acercándose a Camila que la veía simplemente con unos ojos brillantes de amor y una pequeña sonrisa en esos labios que Lauren amaba besar. Ambas chocaron sus copas y viéndose a los ojos vaciaron sus copas dejándolas a un lado.
—Quizás ninguna de las dos encuentre explicación a la forma en que nos enamoramos ni la forma tan rápida en la que en menos de dos meses mi vida cambió tanto sin que lo notara. Muchas veces no podemos comprender o entender de lo que trata el amor—susurró Lauren—. Pero creo que el amor no necesita ser entendido sino demostrarlo día con día. Demostrarlo diciéndote que al despertar eres la mujer más hermosa del mundo. Demostrarlo diciéndote que toda mi vida busque la felicidad sin saber que en algún momento llegaría a mi vida de esta forma y me demostraría que cuando el amor es realmente verdadero y fuerte puede contra todo. Que puedo ser lo que quiera por ti. Ser lo que tú necesitas.
—Yo lo único que quiero es un "para siempre" contigo—respondió Camila dulcemente y Lauren se inclinó tomando sus labios tiernamente.
—Vamos a tener ese para siempre, mi amor—susurró contra sus labios—. No existirá un poder humano que me separe de lo más real y hermoso que he tenido en mi vida—se vieron a los ojos un momento—. Es por eso que quiero dar el primer paso para la construcción de nuestra vida juntas—Lauren la vio a los ojos con amor—. Yo sé que toda tu vida se encuentra en Miami y mi vida se encuentra arriba de un escenario alrededor del mundo. Pero todo artista necesita un lugar en el que simplemente pueda disfrutar de un poco de normalidad dentro de esta vida tan demandante. Mi normalidad y tranquilidad la encuentro en tus brazos. Y si tus brazos están en Miami, es donde yo quiero estar.
Los ojos de Camila empezaron a llenarse de lágrimas al entender poco a poco lo que Lauren quería decirle.
—Hay algo que quiero darte—dijo Lauren con suavidad tomando la caja alargada que tenía envuelta en un delicado papel color rosa pálido, como tanto le gustaba a Camila.
—¿Qué es? —preguntó Camila tomando la cajita entre sus manos.
—Se supone que las sorpresas no deben decirse—Lauren le sonrió amorosamente y suspiró un momento viéndola—. Ábrela.
Camila le sonrió y sin decir nada más empezó a tratar de abrir la caja con su único brazo ya que el otro continuaba inmovilizado. Lauren rio al ver su desesperación y le ayudó con cariño sosteniendo la caja mientras ella la abría. Camila logró abrir la caja finalmente y dentro había un llavero con un remote control como el que Lauren había usado cuando llegaron a la casa.
—Sorpresa—dijo Lauren y los ojos marrones de Camila se encontraron con los de ella llenos de dudas.
—No entiendo...—susurró Camila y Lauren suspiró.
—La casa de Miami es esta—dijo Lauren suavemente y los ojos de Camila se abrieron como platos mientras la veía.
—¿Esta es tu casa? —preguntó Camila y vio a Lauren asentir.
—Es nuestra casa—Lauren suspiró y la vio a los ojos—. El cincuenta por ciento de esta casa es mío y la otra parte es tuya.
Camila sintió en ese momento que la cajita caía de su mano mientras sus ojos se agradaban y su boca se abría ante la sorpresa que Lauren le estaba revelando.
—Antes de que digas nada quiero que sepas que no te estoy presionando, es solo que quiero que cuando estemos listas tengamos una casa donde poder compartir nuestro amor. Un lugar al que llamar hogar y empezar una vida juntas.
—Oh, Lauren—dijo Camila llevándose su mano a la boca mientras trataba de contener los sollozos—. ¿Compraste una casa?
—Una casa para las dos—respondió Lauren asintiendo—. Si pudieras subir las escaleras te mostraría la segunda planta. Hay una biblioteca enorme que podría ser tu oficina y yo tengo un pequeño lugar que voy a remodelar para que sea un estudio. Y hay seis habitaciones—la voz de Lauren se volvió más ronca y suave mientras pegaba su frente a la de Camila—. Y la principal es la más hermosa de todas—Lauren levantó la vista y Camila siguió su mirada encontrándose con una terraza enorme sobre ellas—. Tiene una vista impresionante al mar y un jacuzzi donde me imagino largas horas haciéndote mía.
Camila sintió un nudo en la garganta tratando de tragar mientras veía los ojos de Lauren apasionados y llenos de anhelo ante sus palabras.
—¿Es nuestra casa? —susurró Camila sintiendo como Lauren lentamente la recostaba en el enorme sofá tratando por todos los medios de no lastimarla.
—Toda nuestra—la voz de Lauren fue suave mientras se acomodaba sobre Camila poniendo sus piernas a cada lado sintió la mano de Camila tomarla de la cintura mientras Lauren se movía lo suficiente para sentarse sobre los muslos de Camila.
—Bésame...—le dijo Camila lentamente y Lauren le dio un guiño juguetón pero negó con la cabeza.
—Antes quiero hablar algunas cosas contigo—susurró Lauren viéndola a los ojos. Sus manos fueron al borde de su camisa y se la quitó quedando únicamente con una ropa interior negra haciendo que los ojos de Camila se abrieran como platos al ver que entre sus pechos cubiertos por ese encaje estaba una nota de color rojo la cual Lauren tomó con una sonrisa.
—Dios...—dijo Camila sin aliento—. Quiero que me hagas el amor ahora mismo. No puedes solo quitarte esa camisa y verte tan perfecta sin que mis labios recorran tu piel.
—Ten paciencia—susurró Lauren lentamente y tomó la mano de Camila dándole pequeños besos en el interior de la muñeca y subiendo hasta pasar lentamente la punta de su lengua entre sus dedos. Escuchó el gemido de Camila y sonrió sintiendo como levemente movía sus caderas contra ella—. No debes moverte de esa forma mi amor. Esa noche yo voy a hacer todo el trabajo. Y voy a darte tanto placer que vas a volverte loca.
—Estoy loca por ti—dijo Camila perdiéndose en ella—. Te amo.
—Yo también te amo—Lauren la vio con amor—. ¿Eres mi novia verdad?
—Soy lo que tú quieras—respondió Camila apasionadamente pero Lauren negó tomando la nota roja y poniéndola contra la palma de Camila.
—Jamás te lo pedí oficialmente—susurró Lauren tiernamente—.Y ahora aquí, frente a nuestra nueva casa en este lugar donde iniciaremos una nueva vida juntas quiero que leas esto.
Lauren le ayudó a abrir la nota y dentro Camila encontró algo que hizo que sus ojos se llenaron de lágrimas
Why can't I hold you in the street?
Why can't I kiss you on the dance floor?
I wish that it could be like that
Why can't it be like that? 'Cause I'm yours
Why can't I say that I'm in love?
I wanna shout it from the rooftops
I wish that it could be like that
Why can't it be like that? 'Cause I'm yours
—La semana en que nos conocimos tu escribiste esta parte de la canción que ahora será parte de tu nuevo libro—Lauren la vio con ternura—. En ese momento yo pensé que íbamos a vivir un amor así. Un amor escondido y llenó de dolor para las dos. Que iba a ser algo temporal y que al llegar el final de las vacaciones me iba a despedir de ti. ¿Qué estúpida verdad? —los ojos de Lauren brillaron de amor mientras permanecía sobre ella viendo sus hermosos ojos marrones llenarse de amor con cada palabra—. Pensar que lo nuestro podía ser pasajero cuando cada vez que te tenía entre mis brazos, que te besaba y que te amaba con cada parte de mi cuerpo, te entregaba una parte de mi alma.
—Ahora ya no debemos escondernos—susurró Camila—. Yo necesito que mi divorcio esté listo para poder entregarte todo de mí sin restricciones. Ser tuya en todos los sentidos. Yo quiero esto con desesperación y la casa que has comprado para iniciar nuestra vida juntas es hermosa. Y jamás quiero irme de aquí si eso significa que cada vez que vuelva me vas a estar esperando. Yo también me enferme de amor, me enamore de esa hermosa mujer que fue mi primer abrazo durante una crisis. Que me enseño a creer en mi misma y que soy fuerte, soy valiente. Viste dentro de mí y descubriste mi verdadera esencia. Me enamore de ti, Lauren. Y lo que comenzó como un error se convirtió en todo lo real que he tenido nunca.
—¿Recuerdas en la cabaña cuando te cante? —se vieron a los ojos—. Nos preguntamos si nosotras tendríamos la oportunidad de gritar nuestro amor y vivirlo plenamente como Rachel y Pierre. Yo te prometí estar siempre contigo y quiero eso Camila. Quiero darte todo lo que te mereces por ser la princesa que me robó el corazón—Lauren respiró hondo—. Camila Cabello, dentro de unos días tendré mi divorcio y seré libre para ti para entregarte todo lo que aún no posees de mí. Y es por eso que quiero preguntarte...
Camila la observó intensamente mientras la veía con ternura. Lauren era tan hermosa que dolía y era toda suya.
—¿Puedo tomarte la mano en la calle? —dijo Lauren con dulzura—. ¿Puedo besarte en una pista de baile? ¿Puedo gritar desde la terraza de nuestra habitación cuanto te amo? ¿Puedo ser tuya? —los ojos de Lauren se llenaron de lágrimas de emoción—. ¿Puedo ser tu novia?
Camila cerró los ojos y simplemente tomó el cuello de Lauren pegándola contra ella y besándola profundamente mientras Lauren se dejaba amar por ella.
—Si...—susurró contra sus labios besándola con una hermosa sonrisa—. ¿Yo puedo ser tu novia?
—Si...—Lauren le sonrió divinamente y volvió a besarla mientras sentía la mano de Camila acariciar su espalda de arriba abajo. Era el inicio de una nueva vida juntas. Habían tantos planes y tantas promesas que ambas debían de cumplir.
Esa noche mientras se hacían el amor en su nueva casa Lauren se prometió a si misma cuidar a Camila para siempre. Amarla y protegerla de todo. Y eso era algo que tendría que cumplir más pronto de lo que imaginaba.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 69: "Ojos Marrones"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:56 pm

"What day is it? And in what month? This clock never seemed so alive. I can't keep up and I can't back down I've been losing so much time"
"You and Me" Lifehouse

Lauren sentía que alguien la seguía pero no le dio importancia mientras se conducía a la disquera después de haber dejado a Camila en la casa de Ally para empezar a trabajar en las pruebas que tenían contra Jason y que Camila finalmente pusiera la denuncia. Lauren había tenido toda la intención de estar con ella en el proceso pero su disquera la había llamado a una reunión y era un compromiso del cual Lauren no podía huir. Dinah también estaba en una reunión con su disquera y Normani la había acompañado.
Lauren volvió a ver por el retrovisor y se dio cuenta que el mismo coche que tenía algunos minutos siguiéndola seguía atrás de ella y empezó a pensar que podría ser un paparazzi buscando noticia. Aún no había tenido problemas con la prensa porque todo lo habían hecho muy privado con Camila. Lauren no pudo evitar sonreír recordando la noche anterior.
Le había hecho el amor profundamente a Camila sin lastimarla, simplemente haciéndola disfrutar de todo el amor que tenía para ella. Luego ambas habían entrado a la casa completamente desnudas mientras sonreían. Lauren había ido por las maletas al coche y después se habían dado una ducha en la habitación de invitados que estaba en la primera planta ya que Camila aun no podía subir las escaleras.
Lauren sonrió al recordar cómo se había dejado convencer de ver Tangled junto a Camila mientras la escuchaba reír como una niña recostada sobre su pecho. En ese momento Lauren se dio cuenta que aquello era lo que siempre había buscado. Con Ryan había tenido mucho cariño pero jamás había tenido esa sensación de plenitud que la invadía al tener a Camila cerca de ella. Escucharla reír, escucharla cantar haciendo algo tan simple como ver una película y que eso la llenara de emoción.
Las dos se habían sonreído y se habían besado como un par de adolescentes en una función de cine, mientras veían la película. Lauren no podía describir ese momento con otra palabra que no fuera perfecto. Esa mañana Lauren se había despertado con una sonrisa en su rostro al sentir el cuerpo cálido de Camila a su lado. Había preparado el desayuno para los dos y se lo había llevado a la cama donde habían compartido ideas para la casa mientras escuchaban un poco de música. Era como vivir la vida perfecta. Y Lauren solo esperaba que siguiera así por mucho tiempo.
Vio por el retrovisor de nuevo al coche que la seguía pero dejo de preocuparse en el momento en que vio el edificio de su disquera frente a ella. Había llegado la hora de conocer que pasaría con su carrera y por el momento eso era lo único que importaba.

MIENTRAS EN OTRA PARTE DE MIAMI:
-Le prometo que nosotros no teníamos ni idea de que esto estaba sucediendo y que las firmas fueran falsificadas-dijo el representante de Universal Studios a los policías que los estaban entrevistando junto a Camila, Ally y los abogados que había contrato Lauren.
-Las firmas no coinciden con las de la señorita Cabello en ninguna forma-dijo el policía-. Es una clara falsificación de documentos y contrato. ¿Cómo no pudieron corroborarlo? Incluso la firma del supuesto poder notarial y el del pre contrato con ustedes no coinciden.
-El esposo de la señora estuvo reuniéndose con uno de nuestros agentes en Canadá y afirmaba que ella se encontraba enferma todo el tiempo-dijo él hombre viendo de reojo a Camila que permanecía sentada en la silla de ruedas aun con los golpes reflejados en su rostro-. Ahora sabemos que enfermedad era la que padecía-suspiró-. Nosotros queremos trabajar con usted señorita Cabello y tenga por seguro que si necesita nuestro apoyo cuenta con nosotros para cualquier declaración.
-Muchas gracias-susurró ella-. Para mí es un honor que tomaran en cuenta mi talento y lo quieran llevar a la gran pantalla. Lamento mucho que las cosas no salieran de la forma en que debían ser pero me encantaría ser parte de su grupo de trabajo.
-Y lo será-dijo el hombre viendo al policía fijamente-. Supongo que van a proceder en contra de ese hombre.
-Ahora mismo estoy enviando a un grupo de agentes para traerlo a declarar-vio a Camila fijamente-. Es un proceso largo señorita Cabello y debe tener mucha paciencia. Pero le prometemos que haremos lo que estén en nuestras manos para que pague por lo que le ha hecho-susurró el policía y Camila se dio cuenta que le creía después de ver todas las pruebas que Ally junto a Danielle habían recolectado
-Eso espero-susurró Camila-. Es un hombre muy peligroso y está loco. Puede hacer daño en cualquier momento usted no conoce de lo que es capaz cuando quiere algo.
-Usted no debe preocuparse-dijo él-. Deje que nosotros nos encarguemos de él y usted descanse. Aún queda un proceso muy largo y necesita toda su fuerza para enfrentar esto.
-No puedo descansar sabiendo que él anda suelto-susurró Camila-. ¿Ve lo que es capaz de hacer? -dijo señalándose-. No quiero que me dañe a mí o a mi novia.
El policía la vio fijamente y respiró hondo mientras escribía algo en sus notas.
-La señorita Cabello tiene razón-intervino el abogado-. Deben poner una orden de restricción para mi representada y para la señorita Jauregui por la gravedad del asunto. Hay pruebas suficientes para que quede bajo custodia mientras se procesa el juicio.
-Aún falta seguir el protocolo abogado. Debemos interrogar al testigo antes de dar continuidad al caso-vio al hombre-. Mis hombres se están encargando de todo, no se preocupe. Vamos a traerlo y si resulta ser tan culpable como aparenta ser entonces vamos a dejar caer todo el peso de la ley sobre él. Con la cantidad de cargos que tienes es muy probable que tenga hasta cincuenta años de cárcel.
"Cincuenta años de cárcel"
Camila suspiró pensando en cómo tomaría Jason esa noticia. Pero ya era hora que pagara por lo que había hecho. Era hora que finalmente la justicia cayera sobre él y le diera su merecido por haber sido un hombre tan cruel y que había desaprovechado tanto la vida. Camila estaba segura que en algún momento de su vida lo había querido. Tanto que había terminado casándose con él. Pero así de rápido como había iniciado había terminado. Ahora había conocido el amor al lado de Lauren y no quería volver atrás. Si eso era lo que iba a tener que pagar por el daño que había cometido iba a ser un justo castigo y esperaba de todo corazón que esta vez la suerte no estuviera de su lado.
El proceso había sido más rápido de lo que creía debido a la influencia de los abogados que Lauren había contratado. Eran los mejores en su área y habían hecho las cosas tan rápido que Camila no había tenido tiempo de procesas lo que sucedía. Jason había querido jugar con fuego y había perdido, y ya era hora que pagara.
Jason maldijo mientras veía a Lauren Jauregui entrar a la disquera y se daba cuenta que allí sería difícil entrar para seguirla. Sus ojos la vieron con odio al darse cuenta de lo lejos que había llegado esa mujer. Jason sabía que no tenía mucho tiempo desde el momento en que se dio cuenta que posiblemente Camila supiera lo de los contratos, las tarjetas y lo que había hecho. Había cometido el error de ser tan estúpido de golpearla para que tuviera pruebas contra él y no pudiera chantajearla. Jason jamás pensó que Camila fuera capaz de confesarle todo a Lauren y así acabar con sus planes desde el principio.
Así como tampoco esperaba que las tres lesbianas hablaran de su vida personal acabando así con la oportunidad de ganar más dinero. Tenía suficiente dinero para vivir, por el momento, mientras las cosas se arreglaban. Pero primero había decidido vengarse. Si él iba a tener que ser un hombre fugitivo el cual estuvieran buscando no iba a irse sin darle su merecido a Lauren Jauregui. Y finalmente había decidido lo que haría.
Era una lástima perder a una mujer tan hermosa y una gran artista. Pero si ella era la fuerza que impulsaba a Camila a hacer todo lo que estaba haciendo iba a destruirla. En algún momento Camila al verse sola desistiría de hacerle daño y tendría la oportunidad de demostrarle a su padre lo que valía. Sería grande y eso haría que su padre jamás volviera a despreciarlo ni a golpearlo como había hecho siempre.
Jason sonrió viendo el arma que tenía a su lado y estacionándose. Iba a tener que esperar. Nadie lo amenazaba y vivía para contarlo.

DENTRO DE LA DISQUERA:
Lauren respiró hondo sintiéndose nerviosa mientras esperaba a los ejecutivos de la disquera a que aparecieran en el salón que le había asignado. Lauren sintió un pequeño temblor en su cuerpo al darse cuenta que ese día se iba a definir su futuro. La disquera de Dinah no había hecho mayor cosa y su amiga no había perdido su contrato porque era valiosa para ellos. Pero ella que tenía más tiempo de carrera, posiblemente estuviera perdiendo un poco de público por su edad y su estilo de música, podría ser diferente.
Lauren sabía que su público no era tan "joven" como antes. Ella era una mujer de veintiséis años que aún tenía mucho que dar. Y tenía miedo de que las cosas no salieran como las imaginaba y terminara perdiendo todo lo que tanto trabajo le había costado construir. En ese momento la fama, sus fans no iban a poder hacer nada contra una disquera que decidiera cancelar su contrato. Podría llevarlos a la corte, podría hacerlos pedazos pero perdería su carrera en el proceso. No quería dejar de cantar, ni el escenario ni su público. Vivía para la música y si le quitaban eso iba a tener siempre esa parte de vacío que posiblemente ni siquiera Camila podría llenar.
-Buenos días señorita Jauregui-dijo un hombre entrando a la oficina haciendo que Lauren se girara.
-Buenos días señor-fue la respuesta de Lauren y se dio cuenta que tres personas entraban con él. Un hombre que al parecer se llamaba Daniel Tucker que era un ejecutivo de Sony y a su lado iba Evelyn Jackson, una ejecutiva de unos cuarenta y tantos que según decían era despiadada. Había llegado el momento de asumir las consecuencias de ser libre en el amor y esperaba que apostar por la sinceridad y por vivir su vida siendo honesta con su corazón no le jugara en contra y terminara perdiéndolo todo.
-Siéntese por favor -Lauren respiró hondo y se sentó cruzándose de brazos. El vestido negro que usaba le daba una apariencia fresca pero al mismo tiempo formal para no desentonar con ellas aunque en ese momento sentía que nada de eso serviría si ellos ya habían tomado una decisión-. ¿Agua o café?
-Nada-dijo educamente y respiró hondo-. Me gustaría que me dijeran sin rodeos la razón de la cita. Sé que están discutiendo mi contrato. Eso fue lo que me hizo saber Patrick.
-¿Su manager? -preguntó Evelyn viéndola fijamente con sus gafas sobre el puente de la nariz.
-Ex manager-dijo Lauren fríamente y vio a la mujer a los ojos-. No me gusta trabajar con las personas que dudan de mi talento y no apoyan a los artistas.
-¿Así que ahora quien la representa? -preguntó Daniel irónicamente.
-Me represento yo, señor Tucker-respondió Lauren suavemente-. Ahora si fueran tan amables quisiera escuchar lo que han decidido. ¿Es para ustedes tan horrible mi preferencia sexual? -los vio fijamente-. ¿El piano y mi talento no les basta para que sea parte de su sello? ¿Me juzgan por la persona de la que me enamorado y no por mi talento?
-Ha sido un escándalo muy fuerte el que ha provocado usted señorita Jauregui-dijo Evelyn-. Muchas veces usamos los escándalos pequeños como una propuesta de marketing. Pero usted ha sobrepasado todo con su escándalo de los videos y su actual divorcio.
-No soy la única en esta industria que es bisexual-dijo Lauren fríamente-. Y estoy segura no seré la última. Y mucho menos la única que atraviesa un proceso de divorcio en mutuo acuerdo-dijo resaltando la palabra-. Que ustedes me limiten y suspendan mi carrera por eso es discriminación.
-Nadie la está discriminando señorita Jauregui-intervino el hombre que hasta el momento solo había escuchado y lideraba la mesa. Lauren trató de recordar su nombre era Peter...no recordaba su apellido-. Jamás haríamos algo como eso. Solo estamos preocupados por el impacto que esto pueda tener en su carrera.
-Un impacto negativo no es-intervino Daniel al ver a Lauren a la defensiva y suspiró-. En realidad creemos que usted sería un buen ejemplo para los jóvenes que se sienten diferentes y que no tienen el valor de confesar sus preferencias sexuales por miedo a ser juzgados. Que un artista sea lo suficientemente valiente para hablar siempre inspira a muchas personas.
Lauren lo vio casi con horror por la sorpresa al escuchar esas palabras y sus ojos se dirigieron al hombre que encabezaba la mesa y cuando vio que le sonrió, Lauren sintió que volvía a respirar.
-Yo también soy gay señorita Jauregui-dijo el hombre y Lauren si no hubiera estado sentada se hubiera caído de la silla. Creo que su manager exageró un poco al saber de nuestro llamado pero no creo que debería juzgarnos tan rápido sin conocernos.
Lauren se quedó con la boca abierta mientras todos en la mesa la veían fijamente y en ese momento sintió que las lágrimas llenaban sus ojos.
-¿No voy a perder mi contrato? -preguntó con un hilo de voz y las tres personas negaron-. Oh, Dios-y en ese momento Lauren sintió que las lágrimas rodaban por sus mejillas.
-Queremos darle el apoyo que necesita y todo sigue de acuerdo a lo programado. Lo que sí creo que es que necesita a alguien que la represente y necesitamos lanzar ese álbum lo antes posible. Hay una gira que planear con Dinah Jane Hansen. Antes de venir me comunique con su sello y será una buena unión.
Lauren puso el rostro entre sus manos y empezó a llorar sintiendo como un enorme peso dejaba sus hombros. No iba a perder su contrato, no iba a perder su música.
-Lo tengo todo planeado-susurró Lauren sonriendo entre sus lágrimas-Mi single será para el libro Amanecer en Vancouver.
-¿Un single para un libro? -Lauren asintió y una sonrisa iluminó su rostro.
-El libro de la escritora Camila Cabello-susurró Lauren y sonrió viéndolos-. La próxima escritora en llegar a la gran pantalla.
Lauren empezó a dar sus ideas y los detalles de lo que había pensado para su álbum y para su tour. Emocionándose con cada palabra que decía como si fuera la primera vez, como si fuera el primer álbum. Las cosas no estaban saliendo mal y eso le daba una nueva esperanza.
El mundo realmente estaba cambiado poco a poco. Lauren sabía que un buen grupo de personas habían cambiado su forma de apreciar a las personas que eran diferentes. Una persona debe ser autentica y creer en sí mismos. La confianza nace del interior de cada persona. Si alguien no tiene suficiente confianza en lo que es como persona jamás lograra triunfar. Lauren sabía que faltaba mucho para poder cambiar al mundo y cambiar la mente de las personas que seguían viviendo en el pasado; pero se empezaban por pequeños pasos.
Cada persona debe tener la confianza y creer en que puede lograr lo que se proponga. Muchas veces las diferencias son las que hacen a una persona única. Una persona merece tener éxito por su talento. La raza, el sexo, las preferencias sexuales o la religión no importan cuando el verdadero talento está en cada uno. No solo el talento de cantar. Podría ser el talento de escribir, bailar, construir, curar, enseñar, administrar. Una persona siempre podría brillar en lo que se propusiera. No todas las personas nacen famosas, no todas las personas tienen las mismas oportunidades.
Pero todas las personas pueden ser héroes en su propia profesión, héroes para su familia, héroes para la sociedad. Como artista seguía siendo humana al igual que los demás. Tenía sueños, aspiraciones y metas. Aún quedaba mucho de Lauren Jauregui que demostrar. Era una luchadora y seguiría siéndolo toda su vida. Y ahora tenía un motivo más por el que luchar. Su hermosa Camila, su preciosa escritora y su futura esposa.
Camila y Ally iban en el coche cuando una llamada interrumpió la conversación que iban teniendo acerca de la nueva casa que Lauren había comprado para ella y para Camila. Camila había tenido una idea rondando por su cabeza desde que Lauren le había dicho que iba a adecuar una parte de la casa par aun estudio. Camila quería darle algo especial a Lauren y habían rogado a Ally para que la ayudara a encargar un hermoso piano de cola. Camila sonrió pensando en Lauren mientras Ally respondía la llamada que según podía entender era de Danielle que se encontraba en la oficina.
Ally daba respuestas cortas y la veía de reojo lo cual, le pareció a Camila muy extraño, algo estaba pasando. Cuando Ally terminó de hablar y quedó en silencio Camila se preocupó muchísimo más.
-¿Qué pasa? -susurró Camila y Ally la vio un momento.
-Debemos ir a la oficina-dijo Ally suavemente.
-Pero pensé que me ayudarías con lo del piano para Lauren-Ally respiró hondo y vio a Camila mientras giraba el coche para dirigirse a la oficina en el centro de Miami.
-Lo haremos luego, Mila-susurró Ally-. Debemos ir a la oficina.
Camila inmediatamente supo que algo no iba bien y empezó a preocuparse muchísimo al ver cómo había cambiado el semblante de Ally.
-¿Qué pasa Ally? -volvió a preguntar Camila sabiendo que nada bueno vendría de aquello
-Creo que es mejor que lo veas cuando estemos allí-susurró Ally y vio a Camila un momento.
-¿Tiene que ver con Lauren? -Ally susurró viendo como Camila tocaba su pecho sintiendo una sensación muy extraña.
-No-respondió Ally suavemente-. Es otra cosa. Creo que sería mejor que te enteraras por ti misma.
Camila no dijo nada mientras sentía su pecho vibrar con una sensación extraña. Era como si sintiera que algo malo estaba a punto de suceder y el primer nombre que había venido a su mente había sido Lauren. Esperaba que no tuviera que ver con su reunión en la disquera. Todo debía irle bien. Se merecían finalmente ser felices después de todo. Sentirse bien consigo mismas para poder tener un futuro juntas. Iban a lograr, Camila estaba segura que tendrían una larga y hermosa vida.

MIENTRAS EN OTRA PARTE:
Lauren estaba sumamente feliz por lo que había sucedido en la disquera aunque esa enorme fila de personas sobre ella la desánimo un poco. Los periodistas y camarógrafos estaban frente a ella. Lauren trató de abrirse paso frente a la multitud que la bombardeaba con preguntas mientras su guardaespaldas trataban de evitar que la tocaran. ¿Cómo podían enterarse tan rápido de donde se encontraba?
Lauren intentó pasar mientras su guardaespaldas se enfocaba en apartar a los periodistas, y entre la multitud sus ojos se encontraron con un rostro que tenía unos lentes oscuros pero que aún podía reconocer el cual le sonrió estaba entre algunos periodistas con la mano dentro de una chaqueta. Era...¿Jason?
-¿Tú...?-fue lo que Lauren logró decir antes de que todo sucedería rápidamente.
-Adiós Lauren-dijo Jason y en el momento en que lo reconoció se escuchó un fuerte disparó.
Lauren gimió de dolor mientras el grupo de periodistas empezaban a apartarse al escuchar el disparo y ver que un hombre empezaba a correr. Lauren cayó al piso sintiendo un fuerte dolor en su costado mientras veía a algunos guardias de seguridad correr frente a ella persiguiendo a alguien mientras se escuchaban intercambios de disparos. Su mente se volvió borrosa al sentir un fuerte dolor y escuchó los gritos de horror a lo lejos. Sus ojos lentamente se fueron cerrando con su último pensamiento. Unos ojos marrones, los ojos de Camila.

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 70: "Amanecer en Vancouver"

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 12:59 pm

Jason corrió tratando de perder a las personas de seguridad que lo seguían por la ajetreada calle de Miami. Su arma hace mucho se había quedado sin balas así que había empezado a correr rápidamente. Sintió un dolor en el brazo donde uno de los disparos de los guardias de seguridad había caído pero siguió corriendo. Hubo un momento en que creyó perderlos y se apoyó en la pared de un edificio respirando agitadamente mientras intentaba llegar a su coche.
Una sonrisa iluminó su rostro al saber que ese disparo no podría haber fallado. Tenía que haber sido para marcar el fin de Lauren Jauregui. No iba a quedarse viviendo con su mujer y con dinero sin que él tuviera nada. Sin Lauren, estaba seguro que Camila dejaría todo como estaba y ya no le importaría atraparlo. Toda su vida su padre había sido una figura que representaba los golpes y el maltrato. Pero sabía que su padre le había enseñado una lección de vida muy importante y era: No dejarse de nadie.
No iba a dejar que nadie lo menospreciara ni quisiera ser más listo que él. Lauren lo había amenazado en público, había hecho que dejara de ganar dinero y lo había denunciado. Ahora estaba muerta. Jason volvió a sonreír imaginándose el rostro de Ryan y de Camila al saber la noticia. Había acabado con los dos con una sola bala. Ahora finalmente su venganza se había cumplido. Ryan iba a estar destrozado porque a pesar de que la idiota de Lauren le había sido infiel, se había follado a otra mujer y lo había dejado; él seguía defendiéndola. Y por otro lado estaba Camila, la inútil que seguiría casada con él. No había servido de nada sacrificar casi tres años de su vida al lado de ella y le había pagado humillándolo y dejando que una prepotente hija de puta lo menospreciara.
Camila había sido la mujer siempre se había ocultado. Jamás había confesado que era una lesbiana de mierda que se había ido con la primera vieja que se la había follado. Lastimosamente, su querida Lauren ya no existía, y Camila tendría que vivir con eso.
Jason trató de observar si alguien venía siguiéndolo y al no ver a nadie empezó a correr hacía su coche. Las cosas no habían salido como lo había planeado. No esperaba dispararla a Lauren frente a todo el mundo pero había sido una buena oportunidad para que pudiera escapar entre el gran grupo de periodistas. Y lo había logrado.
Jason sonrió mientras empezaba a abrir su coche y en ese momento vio al grupo de policías que venían hacía él. Sus ojos se abrieron por la sorpresa mientras trataba de subirse a su coche rápidamente. No esperaba algo así. Pensaba que los había perdido. Jason escuchó el primer disparó y encendió su coche rápidamente. Debía de salir de ese lugar. No podían atraparlo. No iba a pasar el resto de sus días en la cárcel.
Escuchó el rechinar de las llantas contra el pavimento mientras huía rápidamente. Sus ojos vieron por el retrovisor a los policías correr tras de él. Vio a los guardias de seguridad, vio a los guardaespaldas de Lauren y a algunos policías correr entre la gente mientras él sonreía sabiendo que jamás podrían alcanzarlo corriendo. Empezó a reír fuertemente al verlos.
¡LO HABÍA LOGRADO!
Jason rio fuertemente ajeno a todo lo que pasaba a su alrededor y completamente distraido y en ese momento lo escuchó. La bocina, el rechinar de las llantas al frenar y el fuerte impacto. Perdió el control del coche el cual empezó a rodar por la carretera golpeando otros coches a su paso. Jason cerró los ojos ante los giros interminables. Las imagines empezaron a pasar por sus ojos al saber que ese podría ser el fin.

FLASHBACK:
DIECISEIS AÑOS ATRÁS.
—Eres un bueno para nada—le gritó su padre totalmente borracho mientras lo golpeaba salvajemente—. No sirves para nada. Jamás serás nadie en la vida. Eres un inútil igual que tu madre. No vales nada, jamás podrás llegar a ser nadie y serás una carga para mí toda la vida.
Los golpes iban y venían mientras un niño se aferraba a un oso de peluche mientras se hacía bolita frente a la puerta de su habitación. Golpe, tras golpe, uno tras otro provocándole un dolor interminable.
—Por favor—dijo con dolor—. Ya no me pegues papá.
—¿Qué? —gritó su padre—. ¿Qué acaso no eres hombre? Los hombres jamás se dejan de nadie, no ruegan. Aprende la lección y conviértete en un verdadero hombre y no en un pedazo de mierda.
Jason levantó su rostro y sintió la bofetada en su mejilla mientras las lágrimas quemaban sus ojos. "No dejarse de nadie", "Jamás dejar que nadie lo humillara"
FIN DEL FLASHBACK.

FLASHBACK:
DOS AÑOS Y SEIS MESES ATRÁS.
Jason la vio sentada frente a un gran grupo de personas que esperaban para hablar con ella y que firmara sus libros. Su cabello negro brillaba mientras una sonrisa que la hacía ver bonita llenaba su rostro. Jason sabía que era Camila Cabello. La escritora de Bestsellers más conocida hasta el momento. Era una mujer muy hermosa y sabía que podía servir. Tenía fama, tenía un nombre y estaba teniendo mucho éxito. Sus ojos escanearon un momento su figura cuando se levantó para darle un abrazo a una joven de unos dieciocho años. Su cuerpo era hermoso. La sonrisa llenó el rostro de Jason en ese momento mientras tomaba un libro y se dirigía al mostrador para comprarlo y así poder tener unos segundos con la escritora. Iba a invitarla a salir y sabia sin ninguna duda que le diría que sí. Ally, una conocida que trabajaba con ella le había invitado para que hiciera un pequeño reportaje en el periódico sobre la escritora. Ally lo conocía perfectamente porque había estado con Ryan y con él en el instituto. Si no lograba que saliera con él en esa oportunidad le diría que se la presentara.
Su mirada se dirigió a Camila de nuevo a la que su falda negra y su blusa a rayas le daban un aspecto sofisticado mientras sonreía a los demás. Seguramente sería una tonta sentimental. Y eso jugaría a su beneficio. Sería encantador, haría que se enamorara de él y finalmente iba a tener el trabajo que se merecía y no un mediocre trabajo en el periódico colgándose de su fama. Por algo debía empezar y estaba seguro que con ese cuerpo ella no sería un sacrificio, por lo menos no del todo. Además siempre podía seguir con sus amigas estando con ella. Comprobaría si le sería útil o quizás pudiera pasar un buen rato con ella. Sería interesante ver cómo era en la cama.
FIN DEL FLASHBACK.

FLASHBACK:
DOS AÑOS ATRÁS
Camila apretó sus manos sintiéndolas húmedas mientras permanecía viendo hacia la ventana en el hotel el cual Jason había elegido para su luna de miel. Estaba muy nerviosa. Jamás había estado con nadie antes y estaba a punto de vivir su primera vez. Escuchó como Jason se movía por la habitación y sus ojos marrones escanearon al hombre que se quitaba el traje tirándolo al piso. Camila se sentó en la orilla de la cama mientras sus ojos se desviaban de la figura de Jason que se quitaba la camisa y sintió que se sonrojaba. Estaba tan nerviosa de fallar o de hacer algo mal. Pero sabía que Jason estaría con ella ahora que era su esposo y la guiaría.
Debía de hacerlo feliz para que su vida no terminara tan miserable como la de su madre. Solo esperaba vivir finalmente algo diferente y haber tomado la decisión correcta.
—¿Aun no te quitas el vestido? —dijo Jason de repente haciendo que Camila volviera a la tierra.
—¿El vestido? —dijo Camila girándose y vio a Jason completamente desnudo frente a ella.
—¿Piensas que vamos a tener sexo con tu vestido puesto? —dijo Jason levantando una ceja interrogante y Camila lo vio sin saber que hacer—. Desnúdate y recuéstate en la cama.
—Pero...—Camila dejó de hablar al ver que él se cruzaba de brazos esperando.
—¿Pero qué...?—preguntó Jason.
—Es que yo pensé que...—Jason empezó a reír.
—¿Flores y velas, escritora? —Jason sonrió viéndola a los ojos—. No me digas que crees en esas tonterías. Con rosas o velas, es el mismo proceso. Tú te recuestas y yo te follo.
Camila cerró los ojos escuchando sus palabras y quitándose de su cabeza las escenas de la primera vez que había escrito en sus libros. Esas veces con las que ella tanto había soñado. Sus ojos se cruzaron un momento con los de ojos color zafiro de Jason que seguía esperando. Camila tomó su vestido de bodas y empezó a quitárselo quedando en la ropa interior blanca que Ally le había ayudado a elegir. Sus manos temblaban al encargarse de los pequeños botones de su vestido mientras su mirada estaba baja. No se atrevía a ver a Jason.
—Pensé que tus senos eran más grandes—dijo Jason al ver que Camila dejaba caer el vestido como una cascada a sus pies.
Camila sintió tanta vergüenza que se cubrió su pecho y lo vio a los ojos.
—Ahora no tienes que cubrirlos ya los vi—dijo suspirando—. Supongo que me tendré que conformar. Quítate la ropa interior y a la cama.
Camila obedeció tratando de complacerlo en todo lo que le pedía. Era su esposo y quería que su matrimonio funcionara desesperadamente. No quería ser como su madre, no quería dejar que su matrimonio se volviera contra ella. Y sabía que la mejor forma de hacerlo era jamás llevarle la contraria a Jason.
Camila quedó desnuda evitando taparse mientras trataba de analizar la reacción de Jason. Habían tenido algunos encuentros pero jamás la había visto desnuda. Camila había querido esperar hasta su noche de bodas como una ilusión de su mente romántica. Esa noche seria su primera vez y esperaba que fuera especial.
Camila se recostó en la cama y vio como Jason se acercaba, se recostaba y la giraba bruscamente para que quedara sobre él haciendo que Camila casi se golpeara su cabeza con el respaldo de la cama.
—Tienes un trasero muy lindo—Camila iba a decir algo cuando sintió la palma de Jason estrellarse sobre su trasero tan fuerte que Camila contuvo un gemido de dolor y sus ojos se abrieron como platos al verlo reír debajo de ella—. Ahora vamos a jugar.
Y esa noche, la noche de su primera vez Camila había llorado por horas cuando Jason se había dormido sintiendo su cuerpo arder ante los azotes que había recibido y sintiendo un dolor intenso entre sus piernas por lo doloroso que había sido. Había sido horrible, pero quizás con el tiempo se acostumbraría a eso.
Vio su cuerpo llenó de marcas y volvió a llorar mientras se apoyaba en la pared de la ducha. Definitivamente aquella no había sido la primera vez que había soñado desde adolescente. Sus sueños acababan de marchitarse frente a sus ojos rompiendo un poco de su ilusión. Esperaba que las próximas veces fueran diferentes. Aunque como en todo en la vida, Camila se había equivocado en eso.
FIN DEL FLASHBACK.

Jason gritó al sentir como algo penetraba su piel mientras el coche seguía dando vueltas y en ese momento supo que iba a morir. Sus ojos se cerraron en el momento en que el coche golpeo fuertemente uno de los postes de luz y jamás volvieron a abrirse.
Karma: Es aquella ley que ajusta el efecto a su causa, es decir, todo lo bueno o malo que se ha hecho en la vida traerá consecuencias buenas o malas.
Cada acción tiene una reacción. Cada acción tiene una consecuencia. Y en ese momento Jason Duval estaba recibiendo finalmente las consecuencias de sus acciones. Mientras el poste de luz, en el cual se había detenido el coche se despegaba cayendo sobre el coche y haciéndolo pedazos. Los policías se detuvieron al ver el enorme accidente que se había provocado y se acercaron al coche destrozado donde la figura inerte de Jason permanecía atrapada entre los restos del coche.
—Está muerto—dijo él policía que se había acercado al coche y todos se miraron entre sí.
En la vida existen errores que todos podemos cometer. La vida está llena de pruebas y de situaciones que pueden hacerte dudar de lo que eres. Comete errores pero rectifica tu camino. Nadie dice que no puedes equivocarte, nadie dice que está prohibido cometer errores. Lo que está prohibido y es penado por la ley de la vida es cometer un error y no aprender y corregir. El Karma esta sobre cada acción que realices. Todo lo que hagas en la vida traerá consecuencias y está en ti si esas consecuencias serán buenas o malas.
Acción y Reacción
Causa y Efecto
Acción y Consecuencia
Las cosas jamás salen como se planean. Muchas veces existen cosas que cambian tus ideas y tus planes. En ese momento la vida estaba haciendo que alguien que solo había causado daño en su vida pagara las consecuencias de sus actos. La vida muchas veces tarda en castigar o el karma tarda en dar su reacción. Pero jamás dudes que ese día llegara y nadie querrá tener una consecuencia negativa. Vive tu vida al máximo pero correctamente y el cuándo el karma toque a tu puerta solo te dará cosas buenas o eso es lo que se espera.

EN UNA AMBULANCIA:
—Su pulso es muy inestable—dijo uno de los paramédicos mientras trataban de estabilizar a la mujer que iba en la camilla luchando por su vida—. La estamos perdiendo.
—Solo faltan cinco minutos para llegar al hospital—respondió el otro paramédico que trataba de contener el sangrado.
—Camila...—escucharon los dos salir de los labios de Lauren en un suave murmullo—. Mi amor...
—Vamos—dijo él hombre animándola—. Tiene que resistir—ambos paramédicos se vieron al ver el pulso decaer un poco más.
—Si no llegamos pronto al hospital la vamos a perder—dijo el paramédico con tristeza—. La vamos a perder.
—Ya resistió mucho—susurró—. Solo un poco más...un poco más.
Camila suspiró mientras llegaba al piso de su oficina y Ally la ayudaba a salir del ascensor.
—¿Te sientes mejor? —preguntó Ally.
—Solo fue como una sensación de que algo malo va a pasar—susurró Camila tocando su pecho ante lo horrible que había sentido en el coche—. Fue muy extraño.
—Quizás es por lo que pasa—susurró Ally y vio a Camila un momento antes de que entrara a la oficina—. ¿Segura que te sientes bien?
—Ally desde que Danielle te llamó has estado actuando muy extraña y sinceramente no estoy entendiendo nada de lo que está pasando—Camila la vio a los ojos un momento.
—Danielle me habló porque dentro de la oficina hay una persona que te está esperando y quiere hablar contigo—la vio a los ojos—. Pero sinceramente y ahora que lo pienso debí preguntarte y no traerte directamente aquí sin decirte quien te esperaba.
—¿Quién es? —susurró Camila de pronto preocupada y en ese momento Ally abrió la puerta de la oficina y luego la ayudo a entrar. Camila se detuvo bruscamente causando que Ally lastimara sus costillas pero sin importarle el dolor.
Sus ojos se encontraron con esa persona que estaba al lado de Danielle y la reconoció rápidamente.
—¿Qué haces aquí? —susurró Camila y sus ojos marrones se encontraron fijamente con los de su madre.
—Hola hija—susurró Sinu y Camila la vio con horror.
—Yo no soy su hija—dijo Camila fríamente—. Ahora si me disculpa le pido que salga de mi oficina.
—Camila—dijo Ally suavemente.
—Cállate—dijo Camila con horror viendo a su amiga fijamente y luego a la mujer que le había dado la vida—. Fuera de mi oficina.
—Hija yo lo único que quiero es hablar contigo...—dijo Sinu rápidamente—. Te lo explicaba en las cartas.
—No sé de qué habla—dijo Camila con lágrimas—. Ahora le pido que se vaya por favor.
—Las cartas que te he enviado...—Camila negó con la cabeza girándose sin querer verla y sintiendo como todo su cuerpo temblaba—. Solo quería saber cómo estabas.
—¡Eso es mentira! —gritó Camila totalmente fuera de sí mientras sus amigas la veían con preocupadas—. ¿Saber cómo estaba? Tengo seis años de no verla. Y se atreve a aparecer de un día a otro solo para saber cómo estoy. No me haga reír señora.
—Te he enviado cartas durante casi dos años—Camila volvió a negar—. Cada mes te escribía dándote detalles de donde vivía y mi número telefónico por si querías comunicarte conmigo.
—No me mienta—dijo Camila con dolor—. Jamás he recibido una carta suya. Jamás tuve noticias de usted.
Camila gimió de dolor al moverse bruscamente y Ally se acercó a ella para ayudarla pero Camila la rechazó.
—¿Qué fue lo que te pasó? —dijo Sinu preocupada—. Estuve viendo algunas cosas en la televisión.
—Claro—dijo sarcásticamente Camila mientras se sentaba en una silla haciendo una mueca de dolor—. Ahora entiendo la razón por la que está aquí—la vio a los ojos.
—Sabía que ibas a rechazarme pero necesitaba hablar contigo—Ally y Danielle se vieron a los ojos un momento sintiéndose incomodas con la situación—. Si a tus amigas no les importa me gustaría hablar contigo a solas.
—Yo no tengo nada que hablar con usted señora—dijo Camila mordaz y apartó la mirada sintiendo que estaba viviendo una pesadilla—. Usted no es nada mío y tengo cosas más importantes que hacer que verla—Camila la vio con rencor.
—Sé que me equivoque mucho hija—dijo Sinu con los ojos llenos de lágrimas—. Pero estoy aquí dándote la cara para rogarte que me perdones.
—¿Y porque ahora? —dijo Camila con lágrimas—. No tiene sentido, y estoy segura que nada de esto está pasando en realidad.
—Solo quiero que me des la oportunidad de explicarme—dijo con dolor—. Estoy divorciada hija—la voz de Sinu se quebró—. Finalmente lo deje.
—Así como me dejaste a mí—dijo Camila con dolor y giró su mirada—. Quiero que te vayas y no vuelvas a mi oficina. No quiero saber nada de ti.
—Hija...—Sinu se acercó a ella y Camila negó parándose de la silla y volviendo a sentir la punzada del dolor.
—No soy nada tuyo—dijo Camila de nuevo—. No soy absolutamente nada de una mujer que dejó que un hombre abusivo me golpeara desde que era una niña y jamás me defendió. No eres nada mío. Una madre jamás permitiría que le hicieran eso a su hija y no intervenir.
—Habían muchas cosas en mi cabeza que...—Camila la detuvo y la vio fijamente a los ojos.
—No quiero saber absolutamente nada—las lágrimas llenaron sus ojos pero evito derramarlas—. Por favor vete y no vuelvas. No quiero saber nada de ti. Ahora finalmente estoy siendo valiente y dejando a un hombre que me golpeaba porque tuve una madre que me enseño que era correcto dejarse maltratar y golpear. Creaste tanta inseguridad en mí que ahora estoy superando gracias a mi novia.
—¿Tú novia? —preguntó Sinu viéndola fijamente—. ¿La cantante?
—Se llama Lauren—susurró Camila suavemente—. Y es el amor de mi vida.
—¿Eres gay? —Camila desvió la mirada un momento.
—Eso es algo que a usted no le importa—la voz fue muy dura haciendo que Sinu diera un paso atrás viéndola con tristeza—. Ahora por favor Allyson llévame a casa.
—Camila...—Camila le dio la espalda—. Voy a seguir intentándolo hija, necesito que me escuches.
—Siga intentándolo entonces señora—Camila empezó a caminar hacia la puerta y se giró un momento para ver a Danielle que estaba viéndola con tristeza—. Si ella vuelve a entrar en mi oficina...voy a despedirte Danielle.
—¡Camila! —dijo Ally sorprendida viendo como Danielle bajaba la mirada y sollozaba.
—Y a ti también—los ojos de Camila estaban llenos de ira no quería saber nada de ellas. Absolutamente nada. Empezó a caminar hacia el elevador y al llegar a la puerta se giró viendo a Sinu un momento y sus ojos volvieron a llenarse de dolor al ver a la mujer que le había dado la vida de pie sin moverse viéndola irse.
El ascensor llegó a la planta dando un pequeño sonido y las puertas se abrieron y en ese momento Camila se detuvo sorprendida encontrándose a Dinah con su maquillaje corrido por las lágrimas junto a Normani que también iba llorando.
—Chicas—dijo Camila preocupada—. ¿Qué pasa?
—Lauren...—dijo Dinah con dolor—. Necesito que vengas con nosotras...al hospital.
—Ryan nos habló desde allí. Él aun aparece como esposo de Lauren y lo llamaron para avisarle y está saliendo en todas las noticias—Normani empezó a llorar.
—¿Lo llamaron? —dijo Camila sin entender y se acercó a ellas—. ¿Qué le pasó a Lauren?
—Jason le disparó—fue la respuesta de Normani y Camila se tambaleo mientras Ally la sostenía y Danielle llegaba a su lada rápidamente.
—¿Jason? —Dinah asintió y Camila negó—.Eso no puede ser...—dijo Camila rápidamente—. Lauren está en su disquera. Ella tenía una reunión allí mismo. Ella no puede estar en un hospital.
—Camila debes venir con nosotras—dijo tristemente Dinah—. Lauren está muy grave.
—¡No! —dijo Camila en estado de shock sintiendo que todo lo que había vivido en los últimos treinta minutos eran una pesadilla. No podía ser verdad. Lauren estaba bien. Su hermosa Lauren estaba bien.
Camila sacó su celular desesperada con las manos temblando. Su mano inmovilizada hizo que su celular cayera al piso mientras sus amigas la veían y Camila se inclinó para intentar recogerlo haciéndose daño en su desesperación.
—Camila escúchame—dijo Dinah suavemente—. Lauren te necesita y debemos ir al hospital.
—¿Cómo fue? —dijo Camila mientras sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas y vio a Dinah—. ¿Dónde está mi Lauren?
—Está muy grave—Dinah bajó la mirada—. Yo no conozco muy bien Miami y no sé cómo llegar al hospital. Ryan habló con nosotras hace unos veinte minutos cuando le avisaron. Lauren necesita una transfusión de sangre y parece ser que su tipo de sangre es muy raro están buscando un donante.
Camila empezó a llorar y Ally la abrazó dulcemente dándole su apoyo.
—¿Qué tipo de sangre es? —susurró Danielle acercándose a Dinah y acariciando su brazo dulcemente.
—Es "O" negativo—susurró Normani y en ese momento Sinu se acercó a ellas.
—Ese es mi tipo de sangre—susurró Sinu y Camila se giró para verla—. La tuya es igual a la de tu padre—Sinu vio los ojos marrones de Camila y Dinah se sorprendió a entender quién era.
—Yo...no quiero que pienses que por esto—Sinu interrumpió a Camila viéndola con tristeza y vio a Dinah un momento.
—Vamos al hospital—dijo Sinu suavemente—. Soy enfermera y estoy en condiciones de donar sangre.
—Lauren...—susurró Camila con lágrimas sintiendo que sus costillas protestaban cuando casi corrió al ascensor. Su dolor no importaba al lado del de Lauren. No podía pasarle nada. No podía.

MIENTRAS EN EL HOSPITAL:
Ryan pegó su frente al vidrio de terapia intensiva viendo a Lauren rodeada de cables luchando por su vida. Sus ojos se llenaron de lágrimas al verla tan vulnerable. Cuando había recibido la llamada alrededor de una hora atrás había corrido al hospital para saber de ella. Sus dedos acariciaron la silueta de Lauren sobre el vidrio y sintió su corazón doler al saber que en algún momento había sido suya. Que en algún momento se habían querido.
Ryan jamás se imaginó reencontrarse con ella en estas circunstancias. Hubiera preferido el dolor de una discusión y las lágrimas de dolor en sus ojos. ¿Pero esto? Ryan jamás le habría deseado ningún mal. A pesar de todo Lauren era una buena mujer. Lo había lastimado, lo había destruido pero muchas veces el amor se vuelve algo tan irracional. Es un sentimiento hermoso pero que jamás puede ser forzado. Él no podía obligar a Lauren a quererlo. Solo esperaba que la mujer que había elegido no le hiciera lo mismo que ella le había hecho a él.
Las lágrimas salieron de sus ojos mientras se giraba y se apoyaba en el vidrio empezando a sollozar. Jason había querido matar a Lauren y había muerto después de haberle disparado. La culpa golpeó a Ryan muy fuerte. La culpa de saber que había sido él quien los había invitado a ir con ellos a sus vacaciones. Que inconscientemente le había presentado a Lauren a la mujer por la cual lo dejaría. Y al hombre que la tenía en una cama luchando por su vida.
No podía ni imaginarse perder a Lauren...no podía ni quería pensar en esa posibilidad. Dejarla ir había sido una de las cosas más difíciles que había hecho en su vida; dejarla ir era como perder una parte de sí mismo. Nunca es fácil dejar ir a alguien que ha marcado tanto tu vida. Ryan se giró a ver a Lauren un momento y suspiró.
Jamás volvería a ser el mismo hombre. ¿Pero cómo puedes retener a una persona que ya no te quiere? Ryan quería odiarla, detestarla. Pero estaba allí, sufriendo por ella. Rezando que un donante apareciera lo más pronto posible y que ella pudiera estar bien. Lauren era una mujer fuerte y valiente que había salido adelante en medio de muchas crisis. Había dejado atrás una de las drogas más difíciles de dejar. Ryan cerró los ojos recordando las declaraciones que había hecho el día anterior ante toda la prensa.
El dolor de saber que a pesar de haberle entregado su corazón Lauren jamás se había sentido plena en su matrimonio lo llenaba de tristeza. Saber que se había casado por agradecimiento dolía. Cada beso que se habían dado, cada vez que la había tomado en su brazos y le había hecho el amor Lauren no había sentido lo mismo que sentía él. El saber que durante su viaje lo había rechazado por amar a otra persona y que había llorado mientras estaban juntos era sumamente más doloroso porque la había forzado a entregarse a él, no de forma violenta pero si quizás de forma psicológica al presionarla tanto.
Lo debería haber notado...la forma en que Lauren veía a Camila era tan obvia ahora que lo recordaba.

FLASHBACK:
TRES SEMANAS ATRÁS.
Ryan vio a Lauren apoyada en una de las paredes del salón observando a Camila intensamente mientras escribía. Los ojos de su esposa brillaban como jamás los había visto brillar y una sonrisa boba adornaba sus labios. Ryan se detuvo observándola por unos momentos y pensando que jamás había visto esa mirada en Lauren. La ternura brillaba en sus ojos con profundidad y Ryan suspiró pensando en la amistad tan fuerte que había unido a su esposa con Camila. Habían conectado rápidamente y ahora eran prácticamente inseparables.
Lauren hablaba inconscientemente solo de ella, y la veía componer canciones muchas veces observando a Camila escribir o leer algún libro por horas. Quizás Lauren pudiera ayudar a Camila a sacar una parte de ella más fuerte. Él no era mucho de intervenir con las amistades de su esposa. Pero sentía que de una forma Lauren se sentía responsable de cuidar de Camila. Lauren le había dicho que no la juzgara tan rápidamente sin conocer su historia completa. En esos momentos cuando ambos estaban acostados uno al lado del otro sin tocarse.
Últimamente Lauren no lo quería cerca. No hacían el amor, y él tenía que iniciar el beso si alguna vez quería sentirla cerca. Besos que Lauren cortaba a los segundos desviando las caricias de nuevo a la conversación. Se sentía rechazado y se sentía triste y dolido pero no podía obligar a Lauren. Ryan sabía que algo le pasaba y que ella no quería hablarlo con él. Esperaba que en algún momento su esposa abriera su corazón y conversaran como antes. La extrañaba, la extrañaba mucho.
FIN DEL FLASHBACK.


Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Amanecer en Vancouver

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 1:00 pm

Ryan rio entre lágrimas al recordar lo idiota que había sido. Su matrimonio no estaba fallando, lo que había fallado era que su esposa prefería acostarse con alguien más que con él. Prefería besar a alguien más que besarlo a él. Su esposa había preferido a otra mujer. Había preferido a Camila Cabello.
Como si la hubiera invocado en ese momento Camila apareció en el pasillo caminando lentamente con ayuda de Dinah y Normani acompañada de tres mujeres más que Ryan no conocía. Había llamado a Dinah para informarle lo de Lauren porque sabía que ella le informaría a Camila, y no se había equivocado.
Todas las mujeres lo vieron mientras él se separaba del vidrio donde había estado apoyado y sus ojos se encontraban con los de Camila. El odio que sintió en su corazón lo trató de controlar desviando la mirada y apretando sus manos. Esa mujer le había robado a Lauren. Esa mujer se había acostado con su esposa.
Camila iba a decir algo cuando su mirada se encontró con Lauren al otro lado de un vidrio llena de cables. Camila corrió al vidrio y apoyó sus manos en el.
—Lauren, mi amor—dijo con dolor mientras veía a Lauren y se dirigió a la puerta rápidamente.
—No puedes entrar allí—dijo Ryan fríamente y Camila se detuvo—. Deberías sentarte que te ves como si vas a desvanecerte en cualquier momento.
—Tenemos un donante—dijo Dinah rápidamente y Ryan la vio—. ¿Dónde está el Doctor para informarle?
—Yo lo conozco—dijo Ryan rápidamente viendo a la mujer que había dado un paso hacia adelante y no la reconoció pero eso era lo de menos ahora mismo—. Iré a buscarlo inmediatamente.
—Gracias...—susurró Camila y Ryan se giró para verla.
—No lo hago por ti—dijo Ryan fríamente y Camila suspiró—. La mujer que está en esa cama sigue siendo mi esposa y yo la sigo amando. Jamás permitiría que nada ni nadie le hicieran daño. A pesar de que ella me destruyó a mí—la vio a los ojos y suspiró—. Acompáñeme por favor—dijo viendo a Sinu que asintió y lo siguió rápidamente mientras Camila simplemente se quedaba de pie observando cómo se alejaban y dirigió su mirada a su amada Lauren.
—Todo va a estar bien mi amor—susurró Camila—. Todo va a estar bien, mi hermosa luna.
Las horas pasaron rápidamente mientras esperaban noticias después de que Sinu hubiera donado la sangre necesaria para salvar a Lauren. Dinah había insistido a Camila que debía descansar pero ella no quería moverse del hospital. Ryan permanecía alejado de ellas también esperando noticias. Hora tras hora la espera se volvía más difícil de llevar. La prensa había sido difícil de controlar fuera del hospital después de que explotara la noticia. Dinah había intentado calmarlos dando algunas declaraciones mientras Camila respiraba hondo pensando en lo rápido que cambiaban las cosas. Hace unas horas había estado en las oficinas de policía denunciando a Jason y ahora él estaba muerto dejándola viuda y libre.
Sus ojos se dirigieron al pasillo donde se encontraba la habitación de Lauren. El amor de su vida estaba luchando entre la vida y la muerte, y ella estaba allí sin poder hacer nada. Alguien puso un vaso de plástico frente a ella con café y un sándwich, y sus ojos se alzaron encontrándose con los de su madre.
—No tengo hambre—fue la respuesta fría de Camila haciendo que Sinu suspirara.
—Debes comer algo—dijo ella mientras los ojos de todas se dirigían a la interacción entre madre e hija.
—Lo que hiciste no te da derecho a pretender que eres una madre amorosa—Dinah vio los ojos de Sinu llenarse de lágrimas tras sus lentes y vio a Camila apartar la mirada—. Te agradezco lo que hiciste pero eso no cambia mis sentimientos hacia usted, señora—dijo despreciativamente y Sinu cerró los ojos sintiendo las palabras de Camila atravesar su corazón como un cuchillo. Sabía que se lo merecía pero dolía demasiado.
Sinu se alejó de Camila sin decir ninguna palabra más y se sentó lejos de ella mientras veía que recostaba su cabeza en el hombro Dinah. Vio su rostro aun con golpes y su brazo inmovilizado y sufrió con ella. Camila también había sido una mujer abusada y se sentía responsable. Era como un patrón muy triste pero muy cierto. Los hijos muchas veces siguen los mismos patrones de los padres de una manera mucho más intensa. Las drogas, el alcoholismo. Sinu se arrepintió de no haber buscado a su hija mucho antes. Jamás había leído ninguna de sus cartas y eso le dolía terriblemente preguntándose si las había ignorado o jamás habían llegado a sus manos.
El rechazo de su hija era terrible pero Sinu la entendía. Si ella hubiera estado en esa posición posiblemente hubiera reaccionado de la misma manera. Llena de dolor y resentimiento hacia la persona que tanto daño le había hecho en el pasado. Los padres son para los hijos un ejemplo. Un ejemplo positivo o uno negativo. La cobardía y la falta de carácter habían hecho de Sinu una mujer conformista con su vida llena de maltratos y había arrastrado a su única hija a una vida en la que había sufrido tanto que casi había perdido la vida a manos de un hombre golpeador que finalmente la vida le había cobrado todo lo que había hecho dándole la muerte. Un hombre que seguramente nadie recordaría. Un hombre que había hecho tanto daño y había despreciado tanto la vida que había hecho que nadie lo recordara, nadie llorara su muerte.
Sinu pensó en la pobre vida que había tenido ese hombre que su hija en algún momento había querido tanto para casarse con él. Un hombre que ahora estaba fuera de la vida de su hija para siempre. Sinu suspiró pensando en el largo camino que le quedaba por delante para volver a acercarse a su hija. No esperaba su perdón de inmediato, sabía que el perdón era algo que se ganaba y que no era fácil de otorgar. Lo único que pedía era tiempo para poder estar más cerca de ella sin sentirse rechazada. Y esperaba que en el futuro pudieran tener una buena relación. Y eso esperaba con todo su corazón. ¿Podría ganar su perdón?
Solo el tiempo lo diría.

AL DÍA SIGUIENTE:
Camila entró con lágrimas en los ojos a la habitación de Lauren que dormía ya en una habitación normal después de haber salido de terapia intensiva unas horas antes. Había pasado las horas más angustiosas de toda su existencia esperando noticias de su novia. Y finalmente después de algunas horas el doctor había informado que se estaba recuperando favorablemente.
El dolor de pensar el que había estado a punto de morir hizo que sollozara fuertemente haciendo que Lauren abriera sus ojos lentamente ante el sonido y poder ver los ojos de ese hermoso marrón que tanto adoraba.
Lauren estaba allí. Lauren la estaba viendo con una pequeña sonrisa en sus ojos que aún se veían cansados y llenos de dolor.
—Hola bebé—dijo Lauren con su voz más ronca de lo normal y Camila se acercó a ella con pasos vacilantes—. No llores—Camila se acercó a la cama y empezó a llorar aferrándose a Lauren que la recibió con amor—. No llores princesa.
—Pensé que te iba a perder—dijo Camila abrazándola.
—Soy una mujer muy fuerte porque tengo un motivo para luchar—vio a Camila dulcemente—. Por favor deja de llorar que puede hacerte daño. Recuerda que estas recuperándote.
—Yo no importo en estos momentos—susurró Camila.
—Para mí eres mucho más importante que cualquier cosa que yo pueda tener o que me pueda pasar—susurró Lauren viéndola a los ojos.
—Pensé que te iba a perder—Camila besó los labios de Lauren tiernamente—. No sabes la angustia que pasé imaginando que me dejabas. No vuelvas a hacer algo como esto.
—Prometo la próxima vez ponerme un chaleco antibalas—susurró Lauren volviendo a tomar los labios de Camila en un tierno beso—. ¿Fue Jason verdad?
Camila asintió y Lauren respiró hondo viéndola a los ojos pensando en que lo había reconocido y aunque las cosas estaban un poco borrosas para ella recordaba haberlo visto.
—Murió...—susurró Camila viéndola a los ojos y Lauren la vio sorprendida—. La policía lo acorraló y perdió el control del coche y terminó aplastado por uno de los postes del alumbrado eléctrico. En las noticias informaron que quedo irreconocible.
Lauren respiró hondo viéndola a Camila a los ojos y tomó su mano besándola dulcemente.
—Quisiera decir que me da tristeza pero sinceramente creo que simplemente la vida le cobró todo el daño que había hecho—Camila asintió viéndola con amor y respirando hondo.
—Él no supo apreciar la vida y aprender a vivirla—Camila bajó la mirada un momento y sintió los labios de Lauren besar su parpado con profundo amor.
—Cuando Jason me disparó mi único pensamiento fueron tus hermosos ojos y esa sonrisa tan linda que tienes—Lauren la vio con amor—. El pensar que jamás volvería a verlos.
—No digas eso mi amor—dijo Camila negando con la cabeza—. Yo me hubiera ido contigo.
—Perdona por darte más problemas ahora que estas enferma—Lauren la vio a los ojos—. Creo que no podré cuidarte tanto.
—Yo estoy mejor—susurró Camila lentamente—. Yo voy a cuidar de ti.
—Por un momento pensé que no iba a lograrlo—susurró Lauren.
—Perdiste mucha sangre y necesitaron un donante para que pudieras recuperarte.
—¿Un donante? —Camila asintió y Lauren la vio sorprendida—. Mi tipo de sangre no es fácil de encontrar.
—Alguien la tenía—dijo Camila bajando la mirada y Lauren le acarició el rostro lentamente y su bracito inmovilizado al ver sus ojitos marrones tristes.
—¿Quién? —preguntó Lauren suavemente.
—Mi madre...—Camila apartó la mirada un momento y Lauren abrió sus ojos sorprendida y vio el rostro de Camila llenó de dolor.
—¿Tu madre? —Camila asintió sintiendo que las lágrimas llenaban sus ojos de nuevo—. ¿Ella está aquí?
—Si...—susurró tristemente—. Todos están aquí—vio los ojos de Lauren—. Incluso Ryan está en la sala de espera desde ayer. Él fue el primero en saber y avisó a Dinah que fue por mí. En ese momento estaba en mi oficina hablando con mi madre que llegó de la nada para saber "cómo estaba" —dijo Camila irónica.
—¿Tú padrastro también? —Camila negó rápidamente.
—Se han divorciado—Lauren se sorprendió—. Ella dice que quiere recuperar el tiempo perdido conmigo y que quiere que la perdone. ¿Pero cómo voy a perdonarla cuando en toda mi vida jamás se comportó como una verdadera madre?
—¿Fue ella la que donó sangre para mí? —Camila asintió y le besó la frente dulcemente—. Supongo que en algún momento deberé darle las gracias.
—Supongo—dijo Camila con tristeza—. Le he pedido que se marche y no me escucha.
Lauren se quedó observando a Camila y suspiró entiendo a su novia pero al mismo tiempo triste porque Camila tenía la oportunidad de arreglar las cosas y no estaba aprovechándolo mientras ella jamás volvería a ver a su madre.
—¿No has pensado en hablar con ella? —preguntó Lauren dulcemente—. Todos cometemos errores mi amor, y si ella está aquí buscándote a pesar de tu desprecio creo que quizás es cierto que quiere recuperarte.
—No quiero hablar de eso—susurró Camila—. Yo no quiero tener nada que ver con ella Lauren. Ella jamás vio por mí y de repente quiere aparecer en mi vida y formar parte de ella. Las cosas no funcionan así.
Lauren guardó silencio asintiendo y suspiró cuando Camila se inclinó sobre ella tomando sus labios en un profundo beso. Camila bebió de su boca como una mujer sedienta y escuchó el suave gemido de Lauren contra sus labios.
—Te das cuenta que ahora en el momento en que tú te divorcies vamos a poder estar juntas—susurró Camila contra sus labios—. Soy una mujer libre mi amor.
Lauren gimió cuando la lengua de Camila penetró su boca y respondió su beso abrazándola tiernamente.
—Jamás vuelvas a asustarme de esta forma mi amor—dijo Camila contra sus labios mientras los rozaba con los suyos sintiendo la respiración acelerada de Lauren.
—Jamás voy a dejarte mi amor—susurró—. Hace falta mucho más que un disparo para hacer que yo me vaya y te deje—Lauren la vio tiernamente—. Mucho más.
—Todas deben estar como locas porque quieren entrar a verte—Lauren sonrió—. Me tomé más tiempo del que debería.
—Pero es que tú eres mi chica preferida—dijo dándole un guiño y Camila sonrió.
—Tu única chica Lauren—dijo Camila seria levantando una ceja acusatoriamente haciendo que Lauren riera—. ¿O existe otra?
—¿Lana del Rey? —Camila hizo una mueca y Lauren sonrió—. Ella es hermosa y la conozco.
—¿Ahora resulta que vas a cambiarme por una cantante? —dijo Camila tristemente—. Vas a cambiar a la escritora del libro que tendrá una película dentro de un año...
—¿Un año? —Lauren la vio sorprendida y Camila asintió sonriendo—. ¿Van a hacer una película de verdad?
—Si mi amor—susurró Camila tiernamente—. Firmé un contrató con Universal hoy por la mañana. Estás frente a escritora más joven que logra que uno de sus libros llegue a la pantalla grande.
—Mi amor felicidades—dijo Lauren sonriéndole radiante—. Estoy muy feliz por ti.
—Me alegró porque tienes que empezar a componer mucho ya que espero que la música de mi novia y posiblemente en ese entonces mi esposa este en mi película.
Lauren le sonrió divinamente y asintió emocionada mientras Camila volvía a inclinarse y besarla dulcemente. Lauren también tenía algunas sorpresas.
—Mi contrató sigue vigente también—susurró Lauren suavemente—. La gira mundial sigue en pie.
—Amanecer en Vancouver va a lanzarse a finales de Diciembre si no me equivoco. ¿Te das cuenta que serán nuestras primeras fiestas juntas?
—Y nosotras pensando en que las fiestas serían nuestra despedida...—susurró Lauren tiernamente—. Ya nos tocara planear que es lo que vamos a hacer.
—Una fiesta con todos nuestros amigos—dijo Camila tiernamente—. Ahora tenemos una pareja de amigas en común.
—¿Una pareja? —preguntó Lauren sorprendida.
—Danielle y Dinah—Camila rio—. Al parecer están saliendo. Tuvieron su primera cita hoy en el desayuno en el IHOP que está en la esquina de esta calle.
Los ojos de Lauren brillaron ante la mención de hot cakes y escuchó un pequeño gruñido provenir de su estómago haciendo que se sonrojara levemente.
—Parece que mi bebé tiene hambre—susurró Camila tiernamente.
—Un poco—dijo Lauren sonrojada y Camila rio besándola.
—Preguntare si puedo comprarte hot cakes y los traeré para ti—Lauren la vio divinamente y Camila rio—. Cuando tengamos hijos vas a volverlos adictos a los hot cakes como tú.
—Se los preparare con una carita de Mickey Mouse todos los sábados que no tengan colegio—dijo Lauren sonriendo un poco recordando lo que hacía su madre por ella y luego recordó lo que Camila le había dicho—. Dinah eligió el lugar perfecto para su primera cita—dijo Lauren riendo—. Yo hubiera caído rendida a sus pies.
—Danielle y Dinah, las dos se gustan mucho—dijo Camila encogiéndose de hombros—. Danielle está muy emocionada con ella.
—¿Y Normani? —preguntó Lauren.
—Mani y Dinah siguen siendo amigas—susurró—. Supongo que Normani no quiere algo más con ella.
—Es una lástima porque harían una linda pareja—Camila la vio y se encogió de hombros.
—Quizás con el tiempo. Recuerda que el destino actúa de una manera sorprendente y siempre da muchas sorpresas inesperadas—la vio dulcemente—. Como nosotras.
—Es que yo soy irresistible—dijo Lauren bromeando—. Mi forma de tocar el piano enamora a cualquier.
—Como tocas el piano y...—la vio a los ojos sonriendo—. Como te hago el amor sobre el.
Lauren abrió la boca sorprendida y Camila rio volviéndola a besar y en ese momento ambas se sintieron completas. La vida finalmente les estaba sonriendo y había llegado el momento de ser felices.
Unos minutos después, y después de unos cuantos besos Camila finalmente dejó que los demás entraran a excepción de Ryan que decidió no entrar. Lauren conoció a Sinu y le dio las gracias personalmente viendo como el ambiente se volvía pesado entre ella y Camila. Lauren deseaba que Camila pudiera reconsiderar la relación con su madre, por lo menos que se diera la oportunidad ahora que estaba con ella.
Los padres no son perfectos. No existe una escuela o un lugar que les enseñe como criar a sus hijos ni cómo tratarlos. Repiten muchas veces los patrones con los que vivieron su infancia posiblemente cometiendo los mismos errores que cometieron con ellos cuando eran pequeños. Lauren sabía que siempre había errores que eran difíciles de perdonar en un padre o una madre. Muchas veces no eran lo que se esperaba que fueran, pero ellos no eran perfectos. Nadie podía ser cien por ciento correcto en lo que hacía.
Cada persona en este mundo cometía errores. Y Lauren valoraba a las personas que a pesar de haberse equivocado era lo suficientemente valientes para aceptar su error y tratar de repararlo. Ver como Sinu veía a Camila tratando de complacerla en todo y ver como ella la rechazaba la llenaba de tristeza. Camila era una mujer amorosa por naturaleza pero su madre la había herido muy profundamente. Lauren se preguntó si tuviera la oportunidad de estar en esa situación con su padre como reaccionaria.
Posiblemente de la misma forma en que lo hacía Camila y por eso la entendía y solo esperaba que en el futuro lograran reparar su relación. Antes de que fuera demasiado tarde. Habían muchas cosas que todavía estaban por venir y para Camila sería muy bueno recuperar los lazos familiares para dejar un pasado atrás y empezar una nueva vida. Al igual que ella que tenía que hablar con Ryan.
Limpiar el alma siempre ayudaba a tener una mejor perspectiva del futuro. Dejar atrás aquello doloroso que te hizo daño y darle una oportunidad a lo que vendrá. Era la forma de seguir adelante y crecer. La forma de madurar y de prepararse para una nueva vida.

ALGUNAS HORAS DESPUÉS
Lauren escuchó que la puerta de su habitación se abría y esperaba ver a Camila con la cena pero en su lugar vio a Ryan. Sus ojos se abrieron ante la sorpresa y respiró hondo sintiendo su corazón acelerarse ante el hombre que tanto había hecho por ella que iba con un sobre en sus manos.
—Hola Lauren—dijo Ryan suavemente y Lauren no respondió mientras lo veía acercarse—. Me alegra que te encuentres mejor, todos nos asustamos mucho y nos preocupamos por ti.
—Hola Ryan—fue lo único que Lauren pudo decir totalmente nerviosa.
Ambos se vieron a los ojos por largos minutos mientras Lauren trataba de encontrar las palabras. Sabía que ese momento tarde o temprano llegaría pero no se había sentido preparada para enfrentarse a ese hombre al que tanto daño había hecho. Lauren notó que estaba un poco más delgado y las grandes ojeras bajo sus ojos y se sintió muy responsable y triste.
—No sé cómo empezar—dijo Lauren queriendo ser sincera.
—No tienes que empezar de ninguna forma—dijo Ryan en respuesta—. Creo que las cosas quedaron bastantes claras en Canadá.
—Las cosas no salieron como yo las había planeado—Ryan suspiró—. Había pensado decírtelo de otra forma no quería que te enteraras de esa forma. Nunca fue mi intención.
—¿Existe alguna forma en que le digas a tu esposo que te acuestas con alguien más y que eres gay?
—Creo que no—susurró Lauren—. Pero existen otras formas de enterarse que de la forma en que tú lo hiciste—lo vio a los ojos—. Sé que te hice mucho daño y estaba buscando el momento de hablar contigo; pero como puedes ver las cosas se complicaron un poco.
—Lo sé—dijo Ryan acercándose un poco más hasta dejar una distancia corta entre la cama de Lauren y el lugar donde él se encontraba—. Me siento un poco responsable de que Jason intentara asesinarte—suspiró—. Supongo que tengo culpa de todo.
—Tú no eres culpable de nada Ryan—susurró—. Las cosas pasan y muchas veces no hay culpables. Simplemente son cosas que deben de suceder para crecer, aprender y poder seguir adelante.
—Supongo que...sabes lo que le pasó a Jason, ¿Cierto? —preguntó Ryan.
—Camila me dijo que fue lo que pasó—Ryan desvió la mirada cuando el nombre de Camila salió de los labios de Lauren—. Supongo que al final de una forma y otra pagó todo lo que había hecho.
—Supongo que de la peor forma posible—Ryan suspiró—. Su muerte fue horrible y muy dolorosa.
—Fue por cada golpe que le dio a Camila, se multiplico para él—Lauren suspiró.
—Su padre era un golpeador—dijo Ryan y Lauren suspiró.
—No puedo sentir lastima por él, Ryan—Lauren suspiró—. No importa lo que puedan hacerte en tu pasado. Nada te da derecho a repetir errores que alguien más hizo contigo y causarle daños a otros solo por frustración.
—Él me odiaba por la beca que gane que supuestamente él pensaba que le pertenecía—suspiró—. Lo único que quería era verme destruido, y digamos que de una forma inconsciente lo logró, solo que no fue él quien provoco mis heridas.
Lauren lo vio con tristeza y respiró hondo viendo a ese hombre que había sido parte de su vida y que la había ayudado a salir adelante.
—Ryan como te decía en la carta cuando envié a Buster—susurró—. Que por cierto, me disculpo por enviarlo por paquetería pero en ese momento estaba atrapada en el aeropuerto—Ryan negó restándole importancia—. Pero como te decía en esa carta yo te quiero mucho. Fuiste un hombre muy importante para mi vida pero...creo que cometimos un error cansándonos tan rápido. Yo me casé sin estar enamorada Ryan.
—Eso me quedó claro cuando escuche tus declaraciones para la prensa—dijo Ryan suavemente—. Supongo que el único enamorado fui yo.
—Mi intención nunca fue herirte, sé que te mentí—susurró—. Pero créeme que habría dado cualquier cosa por no hacerte daño. Incluso estaba sacrificando mi relación con Camila para no hacerte sufrir.
—Solo quiero pedirte que no la menciones—dijo Ryan viéndola a los ojos—. No puedo con eso Lauren.
—Entiendo...—Lauren habló suavemente—. Sé que debes odiarme Ryan. No te culpo.
—No te odio Lauren—suspiró—, solo sigo enamorado y dolido. Supongo que en algún momento lograre recuperarme de esto. Y seguir adelante así como tú o harás. Supongo que ya tienes algunos planes.
—Si...—respiró hondo—. Voy a quedarme a vivir en Miami.
—Lo suponía—Ryan suspiró—. Yo debo regresar a Los Ángeles dentro de unos días. Surgió un caso importante y necesito estar allá. Creo que esta será la única oportunidad que tengamos de hablar. Así que creo que es necesario darte esto.
Ryan le extendió el sobre que traía en sus manos y Lauren lo vio sin entender.
—Son los papeles del divorcio—Ryan suspiró—. No tienes idea de lo rápido que pueden hacerse las cosas cuando son de mutuo acuerdo y express. Ya lo firme y solo tomé las propiedades que compre yo—Lauren lo vio a los ojos—. Solo falta tu firma y que lo lleven a la corte para la finalización que puede tardar unos cuantos días.
—¿Esta hecho entonces? —Ryan asintió y la vio a los ojos.
—Eres una mujer libre Lauren—dijo viéndola a los ojos—. Espero que puedas valorar esa libertad y entregársela a la persona que llene tu corazón de la forma en que yo no lo hice. Y solo espero que Camila no te haga algo como lo que tú me hiciste a mí.
Lauren vio los ojos llenos de dolor de Ryan y bajó la mirada sabiendo el dolor que le había causado.
—Espero que sepas aprovechar esa libertad y no volver a cometer otro error como lo que pasó conmigo—bajo la mirada—. Solo espero que seas feliz.
—Ryan te juro que si las cosas hubieran sido distintas jamás hubiera dejado ir a un hombre como tú—Ryan la vio con tristeza—. Eres un hombre maravilloso y estoy segura que en algún punto encontraras a una mujer que sea digna de recibir ese amor. Una mujer que este destinada a amarte como tú te mereces.
—Es una posibilidad, aunque por el momento es de lo que menos quiero saber—susurró Ryan acercándose a Lauren y con uno de sus dedos pasándole un mechón de cabello tras su oreja—. Es sorprendente lo hermosa que sigues siendo aun con esa bata de hospital.
Lauren sintió que Ryan se inclinaba sobre ella y le daba un suave beso en los labios y en ese momento escuchó que alguien se aclaraba la garganta en la puerta y se giró encontrándose con el rostro de Camila que traía una bolsa de comida en su mano y un oso de peluche apoyado en su brazo inmovilizado.
—Adiós Lauren—dijo Ryan suavemente y vio a Camila a los ojos—. Espero que sepas valorarla porque es una mujer maravillosa—Ryan sintió que las lágrimas llenaban sus ojos y empezó a caminar hacia la puerta.
—Ryan...—dijo Lauren y él se giró viéndola con dolor—. Gracias—dijo suavemente—. Gracias por ser el hombre que eres y por hacer esto tan fácil y menos doloroso para los dos.
Ryan simplemente asintió y salió de la habitación rápidamente y Lauren observó a Camila acercándose lentamente para colocar las cosas en una mesa.
—Se estaba despidiendo—empezó Lauren—. Nos significó nada...—Camila la detuvo y le sonrió dulcemente.
—Entiendo...—suspiró—. Estaban cerrando un ciclo y sé que él sigue enamorado de ti. Entiendo la sensación de no poder evitar besarte cuando eres tan hermosa aun con una bata de hospital.
Lauren sonrió dulcemente viendo a la mujer que esperaba en unos meses se convirtiera en su esposa.
—Me dio el divorcio—dijo Lauren mostrándole el sobre y Camila sonrió viéndola con amor—. Vamos a poder estar juntas mi amor.
—¿Eres libre? —Lauren asintió y Camila se acercó para darle un dulce beso en los labios.
—No soy libre—susurró Lauren contra sus labios—. Estoy atada a ti de por vida.
—Cursi...—dijo Camila dulcemente—. Ser cursi es mi trabajo.
—Puedo ser muy cursi por ti, Camila Cabello—susurró—sobre todo ahora que te veo caminar y correr y saltar sin sentir mucho dolor.
—Estoy tomándome los medicamentos y me han ayudado mucho—suspiró—. Uno de los médicos del hospital me revisó y me dijo que la fractura no era tan grave. Estaré recuperada antes que tu—Lauren sonrió.
—Eso es hermoso—dijo Lauren acercando a Camila para besarla profundamente y suspiró contra los labios de esa mujer hermosa que ahora sería completamente suya.
—Prepárate señorita Jauregui porque no podrás librarte de mí nunca—dijo Camila dulcemente—. Serás completamente mía para siempre. Y tendremos todos esos hermosos amaneceres—susurró Camila tiernamente.
Lauren suspiró viendo a la mujer que amaba y volvió a besarla con una sonrisa en sus labios. Habían pasado por tanto. Habían luchado tanto en la vida. Las dos habían tenido diferentes problemas que habían hecho de ambas unas luchadoras ante la vida. Ahora finalmente ambas podían decir que lo habían logrado, que el destino había unido dos almas torturadas para sanarse mutuamente.
Mientras la besaba Lauren supo que su destino siempre había estado marcado por esa hermosa escritora que conocería de forma tan poco común y por la que perdería la cabeza y el corazón. Camila Cabello era el amor de su vida y estaría juntas para siempre.

SEIS MESES DESPUÉS:
—Fue un placer estar con ustedes esta noche. Adoro Francia y sobre todo adoro Paris la ciudad del amor—dijo Lauren escuchando a la multitud enloquecer mientras se inclinaba y se despedía de ellos recibiendo los aplausos de su público. Y suspiró cerrando sus ojos y abriendo sus brazos para recibir el amor de sus fans. Vivía para eso. Para que su música llegara a tantos corazones que aunque no hablaran el mismo idioma se sintieran unidos por ella.
Lauren sonrió pensando en todo lo que había pasado en esos meses. La primera navidad que ella y Camila habían pasado juntas amándose en Vancouver y reviviendo esos amaneceres hermosos que habían vivido. Mientras ella y Dinah daban por iniciada su gira en un mega concierto en la Estación de Whistler. Camila la había acompañado y también Danielle, que era su manager ahora, y tenía tres meses de ser la pareja oficial de Dinah.
Lo que había empezado como un juego de Dinah ahora se había convertido en una relación real, tanto que Dinah se había mudado oficialmente a Miami para estar cerca de Danielle. Por otra parte estaba Normani que había cambiado un poco desde que Jake había terminado su relación saliéndose de la banda. Normani jamás hablaba de la razón por la que habían terminado. Ya que no había sido por las preferencias de Normani porque ella estaba feliz con hombres y mujeres por igual. Lauren tampoco se había atrevido a preguntar porque últimamente Normani estaba muy voluble y nerviosa.
Normani se había atrevido a arriesgarse y finalmente vencer su miedo de formar una carrera fuera del grupo. Aunque para sorpresa de Lauren había decidido abrir una academia de baile. Lauren por su parte le había dado todo su apoyo y pronto la iban a abrirla al público en Los Ángeles. Normani también había decidido seguir dando conciertos junto a Lauren.
Se giró señalando a su amiga que aplaudió feliz inclinándose para que el público también la premiara con fuertes aplausos. Lauren sonrió despidiéndose de su público y lanzando besos pensando que esa sería su última parada en Europa para finalmente volver a Estados Unidos.
Los primeros meses Camila junto a Ally que era su única publicista ahora, había viajado con ella, pero últimamente tenía mucho trabajo con la promoción de su nuevo libro "Amanecer en Vancouver" y su nueva película. Por lo tanto, no habían tenido mucha oportunidad de verse. Lauren sabía que sus citas por Skype y sus largas horas hablando por teléfono eran más difíciles por los horarios tan distintos que manejaba cada una. Pero finalmente iba a verla. Lauren suspiró pensando que tan posible era tomar un avión inmediatamente.
—Nos veremos pronto—dijo Lauren despidiéndose y en ese momento sintió que el público se volvía loco al ver a Dinah Jane salir a despedirse de ellos y acompañarla en la enorme pasarela.
—Gracias por venir—dijo Dinah moviendo su mano para despedirse—. Nuestra gira por Europa no podría haber terminado en un lugar más hermoso y mágico que Paris.
Tomó la mano de Lauren y ambas se sonrieron despidiéndose del público. Lauren empezó a caminar por la pasarela cuando de pronto las luces se apagaron y el público empezó a aplaudir fuertemente. Eso no era parte del show. Lauren no sabía nada...¿Se habría ido la energía? Lauren sintió la mano de Dinah entre la de ella y de pronto vio que las pantallas que estaban en el escenario y en el lugar se encendía y al ver el rostro sonriente de Camila en ellas el público empezó a volverse loco.
Todos sabían de su relación con ella, era imposible de ocultar debido a la cantidad de premios a los cuales habían asistido juntas y donde era acostumbrado su popular beso en la punta de la nariz siempre que Lauren ganaba algún premio o posaban para las fotos.
—¡Buenas noches Paris!—empezó a decir Camila mientras las letras en francés aparecían en la pantalla para que todos entendieran—. Buenas noches Dinah Jane, Normani Kordei y banda—dijo riendo mientras el público gritaba—. Y sobre todo buenas noches ojitos verdes, buenas noches mi amor.
Eso bastó para que Lauren casi ensordeciera ante el rugir del público y una sonrisa boba apareciera en su rostro.
—Esta noche es muy especial para todos ya que finalmente terminan un largo camino que ahora las llevara a Asia—susurró Camila tiernamente—. Pero sobre todo porque significa que mi hermosa novia pasara dos semanas aquí conmigo. Te extraño tanto mi amor. Adoro que el público pueda apreciar tu arte y el de China, y el de Mani y él de todo tu equipo. Pero te extraño tanto cuando te vas.
Lauren sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas y sintió a Dinah abrazarla dulcemente.
—Te amo tanto—susurró Camila y Lauren se perdió en esos ojos marrones que parecían ver directamente hacia ella.
—Yo también te amo—dijo al micrófono y la gente aplaudió emocionada—. Con todo mi corazón.
—Esta noche en esa ciudad tan hermosa hay una sorpresa que he preparado para ti con mucho amor—dijo Camila suavemente aun en el video—. Esta noche en esta ciudad tan mágica quiero...quiero entregarte mi corazón.
Lauren vio las pantallas sin entender y en ese momento las luces se volvieron a ir y la imagen de Camila se apagó haciendo que Lauren diera un paso hacia la pantalla como si pudiera tocarla y en ese momento escuchó las notas de su piano; vio una luz iluminar la silueta de una mujer que tocaba y Lauren abrió sus ojos al ver que era Camila. La gente se volvió loca y la voz de Camila se escuchó fuerte y claro.
—Esto es para ti mi amor—dijo Camila suavemente—. Solo para ti.
Lauren sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas mientras se quedaba totalmente estática en el escenario sin saber qué hacer. ¿Camila tocando el piano para ella? ¿Camila cantando?
Tell me,
Tell me that you want me,
And I'll be yours completely
For better or for worse.
I know,
We'll have our disagreements,
Be fighting for no reason.
I wouldn't change it for the world.

FLASHBACK:
—No pienso poner ese color de cortinas Lauren—gritó Camila fuertemente haciendo que Lauren pusiera los ojos en blanco.
—Entonces dormirás en la calle porque ese color va a quedarse—dijo Lauren cruzándose de brazos—. No quiero cortinas blancas como si fuera una iglesia. El gris es un color cálido.
—Es de funeral—dijo Camila irracional—. No, No, No, No.
—Bueno entonces...—dijo Lauren viéndola molesta—. Entonces disfruta de la habitación de invitados—Lauren se recostó en la cama y tomó un libro mientras veía a Camila furiosa recogiendo sus cosas y sonrió al ver como tomaba a Padd de la cama. Esas peleas eran tan ridículas que daban risa. Lauren volvió a reír al verla llevarse sus almohadas y la vio salir con sus pantuflas de conejitos mientras reía. ¡Malditas cortinas blancas!
FIN DEL FLASHBACK

'Cause I knew
The first day that I met you
I was never gonna let you,
Let you slip away.

FLASHBACK
—Tú eres Camila Cabello—dijo Lauren sorprendida—, la escritora. Estoy leyendo tú último libro "Volviendo a Casa" tu redacción es maravillosa.
—Yo...—dijo Camila tartamudeando—. Yo soy Camila—su voz fue suave y temblorosa pero no lo podía evitar. ¡Era Lauren Jauregui!
—¿Ella es la escritora del libro que me leías anoche? —pregunto Ryan sorprendido y Lauren asintió—. ¿Tú esposa es escritora y no lo había mencionado? —pregunto a Jason y Camila notó que la mandíbula de su esposo se tensaba. Jason odiaba que sacaran su trabajo antes que el de él.
Sus ojos volvieron a los de Lauren y se quedó literalmente sin aliento. Lauren Jauregui leía sus libros, Lauren Jauregui sabía su nombre, y lo más importante era que creía que sus libros eran maravillosos. Se había quedado totalmente hechizada en su mirada hasta que Jason hizo que volviera al presente.
—No creí relevante mencionarlo—Ryan lo vio sorprendido—. No es tan conocida en su profesión.
—Pero si escribe bestsellers—dijo Lauren sorprendida—. Sus tres libros están en la lista de los libros más vendidos en cada año en que fueron publicados—dijo totalmente indignada esperando que Camila dijera algo, pero vio que ella bajaba la mirada y no respondía nada.
—Tus libros son muy buenos—sonrió Ryan y Camila lo vio—. Lauren es muy fan tuya creo que se ha leído todos tus libros en unos días—Lauren se sonrojo un poco y asintió.
—Supongo que las giras por el mundo pueden ser muy aburridas para quedarte leyendo libros mediocres en el hotel—dijo Jason con una risa que nadie más apoyo. Ryan se movió incómodo y entrelazó su mano con la de su esposa.
—Creo que en este momento estoy rodeado de dos mujeres sumamente talentosas y estoy seguro que Lauren no desperdicio su tiempo—sonrió—. Mi esposa no es de esas personas que entrega su tiempo a cosas que no valen la pena. Así que debes tener a una esposa que es una escritora maravillosa y será un placer compartir mis vacaciones con ustedes.
Camila simplemente alzó su mirada un momento y luego la desvió sin querer sentir la humillación de saber que Jason la había menospreciado delante de esas dos personas. La había humillado frente a Lauren Jauregui.
La primera impresión marca la pauta para el inicio de una relación. Y su primera impresión frente a Lauren Jauregui no había sido buena. Se había dejado humillar y no había dicho ninguna palabra. Jason había menospreciado su trabajo llamándolo "mediocre" y el esposo de Lauren había salido en su auxilio como un perfecto caballero. Mientras Lauren había permanecido callada. Camila se presentó a ambos educadamente y Ryan hizo que la situación dejara de ser incomoda.
Lauren se había limitado a murmurar un "mucho gusto" parecía tan incómoda como se sentía Camila después de la escena de Jason. Y luego de ese murmuro no había vuelto a decir una palabra mientras Ryan era el que llevaba toda la conversación que era muy fluida ya que él era un hombre que hacía reír hasta en las situaciones más extremas como esa.
—Es nuestro avión—dijo Ryan al escuchar el llamado—. ¡Canadá aquí vamos!
Camila rápidamente se dirigió a recoger su maleta pero una mano la detuvo. Ryan le sonrió mientras él tomaba la maleta para entregarla.
—No te preocupes "letritas" yo me encargo—Camila se sorprendió al ver que tomaba su maleta y luego la de Lauren para entregarlas mientras Jason simplemente los observaba. Sus ojos se desviaron a los de su esposo y el la vio con rencor, esa noche escucharía muchas cosas pero en ese momento nada le importaba. En la fila para abordar se situó atrás de Lauren y respiro hondo sintiendo una fragancia sutil a vainilla.
—Just Me, me parece un álbum precioso—susurro Camila y pensó que Lauren no la había escuchado hasta que se giró y sus miradas volvieron a encontrarse—. Mi canción favorita es "I Knew I Love You" creo que es de esas canciones que te llenan el corazón con su letra—dijo Camila atropelladamente mientras Lauren simplemente se limitaba a observarla—. Tú voz es impresionante.
FIN DEL FLASHBACK

And I
Still remember feeling nervous
Trying to find the words to
Get you here today.

FLASHBACK
—Dios Camz—dijo Lauren acercándose rápidamente mientras veía que Camila se tomaba su dedo de donde salía una buena cantidad de sangre.
—Estoy bien—dijo Camila nerviosa y Lauren negó con la cabeza tomándola de las manos y llevándola al fregadero para lavarse las manos. El corte era profundo noto Lauren cuando el agua lo cubrió.
—No es un corte grande pero es profundo—susurró Lauren y Camila se limitó a observar su perfil y ver lo cerca que estaban. Camila respiró hondo tratando de controlar las emociones que la desbordaban.
Lauren era una chica. Camila jamás había sentido esa conexión con nadie más y menos con una chica. Lauren la hacía sentir especial, única e importante. La hacía sentir como si valía la pena, como si era finalmente una mujer que era digna de admirar. Y era admirada nada más y nada menos que por Lauren Jauregui.
—Voy a traer el botiquín que está en el baño—susurró Lauren y Camila se limitó a verla—. No saques la mano del agua hasta que vuelva.
Lauren salió corriendo mientras Camila bajaba la mirada totalmente avergonzada. Lauren finalmente se iba a cansar de sus reacciones. Era una mujer adulta que no podía controlar sus emociones y que estaría en la casa solo con Lauren por una cantidad indefinida de días.
Camila suspiró recordando que no había preguntado por Jason cuando Lauren le dijo que estaba en la enfermería. Jason jamás se habría preocupado por ella. Además, ni siquiera la había invitado a ir con ellos. Camila estaba agradecida de que hubiera sido así porque de lo contrario no habría conocido a Lauren y posiblemente seguirían sin hablarse como días atrás.
En ese momento alguien le tocó la espalda y se encontró con Lauren que sostenía un botiquín y la veía tiernamente. Lauren la dirigió a una de las sillas que estaban en la cocina y la ayudo a sentarse mientras empezaba a curarla.
—Creo que no vas a necesitar puntos—susurró Lauren—. Siento que quizás podríamos habernos quedado en el salón hablando un poco más hasta que te tranquilizaras del todo.
—Estoy bien—dijo Camila suavemente y Lauren a vio—. Es solo que no me gustan las tormentas.
—Lo sé—susurró Lauren y le acarició levemente la mejilla mientras seguía curando su dedo—. Quizás podamos ver una película. Supongo que la tormenta pasará pronto.
—¿Siempre eres así? —preguntó Camila—. Tan segura de ti misma y tan fuerte.
—Siempre he tratado de ver la vida de una forma positiva—le sonrió dulcemente y suspiró—Pero contestando tú pregunta, pues no siempre fui así. Yo también tengo un lado muy oscuro en mi vida Camz.
—Muchas veces el hablar con una extraña te ayuda—Camila repitió las palabras que Lauren le había mencionado haciendo que esta sonriera—. Te da una perspectiva diferente, o eso dicen.
—Me parece haber escuchado eso antes—Lauren soltó una leve risa haciendo que Camila sonriera y de pronto su dedo estaba impecablemente vendado—. Listo como nuevo.
Lauren tomó el dedo de Camila y le dio un leve beso sobre el vendaje y de pronto se dio cuenta de lo que había hecho los ojos de las dos se juntaron y la magia y la conexión fue tan intensa que ambas sintieron el aire volverse más pesado de lo normal.
Estaban solas, estarían solas por unos cuantos días y estaba pasando algo muy extraño. Absolutamente extraño
¿Qué sería?
FIN DEL FLASHBACK

You make my heart feel like it's summer
When the rain is pouring down.
You make my whole world feel so right when it's wrong.
That's how I know you are the one.
That's why I know you are the one
Life
It's easy to be scared of.
With you I am prepared for
What is yet to come.
'Cause our two
Hearts will make it easy
Joining up the pieces
Together making one.
You make my heart feel like it's summer
When the rain is pouring down
You make my whole world feel so right when it's wrong
That's how I know you are the one
That's why I know you are the one
When we are together you make me feel like my mind is free and my dreams are reachable, whoa
You know I never ever believed in love, I believed one day that you would come along and free me
You make my heart feel like it's summer
When the rain is pouring down
You make my whole world feel so right when it's wrong

FLASHBACK:
¡¡Lauren Jauregui estaba haciéndole el amor!! gritaba el cerebro de Camila en una muda fascinación que sus labios ocupados con sus gritos y gemidos no podían pronunciar, mientras su cuerpo empezaba a convulsionar de placer.
—Lauren—susurró Camila moviendo su cuerpo contra la boca de Lauren que simplemente gimió al sentir como las caderas de Camila se movían al ritmo de sus caricias.
—Eso es cariño—dijo Lauren sonriendo mientras con la punta de su nariz acariciaba ese lugar que tanto había saboreado—. Te das cuenta como si puedes sentir. No hay nada malo contigo eres hermosa, cariñosa, receptiva. Eres una mujer apasionada que me estaba volviendo loca—Lauren suspiró besando tiernamente el centro de Camila—. Estas tan mojada y lista para mí.
—Lauren—dijo entrecortadamente—. Me voy a morir—Lauren sonrió contra su centro de placer haciendo que Camila gritara perdida en sus caricias.
—Qué forma tan deliciosa de morir, bebé—dijo apasionadamente Lauren—.Te vas a morir con mi nombre en tus labios y mis labios en tu cuerpo—Camila gimió sintiendo como la lengua de Lauren volvía a su tarea y sus manos acariciaban sus caderas pegándola contra ella.
Loca: Persona que experimenta un sentimiento de forma muy intensa o pasional y actúa de forma poco serena o razonable.
Locura: Acción imprudente, insensata o poco razonable que realiza una persona de forma irreflexiva o temeraria.
Camila gritó fuertemente mientras un fuerte espasmo traspasaba su cuerpo y este se arqueaba contra la boca abierta de Lauren que no paraba de acariciarla. Camila sabía que aquello era una completa locura. Lauren y ella estaban entrando a un callejón sin salida, pero simplemente era lo más espectacular de su vida. Se había vuelto loca por Lauren; completa y absolutamente loca por ella.
—Córrete para mí cariño mío—dijo Lauren desesperada y el grito desgarrador de Camila llenó la habitación mientras un orgasmo fabuloso se apoderaba de su cuerpo.
Lauren sonrió mientras empezaba a besar los muslos de Camila y sentía que se convulsionaba de placer. Que hermosa locura. Que perfecta era. Su hermosura hacia que el corazón de Lauren se agitara en su pecho al verla gemir de placer. Sus labios subieron y sintió las suaves manos de Camila tomarla de los brazos y urgirla a subir. Los labios de ella se encontraron con los suyos y en ese momento se dio cuenta de las lágrimas que corrían por esas lindas y suaves mejillas.
—No llores bonita—dijo Lauren sintiendo como Camila la abrazaba fuertemente contra su cuerpo—. No llores bebé.
Camila la pegó a ella rezando porque ese momento no acabara nunca.
—You make it look like it's magic, 'Cause I see nobody, nobody but you—cantó Lauren besándole lentamente la mejilla mientras sentía los labios de Camila sobre su hombro besándola con cariño.
I'm never confused
Hey, hey
I'm so used to being used
Las manos de Camila acariciaron la espalda de Lauren mientras escuchaba esa hermosa voz que le cantaba en el oído perdiéndose en su sonido. Que hermosa realidad. Que perfecta.
—Eres perfecta—susurró Camila besándole el hombro con profunda ternura mientras sus cuerpos con una capa de sudor se balanceaban creando una fricción deliciosa. Mientras volvían a hacer el amor esta vez las dos juntas. Ascendiendo esa cuesta que poco a poco las llevaría a la locura.
FIN DEL FLASHBACK

That's how I know you are the one
That's why I know you are the one
That's why I know you are the one
That's how I know you are the one
Camila se levantó del piano acercándose a Lauren que simplemente la veía totalmente emocionada con lágrimas corriendo por sus mejillas.
—Sorpresa—susurró Camila dulcemente y vio a la mujer de sus sueños viéndola con lágrimas—. Buenas noches ojitos verdes.
—Buenas noches mi amor—dijo Lauren sollozando y en ese momento sintió como Camila pegaba su frente a la de ella tiernamente—. ¿Qué haces?
—Eres el amor de mi vida Lauren Jauregui—susurró Camila—. Eres la mujer que amo, la que comparte mis alegrías y mis penas. La que me hace sonreír cada día y me ha enseñado que la vida da segundas oportunidades y que puede ser hermosa cuando existe el amor. Te amo. Te amo con toda mi alma y en esta noche frente a todo este público hermoso que adora tu talento quiero pedirte que seas mía para siempre. De una forma oficial...¡Paris! —dijo Camila haciendo que el público gritara—. Es tan mágica y hermosa que es digna de ser testiga de esto...
El publicó gritó sorprendiendo a Lauren que abrió sus ojos como platos al ver a Camila de rodillas frente a ella.
—Eres todo lo que amo, Lauren—susurró Camila sonriendo nerviosa mientras sacaba una pequeña caja de su chaqueta que usaba sobre un hermoso vestido blanco—. Eres la razón de mi vida y frente a este público y sobre el escenario que tanto amas quiero pedirte...que me entregues todo de ti y aceptes todo de mí. Que me ames de la forma profunda en que yo te amo. Que me aceptes para ser parte de tu vida permanentemente. Lauren Jauregui Morgado...—empezó Camila mientras veía a Dinah llorando y a Normani que se unía ellas con una cámara—. ¿Quieres casarte conmigo?
El público empezó a gritar y a aplaudir mientras Lauren sentía que sus piernas fallaban ante la sorpresa de Camila. Y finalmente se puso de rodillas frente a ella viéndola con amor. Mientras abría una caja con un anillo precioso dentro.
—Aprendiste a tocar piano—susurró Lauren tiernamente.
—No existe nada que no puedo hacer por ti—dijo Camila dulcemente—. Nada. ¿Y qué me dices? ¿Quieres ser mi esposa Lauren Jauregui?
—Si...—susurró Lauren tiernamente y los ojos de Camila brillaron—. Acepto.
—¡Aceptó! —gritó Dinah Jane al micrófono mientras el público gritaba viendo como a Camila tomaba la mano de Lauren la besaba y ponía el anillo en su dedo y la besaba profundamente—. Es Camren—dijo Dinah con lágrimas—. Camren es real amigos y se van a casar. Se van a casar.
La gente aplaudió mientras Lauren trataba de no llorar viendo el anillo en su dedo mientras besaba riendo a Camila ambas emocionadas.
—¿Sabes que es lo mejor de todo? —susurró Camila en los labios de Lauren.
—¿Qué mi amor? —dijo Lauren perdida en sus labios.
—Que en Vancouver ahora mismo es de día...—susurró—. Por lo tanto, estamos viviendo nuestro amanecer.
Lauren la vio con lágrimas y la besó tiernamente entregándole su alma sin importar la cantidad de personas que estaban allí.
—Otro amanecer en nuestra vida...—susurró Lauren tiernamente—. Otro Amanecer en Vancouver.
—El inicio de una nueva vida—dijo Camila tiernamente—. De nuestra vida juntas.
Amanecer: Aparecer en el horizonte de la luz de sol, dando comienzo a un nuevo día.
Para Lauren y Camila el amanecer marcaba el inicio de un nuevo comienzo. De una nueva vida juntas que empezaba en ese momento. Estaban teniendo un amanecer que marcaba el principio de su vida como pareja. Estaban viviendo otro Amanecer en Vancouver y vendrían muchos más.
"La vida es demasiado corta para esconder en nuestro corazón palabras importantes. Como, por ejemplo "Te amo"."
Paulo Coelho
FIN

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Epilogo

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 1:01 pm

CUATRO AÑOS DESPUES....
You fix your make up, just so
Guess you don't know, that you're beautiful
Try on every dress that you own
You were fine in my eyes a half hour ago
And if your mirror won't make it any clearer I'll
Be the one to let you know
Out of all of the girls
You're my one and only girl
Ain't nobody in the world tonight
All of the stars, you make them shine like they were ours
Ain't nobody in the world but you and I
You and I
Ain't nobody in the world but you
You stop the room when we walk in
Spotlight's on everybody's staring
Tell all of these boys they're wasting their time
Stop standing in line, 'cause you're all mine
—Espera—susurró una mujer mientras veía a la pequeña niña de ojos marrones que estaba pegada a su cuerpo—Es aquí...—dijo Lauren mientras tomaba el pequeño dedo y lo guiaba a la tecla del piano correcta.
—¿Así mamá? —preguntó la niña viéndola interrogante con sus ojos llenos de esperanza mientras el sonido de la nota del piano salía perfecto haciendo sonreír a Lauren.
—Eso es perfecto bebé—susurró Lauren besándole la cabeza dulcemente. Y la niña le sonrió radiante—. Eres mucho mejor que yo.
—No—dijo negando con su cabeza y riendo viendo a su mamá—. Tú eres famosa y tocas el piano frente a mucha gente. Mi mami Camila dice que eres la mejor.
—Para mí la mejor pianista eres tu hija—dijo Lauren apretando dulcemente la punta de la nariz de su hija de tres años mientras suspiraba.
Los ojos marrones de su hija brillaron mientras la abrazaba fuertemente contra su pecho y cerraba los ojos. Sentir el calor de su hija era como sentir a Camila. Era tan idénticas en muchos aspectos. El cómo su hija arrugaba la nariz cuando reía, el cómo ponía la lengua entre sus dientes divertida. El como hacía que su corazón se acelerara con verla a los ojos.
Su corazón vibró ante la apreciación de su vida y de lo mucho que había cambiado con los años. Sus manos acariciaron dulcemente la espalda de su hijita mientras suspiraba.
—¿Cuándo regresa mi mamá? —preguntó Elizabeth a Lauren que se separó de su abrazo un momento.
—¿Ya te aburriste estando conmigo en dos semanas? —preguntó Lauren haciendo una mueca—. Yo soy mucho más divertida que ella.
—Quiero mi historia de princesas—susurró Lizzie viendo a Lauren tiernamente—. Mi mami estaba leyendo la historia.
—Yo no puedo narrar las historias como Camila pero puedo cantarte antes de dormir—Lizzie sonrió pero en sus ojos se notaba lo mucho que extrañaba a Camila y Lauren se sintió nostálgica.
Camila estaba en promoción de su nuevo libro "Letras de Amor", un libro que hablaba de su historia juntas y que había tenido mucho éxito. Su viaje había durado tres semanas de los cuales esa semana en la que se encontraban era la última. Lauren suspiró pensando en lo mucho que la extrañaba cuando estaba de viaje de gira o cuando Camila hacia alguna promoción de su libro. Lauren era la que más viajaba debido a las promociones y Camila era la que pasaba tiempo con Elizabeth.
Últimamente Lauren estaba pensando muy seriamente lo que pasaba en su vida y el rumbo que debería de tomar para dejar de viajar tanto. Extrañaba exageradamente a Camila y a su hija cuando se iba por tan largos periodos de tiempo. Antes de tener a Lizzie era más fácil porque Camila la acompañaba a sus viajes; pero ahora Lizzie tenía una vida, iba al kinder y necesitaba estabilidad.
Muchas veces las personas deben tomar decisiones importantes. La vida daba muchas vueltas y la niña que Lauren tenía entre sus brazos era todo su mundo. Lauren suspiró sentando a Elizabeth sobre sus piernas mientras ponía las manos sobre las teclas del piano y las pequeñas manos de su hija cubrían las de ella.
Lauren besó el cuello de Elizabeth haciéndola reír y lentamente fue tocando la melodía de la canción que había estado enseñando a su hija. La canción que ella y Camila habían bailado el día de su boda cuatro años atrás. Sus ojos verdes se llenaron de amor recordando el día en que ambas se habían entregado al amor.

FLASHBACK:
CUATRO AÑOS ATRÁS
—No creo que pudiera amarte más de lo que te amo en este momento—dijo Camila pegando su frente a la de Lauren mientras escuchaban los aplausos de las personas que las rodeaban. Las manos de Camila abrazaron a Lauren por su cintura pegándola a ella. Una cintura cubierta por un vestido blanco de encaje mientras daban su primer baile de casadas.
Sintió como Lauren besaba dulcemente su nariz y se perdió en la inmensidad de sus ojos verdes. Lauren se veía tan hermosa que dolía con su cabello suelto y brillante y sus ojos resaltados por un leve maquillaje. Era el sueño de su vida.
Lauren pensó que ver a Camila moverse junto a ella al suave ritmo de la música llenaba su corazón. Toda la gente a su alrededor se extinguió mientras colocaba su cabeza sobre el hombro de su esposa y sentía como ella la abrazaba dulcemente besando su mejilla. Lauren cerró los ojos.
—Te amo tanto que me duele—murmuró Camila con ternura y Lauren sintió las lágrimas de emoción en sus ojos; sus labios besaron el cuello de Camila con dulzura y luego se acercaron a su oído tiernamente, mientras empezaba a tararear su canción de bodas respirando el aroma tan delicioso de esa mujer a la cual acababa de entregarle su vida.
Su voz salió de sus labios suavemente mientras Camila la abrazaba cerrando sus ojos y Lauren sonrió pensando en que perfecta podría ser esa canción que ambas habían elegido para su boda.
Tell all of these boys they're wasting their time
Stop standing in line, 'cause you're all mine
—Eres mía Señora Jauregui—susurró suavemente—. Toda mía.
And this evening I won't let the feeling die
I never wanna leave your side
Out of all of the girls
You're my one and only girl
Ain't nobody in the world tonight
All of the stars you make them shine like they were ours
Ain't nobody in the world but you and I
You and I
Ain't nobody in the world
You keep wondering if you're what I'm wanting
You don't even have to try
You don't have to try
Don't try
Don't try
You don't have to try
Out of all of the girls
You're my one and only girl
Ain't nobody in the world tonight
All of the stars, they don't shine brighter than you are
Ain't nobody in the world but you and I
You and I
You and I
Nobody in the world tonight
Ain't nobody in the world but you and I
Camila suspiró viendo a Lauren a los ojos y sus labios finalmente buscaron los de su esposa mientras los aplausos las invadían. Era el día más hermoso de toda su vida.
Las notas de Clarity de Zedd empezaron a sonar en el salón mientras más personas se unían a la pista de baile. Camila rio levantando las manos mientras Lauren la tomaba de la cintura moviéndose con su esposa al ritmo de la música, sintiéndose orgullosa de lo feliz que se veía. Camila estaba tan hermosa que dolía verla. Su vestido blanco pegado a cada parte de su cuerpo con pequeños cristales que la hacían brillar como el diamante más hermoso del mundo.
Su cabello cayendo en cascada sobre sus hombros mientras una corona de rosas blancas pequeñas estaba en su cabello. Lauren suspiró moviéndose al ritmo de la música cuando unos brazos le rodearon la cintura. Se giró y vio a Normani que simplemente le sonrió abrazándola y luego abrazando a Camila mientras empezaban las tres a bailar y su corazón se llenó de alegría al sentir la mano de Camila tomar la suya y que sus anillos de bodas se juntaran. Ahora eran una sola persona, un solo corazón y una sola alma.
Para siempre.
FIN DEL FLASHBACK

Lauren sonrió y sus ojos se llenaron de añoranza por Camila. Tres semanas sin verla eran una total tortura. A pesar de sus citas por Skype o por teléfono, no era lo mismo sentir sus caricias, sus besos o su cuerpo junto al de ella.
—¿Qué tienes mamá? —preguntó Elizabeth al verla con la mirada triste y que dejaba de tocar.
—Extraño mucho a tu mami. No le digas pero...mi corazón no es el mismo cuando no estoy con ella. Estoy muy enamorada de tu mamá y la extraño—susurró Lauren y en se momento escuchó como alguien reía suavemente atrás de ellas. Tanto Lauren como Elizabeth se giraron y en umbral de la puerta estaba Camila.
—¡Mami! —gritó Elizabeth bajándose del regazo de Lauren y corriendo hacia Camila que la recibió cargándola y dándole vueltas mientras le besaba todo el rostro—. Mami estas aquí.
—Hola mi amor—dijo Camila con la voz más ronca de lo normal por la emoción abrazando a su hija fuertemente contra su pecho—. Te extrañe mucho.
—Mamá me enseñó a tocar una canción en su piano—dijo Elizabeth—. Dice que soy mejor que ella—Camila alzó sus cejas interrogantes encontrándose con los ojos de Lauren que se había acercado un poco a ellas.
—Tiene un talento innato—susurró Lauren viéndola con sus ojos brillantes y Camila sintió un escalofrió al encontrarse con ella—. Se parece a ti.
Los ojos marrones de Camila la vieron con amor y ser acercó a su esposa lentamente aun con Elizabeth en brazos.
—Hola ojitos verdes—susurró Camila tiernamente viéndola con adoración.
—Hola mi amor—respondió Lauren inclinándose y dándole un dulce beso en los labios—. Te extrañe mucho—Camila suspiró besándola de nuevo más apasionadamente mientras escuchaba a su hija aplaudir y tocar las mejillas de las dos que se separaron viéndola con amor.
—Adelanté algunas fechas y pude viajar antes. Las extrañaba y hoy es el cumpleaños de Dinah y no quiero faltar—dijo Camila limpiando su labial de los labios de Lauren que la veía totalmente perdida en ella.
—Normani jamás te perdonaría que faltaras a una de las fiestas que se ha tardado tanto en organizar—Lauren sonrió—. Que Dinah cumpla veintinueve años es un gran acontecimiento. Ha estado preparando esa fiesta por meses. Desde que las dos viven juntas son insoportables.
—¿Dinah sigue sin querer aceptar que esta "creciendo"? —Lauren rio y asintió mientras Camila bajaba a su hija lentamente—. Normani debe estar feliz de la vida.
Elizabeth corrió hacia el piano y Lauren se giró para verla cuando sintió unos brazos rodearla por la cintura y suspiró apasionadamente. Sus ojos se encontraron con los de Camila y sus labios se encontraron desesperados.
—No sabes como te extrañe—susurró Camila contra los labios de Lauren que acariciaba su mejilla dulcemente.
—Lo sé—dijo Lauren dulcemente—. Te extrañe de la misma forma—Lauren tomó la mano donde permanecía su argolla de bodas y le dio un tierno beso sobre ella y le sonrió tiernamente. Y en ese momento escucharon las notas de un piano y Lauren sonrió orgullosa girándose para ver a su hija tocar un acorde. Sus ojos brillaron y Camila aplaudió enviándole besos a Lizzie que se sentó mejor mientras veía a Lauren emocionada que asintió.
Camila se quedó escuchando otro acorde y sonrió al escuchar la canción de su boda.
—Es la canción que bailamos en nuestra boda—susurró Camila tiernamente.
—Ese día que nos entregamos la una a la otra y pensamos en tener algo tan hermoso como Lizzie—Camila le sonrió dulcemente acariciando el vientre de Lauren recordando cómo habían decidido que ella sería la primera en embarazarse. Camila había donado sus óvulos para la inseminación y habían sido implantados en Lauren que había llevado a Lizzie en su vientre nueve meses. Era una forma de sentir que Lizzie era parte de ambas.
Lauren se acercó al piano tomando la mano de Camila mientras las dos se sentaban a cada lado del banco dejando a Lizzie en el centro y se veían a los ojos. Era su hija, era su familia y ambas esperaban que en el futuro tuvieran muchos más. Lauren empezó a tocar junto a su hija con maestría y Camila suspiró escuchándolas.
La vida era perfecta. Lauren le había dado la vida más maravillosa que jamás hubiera imaginado. Sus días se habían vuelto maravillosos y sus labios desprendían sonrisas tiernas. La vida se había convertido en lo que muchos escritores que ella admiraban citaban como: "La vida que toda persona sueña con vivir".
Camila había aprendido a valorarse, a amarse y a perdonar. El tener a Lizzie la había hecho ver que no existía un manual para como ser madre. No existía una pauta para seguir y no cometer errores. Camila había cometido muchos errores con Lizzie, desde lo más simple como no saber cambiar su pañal, hasta lo más complicado cuando había tenido que ser muy dura con ella por su comportamiento. No había un guion escrito que te enseñare a ser mejor padre, madre o persona.
Y eso había hecho que Camila reconsiderara la relación con su madre. Intercambiaban visitas cordiales y tenían una relación más significativa. Elizabeth la adoraba y desde que había decidido mudarse a Miami unos dos años atrás Lauren y Camila iban y venía con su hija. Las cartas que Sinu decía escribirle jamás las encontró a excepción de una última carta. La que había enviado antes de viajar. Camila tenía la teoría de que Jason había sido el que las había tomado y jamás se las había mostrado.
Jason había arruinado la vida de Camila en más de un aspecto tiempo atrás. No le extrañaría que tuviera el corazón tan negro para haberle negado la oportunidad de sentir que era importante para su madre desde años atrás. Quizás las cosas hubieran sido más fáciles para ella. Gran parte de su cambio con Sinu se lo debía a Lauren. Esa hermosa mujer que estaba tocando el piano con su hija. Lauren le había demostrado que las personas en nuestra vida solo son prestadas. Que ahora pueden estar pero al día siguiente se pueden haber ido.
La vida no es algo asegurado y por eso valía la pena amar y demostrar los sentimientos antes de que fuera demasiado tarde. Le había enseñado que el rencor y el odio no eran buenos motores para el corazón. Que ella tenía la oportunidad de recapacitar y hablar con su madre y salvar su relación. Lauren jamás iba a poder volver a hablar cara a cara con ella.
Camila había sentido un nudo en la garganta ese día que Lauren había abierto su corazón haciéndole ver que las cosas pueden cambiar. Que jamás se debe dejar algo para mañana porque no se sabe si ese mañana llegara alguna vez.
Si quieres amar, reír, enamorarte, jugar, hacer el amor, besar a alguien vívelo en tu presente. La vida es muy corta para tener miedo y sufrir. La vida es muy corta para dejar que el odio, el miedo o el rencor prevalezcan sobre la razón y los sentimientos. La nobleza de corazón hacia una diferencia y el perdonar era solo de valientes.
Camila había aprendido eso de una mujer que había cometido muchos errores pero que había aprendido a perdonarse y a seguir adelante. Lauren había tenido una vida dura al igual que ella y había luchado para salir adelante y Camila debía demostrarle que podía ser valiente como ella. Que era la mujer que se merecía y que no dejaría que el miedo impidiera que su corazón estuviera en paz.
Los miedos podían hacer que una persona dejara de creer en su importancia y que creyera que no era valioso para los demás. El miedo podía hacer que una persona que tuviera sueños y aspiraciones las dejara de lado por miedo a fracasar. El miedo era un enemigo cruel que vendaba a las personas para que no pudieran ver que había algo más por lo que luchar. Tener miedo ya no iba en su alma ni en su corazón. Ahora era una mujer distinta, ahora era Camila Jauregui y eso le daba fuerzas para enfrentarse a cualquier cosa sin dejar de luchar jamás.
Camila suspiró viendo a los dos amores de su vida. Su vida había cambiado profundamente pero aun recordaba esos amaneceres en Vancouver donde se había enamorado de una pianista que había visto más allá de su caparazón creado a base de golpes y dolor. Lauren había penetrado su coraza llegando a su corazón y convirtiéndose en la dueña de todo lo que poseía. Esa mujer que le había dado su primer abrazo durante sus crisis que ahora ya había aprendido a controlar. La forma en que le había enseñado que era una mujer valiosa y especial y que podría lograr lo que se propusiera. Lauren había sido la luz en la oscuridad en la que había estado viviendo hasta conocerla.
Ambas habían cometido errores al inicio de su relación. Lastimar a un hombre que era bueno y del que casi no habían tenido noticias en todos esos años había sido imperdonable pero había sucedido. Lauren de vez en cuando tenía conversaciones con Troy, el novio de Ally, que le decía que Ryan estaba bien y trabajando. Pero era información pobre para una Lauren que había sufrido mucho por el daño que le había ocasionado.
Camila suspiró recordando todas las pruebas que habían superado juntas que habían sido muchas. Cada una era una mujer diferente ahora. Pero había algo que no había cambiado y eso era el amor. La amaba mucho más que la primera vez. Y eso era algo que ningún miedo o temor podría arrebatarle.
—¿Sinu puede encargarse de Lizzie esta noche? —preguntó Lauren de repente viendo a su esposa y Camila asintió.
—Hable con ella al llegar al aeropuerto y me dijo que pasaría por ella a las ocho.
—¿Por qué? —dijo Lizzie viendo a Camila dulcemente—. Acabas de llegar mami.
—Hoy es el cumpleaños de tu tía Dinah princesa—susurró Lauren tiernamente y le acarició la mejilla—. Mamá y yo debemos ir.
—Yo quiero ir—dijo Lizzie dulcemente—. Yo le hice un dibujo a mi tía Dinah.
—Se lo darás mañana en la fiesta que vamos a tener en la piscina—susurró Camila besándole la frente dulcemente.
—Y es una fiesta solo de adultos y no podemos llevarte—dijo Lauren y vio cómo su hijita se cruzaba de brazos indignada.
—Yo ya soy grande—susurró—. Tengo así—mostró tres deditos y Lauren rio tomando los dedos de su hija, y besándoselos dulcemente.
—Ya eres casi una adulta—intervino Camila dulcemente poniéndose al nivel de su hija y sonriéndole—. Pero la abuela me dijo que tiene muchas galletas de chocolate que preparar para los niños del hospital y quiere que tú la ayudes—Lizzie abrió los ojos sorprendida—. Y que quizás mañana puedas repartirlas con ella.
—La abuela me deja usar su gorro de enfermera cuando vamos a su trabajo a ver a los niños que están enfermos de algo malo—dijo Lizzie con tristeza.
—Y eso es algo bueno porque siempre tenemos que dar algo lindo a alguien que está teniendo un mal día—susurró Lauren dulcemente—. Para hacerlos sonreír para darle un día tan lindo como tu mamá.
Ambas se vieron a los ojos derritiéndose la una por la otra y Camila suspiró pensando en el momento en que podría tener unos minutos a solas con su esposa y besarla.
—Entonces iré—susurró Lizzie—. La abuela necesita que Padd y yo la ayudemos. Porque así podemos hacer sonreír a los niños.
Lauren sonrió al escuchar la referencia de su hija a ese osito que con tanto amor le había obsequiado a Camila cuatro años atrás. Había sido el primer regalo que había compartido con ella y que había recuperado después del accidente en Canadá. Esos días era recuerdos borrosos en la vida de Lauren pero que jamás habían podido dejar su mente. Pero el amor los había eclipsado.
Los sentimientos y el amor.
Lauren recordaba haberse enamorado desquiciadamente de una mujer que había llegado a cambiar toda su vida. Esa hermosa escritora de ojos tristes que había hecho que su corazón empezara a funcionar correctamente. Los ojos de Camila habían sido la ventana de su alma y recordar el como se habían enamorado, como la había conocido y sus hermosas conversaciones la llenaba de amor. Su primera vez haciendo el amor que marcaría el inicio de todo.

FLASHBACK:
CASI CINCO AÑOS ATRÁS...
Camila sintió el colchón de la cama bajo su espalda y sonrió a la mujer que se ponía sobre ella formando una cortina de cabello negro que las cubrió a las dos. Camila tomó el rostro de Lauren entre sus manos mientras Lauren ponía las manos a su costado para detenerse.
—Tus ojos son los más hermosos que he visto en mi vida—dijo Camila suavemente y Lauren suavemente se recostó sobre ella tratando de no hacerle daño.
—Tú eres lo más hermoso que he visto en mi vida—Lauren suavemente bajo la cabeza besándole la mejilla a Camila mientras ella cerraba los ojos y sentía los suaves besos de Lauren en su cuello y la abrazaba dulcemente contra ella—. Me gustas tanto. No tienes una idea de lo loca que estoy por hacerte el amor.
—No tienes una idea de lo mucho que lo deseo Lauren—la voz de Camila fue ronca mientras sus manos acariciaban tímidamente la espalda de Lauren. Eran unos sentimientos tan grandes y tan fuertes que Camila se sentía incapaz de dominar y controlar.
—Si es tanto como yo, creo que sí tengo una idea—dijo Lauren tiernamente sus besos eran húmedos en el cuello de Camila y está gimió cuando sintió la lengua de Lauren acariciar ese lugar donde el pulso estaba completamente acelerado.
Camila buscó los labios de Lauren desesperada por besarla. Las lenguas de ambas se encontraron en perfecta sincronía. El cuerpo de ambas rozándose uno con otro. Aquello era perfecto, mágico y real. Los labios de Camila sabían a vino y Lauren estaba a punto de emborracharse con su sabor.
—Tienes un cuerpo que me muero por descubrir—susurró Lauren contra sus labios bajando los besos desde su mentón y deslizando poco a poco hacia abajo. Sin perder el contacto de sus labios con esa delicada y hermosa piel—. Quiero que esta noche hagas todo lo que quieras—su voz fue suave dejando besos arriba del escote con ternura—. Que exploremos juntas lo que te gusta. No quiero que te sientas incomoda con nada de lo que vayamos a hacer. Solo siente.
Camila suspiró sintiendo los besos de Lauren descender muchísimo más hasta llegar a sus pechos los cuales tomó entre sus manos haciendo que su cuerpo se arqueara ante la ola de placer que sintió por su caricias. Aquella noche algo cambiaria dentro de ella. Lo sabía y lo sentía. Algo cambiaria para los dos y Camila esperaba de todo corazón no haberse equivocado en esa decisión. No haberse equivocado al tener esa noche con Lauren. La noche que estaba segura sería la más perfecta de su vida.
FIN DEL FLASHBACK

—¿Por qué no vas a preparar tus cosas? —susurró Camila suavemente—. Y eliges una historia para que te lea antes de que llegue la abuela.
—De acuerdo mami—dijo Lizzie bajándose del banco y abrazando a Camila dulcemente—. Te extrañe mucho—susurró—. Ya no viajes tanto.
Camila cerró los ojos sintiendo el cuerpecito de su hija contra ella y suspiró. Dejar a Lauren y a Lizzie era demasiado doloroso. Cuando Lauren se iba a de gira Camila sufría cada noche añorándola con desesperación. Había llorado acariciando su almohada pensando en ella. Si era sincera consigo misma, jamás pensó enamorarse de ese modo.
Su hija la soltó y la vio subir las escaleras dando pequeños saltitos.
—Con cuidado—susurró y su hija dejo de saltar para subir rápidamente y en ese momento sintió la mano de Lauren acariciar su mejilla Camila cerró los ojos.
Lauren la tomó de las manos y se dirigió a una pared apoyándola tiernamente. Los ojos marrones de Camila estaban cerrados y Lauren aprovechó eso para besarla con desesperación. La familiaridad de sus labios la rodearon mientras Camila la tomaba por la cintura pegándola a ella y gemía bajo sus besos.
—Te extrañe tanto—dijo Lauren mientras sentía el cuerpo de Camila pegado al suyo—. Estar lejos de ti es cada vez más difícil.
Camila suspiró mientras profundizaba el beso y sus manos acariciaban las caderas de Lauren para finalmente introducirlas en las bolsas traseras del pantalón blanco que tan bien le quedaba. Lauren gimió cuando Camila apretó su trasero fuertemente pegándola ella mientras su lengua recorría su boca.
—Camz...—dijo Lauren suavemente cuando su esposa se giró y la pegó a ella a la pared.
—Shhh—dijo Camila roncamente—. Eres tan hermosa que me duele verte. Te extrañe tanto—Camila la vio a los ojos y pegó su frente a la de ella—. Dos semanas sin ti son demasiado para mí, Lauren. Dos semanas sin tocarte, sin besarte y sin hacerte el amor.
Lauren suspiró mientras sus manos lentamente acariciaban el vientre de Camila. Sus dedos por voluntad propia buscaron el borde de la camisa negra que Camila usaba en ese momento y sintió su piel caliente bajó su tacto.
—Eres consciente que enviaste a nuestra hija de tres años a su habitación para ponerme contra la pared—Camila rio dándole un guiño.
—Eso se escucha muy sexy—Lauren la vio sorprendida y sintió como las manos de Camila la acariciaban dulcemente.
—Esta noche—susurró Lauren—. Me encantaría hacerte el amor sobre ese piano durante horas.
Los ojos de Camila la vieron llenos de deseo y se movió lentamente mientras finalmente sentía la puerta de la despensa atrás de ella.
—¿Qué haces? —susurró Lauren y Camila gimió mientras abría la puerta entrando junto con Lauren que la veía sorprendida.
—No puedo esperar—dijo Camila muy sexy y Lauren suspiró mientras sentía la boca de su esposa sobre la de ella—. Tenemos diez minutos antes de que Lizzie baje con su bolso llenó de muñecas y tenga que subir a prepararle su ropa para dormir en casa de mi madre.
—¿Diez minutos? —Dijo Lauren tomándola de la cintura y elevándola para que pusiera sus piernas alrededor de su cintura y la pegó a la puerta entre la oscuridad y el olor mezclado de los diferentes productos que guardaban dentro. Los fines de semana como ese eran días de cocina, de películas o de piscina.
—Diez minutos—confirmó Camila sacando la camisa de Guns N' Roses de su esposa—. ¿Podrás? —dijo sensualmente y Lauren sonrió seductoramente.
—Lo haré en menos de diez minutos—dijo Lauren suavemente atrapando los senos de su esposa entre sus manos y acariciándolos suavemente sobre su camisa.
—¿De verdad? —Lauren subió la camisa de Camila quitándola rápidamente y tirándola al piso.
—Es una promesa—susurró Lauren antes de atacar su cuello con besos húmedos y apasionados. Camila gimió al sentir las caricias de Lauren bajar por su vientre desnudo mientras su falda terminaba alrededor de su cintura y las manos de Lauren acariciándola.
Lauren siempre había sido de las mujeres que cumplían sus promesas y sin duda esa la había cumplido a la perfección. En seis minutos para ser exactas. Seis minutos había tardado Camila en derretirse bajo su hechizo. Los jadeos eran silenciados por besos y un baile sensual de lenguas debatiendo por el control en un momento y un beso desgarrador.
Camila suspiró pensando en lo mucho que la había extrañado y la sorpresa que le daría esa noche. Sin duda sería una noche que recordarían para siempre.

MIENTRAS EN OTRA PARTE DE MIAMI
Dinah se observó en el espejo girando sobre sus zapatos de tacón mientras observaba cada parte de su cuerpo a detalle. Ese día cumplía veintinueve años y había tenido durante unos meses una pequeña negación de aceptar que casi estaba llegando a los treinta. Volvió a girarse en el espejo pensando en su cuerpo y en lo mucho que había cambiado con el tiempo.
¿Se vería gorda con ese vestido?
Escuchó una risa que provenía de la puerta y sus ojos se juntaron con los de Normani que estaba apoyada en la pared, riendo. Dinah la vio muy seria.
—¿Me veo gorda con este vestido? —Normani volvió a reír—. No te rías por favor y dime la verdad.
—Sabes que a mis ojos siempre serás la mujer más hermosa de todas.
—Puedo ser hermosa—dijo Dinah suavemente—. Pero también puedo verme gorda con este vestido.
—Te ves perfecta mi amor—dijo Normani riendo y Dinah sonrió un poco al ver que se acercaba y se giró al sentir como la tomaba de la cintura tiernamente y se vieron a los ojos—. ¿Por qué no me crees?
—Sabes que estoy pasando una fase de negación a la llegada inevitable de los treinta—susurró Dinah y Normani le acarició el rostro.
—A mí me gustas mucho más que antes—Dinah hizo una mueca.
—Antes no te gustaba—la vio a los ojos.
—Antes yo tampoco te gustaba—dijo Normani riendo—. ¿Estabas con Danielle no?
—Siempre fuiste tú, tonta—la voz de Dinah fue suave—. Pero tú jamás lo notaste. Hasta esa noche. La noche de la boda de Mila y Laur.
Normani sonrió ante el recuerdo de los celos que había sentido al ver a Danielle y Dinah hablando abrazadas. Había tomado un poco y el alcohol había hecho que los celos se multiplicaran en su sistema, tanto, que esa noche había terminado haciendo el amor con Dinah. La noche en que se había enamorado.

FLASHBACK
CUATRO AÑOS ATRÁS
Dinah respiró hondo mientras veía al coche de Camila y Lauren perderse camino al aeropuerto rumbo a su luna de miel. Hawaii sería su primera parada y luego se tomarían Europa en un viaje de casi tres semanas. Dinah suspiró sintiendo alegría por sus amigas pero al mismo tiempo tristeza. El amor era algo tan maravilloso y mágico cuando era verdadero.
Lauren y Camila habían pasado por tanto pero finalmente sus sueños se estaban haciendo realidad. Ahora eran dos mujeres enamoradas que habían formado su familia y compartían un sueño. Una escritora exitosa, una pianista talentosa. Eran la pareja perfecta. Una pequeña sonrisa iluminó su rostro mientras veía las estrellas adornando el cielo y escuchaba las risas y la música dentro del hotel. Sus ojos se cerraron un momento preguntándose si alguna vez podría vivir algo como eso. Era una mujer de veinticinco años y quería tener a alguien en su vida que llenara es espacio en su corazón.
Una mano se posó en su brazo y Dinah se giró encontrándose con unos hermosos ojos azules y una sonrisa tierna.
—Te estaba buscando dentro—dijo Danielle con una sonrisa tierna mientras la observaba.
—Lauren me pidió que le ayudara con algunas cosas para poder irse—Danielle asintió colocando su cabeza sobre el hombro de Dinah mientras se abrazaba a su brazo pegándose a ella.
—Te ves hermosa esta noche—susurró Danielle y Dinah sonrió viendo a esa mujer con la que había compartido una historia. Una historia que ahora se reducía a una hermosa amistad.
—Puedo decir lo mismo de ti—dijo Dinah dándole un suave beso en la cabeza.
—Mani también se ve hermosa—la voz de Danielle fue suave y alzó sus ojos viendo un momento a Dinah que tenía la mirada perdida en el cielo.
—Mani siempre esta hermosa—susurró Dinah tiernamente—. Tiene una luz propia que la hace brillar.
—¿Piensas decirle lo que sientes? —Dinah respiró hondo y sus ojos se encontraron con los de Danielle. En algún momento ambas se habían querido mucho y habían vivido juntas durante casi cuatro meses que duró su relación. Dinah recordaba los buenos momentos que habían compartido, los besos y las horas haciendo el amor. Habían vivido una historia hermosa pero siempre había existido alguien que eclipsaba esa felicidad en el corazón de Dinah.
Normani siempre había estado presente en su vida y Dinah sabía que sería difícil dejar de amarla. Danielle lo había notado y simplemente ambas habían acordado dar por terminada la relación antes de terminar lastimándose u odiándose ya que se había sentido atraídas físicamente la una por la otra, se querían; pero ninguna de las dos se había enamorado. Habían quedado como buenas amigas y Dinah necesitaba una, sobre todo ahora que Lauren y Camila estarían lejos tanto tiempo.
—Ella sabe lo que siento Danielle—susurró Dinah—. Simplemente prefiere ignorarlo. Y está bien...—suspiró—. Nadie puede forzar a otra persona a que lo quieran.
—Yo creo que ella te quiere Dinah—susurró Danielle suavemente—. Creo que deberías hablar con ella y decirle finalmente lo que sientes y que no has dejado de amarla a pesar de tener una relación conmigo—Danielle besó la mejilla de Dinah dulcemente—. Si las miradas pudieran matar yo estaría ya muerta desde que oficializamos nuestra relación. Normani me detesta y sé que la razón eres tú.
—Ella no te detesta—dijo Dinah suavemente.
—Finge que le agrado porque tenemos que convivir mucho tiempo juntas por nuestras amistades en común—Danielle rio—. Pero en realidad me detesta. Lo veo en sus ojos.
Dinah negó con la cabeza y Danielle le tomó el rostro dulcemente viéndola a los ojos. Habían tenido tantos buenos momentos juntas que Danielle la adoraba. Su relación había terminado en mutuo acuerdo y como una linda amistad. Como pareja no habían funcionado pero el ser amigas se les daba perfecto.
—No finjas que no lo sabes Dinah—susurró Danielle—. ¿Por qué no eres valiente y enfrentas las cosas?
—¿Sabes cuantas veces he sido valiente por ella? —susurró Dinah—. Han sido demasiadas y mi corazón duele cada vez que ella me rechaza o me manda a la tan famosa "friendzone" mi corazón no puede resistir tanto rechazo.
—Quizás antes lo hizo pero puede ser que se diera cuenta lo que había dejado ir y quiera rectificar pero no sabe como acercarse—Dinah negó con la cabeza sin querer hacerse ilusiones para no terminar con su corazón un poco más roto.
—No creo que ese sea el caso—dijo con tristeza y Danielle la abrazó dulcemente.
—Eres una mujer maravillosa y cualquier mujer sería feliz estando a tu lado—le dijo al oído—. Me diste unos meses maravillosos. Me hubiera gustado que entre las dos crecieran sentimientos más fuertes que ese deseo físico que ambas teníamos por la otra. La vida sería más fácil si nos hubiéramos enamorado.
—Definitivamente—dijo Dinah acariciándole la mejilla dulcemente y viendo los ojos azules de Danielle tan hermosos—. Eres una mujer sorprendente y mereces una mujer que te amé y que tú puedas amar a su vez. Alguien que te vea de la forma en que Lauren ve a Camila—Dinah vio el camino donde minutos atrás habían desaparecido sus mejores amigas.
—Podría ser también como Camila ve a Lauren—Dinah asintió y rio ante su conversación.
—Jamás les digas que veo su amor como un ejemplo y un estándar para el mío. Nunca podría callar a Lauren—Danielle fingió poner un candado sobre sus labios haciendo reír a Dinah que le dio un beso en la mejilla y la abrazó dulcemente. Danielle era una mujer maravillosa y Dinah se maldecía por no poder enamorarse de ella. La vida sería más fácil.
Sería una decisión fácil pero nadie dijo que lo fácil es lo más adecuado. Dinah sabía que su corazón había pertenecido a Normani por años. Había pertenecido mientras la consolaba cuando termino su relación con Jake, el guitarrista imbécil. Había permanecido cuando le había dicho que su relación con Danielle era seria. Su amor había estado incluso cuando le había dicho que iba a mudarse a Miami y ella iba a quedarse en Los Ángeles.
Había permanecido esa misma noche que Normani brillaba en la pista de baile con un vestido color verde pálido viéndose hermosa mientras se movía al ritmo de la música. Dinah recordaba como su corazón había saltado en su pecho al verla bailar Clarity con Camila y Lauren que se veían radiantes y hermosas esa noche. Era la noche de celebrar el amor. La noche de celebrar a una pareja que había pasado por tantas dificultades, pero que había salido adelante.
El no tomar riesgos es más seguro pero significa que jamás podrás tener la seguridad de que eso por lo que no luchaste y te arriesgaste no sería algo maravilloso en tu vida. Estar con Normani sería darle al corazón de Dinah todo lo que había buscado siempre. Ese maravilloso amor. Un amor de cuento de hadas. Un amor como el de Camila y Lauren.
Las lágrimas corrieron por sus ojos y sintió el abrazo de Danielle mientras se aferraba a ella pensando en Normani. Sería tan fácil pero tan doloroso dejarla ir. Dinah aspiró la brisa de los arboles al moverse con el leve viento y sintió como alguien la tomaba del brazo haciendo que se girara bruscamente.
Sus ojos se abrieron por la sorpresa cuando vio a Normani un poco tambaleante a frente a ella.
—No lo soporto más—dijo Normani con dolor tomando el rostro de Dinah entre sus manos mientras Danielle las veía sorprendida. ¿De dónde había salido?
—¿Qué haces? —susurró Dinah y Normani respiró hondo viéndola.
—Seguir mi corazón—Dinah no dijo nada sintiendo los labios de Normani sobre los de ella y sintiendo como su cuerpo vibraba ante esos labios que solo había probado una vez meses atrás en aquella cabaña de Vancouver que tenía tanta historia.
La había besado profundamente durante minutos, tantos que Danielle se había ido sin que ninguna de las dos lo notara. Al terminar el beso ambas se habían visto con sus frentes pegadas y una sonrisa en el rostro.
—Yo...—Normani puso un dedo sobre sus labios impidiéndole seguir.
—No digas nada—susurró Normani tomándola de la mano dulcemente y empezó a caminar por el jardín seguida de Dinah.
—¿A dónde vamos? —preguntó Dinah con un nudo en la garganta.
—A mi habitación—dijo Normani débilmente viéndola a los ojos—. Quiero hacerte el amor y dejar de fingir que no me muero de celos cada vez que alguien más te toca—la vio a los ojos un momento—. Dejar de fingir que no me muero por besarte y por demostrarte que alguien puede enamorarse de la persona que menos espera y que puede enmendar un error.
Dinah no dijo nada mientras se dejaba arrastrar por el pasillo sumida en un sueño y esa noche, mientras Normani y ella se hacían el amor había iniciado su historia.
FIN DEL FLASHBACK.

—Nuestro amor fue surgiendo poco a poco—susurró Normani dulcemente—. Tu forma de ser y tus detalles hicieron que me fuera enamorado de ti poco a poco. La forma en que me abres la puerta del coche, me ayudas a bajar. La forma en que me cuidas.
—Debo ser una excelente guardaespaldas—susurró Dinah haciendo a Normani reír.
—La forma en que me haces reír sin tener intención de hacerlo—Dinah le dio un juguetón guiño—. Me enamore de ti Dinah Jane. Y podrás cumplir mil años y seguiré enamorada de ti.
—¿Mil años? —dijo Dinah consternada y Normani rio—. Esa es tu forma "no directa" de decirme que parezco una momia. ¿Se puede parecer una momia a los treinta? Aun me falta un año pero...¿Una momia?
Normani negó riendo ante la paranoia de Dinah con la edad y la besó dulcemente. Dinah sonrió en el beso acariciándole la mejilla.
—Eres la mujer perfecta para mí, Dinah—dijo Normani caminando hacia adelante haciendo que Dinah tropezara un poco pero estabilizándola por la cintura hasta llegar al borde de la cama que estaba llena de vestidos.
—¿Qué haces? —susurró Dinah sintiendo como Normani tomaba el cierre de su vestido y lo bajaba lentamente sin dejar de verla a los ojos.
—Tomar una ducha con mi linda novia de veintinueve años—Dinah hizo una mueca al quedar desnuda y Normani la guió al baño tomando ambas manos. Y sonrió pensando en la sorpresa que tenía para ella esa noche y que estaba guardada en una cajita de terciopelo rojo. Esa noche Normani iba a proponerle matrimonio. Esa noche, Normani iba a finalmente dar un paso arriesgándose a vivir. Un paso hacia un futuro con Dinah. Iba a casarse con esa mujer y ser feliz para siempre. Con la persona que había sido su destino desde el principio. Con la persona que era dueña de todo lo que poseía incluido su corazón.

TORONTO, CANADÁ.
Ryan metió sus manos en los bolsillos de su abrigo mientras caminaba por las calles de Toronto y se deleitaba de la hermosa arquitectura que poseía ese lugar. Tenía casi cinco años de no viajar a Canadá. Cinco años desde que en ese mismo país la vida que había pensado que tenía había cambiado drásticamente dejándolo solo y aborreciendo el amor.
Ryan suspiró ante el recuerdo de unos ojos verdes con los que había permanecido casado un año sorprendiéndose de no sentir el mismo dolor de saber que la había perdido. Había pasado mucho tiempo y su corazón finalmente había ido sanando. Pero siempre existía esa pequeña espina que aun dejaba una pequeña herida sin cerrar.
El saber que Lauren era feliz con Camila seguía doliendo un poco. No había podido seguir adelante porque simplemente la idea de tener una relación lo asustaba. Había tenido algunas citas durante esos años, había tenido relaciones con algunas mujeres pero siempre terminaba dudando de si formalizar, por el miedo de salir herido. Lauren lo había dejado muy destruido y saber que ella salía en las revistas con su hija en brazos y Camila a su lado lo hacía pensar en lo que "hubiera sido".
"El hubiera sido" Todo ser humano alguna vez pasa por esa pregunta tan típica y tan dolorosa.
¿Qué hubiera pasado si...?
¿Qué habría hecho?
¿Qué hubiera cambiado?
Hubiera, Hubiera, Hubiera. Una palabra con siete letras que marcaban la vida de una persona. Nada dolía más que el saber que las cosas podrían haber sido diferentes si se hubiera intentado más fuerte. Que las cosas podrían haber sido diferentes si no hubiéramos cometido un error. ¿Pero que de que servía lamentarse? Ryan sabía que el "hubiera" no aplicaba en su relación con Lauren. Con ella jamás podría haber sido diferente porque simplemente no lo había amado lo suficiente para formar una vida juntos, y mantener su matrimonio.
Había formado una vida con Camila y dentro de su corazón Ryan se alegraba de que hubiera encontrado la felicidad. Quizás él había huido mucho del amor. Pero no había encontrado una mujer que lo hiciera volver a arriesgarse. Una mujer que lo hiciera pensar diferente y arriesgarse.
Sus ojos se encontraron frente a un restaurante muy conocido y se sorprendió al ver a una persona conocida tras el vidrio con un traje de chef que la hacía ver maravillosa y un mechó de cabello rubio asomando de su gorro blanco dándole un toque dulce mientras las personas que estaban en la mesa aplaudían y ella asentía tímidamente. Ryan no pudo evitar sonreír y sin dudarlo entró al restaurante. Era un lugar hermoso y Ryan sabía que era un lugar muy exclusivo en Canadá. Alguien se acercó ofreciéndole una mesa y él asintió y mientras caminaba ella se giró y los ojos de ambos se encontraron.
Ryan sonrió dando un pequeño asentimiento a la hermosa chef Dianna Agron.
—Señor Green—dijo Dianna acercándose y Ryan negó sonriéndole—. Esto es una verdadera sorpresa.
—Hola Dianna—dijo él rápidamente—. Me da gusto volver a verte. Por favor llámame, Ryan. No eres una empleada, eres una amiga.
—De acuerdo—dijo ella sonriéndole—. ¿De nuevo en Canadá? ¿Vacaciones?
—Negocios—Ryan vio los profundos ojos de Dianna redescubriendo lo hermosa que le había parecido la primera vez que la vio—. Estaba pensando en un lugar en el que cenar.
—Creo que eso está solucionado—dijo señalando el restaurante y Ryan sonrió asintiendo.
—En realidad solo te vi por el vidrio y quería saludar—dijo Ryan y se acercó a ella para murmurarle—. ¿Ahora como le digo a él que no quiero una mesa? —dijo refiriéndose al hombre que esperaba pacientemente atrás de él haciendo que Dianna riera—. ¿Crees que se moleste?
—¿No vas a cenar? —dijo Dianna sorprendida.
—Solo si tú eres la que cocina—dijo rozando sus manos mostrando "hambre" —. Muero de ganas de una pasta.
Dianna volvió a reír viéndolo a los ojos y sorprendiéndose de lo guapo que le parecía. Había escuchado que cuatro años atrás se había divorciado de Lauren Jauregui.
—Mi turno está por terminar—susurró Dianna—. Si me guardas el secreto puedo invitarte a un lugar que conozco donde venden una pasta fabulosa—lo vio a los ojos—. Lo mejor es que no es cocinada por mí, así puedo sentarme y disfrutar de la comida.
—Me parece perfecto—dijo volviendo a sonreír—. Quiero saber cómo has estado han sido un par de años—Dianna asintió—. ¿Cómo está tu abuela?
Unos minutos después Ryan y Dianna abandonaban el restaurante sin dejar de hablar de todo y nada a la vez. Ryan había olvidado lo fácil que era conversar con ella y sonrió sabiendo que había tomado una buena decisión al no cenar solo.
—Escuche sobre el divorcio...—dijo Dianna insegura mientras se ponía su abrigo.
—Fue hace muchos años y es una historia dolorosa que tu presenciaste en algún momento—asintió Ryan—. Lauren ahora tiene una familia con Camila, están casadas y tienen una hija. Por mi parte pues estoy soltero sin encontrar a una persona ideal.
—Te entiendo—dijo Dianna—. Es difícil encontrar una persona que pueda llenarte y que sea perfecta.
—No se trata de buscar a la persona perfecta sino a una que comparta tus intereses y que pueda hacerte sentir en paz contigo mismo. Alguien que te haga feliz.
—Que te haga reír—dijo Dianna y Ryan asintió.
—Y que cocine muy bien—Dianna se giró para verlo y Ryan empezó a reír haciéndola reír a ella mientras caminaban.
Sin darse cuenta ambos iban "compartiendo intereses", "sintiéndose en paz consigo mismos", "siendo felices" y Ryan mentalmente agregó el "cocinar bien" para Dianna. Cuando la ayudó a cruzar la calle unos minutos antes de llegar al restaurante en el que iban a cenar la tomó de la mano y no soltaron sus manos mientras caminaban por las calles de Toronto.
Ryan iba a quedarse tres semanas en Canadá. Y como bien sabia las cosas jamás salían como estaban planeadas.
Porque cada uno de esos 24 días esas salidas con Dianna se hicieron frecuentes. Las esperas fuera del restaurante, las cenas con su abuela y ella mientras Ryan contaba chistes haciéndolas reír. La forma en que Dianna todos los domingos por la tarde cocinaba para personas en albergues e iba a repartir comida con Ryan como su ayudante.
Y cuando se despedían con pequeños besos al terminar la noche sabían que poco a poco aquello estaba cambiando poco a poco.
El destino estaba marcado de una forma. Alguien podía alterara y cambiarlo pero si así estaba escrito, así sucedería. No se podía luchar contra el destino. Simplemente había que dejarse llevar y quizás del "hubiera" pudiera nacer algo maravilloso. Algo que no necesitaría preguntarse el "hubiera" sino que viviría siendo una realidad. Y cuando el último día Ryan estaba completamente hechizado por ella empezaron a planear una linda mudanza. Canadá o Los Ángeles. Pero juntos.
FINAL

"AMANECER EN VANCOUVER" Escrito por Camila Cabello
"Pierre vio a su esposa dormir a su lado mientras escuchaba a lo lejos el pequeño llanto de su hija. Se levantó de la cama tratando de no despertar a Rachel y acariciando su mejilla dulcemente con el amor reflejado en sus ojos verdes. Sus pasos fueron vacilantes hasta la habitación de su hija la cual tomó en brazos tratando de que se tranquilizara.
Rachel necesitaba descansar después de un largo día su puesto de flores. La pequeña tienda del pueblo que era muy conocida y visitada por los hermosos arreglos y las flores exóticas que manejaba. Era el negocio de su esposa. De esa mujer que había empezado de la nada con él dándole fuerzas de seguir adelante a pesar de sus padres. Había luchado por su amor dándole hermosas alegrías. Dándole una razón para luchar día con día. Ahora tenían una familia, tenían el amor y eran felices. Y lo serían para siempre".

When the rain is blowing in your face,
And the whole world is on your case,
I could offer you a warm embrace
To make you feel my love.
When the evening shadows and the stars appear,
And there is no one there to dry your tears,
I could hold you for a million years
To make you feel my love.
Camila sonrió a la mujer que estaba desnuda sobre ella acariciándole su hermoso rostro con una capa de sudor por lo apasionado de su encuentro. Su cuerpo aun temblaba saciado. Acarició las mejillas de su hermosa pianista y suspiró dulcemente viéndola a los ojos.
—Cada vez que te hago el amor es como la primera vez—susurró Lauren dulcemente—. Sigo tan enamorada de ti.
—Y yo de ti mi amor—dijo Camila dulcemente viéndola a los ojos. Lauren empezó a besarla dulcemente tomando sus manos entre las de ella y sintiendo como sus cuerpos se pegaban haciendo que Camila gimiera al sentirla sobre ella.
I know you haven't made your mind up yet,
But I will never do you wrong.
I've known it from the moment that we met,
No doubt in my mind where you belong.
I'd go hungry; I'd go black and blue,
I'd go crawling down the avenue.
No, there's nothing that I wouldn't do
To make you feel my love.
—Está amaneciendo—susurró Lauren mientras empezaba a moverse sobre ella lentamente. Haciendo que Camila cerrara los ojos muerta en placer. La fiesta de Dinah había sido maravillosa. Habían compartido con todos su amigos y la noche había terminado con la proposición de Normani. Y ahora estaba en brazos de su esposa haciéndole el amor.
—Estuve pensando en nosotras—susurró Lauren dulcemente contra su oído.
—Mmmm—fue lo único que pudo responder Camila moviéndose debajo de ella deseosa de sus caricias mientras Lauren lentamente baja su mano acariciándola en ese lugar que tanto necesitaba de ella.
—Estuve pensando en los amaneceres que hemos compartido durante todos estos años. En los cuales cada vez te amo más que el anterior.
—Yo también te amo—dijo Camila dulcemente y viéndola con amor—. Te amare siempre mi hermosa luna.
—Y yo te amare para siempre mi hermoso sol—dijo Lauren suavemente y en ese momento ambas se vieron a los ojos.
—Hay algo que quiero decirte—susurró Camila dulcemente viéndola a los ojos.
—¿Algo? —Lauren gimió y moviéndose más fuerte sobre ella escuchando el grito ahogado de Camila—. Luego...
The storms are raging on the rolling sea
And on the highway of regret.
The winds of change are blowing wild and free,
You ain't seen nothing like me yet.
Camila gimió pensando en la sorpresa que tenía para su esposa. La sorpresa que dentro de ocho meses iba a agregarse alguien más a la familia. Un mes atrás Camila había decidido probar la inseminación artificial que ya había fallado en ella tres veces, por última vez rezando para poder darle un hijo o una hija a Lauren que naciera de las dos. Lauren había donado sus óvulos y habían seguido el mismo procedimiento Y finalmente había dado resultado.
—Lauren—dijo Camila en medio del orgasmo mientras escuchaba la respiración trabajosa de Lauren en su oído—. Lauren.
—Mi amor—dijo Lauren en respuesta y ambas llegar a la cima del placer. Lauren cayó sobre Camila tratando de no aplastarla y se vio rodeada por unos brazos amorosos.
—Dio resultado—dijo Camila debajo de ella con la voz aun entrecortada por el orgasmo—. Finalmente dio resultado, mi amor.
—¿De que hablas? —susurró Lauren dulcemente.
—Lauren...—Camila se giró dejando a Lauren a su lado y la vio a los ojos frente a frente. Esos ojos que tanto amaba. Besó la mano de su esposa que tenía su anillo de bodas y la llevó a su vientre.
Los ojos de Lauren la vieron sorprendidos y una hermosa sonrisa se extendió en el rostro de Camila.
—Estoy embarazada—susurró Camila dulcemente.
—¡¿Estas qué?!—dijo Lauren sintiendo lágrimas en sus ojos—. ¿Qué?
—Estoy embarazada—Camila la vio a los ojos—. Vamos a tener otro bebé.
—Oh, Camila—dijo Lauren empezando a sollozar—. Oh, mi amor—Lauren la abrazó fuertemente contra su pecho mientras sollozaba—. Yo pensaba que...
—Funcionó esta vez—Camila sonrió—. Vamos a tener otro bebé.
—Un bebé—dijo Lauren sonriendo entre lágrimas y acarició la mejilla de Camila dulcemente—. Un bebé de las dos—Camila asintió mientras Lauren la besaba dulcemente en los labios—Gracias—dijo Lauren con amor—. Gracias por darme la mejor vida. Gracias por enseñarme lo que era el amor y llenar mi vida tan vacía con amor. Gracias por darme una familia.
—Gracias a ti—Camila dijo entrecortadamente por sus lágrimas—. Gracias a ti por enseñarme que soy valiosa a pesar de mis imperfecciones y mis errores. Gracias por amarme.
Lauren sonrió enormemente pegando su frente a la de ella con ternura.
—Amarte ha sido un completo placer Camila Jauregui—Lauren suspiró—. Pero no me des las gracias aun...—Lauren la vio a los ojos—. Aún nos quedan muchos amaneceres para demostrarnos nuestro amor. No me des las gracias por amarte, mejor prométeme que sin importar lo que pase el amanecer siempre será nuestro.
—Siempre mi hermosa luna—dijo Camila con amor—. Para siempre.
—Para siempre mi hermoso sol—Lauren le acarició el vientre de nuevo con lágrimas de emoción y Camila entrelazó su mano con la de ella tocando el lugar donde estaba creciendo su bebé. Camila vio los ojos de Lauren y se prometió internamente que esos ojos siempre brillaran de amor como ese momento. Tener miles de amaneceres con ella.
I could make you happy,
make your dreams come true.
Nothing that I wouldn't do.
Go to the ends of the Earth for you,
To make you feel my love
To make you feel my love
Poder agradecerle algún día a la vida todos los problemas que había tenido y el ayudarle a superarlos. Problemas que habían sido difíciles y habían dolido. Pero finalmente podía imaginar su vida y sonreír. Los problemas la habían llevado a ese momento. Y si Camila tuviera que vivir todo de nuevo lo haría.
Lo haría sin dudarlo si eso le iba a guiar a Lauren. A su hermosa Lauren, a su tierna y adorable pianista.
"Siempre existirá una solución para un problema, una sonrisa en medio de la tristeza y un abrazo para confortar la soledad".
Y sobre todo, siempre existirá el amor.
Y sobre todo, siempre existirá el amor
FIN


Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Amanecer en Vancouver

Mensaje por Admin el Dom Jul 16, 2017 1:02 pm

Envia tu historia en formato Word a wnlesb@gmail.com

Descarga el PDF gratis: https://ditusepilo.jimdo.com/app/download/6841257064/amanecer+en+vancouver+por+Ana5Harmony.pdf?t=1500198932

Admin
Admin

Mensajes : 5509
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Amanecer en Vancouver

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 3 de 3. Precedente  1, 2, 3

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.