Carta íntima

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Carta íntima

Mensaje por Admin el Jue Ene 04, 2018 11:00 pm

Autor: Hadaria



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Re: Carta íntima

Mensaje por Admin el Jue Ene 04, 2018 11:01 pm

Mmm... tú eres mi vida, tú eres mi amor, tú eres todo lo que tengo, todo lo que quiero y todo lo que me importa.
Nada más encontrarnos ya por fin ante la puerta de la casa te llevo en brazos hasta llegar a nuestra habitación y allí me siento contigo en la cama y tú que estás desnuda te pones delante de mí, yo detrás te abrazo muy fuerte por la espalda y siento tu cuerpo junto al mio, siendo solo uno, un mismo ser, fundiendome contigo hasta ver por tus ojos y andar con tus pies.
Me separaro un poco para poder observarte, tu silueta por detrás, tu pelo tan rebelde cayendo por tu espalda y me entretengo en jugar unos instantes con él, con tus rizos;no puedo evitar sonreir.
Después lo aparto un poco y lo recojo para dejarlo delante, sobre tus abundantes pechos.
Pongo mis manos sobre tu cuello, lo acaricio y sigo por tus hombros, bajando por tus brazos, me encuentro con tus codos, muñecas y por fin tus manos que cogen mis manos y las aprietan fuerte unos segundos para despues entrelazar nuestros dedos.
Mientras, yo estoy besandote suavemente el cuello, dulcemente, muy despacio, con besos largos para que sientas mis labios cuando te hacen pequeñas cosquillas muy agradables y te van haciendo poco a poco mia,solo mia, siente mi aliento cálido en tu nuca y derritete conmigo.
Soltamos nuestras manos con leve reticencia por perder el contacto y mis manos van a parar a tu espalda cuando mis labios ya han abandonado tu cuello.
Te doy un suave masaje y recorro tu espalda con mis manos, me sientes y tu cuerpo recciona ante el estímulo.
Noto cada costilla, cada pliegue de tu piel desnuda bajo mis dedos, empiezo entonces a besar tu espalda,cada centimetro de ella que me llama, necesito sentir tu suavidad en mis labios y te recorro entera con ellos y con mi lengua que les acompaña en su tarea de provocarte.
Puedo percibir como vas moviendote, tu tronco, tu cabeza, mmm...parece que te gusta y me incitas a seguir.
Me acerco de nuevo hasta tu nuca y me pego a ti, siento tu pelo, cierro los ojos, te respiro profundamente para mantener su olor en mi.
Me separo un poco y abro los ojos, has girado la cabeza para el lado izquierdo y así poder mirarme, sonrió,me acercó a tu cara y miro tus labios entreabiertos, necesito desesperadamente tu boca y me la das de beber, cierro de nuevo los ojos y me sumerjo en ella, sintiendo tu lengua por fin y haciendola mia, no paro de besarte y estirando mis brazos hacia delante encuentro tus enormes pechos henchidos y los cojo,mmm...oigo de ti mientras aun nos estamos besando y con ello sigues animandome a seguir.
Atrapo tus pezones entre mis dedos y enseguida se ponen erectos y muy duros, mmm...ahora soy yo quien lo dice separandome un poco de tu boca para poder respirar. Sigo besando y mordisqueando tu cuello y tus hombros mientras aun te cojo los pechos y estoy entretenida en tus grandes pezones, poniéndote con el tacto de mis manos.
El deleite en ellos se convierte en desesperada urgencia cuando de tus labios salen las palabras:
- Baja, por favor
Y no tengo mas remedio que responder a tu suplica con una sonrisa de picardia y satisfación y claro está deslizando mis manos hacia abajo, por tu vientre y mi mano izquierda va hasta tu muslo izquierdo para acariciarlo deteniendome en su parte interior, mientras que mi mano derecha sin ninguna consideración por tu otro muslo, va directamente a separarte un poco la pierna para adentrarse en ti, retira delicadamente y con soltura tu maravillosa selva con los dedos indice y anular y mi dedo corazón se adentra por fin, primero tantea un poco y encuentra el punto exacto cuando se escapa de tu boca un:
-Ahhh!!!
Y vuelvo a sonreir satisfecha mientras acaricio tu intimidad y empiezo a mover mis dedos por tu clitoris algo mas deprisa que antes.
-Mmm...así- me dices y yo sigo dandote placer y acariciando tu muslo.
-¿Te gusta?- pregunto sabiendo la respuesta y esperando entre ya claros principios de gemidos el:
-Síííííí!!!!...ahhh...sigue...sigue!!
Acercó ahora mi mano izquierda de nuevo a tu pecho izquierdo y alternando con el derecho, mientras tú, ya enloqueciendo, giras mil veces la cabeza para buscar mi boca y apagar tu sed.
-Entra ahora, por favor- dices desesperada y mi dedo corazón baja más hasta perderse en ti y recibir el calor del interior de tu cuerpo.
Entro y salgo una y otra vez, tú vas marcándome el ritmo y siento las contracciones dentro de ti, muevo mis dedos y sé que te doy placer, echas la cabeza hacia atrás y te apoyas en mí, para evitar caerte, te beso una y otra vez, necesito tu lengua y tú necesitas mi dedo en tu clitoris otra vez.
Me pides que salga y con tu mano llevas mi mano hasta donde quieres que vaya, allí me detengo, en esa pequeña montañita tan cálida que se está endureciendo, que va acompañada de una marea interna que se ha desbordado hacia afuera.
Empiezo de nuevo a tocarte, a excitarte y a que de tu boca solo puedan salir gemidos de placer por mi, te mueves, cariño, sigues moviendote y yo te sigo tocando, tus pechos entre mis manos, tu precioso y jugoso clitoris a punto de estallar, parece que estas fuera de ti, que yo voy a salirme tambien, pero te sujeto y retengo en mis brazos cuanto puedo, no voy a dejar que vayas a caerte y perderte antes de tiempo, ¡quiero que llegues!.
- Ah ah ah!!!...mmm...así...así...
Y gritas por fin, un gemido muy largo y profundo:
-Aaaahhhhh.......
Y antes de que desfallezcas te abrazo y no dejo que caigas, aún noto tu respiración acelerada y jadeante y cómo tu corazón late deprisa provocado por el orgasmo que acabas de tener, de mis manos...
A ti, la dueña de mi vida, de mis sentimientos y pensamientos más profuntos. Mi preciosa mujer,te quiero...
Preciosa mia, aún estamos lejos y tardaremos en vernos, ésta distancia me mata, pero te quiero y no te dejo de escribir.
Uno de los recuerdos más bonitos y que más tengo presente de nosotras,cariño, son esas mañanas, esos maravillosos despertares contigo que me provocan mil sensaciones...
Es sábado por la mañana y los primeros rayos de sol que entran por la ventana nos anuncian sutilmente que acaba de amanecer y nos invitan a despertarnos.
Afortunadamente es fin de semana y no tenemos ninguna prisa por levantarnos.
La maravillosa luz de fuera, me apunta de lleno a la cara y provoca que entreabra mis ojos y que de mi boca salga un bostezo de pereza e incredulidad por lo descubierto.
Como puedo abro lo más posible mis ojos y miro por la ventana y observo decepcionada que la noche ya se ha ido, que las estrellas ya no brillan y que de verdad acaba de amanecer.
Me doy la vuelta en la cama bostezando de nuevo y estirando hacia arriba los brazos intentando despejarme sin exito.
Tú estás a mi derecha, dormida y como siempre dándome la espalda y apartada para que no te oiga hacer esos ruiditos nocturnos tan particulares tuyos y descanse.
Acerco mi mano a tu pelo y echo hacia atrás tus rizos para poder verte de lado.
Al tocarte emites unn leve ruido:
- Mmmm...
Y con behemencia te giras hacia la izquierda dándome por fin la cara.
Aún no abres los ojos, creo que ni siquiera te has dado cuenta de donde estás, de que ha amanecido, de que estoy junto a ti...
Vuelves a acurrucarte como una niña pequeña entre las sábanas y pronto vuelvo a escuchar tu tranquila respiración regular.
Estoy apoyada sobre un codo y te observo, con una sonrisa en los labios y un ensimismamiento del que no sé como podrían sacarme.
Apenas puedo ver de ti tu cara, tu cuello y una de tus manos reposando sobre la almohada, el resto de tu maravilloso cuerpo está aún escondido bajo la colcha impidiendome ver toda tu grandeza.
No puedo creerme que seas mia, que yo está a tu lado, en tu cama y que te hayas enamorado de mí; preciosa, estás preciosa cuando duermes, esa paz, ese "no tener conciencia de nada", esa quietud que nos permite estar relajados y felices, sin enterarnos de lo que pasa.
Que bonita cara y que bella sonrisa mientras duermes, esa boca apetitosa, esos labios carnosos y ese mechón de pelo rebelde otra vez cayendote en la cara.
Sonrio y lo retiro de ahí, quiero verte bien y poder amarte en silencio mientras tú descansas, mientras estás en un lugar donde no sé si eres mia.
Te mueves un poco y te colocas hacia arriba, con la boca más abierta ahora y bastante más desarropada; puedo ver parte de uno de tus grandes pechos asomado por la abertura del pijama, hace unos dias que te ocurre y eso es que has ganado algo de peso en los pechos, ya casi ni puedo cogerlos con una mano y utilizo las dos para notar tu tacto, tu suavidad...
Ayer fuiste a la peluqueria, te han puesto un color en las mechas que queda verdaderamente bonito en tu pelo, me pasaría horas mirandote.
¿Por qué no cerraras esa boca mi bella dama? es que tus labios rojos me estan poniendo, me estan volviendo loca porque me llaman y temo acercarme a ellos por si provoco tu despertar, y estás tan guapa que no quiero romper tu imagen.
-Uuhhgg uuhhgg- oigo de repente en la ventana.
Un par de bonitas palomas se han posado ahí fuera, estan cortejandose y se rozan la una contra la otra.
-Uuhhgg uuhhgg- oigo de nuevo y echan a volar despavoridamente.
Que imagen tan sugerente, dos palomas blancas amándose, como nuestros dos cuerpos desnudos de mujer.
Vuelvo a mirar hacia ti y ni siquiera te has inmutado por su ruido.
Te he visto muchas veces dormir, pero hoy cada vez que te miro me pareces aún más guapa, me gustas más, me atraes más, será que debo estar hoy aún más enamorada de ti que ayer, pero seguro menos que mañana.
Me gustaría estar dentro de ti, saber qué está pasándote por la cabeza en estos momentos, qué estarás soñando, si tal vez no piensas en mí.
No puedo saber que sientes cuando duermes y me iquieta el no poder preguntarte tampoco, quisiera cuidarte en la noche, amarte y no separarme de ti, pero cuando durmes.... no eres mia y me lamento.
Me apetece tanto besarte y abrazarte y retenerte conmigo para saber siempre que me amas.
Empiezas a moverte y te giras de nuevo para el lado izquierdo levantado el brazo derecho y poniéndomelo encima rodeando mi cuerpo, te pegas completamente a mí, y como si me hubieras leido el pensamiento me abrazas muy fuerte y abres los ojos sonriendo y me dices:
- Buenos días, mi amor, soñé contigo. Te quiero.
Y poniéndo tu cuerpo sobre el mio, me besas profundamente y me pides que te haga el amor en esa maravillosa mañana de sábado...
Preciosa, queria decirte que me encantaria estar contigo en estos momentos,llevarte a la cama, desnudarte despacio y hacerte el amor, te besaria entera y sentirias mi lengua y mi cuerpo en todo tu ser, empezaria por tu boca, esos labios, esa lengua poderosa y me estaria horas en ella, luego bajaria por tu cuello, lo besaria, daria pequeños mordiscos en él, en tu nuca y besaria mil veces tus hombros, bajaria hasta tus enormes pechos y los envolveria con mis manos, poniendo tus pezones erectos entre mis dedos y a continuacion los besaria, los meteria en mi boca y los chuparia, mi lengua se haria cargo de ellos con el mayor de los cariños, del amor y de la pasion.seguiría recorriendo tu cuerpo con mi lengua y besandolo, tu estómago, esa preciosa barriguita, y me iria a tus muslos que tanto me atraen y los besaria tambien y a continuacion, me abriria paso entre tus piernas y las separaria despacio aunque con urgencia interior, me adentraria en tu profundo ser y sentirias mi lengua en ti, acariciando con ella suavemente tu clitoris, amandote con ella, deleitandome en tu sabor, comiendo de tu majar, bebiendo de tu nectar y dandome con ello la vida, la vida eterna para ser tuya y amarte.
sentiria como te mueves por lo que yo te hago y me veria con ello totalmente recompensada, te excitarias y me sentirias en ti cuando muy despacio adentrara mis dedos, y me recibieras con una calida ola de tu interior demostrandome el placer que esperaba darte y que a mi misma con ello me daba, notaria como te estremeces, te comeria, me sentirias dentro y con mi mano libre iria hasta uno de tus pechos y lo acariciaria de nuevo, atrapando tu pezon entre mis dedos y alternando mis caricias con tu otro pecho, con tu otro pezon excitado.
no dejaria de darte placer, de ver como te mueves, de sentir tus espasmos provocados por mí, de escucharte mientras te hago mia, pidiendome que siga, repitiendo mi nombre y rogando que no parara,te oiria y me darias mas fuerzas, mas ganas de tenerte, de provocarte, de hacerte llegar a lo mas alto por mis besos, por mis caricias, por mí.
te siento que vas a explotar, que no puedes dejar de moverte, que parece que vas a salirte de ti y por fin se escapa de tu boca un gemido que asemeja que te rompieras por dentro y me pides que pare y caes rendida en la cama con una sonrisa perfecta que me da el orgasmo a mí de verte.
te quiero, mi vida, te amo,te amo y te amo mas
Un mes sin vernos habíamos estado y ya casi nos subiamos por las paredes, pero el momento llegó y ahora que ha pasado lo revivo perfectamente.
Cogí el tren desde madrid para llegar a la ciudad de mi amada y pasar con ella la semana santa.
tras 6 málditas y agotadoras horas de viaje, llegué y la vi, allí estaba en la estación, esperádome con los brazos abiertos y me apresuré hasta acercarme a ella y poder abrazarla, solo fue un abrazo discreto frente a todo el público, pero por la fuerza e intensidad de aquel, para nosotras significaba mucho más.
Llegamos a la casa y después de ir corriendo al baño - mi necesidad más urgente en esos momentos - nos miramos sonriendo y por fin pudimos fundirnos en un ansiado abrazo y en mil besos que desataban nuestra pasión contenida desde hacia tiempo.
Creo que sin más preambulos de repente ya estabamos en su habitación desnudandonos rapidamente, con ansia del otro cuerpo, con ganas de poseernos sin más miramiento, estabamos desesperadas por amarnos otra vez y como es evidente asi lo hicimos; lo hicimos durante horas y durante días, a penas salimos de la habitacion para comer e ir al baño y mucho menos pisamos la calle, una breve visita al supermercado en una mañana por pura necesidad.
Estuvimos pegadas de día y de noche, de tarde y de madrugada, lloviera o hiciera sol y nos encontrabamos felices, no parabamos de mirarnos, de acariciarnos, de besarnos, de achucharnos, de sentir una piel con otra piel, los cuerpos de dos amadas, de dos mujeres que se profesaban deseo, amor y pasión, esas eramos mi novia y yo y a pesar de las dificultades para llevar nuestro amor fuera de casa, esos momentos no podrían quitarnoslos nadie.
Nos amamos con delirio y recorrimos cada centimetro de nuestros cuerpos; a veces era yo quien me colocaba encima y besaba absolutamente toda su piel, era tan suave, daban tantas ganas de tomarla, que no me resistía a su poder de atracción y caia rendida a sus pies, por todos sus infinitos encantos, si me miraba como ella sabía, me encendía como un verdadero volcan, entonces yo ya no tenía remedio, nadie jamás podría arrancarme de ella y me dedicaba a besar, chupar y lamer su boca, a succionar su lengua, pasaba por su cuello y por sus orejas, la mordía suavemente sus hombros, bajaba hasta sus pechos y los cogía entre mis manos para sentirlos bien, me acercaba a ellos y con mi boca los engullia sin piedad, yo sabía que a ella eso le gustaba y los chupaba y chupaba deleitandome en sus enormes pezones que se ponían duros para mí.
Pasaba mis manos y mi lengua por su vientre y su ombligo, le cogia de las caderas y me colocaba aún más abajo para besarle sus muslos, esa zona interior tan suave y que me gusta.
Luego levantaba la cabeza y la miraba, muchas veces volvía a subir para besarla de nuevo en la boca y después meterme de lleno en su tarrito de miel.
Sentía su calor, solo con acecarme un poco a ella y tras sonreir picaramente, pasaba la lengua dentro de su chumi, comiendo aquel manjar de dioses que ella mortal me ofrecia, haciendo que se desgarrará por dentro, haciendo que explotara hacia fuera...
La tocaba sus lindos pechos, poniendo sus pezones mientras la comía y adentrando uno de mis dedos traviesos en su más profunda intimidad, dandole asi más placer del que tenía; la sentia moverse, la sentia gemir y la sentia disfrutar por mis caricias en su cuerpo, sabia que le gustaba, sabia que me queria y tambien sabia que yo la amaba más que a nada.
Cuando terminabamos yo estaba más agotada, ella siempre viva, más aún llena de energía y se acercaba a mí euforica para tomarme entre sus brazos y darme un beso de amor que me dejaba en la gloria, entonces a ella le tocaba su turno, pero eso queda para la siguiente ocasión...
Esta vez era ella la que haciéndome rodar en la cama como dos locas enamoradas, se colocaba sobre mí y sonriéndome empezaba a hacerme suya.
me gustaba cuando al principio muy delicadamente empezaba a besarme y a pasar sus manos por mi cuerpo, poco a poco la intensidad iba subiendo y yo que me excitaba tanto con ella, cada vez quería más, me ponía de tal manera que a nadie le habría permitido que nos separara, me hacía suya, completamente suya y me encantaba, aquello me hacía explotar, cada caricia, cada beso, a veces cerraba los ojos y me sumergía en el placer que me proporcionaba, no era consciente de nada mas que de su cuerpo, pegado al mio, haciéndome sentir en nuestro jardin del eden particular, me llevaba muy alto, hasta más allá de donde la imaginación acaba.
sin esperar mucho tiempo, la pasión nos arrastraba a sus dominios y yo me volvía salvaje, y mi niña se volvía salvaje y aquello me volvía loca.
- me encanta cuando te pones salvaje - le decía ya más que excitada
y ella más poderosa que antes me hacía el amor como si nunca más volvieramos a hacerlo, con tantas ganas y eludiendo al tiempo, nada importaba ya más que nosotras y nuestros deseos, nuestros cuerpos calidos ansiando amarse, nuestra deliciosa piel luchando por tocarse; no existían las horas, ni la gente, ni los problemas, allí estabamos ella y yo con nuestros sentimientos y pasiones, amandonos locamente y sin pensar en parar.
la deseaba tanto y disfrutaba de cada roce suyo en mi piel...pensaba que iba a volverme loca, me hacía gozar tanto que todo parecía ireal, un sueño hecho por y para nosotras, un cuento de hadas con bello final.
sabía tocarme tan bien, me besaba en la boca y la barbilla, en el cuello, en mis orejas, y tomaba mis grandes pechos para luegos succionarlos también, dando placer, provocándome cada vez más sensibilidad en ellos, aquella que creía no tener y que ella hizo salir a flote.
a veces le hacía entonces que llevara su mano a mis profundidades y deleitandose primero en mi clitoris yo me retorcía de gusto, ella me abrazaba y besaba, yo buscaba desesperadamente su boca y creía enloquecer de gusto, luego sus dedos se perdían dentro de mí, provocandome un placer sino mayor, más profundo al menos, la sentía dentro de mí, parte de mí, dueña de mi ser, ama de mi cuerpo, cuando ya caía desfallecida arrancaba otra vez con mi sexo, volvía a incitar a mi clitoris, hacia que se bañaran con mis abundantes fluidos sus dedos y me arrancaba de lo más profundo de mí otro orgasmo que ya me dejaba agotada pero feliz en sus fuertes y amorosos brazos.
Aquello era maravilloso de verdad, la sensación de mi amada rodeándome con sus brazos después de hacerme llegar al increible orgasmo del que aún me recuperaba.
Me sentí tan bien con ella, tan protegida, tan segura, tan amada y deseada que nada podía hacerme sentir más feliz que estar junto a ella.
Era tan dulce y tierna, delicada pero apasionada y alegre mientras haciamos el amor, me hacía sentirme importante, especial y hasta bonita, cosa que yo no creía cierto.
Sabía ser tan romántica y amable y al mismo tiempo tan enérgica y algo salvaje como ya dije que a mi me encantaba.
Era mi diosa, mi dueña, yo su esclava fiel, su siervo y cuanto quisiera, me tenía a sus pies y yo haría cualquier cosa por ella.
Era maravilloso poder respirar tranquila y feliz a su lado, la achuchaba, la besaba más y más y pronto empezabamos a desearnos otra vez, yo solía estar aún cansada y ella retomaba las riendas haciéndome de nuevo el amor, seguía con sus besos y caricias, levantando mi cuerpo, erizando mi piel a su antojo y rapidamente volvía a excitarme, a hacer que mi cuerpo ardiera de pasión, sentía que la sangre que corría por mis venas era fuego y sin decir palabras le suplicaba que lo apagara, que saciara su sed con mi cuerpo que ya era suyo.
Ella adivinaba mis deseos y los cumplía, y antes de que pudiera reaccionar ya la sentía en mí, notaba su lengua moviendose por todo mi sexo, explorándolo y recreandose en mis zonas más sensibles, conocía a la perfección donde darme placer y lo hacía.
Con ella allí yo me sumía en un estado que no podría explicar, en un extasis continuo mientras la sentía en aquel lugar, saboreandolo, cuidandolo, acariciandolo con deseo y cariño, amándolo y por ello amándome a mí entera.
La miraba y me encantaba verla, le apartaba el pelo que le caía en la cara no dejándome observala bien, me gustaban aquellos rizos con mechas que tenía y adoraba esos ojillos y esos ruiditos que hacía con la boca:
-mmmmm
A veces me encontraba tan debil mientras me tenía en su poder que no podía cogerle las manos y apretarlas lo fuertemente que yo quería, pero solo el hecho de que ella las acercara para que yo las rozara e intentara coger me llenaba por dentro, la sentía tierna y detallista y me volvía loca todo de mi niña.
Conseguía sacar de mí los gemidos más profundos y desgarradores que sentía y me hacía el amor dejándome extasiada al llegar donde más alto podía; aquella era mi amante y su amada era yo.
Fin

Cada minuto que recuerdo haber pasado contigo, mi amor, es el más feliz que siento y que he tenido en mi vida.
Te quiero y te querré siempre
Hadaria

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