Buscando a Mónica

Ir abajo

Buscando a Mónica

Mensaje por Admin el Sáb Dic 30, 2017 12:00 pm

Autor: Magda



Admin
Admin

Mensajes : 6345
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Buscando a Mónica

Mensaje por Admin el Sáb Dic 30, 2017 12:01 pm

El recuerdo de Mónica, nunca se ha borrado de mi mente. Su alejamiento sin explicación alguna, es un misterio que me persigue diariamente en esos momentos de evocación antes del sueño. Allí en la tibieza del lecho que tantas veces compartimos, su recuerdo adquiere dimensiones físicas casi reales, siento su proximidad, su aliento en mi cuello, sus piernas buscando las mías y sus manos entregándose al juego subyugante de acariciar mis pechos.
En esas noches solitarias, yo misma, objeto de mi pasión, ardiendo, como una antorcha, acompaño su recuerdo con las mas atrevidas caricias y el sueño me encuentra entregada a un recuerdo que aunque pasional y agradable tiene la crueldad de una ausencia que nunca deseé.
Al despertar, mi soledad, reconfortada con una ducha tibia, como a ella le gustaba, me ayuda a emprender mis tareas diarias en esa empresa que fue nuestra y que ahora me parece tan vacía de contenido emotivo.
Su oficina, que nunca quise asignar a otra persona, permanece perfectamente arreglada, limpia, impecable como a ella le gustaba mantenerla. No logro entender por que Mónica se marchó, hace dos meses dejándome en el computador ese e-mail de una simpleza que aturdía.-
- "Creo que será mejor que no me busques- Te beso."
La explicación que di para todo el personal, fue que Mónica montaría su propia empresa en la capital del país y que mantendríamos excelentes relaciones con ella, pero la verdad fue que desde esa tarde no volví a tener noticias, salvo esa corta llamada telefónica de dos semanas después, con ese mensaje al que no me dio tiempo a responder y en que, con su voz cálida, me traspasó hasta mis profundidades.
- Magda … estoy bien … Te quiero
Durante estos meses me he torturado pensándola en otros brazos.
Cada vez que veo en un sitio público, cine, restaurante, club, a una pareja de mujeres acariciándose con la mirada, tomadas de la mano o besándose tiernamente las mejillas, creo ver su figura tan deseada, y varias veces he estado a punto de reconocerla, para luego darme cuenta que todo eso no es sino una cruel proyección de mi mente abrazada por el recuerdo y el deseo.
Es por esto, que lo que me sucede hoy, tiene para mi un significado tan fantástico que no puedo hacer otra cosa que dedicarme en forma absoluta a ello.
Reviso mi correspondencia diaria y entre las múltiples cartas e informes reconozco su letra. Es un sobre pequeño, quizás de diez por quince centímetros. Me pongo de pié, cierro con llave la puerta de mi oficina, me invade un calor conocido, por alguna razón que no proceso muy bien, me arreglo el cabello y humedezco mis labios, sin tomar asiento abro el sobre con nerviosismo.
Su imagen emerge invertida. Es una fotografía a color muy nítida, con bastante acercamiento . Cuando la pongo en posición normal su figura se me entra de golpe en el alma y se apodera de mi cuerpo, mis pechos parecen romper mis sostenes, siento la presencia de mi ropa intima como si se incrustara en mi piel, mis piernas tienden a doblarse y me doy cuenta que mi intimidad esta latiendo al ritmo de mi corazón. Ella me sonríe, está un poco de costado, sus formas se hacen evidentes a través de su vestido blanco, su cabello dorado con tendencia a cobre, amarrado con una cinta y su sonrisa llena de promesas, como siempre.
Bajo una agitación erótica casi incontrolable, doy vuelta la fotografía buscando un mensaje. Nada, ni una dirección, ni un teléfono, ni una fecha ni siquiera un saludo, únicamente ella, su figura perturbadora y mi conmoción.-
Luego de un momento de vacilación, me invade una actividad frenética, guardo la fotografía en el sobre, la pongo en mi bolso, visto mi saco rojo y salgo presurosa de mi oficina. De paso le digo a mi secretaria que estaré fuera un largo rato, no tengo muy claro donde voy pero si tengo muy claro lo que tengo que hacer.
Mientras enfilo mi automóvil hacia el centro comercial me siento extrañamente vital, como si mi cuerpo hubiese recobrado una dosis de vida adicional, enciendo la radio, la música me contagia alegría.
En alguna parte yo había visto el local que trataba de encontrar, al fin en medio de la gente veo su publicidad, le entrego la fotografía a la dependiente, le explico que deseo una ampliación, si, de 18 por 24, vacilo un momento, mejor de veinte por cuarenta, ¿No perderá nitidez?, me asegura que no . La puedo retirar en dos horas, son las once de la mañana, tengo dos horas para mi y ahora se perfectamente lo que haré en ese tiempo.
Me muevo con calma por los pasillos, siento mis pasos elásticos, fáciles, se que muevo naturalmente las caderas al caminar, ondulo con facilidad mis nalgas y los hombres siempre me miran, me gusta despertar ese tipo de reacción. Al fin encuentro lo que busco.
Necesito un vestido entero, diáfano, tengo calor, hacía calor en la mañana, pero desde que recibí su fotografía el calor se me ha instalado en cada parte de mi cuerpo, como focos independientes de temperatura elevada . Encuentro algo a mi pleno gusto, es verde agua, con una gran corrida de botones desde el escote hasta el ruedo. Paso en seguida a la sección de ropa intima, se que tengo que comprar medias blancas, largas hasta la base de mis muslos, las visto y me miro en el espejo, el sostén adecuado me complace . mis tetas generosas y duras responden con tibieza a mi inspección. Me encuentro perfecta, hermosa . Cuando deslizo los pequeños calzones por mis piernas, tengo que poner mi mano sobre mi sexo porque su latir me incomoda un poco . Me contemplo en el espejo y siento un placer extraño . una inquietud novedosa que solo puedo traducir en una frase corta y definitiva que pronuncio en voz baja
- Me gusto.
He cambiado mis atuendos, estoy renovada y mi ropa anterior aún tibia, llena las hermosas bolsas de la tienda mientras yo siento el agradable roce de las prendas que he comprado.- Han pasado mas de dos horas y cuando llego al laboratorio fotográfico la mujer me extiende en gran sobre, no quiero ver la fotografía.-
A las dos de la tarde entro en el edificio y en las oficinas de la empresa, esta todo desierto, es la hora del almuerzo y todo el personal se encuentra en el casino. Entro a la abandonada oficina de Mónica y cierro con llave .
Nunca me había invadido una inquietud así.
La evocación de Mónica se apodera de mi, su escritorio, su silla. Mi perfume invade el espacio, emana de mi, como cuando la abrazaba, como la invadió la primera vez cuando nos besamos y supimos lo que vendría, cuando recorriéndonos el cuerpo, así vestidas, nos dijimos las primeras intimidades, cuando mutuamente comprobamos como hervían nuestros sexos.
Con sumo cuidado saco la fotografía y la pongo frente a mi, afirmada en la pantalla de la computadora, desde allí me mira, la veo como luce su sonrisa . esos labios que me conocen, sus pechos inolvidables, la curva de sus nalgas sobre las que tantas veces estampé mis besos.
Ahora mi pecho se agita y comienzo a desabotonar mi vestido, quiero que me vea, que el impacto de mi figura la obligue a regresar . Me quedo en calzones y sostén, paso mis manos por mis muslos, levanto mis brazos, a ella le gustaba mirarme, giro para darle el perfil de mis tetas y siento como mis pezones la saludan …
- Si tuviera aquí tu boca - digo en un murmullo.
Me desnudo, solamente me quedo con las medias, que a ella no le gusta que me las quite y me acaricio los pezones con los dedos humedecidos . Estoy de pie, giro levemente su silla y la pongo entre mis piernas separadas, siento el borde duro del respaldo, ahora tibio por mi contacto, separando levemente los labios de mi vulva mojada, me recorro, ella me recorre, mi cuerpo se ha transformado en una pira en cuyo centro arde su recuerdo.
- Mónica - digo casi en silencio
Sigo el juego de la silla, ahora es mas violento, mis tetas ondulan, con mi movimiento, presiono mas sobre el borde y Mónica me sonríe animándome. La silla esta prisionera entre mis muslos que se han apretado sobre ella y mis manos han agarrado mis nalgas para impulsarme en un movimiento que vuelve mas intensa la forma como el borde de la silla se ha adueñado completamente de mi vulva y que hace gemir mis jugos en un sonido que me enloquece y que Mónica aprueba desde la fotografía.
La pieza entera se ha llenado de un perfume de intimidad que me enloquece, quiero moverme mas rápido, deseo un contacto mas duro, quiero que mi entrepiernas se convierta en un surtidor, quiero exprimirme .La silla se ha afirmado en el escritorio de Mónica y el movimiento candente de mi vientre se ha transmitido ahora a la mesa que hace oscilar la fotografía . Voy a estallar, dejo la silla, y con las piernas separadas llevo mi mano hasta mi vulva, mis dedos penetran con facilidad, me gusta el sonido, estoy enloquecida, no tengo control sobre mi mano, se ha hecho independiente de mi y por fin logra encontrar muy dentro la explosión de mi conducto loco como una ola candente. Debo sujetarme en el borde de la mesa para no caer con la descarga que se repite en ecos desesperados, cierro y abro los ojos alternativamente y como a través de pequeños relámpagos veo la imagen de Mónica que se ha deslizado hasta la alfombra a cuyo lado me voy derrumbando incapaz de contener con mi mano los orgasmos sucesivos ni el río ardiente que invade mis medias blancas.
Una paz me había invadido luego del momento supremo vivido en la abandonada oficina de Monica y la tarde de ese día me encontró serena y melancólica.
- Se diría que estas triste- me dijo Celia , mi secretaria al entrar sosteniendo en su mano un monton de informes que yo debía leer, quiere seguir hablandome cuando ve sobre mi escritorio la fotografía de Mónica. Sin decirme nada la toma en sus manos , la levanta frente a sus ojos y en ese momento yo le digo:
- Quiero que ahora mismo la pongas en un marco bonito y la coloques en la oficina de Mónica...será un hermoso recuerdo.
Celia pareció animarse y de inmediato me dijo riendo.
-Si me das la tarde libre , lo haré de inmediato... y de paso me voy a la piscina . Esta bien ?
- Cuenta con ello - contesté . Entendía que la tarde era muy calurosa y por lo demás quería estar tranquila con mis recuerdos.
La jornada de ese día había terminado y el silencio invade pesadamente los pasillos y oficinas limpiandolos del rumor diario. En ese silencio y en esa soledad me dejo invadir por mis percepciones internas y mis evocaciones me traen la imagen de Mónica , ahora mas presente que antes por el sortilegio de esa fotografía que desde mañana estará en su oficina y que ahora adivino he de convertirla en un templo erotico donde su recuerdo dara consuelo diario a la angustia de no tener su cuerpo adorado entre mis brazos .
He terminado mi trabajo y caida la noche me dispongo a marcharme , pero antes, obedeciendo a un impulso, camino los pocos metros desde mi ofinina a la de Monica como en una accion sin sentido con la que quisiera encontrar una presencia suya que se me escapa.
Abro la puerta con cautela y a ciegas busco el interruptor de la luz que me permite ver a Celia y quedo paralizada .
Celia esta sentada en la silla,que ella había girado, de modo que me da la espalda. No se sobresaltó en absoluto , se diría que esperaba mi llegada porque ni siquiera se volvió para mirarme .
Ahora estoy extrañamente tranquila y camino lentamente hacia ella Su hermosa cabellera negra cubriendo sus pechos morenos. Esta desnuda desde la cintura hacia arriba.
De pie tras la silla, puedo observar como lleva dos dedos hacia su boca y luego, con ellos humedecidos, acaricia sus pezones robustos con un sensual movimiento circular
Nunca había visto a Celia desnuda , ella es una mujer mas bien recatada y bajo la ropa adusta que habitualmente usa, resulta imposible adivinar ese busto perturbador.
Celia se acaricia con franco deleite mirando alternativamente sus pechos y la fotografía de Monica ,ya colgada en la pared frente a ella. De inmediato recordé mi experiencia en esa oficina y una sensación confusa, mezcla de celos y curiosidad me embarga cuando Celia, sin mirarme, me dice.
- Es hermosa... verdad - ? indicando con un gesto de su rostro hacia la fotografía.-
Yo guardo un silencio que ella, al parecer interpreta, como una afirmación y como para reforzar esa idea, acaricio con suavidad la hermosa cabellera de Celia. Su cabello suave, se desliza con facilidad entre mis dedos y lo recorro hasta su extremo, hasta tocar la piel desnuda de su espalda . Su piel esta tibia, quizás con un resabio de su exposición al sol de la tarde en la piscina.
Mi mano recorre sus hombros , su cuello y sus mejillas . Su piel es tan suave que en cierta medida encuentro que mi mano es torpe, de modo que con mucho cuidado me inclino y temiendo una reacción de rechazo mi mano derecha llega hasta uno de sus pechos, lo sostengo . lo aprieto con suavidad. La sensación de su peso en mi mano, aumenta la excitación que me había invadido y en ese mismo momento ya no existe barrera a mis caricias . Me entrego a un juego delicioso con ese par de tetas que ella me entrega sin recato. Las levanto, luego dejo que se deslicen hasta su centro habitual, invento mil formas de roce entre ellas . haga vibrar sus pezones como diapasones diabólicos , las aprieto para que se escapen y poder luego aprisionarlas.
Permanecemos en silencio y yo bajo mi rostro hasta besar su cuello, en el momento que ella levanta sus manos y me acaricia las mejillas , se acerca a mi oído para murmurar una palabra corta y prometedora.
-Ven-
Ya no siento celos , pienso que si estamos ahí de la forma como estamos ,es porque obedecemos a un impulso común que tiene relación con Monica y que en algún momento posterior deberé elaborar, pero en este momento solo pienso en obedecerle.
Ahora estoy frente a ella, he levantado mi falda para poder separar las piernas y sentarme a horcajadas sobre sus muslos . En esa posición , ella me abraza, me atrae y sus labios buscan los míos. Nos estamos besando intensamente. Sus besos son distintos a los de Mónica, son besos grandes, tienen un cierto poder. Me tiene como adherida a ella y yo quiero estar ahí, le entrego mi boca entera, mi lengua esta en su poder, su lengua entra en mi y yo ardo. Estoy descubriendo que Celia es una fuerza posesiva, invasora, a la que uno no puede negarse. Me llena la cara de besos, estamos muy juntas y yo siento latir su corazón con fuerza.
Celia, suave, pero en forma segura, impulsa mi cabeza hacia su pecho y yo cubro su cuello de besos mientras llego hasta donde ella quiere que llegue, para hundir mi rostro entre sus pechos. Con ambas manos los aprieto contra mis mejillas y luego mi boca encuentra sus pezones . Están dilatados , ardientes , mis labios succionan una y otra vez sin decidirse por uno o por otro, mientras Celia se agita bajo mis caricias . Un perfume intenso de mujer en celo me invade , se perfectamente de donde viene , pero no es mi perfume, estoy completamente vestida.
El perfume de Celia, completa en forma perfecta su efecto de dominación .
Como obedeciendo a una orden, que ella no me ha dado, le deslizo la falda hasta sacársela y su pequeño bikini blanco muestra en su vértice la mancha húmeda y extensa de donde mana el perfume que me guía. En un instante mi rostro de hunde en ese vértice y aspiro esa droga que me tiene transportada . Me estoy embriagando con ella, y sus muslos morenos ardientes me rodean . Succiono la tela tenue de su prenda intima y con mis labios percibo bajo ella la deliciosa dureza de su vellos.
Ya no puedo negarme nada . Con agilidad le saco el bikini y ahora tengo ante mi boca la suavidad infinita de su intimidad abierta para mi. mas suave aún al recorrerla con la aparente dureza de mi lengua, que separa con habilidad su pequeña selva oscura y se posesiona de sus labios perlados de gotas brillantes. Asciendo hasta su clítoris que me espera, bien definido , erecto, casi desafiante, mi lengua inicia una pequeña lucha con él , se me escapa , lo atrapo entre mis labios , se resiste , lo aprisiono y lo siento latir.
Celia ahora se agita en la silla , con mis caricias puedo hacer que se agite más o menos y siento que en ese momento tengo el control. Esta hembra monumental en su belleza morena, esta en mis manos , mejor dicho esta bajo el poder de mis labios y de mi lengua. Sin abandonar su sexo, mi boca se apodera de sus pequeños labios, al tiempo que mis manos se adueñan de sus nalgas suaves y Celia gime mientras acaricia mi cabellera rubia esparcida entre sus muslos.
Siento sus manos bajando por mi espalda sobre mi delgado vestido. Ahora sé lo que intenta y me muevo para facilitarle la tarea, yo también lo deseo , la ropa a empezado a molestarme, la siento demasiado apegada a mi cuerpo. Ella acciona sobre el broche de mi sostén y mis pechos blancos, a punto reventar son liberados.
Celia se apodera de ellos mientras yo vuelvo a besar los suyos en mi camino hacia su boca . Por fin nos ponemos de pie . Me inclino para sacarme la falda y mi bikini y al terminar la operación veo por primera vez a Celia de pie desnuda frente a mi. Somos casi de la misma estatura , el contraste que hace mi piel blanca con su cuerpo dorado por el sol es excitante, parecemos dos polos eróticos de signo contrario que no pueden hacer sino atraerse. Nos abrazamos y por primera vez siento el contacto completo de su cuerpo y yo le doy el mío . Nuestras manos se apresuran en un reconocimiento mutuo que tiene todas las tonalidades posibles . Queremos conocernos , todas las superficies , todos los rincones , todos los montes , todas las honduras.
Nuestros pechos se buscan, se tocan, se rozan se deslizan y nuestros pezones hacen contactos que nos electrizan.
Nos separamos tomadas de las manos, nos miramos , sonreímos en silencio y luego nos fundimos en un abrazo total , nuestras bocas vuelven a buscarse ahora con la sabiduría de la entrega mutua.
Mis manos resbalan por sus caderas hacia sus muslos, al paso que siento que sus manos me buscan . Entonces nos vamos lentamente doblando para yacer blandamente sobre la alfombra.
El calor se ha apoderado de nosotros y nuestros muslos se enlazan , reconociéndose. Los suyos son perfectos , y están húmedos como los míos, su mano ha encontrado mi sexo y me penetra con ternura al comienzo , con pasión incontenible luego, me recorre me hace suya y yo separo las piernas porque quiero entregarme entera ,quiero brindarle el mejor de mis orgasmos , quiero que este día quede marcado en nuestras vidas.
Estoy latiendo desde dentro hacia afuera, no soy sino una ola de fuego que se derrama en su mano querida . Celia esta sobre mi y me besa sin abandonar la profundidad de mi sexo. La beso , me gusta besarla y siento que mi lengua le dice a la suya que ya todo ha de ser diferente. Rueda a mi lado, yo la abrazo hasta que llega la calma.
Unos instantes después me acaricia suavemente el cabello. Está mirando la fotografía de Mónica y me dice mientras me da pequeños besos en la mejilla.
- Magda... tu eres tan tierna como ella... Te amo.
En la mañana de hoy Celia me invitó a cenar. La relación laboral entre las dos no ha sufrido alteraciones desde que tuvieramos nuestro encuentro erótico en la oficina de Mónica .
Es verdad que con miradas silenciosas y a veces provocativas, parecimos decirnos algo, pero ella no sale de su rol de secretaria y todo el ambiente en la empresa es normal. No obstante lo anterior y aunque mi cuerpo se siente gratamente complacido por lo que ha pasado entre ambas, es mi mente la que posterga, quizas inutilmente, algunas preguntas que requieren respuesta.
¿Había existido una relacion intima concreta entre Celia y Mónica? Si esto era asi , ¿ Como habían logrado ocultarmelo siendo que Mónica vivía conmigo? ¿Es esta la causa que provocó la ausencia de Mónica o en realidad ellas vivían en secreto y era yo la desplazada?
Asi las cosas acepte con gusto la invitacion pues en esa cena pensaba encontrar las respuestas a mis interrogantes. Celia está radiante. Es una mujer que sabe sacar mucho partido de su fisico naturalmente exótico, y elige su vestimenta de un modo con el cual logra destacar plenamente los atributos de su figura. Un vestido absolutamente ceñido a su cuerpo me causa un ligero estremecimiento porque en forma violenta evoco el momento en que yo había recorrido cada parte de su cuerpo.
En el restaurante ninguna de las dos, hace nada por disimular la mutua atracción física y de hecho bebemos nuestro aperitivo tomadas de la mano . El contacto de su piel ocasiona en mi un placer sereno pero intenso que se transmite a todo mi cuerpo . Estoy deseando a Celia desde la mañana , cuando me formuló su invitacion .
Me sucede con ella algo diferente. A Mónica la amo , me siento parte de ella y quiero que ella vuelva porque es tambien parte mía. Con ella todo es armonía, casi no hablamos ,sabemos perfectamente lo que desea cada una de nosotras, como y donde encontrarlo y no es posible para mi concebir una felicidad mas completa y por eso sé que volverá.-
Con Celia ha sido distinto, ella crea en su entorno una especie de ambiente atractivo dirigido hacia ella y que resulta dificil resistir una vez que uno lo ha experimentado. De hecho durante toda esta semana cada vez que entraba en mi oficina me daban unos deseos locos de abrazarla, su figura me parecía deseable en cada momento, varias veces debi luchar contra mi deseo de seguirla hasta el cuarto de baño, y sentía latir mi intimidad cada vez que ella me hablaba, pero supe reprimir este deseo, porque aparte de unas sonrisas confidentes, Celia no realizo otra manifestación que diera pie a desencadenar un encuentro.
Ahora, sin embargo, es más que evidente que se ha arreglado para mi. Por lo demás yo hice otro tanto de modo que en el restaurante , estoy mas que segura que ella esta ardiendo como yó y la noche esta recien comenzando.
Celia es directa conmigo al decirme que el día en que Mónica desapareció hacia ya tres semanas que mantenía una relación erotica con ella. En ese momento recordé que fué Mónica quien me recomendó a Celia como secretaria, pero soy sincera en decir que jamás sospeché esa de relación entre ellas.
Celia continua contandome que a Mónica la conocía desde el colegio, pero que habían dejado de ser amigas justamente a partir de un encuentro intimo que habían tenido en un paseo a la playa en que Mónica se había sentido atraida por ella pero que no le había resultado agradable y prefirio romper la relación. No había vuelto a verla hasta el momento en que cinco años después ingresó a la empresa, donde encontró a Mónica convertida en la mujer sensacional que era. En ese momento había lamentado profundamente haberla rechazado y se dispuso a recuperar el tiempo perdido.
Me dijo que Mónica parecía no acordarse de lo sucedido, de modo que ella había decidido tomar la iniciativa . Como primera medida convirtió a Mónica en su consejera en materia de ropa íntima ,de modo que diariamente , en el cuarto de baño o en la oficina de Mónica cuando tenían oportunidad,ella se mostraba en ropa intima a Mónica y la incitaba a que le mostrara la suya. Que cada vez que hacían esto Celia se excitaba drasticamente hasta que un día sin soportar la presión interna se abrazó a Mónica para besarla comprobando que ella respondía plenamente a sus besos.
Extrañamente, lo que Celia me cuenta no desencadena en mi ninguna ola de celos sino que una excitacion creciente, de modo que me acerco cuanto puedo y acaricio con deleite uno de su muslos,lo que no es dificil dada que la pequeña falda de Celia permite eso y mucho más. Sus palabras me hacen entender perfectamente que ella se sintiese subyugada por la figura deseable de Mónica y de alguna forma me hace revivir todo lo que yo había vivio con ella.
Mientras la acaricio,Celia me cuenta que días despues de ese encuentro, ella le había pedido a Mónica que la acompañara al pequeño cuarto que hace las veces de bodega de materiales de oficina de la empresa y cuya única llave siempre ha estado en su poder. Había sido en plena jornada de trabajo , porque nunca se vieron en otro lugar.
Habían bajado apresuradamente las escaleras tomadas de la mano y una vez dentro del cuarto se besaron con locura. Toda la pasión que habían acumulado desde que se besaron en el cuarto de baño parecía querer salir con violencia Se buscaron desesperadamente bajo las faldas para acariciarse sin recato , sin miedos y sin pausas, se buscaron sus sexos entrando en la intimidad de los pequeños calzones , traccionandolos hasta romperlos , y lograron morderse alternativamente los pechos casi hasta el dolor mientras sus manos presurosas buscaban los placeres profundos de cada una y no habían tenido reposo hasta que Celia había sentido en sus dedos los latidos sincrónicos de los orgasmos repetitivos de Mónica.
El relato de Celia describiendo el comportamiento intimo de Mónica que yo tan bien conocía , ha hecho estragos en mi vientre . Estoy latiendo en forma desbocada y siento unos deseos urgentes de ir al cuarto de baño , pero estoy como adherida a los muslos de Celia que ahora estan separados y en la penumbra del local puedo acariciar su mata de pelos por sobre sus calzones que estan generosamente humedos. Ya no hay misterios acerca de lo que ha de seguir .
Pagamos la cuenta y en silencio abandonamos el local tomadas de la mano. Ella aprieta la mía con fuerza y me lleva hasta su auto, esta claro. Iremos a su departamento, la noche nos espera.
Celia conduce lentamente. Yo he subido su falda hasta la cintura y beso sus muslos, embriagada por el perfume que emana de su sexo ardiente. Hemos llegado al estacionamineto subterraneo casi en penumbras, Celia apaga el motor del automovil y luego se vuelve hacia mí para abrazarme. La beso como he estado deseando besarla desde que había comenzado su relato en el restaurante , su lengua me busca y se hunde en mi boca y locamente se enlaza con la mía
La suavidad de su boca me enloquese, mis manos recorren sus muslos y siento la necesidad imperiosa de estar sobre ella .de sentir mi cuerpo pesando sobre el suyo. Celia parece vibrar con mi propia frecuencia pues en ese mismo momento acciona los asientos y estos se reclinan extendiendo un lecho intimo en el espacio del coche y ahora si estoy sobre Celia que me recibe separando sus muslos suaves para sentir la caricia de los míos.
Mis manos se deslizan sobre sus calzones delicados. y mi vientre siente el palpitar del suyo asi como un reloj sincronizado con el mío y entonces le digo:
-Me gustas , como me gusta Mónica, ardo , como ardo con ella, deseo tenerte, como la he tenido a ella, quiero entregarme a ti , como me he entregado a ella, quiero que me poseas como ella me posee, quiero tu sexo , como deseo el de ella, quiero estar dentro de ti como en su interior y quiero que te hundas en mi para que te encuentres con ella.
Le digo todas estas cosas, con una pasion deboradora, sintiendo cada centimetro de su piel aunque estamos aun vestidas y mi vientre comienza a palpitar sobre ella, y la tension infinita alli en mi centro comienza a liberarse y siento que un liquido hirviente me abandona , y recuerdo que durante larga media hora evité ir al baño y ya no puedo evitarlo y mi orina empapa ahora timidamente mis calzones y luego con mas intensidad y me estoy vaciando en mi y en Celia, y ella lo siente y me dice.-
-Te estoy sintiendo ... Magda ... te estoy sintiendo y me gusta.
No soy dueña de mi y solamente siento ese rio caliente que me abandona y ese líquido intimo bañando los muslos de Celia y los mios y toda nuestra ropa intima esta empapada y las dos llenas de una tibieza incomparable y prohibida que inunda entero nuestros muslos,nuestros sexos y ya nada nos importa porque hemos entrado en la intimidad a la cual solamente Mónica había tenido acceso.

Admin
Admin

Mensajes : 6345
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Buscando a Mónica

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.