Dulce Amor

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Dulce Amor

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 2:27 am

Autora: Izar (Yarix)


Última edición por Admin el Miér Abr 13, 2016 2:31 am, editado 1 vez

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Re: Dulce Amor

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 2:27 am

Y aquí estoy yo de nuevo… Con mi cotidiana taza de café esperando por verla. Aun no puedo creer que haga esto cada mañana desde hace 6 meses. Pero es que por ver su sonrisa… Haría esto por una eternidad. Lo único que me pregunto o cuestiono es por qué me dedico a contemplarla y nunca me he acercado para hablarle.
-¿Puedo sentarme contigo? - Interrumpió mis pensamientos y me quedé sin palabras. Esta tan hermosa esta mañana, su sonrisa, su boca, su… - Lo siento no quiero incomodarte. - Dijo alejándose un poco de mí pero en ese instante reaccioné y la detuve.
-Me encantaría. Por favor toma asiento. - Dije aun sorprendida por su presencia, en 6 meses nunca me dirigió la palabra y ahora estaba aquí tan bella como siempre sentada frente a mí.
-Mi nombre es Anahí y tú eres…
-Dulce. - Dije sonriendo embobada por su presencia. - ¿Qué tal comenzó tu día? - Ella suspiró.
-Ha ido realmente mal, para empezar la dueña de mi apartamento lo vendió sin antes consultarme así que tengo que buscar donde vivir. Empezando la mañana ya estaba llena de preocupaciones y en cuanto me subo a mi auto no prende. ¿Puedes creerlo? Tuve que llamar a una grúa y ya está en el mecánico. Lo que necesito es un buen café. - Yo estaba captando por partes todo lo que me decía, me sentía tan nerviosa que solo pensaba en que ella no lo notara. Cuando dijo esto llamo al mesero y le pidió un café muy cargado. - Siento agobiarte con mis problemas. - Suspiró. - Pero necesitaba desahogarme.
-No te preocupes. Es bueno decir lo que sentimos antes de que esto nos coma vivos… - Cuando procesé lo que había dicho fue muy tarde Anahí me miraba de una forma extraña como si estuviera hurgando en mi interior.
-Dices eso como si tuvieras algo que no te deja respirar. Parece que hoy es el día de desahogarse… A ver, cuéntame que te ocurre. - Yo me puse aún más nerviosa de lo que ya estaba y sonreí para disimularlo.
-No es nada… Por cierto hace algún tiempo vienes a esta cafetería ¿verdad? Creo que te he visto un par de veces. - Anahí sonrió y yo aun intentaba controlar mi voz temblorosa.
-Vengo aquí cada mañana Dulce, siempre a la misma hora antes de ir al trabajo. Tú deberías saberlo estas aquí justo a esa hora. - Su sonrisa me estaba enloqueciendo y su olor me mantenía en una nube. Pero eso que dijo logro sacarme de mi mundo.
-Pues… también vengo aquí antes de ir al trabajo. - Dije sonriendo. - Y si sabes que vengo aquí cada día… ¿Por qué nunca te sentaste conmigo? - La mire con una sonrisa coqueta y mis cejas levantadas. Ella solo sonrió.
-Será por la misma razón por la cual me observas cada mañana sin siquiera saludarme. - Sonrió coquetamente y yo me sorprendí no sabía que ella era consciente de que la observaba. Pero en ese momento nos interrumpió el mesero al traerle su café. - ¿En que trabajas Dulce?
-Uff un poco de todo… Soy escritora, trabajo en el periódico local y una que otra vez publico artículos en el internacional, en las tardes ayudo a niños o ancianos en distintos centros les leo o hago historias. Los acompaño un rato para no sé lograr que sean felices aunque sea un segundo de sus vidas. - Anahí en su rostro irradiaba luz y felicidad al escucharme decir todo esto. - ¿Tú que me cuentas?
-Wao. - Dijo aun sonriendo. Podría ver su sonrisa por el resto de mi vida, no puedo creer que este enamorada de ella, creo que la idolatre eso debe de ser, quizás no es como la imagino. - Me encanta que hagas esas cosas realmente habla de lo buena persona que eres.
-Gracias. - Dije sonriendo.- ¿Y tu corazón en que trabajas? -Cuando mi mente procesó que le había dicho “corazón” nuevamente mis manos comenzaron a temblar. A si le decía en mis historias y sueños. Soñé tantas maneras en las que podría acercarme a ella pero jamás pensé que sería ella quien se acercara a mí.
-Pues no están interesante como el tuyo. Trabajo en una tienda de modas… Diseño vestidos y pues bueno supongo que hago felices a las personas que los utilizan.- Dijo sonriendo un poco apenada.
-Es por eso que siempre vistes así de bella. -O ¡Dios! ¿Como dije eso? Anahí solo sonrió.
-Mmm supongo…- Dijo riendo un poco.
-Quiero decir… Tu trabajo sí que es interesante, puedes crear vestidos es como arte.
-Ciertamente es un arte pero lo importante es que esto es lo que realmente me apasiona. -Sonreí.
-A mí también… -Me perdí en esos ojos azules encantadores por unos segundos, aun se me hacía imposible creer que estaba hablando con ella. Sus ojos son tan hermosos que podría verlos por el resto de mi vida y aun tendría ganas de seguir viéndolos. Me di cuenta de que llevaba viéndola sin parar así que retire mi vista de la suya y tome mi último sorbo del café.
-Dulce me encantó hablar contigo pero ya es tarde… Debo marcharme y supongo que tú también. -Mire la hora ¡oouu shitt! Vio mi expresión de que también estaba un poco tarde. -Nos vemos mañana ¿sí? -Me dijo sonriendo y me perdí en su sonrisa. Salí de mi hipnosis cuando sentí sus labios en una de mis mejillas y su suave mano en la otra. En este momento creo que puedo morir del corazón. Al separarse me giño un ojo y salió del lugar. Me tardó unos segundos analizar lo que había pasado y salir corriendo hacia mi trabajo. El día transcurrió con tranquilidad pero aun podía sentir el rose de sus labios en mi mejilla. Estaba concentrada en mis pensamientos cuando alguien me interrumpió.
-Waooo ¿Y esa sonrisa de niña enamorada? ¿A quién conociste?
-¿Cual sonrisa Maite? Estoy igual que siempre. -Ella me miro sonriendo.
-¿Entonces no vas a contarme?
-Son solo ideas tuyas…
-Está bien dejare que me lo cuentes cuando necesites gritarlo al mundo.
-No hay nada…
-¿Terminaste el artículo que te pedí?
-Pareces más mi jefa que mi amiga.
-Tú eres la jefa Dul pero sabes que si yo no estoy todo el tiempo presionándote no haces nada. - Me sorprendió su comentario y le tiré con unos de los cojines de mi oficina.
-Sabes que sin mí no puedes vivir.
-Eso es cierto.
-Cuando me dijiste de la idea de hacer un periódico fui la única que no pensó que estarías loca y te apoye en todo. Y ahora vez somos el periódico local más grande y prestigioso del país.
-Sabes que no me gusta presumir…
-¡Si por eso me tienes a mí! Tú parte vanidosa jajaa. -Fue imposible no reír. Maite es mi amiga desde que éramos unas niñas de 15 y 16 años. Desde entonces jamás nos hemos separado. Claro nunca le he dicho que me gustan las chicas. Aunque sé que igual me apoyaría. Ella es la hermana que nunca tuve.- ¿En qué piensas Dul?
-El artículo está listo te lo acabo de enviar a tu correo electrónico.
-Es imposible, lo revisé antes de venir y tu oficina solo queda a 5 pasos de la mía. -Me encogí de hombros.
-Revisa de nuevo. -Dicho esto salió de la oficina y corrí a mi computador a enviarle el correo. Con una sonrisa en mi rostro. Una vez lo envié recibí un correo. “-_- Dice que llegó hace un segundo” y le contesté “¿lo tienes o no en tu correo?” y recibí otro “Eres un caso perdido Dul pero aun así te quiero” “Yo más May ”. Una vez terminé de hablar con May vino de nuevo a mí su imagen, su sonrisa y su especie de coqueteo. ¿Me estaba coqueteando? Lo bueno era que mañana la vería y sí, podría escuchar su dulce voz, disfrutar de su mirada y su sonrisa solo para mí. Estaba perdidamente enamorada de esta chica.
………………………………………………………………………………………………………….
Me he cambiado de ropa 7 veces en esta mañana no sé qué hacer, quiero verme hermosa para ella. Esto jamás me sucedió ni con un chico. Es que ella es especial, bueno quizás ni siquiera le gustan las chicas pero ¿Y esa sonrisa pícara? Es mas no sé si tiene novio o está enamorada de alguien más ahhh. Bueno al menos me veo muy bien con esta ropa. Salí a prisa de mi departamento para poder verla.
-Ya han pasado 20 minutos… Seguro no vendrá. -Me levanté de la mesa y fui a mi trabajo una vez más. Pero en este día todo era distinto no la había visto, necesitaba verla para poder concentrarme en mi trabajo pero ¿como la vería? ¿Le habrá pasado algo? Espero que no.
……………………………………………………………………………………………………………..
-De nuevo en la misma mesa esperándola y no la veo llegar. ¿Será que el destino está jugando conmigo? ¿Y ella es solo un espejismo?
-Me encantaría saber en qué piensas… Te vez tan concentrada. - Me sorprendí al escuchar su voz y al voltear a verla ella me sonreía como siempre, yo automáticamente le correspondí la sonrisa y ella tomo asiento delante de mí.
-En ti… - Me miró un poco confundida.
-¿Qué?
-Pensaba en ti… - Se puso un poco seria no sé si le incomodo mi comentario así que decidí arreglarlo. - En que ayer no te había visto.
-Ooo ok, lo siento es que salió mi auto del mecánico y como tenía algunos asuntos que resolver en la tarde pues decidí recogerlo en la mañana. - Asentí y ella de nuevo sonrió.
-¿Ya encontraste apartamento?
-No… Aun no… Ayer fui a ver algunos pero ninguno me convenció y lo peor es que tengo que mudarme ya a fin de esta semana.
-Pues… En mi apartamento hay un cuarto disponible y tiene su propio baño. Podrías quedarte allí en lo que consigues uno que te guste. -Anahí se sorprendió un poco pero la más sorprendida era yo al decirle todo eso.
-No quiero molestar. -Contestó un poco tímida.
-No molestas, yo casi no estoy allí y vivo sola así que… ¿Cuando te mudas? - Pregunté con una sonrisa. No quería pensar en absolutamente nada solo hacia lo que me dictaba el corazón.
-Bueno… mmm si no consigo un apartamento entre hoy y mañana entonces el viernes me mudo contigo. ¿Te parece bien? -Me sonrió.
-Perfecto.
-¿Me darías tu número de teléfono por si no nos encontramos? -Yo sonreí no podía creer que tendría su número.
-¡Por supuesto anótalo! -Nos intercambiamos los números y nos fuimos a trabajar. No me pude sacar de la cabeza a Anahí ni un segundo. Quizás viviré con ella… No puedo creerlo en apenas unos días mi amor platónico vivirá en mi casa.
……………………………………………………………………………………………..........
-¡Cada vez estas peor amiga!
-Déjame en paz Maite.
-¡Que agresividad! Jaja la verdad me alegra verte así desde que rompiste con Pablo ya no veía una sonrisa así de amor en tu rostro.
-¡Yo no estoy! -Me callé porque definitivamente si estaba sonriendo. Sonriendo como una tonta enamorada. Maite comenzó a reír.
-¡Te quiero Dulce! Solo pasé a molestarte y recuerda lo de los contratos.
-Sí Maite ya me comunique con los empresarios. -En ese momento llegó un mensaje de texto a mi celular y al verlo mi corazón se aceleró grandemente decía su nombre en la pantalla, Anahí.
-Waooo si eso consigue con un texto no imagino lo que puede conseguir con una sonrisa. -Miré a Maite sin comprender mientras ella sonreía. Te dejo sola para que puedas hablar con tu amorcito. Se fue sin dejarme decirle nada, pero que iba a decir si desde que vi su nombre no podía pensar. ¡Me había escrito! ella me había escrito. Decidí darle al botón para ver su mensaje.
“ !Hola Dulce! Soy Anahí te lo aclaro aunque espero sí hayas grabado mi número (carita feliz) Te escribo para preguntarte algo… ¿Cuál es tu color favorito?” Estaba sonriendo como tonta y aunque no entendía su pregunta decidí contestarle.
“ !Claro que grabé tu número! Mi color favorito es el coral, ¿cómo va tu día?”
“ !Gracias! Mi día esta normal… la parte más interesante de mi día fue estar contigo esta mañana” Leí esto unas 7 veces antes de responder. Sentí que mi corazón iba a estallar, no sabía si lo que leía era real. ¿Lo diría por mí? ¿O sea le intereso? ¿Está hablando en serio?
“Am ¿si?”
“Me gusta tu compañía… Creo que podemos llegar a ser grandes amigas. A demás sin conocerme me ofreces tu casa definitivamente me gusta cómo eres” ¡Dios! Esta mujer va a acabar conmigo.
“A mí también me gusta tu compañía…”
“(carita feliz) ¡gracias! Hablamos luego que voy a trabajar”
“Que el resto de tu día vaya bien princesa” Quería decirle algo bonito y cuando la veía en lo único que podía pensar es que era una princesa. Aunque tarde unos 3 minutos penando si escribirle eso o no, al final lo envié.
…………………………………………………………………………………………………
¡Dios! Como muero por saber de ella, por escribirle... son las 12 am ya debe estar descansando. No puedo mas y tomo mi celular y sin siquiera pensarlo le escribo.
"¿Te gustó algún apartamento? Siento escribirte tan tarde pero no puedo dormir y recordé que hoy verías algunos..."
Que excusa mas tonta Dulce, ella quizás no te responda. El sonido de mi celular me interrumpe. ¡Me está llamando! Es ella, mi corazón se dispara y no sé qué hacer. Así que respondo lo más tranquila posible.
-Buenas noches... -Automáticamente tengo una sonrisa en mi rostro al escucharla.
-Buenas noches Dulce...- Imagino que esta sonriendo como siempre. -¿Cómo es eso de que no puedes dormir?
-Pues la verdad tuve un día muy pesado en el trabajo y siento mi cabeza hecha un lio. ¿Pero tú qué tal?
-Tienes que relajarte Dulce, no dejes que absolutamente nada te estrese, respira profundo. -De tan solo ella decirlo ya lo estoy haciendo. -Así muy bien... Si quieres puedo hablarte hasta que te duermas así te des estresas un poco… ¿Qué crees? -Voy a morir esta niña no sabe que me está matando de lo tierna que es.
-Any...
-Hace mucho que nadie me dice Any...
-Lo siento, es esta mala costumbre de acortar los nombres.- Digo muy apenada.
-No, no, no te preocupes... Me encanta como se escucha. - Inevitablemente sonrío y no sé qué contestar. Ella lo nota y sigue hablando. -Aun no encuentro un apartamento que me convenza del todo. Pensaras que soy selectiva pero es que yo creo que los lugares deben tener ese toque que nos haga decir este es el lugar perfecto para mi... Y aun no lo consigo.
-No te preocupes seguro que pronto lo encontraras...
-Sí, supongo... Yo creo que lo mejor será mudarme a un hotel mientras tanto.
-¡De ninguna manera! Mi apartamento es muy grande estarás bien aquí, no te preocupes.
-¡Pero Dul!
-¡Any! Ya esta mas que decidido.
-Ni siquiera me conoces… -Suspiró ella.
-A ver... ¿Te conviertes en vampiro en las noches?
-No. - Se escuchó como reía un poco.
-¿Eres mujer lobo?
-Claro que no, como se te ocurre. -Decía riendo.
-Mmmmm ¿Eres una asesina en serie?- Pregunté con miedo en mi voz para bromear con ella un poco.
-¿Si lo fuera crees que te lo diría?- Preguntó con una seductora voz que hizo que absolutamente todas mis hormonas se revolucionaran, sentí hasta unos escalofríos. Esta mujer definitivamente me encanta.
-Yo esperaría que me lo dejaras saber, solo por precaución. -Ella estalló en carcajadas. A lo que yo no podía estar más embobada con el sonido de su risa.
-Para tu tranquilidad no mato ni a una mosca.- Dijo aun riéndose.
-Entonces no tienes excusas, este viernes te mudas conmigo.
-Ok, entonces en un par de horas termino de recoger todas mis cosas.
-Está perfecto, entonces el viernes temprano estoy en tu apartamento con mi camioneta para ayudarte.
-Está bien Dul... Oye.. mmm ¿Tu novio no se molesta porque yo me quede contigo?- Casi me atraganto al escuchar su pregunta.
-No no, claro que no.
-Es que como no es la misma privacidad cuando esta alguien en la casa... Aunque yo no estaré tanto tiempo.
-Any, no se molesta porque no tengo novio.
-Oh entonces mucho mejor. ¿Dul?
-¿Aja?
-¿Ya estás un poco desestresada?
-Muchísimo mejor ahora que hable contigo. -Solo podía sonreír.
-Me alegro, yo la verdad ya tengo mucho sueño...
-No te preocupes princesa descansa. -¿Le dije princesa? o Dios.
-¿Nos vemos mañana?
-¿A la misma hora en el mismo lugar?
-Allí estaré, dulces sueños Dul.
-Dulces sueños para ti también Any. -Dicho esto colgué el teléfono. Me sentía en las nubes, no puedo imaginar cómo no hable antes con ella. Ahora estoy más que feliz y en solo horas te veré de nuevo amor mío.
***
El jueves pasó de prisa, en la mañana desayunamos juntas como siempre. Y durante el día nos enviamos uno que otro texto, como siempre con bromas y coqueteos. Realmente cada segundo que la conozco mas, mas me enamoro. El viernes en la mañana cargue mi camioneta con todas sus cosas y preparé su habitación. Ella se fue al trabajo y yo me tome el día libre para que la casa estuviera en completo orden. Arregle su habitación con las decoraciones que traje de su apartamento, era perfecto, le coloque unas velas de olor, un suave olor a lavanda. Y las cosas que no iban en su habitación las coloqué en el desván. Preparé una rica cena, me bañe, me vestí y esperé pacientemente sentada en el sofá. Ya solo faltaban minutos para que ella llegara a casa. En unos minutos escucho como alguien inserta unas llaves en la cerradura y abre a puerta. Al verla solo sonreí, mi rostro se ilumino solo con tenerla cerca.
-Bienvenida a tu nuevo hogar.
-Waoo Dulce, tu apartamento esta hermoso. No pensé que fuera tan grande. Está hermoso.
-Deja que veas tu habitación espero te guste. -Ella sonreía observando cada centímetro del lugar. -Esta al subir la escalera, si me acompañas te la muestro. -Anahí me siguió y al subir las escaleras estaba la puerta de su habitación la abrí y deje que Anahí pasara.
-Wao... -Dijo con asombro y respiro el rico olor cerrando sus ojos. -Mmm huele delicioso. -Mi sonrisa no podía ser más grande. -Dul,- se volteó para mirarme, esta vez me asuste porque en sus ojos se veía un brillo como si estuviera a punto de llorar y me abrazó. Me tomó unos segundos en reaccionar y la abracé tan fuerte como ella a mí.- Nadie había hecho algo así por mí antes. -Dijo separándose y viéndome a los ojos. -Gracias Dulce. -Yo estaba perpleja estaba tan cerca de mí que no podía ni respirar.
-Tranquila Anahí solo quiero que estés bien aquí y que te sientas como en tu casa.
-Me siento en casa Dul... Creo que aquí pertenezco, no sé es algo realmente extraño... Tu... yo… este lugar.- Decía analizando y sonrió mirándome a los ojos.- Dul este cuarto es inmenso, ¿El tuyo es igual?
-Jaja la verdad no, este es mucho más grande pero es que como vivía sola pues no le veía sentido a subir las escaleras cuando abajo puedo tenerlo todo cerca.
-Dul... las escaleras solo son de unos 10 escalones. -Ambas reímos.
-Si.. Pero no necesito una habitación tan grande... Nunca me han preocupado esas cosas. Ni el dinero ni las grandes comodidades. -Anahí solo me observaba en silencio.
-Algún día te contaré la batalla que siempre tuve con mis padres debido a algo parecido. Pero no quiero hablar de ello ahora. Hoy solo quiero ser feliz y compartir contigo. -Me sonrió agarrándome por la mano para salir de la habitación y solo pude suspirar. Anahí lo notó.
-¿Y ese suspiro?- Riendo un poco.
-Nada... Realmente estoy feliz de que estés aquí.
-Yo también estoy feliz de estar aquí. Pero mi estomago va a estar más feliz si comemos algo. -Ambas reímos.
-De hecho te he preparado una cena exquisita.
-¿De verdad?
-Sí. -Dije sonriéndole mientras íbamos agarradas de mano sonriendo.
-Me casare contigo entonces. -Yo me quede sin palabras después de escuchar esto, sentía que no podía respirar.
-Quizás podría tomar en consideración su oferta de matrimonio señorita Anahí.- Intenté bromear para que no notara lo roja que me estaba poniendo y ella comenzó a reír.
-Te presentaré a mi primo seguro hacen una excelente pareja.
-¿Pero y nuestra boda? -Pregunte bromeando de nuevo con cara de niña. Ella sonrió y me agarró de las mejillas besándome la frente.
-Ya déjate de bromas que mi estomago no te lo perdonará.
En la cena todo fluyo con bastante normalidad. Ciertamente quería saber si solo bromeaba o había algo más detrás de ello pero ya luego lo averiguaría. Yo creía que ella ya se había dormido y me senté en el sofá a ver la tele cuando siento unos brazos que se posan sobre mis hombros como en forma de abrazo y su rostro muy cerca de mi oreja. En ese instante morí, adoraba sentirla cerca, lo que no sabía era si podría soportarlo. Ella me susurró al oído.
-Olvide darte esto, -se volteó casi saltando sobre el sofá sentándose a mi lado y mostrándome una hermosa pulsera en tela e hilo.
-Any… Es hermosa.- Dije sonriendo observando la hermosa pulsera de distintos tonos coral y tenía una inscripción que decía “AyD”.
-Mira yo tengo una igual. -Levanté la vista y la de ella era azul, distintos tipos de azul, era hermosa también y combinaba perfectamente con sus bellos ojos. -Es que desde que te conocí siento como si fuésemos amigas de toda la vida realmente es algo especial, es por eso que aquel día te pregunté cual era tu color favorito.- Yo sonreí, a veces parecía una niña.
-Gracias. Prometo no quitármela. Y tengo que decirte que yo también siento eso contigo… Hay algo especial entre tú y yo. -La miré a su rostro, el ambiente era realmente romántico no había más luz que la del televisor y nuestras miradas estaban perdidas la una en la otra. Yo baje mi mirada a sus labios sin poderlo contener y sentía que nos acercábamos cada vez mas. Ella cerró los ojos y se separó levantándose del sofá.- ¿Pasa algo Any? -Pregunté algo preocupada por su reacción.
-Nada Dul, estoy muy cansada… Hablamos mañana ¿sí?- Me dio un beso en la mejilla y entró en su habitación. Dejándome completamente desconcertada.
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[Narra Anahí]

-¿Qué hiciste Anahí? ¡Estabas apunto de besar a Dulce! ¡Estas completamente loca! No te reconozco Anahí. Dios, ¿Por qué me pasa esto justo ahora?- Respiro tratando de controlarme. -Con Dulce no puedo pensar, solo actúo, mira que hacerle una pulsera con nuestras letras A y D. Abrazarla, tratarla bonito… ¡Any! Tú no puedes hacer esto… Tú lo sabes… No luchaste por Andrea y ahora… Ahora esta Dulce… No le hagas daño a Dulce, sabes lo que puede pasar si sigues así. -Me reclamo una y otra vez tratando de convencerme- pero es que todo es tan especial con Dulce… Quizás no le gusten las chicas… ¿A quién quiero engañar? Dulce me mira como nadie te ha mirado, ni siquiera Clark. oh Clark… Yo Siempre termino estableciendo un monologo entre mis pensamientos y yo… ¿Pero con quien voy a hablarlo? Voy a enloquecer y ni siquiera Dul sabe toda la verdad… Pero es tan linda, sus ojos, su boca, sus juegos. Aun no sé como estoy viviendo aquí. Y como me voy aguantar teniéndola tan cerca…

Hoy me he levantado temprano y he hecho el desayuno. Quiero sorprenderla, ella se ha portado tan bien conmigo que es lo menos que puedo hacer. ¿A quién quieres engañar? Sabes que esto lo haces solo para ver su sonrisa y…

-Waooo el desayuno en la mesa!! Hace mucho que nadie me hace el desayuno.- Dijo sonriendo interrumpiendo mis pensamientos y yo ya estaba con mi habitual sonrisa tomando la taza de café y colocándosela cerca.
-Pues creo que te tendrás que acostumbrar. En mi apartamento no hacia el desayuno porque solo era para mí, pero ahora somos dos. -Sonreí y pude ver el brillo en sus ojos. Me mata que me mire así.- Pero si no comemos pronto volveremos a llegar tarde. -Tenía mi cara de coqueta y ella solo asintió.
-Puedo acostumbrarme siempre y cuando me sonrías así. -Respire un poco asombrada realmente me desconcertaba cuando me trataba así. Me recordaba a… a Andrea. -¿Por qué pones esa cara sucede algo? Si te incomodó mi comentario me disculpo de verdad.
-No, no te preocupes… Ya es tarde debo irme…
-Pero…
-Que tengas un buen día Dul.- Me acerqué a ella, le di un tierno beso en la mejilla y salí deprisa para evitar que ella me detuviese.
……………………………………………………………………………………………………
-Any me desconcierta unas veces creo que siente algo por mi por cómo me trata y otras… Otras parece que le incomodaran mis cometarios. No sé qué pensar… Qué hacer… Va volverme loca esta mujer. ¿Cómo te entiendo?
-¿Ya estás hablando sola?- Entro Maite logrando asustarme.
-Ya me conoces.- Sonreí.
-No te vuelvas loca amiga, lo mejor es hablar las cosas, se directa con la persona que amas. Pregúntale las cosas que te atormentan.
-No es tan sencillo Maite.
-¿Tu diciéndome que no es sencillo? Oh Dios ¡Estas enamorada!
-No digas tonterías…
-Dul hoy viernes voy a quedarme en tu apartamento porque están poniendo una alfombra nueva en todo el espacio y sabes que soy alérgica a los olores. ¿No hay problema cierto? -Me quedé sin habla y muy sorprendida.
-¿Por qué pones esa cara? Además me quedare en tu cuarto vacio ni siquiera dormiré contigo.
-¡May! Hay algo que no te he dicho… -Dije con cara de susto.
-O no, no me digas que el hombre está viviendo contigo.
-¿Que hombre? La mire sin comprender.
-Pues del que estas enamorada.
-Hablaremos de eso después… Es solo que una amiga está viviendo conmigo unos días en lo que consigue apartamento.
-¿Una amiga? ¿Qué amiga? Hace mucho que no te conozco amigas y menos que las dejes quedar en tu mundo.
-Pues es solo una amiga…
-Tu estas tan extraña últimamente…
-May… La historia de cómo conocí a mi amiga te la cuento en la noche ¿si? Pero claro que puedes quedarte conmigo. Tranquila que hay espacio para todas.
-Ok creo que llegare un poco tarde pero llego.
-No hay problema.
…………………………………………………………………………………………………………
-¡Dul! ¡Traje palomitas y películas para que las veamos juntas esta noche!- Dijo Anahí entrando en el apartamento muy sonriente hasta que se sorprendió al ver a Maite. -Yo… Ee… Lo siento ¿interrumpo?- La cara de Maite era como si estuviera examinándola completamente.
-No, a delante… Al parecer está también es tu casa. -Dijo Maite muy seria en un tono no muy halagador y realmente no me gustó para nada su comentario.
-¡Maite! -La reprendí.
-Yo… Si llego en mal momento puedo regresar más tarde… -Dijo volteándose hacia la puerta yo me paré casi corriendo del sofá y la sujeté del brazo.
-No Any, esta sí es tu casa. -Mire mal a Maite. Anahí se volteó y vi la duda en sus ojos. -Ella es Maite. Maite ella es Anahí la chica de la que te hablé.
-Mucho gusto Maite.- Dijo un poco confundida y sin mucho ánimo.
-El placer es mío Anahí… -La miró con arrogancia. No sé qué rayos le pasaba a Maite es como si estuviera ¿celosa? -Y esas películas que traes las podemos ver las tres o es “solo para dos, juntas en el sofá”.- No podía creer que Maite estuviera diciendo esto. La mire furiosa, estaba tratando mal y provocando a Anahí.
-Fíjate Maite era “solo para dos” así que no te preocupes que Dul y yo podemos verla cualquier otro día. Total esta también es mi casa… -Anahí estaba sonriendo. ¡Me quería morir! ¿Era mi imaginación o estaban peleándose por mí?
-¡Hey, hey hay un punto en el que yo me perdí! ¿Qué rayos sucede aquí? -Ambas me miraron un poco sorprendidas.
-Discúlpame Dul… -Dijo Anahí un poco apenada. Y miré a Maite.
-Vale lo siento creo que me puse un poco celosa…- Respondió Maite y la mire entrecerrando los ojos.- ¡No me mires así! ¡Primero no me dijiste que tenías una nueva amiga y tampoco que está viviendo en tu casa!- Me dijo reclamándome.
-¿Y DESDE CUANDO YO TE TENGO QUE DAR EXPLICACIONES A TI? Sinceramente me molestó, nunca había visto a Maite actuar de esa manera. Y se estaba metiendo con mi princesa, eso era algo que no lo iba a permitir.
-No discutan, y menos por mí. Yo solo estaré aquí unos días Maite, así que puedes estar tranquila… -Si me disculpan voy a mi habitación. Anahí subió las escaleras y al sentir cerrar su puerta, estalle contra Maite.
-¿Qué rayos te sucede? ¿Por qué la trataste así? ¡Que llevemos muchos años de amistad no te da derecho! Te has pasado de la raya.

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Re: Dulce Amor

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 2:27 am

-Dul… Lo siento.- Intentó acercarse y no la deje.
-Discúlpate con ella, no conmigo…
-¿Como me voy a disculpar con ella? Ni siquiera la conozco.
-¡Pues con más razón! -Sube y pídele disculpas. Estaba realmente furiosa.
-¡Pero Dul!
-¡Pero nada! Si no lo haces te dejare de hablar.- Maite suspiró y subió las escaleras.
***
[Narra Anahí]
-¿Quien rayos se cree esta niña para venirme a tratar de ese modo? Ahhhh ¿Y con qué derecho se cree algo de Dulce? ¿Será que es algo? ¡No la soporto! Quiero que se vaya, no me había caído nada bien la tal Maite. -Minutos después de subir los toques en la puerta interrumpieron mis pensamientos.- Pasa Dul…- La puerta se abrió y era la mujer esa… ¡Como se atreve a entrar en mi cuarto!- ¿Qué quieres?- Pregunté siendo un poco grosera.
-Solo vine a disculparme por mi actitud de hace un rato.
-¿Dul te envió?- La mire con arrogancia estaba realmente molesta.
-Sí pero tiene toda la razón… Esta es su casa y no tengo derecho de tratarte mal sin siquiera conocerte.
-Todo está bien…
-Bueno entonces bajo a acomodar mis cosas en el cuarto de Dulce.- En ese instante estaba tomando un poco de agua y me ahogué. ¿Cosas? ¿En el cuarto de Dulce?
-¿Te quedaras aquí?- Pregunte preocupada.
-Si… Dormiré con Dulce.- Dijo sonriendo la muy cínica, ¡quiero matarla en este instante! Ahhh.
-Oh ok, nos veremos más tarde entonces…- Me sonrió y salió por la puerta, dejándome llena de dudas.
…………………………………………………………………………………………………………………….
-¿Dul dormiré contigo esta noche verdad?
-Maite ya te preparé mi cuarto… De seguro estarás muy cómoda allí.
-¿Y tú? ¡No me digas que con Anahí!- Yo estaba bajando las escaleras cuando las escuche discutir.
-¿Qué te pasa? ¡Uno, duermo con quien se me da la gana! ¿Qué te importa si es con Anahí? ¡No entiendo cuál es tu obsesión!
-¡No me grites Dulce!
-¡Es que me tienes cansada con tus insinuaciones! ¿Cuándo rayos me han interesado las mujeres?
-¡Nunca!
-Pues déjame en paz…- Al terminar de decir esto me miró y su cara estaba en shock. No se había percatado de que yo estaba allí presente y sin decir ni una palabra salí del apartamento. Estaba desconcertada. ¿No le gustaban las chicas? ¡Y yo como imbécil haciéndome ilusiones! Ilusiones que ni yo puedo aceptar pero ella se metió en mi interior. ¿Y ahora que haré? Estaba sentada bajo un banco en el parque que está justo a unas cuadras del apartamento. Meditando en todo… Cuando siento unos brazos que me acarician y tapan lo ojos.
-¿Quién soy?- De solo escuchar su voz ya estoy sonriendo y olvido por completo como me sentía.
-Mmmm ¿un hombre feo?
-¿Mis manos parecen las de un hombre feo? Me soltó y comenzó a ver sus manos mientras yo me reía a carcajadas. Dul me miró y yo tome sus manos acariciándolas,- no Dul… No parecen las de un hombre feo, más bien parecen las de una mujer muy hermosa. -Y la mire a los ojos. En los de ella podía ver ese brillo que me enloquecía. Aunque ella lo negara mil veces siente algo por mí y lo sé.
-¿En qué pensabas? -Suspiré y ella se sentó a mi lado.

-Mire hacia el horizonte y se veía como ya se ocultaba el sol. En varias cosas Dul… -Al voltear mi rostro para verla, ella estaba realmente cerca y mis ojos por instinto se posaron en sus labios. Ella se acercó un poco más y mi respiración se cortó.
-Dime que pensabas en mí…- Susurró contra mis labios a solo un centímetro de besarnos.
-Pensaba en ti Dulce… Solo en ti. -Al finalizar mi respuesta ella me besó. Era un beso suave sin prisas, con una mano acariciaba mi rostro y con la otra me tomaba por la cintura acercándome más a ella. Yo coloque mis manos una en su cuello y una acariciando su espalda. El beso se intensifico cuando ella invadió mi boca con su lengua y obviamente le correspondí. Hace tanto que no besaba a una mujer… Desde que… Al recordarlo me separé bruscamente de ella dejándola desconcertada. Ambas respirábamos agitadamente y yo simplemente salí corriendo. Yo aun no podía superar la muerte de Andrea… Me daba pavor enamorarme de nuevo… y de una mujer.
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Anahí salió corriendo, son las 11pm y aun no llega. Maite se quedó en mi cuarto a dormir y yo preparé mi hermoso sofá para pasar esta noche aquí en la sala. Pasaron dos horas cuando por fin siento la puerta abrirse, entrando tras ella Anahí. Rápidamente me puse de pie acercándome a ella.
-No quiero hablar Dulce…
-¿Estabas tomando?
-Sí, ¿hay algún problema con eso? -Me dijo visiblemente ebria. Cuando intentó caminar casi tropieza.
-Ven yo te ayudo. -La tomé por la cintura para ayudarla pero ella no me dejó.
-¡Yo puedo sola déjame!
-Anahí no voy a permitir que nada te pasé, así que te ayudaré a subir las escaleras y a meterte en tu cama.
-Oh. -Abrió su boca sorprendida mientras la cargaba en mis brazos como si fuese un bebé. -¿Me quieres meter en tu cama?
-En tu cama Anahí… -Ella comenzó a reír.
-Es que mi cama es tu cama…
Ya habíamos subido las escaleras y entrado a su cuarto. La puse de pie y le pregunte -¿Quieres que te ayude a desvestir?- Ella de nuevo puso cara de sorprendida.
-¿Me quieres desvestir y llevarme a tu cama?- Dijo con una picara sonrisa.
-No… ¡No entiendes nada! Lo que yo siento por ti va más allá de la piel…- Ella hizo un silencio.
-No te puedes enamorar de mí… Yo no quiero lastimarte. -Comenzó a llorar y yo no entendía por qué.- Yo no soy valiente Dul… No quiero que mueras. Yo no debí venir aquí…
-Shhh nada va a pasarme princesa…- Le toqué la cara para acariciarla y estaba ardiendo en fiebre. Entonces comprendí porqué deliraba. Any debo meterte a la ducha.
-¡Nooo! No y no… Por favor.- Lloraba a un mas como una bebé sentada en su cama.
-Tienes que hacerlo amor… Debo bajarte la fiebre-. Me acerqué a ella.
-Amor… Suena tan bonito en tus labios….- Dijo esto tocándome los labios yo me desconcerté, hasta ebria la amaba.
-Ven te ayudo.- La puse en pie y comencé a desabotonarle la camisa muy nerviosa pero sabía que esto era solo para meterla en la ducha.
-Nunca había visto a alguien tan nerviosa como tú por desabrochar mi camisa… -Ella sonreía. Yo sabía que todo lo que decía era producto de su fiebre. Una vez quité su camisa no podía ni respirar realmente tenía un cuerpo de infarto. Cerré los ojos y continué con su pantalón. Cuando ya se encontraba en ropa interior abrí la ducha lo más fría posible para que le bajara la temperatura pero que fuera aceptable para su cuerpo.
-¡Ven! Any, vamos a la ducha.
-Ni creas que entraré allí, tengo frio Dul…- Decía entre triste y ebria. La abracé para darle calor y ella se aferró a mí hasta llegar al baño. -Me gustas demasiado Dul… ¿Estas consciente de eso? Tenerte cerca me está matando… Tu olor, hueles delicioso. Pero… no quiero hacerte daño, tengo miedo… Andrea yo te amo. -Lloraba sin cesar y yo estaba más que confundida. ¿Andrea? Definitivamente la fiebre la está afectando.
-Amor debes entrar…
-No Dul… no quiero separarme de ti.- Suspiré y me metí con toda y ropa a la ducha abrazada a ella. Estuvimos un rato así hasta que le bajó un poco la fiebre y el alcohol. Estábamos sentadas dentro de la tina abrazadas. Yo estaba acariciando su cabello tiernamente cuando entro Maite.
-¿Que sucede? ¿Por qué están ambas en la ducha?
-Anahí tenía mucha fiebre y estaba ebria… Así que esta fue la única forma de obligarla.
-Oh, bueno séquense le prepararé un té para que se recupere.
-Gracias Maite. ¿Me podrías dar las toallas? -Maite me paso dos toallas y salió de la habitación.- Vamos Any, ya es hora de salir de la ducha. -Le dije poniéndome de pie junto con ella, temblando. -Tranquila princesa. -La envolví en la toalla tratando de secarla un poco mientras apagaba la ducha. La ayude a salir de la bañera. Sécate y ponte cómoda yo voy a quitarme la ropa para no mojar el piso, voy a mi habitación y regreso a ver si te sientes un poco mejor. Ella me sonrió y asintió saliendo del baño. Rápidamente me desvestí me envolví en la toalla y salí de la habitación. Al bajar las escaleras me encontré con Maite en la cocina.
-Ya casi está listo el té.
-Yo voy a cambiarme y subo a ver como sigue.
-Está bien entonces yo le llevare el té.
-Gracias Maite, te quiero. -Ella sonrió y me fui a la habitación.
Minutos más tarde ya tenía mi piyama de short y camisilla puesta. Subí las escaleras y escuche hablar a Maite.
-Con esto te sentirás mucho mejor, te lo aseguro… Cuando mi hermanita era pequeña siempre que se enfermaba le daba este té, es bueno tanto para bajar la fiebre como para el dolor en el cuerpo.
-Maite gracias por todo lo que haces, aun sin conocerme…
-Se que nuestro primer encuentro fue algo… mm no muy agradable pero realmente soy muy consentidora con mis amigas. Ten tomate el té. -Yo estaba observando todo y Any realmente me había robado el corazón, su carita era de una tierna bebé. Solo podía sonreír ante esto.
-Maite es que…- Tenía una cara de susto. -Perdón pero es que nunca me he tomado una cosa de esas y se ve rarito.- Maite rió un poco.- ¿Sabe rico?
-Pues la verdad… -Yo sabía que él te tenía un mal sabor así que las interrumpí entrando rápidamente y sentándome al lado derecho de la cama. Maite estaba sentada de frente a Anahí tratando de que ella tomara el té en sus manos. Yo tome el té de sus manos.
-Ven princesa, no pienses si es bueno o malo. Solo no respires y tómatelo como el tequila que te metiste hoy en el cuerpo. -Ella rió al igual que nosotras. Tomé sus manos junto a las mías y ambas tomando la taza del té se lo acerque a su boca, ella me miro un poco asustada y yo la mire tan profundamente que le trasmití seguridad, ella lo tomo todo.-Viste no fue tan difícil…
-Sí, pero sabía horrible.
-Chicas yo me retiro a dormir… Nos vemos mañana que descansen Maite salió y cerró la puerta. Yo miré a Any y ella me miro a mí.
-Dul… Quédate a dormir conmigo esta noche por favor.- Su voz era suplicantemente tierna y de nuevo me miraba de esa manera que no podía negarme a nada. Yo asentí. Me dijo gracias y me abrazó envuelta en su sabana. Al separarnos yo apagué las luces y me acosté a su lado. Ambas estábamos de lado una frente a la otra observándonos en silencio. Yo no me pude contener y acaricié su rostro. Era tan suave como la piel de un bebé… Ella cerró los ojos y al abrirlos me sonrió pero luego vi la duda en sus ojos. Agarró mi mano y se volteo quedando su espalda contra mi pecho y coloco mi mano en su abdomen como en forma de abrazo. Yo me aferré a ella y nuestros cuerpos se acoplaron perfectamente. Mi mano seguía en su abdomen desnudo. Entonces comprendí que ella dormía en ropa interior. Antes de comenzar a pensar en todo lo que me producía estar en esa situación calle mis pensamientos y como mi rostro estaba muy cerca de su cuello le di un pequeño beso en ese lugar. Sentí su cuerpo temblar y acercándome a su oído le susurre.
-No tengas miedo… Yo nunca te haré daño y estoy segura que tu tampoco a mí. Dicho esto mordí seductoramente su oreja sin poderme contener, la quería y la deseaba. Ella al sentirme se volteó mirándome a los ojos y vio seguridad en mis palabras. Sonrió y comenzó a trazarme la cara, a acariciarme con sus dedos. Me acarició las mejillas, atravesó mi nariz, estaba como memorizando todo mi rostro yo sonreí de tanta ternura. Ella pasó su pulgar por mi labio acariciándolo yo solo quería que me besara y me besó. Fue un beso tierno jugaban nuestras bocas que ya se extrañaban, ella me tomó del cuello profundizando el beso. Nuestras lenguas jugaban, la temperatura y la pasión era incontrolable yo acariciaba su espalda, su cintura. Amaba la calidez de su piel… Aunque se erizaba al sentirme. Yo solo seguí el beso, ella sabía que todo se estaba saliendo de control y redujo la intensidad del beso logrando que nos separáramos muy lentamente. Yo sonreí, sabía que era mía… Que me amaba y deseaba tanto como yo a ella, pero ambas sabíamos que no era el día ni el momento para que nos entregáramos la una a la otra. Ella también me sonrió clavando su mirada en la mía. Volvió a darme otro beso pero esta vez solo fue un intenso pico en los labios. Al separarse me volvió a sonreír y se quedo dormida observándome, yo notaba como sus hermosos ojitos se iban cerrando. Yo le di un beso en la frente y la abracé. Dormimos así el resto de la noche. Yo feliz porque ella me correspondía y ella feliz porque yo la protegía.
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Pasó una semana en la que ambas estábamos muy ocupadas con nuestros trabajos pero nos enviábamos textos durante el día. En las noches muchas veces era yo quien me dormirá temprano o era ella y no pudimos estar tan unidas como quisiéramos hasta que al fin llegó el viernes.
-Dul esta semana ha sido muy dura… Qué te parece si hoy… Dijo colocando sus brazos alrededor de mi cuello. Definitivamente la extrañaba estos días de separación sin poder compartir con ella y tampoco besarla me estaban matando pero hoy al verla así tan coqueta me estaba muriendo por besarla y lo hice interrumpiendo cualquier cosa que pudiera decir. La besé intensamente sujetándola por la cintura para tenerla más cerca de mí. Ella no se esperaba el beso y eso lo noté porque se tardó un segundo en reaccionar y besarme intensamente. No quería separarme de ella y ella tampoco de mi pero al separarnos deje unidas nuestras frentes y sonreí igual que ella lo estaba haciendo.
-Te extrañe… Te extrañe tanto… Le dije mirándola a los ojos.
-Si me besas así, quiero que me extrañes cada día… Yo sonreí aun más y volví a besarla con la misma intensidad, con el mismo amor.
-¿Y que era lo que querías decirme amor?
-¿Ahora como quieres que lo recuerde después de esos besos? Yo reí, la amaba. Rosé sus labios con mis manos.
-Me gustan tanto tus labios… Ella sonrió mirándome a los ojos, yo aun tenía mis dedos sobre sus labios y los beso.
-Y a mí me gustas tú. Sonreí. Ella me tomó de la mano halándome hacia el sofá. Ven que quiero ver películas abrazada a ti el resto de la noche. Y así lo hicimos, esa noche no pasó nada más entre nosotras, solo inocentes caricias y muchos besos.
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Al día siguiente…
-Mi amor, quiero que hoy sábado salgamos a bailar a un club ¿qué crees? Su cara fue un poco de sorpresa y confusión. ¿No quieres?
-Ee.. Si.. Claro... Yo escojo el lugar ¿te parece bien? Dijo un poco tensa, yo lo noté pero quizás fue que no lo esperaba.
-Sí esta perfecto. Al llegar la noche, era ella quien conducía y estuvo conduciendo alrededor de 2 horas cosa que me pareció extraña. ¿Amor porqué escogiste un lugar tan alejado de la cuidad?
-Es solo que este lugar me gusta más… Dijo un tanto seria estacionando el auto.
-¿Vienes mucho aquí? Pregunté una vez nos bajamos. Era un lugar cerca de la playa y se veía buen ambiente.
-Solo vine una sola vez…
-¿Con Andrea? Al mencionar ese nombre su cara se transformó completamente. Me miró sorprendida y un poco molesta.
-¿TU COMO SABES DE ANDREA? No me gustó para nada el tono en el que me hizo esa pregunta. Casi me gritó visiblemente molesta.
-Tú la mencionaste la noche en que estabas ebria… Pero si te molesta tanto que la mencione no te preocupes porque no lo volveré hacer. No somos nada así que no tengo derecho a saber nada ¿verdad? Siempre evades mis preguntas, no sé absolutamente nada de tu familia, ni de tus relaciones pasadas, ¡NI DE TI! Solo sé que estoy jodidamente enamorada. Estaba más que enojada sentida, sentía mis ojos aguados no quería que me viera llorar así que corrí sin rumbo en dirección a la playa. Sentí que ella se quedó en el mismo lugar mientras me alejaba. Cuando estuve bastante lejos me senté en la arena a pensar si hice algo mal al mencionarle a esa chica, que evidentemente fue importante para ella y no puedo olvidar que dijo que la amaba. Se me salieron un par de lágrimas al recordarlo, las sequé inmediatamente… Sentí que alguien se sentó a mi lado pero no quise mirar quien podría ser, aunque sabía que era ella.
-Fue mi primer amor real... una hermosa morena de ojos claros, era hija adoptiva de mi tía…Tuvimos una relación a escondidas por más de dos años. Y… Hizo una pausa yo la observaba desde la primera palabra que dijo, su cara era de dolor al igual que su voz.
-No tienes que contármelo si no lo deseas… Dije tranquilamente acariciando su mano que estaba en la arena, viendo que era algo que le dolía. Ella me miró por primera vez.
-No quiero que pienses que no eres importante para mí y mucho menos que tengas dudas sobre lo que siento por ti. Es solo que es algo... que no le he contado a nadie. Dijo esto muy calmada.
-Any… No tienes que…
-Quiero hacerlo. Yo asentí prestándole toda mi atención.
-Esa noche tuvimos una fuerte discusión porque ella quería que reveláramos nuestro gran amor a nuestra familia, porque… E.. El punto es que yo no podía… No quería defraudar a mis padres y tampoco a mi tía… Horas después ella llegó un poco ebria a la casa de mis padres formó un escándalo les reveló ¡nuestro gran secreto! Pero obviamente mis padres no le creyeron por lo ebria que estaba y pensaron que solo quería jugarme a mí y a ellos una broma… Yo les hice creer eso… Anahí ya estaba llorando y sujetaba mi mano con fuerza. Dulce ella les dijo a mis padres “¡Anahí por favor dile la verdad! Dile que nos amamos y que nuestro amor es real, dile que no amas a nadie más” Ella me miro a los ojos suplicante y yo… Dul… ¡Yo no pude! mis padres me observaron pidiendo una explicación y yo le dije “Andrea ya la broma terminó… Se te está yendo de control, esto no fue lo que ensayamos” ella seguía gritando “Esto no es una broma Any, no me hagas esto por favor, te lo suplico di la verdad” Dul ella estaba llorando y yo le mentí mirándola a los ojos. “Padres váyanse a dormir Andrea esta ebria y solo les está jugando una broma que habíamos ensayado, ¿cierto Andrea?” Ella me miro con coraje yo la tome del brazo y la llevé a la puerta para que se fuera de mi casa. “¿Cómo te atreves a hacerme esto?” le dije y ella me miro a los ojos, podía ver su mirada de desilución y lágrimas caer por su bello rostro... me respondió “¿Cómo te atreves tú a hacerme esto? ¡Yo te amo!, pero al parecer mi amor no es suficiente” Se marcho… Esa noche se marchó para siempre Dulce. Al salir de la casa conduciendo tuvo un grave accidente que le ocasiono… la muerte. Ella tenía las manos tapando su rostro lleno de lagrimas yo solo la abracé fuerte y ella se aferró a mí. Yo… yo no quería enamorarme de ti, yo no quería volver amar a nadie. Yo fui la culpable de su muerte y no quiero que nadie más muera por mi culpa. Yo la abrazaba aun más fuerte, sin duda su historia me había conmovido. Y aunque por un segundo tuve miedo de que me pasara algo similar y Any no quisiera hacer público lo nuestro. Quise transmitirle seguridad.
-En la vida no podemos elegir a quien amar, no podemos tampoco cambiar el pasado por más que quisiéramos. Tenemos que vivir y aceptar las cosas que nos suceden en la vida. Su muerte no fue tu culpa. Tú no conducías el auto de ella ni del que la impactó. Tu solo puedes arrepentirte de no haber luchado por amor. Pero eso es parte de tu pasado e imagino que eso te hizo ser más fuerte hoy en día. Fuerte para poder contármelo, fuerte para no dejar que las cosas entre nosotras queden mal. Fuerte para volver a amar.
-Tengo miedo.
-¿A que le temes?
-A no poder luchar por esto que siento por ti.
-El miedo es solo un sentimiento, una emoción que crea tu mente para hacerte dudar de todo. Pero yo estoy más que segura que esta vez todo será distinto. Y ya diste el primer paso para luchar por esto que sientes aquí. Toque su pecho en el área de su corazón.
-¿Cual?
-Amar, cuando uno ama no oculta nada a su pareja. Sonreí al decir esto. Claro que aun no lo somos pero espero que en algún momento lo seamos. Ella sonrió y me dio un pequeño pico en los labios. Yo te amo y estoy segura de eso desde que te veía cada día en la cafetería. Sonreí tocando su nariz haciéndola reír un poco. Y puedo esperar a que sientas lo mismo por mi… Quizás no sientes lo mismo ahora pero me miras como jamás lo han hecho.
-Quiero que sepas todo de mi vida. Toda la verdad. Yo te quiero Dul.
-Con calma princesa… No todas las confesiones la misma noche por favor que puedo morir hoy mismo. Ella rió y yo solo la amaba más cada día. Le di un dulce beso en los labios para calmar todos sus miedos y los míos también... Sí, yo también tenía miedo pero lucharía por ambas y por este gran amor que siento.
-Quiero que sepas todo de mi vida. Toda la verdad. Yo te quiero Dul.
-Con calma princesa… No todas las confesiones la misma noche por favor que puedo morir hoy mismo. Ella rió y yo solo la amaba más cada día. Le di un dulce beso en los labios para calmar todos sus miedos y los míos también... Sí, yo también tenía miedo pero lucharía por ambas y por este gran amor que siento.
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[Narra Anahí]
Han pasado 2 semanas normales, salimos, vimos películas, nos besábamos a cada rato, estábamos muy cómodas y felices juntas. Llego el miércoles en la tarde y yo que había salido temprano me encontraba sentada en el sofá descansando y pensando en ella, en lo linda que era, en todo lo que me hacía sentir hasta que el sonido de la puerta me saco de mis pensamientos colocando automáticamente una sonrisa en mi rostro.
- ¡Princesa! Llegaste temprano hoy. Me dijo sonriendo acercándose a mí. Poso sus labios sobre los míos, yo le correspondí el dulce beso y la abracé. Mmm me encanta que ya estés en casa cuando llego, así te puedo dar muchos besitos. Dijo sonriendo dándome más besitos por mi rostro.
-Mmm y a mí me encanta cuando llegas a casa. Le dije sonriendo.
-Te tengo una propuesta. Dijo emocionada.
-A ¿Si? Sonreí coqueta colocando mis brazos alrededor de su cuello y me acerqué a su oído susurrándole. A ver ya estoy intrigada por tu propuesta. Al terminar le di un pequeño beso en el cuello y ella se estremeció. Sentí cuando su respiración se aceleró y sonreí mirándola a los ojos.
-Eres perversa. Me dijo mirándome mal
-¿Yo? ¿Pero qué hice? Mi cara era de niña inocente.
-Que me vuelves loca, con eso basta y sobra.
-¿Te vuelvo loca? La mire coqueta nuevamente. Ella asintió e hizo puchero y yo la bese, la besé intensamente tanto que ambas caímos en el sofá y comenzamos a reír mientras nos besábamos. Me separé de Dulce y haciéndome la desentendida como si nada hubiese pasado le pregunte muy ingenua. ¿Y bien? ¿Qué es lo que me propones? Ella me miro sorprendida.
-¿De qué hablas?
-De la propuesta Dul… De que más va a ser.
-Es que tú haces que se me olviden las cosas. Te quería invitar conmigo a visitar los niños del orfanato un rato… Como llegaste temprano se me ocurrió que quizás querías…. Dijo todo esto un poco preocupada por lo que fuera a contestar. Yo la miré y le acaricié el rostro.
-Amor, me encanta la idea. Le dije sonriendo y ella sonrió aun más.
-¿En serio?
-Claro bebé.
-Te quiero cada día más. Dijo dándome un pico y salimos del apartamento. Cuando llegamos al lugar no era lo que esperaba. Era un lugar muy lindo, todo limpio, todo en orden. El jardín estaba hermoso. Ella iba un poco más adelante y se detuvo a hablar con supongo yo la encargada del lugar. Estaba un poco distraída cuando de pronto…
-¡Mamá! ¡Mamá! Un bebé me está abrazando las piernas, diciéndome mamá esto me rompió el corazón. Siento lágrimas en mis ojos y solo me agacho y lo abrazo fuertemente. El niño vuelve a decirme Mamá y me abraza igual de fuerte. Lo tomo en mis brazos y lo cargo. Cuando levanto la vista veo a un hermoso niño de ojos azules, le sonrió, él me sonríe abrazándome y besándome la mejilla. Cuando me doy cuenta Dul está junto a nosotros con los ojos aguados.
-El es mi consentido… Es Enrique, apenas tiene… casi dos años.
-Me llamó mamá. Le dije a Dulce con un hilo de voz. Ella sonrió.
-Es la primera vez que habla. Yo lo mire sorprendida y el acariciaba mi rostro sonriendo. Lo volví a abrazar.
Estuvimos un rato mas compartiendo con los niños y un rato nos sentamos todos en círculo, Enrique permanecía sobre mis piernas mientras escuchábamos a Dulce leer nos una historia de piratas soñadores que regalaban su fortuna. Los niños amaban que Dulce les contara historias y yo la amaba a ella. Mi Dulce… Mi ángel.
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Una mañana Anahí salió de prisa y noté que su celular se había quedado sobre la mesa así que corrí para dárselo por alguna emergencia en el trabajo. No la alcance así que me monte en mi camioneta y la seguí hasta su trabajo. Al llegar era una empresa grandísima, una de las más prestigiosas de la ciudad, no entendía por qué no me había dicho que trabajaba allí. Entré y la vi hablando con una chica en recepción.
-El cliente dice que solo quiere hablar con la dueña pero le dije que usted no estaba.
-Gracias Rosy pásame el dato y yo lo llamo dentro de una hora. Al voltearse me vio justo a su lado, yo no podía creer lo que acababa de escuchar la observe y ella estaba en shock al verme, su cara era de sorpresa. Se puso visiblemente nerviosa. No me pases llamadas Rosy… Dul, puedo explicarlo vamos a mi oficina. No me dio tiempo a reaccionar me aló de la mano y entramos en el ascensor. Yo quite mi mano de la suya. Cuando el asesor se abrió entramos a una enorme oficina solas las dos. Ella se puso de pie detrás de un enorme escritorio, yo estaba de frente cerca de un sofá. Y en ese instante reaccioné y la observé a los ojos.
-¿Me puedes decir por qué nunca me dijiste que eras dueña de este imperio ¿“A Design”? Ella iba a responder cuando entro un apuesto joven por la puerta.
-¡Amor! Rosy me dijo que ya habías llegado y ¡te tengo una excelente noticia! Ya tenemos listo el nuevo local en Nueva York, así que desde maña empieza a funcionar. Dijo esto entrando acercándose a ella y le plantó un apasionado beso en la boca. Yo estaba sin poder respirar “¿Amor? ¿Beso?” Me quería morir y matarlo de pasó. No podía creer lo que veía. Ella también estaba en shock y al separarse me miró. El chico se dio cuenta de mi presencia. Hola, que oso… Siento haber entrado así interrumpiéndolas. Amor hablamos cuando termines con tu amiga, ¡te amo! la volvió a besar y yo sentía que se me cortaba la respiración. Cuando salió de la oficina cerrando la puerta mis ojos estaban aguados tratando de contener las lágrimas. Ella me observó sin saber que decir.
-Te doy la oportunidad para que me expliques todo… Dije sin poder casi hablar sentándome en el blanco sofá que estaba detrás de mí. Para no caerme. No podía mirarla, ni siquiera quería estar allí, solo quería correr, desaparecer en ese mismo instante.
-¿Por qué me seguiste? Yo la miré a los ojos sin poder creer que me preguntaba eso. En vez de darme una explicación.
-¡CARA*JO ANAHÍ! Respiré, no quería gritar, solo quería morirme. Hable más calmada Te pido que me des una explicación y tu preguntas ¿por qué te seguí? Mis ojos ya estaban rojos y llenos de lágrimas. ¿Me vas a explicar que fue todo esto que acabo de vivir hace 5 minutos? ¿O te quedaras allí observándome? Ella me miraba sin decir palabra visiblemente confundida. Entró alguien más en la oficina sin tocar la puerta.
-Hija necesito urgentemente los papeles de estado de cuenta de este mes. Era una hermosa mujer, muy elegante y distinguida. Era su madre, se parecía a ella y la llamo hija. Ella puede esperar un minuto Anahí le dijo refiriéndose a mí, mirándome de una manera como si fuera mucho más que yo. Anahí ni me miro me ignoró por completo solo la miró a ella sin saber qué hacer. ¡Apúrate que no tengo todo el día!
-Sí madre aquí los tengo… No me miró y yo me marche. No le dije nada y me marché. Estaba confundida y muy dolida. Pero ahora lo entendía todo. Sus salidas sola algunos días en las noches, siempre que salíamos en público era a lugares remotos, nunca podíamos almorzar juntas… Definitivamente estaba haciendo el peor papel de mi vida. Era una idio*ta ¿cómo no medí cuenta antes? No fui a trabajar ese día, tampoco quería estar en la casa. Así que me subí a mi yate y me fui a dar una vuelta. Si tenía un yate y era la dueña del periódico pero yo no le mentí o al menos no tan grave como para no decirme que tenía novio y que me sin darme cuenta llevábamos una relación bajo las sombras. Realmente estaba desilusionada… Y con el corazón hecho pedazos. Llevaba viviendo con ella más de un mes y no la conocía en lo absoluto. Esa noche no regresé al apartamento decidí que me quedaría en el yate y tenía como mil llamadas perdidas de Anahí en mi celular el cual había puesto en silencio. Yo antes de salir le había colocado el celular en la mesa junto al sofá. Evidentemente con eso ella sabría que solo le quería traer el celular y no la estaba siguiendo o espiando. Pero como no quería preocuparla y que pensara que me había pasado algo parecido a lo de Andrea le envié un texto, no puedo creer que me preocupe por ella luego de todo lo que ha pasado.
-“Estoy “bien” solo no llegaré a dormir esta noche, no quiero que te preocupes… Y realmente no quiero hablar contigo… Al menos por hoy. Duerme tranquila y hablamos mañana” No recibí respuesta. Así que salí teniendo mi yate parado, salí a respirar el aire fresco de la noche. Dos horas después aun estaba acostada mirando las estrellas cuando sentí que una lancha se acercaba a toda prisa. Me puse de pie y cuando pude observar de quien se trataba. Solo respire para calmarme. ¿Qué haces aquí?
-Quiero hablar contigo.
-Any, Creo que mi mensaje era claro…
-No me importa tu pu*to mensaje, no dejare que huyas de mi. Dijo visiblemente seria y quizás un poco molesta.
-¿Por qué estas molesta? ¿No se supone que debería ser yo la que este enojada? Dije muy calmada y ella suspiró.
-Me asuste tanto… Yo ahora que por fin amo de nuevo…. Yo te quiero Dul. Me miro a punto de llorar y la abracé, la abracé muy fuerte.
-Tranquila, estoy aquí… ¿Ves? Le levanté el rostro, ella estaba llorando al parecer se sintió perdida, sintió que le ocurría lo mismo que hace un año. Yo le sequé las lágrimas acariciando su rostro.
-Te amo. Me miro y realmente morí al escucharla decir eso.
-Ven sentémonos aquí. La conduje hasta una parte del yate que tenía cojines para que nos pudiéramos sentar.
-Sé que hay muchas cosas que te oculté, pero hoy me sentí desesperada cuando levanté la vista y te habías ido. Dejé a mi madre con la palabra en la boca y corrí tras de ti pero ya no estabas… Cuando regresé a buscar mi teléfono para llamarte y vi que estaba en el sofá lo comprendí todo. Lo siento Dul… Siento que te enteraras así. Yo te iba a contar todo pero… Hizo una pausa entre el llanto y las ganas de decirlo todo se estaba ahogando.
-Respira princesa, ten toma un poco de agua. Le acerqué una botella mientras la escuchaba.
-Tú eres tan buena que no lo puedo entender… Creo que otra me hubiese golpeado ya. Respiré, me encontraba a su lado protegiéndola en mis brazos.
-Yo estoy un poco confundida, un poco molesta, un poco decepcionada… Ella me miró a los ojos y me perdí en su mirada. Y muy enamorada. Ella sonrió.
-Perdóname Dul… Yo quiero ser valiente. Esta vez quiero ser valiente, pero sola no puedo. Hay una parte de la historia de Andrea que me salté…
-Any… Me interrumpió.
-Por favor déjame hacerlo. Yo asentí escuchándola. El día que Andrea decidió revelar lo nuestro fue el día que Clark me comprometió. Ella enloqueció.
-Entonces no es tu novio… Respire hondo.
-Es mi prometido.
-Tu futuro esposo… Dije internalizando las palabras y ella asintió. ¿Cómo es tu relación con él? Porque de ser buena no estarías conmigo ¿o sí? ¿Cómo no me di cuenta? La mire con una mezcla de sentimientos.
-Todo se salió de control, yo no planeé enamorarme de ti. Cuando me di cuenta ya era tarde, vivía en tu casa, te había mentido, estaba viviendo algo parecido a una doble vida. Yo me puse de pie.
-¿Y qué vas hacer? La mire muy segura y ella me miró con miedo sin saber que decir.
-Yo… Bajó la mirada.
-¿No sabes aun que vas hacer? La miré incrédula.
-Dulce yo te quiero pero… La interrumpí.
-¿Pero no me amas?
-No es eso, yo siento algo muy fuerte por ti pero ¿y mi familia?
-¿Tienes miedo a quedarte sin su dinero?
-La empresa es mía, yo no depende de ellos.
-¿Entonces?
-¡No se Dul!
-Mírame, Anahí me miró. Yo no dejare que te cases con ese idio*ta.
-Dul…
-¡No te casaras así tenga que secuestrar hasta el cura! Anahí se rió un poco. Enfrentaremos a tu familia y ¡le diremos toda la verdad! Lo de Andrea para que puedas vivir en paz y su memoria este intacta. A tu EX novio lo dejas mañana mismo y hablaremos con tus padres sobre nuestra relación. Any estaba asustada.
-Dul yo… yo…
-Estaré contigo princesa.
-No sé si pueda. ¿Que pensaran de mi?
-¿Estar conmigo te hace feliz? Pregunté con un poco de miedo y ella sonrió calmándome.
-Inmensamente, yo te amo Dul.
-Pues o puedes o puedes. Porque yo no puedo ni quiero ser tu amante, no me volverás a engañar más y no dejaré que seas infeliz por el resto de tu vida junto a un hombre que no te ama, al menos no tanto como yo y al que obviamente tampoco amas. Anahí me abrazó y yo la abracé fuertemente.
-Tú eres mi ángel. Te amo Dulce. No sé cómo no te conocí antes…
-Antes no era el momento. Te amo Any.
-Dul ¿y si mis padres no te aceptan?
-Pues con que tú me aceptes me basta. Sonreí para que ella se relajara. Ella rió un poco.
-Payasa… Me dio un pequeño beso en los labios.
-¿Qué te parece si nos dormimos juntitas mirando las estrellas?
-Mmmm y si mejor nos metemos en el jacuzzi, puso sus manos en mi cuello hablándome seductoramente. Vemos las estrellas tomando vino, se acercaba más a mí sonriendo coquetamente. Yo solo sonreía embobada con sus ojos y su sonrisa. Nos damos muchos besitos y nos olvidamos del mundo por esta noche. Su boca estaba a centímetros de la mía.
-Mmmm Todo eso me parece más que perfecto. Me estaba mordiendo el labio para provocarla. Ella sonrió alejándose de mí como un juego.
-¿Y que esperas? Me dijo esto y se quitó su camisa dejándome embobada. Y comenzó a quitarse el pantalón. Se me cortó la respiración, tenía un bello traje de baño azul como sus bellos ojos. ¡Dul! ¡No me mires así que me volveré a vestir! Dijo un poco apenada y me reí. Me acerqué a ella colocando una mano en su suave cintura acariciándola y con la otra acaricié su rostro, ella cerró los ojos y yo solo sonreía. Cada instante que pasaba la amaba más.
-Eres increíblemente hermosa. Susurré y ella sonrió un poco nerviosa. Me acerqué a su boca y nos besamos como hace unas semanas no hacíamos. Era un beso intenso pero rápido. Lo que quería era provocarla por el juego de seducción que estaba teniendo conmigo. Al separarme protestó. Y me quite mi pequeño traje de playa sonriendo seductoramente, ella solo me observaba atentamente cada movimiento, mi traje de baño era de color negro. Ella luego de detallarme se encontró con mi mirada y mi sonrisa y solo levanto sus hombros como en señal de que era imposible no mirarme. Yo extendí mi mano y ella tomándola me preguntó.
-¿Adónde?
-Tengo una mejor idea que meternos al jacuzzi. Ella sonrió y asintió. No sabía la idea que se me había ocurrido, ni siquiera yo sabía si todo saldría perfecto pero se sorprendió al ver que no íbamos a los camarotes sino a su lancha. ¿Confías en mí? Pregunté mirándola a los ojos.
-Totalmente. Le sonreí y no le solté la mano en ningún momento. Navegué unos kilómetros y llegamos a una pequeña isla.
-Esta es mi pequeña isla. Le dije sonriéndole.
-¿Tienes una isla? Me miró sorprendida. Bueno sé que trabajas en el periódico pero… ¿Tanto ganas como para una isla? Yo sonreí.
-Soy la dueña del periódico… Me encogí de hombros y ella entrecerró sus ojos. No hay mas mentiras lo juro. Ella sonrió negando con su cabeza. También herede a mi abuela y con eso adquirí este, mi escondite secreto. Sonreí.
-Aquí… Bajo la cabeza y me preocupé.
-¿Que sucede princesa?
-No quiero dañar nuestro momento pero…
-Dime que te preocupa.
-¿Aquí traes a tus conquistas? Preguntó apenada. Yo la tomé del rostro y mirándola a los ojos le respondí.
-Eres la primera persona que traigo aquí. Bueno que no fueran empleados. Sonreí para calmarla. Ella suspiró. Ven vamos. La tome de la mano y caminamos un poco hasta llegar a mi guarida como la solía llamar. Era una casa construida en medio de la isla estaba rodeada de la naturaleza, era una casa realmente grande aunque siempre planee que algún día la compartiría con alguien.
-Es enorme amor. Amo las luces, las rocas como están colocadas y definitivamente con todos esos cristales la vista desde adentro debe ser espectacular.
-¿Te gustaría que viviéramos aquí?
-¿Aquí traes a tus conquistas? Preguntó apenada. Yo la tomé del rostro y mirándola a los ojos le respondí.
-Eres la primera persona que traigo aquí. Bueno que no fueran empleados. Sonreí para calmarla. Ella suspiró. Ven vamos. La tome de la mano y caminamos un poco hasta llegar a mi guarida como la solía llamar. Era una casa construida en medio de la isla estaba rodeada de la naturaleza, era una casa realmente grande aunque siempre planee que algún día la compartiría con alguien.
-Es enorme amor. Amo las luces, las rocas como están colocadas y definitivamente con todos esos cristales la vista desde adentro debe ser espectacular.
-¿Te gustaría que viviéramos aquí? Ella me miró ilusionada yo acaricié su mano que estaba entrelazada a la mía.
-Tú..m.e..estas…
-Sí, te estoy proponiendo que vivamos felices por siempre y este sea nuestro hogar. Ella me besó.
-El lugar no importa Dul. Solo me importas tú y lo que siento por ti.
-¿Y qué es lo que sientes por mi? Pregunte con una media sonrisa.
-Todo.
-¿Todo?
-Te amo, te admiro, me gusta tu forma de ser, me gusta lo que haces por los niños y los ancianos, me gusta cómo me cuidas, amo la forma en que me miras, por ejemplo como me miras ahora con dulzura e ilusión, o cuando me miras como cuando me quite la camisa, con deseo, con amor. Eso se resume en un ¡TE AMO! Gritó. Yo sonreí y la abracé.
-También te amo mi amor.

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Re: Dulce Amor

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 2:28 am

-Lo sé Dul. ¿Y nuestros planes de hoy? ¿Terminan aquí hablando con arena bajo los pies y una hermosa casa de frente? Sonrió coquetamente.
-No mi amor, la noche apenas comienza. Sonreí entrelazando nuestras manos y comenzando a caminar.
-Bebé como se llama la isla.
-¿Cómo quieres que se llame? Pregunté abrazándola por la cintura de frente a ella.
-¿No le has puesto nombre aún?
-Estaba esperando por ti para que se lo pusieras.
-¿Cómo? ¿La compraste hace poco? Sonreí
-No, pero estaba esperando por el amor de mi vida para que le pusiera nombre. Ella sonrió y me besó. ¿Entonces cual será su nombre?
-“Dulce Amor” ¿Qué crees?
- ¿Y porque “Dulce Amor”?
-Mmm pues… Nuestro amor es más que dulce… Además tú te llamas Dulce, eres muy dulce… al menos conmigo no podías ser más sweet y comprensiva. Nos sonreímos. Además esta es tu isla bebé.
-Amor esta es nuestra isla. Es tanto tuya como mía. ¡Y el nombre me parece perfecto! Como quiera mi princesa así será. Le dije sonriendo. Y ella se quedó pensativa. ¿Qué ocurre amor?
-¿Tenemos algo tuyo y mío? Me pregunto con cara de bebé y acaricié su rostro.
-Todo lo mío siempre ha sido tuyo. Empezando por mi corazón.
-Te amo Dulce.
-Yo te amo masss.
-¡No mientas, nos amamos igual! ¡Fin de la discusión!
-Que altanera me salió la princesa… Mmmm tendré que castigarte.
-Mmm ¿castigarme? ¿Y de qué forma? Colocó sus brazos alrededor de mi cuello y no podía respirar aun lograba desconcertarme por completo.
-No hay más besos para ti. Mire a otro lado porque si la observaba a los ojos no aguantaría ni un segundo sin besarla. Aunque no la miraba directamente pude notar su cara de asombro.
-¿No mas besos?
-No. Negué con mi cabeza aguantando las ganas de reírme. Y ella se acercó a mi oído y me susurró ¿estás segura? Con una voz seductora y me descontroló al besarme en el cuello y darme un pequeño mordisco. De mi boca salió un pequeño gemido. Busque su boca para besarla pero fue ella la que me negó el beso.
-Mmm ¿no que no querías besarme?
-¿Quien dijo que no quería? Ella sonrió. Yo quiero hacerte de todo. Ella me miró sorprendida. Pero eso será un poquito más tarde. Ahora te tengo otra sorpresa. Una de las partes de la isla tenía acceso a una bahía bioluminiscente y la llevé hasta allí. Amor vamos a ponernos los chalecos salvavidas y demos una vuelta en canoa, te mostraré lo hermoso que es este lugar. Según nos movíamos en la bahía se veían los micro organismos brillando y su sonrisa e ilusión de estar en este lugar era incomparable. Princesa vamos a bañarnos aquí.
-¿No es peligroso?
-Claro que no, esto solo son micro organismos. Animalitos diminutos que brillan en el mar. Vamos te encantará hacer formas y ver como brillan alrededor de ti. Su sonrisa me encantaba.
-¡Siiiii! Nos lanzamos en el mar y comenzamos a jugar en el agua. Te amo Dul. Dijo esto y me besó tiernamente. Debió verse de película nuestro beso, ella y yo rodeadas de estos animalitos brillantes… en el medio de la nada. Muy romántico sin duda pero ya era hora de irnos. Cuando terminamos el beso nos subimos a las canoas y regresamos de vuelta a “Dulce Amor”.
………………………………………………………………………………………………………………………..
-Bebé esta noche no podía ser más romántica. Me miraba ilusionada con una sonrisa en su rostro.
-La noche aun no termina princesa. Sonreí y ella me besó.
-Te amo tanto Dul. Me acariciaba el rostro sonriendo.
-Ven te mostraré algo. Le extendí mi mano para que nos levantáramos del sofá. Llevábamos unos minutos dentro de la casa, le había mostrado todo y nos encontrábamos descansando mirando la espectacular vista.
-¿Otra sorpresa? Preguntó sonriéndome.
-Te daría una sorpresa cada segundo solo por ver tu hermosa sonrisa. Ella sonrió aun más.
-Dulll… Si me dices esas cosas me mal acostumbraras a escuchar piropos todo el tiempo. A demás de que la hermosa, dulce y romántica bebé mía eres tú. Dijo esto colocando sus brazos alrededor de mi cuello, yo sonreí y me dio un beso de pico.
-Te amo princesa. Caminamos hasta la parte trasera de la casa donde le tenía planeada otra sorpresa, caminamos por la playa agarradas de manos, dándonos besitos cada vez que nos deteníamos. ¿Amor el agua estará fría? Dije acercándome al agua con intenciones de mojarla.
-¡Ni se te ocurra Dul! Yo sonreí y ella comenzó a correr por la orilla del mar, la seguí. Amabas reíamos parecíamos unas niñas pequeñas, pero éramos felices muy felices. Cuando la alcancé la elevé en el aire y ella no podía controlar su risa. ¡No me mojes Dul!
-Si el agua está realmente caliente.
-¿El agua nada mas? Pregunto con su ceja levantada.
-¿A quieres bromear verdad? Me lancé a hacerle cosquillas.
-No Dul, no no, pliss. Yo reí, ambas reímos y nos caímos al mar. Yo no me quería mojar. Hizo puchero y yo sonreí tomándola de las mejillas y plasmándole un tierno beso en los labios. Ella correspondió mi beso colocando sus brazos alrededor de mi cuello y sus piernas alrededor de mi cintura. Yo la abrazaba más a mí, haciendo el beso más intenso. Nuestros cuerpos estaban pegados debajo del agua y ninguna de las dos quería terminar el beso. Nos separamos y ella sonreía divertida.
-¿Por qué me sonríes así? Le sonreí yo también.
-Porque todo contigo es tan… Distinto, tan especial, tan divertido. Me miraba con ilusión.
-Es que así debería ser la vida, o más bien así deberíamos vivir la vida. Pensando solo en nosotros mismos, sin miedos, sin preocupaciones, con el único objetivo de ser felices.
-Amo cuando hablas así.
-¿Cuando hablo así nada más? La mire fingiendo sorpresa y luego hice un puchero. Ella rió.
-No, también te amo el otro resto del tiempo. Yo reí y ella me besó. Estuvimos un rato jugando, besándonos, acariciándonos en el agua.
-Bebé…
-¿Qué? Dijo mirándome coqueta.
-Creo que es hora de regresar.
-¿Tan pronto? Estaba triste pero aun nos quedaban varias sorpresas más.
-Sí, ya es tiempo. Me miro asustada por la forma seria en que le hable. Jajaj es broma es que hay otra sorpresita no me mires así.
-No me hables así que no me gusta. Me hablo como bebé y me derretí. Le di un beso abrazándola. La cargué en mis brazos hasta la orilla. Tengo mucho frió Dul.
-Lo siento bebé, no pensé en las toallas para secarnos. Pero puedo abrazarte.
-Ok, abrázame que me congelo. Hablo de nuevo como bebé y me coloqué tras ella pegando mi cuerpo al suyo. Con mis brazos la intenté abrigar y coloqué mi cabeza en su cuello. Íbamos así bien juntitas caminando por la playa hasta que llegamos a mi sorpresa la que pude preparar gracias a mis empleados que en un descuido de Any les dije como quería que arreglaran el lugar y allí estaba yo y ella sorprendidas por el espectacular trabajo.
-Dul… Se volteó para mirarme y me abrazó. Es hermoso. Había un perfecto camino alumbrado con velas en la arena y al final había una manta acolchonada era básicamente como un colchón blanco decorado con pétalos de rosas enforna de corazón y en el centro escrito “Te Amo Anahí” habían colocado unos cojines que hacían perfecto juego con las rosas. Al lado del colchón había una pequeña mesa/nevera con vinos y copas. Y las velas rodeándolo todo. El ambiente era increíblemente romántico. No puedo creer que hagas todo esto por mí… Eres realmente un Amor, mi “Dulce Amor”. Nos besamos intensamente, yo la guié hasta el colchón recostándola despacio sin parar el beso. Estaba sobre ella acariciando su rostro y ambas sonreíamos besándonos. Cualquier cosa que hacíamos nos daba risa.
-¿Por qué te ríes? Pregunté sonriendo al separarme de ella.
-Es que me haces cosquillas, además de que estoy mojada.
-¿Ya? ¿Tan rápido? Intenté bromear sorprendida y ella me pegó con un cojín riéndose. No me pegues. Dije haciendo puchero. Me aló sobre ella y me volvió a besar. Adoraba sus besos, empecé a acariciar su abdomen con mis dedos lentamente. Me separé del beso y seguí mi recorrido con los dedos de mi mano. Caminaba con ellos por todo su abdomen, subiendo por el valle de sus senos y me detuve allí un segundo para observar su cara, ella me sonreía y yo mas embobada no podía estar. ¿Qué te parece si brindamos? Ella sonrió aun mas sentándose. Y mirándome coqueta me preguntó.
-¿Y por que brindamos? Tomando en su mano la copa que le estaba dando y llenando con champagne. Una vez ya tenía la mía también llena le respondí entrelazando las copas y nuestros brazos.
-¡Brindamos por que el amor existe! ¡Porque te Amo, porque me Amas y porque hoy estamos aquí viviendo nuestro amor! Dije sonriendo y ella sonrió aun más.
-¡Brindemos porque somos felices!
-¡Por la felicidad y el Amor!
-¡Por la felicidad y el Amor! Ella repitió y chocamos nuestras copas tomando hasta el fondo. Cuando fuimos a poner a un lado las copas se deramó un poco de champagne sobre su brazo y yo sin pensarlo lo capture con mi boca, chupe el champagne de su brazo y al terminar la observé. Esta vez me miraba diferente, sus ojos expresaban deseo. Me tomó por la cintura y me besó apasionadamente. Sus labios… Sus dulces labios. No había nada mejor en el mundo que sus besos. El beso era tan apasionado que ahora era ella la que se encontraba sobre mí, se sentó en mi abdomen mientras besaba y lamia mi cuello. Se acercó a mi oreja y me susurró. Me encantas ¿Sabes que estoy loca por ti? Me mordió el lóbulo de la oreja y no sé cómo la voltee quedando yo esta vez sobre ella. Ella me sonrió y se mordió el labio para provocarme. Yo sonreí y saqué de la neverita el whipped cream. Ella me miró levantando una ceja y sonriendo. Quite con mi boca la tapa y regué un poco sobre su abdomen haciendo una forma de corazón. Ella se movió un poco por lo fría que estaba esta crema dulce, riendo un poco. Yo la mire directamente a los ojos y con mi boca comencé a comerme en whipped cream. Sabía delicioso pero más comerlo de su abdomen. Lamia y besaba todo su abdomen quitando los rastros del dulce, ella gemía levemente mordiendo su labio para no escucharse. Yo sonreí y la besé tiernamente mientras regaba un poco más del la espuma dulce en su cuello. Despegué mis labios de su boca y mordí levemente su cuello quitando el dulce. Ella se movía buscando mi boca y yo sonreía al negársela. Ella de nuevo hizo que en un descuido yo estuviera debajo de ella. Yo también quiero probar. Dijo sujetándome las manos a ambos lados de mi cabeza. Mordí mi labio se veía realmente sexy sobre mí. Tomo el whipped cream y rego un poco desde mi ombligo, siguiendo un camino entre mis senos y mi cuello. Esta mujer me estaba matando. Con una sonrisa mirándome se acercó a mi ombligo y con su lengua trazó el mismo camino recogiendo el whipped cream, cuando llegó al valle de mis senos se detuvo, despegando su boca, su lengua de mi pecho, lamio sus labios saboreando el dulce y continuó su recorrido hasta mi cuello. Haciéndome delirar de placer. La temperatura estaba a mil. Solo quería besarla, buscaba su boca con desesperación y trataba de soltar mis manos que aun estaban presas por las de ella para tocarla, necesitaba tocarla. Ella me sujetó aun mas fuerte sentada sobre mi abdomen, mordió su labio para provocarme y muerta de placer le susurré suplicante.
-Déjame tocarte, déjame besarte. Ella sonrió coqueta, colocó un poco de whipped cream en mis labios y lo quitó con su lengua. Vas a matarme. Susurré. Ella sonrió divertida y me besó intensamente. El sabor dulce en su boca me enloquecía, mis labios jugaban con los suyos y mi lengua buscaba desesperadamente la suya. Ella dejo de jugar e introdujo su lengua en mi boca muy seductoramente. Ambas jugábamos con ellas y reíamos enamoradas. Con mi beso logré descontrolarla y dejo de sujetar mis manos para sujetar mi cuello. En ese instante la abracé con desesperación no sabía lo excitante que era en un momento así no poder tocar a la persona que amas. Me senté con ella sobre mí, estábamos de frente aun besándonos apasionadamente. Con mis manos busqué el lazo de su traje de baño solté el nudo en su espalda. Ella sonrió pegada a mis labios, entonces proseguí. Subí mis manos a su cuello y muy suavemente fui soltando el lazo, dejándolo desatado por completo. Ella detuvo el beso y se separó un poco de mí, la parte superior del traje de baño cayó y yo estaba más que sin palabras contemplando su cuerpo. Sus senos eran de un tamaño perfecto, y un color espectacular. No sé cuánto tiempo me quedé embobada observándola. Pero Anahí con una mano levantó mi rostro para que me encontrara con sus ojos. Yo sentí que mis mejillas estaban rojas y ella sonrió. Acariciando mis mejillas me habló.
-No tienes porque ponerte así de rojita, yo te deseo como tú a mí. Y soy completamente tuya como tú lo eres mía. Su voz sonaba un poco sin aire pero calmada. Me sonrió y besó tiernamente separándose nuevamente de mí. Yo la miré a los ojos y el amor y deseo fue lo que encontré. Subí mis manos desde sus caderas lentamente acariciándola, acaricié su abdomen y le deposité un pequeño beso en él. Seguí el recorrido con mis manos hasta sus senos. Los acaricié lentamente, con mis manos detallándolos por completo. Anahí estaba muy excitada cerró sus ojos arqueando un poco su cuerpo y yo no me pude contener mas y mientras con mi mano acariciaba suavemente uno de sus senos con mi boca besaba, acariciaba, lamia y jugaba con el otro. Estuve un rato consintiendo ese pecho y luego pase al otro. Los mordía y Anahí gemía levemente de placer. Con mi lengua recorrí su pecho y llegué hasta su cuello devorándolo. Luego a su boca. La besaba intensamente mientras acariciaba todo su cuerpo. Me mordió un poco el labio separándose de mí. Haces trampa no estamos iguales. Yo la miré sorprendida sin comprender entonces se pegó a mi cuerpo besándome colocando sus manos en mi espalda desabrochando la parte superior de mi traje de baño. Anahí se separó y la prenda cayó al suelo. Ella sonrió observándome. Acuéstate. Lo dijo como una orden y obedecí. Me acosté de nuevo sobre el colchón, semi desnuda observando a Anahí. Esta tomó un hielo de la neverita y me comenzó a acariciar con él, lo pasó por mis brazos, mi abdomen, mi ombligo. Yo tenía la piel y los pezones erizados por el frio hielo. Lamio el agua en mi abdomen y siguió su recorrido con el hielo. Llegó a mis pechos y los rodeo con el hielo, yo estaba tratando de contener mi excitación pero Anahí se sentó sobre mi abdomen. Comenzó a jugar con el hielo rodeando mis senos, yo mordía mi labio y agarraba las sabanas para controlarme, ella sonreía. El hielo se comenzó a derretir y lamio el agua en mis senos. Era increíblemente fantástico. Me estaba matando, yo no estaba controlando bien mis gemidos. Ella sonreía mientras se concentraba en lamer, besar y chupar mis senos. Se comió un pedazo de hielo y su boca estaba fría mientras besaba todo mi cuerpo. Mi piel se erizaba al contacto. Ella buscó mi boca y me besó. Le di calor a su boca fría besándola intensamente haciendo que se acostara sobre mí. Abrazando su cuerpo al mío. Nos volteamos y quedé casi sobre ella, me separé del beso y comencé un juego parecido al de ella con el hielo pero esta vez comencé de su ombligo hacia abajo. Con el hielo acaricié el borde inferior de su traje de baño. Ella gimió. Levanté un poco el traje de baño rosando un poco más abajo del borde con el hielo. Moviéndolo de un lado a otro, tratando de desesperarla. Saqué el hielo de allí y lo deje caer entre sus piernas rosando toda su parte intima. Anahí soltó un gemido más agudo por el frio hielo y la excitación que tenía. Yo pasé mi lengua sobre su traje de baño por la parte donde se deslizó el hielo, de abajo hacia ariba recogiendo el agua fría. ¡Dulce! Gimió mi nombre y yo sonreí.
-¿Que pasa princesa? ¿Todo está bien? Pregunté divertida y ella muy agitada me respondió.
-Mas que bien. Pero hazme tuya por favor. Movía sus caderas y la detuve.
-Tranquila princesa, quiero que esta sea la mejor noche de tu vida.
-Es la mejor noche de mi vida, te amo Dul.
-Yo te amo más. Dicho esto con mis dedos deslicé la parte del traje de baño que le quedaba, ella abrió un poco sus piernas. Primero la acaricié lentamente allí abajo notando que estaba más que mojada. Gimió, Sonreí, le di un pequeño beso allí. Y tuve una idea. Tome el champagne y le vertí un poco allí. Ella se estremeció y rápidamente recogí todo lo vertido con mi boca. Mi lengua y mi boca le daban un inmenso placer mientras recogía todo el frio champagne. La mezcla del champagne y su sabor me estaba matando. La deseaba más y más. Aumenté el ritmo de mis lamidas y chupabas e introduje dos dedos en ella haciéndola delirar. Mientras jugaba con mi lengua. Mis dedos le estaban provocando placer y cuando supe que estaba a punto de llegar. Introduje mi lengua profundamente en ella provocándole el tan preciado orgasmo. Ella estaba agitada, yo recogí con mi boca todo lo que salió de ella y subí a su lado. Acariciándole el rostro le pregunté. ¿Te gustó? Ella abrió sus ojos tratando de calmarse.
-Fue… Espectacular. Yo sonreí y ella me besó tiernamente. Ahora es tu turno. Dijo volteándome quedando ella sobre mí. Hicimos el amor varias veces esa noche. Realmente fue la mejor noche de mi vida y seguramente de la suya.
Dulce suspiró. Y pensar que de esa espectacular noche donde nos entregamos por primera vez han pasado 15 años… Fue tan lindo todo, disfrutamos tanto la una con la otra sin pensar que al día siguiente todo cambiaría...
-¿Te gustó? Ella abrió sus ojos tratando de calmarse.
-Fue… Espectacular. Yo sonreí y ella me besó tiernamente. Ahora es tu turno. Dijo volteándome quedando ella sobre mí. Hicimos el amor varias veces esa noche. Realmente fue la mejor noche de mi vida y seguramente de la suya.
Dulce suspiró. Y pensar que de esa espectacular noche donde nos entregamos por primera vez han pasado 15 años… Fue tan lindo todo, disfrutamos tanto la una con la otra sin pensar que al día siguiente todo cambiaría...
-¿Mi cielo estas lista para regresar a la realidad? Yo sujetaba su mano mientras caminábamos hacia la lancha.
-Tú y solo tú eres mi realidad Dul. Me sonrió tan hermosamente que me fue inevitable sonreír y atraerla hacia mí para poder abrazarla, para poder acariciarla y tenerla junto a mí. ¿Qué haremos cuando lleguemos?
-Enfrentar a tus padres y novio. Dije seriamente. Me sentía un poco asustada pero no podía demostrarle temor. Ella simplemente asintió. Regresamos directo, yo había ordenado que regresaran mi yate a la bahía. En cuanto nos bajamos de la lancha y nos dirigíamos a mi coche íbamos agarradas de la mano y dándonos besitos demostrando lo felices que éramos.
-Bebé… Dijo antes de llegar al auto.
-¿Mmm? Respondí observándola. Se veía tensa. ¿Qué pasa amor? Acaricié sus mejillas.
-No te alejaras de mi en ningún momento ¿cierto?
-Jamás. En ese instante la abracé. Y de pronto sentí como unas camionetas negras a toda velocidad nos cerraron el paso. Ni ella ni yo comprendíamos. Ella me sujetaba por la cintura y yo a ella. Se bajaron rápidamente varios hombres enmascarados con armas. Uno se acercó a nosotras y yo le hice frente. El me golpeó en el rostro y caí al suelo. Sentía los gritos de Anahí al fondo yo intenté pararme y me golpeó el estomago con una patada. Me sentía sin fuerzas sin entender nada. Alcé mi vista para localizar a Any y uno de los tipos la sujetaba mientras ella pataleaba y lloraba. Yo sentía mi cara sangrar mientras sentía otra patada en mi torso. Me levantaron tomándome del pelo y me hicieron ver a Any ella lloraba y yo estaba casi inconsciente. Me golpearon con un arma en el rostro y no supe más de mí.
…………………………………………………………………………………………………………………
[Narra Anahí]
Yo intentaba acercarme gritaba y pataleteaba pero seguían golpeando a Dulce y no entendía lo que sucedía, les gritaba que se llevaran todo el dinero pero que no la golpearan mas. El tipo me tenía sujetada para que viera como la golpeaban. Intente bajar mi rosto para no verla sufrir así y él me golpeó en el rostro y me sujeto para que la viera en el suelo. Y me gritaba que no dejara de observarla y que no me acercará a ella jamás. Yo no entendía nada y ella estaba casi inconsciente me observaba pero sentía que la matarían, la estaban golpeando tan brutalmente que me dolía cada golpe que ella recibía. Ella cayó al suelo inconsciente y me desesperé. Comencé a gritar que la había matado. El hombre se asustó y se escucharon las sirenas de la policía, al parecer alguien escucho mis gritos o vio algo. Ellos me soltaron y se montaron en sus camionetas saliendo a toda velocidad. Yo corrí hasta Dulce quien sangraba por todas partes, la tome en mis brazos y la abracé gritando y llorando mis lágrimas eran incontrolables y estuve así hasta que llego la ambulancia.
Esa noche ella estuvo en cuidados intensivos, los doctores me aconsejaron que fuera a dormir pero yo no podía, me dijeron que debía cambiarme la ropa ensangrentada o no podría estar en el hospital. Yo accedí a ir un momento al apartamento y cambiarme. Recordé que necesitaba contarle a Maite lo sucedido, ella era la mejor amiga de Dulce y debía estar enterada. Al llegar al apartamento e intentar encender la luz noté que estaba fundida, me extraño pero no era momento para pensar en tonterías. Caminé y cuando estaba a punto de subir las escaleras…
-¿Te quedó claro mi mensaje o quieres más? Yo casi muero del susto al escuchar esa voz, era la de un hombre me volteé inmediatamente para encararlo. Estaba asustada pero enfurecida a la vez. ¿No escuchaste mi pregunta?
-¿Quién es usted y que quiere?
-Quien soy no importa, lo que quiero es simple. Aléjate de Dulce.
-¿Que tiene que ver con Dulce?
-Ella es solo mía. Me respondió y yo no entendía nada.
-Ella… ella es mi novia. Dije un poco asustada.
-Pues tienes que dejarla, a menos que quieras que le pasé algo mas grave… Como que muera accidentalmente en el hospital. El hombre habló con sarcasmo y yo no sabía que pensar.
-Te denunciaré.
-Inténtalo. El mensaje es claro. O te alejas de Dulce o muere. Tú decides.
-Que yo me aleje no significa que ella será tuya.
-Me encargaré de eso. Y si no es mía tampoco lo será de nadie. Yo no podía contener más mis lágrimas silenciosas.
-No puedo alejarme ahora por favor, me necesita, la dejaste muy mal. Le suplicaba entre lágrimas.
-Si te veo en el hospital ella morirá. Así que aléjate de ella. Te tengo bien vigilada.
-¿Y si ella me busca?
-Ignórala, haz lo que quieras pero no te quiero con ella. ¿Entendiste? Me miró con odio y salió del apartamento tirando la puerta. Yo me tiré al suelo a llorar. ¿Quién era ese hombre? ¿Qué relación tiene con Dulce? ¿Qué hago? Me sentía desesperada y dolida.
……………………………………………………………………………………………………………
Me desperté adolorida no podía entender donde estaba mis ojos me pesaban al igual que todo mi cuerpo. Al abrirlos encontré a Maite llorando a mi lado.
-¿Qu..e p.asó May? Pregunté casi en susurro. Ella se sorprendió y me abrazó un poco como pudo.
-¡Esto es un milagro! ¡Gracias Dios! Yo no comprendía. Y recordé que me golpearon y …
-¿Donde está Any? Pregunté un poco alterada.
-Tranquila, ella está… bien… La voz de Maite escondía algo más.
-¿Qué pasa con Anahí?
-Nada Dulce.
-May, te conozco y esa voz esconde algo.
-¡Es que ella no ha estado ni un solo segundo en el hospital! Y no lo comprendo. Yo me sorprendí y decepcioné un poco.
-Sus razones tendrá.
-Me llama todos los días para ver como sigues.
-¿Todos los días? ¿Cuánto he estado aquí?
-Poco más de dos semanas llevas inconsciente. Me sorprendí nunca pensé que hubiese pasado tanto.
-¿Y cuando puedo salir de aquí? Necesito verla.
-Dul…
-¿Qué?
-Ella…
-¿Ella qué?
-Se mudó de tu apartamento. Eso me tomo por sorpresa pero traté de asimilar las cosas. Detrás de esto debía de haber una explicación. Así que asentí.
-Entonces necesito buscarla.
-Se va del país.
-¿A DONDE? En ese instante sí me alteré desconcertada.
-No lo sé, solo me dijo eso. El sonido del celular de May interrumpió nuestra plática. Ella observó la pantalla y me miró. Supe inmediatamente de quién se trataba. Extendí mi mano y ella me dio el teléfono. Contesté la llamada.
-¿Por qué te vas del país, sin siquiera darme una explicación? Creo que al menos eso me merezco, después de la mejor noche de nuestras vidas y el siguiente peor día. Hable muy calmada. Sentí un silencio, ella se había quedado en shock.
-¿Dul?
-¿No me responderás? Pregunté tranquilamente.
-Me alegro de que ya estés bien. Se escuchó suspirar.
-¿Entonces cuando vendrás para que hablemos?
-No puedo. Yo suspiré, mi corazón se estaba quebrando en pedazos esta incertidumbre de que es lo que pasa, me mata.
-¿Es por tu familia? Le dijiste que eres… que somos…
-Todos lo saben ya.
-¿Entonces cual es el problema?
-Tengo que colgar Dul.
-No me hagas esto… Dije con voz quebrada y sin poder contener lágrimas caer por mi rostro. No ahora, te necesito Any. Dije suplicante.
-Dul… Su voz se escucho ahogada.
-Te Amo Anahí Puente. Y no te dejare de amar jamás, así te vayas a la luna allí te encontraré.
-Espero puedas estar bien Dulce, cuídate mucho… Y sentí el ruido del teléfono. Anahí había colgado. Quise aguantar pero no pude estallé en lagrimas sin comprender absolutamente nada. Maite me abrazó.
-Ella dijo que te cuidara mucho.
-No lo entiendo, pero… Suspiré. ¿Que se robaron los enmascarados? Pregunté tratando de reponerme, secando mis lágrimas.
-Nada… La miré sorprendida.
-¿Nada? Maite asintió. ¿Y qué querían?
-Según yo… Golpearte. La miré sin comprender.
……………………………………………………………………………………………………………………………….
[Narra Anahí]

Han pasado más de dos semanas sin poder verte. Pero esta es la única solución, yo te amo Dulce y no permitiré que nada te pase… Decía esto para mí misma mientras lágrimas bajaban por mi rostro. No le puedo contar la verdad porque conociéndola hará locuras y no quiero que nada le pase. Al menos se que está bien. Aunque después de esa última conversación donde me rompiste el corazón al suplicarme que no te hiciera esto, no he podido dormir, me paso las noches pensando en ti… Te amo Dulce y prefiero sufrir que perderte del todo. Suspire calmándome. Pensaste que era por mis padres… Si supieras lo fuerte que fue nuestra conversación, llena de verdades… Te sentirías orgullosa de mí al ver lo valiente que fui.
Flash Back
“-¿Any qué te pasa? Llevas días mal solo te noto preocupada y ya me estoy desesperando.
-Déjame en paz Clark. Estoy desesperada, Dul en el hospital inconsciente y este jodiendo.
-¡Hija! ¿Porque le hablas así a Clark? Interrumpió mi madre entrando en la oficina junto a mi padre.
-¿Que sucede Anahí por qué estas así? Habló mi padre.Yo me tocaba la cabeza mientras daba vueltas por la habitación.
-¿Realmente quieren saber por qué estoy así?
-Sí, definitivamente. Contestaron los 3.
-Dulce esta en el hospital, es por eso que estoy mal.
-¿Quien es Dulce? Preguntó Clark y yo suspiré mirándolos a los tres.
-Dulce es mi amiga y es también el amor de mi vida. Todos me miraron tratando de entender si lo que escucharon era cierto.
-¿QUÉ? Preguntó mi madre alterándose.
-Que es el amor de mi vida madre. Llevo unos meses viviendo con ella y ahora está en el hospital. Yo no sabía cómo estaba diciendo todo esto. Seguramente era algo superior a mí, no controlaba mis palabras y por primera vez en la vida estaba siendo sincera con todos.
-Pe… pero. ¿Y yo? ¿Dónde quedo yo? Preguntó Clark desconcertado.
-Tú eres alguien especial Clark, mereces a alguien que te ame de verdad yo no te amo y nunca te ame.
-¡Nos comprometimos!
-Y fue un grave error que pagué muy caro con la muerte de Andrea.
-¿Qué tiene que ver Andrea en todo esto? Preguntó mi madre quien no entendía nada. Yo observe a mi padre el permanecía serio aun sin creer todo esto supongo.
-Todo lo que dijo Andrea la última noche que estuvo en casa fue cierto. Nos amábamos, tuvimos poco más de dos años de relación. Estuvimos desde antes de que tú me impusieras salir y comprometerme con Clark. Ella con dolor en su alma acepto mantener nuestra relación a escondidas cuando Clark me pidió que fuésemos novios, cosa que nunca debí permitir. Debí haberme negado pero no pude. La noche que Andrea murió que fue la misma noche que me comprometí, ella enloqueció. Una cosa era que tuviera novio y aun estuviésemos y otra muy distinta que me casara con él. Esa noche discutimos fuertemente y luego… Y luego pasó lo que ya ustedes saben. Me sentí muy culpable por su muerte. No podía soportarlo… Hice una pausa para tomar aire mientras mis lágrimas caían por mi rostro. Mi madre se alteró.
-¿Cómo pudiste? ¿Por qué nos hiciste esto?
-¡Yo no les he hecho absolutamente nada! En cambio a Dulce sí, le mentí, la engañe solo quería ser feliz. Pero ya no más engaños. Estuve o estoy a punto de perderla y ya no tengo miedo de lo que ustedes puedan pensar de mí. Solo tengo miedo de lo que le pueda pasar a ella. Solo quiero que ella esté bien y si la vida nos permite en algún momento estar juntas lo hare y no me va a importar nada ni nadie aun que suene así de feo. Mi madre se levantó furiosa contra mí y mi padre la detuvo fuertemente.
-La niña debe ser feliz y si esa es su felicidad la debemos aceptar. Miró a mi madre a los ojos y mi madre comenzó a llorar sobre su pecho mientras él la abrazaba. Yo mire a Clark y este salió furioso tirando la puerta. Yo respiraba, nunca me había sentido tan valiente en mi vida. Dicen que nunca es tarde y yo tenía un motivo mi Dulce. Aunque ahora no pudiésemos estar juntas quizás algún día podamos vivir nuestro amor libremente y no seré yo quien limite esa oportunidad.”
Fin del flash back
...................................................................................................
Pasaron dos semanas más… Tiempo suficiente para recuperarme y establecer mi plan. Sí, porque tenía un plan. Ya estaba segura de donde estaría Anahí. La llamé mil veces durante ese tiempo porque realmente la extrañaba, necesitaba escuchar su voz, necesitaba comprender que sucedió pero nunca me respondió, ni a mí ni a Maite.
-Ya tengo todo listo.
-¿Estás segura de esto?
-Nunca había estado más segura de algo en la vida. Dicen que en la vida hay solo un verdadero amor y que cuando lo encuentras debes cuidarlo con tu vida porque nunca volverás amar igual. Siempre podrás amar pero no igual. Y ella es mi vida Maite, yo la amo con todo mi corazón… Más

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Re: Dulce Amor

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 2:28 am

allá de la piel. ¿Te has enamorado así Maite? Pregunté y ella me miro podría decir que sus ojos estaban a punto de llorar. Bajo su mirada. ¿Qué ocurre May? Me acerqué a ella levantándole el rostro. Acariciando sus mejillas. ¿Qué ocurre? Susurré y ella bajó su mirada a mis labios y lo comprendí todo. Maite se había enamorado de mí. Me alejé de ella rápidamente sin poderlo entender. Le di la espalda apoyándome en mi escritorio.
-Lo siento… Dijo ella con voz quebrada.
-¿Desde cuándo? Pregunté sin voltearme.
-Desde la primera vez que te vi.
-¿Por qué nunca me dijiste nada? Me volteé para mirarla a los ojos.
-Porque nuestra amistad es más importante y tú estabas con alguien así que era imposible.
-Yo no… te veo de esa forma May… No creo que pueda verte alguna vez de esa manera…
-Lo sé… Comenzaron a caer lágrimas por su rostro y yo no sabía qué hacer. Ella me amaba pero yo amaba a Anahí y esto no cambiaria las cosas. Me alejé un poco de ella.
-Yo la amo a ella. Tú eres… Eres como mi hermana, eres mi amiga, casi como una madre. Ella me lanzó un cojín.
-No soy tan vieja. Ella bromeó y nos reímos. Me acerqué a ella y la abracé fuertemente. Ella correspondió a mi abrazo. Luego me separé para hablarle mirándola a los ojos, mientras mis manos estaban en sus mejillas.
-Eres hermosa Maite, estoy más que segura que allá afuera hay alguien que es para ti, que está sentado esperando a que llegues a su vida, que podrá amarte, cuidarte, protegerte y que daría todo por ti. Ella asintió cerrando los ojos y yo besé su frente. Debo irme. Nos separamos y ella me sonrió débilmente.
-Realmente espero que Anahí valga la pena y que te haga muy feliz Dul.
-Lo vale May, y voy averiguar que le ocurre. No dejare que solo por mi perspectiva de las cosas deje escapar este amor que nos tenemos.
-¿Y si ella no quiere verte?
-Me tendrá que ver May… No sabes lo persistente que puedo ser. Sonreí levantando mis cejas juguetonamente.
-Te deseo éxito en eso amiga.
-Gracias May… Nos veremos muy pronto.
………………………………………………………………………………………………………..
[Narra Anahí]
-Estaba de camino a mi oficina, otro día mas tratando de no pensar en Dulce y era inevitable. Entre más me esforzaba por olvidarla, más la recordaba. Llevaba poco de dos semanas en Nueva York, me había trasladado a las nuevas instalaciones. Cuando dejé a Clark el estaba un poco afligido pero en cuanto le dije que me iba del país y que él se quedaría a cargo de la compañía se sintió mejor. Creo que después de todo solo tenía interés en mí por el puesto que ocupaba, y más que miedo de perderme era de perder su trabajo. Pero que mas puedo hacer… en la vida siempre hay gente así y él era excelente en lo que hacía. No podría pensar en alguien mejor para manejar mi empresa. Ya estaba subiendo en el bello ascensor transparente hasta el último piso creo que era el 30, podía ver a las personas concentradas en sus trabajos, otras cotilleando en las esquinas, puedo ver como Jorge le trae el café a Susy y le sonríe con la esperanza de que salga con él. Sonrío y de nuevo vuelve a mí la tristeza, la tristeza de haber conocido el más grande amor y no poder vivirlo. La tristeza de no saber nada de Dulce, a pesar de que cada día me llama e ignoro su llamada, pero solo con ver su nombre en la pantalla de mi celular me conformo, se que piensa en mí, se que está bien. Y luego me consume este sentimiento de querer correr hacia ella, besarla, abrazarla, amarla. Pero es imposible mis deseos no se comparar con mi miedo a perderla para siempre, es entonces cuando me doy fuerzas a mi misma y comprendo que debo estar lejos de ella por su bienestar. Suspiro y me dirijo a mi oficina, Kate no está en su escritorio, me parece raro pero continúo mi camino con mi chocolate caliente en mano y mi bolso en la otra. Abro la puerta como todos los días y entro distraída.
-Se ve realmente espectacular tu oficina. Me paralizo de solo escuchar esa voz y mi chocolate caliente automáticamente cae al suelo, es.. es.. Pero tu estas más espectacular todavía. La miro sin comprender, estoy en shock, siento que mi aire se acaba, no puedo respirar y mi corazón late a mil kilómetros por hora. Qué bueno que traje dos chocolates calientes de otro modo no tendrías que beber. Reaccione, era ella y estaba aquí en mi oficina. Ella se estaba acercando a mí y yo estaba inmóvil.
-¿Dulce? Terminó de acortar la distancia y tomándome del rostro me besó. Me besó y me derretí como mantecado bajo el sol. La amaba y la extrañaba tanto. Sus labios eran tan dulces, eran besos tiernos pero con pasión, con amor. La besé más aun colocando mis brazos alrededor de su cuello atrayéndola hacia mí. No me querría separar jamás de ella y fue entonces cuando recordé que era por su bien. Me separé abruptamente y sin mirarla me baje a secar el chocolate vertido en el suelo con las servilletas que traía, tratando de calmar mi respiración. Ella se agacho frente a mí y me tomó la mano con la que limpiaba la alfombra, para que me detuviera. Yo no quería mirarla, iba a llorar si lo hacía. Ella dulcemente colocó su mano en mi barbilla y me levantó el rostro. Yo la miré por un segundo y baje la mirada.
-Ven, vamos a sentarnos. Me levantó del suelo y tomándome de la mano nos sentamos en el blanco sofá. Ella acariciaba mi mano, jugaba con mis dedos sin decir palabra. Yo la observaba, la había extrañado tanto este mes, dos semanas sin poder verla en el hospital y más de dos semanas aquí en Nueva York. Te extrañe tanto. Me dijo mirándome a los ojos. Yo quería contestarle pero tenía miedo. ¿A que le temes? Cuéntame Any. Yo baje de nuevo la mirada. ¿Le temes a que te vean conmigo? ¿Que todo el mundo sepa que te gustan las chicas? Rápido negué observándola. ¿Entonces que te preocupa?
-¿Por qué estás aquí? Pregunte levemente. Ella sonrió.
-Porque aquí está mi corazón, porque no hay otro lugar en el mundo que desee estar que no sea aquí, a tu lado. Y sé que tú también deseabas que estuviera aquí contigo. ¿Es por la compañía que te fuiste? Respiré y me levante del sofá, camine hasta el inmenso cristal del que podía ver toda la ciudad. Dándole la espalda cruzándome de brazos. Ella se acercó a mí y me abrazó por la espalda. Colocó sus manos sobre las mías y su cabeza en mi hombro. Es hermosa la vista, debe ser bonito ver el amanecer desde aquí. Podemos hacerlo hoy si quieres. Susurró esto último en mi oído y me tensé.
-¿Hoy? Pregunté un poco sorprendida.
-Bueno, no pienso irme sin hablar contigo. Aunque podríamos llevar mis maletas a tu casa y regresar con palomitas y dulces. Sentí su sonrisa en mi oreja y un tierno beso en mi cuello. Me separé rápidamente de su abrazo.
-No puedes quedarte en mi casa. Dije mirándola un poco alejada de ella. Ella me miraba como si quisiera leer mis pensamientos. Y asintió.
-Entonces me quedaré aquí. Tu sofá es realmente cómodo y tienes un baño con ducha. Resuelto el problema. Me sonrió y yo la miraba incrédula.
-¿Qué? Ella suspiró y yo estaba incrédula, no entendía absolutamente nada. Y peor aun ¿cómo iba hacer para protegerla?
-Somos una pareja amor, y los problemas que tengamos debemos resolverlos entre nosotras. Yo estoy para ti como tú para mí. Intentó acercarse y la alejé. Any… Siempre he sido una mujer paciente y si estoy aquí es porque quiero entenderte, quiero saber por qué me abandonaste. No quiero simplemente pensar o inventar historias, quiero que me digas que pasó y me lo digas de frente. Me miro seriamente y yo asentí.
-Estoy saliendo con alguien más. Dije sin dudar.
-¿Y crees que vine desde tan lejos para creerme eso? ¿Sabes que leo cierto? ¿Que escribo historias verdad? Esperé cualquier cosa menos que dirías eso. Ambas sabemos que no es verdad. Así que no me mientas.
-Si no lo crees es tu problema. Dije muy segura volteándome a mirar unos papeles en mi escritorio tratando de calmar mi nerviosismo y no encontrar su mirada. Ella me bajó los papeles cuidadosamente recostada del escritorio mirándome.
-¿Y cómo es ese alguien? Preguntó calmada. Al menos tengo derecho a saber quién te robó de mis brazos. ¿No lo crees?
-No suelo dar explicaciones. Dije muy segura de mi misma alejándome de ella. Quien tenía en su rostro una expresión de sorpresa.
-¿Entonces tengo que conformarme con que hay alguien más?
-Aja. Asentí mirando mis papeles. No quería verla, la amaba pero esto era por su bien. Yo prefiero verla lejos de mí y viva.
-¿Y ese alguien te hace temblar como yo? Susurró en mi oído y casi muero. Mi corazón latía velozmente. Me volteó para que la mirara a los ojos, estaba atrapada entre sus brazos.
-No te amo. Eso debe ser suficiente para ti.
-No cuando tú boca y tu cuerpo me piden esto. Me volvió a besar intensamente y yo luche por separarme pero era en vano. No podía resistirme a esa mujer. Le seguí el beso. Cuando nos separamos ella habló. Vez aun me amas.
-Que tenga alguien más no quiere decir que no podamos jugar. Su expresión cambio drásticamente y yo aun no podía creer que esas palabras salieron de mi boca pero sabía que eso era algo que ella no estaba dispuesta a permitir. Ella se alejó de mí.
-Yo… Tú no hablas enserio.
-Dul, engañe a mi novio toda la vida incluso contigo. ¿Qué te hace pensar que me enamore de ti?
-Nuestra primera y única noche juntas. Todo fue especial, mágico… Tú no tienes a nadie más. Me miró dudando por primera vez, tenía los ojos aguados y eso me partía el corazón pero era necesario. Yo volteé mi rostro.
-Debo irme me está esperando. Dije tomando mi cartera casi con desesperación solo quería salir de allí.
-¿Y ya? ¿Eso es todo?
-Lo siento de verdad, no creí que te fueras a enamorar… Dije esto y salí de mi oficina. Ofuscada, necesitaba, aire, necesitaba llorar. ¡Maldita sea el tipo que la golpeó! Grite con desesperación en el ascensor.
…………………………………………………………………………………………………….
-No podía creer lo que sucedía, se fue y me dejo allí en su oficina. Solo se fue dejándome más enredada aun. Ella no tenía a alguien más, de eso estaba segura. Pero ¿por qué me mentía? ¿Por qué me quería lejos de ella? Yo no vine aquí a tragarme ese cuento.
Horas más tarde logre sobornar a su portero y me dejo entrar a su casa. Le dije que tenía una sorpresa para Anahí que era su prima. Y con sonreírle me creyó. Es increíble como hay hombres tan tontos… Aun así ya instalé mis cosas en su cuarto y estoy relajándome en la piscina. Va a morir cuando me vea. Faltan unos… 4 minutos para que regrese, el portero me dijo que ella era puntual así que me sequé y me dirigí a la sala justo cuando ella entro yo estaba entrando en traje de baño. Su expresión de susto era única.
-¿Qué rayos haces en mi casa?
-Amor, pensé que debía esperarte aquí con una rica comida. Cociné especialmente para ti. Sonreí.
-¿ESTÁS LOCA? ¡TIENES QUE IRTE DE AQUÍ NO PUEDES ESTAR EN MI CASA! ¡SÍ ALGUIEN TE VE…!
-¿Quien me ve? ¿Y qué pasa si alguien me ve? La tome por los brazos para tranquilizarla. Gotas de agua cayeron de mi cabello a su brazo. Ella miro su brazo, el mío y mi cuerpo de arriba abajo. Pude notar su nerviosismo y sonreí.
-¿Con que permiso estabas en mi piscina? Reí inocentemente.
-Creí que todo lo tuyo era mío y que todo lo mío era tuyo… Ella se separó.
-No te puedes quedar aquí ya te lo dije. Subió las escaleras hasta su cuarto y encontró todas mis cosas perfectamente acomodadas en su habitación. ¿Qué es esto?
-Mis cosas princesa. Ella se tocaba el cabello, la cabeza se notaba desesperada. Me acerque a ella tranquilamente. Dime por qué te fuiste, por qué me abandonaste, dime la verdad y regresaré hoy mismo si así lo deseas. Pero no me mientras por favor. Ella me miro y sus ojos se aguaron al igual que los míos.
-¡No puedo Dul! Soltó el aire contenido.
-¿No puedes qué? Ella negó con su cabeza.
-Vine a cambiarme tengo que salir. Te puedes quedar esta noche pero mañana debes irte. Yo suspire y ella entro en el baño a bañarse. Yo esperaba sentada en sobre su cama sin saber qué hacer. ¿Que se supone que hiciera? La vi salir del baño y se me cortó la respiración. Esa mujer me encantaba era tan linda aun más con un albornoz puesto. Se acercó a la percha y saco en sexy traje corto rojo.
-¿Te pondrás eso? Pregunte sorprendida y ella sonrió.
-¿Es sexy cierto? Muchos mataran por mí esta noche. Me guiño un ojo con descaro. Rápidamente me metí a la ducha, por nada del mundo dejaría a MI mujer sola con ese vestido. Salí de la ducha y me vestí con un vestido igual de sexy pero el mío era negro. Ella me observó cambiándome. Espero que no te estés vistiendo así para seguirme. Yo sonreí.
-No, me estoy vistiendo así para salir contigo.
-No estás invitada.
-No importa, no te dejare sola en ningún lado vistiendo así. Ella sonrió.
-No sabía que querrías controlar mi ropa. Me miró alzando una ceja.
-No es eso Any, es que verte con ese vestido ya me alborota todo. ¡Imagina cuando los hombres te vean con eso! Tendrás miles de babosos tras de ti.
-No te preocupes que me sé defender bastante bien. Yo suspire.
-Lo sé, por eso te propongo algo mejor. Ella me miro incrédula. Te invito a salir esta noche. ¿Qué dices? Ella negó. Por favorrrr, Any. La mire con mis ojitos suplicantes esperando que eso diera resultado.
-¿Tú no entiendes? ¡No sé cómo decirte que lo nuestro se acabó! ¡ME VAS A VOLVER LOCA!
-Any somos tu y yo dime la verdad sé que me amas. Le acaricié los brazos mirándola a los ojos.
-Aaahhhhhh. Dijo ella separándose de mí.
-Mírame y dime que no me amas. ¿Por qué no me miras?
-¡NO TE MIRO PORQUE TE AMO MÁS QUE A MI VIDA! PORQUE NO TE HE PODIDO OLVIDAR! No lo entiendes que solo intento protegerte, casi muero cuando vi lo mal que estabas. ! ESTUVISTE UN MES EN EL HOSPITAL! Yo no quiero que nadie te lastime. ¡PREFIERO SUFRIR Y QUE ESTÉS BIEN! Me gritó volteándose y yo me quedé impactada.
-¡No me importa nada! Yo te amo cara*jos.
-Definitivamente tú no entiendes. Dijo volteándose para mirarme y yo la agarré y la besé como hace mucho no lo hacía. La besé con todo mi amor, mi rabia, mi dolor. Ella me correspondió y el beso se intensificó. Le acariciaba la espalda y ella me sujetaba del cuello haciendo el beso más profundo. La sujete por sus pompas para cargarla mientras no nos dejamos de besar ni un solo segundo. Y así dejamos fluir nuestra pasión y todo el sentimiento que teníamos cargado. Hicimos el amor durante toda la noche, nos decíamos cuanto nos queríamos y que esta vez nada podría alejarnos la una de la otra. Pasé toda la noche observándola, abrasándola, acariciando su pelo, su espalda… Ella estaba dormida en mi pecho y yo no podía dejar de mirarla. Me aterre de solo pensar que la perdería. Pasé toda la noche despierta contemplándola hasta que me venció el sueño.
………………………………………………………………………………………………………………
[Narra Anahí]
Me levanté temprano para preparar el desayuno, pensando en que podríamos con esto, en que podría contarle a Dulce que me estaban amenazando con su vida y que podríamos superarlo todo que quizás en este país estemos en paz y lejos de ese miserable hasta que siento que alguien toca la puerta. Abro como de costumbre y un hombre me empuja y toma de la cintura contra él con un cuchillo en mi cuello.
-¡Creo que te dije bien claro que te alejaras de Dulce! ¿Qué parte no entendiste? Yo estaba realmente asustada pero lo odiaba con todo mi corazón.
-La deje en paz como me pediste pero ella vino a verme.
-Sí, lo sé me informaron que estaba en tu oficina. ¡Y según las cámaras la besaste! Me acerco mas el cuchillo haciéndome una leve cortadura.
-¡Estás loco! ¡Déjame en paz, déjanos en paz! Ya estaba llorando asustada.
-¡No te muevas! Había conseguido atar mis manos en mi espalda con cinta adhesiva fuerte.
-¡No! ¡Suéltame!
-Parece que tendré que lastimarte también a ti a ver si así dejas a MI DULCE en paz.
-¡SUÉLTALA PABLO!
-Mi Dulce, mi bella Dulce… Que linda estas en plena mañana. Lo mire horrorizada, le sonreía como si nada, como si no me tuviera un cuchillo en la garganta.
-Suéltala Pablo ella no es la culpable de que rompiéramos. Dulce se estaba acercando lentamente.
-¡NO TE ACERQUES! Gritó él y luego bajo el tono de la voz, realmente parecía un demente. Es tarde mi Dul… ¿Por qué no me contestaste mis mensajes y mis llamadas?
-Pablo… yo no podía continuar en esa situación. Tú me hiciste mucho daño y cuando me escribiste supe que habías salido del sanatorio… Pero realmente no me sentía preparada para volver a verte, para que fuésemos solo amigos… Realmente no podía.
-¡No Dul! Tú me amas. ESTA MUJER ES LA CULPABLE DE QUE ESTÉS CONFUNDIDA! Por eso quise que se alejara de ti e intenté reconquistarte, te envié flores y regalos pero tú no querías verme!
-Pablo, lo nuestro ya acabo. Anahí no tiene nada que ver en esto, por favor suéltala, la estas lastimando.
-¡Tú me estas lastimando! Pensé que ella se alejaría para protegerte…
-¿Tú me golpeaste?
-Mi amor solo intentaba que me amaras… Dulce lo miraba en shock sin creer que él era el causante de todo esto.
-¡De esa manera solo provocas que te odie!
-Dul, ambos podremos ser libres… Y podemos amarnos solo interfiere esta mujer, si la desaparezco seremos libres. Yo lloraba sin poderme contener.
-Déjala en libertad y volveré contigo. Yo la miraba horrorizada.
-¡Nooo Dul! Grite y él me hizo otra cortadura. Aahh Me queje por el dolor.
-No, Dulce esta mujer debe salir de nuestras vidas. Comenzó a caminar conmigo hacia tras en dirección a la puerta.
-¡No! No te la lleves, no la lastimes.
-¡Esta es la única forma de estar juntos Dul!
-No, Pablo por favor no lo hagas. Decía ella entre lágrimas. El me continuaba sacando de la casa y justo al cruzar la calle había un gran puente. Pablo tranquilízate, juro que podremos amarnos pero no le hagas daño por favor.
-No Dulce ella tiene que morir. No sé como logro que nos sentáramos en el puente, yo mire un poco hacia atrás y veía el lago, el profundo lago.
-Pablo yo te juro que no me interpondré entre ustedes, pero no me mates por favor.
-Tranquila princesa que pasaras a mejor vida. Saco su arma y la puso en mi cabeza. Sentía que mi respiración se cortaba, me sentía mareada, a punto de desmallarme. Cuando escuché un fuerte disparo.
………………………………………………………………………………………………………
-Yo no sabía qué hacer, todo esto había sido mi culpa, solo mía. Él le apunto con su arma y sentí que me moría. No podía respirar y escuche un disparó. Mi corazón dejo de latir y solo podía observar a Anahí a los ojos mientras yo gritaba su nombre y corría hacia ella. En un reflejo vi como el cuerpo de Pablo caía al lago y abracé a Anahí tan fuerte como si con ello se me fuera la vida. Ella estaba en shock, estoy segura que pensó que sería su fin. Yo la abrazaba llorando, logré bajarla de allí y desatarle las manos. Entonces ella me abrazó y con ella abrazada entonces me pregunté qué había ocurrido porque no entendía nada. Aunque lo único que me importaba en este momento era tenerla viva y junto a mí. Fue entonces cuando volteé y un policía se acercaba a nosotras.
-¿Están bien? Preguntó y nosotras asentimos aún abrazadas. Señorita está sangrando por el cuello. El se acercó y revisó a Anahí. No es grave solo unas puntadas y estarás bien. Me alegro de haber llegado a tiempo. El cuanto vi que él saco el arma tuve que dispararle, lo reconocí inmediatamente. Él hace unas horas creo que fue ayer en la mañana estaba fuera de control frente a “A Design” y golpeo a una anciana gravemente y a varias mujeres en plena calle. Ellas hicieron un retrato hablado de él y tenían razón cuando dijeron que era un demente. Supe que no tardaría en dispararle. ¿Ustedes lo conocen?
-Sí, él era mi ex hace poco más de nueve meses estamos separados. Él estuvo internado en un sanatorio mental. Al parecer cuando vió que rehíce mi vida intentó separarme de ella. Dije observando a Anahí. No sabemos como él supo que esta era su casa e intentó matarla. De nuevo sentía mis ojos aguados al recordarlo.
-Tranquilas señoritas, todo estará bien. Ya viene de camino la ambulancia para que las revisen y hacemos el informe. Para que se vayan tranquilas a su casa. Asentimos y nos alejamos un poco.
-¿Cómo te sientes bebé? Le pregunté tomándole el rostro para que me observara. Le acariciaba las mejillas mientras ella me miraba a los ojos.
-Asustada y confundida. Me respondió.
-Yo te quiero pedir perdón Any, todo esto fue mi culpa.
-No Dulce, si alguien debe pedir perdón soy yo, por ocultarte lo que realmente pasaba. Yo tenía miedo de perderte, prefería verte lejos pero bien que… Se interrumpió y comenzó a llorar.
-Shhh, tranquila, yo estoy a tu lado y ya nada nos va a pasar. Le dije tranquilizándola, abrazándola.
-Puse tu vida y la mía en riesgo por no decírtelo. ¡Ese hombre era capaz de todo! ¡Casi me mata Dul!
-Ya princesa, no llores más que me estas rompiendo el corazón de solo verte así.
-Te juro que pasé lo que pase NUNCA más volveré a ocultarte algo.
-Al menos algo importante aprendimos hoy… La confianza es la mejor virtud en una pareja. Si sabemos todo la una de la otra podremos protegernos, entendernos, solucionar lo que sea pero juntas, sin suponer que eso es lo bueno para la otra persona sin antes preguntar. De ahora en adelante viviremos sin mentiras, sin temores, apoyándonos la una en la otra.
-Te amo Dul.
-Yo te amo más princesa.
-Hablando de la confianza hay cosas que debo decirte… Dijo bajando la cabeza. Y yo sonreí tomando lentamente sus mejillas para que me mirara.
-Aunque de solo decir eso ya estoy temblando, quiero saber todo lo que me tengas que decir y créeme que nada importa más que tenerte a mi lado para siempre. Ella me sonrió y me dio un intenso pico.
-Deje a Clark a cargo de la compañía, en el confió plenamente para manejarla. Así que lo tengo que seguir tratando… Pero no quiero que esto cree dudas en ti. Me miró a los ojos.
-Yo confió en ti, y si tú crees que Clark es bueno para el negocio pues adelante.
-No quiero vivir más aquí, creo que lo mejor será que él administre esta sucursal y yo siga en la de siempre.
-Me parece perfecto. Le dije sonriendo. Porque de lo contrario tendría que establecer un periódico aquí en Nueva York jaja porque no pienso dejarte sola ni un segundo. Ella sonrió ilusionada y me volvió a besar. Fue un beso tierno que duró unos segundos.
-Le conté a Clark y a mis padres lo nuestro y todo lo que sucedió con Andrea. Mi madre enloqueció, mi padre me apoyo y Clark pues… No dijo nada ese día simplemente salió de la oficina. Al día siguiente le dije que se quedaría a cargo y estaba feliz jaja creo que no le importaba yo realmente
-Él se lo pierde amor, tú vales mucho más que una empresa. Y en cuanto a tu madre… Pues poco a poco lo aceptará, hay que darle tiempo.
-Eso espero Dul…
-Así será bebé, y… ¿tienes algún otro secreto para mí?
-Creo que son todos. Sonrió.
-Yo te tengo uno… Bueno no es un secreto pero es algo que quiero que sepas porque como dijimos no nos ocultaremos nada.
-¿Qué ocurre Dul?
-El día que me despedí de Maite para venir tras de ti, me confesó que siempre estuvo enamorada de mí… Yo le dije que jamás podría verla de ese modo. Sin embargo que la quería como mi hermana y no quería que se dañara nuestra amistad… Ella lo entendió, entendió que te amo a ti y que te amaré solo a ti.
-Ya lo sospechaba… Pero no me atreví a comentártelo. Porque yo sabía que tu solo la veías como una amiga nada más.
-Hay algo más amor…
-¿La besaste? Preguntó un poco asustada y me reí.
-Nooo, ¿cómo crees? Es sobre otro asunto… Dije bajando mi rostro acariciando su mano…
-¿Qué asunto? Me preguntó y la mire a los ojos.
-¿Te gustan los niños?
-Dul… Creo que ya te debe haber quedado claro que no tengo dudas de mi orientación sexual… A mí me gustan las… La interrumpí comenzando a reírme.
-No, jaajjaj
-¿Por qué te ríes? ¿Es broma o qué?
-No amor, me refería a niños de bebés, o sea si te gustan, si te gustaría tener uno… Pregunte mordiéndome el labio un poco nerviosa. Ella me miraba sorprendida y podía decir que pude ver ilusión en sus ojos.
-¿Hablas enserio?
-Bueno… ¿Te gustan o no? Pregunté nerviosa.
-¡Claro que sí Dul! Amo a los niños. ¿Por qué? ¿Quieres que tengamos uno? Me miro coqueta poniendo sus brazos alrededor de mi cuello. Yo sonreí y respiré a la vez.
-Uff que bueno… Dije suspirando.
-¿Qué pasa? ¿Por qué ese suspiro? comenzó a reír un poco ella de mi cara.
-Que yo hace algún tiempo había solicitado la adopción de uno de los niños del centro donde les leo cuentos, ¿recuerdas que fuiste conmigo? Ella asintió ilusionada. Pues antes de viajar me llego la respuesta…
-¿Y que decía? Me miraba sonriente y feliz.
-Que sí. Ahora es todo papeleo hasta que nos lo den. Dije esperando su reacción. Y ella se lanzo hacia mí en un fuerte abrazo.
-¡TENDREMOS UN HIJO DUL! ¡UN BEBÉ! Gritaba emocionada. Sonreía feliz y me besaba por todo el rostro sin contener su felicidad. La verdad me hacia feliz que ella estuviera tan ilusionada como yo con la idea de un bebé.
Luego de que los paramédicos de la ambulancia revisaran por completo a Any y diéramos nuestras declaraciones a los policías recogimos nuestras cosas para esa misma noche regresar a casa.
-¿Amor a donde vamos?
-A nuestro hogar…
-A “Dulce Amor”?
-Sí.
-Amo ese lugar, me transmite paz y felicidad.
-Igual a mí. Le dije sonriéndole mientras entrelazábamos nuestras manos en el taxi rumbo al aeropuerto. Y ella colocaba su cabeza sobre mi hombro.
Luego de descansar un rato nos encontrábamos en la playa sentadas mirando el atardecer. Ella tenía un trajecito de playa blanco que hacia resaltar sus hermosos ojos azules y sonreía perdida en sus pensamientos.
-¿En qué piensas amor? Ella se volteó sonriéndome con ternura y me tomo la mano acariciándomela. Deposito un pequeño beso en mis labios.
-En todo lo que ha pasado en estos meses… En este lugar. Hizo una pausa para suspirar mirando aun el horizonte. Y en ti. Me miro clavando su mirada en mí, esa mirada que cada día me tenía mas enamorada.
-¿Eres feliz a mi lado?
-Inmensamente, mi dulce amor… Al decir eso no pude evitar sonreír y acariciar su rostro.
-Te amo Anahí. La besé tiernamente por unos minutos y al separarme le hable muy emocionada. Amor… Te tengo un obsequio. Le dije sonriéndole y ella me miro curiosa.
-¿Que obsequio? Bebé no hay mejor obsequio que tú. Me miro como una niña tímida.
-Cada día te amo más y me gusta consentirte.
-Ok, ¿Qué es? Me miro ilusionada.
-Cierra los ojos y dame tu mano. Ella lo hizo sonriendo.
-¡Dul! Ya quiero ver.
-No seas desesperada y no mires que te estoy observando. Tome su mano y le puse sobre ella mi obsequio. Ya puedes abrir tus ojos. Le dije sonriéndole.
-Bebé… Dijo observando lo que había en su mano.
-¿Qué? Pregunte riéndome por su cara de confusión.
-Está… muy linda Dul. ¿Por qué me das una concha? ¿Es para que guarde por siempre todos nuestros recuerdos de este lugar y lo felices que somos? Preguntó confundida e ilusionada yo no pude aguantar, comencé a reírme. ¿No es eso lo que significa? ¿De qué te ríes? Dijo sonriendo. Aun sosteniendo la concha de mar con ambas manos.
-Mi vida… Coloque mis manos debajo de las de ella sujetando ambas la concha. Y mirándola a los ojos continué hablando. Sé que a veces hago locuras, se también que no soy perfecta, quizás sea muy imperfecta, no siempre soy tan segura ni tan decidida como parezco, tengo miedos como todos… pero de algo de lo que estoy completamente segura es de que te amo y de que te quiero en mi vida por el resto de mis días. No tengo ni tendré miedo de luchar por ti, cuando necesites que este callada a tu lado ahí voy a estar. Cuando necesites algún consejo de mi boca saldrán las palabras necesarias. Cuando temas estaré a tu lado apoyándote siendo tu fortaleza. Si necesitas cariño solo mírame a los ojos y te llenare de todos los mimos posibles. Ella sonrió con sus ojos aguados. Si tú me lo permites quiero ser el amor de tu vida hasta el fin de los días.
-Te amo Dul y quiero vivir mi vida contigo pase lo que pase podremos luchar por este amor. Yo sonreí. Y ella de nuevo observo la concha.
-La concha solo es un símbolo de esta tierra, del mar, de tú y yo unidas por este gran amor. Pero realmente cuando te di la concha no pensé que pensarías así de bonito, no pensé que creerías que este era el obsequio y que era para que recordaras nuestro amor. El verdadero obsequio esta en el interior de la concha. Le sonreí mirándola a los ojos. Ella se sorprendió y con una de sus manos mientras yo sujetaba la concha la abrió y comenzó a llorar de emoción. Se tiró sobre mí abrazándome.
…………………………………………………………………………………………………………
[Narra Anahí]
-Yo ya estaba muy sentimental con todas las palabras que decía Dul. Mi corazón estaba latiendo fuertemente y cuando abro la concha mis lágrimas salieron inmediatamente de mis ojos. Eran dos bellos anillos y el diamante que tenían era en forma de un dulce, adentro tenían la inscripción “AyD”. Me abalancé sobre Dulce abrazándola. Al separarnos ella me miró.

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Re: Dulce Amor

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 2:28 am

-¿Aceptas ser mi princesa por siempre y para siempre? Yo sonreía y lloraba a la misma vez. Estaba tan feliz, tan emocionada…
-Acepto, pero solo si tu aceptas ser mi princesa por la eternidad. Ella sonrió
-Acepto Amor. Sacó lentamente el anillo de la concha y lo colocó en mi dedo. Diciéndome “TE AMO”.
…………………………………………………………………………………………………………
-Estaba nerviosa, realmente lo estaba pero la quería, la amaba y ese fue el motor de mi proposición. Ella hizo lo mismo sacó el anillo y lo coloco en mi dedo. Diciéndome “YO TE AMO AUN MÁS”. La besé intensamente, jugué con sus labios, con su lengua, mordía suavemente sus labios, la amaba y la deseaba más que nada en este mundo y ahora era mía… Por siempre mía.
-FIN. Dulce cerró el libro mirando la cara de los niños que la veían, eran 4 hermosos niños.
-Esta es mi historia favorita. Dijo la pequeña Giovanna de tan solo 13 años sonriendo. Dulce sonrió.
-Eres tan parecida a tu mami… Dijo Dulce con orgullo. La pequeña Gio tenía cabellos rubios y ojos tan azules como el cielo.
- Nosotros somos más lindos que ella mami, además mamá es hermosa no como esta fea.
-¡Hey no molestes a Gio! Dijo Alex haciendole frente a Max quien lo empujó. Ambos eran gemelos idénticos de unos 10 años de cabellos negros y ojos cafés.
-¡Niños no peleeen! ¡Max! Discúlpate con Alex y con Gio en este instante. Lo reprendió Dulce.
-¡Pero mamí! Dulce lo miro y él inmediatamente se disculpó.
-Lo siento Alex… Lo siento Gio… ¿Pero mami verdad que soy muy guapo?
-Si bebé eres ¡guapísimo! ven… Dulce lo llamó y Max se sentó en sus piernas. Dulce le dio mimos. Lo besó y abrazó.
-Por eso esta así mami. Porque lo consientes tanto…
-No te pongas celoso que también te amo, además tú eras muy consentido pero ya creciste. ¡Tienes 17! ya no te puedo cargar. Dijo Dulce sacándole la lengua.
-Estoy totalmente de acuerdo con Enrique pero también es cierto que Max y Alex son más pequeños y necesitan mimos todavía. Dijo Anahí entrando con una bebita dormida en brazos, sonriendo. Dulce se quedó sin habla.
-¡Mamá! Gritó Giovanna y corrió a abrazarla.
-¡Hola princesita! Dijo dándole un beso.
-Amor… Pronunció Dulce. La miraba con amor, como ilusionada de solo verla.
-Yo amo la cara que pones cuando ves a mamá. Dijo enrique burlándose. Y Dulce le lanzó una almohada.
-Déjame Enrique. Se quejó Dulce. Yo no me burlo de la cara que pones cuando ves a tu novia Sara…
-¡Dul! Tú pareces más niña que ellos. Dijo Anahí riéndose al igual que los niños quienes se esparcieron por la casa.
-Pero así me quieres y llevamos más de 15 años juntas… Dulce le sacó la lengua. Anahí ya estaba cerca de Dulce y se sentó en sus piernas sonriendo dándole un pequeño beso.
-No te quiero, TE AMO que es distinto. Dijo mirándola a los ojos.
-¿Como se está portando la pequeña Dul? Preguntó acariciando la cabecita de la pequeña bebé.
-¡Muy bien! se parece más a ti que a mí. Dijo Anahí sonriendo.
-¡Claro que no! Se parece a ambas, tiene tus ojos azules…
-Pero tú pelo negrooo y tu tez. Dulce se rió y Anahí la besó.
-Te amo cada día un poco más. Creo que te amo más allá de las estrellas. Dijo Dulce al separarse del beso. Y amo la familia que hemos construido. Dijo observando a los niños corretear por la casa, los gemelos corrían detrás de Gio quien se detuvo y los tomaba en brazos para hacerles cosquillas en el suelo. Ella le hacía cosquillas a Max mientras Alex intentaba rescatarlo para luego ser atacado por su hermana “la hace cosquillas” nuevamente. Luego miró a Enrique quien hablaba muy sonriente al teléfono con su novia posiblemente.
-Yo amo todo lo que me has dado. Cada segundo que paso contigo soy más feliz. Cuando me dijiste que Enrique era el niño que habíamos adoptado creo que enloquecí más de amor por ti.
-Te dijo Mamá ¿recuerdas?
-Como olvidarlo si me enamore en ese instante… Él me robó el corazón.
-Lo sé me pasó exactamente lo mismo en cuanto lo vi.
-Amor voy a llevar a Dulcecita a su cuna ¿nos vemos en unos minutos?
-Te espero en la playa… Donde siempre.
Minutos más tarde Dulce estaba sentada en la arena alejada de la casa viendo el mar cuando sintió que alguien la abrazaba por detrás y besaba la cabeza y comenzaba con su cuello.
-Te amo. Dijo Anahí tomándola por la cintura besando más apasionadamente el cuello de Dulce. Dulce solo sonreía y se dejaba hacer. La atrajo hacia ella y la besó en los labios intensamente. Anahí comenzaba a meter sus manos dentro de la camisa de Dulce acariciándola y Dulce sonrió contra los labios de Anahí.
-¿Estás segura que podemos hacerlo ahora? Decía Dulce gimiendo por los apasionados besos de Anahí.
-La niñera está cuidando a los niños y le di instrucciones que no los dejara salir a la playa. Anahí seguía desabrochando la camisa de Dulce.
-Amo todo de ti… Lo apasionada que puedes ser y lo dulce a la vez. Más lo misteriosa y hermosa y… Anahí volvió a besar a Dulce.
-Hazme tuya y deja de alagarme. Le decía sin dejar de besarla. 15 años y aun te deseo como el primer día.
-Eso es porque hago las cosas bien… Dijo Dulce entre besos. Me enloqueces Any. Dicho esto volteó a Any haciéndola caer sobre la manta en la arena debajo de ella. Dulce comenzó a besarle el cuello, y susurrarle cuanto la necesitaba.
Horas después estaban abrazadas Any recostada sobre el pecho de Dulce abrigadas con la misma manta aún sobre la arena.
-Dul…
-Dime princesa… Le respondió Dulce acariciándole el cabello a Any.
-Cuando te vi por primera vez en esa cafetería sabía que si me acercaba a ti, seria para siempre. Dulce se sorprendió.
-¿Enserio?
-Si… ¿Tú que pensaste? ¿Pensaste algo al verme?
-Que eres la mujer de mi vida.
-¡Mentirosa!
-Te lo juro, lo que sentí ese día es exactamente lo que siento cada vez que te miro. Siento Amor…
-Te amo.
-Yo más. ¿Por qué te acercaste a mí ese día?
-Era la primera vez que tú llegabas antes que yo… Era un mal día para conocerte, lo sabía pero en cuanto te vi solo sentí un impulso… No lo sé una corazonada. Y me alegro cada día por haberme acercado a ti.
-Yo no sabía cómo hacerlo… Como acercarme. Me imaginé mil maneras, mil formas pero no me atrevía. Cada vez que estaba segura de poder, tú me mirabas y mi mundo se alborotaba jaja. Me gustas tanto que no podía ni pensar... Bueno aun no puedo pensar cuando me miras como me miras…
-¿Y cómo te miro? Se levantó sentándose divertida para ver el rostro de Dulce.
-Justo así como ahora… Dijo Dulce sonriendo.
-¿Así que olvidas todo cuando te miro? Dijo coquetamente acercándose a la boca de Dulce quien ya se encontraba sentada. Pero en vez de ir a su boca le dio un pequeño beso en la comisura de los labios y siguió hasta su cuello. ¿Y si hago esto? Mordió un poco su cuello y lo lamio dulcemente después. Dulce soltó un gemido de su boca.
-Si haces eso me vuelvo loca. Y solo deseo que seas mía para siempre.
-Soy tuya para siempre y por siempre princesa. Dijo mirándola a los ojos y luego mirando su mano en la cual permanecía su anillo en forma de dulce. Dulce acarició la mano de Any y el anillo. La mano con la que la acariciaba tenía su propio anillo.
-Por siempre y para siempre mi princesa, seré tuya. Dijo Dulce y beso intensamente a Anahí. Podemos ir intentando tener otro bebé… ¿Qué crees? Dijo Dulce sonriendo coquetamente acariciando a Anahí desde su rostro, pasando la mano por el cuello y brazo de Anahí haciendo que la piel de esta se erizara. Me gusta que aun te estremezcas si te acaricio…
-Y a mí que me consientas. Dijo Anahí mirándola a los ojos. No tuvo que emitir ni una palabra más Dulce comprendió lo que Anahí quería y la besó intensamente
FIN



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