Creo Que Te Quiero. Mi primer beso

Página 4 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Ir abajo

Capitulo 75

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:23 pm

Me sentí mal, e intenté cruzar el aparcamiento sin que se me notara demasiado enfadada. Cuando finalmente me reuní con Chris y los otros chicos, dejé escapar una gran suspiro de alivio.
—Eso parecía divertido —dijo Chris como si nada. Le solté un codazo en las costillas.
—¡Oh, Dios mío, cuéntanoslo todo! ¡Oh, Dios mío! ¡No pudo creer que te besaras con Jauregui! Es como..., ¡oh, Dios mío! —soltó Cameron con voz de falsete. Los chicos se partían de risa y yo puse los ojos en blanco.
—No empieces. Por favor, te lo ruego.
—No te preocupes, no te vamos a preguntar nada —terció Dixon—. Pero, de verdad, ¿no estáis saliendo?
—¡No! -- Asintió con la cabeza.
—Guay.
—¿Por qué?... ¿Estás interesado? —Agité las pestañas en plan coqueta.
—Quizá —bromeó él. Y luego añadió—: No, sólo... Ya sabes, rumores.
—Ya se lo explicaré a Lauren la próxima vez que lo vea —dije toda seria, y los chicos se echaron a reír mientras empujaban a Dixon en broma—. Ten una ambulancia cerca.
—Touché.
—¡Oh, eh! —exclamó Warren de repente—. Me olvidaba. Mis padres no estarán el próximo viernes, así que ya sabéis qué significa eso, ¿vale?
—¡Fiesta en casa! —gritó Chris, mientras le chocaba los cinco—. Fantástico.
—Pero no vayáis diciéndolo por ahí. No quiero que la cosa se desmadre.
—Claro, ningún problema —asintieron todos.
—¿Vendrás, Mila? —me preguntó Warren, ya que yo no había dicho nada aún.
—Claro. Pero esta vez me dedicaré a la bebida sin alcohol, no quiero volver a escaparme por los pelos de otro episodio de nudismo.
—Mierda, Mila, acabas de dejarme sin sueños —masculló Cameron, riendo. Chris me miró dubitativo.
—No te preocupes, Camila. Yo te vigilaré.
—No, no lo harás, estarás demasiado ocupado liándote con Rachel —replicó Oliver, y todos rieron. Sonó el timbre, y fuimos entrando en el edificio del instituto.
* * *
Chris y yo recibimos una mención especial del director por recaudar tanto dinero con nuestra caseta. Pero no fue eso lo único que conseguimos. Había tantos comentarios y silbidos de los chicos por lo de Jauregui y yo, que estaban comenzando a molestarme. Nada tan ofensivo como lo que me habían dicho después de la fiesta en casa de Chris y Lauren, pero la manera en que lo decían me hacía hervir la sangre. El jueves, casi toda esa excitación había desaparecido. Nuevos rumores y cotilleos habían ocupado el primer plano y me habían dejado a un lado.
Nada podía haberme hecho más feliz. Estaba muy harta de hablar sobre el beso con Jauregui en la feria. Estaba muy harta de oír a las chicas decirme lo celosas que estaban. Estaba muy harta de que los chicos me miraran de forma diferente por los pasillos, sólo porque ya no era tan inocente. Y además, para acabar de arreglarme la semana, fui a casa de Chris el jueves por la tarde, como habíamos quedado, y él no estaba.
—Voy a la tienda —me dijo su madre—. Pero si quieres quedarte por aquí un rato, no hay ningún problema.
—Vale, le preguntaré cuánto va a tardar. Gracias, Clara.
—Adiós, Mila —se despidió alegremente antes de marcharse. Suspiré y le envié un mensaje a Chris para saber dónde estaba. «En casa de Rachel. ¡Perdón! No sabía que fueras a venir.» Al parecer, se olvidó de que habíamos quedado. Eso no era nada habitual en él. «No te preocupes. Me voy a casa.»

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 76

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:23 pm

Y le añadí una cara sonriente para hacerle saber que no estaba cabreada con él, aunque sí estaba un poco molesta. Chris nunca me había dejado colgada por otras chicas sin, al menos, avisarme antes. «Le debe de gustar mucho Rachel», pensé. Iba hacia la puerta cuando oí movimiento en lo alto de la escalera y miré hacia allí.
—Oh, hola —dijo Lauren—. Chris no está.
—Sí, tu madre acaba de decírmelo. Por cierto, ha ido a la tienda.
—Oh, bien.
Me balanceé sobre los talones mientras ella me miraba y bajaba la escalera. No sabía si irme o quedarme... Sabiendo que Lauren estaba allí, ya no quería irme. Durante toda la semana, siempre que la veía en los pasillos o en el patio a la hora de la comida, recordaba la sensación de sus labios sobre los míos, y deseaba volver a besarla.
Sólo llevaba puestos unos viejos pantalones de chándal manchados de aceite y una camiseta blanca. Nada especial. Entonces, ¿por qué conseguía parecer una puta modelo sexy? Estaba tan fuera de mi alcance... Había comenzado a convencerme de que fuera lo que fuera que hubiera pasado con Lauren el fin de semana era un capítulo acabado de mi vida, y que ella lo habría olvidado todo. Que tenía que espabilarme y seguir adelante.
Entonces me besó. Pillada por sorpresa al encontrarlo allí, permití que me hiciera retroceder dos pasos hasta quedar contra la pared, y luego puse todo lo que tenía en devolverle el beso. Al parecer, todas mis inquietudes y dudas habían sido totalmente irracionales. Cuando finalmente nos separamos, ella se quedó tan cerca que cuando uno hablaba rozaba los labios del otro.
—Llevo toda la semana esperando para hacer esto —dijo en voz baja.
Una sacudida de excitación me recorrió todo el cuerpo. Me obligué a que no se me sonrojaran las mejillas e intenté mantener la calma, para que ella no notara lo aliviada y feliz que estaba. No debía cogerle demasiado apego, me dije; debía tener cuidado. Por Chris.
—Lamento haberte hecho esperar —le respondí, tratando de ser la chica segura y coqueta que en realidad no era. Ella se encogió de hombros.
—Ha valido la pena. -- Bueno, con eso sí que no pude evitar sonrojarme.
—¿Cuánto tiempo crees que tenemos? —me preguntó.
—Hum... Una media hora como mínimo —supuse, y había risa en mi voz.
Los ojos verdes de Lauren parecían más brillantes de lo habitual, si eso era posible. Me dio otro beso rápido, y luego me cogió de la mano para subir la escalera.
—¿Vas a ir a la fiesta de Warren el viernes que viene? —me preguntó de repente.
—Sí —contesté—. ¿Y tú? -- Asintió con la cabeza.
—Pero no te pongas nada muy atrevido, ¿vale?
—¿Por qué no? —pregunté por curiosidad. Nunca me había dicho nada de eso con ocasión de otras fiestas.
—No te creerías lo que los chicos han estado diciendo sobre ti toda la semana —contestó enfadada. Un músculo le tironeó en el mentón.
—Sí que me lo creería —mascullé para mí sin pensarlo.
—¿Qué has oído? —soltó ella, aún más enfadada, aunque su enfado no iba dirigido a mí.
Reprimí el impulso de poner los ojos en blanco y me encogí de hombros. Debía aprender a cerrar la boca más a menudo

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 77

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:24 pm

—Sólo comentarios sobre la caseta de los besos, la verdad.
—¿Como qué? —insistió. Vi que se estaba poniendo furiosa. Después de todos esos años conocía cada una de las señales de advertencia: ese músculo en el mentón; el crujir de los nudillos; la arruga en la frente, justo sobre las cejas; las piernas en una posición agresiva. Estaba flexionando las manos, el músculo del mentón estaba disparado.. Oh, y ahí estaban las piernas.
—Sólo decían tonterías —suspiré, y me dejé caer sobre la cama. No pude ni disfrutar del mullido colchón; así eran esas cosas—. Comentarios sobre el beso, preguntas de si aún servía la tarifa de dos dólares... Todo está bien, no ha pasado nada —le aseguré rápidamente. Lauren estaba negando con la cabeza.
—¿Estás segura de que nadie ha intentado nada? ¿Nada de nada? -- Suspiré.
—Totalmente. Ya puedes calmarte.
—Lo digo en serio, Cabello —insistió frunciendo el cejo.
«Menuda forma de chafar el momento», pensé.
—Si alguien se te acerca... —continuó ella.
—Ya soy mayor y puedo cuidar de mí misma. No hace falta que seas tan..., tan..., tan controladora todo el rato. Cálmate.
—¡No estoy siendo controladora! —gritó.
—¡Sí que lo estás siendo! —le respondí también a gritos mientras me ponía en pie para mirarla furiosa—. Y me pondré lo que me dé la gana para la fiesta de la semana que viene. ¡No necesito que tú me digas con quién puedo salir o qué tengo que ponerme o con quién puedo hablar!
—¡Sólo trato de evitar que te hagan daño! —me gritó.
—¡Nadie me va a hacer daño! No todo el mundo es un cabrón o una mierda como...
—¿Como yo? —acabó ella por mí.
—¡Sí! ¡Sí, como tú!
En ese momento estaba delante de Lauren, intentando mirarla directamente a los ojos. No era fácil porque era como diez centímetros más alta que yo, pero hice todo lo que pude para que me viera furiosa.
—Parece que no entiendes lo cabrones que son algunos de esos tíos —dijo ella—. Tú actúas con normalidad, pero ellos piensan que estás coqueteando y se lo toman de otra manera. Entonces intentan algo, y quizá tú no creas que les has dado pie, pero seguro que lo has hecho.
—¡No le estoy dando pie a nadie! —grité indignada.
—¡Es justamente de eso de lo que estoy hablando! Tú no tienes la intención de hacerlo, y no lo sabes, pero cuando actúas tal como eres y haces bromas, algunos tíos se lo toman de otra forma; creen que estás coqueteando. Y si no tienes cuidado, acabarán haciéndote daño.
—¡Muy bien! ¡Pero no necesito que seas tú quien lo haga todo por mí! —Le clavé el dedo en el pecho, y ella me cogió la mano antes de poner los labios sobre los míos.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 78

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:25 pm

El beso supo extrañamente dulce, cargado de rabia que se deshacía en pasión. Resultaba extraño cómo la situación pasaba de una discusión realmente acalorada a un morreo igualmente acalorado. Lauren me sujetó el pelo y me mantuvo lo más pegada a ella posible mientras me tumbaba en la cama. Yo no podía pensar con claridad cuando ella me besaba. Me hacía rodar la cabeza, y cualquier pensamiento racional se evaporaba.
Nos separamos para respirar, y noté que ella me estaba recorriendo el cuerpo con la mirada mientras yo trataba de ordenarme las ideas. Estaba totalmente vestida, pero nunca me había sentido más cohibida. Lauren se tumbó de nuevo, me cogió con ternura y me plantó un largo y suave beso en los labios.
—Eres preciosa, Camz, ¿lo sabías?
«Preciosa.» No sexy. No buena. Preciosa. Una cosa era que Chris dijera eso cuando me estaba quejando de mi ropa y preguntándole si me quedaba bien. Una cosa era que mi padre me lo hubiera dicho cuando fui al Baile de Invierno unos meses atrás. Pero era algo totalmente diferente que me lo dijera Lauren. Le sonreí y le devolví el beso.
—No pretendo ser tan controladora —murmuró sin acabar de mirarme a los ojos mientras jugueteaba con la punta de mi pelo, enrollándoselo en los dedos—. Es que... me cabrea de verdad oír a los tíos hablar así de ti. No quiero verte sufrir. M...me importas demasiado.
Estaba segura de que no se refería a que le «importaba demasiado» de un modo romántico; nos habíamos criado juntas, así que claro que yo le importaba. Pero aun así, el corazón me dio un salto. Le sonreí.
—Es agradable oír eso.
—¿Incluso si soy toda una mierda?
Reí.
—Incluso si eres toda una mierda.
—Por no decir un mierda sexy —dijo ella con una sonrisita.
—Hum, eso se podría discutir.
Lauren alzó una ceja y, de repente, me dio la vuelta, de modo que quedé aprisionada bajo ella, con los brazos sujetos por encima de la cabeza.
—¿Quieres probar de nuevo? —preguntó, susurrándome con voz grave al oído, su boca rozándome la piel del mentón. Me retorcí; me hacía cosquillas.
—Vale —contesté entre risitas—, quizá seas un poco sexy...
—Inténtalo de nuevo, Mila —repuso en voz baja, amenazadora; pero oí la risa en su voz. Se movió para besarme en el cuello, justo donde sabía que me hacía más cosquillas, y yo me reí, removiéndome para soltarme.
—Vale, vale —me rendí, temblorosa—. Eres muy, muy sexy.
—Lo sé. —Bajó los labios sobre los míos y me soltó las manos. Hundí los dedos en su cabello oscuro. Aún estábamos liándonos, ajenos a todo lo demás, cuando una puerta de coche se cerró en el exterior.
—Mierda —exclamó Lauren en voz baja mientras yo me ponía rápidamente en pie. Ella saltó para mirar por la ventana.
—¿Quién es?
—Mi madre; ya ha vuelto de la tienda... —Dejó la frase a medias al ver la hora en el reloj.
Su madre había estado fuera como una media hora. ¿Por qué el tiempo siempre volaba cuando estábamos juntas?
—Voy a ayudarla a descargar la compra —dijo Lauren—. Tú sales sigilosamente por la puerta trasera.
—De acuerdo —asentí. Lauren se detuvo en la puerta; los ojos le brillaban juguetones.
—¿Qué?
—Esto de verse a escondidas es divertido —dijo ella—. ¿No te parece?
—¿Lauren? ¡Ya he vuelto! —la llamó Clara—. ¿Me echas una mano para descargar el coche?
—Claro, mamá, ya voy —le contestó ella desde arriba, luego me sonrió, mostrándome su hoyuelo. Yo le devolví una sonrisa cómplice—. Vamos. Puedes escapar mientras ella está fuera en el coche.
Fui sigilosamente hasta lo alto de la escalera y esperé a que Lauren siguiera a su madre por la puerta principal. Ella me hizo una señal con la cabeza, y yo corrí a la cocina y salí por la puerta trasera. Esperé hasta que oí el ruido de las bolsas dentro de la casa y luego salí corriendo por la verja lateral y el callejón. Me encontré pensando que Lauren tenía razón. Eso de verse a escondidas era excitante. Sólo me preguntaba cuánto duraríamos juntas.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 79

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:26 pm

A las siete aún estaba pensando qué ponerme. Chris llegaría en cuarenta y cinco minutos. Yo llevaba dos horas arreglándome, y me había cambiado de ropa como unas cincuenta veces. La semana había pasado demasiado de prisa; ya era el día de la fiesta de Warren. Me planté ante el espejo con los brazos en jarras, echando una mirada crítica a mi ropa.
—¿Sabes qué? —me dije—. A este paso acabaré yendo en ropa interior.
En realidad no quería ponerme ni un vestido ni una falda (sobre todo porque me había olvidado de depilarme las piernas), y eso limitaba mi «vestuario de fiesta» drásticamente. Lo que de verdad quería ponerme era un brillante top negro que prácticamente no tenía espalda, con cintas entrecruzadas. El cuello era recto a la altura de la clavícula, así no se lo podía llamar escotado; pero no sabía si era adecuado para una fiesta. Suspiré mientras me pasaba la mano por la clavícula (no quería estropearme el maquillaje). ¿De verdad me importaba si el top resultaba demasiado elegante para esa fiesta? Sabía por qué quería estar realmente guapa. Quería estar guapa para Lauren.
Pero eso era una tontería. A la mierda. Iba a ponerme el top negro, y si quedaba fuera de lugar, pues que así fuera. Me puse los vaqueros. Eran de color azul pálido y con rajas artísticamente colocadas. Me puse el top y me senté ante el tocador para acabar de arreglarme el cabello. Seguía sin tener muchas ganas de fiesta, y me lo recogí en una coleta alta. Me retoqué el lápiz de ojos; tenía unos cuantos minutos de sobra antes de que llegara Chris. Entonces recibí una llamada.
—Chris, ¿qué pasa? —pregunté al instante, con la sensación de que algo no iba bien. ¿Por qué si no iba a llamar?
—Oye, hum... Lo siento mucho, pero te importaría si..., bueno...
—Sueltalo de una vez —reí.
—Bueno, Rachel me acaba de preguntar si podría ir a buscarla, porque su amiga se ha rajado y...
—Y quieres saber si puedes dejarme colgada para llevar a tu novia, como el increíble amigo que eres —repuse con sequedad, pero estaba sonriendo, y seguramente Ella lo sabía.
—La verdad es que iba a preguntarte si no te importaba que recogiéramos también a Rachel. ¡Yo no te dejaría colgada! ¿Qué te crees que soy?
—Bueno, le pediré a mi padre que me lleve —contesté—. Así os dejaré a Rachel y a ti solos.
—¡No tienes por qué hacerlo, Camila! ¡No seas tonta!
—No, no pasa nada, Chris, de verdad que no me importa —le dije con sinceridad—. Está bien.
Con anterioridad, sus relaciones habían acabado porque El y yo estábamos demasiado unidos, y a sus novias no les gustaba no ser la mujer número uno en su vida. Esta vez no quería estropearle la historia con Rachel.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 80

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:27 pm

El se lo pensó un momento.
—Bueno, puedo pedirle a Lauren que te lleve. Aún no se ha ido.
Le oí pedírselo a gritos a su hermana mientras yo le estaba hablando.
—No, Chris, no lo hagas, no pasa nada... —Me callé con un suspiro.
—¿Camz? ¿Mila, estás ahí? ¿Hola?
—¿Hum? —Me había quedado totalmente en las nubes, ni siquiera oía a Chris hablándome.
—Lauren dice que ya te llevará ella. Pasará por tu casa en unos veinte minutos.
—P...pero... —protesté débilmente.
—Gracias, Camz. Te debo una gorda. ¡Hasta luego!
—Adiós...
Suspiré mientras dejaba que el móvil se me resbalara de las manos hasta la cama y hundía el rostro entre las manos. Me puse en pie y me miré al espejo con ojo crítico.Mi maquillaje era sencillo, excepto por el pintalabios color burdeos oscuro. Los vaqueros se me ajustaban a las caderas, el top me remarcaba las curvas y dejaba al descubierto la mayor parte de la espalda. Me sentía bien. Pero seguro que Lauren trataría de encontrar algo inadecuado en mi aspecto. Pero no era eso lo que me preocupaba; lo que me inquietaba eran los cotilleos y los rumores que se dispararían en cuanto nos vieran llegar juntas.
Justo en ese momento sonó el timbre de la puerta. Me metí el móvil en el bolsillo trasero y bajé la escalera mientras mi padre me llamaba. Fue a abrir la puerta y lo vi sorprenderse.
—Lauren.
—Hola, ¿está lista Camz? —preguntó Lauren en un tono curiosamente educado para ser ella.
—Hum... —Mi padre se volvió para llamarme de nuevo, y me vio. Parecía confuso.
—Un segundo, Lauren. —Me hizo entrar en la cocina—. ¿Qué está haciendo éste aquí? —me preguntó en voz baja.
—Chris tiene que llevar a su novia, así que Lauren se ha ofrecido a llevarme.
—Ah, bien. Por un segundo he pensado que estabais saliendo juntas.
Me obligué a reír.
—Sí, claro.
—Ten cuidado. Aún no estoy seguro de si confío en esa chica, con todo eso de que se mete en peleas..., y la moto...
—Sí, lo sé, papá. Pero Lauren está bien. No te preocupes. —Le di un rápido beso en la mejilla—. ¡Adiós!
—¡Nada de alcohol! —me gritó mientras yo salía.
Volví a la puerta de la calle, salí y la cerré a mi espalda. Sonreí a Lauren como si nada.
—¿Lista?
—No escuchas ni una palabra de lo que te digo, ¿no?
—No. —Sonreí de nuevo y comencé a andar hacia el coche.
—La verdad, Camz, ¿te tenías que vestir tan..., tan...?
—¿Tan qué, Lauren? —pregunté, ya tensa, pero una parte de mí estaba ansiosa por oír lo que realmente pensaba de mí.
—Bueno, ¡mírate! —soltó enfadada, apretando los dientes—. ¿No puedes ponerte algo un poco menos... sexy?
No pude evitar una sonrisa de satisfacción. ¿Quién habría pensado que llegaría el día en que Jauregui diría que yo estaba sexy? Sentí que me daba vueltas la cabeza, aunque no era una sensación tan buena como cuando me había dicho que era preciosa.
—No tiene gracia —me soltó.
—Oh, cálmate. Podría haberme puesto algo más escotado. Es una fiesta. No voy a cambiarme, Lauren. Iré andando si tengo que hacerlo, pero tú no puedes hacer nada al respecto. Si quieres que me cambie, entraré y volveré con la falda más corta y el top más ajustado que tenga en el armario.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 81

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:34 pm

Nuestras miradas de enfado lucharon durante un instante. Entonces, con un suspiro, ella se metió en el coche y cerró de un portazo. Yo hice lo mismo, y luego crucé los brazos sobre el pecho. Pero por dentro me sentía un poco satisfecha de haber ganado esa discusión.
—Estás de lo más sexy cuando te enfadas —dijo ella de repente.
Alcé una ceja, mirándola. ¿Se estaba burlando de mí? Me guiñó un ojo al darse cuenta de que la miraba. Sí, estaba bastante segura de que se estaba burlando de mí.
—¡Oh, vamos! —exclamó. Me puso una mano sobre el muslo y se acercó a mí para susurrarme—: Sabes que no puedes estar enfadada conmigo eternamente, Camila.
—Espera y verás.
Soltó una risita y puso el coche en marcha; salimos del camino y tomamos la dirección de casa de Warren.
—Sigo sin ver por qué de repente tienes un problema con lo que me pongo para las fiestas —dije —. ¿Qué hay de todas las otras fiestas a las que he ido con ropa con la que enseñaba mucho más que con ésta?
Lauren se encogió de hombros.
—Eso era diferente. Entonces los tíos no eran tan valientes y no se hubieran atrevido a acercársete.
Pero desde que fuiste a la cita con Cody todos piensan que pueden probar contigo. Además, nuestro pequeño numerito en la feria tampoco ayuda. Me mordí la mejilla por dentro mientras notaba que me iba sonrojando.
—Ya.
Ella sólo me dio un suave apretón en el muslo y soltó una risita.
* * *
Aparcamos al final de la calle de Warren, torciendo la esquina. Nadie pareció notar que habíamos llegado juntos. Inmediatamente, algunas de las chicas me llevaron a un lado; estaban hablando de todo tipo de cosas: lo bueno que estaba Jon Fletcher, lo horteras que eran los zapatos de Hannah Davies, ¡cómo les gustaba esa canción...! Al cabo de un rato vi a Chris en el patio, pero estaba muy ocupado besándose con Rachel. Bebí otro trago del refresco en lata, y sólo el ambiente ya me animó; volví adentro. Me encontré en el salón, donde habían apartado todos los muebles para convertirlo en una pista de baile. La sala estaba a oscuras, excepto por unas lámparas verdes y verdes que alguien había colocado y que parpadeaban como luces estroboscópicas.
Era muy guay: los colores hacían que todo pareciera estar bajo el agua. Era como raro. Me puse a bailar, balanceando las caderas al ritmo de la música y con las manos en alto.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 82

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:34 pm

Alguien me cogió por la cintura para bailar conmigo. Me volví. Parpadeé un par de veces y vi que era Patrick, uno de los mayores del equipo de fútbol.
—¡Patrick! —exclamé sonriendo—. No te he visto en toda la noche.
El rió y se fue tambaleando de lado hasta una silla.
—¡Uups! ¿Qué tal va todo, Camz?
—Bien, sí...
—Fantástico. Eh, ven aquí —dijo, y me cogió la mano.
—¿Adónde vamos?
—A tomar el fresco. Aquí hay mucha gente.
—Vale.
La noche era casi fría, comparada con el calor que hacía dentro.
—¡Oh, mierda, me estoy helando! —exclamé mientras me frotaba los brazos.
—Ven. —Patrick me abrazó por detrás, y su calor corporal me calentó un poco la espalda.
Me reí y volví la cabeza mirándolo, pero antes de que pudiera apartarme y decirle que no fuera tonto, noté un beso en el hombro. Por un momento me quedé parada; mi cerebro procesó lentamente lo que acababa de ocurrir. Luego me besó en el cuello un poco más arriba, con las manos en mi cintura. Me di la vuelta para apartarlo, pero Patrick sin duda pensó que me volvía hacia El, y cerró las manos a mi espalda. Antes de que pudiera besarme, le aparté la cara con la palma de la mano y me agité para soltarme. Habría sido más efectivo pegarle un rodillazo en la entrepierna, pero eso no se me ocurrió. El se tambaleó cuando lo empujé (estaba borracho y no conservaba demasiada estabilidad), pero fue otra persona la que lo envió de culo sobre la hierba y me puso una firme mano en el brazo.
—¡Tía, siempre tienes que fastidiarla! —barboteó Patrick mientras se ponía trabajosamente en pie—. Eres una aguafiestas, Jauregui; ¿por qué siempre tienes que ir de dura?
Patrick debía de estar muy borracho, porque sin duda estaba buscando pelea, y por lo general era un chico listo; nunca lo hubiera hecho de estar sobrio. Se fue para atrás con un puñetazo en el estómago, y acabó de nuevo en el suelo, gimiendo un poco.
—¿Alguien más? —preguntó Lauren en voz alta y clara, mirando con calma al público que se había ido congregando en el jardín. La mayoría de la gente se volvió adentro rápidamente, sobre todo cuando vieron que la pelea ya había acabado.
—¡Vámonos! —Me tiró del brazo y me sacó de la casa de Warren.
—¡Ay! ¡Lauren! —protesté. Tenía las piernas más largas que yo y casi no podía seguir sus pasos; me costó mantenerme a su lado—. ¡Lauren! —grité de nuevo—. ¡Me haces daño!
Eso pareció captar su atención. Me soltó el brazo y me cogió la mano para bajar por la calle. Comencé a cabrearme con ella. ¿Quién se creía que era? Casi no eran ni las diez y media; a la fiesta aún le quedaban unas cuantas horas de vida. Yo no quería volver a casa. Hasta el pequeño incidente con Patrick me lo había estado pasando muy bien.
Y, sobre todo, no quería explicarle a mi padre por qué me había marchado de la fiesta tan pronto. Cuando finalmente llegamos al coche de Lauren, lo abrió y yo me quedé ante la puerta del copiloto, con los brazos cruzados sobre el pecho y mirándola enfurecida.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 83

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:35 pm

Lauren se frotó los ojos con los dedos.
—¿Te importaría entrar en el coche, por favor?
—No voy a ningún lado contigo. ¿Acaso eres alguna clase de adicta a la violencia? No voy a subirme en el coche contigo al volante después de que te hayas tomado una copa, por mucho alcohol que digas que aguantas.
—¡No he bebido nada, Camz! ¿Crees que soy idiota? ¿Y qué has dicho ? ¿Adicta a la violencia?
Me encogí de hombros.
—De todas formas, no puedes obligarme a que me marche. No tengo que ir contigo a ningún lado. Voy a quedarme aquí.
Bajo la tenue luz la vi apretar los dientes. Le caían sombras sobre el rostro, lo que hacía que su furia controlada diera un poco de miedo.
—Te irás antes de que cualquier otro gilipollas borracho intente algo contigo. —Su voz era seca, tensa.
Seguí mirándola enfadada.
—Lo tenía controlado. No ha pasado nada malo.
Ella soltó algo entre un resoplido y una carcajada desdeñosa, lo que sólo me cabreó más.
—¿No ha pasado nada malo? —repitió alzando las cejas—. Tú...
—Estás exagerando —le solté—. Estás siendo una imbécil controladora e inaguantable, como siempre, y si crees que voy a ir a alguna parte contigo, entonces...
—Entra en el puto coche —me ordenó de repente, dando una fuerte palmada al techo. El súbito ruido me hizo dar un bote, pero apreté los dientes y aguanté el tipo—. Por favor —añadió, al cabo de un momento. Subí al coche. —Gracias —suspiró mientras se ponía ante el volante. Asentí.
—No hacía falta que gritaras tanto.
—Lo sé. Perdona —dijo un segundo después.
Me quedé sentada, toqueteando los hilos que colgaban de las rajas de mis vaqueros.
—Patrick no ha hecho nada.
—Lo habría hecho.
—Sólo habíamos salido a tomar el fresco. ¿Es eso un crimen?
—¿Es eso lo que te ha dicho?
—B...bueno, sí... —balbucí.
Lauren suspiró profundamente mientras apoyaba la cabeza en el volante, exasperada; luego se incorporó y me miró a los ojos. Parecía más tranquila, aunque un poco impotente.
—¿Y realmente has creído que quería decir que ibais a tomar el fresco?
—Al principio sí.
—Camz, eso es exactamente lo que he estado tratando de decirte. Eres muy ingenua cuando se trata de chicos.
—¿Y quién tiene la culpa? —repliqué, y me retorcí en el asiento para mirarla—. Si no hubieras sido tan jodidamente protectora y hubieses dejado que los chicos me pidieran para salir, ¡quizá no sería tan ingenua, tan inocente y tan jodidamente buena! Eres la mayor hipócrita de la historia, Lauren Jauregui.
Lauren me miró durante una fracción de segundo antes de que sus labios cayeran sobre los míos.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 84

Mensaje por Admin el Mar Mayo 22, 2018 4:36 pm

Pero sólo fue un beso rápido, y ella se apartó primero.
—Bueno, ésta es una manera de ganar una discusión —dijo con una sonrisita de suficiencia.
—No es justo. Has hecho trampa. Y no has ganado.
—Oh, ¿de verdad? —Miró por los retrovisores antes de ponerse en marcha. Yo odiaba el modo en que Lauren conducía, siempre rozando el límite de velocidad. Ella no paseaba; llevaba el coche al máximo que podía.
—Sí, de verdad. No ha sido justo.
—Entonces sigue y acaba con la discusión, Camz. Tú misma.
Abrí la boca, a punto de soltarle algo gordo, pero... me quedé ahí. ¿Qué le había dicho? Sus besos eran demasiado embriagadores. Ni siquiera podía recordar qué había estado pensando. Sonrió de nuevo, triunfante.
—He ganado.
—Tú espera y verás, Lauren —mascullé—. Ya me las pagarás.
—Esperaré sentada. —Me miró guiñándome un ojo. Noté que se me enrojecían las mejillas y confié en que estuviera lo suficientemente oscuro como para que ella no lo notara.
Estuvimos paseando durante unos veinte minutos. Yo tenía bajada la ventanilla y la brisa fresca me daba en la cara. No hablábamos, pero no era un silencio malo. Cuando finalmente paró el coche, me solté el cinturón y bajé. Me quedé sorprendida al darme cuenta de que no me había llevado a mi casa.
—¿Por qué estamos aquí? —pregunté, y la vi salir del coche. Se encogió de hombros.
—La fiesta aún no se ha acabado, Camz.
El modo en que lo dijo hizo que me sonrojara de nuevo, y sacudí la cabeza para tratar de aclarármela.
—Pero..., pero ¿dónde están tus padres?
—Mañana tienen un seminario al sur del estado, así que se han ido esta tarde para no tener que madrugar.
Por un momento pensé que quizá debería irme a casa, pero hacía bastante frío. Y estaba oscuro. Podía haber todo tipo de gente extraña rondando por ahí a esas horas de la noche. Al menos eso fue lo que me dije mientras la seguía adentro. Pero ¿de verdad? Sólo quería estar con Lauren un rato más. Aunque primero fui a la cocina a beber algo, porque estaba seca.
—¿Estás bien? —me preguntó ella desde la puerta mientras yo dejaba el vaso vacío. Asentí y me froté el rostro—. ¿No vas a vomitar ni nada de eso?
—Lo cierto es que no he bebido. Después de la última fiesta he pensado que sería mejor tomármelo con calma por un tiempo.
—Oh. —De repente, sus brazos me rodearon y me besó en la coronilla—. De acuerdo, quizá no necesites que te esté cuidando todo el rato.
Me eché a reír.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 25

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 4:51 pm

Brad se atragantó con sus cereales cuando entré en la cocina. Se echó a reír con tantas ganas que lo regó todo con Cheerios.
—¿Y qué diablos se supone que es eso?
—Brad, ese lenguaje —lo riñó papá. Luego se volvió para mirarme y alzó las cejas—. ¿Eso no es un poco... inadecuado para el colegio, Mila?
Resoplé con el cejo fruncido.
—Se me han roto los pantalones.
—¿Y cómo lo has hecho?
—Me olvidé de arreglar un agujero que tenían... No lo sé, se han roto.
Papá suspiró.
—Tendrás que pedir unos nuevos. No tengo tiempo de ir a la tienda a comprártelos.
—Sí, ya lo sé.
Acababa de terminarme los cereales cuando oí a Crish fuera, tocando la bocina con impaciencia. Puse el cuenco en el fregadero y dije adiós. Corrí al coche y salté dentro antes de que alguien pudiera verme la falda.
—Llevas falda —comentó Crish.
—Muy agudo, Sherlock —mascullé—. Déjalo y vámonos.
—¿Qué es lo que te tiene de tan buen humor? —bromeó.
—Se me han roto los pantalones.
—Creía que ibas a arreglarlos.
—Me olvidé.
—Estás bien, Mila, no te preocupes. La verdad es que deberías llevar falda más a menudo.
Le di una palmada, y él sonrió burlón mientras subía la radio. No tardamos en llegar al instituto, y me dije que tendría que aguantarme, así que, después de respirar hondo, salí del coche. Habíamos llegado más tarde que de costumbre, y la mayoría de la gente ya estaba allí.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 26

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 4:56 pm

Cerré el coche de un portazo y fui a sentarme en el capó con Crish mientras un puñado de chicos se acercaban para saludarnos.
—Eh, estás guapa —dijo Dixon guiñándome un ojo. Fruncí el cejo y me crucé de brazos.
—Cierra el pico.
—¿Qué? —protestó él, todo inocencia. Sabía que sólo estaba bromeando, pero yo no estaba de humor.
Vi a Normani y a Dinah, de mi clase de química, unos cuantos coches más abajo y decidí ir a hablar con ellas. Alguien me dio una palmada en el culo al pasar, y me volví de golpe, furiosa. Era uno de los jugadores de fútbol, Thomas, que me sonreía burlón.
—¿Acabas de darme una palmada en el trasero? —pregunté, apretando los dientes.
—Igual sí.
—Eh, me perdí la fiesta el sábado —dijo uno de sus amigos, Austin. Yo no lo conocía mucho, pero por lo que había visto, era un gilipollas arrogante. Como para demostrármelo, añadió—: ¿Me haces una repetición del espectáculo?
Unos cuantos chicos rieron y se burlaron, y Austin comenzó a mover las caderas como si fuera a hacer un striptease. Hubiera sido divertido, pero yo estaba furiosa con él y con su carita de sobrado. Rechiné los dientes.
—¡Vamos, crece de una vez!
Austin me cogió por la muñeca y tiró de mí hacia él. Probablemente creía que era muy gracioso, pero yo no. Me solté el brazo y lo miré furiosa.
—Eh, apártate —soltó Crish, acercándose.
—Oblígame —replicó Austin, retándolo. Así que le di un puñetazo.
Bueno, intenté hacerlo... Alguien me agarró el puño antes de que se estrellara en su cara. Me solté la mano, pero no antes de que otro puño chocara contra el rostro de Austin. Luego, lo empujaron contra el viejo cuatro por cuatro que había junto a nosotros. Miré alrededor. Claro. Tenía que ser Lauren la que había intervenido.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 27

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:01 pm

—¡Pelea! ¡Pelea! ¡Pelea!
De repente, se juntó un montón de gente en medio del aparcamiento, todos chillando «¡Pelea! ¡Pelea!», o soltando los apropiados: «¡Ooh!» o «¡Ay, eso tiene que doler!», cuando correspondía. Y yo me hallaba en el ojo de la tormenta, paralizada, incapaz de moverme. Tardé un par de segundos en volver a la realidad. Corrí hacia delante y traté de apartar a Lauren de Austin, que tenía el labio partido y sangraba. No podía haber estado más pálido ni queriendo.
—¡Lauren! —grité repetidamente, pero ella no escuchaba. Todos los chicos chillaban y discutían, y en ese momento apareció un profesor para tratar de controlar y evaluar la situación, pero mi cerebro no captó nada de eso.
—¡Crish! —dije desesperada, tirándole del brazo—. ¡Haz algo!
—¿Y qué crees que estoy haciendo? —me replicó con brusquedad—. Nadie trata así a mi mejor amiga y se sale con la suya.
—Crish... —suspiré, derrotada, cuando él volvió a gritar y a empujar a la masa de chicos.
—Tía, si te gusta, toda tuya —se burló Thomas, dirigiéndose a Lauren—. Pero estoy seguro de que hay suficiente para todos.
Esquivó otro puñetazo y miró a Lauren, desafiándola a que siguiera. Pero yo me puse en medio, mirándola furiosa.
—¿Qué acabas de decir?
—Ya me has oído —replicó él, guiñándome un ojo. Hice una mueca de asco.
—Tú te lo has buscado —rugió Lauren.
—¡Jauregui! —gritó el profesor mientras se abría paso entre la multitud, que se dispersaba rápidamente.
Todas las peleas se detuvieron, y Lauren sólo paró porque me puse delante de ella y la empujé por el pecho.
—¿De qué va esto? —quiso saber el profesor. Reconocí la voz del subdirector Pritchett.
—Sólo ha sido un malentendido —le dije—. De verdad.
—Todos vosotros —repuso el profesor—, una semana de castigo. Lauren Jauregui, Mahome, a mi despacho, ya. Tú también, Camila.
Me quedé boquiabierta.
—¿Qué he hecho yo? —exclamé.
—Nada, pero me gustaría hablar contigo.
Suspiré tristemente, y de repente noté un brazo que me rodeaba. Crish.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 28

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:02 pm

—Gracias —dije por lo bajo—. Pero no deberías haberte metido.
—Mierda, claro que sí. Nadie te trata así, Mila.
—Tú lo haces veinticuatro horas al día.
—Pero yo puedo. Somos amigos íntimos. Esos gilipollas... no pueden hablarte así y salirse con la suya.
—Bueno, gracias —repetí, mientras le daba un torpe abrazo de lado.
Él me apretó también.
—¿Sabes? —me murmuró al oído—, estoy empezando a pensar que mi hermana mayor se ha colgado de ti, Camila.
Solté un bufido burlón.
—Eso o es que quería pelea.
—Oh... Entonces, quizá haya sido sólo eso.
—Sin duda —insistí, y él se echó a reír. El timbre sonó justo cuando llegábamos al despacho del subdirector, y Crish suspiró.
—Tengo que ir a clase.
—Sí. Bueno, supongo que te veré luego.
—Sí. Buena suerte —añadió con expresión seria. Yo me eché a reír y lo despedí con la mano mientras él se alejaba. Luego me dejé caer en una silla. Alguien se sentó en la de al lado: Lauren.
El subdirector y Austin entraron directo en el despacho. La puerta se cerró tras ellos con un siniestro clic.
—Gracias —dije en voz baja, después de unos minutos de silencio. Con el rabillo del ojo vi a Lauren sentarse derecha.
—Nadie puede tratar así a una chica y quedarse tan pancho. Sobre todo si tú eres la chica.
La miré de reojo, sin volver la cabeza.
—Bueno, gracias. Pero no tenías por qué meterte. Quiero decir, podías haberme dejado que yo le soltara un puñetazo.
—Habría sido un buen puñetazo, eso seguro.
—¿Por qué me has parado? —pregunté, sin poder evitarlo. Ella se encogió de hombros.
—Para serte sincera..., no lo sé.
—Y ya que estamos puestas, ¿por qué has querido intervenir? Crish, Dixon y Cameron se hubieran arreglado.
—Quizá —repuso ella.
—Estás esquivando la pregunta.
Lauren sonrió maliciosa.
—Sí, es verdad. Supongo... que no quería verte metida en una pelea, y no me gustó que te hablara así... —Dejó la frase a medias, y se pasó una mano por el cabello mientras el corazón me latía cada vez más rápido.
Y entonces dijo las palabras que acabaron con la pequeña chispa de esperanza que había estado creciendo en mi interior. Las soltó todas de golpe: —Supongo que es como si fueras mi hermana pequeña o algo así.
—Oh, claro —repuse, asintiendo con la cabeza—. Claro.
Ella también asintió y luego sacudió la cabeza, como si estuviera tratando de aclarársela. Yo intentaba mantener una expresión neutra.
—¿Crees que te va a caer un buen puro? —pregunté como de pasada, mientras fingía revisarme las uñas.
—No. Nunca me pasa. Y menos cuando descubran que estaba defendiendo tu honor —añadió con una sonrisita.
—Ja, ja —le solté, y puse los ojos en blanco—. Lo decía en serio.
Lauren negó con la cabeza.
—Nunca empiezo las peleas. Sólo las acabo. Ya sabes. Para defenderme.
—Pero no veo por qué yo tengo que estar aquí también.
—Oh, querrán un testigo, sólo para verificar lo que digamos y todo eso. Les gusta hacerlo así.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 29

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:11 pm

Me eché a reír, mirando a Lauren y ladeando la cabeza. Nos quedamos en silencio durante un rato, pero era un silencio agradable y cómodo, lo que en realidad me sorprendió. Me di cuenta de que era el rato más largo que había pasado a solas con ella en el último año, a no ser que contara la noche que no recuerdo porque estaba borracha.
—Buena suerte —le dije por lo bajo cuando llamaron a Lauren, después de salir Austin.
Ella sólo sonrió antes de cerrar la puerta del subdirector. Entonces me quedé sin nada que hacer excepto tratar de conseguir cobertura de internet en mi móvil, lo que no resultaba fácil en el instituto.
—¿Cabello? —El subdirector me llamó para que entrara.
Suspiré, me puse en pie y entré en el despacho. Nunca había estado allí antes, sólo había pasado por delante; no era un sitio especialmente agradable, apestaba a normas y a castigos. Me preguntó por qué había empezado la pelea. Le conté la verdad: que unos idiotas se habían metido conmigo por algo estúpido que había hecho en una fiesta el sábado por la noche, y que me había sentido muy ofendida, así que los chicos se metieron y empezó la pelea.
—Ya veo... Gracias, Camila.
—No he metido a nadie en un lío, ¿verdad? Quiero decir que nadie está herido o nada de eso... — dije, preocupada, mientras me ponía en pie y me colgaba la bolsa al hombro.
El subdirector me entregó el pase para entrar tarde en clase.
—No, sólo has confirmado sus versiones, eso es todo. No te preocupes, ¿de acuerdo? Y no te metas en líos.
Asentí insegura.
—Vale...
—Ahora vete a clase.
Eso era lo que quería oír para largarme de allí, así que no me quede ni un segundo mas. Las bandejas del almuerzo resonaban a mi alrededor, y al alzar la mirada vi a un nutrido grupo de chicas de todos los cursos reunidas.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 30

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:11 pm

—Bien —dijo Jane toda animada, mientras se sentaba ante mí con una enorme sonrisa—. Cuéntanoslo todo.
—¿Sobre qué? —Fruncí el cejo, confusa, mientras dejaba el tenedor junto a mi plato de ensalada.
—¡Sobre Jauregui, claro! —chilló Dinah, y se inclinó hacia mí para oír mejor—. Lo queremos saber todo. ¿Estáis saliendo juntas o algo así?
Me burlé.
—¡Qué va!
—Pero la llamas Lolo —dijo una de las otras chicas, y al mirar vi a Tamara, que había bajado la voz hasta un susurro para decir su nombre, como si le diera miedo que ella la oyera—. No la llamas Jauregui.
Me encogí de hombros.
—Siempre lo he hecho. La conozco de toda la vida. Esta mañana, incluso me ha dicho que yo era como su hermana pequeña. Sólo es una buena tía.
—¿Una buena tía que siempre se está peleando? —Georgia alzó una escéptica ceja—. Porfa... Te protege, siempre lo ha hecho.
Entorné los ojos y noté que volvía a arrugar la frente.
—¿Qué quieres decir con que siempre me ha protegido?
Las chicas se miraron las unas a las otras.
—¿Nos estás diciendo que no lo sabes? —me preguntó Normani finalmente.
—Es evidente que no —exclamé, y me fui sintiendo más perpleja a cada segundo que pasaba—. ¿Qué es lo que no sé?
—Jauregui siempre ha dicho a los chicos y chicas que te dejen en paz —me contó Dinah en plan confidencial —. Les ha dicho que si alguien te hace daño, lo lamentará.-- Parpadeé un par de veces, mirándola, y luego me eché a reír.
—Estás de broma, ¿verdad?
Las chicas volvieron a mirarse, y me puse seria.
—¡Oh, vamos! —exclamé—. Mirad, sólo me protege como una hermana mayor. Eso es todo.
Se miraron de nuevo, dudosas.
—Bueno, si estás totalmente segura... —dijo finalmente Ally.
—Al cien por cien. Pregúntaselo a Crish si no me crees.
—Y hablando de él, ¿dónde está tu otra mitad? —inquirió Tamara.
—Tiene taller de carpintería —contesté—. Quería empezar ya con nuestro cartel; yo, por mi parte, quisiera comer algo.
—Pues muy bien —repuso Bea—. Eh, ¿has conseguido que Jauregui esté en la caseta?
—No quiere. Lo he intentado, creedme, lo he intentado.
Todas suspiraron.
—Ojala quisiera. Yo pagaría por entrar en esa caseta —dijo Ally, y nos hizo reír.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 31

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:12 pm

—¿Te ha dicho por qué no quiere? —preguntó Normani.
Me encogí de hombros.
—La verdad es que no.
—Eh —exclamó Dinah de repente con un brillo en los ojos mientras miraba a Karen y luego a Dana y a Samantha—. Quizá Jauregui vaya a la caseta si no tiene que participar en ella. Al instante, todas chillaron excitadas. Y no podía culparlas.
—¡Oh, Dios! Mila, si no puedes convencerla para que trabaje en la caseta, al menos convéncela para que se pase.
Yo dudé.
—No puedo prometer nada...
—Pero ¿lo intentarás? —insistió Dana.
Oí sonar el móvil, y fui a sacármelo del bolsillo antes de recordar que no tenía bolsillos en esa maldita falda. Suspiré y me agaché para coger la bolsa. «Pásate por el taller de carpintería, ¡necesito ayuda!», decía el mensaje de texto. Guardé otra vez el móvil, me puse en pie y cogí la bandeja.
—Tengo que ir a ayudar a Crish. Supongo que necesita el toque femenino.
Las chicas rieron y me dijeron adiós.
—Oh, ¿Mila?
Me volví.
—¿Sí?
—Pídeselo —me dijo Dinah clavándome la mirada.
Reí por lo bajo y asentí, lo que hizo que todas chillaran. Luego asentí con la cabeza para mí. Y sí, la verdad, yo no era mucho mejor. Pero aun así, ya había superado mi cuelgue totalmente desde el momento en que me dijo que yo era como una hermana para ella. Pero eso no lo hacía menos atractiva. Cuando llegué al taller, Crish estaba tamborileando con un lápiz, de lo más impaciente, contra una gran lámina de madera. Al cabo de diez segundos ya me estaba volviendo loca... No pude culpar al señor Preston por dejar a Crish y buscar la paz en su despacho al fondo del taller.
—Eh —lo saludé, pero Crish no se fijó en mí hasta que me tuvo delante. Dejé caer la bolsa con estrépito y él se sobresaltó.
—Oh, no te he oído entrar —me dijo.
—Ya veo. ¿Y para qué me necesitas?
Hizo un gesto para señalar la lámina de madera que tenía delante.
—¿Cómo de grandes hacemos las letras?
Suspiré y luego me recogí el cabello en una coleta.
—Muy bien, chaval, pásame el lápiz.
Dibujé las letras de "CASETA DE BESOS" sobre la gran lámina de madera.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 32

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:14 pm

—Pero no son totalmente iguales. Esta E es mucho más estrecha que esa otra. Y la T es la mitad que la S.
—Lo sé. Pero puedes volver sobre ellas y medir bien el tamaño. No importa si no son perfectas, con lo que tengo pensado.
—Cuenta, cuenta.
Me mordí el labio, tratando de encontrar las palabras correctas para describir la imagen que tenía en la cabeza. No me resultó fácil
—Bueno, cogemos la pared principal de la caseta y le clavamos las letras en ángulos raros, para que queden unas sobre otras, apuntando en todas direcciones, porque eso será más guay que sólo tener un soso «Caseta de besos». ¿Lo entiendes?
Chris asintió y miró la lámina. Casi podía oírlo uniendo las partes de mi idea en la cabeza.
—Ya pillo lo que quieres decir. Será guay.
—Lo sé —le repuse.
Crish comenzó a dar más grosor a las líneas de las letras, midiéndolas para que estuvieran rectas y perfectas. Me senté en el banco frente a él, balanceando las piernas.
—Eh —dije—, ¿sabías que tu hermana ha estado diciendo a los chicos y chicas que no se me acerquen?
Crish ni siquiera levantó la vista y sólo se encogió de hombros.
—Sí. Todo el mundo lo sabe.
—Excepto yo. ¿Cómo es que no lo sabía? Y, lo que es más importante, ¿por qué no me lo dijiste?
—No lo sé. Supuse que te lo habrías imaginado con los años. ¿Por qué crees que ningún chico o chica te ha pedido para salir?
Pensé en eso durante un momento. Para ser sincera, nunca me lo había preguntado. No me había asustado pensando que yo debería de tener algo raro por el hecho de que todavía no tuviera novio o novia. Tomé como normal que quizá yo era más «uno de los chicos» por eso de estar siempre con Crish, así que los tíos no me veían como una chica y no me pedían para salir.
—Ya sabes que tú eres el único para mí, Crish —bromeé.
Él alzó la mirada y me guiñó un ojo, así que le lancé un beso. Ambos nos reímos y él siguió dibujando las letras.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 33

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:15 pm

—Pero, de verdad..., ¿ahora te acabas de enterar?
—Sí. Me lo ha dicho un grupo de las chicas porque querían saber todos los cotilleos sobre lo que ha pasado esta mañana. Aunque lo cierto es que no ha habido ningún cotilleo. Les he dicho que Lauren sólo me ve como a una hermana.
—Se está pasando un poco con el papel de hermano protector —admitió Crish—. Pero, claro, yo hubiera hecho lo mismo. Sobre todo después de la manera en que esos tíos se han comportado esa mañana contigo... —El lápiz se le rompió en la mano.
—Hey, cálmate —le recomendé con tranquilidad. tiró las dos mitades y se sacó otro lápiz de detrás de la oreja.
—Perdona. Esta mañana me han cabreado de verdad.
—Y que lo digas.
—Bueno, en fin... Lo cierto es que Lauren tenía toda la razón al decirles a esos tíos que se mantuvieran lejos de ti. Eres tan confiada que en seguida te harían daño.
—¿Qué? —exclamé indignada—. ¿Cómo que soy «tan confiada»?
Crish volvió a encogerse de hombros.
—A veces eres demasiado amable, Camila. No en plan malo. Lo único que digo..., bueno, ya sabes, es casi seguro que te colarías por algún gilipollas que te haría daño.
—Oh —repliqué—. Ya veo.
—Sólo me preocupo por ti. Igual que Lauren.
—Bueno, pues supongo que tengo que daros las gracias, ¿no?
—Pues supongo que de nada, ¿no? —se burló Crish, riendo. Le disparé al brazo una goma elástica que había cogido de la mesa que tenía al lado. Él la apartó de un manotazo y siguió trabajando, mientras yo lo miraba y charlaba con él.
Todavía me preguntaba por qué Lauren había ido tan lejos como para advertir a los tíos que me dejaran en paz. Y me di cuenta de que era increíblemente injusto. En dos meses cumpliría los diecisiete. Nunca me habían besado, nunca había tenido un novio, nunca había salido con un chico. Era tan, tan desconsiderado por parte de Lauren... ¿Cómo se atrevía a meterse en mi vida de esa manera? Claro que me gustaba que se preocupara por mí, pero ¡no tenía que poner trabas a que los tíos salieran conmigo!

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 34

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:22 pm

Le pregunté a Crish qué era exactamente lo que había hecho Lauren para espantar a los tíos.
—Les dijo que si alguna vez hacían algo que te hiciera daño, tendrían que vérselas con ella.
Suspiré para mí. Parecía evidente que Lauren me consideraba su hermana pequeña, vulnerable y demasiado confiada, pero no pude evitar desear que tuviera otras razones para lo que había hecho.
Brad no era un niño de diez años al que resultara difícil hacerle de canguro. Sobre todo, se pasaba el rato con los videojuegos y gritándole a la tele. Lo único que yo tenía que hacer era darle la cena. Luego, a las nueve y media, casi tenía que arrastrarlo escaleras arriba hasta que él gritaba: «¡Vale! ¡Ya me voy a la cama!». Suspiré, disfrutando del silencio, en cuanto él cerró de un portazo su dormitorio. Me tiré delante de la tele y finalmente me decidí por una peli gore con romanos, o gladiadores, o lo que fuera.
Me estaba quedando dormida cuando sonó el móvil. Pegué tal bote que casi me caí del sofá.
—¿Hola? —mascullé al teléfono sin siquiera haber mirado quién llamaba. Yo sonaba como si estuviera loca, pero no me importaba. Quien estuviera al otro extremo tendría que aguantarse.
—Hum, ¿Mila?
—¿Sí? —repliqué irritada.
—Soy, eh..., soy Austin. Escucha, no me cuelgues. Sólo quería disculparme por lo de esta mañana. Supongo que no pensé muy bien lo que decía. Así que... sí. Perdóname.
Parpadeé unas cuantas veces para tratar de aclararme la cabeza. ¿Austin? ¿Llamando para disculparse? No podía creérmelo. Aunque tal ver fuera porque sonaba como si estuviera tratando de contener la risa.
—¿Camila?... ¿Sigues ahí?
—S...sí —tartamudeé rápidamente—. Perdona. Estoy... Es que tengo algo en el fuego..., un momento.—¿Qué demonios? ¿Quién no presta atención a una llamada porque tiene el fuego puesto? ¿Y a las diez de la noche?—. Es muy tarde, ¿sabes? —añadí rápidamente—. Quizá un poco demasiado tarde para disculpas.
—Lo sé, pero quería decirte que lo siento.
—Bueno, gracias —contesté bastante seca—. Ahora tengo que colgar, Austin, así que...
—Espera un momento.
—No quiero oírlo, sea lo que sea.
—Entonces, ¿no quieres cenar conmigo? —Por su tono satisfecho podía imaginarme la expresión petulante en su rostro. Me hizo rechinar los dientes—. Dame una oportunidad para disculparme de verdad.
—No. Adiós.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 35

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:23 pm

Colgué y tiré el móvil al sofá antes de que él pudiera soltar una sola sílaba más. Qué burro. «Y Chirs diciendo que soy demasiado buena... ¡Ja!»
Bufé un poco ante la idea, y me sentí bastante satisfecha conmigo misma por ser tan directa con Austin, aunque no era en eso en lo que estaba pensando cuando subí arriba. Sólo me pasaba una cosa por la cabeza. Como era de esperar, se trataba de Lauren.
Por alguna razón, en lo único que podía pensar era en el domingo por la mañana, cuando nos caímos de la cama, la mirada en sus ojos; una mirada que recordaba perfectamente pero que no era capaz de interpretar, con las brillantes pupilas ensombrecidas y mirando directamente a las mías. Porque no se mira así a tu hermanita, ¿verdad?
Estaba siendo ridícula: sólo eran mis pensamientos adormilados perdiéndose por el reino de los sueños. Pero me hizo pensar que, tal vez, había sido otra la razón por la que se había metido en la pelea. Me regañé a mí misma mientras los ojos se me cerraban.
—Eres una idiota, Mila —mascullé—. Una estúpida total….
***
Al día siguiente, el instituto no fue tan mal. Hubo un par de tíos haciendo jogging que silbaron e hicieron algún comentario en alto, pero no les presté ninguna atención. Y sólo se les oyó cuando a Lauren no se la veía por ninguna parte.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 36

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:23 pm

Crish hablaba entre dientes sobre ellos.
—Bueno —dije—, yo tengo un poco de culpa. Quiero decir, intenté desnudarme y bañarme a pelo...
Crish me echó una mirada que hizo que me callara.
—¿Qué te dije ayer? Demasiado buena.
—¿Y cómo es eso de demasiado buena? —quise saber.
—No es muy propio de ti ir por ahí exhibiéndote así, ¿verdad? Eres decente. Un acto de borracho, y esos tíos estaban prácticamente desnudándote con los ojos.
Suspiré.
—Anda ya. No estoy tan buena.
—¿Te has mirado en un espejo últimamente, señorita del sujetador copa C?
—¡Crish! —grité, y le di una palmada en el brazo—. ¡No digas eso en alto!
Él se rió de mí y me pasó el brazo por los hombros.
—No puedo creer que ésta sea la misma chica que quería quitarse la ropa delante de un montón de tíos e irse a nadar desnuda...
—Cierra la boca.
—Perdona.
—Tenemos una reunión sobre la feria a la hora del almuerzo —le recordé cuando sonó el timbre.
Mientras a mí me iba la química, Crish prefería la biología. Era la única asignatura que no hacíamos juntos.
—Sí, ya lo sé.
—Te veo luego.
—Adiós, Mila.
Fui a sentarme en mi sitio habitual en el laboratorio de química, y entonces oí a alguien que me llamaba.
—¡Eh, Mila! Ven a sentarte conmigo.
Miré hacia atrás y vi a Cody ofreciéndome la silla que tenía al lado.
—Es hombre muerto —oí murmurar a Dixon a mi espalda.
—Y eso sin mencionar lo que Lauren le hará —añadió Cameron, y ambos me sonrieron antes de sentarse. Yo sólo les devolví una mirada perpleja mientras pensaba: «Chicos».
—Hum... sí, claro —le contesté a Cody, y fui a sentarme a su lado. No lo conocía mucho, pero parecía un buen tipo. Llevaba el cabello teñido de negro y un piercing en la lengua, y también era un pianista clásico increíble; lo había visto tocar una vez en un concierto del instituto.
—He oído lo de la pelea de ayer —dijo él como para darme conversación, mientras hacía garabatos en la esquina de su libro de texto—. No puedo creer que te dijeran esas cosas.
—Oh, bueno, hum... —Reí, nerviosa, sin saber muy bien qué contestar a eso.
—¿Es cierto lo de que Crish y tú vais a montar una caseta de besos? —preguntó pasado un minuto —. Para la Feria de Primavera.
Asentí con una gran sonrisa, agradeciendo el cambio de tema.
—¡Sí! Guay, ¿no?
—Sí —respondió con una sonrisa—. Entonces, ¿estarás trabajando allí? —Alzó las cejas; sus grandes ojos castaño verdoso brillaron simpáticos y tenía una sonrisa sugestiva en el rostro; aunque yo me di cuenta de que no era totalmente serio por la nota de risa en su voz.
—No —contesté riendo—. No trabajaré allí.
—Una vergüenza. Esperaba no tener que hacer el ridículo aquí.
—¿Qué?
—¿Tú no querrías..., ya sabes..., hum, ir... —carraspeó para aclararse la garganta— a ver una peli, o algo..., conmigo..., alguna vez?
Me entraron ganas de reír, pero sólo porque él estaba muy nervioso. Conseguí aguantármelas. En vez de reírme, lo miré con una sonrisa torcida.
—¿No te da miedo de que Lauren te parta el brazo o algo así?
Cody se encogió de hombros.
—Creo que puedo arriesgarme por una chica tan bonita como tú.
—Bueno, si lo pones así —repuse sonriendo—, ¿por qué no?
—¿De verdad? —Los ojos se le iluminaron.
—De verdad, sí.
—Guay. Bueno, llámame un día de éstos.
Yo asentí. Y entonces me di cuenta...
—No tengo tu número.
—Ven. —Sacó el capuchón del boli con los dientes, me cogió el brazo y me lo puso hacia arriba.
Tuvo la habilidad suficiente para escribirme su número en vertical hasta el codo y al revés, eso tengo que admitirlo.
—Bastaba con que me lo pusieras en el móvil.
—Pero eso no tiene gracia.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 37

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:27 pm

Me eché a reír. Mientras tanto, había entrado el profesor.
—Muy bien, callaos y sentaos. Hoy tenemos mucho trabajo. Abrid el libro por la página ciento treinta y siete. El último día estudiamos la producción de etanol, sus usos comerciales y sus implicaciones sociales...
—Sí —soltó uno de los chicos (creo que fue Oliver) bromeando—. ¡Hacer que Camila se desnude!
Me puse roja y le respondí.
—¿Y qué vas a saber tú? A esa hora ya te habías desmayado, panoli.
—Muy buena. —Cody rió apreciativamente mi respuesta. Los otros comenzaron a abuchearlo, pero yo le sonreí.
A Crish no le importaría que yo tuviera cita con Cody. Además, él conocía a Cody un poco mejor que yo. Era Lauren la que me preocupaba.
—Eh —me dijo Cody cuando sonó el timbre y yo estaba a punto de salir corriendo para la reunión sobre la feria.
—¿Sí? —pregunté.
—Llámame. —Y me guiñó un ojo, riendo. Le sonreí.
—Adiós, Cody.
Llegué a la reunión al mismo tiempo que Crish.
—Eh, no adivinarías nunca lo que me acaba de pasar en clase de química.
—¿Te han pedido una cita?
Mi sonrisa de satisfacción se convirtió en un puchero.
—¿Cómo lo sabes?
—Dixon me ha enviado un mensaje. Me decía que alguien se estaba jugando el cuello. Cody, ¿verdad?
—Sí —contesté con una gran sonrisa—. ¿No te puedes alegrar un poco por mí, Crish? —Lo empujé del brazo, jugando—. ¡Tengo una cita! ¿No te alegras por mí?
Crish rió.
—¡Claro que me alegro, Mila! —Me dio un abrazo, pero eso pudo haber sido sólo para que yo dejara de botar de un lado a otro de nervios—. Cody es un buen tipo. Me pregunto qué dirá mi hermana cuando alguien se lo cuente.
Me eché a reír.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 38

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:34 pm

—No te preocupes. Todo irá bien.
—Si tú lo dices...
—Bien, Crish y Camila —dijo Tyrone, presidente de los alumnos, mientras daba por comenzada la reunión con una simple palmada. Se sentó a la cabecera de la mesa. A su lado estaba Gen, con el boli y el papel preparado para tomar notas y redactar el acta. Se tomaba su papel de secretaria del consejo de alumnos muy en serio. Todo el mudo miró a Tyrone, y se hizo el silencio al instante—. He oído que, por fin, tenéis una caseta.
—Sí —dijimos al unísono.
—Una caseta de besos.
—Así es —coreamos. Nos miró preocupado.
—¿No creéis que eso es un poco... arriesgado?
—¿Qué? ¿Por qué arriesgado? Pues decimos que no puedes venir a la caseta de los besos si tienes la gripe. No pasa nada.
—No, me refería... Bueno, ¿no creéis que es un poco cutre? —preguntó—. Hay gente que no está muy contenta con la idea...
—Pero ¡ya hemos empezado el cartel! —gritó Crish, enfadado—. ¡Tenemos gente para que bese en la caseta de los besos! ¡A todo el mundo le encanta la idea!
—Tyrone —empecé con calma, mientras le daba un fuerte codazo a Crish—. Nadie lo va a ver de esa manera. Además, montones de ferias tienen una caseta de besos. Siempre podemos poner un par de reglas. Como el límite de altura de la montaña rusa. Podemos poner un límite de edad, si eso es lo que te preocupa.
—Son un par de profesores los que no están contentos con la idea —contestó Tyrone—. Yo creo que es genial. Pero no estoy totalmente seguro de que...
—No pasará nada —le prometí con una gran sonrisa.
—Bueno, si lo tenéis todo arreglado, deberíais poneros en serio a trabajar en la caseta. La feria es el sábado de la semana que viene. Debe estar lista para el viernes.
—Sí, ya lo sabemos. Estará lista —contestó Crish.
—Increíble. Continuemos: Kaitlin, ¿tienes el número de la empresa del algodón de azúcar?
—Recuérdame que le pida a tu hermana que se pase por la caseta —le susurré a Crish—. Las chicas no han parado de darme la lata con eso.
—Ya sabes que dirá que no.
—Sí, pero tengo que pedírselo de todas maneras.
—¿Qué es lo que te dije, Camila? —Crish sonrió, y me dio un toque en la nariz. Hice una mueca—. Eres demasiado buena.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 39

Mensaje por Admin el Lun Mayo 28, 2018 5:41 pm

* * *
Crish tenía que ir a la tienda a comprar un par de cosas para su madre, así que me dejó en la puerta de su casa, ya que íbamos a preparar una grabación de canciones para la caseta. Yo esperaba empezar antes buscando algunas canciones de amor, así que me fui para dentro. La puerta no estaba cerrada con llave. Vi el coche de Lauren, el que se había arreglado ella misma, en el camino de entrada.
—Mamá ha dicho que compres leche..., nos hemos quedado sin —le oí decir.
—Ya se ha ido —le contesté—. Soy yo.
Entré en la cocina justo cuando Lauren salía de ella, directo contra mí, y me derramó un vaso de agua por encima de la blusa. Que estuviera helada sólo lo empeoró, y ahogué un grito mientras saltaba hacia atrás como un kilómetro.
—¡Lauren! —grité, estirándome la blusa, que se me pegaba al cuerpo. Para acabar de arreglarlo, ese día llevaba un sujetador rosa, porque tenía todos los blancos en la lavandería.
«Con mi suerte...»
La miré enfadada. Un músculo le tironeó en la mandíbula y juntó las cejas.
—¿Qué? ¿A qué viene esa cara? —pregunté mientras comenzaba a echar chispas. Como no decía nada, pasé como una furia ante ella y entré en la cocina para beber algo.
—Eh, ¿qué tienes en el brazo?
No le contesté.
—¿Es cierto que tienes una cita con un chico?
Dejé el vaso vacío sobre la encimera.
—¡Joder, Lauren! ¿Qué te importa? Crish ya me ha dicho que soy demasiado buena, ¡no me hace falta que tú te metas también!
—No has respondido a mi pregunta.
—Tú tampoco a la mía.
—Yo he preguntado primero, Camila Cabello.
¡Hostia! Había usado mi nombre completo. Huy, huy. Me di la vuelta para mirarlo.
—Sí, tengo una cita... con Cody. Es un buen chico.
—¿Un buen chico? —Lauren frunció aún más el cejo—. Camz, ¿hablas en serio? ¿Acaso lo conoces? Quiero decir, ¿lo conoces de verdad?
—Bueno, bueno, no de verdad. Pero para eso tengo una cita. Para conocerlo mejor. Eso es lo que la gente suele hacer, ¿no? Oh, espera..., no, perdona, tú no lo debes saber, señorita ligón. Tú sólo te follas a las chicas y las abandonas a la mañana siguiente. Mientras sepas su nombre ya es suficiente.

Admin
Admin

Mensajes : 6557
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Creo Que Te Quiero. Mi primer beso

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 4 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.