Cupido en sus momentos

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Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:54 am

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:54 am

Capitulo 1 - Presentaciones Sexuales

NARRADORA
-ya regreso, quiero verla ¿hace rato me espera?
-15 minutos más o menos – le contestó Tatiana sonriente, al parecer los tragos que ya había digerido su cuerpo, estaban haciéndole demasiado efecto.
Anahi la miró con ternura, por primera vez veía a su amiga tan entonada, le preocupaba el que Carlos se estuviera aprovechando de eso para robarle besos que en sano juicio, le costaría mucho sacar de los labios de Tatiana, pero eso no era importante en ese momento… lo que quería hacer era otra cosa… se moría por ver a su novia, por abrazarla, por besarla, por decirle que la amaba y que la había extrañado mucho en estos días que no se vieron.

Caminó por toda la discoteca, las luces la mareaban, se dio cuenta que habían mas parejitas de niñas que de niños y hetero`s… sonrió al imaginar que la misma sociedad se tenia que tragar sus palabras y admirar como se posicionaba este genero con tanta fuerza.
- ¿ y Xime?
- adentro ahí una niña desde hace 10 minutos, y por lo que veo, te está esperando – mencionó una muchacha un poco mas alta que ella, que estaba por cierto, muy entretenida con su cigarrillo.
Sonrió, corrió el pequeño pasador que estaba delante de la puerta y abrió el lugar, era una pequeña salida Vip, no podía observar mucho lo que había a su alrededor por que tan sólo la luz que apreciaba era de los reflectores, lo que si pudo observar muy bien, fueron las rosas que habían en una esquina de donde se ubicaba actualmente.
Caminó hacia el ramo de rosas, eso le encantaba; le sorprendió ver el detalle por que Ximena decía que le pidiera de todo menos rosas, no le gustaban ni poquito…
Su corazón latía con fuerza, era obvio que Ximena le gustaba demasiado y este toque romántico explotaba su fascinación.
------------------------------------------
- ¿ya llegó?
- no
Bajó su rostro ¿seria que enserio Fernanda no quería más con ella?
- nada de eso Dulce, no te pongas así, ya va llegar
No aguantaba más, la llamó y no le contestó, no quería cerrarse a un no como respuesta, no estaba muy enamorada pero Fernanda le interesaba bastante.
- si llega, por que se que va llegar, dile que estoy arriba esperándola – luna la observó con suma ternura, donde no fuera heterosexual, Dulce seria la mujer con la que desearía pasar el resto de su vida, le dolía verla así de enganchada con Fernanda, y que esta… en tantas veces, le quedara tan mal. No quiso desilusionarla rápido, a lo mejor y como casi siempre llegaría un poco tarde pero de ahí no pasaría a más.Dulce subió, había pagado por ese lugarcito, casi todo su sueldo pero no importaba, ahora: si Fernanda no llegaba, no quería ni imaginarse como se iba a poner.
En todo el centro de la salita, ubicó un ramo de rosas enorme, una botella de vodka, que era el licor preferido de Fernanda, y desde luego, organizó también todo de la mejor manera posible. Hoy, quería proponerle que fuera su novia… aunque todavía, desconfiaba un poco de que estuviera a punto de hacer lo correcto.
Por la ventana, se observaba a toda la gente. El lugar hoy estaba más que lleno, repleto de personas, y bastante animado.
Se sentó sobre el sofá, miró su ropa, en verdad estaba hermosa, su cabello mas que organizado, sus ojos sumamente maquillados, su estilo dark-punk le daba un aire interesante a su personalidad… suspiró resignadamente, miró su reloj, llevaba ya 30 minutos de retraso, le molestaba esperar…
¿Qué diablos está haciendo? ¿Por qué no llega?
Y después de 15 minutos más, apagó la pequeña luz que le daba una tenue iluminación al lugar y dispuesta a irse, escuchó que la puerta se abrió. Una automática sonrisa apareció en su rostro ¡si! había llegado…
Se ubicó tras la puerta y en silencio, admiró la figura que entraba a la casi-habitación. no encendió la luz, era mejor así, su ira se esfumó casi tan de repente como había llegado minutitos atrás, sintió como se paseó por la salita y luego se dirigió a donde estaban las rosas… ella siguió los pasos y con lentitud, juntó su cuerpo al del Fernanda.
Y antes de que alguna de las dos, pudiera hablar, se unieron en un beso que nunca sintieron haberse dado.

DULCE
La besé como nunca antes, sus labios me sabían a dulce, llevé mis manos a su cabello y jugué en él, mientras el beso se prolongaba por el tiempo que las dos, decidíamos… sus labios muerden los míos, y siento como un estremecimiento me lleva al cielo, cierro mis ojos y la tomo por la cintura, me gusta esto… ese aire a ternura se cola por mis sentidos, disfruto de este beso lo mas que puedo hasta que el aire nos pide un respiro…
Intento hablar pero las palabras no salen… ella intenta hacer lo mismo, y regreso a sus labios
-shhh – susurro, levanta su cuello y la beso allí, suspira y con mi lengua, mojo cada parte de su cuerpo que pasa por mis labios…
-Ummmmmm… - ese sonido, se me hace extraño, intento verla, pero toma mi rostro y de nuevo otro beso más, la pasión inicia su presencia, y su lengua abre paso por mis labios, la recibo y juego con ella dentro de mi… caminamos hasta caer al sofá, sus manos tocan mi pecho y yo, por mi parte, me deshago de su blusa… quito uno a uno sus botones, me siento y ella se sienta sobre mi… esto por alguna razón me parece extraño… intento ver su rostro pero la oscuridad no me lo permite, se sienta sobre mis piernas, paso las mangas de su camisa y las bajo por sus brazos… voy sintiendo el tacto de su piel, y como nunca antes me siento estremecer tan solo con esta caricia… la beso, quito su prenda finalmente por completo y luego llevo mis manos a su pecho… arquea su cabeza y siento como muerde sus labios, aprovecho esto, y de nuevo beso su cuello… bajo mis manos y toco sus senos aún por encima de su sostén… vuelve a gemir… aha… la siento diferente pero me vuelve a besar, en un movimiento ágil de su parte me obliga a cambiar de posición y soy yo, quien queda sobre ella… se ocupa de mi pantalón, quita el botón, baja la cremallera, enreda sus dedos en mi cabello y me aferra a sus labios con pasión… el calor me incita hacerla mía … pero no con afán, ni tampoco como una relación sexual, que así suele ser siempre…Me quita con habilidad mi blusa, al mismo tiempo en que se deshace del jean, el resto de prendas vuelan, ella queda en su pantie, y yo la imito de la misma forma…
Con sus manos, obtiene una presión leve sobre mi entre-pierna, mi excitación aumenta y siento como queda sumamente palpable la caricia al contacto con mi intimidad, y es que el hecho de me sienta tan sensible hace que la sensación sea cada vez, mas real. Con su mano, hace un masaje corto que sin pensarlo dos veces, me obliga a suspirar, y mientras hace esto, me besa de nuevo…
mmm… que rico saben sus labios, los muerdo, los beso, los tomo con los míos, elevo mi presión y siento su aire en mi propia boca… bajo mi mano a su abdomen y retiro despacio su pantie de sus piernas… Diablos! Para encender la luz, me demoraría mucho… me pierdo en sus ojos, en esos que todavía no logro ver bien, termino de hacer que se acueste y su posición me da toda la accesibilidad que necesito para hacerla mía.
Llego a su pecho, y su cuerpo empieza a contraerse, la beso, por su clavícula tan lento como puedo, sus manos se pierden dibujando miles de caricias sobre mi espalda… Llego a sus senos, y mientras beso uno, me encargo de acariciar levemente el otro… es claro sentir como se prende con esto, su respiración se agita más, y esos pequeños gemidos, que a propósito siempre no son tan pequeños, se vuelven continuos… intercambio lo que hago, y su abdomen comienza a subir y a bajar rítmicamente… no me aguanto las ganas de sentirla, y bajo mi mano a su se*xo, juego con el por encima y sus gemidos quedan ahogados, adhiero mi mano dentro de ella, y comienzo a estimular su clítoris circularmente… sus movimientos toman fuerza, sus manos rayan mi espalda y eso me obliga a excitarme más, por lo que mi presión sobre ella aumenta de forma considerable…
-Ummm… - subo un poco y un beso fugaz sale de nuestros labios – aaaammmm – con sus manos me indica que baje, intento mirarla, y tan solo dibujo con mis dedos, la sonrisa que nace de sus labios.
Bajo por todo su cuerpo, sus senos quedan húmedos a mis caricias, llego a su abdomen, incremento su excitación con mi lengua sobre él, sus dedos se enredan en mi cabello, siguiendo el movimiento que me indica que siga de la manera que ella así lo quiere, bajo un poco más, y llego a su intimidad… un largo suspiro, que logra embriagar los mas adentro de mis sentidos se cola en mi escuchar… que rico sentirla así… abre sus piernas para que al acomodarme, no se me dificulte ubicarme en la posición adecuada para besarla… su pierna derecha se acomoda sobre mi hombro, su izquierda, queda a un lado… paso mis dedos por todo el centro de su se*xo, siento que cada rincón de su cuerpo tiembla, unimos nuestras manos, aprieta fuerte mis dedos, la beso con la misma velocidad que mueve su cuerpo, con esto, su lubricación hace presencia obsequiándole mas placer, mi lengua aparece sobre su clítoris, gime más, y después de unos minutitos, revienta en millones de espasmos que a su vez, son violentos, escapando de su ser, miles de expresiones satisfactorias que me impulsan a seguir besándola, por lo que no tarta mucho en volver a su segundo orgasmo… toma mi cabello, y lo jala con sus manos como modo de equilibrio, su cuerpo salta, y su espalda se tensa, sus piernas pierden fuerza y ese gritito que me hace estremecer…
-Dios… - dice, esa voz no es la de Fernanda – jamás me habías hecho sentir esto…¡Carajo! ¿Qué pasa aquí? ¡¡Le acabo de Hacer el amor a una mujer que… ni siquiera se quien es!!
Me levanto…
-¿Quién eres tú?Se levanta también, asustada… puedo sentirla aún, la puerta se abre y la luz de afuera, me muestra a una niña que jamás he visto en mi vida.
-¡Xime! – anuncia con sorpresa mientras me mira a mi con el mismo gesto.

ANAHI
¡Por Dios! Me levanto, tratando de ver alguna de mis prendas.
-¿Qué ******* es esto Anahi? ¡Pu*ta Madre! – su rostro se altera y su voz es mas fuerte – ¡no me jodas! ¿Para esto te espero una hora? – mira a la mujer que está a mi ladoNo entiendo nada… yo… yo pensé que era ella… sheeeeekkkkkkk! ¿Cómo explico esto?
En esas, mientras intento tan siquiera hablar, llega otra mujer
-Dulce! – grita – se entra rápidamente y me mira con enojo y me empuja – que carajos es esto? – Dios, esta mujer parece peor de molesta que Ximena, miro a la niña que está a mi lado, ella aún intenta ponerse sus prendas, pero las confunde con las mías… todo esto parece una mala broma, La mujer le sigue hablando pero ella ni siquiera la mira.
-¿Quién eres tu? – le pregunta Ximena
-Dulce ¿estas sorda? – señala a la que supongo es su novia.
-¡eres una perr'a! – le grita, termina de colocarse su jean y la mira de manera firme.
-a ti no tengo por que darte explicaciones – me mira a mi y con una media sonrisa se marchaDejando incluso, a la otra mujer hablando sola…
-ésta no se queda así muchachita – me advierte y sale.
Yo... me quedo sin habla… si sentía que era diferente…
-¿Dónde estabas?
-¿Dónde mas? ¡En el Pu*to baño esperándote a ti! – claro, si se me hacia raro que ella preparara todo esto…
-Xime, esto.. En realidad… tiene una explicación – mi cabeza giraba a todos los lugares… jamás me hubiera imaginado que algo así me pasara… - yo… pensé que eras tú…
No asiento a su actitud y cuando menos pienso, su mano derecha golpea mi rostro con fuerza…
-entonces… confundiste su voz, su cuerpo… ¿Qué? ¿Tan bien te lo hizo?
Dejé mi mano en mi mejilla, cerré mis ojos y no quise responderle por qué sabía que su ira podía ser el triple mayor de la que en este momento, era la mía…
Compuse mis zapatos, organicé mi cabello, mientras ella me gritaba miles de cosas, y salí de allí.
Muchas de las personas que estaban allí, pudieron apreciar el show, y es que aún no acababa la escena, la mujer que me amenazó, está parada a todo mi frente, observo a mí alrededor, y muchos no quitan la mirada de encima, trato de buscar a Tatiana con mi mirada pero no la encuentro... Suspiro y me quedo frente a ella.
-Permiso – dije, para poder pasar…
-¡pe*rra! – dijo consecutivamente, cerré mis ojos, Ximena estaba detrás…
-permiso – repetí, pero al acercarme me empujó, Ximena fue a ella, y le respondió de la misma manera, haciéndola tropezar con un mesero… todos comenzaron a gritar… aún estaba confundida… la mujer golpeó a Ximena, y cuando fui a ella, me retiró su brazo con Fuerza.
-no me toques Anahi – en ese momento, la misma mujer, volvió a tomarme pero esta vez del cabello Intenté separarme pero no me dejó, todos se metieron con todos, unos por defenderme a mi, otros por darle la razón a ella… era obvio que esta tipa era mucho mas fuerte que yo, por lo que no pude separarme fácilmente de su cuerpo… solo sentí que caí al suelo por segunda vez, hasta que miré la mano de la misma niña con la que tan solo minutos atrás, había acabado de hacer el amor.
-Dame tu mano – estiró su mano y me ayudó a levantarme, apenas veía sus ojos, finamente profundos… su cabello, caía atractivamente por sus hombros, tomó mi mano, y caminamos en medio de la gente… esto me ponía insegura, los de seguridad, se multiplicaban casi que por obra de magia, hasta que salimos de la discoteca.
Me miró, la miré…

-----------------------------------------
Dulce, salió ofuscada de la sala Vip; aún recordaba lo que acababa de pasar, toda la sección que estuvo con esa otra niña se sintió diferente, mucho mejor si, pero diferente… muchas cosas en las que sabia que no era Fernanda pero… ¿por qué no detallar mejor que pasaba? A lo mejor desde antes de escucharla se había dado cuenta de que esa no era su futura novia… entonces ¿Por qué no se detuvo?
-tienes carro? – cuestionó Dulce a Anahi.
-si, pero... No lo traje – la miró, en realidad parecía impactada por lo que acababa de pasar.
-¿puedo llevarte a casa? – ¡ca*rajo! ¿Qué pasaba ahí? ¿Dulce pidiendo eso? Cualquiera que la conociera, diría muy bien que esa no era Dulce… no, la verdadera.
-por favor – respondió Anahi, abrigando sus brazos, su carita estaba golpeada, Dulce solo empuñó sus manos… aún le parecía increíble lo que Fernanda acababa de hacer… al salir del Vip, lo único que hizo fue pagar su cuenta y retirarse, pero Fernanda comenzó una discusión publica y Dulce solo atinó a dejarla allí, sin responderle nada… y ya casi, al irse de allá, escuchó la pelea que comenzaba y algo la impulsó a entrar de nuevo… sólo le bastó ver la carita de Anahi, para correr a ella.
Ambas, se subieron al carro de Dulce, o mejor dicho al carro del papá de Dulce, que a estas alturas no sabia que su hija estaba fuera de casa y con su carro!
-te duele mucho?
-un poco
-¿vamos al…
-solo llévame a casa por favor.
Y eso fue todo lo que pudieron hablar en el camino, cada una con cosas diferentes en mente, pero sintiendo lo mismo… eso que había pasado esa noche, no era una simple coincidencia…

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:54 am


Capitulo 2 - Entrando En Confianza

-¿aquí?
-si, aquí está bien – la miró con su mirada triste, y es que hacer el amor con una niña que ni siquiera conocía, que su novia la trate de “zo'rra” en pocas palabras, que otra mujer la amenace y la golpee, las peleas… todo eso, aceleró sus sentidos, en realidad no se sentía bien.
Anahi, abrió la puerta, se bajó en silencio, miró a Dulce pero no atinó a decir nada, cerró la puerta, y caminó por la acera en dirección a su casa, Dulce no arrancó, solo la miró caminar… se veía bien por atrás, era de estatura normal, delgada, su cabello caía libremente por su espalda, y sus piernas eran mas que lindas…
-¿vas a quedarte allí?
-pues, espero a que entres
-ok – se dio la vuelta de nuevo y observó su habitación – ya sabes que vivo aquí.
Caminó y algo que no supo que era, le impidió continuar… sabia que Dulce estaba allí aun, con su auto estacionado, la casa se veía a oscuras, lo más seguro era que sus padres estuvieran lejos de casa o en la habitación haciendo cosas que ella no quería saber…
Volteó su cuerpo y giró su cabeza, sus ojos se instalaron en la mirada de Dulce, esa sonrisita comenzaba a gustarle, aún no entendía el por qué estaba haciendo eso, pero esa niña le atraía demasiado.
Abrió la puerta sin permiso, se sentó y fijó sus ojos hacia el frente.
-Anahi Puente
-Dulce Espinoza
Se presentaron las dos, Dulce encendió el carro y se dirigió a un lugar que ni siquiera tenia en mente… sus miradas, jugaban a seducirse, las dos estaban nerviosas.
-ella, era tu novia…
Comentó Dulce con su voz mas linda
-si… y
-no
-ah… entonces…
-nada serio
-comprendo
Asintieron, el retrovisor era grande y permitía la visión de contraria, ahora… los pensamientos volaron, mas allá de lo que pasó después de que estuvieran juntas…. La sensación seguía intacta…
-sabes a donde vamos?
-no, tu si?
-no, ¿te has dado cuenta que hemos pasados dos veces por esta misma dirección?
Dulce sonrió tímidamente, la verdad era que no… estaba demasiado ocupada mirando a la hermosura de niña que tenia a su lado, para pensar en el camino.
-A donde quieres ir
Se miraron…
Era fijo ¡el sentimiento es mutuo!
Dulce aceleró y se detuvo en una principal, donde le gustaba ir a pensar y a estar sola, había muchas parejitas, adentró un poco el carro y solo bastó detenerlo para que afirmaran al mismo tiempo; lo que deseaban hacer.

DULCE
Quité el cinturón de seguridad, y fui directo a sus labios… sentía esa necesidad por besarla… me había encantado conocerla… se me hacia interesante, con ese toque de ternura y a la vez de niña traviesa…
Mis manos se van directo a su rostro, me aferro a sus labios con necesidad, la miro a los ojos… ¡Dios que hermosa es! Me olvido de Fernanda y del resto del mundo, sus labios humedecen los míos al mismo tiempo en que tomo los suyos y ofrezco un poco de presión sobre ellos.
-ahmm – susurra
-tu… me gustas – digo cerca de su oído, lo beso, lo humedezco con mis labios, se deja hacer por mi, bajamos su asiento y me ubico sobre ella, sin importarnos si quiera el lugar donde estamos… no esperen… si me importa…
-¿quieres ir a otro lugar?
Me mira, y después mira a su alrededor, reincorpora sus prendas y se levanta.
-este… si
Me acomodo, la miro de nuevo, se acerca a mi y con sus manos se junta a mi cuello.
-creo… que después…
Volvemos a la posición anterior, quiero hacerle el amor de nuevo… quiero conocer cada parte de su cuerpo, quiero verla… quiero…
-ahora es mi turno – jala mi labio con sus dientes, y un largo suspiro se me escapa…
Dios! Que excitación en la que me tiene esta mujer… fuf…
Me quita despacio, cada una de mis prendas, primero la blusa, y luego baja con paciencia el pantalón… sus manos recorren mi espalda, se colan por debajo de mi sostén, y de este modo; logra deshacerse de él. Los besos continúan, palpo su pecho… beso su clavícula, su cabello cae por mis pechos, me concentro en él, y lo recojo mientras ella comienza a besarme…
-Ummmmmmmm… - cierro mis ojos, muerdo mis labios, aprieto su cabello y con mi otra mano, el sujetador del asiento…
Llega a mis senos, los toma con sus manos y hace presión sobre ellos, esto es suficiente para hacerme excitar más, y desde ya puedo sentir sin ni quiera tocarme, que mi lubricación pasa mi limite permitido.
Después de un momento en el que sólo me ofrece caricias, sus labios se enredan en mi piel, su lengua juega con mi pezón, y un escalofrío violento sacude mi cuerpo, la miro y obligo a que me mire… ¿Qué pasa con esta chica? ¿Por qué me gusta tanto si ni siquiera se quien carajos es? Toma mi seno entre sus labios y lo hala ofreciéndome un común y muy particular dolor placentero, Gimo sin poderme contener… vuelve a repetirlo, hasta que cambia de lugar ubicándose en el otro…
Yo, por mi parte me encargo de su espalda, de su cuello, de su cabello… aunque para ser sincera, a estas alturas solo me interesa sentir más de lo que estoy sintiendo.
-ufffmhhh …
-sabias que tu olor me es muy agradable?
-noh… --y su mano derecha baja por mi abdomen, lo acaricia con esa lentitud que me gusta y que a la vez me desespera, esto se me vuelve adictivo; con Fernanda todo es tan sexual, todo es tan… apasionado y ya…
Y siguiendo su mano, baja con sus labios… termina de quitarme mi pantalón, o mejor dicho de bajarme mi pantalón, besa mi vientre, sus dedos juegan en mi ombligo, los busco sin entender el por qué de mi instinto y junto sus manos con las mías… llega a mi pubis, me besa tiernamente, para después abrir mis labios…
Me muevo involuntariamente, su saliva se mezcla con mi humedad, el frio que siento al sentirla me obliga a estremecer, comienza con besos leves que aunque sean cortos y pequeños, me suben al cielo… Luego, ubica su lengua sobre mi clítoris y me lleva a un lugar que nunca antes conocí con alguien más… si es posible, aprieto más de lo debido sus dedos, y ella me apoya con esto, la siento… Dios…mmm… que rico se siente…
-sigue asiii - susurro, me aferro a su cabello, sus besos toman mas confianza y dejan de ser besos tiernos y pequeños para convertirse en agiles y sensuales…
Sus labios juegan sobre mi se*xo y su lengua se abandona a los mas profundo de mi interior, mi cadera sube y baja y con ella, la cabeza de Anahi… siento su rostro deslizarse por mi piel… todo va bien, hasta que siento uno de sus dedos y esto es limite para sentirme más que mejor… y mientras con sus labios me estimula, con su dedo inicia una penetración…
-aaaaaammhhh… ¿sabes que me estás haciendo sentir muy, muy bien?
-me encanta… por que eso me hiciste sentir a mi.
Y vuelve a besarme… su dedo entra y sale sobre mi se*xo, cada vez más a una velocidad mas ligera, mis latidos aumentan y mi cuerpo me pide un poco, tan sólo un poco mas para ser victima de la mejor sección sexual, que he tenido en mi vida…
Con mi mano, obligo a que se meta mas en mi, y esto es lo ultimo de lo que soy consiente antes de venirme en un gigante estremecimiento que sacude mi cuerpo con fuerza, suspiro inconteniblemente, y siento cada parte de mi; moverse sin yo misma provocarlo… una sensación satisfecha llega pronto; y lo demuestro en un gran respiro que me deja sin palabras.
Ella, se queda un momento allí, acompañándome en cada sensación provocada por su misma presencia, y después de esto me estabilizo, por decirlo de alguna forma, sube despacio a mis labios…
Miro su rostro, está sudando… sus labios están húmedos…
Quiero besarla…
-¿puedo besarte?
-si
Me acerco a su rostro, y lo acaricio agradeciéndole por lo que me acaba de hacer sentir, la beso, pero no de una forma exótica ni vulgar; si no al contrario… tierna…
-Gracias
-Con mucho Gusto – sonríe
-pero, esto no termina aquí – vuelvo a besarla – o eso quieres?
-pues, muéstrame que tienes – y esa vocecita tierna con esa mirada traviesa me impulsa a quitarle el resto de prendas que quedan sueltas por su cuerpo con la intensión de hacerla mía de nuevo.

ANAHI
Penetro mi mirada en sus ojos, su esencia me incita a… tantas cosas… ¿Anahi por Dios te das cuenta de lo que estás haciendo?
Acerca su rostro, beso sus labios, su lengua se enreda con la mía y con esto, llega un beso como pocos…
Se ubica a mi altura y contempla mi ojos por un largo momento, me mira y sonríe.
-eres muy linda
Su voz, un conjunto entre niña y mujer a la vez, lo mas femenina posible… estoy sudando, y siento un gran calor interno recorrer mi cuerpo, sus manos juegan en mi pecho, en mis senos… para después, descender a mi entrepierna. La miro, me mira… volvemos a besarnos… siento su mano sobre mi se*xo, introduce dos de sus dedos en mis labios vaginales y un largo suspiro se me escapa de forma violenta. La imito, y del mismo modo, bajo mi mano a ella… ambas, iniciamos caricias internas a las mismas velocidades, Mi humedad se cola por su mano con descaro, y del mismo modo, me pasa con ella… deslizo mis dedos por todo su se*xo, muerdo su labio, me separo… muerde mi mentón, baja su lengua por mi cuello, cierro mis ojos… su dedo se introduce en mi, expreso en gemidos todo lo que me hace sentir… tenso mis piernas… ¡Dios me voy a venir ya!! Hago lo mismo, siento su cuerpo contraerse mas rápido, ofrezco un poco de presión y un poco mas de velocidad, y exploto al igual que ella, En el mismo momento y del mismo modo. . .
El silencio llega, mi respiración a penas se va estabilizando, mi cuerpo suspira tranquilamente satisfecho, y una sonrisita francamente estúpida nace en mis labios.
-¿estás bien? – le pregunto, no me habla… mira hacia el frente, sus ojos son intensos y su mirada es muy directa.
-si, y tu?
-si…
Reincorpora sus prendas, me quedo intacta viendo su actitud… Ja! Ahora que me va a decir ¿Qué me baje del auto? ¿Qué esto solo se queda aquí? ¡Vamos Anahi! ¡no hables como si te importara! Hago lo mismo que ella, y me ubico mejor.
-¿Tienes hambre?
-¿eh?
-pues… o deseas que te lleve ya a casa?
Miré mi reloj, estaba tarde…
-ok, te llevo a casa – contestó antes que yo, entendió mi mirada y se lo agradecí en el alma…
Después de esto, ninguna optó por continuar con una conversación, y es que ¿Qué podíamos decir en un tipo de situación así? Hasta el momento, sólo sabia su nombre y que tenia un cuerpo de película…
Me llevó a casa de nuevo, no hubo necesidad de decirle por donde debía tomar el camino; por que al parecer, se había guardado muy bien la ruta para llegar a mi casa. Estacionó el auto, y me miró.
-Ha sido todo un placer conocerte Anahi – sonrió, y tomó mi mano – disculpa por ese lastimón, te juro que no se queda así – señaló mi rostro.
-no… supongo que debió sentirse muy celosa…
-estaba loca
Las miradas chocaron, quería besarla de nuevo… pero sentí un golpe en toda la ventanilla de mi lado.
Volteé asustada a mirar, y Ximena estaba Gritando miles de cosas, que no entendía muy bien.
-ay no…
-ella si es tu novia?
Bajé mi rostro…
-ok, entonces salte de aquí antes de que haga algo peor – su rostro cambió
-Oye… m…
-adiós Anahi – no me miró, Ximena seguía golpeando la puerta, Dulce la miró y antes de yo salir, levantó su dedo corazón, haciéndole un pequeño ******* You.
Me bajé del auto, Dulce arrancó, Ximena ya ni hablaba… podía ver en sus ojos miles de cosas malas por decirme…
-Hablamos mañana – mencioné, me tomó del hombro. Me miró y me pegó otra bofetada.
Me di la vuelta y la miré, me ardía el rostro… quería llorar de la ira.
-¿me crees una estúpid'a? Pff hay que verte para saber que solo eres una zorr'a!
Cerré mis ojos, estaba tomada…
-voy hacer como si no escuché nada.
-¿no lo oíste? Z-O-R-R-A – sonrió, y no aguanté más mi ira… no me di mi fuerza, y le devolví en una sola, las dos bofetadas que me había metido.
En ese preciso momento, miré el carro de mi papá llegar… se bajaron asustados y me miraron con mis ojos encharcados.. Mi papá me abrazó y mi mamá nos miró a las dos.
-¿Qué pasa?
-sabe que pasa señora? – Miró a mi madre con una risita demasiado chocante – pasa… que… su hija… es esto – me señaló – una vulgar, una mujerzuela, una… Put'a! – y se fue.
Me quedé helada, tenía tantas cosas de gritarle, pero no tenia razón, no valía la pena…Dios… que me digan de todo pero eso? …
-Anahi, pasó algo?
Preguntó mi papá, con su particular aire de precaución.
-nada, no quiero hablar – saqué mis llaves y me dirigí a la puerta.
Hoy, esta noche, había pasado demasiadas cosas que todavía no alcanzaba a digerir bien, mi estomago me gritaba por dentro, mi cabeza comenzaba a darme vueltas, el sueño me acurrujó en sus brazos y no pude hacer mas que acostarme a dormir.
(Día siguiente)
Anahi se levantó con un fuerte dolor en su cabeza, sus tragos mas todo lo que había vivido la noche anterior, le pasaban una factura bastante alta.
Tomó sus zapatillas, y se dirigió al baño, vio que casi todo estaba empacado y recordó la conversación suya con sus padres, la semana pasada. Hoy se pasarían de casa. La verdad, no quería eso, no tanto por el lugar donde vivía, sino por el contrario, tendría que pasarse de instituto y eso si que era un gran problema para ella.
Bajó las escalas, y se encontró con su madre, hablando por teléfono, su papa´ estaba afuera recogiendo todo…
Esperó a que su mamá colgara y…
-¿por qué tanto afán?
-son las 3 de la tarde Anahi
-¿en serio? – buscó algún reloj para confirmar lo que acababa de escuchar.
-¡en serio! Así que organiza tus cosas que en una hora partimos.
Tampoco sabia como seria su nueva casa, la verdad es que no quiso ir a verla antes, prefería que fuera una sorpresa y si en el peor caso, no era lo que se imaginaba pues, no cargaría con ese “Karma” todos los días, antes de pasarse.
Subió a su habitación, se dio un largo baño, y se puso ropa cómoda, no sentía la necesidad de despedirse de nadie que viviera allí cerca, ya lo había hecho de sus amigas prometiéndose, como siempre; llamarse y no olvidarse… si, si, algo muy dramático para sólo cambiar de barrio.
Y después de organizar su ropa y sus cosas mas intimas, bajó lista para cambiarse de hogar, eso ya no le impresionaba, en un año habían cambiado de 3 casas… así, que todo era costumbre.
//
Dulce, por otra parte no tenia ni las mas mínima intención de levantarse de su cama, miró su celular, 20 minutos la separaban de las 5 de la tarde, estaba sola en casa por que sus padres se habían ido de shopping, así que no había nadie quien la molestara por seguir en cama hasta esta hora… bueno, eso pensó antes de escuchar el timbre.
-¡Maldición! ¿Por qué no llevan llaves? – se dijo así misma algo molesta, se dirigió a la puerta, abrió de mala gana, no se había visto siquiera en un espejo para ver como estaba… alzó su mirada y observó a una Fernanda ligeramente seria, molesta y directa. Tragó saliva, ahora todo lo que había sucedido anoche, llegaba a su mente.
¡Si que fue una noche extraña!
-¿Qué haces acá?
Fernanda la tomó del brazo, exigiéndole de la manera mas violenta una explicación.
-¿Quién rayos te crees Dulce?
La miró, la paliza que le había metido a Anahi en verdad fue brutal.
-no quiero hablar contigo
Fernanda comenzaba a desesperarse, el genio de Dulce mas el orgullo no eran exactamente lo que mas le gustaba de la niña.
-¿Quién era esa? ¿Por qué te acostaste con ella? ¿Me ves cara de estúpid'a?
-en primera, se llama Anahi, pensé que eras tú, yo había organizado todo para las dos, pero como siempre llegas tarde mira lo que pasa, no sabia que era ella… - bueno, esta explicación era muy poco creíble, y en primera por que ni ella misma se la creía, ahora que lo pensaba mejor, sabia bien que desde que besó a Anahi se había dado cuenta que no era Fernanda.
-claro y yo te creo
Fernanda es docente del instituto donde Dulce cursa su último año, dicta clases de artes, desde que entró mantuvo una relación secreta con Dulce, desde el primer momento le gustó, ahora llevaban casi un año con esta “Semi-relacion” y sus celos por esta niña, incrementaban muy considerablemente, le encantaba… quería tenerla para ella y nadie más, demasiado posesiva, ella misma lo aceptaba…
---------------------------------
El centro de atención, yo… esperé a que Fernanda se bajara por que me había dicho que esperara un momento... Miré mi uniforme, di un rápido vistazo a mi alrededor, y sin poderlo creer, me encontré con esos ojitos… que no he dejado de pensar, desde el sábado.
¿Anahi?
Mi corazón latió de prisa ¡¡vamos Dulce! ¡¡Ponte seria!! – agito mi cabeza, es increíble que ahora la “vea”… pff… miro a Fernanda, vuelvo a mirar al frente y ya no está…
-¿pasa algo?
-uh?
-¿Qué si te pasa algo?
-no, nada
Entramos al instituto, Maite me toma del brazo y me aleja de Fernanda de mala gana, nunca se han llevado bien, y por primera vez, agradezco su actitud.
-Dulce estás pálida, ¿Qué pasa?
-ando alucinando… Uff, fue tan real
-¿Qué fue real?
-verla
-¿a quien?
-a Anahi
-¡tonta! ¿De que estás hablando?
La miro…
-no me prestes atención, ¿Cómo estás?
-excelente ¿no me ves? – sonríe, y entramos al aula…
Hay pocas niñas en clase… me ubico en mi puesto, saco mi reproductor, y pongo la primera estación de música que me guste, recuesto mi cabeza sobre el espaldar del asiento, cierro mis ojos y de nuevo la imagen suya en mi mente… la vi de uniforme… con sus ojos atrapados en los míos, su cabellos suelto, y esa sonrisa….
-¡¡Dulce!!
-¿Qué pasa? – digo de mal genio
-eso te digo a ti, ¡despierta!
-nah… ¿Qué toca ahora?
-Filosofía
-ussh… lista para leer?
-si, yo escucho, tu lees
Se reí, siempre es lo mismo…
La profesora entra, con un atuendo algo descomunal pero divertido… sus lentes, que son más grandes que sus ojos, un par de aretes que sobresalen en su rostro y ese espectacular cabello que es lo más lindo que posee, esa sonrisa simpática y una voz agradable.
-¡Buen Día Señoritas!
Todas respondemos, me organizo y me doy una palmadita pequeña en mi rostro para despertar totalmente, Sandra (docente) inicia su clase, con un tema histórico de los antiguos filósofos Griegos, bostezo y miro el cielo por la ventana… comienza a ponerse Gris, la puerta suena y me pierdo en los labios de Sandra respondiendo en voz baja a la persona que le habla… baja y sube su cabeza, en muestra de un sí, su sonrisa aparece de nuevo, y luego fija su mirada en nosotras.
-señoritas, interrumpo la clase un segundo…

ANAHI
Después de desayunar, me organizo y vamos directo al instituto... siento mucho Frio, y la chaqueta del colegio, apenas me la entregan ahora; mi mamá maneja casi que con afán, dice que voy a llegar tarde a mi primer día…
Se estaciona, después de 15 minutos de recorrido, llegamos… no me había dado cuenta que era solo femenino, hay muchas niñas esperando a que abran, otras, están aparentemente estudiando, otras hablan emocionadas, y la mayoría, se fija en mi presencia.
Me bajo del auto, Tatiana tenia razón, me voy a ganar mi primer regaño, mi uniforme está muy alto a comparación de otras niñas… todas voltean a verme, mi mamá se hace a mi lado, y me habla de algo que no me percato muy bien…
Miro a cada una de las niñas que pasan por mis ojos… ¡esto va a estar muy interesante! Hay niñas muy lindas… unas me miran seductoras, otras con intriga y curiosidad, otras de mala gana, y otras me ignoran totalmente… el portero, abre la puerta finalmente.
-Vamos
Dice mi mamá, por alguna razón que aún no se, giro mi cabeza, y desde aquí alcanzo a mirar a la misma mujer que me empujó el sábado… agito mi mente, y vuelvo a mirar… se estaciona a pocos centímetros del carro de mi madre, miro a su lado buscándola… si… la busco… y ahí está.
Baja despacio, con un gesto de pocos amigos en su rostro, la mujer se acerca a ella y le habla, la miro detenidamente… se ve hermosa con uniforme… Dios!! ¿Pero que es esto? O sea... ¿En el mismo…
-¿Anahi?
-¿dime?
-¿Qué pasa?
Vuelvo a mirarla, me mira… queda igual de sorprendida a mi, y antes de que pueda hacer algo, mi mamá me jala con su mano, entrándome al instituto…
Suspiro…
No la había detallado bien… pero es mas linda de lo que pensé, la oscuridad estuvo con ambas esa noche y no pude apreciar bien su presencia…
Nos acercamos a la dirección, me entretengo viendo la habilidad de la secretaria para teclear, hablar por teléfono, tomar su café, y asentar su cabello casi que al mismo tiempo.
Me sonríe, y yo descaradamente coqueteo con ella… hasta que siento el brazo de mi mamá, golpear sutilmente el mío… la miro y con un gesto sarcástico me deja claro que ya me tiene observada… la secretaria sonríe, y en esas, veo al director acomodarse ante nosotras.
-Muy Buen día – sonríe – tu debes ser Anahi, No?
-si… - respondo
No lo detallo bien hasta que recuerdo su rostro… ¡claro! Cliente y viejo conocido de mi padre, se adelanta y habla con mi mamá y yo me quedo en el mismo lugar sentada, quiero ver a Dulce… ¿en que aula estudiará?
-Hola.
-este… ho…hola – la miro ¡Dios! Que hermosura de mujer.
-¿lista para entrar?
-¿me llevas tu?
-eso creo
Me despido de mi mamá, y me voy tras la secretaria, tiene un lindo cuerpo… y una sonrisa encantadora… sigo el caminar de sus piernas, hasta que veo que se detiene.
-aquí es – y da tres golpecitos en la puerta, señala mi uniforme, miro y en realidad... si está algo alto… el corazón me late con fuerza… ¡no me gustan estas cosas de andar nueva en un lugar!
Abre una mujer algo…
¿Diablos que pinta es esa?
Tiene un pantalón que le llega mas arribita de los tobillos y es algo hippie, una camisa particular pero es llamativa, unos lentes grandísimos, y su cabello está desordenado pero la hacen ver en onda y joven.
La secretaria, le anuncia que soy la nueva de la clase, ella se presenta y me sonríe con Gracia…
-pasa – extiende su mano hacia adelante…
Suspiro, y entro…
Miro ágilmente a todas las niñas que pasan por mis ojos, encuentro un asiento vacio en la primera hilera de mi mano derecha.
-ubícate allá Anahi, Señoritas, ella es Anahi Puente, su nueva compañera de clases.
Supongo que, como pocas veces había llegado a sentir tanta vergüenza y a la vez, incomodidad…
Me ubiqué en el asiento, llevaba solamente una libreta grande… no quería libros ni nada por el estilo, mi primer día

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:55 am

Capitulo 3 - Atractivo

Unas de las niñas que estaban a mi alrededor, se presentaron amistosamente, otras por algún motivo, me fulminaron con la mirada, la profesora continuó con su clase, ese tema… lo había visto la semana pasada… estaba ansiosa… Quería ver a Dulce… después de unos minutos, puso una actividad Grupal, en la que por supuesto me sentí como mosca en leche…
-Hola ¿Anahi es que te llamas?
-si – miro a la niña que me habla, su apariencia le da el toque de niña estudiosa, sus lentes, la hacen ver un poco mayor, pero es agradable.
-si quieres…
-nada Isabela – y de repente, escucho su voz... y siento los latidos de mi corazón aumentar con fuerza, me da miedo mirarla… ¡diablos! ¿Espejo donde estás?
-¡Anahi!
La miro.
-¡Dulce!
Sonrío… que linda que está… arrrrghhh por qué tengo tanta vergüenza?
Se acomoda, y se ubica a mi lado, tomando otro asiento... su labios son rojos, sus manos sumamente delicadas, tiene un estilo algo dark-punk, su cabello es lacio, con algunos mechones en flequillos, y ubicado hacia el lado izquierdo, estilo Flagger… sus ojos son mas profundos de lo que llegué a pensar… me embobo en su mirada y no alcanzo a captar de lo que me habla…
-discúlpame ¿Qué me decías?
-que es lindo encontrarte de nuevo.
Muerde su labio inferior, y clava su mirada en mis ojos…
-eres mas hermosa de lo que pensé – digo, no puedo ocultarlo ¡¡Anahi por Dios!! Creerá que eres una… ¡controla tus palabras!
-tu mas…
Se acerca a mi oído, miro a todas las niñas de la clase mirarnos… y no puedo resistirme… ja! Que atracción la que está manejando esta niña en mi.
-¿Qué haces aquí?
-cambio de colegio.
Y cuando está apunto de llegar a mis labios, la alarma que me imagino es la de descanso, suena.
Todas se levantan, Dulce me mira sonriente, y a su espalda, se acerca una niña muy alta, la toma del cuello, y la obliga a alzar su mirada a ella.
-¿no presentas?
Dulce, carraspea su Garganta – Anahi, te presento a Maite, una amiga.
-y casi hermanita – concluye inclinando su mano para la presentación formal
-un gusto Maite.
-Igualmente, y puedo saber de donde s…
-ahorita hablamos, ¿vale? – se levanta y saca a su amiga del aula… - quieres comer algo?
-a tii! – Pienso – ehm… no.
Me levanto, cierra la puerta completamente…
-discúlpame por lo que voy hacer… - dice, y me quedo sin poder digitar alguna palabra cuando la siento tan cerca a mi.
No dejo que continúe, quito la distancia que existe entre las dos y voy a su rostro, tomo su carita con mis manos y me uno a ella en un beso… que… me derrite.
Sus labios se unen a mi, el beso inicia lento pero continua a una velocidad verdaderamente apasionante, sus manos se colan por mi uniforme, siento sus caricias en mis piernas… tomo su cabello y me aferro a él, aún se me hace inexplicable el por qué eso a sí con ella...
-Me gustas demasiado – murmura en medio de besos.
-no dejé de pensarte…
Y llevo mis manos a su pecho… arquea su cabeza, beso su cuello… suspira en mi orejita y muerde mi lóbulo…
-Ven
Se separa de mí, me toma de la mano... Organizo mi uniforme y mi cabello… abre la puerta, la detengo.
-¿Qué haces?
-quiero… hacerte el amor – y se devuelve y vuelve a besarme, la puerta vuelve a cerrarse, me estrecha con ella… reposa su cuerpo sobre el mío… su mano juega con mis piernas… con mis muslos… hasta que la siento llegar casi que a mi entre-pierna, juntas caminamos alrededor del aula, hasta llegar al escritorio de los docentes…tira los documentos que hay encima, arrima la laptop hacia un rincón, y me alza sobre el escritorio…
Dejo mis piernas libres, las abro un poco y ella mete su cuerpo en medio de ellas… con sus manos, me acaricia desde mis rodillas, hasta mis muslos… me siento humedecer… jamás nadie me ha puesto así tan pronto…
La atraigo hacia mi, la beso… descaradamente… su lengua se mete en mis labios con afán, la beso… ofrezco presión con mis labios y la jalo… gime, acaricio sus senos… subo su uniforme, llego a su cadera, pego su cuerpo mas al mío… baja mi pantie, y sube mas la tela de la prenda superior, para tener mas acceso a mi… me apoyo con mis manos sobre el escritorio… se prepara para bajar con sus labios… con sus manos… hasta que sorpresivamente… La puerta se abre.
-¡Fernanda! – Dice Dulce alarmada, me bajo el uniforme, y subo mi pantie…
¿Qué hace esta tipa otra vez y aquí?
-¡¡Pu'ta Vida Dulce Maria!! – grita ofuscada, furiosa, acercándose a mi.
-Fernanda! Espera ¿Qué haces? – empuja a Dulce hacia un lado, y me toma del cabello de nuevo, me baja del escritorio, comienzo a gritar tratando de alejarla de mi, hasta que Dulce la toma del brazo con fuerza – DEJALA!
-¿ahora la defiendes? – Me mira – eres una p...
-te callas, te calmas, y te vas
La mujer reacciona, se mira su atuendo y compone su cabello, da un largo suspiro en señal de querer calmarse, y antes de irse…
-te juro mal nacida que esto no se queda así.

DULCE
-yo... lo siento.
-sabes qué? Deja las cosas así, tranquila.
Se levanta tratando de alejarse de mí, la miro…
-no te vayas, en un momentito tocan la alarma otra vez.
-¿es tan corto el descanso?
-van 30 minutos, dan 40… además de que ahorita, también dan otro.
-Ya…
Mira a todos lados, menos a mí.
-¿estás molesta conmigo?
-si es tu novia, verdad?
-no lo es.
-¿entonces por qué se comporta como si lo fuera?
-no lo se, somos… - busco la palabra correcta…
-¿qué? Tienen una relación netamente sexual?
Sonrío, quería ser más percatada pero ella se me adelanta.
-bueno… no había que decirlo así, pero… si.
-parece que para ella, eres de su propiedad. – acaricia sus piernas, tiene un color de piel hermoso, me enredo en sus labios de nuevo y sin pedirle permiso vuelvo a besarla, esta vez… sin afán, sin tanto morbo… cierro mis ojos, siento su labios en contacto intimo con los míos… la caricia se hace por demás, tierna, el ambiente tenso se esfuma y nace uno mas… ¡esperen! ¿por qué estoy hablando así? Entre-abro mis ojos, ella tiene los suyos cerrados… ¡que niña tan linda! Sus manos se aferran a mi cuello y me junta mas a su cuerpo, suspiro…suspira… el ritmo lento, lo hace mas agradable… todo va bien, hasta que se escucha la alarma sonar.
Instantáneamente nos separamos… quedo como una tonta perdida en sus ojos… le sonrío, ella se levanta y se va hacia su puesto, yo ajusto la puerta y voy al mío. En ese momento, entra casi que toda la clase, pero Maite entra, corre a mí, me jala de mi mano y me lleva con ella.
-¿Qué haces? Mira la hora que es.
-necesito que veas algo ya! ¡es urgente!
Paso por el lado de Anahi, está hablando con Patricia, y sus ojos se desvían y me mira a mi… la velocidad de Maite me vence, y termino saliéndome con ella de clase, antes de que llegue la profe.
Corremos por todo el colegio, se mete por los lados de la cafetería, subimos las escaleras, seguimos por el corredor… y lentamente, va bajando su velocidad.
-¿Qué?
-shhh – pone su dedo corazón sobre sus labios – pacito que pueden escucharnos.
-¿Quiénes?
-¿puedes dejar el desespero? ¡señorita desesperada!
Alzo mi ceja…
Caminamos, esto parece mas de suspenso, empiezo a quitarle credibilidad al asunto, abre la puerta de la sala de profesores 2, despacio y la detengo.
-¡¡estas loca!! – Digo en voz baja - ¿quieres otra suspendida?
-shhh que te calles – sigue abriendo la puerta, me echo para atrás, suelto su mano y… - deja de ser miedosa Dulce, ven que no hay nadie.
-¿entonces a quien vamos a ver?
-assh! Me desesperas ¿te puedes callar y esperar?
-bueeeenooo
Abre con cuidado, miro hacia todos los lados… si vuelven a cacharnos en estas… Dios! Otro regaño de una hora y media en mi casa… mi papá me rebaja el dinero, y no me presta el auto… mi mamá… ay Dios…me suspenden de nuevo… no, no, no.
-no, no, no.
-no, no, no, no ¿Qué?
Sonrío – pienso en que si se dan cuenta de esto, me pasan muchas cosas malas, Maite.
-que cobarde eres Dulce – se ríe – demasiado para mi gusto.
-si, lo siento pero tu tampoco eres mi tipo.
Entramos, y comienzo a escuchar…
-¿Qué es eso?
-jajaja ¿vez? ¡Si era interesante!
Gemidos!! ¿Quién tiene relaciones sexuales en un colegio? Pfff ¡si lo se, soy el colmo del descaro!
-¿Quiénes son?
-eso es lo mas interesante
El sonido, proviene del baño, se escuchan suspiros, gemidos pequeños pero palpables, y el “Ummmmmmmmmmmmmmmmhhh” de un hombre…
Nos asomamos, por el pequeño hueco que hicimos hace un mesecito, que apropósito por eso estábamos suspendidas, quitamos un espejito, y de aquí se ve…
La escena se presenta así, se ve la espalda de un hombre, subo mis ojos y veo el corte de su cabellove
-¡Gustavo! – susurramos las dos divertidas, el profesor de educación física y deportes
Haciendo el particular vaivén, de adentro hacia fuera, tiene su camiseta bien puesta, pero su bóxer y su sudadera, están al finalizar sus piernas… Maite, se emociona con su visión… yo…
-iartffghh, que asco… ¡vámonos!
-¿no vas a ver quien lo acompaña?
Vuelvo a mirar, la mujer aun no se ve… oh bueno, se ven las piernas, pero no el rostro… ella, comienza a gemir mas rápido… presto atención a lo que escucho y…
-no jodas Maite, esa es la voz de…
Miro mejor…
-massh, massssssshh – gime… hasta que aparentemente los dos llegan… el se queda besando el cuello de ella, y ella lo abraza, al hacer esto, puedo vmejor
-¡Fernanda! – exclamo en voz alta.
Los dos se separan.
-si serás, si serás ¡tooonta! Corre.
Y me quedo sin habla…
Una rabiecita, no por que ella esté con otro hombre, sino por que se crea mi novia, por qué haga esos tipos de shows, por que a todo momento se las de, de ser mejor… y terminar… pff..
Maite me toma de la mano de nuevo, y corremos, aun la imagen… el penetrándola… ella… gimiendo… el… tocando sus senos aún por sobre sus prendas… ella… Gas!! ¿Apenas le estuviera haciendo un oral antes de nosotras llegar? ¡Arrrggghh! Y… así me besaba a mí…
-Dios ¡que asco!
-jajaja no te sabían a café sus besos?
Le saco la lengua… - tan chistosa
-jajaja, si te lo decía, no me ibas a creer… espero que ya viéndolos, por fin… la dejes.
-si… oye, es… una hipócrita.
-nah, dilo… dilo amiga… ¿Qué es Fernanda Yepes?
-una pu'ta!
-esoo – aplaudió en medio de risas, mientras tocaba la puerta del aula – Y con MAYUSCULAS.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:55 am

Capitulo 4 - ¿CELOS?

ANAHI
-¿y ustedes piensan que esto es su casa para que entren y salgan cuando les venga en gana? – cuestiona la profesora de matemáticas algo ofuscada, Dulce y su amiga Mary, o Moni… ¿Cómo se llama? ¡Assh Anahi que memoria!
Dulce entra con ella… tienen demasiada confianza… ¿serán algo? ¡Bueno y a ti que te importa! Las observo… Dulce me mira y sonríe, Mary o como se llame trata de explicarle en medio de risas el por qué llegan tarde.
-lo siento Profe, sólo hablábamos con la profesora de artes respecto a las notas – dice Dulce seriamente, y después de un largo regaño por parte de la docente, se sientan.
Pasa por mi lado, y me entrega fugazmente un chocolate… sonrío… Mary se sienta a mi lado.
-hola de nuevo – sus gestos son graciosos.
-hola
-bueno ¿Qué me cuentas de ti? ¿Qué te trae por estos lados?
-te parece bien si te digo que, nos pasamos de casa y me quedaba demasiado lejos el otro instituto.
-Umm… y de donde conoces a Dulce?
-de una discoteca
-uuffahh ¿Cuándo?
-el sábado
-¿en serio? – mira hacia atrás a Dulce
-si, eso creo
La profesora sale un momento, observo a Dulce, se pierde mirando su libro, escuchando música… alza su mirada y cuando me va a mirar, cambio de rumbo mi destino.
-¿tienen algo?
-bueno discúlpame, pero ¿por qué el cuestionario?
Se ríe – lo siento si soy muy imprudente, sólo que Dulce es mi mejor amiga y quiero saber…
-amiga y ya…? – vamos Anahi… ¿Qué caraj'o te importa?
-jajaja si tienen algo
Bajo mi rostro… no debí preguntarle eso, me pega un golpecito en mi brazo y a carcajadas dice.
-bienvenida a la familia cuñadita
-no, no, no, no
Y en ese mismo momento, Dulce se acerca
-¿De que hablan?
-¿por qué estabas en una discoteca y no me dijiste?
-perdona mamá – se ríen al mismo tiempo… me uno a ellas, en verdad parecía una escena así igual a la de una hija dándole explicaciones a la mamá.
-¿te ha gustado la clase?
-si, está interesante…
-¿y las compañeras?
-mas – digo en doble sentido, fijo mis ojos en sus piernas… en su manera de sentarse, en su estilo… en su manera de actuar.
¡Hay! Esta mujer me tiene…
-¡Buen día!
Entra…
Miro a Dulce, muerde sus labios fingiendo estar nerviosa.
-te prometo que no te hará nada.
Se levanta.
-a propósito, es profesora de arte.
-¿y apenas lo dices?
-no me lo habías preguntado – encoje sus hombros…
La mujer esa me ve como si quisiera matarme, hace mala-cara… se ve amargada, observo que mira a Dulce, se da la vuelta y comienza a copiar algo en el tablero… veo su cuerpo…
Alta, delgada… operada en cintura, cadera y busto…
Cabello rubio, ropa mas o menos elegante… si… es bonita…
-veo que tenemos nueva compañerita – habla sarcásticamente – que interesante, ¿Cómo te llamas?
-Anahi – contesto directo
-bien Anahi, ¿qué me dices de el arte contemporáneo en el siglo Xll?
Empiezo a responderle. Hasta donde sé, me dispara apunta de preguntas confusas y realmente complejas, todas mis compañeras me miran con cara de “no quisiera estar en tus zapatos” esta vieja se las está cobrando con esto… no es justo… y cuando estoy apunto de rendirme, su voz sale en mi defensa.
-lo siento Fernanda, pero usted no debería de hacer esto, además de que la planeación de clase, es otra cosa – argumenta Dulce sin dudarlo.
-nadie te pidió tu opinión Dulce Maria, Puedes sentarte.
El ambiente, se torna tenso…
-Huum, Dulce ¿Llamamos al profe Gustavo a ver que piensa? – se levanta La amiga de Dulce y con una risita en sus labios, y sin poder entender lo que dice, Calla A Fernanda ágilmente.
-saquen sus talleres, comienza la actividad – cambia de tema, sigue con su mirada fija en mi y un toque algo nervioso.
Me voy hacia atrás, no se por qué pero algo me impulsa a ir donde Dulce sin importarme que esté aquí, me abre un campito a su lado y lleva su mano a mis labios… me percato, todas las niñas nos observan, a ella no le importa que Fernanda la vea, menos debe importarme a mi… mi celular suena… “mensaje de texto”
“-ya llegué, te espero afuera. – Xime-“
La hora de salida llegó… Anahi tenia que ir hablar con el rector acerca de algunos documentos que faltaban en su historial… estaba algo confusa, sabia que Ximena la esperaba afuera, que Fernanda estaba tras ella, y por otro lado… ¿Qué diría Dulce si la viera con Ximena? Ourrrrrghhhhhhhhhft problemas a la vista!.
-Anahi
-si?
-¿vienen por ti?
-eeh… si ¿te vas ya?
-si, debo ir a trabajar
-¿tu trabajas?
-si – sonríe ante ella – este…entonces…
¿Cómo despedirse?
-¡Hablamos Mañana! – dice Anahi, en medio del afán por que Dulce se vaya y no la vea con Ximena.
-si – Dulce se acerca a ella, le da un pequeño beso en su mejilla muy cerca a la comisura de sus labios y se da la vuelta finalmente para irse.

ANAHI
Espero casi 15 minutos para terminar la documentación, y finalmente, salgo del instituto… a lo largo, veo a Ximena en su carro, me acerco, no sin antes esperar a que otras chicas se presenten ante mí.
-sube
-no, baja y hablamos
-Anahi sube – repite
-no
-¿Qué quieres? ¿Qué te siga?
-si viniste a esto, es mejor que te devuelvas
-bueno ¿pero como dejo el carro acá?
Anahi volteó buscando un parqueadero, y al girar su cabeza se encontró con la cercanía de Fernanda casi que a centímetros suyos, algo la impulsó a moverse, se dio la vuelta y se subió al carro de Ximena.
-Vamos

DULCE
-¿y?
-ustedes dos parecen… no esperen – me rio – parecen no, ¡son! ¡¡¡¡¡tontas!!!!!
-¿Quién es?
-no tengo por que dar explicaciones
-Dulce ¡te gusta! – me dice Luna riéndose, toma una almohada y me la tira.
-si ¿A quien no? Está buenísima.
Esto lo digo a propósito, me gusta ver la reacción de Maite, y la particular frase
-¡Gas! Me das asco Dulce Maria
Me rio a carcajadas, y Luna me acompaña, siento estúpidamente mariposas en el estomago… no dejo de pensar en lo que casi pasa ahora sino hubiera sido por que Fernanda entra…
-¿no vas a contestar?
-debe ser Fernanda y no quiero hablar con ella
-que Putit'a salió la profe, eh
-¿Putit'a? Jajajajaja eso le queda bonito a ella
-bueno ya! – las detengo – cambiemos el tema, mejor pensemos en que vamos hacer para ganar el examen de calculo.
Las dos me miran inquietas… me volteo, y atrás está mi mamá.
-señorita Espinoza, usted piensa que por ser la hija del jefe, puede tener el horario que le apetezca?
-¡Ma! Apenas llego a casa – eso era mentira, la verdad fui, hice acto de presencia y luego me vine a casa.
-Dulce, primera y última vez que te lo digo ¡no mas excusas!
-si señora
-y apropósito… ¿Quién es…
-no mas! – les digo a las tres – no mas con el tema.
El celular vuelve a sonar, miro la pantalla… Fernanda… recuerdo lo que vi, lo que escuché, su cinismo… sssshhhhhheeeeeeeeeeeckk…
-¿Qué quieres?
-Dulce, hablemos.
-naaah – me alejo de la sala – ve y búscate a Gustavo para que no tengas que gastar palabras sino ánimos, no?
-lo que te dijo tu amig…
-deja de ser… Mira Fernanda, Maite no me dijo nada, yo TE VI!!
Se queda callada…
-no me busques más, y olvídate de lo que tuvimos
-todo por esa niña? Por Dios Dulce ¿dime que tiene que a mi me falte?
-te la cambio… tu tienes, lo que a ella no le Sobra….
-si? Pues al menos yo no me escondo ¿Sabias que la noviecita vino a buscarla?
-no quiero hablarte Fernanda ¡púdre'te!
Le cuelgo… estoy sofocada, me da ira… me da asco… Dios… acostarse conmigo y con otro hombre? ¡Que me respete!

ANAHI
-se que no debí llamarte así… pero entiende que…
-nada Ximena, ni al menos respetaste que estuviera con mis padres, y si soy tan zorr'a.
¿Qué haces buscándome?
-vamos Anahi!
-solo acepté verme contigo para concluir con esto
-ppff ¿vas a terminarme? Ja ¡esto si es el colmo!
Me levanto, toma mi brazo, la miro – ni se te ocurra pegarme Ximena por que se me olvida que fuiste mi novia, que eres mujer, y que estamos en publico.
-te veré venir a mi…
-si mi amor, sueña para que nunca te golpees con la realidad.
Y finalmente, me marcho de ahí.
Un vacio recorre mi cuerpo, es verdad... Fueron meses a su lado… y… daahgh ya no importa…
Tomo un taxi, llamo a mi mamá y le digo que me diga bien la dirección de la nueva casa…
Después de que pasa el día, y me pregunto consecutivamente por qué no le pedí el numero de celular a Dulce, cae la noche… preparo todo para el día siguiente, hago que le bajen un poco a la altura del uniforme, y después de actualizar todo con mi grupo social de amistades… opto por acostarme.
Soy una de las últimas en llegar, observo y miro que Dulce aún no llega, ni ella ni Mary… entra un docente de literatura, comienza con la clase, primero llama a lista… reúne en actividades Grupales, y me uno a la niña que ayer me invitó antes de que Dulce la interrumpiera- me presento ante las otras niñas que aún no conozco bien, saco el material correspondiente, veo el reloj… sinceramente, me desanimo… lo primero que quería ver al llegar… era a ella…
Dios… estoy hablando como enamorada ya ::…
-y… ¿Qué edad tienes?
-en 15 días cumplo los 18
-¿en serio?
-si, y tu?
-bueno, supongo que eres la mayor entonces…
Me rio – vale, Gracias por decirme viejita
Comienzo una platica agradable con las niñas con las que hago el trabajo, aunque en realidad no hacemos casi nada por qué supuestamente ellas ya lo tenían hecho… y luego de 30 minutos, tocan la puerta.
-esa es Dulce – me dice Mariana
Miro el reloj 7:40 am.
El docente abre, no las deja pasar, Dulce reniega, mientras Mary comienza a ganárselo con palabras sutiles faltantes a su inteligencia, afirmando estar en una reunión, ese cuento solo se lo cree ella, pero al final, las deja pasar.
No se que me molesta… pero ni siquiera la miro, y finjo prestarle atención a la niña que me habla… pasan por mi lado, y siento como se acomodan cerca al puesto de Dulce…
Pasan algunos minutos…
La puerta vuelve a sonar, miro mi celular… lo pongo en vibración.,.. Y escucho mi nombre por labios del profesor.
-Anahi Puente.
Me levanto y lo miro confusa.
-te necesitan
Y extiende su mano…
Voy hacia la salida y me encuentro con la persona menos esperada…
---------------------------
Al salir, Anahi se encuentra con Ximena, definitivamente ni ella, ni Fernanda se darían por vencidas… estaba hermosa, con un atuendo sutilmente atractivo… Ximena, es mayor que Anahi por 3 años, aunque contrariamente, sea Anahi la madura en la relación.
-¿Qué haces aquí?
-necesitamos hablar
-¿no te quedó claro ayer? Además… ¿Cómo sabes mi…
-ay Anahi, no preguntes tonterías
--------------------------
La alarma de cambio de clases, suena… muchas de las niñas que están en clase, salen directo a los baños, Anahi se siente incomoda, toma a Ximena del brazo llevándola lejos de allí, pero es demasiado tarde, cuando intenta hacerlo.
Dulce, sale…las mira, Ximena observa a Anahi ¿Qué diablos hacía esa niña con su novia? ¿En la misma aula? Solo le bastó verla para explotar.
-Ya entiendo
-Ximena, no me vas armas un escándalo aquí – le pidió Anahi prudentemente.
-es por esta, no?
Dulce se quedó al lado de Anahi, contemplando la figura de Ximena, ella siempre ha manejado un aire solemne y alto al momento de chocar con personas no agradables.
-¿otra vez, usted?

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:55 am

Capitulo 5 - IMPULSIVO
Tomó a Anahi de la cintura, Ximena… a pesar de su edad, todavía no desarrollaba suficientemente bien su madurez, estuvo apunto de golpearla, pero afortunadamente, el profesor de literatura, detuvo la escena a tiempo.
Prudentemente sacó a Ximena del instituto, se quedaron ambas en silencio, contemplando la situación, Dulce recordó lo que Fernanda le había dicho ayer…
-¿te fuiste con ella, ayer?
Anahi la miró, Maite salió en ese momento, se ubicó al lado de Anahi y le habló al oído, mientras las demás niñas volvían a entrar.
Anahi, se dio la vuelta, una impotencia vino a ella… por una razón, que no entendía bien, le molestaba tanta cercanía con Maite y Dulce, por otro lado, le gustó la reacción de la segunda con Ximena… Vale, esto estaba de locos, las dejó hablando, y se retiró directo al baño.
Llegando allá, topó con Helena y Silvia, las dos niñas mas “lindas” del colegio… la detallaron sin reparo… Anahi entró al baño, las niñas la esperaron… salió después de un minuto, se aseó sus manos, se miró al espejo, se retocó su maquillaje, y finalmente… las miró.
-¿pasa algo?
-como te llamas?
-Anahi
-nueva, verdad?
-aja – asintió inconforme, pidiendo permiso.
-soy Silvia y ella es helena – señaló a su amiga- somos representantes del grupo general del colegio, eres linda…
-eeh ¿gracias? Permiso
-espera ¿Cuál es el afán?
-tengo clases
-nosotras también ¿Y? mira, solo… pásate por información por el tercer pasillo, allá estaremos… quizás, y puedas unirte.
-¡Anahi! – Dulce llegó de sorpresa, buscándola… chocó con Silvia y tomó a Anahi de su mano, salieron juntas del baño, caminaron sin hablar… cogidas de la mano… - ¿Qué hablabas con ellas?
-solo me invitaban a su grupo ¿por qué?
-por nada – se puso algo seria… - no me respondiste a lo que te pregunté ahora…
-si, vino por mi – le explicó, sin darse cuenta ambas comenzaban actuar como una pareja “normal” llevando una relación formal – pero, corté todo con ella.
Tocaron la puerta, entraron… recibieron clase, el día seria corto…
--------------------------------------------
-Dulce. Será que podemos hablar cuando sea la hora de salida?
-eh, si. Claro – se dio la vuelta y se ubicó en su puesto.
La mañana pasó rápida, fue quizás por que la docente de Política estaba incapacitada, y por lo mismo, adelantaron las demás asignaturas.
Dulce, estaba Furiosa… ¿POR QUÉ? Ni ella misma lo sabia, o tal vez si, el problema estaba radicando en que no quería aceptarlo… Anahi le gustaba mas de la cuenta ¡¡Sii!! Seria un pecado negar semejante verdad, pero... ver a Ximena ahí, en frente de ella, aparentemente reclamando por lo que era suyo, la colmó de ira… ahora, el que Fernanda tuviera razón, y la misma mujer hubiera ido por Anahi ayer… y ahora ¿de confianza con esas niñas? Pff…
-Dulce!
-¿Qué? ¡
-¿Qué te pasa? Estás roja!
-nada Maite
-mmm ¿problemas de pareja tan rápido? – sonrió su amiga, gozándose a Dulce, la conocía y sabia que estaba celosa.
-no, ¿podrías callarte e irte a tu puesto?
-espera ¿tu ya te acostaste con Anahi?
-¿De que hablas?
-a ver… - se sentó al lado de Dulce, y después de un largo suspiro como si le costara lo que fuera a decir, habló – cuando tu estás con otra niña ¿Si? Y se besan y aja… se tocan y no puedo explicarte más por qué no se que más hacen.
-¡Payasa!
-jajajajajajajajajajaja te ves re- sexi enojada, me excitas – reía a carcajadas, cargando de más molestia a Dulce.
El escándalo que Maite estaba Causando, llamó la atención de todas las niñas que estaban alrededor, rieron con ella al ver como seducía a Dulce con besos tirados y fugaces roses con su mentón, Anahi dio la vuelta y la observó… coincidencialmente, el mismo sentimiento que Dulce estaba sintiendo, nació en su ser. Maldijo a Maite de manera agradable con un “Púdre'te” y se tragó sus palabras fingiendo prestar atención a su celular.
El rector entró, informó que en 5 minutos se daba la hora de salida y solicitó a algunas estudiantes a dirección, que, entre ellas estaba Maite.
Anahi organizó sus cosas, definitivamente que Dulce la buscara, sino… no hablarían.
Salió despacio, como para darle tiempo a Dulce de llegar ante ella, a la distancia, observó acercarse a Fernanda por lo que se escondió tras al puerta del aula seguida a la suya. Miró que casi todas las niñas ya habían salido, la puerta de clases se cerró, por lo qué esto, tuvo como resultado que sus celos incrementaran y la desconfianza por saber que tenia que hablar Fernanda y Dulce a solas, La hicieron actuar como nunca antes.
Esperó a que nadie más pasara por ese pasillo, y se ubicó en posición tal para que le queda factible escuchar a la perfección la futura conversación.
-lo siento, me están esperando.
-¿Quién? ¿ella?
Anahi, optó mejor por ver por la ventana, casi que asomada sobre un asiento de otra aula, desde allí, pudo observar a Dulce tratando de salir de lugar sin éxito, puesto que Fernanda estaba sobre ella, deteniéndola.
-Fernanda, ¡déjame! ¿Qué más quieres? ¿no entiendes? Ya pasó, ya déjame.
-Vamos Dulce, yo se que me extrañas, las dos sabemos que igual o mas de lo que te extraño yo – se acercó a Dulce, tomándola por la cintura a la fuerza, esta ultima se rehusó, alejándola, pero Fernanda mas fuerza oponía con su peso.
-no, no te extraño, ahora ¿me puedes dar permiso?
-ja! ¿dime? ¿Es por esa…
-¿Esa qué? – la retó
-esa…
-Fernanda, enserio ¿Quién es la pu'ta acá?
Y al igual que la profesora, Anahi también quedó sorprendida con este último comentario de Dulce.
-¡Tu! Te acuestas con Gustavo, en pleno colegio, en hora de clases, en el mismo lugar donde estoy yo ¿hace cuanto tienes eso?
-Du…
-ves? ¿Cómo te atreves a venirme a decir todo esto, cuando no te fijas ni siquiera en lo que haces tú…
Anahi se bajó del asiento, ya había entendido “aparentemente” por que la cercanía de Dulce con ella, por qué se juntaba a ella sin importarle la presencia de Fernanda…
-pff, me usó – pensó –claro! Por eso le daba igual ja, y yo pensando que era por mi.
Tocó su rostro ofuscada, como diciéndose ella misma “estúpi'da”, una lagrima amenazó con salir de sus ojos y ella, se rehusó inmediatamente… salió del instituto con afán, había olvidado a su madre, allá estaba esperándola.
Subió al auto enfadada y le pidió a su mamá que arrancara.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:56 am

Capitulo 6 - SEGURO

DULCE
-no quiero volver hablar contigo de nada de esto, y otra cosa… vuelves hacer algo contra Anahi o contra mi, y te juro que llevo el video que Maite y yo grabamos al rector – esta mentira, fue suficiente para que Fernanda ni siquiera pudiera decir otra palabra más.
Salí del aula rápidamente, buscando a Anahi por todos lados… Dios! ¡Que no se haya ido! Salí y tampoco estaba cerca…
-¿Se te fue?
-¿Sabes donde está?
Maite observó a Fernanda salir de clases y antes de que me dijera algo, le hablé.
-oye! No pasó nada, al contrario, le dejé claras las cosas.
-¿Segura?
-si
-algo debiste de hacer
-¿por qué?
-por qué te estaba buscando para entregarte esto – y me dio mi folleto – y Anahi estaba mirando hacia dentro, luego se bajó, y salió.
-¿Maite es un chiste, cierto?
-no Dulce, es en serio… por eso te pregunto…
-¿tu sabes su numero?
-claro!! Si somos re-amigas
-ash, hubieras dicho “no”… ¿siempre tienes que usar ese sarcasmo de mierd'a que tienes?
-mmm… no siempre, pero ya te toca esperar hasta mañana.
-no, quiero hablar con ella ya.
-y por qué ya?
-no se, solo quiero hablar con ella ya.
-oye no seas intensa, hace 15 minutos máximo, que no la ves y ya estás desesperada – comenzó a reírse a carcajadas.
-jaaah jaaaah jahh que risa! Andas súper Graciosa
-¿Qué harás?
-ven – tomé su mano y nos dirigimos a la dirección, allí estaba la secretaria mirando algo en su ordenador, después nos miró a nosotras y sonrió.
-Señoritas Espinoza y Perroni, ¿puedo saber que se les ofrece?
-si! – dijo Maite, le di un pequeño golpecito en su mano antes de que dañara lo qué tenia pensado.
-este, pasa que la profesora de filosofía, nos hizo hacerle un taller súper largo por haber llegado tarde a clase – asintió, el cuento estaba creíble por que casi que diariamente nos pasaba lo mismo – y es una consulta con una hipótesis demasiado compleja…
-Dulce, no me preguntes por filosofía que no sé – dijo seriamente.
-jajaja, no… la niña nueva, ¿Anahi es que se llama? – pregunté a Maite, restándole atención a Anahi.
-Nooo, ¿no era Magola?
Y ambas saltaron envueltas en risas…
-Maite, ¿te parece chistoso que tengamos ese trabajo para mañana a primera hora? – supongo que con mi mirada la fulminé.
-ya, ya, ya…
-entonces… ella nos dijo que, ya había visto eso y en su casa tenia los apuntes, y todo lo que necesitamos…
-y…?
-bueno, pues yo estaba organizando mis cosas y Fernanda me pidió que la ayudara con unas notas suyas, y Maite… - no sabia que mas inventarme – Maite tu que hacías?
-tenia ganas de… ir al baño…
¡Que original! ¬¬
-bueno, al final ella no nos vio, y quedamos en que nos iba a dar su dirección – Maite me miró sorprendida – y parece que nos esperó y se fue… necesitamos que nos ayudes con eso…
-niñas, ustedes saben que eso no me es permitido.
-¡Vamos! Si faltamos a este trabajo, la materia queda perdida…
-oye si, no seas nega, ayúdanos.
-¿nega? – preguntó la secretaria confusa.
-pues, negativa Jajajajaja
-ah… ¿Dónde aprenden ese léxico?
-¿te late? Nosotras te damos clases gratis.
-no, si lo decía para demandar a la institución.
-ohh, que cruel
-bueno ¡Ya! Yo si estoy preocupada, si quieren ustedes dos se quedan hablando de eso, dame la dirección y ya.
Lo pensó.
-Vero, es sólo por que en verdad es muy importante, no pasará nada.
-Dulce, no me vayas a meter en problemas
-Lo juro – sonreí
Buscó en su ordenador, y después de dos minutos, me la dio.
Salí de ese colegio rápidamente, necesitaba llegar a casa, cambiarme y finalmente, ir a verme con Anahi.
------------------------------
Y antes de que mi mamá llegara, salí de casa organizada…
El carro, lo tenía mi papá. Por lo que tuve que ir en taxi, la dirección fue fácil de encontrarla, estaba temblando… hay que ver que cuando alguien me gusta ¡no soy yo definitivamente!...
Esperé pacientemente, mirando cada uno de los apartamentos que pasaban por mis ojos, hasta que sentí que el carro se detuvo.
-bueno, es allí señorita – manifestó el conductor, señalando una casa moderadamente grande, de dos pisos, con un frente hermoso, y toda de color blanco, garaje grande, una señora vestida como empleada de aseo, estaba lavando el jardín, tragué saliva… y cuando me iba a bajar, vi a tres niñas, entrar a esa casa.
Supuse, que eran amigas de Anahi, imposible que fueran hermanas… por que si eran, seria difícil quedarme sólo con Anahi… jajaja… nah, que tonta Dulce.
-¿Señorita?
-señor, espere… tome calma, esto le sirve para que se relaje un poco de tanto trabajo – me miró sonriente – mas bien, mientras sale la niña que yo busco, usted me dice…
Y en ese momento, salieron las 4, desde aquí, podía verlas a todas bien. El conductor se quedó perdido en su vista, y mientras ellas hablaban, le pregunté…
-Lindas, no?
-muchísimo! – respondió entusiasmado
-¿Cuál le parece mejor?
Y giré mi vista… definitivamente ¡Anahi! … llevaba puesto un jean blanco, con una Camisa de mangas largas de cuadritos y de botones, se veía linda así… su cabello suelto, juega con el aire, se ve tan delicada… con una apariencia… tierna.
-la rubia – mencionó seguro
Miré a la rubia y me reí, definitivamente el estaba mirando el cuerpo… yo también, pero… Anahi me gustaba demasiado…
-y que le parece la de cuadritos?
-también está linda, sólo que la rubia…
-si, está mostrando un poco más, y tiene un cuerpo mas llamativo.
-está buena! – y se rió, yo, me reí con él… saqué dinero, y le pagué…
-al final, ¿A quien buscaba?
-a la de cuadritos – me miró – mi futura novia.
No dejé que me dijera nada, salí del taxi, estaba justo en frente de ellas, me miraron, la última en verme fue Anahi, después, giró su cabeza y repitió su visión, supongo que verificando que veía bien.
Se puso nerviosa, y más cuando me estaba acercando…
Se quedó intacta, me clavé en sus ojos… mi corazón late con fuerza… a mil…
-Hola! – me saluda llegando
-Hola – sonrío, miro a sus amigas y me presento – Dulce, un placer.
-aahh, tu eres Dulce! – dice la rubia, después de recibir un pequeño codazo por parte de Anahi.
-si… supongo, Anahi ¿podemos hablar un momento?
-claro que si, nosotras ya nos íbamos, hace rato estamos aquí – responde de nuevo su amiga entusiasmada – apropósito, soy Tatiana – extiende su mano y con una sonrisa, se despide…
Las otras dos niñas, se van curiosas, una me mira mas de la cuenta por lo que… no tengo que pensarla mucho para saber que le van las niñas…
-¿quieres entrar?
-¿Quién está adentro?
-pues… está mi mamá, y…
-no, caminemos ¿te parece?
-si
Nos dirigimos hacia la parte derecha, a paso lento… miro sus zapatos…
-¿Cómo diste con mi casa?
-mis ganas por hablarte
Baja su cabeza mientras seguimos caminando
-¿por qué te fuiste?
-te demoraste mucho hablando con Fernanda
-Anahi… ella y yo…
-no digas nada Dulce, ahora, no comprendo a que juegas… dime ¿Qué quieres conmigo? ¿hacerlo de nuevo?
Levanté mi rostro extraña, la miré y manejaba una apariencia seria
-¿Cómo es eso?
-si, digo, no encuentro otra explicación para que me busques…
-¿te molesta que lo haga?
-me molesta que aparentes demostrar que te gusto, cuando en realidad me tomas de desquite por que tu novia se acuesta con otro.
>>>>>Ousssshh!!!! Eso dolió<<<<<
-¿estás segura?
-¡si! Te escuché como se lo echabas en cara
-Ok – me di la vuelta
-y te vas así? Ahora ¿Salgo a deberte yo?
-¿no te das cuenta? – La tomo de los brazos – tu me gustas! Ella no ha sido, no es, ni será mi novia, le reclamé por que te trataba a ti de… ya sabes qué; cuando ella… ella ni siquiera tiene palabra… vengo a buscarte, y me dices que si lo que quiero es estar contigo? Pff… no soy tan…
Pasa sus manos por mi cuello y me besa antes de terminar de hablarle, me encierra en un sinfín de sentimientos, ese beso se vuelve en el mejor que me han dado, lleno de sentimiento… la tomo de la cintura, continuo el beso… sin nada de pasión, sin nada de afán… así; lento…
-¿Qué me pasa contigo?
-lo mismo que a mi – le respondo, y antes de tomarla de la mano; suena mi móvil – dame un segundo.
Contesto, es Maite… al parecer mi papá quiere matarme por no presentarme hoy tampoco, me dice que le diga donde estoy para pasar por mi y llevarme, finalmente no me queda de otra que decirle, y esperar a que venga.
-¿Qué pasa?
-pues, yo trabajo… hoy no fui, por que ni siquiera me acordé de llamar a mi padre sino que vine aquí de una, y parece que me metí en problemas – finjo estar asustada.
-¿Quién te llamó?
-adivina
-¿Mary?
Me rio sin poder contenerme
-¿Quién es Mary?
-tu amiga
-¿Maite?
Se ríe también.
-juraba que era Mary
-cuando le cuente va querer matarte…
-no le gusta ese nombre?
-detesta que se lo cambien
La miro… -entonces… ¿en que quedamos tú y yo?

DULCE
-no lo se
-¿quieres…
-si pides que sea tu novia, debes esforzarte más
-mmmm ¿Segura?
-aja – intento darle un beso pero se quita
-¿quieres jugar conmigo?
-¿te dejas?
La beso, en frente de la gente… cerca de su casa, sin importarme nada…
-Me gustas…
Se calla… y sonríe
-comprendo, quieres jugar, no?
Vuelve a reírse…
Un último beso, siento el sonido fuerte del carro de Maite, acercarse.
-tan rápido te vas?
-si, ¿vas a clases mañana?
-no lo se – se encoge de hombros
¿Pero que le pasa? ¿Esos cambios… que… quieren decir?...
-¿tu amiga es tan rápida con las direcciones?
-ella sabia donde estaba, sólo le dije que estaba una cuadrita mas o menos lejos de tu casa.
-mmmhh…
-¿me das tu número de celular?
-¡Gánatelo! – se acerca a mis labios, los rosa, da la vuelta y se aleja de mi…
Maite llega, ríe y me dice que entre…
Me quedo confusa…
Ella dice que yo a que juego, pero en realidad… la que está jugando es ella…
Subo al auto, bajo volumen al reproductor, Maite acelera, y Vamos directo a donde mi jefe… Dios! ¿Ahora que me invento?
-dile a tu papá que estabas investigando sobre filosofía en la biblioteca, y que yo, estaba en casa de unos amigos que estudian filosofía en la universidad. Tendríamos que repartirnos las tareas, para poder terminar… ¡Ok? Que salga con lo que yo dije ya.
-ufff – la abrazo – por eso te amo!
-que no se te haga costumbre- acelera y poco a poco me voy alejando de casa de Anahi.
-Maite…
-mmm…
-no quiere ser mi novia.
Me mira – de que caraj'os hablas? Es que ¿acaso tú quieres?
-digo…
-sheeeckkkkkkkk! No jodas Dulce ¿Ahora te enamoraste? Hace una semana pensabas en decirle eso a Fernanda, y en menos de la misma, te acuestas con una niña que no conoces, le terminas a tu ex, que era tu futura novia, y ahora quieres que la nueva ya lo sea ¡Cara'jo! Eres demasiado promiscua para mi gusto – y hace un gesto de malestar terrible.
-Maite… es en serio, algo me pasa con Anahi; Es diferente… mira ¿Cuánto me tardé en decidirme decirle eso a Fernanda? - se disponía a responder pero me adelanté – casi mas de 5 meses, y ahora ¿por qué me pasa eso con Anahi en menos de una semana? Dios, me gusta demasiado.
-Dulce, no será despecho por lo que vimos en…
-no digas estupidece's, parece que no me conocieras.
-por qué te conozco te lo digo… - Se ríe burlonamente – Okeeeeeeeey, ya no bromeo más, por lo visto andas sin humor.
-es que para tus comentarios, necesito tener uno que Dios aún no ha creado, a eso respondo tu pregunta del por qué nadie te soporta!

ANAHI
Hablé un rato con mi mamá, obligándome a no responderle a ella misma lo mucho que Dulce estaba atrayéndome, obligándome a Fingir para mi misma, que estaba en un punto medio de gusto…
Pero…
¿En verdad puedo engañarme? ¡Error! ¿Puedo engañarla a ella?
Definitivamente, no, así que como suelo hacer siempre, huí a la conversación, debía pensar demasiado, y por otro lado... no quiero enrollarme tan pronto con esto.
-----------------------------
-ya acabaste?
-¡mama! Hace 5 minutos me senté ¿Cuál es tu afán por Salir ya? – Miré mi reloj – aún faltan 15 minutos
-pero tu si que eres el colmo, ¿Recuerdas cuanto tiempo tardamos en ir al instituto?
-15 minutos
-excelente, entonces levántate, cepíllate y vamos.
Asentí resignada, está bien, lo acepto… fue mi culpa, tardé mas de 20 minutos en levantarme, ahora pagaba las consecuencias, terminé de peinar mi cabello, asearme mis dientes, y bajé al fin.
Ya mi madre estaba afuera, cerré la puerta y lo primero que vi, fue el carro de Dulce a todo mi frente.
Automáticamente, mi cuerpo sin oponerse, sin pedir permiso, inició una sensación algo nerviosa al verla… mi mamá me observó, y con una sonrisa picara en sus labios se acercó a mi.
-¿no que no tenían nada?
Dulce se bajó del auto, llevaba su uniforme puesto, un poco mas arriba de sus rodillas, tuve tiempo de identificar su cuerpo y diferenciarlo a los demás, su silueta se marcaba perfectamente a través de la tela de la prenda, su cabello suelto, con mechones ligeramente rojizos, bajaban de manera libre por sus hombros, su sonrisa segura…
Me encantó esa vista… tanto, que no presté atención a lo que mi mamá estaba diciéndome, no, hasta que Dulce se acercó a nosotras.
-Buenos días – se refirió a mi mamá, y sin pensarlo dos veces se acercó a mi, dándome un besito en mi mejilla – Hola Anahi – sonrió
-hola, buen día – respondí
-buenos días – dijo mi mamá, buscando una presentación.
-ella es Dulce
-soy una compañera suya del instituto, un placer señora – extendió su mano y mi mamá amablemente se presentó ante ella del mismo modo.
-así que… supongo que hoy no te llevo yo.
-¿usted me permitiría si yo la llevo?
Miré a mi mamá, tenía una sonrisa más que odiosa en sus labios, supongo que hoy tendría que explicarle muchas cosas…
-claro que si ¿tienes los papeles en orden?
-si señora
-ok – me dio un abrazo y un beso, aplicó la bendición de madre y sonrió tranquila – que tengan buen día, Anahi no llegues muy tarde.
-hasta pronto
-adiós mamá!
Camínanos hasta llegar al auto, era un lindo modelo, y el color azul le quedaba de maravilla al estilo del carro, subí y ella hizo lo mismo…
Colocó una estación de música en la radio y encendió el auto… me miró sonriente, y luego a la casa… mi mamá ya había entrado, se inclinó hacia mi, y me robó un beso fugaz.
-es agradable tu madre
-eh si, si lo es… - la miré, sentada, el uniforme se encogía un poco; y así llegaba casi que a sus muslos – podrías explicarme por qué viniste por mi.
-¿no podía? – sonrió
-¿me respondes por favor?
-quería hacerlo…
-eres bastante segura de ti misma, y además, tomas mucha confianza ¿no crees?
-Anahi ¿por qué me tratas así? – fingió sufrimiento - quiero hacer las cosas bien contigo.
“si supieras que las haces mas que bien….”
-has llegado antes en tu carro al colegio?
-en primera – buscó mi mano, y luego me miró – el carro es de mi padre – reí – pero es como si fuera mío, y no, no he ido antes con él, oh bueno si, si he ido antes con él, pero no con ninguna niña.
-ummmm
-así que ¡debes sentirte feliz!
-¿ah, si?
-ajam – volvió acercarse a mi, está vez, acercó el carro a una orilla de la calle, quitó su cinturón de seguridad y juntó su cuerpo al mío – te he dicho que…
-¿Qué?
-Anahi, eres hermosa – susurra…
No la pienso dos veces para aceptar su cercanía, paso mis manos por su cabello, mientras siento el tacto de sus labios rozar los míos… me encanta su sabor, suspiro al sentirla así junto a mi, sus manos se apoyan en mi cintura, las mías se pierden en su cuello, el beso se vuelve lento y apasionado a la vez, juego con su labio inferior y de este modo lo muerdo sutilmente, abro mis ojos, los suyos aun están cerrados, detallo su rostro como una tonta…
¡¡Como me gusta!!
Un pequeño suspiro se escapa de sus labios, siento que sonríe, y juntas comenzamos nuevamente otro beso… no me basta solo con su cuello… bajo mis manos por su pecho, y las retengo justo; mi mano izquierda sobre su mano derecha, y la derecha en su pierna…
-¿no te he hecho falta?
-¿yo a ti?
-¡Anahi! No seas así – hace un pechero que simplemente… provoca comérsela a besos.
La giro a mis labios, la beso con mas insistencia, su lengua pide permiso y no hago mas que asentir con mi acto, cada segundo me enciendo mas de ese calor interno que solo con ella he sentido…
Repito el movimiento, y muerdo de nuevo su labio, lo halo hacia a mi, y finalmente ofrezco presión y lo beso… baja de mis labios a mi cuello... y reacciono.
-Dulce, se nos hace tarde!
Su mirada demuestra que quiere matarme ya mismo.
-ok – arranca, estamos cerca del instituto, esperamos casi 3 minutos más, y llegamos.

DULCE
Muchas cosas pasan por mi mente, quizás y tal vez esté sintiendo sin querer, más de lo que puedo aceptar a Anahi que simplemente como una niña “especial” que; así son catalogadas todas las niñas que me gustan y pasan por mi vida en algún momento.
Ella, con sus piernas cruzadas, la derecha sobre la izquierda, su mano derecha se mete sobre sus piernas Cubriéndose del frio, su sonrisa recrea en su rostro la más linda de las expresiones, habla amenamente con otras compañeras, yo; estoy en mi espacio “Libre” de este lugar… hace frio, mucho frio… la observo detenidamente, es cierto ¡me gusta bastante! Y me quedo como tonta detallando cada milímetro de ella.
Siento pasos acercarse, despacio Y a la vez, con afán… agilizo mi movimiento y termino mi cigarrillo pronto, no quiero que nadie me vea… la verdad, no siento ganas de hablar con nadie. Lo apago, y me bajo lentamente, abro despacio la puerta y choco con alguien…
-Lo siento – digo, recogiendo dos libros grandes.
-no, la culpa fue mía
Levanto mi mirada y veo a una niña un poco más alta que yo, sus ojos llorosos, su piel totalmente erizada, y una sonrisa que por más que trata, no deja de ser fingida.
-¿estás bien?
Sus ojos, de color miel claro… asienten a mi pregunta, ya que sus labios se ocupan en morderse mutuamente para no soltar en lágrimas.
-¿te encuentras bien? – repito, quizás con mas presión en mi voz que la anterior.
-me siento mareada – susurra, y deja caer su bolso.
Lo recojo rápidamente, y con mi otro brazo la tomo a ella.
-vamos a enfermeri…
-¡No! – Dice, antes de yo terminar – no te preocupes – intenta alejarse de mi – estoy bien – miente – dame mis cosas – me mira confusa – gracias.
-¿Cómo se te ocurre? ¡no voy a dejar que te vayas así! Déjame llevarte a enfermería ó por lo menos a la cafetería.
-no, entonces quedémonos aquí ¿Si? – casi que insistió, en realidad se veía mal.
-ven – abrí la puerta y la senté donde antes estaba yo - ¿Cómo es tu nombre?
-Renata – intentó sonreír.
-¿no has comido nada, te has venido sintiendo enferma, estás embarazada o que es lo qué te pasa?
-eeh… creo que es por qué salí de casa con afán y no comí nada.
-te traigo algo.
-no, enseguida como algo, debo terminar esto.
-espérame – y no dejé a que se opusiera, salí casi que corriendo a la cafetería, busqué a Anahi con mi mirada, y para mi desgracia estaba hablando con Helena.
--- --- --- --- --- ---
Le compré un refresco y un pastel y volví a subir de prisa… abrí la puerta, su mano estaba ocupada en su frente, a lo mejor midiendo su temperatura.
-¿sigues mareada?
-un poco, si
-ten – extendí mi mano y saqué lo que había comprado
-no debiste hacerlo
-come y después me agradeces – me senté a su lado - ¿puedo? – tomé sus libros mientras ella me recibía la comida
-si
Dio un pequeño mordisco al pastel tímidamente, tomó del refresco, y continuó su labor repetidamente pero en fracciones pequeñas
-esto es de arte… ¿trabajo?
-detesto a Fernanda ¿Sabes?
Me quedé en silencio por varios segundos – es injusto lo que hace conmigo…
Debí imaginarme que estaba pasando… ¿Seria Fernanda capaz de hacer con esta niña… lo mismo que teníamos entre las dos?
Terminó de comer, aseó sus labios con las servilletas, y me sonrió de la manera más tierna
-en serio muchas Gracias Dulce
-¿te dije mi nombre?
-lo sabia
Intenté recordar si la había visto anteriormente, pero no daba con nada, me sentí avergonzada…
-Yo, entré hace poco más de un mes, a lo mejor por eso te soy aún una desconocida, estoy en último Grado, y ya te sabes mi nombre.
Extendió su mano
-¿Cómo sabes mi nombre?
-Umm… como difícil no saber el nombre del dolor de cabeza mayor de todos los profesores, y rector.
Sonreí – espera… puedo explicarlo
-si, tu amiga te corrompe!
Soltó en carcajadas que se me hicieron graciosas, hablamos otros dos minutos más, hasta que decidimos salir… la hora del descanso había pasado exactamente hace 10 minutos, por lo tanto… de nuevo, me metería en problemas.
-¿quieres que te acompañe a clase y de una excusa?
-no te preocupes, sé que decir – se acercó y me dio un beso en mi mejilla – de verdad; muchas Gracias
-¿Segura que te sientes mejor?
-claro que si
-ok, entonces; nos estamos hablando ¿te parece?
-sip – ella cogía para el lado derecho, yo para el izquierdo, me volteé y me encontré con la mirada de Helena fija en mi.
Caminé tranquilamente, pasé por su lado… no dijo nada, por lo cual me sentí satisfecha.
-Eres una perr'a de las mayores – susurró acercándose a mi -aún no terminas con Anahi y ya quieres con Renata ¿tan necesitada estás?
-imagínate! – fingí hablar enserio – desde anoche no tengo se*xo ¡¡estoy que me muero!!
La dejé con las palabras en la boca, seguí hacia el aula, pensé sobre la clase que en este momento me tocaba, y no recordé ninguna, siempre me he confundido con estos horarios.
Toco la puerta.
Toc toc toc los mismo tres golpecitos de siempre.
Abren la puerta.
Es una de mis compañeras
-muévete, la profe salió
Entro casi que corriendo, y un murmullo de ruido, risas y algunos silbidos recorren mi escuchar.
Busco a Anahi, no está…
Miro a Maite
-¿Dónde está?
-no ha llegado
Me doy la vuelta dispuesta a salir cuando entra la profesora.
Mierd'a!! Donde se metió Anahi? ¡!
--------------------------------------------------
Pasó medio descanso en el que Dulce no hizo acto de presencia, eso fue extraño para Anahi, pero por otro lado, le dio a entender que no eran novias, por lo que no tenían por que estar juntas en todo momento… sentía mucha hambre, antes de salir de casa casi no comió nada, se fue directo a la cafetería, se sentó en uno de los asientos que daban con la barra y pidió un refresco de naranja con un paquete de papitas de sabor a limón. No tuvo que esperar mucho para no estar más sola, de repente, comenzaron a llegar algunas de las niñas con fama de “mucha conquista” sin nada de timidez ante ella.
La verdad, no se pasaban mucho en sus palabras, mas bien platicaron de cosas triviales y palabras que se adecuaran a conocerse más.
Observó que Dulce no apareció por ningún lado… una pequeña desconfianza vino a ella al ver que Fernanda tampoco se veía… su único refugio era no ver a Maite, pero también la vio conversando con un profesor.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:56 am

Intentó hacer caso omiso a lo que sus pensamientos estaban diciéndole, y optó mejor, por conversar amenamente con Mariana, una niña similar a ella en aspectos externos.
Terminó su “algo” y fue al baño en compañía de otras compañeras de clase con las que ya, existía buena relación.
Se maquilló, organizó más de lo que podía su cabello, y aseó sus manos.
Esperó a que sus compañeras salieran, y dieron paso a salir de allí.
-¡Anahi! – escuchó una voz verdaderamente atractiva.
Se dio la vuelta, allá atrás estaban Helena y Silvia, ésta segunda no la veía de la misma manera que la primera, y pensándolo bien, estaba mucho mejor, simplemente que al parecer era mas tímida.
-¿te acompañamos o estás bien con ellas, sola?
-no, vayan, yo las alcanzo ahorita – contestó prudentemente a sus compañeras.
Las dos niñas, se acercaron a ella, prácticamente que eran el centro de atención del instituto, un 80% de las miradas de todas en general, se posaban en ellas tres.
-¿si?
-¿Cómo estás?
-oh, bien, gracias y ustedes?
-excelente ¿podemos hablar un momento?
-si ¿De que se trata?
Se entraron en unos asientos cercanos
-¿A ti no te gustaría estar en alguno de nuestros grupos?
-y de que son?
-bueno, tenemos de porristas, de música, de acompañantes en los actos, d…
-si desean, puedo ayudarles con eso de organizar y todo, para hacerme presente yo, no soy muy buena.
Helena insistió; definitivamente teniendo a Anahi en uno de sus grupos seria verdaderamente genial, no era un secreto que esta niña era por demás, bastante hermosa.
Pero Anahi, sostuvo su palabra… y no logró nada, y después de conversar sobre otras cosas, se despidieron, al sentir la alarma sonar.

ANAHI
-¿Anahi?
-¿Si?
-¿Qué edad tienes?
-18 prácticamente y tu?
-18 recién cumplidos – contestó sonriente, es un pecado que esta niña se refugie detrás de Helena ¡Joderrrrr! Si está lindísima.
-¿te acompaño a la clase?
-la verdad… no quiero entrar – ¿Qué puedo decir? Es la verdad, no quiero llegar y ver que Dulce no está… arrrrrrrggtthhhh ¿y si está con Fernanda?
-quedémonos aquí –
-y tu?
-yo ya tengo la materia ganada, hago lo mismo si entro o no – voltea su mirada y me mira fijamente… acepto que su cercanía me pone nerviosa pero más por incomodidad – eres muy linda.
-tu igual
-¿puedo preguntarte algo?
-¿Qué?
-te van las niñas?
-¿Qué crees?
-pues, desde que andes con Dulce; me imagino que sí.
-¿Todas saben aquí que a Dul…
-eso no se pregunta hermosita, Dulce se ha metido con la mitad de niñas.
Me quedo en silencio…
-es broma – sonríe – no se, eso dicen; pero la verdad no lo creo, me parece que su fama es por que tiene cierto don de conquistar a quien se le de la gana, y siempre lo logra, supongo que es por eso.
-Ummmm
-te gusta, cierto?
La miro ¿me cree si le digo que no?
-tenemos buena relación.
-en la cama o de amistad?
-¿interrogatorio?
Se ríe coquetamente.
-ya, en serio…
-¿no se la van con ella, cierto?
-yo no tanto, ella y Helena tienen una guerra casada desde el año pasado.
-¿puedo saber por qué?
-lo poco que sé, es por qué Helena quiso con ella pero Dulce no, y después se dio cuenta de lo que pasaba con ella y Fernanda y así comenzó la guerra.
-interesante
-pues a mi – cambió el tono de su voz – me parece infantil, pasa que Helena es típica niña consentida que lo que no consigue, lo daña.
-¿y si es así, como son amigas ustedes?
-¿interrogatorio?
Reímos al mismo tiempo, la hora pasa volando… tocan la alarma de nueva clase, me despido de Silvia y me voy rápido hacia el aula. Espero a que la profesora salga y cuando va hacia adelante, me acerco y toco.
Me abre Maite, con una sonrisa gigante en sus labios, toma mi mano y me hala hacia adentro.
-¿te habías perdido, eh?
-bueno, me sentía algo mal – giro mi mirada y busco a Dulce.
Está con su cabeza sobre sus manos cruzadas entre si, desde aquí puedo observar los auriculares que tiene puestos, su cabeza está ocupada quizás, en lo oscuro del apoyo que proporciona el asiento donde se escribe… aun no se da cuenta que he llegado, aún no me ve.
Me siento en mi puesto, vuelvo a mirarla y no me aguanto la tentación de hablarle.
Un puesto está desocupado, por lo que lo tomo y me hago a su lado, y antes de hacer cualquier cosa, miro a mi alrededor, unas intentan simular que no me ven, otras no lo disimulan, otras, no lo ven y otras, bueno no hay “otras”
-¿Dulce?
No me escucha, toco su brazo con delicadeza.
Se levanta, y un simple gesto suyo me deja en la luna.
Levanta lentamente su cabecita, gira un poco su cuello y de este modo, mueve su cabello hacia el lado indicado, sus ojos así de intensos como lo son, se clavan en los míos, sus labios se humedecen con la superficie de su lengua, cruza sus manos y atiende a mi llamado.
-Hola – estaba dormida, esta niña es un descaro – donde estabas?
-afuera, me tardé en llegar y preferí quedarme hasta esperar que la clase finalizara ¿Estabas durmiendo?
-no, descansaba un poco mis ojos – sonríe.
-ah claro
Su mano derecha se va directo a mi mentón, me siento nerviosa con su sola cercanía.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:56 am

Capitulo 7 - TIERNO
-hoy estas muy linda
-¿te parece?
-ahjammh – ella se acerca... yo me acerco… juego con su cabello, y cubro nuestros rostros con mi mano para que no seamos vistas totalmente.
Y así, sin buscarlo… llega el beso…
La beso de la manera mas tierna posible, mas lenta, mas dulce, mas… me encierro en miles de sensaciones que produce mi cuerpo al sentir esto… sus manos se van a mi espalda, el ruido que algunas niñas lanzan nos obligan a separar.
Ambas, miramos al mismo tiempo a toda la clase, todas están sobre nosotras con sus miradas, ella se ríe, y yo no puedo evitar sentirme avergonzada.
Se acerca de nuevo a mí, los ruidos aumentan, nos reímos juntas al ser el motivo del bullicio, se mete en mi cuello y susurra…
-me gustas tanto – me da un pequeño beso en mi cuello y yo la abrazo…
¡Me siento tan bien a su lado!
-¿trabajas hoy?
-si quieres salir conmigo, no
Rio - ¿no te regañan?
-si, pero después se les pasa
-¿Segura?
-si – me da un beso pequeño
-¿A dónde vamos?
-no se ¿Dónde quieres?
-te gusta el cine?
-si – respondo, vuelve a mi cuello… me abraza, la abrazo…
-Vamos a cine, y luego te invito a comer ¿te gusta?
-si! –
Dispuestas a besarnos de nuevo, entra el otro profesor, ésta es la ultima clase del día… me levanto, y ella me toma de la mano.
Bajo a su rostro sin importarme nada, vuelvo a cubrir nuestros rostros y le doy un besito, me separo a los tres segundos… Hoy será mi día Feliz!
-----------------------
Anahi y Dulce salieron del colegio, quizás ésta segunda no midió el problemita que se le venia encima por no ir a trabajar… pero como lo dijo ¿importaba?
La hora de salida llegó rápida, Dulce fue por el carro de su padre al parqueadero del colegio, salió sola con él, dispuesta para llevar a Anahi a casa y luego irse ella… pero ¡¡errroooorrr!! Se olvidaba de un pequeño detalle.
-¿Vamos ya?
-No Jodas! A ti te recogen!
-¿y? me quiero ir contigo – se encogió de hombros y recreó un puchero en sus labios – o sea, con las dos.
-Maite no seas así – casi que insistió cuando obtuvo como respuesta que su amiga se acomodara inmediatamente en la puerta trasera del auto, dispuesta a subir.
Anahi, sonrió, apenas venia a comprender el comportamiento de Maite, quería demasiado a Dulce y eso, viendo ahora que sólo era amistad, lo podía aceptar.
-Sube antes de que se meta otra metida – dijo sonriendo directamente a su amiga.
Anahi, abrió la puerta, y de la manera más delicada posible se acomodó en el puesto del copiloto.
-lleva primero a tu amiga y luego a mi – comentó acercándose a los labios de Dulce.
-eeeeyy esperen – las separó al instante – respeten que todavía no soy apta para presenciar estas muestras de cariño.
-cállate – casi que gritó Maite tomando a Anahi para besarla.
Después del beso, aceleró, y tomó camino rumbo a casa de su amiga.

DULCE
-mamá, hoy es la última vez ¿Si? Te lo prometo.
-Dulce Espinoza no más con tus excusas, hoy mismo le digo a tu padre que consiga un reemplazo para ti, así no podemos.
Me dijo eso y quedé estática la veía muy seria… ¿Qué hacia ahora?
-¡Mamá no seas así! Es importante.
-¿dime que vas hacer?
-no se vale ¡eres una tramposa!
-¡Dulce respeta!
-¡mamá es en serio! Abusas para que te cuente.
-ok, si me cuentas te la paso por hoy, sino; hablo con tu papá.
-uf, increíble que seas mamá – sonreí y ella fingió ponerse molesta.
-cuéntame.
-ok saldreconunamiga.
-¿cómo? Habla despacio ¿Quieres?
-saldré con una amiga.
-¿Qué amiga? – sonrió
-Anahi
-¿y Fernanda?
-vaaaaaaaaale!! Pero quien te entiende? ¡primero que terminara con ella! Termino y ahora me preguntas por ella ¿Estás tomándote tus pastillas mamá?
-jaah que graciosa, dime algo jovencita ¿no estarás con las dos al mismo tiempo, cierto?
-no
-¿Segura?
-si ¿puedo llevarme el carro?
-no
-¿por qué?
-o sea ¡no vas a trabajar y encima tengo que premiarte! Ja!
-ok, ironías no por favor – le di un beso en mi mejilla y me di un ultimo vistazo en el espejo.
-estás linda hija, pórtate bien ¿Si?
-lo haré – guiñé mi ojo y cerré la puerta
Tomo un taxi y por alguna razón estoy mas que nerviosa esta tarde… mi primera salida con ella… pienso en miles de cosas, me sudan las manos… fijo mi mirada en el retrovisor y veo a una niña con una sonrisa tonta en su rostro.
Espero a que el taxi me deje frente a su casa.
-señor ¿podría pitar por favor?
-claro
Y le dio sonido al pito del taxi… un minuto entero que se me hizo el mas eterno… pero valió la pena, y por la puerta salió ella…
Con una carita de bebé todavía, sus mejillas sonrosadas, a lo mejor por que se sentía igual que yo, a lo mejor por su maquillaje, una blusa de color blanco algo atractiva, a los lados tenia un hoyuelo que hacia que se viera parte de su cintura, un jean desgastado de color negro, su cabello estaba totalmente cepillado, tenía varias manillas en su mano derecha, y un toque de niña cool que no podía con el.
Abrí la puerta y se ubicó a mi lado, miré de reojo al conductor: antes me miraba a mí, ahora no sabia en quien fijar su mirada…
-urtr, urtr – carraspeé mi garganta – puede acelerar señor.
-oh, si ¿A dónde vamos?
Le di la dirección, un centro comercial nuevo en la ciudad… tomé la mano de Anahi y la miré a los ojos… Dios! Increíble que esta niña sea tan hermosa y esté a mi lado…
-¿estás preparada para divertirte?
-nou, ¿tu estás preparada para pasar la mejor de tus tardes conmigo?
-emm – miré hacia la ventana – creo que si! – me inclino hacia sus labios y le doy un beso.
-Uffhh – claro, hasta que el señor no puede ocultar su excitación.
-¿pasa algo?
-no, lo siento – lo callo con mi mirada.
-bien, podría no tener mas interrupciones? – hablé claro.
-si, disculpen
Anahi apretó mi mano, y con ella, acarició mi pantalón, tocó por encima mi celular que apenas comenzaba a vibrar… sonreí al asustarme por ese gesto.. Pero ¿Cuándo tienen a su lado a la niña mas linda que hallan visto, no es obvio ponerse nervioso?
-lo apago y ya está.
-no, contesta; Puede ser importante
Miré la pantalla…
“Sara”
Recordé el día que era hoy… quedé en verme con ella… si contestaba, naaaaah ni lo pienses Dulce.
-noh, no es importante – apagué el móvil y me quedé divisando los edificios que pasaban por mi vista.
-Oye
-Oigo
-Mírame
-te miro – giro mi vista
-este… pasa que yo…
Me quedé en silencio… esperando escuchar lo que tenia que decirme.
-yo… me siento muy bien contigo, sabes?
-Anahi… prométeme algo.
-que?
-que al llevarte a tu casa en la noche, dirás que si, cuando te pregunte que si quieres ser mi novia.
Su mirada se perdió hacia el sur, sus labios se preparaban para abrirse un poco más y reír ante mi comentario…
-yo quiero ser algo contigo
Y me lancé a sus labios… tomé su rostro con mis manos y opuse presión con mi cuerpo sobre el suyo, el beso que le di, fue algo violento… como dándole a entender que le hablaba enserio, después ya no era mas que simples roses de labios que… encendían cualquier alerta de ternura en mi cuerpo. Mientras nos besamos, me toma las manos y las une con las de ella, nos separamos y un fugaz abrazo recorre mis brazos.

ANAHI
-Primero comemos y Luego entramos – me dice mientras sorpresivamente, toma mi mano al caminar – pero mejor – cambia de opinión al ver que no estaba de acuerdo con lo que había dicho – comemos cuando salgaANAH
-Me parece mucho mejor.
La gente nos ve con curiosidad mientras caminamos, unos pueden pensar que, somos pareja y otros, simplemente dos amiguitas que aun no se deciden a crecer… Dulce termina con estos pensamientos justo al llegar.
-si quieres me esperas mientras compro las entradas
-voy contigo
Y a la misma vez, ambas adelantamos un fututo beso
-sabes a menta
Se ríe nerviosa…
-¿no te gusta?
-eeemmh
Otro beso, y un señor se acerca a nosotras.
-Hermosas! – donde diga esto, de un modo menos morboso, se responde bien ante el supuesto “cumplido” pero su rostro de… Porno! Solo produce repugnancia.
Miro a Dulce.
-¿quieres que no te de mas besos hasta que entremos?
-¿si aguantas?
-no – sonríe aceptándolo, ya estamos llegando…
-fuuuuuckkh
-¿Qué pasa?
-dejé mi mochila en el asiento, deja pasar a dos personas, ya regreso – la detengo antes de que se vaya.
-yo pago.
-no Anahi, yo te invité, tengo dinero mírala allá – señaló su mochila. Antes de llegar a esta hilera, me propuso esperarla ahí.
-Yo pago, así se nos hará mas tarde
-entonces quédate comprándolas y yo voy por la mochila
-no se vale, yo te acompañé, tu tienes que acompañarme
-¡¡Anahi!! Estás a un paso de ser atendida
-Dulce yo pago.
-argggttr ¿en que diablos pensaba?
Reí, es demasiado despistada… su mochila, la tengo yo dentro de mi bolso (no es que el mío sea gigante, es que el de ella es muy pequeño)
Ella entretenida en vigilar su “mochila” y yo sacando el dinero para pagar las entradas, la niña que me atendía se quedó observándola mas de la cuenta.
-¿Dulce?
Se atrevió a preguntar. Automáticamente Dulce siguió la voz y la miró sonriente.
-Paola! ¿Cómo estás?
-bien ¡feliz de verte! Estás lindísima
Me mira…
-Gracias, tu igual ¿trabajas aquí?
-si, estoy nueva
-te felicito hermosa, mira te presento a Anahi
-un placer, Paola
-igualmente – sonrío, la gente comienza a exigir rapidez – si quieres, yo voy entrando, te espero adentro.
-no- toma mi mano – Pao, fue todo un gusto verte
-oye, dame tu numero – la niña me mira a mi – o es tu novia?
Y yo, como toda una estúpi'da… - no – respondo.
La mirada de Dulce, se torna distinta… me arrepiento de lo que digo pero… ya no puedo devolver el tiempo, me tengo que aguantar que Dulce le de su número, se despidan y regrese a mi.
-ya vuelvo, voy por la mochila
Su voz, es seria
-yo la tengo
Saco su mochila y se la enseño
-¿Dónde la tomaste?
-eres muy despistada Dulce– intento darle un beso pero se quita
-se nos hace tarde, entremos ¿quieres Palomitas?
-si, ir a cine sin palomitas no es lo mismo
-ven
Se adelanta, se que está molesta y con toda la razón, me pide su mochila, saca dinero y paga-
-¿estás molesta?
-no – se inclina y me da un beso – sólo déjame adaptarme a tus gustos
-¿Qué quieres decir?
-que si te gustan así, déjame adaptarme para seguirte
Entramos, la sala está demasiado llena, buscamos nuestros asientos y nos ubicamos para ver la película.

DULCE

-¿Quién era tu amiga?
Vamos!! De verdad que no la entiendo… ¿A que caraj'os está jugando? ¡Pppff! ¿Qué caraj'os te pasa a ti, Dulce Maria? Ella misma te lo dijo… ¡aun no somos novias! Deja ya ese toque de “intensa” que no te queda… bien, ahora me pregunta quien es ella…
-una ex – miento
-hum… - se queda en silencio
La película aun demora unos 5 minutos
-voy al baño, no quiero interrumpir la película ahora
Me levanto, sigo su juego y ni siquiera sé a que estamos jugando
-te acompaño – y logra demostrarme lo que estaba pensando
-Anahi
-si?
La observo, demasiado complicada para estar tan joven, demasiado caprichosa para estar a mi lado, demasiado consentida para ser mi novia ¡pero me encanta!
-me das un besito ¿o tampoco?
-¿por qué me dices que tampoco?
-por que tu respuesta preferida es no.
-no es cierto
-vez? Jajaja, mira que si quieres ser mi novia; NO, que si una cosa; No, que si la otra; NO, que si preguntan si somos novias; No – se ríe – que si quieres ser mi novia; No
-esa ya la dijiste
-lo se, por eso la repito, para ver si te arrepientes
-dime algo
-aja
-¿por qué quieres que seamos novias?
La observo, tantas respuestas
-por que me gustas
-es decir, que si somos novias y llega otra niña y te gusta ¿también va a ser tu novia?
-no
-¿entonces?
-solo me gustas tu
-solo por que te gusto
-ok, por que me gustas, por que… si me dices que si, no te respondo, te demuestro por que quiero que seas mía.
-¿Tuya? - hace un gesto divertido
Dulce, Dulce ¡vas a asustarla! Dios
-pues es un poquito difícil que siendo mi novia, no seas mía ¿no?
-no estoy de acuerdo
-¿por qué?
-por que no
-no, no, no, no… jjajajaja, mira; tu – me acerco a su mejilla – ya fuiste mía dos veces, en cuerpo – y siento como reacciona ante lo dicho – solo necesito que
-shhh – comienza la película, me hala hacia ella y choco con sus labios.
Cierro mis ojos, dejo el refresco a un lado; la miro… la beso, muerdo su labio, suspira, muerde mi labio, suspiro, paso mis manos por su cuello – Anahi – tu – me – encantas –
-¿muccchoo?
Y convierto ese, en muchos besos más, sus labios se humedecen frente a cualquier contacto con los míos, su respiración comienza a agitarse, y sin pensarlo si quiera…desciendo por su cuello…
-Dul…
-shh
Beso su cuello, humedezco su piel, sus manos me indican que está bien lo que hago, subo por su mentón, llego a su orejita, la beso… y, con mi lengua, juego con ella… su cuerpo se estremece, toma mi cabello y es ella quien inicia de nuevo, un beso mas apasionado, que como nunca antes me pasó alguna vez, deja su velocidad para neutralizarse…
-¿Palomitas? – sonríe cuando nos detenemos y mete muchas palomitas en mis labios sin dejarme preparar.
Lo mas seguro es que mi rostro sea el mas divertido y cómico del lugar, casi me ahogo con esto, una parejita que está al lado de Anahi la acompaña silenciosamente en sus risas, hasta que digiero por fin toda las palomitas.
-no vuelvo a besartee – susurro, tomando de mi refresco.
-nuuuu?
-ahm nuuuuuuuuuuuuuuuuhh – hace un pucherito, similar al que me imagino estoy haciendo yo, se junta otra vez a mis labios y rompe con mi comentario – te aprovechas por que no soy capaz de cumplirlo.
-tamos iguales, yo tampoco – otro besito más – eres demasiado linda Dulce, mira que tus ojitos, parecen multicolor con las luces de la película.
-no ¿Cómo crees? Es que mira – intento fingir acercarme por eso del silencio – te cuento un secreto pero que quede solo entre tu y yo, si?
-sip
-estos son mis ojos reales, pasa que con las luces, mis lentes se derrumban –
-oye, eres una pésima mentirosa, está bien con que no sepas mentir, pero invéntate una buena, no?
-buuuh! Eres muy cruel conmigo.
Y paso mi mano por su cuello y la abrazo, ella juega con mis dedos, y así iniciamos la película.
Y finalmente después de dos horas y un poco más, la película acaba… la gente comienza a salir, Anahi me mira y se inclina hacia a mi, para besarme.
-¿te gustó?
-tu? ¡Muchísimo!
-emm ya lo se – otro besito – pero hablaba de la película –
-ah, si, también me gustó mucho, ven – se levanta – vamos a comer algo.
-Okkkkk! Oye una pregunta
-si?
-te molesta si te tomo de la mano frente a la gente.
-depende
-de que?
-si pasa una niña así bien linda, ni lo sueñes, sino; puedes hacerlo.
Yo fingí sonreír y ella a esto, respondió con una sonrisa mayor.
-se supone que en este momento, tu te ríes.
-ah ¿En serio?
-que ogro
La tomo de la cintura, y la acerco a mi, pegando su cuerpo al mío.
ANAHI
Salimos de cine, y vamos a un puesto de comidas rápidas, Dulce pide un sándwich cubano y yo, pido pizza, esto cada vez, se me hace más raro… con ella me siento en confianza, tranquila, feliz, nerviosa, eeeeeeeehhh… me gusta muchísimo! La veo comer, como lo mas relajado del mundo, se pierde mirando a las personas que pasan por su lado, y se despide de una bebé que se queda mirándola.
La Tal Paola, le hace señas para que se acerque, ella dice que no con su rostro pero la niña sigue insistiendo, así que hace el ademan de levantarse, creyendo que no me doy cuenta.
-ya regreso.
-te vas para allá, y te juro que me voy de aquí.
Casi que como una amenaza, se sienta mirándome divertida.
-Si quieres me apuntas con un rifle y te juro que igual, te hago caso.
-estoy hablando en serio
-¿A ti quien te entiende?
Me acerco a ella.
-viniste conmigo, te quedas conmigo – culmino mi frase.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:57 am

Capitulo 8 - POSESIVO

Con una sonrisita en sus labios, dice que no a su amiga, me espera a que termine mi pizza, cancela la cuenta y salimos del centro comercial. Miramos la hora, aun es temprano, me toma de la mano, quiero… quiero… quiero… besarla por mucho tiempo… acariciar su cuerpo… besar cada parte de él, pero no… no voy a ser yo, quien tome la iniciativa, si ella no dice nada, yo tampoco lo haré.
-¿Qué hacemos ahora?
Me mira inquieta, el cielo comienza a oscurecerse, y pequeñas gotas, caen de improviso…
-¿Qué quieres hacer tu?
-¿en realidad quieres saberlo?
Se mete por mi cuello, y me habla en susurros…
-Umm, si
-quiero… hacert…
Y mi celular vibra en el momento menos indicado.
-espera, si?
-está bien – se separa de mi y mira hacia otro lado.
Miro la pantalla… es Ximena, cuelgo inmediatamente, el agua cae con mas fuerza, meto el celular y automáticamente vuelve a sonar.
-parece que mi plan no va a funcionar con el día así.
Es verdad, llueve muchísimo.
-¿vamos a casa?
-si, ¿te llevo ya a casa?
-eeeh, ¿Por qué no me presentas la tuya? No se donde vives.
-ok me parece, vamos a mi casa – tomamos un taxi, en el camino aprovechamos para conocernos más, me causa risa ver que soy mayor que ella por algunos meses, me habla de su familia de sus relaciones anteriores y yo digo cosas similares, me pierdo mirando sus ojos, pensando en buscar el momento mas adecuado para besarla…
-Oye
-dime
-quiero estar contigo – lo dice despacio, cerca a mis labios, mirando mis ojos, tomando mis manos
-si?
-¡si! ¿Tu, no?
Y me doy cuenta de lo que comienzo a sentir por ella… es más que una tracción, más que un simple gusto… más que un solo capricho…
-eso lo logras, cuando tu y yo seamos algo más.
-uuuf ¿Quieres aburrirme sin comenzar?
-Oyee! No seas Grosera, solo comentaba –
-señor, aquí por favor – le paga al conductor, abre la puerta, se baja y me hala con ella.
Estamos frente a una casa que se ve gigante, bastante cuidada y con un jardín mucho mas grande que el mío.
-que extraño, parece que mi mamá no está.
-¿no tienes llaves?
-si, pero ella siempre está, y la puerta está cerrada y ella siempre la tiene abierta.
-entonces que hacemos?
-¡Entremos!
Abre la puerta y verifica que su madre no está, me enseña su casa, demasiado grande para solo 3 personas… bastante ordenada y con muchos objetos lujosos, después de mostrarme las habitaciones, llegamos a la suya.
De color azul completamente, con lunas y estrellas al fondo de ella, un reproductor de música a la izquierda, su portátil y el baño al finalizar mi vista.
-bastante linda
-como la dueña – dice modestamente – bromeo, eh? – reincorpora sus palabras al mirarme.
- ¿te traigo algo de tomar?
-no – identifico cada espacio de su lugar, originalmente como lo dice, se parece a su dueña, bastante punk todo para mi gusto – a ti te gusta el rock?
-si ¿Cómo supiste?
-ja! Como si fuera difícil adivinar
-¿A ti, no?
-un poquito
-voy hacer que te guste, aunque también me gustan otros géneros de música.
-¿y que mas?
-¿Qué mas me gusta? ¿o que mas de cómo estoy? Por que si es lo primero – abre sus manos y las pasa por mi cintura enredándome en un abrazo – me gustas tu.
-¿mas que cualquier cosa?
-mas que cualquier cosa – mis manos se enredan en su cabello, quizás en su cuello, o quizás en su cuerpo… ¿Qué digo? Juegan en todo su cuerpo, y sin pensarlo, sin tan sólo planearlo, voy quitando uno a uno, los botoncitos de su camisa.
No dice nada, no hace falta hablar… mientras voy desnudando su torso, no dejo de mirarla, de perderme en sus labios con besos que jamás recibieron de otros por mejores que hayan sido…
-mmmm… es mejor que cerremos – se separa un poco de mi cuerpo y cierra la puerta de su habitación con seguro, vuelve acercarse… - yo si lo puedo decir, y tu me haces demasiada falta.
-tu también.
-¿en serio?
-Dulce!! – Cruzo mis brazos – hablas mucho y me dejas con besos escapados – me volteo y ella me toma por mi espalda.
-ya, discúlpame… es que, es difícil sacarte esas palabras.
-pero tu lo sabes, mírame chiquita – tomo su rostro – tu, me gustas… tu, me encantas… tu, me haces falta… y muero de ganas por estar contigo.
Solo faltó responder a esto, para que la misma puerta que Acababa de cerrar, estuviera sonando por pequeños toquecitos que alguien daba de afuera.
-¡Maldición! No nos van a dejar! Arrrghhhhhhhhhhttr

ANAHI
-Hija soy yo
-mierd'a!!
-Dulce, shhh puede escucharte ¿Dónde me escondo?
-¿Esconderte? ¿Estás loca?
-¿Qué va a pensar tu mamá cuando nos vea y con la puerta con seguro?
-eso, que estábamos a punto de hacer el amor y ella nos interrumpió.
-¡Dulce!
Y abrió la puerta… quería que la tierra me tragara en ese momento… que pena ¡que vergüenza! Pff ¿Qué pensará esa señora de mi?
-Hija H… - me mira curiosa – que pena, no sabias que.
-ya, no hay problema – extiende su mano hacia mi – te presento a Anahi
-Mucho Gusto señora – Dios! Me está mirando…
-un placer señorita, Dulce me ha hablado de ti ¿Cómo estás?
-Muy bien, Gracias
Dulce miró a su mamá sarcásticamente, bajaron un momento a la sala y yo me quedé en la habitación observando cosas de ella, fotografías suyas con algunas niñas que ya podía reconocer, Cd’s regados por donde mirara, su Laptop estaba encendida, me acerqué a ella y Dulce abrió la puerta.
-ven – me acerqué
-¿nos vamos?
-si, pero no sin que antes me des un beso.
Y sus manos recorrieron mi espalda sutilmente, la delicadeza de su piel; afirmó lo que ya había reconocido desde la primera vez, ella es diferente… en todos los sentidos, sus manos me trasladan a un mundo casi fantástico de caricias anheladas que nunca antes encontré en otro cuerpo, sus labios encienden algo que todavía no logro saber que es, pero que con solo sentirlos, me siento en el mejor de los momentos…
-si supieras cuanto me gustas – dice, al mismo momento en que vuelve a juntarse con sus besos… tiernos, lentos, apasionados, reales, excitantes… Uff
-Anahi
-si?
-te digo que me gustas
Sonrío – tu también hermosa
-eso! No está mal escucharlo
Y mis manos se meten justo dentro de su blusa, nos acercamos juntas a la puerta y ella vuelve a cerrarla, me lleva con su cuerpo al borde de la cama, y hace un poco de presión para que yo caiga sobre ella.
-con que te gusta así
Ríe mientras besa mi cuello – así como?
-a ti te gusta que te hagan
-Ummm – finge pensar – a mi me gusta hacer el amor… Contigo
-las veces pasadas fueron se'xo, no?
-no para mi, te juro que contigo sentí cosas que… mientras estaba con Fer…
-shh, no hay nadie más mientras tu y yo, estemos juntas ¿Si?
Bajé mi rostro y la besé, con su pierna buscaba hacer presión sobre mi se'xo, y con sus manos acariciaba mi espalda.
-Dulce tu m…amá
-sshhhhhhhhhhh, van a salirte canitas de tanto pensar en lo demás.
Toma mi cabello entre sus manos, y de nuevo nos fundimos ambas en muchos besos que… ¿Cómo decirlo? Me derriten… me…
Da la vuelta, queda sobre mi, sus manos intentan quitar mi camisa; le ayudo mientras ubica su cuerpo justo a la misma altura que la mía.
-¿te dije que me gustas?
-si
-¿y que eres la niña mas hermosa con la que he estado?
-¿Si?
-en serio! eres una belleza
Y juega en mi abdomen, aún no quiero demostrarle lo que siento… siempre que estoy con ella, cada vez la sensación es mejor pero también aparece el miedo… sus ojos intensos debilitan mi mirada, sus labios se muerden entre si, sus manos apenas las veo subir de mi abdomen a mi pecho… las pasa delicadamente y las encaja perfectamente sobre el sostén, juega hacer caricias y comienzo a rendirme con mi orgullo, la sensación es demasiada!! Hago que baje a mis labios y la beso… Con ternura, con deseo, con… ¿Amor? Miro sus ojitos, los tiene cerrados… tiene una carita hermosa, su cabello baja y sube con ella… está en mi cuello, lo humedece con su saliva, mi respiración sale de su ritmo habitual sin pedir permiso, y mis suspiros se alargan a propósito.
Quito su blusa, y desabrocho su jean, desde aquí alcanzo a ver su pantie, de color negro, está solamente en ropa interior… me quedo como tonta observando su cuerpo hasta que…
-eeeyy! Estoy aquí – sonríe.
-lo sé, oye no sabia que tenias un tatuaje.
Y observo tres estrellas en la parte izquierda de su abdomen, son pequeñas y se ven lindas.
-¿te gustan?
-si, están lindas
Ubica nuevamente su pierna sobre mi se'xo y me siento estremecer, arqueo mi espalda y repite el movimiento consecutivamente, me indica que me levante y mientras me besa, se deshace de mi sostén, me mira… y por alguna razón que nunca sentí con Ximena, me hace avergonzar.
-¿por qué te cubres?
-me estás intimidando
-¿Ah, si? – vuelve acostarme y despacio, quita mis manos de mi pecho – eso me toca a mi.

DULCE
¡Cara'jo! Que pasa con esta niña? ¿Por qué me pone así? Sheeckk! Parece que fuera tu primera vez, Dulce! Estuviste mejor cuando pasó en el carro! Pff.
Me siento nerviosa, y sé que ella está igual, bajo la cremallera de su pantalón, quito el botón y lo voy deslizando sutilmente por sus piernas, quedamos ambas en igualdad de condiciones, bueeno, ella tiene una prenda menos que yo… miro sus senos ¡Dios es perfecta! Inicio caricias sobre ellos, con ambas manos… cierra sus ojos, muerde sus labios, y una expresión placentera en su rostro aparece y eso, eso, eso, me enciende en 1, 2 x 3.
Dejo mitad de mi cuerpo sobre ella, y bajo mi mano derecha a su abdomen, hago leves cosquillas haciendo que se estremezca más y más, hasta que no aguanto la tentación y desciendo a su se'xo.
-Uhhhmmmmmm – susurra, aún con su vista perdida en un lugar que quiero que disfrute conmigo, introduzco mi mano por debajo de su pantie, y toco su pubis, adentro un poco mas uno de mis dedos y su humedad debilita cualquier rastro de vergüenza en mi cuerpo.
Me obligo a reaccionar por mi lentitud y quito su pantie de la misma forma que lo hice con su jean…
-ahora me miras tu – dice con una vocecita hermosa.
-es qué, es imposible no mirarte desde este punto, es una vista muy, muy buena.
-Dulce!!
-jajaja, ya lo siento; sólo te ves hermosa así.
-¿Segura?
-siii ¿por qué?
-por que si así me veo tan hermosa, puedo ir así al cole, no?
-jaaaahht! Malo el chiste, ¡Malísimo!
Sonríe, yo por mi lado, me quito mi pantie también, paso mi mano de nuevo por su se'xo, mis dedos se humedecen con el sólo contacto, subo a sus senos, y los lubrico de esta manera… retuerce su cuerpo, la beso y por instinto de quererla sentir, y de que ella me sienta a mi, me ubico de tal forma que, su se'xo queda en intimo contacto con el mío.
Mi pierna derecha sobre la de ella, y yo ladeada de medio lado… ambas, nos movemos… al mismo ritmo, a la misma velocidad, con las mismas ganas… la frotación incrementa al pasar los segundos, los suspiros se hacen innumerables cada vez mas seguidos, me ahogo en mis propios gemidos… su lubricación, la mía… obligan a deslizarnos con mas facilidad, siento su clítoris… Uff Dios ¡Voy a explotar! Ella se apoya en mis brazos, su mirada en mis ojos, los míos en ella… el vaivén se vuelve adictivo, me siento estremecer, casi a punto de llegar, sus manos en mis senos ahora, la miro… hace presión sobre ellos, me mueve un poco más, grita… y ambas llegamos al mismo tiempo… quedo sobre su cuerpo agotada, mi cabeza en su cuello, sus manos en mi cabello, su pecho sube y baja rápidamente, y su mano en mi espalda.
Alzo mi mirada, y beso sus labios, mientras que intento acariciar todo su cuerpo al mismo tiempo.
-lo haces bien, sabes? – finge hablar en serio
-es que yo, soy buena
-no te creas, hay que pulirte
-jajajajaja no se si reírme más o golpearte.
Se queda seria mirándome con miedo – serias capaz?
-jajajaja mejor me rio ¿Cómo crees? Lo más que te puedo haces es ¡el amor de nuevo!
Muerde mi labio, y mete su lengua… me desubica con esto, y llevo mis manos de nuevo a sus senos… pero…
-¡Dulce Maria! abre la pu'ta puerta!
Reconozco la voz al instante, Anahi se asusta y se levanta a tomar su ropa
-espera – hablo pasito
-¿Quién es?
¡Argh! Esto sólo te pasa a ti! Cara'jo! Por que no la llamaste?
-DULCE!!
-¿Qué pasa?
-abre o ¿Estás con alguien?
Voy al baño, pongo mi salida de baño, Anahi se mete a vestirse, y abro la puerta
-¿Qué pasó?
-¿te parece muy divertido que me pase toda la pu'ta tarde esperándote?
-bajémosle al vocabulario ¿quieres? Y lo siento, pero se me olvidó
-ah si de simple ¿Se te olvidó? ¡NO ME JODAS!
-ganas te faltan – y me doy la vuelta pero ella me toma por el brazo y alza su mano
-Ojo Sara! Cuidado con lo que intentas hacer ¡se me pasó! Lo siento, pero estaba ocupada
-eres una hija de pu'ta
-ok, Gracias puedes irte
Y pensando en que Anahi se quedaría allí adentro, salió
-claro ¡estabas ocupada cogiéndote a esta! ¿no?
-pff ¡Baja el tono a tu voz! – ya me estoy enfadando – y no me vengas con escena de celos que tu y yo, no somos nada.
-¿quien es?
Miro a Anahi, o es ahora o nunca… me preparo para responderle que mi novia cuando Anahi se me adelanta.
-una amiga
Sheeeeeccckk! Otra vez lo mismo! Ni haciendo el amor…
-Una amiga ¿ya? ¿Feliz?
-púdret'e – sale de la habitación pero se devuelve, toma una almohada y me la tira encima – te odio!!
Anahi se queda mirándome sorprendida, termina de componer su ropa y yo…
-¿hablamos de esto?
-¿Quién es?
-Sara
-¿Quién-Sar
-tenia algo con ella, hace poco
-¿con ella y con Fernanda?
-bueeeeeeehhno, es que Fernanda y yo, no teníamos algo así muy serio
Alza su ceja – aja, entonces como yo no dejo que seamos novias ¿Pasará lo mismo, no? Dulce ¡eres una descarada!
-Oye! ¿tu que sabes? Con Fernanda las cosas cambiaban por que era solo se'xo
-si, por lo visto eso es lo único que te importa, pff
-voy hacer como si no escuché eso ultimo
-ya lo escuchaste, eso es lo único que te importa ¿dime, que pasará conmigo? Salgo de tu casa y la llamas a recompensar lo que no le pudiste hacer en la tarde, no?
Me siento en el borde de mi cama, me cruzo de piernas, la miro… está seria… enojada!
-pero a ti quien diablos te entiende? Te he pedido que sea s mi novia ¡YO! Primera vez que lo hago, me rechazas miles de veces, y te molesta por que ella viene así ¡Oye! Estoy solo contigo.
-claro, mientras yo esté en tu casa ¿Sabes? Silvia tenia razón
-de que put'as hablas Anahi? ¿Cuál Silvia?
-la amiga de Helena
-pff ¿Qué? ¡Ya se Volvieron intimas amigas!
-pues fíjate que si – subió el tono de su voz, y yo… ya comienzo a desesperarme – y sabes que me dijo? Que tu tienes la fama, que tienes, por eso!! Por que convences a la niña que quieras de qué esté contigo! ¡Vamos! Dime ¿En que puesto quedé yo?
-¿le vas a creer a ella que a mi? Una cosa es que yo salga con niñas que me gusten, a comer helado, a salir un rato, otra cosa es que con todas ¡ME ACUESTE!
-wow! Entonces debo sentirme satisfecha? De que fui de las pocas con las que te acostaste? – su rostro estaba sonrosado de la ira, no quería decir mas cosas por que no quería joder mas la situación, pero ella….
-Anahi, estás diciendo cosas que no son ¡siento que haya venido así! Lo siento pero no es mi culpa, a lo mejor, mi mamá dejó la puerta ajustada por qué iba a ir un rato a la peluquería, pero yo no sabia!
-¿Qué iban hacer hoy? Salir un rato y llegar a esta misma habitación y hacerlo como lo acabaste de hacer conmigo?
-YA PARALA! ¿Qué te pasa?
-responde ¿Eso iban hacer?
-Pfff para que responderte si no me vas a creer?
Se acercó a mí, estuvimos a centímetros de distancia, quiso decirme muchas cosas que no dejé por que me incliné a sus labios, la tomé con fuerza y la besé, intentó separarse pero no la dejé, y cuando pensé que las cosas comenzaban a calmarse, se separó de mi…
-NO LO VUELVAS HACER DULCE!!
-Joder!! Todo por ella ¡Anahi estábamos bien!
-claro; estábamos! Hasta que llegó tu amiguita!! Dime ¿yo también lo soy?
Por Dios!! Que suerte la que me cargaba hoy! Ella no me cree! Está furiosa!
-dime ¿por que te enfada tanto eso? ¿No eres tu la que me ha dicho que no a ser algo serio?
-Me voy! – no me respondió, tomó su bolso y salió de mi habitación como una chispa, veloz y explosiva.

ANAHI
-¿Bueno?
-¿Anahi donde estás metida tu mamá me hace sino marcar; por que no contestas?
-Ya, lo siento. Estoy llegando a casa.
-¿Qué te pasa?
-nada Tati, te hablo mañana, discúlpame.
Cuelgo, la ira me carcome por dentro… he caminado, el aire ha logrado calmarme un poco… pero de solo recordarlo, me enfado de nuevo.
No comprendo, ella tiene razón, yo me estoy contradiciendo… pero ¡bien! Lo acepto ¡me molestó muchísimo! Si! Dulce es la típica niña con la que las demás quieren y eso no me gusta!! Pff ¡Ya parezco Novia Obsesiva! ¿Qué pasa Anahi?
Llego a casa 10 minutos después, mi mamá como siempre, me espera con ese aire de querer escuchar una explicación que no tengo, sus brazos cruzados y un gesto en su rostro de pocos amigos.
-Ma, ya se ¡discúlpame!
-Anahi, sabes que no me molesta si vas a llegar mas tarde ¿pero me podrías decir por que no contestas tu celular?
-Ya te dije, que me disculpes
-¿tan mal te fue?
-¡pésimo!
-¿Qué pasó?
-má! No quiero hablar, mañana platicamos ¿Si? – le doy un beso en su mejilla.
-¿no vas a comer?
-comí ahorita
-ah, si?
Pregunta sarcástica, volteo mi rostro y la miro riendo.
-si, comimos en el cine ¿Ok? No pienses mal
-te quiero hija
-Yo igual, descansa
Una sonrisa aparece en mis labios al recordar lo que pasó… no puedo dormir, de lo tonta que me comporté, de pensar en lo que hicimos, de recordar como le hablé, como la traté… arrttrgg se me fue la mano ¡Lo se!... Pero en ese momento yo… me sentí…

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:57 am

Capitulo 9 - TONTA, CONFUNDIDA, ORGULLOSA

Todo a mi alrededor me da vueltas, siento caerme pero mi impulso por demostrarle seguridad, me mantiene alerta, ella está mirándome, sé qué espera de mi, algo que ni yo misma se como va a resultar, comienzo a sentirme en casa al entrar cerca a ella, voy reconociendo pausadamente las demás viviendas, hasta que siento que su voz, hace detener al conductor.
-aquí está bien señor.
Intento sacar dinero pero no traigo nada ¡Rayos! Si estoy ebria. Solo atino abrir la puerta y salir, ella intenta ayudarme pero le digo que está todo bien.
-ven, tienes llaves?
Busco en mis bolsillos, y se las entrego, miro la habitación de mis padres, no están. Ella me toma del brazo para hacerme alcanzar un poco más de equilibrio hasta que llegamos, abre la puerta y le indico donde está el encendedor.
-¿te llevo a la habitación o quieres quedarte aquí?
Me levanto y me acerco a su lado.
-¿Estás molesta, cierto?
-no Dulce – toma mi mano – ven te ayudo a subir, si?
-pasa la noche conmigo
-estás ebria
-si, pero se lo que estoy diciendo
-si? Mañana cuando me veas a tu lado, vas a arrepentirte y me dirás “eso no debió pasar” y yo…
-shh – la obligo a callar
Se queda en silencio, y se da media vuelta.
-ven – busco su mano, y me hago adelante yo, y la llevo a ella conmigo. Subimos juntas las escalas, ninguna habla, hasta que por fin, toco tierra por decirlo de algún modo, y la miro.
-llama a tus padres y diles que te quedas conmigo.
Tampoco responde
La tomo de la cintura, espero alguna reacción de su parte pero no asiente hacer nada, la acerco sutilmente a mí, subo mi mano a su rostro y corro un mechón de él, sus ojos se inundan y yo, no entiendo nada.
-no llores
Ahora es ella quien me hace callar.
-me enamoré de ti – susurra y me abraza, acaricio su espalda y de sólo recordar lo que acaba de decir, hace que una automática sonrisa aparezca en mi.
Entramos a mi habitación, en medio de besos, besos que salen desde lo mas profundo de mi ser, besos cargados de ternura, de gusto, de… de… de eso… de amor.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:57 am

Capitulo 10 - ENAMORADA

Mis manos en su pecho, sus ojos en mi rostro, mis labios en su cuello, ella intentando sacar mi camisa, yo esperando a no ser muy rápida, y poder desnudarla ante mí.
Su cuerpo, se convierte prácticamente, en el mejor regalo para mi, la fragilidad de su piel, hace que ni el mas rastro de algún pensamiento fuera de lugar con ella aparezca, y al contrario, nazca y cada vez se haga mas presente, la ternura para tratarla.
Tiemblo, tiemblo de solo sentirla… quito su blusa, y la ubico al lado de su buzo.
-Anahi.
Abre sus ojitos, sus labios delatan el beso tan grande que acabamos de darnos.
-Te amo.
Le digo, y es ahí cuando siento que tomo me da vueltas con ligereza, ya no por el alcohol sino por el remolino de sensaciones que siento al decirle esto.
Ella se abalanza a mi, caemos juntas a la cama y lentamente me voy deshaciendo de cada una de sus prendas, su sostén se junta con su blusa, desabrocho su pantalón y observo su cuerpo por contados segundos, tiembla al sentir mis manos sobre ella, me ubico sobre su abdomen, la miro, me encanta su mirada, tan confusa, expresando tantas cosas y a la vez, tan difícil de entender, Su pecho sube y baja en relación con lo agitada de su respiración, me inclino lentamente hasta sus labios y la beso, suave, lento, en un rose casual casi que fugaz, junto mis labios a los suyos, me enredo con su sabor, su lengua entra tímidamente a mis labios y los míos no asienten a hacer algo diferente que recibirlos, pasan los segundos y ya no es un simple beso, ese momento se vuelve en una entrega interminable de sentimientos expresados en esa sola caricia, el alcohol ya es cosa pasada, mi razón entra en lucha con mis deseos, juego con su lengua, ese beso me inicia rápidamente en un conteo peligroso de excitación al máximo, sus manos se unen con las mías, en el mismo momento que – no se como hago pero – logro separarme de sus labios, y bajo sutilmente a su cuello…
-mmmmmhh – comienza a suspirar y eso es suficiente para que si aún, queda algún rastro de no excitación en alguna parte de mi cuerpo, aparezca casi que por obra de magia, lamo su cuello, lo humedezco con mis besos, mi lengua juega a dar placer y del mismo modo, recibirlo.
Su cuerpo comienza con un ritmo casi que enloquecedor, su abdomen sube… baja… sus manos no saben donde apoyarse, y con máxima delicadeza poso las mías sobre sus senos, inicio un pequeño masajeo circular, sus pezones erectos me anuncian que voy bien, sus labios se muerden entre si, y en su rostro esa expresión, me hace humedecer en cuestión de segundos.
-Cualquier persona pagaría por verte así Anahi! – digo al mismo momento en que bajo mi vista a su vientre.
Tiene puesto un pantie de color azul claro, y en los bordes unas pequeñas florecitas, me concentro en lo que veo y sonrío llena de ternura.
-vas a cumplir 18 años y se supone que yo soy la niña – sale de su estado, y reacciona mirándome con un gesto de no parecer entender lo que hablo - tu Pantie, se parece al de la hermana de Maite – sonríe apenada.
-no te gusta? Ó – finge pensar – que quieres? Que ande con uno asiii – y hace con sus dedos una muestra muy pequeña de lo que se supone va a decir – de pequeño, eso te excita?
Subo a su rostro – a mi me gusta todo lo tuyo – la beso – me gustas tu – y todo lo que hace parte de ti – otro beso más – me… - me callo cuando vuelvo a sentir su lengua en mis labios y sus manos bajar por mi abdomen – aahhmm… no… se… Vale… - la separo – yo… voy… aahh…
-Dulce me gustas tanto.
-si fuera por mi, te haría todos los días, todo el día el amor.
-eres ninfómana y no me lo has dicho?
-jajajajajaja contigo me vuelvo adicta al sexo.
-Oye
-si?
-te voy a enseñar hacer el amor.
Y acaricia mi rostro
Cambia de posición sin preguntar y se ubica sobre mí, y al igual que yo, quita mis prendas, una por una, la observo… Dios, que linda es esta mujer… cierro mis ojos, siento sus manos acariciar mi abdomen y bajar por mi vientre, muerdo mi labio… me toca por encima de mi prenda, suspiro, hace que mi lubricación crezca en cantidad, me dejo llevar por todo lo que siento sólo cuando estoy en sus brazos, besa mi cuello y suspira sobre mi piel, que conscientemente la obliga a erizarse y a perder el control de una manera sobre natural, palpo sus brazos, y subo mis manos lentamente por sus hombros, presiono su rostro con ella y de esta manera, me mira… sonriente, con sus ojitos iluminados, sus labios húmedos, me inclino hacia ella y rozo sus labios, y en ese preciso momento, su mano se cola por mi entre-pierna, arqueo mi cuerpo de sólo sentirla, se da cuenta de esto y asiente hacer lo mismo de una manera mas intensa, intensifico mis movimientos y me apoyo en su espalda, rayo con mis uñas su piel, besa mis senos, cierro mis ojos, comienzo a sudar…
-Dulce… Yo ¡Te Amo! Y… Tú… Eres La única persona… con quien… quiero ser.
No dice nada más, y cuando me dispongo a responderle, siento el limite de sensaciones que pensaba posibles, su lengua en mi pubis, sus labios en los míos… un fuerte escalofrío me recorre, tomo su cabello, me siento estremecer en todas las partes de mi cuerpo, juega con su lengua dentro de mi, mi cadera empieza con un ritmo de vaivén, cada vez más rápido, sube sus manos, busca las mías… las toma, las aprieta, y al momento en que me besa, mas presión hace con ellas, dándome a entender que está conmigo, que siente junto a mi… aumenta lo que sea que esté haciendo allí abajo, y mi cuerpo no resiste por mucho tiempo más, hasta que quedo en ese momento en el que, deseas no llegar pronto para sentir más pero que eres incapaz de impedirte sentir y estar a punto de llegar, eso me pasa… me aferro a las sabanas, su lengua acaricia lo mas profundo de mi, y exploto en un sinfín de contracciones esporádicas prolongadamente por mi cuerpo, mi respiración queda entre cortada, y ese suspiro de completa satisfacción invade mi ser.
La fuerza que tenia, se pierde, la sonrisa gigante aparece, la sensación interminable me acoge entre sus brazos, y sin esperarlo, de nuevo, mis paredes vaginales cobran vida casi de repente.
-A………any… paraaahh…mmhhh….no, espeeeera….Any….mmmm…mmmm….no…no paares…

ANAHI
Primero paso mi mano por toda su intimidad, su humedad se convierte impresionantemente en algo que parece no cesar, su sabanas se humedecen, y yo, no quiero cansarme de hacerla mía, introduzco mi dedo dentro de ella, despacio, no lo espera, pide que me detenga pero en segundos, pide lo contrario, abre un poco mas sus piernas, aún no se recompone de su orgasmo anterior, lo sé, no me toma con la misma fuerza, me encanta su gesto, esa expresión tan particular de demostrar que le gusta, tan sensual… tan atractiva, me mira… Introduzco un poco mas, hacia adentro y hacia fuera, despacio, lento…y después, lo hago un poco más rápido e intenso, su cadera vuelve a reconocerme, se mueve circularmente, como ayudándose ella misma a sentir más, y al mismo momento a alejarse un poco, sus pequeños suspiros dejan de ser pequeños, y de sus labios sólo salen palabras que me incitan hacerlo cada vez más mejor… se desliza despacio mi piel sobre ella…
-Estásss…Muy…
-sshhhhhhh, lo see
Sonríe, vuelvo a besarla al mismo tiempo en que sigo estimulándola con mi dedo, Grita… al sentirme de nuevo, su olor se me hace por demás adictivo, Su esencia a mujer envuelve todos mis sentidos a su favor, mi mente en su imagen, mis pensamientos con su nombre, mis sensaciones en su cuerpo, mis sentimientos… con ella…
-Te amooooooooooooo ANAHI – gime y de nuevo su cuerpo se contrae, sus piernas se tensan, sus paredes recobran vida en cuestión de segundos, sus manos se apoyan en cualquier punto que le den algo de equilibrio y de su voz, sólo salen gemidos ensordecedores que me vuelve loca escuchar.
Despacio subo por su cuerpo, beso su vientre, me enredo lamiendo su ombligo, sonrío al ver que por mas agotada que esté, su cuerpo reacciona involuntariamente a mis caricias, beso su abdomen, llego a su pecho, acaricio uno de sus senos, mientras beso el otro… con ternura, sin ninguna clase ni presencia de lujuria ni morbosidad, ella juega con mi cabello…
-¿No Dices nada?
-me perdonas por ser tan tonta?
-si me das un beso
Me besa…
-sabes a mi
-entonces debo de saber delicioso – regreso a sus labios
-Anahi
-si?
-Contigo quiero ser
-¿Qué quieres ser?
Me abraza – Quiero ser Contigo – repite con una voz de suma ternura – Quiero ser… - besa mi cuello, le doy la espalda, siento sus senos sobre mi espalda, su aliento a escasos centímetros de mi oído, sus labios en mi cuello, sus manos subiendo por mi pecho… - todo contigo.
Me voltea, su cuerpo sobre el mío, sus piernas entrelazadas con las mías, se sienta y con una mirada picara en sus ojos, me informa lo que quiere hacer…
Me ubico en posición tal, que no quede sentada pero tampoco acostada, apenas aferrada al espaldar de su cama, ella se sienta completamente sobre mi, pero ovalando su cuerpo, abre sus piernas. Y rápidamente se junta a mí, un choque de electricidad revienta en mi piel a sentir su se'xo en íntimo contacto con el mío, el movimiento de su cadera incita a la mía a moverse del mismo modo, siento su clítoris… Dios… estallo, estallo, estallo… ¿Estallo? Anahi! Van 2 Minutos! Aguantaaaa.
Yo moviéndome circularmente, ella dispuesta a entrar y salir en mi, la sensación se vuelve adictiva, mi respiración se vuelve incontrolable, sus gemidos se ahogan con los míos, me deslizo al chocar con ella, una sonrisita tierna en sus labios me recobra la felicidad perdida en todo el día llorando por la misma razón, ofrezco mas presión de mi parte, ella velocidad al moverse y ya es suficiente para llegar al clímax reventándonos las dos, en espasmos interminables culpables de la excitación, caigo tendida en la cama… medio cuerpo suyo, cae sobre mi… aún con la tensión en los músculos… suspiro felizmente satisfecha, y alzo su carita hacia mi.
-Tú… Me… Encantas
-Estoy Enamorada De Ti.
La abrazo, desorganizo su cama, el frio llega al cuerpo, pero la puerta de su habitación se abre.
Encienden la Luz, y me veo al que supongo es su padre, me cubro sin pensar en mis movimientos y me caigo de la cama.
-Pá!! Date la vuelta!! – Dulce le Grita Ofuscada – Diossss! ¿Por qué no tocas?
-Perdonaa!! Es queé aaahhrrrrggg – se da la vuelta, mas que nada me causa gracia verlos así, Se parecen mucho – no sabia Dulce ¡tu Nunca Habías entrado a una niña a tu cama! – casi que grita de lo apenado que se encuentra, eso me hace sentir especial.
-salte, ya bajo
-si, perdona – abre la puerta – y disculpen, eh?
Cierra la puerta, Dulce me mira, me ayuda a levantar y las dos, reímos con ganas
-¿te lastimaste?
-un poco – la beso – dime como salgo sin que ellos se den cuenta?
-¿no quieres conocer a mi padre?
-Dulce que vergüenza, Dios… con los dos a pasado lo mismo.
-jajajaja van a creer que eres mi perdición
-ja, sobre todo- me cruzo de brazos haciendo un puchero – trágame tierra!!
-jajá amor espera que eso pasa, ven baja conmigo.
-como me dijiste?
-Anahi ¿ahora si quieres ser mi novia?
-no, creo que me toca pedírtelo a mi – caaft, caaft – carraspeo mi garganta – Dulce Espinoza– tomo su mano – deseas ser mi novia y serme fiel muy fiel por el resto de tus días?
-emmh vamos a casarnos sin ser novias?
-Sii, seremos las primeras – la vuelvo a besar
-acepto – me abraza – ven, vamos yo te presento formalmente y por primera vez ante mis padres.
Suspiro – que miedito –
-Te amo hermosa.
Me visto, ella sale con un short pequeño y una camisa para dormir, las dos cogidas de la mano, bajamos las escalas y observo, que no solo están los padres de Dulce, reconozco unos botines a la distancia y me detengo
-espera amor…
-no, deja el miedo – avanza y me obliga avanzar
-Dulce n…
Y estamos a la vista de ellos, de mis suegros… y de los suegros de Dulce.
-Anahi Puente! – manifiesta mi padre levantándose del sofá, inmediatamente le suelto la mano a Dulce, miro a mi madre con la misma cara de sorpresa que los demás, Rayos! Rayos! Mi padre no sabe que me gustan las niñas, no lo sabe y… ¿Qué me invento ahora? -¿Se conocen?-¿Qué!? Es mi hija! ¿Qué haces acá? ¿no pasarías la noche donde Tatiana? – mira a mi madre - ¿Qué haces cogida de la mano con ésta niña?
-¿Anahi? – Dulce me habla, mis ojos se inundan
-Vamos Alberto, no subas el tono de tu voz – concilió el papá de Dulce – cálmate
-¿Eso era lo que hablabas? ¿Qué encontraste a tu hija en mal momento con otra niña? Carajo! Mi Hija Una Lesbiana! – señaló a Dulce con ira en sus ojos – tu culpa mal criada, solo tu culpa.
Dulce se alejó de mi lado – pero si te estabas riendo hace un momento de eso ¿ahora te enojas?
¡por que jamás pensé que Fuera con mi hija! ¡Jode'er! Tu no Anahi Puente, Vámonos de acá
-Pá…
-supongo que Ximena entonces, tampoco fue una amiga ¡QUE IDIOT'A HE SIDO! – Gritó aún mas fuerte, busco a Dulce y está a unos cuantos pasos de mi, con su mirada perdida en su papá y el mío.
-mi amor, esto puede explicarse ¿Cierto hija?
Ahora sabia que Estaba metida en problemas, mi madre si sabia, y me apoyaba hasta el final, pero con mi padre las cosas cambiaban, siempre era una mentira para salir con Ximena, y ahora ¿Cómo Diablos iba a saber que estaban aquí? Arrrggghh ¿Desde cuando se conocen con los padres de Dulce? ¡Maldición!
Mi papá ni siquiera se despide de los padres de Dulce, su mirada soberbia produce miedo, mi madre como siguiendo sus pasos y tratando de limpiar lo que mi padre ensucia con su actitud, se excusa ante ellos, me mira a mi… mira a Dulce…
-ven hija – dice, con sus ojos lagrimosos.
Me doy la vuelta, intento hablar pero ¿Qué le digo?
-Lo siento.
Sólo me mira, no responde… salgo casi que empujada por los gritos de mi padre, y con mi alma desecha.
----------------------------------
Anahi salió de su casa aún creyendo o quizás, imaginando muy lejanamente improvisando que fuera una total pesadilla de su parte, que en realidad esto estuviera pasando ¿Qué ha pasado? ¿Cómo no había notado de la amistad con sus ¿suegros?
Su padre no hablaba nada, su madre mostraba en su rostro esa sensación de nerviosismo total en su mirada ¿Qué iba a explicarle a su papá? No podía ni calcular el respeto que tenia, aunque pensándolo bien ¿traspasaba la frontera el respeto por el miedo?
El camino fue un total desespero, lleno de angustias por lo qué iba a pasar, la relación familiar aparentemente perfecta se iba al carajo por el “pequeño” detalle, de que la niña consentida, la niña única, la hija perfecta, tenía un pequeño defecto, era Lesbiana. Oh bueno, así lo estaba viendo ella en ese momento.
Dulce por su lado, aún no creía no tanto lo que había pasado, sino la reacción contraria a lo que se esperaba en Anahi, como le soltó la mano, como calló cuando su padre le faltó al respeto, cómo asintió a la soberbia del señor y se fue detrás de él como si hubiera hecho algo malo. Eso la decepcionó, por qué ella en su lugar aún con más razón, hubiera resaltado lo que sentía por la niña que tenía a su lado.
¿Es qué como acabando de hacer el amor, ni siquiera defiende lo que tenemos? – pensó reclamándose a su mismo pensamiento.
Y así, por enésima Vez, en casi que toda la noche, llegó a la misma conclusión; Anahi no era para ella, con razón la frase que le dijo mientras estaban juntas “contigo quiero ser” ohh que tonta, pensando todo lo diferente a lo que era- se dio la vuelta intentando cambiar sus pensamientos, girar su mente y concentrarse en otra cosa, pero… no se dio.
-------------------------------------
El fin de semana pasó, ambas esperando la llamada de la otra, Dulce no pensaba llamarla aunque se moría por escucharla, pero “pronto dejaría la tontería” así se dejo así misma, Anahi necesitaba hablarle, decirle que lo sentía, pero no sabia la reacción de la que, fue su novia por cortos segundos, sabia que después de lo que había pasado, difícilmente, lo seguiría siendo.
-Vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaamos! Salgamos
-da lo mismo, quedémonos en casa viendo esta peli y así no salimos, Maite – casi le suplicó– no tengo ánimos.
-¿Despechada?
Maite sabia perfectamente lo que estaba pasando, pues Anahi ya le había contado, Dulce a pesar de ser su mejor amiga era más prudente, y sólo se contentó con decirle que esa relación no daba para más, ahora sólo confabulándose con Anahi, tendría que llevar a Dulce a cine y allí verse con Anahi y hablar sin que su padre estuviera alerta, le estaba costando mucho convencerla pero a la final, lo logró.
Dulce se levantó y con mucho esfuerzo se bañó, tenía planeado pasar todo el día en pijama y en la noche al dormirse, ducharse, pero como siempre, su amiga cambiaba las cosas. Se puso algo sencillo y salió en el carro de Maite.
-a que cine vamos?
-al de siempre amiga ¿Cuál quieres ver?
Se encogió de hombros, prendiendo el reproductor
-¿no vas a contarme que pasó?
-¿para qué quieres?
-por qué vi que saliste tras ella ¿A dónde fueron?
-a mi casa
-¿y?
-Maite no quiero hablar de eso, ya he pensado mucho en el mismo tema para Ahora hablarlo si?
Maite miró a su amiga hablando realmente enserio, sofocada con el tema y aburrida con la situación, por lo mismo no insistió más en saber lo que ya sabia, le mando un text a Anahi indicándole qué ya estaban llegando, y fingió chatear con su novio.
-me duele la cabeza
-ja, serias muy de buenas si no te doliera, ¡con todo lo que tomaste!
-baaah, tampoco fue mucho
-ah no? Tu actitud lo demostraba, mas bien tenes que explicarme que tienes con Renata?
-nada, es simpática, solo la llevamos bien
-¿no ha pasado mas nada?
-argh, Vas a comenzar con el interrogatorio? ¡cállate! Mejor anda consígueme una pastilla para el dolor de cabeza – se bajó del auto y miró su móvil, Sara la estaba llamando y optó por apagarlo.
-comamos algo primero, tengo hambre.
-Oks
Las dos entraron al centro comercial, Maite estaba rebuscando con su mirada a Anahi, la ubicó sentada en uno de los puestos y ambas asintieron con la cabeza, como muestra de saludo.
-te volviste loca o te encontraste con alguien?
-la primera – abrazó a Dulce y le tocó la cabeza despelucándola completamente.
-¡no hagas eso!
-schek que genio, le diré a Anahi qué
-shh, no hablemos de ella
-Voy a conseguirte tu pastilla a ver si te deja el mal humor – le sacó la lengua a su amiga mientras llamaba a una mesera.
Maite avanzó sin que Dulce la viera y fue donde Anahi, hablaron cortos segundos y cambiarían de papeles, seria anahi quien llegaría a la mesa con la pastilla en lugar de Maite.
Su corazón latía a mil, le desesperaba el no saber qué estaba pensando Dulce, se acercó a ella tímidamente, la observó tomándose una jarra de refresco ligeramente, llevaba puestos unos lentes que debían cubrir el color rojo en sus ojos por el trasnocho y el alcohol del día anterior, se veía hermosa… se acercó con éste pensamiento y le susurró en su oído.

DULCE
-Una pastillita para la niña mas hermosa del planeta – siento cómo su voz me saca de mi pensamiento, extiende su mano y me besa en la mejilla, se hace presente ante mi, lleva puesto un vestido corto así en estilo muy gomelo con unas zapatillas que le lucen perfectamente a su estilo, su cabello suelto, y su rostro sin un rastro de maquillaje. Divina.
-¿qué haces acá? – Vale! Que pregunta Dulce, es obvio. “Maite”
-hablé con May
-me lo supuse – la mesera se acerca de nuevo, y me trae mi segunda jarra de refresco – ¿Qué vas a tomar?
-Una malteada de chocolate.
Anahi toma la iniciativa y me toma las manos, y me mira con esa mirada a la qué no soy capaz de resistirme.
-¿me perdonas por lo de ayer, amor?
No me aguanto las ganas, me acerco a ella, la beso, ella se extraña e intenta separarse, pero no se lo permito y en el beso la abrazo.
-Anahi, Te amo.
Una lagrima sale de sus ojitos, la mesera regresa y le entrega su malteada, nos mira inquieta y ella atina a mirar de más a Anahi, sonrío por su cinismo, Anahi se da cuenta, se acerca a mi y me besa en su presencia, le correspondo el beso, vuelvo a abrazarla, y le susurro en su oído…
-¿Eres mi novia?
-si
Se separa, su cuerpo se muestra distante y en su rostro una expresión de preocupación aparece, avisándome lo que no quiero que pase.
-Dulce… - toma su malteada.
-no me expliques algo que no sabes explicar – la callo con otro beso más – sólo respóndeme algo, si?
Otra lagrima se atraviesa entre su rostro, la limpio con dulzura – estás dispuesta a enfrentarte a lo que quieres ser, conmigo?
Asiente con un beso triste, no entiendo por qué se pone así, la gente nos mira, algunos curiosos, otros con envidia, otros con algo de morbo, y otros con ternura.
-dame tiempo si? Yo quiero estar contigo, pero… mi padre no lo acepta.
-Anahi, si tu no comienzas hacerte cargo de lo que sientes desde ya, luego te arrepentirás, mírame, yo estoy contigo, pasamos esto juntas, si?
-tu lo dices por que tus padres te apoyan – se separa – conmigo las cosas son diferentes.
-por eso, Anahi con mis padres antes pasó lo mismo, tuve que irme a vivir con mi abuelo un tiempo, hasta qué por fin lo entendieron, y mas qué eso, lo respetaron, si tu no te das tu lugar ¿Quién mas lo va hacer?
Se queda callada, las lagrimas bajan lentas por su rostro – Anahi
-mm?
-¡Cuenta Conmigo hermosa! Si?
-amor, dame tiempo
Me sofoco – que quiere decir darte tiempo?
-qué… estemos juntas, pero sin que ellos se den cuenta.
-¿qué?
-Dulce, solo es mientras encuentro el momento.
-el momento nunca se dará cuando no eres capaz de aceptar la realidad, y enfrentar la vida Anahi y te amo ¿pero sabes? Yo no voy hacer una sombra en tu vida, ni un reflejo a tu lado y ante los demás, yo soy ó no soy.
Tomo del refresco y ella se queda intacta mirándome, buscando algún rastro de desviación a mi respuesta – no me hagas esto Dulce, tu sabes que quiero estar contigo.
-y Yo También pero ¿A escondidas? No estoy de acuerdo.
Ambas nos quedamos en silencio, ella termina su malteada y yo pido una tercera jarra de refresco, la mesera ya me mira asustada, y después de unos segundos pago la cuenta, no me atrevo hablar, sabia que esto iba a pasar, desde ayer me di cuenta cuando asintió a todo lo que dijo su padre.
-¿Vamos?
-Si
Se levanta, salimos juntas, Maite está aquí afuera con una sonrisa en sus labios, pero al ver nuestros rostros, su expresión desmejora visiblemente.
-llévala a su casa, yo tomo un taxi – digo casi cómo una orden.
-no es necesario, yo puedo hacerlo.
-Anahi vete con Maite.
Se queda en silencio, le abro la puerta y antes de subir al auto me abraza con fuerza, correspondo a su abrazo y tomo su carita entre mis brazos.
-Te amo Bonita
-¿Es tu última palabra Dulce?
-Sé que si te digo qué si, las cosas terminan peor, cuando te invite a salir y tu tengas que mentir, cuando quiera estar contigo y tu padre te llame y tengas que pasar alguna de tus amigas, cuando quiera tomarte de la mano, y no pueda hacerlo por qué alguien puede reconocerte… eso no es para mi Anahi.
-Entiendo
Intento no quebrar mi llanto, al menos tengo lentes y cubren mi debilidad al definir la situación.
-cuentas conmigo, y … si no funcionó como algo más, aquí tienes una amiga.
Se sube del auto sin dirigirme alguna otra palabra – jamás le digas eso a una niña a la que quieres más que una amiga.
Maite, encendió el auto y las dos se alejaron de mi vista en cortos instantes.

ANAHI
-Pá, Yo lo siento pero es ella a quien amo y con quien quiero estar papá, no puedes impedirme eso – no, no, eso no funcionaria.
-papá quiero hablar contigo, yo… es decir, a mi me gustan las niñas y… - arrgh tampoco.
-papá yo siento decírtelo pero tu no puedes prohibirme mi relación con Dulce ¿no te das cuenta que la amo?
Nooooo… no soy capaz, no puedo.
Recuerdo lo que pasó en su casa, la manera de hacer el amor, la forma tan… linda de hacerme sentir suya, sus besos… su ternura al apoyarme ¿por qué no puedo tener mas valor y enfrentarme ante él?
-Anahi
-¿si?
-salimos en 5 minutos
-ok
-¡apúrate Hija!
Doy un último vistazo al espejo y no me convenzo, o será simplemente que no me siento bien, que no doy con una decisión conscientemente satisfecha para mi y no para los demás. ¿Cómo haré para tenerla tan cerca y no besarla?
-----------------------------
-Niñas saquen sus hojas
Absolutamente todas hicimos huelga por decirlo de algún modo para que no hicieran examen, pero nada funcionó, desde aquí no podía voltear a ver a Dulce, pues está acomodada en las últimas hileras, Fernanda definitivamente es una odiosa, eso lo estaba haciendo a propósito, no puedo evitar sentirme fastidiada con su presencia cuando ni siquiera puede disimular al mirar a Dulce, saco mi hoja de examen pero el rector entra a tiempo y se lleva a Fernanda por una reunión de último momento. Hablo con algunas de las niñas, me siento fatal, ella no me habla y yo… no puedo hacer más.
El tiempo pasa y nos adaptamos a un momento de “HORA LIBRE” intento concentrarme en algo más pero no lo logro, Maite me llama, me giro y está cerca a Dulce, ambas me miran y no lo dudo al llegar allá atrás.
Me siento nerviosa, Dulce paraliza todo mi estado con su sola mirada no deja de observarme, la saludo y ella responde del mismo modo.
Maite me pregunta sobre algunos apuntes de economía, pero sé bien que esto lo hace solo para tener chance y organizar las cosas con Dulce, con su mirada juega a seducirme, esta niña se me hace realmente irresistible, sus labios húmedos me incitan a besarla, sus ojos a mirarla, su cuerpo a abrazarla.
-¿Cómo estás?
-ahora qué estás aquí, estoy muy bien
-vamos niñas! Dejen la tontería y ámense, no? – manifiesta Maite entre susurros obligándonos acercar, siento qué la puerta suena pero no doy atención.
-estás hermosa hoy
Me acerco mas a sus labios y ella hace lo mismo, todo va bien sólo hasta que siento mi nombre ser pronunciado por otra persona.
Volteo y miro a Helena y Silvia llamándome, esto da pie para que Dulce se separe y suspire con una expresión de sarcasmo – ve, que la niña esa te espera.
Me levanto resignada
-¿Qué pasa?
Silvia se acerca y me da un beso inesperado en la mejilla – como estás hermosa?
-bien, bien, salgamos no?
-naaah ¿por qué? – cuestiona Helena – que Dulce no se entere?
Silvia golpea su brazo y me mira – recuerdas que dijiste que sí al acompañarnos en algunos actos? Hoy hay uno de ellos, falta organizar algunos detallitos y todo sale bien.
-a que hora es?
-una hora antes de salir
Volteo hacia atrás y Dulce escribe en su cuaderno y tiene sus audífonos puestos en sus oídos – no puedo faltar?
El rostro de Helena es de ironía y el de Silvia de decepción – Ok, va, va, vamos – salgo con ambas sin mucho animo, preparan miles de cosas, que quien sale a hablar, quien da el discurso, quien toca, quien baila, yo sólo me encargo de maquillar a algunas de las niñas, Maite como de costumbre aparece, se queda conmigo, hablamos de lo que pasa con Dulce mientras maquillo a algunas de las niñas, me dice que intenta hacerla cambiar de opinión pero que la conoce y sabe que no es fácil, y muy en el fondo, yo la comprendo, ella tiene razón, solo así evitamos problemas futuros.
La hora del acto se presenta, salgo al igual qué las demás a presenciarlo, pero el constante coqueteo de Silvia conmigo me incomoda, al salir del aula veo que todos los grados ya están conformados, la busco a ella muy a la distancia, doy con su mirada junto con la de la otra mujercita con la qué la vengo viendo muy junta últimamente a su lado, no me gusta sentir esto pero es inevitable no sentirme mal, por mi cobardía estoy perdiéndola mientras que otra aprovecha lo que yo no puedo hacer.
-Ya, sólo son amigas
-¿Segura Maite?
-si, Dulce está enamorada de ti, además esa niña no quiere llegar a mas con ella.
-eso no parece.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:58 am

-¿por qué no hablan en serio? Las dos, y bueno intentan arreglar las cosas ¿no?
-si, pero… no soy capaz de contarle a mis padres Maite, para Dulce es fácil decir que está conmigo, pero no quiero ser yo la quien dañe nuestro núcleo familiar, y sé que eso pasará si me defino como lo que soy.
Se queda pensativa, mientras que yo sigo observando la actitud de esa niña con Dulce.
-entonces tienes que definirte como la hija que quieren tus padres o como la mujer que eres Anahi… por qué mira – alza mi mentón – Dulce puede esperar, pero unos días… si algo has de conocer en ella es que es muy impredecible.
-Lo sé
-Piénsalo, si son tus padres ó eres tú
-es que no es fácil
-nadie dijo que lo sea, pero crecer cuesta Anahi.
En ese momento y sin darme cuenta, siento una mano extraña en mi hombro, y sorpresivamente es esa mujer. . . la misma que estuvo apunto de besarse con Dulce, la misma con la qué estaba ayer con ella, y la misma con la qué apenas hace unos segundos, la estaba observando.
-¿podemos hablar?
-¿Qué tendría que hablar yo contigo?
-supongo qué sólo tenemos una cosa en común – sonrió – mentiras, lo siento – extendió su mano dejándome ver una pequeña notita entre ella – aquí te envía esa belleza – señaló a Dulce quien para su sorpresa también, se había ido del lugar que ella creía que aún estaba – bueno, te lo envía Dulce
Recibo la nota, y la abro…
Y con su letra, en un lindo estilo diferente a los demás…
“segura”
“quieres o no conmigo?” Te amo.
Y dispuesta a todo, a dejar mi miedo, mis dudas y mi inseguridad… por la niña de la que estaba enamorada.
-¿Dónde está?
-¿Tienes la respuesta?
-siiiiiiiii
-allá – y señaló el lugar menos inesperado donde pensaba buscarla.
-¿Qué hace allá? Acaso piensa qué…
-eso, que te escapes con ella.
Una sonrisa ligera aparece en mis labios, todo tiembla en mi cuerpo y esa sensación de adrenalina mezclada con miedo y ganas a la vez me abraza con fuerza, Maite despista a la profesora, me doy la vuelta y discretamente corro a ella. Que pase lo que tenga que pasar… miro otra vez la notita y me percato que hay algo más…
“Contigo quiero ser”

ANAHI
-¿Qué haces allá?
-sube
-me da miedo
-Anahi, sube
Lo intento pero no lo logro, dos compañeras me ayudan y con esfuerzo después de dos largos minutos sufriendo de que me cacharan subiendo, estoy a su lado.
Me da su mano, su mirada fija en la mía expresando tanta seguridad que por ningún lado, ni por equivocación encuentro dudas.
-perdóname, si?
-¿te vienes conmigo?
¿Dónde? ¿Importa? Lo único que quiero ahora, es estar a su lado, lo demás… no quiero pensar en ello.

-si
Nos bajamos por un pequeño atajo algo peligroso, Dulce se baja primero, lo hace como si ni siquiera tuviera necesidad de mirar el camino, supongo que por aquí se ha escapado miles de veces, desde abajo me indica de nuevo que baje, me opongo pero su mirada hace que lo que diga, pierda razón.
Me bajo con cuidado y ella me sostiene casi a punto de caerme, tomo su mano y salimos corriendo por la puerta trasera del instituto. No le pregunto nada, voy a confiar en ella, lo merece.
-no quiero estar… así contigo – comienza hablar mientras le bajamos el ritmo a la velocidad – yo, puedo decirme muchas cosas, quizás hacerme intentar que fracaso contigo así, a tu lado… pero no puedo – hace presión con su mano sobre la mía, me parece curioso como comienza la gente a vernos – yo no calculé lo que siento.
-espera, espera – me detengo – que queres decir con eso?
-que si pudiera mermarle a lo que siento, seria genial – sonríe irónicamente – donde quieres ir?
-a donde me quieras llevar.
-¿Vivir conmigo?
-¿Qué?
-¿Serias capaz de vivir conmigo?
-¿me hablas en serio?
-¿me ves chiste por algún lado?
-¡cálmate Dulce!
Suspira – perdóname, es que… Anahi ¿En serio tu papá no nos deja?
-no – bajo mi rostro – y me dijo que si pensaba continuar con esto, me mandaba lejos de acá.
-lejos ¿Dónde?
-que se yo. Otra ciudad, otro país.
-¿me estás bromeando?
-¿me ves chiste por algún lado?
Ambas nos quedamos en silencio, caminando sin rumbo fijo, sin soltarnos la mano, la lluvia no tardó mucho en presentarse y mi cabello en arruinarse.
-¿Qué hacemos?
-Dime tu.
-¿Qué te digo? No me pongas las cosas a mi ¡sabes que quiero estar contigo! Si me enfrento a mi papá me alejará del país, lejos de ti ¿Eso quieres?
-ya vas hacer mayor de edad ¿no?
-amor ¡Despierta! Seré mayor de edad pero igual, dependo de él, y mientras viva bajo su techo, tengo que obedecerle.
-pues… vive conmigo.
-Dulce, tienes 17 años! Yo te llevo pocos meses ¿Qué hacemos las dos sin trabajo?
-ey, error, yo trabajo y me va bien, eh? Además mis padres nos apoyan.
-no Dulce, si salimos de esto, que seamos las dos.
-aamh ¿has notado que te estás negando a todo? – suelta mi mano
Esto comenzaba a irritarme, así ninguna de las dos íbamos a solucionar los problemas.
-¿Qué buscas?
-un taxi ó ¿Quieres que nos mojemos mas?
¿Qué rayos le pasa?
-lo que digas – y no dije más.
Tomó un taxi, nos subimos, le dio el nombre de un lugar totalmente desconocido para mí, se hizo a mi lado y apoyó su cabeza en mi pecho.
-amor – susurra lento – amor – repite y con sutilidad, voltea mi rostro con su mano en mi mentón – Anahi, mírame ¿Si?
Me concentro en sus ojitos, llenos de ternura, de preocupación, de confusión, las goteras caen por su rostro y su cabello se humedece al pasar los minutos.
-sólo estoy asustada. – se corre un poco – yo jamás…
-¿Qué?
-me había enamorado, y en serio – muerde su labio en muestra de retener alguna emoción que no desea que sea descubierta – yo con sólo mirarte… Yo… - juega con mis dedos y pierde su mirada en alguna parte de mi cuerpo – me siento bien a tu lado, así; completa. Y salir con esto… - agita su cabeza y carraspea su garganta para retirar alguna posible desviación de voz quebrantada – nada nos ha salido bien desde que nos conocemos.
-Oye ¡No digas eso! Nos conocimos, caí en tu colegio ¿Es por algo, no? Hemos estado juntas, me dijiste que me amas – y me roba un sorpresivo beso.
Su celular suena, mira la pantalla y cuelga – a donde vamos? - pregunto.
Vuelve a sonar, mira con más precaución el número y contesta.
-¿Alo? - espera - ¿Con quien? – me mira – no sé – se pone pálida – me está amenazando? – suspira tomando aire – vea señor, que no sé donde está! – y no se me hace difícil imaginar que es mi padre – pues búsqueme, a ver si me encuentra – y cuelga – lo siento amor, ven – me da su mano – señor, de la vuelta, devolvámonos.
-no
-si amor, yo no puedo hacer esto… no puedo meterte en esta situación.
-no Dulce, yo quiero estar contigo.
-en serio?
-si amor – le doy un beso – escapémonos, al menos por hoy… mañana volvemos y… si las cosas no salen, no sé, algo nos inventaremos.
-eso!
Esperamos a que el camino acabara y el trayecto llegara a su fin.
- ¿Qué es esto?
-un hotel.
Sonreí
-¿has entrado acá?
-si, una vez.
-¿Con quien?
-con Maite
Alzo mi ceja – ey, ni se te ocurra pensar algo que no es ¿eh?
-Jummmmmm
-Jummmmmmmmmmmmm – me toma de la cintura y entramos –ya vengo, Voy a pagar.
-pasaremos la noche acá?
-si ¿no?
-estás loca bebé y tus padres?
-ellos… sólo les dije que estoy bien, mira pasemos la noche acá y después vemos que hacemos ¿te parece?
-…si – se aleja – tienes dinero?
-si
Va a la recepción, la niña que la atiende nos mira curiosa, creo que debe verse bastante extraño dos niñas vestidas de colegialas, a las 3:00 de la tarde entrar a un hotel hasta el otro día. Le dan una tarjeta, y me hace señas para que me acerque.

DULCE
-¿Tienes hambre?
-no
-¿Frio?
-no
-Ok
Se sienta sobre la cama y enciende el televisor, yo diviso toda la habitación, mi celular no para de sonar, mis padres, Maite, su padre… ¿Qué hago?

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:58 am

Capitulo 11 - ATEMORIZADO
Un mensaje de texto llega después de no se cuantas llamadas perdidas del mismo número.
-“te estoy buscando, y cuando te encuentre, vas arrepentirte de hacerle eso a mi hija”
¿Pero que rayos estoy haciéndole? ¿Por qué no nos dejan juntas? ¿Por qué todo tiene que ser así?
-en que piensas… - se sienta a mi lado y acaricia mi mejilla
-no sé como salga esto, es una locura Anahi.
-lo sé – recuesta su cabeza sobre mi pecho – apaga tu celular amor, no pensemos en los demás.
Le hago caso, acaricio su cabello y beso su frente, el vidrio de la ventana se empaña en segundos, la lluvia cae con fuerza y me percato de que ella… no tiene puesto su uniforme.
-Anahi
-¿Dime?
-no te pones un short con el uniforme?
Se ríe – si, pero me lo quité
-¿Quieres seducirme? - bromeo
-pues no lo había pensado, es sólo que estaba muy mojado, al igual que mi blusa.
Tiene puesto un pequeño top, gira su cuerpo, miro sus ojos y se sienta sobre mi, tomo su cintura y la beso…
-Te amo Dulce.-se te escucha tan lindo eso.
Juega con mi cabello, y hace pucheros, bajo mi mano por los costados de sus piernas.
-¿Qué querían esas dos ahora?
-que les ayudara con el acto… hablé con tu amiguita, eh?
-Maite?
-Renata.
Sonrío, pone un tono irónico en su voz – te gustó la nota?
-Si – me besa – amor, dime desde cuando la conoces?
-hace pocos días.
-se han hecho muy amigas en poco tiempo, no?
-jajaja intentas sacarme información?
-¿no te parece linda, cierto?
-linda si es – me saca su lengua y finge ponerse molesta – pero no me gusta.
-entonces por que intentaste besarla?
-no lo sé, fue un impulso.
-Ummh, bastante peligrosos tus impulsos, no?
-no, por que ahora tengo novia.
-¿Eres fiel?
-no lo sé.
Se ríe – no lo sabes? Entonces como lo sabré yo?
-supongo que debemos creer en lo que siento por ti.
-Yo si soy fiel – se acerca a mi, para darme un beso, hago presión para que su cuerpo se junte mas con el mío y cuando está a punto de besarme, se separa y juega conmigo.
-Oye ¡bájate! Estás pesadita – bromeo.
-ah si?
-ajam – beso su cuello, la miro, se separa un poco y se quita su top, sonríe de la manera mas sensual que encuentra, miro su cuerpo, acaricio su espalda, cierra sus ojos y me indica con sus manos que le quite su sostén.
Un pequeño cosquilleo llega a mi cuerpo, el deseo se incrementa al verla así, y mas aún cuando su brassier cae al piso… levanto mi mirada lentamente por su cuerpo, se ubica para quedar no sentada sobre mi, sino arrodillada sobre el suelo, conmigo entre sus piernas, esto le da acceso a quedar un poco mas alta que yo, se junta despacio a mi, y sus senos quedan a escasos centímetros de mis labios… sus manos sobre la pared ofreciendo un poco de equilibrio, y no la pienso dos veces para besarla…
Con mis manos, sigo acariciando su espalda, es demasiado sensible en esa área, y con mis labios inicio caricias leves sobre su pecho, cierro mis ojos, comienza a suspirar, la beso… alcanzo a verla, muerde su labio inferior, se ve hermosa así…
Hago mi primer contacto con uno de sus senos, se estremece de inmediato, y mi excitación comienza aparecer sin ser invitada, palpo con mis manos todo su cuerpo y lo hago mío, haciendo así, que me reconozca, con mis caricias, con mis besos, con mi mismo cuerpo, paso a besar su seno que hasta el momento, solo estaba pidiendo a gritos, ser acariciado como el anterior, hago la misma función, su pezón se convierte en el punto exacto de humedad con mi lengua, la erección me demuestra lo que siente, lo que hago y que estoy haciendo bien, y mientras hago esto, bajo a su cadera… ofrezco mas, y mas presión, escuchar lo que sale de sus labios me devuelve a un lugar de locura total, me desubica por completo de cualquier mundo real…
- quitemos esto – hago que se separe y mientras le doy un beso, quito su pantie deslizándolo por sus piernas, grabando cada momento… siento miedo… es en serio lo que le dije… jamás me había enamorado… y pasa esto… su padre, su temor por enfrentarlo…
-Ven – se levanta, me da la mano y me levanta a su paso, me encuentro de nuevo con sus labios, en un rose casi que fugaz, bajo a su cuello y mientras caminamos para llegar a la cama ella se deshace – no se como – de todas mis prendas en un tiempo imposible para mi.
Caigo sobre ella, la miro a los ojos, me encanta esta niña, jamás, jamás había estado con alguien tan diferente a mi en tantas cosas, que me colmara mi paciencia tan rápido, con una persona tan hermosa como lo es, y que me volviera una ******* con sólo mirarla.
Beso sus labios, como si el tiempo ya no existiera y la vida se me fuera sólo en ese acto, la beso no se por cuantos minutos, sólo sé que son muchos, sin hacer nada más, acariciando todo su cuerpo y al mismo tiempo, sin tocar nada exacto, sus dedos se pierden en mi piel, sus uñas rayan con sutilidad mi espalda al sentir que vuelvo a bajar de sus labios a su cuello, humedezco cada parte que beso, como dejando rastros de mi en toda su piel, de nuevo en su pecho, acaricio sus senos, ella intenta hacer lo mismo pero no se lo permito, quiero que ahora, todo esté así… pero no lo logro, pues su fuerza me deja sin poder hacer nada cuando en un ligero cambio de posición queda ella arriba, y sus manos se pierden en mis piernas, en mis muslos, en mi abdomen, sin tocar nada más, y con sus labios me devuelve el pequeño placer dado hace tan sólo pocos segundos en el mismo lugar.
Reviento automáticamente en suspiros, en gemidos, en movimientos incontrolables, sus labios juegan con mis senos, su lengua en mis pezones, sus manos me tientan a explotar sin “Sentir” aún, su cabello se pierden en mi piel cuando intenta bajar, pero ahora soy yo, quien la detiene.
-déjame a mi.
Sonríe, sube a mis labios, y ahora deja por un momento la ternura y besa con pasión, con ganas de demostrarme en ese beso demasiadas cosas, y sin imaginarme que desea, ubica su cuerpo sobre el mío pero de manera contraria a la que estaba, ahora su rostro queda… queda… en acceso directo a mi entre pierna, y yo quedo en la misma posición pero al igual que antes, debajo de su cuerpo.
No concibo pensar en lo que pasa, cuando siento sus labios besarme, un automático movimiento delata mi sensación, de nuevo siento lo mismo, y mi cadera se mueve por si sola, hago lo mismo con ella, los rayos y la lluvia hacen un excelente cuadro con la escena de ella y yo, la beso, intento acariciarla primero pero me queda un poco difícil, así que con mi lengua estimulo tímidamente su clítoris, un gemido sale de sus labios al terminar de hacer esto, se escapa otro de mi, cuando ella hace lo mismo, continuo con mi caricia sobre ella… beso toda su intimidad, mi saliva descaradamente se mezcla son su humedad, mi lengua no se cansa de jugar dentro de ella, y mis labios de contemplar los movimientos de mi lengua, su cuerpo se arquea, siento entrar un dedo a mi… me aferro a la almohada, todo queda ahogado al hacer varias cosas a la misma vez, avanzo mi velocidad, su cuerpo se expulsa en contracciones violentas al aumentar mi presión, sus gemidos quedan verdaderamente exhaustos de expresar, aprieta mi pierna al sentir que no me detengo, una batalla en quien lo hace mejor o en quien cae primero está apunto de llegar a su fin, mis ganas por aguantar, mi razón se pierde en la sensación, mi cuerpo se deja vencer a las miles de maravillas que ella me causa, y sin impedírmelo, sin intentarlo si quiera, llego al mejor orgasmo verdaderamente sentido en toda mi vida, en el mismo momento en que sé que ella llega a lo mismo.
Me quedo intacta, sin poder decir o hablar nada… dejo qué mi cuerpo recobre al menos impulsos de recomponerse, su cuerpo queda a un lado del mío, y me bajo a ella…
Me da la espalda, la abrazo, y le doy besos en su cabello. . .
-Gracias amor.
Se gira y enreda sus manos en mi cuello
-Dulce, tengo un problema.
La miro preocupada, su expresión denota seriedad – que pasa? ¿Te lastimé? – intento levantarme para verla.
-creo que no soy capaz de vivir sin ti, a mi lado.
-mierd'a, no me salgas con eso – suspiro – me asustaste.
Hace un puchero y cruza sus brazos – Vale, perdóname ¿Si? Me asustaste amor.
-perdonémonos las dos – se ríe junto con una mirada tierna – ahora si tengo hambre.
-jajaja de acuerdo, déjame llamar a que nos traigan algo.
-amor, ¿Cuánto te costó todo? Déjame ayudarte si? Yo traje dinero y…
-no amor, cuando necesite te digo ¿va?
-mmm…
-mmmm… ¿Qué quieres comer?
-a ti otra vez.
-¿en serio? No, al menos descansemos ¡Eres Insaciable!
Se ríe a carcajadas y me abraza – Pide lo que quieras, yo voy al baño.
-está bien.
Se levanta desnuda, me pierdo mirando su figura, tomo el teléfono y timbro a la recepción, y antes de entrar completamente al baño, se gira sorpresivamente y me cacha viéndola.
-aja!! Te vi!! – se ríe con su sonrisa mas linda, parece una niña, su rostro de felicidad.
“ya lo decidí” me voy a casar con esa niña!
Pido algo sencillo, para que no tarden mucho, me pongo un bata de baño, ella regresa con su short, y su top, cogiéndose su cabello.
-tengo calor y eso que mira – señala la lluvia que cae afuera.
La invito a sentarse a mi lado, nos acostamos en la cama, debajo de las cobijas, devolvemos la mirada al televisor y vemos una película mientras llega la comida.
-Pásala para una de amor.
-Oye! Esta está buena – señalé el aparato y en ese momento pasaron a una rubia vistiéndose, me mira alzando una de sus cejas.
-Yo estoy mejor.
-jajaja déjame comparar.
-¡Dulce!! – cruza sus brazos.
-arrgh me encanta cuando haces esa carita! Provoca comerte.
-lo acabas de hacer, pero puedes repetirlo – sonríe.
-si?
-si!
Me subo a su cuerpo, nos cubrimos con las cobijas y de repente.
“Tinnnng” “Tonnnnggggh”
-ashh! Bonita hora – abre tu.
-Obvio ¿Crees que te dejaré abrir así?
-¿Qué? Estoy presentable.
-para mi, no para el que la trae.
-jajaja ve abre que se van a ir.
Compuse la bata, y abrí la puerta, no era un chico como me lo esperaba, era una niña y muy linda.
-Buena noche – miro mi reloj.
-si, hola – sonrío, recibo los platos con la comida y le doy propina, se me hace conocida pero no logro recordar de donde – Gracias.
-con Gusto señorita.
Y Anahi aparece tras de mi, abrazándome, pero la niña ya se ha dado la vuelta, cierro la puerta y me rio.
-jajaja esperaba a un niño ¡Lo Juro!
-Hay Dulce! Dulce!
-amor!
-ven, comamos.
Nos sentamos sobre la cama, me tomé toda la malteada en cuestión de segundos, y ella apenas comenzaba, cambié de canal y busqué una película “De amor” que ella quería ver.
-¿tienes resaca aún?
-no, sólo tengo sed.
-jajaja te veías muy linda así
-Anahi no te burles.
-Oye, ahora que me acuerdo – se detiene y me mira – tu fumas?
-si, pero poquito.
-pues que pena señorita pero dejas de fumar o dejas de besarme.
-¿Qué?
-no voy a besar a alguien con aliento a cigarrillo.
-son mentolados jajaja
-ja ja ja que chistosa! Hablo en serio.
-amor, pero…
-nada, tu escoges.
-acepto si me das un poco de tu malteada.
-hay no! – hace de nuevo otro puchero – no se vale, tu te tomaste la tuya.
-pero es un poquito.
-no
-ok – me levanto –entonces llamo a que suba la niña otra vez.
-pues le abro yo.
-amor no te ilusiones, fui yo quien le gusté.
-¿quieres sacar mi mal humor?
-jajaja ¡Que difícil! – robo un beso suyo, me da un poquito eh, un poquitito de su malteada, comemos juntas y acabamos por ver la televisión.
Nos abrazamos juntas mientras las vemos, hablamos de miles de cosas, excepto de nuestras familias, todo está bien hasta qué el sueño llega, la tarde fue genial, sólo falta esperar que pase mañana.
-hasta mañana hermosa.
-espera ¿te llegó el sueño tan rápido?
-Anahi! Hoy madrugamos ¿tu no tienes sueño?
-no – me abraza – ven, veamos otro ratito televisión y nos dormimos.
-ah no, hagamos algo mas interesante…
-¿Cómo qué?
-como esto!
“Se perdieron en miles de besos que no tuvieron fin, en miles de caricias que… sólo llenaban ese vacio que existió alguna vez en toda la palabra de su ser, cuando se sentían tan fríamente solitarias al estar con personas que no saciaban, necesidades tan simples como el amar… “
Dulce, quiso olvidar por esa noche lo que se preparaba para venir, sabía bien que; iba a estar muy difícil poder seguir con esa locura, escaparse… como si fuera tan fácil, se preguntó cada vez que pudo ¿por qué tenia que ser así? Por qué tanto maldito homofóbico en la calle, por qué tanta inseguridad para sentir, por que tantos pretextos para aceptar que hay personas que marcan la diferencia y no sienten igual qué los demás.
El sueño por fin, venció, pero no fue a ella… fue Anahi quien primero cayó, contempló su rostro todo el tiempo que pudo, era perfecta… sus ojos tiernamente cerrados, sus labios entre abiertos, esa expresión a tranquilidad que denotaba su rostro, su cuerpo abrazando el suyo… en realidad, el amor le había llegado, y era eso lo que estaba temiéndole. Aún estaba muy pequeña, ella misma lo sabia, como para enfrentar a un mundo errado de pensamientos moralistas. Para Anahi era sumamente importante su familia, ya lo había demostrado… entonces… ¿Qué iba a pasar?
Toc, Toc
Dos golpecitos sutiles, distrajeron sus pensamientos, desacomodó su cuerpo y con sumo cuidado, se retiró de la cama cobijando a su novia de su desnudez.
-¿Quién es?
-Señorita – la misma voz de la camarera que subió anoche – necesito saber que desean desayunar.
-¿Desayunar? – cuestionó buscando un reloj, esperó unos segundos y abrió la puerta. Sonriendo saludó a la mujer y la miró contemplando su expresión – ya amaneció?
-así es
-¿pasa algo?
Bajó su rostro, y miró a su lado izquierdo – perdóneme
Dulce no comprendió nada, no, no comprendió nada sólo hasta que vio a los padres de Anahi, junto con los suyos entrar por la habitación.

ANAHI
-esto si es el colmo!
-Papá! – intento despertar, por favor que sea una pesadilla, giro mi cabeza y como la primera vez que la conocí, allá está ignorando lo que le dicen y se concentra en vestir su cuerpo – Dulce ¿Qué pasa?
Me mira con lagrimas en sus ojos – que te vistas! He dicho – mi papá me toma del brazo, y con afán me cubro con la sabana – las espero abajo, y una cosa Dulce Maria – se refiere a ella seriamente – si vuelven a irse, juro por Dios que en la vida la vuelves a ver – y se marcha dándonos a la vista no más que sus pasos llenos de prisa y enojo.
-intentamos hacerlo calmar pero no se pudo ¡Es Una Barbaridad esto! Como se les ocurre escapar?
-ya salte papá! – dice ella restándole importancia a lo que el acaba de hablar – tu estás de acuerdo con él – el señor intenta, pero no logra susurrar nada. Y termina marchándose de la habitación junto con su esposa.
Ya no sé qué esperarme, ella no dice nada, me levanto y me visto con afán tengo miedo, mi papá me lo advirtió… ¿Qué va a pasar ahora?
-no llores – dice, terminando de componer su camisa – todo va a estar bien – me da un beso en mis labios mientras ubica sus manos en mi cuello – pasé contigo una noche inolvidable ¿Sabes? – su voz se quebranta pero la evade carraspeando su garganta – y si llega a pasar algo, guarda aquí – ubica su dedo corazón en mi parte externa de mi cabeza – que te amo.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:58 am

Capitulo 12 - TRISTE
-¿por qué hablas así?
- sé que es capaz de hacer tu papá
-no digas eso Dulce. El no es un mal hombre
-roba la felicidad de su hija, eso está bien?
-no hables así – me separo de ella – sólo démosle tiempo, verás que después terminará aceptándolo – intenta hablar pero la callo con un beso – amor, por favor no me pongas en estas, no me siento bien…
-Anahi… quédate conmigo, si? Él está equivocado ¡Tu madre lo sabe! Y si le haces caso seguirá con su maldita estupide'z de alejarnos
-te dije que no hables así de él Dulce Maria – me mira sorpresiva – sea lo que sea, es mi padre y le debo respeto.
-tu si, yo no.
Termina poniéndose el uniforme, y dispuesta a salir la tomo del brazo.
-después de lo que pasó, vamos a terminar así?
-necesito estar segura que sabrás que hacer, si a tu papá le da la gana de mandarte lejos, te vas a ir? Y dirás “Lo siento”? – baja su rostro – responde ¿Qué harás?
En sus ojos… hay tantas cosas, hay tristeza mezclada con un miedo capaz de hacerla hacer cosas que no quiere, hay ira, desilusión, y esa rebeldía en su presencia que quisiera que dejara por algunos momentos…
-¿Estás conmigo Dulce?
-sabes que si – me besa de nuevo – sabes que te amo – me abraza – pero…
-shhh
-no Anahi, no juguemos a pensar que todo saldrá bien, por qué sabemos lo que va a pasar – y en ese preciso momento la puerta se abrió desde afuera, era ella…
-Manuela –
-señorita – baja su rostro – la esperan abajo
-claro que eras tú! Ayer cuando te vi, me pareció haberte visto pero nada contigo ¡Mier'da! Puedo apostar qué estabas espiándonos hasta qué salimos del colegio
No entendí bien que estaba diciendo Dulce, Manuela baja su rostro y repite nuevamente.
-baje ya señorita Anahi.
-¿Ves Anahi? Ves lo que digo, ésta era la niña qué ayer subió a traernos la comida.
-¿en serio Manuela? – ella no responde nada, Dulce se nota realmente alterada.
-bajemos de una vez por todas – choca con el hombro de Manuela y sale de la habitación.
-¿por qué? – le pregunto intentando saber que es lo que pasa.
-su papá… él me indicó que siguiera cada paso suyo y…
-no sigas – de mis ojos de la manera mas rebelde, una lagrima bajó apresurada, me dolía sentir que Dulce tenia razón con respecto a mi padre, me dolía ver que era una persona que… no estaba haciendo lo mejor para yo sentirme orgullosa de él.
Tomo el bolso, Manuela se adelanta y yo cierro la puerta al fin, bajo a recepción, la misma niña que ayer nos atendió me da una sonrisa cómplice de resignación, como entendiendo la situación y de algún modo diciendo “Lo Siento”
Salgo finalmente del hotel, veo a mi padre discutiendo con el papá de Dulce, mi mamá envuelta en lágrimas al mirarme, la mamá de Dulce intentado calmar las cosas, y ella está aparte de ellos con su mirada fija en mí.
-Bien – dice mi padre al sentirme cerca – Anahi Puente, te expongo dos opciones – con su mano le indica soezmente a Dulce que se acerque, ella obviamente lo ignora – tu también eliges – y al final, termina cediendo. – primero, te vas conmigo ésta temporada a Argentina, yo debo terminar algunos asuntos allá – y siento que de sólo escuchar esto, todo se parte dentro de mi – segundo, te quedas acá, pero dando tu palabra de que jamás volverás a estas andadas con esta muchachita.
-bueno, ya respeta! – Dice el papá de Dulce ofuscado – no has hecho más que tratar a mi hija secamente, te recuerdo que el problema es de las dos, así que si no quieres tener problemas conmigo, le bajas a las expresiones con ella.
-cálmate papá – habla ella calmadamente – dígame señor, para que me quiere aquí?
-tu deberás elegir, en que respetas la decisión de ella si decide quedarse aquí, y no acercarte a ella en ese plan en el que están.
-cual plan señor? Dígame ¿Qué es plan para usted?
-¿Estás bromeando Jovencita? Ayer, él las encontró en la cama, hoy lo hice yo ¿Qué otro plan será ese?
Ella sonrió irónicamente – Anahi ¿Qué decides? Te vas con él, o te quedas sin mi?
La miro con ganas de… ¿por qué me pone en esta situación?
-Anahi Puente, espero una respuesta.
-papá no me hagas esto… mamá por favor – le suplico a mi madre casi llorando – no se dan cuenta qué…
Ella me mira.
-¿qué, qué? – pregunta papá enarcando su ceja derecha.
Dulce me evade con su mirada…
-Anahi que decides?
-me quedo… - digo al fin, ella se acerca y con su mirada fija, manifiesta:
-ya la escuchó señor, ella se queda, y yo respetaré su decisión – toma su bolso y se adelanta de prisa, la veo alejarse de mi a paso lento, ¿Qué mas podía decir? Ella no me entiende, para ella las cosas son fáciles por qué no está en la misma situación… -Hiciste bien hija – y hace un pequeño ademan de abrazarme, pero me retiro inmediatamente, tomo mi bolso y abro la puerta del carro.
El camino se vuelve un verdadero infierno para todos, ellos por que son fríamente ignorados por mi, yo por qué no puedo saber finalmente en que quedan las cosas con Dulce… le envió mensajes, que no son respondidos, y con el pasar de los segundos, algo me avisa que las cosas no están bien.

DULCE
-¿Qué haces tarada? – me empuja rápidamente para qué algún profesor no nos vea – mier'da! Eres tonta o te haces?
-ya deja el drama ¿Quieres? No pasa nada
-¿qué no? Dulce, te echan si te ven fumando!!
-y qué importa?
-ven, vamos a clase
-no quiero verle la cara
-¿Es por lo que me contaste ayer?
- Si.
-dale tiempo ¿no?
-no. Creo que ya está muy grandecita para saber elegir, ella elije a su familia y yo la comprendo, sólo ahora no quiero verla. Ve tu a clases, no las pierdas por mi.
-no, me quedo contigo – me abraza y con sutilidad, le da una larga calada al cigarrillo que está apunto de acabar, la alarma de descanso suena rápidamente, es irónico que el tiempo pase lento cuando estás dentro de una clase, pero afuera, ni siquiera sientes los minutos, yo llevo a Maite conmigo a mi “lugar especial” vemos de acá a todas las estudiantes, sin querer o tal vez, queriendo mas de la cuenta mis ojos la buscan, y la encuentran al lado de algunas compañeras, su mirada se pierde mirando todo, quizás me está buscando, sus ojos vidriosos supongo de tanto llorar, si fuera mas fácil, si tan sólo se hubiera arriesgado un poco.
-¿Qué piensas, amiga?
-no se, no hice el trabajo de Literatura
-oh ¿en serio? ¡Que raro que tu no lo hagas! – sonríe sarcásticamente – quieres comer algo?
-Vamos Maite, estás buscando pretextos para salir y hablar con ella, y es en serio… no quiero
-deja de ser terca Dulce ¿por qué se hacen daño sin necesidad?
-no es así, ella decidió; Dime voy y le digo que a escondidas? Y después que su padre la mande lejos?
-tampoco va hacer eso, es solo presión
-no lo creo
-¿Estás segura que las cosas terminaron?
-eso parece.
Y sin esperarlo, en medio de conversaciones sin importancia, de nuevo la alarma sonó, está vez llamaron en sentido general a todos los amplificadores del colegio para que pudiese escucharse bien.
-Por Favor, si alguna estudiante o profesor sabe donde están las estudiantes Dulce Espinoza y Maite Perroni, se acerquen a rectoría, gracias. – este mensaje, lo enviaron 3 veces seguidas.
-nos mentimos en problemas.
-ven, vamos a clase no quiero que llamen a mis padres y tenga que aguantarme otro regaño como el de de ayer.
-si?
- Uff, 30 minutos ¡Los conté!
-jajaja pobre – se levanta y extiende su mano para que yo haga lo mismo, junta vamos a clase, me siento nerviosa de algún modo por verla, confundida por su temor, triste por su decisión, decepcionada de mi misma por enamorarme de quien no debo.
Maite toca la puerta, y abre la profesora de Literatura, en sus ojos una mirada de enojo se expresa a través de su rostro y nos hace pasar.
Algunas risas al entrar nos reciben con euforia, otras resignadas a esperar lo que ven, y la de ella… Dios… paso por su lado, toma mi mano y me entrega una notita pequeña, el encanto llega cuando cruzo con sus ojos, la ternura llega a mí, al ver esa mirada triste en ellos… siento un impulso por abrazarla pero me detengo de solo pensarlo.
-Te amo – susurra despacio y sigo adelante aguantándome las ganas de decirle con un beso “Yo También”
-Dulce Maria, ¿podrías leerme un poco de tu trabajo?
Oh, oh! Todas me miran esperando mi respuesta y aún no soy capaz de darle la cara a la profesora ¿Qué me invento? Las risas comienzan aparecer, y el comentario de Maite me hace sonrojar.
-Dulce, léelo, que no te de pena amiga, tu eres capaz.
Me doy la vuelta y observo a la profesora con una gran ironía en su rostro, sabe que no la hice y está esperando mi excusa.
-no la hice profe, lo siento.
-Wow, comenzamos hacer sinceras?
-parece que si – me siento en el mismo instante que abro la nota.
“sé qué no te merezco, mereces alguien que si”
Y de nuevo, tontamente esperando algo diferente, me siento caer derrotada ante cualquier rastro de esperanza por animar las cosas con ella, y mientras la clase toma su rumbo le envío un mensaje de texto.
“como digas”
Se da la vuelta y me mira, ha llorado... lo sé… después de esta clase, toca de educación física, el estiramiento normal mientras esperamos a que llegue el profesor, ella está con Maite y yo me siento, el sol está rebelde hoy y golpea con fuerza, saludo a Renata quien pasa por el segundo piso, me llama para que me acerque, y me fijo tanto en su mirada que camino sin ver a donde piso hasta qué choco tan fuerte con alguien que todo se me va encima y siento el peso de otra persona golpear mi cuerpo fuertemente.
Pierdo la noción por unos segundos, o minutos, no sé, solo cuando me levanto, están casi todas mi compañeras tocándome y obligándome a reaccionar. Lo primero que toco es mi cabeza y siento como sangra un poco, me levanto alterada y voy directo a la enfermería hasta que su mano me detiene.
-estás bien, ya pasó.
- estoy sangrando, no ves?
-si, pero es poco, ya te revisaron, tómate esto – extiende su mano y me da unas tabletas de algún medicamento que no sé que es pero espero que logren quitarme el dolor de cabeza.
-¿Qué pasó?
Señala a la izquierda, me volteo y miro… a una niña preciosa acercarse, tiene puesto un conjunto deportivo extremadamente… sexi, su cabello recogido y poco maquillaje en su rostro.
-hola – dice apenada – te golpeé muy fuerte?
-¿Fuiste tú? – sonrío mirándola a los ojos – al menos das la cara, eh?
-chocamos y perdí el equilibrio, en realidad lo siento.
-ya pasó, tranquila.
-coffh, coffh – Anahi interviene en la conversación y me toma de su mano – ven para qué te tomes esto – ella nos ve y se aleja un poco sonriendo –
-como es tu nombre?
-Dulce, y el tuyo?
-Eliana, un placer – Anahi me empuja hacia ella, camina violentamente hasta llegar a la cafetería donde está Maite.
- mira, aquí te la dejo – dice refiriéndose a Maite – espero que te mejores Dulce.
Intenta alejarse, me siento herida, aún recuerdo el mensaje en su nota, ella arregla las cosas así de fácil.
-oye, una pregunta – se detiene y gira su cuerpo para mirarme.
-si?
-sabes que puedo tomar para cuando se rompe un corazón?
Alza su mirada y se acerca.
-Tranquila que somos dos, al menos a ti se te pasa coqueteando con otra – me levanto de manera Fugaz y la tomo fuertemente del brazo.
-por qué dices eso?
-es cierto Dulce – se rinde y una pequeña lagrima sale – no puedes ver a cualquier niña linda que se acerque a ti, por qué con esa quieres.
- y que quieres? Que le sea fiel a una mujer que decide estar sin mi?
-Tu por qué caraj'os no entiendes – alza su voz logrando asustarme – por qué no te metes por una vez en mis zapatos?! Tus papás lo saben, lo entienden, lo respetan, Los míos no! – llora.
- cálmate, no llores Anahi
-no Dulce, intento hacer lo mejor que puedo pero sabes una cosa? Uno no vive sólo de amor.
Me quedo en silencio.
Y ella se acerca, me abraza con fuerza y de nuevo me susurra “te amo” cerca a mi oído.
-yo también… - me quiebro, la gente nos ve y no me importa – tenemos qué hacer algo.
-shhh, quizás después las cosas den. Ahora, soy una cobarde como tú lo dices, y tú eres muy segura para mi – sus palabras entran a todo mi cuerpo como golpes salvajes y fuertes que me destruyen – yo te amo, pero tu no me entiendes…
-¿Qué quieres decir?
-no funcionaron las cosas, ya lo sé.
-Anahi no estás hablando en serio ¿Qué pasó?
-nada, sólo que veo la verdad tu eres una coqueta, no me respetas.
Me sofoco – no te respeto, espera – la tomo del brazo de nuevo – repite lo que le dijiste ayer a tu papá – me mira – repítelo.
-que me quedo.
-te quedas y qué?
-sin ti.
-Ok – la suelto – entonces a quien debo de respetar si ni quiera te importa que pasemos la mejor de las noches para que arruines todo con tu estúpid'o miedo.
-No me hables así – sin darnos cuenta la gente comienza a notar por demás la discusión, algunos profesores nos miran inquietos, Maite se acerca y nos separa.
-no sigan más – dice en tono bajo.
-yo iba a luchar por ti – susurro, me duele… siento que me duele… algo dentro de mi.
-te estaba pidiendo tiempo.
-Anahi ¿Qué tiempo? - baja su rostro.
Alguien llega y con euforia en su voz, comenta.
-Anahiiiiiiiiiiiiii! Afuera hay un chico Muy Lindo preguntando por ti – ella sólo atina a mirarme, e intentando decir algo me acerco, le doy un beso en su frente.
– no digas nada más, ya lo decidiste.
-Está Bien – se resigna y se da la vuelta, pero al mismo tiempo; se detiene – Sólo no actúes como si no me conocieras – y así se aleja tan pausadamente de mi lado, cómo si no lo quisiera.
Yo, camino… cómo si aún no me concientizara de lo que está pasando, cómo queriendo retroceder la película y Darle Play al momento de mirarla a los ojos, con la diferencia de qué cambiaria la situación y cuando ella me abrazó no haberla soltado y besarla…
-Dulce…
-Humm?
-Es Lindo
-¿Quién?
-el tipo que la busca
Reacciono – en serio?
-si, fui a verlo
-¿Quién es?
-no lo sé bien. Sólo sé que cuando se vieron ella corrió abrazarlo.
Cierro mis ojos, y me hago la fuerte – está bien, ya cortamos
-aja, y te da igual eso, no?
-no, pero ya no puedo decir ni hacer nada
-Púdret'e!
-sabes? No estoy para aguantarte
-eres una tonta
-¿por qué? Entonces le ruego para que me escoja a mi ¡a escondidas no me gusta!
-una niña cómo ella, no se encuentra fácil, a ti sólo te gustan así – señaló discretamente con su cabeza y su mirada a Eliana, que precisamente se acercaba, giro mi cuerpo y vuelvo a ver a Maite y se queda estática viéndola a los ojos.
-ya mejor? – dice acercándose a mi
-un poco, si – la miro – puedo preguntarte ¿Quién eres?
Sonríe misteriosa y Maite me golpea en el brazo – soy la nueva profesora de actividad física y deportes – me asombro
-y el profesor Gustavo?
-creo – contesta mi amiga en tono prudente - que demostraron un video algo ilegal con una de las profesoras, creo que es la de arte, hasta donde sé, los despidieron a ambos – sonrió ligeramente satisfecha.
-Wohw ¿en serio?
-exacto – estuvo de acuerdo fingiendo no saber nada del tema.
-bueno a mi sólo me contrataron – sus ojos verdes comienzan a brillar con los rayos del sol – Estoy muy apenada contigo, en verdad; Lo siento.
-no te preocupes, ya pasó
Su sonrisa, lo acepto, estaba siendo demasiado impulsada por la mía, así qué era un poco extraño que estuviera tan feliz al hablar conmigo, excepto, qué esto solo lo hiciera por ligar conmigo. Unas compañeras la llamaron por lo qué tuvo que alejarse, Maite como siempre se cruzó de brazos y con su mirada, exigió una explicación.
-Oye, no puedo hablar con ninguna mujer por qué estoy coqueteando con ella? Pff ¡No todo el Mundo es así!
-Es Gay, lo sé
-no pues, como conoces del tema
-vi como te mira!
-Babos'a – la abrazo – me duele la cabeza, sabes?
-es qué, cayó fuerte
Busco a Anahi, desde aquí puedo ver la puerta de entrada y alcanzo a verle la espalda, pero no logro mirar quien está a su lado.
-¿Sabias qué cumple años el viernes?
-oh ¿si?
-si
-Bueno, le van hacer algo?
-le vamos a preparar una fiesta, junto con sus amigas ¿vas a ir?
-no lo creo
-de aquí al jueves van a estar bien de nuevo, vas a ver
-no… no lo creo.
La clase comenzó, yo desde luego no hago nada, la cabeza en serio me duele bastante además debo tener reposo, ella llega 10 minutos después, me ignora totalmente, comienza a jugar un partido de baloncesto con las demás niñas, miro cada cosa que hace, detallo cada parte de su cuerpo, cada uno de sus movimientos, cada gesto…
Tiene un cuerpo hermoso, supremamente delicado, su piel es tan suave… su carita es de niña aún, se caracteriza por ser tan femenina y tan mimada que provoca una ternura de sólo verla… Finge no prestarme atención, finge no mirarme, finge evadir su mirada cuando sus ojos chocan con los míos… finge no ponerse nerviosa, como en este momento que sólo me concentro en ella.
-Vamos, disimula, no has parado de mirarla desde hace más de media hora.
-Es hermosa, no?
-si, es muy linda. Me contaron qué…
-no me digas, ya se fueron con el chisme en todo el colegio, no?
-si. Ya lo andan comentando, y más que vieron bueno ya sabes, a Anahi con el chico.
-¿Qué vieron?
-ah, no, no sé – se pone fríamente nerviosa y cambia de posición
-Vamos Renata, dime ¿Qué vieron?
-no lo sé Mujer! Sólo que la vieron abrazada con él.
-ah
-pelea o terminaron en serio?
-está vez es de verdad
-Que mal, no?
-si…
-¿Qué harás en la tarde?
-no lo sé ¿me invitas algún lado?
-pues, vamos a ver una película en mi casa ¿te late?
Miro a Anahi, nos está viendo y de reojo observo como Silvia se prepara para hablarle, me cruzo de brazos y me divierto viendo la escena.
-Mira como se pone, apuesto a que prepara las palabras para hablarle – ella, me sigue con la mirada y se ríe al ver que tengo la razón.
Silvia se acerca a Anahi aparentemente tranquila, la toma de la cintura, me alerto con su actitud, Anahi se voltea y sonríe al mirarla, ambas se abrazan y algo dentro de mí… crece de nuevo provocándome una gran molestia.
-Ouuuuuhhhhh, le está quedando muy bien su ensayo, eh?
No le respondo, sigo mirando… Maite se presenta ante mi vista y me tapa la situación, hago que se quite de mi frente y… veo algo que no me esperaba, Silvia con su mano rosa el rostro de Anahi y se acerca a sus labios. Tal vez esto es lo mejor que puede pasarme, Hacer que ella haga algo de este tipo y poder sacármela de la cabeza. Pero en el momento de Silvia estar a punto de besarla, Anahi se desvía y la detiene en seco, Le dice algo en casi susurros y Silvia se marcha inmediatamente.
Anahi se queda mirándola, y Luego sigue jugando…
-bastante perseguida la niña
-cállate, si? ¿Quieres enojarme?
-Oye! Bájale a tu humor, sólo comento
-bueno, no comentes eso en mi presencia
-Ok, disculpa
-Y tú, decídete, eres mi amiga o de ella?
-Y yo que hice? – suspira – Ven, ya no peleemos más, si?
Me resigno, Anahi finge estar en todo menos en mí, y es aquí, justo en este momento… donde me doy cuenta, que en verdad ha acabado.
-Vamos? – invito a Renata, Maite por fin asiente a qué ella esté con nosotras, y salimos del instituto.

ANAHI
-ya no inventes… se fueron
-Si – respondo – lo se
-son raras ustedes… ella, no dejaba de mirarte –
-estoy de acuerdo – interviene Gaby, en la conversación de Isabela y yo – si estuviera en tus zapatos… Ay Dios, no pararía de salir del cuarto con ella – sonríe graciosamente, yo alzo mi ceja e Isabela intenta comentar.
-Anahi no te sorprendas, por lo menos la mitad de las niñas de este colegio, piensan lo mismo
-oh, bueno ¿Debo agradecer tu sinceridad? – se ríen – me estás diciendo que la mayoría de niñas de acá, quieren a Dulce en la cama?
-exacto – confirma Gaby – ooh! Es qué Dios le da pan al que no tiene dientes – cruza sus brazos – tú no la quieres, ella se muere por ti… que daría yo por tan sólo un besito! – muerde sus labios imaginando la escena – creo que moriría en ese momento y me iría directo al cielo.
-Yo si la quiero… sólo…
-no lo tienes qué explicar Anahi, está mucho mejor el niño que vino a buscarte
-haaaaaaw ahora que lo comentas, yo también quiero saber ¿Quién es? Por él dejaste a Dulce?
-Gaby, ya cálmate ¿Si? Y no, es sólo un amigo. Sólo qué ésta semana en la fiesta, no tuve tiempo de despedirme de él, y me ha buscado y no he contestado así que vino a buscarme.
-pero está como quiere, eh? – choca su hombro con el mío – mira que si con Dulce no quieres, el es una buena opción.
-no me parece – contradice nuevamente Gaby – Dulce no sólo es linda, es… ¿no te has dado cuenta? Esa miradita te derrite, su seguridad, lo tierna que es contigo… todo, en serio no sé cómo la dejas ir, pero ya se le va a pasar – dice sin cuidado – en poco tiempo, llega otra queriendo conquistarla y hasta ahí llegas tú – y señala con su mirada a Eliana, quien sin darme cuenta ha retenido a Dulce y ahora ambas, están hablando mientras Maite y Renata la esperan.
Una gran oleada de sentimientos me sacuden con fuerza, siento que me da mucho calor, y mi temperatura sube al ver la sonrisita que ésta tipa le hace a Dulce – oh, oh, oh mejor dime ¿harás algo en tus fiesta? – Isabela intenta cambiarme el tema, pero no puedo evitar no mirar… no voy a poder con esto, no voy a poder estar tan cerca de ella, y aguantar cómo todas las niñas se le acercan… no voy a poder callarme mis celos…
-¿Anahi?
-si?
-ya déjalo… ya terminaron, no?
-no… - me siento desfallecer – yo… - intento encontrar alguna palabra – odio a Cupido.
Me abraza, y con fuerza me muerdo en lo más profundo de mí ser, todo lo qué siento.
Eliana se acerca de nuevo, da recomendaciones de lo que hay que traer la próxima clase, su sonrisa sigue intacta, se cree la niña Play del lugar… su mirada, se une con la mía, una risa sarcástica demuestra su supuesto “triunfo” y yo… la fulmino con mis ojos.
Cojo el bolso, salgo sola del instituto, intentando buscarla... pero ¿Qué voy a decirle? “oh, Dulce ¿Qué caraj'o hacías con esa tipa?” pff, ya no tengo derecho…
Mi madre, llega por mi, me tienen vigilada todo el tiempo, subo al auto y cierro la puerta con fuerza.
Se acerca a besarme en la mejilla, pero me separo – como te fue?
-…Bien
-te pasa algo?
La miro, preocupada… seriamente preocupada por mí.
-si mamá – me ubico mejor para verla a los ojos – me pasa que estoy harta, toda la vida he hecho y me he comportado cómo ustedes han querido, toda la vida he sido quien ustedes han soñado que sea, pasa que estoy perdiendo a la persona que amo, a una niña que me tiene loca por ella, a una mujer que… me hace falta y que seria capaz de dejarlo todo por estar a su lado, pero sabes que pasa? – me mira asustada, sin poder responder – pasa que tengo a mis padres, qué sólo son unos egoístas, anticuados, “moralistas” irrespetuosos e ignorantes que no me dejan ser feliz! – grito – ¡eso me pasa!
Ella no atina a contestar nada, enciende el auto y arranca, me pierdo mirando los arboles y a medida que avanzamos, voy reconociendo la figura de Dulce a poca distancia, está en medio de Maite y de Renata… caminan hablando, mientras se comen un helado. Pasamos cerca a ellas, las tres voltean, la miro… me mira… me volteo, y me resigno.
El resto de semana pasa así, en el colegio sólo cruzamos algunas miradas, miradas que no son malas, miradas qué no son tristes, solo asentimos ambas a saludarnos con un pequeño saludo y una corta sonrisa, ella en su mundo y con su gente, y yo hago lo mismo. Todas mis amigas están mas emocionadas qué yo, por la supuesta fiesta de mi cumpleaños, yo estaría igual si supiera que los celebraría con ella, a su lado, que su regalo sea un beso, un abrazo…
-Anahi ¿te haces con nosotras? – pregunta Maite inocente.
-¿ella quiere?
-si, dice que no hay problema
-¿Quiénes son?
-pues, Dulce, Isabela, Gaby, Claudia, Tu Y Yo
-está bien – guardo mi libreta y me junto a ellas, Dulce no está… salió no sé a donde, en su asiento hay una pequeña nota, Maite habla con Gaby, mientras que las otras niñas se entretienen leyendo el trabajo, tomo la nota disimuladamente y la guardo, la meto a mi bolsillo y fingiendo ver mi celular, la leo.
“si no aceptas mi invitación, pensaré que me tienes miedo”
¿Quién diablos le manda esto? Arrgh! Mierd'a! Supongo que mi rostro denota lo que siento, Maite se acerca, se ubica a mi lado y me habla…
-¿Qué te pasa?
-¿Quién quiere con Dulce?
-¿perdón?
Le muestro la nota – responde ¿Quién la invita a salir?
-no se!
-Maite por favor, dime.
-te lo juro – vuelve a leer la nota – no conozco esta letra, además ella no me ha contado nada, ha estado muy callada.
- maldición –
-ashh! – se pone peor que yo – pa’ adivinar que… Put'a le está cayendo ya.
La miro – podrías bajarle a tu vocabulario?
-es cierto… - Dulce entra… Hermosa, se ha maquillado.
-¿dosis? - pregunta Maite animada
-eso se sabe – responde diciéndolo a propósito, y no tengo que adivinar para saber de qué “dosis humera ¬¬” están hablando.
-bueno chicas, comencemos.
Intento no mirarla, Maite está en medio de las dos, estiro mis piernas y choco con las de ella, sonríe al verme nerviosa y yo lo hago también. Y después de dos minutos escuchando la lectura de Isabela, Gaby habla.
-bueno ya, Isa…
Isabela, la calla – ya entendí, pero de esto harán examen – nos advierte cautelosa – yo lo hago – dice amablemente mientras Gaby choca su mano eufóricamente Con Maite.
-Anahi – me habla la segunda en susurro – tú, ¿Qué harás mañana?
-no lo sé

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:59 am

-yo he hablado con Tatiana, tu amiga
-ah ¿En serio?
-si, la distingo de algunas fiestas
-ja, claro como no imaginarlo
-jeje si, te molesta si me uno a la fiesta que harán?
-claro que no tontita, podrían decirme donde será?
-creo que en una discoteca, pero no estoy segura
-invita a todas las niñas de la clase que quieran ir
-es un trato… - mira a Dulce y devuelve mi mirada – a ella, la invitarás tú.
-Lo sé
Quizás, un poco de miedo aparece al pensar que mi papá estará pendiente de lo que haga, pero precisamente hoy viaja a Argentina así que no será un problema si Dulce está allá, él no se dará cuenta y sé que mi mamá me respaldará.
Miro a mí alrededor, Renata entra a escondidas de alguien por detrás suyo y llega felizmente asustada.
-Uff, casi me cachan – se sienta entre nosotras, saluda a las demás, mira a Dulce, asiente con su mirada con Maite, y finalmente me mira a mi – Hola Anahi ¿Cómo estás?
-Bien ¿y tu?
-bien, Lindo color – señala mi sujetador de cabello de color rosa – te han dicho que usas mucho ese color?
-si, me gusta – sonrío – es lindo, no?
-si, a mi también me gusta
-me contaron que cumples años mañana…
-si. Estás invitada a la fiesta – digo sinceramente – por si queres ir
-ah, Gracias. Allá estaré
Maite se levanta, y Dulce toma su celular, mete su mano a su bolsillo y se levanta buscando lo que yo tengo en mi poder.
-Dulce…
-Dime – responde cambiando su mirada sólo para mí.
-si, bueno… - todas en la mesa me miran expectantes – si... tu – trago saliva ¿Qué pasa Anahi? Dícelo y ya! Aah por qué me pongo nerviosa? ******* - este… ¿quieres ir a la fiesta conmigo? – reacciono, ella sonríe tiernamente – no, digo, perdón… quieres ir a mi fiesta de cumpleaños? Bueno, estás invitada por si quieres ir – sudo – claro que si no quieres ir, todo está bien – Maite se ríe a carcajadas – pues, no es que sea una obligación – Anahi cállate! – bueno – bajo mi rostro – quería invitarte.
-Si quiero ir – responde con esa sonrisita que se me hace irresistible – Gracias.

DULCE
No sé por qué me divierte tanto ponerla nerviosa, quizás es el mejor momento donde mi ego se siente querido al saber que soy yo la única persona qué la pone así, su carita envuelta en una expresión nerviosa qué la hace ver tan tierna… Reacciono, y me doy cuenta qué me están hablando, Y la persona qué me habla es justamente ella-
-Creo qué esto es tuyo – insinúa con su sonrisa mirándome a los ojos, extiende su mano y tras ella, una nota. Toco impulsivamente los bolsillos de mi uniforme, y le doy un rápido vistazo a mi puesto y me doy cuenta qué es muy posible qué lo qué ella tiene en sus manos, sea la nota que me envió Eliana.
La recibo, la abro y si, es esa.
-aah, si, es mía.
-aja, lo sé; se había caído – su mirada sigue intacta, retando a la mía quizás a una explicación, en lo qué la conozco algo seguro de ella, es qué es muy celosa, y si la leyó (que es lo mas seguro) obviamente debe estar queriendo escuchar a gritos una explicación.
Ahora, las dos cómplices de lo que sentimos, el continúo cosquilleo en mi cuerpo al mirarla, las palabras en doble sentido dichas por ella, dichas por mi, me hacen de nuevo, en cuestión de segundos obligar a mi corazón latir en función a su presencia. Las horas pasan rápido, tomo mi bolso… hablo con la profesora acerca de la materia que estoy a punto de perder y qué no logro entender así quiera. Y luego, salgo al fin del aula. Maite me espera afuera, desde acá la veo hablando con Anahi, está chupándose un bon bon, sus labios rojos por culpa de éste. Su cabello suelto considero que es su mayor atractivo, su cuerpo ubicado de la manera más delicada posible, su mano sosteniendo una carpeta, sus ojitos un poco cerrados por culpa del sol… es… Hermosa.
-te gusta ella, no?
Observo a Eliana, ésta semana he tenido mucho tiempo de hablar con ella, en los descansos, en su clase… es una mujer muy segura, muy bien definida, demasiado coqueta, y algo presumida, pero puedo sostener una conversación larga con ella sin aburrirme.
-si, mucho – digo descaradamente, aún sabiendo qué es ella quien quiere conmigo.
-o sea, qué es mi competencia?
-¿Competencia para qué?
Se acerca, muy discretamente a mí, lo suficiente para sentir su aliento en mi oído, y su voz... Entrar a todo mi organismo, un rápido escalofrío recorre mi cuerpo ¡Que débil soy!
-para quedarme conmigo.
Sonrío, la miro a los ojos y me percato de qué nadie nos vea, por lo menos nadie que pueda regañarnos.
-¿Qué quieres conmigo?
Muerde su labio, descaradamente sensual, sus ojos verdes se tornan mas intensos, esto comienza a salirse de mis manos y comienza a ser ella quien maneja la situación.
-Todo, hasta lo qué no te imaginas… pero lo primero, un beso – termina sonriendo, se me hace extraña esta situación, pues siempre soy yo quien toma el papel de conquistar.
-inténtalo – y la dejo Quizás, con ganas de algo más, tal vez con las palabras en su boca, o quizás asintiendo a mi acto, como un juego.
Camino rumbo a la salida, y sin previo aviso la mano de Maite me toma el brazo con fuerza, su mirada me fulmina sin ni siquiera hablarme y me hala hacia un rincón.
-Eres una tonta – revienta casi en gritos – una tonta – manotea y llega al punto en qué me asusta – una… Caliente.
-eyyy, bájale – comienzo a comprender a qué se refiere – sólo jugaba con ella.
-si, tu juegas, mientras que Anahi se lo toma en serio ¿Sabes cómo acaba de irse? – la busco con mi mirada, la verdad es qué no asentí a fijarme ni a pensar en ella mientras hablaba con Eliana, y ahora…
-¿Dónde está? A donde fue?
-ahora si te sientes culpable, eres una tonta… esa niña si se merece algo mejor.
-pff, no me quieras tanto.
-es en serio Dulce Maria, apenas terminan hace 4 días y tu ya le hablas a otra en el oído, que put'a eres.
La empujo, si, me da rabia escucharle eso, me siento mal sabiendo qué le causo daño a ella, me siento mal al escuchar lo qué me dice Maite…
-Callate, tu no sabes nada.
Ella no me responde, me mira furiosa, se da la vuelta, y busca las llaves del carro… todo me da vueltas, debo hablar con Anahi, debo…
-Maite – la llamo tratando de alcanzarla.
-déjame Dulce Maria, yo intento hacerte abrir los ojos, pero tu no haces caso ¿no entiendes? Te enamoraste de esa niña, pero eres tan vacía – y me da un pequeño golpe – tan tonta, que lo único que haces cuando las cosas no salen bien, es buscarte a otra – suspira – y para ajustar – alza mi rostro con sus manos – con esa? Ese es el reemplazo de Anahi? Una put'a caliente?
-ya no me hables así
-entonces deja de actuar como una inmadura, comienza a crecer y a superar las cosas.
-Maite… no te enojes más
-no Dulce, ésta vez te pasaste. Mientras tu jugabas con esa, la niña que amas o qué amabas, salió corriendo llorando, te miró una y dos veces, y con su voz quebrada; ¿Sabes que me dijo? – me quedo callada, llorando también – dime, si lo sabes?
-No!
-¿Es cierto Maite? ¿Esa es Dulce? – muerde su labio de la impotencia que supongo está sintiendo – ella se merece algo mejor que tu, ahora lo sé.
-cállate!
-no me da la gana, ella se merece… a alguien qué la sepa tratar, que la valore, que la respete y que no sea tan…
La dejo hablando sola, camino rápido, la llamo al celular y no me contesta, a su casa no puedo ir, no tengo su correo ¿Qué caraj'os hago? Las palabras de Maite entran y salen, retumban en mis sentidos…
Y, si tiene razón? Y si, Anahi merece alguien mejor? No, no… rayos… toco mis labios recordando su último beso, hace muchos días no la beso y siento qué me hace una gran falta…
-sube o te vas a quedar ahí? – dice, acercando el carro y abriendo la puerta.
Entro al carro molesta, ella también lo está; pone algo de electrónica, y arranca, ninguna dice nada, ya todo está dicho, ella tiene la razón pero mi orgullo no deja demostrárselo… luego de 10 minutos, pasamos cerca a mi casa, detiene el auto, mi papá está afuera, hoy no me toca ir a trabajar por lo qué lo único qué quiero es llegar y dormir.
-¿vas a quedarte?
No me mira – que hizo tu mamá de comer?
-no lo sé
Se encoge de hombros – Ok – orilla el auto junto al de mi padre
Nos bajamos juntas, saludo a mi papá y ella le da el tan esperado abrazo de oso, entro a la casa, saludo a mamá y subo a mi habitación.
Intento marcarle de nuevo, pero al igual que antes, sigue sin contestarme. Me llaman para que baje a comer, Maite ya está por terminar, yo apenas comienzo, cuando mi papá, entabla la conversación;
-sabias qué el padre de Anahi viajará mañana Argentina?
-si? – finjo no darle mucha importancia, pero la verdad es que es buenísima esa noticia – que bueno
-si, viajará 15 días aproximadamente
-bien
-y… - mira a mamá – yo…
-¿qué? Dilo – doy mi primera cucharada – acaso vas con él – sonrío irónicamente cuando él asiente con su cabeza – Me estás Jodiend'o? – me levanto su voz reventar
-Le Vas Bajando a tu tono de voz Dulce Maria ¡RESPETAME! – Maite se alerta, mi mamá intenta calmarlo y yo lo miro seriamente a los ojos.
-vas con él tipo homofóbico, ja! Con el “señor” que no quiere a su hija conmigo por qué teme que sea lesbiana – me rio – baboso.
-¿puedes calmarte?
-no papá ¿De que lado estás?
-es trabajo Dulce Maria, además no es mejor que se vaya y no esté pendiente de ti?
Me quedo callada – así no es papá, el tipo ese no quiere a su hija conmigo, es un ignorante, cree que por alejarla de mi va a dejar de amarme y tu, estás detrás de él como un perro – no consiento mis palabras y siento su mano chocar con mi rostro con fuerza.
-pero quien te has creído – alza su voz, toco mi rostro – a mi me vas respetando ¿entendiste?
No le respondo, miro a mi madre con lagrimas en sus ojos, a Maite intentando con gestos, decirme que me calme – ENTENDISTE? – Repite enojado.
-pá.. Perdón – bajo mi rostro –yo, no quise decirlo… perdóname, si?
-no tengo la culpa de eso Dulce, tu sabes que es muy posible qué eso pase siempre, por qué nosotros aceptemos quien eres, no lo van aceptar todos – intento comprender, de nuevo todos tienen Razón.
-si, hoy no ha sido mi día.
Me levanto, aún con el dolor de su mano en mi mejilla, subo las escalas y entro a mi habitación, me acuesto en la cama… no sé por qué me da el impulso, pero abro… abro un viejo libro de poesía que alguna vez me regaló Fernanda, consideraba los poemas y la escritura como una bella arte, recuerdo qué lo leía constantemente… pero luego, me concentré en otras cosas…
-¿Qué es eso?
-Poemas ¿quieres leerme alguno? – hace gesto de malestar pero me quita el libro y se acuesta a mi lado.
-este se ve bueno
“Leo tus pensamientos, aún con tus ojos cerrados
Sé lo que dices, aún cuando callas
Sé que me amas, aún negándolo
Sé que te gusto, así digas que no
Cierro mis ojos, y abro la ventana
Inhalo el cigarrillo que ya pronto acaba
Pienso en tu cuerpo, en uno que otro beso
En esa sonrisa traviesa que me invita a mas que un juego
Quizás en el afán del amor, logró hacerme amar
Quizás en el afán de encontrarte, te busqué sin hallar
Y sigues estando, sin estar
Y te sigo amando, aunque no te pueda amar”
-lindo, no?
-si, bastante
Se da la vuelta, prende el televisor, me acuesto a su lado, dejo mi celular a mi costado, quisiera tanto que me llamara…
-estás Loca Dulce, tratas de llamarla telepáticamente?
-exacto
-que le darás de regalo?
-no lo sé, algo me invento mañana – sonrío al verle su gesto – mañana veo, donde va hacer?
-te aviso luego, ahora no sé bien – me mira – quiere decir que si iras, no?
-ya lo pensé
-y?
-Anahi va hacer la mamá de mis hijos y mañana se lo demostraré.
***
-Otra vez llorando por lo mismo? – Tatiana suspira francamente molesta con Dulce, no ha hecho más que ver a su amiga llorar toda la semana por lo mismo – que hizo la tonta esa ahora?
-Te juro que ésta vez es la última qué lloro por ella – responde Anahi mas para ella misma que para su amiga – yo soy una tonta, llorando por alguien qué sólo le interesa ligar.
Recordó bruscamente la cercanía de Dulce con Eliana, su recuerdo viajó a tan sólo hace una hora aproximadamente, donde vio a la niña, a la primera mujer por la que se había enamorado de verdad, a punto de besarse con otra, lo mas injusto ó quizás, lo mas increíble era que ¿tan pronto? ¿Tan fácil? Así de simple ella se deshacía de lo que pasaron juntas?
-mañana haré mi fiesta y desecharé su recuerdo – esto, aunque fuera triste lo decía en excusa por sus padres, así ella fingiría olvidar a Dulce con otra persona claramente “Hombre” y del mismo modo, le daría gusto a sus padres.
La conversación duró hasta ese momento, ya era tiempo de parar… las cosas no se habían dado, quizás la frase que leía en estos momentos era verdad “no llores por que terminó, sonríe por que sucedió” sabia reconocer, a diferencia de Dulce y con demasiada humildad, toda la falta que ésta le hacia, oh si, si que lo reconocía, en especial cuando se acostaba y en su sueño no sabia mas que recordar las veces que han estado juntas, las noches… esa última noche, llena de amor, llena de pasión, llena de felicidad, de miedo, de excitación… y de nuevo, comenzaba la confusión ¿por qué Dulce no podía entenderla un segundo? Por qué se cerraba tanto? Obvio no iban a durar toda una vida a escondidas, tan sólo mientras hacia entrar a su padre en razón, por lo menos mientras decidía que hacer de su vida, en poco tiempo llegaría la graduación ¿Qué seguiría estudiando? ¿Qué iba a trabajar?
Pensó en todo esa noche, en todo lo qué tenía que ver con Dulce, en todo... Menos en ella misma, menos en su día, menos en su cumpleaños, y en que éste día, pasarían muchas cosas.
-Buenos Días Hermosita – si, increíble pero cierto, la voz de su amigo (Alejandro) fue la primera que logró despertarla en su día.
-alejo ¿qué haces acá? – intentó sonreír, pero la verdad era qué el acercamiento que habían tenido últimamente, hasta ella misma la sorprendía, él chico ni siquiera respondió a su respuesta, mejor optó por demostrarle su alegría por tenerla tan cerca con un inesperado beso en los labios y un fugaz abrazo, acto qué después de varios segundos, Anahi pudo reaccionar y contemplar desde otro ángulo, la situación.
Él, inteligentemente no dejó que ella lo pensara mucho, la vio así, de ese modo… con un pequeño short pequeño y con una blusa que jugaba sensualmente con el color de su pijama, su cabello suelto pero un poco desordenado la hacían verse traviesa, ¿para qué pensarlo? – se dijo él mismo.
Acarició con delicadeza su rostro, y alcanzó a decirle – que hermosas eres Anahi – se acercó mas a ella – infinitamente hermosa – y justo, en ese momento clavó sus labios sobre los de ella, primero, Anahi intentó detenerse, pero después… se sintió a gusto con lo qué estaba sintiendo, se sintió a gusto con la humedad de los labios de Alejandro, se sintió a gusto con las sensación que empezaban a nacer en su vientre al sentir cada vez más, que la pasión incrementaba, pensó en Dulce, quiso que ese beso se lo hubiera dado ella, que fuera justo ella quien la hubiera despertado, pero no, esa era la realidad, Dulce estaba con Eliana, no le importó más nada… ¿por qué habría de importarle a ella entonces? Abrazó a Alejandro por su cuello e hizo el intento por unirse mas a su cuerpo, un movimiento brusco de su parte, obligó a que se separan en bien escucharon que alguien se acercaba.
Se alarmó al sentirse húmeda ¿Es en serio? – se preguntó sin entender lo que su cuerpo estaba demostrándole, quizás la falta de sentir a otro cuerpo cerca al suyo y de esa manera alarmaba a sus hormonas… con Dulce casi que todos los días estaban en constante intimidad, y ahora.. Frente a los problemas, frente a…
Su padre entró con una gran sonrisa a la habitación, claro… Todo lo había planeado y todo estaba saliendo de maravilla, sabia bien que Alejandro gustaba de Anahi y por supuesto, era un buen muchacho, esto junto con la presión que estaba oponiendo ante Anahi, le harían asegurarse de qué no habría ningún problema en irse del país por estos días… aha, no lo habría.
-Feliz cumpleaños mi amor – la abrazó y le dio un pequeño sobre – te amo Anahi, con todo mi corazón, yo siempre voy a querer lo mejor para ti – Anahi, abrió el sobre curiosa, en él había un papel muy sencillo enrollado.
-¿Qué es? – preguntó aún mas curiosa, y finalmente lo abrió. Sin creerlo tocó una llave, pequeña, miró a su padre y como preguntándole si era cierto salió corriendo hacia la ventana.
Un BMW negro la esperaba con bombas y serpentinas afuera de su casa, gritó de la emoción, el carro que quería, justo ese quería… no cabía en la felicidad, abrazó a su papá y bajó a tomar el auto. Su madre, por otro lado no estaba tan feliz, en este momento Anahi se sentía así, pero después ¿Qué pasaría después? Lo mismo que esta semana... nada valía para ella si no estaba con la persona que quería, se dio cuenta que estaba, junto con su esposo, haciendo lo mismo que una vez, sus padres le hicieron a ella, arrebatándole al amor de su vida que hoy por hoy, ya está muerto. Eso nunca logró perdonárselo a ellos, y ahora no quería que su hija creciera con ese mismo rencor, no si era Anahi, la persona principal en su mundo.
Toda la mañana transcurrió así, Anahi se había levantado con la propuesta de ser quien no quería ser , olvidarse por un momento de Dulce e intentar darle la razón a sus padres, quizás no estaban tan equivocados, a lo mejor sólo era una etapa de su vida, que justamente hoy, en el día de su Cumpleaños dejaría definitivamente.
Dulce, por otro lado pretendía reconquistar a su novia, por que eso era para ella en ese momento, no dejaría que nada las separara, Se fue toda la tarde para un salón de belleza y se arregló, obteniendo verse así mas linda de lo que era… le compró a Anahi una pulsera de plata, así legitima, hermosísima, esa se vería estupenda en su mano, ohh si, sabia que le iba a gustar.
Prontamente la tarde pasó, y aunque le marcó a Anahi muchas veces para sólo desearle un feliz día, ella nunca contestó, ignoraba totalmente que la señorita se encontraba en brazos de su ahora, amigo con derechos en su nuevo automóvil.

ANAHI
-preparada amiga?
-Siiiii – digo, son las 9 de la noche y me siento mareada, he tomado demasiado alcohol, mis sentidos me juegan doble, vamos directo a la discoteca central, no llevo el carro por que obviamente no estoy en condiciones para manejar, no he traído mi celular en todo el día… extraño su voz ¿Será que no recuerda que hoy es mi día? Me exijo a cambiar de pensamiento, hoy he hecho cosas que no pensé hacer sólo por inmadurez, si lo admito, por dejar a un lado su imagen de mi mente, su recuerdo de mi pensamiento.
Alejandro va a mi lado, me toma la mano… Tatiana, no se siente muy bien con esto, lo sé, dejamos que el taxi se estacione, desde aquí veo una gran pancarta con mi nombre y muchos amigos esperándome, me bajo y se presenta una gran euforia colmada de gritos alegres, corren a abrazarme, y muy adentro de mi, la busco… con mi mirada…
Gente que ni siquiera conozco, personas que jamás he visto me demuestran afecto, supongo que con tal de entrar a la fiesta sin ser invitados.
Camino sonriendo con todos, y ya al entrar a la discoteca reconozco a mis compañeras de clase, no sé por qué me da tanta felicidad verlas, me abrazan y siento que son esos, los abrazos mas sinceros, en la barra veo a Maite tomándose un vodka, corre a mi a penas me ve y me alza con fuerza.
-ey, casi no llegas – sonríe de la manera mas tierna – feliz cumpleaños Anahi, te mereces lo mejor – dijo, en voz alta y cerca a mi oído por culpa de la música – que Dios te bendiga, y a cumplir muchos mas.
-Graciasss –
-jajá estás borracha
-Sii - lo acepto apenada – he tomado mucho
En ese momento, llegan mas amigos, hablo un rato con ellos, miro hacia la mesa donde están ellas y busco a Dulce, no está – suspiro – no llegó
Un vacio enorme se apodera de mis sentidos “quiero verla” tal parece que el licor se empeña en hacerme recordar todo con ella.
Vuelvo a buscar a Maite, la tomo de la mano, la cabeza me da vueltas pero al fin llego – Maite – la separo de la demás gente – Dulce?
Sonríe – no sé – y se encoge de hombros
Suena una canción, justamente de reggaetón, Alejandro me separa de ella y me lleva a la pista de baile, ya es hora, además si fuera a venir pues lo hubiera hecho con Maite… no vino, no vino, no vino…
Cuando menos pienso, él me tiene de la cintura, bailando al ritmo de la canción, le sigo el ritmo y bailo con él de la manera mas sensual, se pega mas a mi cuerpo, juega con sus manos por mis piernas, me suspira al oído… no llegaste… y recuerdo justo lo que vi ayer… quizás se besó con Eliana, yo no fui capaz de seguir viéndola… y si ¿pasaron la tarde juntas? No, no, no
-¿Estás bien?
-si – me volteo y lo veo al rostro, tiene 20 años… es delgado, alto, muy lindo, sus ojos derriten a cualquiera, su voz es sensualmente atractiva, un caballero, de buena familia… este es el niño con el que debo estar, con el que mis padres se van a sentir orgullosos de mi, se acerca, cierro mis ojos… hoy me he besado muchas veces con él, pero en este momento… lo siento diferente, sus labios toman los míos y se aprisionan juntos, su lengua entra a mis labios y sus manos me unen mas a él, me separo.. por algún motivo, por alguna razón… tomo aire, veo a mi frente y ahí está.
Una alarma enciende mis sentidos, Alejandro sigue bailando y uniéndose a mí, mueve mi cadera con la de él, ella… se ve calmada… mirándome a los ojos… con algo entre sus manos.
Se da la vuelta, me siento culpable ¿por qué caraj'os me siento culpable? Lo mismo no hacia ella ayer? La canción no termina... y ella se dirige justo a la mesa de las niñas de la clase, se toma un trago y habla con Maite, no le quito mí vista un solo segundo, termina la canción y comienza otra.
-ven, sigamos – susurra él besándome en el cuello.
-espera – lo detengo – enseguida, si?
Asiente, y me toma de su mano.. Dulce vuelve a darse la vuelta, su mirada choca con la mía y otro trago de alcohol pasa por su garganta, sus ojos vidriosos, Tatiana me quita de la mano de Alejandro y me lleva con ella al baño.
Camino detrás, mirando nuestros pasos… estoy muy mareada…
-Quiero vomitar –
Entramos al baño, me meto en uno de ellos, y comienzo a vomitar… Tatiana se queda afuera, me siento pésimo, me da vueltas todo, mi estomago parece estar en sus últimos momentos... Me quedo en esas cerca de 10 minutos hasta que por fin… siento haber expulsado todo.
-¿Cómo te sientes ahora?
Enjuago mi boca, me da un refrescante bucal, cepillo mis dientes.. Me miro en el espejo, Dulce es capaz de cambiar todo, me siento culpable, terrible…
-¿Feliz?
La miro - de que hablas?
-si, debes estar feliz no? Ya ella te vio con Alejandro
-Tati...
-Anahi no comprendo… ayer llorabas por qué ella ligaba con otra y tu terminas peor, besándote con un niño – se sienta en el lavabo – no sé, pero si fuera ella me sentiría mal de verte en esas – la puerta se abre bruscamente, y entra una Maite molesta…
-en que piensas Anahi a que juegas?¡Cara'jo! por una put'a vez! – me dice en tono seco – yo me pongo de boba a defenderte, a culparla a ella de todo… se mató arreglándose todo el día, como también estuvo marcándote infinidad de veces al celular – se sale de sus cabales, incrementa su tono de voz – sabes qué? Te compró algo hermoso… y tenia la ilusión de venir acá y reconquistarte, pedirte perdón… y tu… - me mira, como nunca antes lo hizo – con razón ella no cree en el amor – y esa frase me parte – con razón se comporta así ¿De que sirve enamorarse? Si antes de comenzar, te terminan así – y sale tirando la puerta con fuerza.
Termino de comprender y corro tras ella, Dulce sigue en el mismo Lugar, Maite le hace señas para que se vayan, y ella me mira…
Se acerca a mi, no me importa quien me ve, si mi padre se da o no cuenta… miro sus ojos… llorosos – hola – susurra y me abraza… las lagrimas se salen por si solas… ¿por qué me besé con él? Por que actué así hoy? Por qué la juzgo tanto a ella y no me fijo en mi? – Te traje esto – extiende su mano y me da un pequeño estuche, alzo mi rostro e intento hablar.
-Yo…
-sh, solo dime si te gusta.
Lo abro, me encantan las pulseras… está hecha finamente en plata, me concentro en cada detalle, y en letra muy pequeña… dice “te amo” levanto mi rostro… sigo llorando, ella limpia mis lagrimas.
-Feliz día mi amor – vuelve abrazarme, me aferro a su espalda y no dejo que se marche – ya debo irme
-hablemos… - suplico
-no – Alejandro vuelve
-Anahi ¿Qué te pasa? – la mira a ella – quien es?
-Dulce, mucho gusto – le sonríe y extiende su mano, el le corresponde
-Alejandro
-oh – ella me mira – tu eras el qué estaba bailando con ella, no?
Cierro mis ojos, el asiente con una sonrisa – que eres de ella?
Me doy la vuelta – alejo, vete que ya estoy contigo
-no amor – me responde y de nuevo devuelve su mirada a Dulce – no sé si seamos novios aún, pero… si somos mas que amigos
Ella me mira… y yo… me muero por dentro – en serio? Que bien, eh? Los felicito
-si, y tu que eres? No te conocía de antes.
-ah, una amiga suya – las lagrimas siguen escapando, sé qué ella está igual – bueno, yo los dejo felicidades Anahi, espero te guste – señala la pulsera
-no te vayas, por favor…
- ¿quieres que me quede?
Asiento, Alejandro se da cuenta qué estoy llorando y se ubica frente a mí
-¿Qué es lo que pasa acá? Por qué estás llorando?
-mira – detengo mis palabras y veo en él, el reflejo de mi padre – ya me tienes harta, vete lejos de mi vista – le digo casi que sin importarme.
Se queda estático, sin determinar nada, Dulce vuelve a tomar otro sorbo, me percato y observo que toma whiskey.
-no tomes
-está bien – dice calmadamente, tomo sus manos, ella no deja de mirarme – oye, estás muy linda – sonríe – que se siente ser mayor?
-nada del otro mundo
Maite llega – Vámonos ya, el taxi nos espera
-no, no, no se vayan – me interpongo
-para que quieres que nos quedemos? – pregunta a la defensiva
-Cálmate – dice Dulce – nos vamos a quedar otro ratito y luego nos vamos
-no, pasa la noche conmigo – le digo estando a punto de robarle un beso
-oh, oh, no hagas eso que tu novio puede verte.

DULCE
Algo me dice que me quede, quizás son mis ganas por estar a su lado, se me hace una total eternidad todos estos días separadas, pero hay otra parte de mi, que me dice que no sea tonta, que me largue de una vez… llegué y estaba besándose con ese tipo. Me pregunto ¿Tengo algún derecho a decir cualquier cosa respecto a eso? Quizás lo mismo que estoy sintiendo yo, lo sintió ella esta

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:59 am

semana. No deja de mirar su pulsera, seco sus lágrimas… no quiero que su día se arruine por qué estoy aquí.
Me suelta por un instante y pierde el equilibrio a tal punto de tambalear, la tomo apresurada antes de que pueda caerse - has tomado, no?
-un poquitito – alzo mi ceja, Tatiana su amiga viene a buscarla, me mira inquieta y luego se habla con Maite.
Miro mi reloj, son apenas las 11:00 de la noche, mi celular no para de sonar, tampoco quiero saber quien me llama, los tragos de whiskey que he tomado comienzan hacer efecto, el chico con el que ella estaba; no para de mirarnos, detallo un momento su apariencia… sonrío al percatarme de que es del mismo mundo de ella, no puede ser mas fresa por que no puede.
Me siento en la mesa, hay muchas niñas de mi clase, con algunas me hablo, con otras no, no por que no me agraden, sólo que han sido algo tímidas conmigo. Intento hacerme la fuerte pero no logro borrar la imagen de los dos hace minutos. Si algo me ha producido una tremenda ofensa en la vida es eso… si estás con una niña que sea con ella, pero ¿Cambiar así por un hombre? Es… Golpe bajo.
-Dulce – dice ella tomándome del hombro – sabes que ya tengo carro? – pregunta Feliz.
-¿si?
-¡Si! Va hacer de las dos – corre un poco el asiento de mi lado y se sienta sobre mis piernas – estás… estás… muy hermosa – acerca su rostro hacia a mi, me pierdo en sus labios… en sus ojos, la tomo de la cintura y me inclino un poco hacia ella, cierro mis ojos, paso mi mano derecha por su cabello, y siento el tacto de sus labios sobre los míos, ¡Cuánto me hacia falta! Pero…
-¿por qué estás llorando?
-Perdóname ¿si?
Sé de qué está hablando – yo soy una tonta… tenia mucha rabia contigo – me abraza – Dulce…
-dime
-no quiero seguir mal contigo
Las lagrimas también salen, no se que pasa en este momento… pero verla en esas con… él…
-Anahi ¿Qué rayos pasa acá? – aparece de nuevo, ofuscado, sorprendido – por qué estás besándote con ella? – toca su cabeza y mira a Tatiana – eres Lesbiana? – y antes de que ella pueda responder, vuelve hablar – por que antes de que contestes ¿Qué pasó hoy? Esta semana? La oportunidad que te pedí? No significó nada llegar a tu casa en la mañana y despertarte así? – me alarmo – yo TE QUIERO – grita haciéndole entender – además… hoy me dijiste que tenia posibilidades contigo – Anahi intenta callarlo – y los besos? Y los abrazos? ¡Vamos! Responde ¿Qué significa? – la separo de mi lado.
-no pasa nada amigo – le hablo pacientemente – aquí la tienes.
Busco a Maite, y le hago señas de que nos vayamos… Anahi me retiene con sus brazos y dice algo inesperado.
-significa que intenté olvidarla – le dice en tono fuerte – pero no puedo por qué estoy enamorada – y sin permiso, se aferra a mi cuello y me besa, no resisto esto… correspondo a su beso.
-Vámonos de aquí
La tomo de la mano y llamo a Maite, salimos de la discoteca, me siento realmente confundida, ella está diciendo eso, está así de valiente por qué su padre no lo es, por qué está ebria… mañana intentará cambiar las cosas…
-¿A dónde la llevas?
-a su casa, está ebria y no pienso dejarla con ese tipo.
-nooooh, tu te quedas conmigo
Ignoro su comentario – me acompañas?
-pues no me voy de aquí – manifiesta sentándose en una banca – tu y yo tenemos que hablar
Me sofoco rápidamente, pensar que mientras todo el día estuve pensando en ella, intentando llegar acá y decirle todo lo que sentía… ser… diferente, pedirle perdón; mientras la niña pasaba rico con el estúpid'o ese.
-Mañana lo hablamos ¿Si? Cuando estés en tus cinco sentidos – la tomo del brazo y la levanto – ahora te vienes conmigo
-que no
Maite no opina nada, fuma de su cigarrillo mientras nos ve – Anahi o te vas conmigo por las buenas o por las malas
-contesta – se detiene – suena tu celular
-que siga sonando – le respondo, tomándola nuevamente – ven conmigo, si?
- contesta – y con agilidad, logra sacármelo del bolsillo – o puedo hacerlo yo? – y terminado esto, lo contesta
Suspiro… conteniendo mi ira
-quien es? …. No, no… eres Eliana, no? – intento quitarlo pero no se deja, Maite se ríe – para que la llamas? ….. – la miro, se ve tan seria… me mira furiosa – por si no sabias, soy su novia… así que puedes irte al diablo! – se lo quito por fin.
-Ya basta, me tienes harta – la tomo con fuerza – te vas conmigo de aquí y punto - Maite llama un taxi y entre las dos, la metemos en él, me acomodo a su lado y el taxista arranca
No me dice nada, tampoco lo hago yo, es triste que todo esté así con ella…
-para que te tiene que llamar?
Y comienza de nuevo
-no lo sé
-responde ¿Se iban a ver? Por eso querías irte recién, no?
-No!
Muerde su labio, y suspira largamente – no se por que me extraña…
Y colma el vaso de mi paciencia con esto último.
-es que tu te las das de la que nunca haces nada! Y mira ¿Cómo te encontré ahora? Bailando de esa manera y besándote con ese ******* – reviento ofuscada – encima, dices todo eso y yo me lo tengo que aguantar!! – se queda callada mirándome – ahora, nadie puede llamarme por que soy yo la culpable! ¡No joda's!
Le expreso groseramente… el conductor nos mira extrañado, Maite como siempre no opina nada, Anahi se pierde mirando cada cosa que pasa por sus ojos, y yo…
-mierd'a! Por que haces las cosas así? – me rindo – todo seria tan fácil si te dieras cuenta que solo estoy para ti – sigue con su mirada intacta hacia afuera – toda esta semana ha sido un completo desorden… es un castigo verte sin hablarte, tenerte tan cerca sin poder besarte… tener que hacer como si fueras una niña del montón – sus lagrimas caen, pero sigue sin mirarme – y… es peor cuando…. Te veo con otro… - bajo mi rostro.
-ya dije que lo siento – susurra – todo fue por que te vi con esa… sentí ira… sentí que nunca me quisiste y que te olvidaste pronto de mi – sigue llorando – me partió verte coquetear de ese modo con ella…
Tomo su mano… ya estamos cerca a su casa… no sé que caraj'os hacer… no pienso estar lejos de ella, pero… muchas cosas me detienen… su padre, su miedo, su inseguridad…
-acá por favor – detiene al taxista con su voz, se despide de Maite y por ultimo me mira a mi – te quedas ó te vas?
Me bajo del auto, intento decirle algo a mi amiga pero… las palabras sobran… ella, le dice algo al conductor y se baja después de mí.
Nos mira a ambas, con su expresión más seria.
-dejan tanta tontería, arreglen las cosas o terminen definitivamente… a la mierd'a con todo, con todo – nos dice a ambas – si importa algo, que sea lo que sienten… si algo es más importante es entonces por qué el amor no es suficiente.
Vuelve a entrar al auto, me quedo viéndola. Estoy al frente de la casa de Anahi ¿Qué dirá su madre? ¿Qué dirá cuando vea a su hija ebria y me vea a mi entrar a su casa con ella?
-Dulce
-¿qué?
-no tengo dinero – sonríe – bueno si tengo, pero lo dejé en manos de Gaby mientras fui a buscar el taxi.
Anahi sonríe, saco dinero de mi cartera y ella, termina por quitármela toda, el carro arranca… la noche es fría, mi corazón late mas rápido que de costumbre.
Toma mi mano, sin decir nada, sin mirarme a los ojos… camina hacia su casa… en silencio
Da tres golpecitos, y su madre abre… nos mira, y en realidad llego asustarme ¿Qué pasa si le cuenta a su esposo? ¿Y si es capaz de armarme un escándalo?
Anahi la mira, la señora abre mas la puerta y con su mano, nos invita a pasar… no comprendo nada, pero sigo… La sostengo de una futura caída y es ahí cuando su madre por fin habla.
-que te dije de tomar de más Anahi?
Se sienta en el sofá
-tenia motivos – responde ella, separándose de mi y se quita su blusón, quedando únicamente con un pequeño top.
-Pasa Dulce – me siento al lado de Anahi, mis piernas tiemblan – ahora si vamos hablar claramente.
-la escucho
-siempre eres así?
-cómo así?
-de… - busca la palabra
-es una rebelde sin causa – interviene su hija, con una sonrisita que delata su embriagues– cierto? – acaricia mi mejilla y se inclina hacia a mi, yo me alejo – que?
Miro a su madre.
-oh, es de esto de lo que quiero hablar… pero, en este momento no es lo más apropiado – expresa finalmente –sabe tu madre qué estás acá?
-si, le envié un texto ahora
-¿Cómo un texto?
-Un mensaje señora – le explico mientras Anahi sonríe
– todo da vueltas
-ven, ayúdame a acostar a ésta señorita
Me levanto y asiento, la tomo de las manos… me mira mordiéndose el labio, me desubico rogando por qué su mamá no la mire al rostro.
Entre las dos, la subimos… no es qué no se pueda mover, pero tampoco está para subir escaleras sola, después de un minutos aproximadamente llegamos a su habitación, la acuesto sobre la cama mientras la señora le quita sus zapatos. Sigue mirándome… le hago señas de qué no continúe haciendo eso por qué si su mamá se da cuenta… ay Dios.
-ven acá – se hace a un lado y me indica que me acueste con ella
-oh, no… - miro a su madre quien alza su ceja – yo puedo dormir en el sofá
-no es necesario, aquí al lado hay otra habitación
-está bien – respondo, levantándome de la cama – mañana hablamos – le doy un beso en su frente, se da la vuelta y queda dándonos la espalda.
Salgo de la habitación, su mamá está detrás, me enseña la habitación y antes de irse me toma de las manos – te ofrezco mil veces mis más sinceras disculpas por estar de acuerdo con todo esto – suspira con una apariencia tristemente conmovedora – por la felicidad de esa niña. Soy capaz de todo, y sé bien qué te quiere – asiente ella misma y me besa en la frente – yo estoy con ustedes.
Y sale…

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 1:59 am

Capitulo 13 - DECIDIDO
Esto es una señal? Si, Cupido?
Monologo:
¿Qué pasa si sale mal? Y si no? Y si tengo razón y Anahi va hacer para mi? No me interesa nadie más, no quiero nada con nadie que no sea ella… no tengo intención de dejarla, pero éste maldito temor comienza a subestimar mi seguridad… si su papá la envía lejos de mi? Si su mamá cambia de opinión? Y si… todo sale bien?
Me acuesto, miro al techo… siento mucho frio, cobijo mi cuerpo y alcanzo a cerrar mis ojos cuando siento… siento, siento… que la puerta se abre.

ANAHI
-¿Qué haces? ¡Estás Loca! Vete, salte… si tú mamá se da cuenta, arrgh, Anahi vete – dice, despacio… susurrando para qué no escuchen.
-shh, tu vas hacer la culpable de qué se de cuenta – me acuesto a su lado y la abrazo por la espalda, siento el aroma de su cabello.. retiro un poco de él, lejos de su cuello y la beso justamente ahí, se voltea… me mira a los ojos.
-no estabas borracha?
-me hice… estoy un poquitito tomada pero nada más – beso sus labios, juego con sus manos, mis piernas se entrelazan con las suyas consiguiendo así, abrazarse entre ellas mismas. Acaricio su rostro, la miro a los ojos – por ti dejo todo – sale de mi…
-¿Qué dices? – baja su rostro – no me digas eso cuando estás tomada Anahi
-escúchame – hago que me mire – te hablo en serio – vuelvo a besarla – eres tú la persona… Dulce, siento que me faltas, que te vuelves indispensable… que te necesito para estar bien, para ser Feliz, para – y me besa, cierro mis ojos y me fundo en esa caricia… pasa sus manos a mi cuello, me ubico sobre ella, juego con su cabello enredándose con el mío, beso su orejita… lamo su cuello, subo de nuevo a sus labios, me toma de la cintura y quita mi sostén, de la manera mas delicada… sus manos logran erizarme por completo, La textura de su piel desvanece mis sentidos, la humedad de sus besos… realmente, me suben al cielo.
Toma mi cabello entre sus manos y lo sostiene mientras yo, quito una a una cada una de sus prendas, beso su cuello y comienza a expresarse en gemidos… que no hacen más que encender mi cuerpo…
-te amo, te amo, te amo, te amo – susurra, se da la vuelta y es ella quien queda con el poder, su lengua juega a seducirme, intenta bajar de mis labios pero no la dejo… me pierdo en medio de besos, tiernos, sutiles, excitantes… introduzco mi lengua en su boca e invado con ella cada parte de su interior, reconociendo cada milímetro, recordando cada cosa…
-mee… hiciste tanta falta – y logra zafarse de mis labios, bajando por mi cuello… clavícula… pecho, con sus manos inicia un recorrido alrededor de mis senos… hace pequeños masajes con ellos, y luego los deja a merced de sus labios, me estremezco al sentirla allí, cierro fuertemente mis ojos y muerdo mi labio para evitar gemir, primero hace un movimiento leve… luego los besa, oprime presión con su lengua logrando hacerme retorcer para después, morderlos con delicadeza. Logra hacer escapar de mi boca, un gran suspiro de satisfacción, y tomando mis manos con fuerza, deja de estar allí para descender al sur.
Pasa por mi abdomen, donde consigue humedecerlo con sus labios, hace magia con esto, es como si supiera justamente cada parte en la que consigue hacerme pasar de sentirme bien a mejor, mete su lengua en mi ombligo… dónde se pierde, mis movimientos evolucionan considerablemente, me aferro a su cabello y la obligo a bajar… lo hace, pero sin tocar, y sin besar el lugar que necesito que toque o que bese… juega en mis piernas, pasa sus manos y acaricia totalmente la longitud de estas, la miro desde acá, su cabello está desordenado y ella de vez en cuando lo pasa hacia un lado para que no tape su vista, ese gesto hace verla demasiado sensual, sus ojos se oscurecen perfectamente, me mira y esa sonrisita me confirma que esto.. No es solo una sección de sexo. . . sigue en lo mismo, hasta que por fin sube… llegando a mis muslos internos, siento la humedad de su lengua y eso me obliga a humedecer casi que de repente, acomodo mis piernas, ella las ubica sobre sus hombros y se mete en entre ellas… pasa su mano sobre mi se'xo, para después, pasar sus labios. Me estremezco, y esto se demuestra en mis movimientos, mi cadera sube y baja, la presión incrementa. mi respiración ya no tiene un aparente ritmo coherente y mi razón se pierde casi tan de repente cuando siento… que sus labios juegan a excitarme mas, y su lengua logra ubicarse en un lugar que no me dejará aguantar mucho más… sube sus manos a mis senos, y con las mías sigo sus movimientos, siento mi clítoris estar a punto de explotar, no se como me estoy aguantando para no gritar, hace mas presión, lo hace mas rápido y un poco mas fuerte hasta que llego, exploto, reviento en miles de espasmos, suspiros y gemidos que me dejan sin poder digitar mas nada. . .
Ella se queda abajo, sigue acariciando mi vientre, dando pequeños besitos, y yo aún no logro recomponerme…
Siento el sudor de mi cuerpo, el calor expresado en mis emociones, la satisfacción que solo me ella me complace…
-¿te cuento un secreto? – dice despacito, sonriente, acariciando mi rostro.
-dímelo
-me gustas mucho – me besa – y – vuelve a besarme – estoy perdidamente enamorada de ti.
La abrazo por su cuello – prométeme que mañana, las cosas van a estar como están en este momento? – pregunta, con su mirada similar al de una niña en busca de algo que sea de su agrado, con temor y a la vez con esa esperanza de que todo salga bien – yo, debo contarte algo ¿Sabes? – Me quedo callada, y espero a que me hable – estaba pensando en irme…
-¿mientras me hacías el amor? – sonríe y yo quedo inocente, al ver mi rostro ahora no es una simple risita sino una gran carcajada – que? No te rías de mi!! – hago un puchero y le doy la espalda, siento sus manos pasar por mi abdomen y la sensación tibia de mi cuerpo al sentir sus pechos rosar mi espalda.
-perdón!! Perdón!! – dice aún sonriendo – es que eres muy graciosa – vuelve a reírse, me provoca ganas de reír a mi también pero no lo hago – no amor, hablaba en general.
-explícame.
-si, yo estaba viendo que las cosas no estaban dando y… tu papá no iba a ceder y tampoco es que me fuera aguantar tanto tiempo contigo así.
Me volteo y la miro preocupada – a donde ibas a ir?
-a la capital, terminaba en el instituto y me iba
-¿piensas hacerlo todavía?
-eso depende – me mira seria – si las cosas siguen igual… lo voy hacer Anahi – suspiro – pero heeeey – alza mi rostro – no te estoy presionando a nada – una lagrima sale de mi – simplemente no sirvo para tenerte de amiga Ni de compañera de grupo – atraigo la cobija hacia mi cuerpo – entiéndeme.
-te entiendo – digo muy a mi pesar – yo sé que tu tienes la razón – comienzo -sin poder evitarlo- a llorar – sólo… me da miedo Dulce.
Abraza mi cuerpo y me susurra al oído – miedo a qué, Anahi?
-a fallarte, a fallarme a mi… miedo al entrar a una sociedad que aparentemente está muy actualizada de los cambios contemporáneos pero esto… no se acepta tan fácil.
-ese es el problema – se resigna – si tu no comienzas a aceptarte a ti misma ¿Cómo piensas que va aceptarte la gente?
Me quedo en silencio – yo no quiero perderte.
-yo tampoco Anahi… pero…
-Lo sé – sigue abrazándome, agarro sus manos fuertemente para que no se vaya, para que no se aleje… ambas en silencio, totalmente calladas, entregadas a los mas íntimos pensamientos que recorren nuestras mentes, entregadas al miedo por mi culpa, ella de no saber que va a pasar, yo de no saber que voy hacer…
---------------------------------
-Dulce? – digo ofuscada, temerosa – mamá!! – me desespero – se fue?
-no, aquí estoy – la veo saliendo de la cocina con un desayuno – que pasa? – pregunta extrañada – por qué estás así?
La abrazo con fuerza – te amo – robo un pequeño beso de sus labios – te amo mucho bebé.
Deja la comida a un lado y corresponde a mi abrazo – mucho, mucho? – sonríe hablando como una bebé de verdad.
-mucho, muchísimo, muchototote.
Mi mamá se despide de nosotras y sale a la empresa, como hoy no hay clase, nos quedamos el resto de la tarde en la cama, viendo películas, escuchando música, dándonos muchos besos pero… nada más, ayer, no por mi, mas bien por ella no continuamos… y ahora, tampoco me lo ha propuesto y no voy a ser yo quien tome el primer paso…
-¿Qué hora es?
-Tarde – respondo, componiéndole su jean – amor, esto te queda muy ancho – sonríe y yo me quedo sorprendida – mira, ni te pones sujetador ¿apenas se te caiga el pantalón?
-no se me cae –termino de abotonárselo – es cierto, este me queda un poquito grande- subo su cierre tentándome a mi misma… quiero estar cerca de su cuerpo, quiero tocarla… quiero besarla… quiero sentirla mía ¿por qué no me dice nada? ¿no le hago falta? – acerco mi rostro y alzo su blusa, se queda mirándome intacta, no logro descifrar su expresión, beso su abdomen y logro sentir su piel erizarse, paso mis manos delicadamente por su cadera, uniendo mas la cercanía entre ambas, apoya su mano en mi cabeza, y muerde su labio… termino por bajar su cierre, introduzco la punta de mi lengua en su ombligo y… desafortunadamente…
-amor, es tarde – me interrumpe – tu mamá no demora en llegar – tiene razón, baja y me da un beso – Vamos ya, que nos esperan – y me toma de la mano.
Salimos juntas de mi casa para un centro comercial, donde están muchas amigas de ayer, ambas salimos sin decir nada y hoy llamaron a decir que la fiesta aun no acababa, solo que esta vez, en un plan sano.
Saco las llaves del carro, cubro sus ojos con mis manos mientras se abre el garaje, y justo cuando está a toda su vista, retiro mis manos.
Se queda sorprendida, y junto conmigo, celebra mi felicidad… observo como no para de sonar su celular, ayer actué como una tonta… una obsesiva, una celosa… y no quiero que siga pensando eso de mi… así me toque tragarme lo que siento, voy a evitar estar así de nuevo. Ella, intenta ignorarlo, quizás se da cuenta que lo sé, pero al igual que yo, no toca el tema.
-subimos? – me pregunta mientras me pierdo en sus ojos ¡Estoy Tan enamorada!
-¿Quieres manejarlo, amor?
Asiente, le doy las llaves, abre la puerta y se sienta, desde adentro me hace señas para que suba pero me cruzo de los brazos.
-Anahi, es en serio?
-si
Resignada, se baja del auto, me da un beso y me abre la puerta.
-eres una consentida
-si, si?
-si, si – enciende el carro – uuf, está muy lindo el carro – sonríe, vuelve a sonar su celular y me mira inquieta – ya lo apago.
No me aguanto – quien es hermosa?
Se encoge de hombros – no lo sé, y tampoco quiero mirar – arranca, directo al centro comercial pero a los 3 metros de distancia de mi casa, Un Alejandro tomado, ebrio y loco se cruza por la mitad de la vía. Dulce detiene el auto y lo mira paciente.
-aquí va de nuevo este imbécil – Alejandro reconoce el auto y me busca con su mirada.
-Anahi, hablemos – dice, pero antes de poder responderle… Dulce se baja.
Su actitud segura, su mirada fríamente molesta, me preocupa por algún momento, le dice algo a él… Alejandro me mira desde afuera – Anahi, baja
Dulce también me mira… quizás espera que baje y le diga que me espere… ya no deseo dañar las cosas con ella, no deseo decepcionarla, no deseo que por mi culpa… sufra… no por que es con ella con quien quiero estar.
-lo siento –lo miro a los ojos – pero… debo irme con mi novia – y su sonrisa mas especial delata su felicidad al terminar de decir esto, vuelve a subir… automóviles esperan tras nosotras, me da un beso y vuelve a seguir.
-tu novia – repite – se siente tan bien sentir eso
-si?
-si, soy la novia de la niña mas hermosa – dice orgullosa – por qué eso eres.
-aja, ok entonces solo estás feliz por que soy bonita, eh?
-eeh – finge pensar – bueno, por eso y… - alzo mi ceja – y… - cruzo mis brazos – y… ya se! – sonríe – no sólo eres bonita – niega con su cabeza – no, no, eres bonita, hermosa, divina, eres…
-no digas mas – finjo estar enojada – o sea que si no fuera bonita, no tendría ninguna cualidad – se ríe y hace mis mismos gestos.
-jajajaja, a ver… tu por que te sientes orgullosa de ser mi novia?
-y quien te dijo que me siento orgullosa?
-Ahhhhhhhhhhhhhhh – coge su bolso e intenta tirármelo – eres unaaaaaaaahhhhhhhh – me mira riéndome y se ofusca – te odio
-mucho?
-si
-dicen que los polos opuestos se atraen, y bueno, tu me odias yo te amo…
Me mira con ternura – ven – me acerco a ella en el mismo misterio que opone su expresión, quita mi cinturón y se acerca para besarme – llegamos bebé – y no me da ningún beso ¬¬, abre la puerta, quita las llaves y se baja.
Hago lo mismo, se está riendo y yo me limito a observarla sarcásticamente, Maite nos hace señas para acercarnos y sorpresivamente, yendo delante de ella, me toma de su mano y me da un beso en mis labios mientras caminamos.
Llegamos a la mesa, juntas, las demás nos ven, Maite está molesta conmigo, lo sé, debo sacar el tiempo para disculparme, también están mis amigas, todas mujeres, somos 13 en total. Dulce me sienta a su lado, comienza a anochecer y a ser más visitado este lugar, hay muchos chicos acá, comienzan a sacar a bailar… Dulce no suelta mi mano mientras habla con Isabela, y yo…
-podemos hablar?
-si, dale, te escucho
-acá hace mucho ruido, vamos allí – señalo la barra que queda un poco mas alejada del sonido, le digo a Dulce que voy con Maite y asiente sorprendida.
Caminamos, dos chicos la invitan a salir, a mi me invita uno y dos chicas… pero decimos no, a tod@s hasta que llegamos.
Pide un cigarrillo, y lo enciende mientras se ríe con el bar-tender – ahora si ¿Qué tienes para decirme?
Miro a Dulce riendo, entendiéndose también con todas, la gente mirándola, sobresale por su belleza, por su sonrisa, por su cabello, por ser… si pasa algo, si esto acaba… a ella…
-deja de pensar tonterías, si? – interrumpe mis divagaciones – mejor dime en que quedas al final?
-como así?
-en que quedaran las dos… Anahi, es importante que lo sepas… Dulce tiene planeado…
-shh, lo sé, me lo dijo
-y?
-ya sé qué hacer Maite, ahora sólo quiero disculparme contigo por lo de ayer.
-no, no conmigo no… hazlo con ella – pido dos tragos, le entrego uno y tomo el otro.
-amigas de nuevo?
Lo duda dos segundos pero luego sonríe – toda la vida, mientras no me le hagas daño a ella…
-lo prometo – vuelvo a mirar hacia dónde mi novia, y observo cómo sin darme cuenta por estar hablando con Maite, Eliana está en la mesa ocupando mi lugar.
-esto se puso bueno – manifiesta ella, en sentido cómico, aunque para mi no es muy cómico que digamos verla a ella.
Se acerca a Dulce, y como excusa por el ruido le habla muy cerca aunque Dulce intenta alejarla, pero ella insiste.
Camino hacia ellas con mis sentidos alertados, Dulce me busca con su mirada pero aun no logra verme, Eliana pasa sus manos casi que por su cuello con fuerza, tomo su brazo y lo alejo de Dulce.
-Hola – saludo irónica – lo siento, estaba ahí.
-lo siento yo, no voy a cambiarme de lugar – Dulce intenta correrse pero se lo impido.
-dale, no hay problema – me meto por un pequeño espacio y me siento sobre las piernas de Dulce, ella me mira sonriente, se que vuelvo actuar como una celosa pero no me importa… tomo su rostro, meto mis manos por su cuello y la beso a todo el frente de Eliana, corresponde a mi beso, sus manos acarician mi espalda.
-Te amo – mira a Eliana – hermosa – se refiere a ella y la miro inquiera – ella es mi novia – dice, y me hace feliz. La mujer se levanta diciendo entre dientes infinidad de barbaridades, las demás chicas aplauden contentas la reacción y nos sonríen, mientras que Dulce, vuelve a besarme. – ya te dije que te amo?
-si, yo también – la abrazo – y
-y?
-me quedo contigo
- Me mira curiosa – que quiere decir?
-te escojo a ti amor – lo digo segura.
No dejo que diga mas – te lo voy a demostrar – y finalizo con otro beso más.
-Estás cansada?
-no, tú?
-un poco
-¿quieres que nos vayamos?
La miro a los ojos… está que se muere por bailar esa canción… - nos vamos cuando tú quieras amor – tomo su mano y la beso, en ese momento un gran grupo de jóvenes entraron, al parecer celebraban algún cumpleaños. Los ubicaron en una mesa cercana a la de nosotras, me percaté de qué Anahi desviaba su mirada de mi, para fijarla sobre una niña que – a propósito – estaba hermosa.
Me acerco lento a su oído, paso mis manos por su abdomen y me pego a su espalda – está linda, ¿no?
Reacciona y sonríe apenada – si, pero… tengo una muñeca a mi lado qué es mucho mas linda.
Beso sus labios, abrazo su torso, cierro mis ojos, el beso se prolonga por un tiempo bastante considerable, tierno… lento…
-¿Sabias que me gustan tus besos?
Pega su frente a la mía – si lo sé, mira que… agradezco que te encontré esa vez en la discoteca, de lo contrario tú… no estarías metida aquí – señala su corazón – te amo hermosa.
Vuelvo a besarla, así se pasa mucha mitad de la noche, las dos juntas… en platicas triviales con las demás, pero las dos juntas… sin separarnos un solo momento… hasta qué…
-Dulce! – me interrumpe Gaby con cierta chispa de sonrojo en su rostro.
-si?
-está borracha
Me levanto – quien?
-Maite
-donde?
-allá – y la observo en la barra, a punto de besarse con uno de los tipos que entró hace algún rato
-amor, espera – Anahi me detiene
-no, no ¿no ves? – la traigo conmigo, hasta llegar a la barra – qué haces? – le digo seriamente – te volviste loca? – subo el tono de mi voz, el tipo éste se levanta y me mira retador, Anahi aprieta mi mano con fuerza – y tu qué miras?
-a ti quien te llamó? – el olor a alcohol sobre sale, miro a Maite y mentalmente le digo “que asco lo que ibas hacer”
-a ti que te importa!
-¡Dulce! – Anahi se ofusca – no puedes hablar sin tener que armar problema? - toma a Maite, el tipo la coge de la mano y ahí salgo de mi.
-no la toques! – un mesero se acerca
-pasa algo señorita?
-no, no pasa nada – Gaby llega y nos ayuda con Maite
-Dul…Dulce…
-¡Qué!
-nooh te enojhess conmiggo – intenta caminar sola
-a que hora tomó tanto?! Maite ya!! – le digo furiosa por qué intenta alejarse de nosotras – ¡qué rayos!! Ibas a besarte con él!!
-y cual es el problema? ¿por qué te pones así?
-Anahi… si no me doy cuenta, se acuesta con ese tipo… y no sabemos quien es, no sabemos que pueda hacerle
-quiero… quiero – y sale hacia delante de nosotras y vomita… no soy capaz ni de verla
-pásame las llaves amor
Saca sus llaves de la cartera y voy por el carro… lo saco del parqueadero, y me acerco a ella.
-Gaby, te vas con nosotras o te quedas?
Ella mira a Anahi, Anahi me mira a mi… miro por el retrovisor y allá están los mismos de hace un rato, esa niña está coqueteándole!
-¿quieres quedarte? - le pregunto a mi novia fingiendo no darme cuenta de lo qué pasa, Anahi mira a Gaby…
-no bebé, me voy contigo – sienta a Maite en los asientos de atrás y luego se ubica a mi lado – Dulce te amo!
-yo también!
-me llevas a tu casa? – hace un puchero – si?
-tú mamá te deja?
-no lo se, pero le aviso por mensaje y luego apago el celular – sonrío
-no puedes hacer eso! Como voy a ponerme en contra de la suegra?
-quiero dormir contigo – cruza sus brazos – tu, no quieres?
-yo… - me acerco a su boca – quiero… hacer… - juega con mi labio inferior – mmm…

-que…quieres…hacer…
-café helado – se separa de mi, abriendo sus ojos y mirándome sorprendida.
-jajajajajajajajajaja
Cruza sus brazos y gira su mirada a otro lugar – llevamos a Maite y luego me llevas a mi a casa
-¿no que quieres ir a la mía?
-ya se me fueron las ganas
-jajajaja te comportas como una chiqui
No me responde, arranco directo a casa de mi amiga… pero… oh, oh – su papá está allá!
-y? -él no puede verla así!
-y entonces? La llevamos a tu casa?
-si amor ¿te llevo a casa entonces? ó tu nos dejas en mi casa? – su mirada por poco y me mata – jajajaja, bromeoooo… Vamos a mi casa las tres!
-Yo duermo contigo– otro puchero más – ó la vas a poner a ella?
-jajaja ahora te comparas con una borrachita?
Detengo el auto – si la borrachita es mas importante que yo, si.
--------------------------------
ANAHI
-si señora – suspiro por tercera vez a punto de sentir que un gran mal humor está pronto a llegar – qué si mamá!! Bueno, perdón – la escucho regañarme – entonces me devuelvo a casa y listo! – y le cuelgo.
-¡por que le colgaste?! ¿estás loca? Donde yo le haga eso a mi madre!! Haaay! – el teléfono se devuelve en timbrazos.
-dile que ya salí
-Anahi!
-Dulce, dícelo!
Contesta, asiente con su gesto a que si es mi madre ¡no entiendo por qué es tan caprichosa! Dulce solo usa pequeños monosílabos, Maite ya está en el mas profundo sueño, al igual que la mamá de Dulce… justo se me había olvidado avisarle a mi madre, y cuando por fin se daban las cosas, Dulce tenia que recordarlo!
Compuse de nuevo mi ropa, hasta que por fin llegó a la habitación.
-¿te llevo? – dijo con su sonrisa mas odiosa
-no, yo me voy sola – tomo mi bolso y paso por su lado
-y por qué estás enojada?
-por qué si no fuera por tu brillante idea – uso mi mayor sarcasmo – no estaríamos en estas!
Se ríe a carcajadas y eso me produce mayor malestar
-adiós
Y abro la puerta de su habitación pero su mano me lo impide, me obliga a voltear para quedar a su altura, sus ojos profundos penetran los míos con tanta seguridad qué…
-te he dicho que te ves muy atractiva enojada? – susurra muy cerca de mi, con su voz mas sensual – y que me gusta tu olor? – besa mi cuello – y qué me traes loca? – roba un beso de mis labios – y que no te voy a dejar ir? – otro beso – que te voy a secuestrar toda la noche? – corre mi cabello y besa mi hombro – y vas a quedarte en mi cama? - su lengua logra hacerme erizar por completo, y mi supuesto enojo, se convierte descaradamente en una mascara para fingir normalidad – y que te haré el amor lo que queda de noche?
No hay espacio para decir mas cosas, todo está dicho en actos… caminamos juntas hasta caer sobre su cama, su cuerpo queda sobre el mío, sus labios recorren mi cuello, mientras mis manos se mueren por quitar su ropa… me deshago de su camisa, quito uno a uno sus botoncitos y luego quito la blusita pequeña que trae debajo, la dejo con su solo sujetador de color blanco… acaricio su pecho aún por encima de éste y el primer suspiro de su parte llega.
-mmmmmm – susurra en el mismo momento qué desabotona mi jean y su mano acaricia mi vientre… siento como comienzo a perderme en un sinfín de sensación placenteras y realmente emocionantes… atraigo su rostro cerca al mío, acerca sus labios, juega sobre los míos, su lengua entra sin permiso entre ellos y busca la mía casi que con convicción, subo mis manos a su pecho, acaricio sus senos y su cuerpo se contrae, su rostro cambia de expresión por una mas traviesa y eso hace que encienda mis sentidos.
Paso mis manos de su pecho a su espalda, ubico mi cuerpo sobre el suyo pero obligo a que se siente para quitar su sujetador, sus ojos se posan en mi cuerpo, sus labios recorren nuevamente mi cuello mientras quito del todo su brassier. Luego, la dejo libre, sin nada que me pueda impedir ver su torso completamente desnudo, me embobo con la visión que queda frente mis ojos ¡Si es preciosa!
La vuelvo acostar con sumo cuidado, sus manos llegan a mi abdomen y lentamente sube mi blusa, y junto con ella mi top… dejándome en igualdad de condiciones…
Desciendo con mis manos hasta llegar a su abdomen, casi a punto de ubicarme sobre ella, quito el resto... Como lo es bajar su jean y quitar con sutilidad su pantie… dejo a mí vista la más linda creación que pudo hacer Dios, ubico una de mis piernas en la mitad de las suyas y hago una leve presión mientras con mis manos vuelvo a su pecho… acaricia mi espalda y sus uñas entran rayando mi piel al mismo contacto de mis labios sobre su pezón.
-Ummm!
Hago mi tarea de muchas formas, tierno, con amor, con pasión, excitante, lento, y no tan lento… se estremece por completo, el calor de su cuerpo se hace presente también, la observo a mi merced, con sus ojitos cerrados y cuando no están así, perdidos en algún lugar, sus labios húmedos, su voz entrecortada… y sus manos que aun no se rinden y se niegan a estar quietas en un solo lugar.
Termina por dejarme totalmente desnuda, aun no logro saber como hace para quitarme mis prendas (de mi abdomen hacia abajo) estando yo sobre ella y sin recibir ninguna ayuda de mi parte de esa manera tan rápida. Abre un poco sus piernas cuando me siente desnuda, las entrelaza de la manera mas convencional con las mías quedando íntimamente unidas.
-mmmmmhh…Dullllll…mmmm… - sus manos pasan a mi espalda y con sutilidad las va bajando despacio, hace presión a mi cuerpo para pegarme mas al suyo… siento por fin su humedad mezclarse con la mía descaradamente… sus caderas se mueven al compas de mi cuerpo, su voz hace que me excite más, sus gemidos entran por mis oídos y logran estremecerme, si es qué aún es posible… beso su cuello, intenta pegarme más, alcanzo a sentir su clítoris… esto es la locura…
-Teeh… sientooooo!! – susurra, al fin me ubico mejor para sentir aún más, me siento sobre su pierna derecha, mientras ella mete su izquierda bajo la mía, y yo hago lo mismo…
Dulce también queda sentada, miro velozmente su cuerpo… pero definitivamente su expresión me mata. Sonrío al verla, y de nuevo comenzamos otra vez…
Un vaivén repleto de excitación se inicia, las dos nos movemos convencionalmente de adentro hacia afuera, arqueo mi cabeza… la sensación es demasiada!!
-Vamoos mas rápido amor! – expresa con su respiración agitada, su se'xo choca con el mío en el mismo momento en que ambas coincidimos en entrar… cada vez la sensación es mas rápida pero mas fuerte, mi cuerpo comienza a deslizarse… su cabello parece volar con el movimiento que llevamos, la velocidad aumenta considerablemente hasta qué…no puedo aguantar más, sin si quiera avisármelo mi cuerpo entra en un estado de éxtasis por completo, paso de estar sentada a no poder moverme acostada sobre su cama… aún con mis piernas abiertas, pero ella continua… se sienta sobre mi, y sigue moviéndose… alcanzo a mirarla aún con mi espalda queriéndose salir de ella misma, subo mis manos a sus senos… acaricio lo mas que puedo, su cuerpo se va deslizando igual ¡¡Está muy húmeda!! Voy a su espalda, la rayo un poquito y un gemido más se escapa, bajo mis manos a su cadera, le ayudo con sus movimientos a pegarse más a mi, hasta que su pequeño gritito me saca de control!! Cae tendida a mi lado, sudada, con su respiración a punto de salir de ritmo, su cuerpo subiendo y bajando por culpa de ésta… y sus labios secos…
La abrazo, siguiendo la línea de su figura con mis dedos…
-Te amo.
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Los días pasaron así, la incertidumbre por el lado de Dulce incrementaba al ver que ya habían pasado los 15 días de viaje en el que estaban su padre y el de Anahi y aún no llegaban. Quizás, si creía en lo que su novia estaba diciéndole, pero era mucho mejor estar segura cuando viera que en realidad iba a enfrentarse a su mismo padre por ella. No quería ilusionarse de nuevo, ya Anahi había jugado con eso anteriormente, y esta vez, estaba segura… de que si pasaba de nuevo, ya no habría una última oportunidad.
En el colegio, las cosas habían mejorado (aparentemente) Eliana superó al fin no seguir invadiendo el espacio de Dulce y su novia. Lo que no iba tan bien. Era la situación académica, faltaban ya pocos días para la graduación y Dulce aún debía varias materias que estaban a punto de colapsar su paciencia.
No habían podido dedicarse mucho tiempo estos últimos días por el mismo problemita, Dulce estaba de su casa al colegio y del colegio a su casa entregando actividades y talleres que le faltaban. Anahi, por su parte…
-Pero que sorpresa señorita – bromeó la señora con su rostro sonriente – hace días que no tenia el placer de verte por acá – y fue mayor su sorpresa al encontrase con su amiga – Sara!! – le dio un gran abrazo de costumbre – pero sigan, sigan – extendió su mano y las hizo pasar.
La joven hermosa, divisó la casa buscando a la dueña de sus pensamientos, todo estaba muy calmado para que Dulce estuviera allí, pero no era el momento de preguntarle a su madre si estaba o no, “espero 2 minutos” – pensó para no parecer muy desesperada.
Preguntas casuales, comentarios triviales hasta que su suegra le evitó preguntar.
-Anahi, Dulce está arriba – le dijo amable – pero…
Y justo allí, se escucharon pasos bajar, una niña un poco mas baja que ella, prudentemente sonriente, su cabello estaba recogido en una cola que dejaba ver su perfecto rostro, totalmente blanca, el color de su cabello no podía ser mas rubio, delgada y con algunos libros en sus manos. Sorprendida al ver a la nueva visita; saludó.
-Buenas Tardes – pareció sincera, la mamá de Dulce respondió… Anahi… no mucho… su curiosidad por saber quien era ella, estaba matándola. – señora – se refirió a la madre de Dulce – ya lo hicimos – Anahi alzó su ceja “¿Qué? Estaba usando doble sentido? “– creo que por hoy terminamos, pero igual le dije a Dulce que si tenia duda en algo, no dudara en llamar – “tan querida!”
-Muchas Gracias Natalia – se levantó y de su cartera estaba dispuesta a sacar dinero pero la joven la interrumpió apresuradamente.
-no, no, no. Ya me dio lo suficiente, lo de hoy fue un obsequio por estar tan aplicada estos días.
Y preciso, una gran jaqueca le vino a la cabeza… necesitaba oír explicaciones, pero ella misma sabia que estaba comportándose demasiado celosa, incluso ella misma se cansaba, ahora; era imposible querer que Dulce sintiera lo mismo. Respiró profundamente y se levantó del asiento – Voy a la habitación – anunció pasando por el lado de la rubia, dándole una pequeña sonrisa irónica.
De subida a la habitación de Dulce fue toda una pelea interna, tenia que calmarse… pero era imposible ¡esa niña estaba hermosa! Ellas solas… la mamá de Dulce no se da cuenta si incluso, arman una fiesta… y si pasó algo? – agitó su mente diciéndose constantemente “no, no, no, no” y recatarse, antes de llegar a su habitación, estaba su novia observándola.
Apenas la vio, inició grandes carcajadas de risas, sus brazos cruzados y medio cuerpo suyo apoyado en el borde la puerta.
-¿Qué estás haciendo hermosa? Desde cuando hablas sola? – siguió riéndose, Anahi tuvo tiempo de observarla por completo – “ok” – pensó – “tiene su ropa en su lugar, su cabello no está desordenado” “estoy loca” – meditó resignadamente
Dulce se acercó cautelosa, con sus manos la acercó a su cuerpo y se perdieron en un beso francamente perfecto – estás guapísima! – susurró cerca a su oído y la besó justo allí – como estás amor?
Anahi respondió a su gesto con un gran abrazo, quería librarse de todos sus pensamientos… pasaba que estaba demasiado enamorada, como nunca antes lo estuvo y apenas su lado celoso, estaba reconociéndose.
-Mmm – buscó sus labios y le dio otro beso – Feliz de verte! Ya que no te dejas ver – justificó en reclamo tierno.
-estaba haciendo mi deber – manifestó Dulce con cierto aire de orgullo.
-pues – se entraron en besos a la habitación – te recuerdo – le dio un pequeño toquecito de su dedo en la nariz – señorita – un besito – Dulce Maria Espinoza, qué usted – pasó sus manos por la espalda de su novia - tiene un deber conmigo también por ser mi novia!!
- Y como debo cumplirlo?
- De hecho… hay muchas formas – volvieron a besarse, un gran trueno sonó en ese momento y logró separarlas – vemos películas?
-Pero…pero…pero…
-siiiiiiiiiiiiiii!!
-noooooooooooo!! De drama no Anahi!!
-siii, mira que traje ésta
-noooooooooooooooooooooooooooo
-siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!
Al final, y como siempre, fue Anahi la que ganó, la verdad es que Dulce se deja convencer con cualquier beso y Anahi lo sabia muy bien. Se acostaron, cobijaron, y dispuestas a ver la película, se dieron un último beso hasta dentro de unos 5 minutos aproximadamente.
Un ambiente de romanticismo comenzó a nacer, ambas estaban acostadas, Anahi en la orilla dándole la espalda a Dulce, y ésta última abrazándola por la cintura, las dos en posición fetal, encantadas con las película se quedaron dormidas sin saber nada más del mundo exterior.
Hasta que la primera en abrir los ojos de nuevo, Fue la primera en cerrarlos. Se concentró en su novia, admirando de verdad lo linda que era, besó su cabello en el mismo momento en que pasó sus manos a sus piernas y lentamente las fue acariciando y descendiendo con ellas.
Dulce, sintió una linda sensación, ya no estaba dormida, se hacia que era otra cosa… buscó acercarse hasta quedarse frente a su novia, abrió suavemente sus ojos y la vio.
-acaso morí y estoy viendo al angelito mas lindo del cielo? – preguntó sonriente robándole un beso a su novia.
-mmmm… creo que te has portado tan bien qué ese angelito vino acompañarte en la tierra-y… - la idea le llegó de repente, oh bueno, eso quería pensar – será que ese angelito se queda conmigo para siempre? – jugó con sus dedos sobre el abdomen de Anahi.
-Pues… no lo sabrás si no se lo propones, no crees?
-Puede ser – hizo que se cobijaran mas sus cuerpos, entrelazó sus piernas con la de Anahi y se abrazaron mientras le susurró en el oído - `pasa que me da miedo que me diga que no.
-y cuéntame, ¿Qué significa para siempre?
-que quiero vivir con ella – explicó felizmente – y quiero que ella sea sólo mía.
Anahi la miró detalladamente, definitivamente no esperaba escuchar eso, definitivamente Dulce estaba haciendo que se enamorara más.
Tomó con sus manos su rostro y la miró fijamente a los ojos – Dulce… estás consiente de lo que me dices?
-jamás he estado más segura de algo – le dio un beso más – yo quiero vivir contigo, yo quiero estar contigo, yo quiero que estés solo para mi y estar solo para ti. Anahi, yo TE AMO.
Una pequeña lagrima salió – me haces feliz
-tu quieres?
-Dulce – besó sus manos – desde que te vi, he querido eso
-¿Qué haremos entonces?
-pues… - sonrió ligeramente – te has dado cuenta que somos muy peque’s aún?
-si – asintió Dulce – pero debemos comenzar a pensar… no? No digo que sea la otra semana que pase todo, pero si tenerlo pensado
-sip. De acuerdo – definitivamente Anahi no podía caber en la felicidad, hoy mas que nunca estaba dispuesta a enfrentarse a todo por la niña que tenia a su lado – Te amo.
Se abrazaron viviendo el momento, hasta que sus madres entraron… ambas se miraron inquietas, y terminaron por hablar…
-están en el aeropuerto, llegaron – dijeron al mismo tiempo, quizás más preocupadas que las mismas novias – que van hacer?
Anahi se levantó y segura de qué hacer, por fin habló – Llegó el momento.
---------------------------------------

ANAHI
Me tiemblan las piernas, siento sudar, los ojos de mi madre se posan en los míos y la sonrisa de mi padre esperando más de mi, me confunde.
-Y ¿Qué tienes por decirme hija? – preguntó por última vez con su tono ya alertado – pero una cosa, eh? Te traje una sorpresa – se levantó indicándole a alguien que pasara.
Increíble volver a ver a Alejandro, que estaba pasando? – tu novio y yo iremos a jugar Golf mañana – comienza a expresar orgulloso, Alejandro le sigue el juego y se acerca a mi…
Dulce está en las escaleras, mi papá ignora todo… mi mamá intenta decirme algo por señas y yo, ya no se que hacer. – Anahi, te tengo una buena noticia, mi viaje también lo hice para que estudiaras derecho en Argentina, donde siempre has querido – no puede ser, por favor que no me presione con eso – y el director es mi amigo, prometió esperarte para aguardar el cupo libre mi vida – sonríe felizmente, abraza a mi madre, me mira inquieto y Dulce… Dulce… Dulce – ahora dime ¿Qué tenias por contarme? – mi futuro, mi sueño de irme a estudiar allá, mi familia, mi vida… por una mujer, por ella… ¿Qué pasa si no sale? – Anahi? – Alejandro me toma de su mano, aún no alcanzo a reaccionar cuando la veo a ella bajando de las escalas ¿Qué va hacer? Mi papá sigue mi mirada y se da cuenta que está – que hace acá usted!! – le grita irritado – que alguien me explique!! – me mira a mi – lárguese de mi vista!! – Dulce no parece prestarle atención, sólo se fija en mi, se para en frente mío y me observa detenidamente.
-no tienes que decirle nada – asiente para ella misma – es tu vida, y en el otro extremo estoy yo - quiero hacer muchas cosas pero por una maldita razón no reacciono, toma mi mano ignorando completamente a mi padre y a las ofensas de Alejandro – ahora si acabó Anahi – me da un beso en la frente y un rastro de lagrimas están a punto de salir, se da la vuelta y recuerdos rápidos viajan a mi mente… Los días con ella, la seguridad que siento a su lado, el sentirme su novia, su mujer… sus actos por demostrarme que me ama, su declaración… la veo acercarse a la puerta y mi padre con su sonrisa mas triunfadora le da la mano a quien espera que sea mi novio…
-¡Anahi! – grita mi mamá.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 2:00 am

Capitulo 14 - ES AHORA O NUNCA
Y es ahí cuando por fin salgo de mi ensoñación.
Corro a ella, pero la figura de mi padre se atraviesa, lo hago a un lado y antes de que salga de la casa, la tomó del brazo.
-Esto apenas comienza – la abrazo con miedo de perderla pero con la mayor seguridad de tenerla conmigo – Me quedo Contigo.
Dulce no la pensó un segundo, la abrazó fuerte y logró alzarla – segura?
-Siiiiiiii – asintió Anahi feliz, sentía por fin que había hecho lo que estaba correcto – Te amo – la besó desde arriba, los gritos de su padre no le impidieron disfrutar de esa caricia, salieron las dos de la casa casi que a las carreras y se subieron al auto.
En el camino, la música fue la protagonista de la escena, mientras Dulce manejaba en el carro de su novia, ésta última se saciaba del viento que caía libre por su rostro acariciando sus mejillas.
Y así fue hasta qué llegaron a casa, hablaron con los padres de Dulce y como era de esperarse, la dejaron quedarse en casa por el tiempo que Anahi quisiera, eso si…
-Duermen en camas separadas.
Hasta ahí todo estaba muy bien, pensó Dulce, con su rostro le hizo señas a su padre de que reconsiderara la idea, pero no lo logró.
-¿por qué?
-por qué si no es así – miró el señor a las dos jovencitas – no nos dejaran dormir en todas las noches – sonrió triunfante – está claro?
-si – respondió Anahi apenada
-está claro, Dulce?
Enarcó su ceja y expresó su característico signo sarcástico con su mirada – ajá
Subieron a la habitación con una gran oleada de palomitas, pusieron la película y se ubicaron sobre la cama. Anahi sentada, apoyando su espalda en el espaldar de la cama, y Dulce por su lado recostada sobre el abdomen de su novia.
Sintió como algo sonaba dentro y se estremeció, la miró fijamente y observó como se entretenía con la película – tienes hambre?
-emm, no… ¿por? Tu, si?
-no, no, te suena algo ahí dentro – dijo burlona mientras Anahi sacó su lengua haciendo un puchero extremo en el acto.
-entonces quítate de ahí

-te imaginas tu embarazada? – Volvió a reír a carcajadas, mientras que Anahi se enternecía viéndola – esto – señaló su abdomen – será una locura.
Anahi bajó hasta donde ella y con su mano, alcanzó abarcar todo el cuerpo de Dulce – sabias que eres muy hermosa?
-Si lo sé – Dulce pasó su mano por el rostro de su novia y le dio un tierno beso – tienes miedo?
-un poquito – aceptó
-confías en mi?
-si
-¿Segura?
-si, y bueno… prométeme que no me dejarás sola, si? Dulce, esto lo hago por ti, por las dos, por que te amo ¡no me vayas a fallar!
Dulce la abrazó aun más y con su voz más sutil, pronunció.
-acaso no entiendes? Yo Te amo – y selló su palabra con un beso más.
Las cosas no serian fáciles ¿Quién dijo eso? Lo importante, seria ahora. Luchar por lo que se siente.

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Re: Cupido en sus momentos

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 2:00 am

CAPITULO FINAL - COMPLETO
2 Años Después...
-No Anahi, ¿otra vez? Ya van tres veces esta semana ¡Ya me está hartando eso!
Sé que tiene la razón, sé que está furiosa, pero no puedo dañar la sorpresa, apenas voy a proponérselo.
-bebé! Te juro que es la última vez.
-entonces déjame acompañarte.
-no, es muy aburrido – se da la vuelta y me mira frustrada.
-ok, que te vaya bien.
-no te enojes Dulce – tomo su mano, se ve tan linda así!
-como no quieres que me enoje? Ésta semana, no has salido conmigo por tu trabajo, no has venido a dormir acá a casa, por tu trabajo, sales en la noche y no me dejas acompañarte, intento estar contigo y tienes una reunión; anda ¡dímelo! ¿te cansaste de mí?
-Nooo! Cálmate ¿quieres? Así no vamos a llegar a ninguna parte.
-anda, vete. Si te viene en gana, mañana hablamos – abre la puerta y sale.
-deja de ser grosera Dulce Maria!
-ajá – dice a la distancia

-------------------------
Suena mi celular, es Tatiana… mensaje de texto.
“ya hablé con la señora, tengo las llaves en mi poder”
Ahora si llegó el momento! Uff me siento como una jovencita de 15 años en su primera cita. Recojo mi bolso, me miro en el espejo y le doy una chequeada a la habitación, todo está en orden.
Bajo las escalas, ella está en la cocina bebiendo algo.
-te vas ya? – pregunta su madre atenta, y con cierto grado de preocupación en su rostro - ¿Qué pasó? – dice en susurro para que Dulce no escuche – por qué está así? – le sonrío y le doy un beso en su mejilla.
-tengo un poco de trabajo y no lo entiende – miento sonriente, me acerco a la cocina y la tomo de la cintura – ya me voy amor.
-chau – esquiva mi beso e intenta salirse de mi lado.
-ey, ey, ey así no se despide a la novia – tomo su rostro con fuerza y le estampo un beso robado – Te amo hermosa – me abraza.
-Yo igual
-tu igual qué?
-Te amo
-me llamas ahora? – me encanta verla así, molesta… sus ojos se ponen mas oscuros, su piel se eriza, y esa expresión… - si?
-no, estarás muy ocupada – dice sarcástica – si te queda tiempo, me llamas tú.
-¿quieres pelear?
-no, simplemente se me hace raro que tengas trabajo un domingo! – expresa ya ofuscada – sabes qué? Dejemos esto así, no quiero hablarte más.
-en verdad?
-si – se aleja de mi – pórtate bien Anahi – busca su buzo y se despide de su mamá.
-y tú a donde vas?
-voy a salir
-con quien?
-Voy con Fernando (novio de Maite) al desfile de las motos – alzo mi ceja – yo quería salir contigo, pero como tu tienes TRABAJO – Hace énfasis en lo último.
Guiña su ojo y sale, suspiro impaciente, me ofusca qué salga sólo con él, los dos juntos y sin nadie más son un terror…
-Ya me voy, Dulce se queda hoy conmigo, si?
-segura? – Pregunta dudosa – digo, no la veo muy contenta contigo eh
-yo la contento – me despido – saludes al suegro – bromeo
-dile a tus padres que no se olviden de la cena hoy
-salen?
-sii! Vamos al club, Hoy hay buena programación
-Muy bien!!
-si, lo creo! Así quedarás solita con mi hija – dice sonriente – con cuidado, si?
- No se por qué pienso que hoy no estaremos en casa – lo digo más para mi que para ella.
Salgo de la casa, tomo el carro, y me voy derecho al apartamento que deseo, sea la casa de las dos. Hoy le propondré que se venga a vivir conmigo, ya han pasado muchos meses y no puedo estar más segura que es ella la mujer con quien quiero compartir el resto de mis días.
Cuando llego, alcanzo a ver a mi amiga dándoles órdenes a los señores que suben todo lo que compramos esta semana al apartamento. Mi corazón vibra, hace mucho que vengo pensando esto y hace mucho que no era capaz de hacerlo…
-Todo tiene que quedar bien!
-¿Qué van a cenar?
-no sé, algo haré ahora, solo me preocupa que no esté todo en orden de acá a la noche.
-el tiempo está exacto – ella está mas emocionada que yo – aaaaaahh voy a explotar de la felicidad! – me abraza por segunda vez en menos de un minuto – te me creciste!!
- Tati! Deja el drama, vamos acomodar todo si?
- ¡vamos!

DULCE
-Otro?
-Si
-no, no, no voy a embriagarme.
-deja de ser aburrida, ya es de noche y tu chica aún no llama – dolía escuchar eso, tengo mi celular en mano y Anahi aún no me llama… ¿Dónde carajos está? ¿con quien? No quisiera desconfiar pero… ésta semana se ha perdido mucho y…
Miro como una mujer muy alta y bastante atractiva, se acerca a Fernando, liga con él y este tipito le sigue el juego… ¿pero quien se cree? Está borracho ya, en esas suena mi celular, este lugar se está llenando de muchas mujeres y eso es una alerta a que me vaya ya.
-Alo?
-Dulce, hablas con Tatiana ¿Cómo estás?
-Hola Tati ¿bien y tu?
-bien! Este… pasa que Anahi me llamó, estaba tomando con sus compañeros y terminó en el norte en el apartamento de una amiga suya y me dijo que pasara a recogerla pero no puedo!
-que? Como? – no, no, Anahi me va a escuchar! – qué hace ella en casa de otra vieja?
Donde?
-en el norte, quería saber si pasas por ella? es que en este momento yo.. no puedo
-¡¡dime el lugar!!
Me dio la dirección, llevé a Fernando a las malas donde Maite, pasa que andaban peleados y la señorita andaba con otro en casa… no se, ellos arreglan sus líos, tomé un taxi directo a la dirección que tenia en mis manos, pensando miles de cosas… mucho trabajo! Uff! Siento que todo me arde por dentro, Anahi está con alguien! Mierd'a! No, no, no... Ella no está con nadie! Solo es el trabajo, ese maldito trabajo! Arrgh, estaba tan bien antes de todo esto! Su papá ahora me acepta pero su maldito jefe no!
Llego al edificio, le marco a su celular pero no contesta…
-buenas noche señorita ¿necesita algo?
-eh si, señor usted sabe en que piso está una mujer, un poco mas baja que yo, eeh – lo miro con un gran signo de interrogación en su rostro – ella está en la casa de una amiga suya, están tomando… - no sabia que mas decirle – no?
-la señorita Anahi?
Alzo mi ceja – la conoce?
-si, si ella ha estado acá mucho últimamente.
Todo se me vino a la mente… - con quien?
-con la otra señorita
-¿Cuántas veces?
-mmm, pues esta semana ha venido todos los días
Lo miro fijo a los ojos – es a ella a quien busca? – señala con su mano, volteo y busco lo que sea que el señala, y la veo a la distancia, tan fácil de reconocer, con su cuerpo, con su figura, con su cabello.
No le digo nada al portero, me adelanto, paso a paso, ella no me ve… entra a un apartamento ¿y si la encuentro con alguien? ¿Y si Anahi es lo que no quiero que sea? ¿y si no estoy preparada para darme cuenta? Me detengo... Sigo dos pasos, vuelvo a detenerme, a lo que vine… la escucho Gritar, y acelero mi paso, abro la puerta rápido y la veo ahí… al frente mío… con sus manitos juntas, mirando hacia mi dirección…
-Hola bebé!
No entiendo nada - ¿Qué haces acá? – La toco – por qué gritabas?
-pasa – extiende sus manos – ven chiquita
-no comprendo Anahi ¿Qué hacemos acá?
-¿te gusta el lugar?- mira todo el espacio mientras da pasos hacia a mi – ven Dulce
-es que…
-ven
Me acerco a ella – te gusta?
-si, está lindo. ¿Es de algún compañero tuyo? Anahi que haces acá? Por que me mentiste?
-es de las dos
-¿Qué?
-Dulce – organiza su cabello mientras muerde su labio – te acuerdas lo que hablamos una vez en tu casa?
-si – miento, no sé a qué se refiere, está nerviosa y así me pone a mí también – bueno, creo que se llegó el momento. – pasa por detrás de mi, cierra la puerta, sus mano pasan a mi espalda terminan en mi abdomen, mientras que su voz, la siento desde atrás, y su cuerpo chocar con el mío. – tu estás estudiando, estás trabajando, yo estoy haciendo lo mismo, las dos dejamos de ser unas niñas, yo siento que te amo demasiado – toco sus manos, está sudando y mi corazón comienza acelerarse – y que es solo contigo con quien deseo compartir mi vida.
Me doy la vuelta y la miro – Yo también hermosa, tú lo sabes!
-eh, si, si. Pero, debo preguntarte algo!
Sus ojitos, Dios, esto es la ternura en exceso, sus mejillas andan un poco sonrosadas, su voz no está tan segura, sus manos no quieren quedarse en ningún lugar, su cuerpo parece no reaccionar a lo que ella desea hacer…
-acepto! – le digo, tomándola por sorpresa
-aún no te pregunto
-pues, lo que sea contigo lo acepto
-segura?
-si
-y si te digo que quiero terminar... Aceptas igual?
-eh si – le doy un beso – pero cuando ya estés viejita y feíta – alza su ceja ¡Como me encanta eso! – jajaja, ok, lo aclaro; acepto todo menos eso!
-entonces te vienes a vivir conmigo – miro el lugar, miro sus manos, miro sus ojos.
-Siiiiiiii
Es tanta su efusividad, que me toma por sorpresa y me carga, sus labios se juntan a los míos, me da el mejor beso que quizás no me dio antes, en una mezcla de tantas cosas que por poco, no se corresponderle. Me lleva así, mientras camina hasta que deja reposar mi cuerpo sobre la puerta de la que supongo hay una habitación, con mis piernas aferro mas su cuerpo al mío, y un largo suspiro se escapa de sus labios…
-estoy muy enamorada de ti – susurra, vuelvo a sus labios, sus manos viajan de norte a sur y sur a norte por todo mi cuerpo… - Umm, quieres… ¿Comer? Preparé algo! – dijo con dificultad.
-si – la miro a los ojos – te quiero comer a ti – sonrío – hace tiempo que no te sentía así! – cambio de posición y la ubico a ella en la misma que estaba yo, anteriormente, sus labios sobre los míos, en un beso francamente perfecto, en una sincronía sin igual, en una ternura admirable, y en un comienzo de pasión desenfrenada.
Encuentro sus manos con las mías, y juntas entrelazamos los dedos, luego las pasa por mi cuello, mientras que yo me dirijo al mismo lugar con mis labios. Humedezco su piel al primer contacto con mi lengua, y siento como su respiración se va saliendo del ritmo tradicional.
Abre la puerta, me lleva abrazada, y me encuentro con un montón de pétalos de rosas rojas y blancas, una cama estilo matrimonial, y en el centro la fotografía que apenas nos tomamos la semana pasada… una sonrisa salió de mi, una gran sensación recorrió mi cuerpo y un estado de tranquilidad invadió todo, fue ahí cuando me di cuenta en lo que estábamos… en realidad, iba ser ella mi chica, mi mujer, y me sentí bien sabiendo que yo también lo seria. La abracé con fuerza y le dije en voz alta cuando la amo.
Juntas caemos a la que ahora es nuestra cama, toma el mando y se sienta sobre mi, observo su cuerpo, subo mis manos por su abdomen subiendo de este mismo modo su blusa, pero oh, oh, es de botones… ella me ayuda, y comienza a quitarlos uno por uno, hasta qué después de unos segundos, abre la prenda y me deja ver su torso semi-desnudo, lleva puesto un sujetador de color negro, mis manos en su espalda la obligan a que se acueste sobre mi y nuevamente me encuentro en sus labios perdiendo mi razón en un beso encantador.

ANAHI
Sus prendas caen una a una, mis ojos quedan intactos observando de nuevo el cuerpo que tantas veces ha sido mío, y que después de esta noche no será de nadie más, acaricio sus piernas, mientras que mis labios quedan atados en su piel, en su pecho… paso culposamente mi lengua en medio de sus senos, y un gran estremecimiento recorre su piel, sus labios húmedos logran excitarme más aún, hasta que por fin accedo a su pedido, y beso sus senos. En un contacto intimo, mi mano derecha viaja a su vientre y logro sentir sin tocarla aún como aumenta en cantidad su lubricación.
-hazl…Hazloo!
Cierto grado de morbo me atrapa el pensamiento, Dulce logra hacerme desearla tanto con cosas taaan normales…
Mi lengua justo sobre su pezón, un gran suspiro corresponde a mi acto, mis labios cumplen su función, su cadera inicia movimientos circulares, mi mano toca por fin su entrepierna y me es mas que satisfecho mi deseo por sentirla así.
-oh, como estás! – alcanzo a sentir su clítoris, y ese movimiento me lleva a la locura. Su cabello desordenado, sus manos aferradas al espaldar de su cama, su voz pidiendo más y a la vez, sin decir nada coherente ya.
Aumento mi movimiento, estimulo su clítoris, y en el mismo momento deslizando uno de mis dedos, en su interior… me pasó con mis labios, para su otro seno y ella supone encontrar reacción en su mano sobre mi cabello, manejando mí actuación al ritmo que así lo desea. Los suspiros quedan ahogados al entrar mi dedo en ella, hago un leve viaje con él, y sin mucho tiempo adentro, con delicadeza vuelvo a sacarlo. El hecho de que esté tan húmeda me ayuda a que lo haga mas rápido y con mas facilidad repetidamente. . .
-mmmh Anyyy… aahhhh… mm… - constantemente suelo escuchar lo mismo, desempeño bien mi función y comienzo un ritmo de penetración irrelevante, su cadera convencionalmente se mueve en pro del movimiento de mi mano para así sentir mas, siento que no aguantará mucho, subo a sus labios y la beso, sus gemidos quedan dentro de mi, no corresponde a mi beso por que su razón está perdida en otra cosa, su voz pierde fuerza, y siento sus piernas tensarse, es ahí cuando en el intento por dejar mi dedo adentro, lo hago con un poco mas de presión, y su cuerpo deja de funcionar a su manera… sus pequeños gritos colapsan mi escuchar, y esa manera tan sensual de llegar a su orgasmo me permite disfrutar un momento considerable mi vista.
Su abdomen baja, su espalda se envuelve en contracciones y de esta manera su cuerpo lo hace también, en el momento fijo de estar a punto de llegar al clímax, robo un beso de sus labios y pronuncio en voz alta que la amo.
-si no me respondes voy a creer que logré matarte – bromeo al verla sin poder decir ni hacer nada.
-mmm… y quizás pasó eso! – dice al fin, abrazándome – creo que todas estas semanas de tenerme castigada sirvió de algo.
-ah si? De que?
-de que fueras mejor en la cama por ejemplo.
No se si reírme o enojarme de lo que acaba de decir – estás diciendo que soy mala en la cama, entonces?
Su sonrisa ilumina todo – un poquito no más.
-bueno, me da satisfacción de que sólo eres tú la que lo dice – y logro mi cometido cambiando su sonrisa por su elemental rostro sarcástico.
-mm, solo yo entonces?
-si, solo tu. A las demás, le gustan como lo hago.
Saca su lengua – te odio – un puchero tierno se arma en su expresión – ok lo acepto, ganaste esta.
Y me besa - ¡Gané!
-te voy a demostrar, que las “demás” no pueden hacerte sentir lo que yo si.
-por qué eres tan presumida? Hay una que lo hace muy bien eh
-Anahi, Anahi, Anahi, está bien! Ganaste! Pero si sigues con eso, vas a tardar mucho en contentarme – acepta con resignación – a mi me encanta estar contigo!!
-si, si se nota – sigo riéndome
Y me calla con un besó mas, se ubica sobre mi, acomoda su cabello para atrás y eso hace verla tan hermosa… es difícil no tocarla, con mis manos llego a sus senos y en el primer contacto, esparce su mirada hacia un lugar perdido, baja lentamente, me besa despacio, sin nada de afán…
-eres mi chica – dice, y no tengo la menor idea del por qué habla de eso en este momento.
-si, lo soy
-solo mía
-si, lo soy
Llega a mi orejita y lo pronuncia de nuevo – solo mía por siempre – y me besa ahí produciéndome un gran temblor en mi cuerpo, sigue al mismo ritmo y baja por mi cuello, mis manos acarician su espalda, y sus labios me hacen un gran chupón ahí.
Se ríe al ver mi cara de sorpresa y sigue - ¿no te gusta? – juega con su lengua en el mismo lugar, con sus piernas hace presión sobre mi se'xo y me siento debilitar, vuelve de nuevo a suprimir sus labios y halar un poco de mi piel – quiero que uses bufanda mañana – vuelve a sonreír pero no me deja hablar, por que siento de nuevo su lengua hacer a la perfección lo que ya sabe que es mi debilidad.
Baja un poco mas, llega a mi pecho, juega con sus manos sobre mis hombros, y sin pleno aviso, siento su boca en mi seno… hace un gran ¿Cómo debo decirlo? Me sube al cielo sólo con eso, lubrica con su saliva mis pezones, y con sus manos termina la caricia, en el mismo momento en que decide bajar.
Se entretiene un gran momento en mi abdomen, me toma curiosidad pensar el por qué lo hace de esta manera, no digo que sea mal, solo va muy despacio… su lengua se mete en mi ombligo, y fugazmente baja a mi vientre y vuelve a subir… está jugando conmigo y detesto que haga eso!
Sus manos toman mis senos, las mías abrigan las suyas, sus caricias me encantan, me siento muy húmeda, vuelve a bajar y del mismo modo, sube.
-por qué… estás…haciendo eso…?
-quiero grabar el día en que dejas de ser mi novia para ser mi mujer – confiesa con su voz mas tierna, sin pensarlo me responde… y es ahí cuando sus labios por fin tocan lo que quería sentir…
Pasa su mano por mi vientre, y la baja por todo mi se'xo, me estremezco al sentirla, su lengua justo toca algo que no sé, y se escapa de mis labios un gran gemido, lo hace otra vez pero mas seguido… cierro mis ojos, y muerdo mi labio, de nuevo siento lo mismo… estimula mi clítoris con su lengua, mis movimientos se hacen involuntarios, siento calor… siento ganas de sentir más… toco su cabello y la obligo a bajar más, lo hace con mas presión.. Besa, lame, chupa, juega, y yo... Me siento explotar, en el mismo momento en que siento como inicia lo mismo que minutos atrás le hacia a ella, y al mismo tiempo no deja de hacer lo que hace con su lengua.
-Duuuulllceeeee!! - suspiro – mmmmmmmmmmmmmmmm
Hace una penetración a la misma velocidad con que me besa, yo cruzo mi raya de coherencia estimulando mis senos, su lengua se desliza a la perfección, el movimiento de su mano es cada vez mas rápido, hasta que sin pensarlo reviento…
Y solo sale de mí
-TE AMO
Sube a mis labios y siento mi sabor en mi propia boca al besarla, sus manos me abrazan, apenas me recompongo, me volteo dándole la espalda, y ella imita mi posición abrazando mi cuerpo.
-que pasará después de esto?
Le pregunto
-comienza a construirse un mundo juntas – responde seriamente.
-llegarás hasta el final conmigo?
-hasta después del final, estaré contigo…
La puerta comenzó a sonar de una manera brusca, sentimos muchas voces tras ella, nos levantamos ambas y en cuestión de segundos, medio nos vestimos, Anahi fue abrir la puerta mientras que yo organizaba la cama y sentí el peso de alguien caer sobre el mío. -Wiiiiii!! Hasta que por fin te cogieron – veo a Maite con una gran sonrisa, luego entran otros amigos, compañeras de Anahi y por último veo a sus padres y los míos.
Me levanto de la cama, no había pensado en su papá, es verdad que ya lo acepta o finge hacerlo ¿pero que pasará ahora cuando lo sepa?
Todos me miran, incluso mi novia, ¿acaso me perdí de algo?
El señor se acerca a mi y me extiende una copa – vas a cuidar a mi hija? – sonrío, había esperado mucho tiempo para escuchar eso.
-se lo prometo, señor.
Ambos, chocamos de las copas y brindamos.
-OK, OK, OK, ¡¡¡VAMOS A CELEBRAR QUE CUPIDO CUMPLIÓ SU MISIÓN!!! – anuncia Maite llevándome a donde Anahi, solo pude mirarla y sentirme segura de lo que iba a pasar después de esta noche no iba a ser un error.

FIN

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Re: Cupido en sus momentos

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