Conociendo el amor

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Capitulo 25

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:23 pm

Dul - La que yo llamó mi madre no era mi verdadera madre, mis padres biológicos murieron en un accidente de tránsito junto con mi hermana de 5 años cuando yo tenía 2 años. Milagrosamente yo sobreviví, estuve un tiempo en un orfanato y hasta que mi madre me adoptó pero para mi desgracia ella vivía con mi padrastro. Mientras ella vivió el no me molestó, era como si no existiera, me veía como una mascota de su mujer, con indiferencia y solo me trataba bien por respeto a ella que realmente me amaba. Pero cuando mi mamá murió todo cambió, el se hizo cargo de mí a su manera retorcida y me enseñó todo lo que creía necesario.
Dulce contaba todo con expresión dura y seria, sin que se notaran sentimientos, sin mostrar flaquezas mientras que Anahi la escuchaba conmovida por todo lo que había pasado, lo que había sufrido y empezaba a entender muchas actitudes de ella que la desconcertaban.
Dul - Sabes yo....
Se detuvo consciente de que estaba diciendo demasiado y de que iba a asustarla. Al menos esta noche no quería espantarla, se sentía bien tenerla al lado, ya habría tiempo para dejar que corriera y se alejara de ella por su bien.
An – Dime.
Dul - No importa…
An - Si me importa quiero conocerte, que me dejes entrar…puedes confiar en mí -dijo tiernamente y acariciando su mejilla
Dul - Yo… yo pensé en matarlo varias veces cuando era un poco más grande y ya sabía defenderme
Miró fijo a Anahi para ver si tenía miedo de ella pero en sus ojos sólo encontró compasión.
Dul - Pero no me animé, después de todo era la única persona que tenía. Ya cuando fui adulta y no lo necesitaba tampoco lo hice porque me di cuenta que tras todas sus lecciones y años de crianza, si así puede llamarse a lo que hizo conmigo, matarlo era matarme a mí. Yo era igual que él, me había convertido en la misma basura de persona… que irónico, a su imagen y semejanza, así que simplemente me fui de casa. Dos como nosotros era demasiado para estar en el mismo lugar.
An - No eres igual que él…tú tienes bondad, te importan los demás sino no serías doctora.
Dulce desvió la mirada, sabiendo que si la mantenía iba a ser incapaz de sostener la mentira.
Dul - Eso no cuenta, me pagan por lo que hago, no es desinteresado…-volviendo a mirarla a los ojos- Soy como él y no deberías involucrarte tanto conmigo, soy peligrosa…
An - ¿Por qué? ¿Por qué eres como él? ¿Cómo era él?
Dul casi instintivamente miró la cicatriz de su muslo y Anahi la notó por primera vez. La rubia tuvo la sospecha de que no había sido un accidente, de que se lo habían hecho a propósito y un escalofrío la recorrió.
An - ¿El…él te pegaba? ¿Te maltrataba? -acariciando su pelo
Dul - Digamos que eso -señalando su cicatriz- es de un día que no estaba de muy buen humor.
La mente de Dulce se fue años hacia atrás, al día en que le habían hecho esa cicatriz.
Flashback
Fue despertada por alguien pateando su cama.
P – ¡Despierta!, tenemos cosas que hacer
Dul - Ya voy -dijo aun dormida y miró a un costado para ver que hora era-......Son las 7 de la mañana Paul, los sábados me dejas dormir hasta las 8 y media.
P - Me importa tres carajos si el resto de los sábados te dejo dormir hasta esa hora. Hoy te tienes que levantarte pero ya.-dijo tirándola de la cama
Dul - Si señor -dijo levantándose del piso y ocultando su resentimiento debajo de la obediencia bien aprendida
La llevó hasta el extenso patio de la casa y le mostró un arma.
P - ¿Sabes que son las balas de goma?
Dul - Si señor
P - Bien, no eres tan idiota después de todo. Quiero que aprendas a disparar así que voy a empezar a enseñarte con eso.
A la distancia había un par de latas y botellas para ser usadas como blancos…
P - Esto se hace así. Tienes que pararte firme y agarrar con dos manos el arma. Apuntas y.......-¡BANG!.....Cayó una de las latas
Dul - ¿Paul? -dijo con miedo
P – ¿Si?
Dul - No quiero aprender a disparar.
P - ¿Acaso te pregunté si querías? Vas a hacerlo porque te lo ordeno -dijo levantándole la voz
Dul - Mamá solía odiar las armas......Ella me dijo que nunca tocara ninguna…
P - Bueno tu madre está muerta y te dije que no vuelvas a mencionarla -le pegó una fuerte cachetada- Ahora vas a empezar a aprender a usar esto -acercándole el arma
Dul - No
P - ¿Qué dijiste? -agarrándola del cuello de la remera y tirándola al piso
Dul - Que no quiero -levantándose pero alejándose de su padrastro
P - Vas a aprender que te conviene tener a las armas como tus amigas porque es una mala decisión tenerlas como enemigas -le apuntó a la pierna y le disparó La pequeña Dulce de 14 años volvió a caer al piso, agarrándose el muslo que comenzaba a sangrar levemente y le quemaba y ardía por la bala incrustada. Quería llorar del dolor, quería gritar pero no hacía ninguna de las dos cosas. Solo apretaba los dientes y se apretaba la herida.
P - ¿Ves lo que pasa cuando decides no obedecer? -dijo sonriendo levemente-… Levántate
Dul - No puedo -dijo casi en un quejido
P - Levántate -apuntándole a la otra pierna
Dulce aguantando todo su dolor y usando todas sus fuerzas se levantó de a poco.
P - Voy a sacarte la bala y ponerte alcohol para que no se te infecte… Hoy vas a hacer reposo pero mañana vas a empezar a aprender a tirar ¿Entendido?
Dul - Si señor -dijo respirando con dificultad por el dolor
Fin del flashback
Dul - Siempre debía obedecerlo porque si no era peor. Al principio intenté que no me cambiara, obedecerlo pero seguir siendo yo pero después entendí que solo iba a poder ser lo que él me dejara ser y no tenía sentido pelear contra eso si quería seguir entera. Soy lo que él me obligo a ser y cuando me fui de su casa nunca pude cambiar eso porque estoy arruinada, hace tiempo que dejé de ser humana, no puedo sentir, no puedo amar como tu te lo mereces, no sé ni estoy preparada para hacerlo… me adiestraron como a un animal para odiar y destruir, soy una incapacitada emocional. Viste de lo que soy capaz, viste lo que casi le hago a Mayte…
An - Puedes sentir y puedes amar, yo sé que puedes hacerlo. Tu padrastro puede haberte sacado todo y haberte cambiado pero hay cosas que no puede cambiar. Lo que tienes acá -tocó su corazón- y esos recuerdos de tu madre no los puede haber dañado. No vas a ser un animal solo porque alguien quiere que lo seas…
Dul - "Un lobo estepario perdido entre nosotros, dentro de las ciudades, en medio de los rebaños: más convincentemente no podría presentarlo otra metáfora, ni a su misántropo aislamiento, a su rudeza e inquietud ni a su nostalgia por un hogar del que carecía."… No soy exactamente el lobo estepario al que se refiere Hermann Hesse en su libro pero es la comparación más comprensible que puedo ofrecerte para que entiendas una parte de lo que soy. Fui condenada a vagar sola por la estepa, excluida de la humanidad. Sola entre las sombras...
An - No eres un verdadero lobo estepario si fuiste obligada a actuar como tal -dijo conociendo la historia escrita por Hesse- Lo eres porque te enseñaron a serlo pero sé que no quieres eso.
Dul - Any tengo miedo de lastimarte -le tomó la mano y la puso de vuelta en su propio corazón- acá hay solo oscuridad, no vas a encontrar nada más… y tu, tu eres la luz más brillante que vi en toda mi vida..... Pero no vas a poder iluminar esto -apretó la mano de la rubia contra su corazón-…vas a sufrir y yo no quiero hacerte daño, no quiero. No quiero.
Estaba a punto de llorar y Anahi se dio cuenta como se esforzaba por no hacerlo.
An - Está bien que llores, no puedes guardarte todo el dolor
Dul - Me enseñaron que llorar te hace débil, yo nunca lloro…
An - Te enseñaron mal, déjame hacerte olvidar un par de lecciones.
Anahi la abrazó y dos lágrimas solitarias bajaron por su rostro, ni una más ni una menos después de tantos años. Luego la rubia la besó muy suave y despacio, mientras que acariciaba sus mejillas.
Dulce
Me volvió a abrazar y suspiré. No puedo creer que le dije todas esas cosas, no puedo creer que me permití llorar. Estoy bajando la guardia y mostrando partes de mí que nadie nunca vio. Y por extraño que parezca no me siento insegura haciéndolo, al contrario confesarle estas cosas a Anahi me da una especie de alivio como si de a poco estuviera dejando un parte de mi carga. Pero hay algo de lo que tengo miedo… de que esto sea demasiado para ella, que eventualmente si sigo contándole cosas se asuste y se vaya. Me sorprende que todavía esté acá, abrazándome y demostrándome cuanto le importo.
"¿Puede alguien como tu ser real? ¿Pensé que las personas así de buenas no existían?" Le pregunté
"Si existen y soy real… ¿O no te pareció real lo de hace unas horas?" Me dijo con una tenue sonrisa
"Mmm… si eso fue muy real.....De hecho esto es muy real" Le dije pasando mis manos por su cuerpo desnudo
Esa noche ambas nos ofrecimos a la otra y nos unimos de manera especial. No hubo barreras y fui sacando partes de mi oscuridad esperando que ella pudiera iluminarlas. Ojala pueda.......porque si ella no puede nadie podrá hacerlo, ni siquiera yo misma.


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Capitulo 26

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:24 pm

Anahi
Desperté y me di cuenta que estaba desnuda, con el cuerpo de Dulce prácticamente desnudo a mi lado. Oh.....si y recordé lo de anoche. Hace un par de horas perdí mi virginidad con la morena más hermosa que haya visto y fue mucho mejor de lo que podría haber imaginado. Fue perfecto, ella fue perfecta a pesar de los miedos de ambas. Mirándola una sonrisa se dibujó en mi rostro, pero luego recordé lo demás.
Después de conectarnos de esa forma Dulce quebró su pared protectora y empezó a dejarme saber sobre su pasado. Entiendo porque le cuesta tanto hablar de eso. La vida ha sido más que dura con esta hermosa morena y eso que estoy segura de que ni siquiera sé la mitad de lo que ha tenido que pasar para llegar hasta acá ¿Cuánto maltrato habrá sufrido? ¿Cuánta violencia habrá tenido que soportar?...
Dulce se mueve ligeramente aun dormida y ahora puedo ver su espalda descubierta. Bajo la luz de la mañana noto que allí tiene más cicatrices y marcas, algunas más profundas, otras casi imperceptibles. Estiro el brazo para tocarlas pero me detengo a medio camino, no sé si está preparada para eso. Mirándolas tengo ganas de llorar por todo lo que le han hecho. Desearía ser capaz de borrar todas esas cicatrices, quiero hacerla feliz, quiero que a pesar de su pasado pueda salir adelante y ser feliz conmigo. Sé que puede dejar todo lo malo atrás. Es un doctora, quiere especializarse, no sabrá como ser sociable pero llegó hasta acá sin hacer ninguna locura. Claramente no es como su padrastro por más que ese idiota se haya esforzado por sacar todo lo bueno de ella. Solo tengo que lograr que ella sea menos dura consigo misma, que vea que es mucho mejor persona de lo que le hicieron creer que era o que podía ser.
*******
Dulce se despertó y vio a Anahi sentada en la cama mirándola.
Dul - Buenos días.
An - Buenos días -dijo con una sonrisa cálida pero en seguida buscó las sábanas para taparse
Dul- ¿Qué haces? ¿Por qué te tapas con la sábana? Anoche ya vi todo -dijo sonriendo
An - Eso fue a noche, a la luz de las velas…y ahora es de día y…-dijo un poco nerviosa
Dul – Oh… Any vamos, sabes que eres hermosa -dijo estirando la mano para bajarle la sábana hasta descubrir sus pechos-.......Así está mucho mejor -dejó un beso en cada uno de sus senos y después la besó en la boca-…Antes de que despertara ¿Algo interesante para ver? -preguntó levantando una ceja y destapándose del todo
An - Si.....tu -dijo pasando la mirada por el cuerpo de la morena
Dulce estaba acostada mirándola a ella. Su ropa interior negra con toques de rojo, su tatuaje y su cuerpo perfectamente ejercitado la hacían una combinación irresistible. Anoche entre la luz de las velas y lo nerviosa que estaba, Anahi no había llegado a admirar completamente la sensualidad increíble de la morena.
An - Eres tan…sexy -dijo poniéndose arriba de ella
Dul – Tu eres la sexy -dándolas vuelta para quedar arriba
An – Aja -río.
La morena la besó y luego comenzó a bajar hacia su cuello.
An - Mmm Dul…
Dul - ¿Si?
An - Debería ir a casa a ver como está Mayte…
Dul - Dame una horita más, hay cosas que me faltaron hacerte anoche…
An - ¿En serio?
Dul - Muy en serio -bajando a morder sus pechos
La respiración de Anahi se aceleró.
An - Supongo......que puedo quedarme… un rato más…
Dul - Es una buena idea -encerró uno de sus pezones en su boca y el otro entre sus dedos
An – Eh…Dul…
La morena comenzó a bajar lamiendo su abdomen. Pasó su aro por el ombligo de su novia, provocándole un escalofrío.
Dul - ¿Podemos probar algo? -le preguntó expectante y dejando húmedos besos justo arriba de su centro
An - Lo que quieras.....confío en ti –jadeando
Dulce besó la parte interna de sus muslos, acercándose cada vez más a su entrepierna. Sus manos la agarraron de las caderas para mantenerla fija.
An - ¿Duull? -dijo sin saber exactamente lo que iba a hacer
Dul - No te preocupes, voy a ser cuidadosa
La morena llevó la boca a su clítoris provocando los gemidos de la rubia. Pasó su lengua por sus labios para volver a su clítoris y suavemente frotar su aro allí. Las caderas de Anahi intentaron levantarse pero las mantuvo en su lugar con sus manos.
An – ¡Dios!... ahh…Duu...Dul…
Dul - Tienes un gusto tan rico Any -dijo casi jadeando sobre su centro
Dejo de hacer contacto con su clítoris y justo antes de que Anahi protestara su lengua ingresó en ella cuidadosamente. Una de las manos de la morena agarró amorosamente la de la rubia entrelazando sus dedos mientras su lengua entraba y salía.
An – Dul…ya…casi…
Embistió una vez más
An – Ahh… ¡Dul!
Su cuerpo se arqueó para luego ser bajado cuidadosamente. La morena recibió todos sus fluidos, disfrutando de su gusto mientras que la rubia continuaba jadeando. Cuando terminó se relamió y subió dejando besos por toda su piel. Pasó su mano por la mejilla de la rubia que intentaba recuperar la respiración normal. Tomó su mano y la llevó a su boca para besarla.
Dul - ¿Estás bien? -preguntó dulcemente
An –…Eh…más que bien.
Dul - Que bueno porque con lo rica que eres voy a querer hacer eso muy seguido.
An - Yo no me voy a quejar -dijo sonriendo para luego besarla
Se quedaron acostadas unos minutos más haciéndose suaves e inocentes caricias hasta que Anahi se levantó.
Dul - ¿Qué haces?
An - Me voy a cambiar para ir a casa
Dul - ¿No quieres que nos bañemos juntas primero?
An - Me encantaría pero es mejor que vaya a ver como está May por si necesita algo y me baño allá.
Dul -Bueno…Déjame hacerte un desayuno rápido mientras te preparas.
An - Gracias amor.
Dulce se levantó, se puso su bata, le dio un beso y se fue a la cocina.

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Capitulo 27

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:24 pm

Anahi llegó a su casa y se encontró con Mayte tomando un café, con cara de haber llorado toda la noche.
An – May… -abrazándola
May - Hey.
An - ¿Pudiste dormir algo cuando llegaste acá?
May - Poco… ¿Cómo estuvo el resto de tu noche?
Anahi se sonrojó un poco.
An - Mmm bien, genial.
May - ¿Cómo fue? ¿Te gustó?
An – May, tu y tus preguntas.
May - ¿Qué tiene? Siempre nos contamos todo, además necesito pensar en otra cosa.
An - Fue perfecto y me encantó.
May - ¿Te trató bien? ¿No fue bruta ni nada? -preguntó con un poco de resentimiento
An - Dul fue increíble…me hizo sentir que era lo más importante para ella, fue suave, amorosa y dulce -dijo con una sonrisa
May - Me alegro por ti Any, te mereces alguien que te trate como la persona maravillosa que eres -dijo dándole un beso en la mejilla
Tocaron a la puerta y Mayte fue a abrir.
Alfonso - Mayte déjame ex…
La chica le cerró la puerta en la cara.
An - ¿Quien era?
Mayte no contestó, tan solo rompió en llanto y esa fue toda la respuesta que la rubia necesito para darse cuenta. La pequeña morena fue a su habitación y se tiró a llorar en la cama. Cuidadosamente Anahi fue tras ella y se acostó a su lado para abrazarla.
**********
Anahi había llegado hace un rato de la facultad y había llamado a Dulce para avisarle que ya podía venir a verla. Se estaba terminando de cambiar cuando suena el timbre y va a sonriendo para abrir esperando encontrar a su novia del otro lado.
Chris - Hola Any.
An – ¡Uh, Christopher! -dijo sorprendida
Chris - Oh que alegría de verme -dijo irónico
An - No, es solo que no te esperaba -se lanzó a abrazarlo-…Pasa.
Chris - Que lindo, tu casa siempre está limpia y ordenada. En serio no sé como haces.
An - Limpiando y siendo ordenada.
Chris - Yo lo intento pero no me sale.
An - Eso es porque siempre fuiste un cerdo -dijo sonriendo-…El domingo te esperábamos en lo de mamá y papá - sentándose ambos en el sillón-
Chris - Si ya lo sé pero no pude ir.
An - Justo estaba pensando en hablar contigo por estos días. El domingo Alexandra estaba rara…
Chris - Si lo sé -dijo desanimado
An - ¿Qué le pasa?
Chris - Bueno…es un tema de ambos…ella…ella terminó conmigo.
An - ¿Qué? -totalmente sorprendida- ¿Cuándo? ¿Por qué?
Chris - Tranquila voy a intentar responder todo eso…fue la semana pasada. Ese domingo anterior que fuimos a lo de mamá y papá, a la noche fuimos a una muestra de arte con amigos artistas de ella. Hay un artista que hace un tiempo que está muy pegado a ella y Any, ya sabes que yo soy celoso…Esa noche la estaba coqueteando, bueno así lo vi yo y me puse a discutir con el idiot.a. Terminamos haciendo un escándalo en la muestra y nos echaron a todos. Alexandra se enojo conmigo diciendo que la había hecho pasar vergüenza delante de todos los conocidos y que estaba cansada de que yo fuera así de celoso y no le diera libertad suficiente y confianza. Así que ese día terminó conmigo, me dijo que cuando cambie iba a volver porque me ama.
An - Lo siento Chris –abrazándolo
Chris- ¿Tú crees que tiene razón?
An - No lo sé, yo no estaba ahí.
Chris - Si pero en general…
An - Bueno a veces tú eres un poco posesivo, tendrías que mejorar en eso…Pero tranquilo, va a volver. Ella está loca por ti y te va a perdonar.
Chris - Eso espero.-dando un suspiro
An - No te preocupes y trata de demostrarle que vas a cambiar.
Chris – Any, necesito tu ayuda con otra cosa.
An - Lo que quieras.
Chris - ¿Podrías prestarme 400 dólares?
An – Eh, si puedo pero por qué los necesitas ¿No te pagaron este mes? -preguntó preocupada
Chris - Si me pagaron pero…me lo gasté -dijo bajando la mirada
An - ¿En qué te gastaste todo el sueldo si estamos a principio de mes?
Chris - Bueno…fue una estupidez.
An - ¿Chris en qué? -perdiendo la paciencia
Chris - Estaba deprimido y fui a tomar unas copas y jugar al póker a un club y lo perdí…
An - ¡Christopher!
Chris - Tranquila no voy a volver a perder.-mirándola
An - No vas a volver a jugar querrás decir -dijo molesta- No lo harás.
Chris - Ok, ok no voy a volver a jugar. Te lo prometo… ¿Pero podrías prestarme porque me quedé sin nada? -dijo inocentemente
An – Vale, pero si me entero que los usaste para apostar en el póker te mato -dijo apuntándole con el dedo- En serio Chris esos clubs donde juegan al póker son de gente a la que no te gustaría deberle plata, no te metas en eso, es peligroso jugar con ese tipo de gente.
Chris - Lo sé hermanita, no te preocupes.
An - Y tienes suerte de que ahora trabajo en el diario porque sino no podría prestarte -fue a buscar la plata y se la dio
Chris - Gracias Any, eres la mejor hermana.
An - Soy la única que tienes, idiota -dijo riendo
Chris - Por eso eres la mejor –sonriendo-… ¿Y no me invitas un café o algo?
An - Ya lo preparo.
Sonó el timbre
Chris - ¿Quieres que abra?
An - No, lo hago yo -viniendo de la cocina-


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Capitulo 28

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:25 pm

Abrió la puerta y allí estaba su novia, luciendo sexy como siempre. La dejo pasar y cerró.
Dul - Hola hermosa -dándole un beso y llevándola contra la puerta
An – Hola… Dulce -soltándose del agarre de la morena al recordar que seguramente su hermano estaría mirando
Dul - Te traje esto porque sé que te encantan los dulces -dándole una cajita de chocolates
An - Gracias amor -dándole otro beso olvidándose de su hermano
Chris – Cof, cof… -levantando las cejas divertido
Las chicas se separaron. Y Dulce miró al chico y luego a Anahi dubitativa. La rubia le tomó la mano y la llevó para la sala.
Chris - ¿Hey Any, quien es esta belleza que tenías escondida?
An - Esta es mi novia Dulce…Dul, el es mi hermano Christopher.
Dul - Mucho gusto -dijo tendiéndole la mano
Chris - Igualmente…Hermanita, ¿que es esto de que tienes novia y no le dijiste nada a nadie?
An - Bueno le dije a Mayte.
Chris - Si porque vives con ella.
An - Es que recién empezamos y no quería apresurar las cosas.
Chris – Ya. Por eso la tenías escondida-sonriendo
An - No la tenía escondida -dijo agarrando la mano de la morena-…Dul estaba haciéndole café a Chris ¿Quieres uno?
Dul - Bueno, ya que lo pides…
Anahi se dio vuelta para ir a la cocina pero antes Dulce le agarró de la mano y la hizo volver para darle un beso.Mientras Anahi estaba en la cocina, Chris le preguntaba a la morena como se conocieron, de que trabajaba, la edad que tenía, etc.
An - Bueno acá están los cafés y traje algo de comer.
Chris - Buenísimo -agarrando budín
An - ¿No le habrás estado haciendo interrogatorio? -le dijo a su hermano
Chris - Un poco tengo que hacerle, eres mi hermanita y tengo que cuidarte…Además solo pregunté un par de cosas. verdad Dulce?
Dul - Si, no hay problema.
Chris - A mamá le va a encantar que sea doctora.
Dulce bajó la mirada.
An - Supongo pero todavía no tengo pensado decirles a mamá y papá, ya después habrá tiempo para que conozcan a Dulce.
Dul - Si tenemos tiempo además no debo ser tan buena para conocer a los padres.
Any sonrió- No te preocupes por eso ahora.
Chris - ¿Y qué auto tienes Dulce?
Dul - Un Camaro negro.
Chris - Definitivamente la mejor novia que tuviste Anahi -dijo sonriendo-…Bueno chicas yo me voy a ir. Un placer conocerte Dulce y mejor que no me entere que la haces sufrir a mi hermana.
An - No seas molesto Chris.
Dul - Un gusto Chris, nos vemos.
An - Llámame así después hablamos -le dio un beso a su hermano y le abrió la puerta
Dul - Es bastante parecido a ti tu hermano.
An - ¿Parecido? -levantando las cejas
Dul - No en la personalidad pero si físicamente, se nota que son hermanos…Parece un buen tipo.
An - Chris puede ser una molestia pero siempre me hace reír y nos queremos mucho –sonriendo-…Espero que no te haya parecido demasiado conocer ya a un miembro de mi familia. No sabía que iba a venir hoy.
Dul - No fue demasiado, es lindo ver como disfrutas con tu familia. Eso es nuevo y raro para mí pero es genial verte -dijo jugando con la mano de la rubia
An - ¿Así que como te está yendo?
Dul - ¿Eh…en qué? –confundida
An - ¿En la especialización? ¿Ya la empezaste?
Dul - Ah si…si la empecé…
An - ¿Y cómo te va?
Dul - Bien…es lo que me gusta, estoy bien metida con eso.
An - Mentirosa -dijo sonriendo y Dulce se puso incómoda
Dul - ¿Por qué?
An - Cuando voy a tu casa nunca veo libros de medicina o cirugía arriba del mueble o algo.
Dul - Ah…pero eso no quiere decir que no lea o estudie, los tengo en el consultorio del trabajo porque estudio allá cuando estoy de guardia y tengo horas libres.
An - ¿En la UCLA tienes horarios parecidos a los míos?
Dul - No mucho, es distinto porque lo mío es una especialización, no tengo tantas materias como tú -trató de mentir con lo poco que sabía de vida universitaria
An - Eres mi doctora -dijo acercándose y hablando sobre sus labios
Dul - Toda tuya -cerrando la escasa distancia y besándola despacio
An - ¿Vas a revisarme? Creo que necesito un chequeo completo -dijo levantando la ceja sugestivamente
Dul - Voy a chequear todo rubia -recostándola levemente en el sillón y acomodándose arriba de ella- Vamos a empezar con un examen bucal -la besó apasionadamente
Mientras seguían envueltas en su beso, llega Mayte y las encuentra así en el sillón.
An – OH. May…hola -cortando el beso pero sin intenciones de bajar a la morena de arriba de ella
May - Hola, perdón por interrumpir…No manchen el sillón que yo también lo uso.
An - ¡Mayte!
May - Es la verdad Any -encogiéndose de hombros y dejándolas para ir a la cocina
An - Dejamos la revisación para otro día doctora.
Dul - ¿Quieres venir a hacerla a mi casa? No comparto el sillón con nadie -dijo en su oído
An - ¿Viniste solo para eso? -dijo levantándole una ceja
May – ¡Ya! - se escuchó a Mayte desde la cocina
Ambas miraron en dirección a donde estaba Mayte. La chica venía de la cocina con el diario en la mano.
An - ¿Decías algo May? -le preguntó con tono de reproche
May - Estaba festejando que leí que Roddick ganó en el torneo de Hamburgo… ¿Lo dije muy fuerte no?... Me apasiono con el tenis -dijo sonriendo maliciosamente-...Bueno las dejo -se fue a su habitación
Dul - Si claro y yo me chupo el dedo.
An - No seas desconfiada, yo le creo…En serio es fanática del tenis…Volviendo a mi pregunta.
Dul - Vine a ver a mi novia, a estar contigo de cualquier forma, no solo de esa.
An - Entonces no me quieras llevar a tu departamento, acá estamos bien.
Dul - Estamos perfecto -dijo besando suavemente su cuello
An - ¿Te acuerdas de tu primera vez?
Dul - Si claro.
An - ¿Cómo fue?


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Capitulo 29

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:26 pm

La morena suspiró con la mirada perdida
An - No hace falta que me cuentes si no quieres.
Dul - Quiero contarte es solo que estaba acomodando las cosas en mi cabeza, ha pasado tanto desde eso
An – Esta bien.
Dul - Tenía 16 años y había hecho el primer trabajo para mi padre. Como una especie de felicitación o algo por haberlo hecho bien, me llevo con él a un bar a tomar. Estuvimos un rato ahí hasta que se encontró con unos conocidos que querían hablarle de negocios así que me dijo que hiciera lo que quisiera, que me quedara a tomar o me fuera a donde quisiera. Esa noche tenía una especie de adrenalina por haber cumplido con mi trabajo -una parte de la morena quería decirle cual era ese trabajo pero la otra temía mucho lo que pasaría si se lo decía- me sentía adulta y más fuerte. Como tenía esa energía decidí ir a un club gay famoso en New York.
An - ¿En ese tiempo ya sabías que eras gay?
Dul – Si...mmm… creo que lo sabía desde los 13 años cuando limpiando la casa encontré unas revistas porno de mi padrastro. Lo inteligente habría sido hacer como que no encontré nada y dejarlas en su lugar pero no pude resistir la tentación y me las quedé para mirarlas. Cuando las buscó y no las encontró vino a sacármelas. Yo pensé que iba a estar furioso porque las había agarrado para mirarlas pero no me dijo nada, tan solo empezó a pegarme -dijo cerrando el puño-. Cuando termino conmigo me arrastró hacia afuera y comenzó a quemar las revistas. Ya no le tenía tanto miedo así que creo que busqué desafiarlo y agarré una de nuevo. Me la sacó y miró la tapa "¿Te gusta esa chica?" Me preguntó y le dije que si. Luego me devolvió la revista y me dijo "Puedes quedártela…Cuando seas más grande no quiero que me traigas perras de esas a esta casa" "¿Y si no las traigo?" Le pregunté insegura. "En ese caso puedes hacer lo que quieras con ellas" Así que viéndolo en retrospectiva creo que esa fue mi realización de que era gay y a la vez una extraña salida del closet. -un silencio las rodeó y se miraron a los ojos. El marrón de los de Dulce se había vuelto más oscuro-…Te dije que no tenía una historia fácil Any…
An - Las cosas fáciles nunca me atrajeron. Pero hay algo que no entiendo...
Dul – Dime…
An - Si no estaba enojado porque las miraste ¿Por qué te pego?
Dul - Mi padrastro se volvió muy violento cuando murió mi madre, simplemente disfrutaba de pegarme y además creo que lo hizo porque se sentía avergonzado de que supiera que tenía eso. Después de la muerte de mi madre nunca lo vi con una mujer así que supongo que esas revistas eran lo único que se permitía pero al ser descubierto por mí habrá sentido que también traicionaba la memoria de ella. No entiendo como un hombre con tanto odio pudo llegar amar así ("bueno ahora tal vez si lo entiendo" pensó la morena) pero la amaba, con ella era otra persona.
An - En algún momento todo lo malo que te hizo tu padrastro se le va a volver en contra -dijo acariciando su brazo
Dul - No me importa, hace años que intenté dejarlo atrás. Ya no controla mi vida…Volviendo a mi primera vez, estaba en ese club mirando a todas esa chicas hermosas. Me senté en una mesa a tomar algo y de vez en cuando se acercaba alguna a querer hablarme. La sociabilidad tampoco era lo mío en ese entonces, así que me hacía la movida para besarlas pero cuando quería avanzar un poco más me frenaban.
An – ¡Wow! Tú tenías 16 años, eras virgen y seguramente esas chicas que eran más grandes que tu te bajaban un cambio…
Dul - Ya te dije no soy como la mayoría y además ese día me dominaba la adrenalina…Así que al final me quedé sola tomando y el club se iba vaciando. Cuando cerró la barra la chica que atendía se me acercó me saludo, me dijo su nombre y comenzó a besarme apasionadamente. Me pregunto si estaba sola y me invitó a su casa.
Flashback
Dulce.
"¿Cuántos años tienes Dulce?"
"16"
"Oh. Pensé que tenías mas…tu eres totalmente ilegal para mí yo tengo 22" me dijo sonriendo
"¿Eso es un problema?"
"No al contrario, lo hace más excitante…eres distinta, cualquier chica de 15 habría salido corriendo después de la forma en la que te besé"
"Sobre todo si es virgen" agregué
"Espera… ¿Eres virgen?" preguntó sorprendida
"Si"
"Me saqué el premio mayor contigo eh, te voy a enseñar tantas cosas….Voy a hacer que disfrutes como nunca… ¿Estás nerviosa?"
"No.......más que nada estoy ansiosa por sacarte la ropa" Dije audazmente acercándome más
"No esperemos más entonces…voy a ser la primera en tenerte"
Fin del flashback
Dul - Y bueno así fue. Se sintió bien y ella fue sexy, dulce y apasionada......después de eso nos vimos un par de veces más y empezamos una especie de relación abierta, estábamos juntas pero cada una se acostaba con quien quería. Al principio solo me acostaba con ella pero después empecé a hacerlo con más chicas.
An - ¿Entonces ella fue importante para ti?
Dul - Fue quien me mostró el camino…pero mi verdadera primera vez fue contigo -dijo mirándola a los ojos
An - ¿Cómo es eso?
Dul - Ya sabes, tú eres la primera con la que lo hago estando enamorada, la primera a la que le hice el amor de verdad.
Anahi capturó sus labios en un beso lento y apasionado.
An - Lo sé
Dul - ¿Y tú rubia te acuerdas de tu primera vez? -preguntó sonriendo levemente
An – Mmm… -hizo como que pensaba-.......creo que si
Dul - ¿Cómo fue?
An - Fue con una pelirroja totalmente pésima en la cama, ni siquiera pudo darme un orgasmo -dijo juguetonamente
Dul - ¿Ah… si? Si mal no recuerdo creo que esa pelirroja te enseñó lo que es un orgasmo -dijo para después besarla
Tocaron a la puerta y las chicas se separaron para que Anahi fuera a abrir.
An - Sara –saludándola y la abrazó-
Sa - Hola linda.
An - Que bueno que se te ocurrió venir ahora…quiero que conozcas a Dulce como se debe.
Sa - ¿Dulce? ¿Entonces es cierto que estás de novia con ella? Cuando me lo dijo Mayte no lo podía creer.
An - Es cierto, perdóname por no decírtelo antes…ven.
Ambas fueron a la sala.
An - Dul ella es Sara, se conocieron en Lego pero esa no fue una buena presentación…
Dul - Hola Sara. -dijo seria. Sabía que era la ex de Anahi y estaba a la defensiva
Sa - Hola… ¿Entonces ya superamos eso de querer dejarme tirada en el piso?
Dul - Ah eso…perdón por eso, mi comportamiento fue inaceptable -dijo de nuevo seriamente
Sa - Sin resentimientos, mientras que cuides a Anahi va a estar todo bien.
An - ¿Te quedas a comer? -le preguntó a Sara
Sa - Si claro, vine a ver como anda Mayte después de lo de Alfonso.
An - Todavía no está muy bien…
Sa - Si me cruzo con ese maldito lo voy a reventar.
An - No conviene que ustedes dos se junten -señalando a ambas
Sa - ¿Por? -preguntó desconcertada
Dul - Yo le pregunté a Any, si quería que lo cargue a golpes.
Sara sonrío- Si, eres de las mías…Ahora después en la comida hablamos un poco más, todavía te tengo que aprobar yo como novia de Anahi y dado tus antecedentes va a ser un examen exhaustivo -dijo un poco en broma
An - Bueno será otro día, Dul no iba a quedarse a comer -tratando de rescatar a su novia
Sa - Vamos Dulce quédate un rato más con Any, mientras hablo con Mayte y después comemos todas juntas -dijo agarrando de la cintura a Anahi
Dul – Esta bien, pero me quedo para vigilar que no sigas agarrando a mi novia.
Sa - Celosa te resulto -le dijo a Anahi- Privilegios de ex, Any me deja que sea coquetona -Sara intuía que era fácil hacer perder el control a la morena y quería ponerla a prueba para asegurarse que no fuera un peligro para Anahi- ¿Verdad linda? -dijo apoyando la cabeza en el hombro de la rubia- Y espero que no te moleste que se cambie adelante mío porque eso siempre lo hace Dulce había cerrado el puño y miraba a Sara de manera fulminante. Estaba haciendo uso de mucho de su autocontrol para no estampar contra la pared a la ex de su novia.
An - Ya deja de molestarla Sara- dijo sacándosela de encima
Sa - Ok, ya no hablo…Después encargamos unas pizzas porque muero de hambre, nos vemos en un rato y pórtense bien -se fue a la habitación de Mayte
An - Sara siempre es así, es como si fuera mi mamá cuando conoce a alguien con quien estoy saliendo…Solo quiere cuidarme.
Dul - Cuidarte está bien… ¿Es cierto que te cambias adelante de ella? -dijo acorralándola contra la pared

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Capitulo 30

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:27 pm

An - Lo hacía…pero desde que estamos juntas no lo hago más.
Dul - Mejor que no lo hagas más porque yo sola puedo verte en ropa interior -dijo llevando sus manos debajo de la camiseta de Anahi
An - Ya lo sé, solo tú.
Dul - Y yo sola puedo verte sin ropa interior -abriendo el pantalón de la rubia y besando su cuello
An - Lo sé… ¿Dul?
Dul - ¿Qué? -terminando de desabrochar los botones
An - No vamos a hacerlo en el medio de la sala, con mis amigas en el otro cuarto…Y ciertamente no vamos a hacerlo porque estás celosa.......Mi segunda vez no va a ser así-mirando a Dulce.
Dul - ¿No quieres que te haga gemir? ¿Cómo la primera vez y mejor todavía? -poniendo su rodilla en su entrepierna
An - No cuando solo quieres hacerlo como si fuera un lugar donde tienes que marcar territorio -dijo apartándola y cerrándose el pantalón
Dulce tomó consciencia de lo que estaba haciendo y la agarró de la mano para volver al sillón.
Dulce - Lo siento -besando su mano
An - Está bien Dul, es normal que te pongas celosa por Sara. Además eres sexy estando dominante -le dio un beso- pero no me gusta hacerlo con las chicas en la casa, me gusta que estemos las dos solas, es algo… íntimo nuestro.
Dul - Lo sé…además aun es muy pronto para que lo hagamos de parada, tengo que cuidarte todavía va a ser solo tu segunda vez.
An - ¿Eso quiere decir que después de muchas veces ya no vas a cuidarme? -fingiendo estar ofendida
Dulce –Obvio si. Siempre voy a cuidarte.......pero después podemos ir ampliando lo que hacemos, cuando todo no sea tan nuevo -la besó despacio-
*********
Al día siguiente Chris llamo a su hermana, tal como habían quedado.
An – Hey…
Chris - Hola hermanita…
An - ¿Cómo estás?
Chris - Acá ando......bien -dijo poco convencido
An - ¿Hablaste con Ale o algo?
Chris - La llamé pero no me atendió…
An - Dale su tiempo, no te preocupes.
Chris - Si
An - ¿Les vas a contar a mamá y papá lo de Ale?
Chris - Mmm no todavía no, espero que esto dure poco y volvamos. Así que prefiero no decirles nada.
An – Lo que digas.
Chris - ¿Tú les vas a contar que estás de novia?
An - No, es muy pronto para decirles. Si les digo van a empezar a hacer un montón de preguntas y la van a querer conocer…ya sabes como son. Primero quiero estar más tiempo con Dulce y ver que pasa…
Chris - Si entiendo… ¿Sabes? nunca hubiera imaginado que Dulce es doctora…No lo parece.
An - ¿Y qué hay que tener para parecer doctora? ¿Existe la cara de doctora acaso?
Chris - No pero yo que sé, hay algo distinto en ella.......
An - Pensé que te había caído bien -dijo un poco desanimada
Chris - Me cayó bien pero hay algo en ella que no termina de cerrarme, tal vez es un tontería mía…Igual y la conoces de hace poco así que anda con cuidado… ¿si?
An - Si Christopher, no te hagas drama por mí.......ya estoy grande, sé cuidarme.
Chris - Para mí siempre vas a ser mi hermanita menor… Bueno nos vemos en casa de mamá y papá.
An – Esta bien, besos.
********
Dulce
Estaba en casa, sin hacer nada realmente. Hoy y ayer no nos pudimos ver, Any tenía mucho trabajo y cosas que estudiar. Eso es lo que pasa cuando llevas una vida normal, tienes obligaciones diarias. Yo en cambio hago un trabajo esporádico cuando me solicitan y el resto del tiempo soy libre. Libre pero a un precio muy alto. Porque no hay que tener consciencia para hacer lo que hago o al menos no tener problemas en cargar con la muerte. Después de las primeras veces en las que maté, una vez superada la impresión de quitar una vida no tuve problemas en hacerlo. No tuve culpa ni remordimientos, sabía que estaba mal, sabía que me convertía en un animal sin escrúpulos pero no me importaba. Me habían entrenado para hacerlo, el me había hecho eficaz como una máquina y a mí no me importaba. Venía del infierno, venía del odio y ahí es donde pertenecía. Al menos eso es lo que creía hasta que llegó ella.
La verdad es que estaba perdida antes de conocer a Anahi. No podía darle valor a la vida de los demás porque mi vida no valía nada para mí. Después de la muerte de mi madre y de los meses de relativo buen trato de mi padrastro empezó lo peor. Las golpizas, su maldito entrenamiento para convertirme en algo parecido a él. Y yo empecé a desear estar muerta, dejar este mundo para reunirme con la persona que desde que asumió el rol de mi madre hasta el fin de sus días me amó incondicionalmente. Todos los días me era recordado que yo no valía nada y lentamente eso se fue haciendo cierto. No tenía nada porque vivir pero sentía que matarme era darle una satisfacción a él, así que resistía hundiéndome más en la oscuridad en la que era sumergida.
Llegó un momento en el que el suicidio ya no formaba parte de mi vocabulario, eso era para los cobardes... y yo era una asesina experta. Entonces buscaba alguien que pudiera conmigo, hacía cada trabajo deseando que mi objetivo fuera superior a mí y acabará conmigo, acabará con la vida que odiaba vivir. Pero nunca me superaron, era demasiado buena, demasiado fría y sin ataduras a este mundo como para ser superada. Todo ese tiempo las cosas que le dan sentido y felicidad a la vida de una persona normal no estaban presentes. Yo era un ser de la noche, de la oscuridad casi una sombra.
Ella en este escaso tiempo lo cambió casi todo. Me hizo sentir, me hizo recordar lo que es el cariño y que alguien te quiera. Me hizo sentir que aunque sea valgo un poco porque soy capaz de hacerla sonreír, inexplicablemente la hago sentir bien. Y también me hizo replantearme mi trabajo ¿Quién soy yo para quitarle la vida a alguien? Podrán ser mafiosos, vendedores de droga, ladrones o lo que sea pero son personas y yo les quito la vida…Tal vez tienen familia, hijos que yo dejo sin padre, nunca me detuve a pensar en eso hasta ahora. Sé que soy una basura por lo que hago y francamente quiero dejar de hacerlo, quiero poder mirar a los ojos a Anahi sabiendo que soy una persona sin sangre en sus manos, sin más muerte a mis espaldas. Pero no es tan fácil...
Trato con gente muy poderosa y peligrosa y he ofrecido mis servicios muchas veces comprometiéndome a que estaría para cumplir con todo lo que necesitaran. Es un mundo delictivo pero hay códigos y la palabra es un compromiso que de romperse trae serias consecuencias. Como mínimo estoy obligada a cumplir con el trabajo por el que el Mariscal me adelanto dinero y además estoy comprometida con la mafia en Chicago. Allá gracias a ellos hice mi reputación y no puedo de repente retirarme y dejar de cumplir con sus trabajos por lo menos no puedo hacerlo si quiero seguir viva. Y lo irónico es que justamente ahora quiero seguir viva, Anahi me está dando motivos para querer vivir. Hacer una vida normal para poder vivirla junto a ella.
Tengo que encontrar la manera de hacer las cosas bien. Seguir con esto por un tiempo más hasta ser capaz de alejarme. Y asegurarme de que Anahi nunca tome contacto con lo que hago porque si se entera de lo que soy es imposible que siga queriéndome. Lo último que quiero es hacerla sufrir y tampoco quiero perderla. Si la pierdo estoy perdiendo el único motivo para estar viva. Esa noche Anahi había propuesto ir un pub que conocía donde tocaban bandas en vivo. Había una banda grunge que era habitual del lugar y Anahi conocía a sus integrantes, de tanto ir a verlos se habían hecho amigos y siempre después del show se quedaban hablando y tomando. Lamentablemente como era un lugar dedicado a la música independiente no se podía dar el lujo de estar en una zona cara de LA así que estaba en un barrio de clubes ilegales. Pero como no tenía nada que ver con la droga o el juego coexistía en ese entorno pero en un mundo paralelo. La rubia había visto alguna que otra cosa rara por las calles cerca del pub pero no podía asegurar que fueran clubes de la mafia, eso solo lo sabían los del entorno.
Dul - ¿Entonces qué estilo toca la banda que vamos a ver? -dijo mientras manejaba alejándose de la casa de Anahi
An - Grunge al estilo del de Seattle…
Dul - Genial –sonriendo-......Es uno de los estilos de música que más me gusta
An - Si lo sé, a mí también.
Anahi le iba indicando el camino a la morena. Una vez que estuvieron cerca del pub, Dulce se percató del barrio al que estaba entrando.
Dul - ¿Any estás segura de que es por acá?
An - Si, tranquila.....Sé que el barrio no parece muy seguro pero no pasa nada.
Dul - ¿No parece muy seguro? -dijo seria pero aun así manejando hacía donde su novia le decía- ¿Any sabes que en este barrio están algunos de los clubes de juego y donde hace negocios la mafia y los narcotraficantes? -preguntó preocupada
An – Eh visto gente rara pero no estoy segura de que haya clubes de la mafia…Pensé que no conocías LA antes de venir ¿Cómo sabes eso?
Dul - Vine un par de veces por el negocio familiar........No conocía LA realmente pero conocí este barrio.
An - ¿Entonces… este es un barrio dominado por la mafia?
Dul - Si
An - ¿Y por qué demonios viniste a este barrio a hacer negocios? -preguntó desconfiando
Dul - No dije que vine a hacer negocios -dijo suspirando
An - Si lo dijiste, dijiste que viniste por el negocio familiar… ¿La fábrica de armas de tu familia le vende a la mafia?
Dul - No exactamente…bueno si algo así -dijo cansada de negar que estaba relacionada con el mundo delictivo.
Aunque le estaba dando una versión modificada de los hechos. Había decidido no decirle la verdad, nunca, pero tampoco quería mentirle tanto.-
An - Me habías dicho que el negocio no era ilegal…
Dul - ¿Qué iba a decirte? ¿Qué mi padrastro era un delincuente -"asesino" dijo en su mente- y que me enseñó y me obligó a serlo? -dijo con la mirada triste y llena de dolor

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Capitulo 31

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:27 pm

An - No lo sé…esto es más de lo que esperaba…Llegamos -dijo señalando el pub
Dulce paró el auto e iba a hablarle a Anahi, pero la rubia ya estaba por bajar.
Dul - Anahi no bajes…quiero decirte algo…
An - ¿Qué? -dijo volviendo a acomodarse en el asiento
Dul - Entiendo si después de saber eso no quieres estar más conmigo. Te dije que no era buena para ti, te dije que lo que veías en mi no es lo que realmente soy…
An - Dulce -dijo volviéndola a mirar después de lo que la morena le había confesado-.....demonios, esto es tan difícil – suspiró-. Si esto me lo hubieras dicho el primer día que nos conocimos te habría dicho que no quería saber nada contigo. Yo tengo mis principios, fui criada de cierta forma, por dios mi hermano murió en un tiroteo de una pandilla así que tengo todas las razones para aborrecerte por lo que haces-Dulce bajó la mirada resignándose-.........Pero te conozco no por lo que haces, sino por quien eres, por lo que sientes y sé que esto no es lo que quisiste para ti, sé que si las cosas en tu vida se hubieran dado de otra forma ni siquiera estarías involucrada en algo así…Te quiero y no puedo dejarte.
Dulce le respondió con un beso lento e intenso.
Dul - Yo también te quiero Any -acariciando su mejilla
An - Pero quiero que la fábrica deje de hacer ventas ilegales… ¿Tú la manejas ahora verdad?
Dul - Mi padrastro se retiró de la parte de New York y yo manejo el resto ahora.
An – Ok, entonces deja de vender a la mafia.
Dul - Apenas pueda voy a hacerlo -dijo sinceramente aunque en sus adentros se refería a dejar de asesinar para la mafia
An - Ahora entiendo porque tienes siempre tanta plata solo con el sueldo de doctora…Bueno vayamos a despejarnos con un poco de música.
Dul – Any, mejor vayamos a otro lado, este barrio es peligroso. No me gusta que estés acá.
An - No pasa nada Dul, vine un montón de veces y sin que estuvieras tú para protegerme. Así que ahora voy a estar más segura todavía.
Dul – Esta bien. -dijo a regañadientes- Entra que yo voy a buscar un lugar donde se pueda estacionar.
An – Va.
Dul - No te quedes en la puerta, entra y espérame.
An - Si amor -le dio un beso y bajó
Dulce estaba nerviosa y preocupada. Realmente no le gustaba para nada estar con Anahi en este barrio. No quería que nadie de los muchachos del mariscal la viera con ella, no quería exponerla a que alguien de la mafia supiera que la rubia estaba relacionada con ella. Porque eso las volvía vulnerables a ambas, si alguien quería presionarla o vengarse por algo y sabían que la rubia le importaba irían tras ella. Esa era la desventaja de involucrarse con alguien. Ahora entendía que ese era el miedo y la paranoia que siempre había tenido su padrastro, temiendo por la seguridad de su madre quien nunca supo a lo que realmente se dedicaba. Irónicamente su madre había muerto de cáncer y ni todas las armas y métodos de protección de él sirvieron para salvarla.
La morena estacionó el auto lo más cerca del pub que pudo y fue rápido a buscar a Anahi. No quería dejarla sola ni un minuto de más. Una vez en el pub las chicas se olvidaron de la conversación anterior y tomaron unos tragos disfrutando de la música de la banda. Después del recital los músicos fueron a saludar a Anahi y hablaron por un rato. Finalmente las chicas dejaban el pub tomadas de la mano. Pero al salir a la calle Dulce la soltó.
An - ¿Pasa algo?
Dul- No nada. Vamos al auto, está acá a la vuelta.
Siguieron caminando pero en la esquina se toparon con un hombre alto y corpulento vestido todo de negro.
X - ¿Espinoza? -dijo inseguro el hombre
Dulce se llevó la mano a la navaja escondida entre su ropa y lo examinó. En seguida reconoció el tatuaje indicando que era uno de los hombres del mariscal y dejó de tantear la navaja por sobre la ropa, pero no se relajó en absoluto.
Dul - Ahora no puedo. Si quieren decirme algo que me llamen -dijo seria y avanzando con Anahi
X - Es un segundo. El jefe me pidió que te llamara pero ya que te encontré por acá -deteniéndola con el brazo
Dul - No me toques -dijo sacándoselo de encima- ¿Tu jefe ya no les enseña modales? -dijo enojada
Anahi miraba la situación desconcertada. Nunca había visto a Dulce tan tensa ni con expresión tan dura. Le sorprendía la forma en la que ese hombre de aspecto intimidante parecía tenerle miedo y respeto, como si estuviera un escalón por debajo de ella. Los ojos de la rubia se llenaron de miedo cuando al moverse un poco la casaca que el tipo llevaba vio que tenía un arma. Dulce lo notó.
X - Lo siento Espinoza. ¿Interrumpo la noche con tu “Barbie”?
Dul - ¿Eso te mandaron a decirme imbecil?
X - No, yo solo decía…
Dul - An…barbie anda al auto -dirigiéndose a la rubia en forma de orden y dándole las llaves
An - Dulce que.....-agarrando las llaves
Dul - ¡Anda al auto! -le gritó y la empujó para que se fuera

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Capitulo 32

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:28 pm

La morena la siguió con la mirada hasta que dio vuelta la esquina.
X - ¿Es una molestia cuando las estupidas no quieren hacer caso no?
Dul - Yo no hago sociales… ¿Eres idiota o qué? -dijo empujándolo contra la pared- No puedes andar con el arma descubierta, que este sea su barrio no quiere decir que no tengan que ser discretos.
X - Oh si.......es que soy nuevo y......
Dul - No me interesan tus excusas…Y si el jefe te dijo que me llamaras eso tendrías que haber hecho. Solo él habla conmigo personalmente, nadie de sus muchachos me para hablarme y menos cuando estoy con alguien que no es del entorno.
X - Yo no sabía........Por favor no le digas al jefe que me equivoqué…
Dul - Le digo lo que quiero........es más si quisiera podría meterte un balazo en la pierna para que aprendas y tu jefe me apoyaría. No le gusta la indisciplina y la irresponsabilidad -le pegó fuerte en el estómago dejándolo sin aire- Acabemos con esto y dime lo que quiere tu jefe.
X - El…-respirando con dificultad-......va a hacer una fiesta..... el sábado que viene en el club principal con todos los allegados para festejar que la policía no tiene pruebas porque perdieron a su testigo y como tú te encargaste de eso quiere invitarte. Estoy seguro de que no le molesta si traes a la “Barbie”.....igual seguro que tiene alguna chica preparada para ti si decides ir.
Dul - Dile que le agradezco la invitación y me alegro de que todo haya salido bien. Pero como sabe yo con su organización me dedico estrictamente a hacer mi trabajo y nada más. Que la pase bien y nos vemos el día de nuestra reunión.
X - Se lo voy a decir.
Dul - Perfecto -se alejó, prendió un cigarrillo y viendo que no la siguieran fue al auto
Subió y sin decir nada arrancó a toda velocidad.
An - No tenías que empujarme para que me fuera, ya con que me hablaras mal fue suficiente -dijo enojada
Dul - Lo siento ¿si?, no quería que estuvieras cerca de ese tipo.
An - Tenía un arma -dijo después de unos minutos de silencio
Dul - Lo sé
An - Te tenía miedo a pesar de que es un tipo con aspecto de mafioso.
Dul - Lo sé -dijo suspirando
An - Conoces a su jefe… ¿Es uno de tus clientes?
Dul – Si… lo es.
An - ¿Que quería?
Dul - Invitarme a una especie de fiesta que va hacer su jefe.
An - ¿Qué le dijiste?
Dul - Que gracias pero no voy a ir…Any, yo no tengo relación con esa gente, no sé todas las cosas que hacen ni me importa. Yo solo hago mis negocios con ellos y después no tengo más contacto.
An - Entiendo…Pero eso no significa que deje de estar mal.
Dul - Lo sé.
An - Conoces a los tipos importantes en esto, podrías denunciarlos, hablar con la policia
Dul - No puedo y francamente no quiero. En muchos casos la policía está relacionada con ellos…Además si hablo con la policía terminaría presa porque lo que hago también es ilegal y sumado a eso la mafia querría matarme y probablemente lo logre.
An - ¿Entonces no hay una forma de hacer las cosas bien?
Dul - Es lo que vengo preguntándome hace años…supongo que cuando estás tan metida en el fango no la hay.
An - No quiero volver a hablar de esto, por mis principios debería denunciarte a la policía pero me importas demasiado y sé que no quieres hacer esto. Tan solo te pido que dejes de hacerlo y que ese día me digas "se acabó". Pero no voy a esperar por siempre a que ese día llegue…
Dul - Voy a hacer todo lo que pueda para que llegue lo más rápido posible -le dio un suave beso
An - Tienes aliento a cigarrillo, no me gusta. Mastica esto hasta que se te vaya porque así no voy a besarte -dándole un chicle de menta
Dul agarró el chicle- ¿Quieres venir a casa?
Anahi se quedó unos segundos en silencio pensándolo y la morena ya se imaginaba que le iba a decir que no.
An – Vamos.
El resto del camino fueron en silencio y Dulce temía estar perdiéndola.
**********
Llegaron y la morena terminó de cerrar la puerta.
An - Ven acá -le dijo desde el sillón
Cuando estuvo cerca le agarró la mano y la llevó arriba de ella para besarla.
An - Mmm ahora si está bien, se te fue ese aliento a cigarrillo.
Dul - ¿Entonces cada vez que fume después no vas a querer besarme hasta que se me vaya?
An - Exacto, es una forma ayudarte a dejar de fumar......y de enseñarte buenos hábitos .
A la morena no se le escapó el sentido de esa última frase.
Dul - Estoy dispuesta a aprender lo que quieras enseñarme…pero aún hay una área en la que sigo enseñando yo -dijo besándola más apasionadamente y acariciando su abdomen
An - Y yo también estoy dispuesta a seguir aprendiendo -levantando sus caderas para hacer fricción con la morena
Dulce pasó su lengua por todo el cuello de la rubia y luego se levantó extendiéndole la mano.
Dul - Vamos

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Capitulo 33

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:29 pm

Entre besos fueron hasta el cuarto. Dulce todavía estaba sorprendida que después de lo que había pasado hoy Anahi quisiera estar de forma íntima con ella. De alguna forma inexplicable la rubia siempre veía lo bueno en ella, veía cosas que ni siquiera ella misma veía. Y confiaba en ella, confiaba en una bondad que sabía que la morena tenía en su interior aunque a veces estuviera escondida. Anahi sabía que lo que paso esta noche cambiaba las cosas pero aun así se resistía a que cambiara su forma de ver a la Dulce que ella conocía. Anahi tomó el control besándola con pasión y llevándolas a la cama, poniéndose arriba de Dulce. Las manos de la rubia se pusieron a hacer círculos en el abdomen de la morena por debajo de su camiseta.
Dul - ¿Any? -dijo queriendo comprobar que estuviera segura
La rubia tomo su rostro entre sus manos y la beso de nuevo.
An - Hazme el amor -dijo separándose
Dulce sonrió y ahora fue ella quien la atrajo para un beso.
Anahi.
Seguíamos en un beso lento y apasionado, podía sentir su sonrisa a la vez que llevó sus manos a mi cintura y nos dio vuelta para quedar arriba. Nos separamos con la respiración un poco agitada.
"Yo quiero estar arriba" Dulce se rió levemente para después sostener mis manos por sobre mi cabeza.
"Pero yo quiero verte gimiendo y moviéndote debajo mío". Susurró antes de morder mi labio inferior con sus perfectos dientes blancos. Oh…ok......puede quedarse arriba mío. Pasó su lengua por mis labios y sin dudarlo le concedí la entrada. Comenzamos a explorar la boca de la otra y ella llevó sus manos lentamente hacia abajo por mis costados. En unos segundos estaba sin camiseta y sus manos paseándose por mi pecho para luego decidir deshacerse de mi brassier.
Sus manos masajearon mis pechos, haciendo que mis pezones se endurecieran.
"Ah......eres tan sexy" Gimió en mi oído, mordiendo mi lóbulo suavemente.
Besó mi cuello y fue a morder mis pe.zones, ocasionalmente pasando su piercing sobre ellos.
"Ahh....Dul" Dije jadeando. Realmente sabía como excitarme y lo hacía condenadamente bien...Esto todavía era nuevo para mí y tanto placer era difícil de articular. Mis manos se movieron por su espalda acercándola más a mi cuerpo.
"Dul por favor....."
"Shh cariño, todavía no terminé contigo" Ronroneó sugestivamente pero para darme un poco de alivio movió su muslo posicionándolo entre mis piernas. Gemí agradeciéndole y comencé a levantar mis caderas para sentir mejor su tonificado muslo.
Dulce empezó a bajar por mi cuerpo, dejándome besos. Lamió mi abdomen y se detuvo a pasar su aro por mi ombligo.....Oh ya sabía que eso me gustaba y me hacía sonreír. Bajó más todavía besando la piel que lindaba con el comienzo de mi pantalón y luego se despegó de mi cuerpo para sacármelo y sacarse el suyo, revelando ante mis ojos su tanga negra. Recorrí su cuerpo perfecto con mi mirada pero su camiseta obstruía mi vista, así que me levanté un poco para sacársela. Despacio volvió a acomodarse arriba mío y me besó apasionadamente. Al final del beso el metal frío de su aro en la lengua jugando con mis labios solo para después volver a entrar a mi boca. Nuestras piernas se enredaron más, cada una aliviándose en el muslo de la otra.
Nuestros cuerpos moviéndose uno contra el otro. Esta vez necesitaba verla completa, ya no estaba tan nerviosa como la primera vez como para conformarme con verla en ropa interior. La quería desnuda, arriba mío y haciéndome el amor. Llevé mis manos al broche de su brassier y lentamente se lo saqué. Acaricié sus hombros mirando sus pechos.
"Eres hermosa" Dije suspirando y maravillada por ella. Me sonrió mientras yo seguía mirando a su pecho.
"Cariño, tócalos......." Me miró y luego miró para abajo. "Está bien, quiero sentir tus manos en mi"
Cuidadosamente llevé mis manos a ellos, tocando suavemente. Dulce bajó más para que los tocara más fuerte y volvió a besarme. Entonces los masajee más fuerte, haciendo círculos en sus pezones con mis pulgares.
"Mmm… así Any, me encanta" Dijo para luego besar y morder mi cuello suavemente. "Hay algo que quiero hacer........quiero estar adentro tuyo" Dijo en mi oído y lo siguiente que hizo fue sacar mi tanga del camino.
Sin esperar más llevó su mano a mi entrepierna y la acarició, jugó con mi clítoris. Y sin que tuviera que rogar sentí uno de sus dedos entrando en mí, lenta pero firmemente. Luego fue seguido por otro.
"Uh....Dul" Gemí al sentirla cada vez más adentro.
"¿Quieres esto?" Comenzó a entrar y salir de mi interior.
"Oh....si.....así"
Todo su cuerpo se movía sobre mí y me embestía más fuerte. Masajeaba mis pechos, besaba mi cuello todo al mismo tiempo....... demonios si que sabía como dar placer.
"¿Deseas más amor?"
"Si más......fuerte...quiero...quee hagas....que me vengaa…" Dije sin dudarlo, cada vez queriendo sentir más de ella. Sus dedos tocaban mis paredes, su pulgar hacía círculos en mi clítoris y estaba tan cerca de llegar.
"…si"
Embistió más fuerte y curvó sus dedos. Por tercera vez me había llevado al paraíso.
"¡Duuuulll!" Gemí arqueándome más.
Se quedó adentro mío mientras pasaba mi orgasmo y me daba besos. Luego sacó sus dedos y empezó a lamerlos.
"¿Mmm… qué estás haciendo?" Dije totalmente agitada.
"Tomando lo que es para mí.......No hay que desperdiciar el fruto de tu orgasmo.......... además es rico" Me miró fijo y siguió lamiendo sus dedos. "¿Fue tan bueno como el primero?" Preguntó una vez que dejó de lamer.
"Sii" dije con cara de felicidad.".....de hecho creo que fue mejor"
"Te dije que iban a ser mejores" Me dijo sonriendo.
Dulce.
Nos acostamos una contra la otra, en silencio. Sabía que Anahi todavía estaba un poco agitada y quizás cansada, esta vez lo había hecho un poco más fuerte que la primera pero siempre siendo cuidadosa. Yo estaba inquieta, moviéndome a cada rato. Tenerla desnuda y presionada contra mi cuerpo no ayudaba al calor entre mis piernas. Creo que Anahi lo notó y levantó la cabeza de mi pecho para mirarme.
"¿Estás bien?" Pasó su mano por mi estómago… ¡Joder! eso no me estaba ayudando.
"Si....es...estoy bien"
"Estás rara ¿Segura que te sientes bien?... ¿No te estarás enfermando?" Dijo mientras continuaba moviendo sus manos por mi cuerpo.
"No.......yo solo… Any para" Me miró extrañada y retiró sus manos.
"No pasa nada.......es solo que tenerte tan pegada, totalmente desnuda......."Divagué sin completar la frase. Me miró confundida antes de abrir más los ojos en entendimiento.
"Oh........quieres que yo......necesitas que...." Se veía tan adorable tartamudeando así.
"No, está bien. Yo me encargó de eso o algo. Tú no tienes que hacerlo, no quiero que hagas algo para lo que no estás lista" Sus manos empezaron a acariciar mi estómago de nuevo y subieron lentamente a mis pechos.
"Anahi en serio tienes que parar.......porque sino..."
"Quiero ocuparme de ti" Me dijo mirándome fijo y con deseo.
"¿Estás segura?" Le pregunté, tratando de no sonar desesperada. Quería que ella quisiera esto, realmente lo quisiera.
Asintió. "Si pero no sé como. ¿Me muestras?"
"Si" Le sonreí.
"¿Pero qué pasa ni no puedo hacerte......" Se sonrojó y miró a sus manos
"¿Cariño qué pasa?" Le acaricié la mejilla - Dul y si no puedo hacerte llegar.... tienes tanta experiencia y yo no........ ¿Qué pasa si no sirvo?"
"¿Qué estás diciendo?... Estoy loca por ti, eres la primera a la que le hice el amor. Eres todo lo que me importa.......Por supuesto que sirves, eres mejor que todas las chicas con las que estuve juntas" La besé y noté que tomaba confianza. Sentí como se separaba un poco para ponerse arriba mío.
"Muéstrame como hacerte el amor"
"Vale"
Pasé mis brazos por su cuello, lista para ceder el control. Finalmente dejar que alguien me tuviera completamente.
Nuestros labios presionaron suavemente uno contra el otro. Quería que fuera lento, pasional y perfecto. Que ya no hubiera ninguna barrera entre nosotras, que estuviéramos descubiertas hasta que incluso fuera doloroso. Quería que fuéramos un solo corazón y un alma. Por una noche más olvidar lo que nos separaba. Que fuéramos solo nosotras y nada más.
Gentilmente la acomodé arriba mío, enredando mis manos en su pelo rubio mientras que nos besábamos. Nuestras lenguas pelearon por dominación y lentamente la dejé ganar. Sus manos se movían por mi cuerpo y empezó a besar mi cuello. Lentamente sus manos llegaron a mis senos y esta vez sin dudarlo se dedicó a masajearlos.
"Mmm… así Any"
Los besos que dejaba en mi cuello comenzaron a bajar y en un abrir y cerrar de ojos su boca encerraba mi endurecido pezón.
"Si Any…tan bien....muérdelo un poco"
Sus perfectos dientes blancos mordieron suavemente mientras que sus dedos hacían círculos en mi otro pezón. Y luego cambió para atender con su boca a mi otro seno. Yo estaba totalmente empapada, levantaba mis caderas para tener contacto con su muslo y tratar de aliviar un poco el fuego que venía de mi centro. Mientras que continuaba disfrutando de mis senos su mano bajaba más por mi cuerpo. Acarició todo mi abdomen y llegó hasta mi ropa interior.
"Creo.......que es hora.....de que me saques eso"
Me besó suavemente y se dedicó a bajar mi tanga. Al tenerme de una vez por todas totalmente desnuda me miró llena de deseo pero a la vez de una forma dulce. Creo que solo ella puede mirar de esa forma.
"Dul…eres hermosa"
"Soy tuya Anahi, tómame" Le dije atrayéndola para un beso lento y apasionado. Mientras nos besábamos sus dedos de deslizaron por mis bordes haciéndome gemir.
"Mmm… Any…" - "Estás tan mojada......"
"Tu haces que me moje" Jadee mientras que sus dedos se paseaban por mi entrada. - "Dul" Susurró
"¿Dime?" - "¿Podrías......." Sonreí sabiendo a que se refería. "Solo al principio........" Me dijo tímidamente.
Tomé su mano y gentilmente empujé dos de sus dedos hacia mí, gimiendo suavemente. - "Te quiero Dulce, déjame demostrártelo" Solté su mano y ella empujó el resto del camino adentro mío.
"…Any" Gemí antes de volver a besarnos.
"Quiero hacerte mía" Dijo cerca de mi oído y empezó a embestirme despacio.
"Ah…ah...mmm... “Embistió más fuerte y profundo, nuestros cuerpos bañados por una capa de transpiración presionándose mientras que me acercaba al alivio.
"Joder" Gemí cuando su pulgar tocó mi clítoris. "Estoy cerca.....más fuerte…" Sus dedos bombearon más fuerte con cada embestida llevándome más cerca del éxtasis. Finalmente exploté, gritando su nombre y dejando que tuviera todo lo que soy.
"¡Annnnyy!"
Sus movimientos se desaceleraron mientras que pasaba mi orgasmo. Dulcemente me besó y salió de adentro mío mientras que me recuperaba. Besó suavemente mi cuello y se recostó al lado mío. Después de que mi respiración se estabilizó un poco me miró nerviosa.
"¿Estuve bien?" Le sonreí con lo que supongo era un rostro lleno de placer.
"Estuviste espectacular, gracias por hacerme sentir tan bien" Dije corriendo su pelo de su rostro. "Pareces cansada cariño, deberíamos dormir"
"Ah bueno estuve ocupada" Me reí y la besé
"Muy ocupada" Se acurrucó conmigo y la abracé pasando mis brazos alrededor de su cintura.
"Any"
"Si" Me dijo abriendo sus ojos
"Mi corazón es tuyo… al menos el poco corazón sano que me queda" Me dio una mirada llena de amor como nunca antes nadie me había dado, esa mirada que de ahora en más no quería perder.
Creo que en ese momento supe que haría cualquier cosa por estar con ella.
"Voy a cuidarlo con toda mi alma y sanar todo lo que esté dañado….Pero tienes que dejarme estar ahí siempre porque el mío también es tuyo" Me besó con más intensidad que nunca, ambas suspirando al separarnos. Le acaricié las mejillas pegándola más a mí, lo último que recuerdo antes de quedarme dormida es ver como cerraba sus ojos.

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Capitulo 34

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:30 pm

La luz del sol se filtraba por las enormes cortinas del ventanal con vista a la playa, iluminando a los dos cuerpos entrelazados bajo las sábanas. Había prendas tiradas por el piso en toda la habitación, las pruebas de la actividad nocturna de la pareja de amantes. Y en el rostro de la joven y dañada morena que comenzaba a despertar había calma, felicidad y esperanza, una rara combinación que nunca antes había existido en ella. Terminó de abrir los ojos totalmente e intentó sacar su brazo de debajo de la rubia sin despertarla, pero no tuvo éxito. Anahi también comenzó a abrir sus ojos al sentir el movimiento de su novia.
An - ¿Mmm… ya hay que levantarse?
Dul - Es sábado, puedes levantarte a la hora que quieras…ohh, mi princesa quedó agotada de anoche -dijo fingiendo lástima
An - ¿Me vas a hacer el desayuno? -preguntó con una bella sonrisa y ladeando la cabeza
Dul - Si me lo pides así no puedo negarme.
Le dio un beso y luego lamió su cuello, acariciando su cuerpo con ambas manos para después levantarse y poniéndose algo de ropa e ir a la cocina. Desayunaron haciéndose mimos y sonriéndose una a la otra. Internamente Dulce agradecía que lo que le dijo ayer a la noche y haber visto el tipo de gente que ella conocía, no hubiera cambiado la forma en que la trataba.
An - ¿Amor que te parece si a la tarde vamos a la playa o algo?
Dul - Vale
An - Bueno ahora cuando terminamos de desayunar me dejas en casa así me cambio y a la tarde vamos ¿si?
Dul - ¿Y si mejor te dejo en casa y me quedo contigo?
An – Va, pero… ¿no tienes que bañarte o algo?
Dul - ¿No me vas a invitar a bañarme en tu casa? -levantando una ceja
An - Se puso pensativa para impacientarla-... Bueno pero no me gastes toda el agua caliente -haciéndose la seria
Dul - No entendiste, me voy a bañar contigo. Las dos al mismo tiempo…
An - En ese caso no vamos a tener problema -sonriendo-
Después de estar bastante rato en el departamento de Anahi, las chicas fueron a la playa. La rubia le dijo a Mayte si quería acompañarlas pero agradecida rechazo la invitación. Llegaron a la playa, buscaron un buen lugar y allí acomodaron las toallas para sentarse. Anahi se recostó en las piernas de Dulce.
An - Me encanta el sonido de las olas y la paz que te da el mar.
Dul - Si es lindo -perdiendo su mirada en el horizonte-......Ojala en la vida las cosas fueran tan pacíficas y puras como lo es el mar.......A veces es difícil....
An- Lo sé -dijo acariciando sus piernas
Dul - Me gusta Los Ángeles, allá en Chicago no tenemos esto.
An - ¿Tu padrastro sigue en New York?
Dul - No lo sé. Cuando me fui para Chicago perdí todo contacto con él......No me importaba ni me importa lo que haga.
An - ¿Crees que se haya arrepentido por como te trató?
Dul - No -dijo seria
An - Dulce... ¿Te acuerdas de tus padres biológicos?
Dul - Solo tenía dos años cuando murieron...a veces hay olores o cosas que creo que me recuerdan a ellos pero siempre me quedó en sombras indefinidas…No recuerdo un rostro, no recuerdo nada completamente…Mi madre me dijo sus nombres, eso es todo lo que sé.
An - ¿Cómo se llamaban?
Dul – Carlos y Doris…Y mi hermana se llamaba Katty…Me pregunté que sentido tenía que mi madre me hubiera contado sobre ellos si realmente no los recordaba ni conocía, si no me decía yo hubiera creído que ella era mi madre biológica. Pero así era ella, consideraba que no podía quitarle el derecho a mis verdaderos padres de que yo supiera que era su hija, por más de que ya no estuvieran para estar conmigo. Más allá de eso para mí ella fue mi única madre y mi única familia.
An - ¿Y tu mamá como se llamaba?
Dul - Jane…Jane.
An - Lindo nombre
Dul - Si
An - ¿Cómo murió? -pregunto cuidadosa
Dul - De cáncer -se quedó callada por varios minutos y Anahi no se atrevió a hablarle-…¿Vamos a meternos al mar? - dijo levantándose y levantando a la rubia con ella
An – Vamos - Anahi sabía que eso significaba que ya no quería seguir hablando del tema
Estuvieron en el agua bañándose y jugando por largo rato. Anahi notaba que aunque lo disimulaba la morena se había puesto un poco triste después de haber hablado de su madre así que intentaba hacerla sonreír. Después de salir del agua se pusieron a tomar sol.
Dul - Quedas muy sexy en bikini -pasándole protector solar por todo el cuerpo
An - Tu también, me encantan tus abdominales bien marcadOs -mirándola de arriba a abajo y pasando su mano por su abdomen
Dul - A mi me encanta todo tu cuerpo -recostándola en la toalla y poniéndosele arriba
An – Mmm… tienes la piel caliente por el sol.
Dul – La verdad no creo que sea por eso.....en si, es de tanto mirarte -dijo antes de empezar a besarla
El beso había empezado lento e inocente pero a medida que la morena bajaba más su cuerpo para tener más contacto con la rubia se hacía más apasionado. Un minuto más tarde la lengua de Dulce recorría la boca de Anahi haciéndole sentir su aro y que gimiera en el beso mientras que su muslo hacía presión en su entrepierna. Cuando se separaron exitosamente habían reunido a su alrededor un montón de tipos silbando y hasta babeándose.
Dul – Esta bien terminó el show, vayan a refrescarse al agua -dijo levantando la voz y levantándose de arriba de Anahi

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Capitulo 35

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:30 pm

Decepcionados todos se alejaron.
An - La próxima no hagamos eso en un lugar tan público -dijo un poco sonrojada
Dul - Si...lo siento
Se quedaron hasta el atardecer y antes de que oscureciera completamente se fueron tomadas de la mano.
Dul - ¿Vienes a cenar a casa? -dijo abriendo el auto
An - Bueno si, pero primero vamos a mi casa así me cambio.
Dul – Perfecto.
Cuando llegaron al edificio, la rubia vio el auto de su madre estacionado en la puerta.
An – Oh… tengo visita.
Dul - ¿Cómo sabes? -parando el auto
An - Ese es el auto de mi mamá...Los domingos con mi hermano vamos a verlos y a comer a casa pero de vez en cuando a mamá le gusta venir sin avisar para ver como anda todo por acá -dijo un poco molesta
Dul – Ah…
An - No sé, piensa que si no viene de vez en cuando Mayte y yo vamos a dejar de tener el departamento en orden o algo así…Hace menos de un año que me fui de casa de mis padres, todavía se está acostumbrando a no tenerme allá.
Dul - Si entiendo…
An - Bueno vamos a tener que suspender lo de ir a cenar a tu casa, me tengo que quedar acá… Después te llamo ¿si?
Dul - Cariño, no hay problema…Anda con tu mamá que debe extrañarte.
An - Dul no pienses que no quiero que la conozcas…pero todavía no les dije que estoy de novia y…
Dul – Hey. No pienso eso… además… francamente creo que todavía no estoy lista para lo de conocer a tus padres, así que no te preocupes.
An - Vale. Nos vemos amor -le dio un beso-
Dul - Nos vemos hermosa -la miró hasta que entró al edificio y luego arrancó el auto-
*********
Dulce llegó a su departamento, se puso un jogging y se dedicó a hacer su rutina de ejercicios que incluía pesas, flexiones, abdominales y saltar la cuerda como lo hacen los boxeadores. Cuando terminó se dio una ducha y fue a cocinarse algo para cenar. Después de comer y limpiar todo se sentó en su habitación, tan solo escuchando el silencio de su solitario departamento. Antes no le molestaba esa situación pero ahora esa soledad le era incómoda porque conocía lo que era estar con alguien y deseaba estar con Anahi, cuando no estaban juntas la extrañaba.
Miró su habitación, tan fría, tan inexpresiva como un retrato de lo que era ella, No había fotos, no había recuerdos de seres queridos......tan diferente a la habitación de Anahi, donde con solo estar ahí se sentía una calidez que no hacía más que aumentar bajo la presencia de la hermosa rubia. Dulce solía sentirse segura en un lugar vacío como este, en su casa de Chicago, antes de conocerla a Anahi se sentía segura en ese mismo tipo de habitación pero ahora deseaba estar en la habitación de Anahi, ella era su lugar donde sentirse segura. Pensó que la próxima vez que la viera le sacaría una foto para ponerla en su habitación, para tenerla con ella y así recordó otras fotos...algunas de las que deberían estar dándole vida a su departamento pero que no se atrevía a ver desde hace años, las que había podido evitar que le quitara su padrastro pero que guardó y no volvió a mirar para no aferrarse a lo que había tenido y poder soportar lo que le esperaba.
Ahora sentía la necesidad de verlas, quería verla y confirmar que el rostro que tenía grabado en la memoria y en el corazón era exactamente igual al que había tenido. Lentamente se dirigió al mueble y sacó una caja cubierta en terciopelo negro, respiró hondo y la abrió. Comenzó a ver las fotos, recorriendo el rostro de su madre con sus dedos, conteniendo las lágrimas a medida que las pasaba y los recuerdos le llenaban la mente. Volvía a escuchar su voz, ver su sonrisa, su forma de caminar todas las cosas que en los últimos años no se permitió recordar para ser fuerte.
Dul - Nunca te olvidé mamá -dijo permitiéndose derramar las primeras lágrimas-........yo solo tenía que ser fuerte, Paul no me dejaba ver tus fotos y ya después me acostumbré a no hablar de ti, no pensar en ti, pero nunca te olvidé…Te extraño…-llorando más-.......te extraño mucho…
Mientras miraba las fotos de las dos juntas con una pequeña Dulce en los brazos de su madre, sonriendo como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo se preguntó que tan diferentes serían las cosas si su madre no hubiera muerto. Que tan distinta sería su vida, tal vez que persona distinta sería. Recordó cuando su madre le preguntaba que quería ser cuando fuera grande y ella siempre le contestaba que quería ayudarla en el restaurante que quería poner, ser la cocinera de su propio comedor era el sueño de su madre. Ella le decía que le encantaría que la ayudara pero que también estaría bien que fuera a la universidad. Su madre siempre había querido lo mejor para ella, que fuera feliz, tuviera una educación…¿Y quién era ahora? A los 23 años había desperdiciado su vida, tomado un camino deshonroso y defraudado todo lo que su madre siempre había querido para ella. Si la viera ahora, si supiera lo que hacía de no estar muerta se moriría del dolor. Pasó sus dedos por el rostro en la foto una vez más mientras seguía llorando silenciosamente.
Dul - Sé que te daría vergüenza lo que soy, estarías más que decepcionada… Perdóname mamá, perdóname…yo no quise hacer lo que hago...simplemente no pude evitarlo....es todo lo que sé, lo único para lo que sirvo -cada vez lloraba más fuerte- Sé que está mal... yo quiero dejar de…Perdóname, perdóname…-decía entre sollozos
Arrastrándose un poco por el piso llegó hasta su mesa de luz y del cajón sacó su cuchillo. Volvió a sentarse frente a las fotos pero un poco más alejada que antes y estiró su brazo para empezar a cortarse. Se hacía cortes profundos en el antebrazo mientras seguía llorando y murmurando palabras para su madre. Lentamente corte a corte fue formando la palabra "perdón". Una vez que terminó de cortarse tiró el cuchillo y se recostó en el suelo, con el brazo estirado mientras sangraba. Todavía caían lágrimas de sus ojos y apretaba el brazo contra el piso para sentir aun más fuerte el dolor de sus cortes. Pasaron unos minutos y empezó a sonar su teléfono pero lo ignoró. El aparato no dejaba de sonar y ya el ruido comenzaba a molestarla así que finalmente estiró el brazo que no estaba lastimado y lo agarró. Se fijo quien era antes de atender.

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Capitulo 36

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:31 pm

Dul - Hola Any -dijo tratando de componer su voz para que no se notara que había estado llorando
An - Hola amor...Ya estoy libre, puedo ir a tu casa si quieres
Dul - Ya comí.
An - Bueno yo no, me puedes preparar algo y me quedó a dormir contigo…
Dul – No, hoy no puedo Any.
An - ¿Pero si hace un rato podías?... ¿Qué pasa tienes la voz rara?
Dul - No pasa nada, ¿ok? Ahora no puedo, nos vemos mañana o pasado.
An - A ti te pasa algo… ¿Por qué nunca me quieres contar lo que tienes?
Dul - En serio Anahi estoy bien. Después te llamo.
La morena le cortó y tiro el celular en la cama pero no se levantó del piso. Sin quererlo empezó a llorar de nuevo. Había pasado un rato ya y Dulce seguía tirada en el piso, las heridas ya casi no sangraban y no tenía ninguna intención de moverse de donde estaba cuando golpean a su puerta. No pensaba ir a abrir así que dejo que siguieran golpeando.
An - Dul soy yo -gritó del otro lado de la puerta-… Ábreme.
Al escucharla se levantó como pudo y se acercó a la puerta. En el camino busco una toalla para poner sobre su brazo cortado.
Dul – Vete Anahi, ahora no puedo.
An - ¿Me vas a dejar acá afuera? -preguntó incrédula
Dul - Anda a casa.
An - No Dul, no me voy hasta saber que te pasa.
Dul - Ya te dije que no me pasa nada ¿esta bien?... así que ándate.
An - Bueno entonces me voy a quedar acá afuera hasta que decidas que puedes abrirme.
Dulce suspiró y se vendó las heridas con la toalla. Lentamente abrió la puerta.
Dul – Hey…
An - Por fin -dándole un beso y entrando
Apenas terminó de cerrar la puerta Anahi notó la toalla cubriendo el brazo de la morena y las manchas rojas de sangre.
An - ¿Qué te pasó amor? -agarrando su brazo y notando también sus ojos rojos de llorar
Dul - Nada -apretando los dientes porque al tocarla Anahi le hizo doler-…Me corté haciendo unas cosas. Te dije que no vinieras, vete por favor -de pronto se sintió un poco mareada por la sangre que había perdido y se sostuvo de la pared-
An - No estás bien, vamos a acostarte
Dul - No en serio, acá estoy bien. -recordando que en el piso de su habitación había dejado el cuchillo, las fotos de su madre y la mancha de sangre de cuando se cortó-
An - Deja de mentirme no estás bien…Déjame ayudarte Dulce -comenzó a llevarla a la habitación. En un día normal si no querían que la llevaran Anahi ni la habría podido mover pero en estos momentos sentía que no tenía fuerzas
Cuando entraron a la habitación y vio el piso Anahi se quedó petrificada. Sospechaba que Dulce podría haberse lastimado a ella misma pero no quería creerlo, eso sin contar que no entendía porque lo hacía. Un escalofrío y un sentimiento de temor se extendieron sobre ella al ver el cuchillo ensangrentado en el piso y la mancha de sangre. Sin embargo después de unos segundos ignoró todo y llevó a la morena hasta la cama. La acostó y tomó su brazo.
An – Déjame ver que tal esta…
Dul - No Any.....
Pero ya era tarde, había levantado la toalla y descubierto la herida ante sus ojos. Al ver la palabra tallada en el antebrazo se quedó sin aire.
An – ¡Joder! …Dulce-casi con lágrimas en sus ojos-.... ¿Por qué te haces esto?
Otra vez sin quererlo la morena comenzó a llorar.
Dul - Yo......quería pedirle perdón........Tiene que saber que estoy arrepentida y necesito que me perdone.....Tiene que saberlo Anahi yo nunca quise ser así.
An - ¿Quién tiene que perdonarte? -Preguntó cuidadosa
Dul - Mi......mamá.......Yo la defraudé, quiero que me perdone por lo que hago.
An – Shh… amor, estoy segura de que ella te perdona y no quiere que te hagas más daño. Ella sabe que no quieres hacer lo que haces...Y no quiere que te hagas esto, no quiere verte así esté donde esté.
Dul - Pero tenía que demostrarle...tenía que demostrárselo -entre sollozos
An - Ya está amor....No vuelvas a hacerte esto -le dio un suave beso-... ¿Prométeme que no vas a volver a hacerte algo así?
Dul - Es lo que me merezco
An - Prométemelo
Dul - Te lo prometo...
An - Voy a curarte un poco esos cortes -acariciándole la mejilla
Dul - Azúcar
An - ¿Qué?
Dul - Azúcar para que cicatricen y cierren las heridas y antes alcohol para desinfectar
An - Vale… ¿Tienes vendas?
Dul - En el botiquín del baño…
An - Vuelvo en seguida.
La rubia se fue y volvió con todo lo necesario para atender a su novia. Cuando se acercaba a la cama miró al piso y observó una de las fotos reconociendo a la madre de la morena.
An - ¿Esto está bien? Fue lo que encontré -Sosteniendo una botella de whisky
Dul - Si
An - Ok -suspiró y volvió a quitar la toalla de las heridas. Por un segundo tuvo un flash en su cabeza y recordó la palabra hecha con cortes en la frente del policía asesinado pero alejó esa imagen rápidamente- ….Esto va a arder mucho
Dul - Ya lo sé, no te preocupes -dijo suavemente
Anahi hecho un poco de whisky en las heridas y luego secó con una toalla limpia. Dulce apretó las mandíbulas pero no se quejó.
An - Eres fuerte amor..... ¿Ahora esto? -mostrándole el azúcar
Dul - Si, échala sobre los cortes…
La rubia hizo lo pedido y luego le vendó el brazo.
An - Listo…Voy a limpiar la sangre del piso.
Dul - Se supone que no tenías que ver esto, no tenías que verme así -dijo tristemente
An - Prefiero verte así antes de que te hagas esto y no saber que te está pasando… Pero no te voy a negar que a veces me asustas Dulce, tengo miedo de lo que puedes llegar a hacerte…Está no es la forma de pedir perdón, no es la forma de demostrarle a tu madre que no quieres hacer lo que haces. La forma es hacer las cosas bien, eso significa dejar de vender armas ilegalmente. Destruyéndote no le haces bien a nadie -dijo tomando su mano
Dul - Lo sé...es que a veces no sé que hacer, no sé como salir de todo eso.
An - Inténtalo, siempre hay formas de llegar al camino correcto -le dio un beso y se levantó- Y lastimarte no forma parte de las formas para llegar al camino correcto.
La rubia fue por un trapo y limpió la mancha de sangre. Luego recogió todas las fotos, mirándolas y observando a la pequeña Dulce sonriente y feliz que había en ellas ¿Por qué no podía seguir siendo así? Suspiró y se levantó del piso.
An - ¿Dónde las.....
Dul - En esa cajita negra, gracias…
An - ¿Hace mucho que no las veías?
Dul - Más de 14 años -dijo amargamente
An - Oh.......-entendiendo en parte a que se debía su estado-.......Deberías tener alguna acá afuera para verla seguido, no hace bien tener las cosas tan escondidas adentro.
Dul - Si…lo sé
Anahi terminó de guardarlas y dejo la caja en el mueble. Su mirada terminó en lo único que aun quedaba en el suelo.
An - ¿Que hago con esto? -dijo agarrando el cuchillo con manos inseguras
Dul - Déjalo en la mesa de luz
An - No me gusta que lo tengas…
Dul - Es útil.
An - Si ya veo para que…
Dul - ¿Podemos ya no hablar de eso?...Tan solo quiero dormir por un rato hasta que se vaya el dolor.
An- Si Dulce, duerme. Yo me quedó acá …
Dul - Dijiste que no comiste. En la cocina está lo que quedo de la cena, caliéntalo y come algo antes de acostarte aquí conmigo.
An - Vale, pero no tengo mucha hambre
Dul - Come algo aunque sea, ¿si?
An – Esta bien -le dio un beso y dejó la habitación-


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Capitulo 37

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:32 pm

Anahi;
Fui a la cocina con paso lento, todavía bastante shockeada por lo que había pasado. Me senté y me serví un vaso de agua fresca de la heladera, realmente no tenía hambre, se me había cerrado el estómago. Lo sucedido daba vueltas en mi cabeza. Creo que recién hoy entendí la magnitud de los problemas que tiene Dulce.
Hasta antes de verla así pensaba que era alguien que había sufrido mucho, había sido maltratada, metida en cosas ilegales y que se había hecho fuerte y taciturna para resistir. Pero después de esto me acabo de dar cuenta que me quedé corta. Tal vez ni siquiera llegue a comprender del todo la magnitud de lo que le pasa, de lo que vivió y la hizo ser así. Pero lo que entendí hoy es que se desprecia a si misma y eso me asusta. Yo la quiero, por dios la amo -a pesar de que todavía no se lo he dicho- y tengo miedo de lo que puede llegar a hacerse ¿Qué pasa si no puedo ayudarla? Noté como cambió desde que estamos juntas, como sonríe de vez en cuando, está feliz pero sé que no está así todo el tiempo, sé que hay momentos en que queda atrapada en todo lo malo y no sabe como salir. ¿Entonces qué pasa si yo no soy suficiente para sacarla? ¿Qué pasa si esto es demasiado para mí? Tengo miedo de llegar y encontrarme con que hizo una locura peor que la de hoy, tengo miedo de perderla. ¿Cómo cambian las cosas no? Se veía como la niña más feliz del mundo en esas fotos con su madre, irradiaba alegría y luz. Pero la Dulce adulta es tan distinta, ya no irradia nada. Y ese desprecio a si misma sé que no viene solo de lo que hace, en parte es lo que pudo lograr su padrastro en ella, que se creyera que no merece nada, que no vale nada. ¿Pero si se odia a si misma realmente puede amar a alguien? ¿Puede amarme de la manera en que yo la amo? Espero que si y espero poder conseguir que deje de odiarse, que deje al amor entrar del todo en su vida después de tanto tiempo.
Volví a la habitación para acostarme con ella. Ya estaba dormida y me acosté con cuidado para no despertarla. Presté especial atención en no tocar su brazo lastimado y lentamente me acerqué para estar pegada a ella y rodear su cintura. Empecé a quedarme dormida pensando que esta relación es la más intensa que tuve en toda mi vida, intensa y jodidamente extrema. Me acordé de que ella uso una cita del “Lobo Estepario” para ayudar a definirse y también recordé que en el libro el lobo estepario era definido como un "suicida". Tengo muy buena memoria para las cosas que he leído, especialmente los libros que me han marcado así que me encontré dándole vueltas a esta frase del libro: "Es peculiar del suicida sentir su yo, lo mismo da con razón que sin ella, como un germen especialmente peligroso, incierto y comprometido, que se considera siempre muy expuesto y en peligro, como si estuviera sobre el pico estrechísimo de una roca, donde un pequeño empuje externo o una ligera debilidad interior bastarían para precipitarlo en el vacío. Esta clase de hombres se caracteriza en la trayectoria de su destino, porque el suicidio es para ellos el modo más probable de morir, al menos según su propia idea."
Dulce… tenía mucho de "suicida" pero como uno verdadero y conociéndola estoy segura de que consideraba al suicidio como una solución cobarde. Y no es que no tuviera motivos para haberlo hecho, cualquier otra persona con la mitad de su fortaleza ya lo habría hecho. Todavía estaba acá luchando con su pasado, luchando por ser mejor. Tal vez por eso le costaba tanto abrirse a mí, porque eso significaba recordar el pasado que había querido enterrar, volver a sentir ese dolor y volver a sufrir las debilidades interiores que podían precipitarla al vacío… Me aliviaba pensar que si no se había matado hasta ahora ya no iba a hacerlo y menos ahora que yo estaba en su vida. Pero eso no significaba que se fueran todos mis temores. Dulce era tan fuerte y tan frágil a la vez.
Dulce;
Anahi pasó todo el domingo conmigo, cuidándome. Ni siquiera quería dejarme cocinarle, tuve que estar mucho tiempo para convencerla y por supuesto me ayudó porque no quería que anduviera usando mi brazo lastimado. Para ella seguramente es una gran herida, para mi tan solo es una más de las tantas que he tenido. Pero no quería que me viera así, no quería que pasara por esto. Fui una estúpida al dejar que mis emociones me controlaran así, nunca debí cortarme. ¿Qué demonios estaba pensando? ¿Qué iba a ganar la redención por medio de la automutilación? ¿Qué mi sangre iba a compensar toda la sangre de los demás que he derramado? ¿Qué mi madre va a perdonarme tan fácilmente? ¿Qué por que pida perdón y me corte para demostrarlo voy a dejar de ser una asesina? La respuesta a todo es no, un no gigante que va a ser mi carga.
Anahi, mi dulce e inocente Anahi tuvo que ver correr sangre, mi sangre. Tuvo que ver y limpiar mis heridas y parece dispuesta a hacerlo todas las veces que sea necesario, ver y limpiar mis heridas, independientemente de que tipo sean. Y todavía sigue sin salir corriendo, todavía está sosteniendo mi mano y dándome besos y caricias mientras yo la sumerjo en mi sucio mundo de dolor y locura. ¿Hasta cuándo va a estar a mi lado?... Yo que no confiaba en nadie estoy mostrando casi todo… todo excepto tal vez lo que más merecería saber, eso ya decidí que no puedo contárselo. Porque odio ser lo que soy y tarde o temprano voy a encontrar la forma de dejarlo. Solo así voy a poder estar con Anahi como ella se merece, sin ponerla en peligro, sin mancharla con la sangre que llevo en mis manos.
Finalmente el domingo a la noche Anahi decidió volver a dormir a su casa aunque le costaba dejar a la morena.
Dul – Hey, no te vayas con esa cara de preocupada, voy a estar bien.
An - Dulce no estás bien… Alguien que está bien no hace lo que tu te hiciste…
Dul - Anahi yo...yo tengo una manera de lidiar con las cosas que tal vez no sea la más normal... Creo que lo que trato de decir es que por tanto tiempo estuve sin sentir nada, anestesiando el dolor y ahora llegaste tú y me haces sentir tantas cosas. Y al volver a sentir me vuelvo vulnerable al dolor, es como que se me viene todo de repente y por un momento fue demasiado. Pero estoy bien Any, soy fuerte y te tengo a ti a mi lado. No voy a volver a lastimarme -le acarició el rostro y la besó intensamente
An - Sea lo que sea por lo que estés pasando yo estoy para ti. Dulce…te amo -entrelazando sus dedos
Dulce se quedó sin capacidad de responder con su corazón latiendo acelerado contra su pecho. No estaba preparada para articular una respuesta a esa declaración, ni siquiera estaba segura de que estuviera preparada para realmente amar con todo su corazón porque no sabía cuanto corazón le quedaba. Pero lo que sabía era que si había una posibilidad de que pudiera amar esa posibilidad era con Anahi.
Dul - Any…yo.....-dijo nerviosa
An - No te preocupes, sé que todavía no estás lista. No tienes que decirlo -la besó dulcemente
Dul - Realmente todavía no puedo creer que alguien tan maravillosa sea real...Te… quiero Anahi.
Se besaron nuevamente y cuando cerró la puerta Dulce se quedó apoyada en ella suspirando. Quería ser alguien capaz de amar a Anahi, quería merecer el amor de Anahi. Quería una oportunidad de una vida normal con ella, pero sabía que esa oportunidad tenía que ganársela.
*******
Había pasado unos días y a la salida de la facultad, Anahi se fue a la casa de Dulce.
An - Hola -le dio un beso- ¿Cómo está mi pelirroja? -Le dijo pasando los dedos suavemente por su brazo aun vendado
Dul - Estoy bien -le dijo apartando el brazo
Anahi la miró extrañada pero no dijo nada y terminó de entrar al departamento.
An - Estoy muerta…Hoy entre el trabajo y mis clases me agotaron -dijo tirándose en el sillón
Dul - ¿Quieres que te traiga algo?
An - Un café…y después muchos mimitos -dijo tiernamente
Dul - Ok -se fue para la cocina
An - No uses tu brazo lastimado -le gritó desde la sala antes de cerrar por unos instantes los ojos
Cuando la rubia los volvió a abrir su novia le había traído el café pero ya no estaba.
An - ¿Dul dónde estás?
Dul - Ahora voy Any -se elevó su voz desde la habitación
Después de un rato largo la morena volvió a aparecer y se sentó junto a su novia que se estaba quedando dormida. Anahi al sentir el cambió de peso a su lado dejó de dormitar.
An - Hey acá estás… ¿Qué estabas haciendo?
Dul - Mi rutina de ejercicios
La rubia la miró bien y se dio cuenta de que estaba levemente sudada.
An - Oh me hubieras avisado, eso sería sexy para ver -se acercó y le dio un beso intenso-.......Pero no puedes hacer ejercicio con el brazo así -le dijo pasando sus dedos por el vendaje
Nuevamente Dulce volvió a apartar el brazo y miró para otro lado.
Dul - No me duele y no tengo nada que me impida hacer ejercicio. Son solo unas cicatrices que ya se van a ir.
An - Pero igual tienes que cuidarte...Cambiando de tema ¿Tienes guardia en el hospital o algo el Domingo?
Dulce volvió a mirarla con un poco de culpa en sus ojos antes de contestar.
Dul - No tengo trabajo. Estoy libre
An - Que bueno porque entonces no tengo que devolver las entradas…
Dul - ¿Entradas para qué?
An - Para el partido de fútbol de Los Ángeles Galaxy. Me dijiste que jugabas fútbol en la secundaria, así que pensé que te gustaría ir a ver un partido.
Anahi esperaba que la idea alegraría a la morena pero en cambio la chica se quedó en pensativa unos segundos.
Dul - Any no sé...Mucha gente, un estadio grande realmente no es lo mío. Ya sabes que prefiero evitar las multitudes y la sociabilidad… Además el futbol formaba parte de una vida que ya no tengo.
An - Lo entiendo pero quien dijo que no puedes volver a disfrutar de las cosas que te gustaban…
Dul - No sé
An - Está bien, si no quieres ir… lo entiendo -dijo un poco decepcionada- Además tal vez sea mejor, si en la tribuna te empujan o algo no te conviene por tu brazo.
Dul - Te dije que estoy bien ¿Cuántas veces tengo que decirte que estoy bien? -dijo exasperada levantándose-

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Capitulo 38

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:32 pm

An - Me lo vas a tener que decir hasta que sea verdad…Porque claro agarrar un maldito cuchillo y cortarse el brazo es perfectamente normal...¿Qué mi.erda te pasa hoy? -dijo levantándose también-… ¿Te piensas que fue fácil para mí encontrarte así? ¿Te piensas que me puedo borrar fácilmente la imagen de tu brazo cortado y tu sangre por el piso? - dijo levantando más la voz y luego tomándose la cabeza con ambas manos
Dulce apretó los puños y endureció la mirada pero solo por un segundo porque luego comenzó a acercarse a Anahi más calmada y ya con la mirada más suave.
Dul - Lo siento…yo…sé que no debe haber sido nada fácil para ti y que estás preocupada por mí……No quise hablarte mal, lo que pasa es que al estar tan preocupada por como está mi brazo lo único que haces es recordarme la estupidez que hice y eso me exasperó un poco…No va a volver a pasar Any, fue un momento en los que se me vinieron muchos años de dolor encima pero ya pasó, soy fuerte. Llegué hasta acá sin tener a nadie en mi vida y ahora que te tengo a ti soy más fuerte todavía porque tengo una razón para querer estar bien……Tu eres la razón por la que me levantó cada día -dijo sosteniendo sus manos y luego dándoles un beso- Ya deja de preocuparte ¿si?, puedo cuidarme a mí y quiero cuidarte a ti-Anahi asintió y le dio un largo beso.
Dul - Me gustaría ir contigo al partido, hace mucho que no piso una cancha de fútbol…
An - ¿En serio? Mira que si no tienes ganas no tenemos que ir.
Dul - En serio, quiero ir y pasarla bien contigo -le dijo con una pequeña sonrisa
An - Ok -sonriendo también
Dul - No mereces que sea tan malhumorada cuando lo único que haces es quererme y pensar en mí -dijo volviéndola a sentar en el sillón y sentándosele arriba
An - No merezco eso…pero si merezco los mimitos que te pedí cuando llegué -acariciando su mejilla
Dul - Te voy a dar muchos de esos -tomándola del cuello para besarla
Se dieron un largo beso y al separarse Dulce bajó sus manos lentamente por el cuerpo de la rubia hasta llegar al borde de su polo. Metió las manos debajo para acariciar su abdomen y la parte baja de su espalda.
An - Me gustan estos mimitos -dijo relajándose ante el toque de su novia
Dul - A mi también -volvió a besarla esta vez más apasionada mientras seguía acariciándola-… ¿Quieres que te cocine esta noche?
An – Mmm… me encantaría pero solo vine a verte un ratito…Todavía tengo que organizar unas cosas del diario y revisar el trabajo práctico que tengo que entregar
Dul – Uhh.Esta bien… -dijo un poco decepcionada
An - Pero el fin de semana es todo para nosotras...El viernes me quedó a dormir contigo y no te dejó hasta el domingo a la noche después del partido…
Dul - Suena como un excelente plan.-sonriendo
An - Y todo el fin de semana me cocinas esas comidas riquísimas que haces tú.
Dul - Con gusto hermosa -le dio un beso y luego bajó a su cuello-...Y hacemos el amor todo el fin de semana -dijo en su oído y bajó una mano para acariciar su muslo
An - ay si eso también -dijo sonriendo-…Pero me vas a dar algo de descanso ¿no? O me vas a tener toda la noche......
Dul - Todo el descanso que quieras...y todo el sexo que quieras -besó su cuello y lo mordió suavemente para luego volver a su boca. Le acarició sus hombros y comenzó a hacerle masajes
An - Si justo lo que necesito -suspiró relajada-…Me mataron en el trabajo hoy…Frank-compañero de Anahi- está cubriendo los avances en la investigación de ese policía. Al parecer encontraron un asesinato con el mismo tipo de arma y están estudiando si está relacionado.
Dul - La policía está más perdida...Porque sea con la misma arma no significa que estén relacionados…
An - Si es cierto pero como no es un arma tan común tenían la duda de que existiera esa posibilidad
Dul - No es tan común pero tampoco tan rara…
An - Ah cierto que tu la experta en armas -dijo un poco decepcionada. - ¿No sería mejor que vendieras la fábrica? Digo después de todo tu padrastro te obligo a meterte en el negocio y además no está bueno saber que se mata gente con lo que fabricas…
Dul - Si sería mejor -dijo suspirando levemente- Pero antes de poder hacer eso tengo que arreglar varias cosas…
An - Ok, entiendo o al menos eso creo.
Dul - Gracias por intentar entender -le dio un suave beso
An - Bueno Dul, me voy a casa que tengo que hacer todo eso…
Dul – Ok hermosa…
Se volvieron a besar y Dulce se levantó de arriba de Anahi.
********
May - ¿Qué tienes ganas de hacer este fin de semana? Con Sara y Jenny pensábamos que estaría bueno hacer algo todas juntas.
An - Me gusta volver a verte animada -sonrió mirando a su amiga- Me gustaría juntarnos las cuatro, hace un tiempo que no lo hacemos… pero ya tenia pensado pasarlo con Dulce.
May - ¿Todo el fin de semana?
An - Si, ni siquiera voy a ir el domingo a lo de mis padres, vamos a ir con Dul a ver el partido de los Galaxy…Lo siento May, pero el próximo hacemos algo.
May - ¿Desde cuándo te gusta el fútbol?
An - Ok reconozco que no soy fanática pero Dulce jugaba en la secundaria y quería llevarla a ver un partido.
Sonó el celular de Mayte.
May – ¡Aggh! no entiende que no quiero hablarle -dijo molesta
Anahi tomó el celular leyendo "Llamada de Poncho" y luego lo apagó.
May - Gracias...No deja de intentar hablarme pero no quiero saber nada con él, no le puedo perdonar lo que hizo. Y lo que más me molesta no es solo que lo amaba sino que lo consideraba una de las personas que nunca me traicionarían...Quiero que me deje en paz, estoy cansada de pensar en él todo el tiempo…
An - Lo sé -dijo abrazándola
May - Si sigue insistiendo… Sara va a perder la paciencia y lo va a cagar a trompadas y a esta altura creo que no la detendría.
An - Dulce se ofreció para ayudar – sonriendo
May - ¿Si?... que raro -dijo irónica-No quiere desaprovechar la oportunidad de poder pegarle a alguien.
An – May…no empieces.
May – Any, tu sabes que quiero verte feliz y cuanto te quiero. Y ciertamente debo reconocer que en este tiempo estás más feliz pero no puedo dejar de preguntarme cuanto va a durar y como puede llegar a terminar. Sé que suena raro pero Dulce tiene algo que me da desconfianza...Sabes eso que dicen que los ojos son una puerta hacia el alma, sé que esa frase es cursi pero tiene su verdad. Y cuando miro los ojos de esa chica solo veo cosas malas, oscuras. A ti podrá engañarte pero a mí no.
An – Mayte… a mi no me engaña…Sus ojos pueden tener oscuridad pero tienen muchas otras cosas buenas. Dulce no tuvo una vida fácil, tiene muchos problemas y eso no voy a negártelo, perdió a sus padres y luego a su madre adoptiva, su padrastro la maltrataba y un par de cosas más que son bastante jodidas pero está en pie gracias a todo lo bueno que tiene en su interior.
May - Lo entiendo....eso creo...debe ser complicado estar entera después de todo eso -dijo seria- Es una ******* que haya tenido que sufrir así, pero creo que toda esa violencia que sufrió la sigue teniendo consigo. No digo que sea su culpa pero es peligrosa y agresiva...Digo todo esto porque tengo miedo de que te haga algo, de que te lastime…todo lo que te digo Any, es por tu bien… no me confió de Dulce.
An - Gracias por cuidarme así -dijo sosteniendo su mano-…En serio no te preocupes tanto, Dul no es así. La conozco más de lo que piensas, está siendo totalmente sincera conmigo, contándome cosas que nunca habló con nadie. Todo va a estar bien May, para ambas -dijo volviendo a abrazarla-

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Capitulo 39

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:33 pm

El viernes después de la facultad Anahi estaba preparando unas mudas de ropa para llevarse y pasar el fin de semana en el departamento de Dulce. Mientras lo hacía su novia llegó.
An - Hola amor -dijo recibiéndola con un beso
Dul – Hey… -respondiendo el beso
An - Ven vamos a mi cuarto…
Dul - Hoy no pierdes el tiempo -dijo levantando las cejas y luego besándola camino a su habitación
An - No dije que vengas para hacerlo -dijo ya tirada en la cama con la morena arriba
Dul rió- Ya lo sé -besó su cuello y acarició su abdomen por debajo de la remera - Me gusta jugar contigo-sonriendo
An – Sal de arriba mío antes de que sea tarde…
Dul - ¿Por qué? -dijo besando y mordiendo nuevamente su cuello
An - Porque la puerta está abierta, Mayte está en su habitación y puede salir y vernos...Y porque lo único que hiciste cuando llegaste fue tirarte encima como si fuera una presa.
Dul - Ya entendí - la besó una vez más antes de levantarse
An - Mira lo que hiciste, se arrugó toda la ropa -dijo señalando la ropa tirada en la cama
Dul - No te preocupes, no creo que este fin de semana la uses demasiado -dijo con una leve sonrisa pícara- Solo la vas a necesitar para ir al partido.- manteniendo la sonrisa
An - La terminas de guardar en el bolso mientras me baño-diciendo en tono de “orden”
Dul – Si...eh… ¿no quieres que te acompañe a bañarte?
Any sonrió- No......-se acercó más y le habló al oído-Pero este fin de semana quiero baños de burbujas y recostarme en tu cuerpo mientras me enjabonas…
Dul - Me gusta ese pedido.
Anahi la besó y se metió al baño mientras que Dulce se quedó doblando la ropa y viendo como la figura de su ángel rubio se alejaba. Media hora más tarde Anahi ya estaba bañada y tenía todo listo para pasar el fin de semana con su novia. Ahora se encontraba hablando por teléfono con Sara quien no paraba de hacerle preguntas sobre lo que iba a hacer con Dulce.
An - Si el domingo después del partido vengo para acá…Si, ya sé, que tengo que dormir para ir a trabajar el lunes a la mañana y después ir a la UNI…
Sa - Ok, cuídate.
An - Si mamá.-con tono irónico
Sa - Cuando nos besábamos en tu cama no me decías mamá.
An - No creo que en ese momento te hubiera molestado...No digas nada. Nos vemos el lunes, besos –cortó-
Dul - Ya me estaba aburriendo, por fin te dejo ¿Quiere que le pasemos una agenda con todas nuestras actividades? -dijo un poco irritada
An - Lo siento, Sara es un demasiado poco maternal a veces...Además está un poco celosa porque no nos juntamos esteFin de semana.
Dul - ¿Celosa? ¿No se supone que al pasar a ser tu ex ya perdió ese derecho?
An - Celosa como amiga Dul...Sara y yo seguimos siendo celosas, una de la otra pero solo para cuidarnos.
Dul - Yo tengo el derecho a estar celosa -dijo agarrándola y parándola entre sus piernas
An - Lo tienes y lo estás ejercitando… Pero un poquito de celos te hacen más sexy -dijo antes de besarla con pasión
Fueron separadas por el sonido de la puerta, así que lentamente Anahi fue a ver quien era.
An - Christopher…-dijo abrazando a su hermano-¿Cómo estás? -dijo mirándolo mejor al separarse
El chico realmente no tenía buen aspecto, estaba ojeroso, más flaco y un poco pálido.
Chris - Bien hermanita...Muero de hambre, tienes algo para hacerme…
An - Siempre igual…si tengo algo.
Dul - ¿Qué tal Chris? -dijo levantándose del sillón para saludarlo
Chris - Dulce que bueno volver a verte… ¿Cómo estás tratando a mi hermana?
Dul - Como la persona más importante para mí -dijo sinceramente mirando al chico -
Chris - Me parece bien -dijo asintiendo
An - Vamos a hablar a la cocina y te preparo un sándwich.
Chris - Que sean varios.
An – Los que quieras.
Dul - ¿Quieren que los deje hablar tranquilos?
Chris iba a decir que si pero Anahi se le adelantó.
An - Está bien Dul, ven con nosotros… de paso se conocen más…-mirando a Christopher. Los tres se dirigieron a la cocina.
Dul – Siéntate con Chris, yo le preparo el sándwich y algo más para comer.
An - Gracias amor.-le dio un beso que se tornó bastante largo
Chris - Saben estoy de espaldas a ustedes pero todavía puedo escuchar los ruidos que hacen -dijo sin darse vuelta-… Así que sepárense y dejen de besuquearse- con cierto sarcasmo
Dul - Lo siento Chris, tu hermana es irresistible -dijo acercándose a la mesa para mirar a la cara de el
Chris - Si bueno…eso solía decir su ex de la secundaria y después terminó engañándola. Espero que esta vez la frase sea en serio.- dijo mirándola a la vez
Dul - Es muy en serio -dijo antes de volver a la mesada a prepararle algo
An - ¿Cómo van las cosas con Ale? -sentándose a la mesa con su hermano
Chris - Simplemente no van -dijo tristemente- Intenté hablarle pero dice que hasta que no cambie algunas cosas no podemos estar juntos, que necesito madurar…Ni siquiera sé que quiere que cambie.
An - Tal vez solo necesita un poco de espacio… ¿Y cómo lo estás llevando? Te ves…-dijo preocupada
Chris - Si lo sé, no estoy durmiendo muy bien ni comiendo muy bien para el caso…Pero el lado positivo es que bajé los kilos de más que tenía, ahora solo necesito un poco mas de tratamiento con mi rodilla y podría volver a jugar al básquet.
An - Sabes si quisieras podrías seguir en el basket, no como jugador pero podrías entrenar o ser ayudante de campo de algún equipo local y después hasta pasar a uno grande. No conozco a nadie que sepa tanto como tú…eres muy bueno jugándolo.
Chris - Pero no quiero entrenar Any, mi sueño era jugar y lo perdí. De todas formas eso ya es pasado, ahora solo quiero volver con Ale y salir del hoyo en que me metí…simplemente eso.
An - ¿En qué te metiste?
Chris - En nada, era solo una forma de decir -dijo rascándose el cuello
Dulce dejó un plato con comida enfrente del hermano y se sentó junto a su novia.
Chris - Gracias Dulce.
Dul – No es nada.-asintiendo
Chris – Mmm… que buen sándwich, le pusiste todo lo que me gusta -dijo con la boca llena
An - Traga antes de hablar, es asqueroso.- tratando de no observarlo
Chris - Para mí no -sacándole la lengua
An - ¡Agghh Christopher! ¿Y después te preguntas que es lo que Alexandra quiere que cambies?
May - ¡Chris! -dijo yendo a abrazarlo
Chris – ¡Hola mujer!... ¿Armamos el club de los corazones rotos?
May - ¿Oh todavía no se arreglaron?
Chris – No...¿El desgraciado de Alfonso se sigue arrastrando para que lo perdones?
May - Si...Y no pienso hacerlo por ahora…
Chris - ¿Por ahora?...Ni lo pienses May, ni se te ocurra darle otra oportunidad, si te engaña una vez te va a engañar dos.
May - Si supongo pero no hablemos de él, ni vale la pena…Oh, Dulce perdona que no te salude, me emocioné de ver a Chris-sonriendo
Dul – No te preocupes -dijo con una sonrisa amable-En realidad yo debería haber saludado cuando llegué pero como estabas en tu cuarto no quise molestarte.
May - Así que secuestras a Any por el fin de semana -dijo sin mala intención
Dul - Está semana nos vimos poco y queremos pasar tiempo juntas igual tranquila que el domingo la traigo de vuelta pero antes quiero verla alentar como porrista en el partido.
An - Espera sentada porque eso no va a pasar.-sonriendo
Chris - ¿Qué partido?
An - Vamos a ver a los Galaxy.
Chris - ¿Tú vas a ver futbol? -preguntó riendo- Al único jugador de futbol que conoces es a Bechkam porque sale con Victoria y te babeas por esa mujer. Cuando te nombre a Maradona pensaste que hablaba de Madonna…-tratando de no reír
An – ¡Hey! …sabía quien es Maradona solo que ese día estaba distraída.-defendiéndose
Dul – Any, parece que voy a tener que enseñarte un par de cosas…
May - ¿De qué jugabas Dulce?
Dul - De 10, delantera goleadora.
Chris - ¿Ganaron algo con tu equipo?
Dul - Campeonato estatal allá en New York e iba a jugar el nacional como capitana y todo, pero tuve que dejar el equipo…
Chris - ¿Te lesionaste?
Dul - No, fue por un tema familiar. Mi padrastro lo consideraba una pérdida de tiempo.
Chris - Suena a que era un tipo estricto.
Dul - Si esa sería una forma leve de describirlo…¿Vas a llevar los pompones el domingo? -le dijo a Anahi
An - Ni lo sueñes. Además ya no los tengo.
Chris - Ni siquiera sabe de qué color es la camiseta de los Galaxy, lo más probable es que termine alentando mal y los hinchas la abucheen -dijo con una sonrisa
An – Idiota no es gracioso y si se de que color es…
May - Bueno chicos me voy a un desfile, de paso me despejo -dijo despidiéndose de Chris
Dul - ¿Vas sola?
May - No voy con mis compañeros, estudio diseño de indumentaria y es parte de los trabajos prácticos ir al menos a un desfile por mes.
Dul – Oh, no sabía.
May - Cuando termine quiero empezar mi propia línea de ropa...Por cierto tienes buen estilo para vestirte, pareces más una rockera que una doctora pero es un buen estilo…
Dul - Supongo que.....
May - Fue un cumplido -dijo antes de irse
Dul - ¡Gracias! -le dijo antes de que cerrara la puerta
Dulce miró a Anahi confundida y la rubia solo se encogió de hombros.

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Capitulo 40

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:33 pm

Chris - Yo también debería irme…Any odio pedirte esto otra vez pero -dijo nervioso-… ¿no me podrías prestar plata?
An - ¿Y ahora qué pasó? Chris, te dije que no volvieras a apostar…
Chris - No aposté, solo tuve un par de gastos de más este mes y se me fue el sueldo. No te lo pediría pero ya no tengo ni para comprar comida casi -dijo bajando la mirada
An- ¿En qué jodidos la gastaste?
Chris - Tuve mala suerte......se me rompió el auto y el arreglo me salió caro y encima me robaron, no te lo pediría si no la necesitara en serio. No quiero pedirles a mamá y papá, sabes como son, sería toda una historia.
An - ¿Cuánto necesitas?
Chris - 1500 dólares…
An - ¿1500? ¿Me estás jodiendo?¿Qué voy a hacer el resto del mes?
Chris - Está bien, no te preocupes ya veré como me las arreglo...Puedo intentar pedirle a alguno de mis amigos.
Anahi suspiró y lo miró a los ojos.
An - Chris dime la verdad… ¿En serio no la gastaste jugando?
El chico se tomó unos segundos para contestar.
Chris - En serio Any -dijo mirándola a los ojos solo brevemente
An - Ok…Te voy a prestar la plata.
Chris – Gracias.
La rubia fue a su habitación a buscar el dinero. Dulce se quedó en la cocina con Chris, observándolo fijamente, le resultó muy fácil darse cuenta de que estaba nervioso.
Dul - ¿Un mes difícil no? -preguntó seria
Chris - Si, no tienes una idea.
Dul - ¿Dices que te robaron además?
Chris - Si.....-dudó un poco-.....Iba caminando por el Boulevard hasta mi auto y antes de llegar un tipo con una navaja me robó el efectivo que tenía.
Dul - ¿Y no te robó el auto? -preguntó no creyendo ni una palabra
Chris – Ya, me robó todo y justo estaba recién arreglado el auto.
Dul - Que mala suerte… Es raro que te roben en el Boulevard, es una zona muy segura.
Chris - Eh si…supongo que tuve mala suerte.
An - Toma acá tienes -dijo llegando a su hermano
Dul - Glen me estaba contando como le robaron en el Boulevard…
An - ¿Te robaron con un arma?
Chris - Una navaja.
An - ¿No te pasó nada verdad? -preguntó preocupada
Chris - No, estoy bien Any…Pero me sacaron el auto....... ¿Podrías prestarme el tuyo por unos días?
An - Vas a fundirme…bueno llévatelo, pero devuélvemelo sano y salvo, ¿si?
Chris - Por supuesto -agarrando las llaves
An - ¿Hiciste la denuncia?
Chris - ¿Qué denuncia? -dijo más nervioso
An - La denuncia por el robo…
Chris - Ah si, si la hice. Me dijeron que si encontraban el auto me avisaban… Gracias hermanita -dándole un abrazo
An - De nada, para que soy tu hermana si no es para aguantarte.
Una vez que se fue Chris y estuvieron solas, Dulce le dijo lo que pensaba.
Dul - Te está mintiendo.
An - ¿Sobre qué?
Dul - Sobre todo, no lo robaron y te mintió cuando te dijo que no gastó la plata jugando…
An – Dul, es mi hermano y le pedí que me dijera la verdad…Si dice que eso es lo que pasó yo le creo.
Dul - No digo que no le creas…solo digo que te está mintiendo -dijo segura
An - ¿Y cómo lo sabes?
Dul - Lo miré fijamente cuando hablaba, en general la gente que miente y no sabe hacerlo bien no puede sostenerte una mirada intensa… Ni siquiera te sostuvo la mirada a ti por más de un segundo…es más, estaba nervioso, titubeante. Tenía escrito mentira por todo su rostro.
An- ¿Y tu eres especialista en la mentira verdad?... ¿Es por qué no mientes o por qué eso es lo que mejor te sale?
Dul - ¿A que viene todo esto? -preguntó confundida
An - Que yo no presione no significa que me gusten todas las cosas que ocultas…Me contaste lo de las armas cuando estaba tan jodidamente metida contigo que ni siquiera se me ocurrió pensar en correr en la dirección contraria como indicaría el sentido común. Y todavía no sé realmente que tan metida estás con la mafia y todas esas cosas turbias... ¿Así que realmente quieres hablar sobre la mentira?
Dul - Solo lo dije para ayudarlo......Tu hermano parece seriamente arruinado, si perdió la plata jugando y debe algo va a ser mejor que lo pague rápido porque esa gente no es alguien con quien querría meterse.
An - Parece que tu conoces más de esa gente de lo que puede conocer mi hermano.
Dul - Si conozco algunas personas que desearía no conocer ¿esta bien? Y antes de que yo estuviera tan jodidamente metida contigo -dijo utilizando las palabras de la rubia- te advertí que no valía la pena estar conmigo -dijo un poco triste
An – Maldicion Dulce -dijo suspirando -No quiero discutir sobre esto, ni quiero discutir por mi hermano....Para mi si vale la pena estar contigo, por eso sigo acá... Y sé que vas a hacer las cosas bien y salir de todo lo malo en lo que estás metida -le dio un suave beso
Dul – Gracias…por seguir aquí -dijo tomando sus manos y acercándola más a ella
An - Olvidémonos de mi hermano, quiero disfrutar contigo... Yo le creí pero igual voy a empezar a controlarlo un poco para asegurarme de que todo esté bien.
Dul – Lo que digas.....Entonces vamos para mi departamento.
An – Vamos- sonriendo
Dulce le dio un largo e intenso beso, cuando se separaron tomó el bolso de Anahi y salieron rumbo a su auto.
*********
Habían terminado de comer hace un rato y ahora se encontraban en el sillón de la sala disfrutando de una botella de vino y buscando en la tele algo interesante para mirar.
Dul - ¿Encontraste algo para ver? -dijo besando su cuello sin prestarle atención al televisor
An – Mmm… puede ser
Dul - ¿Qué encontraste?
An – Uh, ‘Sin City’ -dijo con la respiración un poco acelerada
Dul- Eso esta bueno, es viable como para mirar mientras terminamos la botella -dejando unos últimos besos en su cuello
An - ¿Te gusta?...Yo creo que leí un par de los comics, Chris los tenía todos
Dul - ¿Leías los comics de tu hermano? -levantando los cejas
An - ¿Qué tiene de malo? Me gusta leer, así que leía casi todo lo que tenía a mi alcance.
Dul - No tiene nada de malo -dijo con una sonrisa y luego la besó - Solo que es un poco de nerd leer comics, de hecho es de nerd leer todo lo que tienes a tu alcance.


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Capitulo 41

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:34 pm

An - Yo no soy nerd -dijo fingiendo estar ofendida
Dul- No dije que lo fueras Anahi.
Cuando faltaba poco para que terminara la película, en uno de los cortes comerciales se pusieron a hablar.
Dul - Ya me está aburriendo esto.
An - Si, al principio estaba buena pero ahora se puso un poco pesada… Además ese asesino da miedito-con tono de niña
Dul - Es un maldito loco, eso de comerse a las víctimas ¡Agggh!
An - Si bueno todos los asesinos son malditos locos, solo que este es peor.
Dul - ¿Todos? No lo creo, existen los asesinos cuerdos que matan con un fin práctico y racional.
An - ¿Algo así como el personaje de Bruce Willis? Eso no cuenta, él mata pero es un policía así que no es un asesino, es su trabajo.
Dul - Hay gente que no es policía y mata por trabajo -dijo seria
An - Si los narcos, sicarios, pero esos son asesinos sin escrúpulos que lo hacen por dinero y la mayoría lo disfrutan.
Dul - Lo sé, solo digo que puede haber alguno que no lo disfrute.
An - ¿Te caen bien los asesinos de Sin City? Solo porque en la película parezca “cool” no quiere decir que esté bien.
Dul - No digo que esté bien......De la película los únicos que me caen bien son Clive Owen y Bruce Willis. Los dos son honorables y matan con justificación. Pero todo el mundo en esta película parece disfrutar de matar, aun el personaje de Bruce que representa la ley siente una satisfacción al acabar con un asesino. Eso es lo que está bueno, el tipo es justo pero tiene su lado oscuro, al perseguir a esos asesinos sin quererlo toma algo de ellos. Nadie está limpio, ni aun los héroes y en algún punto los villanos y los héroes se conectan. Si lo piensas dice mucho sobre la vida, lo único poco creíble es que hace parecer que es “cool” ser un asesino cuando en realidad debe ser una mierda.
Anahi frunció la frente pensando unos segundos.
An - Vamos Dul, está película es oscura y muestra la escoria de una ciudad, para las personas normales, las cosas no son así. Aunque si reconozco que en la vida real hay gente así, narcos, mafiosos por eso no hay que querer justificarlos y condenarlos para que se acabe eso. Sé que tu debes saber un poco más de ese mundo y con más razón deberías odiarlo.
Dul - Créeme lo odio -dijo seria y un poco preocupada
An - Bien…Y ya dejemos de ver esta peli.
Dul - Voto a favor
An - Podemos hacer cosas más interesantes -la besó lentamente y la tomó de la cintura
Dul - Doble voto a favor -dijo sonriendo levemente y besándola más fuerte por un buen rato-¿Cama o sillón? -dijo al separarse
AnY levantó las cejas- Que manera de matar el romanticismo.
Dul - Vamos que romanticismo si ya sé que te voy a follar todo el fin de semana -dijo descaradamente -
An - ¿Vas a follarme? Vamos a hacer el amor querrás decir... Y no des las cosas tan por seguras, hay que ganarse el derecho.
Dul - ¿No me lo gané ya? -dijo besando su cuello y luego sacando su lengua para lamerlo pasándole el piercing
An - Mmm…cama.
Dulce sonrió y se levantó llevando a Anahi consigo a la habitación. La rubia se puso arriba de la morena en la cama mientras que seguían besándose y comenzando a sacarse la ropa. Cuando ambas estaban en ropa interior Anahi estaba besando su cuello y comienza a bajar por el cuerpo de la morena. Llegó con una línea de besos hasta sus muslos y comenzó a besar la piel pintada por su tatuaje.
An - No me importa esto -dijo dejando un beso en el arma tatuada en su pierna-......para mi eres perfecta -continuó besando su piel tatuada
Dulce la tomó del pelo y la hizo subir y bruscamente las dio vuelta, poniéndose arriba y sosteniendo las manos de la rubia por sobre su cabeza.
Dul - Déjame follarte -la apretó las muñecas y la besó intensamente
Luego sin dejar de sostenerle los brazos fuertemente con una mano, llevó su boca a su cuello para besarlo intensamente mientras que con su mano libre le arrancó sin ningún cuidado el brassier, rompiendo la tela y tirándolo a un lado.
An - No me gusta esto Dulce -dijo con la intención de que se detuviera e intentando liberar sus manos sin éxito
La morena pareció no escucharla y comenzó a morder su cuello.
An - Dulce en serio para, ya. -dijo seria
Las palabras de la rubia esta vez tuvieron efecto y rápidamente se alejó de su cuello, liberando sus muñecas. La morena miró a Anahi fugazmente y se levantó. Recogió su pantalón del piso y se fue dando un portazo. Anahi calmó su respiración y se levantó, sentándose en la cama tomándose las piernas e intentando comprender que había pasado. Después de un rato de estar así se puso una blusa y su jean, pensó en buscar a Dulce, pero decidió que era mejor darle su tiempo para que se calmara así que salió al balcón a tomar un poco de aire e intentar relajarse después de lo que había pasado.
Dulce;
Tuve que irme de la habitación porque en ese momento no podía estar con ella después de haber actuado así. Soy una idiota, solo intentaba hacerme sentir bien, demostrarme cuanto me quiere y tenía que arruinarlo todo siendo agresiva. Me juré que no iba a perder el control estando con Anahi, nunca… parece que ese juramento hoy se fue al carajo. Y ni siquiera me gusta tratarla así, no quiero tratarla así pero es como que algo se disparó en mi cuando comenzó a besarme el tatuaje.....toda esta ira, bronca, no con ella pero ahí estaba. Ese tatuaje me recuerda todo lo malo a lo que pertenezco y que ella lo besara de alguna forma me trastornó, por un breve segundo me hizo querer lastimarla. ¿Por qué me tiene que pasar esto? -golpee el espejo del baño rompiéndolo en pedazos- ¿Por qué tengo que arruinar lo mejor de mi vida?...Dejé que esa pregunta hiciera eco en mi cabeza mientras me fumaba un cigarrillo.
*************
Dulce tiró su segundo cigarrillo al inodoro y miró el espejo roto y su imagen distorsionada en los quiebres.
-Siete años de mala suerte- Dijo sarcástica en voz baja.-... Toda mi vida tuve mala suerte- La morena miró para arriba y dijo. -Ya me tiraste toda la mierda que me podías tirar, así que tengo derecho a romper todos los malditos espejos de este maldito mundo.-
Se sacó los pedazos de vidrio que se le habían incrustado después de romper el espejo y se lavó la mano. Salió del baño y se dirigió al cuarto a buscar a Anahi, al no encontrarla allí y ver la puerta-ventana del balcón semiabierta se fue para afuera. La rubia al escucharla salir al balcón dejó de admirar la vista para darse vuelta.
Dul - Anahi, perdóname. Perdí el control, no sé que me pasó -dijo cuidadosa acercándose pero no demasiado. La rubia la miró pero no dijo nada.
Dul - ¿Te lastime?
An - No… Pero no me gustó que fueras así......Así que era verdad eso de que te gusta el sexo fuerte -dijo recordando las palabras de Kirsten
Dul – ¡No! -se apresuró en decir-A mí tampoco me gustó ser así. No me gusta el sexo fuerte, no contigo.
An - ¿No conmigo? -preguntó desconcertada
Dul - Quiero decir que antes en ocasiones me gustaba hacerlo así, casi violento -reconoció bajando la mirada- pero era con chicas a las que también les gustaba que fuera así y era solo en algunas circunstancias en las que yo no estaba muy bien. Las dos partes lo disfrutábamos... Pero ya no quiero eso, lo que tengo contigo es distinto y está basado en el amor -dijo mirándola a los ojos nuevamente
An - ¿Entonces qué pasó?
Dul - Cuando me besaste el tatuaje con tanto cariño y me dijiste que no te importaba no pude soportarlo... Ese tatuaje representa todo lo que odio de mi vida, y está ahí constantemente como un recordatorio de las cosas malas que he hecho… No sé, fue demasiado para mí que dijeras eso porque a mí me importa, porque debería importarte, porque no quiero que quieras la parte de mi que yo odio.
Anahi suspiró comprendiendo la situación. Viendo como los temores de que el odio hacia si misma que se tenía Dulce afectaran su relación se hacían realidad.
An - Si te molesta no lo voy a hacer más.
Dul - No, no... Todavía estoy aprendiendo a lidiar con que alguien me quiera completamente, había olvidado como se sentía. Tú no tienes que cambiar nada, soy yo la que tiene que hacerlo. Perdóname, por haber reaccionado así, lo último que quiero es lastimarte. A esto me refería cuando decía que podía hacerte daño, de esto intentaba protegerte. Porque sabía que si nos acercábamos demasiado cosas así podían pasar. A veces tengo miedo… tengo miedo de lo mucho que puedo lastimarte, de lo que puedo llegar a hacerte si.... ¿Entiendes? No me refería solo a lo emocional sino también a lo físico, cuando me enojo, cuando pierdo el control…Dios, Anahi, no me merezco estar contigo -la miró fijamente a los ojos y la rubia notó la inmensa tristeza y dolor detrás del manto de esos oscuros ojos marrones
Luego la morena le dio la espalda para contemplar la vista del océano y prender un cigarrillo.
Dul - A veces pienso que lo mejor que puedo hacer por ti es alejarme… pero se me parte el alma al pensar en no volver a verte nunca más -dijo sin mirarla- También pienso que es casi imposible que alguien como tú me quiera y sin embargo cada vez que te veo me demuestras lo imposible… y después me doy cuenta de que yo no puedo darte lo imposible. Me encantaría hacerlo pero hay veces que no sé como escapar de lo que soy.
Anahi se puso a su lado e hizo que la mirara. Le sacó el cigarrillo de la mano y lo apagó en el piso del balcón.
An - No te pido lo imposible, no es eso lo que quiero… Te quiero a ti Dul, porque debajo de todo lo que tuviste que enfrentar está tu verdadero yo, ese al que lo malo que te tocó no lo cambió, el que tiene tu esencia...Y te puedo asegurar que tu esencia es de lo que alguien como yo puede enamorarse.
Dulce sintió como los ojos azules zafiro de la rubia la traspasaban y desnudaban su alma, la despojaban de circunstancias y acciones no deseadas y llegaban hasta el centro de su ser. Y entendió la forma en que la amaba Anahi, entendió que la rubia no amaba lo que ella odiaba sino que iba más allá. Entendió que si tenía que poner en riesgo su vida para cambiar y volver a ser solo su esencia entonces lo haría sin dudar para poder estar con ella, porque era un riesgo que valía si la recompensa era poder estar con Anahi para siempre. Y finalmente entendió lo más importante, entendió que la amaba. No sabía si su corazón estaba entero o no, moribundo, enfermo o solo dañado pero la amaba.
Dul - Te amo Anahi. -dijo sin dejar de mirarla, con la voz ronca y apenas por arriba del susurro-

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Capitulo 42

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:34 pm

Y a pesar de que fue casi un susurro, en medio de la noche las palabras rebotaron y tuvieron un eco imaginario, se hicieron grandes en el infinito porque eran nuevas y salidas de los labios y el alma de alguien que nunca amó. Salidas de algún lugar de las tinieblas donde evidentemente aun quedaba algo de la luz inicial y verdadera que sobrevivía a la impuesta y obligada oscuridad, el impuesto y obligado odio.
La rubia le acarició la mejilla con tanta suavidad que parecía que tocaba al ser más frágil del mundo. Porque tal vez Dulce lo fuera, porque si a nuestro hipotético lobo estepario y asesina la perforábamos y llegábamos debajo de la sangre cargada por años, sin dudas lo era.
An - Yo también, te amo -dijo con voz más suave y fuerte, segura y sincera-...Te amo y mucho -dijo una vez más antes de besarla tiernamente
El beso se extendió en el tiempo como una confirmación de sus palabras y las caricias fueron sin prisa y hasta casi inocentes. Luego solo se abrazaron en silencio, ambas perdiendo su mirada en la luna reflejada en la quietud e inmensidad que trasmite el mar de noche. Hay veces que una vez dichas las palabras clave todo el resto está de más y esta era una de esas ocasiones. Cada una había dicho todo lo que podía ser dicho en esa situación y ahora solo quedaba el silencio sincero de dos personas que están más allá de lo verbal para poder comunicarse. Todo podría ser la imagen de una relación casi épica en su esencia y que a pesar de todas las probabilidades en su contra se volvía fuerte, cercana a ser indestructible, si tranquilamente podría ser la imagen de eso si no fuera por la verdad oculta, el secreto que Dulce no revelaba a su amada y que cargaba sobre sus hombros más pesado que el mundo mismo.
En el fondo la morena sabía que ese secreto manchaba su confesión de amor, le sacaba la fuerza inicial que había hecho que esas simples palabras se extendieran pero quería apartar esa mancha para poder vivir el momento, aunque el momento fuera una falacia si se tomaba en cuenta esa omisión. Y así fue que la morena dejó de pensar, dejó de sentir todo lo que no fueran las caricias de su novia, todo lo que no fuera el contacto con su cuerpo. Porque estaba determinada a intentar lo imposible, el realismo mágico o como quieran llamarlo. Y dejó simples y tiernos besos mientras que la mantenía entre sus brazos. Siguieron comunicándose con caricias y de a poco todo se volvió más intenso, menos inocente pero igual lleno de amor. La brisa del mar susurró en sus oídos y la morena sintió como su amada temblaba ligeramente.
Dul - Vamos adentro -dijo en su oído suavemente como reticente a romper ese ahora cómodo silencio
La rubia solo asintió y permitió ser guiada por los fuertes y seguros brazos de la morena. Todo lo que siguió en esa habitación fue natural, nada forzado, solo dos cuerpos que se buscaban mutuamente, sin prisa pero con deseo, sin desesperación pero con necesidad. Lentamente la ropa volvió a ser descartada hasta que ahora solo había desnudez. Dulce recorría el cuerpo de su novia pausadamente, a veces deteniéndose como para pedir permiso porque temía haber perdido el derecho de tocarlo pero la rubia le demostraba que la confianza para entregarse a ella seguía estando en el mismo lugar, tal vez por un fugaz momento había menguado pero ahora era igual de fuerte que antes.
Al notar esto la morena volvía a recorrerla libremente, sintiéndose dueña de esa piel, esos labios que se movían perfectamente contra los suyos. Y sus dedos, que ya conocían el camino de memoria, volvieron al lugar donde más les gustaba estar, deslizándose expertamente y liberando el placer. Y así fue varias veces hasta Anahi quiso ser quien diera el placer para que la morena lo recibiera y la recibiera a ella en su interior, de más está decir que la morena no tuvo ninguna objeción en cambiar los roles, entregándose a todo lo que su novia quisiera hacerle y disfrutando cada toque como solo lo hacía con ella.
La mañana del sábado las encontró durmiendo hasta tarde, exhaustas después de la intensidad física y emocional de la noche anterior. Y aun cuando despertaron se quedaron en la cama disfrutando de estar acurrucadas, sin obligaciones y solo el objetivo de estar juntas.
An - Muero de hambre... Si no me alimentas no creo que podamos cumplir lo de hacer el amor todo el fin de semana.
Dul - Entonces voy a alimentarte ya mismo -dijo sonriendo
An - Hey, no tan rápido. -acomodándola arriba de ella y besándola
Dul – Si, tienes razón, podemos besarnos un rato más -aumentando la intensidad del beso- Anoche me besaste muchas veces y no dijiste nada -levantando las cejas
An - ¿No dije nada de qué? -preguntó confundida
Dul - De que tenía aliento a cigarrillo… Antes de ir a buscarte al balcón fumé dos y después fume algo del que me tiraste tú. ¿La regla no era, que no ibas a besarme hasta que se me fuera el olor a cigarrillo?
An – Si, y sigue siendo así…pero anoche era distinto…Me acababas de decir que me amabas, como que cortaba el romanticismo si no te besaba por eso y además, sinceramente en ese momento fue lo último en lo que pensé.
Dul - Buen punto.
An – Ah, y por cierto cuando me levanté para ir al baño te tiré a la basura el atado que estaba en la mesa de luz.
Dul - ¿Y quién dijo que podías tirármelo?
An - Yo lo dije -dijo segura
Dul – Mierda eres demasiado sexy así -la besó-…Pero, ¿sabes? que es al pedo, ¿no? Si quiero me vuelvo a comprar otro en cuanto salgo.
An - En ese caso puedo amenazarte con sacarte el sexo si vas a comprar otro.
Dul - No lo harías -dijo dubitativa
An - ¿Quieres apostar? -levantando una ceja
Dul - En ese caso no me compró ningún atado en todo el fin de semana.
An - Así me gusta -besándola
Dul – Mmm, si…a mí también me gusta -metiendo sus manos debajo de las sábanas para tocarla
An - Ahora anda a alimentarme, no creo que aguante otra ronda si no lo haces.
Dul – Ok. Voy a preparar el desayuno -miró el reloj que marcaba las doce-…tal vez por la hora mejor hago el almuerzo.
An - Gracias amor -le dio otro beso antes de que se levantara- ¡Ah! y me debes un conjunto de ropa interior por el brassiere que me destrozaste anoche.
Dul - Te lo pago con intereses. Si quieres, esta tarde vamos a un centro comercial y te regalo toda la ropa que quieras, incluyendo conjuntos de ropa interior bien sexys.
An - Creo que es una oferta que no puedo rechazar.-sonriendo
La morena se cambió rápidamente poniéndose un short y musculosa y se fue a la cocina mientras que Anahi, terminaba de levantarse.
**********
Christopher se encontraba saliendo del trabajo para ir a almorzar cuando sonó su celular. Sin reconocer el número atendió, esperando que no fuera su peor pesadilla.
Chris – Hola…

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Capitulo 43

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:45 pm

X - Hola, muy buenos días.
Chris – Uh…si, mira…yo… -dijo nervioso y con miedo
X - ¿Puente, tienes el dinero?
Chris - No todavía no pude juntarlo, dame más tiempo por favor -le pedía más tiempo pero en realidad no le alcanzaría toda la vida para juntar esa cantidad
X - Ya te di demasiado tiempo, se me acabó la paciencia. Vas a entender por las malas que con mi dinero no se juega.
Chris - ¿Qué? Pero, escu…
X - Si mañana no me traes la plata prepárate, no juego.
Le cortaron y un escalofrío enorme recorrió todo el cuerpo de Christopher, no sabía que hacer, lo único que sabía era que probablemente vendrían a buscarlo.
************
An - Como siempre riquísima tu comida Dulce.
Dul - No es nada y además me encanta cocinarte.
An - Deja que yo levanto la mesa y lavo las cosas…Dul, si salimos podrías comprarte otro espejo para el baño.
Dul – Eh, si…ese se rompió, digamos que lo rompí.
An – Si, ya ví…Estaba pensando…
Dul - ¿Qué? -preguntó con un poco de inseguridad
An - Capaz que estaría bueno que tuvieras un saco de box o algo así……para descargar todo lo que sientes, y eso.
Dul – Eh, si tenía uno en Chicago pero, no lo traje.
An - Tal vez necesitarías tener uno acá -dijo cuidadosa
Dul - Si, supongo que si.
An – Bueno, ya está todo limpio.
Dul -Ven acá -dijo atrayéndola con sus fuertes brazos para luego besarla
Dulce la sentó arriba de ella y siguió dándole besos.
An - ¿Y eso por qué?
Dul - Por ser tú, simplemente tú. -continuó haciéndole caricias y se fue a su cuello
An - Que bueno que tuviste todo este fin de semana libre en el hospital.
Dul – Si… que bueno.
An - No entiendo tus horarios, mi mamá trabaja todo el tiempo en el hospital, casi nunca le dejan días completos libres
Dul - Yo tengo menos horas, es un régimen especial para los que nos estamos especializando -dijo despreocupadamente pero molesta por continuar mintiéndole
An - ¿Nos cambiamos y salimos?
Dul - Claro… ¿Preparo el baño para darnos una ducha? -dijo acariciando su abdomen
An – Bien, voy a buscar mi ropa.
Después de un baño que se extendió debido a sus juegos en la ducha, ambas fueron de compras. Fiel a su palabra, Dulce le regaló todo la ropa que le gustara aun cuando la misma rubia ya considerara que era suficiente. Recorrieron tranquilamente el centro de la ciudad comprando también el espejo y el saco de box y finalmente yendo a tomar algo antes de volver al departamento.
An - Amor no hacía falta que me compraras todo lo que decía que me gustaba -dijo entrando con las bolsas que no llevaba la morena
Dul - Quería consentirte un poco…ambas sabemos que no lo hago lo suficiente -dijo seriamente
An - No tienes que consentirme comprándome cosas.
Dul - Lo sé,es solo que… quería hacerlo para variar…Además este mes no vas a poder comprarte nada, tu hermano se llevó más de la mitad de tu sueldo.
An - Es cierto…
Dul - Y digamos que lo de la ropa interior es un regalo para mí también, así te tengo bien sexy- Anahi levantó las cejas
An - Como si la miraras demasiado, cuando empezamos a hacer algo lo único que quieres es tenerme desnuda lo más rápido posible.
Dul – Esta bien, tal vez a veces me emocione un poco…sabes, que lo de ir despacio no es algo a lo que este acostumbrada. Pero la primera vez que estuvimos juntas me tomé mi tiempo para desnudarte.
Any rodó los ojos- Si porque era nuestra y mi primera vez.
Dul - Es culpa tuya también, me calientas mucho… -dijo acorralándola contra la pared y besándola
An – Entonces, no hace falta mucho para calentarte.
Dul – Contigo, no. -dijo terminando de besarla y separándose
An - Voy a cambiarte el espejo.- ¿Quieres colgar el saco en el balcón y probarlo?
Dul - ¿Quieres verme pegándole a algo? -preguntó no muy convencida
An - Debes quedar muy sexy, transpirada y haciendo ejercicio -dijo dándole un leve beso
Dul - Mmm, bueno.
Cuando Anahi salió al balcón, Dulce había empezado a golpear el saco.
An - Tranquila te vas a quedar sin energías -dijo viendo los fuertes golpes que daba
Dul - Te aseguro que se necesita mucho más para quitarme las energías -dijo deteniéndose
An - ¿No deberías haberte puesto unas vendas en las manos o algo así?
Dul - No, estoy bien…No voy a pegar demasiado, además siempre lo usé a mano limpia. Mis nudillos ya están acostumbrados.
An - ¿Quieres que te lo sostenga de atrás?
Dul - Mejor mira sentada a un costado, no quiero hacerte perder el equilibrio con los golpes.
An - ¿Piensas que soy debilucha, no?
Dul – Si…No… ¡ayy!... no dije que lo fueras, solo sé lo fuerte que soy yo.
An - ¡Vamos Goliat! -dijo riendo y agarrando el saco de atrás-
Dul - Voy -dijo sin estar del todo convencida
La morena retomó sus golpes al saco ahora sostenido por su novia. Primero empezó con golpes más suaves y de a poco se hicieron más y más fuertes. Lentamente Dulce fue cerrando todo a su alrededor y concentrándose solo en pegar, dejando que toda su violencia producto de los años de maltrato y golpes recibidos se descargara contra ese saco. Anahi, notó como se iba perdiendo y sus ojos se oscurecían de una forma que ella no había visto antes. Sintió una pizca de temor porque esta era una Dulce que no conocía, se dio cuenta realmente de todo lo que todavía no conocía sobre la morena y se preguntó cuanto de ello podría ser dañino. Y de repente ya no quiso estar allí frente a esa Dulce, ya no quiso verla descargarse porque era demasiado.
An - ¿Dul? -dijo tentativamente como temiendo que la persona que tenía frente a ella ya no tuviera nada de la que ella conocía
No recibió respuesta pero los golpes contra el saco continuaron inalterables.
An - ¿Dulce? -dijo un poco más fuerte
Tampoco esa vez se produjo algún cambio en la morena que parecía estar como en un trance.
An - ¿Amor? -dijo con voz un poco más segura
Dulce desvió su mirada de su objetivo a la rubia y detuvo sus golpes. Progresivamente sus ojos perdieron un poco de oscuridad y bajó sus brazos, con la respiración apenas agitada, casi como si no hubiera hecho gran esfuerzo para pegar de esa forma.
Dul - Creo que me deje llevar un poco -dijo como una afirmación sin importancia
An – Ajá -contestó tratando de no demostrar temor
Dul - ¿No te lastimé, verdad? -preguntó con sincera preocupación
An – No, solo… no me gustaría ser ese saco -contestó tratando de aligerar el momento, al menos para ella misma
Dul - Creo que a nadie le gustaría -dijo seriamente- Pero por otro lado después de ser un saco de box por años te haces bastante fuerte, eso sin contar que sabes como hacer para que nadie vuelva a ponerte una mano encima.
Anahi se quedó sin palabras, no sabiendo que contestar ante esa afirmación. Sabía que se refería a lo que le había hecho su padrastro y esta vez la complejidad del momento la sobrepasó. Después de todo la rubia tenía derecho a encontrarse pérdida ante las dificultades que planteaba una relación con alguien como Dulce, ya bastante bien había sobrellevado todo lo anterior. Abrió la boca para decir algo pero fue detenida por su novia.
Dul – Shh, no…no digas nada. Esa es mi carga, no la tuya. No voy a ponerte más peso sobre los hombros del que ya tienes, hay cosas con las que tengo que lidiar yo sola. Ya me ayudaste más de lo que te imaginas -dijo acariciando su mejilla
De alguna forma todo el temor de Anahi se fue y volvió a sentirse cómoda y segura con la Dulce a la que si creía conocer.
Dul - Vamos tengo sed y sé de algo que me gustaría tomar -dijo llevándola de la mano
Anahi se dejó llevar sin caer en la cuenta del significado de las palabras de la morena. Y antes de que pudiera reaccionar estaba tirada en la cama con Dulce arriba quitándole la ropa.
An - ¿Dul, qué estás haciendo?
Dul - ¿Qué te parece que estoy haciendo? -dijo abriéndole la camisa de un tirón y quitándosela sin mayores problemas-

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Capitulo 44

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:45 pm

La pierna de la morena fue a hacer presión en el centro de su novia mientras que besaba su cuello y le sacaba el brassiere. Las dudas sobre si era conveniente tener sexo con Dulce después de que hace solo instantes estuviera en trance dándole una paliza a ese saco fueron disipadas por la insistente presión en su cada vez más húmedo centro. Finalmente se redujeron a cero y las manos de Anahi también iniciaron la tarea de desnudar a su amante. Las suaves manos de la rubia fueron despojando poco a poco a la morena de su ropa y se pasearon libremente por su espalda, atrayéndola más contra su cuerpo.
Luego se perdieron en su pelo para atraerla a un beso apasionado del que se separaron respirando agitadamente e intercambiando miradas de deseo y amor. Dulce, besó sus pechos y siguió bajando, pasando por su perfecto abdomen hasta llegar a sus muslos. Separó más sus piernas, acariciando ambos muslos de la rubia y luego se dedicó a besarlos y pasar suavemente su lengua. Conociendo ya el camino, sin dudarlo su boca llegó a la necesidad de su novia y sin hacerla esperar lamió sus labios y luego acarició con su lengua expertamente el clítoris de la rubia.
An – Ummm…Dul…-gemía placenteramente mientras sus manos acariciaban el pelo de la morena
Mientras su lengua seguía acariciando y haciendo presión en su clítoris llevó dos dedos e ingresó en ella fácilmente ayudada por la humedad que había creado. La espalda de Anahi se arqueó ante la bienvenida intrusión y luego de unos pocos segundos para que se acostumbrara Dulce, retiró casi del todo sus dedos y volvió entrar, repitiendo esta acción más fuerte y rápida cada vez. Las embestidas cada vez la llevaban más cerca y cuando en un par de ocasiones la morena curvó sus dedos eso terminó de elevarla al máximo placer.
An – ¡DDUULLCCEE! -gimió experimentando el exquisito orgasmo
Finalmente Dulce retiró sus dedos y se dedicó a lamer la humedad de la rubia, evitando su aun sensible clítoris para luego lamer sus dígitos.
Dul - Te dije que tenía sed -dijo lamiendo su último dedo más lentamente para que Anahi tuviera una buena visual
An - ¿Uh?...A eso -dijo dándose cuenta- Que tonta eres. -riendo y poniéndose colorada
Dul - Es que eres buena para sacar la sed.-pellizcando la mejilla de la rubia- se pone colorada.
An – Cállate. -le dio un beso
Dul – Si me callas así…-la besó apasionadamente
An- Pero, justamente ahora no quiero callarte -se puso arriba- Mejor quiero escucharte -besando su cuello
Las manos de la rubia viajaron libremente por los músculos y curvas de ese cuerpo perfecto del que era dueña la morena y sus cuerpos se movieron en sintonía dándose placer el uno al otro. Una mano de Anahi llegó al centro de la chica y lo acarició lentamente mientras que dejó los últimos besos en su cuello para perderse en su boca.
An - Te necesito -dijo agitada sobre los dulces labios de la rubia
Dul - Yo también -le contestó con deseo a la vez que acariciaba su clítoris
Dos dedos de la rubia separaron más sus labios y algo dubitativos se posicionaron en su entrada pero esta vez no necesito que la morena la guiara para adentrarse en ella. Lentamente se unieron a ella hasta que ya no pudieron ir más profundo. Volvió a besarla y comenzó a embestir tímidamente pero al cabo de algunos minutos ya con confianza y seguridad, aumentando el ritmo alentada por los gemidos de su novia.
Dul – Sii…Usa otro de…
An - Pero y si te las....
Dul – Shh… -le dio un largo beso- está bien, hazlo…
La rubia cumplió su pedido y al salir volvió a entrar con tres dedos. Sintió las paredes de la morocha estirarse levemente y recibirla así que embistió sin miedo, disfrutando de sentirla así.
Dul – Ahh…Anyy…
Sin estar muy segura de lo que hacía pero sintiéndolo correcto curvó sus dedos a la vez que reclamaba los labios de Dulce. Su boca recibió el último gemido de su novia y su mano más humedad como recompensa. Finalmente los músculos de la morena se relajaron totalmente y quedó casi con una sonrisa permanente y respirando agitada. Anahi iba a sacar su mano pero la detuvo.
Dul - No, déjala ahí… Así te acostumbras porque ese es mi lugar preferido para que este tu mano.
Anahi sonrió y corrió el pelo de la cara de la morena.
An – Créeme, que me estoy acostumbrando…Lo siento si no fue....-dijo a medias-Todavía es como nuevo esto para mí - dijo algo tímida a pesar de no haber movido su mano
Dul - Fue espectacular, todo contigo lo es -dijo y le dio un suave beso
Ahora la morena lentamente tomó la muñeca de la rubia y la hizo retirar su mano jadeando un poco. Luego guió su mano a sus pechos e hizo que la rubia dejara la humedad de sus dedos sobre sus pezones.
Dul - Eso es para ti…si quieres probarme.
Anahi la miró fijo y beso su cuello para bajar a sus pechos y lamerlos, limpiándolos. Inevitablemente la morena cerró los ojos disfrutando de la boca de su novia.
An - Definitivamente quiero tener ese gusto en mi boca muy seguido -dijo mientras la acariciaba
Dul - Lo puedes tener cuando quieras.
Anahi la besó y habló insegura.
An - Sé que todavía no bajé....eh, ya sabes a lo que me refiero… Pero quiero hacerlo es solo que...
Dul - Tomate el tiempo que quieras hasta que tengas confianza… Esto -dijo señalando su cuerpo- no se va a ir a ningún lado y esto -poniendo un dedo en los labios de la rubia-tampoco... ¿ó si?
An - No… es solo para ti.
Dul – Y, yo soy solo para ti -abrazándola-
*******
El domingo después de almorzar fueron a la cancha de los Galaxy para ver el partido. Bajaron del auto y caminaron hasta la entrada del estadio.
Dul - Lo que deber ser jugar en un estadio así -dijo mientras entraban tomadas de la mano- Recuerdo cuando nos llevaron al estadio de New York para jugar la final del campeonato estatal, nunca sentí tanta energía en un partido como en ese. Estar en una cancha tan grande me daba más ganas de jugar y eso que no había ni la mitad de la gente que viene a ver un partido de las ligas mayores. Esa tarde metí 3 goles y me eligieron la mejor jugadora del campeonato -dijo pensando en otros tiempos
An - Me encantaría verte jugar, debes quedar tan linda con la camiseta, el short y los botines ¿Tienes alguna foto del campeonato?
Dul - No...En la cancha me sentía segura, sentía que comandaba mi vida y era libre. Después de la entrega del trofeo y la vuelta olímpica simplemente me quedé ahí parada en el campo, deseando no tener que abandonarlo mientras todas mis compañeras se iban festejando con amigos y sus familias. Me invitaron a una fiesta pero por supuesto mi padrastro tenía otros planes para mí... Mi trofeo terminó siendo otro blanco para practicar tiro, quedó todo baleado. Cuando me fui de la casa ni me moleste en llevarlo...
An - ¿Por qué no te fuiste antes? ¿Por qué aguantaste tanto tiempo lo que te hacía tu padrastro?
Dulce la miró seria y soltó su mano, su pregunta le había tocado donde más le dolía porque ella misma se reprochaba una y otra vez no haber escapado del infierno antes de que la convirtieran en lo que era. La morena miró para otro lado, yendo a sentarse en la tribuna.
An - Lo siento, no quise hacerte sentir culpable de nada -dijo apenada-Si me hubiera pasado a mi, tampoco habría escapado, hubiera estado demasiado atemorizada como para hacerlo… Pero preguntaba porque tú eres distinta, eres fuerte y no tienes miedo.
Dul - Ahora soy así......Antes era solo una niña asustada que había perdido a su madre, era muy chica cuando todo empezó… Solo cuando crecí pude deshacerme del miedo y el control que él tenía sobre mí y a penas tuve la oportunidad de juntar algo de plata me fui al carajo… Me fui demasiado tarde, debí haberlo hecho antes de que me transformara en una persona de mierda. No debí haber dejado que me transformara en una persona de ese tipo… Si pudiera volver el tiempo atrás no sería la estúpida que se dejo reducir y aceptó las ordenes de ese hijo…de su madre. - dijo enojada con ella misma-

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Capitulo 45

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:46 pm

An - No te estoy reprochando nada Dul -dijo acariciando su rostro-Para mi eres la persona más valiente que conozco, eres una sobreviviente. Que estés acá, seas la persona que seas es un logro que muy pocos podrían conseguir… Perdón por preguntar eso, no quiero hacerte sentir mal. Se supone que vinimos acá para pasarla bien -le dio un suave beso
Dul - Contigo siempre la paso bien. Me haces feliz Anahi… Es como si estuviera constantemente en un abismo y cuando llegas tú veo algo de claridad, me muestras el camino para intentar salir de ahí.......Y nunca pensé que iba a ver claridad, estaba tan acostumbrada a la penumbra que creo que hasta me había olvidado de que existía -tomó su mano y entrelazó sus dedos apoyándolas en su falda
El gritó de la multitud indicó que los equipos estaban saliendo. La mayoría se paró y las chicas hicieron lo mismo, la morena rodeando a Anahi con sus brazos. Después de los primeros 45 minutos los equipos se fueron al descanso.
Dul - Que buen primer tiempo… Lástima que le anularon ese golazo a los Galaxy. Está demasiado ciego el juez de línea, no estaba adelantado ni en pedo.
An - A mi no me mires, yo no entiendo de eso.
La morena sonrió.
Dul - ¿Te lo explico otra vez?......Cuando parte la pelota el delantero tiene que estar en la misma línea de los defensores…
An - Aja, ya entendí pero la jugada es tan rápida que ni me doy cuenta si están en la misma línea o no…Dul, ¿me acompañas al baño?
Dul – Si, claro, vamos.
Fueron entre la multitud.
Dul - Te espero afuera.
An – Vale.
Mientras esperaba sonó su celular.
Dul - Hola -dijo sin reconocer el número
M – Hola, Espinoza.
Dul - ¿Qué tal? -dijo seriamente y yendo a un lugar más apartado
M - Muy bien, disfrutando del partido de los Galaxy por la televisión mientras arreglo las cosas del negocio ¿Qué más se puede pedir no?
Dul - Me alegro de que el negocio esté bien -dijo seria pero amable
M - Mucho de eso es por tus excelentes trabajos. Quería avisarte que nos reunimos mañana para que cumplas con el otro trabajo y además tendrás el pago del anterior. Este te va a resultar mucho más fácil y podría decirse que hasta divertido -dijo riendo-...Creo que eso te hace falta un poco, aprecio tu responsabilidad pero eres tan distinta a tu padrastro…Ah, como disfrutaba de la matanza ese hombre, un muy buen tipo siempre cumplía al igual que tú. Hizo un gran trabajo enseñándote el oficio.
Ante sus palabras Dulce apretaba los puños, odiando cada vez más seguir haciendo esto.
Dul - ¿A qué hora y dónde? -dijo cortante
M - A las 10 de la mañana en el club de el barrio este… Golpea la puerta negra del costado 5 veces y después 2 más.
Dul - Nos vemos mañana.
M - Hasta mañana.
Anahi salió del baño y buscó a Dulce con la mirada. Al no encontrarla empezó a caminar hacia las tribunas. Sin darse cuenta un chico la chocó.
X – Uyy, perdón ¿estás bien?
An - Si estoy bien
X - Ni me fije, todavía estoy caliente por el gol que nos anularon.
An - Si...que árbitro de pedo.
X - Se fue al carajo… ¿Estás sola? Porque si quieres te vienes conmigo, estoy con un grupo de amigos y amigas......No sé, podemos conocernos.
An – Gracias, pero no -dijo amablemente
X - Dale rubia, alégrame el día y festejamos juntos el triunfo de los Galaxy.
An - No va a poder ser… Y no estoy sola.
X - ¿Estás con tu novio?.......Bueno, pero déjame decirte que es un tarado si te deja así solita en el entretiempo.
Dul - Lárgate -dijo llegando y empujándolo un poco para alejarlo de Anahi
X - ¿Y tu quien eres?
Dul - Soy su novia......Ahora desaparece antes de que pierda la paciencia.
X - ¿Ah? Nah, ¿en serio? -dijo incrédulo-.....Ustedes dos......Me están jodiendo -sonriendo
An - No te estamos jodiendo.
Dul - El que me está jodiendo eres tú, así que rajá de acá.
X - Bueno loca no te enojes. Todo bien, no sabía que era tu novia… Pero, no quieren venir con el grupo,mis amigos se mueren si saben que ustedes dos.....
Dul - No queremos -lo empujó de nuevo para pasar y la llevó a Anahi de la mano hasta la tribuna
An - Dulce para, deja de arrastrarme -dijo soltándose de su mano
Dul – Perdón.
An - No hacía falta que lo trataras mal.
Dul - ¿Al tipo ese?
An – Si.
Dul - ¡Te está queriendo levantar y encima quieres que lo trate bien!
An - Era inofensivo...Está bien que te moleste, pero a veces tienes que frenar un poco con la agresividad… Yo sé que estás acostumbrada a eso pero yo no.
Dul – Bueno gánatela -dijo molesta-.....Un poco te debe gustar, por algo estás conmigo.
An - ¿Sabes qué? Cuando te pones así me olvido de porque demonios estoy contigo -dijo levantándose
Dul - ¡Anahi espera! -yendo tras ella-.......Perdóname -tomando su mano- No quise decir eso, soy una estúpida.
Any mirándola- ¿Pasó algo mientras no estuve? Si te molesta estar acá nos vamos.
Dul - No, no es eso. Me gusta estar viendo el partido contigo. No pasó nada niña. -le dio un beso-Disfrutemos del segundo tiempo -dijo al ver que salían los equipos
Cuando terminó el partido fueron a lo de Dulce, la rubia buscó su bolso y la llevaron hasta su casa.
An - ¿Segura estás bien? -dijo mirándola a los ojos- Estás más seria que de costumbre
Dul – Si, estoy bien…Gracias por pasar este fin de semana conmigo -dijo luchando por sonreír cuando se le hacía muy difícil sabiendo que mañana volvía a la realidad de su trabajo
An - Soy tu novia, no me tienes que agradecer...Te amo -la besó-
Dul - Yo también te amo -dijo sobre sus labios antes de besarla más fuerte-Nos vemos hermosa.
An - El miércoles que salgo temprano paso por tu casa ¿si?
Dul – No, no sé como voy a estar de horarios con el trabajo esta semana. Yo te llamo mejor, ¿te cae?
An – Esta bien -le dio otro beso-bye, cuídate -bajando del auto
Dul – Adiós.
La morena la vio cerrar la puerta del edificio y arrancó su auto.
Dulce;
Al día siguiente a las 10 en punto estaba golpeando la puerta negra de uno de los clubs de juego clandestino del Mariscal. Se abrió una pequeña ventana y uno de sus muchachos me observó, al reconocer quien era abrió la puerta solo lo suficiente como para que pasara. "Sígueme " Me dijo el grandote guardaespaldas que siempre acompañaba al Mariscal Llegamos a una sala llena de sus muchachos.
"Apoya todas tus armas sobre la mesa" El procedimiento era el mismo de siempre y ya estaba acostumbrada. Es verdad que todos confiaban en mi pero en este negocio todos venderían hasta a su madre por un buen precio así que ningún jefe se reunía conmigo sin que me revisaran primero. Me saqué la pistola y la navaja y las apoyé en la mesa. "Separa las piernas y abre los brazos"
"¿No quieres que la revise yo? " Dijo uno que nunca había visto antes con una sonrisa pervertida.
"No, yo me encargo de revisar a Espinoza. Además si fueras a hacer lo que sé que quieres hacer, Espinoza te daría una buena lección de modales. Ella es el aniquilador" El otro tipo se puso blanco como una hoja. Por estos lugares algunos me decían el aniquilador, y los que no me conocían no esperaban encontrarse con una mujer.
"Oh no sabía... Perdón aniqui.....digo Espinoza. Pensé que eras una......." No terminó la frase asustado.
"Si muchos lo piensan pero pocos quedan para contarlo" Dije seria abriendo piernas y brazos para que elguardaespaldas me revisara.
"Todo en orden. Pasa por acá" Dijo guiándome a una oficina.
Detrás de un escritorio y con dos guardaespaldas más estaba el Mariscal, fumando un habano y con un café. Con su maldita sonrisa de mafioso y millonario, sus anillos de oro y su traje de Armani. La imagen de lo que detestaba pero sin embargo trabaja para que mantuviera su poder corrupto.
"Bienvenida otra vez" Dijo levantándose y estrechando mi mano. "Espero que mis muchachos se hayan comportado, ya sabes que si te faltaron el respeto me lo haces saber y me encargo de ellos o te lo dejo a ti"
"No hubo problemas"
"Mejor así...En fin, siempre es un placer tratar con una profesional como tú…Cuando no estás disponible se nota la diferencia, algunos de tus colegas son tan descuidados o poco confiables. Hay muchos que no tienen códigos, no se a donde vamos a ir a parar con gente como esa" Irónico comentario viniendo de quien venía.
Levanté las cejas pero asentí. "Ojalá todos fueran como tu padrastro o tú, son pocos los que mantienen esa línea. Sé que tu padrastro era un tipo bastante cerrado para demostrar cariño, ni siquiera te quería como hija, él mismo me lo dijo.... pero que orgulloso que estaba que hubieras aprendido tan bien. Es una lástima que no se lleven bien" Si ese maldito está orgulloso de mí significa que estoy haciendo las cosas mal, muy mal.....pero claro no necesitaba saber eso para darme cuenta. No veía la hora de salir de allí, cumplir con el sucio trabajo que me tocara esta vez y tratar de terminar con esto lo más rápido posible. Mi mente ya no era una máquina programada para cumplir con los trabajos, mi mente y mi alma querían volver con la rubia que me esperaba con el corazón abierto y sonrisas cálidas. Pero rápidamente la alejé de mis pensamientos, pensarla en esta situación hacía que tuviera asco de mi misma. "Lo prefiero así. Paul y yo somos demasiado para estar en una misma habitación. Es un espejo en el que prefiero no mirarme"
"Si bueno" Dijo mirándome fijo, claramente consciente de mi repudio a mi padrastro. "Me habría encantado que vinieras a la fiesta, de vez en cuando está bien relajarse un poco"
"No mezclo negocios con placer"
"Lo sé y estoy de acuerdo… Pero, deberías disfrutar un poco del trabajo también, creo que con lo que tengo para ti tal vez lo hagas" Dijo con una sonrisa que no me gustaba para nada. "Pero, primero lo primero" Chasqueó los dedos y uno de sus muchachos le alcanzó una maleta. "Acá están los 20 mil dólares del trabajo anterior" Dijo abriendo la valija y descubriendo los fajos con billetes. "Puedes contarlos, yo no tengo apuro"
"Está bien, confío en tu palabra" Dije tomando un fajo y examinando los billetes. Cuando estuve conforme de que no eran falsos lo cerré y apoyé la maleta en el piso a mi lado.
"Muy bien con eso resuelto pasemos al trabajo actual. Originalmente te llamé para deshacerte de dos deudores antiguos que tengo. Al principio pagaban en cuotas la deuda y con algunos trabajos pero realmente no están cumpliendo este último tiempo y ya no me son útiles así que es hora de dar ejemplo para que próximos deudores no sigan sus huellas. Mátalos limpiamente y fin de la historia" Asentí.
"¿Cuánto deben?"
"Este es Joseph Guerrero" Dijo mostrándome una foto de un tipo morocho de unos 30 años. "Debe 300 mil dólares, ahí tienes todos sus datos. Y este es Gustavo Martinez, debe 400 mil" Tomé la otra foto para mirar al tipo rubio con aspecto de mafioso ruso. "Gustavo es un hombre con gusto por la pelea así que tal vez no se rinda fácilmente aunque le estés apuntando pero sé que eso no es problema para ti, además tiene mucha debilidad por las morochas, lo último que va a pensar cuando te vea es que te mandaron a matarlo"
"No hay problema, no creo que sea un desafío"
"Sin dudas que no lo es, pero tal vez puedas divertirte. Si por uno de esos milagros de la vida tienen la plata para pagar, acéptala y déjalos vivos. A último momento se agregó alguien más, no te preocupes que en vez de 10 mil te voy a dar 15 mil por el trabajo" Sonrió como si hubiera algo divertido en toda esta situación, yo solo quería borrarle esa sonrisa de alguien que se siente el dueño de la vida y la muerte de todos estos idiotas.
"Este es un deudor muy divertido, el pobre es la primera vez que pisaba uno de mis clubs y tuvo muy mala suerte... encima creía que podía ganarle a la casa y terminó pidiendo un préstamo en otro de mis negocios para poder seguir jugando."
El Mariscal contaba todo esto muy divertido. Una clara diferencia de cuando me dio las directivas del anterior trabajo. En esa ocasión quería deshacerse rápido del tipo que podía hundirlo con información para la policía pero ahora disfrutaba de tener agarrados de las pelotas a los desgraciados que le debían plata.
"Le di su tiempo para que pagara toda la deuda, me debe 150 mil. Me da un poco de lástima, no es de los delincuentes que vienen a jugar por estos lugares. Si fuera así le podría dar más tiempo y que me pague con trabajos pero no debe saber ni por donde sale la bala en una pistola" Rió y también lo hicieron sus hombres. Yo solo lo miré seria esperando que terminara de decirme a mi última víctima. "Le reconozco que tiene algo de agallas, ayer vencía su tiempo para pagarme y vino me dio 5 mil dólares y me pidió más tiempo. Se lo hubiera dado pero seamos honestos, un tipo como el tardaría unos 10 años en pagarme todo y perdonar así no es bueno para mi negocio y reputación......No podía creer que lo dejé salir vivito y coleando pero antes de que se fuera le dije que no se preocupara que me iba a cobrar la deuda de otra forma. El tan solo tenía que esperar." Sacó la última foto y me la alcanzó. Cuando mis ojos se posaron en el rostro una punzada atravesó mi pecho y sentí que respirar se me hacía imposible. Estoy segura de que me puse como un muerto pero más allá de eso traté de no dejar que se notara ninguna expresión.
"Ese es Christopher Puente" Me dijo "Sabes como soy una persona bondadosa quiero darle otra oportunidad para que me pague" Dijo riendo sádicamente. "Así que primero vamos a darle un buen susto que sirva para despertarlo sobre con quien se metió. Quien sabe...tal vez aprenda a robar un banco y me traiga la plata después de esto... Así que vamos a tocarle donde más le duele, matarlo sería muy fácil y lo más divertido es disfrutar con estos pobres diablos… Estoy seguro de que con esto te vas a divertir Espinoza" Me dijo sacando otra foto y dándomela "Esa es su querida hermana Anahi Puente. Nuestro amigo Christopher, sufriría mucho si algo le pasara" Esta vez sentí que mi corazón se detuvo cuando sostuve entre mis manos la foto de mi ángel.
Sentía un mareo terrible y estaba segura de que mis piernas no iban a poder sostenerme por mucho tiempo pero hice el esfuerzo para permanecer inescrutable por fuera. Miré de reojo a los guardaespaldas presentes por miedo de que estuviera el tipo que me vio con Anahi esa noche a la salida del pub pero no estaba. De todas formas probablemente ni la recordara o eso esperaba yo. Mis manos estaban a punto de volverse temblorosas así que bajé la foto de Anahi, tomada de lo que parecía una especie de ficha de su universidad. "Sé que es raro que te toque una mujer, de hecho creo que nunca te pedí que te encargaras de alguna pero primero no quiero que la mates. ¿De todas formas si tuvieras que hacerlo no creo que sea un problema no?"


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Capitulo 46

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:46 pm

Sabía que mi voz podía jugarme una mala pasada así que me tomé un segundo para concentrarme en que saliera segura a pesar de la desesperación que tenía.
“No, por supuesto que no es un problema. Me da igual quien sea, yo solo hago mi trabajo" Dije convincentemente.
"Perfecto... Primero quiero que le des un susto a Puente, así que solo golpea y tortura un poco a su hermanita. Juega con tu navaja, pégale cuanto quieras, hasta podrías divertirte un poco con ella. No está mal para atarla y follarla un par de veces" Dijo tomando su foto y mirándola bien. Yo solo quería que esto no fuera real, que la foto en ese escritorio no fuera la de mi rubia. Justo cuando creía que la vida me había dado toda la mala suerte que me podía dar y ahora tal vez las cosas mejoraran... justo se empecinaba en reírse en mi cara y quererme quitar lo único que me importaba. Queriendo hacer que yo misma me quitara lo único que me importaba y me hacía humana. Cuando volví a la realidad de la habitación en la que me encontraba y repare en la forma en que el Mariscal miraba la foto de Anahi, lo único que quise es poder matarlo en ese instante, a él y a todos los malditos que lo acompañaban. Deseé tener mi arma conmigo. Sabía que si intentaba algo estando desarmada iba a estar muerta en menos de un segundo.
"Espero que te gusten las rubias. Esta es una hermosura, va a ser un desperdicio que tengas que pegarle a esa cara bonita pero diviértete todo lo que quieras antes de dejarla inconsciente" Devolviéndome la foto.
"Seguramente vamos a pasar un buen rato" Dije fingiendo una sonrisa y dándome repulsión a mí misma.
"Ese es el espíritu, sabía que este trabajo te iba a dar algo de placer. Después de dejarla así, Christopher va a tener unos días más para pagar su deuda y va a saber que tan serio es el asunto. Si no paga después de ese plazo ahí si te vas a encargar de que su hermanita pase a la otra vida. A él, no vale la pena matarlo, le sirve más como escarmiento que Anahi, esté muerta"
"Entendido"
"Bueno eso es todo, ahí tienes toda la información básica de tus víctimas. Encárgate de los tres en esta semana y cuando termines con Anahi, déjala en algún lugar donde la encuentran rápido, si no te ve nadie hasta podrías dejarla en la puerta del departamento de su hermano. Avísame cuando lo hagas así luego me pongo al día con Christopher… Como siempre cuando esté todo terminado vienes a buscar tu pago"
"Nos vemos"
"Nos vemos Espinoza, un placer"
"Igualmente"
Agarré las fotos y las hojas con datos y volví a estrecharle la mano. Levanté la maleta y me fui, sintiéndome peor que si me hubieran dictado una sentencia de muerte o tal vez me la habían dictado al dictársela a Anahi. En la otra habitación volvieron a darme las armas y una parte de mi quería mandar todo a la mierda e intentar bajar a todos, incluido el Mariscal. Pero mi parte racional me decía que era imposible, al menos en ese momento.
Estaba rodeada y siendo acompañada por varios de sus hombres armados y al primer intento de sacar mi pistola me dispararían por la espalda. Necesitaba calmarme y pensar que iba a hacer. Necesitaba encontrar una salida a esta situación, este era el único trabajo que no podía cumplir. No podía dejar que me quitaran a Anahi, ni podía ser yo quien me quitara a ella. Tenía que encontrar la forma de protegerla aun si eso significara que supiera la verdad sobre mí, en esos momentos decirle la verdad era el menor de mis problemas.
Cuando subí a mi auto tiré el maletín en el asiento trasero. Apreté el volante fuerte, odiando mi vida y maldiciendo mi suerte ¿No era suficiente con todo lo que había pasado? ¿Tenían que seguir tirándome ******* para ver si aguantaba? ¿Era la forma macabra del destino de castigarme por todas las personas a las que había matado? Sabía que me merecía sufrir y arder en el infierno por todo lo que había hecho pero ella era inocente, no merecía esto. Por unos instantes empecé a culparme pero luego me di cuenta de que Anahi terminó en esta situación por los actos de su estúpido hermano. Aun si yo no hubiera aparecido en su vida igual estaría en peligro. Tal vez todo tenía un motivo, tal vez nos conocimos para salvarnos la una a la otra. Pero el problema era ¿Cómo iba a salvarla? No me importaba mi vida, no me importaba si me mataban por no cumplir con el trabajo, yo solo quería que ella estuviera a salvo.
Manejé a toda velocidad, tratando de calmarme y buscar tranquilidad para pensar. Llegué a mi departamento dejé la maleta tirada en el piso junto con las carpetas con datos y me senté en el sillón. Respiré hondo, necesitaba olvidarme de todos los miedos y ser racional, calculadora para buscar la mejor solución a esto. Una parte de mí la que Anahi había logrado ablandar quería llamar a la rubia, ir a buscarla y abrazarla. Subirla a mi auto y sin darle explicaciones acelerar hasta salir de este maldito país, ir a Canadá donde no pudieran encontrarnos y hacer una vida con ella. Pero sabía que era una solución que no serviría de mucho, ella querría saber que demonios estaba haciendo y tendría que contarle la verdad. Me odiaría por lo que hago y querría volver porque su familia estaría en peligro. Si las dos desaparecíamos el Mariscal mataría a todos los Puente como venganza y ella no me perdonaría eso, sin contar que quedaría destruida. Yo solo tenía una cosa para perder: a ella. Pero mi rubia tenía una familia que valía el mundo y más.
Si nos quedábamos de alguna forma yo tenía que cumplir con mi trabajo... Mientras pensaba saqué mi pistola y la apunté a mi cabeza. Hace un tiempo había descubierto que eso me hacía pensar más claramente. Por un breve instante pensé en disparar, si me quitaba la vida no tendría que hacerle daño a la rubia... Pero el Mariscal mandaría a otro a cumplir con el trabajo y ahora sí, Anahi correría peligro.
"Vamos Dulce, una maldita solución" Me dije a mi misma sin bajar el arma.
Las cosas empezaron a ordenarse en mi cabeza y las ideas más sensatas vinieron a mí. El Mariscal había dicho que después de que torture a Anahi le iba a dar más días a Christopher, para juntar la plata. Y yo tenía esa cantidad de dinero en Chicago. Solo tenía que viajar, traer la plata y dársela a él. El pagaba su deuda y ambos Puente estaban a salvo. Yo había cumplido con mi trabajo y todo quedaba en orden. Lo único que podía salir mal era la parte de torturar a Anahi -sentí nauseas de solo pensar en hacerle cosas como las que hacía cuando me pedían eso- no podía hacerle eso… Pero, podía fingir que se lo hacía, si le decía la verdad y ambas aceptábamos actuar un engaño convincente nadie tenía por qué enterarse que en realidad no la había torturado. Era arriesgarse si el Mariscal se enteraba, era arriesgarse a que no quisiera verme nunca más después de saber lo que soy pero era la única opción para que ella y su familia estuvieran a salvo. Si podía protegerla que no quisiera estar conmigo era un precio que iba a pagar, sabiendo plenamente que tenía razón en dejarme una vez que supiera la verdad. Bajé la pistola y la apoyé en la mesa ya más calmada.
Tenía que ser cuidadosa y metódica, cualquier error podía hacer que la persona que amaba saliera lastimada. Primero debía cumplir con la parte fácil del trabajo. Liquidar a esos tipos y concentrarme en que lo de Anahi saliera bien. Traté de no pensar en la rubia y me puse a leer los datos de los dos tipos, tomando un mapa y buscando los lugares que frecuentaban. Pensando en posibles sitios donde podía encontrarlos y cual sería más apropiado para terminar con su vida allí.
Esa misma noche fui a matar al tal Joseph Guerrero. Trabajo fácil, casi un juego de niños a pesar de que no me encontraba tan concentrada como siempre. El tipo vivía solo en un edificio de departamentos antiguo, de esos con las escaleras de emergencia del lado de afuera. Fue muy fácil meterme por su ventana y pegarle un tiro mientras dormía. Ni me molesté en darle oportunidad de pagar la deuda pero después de ver el lugar donde vivía no me quedaba duda de que no tenía esa cantidad de dinero. Salí por la misma ventana, asegurándome de no dejar huellas digitales en el marco o en otro lugar y me perdí en la noche, silenciosa y sin ser vista.
Pero Gustavo, el maldito ruso fue otra historia. Si mi cabeza no hubiera estado tan llena de preocupaciones por Anahi, si hubiera sido la misma de siempre, Gustavo habría sido pan comido. Pero no era la misma de siempre y no había vuelta atrás para eso. Gustavo era bastante cuidadoso, no salía de noche solo y si lo hacía era solo por lugares transitados donde no podía hacer nada para liquidarlo. Su departamento estaba bien protegido, no tenía ventanas sin rejas por las que pudiera entrar fácilmente. Tampoco seguía una rutina aparentemente, lo seguí por dos días y no pude descubrir ningún horario específico. Parecía hacer siempre cosas distintas. No quería perder mucho tiempo tratando de encontrar el momento o lugar justo así que fui a donde sabía que lo encontraría pero esta vez tuve que usar un personaje para poder entrar a su casa. Me puse mi pantalón más ajustado, una remera con un buen escote y toqué a su puerta.
"¿Quién es?" Me preguntaron sin abrir la puerta
"Lamento molestar a esta hora pero se me quedó el auto y no tengo teléfono. No conozco mucho el barrio y no sabía a donde ir así que golpee algunas puertas a ver si tenía suerte de que alguien me ayudara" No contestó nada y solo hubo silencio. Yo empezaba a prever que no se iba a comprar mi mentira pero de pronto la puerta se abrió. "Gracias, eres la primera persona que me abre la puerta" Le dije con una sonrisa amable
"De nada" Dijo mirándome de arriba a abajo, claramente disfrutando de la visión que tenía. "Pasa y vemos como puedo ayudarte" Entré y le di una mirada rápida al lugar para asegurarme de que estuviera solo.
"Perdón por la molestia, espero no haber despertado a nadie"
"No te preocupes, vivo solo"
"¿Podría usar tu teléfono para llamar y que me vengan a buscar?"
"Si claro, te muestro donde esta" Me dio la espalda para guiarme y en ese momento saqué mi pistola.
"Quédate quieto" Dije apuntándole Se dio vuelta y me miró sorprendido pero sin miedo.
"¿Qué estás haciendo?"
"Cobrándote una deuda"
"Hermosa, es una mala idea que juegues con armas, eso déjaselo a los hombres" Dijo acercándose para intentar sacarme el arma Rápidamente le disparé en la pierna para que viera que hablaba en serio.
"Créeme no estoy jugando... Me parece que no entendiste, me mandaron a cobrar tu deuda"
"Pero...no puede ser... ¿Tú? ¿Trabajas para él? ¿Una mujer?"
"Si y sé disparar mejor que todos los hombres que conoces... Así que hagamos esto fácil ¿Tienes la plata que le debes al Mariscal?"
"Si la tengo" Dijo tomándose el lugar donde le había disparado "Déjame ir a buscarla, te la doy y todos contentos"
"No soy idiota ¿Dónde está?"
"En la habitación"
"Esta bien, anda despacio para allá. Un movimiento en falso y te disparo ¿Entendido?"
"Si" Empezó a caminar hacia la habitación, rengueando por el balazo y yo lo seguí apuntándole. Cuando ambos entramos fue hasta el armario y lo vi abrir una maleta. Seguí apuntándole pero realmente no podía ver el contenido de la maleta, porque me tapaban las puertas del armario. Antes de que pudiera reaccionar lo vi darse vuelta y disparar. Llegué a correrme al costado, la bala pasando a solo un milímetro de mi cuerpo y disparé mientras los hacía. Eficientemente le di un balazo en el hombro y cayó al piso pero todavía sostenía el arma.
Abrí rápidamente una puerta para refugiarme detrás y apenas asomando y con sus balas zumbando a mis costados volví a dispararle. Esta vez dejó caer el arma, demasiado dolorido y perdiendo sangre como para tener fuerzas. Sin dejar de apuntarle salí de detrás de la puerta y me acerqué. Pateé el arma a su lado por las dudas para que no pudiera agarrarla y miré para abajo, como estaba tirado y agonizando. Sabía que tenía que salir rápido de ahí, mi arma tenía silenciador pero la de él no y en la quietud de la noche los balazos debían haber despertado a todos sus vecinos, probablemente ya habían llamado a la policía.
"¿Hay alguna salida alternativa de acá?" A pesar de estar agonizando sonrió socarronamente.
"Estás jodida....-escupió sangre- Se supone que debías hacer esto rápido y silencioso....y ahora, vas a tener a la policía llegando en cualquier minuto"
"¿Hay una maldita salida alternativa?" Dije pisando su pierna arriba del balazo. El ruso apretó los dientes pero no se quejó.
"¿Te piensas que te lo diría? Maldita perra... Si no me hubieras agarrado desprevenido tú estarías tirada acá... Y yo me estaría divirtiendo follándote antes de que te murieras... Supongo que me lo cobraré en el infierno"
"Nos vemos en el infierno" Le disparé en la cabeza terminando con su agonía. En seguida limpié las huellas de la puerta que había tocado, guardé mi arma y me puse guantes para no tener que andar borrando las huellas de cada cosa que tocara. Revisé todas las ventanas, buscando alguna por la que pudiera salir, la puerta de entrada estada descartada después del ruido de las balas. Encontré una no muy grande sin rejas. La abrí y miré a los costados, no había absolutamente nada de lo que pudiera agarrarme para bajar, la única opción era tirarse pero estábamos en un 6º piso. Miré para abajo, estaba demasiado oscuro porque daba a un pasaje lateral de esos que corren entre edificios pero me pareció ver que debajo de la ventana había un contenedor de basura. No estaba segura de si estaba ahí o solo eran un par de bolsas que no amortiguarían mi caída pero decidí arriesgarme confiando en mi instinto. Me subí a la ventana y me dejé caer. Aterricé en el medio de las bolsas, golpeándome con algo duro que había entre ellas pero sin daño alguno. Antes de salir del contenedor miré que no hubiera nadie y lo mismo hice antes de salir del pasaje. Llegué a mi auto sin problemas y me alejé de ahí a toda velocidad. No me crucé con ningún patrullero pero sabía que no tardarían en llegar.
En el auto tomé consciencia de lo mal que olía, estaba toda sucia por haber caído en la basura pero realmente...había caído al lugar donde pertenecía. Estaba molesta por haber sido descuidada, nunca debía darle oportunidad de que sacara un arma ese hijo de puta, cuando le disparé en la pierna debí haberlo matado ¿Por qué demonios no lo maté ahí de una? Anahi me estaba afectando, me estaba volviendo menos fría, estaba resistiéndome a tener que hacer lo que mejor hacía. Por otra parte sentí alivio de haber cubierto esa parte del trabajo. Ahora podía dedicarme plenamente al tema de mi rubia y buscar la forma de que todo saliera bien.
Cuando llegué a casa me saqué el arma y me di un largo baño. Luego me senté en el balcón y comencé a fumar mientras los hechos daban vueltas en mi cabeza. Sabía que mañana era el día, mañana debía buscar a Anahi y decirle lo que estaba pasando, alertarla del peligro y esperar que me dejara protegerla aunque no quisiera verme. Iba a protegerla aunque no lo quisiera, lo único que temía era que no entrara en razones y me quisiera entregar a la policía después de saber lo que hago. No podía permitir eso porque si me apresaba la autoridad no iba a estar ahí para evitar que el Mariscal hiciese lo que quería con ella. Esperaba no tener que asustarla de más para que no fuera a la policía. Esa noche no pude dormir bien, sueños oscuros y retorcidos atormentaron mi descanso.
--------------
Desde que me levanté había estado algo nerviosa. Para tranquilizarme había hecho ejercicio y pegado un buen rato al saco de box. Cuando se acercó la hora en la que Anahi salía de la facultad dejé el departamento y me subí al auto para ir a buscarla. Cuando llegué recién estaba saliendo, en seguida vio mi auto y se acercó. Destrabé la puerta para que pudiera subir pero no me bajé del vehículo.
"Hola amor....No esperaba que vinieras" dijo sonriendo e inclinándose para darme un beso.
La paré sin dejar que me besara y me sentí mal al ver que su sonrisa era reemplazada por el desconcierto.


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Capitulo 47

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:47 pm

"Hola"
"¿Qué pasa?"
"Nada... Solo que necesito que confíes en mi y no hagas preguntas, vamos a ir a un lugar… ahí te voy aexplicar todo" dije arrancando el auto.
"¿Es algo así como una sorpresa?"
"Podría decirse" dije seria
"Ok, me gusta eso" sonrió y apoyo su mano en mi pierna.
"Any, no me toques… porque me distraes" Dije sacando su mano. Eso era verdad, sabía que si Anahi empezaba a tocarme o besarme todo se iba a hacer más difícil.
"Claro" Dijo
Aceleré zigzagueando entre el tránsito de LA y ganando tiempo para llegar a nuestro destino. De vez en cuando miraba por unos segundos a la rubia que alternaba entre mirar por la ventanilla y mirarme a mí como si estuviera descifrando que me pasaba.
"¿Es lejos el lugar a donde vamos?" Preguntó al darse cuenta que nos dirigíamos a la salida de la ciudad.
"¿Qué dije sobre no hacer preguntas? Ya vas a entender todo Anahi, tan solo se un poco paciente" Dije como si cada palabra me doliera y creo que ella lo notó pero no hizo ningún comentario. Después de un rato de manejar en silencio volvió a hablar.
"Estás muy callada hoy"
"Ahora no es el momento de hablar, cuando lleguemos vamos a hablar" Fue todo lo que dije y seguimos camino en silencio.
Después de un poco más de media hora llegamos al sitio que había elegido. Era un galpón de maquinaria abandonado, sin casas alrededor, totalmente solitario. Cuando trabajé en LA y necesité torturar lo había usado por recomendación del Mariscal. No me gustaba la idea de traer a Anahi a este lugar pero me pareció que sería bueno para fingir que realmente la había torturado a ella. Además seguramente en la salida de la ciudad alguno de los hombres del Mariscal nos había visto y así quedaba asegurado que estaba cumpliendo con mi trabajo, no quería levantar sospechas, era lo último que necesitaba.
"Bajemos del auto" Le dije abriendo la puerta y acomodándome la casaca negra de cuero que llevaba.
Debajo de ella estaba mi arma, era la primera vez que la llevaba conmigo estando con Anahi. Ni siquiera había traído mi silenciador porque esperaba no tener que usarla, esperaba ni siquiera tener que sacarla. Cuando bajamos Anahi, se puso a mirar el campo a su alrededor sin entender para que la había traído. Yo la agarré del brazo y nos dirigí a la entrada del galpón.
"Dul, no hace falta que me lleves, yo puedo caminar sola" Dijo quejándose ante la brusquedad con la que agarré su brazo. "Solo tenías que decirme que querías que entrara ahí" Dijo señalando el galpón.
Aflojé el agarre pero no la solté, estaba acostumbrándome para cuando la rubia ya no siguiera mis órdenes tan dócilmente. Una vez que entramos la dejé y trabé la puerta con una madera. El lugar estaba bastante oscuro debido a que las ventanas estaban tapiadas y solo entraba la luz del sol por las rendijas de las maderas que las cerraban. Busqué entre las cosas tiradas la lámpara que sabía estaba por ahí y la prendí con mi encendedor para que quedara un poco más iluminado.
"¿Dul, que es este lugar?" Dijo mirando a su alrededor con algo de aprehensión.
"Es... un lugar" Dije quedándome a mitad de camino. Los recuerdos de la última vez que estuve acá vinieron a mi mente. Miré para arriba a la barra del techo, esa vez había tenido colgado a un tipo de ahí mientras que le pegaba o lo marcaba con un hierro caliente. Desvié la mirada al piso donde todavía había una mancha oscura, ahora no lo parecía pero yo sabía que era de sangre. Anahi seguía mi mirada sin entender que me pasaba. Este no era lugar para alguien como ella, me sentí culpable por traerla al mismo lugar donde había hecho cosas horribles.
"¿Y para qué vinimos acá?" Dijo acercándose y tomando mis manos. "No me digas que compraste un campo y vas a plantar girasoles" Dijo sonriendo y luego dándome un beso. Tuve que usar todo mi autocontrol para solo besarla unos segundos y apartarme. No quería tener que hacer esto, quería poder olvidarme de todo y tan solo besarla, abrazarla y sacarla de ahí.
"Quiero que sepas que nuestra relación es real para mí. Te amo y nada de lo que pase va a cambiar eso" Le dije con toda la sinceridad de mi alma.
"Yo también te amo Dulce" Aunque me costara me acerqué y la besé intensamente. Tal vez fuera la última oportunidad en mucho tiempo de perderme en sus suaves labios y no iba a desaprovecharla. Cuando nos separamos le acaricié la mejilla y di unos pasos hacia atrás. "Ojala hubiéramos venido por eso. A esta altura no me molestaría una vida tranquila plantando girasoles" Agarré dos sillas que había y les sacudí el polvo. "Siéntate" Le dije señalando una. Yo me senté enfrente de ella, separadas por unos metros.
"¿Entonces por qué estamos acá?" Preguntó sin entender.
"Porque... estás en peligro Anahi. Tu hermano le debe mucha plata a la mafia y para cobrársela quieren lastimarte y si Christopher no paga, van a matarte" Le dije mirándola a los ojos y esta vez siendo totalmente franca, soltando la verdad de una vez.
"¿Qué? ¿Chris le debe plata a la mafia?"
"Si... Apostó lo que no tenía jugando en esos clubs clandestinos al póker y ahora les debe 150 mil dólares....y tu eres la forma de cobrárselos"
"¿Hablaste con Chris? ¿Está bien? ¿El te dijo esto?" Me preguntó nerviosa.
"Chris está bien... No hablé con él, no sabe que yo sé todo esto"
"¡Es un estúpido! Le dije que no volviera a jugar.......Necesitó hablar con él, tengo que saber que está bien" Dijo sacando su celular pero en seguida me estiré y se lo arrebaté.
"Él está bien Anahi, te lo aseguro.... Ahora no es aconsejable que lo llames"
"Ok" Dijo suspirando y tratando de calmarse. "¿Dul si no hablaste con él cómo sabes todo esto?
"Porque hablé con el jefe de la mafia de LA" Le dije seriamente.
"¿Y… por qué hablaste con el jefe de la mafia de LA?"
"Porque trabajo para él" Suspiré para poder continuar. Anahi me miraba expectante pero con desilusión en su rostro."… Lo que te dije de la venta de armas en realidad era una mentira para acercarse a la verdad. No hay fábrica de armas, yo trabajo de otra cosa peor... Soy... soy, una asesina a sueldo y trabajo para la mafia por encargo" Anahi me miró a los ojos buscando algo que le dijera que mentía pero por supuesto no encontró nada.
"¡Me estás jodiendo!......Por favor, Dulce dime que no es verdad. ¡Dime que no lo eres!" Dijo con desesperación en su voz
"No puedo seguir mintiéndote... por primera vez te estoy diciendo la verdad. Desearía que las cosas fueran de otra forma pero eso es lo que hago, eso es lo que vengo haciendo desde que mi padrastro me enseñó a disparar y me encargó la primera víctima"
"¿Fue todo una mentira? ¿Lo de tus estudios, lo de ser doctora?"
"Algo, pero no todo fue una mentira... Lo que te conté sobre mi familia es todo verdad"
Anahi se levantó de la silla y se alejó más de mi mirándome con desconfianza casi como si no me conociera. No la culpo porque en realidad no la dejé conocerme realmente.
"El hombre que mataron en el callejón… ¿Fuiste....." No terminó la frase, hablando casi en un susurro, atemorizada de mí.
"Si, fui yo." Dije bajando la mirada
"¡ERES UNA ENFERMA! ¡Una maldita enferma!" Dijo alejándose más y agarrando un palo del piso. "¿Temandaron por mí?... Por eso sabes lo de Chris. "
"Si, voy a por ti." Vi como empezaron a caer lágrimas de su rostro pero no dejó de mirarme con repulsión y algo de miedo. Una mirada a la que no estaba acostumbrada que ella me diera, una mirada que dolía más que cualquier bala o golpe que pudieran darme. Quise poder secar sus lágrimas e intenté acercarme.
"¡NO TE ACERQUES!" Gritó al ver que daba unos pasos hacia ella. Levantó el palo como defensa.
"No voy a hacerte nada Anahi... Vamos baja eso, no quieres pegarme" Dije con voz tranquila tratando de acercarme pero ella simplemente se alejó más y golpeó el aire con el palo. Podía sacárselo si quería pero eso implicaría ser brusca y no quería hacer las cosas de esa forma, no quería que me tuviera miedo.
"Eres una enferma… ¿Te excita esto verdad? Seguramente disfrutaste de enamorar a la mujer que después ibas a tener que matar... Bueno, no te la voy a hacer tan fácil ‘amor’ " Dijo con sarcasmo "Si te acercas te parto el palo en la cabeza"
"¡No voy a matarte Anahi! No fuiste un juego para mí, no eres un juego... No sabía que me iban a encargar esto cuando te conocí. Me enamoré en serio de ti y cuando... cuando me dijeron que tu eras mi trabajo sentí que me estaban clavando un puñal, me quería morir" Le dije con una lágrimas cayendo de mis oscuros ojos. Anahi me miró intensamente, evaluando lo que le había dicho. "Baja eso por favor, te juro que no voy a lastimarte" Dije secando mis últimas lágrimas. La rubia dudó pero bajó el palo aunque no se acercó ni un milímetro.
"No quiero volver a verte nunca más" Dijo yendo para la puerta. "Aléjate de mi"
"No vas a salir de acá hasta que terminemos de hablar" Dije bloqueando la puerta
"¿Qué quieres hablar? Dijiste que te mandaron a matarme pero, que no vas a matarme......Todo resuelto ahora déjame ir. Necesito arreglar las cosas con mi hermano y asegurarme de que no le hagan nada"
"No está todo resuelto. Que yo no te haga nada no significa que no puedan mandar a otros a que te lastimen. Si tu hermano no paga aunque yo no te haga nada van a mandar a alguien a matarte… y van a intentar matarme a mí por no haber hecho el trabajo"
"¿Qué estás diciendo? ¿Quieres que piense que eres una maldita heroína en vez de la psicópata de mierda que eres? ¿Eso quieres, que te aplauda porque vas a poner tu vida en peligro por no hacerme nada?"
"¡NO! No quiero eso... Quiero que entiendas que tú estás en peligro. Si no te protejo van a matarte. No puedo dejarte ir hasta que me entiendas y estés dispuesta a hacerme caso. Solo quiero protegerte Anahi, voy a hacer hasta lo imposible para que estés a salvo"
"¿Tanto te importo?" Preguntó levantando las cejas
"Me importas más que mi propia vida, eres lo que más me importa" Le dije mirándola a esos ojos azules que ahora solo mostraban bronca y desconfianza.
"Sabes que antes te creía... ¡Que idiota que fui!......Alguien como tu no puede amar, estás llena de mierda" Dijo intentando empujarme para pasar, al no obtener resultados cada vez lo hacía más fuerte.
"Cálmate, no puedes irte todavía" Dije agarrándola y apartándola de la puerta.
"¡NO ME TOQUES!" Dijo intentando pegarme mientras la llevaba "¡SUELTAME!"
"¡Cálmate!" Dije sentándola en la silla.
"Si te importo tanto como dices me vas a dejar ir y no vas a aparecer nunca más en mi vida. No necesito tu ayuda, voy a hablar con Chris y vamos a ir a la policía" Dijo levantándose y volviendo a ir para la puerta. En el camino agarró de nuevo el palo e intentó pegarme cuando quise detenerla.
"No vas a salir de acá hasta que yo lo diga" Dije parando el palo con una mano y empujándola contra la pared con la otra. Le saqué el palo y la tuve agarrada de las muñecas hasta que se calmó. "No quería hacer esto pero me estás haciendo las cosas muy difíciles" Le dije llevándola a la silla por la fuerza y atando sus manos por detrás del respaldo con la cuerda que tenía en el bolsillo. Una vez así la miré y estiré mi mano para borrar las marcas de sus lágrimas.
"Dije que no me toques" Habló apretando los dientes como si mi mano le quemara. "Menos mal que no ibas a lastimarme" Dijo con resentimiento "¿Te gusta esta mierda no? ¿Disfrutas de tenerme atada y a tu merced? ¿Qué vas a hacer ahora Dulce? ¿Vas a arrancarme la ropa para tener una mejor vista?" Dijo pegando una patada cuando intenté volver a acercarme. "Eres una hija de puta…”
Anahi seguía gritando y yo sabía que así no íbamos a llegar a ningún lado así que hice lo último que quería hacer. Llevé mi mano al interior de mi casaca y saqué el arma. Apenas la vio Anahi se calló, mirándome con miedo. Pero no se la apunté a ella, en vez de eso la llevé a mi cabeza.
"¿No entendiste todavía?... Me pegaría un tiro antes de lastimarte" La vi tragar saliva, nerviosa. Ya no se movía y sus ojos iban de mis ojos al arma que sostenía mi mano. Finalmente la bajé y volví a guardarla. Me dejé caer en la silla enfrente a ella tomándome la cabeza. "Solo quiero protegerte Anahi… Sé que soy una persona de puta pero solo quiero protegerte. Quería dejar todo esto, quería dejar todo esto para estar contigo y hacer una vida normal" Cuando me escuchó decir eso suavizó un poco su mirada.
"¿Y alguna vez ibas a decirme la verdad?"

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Capitulo 48

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:47 pm

"Honestamente no pensaba hacerlo.... Quería cumplir con mis últimos compromisos con la mafia de LA y Chicago y nunca más volver a hacer algo así.... Iba a volver a Chicago para vender mi casa de allá y quedarme definitivamente en LA trabajando de algo honrado...Pero, se fue todo al carajo cuando el jefe de LA me mostró tu foto."
"Eso es lo que tiene la mentira, no puede sostenerse por mucho tiempo"
"Sé que no cambia nada, que no hace que sea menos malo pero quiero que sepas que nunca maté a alguien del todo inocente. Siempre era alguien relacionado con el delito o algo así quien me encargaban que matara.... Nunca maté a un niño, ni a una mujer, tú eres la primera a la que me encargan.... No mato por placer Anahi.” Le dije tratando de que no me viera como un animal, como un monstruo, de que no me viera justamente como lo estaba haciendo desde que le conté mi forma de vida. “Lo hago porque es lo que me entrenaron para hacer, lo único que me permitió sobrevivir, lo único que sabía hacer cuando me fui de casa y estaba vagando por las calles de Chicago sin un techo y sin comida. La mafia me dio trabajo, un lugar donde dormir y yo tuve que cumplir"
"Tienes razón no lo hace menos malo, sigues siendo una mierda. Siempre hay opción de hacer lo correcto." Dijo severamente.
"Tal vez mi opción de hacer lo correcto llegó recién ahora, tal vez esa opción eres tú"
"Yo ya no soy nada tuyo" Me dijo fríamente y mi corazón se detuvo unos instantes a pesar de que me imaginaba que me diría algo así.
"Lo sé… pero por ahora vas a tener que escucharme para que no te pase nada… Empecemos por lo básico: no sirve de nada que vayas a la policía. Si deseas, cuando todo esto termine puedes ir y denunciarme por asesinato pero no ahora... Ahora me necesitas libre para protegerte" Levantó las cejas cuando dije que podía entregarme a la policía si quería, claramente estaba sorprendida. "Si, no me mires así… Yo también tengo claro que soy una mierda y que merezco condena pero ahora necesito hacer algo bueno por una vez en mi vida y protegerte. Después lo que me pase no me importa"
"¿Por qué no sirve de nada ir a la policía?"
"Porque no pueden protegerte todo el tiempo, la mafia tiene muchos hombres y aunque estén custodiados si quieren matarte van a hacerlo."
"Pero tu sabes quien es el jefe de la mafia, podrías entregarlo"
"Sé quien es pero no sé donde encontrarlo. Se mueve todo el tiempo y para vernos arreglamos un lugar por teléfono. No tengo una dirección para darle a la policía"
"Pero aun así podrías darles información.... Hasta fijar un encuentro con él y que la policía sepa donde es"
"No se encuentra conmigo a no ser que sea para darme información o que haya terminado un trabajo y tenga que pagarme. Y ninguna de esas dos cosas ocurre ahora… Además en una emboscada así es una guerra, la policía lleva muchos oficiales y el Mariscal tiene demasiados hombres. Hay probabilidades de que lo arresten tanto como de que escape. Y si escapa ambas estamos muertas porque todos sus hombres irían tras nosotras. La policía no sirve para esto Anahi, las cosas se van de mis manos de esa forma. Y si las cosas se van de mis manos tu corres más peligro al igual que tu hermano"
La rubia asintió, finalmente más calmada y dispuesta a escucharme. Ya no intentaba desatarse ni pegaba patadas. Me daba lástima tenerla atada pero no quería correr el riesgo de que intentara irse otra vez si la soltaba.
"¿Y qué vamos a hacer entonces?"
"¿Entonces estás dispuesta a cooperar conmigo en lo que te diga?"
"¿Tengo otra opción?"
"No"
"Estoy dispuesta" Me dijo seriamente
"Esta bien, por fin nos entendemos un poco... Se supone que me mandaron acá para pegarte y dejarte casi inconsciente como un aviso para tu hermano. Tengo que dejarte tirada por ahí y le van a dar unos días a tu hermano para que pague. Si no paga en ese plazo tengo que matarte"
Anahi volvió a mirarme con temor. "Pero dijiste que no vas a…
"No Anahi, no voy a hacerlo... Vamos a fingir que yo cumplí y te pegué dejándote casi inconsciente esta noche en la puerta del departamento de Chris. Él te va a encontrar y necesito que llamen a un médico que supuestamente va a ir a curarte. Apenas te dejé yo voy a llamar al Mariscal y el va a llamar a Chris. Le va a decir toda la mierda de que no llame a la policía y que si en tantos días no le lleva la plata van a matarte.... Cuando sepan cuantos días tienen me llaman a mí y me avisan. Yo voy a salir lo más rápido posible para Chicago a buscar dinero que tengo allá pero antes de irme quiero juntarme en un lugar seguro contigo y tu hermano para aclarar otras cosas. Con lo que tengo se cubre la deuda de Chris, así que antes de que venza el plazo vuelvo y se lo doy a tu hermano para que pague. Una vez saldada la deuda todo queda en paz, ustedes están fuera de peligro y yo no tengo que dejar de cumplir órdenes porque ya no tengo que matarte... Después de ahí salgo de tu vida si así lo quieres. Solo te pediría que si vas a denunciarme me des unos días de ventaja para escapar. Si debo estar presa primero voy a generar una buena persecución.....De todas formas falta para eso, ahora hay que ocuparse de que salga todo bien"
"¿Vas a pagar la deuda de Christopher?"
"Si"
"¿Sin pedir nada a cambio?"
"Mi recompensa es saber que estás a salvo" Anahi me miró entre la desilusión y la compasión pero no dijo nada. "Ahora necesito hacerte lucir como si en serio te hubiera pegado... No te asustes, no voy a hacerte nada Anahi " Saqué mi cuchillo pero esta vez no me miró con el miedo que tenía cuando saqué la pistola. Al menos me aliviaba que ya no tuviera miedo de mí. Le hice un par de cortes en la ropa para que pareciera que estuvo tirada en el piso mientras le pegaba. Además con mis manos le abrí la camisa de un tirón y tomando polvo del piso lo pase por su ropa y su pelo.
"Tengo que tocarte ¿si? Pero, es solo para ponerte un poco de tierra" Asintió y lentamente llevé mis manos a su pecho descubierto. Le pasé tierra por el pecho y abdomen llegando hasta el límite con su pantalón. Dejé que mis manos se quedarán ahí, acariciándola con un ritmo suave y repetitivo. A pesar de la situación sabía que esta podía ser la última vez que la tocara. Y ella cerró los ojos, respirando más pesado pero en seguida empezaron a caer lágrimas y habló bajo.
"Por favor… deja de tocarme" Dijo con la voz quebrada entre el llanto silencioso. Apenas lo dijo retiré mis manos de su cuerpo.
"Lo siento pero......." Dije al llevar mis manos sucias a su rostro y secar sus lágrimas dejándole marcas de polvo. Me alejé un poco y tomé el cuchillo para cortarme el brazo.
"¿Qué estás haciendo?" Dijo preocupada al ver que me cortaba.
"Necesito mancharte un poco con sangre, que parezca que te lastimaron. Tengo miedo de que alguien del Mariscal esté esperando en la puerta del departamento de Chris, para asegurarse de tu estado al momento en que yo te deje"
No dijo nada pero cerró nuevamente los ojos al ver que me acercaba y empezaba a dejar sangre en su ropa y hasta un poco en su cuerpo. Los mantuvo cerrados y yo me quedé parada viéndola. Me dolía verla así, atada y cubierta de sangre......todo lo que yo no quería que le tocara ver jamás. Pero aun en esas condiciones era lo más hermoso que había visto en mi vida. Me acerqué de nuevo y me senté sobre ella con ambas piernas a sus costados y cuando me sintió abrió los ojos para encontrarse con mi rostro muy cerca del suyo.
"Dulce, por favor....terminemos con esto, déjame en lo de Chris " Dijo casi suplicante.
"Si, ya te suelto.... Cuando te deje en lo de Chris, tienes que fingir que estás casi inconsciente. Ahora llámalo y avísale que dentro de......" Mire mi reloj "dentro de 50 minutos baje a la puerta del edificio como si fuera a salir" Le dije sin bajarme de arriba de ella.
"Ya. Deja de hacerlo, Dulce....." Dijo cuando mis dedos comenzaron a acariciar su cuello.
"Ya sé que no quieres que te toque... pero me estoy despidiendo. Quien sabe si alguna vez me vas a dejar volver a sentirte. Te amo Anahi." Dije mirándola fijo a los ojos.
Mis dedos bajaron a su pecho y suavemente lo recorrieron. Ella no me respondió pero me hizo sentir un poco mejor que por lo menos no dijera que no ya no me amaba. Y llevé una mano a su cuello para besarla. Al principio no me respondió pero luego ella también me besaba. Nos besamos por varios minutos hasta que Anahi empezó a golpear el suelo con su pie y decidí dejar de besarla si ella ya no lo quería.
"Desátame Dulce" Dijo sin mirarme. Me levanté de arriba de ella y le desaté las manos. Cuando estuvimos paradas frente a frente me dio un cachetazo. Me lo merecía.
"No vuelvas a besarme" Dijo con voz suave pero firme. Yo solo asentí, luego dándole el celular y dándome vuelta para destrabar la puerta y salir del galpón. Salimos y ella llamó a su hermano. Ya había caído el sol y soplaba una brisa fresca. Me saqué la casaca y se la di, ya que al tener la camisa rota estaba descubierta. Dudó pero se la puso y me siguió hasta el auto. Hacía tan solo unos minutos que habíamos emprendido el viaje de vuelta cuando me habló de nuevo.
"Necesito saber una cosa... Si en vez de ser yo, te hubieran dicho que mataras a mi hermano ¿Lo habrías hecho?" Dejé de mirar el camino para contestarle.
"No Anahi...simplemente no, porque eso también sería lastimarte a ti" Anahi dejó de mirarme, supongo que satisfecha con mi respuesta y volvió a prestarle atención al exterior. En el resto del camino no cruzamos una palabra hasta que nos acercábamos al departamento de Chris.
"Ahora voy a dejarte tirada en la puerta del edificio y arrancar sin mirar a atrás. Tú estás herida y casi inconsciente así que no te vas a mover de ahí. Cuando baje Chris te va a encontrar. Que te suba a al departamento y llamen a un médico conocido para fingir que viene a curarte. Después de que el Mariscal lo haya llamado a Chris me llaman a mi ¿Entendido?"
"Si" Dijo mirando por la ventanilla.
"Ahora, recuéstate en el asiento y cierra los ojos" Hizo lo que le dije, ya tan solo estábamos a unas cuadras del departamento de su hermano.
--------------
Cuando llegaron la morena se aseguró de que no hubiera nadie en la calle y tomó al cuerpo de Anahi entre sus brazos. La rubia no abrió los ojos, se dejó ser llevada sin hacer el más mínimo movimiento. Dulce la dejó en el piso de la entrada del edificio, no muy a la vista de la calle para que no la viera cualquiera que pasara. De todos modos en 5 minutos debería estar bajando Christopher. La morena subió a su auto y arrancó rápidamente, esperando que todo saliera bien. Apenas llegó a su casa llamó al Mariscal para avisarle que la primera parte del trabajo estaba hecha.
Dul – Hola…
M – ¿Que tal Espinoza?… ¿Alguna novedad grata para mí?
Dul - No sé si son gratas -dijo con tono de cansada- pero Guerrero y Martínez están muertos, no tenían para pagar su deuda.
M – Oh, que lástima… Debería mandar unas flores para su funeral -dijo sarcástico
Dul - Con respecto a Puente, ya me ocupé de su hermanita, acabo de dejarla en la puerta de su edificio. Es solo cuestión de minutos para que él o alguien la encuentren.
M - ¿Cómo se portó la rubia?
Dul – Bien.
M - ¿Pudiste divertirte algo con ella?
Dul - Creo que nos entendimos bastante bien… Si sale de esto con vida no se va a olvidar de mi tan fácilmente.
M - Ya lo creo… Le dejaste claro lo de la policía, que ni se le ocurra hablar sobre que le hiciste esto -dijo serio pero no demasiado preocupado. De todas formas si Puente hablaba el no corría peligro. A la única que le habían visto el rostro era a Dulce. Y Christopher realmente no lo había visto porque había hablado a través de sus hombres
Dul - Lo tiene muy claro.
M - Perfecto. Dentro de algunos días te aviso si tienes que matarla o se terminó acá. Primero debo arreglar las cosas con nuestro amigo Christopher.
Dul - Entendido, hasta luego.
La morena cortó y se dejó caer en el sillón. Sacándose el arma de la cintura y tomándose la cabeza.

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Capitulo 49

Mensaje por Admin el Dom Abr 01, 2018 4:47 pm

Christopher bajó a la puerta y se encontró con lo que menos esperaba. Su hermana tirada en el piso, toda ensangrentada y aparentemente inconsciente. Se arrodilló e intentó hacerla reaccionar.
Chris - ¡Anahi! -dijo preocupado levantándola- ¿Any, que te hicieron? -dijo al borde de las lágrimas
An - Llévame arriba y llama a un médico -dijo en un susurro apenas abriendo los ojos
Chris - Si…No te preocupes todo va a salir bien, te vas a poner bien -dijo llevándola en sus brazos hacia el interior del edificio
Chris abrió la puerta de su departamento con una mano y en seguida recostó a Anahi en su cama agarrando luego el teléfono.
Chris - Voy a pedir una ambulancia...Vas a estar bien Any… -tomando su mano
An - Ambulancia no, no quiero ir al hospital. Llama a Ben y que venga acá.
Chris – Anahi, esto es serio tienes que ir al hospital y tenemos que denunciar a los que hicieron esto -dijo llamando sin hacerle caso
An – No quiero. -estirando su brazo y sacándole el teléfono-.......Llama a Ben te lo digo en serio.
Chris - Como quieras -dijo sin querer discutir con su hermana en ese estado- Hola Ben, habla Chris.... perdón por la hora.......Anahi está mal y necesito que vengas a verla...Si trae todo tu equipo, es bastante grave.......Ya le dije pero no quiere ir al hospital... Es serio Ben, ven cuanto antes -cortó el teléfono-… ¿Necesitas algo?
An – No.
Chris - ¿Qué pasó? ¿Quién te hizo esto? -preguntó preocupado
An - Me quisieron robar…
La rubia se sintió mal por no decirle a su hermano que en realidad estaba bien pero primero quería esperar que llegara Ben y se fuera para hablar en serio con su hermano.
B - Es sorprendente que no le haya pasado nada grave -dijo el médico amigo de la familia mientras Chris lo acompañaba a la puerta
Chris - Si, gracias a Dios.
B - Por la sangre que no es de ella diría que se defendió bien, le debe haber ido mucho peor al ladrón.......Pero convéncela de que haga la denuncia, no sería raro que ese tipo quiera vengarse si la encuentra.
Chris - Yo la voy a convencer. Muchas gracias Ben.
B – No es nada. Cualquier cosa llámame, a veces se entra en estado de shock después de algo así... Yo no le voy a decir nada a tus padres como me lo pidió ella pero tal vez ustedes deberían contarles.
Chris - Hablare con Any, cuando esté mejor. De nuevo gracias Ben -dándole un abrazo
B – Cuídala.
Ben salió y Christopher cerró la puerta. Cuando volvió a su habitación se encontró con que su hermana ya estaba levantada.
An - Estoy bien, ya lo escuchaste a Ben son tan solo unos moretones.
Chris - Es un milagro que no te haya pasado nada -dijo abrazándola-…Pero ahora acuéstate mientras yo preparo la ducha para darte un baño.
An - ¿Tú me vas a bañar?
Chris – Si, tu sola no puedes en este estado.
An - Gracias hermanito, pero tenemos cosas más importantes que hacer ahora… después me baño, yo.
Chris - No tenemos que hacer nada Any, tu tienes que ponerte bien y yo te voy a cuidar. Cuando estés mejor hacemos la denuncia para que agarren al hijo de puta que te hizo esto.
Anahi suspiró y lo miró directamente a los ojos.
An - Tu me hiciste esto -dijo seria- ¿Quieres que te denuncie por mentiroso, irresponsable e imbécil? -le habló molesta pero sin levantar la voz
Chris - ¿De qué estás hablando?
An - De la plata que debes, estoy hablando…Joder, le debes a la mafia y esperas que no pase nada… ¿Tan idiota eres? ¿Qué pensaste que no se iban a cobrar la deuda?
Chris - ¿Ellos te hicieron esto? -preguntó con miedo y preocupación
An – Si…
Chris - ¡Joder, perdóname Any! -la abrazó- No sabía que iban a meterse contigo...pensé...pensé que iban a hacerme algo a mí.....Perdóname, nunca quise ponerte en peligro -derramando unas lágrimas-No puedo creer que estés bien - dijo separándose y mirándola de arriba abajo-... ¿Qué te hicieron?......Es un milagro que estés bien…
An - No es un milagro -dijo seria-…Es por Dulce, por quien estoy así.
Chris - ¿Dulce? ¿Qué tiene que ver Dulce aquí?... ¿Ella te encontró cuando te estaban por hacer algo?
An – No…Ella......ella, trabaja para la mafia…
Chris - ¿Qué? ¿Me estas jodiendo?
An - ...hace el trabajo sucio.....Es....-le costó sacar las palabras-....es una asesina a sueldo.
Chris - ¿Qué mierda?
An - Le encargaron que se ocupara de mi si no pagas la deuda, esto se supone que era un aviso…Te tiene que estar por llamar el jefe ese mafioso para darte un par de días más para pagar y si no lo haces…le dijeron a Dulce que me mate.
Chris - ¿Tu novia es....-dijo sin terminar de hablar aturdido por todo
An - No es mi novia, ya no........Pero por eso no me pasó nada, porque es Dulce quien tiene que hacer el trabajo.....Esto - dijo señalándose- es todo una mentira para que parezca que me pegó, esta -señalando las manchas rojas- es su sangre, no la mía.
Chris - Esto es una locura -dijo pasándose una mano por el pelo- ¿Anahi, tu sabías que ella era...
An - No, no lo sabía.......Me enteré hoy cuando me contó todo, Dulce va a ayudarnos pero tenemos que hacer lo que ella diga, ella sabe como lidiar con estas cosas.
Chris - ¿Va a ayudarnos? -preguntó incrédulo- ¡Es una maldita asesina! ¡Anahi reacciona!
An - Ya reaccione Chris, créeme que reaccione...Tu no tuviste que estar atado a una silla escuchando como la persona que amas te dice que mata gente.... ¡No tienes una puta idea de por lo que estoy pasando!
Chris - No podemos confiar en ella, trabaja para la mafia...... ¡Nos va a matar!
An - ¡Nos van a matar si no confiamos en ella!
Chris - Estamos en peligro por su culpa –dijo simplemente
An - ¡Estamos en peligro por tu culpa! -dijo levantando la voz-...Ella no te obligo a jugar, no te puso adelante una mesa de póker.
Christopher la miró sin decir nada, pero a punto de llorar.
Chris - Lo siento…Ya sé que fui un idiota, las cosas se me salieron de control. Lo siento.
An - Es tarde para sentirlo, ahora hay que tratar de arreglar esto.......Y te guste o no, Dulce es nuestra única salida.
Chris - ¿Cómo sabemos que va a ayudarnos realmente?
An - Porque está dispuesta a ir a Chicago para buscar sus ahorros y pagar tu puta deuda, porque sé que no me lastimaría.
Chris - Aunque sea verdad que va a ayudarnos creo que lo mejor es ir a la policía.. Esto ya se salió de control.
An - La policía no va a evitar que nos maten.....Pero, Dulce si....Tu nos metiste en esto, ahora confía en mi para sacarnos...Vamos a hacer lo que diga ella.
Chris - Pero…
Fue interrumpido por el sonido de su teléfono.
An - Debe ser el Mariscal. Atiende y acuérdate que yo estoy mal, que me hicieron mierda.
Con manos temblorosas el chico agarró el teléfono.
M - Hola Puente… ¿Te gustó el regalito que te dejamos en la puerta?
Chris - ¡Eres un hijo de puta!... Mi hermana no tiene nada que ver, la cosa es conmigo -dijo con bronca
M - Por favor no nos faltemos el respeto Christopher, te dije que me iba a tener que cobrar la deuda de otra forma si no me pagabas. Ahora sabes que tan en serio hablaba.
Chris - No la vuelvas a tocar, que nadie de tu gente la vuelva a tocar.
M - No me gustaría que una chica tan linda como tu hermana tenga que morir y créeme que sé lo linda que es.......Mi enviado tuvo el placer de comprobar sus dotes esta noche -dijo riendo- Pero si no me pagas lamentablemente, voy a tener que encargarme de que una belleza así ya no exista más. Tienes dos semanas más para pagarme pero ahora con los intereses y las molestias que me produjiste la deuda sube a 300 mil dólares... Si no me pagas en dos semanas ya sabes lo que le va a pasar a tu hermanita... Y, nada de policía, ya sabes que eso solo va a hacer que se mueran los dos.....Nos vemos en dos semanas -le cortó-
An - ¿Qué te dijo?
Chris - Tengo dos semanas para pagar....si no, te van matar.
An - Voy a llamar a Dulce, para que sepa. Mañana seguramente va a querer vernos antes de salir para Chicago a buscar el dinero.
Chris - Hay un problema… acaba de aumentar la deuda. Ahora quiere que le pague 300 mil -dijo sombrío
An - ¿Qué?
Chris - Eso, el muy hijo de puta la duplicó por las molestias ocasionadas e intereses.
An - No sé si Dulce, tiene esa cantidad... tal vez no pueda pagar toda la deuda -dijo preocupada
Chris - Vamos a tener que hablar con ella y esperar que la tenga. Y si no, nos podemos ir. Si nos escapamos no van a poder matarnos.
An - ¿Y papá y mamá? ¿Te crees que no saben donde están? Si nos vamos los van a matar a ellos.
Chris - Bueno entonces nos vamos todos...Le decimos que es una emergencia y que tenemos que irnos.
An - Es una locura Chris, todos tenemos nuestra vida acá......No podemos irnos así como así.
Chris - Todo es una locura… ¿Prefieres estar muerta?
An - Nadie va a morir -dijo sin estar del todo segura-…Dulce nos va a sacar de esto.
Chris - ¿Tanto confías en ella?
An - Es la única persona que nos puede ayudar......Sé que daría su vida por salvarme.
Chris - Como si su vida valiera mucho -dijo con desagrado-La pendeja, es una escoria.
Anahi no dijo nada y miró para otro lado.
An - Voy a llamarla para avisarle -dijo en voz más baja-..Hola…
Dul - Hola -contestó con voz de cansada-...¿Estás bien?
An – Si, estoy bien, si así puede decirse...Llamó el Mariscal.
Dul - ¿Cuántos días les dio?
An - Dos semanas.
Dul - Perfecto, tenemos tiempo de sobra.......Mañana vayan a verme al motel Sheraton, en la ruta 212 a 30 km de LA. A las 10 de la mañana, habitación 15... ¿Entendido?
An – Si.
Dul - En serio, Anahi necesito que vayan -dijo suplicante-..¿Ya le explicaste todo a Christopher?
An - Si le explique. Vamos a ir.
Dul - Ok. Nos vemos mañana Anahi.
An - Dulce es...-dejó de hablar porque le había cortado
Chris - No le dijiste de la deuda.
An - Me cortó antes.......Mañana tenemos que ir a verla al motel Sheraton a las 10 de la mañana.
Chris - Ya, voy a cambiar el turno en el trabajo...Deberíamos llevar algún tipo de arma o algo -dijopensativo
An - No nos va a hacer nada… ¿Eres idiota? ¿No ves que está intentando ayudarnos?
Chris - Que nos ayude no significa que yo confíe en ella y tú tampoco deberías hacerlo… Todavía la quieres, quieres estar con ella -dijo indignado
An - No quiero estar con ella... Cuando esto termine la quiero fuera de mi vida.
Chris - Pero la quieres, se te deduce.
Anahi miró para otro lado sin negar la afirmación de su hermano.
Chris - Lo mejor es que la denuncies a la policía una vez que estemos a salvo -dijo poniendo una mano en su hombro
An - ¡Eres un hipócrita! -dijo sacándose su mano de encima- Vas a dejar que nos ayude y después entregarla.... O la entregas de entrada o no la entregas pero usar su ayuda y después mandarla a la cárcel es lo más bajo...No tienes códigos -dijo decepcionada
Chris - ¿Yo no tengo códigos? -preguntó indignado- La que no tiene códigos ni moral es ella......Yo no soy el que cobra por matar gente.
An - No voy, ni vamos a entregarla a la policía. Ya tiene la vida arruinada y ya tiene suficiente castigo -dijo seriamente- Ya está condenada.
Chris - ¿Y la gente que va a seguir matando si queda libre? ¿Pensaste en eso? ¿Vas a condenar a esa gente?
Anahi no le contestó nada, pero las lágrimas bajaron de sus perfectos ojos azules. Le dio la espalda y se encerró en el baño, dejándose caer contra la puerta y llorando más fuerte.
Chris - ¡Anahi, perdóname! -dijo del otro lado de la puerta- No quiero hacerte llorar, perdóname.
An - Déjame sola Chris. Quiero estar sola -dijo entre sollozos- Me voy a bañar, quiero sacarme toda esta mugre y sangre... Déjame algo de ropa al lado de la puerta.
Chris – Esta bien -dijo alejándose y yendo a su armario a buscarle ropa
Anahi se tomó las piernas y las acercó a su pecho mientras que seguía sentada en el piso llorando.


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Re: Conociendo el amor

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