El lado ciego del amor 2.0

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:04 am

a todo."
Leigh sonrió. " -Hablas como una verdadera mejor amiga." Se acercó a la cama y a la pila de ropa. Comenzó a clasificar a través del caos. Cogió una falda larga de la pila y se lo lanzó a Dulce. "Ahí está su imagen cristiana." Lanzó una camisa con botones que Dulce sabía que era un poco demasiado fuerte. "Ahí está tu imagen sexy, pero no fuera de los límites." Se acercó a la cómoda y escogió un par de aretes y un collar a juego. "Y aquí está tu imagen artística pero sofisticada."
Dulce frunció el ceño con la vista en la ropa. "¿Cómo hiciste eso?"
"Magia. Puedes pedirme prestadas mis botas nuevas. Van a ir a la perfección."
-"Creía que las ibas a usar"
"Cambio de planes. Tengo una estrella porno con convicciones religiosas y morales para seducir. Se trata de las tetas y los zapatos de tacón alto esta noche.
"Buena suerte con eso."
"Gracias. Me voy a la ducha. ¿Estás emocionada? "
"¿Acerca de la ducha? Pues sí, mi corazón palpita. "
"Har Har".
Dulce dejó escapar un suspiro. "Mi estómago ha estado en nudos todo el día."
"Relájate. Va a ser genial. Tu obra va a estar volando por las paredes. "
Dulce se echó a reír. "A 950 dólares cada una, yo no lo creo. Le dije al tío en la galería que estaba loco de poner ese precio, pero él dijo que era una cantidad normal para este tipo de evento".
"Debería haberlos puesto a un precio de $ 10.000."
"Jeh. Claro. ¿Por qué no un millón? "
Leigh sonrió. "Apuesto a que alguien los compra."
"Apuesto a que alguien tendría que estar loco." Dulce sonrió. "Pero gracias por los comentarios halagadores. Ellos ayudan. "
"Es agradable saberlo", dijo Leigh, mientras se alejaba. "Pero sigo pensando que alguien los comprara."
~*~
"No puedo ir", dijo Anahi de repente, haciendo que tanto Maite como Christopher levantaran la vista de sus comidas. Había estado en el fondo de su mente desde hace días, claro, pero no tan persistente y ahora sabía: que no podía ir a la muestra de Dulce. "No puedo ir esta noche" dijo de nuevo.
"¿Tienes los pies fríos?", preguntó Christopher."
"Es perfectamente normal estar nerviosa", ofreció Maite.
"Especialmente si estás loca por ella."
Anahi levantó la vista bruscamente. "No estoy loca por ella. Apenas la conozco. Simplemente no puedo estar ahí. "
"¿Por qué?" Fue Maite quien pregunto. Anahi dejó el tenedor.
"Por que al segundo paso que de dentro de esa galería todo irá sobre que yo estoy ahí. ¿Quién va a estar mirando obras de arte cuando Anahi Puente está paseando por los pasillos? Quiero decir, sé que suena terriblemente presuntuoso de mi parte, pero es la verdad. Debe ser la noche de Dulce. "
"Creo que eso es lo que querías, sin embargo, conseguir algo de publicidad gratuita para Dulce."
"Lo quería", dijo Anahi , recogiendo el tenedor de nuevo. Miró alrededor del restaurante, tratando de ordenar sus pensamientos. "Me preocupa que no resulte de esa manera. No quiero que esta noche sea mía. No puedo tener eso. No está bien. "Trató de ocultar su decepción. Ella hubiera querido estar ahí, todavía quería. Miró a Maite. "Necesito un favor."
"Oh oh", dijo Maite.
"Corre", susurró Christopher.
"Necesito que vayas por mí."
Maite suspiró. "¿Y qué quieres que haga yo allí? "
"Sólo una cosa pequeña".
~*~
Fragmentos de conversaciones inconexas flotaban en el aire como Dulce se movía a través de la galería. Escuchaba sólo brevemente, capturaba palabras y frases que, la mayoría de las veces, no tenía nada que ver con arte. Sonrió cuando le sonreían, respondió cuando le hablaban, y obedientemente tomó en cuenta el trabajo de otras personas.
De vez en cuando hacía una pausa para mirar a su alrededor, esperando encontrar una cara conocida en la mirada de extraños. Ahogó un suspiro, sintiéndose sola y fuera de lugar en una noche a la que quería desesperadamente pertenecer. La mayoría de los artistas habían venido con su propio clan de admiradores. Y aunque eran artistas estudiantes tenían sus propios grupos.
En general, la noche no estaba resultando muy bien cómo Dulce había imaginado. En los bordes de su excitación era una corriente subterránea de incomodidad que no había previsto. Tan asombroso como se sentía al ver su obra de arte en exhibición, no podía evitar la sensación de que se trataba de un mundo en el que ella nunca iba a sentirse como en casa.
"Hey, ¿eres Dulce Espinoza?"
El corazón de Dulce se acelero ante el sonido de la voz desconocida. Se dio la vuelta y miró a la muchacha que estaba parada allí. "¿Sí?"
"Sólo quería decirte que todas tus pinturas se han vendido."
Dulce estaba segura de que había oído mal. -" Disculpe? "
"Alguien entró y compró todas tus obras", explicó la joven, con cierta impaciencia. Mando para atrás unas hebras de pelo rubio que le caía en los ojos. "Esta es mi manera de marcarlos." Levantó un paquete de pegatinas rojas circulares. "Pensé que querrías saber."
"Pero... ¿quién?"
La muchacha se encogió de hombros. "Tendrás que preguntar a la UPS más alta. Yo sólo soy la chica etiquetadora." Con eso se dio vuelta y se fue.
Dulce permaneció en silencio hasta que la sorprendió una voz familiar que le llamó la atención.
-"Ahí lo tienes. Gracias a Dios. ¿Has oído sobre el lío del metro? Uno de los trenes se quedo sin electricidad y se han pegado ahí abajo como una hora y media. Estoy tan contenta de haber tomado un taxi. Es positivo saliendo allí, también. ¿Cómo va todo por aquí? "
"Parece que todas mis obras están vendidas", dijo Dulce, aún sin llegar a creer.
"Yo sabía que sería así", dijo Leigh, mirando con aire satisfecho. "Estoy tan orgullosa de ti. Debo conseguir tu autógrafo ahora antes de llegues a ser tan famosa que no te acordaras de mi nombre. "
"Como si te olvidaría alguna vez."
"Eh, no es verdad que lo harías. Entonces, ¿quién lo compró?" Leigh miró a su alrededor. "Es alto? rico? Bien parecido? Debes casarte con quien quiera que fuera. Sería un gran cuento para contar a sus nietos. "
"No tengo ni idea."
"Hablando de alto, moreno y guapo, ¿dónde está Pablo? "
Dulce se encogió de hombros. "Me dejó un mensaje diciendo que nos reuniríamos aquí."
"Espero que no esté atrapado en ese lío del metro como Kasey. El idiota decidió tomar el metro y quedo atascado. No le puedo decir que no venga, sin embargo. Perra Karma".
"Está castigado por no dormir contigo o por quedarse atascado en un tren?"
"Dios trabaja de maneras misteriosas, mi amiga."
"¿Desde cuándo crees tú en Dios? "
"Desde que comenzó a estar de mi lado. Esa es la clase de Dios con el que puedo rodar. "
Dulce decidió dejar el tema antes de que se le caiga un rayo. "Christian y Mark no están aquí tampoco. Espero que estén todos bien. "
"Yo no me preocuparía demasiado." Tomó una copa de champán de la bandeja al pasar."Comida y bebidas gratis”. Dulce. Necesitas un poco más de estos eventos. Una podría acostumbrarme a este tipo de lujo. Hablando de eso, Ves esa enorme limusina estacionada afuera? " Miró a su alrededor. "¿A quién crees que pertenece?"
Dulce no la había visto, ni le importaba. "¿Quién sabe? Todavía estoy tratando de averiguar quién podría haber comprado mis obras para que yo pueda darle las gracias. "
"Hm". Leigh sorbió su bebida mientras su mirada se paseó por la habitación. Dio un codazo a Dulce y le indicó con la barbilla. "¿Qué pasa con ese tipo? Parece como si hubiera gastado un poco de dinero en tu pintura."
Dulce siguió la mirada de Leigh hacia el hombre calvo de mediana edad con un traje de raya diplomático que estaba de pie cerca de la salida trasera. Captó su mirada y guiñó un ojo en su dirección. Dulce al instante le dio la espalda. "Ya sabes, ahora que lo pienso, a lo mejor no quiero saber." Pensaba en la pintura que había destinado a Ana y se sentía deprimida al pensar en que alguien más la tendría. Nunca la habría mostrado si había pensado que se vendería.
"Vamos a tener que celebrar después de esto", Leigh estaba diciendo. "Tenemos que invitar a Mark y Christian. Que sea una cita triple".
Leigh continuó con la lista de lugares donde que podían ir, pero Dulce dejo de escuchar. Estaban de pie junto a las ventanas del frente, y miró afuera. La lluvia había cesado, pero las gotas de agua seguían bajó el vidrio. Por mucho que quería relajarse y divertirse, no podía evitar sentir una sensación de desapego. Toda la noche había sido incapaz de librarse de la sensación de que algo faltaba.
"Deja de mirar tan jodidamente emo", dijo Leigh de repente. "Esta es una noche feliz. Vamos a mezclarnos. Ah, y en algún momento, quiero estar de pie delante de la ilustración y la miro fijamente hasta que alguien venga y pueda romper en llanto y proclamar que es la cosa más hermosa que he visto nunca. "
"¿Y por qué?"
"Porque yo anticipe correctamente que este lugar sería aburrido. Una chica tiene que hacer su propia diversión. Siempre puedo estar parada en una esquina cuando tus padres lleguen hasta aquí. Estoy segura de que tomare el calor fuera de Christian. Definitivamente, voy a necesitar unas copas de champaña más pero es tu juego ... "
"Sí, definitivamente. Vamos a hacer eso".
"¿En serio?"
"No queda otra alternativa en este infierno. Estaría persiguiendo a la señora con la bandeja de quesos, sin embargo. "
"Lo estarías".
~*~
Anahi se alegró cuando la lluvia se relajó. Había estado viendo la parte frontal de la galería desde el asiento trasero de la limusina, estudio a toda la gente que iba y venía, se preguntaba si había alguna manera de reconocer a Dulce. A pesar de sí misma y de todas las advertencias en su cabeza, Anahi quería verla. Quería abrir la puerta y entrar directamente a la galería. Quería encontrar a Dulce, tirarla a su lado y contarle todo. Quería que las cosas fueran diferentes. Quería que las cosas siguieran igual. Quería demasiadas cosas que nunca podrían ser.
Apartó las manos en los bolsillos de su abrigo y dejó caer la cabeza contra el asiento.
"Nadie te impide ir allí", dijo Christopher, rompiendo el silencio. Se sentó frente a ella, con los ojos cerrados, escuchando su iPod.
"Estoy que me detengo".
Christopher abrió los ojos y se quito los auriculares. Sonrió suavemente. "Nunca pensé que serías del tipo que se enamora a través de Internet."
"No estoy enamorada."
"-Entonces, ¿por qué estás tan asustada de verla? "
Anahi lo miró. "¿Qué te hace pensar que los estoy?"
"¿Quieres decir que no estás al menos poco preocupada acerca de si es atractiva?"
Anahi brevemente frunció el ceño ante la pregunta. El pensamiento nunca había entrado en su mente. "No es así. Me gusta hablar con ella. "
"Te gusta hablar con ella? Es por eso que estamos sentados en una limusina aparcada a menos de veinte metros de donde ella está, sin atreverte a entrar ahí, ya que podrías quitarle algo de su atención? Noticia de última hora, nadie sabe quién es. La atención no es ni de lejos esta noche Dulce Espinaca".
"Espinoza", Anahi corrigió.
"Lo que sea."
Cuando Anahi no dijo nada, Christopher continuo. "Anahi, si sólo quieres ser su amiga, no estarías sentada aquí mirando por la ventana como un perrito enfermo de amor. Te hubieras quedado en el hotel viendo la televisión mientras que Maite corría a hacer tus mandados. El hecho de que insististe en venir me dice que no puedes soportar la idea de no estar aquí. ¿No te parece un poco extraño para ti? "
Anahi dejó escapar un suspiro de exasperación. "¿Qué quieres de mí, Christopher? ¿Quieres diga que estoy enamorada de ella? Bueno, lo estoy, ¿de acuerdo? Conseguí enamorarme de una chica que apenas conozco, que nunca he conocido en persona, que no sabe toda la verdad acerca de mí, y que es heterosexual, bueno ... ya es grande en mi lista de tareas pendientes. Así que si tuvieras la amabilidad de dejar de poner este tipo de pensamientos en mi cabeza me lo agradezco mucho. "
"Lo siento", dijo Christopher. Permaneció en silencio durante alrededor de cinco segundos. "-Entonces, ¿cuál sería el daño si entras ahí? "
Anahi se movió en su asiento, molesta de que Christopher seguía con eso. Entrar en la galería no había sido agendada en las actividades de la noche.
"¿Quieres que vaya contigo?"
"No, no se puede ", dijo Anahi después de un momento.
"¿Por qué no?"
"Porque no quiero que la amiga de Dulce te reconozca. "
"Nuestra foto ha salido en todo sobre la prensa.se hubiese dado cuenta si sabe sumar dos más dos ... "
"Te ves diferente en persona."
"Diferente ¿cómo?"
"No lo sé. Más bajo. "
"Anahi..."
Anahi miró por la ventana en la galería, tratando de compensar su mente de una manera u otra. Quería ver a Dulce, aunque sólo fuera en una habitación. Quería ser parte de esta noche, aunque Dulce no lo sepa. "Voy a ir "-dijo finalmente. "Pero tu tienes que permanecer aquí."
"Muy bien. Pero será mejor que me des una descripción completa. Sobre todo si es sexy."
Anahi rodo los ojos y tomó la manija de la puerta.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:05 am

cusa para salir y la encontró al segundo de ver a Anahi.
Anahi miro al joven retirarse, y después a Maite. "Otro ex?" Adivino cuando su asistente fue a su alcance.
Maite rió. "Si correcto. ¿Qué estás haciendo aquí? Pensé que debías permanecer oculta para evitar robar la atención".
"Es culpa de tu novio. Prácticamente me empujó fuera de la limosina. "
Maite sonrió como si ella y Christopher habían previsto esto todo el tiempo. Probablemente lo hizo.
Anahi miró a su alrededor, con la esperanza de no ver lo que la hacía sentir nerviosa. "¿Entonces? Señálame donde esta de modo que pueda mirar sutilmente".
"Yo realmente no tengo ninguna pista", dijo su asistente. "Hice lo que me pediste, pero no implica ninguna comunicación directa con la artista de manera..."
Anahi suspiró. "Grandioso".
"Yo podría preguntar..."
"No" Anahi metió sus manos en los bolsillos. "Estar aquí tiene que ser suficiente, creo."
"Disculpe, Sra. Puente?"
Anahi sabía lo que la chica quería antes de que incluso se volteara, así que no le sorprendió ver la mano con la pluma y el papel ante ella. Anahi ofreció su habitual sonrisa y aceptó los objetos. "¿Para quién debo poner?"
"Leigh. Leigh Radlin. O simplemente Leigh. Leigh es mejor".
Anahi falló al agarrar la pluma y terminó soltándola. Leigh, Maite y Anahi alcanzaron a cogerla, casi provocando una confusión de tres vías. Leigh, que llegó en primer lugar, y Anahi se obligo a sí misma a mirar a la chica. Su cabello era más largo ahora, pero es definitivamente la misma pelirroja que había estado en el parque el día que había pedido a Christopher que comprara la obra de Dulce. Leigh era una chica linda, pero ahora Anahi podía ver por qué Christopher había pedido su número. Dudaba mucho de que sus ojos se habían desviado muy lejos de su pecho. Divertidos ojos verdes la miraban cuando le ofreció de nuevo la pluma. "Gracias", dijo Anahi, aliviada de tener otra cosa que hacer. "No soy por lo general tan torpe".
"Si, ella lo es", susurró Maite.
"Te he oído", dijo Anahi de buen humor, sin levantar la vista. Se las arreglo para escribir su nombre correctamente, de alguna manera."Ahí lo tienes."
Leigh acepto de nuevo la pluma y el papel con una agradecida sonrisa. "Yo sólo quería decirle que creo que estuvo muy bien en todo." Hizo pausa. "Bueno, casi todo. Incluso tiene que admitir que Seabord Cyborg no fue su mejor trabajo. "
"Ay, mira, que esa no era yo," dijo Anahi. "Esa fue mi hermana gemela, mi hermana gemela malvada que sufría de una rara pero grave enfermedad que le causó aceptar papeles de películas horribles en mi lugar. Ha sido institucionalizada. "
Maite se hecho a reír.
Leigh también se hecho a reír. "Bueno, entonces en ese caso, creo que estuvo muy bien en todo."
"¿Gracias," Anahi dijo, sonriendo. "Eso es dulce."
Leigh le sonrió. "De todos modos, no voy a quitarle más de su tiempo. Gracias de nuevo por el autógrafo." Leigh asintió ante ellas y se alejó.
"Linda recuperación", dijo Maite. "Quizás sus pechos te distrajeron tanto que ni siquiera pudiste agarrar el lápiz?"
Anahie observo alejarse a Leigh y se dirigió a Maite. "Esa es su mejor amiga."
"¿En serio?"
"En serio". Anahi volteo para llamar a un mozo y tomó una copa de champán fuera de la bandeja.
Maite tosió. "Por lo tanto, si esa es su mejor amiga, entonces es seguro asumir que esa es Dulce...?"
Anahi se congeló. "La vez?"
"Suponiendo que sea ella."
"¿Y?"
Maite miró a Anahi. "... Y no es lo que había imaginado."
Anahi no estaba segura de lo que quería decir Maite. Le llevó un momento más para finalmente recoger valentía y darse vuelta.
Había imaginado a Dulce de mil maneras diferentes, incluso tratando de no hacerlo. Se había dicho que no haría ninguna diferencia: alta, baja, gorda, delgada, eran solo cartas en una pantalla por lo que no era necesaria una descripción física. Aún no había sido capaz de impedir que se tratara de poner una cara y un cuerpo para la artista. Y ahora que ella estaba sólo a unos pocos metros, consiguiendo su primer vistazo a la versión de la vida real, sabía que no se hubiera molestado en imaginar, nunca ni en un millón de años se había reflejado en lo que era Dulce.
Dulce estaba sonriendo. Fue la primera cosa que notó Anahi cuando se dio vuelta. Su sonrisa iluminaba sus ojos castaños almendrados; de color marrón claro, el tipo de luz que se filtraba hacía ver un color totalmente diferente. Su cabello castaño ondulado, recogido en una cola alta, mientras que unos pocos rizos perdidos enmarcaban su hermoso rostro. Anahi dejó que su mirada vagara, porque no podía evitarlo. la piel de Dulce era de un bronceado ligero, más ligero de lo que Anahi había imaginado en muchas ocasiones, y perfectamente lisa.
La mirada de Anahi se perdía por el cuello de Dulce, deteniéndose brevemente en el surtido de collares, y terminando por la camisa apretada de varios botones abiertos en la parte superior, hasta la falda larga que se aferraba a su cuerpo sin lugar a dudas hermosa. El corazón le martilleaba en el pecho, y se obligó a apartar la mirada.
"Bueno" dijo la voz de Maite, "Supongo que acabas de encontrar tu tipo."
~*~
Pablo se disculpó por su tardanza, que no había realmente pasado por la mente de Dulce tanto como la de su familia. Ellos, en cambio, se disculparon por su ausencia por teléfono, dejando mensajes en su buzón de voz. Sus padres no habían querido aventurarse hasta ahora al centro con los problemas del metro, y Christian había sido amenazado por Carlos si iba en cualquier lugar cerca de él.
Tanto para una reunión familiar, Dulce pensó, viendo pasar el tráfico. Había ido para comprobar sus mensajes y no quería volver adentro. Se respiraba el aire frío con olor a humo de cigarrillo y el sabor de la lluvia. Cruzó los brazos y sintió un escalofrió, a sabiendas de que debía volver dentro. No tenía sentido deprimirse. La noche iba todavía bien. Su obra había sido vendida, y a la gente parecía gustarle.
"Vas a congelarte aquí".
Dulce se tomó un momento para reconocer la voz. "No me importa el frío", dijo, volviéndose.
"¿Quieres que te traiga el abrigo por lo menos?"
Pablo parecía tan preocupado que Dulce tuvo que sonreír. La temperatura había caído en picada desde que había estado por última vez fuera, y sabía que permanecer allí no era saludable. "No, tu ganas."
Una vez dentro, Leigh se materializó frente a Dulce en el camino, Dulce se trato de imaginar cómo demonios lo hizo."No mires ahora", Leigh estaba diciendo ", pero Anahi Puente está observando tus cosas." Frunció el ceño. "Tu obra de arte, quiero decir. No tus..." Ella agitó las manos alrededor de los pechos de Dulce.
"Totalmente aclaraciones innecesarias, muchas gracias", dijo Dulce, agarrando las manos de Leigh y empujándolas hacia abajo. Miró por encima del hombro de Leigh porque no pudo evitarlo. La sección de la galería de Dulce era visible desde la entrada, y Dulce tenía una visión clara de Anahi Puente. O, al menos, la espalda de Anahi Puente. "Estaba hablando con el Director de la Galería".
"¿Qué están diciendo?"
Dulce entrecerró los ojos. "De la forma en que sus hombros están en ángulo y la forma en que su cabeza se inclina varios grados a la derecha, yo tendría que decir que están hablando de un grupo de extranjeros bailando lento".
"Har Har".
"Pregunta estúpida..." Fue Pablo quien dijo esto, y Dulce le sonrió.
Dulce se conmovió tanto que ya no estaba frente a Anahi Puente. Leigh, que no tuvo reparos en mirar fijamente a la actriz, giro la vista sobre ella.
"Me pregunto donde mando hacer ese abrigo que lleva puesto", dijo Leigh. "Nunca lo he visto antes."
"Probablemente se podría alimentar a un pequeño país con el precio de su ropa", dijo Pablo." Este tipo de basura. Vivimos en una sociedad que prefiere gastar dinero en zapatos que en ayudar a otro ser humano. "
Dulce lo miró, sorprendida y complacida por su comentario.
"Mantenga sus caballos, muchacho de temas sociales", Leigh soltó un pitido "Esta es la noche de Dulce y en la noche de Dulce no habrá conversaciones que requieran pensamientos profundos."
Dulce no habría tenido en mente discutir el tema adicional; seguro que terminaría hablando del fantástico traje de Anahi Puente. Pero permaneció en silencio, pensando que tal vez ella y Pablo podrían discutir entre ellos en una fecha posterior, tal vez en un café. Dejo ese pensamiento para después.
"Creo que están hablando de ti," dijo Leigh un segundo después.
"¿Qué?"
"El Director de la Galería te está apuntando y Anahi Puente está clavando la mirada hacia a ti", respondió Pablo.
"Atiende", dijo Leigh, cubriendo los labios con su vaso. "El Directo se dirige hacia ti."
Dulce se volvió para encontrar Marcus San Marcos caminando hacia ella. Estaba vestido con uno de sus habituales trajes de diseñador, sal pimienta y el cabello peinado hacia un lado para ocultar su indecorosa calva. Él era perfecto para un hombre de unos sesenta años de retraso, pero por primera vez en toda la noche, parecía haber quedado sin aliento y agitado. Dulce hubiera jurado que estaba sudando. "Hola, señor San Marcos", dijo Dulce cortésmente al momento en que estaba lo suficientemente cerca.
-Marcus, por favor-dijo el hombre, ajustando su traje. "La Sra. Puente desea hablar con usted acerca de su trabajo. "
Dulce arqueó una ceja. "Ella quiere hablar conmigo?"
"Sí, sí. Y yo no creo que sea una buena idea hacerla esperar. "El hombre puso su brazo alrededor de Dulce y comenzó a caminar con ella hacia la actriz. Le susurró, "la Sra. Puente ha puesto los ojos en uno los cuadros más caros del espectáculo. Mantenerla feliz es de suma importancia. Una compra suya beneficiaría a todos nosotros".
Beneficiará a su bolsillo y su reputación, Dulce pensó, pero solo asintió con la cabeza. Estaba demasiado nerviosa para hablar. Que en el mundo podría Anahi Puente, posiblemente, tener que decirme a mí?
~*~
Esto no había sido parte del plan, no es como si Anahi había tenido un plan. Pero si hubiese tenido un plan, hablar con Dulce no habría sido parte de él. Había estado mirando las obras de Dulce cuando Marcus San Marcos se le había acercado por vez mil millones desde que había puesto un pie en la galería. Los signos de dólar en sus ojos brillaban con tanta intensidad como el Rolex que tenía en la muñeca, pero Anahi se había contentado con su humor, llegando al extremo de fingir interés en una pintura demasiado cara que habría tenido que ser ciego para apreciarla. Se la compraría, sin duda, por caridad, sin un verdadero interés, y luego lo enviaría directamente a su madrastra. Con suerte, estaría maldita.
Marcus San Marcos, a pesar de ser un tipo molesto y codicioso, compartia un momento de muy crítico interés con Anahi: Dulce. El Director de la Galería parecía sincero en elogiar a la artista, le ofreció información sin tener que pedírselo. Y aunque no había esperado el análisis breve pero completo de las pinturas de Dulce, Anahi había estado más que feliz de escuchar.
Anahi imaginó que su interés en el tema había sido más que evidente, porque un segundo más tarde, Marcus San Marcos señalaba a Dulce entre la multitud y un segundo después estaba insistiendo en presentársela.
Había estado toda la tarde viendo a Dulce porque ella no podría haber ayudado incluso si hubiera querido. Había estado segura, en un primer momento, que tenía la persona adecuada. Casi esperaba estar equivocada. ¿Cuáles eran las probabilidades, de verdad, de que Dulce resultara ser hermosa, que debía Anahi Puente tener en cuenta? Incluso si no hubiera sido Dulce, Anahi había mirado a la joven. Ella la hubiese observado y observado y tratar de pensar en una manera de acercase a ella, para entablar alguna conversación, sólo para tener una mejor visión. No habría sido la primera vez que Anahi había hablado con alguien sólo porque la encontraba atractiva. Había pasado muchos años ocultando su satisfacción por el intercambio de conversación sin sentido con una hermosa mujer. Pero ella era Dulce. No era una hermosa desconocida en una fiesta de Hollywood. Era Dulce. Y Anahi nunca se había sentido tan intimidada por nadie en su vida.
"Sra. Puente?"
Anahi quedo sin aliento al llamado de la voz del director. Se volvió, tratando de actuar con calma, aunque no lo estaba. Su mirada se posó en Dulce, y le ofreció lo que esperaba era una sonrisa amable neutral.
"Sra. Puente, permítanme presentarle a Dulce Espinoza, una de las más prometedoras jóvenes artistas de Nueva York." Marcus San Marcos parecía un padre orgulloso de pie al lado de su hija, y Anahi estaba molesta por su acto. Dulce no pudo haber parecido más incómoda. Después de un momento, el hombre volvió a hablar. "-Bueno, dejo a las dos señoras, entonces. Sra. Puente, por favor hágamelo saber al momento en que necesite algo".
Dulce fue la primera en hablar cuando el director las había dejado. "El señor San Marcos, dijo que quería hablar conmigo. "
¿Acaso dijo ahora? Anahi miró hacia otro lado porque viendo a Dulce se encontraba totalmente perdida. Levantó la vista hacia su obra en cambio, pensó en un lugar seguro para descansar la mirada. "Eres muy talentosa ", dijo.
"Gracias".
Dulce estaba nerviosa, Anahi podría notarlo, pero no era el tipo de nerviosismo que sentía ella. No había nada que mostrara que Dulce era una fan, o que estaba particularmente impresionada de que Anahi Puente quería hablar con ella. La artista parecía impaciente sobre todo, como si quisiera salir de allí. Anahi no estaba segura si estaba herida o intrigada por esto. ¿Qué piensas de mí? Anahi se preguntó. ¿Qué pensarías de mí si supieras la verdad?
Guardo estos pensamientos para otro momento, Anahi se centró en cambio en el arte. Una pintura en particular, le había había hecho detenerse. Era un cuadro similar al que Anahi tenía colgado sobre su cama, sólo que esta vez había dos personas en lugar de una. "Esta me gusta mucho", dijo, tratando de pensar en algo que decir que no sonara estúpido. "Es fácil sentirse envuelto en su propia soledad, olvidar que hay otros ahí fuera tan solitarios como tú." Había dicho esto en voz baja, y por un momento Anahi pensó que Dulce no la había oído hablar. Se atrevió a echar un vistazo en dirección a la artista, sólo para encontrar unos ojos marrones que la miraban con curiosidad. "Lo siento. ¿He dicho algo malo?"
Dulce negó con la cabeza, con aire avergonzado. "No. Lo siento. Me recuerdas a otra persona en este momento. "
Anahi asintió con la cabeza, presa del pánico ante la idea de que Dulce calcule las cosas.
"Tiendo a pintar mucho sobre la soledad", dijo Dulce después de un segundo. Se encogió de hombros, parecía tímida repente. "No sé por qué. No es como si estoy sola. "
"Puedes estar rodeada de mil personas y todavía sentirte sola", dijo Anahi.
Con una mirada de pasada Anahi no pudo descifrar el rostro de Dulce. La artista miró, entonces, realmente la miró, y Anahi se preocupo de que la artista había logrado unir todas las piezas. Dulce parecía que quería decir algo, pero cambió de idea. "Supongo que tienes razón", es lo que dijo al final.
Si hay algo que Dulce sospechaba lo escondió bien, y Anahi no pudo decidir si estaba más aliviada o decepcionada. "Aprecio que hayas venido a hablarme. No quise interrumpir tu tiempo con tus amigos." Anahi miró en dirección a Leigh sólo para encontrar a la pelirroja y al tipo que Anahi supuso que era Pablo mirando hacia atrás. En un instante alzando la vista hacia el techo como si hubieran estado buscando algo en el todo el tiempo. Anahi ahogó una sonrisa y se volvió a Dulce.
Dulce estaba sacudiendo la cabeza. "Lo siento, no son muy sutiles. "
"Está bien, yo estoy un poco acostumbrada a estas alturas." Hizo una mueca. "Lo siento, sonó más bien arrogante de mi parte."
"Sí". Dulce sonrió. "Pero me imagino que es verdad."
Anahi arqueó una ceja. "Que soy arrogante?"
Para sorpresa de Anahi, Dulce se echó a reír. "Me temo que no sé."
"Está bien." Anahi sonrió. No quería terminar la conversación, pero nunca había tenido también la intención de iniciarla en primer lugar. Estiró la mano. "Ha sido un placer, Sra. Espinoza. La mejor de las suertes. "
La piel de Anahi hormigueaba al momento en que entró en contacto con la de Dulce. Fue un breve apretón de manos, pero Anahi todavía podía sentir la mano de Dulce mucho después de que la artista le dio las gracias y se marchó.
~*~
Dulce nunca había sido una persona que pensaba mucho sobre las celebridades, y en los raros momentos en que pensaba en ellos, rara vez era bajo una luz favorable. Nunca había sido más que un encargue de autógrafos. No había nadie cuya imagen le gustaría colgar en su pared. En su mayor parte, se encontró con la obsesión de su país con la fama y la vida de Hollywood. La gente moría de hambre y había sufrimiento en todo el mundo, mientras que los que tenían los medios para ayudar se preocupaban más por los chismes más recientes de las celebridades.
Que había hecho gente como Anahi Puente para merecer tanta atención? Dulce nunca había entendido la mentalidad detrás de los actores de tratarlos como reyes, mientras que los verdaderos héroes - los maestros, los trabajadores sociales, los agentes de policía - se quedaban raspando el fondo del cañón, tratando de ganarse la vida.
Era por esta razón por la que Dulce nunca había pensado tanto en Anahi Puente. La estrella de Hollywood le había parecido siempre a Dulce como enteramente egocéntrica. Era fácil imaginar que la belleza extrema de la actriz era simplemente la manera natural de compensar una total falta de intelecto. Pero, como Dulce se alejó de Anahi Puente, no podía dejar de sentir que había sido injustamente dura en sus evaluaciones previas. Después de todo, ¿qué realmente sabia Dulce de ella?
Dulce no sabía qué esperar de la actriz, pero los comentarios crearon un bonito marco que la habían sorprendido. Dulce no esperaba que Anahi Puente, de todas las personas, estuviese hablando con ella acerca de la soledad. No había esperado la mezcla de confianza y la vulnerabilidad que cubría a las palabras de la actriz. Le había hecho olvidar, aunque sea brevemente, de que estaba hablando con una estrella de Hollywood y no una persona al azar en una galería. Había tenido que dejar de preguntarse a sí misma ninguna de las innumerables preguntas que habían surgido en su mente, porque a pesar de su creencia de que la gente famosa no era diferente de nadie, Dulce no pudo evitar sentir un cierto elemento de timidez en la presencia de Anahi Puente.
De cerca, la actriz había sido aún más hermosa de lo que era de lejos, y Dulce había sido momentáneamente sorprendida por este hecho. Incluso con su bolsa llena de ideas preconcebidas sobre Anahi Puente, Dulce no podía negar que la actriz tenía una especie fascinante de energía, cada movimiento era fluido, nunca incómodo o forzado. Su cara era un ejemplo clásico de una simetría perfecta en acción. Y los ojos; Dulce había tratado de calcular cuántos diferentes tubos de pintura había que mezclar con el fin de duplicar ese tono de azul.
Había perdido la cuenta.
"¿Qué te dijo?" Preguntó Leigh, cerrando la distancia entre ellas. "Cuéntamelo todo, palabra por palabra y con especial atención al punto de inflexión."
"Me sorprende que no lo sepas, dado lo mucho que estabas mirando", dijo Dulce, ignorando las peticiones de Leigh. "Ustedes no podían haber sido más evidentes."
"Estoy segura de que podría haber sido", dijo Leigh. "Ahora suelta."
"¿Dónde está Pablo? "
"Salió a fumar. Sal del estancamiento antes de que mi cabeza explote."
Dulce frunció el ceño. "Fumar?" Sintió una punzada repentina de la decepción.
"En serio. Mi cerebro explotara. En cualquier momento. "
"Se identifico con mis pinturas", dijo Dulce casual. "Ella no dijo mucho."
"Aguafiestas. Anahi Puente te pide que hables con ella acerca de tu arte y vuelves con "ella no dijo mucho" Tenía que haber dicho algo. Te vi sonreír. Caray, yo te vi reír. Y ni siquiera era esa risa forzada que haces cuando no quieres reír, pero sientes que tienes que hacerlo. Era auténtica. Y teniendo en cuenta cuánto ha reclamado a disgusto Anahi Puente, es enorme. Así que suéltalo."
Dulce suspiró. Leigh era agotadora. Miró a su alrededor para asegurarse de que la actriz no estaba detrás de ella. "Ella dijo que le gustó uno de mis cuadros, en particular, y luego dijo algo sobre la soledad, y-"
"¿En serio? ¿Crees que quiere decir que está sola?" Leigh parecía pensativa. "Bueno, su novio hizo recientemente una *******. "
Dulce puso los ojos. "De todos modos, ella dijo algo y luego se disculpó por sonar arrogante, y luego me dijo que lo primero que dijo era cierto, pero me preguntó si quería decir que era arrogante, y eso es cuando yo me reía, y yo soy realmente mala narrando conversaciones. "
"Sí, regiamente apestas. "
"Y entonces ella me dio la mano y eso fue todo."
"Wow. Estrechaste la mano de Anahi Puente. Yo no llegué a hacer eso. ¿Crees que debería volver y hacer eso? "
"Si quieres que ella piense que eres una aficionada por completo, seguro."
"Me gustó", dijo Leigh pensativa. "Parecía muy... no sé ... presente en la conversación. Al igual como si quisiera estar hablando conmigo a pesar de que acababa de llegar de la nada y dándole lata pidiéndole su autógrafo." Se encogió de hombros. "Probablemente sólo estaba actuando. Pero se sentía agradable todo de igual forma. Espero seguir siendo amigable cuando sea famosa ".
Dulce se encontró explorando a la multitud mientras escuchaba hablar a Leigh. Había más gente que anteriormente en la noche y sólo podía esperar que significó el desorden con el sistema del metro. Su mirada cayó repentinamente sobre Anahi Puente y se quedó allí por más tiempo de lo que había previsto. La actriz estaba hablando con Marcus de nuevo, o más bien, escuchaba mientras hablaba con ella, y al mismo tiempo que la gente pasaba y miraba se daban cuenta de ella.
Al verla desde el otro lado de la habitación, Dulce se preguntó si éste era uno de esos momentos en que Anahi Puente se sentía sola.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:05 am

Capítulo Veinticinco
Anahi ahogó un bostezo y echó una mirada a la hora en su teléfono. El día sería largo, comenzando a las 05 a.m. con una llamada de atención que Maite había establecido y Anahi había olvidado hasta que la voz del otro lado del teléfono le dio la bienvenida con alegría en la conciencia. Muchas horas después, Anahi se sentó dentro de una habitación en un edificio en algún lugar de Nueva York, mirando a sus compañeros actores - algunos de los cuales reconoció, algunos de los cuales no conocía - una audición para un papel en la próxima película de Naomi Mosier.
Una actriz reconoció a Anahi, pero no pudo entrar a la habitación, mirando amablemente esperanzada. La gente en la sala le dio la bienvenida amablemente, aunque un poco cansada, y le pidió que comiencen siempre lista.
En el centro de la sala, una cámara de laminados, y Anahi miro el monólogo de la muchacha con creciente interés. Victoria Kelley, Anahi recordaba el nombre de la joven de repente. Ella hizo una audición para el papel de la hermana menor de Anahi, y Anahi pensó, viendo como la chica leía las líneas, que Victoria Kelley sería perfecta para el papel.
Naomi fue la primera en darle las gracias cuando la niña termino, y Anahi podía sentir la sonrisa en la cara de la directora al segundo en que Kelley Victoria salió de la habitación. "Esa es nuestra Sara."
Anahi asintió en silencio. Había sido un día largo, pero miraba hacia arriba.
"¿Qué te parece, Anahi?"
Anahi miró a la directora. "Ella es perfecta."
Naomi se mostró complacida. "Vamos a tener que volver a llamarla y que lea con Anahi mañana, entonces. Sólo para estar seguros. "Ella se estiró. "La buena noticia es que estamos hechos para el día."
"Gracias a Dios," el tipo de trabajo de la cámara, dijo con una sonrisa, y todo el mundo dejó escapar una risita colectiva de acuerdo.
Anahi volvió la espalda ante el sonido de su teléfono, sólo para ver que sonaba en su mano el momento en que lo sostenía. El nombre "Dulce" apareció en la pantalla y Anahi se quedó mirándolo y parpadeó varias veces para asegurarse que no estaba alucinando. Ella sintió que su corazón se aceleraba mientras ella contestaba. "El momento impresionante", dijo a modo de saludo, y sintió los ojos de todos en forma repentina. Naomi se veía especialmente curiosa. Anahi desvió la mirada, sintiendo vergüenza. Su tono de voz, Anahi se dio cuenta, que cambiaba considerablemente cuando hablaba de Dulce.
"¿Es eso cierto?" Dijo la voz de Dulce. "¿Por qué?"
"Yo estaba terminando algo", dijo Anahi, sabiendo, como ella lo dijo, que daría lugar a preguntas. Se apresuró a agregar: "En realidad, ¿puedo llamar de vuelta en cinco minutos?"
"Ah, así que mi tiempo era en realidad en cinco minutos." Dulce sonaba divertida. "Voy a tener que trabajar en eso. Hablo contigo en cinco entonces.
Resultó estar más cerca de veinte minutos. Ir a un lugar en busca de intimidad se prolongó más de lo que Anahi había previsto, especialmente después de que Ella Peters engancho a Anahi en una conversación acerca de los zapatos de diseñador que Anahi pensaba que no iba a terminar. Pero había terminado, finalmente, de alguna manera, y Anahi había escapado.
Comenzó a marcar como su conductor de limosina abrió la puerta para ella. Había dado a Maite el día libre para estar con Christopher, y Anahi de repente agradeció por la soledad.
"La casa de Satanás el sexo escabroso," dijo una voz que no era Dulce. "¿En qué puedo pegarle?"
"¿Cuáles son las opciones otra vez?" Anahi preguntó, siguiendo el juego.
Leigh no perdió el ritmo. "Tendrás que hablar con nuestros expertos residentes, señora Spankalot. Ah, y aquí viene una ahora "
"Te dije que no contestaras el teléfono", dijo Dulce, con una voz que sonaba muy de lejos. Y luego, más cerca, "¿Hola?"
Anahi sonrió en el teléfono. Había sido menos de 24 horas desde que habían hablado cara a cara, pero le pareció más tiempo. La noche anterior fue como un sueño. "La casa de Satanás el sexo pervertido?"
Dulce se echó a reír. "Lo siento."
"Y yo siento que mis cinco minutos se convirtieron en casi media hora. ¿Estamos aún? "
"Claro, que parece justo ".
Anahi observaba el paisaje desde la ventana. Si hubiera sido honesta con Dulce desde el principio, iban a estar teniendo esta conversación? Qué bueno sería poder decir: "Yo estoy libre a la noche, ¿quieres coger la cena? Estoy en el barrio. Yo podría recogerte. "Pero ella no había sido honesta desde el principio. "Entonces, ¿cómo te fue anoche? Cuéntamelo todo. "
"Yo iba a enviarte por correo electrónico todo sobre ayer, pero luego me decidí a llamar en su lugar. Así, la noche anterior. Hm. Ayer por la noche fue sin duda interesante. "
"Oh?"
"Bueno, había un mal funcionamiento del estúpido metro, y mis padres no pudieron venir. Y mi hermano no podría venir bien, porque mi padrastro, es una locura. Pero en el lado positivo, todas mis obras se vendieron. Alguien las compró a todas. Loco eh?"
Sí, lo estoy, pensó Anahi. "Felicitaciones", dijo en cambio.
"Ojalá me sintiera feliz al respecto"
"¿No lo estás?"
"No. Quiero decir, yo. Pensé que... había una ... y esto va a sonar realmente estúpido, pero había una que quería conservar. "
"Oh." Frunció el ceño Anahi, preguntándose cuál.
"Para ti", agregó Dulce en voz baja, un momento después, y luego rápidamente lo siguió para arriba con, "Yo sé que suena un poco extraño..."
El corazón de Anahi estaba haciendo cosas extrañas. No sabía qué decir.
"Ya te he avergonzado ", dijo Dulce. "Lo siento. Es sólo que cuando lo estaba pintando, me acordé de ti. Pensé que sería algo que te gustaría. Una especie de secuela del que compraste, ... o algo así. De todos modos, yo no creía que fuera a venderse y por eso estuve de acuerdo para mostrarlo pero bueno ... se vendió. Tomé una foto. Puedo enviarte la imagen. "
Anahi encontró su voz. "Sí, me encantaría verlo ".
"Cool. Um. Por lo tanto, de todos modos. Uh, Anahi Puente se presentó en la galería, lo que fue bastante sorprendente. "
Anahi tragó nerviosamente. "Wow", dijo ella, sabiendo que sonaba horriblemente plana. No podía suscitar un entusiasmo falso por sí misma.
"Ya lo sé ", dijo Dulce," yo era todo lo que sea menos excitada".
Anahi sentía algo doloroso en el pecho. "Ah, ¿no la quieres?" Se obligó a preguntar, pensar, mientras hablaba, aunque ella no quería saber la respuesta.
"Por regla general, no estoy en el conjunto que adora las celebridades de Hollywood. Creo que el mundo tiene cosas mejores para centrarse en eso, ¿sabes?"
"Absolutamente".
"Y la verdad, ella siempre parecía una especie de tonta para mí."
Anahi frunció el ceño. Había sido llamado muchas cosas en su vida, pero nunca tonta. "Ella fue a Yale, ya sabes," se encontro a ella misma diciendo antes de que pudiera detenerlo.
"Sí, pero ella es famosa... "
"Y se graduó segunda de su clase!" Estuvo a punto gritarlo. "Un segundo muy cerca."
"Who who, lo siento. No me di cuenta que eras fan."
¿Qué diablos estoy haciendo? Anahi se pasó una mano por el pelo y respiró hondo. "Yo no soy una fan. Pensé que ... um ... no creo que ella sea tonta ".
"Pues yo tampoco ", dijo Dulce,"nunca más ".
"Oh."
Dulce se echó a reír. "¿Estas enamorada de ella o algo así?"
-No-dijo Anahi, pensando en la cuestión tan ridícula que casi se echó a reír. "Ella no es mi tipo".
"¿En serio? Me sorprende. Quiero decir, ella es muy sexy. "
"¿Crees eso, que es sexy?"
"Pensé que todo el mundo lo hacía. Creo que Leigh la puso en su lista de celebridades con quienes tendría un trío ".
"Oh, ella no está en el tuyo?", Preguntó Anahi.
"Uh, no tengo una lista de celebridades con quienes tendría un trío".
¿Qué tal pareja? Anahi pensó, pero rápidamente empujó a un lado la cuestión.
"¿Y tú?", PreguntóDulce.
"Yo no soy realmente un tipo de chica que haga tríos", dijo Anahi.
Dulce se echó a reír. "¿Cómo llegamos a esto otra vez?"
"Estoy bastante segura de que lo iniciaste."
"Así que lo hice. Huh. De todos modos, sí, anoche fue interesante. Y creo que Anahi Puente es en realidad bastante agradable. Quiero decir, no he conocido a ningún otro famoso para compararla, pero en términos humanos, fue agradable."
Anahi sonrió. "Me alegro de que lo hayas pasado muy bien anoche.
"Sí, estuvo bien. Pablo llegó. Me invitó a tomar una copa después pero estaba demasiado cansada. Creo que voy a pedirle ir a tomar un café un día de estos sin embargo. Creo que tenemos mucho en común."
"Genial" dijo Anahi, pero ella sabía que no lo decía en serio. Y el hecho de que ella sabía que no lo decía en serio, le preocupaba. No voy a caer en eso, pensó.
Totalmente no lo hare.
"Entonces, ¿qué hay de ti? en perspectivas románticas? "
»« No ».
"Que paso con la que te salvo-desde-el-Peligro-de-una-aburrida-conversación? Iba a darle una sigla, pero creo que es demasiado tiempo ... ... SWSY FPBC ... ¿cómo se pronuncia eso? Sausy. "Dulce se echó a reír. "Sausy Fipbic"
Anahi se echó a reír. "Sausy no es una perspectiva romántica. Ella es alguien con quien pasar el tiempo con carácter profesional. Y eso es todo. "
"Así es como muchos de los asuntos de historia de amor más tórridas han comenzado".
"Mm. Dudo que en alguno de ellos haya involucrado alguien llamado Sausy Fipbic ".
Dulce se rió. "Ese no es realmente su nombre. ¿Cómo se llama? "
Anahi vaciló. "Naomi. Naomi Fipbic "
Dulce se reía, y Anahi sabía que ella estaba convirtiéndose rápidamente en adicta a ese sonido."Lamento decir esto, pero tengo que irme", dijo con pesar, viendo como el hotel quedó a la vista. Lo último que necesitaba era que la llamen por su verdadero nombre mientras hablaba por teléfono con Dulce.
"Sí, quiero empezar a prepararme para esta noche, de todos modos. Me escribes por email?"
Era la primera vez que Dulce le pedía algo, y Anahi reconoció en ese momento que no habría nada que negarle a la artista. "Está bien."
"Hasta más tarde, Ana."
Ella apago el teléfono al igual que la limusina se detenía. Un hombre sonrió con alegría mientras abría la puerta para ella. "Bienvenida de nuevo Sra. Puente."/
~*~
"Consigue a Cynthia en el teléfono", dijo Anahi al momento que Maite abrió la puerta de la habitación del hotel.
Maite frunció el ceño. "Pense que me habias dado el día libre?"
"Eso fue antes de que me enteré acerca de la crisis de que tengo imagen de tonta", dijo Anahi seria. Miró sobre el hombro de Maite a Christopher, quien estaba haciendo todo lo posible para cubrirse con una sabana. "Perdón por interrumpir."
Maite sacudió la cabeza y salió al pasillo, cerrando la puerta. "No lo hiciste. Es sólo un nudista. Qué es eso de una crisis de tonta?"
"La gente piensa que soy tonta".
"Que gente?"
"Algunas personas".
"Pero fuiste a Yale."
Anahi rió con ironía. "Bueno! Al parecer, si eres famoso, la gente piensa que asististe a una escuela totalmente diferente de Yale llamada Yale School para idiotas totales. "Hizo una pausa. "Yo quería hacer algo realmente ingenioso, como Yale, como un acrónimo, sino todo lo que puedo llegar con la Y es el... Yemen".
"¿Estás bien?"
"¿Me veo bien?", Preguntó Anahi.
Christopher abrió la puerta, vestido con una camiseta blanca y pantalones de chándal negro. "¿De qué habla esta chica o puedo participar?"
"Creo que Anahi está teniendo una crisis."
Anahi se abrió paso en la habitación del hotel. "Dulce piensa, o pensaba, o demonios tal vez ella todavía piensa que soy una tonta. Una tonta! ¡Yo! "Empezó a pasearse."Llama a Cynthia y dile que está despedida como mi publicista a menos de que me pueda convertir en el Albert Einstein de celebridades para mañana. No puedo tener a la gente pensando que soy una tonta. "
"Tal vez si llevas gafas", sugirió Christopher, sólo para obtener un codazo en el estómago por parte de Maite.
"Fui tan estúpida en la Ceremonia de entrega SoW, o cómo diablos se llame. Nunca debí haber estado de acuerdo sobre la misma ", dijo Anahi. "Probablemente me vio decir acerca de lo mucho que amo a mi pelo, sólo para cortar todas las otras cosas de después de eso por lo que apenas oyó una parte de mí diciendo: 'Estoy totalmente enamorada de mi pelo. Voy a demandar a esos hijos de puta. ¿Puedo demandarlos? "
"Uh," dijo Maite. "Voy a comprobar en eso".
Anahi se sentó en la cama. "No voy a tener una crisis".
"Está bien", dijo Christopher, apoyando contra la pared más cercana y cruzando los brazos."Entonces, si estoy leyendo correctamente a través de todo el b.s, estás volviéndote loca por que Dulce resultó ser mucho más interesante de lo que aparecía en todas tus X-rated, fantasías chica-con-chica, y ahora estas preocupada de que no serás capaz de esquivar las flechas de Cupido para siempre porque él las ha destinado directamente a tu corazón sensible, de poco impulso sexual".
Anahi abrió la boca para decir algo, pero la volvió a cerrar.
Christopher hizo una mueca. "¿Qué tan sexy es esta chica?"
Anahi cayó sobre la cama y se tapó la cara con la almohada más cercana.
"Basta con echar un polvo. Tienes demasiada frustración sexual reprimida haciendo esto todo angustioso y confuso. Encuentra una chica que creas que es moderadamente atractiva y que confíes será discreta, rasga su ropa, y déjala ir. Te sentirás mejor, confía en mí."
Anahi tiró la almohada a un lado y suspiró al techo. "¿Sabes qué? Al carajo. Tienes razón." Se levantó de la cama. "Ustedes han sido de mucha ayuda."
"Fuimos?" Christopher arqueo una ceja.
Maite frunció el ceño. "¿Todavía quieres que llame a Cynthia?"
"No. Disfruta el resto de tu día libre. "
"¿A dónde vas?"
En la puerta, Anahi hizo una pausa. y sonrió. "Voy a llamar a Naomi."
***
"Tengo que admitir," comenzó Pablo, "Estaba un poco sorprendido de que me hayas llamado".
"¿Quieres decir, a diferencia de que sea Leigh quien te llame?"
Pablo rió y asintió. ”Algo así, sí."
Dulce miró alrededor de la cafetería, en las filas de mesas vacías. Ella y Pablo eran los únicos que estaban, y se sentía extrañamente íntimo. Se volvió hacia él. "Supongo que quería darte las gracias por haber venido a la galería la otra noche. Yo tenía la intención de llamarte e invitarte, pero Leigh se me adelantó."
Pablo rió entre dientes. "Ella dijo algo acerca de que tu te oxidabas con cualquier método de comunicación no relacionado con Internet."
Dulce puso los ojos en blanco y sacudió la cabeza, con los brazos cruzados revolviendo el café frente a ella. "Ella esta celosa porque hice una amiga en línea. Leigh se siente fácilmente amenazada y es demasiado posesiva." Hizo una pausa. "Pero... no del tipo espeluznante, Mujer blanca soltera de paso. Es justa "
"Te cuida, lo entiendo", dijo Pablo, asintiendo con la cabeza. "Es bueno tener una amiga así."
“Lo es. Ella es como una hermana".
"Siempre he querido una hermana", dijo Pablo. "Tengo dos hermanos en su lugar; uno joven y uno mayor".
"Yo también", dijo Dulce. “Bueno, mi hermano mayor es realmente mi hermano hermanastro, pero esta más cerca de lo que estoy de mi verdadero hermano, que es un culo completo".
Pablo sonrió.
Dulce se mordió los labios y respiró hondo. ”Mira, antes de continuar adelante con esta conversación, sólo quiero que sepas que no estoy tratando de confundirte o provocarte ni nada. Todavía no estoy segura de que estoy lista para... "
"Dulce", dijo Pablo, interrumpiendo. "Relájate, en serio. No espero nada ni en esta salida de ninguna manera. Lo que más me halaga es que te gustaría pasar un tiempo conmigo en todo. Así que, acaba de beber tu café. Beberé el mío. Y eso es todo lo que esto tiene que ser."
Dulce estudió su rostro por un momento. Percibió su honestidad, y se relajó. "Está bien".
"Por supuesto, Leigh me dijo que ibas a dormir conmigo la otra noche, y no lo hiciste, por lo que probablemente deberías tener eso en cuenta al respecto."
Dulce se congeló, con la taza de café a medio camino de sus labios.
Pablo se echó a reír. "Lo siento. Leigh me rogó que diga eso y yo no podía resistir. "
Dulce puso el café hacia abajo y se encogió de hombros. "Bueno, yo iba a preguntar cuando querías subir a eso como dijiste. Pero como era una broma ... "
Era el turno de Pablo de quedar congelado. "Uh ..."
Dulce sonrió. "Lo siento, no pude resistirlo."
Pablo movió la cabeza. "Touché".
~*~
Anahi se quedó mirando el menú que tenía en la mano, preguntándose qué demonios estaba haciendo. Frente a ella, Naomi estaba al teléfono, hablando con alguien acerca de algo que Anahi había renunciado a entender.
Ella no había llamado a Naomi después de su supuesta crisis. Había llamado el número y se quedó mirándolo, pero no había terminado la llamada. No había querido hacer una decisión apresurada basándose en el asesoramiento de Christopher, de todas las personas. Pero había pensado en ello. Había pensado en ello toda la noche y toda la noche. Y la verdad es que Christopher estaba en lo cierto. Ella tenía que aflojar. Era eso o perder la razón.
Había corrido a Naomi en el desayuno la mañana siguiente, y en algún lugar entre los croissants en miniatura y las fresas en rodajas, Anahi había reunido el valor para pedirle a Naomi para ir a cenar. La directora parecía sorprendida, pero había aceptado con facilidad. Y ahora allí estaban.
"... Voy a cenar con Anahi ahora, ¿te puedo llamar más tarde? ... Sí ... sí ... ya lo sé. Te prometo que me ocuparé de ella. Está bien. Está bien. Adiós. "Naomi dejó escapar un suspiro."Estoy cerrando esto. Lo siento mucho por eso. ¿Mencioné que odio los productores? Tratar con ellos puede ser un infierno. "
Anahi arqueó una ceja.
”Quiero decir que de la mejor manera posible, por supuesto. "
"Por supuesto". Anahi sonrió.
Naomi respiró hondo. ”Muy bien, vamos a cortar a la persecución. ¿Es una mala noticia?"
Anahi bajo el menú y frunció el ceño ante la directora. "Malas noticias?"
"La razón por la que me invitaste a cenar. No vas a abandonarnos, ¿verdad, Anahi? Por favor, no me digas que dejas la película. "
Naomi no sospechaba nada, Anahi pronto se dio cuenta. ¿Y por qué, Anahi pensó. No es como si se hubiera llevado una camisa que diga 'Nadie sabe que soy lesbiana". “No la voy a abandonar", dijo.
Naomi dejó escapar un largo suspiro. ”Muy bien, creo que mi corazón dejó de latir por un momento. "Se echó hacia atrás. ”-Muy bien. Bueno, bueno. Cualquier otra cosa la puedo manejar. Échamelo".
Bien, soy una lesbiana de armario buscando perder mi virginidad con la esperanza de que al hacerlo, salve lo que me queda de cordura, y puesto que tú eres la única lesbiana atractiva que conozco ... Anahi se aclaró la garganta en el intento de limpiar su mente, y ella misma se atrevió a mirar a Naomi. "¿Qué te hace pensar que tengo alguna clase de noticias?"
Una pálida frente se levanto en cuestión. "¿Quieres decir que no la hay?"
Anahi se limitó a negar con la cabeza.
"Oh." Naomi sonrió. "¡Buena idea." Agarró el menú. "Por lo general los actores la única vez que me invitan a cenar es para que se las deje fácil." Hizo una pausa. "Y luego estuvo esa vez cuando uno quiso dormir conmigo." Se echó a reír.
Anahi rápidamente desvió la mirada y cogió de nuevo el menú. "Y que hiciste?"-Preguntó después de un momento. Había tomado un par de copas antes de que Naomi hubiera llegado, y ahora estaba lamentando esa decisión. El botón de auto edición se dirigía rápidamente hacia el estado de fuera de servicio.
Naomi observo la pregunta. "No, dijo ella, y luego agregó:" En realidad, no lo hago con hombres. "
"Sí, yo tampoco", dijo Anahi en voz baja.
”Lo siento?"
Anahi capturo la mirada de Naomi y casi se lo repite, pero intervino el camarero. Dio sus órdenes en silencio, mientras Anahi reflexiono sobre lo que estaba haciendo allí.
La directora estaba mirando cuando Anahi levanto la vista. "Me gustaría contarte algo para que me digas lo que piensas", dijo Naomi.
Anahi se relajo un poco ante la idea de no tener que llegar con su propio tema de conversación."Adelante".
"Ayer por la noche en la cena uno de los productores sugirieron que haga el papel de Samantha. Algo que honestamente nunca pasó por mi mente, pero que al parecer había dado mucho que pensar durante sus reuniones clandestinas. Obviamente, eso nos proporciona la perfecta Samantha sin caminar por las puertas de la audición, pero... ¿qué te parece?"
Anahi parpadeó sorprendida. Esto no lo esperaba: Naomi jugando a ser su amante en la pantalla. Movió la cabeza hacia un lado, estudiando a Naomi, pensativa. Ella consideraba el cabello rubio luminoso, los hilos de seda hacia atrás de una manera que le recordaba a Lara Croft. Se imaginaba a esos ojos verdes mirándola en un contexto diferente. Pensó en el diálogo de Samantha con la voz de Naomi. No tenía mucho sentido, de repente."Pude ver eso", dijo Anahi.
Naomi se sorprendió gratamente. "¿Sí? Bueno, supongo que veremos a continuación. Me sigue gustando la audición a algunas personas. Y tal vez realice una prueba de pantalla para ver si tú y yo tenemos toda la química que sea necesaria delante de una cámara."
Anahi tomó un sorbo de agua y asintió con la cabeza porque no podía pensar en nada que decir. Ella había perdido su nerviosismo. Pensó que había por lo menos conseguido algo por salir con Naomi pero no sabía cómo reaccionar en este momento. Y tal vez era lo mejor. Había sido una estupidez pensar que podía, que durante la noche, se convertiría en el tipo de persona que avanzaría hacia otra mujer. No era ese tipo persona; no sabía cómo ser ese tipo de persona, no importaba la cantidad de alcohol que estaba en su sistema. Y Anahi sabía que Naomi no llegaría nunca a ella, no sin una invitación, y tal vez ni siquiera entonces lo haría.
"¿Puedo hacerte una pregunta?" Naomi dijo de pronto.
"Dispara".
"Cuando hablé por primera vez a Ray de conseguirte para esta película, él me dijo que nunca interpretarías un papel gay. Luego volvió a llamar y dijo que lo estabas considerando. ¿Qué hizo que lo tomaras?"
Anahi fue cogida por sorpresa por la pregunta. Pero la respuesta fue bastante simple. "Me encantó el guión", dijo con sinceridad. "Es realmente hermoso. Aunque, supongo que lo que realmente me lo vendió fuiste tu... bueno, ya.
Naomi se sorprendió. " ¿Yo? "
"Fuiste diferente a la mayoría de los directores que por lo general se reúnen conmigo. No te has dañado, supongo. "Anahi sonrió. "He estado haciendo películas comercialmente viables por mucho tiempo, a la espera de que venga algo diferente. Y tú me entregaste algo diferente. Gran guión, gran papel, directora intrigante... no podía rechazarlo".
"Intrigante?" Naomi sonrió. "No creo que nadie me haya llamado intrigante antes".
"Bueno, ahí lo tienes. "
"Huh". Naomi asintió para sus adentros. " ¿Y tú duda en interpretar un papel gay? "
Anahi suspiró ante la pregunta. "No es lo que piensas. No es que tengo un problema con ello debido a las opiniones políticas o religiosas, o incluso porque me siento incómoda con la idea. Pensé que ... um ... "¿Cómo explicar? "Sólo quería permanecer fuera del radar gay de la prensa el mayor tiempo posible."
Naomi frunció el ceño brevemente en eso. "Esa es una respuesta curiosa. ¿Alguna razón en particular? "
"Quería evitar la especulación."
-Ah-dijo Naomi, como si entendiera. Ella sonrió. "Bueno, dicen que si la gente piensa que eres gay solo significa que has oficialmente alcanzado el estrellato ".
"Y yo daría todo para que ellos piensen en ello", dijo Anahi, buscando valor, de repente, "si en mi caso no fuese verdad."
La comprensión apareció en la cara de la directora y se sentó en su silla, mirando aturdida. "Está bien" dijo, después de un momento: "Creo que mi cerebro explotdij
Anahi se echó a reír. Debía haberse sentido más nerviosa que ella. Debió haber sentido más preocupación, incluso arrepentimient

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:05 am

Pero todo lo que sentía en ese momento fue alivio.
Y tal vez sólo un poco de pánico.
Capítulo Veintiséis
Anahi miró desde su asiento en el palco del teatro, en silencio sorprendida por el índice de participación. Las filas de asientos de felpa roja se llenaron de cientos de cuerpos, todos ellos en busca de la misma cosa: un disparo al estrellato.
Naomi se inclinó hacia delante, con su brazo rozando a Anahi. "Esto va a ser divertido", dijo, sonando cada poco como si lo decía en serio. La directora estaba prácticamente saltando en su silla.
"Si tú lo dices"-respondió Anahi con una breve carcajada. Se echó hacia atrás. No mucho había cambiado entre ellas desde la confesión de Anahi dos noches antes. El shock inicial había pasado, la cena había llegado, y la conversación había derivado a temas neutros. Si la directora tenia pensamientos o sentimientos sobre el tema de la sexualidad de Anahi, desde luego no le estaba diciendo a Anahi sobre ellos.
Ella Peters asomó la cabeza por entre las cortinas rojas y luego caminó hacia ellas "Gracias a Dios que te encontré. Este lugar es un zoológico. Tuve que saltar por encima de un hombre fingiendo que estaba muerto. Al menos, creo que estaba fingiendo." Se rió de sí misma y se trasladó a tomar asiento. La productora iba vestida con uno de sus habituales trajes de colores sombríos., su cabello castaño estaba peinado hacia atrás y lejos de su cara envejecida. Miró a los ojos de Anahi, como todo otro productor que había conocido nunca. Pero estaba, en la estimación de Anahi, una mujer bondadosa, una mujer bondadosa, con un trabajo que hacer.
Naomi estaba vestida con pantalones vaqueros y una sudadera con capucha de color rojo apretado. Su largo cabello rubio estaba oculto en la parte de abajo de un pañuelo negro.
Anahi encontraba en contraste entre ellas divertidas, y ocultó una sonrisa mientras devolvió su atención hacia la multitud.
"Espero que no estés perdiendo el tiempo con esto, Naomi," Decía mientras envolvía su abrigo sobre el respaldo de su silla. " Nos han llamado para ver un puñado de aficionados, si hubieras querido más que un puñado de aficionados "
"Eres libre de irte", dijo Naomi, sonando ni impaciente ni irritada. "Si veo a alguien digno de mención tendré que pedirle que venga para una audición adecuada."
"Me quedaré por unos minutos ", dijo Ella después de pensar un rato. "Desde que estoy aquí."
Ella parecía darse cuenta de Anahi por primera vez. "Oh hey, Anahi. Yo no te había visto. Estaba cegado por el rojo en la camisa de esta chica."
Anahi sonrió. "Ella ¡Hola!. Creo que Naomi tiene una reunión con un toro después de esto."
Ella soltó una carcajada estridente. "Oh, yo lo creo." Ella dio un codazo a Naomi. "Es gracioso. Nunca pensé que estaría gracioso."
Naomi envió una mirada ofendida a Anahi, pero parecía más divertida que otra cosa. "Si llega el caso, tengo una reunión con un toro. En cierto modo."
Ella soltó un bufido, pero Anahi perdió la broma, si eso hubiera sido una broma. La actriz miró hacia abajo a la multitud. Le gustaba la energía que emanaba de la habitación, que carecía de la desesperación que se utilizaba para respaldar en LA. Recorrió los rostros, tratando de ver si alguien se destacaba. Nadie lo hizo.
Las puertas del teatro se abrieron, lo que capturo la atención de Anahi brevemente. Un pequeño grupo de personas entró y rápidamente comenzó a buscar un asiento disponible. Las puertas comenzaron a cerrarse, y luego se abrieron de nuevo.
Anahi estaba a punto de mirar hacia otro lado cuando el reconocimiento apareció. "Oh, mierda."
"¿Qué tiene de malo?" Naomi estaba inclinada hacia adelante de nuevo, mirando a la actriz con preocupación.
Anahi se echó hacia atrás como si la baranda la había quemado. -Nada-dijo rápidamente. "Acabo de recordar algo. No es importante."
Las cortinas detrás de ellos se separaron de nuevo, y esta vez Maite caminó hacia ella "La línea para el cuarto de baño es eterna", anunció, y se sentó junto a Anahi. "¿Me he perdido de algo?"
La actriz negó con la cabeza. Esperó hasta que la atención de Naomi se volvió hacia otros lugares, y se inclinó para susurrarle al oído de Maite, "Ella está aquí."
"Ella quién?" Brevemente Maite frunció el ceño ante la confusión, sus ojos se agrandaron. "¿Estás bromeando?"
Anahi sacudió la cabeza.
"¿Qué demonios hace ella aquí?"
Anahi se encogió de hombros. Estaba a punto de decir que no tenía ni idea, cuando recordó que Dulce menciono que Leigh era actriz. De todos los días y todas las audiciones en Nueva York ... Anahi miró a la multitud de gente otra vez. Le tomó un par de minutos, pero finalmente vio a Dulce, y junto a ella, a Leigh.
La artista iba vestida de manera informal en un suéter negro con capucha y pantalones vaqueros. Llevaba una bufanda larga, de varios colores alrededor del cuello. Su pelo oscuro estaba suelto, le caía a los hombros en ondas. Anahi pensó que parecía aún más bella que en la galería.
"El neo look se le ve lindo hoy", susurró Maite.
Anahi frunció el ceño ante su asistente. "¿Quién?"
Maite miró intencionadamente en la dirección de Naomi. "Código de nombre. Apréndelo. Y úsalo".
Anahi puso los ojos en blanco y se dejó caer en su silla. Pero después de un momento, dijo, "Ella lo hace."
"Vuelvo en un segundo", anunció Naomi, levantándose. "Sólo quiero comprobar un par de cosas con la persona encargada de este evento."
"Voy y vengo," dijo Ella. "No hay recepción en este infierno."
Anahi las vio partir y volvió su atención hacia nada en particular.
Maite se acercó más. "¿No ha hecho un movimiento hacia ti todavía? "
« No ».
"Tal vez ella es tímida?
"Tal vez ella no quiere arriesgarse a ofender a su actriz principal, asumiendo cualquier cosa."
"Sí, pero por lo menos has coqueteado con ella, ¿verdad?"
Anahi se encogió de hombros, sintiéndose nerviosa por la conversación.
Maite agitaba los brazos. -Bueno, entonces por supuesto que no va a tener una cita contigo. Es necesario hacerle saber que le darías la bienvenida a sus avances.
"Lo haría?"
"¿Por qué diablos no lo harías? ¿Has visto su trasero en esos pantalones vaqueros? "
"Me recordaste otra vez lo mucho que estoy pagando que seas un completo dolor de trasero?"
Maite sonrió. "Definitivamente no lo suficiente." Echó una mirada a la cortina, asegurándose de que nadie estaba a punto de entrar "Tienes que hacer que lo note ... invitarla a algo"
"La invite a cenar."
"Eso no cuenta! Eso fue antes de T.O. "Ante la mirada en blanco de Anahi, agregó:" Antes de la salida. Todo lo que hiciste allí fue confundirla. Ahora necesitas hacer notar tus intenciones. "
Anahi suspiró. "Maite, no tengo intenciones. ¿Qué pasa si las cosas no funcionan? ¿Y si resulta que saco lo peor de sí y todo lo que hacemos es pelear y la película se va al infierno, o lo que si se enamora de mí, y yo no me enamoro de ella y si es psicótica y celosa? El solo pensar en el drama potencial que mi relación con ella puede causar es suficiente para darme urticaria".
"Dime otra vez por qué no tienes un terapeuta?"
"Estoy siendo perfectamente racional".
Maite asintió con la cabeza. "Oh sí. Perfectamente. Es por eso que tuviste un colapso nervioso al pensar que alguien que permanecerá sin nombre piensa que eres una tonta. Es por eso que sigues mirando por encima de la barandilla. Por que tienes sentimientos por una artista heterosexual que piensa que eres una persona diferente, es perfectamente racional."
Anahi frunció el ceño y se cruzó de brazos. "Lo tengo todo bajo control".
~*~
"Wow, tanta gente," dijo Leigh, mirando a su alrededor. "Me siento como que hemos llegado a ver una obra en lugar de una audición".
Dulce asintió distraídamente. -Sí absolutamente. "Miró alrededor. "¿Crees que la línea para el baño se haya acortado ya?"
"¿Cómo podría saberlo? ¿Por qué no hiciste pis antes de salir? "
"Porque me sacaron del departamento como si el lugar estuviese en llamas. Tuve la suerte de coger una chaqueta."
Leigh levantó las manos delante de la cara de Dulce. Estaba temblando. "Mírame, estoy nerviosa. Nunca me pongo nerviosa".
"Vas a estar bien. Uno siempre está bien. Ni siquiera estoy segura de por qué estoy aquí. "
"Santa Madre de las vacas", dijo Leigh de repente.
"¿Qué?"
Leigh hizo un gesto con la barbilla, y Dulce le siguió la mirada hasta que aterrizó en los asientos del balcón. Detrás de la barandilla negra estaba sentada nada menos que Anahi Puente. "Santa Madre de las vacas", se hizo eco en ella.
"Muy bien, estoy oficialmente enloqueciendo. ¿Por qué esta Anahi Puente aquí?"
El tipo que estaba delante de ellas se dio la vuelta. "He oído que está aquí con un director y un productor tratando de elegir gente para su próxima película."
"No me digas?"
El hombre negó con la cabeza. "Si hubo alguna vez un lugar para estar, es hoy aquí. Pensar que casi le dije a mi agente que no quería venir. "Él rió y se dio la vuelta.
Leigh quedó muy quieta. "Wow", fue todo lo que dijo.
Dulce levantó la vista en el balcón de nuevo, tratando de alcanzar un mejor aspecto, pero estaba lejos, y la barandilla bloqueada la mayor parte de la vista.
"¿Crees que se acuerde de mí?", Preguntó Leigh.
"No sé", dijo Dulce. "Fue hace sólo unos días. Su memoria no puede ser tan mala.
"Sabía que tendría que haber vuelto a hablar con ella más. Tal vez deberías hacer la audición. Ella te va a recordar con seguridad."
Dulce sonrió y negó con la cabeza al pensar en las audiciones. "Bien". Y entonces se acordó de una cuestión mucho más importante. "Yo realmente tengo que hacer pis. Voy a desafiar esa línea. "
"Sólo tienes que ir al baño de hombres. Eso es lo que hago yo siempre."
Dulce se echó a reír. "Sólo tu puedes llegar a eso".
~*~
Todo bajo control, Anahi se repetía a sí misma, haciendo su mejor esfuerzo para buscar en cualquier parte, pero abajo en la muchedumbre. ¿Y qué si ella encontraba atractiva a Dulce? Mucha gente tendría que encontrar atractiva a Dulce. Mucha gente tenía que encontrarla divertida e interesante, también. No tenía por qué significar nada.
Miró hacia abajo, porque simplemente no había otro sitio para mirar que no se sentía ridículo. Su mirada vagó hasta el lugar donde Dulce estaba sentada le tomó medio segundo para registrar el hecho de que su silla estaba vacía. Recorrió los asientos y las islas para ver si Dulce había vagado en otros lugares, pero no había ni rastros de la artista.
"Voy a tomar a aire," se encontró a ella misma diciendo un segundo después.
Maite miró con incredulidad. "En la ciudad de Nueva York?"
"Tal vez me sienta con ganas de inhalar el humo del escape de los automóviles", dijo ella, de pie.
Maite sacudió la cabeza, pero no hizo nada para detenerla.
Anahi caminaba por entre las cortinas y bajo la rampa que unía a las otras secciones del teatro. Los grupos de artistas intérpretes o ejecutantes habían desaparecido, al haber migrado al auditorio. Su ausencia dejó un tipo extraño de quietud en el pasillo. Anahi miró a su alrededor buscando a Dulce, tratando de determinar dónde podría haber ido, tratando de ignorar las señales de alarma en su mente. "¿Qué estoy haciendo?" Susurró para sí misma, pero no tuvo respuesta.
Bajó la escalera principal. Vagó por el exterior. No hay señales de Dulce. En el momento en que regresó al teatro, se había dado por vencida, o hizo caso a sus sentidos, o ambas cosas.
Y luego, de repente, ahí estaba Dulce, caminando a toda prisa del baño de hombres. Ella se detuvo en sus pasos al ver a Anahi, unos ojos de color café se dieron la vuelta sorprendidos.
La actriz sonrió en silencio en señal de saludo, y miró por encima del hombro de Dulce para mirar en la señal de baño de hombres. Ella arqueó una ceja.
Dulce parecía avergonzada. Tenía las mejillas enrojecidas muy ligeramente mientras miraba detrás de ella. "Había una línea ... y luego la señora de la limpieza ... yo ... um ... no hago esto a menudo."
"No se lo diré a nadie", bromeó Anahi. Ella podía estar allí todo el día mirando a esta chica, pensó, mientras un millón de campanas de alarma sonaron en su cabeza. Ella les hizo caso."Yo te estaba buscando."
"¿En serio? A mí? "
"Te vi desde el balcón," Anahi se encontró a sí misma diciendo,. "Yo no sabía que actuabas."
"Oh, yo no. Mi mejor amiga, Leigh, ella es la actriz. No sé si te acuerdas de ella, pero creo que ustedes se reunieron"
"Lo recuerdo. Ella no es fácil de olvidar. "
Dulce asintió con la cabeza, un poco nerviosa y torpe. Se puso las manos en los bolsillos de su jersey. "Voy a estar segura de decirle eso."
Hagas lo que hagas, no le mires a los labios. "De todos modos," comenzó Anahi, la decisión de llegar al punto antes de que lo olvidara, "la razón por la que yo estaba buscándote es que tengo una propuesta para ti." Había permanecido en la cama la noche antes pensando en las muchas maneras en las que Dulce podría encajar en su vida, y después de muchas horas, había llegado a una. "Voy a estar moviéndome por aquí en un par de meses", continuó, pensando que era surrealista estar hablando estos pensamientos en voz alta, "y me estoy poniendo un piso nuevo que sin duda tendrá algunos toques personales. Hare corta la historia, realmente quiero tu obra en mis paredes."
Dulce miró parpadeando. "¿Quieres mi obra? En tus paredes? "
"Pareces sorprendida." Anahi continuó. "De todos modos, sí: tu pintura, en mis paredes. Yo pagaría por tu tiempo, tus materiales y, por supuesto, por el arte mismo. "
"Hablas en serio sobre esto?" Dulce miró a los ojos claros y sonrió suavemente.
"¿Por qué no iba a hablar en serio?"
Dulce se quedó mirando en silencio a Anahi un buen rato. "¿Por qué?"
"¿Por qué?"
"¿Por qué yo?"
"¿Por qué no?", Replicó Anahi.
"Porque ..." Dulce comenzó a responder, pero calló. Guardó silencio otra vez, mirando pensativa a la alfombra. -Está bien-dijo, mirando hacia arriba. "-Me encantaría".
Ha habido muchos casos en su vida en los que Dulce había pensado que estaba soñando. Estuvo el incidente en el primer grado cuando accidentalmente se orinó en clase porque había sido demasiado tímida para pedir permiso a la maestra para ir al baño. Al día de hoy todavía se negó a decirle a nadie que quería ir, incluso a Leigh. También estuvo el incidente de la cafetería de la escuela media, durante el cual se había deslizado sobre un charco de leche en el suelo y aterrizó con la bandeja de su almuerzo por encima de su ropa nueva, para diversión de sus compañeros de estudios.
Muchos años más tarde, Dulce Maria Espinoza se encontraba en un elegante teatro de Nueva York, corriendo de un cuarto de baño de hombres. Y debido a que era su vida, y no la de otra persona, simplemente tenía que ir una estrella de Hollywood pasando por ahí justo en el momento adecuado para encontrarla. Y no cualquier estrella de Hollywood, la única estrella de Hollywood que en realidad sabía quién era.
"... Obtuve tu tarjeta en la galería, así que mi asistente se pondrá en contacto contigo, si eso está bien?"
Dulce sintió que su cabeza se movía de arriba hacia abajo. Esta decidió, posiblemente es todavía un sueño. El teatro se sentía un tanto extraño, la calidad del vacío del mismo. Podía oír el sonido de las conversaciones, pero era distante y amortiguado. ¿Un sueño implica sonidos distantes y apagados? No lo sabía.
Anahi Puente estaba delante de ella. Dulce esperaba que la actriz se transformarse en otra persona por completo, en su mamá, o algo tal vez, como un murciélago, o una alfombra mágica. Pero no, los ojos azules estaban ahí mirándola, era claramente Anahi Puente, y Dulce estaba segura de que si se tratara de un sueño, ella sentiría el aroma del perfume de Anahi Puente, que Dulce no tenía idea cual seria, pero decidió que le gustaba.
En un sueño, también, decidió Dulce que la actriz no se habría vestido con pantalones vaqueros y un suéter negro con cuello en V sobre una camisa blanca abotonada, sin importar lo bien equipado que era todo aquello. En un sueño, Anahi Puente se habría puesto un vestido, o algo raro y caro, digno de una alfombra roja y la lista de peor vestidas. No, esto no era un sueño. Dulce en realidad sólo había acordado crear una de sus obras de arte en las paredes de Anahi Puente."Yo, uh," miro hacia adelante "esperare tu llamado."
"Grandioso", dijo la actriz. "Yo debería de volver allí. " Mientras se alejaba. "Voy a estar en contacto".
Dulce la vio alejarse más tiempo del necesario, y si incluso llego ver a alguien a caminar negó con la cabeza, y se dirigió al auditorio para encontrar su asiento.
"¿Te caíste?
Dulce se dejó caer sobre la silla. "Esto realmente no es un sueño?"
"¿Por qué sería un sueño?"
"Me encontré con Anahi Puente."
"En el cuarto de baño?"
"No, fuera de el. Y si eso no fuera bastante raro, me dijo que me estaba buscando.
La boca de Leigh se abrió ligeramente. "Eso es extraño."
"Oh, se vuelve más extraño. Ella dijo que quería que pinte en las paredes de su apartamento de Nueva York ".
"Me estás cagando".
"No mierda."
Leigh se tomó un momento para absorber la información. Después de un minuto de reflexión, volvió en si "Esta es una enorme mierda. Quiero decir, si le haces un trabajo a una celebridad, todo el mundo va a ver tu trabajo. Vas a ser una artista reconocida... como Dulce Maria Espinoza: a las estrellas. "
Dulce se echó a reír, aunque su corazón se aceleró un poco al pensar en eso. En ese momento, todo parecía posible.
"¿Dijo algo sobre mí?"
"Sólo que a ella le gustaba tu trasero ".
"En serio?"
"No. Pero dijo que te recuerda y que eras difícil de olvidar."
Leigh sonrió. "Ella dijo eso? ¿En serio? "Rebotó en su silla. "Nunca había estado tan emocionada porque una mujer recordara quién soy antes. Me siento mareada. "
"E ingeniosa y alegre?"
Leigh se echó a reír. "No importa lo que pasa con esta audición, debemos salir a celebrar después."
Dulce levantó la vista hacia el balcón, como un reflejo, y la curiosidad tal vez. Anahi estaba inclinada hablando con otra persona. Dulce no tenía idea ni de donde ella misma acabo metida; no estada del todo segura de que era real. Su entusiasmo se tiñó de un distinto nivel de ansiedad. No quería llevar sus esperanzas para arriba. "No vamos a celebrar este momento. Yo no quiero un mal de ojo".
"¿Crees que va a cambiar de opinión?"
"Ella no tiene ni siquiera un apartamento aquí todavía. Creo que es un poco prematuro. Vamos a celebrar cuando sepamos que es de verdad. "
"A medida que deseoooo".
Dulce sonrió, pero no dijo nada. Ella se limitó a sentarse en silencio y dejar que su mente vagara. ¿Por qué yo? , se preguntó de nuevo, mirando a través de la baranda de los balcones. De todos los artistas en el mundo... ¿por qué me quieres?

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:06 am

Capítulo Veintisiete
Anahi había estado distraída desde que regresó a su asiento. Había ignorado las miradas de cuestionamiento de Maite, y más tarde, las propias preguntas. No quería admitir a su asistente – y a sí misma, en realidad - que había acechado a la artista, y luego le ofreció un trabajo por ninguna otra razón que estar más cerca de ella.
El sonido de aplausos estallaron a través de sus pensamientos, y Anahi considero que otro actor había tomado el centro de atención. Vio su actuación durante un minuto antes de perder interés. Hasta ahora, nadie había llamado su atención. Ella Peters había dejado por una media hora las audiciones, proclamando que era una pérdida de tiempo. Anahi podría haber sido tentada a hacer lo mismo si no fuera por el hecho de la audición de Leigh.
Hubo otra ronda de aplausos, y Anahi miró hacia abajo para ver a una pelirroja que le parecía familiar en el escenario. Leigh Radlin se presentó y dijo los dos monólogos contrastantes que ella había preparado. Tras una breve pausa, comenzó.
Anahi no esperaba mucho. Todas las actuaciones hasta ese momento habían sido las adecuadas, tal vez excelentes a veces, pero ciertamente no es lo que estaban buscando. Leigh, en cambio, fue algo completamente distinto.
Como Anahi se sentó en su asiento desde el balcón, viendo a Leigh Radlin, se encontró moviendo la cabeza. ¿Cuáles eran las probabilidades de que Leigh sería este talento?
"¿Qué piensas?" Naomi preguntó, cuando Leigh había terminado y los aplausos atronadores habían cesado.
"Ella es digna de llamarla de nuevo"
"De acuerdo. "Naomi escribió algo en el cuaderno que llevaba. "También me gustó la otra chica, la que tenía una bufanda de color de rosa y los lentes de moda".
Anahi debió haber estado en el espacio mientras duro su audición. "Uh, sí. Ella era buena."
"Grandioso. Me siento bien sobre esto".
Anahi sonrió al optimismo de la directora, pero sintió un dolor en la boca del estómago. Su vida, que hasta ese momento la había sentido simple y directa, de repente estaba saliéndose fuera de su control. Aunque no hubiese escrito un correo a Dulce, ella todavía estaría sentada allí en ese teatro, acordando conceder a Leigh Radlin una audición.
"Tal vez sea el destino," Maite susurró, como si leyera sus pensamientos.
Anahi ignoró el comentario. Haciendo caso omiso de las cosas, por el momento, era lo mejor que podía hacer.
~*~
"Aún creo que debemos salir a celebrar o algo así", dijo Leigh, mientras tiraba las llaves sobre la mesa de la cocina. "Quiero decir, sólo el hecho de que ella lo haya sugerido - demonios, el sólo hecho de que pensó en ti. ¿Cuándo sucede algo como eso? Nunca. Mierda, Eso no sucede. Debemos celebrar tu extraño encuentro con Anahi Puente. "
Dulce se sentó en el sofá y se quitó los zapatos. "Si vamos a celebrar algo, es tu audición totalmente pateaste traseros en la audición de hoy. ¿Cuándo llegaste a ser tan buena? "
"Siempre he sido muy buena", dijo Leigh, sin una pizca de modestia. Se dejó caer en el sofá junto a Dulce y abrió una lata de refresco. "Desafortunadamente, eso no significa nada. Anahi y su equipo, probablemente echarán a ese tipo... el que estaba babeando durante su monólogo. "
"Su baba fue algo muy impresionante ".
"¿O qué tal esa chica, la que chasqueaba la lengua después de cada palabra. Era como, 'tsk Hoy fui al banco tsk y fue genial tsk. "¿Qué fue eso?"
Dulce se echó a reír, al recordarlo, y con las entregas de Leigh. "Había un buen número de desastres en el escenario."
"Gracias a Dios, también, porque hubiera sido muy aburrido, sin nadie de quien burlarse. De todos modos, de nuevo a todo este negocio de Anahi Puente... Me siento como si deberíamos de estar gritando y saltando por ahí o algo así. Sentadas aquí se siente mal, como si no fuese gran cosa que una gran celebridad quiera colgar tu obra de arte en su apartamento. No sé cómo puedes actuar de manera indiferente por todo el asunto. "
Dulce no sentía nada, pero tampoco era indiferente. Estuvo inquieta en su asiento durante todo el tiempo que había estado en el teatro. Por mucho que no había querido pensar en ello, poner sus esperanzas para arriba, no podía dejar tratar de imaginar lo que sería trabajar para Anahi Puente, no podía dejar de preocuparse por todas las cosas que podrían salir mal. ¿Qué pasaría si a la actriz no le gusta lo que a Dulce se le ocurría? ¿Qué pasaría si Dulce no podía satisfacer las demandas de Anahi Puente?
El timbre del teléfono irrumpió a través de los pensamientos de Dulce, y estaba secretamente agradecida por la interrupción. Por mucho que se enorgullecía por todo lo que Leigh decía, estaba avergonzada por sus preocupaciones. ¿Por qué, por una vez, no podía sentirse orgullosa?
Desde algún lugar en el apartamento Dulce oyó decir a Leigh: "Esta es Leigh Radlin," en una voz que reservaba para los Asuntos de Gran Importancia. Curioso, Dulce se dio la vuelta en el sofá para coger a su mejor amiga caminando de regreso a la sala. "Absolutamente", dijo Leigh en el teléfono, "... donde? ... Diez? Voy a estar allí ... ¿Tengo que preparar algo? ... Sí, claro ... no eso no es problema ... hasta entonces". Leigh hizo clic en el teléfono y miró a Dulce. -"Muy bien, ahora es mi turno de preguntar si esto es un sueño."
"¿Quién era? ", Preguntó Dulce.
"¿Esa? Era Naomi Mosier! Sólo la tenía como una de mis actrices favoritas de teatro. Y luego se cayó por completo del mapa y reapareció como una directora de cine de Sundance hace un par de años. Y ahora ella me llama porque me vio hoy y quiere que yo vaya y audicione para su próxima película. "
"De ninguna manera!"
"Oh, camino".
Dulce saltó del sofá. "Muy bien, ahora me siento como que deberíamos estar gritando y saltando alrededor. "
Leigh de repente parecía presa del pánico. "Oh Dios, necesito un corte de pelo. Y un nuevo conjunto. Tenemos que ir ahora. Consigue tu abrigo."
Dulce frunció el ceño ante su mejor amiga. "Tu pelo está bien".
"Está bien? Bella, no puedo conseguir un papel en una película viéndome guapa, Dulce. Tengo que verme espectacular. Tengo que soplar. Mira primero la belleza, el talento más tarde. Vamos. Tenemos motivos serios para cubrir ".
~*~
Anahi se quedó mirando la pantalla del ordenador, con el cursor parpadeante viendo pasar los segundos de tiempo perdido. Durante días, había llegado sólo a escribir "Querida Dulce" antes de distraerse o ser interrumpida, o simplemente darse por vencida. Había sido fácil en un primer momento de sintonizar con esa otra parte de ella, caer en el carácter de su distante, otro yo, y olvidar, aunque sea brevemente, que estaba fingiendo.
Pero ahora pensar en el correo electrónico de Dulce solo hacia a Anahi sentirse avergonzada. Cada vez que sus dedos se movían sobre el teclado, su mente hacia un retroceso hacia la artista, de pie ante ella, hermosa y confiada. Todo lo que pensaba decir lo sentía como una mentira y mentir estaba fuera de cuestión.
Cerró el portátil y lo puso a su lado en el sofá, deprimida y sola en su vacía habitación de hotel.
Los golpes en la puerta eran suaves pero audibles en el silencio repentino y breve, Anahi frunció el ceño antes ir a contestar.
Naomi estaba en el pasillo, mirando tímidamente. Sonrió con timidez. "Espero que este no sea un mal momento?"
Anahi considero a la directora con curiosidad. "En absoluto", dijo. "¿Quieres entrar?"
"No, está bien."
Anahi se sentía nerviosa de repente, y no sabía por qué. Ahora lamentaba haberle dicho a la directora la verdad sobre sí misma. Le hacía sentir expuesta. Le hacía sentir insoportablemente tímida. Pero al menos podría fingir que se sentía de otra manera. La actuación, después de todo, era lo que mejor sabía hacer.
"Solo vine porque ... bueno, ¿cuáles son tus planes para esta noche?"
"Oficialmente ninguno".
"Y extraoficialmente?"
"Ninguno". Anahi sonrió. "¿Por qué? ¿Programaste algunas audiciones emocionantes para esta noche? "
"En realidad, tengo un par de entradas para Wicked y estaba pensando en invitarte o invitar a Ella Peters o simplemente ir sola, y honestamente, la primera opción era la más atractiva así que ... aquí estoy. Esto, por supuesto, no tienes la obligación de decir que sí."
El nerviosismo de Anahi se agravó. "Uh ..."
"No es una cita", agregó Naomi, "Si eso es lo que te preocupa. Quiero decir, a menos que quieras que lo sea. No es que yo quiero que sea una cita... o no pienso que quieres que sea. Uh..." Tomó un respiro. "¿Voy bien en la escala de sutileza?"
Naomi se veía tan nerviosa que Anahi tuvo que sonreír. Al menos no estaba sola. "Wicked suena divertido," dijo ella, porque era la verdad y porque la idea de estar fuera era la alternativa menos deprimente.
"Excelente. Me alegro de que esto no haya sido tan torpe como yo temía. "Naomi se echó a reír. "Las siete está bien para ti? Te encuentro en el lobby?"
"Es un plan."
Estuvo a punto de decir «cita», pero se detuvo a sí misma.
"Nos vemos entonces."
Anahi cerró la puerta y se apoyó en ella. Dejó escapar un largo suspiro y trató de relajarse. Naomi la había invitado a salir. Más o menos, lo que hacía de esta noche una especie de cita a la que ella había dicho que sí.
Pensó en Dulce de repente. En ese momento, no quería nada más que hablar con la artista. Quiso ir a coger su desorden de sentimientos y dejarlos a los pies de Dulce, para sentarse tranquilamente y ver que hacia la artista con ellos. Quería que fuera Dulce la que estaba sentada en su habitación, diciéndole que ponerse. Quería que fuera Dulce quien estaba en el otro extremo de la noche, esperando con impaciencia los detalles de su cita.
Anahi quería desesperadamente que Dulce la conociera, que realmente la conozca, no como Ana, no como Anahi Puente, sino como ella. La parte de ella, que no se muestra en las películas. La parte de sus miedos que solo unos pocos ven.
Suspiró con tristeza, mirando a la computadora. Tal vez podría enviar a Dulce un email rápido. Solo para decir hola. Saludarla no sería una mentira.

De vuelta en el sofá, Anahi miró el mensaje de correo electrónico vacío antes de empezar a escribir.
[Estimada Dulce,
Siento que haya sido tan mala acerca de escribirte. No soy la mejor en comunicación en línea. Sin embargo, yo realmente quería decirte hola y ver cómo te está yendo.
Actualmente, me está volviendo loca el hecho de que la que me rescato de la aburrida conversación me invitó a salir. Bueno ... eso no es del todo cierto. Ella me invitó a ir con ella a ver una obra. El aspecto cita-o no-cita no está muy claro ella tropezó a través de esa sección.
No tengo idea de qué ropa ponerme.
Espero que el día te vaya bien.
Ten cuidado, A.]
~*~
Anahi se preguntó por qué todo el mundo sentía la necesidad de dejar el teatro, al mismo tiempo exacto. ¿Todos ellos tenían importantes reuniones a donde llegar? ¿Era el aire de adentro tan sofocante? Alguien gritó "¡Fuego!" Al momento que la cortina había bajado? Miró a la multitud de personas a medida que se iban abriendo paso hacia la salida.
"Entonces, ¿qué te pareció?"
Anahi se dirigió a Naomi. Las dos estaban aún sentadas en sus asientos VIP, a la espera de que las masas se dispersen. "Me encantó", dijo. "Me siento con ganas de verla de nuevo."
Naomi sonrió brillantemente. "Eso se puede arreglar. Lo siento, sólo pude conseguir dos boletos. Estoy segura de que te hubiera gustado invitar a Christopher y Maite. "
El comentario sorprendió a Anahi, pero no lo demostró. "Están realmente en un viaje romántico por la ciudad."
"Así que, tu y Christopher... nunca fueron en verdad..."
"Una pareja? No. A los medios les gustaba vernos juntos así que dijimos que lo estábamos. " Anahi se encogió de hombros, se sentía incómoda con la conversación.
Naomi asintió con la cabeza. "-Sí, ya sé cómo va eso. "
Anahi se extraño por ese comentario, pero no preguntó.
"Parece que el camino se despejo. ¿Vamos? "
Anahi salió primero, seguida de Naomi, preguntándose qué podría venir después. A pesar de su nerviosismo quería que la noche siguiera. Disfrutaba de la compañía de la directora. Más que eso, temía a la idea de volver a su vacía habitación de hotel.
"¿Tienes hambre?"
La tenia, Anahi pronto se dio cuenta de eso. Estaba que moría de hambre. "Mucho".
"Yo no estaba segura si querías regresar al hotel o no..."
Anahi sonrió. "¿Qué tienes en mente?"
Naomi sonrió y miró hacia otro lado. Anahi creyó ver rubor en su rostro. "Para cenar? Tengo el lugar justo. "
~*~
Dulce se acomodó en la cama y se cubrió con las mantas en un esfuerzo por mantener el calor. La temperatura exterior se había reducido considerablemente y la temperatura dentro de su habitación no estaba yendo mejor. Se estremeció y tiró de la computadora portátil más cerca de ella.
Había pasado la noche persiguiendo a Leigh de tienda en tienda, dando opiniones a medias sobre la ropa por la que nunca hubiese gastado en su vida, y tratando desesperadamente de pensar en una buena excusa para escapar. Pero se había quedado hasta el final de la locura, como una buena mejor amiga, y ahora se sentía feliz de estar en casa, escondida en la tranquilidad de su habitación, congelándose el trasero.
Dulce miraba como se cargaba su correo en la pantalla de su ordenador. No había oído hablar de Ana, desde su conversación telefónica. Sus intercambios de correo electrónico habían disminuido gradualmente en las dos últimas semanas y Dulce se preguntó si debería darse por aludida y dejar de escribir. Pero así como ella tenía esos pensamientos, el nombre de Ana Portillo le llamó la atención.
Leyó el correo electrónico un par de veces. Había desarrollado una extraña costumbre de leer los correos de Ana demasiado rápido la primera vez, como si de repente podría auto-destruirse y desaparecer para siempre. Luego hizo clic en responder.
[Querida Ana:
Bueno, si apareció pidiendo salir contigo definitivamente suena como una cita para mí! Eso es emocionante. No puedo esperar a escuchar (leer?) Todo.
Las cosas en fin ... así son. Por dónde empezar? Esta mañana fui con Leigh a una audición porque le gusta arrastrarme a este tipo de cosas. Creo que ella se aburre de ir a lugares donde tiene que esperar y necesita tener a alguien allí para oírla hablar.
De todos modos, cuento largo, me encontré con Anahi Puente justo cuando estaba saliendo del baño de hombres (no preguntes). Estaba terriblemente humillada, sobre todo porque en realidad a) me recordaba b) se acercó a hablar conmigo. Si eso no era lo suficientemente extraño, también dijo estar buscándome. (!!!) Y entonces me dijo que quería contratarme para crear una obra en su nuevo apartamento.
Mira, yo estoy escribiendo esto, pero me siento como si fuese todo un sueño en lugar de algo que realmente ocurrió.
Luego, porque el día no era lo suficientemente surrealista, Leigh recibió una llamada de algún director de cine que quería que hiciera una audición para una película. Ella enloqueció con esto y me arrastró a todas las tiendas en el centro de Manhattan en busca de... demonios, no sé ni qué era lo que estaba buscando. Incluso estoy segura de que si supiera no lo habría encontrado.
Así que sí, hoy ha sido un día de locura. Sigo pellizcándome porque todo parece demasiado... increíble, de verdad.
Todo podría ir a ninguna parte, por supuesto. Anahi Puente podría fácilmente olvidar todo mañana (en cierto modo me espero que ella en realidad lo olvide) y Leigh no puede ser que consiga un papel en la película. Pero en este momento, es maravilloso... sólo falta la confirmación.
De todos modos, me temo que debo poner fin a esto ahora porque mis dedos están a punto de caerse por el frío. Yo sueño con vivir un día en un apartamento con la calefacción adecuada.
Apuesto a que es agradable y cálido donde te encuentras.
Espero que te estés divirtiendo en tu cita!
Tú amiga congelada, Dulce.]
~*~
Anahi se estremeció y hundió sus manos en el bolsillo de su abrigo. La idea de Naomi de "el lugar perfecto" no era exactamente lo que Anahi había imaginado. Había imaginado un restaurante con paredes y mesas, y sillas, un lugar donde las dos podrían sentarse una frente a la otra y conversar ante una botella de vino.
Anahi se quedó mirando el cartel, algo llamativo que decía Gray’s Papaya y arqueó una ceja a Naomi. "Aquí?"
Naomi sonrió. "Los mejores y más baratos perros calientes que jamás conseguirás. Lo intente."
Anahi no podía recordar la última vez que había comido un perro caliente. No estaba del todo segura de que alguna vez lo haya probado. "El mejor, dices?"
"Manos abajo".
"Está bien entonces".
"¿Qué quieres?"
"Sorpréndeme."
Naomi se echó a reír. "¡Qué valiente eres."
La directora se puso en la línea y Anahi se quedó a un lado. A pesar de sus mejores intentos para integrarse a la pared, fue reconocida casi de inmediato, y pasó los minutos posteriores firmando su nombre en servilletas manchadas de ketchup y posando para fotografías con extraños.
Naomi finalmente la rescató mediante la colocación de un perro caliente en su mano y arrastrándola lejos de la muchedumbre. "Lo siento por eso. Me olvidé de quién eras por un momento. Podrías haber estado en el limbo. "
Anahi sonrió y le agrado la idea de que Naomi podía verla como algo más que una actriz famosa."Yo en realidad, no cuenta. Mantuvo su mente en frío."
De vuelta a la limusina, Anahi miró al perro caliente. Se amontonaron las nubes con chucrut. Nunca se había sentido tan intimidada por una comida antes. "¿Estás segura de esto es seguro para comer?"
La directora se echó a reír y le dio un mordisco de su propiedad. "Mmm".
Anahi respiró hondo y dio un mordisco. Después de la segunda mordida, decidió Naomi no estaba tan loca como ella había imaginado en un principio.
"¿Y bien?"
"Es muy bueno."
Naomi sonrió. "Me preocupaba que lo odies."
"Sin embargo, parecias tan segura."
"Nunca dejes que te vean sudar."
Anahi sonrió y volvió a su comida. Pensó en Dulce, porque pensar en Dulce se había convertido en una constante. ¿Conocía Dulce estas salchichas? Era una cosa extraña que se preguntara eso. ¿Qué más daba si lo hacía o no?
"¿Qué te gustaría hacer ahora?", Preguntó Naomi. "Si aún no te has cansado de mí."
Anahi termino de comer y miró a la directora. "De dónde vino toda esa desconfianza?"
"¿La verdad?"
"A menos que prefieras mentir."
Naomi respiró hondo. "Me pones nerviosa".
"Te pongo nerviosa?" Brevemente Anahi frunció el ceño. "¿Por qué?"
"Como no tengo mucha idea de lo que estás pensando. No tengo ni idea de si te estás divirtiendo o si estás aburrida o si te gusta mi compañía o si solo quieres complacerme. "
”Supongo que eso es cierto. Pero entonces, yo no conozco ninguna de esas cosas sobre ti tampoco. "
"¿En serio? No te parece aburrido? "
"Yo no estoy segura. Sinceramente, he estado demasiado ocupada sintiéndome nerviosa yo misma para pensar eso."
Naomi se sorprendió. "Te pongo nerviosa?"
"Mucho".
"No pareces nerviosa."
"Soy actriz".
Naomi se rió de eso. ”Muy bien. Bueno, ¿por qué te pongo nerviosa?"
Anahi suspiró y miró hacia otro lado. La limusina estaba avanzando lentamente a lo largo y sin destino concreto, y estaba al borde de la honestidad contundente. ¿Qué había en Nueva York que la hacía sentir como una persona completamente diferente? ¿Qué era lo que por estar aquí le daba ganas de asumir riesgos? "Me pones nerviosa porque nunca he besado a otra mujer, y estar contigo me aterra"
Naomi la miró durante un buen rato. El sonido del tráfico colgado en el fondo, lejano pero audible contra el silencio. ”Porque soy gay?"
Anahi capturo la mirada de la directora. "Porque sabes que yo lo soy. Porque yo no sé si esto es una cita o no, así que no estoy del todo segura de qué esperar. Ni siquiera puedo decidir si quiero que sea una cita o no. Me preocupa que me confundas con alguien con experiencia cuando es todo lo contrario. Me he estado escondiendo toda mi vida y me siento cómoda en este lugar. Miserable, pero cómoda, sola, pero cómoda. Así que sí, me pones nerviosa. Petrificada, incluso."
Naomi parecía absorber eso. Sonrió. "¿Me comunicas cuando decidas si deseas o no que se trate de una cita, y vamos a ir ahí?"
Anahi se relajo repentinamente. "Está bien." Se estableció un silencio cómodo. Después de un momento, añadió, "me estoy divirtiendo, por cierto."
Naomi sonrió brillantemente. "Yo también."

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:06 am

Capitulo veintiocho
Anahi revolvía el café de la taza que tenía en la mano, viendo como giraba brevemente el café antes de levantar la mirada. Naomi miraba y sonreía, algo casual, algo torpe ante toda la sala. Ahora que estaban en compañía de otros, Anahi sentía cierta reserva. Bajó la mirada y volvió a su asiento, saludo al director del casting y se dio paso.
Aunque la noche anterior había terminado suficientemente profesional, Anahi seguía preocupada por que pudieran haberlas visto juntas y cómo las podrían haber visto. Había pasado la mitad de la noche regañándose a sí misma por no haber sido más cuidadosa y la otra mitad preguntándose si besar a Naomi podría sentirse bien. También tuvo otros pensamientos, sobre todo en torno a Dulce.
"Te ves cansada", dijo Ella Peters de repente. "Una noche dura?"
Anahi tomó un sorbo de café y asintió. "No dormí muy bien."
"Había un chico sexy en tu cama?" Ella se rió y se sentó junto a Anahi. "Ah, lo que es ser joven y hermosa."
Anahi echó un vistazo a Naomi que la estaba mirando, divertida. Se aclaró la garganta y se volvió hacia la productora. "Me temo que mi cama estaba vacía ayer por la noche."
Ella parecía como si no creía a Anahi, entonces se echó a reír. "Bueno, si eso es cierto, entonces estoy segura de que no fue por falta de ofertas, ¿eh? He oído que tu y el director semental se separaron. Es una pena. Ustedes hacían una bonita pareja. ¿No te parece?" Dirigió la pregunta a Naomi que había ocupado un lugar más cercano. Sin esperar respuesta de la directora, la productora continuó: "¿Todavía estás sola?"
-Así es- dijo Anahi.
"Sabes, tengo un hijo. No es un modelo masculino ni nada, Dios lo bendiga, pero es un amor. Traté formar algo con ella ", dijo, señalando hacia Naomi", pero resulta que batea en una dirección completamente diferente. La primera cita no fue lo previsto. "Se echó a reír.
"La noche más incómoda que nunca", murmuró Naomi.
Anahi se mordió el labio. "Soy una especie de... en realidad no busco a nadie en este momento", dijo, esperando que sea suficiente para disuadir a la mujer, a sabiendas, de alguna manera, que no lo era.
Ella estaba cavando en su bolso. "Yo sólo voy a darte su número. Si te sientes sola cuando te mudes a Nueva York, le das una llamada. Él puede darte un paseo. No necesitan casarse ni nada ".
Anahi aceptó el papel sin mirarlo. "Lo haré..."
"Muy bien, entonces, "dijo Naomi, levantándose "si nadie más tiene un hijo, un hermano o un primo lejano que quiera conocer y salir con nuestra protagonista, vamos a empezar."
Anahi puso el número del tipo en alguna parte que parecía que no se olvidaría de él, aunque sabía que lo haría. De repente se perdió en la seguridad de su relación con Christopher, dándose cuenta en ese momento lo fácil que había hecho las cosas.
Se abrió la puerta, atrapando la atención de Anahi. Una mujer joven entró, buscando un tanto nerviosa y confiada mientras caminaba hacia el centro de la habitación.
Naomi se sentó junto a Anahi y le entregó su parte del guión. Dijo a la muchacha: "puedes empezar cuando estés lista. Anahi Puente estará leyendo contigo. "
La muchacha tomó un momento y comenzó entonces. A partir del segundo que habló por primera vez quedó claro que ella no era adecuada para el papel, pero Anahi leyó sus líneas como si la verdadera Samantha estaba frente a ella.
La audición finalizó minutos más tarde y Ella Peters fue la primera en hablar una vez que la muchacha había salido. "Mi voto para el papel es todavía para nuestra estimada directora. Estamos perdiendo el tiempo con estas audiciones".
"En serio, Naomi," dijo el director de casting, cuyo nombre Anahi había olvidado por completo. "Ya te dije desde el principio que este papel era para ti."
Naomi parecía pensativa. "Voy a hacer una prueba de pantalla y luego ya veremos. Siempre está la cuestión de la química. "
"Oh, por favor, Anahi hace que haya química hasta con una roca", dijo Ella.
Anahi arqueó una ceja, pero no dijo nada. Se preguntó si se había olvidado que ella aún estaba en la habitación.
"No estoy segura de cómo tomar eso", dijo Naomi.
Ella soltó un bufido. "Estás un poco más atractiva que una roca. De todas formas, estamos viendo más gente? Tengo una cita en la peluquería a las tres."
Anahi sonrió para sí misma, disfrutando de las bromas fáciles entre las dos mujeres. Era la primera vez en mucho tiempo que se había sentido tan a gusto en un ambiente de trabajo, y aunque sabía que las cosas podrían cambiar una vez que se inicie la filmación, se alegraba de ser parte de este grupo de personas. Cualesquiera sean las consecuencias de jugar este papel, se sentía digna de él.
La puerta se abrió entonces, y Anahi sentía que se quedaba sin aliento al ver a Leigh. A pesar de que había estado esperándola, Anahi estaba de igual manera sorprendida. La pelirroja se había vestido simplemente con una chaqueta de cuero color vino, suéter, túnica negra, y pantalones vaqueros oscuros metidos dentro de unas botas de color negro. Se veía mucho más sutil que como lucía en la galería, y mucho menos modesta.
"Me alegro de que lo pudieras hacer en tan corto plazo," Naomi estaba diciendo.
"Feliz de estar aquí", dijo Leigh.
"Espero que hayas tenido tiempo suficiente para mirar por encima de la escena y tener una idea de lo que implica", dijo Naomi. "No dudes en empezar cuando estés lista."
Leigh estaba asintiendo con la cabeza y miro más tranquila de lo que Anahi había esperado. La pelirroja recorría la mirada rápidamente alrededor de la habitación y se detuvo en un breve instante en Anahi antes de pasar a las páginas que tenía en la mano.
Anahi observaba el intercambio de diálogo con interés. Leigh estaba audicionando para el papel de Lynn, el principal antagonista, y haciendo un gran trabajo del mismo. Naomi también leía el dialogo de Samantha, y Anahi suspiró en voz baja, pensando que Naomi jugando a ser su amante en la pantalla era una receta para el caos emocional, no importaba cuán perfecta era la directora para el papel. Y Leigh... Anahi ni siquiera quiso considerar las numerosas complicaciones que pudieran surgir de que Leigh aterrizase en un papel en la película.
Tal vez era el destino, Anahi considero. Tal vez el destino fijó un castigo para ella por decir mentiras a través de Internet.
La escena terminó y Naomi agradeció a Leigh por venir. Y así, todo había terminado. Anahi vio cerrarse la puerta, pensando en toda la prueba terriblemente anti-clímax.
"Ella es genial", dijo el director de casting.
"Ella lo es", dijo Naomi, mirando el tiro en la cabeza de Leigh en su mano. "Por desgracia, tiene poca o ninguna experiencia en cine y no tiene agente. Ni siquiera se ha entrenado profesionalmente."
Ella se rió entre dientes. "Pensé que eras la que quería raspar el fondo del barril de actores de Nueva York?"
"Estoy a favor de encontrar nuevos talentos, y demonios, ella lo tiene en abundancia. Pero la falta de experiencia y la representación me plantea algunas banderas. "
"A mí también", dijo Ella. "Esa chica que vimos el otro día... ¿cómo se llamaba? Ella está en eso que muestran sobre el instructor de tenis? Bueno, ella. Estaba en perfecto estado para este papel. "
"Ella estaba bien," se encontró a sí misma diciendo Anahi, dándose cuenta demasiado tarde de que había hablado en voz alta. Todos estaban mirándola ahora, por lo que optó por decir algo más. "Quiero decir, es bueno. Está bien jugar a lo seguro".
"¿Pero?" Naomi le pidió.
Anahi se movió en su asiento. No era su lugar para expresar opiniones de calidad. No era más que una actriz. "No sé... simplemente me parece que algunos riesgos valen la pena."
El director de casting habló después de un momento. "Sabes, he estado buscando un líder para un proyecto de cortometraje que un amigo mío está disparando. Creo que esta chica Leigh sería grandiosa para él. Podríamos intentar primero ahí y ver cómo va. La filmación no debe tomar más de un par de semanas. "
Naomi se quedó pensativa. "Eso podría funcionar. Ella? "
"Ya sabes cómo me siento acerca de lanzar un montón de incógnitas para esta película", dijo la productora con un encogimiento de hombros. "Cuando fracase, ya sabes que hacer para controlar fuera también."
"Eso es lo que me gusta de ti, Ella, tu actitud positiva." Naomi puso los ojos en blanco.
Anahi no dijo nada más, pensando que había dicho bastante. Había una parte de ella que quería saltar a la defensa de Leigh, a batallar fuerte y firmemente en favor de ella. Pero también había una parte de ella que estaba de acuerdo con Ella.
Las audiciones que siguieron fueron, en la estimación de Anahi, totalmente olvidables, y para cuando la última persona había salido de la habitación, Anahi estaba agradecida de que los agentes no estaban en su descripción de trabajo.
Joe, el chico de la cámara, fue el primero en salir de la habitación. Le dio una disculpa rápida, explicando que su mujer había conseguido trabajo y no podía recoger a los niños de la escuela. Le entregó a Naomi algunas cintas y deseó a todos felices fiestas antes de hacer su acto de desaparición. Anahi nunca había visto a nadie empaquetar el equipo de cámara tan rápidamente antes, y no se impresionó.
Mientras tanto, Ella había comenzado a recoger sus pertenencias. "Tengo que correr, también. El jefe de mi marido está lanzando su fiesta anual de fin de año y tengo que hacer todo el camino a Jersey. Tengo seis horas para arreglarme el pelo, las uñas, y recibir una cera en el área del bikini. "Se levantó y sonrió cálidamente a Anahi. "Anahi, fue un placer conocerte. No puedo esperar a verte otra vez. Tienes un vuelo seguro de vuelta a LA, Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo y todo eso. "Echó una mirada a Naomi. "Tu, voy a verte más tarde."
"Voy a ir abajo contigo", dijo el director de casting. "Tengo una reunión con el director de mi hijo. Supongo que no está consiguiendo los juegos de consola que quería para Navidad?"
Ella soltó un bufido y las dos mujeres desaparecieron por la puerta, charlando un lado a otro sobre los peligros de la maternidad.
Anahi se dio cuenta pronto que no tenía absolutamente ningún lugar a donde ir, y no tenía una vida real fuera de ese cuarto de calidad. Tenía, hasta ese momento, olvidado por completo que era Navidad.
"¿Estás bien?" pregunto Naomi.
Anahi cogió su chaqueta y asintió con la cabeza. "Sí, estoy bien. Me di cuenta de que la Navidad se acerca y no he hecho ninguna compra. "
"Todavía tienes una semana. ¿Cuándo es tu vuelo? "
"Mañana por la mañana. Maite y Christopher querían una noche extra en la ciudad".
Naomi asintió con la cabeza y se deslizó un par de guantes de color negro. "Si no estás haciendo nada esta noche, mi amigo está lanzando un centro de fiesta, y estás más que bienvenida a unirte a mí."
Anahi considero la oferta por una fracción de segundo, pero dijo: "Gracias, eso suena divertido, pero creo que me voy a arrastrar tan sólo a la cama, pedir un poco de servicio a la habitación, y ver televisión."
"Ooh, eso suena bien." Naomi sonrió.
Si Anahi era del tipo de coqueteo podría haber dicho, "Eres bienvenida a unirte a mí", pero ella no lo era, así que no lo hizo. En cambio, se ató una bufanda alrededor de su cuello y le devolvió la sonrisa de Naomi.
"Entonces, ¿qué planes tienes para Navidad?", Preguntó Naomi, ya mientras salía de la habitación y se dirigía hacia el ascensor.
Los planes de Anahi eran sombríos en el mejor de los casos. Recordaba vagamente estar de acuerdo en hacer la cena para Christopher y Maite. "Bueno, mi familia está en París... "
"No te les unes?"
"Ah, no. Cuanto más lejos están, más feliz soy. Así que, probablemente voy a pasar la Nochebuena con Maite y Christopher. ¿Y tú? "
"Voy a esquíar," contestó Naomi. "Realmente festivo de mí parte, ¿eh?"
"Suena divertido, en realidad. "
"¿Quieres venir? Simplemente voy a ser yo y un par de amigos. Nos gusta hacer cosas poco convencionales para las fiestas. El año pasado fuimos a los rápidos de agua. El año que viene estamos pensando... paracaidismo ".
Anahi sonrió. Todo sonaba bien. Terrorífico, pero agradable. "Creo que voy a pasar, pero gracias."El ascensor sonó y entró. "Estoy más a favor de la Navidad tranquila en casa".
"Me encantaría, en realidad", admitió Naomi un momento después. "Pero yo estoy sola, así que cuál es el punto? Creo que me acababas de deprimir en la mañana de Navidad con nadie para compartirla. "
Eso sonó como una descripción bastante exacta de la mañana de navidad de Anahi. No se le había ocurrido, y por un momento considero realmente la invitación de Naomi. Las puertas del ascensor se abrieron antes de que Anahi pudiera hacer que su mente funcione de una manera u otra. "¿Quieres ir a alguna parte?"
Naomi se detuvo a considerarlo. Miró su reloj. "Me estoy reuniendo con mi agente de bienes raíces en una hora para mirar un par de apartamentos, así que probablemente debería permanecer por aquí."
Anahi asintió con la cabeza. Las despedidas con Naomi de alguna manera siempre se sentían incómodas. "Bueno, diviértete en tu fiesta esta noche. Y si vas a hacer esquí cuidado".
"Gracias. Que tengas un vuelo seguro. "
"Nos vemos en un par de semanas." Anahi empezó a alejarse, pero se detuvo. "Ya sabes, la otra noche?"
Naomi le devolvió la mirada expectante.
"Podría haber sido una cita", dijo Anahi. Sonrió ante la mirada de sorpresa en el rostro de la directora. Luego siguió caminando.
~*~
Dulce se levantó del sofá en el momento en que oyó sonar las llaves en la puerta. "¿Cómo te fue?", Preguntó ella con impaciencia. Estaba prácticamente saltando con anticipación.
"Creo que me pateó el culo," dijo Leigh en un tono que no dio ninguna indicación acerca de que si estaba o no satisfecha con el hecho.
Dulce dejó escapar algo que sonaba como un grito y se abrazó a Leigh. "Sabía que lo harías duro."
Leigh la abrazó, y luego dijo: "Yo no creo que lo voy a conseguir."
La euforia de Dulce dio paso a la confusión. "¿Pero por qué?"
Leigh colgó su chaqueta de cuero en el estante junto a la puerta. "No tengo la experiencia, ni agente, nada que mostrar por mí misma excepto unos pocos malos papeles que nadie ha oído hablar."
"-Sí, pero si eran buenos... "
Leigh suspiró. "No funciona de esa manera. Confía en mí, no tengo ilusiones sobre este papel. No después de ver el tipo de personas que estaban audicionando. En el lado positivo, tengo un montón de autógrafos."
Dulce no estaba segura de qué decir. Había esperado que la situación sea un poco más en blanco y negro que esto. Leigh se había trasladado a la sala, y siguió a Dulce.
"Oh adivina quien estaba en la habitación de la audición?
"¿Quién?"
"Tu futura jefe."
"Y vuelvo a repetir, ¿quién?"
Leigh sonrió. "Anahi Puente. Loco, ¿no? Primero se presenta en tu cosa de arte. Luego te sigue al azar en el baño de hombres y te ofrece un trabajo. Y ahora me llamaron a que haga una audición para su película. "Hizo una pausa para considerarlo. "¿Crees que nos acecha?"
"Fue afuera del baño de hombres, no ... no importa." Dulce se sentó en el sofá.
"¿Qué estás viendo?", Preguntó Leigh, notando por primera vez que el televisor estaba encendido. Se sentó junto a Dulce.
Dulce sonrió. "The Guardian".
Leigh se echó a reír. "Yo no le creo. ¿En serio? Odias que lo veamos."
Dulce se encogió de hombros. "No había nada más adelante." Vio a Anahi Puente en su pantalla del televisor por un momento. "Tal vez ella nos está acechando."
"Tuve que leer las líneas con Naomi Mosier," dijo Leigh de repente. "Mierda. Eso sólo me golpeó".
"¿Quién es esa nueva?"
Leigh ignoró la pregunta. "Ella era como, estaba tan cerca de mí." Y fue a pararse frente a Dulce. "Respiramos el mismo aire. Ella... me habló. Mosier Naomi, Dulce!"
"Todavía no sé quién es, pero todo suena muy emocionante".
Leigh se volvió a sentar. "Hubiera sido tan bueno conseguir ese papel", dijo en tono deprimido. "Quiero decir, cielos, Anahi Puente. ¿Es cómo loco? "Señaló a la pantalla. "Yo podría haber estado actuando con ella. Demonios, vas a ser la decoradora de su apartamento, que es incluso más loco. "
"Estoy segura de que ha olvidado todo sobre ello", dijo Dulce, porque no podía dejar de pensar que era verdad.
Leigh suspiró. "Realmente espero que esto no sea lo más destacado de nuestro año."
"Bueno este año casi ha terminado. "
"Eso es cierto ", dijo Leigh. -Supongo que está bien si es lo más destacado de nuestro año después de todo. Hablando de eso, ¿Iremos en Navidad a casa de tus padres? "
-Supongo. Va a ser tan raro, sin Christian allí. "
"Pero tan agradable sin Alfonso allí", agregó Leigh con una sonrisa. -A lo mejor podemos hacer algo en Año Nuevo con Christian. He estado muriendo por conocer a Mark. Podemos hacer una fiesta aquí. "
La idea de pasar Año Nuevo con sus personas favoritas hizo sonreír a Dulce. "Creo que sería maravilloso".
Leigh apagó la tele. "Vamos a ir a comprar un árbol de Navidad."
"Ahora?"
"Sí. Tomaremos el más feo que podamos encontrar y lo haremos que quede todo bonito."
Dulce se rió. "Vamos a comprar dos. Vamos a decorar uno cada una, y Mark y Christian pueden juzgar el mejor cambio de imagen. "
"Oh vas a perder". Leigh saltó. "¡Vamos!"
Dulce sonrió y siguió a Leigh.
Por el momento, se olvidó por completo de Anahi Puente y la oferta de trabajo que nunca pudo ser.
~*~
Christopher estaba sentado en su habitación de hotel cuando Anahi entró y se detuvo a mirarlo tirado en la cama viendo la televisión. Luego cerró la puerta. "¿Qué estás haciendo aquí?"
"Y hola a ti también mi querida mejor amiga", respondió Christopher, apagando el televisor con el control remoto.
"¿Cómo has podido entrar?"
"Le sonreí a la portera, y ella me dejo pasar"
"Eso es todo? Le sonreíste?"
"No lo puedes saber, Anahi, porque eres lesbiana, pero soy realmente guapo."
Christopher sonrió y se quitó el abrigo. "Malditos ojos de lesbiana que te hacen ver como un troll de dos cabezas." Colgó su abrigo en el armario. "¿Dónde está Maite?"
"Dormida. Ella siempre se echa una siesta después del sexo."
"Gracias por la primicia. Y de vuelta a mi pregunta original, ¿qué estás haciendo aquí?"
"Esperando por ti".
Anahi suspiró. "Sabes, si alguien te vio colarte aquí van a pensar que estamos teniendo una aventura."
Christopher se encogió de hombros. "Así se lo permite. Háblame de tu cita con Naomi. "
Anahi frunció el ceño. "¿Cómo puedes saber eso?"
"Uno de tus blogs de fans tiene imágenes de ustedes en Gray’s Papaya. Hay una muy linda de ti y de Naomi, cada una con un perro caliente, entrando en una limusina. Muy de Nueva York." Se tendió en la cama. "Entonces, me dices los jugosos detalles. Pasa a la parte en que se desvisten lentamente una a la otra."
Se sentó en el sofá y lo miró por un largo momento. "Tenía la esperanza de salir deslizada por debajo del radar".
"Uno siempre está en el radar".
"Por lo que parece." Suspiró otra vez y se quitó las botas. "Le dije que me aterrorizaba y que yo era virgen." Sacudió la cabeza y se dejó caer contra el respaldo del sofá. "Soy un desastre con las mujeres."
-Eres honesta. Apuesto a que es refrescante para ella. Además, estoy segura de lo virgen, tiene intrigado a todos. "
"O apagado."
"¿Quién no querría ser el primero en entrar en los pantalones de Anahi Puente? Podrías hacer totalmente un reality show sobre ello. "
"Creo que esa es la cosa más deprimente que me has dicho."
"Yo podría esforzarme más."
"¿No deberías volver con Maite?"
"Ella estará bien. Háblame de Naomi."
Anahi se quedó mirando el techo. "Es graciosa. Ella es inteligente. Tiene talento. Es una lista de cualidades perfectas."
"Y es sexy".
"Y es sexy", acordo Anahi.
"¿Pero?"
Anahi pensó en la forma en que se había sentido cuando había visto por primera vez a Dulce en la galería, y luego otra vez en el teatro. Pensó en la voz en el otro extremo de la línea telefónica y lo sentía en el estómago cada vez que el nombre de Dulce Espinoza aparecía en su bandeja de entrada. No quería esto por sí misma. No quería ser el tipo de persona que anhela lo inalcanzable. "Creo que voy a ver dónde van las cosas. Si ella quiere que las cosas vayan a algún lugar, quiero decir. Yo ni siquiera sé cómo se siente. "Se detuvo a considerar. "Aunque ella me invitó a esquiar con ella y sus amigos para Navidad."
"¿Y qué has dicho?"
"Le dije que no."
"No es un buen comienzo."
Anahise encogió de hombros. Luego sonrió. "Me siento como si debiera pagarte $ 300 por hora por esta conversación."
"He aumentado mi cuota a $ 400, lo cual me recuerda, tienes varias cuentas pendientes."
"Arréglalo con mi contador".
Christopher se incorporó y fue a reunirse con ella en el sofá. Le dio una palmadita en la rodilla."Entonces, ¿qué más hay de nuevo?"
Anahi sabía que estaba preguntando por Dulce sin preguntar acerca de Dulce, pero no sabía si quería que le dijera que había acechado a Dulce en el teatro y luego le pidió pintara, la entraba de su apartamento en el futuro. Todo parecía absurdo: como una leyenda elaborada que fue demasiado lejos.
"Maite me dijo que Dulce estaba en esa cosa que fuiste a junto a Naomi..."
Lo miró. "Por supuesto que lo hizo. ¿Qué más te dijo?"
"¿Había más que decir? "
Dudó, pero finalmente cedió al deseo de hablar de ello. "Yo la seguí. Bueno, la vi salir, así que fui a buscarla. Y la encontré. Y yo le pregunté si quería pintar para mí. Le pregunté si me haría el favor de ir a mirar mi nuevo apartamento y decorar sus paredes con su pintura."
Christopher se quedó en silencio durante mucho tiempo. Luego dijo: "¿En serio?"
"Sé que es una locura..."
"Dicen que el amor es una locura."
"No estoy enamorada."
"¿Cómo sabes que no los estas? Está saliendo con tu directora, mientras que añoras a tu media naranja de Internet que piensa que eres otra persona. "
"La añoro? No la estoy añorando. Y no estoy enamorada. Voy a admitir un flechazo. Uno pequeño".
"Está bien".
Impaciente por cambiar el foco de la conversación, dijo: "¿He mencionado que su mejor amiga podría terminar en mi película?"
Christopher se iluminó. "La pelirroja sexy?"
"Ella".
"Interesante".
"Eso no es lo que se supone que digas".
"¿Qué se supone que voy a decir?"
Anahi suspiró. -No lo sé. Algo cliché y falso como "Todo va a estar bien".
Christopher se encogió de hombros. "Yo sólo soy un hombre. Mi trabajo consiste en señalar a las mujeres sexys y animarte a echar un polvo".
"Grandioso".
"Hablando de eso, debes dormir con Naomi. En una cabaña romántica en alguna parte. El día de Navidad. Un orgasmo es un gran regalo. "
-Entonces, ¿crees que debo ir a esquiar con ella?"
"¿Es por eso que está llamando de nuevo? Bien. Sí. Ve a esquiar con ella."
Anahi sonió. "Ve a dar de comer a tu novia o algo así. Nuestra hora ha terminado.
Christopher sonrió y se levantó. -Te lo dejo a tu criterio, entonces. Pero antes de irme, me preguntas lo que pienso?"
Anahi lo miró, ansiosa de que se vaya, y también temiendo al silencio que esto acarrearía."¿Qué piensas, sabio Christopher?"
"Creo que si es que deseas a Dulce, es a Dulce donde debes ir."
"Ella es hetero".
Christopher sonrió. "Por lo tanto, véndale los ojos y ve sobre ella, nunca notara la diferencia".
"¡Está bien! Y esa es tu señal de salida." Christopher empezó a empujarlo hacia la puerta."Adiós, Christopher. Te vas voluntariamente", guiñando un ojo con malicia en ella como la puerta se cerraba en su cara.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:06 am

Capítulo veintinueve
[Estimada Dulce, ] Anahi escribió, ya que su avión flotaba a miles de kilómetros en el aire. Se sentó en algún lugar cerca de Christopher y Maite, que se encontraban hablando en voz baja entre ellos de esa manera privada que hacía que Anahi se sintiera excluida. Pero ella en realidad no contaba. No en ese momento. Estaba dispuesta a sentarse, y no pensar por una vez, hacer caso omiso de sus preocupaciones, miedos y su culpa, y simplemente ser.
El avión se sacudió de pronto, y Anahi pensó en Naomi y su miedo a volar. Sonrió brevemente y miró hacia fuera. Las nubes se extendían sin cesar contra un cielo azul claro. El avión se sacudió de nuevo y la voz del capitán llenó el aire de disculpas, pero confiaba en que todo estaba bien.
El asistente de vuelo en servicio llegó a un lado de Anahi y se ofreció para volver a llenar su copa. Anahi asintió y le dio las gracias. Sin nada más que distraerla, regresó al correo electrónico que había comenzado.
[Así pues, querías oír hablar de mi cita. Creo que me fue muy bien. La obra que vimos fue maravillosa. La cena fue poco convencional, pero interesante. Y luego, en el auto admitió que la ponía nerviosa porque no sabía lo que estaba pensando, y le confesé que me ponía nerviosa, porque soy una novata total en los caminos del amor y las citas y las mujeres y que yo no estaba segura de si yo quería que fuera una cita porque... porque sí. Pero ella sólo sonrió y dijo que la dejara saber cuándo sepa si quería que sea o no una cita.
La velada terminó a medias y no hay planes para repetirla.
Pero ayer la vi y creo que le di a entender que la otra noche fue una cita y luego nos quedamos allí de pie, y me miro sorprendida y confusa.
Me invitó a una fiesta y le dijo que no. Me invitó a esquiar con ella y sus amigos para Navidad y le dije que no.
Estoy segura de que debo ser la reina de señales mixtas.
¿Y tú? ¿Cómo estás? ¿Cómo está Leigh? ¿Cómo está tu arte? ¿Son las fiestas estresantes para ti? ¿Eres de esas personas que sale a hacer todas las compras en septiembre o esperas hasta el último minuto (como yo)? ¿Celebras la Navidad o alguna otra cosa? Nunca pensé en preguntar eso.
Estoy preparando la cena para mis amigos el día de Nochebuena. Mi familia está en París hasta enero, para el día de Navidad va ser un bonito asunto solitario. Ni siquiera he comprado un árbol de Navidad todavía.
De todas formas, he tenido la intención de preguntar: ¿cuál es tu libro favorito? Suponiendo que te gusta leer y que tienes un libro favorito. Tengo demasiados en la lista pero el primero que me viene a la mente es La Biblia Poisonwood por Barbara Kingsolver. ¿Lo has leído? En realidad, todo de ella es maravilloso.
Hm. Y ahora creo que saque fuera las cosas a preguntar al azar. En realidad, aquí hay una más: ¿te gustan las salchichas?
Tú amiga, A.]
~*~
Dulce bostezó en su manga, mientras esperaba que la computadora portátil arranque. Echó un vistazo por la tienda de café y miró a través de la habitación en el menú fijo en la pared, escrito con tiza de color falsa y perfectamente alineadas las letras. No podía ver nada.
Leigh apareció de pronto detrás del mostrador, con el pelo rojo cubierta de nuevo en una cola de caballo alta que se balanceaba de lado a lado mientras que se acercaba. "No te esperaba tan pronto", dijo a modo de saludo.
Dulce asintió, ausente. No estaba muy segura de lo que estaba haciendo allí a las diez de la mañana cuando sabía perfectamente que Leigh no salía hasta las cuatro y media. Pero la alarma había sonado de forma inesperada a las ocho y Dulce no había podido volver a dormir porque la televisión del vecino se había configurado al mayor volumen y había sido obligada a escuchar los chillidos agudos de los dibujos animados hasta la tarde, la almohada sobre su cabeza no pudo amortiguar el sonido. A continuación, la conexión a Internet se había estrellado, y el cable se había apagado, y el apartamento prácticamente la empujó hacia la puerta con la amenaza de aburrimiento eterno de seguir estando ahí. Pero nada de esto parecía importante en ese momento. "¿Cuál es tu café más fuerte?"
Leigh enarcó las cejas. A continuación, los labios entreabiertos en una sonrisa enigmática. "Lo llamamos 'el ojo-apertura-patea traseros'. ¿Quieres uno?"
Dulce brevemente se preguntó si eso es lo que se decía abajo en el menú. -Claro, ¿por qué no? "
"Ya vuelvo!"
Dulce esperó hasta que Leigh había desaparecido detrás del mostrador y volvió su atención a la pantalla del ordenador. Su correo electrónico se cargo y suspiró al ver el nombre de su padre en la lista. Había sido una mala hija en los últimos tiempos. Mensajes de correo electrónico de su padre se habían quedado sin respuesta durante semanas, y todavía no se atrevía a escribirle.
Se sentía culpable, sobre todo ahora, sólo unos días antes de Navidad. Le debía por lo menos una e-tarjeta, si no una tarjeta real. Era lo menos que podía hacer. Pero hoy no. Hoy estaba cansada y de mal humor y no con visión de futuro a las compras navideñas de última hora con Leigh.
Saltó al último lugar en su correo, el de Ana, y lo leyó otra vez, lentamente esta vez, porque estaba demasiado cansada como para leer con rapidez. Las palabras la hicieron sonreír, y le levantaron el ánimo en la distancia, algo que ni siquiera el "abre ojos-patea traseros' logró hacer - aunque sí despertarla un poco.
[[Querida Ana], comenzó su respuesta.
[Me alegro de que la cita haya ido bien, aunque parece que tu, amiga mía, quieres tomarme el pelo. : ) No importa. Estoy segura de que nuestra estimada Saucy Fipbic encuentra atractiva tus señales mixtas y que estás en el camino correcto para convertirte en la futura señora Fipbic. Espero ser invitada a la ceremonia.
Mi vida, en mi fin, ha regresado a su estado normal, aburrida. Leigh tuvo su audición, pero no ha recibido noticias de un modo u otro, y nada de importancia me ha sucedido a mí. Que voy a mencionar, sin embargo, que es muy posible que Anahi Puente está acechándonos Leigh y a mí, como le pasó estar presente en la audición de Leigh. La coincidencia, que dice? ¡Ah!
Bueno, bueno, tal vez.
De todos modos, mi libro favorito. Hm. En realidad ha pasado un tiempo desde que me senté a leer cualquier cosa que no esté en un plan de estudios. Y supongo que sería algo predecible si dijera Harry Potter pero admito ser una gran fan de la serie. Quería preguntarte si lo habías leído pero me imagino que ya lo has hecho. Por un tiempo yo estaba realmente metida en la serie Mundo disco de Terry Pratchett. ¿Has leído eso? He estado pensando en volver a ella, pero no recuerdo donde lo dejé.
No he leído la Biblia Poisonwood. Quizá lo haga. :smileyhappy:
Salchichas. Es un tema terriblemente al azar preguntarme por alimentos. Aquí es donde confieso que soy vegetariana ante el riesgo de ser burlada y ridiculizada. Aunque estés en LA por lo que dudo que sea terriblemente sorprendente. En mi cultura si, yo también podría decir que he dejado de comer por completo, por todo el alboroto que ha creado.
Aquí es donde a cambio yo hago algunas preguntas completamente al azar entonces, ¿no? Está bien. Vamos a ver.
¿De qué color es tu papel higiénico?
Lo que me recuerda, yo nunca respondí a tu pregunta sobre mi inclinación bastante extraña para recoger cuadrados de papel higiénico. Comenzó como una idea de arte, creo. Pensé que había que enfriar para crear un collage de papel higiénico de baño. Yo incluso tome una pluma y escribí la fecha y el lugar donde había conseguido el papel. Pero, con el tiempo, empecé a olvidar hacerlo hasta que se detuvo por completo.
Los de los baños públicos eran un poco difícil conseguir debido a la falta de una plaza de pre-corte (en la mayoría), y siempre utilice el mismo tipo genérico de papel para que de una clase de satisfacción a los clientes después de un tiempo.
Todavía tengo una caja de zapatos llena de ellos en alguna parte en caso de que la idea de collage vuelva a mí.
Debes pensar que soy terriblemente extraña.
Bueno, hoy me voy de compras de Navidad con Leigh, que debe responder a dos de tus preguntas. Definitivamente no soy el tipo de persona que va a las tiendas temprano. De hecho, si no me corresponde a mí, probablemente iría de compras en la víspera de Navidad.
¿Qué hay en tu lista de deseos de este año? :smileyhappy:
Tú amiga, Dulce.]
~*~
"Ella piensa que la estoy acechando", dijo Anahi en el teléfono.
La voz de Christopher sonaba aturdida y soñolienta. "Podría ser por el hecho de que lo estás haciendo. Que hora es demonios?"
Anahi miró en ese momento su reloj. Eran las 6 am "Lo siento, pensé que podrías estar levantado."
"¿Quién llama a estas horas?" Se oyó la voz de Maite. Parecía molesta. Entonces su voz estaba más cerca. "Uh ... hola?"
"Hey, soy yo."
"Anahi?" Hubo una pausa. "¿Estás muerta?"
"No. No creo que lo esté. Pero ya que estás despierta, dime algo. Alguien piensa que la estoy acechando, ¿cómo les unstalk...?"
Se oyó un ruido sordo y luego el teléfono se cortó. "¿Hola?", Dijo Anahi. Ella frunció el ceño. "Supongo que no es gente madrugadora." Tiró el teléfono en la cama y miró al equipo. Leyó el correo electrónico de Dulce otra vez. Dulce había estado bromeando sobre el acecho, lo sabía, pero el hecho de que había pensado en eso sobre Anahi. No era culpa suya que Naomi la arrastrara hasta el mismo lugar donde Leigh iba a audicionar. El resto... bueno, tenía que admitir que el resto fue todo culpa suya
Suspiró y tiró de la computadora portátil más cerca.
[Estimada Dulce, escribió.
Una tomadura de pelo? Hm. Yo nunca había pensado en mí de esa manera antes. ¿Crees que ella piensa de mí de esa manera?
Yo no sé acerca de ser la futura "Señora Fipbic", sin embargo. Creo que todas las señales mixtas son ocasionadas por el simple hecho de que no estoy segura de si me gusta o solo quiero que me guste porque creo que debería.
El hecho es que ella es hermosa e inteligente y con talento y por lo que puedo decir, agradable, dulce y pensativa. Ella es un unicornio. Es una criatura mítica, que reúne todas esas cualidades increíblemente perfectas que te hacen pensar: "Bueno, ella no puede ser real".
Sólo que ella es real y potencialmente interesada en mí, y resulta que tal vez yo no quiero un unicornio. Tal vez quiero un caballo completamente normal. O... tal vez estoy esperando una mítica criatura totalmente diferente. Al igual que una sirena.... O un... hada. Bueno, estoy divagando. ¿Ves lo que digo, aunque? Bien. Explícamelo de nuevo.
Así que eres vegetariana. ¡Oh! Shock! [Indicar] indignado / sarcasmo.
Yo fui realmente vegetariana durante un año. Pero entonces ya no lo fui. Me gustan las hamburguesas vegetarianas sin embargo. Tengo una receta maravillosa para ellas si lo deseas.
Tu historia del papel higiénico me hizo reír. Yo creo que eres más bien extraña. Pero en el buen sentido.
Mi papel higiénico es de color blanco. ¿Te gustaría una plaza? : )
Y si me gustan las castañas. Pero prefiero los cacahuetes sin embargo.
Y aquí es donde debo confesar algo que no podrías creer: Nunca he leído Harry Potter. Lo sé, lo sé. Yo sólo... no. Tal vez por fin tenga tiempo.
La serie Mundo disco, aunque, me encanta. ¿Has leído algo de Douglas Adams? La guía del autostopista a toda la galaxia es maravillosamente divertido. En realidad estaba hablando de ello con la Sra. Fipbic el otro día.
No puedo creer que me hayas llamado de esa forma. Mi amiga Maite la apodó "Neo" por razones que se me escapan.
¡Oh, me preguntaste por mi lista de deseos. Hm. Ninguna de las cosas que realmente quiero son materiales. Creo que sólo quiero encontrar a mi criatura mítica. No, déjame que modifique: Quiero averiguar qué es lo que quiero.
La Navidad es en dos días. Este año ha pasado rápido.
¿Qué hay en tu lista de deseos?
Tú amiga, A.]

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:06 am

Capítulo treinta
Nevó mucho y constantemente en la Nochebuena, arruinando los planes a través de la ciudad de Nueva York. La nieve siguió cayendo incluso horas después de que su madre había telefoneado para decir que la comida se mantenía hasta el día siguiente y que no nos molestáramos a ponernos en marcha. Dulce se había sentido secretamente aliviada. Se limitó a sentarse en su habitación, viendo como el mundo sombrío y triste fuera de su ventana desaparecía bajo las blancas montañas.
Cruzando la calle, su vecino obsesivamente sacaba con palas la nieve de su escalón, sólo para que se acumulara de nuevo momentos después. Dulce miró, fascinada la visión del anciano en el escudo azul grande luchando contra lo inevitable.
Sonrió y abrazó a la manta que tenia sobre los hombros con fuerza, tratando de entrar en calor. Estaba agradecida por la nieve; agradecida de estar en casa, en lugar de por ahí; agradecida por las cosas simples. Pensó en Alfonso, por primera vez en mucho tiempo y se preguntó cómo estaba. ¿Era feliz? ¿Estaba bien? Las preguntas sin respuestas que entraban y salían de su mente y se encontró con que no le importaba.
Leigh golpeó una vez y luego abrió la puerta sin tener que esperar. Entró, con un sombrero de Papá Noel y los pendientes de árboles de Navidad que tintineaban al andar.
"Te hice un poco de chocolate caliente." Leigh sostenía una taza de humeante líquido y se lo ofreció a Dulce.
Dulce aceptó la taza sin dudarlo. "Eso suena celestial, gracias."
-Sí, he añadido algunos malvaviscos en miniatura ", continuó Leigh. -Oh y el ron."
Dulce se detuvo con la taza en sus labios. Poco a poco lo trajo de vuelta. "Lo siento, has dicho ron?"
"Sí he encontrado la receta en línea. Pensé que podía darle darle una patada agradable. "
Dulce brevemente frunció el ceño, pero no quería ofender a Leigh.
"Además, podría haber una zanahoria allí..."
"Una zanahoria?"
"Sí, fue un accidente. Creo que me salió bien, sin embargo. A pesar de todo".
Dulce puso la taza hacia abajo en su mesita de noche. "Gracias..."
"No hay problema. Entonces, ¿qué quieres ver esta noche por primera vez? Tenemos los clásicos: A Christmas Story, A Christmas Carol, la versión de 1951, por supuesto, no los posers otros, de It's A Wonderful Life, y el Milagro en la calle 34. También he hecho suficientes palomitas de maíz que nos duren al menos tres películas. Así que, cuando estés lista... "
Dulce se mordió el labio. "En realidad, ¿me das unos minutos? He tenido la intención de mandarle un correo electrónico a mi papá para desearle una Feliz Navidad. ¿No debería tomar mucho tiempo. "
"Nos vemos en un rato, entonces." Leigh cerró la puerta al salir.
Dulce dio otra mirada por la ventana. El hombre se mantenía firme en sus intentos de eliminar la nieve de los escalones de la entrada, y Dulce brevemente envidiaba su determinación.
Se trasladó a la cama y se sentó, tirando del equipo en su regazo. Encontró un servicio gratuito de e-tarjeta y dirigió una a su padre, deseándole lo mejor. Y aunque sabía que Leigh estaba esperando, se encontró escribiendo un correo a Ana.
[Querida Ana:
Espero que esta Nochebuena te encuentres bien. No puedo escribir mucho porque Leigh está esperando por mí para nuestro moviethon de Navidad, y realmente tengo que buscar la manera de deshacerme sutilmente de la zanahoria y el chocolate caliente con ron que me hizo, pero realmente quería desearte una Feliz Navidad en caso de que no tenga la oportunidad de escribirte mañana.
Está nevando aquí. Está nevando con tanta fuerza que todo ahora es blanco y brillante y hermoso. Debo tomar una foto ahora antes de que todo comience a derretirse y se vuelva aguanieve. Los planes de navidad con mis padres fueron cancelados debido al mal tiempo y no puedo decir que me importe demasiado. Estoy feliz aquí, en mi apartamento frío, espiando a los vecinos locos y viendo películas en blanco y negro con Leigh.
¿Qué vas a hacer hoy? Hacer la cena para tus amigos, creo que los has mencionado. ¿Qué estás haciendo?
Realmente no te creo en absoluto acerca de Harry Potter. Debes haber leído los libros y luego te golpeaste la cabeza y olvidaste que lo leíste. Debes tener amnesia. ¿Cuántos dedos tengo arriba?
(Sal y compra Harry Potter de una vez – tu rara!)]
Dulce hizo una pausa mientras escribía porque Leigh estaba en la puerta de nuevo.
"Las palomitas de maíz se están enfriando" se quejó Leigh desde la puerta.
"Sabes que sólo vamos a terminar tirándolas al televisor de todos modos", dijo Dulce.
Leigh chasqueó los dedos. -Tienes razón." Salió de nuevo, y Dulce negó con la cabeza.
Continuó.
[De todos modos, en relación con la Sra. Fipbic, me parece que tal vez solo tienes miedo de que ella te guste porque eres - como dijiste - un noob en el amor y tal vez te preocupa que - No sé – te absorba en la cama (ER, por así decirlo). :smileywink: O! Tal vez estas intimidada por tu Criatura Mítica.
O tal vez simplemente no quieres un Unicornio.
Aunque sabes, la gente casi nunca es tan perfecta como parecen. Es posible que ella sea un caballo completamente normal cuando te acercas lo suficiente. O tal vez tuvo un accidente cuando era joven y obtuvo una rama de algún árbol pegado en la frente y lo que hace que parezca un unicornio, pero en realidad ella sólo tiene una pieza de madera que le sale de la cabeza.
Aunque tal vez no quiero estar saliendo con alguien con un pedazo de madera que salga de su cabeza...
No importa. Creo que me he perdido en algún lugar de la metáfora.
Mi punto era algo a lo largo de las líneas: no te esfuerces a que te guste si realmente no te gusta, pero no la despidas debido a una percepción. Sobre todo porque creo que dijiste que no la conocías muy bien. Ella podría estar llena de defectos perfectamente adorables.
De todos modos, me tengo que ir o Leigh me va a volcar su cubo de palomitas de maíz en la cabeza.
¡Feliz Navidad!!
Tu amiga, Dulce
PD: Yo diría que sí a la receta de hamburguesa vegetariana, excepto que he decidido renunciar a la cocina - Realmente no soy buena en eso y castigar a las personas haciéndoles comer mi comida es terriblemente cruel. Gracias, sin embargo. : )]
~*~
"... Y entonces mi hermano llamó para decir que su esposa está embarazada de nuevo, que es solo... estúpido. Y yo le dije felicitaciones pero lo que realmente quise decir fue: "¡Muy bien, idiota, apenas puedes con los otros tres'...'"
Anahi asintió con la cabeza en la historia de Maite, mientras que cortaba los tomates. En algún lugar de la sala, Christopher le gritaba a la TV, y Maitw dejó de hablar el tiempo suficiente para gritarle.
"No puedo creer que él trajo su Xbox aquí", dijo Maite a Anahi. -Te juro, a veces, realmente me parece que tiene doce años. ¿Estás segura de que no puedo ayudar en algo? Me siento tan inútil".
"Me puedes echar un poco más de vino", dijo Anahi, y arrojó los tomates en una cacerola. "La culpa es mía, de todos modos, me refería a tener la cena lista para cuando ustedes llegaran aquí, y me quedé atrapada en el teléfono como cuatro horas. Ray realmente necesita conseguir una vida. ¿Quién quiere discutir sobre trabajo en la víspera de Navidad?"
Maite soltó un bufido y llenó la copa de Anahi. "Tú sabes que su esposa lo abandonó? Siempre ha sido obsesivo, pero ahora que está solo es aún peor. ¿Qué hizo posible que te hable cuatro horas sin embargo?"
"Oh, no fue sólo él. También Cynthia. Quería hablar de algo de una subasta de caridad que quiere que yo haga después de Año Nuevo. Y luego mi padre me llamó desde París para decir que la estaban pasando muy bien y que no era demasiado tarde para unirme a ellos. Y entonces Ray llamó de nuevo porque tenía un guión maravilloso que me quería leer. Y entonces mi agente de bienes raíces llamó para decir que me encontró un fabuloso apartamento en Nueva York. Y entonces Ray llamo una vez más porque algunas personas japonesas me quieren para una campaña publicitaria. Finalmente tuve que apagar mi teléfono. Lo que me recuerda que realmente debo contratar a un ayudante".
"Has despedido a cuántos ahora?"
"Cuatro. Eran todos imbéciles. Necesito a alguien en quien pueda confiar."
"Contrata a Christopher," Maite sugirió.
Christopher eligió ese momento para gritar: "Toma que asshat pre-púberes! ... ¡Oh, está bien! Ve a llorar a tu mamá!"
Anahi y Maite se miraron y rieron.
"¿A quién le está hablando?"
Maite se encogió de hombros. "Quién sabe. A alguien de diez años de edad, probablemente en Xbox Live."
Anahi negó con la cabeza y regresó a cocinar, mientras que Maite pasaba sobre las aventuras de juego de Christopher. Su mente derivó hacia el último correo electrónico de Dulce, fragmentos de los cuales comenzaron a estallar en su cabeza mientras se movía por la cocina.
"¿Por qué sonríes así?", Dijo Maite de pronto.
"Hmm?"
"No escuchaste una palabra de lo que estaba diciendo ¿verdad? Maite sonrió. "¿Estabas pensando en Naomi?"
"¿Quieres decir "Neo"?"
"No, a menos que este escondida por aquí en alguna parte." Maite se apoyó en la isla. "¿Y?"
"¿Y?"
"¿Vas a decirme?"
"Te diré qué? "
"Anahi!"
La actriz se encogió de hombros. "No fue nada. Dulce acaba de decir algunas cosas divertidas en su último correo electrónico".
"Ah, Dulce." Maite comenzó a dar cabezadas. -Espera, ¿está es la razón por la que llamaste el otro día para preguntar algo sobre un acecho?
-Sí, justo antes de que me colgaras."
Maite se rió. "Lo siento. Yo estaba medio dormida. Así que tú la estas acechando a ella ahora? No pensé que eras el tipo de lesbiana-acosadora."
Anahi se detuvo removiendo la comida y miró a Maite. "Creo que Nueva York me vuelve loca. Ahora que estoy de vuelta aquí me siento normal. Siento que todo está donde debería de estar. Yo voy allí, y de repente estoy acechando a artistas y pidiendo citas a directores y comiendo perritos calientes. "Volvió a remover la comida. "Tal vez hacer esta película fue una mala idea."
-Vas a estar bien."
Anahi suspiró. "Tengo que decirle la verdad."
Maite se encogió de hombros. -Y entonces estarás bien. Incluso si olvidas las cosas por un tiempo, todavía estarás bien. Confía en mí."
Anahi asintió con la cabeza. Luego miró de nuevo y sonrió. "Ella tiene una colección de papel higiénico. Y normalmente, encontraría eso realmente extraño, pero con ella no lo hago. Con ella, es apropiado. Con ella, creo que es adorable."
"Los rollos de papel higiénico?"
-No, no. Sólo cuadrados, de baños al azar."
"Tienes un gusto realmente extraño de mujeres."
Anahi suspiró. "Pero mira, esa es la cosa. No quiero encontrar a estas cosas adorables. No quiero preguntarme cosas como ¿Le gustan los hot dogs? en medio de una cita con alguien más. No quiero pasar la mitad de la noche pensando en qué linda se veía en el teatro, o describiendo su hermosura en la galería, o lo loca que estoy por preguntarle si pintaría las cosas para mí porque quería una excusa para estar más cerca de ella, y una justificación de por qué la estaba siguiendo. Sólo quiero... no sentirme así. ¿Cómo puedo dejar de sentirme de esta manera? "
"No puedo ayudarte."
Anahi suspiró y levantó su copa de vino. Tomó un sorbo y volvió a bajarla. "Pensé que tal vez si tan sólo pudiera dejar de escribirle... pero no puedo. Y luego está Naomi".
"¿Qué pasa con ella?"
"Yo como que abrí la puerta a la posibilidad de más con ella y ahora no sé si debo cerrarla de nuevo o ver qué pasa. Ni siquiera estoy segura de cómo me siento con ella"
"Oh, ella está en ti", dijo Maite con un resoplido. "Siempre puedes simplemente decirle que no quieres nada serio y solo dormir con ella".
-Estás empezando a sonar como Christopher."
-Bueno, es verdad. Ella sería perfecta. Es atractiva, es agradable, lo ha experimentado, y puedes confiar en que ella no irá a decírselo al mundo".
"Y tienes que echar un polvo", añadió Christopher, caminando hacia la cocina. "Yo estaba tan cerca de conseguirte una prostituta para Navidad."
"Esa es la cosa más deprimente que me has dicho."
~*~
Anahi se sentó en la cama unas horas más tarde, observando pasar distraídamente los canales de televisión antes de decidirse por un programa de cocina. Christopher y Maite habían decidido pasar la noche, y aunque había culpado al alcohol, Anahi sabía que lo habían planeado todo el tiempo para que ella no esté sola en la mañana de Navidad.
Esperaba sentada en la sala de estar a la mañana siguiente, abriendo regalos y disfrutando en el cumplimiento fugaz de las cosas materiales. Ellos deseaban su regalo, Anahi lo sabía, pero se preguntaba lo que sus amigos realmente querían para Navidad. ¿Qué es lo que anhelan en lo más profundo? Probablemente nada de lo que podría terminar con una reverencia.
En la televisión, una mujer rompió un huevo roto y dio a Anahi la clave para hacer una tortilla perfecta. Ella escuchó por un momento, dejando que la suave voz y las imágenes parpadeantes llenaran su mente.
Y entonces pensó en Dulce. Pensó en su debacle personal de regreso a Nueva York, en el concepto de Dulce pensando que era una idiota. Repitió la conversación de la galería en su mente, seguida por la de las audiciones. Se preguntaba qué impresión había dejado. Se preguntó si pensaba Dulce que era tan tonta como ella misma pensaba. Y entonces trató de imaginar lo que podría hacer Dulce si Anahi le decía la verdad.
Había pasado de preocuparse por que Dulce se lo diga a la prensa, aunque el temor aún permanecía en algún lugar del fondo de su mente. Mucho más molesto para ella era pensar en la posibilidad muy probable de que Dulce nunca vuelva a hablar con ella de nuevo. Mucho más aterrador que un desfile de titulares cuestionando su sexualidad era la idea de nunca recibir otro correo de Dulce en su bandeja de entrada.
Y eso, en sí mismo, era lo que la mantenía despierta en la noche. Algo que no podía manejar. Había tenido sus antecesores; conocidos, compañeros actores, las mujeres en el conjunto. Pero este miedo de perder algo que no era suyo, para empezar algo nuevo, era algo más. Y ella sólo podía esperar que pasara rápidamente, dejando un sin fin de cicatrices.
Llegó al equipo y se quedó mirando el correo de Dulce que había dejado abierto en la pantalla. Sonrió mientras leía partes del mismo y aún sonreía cuando comenzó su respuesta.
[Estimada Dulce,
¡Feliz Navidad! Espero que tu moviethon haya salido bien. Ha pasado un tiempo desde que he tenido uno de esos.
Por aquí, es un poco pasada las dos de la mañana y yo estaba aquí sentada viendo a una señora en la tele que me enseño cómo hacer tortillas cuando me acordé de que era mi turno de responder.
Mi noche estuvo llena de bromas amistosas y de buena compañía y sobre todo demasiado vino. Mis amigos decidieron pasar la noche aquí y estoy agradecida por su compañía. Hubiera sido una mañana de Navidad muy sola de otra forma.
Yo envidio la nieve. No hay muchas posibilidades de una blanca Navidad aquí en la soleada LA. Definitivamente deberías tomar fotos para que yo pueda vivirla a través de ti.
Sobre el tema de Harry Potter creo que debí golpearme la cabeza entonces, si insistes! Y por lo que veo, estás levantando... once dedos.
Y te haré un trato: yo voy a leer Harry Potter, si lees la Biblia Poisonwood. Y si leo el segundo libro, entonces tienes que leer El color púrpura.
Trato? : )
Lo asumiste sobre la criatura mítica de Saucy me divierte. Puede que tengas razón y ella es un caballo perfectamente normal con un trozo de madera en la frente. Y tal vez no debería despedirla tan rápidamente en lo que podría muy bien ser una percepción errónea. Lo hice, después de todo, decirle que nuestra última salida fue una cita, por lo que debería por lo menos seguir con algo menos... críptico.
Pero basta de mí - ¿qué pasó con ese tipo que tu amiga trató de juntar contigo? No lo has mencionado.
Y pregunta al azar del día: ¿Cuál es tu sonido favorito?
Te dejaré reflexionar sobre eso.
Feliz Navidad Dulce.
Tú amiga, A.
PD: Nunca me dijiste lo que había en tu Lista de deseos!]
~*~
El maratón de películas de Navidad terminó poco después de las cuatro de la mañana y a pesar de eso Dulce no podía dormir. Culpó a las cantidades excesivas de cafeína y la comida chatarra que había consumido durante la noche. Le echaba la culpa al frío. Culpó a la luna llena - aunque no estaba del todo segura de que había una.
Vio las sombras parpadear en el techo con el paso de los coches. Pensó brevemente en Anahi Puente y la llamada que estaba segura nunca llegaría. Y no podía decidir si estaba o no decepcionada. Pensó en Leigh, Christian y Mark y lo mucho que esperaba tener a todos en la misma habitación en Año Nuevo.
Y entonces pensó en Ana ¿Qué estaba haciendo en ese momento? ¿Se estaba divirtiendo? ¿Era feliz? ¿Seguía aún despierta?
Pensar en Ana la consoló; el pensar en sus correos electrónicos hizo sonreír a Dulce. Y después de un momento, Dulce cogió el equipo desde el suelo y lo encendió.
Su padre había enviado un correo electrónico para decir gracias por la tarjeta y para desear una Feliz Navidad a Dulce. Era una nota corta, una idea de último momento, de verdad, y Dulce no se molestó en contestar. Estaba mucho más interesada en el último correo de Ana, que Dulce esperaba secretamente, pero que en realidad no se lo esperaba.
[Querida Ana:
Es las 06 a.m. en punto aquí y todavía estoy despierta. El moviethon fue muy divertido, pero ahora estoy lamentando el festival de Gilmore Girls y comida chatarra que Leigh preparo. ¿Has comido Nutella, plátano en rodajas, m & ms, mantequilla de cacahuete, malvaviscos, regaliz, crema batida y gomitas todo junto insertado entre dos galletas con chispas de chocolate gigante?
Aquí está mi consejo: no lo hagas!
Estoy odiando mi vida en pocas horas. No puedo dormir. Mi estómago está empezando a dolerme. Y ambos Leigh y yo iremos por casa de mis padres a las 11:30. Mataría por un clon de mí misma hoy.
Ah, y dicho sea de paso, que te encuentres. Voy a rastrear la Biblia Poisontree o como se llame mañana. Bueno, no es mañana que es hoy porque no he ido a dormir todavía, sino más bien mañana que en realidad es mañana porque hoy ya es hoy. ¿Entendido?
Me alegro de que hayas decidido dar a Saucy una oportunidad. Tengo la sensación de que ustedes dos van a ser muy felices juntas.
Ya sabes, se me ocurre que si realmente empezaras a salir con ella y te enamoras locamente de ella, tendremos que dejar de llamarla Saucy. ¿Cuál era su verdadero nombre?
De todos modos, la nieve se ha detenido, para mi gran desilusión. Odio admitirlo, pero una parte de mí esperaba una tormenta de nieve para poder dormir en el día de hoy, que es horrible porque es Navidad y yo deseo estar con mi familia. Pero en este momento, la idea de salir a la calle en el frío, agua, nieve, hielo, es terriblemente desagradable. Sobre todo mientras me arrastro a lo largo de un montón de regalos.
Oh, mi lista de deseos! Bien. Se me había olvidado que me preguntaste sobre eso. Bueno, preguntaría por los productos de arte sobre todo porque son caros y tienden a acabarse muy rápido.
Pero en el gran esquema de las cosas ... hmm ... Quiero un montón de cosas, creo. Quiero que mi familia respete mis opciones. Quiero que dejen de tratar a Christian como una especie de parásito. Quiero que Leigh consiga un buen papel en algo, en cualquier cosa, siempre y cuando la haga feliz.
Quiero la paz mundial : )
Espero descubrir lo que quiero. A veces pienso que no me conozco, pero luego parece claro. Quiero ser feliz y quiero que la gente que amo sea feliz, que parece un poco cojo, lo sé, pero ¿no es eso lo que todos queremos, ¿verdad?
Pero supongo que si hemos experimentado la felicidad como una cosa constante, entonces empezamos a darla por sentada y lo que tal vez sea el mejor es deseo un equilibrio sano de los dos. Aunque parezca terrible deseo la infelicidad a alguien sólo porque no quiero que sean avaros con la felicidad. Así que hay que desearles la felicidad y luego pensar en silencio para sí mismo: ¿Pero no demasiado.
Lo siento, es tarde y estoy divagando sin sentido. Debo tratar de dormir.
Yo te deseo felicidad, Ana. Y quizá no hay tal cosa pero espero que la encuentres.
Feliz Navidad.
Tú amiga, Dulce]

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:07 am

Capítulo Treinta y Uno
El teléfono sonó temprano el 1 de enero, nadie lo había esperado, principalmente debido a que estas cosas no deberían suceder, y aunque Dulce era la más alejada del teléfono, fue la único que se arrastro a sí misma de la cama para responder a la llamada.
Christian y Mark habían venido preparados para pasar la noche y su colchón inflable ahora había tomado la mayor parte de la sala de estar. Pero Dulce sonrió al verlos acurrucados bajo las sábanas, sin pensar en el sonido del timbre del teléfono, o quizás demasiada resaca.
-Hola-dijo ella, ocultando su enojo, o al menos intentandolo.
La voz al otro lado del teléfono sonaba demasiado totalmente despierta. "¡Hola! Leigh Radlin? Mi nombre es Jacob Ryans y soy el director de Pequeñas Mariposas Purpuras, de la cual puede ser que hayas oído hablar. Como sea, Sierra Murphy me dio tu número. Ella es la directora de casting Danza de Verano y un buen amigo mío, y me dijo que sería absolutamente perfecto para mi protagonista. Que es fabuloso porque realmente necesitamos una. Sé que son las fiestas y todo, pero yo esperaba que estés disponible para un café o un almuerzo, así que tal vez podría hablar de la película y todo. ¿Qué dices?"
Dulce se froto los ojos con su mano libre. "Lo siento, no soy Leigh. Espera. "Llamó a la puerta de Leigh, demasiado cansada para envolver su mente alrededor de todo lo que el hombre le había dicho. Cuando no ha respondido Leigh, Dulce golpeó más duro, y escuchó un gemido en algún lugar en el salón. Exasperada, volvió la manija y caminó hacia ella.
La habitación de Leigh era un lío de ropa y documentos, y la cama era un arco iris de ropa limpia o sucia o una combinación de ambas. Dulce rastreo en la cama y excavó a Leigh del brazo de debajo de las cubiertas. Su mejor amiga en protesta gimió como Dulce puso el teléfono en su mano. "Llamada telefónica", dijo Dulce.
"Voy a devolver la llamada," murmuró Leigh.
"Es un director de cine."
Leigh se levanto en un instante, como si las palabras estaban infundidas con cafeína o tal vez de electricidad. "Hola? Hola? Aquí Leigh ".
Dulce sonrió para sí misma y dejó a Leigh con la llamada.
En el salón, Christian se estaba estirando. "¿Cuánto tomamos anoche?"
Dulce sonrió a su hermanastro. "Completamente demasiado." Miró hacia abajo en el colchón para ver que Mark estaba todavía durmiendo. Para Christian, dijo, "¿Café?"
"Sabia que te quería por una razón", dijo Christian, en un bostezo. Dulce, quien siguió a la cocina. "¿He oído el teléfono?"
"Algún director de cine", dijo Dulce, después de darse cuenta de que debía haber sonado más emocionada. "Yo, eh, voy a darle la entonación adecuada que se merece después de meter cafeína en mi sistema."
Christian miró sorprendido. "Un director de cine, de verdad? Yo mejor le pido a Leigh un autógrafo ahora antes de que empiece a olvidar a su pequeño pueblo".
Dulce sonrió y se puso a hacer el café. Había bebido menos alcohol que el resto de ellos durante su gran extravaganza de Año Nuevo, pero su cabeza seguía estando muerta.
Christian se sentó a la mesa y Dulce lo vio mirando el libro que había dejado allí. "La Biblia El Poisonwood,". la portada. "Creo que lo he leído en la universidad. ¿Está todavía en el programa?"
No le dijo a su hermanastro sobre Ana. Realmente no sabía qué decirle a él, excepto, "Esta chica que conocí en línea me lo recomendó".
"Has estado colgada en las salas de chat últimamente?"
"No exactamente. Ella compró una pintura mía tiempo atrás y me envió un correo electrónico para decirme que le gustó. Nos caímos bien."
Christian sonrió y dio vuelta a través del libro. "Eso es bueno de ella."
Dulce asintió y se encontró a sí misma sonriendo. "Sí, ella es realmente agradable. Es de tipo reservada, aunque. No se mucho de ella, en realidad. O bien lo que hace para ganarse la vida. "Llenó la tazas de café y se unió a Christian en la mesa. "Pero luego me dice cosas como... que es gay. Y que nunca había estado con nadie. Y que nunca leyó Harry Potter o ha ido a París. Y me hace pensar en lo que es realmente importante saber sobre una persona, ¿sabes?"
Christian estaba mirando con curiosidad. "Así que lo que es importante saber acerca de una persona es?"
Dulce se encogió de hombros y miró hacia abajo en la oscuridad del liquido en su taza. "Yo le dije acerca de mi colección de papel higiénico".
Él soltó una risita. "Me había olvidado de eso".
"Ella debe pensar que estoy tan loca."
"Eres un monstruo."
"Yo nunca le dije a Alfonso sobre eso".
Christian estaba tranquilo por un momento mientras sorbía su café. "Así es que definitivamente no hay nada más entre los dos?"
"No podría ser más largo." Sonrió para demostrar que era algo bueno. Luego respiro profundamente. "Él estaba viendo a alguna otra chica."
"Siempre supe que era un bastardo."
"Sí, bueno, es lo mejor. Al menos no tengo que sentirme culpable por no amarlo. El hecho de que, al final, piense en ello como su culpa. "
"Así que no estás viendo a nadie ahora?"
Dulce sacudió la cabeza. "No realmente. Esta este chico Pablo que Leigh me presento, y es realmente agradable y todo. Hablamos de vez en cuando. Pero no sé. "
"No hay chispa?"
"Supongo. Me gusta hablar con él, y es un artista también. Pero... sí. No lo sé. Es de tipo fijo. Sabes, aburrido. "Ella arrugo la nariz. "Eso es una cosa terrible de decir, creo."
Christian sólo sonrió. Luego dijo, "Así que estás buscando a alguien más emocionante".
Dulce se encogió de hombros. "No estoy segura de que estoy buscando, honestamente. Pero, supongo. No es un aventurero o nada, pero alguien... no sé. Imprevisible. Tal vez." frunció el ceño y sacudió la cabeza. "Realmente no he pensado en ello."
Hubo movimiento en la sala y, a continuación, "¿Es olor a café?" Mark tropezó en la cocina un momento posterior y robo su taza a Christian. Se sentó a la mesa y tomó un largo sorbo. "Mmmm."
"Oye!" Christian tomó la taza de nuevo. "¡Obtén la tuya!"
Mark hizo un gesto de disgusto.
Dulce sonrió y se levantó para servir otra taza.
"Así que supongo que Leigh y yo conocimos a alguien".
"Brad Pitt?" dijo Mark.
"George Clooney?" dijo Christian.
Dulce volvió a la mesa y entregó un café a Mark. "Anahi Puente", dijo.
"¡Fuera!" Dijo Mark, con la mandíbula caída. "Yo la amo". Él se dirigió a Christian. "No la amo?"
"Él la ama" dijo Christian.
Mark se inclinó hacia adelante en su silla. "Esa chica tiene un gusto increíble en todo. ¿Qué tenía puesto? Dimelo todo."
Dulce frunció el ceño. "Uh ..."
"Como la conociste? ¿Dónde? ¿Cuándo? "
"Fue realmente en la galería la noche que no pudieron ir", dijo Dulce.
"¡Fuera!"
Dulce se encogió de hombros como disculpándose.
"Por lo tanto, injusto. Que dijo?"
"Ella amo mi arte", dijo Dulce, dejando que ella misma se sienta orgullosa. "Entonces me encontré con ella al azar unos pocos días más tarde, y ella dijo que quería que yo pinte algunas cosas para su nuevo apartamento."
Mark la miraba en estado de shock. "Bueno, estás haciendo esto."
"Yo no lo se!" Sacudió la cabeza y recogió su café.
"No te creo."
Dulce sonrió. "Por supuesto, que se supone ella no se acuerda de quién soy y en realidad nunca me llamara. Pero fue realmente halagador en el momento".
Leigh salió de su habitación y se unió a ellos un segundo más tarde, todavía se mantenía en el teléfono. "Adivinen quién es protagonista de un cortometraje?"
Hubo un coro de aplausos de todo el cuadro en el que se detuvo cuando se dieron cuenta de cuánto le dolía la cabeza para hablar en realidad por encima de un susurro.
Leigh se ayudó a sí misma con el café y se sentó a la mesa. "Me encuentro con el director en un almuerzo tardío para que podamos hablar de mi parte."
Mark sonrió. "Eso es un buen modo de empezar el nuevo año."
"Cuéntame". Leigh sonrió brillante y suspiró aliviada cuando se sentó en la silla.
Dulce tuvo una repentina sensación de que iba a ser un año muy interesante.
~*~
Anahi se despertó con el sonido de su teléfono celular vibrando en su mesilla de noche y, aunque le costó un buen rato descifrar la verdadera naturaleza del sonido se las arregló para respirar un atontado, "¿Hola?" Antes de que alguien colgara.
"¿Qué quieres decir con "que podría haber sido una cita? "
El sonido de la voz de Naomi despertó a Anahi ligeramente hacia arriba, se dio vuelta y se sentó. "Uh..."
"Quiero decir, todavía no estás segura cuando dices eso, o estabas simplemente tratando de volverme loca? Estoy bien con cualquiera. "
Anahi se frotó los ojos y escondió el pelo detrás de la oreja en un intento de frenar. "Tal vez ambas cosas", dijo finalmente.
Naomi se echó a reír. -Está bien. Así que, eh, estoy en Los Ángeles por un par de semanas y yo esperaba que accidentalmente podría toparme contigo en algún lugar. Si estás interesada", agrego.
Anahi no sabía lo que quería. Tal vez huevos. Huevos y tocino sonaba bien. Cualquier cosa más allá de un menú de desayuno estaba más allá de su derecho a continuar. "Tengo una sesión de fotos hoy y luego estoy de vuelta en el set de Guardián mañana y estamos filmando hasta el final del mes. Podría ser capaz de cogerme por el carro de la restauración si tienes suerte. "Se detuvo un momento para pensar en su horario más en serio. "Estoy siendo subastada la próxima semana en una cosa de caridad de celebridades."
"¿El ganador recibe una cita contigo?"
"El ganador se lleva sentarse en una mesa conmigo a hablar por diez minutos mientras un grupo de personas más de pie se aseguran de que dicho ganador no sea un psicópata. Muy emocionante. Pero hay muchas posibilidades de encontrar algo muy aburrido después."
La risa de Naomi era suave. "Tal vez voy a pasar por ti entonces. Me encanta la parte aburrida."
"Ten cuidado, sin embargo. Puede ser que deseen rematarte también. "
"Nadie haría una oferta por mí."
Anahi vaciló, pero dijo, "Yo lo haría."
Se hizo el silencio en el que Naomi podría haber estado o sonriendo o poniendo los ojos en blanco o tal vez una combinación de ambos. Por último, la directora dijo: "A ver".
Anahi cayó hacia atrás sobre las almohadas. "Muy elocuente."
Allí estaba la risa suave de nuevo, seguida por: "Sí, bueno." Aclaro Naomi su garganta. "En realidad había otra razón por la que te llamada." ¿Sí? "Se ve muy probable que voy a estar interpretando a Samantha, y no puedo decidir si tal vez significa que no debemos encontrarnos accidentalmente en otros lugares."
Anahi frunció el ceño brevemente. "Así que estás llamándome para decir que querías verme, para saber si quiero verte, y también para decirme que tal vez no debamos vernos?"
Naomi se echó a reír. "Suena un poco loco cuando lo pones de esa manera. Quiero verte. Quiero que me quieras ver. Sólo que no sé si es la mejor idea."
Anahi fue sacudiendo la cabeza. Por supuesto que no era la mejor idea. "Entonces, ¿qué propones?"
"¿Qué tal ver dónde estamos después de terminado el tiroteo?"
"Suena bien".
Hubo una pausa y, a continuación, "Yo seguiré tropezándome accidentalmente contigo en esa cosa de caridad."
"Eres una mujer muy confusa".
"Supongo que estamos a mano."
Anahi sonrió. "Mira a tu alrededor, Srta. Mosier."
"Adiós, Srta. Puente."
Anahi se quedó mirando el teléfono mucho después de que había colgado, sin saber cómo se sentía. Lo volvió a colocar en la mesilla y miró a su alrededor, tomando el sol vertiendo desde el balcón. No fue hasta las 9, lo que le daba un par de horas para descansar antes de posar para la cámara. Odiaba las sesiones de fotos. Odiaba las entrevistas que la incluían. Odiaba la forma falsa que parecía en su intento de sonar genuina.
Se había quedado dormida con la computadora portátil a su lado, la sacó más cerca y la encendió. En poco tiempo, estaba comenzando un correo electrónico para Dulce. En la línea de asunto escribió, "Las mujeres son confusas."
[Estimada Dulce,
Acabo de tener una conversación telefónica con Saucy que iba más o menos así:
Ella: Quiero verte otra vez. ¿Cuándo puedo volver a verte?
Yo: ¿Aquí, hoy?
Ella: Grandioso. Voy a estar allí.
Yo: Mirando hacia delante a ello.
Ella: En realidad, yo estaba realmente llamando para decirte que lo mejor es que no deberíamos vernos.
Yo: Entonces, ¿quieres verme pero no quieres verme?
Ella: Sí.
Yo: Muy bien entonces.
Ella: Pero yo seguiré probablemente viéndote en ese lugar.
Yo: ...
Así que ahí lo tienes.
Así que básicamente ella piensa que llevar una relación amorosa puede afectar negativamente nuestra relación de trabajo - que tiene perfecto sentido. Pero entonces ella todavía quiere verme? Corono a Saucy Fipbic la nueva reina de las señales mixtas.
Pero de todos modos.
Empiezo a trabajar de nuevo mañana. Hoy en día, en realidad, lo que significa que mis correos tenderán a disminuir en frecuencia y cantidad. Pido disculpas de antemano. Es que lleva mucho tiempo ocultar todos los cadáveres. : )
De todos modos, debo hacerlo. Conseguir la cuerda, la cinta, listo.
Todo lo mejor para el nuevo año. Yo no creo que haya tal cosa como demasiada felicidad.
Tu amiga, A.
PD: Empecé a leer Harry Potter.]
~*~
Dulce se sentó en el Washington Square Park tomando café y leyendo la Biblia Poisonwood. Hacía frío, demasiado frío para estar sentado fuera, pero a Dulce no le importaba. Le gustaba la sensación de la brisa helada en la cara. Le gustaba el olor de la nieve derretida. Amaba a Nueva York en el invierno. Incluso en los momentos sombríos, Dulce todavía encontraba su belleza.
El libro era bueno. A diferencia del tipo de libros leídos por Dulce, en las raras ocasiones en que lo había hecho. Sobre todo, le gustaba ir sobre las palabras y pensar en que Ana las había leído antes que ella. Le dieron ganas de leer Harry Potter otra vez, también, y la experiencia adquirida, de nuevo. Se preguntó si Ana la estaba pasando bien, o si lo había dejado de lado y olvidado.
Su amiga en línea no había mentido cuando le había dicho que su correo electrónico tendería a ser menos frecuente. Hacía más de una semana desde el último, y Dulce desistió de encender su computadora para encontrar un correo electrónico de Ana esperando allí. Había decidido, en cambio, lanzarse al negocio de la lectura de los libros favoritos de Ana. Había comprado El color púrpura junto con los otros, sabiendo que quería leerlos, incluso si Ana no podía pasar por la experiencia de Harry Potter.
La escuela no se inició de nuevo una semana más, y su inspiración artística estaba una vez más en un punto muerto. El dinero de las pinturas que había vendido en la galería había llegado y quedo observando el cheque un tiempo largo, sin saber si debía gastar el dinero o simplemente enmarcarlo. Lo había cobrado, al final, porque el dinero es útil, pero todo el tiempo que había parado en la línea del banco había sentido una sensación de asombro de que alguien haya pagado cerca de $ 3000 por su trabajo.
Pensó en Anahi Puente entonces, y se dejó sentir halagada por los elogios de la actriz. Incluso si la llamada nunca llegaba, ella seguía estando agradecida por el sentimiento detrás de la oferta. Y si ella era honesta, una parte de ella esperaba que la llamada nunca llegase. No quería decepcionar a la actriz si se encontraba a sí misma por completo carente de inspiración.
La artista terminó su café y arrojó el recipiente en el cubo de la basura junto a ella. Después de un momento, volvió al libro.
~°~
Anahi estaba de pie junto a la barra, esperando una dosis adicional de champán. A su lado, uno de sus co-estrellas de Guardián le hablaba sin parar sobre sus vacaciones en el extranjero. Dio las gracias al camarero y le dio la debida atención al muchacho a su lado, que seguía trabajando hasta el nervio, lo sabía, para invitarla a salir.
"¿Así que, que te levanta? -Preguntó-, el pelo oscuro se deslizaba sobre los ojos color avellana. "Cualquier fiesta divertida? Oí que Jeff Sark hizo una loca y salvaje para Año Nuevo. ¿Fuiste?"
Estaba borracho al límite, el hecho era evidente por lo cerca que estaba de pie, pero a Anahi no le importaba. Tenerlo a su lado significaba unos cuantos más que pasaban junto a ella. Skyler Rodríguez era hermoso en una forma más otros lo encontraban intimidante. "Me lo perdí, en realidad. Tuve una pequeña reunión en casa".
Él sonrió de la manera que sabía que derretía a la mayoría de las mujeres. "Me han dicho que tu y el Sr. Uckermann, finalmente se separaron."
"Interesante", dijo Anahi, cogiendo el vaso.
"Él es un idiota si me permites decirlo", dijo Skyler, sin inmutarse. Se apoyó en la barra y el líquido se arremolinó en torno a su copa. "Nunca me cayó bien."
"Dirty Martini, por favor-dijo alguien detrás de ella, y Anahi reconoció la voz inmediatamente.
Casi sonrió, pero no se dio vuelta. -Sí, se trata la directora que me parece muy atractiva ", dijo Skyler.
"Bah. palo a los actores. Vamos a tratarnos correctamente. Hablando de eso, Anahi, yo estaba realmente dispuesta a preguntarte si te gustaría venir a una fiesta Estoy yendo ahí el próximo fin de semana? Es pequeña... íntima.-Sonrió de nuevo.
"Tendré que revisar mi agenda, pero si estoy libre, seguro," dijo ella, sabiendo que no estaría libre. Naomi eligió ese momento para cruzar su campo de visión, de martini en la mano."Naomi", llamó.
La directora se volvió y sonrió a su manera de saludo. "Anahi, hola. ¿No te había visto."
Anahi sabía que era mentira. "Skyler, ¿sabes que voy a estar protagonizando la próxima película de Naomi Mosier?"
Se estrecharon la mano y sonrió Skyler. "Si estás buscando un protagonista masculino ..."
Naomi sonrió a cambio. "Se trata más de una cosa chica con chica dijo, y Anahi casi se atragantó con su bebida.
Skyler se echó a reír. "No te preocupes entonces. Eso está muy bien. Voy a estar viéndola. Si Anahi está en ella, yo estoy ahí. "Hizo un guiño en dirección a Anahi. "De todos modos, si me disculpan, señoras, yo tengo que ir a la habitación pequeña."
Lo vio irse y Anahi se dirigió a Naomi. "Yo casi no creo que te mostrarías."
"Casi no lo hago", admitió Naomi, llegando a estar hasta donde había estado Skyler. "Pero luego pensé, 'es por una buena causa, así que..."
Anahi sonrió. "¿Por lo menos sabes cuál es la causa?"
"Tu sabes, yo en realidad no lo sé. Y di un cheque enorme en la entrada. Dime que no es para algo así como... la entrega de maquillaje para caniches desfavorecidos? "
"Esa es la próxima semana", dijo Anahi, con una sonrisa. Bebió un sorbo de champán, y se alegró, de repente, de que Naomi haya venido. No sabía lo que significaba para ellos, pero a ella le gustaba tener a la directora. "Es para un hospital de niños, en realidad."
Naomi dio un suspiro de alivio. "Bien. Entonces, ¿por cuánto lo van a hacer? Echaba de menos las cosas emocionantes".
"Veinte y cinco de los grandes."
Naomi silbó. "Por diez minutos de tu tiempo?"
Anahi asintió con la cabeza. "Loco, lo sé. Y el tipo pasó los primeros cinco minutos mirándome fijamente, y los otros cinco balbuceando incoherencias sobre... la pesca, ¿no?"
"Pobre diablo", dijo Naomi. "Eso es lo que te pasa por ser tan bella." Dijo esa última parte en un susurro, pero Anahi la oyó de todas formas.
Anahi no se avergonzaba con facilidad, pero de repente se quedo sin palabras. Miró a la directora, vestida con su traje negro, con su largo cabello rubio suelto sobre los hombros, y decidió cambiar de tema. "Parece que te encuentras en camino a una reunión corporativa".
Naomi negó con la cabeza y miró a sí misma. "Acabo de salir de una, en realidad, con un puñado de hombres en traje. No puedo esperar quitarme todo esto."
Anahi asintió con la cabeza. Después de un momento de silencio, dijo, "Naomi, ¿por qué has venido?"
La directora la miró, pero vaciló. "Realmente quieres hablar de esto aquí?"
Anahi miró a su alrededor. Skyler se dirigía hacia ellas, y de pronto se sintió cansada. "¿Te puedo dar un viaje de vuelta a tu hotel?"
Naomi asintió con la cabeza. "Claro que sí."
Skyler las alcanzó. "¿Quién se prende para un afterparty?"
"Estamos realmente a punto de salir", dijo Anahi. "Cuando puedes dormir? Tenemos que estar en el set en unas cinco horas".
Skyler sonrió brillantemente. "Es entonces cuando la estrella no se vuelve útil. Voy a dormir en mi remolque entre las tomas. No te preocupes por mí. Déjenme acompañarlas".
Fuera, su limusina estaba esperando, junto con Samuel, su chófer, y la mitad de los paparazzi de Hollywood. Las cámaras destellaban mientras salían y Anahi sólo podía imaginar lo que los titulares del blog dirían en la mañana. No sirvió de mucho que Skyler haya optado por poner su brazo alrededor de ella, ya que había salido.
Samuel abrió la puerta cuando se acerco y las saludó cordialmente.
Naomi se metió en el coche.
Anahi se volvió hacia Skyler y dijo: "Hasta mañana".
La besó en la mejilla al igual que una cámara brilló en su dirección. Y entonces la puerta se cerró y ella y Naomi estaban solas.
"Esto va a estar todo en Internet mañana", dijo Anahi, sacudiendo la cabeza. Bajó la voz una vez que supo que Samuel había subido en el asiento del conductor.
Naomi le preguntó: "¿Dónde podemos ir?"
"Beverly Hills Hotel."
Samuel hizo un gesto con la mano para decir que él había entendido, y volvió a subir la ventanilla.
"Fancy", Anahi dijo, refiriéndose al hotel.
"No fue idea mía", contestó Naomi, acomodándose en los asientos de cuero de felpa. "Me estoy reuniendo con un estudio sobre un programa de televisión potencial que puede o no suceder. Vamos a ver. Está en es de mala suerte-hablar-sobre-ello- hasta-ponerla en escena. "
Anahi asintió, comprendiendo. "Así".
"No tengo idea de por qué he venido", exclamó Naomi. "Yo estaba en esa reunión y lo único que podía pensar era en lo agradable que sería volver a verte. Y sé que estoy dando señales y debes pensar que estoy completamente loca. No está sólo esta parte de mí que quiere mantener las cosas estrictamente profesionales y luego está esa otra parte de mí que no puede dejar de pensar en besarte."
El corazón de Anahi empezó a latir con furia en el pecho, ante las palabras y las imágenes que los acompañaban. Sería tan simple que se incline sobre la directora y un beso, sin olvidar la realidad por un tiempo corto y ceder a su curiosidad, tal vez incluso su deseo. Pero, ¿qué entonces? Miró hacia otro lado, las luces que pasan por su ventana. "Sería egoísta por mi parte que te bese," ella dijo en voz baja, "porque quiero, pero más allá de eso, no sé lo que quiero." Ella se volvió hacia la directora. "Yo no quiero jugar con esta película".
Naomi sonrió suavemente. "Yo tampoco."
Anahi sintió una oleada de alivio. "Así que... amigas?"
"Amigas", dijo Naomi de acuerdo con ella.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:07 am

Capítulo treinta y dos
Dulce miró la hora en su teléfono mientras se apresuraba a salir del edificio Barney. La clase había terminado anticipadamente, por el cambio. El profesor tenía una especie de obsesión con un cierto programa de televisión la noche del martes, lo que significaba que la clase se llevaba a cabo en velocidad turbo.
"Oye bonita," le dijo una voz al oído, y Dulce se volvió para ver de pie a Pablo allí.
Sonrió. "Oye extraño," dijo, al colocarse al lado suyo. "Tanto tiempo sin verte."
"Tenia la intención de llamar y decir hola, pero estaban estas cosas de las fiestas en familia, ¿sabes? ¿Cómo son tus clases este semestre?"
Se había cortado el pelo, Dulce lo noto. Lo afeitó a los lados y la punta en la parte superior. Pensó que sus ojos se veían más verdes de alguna manera. "Arte y Cultura Contemporánea va a patearme el trasero. Estoy segura de ello. El resto está bien. ¿Y tú?"
"Muchas asignaturas optativas. Soy amante de Teoría de los medios de comunicación, sin embargo. Yo he optado por Arte Digital".
"Paso audaz para un escultor.-Sonrió-.
"¿Te diriges a la clase?"
"Tengo Psicología en un par de horas", dijo. "y tu?"
"Ya he terminado, gracias a Dios. He quedado con Leigh en el Central Park. ¿Te dijo? Ella está filmando una película allí. "
"¿En serio?-Miró impresionado. "Eso es impresionante. Yo no había hablado con ella en un tiempo".
-Sí, creo que hoy es el último día, sin embargo. Me encuentro con Leigh para los últimos detalles de la fiesta."
"Leigh tiene buen gusto." Él sonrió de una manera que hizo que su mirada se viera dulce, de alguna manera, y Dulce desvió la mirada, se sintió tímida, de repente.
Ellos vinieron a una parada en la tercera avenida. "Me dirijo a Lafayette", le dijo Dulce.
"Voy a comer algo antes de la clase. Todos deben unirse en algún momento", dijo, mirando esperanzado.
"Eso estaría bien. Dame una llamada? "
"Cuenta con ello."
Se dirigieron en direcciones opuestas, y Dulce metió sus manos en los bolsillos de su chaqueta para evitar que se congelara. A pesar de que amaba el invierno, ella estaba esperando a la primavera. El montón de barro de la nieve y los árboles sin hojas se empezaba a bajar. Y era sólo la primera semana de febrero.
Su teléfono comenzó a sonar en alguna parte dentro de su bolsa de mensajero, con una melodía asignada a un número desconocido. Hundió el objeto desde el fondo de su bolsa, y se quedó mirando el número desconocido en la pantalla. "¿Hola?"
"Hola, ¿eres Dulce Maria Espinoza?" Preguntó una voz femenina.
"Se trata de mí, bueno, ella". Dulce puso los ojos en blanco. "¿Qué puedo hacer por ti?"
"Soy Maite Perroni, asistente de Anahi Puente. ¿Tienes un momento?"
Dulce se detuvo en sus pasos, y casi fue atropellada por un coche. Salió del camino, y se apresuró a decir: "Ah, sí! Claro que sí. Quiero decir, yo. "
"La Srta. Puente se preguntaba si seguías interesada en contribuir con tu arte a su nuevo apartamento?"
"Claro, sí. Me encantaría." Dulce puso los ojos en blanco otra vez, sabiendo que sonaba como una idiota.
"Grandioso, estarás disponible para reunirte con ella en algún momento esta semana?"
El estómago de Dulce revoloteaba ante la perspectiva de reunirse con la actriz. "Um, seguro. Tengo clases pero después tal vez...-hizo una pausa y luego dijo: "Yo estoy libre el viernes."
"Eso está bien. ¿Qué tal el viernes a las dos? "
"Grandioso".
"Te voy a enviar un mensaje de texto con la dirección. Gracias por tu tiempo, Srta. Espinoza".
"Hasta luego." Dulce dejo caer el teléfono de su oído y sacudió la cabeza. Un minuto después llegó un mensaje de texto con los detalles de la cita y Dulce se quedó mirando la serie de letras y números con una leve incredulidad.
Apago su teléfono, lo cerró y la arrojó de vuelta a su bolso. Tenía las manos frías de nuevo y se las froto entre sí antes de volver a ponerlas en sus bolsillos. Después corrió hacia la estación del metro.
Por el camino se le pegó de que la llamada telefónica que había estado esperando y temiendo había llegado finalmente. No se olvidó de mí, Dulce pensó, mientras se dirigía por las escaleras y en busca de calor.
~*~
Anahi miró expectante a Maite en el momento en que su asistente colgó el teléfono. "¿Y bien? ¿Qué te dijo? ¿Cómo se oía?"
Maite levantó una ceja, mirando divertida mientras colocaba el teléfono en el mostrador de la cocina. "Como si...está aterrorizada." Miro seria a Anahi. "¿Estas segura de haberlo pensado bien?"
-Sí-dijo Anahi. "Y cuando digo que sí, me refiero a por supuesto que no. Si pensara en ello esto me compromete. "Respiró hondo. "¿Qué quieres decir con «aterrorizada»?
"Sólo eso."
Anahi frunció el ceño. "¿Le parezco intimidante? No quiero intimidarla."
-Sí, buena suerte con eso. "Maite sacudió la cabeza y miró a su alrededor. "Me encanta este apartamento."
Anahi permitió el cambio de tema, y examinó su entorno. Se había enamorado de la vivienda al segundo de haberla visto en las fotos. Amaba los pisos de madera, las ventanas del piso al techo, el estado de la cocina, la hermosa vista. Le había costado casi tanto como su propiedad frente a la playa y valió la pena cada centavo. "¿Crees que podría ser tan pomposo?
Maite miró con curiosidad. "¿Se trata de Dulce otra vez?"
-No-mintió Anahi. "Bueno, quizás. Simplemente no quiero que piense que soy una snob. "
"Anahi, no creo que ella piense que vives en una caja de cartón." Maite miró a su alrededor otra vez. "Además no tienes muebles. Lo único que viene a ser es... es tan vacío".
Anahi sonrió. "Al igual que un lienzo."
Maite puso los ojos en blanco. -Muy bien, con eso, me voy de aquí. Tengo que ir a terminar de desempacar antes de que Christopher llegue. "
"Que te diviertas."
Maite desapareció y luego de unos segundos, el sonido de la puerta resonó en el apartamento. Anahi dejo que el silencio se decante antes de interrumpir el silencio con su movimiento. Subió por las escaleras que conducían a su dormitorio y se desplomó sobre la cama. Cambio al equipo de música en la radio y dejo que elija la banda sonora de la noche.
Anahi no había aportado mucho a Nueva York. La cama era nueva. Había tenido que entregarse antes de llegar. El equipo de audio, el televisor de pantalla plana, las mesillas de noche, todo los que había comprado en los días siguientes a su llegada. Quería que Nueva York se sienta como un nuevo comienzo.
KT Tunstall empezó a sonar tan bien como su teléfono sonó y Anahi lo cogió frente a su mesita de noche y comprobó que tenia un mensaje. De Dulce.
[Anahi Puente realmente llamo. Algo así. Detalles más adelante. De fiesta con extraños. Apesta!. ]
Anahi sonrió y respondió.
[Que te diviertas : )]
Dejó caer el teléfono de la mano en las cubiertas. Quería fingir que no estaba petrificada sobre que Dulce llegase a su apartamento. Quería fingir que ella y Ana eran completamente diferentes personas, y que ella era en realidad cualquier persona extraña a sí misma. Pero nada de eso era verdad.
Dulce estaría entrando a este apartamento en unos días y Anahi Puente estaría allí para darle la bienvenida. Y en algún momento, preferentemente antes de que las cosas se pongan más complicadas de lo que ya eran, la verdad tendría que salir.
Cómo o cuándo?, Anahi no tenía ni idea.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:07 am

Capítulo Treinta y Tres
Dulce se quedó mirando la estructura frente a ella y dejó escapar un suspiro tembloroso. Encontrar el edificio de Anahi Puente no había sido difícil. Era un nuevo establecimiento en el Upper East Side y Dulce había pasado por el varias veces antes y se preguntaba cuál sería el costo de vivir en tal lugar. Tomó en la arquitectura elegante y moderna, sus grandes ventanales brillantes y se concentró en respirar.
Miró la hora en su celular. Era temprano, pero no demasiado temprano, y después de un par de respiraciones relajantes siguió su camino hacia el portero.
"La Srta. Puente está esperando ", dijo, después de que había demostrado de manera convincente su identidad. Abrió la puerta y se quitó el sombrero.
Dulce entró. El vestíbulo estaba ocupado con gente en trajes de negocios hablando por celular con otras personas. Había sillas y sillones que hacían pensar a Dulce en los muebles de IKEA, pero que tal costaban mucho más. ¿Qué estoy haciendo aquí? Dulce se preguntó mientras se dirigía hacia los ascensores. No pudo sentirse más fuera de lugar. Pensó en su propio edificio: oscuro, sucio y cayendo a pedazos, la luz delante de la puerta de entrada y salida vacilante. Un día de estos no encontraría luz en absoluto, y entonces tomaría una semana o algo así para que el propietario se molestara en arreglarlo.
Dulce llamó al ascensor.
Una mujer con un traje de terciopelo color rosa se acercó. Fijó sus rizos rubios perfectos en el reflejo más cercano que pudo encontrar y miró hacia arriba y abajo a Dulce por el rabillo del ojo.
Las puertas se abrieron y una mujer mayor salió gritando algo a los dos hombres detrás de ella, quien se disculpó por cualquier infracción grave que había cometido. Sus voces resonaron en el vestíbulo, la mezcla con los otros en un coro de pretensiones.
Dulce entró en el ascensor después de la dama de chándal, que esperaba con una expresión de aburrimiento para ver cual botón pulsaba Dulce.
Un modelo perfecto levantó la frente ligeramente al ver el otro botón iluminado en el panel. "¿Estás segura de que tienes el piso correcto, cariño? Sólo hay un apartamento allá arriba".
El tono objetivo de cortesía, Dulce lo adivino, pero se quedó corto. "Estoy segura", dijo.
"Escuché que una estrella de cine se mudó ahí", dijo la señora conversadora, suavizando su tono muy ligeramente al pensar que tal vez estaba de pie al lado de alguien que conocía a alguien importante.
Dulce sólo ofreció una sonrisa tensa, en respuesta, y esperó en silencio que las puertas se abrieran en el undécimo piso para dejar que la señora se fuera. Nada más se dijo entre ellas, y el viaje al ático de Anahi Puente estuvo felizmente libre de interrupciones.
Las puertas del ascensor se abrieron en un pasillo bien iluminado y encontró con que la puerta de la actriz era bastante simple. Golpear era decididamente más difícil, y Dulce miró la hora, sólo para asegurarse de que no era tarde. Siempre podía llamar y decir que no podía hacerlo después de todo, que la vida le había lanzado una bola curva y su tiempo sería absorbido por otros asuntos. Siempre podía cambiar de opinión. Había otros artistas. Mejores artistas. Artistas mucho más adecuados para este tipo de trabajo y este estilo de vida.
Sería mucho más fácil para todos si Dulce cambiara de idea antes de que Anahi Puente cambiara la suya.
Pero entonces se abrió la puerta y Anahi Puente se encontró súbitamente de pie delante de ella llevaba una sudadera azul grande con una gigante "Y" y la palabra "Bulldog" estampada en el centro y unos anchos pantalones vaqueros de color azul claro raídos en una rodilla. Se veía tan diferente que Dulce casi no la reconoció.
La actriz estaba mirando en tono de disculpa. "Se veía como si estuvieras a punto de ir de nuevo hasta el ascensor."
Dulce debía parecer confusa, porque la actriz señaló a la cámara por encima de la puerta. Por supuesto, Dulce pensó.
"Por favor entras?", Dijo Anahi Puente en un tono que sonaba casi a súplica."Prometo, que si no quieres hacer esto, no tienes por qué hacerlo. Pero ya que estás aquí..."
Sí, ya que estoy aquí, Dulce pensó y asintió con la cabeza, sintiendo vergüenza por ser tan transparente en su nerviosismo. La actriz se mudó a un lado, y Dulce caminaba, distraída por la visión instantánea de la vivienda. El techo era por lo menos de seis metros de altura, y las ventanas se extendían hasta el final, dejando una visión clara de Manhattan. Las paredes eran blancas prístinas y los pisos eran ligeros, de madera noble.
Todo era tan hermoso que Dulce tardo unos minutos antes de darse cuenta de que no había muebles en el lugar, sin sillas, ni sillones, ni tablas. Y entonces el aroma del café llegó a su nariz y se distrajo de nuevo.
"¿Quieres un café?" La actriz había cerrado la puerta y estaba en marcha. Dulce notó que estaba descalza y se preguntó si debía quitarse los zapatos. Se sentía un poco como si estaba de pie en un museo, aunque mucho más cálido, y no había nada que ver, pero si una bella actriz que en este momento parecía mucho a cualquier otra persona, alguien que podría haberse sentado a su lado en clase , o en una cafetería.
Y al pensar en café recordó Dulce que le había hecho una pregunta. "Um, seguro. Me encantaría, "dijo, y siguió a la actriz.
La cocina estaba abierta, frente a la increíble vista de la ciudad, y todo lo que veía parecía salido del sueño de un chef profesional. Anahi Puente podría haber no tenido ningún mueble, pero había gastado claramente una fortuna en aparatos de cocina. "Fue fácil encontrar el edificio?"
"Fue difícil pasarlo por alto", le dijo Dulce, apoyada en la encimera de mármol negro, antes de pensar tal vez que no debía tocar nada. Estaba tratando de no mirar mientras Anahi Puente se movía por la cocina.
"Sí, es un poco una monstruosidad." La actriz puso una taza delante de Dulce. "Negro?"
Dulce frunció el ceño brevemente. "¿Cómo lo sabes?"
Anahi Puente sonrió y caminó hasta el refrigerador. Sacó una botella de leche y le dijo: "Estaba en tu biografía. El programa en la galería. Decía que era tu mayor adicción..." Arrugó la cara ante el pensamiento y conto con una mano, "Pinturas, Salvador Dalí... Ver películas malas con tu mejor amiga... y café negro. "
Dulce recordaba vagamente ese escrito. "Oh." Miró hacia abajo el vapor de la taza. "Yo no creía que nadie realmente los leyera."
La actriz derramó la leche en su taza propia. "Bueno, antes de invitarte, quise comprobar si tus aficiones no incluían asesinar a celebridades".
"Oh, editaron esa parte" Dulce ofreció una media sonrisa y levantó su taza de café. Estaba caliente pero era delicioso, y se preguntó qué marca era.
La actriz sonrió y luego procedió a poner unas seis cucharadas de azúcar en su taza. Dulce debió haberla mirado horrorizada por que Anahi Puente dejó lo que estaba haciendo. "¿Qué tiene de malo?"
Dulce miró hacia abajo y lejos. "Nada."
"No, en serio. ¿Qué te pasa?"
Dulce miró hacia atrás y suspiró. "Nada, solo acabas de matar al pobre café."
Sus ojos azules, se hacían aún más azules por la sudadera, la miró con curiosidad, entonces, se redujo a buscar entre la cuchara de azúcar en la mano y la taza. Miró de nuevo. "Lo hice?"
"Completamente. Probablemente ni siquiera debería llamarse café ahora."
"¿Cómo debo llamarlo?"
La actriz parecía divertida, y Dulce se sintió aliviada de no haberla ofendido. "No lo sé... "Noffee". Rodó sus ojos ante su incapacidad para llegar a algo mejor. "Deberías probarlo alguna vez... puro... Quiero decir, si lo deseas." Se sentía como una idiota. Estaba segura que la actriz le diría: "¿Quién eres tú para decirle a Anahi Puente cómo tomar su café?"
Pero Anahi simplemente se encogió de hombros y dijo: "Está bien." Y vertió el contenido de su taza en el fregadero. Enjuagó la taza y la llenó de nuevo. "Esta mejor?"
Dulce estaba demasiado sorprendida para comentar. Vio que la actriz intentó tomar un sorbo sólo para hacer un rostro que Dulce nunca había visto antes.
"Eso es repugnante ", dijo, y Dulce se encontró riendo.
"Es un gusto adquirido", admitió Dulce, y bebió su propia satisfacción.
Anahi Puente recogió la leche otra vez. "Creo que voy a disfrutar de mi 'noffee' en su lugar."
Dulce se limitó a sonreír para sus adentros. Estaba empezando a sentirse contenta de no haberse escapado, o más bien, que la actriz la hubiese atrapado antes de que lo hiciera. Habría odiado haberse perdido la cara que Anahi Puente había hecho.
Y también el café era divino.
~*~
Anahi no trató de concentrarse en el hecho de que Dulce estaba en su apartamento, y trató en su lugar, concentrarse en ser ella misma. Por lo menos, la aproximación más cercana a sí misma, considerando lo nerviosa que estaba. Había pasado la mañana entera mirando con ansiedad, dispuesta a ir más rápido o tal vez parar por completo, iba y venía en función a su nivel de pánico.
Y ahora que estaban de pie tan sólo a unos metros de distancia, Anahi sintió una corriente de excitación, que de alguna manera superaba sus miedos siempre presentes. Dulce estaba de pie en su apartamento, la veía tan hermosa como Anahi la recordaba, sin embargo, era plenamente consciente del nerviosismo que la artista irradiaba a través de cada palabra y cada movimiento y servía para que Anahi se preguntara si alguna vez podría ser otra cosa más que una extraña de pie frente a ella torpemente en una habitación.
Anahi noto que Dulce aún llevaba su chaqueta, y deseo patearse por no haberlo notado antes. "Lo siento. Soy una terrible anfitriona. ¿No sientes calor?"
Dulce se miró a sí misma; sus Converse’s negros, sus jeans acampanados, o simplemente en la propia chaqueta, Anahi no estaba segura. "Um", dijo la artista, "Un poco".
Anahi hubiera dado cualquier cosa para que Dulce se sintiera como en casa. Pero ¿cómo podría? Ni siquiera había ningún mueble. "Sí, lo siento. Subí la calefacción como una loca porque no estoy acostumbrada al frío. "Miró a su alrededor. "Te puedo mostrar dónde colocar tus cosas, si lo deseas." Se dirigió a las escaleras. Al menos en su habitación había algo parecido a la personalidad.
Dulce la seguía varios pasos atrás y en el escalón más alto hizo una pausa y miró a su alrededor. "Este es tu cuarto?"
Anahi tomó en el espacio semi-abierto, tratando de verlo como Dulce hizo. "Sí, no se suponía que era, exactamente. Creo que estaba destinada a ser como... o una oficina. Es mucho más pequeña que el dormitorio principal, pero me gusta es abierta. Me gusta simplemente caminar por las escaleras y estar en mi cuarto. Y es genial simplemente ver todo abajo. Plus ", y aquí me señaló hacia arriba," Realmente me encanta."
Dulce levantó la vista y vio el tragaluz. En su rostro se dibujó una sonrisa al mirarlo. "Eso es tan cool. Me encanta esto ", dijo, señalando a la sala en general. "Me encantaría una habitación como ésta. La mía es tan... oscura."
Anahi realmente no sabía qué decir a eso, porque su único instinto era ofrecer cada una de sus posesiones en bandeja de plata a Dulce. "Puedes simplemente dejar todo en la cama."
La artista coloco su bolsa en el suelo y se quitó la chaqueta, pero mantuvo su pañuelo, que Anahi recordaba del día en el teatro. Debajo, llevaba una sudadera con capucha color negra con un dibujo que desaparecía a través del pecho. Echó la chaqueta sobre la cama y miró a Anahi con una apariencia un tanto expectante.
Anahie no tenía pensado en traer a Dulce a su cuarto, y con ella se sentía extrañamente íntimo. Tuvo que recordarse que Anahi Puente y Dulce Espinoza no eran amigas. Todavía no. Tal vez nunca. -Bueno-dijo, volviendo a mirar hacia abajo en el apartamento. "¿Qué piensas?"
Anahi se acercó y se puso a su lado. Miró pensativa mientras recorría la vista. "No estoy muy segura de lo que quieres."
En ese momento quería Anahi muchas cosas que nunca podrían ser. Estar tan cerca de Dulce la distraía y se alejó. -Estaba pensando en un mural. "
"Un mural?"
Anahi asintió con la cabeza. -Sí, en esa pared grande donde estábamos primero"
"¿Y qué quieres que pinte en esa pared?"
"Cualquier cosa que te guste." Anahi se encogió de hombros. "Puedes hacer algún tipo de graffiti por todo." Miró a su alrededor. "Es todo tan aburrido, ¿sabes? Me encantaría entrar y ver algo original."
Dulce estaba mirando con extrañeza. "Quieres que yo en serio pinte la pared?"
"¿Es eso raro? "
-Bueno, ¿y si no te gusta?"
Anahi imagino que había pocas posibilidades de eso. Había visto algunas de las pinturas de Dulce. De hecho, ella era dueña de cuatro de ellas, y no había nada en ellas que no amaba."Creo que lo que haces con un pincel es mágico," dijo ella, sabiendo que si decía algo más entre ellas podría ser interpretado como una mentira, que esto, por encima de todo, era la verdad absoluta. "Dudo que haya nada que podrías hacer que no me gustaría."
Dulce quedo momentáneamente sin habla y Anahi decidió salvarla de tener que decir algo."Yo no opte por comprar los muebles hasta sepas lo que quieras pintar. Yo no quería limitar o influir en tu creatividad en forma alguna. "
Dulce suspiró. "Creo que piensas que soy algo que no soy. Deberías simplemente mejor contratar a un profesional."
"Y tu no lo eres?"
"Sólo soy una estudiante de arte."
"Oh." Anahi se preguntó a que, Dulce le tenía tanto miedo.
"No quiero perder el tiempo, Stra. Puente. Ni siquiera sé si puedo llegar a nada con la pintura. "
Anahi miró a la artista, pensativa. Se preguntó cómo era posible que alguien tan talentoso pudiera ser tan insegura de sí misma. Anahi podría haber aceptado cualquier cantidad de excusas de Dulce, pero la duda no era ciertamente una de ellas. "Bueno, supongo que tengo un problema, entonces. "
"¿En serio?"
Anahi asintió con la cabeza. "Quiero decir, hay otros artistas que trabajan hermoso, no me malinterpretes, pero de todos ellos, tú eres la única que quiero." Eso no había sido bastante lo que había querido decir, y si fuera del tipo que se ruborizaba, lo habría hecho. Pero era la verdad, al menos, en más de un sentido, y le gustaba ser capaz de decir la verdad.
Dulce sólo la miró.
"Te puedes tomar el tiempo que quieras para llegar a lo que sea que termine la pintura. Yo no tengo prisa. Mis invitados pueden quedarse sentados en el suelo. "
Hubo un atisbo de sonrisa en los labios de Dulce. Y luego, "Déjame ver ese muro".
~*~
Dulce estuvo de acuerdo con el mural y todo lo que Anahi Puente quería que hiciera porque se había quedado sin excusas, y rechazar esta oportunidad monumental seria estupidez. Pero había otras razones, también. Había sido sorprendida por las palabras de la actriz, y su alabanza, que le parecía a Dulce a la vez real y suplicante, halagador. Por alguna razón, Anahi Puente quería que pintara para ella, y a Dulce no se le ocurría ningún halago mayor.
"Creo que puedo hacer algunos bocetos y me dices si te gusta alguno", sugirió Dulce.
El sonido de la cerradura en la puerta se hizo eco en voz baja a través del gran apartamento, interrumpiendo lo que la actriz podría haber dicho, y Dulce se volvió para ver a una mujer joven entrar en el apartamento. Ella le resultaba vagamente familiar, y Dulce pensó que podría haberla visto en la galería. Era joven y estaba vestida con pantalones vaqueros y un chaquetón negro. Llevaba en la mano una bolsa de plástico y tenía un teléfono celular a la oreja....
"Bueno, se supone que no debes calentar una hamburguesa con queso durante diez minutos en el microondas! ¿Qué te parecía que iba a pasar? De todas formas, acabo de llegar junto a Anahi. Te llamo más tarde. Por favor, no quemes nada. "Se dio cuenta de que Dulce y Anahi la estaban mirando y se sorprendió. Apago su teléfono."Lo siento, sólo estoy dejando caer esto", dijo ella, levantando la bolsa en la mano.
"Dulce, ella es mi asistente, Maite Perroni. Maite, ella es Dulce Espinoza".
Maite se acercó y estrechó la mano de Dulce. "Un placer conocerte", le dijo amablemente. "Lo siento si interrumpí. ¿Dónde quieres esto?"
Dulce se cruzo de brazos y se preguntó lo que había en la bolsa, por curiosidad y nada más.
La actriz saludó en dirección general de nada en particular, y dijo, "Cualquier lugar es bueno. Gracias, Maite. "
"Yo vivo para servir", dijo ella, como su teléfono celular sonaba de nuevo. Hizo una cara de disculpa y respondió, mientras se movía en dirección a la cocina. " ... Ella está ocupada en este momento, pero puede ponerse en contacto con usted..."
Dulce concedió a la actriz. "Debería ponerme en marcha," dijo, porque de pronto sentía como si hubiera estado allí demasiado tiempo y tal vez Anahi Puente tenia otros asuntos que atender. "Tengo algunas diligencias para correr" No sabía por qué sintió la necesidad de inventar una excusa.
"Claro, déjame traer tus cosas", respondió la actriz, y se dirigió hacia las escaleras.
Su asistente estaba apagando el teléfono en el momento en que caminaba hacia atrás. Sonrió a Dulce. "Fue realmente un placer conocerte. Realmente me encantó tu trabajo cuando lo vi en la galería".
Dulce le devolvió la sonrisa. "Gracias. Eso significa mucho."
Maite saludó y se dirigió a la puerta. "Me voy a asegurarme de que mi novio no queme el apartamento!", Dijo bastante alto para que Anahi la oiga. "¡Hasta luego!"
La actriz estaba caminando por las escaleras, con la chaqueta de Dulce y la bolsa en la mano. "Que se diviertan", dijo a Maite.
Y entonces se quedaron solas de nuevo.
Dulce aceptó sus pertenencias. "Gracias. Ah, y um, ¿cómo puedo... eh, ponerme en contacto contigo? "
"¡Oh! Correcto. Espera". Anahi Puente se precipitó escaleras arriba, tomando los escalones de dos en dos, lo que Dulce encontró divertido. Regresó momentos después con una pluma y una libreta pequeña. "Permítame que te de el número de Maite. Puedes ponerte en contacto con ella en cualquier momento. "Empezó a escribir, a continuación, miró hacia arriba, mirando a modo de disculpa."Lo siento. Soy un poco difícil de encontrar a veces, por lo que es más fácil si te comunicas con ella."
Dulce no sabía por qué Anahi Puente sintió la necesidad de disculparse con ella. Pero de todos modos se encogió de hombros y lo proclamó bien. Tomó el pedazo de papel cuando se le había ofrecido.
En la puerta, Anahi Puente, dijo, "Gracias por hacer esto", dijo, con tono suave y un poco vulnerable.
Ana le vino a la mente a Dulce y la golpeó repentinamente cuán similares eran sus voces. Casi se rió ante la idea. "Sólo espero que no acabes arrepintiéndote..."
La actriz negó con la cabeza hacia ella, y luego dijo: "Oh, se me olvidaba." Sacó un sobre de su bolsillo trasero del pantalón y se lo paso a Dulce. "Sé que nunca discutimos una suma, pero pensé que esto podría ser suficiente para empezar."
Dulce acepto provisionalmente el sobre y echó un vistazo dentro. No sabía lo que había esperado, pero desde luego no eso. "Diez mil dólares?" Ella ofreció el sobre de vuelta. -Lo siento, Srta. Puente. Eso es demasiado dinero. Todo lo que hice fue mirar la pared."
"Por favor, llámame Anahi. Y ese parece ser el precio actual por mirar fijo en las paredes en estos días. Lo busque en Google."
Dulce trató de pensar en algo para responder de nuevo a eso, pero su mente quedó en blanco. Bajó el brazo.
"Tómalo", insistió Anahi.
Dulce se preguntó lo qué diez mil dólares en realidad significaban para alguien como Anahi Puente. Probablemente era lo que gastaba una semana en zapatos. Pero a Dulce, le era una cantidad ridícula de dinero. "Creo que estás loca", dijo, antes de que pudiera detenerse.
"Me lo tomaré como un cumplido."
La actriz sonrió, y Dulce se encontró pensando en lo injusto que era que alguien sea tan hermosa. Le devolvió la sonrisa. "Creo que voy a estar en contacto".
"Esperare tu llamada."
Dulce se marchó entonces. Mientras esperaba el ascensor, miró hacia atrás, pero Anahi Puente había desaparecido dentro de su apartamento. Miró el sobre en la mano. Nunca había tenido un cheque con tantos ceros antes.
No pensaba en el dinero, sin embargo, en su viaje de regreso a la tierra. Pensó en mayor parte en las palabras Anahi Puente y lo bonito que se sentía que alguien más creía en ella.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:07 am

Capítulo Treinta y Cuatro
Dulce arrugo otra página, la arrancó y la tiró sobre la mesa de la cocina. Giro y rebotó en los muchos otros que habían sufrido la misma suerte. Las ideas no fluían. Era demasiado consciente de ello, estaba demasiado preocupada por lo que la actriz podría pensar. Tenía que dejar que su mente fluya y no analizar exageradamente cada trazo del lápiz.
Unas llaves sonaron afuera en el pasillo y un segundo después, la puerta principal se abrió. "Hola, cariño, estoy en casa!" llamo Leigh.
"En la cocina."
Leigh parecía llevar una serie de bolsas de las compras. Miró brevemente en el lío de las bolas de papel sobre la mesa antes de sonreír brillantemente en dirección a Dulce. "Me acaban de soplar los $ 300 que hice haciendo el cortometraje, pero era tan digno de ellos. Tengo los mejores jeans."
Leigh excavo en una de las bolsas y retiro un par de jeans que se parecían mucho a cualquier otro par de pantalones vaqueros que Dulce había visto alguna vez. "Um, sexy", dijo Dulce, porque no había nada que decir más que eso.
"Yo también tengo algo para ti..." Leigh metió la mano en una bolsa diferente y retiró un pañuelo de rayas rosas y negras."... "Este. Para ti. Yyyyyy calcetines para hacer juego! "
"Ay, caray." Celebro Dulce sus regalos y sacudió la cabeza. "¿No fue la Navidad hace un mes?"
Leigh se encogió de hombros. "Sí, pero las dos estábamos quebradas. Ahora somos ricas. Bueno, tú eres rica."
Dulce vaciló. "Voy a depositar ese cheque de Anahi Puente hasta que yo sepa que en realidad puedo llegar a algo." Hizo un gesto al montón de papeles. "Como puedes ver, esto no va bien."
Leigh se sentó y dejo sus zapatos en la sala de estar. Uno cayó en la parte posterior de la camilla, errando la lámpara por una pulgada. "Muy bien. Tengo algo que puede ayudarte con eso. "
Dulce cabizbaja se sentó en la silla y miró con curiosidad a su mejor amiga. Se cruzó de brazos. "¿Qué puede ser?"
Leigh metió la mano en otra bolsa y retiró un elemento de sus profundidades. "De hecho, me lo compré para mí, pero puedo ver que estás en una crisis. Así que aquí." Le entregó una caja a Dulce.
Dulce la tomó y lanzó un suspiro. "Un vibrador? ¿Cómo me va a ayudar esto? ¿Quieres que pinte un vibrador gigante en la pared del penthouse de Anahi Puente?"
Leigh sonrió. "Oye, ella podría estar queriendo eso. Y además, no es cualquier vibrador. Es el conejo. ¿Ves? Con un ángulo en la parte de conejito para un mejor contacto. Y vibra. Pero no hay que ser demasiado adictos."
"Está bien", dijo Dulce, interrumpiendo. Deslizó la caja sobre la mesa. "Es todo tuyo. En serio. Estoy bien. "
"Lo que sea. Se una mojigata." Leigh tomó la caja y la tiró en la bolsa. "Llama a Pablo por lo menos. Ve por él. Haz algo."
Dulce se encogió de hombros y le ofreció una sonrisa tentativa. "Él parecía lindo con su nuevo corte de pelo."
"Ahí lo tienes! Excelente. Me alegro de que este arreglado." Se puso de pie, cogiendo las bolsas mientras se dirigía. "Tengo que prepararme para el trabajo. Contratamos a este tipo nuevo. Su nombre es Roberto. Llega a entrenarse esta noche. "Miró pensativamente a la sala de estar. "No puedo decidir si me siento atraída a él o si lo encuentro repulsivo. Una línea tan delgada." Ella se encogió de hombros y se dirigió a su habitación.
Dulce agarró su cuaderno. La página en blanco se burlaba de ella. Se mordió el labio, pensativa y agarro su celular. Había enviado mensajes de texto a Ana en estos días porque descubrió que era la mejor manera de obtener una respuesta rápida. Era casi tan bueno como una conversación telefónica, pero no como una intromisión.
Encontró el nombre de Ana en su lista de contactos y escribió:
[Si tienes que pintar un mural en la pared de una persona famosa, ¿qué pintarías tú? ]
Envió el mensaje, y esperó. La respuesta llegó más rápido de lo esperado:
[Una figura de palo que represente una banana.]
Dulce se echó a reír y escribió de nuevo:
]Y porque una banana?]
Un momento después, el teléfono sonó con ello:
[Porque es mi segunda fruta favorita.]
Dulce paso cuatro minutos tratando de recordar cual fruta era la número uno de Ana y estaba casi a punto de revisar sus archivos de correo electrónico, cuando se acordó. Ella escribió entonces:
[Porque no una manzana?]
Y entonces la respuesta:
[Porque me la hubiera comido.]
Dulce estaba sonriendo en el momento en que decidió arreglar el lío en la mesa y volver a su habitación. Iba a dar un paseo, decidió. Tal vez el frío ayudaría a despejar su cabeza. Tal vez la ciudad le muestre lo que Anahi Puente, posiblemente, podría desear pintado en su muy costosa pared.
Cogió su abrigo, su bufanda nueva, y se aseguró de que su ejemplar de El color púrpura estuviese en su bolso antes de salir.
~*~
Anahi estaba sentada en la cama leyendo Harry Potter cuando sonó el teléfono. Una parte de ella tenía la esperanza de que Dulce decidiera llamar. Había pensado en llamar casi al segundo de que los mensajes de texto habían terminado, pero decidió no hacerlo.
Su corazón se aceleró al llegar al teléfono, esperando ver el nombre de 'Dulce' en la pantalla. Estaba decepcionada, pero también aliviada al ver el nombre de 'Naomi Mosier' en su lugar. Se incorporó y se quitó las gafas, deslizándolas entre las páginas del libro. "¿Cómo está mi directora favorita hoy?", Preguntó.
"Excelente, en realidad," dijo Naomi, y Anahi noto que estaba sonriendo. "Tengo buenas noticias."
"Estoy a favor de una buena noticia."
"Tenemos a todos los principales actores y debes estar lista para rodar a finales de mes."
"Es bueno saberlo", dijo Anahi, y lo estaba en gran parte. "¿Has encontrado a alguien que interprete a Lynn?"
"Decidimos ir con Sophia Carmichael. Yo la había leído otra vez la semana pasada, y ella lo logró. Creo que hará una gran Lynn."
Y no le dolía que su nuevo espectáculo haya sido un éxito, Anahi pensó, pero guardó silencio. Era lo mejor que Leigh sea rechazada. Era lo mejor, y sin embargo ... "¿Qué pasa con Leigh Radlin?"
"¿Quién? ¡Oh! De hecho, escuché cosas muy buenas acerca de ella en aquel cortometraje que hizo para el amigo director de Chrissa. Pero todo el mundo parecía estar de acuerdo que Sofía era una mejor opción."
"¿Qué pasa con uno de los papeles más pequeños? ¿Han sido todos los emitidos? " Anahi necesitaba dejarlo pasar. Ella sabía que debía hacerlo. Pero una parte diferente de ella quería hacer todo lo posible para ayudar a Leigh. Ocasiones como ésta no venían a menudo.
La directora se quedó en silencio por un segundo, y Anahi podía oír el sonido de un televisor en el fondo y como arrastraba un papel cerca. "Lo siento, estaba mirando mis notas. Um, tenemos una tentativa sí, para el papel de Shannon, pero en un terreno resbaladizo, porque la actriz está subiendo y bla, bla, bla. Sinceramente, estoy harta de hablar con ella, es como un dolor en el culo. Leigh no se me había ocurrido para ese papel, pero... bueno, ¿qué te parece?"
Anahi ni siquiera podía recordar que Shannon estaba en el guión. Buscó en su cerebro, pero estaba en blanco. "Lo siento, ¿quién es Shannon?"
"Ella seduce a Elizabeth en el bar."
Anahi sintió la sangre subir a su rostro. Oh Dios. "Pensé que se llamaba Jane?"
"Sí, hubo algunos problemas con el nombre así que tuvimos que cambiarlo. Recuérdame que te pase el nuevo guion. Por lo tanto, Leigh, entonces? Puedo ver eso. Voy a ver si ella está para eso y si lo esta, sería una alegría sustituir a la otra chica, en realidad. No me gusta trabajar con divas. Bueno la llamare."
¿Y ahora que diablos? Pensó Anahi, de repente, presa del pánico cuando la escena en cuestión se reproducía en su mente.
"Entonces, ¿Estás disfrutando de la vida en Nueva York?", Continuó Naomi.
Anahi miró a su alrededor su habitación y se quedó mirando la luz del sol entrando desde arriba. Reprimió el impulso de suspirar. "Me encanta", dijo, empujando a los pensamientos de la película a un lado. "¿Y tu?"
"Es muy bueno estar de vuelta. Mi nuevo lugar es grandioso. Lo que me recuerda, la razón principal por la que estaba llamando es que estoy organizando una fiesta para el elenco en un par de semanas. Pensamos que sería una buena forma de relajarse y conocer a los demás antes de saltar a la lucha. "
"Suena divertido", dijo Anahi, y en realidad significaba que por lo general odiaba las fiestas.
"Grandioso". Ya aclarare otro día con Maite, así que le enviaremos una incitación con los detalles."
"Está bien".
"Está bien", se hizo eco de Naomi. Hubo una pausa y, a continuación, "¿Es esto difícil para ti? Hablar conmigo? Quiero decir, después de nuestra última conversación en Los Ángeles?"
Anahi frunció el ceño ante su edredón. "Ah... no. ¿Por qué? ¿Es difícil para ti?"
"No, no realmente. Sólo pensé que podría ser. Me alegro de que no lo sea." Hizo una pausa de nuevo." Quizá ahora que me lo mencionó, es un poco". Ella se echó a reír. "Muy bien, me voy entonces. Hablamos más tarde. "
Anahi negó con la cabeza, divertida. "Ten cuidado, Naomi."
Tiró el teléfono a un lado y agarró el guión de su mesita de noche. Pasó las páginas hasta que llegó a la escena en la que su personaje es seducido por otro. Lo leyó rápidamente y cerró los ojos. ¿Qué había hecho? No había manera de que podía hacer una escena de amor con Leigh.
Abrió los ojos y dejó escapar un largo suspiro. Tal vez tenga suerte y Leigh se negaría a interpretar un papel gay.
~*~
Dulce había viajado todo el camino hasta el Upper East Side después de que las ganas de un congelado chocolate se apoderaran de ella y no la dejaba. La idea de llamar a Pablo y de invitarlo a unirse a ella cruzó por su mente mientras esperaba en línea para obtener un asiento, pero no podía imaginar pedirle que haga todo el camino de la parte baja para no sentirse sola. Había resuelto en su lugar optar por Alice Walker y la compañía reconfortante del murmullo de la charla de extraños.
Después de una muy saludable cena de papas fritas y una bebida de chocolate, apretada entre la multitud de personas seguía esperando en la línea y vagaba por la calle. La noche era fría y su aliento hacia humos que se extinguían frente a ella como el rastro de un fantasma. Suspiro, ahora pensó que una bebida congelada era una idea terrible en invierno, y apretó su bufanda alrededor de su cuello.
Dulce era consciente, tal como ella comenzó a caminar, de su proximidad al departamento de Anahi Puente, y se pregunto si esa era la razón por la que había decidido ir hacia el norte en lugar de simplemente detenerse por un café en el lugar de Leigh o sentarse en el parque. No había previsto detenerse en el apartamento de la actriz, pero sus pies la llevaron allí por su propia voluntad, y a pesar del hecho de que se sentía nerviosa y fuera de lugar en el mundo de Anahi Puente, quería hacer un buen trabajo. Quería probar que podía hacer esto.
El edificio apareció al poco tiempo frente a ella y la miraba antes de cruzar la calle.
Esto fue estúpido, Dulce pensó, ya que se acercó al edificio y el portero le haría, sin duda, pasar un mal rato. Anahi Puente probablemente ni siquiera estaba en casa, o tal vez tenia invitados y no deseaba ser interrumpida. Era grosero presentarse sin previo aviso en medio de la noche sin ninguna buena razón para estar allí, salvo que se quedó sin inspiración y pensó que estar en el piso podía ayudar.
Dudó y entonces una voz que no reconocía bastante la llamo. Dulce se dirigió para encontrar a la asistente de Anahi Puente de pie junto a ella.
"¿Estás aquí para ver a Anahi?" La bella chica, cuyo nombre recordaba como Maite, pregunto, sorprendida y complacida y de encontrar a Dulce de pie ahí.
"Yo... eh" Dulce no estaba segura de qué decir. Que estaba solo pasando por ahí sería una mentira, pero la verdad la hizo sentirse cohibida. "Ella no me esperaba", fue lo que dijo.
"¡Oh! No te preocupes, estamos encantadas de verte," dijo Maite, y de repente comenzó a excavar en la bolsa que llevaba. Un segundo más tarde retiró un sobre sin marcar y lo que parecía ser un guión. "¿Podrías darle esto a ella por mí? Estoy llegando tarde para cumplir con mi novio y realmente me ahorras mucho tiempo.
Dulce tomó los temas y asintió.
"Grandioso", dijo Maite y luego se acercó al portero e intercambió algunas palabras con él que no podía Dulce escuchar bien.
Cuando Dulce caminaba hacia el portero le sonrió y abrió la puerta.
"Muchas gracias" dijo Maite y se fue despidiéndose.
Dulce sonrió nerviosamente hacia el hombre y siguió adelante a través del vestíbulo. El viaje transcurrió sin problemas en el ascensor y con cada paso crecía progresivamente su nerviosismo. Esta ha sido definitivamente una estúpida idea, y ahora estaba atrapada. No podía correr con las cosas de Anahi Puente.
Las puertas se abrieron y Dulce hizo su camino hacia la puerta de Anahi Puente. Había pocas razones para vacilar con una cámara por encima de ella, y así llamó, suavemente, pensando tal vez que tendría suerte y nadie respondería. Tal vez podría dejar los temas con el portero, si la actriz no estaba allí.
Pero oyó pasos y, a continuación, el sonido de la cerradura y, a continuación, Anahi Puente estaba de pie delante de ella una vez más. Dulce se sorprendió al ver que la actriz llevaba gafas. Iba vestida con pantalones vaqueros de nuevo, pero que estaban perfectamente equipados, con una sudadera hoodie deportiva blanca que estaba abierta sólo lo suficiente para revelar un top blanco debajo. Tenía un libro en su mano, su dedo índice marcando una página, y Dulce reconoció al instante la tapa como Harry Potter.
"Dulce", dijo Anahi, mirando un poco asustada.
"Lo siento por presentarme así", dijo Dulce. "Si estás ocupada, puedo volver en otro momento..."
La actriz retiro su gafas y sacudió su cabeza, su sedoso cabello oscuro caía a través de su cara. "No, no estoy ocupada en absoluto. Estaba cocinando la cena y um... " Parecía recordar el libro en la mano y la miró avergonzada. "Por favor, quieres pasar?"
Dulce caminó, sorprendida por lo poco que las cosas habían cambiado, pero impresionada por el apartamento de nuevo. Fue consciente de repente de un delicioso aroma proveniente de algún lugar en las proximidades de la cocina y le sugirió que tal vez las papas fritas y el congelado chocolate caliente no había sido mucho. La música estaba sonando, pero no reconocía la canción. Se dirigió a la actriz. "Me encontré con tu asistente abajo y me pidió que te entregara esto".
Anahi aceptó los temas, buscando un poco perpleja. "Lo siento, Maite te dio esto a ti?"
"Sí, ella dijo que llegaba tarde."
Anahi parecía confundida. "Ella lo hizo, ¿verdad?" Pero entonces sonrió. "Gracias", dijo. "Por favor, quítate tu abrigo. Sé que aquí es como un horno. Puedes dejar tus cosas en mi cama." La actriz señalaba con la cabeza las escaleras y Dulce la siguió, se deshizo de su abrigo.
Dulce estaba enamorada de la habitación de Anahi Puente. Era grande, pero no tan ostentosa. Amaba poder estar al lado y mirar hacia abajo en el resto del apartamento.
También amaba la TV de pantalla plana y el sistema estéreo, en el que estaba sonando otra canción que Dulce no reconocía. Y luego estaba el tragaluz. Miró y notó que había empezado a llover.
Dulce bajó su chaqueta y su bolsa de mensajero en la cama.
"Lo siento, yo sólo tenía que comprobar la cena," dijo Anahi, en tono de disculpa. "Estoy tratando esta nueva receta", continuó, ya que comenzaron a bajar las escaleras. "Y no tengo ni idea de cómo va a salir".
Dulce no podía imaginar a Anahi Puente cocinando, y siguió a la actriz volviendo a la cocina, donde una variedad de alimentos estaban esperando. "¿Qué estás haciendo?" Dulce se atrevió a preguntar, porque la curiosidad era algo que no podía ignorar por mucho tiempo. Se dio cuenta de que había unos nuevos taburetes blancos bajo el mostrador, pero no se sentó.
Anahi fue buscando en el horno, donde algo se horneaba, y Dulce imagino que era de ahí de donde el delicioso aroma provenía. "Vamos a ver", dijo la actriz. "Me sentía un poco griega, así que hoy termine haciendo algunas humus. Oh, quieres probar? Necesito una segunda opinión."
Una placa apareció de la nada y de repente había una porción de humus y triángulos de pan de pita en frente de ella. Dulce arqueo una ceja. "Has hecho tu propio humus?"
"Sí. Dime lo que piensas. Puede ser brutal. Puedo soportarlo".
Dulce pensó que quizás estaba teniendo un sueño, ya que no parecía real que Anahi Puente le ofreciera humus de su casa y ni siquiera se molestaba en preguntar qué diablos estaba haciendo Dulce en su apartamento. Dulce bajó su mirada y miró a los alimentos. Difundió el humus sobre el pan de pita y tomó un bocado. Después de un momento, parpadeo en sorpresa. "Eso es realmente bueno", dijo, algo sorprendida por la manera en que era cierto. Decidió sentarse después de todo. "Realmente hiciste esto?"
"Me alegro que te guste."
"Normalmente yo sólo lo compro en la tienda, pero esto es aún mejor."
Anahi miró complacida. "Um, y luego hice Lasaña vegetariana griega, que podría llegar a ser un desastre ya que decidí añadir el queso feta a pesar de que la receta no lo pedía. Pero la Lasaña de queso, no me sienta bien a mí. Y luego la masa para galletas de chispas de chocolate con helado para el postre, que no las hice yo. Esas cosas está mejor adquirirlas de Ben & Jerry. No va mucho con todo el tema griego, pero creo que está bien. ¿Te gustaría unirte a mí para cenar?"
Dulce miró, asustada por la pregunta. "¿Yo? Ni siquiera has preguntado por qué estoy aquí. "
"¿Es porque no has llegado a nada con la pintura y enloqueciste?"
Dulce miro a la actriz por un momento. "Sí..."
Anahi sonrió suavemente. "Entonces creo que no tengo que preguntar." El horno sonó detrás de ella. "¿Qué te gustaría tomar? Tengo un Cabernet Franc 2002 para ir con esto, pero no sé si va a ser tan bueno con un plato vegetariano. "Ojos azules miraron en su dirección. "¿Quieres saber?"
Dulce no tenía idea de lo que Anahi Puente estaba hablando, pero se había imaginado algo que tenía que ver con el vino. No podía recordar la última vez que había tomado vino con la cena. Así mismo, no podía recordar si estaba de acuerdo con la actriz, pero se encontró a sí misma diciendo: "Claro". Después de todo, esto podría resultar ser un sueño, y ahora en un momento aparecería un desfile de pollos en tutus rosa interpretando en la sala una reproducción de la Star-Spangled Banner. Pero nada de eso sucedió y Dulce se vio obligada a considerar que esto podría ser real. "¿Eres vegetariana?"
"No es por regla general, no". Anahi la miró y luego miró hacia abajo, ya que vertía el vino en vasos. Sus ojos se ocultaron momentáneamente por debajo de las pestañas increíblemente largas y Dulce pensó de todas las portadas de las revistas que había visto de la actriz Se preguntaba cómo es posible que alguien pareciera aún más hermosa en persona. "Me compre un poco de libros de cocina vegetariana", la actriz continuó, mirando de nuevo. "Quería probar algunas de las recetas."
"Oh", dijo Dulce, seguía pensando que era extraño que Anahi Puente cocinase. "Creo que el único plato que he dominado es parmesano de berenjena y resultó ser repugnante." Pensó en Ana y sus e-mails sobre el tema, y luego empujó ese pensamiento lejos como aceptaba el vaso de vino.
"Estoy segura de que no podría haber sido tan malo", dijo Anahi con una leve sonrisa. "Debes de probar la cocina de mi mejor amigo. Confía en mí, nunca te sentirías mal por algo que hiciste después de que hayas probado las creaciones de Christopher."
Christopher, pensó Dulce, el nombre era señal de alarma. Christopher Uckermann? Su ex. Lo interesante era que habían continuado siendo amigos después de que había cambiado a la actriz por su asistente. Mejores amigos, pensó en eso. Recordó vagamente a Leigh comentando sobre el tema pero no tenía bastante éxito hasta ese momento.
Dulce no sabía qué decir, así que no dijo nada. Por el contrario, quedo viendo como la actriz servía la comida en unos platos cuadrados de color blanco, con un aderezo de albahaca. Nunca había visto a alguien poner comida en un plato con ese tipo de atención antes. "Yo siento que estoy viendo la Food Network", dijo, sonriendo tímidamente.
"Vamos, sólo espero que tenga buen sabor", dijo Anahi, y puso un plato frente a Dulce y otro junto a ella. Sirvió vino a continuación, y antes de tiempo, la actriz había llegado a sentarse al lado de Dulce. "Si esta mala podemos ordenar pizza. O comida china." Miró a Dulce. "¿Qué prefiere?"
"Um, todas, creo," dijo Dulce. "Bueno, no al mismo tiempo." La comida de la actriz olía de maravillas, recogió un tenedor y cortó un trozo. Tenía la precaución de no quemarse antes de llevarla a la boca, recordando las muchas veces que se había quemado accidentalmente la lengua, en compañía de extraños. Se sintió aliviada cuando la comida no resultó ser demasiado caliente para comer. "Vaya", dijo, un momento después. "Que rico, incluso mejor de lo que huele".
Anahi miraba pensativa. "Sí, no es tan malo como me imaginaba." La actriz tomó un sorbo de vino y considero a Dulce. "Así que, ¿qué puedo hacer para ayudarte a encontrar la inspiración artística?"
Dime lo que quieres que pinte, Dulce pensó, pero no lo dijo. "No tengo ni idea. Simplemente pensé que tal vez aquí se me darían algunas ideas. "
"¿Y?"
"Simplemente me dio hambre." Dulce sonrió.
Anahi se rió de eso. Se encogió de hombros. "Siempre puedes simplemente tirar un cubo de pintura en la pared y esparcirla alrededor con la mano. Podría verse cool".
"Eso puedes hacerlo tu, ¿por qué pagarme para hacerlo?"
"Porque," dijo Anahi, Dulce reunió su "mirada" con la de ella, "creo firmemente que vas a ser una famosa artista un día, y me encantaría tener un original Espinoza en mi pared."
Dulce sacudió la cabeza y siguió comiendo, pensando que la actriz estaba delirando. "O podría ser un don nadie y morir sin dinero y sola bajo un puente en alguna parte."
"¿Por qué sola?"
Dulce no sabía cómo responder a eso porque no sabía por qué lo había dicho. "Sólo estoy siendo melodramática, supongo."
Anahi estaba en silencio y durante un minuto o dos lo único audible era el tintineo de los cubiertos y el sonido de los altavoces. Por último sonó una canción que Dulce reconocio, tal vez si no una versión que había escuchado. "Quizás es mi culpa", dijo la actriz de repente. "Quizás estoy sofocando tu inspiración pidiéndote algo".
Dulce se preguntó si eso era, pero terminó sacudiendo su cabeza. "Creo que hay pocos días o semanas o meses, cuando me despierto y lo único que puedo hacer es pensar en la pintura o el dibujo y otras veces cuando pienso me deprime .... Porque yo sólo ... no sé, me siento adormecida ...." Parecía lejos, se sentía avergonzada.
"Bueno, ayudaría si te dijese exactamente lo que hay que pintar?"
"Sí," dijo Dulce, sintiéndose algo aliviada. "Creo que sí."
La actriz asintió y se limpio la boca con una servilleta. "Bueno, ya vuelvo" Se deslizó fuera del taburete y desapareció hasta las escaleras.
Dulce, pensó qué es lo que la actriz estaba haciendo. Ella tuvo la oportunidad de terminar su comida, no deseaba parecer como una hambrienta. Dulce estaba en su último bocado cuando Anahi reapareció. Llevaba un libro, una pluma, y un pequeño cuaderno de espiral en sus manos, y empujó su plato a un lado para hacer espacio.
Anahi mostro el libro y dijo: "Muy bien, elije un número al azar"
Dulce consideró levantar su ceja en cuestión. "Um, cincuenta y ocho".
Anahi escribió este número y, a continuación, dijo: "Bien y, a continuación, elije un número del uno al veinte".
"Siete".
Anahi escribió esto también, y luego dijo: "Bueno, vamos a ver." Ella dio la vuelta a una página en el libro y comenzó a contar en el bloc de notas y escribía algo de vez en cuando. Después de aproximadamente un minuto de esto, la miró y miró en el bloc de notas. "Muy bien, así que tengo mono, nariz, río, torre, que supongo significa que tendrás que pintar un mono con una nariz... en una torre en un río?"
Dulce se mordió el labio. "Un mono con una nariz en una torre en un río? Esto es lo que quieres en tu pared?"
"Aparentemente", dijo Anahi. "Me imaginé dejarlo al destino. Quiero decir, supongo que también podría ser una nariz de un río con un mono en una torre. Puedes elegir".
Dulce no podía dejar de sonreír. "Muy bien", dijo, empujando su plato a un lado. Se deslizo más cerca del bloc, y tomó la pluma de la mano de Anahi. Comenzó a dibujar. Señaló a una nariz, utilizando la curva de la misma para formar la cola del mono envuelto alrededor de la base de la torre. Terminó con el río, en donde la torre estaba situada.
"Eso es increíble", dijo Anahi, de pie mirando el dibujo, y de repente Dulce estuvo increíblemente consciente de lo cerca que estaban. Sus brazos se rozaron al momento en que Anahi tiro del bloc de notas más cerca de ella, y Dulce sintió un hormigueo con el contacto de su piel. "Es un poco surrealista".
Dulce se sentó de nuevo a fin de poner un poco de espacio entre ellas. "Es poco probable", dijo, pero se sonrojó, de todos modos, porque el dibujo había sido pensado como una broma, y de alguna manera había resultado mejor de lo que había esperado. Y por alguna razón continuó sintiendo ese hormigueo en el brazo.
Anahi la miró. "No sé, tal vez si escribes por debajo: “Esto no es una torre con un mono envuelto alrededor de él."
Dulce sonrió. "Magritte estaría orgulloso", dijo, sorprendida por la referencia. "Así pues, estás familiarizada con su trabajo?"
"Creo que El Hijo del Hombre es uno de mis cuadros favoritos," dijo Anahi. "Tal vez porque me encantan las manzanas." La actriz se sintió momentáneamente nerviosa, y luego dijo: "Eh, ¿puede interesarte el postre?"
Las manzanas parecen ser una fruta popular, pensó Dulce. Luego dijo: "Gracias, pero realmente debería volver a casa. Se está haciendo tarde."
Anahi asintió fácilmente. "Bueno, voy a buscar tus cosas, entonces."
"Espera, eh, ¿puedo ayudarte a limpiar?" Dulce se sentía increíblemente grosera por haber llegado sin previo aviso, consumir la comida de la actriz y, luego salir por la puerta.
"No te preocupes", dijo Anahi, ya en su camino hasta las escaleras. "¿Puedo llamar a un taxi?"
"Voy a tomar el metro," dijo Dulce, momentáneamente alarmada por la cantidad de lo que un taxi podría costar. "¿Estás segura de que no quieres ayuda?" Pregunto, cuando la actriz reapareció, con sus cosas.
"Estoy segura", dijo Anahi, metió sus manos en los bolsillos de su sudadera. Parecía tímida de repente. "Gracias por probar mi comida experimental".
Si esa era su comida experimental, Dulce se preguntaba cuál sería su especialidad. "Gracias por invitarme a cenar. Fue amable de tu parte teniendo en cuenta la forma grosera en que llegue ".
"Eres bienvenida en cualquier momento", dijo Anahi, y Dulce no sabía por qué, pero sonaba como si la actriz lo decía muy enserio.
Dulce se mordió el labio y metió la mano en su bolsa de mensajero. Un momento después, sacó el cheque que Anahi le había dado. "Por favor, toma esto de regreso. Al menos hasta que yo sienta que me lo merezco. No voy a depositarlo de todos modos, y teniéndolo cerca me pone nerviosa."
La actriz dudo pero tomó el cheque. "Muy bien", dijo.
Dulce se sintió mejor al instante. Sonrió. "Muy bien. Bueno. "Llegó a la puerta. "Hasta luego entonces."
"Hasta luego", dijo la actriz.
Dulce salió al pasillo, y mientras ella caminaba hacia el ascensor sintió que algo había cambiado. No estaba segura de qué se trataba exactamente. Pero algo había cambiado entre ella y Anahi Puente.
Se sentía como una cosa buena.
~*~
Anahi cerró la puerta y apoyó su frente contra de ella, su pelo cosquilleo sus mejillas mientras caía hacia adelante. Dejó escapar un largo suspiro y se alejó de la puerta. De camino a la cocina, ella descubrió que estaba sonriendo. Dulce se había detenido por ella. Dulce se había quedado para cenar. Y a pesar de todo Anahi no había logrado hacer el tonto de sí misma.
Observo el estado de la cocina y decidió ignorarla por el momento. Volvió a sentarse en el taburete y miró el dibujo que Dulce había hecho. Anahi amaba cada segundo que pasaba en compañía de la artista, pero su momento favorito había sido ver dibujar a Dulce.
Su mirada se poso sobre la imagen en el bloc de notas y sonrió con tristeza. Del bolsillo de su sudadera retiró su teléfono celular y marco.
Su asistente contestó al instante. "Por favor no me mates".
Anahi tomó la botella de vino y volvió a llenar su vaso. "Empieza a hablar."
-Bueno- empezó Maite, en un tono que la hacía ver que era inocente de cualquier cargo, "Salí de tu edificio y vi a Dulce ahí plantada mirando como si estuviera a punto de cambiar de opinión acerca de venir a verte. Así pues, eh... improvise. Me imaginé que querrías verla antes que a Christopher y a mí de todos modos. "
Anahi lanzó un suspiro. "Así que la atrapaste para que subiera?"
"Yo no diría que la atrape... eso suena tan ... tan ..."
"Muy parecido a lo que hiciste?"
"Oh, vamos. Que hubieses dicho si hubiera aparecido y te decía: Hey vi a Dulce abajo, parecía que quería venir a verte, pero luego cambió de parecer y no hice nada para detenerla, no me habrías matado si fuese así?
"Supongo".
"Entonces, ¿Cómo te fue?"
Anahi sonrió, porque no podía evitarlo. "Se quedó a cenar. Hablando de eso, ¿qué hicieron al final Christopher y tu terminaron haciendo la comida?"
"Um, esto es Nueva York, Anahi. Hay un restaurante en cada cuadra. Nos las arreglamos muy bien sin tu rara comida vegetariana. De todos modos, volviendo a ti y a Dulce. "
"No hay Dulce y yo."
Maite suspiró audiblemente. "Realmente me gustaría poder salvarte de tu angustia, pero creo que enamorarte de una chica heterosexual es como un rito de las lesbianas o algo así."
Anahi de repente se sentía deprimida. Empujó el cuaderno con el dibujo de Dulce y se levantó. "Me tengo que ir. Mi cocina es un desastre. Hablare contigo mañana. "Apago el teléfono antes de que Maite pudiera protestar, y lo dejó caer sobre el mostrador.
Su buen humor había desaparecido, reemplazado por un sentimiento semejante al pánico. ¿Qué estaba haciendo? Dulce era heterosexual. Era heterosexual y no iba a cambiar sólo porque le gustaba como Anahi cocinaba. Ella era heterosexual y Anahi estaba mintiéndole y una vez que supiera la verdad, nada de esto importaría ya.
Una canción optimista de su selección de música comenzó a sonar al azar y Anahi decidió calmarse. Se centraría en limpiar el desastre en la cocina porque no tenía idea de qué hacer con el lío de su vida.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:08 am

Capítulo Treinta y cinco
Dulce parpadeó, las formas en su habitación las veía borrosas e indescifrables mientras trataba de dar sentido a su entorno. El sonido del teléfono resonó en el apartamento, y se cubrió con las mantas sobre la cabeza. Se negó a levantarse en ese momento. Se había quedado hasta muy tarde leyendo para acabar con El color púrpura, y más tarde aún para escribirle un correo a Ana detallando cuánto lo había amado.
El teléfono volvió a sonar, y a medio sonido, fue interrumpido por la voz misericordiosa de Leigh diciendo: "La casa de enroscadura de Dulce y Leigh ¿Cómo puedo pegarle?
Dulce se relajo cuando la llamada resultó ser para Leigh. Tenía que desechar de nuevo la idea de dormir porque lo siguiente que supo, fue que Leigh estaba encima de ella, rebotando en la cama.
"Despierta, oh mi Dios", Leigh estaba diciendo, con la voz una octava más alta de lo habitual. "Adivina quién acaba de llamarme."
Dulce, abrió un ojo, lo cerró y abrió el otro. Leigh estaba encima de ella, mirándola con entusiasmo, y Dulce nunca había querido hacerle daño a alguien tan mal en su vida. Cerró los ojos otra vez sólo para ser sacudida. Ella gimió. "Te odio déjame en paz", murmuró.
"Dulce! Era el director de casting de la película para la que audicione. Quieren que vuelva e interprete algún otro papel!"
La noticia se filtro a través de la nebulosa conciencia de Dulce. "Wow", logró decir, su voz ronca y llena de sueño. "Te prometo estar muy emocionada en unas seis horas."
El rebote se reanudo y Dulce trató de recordar si había dejado algo cercano que podría ser utilizado como arma. El rebote se detuvo. "Jesús, esta habitación es más fría que la mía", dijo Leigh, y un momento después levantó las sábanas y se deslizó en ellas, estremeciéndose."Espera, yo quiero hacer cucharita contigo mientras te cuento el resto de la conversación telefónica. "Leigh se sentía como un carámbano y no quería que toda Dulce la clave. "Oh, estás caliente".
"Te odio tanto ahora", se quejó Dulce, como Leigh se envolvía alrededor de ella. Hizo una mueca cuando los pies fríos rozaron su pierna.
"Está bien", dijo Leigh, una vez que termino de acomodarse. "Y la mujer, Sierra Murphy me dijo algo así, como, ¿Te opones a hacer escenas de desnudos?" Y yo estaba como, "Uh, depende de qué tipo", y ella estaba como,' Bueno, ¿habría un problema de rodajes de una escena de sexo? "Y yo dije:" Al igual que... porno? "y ella se rió y fue como, 'No, no. De buen gusto, por supuesto. Pero tendrías que desnudarte un poco. "Y yo estaba como, 'Bueno, sí, eso está bien." Hizo una pausa. "¿Estás escuchando?"
"Tu boca está al lado de mi oreja, ¿cómo podría no hacerlo?"
"Muy bien. Así, pues ella era como, 'Oh bueno, bueno. Nos gustaría que leas una parte diferente. "Y yo estaba como, 'Grandioso!" Y entonces... ¿estás lista?"
Dulce suspiró en su almohada. "Sí..."
"Entonces ella era como, '¿Te opondrías a hacer una escena de sexo con una mujer?"
Los ojos de Dulce se abrieron. "¿En serio?"
Leigh se rió. "¿Te estoy volviendo loca que este sobre ti así?"
_No, no me enciende, en realidad" dijo Dulce y sonrió.
"Ooh, baby". Leigh se echó a reír y se desenredo de Dulce. "En realidad, me estoy volviendo loca. Se siente un poco bien. "Hizo una pausa para enderezar la otra almohada. "Entonces, ¿qué te parece? Puede ser que llegue a tener relaciones sexuales con una chica en cámara."
Dulce se volvió para mirar a su amiga. "Así que le dijiste que estabas de acuerdo con eso?"
"¡Por supuesto! ¿Por qué no iba a estarlo? Interprete a una lesbiana patea traseros en una obra hace unos años. "Se sentó para que su espalda quede contra la pared. "Espero que sea alguien sexy."
Dulces se frotó los ojos y se sentó también. No tenía sentido hacerse creer que en realidad podría dormir un poco. Ella bostezó. "Entonces, ¿cuándo es la audición?"
"Esta noche realmente", dijo Leigh, frunciendo el ceño. "Espero poder encontrar a alguien para cubrirme en el trabajo. Voy a ser despedida un día de estos. "Se encogió de hombros."Oye, ¿crees que Anahi Puente tendrá algo que ver con que ellos me llamaran de vuelta? Tú sabes, ya que sabe que somos amigas. "
"No sé", dijo Dulce, pero de repente se preguntó si la actriz había dicho algo. ¿Por qué iba a hacerlo? Anahi Puente no me debe ningún favor. "Tal vez estuviste muy bien".
Leigh asintió con la cabeza, pensativa. "Por lo tanto, sales conmigo más tarde?"
Dulce miró a Leigh como si su cabeza se había multiplicado repentinamente.
"Bueno, seguro que puedo besar una mujer al azar y lo necesito para ser natural. La última vez que bese a una chica estaba en la escuela secundaria y había una botella de cerveza girando por el suelo. Me imagino que un poco de memoria no me haría daño. Juegas? "
La idea de besar a Leigh era absolutamente perturbadora para Dulce. "Yo no lo creo. Tratandose de nosotras, va a parecer algo un poco incestuoso".
Leigh lo considero y asintió con la cabeza. "Sí, supongo que debe ser alguien que no conozco, de todos modos. ¿A quién puedo buscar para hacer esto conmigo? Necesito un poco de amigas lesbianas. "Chasqueó los dedos. "¡Oh! Una de las chicas en ese corto que hice creo que lo era. Voy a darle una llamada."
"Vas a llamarla y decir, 'Hey, ¿quieres besarte conmigo?'
Leigh se levantó de la cama. "Sí. ¿Por qué no? "
"Y ella va a decir algo como, 'Sí, claro!"
Leigh soltó un bufido. "Sera mejor que eso. Sera el maldito mejor día de su vida. "Le hizo un guiño a Dulce y se dirigió hacia la puerta. "Deséame suerte!"
-Buena suerte- dijo Dulce tras ella, y rió. Se deslizó bajo las sábanas y se instaló en la calidez. Si tenía suerte, podría tener un par de horas más de sueño.
~*~
Sonó el teléfono, mientras que Anahi todavía estaba tratando de averiguar que responder al último correo de Dulce. Había un montón de cosas que quería decir, un montón de cosas que habría dicho si no se hubiera sentido tan culpable cada vez que empezaba a escribir algo. La visita de Dulce estaba todavía fresca en su mente, y era en lo único que podía pensar mientras miraba a las palabras en su pantalla. No podía seguir fingiendo ser Ana. Ya no más.
Anahi había pasado parte de la noche imaginando escenarios en los que le decía la verdad a Dulce. Y cada uno terminaba con Dulce alejándose enfadada. ¿Podría Dulce enfadarse? Anahi no lo sabía. Anahi no conocía en absoluto cómo podía reaccionar la artista y eso era lo que le impedía levantar el teléfono y decir: "Dulce, tengo que decirte algo."
Pero ella se salvó de estos pensamientos en el momento en que sonó el teléfono y otro tipo de preocupación se envolvió en torno a ella. "Naomi ¡Hola!".
"Estoy llegando súper tarde a una reunión por lo que esto es un mega rapidito. Hola, Anahi. ¿Cómo estás? Bueno? Bien. ¿Estás ocupada esta noche?"
No lo estaba, pero casi no quería contestar con la verdad hasta que supiera para lo que la directora la necesitaba. "¿Por qué?"
"Estamos teniendo a Leigh Radlin viniendo para una audición. Logré convencer a Sierra para conseguirme algo de material en bruto de él cortometraje que hizo recientemente. Se ve muy bien frente a una cámara. Sólo necesito ver a las dos juntas. Por favor, di que estás libre".
Anahi había estado temiendo esta convocatoria desde el momento en que abrió la boca y sugirió a Leigh para un papel diferente. Corrieron una lista de excusas por su mente, pero parecía inevitable ir forzada a una audición con Leigh en algún momento u otro."Estoy libre", dijo ella, tratando de no suspirar.
Su única esperanza ahora era que a Naomi no le gustara como se veían juntas.
~*~
"Solo debías besar a Naomi", dijo Maite distraídamente, mientras escribía algo en su teléfono. Había insistido en venir y Anahi había estado demasiado preocupada para soportar gran parte de su argumento. "Por lo menos tu primer beso con una mujer hubiera sido de verdad. Y todavía no se cual es el problema con eso. Un beso no habría matado a la película. A menos que lo lleves al sexo ". Frunció el ceño, pensativa, con los pulgares haciendo una pausa en su movimiento. "Espera, ¿Has dormido con ella en la parte trasera de la limusina? "
Anahi se centró en como los números cambiaban por encima de las puertas del ascensor y dejó escapar un largo suspiro. Sólo otros cuatro pisos para ir y estaría en la sala de audición. Tal vez Leigh no aparecería. Volvió la cabeza para encontrarse con la mirada de Maite. "¿Qué?"
"Nada. Te ves muy bien hoy, si eso te hace sentir mejor."
-Genial-dijo secamente-.
"Mira, es sólo un beso, has hecho un millón de veces eso antes. Los labios son labios. A quién le importa a quién pertenezcan? Y quién sabe, tal vez ni siquiera lleguen a eso."
"Supongo", dijo Anahi, dejando que esa posibilidad la tranquilizara un poco. "Pero ¿y si ella consigue el papel?"
Maite se encogió de hombros. "Entonces, será sólo unos cuantos besos más. "A su juicio. "Y estarás arrancando la ropa, que se ponga... pero aparte de eso..."
Anahi se cubrió el rostro con una mano. Las puertas del ascensor se abrieron.
"Estamos aquí", dijo Maite y prácticamente saltó alegremente al salir del ascensor.
Anahi la siguió, con mucho menos entusiasmo. La sala de espera estaba vacía, pero el sonido de las voces se difundía por la puerta abierta. Anahí respiró hondo y soltó el aire lentamente. Haría esto. Conseguir pasar esto y después se ocuparía de lo que seguía.
Naomi estaba en medio de una frase, cuando Anahi entró, pero se detuvo a media palabra al momento en que vio a la actriz. Todo lo que ella había estado por decir parecía olvidado. "Anahi", dijo, animándose de pronto. "Que bueno verte de nuevo."
Anahi le sonrió, con la mirada persistente sólo el tiempo suficiente como para ser considerado de buena educación, para después pasar a saludar a los demás en la sala. Ella Peters estaba allí, junto con Sierra Murphy. Pero eso era todo. Había esperado más personas.
"Anahi", dijo Ella, sin previo aviso o en el preámbulo, "¿Alguna vez has besado a una mujer antes?"
Anahi se congeló sólo brevemente mientras se deshacía de su abrigo de cuero. "Yo no", dijo sin problemas. "¿Están ofreciéndome que sea mi primera vez?"
Todos se rieron, y Ella recogió la conversación una vez que la risa se apagaba, "Bueno, al menos Naomi ha estado alrededor de este bloque un par de veces."
Anahi levantó una ceja a la directora que parecía sonrojarse considerablemente, de repente.
Naomi se aclaró la garganta. "Vamos a guardar las cosas embarazosas para la fiesta. Por lo menos todos estaremos demasiado borrachos para recordar nada al día siguiente. "
Hubo una ronda de risa bonachona que se calmó con el sonido de un golpe suave.
Anahi se volvió para ver de pie a Leigh vacilante en el umbral.
"Lo siento, no había nadie por ahí así que..."
Naomi saltó al instante en su papel de directora. "Por favor ven. Gracias por venir en tan poco tiempo... Otra vez."
"Gracias por invitarme de nuevo." La mirada de Leigh se posó en Anahi. Parecía un tanto sorprendida al ver a la actriz allí.
A Naomi le tomó un momento para presentar a cada uno, y hubo una ronda de distancia cortés asintiendo con la cabeza. -Bueno-dijo ella, entregándole parte del guión a Leigh, "Estamos queriendo que leas para otro tipo de papel que el de la última vez. No estoy segura de cuánto te dijo Sierra por teléfono, pero esencialmente tu personaje tiene una larga escena de sexo con Anahi. Si todavía tienes dudas sobre eso, si crees que estarías incómoda en este tipo de escena, habla ahora. Te prometo que no hay resentimientos."
Leigh sonrió, mostrando sus dientes blancos y parejos. "Si hay una cosa con la que no me siento incómoda, es el sexo."
Naomi se rió entre dientes. "¡Está bien! Bueno, tomate unos minutos para darle una pasada al guión. Y vamos a ver lo que tienes. "
Anahi miro a Leigh en el monitor de la cámara, pensando que se veía hermosa y tranquila, aunque allí de pie leyendo tranquilamente para sí misma. Anahi de repente sintió una mezcla inquietante de orgullo y náuseas.
Naomi se acercó, eclipsando a su punto de vista en la pantalla. Ella entregó el guión. "¿Estás lista?"
No, quería decir, pero sólo ofreció una breve sonrisa. Aceptó las páginas.
"No te preocupes", dijo Naomi en voz baja. "Voy a ser amable." Le guiñó un ojo, y se alejó.
Maite se deslizó sobre un par de sillas junto a Anahi. "Ella es más guapa de lo que recuerdo de la galería", susurró. "Me pregunto de dónde sacó esa chaqueta. Creo que voy a pregúntale después de que termines con ella."
Anahi suspiró. "He oficialmente decidido quedar en silencio."
"¿Quieres una menta? Maite sonrió cuando Anahi tomó una. "La clave está en olvidarte de que eres tu y que ella es ella y que estás secretamente enamorada de su mejor amiga."
Anahi estaba a punto de protestar o por lo menos patear a su asistente en la espinilla, cuando Naomi intervino.
"Todo el mundo listo?"
Anahi se puso de pie y se unió a Leigh delante de la cámara. Ellas eran prácticamente de la misma altura, aunque Leigh era quizá la mitad de una pulgada más baja. Funcionó bien, Anahi pensó. "Es bueno verte de nuevo," dijo ella, pensando que sería descortés no decir nada en absoluto.
Leigh parecía sorprendida de que Anahi le había hablado, pero ella lo cubrió rápidamente. "Tú también. Desearía que nos encontráramos bajo circunstancias menos incómodas."
Anahi sonrió, y luego esperó.
"Acción".
Anahi se deslizó en el personaje, dejo que Elizabeth tomara el relevo. Empujó todos los pensamientos de Dulce y Leigh de su mente, y cuando levantó la vista de las páginas que tenía en la mano, vio a una extraña en un bar. "Entonces, ¿cual dirías que es tu frase favorita?"
Leigh miró hacia arriba y luego alrededor como si no supiera que había sido abordada. "Lo siento? "
"Si alguien está intentando llegarte, ¿Qué dirían, por lo general? Hay algo en tus ojos, tal vez?" Los ojos verdes reflejaban tanta confusión y diversión.
"¿Estás tratando de conquistarme?"
"Bueno, todavía no. Tengo que asentarme en una buena forma de hacerlo primero. Quiero decir, si está bien contigo, por supuesto. "
Una sonrisa y, a continuación, "Tómate tu tiempo." Hizo una pausa. "¿Puedo invitarte una copa, mientras que las dos estamos esperando?"
"Yo no estaba pensando en tomar esta noche."
"Por eso has venido a un bar?
Anahi ofreció un esbozo de sonrisa. "Bueno, si bebo bajará mis inhibiciones y luego obtendré el valor suficiente para pedirte que regreses a mi casa, sería demasiado fácil. Me gustan los desafíos".
"Ya veo. Supongo que eso significa que debo dejar de beber, entonces. Yo podría decir que sí con demasiada facilidad."
Anahi sonrió. "Y ciertamente me odio."
"¿Todavía no has decidido la manera de conquistarme?"
"Estaba pensando decir algo sobre el destino y la forma en que nos ha traído aquí esta noche."
"¿No es un poco pretencioso?"
"Bueno, creo que al destino se le permite ser arrogante."
Leigh sonrió suavemente. "Me refiero a la idea de que el destino pasara por todo este trabajo para una sola noche."
Anahi se detuvo a considerarlo. "Tal vez. Pero creo que el destino está de mi lado por una vez. "
"¿Por qué crees eso?"
"Cualquier otra persona me hubiera abofeteado ya."
Hubo una carcajada. "Eso es posible". Leigh se acercó más y Anahi sabía que debía estar presa del pánico, pero Elizabeth no era del tipo que entraba en pánico y así, en ese momento, no era ella. "Cualquier otra persona probablemente no haría esto."
Leigh presiono su cuerpo contra Anahi, y las fronteras entre la ficción y la realidad quedaron borrosas para Anahi cuando tocó sus suaves labios.
~*~
Dulce hecho un vistazo a la lista de correos electrónicos entrantes y suspiró, empujando a su computadora portátil a la distancia. Una mezcla de decepción y fastidio la superaron; decepción de que Ana no había escrito y la molestia de darle tanta importancia. Se estiró en la cama y cogió su cuaderno de dibujo. "Asobi Seksu’s jueves" jugó en su computadora como quedó mirando la página en blanco de su cuaderno. Por un segundo se dejo llevar por la música, sin hacer nada.
La canción se ahogo con el sonido de la apertura de la puerta delantera, pero Dulce desde su cama había tenido una visión clara de Leigh entrando en la sala de estar. "¿Cómo te fue?" Llamó por la puerta abierta, a la vez que silenciaba el equipo.
Leigh se detuvo en la puerta del dormitorio de Dulce. "Voy a decirte una cosa, y no me vas a creer."
Dulce se incorporó. "Conseguiste el papel?"
"No. Bueno. No lo sé."
"Oh." Dulce apoyó la espalda contra la cabecera. "Vamos entonces. No me mantengas en suspenso. "
Leigh se apoyó contra la puerta y se cruzó de brazos. "Adivina con quien lo tuve que hacer?"
"Um, la persona con la que tuviste que audicionar?"
Leigh sonrió. ¿Y quién crees que era?" Suspiró ante la mirada en blanco de Dulce. "Aquí hay una pista: Ella es protagonista en la película".
Le tomó a Dulce un instante más de lo que probablemente tendría que pensar en Anahi Puente, y cuando lo hizo, dejó caer su mandíbula. "De ninguna manera".
Leigh se limitó a asentir, sonriendo como el gato de Cheshire.
"Besaste a Anahi Puente?" Dulce pregunto, tratando de envolver su mente alrededor de la idea de su mejor amiga besándose con la actriz.
"Mmhmm". Leigh se apartó de la puerta y se sentó en la cama de Dulce. "Tuvimos esta escena coqueteándonos totalmente, que al parecer sólo sería el ambiente. Y luego tuve que darle un beso."
"Wow", dijo Dulce, tratando de imaginarse todo y fracaso.
"Realmente pensé que sería más raro, pero... no sé. Yo estaba totalmente en la escena y actuar con Anahi fue muy intenso, ¿sabes? Y cuando llegó el momento de besarla yo no estaba nerviosa en absoluto. Era tan buena".
"Besarla?" Dulce estaba tratando de estar entusiasmada por lo de Leigh, pero sus emociones no la dejaban. Se sentía extraña de repente, presa de un torbellino de emociones que no tenían sentido para ella.
"No, me refiero a toda la experiencia. La primera audición estuvo muy bien, pero era mucho más difícil en esta ocasión. Supongo que porque estaba actuando con alguien en vez de sólo leer las líneas. Pero, ¡oh Dios mío, me besó Anahi Puente." Leigh estaba prácticamente saltando en la cama.
Dulce forzó una sonrisa, la curiosidad podía más que ella. "¿Y cómo estuvo eso?"
Leigh sonrió. "Hacía calor. Y estar esperando hacia que parezca aún más caliente porque yo realmente quiero este papel".
Dulce quería saber más, quería saber pero no sabía cómo pedir. Decidió dejarlo pasar. Fue cuando comenzó a sentirse incómoda. "Así que cuando sabes si lo tienes?"
Leigh se encogió de hombros. "No tengo idea. Esperemos que mañana." Se puso de pie. "Voy a llamar a todas las personas que conozco y decirles que me he besado con Anahi Puente. Voy poner celosa a tanta gente esta noche."
Dulce la vio alejarse, tratando de descifrar qué pasaba cuando pensaba en el beso de Leigh y Anahi que le molestaba tanto. Quizás nada, consideró. Tal vez sólo estaba frustrada de que no pudo llegar a una sola idea para la pared de Anahi y cualquier mención de la actriz sólo servía para hacerla sentirse decaída.
Eso tenía que ser, decidió, colocando la música de nuevo. O eso, o SPM, añadió, golpeo una tecla del ordenador para hacer desaparecer el protector de pantalla. Miró a su bandeja de entrada porque no podía evitarlo, pero no había nada nuevo.
Suspiró y abrió un nuevo correo electrónico.
[Para: Ana Portillo
De: D. Espinoza
Asunto: Al azar y una pregunta totalmente fuera de contexto
¿Alguna vez te sentiste rara sin razón?
-D.
PD : Este correo electrónico es un intento descarado para que me escribas de nuevo. ¿Terminaste de leer Harry Potter?]
Dulce pensó en Anahi Puente mientras escribía las palabras finales, y se le ocurrió que podía haber sido hecho fácilmente a la actriz la misma pregunta.
Dulce miraba pensativa la pantalla durante un tiempo antes de presionar enviar.
~*~
Las luces estaban encendidas en su apartamento cuando llegó a casa y Anahi si no hubiera sido advertida por el portero que había un invitado inesperado, podría haber sido afectada. "Christopher? " Le dijo.
"Aquí".
Anahi siguió el sonido de su voz y encontró a su mejor amigo en la cocina, sentado en uno de los taburetes que Maite había traído en un momento de desafío. Christopher estaba vestido de manera informal en una camiseta azul y pantalones vaqueros, y aunque nada en su conducta traicionó a su estado de ánimo, Anahi noto que algo andaba mal. "Oye", le dijo, mirándolo con atención. "¿Qué está pasando?"
Christopher suspiró y la miró. "Creo que necesito romper con Maite."
A Anahi el corazón se le encogió. -Oh, no. ¿Por qué? "Frunció el ceño ante él. "¿La estas engañando? Mejor que no sea eso-
"No la estoy engañando", interrumpió en tono frustrado. "Es todo..." Hizo un gesto con las manos alrededor. Luego miró indignado. "Tú sabes que yo tuve que deshacerme de todas mi pornografía?"
Anahi no tenía ni idea de cómo reaccionar ante eso. "Um... ¿de acuerdo?"
"Me preocupaba que ella lo encontrara y quiera verlo y luego le encendiese fuego y se diera cuenta de que tal vez preferiría tener una novia."
Anahi puso los ojos en blanco y se quitó el abrigo, drapeado y lo dejo en el mostrador. "Sí, porque Lesbianas perras II puede tener ese efecto en una mujer. "
"Uno nunca sabe. Ah, y por cierto, de nada."
"Tengo miedo de preguntar."
"Dejé todo en tu casa", dijo, guiñando un ojo. "Supuse que podría divertirte un poco."
"¡Excelente! Voy a invitar a Maite y lo podemos disfrutar juntas."
Christopher frunció el ceño. "Eso es justo."
"Estás siendo idiota," dijo ella secamente, y se acercó a la nevera a buscar una botella de agua. "Hay que poner tu ego masculino a un lado y aceptar a través de tu cabeza dura que ella te ama. Dios sabe por qué."
"Soy realmente bueno en la cama. Y yo soy bastante cariñoso".
"Entonces, ¿por qué estás tan preocupado? Deja de ser tan cobarde y admite que también estás totalmente enamorado de ella y que te asusta porque tienes la madurez emocional de un mosquito."
"Hmm ..." Christopher pareció considerar esto, entonces levantó la vista bruscamente. "Oye, no tenias esa audición con la pelirroja sexy hoy?"
Anahi dejó escapar un largo suspiro y se apoyó en el mostrador, los pensamientos del beso vinieron a su mente. "Nos dimos un beso. Parecía una eternidad hasta que finalmente Naomi grito corte."
"Me pregunto si Maite consiguió algo de eso en vídeo?" Christopher se quedó pensativo. "Hombre, eso espero. ¿Cómo fue hacerlo? ¿Hubo lengua? "
Anahi puso los ojos en él.
Christopher sólo sonrió. "Oh, vamos. Dime una cosa. ¿Te ha gustado?"
Anahi pensó en el momento en que lo hicieron. Había habido una fracción de segundo de pánico en el que se había olvidado que se suponía que debía estar actuando. Pero se había ingeniado para hundirse de nuevo en el personaje, y luego se había sentido como cualquier otro beso que había llegado jamás antes. "Sus labios eran suaves," dijo ella, porque ese había sido su primera impresión. "Pero aparte de eso, era...actuación."
"¿Bueno, cómo van las cosas con Dulce?"
"Bueno, todavía estoy mintiéndole a ella, y antes, me bese con su mejor amiga. Así pues, dímelo tu."
Christopher sonrió. "Eso suena como mi vida en la universidad."
Anahi suspiró. "¿No crees que Maite se preguntara ¿dónde estás?"
"Sí, probablemente. "Él se puso serio de repente. "Y tienes razón, estoy totalmente loco por ella."
"Loco es la palabra operativa aquí."
"Y me vuelve loco."
Anahi sonrió con simpatía. "Pero no hagas nada estúpido. O... ya sabes, nada más estúpido de lo que sueles hacer."
"Yo no puedo hacer tal promesa." Christopher se levantó y cogió su abrigo del taburete a su lado."Así que cuando le estás diciendo la verdad a Dulce?
"No lo sé. Pronto".
Christopher la miró, pero no dijo nada. Le ofreció una sonrisa amable y la besó en la mejilla. "Ella no te va a odiar".
"¿Cómo puedes saber eso?"
Se encogió de hombros. "No lo sé. Sólo pensé que era una de esas cosas que querías que diga. Como 'vas a estar bien'.
"Muy bien. Sólo anímate a tener sexo con ella. Está mucho mejor que me digas eso ".
Él sonrió y se dirigió hacia la puerta. "Gracias por la conversación. Me siento mucho mejor".
"Me gustaría poder decir lo mismo!"
Christopher se echó a reír y salió por la puerta. Anahi quedó de espaldas contra el mostrador, dejando que el silencio descienda sobre ella. Sus pensamientos oscilaron en nada en particular de Dulce y viceversa.
Mañana, decidió. Le diría a Dulce la verdad mañana.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:08 am

Capítulo Treinta y seis
Maite y Christopher excavaron en su desayuno con energía, y Anahi se pregunto cuándo fue la última vez que habían comido. Viéndolos ahora, sentados en su cocina, metiendo bocados de huevo y tocino en la boca como si hubieran estado vagando por el desierto y finalmente encontraron un oasis.
"Dios, esto es tan bueno," dijo Christopher, mientras masticaba. "¿Qué has puesto en esto?"
"Huevos", dijo Anahi. Mirándolos por un momento largo. "Lo siento, muchachos pasaron la semana pasada en la selva?"
Maite se tomo la mitad del vaso de jugo de naranja antes de responder. "Nosotros, eh, fue una larga noche."
"Estábamos hablando," dijo Christopher.
"Hablando", Maite se hizo eco rápidamente.
"Correcto". Dijo Anahi pero todos podían ver las comillas alrededor de la palabra "hablando", pero sonrió de todos modos. Se inclinó contra el contador que los separaba.
"Entonces", dijo Maite. "Para que nos llamaste? No es que no apreciemos el desayuno, porque lo hacemos."
Anahi aclaro su garganta. "Estoy planeando decirle la verdad a Dulce. Hoy".
Dejaron de comer abruptamente. Christopher frunció el ceño. "¿Estás segura de que es una buena idea?"
"¿Por qué no lo seria?"
Dejó el tenedor y la miró, sus ojos brillaban con algo así como preocupación. "Porque no podrias impedir la liberación de todos los mensajes de correo electrónico a la prensa"
Anahi casi suspiró. "Ella no haría eso".
"No puedes saber eso".
"Yo sé que ella no lo haría". Anahi insistió porque estaba segura de que era verdad. Dulce nunca caería tan bajo.
"Tal vez deberías hacer que firme un acuerdo de no divulgación antes de decirle." Dijo Maite.
Anahi no había previsto esto. Los meses de burlas sólo la habían preparado para más burlas. "¿Están bromeando?"
"Me hiciste firmar una", señaló Maite.
Anahi suspiro entonces. Se puso sería. "Mira, voy a decirle la verdad. Hoy. Para bien o para mal. Quiero llevar esto hasta el final. Y necesito que estén conmigo en esto".
Intercambiaron miradas en cuestión, pero finalmente asintieron. "¿Cuál es tu plan para decirle?" Christopher cogió su tenedor de nuevo y Anahi se relajo.
"Bueno," Anahi comenzó, "No tengo ni idea. Es por eso que ustedes están aquí. Me imaginé que me podrían ayudar a ensayar ".
"Ensayar", repitió Maite, mirando dudosa. "En caso de que no sea un poco más natural? En caso de que no salga del corazón? "
"Sí, sí quiero caer completamente delante de ella."
"Bueno," dijo Christopher, "Que hay sobre...besarla? Ella va a estar tan asustada cuando lo hagas, y por la forma en que eres realmente Ana, que va a estar demasiado distraída para notarlo."
Anahi resistió el impulso de golpearlo en la cabeza. "¿Por qué no solo me muestro a ella cuando le digo?"
"Eso podría funcionar también".
Anahi se volvió hacia Maite. "Alguna idea?"
"Puedes decírselo sólo por correo electrónico."
Anahi lo había considerado. "Pero entonces corremos el riesgo de que no crea en mí".
Christopher rio entre dientes. "Puedes adjuntar una foto tuya mostrando un cartel que diga, "realmente no es verdad".
Anahi agarró su plato y lo coloco fuera de su alcance.
"Oye!" Christopher hizo un mohín, sosteniendo su tenedor de manera amenazante. "Devuélvemelo."
Anahi lo ignoro. "Pensé en solo invitarla y ... y entonces ... sólo decirle".
Christopher llego alrededor de la isla para recuperar su plato por atrás. Anahi lo dejó.
"Entonces eso es lo que debes hacer", dijo Maite.
Anahi asintió. Eso es lo que haría. Invitar a Dulce y luego confesarse. Pero, ¿cómo confesarse? ¿Cómo empezar a explicar?
~*~
Otro día más de clase y Dulce no podría haber estado más encantada de tenerlo todo atrás de ella. Subió al ascensor hasta su piso viendo la luz vacilante por encima de su cabeza. El ascensor se quejo con el esfuerzo de su existencia, y Dulce brevemente se pregunto qué sentiría si de repente cayera en picada y fuera a dar al suelo. Pero el pensamiento morboso fue empujado a un lado. Las puertas se abrieron, lenta y ruidosamente, pero con orgullo - como diciendo, "Y aquí, pensando que no lo haría".
El pasillo estaba bien iluminado, era sorprendente. Una nueva bombilla de luz? Dulce se pregunto. Un vecino doblo la esquina, arrastrando a lo largo a un niño que estaba gritando algo que Dulce no podía entender. Dulce trató de sonreír educadamente, tratando de ofrecer algo parecido a comprensión, incluso simpatía. Pero ¿qué sabía Dulce acerca de tener un hijo? La cuestión era muy clara en la cara del vecino, ya que pasó en silencio con el chico por detrás, gritando.
Dulce cerro la puerta y se resguardo en el interior del apartamento. El televisor estaba encendido lo que significaba que Leigh no fue al trabajo. "Estoy en casa!" Llamó. Cerró la puerta y dejó caer las llaves en el bolsillo de su chaqueta. E hizo su camino a la sala de estar.
Leigh estaba descansando en el sofá, con los pies apoyados sobre la mesa de café y el equipo de Dulce en su regazo. Cuando la miró sonriendo. "Adivina quién ha sido admitida en la próximo película de Anahi Puente?"
A Dulce le tomó unos largos segundos dar una respuesta a Leigh. "Te llamaron? Lo tienes?"
"Hace una hora. Llamé para decírtelo, pero me dio el contestador de voz. "
"Yo apague el teléfono para la clase." Dulce sonreía, tratando de crear el nivel apropiado de entusiasmo, pero Leigh parecía calmada; como si estuviera por encima de todo, lo que hizo que Dulce no esté segura de qué decir. Por último, se dejo caer en el sofá junto a su amiga y le dijo: "¿Cómo puedes están tan despreocupada?"
Leigh volvió la cabeza en dirección a Dulce, su cabello rojizo liso sostenido por un surtido de palillos pegados en la parte trasera de su cabeza. "Yo gritaba y saltaba tanto que uno de los vecinos vino a decirme que me fuera al infierno. Y ahora... bueno ahora estoy agotada maldita sea. Tu, sin embargo, tienes mucho que gritar y saltar para ponerte al día".
Dulce sonrió y se inclinó a mirar en la pantalla del ordenador. "¿Qué estás haciendo?"
"Investigando", simplemente dijo Leigh. "O acechando, según cómo se mire. He estado investigando a todo el mundo que trabaja en la película. A Anahi Puente la dejé para el final, pensé que podríamos acecharla juntas. "
Dulce frunció el ceño y se puso de pie, despojándose de su chaqueta. Hacía calor en el apartamento. "No quiero acechar a Anahi Puente."
"Oh, vamos, seguro que quieres hacerlo", dijo Leigh en tono casi de queja. "Ella está en toda la web. Podemos leer todos los chismes y luego cada una de nosotras puede averiguar por turnos, lo que es cierto. Por ejemplo, fue vista besando a su co-estrella de Guardian hace unas semanas en algún evento de caridad. ¿Podríamos saber si están juntos? Él es muy sexy".
Era la primera vez que Dulce había pensado en la posibilidad de que Anahi Puente podria no estar sola, y una parte de ella se preguntaba ¿qué otra cosa podría revelar la web sobre la actriz. Se sentó de nuevo hacia abajo. "No voy a preguntarle si está saliendo con alguien".
"¿Por qué no? Eso es bastante fácil de introducir en una conversación." Leigh paso su atención a la pantalla. "¿A que no sabes cual es su nombre completo?"
Dulce de repente estaba curiosa. "¿Cuál es su nombre completo?"
"Er," dijo Leigh distraídamente, mirando algo en la pantalla. "Espera. Pondré su nombre en Wikipedia."
Dulce espero pacientemente, su mente aún trataba de asimilar el hecho de que su mejor amiga había aterrizado dentro de un papel en una película. Interpretando a una lesbiana. Una lesbiana que llega a tener relaciones sexuales con Anahi Puente. Dulce parpadeo ante cualquier imagen mental de lo que podría conllevar.
"Muy bien, lo encontré", dijo Leigh. " 'Anahi Puente, Anahi Giovanna Puente Portillo nació el 14 de Mayo, 19 -'"
"Espera, ¿Qué?" Dulce agarró el portátil repentina y algo violentamente y se lo quito a Leigh. Leyó una vez más las palabras, hundiéndose en su significado. Ese era el apellido de Ana. Era la fecha de nacimiento de Ana. ¿Qué diablos? Dulce entregó de nuevo la computadora a Leigh, hilando con la cabeza varias preguntas.
"¿Qué tiene de malo?" dijo Leigh en tono de pregunta. "Dulce?"
Dulce forzó una sonrisa. "Ah, nada. Perdón. Um... yo sólo tengo que recostarme, creo. Calambres." Comenzó a dirigirse a su habitación y cerró la puerta, sabiendo que Leigh estaría golpeando eventualmente. Miró alrededor de la sala, y realmente no veía nada. Su mente estaba en una carrera. Ana. Tal vez era una coincidencia? Esas cosas pasan. ¿No?
Su teléfono comenzó a sonar, interrumpiendo sus pensamientos y Dulce excavo fuera del bolsillo de su chaqueta. Arrojó la chaqueta sobre la cama y miró a la pantalla: Maite Perroni. Frunció el ceño, ella respondió. "Hola?"
"Buenas tardes, Srta. Espinoza, es Maite Perroni, la asistente de Anahi Puente. Anahi esperaba que pudieras pasar por su apartamento esta noche?"
La tristeza de Dulce se profundizo. "No he llegado a nada"
"Ella sólo quiere hablar".
Dulce no sabía qué hacer con eso. Anahi Puente quería hablar? De la obra de arte que aún no se había iniciado? De el hecho de que su mejor amiga se encontraba ahora en su película? "Bueno, claro, ¿qué hora?"
"En cualquier momento hoy está bien", respondió Maite. "No dudes en pasar por ahí".
"Bien." Dulce colgó se sentía abrumada. Tenía que hablar con Ana. Tenían que aclarar las cosas. Dulce marco en número de Ana esperando oír de repente su voz. No podía recordar la última vez que había hablado con ella. Hubo el clic de que alguien cogió la llamada, seguido por el sonido robótico de de la voz Ana, "Usted ha alcanzado 3-1-0 ..." Dulce colgó.
Tomó su chaqueta y salió por la puerta. Debía visitar a Anahi Puente. Tal vez el viaje aclare su mente.
Leigh estaba mirando divertida cuando Dulce pasó. "¿Adonde vas? Pensé que tenías cólicos?"
"Anahi Puente me ha convocado a su guarida", Dulce respondió. "Vuelvo más tarde."
"Averigua si está saliendo con Skyler Rodríguez!"
Dulce dejo colgando la petición en el aire, ya que se dirigió hacia la puerta.
~*~
El viaje al Uptown se sintió más largo de lo normal. Dulce trato de verter sus ideas revueltas en un boceto, aunque sólo sea para contenerlas por un corto tiempo, pero mantuvo su mente a la deriva de Ana. ¿Qué estaba pasando?
Un hombre se sentó al lado de ella en el metro. Él hombre apestaba fuertemente a alcohol y el olor cayó sobre Dulce como una oleada. En la siguiente parada, se mudó a otros lugares y aterrizó junto a una chica con pelo corto espigado que sonrió a Dulce como si sabía algo que Dulce no sabía.
Una vez sobre la tierra, Dulce marco el número de Ana de nuevo. Que sonó y se dirigió al buzón de voz, y Dulce se dio por vencida. Ella fue a prisa por la acera hacia el apartamento de Anahi Puente. Se quedó echando un vistazo a su teléfono, deseando que sonara. No le importaba mucho este hecho, se recordó a sí misma, pero su estómago estaba hecho nudos; se sintió ansiosa.
El portero le hizo señas que pasara sin protestar y Dulce se apresuró hacia el ascensor. Entre más pronto se pusiera en marcha hacia el apartamento de Anahi Puente más pronto podría salir.
Dulce golpeó la puerta de Anahi y esperó. Podía oír la voz de la actriz del otro lado y se preguntó si estaba Anahi ocupada. "... No quiero poner una fecha para la obra", Dulce oyó decir a Anahi, y a continuación, se abrió la puerta. "Lo siento, Naomi, puedo llamarte de vuelta?" Dijo la actriz en el teléfono en su oreja. Miró sorprendida al ver a Dulce ahí.
Dulce tuvo un momento para inspeccionar la ropa que traía la actriz: El azul de los pantalones vaqueros y una camiseta blanca. Pensó lo que Mark proclamaba sobre los gustos en ropa de Anahi Puente y se pregunto qué le diría si él sabía que la actriz usaba en casa Levi's y lo que parecía ser una camiseta de Fruit of the Loom. Anahi miro su reloj, Dulce lo noto. Y se veía costoso. "Tu asistente me dijo que viniera..."
Anahi parecía nerviosa. Eso fue lo primero que notó Dulce. La segunda cosa que Dulce noto fue el aroma, o la falta de él. Se había acostumbrado a oler la comida al entrar en el apartamento de Anahi Puente. Pero no había café y no estaba cocinando. Era el suave y persistente aroma del perfume de Anahi Puente o era el jabón? Cuando pasó a cerrar la puerta. El cabello mojado de la actriz, era la tercera cosa que Dulce noto.
"Gracias por venir," dijo Anahi, sonando agradecida. Y nerviosa. ¿Por qué Anahi Puente estaba tan nerviosa? Si quería despedir a Dulce todo lo que tenía que hacer era decirlo.
Dulce se despojo de su chaqueta. El apartamento estaba en su acostumbrada temperatura de sauna y Dulce impasible se pregunto por la factura de electricidad de Anahi. Siguió a la actriz a la cocina.
"¿Deseas algo para beber?"
Dulce se sentó en uno de los taburetes de mármol mientras la actriz se dirigía a la nevera. "No, gracias. Estoy bien."
Anahi se permitió cerrar el frigorífico y caminó a sentarse en otro de los taburetes. Coloco su teléfono sobre la mesa y suspiró. "Así que, probablemente te estás preguntando"
El sonido interrumpió cualquier cosa que Anahi Puente estaba a punto de decir, y Dulce miró en el teléfono entre ellas antes de darse cuenta de que el sonido venía de mucho más lejos.
Anahi se deslizó fuera del taburete y dijo avergonzada. "Es mi otro teléfono, lo siento", dijo ella, mientras se dirigía en dirección a las escaleras. "He estado esperando esta estúpida llamada de mi agente. Perdón. Vuelvo en seguida".
¿Cuántos teléfonos necesita una persona? Dulce levantó la vista para ver a la actriz dirigirse a su habitación. El sonido se había detenido y Anahi estaba hablando en voz baja con quien estaba en el otro extremo de la línea. Dulce miró a su alrededor, se tomo un momento para observar la vista más allá de las ventanas. Su mente derivo de nuevo a Ana. Tal vez podía enviarle un texto. Tal vez Ana estaba en algún lugar donde ella no podía hablar. Pero tal vez un mensaje de texto si podría responder.
Dulce tomó su teléfono, miro brevemente para asegurarse de que Anahi estaba aún en el teléfono. Y entonces escribió:
[Tenemos que hablar. Llámame¡
Presiono enviar y puso el celular en su bolsillo.
Un segundo después, el teléfono de Anahi Puente vibro, y Dulce le echo un vistazo, porque el sonido capturo su atención. Pero entonces lo vio. En la pantalla del muy costoso teléfono de Anahi Puente estaba el último nombre que esperaba ver.
Capítulo treinta y siete
La pantalla del teléfono de Anahi se apago después de unos segundos y finalmente Dulce comenzó a apartar la mirada. Su mente se cerro, y un disco rayado se hizo cargo de ella. "Oh, Dios mío", fueron las únicas palabras que pasaban por su mente. El corazón le martilleaba en el pecho mientras sacó su teléfono de nuevo. Con dedos temblorosos apretó los botones. Llamando a Ana... apareció en la pantalla. No se molestó en poner el teléfono a la oreja. Simplemente vigilaba al de Anahi, pensando que quizás había sido una coincidencia. O un truco de las luces. O la prueba que necesitaba comprarse unos lentes.
Pero entonces, ahí estaba. Una canción con una melodía que no reconocía. Llamada entrante de Dulce. "Oh, Dios mío", dijo en voz alta. Se quedo sentada, porque lo consideró imposible.
Anahi estaba caminando de regreso, y Dulce miró justo a tiempo para ver la actriz congelarse a medio camino. La comprensión iba naciendo. Durante mucho tiempo, no dijo nada. El teléfono en el mostrador de la cocina seguía sonando.
Dulce apago su teléfono y el silencio cayó sobre ellas.
"Estaba a punto de decirte," dijo Anahi suavemente.
Fragmentos de mensajes de correo electrónico y conversaciones telefónicas pasaron de repente a través de la mente Dulce. Todo eso había sido... Anahi Puente? Se sentó de nuevo en el taburete, ya que realmente lo consideraba imposible. No existía Ana. Nunca ha habido una Ana. Esto fue lo que le conmovió. Esto era lo indescriptible. Y todavía no podía formular ninguna palabra.
Anahi dio el primer paso adelante. "Dulce... yo..."
No había nada después de eso y Dulce se obligó a mirar hacia arriba, para mirar a Anahi Puente que se atrevió a continuar.
"No sé por dónde empezar", dijo Anahi. "Pensé que me vendría algo a la mente una vez que estés frente a mí, pero..."
El silencio era insoportable, pero Dulce no sabía qué decir. Apenas sabía lo que sentía.
"Nunca quise mentir", Anahi empezó de repente. "Me enamoré desde ese día en el Central Park cuando vi tu dibujo sobre la mesa. Yo... nunca he sentido que quería tener tanto algo antes. Y lo lleve a casa y lo había enmarcado y me miraba, y sé que puede sonar a locura pero me hizo sentir... No sé. Me hizo sentir mejor...; menos sola. Y pensé que te gustaría saber que me encantó. Sólo que yo no podía decirte quién era porque no me lo hubieses creído. Y porque tengo esta cosa acerca de la privacidad también. Y realmente todo lo que quería era que tú sepas que significaba algo para mí, haber creado ese dibujo. Me ha afectado, de alguna manera."
Dulce sólo miraba a la actriz porque no podía reaccionar. Las palabras la fueron hundiendo bastante. Todo lo que podría pensar en ese momento era que había tenido una amiga en California y ahora... qué? Donde quedaba ella?
"Yo sé que debes pensar que soy un persona horrible", Anahi continuo. "Yo no había esperado que el correo electrónico siguiera o en algo tan..." Ella dejo la frase colgada, y recogió otra. "Yo no quería que el hecho de que soy Anahi Puente alterara la forma en que me vieras."
Anahi se veía tan dolida que Dulce miro a otro lado por temor a querer reconfortar a la actriz. Sentía demasiadas cosas a la vez. Sentía una avalancha de ira, tristeza y una persistente sensación de pérdida. En su mayoría se sentía cansada. Como quedarse dormida y despertar días más tarde un poco cansada.
"Por favor, di algo."
La voz de la actriz era suave y suplicante y Dulce se obligo a echar otro vistazo a Anahi. "Creo que debería irme", dijo.
~*~
"Por favor, no." Ella sonaba patética incluso a sus propios oídos. No podía empezar a imaginar cómo sonaba para Dulce. Esto no era en absoluto cómo había previsto Anahi las cosas. No se suponía que Dulce debía saberlo. Hoy no. Momentos antes de los cuales Anahi estaba a punto de decirle.
El rostro de Dulce no revelaba nada de sus pensamientos, y Anahi no tenía ni idea de lo que estaba pasando detrás de esos hermosos ojos marrones. "¿Por qué no?" Se encontró con la mirada de Anahi. "¿Qué quieres que diga? Que está bien? Que entiendo? Bueno, no está bien y no entiendo. Así que creo que es mejor si me voy ".
La visión de Anahi se volvió borrosa con las lágrimas y la miro de nuevo. Ella no lloraría. No ahora. No delante de Dulce. "Muy bien", dijo, forzando las emociones de su voz. Dulce paso por ella y Anahi se volteo a verla partir. Una parte de ella esperaba que Dulce volteara y diga algo más, algo para suavizar el golpe de la salida. Pero ella no lo hizo.
La puerta se hizo eco a través del apartamento, ya que la cerro de golpe.
~*~
Dulce no se acordaba de como volver a casa. No podía recordar nada más allá de Anahi Puente de pie en su apartamento. Y ahora estaba de pie delante de su puerta, mirando el número como si de pronto podría venir a la vida y hacerlo todo mejor. Suspiró y abrió la puerta. Podía oír la música que venía del dormitorio de Leigh en el momento en que entró y de pronto se lamentó de volver a casa.
Casi se dio la vuelta para regresar, pero Leigh salió de su habitación en ese preciso momento.
"Oh, estas de vuelta," dijo Leigh alegremente. "¿Adivina qué?"
Dulce cerró la puerta y trató de no suspirar ante su mejor amiga. "¿Qué?"
"Naomi Mosier llamo a invitarme a una fiesta". dijo Leigh saltando al decirlo. "Y porque yo soy la amiga más grande en el mundo entero, le pregunté si podía llevarte, y ella dijo que sí!"
Dulce nunca se sintió más deprimida. "Una fiesta?"
Leigh sonrió. "¡Sí! Para la película. Todo el elenco va a estar allí".
Era todo lo que Dulce necesitaba: una fiesta con Anahi Puente. "Gracias, pero voy a pasar." Ella rozo contra Leigh al pasar.
"Lo siento, acabo de hablar en chino?" Leigh siguio atrás de Dulce. "Esta es una gran cosa."
"Sí, para ti es una gran cosa." Dulce se encontraba en un terrible estado de ánimo y Leigh no era de ayuda. Ella no debería haber llegado a casa. Ella debería haber ido a dar un paseo por el parque o en algún café. Una vez en su habitación, comenzó a sacarse su abrigo.
Leigh se inclinó contra la puerta y cruzó los brazos. "¿Qué tiene de malo?"
Dulce dejo su pañuelo en la cama y respiro profundamente. Consideró, por el más breve de los momentos, solo decirle a Leigh todo lo que había sucedido. Pero a Dulce no le era del todo real lo que había sucedido, al mismo tiempo perdió un trabajo y lo que parecía ser una amiga imaginaria. "Sólo una gente estúpida en el metro que me revienta", dijo en cambio.
"Sí, pero te garantizo que ninguno de ellos será invitado a la fiesta de Naomi Mosier", dijo Leigh, y sonrió.
Dulce forzó una sonrisa a cambio. Leigh no merecía estar en el extremo recibiendo el mal humor de Dulce.
"Mira, La fiesta no es hasta el sábado y es de esperar que para entonces te libres de los calambres y el SPM."
"Leigh, odio las fiestas. Sabes que odio las fiestas. Por qué me arrastras a esto?"
"Debido a que esta no es sólo una fiesta, Dulce. Esta es una recopilación de celebridades. Olvida las fiestas estúpidas de la universidad. Esos son cosas del pasado. Estamos en la intensificación de un mundo totalmente nuevo de interacción social."
Dulce cayó abajo en la cama. "Bien", dijo, lo que significaba que no. El sábado llegaría con una migraña. O un resfriado. O lo que sea que la libre de tener que ir.
Pero por ahora, Leigh parecía satisfecha, y que era suficiente para Dulce. Su mejor amiga misericordiosamente se retiro de la habitación y cerró la puerta de Dulce. A solas con sus pensamientos, regresó a la cama a recostarse.
No había ninguna Ana.
Este seguía siendo el pensamiento que pasaba por su mente. No había una divertida, misteriosa chica de California que le gustaba leer libros que nunca Dulce soñó leer por su cuenta. No había un mensaje de texto durante las clases, de aburrimiento, y no había un mensaje de texto en respuesta. No había nadie a quien enviar un mensaje en medio de la noche.
Sus pensamientos inevitablemente se dirigieron a Anahi Puente. Las palabras de la actriz seguían bailando en torno a la mente de Dulce y Dulce aún no sabía cómo se sentía. Entre el apartamento de Anahi Puente y el suyo propio, la ira se había disipado. Pero la confusión se mantenía.
No había Ana. Pero había una Anahi. Una Anahi que le gustaba cocinar y elaborar comidas al azar sin ninguna razón aparente. Una Anahi que vestía simplemente extravagante, pero vivía y parecía tener una muy fuerte y mistificadora aversión a los muebles.
Dulce miro el techo. Tal vez debería haber quedado y aclarar las cosas. Tal vez se había precipitado en su salida y fue totalmente fría en su reacción. El recuerdo de Anahi con lágrimas en los ojos de repente pasó a través de la mente de Dulce y sintió una repentina oleada de pesar por haber caminado fuera.
Pero eran lágrimas de verdad? Cómo confiar en alguien que había mentido durante meses? Cómo confiar en alguien a quien le tocaba fingir para vivir?
Cuánto de Ana era Anahi? Y cuánto era una mentira?
~*~
Anahi había sido sorprendida por el golpe en la puerta y se había apresurado a contestar, con la esperanza de que tal vez Dulce hubiera regresado a continuar la conversación. Pero era una falsa esperanza, y ella lo sabía antes de comprobar la identidad de su visitante. Con un suspiro, abrió la puerta. "Qué estás haciendo aquí?"
Maite sonrió y levanto una bolsa. "Conseguir ponerte realmente ebria."
"Gracias, pero no".
Maite puso la bolsa hacia abajo. "Te ves como la mierda", dijo.
"Adiós, Maite." Anahi cerró la puerta y comenzó a alejarse. Pero el golpe vino de nuevo. "No estoy de ánimo!"
"Hay que hablar de ello," la voz de Maite llegó desde el otro lado.
"Realmente no".
"Bueno, al menos, puedo usar tu baño?"
Anahi dudo. "Cómo sé que no estás mintiendo?"
"Porque eres mi jefa y yo nunca soñaría mentirte."
Anahi rodó sus ojos, pero abrió la puerta. "Que sea rápido."
Maite se dio prisa y se dirigió hacia la cocina. "Haha, tonta!" Se rió. "Estoy poniendo el vodka en el congelador!"
Anahi no se encontraba de ánimos para ello. Pasó la puerta cerrada y se dirigió hasta su dormitorio. Se arrastró a la cama y tiró las cubiertas sobre su cabeza. Tal vez si hago caso omiso de ella, Maite se vaya.
Anahi cerró sus ojos en la oscuridad debajo de su edredón. Se sentía echa un lío. Después de que Dulce se había ido, Anahi había leído el mensaje de texto que Dulce había enviado el día anterior. También había un montón de llamadas perdidas que deberían proceder del momento que había estado en el teléfono con Naomi. Dulce debía sospechar algo. Y era casi inevitable que eso sucediera a la larga. Pero tenía que ser hoy?
Escucho a Maite en las escaleras y un momento después, los cobertores fueron lanzados a la distancia.
"Esto no es bueno", dijo Maite, lanzando las cubiertas de la cama por completo. "La depresión no te conviene. Vamos. Habla conmigo. "
"¿Qué debo decir?" Anahi se arrastró sobre la cama para obtener los cobertores. "Ella me odia, que es el menos deprimente de mis pensamientos. En este punto, sólo estoy esperando que me odie. Si ella me odia por lo menos eso significa que le importo. Si no me odia y entonces me abandona... ¿qué es? Indiferencia. Ugh." Se cubrió con las mantas sobre la cabeza de nuevo.
Maite suspiró y se sentó en el borde de la cama. "Si ella fuera indiferente no te habría abandonado. Podría decir... No sé..."pasame el queso."
Anahi frunció el ceño y empujó las mantas de lado. "Pasame el queso?"
"Yo no sé! No sé que suena como indiferencia. "
"Pero pasar el queso? ¿Quién dice "pasame el queso?"
Maite pensó en ello. "Los ratones?"
Anahi rodó sus ojos y se sentó arriba. Después de un momento, dijo, "Odio esto. Quiero decir, lo veía venir, pero... "
"Dale tiempo. Ella va a volver. "
Pero Anahi sacudió la cabeza. "Yo no quiero creer eso. No puedo creer eso. Es mejor si sólo no tengo esperanzas".
"Mira, tú vas a estar actuando en la misma película con su amiga, así que las probabilidades son que vas a verla de nuevo de todos modos."
Anahi se cubrió su rostro con las manos. "Me había olvidado de eso." Se había olvidado completamente acerca de Leigh. "¿Qué pasa si Dulce le dice todo a Leigh? ¿Qué pasa si Leigh se enoja y decide hacerme salir?"
"Entonces vamos a tratar con ella, calmate" dijo Maite.
Sonaba tan racional viniendo de los labios de Maite que Anahi no tuvo más remedio que creer. Se hundió de nuevo en su almohada. "Estoy cansada", dijo, con la esperanza de que Maite lo captara.
Maite miró con preocupación, pero asintió. "Bien", dijo. "Pero voy a dejarte el vodka."
Anahi casi sonrió. "Gracias por venir a comprobar si estaba bien".
"Christopher quería venir, pero su idea de animar no era más que porno y ordenar una stripper. Así que le dije que podía manejarlo. "
"Y gracias por eso también."
Maite hizo una pausa en su camino por las escaleras. "Yo creo que ella va a volver", dijo, y luego continúo en su camino.
Anahi escucho el sonido de la puerta y cuando llegó, dejó escapar un suspiro. Dulce podría perdonarla, ella lo sabía, pero era más probable que nunca quisiera hablar con Anahi de nuevo. Y por mucho que quisiera matarse por no hacer nada, hacer algo se sentía inapropiado. Ella no podía llamar y tampoco podría presentarse frente a la puerta de Dulce. Enviar un correo electrónico era una idea tonta, y mensajes de texto era peor.
Así que se quedó esperando y sólo con la esperanza secreta de que todo mejorase.
~*~
Dulce despertó con el sonido de un comercial de coches en la televisión y parpadeo al ver las imágenes en la pantalla hasta que su mente empezó a aclararse. Se sentó en el sofá, se froto los ojos por el sueño. Y entonces oyó el golpe de la puerta.
Bostezo, se puso de pie, preguntándose a la vez quien podría ser. La luz en la habitación de Leigh estaba apagada y la puerta estaba abierta, lo que significaba que su compañera de cuarto estaba fuera. Trabajó Leigh esa noche? Dulce no podía recordarlo. Odiaba la siesta. El tiempo siempre se sentía desplazada después. Ella llegó a la puerta y se detuvo con la mano en la cerradura."¿Quién es?", Llamó, y se preguntó si alguien en cualquier lugar con honestidad le respondería: "un asesino".
"Es Maite. Maite Perroni."
El nombre le sonaba vagamente familiar a la mente confusa de Dulce, y la puerta ya estaba abierta a mitad de camino antes de que ella recordara plenamente quién era.
La asistente de Anahi Puente se encontraba en el pasillo, mirándola vacilante. "Me siento realmente mal por aparecerme así", dijo.
Preguntas quedaron flotando a través de la mente de Dulce. "Cómo supiste dónde vivo?"
"Naomi Mosier me dio la dirección," dijo Maite, y tuvo la decencia de sonar avergonzada por ello.
El nombre también le sonaba familiar a Dulce pero no podía recordar bien quién era. Alguien de la película de Leigh?
"Mira, antes de preguntar, Anahi no me envió aquí. De hecho, me mataría posiblemente si supiera que estoy aquí".
Dulce se sentía incómoda ahí en la puerta abierta. Casi podía escuchar la voz de su mamá en su cabeza gritándole acerca de los modales. "¿Quieres entrar?"
Maite miró agradecida y le sonrió levemente cuando entró. "¿Está tu compañera de habitación en casa ?"
Dulce sacudió la cabeza como cerraba la puerta. "No, ella parece estar fuera."
Maite miró aliviada. "Mira, no quiero imponerme. Y probablemente ni siquiera debería estar aquí hablando contigo acerca de esto, pero pensé... Pensé que quizás me podrías ayudar."
Es curioso cómo gran parte de su vida real se sentía como un sueño en estos días. Dulce se metió en la cocina. "¿Deseas algo para beber?"
"No, gracias, estoy bien."
Dulce tomó una botella de zumo de la nevera y un vaso lleno. "Entonces, ¿cómo te gustaría que ayude? Estas aquí como testigo de Anahi Puente?"
"Supongo. Ella... ella no es lo que crees ".
Dulce río y puso el zumo en la nevera. "Bueno, ya he aprendido mucho de eso." Ella indico una silla, pero Maite sacudió la cabeza.
"Mira, tengo que admitir que mentirte fue terrible, pero tienes que entender de donde viene eso," Maite comenzó. "Ella no es insensible o alguna idiota que se dedica a lastimar a la gente. La obra de arte que compró en el Central Park... ella la ama sinceramente. Me tuvo con una cesta yendo a una docena de diferentes lugares hasta que encontráramos un marco que le gustara. Y no es porque ella sea exigente sobre estas cosas con normalidad. Ella sólo quería que fuera perfecto".
Dulce coloco el vaso de jugo como una manera de mostrar que estaba escuchando.
Alentó a Maite a continuar. "Y se dirigio a ti... que es un paso enorme para ella. A Anahi la he conocido durante años y ella nunca hizo nada por el estilo. Es una persona muy reservada, sobre todo últimamente, porque es tan popular. Y su mentira puedo haber sido parte de protegerse a sí misma, sin duda, pero es principalmente porque era la única forma que tenia de ser ella misma y de saber que era auténtica. Ella no llega a esa experiencia a menudo, en todo caso. Esta constantemente rodeada de gente con agendas por detrás. Y así que tu amistad fue especial para ella, porque ella no tenia que preocuparse de que quieras algo de ella, o simplemente estés hablando con ella por ser famosa". Maite respiro. "Lo siento si estoy divagando mucho".
Dulce se encontraba tranquila ya que reflexionaba sobre las palabras de Maite. Se encogió de hombros y se sentó. Se sentía demasiado emocionalmente agotada para ponerse de pie. "Yo entiendo", dijo. "Pero todavía no sé lo que quiere de mí."
Maite parecía suspirar, y después de un momento, ella también se sentó. "No creo que ella quiera algo. Pero sé que tu amistad es importante para ella." Dulce la miro por un momento. "Mira, no tengo ni idea de lo se escribían la una a la otra. Anahi estas cosas nunca las discutió conmigo o con nadie, de hecho, así que no puedo comentar sobre eso. Pero mantuvieron su correo electrónico, por lo que estoy suponiendo que encontraste algo que te gustaba en la persona que estaba escribiendo".
"Lo hice", admitió Dulce, pensó en los correos electrónicos y las llamadas telefónicas y los mensajes de texto. "Me gustó mucho".
Maite asintió. Después de un momento, dijo. "Debo admitir que tengo cierto tipo de envidia de ti. Durante años he querido que Anahi se abriera a mí y ser ella misma en torno a mí, porque pude ver rastros de que ella realmente es como una persona distinta, especialmente en torno a Christopher. Y he llegado mucho más cerca de ella, especialmente en los últimos meses. Pero hay todavía un poco de una pared con ella. Siempre hay un poco de distancia. Pero no tiene nada de eso contigo. Había puesto sus secretos a tus pies si se los pedias".
Dulce no sabía qué decir a eso. Ella ni siquiera sabía bien qué hacer con ello.
"Yo te he avergonzado, lo siento." Maite sonrió un poco avergonzada. "Estoy diciendo... ella sigue siendo la misma persona que estaba escribiéndote. Todo lo que ha cambiado es su nombre, que realmente tambien es su nombre. Y sé que tus sentimientos sobre el tema deben ser increíblemente crudos y confusos. Pero quería darte un poco de perspectiva de todo. Dudo que ella venga a decirte estas cosas. Ni siquiera estoy segura de que sepa por donde empezar a defenderse. Se siente muy mal".
Dulce sólo asintió. Ella aún no sabía cómo se sentía sobre todo. Entender por qué alguien hizo algo como eso. Y todavía había preguntas. "¿Por qué me dijo que era lesbiana?"
Maite miró sorprendida. Ella miró hacia abajo en la mesa. "Creo que probablemente deberías hablar con Anahi sobre eso." Sonaba nerviosa.
Interesante, Dulce pensó. Hubiera estado esperando una reacción diferente. Una risa, tal vez, para mostrar cómo la idea era ridícula. Pero Maite miró incómoda. Podría ser? Anahi Puente dijo la verdad? Dulce había pasado el día irritándose por las mentiras, pensando que la actriz había hecho todo. Pero ahora ella no estaba tan segura de ello. Si Anahi Puente era gay significa que había salido ante Dulce. Pero eso era una locura. ¿Por qué iba a hacerlo?
"Habla con ella", dijo Maite de nuevo, como si pudiera leer los pensamientos que bailaban en la cabeza de Dulce. Estuvo de pie. "Yo debería ir. Tengo un coche esperando. "Sonrió un poco tímidamente. "Gracias por escuchar. Realmente. Pensé que me tirarías la puerta en la cara."
Lo pensé. "Puedo tirártela después de irte, si lo deseas." Se aventuró con una sonrisa.
Maite soltó una risita y se dirigieron al pasillo. "Nos vemos por ahí", dijo, mientras abría la puerta. "Ojalá".
Dulce no tuvo que responder por ella, pero asintió educadamente. Cerró la puerta como Maite se retiraba por el pasillo. Solo una vez más, se volvió para hacer frente a su apartamento. Probablemente haya sido bueno que tomara una siesta, porque el sueño no le venia ahora. Los pensamientos y las preguntas fueron apareciendo a través de su cerebro a una velocidad turbo.
Tomó su vaso de jugo del mostrador y se dirigió a su habitación. Hay una sola cosa que hacer ahora, decidió. Había leído todos los mensajes de correo electrónico de nuevo e intento ponerse en los zapatos de Anahi Puente . Tal vez entonces habría de obtener algunas respuestas.
O al menos más preguntas que añadir a la lista.
~*~
Anahi estaba despierta cuando llegó el primer golpe. Ella había estado mirando el reloj de la alarma durante horas, maravillándose cómo poco a poco pasaba el tiempo en ausencia de una distracción. No había dormido. Se había ocupado con pensamientos y ocasionalmente observaba la televisión, pero no había dormido.
El reloj cambio a 7:04 am del mismo modo que el segundo golpe llegó. Anahi quería ignorarlo, pensando que se trataba probablemente de Maite nuevamente. O tal vez Christopher. O peor aún, una stripper. Pero se levantó de todos modos, porque era un mal momento para cualquier visita, lo que significa que podría ser algo importante.
Estaba con su mano en el mango cuando llegó el tercer golpe, y que apenas se registro antes de que diera pasó a la puerta abierta. "Dulce".
Dulce estaba de pie en el pasillo, mirando cansada y despeinada, vestida con pantalones vaqueros manchados de pintura y su habitual abrigo negro. Su cabello ondulado castaño caía suelto alrededor de sus hombros, y ella parecía muy seria cuando dijo, "Tengo preguntas."
Anahi abrió la puerta y dejo pasar a la artista, tratando de no dejar que se sintiera aliviada, o incluso esperanzada.
Dulce se quitó su abrigo y se sentó en el segundo paso. "He estado toda la noche leyendo los mensajes de correo electrónico que me enviaste," dijo ella, mirando hacia abajo en el piso, o tal vez a sus pies. "Y luego pasé un tiempo buscando cosas acerca de ti en Internet."
Anahi suspiro ante eso. "Un pensamiento aterrador..."
Dulce miró. "Hay un montón de rumores acerca ti y ese tipo de tu espectáculo."
"Lo apuesto," Anahi murmuró.
"Así que no es cierto?" Dulce presiono.
Anahi de repente se sintió deprimida. Dulce quería chismes de celebridades? Esa era la razón por la que había llegado? "No. No es remotamente cierto".
Dulce la miro curiosamente, como si fuera a decir algo más, pero no sabia que. Ella miró hacia abajo de nuevo. "Fue raro leer los correos de nuevo", dijo suavemente. "El tratar de introducirte en mi idea de la imagen que solía tener de Ana..."
Anahi esperaba, mientras su corazón golpeaba fuertemente en su pecho.
"Y no fue difícil. Que es extraño porque yo no te conozco muy bien. Pero siempre fuiste tan vaga sobre todo en los correos electrónicos... " Dulce miró de nuevo. Respiro profundamente. "Por qué me dijiste que eras homosexual?"
La franqueza de la pregunta tomó por sorpresa a Anahi, y dudó. Paranoicos pensamientos corrían por su mente. Si esta conversación terminaba en YouTube nunca se perdonaría a su propia estupidez. No tenía ninguna razón para confiar en esta chica. Ninguna razón en absoluto. Y aún así dijo, "Por que lo soy."
Dulce la miraba. "Pero por qué me lo dices? ¿Por qué confiar en mí con eso?"
Anahi suspiró, se relajo un poco. No podía soportar más. Estaba empezando a sentirse mareada. Así que fue hasta la escalera y subió pasando de Dulce. Se sentó en el segundo escalón, lo que obligó a la artista a voltearse. "Porque", dijo, por último, "Cuando seas una artista famosa puedo chantajearte de vuelta con tu colección de papel higiénico cuadrado... y no quieres eso verdad?"
Dulce esbozo una sonrisa y se extendía el tiempo que recostaba su espalda contra la pared. "Los artistas tienen que ser extravagantes", dijo respecto de la naturalidad. "A la gente le parece adorable." Se puso seria. "¿Por qué me dices la verdad? ¿Por qué admitirlo incluso ahora?"
"Porque yo no quería mentirte acerca de eso", dijo Anahi. "Porque yo quería confiar en ti. Porque yo confío en ti."
Dulce sacudió la cabeza. "Estas loca."
"Ya me llamaste así antes".
"Entonces creo que debe ser cierto", dijo Dulce.
"Debe serlo".
Se sentaron en silencio durante unos minutos. Anahi no sabía qué decir porque no podía saber qué estaba pensando Dulce. ¿Es un buen signo que Dulce esté allí, hablando con ella acerca de estas cosas? ¿O era sólo el preludio de un adiós?
"No le diré a nadie", dijo Dulce después de un tiempo. Ella miró a Anahi. "Ni siquiera a Leigh".
Anahi no sabía qué decir. Decir "Gracias" parecía trivial. Así que dejo que al silencio se asentarse sobre ellas de nuevo.
"Tengo más dudas", dijo Dulce. "Pero estoy cayendo de sueño".
Anahi estaba demasiado concentrada para pensar en dormir. Dulce tenía más preguntas. ¿Significa esto que no era un adiós? Pensó en pedir a Dulce si quería recostarse en su cama por unas horas, pero parecía inapropiado. "¿Quieres café?" Pregunto en lugar de eso.
Dulce parecía considerarlo, pero sacudió la cabeza. Estuvo de pie y agarró su chaqueta. "Debería ponerme en marcha o voy a terminar durmiendo en el metro."
Para Anahi era demasiado. "Permítame llamar un coche, por lo menos."
"Está bien, de verdad," dijo Dulce, haciendo su camino hacia la puerta. Ella se detuvo con su mano en el asa. "El contrato... de pintar en la pared... no quiere decir que es sólo una extensión de tu culpabilidad?"
"Eso es muy en serio", dijo Anahi, con la esperanza de que sonara como que se sentía honrada.
Dulce miró pensativa, pero sus características no traicionaban nada mientras abría la puerta. Luego, se detuvo de nuevo. "Mira, todavía no estoy totalmente segura de cómo me siento sobre todo esto", dijo. "Hay una parte de mí que entiende y una parte de mí que no quiere nada más que ver contigo. Y una parte de mí que quiere olvidar todo y solo empezar de nuevo." Miró pensativa en el suelo. "¿Qué quieres?"
"Quiero ser tu amiga", dijo Anahi simplemente, aunque sabía que no era sencillo.
"¿Por qué?"
"Porque," Anahi comenzó, en realidad sin saber a dónde iba con esto. "Debido a que has estado aquí durante al menos quince minutos y en todo ese tiempo no te burlaste de mi pijama de Bob Esponja."
Dulce sonrió entonces. "Pensé que eran de tipo fresco".
Anahi aventuró una sonrisa.
"Nos vemos más tarde", dijo Dulce.
Anahi miro como se retiraba y luego se metió de nuevo en su apartamento. Se sentía agotada, de repente, pero también aliviada y algo mareada. Todo no fue muy bien, pero ya no se sentía desesperada.
Ahora, pensó, mientras subia las escaleras a su habitación, si ella podría buscar la manera de no caer enamorada de esta chica, todo sería perfecto.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:08 am

Capítulo treinta y ocho
Dulce estaba en la cama, con sueño pero sin dormir. Había comprado café en su camino a casa desde el apartamento de Anahi, y había sido un error. Cerró sus ojos y su mente vagaba de nuevo a la actriz. Dulce se sentía desesperada para diseccionar cada detalle de esta situación. Quería pensar en cada pregunta de modo que cada pregunta pudiera ser contestada. Anahi era Ana y Ana era Anahi. Todo parecía imposible.
Sus pensamientos derivaron, bailando a lo largo de los bordes de su conciencia. Imágenes aleatorias flotaban a través de su mente: una pluma, una flor, una pelota de voleibol. Pensó que podría finalmente dormirse. Pero entonces el rostro de la actriz aparecía de nuevo en su mente.
Anahi Puente era gay. Esto era lo que volvía a Dulce. Tenía presente que era el momento más difícil de creer. No quería concentrarse en lo que debería haber sido una cuestión trivial. Después de todo, Dulce no era ese tipo de persona que se preocupaba por la vida privada de las celebridades. Debería haber sido una ocurrencia tardía. Pero Anahi Puente era gay y Dulce no podía superarlo. No podía superar que la actriz haya admitido eso en primer lugar.
¿Cuánto valor tendría esa información para los medios de comunicación? Probablemente mucho. Y Anahi Puente confió en Dulce para contarle.
Sus pensamientos vagaban de nuevo. Ana era Anahi. ¿Significa esto que en realidad Anahi nunca había salido con alguien? Parecía inconcebible. Lo de Christopher Uckermann? Y que era de Saucy Fipbic? Era alguien que Dulce podría reconocer? Se sentía como un trabajo de investigación, reconstruyendo todos los detalles de los vagos correos electrónicos de Ana y tratando de hacerlos tener sentido en el contexto de la vida de Anahi. No podía recordar el verdadero nombre de Saucy y eso volvía loca a Dulce.
Abrió sus ojos y llegó sobre el borde de la cama para obtener el ordenador portátil. Silenciosamente se reprendió a sí misma, pero eso no la detuvo. Momentos después fue escribiendo palabras clave en el motor de búsqueda. Anahi había estado en Nueva York en diciembre y si Dulce correctamente recordaba era la fecha se había encontrado con Saucy.
Le tomó bastante tiempo hacer clic en un enlace de un blog al blog, pero finalmente encontró lo que había estado buscando. El título del blog decía: "Anahi Puente ejemplo de cocina fina en Nueva York" y había un franco cuadro de la actriz junto a una bella rubia. El artículo debajo de la foto decía, "Anahi Puente cenando con la escritora-directora/ex-Estrella de Broadway, Naomi Mosier, en Nueva York en el Gray's Papaya."
El artículo continuaba, pero Dulce dejo de leer. Miro la imagen durante mucho tiempo. De modo que ella era Saucy Fipbic. No era en absoluto lo que había imaginado Dulce. La Saucy en su mente siempre había sido algo sencilla y con espinillas, el pelo afeitado, y, quizás, con un número excesivo de piercings. Pero Naomi Mosier era cualquier cosa menos sencilla o con granos, y su pelo era largo, liso y perfectamente peinado. Las dos hacían una impresionante pareja.
Pero eran pareja? Dulce volvió a su correo electrónico guardado para ver si de alguna manera se había perdido uno o dos correos relativos a la situación actual de Anahi y su relación con Naomi. La última vez que había oído Dulce sobre el tema fue en un mensaje de correo electrónico en el que Saucy había sido nombrada la reina de las señales mixtas. "Hmm," dijo Dulce, cambio de nuevo a su navegador de Internet.
Buscar información sobre Naomi Mosier le resulto a Dulce más fácil de lo que había esperado. La mujer estaba en todas partes, incluso en MySpace. Leyó que en su información decía: Lesbiana. Dulce se tomo algún tiempo buscando imágenes al azar y leyendo los comentarios de la gente antes de decidir que había hecho lo suficiente para un día acecho.
Dulce saltó cuando la puerta de su habitación se abrió de repente. Su corazón estaba latiendo rápido, frunció el ceño ante Leigh. "Por favor, aprender a tocar", dijo.
"¡Oh lo que sea, como si alguna vez estuvieras haciendo aquí algo malo". Leigh se inclinó contra la puerta. "Te ves como basura. Has dormido?"
Dulce coloco el portátil de nuevo en el suelo y bostezó. Sacudió la cabeza en forma de una respuesta.
"Bueno, voy a dejarte sola en un segundo entonces. Estás ocupada esta noche? "
"No lo creo. ¿Por qué?"
"Porque yo prácticamente alquile todas las películas de Anahi Puente tu sabes, para la investigación. Y yo estaba esperando que pudiéramos verlas esta noche. He comprado toneladas de palomitas de maíz. ¡Oh! invite a Pablo".
Dulce suspiró. "¿Por qué hiciste eso?"
"¿Qué parte?"
"La parte de Pablo."
"Vino por café el otro día y pensé que podríamos divertirnos haciendo algo juntos. Tú sabes, los tres. Además, se que crees que él es lindo. También sé que eres demasiado gallina para llamarlo e invitarlo a hacer nada, así que..."
Dulce estaba demasiado cansada para discutir. Se hundió bajo las mantas. "Voy a dormir ahora", anunció.
"Muy bien. Oh hey, averiguaste la primicia sobre Anahi Puente y Skyler Rodríguez?"
"No", mintió Dulce.
"Hmm. Bueno, quizás se lo pregunte en la fiesta. Dulces sueños!"
La puerta se cerró detrás de Leigh y Dulce dejo escapar un largo suspiro. Pablo viene esta noche? ¿Cómo se sentía acerca de esto? No lo sabía. Estaba demasiado cansada para pensar en ello. En cambio, se volvió de su lado y cerró los ojos, con la esperanza de que finalmente el sueño llegara.
~*~
Poco a poco la limusina avanzaba en el tráfico de la ciudad de Nueva York y Anahi inclinó su cabeza contra el frío cristal de la ventana. Fuera, el mundo seguía. Un hombre paseaba a un perro. Una señora hablaba por celular. Vio a estos extraños con una fugaz sensación de curiosidad. Quiénes eran? Donde iban? ¿Por qué?
La limusina se detuvo y luego se trasladó a lo largo, cambio el paisaje y con ellos el pensamiento de Anahi. Dulce. Todo volvía a Dulce eventualmente. Anahi quería llamarla. Ella quería llamarla y preguntar a Dulce si quería ir a algún lugar a cualquier lugar. Quería llamar y escuchar sobre Dulce. Lo que había hecho? Lo que haría?
Cerró los ojos. "Esto es tan malo", susurró.
"¿Qué es tan malo?" Maite miró desde su teléfono celular.
"Nada."
"Dulce?" Maite adivino.
Anahi mordió su labio inferior, debatiéndose si decir algo o no decir nada. Se volvió a Maite. "Sólo no debería pensar mucho en ella. Yo definitivamente no puedo caer en ella."
"Se te ha ocurrido que quizás sea demasiado tarde para eso?"
Anahi suspiró nublando la ventana donde fue a parar su respiración. "No tengo ni idea de cómo saber la diferencia", admitió. "Dime que es un flechazo, porque al menos eso es transitorio. Puedo confiar en que va a pasar. Al igual que un resfriado".
Maite sonrió con simpatía. "Bueno, ciertamente no puedo decirte lo que sientes." Ella considero a Anahi pensativa. "¿Te ha perdonado?"
Anahi se encogió de hombros y volvió su mirada a la vista fuera de la ventana. Un niño en una patineta capturo brevemente su atención. "No sé", dijo finalmente. Anahi hizo una pausa, y continuó. "¿Te veré en la fiesta de Naomi?"
El cambio de tema de Anahi la tomo por sorpresa, pero la acogió de buena manera de todos modos. "Sería interesante", dijo.
"¿Crees que Leigh estará allí?"
Maite parecía divertida. "Y por que creo que con eso quieres decir, si creo que Dulce estará allí?"
Anahi cerró sus ojos de nuevo y dejo caer su cabeza contra el asiento. "Esto es tan malo."
~*~
"Esto es tan bueno!" Leigh tenia el ahora vaso vacío de vidrio en su mano. "¿Qué es esto?"
Pablo soltó una risita y lleno el vaso. "Es un secreto de familia. A mi padre le gusta inventar nuevas bebidas y este fue su gran éxito. Soy la única persona que conoce la receta."
Dulce sorbió el líquido verde y arrugo la nariz en la primera amargura. "Sabe a manzanas... y ... algo más."
"Kiwi!" Leigh espeto. "¿Hay kiwi en esto?"
"No te lo diré", dijo Pablo, riendo. "Voy a pasar la receta a mis hijos. Tal vez."
Leigh sacudió la cabeza. "Dulce, date prisa y cásate con este hombre para que puedas empezar a tener algunos bebés."
Dulce se sonrojó. El alcohol estaba subiéndosele a la cabeza. No ayudaba que apenas había dormido y que la única cosa en su estómago, además de la mezcla de Pablo eran varios puñados de palomitas de maíz. Se inclinó hacia adelante en el sofá para agarrar un poco más.
"¿Dónde está esa maldita pizza? Estoy muriendo de hambre". Leigh puso sus pies sobre la mesa de café. "Debería empezar a poner la película?"
Pablo se recostó para atrás, y su brazo rozo contra el de Dulce. "Qué estamos viendo?"
"Es la noche de maratón de Anahi Puente", anunció Leigh. "Vamos a comenzar con "El silencio habla". Leigh recogido el DVD y leyó la casilla de la parte de atrás." 'Una joven se enfrenta a sus miedos más profundos y, en última instancia encuentra el verdadero amor en los lugares más inesperados."
Dulce subió sus pies, también. No sabía cómo se sentía acerca del maratón de películas de Anahi Puente. Estaba curiosa porque en parte nunca había visto en realidad ninguna de las películas de Anahi, pero también estaba un poco aprensiva acerca de ellas. Qué pasaría si las odiaba? O peor aún, si odiaba a Anahi en ellas?
"Nunca he visto una", dijo Pablo. "He oído que estuvo buena en ellas, sin embargo."
"Hay mucha desnudez gratuita," dijo Leigh. "Te agradezco."
Pablo rió. "Ella es muy sexy".
"Es una buena besadora, también". Leigh soltó una risita. "Dios, me encanta poder decir eso. Se trata de una buena manera de romper el hielo".
Dulce suspiró silenciosamente para sí misma. Muchas cosas estaban mal con esta imagen y no sabía bien por dónde empezar. Desnudez gratuita? Ella realmente quería ver a Anahi desnuda? ¿No seria increíblemente torpe? Y Leigh tenía que seguir mencionando el hecho de que había besado a Anahi?
La película comenzó y Dulce se obligo a sí misma a concentrarse en algo mas que no sea Pablo deslizándose progresivamente más cerca de ella. En la pantalla, Anahi Puente estaba en la ducha y la cámara estaba tomándose su tiempo en filmar su cuerpo. Dulce miro. Se sentía incómoda de repente y no tenía ni idea de qué hacer al respecto. Su mirada vago de nuevo a la pantalla. Un hombre se había metido en la ducha. "Ew", se encontró diciendo.
"Lo sé. Él es como del doble de su edad. Pero tiene s e x - appeal".
Pablo rio.
Dulce se encogió de hombros cuando el feo hombre besó a Anahi. "Dime que no es su verdadero amor?"
"No, su verdadero amor es joven y muy sexy. Solo esta utilizando a este tipo."
Una llamada a la puerta interrumpió la sesión de besos en la pantalla, y Dulce agradecido en secreto.
"Pizza" Leigh saltó hasta llegar a la puerta.
Pablo se inclinó más. "¿Ella realmente beso a Anahi Puente?" Susurró.
"Eso dice," dijo Dulce. "Yo no estaba allí".
Pablo rió. "Ella probablemente lo hará de nuevo".
Dulce no dijo nada que lo contradiga. El tema la hacia dar vuelta la cabeza y lo último que quería era debatir aun más.
Leigh volvió con un par de cajas de pizza. "Traigo algunos platos".
Pablo saltó a sus pies. "Déjame ayudarte".
Dulce considero ir a ayudar, pero se sentía demasiado agotada para moverse; agotada y, en parte, borracha. Miró a la hora en su teléfono. Siete y media y no tenía idea de cuánto tiempo este pequeño encuentro se suponía que duraría. Había querido llamar a Anahi sólo para decir hola, sólo para mantener las líneas de comunicación abierta para conseguir que las cosas no sean tan incómodas entre ellas. Pero no se le había ocurrido que decir y, a continuación, Pablo había llegado.
Ahora, sin embargo, se sentía ansiosa. Miró hacia la cocina para comprobar que Leigh y Pablo seguirían ahí, se dio vuelta y abrió su teléfono. Un rápido mensaje de texto. Eso era suficientemente ocasional.
[Dormiste bien? ]
Escribió. Escuchó pasos acercándose y envió el mensaje justo a tiempo para aceptar un plato de Pablo. "Gracias." Le sonrió.
Él se sentó a su lado otra vez y sirvió las rebanadas. La película se reanudo. Y uno o dos minutos más tarde, su teléfono vibro. Dulce miró y sonrió ante el mismo. De repente se sentía mejor, sabiendo que tenía un mensaje de Anahi. Anahi y no Ana. Iba a tomar un tiempo para acostumbrarse a la distinción.
En la pantalla del televisor, el personaje de Anahi conducía un convertible rojo. Su cabello oscuro se ocultaba debajo de un pañuelo de color rosa.
Dulce recogió la rebanada de pizza y tomó un bocado, decidió prestar atención. Pero su mirada se mantenía en el teléfono. Finalmente ganó la curiosidad. Leyó la respuesta:
[Si, gracias. Soñé que un pingüino gigante había robado mi melón volador. ¿Qué crees que significa eso?]
Dulce soltó una risa y puso el teléfono a la distancia. Lamentó no poder llamar a Anahi sólo en ese momento. Pero tal vez lo haría más tarde. Más tarde, cuando Pablo se fuera. Ella lo miró, su perfil estaba iluminado por las luces en movimiento en la pantalla. A ella le gustaba. A ella le gustaba su sonrisa fácil. A ella le gustaba la tranquilidad que irradiaba. Aburrido no hubiera sido la mejor forma de describirlo, decidió. Sin complicaciones, tal vez. Increíblemente sencillo sonaba de repente atractivo.
La agarro observando y desvió la mirada, avergonzada. No quería darle una impresión equivocada, pero no estaba del todo segura de que sabía lo que quería.
~*~
Anahi se quedó mirando el teléfono mientras hacia grandes esfuerzos para parecer que no estaba mirando. Lo había puesto sobre la mesa en caso de que sonara. Un mensaje de texto de Dulce no era necesariamente señal de una llamada telefónica inminente, pero siempre existía la posibilidad de que haya más mensajes, y Anahi no quería perderse ninguno de estos tampoco. Pero aparto la mirada lejos del su silencioso teléfono, para no parecer desesperada.
El restaurante era ruidoso, pero la comida era buena así que se recomienda y era todo lo que importaba. Anahi quería cenar fuera, para variar. Había tenido la intención de hablar con Maite y esto parecía un entorno mejor que su cocina. Su mirada se posó en Maite."¿Podemos hablar en serio por un momento?"
Su asistente parecía asustada. "Por supuesto".
Maite se preocupo ante esto, Anahi continuo. "¿Cuánto tiempo crees que te gustaría trabajar para mí?" La cuestión hizo retroceder a Maite, y Anahi se sentía culpable por su franqueza, pero ella no dijo nada para ablandarlo. Esto era importante.
La cuestión claramente tomo a Maite fuera de guardia y se movía incómodamente en su silla. "Yo no tenía ningún plan para dejar de trabajar contigo en un futuro próximo", dijo. "¿Por qué? Piensas despedirme? "
"Yo nunca te despediría," dijo Anahi seria. "Estoy preguntando porque sé que tienes otros proyectos en vista. No sé en qué momento se convertirán en el centro de tu atención."
Maite suspiró y recogió su bebida. "No tengo respuesta para ti, Anahi. Estoy trabajando en un guión con Christopher, pero esta lejos de ser algo importante. No tengo nada más aparte de eso".
Anahi asintió. "Bien, entonces tengo una propuesta para ti." Maite la miró expectante y Anahi continúo. "Quiero que seas mi manager."
El gesto en el rostro de Maite fue casi inapreciable y Anahi consideró recoger su teléfono celular y tomar una foto. "Lo siento. ¿Qué? "
"Yo confío en ti," dijo Anahi simplemente. "Confío en tus consejos. Espero tus opiniones. Confío en tu instinto. Confío en que no me utilizarías para tu propio beneficio profesional." Hizo una pausa, y añadió," Vamos a decir, el diez por ciento de todo lo que hago?"
Maite miró sorprendida. Ella sacudió la cabeza. "Anahi..."
"Bueno, quince".
"Estás hablando en serio?"
"Totalmente".
"¿Quién va a ser tu asistente entonces?"
Anahi se encogió de hombros. "Voy a encontrar a alguien. Es un sí?"
Maite miró alrededor del restaurante antes de pasar su atención de nuevo a Anahi. "¿Por qué ahora?"
"Porque yo estoy distraída," dijo Anahi. "Necesito a alguien para mantenerme enfocada. Necesito a alguien a quien le importe mi carrera en los días en que a mi no. Necesito a alguien preste atención a mis cosas en los días en que yo no lo hago. Yo no confío en que hagas lo mejor para mí, pero confio en que haras lo mejor para mi carrera".
Maite miró conflictiva. "No sé si puedo hacer ese cambio, Anahi. Pasar en seco de ser la persona que recoge tu limpieza a ser la persona encargada de dirigir tu carrera. Es un gran salto." Frunció el ceño, mirando nada en particular. "Has hablado con Christopher sobre esto? No seria el un mejor candidato para el trabajo?"
"Christopher es más distraído que yo," dijo Anahi sonando natural. "Y haces mucho más que recoger a mi limpieza Maite. Yo no te ofrecería esto si no creyera que tengo una razón para ello." Se inclinó en su silla. "No tienes que responder de inmediato."
La cabeza de Maite daba vueltas y suspiró. "¿Cuándo quieres que empiece?"
"Al segundo que digas sí."
Maite se mordió el labio. "Quince por ciento?"
Anahi sonrió. "Es un sí?"
"Ray va a tener un ataque," dijo Maite cuidadosamente. "Le encanta que no tengas un manager".
"Maite..."
Maite miro a Anahi. "Es un sí".
~*~
A mitad de la segunda película Leigh se había alejado misteriosamente a su habitación, dejando convenientemente a Dulce y Pablo solos. La película siguió corriendo, y se sentaron en el resto de ella sin decir mucho de nada el uno al otro. Dulce sabía que Leigh los había dejado solos a propósito. De hecho, Dulce se lo esperaba, pero no por ello era menos molesto.
Los créditos pasaron y Dulce intento pensar en algo que decir.
"¿Qué te parecio?"
Pablo rompió el silencio y Dulce lo miró. Qué me parece? La película? La película ha estado bien. Anahi ha estado más que bien en ella, había rayado la distracción, de hecho. Escenas en la ducha, en la piscina, de amor. Dulce había renunciado a desviar la mirada. Anahi Puente era ciertamente hermosa. "Es buena", dijo a la ligera.
Pablo también ha estado distrayéndola, con su proximidad, con sus miradas, con su sonrisa, con el toque aparentemente accidental que había fingido para que no se diera cuenta.
"Ella no va a volver verdad?"
Dulce miró brevemente la puerta de Leigh. "No, lo dudo. Ella no lo hace de forma sutil."
Pablo se echo a reír, pero sonaba nervioso, que a su vez hacia sentir a Dulce nerviosa. "Bueno, eh, creo que debería ponerme en marcha. Se está haciendo muy tarde".
"Oh", dijo Dulce, sorprendida. No estaba segura de lo que había esperado. Conversación, tal vez. "Bien." Se sentía incómoda, se molesto porque nunca se sintió incómoda con Pablo antes. No así.
Ambos se pusieron de pie, y se dirigieron a la puerta. Pablo se puso su chaqueta y metió sus manos en los bolsillos.
"Gracias por venir," dijo Dulce sin convicción.
"Oh, sí, fue un placer", dijo. "Fue divertido." Estaba haciendo tiempo. La miró por un largo momento antes de desviar su mirada. "Bueno, eh, yo sé que dijiste que no buscabas nada serio o incluso semi-serio, pero he pensado que tal vez... ah..." La palabra parecía muy fascinante para él de repente. "Pensé que tal vez... tal vez... consideres salir conmigo alguna vez."
Dulce se sintió algo aliviada, pero que rayaba a otra cosa. No tenía palabras para cualquier otra cosa que podría ser, así que sonrió y dijo: "Bueno, sí."
Pablo sonrió, de la forma más brillante que Dulce había visto nunca. "¿En serio? Grandioso! Yo... eh... podemos ir a un museo?"
"Claro", dijo Dulce.
"El Sábado?"
Dulce estaba a punto de decir que sí, pero recordó la fiesta. La fiesta a la que no había tenido ninguna intención de asistir sólo hasta ese momento. Un encuentro con Pablo era la excusa perfecta para salir de eso. Pero. "En realidad, tengo planes para el sábado".Ante su decepción rápidamente añadió: "Con Leigh. He prometido ir con ella a una fiesta... pero que no sería hasta la noche de todos modos. Así, que podemos hacer el almuerzo. Si eso está bien?"
La sonrisa había regresado. "Almuerzo. Perfecto ".
"Muy bien", dijo de forma de hacerlo oficial.
"Muy bien", dijo, mientras abría la puerta. "Nos vemos el sábado."
~*~
El teléfono sonó mucho después de que Anahi había renunciado a la esperanza de que lo haría. Bajo el volumen a la televisión y agarró el objeto que vibraba y parpadeaba. Su corazón empezó a latir fuerte como ella respondía: "Oye".
"Entonces, de qué color era el melón volador?"
Anahi sonrió y apago por completo el televisor. "Era normal, del color del melón".
"Estaba en rebanadas?"
Anahi pensó volviendo a su sueño, tratando de recordar los detalles. "Estoy bastante segura de que estaba entero".
"Hmm, así que probablemente Freud dice que todos los sueños están vinculados con el sexo de alguna manera."
"Bueno, yo encontré a los pingüinos gigantes increíblemente atractivos."
Dulce se rió.
"Entonces, ¿cómo estuvo tu día?" Preguntó Anahi, no quería dejar caer la conversación en el silencio. Si hubiera sido sólo horas, de que habían hablado? Eso se sintió como semanas.
"Mi día? Bueno, yo dormí unas tres horas y luego me desperté por la música muy fuerte procedente de arriba... o tal vez al lado... es difícil decirlo. Y entonces tomé una ducha.... realmente no querras oírlo todo?"
El primer pensamiento de Anahi sobre la pregunta de Dulce, fue si quería saber todo sobre su ducha y su mente voló a todo tipo de lugares inapropiados. Pero entonces se dio cuenta de que no es a lo que Dulce se refería. "Sí", dijo, lo que obligó a alejar a sus pensamientos. "Me gustaría oír hablar de tu día."
"Bueno, entonces me comí los restos de comida china, y luego yo... wow, estoy aburrida. Bueno, sólo voy a seguir adelante y avanzar rápidamente a los eventos más interesantes: Tengo una cita".
Anahi frunció el ceño. "Con la comida china?"
Dulce rió otra vez y Anahi sonrió ante el sonido. Pero tenía una sensación de que no iba a gustarle la verdadera respuesta a la pregunta.
"Con Pablo".
Pablo. Claro. Dulce no lo había mencionado en un tiempo y Anahi había asumido que significaba que desapareció hace tiempo. Pero entonces, por qué tendría que ser? "Bueno, felicidades", dijo, fingiendo emoción. Podría desempeñar este papel. "Cómo ocurrió?"
"Bueno, Leigh lo invitó a ver películas y... no sé. Me sentía como estúpida tal vez por no salir con él antes. Quiero decir, tratar de superar todo con Alfonso, así que supongo que tiene sentido. Pero quién sabe, tal vez estoy finalmente sobre él ahora. Tal vez estoy llegando a un punto en el que estoy lista para empezar a salir de nuevo. Así que cuando me preguntó, le dije que sí."
Sonaba tan simple. Por qué no podía ser tan simple para ella?
Antes de que Anahi pudiera elaborar una respuesta adecuada, Dulce dijo, "Entonces, esto es lo que estamos haciendo?"
"Que cosa?"
"Seguir como si nada ha cambiado", dijo Dulce suavemente.
El cambio en el tono hizo tragar saliva a Anahi. "Eso depende de ti."
Hubo un momento de silencio. En el fondo, Anahi escuchaba una música. Sonaba como Damien Rice, pero quizás no lo era. "Es muy fácil hablar contigo de esta manera," dijo Dulce. "Suenas como Ana y por lo que es muy fácil pensar que eres ella y no tu. Aun cuando sé que eres la misma persona. "Ella se detuvo de nuevo. "Es realmente extraño todo esto".
"Estoy segura que lo es..." Anahi se mordió el labio, deseando que pudiera decir algo que pudiera hacer las cosas mejor. Pero este no era el tipo de situación en la que las palabras significaban nada.
"Estoy bien con continuar como si nada ha cambiado..." Dulce dijo después de un tiempo. "Nosotras podemos darle una oportunidad, de todos modos."
"Muy bien", dijo Anahi, no queriendo sentirse aliviada o emocionada o cualquier cosa que pudiera ser interpretada como una emoción positiva. Aún no. "Así que has dicho esta mañana que tenías más preguntas."
"Yo," dijo Dulce. "Pero eh... ¿estás libre mañana? O es que debo hablar con Maite? En realidad, debería incluso haberla llamando directamente?"
"Sí, a la primera cuestión. No a la segunda. Sí a la tercera. "
"Espera, yo no recuerdo lo que pregunte," Dulce dijo, riendo. "Muy bien, así que te importa si lo dejamos para mañana?"
Anahi sonrió a la pregunta. "No, en absoluto."
"Muy bien."
La conversación estaba llegando a su fin. Anahi en realidad, buscaba algo que decir para mantenerla en marcha. Pero nada llegó a su mente. "Debes estar agotada", dijo, a sabiendas de que no ayudaría al caso.
"Yo debería dormir," dijo Dulce. "Casi me siento un poco borracha...."
"Oh?"
"-Sí, Pablo trajo esta bebida extraña que a su padre se le ocurrió. Me olvide de lo que él decía. De todos modos, tuve un poco demasiado de él, creo. Mi mente está un poco... confusa".
Pablo. ¿Por qué ese nombre hacia que la piel de Anahi se erizara? "Si te hace sentir mejor, no suenas...confusa".
Dulce soltó una risita. "Lo siento. Ni siquiera sé por qué me pareció gracioso. Debo ir a la cama. Necesito dormir. Voy a verte mañana?"
A Anahi le gustaba el sonido de las palabras procedentes de Dulce. "Hasta
mañana".
~*~
Hasta mañana. Las palabras resonaron en la mente de Dulce mientras se movía en torno a su habitación, preparándose para la cama. En el cuarto de baño, su conversación con Anahi giraba en su cabeza mientras se cepillaba los dientes. Pinguinos gigantes. Sonrió y evitó que la pasta de dientes cayera en su camisa.
"Oh, alguien de buen humor". Leigh estaba de pie en la puerta, sonriendo brillantemente. "Por favor, dime si esta Pablo atado a tu cama ..."
Dulce escupió la pasta de dientes en su boca en un intento de no ahogarse con ella. Se enjuago la boca y miro a Leigh. "Está encadenado a mi columpio del sexo, de echo," dijo con seriedad, y Leigh rio. "Muy sutil movimiento, por cierto, dejándonos solos."
"Oh, no lo notaron, ¿verdad?"
"El hecho de que en un momento estabas allí y al otro habías desaparecido? Si, difícil de perder".
Leigh se limitó a sonreír. "Tenía la esperanza de que ustedes dos estén demasiado cegados por el amor y pudiera perderme un poco. En la segunda película estaba sentado tan cerca de ti que estaba prácticamente en tu regazo. Y no parecía haberte importado mucho. "
Dulce se mordió el labio. "Él me pidió salir".
"Por favor, dime que has dicho que si."
"Dije que sí."
Leigh aplaudió con sus manos. "¡Sí! Debo ganar un premio por mis habilidades para formar parejas. Ahora sal del baño. Realmente tengo que hacer pis".
Dulce se rió y se dirigió de nuevo a su habitación. Aunque la cita con Pablo estuvo presente en sus pensamientos, era en Anahi en quien Dulce estaba pensando cuando se metía a la cama. No estaba segura de por qué había perdonado a la actriz, por otro lado lo quería. No sabía por qué Anahi parecía querer ser su amiga, pero sabía que eso la hacia feliz.
Apagó la luz y escucho el sonido del fregadero en el baño. Casi esperaba a Leigh bombardeándola y exigiendo más detalles sobre la cita, pero abrió la puerta del baño y luego un instante después, oyó cerrar la puerta del dormitorio de Leigh.
Dulce se relajó en las cubiertas, y se estremeció. Tuvo la tentación de coger el teléfono y enviar de nuevo a Anahi un mensaje de texto. Algo sin sentido como, "Buenas noches", pero decidió que era una tontería.

En cambio, cerró los ojos y trató de pensar en nada. Pero siempre había algo allí: El recuerdo del brazo de Pablo rozando el suyo, la imagen del cuerpo de Anahi cuando salía de la piscina.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:08 am

Capítulo Treinta y Nueve
"Así que, Ray amenazó con volar a Nueva York sólo para hablar de que me harías tu manager".
Anahi acerco el teléfono a su oreja y utilizando su mano libre para desplazarse por la página web. Sofás. Estaba de pie en su cocina, buscando posibles sofás porque la falta de muebles estaba empezando a parecerle un error. "Eso fue dulce de su parte. Que le dijiste?"
"Le pregunté si se enteraba cuando alguien hablaba de cualquier cosa de ti"
Anahi sonrió. "Oye ¿qué piensas de este sofá?" Envió por correo electrónico el enlace. "Me gusta el crema color arena."
Maite suspiró en su oído. "Anahi, ¿estás segura de esto?"
"Bueno, no. Por eso he pedido tu opinión."
"Estoy hablando de toda esta cosa de ser tu manager. He impreso una lista de agencias de manager que les encantaría representarte. ¿No te gustaría darle una oportunidad a esos? Y ooh, bonito sofá. Me pregunto si podría encajar en mi apartamento?"
"¡Oh seguro, roba mi sofá." Anahi se trasladó a otro sitio web. "Un momento me preguntas si estoy segura de que puedes decirme lo que debo hacer con esta campaña publicitaria que quieren que haga. Te dijo Ray sobre eso?"
Hubo una respiración profunda desde el otro extremo de la línea. "Si. He estado pensando en ello. Creo que deberías hacerlo, y no sólo porque creo que te verías sexy con corbata, aunque lo harías, sino porque las fotos de Danza de Verano van a generar mucho ruido. Los anuncios de publicidad serán grandiosos para ti, y como una ventaja adicional, creo que vas a ganar un montón de fans lesbianas."
"Porque posare con corbata?"
"Oye, nunca dudes, del poder seductor de una mujer sexy en corbata", dijo Maite sabiamente.
"Sabes que estoy tratando de no ser una chica lesbiana de cartel, verdad?"
"Sí, pero creo que es estú pido." Maite se rió. "Oye, puedo decirte cosas como esas ahora. Cool."
"Yay", dijo Anahi sin entusiasmo.
"Mira, yo realmente creo que lo más inteligente que puedes hacer ahora es abrazar a la comunidad gay y lesbiana. La prensa gay ya muestra interés en la película. Y si te escondes de ellos se preguntaran por qué. Si los aceptas serian tus aliados. Y nadie parece estar cuestionando tu sexualidad de todos modos, incluso con las fotos de Naomi entrando en la limosina contigo. La gente estaba mucho más interesada en ti y Skyler".
Anahi trato de absorber las palabras de Maite.
"Pero volvamos al punto, no serias la única actriz en la campaña publicitaria", Maite siguió. "Y la mitad del dinero es para caridad. Es ganar o ganar ".
Anahi sonrió suavemente. "Muy bien", dijo. "Que rayos hare las fotos." Envió otro enlace por correo electrónico. "Qué piensas de este?"
Hubo un silencio, seguido por el sonido de clic. "Creo que se colgó...realmente la carga es muy lenta por alguna razón." Una risa. "Wow, tiene que ser el sofá más feo que jamás se ha hecho."
Anahi se hecho a reír. "Parece recogido de los muebles rechazados de Beetlejuice" La repentina llamada a la puerta interrumpió el resto de su condena. "Creo que Dulce esta aquí".
"Bien, entonces. Ve por ella, Tigre ".
~*~
Dulce tomó aliento y golpeó. Escucho sonidos, y signos de que podría haber interrumpido algo. Pero el apartamento al otro lado de la puerta quedo en silencio, y esperó por lo que sea que seguía.
El viaje al apartamento de Anahi le había sido tranquilo y de igual manera su mañana. No había descansado lo suficiente. La habían mantenido despierta pensamientos que no debería tener e imágenes que persistieron. Quería creer que todo era normal. Que siendo amiga de una famosa estrella de cine y televisión está obligada a... Qué? Atracción? Es eso lo que sentía por la mujer en la pantalla? Confusión seria una palabra más precisa.
La puerta se abrió, y Dulce contuvo su respiración cuando se abrió la puerta. Anahi apareció en la puerta segundos después. Imágenes de las películas destellaron brevemente ante Dulce al ver a la actriz, y ella el desecho, sustituyéndolas por versiones más apropiadas. Anahi iba vestida con pantalones vaqueros y sudadera de béisbol de color azul-T, un conjunto que solo se veía bien en alguien como Anahi Puente.
"Oye", dijo Anahi, y sonrió. A Dulce le gustaba esa sonrisa. La había visto una vez o dos veces antes, pero nunca en la película. Dulce sospechaba, que era el tipo de sonrisa que Anahi reservaba para ciertas personas. Ser una de ellas dio a Dulce una extraña sensación de confianza.
Dulce se metió al apartamento, al instante de llegar fue a los botones de su chaqueta. El apartamento de Anahi se mantenía a la temperatura de una isla tropical y casi Dulce podría prever los recursos de la Tierra luchando por mantenerse a flote. "¿A qué temperatura mantienes el termostato?" Pregunto.
"En una muy normal, temperatura humana", dijo Anahi como cerraba la puerta.
"¿En serio? Eso es gracioso, porque me tope con Satanás en el ascensor y él estaba como, 'Wow, acabo de salir del apartamento de Anahi Puente chica, y si que hace calor allí."
Anahi redujo sus ojos. "Yo iba a decir que me alegraba de que estés aquí, pero ahora no estoy tan segura."
Dulce se hecho a reír en contrapartida, y entregó su abrigo a Anahi y, a continuación, su bufanda. "¿Por qué querías verme aquí?"
"Porque necesito tu ayuda."
Dulce miro como la actriz se dirigía hasta las escaleras. "No se trata de cualquier trabajo pesado, ¿no? Si es así, acabo de recordar que tengo que estar en alguna parte. "
"Oh si?" Anahi paro en la parte superior de las escaleras y miró hacia abajo. "Dónde?"
"En alguna parte. Importante. En donde el levantamiento de cosas no sólo es innecesario sino también prohibido."
Anahi desaparecido fuera de su vista. Y reapareció momentos más tarde comenzando a bajar las escaleras. "Eso suena totalmente como un lugar que acabas de inventar. Afortunadamente, no es necesario levantar cosas pesadas."
"Feliz de ayudar, entonces," dijo Dulce y siguió a Anahi en la cocina.
"No estoy segura de si lo has notado, pero no tengo muebles", dijo Anahi.
Dulce miró todo el espacio vacío. "En serio? De alguna manera no lo note, se me escapo ese detalle".
"Note el sarcasmo y lo aprecio. Por lo tanto, voy a empezar con el sofá y lo he reducido a unas pocas opciones... "
Dulce frunció el ceño ante la computadora portátil en el mostrador de la cocina. "Espera, ¿estás comprando en línea?" No pudo ocultar la desaprobación de su tono.
Anahi la miró, con una ceja levantada. "Sí?"
"Pero te refieres a ir a comprar el sofá en persona", dijo Dulce esperando que así sea.
"No?"
Dulce suspiró a la actriz y caminó a mirar el ordenador. En la pantalla estaba un sofá color arena con asombrosos dígitos después del signo de dólar. "Santos precios, este sofá lo trajeron de Marte?"
"Plutón, en realidad," dijo Anahi. "Es bueno, sin embargo, no?"
"No estoy segura, nunca he ido a Plutón," Dulce se burlo. "Creo que estás loca para gastar tanto en un sofá en cual nunca te has sentado. Cómo sabes que es cómodo?" Quería también argumentar que un sofá se puede adquirir en persona para poder comparar los distintos niveles de confort, pero se distrajo por la proximidad de Anahi. Fue distraída por su aroma. Qué era lo de hoy? Manzanas? Dulce trago nerviosamente, pero no se movió, aun cuando Anahi se acerco más para usar el ratón.
"Tengo realmente buenas críticas", como ella dijo Anahi desplanzado hacia abajo la página. "Esta persona dice que es el más cómodo sillón en el que alguna vez se sentó".
Manzanas, Dulce decidió. No debía de notar estas cosas, decidió también. Su corazón no debía latir tan salvajemente. Y definitivamente no debería estar preguntándose cómo se sentiría si se acercaran más aun. Es evidente que en algún momento de las últimas veinticuatro horas su mente había hecho cortocircuito, dando un giro pervertido. Una pervertida con tendencias lesbianas. Esto no era en absoluto alarmante, no. Dulce se sintió aliviada cuando Anahi se alejo. "Confías en la opinión de una persona llamada" Spankybottoms928?" Dulce agrego.
"Un desafortunado nombre, pero la culpa la tienen sólo sus padres," respondió Anahi fácilmente. "¿Es verdad que aquí hace calor? Estás sudando. Quieres un trago?"
Ella estaba sudando, aunque no estaba del todo segura de por qué. "Agua sería maravilloso", dijo Dulce, y se mostró agradecida cuando le entregó Anahi una botella fría de Evian. Evian. Por supuesto. "Gracias".
"Tal vez es demasiado claro el color arena", dijo Anahi cuidadosamente. "Yo estaba mirando uno rojo. Pero podría ser demasiado aburrido que una persona tenga un sofá rojo."
No era aburrida la palabra que Dulce utilizaría para describir a Anahi Puente. "Realmente quieres mi opinión?"
"Absolutamente".
"Creo que deberías ir allí y probar sofás hasta que caigas enamorada."
Anahi la miró con curiosidad. "Enamorada de...?"
"El sofá", dijo Dulce.
"Creo que has entendido mal el término" lesbiana".
Dulce reía, sacudiendo su cabeza. "Hablo en serio. Lo sabrás cuando te sientes en ella".
Anahi exploto de risa.
"No!" Dulce dijo rápidamente, ruborizándose furiosamente. "Quiero decir, él."
~*~
Pasar tiempo con Dulce, Anahi lo encontraba insoportable y adictivo. Permanecer a su lado hacia desear a Anahi estar más cerca. Había tenido que dejarlo, finalmente. Había tenido que poner distancia entre ellas. Tenía que dejar de mirar fijamente, y de sonreír mucho.
Anahi no sabía cuál era la clave para no enamorarse. No sabía en qué momento había perdido el control, en qué momento sus sentimientos se habían hecho cargo. Si sólo podía hacer a un lado sus emociones; colgarlas en perchero y ponérselos de nuevo más tarde, cuando Dulce no estaba, entonces, tal vez, la negación vendría más fácil.
Por qué no era suficiente la amistad?
"Dios", dijo Dulce, y se rió. "Así que, aquí es donde cambiamos el tema para evitar pasar mas vergüenza ..."
Anahi sonreía, pero algo dentro suyo le dolía. "No estoy segura si hay un tema que este a salvo contigo ahora," bromeo, pero obedeció. "Así dijiste que tenias dudas...?"
"Oh." Dulce parecía incómoda aún. Su mirada se redujo. "No son realmente preguntas." Se encogió de hombros y tomó la botella de agua de nuevo. Empezó a jugar con su gorra. "Es sólo que soy entrometida, en verdad."
Qué tipo de cosas preguntaría Dulce? La vida personal de los actores que Anahi conocía, tal vez? Los chismes detrás de las escenas de las películas que había hecho? Dulce no era como el tipo de persona que se preocupa por esas cosas, pero Anahi no conocía lo suficiente a Dulce como para estar segura de eso. "Pregunta."
Dulce sonrió tímidamente. "Muy bien. Por lo tanto, "Saucy"... es la directora de cine de tu nueva película, no?"
Anahi dudo brevemente a la cuestión. Esto es lo que se preguntaba Dulce? "Naomi, sí", dijo finalmente. "¿Cómo adivinarlo?"
"Bueno, me dijiste su nombre antes", dijo Dulce. "Pero yo lo había olvidado." Parecía avergonzada de nuevo. "Si te digo cómo lo adivine vas a pensar que te estoy acechando."
Anahi sonrió por el tono de Dulce, en la forma en que arrugaba la nariz cuando decía cosas acerca de ella que la hacian parecer tímida. "Veo", dijo Anahi, con curiosidad acerca de lo que Dulce había encontrado, y cómo.
"Bueno, verás, me mataba que no podía recordar su nombre. Pero entonces me acordé de que salieron en una cita en diciembre. Así que en realidad era sólo una cuestión de... umm... "
"Acecharme en línea?"
Dulce se rió. "No suena tan mal cuando lo dice así!" Ella sacudió la cabeza. "Es mi día de pasar vergüenza hoy. Por lo tanto, ustedes están saliendo? Nunca me dijiste."
Anahi encontró interesante el hecho de que a Dulce le importara su vida personal. Al menos ella no se sentía cómoda con eso. Eso era algo. "Hemos admitido nuestra atracción mutua y decidimos volver a examinar todos eso después de que la película haya terminado."
"Que maduro de su parte".
"Sí, he pensado así", dijo Anahi con orgullo. Pero ella se encogió de hombros. "En realidad no sé lo que vaya a pasar".
"Debido a la pieza de madera que sale de su frente?"
Anahi se rió, después de haber olvidado esa imagen. "Sí, exactamente." Ella no sabía qué otra cosa decir sobre el tema. No podía muy bien decir que no creía todo lo que sucedería con Naomi porque Anahi estaba demasiado ocupada luchando contra sus sentimientos hacia otra persona. Lo único que quedaba por hacer es cambiar de tema. "Y tú? Tienes una cita mañana. Estas entusiasmada?" Anahi sabia que tratar el tema era masoquista, pero parecía que era lo correcto para preguntar.
Dulce miró pensativa un momento. "Yo no sé" emocionada " no es la palabra. Estoy un poco nerviosa y con un poco de curiosidad para ver qué sale de ello. Le dije a Chris, mi medio hermano, que pensaba que Pablo era un poco aburrido. Pero creo que solo... bueno. Tal vez, después de Alfonso, yo simplemente no se cómo reconocer a alguien agradable. "
"Es eso lo que quieres? Alguien que sea lindo?"
"Quién sabe", dijo Dulce. "Nadie quiere una sola cosa."
"Esto está empezando a sonar como nuestros e-mails", dijo Anahi, con el objeto de hacerlo mas leve.
Dulce sonrió. "Me gustaban nuestros correos electrónicos."
"A mi también". Anahi miró a su alrededor el apartamento, la sensación de calma en la conversación. Buscaba algo que decir, algo que podría mantener su corazón martillando al pensar en Dulce con alguien más. Pensó en lo que Dulce había dicho acerca de los sofás. "Quieres ir a algún lado?"
Dulce miró sorprendida. "Uh, seguro. Dónde quieres ir?"
"A una tienda, tal vez. Y si hay sofás allí, así, tanto mejor".
"¿Quieres que vaya a comprar un sofá contigo?"
"Voy a comprar la cena para compensarte".
"Me sobornas con comida," dijo Dulce, sacudiendo su cabeza. Se detuvo a examinar. "Eso funciona, en realidad. Vamos. "
~*~
"Oh mira," dijo Anahi de repente. "Es Harrison Ford!"
Dulce inmediatamente resbaló desde su lado de la limosina, sin importarle que estuviera prácticamente sobre Anahi. "Dónde?" Le exigió, mirando frenéticamente a través de los oscuros vidrios polarizados a la gente en la acera.
Anahi señaló, y Dulce continuó su búsqueda hasta que se dio cuenta de que Anahi estaba apuntando a un calvo hombre negro tocando un violín. "Apestas!", Dijo, y Anahi se rió. "Yo estaba muy entusiasmada por un segundo." Dulce retrocedió en contra el asiento de cuero. Su pierna rozo a la de Anahi cuando se mudó, y Dulce se reprendió por notarlo.
"Estás diciendo que estar en compañía de una estrella de cine no es suficiente para ti?"
"Harrison Ford es más que una estrella de cine, es un mito."
Anahi rodó sus ojos, pero sonrió. Miró hacia fuera, su mirada se poso sobre el mundo más allá de la ventana, y Dulce la miro en silencio antes de buscar en otros lugares. Quería preguntar a Anahi que estaba pensando, pero era el tipo de curiosidad inapropiada que tendría que mantener para sí misma.
Dulce miró fuera y se preguntó cómo había llegado a estar sentada en una limusina junto a Anahi Puente. La actriz había comprado su obra y ahora aquí estaba Dulce, sentada a su lado, en camino a comprar un sofá.
"Cómo te sientes acerca de los desnudos?" Anahi preguntó de repente, y Dulce volteo a mirarla.
"¿En qué sentido?"
"Me quieren para una campaña publicitaria, y quieren que pose en corbata" dijo Anahi.
"¿Es todo lo que llevaras?" Dulce pretendió que fuera broma, pero su corazón se acelero en el pensamiento.
Anahi miró pensativa. "Si, eso creo."
Dulce se volteo en su asiento para poder mirar a Anahi sin perjudicar su cuello. "No te molesta? Estar desnuda delante del mundo? "
"No", dijo Anahi simplemente. "La gente está tan distraída por el exterior que se impiden ver"
Dulce frunció el ceño ligeramente. Es lo que Anahi quería? Ser vista sólo en la superficie? "Qué pasaría si alguien no quiere que hagas unas fotos desnuda?"
"Entonces yo no lo haría". Anahi la miró a ella. "¿Acaso te molestaria?"
"Si yo fuera tu cita?" Y la pregunta la hizo acelerar su corazón de nuevo.
"No yo necesariamente. Harrison Ford, por ejemplo."
Dulce rió ante la idea de sí misma, con Harrison Ford. A ella le gustaba él como actor, pero nada más parecía demasiado ridículo como para poder contemplarlos. "Supongo", dijo de todos modos. "No me puedo imaginar con alguien que este en el ojo público."
Anahi la miro y Dulce se preguntó si había dicho algo malo.
"Oye, es esa una tienda de muebles?" Preguntó Anahi.
Dulce dejo ir la idea de que de alguna manera había ofendido a Anahi; la presunción de que podría Anahi Puente prestar atención al pensamiento de Dulce . "Parece ser", dijo. "Lista para encontrar tu verdadero amor?"
"Sí, vamos a sentarnos en ella".
Anahi sonrió como Dulce golpeo su brazo.
~*~
Hacía calor dentro de la tienda y Anahi comenzó a desenrollarse la bufanda alrededor de su cuello mientras miraba a su alrededor. Se complacía por la falta de atención lanzada hacia ella mientras caminaba entre las muestras de sillas y mesas. Dulce estaba delante de ella, ya estaba en marcha hacia la sección de los sofás, y Anahi la observó hasta que sintió que era prudente apartar la mirada. Allí estaban, Anahi pensó, en una tienda de muebles; juntas. No consiguió encontrar extraño eso.
Un vendedor noto a Anahi, y rápidamente volteo a mirarla. Era sólo cuestión de tiempo antes de que alguien se acercara y ella deseaba demorar la interacción durante el mayor tiempo posible. Es increíblemente bueno, este momento, de pie entre un comedor de madera oscura y un sofá de dos plazas, sintiéndose como algo normal.
Anahi atrapo a Dulce momentos más tarde. La artista estaba sentada en un sofá de flores, mirando pensativa en el techo. Anahi miró a ver si había algo emocionante allí, pero no, era simplemente la manera de Dulce de medir el confort.
"No sólo es feo", dijo Dulce, "Tampoco es cómodo en absoluto." Ella fue y se trasladó a otra cosa. "¿Dijiste que querías algo de color arena?"
"Dije que me gustó el sofá de la foto," dijo Anahi ", Que acababa de pasar a ser de color arena."
Dulce pasaba de sofá a sofá, sacudiendo su cabeza. "Son terribles. Ves? Esta es la razón por lo que tienes que probarlos."
Anahi se dejo caer junto a Dulce. No tenía idea de lo que estaba pasando con Dulce. "Es perfectamente cómodo este sofá."
"Estás bromeando? Es abultado."
"No es abultado."
"Justo aquí, es abultado."
Dulce se trasladó de manera que Anahi pudiera tomar su lugar. Anahi sacudió la cabeza y se resbaló hacia el lado. "Estás loca."
"Hay obviamente algo malo con tu trasero."
Anahi frunció el ceño. "No hay nada malo con mi trasero! Quizás es que tu trasero es abultado, nunca pensaste en eso?"
Dulce redujo sus ojos. "¿Acabas de llamar a mi trasero abultado? "
"Oh, Hey," dijo Anahi, de pie, "¿qué hay de ese sofá por allá." Se mudó en dirección a un mueble al azar con la esperanza de que Dulce se olvidara de matarla en el momento en que ella la alcanzó.
Un hombre, vestido con lo que tenía que ser en el mundo el peluquín más evidente, cruzó frente a Anahi y la sonrió ampliamente. "Qué honor," le dijo. "¡Qué honor tenerla aquí, Srta. Puente."
Anahi suspiró para sus adentros, pero sonrió para fuera -Hola-dijo ella, porque no estaba muy segura de qué más decir. Dulce seguía sentada donde Anahi la había dejado, y Anahi señaló en su dirección. "Ella es mi compradora personal de sofá, Dulce Maria Espinoza". Dulce parecía como si le había crecido repentinamente a Anahi cinco cabezas.
"Es un placer", decía el hombre, prácticamente saltando a estrechar la mano de Dulce. "Por favor, qué puedo ayudarle a encontrar? Lo que usted está buscando, estoy seguro que lo tenemos. "
"Sólo estamos... eh, mirando alrededor", dijo Dulce.
"Sí, claro", dijo el hombre, asintiendo con la cabeza. -Bueno, mi nombre es Adrian. Yo voy a estar allí. Así que grita al segundo que necesites algo". Sonrió a Anahi. "Es un honor."
Las dejó solas, gracias a Dios, y Anahi miró a Dulce para encontrarse en evidencia frente a ella.
"Compradora personal de sofá?"
Anahi le dedicó su sonrisa más inocente.
"Nunca has hecho enfadar a una artista, verdad?"
"No se puede decir que lo haya hecho".
"No es un espectáculo agradable, debo advertirte".
"Yo lo dudo mucho", dijo Anahi antes de que pudiera detenerse. Miró a los hermosos ojos marrones de Dulce y sonrió. "No tienes el trasero abultado".
"Gracias", dijo Dulce, sonando complacida. Pero había algo más que Anahi noto, algo parecido a un rubor.
Dulce estaba satisfecha con su selección final. Después del muestreo prácticamente de cada pieza mobiliaria en la tienda, había sido una decisión unánime. Era extraño, teniendo en cuenta el hecho de que Anahi era claramente defectuosa cuando se trataba de reconocer el confort, que tenían, al final, quisieron exactamente lo mismo.
Los edificios pasaban por la ventana de la limusina, y Dulce contemplaba las luces y las siluetas de personas caminando por las aceras. Se sentía extrañamente desconectada de ellos en ese momento, en una forma que no estaba acostumbrada. El mundo entero se sentía como a un millón de kilómetros de distancia, como si no estuviera, dentro de los límites de dicho vehículo, una dimensión totalmente diferente existía. Una dimensión en la que artistas de la calle y famosas estrellas de cine iban a comprar sofás juntas.
"Lo siento", dijo Anahi, y Dulce la miró al notar que la actriz finalmente colgó el teléfono.
"No te preocupes, se que eres popular".
"Entonces, te prometí la cena..."
Cena. Dulce se había olvidado de eso. "Yo podría tener que tomar cuidado de la lluvia", dijo con pesar. "Tengo un montón de tareas que probablemente deberían empezar." Sonó como una excusa poco convincente, a pesar del hecho de que era verdad. Esperaba que Anahi no creyera que estaba mintiendo.
La cara de Anahi no delataba nada, ni alivio, ni decepción. "Está bien", dijo. "Te voy a dejar."
Dulce comenzó a protestar, pero ya estaba Anahi bajando el divisor y diciéndole al conductor a dónde ir."¿Cómo sabes mi dirección?"
"Porque soy sabia más allá de mis años ", dijo Anahi simplemente.
"Sí, claro", dijo Dulce, "Que ni siquiera puedes decir si un sofá es abultado." Era extraño, pensó, que se sintiera cómoda haciendo bromas a Anahi Puente de esta manera. Sólo que no se sentía raro, que era quizá, la parte extraña al respecto. Pero le gustaba ver a Anahi sonreír. Más que nada, a ella le gustaba hacer sonreír a Anahi.
"Mi sabiduría, obviamente, no se extiende a mi trasero."
"Ya veo", dijo Dulce, y fue ella quien sonrió. Quería cambiar de opinión acerca de la cena, hacer caso omiso de sus responsabilidades urgentes y permanecer en compañía de Anahi por el mayor tiempo posible. Pero le preocupaba que el echo de no querer tomar rumbos diferentes. No parecía del todo bien, sino todo consecuencia de un día de compras.
"Así que, ¿sabes lo que haras con Pablo mañana?"
La cuestión salió de la nada, pero Dulce estaba agradecida por la distracción. Sus pensamientos comenzaban a preocuparla. -No estoy segura ", dijo. "Él dijo algo acerca de un museo".
"Y tu consideras que podría ser tu cita ideal?"
"Existe tal cosa?"
"No la hay?"
"Tal vez". Dulce pensó en la cuestión, tratando de evocar una visión de la cita ideal. Nada le surgió a la mente, aunque hoy ha sido muy divertido, penso. No es que esto había sido una cita."Creo que es más sobre la persona con quien estas".
-Está bien-dijo Anahi lentamente. "De manera que es Pablo la persona ideal con la quieres ir a un museo?"
Dulce se rió de la pregunta. -No lo sé. Podría ser. "Pensó en Pablo y su pelo de punta y sus ojos muy verdes. Ella lo imaginaba a su lado mientras se paseaban por el Met. Sonaba bien, no es lo ideal, pero bien. "Pero a mas de estar allí para una relación, es además de buena compañía? Y tú? ¿Te divertiste en tu día con Saucy? ¿Fue ideal?"
"Me divertí."
"Pero?"
"Pero decidimos no tomar mas las cosas hasta después de filmar".
"Muy bien, tu has dicho eso ", dijo Dulce, pero sentía que había más que eso. "Y ni siquiera un beso?"
Hubo un momento de vacilación por parte de Anahi, y Dulce se preocupado de que tal vez allá cruzado la línea. "No, no nos besamos, "dijo Anahi, sonando más avergonzada que otra cosa.
"Lo siento si estoy siendo entrometida".
"Yo lo empecé", dijo Anahi, y sonrió. "Además, me puedes preguntar cualquier cosa."
Dulce dejo flotar la declaración en el aire entre ellas. A ella le gustaba escuchar eso, aunque no creía que todo sea verdad. Vio las sombras y las luces bailar en todo el cuero negro de los asientos mientras pensaba en una pregunta que no sabía cómo preguntar.
"¿Qué?", Dijo Anahi de repente, y Dulce la miro para ver que Anahi la estaba observando."Parece que quieres decirme algo."
Dulce odiaba ser tan transparente. Sacudió la cabeza como para descartar el tema. "No es nada."
"Y nada quiere decir.... que eres demasiado tímida para decirlo?"
"Lees la mente o algo?" Dulce redujo sus ojos en Anahi.
"Oh, me olvidé de mencionar eso? Sí. De hecho, vengo de una línea muy larga de adivinos y lectores de mente. "
"Bien".
Anahi frunció el ceño. "Puedo demostrarlo. Cierra los ojos y piensa en algo."
Dulce cumplió aunque sólo sea porque hacerlo significaba que ya no estaban hablando de ella. Pensó en un círculo, un gran círculo azul, perfecto, y era tan real en su mente que una parte de ella casi esperaba que Anahi adivinara correctamente.
"Estás pensando en... un triángulo de color naranja."
Dulce abrió los ojos y se echó a reír. "¡Fraude!"
"Qué era?"
"Un círculo azul!" Dulce sonrió mientras lo decía, una parte aliviada de que Anahi no podía leer la mente después de todo; para empezar la idea era ridícula.
"Yo estuve cerca!"
"Cómo ni remotamente cerca?"
"Era en el sentido de que no lo era. Entonces, qué estabas por decir antes que estabas demasiado tímida antes?"
"Oh, volvimos a ese tema?"
"Nunca realmente lo dejamos."
Dulce pensó en la pregunta y luego trató de encontrar las palabras correctas con las que las haría. Lo mejor que pudo venirle fue: "Es Leigh la única chica que has besado?" Sonó contundente incluso a sus propios oídos y casi hizo una mueca. Para los segundos siguientes, que temía la reacción de Anahi. Temía la interpretación de Anahi, como si la pregunta estuviera atada con un significado oculto, una verdad que no podía ver.
"En qué sentido?"
Dulce fue derribada por la pregunta. "Cuántos sentidos hay?"
"Seis, creo. El olfato, el gusto... "
"Ja," Dulce dijo secamente. "Qué quisiste decir?"
"Bueno, técnicamente, sí, ella es la única chica que he besado, pero en realidad era mi personaje que la besaba, por lo que, en el sentido de que sea yo, entonces no lo he hecho".
Dulce luchaba para comprender la diferencia. "Así que en términos de tu cuerpo, sí, pero en términos de tus emociones, no?"
"Correcto".
En cualquier caso, no hizo sentir mejor a Dulce. Un nudo en el estómago se levantó y se estableció allí. No le gustaba la idea de que Leigh bese a Anahi. No sabía por qué no le gustaba, pero no lo hacia. Alcanzó a ver edificios conocidos y recurridos por la ventana en el lado de Anahi. Había olvidado lo monótono de su barrio; cuán completamente deteriorado y descuidado. Qué pensaba Anahi? Cómo podría jamás Anahi comprender un mundo sin superficies brillantes y cosas nuevas? "Gracias por traerme", dijo ella, como la limusina se movía hasta detenerse.
"Gracias por venir conmigo hoy", dijo Anahi y sonrió, un poco tímidamente, le pareció a Dulce.
"Quieres entrar?" Era grosero no invitarla, Dulce sabía, que la idea de Anahi Puente en su apartamento la llenaba con una sensación de pánico.
"Lo haría, pero dijiste que tenías que estudiar, así que quizás en otro momento?"
Dulce asintió con la cabeza, se sintió aliviada. Una parte diferente se preguntó si Anahi simplemente no quería ser vista en una zona como esta. Cogió la manija de la puerta. "Nos vemos luego."
Y Anahi volvió a sonreír. Dulce recordaría ese momento durante mucho tiempo: la belleza perfecta de Anahi Puente enmarcada en el contexto de la oscuridad del mundo roto de Dulce. Ella quería pintarla; para capturar para siempre la imposibilidad de todo, la escasa probabilidad pura de su ocurrencia. Pero ella sabía que no lo haría. Había cosas que eran mejor dejar en el interior como secretos, que se abrían y examinaban cuando nadie podía ver.
Dio un paso afuera, el aire que olía a sucio pero familiar, y cerró la puerta.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:09 am

Capitulo cuarenta
"Solía venir aquí cuando yo era pequeño", dijo Pablo, mientras entraban en el Guggenheim a la mañana siguiente.
"Ah, sí?" Dulce habló, pero sin prestar mucha atención, tomó distancia por el propio museo. No podía evitar sentir una sensación de reverencia cada vez que pasaba por sus puertas. Siempre estaba iluminado se dio cuenta en primer lugar, la caída luz hacia abajo desde arriba, a veces se imaginaba que esto era lo que el cielo debia ser. Levantó la vista hacia la rampa en espiral enroscada como siempre hacia arriba, y sonrió.
Pablo estaba hablando, y Dulce pronto recordó que estaba allí. "... Y entonces mi mamá nos alcanzaba eventualmente."
Dulce se rió y noto que reía demasiado, sintiéndose culpable de que había perdido la historia. Pensó en pedir disculpas y pedirle que la repita, pero antes de que pudiera decidirse, el momento se perdió.
Se dirigieron a la línea de entrada y Dulce trato de pensar en algo que decir algo que podría provocar algún tipo de conversación. Delante de ellos en la línea iba una pareja de jóvenes vestidos en trajes en juego. Su hija, o al menos la niña que Dulce tomó como que era su hija, estaba al lado de ellos gritando, "cebra" en el suelo.
"¿Quieres niños?" A Dulce le tomó varios segundos para darse cuenta de que Pablo le hablaba a ella.
"¿Qué?"
"No conmigo", dijo rápidamente. "Quiero decir... no me refiero, tu sabes, en general."
No era el tema que Dulce tendría previsto discutir mientras estaba en la línea en el Guggenheim, pero se supone que había peores lugares. "Ah", dijo, en un esfuerzo. No tenía una respuesta a esta pregunta. "Tal vez. Un día. Sabes, en un futuro. "
"Que Lejos ¿eh? Eso es interesante. Siempre he querido hijos, lotes y lotes de niños ".
"Como veinte...?"
"Bueno, muchos", dijo con una risa. "... Como seis."
"Seis", repetia Dulce como avanzaba la línea. Miró a la niña en frente de ellos que estaba girando una y otra vez sin sentido mientras cantaba. Trató de imaginarse seis. "Bien, buena suerte." Le sonrió. "Pero si tu esposa no quiere seis hijos?"
"Bueno, me gustaría dejarlo claro antes de casarme."
"Como en la primera cita?"
Se rió. "Tal vez! O quizás lo utilice para ligar aquí en línea ahora mismo. Tu sabes por ahí lo consigo de inmediato. "
"Permíteme saber cómo te funciona" dijo Dulce y se rió. La línea se movió de nuevo. "Pero que si encuentras a la mujer perfecta y ella no quiere tener hijos?"
"Entonces ella no sería la mujer perfecta".
Dulce asintió pensativa en eso. "Admiro tu convicción", dijo, aunque lo que quería decir es que ella lo envidiaba. Desesperadamente quería ser el tipo de persona que sabía exactamente lo que quería.
"Bueno, ¿qué hay de ti? Hay algo sobre lo que sientas muy fuertemente?"
Había muchas cosas sobre las que creía firmemente Dulce: el medio ambiente, los derechos de los animales, el arte. Pero ella no quería profundizar más que eso. No ahora, ni allí, de pie en línea en el Guggenheim, situados entre extraños. "No realmente", dijo finalmente. "Quiero decir, estoy segura de que debe haber, pero yo no soy demasiado exigente".
Finalmente llegó su turno y Dulce insistió en pagar su entrada. Podría no haber sabido lo que quería, pero ella sabía lo que no quería: no quería caer en lo viejos patrones. No quería una persona que piense solo en dinero.
Miró a Pablo, ya que guardaba sus billetes; la camisa arrugada y los pantalones vaqueros deshilachados casi como el suyo. Estar con Pablo, le gustaba la idea, en forma teórica. Sin embargo, sus pensamientos, mientras ella y Pablo caminaban juntos hasta la rampa en espiral, estaban a la deriva y alejados del presente y se dirigían hacia la noche por delante.
~*~
Anahi inspecciono el contenido de su armario esperando que algo saliera y diga: "Utilízame esta noche", pero sus ropas estaban decididamente en silencio por la tarde. Detrás de ella, Maite veía unas entrevistas y anuncios de televisión, y Anahi murmuraba respuestas evasivas, con la esperanza de que estos fueran suficientes para que pasaran.
"Entonces, eso es un si, que hay del comercial de chicles para Japón?"
Anahi se dio la vuelta. "Qué comercial de chicles?"
"Del que he estado hablando desde hace por lo menos cinco minutos", dijo Maite sonando impaciente. "Vamos, Anahi, concéntrate por un segundo."
"Lo siento, es sólo..." Anahi se volvió hacia el armario de nuevo para no tener que enfrentarse a Maite. "Es una estupidez."
"Dulce", dijo Maite, sin molestarse en decirlo como una pregunta.
Anahi no respondió. No quería confirmar que sí, que era Dulce, Dulce, que en ese momento estaba en una cita con un chico.
"Todavía no tengo idea de si ella va a estar en la fiesta esta noche", dijo Maite suavemente.
Anahi prendió la luz apagada en el armario y salió de la habitación. "No importa", dijo. "Y, no al comercial".
Maite siguió a Anahi fuera del dormitorio del armario y hacia fuera en la sala de estar amueblada recientemente. "Ray está volando el miércoles. Él tiene un nuevo guión y te lo quiere entregar en persona. "
-Genial-dijo Anahi rotundamente, y se estremeció ante la falta de emoción en su voz. Ella quería prestar atención. Quería estar emocionada por la perspectiva de un nuevo papel. Pero no podía reunir algo parecido al entusiasmo.
Maite pasó a su lado y se dejó caer en el sofá recién entregado. "Te he dicho lo feliz que estoy de que finalmente tengas un asiento apropiado en este lugar?"
Anahi logró esbozar una sonrisa en eso. Se fijo en la nueva adición a su apartamento y su ánimo se levantó brevemente a la vista. Ella también estaba feliz. El sofá en blanco y negro había llegado temprano por la mañana y encajaba perfectamente en su espacio asignado."Es increíble lo que un poco de muebles puede hacer", dijo, pasando a tomar asiento junto a Maite.
"En serio", dijo Maite, apoyando sus pies sobre el sofá juego. "Está comenzando a sentirse cómodo, incluso." Suspiró con satisfacción. "Es muy cómodo este sofá, por cierto, a diferencia de ese bloque de cemento que tienes en California y se hace pasar por un sofá."
Los pensamientos de Anahi cambiaron inevitablemente a Dulce y trató sin éxito de empujar los pensamientos de la artista a la distancia.
-Bueno-dijo Maite-, ya que no tengo tu atención en las cuestiones relacionadas con el trabajo, por que estas desanimada?
"Nada nuevo", dijo Anahi con un suspiro. No quería hablar de Dulce. En realidad no quería hablar de nada. "¿Cómo esta Christopher?"
"No estoy segura en realidad", dijo Maite, frunciendo el ceño. "Él me envió un mensaje de texto muy desconcertante sobre anillos para el pene."
"Wow, esa no es la respuesta que yo esperaba."
"Dijo que quería probar algo nuevo para la próxima vez que me vea y, a continuación el siguiente mensaje decía algo acerca de atascarse. Y luego otra vez me envió otro mensaje diciendo que no me preocupe; por lo tanto, no tengo idea de lo que le hizo a su pene ahora. "
"Y esa es la última vez que pregunto por Christopher".
Maite sonrió. "Así que... Dulce?"
"No es nada. Ella está en una cita. Y eso está bien. Es bueno. Es muy bueno. Es... grandioso ".
Maite asintió con la cabeza. "Sí, te ves muy emocionada."
Anahi se dejo caer en el sofá, sintiéndose derrotada. "¿Por qué es que nunca tus emociones siguen lo que tu mente dice? Quiero estar feliz por ella".
"Pero estas celosa."
"No tengo derecho a estarlo. Pero sí, creo que eso lo que siento."
Maite palmeó la mano de Anahi. "No tengo palabras sabias para ti."
"Sólo necesito empezar a filmar. Necesito una distracción. "
"Ah, sí-dijo Maite con una sonrisa. "La película en la cual puedes llegar a hacerlo tanto con Naomi como con la mejor amiga de Dulce, que no está destinado a ser en lo absoluto confuso."
"Cállate", dijo Anahi, frunciendo el ceño. "¿No deberías ir a llamar a tu novio y asegurarte de que continua siendo anatómicamente masculino?"
Maite se rió y tomó su teléfono del bolsillo. "Muy buena idea", dijo, marcando. "Creo que voy a empezar con eso".
~*~
Leigh estaba esperando en el pasillo cuando Dulce se aventuraba en el apartamento. Ella iba vestida casualmente en un albornoz de color rosa y una toalla enredada, en su cabeza. "Dime todo", le exigió antes de que la puerta había incluso cerrado. "Y ven conmigo, todavía no he escogido un traje para esta noche."
Dulce obedeció, y fue tras Leigh a su dormitorio. "Él quiere seis hijos," fue la primera cosa que penso decir.
"Wow," dijo Leigh, arrugando su cara. "Muchachos, ustedes si que se mueven rápidamente".
Dulce se sentó en el borde de la cama de Leigh. "¿Quién le dice a alguien que quiere seis hijos en la primera cita?"
"Espera, quería seis niños en su primera cita?"
"No, quiero decir, que como alguien dice eso en la primera cita? Y quería decirle algo como, bueno, suerte. ¡No va a suceder nunca conmigo! Pero no sé. ¿Qué puedo hacer si quiere seis hijos algún día?"
"Él quiere exactamente seis hijos? ¿Qué pasa si accidentalmente obtienen uno extra? ¿Lo tira a la basura?"
Dulce dejo escapar una risa. "Tal vez".
Leigh levanto un vestido y lo sacudió ante Dulce. "Dictamen".
"Saca a relucir tus ojos."
"Es de color rojo. Me estás diciendo que estoy poseída?" Ella se dirigió al espejo y coloco la prenda contra su pecho. "No crees que hace ver más oscura a una rodilla que la otra?"
"Qué?"
"No importa. Que quiere seis hijos? Bueno, probablemente no los quiere ahora correcto? Algún día. Y como has dicho, tal vez algún día querrás lo mismo. Cómo estuvo el resto de la cita? En realidad, sólo el avance rápido, ve a la parte jugosa. Te beso?"
Dulce sonrió. "No, parecía que quería, pero... no lo sé. No lo sé, Leigh. Cuando estoy con él, yo sólo no siento... lo que sea que se supone que sientas cuando estás atraída a alguien. Y es lindo. Creo que es atractivo. Pero... no hay más que eso"
Leigh rodó sus ojos. "Atracción es todo lo que realmente necesitas algunas veces. A quién le importa si no llegas a pasar el resto de tu vida con el? Tienes 26 años, Dulce. Dejar de pensar a largo plazo y piensa en aquí y ahora. Igual, esta noche. Tal vez te encuentres a alguien que haga a tu corazón latir. Nunca se sabe. "Ella sostuvo otro vestido. "Qué tal este?"
Dulce echo un vistazo pensativa "Creo que hace que tu ceja izquierda se vea más gruesa que la derecha".
"Graciosa. Tal vez debería vestir abajo. Ojalá pudiera saber lo que todos llevaran. ¿Qué llevara Anahi?"
Dulce se ilumino ante la mención de Anahi. "Ropa, me imagino".
"Que Útil. Qué llevaras?"
"No lo sé. Estás segura de que es bueno, incluso que vaya a esta fiesta? No tengo nada en absoluto que ver con esta película ".
"La directora dijo que estaba perfectamente bien, te lo dije. De hecho, ella parecía más bien feliz sobre el tema. Ahora que lo pienso, podría pensar que somos pareja."
Dulce sacudió la cabeza. "Súper. Me voy a la ducha entonces."
"Espera, no hemos acabado acerca de tu cita".
Pero Dulce ya estaba fuera de la puerta. "Seis niños y ningún beso. Eso de que sirve?"
"Descubre qué llevara Anahi!"
~*~
"Un vodka con jugo de arándano", dijo Naomi, y apareció de repente al lado de Anahi.
Anahi sonrió a la directora y le ofreció la bebida. "Excelente servicio en esta parte, tengo que decir".
"Me tomo mi papel como anfitriona muy en serio." Naomi sonrió y tomó un sorbo de su propia bebida. "Te estas divirtiendo?"
Diversión. No es la palabra que Anahi utilizaría para describir la noche hasta ahora. Sus emociones eran demasiado dispersas y, en su mayoría, sólo quería ir a casa. No hay nada más agotador que la conversación con desconocidos, cuando tu estado de ánimo estaba disparado. "El karaoke fue un buen toque", dijo, señalando hacia la zona en cuestión. Una de sus co-estrella futura había tomado el escenario y la sala la aplaudió cuando cantó una versión fuera de tono de "Ray of Light" de Madonna.
"¿Gracias, cuándo vas para alla?"
Anahi se rió. "Hmm, nunca. Y Tú? "
"Inmediatamente después," dijo Naomi y se rio. "Bueno, al menos Maite se divierte."
Anahi siguió la mirada de Naomi para encontrar a su nueva manager, sosteniendo el micrófono. "Como me gustaría tener una cámara."
"No te preocupes, yo lo estoy grabando", dijo Naomi, con una maliciosa sonrisa en sus labios.
Anahi había escuchado cantar a Maite una vez y había sido bastante doloroso, pero escucharla cantar borracha fue un viaje totalmente diferente a través de la tortura auditiva. "Podrías hacerme la mejor copia?"
"Supongo que eso se puede arreglar. Pero te va a costar."
"¿Estás tratando de coquetear conmigo, Srta. Mosier?"
"Probablemente", dijo Naomi, sonriendo. "Hay demasiadas margaritas para mí."
Anahi sonrió, sintiendo algo que se asemejaba a la alegría por primera vez todo el día. "Así que, si no estas en parte ebria no tratarías de coquetear conmigo?"
Naomi se mordió el labio como miraba hacia abajo en el suelo, su pelo rubio momentáneamente oculto su hermoso perfil. Hasta que miró avergonzada. "En realidad, sólo he tomado una bebida. Simplemente me pareció una buena excusa." Se encogió de hombros, con una media sonrisa en sus labios. "Creo que eso responde a tu pregunta."
"Supongo que sí," dijo Anahi, y su sonrisa se iluminó.
~*~
La fiesta estaba en pleno apogeo en el momento en que Dulce y Leigh entraron, y Leigh la llevó directamente a la barra de la cocina. Una vez allí, Leigh no perdió tiempo en coquetear descaradamente con el camarero, que sirvió luego su bebida: The Disgruntled Inuk. "Llegó a mí en un sueño", dijo, "cuando yo viajaba a través de Groenlandia."
"Mmm", dijo Leigh. "Sabe como a coco. Intrigante. Así que, ¿eres normalmente barman en fiestas privadas?"
Dulce rodó sus ojos y se apartó de la conversación. El sonido de alguien cantando desafinadamente capturo su atención y miró a través de la habitación para ver a la asistente de Anahi delante de un micrófono. Dulce sonrió al ver eso, no ante el sonido, y dejo vagar su mirada. Aun no sabía por qué había venido. A pesar de la insistencia de Leigh de que era por su bien estar allí, Dulce se sentía incómoda y fuera de lugar. Todo el mundo sonreía, bebía, perdidos en la conversación, mientras que ella estaba tratando de reinventar excusas de por qué había dicho que sí a esta salida.
Dulce sabía por qué había venido, aunque no lo bastante para saber reconocérselo a sí misma. Había venido a ver a Anahi. No había otra razón que eso. Y en ese momento, Anahi estaba al otro lado de la habitación, hablando con una rubia sexy.
"¿Crees que ella es más sexy que yo?" Leigh se había acercado a ella y quedo mirando pensativa a Anahi.
"Anahi Puente?"
Leigh rio. "No, no Anahi. Sé que es más sexy que yo. He hecho la paz con su ser más sexy que yo. Me refiero a Naomi".
Naomi. Dulce miro atrás hacia la rubia, la reconoció al instante por las fotos que había visto en Internet. Por supuesto. "Sí, ella es más sexy que tu totalmente", dijo.
"Maldita sea". Leigh suspiró. "Yo realmente necesitaba mi factor sexy. ¿Te he dicho acerca de ese tipo, Steven... "
Dulce estaba prestando atención sólo a la mitad de lo que decía Leigh. Estaba demasiado ocupada mirando a Anahi y a Naomi, que parecía increíble pensar en ellas juntas, y se odio a sí misma por odiar que lo hicieran. "¿Qué diablos", dijo, sin darse cuenta que había hablado en voz alta hasta Leigh respondió.
"¡Exactamente! Tengo tetas perfectamente simétricas. Y le dije eso a él".
Dulce se dirigió a Leigh. "¿Te puedo hacer una totalmente hipotética pregunta?"
"Totalmente hipotética como totalmente basada en la verdad o como una realidad hipotética realmente?"
"Sí".
Leigh agito su Disgruntled Inuk. "Dispara".
Dulce quería preguntar si tenía sentido sentir celos cuando ella no tenía ninguna razón para sentirlos, pero la respuesta fue clara. Que no tenía sentido. No hay razón en la tierra de por qué ver a Naomi y Anahi de pie una junto a la otra debía hacer sentir a Dulce nada en absoluto. "No importa. Creo que estoy perdiendo la razón un poco".
"Es necesario el sexo" dijo Leigh como si fuera evidente. "Te diré lo que puede hacer el barman..."
"No quiero nada con el barman."
Leigh se encogió de hombros. "Tu te lo pierdes. Es un hecho bien conocido que los barman son impresionantes... "Miró alrededor y bajó su voz. "Tú sabes".
Dulce no sabía, y realmente no quería saber. "Siguiente tema. En caso de que no te mezcles o algo así?"
"Dulce" Una alegre y muy borracha Maite estaba de repente ante ellas. Miró a Leigh. "Tu debes ser Leigh. Soy Maite la ***** de Anahi... eh, manager. "
Leigh parpadeo. "Eres la manager del trasero de Anahi?"
Maite dejo salir una risa histérica. "Oye, creo que mi novio quiso ligar una vez contigo. ¿No es gracioso? Voy a conseguir otra copa".
Vieron tropezar a Maite en su camino al bar.
"Vaya, está perdida". Leigh rió. "¿Por qué cree ella que Christopher Uckermann quiso ligar conmigo? No es como si no soy lo suficientemente sexy. Sin embargo, creo que me gustaría recordarlo."
Dulce sentía un dejo de culpa en la conciencia de que ella todavía no le había dicho la verdad acerca de Anahi a Leigh, pero la culpa fue inmediatamente sustituida por un nuevo conjunto de emociones.
"Naomi", dijo de repente Leigh. "Oye!"
Dulce miró mejor a la directora, ya que se iba acercando, pensando que era increíblemente injusto que se viera aún mejor en persona. Dulce quería desesperadamente encontrar un error, una debilidad que pudiera hacer que Naomi Mosier sea menos intimidante. Pero no encontró ninguno.
"Estoy tan contenta de que pudieran venir", dijo la directora calurosamente, y sonrió a Dulce. "Soy Naomi", dijo, extendiendo la mano.
"Dulce". Se sentía extraña, estrechando las manos con Saucy Fipbic, tratando de coincidir con la idea de su realidad con la de ella. Ella era con quien Anahi había ido en una cita. Ella lo que Anahi consideraba perfecto. Cuál sería la reacción emocional adecuada en este momento? Probablemente no sentir celos. "Voy a buscar una bebida," soltó, porque una copa de repente sonaba como una gran idea.
~*~
Anahi había salido al balcón después de su conversación con Naomi. La directora se había excusado a sí misma, le dijo que podrían ponerse al día después; preguntó si había alguna posibilidad de que fuera posible que Anahi deseara seguir viéndola después de la fiesta, o incluso coger el almuerzo del día siguiente. Y habían sido interrumpidas por unas personas antes de que Anahi pudiera dar una respuesta, y la actriz se había sentido aliviada. Ella aún no sabía qué decir. Estaba la tentación de hacer caso omiso de su acuerdo y ceder, para que Naomi distraiga sus sentimientos lejos de Dulce. Era tentador.
Una ráfaga de viento disperso su pelo marrón haciéndolos cruzar su cara, y Anahi se estremeció con el aire frío. Estaba sola en el balcón, la única lo suficientemente loca para salir por cualquier motivo que no sea fumar. Pero necesitaba un descanso de la socialización, de estrechar la mano y las presentaciones, las conversaciones y de la embriaguez. Era una buena fiesta, pero la vista desde el balcón era agradable.
El viento se ahogó con el sonido de la apertura de la puerta deslizante de cristal detrás de ella, por lo que Anahi se asusto por la voz viendo de quien se trataba. "¿No hace un poco de frío para estar aquí?"
Anahi se recuperó rápidamente de su sorpresa. "No es tan malo", le mintió.
Dulce sacudió la cabeza mientras se acercaba un poco más, con un vaso de líquido blanco en su mano. "Sí, me pareces del tipo que te gusta el frío. No es como si regularas la temperatura de tu apartamento a un millón de grados".
"Exageras", dijo Anahi. "Son apenas unos miles."
Dulce sonrió y mostro su bebida. "¿No has probado este todavía?"
"Qué es eso? Cola?"
"Un Disgruntled Inuk. Aquí tienes", Dulce ofreció su vaso. "No te preocupes, la muy contagiosas erupción en mi labio sólo es moderadamente contagiosa ahora".
Anahi probó la bebida y arrugo la nariz ante el sabor. Era una mezcla de coco, vodka y algo indescifrable. "No me gusta el coco."
"En serio? No sabía eso sobre ti." Dulce tomó de nuevo el vaso y se inclinó contra la barandilla. "Me encanta este apartamento. Deberías haberte mudado aquí. TriBeCa es mucho más fresco que el Upper East Side. "
"Es eso cierto?"
"Me temo que sí."
"Sí, pero yo vivo cerca de la Met y el Guggenheim. TriBeCa Qué tiene?"
Dulce miró pensativa. "El festival de cine?"
"Supongo que tendrá que pasar".
"Supongo que sí." Dulce sonrió suavemente y tomó un sorbo de su bebida. "Yo estaba realmente por tu vecindario antes, con Pablo".
Anahi trató de no dejar que las dos últimas palabras la molesten. "¿Y cómo estuvo la cita?" Quería saber, en una especie de forma masoquista.
"Estuvo buena", dijo Dulce. "Fuimos al Guggenheim."
Anahi esperaba obtener más detalles, pero ninguno estuvo próximo. "Veo".
Dulce suspiró. "Fue algo extraño", dijo un segundo después. "Quiero decir, era bueno. Me divertí mucho. Yo sólo no lo sé. Me atrae él, y es bueno. Sólo que no sé si quiero una relación con él. Y Leigh dice que no debería pensar en términos de relaciones tanto. Solo vivir y divertirme. Y creo que por "divertirse" sólo significa "tener sexo", pero no estoy realmente segura de que así sea yo. "Terminó su bebida.
Anahi no estaba muy segura de qué hacer con toda esa información. A ella le gustaba la idea de que Dulce no quiera una relación con Pablo. No le gustaba la idea de que tuviera relaciones sexuales con él. "Entonces, como eres tú?"
Dulce miro a Anahi, sus ojos marrones reflejando turbación. "Eso es lo que estoy tratando de averiguar".
~*~
Dulce no quería haber admitido eso a Anahi. Había querido decir algo más, algo general y despectivo, algo que podría cambiar el tema hacia un tema más festivo. Pero antes de que Dulce hubiera tenido la oportunidad de volver la conversación, Anahi dijo, "No lo sé, pareces estar en buen camino."
Y a pesar de sí misma, Dulce no podía dejar de preguntar, "Cómo así?"
"Bueno, ya sabes qué prefieres TriBeCa al Upper East Side. Sabes que no te repele el sabor del coco y el vodka; eso es monumental en la auto-realización. Y sabes que estar de pie en el frío conmigo es de alguna manera preferible a escuchar a un montón de gente borracha cantar karaoke. Qué más necesitas saber?"
Qué se siente besarte. El pensamiento pasó por su mente de manera tan inesperada que casi dejo caer su vaso. ¿Qué hay de malo en mí? El viento escondió el sonido del martilleo de su corazón. "Nada", dijo, su voz sonando extraña, incluso para ella misma. Intentó una vez más, con la esperanza de ocultar su nerviosismo repentino. "Casi para cubrirse."
Anahi se reunió con su mirada y Dulce miro hacia otro lado, preocupada de que sus pensamientos sean evidentes. "Entonces, creo que Naomi me pidió que saliéramos", dijo Anahi, haciendo que Dulce la mirara otra vez.
Con alegría forzada que deseaba a su vez que sonara verdadera, dijo, "Eso es grandioso."
"Lo es?" Anahi miró pensativa mientras se inclinaba contra la barandilla.
"No lo es?" Dulce se sintió abrumada. Una parte de ella quería ser una buena amiga, para alentar a Anahi a salir con la directora y ver a que llevaban las cosas. Una parte de ella quería decirle que era una mala idea, incluso si no tenía ninguna razón para creer que era así. Otra parte aún sólo podía pensar en cuan magnífica se veía Anahi en la suave luz de la terraza. Era la última parte la que más miedo le daba a Dulce, que la hacía querer tener una excusa y correr de nuevo a la fiesta, que la hicieran desear nunca haber venido a buscar a Anahi en primer lugar.
"Convenimos en que era mejor esperar", dijo Anahi, y Dulce recordó que aún estaba en medio de una conversación que no tenía nada que ver con su propia mezcla de emociones. "Parece que es una mala idea volver a eso".
Dulce quería estar de acuerdo, pero ella también quería estar en desacuerdo, porque no veía el punto de estar esperando por algo que era inevitable. "Te gusta ella?"
"Si" dijo después de un momento.
Dulce se molestó de que la respuesta le molestara. Pero siguió adelante, tratando de fingir que sentía lo contrario. -Entonces, tal vez deberías ir a por ello. Las dos son profesionales. "Sonó como lo que había que decir, incluso si se sentía mal al decirlo.
Anahi no contestó, sino que miraba pensativamente a los edificios en la distancia.
Dulce estaba segura de que en cualquier otro momento no le hubiera importado el silencio. Pero la falta de conversación la dejaba vulnerable a los pensamientos que no estaba dispuesta a profundizar. "¿Crees que es malo que estemos en medio de una fiesta cuestionándonos nuestras potenciales relaciones?"
La risa de Anahi fue breve, pero alegre. "Probablemente." Puso sus manos en los bolsillos de su suéter con capucha y sonrió. "Puedo decirte un secreto?"
"Depende. Por cuánto podría vendérselo a los tabloides?"
Anahi examinó la cuestión. "No estoy segura de que podrías".
"Entonces?".
"Odio las fiestas" dijo Anahi casi en un susurro.
Dulce rio. "Eso es de conocimiento común".
"Oh, realmente?"
"Estoy segura de que había un post en un blog acerca de ello en alguna parte, que he encontrado-cuando-no-estaba investigándote".
Anahi sonrió engreída. "Pensé que ya habíamos establecido que estabas investigándome?"
"Bueno, tengo que retirar lo dicho. No puedo ser responsable de las cosas que admito cuando estoy bajo la influencia de la sobriedad ".
"Así que solo debo tomarte enserio cuando estás ebria?"
Parecía el tipo de cosas que podrían morder el trasero más adelante, pero siguió adelante. "Exactamente".
"Hmm," dijo Anahi. "Voy a recordarlo. ¿Quieres otro trago? "
Dulce reía, se sentía un poco mejor ahora que se habían alejado de sus vidas personales. Y, sin embargo, persistía una sensación, bailando en el borde de su conciencia. No estoy enamorada de Anahi Puente, insistió, aunque todo señalaba lo contrario.
Una ráfaga de viento soplaba en su dirección, más fría de las que tenían ante sí. Anahi se estremeció, y Dulce tuvo que luchar contra el impulso de acercarse.
Bien, pensó, tragando nerviosamente, tal vez solo un poco.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:09 am

Capítulo cuarenta y uno
"Waffles", dijo Mark, con su voz mezclándose con el sonido de los cubiertos golpeándose en los platos y las voces confusas de la conversación. -No, panqueques. Tal vez waflles y panqueques. Qué tal te va?"
Dulce había estado mirando el menú con cubierta plástica durante al menos cinco minutos y lo único que había registrado es el hecho de que su mano izquierda estaba pegajosa. Dejó caer el menú sobre la mesa. "Waffles", dijo ella, aunque no tenía hambre. Había dejado su apetito en la fiesta de Naomi, en algún lugar entre el balcón y los momentos que siguieron.
"Entonces voy a comer panqueques", dijo Mark decisivo, poniendo el menú y cogiendo un vaso de jugo de naranja. Consideraba a Dulce sobre el borde del vaso mientras bebía. Cuando terminó, se sentó de nuevo. "Así".
Dulce no estaba segura de por qué había llamado a Mark y le pidió que desayunaran juntos, o por qué le había dado estrictas instrucciones de no llevar a Christian. En ese momento, le había parecido una buena idea. Pero ahora ella no estaba segura de que tenía ganas de hablar. No estaba segura de que hubiera algo que valiera la pena hablar. Así que estaba un poco enamorada, microscópicamente de una famosa actriz que era como una especie de amiga. Y qué?
"Ya sabes, tu hermano, probablemente piensa que estoy engañándolo en este momento", dijo Mark a través de una pista.
"Lo siento".
"No lo sientas, sólo dime qué pasa. Has dormido al menos anoche?"
Dulce se mordió el labio, y poso su mirada sobre la mesa. "En realidad no."
"¿Estás embarazada?"
Dulce miró hacia arriba bruscamente ante la sugerencia. –No dijo-. "Dios, no."
"Te metiste en problemas con la ley?"
"No es nada de eso", dijo Dulce, suspirando. "Es sólo que... alguna vez has tenido sentimientos por alguien y has sido incapaz de explicar por qué tienes esos sentimientos?"
Mark se echó a reír. "Mi amor, los sentimientos no vienen con un manual. Solo ahí están. Y solos se van. ¿Se trata de ese tipo Pablo?"
"Desearía que fuera él".
"Un tipo diferente?"
Dulce negó con la cabeza.
"Una niña...?"
Dulce dudó, pero asintió con la cabeza. Y luego la camarera estaba a su lado, para pedir su orden.
"Panqueques", dijo Mark automáticamente.
"Waffles", dijo Dulce, y observó cómo la camarera tomó los menús y se alejó.
Mark se quedó en silencio durante unos segundos. "Interesante".
"Interesante", se hizo eco de Dulce, y tomó la taza de café que había olvidado que estaba allí. "Eso es todo lo que tienes que decir?"
"Por el momento," dijo Mark. "Desde cuando estás en este asunto? Estar en este asunto "significa la etapa “soy gay”? O lo fui desde siempre o lo seré ahora?"
Dulce frunció el ceño ante la pregunta. "Yo no llegue a esa etapa todavía."
"Por lo tanto, se trata de algo nuevo".
"Se trata de doce horas atrás."
"Interesante".
"Deja de decir interesante. Se supone que debes tener todas las respuestas."
"Luego me preguntas algo."
Dulce bebió un sorbo de café, tratando de poner sus pensamientos en orden. Su mente era un desastre. Necesitaba dormir. "Deberías tener todas las preguntas, también."
Mark sonrió suavemente. -Muy bien, he aquí una pregunta. Te quedaste despierta toda la noche porque estas enamorada de una chica? O es porque estas enamorada de esta chica en particular? ¿O es porque estas enamorada de alguien en absoluto?"
"Esas son tres preguntas", dijo Dulce, en un esfuerzo para detenerlo. Pero la respuesta era obvia.Se trataba de una de ellas. "No me he sentido así en... Dios, yo ni siquiera sé desde hace cuánto tiempo. Y que me gusten las niñas podria ser lo suficientemente confuso, pero ¿por qué tenía que ser esa chica?" Ella reconoció la mirada de Mark. "Y antes de que preguntes, no te diré quién es."
-Bueno, eso no es divertido." Hizo pucheros y se encogió de hombros. "Es ella heterosexual?"
"No."
"Comprometida?"
"No."
"Así que ella es gay y soltera?"
"A ella le gusta alguien más." Dulce suspiró. "Pero es como dices, los sentimientos van y vienen, no? Yo sólo quería hablar de ello con alguien, sabía que no podría hacer gran cosa al respecto. Leigh y Christian... lo habrian sacado fuera de proporción".
-Bueno, me siento halagado que puedo ser esa persona para ti."
Dulce sonrió, sintiéndose moderadamente mejor. Terminó su café al tiempo en que la comida llegó, y cada uno de ellos se turnó para bañar a sus comidas en almíbar. "Entonces, qué hay de nuevo contigo? ¿Cómo va el trabajo?"
Mark puso los ojos en blanco. "Terrible".
"Christian dijo que trabajabas para un tipo en Wall Street?"
"Yo trabajo como esclavo de un *****", dijo Mark, entre bocado y bocado. "Cuando le es infiel a su esposa, mi trabajo es salir corriendo a recoger algunas joyas agradables para ella. Cuando engaña a su amante, salgo a elegir un bolso de marca. El hombre es un pedazo de trabajo."
"Wow", dijo Dulce. "No puedo creer que las mujeres caigan ante una sacudida de esa manera."
Mark se echó a reír. "Él es rico, magnífico y encantador como el infierno. Quién no caería por eso?"
Dulce pensó en Anahi y sintió ruborizarse. Es eso lo que le atrajo, el hecho de que Anahi sea rica y encantadora y magnífica?
"De todos modos, me encantaría cambiar de trabajo, pero la paga es buena, y el trabajo es bastante divertido. Quiero decir, me pongo a hacer compras de cosas que nunca podre darme el lujo de comprar ni en un millón de años. Sólo deseo que mi jefe no sea un idiota, sabes? "Él se encogió de hombros. -Pero volviendo a ti por un segundo, y luego prometo que voy a dejar de hablar de ella. Por qué piensas que estas enamorada de esta chica?"
La pregunta la cogió con la guardia baja, sonaba extraño a sus oídos. Enamorada de una niña. Estaba realmente aquí, discutiendo estas cosas con otra persona? Realmente admitió que estaba enamorada de Anahi Puente? Sintió una oleada de pánico ante la idea. Trago y respiró hondo. "Ni siquiera sé si eso es lo que es esto," dijo, con la voz tranquila. Se sentía extraño hablar de Anahi de esta manera. Como si lo que realmente importaba era lo que sentía por la actriz. Como si Anahi siquiera le importaría. Y, sin embargo, no podía evitarlo. "Soy mejor... cuando ella está cerca de mí, quiero estar más cerca de ella, sabes? siento que el espacio entre nosotras es demasiado. La miro y me pregunto cómo sería besarla. Y me asusta. Yo no voy por ahí con este tipo de pensamientos hacia la gente. Yo ni siquiera sé lo que significa. "Miró a Mark. "Qué significa?"
"No puedo responder esa pregunta por ti", dijo Mark, en tono simpático. "Pero suena como el comienzo de algo."
"Algo?"
"Algo que no debes ignorar".
Dulce negó con la cabeza y esparció el jarabe a través de su plato con el tenedor. "Esto es una estupidez", dijo. "Estoy segura de que va a pasar."
"Probablemente", dijo Mark, observándola.
"¿Nunca has tenido alguna vez algo semejante algo efímero e intrascendente algo que luego volviste a mirar y pusiste los ojos en blanco ante eso?"
"He tenido muchos de esos."
Dulce se sintió aliviada. No era nada, nada, pero los muchos Disgruntled Inuk nublaron su juicio. "Voy a permanecer lejos de ella hasta que esto pase."
"Por qué?"
"Por qué?"
"Por qué evitarla si no es nada?"
Dulce suspiró ante la pregunta mientras buscaba una respuesta. Debido a que estar cerca de Anahi era confuso, porque ella estaba aterrorizada de que estos sentimientos no se irían de otra manera.
"Te puedo dar un consejo?" Mark pidió, cuando Dulce no respondió.
"Por favor".
"Creo que la mejor manera de superar a alguien es pasar tanto tiempo con ella como sea posible."
Dulce frunció el ceño. "Cómo ayuda eso?"
"Simple. Cuanto más tiempo pasas con alguien, cuanto más aprendes sobre alguien, y encuentras más razones, de por qué no te gusta. Si se corta el contacto acabas de ponerlos en un pedestal y los dejas allí. No te ayuda en absoluto."
"Interesante teoría", dijo Dulce, pensándolo bien. No era inevitable que hubiera un millón de cosas que no le gustaran de Anahi Puente. Y pasar más tiempo con la actriz no era una idea poco atractiva. Por supuesto, eso supone que Anahi quisiera pasar tiempo con ella a cambio. "Está bien, pero si pasas tiempo con alguien y solamente se dan más razones para que te guste?"
"Bueno", dijo Mark, sentado atrás. "Eso sería tan malo?"
-Bueno, seria olvidar el objetivo de tratar de terminar las cosas."
Mark pensó en eso por un largo rato, y luego se encogió de hombros. "Algunas personas simplemente no están destinada a terminar las cosas"
~*~
Anahi estaba de pie en su sala de estar con una taza de café en la mano. Sonrió mientras bebía, disfrutando por un momento de la vista de la ciudad con muchas historias en su haber.
"... no va para eso, Cynthia," Maite estaba diciendo, mostrando la molestia evidente en su tono. "¡Muy bien! Bien, bien. Voy a hablar con ella."
Anahi no se presentó. Sabía lo que venía. El lugar inevitable donde debía estar. La aparición inevitable que había de hacer. Las imágenes inevitable para las que tenia que posar.
"Debes obtener unas cortinas", dijo Maite, de repente. "Es tan jodidamente brillante aquí."
A Anahi le gustaba el brillo, especialmente en días despejados como este. Amaba a los bares el baile de luces a través de su piso. "Entonces, cuál es el veredicto?"
"Necesitas ser vista, Anahi", dijo Maite, como si hubiera sido idea suya y no de otra persona. "Odio decir esto, pero Cynthia tiene razón. No es bueno para ti estar escondida por mucho tiempo. Ella me envío algunas invitaciones para que las veas. Ve, muéstrate bonita, coquetea con el semental de la semana, sonríe para las cámaras, y vuelve a casa".
-Está bien-dijo Anahi, sabiendo que era inútil discutir. Era el momento de jugar bonito con los paparazzi de Nueva York. Ha llegado el momento de reintegrarse a la escena pública y asegurar que nunca vacilo al llamado de la fama.
"Eso es todo? Ningún argumento?"
Anahi se volvió hacia el rostro de su nueva manager que estaba sentada en el sofá mirando dolida e irritada. "Te ves como la mierda."
"Yo bebí demasiado en la fiesta carajo", dijo Maite, frotándose las sienes.
Anahi sonrió con simpatía. "Si te hace sentir mejor, diste una gran actuación en el escenario."
"Dios, no me lo recuerdes."
Anahi trataba de no reír. Contaba con que Naomi le enviaría una copia del vídeo. Sería un excelente regalo de cumpleaños para Christopher. "Vete a casa, Maite. Duerme un poco. Pudiste habérmelo dicho todo por teléfono."
"Yo sé, sólo quería asegurarme de que estás bien", dijo Maite, que sonaba más como ella y menos como la gruñona de momentos antes. "Estaba bastante perdida la noche anterior, pero no lo suficientemente perdida para que yo no te haya visto hablando con Dulce."
"Hablando con ella, no voy a romperme", dijo Anahi, tomando asiento en el sofá. "Somos amigas. Al menos, pienso en ella como una amiga. No sé lo que piensa de mí." Se encogió de hombros y bebió un sorbo de café, tratando de no parecer afectada por todo esto, tratando de fingir que estar en el balcón con Dulce no había sido el punto culminante de su día, que ella no estaba deprimida por la imposibilidad de todo. "Yo tenía que almorzar con Naomi hoy, pero llamó para cancelar. Dijo algo acerca de ahogarse en la burocracia."
"No pareces demasiado decepcionada."
Aliviada, más bien, pero se encogió de hombros. "Vamos a programarlo de nuevo. No es que no vamos a estar viéndonos la una a la otra a partir del lunes."
Maite asintió con la cabeza y bostezó.
"Vete a casa", dijo Anahi de nuevo. "En serio. Estoy bien. Ahora eres tu la que no parece estar bien."
"Mirando las cosas completamente diferentes", dijo Maite, pero empezó a recoger sus cosas. "Por cierto, hice una llamada buscando una nueva asistente para ti. Supuse que querrías encontrar un reemplazo lo antes posible".
"Gracias Maite, pero no estoy segura de que alguien podría reemplazarte alguna vez."
Maite resopló mientras permanecía de pie. "En eso tienes razón.-Sonrió-. "Te llamaré más tarde para que podamos discutir las numerosas terribles fiestas a las que Cynthia quiere que asistas."
"No puedo esperar". Anahi estaba agradecida por el silencio que siguió al cierre de la puerta.
Se sentó en su sofá y bebió su café y trató sin éxito de pensar en algo distinto a Dulce. Había cosas que debería hacer, cosas distintas de este negocio improductivo de anhelar lo inalcanzable. Pero su mente seguía volviendo a la noche anterior. Anahi había sentido algo, de pie en el balcón con Dulce, algo que ella no podía descifrar no importa cuántas veces rememoraba la escena a través de su cabeza. Pero algo intangible e indescifrable había pasado entre ellas, estaba segura de ello. Tan cierto como algo que alguien no podría nombrar.
La música interrumpió su pensamiento y se volvió brevemente a la cocina, donde había dejado su teléfono. El ringtone llenó el aire en silencio hasta que Anahi se trasladó a responder. Sólo había una persona con ese tono de timbre. "¿Hola?"
"¡Hey!"
Anahi sonrió en el teléfono, dejando la taza de café en el mostrador y sentándose en uno de los taburetes. A través de la línea podía oír el ruido inconfundible del tráfico mixto con lo que sonaba muy parecido a tambores. "¿En qué parte del mundo estas?"
Dulce dejó escapar una risa suave que sonó aún más suave contra los ruidos en el fondo. "Estoy delante del Met".
Eso no explicaba la batería, pero Anahi decidido olvidarlo. "Sabes, para alguien que piensa que el Upper East Side está completamente fuera de moda, pasas mucho tiempo por aquí."
"Nunca dije que no fuera cool, solo dije que el TriBeCa era más fresco."
"Entonces, ¿qué te trae por aquí, a mi barrio relativamente inferior?"
"Yo estaba con Mark pero recibió una llamada del trabajo y tomamos caminos diferentes. ¿Qué estás haciendo?"
Anahi miró a su alrededor, con la esperanza de poder decir algo menos patético que "sentada en mi sofá, tratando de no pensar en ti"... "Sólo disfruto de mi último día de libertad".
"Los policías finalmente encontraron los cadáveres que has dejado enterrados en LA, ¿eh?"
"Tenía que ocurrir tarde o temprano", dijo Anahi, y sonrió, al tiempo que se preguntaba por qué había llamado Dulce.
"Oye, has almorzado ya?"
El corazón de Anahi se acelero por la pregunta. ¿Quería Dulce almorzar con ella? "Tome un café ..."
"Como almuerzo?"
"Me desperté tarde", dijo Anahi, aunque no era mucho una explicación. "Por qué me lo preguntas?"
-Bueno, si no estás ocupada, pensé que tal vez querías probar las mejores hamburguesas vegetarianas de la ciudad? Yo estaba en camino de agarrar una."
Anahi no estaba segura de que había entendido a Dulce correctamente. "Quieres comprar el almuerzo?"
-Bueno ... sí," dijo Dulce, sonando tímida, su voz casi ahogada por un coche que pasaba. "Quiero decir, a menos que tu no quieras acompañarme."
La incertidumbre de Dulce hizo doler el corazón a Anahi, no podía pensar en otra cosa que prefiriera hacer que almorzar con Dulce. Por supuesto, no podía decir eso. No con esas palabras. "Hmm, las mejores hamburguesas vegetarianas de la ciudad con la mejor artista de la ciudad, suena como un buen negocio."
"Ooh, que halagadora", dijo Dulce, sonando con más confianza ahora. "Tal vez voy a comprar tambien unas papas fritas."
Anahi se echó a reír, sintiéndose mareada y aturdida, por pensar en que la niña de la cual estaba enamorada iba a comprar el almuerzo.
"Así que, estoy allí como en veinte minutos... o algo así?"
"Nos vemos entonces." Esperó hasta que Dulce había colgado y Anahi hizo lo mismo. Se sentó durante un minuto o dos, mirando nerviosamente su teléfono, la mitad esperaba que Dulce volviera a llamar y diga que había cambiado de idea, o que había marcado un número equivocado y estaba terriblemente apenada por su error. Pero el teléfono permaneció en silencio, lo que llevaba a Anahi a creer que todo era como debía ser.
Echó un vistazo rápido a la hora. Diecisiete minutos para una ducha y prepararse, le dejaba poco tiempo para sentarse y sentirse dudosa.
Anahi se duchó rápidamente, deteniéndose durante el rociado sólo lo suficiente para convencerse de que nada de esto significaba algo; que Dulce sólo estaba siendo amable. Y eso era lo suficientemente bueno, Anahi pensó, mientras tomaba alguna prenda de la gran cantidad de opciones en su armario.
Optó por algo oscuro, pantalones vaqueros de corte de arranque y una camiseta azul profunda que había usado a menudo. No es que importara, se recordó, como se metía en la ropa.
El golpe vino poco después, y Anahi vaciló sólo brevemente a lo que se refería su reflexión. Tenía el pelo aún mojado, pero tendría que secarlo al aire. A menudo deseaba que el espejo pudiera hablar sólo para poder decirle cómo se veía. No es que importara, se repitió una vez más, alejándose del espejo y su reflejo incierto para dar la bienvenida a Dulce a su casa.
Su corazón se aceleró cuando agarro la manija, anticipando los pocos segundos, la torpeza que acompañaba cualquier saludo inicial. Sonrió mientras Dulce aparecía frente a ella, incapaz de ayudar a la forma en que su estómago revoloteaba al verla.
"Espero que tengas hambre", dijo Dulce mientras entraba, dejando a su paso el olor a comida. Echó un vistazo a la sala de estar y luego a Anahi. "El sofá llego! Se ve muy bien."
-Sí, esta chica que conozco me ayudó a escogerlo ", bromeó Anahi, cerrando la puerta.
"Es un poco raro, pero creo que tiene buen gusto". Dulce hizo una mueca que decía algo como, "Hey".
Anahi decidió que le gustaba esa cara. "Puedes colgar tu chaqueta en mi perchero nuevo de fabrica." Y ella hizo un gesto con el objeto de verse como si estuviera mostrando un primer premio en un concurso de televisión.
Dulce entregó la bolsa de comida y comenzó a desenrollar su bufanda. "Presumida", dijo. "¿Vino con el sofá?"
"Maite lo trajo. Creo que estaba cansada de tener que poner sus cosas en mi cuarto."Anahi seguía con interés velado como Dulce iba despojándose de la parte de arriba de su ropa. Se preguntó si sabía Dulce que tan sexy se veía con su medio pelo hacia arriba. Se sorprendió mirando y dejó caer su mirada a la bolsa en las manos. "Esto huele bien."
Dulce se reunió con el comentario con una sonrisa. "Espero que te guste", dijo mientras colgaba su chaqueta. "La próxima vez puedo traer las mejores salchichas vegetarianas en la ciudad".
La próxima vez. "Estás tratando de convertirme en vegetariana?"
"Incluso si ese fuera mi objetivo final, yo no te lo diría", dijo Dulce, enganchando los pulgares en el bolsillo trasero de sus pantalones vaqueros. "Sería la ruina de mis planes cuidadosamente construidos para la dominación mundial vegetariana."
Anahi alzó una ceja. "V.D.?"
"Claramente no crees lo suficiente", admitió, y se rió.
Anahi negó con la cabeza divertida. Se dirigió hacia la cocina para desembolsar su comida."Me sorprendió tu llamada," dijo, antes de que pudiera pensar mejor, "Me hubiera figurado que estarías con Pablo".
"Oh", dijo Dulce, sonando sorprendida. "Bueno, él dijo que llamaría. Y no lo ha hecho. Pero he oído que es normal en el mundo de las citas."
"Estoy segura de que llamara", dijo Anahi, tratando de sonar de apoyo. Odiaba la idea de Dulce con alguien más, pero odiaba aun más la idea de que alguien lastimara a Dulce.
Dulce se encogió de hombros cuando se unió a Anahi en el desembalaje de los alimentos."Oh, ¿qué pasó con Naomi? Me olvidé de los planes que podías tener con ella hoy. "
"Tenía que trabajar", dijo Anahi, consciente de que Dulce estaba demasiado cerca de todo. Odiaba que le gustara la cercanía, temía que pudiera traicionarse. Ella se apartó, se dirigió hacia el armario para agarrar un par de vasos. "Qué quieres beber?"
"Agua está muy bien. Lamento lo de Naomi."
"No", dijo Anahi, llenando los dos vasos con agua. "A partir de esta semana prácticamente vamos a vivir juntas." Miró y vio que Dulce la miraba extrañamente. "Pasa algo?"
Dulce negó con la cabeza, ofreciendo una rápida sonrisa. -No, nada en absoluto." Caminaba por el mostrador para sentarse. "Estás emocionada por la nueva película?"
Anahi dudó antes de contestar. La verdad era que ella tenía sentimientos encontrados acerca de la película. Le encantaba la historia, le encantó la idea, pero interpretar una lesbiana le seguía aterrorizando. La idea de hacer escenas de amor tanto con Naomi como con Leigh la llenaban de pánico. "Umm," ella dijo, como se incorporaba junto a Dulce. "No estoy segura de cómo me siento al respecto exactamente."
Dulce la miró con curiosidad, como si tratara de adivinar lo que Anahi quería decir con eso. Entonces miró hacia otro lado. "No das el brazo a torcer", dijo, deslizando una hamburguesa envuelta en papel hacia Anahi.
Anahi aceptó la oferta con demanda mínima, reconociendo a la vez que ella se moría de hambre. Era consciente de que Dulce estaba observando mientras tomaba el primer bocado, y aunque no había pensado mucho en la afirmación de que ésta era la mejor hamburguesa vegetariana en Nueva York, la explosión de sabor en su boca le dijo que podía ser, Dulce muy bien podria estar en lo cierto. "Esto es delicioso", admitió.
Dulce parecía satisfecha con la evaluación de Anahi y se volvió hacia su propia comida. "Las papas no son tan buenas", dijo en tono arrepentido.
Anahi tomó una y la probo. "No está mal", argumentó.
-Un poco mojada, tal vez."
-Un poco mojada?"
Dulce cogió una patata y la sostuvo por un extremo, lo que demostraba como se perdía en el centro para formar una "L" un poco deformada.
-Muy bien, veo tu punto ", dijo Anahi con una sonrisa, y volvió a su comida. "A ver, sabes, esta hamburguesa es realmente buena, pero no estoy segura de que sea la mejor en la ciudad".
Dulce la miró sorprendida. "Ah no?"
-No, todavía no has probado mi receta ", dijoAnahi. "Quiero decir, si estás lista para el reto."
"¿Crees que puedes hacer una hamburguesa vegetariana mejor que esta?"
"Oh, yo sé que puedo".
-Bueno, eso tendría que verlo ", dijo Dulce. "Asumido el reto, aunque me reservo el derecho a ser honesta. Tomo mis hamburguesas vegetarianas muy en serio. "
"Yo no esperaría nada menos." Anahi corrió su horario semanal a través de su mente. "¿Qué tal el sábado que viene?"
"Es una cita."
~*~
Es una cita. Ahora por qué había dicho eso? No era una cita. Dulce sabía. Ella ni siquiera sabía si ella quería que fuera una cita, era una cita aún una opción, que por supuesto no lo era. Miró brevemente a Anahi, con el objetivo de decir algo más para descartar la «cita» haciendo un comentario como si fuese una especie de broma, pero su teléfono eligió ese momento para interrumpir el aire de repentino silencio. "Lo siento", dijo Dulce, cavando en el bolsillo para recuperar el objeto. "Es mi mama."
"No te preocupes."
"¿Hola?"
"Ven acá niña, por qué nunca llamas?" En el fondo decia la voz de su madre, Dulce podía oír la charla de la telenovela sobreactuada favorita de su madre, que quería decir que Carlos no estaba en casa.
"Llamé el viernes y Dimitri dijo que estabas fuera."
"Oye no me nombres a ese sin vergüenza. Lo voy a patear. Mira ¿Cuándo piensas Venir acá? Hay alguien que quiero que conozcas."
Si su madre quería que conociera a alguien, sólo podía significar una cosa: una trampa."Quién?", Preguntó ella, ya adivinando la respuesta.
"Un muchachito bien decente, ya verás. El primo de una amiga en Puerto Rico que se acaba de graduar de Mayagüez y viene a hacer su maestría aquí en Nueva York. Muy guapo el niño. "
"Dios Mami, porque no me crees. Ya estoy viendo a alguien de la clase. Ya te dije sobre él."
"Siempre me has dicho nada", dijo su madre, haciéndola sonar molesta ahora. "Lo único que sé es que él es un artista como tú. Se van un morir de hambre los dos artistas juntos. Estas loca mija?"
"No vamos a morir de hambre sólo porque los dos somos artistas, por favor, mami. No seas ridícula".
"Yo sólo te lo digo porque Te amo."
"Estoy en casa de un amigo, ¿podemos hablar de esto más tarde?"
"¿Qué amigo? Ese novio?"
"Mujer, amiga."
"Bueno. Tengo algunos plátanos aquí que quiero que vengas a tomar. Puedes hacer algunos tostones para ti y Leigh".
Dulce se preguntaba a menudo cómo el cerebro de su madre funcionaba. Cómo habían pasado de un intento de engancharla en un romance a los alimentos? -Sabes que no me gusta cocinar, "dijo. "¿Por qué no se lo ofreces a Christian?" Era arriesgado, Dulce sabía, con lo de su hermanastro, pero se sentía importante mencionarlo.
Se hizo el silencio desde el lado de la línea de su madre, y si no hubiera sido por el ruido de fondo Dulce hubiera pensado tal vez a su madre ya había colgado. Pero luego habló, "Recógelos antes del viernes o se pondrán malos." Y la comunicación se cortó.
Dulce suspiró, olvidando momentáneamente que Anahi seguía sentada a su lado, haciendo todo lo posible para buscar una interesante conversación. Dulce tenía la sensación de que la actriz había escuchado cada palabra, la parte de Dulce de todos modos. "Lo siento", dijo, y dejó caer el teléfono en el mostrador junto a su hamburguesa, sin duda, ahora fría.
"Todo bien?"
"Sí", dijo Dulce, con la intención de cambiar de tema, pero Anahi la miraba con preocupación y antes de que ella pudiera evitarlo balbuceo. "Era mi madre tratando de volverme loca como de costumbre. Un segundo está tratando de establecerme con algun muchacho de Puerto Rico al azar al que nunca he conocido, y al momento me está diciendo porque Pablo no es suficientemente bueno para mí, porque él es un artista. Al menos se ha olvidado de tratar de hacerme volver con Alfonso. "Se encogió de hombros, de repente sintiéndose como si hubiera dicho demasiado. "¿Es tu madre así?"
"Mi mamá murió cuando yo era joven", dijo Anahi, y Dulce se congeló de repente.
"Dios, lo siento", dijo Dulce, deseando poder volver atrás y eliminar esa parte de la conversación. Había sabido sobre la madre de Anahi, había leído sobre ello en algún lugar de Internet, pero era difícil de recordar a veces que la persona que leyó sobre línea era la misma persona sentada a su lado.
"Fue hace mucho tiempo", dijo Anahi como si no importara. Pero Dulce podía ver un destello de algo en los ojos azules de Anahi que le hacía pensar lo contrario. "Mi madrastra me vuelve loca, sin embargo, si eso responde a tu pregunta."
No, no exactamente. "¿Ella intenta emparejarte con chicos sexys de Puerto Rico también?"
Anahi parecía realmente divertida por la pregunta, como si la idea era ridícula. "Con muchachos sí. De Puerto Rico, no. Nosotras no nos llevamos bien. Tu sabes, lo pretendemos, por amor a mi padre, y por el bien de ceder a las apariencias. Ella es grandiosa en las apariencias. A ella le gusta la idea de que yo sea famosa y todo eso, pero ella no me quiere. Siempre voy a ser la hija de otra persona, una mancha en su matrimonio perfecto".
Anahi no logró sonar amargada, de alguna manera, y Dulce se sorprendió de que la actriz podría hablar de esa cuestión con total naturalidad, sobre algo que tenía que hacerle daño. "Qué pasa con tu padre. Eres cercana a él?
Anahi se quedó pensativa, como si la pregunta no se le hubiera ocurrido. "No realmente", dijo ella finalmente. "Sé que me ama, pero ambos sabemos que no guardo ninguna relación con su vida, que no quiero encajar en ella. Trató por muchos años para que lleguemos a ser una familia, pero nunca funcionó. "Parecía vacilante, como si quisiera decir algo más, pero no estaba segura de que debiera. "Yo era muy estrecha con mi abuela. Pero ella falleció hace unos años. "
Dulce podría decir que este tema no era hablado por Anahi muy a menudo, y Dulce quería abrazarla, o tomar su mano, o hacer algo para demostrar que ella entendía que el tema era doloroso. Pero no fue lo suficientemente valiente como para el contacto físico, sin importar lo mal que quería acortar el espacio entre ellas. "Nunca la habías mencionado antes," dijo, intentando algo diferente que el habitual "lo siento".
"Lo sé. Realmente no me gusta hablar de ello ", dijo Anahi, su tono suave, como no queriendo ofender.
-Porque duele mucho?" Dulce sabía que estaba empujando el tema, pero no pudo evitar las palabras salían a borbotones de su boca. Anahi no respondió, por lo que Dulce agregó: "Mi padre se fue cuando yo era pequeña. Realmente no me gusta hablar de él tampoco. "
Anahi la miró con una sonrisa triste jugando en la esquina de sus labios. Permaneció en silencio durante varios segundos, hasta que finalmente dijo: "¿Quieres que caliente tu hamburguesa?"
El cambio en la conversación sorprendió brevemente Dulce y le echó un vistazo a la hamburguesa en cuestión, que había olvidado que estaba allí. "Oh. No, está bien. No me importa que este frío."
"Están las cosas mejor entre tu familia y tu hermanastro?"
Esta conversación estaba empezando a sentirse como una montaña rusa. "No, no lo parece-dijo-, el tema deprimente como siempre. Yo no creo que vayan a superarlo. Es frustrante. "Pero era más que eso, Dulce estaba empezando a darse cuenta. Ella había pensado todo el tiempo que su persistencia en el que citan Christian lo hacía por amor, por el deseo de ver a su familia reunida. Y mientras que eso era una gran parte de ella, no era toda la verdad. Enterrado en las profundidades de sus actos desinteresados de fondo había uno más profundo, la razón más egoísta: Ella estaba aterrorizada de que un día sería ella la que estuviera en el otro extremo del desprecio de su madre.
"¿Estás bien? Lo siento. No quise decir algo que te haya molestado."
Dulce forzó una sonrisa rápida en dirección a Anahi. "Estoy bien", dijo. Y así fue. Con algo de suerte en todo, su gusto en las mujeres se limitaba a las actrices de Hollywood, que se esperaba significaba que no habría que preocuparse por este tipo de sentimientos inquietarse de nuevo. Ahora todo lo que tenía que hacer era encontrar una manera de empujar sus sentimientos actuales de vuelta a donde quiera que hubieran surgido, a continuación, sería la perfecta heterosexual. En cualquier caso, ya era hora de cambiar de tema. "Entonces, por qué no estás segura de cómo te sientes acerca de la película?" Le preguntó, recogiendo su hamburguesa antes de que se pusiera más fría de lo que ya estaba.
Anahi metió un mechón de pelo castaño detrás de la oreja y miró pensativamente a la vista desde las ventanas. Dulce observaba, en silencio preguntándose cuánta gente abrigaba sentimientos secretos por la actriz. Cuando Anahi le devolvió la mirada, Dulce desvió la mirada, fingiendo que había estado centrada en su comida. "Creo que estoy nerviosa por estar junto a Naomi en la pantalla, mientras que..."
"Estas con ella fuera de la pantalla?" Dulce sintió un nudo en el estómago de sólo pensarlo.
Anahi parecía avergonzada, aunque no tanto como para ruborizarse. "Nada ha pasado", dijo.
"Pero podría."
Anahi asintió con la cabeza lentamente, como si pensase en eso. -Sí, supongo que podria. Pero, ya sabes, estoy nerviosa por eso también."
La apertura de Anahi sorprendió a Dulce. Era extraño ver a la actriz verse tan tímida e insegura. Hizo querer a Dulce... qué? Darle un beso? Abrazarla? Tomó un sorbo de agua mientras que pensaba en algo que decir que no revelara cómo se sentía acerca de la situación. "Ella está probablemente nerviosa también."
"Naomi Mosier?" Anahi dejó escapar una risa suave. "De lo que deduzco, ha tenido su participación con mujeres".
-Sí, pero probablemente ninguna tan bella como tú ", dijo Dulce, y las palabras salieron antes de que ella tuviera la oportunidad de detenerlas.
Anahi miró de repente, sobresaltada, y Dulce podría jurar que la actriz se sonrojaba ahora.
Deseosa de cambiar las palabras que permanecieron en el aire entre ellas, Dulce dijo: "Quiero decir, es que tu nombre esta entre una de las personas más bellas del mundo, parece una apuesta segura." Sonrió, con la esperanza de parecer informal, aunque se sentía poco menos que avergonzada por su inhabilidad de editarse.
Anahi pareció recuperarse de su sorpresa, y sonrio "Me estas acechando de nuevo?"
"Fue Leigh, en realidad," dijo Dulce, agradecida de tener el centro de atención fuera de sí misma por un momento. "Ella está muy emocionada."
"Estoy muy feliz de que ella consiguiera el papel", dijo Anahi, sonriendo todavía. "Ella es muy buena."
Dulce detecto algo más escondido bajo las palabras, y se encontró preguntándose cómo Anahi se sentía por sus escenas con Leigh. "Ella es tu tipo?" Preguntó, porque su boca había perdido toda comunicación con su cerebro y al parecer se manejaba sola.
"Quien es mi tipo?"
"Leigh".
"Al igual como ...si me siento atraído por ella?" Anahi sonaba un tanto perpleja y divertida.
La cuestión había invadido a Dulce desde el momento en Leigh le dijo que la había besado. Dulce odiaba la idea de Naomi y Anahi juntas, pero peor aún era la idea de que Anahi pudiera estar atraída por Leigh. Peor aún era saber que nada de esto debería molestarla en primer lugar. No era asunto suyo que Anahi la encontrara atractiva. -Lo siento-dijo, sintiéndose estúpida. "No debería haber preguntado eso."
"Las pelirrojas son más el tipo de Christopher".
Era la forma diplomática de Anahi de decir que no estaba interesada, y aunque no quería admitirlo, Dulce se sintió aliviada. "Las prefieres rubias?" Dulce bromeo, pensando en Naomi.
"No pongo mucho énfasis en el color del pelo, de verdad", dijo Anahi un momento después."Por qué? Hay alguien con quien quieras emparejarme?"
Sí, una artista sexy. Si no le petrificara la idea, Dulce rápidamente la modifico. "No, solo me resulta desconcertante que nunca hayas tenido una novia. Pensé que tal vez sólo había un tipo muy específico... como un jorobado calvo, de un solo ojo... con una barba."
"Eso suena terriblemente sexy."
Dulce amaba la sonrisa de Anahi. Estaba segura de que era la culpable de todos estos sentimientos. Nadie con un pulso podía resistir una sonrisa así, estaba segura de ello. "Voy a estar acechándola, a continuación". Pensó en los consejos de Mark, cómo pasar el tiempo con alguien que podría llevar a conseguir más de ella, pero pasar tiempo con Anahi sólo empeoraba las cosas. "Qué vas a hacer mañana?"
"Entrevista y sesión de fotos en la mañana, y estoy bastante segura de que voy a tener que estar en algún tipo de fiesta mañana por la noche. Por qué?"
"Estás libre para el almuerzo?"
Anahi sacudió la cabeza con pesar. "Estaré libre para la cena"
Dulce pensó en los plátanos que su madre quería que ella recojiera, lo que sin duda venia con una variedad de otros alimentos que Dulce se vería obligada a preparar. "¿Alguna vez cocinaste algo de comida de Puerto Rico?"
"No, en realidad."
"¿Estarías interesada en ayudarme a cocinar lo que mi madre me obligue a cargar cuando vaya a visitarla mañana? No hay presión, si no quieres."
"Crei que odiabas cocinar?"
"Oh, sí. Pero a ti te encanta. Así que, me imagino que mi odio y tu amor se pueden unir para crear una experiencia culinaria equilibrada".
"Y de una manera extraña tiene perfecto sentido. Cuenta conmigo"
Dulce fue sorprendida por su propia audacia, pero aliviada de que Anahi había aceptado su oferta un tanto espontánea. "Así que, digamos... de todo...las seis?"
Anahi volvió a sonreír. "Es una cita."

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:09 am

Capítulo cuarenta y dos
Las luces del sol perseguían las sombras a través de la alfombra negra de la limusina mientras el vehículo se movía entre el tráfico de medio día, y Anahi observaba las sombras en movimiento antes de cambiar su mirada a la ventana. Cita. Esa fue la palabra que Dulce había utilizado y Anahi lo había hecho eco, pensando a lo seguro. Pero no hay nada seguro sobre la forma en que se sentía en torno a Dulce, y especialmente acerca de Dulce, lo que hacía aún más difícil no obsesionarse con la intención de las palabras.
"Las fotos de hoy resultaron grandiosas, por cierto."
Anahi no dijo nada y los momentos de silencio se marcaron. No sabía cómo expresar que no le importaba.
"Y que el fotógrafo era bastante sexy, ¿eh?" Maite continuo, tocando al mismo tiempo las teclas de su teléfono celular. "Cuál es su nombre? Algo exótico, creo."
"Hercules", dijo Anahi , y casi sonrió.
"Sin embargo, era sexy".
Anahi no lo había notado. Recordaba vagamente las luces brillando sobre ella mientras luchaba para mantener una pose fotogénica, escuchando la voz de una mujer guiándola desde su cámara de un momento a otro. Se recordaba mayormente pensando en Dulce. "Cómo lo hiciste?"
Maite fruncía el ceño desde su Blackberry. "Hacer que exactamente?"
"Dejar de quererme". Anahi miraba intensamente a su amiga, buscando una respuesta en sus ojos. "Habías dicho que te gustaba antes... que querías mas de mi?"
"Me está haciendo en serio esa pregunta?" Maite sonaba un tanto asustada y avergonzada. Miró hacia afuera, como si se debatiera si responder o no. Y luego, "No hay truco para ello, Anahi . No hay una manera de obtener más de alguien." Ella miró hacia abajo en su teléfono otra vez, pero no volvió a escribir. "Estoy haciendo una conjetura de lo que realmente quieres saber."
"Así es", admitió Anahi , y la idea de que ella podría haber ofendido a Maite entro en su cuenta. "Lo siento. Yo no debería haber preguntado eso."
"No importa".
"Por supuesto que importa. Son tus sentimientos respecto a mí. Incluso los que yo no conocía en ese momento."
Maite no respondió de inmediato, y el sonido del tráfico circundante tomó el lugar del silencio en el ínterin. "Anahi , no quiero que me tomes a mal, pero... alguna vez has considerado que tal vez sólo te gusta Dulce porque piensas que no puedes tener nada con ella? Que tal vez sólo te permites sentir algo por ella porque piensas que es seguro?"
Seguro; ahí estaba esa palabra otra vez, y frunció el ceño sólo brevemente antes de descansar la cabeza contra la ventana. Ella dejo la cuestión perderse en los espacios vacíos de la limosina mientras veía pasar los edificios. Cuál era el propósito de encontrar razón a sus emociones? No había tal cosa como la seguridad, en cuanto sentimientos se refiere. Sólo había la esperanza de amar y el miedo a amar y con la misma fuerza. "La quiero", dijo finalmente, "y, pese a tener miedo de ella."
"Pero, la seguirías queriendo si pudieras tenerla?"
"Sí," dijo Anahi fácilmente, sabiendo que era verdad. "No es que haya alguna posibilidad de que eso suceda."
"No puedes saber eso".
"Bueno, yo prefiero pensar que no existe esa posibilidad", admitió Anahi . "Incluso si me gusta la idea... yo no puedo albergar la esperanza que de sus sentimientos sean los mismos... cuál es el punto? siempre me dejaría al final".
"Bueno, esa es una actitud tonta."
"Estamos francas hoy, no?"
Maite pasó a su asiento, mirando seria. "Anahi , no puedes entrar en una relación pensando que no va a durar. Por supuesto, las probabilidades son que no, pero eso no quiere decir que el viaje a la ruptura no sea significativo. Sólo porque dos personas descubren que no están hechos el uno para el otro después de meses de soportar cosas como robots mexicanos e improvisando anillos de pene no significa que la relación sea una total perdida de tiempo."
Las palabras fueron registradas por la mente de Anahi , y miró a Maite sorprendida. "Tu y Christopher rompieron?"
Maite se mordió su labio inferior en respuesta. Entonces dijo: "Depende de cómo te sientas acerca de ello. Si estás enfadada, no, estamos muy felices juntos."
"Maite", dijo Anahi , sintiéndose impaciente. "Por qué no me dices? Cuándo sucedió esto?"
"Aproximadamente una semana." Maite parecía aliviada cuando decía. "Tuvimos una gran pelea porque... bueno, no importa. Simplemente nos dimos cuenta de que no estaba funcionando. Queremos cosas diferentes, no estamos en el mismo punto emocionalmente, etc."
"Así que, así de fácil? Se ha acabado?" La idea era deprimente. Anahi lucho para envolver su mente alrededor de la noción de que dos personas podían estar un día locamente enamorados y al siguiente... ¿qué?
"Bueno, todavía seguimos siendo amigos", dijo Maite. "Me encanta Christopher y sé que se preocupa por mí, pero ahora no estamos bien. Honestamente, se que suena como un cliché."
"Robots mexicanos?"
Maite dejo escapar una carcajada. "Él no te dijo a acerca de Buttercup? Espera, no, no sólo 'Buttercup', sino 'Buttercup! con un signo de exclamación al final."
"Creo que recuerdo esa conversación".
"Es este misterioso guion que no le dijo a nadie acerca del. Y de alguna manera, sólo Dios sabe, que tenía financiación garantizada. Y yo estaba entusiasmada con todo hasta que me dijo que se trataba de un robot asesino mexicano cuyo nombre era Buttercup! y que su batería funcionaba a base de nachos".
El estado de ánimo de Anahi se levanto y se hecho a reír. Había algo edificante sobre la locura de Christopher. "Por favor, dime que va a ser un musical."
Maite se iluminó de repente. "¡Oh mi Dios, eso espero! En realidad un proyecto mucho más interesante ahora que no tengo que pensar que es mi novio. De todos modos, que todavía todo es secreto al respecto", añadió, ya que su celular sonó. Miro en la pantalla y sacudió la cabeza. "¿Echaste un vistazo a las invitaciones que te di? Mentes inquisitivas quieren saber a cuales asistirás".
"Creo que iré por la apertura del club de mañana por la noche," dijo Anahi, pasando mentalmente a través de las opciones de clasificación. "Estaba pensando..." hizo una pausa, al darse cuenta de que no había pensado de suficiente y que quizás no debería decirlo todavía.
"Tú estabas pensando...?"
Considero decir algo distinto a la verdad, pero decidió que era absurdo. "Yo estaba pensando en pedirle a Naomi que nos encontráramos ahí... tu sabes, accidentalmente a propósito. Pero no sé, quizá es estúpido. "
"Creo que mientras no seas sorprendida atrapada haciendo algo en el baño con ella, debería estar bien." Maite sonrió. "Así que estas a favor entonces?"
"No sé", dijo Anahi , porque eso era realmente la verdad. "Me siento como que debería hacer algo más que caer sobre Dulce. Naomi me gusta ... yo simplemente no puedo averiguar hasta qué punto me gusta Naomi, o hasta donde podría llegar con ella. "
"No deberías analizar esto demasiado. Te gusta o no. Quieres dormir con ella o no. Puede pensar todo lo que quieras pero no va a cambiar cómo te sientes cuando está frente a ti. Y lo mismo pasa con Dulce, puedes minimizar tus emociones a tu antojo, pero no vas hacer que la quieras menos".
"Tal vez debería despedirte como manager y contratarte como mi psiquiatra".
"Podrías", Maite acordó con una sonrisa, "pero no creo que puedas permitirte eso".
~*~
El apartamento olía ligeramente a cloro y alimentos fritos, los restos de otro productivo día en la vida de Blanca Saviñon. Dulce se sentó en la sala, pensando que su madre parecía tanto agotada y deprimida. La culpa se levantó en su interior con tanta fuerza que tragó saliva. Tendría que haberla visitado antes y llamar más a menudo. Debería haber estado más disponible. Pero había sido egoísta, atrapada en frivolidades y tontos enamoramientos, y ahora aquí estaba su madre, mirándola malhumorada y desgastada.
"Realmente desearía que vistieras mejor", dijo Blanca, al hacer clic con su lengua en desaprobación. "No tienes ropa bonita?"
Dulce miró hacia abajo en su camiseta y sus pantalones vaqueros y se preguntaba que veía su madre en lugar de eso, quizás un Bustier de cuero y una correa, tal vez tachas. Pero la culpa todavía estaba allí, haciéndola desear complacer a su madre. "Tal vez podamos ir a comprar alguna vez."
La sorpresa brilló claramente en los ojos marrones de Blanca. "Bueno", dijo, "Si quieres".
"Si quiero", dijo Dulce con confianza, pensando que tal vez era cierto. Tal vez ella quería vestirse mejor, sea lo que eso significaba. Tal vez cierta estrella de cine podría notarla entonces. Y paso a otra cosa antes de que el pensamiento pueda tomar forma en su mente. "¿Dónde está Carlos?"
Parecía una pregunta bastante inocente, pero el humor de su madre se oscureció. "No sé", dijo, en un tono que implicaba el final de la conversación. Tomo el control remoto y encendió la televisión. "Voy a ver el final de mi novela".
El súbito cambio tomo a Dulce con la guardia baja y luchó para dar sentido a la reacción de su mamá. Que se había perdido? "Voy a empacar los plátanos", dijo ella, de pie.
"Le pedí que se fuera de casa."
"Qué? ¿Por qué?"
"Las cosas no estaban bien."
Dulce miraba a su madre, con la esperanza de una explicación o, al menos, un momento de claridad a través de la confusión, pero nada apareció. Blanca subió el volumen de la televisión y se acomodo en la silla.
"Deberías ver esto", dijo, "Es muy buena. Hay un chico joven bien guapo.... Se llama Roberto. Esta enamorado de una chica pero no sabe que ella es realmente el espíritu de su hermana muerta, Juanita".
"Voy a saludar a Dimitri", dijo, molesta de que su madre estaba encerrada en su comportamiento. Se dirigió por el pasillo, sintiendo menos culpabilidad. Ahora recordaba por qué no la había visitado en un tiempo.
Ella llamó a la puerta de su hermano. Cuando respondió, entró, trato de recordar la última vez que había estado allí. No podía poner una fecha a la misma, pero poco había cambiado. La cama doble se mantenía contra la pared izquierda, sin hacer las sabanas y la mitad hasta el piso. Las paredes estaban cubiertas con imágenes predecibles: Coches, Demon Hunter, BattleMechs, y una ocasional mujer semidesnuda.
Dulce casi dio por terminada su inspección, cuando su mirada cayó sobre una cara familiar. Oculta en el collage de las decoraciones de la pared era un poster de Anahi Puente, vestida en un bikini negro, el agua y la arena mojada rociaban en su piel bronceada. El primer instinto de Dulce fue mirar, a fin de tener en perfecta forma a Anahi y comprometer aún más a la memoria. Pero entonces sintió una sacudida de ira en sí misma y, a continuación, hacia su hermano. Tuvo la repentina necesidad de rasgar el cartel de la pared y lanzar comentarios hipócritas a Dimitri.
"Um, sólo vas a estar allí todo el día?"
Su ira se desinflo en el sonido de su voz. Dimitri estaba sentado en su escritorio, jugando un juego de vídeo en el ordenador. "Qué estás jugando?"
"StarCraft", dijo distraídamente, sus dedos se desplazaban rápidamente sobre las teclas. "Qué te trae a mi guarida?"
"Mamá está rara."
"Sí".
Dulce se apoyo contra el costado de su escritorio. Lo observo en silencio durante un minuto o dos. Su cabello oscuro estaba demasiado largo, golpeando su rostro al ritmo del juego. Sus ojos marrones brillaban con el reflejo del monitor y el parpadeo de las imágenes en movimiento, su mirada pasaba de un lado de la pantalla a la otra. "Qué pasa con ella?" Pregunto, volviendo al tema en cuestión. "Ella no me lo dirá."
"Piensa que Carlos está durmiendo con la señora de abajo", dijo casualmente, con su atención en el juego.
Las palabras la conmocionaron y parpadeo. "El lo hace?"
Dimitri resopló y se echó a reír. "Carlos es demasiado como un gatito para engañar a mama. Pero no te preocupes, lo estuve observando para asegurarme. Mami no necesita esa mierda otra vez."
"No", corrigió ella.
"Sí", dijo, asintiendo con la cabeza, distraída aún por la acción en pantalla, pero hice un sondeo sobre el asunto. "Le pateare el maldito trasero si hace lo mismo que hizo el otro idiota."
Dulce pensó en su padre y sintió la ira regresar. "¿Por qué cree mamá que Carlos la engaña?"
"Porque él va al centro a ver a un psiquiatra", dijo. "Hurgue en sus cosas y encontré los recibos y los nombramientos. Él tiene que ir como tres veces a la semana. Había cierta carta de su jefe, también exigiendo ver a alguien por algo del estrés relacionado con el desglose que había tenido en el trabajo. Pero, por supuesto, él es un machista de mierda para admitir eso. Así que sigue diciendo esa mierda acerca de donde está y lo que ha venido haciendo. Él llegó a casa con algunos plátanos el otro día y dijo que había ido a recogerlos en el mercado y luego el día de hoy vino una señora preguntando algo sobre adobo o alguna basura y de alguna manera se supo que los plátanos eran de ella. Y luego Mama lo hecho."
"Jesús", dijo Dulce, envolviendo su mente alrededor de la historia. Se preguntaba donde había estado a través de todo. "¿Por qué Carlos se puso asi?"
"Christian, probablemente. Él estaba todo desgarrado al respecto; giraba en torno a actuar como si perdió un hijo. Mamá creo que solo resulto aliviada de que no seamos uno de nosotros que resultara ser extraño".
Pánico, eso es lo que Dulce sentía ante las palabras; sintió un miedo tan fuerte que la dejó momentáneamente sin aliento. Su mirada indicaba el poster de Anahi y se sentía avergonzada.
"¿Cómo esta Christian?" Dimitri preguntó suavemente, suavemente, de modo que casi Dulce no lo oyó.
"Él parece estar bien", dijo con cuidado, segura de por qué su hermano estaba preguntando; sorprendida de que lo hiciera. "Por qué?"
Miró rápidamente y se encogió de hombros. "Lo extraño". Su voz era tranquila, como le si preocupara que alguien pueda escuchar. "Yo no lo odio ni nada sabes?"
Dulce no lo sabía, pero ella de pronto quería saberlo. "Reaccionaste muy fuertemente..."
"Sí, bueno." Él se encogió de hombros una vez más, incómodo con el tema. El juego parecía olvidado. "Mira, este es el tipo de mierda que se extiende alrededor. De repente todo el mundo murmura acerca de ello. Ya sabes cómo es, no pretendas que no. Esas malditas viejas encorvadas sin nada mejor que hacer que sentarse alrededor a hablar mierda sobre otras personas. Y antes de que te des cuenta no puedes ir a ninguna parte sin escuchar basura como, 'Oh, ese es el hijo de Blanquita, el hermano del que salió pato, y de repente se están preguntando si eres gay también. No necesito ese tipo de mierda, sabes? Eres una chica así que es fresco, si andas con maricas en la ciudad, pero es diferente aquí y es diferente para mí. Es bastante difícil tratar de mantener algunos malditos idiotas si querer romper mi cara con un bate de béisbol por la única razón de que piensan que quieres a su chica. No necesito razones añadidas como que piensen que los estaba mirando a ellos."
Dulce suspiró, queriendo abrazar a su hermano pequeño y llevarlo a algún lugar seguro. Pero en ninguna parte estaría a salvo, así que simplemente lo abrazó.
"Vamos, coño", dijo, pero no sonaba convincente, y después de un segundo, a su juicio lo abrazo de vuelta. "Te extraño, sabes. Cuándo traerás a ese nuevo tipo por aquí? Tengo que ver si él es lo suficientemente bueno para ti."
Dulce se separo, sentándose al borde de la cama. "No es nada serio".
"No? Mamá lo hizo sonar como si estuvieras enamorada".
"Ella lo haría. Y tú? Alguien en vista?"
"Me estoy guardando para Leigh, tu lo sabes". Él sonrió. "Cómo esta ella? He oído que estará en una película de Anahi Puente?"
El nombre de Anahi sonaba raro viniendo de los labios de su hermano. "Ella lo está".
"Eso es tan jodidamente genial", dijo, sacudiendo la cabeza. "Oye, es cierto que hay como... chicas besándose en ella?"
Una incómoda Dulce ahora, frunció el ceño. "¿Dónde has oído eso?"
"Lo leí en alguna parte. Yo estaba mirando a ver si mencionaban a Leigh, pero no había mucho. Solo que Anahi Puente lo haría con chicas. Es cierto?"
"Eso es lo que he escuchado", dijo.
"Sexy. Ella es tan sexy. ¿Crees que Leigh me la presentaría?"
El cambio en la conversación se había convertido decididamente inquietante, Dulce lo noto. Ya era bastante malo que su hermano tuviera una foto de Anahi en su pared, la idea de que él también podría codiciarla hacia a Dulce que se le revolviera el estómago. "Yo le preguntare", dijo, y se levantó."Debería ponerme en marcha."
"Bueno, nos vemos."
"Te llamaré", dijo, su culpabilidad había regresado. "Tenemos que salir alguna vez."
"Con Leigh?" Pregunto esperanzado.
"¿Qué, no soy suficiente para ti?"
"Cuando puedas presentarme a Anahi Puente, tal vez."
Dulce estuvo tentada a decir que podía; que, de hecho, se dirigía al apartamento de Anahi a cocinar. Pero ella sólo sonrió y dijo, "Trato justo". Forzó otro vistazo a la Anahi del cartel antes de volver a la sala.
~*~
"Hueles notablemente a ingredientes de comida china" dijo Anahi, cuando Dulce caminó por su lado al entrar al apartamento, con una bolsa de plástico blanco en una mano. Hizo su mejor esfuerzo para no mirar demasiado intensamente cuando Dulce pasaba.
"Cambio de planes", dijo Dulce, buscando una excusa cuando entregó la bolsa a Anahi.
"No visistaste a tu mamá después de todo?" Trato de adivinar, echando un vistazo en la bolsa para asegurarse de que sus sentidos no la engañaban. El familiar cartón blanco la miraba.
Dulce se quito la chaqueta mientras respondía: "Larga historia. Espero que te guste la comida china. El lugar de salchichas vegetarianas inexplicablemente no tenia panecillos".
Anahi se preguntó si ella llegaría a oír el cuento largo, o si el tema estaba cerrado a la discusión. "A mi me gusta el chino," dijo, y comenzó a conducirla hacia la sala de estar.
"Oye, eso es nuevo," dijo Dulce, de repente, deteniéndose a mirar la nueva mesa de café. "¿Cómo logras obtener muebles nuevos de un día para otro?"
Anahi coloco la comida sobre la mesa de nuevo, una noche de insomnio y aburrimiento inspirada a comprar. "Hice mi pedido en línea y llegó esta tarde", dijo. "Pero no te preocupes, he llamado y pedido a alguien que se siente en ella para asegurarme de que no sean desiguales".
Dulce redujo sus ojos en un intento de mirar amenazante, pero sólo tuvo éxito verse como si se tratara de leer algo de lejos. "Bromea todo lo que quieras", dijo, renunciando a entrecerrar los ojos. "Este sofá es piadoso y yo apuesto a que tu amigo Spankybottoms estaría de acuerdo."
Anahi sonrió desde la cocina, y luego regresó al trabajo de conseguir las bebidas. Adivinó que agua siempre seria la bebida de selección de Dulce, así que ni siquiera se molesto en preguntar antes de verter Evian en un vaso. Pero entonces dudó ante las bebidas, de repente avergonzada por haber asumido eso. Quizás a Dulce le habría gustado algo más de beber con la comida china. "¿Qué te gustaría tomar?" Pregunto, esperando que Dulce no notará que las bebidas se habían servido.
"Agua, por favor," dijo Dulce, ocupada colocando las cajas de comida en la mesa y, por tanto, haciendo caso omiso a lo que Anahi estaba haciendo en la cocina.
Anahi se sintió aliviada y satisfecha mientras que llevaba los vasos de lleno hacia su destino. Agregó "las bebidas de agua con las comidas" a la lista de cosas que sabía de Dulce. La lista que estaba lejos de ser suficiente, que quería saber más. Consigue un agarre, pensaba mientras tomaba asiento, poniendo atención a su mano para evitar contacto con los ojos. Estaba segura de que las palabras «Te quiero desesperadamente" estaban escritas en todo su rostro, y Dulce las vería y sabría todo.
"Yo no estaba segura de lo que te gustaba", dijo Dulce, abriendo de cajas, "Así que me fui por la variedad".
"Me gusta todo", dijo Anahi, distraída por el delicioso aroma de los alimentos, así como la proximidad de Dulce.
"Bueno, porque creo que tengo casi todo", dijo Dulce, y se rió. "No estás a dieta o algo, ¿verdad?"
"No por el momento," dijo Anahi, recogiendo una caja para inspeccionar su contenido. Camarón lo mein, su favorito.
"Así que eres sólo, naturalmente, perfecta?"
Anahi corrió el riesgo de echar un vistazo en dirección a Dulce, se asusto por el inesperado cumplido. "Bueno, tengo un entrenador personal y, a veces, trabajo con nutricionistas de vuelta a casa", admitió.
"¡Ah, así que naturalmente no eres perfecta," Dulce se burlo.
Anahi contemplo las palabras de Dulce. Estaba acostumbrada a mujeres alabando su apariencia, pero rara vez estos comentarios venían sin un indicio evidente de envidia. No podía entender lo que Dulce estaba pensando. Las mujeres no sólo la llamaban perfecta sin traicionar un cierto nivel de sarcasmo. Cualquier comentario positivo era seguido generalmente por una idea de último momento tácita y mordaz y Anahi había aprendido a leer entre líneas. Pero cuando se trataba de Dulce, se quedaba en blanco. "Soy casi perfecta", dijo ella, sólo para ver qué le diría Dulce a eso.
"No", dijo Dulce, como si estuviera de acuerdo. Había recogido una caja de alimentos y cavo con abandono. Miró pensativa, mientras masticaba. "Estoy segura de que no lo creo. Pero para otras personas... a ver ... lo eres."
¿Qué otras personas, Anahi quería saber, olvidando todo acerca de los alimentos. Tenía la abrumadora necesidad de agarrar a Dulce por los hombros y decirle: "Se directa, maldita sea!" Pero no hizo, y nada por el estilo. Por el contrario, quedo viendo a Dulce comer hasta que se dio cuenta de que la miraba y, a continuación, miró lejos. "Acostumbras a comer de la caja?"
"¡Oh, Dios, lo siento!", Dijo, claramente avergonzada. "Es un mal hábito. Leigh hace esta cosa de que le gusta imitar cosas en la televisión, y la gente en las películas son de comer siempre desde la caja, con palillos, debo añadir, que es totalmente impracticable. Lo sé, porque se las arregla para tirar el arroz frito de cerdo por todo nuestro salón varias veces antes de desistir y cambiar a un tenedor. Larga historia corta: Odio lavar platos por lo que la idea era atractiva... y ahora aquí estoy, comiendo falsa comida china de la caja".
"Trata de decir eso diez veces más rápido." Miró hacia abajo al abrir la caja de camarón lo mein. "Comes camarones?"
"No," dijo Dulce. "Eso es todo tuyo."
Anahi tomó un tenedor de plástico y se encogió de hombros. "Entonces voy a unirme a ustedes en ser totalmente inadecuada." La sonrisa de Dulce era recompensa suficiente para hacer algo que va totalmente en contra de su comedor de etiqueta. "Así que, por qué el cambio de planes?"
Dulce miró confundida por un momento, como si tratara de recordar cuales eran los planes originalmente. "Oh", dijo, cuando iba comprendiendo. "Mi madre piensa que su marido la engaña con la señora que le dio los plátanos".
Anahi no estaba segura de lo que había estado esperando como respuesta, pero eso era casi lo mismo. "Él la está engañando?"
"De acuerdo con mi hermano menor, que el mismo lo investigo, de repente, Carlos no está más que yendo a un psiquiatra tres veces por semana porque tiene problemas para hacer frente a la sexualidad de Christian. Y parece que prefiere tratar con una mujer que piensa que la está engañando a admitir una señal de debilidad, emocional o de otro tipo."
"Wow," dijo Anahi, porque nada más le vino a la mente como una respuesta adecuada.
"Y por lo que mi madre lanzo los plátanos lejos, pero a sabiendas de su genio como el mío, no me sorprendería si los hubiera arrojado a la cabeza de la señora." Se detuvo a contemplar la idea. "Realmente espero que no haya hecho eso".
"No vas a decirle a tu mamá que él realmente no la esta engañando?"
"Yo lo pensé," dijo Dulce. "Lo pensé en todo el camino de regreso aquí, y en el restaurante chino, y de pie en tu apartamento, y todavía estoy pensando en ello. Me siento como si no fuera asunto mío, sabes? No quiero entrar en el juego. Tal vez pueda enviar una carta anónima en su lugar." Se encogió de hombros. "Apuesto a que tu familia no es tan dramática".
Anahi pensó en su padre, con quien no había hablado... y que no podía recordar su última conversación, en realidad. Ella no podía recordar alguna en torno a ellos el tiempo suficiente para presenciar cualquier drama. "No puedo imaginar a mi madrastra lanzando plátanos en la cabeza de nadie, si eso es a lo que te refieres." Aunque imaginárselo era divertido; Anahi no estaba segura de que Marrie sabía tirar nada, además de una cena.
"Sí, supongo que da un poco de miedo que yo pueda imaginar totalmente que mi mamá lo haga." Dulce se rió. "Espero que estas tendencias lanzando plátanos no se den en la familia."
"Me cuesta imaginarte así de loca", dijo Anahi.
"Hmm," dijo Dulce, una vez más reflexiva. "Creo que solo me guardo las cosas. Tiendo a evitar la confrontación. Creo que por eso me quedé con Alfonso durante tanto tiempo: el miedo a la temida discusión."
El tema de la ruptura de Maite y Christopher le vino a Anahi a la mente. Había que evitar la ruptura o la conversación habían estado bien? La idea le bajo los ánimos. El amor no sólo desaparece en el aire? Podría despertar una mañana y no preocuparse por Dulce en absoluto?
"Estás bien?"
Anahi forzó una sonrisa en su dirección. "Sí, lo siento"
Un sonido poco familiar interrumpió el resto de su comida y ambas miraron en la dirección de donde provenía.
"Lo siento, ese es mi teléfono", dijo Dulce. "No puedo dejar que vaya al correo de voz."
"No me importa", dijo Anahi, sabiendo que estaba en parte curiosa de saber quién era, que sólo la hacía sentir entrometida.
Dulce parecía batallar con la decisión de responder o no, pero finalmente fue a obtener el teléfono de su bolsa. "Oye, no pensaba que llamarías".
Anahi se centró en la comida, haciendo su mejor esfuerzo para parecer desinteresada.
"No, no esperaba eso," Dulce decía en voz baja, aunque Anahi aun podía escuchar. "Estuvo bueno... me divertí demasiado..."
Era Pablo, Anahi lo sabia, y sintió una oleada de desesperación dolorosa. Ella podría, en ese momento, ir a grandes zancadas por la habitación, empujando a Dulce contra la pared y besarla con todo lo que tenía, tratando de apretar una vez más segundos de esperanza de esta situación imposible.
"¡Oh, Dios mío!" Dulce gritó de repente, y Anahi la miró, al instante le entro pánico de que Dulce pudiera leer su mente. Pero Dulce estaba sonriendo en el teléfono. "Cómo manejar eso?"
Anahi respiro profundamente, tratando de recuperar el control de sus emociones. No permitiría que los celos la conduzcan a la locura. Tenía que aceptar que Dulce estaba con Pablo.
"Por supuesto que quiero ir," dijo Dulce, sonaba mas entusiasmaba de lo que Anahi la había oído alguna vez, "Confía en mí, cancelare cualquier otro plan que tenga."
Enojada, Anahi clavó a un camarón indefenso y se lo metió a la boca. Por supuesto que desearía ir. Por supuesto que cancelaria cualquier otros planes. Y Anahi no iba a permitir a los celos llegar a ella, rápidamente los botaría por la ventana.
"Hasta entonces," dijo Dulce, Anahi oyó como apagaba su teléfono.
No hagas nada estúpido, Anahi se encargó a sí misma, porque se sentía al borde de arrojarse a mendigar a Dulce una oportunidad. Dulce se acercó y Anahi pretendía concentrarse en los alimentos, un aspecto que le preocupaba que la artista deshaga lo que quedaba de su auto-control.
"Siento eso," dijo Dulce, pasando su teléfono sobre la mesa y tomando su lugar en el sofá. "Hay una apertura en una galería mañana por la noche y Jennifer Quinn Myers es la artista y Pablo, de alguna manera, logro conseguir una invitación y me pidió que fuera con él. No sé por dónde comenzar para decir cómo me gusta su trabajo y estar en la misma habitación con ella, oh, mi Dios. "
Dulce sonaba tan entusiasmada que Anahi no podía evitar de sonreír y, a continuación, tratar de suprimir los pensamientos sobre Pablo dándole puñaladas con un tenedor de plástico, recordó algo. "Jennifer Quinn Myers?" Frunció el ceño, Anahi puso la comida sobre la mesa y se dirigió a la cocina a buscar las invitaciones que su publicista había enviado de manera seria.
Allí, en la parte superior de la pila, estaba una invitación a presenciar la revelación y la experiencia de Jennifer Quinn Myer y su "impresionante" nueva colección. Había hecho una pausa en la invitación la primera vez que la había visto, pensó que a Dulce le encantaría ir, y lamento el hecho de que no podía invitarla. Ir con Dulce como su invitada se encontraba fuera de la cuestión. Ella miraba la invitación, pensativa. "Voy a ir" dijo después de un segundo, a sabiendas, mientras lo decía, que era una idea estúpida y egoísta. Entregó la invitación a Dulce. "Quizá voy a verte allí."
Si es posible, Dulce parecía aún más emocionada. "Qué sabes? Pequeño mundo." Miró la invitación y se mordió el labio. "Voy a tener que saltar la clase de mañana y comprare un vestido nuevo. Esto se ve elegante."
"Estoy segura de que te veras hermosa", dijo Anahi, antes de que pudiera editarse. No era en absoluto lo que había querido decir.
Dulce miró, con sorpresa escrita a través de su cara. Luego sonrió. "Estoy muy desorientada a la hora de la moda, en realidad. Creo que tendrá Mark que ir conmigo. Él tiene un gusto increíble. Los chicos gays tienen poderes especiales."
"Voy a tener que encontrarme uno de esos entonces."
"No creo que necesites ayuda, con cualquier aspecto te ves increíble."
~*~
Ella había dicho realmente esas palabras? Dulce se pregunto. En realidad ella había dicho a Anahi que pensaba que se veía increíble? ¿Y por qué no, ya que la había llamado perfecta. ¿Por qué no seguir echando leña al fuego de las posibles torpezas? Que haría luego? Lanzar embarazosas confesiones al aire. Te imagino mucho desnuda últimamente, por ejemplo. O, mejor aún: Entonces, a veces fantaseo en pasar mi lengua por tu estómago perfectamente tonificado. Su corazón latía irregularmente y ahora recogía su vaso de agua con la esperanza de tragar su vergüenza. Cuando se sintió con la suficiente confianza para mirar a Anahi, la actriz se encontró mirándola de vuelta. Sintiéndose a la defensiva, dijo, "Qué? Sin duda, esta no es la primera vez que alguien te lo dice. "
"No, supongo que no", dijo Anahi.
Y no me llames Shirley, Dulce añadió silenciosamente en su cabeza, porque las líneas de las películas tuvieron una insidiosa forma de flotar en su cerebro en el momento inoportuno. Y se sorprendió de que Anahi no lo había notado, porque tenía Anahi que haber visto Airplane! al menos tantas veces como la ha visto Dulce. Y si no lo había hecho, entonces seguramente ese hecho debería ser subsanado con la mayor rapidez posible. Se preguntaba si pedir a Anahi ver una película con ella en algún momento sonaría como pedirle salir en una cita real, y entonces decidió que a ella no le importaba. "Por favor, dime que has visto Airplane!"
Anahi sonrió, como si el abrupto cambio de tema no parecía en absoluto aleatorio. "Pensé que tal vez pensarías que yo era una idiota si decía cualquier cosa".
"Oportunidad perdida", dijo Dulce, sacudiendo su cabeza, aliviada de que Anahi la había visto y decepcionada de que significaba no invitarla a ver la misma. Por lo menos habían conseguido salir del comentario de 'increíble'. Miró a su alrededor, tratando de encontrar algo más de que hablar. Podría seguir hablando de cine, Dulce suponía, pero parecía un tema demasiado genérico. Vio las páginas de un guión sobre la mesa detrás de la comida. "¿Es el guión de la película?" No podía recordar el nombre de ella, no importa cuántas veces Leigh lo había mencionado.
"Si, lo es".
"¿Puedo? Leigh camina con él como con un escudo protector. No he conseguido que lo deje libre para curiosear todavía."
Anahi se rió, y se puso de pie para recuperar el guión. "Estoy segura de que yo fui así alguna vez", dijo.
Danza de verano, Dulce leyó la primera página. Odiaba ese título. Y no estaba segura de si era porque Naomi lo había escrito o porque realmente lo odiaba. Dio la vuelta a través de las páginas, exploraba las palabras sin leerlas realmente. "¿Sabes ya todas tus líneas?"
"Creo que sí."
"Por lo tanto, si leo una línea al azar, sabrás lo que la siguiente diría?"
"Si es la mía, probablemente. ¿Por qué, ¿me estás desafiando?"
"Tal vez". Dulce sonrió y se movió en el sofá para enfrentarse a Anahi. Aclaro su garganta. "Tus axilas tienen el dulce sabor del maíz."
Anahi le arrebató el guión de las manos. "Eso no lo dice".
Dulce sonrió y lo agarró de nuevo. "Eso era parte de la prueba."
"Yo nunca estaría en una película con líneas como esa, 'Tus axilas tienen el dulce sabor del maíz."
"Oh por favor, protagonizaste una película llamada Seabord Cyborg, no hay peores líneas que eso!"
"Me aterra que en realidad hayas visto eso", dijo Anahi, sonando divertida.
"Quería saber lo que era un "litoral", es la única razón por la que me mantuve viéndola". Pero sobre todo, porque te veías muy sexy en la misma, a pesar de que sólo tenias como dieciséis años, que debe significar que me he convertido además en una especie de pervertida. "Qué, por cierto, en realidad nunca lo explicaron."
"Era un tipo de plancton mejorado genéticamente destinado a tener en el mundo," dijo Anahi, como si fuera evidente. "Y luego, ya sabes, muto."
"En un cyborg". Dulce estaba tratando de no reírse, pero sonreía.
"Sí, pero había una muy buena razón para eso".
"Correcto... porque era mágico."
"¡Correcto!" Anahi se echo a reír. "No puedo creer que hayas prestado la suficiente atención a eso".
Fue una de tus escenas, Dulce pensó. "El punto es que no puedes afirmar que nunca estarás en una película con líneas sobre axilas que tienen el dulce sabor del maíz. Simplemente no puedes."
"Bien, bien. Tú ganas. "
"Bueno," dijo Dulce, satisfecha con ella. ¿Cuál es mi recompensa, quería preguntar, pero no había manera de decir eso, sin sonar coqueta y ella no era lo suficientemente valiente como para eso. Miró hacia abajo en el guion, intentando encontrar una línea de diálogo real para poner a prueba a Anahi. "Tus cosas están en el dormitorio", leyó, y espero hasta ver que Anahi la estaba mirando extrañada.
"No he venido por mis cosas."
Dulce miró hacia abajo para confirmar que se trataba de lo correcto. Y luego continuó. "Para que vienes entonces?"
Anahi no dijo nada, miró y Dulce estaba lista para burlarse. "¿No recuerdas tu línea?"
"Yo realmente no tengo una línea de ahí..."
Dulce miró hacia abajo otra vez para ver lo que quería decir Anahi, y encontró, en lugar de diálogo, un par de líneas de texto que describía la acción que debía seguir. Ingiere y, a continuación, miró, en un momento de valentía que sólo duro el tiempo suficiente para decir, "Creo que se supone que debes besarme, entonces." Ella quedo sin aliento, sintiendo que con esas palabras, realmente había admitido a Anahi que la imaginaba desnuda, y fantaseaba acerca de su cuerpo, y todo lo demás que había estado sintiendo últimamente. Porque otra razón se lo diría?
La expresión en el rostro de Anahi era indescifrable, pero entonces la actriz sonrió y dijo: "En realidad, Samantha besa a Elizabeth , por lo que técnicamente, deberías besarme".
Lo haría, Dulce pensó, noto un reto en el tono de Anahi, como si estuviera diciendo en realidad, que nunca lo haría. Por lo tanto, haha! Dijo Dulce y sintió una avalancha de indignación, alimentada aún más por la incredulidad de ver el rostro de Anahi. Oh, crees que me conoces tan bien, Srta. Puente.
Dulce recogió el guion una vez más, leyó la línea, sintiendo una extraña sensación de determinación de demostrar que no le asustaba la posibilidad de besar a una mujer, porque tenía una sospecha de que furtivamente de eso es lo que se trataba. "Sólo estoy comprobando para ver si tengo que utilizar la lengua o no." Y el aspecto sorpresa que pasó a través de la cara de Anahi fue increíblemente gratificante.
~*~
Ella esta bromeando, Anahi se dijo a sí misma. Ella no va en serio en besarme. Pero Dulce la veía nerviosamente ahora. Estaba empezando a pensar que tal vez Dulce la besaría después de todo. Bien, y qué si lo hace? No es como si significara algo. Pero Anahi sabía que era mentira. Por supuesto que significa algo, para ella por lo menos. Y no podía entender cómo habían pasado de hablar del mágico plancton a esto.
"Se supone que deberíamos estar más cerca", dijo Dulce, y pensó Anahi que había un súbito toque de timidez en su voz.
Cuando la chica de tus sueños quiere besarte... se lo permites, verdad? Anahi intento no congelarse cuando Dulce se acerco a ella. "Tomo esta prueba de líneas muy en serio", dijo, tratando de ocultar cómo se sentía nerviosa.
"Yo vivo con una actriz," Dulce dijo, como si eso explicaba todo. "Por lo tanto, hago la pregunta, nos miramos ansiosamente a los ojos, y entonces yo te beso?"
"Suena tan romántico cuando lo dices de esa manera". Anahi se pregunto hasta qué punto Dulce planeaba ir con esto. Decidió seguirle el juego, "Pero sí, y luego te tiro desnuda y te violo en la mesa de la cocina".
Dulce miró sorprendida sólo brevemente, antes de decir, "No tienes una mesa de la cocina".
"Mesa de café, entonces." Es malo que todo esto suene increíblemente atractivo? Es malo que ella este encendida? Qué estoy haciendo?
"El café es el cuadro", dijo Dulce. "¿Listo?"
Antes de que Anahi pudiera encontrar una forma para respaldar adecuadamente... lo que se trataba que había conseguido de alguna manera, llegó el sonido misericordioso de un golpe en la puerta. Oh, gracias a Dios, era lo único que podía pensar, como ella se acercaba a atender. "¿Qué estás haciendo aquí?"
"Visitándote" dijo Christopher, dando un paso adelante para envolverla en un abrazo. "Me extrañaste?"
Anahi lo abrazó rápidamente y luego regreso a inspeccionarlo. No había oído hablar de él en los últimos días y había esperado encontralo un poco deprimido por su reciente ruptura, solo en su apartamento, con una sobredosis de helado y porno. Se sintió aliviada al ver que se veía bien, mejor que bien, en realidad. "Te ves bien".
"Por qué te sorprendes?" Christopher se metió al apartamento y cerró la puerta.
Anahi no había olvidado que Dulce estaba todavía en el apartamento, por lo que ignoró su pregunta y llevo a su segundo invitado a la sala de estar. "Dulce, me gustaría presentarte a Christopher Uckermann. Christopher, ella es Dulce Espinoza. "
"Wow," dijo Christopher, "Puedo ver totalmente lo que Anahi ve en ti."
Te voy a matar. Anahi intentó enviar el mensaje telepáticamente, pero Christopher estaba demasiado ocupado inspeccionando a Dulce para recibir el mensaje.
"Uh," dijo Dulce. "Puedo ver totalmente lo que ve en ti... también." Lanzo una mirada a Anahi interrogándola, que Anahi respondió con una mirada que se esperaba dijera, "Es una locura, no hagas caso a eso."
"Espero no interrumpir nada" dijo Christopher, recordando sus modales, de repente, o al menos pretendiéndolo.
"No realmente, Anahi estaba a punto de tírame desnuda y violarme en la mesa de café," dijo Dulce, sonriendo a Anahi.
Ella no acaba de decir eso, pensó Anahi.
"Por favor, no quiero detenerte" dijo Christopher, y lanzo una mirada a Anahi que podría haberse leído de cualquier forma, que iba desde "Qué me he perdido?" A "Dónde están la palomitas de maíz?"
Dulce se rió y luego dijo, "Anahi, donde está tu baño?"
"Detrás de la puerta de las escaleras", dijo Anahi. Esperó hasta que Dulce había desaparecido detrás de la puerta cerrada y, a continuación, abofeteo el brazo de Christopher. "¿Estás loco?" Susurró ella.
Se froto el brazo y rió. "Es divertido", dijo. "Si hay algo que no me dijiste?"
Anahi miró nerviosamente a la puerta del baño, preocupada que se abriera en cualquier momento. "Nada ha cambiado, y yo necesito que te comportes".
"¿Dónde está la diversión en eso?" Le guiño un ojo.
"Dónde vives?"
"Con Maite", dijo.
"Pensé que rompieron?"
"Oh sí, lo hicimos. Pero parecía penal negarnos a nosotros mismos el sexo mientras yo estaba en la ciudad ".
"No importa. Qué vas a hacer mañana por la noche? ¿Estas libre? Te necesito libre. Tienes que ser mi cita para la apertura de una galería".
Christopher sonrió. "¡Oh la prensa va a divertirse con eso. "Puente y Uckermann juntos otra vez!" Van a pensar que me robaste. Y, claro, estoy libre. Y la razón por la que estamos asistiendo a esta fiesta tiene algo que ver con una cierta D-U-L-C-E?"
"Se cómo se escribe su nombre," Anahi susurró, golpeando su brazo de nuevo. "Y sí. Sé que es obsesivo y acechador?"
"Totalmente. ¿A qué hora debo buscarte?"
"Siete".
"Fresco", dijo, entonces, como la puerta del cuarto de baño fue abierta, dijo, en voz alta, "Ella piensa que mi pene es demasiado grande. Es por eso que rompió conmigo".
Anahi entorno sus ojos ante él. "Oh, yo pensaba que ella te dejo por ese extraño hongo que se encontraba cerca de tu-"
"Dulce" dijo Christopher, interrumpiéndola. "Bienvenida de nuevo. Voy a dejar a las bellas damas con sus aventuras sobre la mesa. Sólo quería decirte, Anahi, que Maite me contrató como tu asistente hasta que encuentres un sustituto adecuado. No es genial? Voy a estar a tu alrededor todo el tiempo, día y noche".
"Dile a Maite que apesta."
"Sólo es una de sus grandes habilidades," dijo Christopher, sonriendo. "Dulce, es un placer conocerte. Espero verte de nuevo alguna vez. Anahi, voy a verte mañana. No hay necesidad de caminar hasta la puerta. Voy a encontrar mi camino. Diviértanse. Buenas noches. Adiós!" Y entonces se había ido.
"Así que era Christopher Uckermann," dijo Dulce, a partir de un momento. "Siempre parecía más..."
"Sensato?" Anahi agrego.
Dulce le sonrió. "Yo iba a decir" más alto". Miró pensativa un momento. "Entonces, estas buscando un nuevo asistente?"
"Aparentemente", dijo. "Por qué? Te interesaría?"
"No, yo no", dijo Dulce, y se rió. "Pero, eh... Sé de alguien que puede estar calificado. Quiero decir, si estas tomando aplicaciones o lo que sea."
Por favor, no dejes que sea Pablo. Tenía miedo de preguntar. "Claro. Dile que llame a Maite. Tienes su número?"
"Si , lo tengo."
"Grandioso", dijo Anahi, y se sintió incómoda de repente, recordando que había estado pasando antes de que Christopher hubiese llegado. Miró a su alrededor para encontrar algo que decir.
"Vamos a limpiar?" Dulce sugirió.
"¡Sí!" Sonó mucho más entusiasta de lo que significaba, aunque Dulce solo le sonrió.
Y luego procedieron a ignorar el guión en el sofá.

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:09 am

Capítulo Cuarenta y Tres
"La cosa es," dijo Dulce, siguiendo a Mark alrededor de la tienda de ropa, "Cuando estoy con ella me siento como... que nada mas importa, sabes?"
"Mmhmm", dijo Mark, Dulce entrego un vestido para añadir a la creciente pila en sus brazos.
"Pero entonces," Dulce continuo, ajusto el peso de la ropa para que no se caiga, "Cuando no estoy con ella... cuando estoy caminando a casa, o cuando estoy en la cama, todas las otras cosas...parecen importar. Y entonces todo lo que puedo pensar es cómo va a reaccionar mi familia. O lo que esto significa en términos de mí vida. Digo, no quiero volverme loca porque me etiqueten. Y yo no quiero etiquetarme. Sólo sé que la quiero, sabes?" Hizo pausa cuando noto que una señora la miraba de forma extraña. "Estoy tratando de cuestionar mi sexualidad por aquí, le importaría?"
La mujer miró sorprendida y ofendida, pero se alejo sin decir una palabra.
Dulce tomó un respiro hondo y miró hacia arriba para encontrar a Mark sonriendo. "Qué?"
"Nada", dijo, poniendo un brazo alrededor de ella. Comenzó a dirigirse hacia los vestuarios. "Vas a estar bien."
"Gracias, me ayudas un montón." Mark la guio al primer vestuario corrió la cortina y la cerró detrás de ella.
"Entonces, cuál es el problema?" Preguntó un segundo después.
Dulce miró brevemente en la blanca cortina entre ellos como si pudiera contener la respuesta a la pregunta. Cuál es el problema? "El problema", dijo, ordenando a través de la ropa, "Es que no sé lo que quiero."
"Dulce, tienes una cita con Pablo esta noche y todo lo que has hecho es hablar de esta misteriosa niña tuya. Es bastante obvio para mí lo que quieres. Ella estará a dónde vas?"
Dulce se mordió el labio mientras comenzó a desnudarse. "Sí", dijo.
"Así que realmente quieres verte sexy para ella?"
"Sí, no tiene sentido negarlo. Tomó un vestido negro de nylon de la pila y lo deslizó sobre su cabeza; el material se deslizo por su cuerpo como un guante. "Eso me hace una persona horrible?"
"No, pero te hace una cita terrible".
Dulce corrió la cortina y la abrió para que Mark pudiera verla. "Bueno?"
La miró de arriba a abajo y sonrió. "Perfecto. No te pruebes cualquier otra cosa." Él la agarró por la cintura y se volvió en torno a ella para que se enfrentara al espejo. "Me encanta el dobladillo. Tienes buenas piernas".
"Estás queriendo ligarme?"
Mark se echo a reír y descansó su barbilla en la parte superior de su cabeza. "Dulce", dijo, "si ella te gusta por lo menos déjaselo saber. No te preocupes por todas las otras cosas ahora mismo."
"No puedo simplemente decirle", dijo, horrorizada por la idea.
"Entonces, al menos dejale saber que no eres heterosexual". Hizo una pausa. "A menos que todavía estés pensando que lo eres..."
"No", dijo Dulce, pensamientos de Anahi pasaron intermitentemente a través de su mente. "Quiero decir, no sé con certeza, porque mi experiencia con las mujeres está totalmente limitada a pensamientos en mi cabeza, pero esas ideas no han sido definitivamente heterosexuales".
"Bueno, entonces, te recomiendo que por lo menos le digas. Y realmente necesitas detener a Pablo. Porque incluso si duermes con él y disfrutas de él, no va a hacerte menos lesbiana o mas heterosexual."
"Tienes razón".
"Siempre tengo la razón", dijo Mark, retrocediendo. "Amo el vestido; ahora busquemos los zapatos."
"Espera", dijo Dulce, agarrando su brazo. "Vamos a tomar un café primero. Quiero hablar contigo acerca de algo."
"¡Oh, no, la niña misteriosa no soy yo verdad?"
Dulce sonrió. "No, pero ¿te gustaría la oportunidad de ser el asistente personal de Anahi Puente?"
~*~
Encontrar a Naomi sola tomo más tiempo a Anahi del previsto. La luz y la conversación se levantaron al momento en que el director despidió el día, y Anahi fue obligada a participar por cortesía. A ella le gustaban sus colegas del elenco. Ella encontraba su desinhibido entusiasmo contagioso. El de Leigh, sobre todo, era interesante, por muchas razones que no todas tenían que ver con Dulce. Pero todavía quedaba a Anahi la barrera erigida alrededor de la gente, el persistente temor de que puedan ver la verdad. Y así permanecía amistosa pero con la guardia en alto ante sus preguntas, preocupada de que su distancia emocional la haría parecer fría.
Naomi paso frente a ella al salir de la sala de reuniones y Anahi se disculpo con el grupo por ir tras la directora. "Tienes un segundo?"
"Para ti, tengo casi un segundo y medio." Naomi sonrió y la llevó a su oficina. "Perdón por el desorden", dijo, ya empujando la puerta.
Anahi entro caminando entre los montones de papeles esparcidos por el escritorio y la miríada de notas de Post-It que colgaban de las paredes. "Es como si Office Depot explotó aquí".
Naomi se rió y se inclinó contra el borde de la mesa de trabajo. "Qué puedo hacer por ti?"
"Estás ocupada esta noche?"
"Me estas invitando a salir?"
Anahi dudo, las palabras suenan totalmente demasiado formales para su comodidad. Retiró la invitación de la discoteca de su bolsillo trasero y se la entrego a Naomi. "Ante cualquier oportunidad que hayas estado pensando en estar ahí esta noche?"
Naomi dejo salir una sorprendida risa. "Un par de amigos me lo mencionaron durante el fin de semana. Les dije que pasaba. Piensas estar allí?"
"Yo he prometido ir".
"Bueno, entonces estoy segura de que podría ser persuadida de cambiar de opinión."
La sonrisa de Naomi hizo a Anahi desear suspirar. Estaba segura de una cosa, una hermosa mujer estaba claramente interesada en ella, que sin lugar a dudas respetaría su necesidad de mantenerlo en secreto. Entonces, por qué no podía dejar de pensar en Dulce? Por qué ella no podía dejar de preguntarse como seria, como podría haber sido, de haber ocurrido? La cuestión se había mantenido hasta la mitad de la noche. Pero Naomi estaba allí, ahora, y su sonrisa de una manera hacia que Anahi quiera echar de lado sus reservas y simplemente darle una oportunidad. Ella sonrió de nuevo. "Cómo podría persuadirte?"
"Bueno, podrías, por ejemplo, decirme lo que llevaras."
"He estado guardando mi sexy traje de pingüino para una ocasión especial."
Naomi se rió y sacudió su cabeza, mirando hacia abajo en el suelo durante un momento. "Eso no parece muy atractivo."
"Definitivamente no querrás perdértelo".
"Entonces creo que es una cita".
Sí, supongo que lo es, Anahi pensó, con una sensación momentánea de tristeza que rápidamente fue dejada de lado.
~*~
"Solo para ser claro" dijo Mark, mirando al papel que Dulce le había dado, "Si llamo a este número voy a ser transportado por arte de magia en presencia de Anahi Puente?"
Dulce sorbió su café y sacudió la cabeza. "No. Llamas a ese número, y averiguas lo que hay que hacer. No te garantizo nada!"
"Yo no puedo ayudar, pero creo que esto es una broma de algún tipo", dijo Mark, pero se aferro al documento como a una tabla de salvación. "Cómo conseguiste esto?"
"Tengo conexiones con la mafia", susurró Dulce. "Mi padre es italiano después de todo."
"Yo hablo en serio."
Dulce sonrió y miro de pie alrededor del café antes de volver a él. Había reflexionado mucho sobre si era o no conveniente darle el número de Maite. Realmente quería que Mark fuera el asistente de Anahi? No es que las probabilidades de que eso suceda sean necesariamente altas. Dulce estaba segura de que Anahi tendría un montón de candidatos alineados y que no tenía forma de saber si era algo que Mark quiera hacer. Aún. Por qué no? "Te dije que a ella le habían gustado mis pinturas y podría contratarme para hacer una pintura en su apartamento, recuerdas?"
La miro inexpresivamente y luego dijo: "Era serio eso?"
"Te dije que lo era!"
"Así que lo que estás diciendo es que has estado dando vueltas hacia Anahi Puente todo este tiempo y no me dijiste?"
"Sí, pero no es como que somos los mejores amigas ni nada", dijo Dulce rápidamente, preocupada de que Mark uniera las piezas... No nos gusta pasar el rato, comer comida china juntas, ir a tienda de sofás y casi besarnos... "No hay mucho que decir, de verdad."
"Pero la has conocido?"
"Bueno, sí." Dulce estaba empezando a sentir pánico. No se esperaba las preguntas. Debería haberlas esperado, por supuesto, pero no lo había hecho, y ahora estaba segura de que accidentalmente diría algo equivocado y su secreto se vendría cayendo fuera. "Más o menos. Quiero decir, de paso".
Mark se inclinó más cerca y sonrió. "Qué hay de ella?"
"Ella es eh ..." Dulce paso a través de todos los adjetivos en los que podría pensar en: hermosa, divertida, inteligente, cálida y encantadora. Pero ninguno de estos parecía adecuado. Qué más? Le gusta matar a su café con leche y azúcar y vive en un sauna y de alguna manera piensa que la compra de muebles en línea tiene perfecto sentido. Se mordió el labio para no sonreír. "Ella parece agradable. Sabes, mejor...de lo que yo pensaba que sería."
"Agradable?" Mark miró decepcionado. "Eso es todo?"
"Sí," dijo Dulce, pensando "bueno" era una buena manera y neutral para describir a la actriz. "Siempre puedes llamar a ese número y ver si no puedes encontrar otras cosas por ti mismo."
Mark miró el número en cuestión y sacó su teléfono celular. "Entonces voy a eso".
"Ya? Justo ahora?"
"Por qué no?"
"Trata de no hablar de mí", dijo rápidamente.
"Así que tengo este número... dónde? De la nada?" Mark ya estaba marcando.
"Imagina que eres psíquico".
"Shh, es la señal".
Dulce volvió a su asiento mientras esperaba.
"Buenas tardes", dijo Mark, de repente con su voz profunda y profesional, "Mi nombre es Mark Gordon y estoy llamando para el cargo de asistente personal...".
~*~
"¿He dicho," dijo Christopher, horas más tarde, mientras entraba en la galería, "Lo mucho que admiro tu capacidad para hacer malabarismos con dos mujeres en la misma noche?"
Anahi se esforzó para no mirarlo mientras caminaban a través del grupo de personas. "No estoy haciendo malabarismos con nadie".
"Acechas a Dulce en una galería de arte a las 7:30 PM seguida de una noche de tragos y de coqueteos con Naomi; suena como malabares para mí." Puso su brazo alrededor de ella. "No he estado presente", susurró en su oreja. "No quiero entrar en una relación de nuevo. Fingiendo una contigo es mucho más divertido".
Anahi lo ignoró y se concentró en cambio en explorar a la multitud en busca de señales de Dulce. Estar ahí era estúpido, sabía eso y, sin embargo, no podía ayudarse a sí misma. "Esto es realmente triste, ¿no? ¿Cuándo me convertí en el tipo de persona que sigue a las niñas en sus citas?"
"Desde que te enamoraste de una".
Anahi no se molesto en argumentar algo. Ella no quería admitirlo, pero no podía negarlo. Se detuvo delante de una pintura de un ciervo en el bosque, y dijo: "Me pregunto cuál de las pinturas aquí le gusta más."
"Así puedes comprarla para ella?"
Así que puedo complacerla, pensó, pero parecía una cosa demasiado patética para compartir en voz alta. "Esto es estúpido", dijo, sacudiendo su cabeza, "Tenemos que irnos."
"Y te pierdes antes de hacer alguna torpeza durante la velada? No lo creo. Además, está aquí, e irte seria grosero."
"Ella está aquí?" Anahi sentía al pánico crecer combinado con los nervios anticipados. No quería ver a Dulce con su cita ... pero ella quería ver a Dulce. Estar en la misma habitación con ella sería suficiente. Ellas ni siquiera tenían que hablar. "Dónde?"
"Creo que es la que está con el que se ve como Brad Pitt allá."
"Qué?" Anahi se volvió a la dirección que Christopher mencionaba, pero no vio nada remotamente cerca de lo que él había descrito. Y entonces escuchó risas. "Yo realmente te odio".
Christopher estaba riendo. "Lo siento, eso no estuvo bien."
"Vas por el camino correcto para ser malo" dijo Anahi, aceptando una copa de vino del paso de un camarero. "Cuando te enamores, digo cuando te enamores realmente, voy a recordar todo esto."
"No voy a enamorarme", dijo en contraparte. "Estoy oficialmente inmune."
"Sí, yo tambien pensaba que era inmune, demasiado, y ahora mírame. Un día, cuando menos lo esperamos, la chica de tus sueños estará ahí para bailar el vals de tu vida y voy a estar ahí para decir, "te lo dije."
"Tú sigue pensando eso. En el ínterin, la chica de tus sueños sólo se acerca caminando."
Anahi se congeló ante las palabras, lo que la obligó a sí misma a no dar la vuelta. Sería suficiente estar en la misma sala, se dijo a ella misma. Saber que estaba allí era suficiente.
"Es su novio?" dijo Christopher.
"No sé, yo estoy tratando de no parecer demasiado evidente aquí."
"Sí, porque te mezclas perfectamente entre una multitud Anahi. Especialmente en ese traje rojo sexy que estás usando. De todos modos, no veo por qué estás tan preocupada. Eres mucho más sexy que él. Tus pechos son más agradables, de todos modos."
Sonrió a pesar suyo. "Ella te vio?"
"No lo creo pero mira alrededor. Vamos a charlar un poco más cerca de ellos, si?"
"¡No!" Dijo Anahi rápidamente. "No quiero inmiscuirme en su cita".
"No se trata de interrumpir. Se llama ser inmiscuidamente amigables. Vamos". Le tomó la mano y la llevó a través de la multitud.
Le diría hola, Anahi decidió, un simple, casual hola. Y luego la dejaría. Dulce sería libre para disfrutar el resto de su cita y Anahi sólo tendría que sentirse mínimamente avergonzada por estar allí. Pero sus convicciones quedaron lejos al momento en que ella vio a Dulce. Anahi quedo sin aliento al verla. Detuvo sus pasos y Christopher se detuvo a mirarla.
"Qué tiene de malo?"
No debería doler tanto mirar a otra persona, Anahi pensó. "Tenemos que ir," dijo Christopher, pero su mirada se alejo de nuevo y, a continuación, ya era demasiado tarde. Dulce estaba estudiándola, sonriéndola, incluso de alguna manera la hacía peor. Pero Anahi sonrió y comenzó a caminar hacia ella, mientras tanto, buscaba una manera de eludir su atracción, mostrar desinterés. Y sin embargo, su mente se lleno sólo con el pensamiento de que Dulce se veía hermosa.
Pablo, o por lo menos el tipo que pensó Anahi que era Pablo, se sorprendió. Anahi lo miró rápidamente, tratando de encontrar un evidente defecto fatal, pero lo que encontró fue un chico normal de aspecto, normal que podría proporcionar a Dulce una relación normal y una vida normal. Y que era más de lo que nunca podría Amahi prometer. Estrecho su mano cuando los presentó Dulce, espero que su sonrisa sea lo suficientemente amable. No lo odio, tanto como una parte suya hubiese querido. Simplemente envidiaba la libertad para amar sin miedo. "Mucho gusto", dijo.
Allí, Anahi pensó, que había dicho hola. Ahora, ella misma se había excusado educadamente y arrastro a Christopher con ella. "Christopher y yo estábamos justo..."
"Tratando de obtener más vino", Christopher interrumpió, mostrando su vaso vacío. "Y tal vez discretamente afectado el buffet. Puedo traerles algo?"
"¡Oh, iré contigo" dijo Pablo, finalmente, saliendo de la abrumadora presencia de Anahi "Voy a traerte una bebida", dijo a Dulce.
Anahi vio a Christopher y Pablo ir firmemente a buscarlas, y decidió que lo mataría después. Se volvió de nuevo a Dulce y busco en su cerebro una adecuada reflexión. "Te diviertes en tu cita?" Pregunto.
Dulce miró en la dirección a la que Pablo había ido y pareció relajarse. "Sí, pero estoy pensando que ésta será la última."
"Por qué?" Anahi intento no mirar sorprendida. "Ocurrió algo?" Ella no sabía si sentir miedo o esperanza. Si Pablo había herido a Dulce, Anahi lo mataría. O al menos contrataría a alguien para matarlo.
Dulce estaba temblando. "No, yo simplemente no veo que vaya a ninguna parte. No parece justo mantener esto." Ella miró a su alrededor. "Probablemente ni siquiera debería estar aquí con él. Es egoísta."
Sí, es egoísta por que Anahi se sentía tan feliz como ella lo hacía, pero no podía evitarlo. "Pero estás aquí", dijo, "Y el arte es hermoso." Eres hermosa, es lo que realmente significaba.
Dulce pareció alegrarse a la mención de arte y se volvió hacia la pintura en la pared. "Me encanta esta", dijo.
Anahi considero la pintura, su brillo, los colores cálidos, los remolinos alrededor de la tela. "Es alegre", dijo, pensando que una era cosa superficial para decir, pero diciéndola que de todos modos.
"Yo sé, creo que es como una sacudida de felicidad." Dulce sonrió. "No me puedo imaginar en este instante y no sentirme feliz. Definitivamente compraría la pintura."
Pero Anahi podría hacer algo mejor que eso. Tomó nota del nombre y lo guardo para ir por ella más tarde.
"Qué va a hacer después de esto?"
"Tengo una cita", dijo, tratando de sonar confiada, aunque en mayor parte se sentía segura. "Más o menos."
"A, un "tipo de cita?"
"Me temo que una "especie de cita" es realmente todo lo que puedo manejar en esta etapa de mi vida. Estamos reuniéndonos en un club. No estoy muy segura de qué en parte llegue a ser realmente una cita." Hizo una pausa para mirar a Dulce. "¿Por qué?"
"Sólo curiosidad".
"Qué vas a hacer después de esto?"
Dulce miró sobre su hombro para asegurarse de que Pablo no estaba cerca. "Poner fin a las cosas con Pablo, y eso es todo."
"Lo siento, no suena divertido".
"No, supongo que no es tan divertido como una "especie de "cita". Dulce sonrió y se encogió de hombros. "Es mi culpa. Pensé que podría estar más interesada en él, pero es imposible cuando ya estoy interesada en alguien más."
"Alguien más?" Había alguien más? Anahi quedo sorprendida. ¿Cómo que Dulce había conocido a otra persona?
"Sí, pero no creo que ella este interesada."
Ella? Acaba de decir "Ella"?
"Y estamos de vuelta," dijo Christopher, que aparecía de repente a su lado con un pequeño plato de queso en la mano.
Anahi se reunió con su mirada y le dio una mirada que transmitía una fuerza de esperar, "¡Ahora no!"
Pero se olvido Christopher. Ocupó un pequeño cubo de queso a sus labios y dijo: "Prueba este, te encantara."
Ella frunció el ceño en él, pero aceptó su oferta. Lo hacía por cariño y le hubiera gustado que no sea tan distraído. Ella miró a Dulce, que estaba ocupada gracias a Pablo por la copa de vino que le había traído a ella. "Vinieron en el peor momento en la historia", susurró en el oído de Christopher.
"A si? Tal vez voy a añadirlo a mi currículum."
Anahi sorbió su vino y de nuevo quedo en silencio su conversación con Dulce. Había oído decir a Dulce 'ella', pero cada vez que el pensamiento volvía, el pronombre se volvía cada vez más confuso. Tal vez su deseo estaba provocándole alucinaciones auditivas. Dulce no podría haber dicho "ella".
Podría?
~*~
Dulce trato de mantener la respiración constante, mientras sonreía a Pablo y tomaba la bebida que le ofrecía. Quería saber qué estaba pensando Anahi. Había sido *beep* decirle ahora de todos los tiempos y aquí, de todos los lugares, pero había venido cayendo en lo mismo. Ahora la confesión colgaba torpemente entre ellas, y Dulce no sabía cuando habría otra oportunidad para que la integrara de nuevo.
Corrió el riesgo de echar un vistazo en dirección a Anahi y sintió una sensación momentánea de tristeza de ver a Anahi y Christopher juntos. Se veían tan perfectos el uno junto al otro era difícil de creer que en verdad no eran pareja. Pero más que eso, Dulce no podía imaginarse a sí misma en el lugar de Christopher. Nunca llegaría a estar cerca de Anahi en una galería de arte, o tomando su mano. Nada real podría venir de esos sentimientos.
Y aún, no podía mantener su mirada sin dejar de viajar a lo largo del cuerpo de Anahi, a lo largo de la seda de color rojo oscuro del vestido que se aferraba a cada curva con precisión deliberada. Observar a Anahi le dolía. Hacia que su estómago se apriete y quede sin respiración y parecía imposible que todas estas cosas no estuvieran claramente escritas en su cara.
Pablo estaba hablando, volvió a Dulce a la realidad, como su voz cortaba su mezcla de pensamientos inapropiados. Ella se sintió aliviada de que no era ella a quien se dirigía. Tomo la cola de una frase que terminaba con, "mariscal de campo", y decidió que ella estaba a salvo de tener que contribuir. Atrapo la mirada de Anahi y la mantuvo. Qué estás pensando?
"Debemos dejar a los dos en su cita" dijo Anahi de repente, rompiendo el contacto visual. "Fue muy lindo conocerte, Pablo."
"El placer fue todo mío, créeme." Pablo era todo sonrisas y Dulce intento imitar su entusiasmo, ya que intercambiaron despedidas. "Wow. No puedo creer que yo estuve hablando con Anahi Puente. Ella debe ser una gran fan del arte, ella es como todo en la galería".
La declaración molesto a Dulce y desgarró su mirada fuera de la retirada de Anahi y volvió a mirar a su cita. "Sí".
"Ella parece agradable. Yo siempre imaginé que sería algo estirada".
Dulce asintió y miró a su alrededor la concurrida galería, tratando de ver a Anahi en el terreno, para realizar un seguimiento de donde había ido, pero su búsqueda no la llevo a nada.
"Dios, me encanta este cuadro," dijo Pablo un momento posterior.
Ella siguió su mirada y sonrió, al instante olvido su molestia. "Yo también. Creo que estoy enamorada de él. "
"Suerte la de la pintura". Él le sonrió. "Lástima que cuesta más que mi matrícula."
"En serio. Todavía no puedo creer que estemos aquí. ¿No has visto a Jennifer Quinn Myer aún?"
"Yo he escuchado a algunas personas diciendo que no vendría."
"¿En serio?"
Pablo sonrió. "También he oído que es un poco esnob."
"Tal vez a ella no le gustan las multitudes," Dulce sugirió. "... O el queso."
"Quizás ella tiene miedo de el queso."
Dulce se rió, pero su mirada de nuevo se extravió, pasando de un extraño rostro a otro hasta que descubrió el que estaba buscando. Había gente que bloqueaba su vista, pero Dulce podía ver lo suficientemente bien como para señalar que Anahi estaba en el teléfono, sonriendo y, a continuación, riendo, y de repente miro directamente hacia ella. Avergonzada, miró fuera y volvió a Pablo. Al mirarlo a él se sentía seguro. En cuanto a él no la hacía miserable y frustrada.
Él la sonrió. "Te ves hermosa esta noche, en caso de que no lo había mencionado."
Lo había hecho, pero ella le sonrió de nuevo de todos modos, sintiendo una mezcla de decepción y pesar. Que le gustara le hubiera sido más fácil, mucho más fácil. Pero no, de repente tuvo que cavar su interior de lesbiana y ponerlo delante de Anahi Puente. Ella no podría haber comenzado con algo pequeño. Con esa linda chica de pelo corto en su clase de Arte y Cultura Contemporánea, por ejemplo, era probablemente homosexual. Pero que había sido demasiado fácil y Dulce no lo hacía fácil. A Dulce Espinoza le gustaba disparar a la luna o las estrellas, en este caso.
"Lista?"
"¿Hmm?" Dulce considero a Pablo. "Perdón?"
"Para caminar".
"Sí, absolutamente. Vamos a caminar." Ella corrió el riesgo de echar un vistazo final a Anahi para encontrar que la actriz se había ido. Sofoco el deseo de mirar por ella, y siguió a su cita a la próxima exhibición de arte.
~*~
"¿Y si Dulce dice ella?" Anahi gritó a Christopher cerca de la oreja en un intento de ser escuchada.
"Estás obsesionada", gritó de nuevo. Él le tomó la mano y la llevó a través de la multitud de giro a la música. Arriba, que alcanzó la zona VIP. "Jesús, es fuerte ahí abajo."
"Te estás haciendo viejo", Anahi se burlo y entró en la primera cabina. A través del vidrio de las ventanas junto a ella miró hacia abajo en las turbas de gente radiante palpitante por las luces de neón.
"Estoy apenas en mis veinte".
"Pero no es un acto de más de doce días."
Una camarera apareció y lanzó alegremente una bien ensayada introducción. Anahi esperó pacientemente a la chica antes de colocar una orden de su bebida habitual.
"Voy a tomar un martini sucio y quizá tu número, si estás disponible," dijo Christopher.
Anahi suspiró como la camarera emitía nerviosas miradas en su dirección.
"Estamos viendo a otras personas", explicó Christopher, acerca de su "relacion" con Anahi. "Ella no parece pensar que soy lo suficientemente hombre para ella, porque ella escribió una balada de amor, y porque a veces no para de llorar después de hacer el amor".
"Uhm, lo siento, tengo novio", dijo la rubia. "Pero voy a ir por las bebidas".
"Denegado", Anahi dijo, riendo. "Y esta parada. Es la manera de empezar los rumores".
Christopher se sentó de espaldas. "Los rumores son buenos para tu carrera profesional."
"Sí que llenas mi vida con alegría. Además, pensé que estabas durmiendo con Maite."
"Dormir con Maite sí, casado con Maite, no".
"¿Así que sólo están durmiendo juntos?"
"Sí, por qué no?"
"Enfermedades de transmisión sexual?"
"El orgasmo, inténtalo alguna vez".
Anahi arrugo una servilleta de cóctel en una bola y la tiró a su cabeza.
"Sí, eso es maduro de tu parte." Miró a su alrededor. "Por lo tanto, cuando está llegando tu cita?"
"No lo sé. Nada es realmente inamovible." Anahi suspiró. "Si Dulce dice 'ella'-"
"Bla, bla, bla, bla ..."
"Si ella dice eso, entonces ... significa que tal vez tengo una oportunidad."
Christopher amartilló su cabeza a un lado y se inclinó hacia adelante. "Anahi, si Dulce es ni remotamente gay, yo diría que tienes algo más que una oportunidad."
"En serio?"
"Sé que nadie ha dicho esto, pero eres realmente sexy. Así que si le gustan las niñas, las probabilidades son que estés en la parte superior de su lista."
La idea era edificante, pero también deprimente. "Es sólo ... no quiero pensar que le parezco sexy. Bueno, quiero decir, sí, por supuesto que sí. Pero no sólo eso, sabes? No quiero sólo tener relaciones sexuales con ella".
"Bueno, si no quieres, puedo?"
Lo pateó por debajo de la mesa. "Eso no es divertido."
"Ay". Christopher le frunció el ceño. "Yo estaba bromeando, no es necesario que seas violenta. Yo nunca iría tras de Dulce. "Su mirada vagó hasta la puerta. "Pero ella, tal vez..."
"Es Naomi." Anahi saludó a su vez.
"Por supuesto que sí. Por favor, ten relaciones sexuales con una de estas dos mujeres Anahi. Por favor". Él sonrió ampliamente abordando a Naomi. "No hagas caso de mí, no estoy realmente aquí".
"Christopher Uckermann," Naomi dijo, sonriendo. "Soy un fan de tu trabajo."
"No tengo una fan de mi trabajo, con excepción de mi madre, y eso es porque ella piensa que hice Titanic."
Naomi se rió y se sentó al lado de Anahi, sonriente como ella lo hacía. Para Christopher, dijo, "Yo honestamente pensaba que Bellotas de Júpiter fue brillante".
Anahi soltó una risita y Christopher sonrió brillantemente. "Esa película es como Anahi y yo nos conocimos, en realidad."
"Oh si?" Naomi miró brevemente a Anahi. "Cómo es que eso ocurrió?"
"Bueno", comenzó Christopher, haciendo una pausa para aceptar las bebidas a lo largo de la camarera. Esperó hasta que Naomi había colocado su propia orden, "Estaban mostrando en un muy pequeño, oscuro festival de cine de San Francisco, y fue probablemente la única persona en el teatro durante su muestra. Y luego camine y me senté. Y yo pensé, 'Wow, ella es sexy ". Así que, después de un rato, me mudé a sentarme junto a ella, y le pregunte si disfrutaba de la película, y ella era como,"es posiblemente la peor película que nunca vi, me imaginé que tendríamos un lugar agradable para estar solos. "
Naomi se rió. "Bonito".
"Yo estaba, por supuesto, ofendido y le dije que era mi película y trate de explicar los matices de mi brillantez. Se burlaba de la película a través de todo el camino. Naturalmente, caí enamorado de ella y entonces desde allí hemos sido mejores amigos."
"Bueno, por lo que vale la pena, me gustó la película", dijo Naomi.
Christopher se dirigió a Anahi. "Cásate con ella". Él agarró su copa y se levantó. "Ahora, si me disculpan señoritas, voy a pretender que tengo cosas que hacer en otro lugar."
Naomi se rió y se trasladó al otro lado de la mesa para quedar sentada frente a Anahi. "Así".
"Así que," se hizo eco de Anahi, sintiéndose incómoda ahora que Christopher no estaba allí para aligerar el estado de ánimo.
"Traje un par de amigos. Están ahí abajo en algún lugar." Naomi señalo a la pista de baile a continuación. "Podemos reunirnos con ellos más tarde. A menos que por supuesto desees salir de aquí ahora e ir a algún lugar?"
Anahi trago saliva y le sonrió nerviosamente a Naomi.
"Relájate, Anahi." Dio las gracias a la camarera y recogió su recién entregada bebida. "Yo ni siquiera sé lo que estamos haciendo aquí exactamente".
"Estamos tomando bebidas." Sonrió y se relajo. Naomi parecía hermosa, y no ayudaba en absoluto. Había una parte de ella, por pequeña que sea, que estaba intrigada por la idea de volver a su apartamento con Naomi, de ser, aunque sólo sea por una noche, alguien que no era ella misma. Sería bastante fácil, pensaba. Era, después de todo, lo que hacía mejor.
"Eso que somos." Naomi sorbió cuidadosamente su bebida y dijo: "Sabes, creo que lo he descubierto."
"Que...?"
"Tu. Así, tu resistencia, de verdad." Naomi sonrió y bajo el vaso. "Pensé que era la primera causa tu carrera, que se trataba de ser cuidadosa. Entonces yo pensé que eras simplemente tímida... Y luego conocí a Dulce."
Anahi se congeló ante las palabras, sintió una creciente ola de pánico. "¿Qué pasa con ella?"
"Las vi hablar en la fiesta." Naomi estaba en silencio por un segundo, estudiando el rostro de Anahi. "Creo que es la primera vez que te he visto realmente feliz. Y se me ocurrió que tal vez simplemente estabas enamorada."
Jesús, todo el mundo lo sabe? Miró hacia abajo en la mesa, cautivada por el líquido rojo en su vaso.
"Entonces, yo estoy bien?"
"Sí". Anahi miró y asintió.
"Así que esto entre nosotras...?"
Anahi suspiró y se fijo de nuevo en la pista de baile, se sentía culpable y deprimida. "Soy yo tratando de conseguir más de ello, supongo. Lo siento."
"No", dijo Naomi, sincera y mientras sonreía. "He disfrutado de este tipo de cosa extraña de ida y vuelta entre nosotras. Ha sido refrescante".
Anahi no sabía qué decir después. Es que? Su tipo de cita había terminado antes de que hubiera comenzado aún, y la mayor parte se sentía aliviada. Naomi la había descubierto. Estaba alegre, y sin embargo, se preocupo. ¿Quién más la había visto con Dulce? ¿Quién más había atado los cabos?
"Quieres bailar?" Naomi preguntó de repente.
"Bailar?" Anahi había esperado a Naomi levantarse y salir. Ella quería bailar?
"Sí, ya sabes, tu cuerpo, mi cuerpo, la música?" Naomi terminó su bebida. "Quieres que te distraiga. Estoy más que feliz de cumplir".
Anahi echo un vistazo a la multitud de personas por debajo. No estaba segura de que era posible realizar dos movimientos más abajo. Pero... "Claro", dijo. "Vamos a bailar".
~*~
"Entonces," dijo Pablo, como Dulce salía del edificio, "Me divertí mucho esta noche."
Dulce contaba las manchas secas de goma de mascar en la acera y asintió. "Yo también." Ella lo miró como llegó a pararse unos pasos por debajo de la puerta. Había oficialmente acabado el tiempo. Era ahora o nunca. "Pablo,-"
El la detuvo con un beso, un beso suave, un provisional beso asustado que le dejó la sensación de ser la más grande idiota del mundo. Se congeló mientras luchaba para determinar si ella lo quería o no. Podía hundirse en él, podría dejarlo ser lo que Anahi nunca sería. Sintió que sus labios se abrían contra su boca se aparto de forma un poco brusca.
Los ojos de Pablo lo traicionaban mostrando confusión y dolor. "Lo siento", dijo, de repente mirando avergonzado.
"No", Dulce interrumpió. "No me pidas disculpas. Esto es toda culpa mía. Está bien. Es solo que tengo este tipo de cosa... ".
"Cosa?"
Casi podía ver las tácitas opciones pasando a través de sus ojos: el herpes, un tercer pezón, un pene. Rápidamente añadió: "Este... estoy enamorada de alguien."
"Ah".
"Es una chica", añadió, porque si ella iba a ser honesta, debía ir con todo.
Él parpadeo en sorpresa. "Oh".
"Y he estado trabajando a través de eso, y te acabe arrastrando a lo largo conmigo, que es horrible, lo sé. Lo siento."
Él la miraba, buscando su mayor confusión. "Así que eres lesbiana?"
La palabra sonaba dura, aunque su tono era principalmente curioso. "Um." Ella no tenía una respuesta a la pregunta. Ella tenía la mayoría de las preguntas donde la respuesta debería haber estado. La mayoría que obtuvo fue solo la admisión. "No soy heterosexual. Más allá de eso..."
Pablo miró decepcionado, como si no podía ver una distinción entre las dos cosas y había estado feliz de escuchar que ella era gay. "Bien." Parecía más de una pregunta.
Se quedaron en un incomodo silencio por varios segundos, y Dulce lucho pensando en algo que añadir. "Realmente lo siento", fue todo lo que podría llegar a decir, y sonaba increíblemente falto de originalidad.
Pero él se encogió de hombros y trató una sonrisa que casi parecía auténtica. "Está bien. Yo soy el que te persigue. Además, no pareces demasiado interesada en la idea de seis hijos... "
Dulce sonrió, vacilante, con miedo a asumir que las cosas estaban bien. "Estoy segura de que encontrarás a alguien que lo quiera".
Él asintió, miro al edificio y dijo. "¿Quieres que te acompañe hasta tu puerta?"
"Voy a estar bien."
"Bien." Él estaba ahí, incierto. "Bueno, eh, espero que las cosas funcionen contigo y quien quiera que sea... um."
Dulce no sabía cómo hacer un comentario sobre eso, así que simplemente asintió.
Comenzó a caminar y luego se volteo. "Es Leigh?"
Dulce se hubiera reído si no hubiera parecido tan serio. "Leigh? No. Definitivamente no es Leigh."
"Sólo de control". Él sonrió y dijo: "Nos vemos, Dulce."
"Gracias por esta noche", dijo, sintiendo una desesperada necesidad de decir algo más. "Yo realmente me divertí."
"Yo también."
Ella lo miraba caminar, a sabiendas de que había hecho lo correcto. Y que venía con una nueva sensación de determinación. Mañana, decidió, mientras entraba a su edificio. Mañana ella le diría a Anahi Puente cómo se sentía

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:10 am

Capítulo Cuarenta y cuatro
Las luces por encima de la puerta de ascensor iluminaban cada piso por el que pasaba y Dulce se centró en las formas de los números como llegaban a la vida. No recordaba cómo llego ahí. No recodaba como termino comprando dos tazas de café. Recordaba su dormitorio. Recordaba no poder dormir. Recordaba ensayar qué le diría a Anahi, como reordenaba las palabras, a la espera de la combinación adecuada para darse a conocer.
El ascensor iba subiendo suavemente; paso por otro piso y todavía no sabía qué le diría. Podía dar marcha atrás; aún había tiempo para cambiar de idea. Pero entonces, qué? Ella quería ir día a día, tragándose sus sentimientos? ¿No era mejor ponerlos ahí y seguir adelante? No lo sabía.
Ella vio los números y su corazón quería ir más despacio. Haría esto. Admitiría sus sentimientos y se enfrentaría a la incomodidad que esto traería. Aseguraba que con Anahi no cambiaria nada, que podían seguir siendo amigas. Finalmente, Anahi volvería a California y podrían reanudar sus mensajes de correo electrónico - o, más probablemente, perder el contacto por completo - y en algún momento, estos sentimientos se desvanecerían o mejor aún, pasarían a otra persona. Pero ella siempre tendría este día, el día en que puso de lado sus temores y se hizo con el control de su vida.
Las puertas se abrieron y ella salió, chocando casi de inmediato con la persona que estaba parada allí. Se las arregló de alguna manera, para mantener el café y evitar que se derrame mientras luchaba por recuperar el equilibrio. "Lo siento mucho, yo-se congeló cuando alzó la vista. Le tomó un segundo para registrar que era Naomi allí de pie, vestida con la ropa arrugada y apestando a alcohol. Dulce dirigió la mirada con rapidez a la puerta de Anahi y una sensación que no reconoció se levantó en su interior, oscuro y abrumador.
"Dulce" Naomi sonaba sorprendida como se sentía Dulce.
"¡Hola! Yo eh..." Ella parecía estar buscando una excusa para explicar por qué ella estaba allí a esa hora. Habían pasado la noche juntas. Eso es todo lo que Dulce podía pensar mientras miraba a Naomi. Pasaron la noche juntas. Dulce de repente se sintió mal. ¿Qué era lo correcto que debía hacer ahora? Saltar hacia atrás en el ascensor y bajar con Naomi? No, eso sería demasiado torpe. "Sólo quería hacer a Anahi una pregunta rápida sobre este proyecto de arte para el cual me contrató ", dijo."Está ella?" Hay. Eso fue casual. No gritaba, "Solo vine a decirle que quiero ser su novia y que la quiero".
"Creo que ella estaba en la ducha cuando me fui, pero ella esta en casa." Naomi se trasladó a bloquear el cierre de las puertas del ascensor.
Dulce trato de no insistir en el hecho de que Naomi había estado en el apartamento de Anahi, que sólo servia para confirmar sus sospechas. Ella no podía pensar en eso ahora. Se centró en cambio en lo ridículo que se consideraba que este allí con dos tazas de café, cuan evidente y transparente la hacia sentir. "Um, ¿quieres uno de estos? Ellos me dieron uno extra por un error."
"Sí?" Naomi aceptó la taza con algo que se asemejaba a un pedido de auxilio. "Gracias. Eso es realmente dulce." Ella suspiró. "Bebí demasiado anoche y soy un desorden y realmente tengo que estar en el estudio y... lo siento, realmente no es necesario oír nada de esto. Fue muy agradable encontrarte de nuevo. Literalmente." Ella reía cuando se alejo en el ascensor.
"Sí, lo fue." Fue agradable.
"Gracias de nuevo!"
Dulce forzó una sonrisa que desapareció el segundo que las puertas del ascensor se cerraron. Miraba su reflejo en el espejo y sacudió la cabeza. Y ahora qué? Hablar con Anahi estaba fuera de cuestión. Naomi sabía que había estado allí, por lo que marcharse también estaba fuera de cuestión. "Mierda". Se sentía con ganas de patear algo; a si misma preferentemente.
"Oye, dejaste tu ..."
Dulce giro al oír la voz de Anahi.
"Dulce...?"
Anahi estaba de pie en el umbral de la puerta, envuelta en una toalla de color azul oscuro y nada más. Las gotas de agua caían desde la punta de su cabello oscuro y aterrizaban a sus pies descalzos. Dulce luchó para formar una idea completa mientras la veía. "Hey." Brillaba la confusión en los ojos azules de Anahi y Dulce se sintió obligada a agregar: "Una de mis clases se llevara a cabo en el Met esta mañana, pero he llegado hasta aquí temprano, así que pensé en pasar a decir hola." Las mentiras venían fácilmente ahora y no sabía si esa era una buena cosa.
"Al mirar en el ascensor?"
"Tenía algo en mi ojo..."
"Lo sacaste?"
"Sí, todo bien."
Anahi estudio su silencio durante medio segundo. "Está todo bien?"
No! Dulce quería gritar. "Todo genial, por qué?"
"Bueno ..." Ella puso los ojos en la puerta del ascensor y, a continuación, dijo: "Pensé... bueno, dijiste que romperías con Pablo anoche. Te fue bien con eso?"
Dulce sintió un alivio monumental de que podía apoyarse en eso. "Es una mierda, en realidad," y eso era verdad. "Pero era algo que debía hacer."
Anahi asintió. "Quieres entrar?"
"Claro que sí." Por qué no alargar la tortura? Ella siguió a Anahi al apartamento y se recordó respirar. Imágenes de lo que Anahi y Naomi podrían haber hecho la noche anterior persistentemente pasaron por su mente y ella las rechazó. "Por lo tanto, tu especie de cita parece haber ido bien." Añadió con lo que esperaba fuera una sonrisa alentadora. No quería saber acerca de esto. Por qué pregunto?
"Hmm, qué te hace decir eso?"
Dulce observo una gota de agua deslizarse por el brazo de Anahi y sofoco el deseo de limpiarla. Su piel parecía tan suave. "Me encontré con Naomi cuando salía."
"Oh". Anahi miró divertida, de repente. Sus ojos brillaban cuando sonrió. "Crees que dormimos juntas?"
"No lo hicieron?"
"Me crees acaso tan facil?"
Era eso un no? Sonaba como un no. "Veo..."
"Estaba borracha y mi apartamento estaba más cerca del club, así que le ofrecí mi sofá por unas horas."
Dulce prácticamente suspiró con alivio. "Siento mucho haber puesto en duda tu virginidad, entonces." Ella sonrió, una sonrisa verdadera, y levantó el café en la mano. -Te he traído el café, "dijo, y se alegró de que había dado el suyo Naomi.
"Has insultado mi virtud y, a continuación, esperas comprarme con café?"
"¿Tienes una idea mejor?" Salió más coqueto de lo que había tenido Dulce la intencion de sonar pero igual lo dijo.
Anahi no parecía notarlo. "Mi pintura mural", dijo.
"Qué?"
"Esta noche".
Dulce hecho un vistazo a la pared en cuestión. "Esta noche?"
"Estarías libre alrededor de las ocho...?"
"Estas hablando en serio?"
Anahi sonrió. "Mucho".
Dulce sentía pánico, por razones totalmente diferentes de lo que había esperado durante esta visita. "Pero todavía no sé lo que quiero pintar." Ella ni siquiera había pensado en ello.
"No importa, ni siquiera tienes que traer nada. ¿Puedes estar aquí?"
"Supongo..."
"Bien."
Anahi caminó más cerca, de repente, y Dulce brevemente noto el hecho de que había un teléfono celular de plata en su mano. Se centró en esto porque era mucho menos abrumador que el hecho de que Anahi estaba justo en frente de ella ahora, con su cuerpo a sólo pulgadas de distancia. Dulce se detuvo, temerosa de que cualquier movimiento revelara lo mucho que quería llegar y tocar a Anahi. Pero no era esa la razón por la que había llegado?
Antes de que hubiera alguna posibilidad de recuperar su mente, sintió los labios de Anahi contra su mejilla. Cerró los ojos ante la sensación y contuvo el impulso de volver la cabeza; para satisfacer el deseo de sentir esos suaves labios contra los suyos. Sintió los dedos de Anahi rozar el dorso de su mano y Dulce pensó que podría gemir o desmayarse o hacer algo igualmente vergonzoso. Un contacto inocente no debería sentirse tan bien, pero su cuerpo parecía estar en desacuerdo. Podía oler el jabón en la piel de Anahi, el champú en el pelo, la menta en su aliento. Todas las palabras que ella había venido a decir hicieron crecer una niebla en su mente, mientras que sus emociones se hinchaban y se arremolinaban en su interior, vivo y vibrante contra el oscuro telón de fondo de su miedo.
"Gracias por el café," Anahi susurró, y Dulce, abrió los ojos cuando sintió su paso. "Eso fue muy atento."
Segundos pasaron mientras Dulce intento desesperadamente reunir un pensamiento y luego que salga la voz. "No fue nada", dijo por último. "Yo sólo vertí unas gotas de café en una taza llena de azúcar, lo que te gusta." Si es posible, la sonrisa que Anahi mostro a Dulce había hecho latir al corazón mas fuerte. Ella podría decirle ahora. Podría dejar escapar en suspiro y acabar con esto de una vez. Podría entonces comenzar a tratar con el rechazo, con la interminable variedad de razones y excusas por las que nunca podría ser.
"Yo debería estar lista" dijo Anahi. "Tengo que llegar al estudio."
"Claro, por supuesto." Dulce se sentía avergonzada de repente aparecer sin ser invitada, y entreteniendo a Anahi hasta el momento.
"Nos vemos esta noche?"
Anahi sonaba tímida y esperanzada e hizo mirar a Dulce hacia arriba. No podía saber qué estaba pensando Anahi y eso la frustraba. "Voy a estar aquí", prometió. Medio dormida y en estado de coma y, probablemente, no vaya a la universidad... pero voy a estar aquí.
~*~
Anahi revolvió el té helado en su vaso, impaciente e irritable, pero sobre todo hambrienta. "¿Dónde diablos está?" Ella miró a su alrededor en el restaurante, pasando por alto los curiosos, las interesadas miradas de extraños, teléfonos celulares furtivamente capturando su imagen, mientras la veían al pasar.
"Su vuelo se retrasó", dijo Maite. "Cálmate. Comete un panecillo".
"No quiero un panecillo", espeto Anahi, pero agarró uno de todos modos. Echo un vistazo a modo de disculpa en dirección a Maite. "Lo siento. No dormí lo suficiente."
Christopher aclaro su garganta y se inclinó hacia adelante. "Cuéntanos más sobre ello. Tu y Naomi estaban pasándola bien cuando las deje".
"Lo estaban?"
Anahi sacudió la cabeza en dirección a Maite. "No, no estábamos."
"Oh vamos," dijo Christopher. "No puedes decirme que nada sucedió."
"No pasó nada".
Maite frunció el ceño. "Pero nos dirías si había algo, verdad? Nos estarías toda... silenciosa y misteriosa".
"Por supuesto que sí."
Anahi arranco un pedazo de pan. "No pasó nada. Ella perdió el conocimiento en mi sofá y se escabullo mientras yo estaba en la ducha." Y entonces se topó con Dulce, Dulce que había ido a las seis de la mañana, a mi casa, con café, sólo para decir hola. Por qué? Anahi se había preguntado eso a sí misma todo el día obsesivamente.
"¿Te refieres a que ella se escabullo después de haber disfrutado de una sensual ducha juntas." Christopher le guiño un ojo y Anahi le tiró un pedazo de pan en la cabeza. Se reía cuando aterrizó en su vaso de agua.
"¿Podrían pretender ser adultos durante cinco minutos?"
Maite no parecía capaz de decidir a cual de ellos mirar con desaprobación primero.
"No hay absolutamente ningún lado positivo en eso," sostuvo Christopher, sacando el pedazo de pan de la copa con una cuchara. "Estás pagando por el agua", dijo a Anahi. Hizo una mueca y se dirigió a Maite. "Qué sucede?"
"¿Viste las aplicaciones que te envié?"
"Aplicaciones de..?"
Maite la miro enojada. "Para tu asistente"
"Correcto." Lo había olvidado por completo. "Yo no las vi. Pero lo haré."
"Cuándo?"
"Cuando tengo la oportunidad."
"Cuando será ese momento?"
Anahi miró a Christopher. "Cuándo será eso?"
"Mierda, se supone que debía hacer el seguimiento de esas cosas?" Christopher frunció el ceño. "Hmm."
"Por favor, contrata a alguien", suplicó Maite. "Hazlo por mi cordura."
"Bueno, qué tal ahora? Tienes las solicitudes?"
Maite se iluminó. "Por supuesto que sí. Incluso las reduje para ti. La mayoría no estaba completamente cualificados, pero estos son los mejores. Pero lo siento, ninguno de ellos será más impresionante que yo." Ella entregó algunos archivos. "Puse en relieve las partes pertinentes".
Anahi abrió el primer archivo y miro hacia abajo en la primera página. Se trataba de un cuestionario. "Les preguntaste cual seria su nombre porno?"
"Sí, pero yo no lo había indicado" dijo Maite a la defensiva. "Estaba tratando de ser profunda. Yo no sabía lo que querías saber."
Anahi se paso a través de las páginas. "Alguno de ellos menciono a Dulce?"
"Anahi, no estoy segura si estás consciente de esto, pero la mayoría de las personas no están tan obsesionadas con ella como tu."
Anahi decidió ignorar eso. "Ella me dijo que sabía de alguien que podría estar interesado... Me pregunto si habrá contactado contigo?"
"Cuándo?"
"No sé, en algún momento entre el lunes y ahora".
"Un chico llamado Mark Gordon llamó ayer", dijo Maite. "Es el del tercer archivo. Él no mencionó a Dulce. Pero es la única persona que me ha hablado entre ese entonces y ahora. Además, realmente no tenía una buena respuesta de la forma en que se enteró del puesto de trabajo. Así que... "
"Mark", dijo Anahi, al pasar al último archivo. "Dulce conoce a un Mark..."
"¿Realmente quieres contratar a alguien basándote en el hecho de que conoce a la chica de quien estas enamorada?"
"Por qué no?" Christopher pregunto. "Ella siempre puede despedirlo después."
Anahi miró a través de las páginas engrapadas. "No hizo el cuestionario?"
"No hubo tiempo, lo siento, aunque estoy segura de que puedo encontrar su nombre porno si quieres. Envió por fax su currículo la anoche anterior. Se ve bastante sólido. Él trabaja actualmente como comprador personal, pero fue asistente personal antes."
"Genial", dijo Anahi. Entregó de nuevo los archivos a Maite. "Vamos a establecer una entrevista."
"Para cuando?"
Anahi miro a Christopher. "Para cuando?"
Christopher suspiro y miro a Maite. "No pretendas que no mantienes un seguimiento de su calendario. Te vi tocando el PDA cada vez que me decías que escribiera algo. "
"Bien." Maite retiró el aparato en cuestión de su bolsa. "Naomi no te necesita el viernes, así que quizás en algún momento ese día."
"Hecho". Anahi recogió su celular, ya que comenzó a vibrar sobre la mesa. Miró la llamada y aceptó la llamada. "Dónde diablos estás? Estas retrasado cuarenta y cinco minutos y aún no hemos ordenado."
La voz de su agente sonaba muy lejos, y ahogado por el fuerte, y persistente ruido. "... Tr ..."
Anahi frunció el ceño. "Qué?"
"El fu." Y la línea murió.
"Ray"? Anahi apago el teléfono. "El fu".
"El qué?"
Anahi se encogió de hombros y puso el teléfono de nuevo sobre la mesa. "Mi conjetura es que ha sido secuestrado por extranjeros que sólo le permiten hablar en monosílabos. Charlatán. Vamos a ordenar".
Christopher recogió el menú, pero negó con la cabeza. "No estarías tan hastiada sobre esta cosa si estuvieras en la nave espacial".
"Puede ser divertido ir en nave espacial," dijo Anahi, cuando miró a su alrededor buscando al camarero. "Mientras siempre tengan alimentos, soy feliz."
"Hubieran terminado la exploración anal mientras te leían una poesía de Vogon."
"Oh, eso me recuerda! Necesito un favor. Te necesito para recoger algunas cosas para mí y que las dejes en mi apartamento."
"Intrigante", dijo Maite, uniéndose a la conversación. "¿Qué tipo de cosas?"
"Pintura", dijo Anahi. "Mucha pintura."
~*~
Dulce se situó en la ventana de su dormitorio, mirando al tiempo discutir consigo misma. Vio que el sol desapareció detrás de las nubes, bañando brevemente la habitación con su ausencia de tonos apagados de grises. Las gotas de lluvia cayeron dispersas contra el vidrio, resbalando en líneas irregulares, sin rumbo. Entonces el mundo brillaba de nuevo, la luz que reflejaba de las ventanas de los coches, desde pequeños charcos en el suelo. Sombras derramadas en los patrones de textura a través de su brazo, su piso, su deshecha cubre camas.
En este caso, este tiempo, el ying y el yang de la luz y la oscuridad corresponde a su estado de ánimo bastante perfectamente. Debería estar en clase en lugar de permanecer en su habitación, bebiendo café tibio y mirando al cielo, mirando y observando entre feliz y deprimida, entre nerviosa y agotada. Ella debería estar de pie delante de un lienzo, con pincel en mano. No debería estar pensando en Anahi Puente. No debería estar pensando en Anahi Puente liada en una toalla, besando su mejilla.
Dulce suspiró y volteo a abrir su teléfono, escribió un mensaje de texto y lo envió. Ella no debería estar enviando mensajes a Anahi al azar, pensamientos sin sentido como el que acababa de enviar:
[Mi abuelo solía decir que cuando llovía, mientras que había sol en serio las brujas se casaban. ]
Que le importaba a Anahi?
Y todavía. Y todavía, no podía evitar querer estar conectada a Anahi en ese momento, en cada momento. Que estaba haciendo Anahi? Pensando? Con quien estaba? Era esto lo que se sentía como amor? Había de alguna manera pasado de la línea de la cordura a caminar ciegamente en el territorio de lo obsesivo y acosador? Un pensamiento absurdo, de verdad. Esta no era ella; perder el sueño por alguien, faltar a clases, obsesivamente comprobar su teléfono para ver si tenía una respuesta.
Puso la taza de café en su mesita de luz y se sentó en el borde de su cama. Como arreglar esto? Diciéndole a Anahi? Y si no podía? Y si no podía encontrar un buen momento para abordar el tema? Cómo le dices a una famosa actriz que estas enamorada de ella? Es estúpido. Anahi se reiría de ella. Pensaría: "Quién no?" La hacharia, cambiaria de tema. Podría ser incluso peor caer en un silencio incómodo seguido de un rechazo aún más incómodo.
Dulce se froto los ojos. Había tomado una siesta, pero aún estaba cansada. Su mente se mantenia corriendo en círculos, construyendo conversaciones imaginarias que nunca podrían llegar a pasar. Una parte de ella quería caer en la tentación de enviar un mensaje de texto diciendo: "Me gustas." Simple, sencillo, pero quizás demasiado fácil de mal interpretar. "Estoy enamorada de ti"... Demasiado burdo; al azar. No sabía cómo resumir todo lo que sentía en una simple declaración. Tal vez un mensaje de correo electrónico estaría mejor.
Coloco el portátil abierto sobre su cama, un mensaje de correo electrónico en el centro, se dirigió a uno de sus profesores. Leyó el contenido de su intento de excusa por haber faltado a clases y suprimió el texto. Haría uno más tarde, tal vez. Minimizo el primer correo electrónico y abrió uno nuevo. El espacio en blanco debajo de la línea de asunto la miraba expectante, a la espera de su confesión. Pero los pensamientos se detenían en su mente, y minutos más tarde lo dejo. Navego en la web, dejándose caer en el ocio, con la esperanza de encontrar las palabras para expresar sus sentimientos al azar en los vídeos de YouTube.
Finalmente, volvió al correo y comenzó a escribir, de forma rápida, sin pensarlo:
[Yo no debería estar enviando este correo. Yo sé que no debería, porque hay un montón de cosas que no debería estar haciendo últimamente, como pensar en ti - y no en el sentido normal, el otro tipo de pensamiento de ti.
El tipo de pensamiento que me quita el sueño a veces porque pensar en ti me vuelve loca. Mis sentimientos por ti se han convertido en algo sin nombre, algo que - al menos en mi campo de experiencia – desafían a la definición. O tal vez estoy demasiado asustada como para definirlo, porque nunca he estado así antes. Con este miedo, torpe, sintiéndome fuera de lugar. Nunca he estado persiguiendo a alguien. No sé cómo ser ese tipo de persona. Así que estoy corriendo un maratón en torno a lo que realmente estoy tratando de decir, y es que me gustas.
No soy lo suficientemente arrogante como para pensar que alguna vez podrías devolverme estos sentimientos, pero pensé que si sabías, por lo menos podría seguir adelante. No tengo expectativas. No quiero hacer las cosas difíciles. Sólo quería que supieras lo que estoy pensando y tal vez pueda dormir un poco.
Dulce-]
Y envió el mensaje antes de que ella pudiera cambiar de opinión. Ella miraba en la carpeta Buzón de salida hasta que el mensaje desapareció y respiro hondo. Que había hecho. Su corazón se sentía como que podría de alguna manera salir de su pecho, pero ya lo había hecho.
Miró alrededor de la sala, mordiéndose el labio. ¿Y ahora qué? Agarró su teléfono de nuevo. En su frenesí de ver que se había perdido un mensaje de texto de Anahi. Decía:
[Matrimonio de brujas entre si?]
Dulce sonrió y luego borró su sonrisa, ya que recordó el correo que había enviado. Ella respondió:
[Sí, lo hacen totalmente. Puedes consultar tu correo electrónico donde estas?]
Miraba el teléfono hasta que llegó la respuesta y contuvo su respiración cuando lo abrió.
]Mi celular puede hacer cualquier cosa. Pero no tengo nada de ti. ¿Me has enviado algo?]
La confusión sustituyo su nerviosismo y frunció el ceño en la respuesta. Tal vez el mensaje se ha retrasado? Dio vuelta a la computadora portátil y comprobó la carpeta de enviados para asegurarse de que no había quedado atascado. Pero no, había sido enviado. El problema era algo totalmente distinto. "Oh mierda." Parpadeo, al leer el nombre de nuevo y dejo otra corriente de maldiciones. Su profesora. Había enviado el mensaje de correo electrónico a su profesora, su muy antigua profesora, muy femenina, muy hostil profesora. "¡Mier da!"
En una ciega prisa, abrió la dirección de correo y envió otro que se esperaba sea una retracción de disculpa a su anterior mensaje. Verificó que no había dirigido accidentalmente a la persona equivocada y la envió.
Miraba inexpresivamente su puerta cerrada, tratando de no pensar en lo que había hecho. Pensar en su profesora leyendo su correo la hacia desear quedar atrapada debajo de una roca y morir. El universo estaba claramente tratando de decirle que confesar sus sentimientos a Anahi era un grave error. Escribió en respuesta al mensaje de Anahi:
[No, fue sólo una pregunta.]
Arrojó el teléfono de lado, puso el portátil en el piso, y tiró de las sabanas sobre su cabeza.
~*~
Ray los alcanzo, en la limosina, se veía tan sucio y despeinado que no lo reconocieron. No fue sino hasta que él llamó a Anahi que incluso miró en su dirección.
"Jesús, que te pasó?"
"Maldita larga historia", dijo su agente, sacudiendo polvo blanco de las mangas de su traje oscuro. "Siento haber llegado tarde".
"Entra, tengo que volver al estudio", dijo Anahi, después de mirarlo por un momento. "Cuéntanos en el camino."
Ray se sirvió a sí mismo una botella de agua del mini-bar de la limusina y se recostó en el asiento de cuero con un profundo suspiro. "Yo odio al maldito Nueva York", dijo, tomando su bebida.
"Parece que fuiste a nadar en una piscina de harina", dijo Christopher.
-Sí, bueno." Ray se frotó sus ojos y resopló. "El Avión terminó en Newark debido a algún problema con JFK, y luego el taxi se rompió en la autopista por el peaje. El conductor no hablaba ni una palabra de español. No sé qué coño estaba diciendo. Salí a caminar alrededor, por un poco de aire fresco, tranquilo del infierno de abajo, y algún camión aceleró felizmente, derramando esta mierda blanca en el aire, que luego aterrizó sobre mi nuevo Armani." Tomó la mitad de la botella de agua de un trago largo. "Odio al Maldito Nueva York".
"Técnicamente, deberías de odiar a Nueva Jersey", dijo Maite, pero Ray la fulmino con la mirada.
Anahi se mordió el labio inferior para no reír. "Te ves bien".
Ray la miro. "Siempre me dices que me veo bien, tu siempre te ves bien", dijo Ray, y terminó su agua.
"Entonces, ¿cuál es este gran guion que tienes para nosotros?" Dijo Maite, su voz sonando ahora profesional.
Ray puso de lado la botella vacía y recogió su maletín. "¿Cómo te sientes acerca de Francia?"
"No tengo sentimientos específicos sobre Francia", dijo Anahi con cautela. "Por qué?"
"Te quieren que para el papel principal en una comedia romántica." Ray entregó las páginas del guión. "Sera en Francia. El rodaje comienza en junio. Es de gran presupuesto, grandes estudios, grandes nombres. Sueldo completo".
Anahi entregó el guión a Maite, sin mirarlo. "Vamos a echarle un vistazo."
"Míralo rápido", dijo Ray. "El director quiere reunirse contigo la próxima semana. Él estará en Nueva York. Pero la oferta es buena para ti."
"Viniste todo el camino a Nueva York para una comedia romántica?" Preguntó Maite.
"No, he venido todo el camino a Nueva York para esto", y él entregó a Anahi otro guión.
Ella leyó el título de El puente de Moes varias veces antes de que finalmente se hundiera en su asiento. Ella había leído el guión antes hace dos años y se había enamorado de él. Ella no había conseguido el papel. "No entiendo. Pensé que ya habían encontrado a la protagonista."
Ray sonrió brillantemente. "Cambio de planes. Cambio de director también. Todo el gran lío de Hollywood, en realidad. El punto es que están empezando todo de nuevo. Y en la medida en que va la iniciativa, ahora te quieren a ti."
"Oh, Dios mio". Anahi miraba las páginas de su mano sin decir nada. Aquí estaba, el tipo de película que había siempre soñado hacer. El guión que había amado desde la primera página. "Entonces, eso es todo? Ya lo tengo "
"Es casi tan seguro como cualquier cosa en Hollywood," dijo Ray con un encogimiento de hombros. "Pero sí. Ellos te quieren. Debo decirles que es un sí, entonces?"
Anahi sonrió, feliz y más ligero de que lo que se había sentido en años. "Sí. Absolutamente sí".
~*~
Dulce había reunido de alguna manera lo que quedaba de su orgullo y lo arrastro todo el camino hasta el Upper East Side. Había ignorado su correo y se salto todas sus clases y considero muy seriamente la transferencia a una universidad totalmente diferente, porque la idea ir a clases y enfrentar a su profesora hacia a su interior secarse. En el aspecto positivo, había estado demasiado preocupada por su abrumadora humillación para pensar en Anahi. Mucho.
Pero ahora ella estaba en el edificio de Anahi, en el ascensor de Anahi, en el pasillo de Anahi, y, por último, frente a la puerta de Anahi, que, para su sorpresa, estaba parcialmente abierta. Ella golpeó suavemente, preocupada de que había llegado justo a tiempo para presenciar un robo en progreso, ya que era el tipo de día que se perfilaba a ser. Pero pronto la voz de Anahi la saludo desde el otro lado de la puerta, invitándola a pasar
Dulce empujó la puerta abierta y se metió dentro, luego se congeló de inmediato. El brillante piso cerca de la pared había sido cubierto con una lona de color blanco, sobre la que descansaban docenas de latas de pintura de distintos tonos de color. En el centro se situaba Anahi, vestida con pantalones vaqueros anchos y una camiseta blanca. "¿Qué...demonios?"
Anahi estaba sonriendo. "Te ves sorprendida."
Dulce cerró la puerta y comenzó a quitarse su chaqueta. "Me puedes decir qué es esto?"
"Para una artista eres increíblemente ignorante en lo básico".
"No eres la mitad de inteligente como crees que eres".
"En el fondo creo que crees que lo soy."
"En el fondo creo que estás loca." Dulce caminó más y se situó justo fuera del borde de la lona. Estudió al azar el surtido de pinturas y pinceles antes de buscar. Había olvidado que de alguna manera Anahi le había pedido que viniera a pintar. Había estaba demasiado preocupada con el negocio de tratar de decirle cómo se sentía a Anahi. "Así que... sólo quieres que pinte algo ahora?"
"Puedo empezar", dijo Anahi fácilmente, y recogió un pincel. Lo sumergió en una lata de pintura de color rosa.
Dulce miraba con horror como Anahi dibujo un círculo irregular en la pared blanca. "Qué estás haciendo?"
Anahi considero su creación. "Un huevo de Pascua, tal vez."
"No es posible, no puedes..." Las palabras no salían mientras miraba sin comprender a la actriz.
"No puedo, qué?" Anahi sonaba herida. "Vamos, esto es divertido. Dibuja un huevo de Pascua para mí."
"Estás animada?"
"Inhale un poco de vapor de la pintura", dijo Anahi, y comenzó a pintar su "huevo". "Esto podría ser como una pared temática. Oh, la de Halloween sería genial." Hizo otra burbuja rosa en la pared. "En serio, ven a pintar algunos huevos conmigo. Y tal vez un conejo".
"Haz perdido tu amada cabeza para siempre" dijo Dulce, pero se inclinó a recoger un pincel. Era demasiado tarde para salvar la pared. Vio como Anahi pintaba lo que parecía cuernos en el huevo. "Qué se supone que son?"
"Orejas de conejo".
Piso por encima de las latas de pintura en su camino y caminó hacia Anahi. "Parece que estás pintando un chicle satánico". La declaración le valió una profunda cara de tristeza, que sólo hizo reír a Dulce.
Era, a su juicio, en este momento, sus sentimientos acerca de este momento y no podía empezar a explicar, no importaba si lo decía o no. Se sentía mareada en su interior; horrorizada por los intentos de pintura de Anahi, pero el hecho de estar aquí, asistiéndola, ser parte de ella. Era, pensaba, lo que más quería. "Voy a pintar el conejo."
~*~
Finalmente, Anahi renunció a pintar a su satánico chicle y dio un paso atrás para ver a Dulce en su lugar. Era fascinante ver como las imágenes cobraban vida, para ver como manchas al azar de repente tomaban forma y se conviertan en algo reconocible. Ella quedó allí mirando, hipnotizada por cada golpe deliberado de la brocha, por la forma en que Dulce lo hacía parecer simple. Estaría ahí parada y mirando a Dulce pintar para siempre.
"Me estás mirando", dijo Dulce, sin recurrir a ella. Fue dando los últimos toques en la cara del conejo.
"Estaba pensando cuánto mejor resulto mi lado del muro".
Dulce la miro a continuación, con sus ojos marrones reducidos. "Te aseguro que este es el mejor psicodélico conejito de Pascua en el conjunto del Upper East Side."
"El uso de pintura de neón fue un buen toque."
"Bueno, tuve que buscar la manera de seguir con tu marca especial de locura". Dulce retrocedido respecto a su creación, fue a pararse al lado de Anahi. "Creo que resultó bastante bien."
Dulce sonaba realmente satisfecha lo que hizo que Anahi sonriera. Ella con mucho gusto pintaría a través de cada superficie de su apartamento sólo para obtener una repetición de esta noche. Dulce estaba tan cerca que sus brazos casi estaban tocándose y el corazón de Anahi se acelero. "La pintura amarilla se supone que brillará en la oscuridad?."
"Tienes luz negra?"
"Yo no. Podría apagar las luces y ver qué pasa, sin embargo." Ella presiono el interruptor pero pronto las luces de la ciudad se derramaban en el exterior. "No es bastante oscuro, creo."
"No, pero wow," dijo Dulce, avanzando hacia la ventana. "La vista es increíble. ¿Acostumbras estar aquí en la oscuridad y mirando fuera?"
"A veces". Anahi cruzó la sala. Miró las luces brillantes de los edificios cercanos y lejanos, del Central Park a la distancia, y trato de ver lo que veía Dulce. Yo podría darte esto, quería decir, pero no lo hizo. En cambio, se tiro al sofá cerca de donde Dulce estaba de pie. "Siéntate. Voy a traer la champaña".
"Champán? Estamos celebrando algo?"
"Psicodélicos conejos, y chicles satánicos, no es para celebrar?" Anahi quito la botella de la cubeta de hielo que había dejado a la distancia y seco la humedad antes de agarrar un par de copas y regresar. Se detuvo brevemente para ver la silueta de Dulce contra el telón de fondo de Nueva York. Quería recordarlo, porque quería que la imagen de este momento quedara para siempre en su mente.
Dulce agarro las copas cuando se acercó. "Si te asomas a mi ojo con el corcho, mi madre te matará."
"Me siento profundamente ofendida", dijo Anahi, quitando la lámina de la botella. Sin torcer el alambre y la cubrió con una toalla sobre el corcho. "He hecho esto muchas veces para herir a alguien con un corcho".
"Sin embargo".
Sin embargo, el corcho cedió el paso y ANahi abrió la botella sin tener que luchar. "Y voilá." Llenó un vaso y se lo volvió a Dulce, a continuación, llenando el otro. "Dudabas de mí."
"Después de ver lo que hiciste con un pincel, cómo no?" Esperó hasta que Anahi se sentó y le preguntó: "Estamos realmente celebrando psicodélicos conejitos y chicles satánicos?"
"En parte". Anahi se reunió a la mirada de Dulce, y se pregunto si la artista se molestaba por su proximidad, incluso si estaba consciente de ello. "Mi agente me trajo realmente una buena noticia hoy".
"Si?"
"Sí, tengo un papel que había deseado desesperadamente y nunca pensé conseguir."
"Eso definitivamente vale la pena celebrar." Dulce sonrió y mantuvo su copa. "Por conseguir lo que nunca pensaste tener".
Sus copas chocaron y ambas bebieron, y después de un momento, Anahi dijo, "Y tú? Ocurrió algo interesante hoy?"
Dulce se echo a reír y se volvió a mirarla. "Hoy ha sido un día realmente extraño".
"Debido a que las brujas se casaron?"
"Sí, eso está definitivamente en la parte superior de la lista," dijo Dulce, y sonrió. "Entonces, cuál es ese papel que tienes?"
"El puente de Moes".
"El puente de Moes", se hizo eco de Dulce. "Eso no me dice nada, pero bien."
"Tengo miedo a la mala suerte", admitió Anahi.
"Así que, supongo que quieres decir que vuelves a California, una vez hayas terminado aquí."
La declaración tomo a Anahi fuera de guardia. Nunca se le había ocurrido a ella que podría importar a Dulce si ella iba o no. "Parece más que voy a Francia en primer lugar."
"Francia? Es ahí donde está el set?"
"Yo estoy haciendo una comedia romántica en primer lugar. Entonces puede que vaya... quién sabe. La historia tiene lugar en una isla, pero no estoy segura de donde estaré filmando.
Dulce asintió y sonrió de nuevo, aunque Anahi pensó que la vio vacilar. "Estoy feliz por ti. Todo suena muy emocionante".
El cambio de estado de ánimo de Dulce era palpable y Anahi no estaba segura de qué hacer con él. "Estoy segura de que será interesante".
Estudió el perfil de Dulce, tratando de descifrar sus pensamientos. "Yo estaba pensando en hacer de Nueva York mi residencia permanente."
Dulce la miró sorprendida. "Oh?"
"Sí, me gusta estar aquí." Tú estás aquí.
"Has llegado a ir a alguna parte?"
"Qué quieres decir?"
Dulce señaló al mundo afuera. "Has visto algo de Manhattan? Tú sabes, algo distinto de los clubes nocturnos y restaurantes de lujo?"
"No hay más que eso?" Anahi bromeó, pero Dulce sólo rodó sus ojos en ella. "Hay este pequeño café cerca de donde vivo que tiene el mejor café y la peor poesía que nunca encontraras."
"Peor que la poesía de Vogon?"
"¿Qué diablos es la poesía de Vogon?"
Anahi rió. "De acuerdo a Douglas Adams es el tercer peor poeta en todo el universo."
"Entonces sí, este podría ser peor."
"Vamos."
"A donde?"
"Pues al cafe", Anahi respondió, y se paró. "Sólo necesitamos cambiarnos rápido".
Dulce la miraba. "Siempre eres tan impulsiva?"
"Te molesta?"
"No", dijo Dulce después de un momento. Ella terminó su bebida y se levantó a sus pies. "Me gusta un poco".
~*~
El café parecía incluso más pequeño de lo que Dulce recordaba, aunque todo se sentía más pequeño después de salir del departamento de Anahi. No podía recordar la última vez que había venido aquí, no podía creer que Anahi había querido venir. El espacio era casi oscuro, iluminado por pequeñas velas en cada mesa, la mayoría de los cuales estaban vacías. Un foco de color naranja iluminaba el escenario, cuando una mujer, leía de un pequeño cuaderno de espiral.
"El ..." dijo la mujer, y una pequeña campana sonó, "HIMEN .... Se rompió ... "
Dulce podía oír a Anahi reír detrás de ella, ya que se trasladó hacia una mesa.
"Te dije que era mala", susurró, cuando llegaron a su destino.
"... En la arena ... palmeo el proverbial seno con los dedos de los pies ..." Ding.
"Creo que este es mi lugar favorito oficialmente", dijo Anahi.
Una mujer apareció de la nada y coloco dos tazas de café en frente de ellas, y luego se marcho sin decir una palabra.
"Acaban de traerlo", explicó Dulce. "Es realmente bueno, aunque. Pruébalo."
Anahi alcanzo el azúcar y vertió un poco del paquete.
"No tienes diabetes con todo eso?" Dulce pregunto, viéndola con una mezcla de horror y fascinación.
"Pregúntame otra vez eso en veinte años". Anahi sorbió su café y miró sorprendida. "Esto es realmente bueno. Sin leche, incluso".
Dulce rio, complacida y algo aliviada de que ella y Anahi estaban en lo mismo, al menos en lo que el café y la mala poesía se trata.
"SHAKE la pelvis ..." Ding. "Agito ... pel pel pel ... ... vi la Comisión ..."
"Wow. Sólo wow ".
"Eso lo resume todo." Pero no escuchaba la poesía. Ella estaba muy ocupada viendo a Anahi mientras intentaba no verse evidente. Dulce se preguntó si en algún momento se atrevería a decirle lo que había tratado de decirle todo el día. Ella debería habérselo dicho en el apartamento. Que había tenido el champán, una hermosa vista...había sido el momento perfecto.
"... SALMÓN ..."
Esto, por otra parte, no era el momento perfecto, y ella estaba casi segura que no habría nada que hacer después de esto. "Estarás levantada por la madrugada de nuevo mañana?"
"Puedo dormir un poco. Por qué "
"Sólo pregunto." Podría esperar, Dulce pensó. No tiene que ser esta noche. En uno o dos meses estaría Anahi dirigiéndose a Francia y nada de esto importara. "Te gustaría ir a mi apartamento después de esto?" Pregunto sin pensar.
Anahi volteo a mirarla, y la sorpresa estaba claramente escrita en su cara. "Me encantaría."
"Grandioso", dijo Dulce, se sintió ansiosa y su estomago aleteo con anticipación. Aún queda tiempo.
~*~
Dulce intentó no sentirse cohibida sobre el estado de su edificio, intentó no mirar demasiado de cerca a todas las evidentes imperfecciones. Ya que se preocupaba que Anahi lamentara su decisión de venir. "Siento que el ascensor no funcione", dijo, ya que llegó a otro escalón.
"No me importa."
Solo era cortés, Dulce sabía y no podía saber si Anahi entendía o no. Ella debería haber dicho a Anahi para ir a su casa. Todo esto era egoísta y estúpido, y sin duda terminaría en la vergüenza y la humillación, su cuota de lo cual ya había logrado para el día.
"En realidad me recuerda que yo podría hacer ejercicio," Anahi añadió.
"Sí, me di cuenta que tu trasero está empezando a hundirse un poco," se burlaba de ella.
"Has estado mirando mi trasero?"
No era la parte que había previsto para centrarse en Anahi. "Bueno, es difícil no perderse en tus pantalones vaqueros".
"Interesante".
Dulce se mordió el labio inferior y se concentro en sus pasos en la subida. A este ritmo Anahi entendería todo antes de que incluso llegaran al apartamento. Llegó a su piso un momento posterior y Dulce desbloqueo la puerta, agradecida de que Leigh había salido por la noche. Ahora todo lo que debía de hacer es abrir la boca y confesar. "Perdón por el desorden", dijo, ya que reforzó el interior. Ella encendió la luz y miró a su alrededor, de repente algo preocupada que había dejado algo fuera de lugar.
Pero Leigh había limpiado. Los platos de la cocina se habían lavado y guardado, el montón de ropa en el sofá ya no era visible. Se sintió aliviada de no sentir vergüenza por todo lo demás: el mobiliario barato, las manchas de agua en el techo, las grietas en las paredes. Pero ella miro a Anahi, tratando de medir su reacción. "Debe parecer realmente deprimente en comparación al tuyo", dijo, cuando ella no pudo leer la expresión de la actriz.
"Yo no estaba comparando," dijo Anahi, reuniendo su mirada. "Estaba pensando que era agradable ver a donde vives finalmente."
Por último. Dulce no se dio cuenta de que Anahi había estado esperando una invitación. "¿Quieres beber algo?"
"Estoy bien". Anahi estaba inspeccionando el arte en las paredes del pasillo. "Son todos estos tuyos?"
Dulce miro la enmarcada pintura, tratando de recordar cómo se sentía acerca de ellas; tratando de determinar si se sentía o no avergonzada de que Anahi los viera "Son viejas", dijo por medio de una respuesta, porque ella estaba demasiado nerviosa para poner sus pensamientos en orden. Ella no podía acostumbrarse a ver a Anahi en su apartamento. "Quieres ver mi habitación?"
"Por supuesto".
Dulce intento visualizar el estado de su habitación como Anahi se dirigía en su dirección. Si ella hubiera sabido que había que invitar a Anahi Puente, había realizado un total makeover, pero no había tiempo. Había sólo la tenue esperanza de que los elfos mágicos hubieran aparecido durante el día y la limpiaron.
No hubo suerte. Se estremeció levemente a la gran cantidad de materiales de arte al azar apilados en un rincón, en el surtido de libros de texto y cuadernos de bocetos que nunca habían llegado a guardarlos. La alfombra parecía aún más manchada de lo habitual, manchas de pintura aleatoriamente dispersas por toda su superficie. Por lo menos había tenido la previsión de hacer la cama. "Es un poco una pesadilla", dijo.
Anahi vino al lado de la cama y miró a su alrededor. "A mí me gusta".
"Te gusta?". Dulce miraba dudosa a la actriz, que parecía como en casa en su sórdido apartamento.
Anahi se quitó su chaqueta y la arrojó sobre la cama. "Yo lo hago. Es muy como tú."
"Muy como yo?" Dulce miró a su alrededor de nuevo, tratando de averiguar lo que significaba lo que dijo Anahi.
Anahi intensifico su mirada hacia una sección de la pared. "Qué es esto?"
"Es un proyecto de fotografía en el que estaba trabajando " dijo Dulce, mirando el collage de fotos que había pegado a la pared. "La vida de Nueva York".
"Tomaste tu estas?"
"Sí".
"Son increíbles. Yo no sabía que tomabas fotos."
"Yo no lo hago", dijo Dulce rápidamente, sintiéndose tímida de repente. "Quiero decir, realmente no. Estaba tratando".
Anahi miró de repente y Dulce siguió su mirada. Por encima de ellas estaba su intento fallido de pintura en el techo, una pintura de una puesta de sol que nunca se terminó. "Yo no tenía un lienzo a mano..."
Anahi le sonrió. "Dónde está?"
"Dónde está... qué?"
"Tu colección de papel higiénico."
"No puedo creer que te acuerdes de eso".
"No puedo creer que hayas pensado que me olvidaría".
Dulce sacudió la cabeza. "Me temo que es un gran secreto. No tienes el espacio adecuado."
"Veo". Anahi se sentó en el borde de la cama y se veía tan hermosa que hizo sentir dolor a Dulce.
Era ahora o nunca. "Pregúntame una vez más acerca de mi día", dijo, con más fuerza de lo que ella había previsto.
Anahi la miro con curiosidad, con una pregunta en sus ojos. "Muy bien. Cuéntame de tu día".
"Yo no tenía una clase en el Met", dijo, optando por abrir con una confesión, pensando que haría más fácil el resto.
Ella podía oír los latidos de su corazón ante cada una de las palabras. "Fui esta mañana porque no podía dormir, porque desesperadamente quería decirte algo. Tomé un taxi, recogí café y ensaye lo que diría. Y entonces me encontré con Naomi, y pensé que había pasado la noche contigo y me sentí como... como la muerte, o bien, con ganas de vomitar, quizá al mismo tiempo, lo que sería extraño y desordenado".
Veía la expresión de Anahi, tratando de medir una reacción, pero Anahi parecía confusa. Ella continuó. "Y así que pensé que te lo diría, pero entonces... estabas en toalla. Y no estoy segura si sabes esto, pero te ves muy bien con el cabello mojado y tus piernas... en realidad..."
Anahi enmarco un ceja y decidió atenerse a las palabras. O tal vez ese era el punto. Ella estaba demasiado nerviosa para pensar. "Y luego besabas mi mejilla que frito mi cerebro, incluso más de lo que ya estaba. Así que me vine a casa y tome una siesta y no hice nada. Y me desperté aún con este monólogo en mi cabeza, que, por cierto, sonaba nada como ahora. Era más elocuente y con grandiosas palabras... de todos modos, te escribí este correo electrónico, porque pensé que tal vez sería más fácil. Para las dos. Bueno, principalmente para mí, pero para ti también. Sin embargo, se lo he enviado a mi profesora, por error, por lo que no lo has recibido... "
Anahi la miraba con intensidad lo que hizo tragar con dificultad a Dulce. Olvidó momentáneamente que más quería decir. Se sentía como a la deriva en un mar de insensatez, tratando desesperadamente de encontrar su punto. "Sólo quiero que sepas... Yo estaba muy feliz de que no hayas dormido con Naomi porque... porque me gustas. Ya sabes... como tú. Y yo pensé que deberías saberlo." Ella respiró, sintiéndose al instante estúpida. "En cualquier caso, si todavía quieres ver la colección de papel higiénico puedo traerla"
Ella sintió un toque en el brazo como una sacudida de electricidad. Dulce miró hacia abajo y que vio la mano de Anahi se encontraba deteniéndola.
"Te gusto como yo?" Anahi estaba ahora.
Dulce la miro, reuniéndose con los ojos azules. Ella no podía leerlos. "Mira, sé que es una locura. Tú eres tú y yo soy yo..." Ella agitó su mano libre, lo que apuntaba a todo, a la nada. Ella quería pasar este momento. "... No tu".
La mano de Anahi estaba todavía en su brazo, deslizándose hacia abajo, lentamente, los dedos detrás de su muñeca hacia la palma de su mano. Dulce brevemente cerró los ojos, tratando de calmarse a sí misma, para respirar. Entonces ella miró. Un mechón oscuro de cabello rizado delante de la cara de Anahi y ella llego hasta empujarlo fuera. Llevo su mano hasta el cuello de Anahi y, a continuación, se inclinó hacia adelante, propulsada por un valor que surgió de algún lugar exterior e irreconocible. Ella junto sus labios contra los de Anahi, suavemente, con rapidez, una cuestión de tacto. Sus labios, ya que quedaron a milímetros de distancia. Se sentía de repente aterrorizada como si había hecho lo peor.
Pero sintió la mano de Anahi mover su cadera, la sintió dar un paso más hasta que sus cuerpos presionaron simultáneamente. Y todas estas sensaciones la golpearon a la vez: El pulgar de Anahi acariciando la piel por encima de su cinturón, el calor de su cuerpo, la suavidad de sus labios que se movían en contra los de ella. Se sentía de repente sin aliento, mareada, se acerco a Anahi aún más, besándola hambrienta, desesperadamente.
Ella quería más.
En algún lugar del apartamento, una puerta se abrió de golpe.
Se separaron, esperando, y su respiración era el único sonido en la sala.
"Dulce? Estas en casa?" La voz vino de lejos, pero los pasos se acercaban.
"Tienes que ocultarte", susurró Dulce a Anahi, y la empujo hacia el armario. "Si te ve que aquí nunca va a salir de casa. Sin contar el interminable aluvión de preguntas."
Anahi frunció el ceño. "Sabes, esta es una especie de ironía."
Dulce cerró la puerta del armario, se apresuro a sentarse a la cama, tratando de encontrar una pose informal. Podía sentir aún la boca de Anahi contra la suya. Estaba temblando. Había besado a Anahi. Anahi la había besado. Ella iba a matar a Leigh.
"Dulce?" Leigh la llamo en lugar de golpear. Entró un segundo después. "Eh, bueno, estas en casa".
"Pensé que te habías ido a pasar la noche?" Trató de mantener la molestia de su voz, pero estaba demasiado nerviosa.
Leigh no parecía notarlo, perdió ante cualquier pensamiento que flotaba en su cabeza. "Yo lo estaba, pero he venido por ti. La mejor fiesta, lo juro por Dios. Tienes que venir. Tienes que cambiarte, sin embargo." Comenzó a ir hacia el armario. "Qué te parece el rojo?"
"AAAAHHHH!" Era lo único que se le ocurrió hacer.
Leigh se dio la vuelta, sorprendida.
"Calambres", dijo Dulce rápidamente, fingiendo dolor. "Muy malo".
"Bueno, mierda. Tomaste algo?"
-No- dijo ella, y se preguntó qué respuesta podía hacer que Leigh la deje más rápido. "Bueno, sí".
"Bueno, metete a la cama." Leigh estaba tirando las sábanas, instando a que se meta debajo. -Espera, por lo menos quítate el pantalón. Por qué estás en jeans? Estás temblando. Tienes frío? Te haré un poco de té."
"No," dijo Dulce rápidamente. "Yo sólo iba a cambiarme e ir a la cama. Ve. Que te diviertas."
Leigh dudo, y la miró con su preocupación.
"Voy a estar bien", insistió Dulce. "En serio". Para su alivio, Leigh comenzó a ir hacia la puerta.
Hizo una pausa en la puerta, mirándola pensativa. "¿No tuviste tu período hace como una semana y media ?"
Dulce apretó la mandíbula. "Sí, es raro."
"Eso no es bueno. Debes ver a alguien."
"Lo hare". Por favor, por el amor de Dios.
"Es una nueva chaqueta?"
Miró en el objeto en su cama y sintió una oleada de pánico. "Uh, no. Es... un amiga de la clase la dejo. Voy a regresarla mañana."
"Bien", dijo Leigh, mirando en su momento, y Dulce estaba segura de que era todo. Pero, Leigh, sólo se encogió de hombros. "Bueno, si te sientes mejor. Llámame si necesitas cualquier cosa. No es tan lejo "Ella cerró la puerta y Dulce recupero su aliento mientras escuchaba a los pasos alejarse. Eso se sintió como años antes de que finalmente escuchara la puerta abrirse.
Se levanto de un salto, temerosa de que ahora todo sería torpe. Anahi la había besado. La realidad de lo que significaba no la había golpeado aún. Ella ni siquiera sabía lo que significaba, y no importaba en ese momento. "Yo lo si-" Ella comenzó a pedir disculpas, pero los labios de Anahi estaban en los de ella una vez más, sus brazos alrededor de su cintura, atrayéndola hacia sí. Disparo su deseo, difundiéndolo por todas a la vez, al rojo vivo y aplastante. El pelo de Anahi cayó hacia adelante, haciéndole cosquillas en la mejilla a Dulce lo empujo de vuelta, y profundizó el beso hasta que cayeron contra la pared.
"Jesús", Anahi quedo sin aliento, como Dulce caía sobre ella. "Me estas volviendo loca."
Dulce sonrió contra los labios de Anahi, sintiendo una sensación de vértigo y mareo. El momento estaba empezando a tomar las cualidades de un sueño surrealista. Se sentía como si estuviera en otro lugar totalmente; flotando, de pie junto a ella misma. No sabía cuánto tiempo podría durar, pero no quería que terminase. Anahi la beso otra vez, y Dulce se preguntó cómo los labios de alguien podían sentirse tan suaves. Se sentía audaz, viva. Comenzó a avanzar hacia la cama, tirando a Anahi con ella, sin atreverse a romper el beso.
Sintió las manos Anahi sobre sus costados, sujetándola a su medida que bajaban a la cama. Dulce no podía pensar. Su cuerpo estaba en llamas y Anahi estaba encima de ella, besándola todavía. Dulce podía sentir contra si cada centímetro de ella y de alguna manera no tenía lo suficiente.
"Espera", dijo Anahi de repente, sin aliento, separando sus labios. "Debemos hablar de esto".
Hablar. La palabra sonaba extraña, extranjera. Dulce abrió los ojos y suspiro al ver a Anahi encima de ella. Hablar. Apenas podía pensar. "Muy bien", logró decir, con su nerviosismo regresando. Se sentía como saliendo de un trance. "Vamos a hablar".
~*~
Anahi miraba la extraña impresión por encima de la cama y trató de pensar en cosas que podrían bajar la temperatura de su cuerpo, pero todo lo que podía pensar era en Dulce ; Dulce a su lado, Dulce debajo de ella, besando a Dulce. Ella cerró los ojos. Aún podía sentir el gusto de los labios de Dulce, podría sentir la suavidad de su cuerpo. Nunca se sintió tan fuera de control. No podía creer que nada de esto estaba sucediendo. "Pensé que eras heterosexual", dijo suavemente, expulsando las palabras de un soplo.
"Sí, me siento muy hetero en este momento", dijo Dulce, girando la cabeza, y sonriéndola. "Estoy tan encendida que no puedo siquiera pensar".
Sería de mal gusto, Anahi pensó, tener un ataque al corazón ahora. Pero lo que sentía en ese momento era algo entre el pánico y la euforia y su corazón latía a ritmo acelerado. Podía sentir su cuerpo responder a las palabras de Dulce y quería desesperadamente alcanzarla y tocarla de nuevo. Pero la incertidumbre de lo que nada de esto significaba la detuvieron.
Dulce se volvió a su lado y la miro con el rostro serio. "Yo sé que lo que tú y yo hacemos no tiene ningún sentido", dijo, con su voz, en un susurro. "Sé que en un tiempo no muy largo vas a estar viajando a quién sabe dónde y por quién sabe cuánto tiempo y sé que es ridículo para mí incluso pensar en empezar algo contigo. Sé que no puedes estar "fuera". Yo sé que en estos día vas a empezar a trabajar y con mi mejor amiga y también con una hermosa mujer que claramente te quiere. Y no puedo pretender que no odio la idea. No puedo ni siquiera prometer de que ninguna de estas cosas me perturban y que estoy bien con todo. No sé si lo estoy. Sinceramente no había pensado que no me rechazarías antes. Pero..." Dulce hizo una pausa en su monólogo, guardo silencio y un segundo después dijo:" Pero, creo que lo que estoy diciendo es que... si tú me quieres.... soy tuya... ".
Anahi sólo podía parpadear. Estaba realmente aquí, en la habitación de Dulce, escuchando estas palabras. Esto estaba realmente sucediendo. Si me quieres ... "Dulce", empezó ella, "Te he querido desde..." trató de pensar, pero no. Sus pensamientos eran demasiado confusos para pensar linealmente o incluso coherentemente. "No puedo recordar. Desde antes de que siquiera nos encontráramos. Desde incluso antes de que yo haya ido a la galería. Siento que te quiero desde siempre. No hay "si"... sólo hay un montón de... falta de claridad".
"Falta de claridad", repitió Dulce.
"Sí," dijo Anahi, pensando que se trataba de una palabra tan buena para usarla en estas circunstancias. "Nunca he estado aquí antes."
"En mi habitación?"
Anahi sonrió. "En la habitación de alguien, besando a alguien... hablando de esto".
"Esto?". Dulce miró pensativa. Luego sonrió. "Tu realmente me querías todo este tiempo?"
"No podías imaginarlo?"
"Oh sí", dijo Dulce, y se rió. "Todos los días, pensaba: 'Guau, Anahi Puente realmente quiere mi cuerpo sexy".
"Es sexy," dijo Anahi, sonriendo, y sintiendo una oleada de la confianza. Se acercó y tomó la mano de Dulce, amando la suavidad sedosa de la misma. Cada vez que la tocaba sentía una corriente de electricidad. "Así que... y ahora qué?"
"Ahora... creo que deberías volver a besarme."

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:10 am

Capítulo cuarenta y cinco
"¿Sabes una cosa?" la pregunta llego en una respiración apresurada, y Dulce se volvió algo vagamente consciente del frío contra su oído, contra de su mano. Su teléfono, se le ocurrió a ella. Estaba en el teléfono. No podía recordar escucharlo sonar o alcanzarlo para responder. Su mente empezó a nadar. Dormir. Ella quería más horas de sueño.
"Dulce?"
"Mmm?", Dijo, a través de las imágenes en su mente. Formas aleatoria: Una casa, una pala púrpura.
"Te dejé como cinco mensajes anoche. Dónde estabas?"
Ayer por la noche. Había algo acerca de anoche. Pero ahora la pala bailaba salsa con un hot dogs, y eso estaba terriblemente intrigante.
"Dulce!"
Dulce se obligo a abrir los ojos, lentamente, y trató de centrarse en algo, en nada, pero la habitación parecía extraña, cambiada de alguna manera. Cerró sus ojos de nuevo y se sintió mejor. "Tengo tanto sueño", murmuró ella, queriendo simplemente colgar y sucumbir ante la calidez de las sabanas y la suavidad de la almohada. "Háblame más tarde."
"No más tarde. Ahora. Finge que estás despierta durante medio segundo y escúchame: tengo una entrevista con Anahi Puente!"
Anahi. Todo volvió de repente: La pintura en las paredes, champán frío, terrible poesía. Y besos. Muchos besos. Los ojos de Dulce estaban abiertos ahora. Estaba mirando el cartel por encima de su cama, el que le dio Alfonso, lo sentía como un millón de años atrás. Alfonso. Se sentía como un parte de la vida de alguien más, parte de una historia que otra persona le conto. Algo había cambiado. Ella había cambiado. Anahi la había besado.
"Dulce? Me oíste?"
"Eso es increíble!" exclamo ella, sonriente, sintiéndose abrumadoramente feliz por Mark, seguro, pero tambien por ella, en su mayoría. Anahi la había besado. ¡Anahi la había besado!.
"Es necesario que me ayudes a averiguar que puedo ponerme para la entrevista. Podemos reunirnos para el almuerzo?"
Dulce saco lejos de su mente los recuerdos de la tentadora boca de Anahi sobre ella, y trató de concentrarse. "No puedo, lo siento. Tengo clases y realmente necesito ver a uno de mis profesores y resolver un gran malentendido". Y a Anahi. Yo desesperadamente necesito ver a Anahi. "Por qué no llevas a Christian?"
"Por favor, lo amo, pero él tiene cero gusto en ropa. Prácticamente lo he vestido a él en la mañana. No debería decirlo... pero es más divertido desnudarlo".
"Ew."
"Oh, lo que sea. Yo duermo con tu hermano. Tratare con él. Cómo esta su cosa?"
"Mi cosa?"
"Tu aventura".
"No es una aventura."
"Oh? Qué es entonces? "
"Es..." Dulce hizo una pausa, al no encontrar un nombre real para ello. Se habían besado. Habían admitido que tenían sentimientos la una por la otra. Pero no ha habido promesas hechas, no hay normas establecidas, no había pistas para lo que vendría después. "No lo sé. No sé lo que es. Nos besamos." Y su corazón se paro ante las palabras, en la forma real y sólida que sonaba en el mundo real.
"Wow," dijo Mark, ahora sonaba interesado. "Cómo fue?"
"Increíble". Abrumador. Aterrador. Confuso. Esclarecedor. Pero sobre todo sorprendente.
"Aww. Qué lindo. Significa que puedo contarselo a Christian?"
"¡No!" Ella sintió algo de pánico al pensarlo. "Todavía no".
"Oye, relájate. Solo porque salí del vientre de mi madre ondeando una bandera del orgullo gay y una foto de George Clooney no quiere decir que voy a arrastrarte fuera del armario antes de estar lista."
"Imaginarme eso fue realmente extraño, pero gracias." Ella bostezó, y sintió nuevamente la pesadez de sus ojos.
"Bueno, voy a dejarte. Todavía tengo una buena hora y media para seguir saltando y gritando Te texteare algunas imágenes de posibles atuendos, de acuerdo? Hasta más tarde."
Dulce puso el teléfono en la mesita de luz y se fijo en la impresión en el techo. Ella siempre había pensado en ello como una promesa, su promesa de que ella y Alfonso un día se irían a París, pasearían por el Museo del Louvre juntos, de la mano. Había sido un bonito pensamiento en el momento, la persistencia de una fantasía, una especie de esperanza. Pero no había nada de eso ahora, sólo tinta sobre papel, se perdía en los bordes para que coincida con desvanecimiento de recuerdos. Sintió, también, una especie de alivio que se iba con él. Una sensación de avanzar que tenía sólo en parte que ver con el hecho de que Anahi le había devuelto el besó. Cualquiera que sea lo próximo que vendría, bueno o malo, feliz o doloroso, por lo menos seria suyo y solo suyo. Su decisión. Su vida.
Se puso de pie, luchando por el equilibrio en el colchón elástico, y rompio el cartel.
~*~
Fue un sueño?
Anahi despertó con la pregunta en su mente, o el sentimiento de querer preguntar eso, o la pregunta en sí misma. Repitió la noche anterior en su mente, cada palabra, cada toque, cada beso, hasta que ya no había ninguna duda.
Definitivamente no fue un sueño.
Definitivamente no es un sueño, y sin embargo, no se sentía muy real. No parecía muy real. Había, en el borde de todo, una persistente certeza de que lo que sentía se mantenía solo de su lado.
Era más fácil - dolorosa, pero más fácil - creer que Dulce simplemente había perdido la cabeza, que la combinación de vapores de la pintura, el champán y la mala poesía habían provocado una reacción química que resulto en la locura temporal. Dulce se despertaría con una especie de resaca y no recordaría una sola cosa. Eso, al menos, sería preferible a la alternativa: "Que torpeza - no te quiero - fue una mala idea".
Mucho menos doloroso, pero mucho más aterrador era la idea de que Dulce haya dicho en realidad lo que había dicho. Esto significa que... que significa, exactamente?
Por lo menos el rechazo tenía una trayectoria clara. El desengaño es más sólido, más concreto. Podía abastecerse de los helados y los tejidos, escuchar música triste, enojarse. Habría de superar el tiempo y volver a un buen tipo de miseria; el tipo habitual, el tipo familiar.
Este lugar donde se encontraba en la actualidad, este espacio turbio entre la esperanza y la gran sensación de pánico era algo totalmente nuevo. Dulce la había besado. Más que eso, ella había hecho que Anahi confiese. No había vuelta atrás. Dulce podría ocultarlo fácilmente; podría echarle la culpa a la curiosidad o la experimentación, y Anahi, le sonreiría, le guiñaría un ojo y diría: "Por supuesto. Yo entiendo". Pero Anahi no podía ocultarse detrás de una excusa, no quería, incluso si podía.
Se arrastró en la cama, y se enrollo con las sabanas. El dormitorio estaba vestido con los colores naranja-amarillo de la mañana, un recordatorio mas de que el día estaba ante ella, junto con sus preguntas e incertidumbres.
Anahi no quería pensar en la última noche, porque la verdad es que a pesar de todos sus temores y dudas que no cambiaría su tiempo con Dulce para nada. Ella nunca sintió algo tan real ni tan perfecto. Quería volver con ella más tarde, cuando supiera cómo se sentía sobre ello, cuando este segura de que era seguro andar sobre las huellas de la memoria.
Y entonces, allí estaba, el tono de llamada de Dulce, cortando sin problemas el silencio. Anahi se congeló ante el sonido. Ella no estaba lista. Ella no estaba dispuesta a escuchar a Dulce decir que había cambiado de parecer, que había sido un gran malentendido. Ella no estaba dispuesta a fingir que estaba bien, a fingir alegría y decir que estaba bien, que podían ser amigas.
Pero el sonido persistía y no podía ignorarlo. Ella no podía ignorar a Dulce, más bien, el cual era realmente el problema. "Hola." Su voz salió sonando como alguien más, alguna débil, e incierta versión de sí misma.
"Oye, te desperté?"
Dulce sonaba muy parecida a como siempre lo hacía, y Anahi no sabía qué hacer con ello. Era bueno? Era malo? "No, en absoluto. Yo estaba solo... " Miró a su alrededor, en busca de una mentira. No pudo encontrar una. "...Pensando".
"Oh." Hubo una breve pausa después de eso, y Anahi contuvo la respiración. "Cualquier cosa en particular?"
Anahi odiaba esta tensión incomoda, lo incómodo entre ellas. Así que dijo, "Delfines".
"Delfines", repitió Dulce, arrastrando la palabra. "¿Y a menudo te encuentras pensando en mamíferos marinos a esta hora de la mañana?"
"A veces. Ellos son, después de todo, las segundas criaturas más inteligentes de La Tierra. Después de los ratones, por supuesto."
"Por supuesto".
Anahi podía oír la sonrisa de Dulce. Y deseo poderla ver. "Yo no estaba realmente pensando en delfines."
"¿Qué estabas pensando realmente? Ballenas? Manatíes?"
"Sirenas".
Dulce reía, Anahi y se preguntó si esta era la calma que precede a la tormenta. "Estas dando muchas vueltas", dijo Dulce después de unos segundos.
"Me estas dejando".
"Muy bien. Así que... "
Anahi recogió un pedazo de pelusa que la cubría. Su corazón estaba en una carrera. Aquí venían, a su juicio, las disculpas y la marcha a atrás, el pesar recubierto de azúcar pesar. "Así".
"Ayer por la noche..."
...fue un error, Anahi adivino.
... Nunca debería haber ocurrido?
... Fuiste secuestrada por personas lesbianas en una capsula espacial?
"... Fue... no puedo pensar en un buen adjetivo. Maravilloso? Es eso poco convincente?"
"Maravilloso? Anahi paso el teléfono al otro oído. "Maravilloso?"
"Poco convincente? Lo sabía. Lo siento"
"No, quisiste decir... que pensabas que fue maravilloso?"
"Bueno ... sí." Dulce sonaba ahora incierta. "Espera, estás diciendo que no?"
Anahi podía percibir un rastro de preocupación en la voz de Dulce y apresurada dijo, "¡No! Quiero decir, sí! Yo lo hice. Simplemente pensé... pensé que tal vez..." Se sentía estúpida ahora. "Pensé que habías cambiado de opinión."
"Acerca de...?"
"Acerca de..." Anahi no tenía ni idea. No habían establecido nada. Apenas había hablado. "No estoy segura. Creo que sobre lo que dices."
"Acerca de estar tan encendida o que no podía ni pensar más que en ser tuya?"
El estomago de Anahi daba vueltas ante la palabra "tuya". Trago Saliva. "Ambas cosas." Ella deseaba desesperadamente no tener esta conversación por teléfono.
Dulce no dijo nada de inmediato y Anahi se preocupo de haber arruinado las cosas. "Puedo verte hoy?"
"¡Sí! Bueno... " Anahi realizó una visión general de su calendario. "Tengo que estar en el set. Estamos filmando y hoy - No estoy segura de por qué - pero parece que los directores prefieren cuando hay un actor delante de la cámara."
"En serio? Qué extraño. Bueno, qué hay después?"
"Podría ser muy tarde..."
"No me importa."
"Entonces voy a llamarte cuando sepa a qué hora salgo".
"Muy bien. Anahi?"
"Si?"
"Quería decirte que lo que dije anoche. Todo sigue igual."
Anahi sonrió, sintiendo por primera vez en todo el día como si en realidad podría respirar. "Yo también."
~*~
Dulce miraba su reflejo en el espejo del baño tratando de determinar exactamente lo que vio Anahi en ella. Estaba bien de aspecto, objetivamente hablando. Bastante, incluso, dependiendo del tipo de luz.
Movió su cabeza de lado a lado, tratando de obtener la perspectiva de un extraño. Había sentido siempre que su oreja izquierda era más grande que la derecha a diferencia de Anahi, cuyos lóbulos eran perfectos. Toda Anahi era perfecta, por lo que este hecho no tenía sentido. A la luz del día, con el pensamiento claro y racional, sabía que no tenía sentido.
Y, sin embargo.
Y, sin embargo, Anahi la había besado. Anahi le dijo que se sentía de la misma manera. Anahi había ido tan lejos como para preocuparse de que Dulce podría cambiar de opinión, que era ridículo, más que ridículo, en verdad ... era ... bueno, todo lo más ridículo que ridículo.
Y así, ella estaba aquí, encerrada en su cuarto de baño, contemplando lóbulos desequilibrados y escondiéndose de su mejor amiga.
Dulce había decidido – que en algún momento entre la noche y ahora - tendría que decirle a Leigh. Ella tendría que decirle, por lo menos, tanto como le había dicho a Mark, porque no había vuelta atrás y ahora Leigh merecía saberlo.
Sin embargo, ella se escondía. Ella estaba empezando a entender por qué Christian había tardado tanto en salirse con ella. Había algo acerca de paralizar todo. Leigh iba a estar bien con ella, por supuesto. Dulce sabía que así sería. Sin embargo, persistía alrededor de las esquinas de su certeza el temor de que las cosas cambiarían, que Leigh la vería diferente.
"¿Quieres un café?" Leigh preguntó desde el otro lado de la puerta. "Acabo de hacer una jarra nueva."
"¡Ah, claro, gracias." Ella realmente no quería café. Su estómago le dolía ante el mero pensamiento. Tal vez podría enviar a Leigh un correo. "¡Oh seguro, que tan bien te funciono la última vez", murmuró ella, y golpeo su frente suavemente en el espejo. Cerro los ojos y respiro hondo. Ella haría esto. Lo haría abrupta, rápida e indoloramente. Probablemente sería difícil por un minuto o dos y, a continuación, pasaría.
Recogió los rozos y pedazos dispersos de su determinación y abrió la puerta. Leigh se encontraba en la cocina, bebiendo café y mirando hacia abajo en un periódico. Dulce brevemente se preguntó si existía una guía de cómo se hace este tipo de cosas. Tendría que haber algo en Google. Al detectar su presencia, Leigh dijo: "Puse tu taza favorita sobre el mostrador".
"Así que resulta que me gustan las niñas," Dulce soltó, porque ella estaba muy segura que no tenía una forma para pasar a hablar de este tema en particular.
Leigh volteo su cabeza lentamente, tan lentamente que por un momento Dulce pensó que iba en cámara lenta. "Estás bromeando?".
"No?" Dulce sintió una creciente sensación de pánico. Leigh tenía que estar bien con ello. Tenía que estarlo. "Quiero decir, estoy segura de que se trata de una sorpresa"
"Que finalmente lo admitiste? Ah, sí! Voy a decir que si."
Dulce abrió su boca y luego la cerro de nuevo. Decidió sentarse. "¿Qué quieres decir con 'finalmente'?"
"Aposte a Christian cincuenta dólares hace como mil millones de años a que te hacías gay. Y el dijo que no había ninguna maldita manera. Y me imaginé que tu acabarías por tener como ochenta años en el momento en que te darías cuenta, ya que eres una mojigata". Leigh le sonrió. "Él me debe cincuenta dólares."
Esta conversación Dulce la había previsto de varias formas, pero de alguna manera este escenario había escapado de su mente. "Había una apuesta? Por qué? Quiero decir... ¿por qué? Por qué creías que lo era?"
"Vamos a ver. Bueno, estaba Nicole."
"Nicole quién? La niña de al lado?"
"Hay una chica de al lado?"
"La nieta de la Sra. Platt's".
"Oh, esa. No, estoy hablando de esa chica que Christian fingía pretender. No era su nombre Nicole?"
"Natalie", la corrigió Dulce..
Leigh sonrió. "Incluso recuerdas su nombre. En cualquier caso, estabas totalmente coqueteando con ella."
"Yo no lo hice!" No, definitivamente no había previsto este escenario. Es demasiado tarde para cambiar a uno diferente? "Estás loca? Me acuerdo perfectamente de que era ella quien me coqueteaba... "
"Y tú estabas tan metida en ella!"
"Yo no lo estaba!" Era yo? Dulce trató de pensar. Leigh la hacía sentir confundida, que no era mucho una hazaña considerando que ya estaba confundida.
"Ven conmigo a un viaje al pasado", dijo Leigh, y movía sus manos en el aire siguiendo extraños patrones.
"Qué estás haciendo?"
"Creando ondas. Ya sabes, para demostrar que vamos hacia atrás en el tiempo".
"Leigh..."
"Bueno, tu y Nicole-"
"Natalie".
"Natalie, correcto. Tu y Natalie se encontraban en la cocina de tu madre, y ella estaba hablándote a ti ya toda en plan de ligue las dos y estabas apoyada en ella, tocando su brazo y riendo tontamente como una adolescente."
"En primer lugar, estoy segura de que yo era una adolescente, y en segundo lugar, no recuerdo estar riendo tontamente. Riendo, tal vez. Fue gracioso."
"Claro. Era locamente aburrida. Recuerdo que se quedó dormida durante uno de sus monólogos sobre... garbanzos o una mierda así. Entonces de nuevo, esta Alfonso, así que tal vez te guste la gente aburrida. De todos modos, después de Natalie estuvo Elma."
"Nuestra consejera?" Dulce se horrorizó.
"Si fuiste demoledora en su hardcore. Hey, ella era joven. Atractiva. Lo entiendo. Y entonces, oh, sí, esa chica que se asoció contigo en un proyecto de arte. La que tenía el pelo de punta y el aro en la nariz; la cogí observándote. Podrían haber hecho dos hermosas lesbomagic juntas".
"Que en el mundo te hace pensar que el hecho de que ella me este observando me haga gay?"
"Eres la persona que la trajo aquí. Apuesto a que hubiera sido muy buena en la cama". Leigh se echo a reír. "Y luego, por supuesto, estuvo tu lesbiana. Tenía grandes esperanzas en realidad para ella. Por desgracia, parece haberse desvanecido en el aire..." Leigh se encogió de hombros con tristeza. "¿Qué ha pasado con ella? Pelea de enamoradas?"
Si es posible, Dulce se sintió aún más incómoda. "Um, a ella la tiene ocupada el trabajo."
Leigh asintió lentamente. "Sabias que tienes un pequeño tic en el labio cuando estás mintiendo?"
"Claro que no" Lo tengo? Dulce se mordió su labio por si acaso.
"Entonces, quién es ella?"
"Ella quien?"
"La propietaria del Prada de imitación que vi en tu cama anoche. Que hiciste, la ocultaste, escapo por la escalera de incendios? No puedo creer que no me lo dijiste antes. ¿Hace cuánto tiempo estas saliendo con ella?"
"Yo no lo hago", dijo Dulce rápidamente, y la sensación de pánico se puso en marcha otra vez. "Quiero decir... no somos". Aclaro su garganta. "Se trata de algo nuevo ..."
"La cosa gay?"
"La cosa gay", dijo Dulce. "Todavía no estoy segura de lo que soy, exactamente."
"Homosexual? Bi? No hay muchas opciones."
Dulce se encogió de hombros. "Honestamente, yo sólo odio la idea de adoptar algunas preexistentes etiquetas, junto con todos sus estereotipos y suposiciones. Quiero decir, no puedo ser yo?"
Era el turno de Leigh de encogerse. "La gente va a golpearte con una etiqueta, no importa lo que digas, por lo que es mejor escoger una uno mismo." Leigh se levantó y vertió el café en la taza sobre el mostrador. Se la entregó a Dulce. "Si te hace sentir mejor, voy a verte como siempre te he visto."
"Una mojigata?"
"Una mojigata linda y sexy, que aparte es mi mejor amiga", confirmó Leigh. Pero ella sonrió. "Esto te hace un poco más interesante."
~*~
Anahi miraba su teléfono y, a continuación, miró al vestuario a su alrededor, y luego miro a su teléfono un poco más. Dulce no había llamado - o texteado - y Anahi no podía decidir si sería demasiado necesitada - o peor aún, desesperada – si enviaba un texto sin ninguna razón. Un par de días atrás lo hubiera hecho sin pensarlo un segundo, pero ahora...
"El almuerzo ha llegado, señoras", anunció Christopher, caminando con una bolsa de café en una mano. "Sándwich de pavo para la reina". Se inclinó ante Anahi.
"¿Cómo es que una hamburguesa con queso?"
Christopher echó un vistazo al envoltorio de plástico en la mano y luego a Maite. "¿Ordenaste un sándwich de pavo?"
"Ensalada de atún." Maite no se molestó en levantar la vista de su propio teléfono mientras contestaba.
"Hmm." Parecía buscar Christopher en la bolsa. "Bueno, tengo una César. Y algo que se parece mucho a un Sloppy Joe".
Anahi suspiró y quito la bolsa de sus manos. Cogió el envoltorio. "Necesito cambiarlo por un verdadero asistente, cuando lo tendré?"
"Esperemos que pronto", respondió Maite. "Tienes la entrevista con Mark mañana. Y para que conste, no estoy aún segura de que contratarlo por ser novio del hermano de tu enamorada sea una buena idea." Maite agarró el sándwich de pavo de las manos de Christopher mientras él se dirigía para unirse a ella en el sofá.
Anahi miró su teléfono nuevo, pidiéndole que suene o vibre o haga algo, además de burlarse de ella. "No he contratado a nadie todavía", dijo. "Lo menos que puedo hacer es reunirme con él, ¿verdad?"
"Si tú lo dices," dijo Maite, desenvolviendo su sándwich. Era la primera vez que Anahi la había visto sin su celular en la mano. "Era apenas el más cualificado del grupo. Y si apesta?"
"Entonces lo despido."
"Sí? Así de fácil? Y no piensas que va a entorpecer las cosas con Dulce?"
"Yo sólo lo contratare para otra cosa."
"Como?"
"Como lo que sea!" Anahi estaba empezando a sentirse impaciente. Esta no era la cuestión en la vanguardia de sus pensamientos y quería pasar de ello. "Además, no había garantía de que incluso desearía viajar conmigo, por lo que esto podría ser sólo temporal, si es en absoluto".
"Creo que quiere que dejes el asunto," Christopher susurro a Maite.
"Aquí hay un tema nuevo, entonces," dijo Maite. "¿Por qué sigues buscando en tu teléfono cada cinco segundos?"
"Yo iba a preguntarle sobre eso!"
Anahi bajo el teléfono, molesta por lo que era obvio. "Estaba comprobando la hora".
"¿Desde cuándo te interesas tanto por la hora? Además, hay un reloj justo encima de la puerta."
"Apuesto a que tiene algo que ver con Dulce," dijo Christopher.
"O Naomi".
Anahi hizo su mejor esfuerzo para fulminarlos con la mirada, pero no fue su mejor esfuerzo. Estaba demasiado distraída por el desorden de otros pensamientos girando en círculos alrededor de su mente.
"No vas a decirnos? Nos harás esperar?"
"Mi dinero está en Dulce," dijo Christopher.
Miraban expectantes a Anahi, que suspiró y miró en el teléfono de nuevo. Esto era una estupidez. Estaba obsesionada y ella lo sabía. "Dulce me besó anoche", dijo, escuchando las palabras en voz alta por primera vez y pensó que no hizo que sea todo menos surrealista.
Hubo un largo período de silencio durante el cual ambos la miraban.
"En serio", dijo Anahi, ansiosa por obtener las primeras palabras de esta conversación. "Esta es su reacción?"
"Espera, solo me lo estoy imaginando," dijo Christopher, sólo para recibir un puñetazo en el brazo por parte de Maite. "Ay! Como si tú no estás haciendo lo mismo."
Maite lo ignoró. "Ella te besó ... como, realmente te besó?"
"Al igual que realmente que me besó", dijo Anahi, lanzando su envoltura intacta sobre la mesa. "Y me besó de nuevo. Y no sé lo que ocurre a continuación, o lo que quiere que ocurra a continuación, o incluso lo que quiero yo que ocurra."
"Sexo", dijo Christopher. "Eso es lo que normalmente ambas quieren que ocurra a continuación."
"Gracias", dijo Anahi. "Eso es realmente útil. Me siento como... si todo estuviera fuera de control. Esto es lo que quería. Ella es lo que he querido. Pero la verdad es que... yo simplemente no sé. Debo dejar que esto ocurra porque yo lo quiero, o tengo que parar porque sé dónde terminará? No puedo darle una vida normal, incluso si ella está bien con todo por el momento las cosas se van a deshacer con el tiempo. La prensa va a meterse con ella... nos van a arrastrar por el barro. No quiero eso para ella. No quiero que la pongan en esta porquería. Por lo tanto, la dejo hacer saber que las dos podemos salir heridas o debo dejar que suceda y dejar salir el egoísmo?"
"Realmente creo", dijo Christopher "que deberías comenzar con el sexo."
~*~
Se había acobardado de su reunión con la profesora. Había tenido toda la intención de golpear en la puerta durante el horario de oficina y pedir perdón cara a cara por el terriblemente inadecuado correo electrónico que había enviado el día anterior. Pero ella no pudo hacerlo. Había hecho todo el camino hasta la puerta de la mujer, pero no pudo mover el brazo.
Así que había llamado a Mark y acordaron reunirse en el Saks Fifth Avenue. Y ahora se perdía detrás del, mirando ropa que no podía permitirse. "¿Crees que las etiquetas son importantes," ella le preguntó, porque había estado pensando acerca de lo que había dicho Leigh.
"Sí," dijo Mark, distraído por la camisa en sus manos. "Lo veo como una inversión en mi futuro. Estoy pensando... en Armani. Aunque, como ella usa Prada. Y la vi llevando unos vaqueros Dolce & Gabbana en su última entrevista y era realmente sexy, que estoy seguro de que también era de D & G." Puso la camiseta de vuelta en el perchero. "Que fue lo que uso la última vez que la viste?"
Dulce intento evocar una imagen de Anahi, pero todo en lo que se podía pensar era en sus besos. "Um. Jeans? Una camiseta? "
"Qué tipo?"
"Azul? Blanco?"
Mark suspiró y le dio una mirada de desaprobación. "Marca?"
"¿Cómo voy a saberlo? Por otra parte, no era esa mi pregunta. Quiero decir... así como las etiquetas, del tipo de sexualidad".
"Ah", dijo Mark. "Vamos".
Dulce lo seguía, a medida que hablaba. "Bueno, yo estaba hablando con Leigh sobre todo."
Mark dejó de girar alrededor, causando que Dulce y el casi chocaran. "Whoa, whoa. Le dijiste a Leigh?"
"Esta mañana".
"Así que ella sabe...?"
"Sobre todo lo que hacemos," dijo Dulce, esperando que sea lo suficientemente bueno.
"Vamos".
"Bueno". Dulce trató de encontrar una manera de formular la pregunta sin sonar como una idiota. No sabía exactamente lo que le estaba preguntando. "Cómo lo resolviste? En qué momento te despertaste y dijiste 'bueno, esto es lo que soy ", y luego lo convertiste en tu identidad y en realidad te sientes como si fuera tuya, en lugar de la idea de alguien más cómo debe ser?"
Mark parpadeo algo inexpresivo. "Y aquí pensé que sólo iba a tener un ligero viaje de compras", dijo. "Te gustan las niñas?"
"Sí, sería así," dijo Dulce.
"Muchachos?"
"Sí".
"Entonces por el poder del Consejo Supremo de Gayhood, yo os declaro bisexual. Felicidades y bienvenida a la otra parte. Te envire tu tarjeta por correo."
Dulce suspiró. "Eso no responde a mi pregunta."
"Tu pregunta no tiene respuesta, Dulce. O al menos no una respuesta que puedo darte. No puedo, sin embargo, te daré algunos consejos: No le digas a tu chica enseguida que eres bisexual porque al segundo pensara que probablemente quieres un trío con ella y algún tipo al azar. Y entonces ella se volverá loca e ira corriendo al primer chico gay que encuentra y entonces él tendrá que pasar tres horas oyendo perfectamente bien interminables, monótonos lloriqueo sobre cómo nunca debería haber ido a casa con una chica que usa tacones".
"Qué?"
"Lo siento", dijo Mark, se paso una mano por el pelo. "Ha sido un día largo."
Dulce repitió las palabras a través de su mente, tratando de darles sentido. "Yo no uso tacones".
La miro con seriedad. "Olvídate de los tacones. Mira, Dulce, eres lo que eres. La gente te verá como te ves tú, en mi experiencia pude ver que dicen mucho más sobre acerca de quién creen que eres que lo que eres. Se fiel a ti misma y date permiso para ser lo que eres y amar a quien amas...de eso es lo que se trata. El resto... el resto es poco importante en el gran esquema de las cosas".
~*~
"No quiero un trío", fue lo primero que dijo Dulce cuando piso el apartamento de Anahi.
Las palabras tomaron un tiempo para inscribirse en la mente de Anahi, en parte porque estaba distraída por ver a Dulce, y en parte porque la declaración no tenía sentido contextual. Ella cerró la puerta y apoyo su espalda contra ella, a la espera.
"Y yo no quiero que pienses que voy a correr con el primer chico que me guiñe el ojo", Dulce continuo en el mismo tono apasionado. "Y esta no es una aventura, o... ya sabes, parte de toda la experimentación de la universidad".
Anahi no estaba muy segura de lo que debía hacer de estas declaraciones. "Me perdí una conversación en alguna parte?" Pregunto.
"Esta mañana me dijiste que estabas preocupada de que cambie de opinión", dijo. "Y he estado pensando en eso todo el día... sobre todo. Y finalmente me vine para acá por qué tú piensas eso. Y quería que supieras que yo nunca lamentaría lo sucedido ayer por la noche, no importa dónde nos dirijamos a partir de este momento."
Anahi no podía dejar de sonreír. "Y tríos jugaron un papel importante en eso?"
"Eso fue culpa de Mark. Y Leigh. Bueno, no, fue en mayor parte de Mark. Dijo que, así, que tu no, porque no se que dijo específicamente, pero que tu... en realidad, no me acuerdo. Era algo sobre tríos y bisexuales y los tacones. A pesar de todo, sólo quería dejar claro, en caso de que alguna vez pienses que yo podría querer uno, que yo no lo quiero".
"Es bueno saberlo", dijo Anahi, más divertida que cualquier otra cosa. No podía sacar sus ojos fuera de Dulce. Imágenes de la noche anterior pasaban claramente a través de su mente. Ella las empujo a un lado por el momento. "Tienes hambre?"
"No, estoy bien." Dulce comenzó a sacarse su abrigo. "No puedo creer lo que hicimos a la pared", dijo. "Cuánto tiempo lo dejaras ahi?"
Anahi siguió la mirada de Dulce. No le gustaba lo que habíamos hecho a la pared. "Hasta que desees cambiarlo.
"Yo?"
"Bueno, eres la artista."
"Supongo que lo soy." Dulce se reunió con su mirada y la mantuvo. Tampoco dijo nada durante mucho tiempo. "Qué estamos haciendo, Anahi?"
"Torpemente mirándonos la una a la otra".
Dulce sonrió, pero negó con la cabeza. Comenzó a dirigirse hacia el salón, y Anahi la miro un par de segundos antes de seguirla. "Háblame", dijo Dulce, mientras se sentaba en el sofá.
Anahi no sabía por dónde empezar, así que comenzó por sentarse. Había estado pensando en Dulce todo el día, tratando de cero en lo que ella quería. Pero lo que quería había sido siempre claro, es lo que ella temía lo que hacia las cosas difíciles. Deseaba que hubiera un guion para leer de algunas experiencias pasadas, pero no había nada.
"Quieres estar conmigo, Anahi?" Dulce preguntó suavemente.
La cuestión tomó por sorpresa a Anahi, silenciando todas las demás ideas. "Más que nada".
Hubo un instante de alivio en el rostro de Dulce, de auxilio y otra cosa. "Pero es complicado," ella adivino, en tono ligero.
Anahi se lanzo por una sonrisa, pero no pudo mantener una. "La gente me sigue constantemente. Toman fotos de mí constantemente. Escriben sobre mi vida y la gente en ella, y no les importa si hacen daño en el proceso. Sólo hay un tiempo que podremos ir sin que aparezcas en una foto a mi lado y es sólo cuestión de tiempo antes de que comiencen a escribir sobre mí y sobre ti. Me mata Dulce, arrastrarte a todo eso."
Dulce asintió, pero la pregunta estaba todavía en sus ojos.
A Anahi se le encogió el corazón. Ella no quería perder a Dulce. No sabía cómo mantenerla. "No quiero que tengas que pasar por eso".
"¿Realmente yo te preocupo, Anahi, o es el temor de que te hagan salir?"
Anahi frunció el ceño ante la pregunta, en parte arrojada por ella misma. "Honestamente, si me preguntabas hace unos meses, habría dicho que salir era mi mayor temor en el mundo".
"Pero ya no?"
"No." Y Anahi se sorprendió al encontrar que era cierto.
"Entonces, qué es?"
Eso era fácil de responder. "Que te hieran Dulce", dijo. "Observar que sufres por ser parte de mi vida, y, en definitiva, perderte por causa de eso."
"Pero eso puede ocurrir incluso si somos sólo amigas", dijo Dulce.
Anahi había pensado en eso. Había pensado en ello y, a continuación, procedió a empujarlo fuera de su mente. Le dolía oír a Dulce decir que era una posibilidad. "Yo lo sé".
"Estoy diciendo," Dulce dijo, "Que esa no es razón suficiente para no estar juntas. Si me dices que no quieres estar conmigo porque temes por tu carrera, o que estás preocupada por lo que el mundo diga y no quieres eso... entonces eso es una cosa. Pero si estás diciendo que no quieres estar conmigo porque te preocupa lo que la gente diga sobre mí y cómo me siento sobre ello...?"
"Yo simplemente no quiero verte lastimada". Y que parecía razón suficiente para Anahi.
"Anahi, no te bese anoche porque pensé que podría ser divertido intentarlo. Te bese porque nunca he sentido esto antes, sobre nadie. Sé que una relación contigo sería complicada. Sé que a veces puede ser francamente frustrante. El infierno, podría ser incluso doloroso. Pero así son las relaciones. Y no quiero renunciar a ella simplemente porque estás preocupada de lo que la gente pueda decir sobre mí".
Hubo, lo qué sintió, como un repentino rayo de esperanza, aunque las preocupaciones seguían allí. "Así que quieres estar conmigo es lo que estás diciendo?" A pesar de todo lo que ha transcurrido y todo lo que ya se ha dicho, encontraba increíblemente difícil de creer que esto era real, que Dulce podría considerar algo más serio.
Dulce aventuró una sonrisa. "Bueno, creo que merecemos al menos una cita".
Una cita. Sonaba tan inofensiva. Por lo tanto, tentadora. "Me estas invitando a salir?"
"¿Vas a seguir preguntando?"
Anahi sonrió. En la parte de atrás de su mente estaba la voz que hablaba de las advertencias y malas ideas. Pero se había tornado considerablemente más pequeña y ahora era apenas audible. "Si me estás preguntando, entonces acepto".
"Genial. Estas ocupada ahora?"
"Es una pregunta-truco?"
"Tal vez". Dulce le sonrió. "Qué películas tienes?"
Anahi vaciló, pero sólo brevemente. Ya habría tiempo para ordenar el resto de las preguntas, preocupaciones e inquietudes. Por ahora, estaba contenta con seguir a la corriente, por el tiempo que durase. Se puso de pie y ofreció su mano a Dulce. "Vamos a buscarlas."
~*~
Dulce no tenía idea si habían llegado en realidad a ninguna parte con esa conversación, pero se sentía optimista con cautela mientras seguía a la actriz por las escaleras. Debe haber sido fácil, moverse hacia adelante, más allá de la neutralidad de la amistad, hacia lo que seguía. Pero salir con Anahi significaba salir con su equipo directivo, sus fans, y público en general, y Dulce entendía los temores de Anahi. En algún momento, cuando la novedad de estar en una nueva relación se desvanezca, y tal vez sería mucho antes de que Dulce tuviera que enfrentarse a una realidad muy difícil.
Y por lo que se mantuvo entre ellas una pregunta sin respuesta.
Dulce paro en la parte superior de la escalera para mirar alrededor de la habitación de Anahi. Esta no era su primera vez, pero casi sentía como si lo era. Todo entre ellas se sentía diferente. Sin embargo, la habitación era tanto, como la recordaba, aseada y cómoda. La iluminación era suave, de color amarillo, vertida de una lámpara en la esquina. Frente a ella la gran pantalla plana de TV la miraba desde la mitad del centro de entretenimiento. Inevitablemente, su mirada cayó sobre la cama, y los pensamientos de besar a Anahi bailaron en su mente.
"Entonces, ¿qué estás de humor para ver?"
Por un momento, Dulce estaba segura de que Anahi había leído su mente, pero la actriz estaba de pie cerca del televisor, mirando hacia abajo en un cajón abierto que contenía una fila tras otra de DVDs. Dulce se acercó y rastreo los títulos. La selección era alucinante. Decidió sentarse. "Esto podría tomar un tiempo."
Anahi se sentó junto a ella, y Dulce luchó el impulso de una mayor inclinación. "Están en orden alfabético."
"En serio?" Dulce miró a través de los títulos de nuevo y se encontró que sí, que lo estaban, de hecho, en orden alfabético. "Estabas aburrida?"
"Maite", explicó Anahi.
Dulce sonrió y se volvió de nuevo a la tarea en cuestión. No tenía idea de qué película escoger. No importaba lo que ellas veían. "Idea", dijo, y agarró las manos de Anahi. "Cubre mis ojos."
"¿Es así como por lo general tomas las decisiones?" Anahi sonaba divertida mientras se trasladaba detrás de Dulce. Tal vez lo sería a partir de ahora, Dulce pensó, disfrutando el hecho de que estaba más cerca de Anahi ahora.
"Cualquier excusa para que me toques", dijo.
"No necesitas una excusa para eso". Las manos de Anahi quedaron de repente sobre los ojos de Dulce y Dulce brevemente olvido todo sobre la película. "Voy a mantener esto en mente", dijo, sorprendida de que ella pudiera pensar en absoluto. Llegó hacia adelante y se sintió en las filas, sus dedos arrastrándose sobre ellas . "Vamos a ir con esta...." Ella abrió los ojos cuando las manos de Anahi se movieron. Ella comenzó a reír. Seabord Cyborg. "¿Cuáles son las probabilidades?"
Anahi arrebató el DVD fuera de sus manos. "Eso no debería estar allí!"
Dulce dio media vuelta y llegó a la película, pero Anahi la sostuvo en lo alto. "¡Oh, vamos. Será divertido."
"Ni en un millón de años."
Dulce se volvió hacia Anahi y, de rodillas, consiguió hacerse con la película de nuevo. "¡Ja!" Pero un segundo después, sintió los dedos de Anahi rozando suavemente sobre su vientre y ella gritó. "No es justo!", Gritó ella, riéndose, y doblándose de dolor.
Y luego, sin advertencia, Anahi la beso. O, quizá, ella beso a Anahi; es difícil de decir, y no importa. Nada más realmente importa. No se dio cuenta que la película ya no estaba en su mano cuando los dedos Anahi se enredaron en su pelo.
Dulce separo sus labios momentos más tarde. Presionó contra su frente y Anahi cerró los ojos, intentando recobrar su aliento. "Podemos hacer que esto funcione", dijo, no importándole si sonaba un poco desesperada.
Lo sentía, más que oírlo, Anahi suspiro. "No si me haces ver esa película."
Dulce reía, con ayuda, en su mayoría, y abrió los ojos. Anahi estaba mirándola, y Dulce noto que el temor que había visto en esos hermosos ojos azules anteriormente en su mayor parte se habían ido. "Trato", dijo.
"Si las cosas se ponen muy mal, voy a comprar una isla desierta en alguna parte."
"Sabes, yo normalmente me reiría de eso, pero algo me dice que lo dices en serio".
Anahi sonrió, el resto de los rastros de temor se esfumaron de sus ojos, al menos por el momento. La incertidumbre, sin embargo, se mantuvo. "¿Estás realmente segura de quieres esto, Dulce?"
Dulce rozo ligeramente sus labios contra los de Anahi. "Sabes? Nunca he estado más segura de nada en mi vida".

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:10 am

Capítulo cuarenta y seis
Leigh estaba sentada en el sofá cuando Dulce salió de su habitación la mañana siguiente. "Dime hay café", dijo Dulce, en su camino a la cocina.
"Fue real, no?"
Dulce se detuvo y se volvió hacia Leigh, al mismo tiempo que buscaba en su cerebro las piezas faltantes de la conversación. Estaba en blanco, dijo, "Qué?"
Leigh la miraba desde el sofá y entonces suspiró, algo espectacular. "La chaqueta", dijo, como si fuera evidente.
"¿Es esta una de esas ocasiones en que decides hacerme participar en un ejercicio de improvisación sin decírmelo y yo me paso media hora preguntando de qué diablos estás hablando, sólo para descubrir más tarde que estás solo tomándome el pelo? Porque si lo es, no tengo tiempo hoy."
"Estoy hablando de la chaqueta de Prada en tu cama", dijo Leigh. "¿Estas saliendo con una señora de edad con mucho dinero, que no la pueden ver contigo? Mierda, está en la política?"
Dulce se sorprendió. "Dedujiste todo eso de una chaqueta?"
"Mierda, ella está en la política? ¿Cuántos años tiene? Sabes cuan rica es? No, espera, ¿cómo conoces a un político, odias la política. Espera... demasiadas preguntas... yo no puedo enfocarme."
Dulce sacudió la cabeza y caminó el resto del camino a la cocina para encontrar un bote vacío. "No hiciste café?"
"Lo hice, pero me lo tome."
"Todo?"
"No cambies de tema! Estas saliendo con un político!"
Dulce soltó un resoplido. "No estoy saliendo con un político".
"Oh". Leigh sonaba decepcionada. "Entonces... ¿con quién entonces? Alguna empresaria? Oh, ella es la directora general de algo?"
Dulce odiaba la mentira y tarde o temprano tendría que decirle la verdad a Leigh. Pero ahora no era el momento. Además, tendría que hablar con Anahi al respecto. "¿Qué te hace pensar que estoy saliendo con alguien? Tal vez estoy jugando en el terreno".
Leigh soltó un bufido. "Tú? claro". Pero ella pareció considerar la idea. "Te puedo dar un consejo, como alguien que ha sido más tiempo gay que tú?"
Dulce se apoyó en el mostrador de la cocina y se cruzó de brazos. "Tú no eres gay".
"Uh, helloooooo!" Leigh sostenía el guión y saludó a su alrededor. "Mi consejo es no conformarte con la primera lesbiana que cruza por tu camino, de acuerdo? Claro, podría ser divertido por ahora y nuevo y todo eso, pero las probabilidades son de que serás capaz de hacerlo mejor. Quiero decir, mira, cuando yo tenía quince años, mi primera novia, Sarah Solantis, era... ya sabes, fea. Y ahora, años después, estoy saliendo con Anahi Puente. Necesitas una meta. Ahora, yo no estoy diciendo que conseguirás siempre a alguien como Anahi Puente, obviamente, pero aún así, cualquier objetivo es bueno."
Dulce asintió lentamente, ganando tiempo suficiente para procesar completamente las capas de ironía y lo absurdo. "Voy a tener eso en mente, gracias."
"En serio, Dulce, quien coño es? Me estás matando aquí. Dame una pista. Dime si al menos no es tan aburrida como Alfonso."
Dulce sonrió. Volver loca a Leigh le dio una extraña sensación de satisfacción. "Tengo que llegar a la escuela. Yo te cogeré más tarde."
"¡Espera!", Gritó Leigh mientras Dulce comenzó a alejarse. -Vas a estar allí mañana, ¿verdad?"
Dulce se dio la vuelta lentamente, preocupada de repente. "Ah... ¿dónde?"
"Mi escena con Anahi, lo estamos filmando mañana. Estarás allí, ¿verdad?"
Dulce no podía imaginar nada más torpe que ver a su mejor amiga haciendo una escena pasional con ... Era Anahi su novia? Lo establecieron oficialmente? "Tengo clases", dijo.
"Es sábado."
Maldita sea. No podía pensar en otra excusa lo suficientemente rápido. "Uhm..."
Leigh suspiró. "Me prometiste. ¡Vamos! No tiene que permanecer durante toda la cosa. Vamos por una hora o dos." Y, porque sabía que iba a funcionar, agregó, "Significaría mucho para mí."
Era inútil, esto de discutir con Leigh. Era implacable cada vez que realmente quería algo, y Dulce sentía un muy pesado sentimiento de culpa por todas las mentiras que guardaba con mucha resistencia. "Muy bien, claro, voy a estar allí."
~*~
"Hmm," Christopher murmuró, y levantó la vista de su portátil. Había llegado al apartamento de Anahi casi una hora antes de lo previsto y dio como razón que la conexión a Internet de Maite no funcionaba. Anahi tenía una fuerte sospecha de que sólo quería encontrarla preparando el desayuno para que él pudiera tener algo. "Cual es una forma más corta de decir" tigre en la cama?"
Anahi lo miró con curiosidad sobre el mostrador de la cocina entre ellos. "¿Estás haciendo algún tipo de crucigrama pornográfico?"
"No, estoy contando sobre nuestras aventuras sexuales en el Twitter. "Él se encogió de hombros. "De todos modos, al parecer consigo una afluencia de seguidores cada vez que escribo acerca de dormir contigo. Por eso, te alegrará saber que tenemos una vida sexual muy saludable."
"Voy a estar segura de tener en cuenta eso diariamente”, dijo Anahi secamente, y bebió un sorbo de café.
"Por supuesto, adivino que serías una tigresa en la cama con tantos años de frustración sexual reprimida. Así que tal vez deberíamos preguntarle a Dulce...?"
Anahi sonreía, al oír hablar de Dulce y ante el evidente intento de Christopher por conseguir información sobre ella. «Sutil».
"Toc, toc!" Llamo Maite a la puerta principal, interrumpiendo lo que Christopher podría haber dicho a continuación. Entró en segundo más tarde. "Qué hay de nuevo?"
"Anahi estaba a punto de decirme sobre sus relaciones sexuales con Dulce."
Maite miró, con los ojos abiertos. "Has tenido relaciones sexuales con Dulce? En serio?"
Anahi considero muy seriamente no responder a la pregunta, pero decidió que simplemente eso los invitaría a molestarla más. "No he dormido con Dulce."
"Oh", dijo Maite, y se sentó en el taburete vacío junto a Christopher. "Bueno, no queremos apresurarnos en nada. Es tu primera vez."
"Tu no quieres precipitarte", dijo Christopher, cerrando la computadora portátil. El sonido del chasquido de cierre puntuado su declaración. "Maldita sea es la primera vez. Consíguela de una vez. Es porque tienes miedo de que sea realmente malo? Puedo guiarte."
"Ejem, creo que estaría un poco mas calificada para guiarla en eso", dijo Maite.
Anahi frunció el ceño ante ellos, un poco ofendida. "Yo no necesito que ninguno de los dos me guie por cualquier cosa. Pero gracias por el voto de confianza."
-Bueno, satisfacer a una mujer puede ser difícil," dijo Christopher.
Maite lo miró. -No, si sabes lo que estás haciendo."
"Yo siempre sé lo que estoy haciendo."
-Eso es. Dos palabras para ti: Atlantic City. "
"Yo estaba borracho y no cuenta de todas formas debido a la... bueno, ya sabes." Christopher se aclaró la garganta y volvió su atención sobre Anahi. "¿Te preocupa que ella te haga cosas raras?"
Maite gruñó ante su comentario. "Me acosté con este tipo que una vez quería pelar una manzana, mientras que..."
"Oh, Dios mío! Esa fue una sola vez!"
"Wow", dijo Anahi, bajando su taza. "Muy bien. Esa es mi señal para ir a la ducha."
-Espera, espera", dijo Maite, su voz sonando seria ahora. "Los jefes del estudio quieren reunirse contigo la próxima semana sobre El Puente de Moes. El director quiere tomarse un descanso también. Hablé con Naomi y ella dijo que podríamos resolverlo siempre y cuando no vaya a más de cuatro días y que estés de vuelta el viernes. El problema es que el estudio sólo puede reunirse contigo el martes y el director se encuentra en Nueva Zelanda hasta el jueves. Entonces, quieres que intente reprogramar cualquiera de ellos, o estás de acuerdo con viajar la tarde del lunes y regresar la noche del jueves?"
"Eso suena bien para mí."
"Me encanta cuando cooperas", dijo Maite, y sonrió.
"Deberías invitar a Dulce a que te acompañe", sugirió Christopher. "Dale un poco de sabor a la vida de California, obtenla desnuda en el jacuzzi; obten una pequeña muestra de ella."
Maite le dio un golpe en la cabeza. "Eres un pervertido".
"Y hoy particularmente molesto."
-Es que yo no quería dormir con él la noche anterior", explicó Maite. Ella lo miró furiosa."Desde que, ya sabes, rompimos."
-Muy bien, ella no tiene por qué saber eso", Christopher murmuró.
-Sí, porque que ustedes no duermen juntos es demasiada información", respondió Anahi, pero sus pensamientos cambiaron de nuevo a la anterior sugerencia de Christopher. Dulce en L. A. En su casa... Ella captó a Christopher observándola.
Él sonrió. "Estás pensando en ella desnuda en tu jacuzzi, verdad?"
"Dale un golpe por mí, quieres?
"Así será", dijo Maite.
~*~
Dulce logró encontrar a su profesora mayormente gracias a un golpe de suerte. Vio a la mujer corriendo, pasando el Centro Kimmel a una velocidad impresionante, anti-edad, y Dulce tomó la decisión sobre el terreno a fin de perseguirla. En el momento en que la alcanzó, estaba sin aliento y arrojó un pequeño grito bajo", profesora Wilson!"
La mujer fue lento, dando la oportunidad a Dulce a caminar a su lado. "Srta. Espinoza", dijo, en tono cansado, desdeñoso. "Que me propone?"
Dulce parpadeó ante la pregunta, sintiéndose mortificada. "Sólo quería pedir disculpas por mi muy inapropiado correo electrónico"
"Ya se disculpó en su segundo correo electrónico altamente inadecuado, Srta. Espinoza. No me gusta ser acosada con fines redundantes. Tal vez le gustaría explicar por qué no ha estado en la clase durante toda la semana o por qué no ha presentado su proyecto?"
"Yo..." Dulce no tenía mucha explicación ya que había estado preocupada con asuntos del corazón. Un asunto del corazón? Eso sonaba como una buena excusa.
La profesora Wilson se detuvo bruscamente y se volvió hacia Dulce. "Quieres saber cuál es la diferencia entre el trabajo que te metió en este programa y el trabajo que has hecho en los últimos tiempos?"
"No," dijo Dulce, y rápidamente agregó: "Quiero decir que sí."
"Pasión-exclamó la mujer, con una voz suficientemente fuerte para causar que varias personas miraran. "¿Estuvo teniendo relaciones sexuales regulares cuando empezó?"
Dulce ni siquiera sabía cómo empezar siquiera a responder la pregunta. Miró a su alrededor a la gente que pasaba, como si uno de ellos podría salvarla de esta conversación. "Uhm..."
"El sexo, Srta. Espinoza", dijo la profesora, con impaciencia. "Es una artista de la pasión. Encuentre la pasión y píntela. Ahora, si me disculpa, se me está haciendo tarde para el yoga."
Dulce la vio alejarse y se paro en medio de la acera, demasiado aturdida para moverse. Casi se perdió el hecho de que su celular estaba sonando. Echó un vistazo a la pantalla y vaciló."Hola, Christiann," dijo, y decidió empezar a caminar de nuevo.
-Oye, hermanita. Como va tu día?"
"Va... extrañamente. Creo que una de mis profesoras me aconsejó que eche un polvo".
"Eso suena... torpe."
"Torpe es el tema de todo mi día", dijo Dulce, pensando de nuevo en su conversación con Leigh.
-Bueno, de acuerdo con ese tema, yo estoy llamando para preguntar si sabes por qué Leigh llamo a cobrarme una apuesta que hicimos hace años y luego colgó cuando le dije que yo no tenía idea de lo que estaba hablando."
Iba a asesinar a Leigh. -Lo siento, Christian", empezó a decir, sintiendo una oleada de nerviosismo", quería decirte antes..."
"Decirme qué, exactamente?"
Dulce considero la mejor manera de expresar todo lo que había ocurrido en los últimos días. Decidió que no había una mejor manera. "Estoy tal vez saliendo con...... una chica."
"Tal vez?"
"Es complicado", dijo Dulce, dejando escapar un suspiro. "Siento que, no te lo dije".
"Hey, si alguien debe entender, soy yo, ¿no?", Dijo Christian, a la ligera. "Eres feliz?
"Sí".
Christian soltó una carcajada larga. -Muy bien..."
Dulce pensó en la cuestión con más cuidado, tratando de sopesar sus emociones en encontrar su noción percibida de la felicidad. "Yo diría que... Soy prudentemente contenida."
"Bueno, eso suena sensato. Oye, nos juntamos uno de estos días y almorzamos o algo así. Podemos hablar".
-Sí, eso sería genial ", dijo Dulce, aliviada de que Christian no estaba pidiendo más preguntas.
"Bien. Tengo que dejarte. Mark tiene un ataque de pánico por todo esto de la entrevista con Anahi Puente. Hablamos más tarde?"
"Claro, que estes bien." Colgó y miró a su alrededor, momentáneamente desorientada. Había estado caminando sin rumbo y ahora no podía recordar donde era que tenía la intención de ir en primer lugar. Antes de que pudiera decidir sobre una nueva dirección, su teléfono volvió a sonar, y sonrió al leer el nombre en la pantalla. "Antes de decir nada", comenzó, "Me gustaría hacerte saber que he alcanzado mi cuota oficial de conversaciones incómodas por hoy, así que por lo que sea que estes llamando para decir, mejor que no sea torpe. De acuerdo? Ve".
"Me gustaría proponerte una orgía", dijo Anahi, "Con mi madrastra y un gato."
-Muy bien, creo que voy a colgar."
Anahi se echó a reír y dijo: "Yo estaba realmente llamando para ver cómo iba tu día."
"Vamos a ver", dijo Dulce. "Leigh quiere que yo valla y vea cómo ustedes lo hacen el día de mañana. Y entonces mi profesora, a la que yo le hice proposiciones accidentalmente, me dijo que la manera de mejorar mi arte era echar un polvo. Y entonces Leigh decidió hacerme salir ante mi hermano... "
"Wow", dijo Anahi. "Y ni siquiera es mediodía."
-Dímelo a mi. ¡Oh! Hablando de cosas difíciles, se me olvidó decirte ayer por la noche que por favor no te sientas incómoda o extrañas sobre la entrevista de Mark porque no quiero que te sientas obligada a contratarlo sólo porque tú y yo estamos..." No estaba segura de cómo terminar la frase.
"...Teniendo un una especie de incestuosa orgía bestial?"
"No creo que una madrastra se considere incestuoso".
-Bueno, por eso dije 'una especie'".
"Realmente esperemos que en tu línea no haya micrófonos," Dulce dijo, sonriendo. "Imagínate los titulares."
Anahi se echó a reír. "Te prometo que no contratare a Mark sólo porque tú y yo estamos... saliendo."
Saliendo. La palabra hizo que el corazón de Dulce diera un vuelco. "saliendo", dijo. Es eso lo que hacemos?"
"Bueno, me lo pediste anoche".
"Técnicamente, te pregunte si podíamos ir a tu habitación la noche anterior", corrigió Dulce. "Y entonces pasamos ahí una hora. Así que... sí, creo que eso significa que estamos saliendo."
-Bien, contenta de que está arreglado. Entonces, ¿dónde estás ahora?"
Dulce se fijo en sus alrededores. "Estoy entrando al Washington Square Park." Vio un banco vacío y se dirigió a él. "Y tú?"
"Estoy tratando de decidir qué ponerme. Quieres venir a ayudarme? Puedo enviar un coche por ti."
Dulce sonrió. "He estado alrededor tuyo el tiempo suficiente para saber que eres perfectamente capaz de vestirte por ti misma." Quería decir que podría ir más tarde y ayudarla a desvestirse, pero luego la timidez la pateo.
"Sólo estaba tratando de encontrar una excusa para verte."
"No necesitas una excusa para eso", dijo Dulce, sonriendo. "Pero realmente tengo un montón de tareas para ponerme al día así que... tal vez esta noche?"
"Esta noche será", dijo Anahi.
Dulce colgó el teléfono con una sonrisa en su totalidad. Ni siquiera le importaba si se veía ridícula. Se sentó en el banquillo y vio pasar a desconocidos durante unos minutos antes de la sacar su cuaderno de dibujo de la bolsa. Una página en blanco la miró en espera.
Pensó en Anahi cuando empezó a dibujar.
Mark ya estaba sentado y esperando para cuando Anahi llegó al restaurante, pero él se puso en pie al segundo que la vio. Noto que era joven, guapo y vestido de punta en blanco en un conjunto que debería haber costado tanto como el suyo. Hizo caso omiso de los murmullos de entusiasmo sorprendidos que arrastraba tras ella, y se centró toda su atención en él. "Debes ser Mark", dijo, y sonrió.
"Oh, Dios mío, eres tú en serio", dijo mientras estrechaba su mano. -Lo siento, no estoy tratando de parecer demasiado freak."
Anahi se echó a reír y se sentó. El camarero le entregó una carta y ella le dio las gracias antes de volver su atención hacia su compañero de cena. Se sentía aliviada de que él estaba nervioso porque la verdad del asunto era que ella también lo estaba. Esta era una persona importante en la vida de Dulce y ella quería caerle bien. -Entonces-dijo-, debemos de llegar a la parte más incómoda de la entrevista?"
"Hay alguna otra parte?"
"Comer?"
Mark dejó caer su menú en la mesa. -Entonces, por todos los medios. "Estoy demasiado nervioso para nada, además de sudar. "Hizo una mueca. "Finge que no he dicho eso."
Anahi se incorporó y se aclaró la garganta en fingida seriedad. "Así que, Mark, ¿por qué quieres trabajar para mí?"
-Muy bien, quieres la respuesta seria, trabajo en una empresa que he estado ensayando delante del espejo durante toda la semana o prefieres la verdad?"
Anahi sonrió. "La verdad".
"Está bien." Mark respiro hondo. "He sido un admirador tuyo, como, siempre y trabajar para ti sería un sueño hecho realidad. En realidad, estar sentado aquí contigo ahora es un sueño hecho realidad. Estar cerca de ti todo el tiempo sería como... bueno, lo que viene después de un sueño hecho realidad. Y sé que es una razón bastante coja, pero me preguntaste por la verdad. Así que... esa es la verdad. Pero! Además de ser un fanboy total, soy las dos cosas capacitado y dispuesto a hacer casi cualquier cosa que me preguntes, veinticuatro horas al día, siete días a la semana."
Anahi considero la respuesta y se encogió de hombros. "Funciona para mí", dijo, y sonrió. "Puedes empezar la semana que viene?"
Él la miró parpadeando. -Espera, eso es todo?"
"Eso es todo."
"Estoy contratado?"
"Estás contratado".
"Oh, mi Dios!", dijo. "Oh, Dios mío!..."
Anahi sonrió y cogió de nuevo el menú, dándole tiempo para absorber la información. Había pocas posibilidades de que ella no lo habría contratado, y no había sentido en prolongar su nerviosismo. Ahora, por la parte divertida. "Entonces, háblame de ti-dijo ella, haciendo como que miraba el menú. -Tengo entendido que tienes novio."
~*~
La caminata a Dulce siempre le daba tiempo suficiente para pensar en Anahi. Era durante esos momentos en que los aspectos preocupantes de su vida pudieran surgir, teniendo en cada uno de sus pensamientos. Por un lado, ella era feliz, era feliz en una cegadora manera, liberando una especie de camino. Una parte tenía muchas ganas de reír y bailar alrededor del coche del tren, abrazando a desconocidos al azar y tal vez romper a cantar. Pero por detrás de estos agradables, y absurdos, momentos, había otros, los recordatorios más persistentes de todo lo que podría salir mal.
El metro paró en seco y Dulce miro como los pasajeros se intercambiaban. Fue reconfortante, la restauración constante de rostros que probablemente nunca volveria a ver. Dos chicas vinieron a parase a su lado, continuando una conversación que debía haber empezado mucho antes.
-Bueno, no puedo decirle a mi mamá", dijo la una a la otra, y ya Dulce podría relacionarse. Se preguntó qué pensaría si se metía, Si ella se abría con... "Yo sé lo que quieres decir. No puedo decirle a mi mamá que estoy saliendo con una mujer."... Y no cualquier mujer. Anahi Puente. No estaba segura de con que que parte podría enloquecer mas a su familia, ahora que lo pensaba.
Era más fácil pensar en Anahi simplemente como Anahi. Si Dulce la despojaba de la fama y sus responsabilidades adjuntas y sólo pensaba en la persona-la Anahi en pantalones vaqueros rasgados y gafas, entonces las cosas no se sentían tan abrumadoras. Pero no había que seleccionar y escoger cuando se trataba de una relación y Dulce sabía. También sabia que se necesitaría mucho tiempo para acostumbrarse a todo, pese a lo que "todo" resultó ser.
"Dile que nos quedamos dormidas estudiando", dijo la misma chica. "Ella no sabrá que Travis estaba allí. Además, es una especie de verdad".
"Creo que voy a vomitar", respondió la otra, y Dulce se alejó, por si acaso.
El tren aceleró y se ralentizó y pronto se detuvo por completo, y Dulce salió por la puerta abierta y lejos de las chicas y sus problemas. Sus voces se fundían en sonidos nuevos y más persistentes, y para cuando Dulce salió al aire frío de Nueva York, lo había olvidado por completo.
La caminata al edificio de Anahi llegó con su propia paleta de colores de distintas emociones contradictorias. Había, en un extremo del espectro, la expectación aturdida de ver a Anahi de nuevo. Y en el otro: el miedo en sus múltiples matices de color. El miedo, sobre todo, de llegar a la puerta de Anahi para encontrar que la actriz había cambiado de opinión, que este frágil camino que anduvieron se había derrumbado sin su conocimiento.
Pero incluso a través de la niebla engrosada de incertidumbre, Dulce estaba perfectamente clara en una cosa: Estaba enamorada de Anahi. Ella estaba enamorada y no había vuelta atrás en eso. El momento exacto en que había pasado de tener la menor idea de cómo se sentía al estar totalmente decidida sobre el tema se había ido y venido sin preámbulos. Quedaba sólo la constatación de que estos sentimientos habían estado allí casi desde el principio, y ahora eran tan obvios como eran de irresistibles.
Entro al edificio del apartamento de Anahi en momentos de verlo más tarde y se apresuró hacia la puerta. En el interior, se encontró con el portero discutiendo con un hombre en traje de payaso. Sus voces resonaban con fuerza, reverberando en el techo alto. Se detuvo sólo el tiempo suficiente para comprobar que ella no era notada, y luego continuó hacia el ascensor. La discusión se hacía más fuerte, pero ella sólo captó las palabras "puta" y "loro" ante las puertas cerradas.
El trayecto fue tranquilo y en poco tiempo, las puertas se abrieron de nuevo. Caminar hacia el apartamento de Anahi era por lo general su parte menos favorita del viaje. En algún lugar entre bajar del ascensor y llamar a la puerta, toda la materia de la emoción extrema se elevaba a la superficie y se instalaba dolorosamente en su estómago. En esta ocasión, se sentía un poco peor.
Llamó a la puerta.
No pasó mucho tiempo para que Anahi abriera la puerta, pero fue el tiempo suficiente para que la paranoia de Dulce tome el relevo. Ella concibió a Anahi de pie allí, mirando preocupada y sombría, rompiendo el hielo con algo vago, pero diría, algo así como: "Tenemos que hablar." Tal vez en las primeras horas desde que habían hablado por última vez Anahi se había dado cuenta de que todo lo que hubo entre ellas no estaba. No valía la pena el esfuerzo, que había mucho que perder y muy poco que ganar. Este se había convertido en el mayor temor de Dulce.
El picaporte se volvió, y Anahi de repente estaba en la puerta, sonriente, de algún modo parecía más hermosa de lo que Dulce recordaba. Tenía el pelo levantado sostenido por palillos. Dulce había esperado verla todavía con el conjunto que uso al conocer a Mark, pero la actriz se había cambiado a su conjunto habitual de t-shirt y jeans. "Qué te tomó tanto tiempo?"
"Es ésa tu manera de decir que me extrañaste?" Dulce preguntó, encontrando la confianza en la sonrisa de Anahi. Sintió la luz, a sus preocupaciones escapando. Las dejó en el pasillo y entró. El apartamento era más frío que de costumbre y se preguntó si eso era a propósito. Tal vez se estaba convirtiendo en el tipo de persona que leía demasiado en todo.
Anahi cerró la puerta. "Yo siempre te extraño," ella dijo, de una manera que hizo al corazón de Dulce saltar un latido.
-Apuesto a que dices eso a todas tus otras novias", bromeó, y se acordó de la conversación anterior. Todavía se sentía extraño pensar en Anahi como su novia. No podía envolver su mente alrededor de lo que significaba exactamente. Pero aquí en el apartamento de Anahi, en presencia de Anahi, sintió que ninguno de los temores o preocupaciones que nublaban su mente las separarían.
"Sólo a las sexys".
"Ah, bueno, ahora me siento muy especial." Pero ella sonrió, porque ella se sentía especial. Suertuda, también. Conoció la mirada de Anahi. La actriz la estaba mirando."Qué?"
-Nada-dijo Anahi, y se encogió de hombros. -Eres realmente hermosa
El comentario sorprendió a Dulce, y se sonrojó, sin poder evitarlo. No estaba segura de que nunca se acostumbraría a Anahi diciendo cosas así para ella. No sabía qué decir, además de, "Grahermos
Anahi sonrió, percibiendo su turbación. "Estoy preparando la cena."
"¿Es eso lo que se olía?", Preguntó Dulce, agradecida por el cambio de tema. No estaba acostumbrada a estar en el centro de atención, sin embargo la atención era agradable. El aire olía vagamente a comida, pero nada reconocible en particular. Ella siguió a Anahi a la cocina. Sobre el mostrador estaban esperando una gran variedad de verduras y frutas y especias frescas. "Wow, con tanta hambre?"
"Bueno, no exactamente." Anahi se volvió hacia ella, un poco avergonzada. "Mira, me aburría, así que decidí que sería divertido ver qué podría pasar si usaba un ingrediente al azar de cada una de los primeras quince páginas de este libro de cocina."
Dulce miró brevemente a la obra en cuestión y luego de nuevo a Anahi, pensando que era fascinantemente extraña. "Eres tan rara."
"Lo dice quien colecciona papel higiénico."
"Eso lo hice en nombre del arte. Y, de todos modos, nunca he dicho que ser rara era una cosa mala." Encontró a la mirada de Anahi de nuevo y fue golpeada por un momento por lo mucho que quería besarla. Deseaba no sentirse tan tímida a veces, preguntándose cómo había conseguido nunca dar el primer paso. Quería ir directamente a la parte en que se sentían del todo cómodas una con otra. Apartó la mirada y se concentró en el horno."Así está tu creación, ahí dentro?"
"Sí". Anahi cruzó sus brazos y ladeó la cabeza, pensativa. "Huele mal?"
"No está mal", contestó Dulce, y se acercó a ella, tan cerca que sus brazos se tocaron. "No es bueno tampoco. Algo así como el ajo... y los pies. Qué ofreces?"
"Patas de ajo... y." Ella sonrió cuando Dulce se echó a reír. Luego se puso seria y dijo: "Contraté a Mark."
A Dulce no le sorprendió en su totalidad por la declaración. Mark le había dejado un mensaje de voz un tanto histérico y agudo que Dulce había luchado por comprender y no lo hizo. La conmutación de los trenes no le había dado muchas oportunidades para volver a llamar. Pero había adivinado que las noticias eran buenas. Miró a Anahi y dijo: "Espero que no lo hayas hecho por mí."
"Yo no lo hice", y Anahi sonaba sincera, pero había algo más en su tono que no podía Dulce distinguir."Probablemente le dirás de nosotras..."
La declaración sonó como una pregunta y Dulce lo pensó un segundo antes de decir: "Realmente me gustaría decirle a Leigh antes que nadie."
"Quieres que este ahí cuando le dices?"
La cuestión tomo a Dulce con la guardia baja. Ella había esperado más de un argumento, una explicación lógica de por qué sería mejor esperar un tiempo antes de decirle a la gente. "Cuándo?"
Anahi se encogió de hombros y su brazo rozó el de Dulce de nuevo, produciéndole un ardor en la piel."Siempre que quieras".
Cuando quiera. "No te importa?"
"Importarme?"
"Quiero decir..." Dulce vaciló, tratando de encontrar las palabras adecuadas. "Simplemente pensé que no querías que otras personas lo sepan todavía."
"Le dije a Christopher y Maite, por qué no decirle Leigh?"
Dulce sabía la respuesta, pero no sabía cómo expresarlo. Ella sintió un alivio abrumador ante la idea de contarle todo a Leigh acerca de Anahi. Pero le preocupaba forzar la confianza de la actriz. "Pero estás segura? No me importa esperar si estas preocupada en absoluto de que las cosas no funcionen entre nosotras..."
Anahi frunció el ceño. "Por qué? Estas planeando romper conmigo pronto?"
Dulce instintivamente se rió de la pregunta, pensar eso era ridículo. Pero su corazón latía más rápido en la sugerencia de que Anahi pensara que la dejaría. Sonrió y dijo: "Creo que puedo ponerme en contacto contigo para otro día o dos."
"Ah, bueno". Anahi sonrió de la manera que a Dulce le gustaba. Pero entonces su expresión cambió. "Puedes decirle a Leigh lo que quieras, cuando quieras. Lo siento si te he hecho sentir como si tenías que hacer otra cosa".
"No lo hiciste", dijo Dulce rápidamente. Se encogió de hombros, sintiéndose incómoda. "Sólo quería que supieras que podías confiar en mí, así que nunca dije nada."
Anahi la miró en silencio, y Dulce se preguntó lo que pensaba. Por último, dijo, "Si no recuerdo mal, yo soy la que te mintió..."
Dulce entrecerró los ojos al recordarlo. -Tienes razón-dijo. "Y todavía estoy algo enojada contigo por eso." Pero sonrió para demostrar que no hablaba realmente en serio. Miró hacia otro lado por un momento, tratando de ordenar sus pensamientos. "Creo que voy a decirle a Leigh. Tal vez después de su escena de mañana".
"Entonces, estarás allí?"
Dulce no se había detenido a pensar lo que Anahi podría pensar ante la idea. "Preferirías que no lo esté?"
Anahi dudó, pero dijo: "No me importa. No quieres estar allí?"
Dulce casi se rió. "Ni siquiera un poco."
"Eres celosa?"
Celosa. La palabra evocaba visiones de su madre lanzando plátanos a la gente. O del mal humor y enojo como Alfonso se ponía cuando pensaba que algún otro chico la estaba mirando. No quería tirar plátanos a Leigh, pero la idea de que besara a Anahi le hacía dar vueltas el estómago. ¿Cómo podía no ser celosa? "De ti y de mi mejor amiga que van a... Para nada..."
Anahi estaba tan conmovida que estaba de pie delante de Dulce en lugar de estar a su lado. "No es real, sabes?"
"Los celos", preguntó Dulce en broma. Se sentía muy distraída de repente. Ella estaba distraída por los ojos de Anahi y sus largas pestañas y sus labios perfectos. Se le ocurrió que nunca había sentido esto en sus relaciones anteriores; este tipo de anticipación nerviosa. No recordaba haber sentido nunca esa necesidad desesperada por tocar a alguien antes.
"Lo he conseguido en parte".
Le tomó un segundo a Dulce recordar lo que habían estado hablando. "De acuerdo-dijo ella-. "Es por eso que Leigh se encuentra actualmente en casa, practicando cómo desabrochar tu sostén con sus dientes."
Anahi se echó a reír. "Ella no está haciendo eso."
"Ella podría estar haciendolo."
Anahi tomó la mano de Dulce. "Aquí, yo te mostraré", dijo, y llevó a Dulce de vuelta al mostrador.
"Cómo desenganchar el sujetador con los dientes?"
Anahi se volvió hacia ella, sacudiendo la cabeza y sonriendo. Dulce podría jurar que la actriz se sonrojaba. En lugar de responder, ella acarició el taburete y le dijo: "Siéntate".
Dulce tiró de él más cerca y obedeció. "Qué estamos haciendo?"
"Yo voy a mostrarte lo que puedes esperar de mañana para que no te preocupes tanto. Haz de cuenta que estamos en un bar."
Dulce se sentó y respiró hondo. Hizo todo lo posible para recordar la última barra en la que estuvo. Trató de visualizar los estantes de botellas donde estaban el horno y el microondas, trató de ver todo en una sombra tenue de la luz. Pero la imagen se desvaneció con rapidez y estaba de vuelta en el apartamento de Anahi, mirando los aparatos brillar. No obstante, dijo: Está bien".
"Muy bien, ahora pretende que piensas que soy sexy."
Dulce sonrió. "No estoy segura de que mi imaginación se extienda tan lejos."
"Bueno, entonces me conformo con no ser repulsiva". Dijo Anahi, luego se apoyó en el mostrador de mármol. "Y ahora se algo coqueta."
"Um". Dulce intento pensar en algo que decir, pero se quedó en blanco. No podía recordar alguna vez coquetear a nadie en su vida. Así que, fue con: "Vienes aquí a menudo?"
"Esa es tu mejor frase de enganche?"
"Sí", dijo Dulce en serio. "No es eso suficiente para hacer que quieras ir conmigo a la cama?"
Anahi sonrió y se acercó. Ella pareció vacilar antes de decir: "Quieres venir conmigo a California la semana que viene?
La pregunta se sentía fuera de lugar en el contexto del momento. "Es eso parte de la actuación?"
"No, lo siento, yo no sabía cómo sacarlo a colación." Anahi parecía tímida y avergonzada de una manera que Dulce nunca había visto antes. "Tengo que volver a casa la próxima semana por unos días y yo estaba pensando... bueno, tenía esperanzas... de que consideres ir conmigo?"
La palabra casa molestaba a Dulce. Era un recordatorio incómodo de toda la incertidumbre. Pero no podía pensar en eso ahora. Ella se volvió a la pregunta, y trató de darle sentido.
"Sé que tienes la escuela y todo", Anahi estaba diciendo. "Y que tal vez sea demasiado pronto..."
Dulce la miró con curiosidad, sorprendida por el hecho de que Anahi estaba nerviosa y muy cerca de balbucear. "Crees que es demasiado pronto?"
"¡No! Quiero decir, tal vez?" Ella vaciló y dijo: "Demasiado pronto para qué, exactamente?"
"No lo sé. Tú lo mencionaste."
"Oh. Yo lo hice. Supongo que... demasiado pronto para subirte a un avión conmigo y viajar por todo el país? Quiero decir, no preguntaría, si yo pensara que era... pero si tú piensa que es... "
"Yo no lo hago", dijo Dulce, porque no entendia, y realmente, la idea de hacer nada en absoluto con Anahi siempre fue muy atractiva. "Me encantaría ir."
"En serio?"
"Claro que sí." Dulce sonrió ante la sorpresa en el rostro de Anahi. "Quiero decir, que tendría que consultar con mis profesores y también ver si no es demasiado tarde para conseguir un buen precio de un billete de avión."
Anahi parecía confundida, pero luego sonrió. "Oh, no, no te preocupes por eso. Estoy fletando un jet privado."
Anahi dijo "jet privado" de la misma manera que alguien podría haber dicho «cortadora de césped, con una especie de indiferencia casual. De pronto, a Dulce se le ocurrió que estaba en una relación con alguien para quien el dinero no era objeto de importancia. Se había olvidado de esto, de alguna manera, o tal vez había hecho un buen trabajo en ignorarlo.
"Dulce?"
La voz de Anahi irrumpió a través de sus pensamientos, seria y preocupada, y Dulce la miró. "No puedes pagar por todo", dijo en respuesta. "Quiero decir, no puedo competir con un viaje a California, pero no quiero que las cosas sean así... tu pagando por todo."
Si Anahi se sorprendió, no lo demostró. -Está bien-aceptó ella. Miró hacia la ventana, pensativa, y luego a Dulce. -Bueno, vamos a necesitar comida cuando lleguemos allí."
"Está bien", dijo Dulce, sintiéndose un poco mejor. Alimentos, podría hacerlo. "Trato". Ella estrechó la mano de Anahi, en su mayoría porque quería tocarla. Pasó su dedo por la palma. "Entonces, dónde estábamos?"
En lugar de contestar, Anahi se inclinó y la besó, haciendo difícil si no imposible, recordar cosas como la desaprobación de los padres y los problemas de dinero, así como el hecho de que la relación podría desmoronarse en cualquier momento. Dulce estaba segura de que el mundo podría terminar a su alrededor y ella ni le prestaría atención ni previo aviso, debido a que los labios Anahi eran demasiado suaves, y cada vez que la atraía hacia sí o hacia el besó más profundo, toda la sangre en el cerebro de Dulce acudía en otras partes de su cuerpo, por lo que era imposible pensar en absoluto.
El horno sonó, y podría haber sido la primera vez o la octava vez, Dulce no podía estar segura. Se separo a regañadientes y le dijo: "Mejor que no beses así a Leigh mañana"
Anahi sonrió y la besó de nuevo, y el horno más que olvidad

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:10 am

Capítulo cuarenta y siete
Dulce estaba impaciente en el camerino de Leigh, o lo que Leigh llamaba su camerino, pero para Dulce se sentía más a como el armario de un conserje. Reacción diplomática de Dulce "acogedor" había sido , y podría haber sido bastante cierto si no fuera por la ropa al azar y las perchas esparcidas por el suelo, o el extraño olor que emanaba de una bolsa misteriosa en la esquina. Es un espacio compartido, Leigh explicó, como si eso, de por sí, fuera un gran problema.
"Te mueves en el mundo", continuó Leigh, con total naturalidad. "El camerino de Anahi es enorme. Lo miré el otro día. Enorme. Tiene prácticamente como una sala de estar en él. Un día, uno así será mío".
Dulce sólo se limito a asentir en silencio, deseando que Anahi apareciera por ahí. Si hubiera tal cosa como retirarse en compañía de otra persona, entonces eso es lo que Dulce deseaba hacer. Se sentía nerviosa y ansiosa.
"Entonces", dijo Leigh, buscando en la bolsa pequeña en su regazo. "Necesito tu opinión sobre algo."
"Eh?"
"Qué sabor de brillo labial crees que a Anahi le guste más?" Leigh levantó varios tubos de colores. "Tengo cereza, mango, naranja, fresa, manzana"
"Manzana", dijo Dulce automáticamente.
Leigh se volvió hacia ella. "Sí?"
Dulce quería patearse a sí misma. Qué estaba haciendo? Tratando de ayudar a Leigh a seleccionar el brillo de labios con el sabor correcto? "O... de fresa, o naranja."
"No eres de ayuda". Leigh arrojó los tubos de nuevo en la bolsa y se sentó en la silla. Sólo había una silla en la sala, ya que sólo una silla encajaba allí. Habían acordado turnarse. "Estar esperando es la parte más molesta de la filmación." Suspiró y luego se iluminó. "Así que, no vas a decirme acerca de tu amante misteriosa todavía?"
"Esta noche," Dulce prometió.
"¿Por qué no ahora? Eres tan exasperante con este tema. Puedo al menos, hacer preguntas?"
"Claro, ¿por qué no." Dulce estaba feliz de hablar de Anahi, aunque sea indirectamente.
"Cómo es ella en la cama?"
Fue totalmente sorprendente que Leigh comience con una pregunta como esa, y Dulce se ruborizó. "Yo no lo sé... todavía."
"Oh, no, no", dijo Leigh, sacudiendo la cabeza. "No han dormido juntas todavía? Por qué en el mundo no lo hicieron?"
Por qué en el mundo no lo hacían. Dulce no sabía las razones de Anahi, ni si siquiera sabía si Anahi tenía algunas razones. La actriz siempre parecía contenta de dejar que Dulce marcara el ritmo. "No estoy lista", es lo que le dijo a Leigh, y que era realmente la verdad de fondo, en lo que se refiere a ella. Quería hablar con alguien acerca de todo esto primero. Necesitaba divulgar todos los detalles de los últimos meses y ordenar a través de todas las piezas. Necesitaba que Leigh la perdonara por haberla mentido, la abrazara y le diga que enamorarse de una estrella de cine encerrado en realidad era una buena cosa. No sabía por qué, pero consideró importante no tener todos estos secretos que pesaban sobre ella.
Leigh parecía que quería protestar contra la noción misma de no estar lista para el sexo, pero Dulce se libró de ello por un golpe en la puerta. "¡Adelante!"
La puerta se abrió y apareció Maite, y Dulce no podía dejar de mirar hacia atrás para ver si Anahi estaba cerca.
"Hey, yo estaba buscando a Marshall, lo has visto?" Maite dirigía la pregunta a Leigh, pero miró curiosamente a Dulce.
Fue entonces que Dulce noto de que Maite tenía un pedazo de papel en la mano y que estaba instando a Dulce que lo tomara con discreción.
"No, él vino por aquí antes para asegurarse de que yo estaba aquí, pero no lo he visto desde entonces."
Dulce hizo un agarre rápido del papel cuando estaba segura de que Leigh no estaba mirando. No podía imaginar lo que estaba escrito en él, pero tenía una buena sensación de que sabía de quién era.
"Bien, bien, si lo ves, dile que estoy buscándolo, y que aún me debe veinte dólares."
"Lo haré".
Maite sonrió en dirección a Dulce y salió.
Dulce luchó contra el impulso de abrir la nota en ese mismo momento y en su lugar le preguntó: "¿Quién es Marshall?"
"El ayudante de Naomi"
Dulce asintió con la cabeza como si eso significaba algo para ella.
"Es tu turno para sentarte en la silla mágica", anunció Leigh, de pie. "Me voy a la habitación de las actrices". Vuelvo en un segundo."
Dulce estaba inmensamente satisfecha por el momento de Leigh. Esperó hasta que la puerta se cerró antes de desplegar el papel. Decía, simplemente: "Te extraño", y había un dibujo indescifrable vagamente parecido a un pollo. O un perro. Dulce sonrió y se quedó mirando estúpidamente las palabras. Buscó su teléfono. Como no tenía a nadie quien actuara como su mensajero, tendría que enviar un mensaje de texto.
~*~
"... Este maravilloso invento, conocido por algunos como"celular", ahora viene con un servicio fascinante de la élite tecnológica, como llamar "enviar mensajes de texto." Estos mensajes de texto de piedra y metal atraviesan montañas alza e instantáneamente aparecen en la pantalla del dispositivo receptor, eliminando así la necesidad de herramientas antiguas, como la pluma y el papel."
Las burlas de Christopher sólo servían para hacer sonreír a Anahi. "¿Crees que fue torpe?"
"si creo que haya sido torpe?" Christopher preguntó. -Sí. Pero, probablemente creerá que eres adorable por el dibujo de la... um... la oveja?"
"Conejo".
"No tienes idea de cómo se ve un conejo, verdad?" Él se recostó en los cojines del sofá y se cruzó de brazos, mirando pensativo. "Te ves diferente".
Anahi alzó las cejas. "Diferente cómo?"
La estudió, sus ojos azules se redujeron en la concentración. Luego sonrió. "Feliz".
Ella sonrió. Feliz, sí. Era sin duda eso. Pensar en Dulce la hacía sentirse más liviana, más brillante, entusiasmada con nada y con todo. Cada momento lo sentía como rebosante de posibilidades. Es una tontería, lo sabía, y probablemente ingenuo dejar ver sólo el lado positivo de las cosas. Había problemas de todo esto otro, más oscuros, más serios sobrevolando la zona, pero era difícil prestarles atención. No quería pensar en el lo que pasaría. Estaba cansada de sentir miedo. Dulce era de ella y quería aferrarse a eso durante el tiempo que durara.
Maite entró en la habitación, y el ritmo cardíaco de Anahi se acelero. A pesar de su optimismo, que se basaba, principalmente, en la certeza de sus propios sentimientos, aún quedaba un rastro de duda que surgía de su frustrante incapacidad de leer la mente de Dulce. Se sentía con miedo por la nota que había enviado a Dulce, había sido muy débil y Dulce, en este mismo momento, reconsideraba sus sentimientos acerca de Anahi. Sintiéndose ansiosa, dijo, "Bueno?"
Pero Maite estaba en el proceso de saltar por encima de Christopher para llegar al otro lado de la cama. Un movimiento que Anahi encontró poco práctico, ya no había mucho espacio para caminar alrededor de Maite. Christopher había levantado la pierna para bloquearla a ella y Maite prácticamente estaba tirada sobre él, con las piernas aterrizando en su estómago. Christopher gritó sonando algo dramático, Maite se rió, y el sonido fue amortiguado por cojines.
Anahi brevemente se preguntó si estaban de nuevo juntos.
Maite se giro de modo que quedo en el sofá. Sus piernas estaban todavía en Christopher. Miró a Anahi, como si recordara que ella estaba allí. "Tu nota fue entregada con éxito, Romeo. En realidad, fue bastante divertido. Como estar de regreso en la escuela secundaria. "
Anahi se estremeció ante esto, tenía la esperanza de que Dulce no haya pensado que era infantil. Comenzó a preguntar si Dulce había dicho algo, dado alguna indicación en cuanto a sus sentimientos sobre la situación, pero su teléfono la interrumpió. Lo buscó y vio que había un mensaje de Dulce. Decía:
Gracias por el dibujo de la... (lo que sea que eso fuera). Estuvo realmente bueno! Pensé que también deberías saber que me muero por besarte.
"Está ruborizada?" Christopher preguntó.
"Ella lo está", dijo Maite.
"Que linda".
"Amor de adolecentes".
Anahi leyó el mensaje y puso el teléfono a la distancia. Ella sonreía. A sus amigos, les dijo, "Cállense".
~*~
Dulce caminaba junto a una chica rubia del equipo de la película que se presentó como Cylon. "Ese no es mi verdadero nombre, obviamente, pero el apodo es una larga historia. Quieres oírla?" La niña no espero la respuesta antes de lanzarse en una complicada historia inconexa sobre Battlestar Galactica y una tostadora. Dulce tuvo problemas para seguir la historia, así que solo se calló y se echó a reír cuando lo sentía oportuno.
Mientras escuchaba, miró a su alrededor en busca de Anahi, pero no la vio entre la gente caminando. Centró su atención en la actividad a su alrededor, observando a los miembros del equipo, ya que se movían, reordenando las luces y gritándose los unos a los otros. Podía ver la barra del bar que Anahi la había tratado de hacer visualizar la noche anterior. Se veía sorprendentemente extraña en el centro de la sala, con dos paredes que faltan y la gente caminando a través de ella, arrastrando los cables, cambiando las sillas alrededor. Vio a alguien sentada en una de las mesas, y se dio cuenta que era Naomi.
Dulce se había olvidado de Naomi, o por lo menos olvidado de los sentimientos de celos que Naomi despertaba en ella. De repente se le ocurrió que no tenía idea de dónde estaban las cosas entre la directora y Anahi. Ella sintió una punzada de miedo. Estaba tan aliviada de que Anahi y Naomi no habían dormido juntas que había asumido automáticamente que significaba que Anahi no estaba interesada. Pero habían estado en una cita. Habían estado en una cita y luego Dulce se le había arrojado encima a Anahi. Y ahora qué?
Cylon la llevó a una fila de sillas que habían sido colocadas cerca de las cámaras y entregó a Dulce un auricular. Luego se detuvo. "Así que eres amiga de Lynn?"
Dulce miró, decidiendo hacer caso omiso de sus preocupaciones por el momento. "Te refieres a Leigh?"
"Correcto, lo siento. Obviamente, yo no la conozco muy bien." Miró a su alrededor y luego se inclinó más cerca. "Has conocido a Anahi Puente?"
La forma en que dijo el nombre de Anahi sobresaltó a Dulce momentáneamente, recordándole que Anahi, su Anahi, en realidad no era suya en absoluto, sino más bien alguien que pertenecía al reino de lo adorado y admirado, un lugar donde ella no existía. En lugar de contestar, le preguntó: "Y tú?"
Cylon parecía haber estado esperando la pregunta. Ella sonrió. "Le he traído el café antes y ella dijo que le encantaba cuando le llevaba el café. No dijo por qué, pero sé que es porque ninguno de los otros asistentes ponen siempre suficiente azúcar." Bajó la voz. "Su novio es tan sexy. Lo has visto?"
Dulce sólo asintió con la cabeza, le resultaba extraño, este otro mundo entero de Anahi del que ella no era parte. Se sentía desplazada en el mismo. En este momento, fácilmente podía creer que lo había imaginado todo, que Anahi no era más que una extraña, una víctima de una fantasía elaborada. Lanzo el pensamiento a la distancia y, por el bien de decir algo, dijo, "Sí, es sexy".
"¿Quién es sexy?"
Dulce volvió la cabeza para encontrar que Maite se acercaba a ellas y la miraba con curiosidad. De inmediato se sintió avergonzada.
"Christopher Uckermann", dijo Cylon fácilmente. "Pero supongo que lo sabes." Se rió, como si ella no encontraba la conversación incómoda. "Debo volver al trabajo. Encantada de conocerte, Ruth."
Dulce comenzó a corregir, pero ella decidió que no valía la pena el esfuerzo. Además, estaba ansiosa por dar marcha atrás en su anterior comentario. Cuando Maite se sentó junto a ella, dijo, "Yo no creo realmente que Christopher sea sexy".
"No?"
Dulce saltó ante el sonido de una voz masculina. Oh, Dios. Christopher había llegado por detrás, y ahora tenía ceño fruncido. Ella estaba avergonzada. "No! Si eres sexy! Sólo quise decir... yo estaba solo..." No tenía idea de cómo terminar la frase.
... Tratando de negar tu enorme atracción por mí?" Él sonrió. "Entiendo. Soy difícil de resistir."
Estaba burlándose de ella, ofreciéndole una salida a la situación embarazosa, y Dulce estaba agradecida. Le tomó la señal y suspiró. "Supongo que tendré que aprender a contenerme."
Se inclinó y le susurró: "Deberias, porque de otro modo Anahi me va a matar". Guiñó un ojo y se alejó para poder tomar asiento al lado de Maite.
Dulce se echó a reír, en su mayoría por reflejo. Estaba demasiado aturdida para sentir otra cosa. No estaba preparada para lo bueno que se sentía tener su relación con Anahi reconocida. Las palabras de Christopher la hicieron sentir que podía respirar.
Maite se inclinó y dijo en voz baja, "Estamos muy contentos por ustedes dos."
"Lo que significa que estamos aliviados de que ya sabes, por fin pueda dejar de suspirar por ti, estaba haciendo el viejo ridículo." Christopher sonrió.
Dulce no estaba segura de qué hacer con eso. "Suspirar? Si yo fui la que me tiré sobre ella. "
Christopher estaba inclinado sobre el brazo de la silla, casi cayendo en el regazo de Maite. "¿De veras? Cuéntanos más sobre eso".
Maite le golpeó en la cabeza. "Lo que quiere decir es que estamos contentos de que todo haya salido bien."
Christopher se frotó la cabeza y frunció el ceño ante Maite. "Eso no es así..."
Dulce se perdió el resto de su condena, totalmente distraída por el hecho de que Anahi apareció caminando ante su vista. Se quedó sin aliento al verla. Alrededor de la actriz había como cuatro personas que caminaban junto a ella, pero era imposible mirar a nadie más. Dulce no había pensado preguntarse qué Anahi podría usar durante la escena, y nunca hubiera imaginado que estaría tan bien vestida. Su vestido era largo, negro y sin respaldo, con un escote que dejaba poco a la imaginación. Tenía el cabello suelto, sedoso y muy recto, cayendo sobre parte de su rostro. Dulce la miraba a la distancia y luego sus miradas se cruzaron.
Anahi le sonrió, suave y brevemente, antes de volver su atención a la gente a su alrededor.

Dulce dejo escapar su aliento y corrió el riesgo de echar un vistazo a Naomi, esperando encontrar a la directora mirando distraidamente a su novia. Pero Naomi no estaba mirándola y Dulce se relajó ligeramente, pensando que debía dejar de enloquecer.
"El Che Guevara no era cubano, idiota. Él era argentino".
La declaración sacó a Dulce de nuevo a la conversación entre Maite y Christopher.
Christopher tenía el ceño fruncido. "Estás segura? Pensé que sólo murió en la Argentina?"
"Bolivia", dijo Dulce, por ninguna razón en particular, ya que no tenía idea de por qué estaban discutiendo sobre el Che Guevara. "Murió en Bolivia".
"Sí, gracias!" Maite dijo, sonriéndole a Dulce. Para Christopher, dijo, "Tal vez deberías tratar de leer algo distinto a Playboy de vez en cuando".
Christopher hizo un gesto con la mano con desdén. "Cuál es la gracia?"
Dulce sonrió y movió la cabeza, mirando de nuevo a Anahi. La vio en los Bancos y se sorprendió al encontrar que Leigh estaba con ella. Ya Leigh, vestida y en el set, Dulce quedo sorprendida. Todo este tiempo, no había realmente caído en la cuenta de que: Leigh estaba en esta película. Leigh estaba en realidad en una película. Todo este tiempo, se había dado sin pensar en absoluto en los sentimientos de Leigh. Aquí era, la gran ocasión de su mejor amiga, y todo lo que Dulce podría pensar era quejarse de un beso estúpido. Suspiró, sintiéndose horrible. Había estado actuando como una idiota egoísta.
Vio a Leigh, con la esperanza de que la mirara. Cuando finalmente lo hizo, Dulce le sonrió alegremente, esperando que ella viera a la vez que estaba orgullosa y la apoyaba, porque ella lo hacía. Y tenía por objeto mejorar su demostración de eso.
~*~
Anahi se sentó en uno de los taburetes en el bar de imitación, esperando y observando como otras personas trabajaban a su alrededor. A menudo, ella había mirado hacia Dulce, no podía dejar de hacerlo, pero sintiendo un conflicto en el momento. Toda la mañana se había tratado de convencer que el hecho de que Dulce este allí era lo mejor. Necesitaba saber si Dulce podría manejar esta parte de su vida. En concreto, lo que necesitaba saber es si este tenía el potencial para convertirse en un problema entre ellas.
Al mismo tiempo, temía la respuesta. Ella no sabía qué hacer si Dulce no podía ocuparse de verla besando a otras, y si tal vez después de hoy no sería capaz de hacerle frente al ver su beso con Leigh.
Suspiró como su mirada se posaba en su co-estrella. Al verla, Anahi se deprimió, recordando la vacilación de Dulce en decirle a Leigh. Hacía que Anahi tuviera ganas de llorar, pensando de nuevo en ello. Dulce una vez le dijo que ella nunca le diría a nadie. Ni siquiera a Leigh, le había dicho, y Anahi había sido enteramente demasiado abrumada de que Dulce fue incluso a hablar con ella para pensar claramente sobre lo que significaba. Reconoció, también, que había sido muy egoísta, preocupándose por su carrera, y también envuelta en su auto-compasión, a pensar en las cosas como causa y efecto.
Leigh se sentó a su lado de repente, y Anahi apago su torrente de pensamientos y forzó una sonrisa. "Hola, Leigh Radlin", dijo, amablemente. Ella había escuchado a Leigh decirle a alguien que es extraño cuando las celebridades eran llamadas solo por su nombre.
Leigh se rió y dijo: "Hola, Anahi Puente." Parecía como si le iba a decir más, pero Naomi interrumpió.
Anahi miró brevemente a Dulce, deseando poder enviar sus mensajes telepáticos porque sí. Esperanzada de que su mirada sea suficiente para que Dulce sepa que estaba pensando en ella, Anahi volvió su atención sobre la directora.
Aquí vamos.
~*~
Estar viendo a Anahi besar a Leigh era cada pedacito del infierno emocional que Dulce había previsto. Por lo menos, en un principio. Viendo a Anahi y Leigh coquetear había sido incómodo, era una especie de Dios-sácame--fuera-de-aquí. El beso había sido peor. No había manera de verlas y no pensar que era real. Si esto hubiera sido un mal sueño, sería del tipo que se extendía hasta el día de vigilia, sus emociones persistentes sustituyeron todo pensamiento racional.
Cuando Naomi gritó: "¡Corten!" Dulce había agradecido. Había respirado, agradable y lentamente, se recompuso.
Después del shock inicial de todo desapareció, empezó a relajarse. El día cayó en el ritmo de las instrucciones de la directora, y después de un tiempo, Dulce comenzó a notar las otras cosas: los extras que caminaban alrededor de la barra, el camarero que servía las bebidas. De vez en cuando, algo inesperado que podría suceder: como Leigh tropezando con una línea y todos riendo, o alguien que dejaba caer accidentalmente un vaso. Fueron estos los momentos que ayudaron a romper la ilusión, los tiempos en que Dulce entendió lo que Anahi quiso decir que no es real.
Sin embargo, los besos, pues había muchas versiones, eran difíciles de ver. Incluso si no fuera real, no eran lo suficientemente falsos, como para no ser despreciados por el corazón de Dulce. Era imposible no preguntarse si Anahi disfrutó besar a Leigh, o peor aún, si la actriz pensaba que Leigh besaba mejor que ella. Y no era difícil estar enojada con Leigh, sin alguna razon, sintiéndose triunfante por el hecho de estar besando a Anahi donde todo el mundo podía ver. La odiaba brevemente, pero con fuerza, por llegar a hacer algo que Dulce nunca llegaría a hacer, besar a Anahi con orgullo y en público sin temor a ser condenada.
Pero luego la voz de Naomi interrumpía el momento y Dulce podía ver el cambio, primero en Anahi, a continuación, en Leigh, el cambio casi imperceptible en el lenguaje corporal que significaba que estaban cada una volviendo a ser ellas mismas. La ayudó, ya esta. La ayudó a recordar a Dulce que no era Anahi la que besaba a Leigh o Leigh a Anahi, que sólo estaban actuando. No cambiaría la forma en que sentía cuando observaba el beso, pero ayudó a calmar las emociones negativas. Eventualmente, Naomi lo califico como un día y el ruido estalló en el equipo salto de nuevo a la acción.
"Entonces, qué te pareció?"
Dulce fue sorprendida por la voz. Volvió la cabeza para encontrar que Naomi la miraba, sonriendo con su ocasional, sonrisa amistosa. Dulce se vio obligada a recordar que no le gustaba en realidad la directora. "Fue... interesante." Ella no podía pensar en otra manera de describirlo. Sobre todo, se había encontrado complicada y agotada emocionalmente. Pero no podía muy bien decir eso. No podía muy bien salir en algo como "interesante", tampoco. "Quiero decir, fue muy divertido. Me alegro de haber venido." Eso no fue mejor, pero había que hacerlo..
"Bien", dijo Naomi, que sonaba bastante contenta con esta respuesta. Y luego se disculpó y se excusó mientras que alguien se acerco a hablar con ella.
Dulce estaba agradecida por el breve intercambio, ya que no estaba de humor para torpes chit-chat. A su lado, Maite se estiró y bostezó.
"Entonces, vas a venir con nosotros a Los Ángeles?" Christopher preguntó. Ahora estaba de pie y le tomó a Dulce un segundo darse cuenta de que estaba dirigiéndose a ella.
"Creo que sí,", dijo Dulce, sintiéndose un poco tímida y cohibida. Hasta ahora, su tiempo con Anahi había sido simplemente eso: su tiempo con Anahi. Pero ella estaba empezando a darse cuenta de que Maite y Christopher venían con el paquete. "Bueno, yo quiero. Todavía tengo que consultar con mis profesores." Aunque, Dulce sabía que acabaría simplemente enviando un correo electrónico diciendo que había ido en busca de la pasión, por consejo de la Dra. Wilson. Si tuviera problemas con la materia podría llevarlo con ella.

"Vamos a hacerte compañía mientras que Anahi está en sus reuniones", dijo Maite.
"Tenemos la intención de invitarte con frecuencia a pasar tiempo con nosotros," dijo Christopher. "Y la piscina de Anahi."
Dulce se rio de esto y trató de pensar en algo ingenioso para responder. Se sentía tímida alrededor de ellos; Christopher especialmente. A los ojos del mundo, él era el recientemente robado nuevo novio de Anahi, y esto era algo con lo que Dulce no estaba segura de qué hacer. Ambos estaban a gusto con su papel asignado en la vida de Anahi y Dulce estaba todavía tratando de averiguar cómo encajar. Tal vez el viaje a California le ayudaría, o tal vez sólo serviría para alejarla más.
Buscó a Anahi, con la esperanza de echarle un vistazo, necesitaba la tranquilidad que sólo traía su sonrisa. Pero Anahi se había ido.
Cylon apareció de repente, prácticamente saltando sobre sus pies. Era de alrededor de la edad de Dulce, de ojos azules y esbelta. Cuando vio a Christopher sonrió y comenzó a girar con un dedo a través de su pelo lacio, rubio. "Hola, Christopher," dijo alegremente. "¿Qué fue eso, mirando a tu novia hacerlo con una chica?" Ella arrugó la nariz de una manera que Dulce quería darle puñetazos.
Dulce se sorprendió cuando sintió a Maite deslizar su brazo a través de ella. "Yo me encargaré de Dulce, mientras que ustedes dos charlan", dijo Maite, tirando a Dulce lejos de la conversación.
"Gracias", dijo Dulce, tentativamente. Ella no estaba del todo segura de que había leído correctamente la situación, pero se sentía rescatada.
"Un placer", dijo Maite, y soltó su brazo. "Estoy segura de que nada de esto ha sido divertido."
Se alejó de la serie y se dirigió de nuevo hacia los camerinos. "No," Dulce admitió, después de un momento. "Pero supongo que tengo que acostumbrarme a ello."
Maite parecía que quería decir más, pero permaneció en silencio. El corredor que atravesó estaba lleno de gente y Dulce entendió que todo lo que Maite quería decir no se podía decir en ese momento. "Espero poder salir con más", dijo, cuando llegaron al vestuario de Leigh.
"Yo también", dijo Dulce, es decir. Expresó su reconocimiento del intento de Maite para que se sienta bienvenida.
"Me voy a encontrar con Anahi. Nos vemos más tarde".
Dulce asintió con la cabeza y la vio marcharse, a continuación, giro la manivela de la puerta y entró. Esperaba que el vestuario estuviera vacío, como Leigh le hubiera advertido que no podría estar de regreso de inmediato. Así, que se sorprendió al descubrir que la silla estaba ocupada. Ella estaba aún más sorprendida al encontrar a Anahi pacientemente sentada allí. Al verla, Dulce rápidamente cerró la puerta.
"Qué estás haciendo aquí?" estaba de repente preocupada por Anahi; miedo de que alguien la pueda coger allí.
Anahi la miro con los ojos azules de costumbre, apenas esbozadas en el forro negro. "Esperándote", dijo, casi sonriendo, pero no del todo.
"Dónde está Leigh?"
"La última vez que la vi que estaba coqueteando con el ayudante de Naomi."
Entonces, eso significaba que no había tiempo. Examinó brevemente el bloqueo de la puerta, pero decidió que encerrarse en una habitación con Anahi sólo despertaría sospechas de cualquier persona que entrase. Atravesó el pequeño espacio entre ellas, sintiendo una sensación de determinación. La silla era lo suficientemente alta para que Dulce no tuviera necesidad de agacharse para besarla. Sentía a Anahi relajarse tocando sus labios, como si hubiera estado aguantando la respiración en espera. Tal vez ambas lo hacían. Sensaciones familiares, se difundían a través de su cuerpo cuando los brazos de Anahi se envolvían alrededor de su cintura. Apartó todos los pensamientos de Leigh, la película, todos los estúpidos pensamientos, y los celos sin sentido.
Dulce esperaba que el beso durara sólo unos segundos, plenamente consciente de que en cualquier momento podría alguien irrumpir por la puerta y atraparlas. Había esperado que el beso de Anahi fuera prudente, del tipo que pueda ser fácil de ocultar y finalizar en caso de que alguien entrara. Pero Anahi no parecía en absoluto preocupada por la puerta. Cuando finalmente se apartó, Dulce sonrió. Sus labios temblaban con sabor a menta. "¿Te lavaste los dientes antes de venir aquí?"
"Sí," dijo Anahi, y le devolvió la sonrisa. "Yo soy compulsiva en ese tipo de cosas." Después de un segundo le preguntó, "Estuvo bien el día de hoy?"
Dulce se retiro de los brazos de Anahi, con suavidad. Ella no quería parecer molesta, pero estaba nerviosa por la puerta. "Estuvo bien como podría ser, supongo."
Anahi parecía que no sabía qué hacer con eso. "Yo estaba preocupada."
Dulce se sorprendió. "Sobre qué?"
"Sobre ti".
"Yo no voy a romper contigo", dijo Dulce, decidiéndose a no parecer débil. Lo último que quería era que Anahi se preocupase por estas cosas. Sólo porque no le gustaba ver a Anahi besarse con otras personas no significaba que no podía manejarlo. "Es como cuando tengo que pintar modelos desnudas. ¿Te hace feliz la idea de que este viendo gente desnuda todo el día?"
Anahi parecía más divertida que cualquier otra cosa. "Eso no es lo mismo".
"Bueno, a veces hago sesiones privadas... en mi dormitorio." Esto era una mentira flagrante, pero Dulce vio el destello de la incertidumbre en los ojos de Anahi y eso era suficiente. Ella se rió. "Mira, no te gustaría eso".
"No, no me gustaría." Anahi la miró con curiosidad. "Pero no haces eso con modelos desnudas, verdad?"
"Sólo con las sexys".
Anahi sacudió la cabeza, pero sonrió. Miró a la puerta, luego a Dulce. "Le dirás a Leigh acerca de nosotras pronto?"
"Esta noche, ojalá".
Anahi asintió. "Bueno, me alegro. Me estaba preguntando... bueno, tendría que consultarlo con Naomi, pero... ¿te gustaría que viniera a California con nosotros?"
Dulce no esperaba esa pregunta y por eso no tenía una respuesta inmediata. Sobre todo, ella estaba confundida. "Por qué?"
"Yo estaba pensando que sería bueno para nuestros amigos conocerse", dijo Anahi. "Y Mark va."
Esto era nuevo para Dulce. "Mark va a ir?"
"Bueno, sí," dijo Anahi. "Él comienza a trabajar conmigo el lunes."
"Bien." Dulce no estaba segura de por qué había pensado que este viaje a California significaba que ella y Anahi tendrían tiempo a solas. "Es demasiado que vaya Christian?"
"Tu hermano? ¿Quieres que vaya?"
"¿Puedes encajar a todas estas personas en tu casa?" Dulce se sentía sobre todo molesta. Se sentía mal por sentirse molesta, pero el sentimiento seguía allí.
Anahi sonrió, entretenida por la conversación. "Si eso es lo que quieres. Sin embargo, pensaba que Leigh podía quedarse con Maite y Mark con Christopher. "
"Oh", dijo Dulce, sintiéndose aliviada.
"Es decir, a menos que no quieras estar sola en casa conmigo? Prometo no aprovecharme de ti. "
Dulce sonrió. "Yo no quiero que me prometas eso".
Antes de que Anahi pudiera responder, se abrió la puerta y entró Leigh. Se detuvo en la puerta cuando vio a Anahi. "Hola, Leigh Radlin," Anahi dijo, sonriendo, sonando casual y relajada. "Vine a ver si las dos desean un viaje de regreso a la ciudad."
Dulce miró a Anahi, preguntándose si se le había ocurrido eso ahí o si había venido preparada con esa explicación.
Leigh encubrió su sorpresa con una mirada indiferente. "Sí, gracias." Miró a Dulce. "Quiero decir, verdad?"
"Claro", dijo Dulce.
"Grandioso", dijo Anahi, y se levantó. "Entonces me voy a cambiar. Nos vemos en un rato!".
Leigh se trasladó para dejar pasar a Anahi. Cuando se cerró la puerta, se volvió a Dulce. "Eso acaba de suceder?"
Dulce tuvo una ingestión, pensando que ahora era probablemente un buen momento para comenzar sus confesiones.
"Qué piensas de la escena?" Leigh comenzó a excavar a través de su bolsa para cambiarse de ropa.
"Estuvo realmente grandioso," dijo Dulce. "Estuviste impresionante".
"Sí? Esta mañana parecía como si estuviera arrastrándote hasta tu muerte."
Dulce hizo una mueca. "Lo siento".
"Quiero decir, tienes a esa mujer misteriosa nueva y, probablemente, quieres pasar tiempo con ella o lo que sea, pero unas horas conmigo no te van a matar".
"Leigh, tengo que decirte algo", Dulce comenzó, pensando que ahora entendía perfectamente cómo se había sentido Anahi sobre decir la verdad. "En realidad, algunas pequeñas cosas".
"Mmm?"
"Pero tienes que jurar dos cosas antes de que yo te diga."
Leigh estaba, con su ropa en la mano. Parecía distraída, mirando alrededor buscando algo. "Está bien, te lo juro."
"No, quiero decir, tienes que jurar en serio, Leigh. Al igual que jurar por nuestra amistad. Jurar por tu carrera de actriz. Jurar por el café".
Cualquiera que sea lo que Leigh había estado buscando ahora estaba olvidado. "Esto suena serio".
"Es serio".
"¿Se trata de un político?"
"No es política..." Dulce suspiró."Está bien, lo primero que tienes que jurar es sobre que no le dirás a nadie. Ni a un alma. Nadie."
Leigh se sentó en la silla, dando a Dulce toda su atención. "Lo juro por nuestra amistad, mi carrera como actriz y el café que no se lo contaré a nadie".
"Está bien", dijo Dulce, sintiéndose mejor. "La segunda cosa que tienes que jurar es que vas a creerme, a pesar de que no vas a creerme".
"Maldita sea. Santo cielos, ¿Estás saliendo con Hillary Clinton?"
"¡Juralo!"
"Está bien, te juro que te voy a creer."
Dulce respiró hondo, haciendo caso omiso del todavía persistente aroma a misterio pudriéndose en la esquina. "Es Anahi."
Leigh frunció el ceño, como si el nombre no tenía sentido para ella.
"Puente."
Leigh parpadeó. Una vez, dos veces... "¿Qué?"
Dulce bajó la voz, de repente paranoica sobre los espías. Debería haber esperado hasta que llegar a casa para comenzar esta conversación. Ahora estaba atascada. "Estoy saliendo con Anahi,", dijo en voz baja.
"Al igual que la Anahi que acaba de salir de aquí?"
"Sí".
"La Anahi con quien estoy en una película?"
"Sí, Leigh." Dulce se sentía impaciente, con ganas de seguir adelante con la reacción real. Leigh no dijo nada durante un tiempo muy largo, y Dulce no sabía si estaba enfadada o sorprendida o, simplemente, procesando la información. Se recostó contra la pared, esperando.
"Sabía que había visto esa chaqueta de mierda en algún lugar", dijo Leigh finalmente. "Yo había estado devanándome los sesos durante todo este tiempo porque sabía que la había visto. Y, por supuesto, ella la llevaba puesta en la galería aquella vez. Estoy enojada, como no me acorde antes ".
"La chaqueta," Dulce dijo con incredulidad. "Estás hablándome en serio de la estúpida chaqueta?"
"Bueno, sí. Quiero decir, piensa cuánto más impresionante hubiera sido esta conversación si me hubiera figurado totalmente el misterio de la chaqueta y estaba como, 'Oh, yo estoy saliendo con Anahi Puente y yo estaba como,' Ya lo sé, o tu sabes, algo mejor que eso. Soy un desastre en el diálogo. Pero, algo así. Tú serías como, Sabes? "Y yo sería como,' Yo pensé que lo era... la chaqueta me mostró el camino.'"
"Realmente apestas haciendo diálogos".
Leigh se volvió hacia ella. "Tú estás saliendo con Anahi Puente."
Dulce se mordió los labios, esperando. No había sido una pregunta, por lo que no respondió.
"Es por eso que no querías venir hoy? Debido a los besos?"
Dulce asintió.
Leigh asintió con la cabeza, también, mirando pensativa a la nada. "Entonces, supongo que no te invitare para la escena de sexo." Ella frunció el ceño. "No me odias, verdad? Por besar a tu novia, yo no sabía que lo era, porque no me dijiste que era tu novia?"
"Yo no te odio," dijo Dulce, sintiéndose culpable de que en el más breve de segundos ella la había odiado. O tal vez no había sido odio. Tal vez había sido otra cosa, una especie oscura de envidia. "No me odias por no haberte contado antes?"
Leigh examinó la pregunta. "Yo no estoy segura. Yo no he procesado completamente esto. "Se puso de pie. "Debería cambiarme. Entonces ella dijo: "Yo no te odio, sin embargo. Nunca podría odiarte. Esto es sólo un poco... bueno... de la nada. Difícilmente se puede ver el maldito azul desde donde todo esto está de pie. Acabo de ver un punto que podría ser azul, pero probablemente no lo es. Es probablemente rojo. Me entiendes?"
"Ves un punto que podría ser rojo?"
"Exactamente". Leigh salió de la ropa que llevaba. "¿Cómo demonios empezaste a salir con Anahi Puente? De todos modos, cómo una cosa así incluso sucedió?"
Dulce se cruzó de brazos y respiró hondo. "Bueno, te acuerdas de mí lesbiana...?"

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Re: El lado ciego del amor 2.0

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 3:11 am

Capítulo cuarenta y ocho
Anahi levantó la vista del libro que estaba leyendo, se alejo de las palabras en la página atraída por los gritos y las risas en el otro lado del avión. Mark y Christopher estaban en pie alrededor animando mientras Leigh y Dulce luchaban con el brazo. Durante unos segundos, parecía un empate. Pero entonces Dulce soltó una carcajada y llevó el brazo de Leigh abajo. Más vítores siguieron, y Anahi sonrió, en silencio complacida por el resultado.
Miro a Dulce por un momento más, decidió sentarse y dejar que su novia fuera el centro de atención para variar un poco. Pero una parte de ella deseaba que estuvieran solas. Había sido un fin de semana largo. El rodaje se había extendido hasta tarde en la noche del domingo, y ella no había visto a Dulce después del viaje desde el estudio. Sonrió brevemente recordando la curiosidad de Leigh, y sus miradas interrogatorias. Había sido un agradable, aunque algo torpe, el viaje.
Dulce le había contado todo el sábado a Leigh. El domingo, Dulce le había dicho a Mark y Christian. Y ahora, allí estaban, todos los detalles de su relación, la verdad acerca de Anahi Puente, finalmente se dio a conocer.
Anahi sabía que debía sentir temor, o tal vez preocupación de que su secreto mejor guardado se esté convirtiendo rápidamente de conocimiento público. Había previsto sentir más preocupación, más pánico ante la pérdida repentina de control. Pero se sentía... tranquila; aliviada. Por primera vez desde que en privado había aceptado que nunca caería enamorada de un chico, un muchacho, un hombre, se sentía libre.... Por primera vez en muchos años, se sentía como que estaba haciendo algo de lo que su abuela se sentiría orgullosa.
Maite se dejó caer en el asiento junto a ella, de repente. "Te sientes anti-social?"
"No, me sentí como con ganas de leer".
"Podemos hablar de negocios por un segundo?"
Anahi deslizó un señalador entre las páginas de su libro favorito. "Qué pasa?"
"Necesito saber cuáles son tus planes".
"Mis planes?"
"Para ti y Dulce." Bajó la voz. "Creo que tenemos que sentarnos a hablar con Cynthia y esbozar un plan de acción".
Anahi frunció el ceño, dándose cuenta de que esta no era una conversación que quería tener. Volvió la cabeza y miró hacia el cielo inmenso, sin nubes. Sintiendo a su libertad vacilar. Después de un largo rato, dijo, "¿Sabes lo que mi abuela me dijo el día antes de morir?"
"Qué?"
"Ella me dijo que tenía que aprender a ser yo misma, independientemente de la fama."
"Dulce parece manejar ambos lados. Y tú?"
Anahi suspiró, volviéndose a Maite. "-No, porque no puedo separar las dos cosas, y parece que nadie más puede, o no estaríamos aquí pidiéndome hablar de mi vida personal con mi publicista". Miró de nuevo. "No quiero mentir acerca de quién soy."
Maite dudó, pero dijo, "Anahi, lo entiendo. Estás enamorada. Y quieres gritar desde los tejados para que el mundo pueda oír. Pero es más complicado que eso, y tú lo sabes. Olvida, por un segundo, que salir te causaría un frenesí de los medios de comunicación y potencialmente arruinaría tus posibilidades con el estrellato. Le dices al mundo que estás saliendo con Dulce, y la prensa no va a dejarla en paz. De verdad quieres que ella tenga que lidiar con eso al comienzo de tu relación? Han sido, que, como cuatro días desde que están juntas?"
Anahi miró a Dulce, suavizándose al verla. Más que nada, quería hacer feliz a Dulce, pero no sabía cómo hacerlo, mientras viviera una mentira. Dijo a Maite, "No estoy diciendo que quiero gritar desde los tejados. Estoy diciendo que no quiero mentir más. No directamente. Cuando no puedo evitarlo. Así como, no quiero decir más que Christopher es mi novio. Quiero aclarar que sólo somos amigos".
"Así que deseas reunirte con Cynthia?"
"No, pero podrías".
"Y qué le digo, exactamente?"
"Dile que yo no voy a bajar de plano y anunciar a la prensa que soy lesbiana. Pero que tampoco voy a ocultarlo o mentir para ocultarlo. Ya he terminado con todo eso." Anahi asintió con la cabeza, sintiéndose contenta con esta afirmación.
Maite suspiró y sacudió la cabeza. "Simplemente no quiero que te veas tan envuelta en esta relación y que tomes decisiones que no se puedan deshacer."
"No se trata de la relación", dijo Anahi. -No del todo. Mi abuela tenía razón. Tengo que averiguar quién soy. Tengo que averiguar quién quiero ser cuando yo ya no sea una estrella. No quiero mirar hacia atrás en mi vida y ver que yo era el tipo de persona que puso su carrera por delante de las personas que ama." Se encogió de hombros. "Y en cuanto a decisiones que no se pueden deshacer... bueno, yo soy gay. Con o sin Dulce todavía soy gay. El mundo sólo tendrá que superarlo. Estoy tan cansada de cuidar lo que otros piensan. Es agotador. Además, para eso es que he contratado gente que esta al tanto de guiar mi carrera."
Maite miró fijamente durante mucho tiempo. Luego movió la cabeza en un suspiro. "Honestamente, no sé si gritarte o abrazarte. Mi lado como tu manager tiene un dolor de cabeza muy grande. Pero la parte de amiga esta en realidad muy feliz de oírte hablar así. Mira, me reuniré con Cynthia. Y voy a volver con ella completamente enloquecida. Y luego... luego se nos ocurrirá algo. ¿Está bien?"
"Me parece bien."
"Bien. ¿Podemos cambiar de tema ahora?"
"Por favor".
Maite se acercó más. "Qué piensas de hacer firmar a Leigh?"
"Hacer firmar a Leigh para hacer qué?"
"Tu sabes, para representarla. Ella no tiene un manager. De la forma en que: si tú puedes contratar al novio del hermano de tu novia para que sea tu ayudante, entonces puedes hacer que la mejor amiga de tu novia me contrate como manager. De esa manera, cuando tú y Dulce queden atrapadas en medio de una orgia temática del señor de los anillos y tu carrera vaya de boca en boca, tendré algo donde caer de nuevo."
Anahi se rió y dio un codazo suave a Maite. "Vete".
Maite se rió y se levantó, pasando por Dulce en su camino hacia el altar.
Anahi sonrió. "Hey."
Dulce sonrió y se sentó en el asiento junto a ella. "Hey." Miró después a Maite, viendo como se unió a los demás. Cuando se volvió a Anahi, se puso seria. "Todo bien?"
La pregunta era lo suficientemente vaga como para desatinar a Anahi. Por un momento, consideró las ventajas de dirigir la conversación hacia un tema más ligero. Pero al final, dijo, "¿Estás de acuerdo conmigo en que Christopher no sea más mi novio?"
Dulce se rió. "Qué?"
"Le dije a Maite que no quería mentir más", dijo Anahi. "Tu sabes, por mí, por ahí, en el mundo real. No asi, soltarlo todo ni nada, pero no ocultarlo, tampoco. Tiene eso sentido?" Miró a los ojos castaños de Dulce en la esperanza de encontrar un rastro de entendimiento.
"Más o menos." Dulce se quedó pensativa. "Es esto sobre mí? Tu sabes que lo puedo manejar, no? Si tengo que fingir que soy tu prima o algo así."
"Pero yo no quiero que seas mi prima. Quieres ser mi prima?"
"No. Pero esto no es sobre mí."
"Lo es", dijo Anahi, preocupada de repente que Dulce no entendía. "Es por ti, Dulce. Todo lo que hagamos va a afectarte a ti. Así que no necesitamos estar en la misma página. Si quieres que seamos súper cuidadosas, entonces me dices".
"Cuál es la alternativa? Vas a empezar a darme un beso en público?"
Anahi sonrió. "Yo no lo sé. Quizás. Seamos anfitrionas de una orgia temática del señor de los anillos".
"Siempre he querido dormir con un Hobbit".
"Creo que soy un poco alta para ser un Hobbit. Además, no tengo pelo en los pies."
"Bueno, mi atracción por ti va cuesta abajo rápidamente." Dulce sonrió. Ella miró a los ojos de Anahi y dijo: "Qué quieres?"
No era una pregunta simple, por lo que no tenía una respuesta simple, pero Anahi se sentía bastante segura acerca de sus deseos. "Yo no quiero mentir más", dijo después de un momento. "Sólo quiero ser yo."
"Entonces, se tu".
"Incluso si esto nos termina exponiendo al mundo?"
"Claro. Al menos entonces todo el mundo sabrá que eres mía y que no pueden contar contigo".
No era en absoluto lo que había esperado Anahi que Dulce dijiera, y se reía, aunque una parte diferente de ella, o quizá la misma parte, tenía ganas de llorar. Se sentía abrumada, tan increíblemente aliviada y también un poco aterrorizada de todas las incógnitas y cosas irreconocibles que se avecinaban. Millas por encima del suelo se sentía suficientemente segura como para discutir las cosas que quería. Pero la realidad era mucho más complicada, y sólo podía esperar que ambas sean lo suficientemente fuertes como para hacer frente a todo.
Ante el silencio de Anahi, Dulce pregunto: "Fue malo decir eso?"
"No", dijo Anahi, sonriendo suavemente. "Fue exactamente lo correcto." Su corazón estalló con la necesidad de decirle que la amaba, pero se sentía como si fuese el momento equivocado. No estaba segura cual sería el momento correcto, o si era demasiado pronto para declarar sus sentimientos.
Dulce la estudio en silencio, y luego se inclinó y la besó suavemente en los labios. "Te preocupas demasiado."
~*~
Los Ángeles celebraba su llegada con el sol, el clima agradable, y los flashes de la cámara. Dulce no tuvo la oportunidad de ser sorprendida, como Maite y Christopher rápidamente la condujeron a ella y Anahi a un SUV que las esperaba. Y luego estaban fuera y lejos siguiendo del tráfico.
El conductor era un hombre de mediana edad con el pelo negro con canas y los ojos marrones. Su voz era profunda y con un fuerte acento, y para los oídos de Dulce sonaba, tanto amistoso y amable. Reconoció a Anahi de inmediato, pero no dijo nada a ella directamente. Dulce le cogió mirando a la actriz en el espejo retrovisor a menudo, pero cuando hablaba, le hablaba a Dulce.
"Usted es actriz, también?", Le preguntó en un punto.
"No soy una actriz".
"Una modelo?"
Dulce se rió de la pregunta y le dijo que era una artista de Nueva York. En la mención de Nueva York, el hombre se animó. Tenía mucho que decir acerca de la Gran Manzana. Y Dulce se acomodó en el asiento, dejando a su voz llenar los espacios vacíos del coche.
Quería tomar la mano de Anahi para hacer contacto. El fin de semana se había sentido largo, casi eterno, y Dulce estaba contenta de estar de nuevo en compañía de Anahi. No habían tenido un momento a solas luego de los pocos minutos robados en el camerino de Leigh, y Dulce la echaba de menos.
El fin de semana había sido largo, pero emocionalmente productivo. Juntas, ella y Leigh se habían cernido de los detalles de su relación inesperada, y Dulce se había contentado con revivir todo, para finalmente sentir, creer y aceptar que esto verdaderamente sucedía. Que lo que había comenzado como un pedazo de carbón sobre una lámina de papel blanco maravillosa y misteriosamente la había llevado a ese momento, a este coche, a esta necesidad, ahora conocida por tocar a la mujer que amaba.
El viaje a la casa de Anahi tomó mas tiempo de lo que Dulce había imaginado, pero el tiempo paso en una mancha de monólogos interiores y exteriores de las conversaciones educadas, y si Dulce era honesta, la mayoría de ellos eran pensamientos lujuriosos ocasionales protagonizados por ella y una actriz de Hollywood determinada. Y así, Dulce fue ligeramente sorprendida cuando el coche fue reduciendo la marcha.
Lo que le sorprendió totalmente fue la visión de la casa frente a la que se encontraban: una moderna casa de dos pisos con vista a la playa que parecía ser salida directamente de la portada de una revista de casas de lujo. Ella parpadeó, mirando a su destino a través de las oscuras ventanas tintadas del coche.
Oyó a Anahi cambiarse a su lado y abrir la puerta, por lo que Dulce empujo su sorpresa a un lado, y salió. El viento le golpeó la cara de inmediato, se sentía mucho más fresco de lo que se había sentido fuera del aeropuerto. El aire olía como el océano y Dulce cerró los ojos, respirando hondo. Cuando abrió los ojos, Anahi le sonreía.
Dulce le devolvió la sonrisa, entonces el movimiento le llamó la atención y vio al conductor yendo a dejar sus maletas en la puerta principal.
Anahi le pagó, le dio las gracias y le deseo un gran día. Y luego, finalmente, se quedaron solas. Se volvió a Dulce. "Lista?"
Ella asintió y siguió a la actriz hacia la puerta, sintiéndose muy lejos de Nueva York, de repente. Aquí era otra parte de la vida extraterrestre de Anahi. Anahi abrió la puerta y al abrirla, casi tropezó con una caja de cartón en el suelo. "Que es esto..."
Dulce miró la caja y levanto las cejas en las muchas y muchas cantidades de títulos porno. "Pornografía, Anahi? He aprendido mucho de ti y aún no cruzo la puerta."
Anahi empujó la caja a un lado con el pie y abrió la puerta completamente. "Es de Christopher."
"Claro que lo es." Burlarse de Anahi era divertido, pero al segundo que entró, Dulce se olvidó de la caja en el suelo. Más allá de las paredes blancas del piso al techo, de pared a pared, las ventanas fueron el punto de vista más sorprendente que jamás había visto. Se acercó aún más a la casa y se quedó mirando el mar en la distancia, en la piscina que parecía desembocar en el mar. "De verdad vives aquí?" Ella se volvió a encontrar que Anahi observaba con atención.
"Supongo que te gusta?"
"¿Me gusta?" Dulce casi se rió. Se había quedado impresionada por el apartamento de Nueva York, pero esto era algo completamente distinto. Esto era el paraíso. "Nunca me voy a ir de aquí."
"Eso se puede arreglar".
El comentario llamó la atención completa de Dulce, dibujo con la mirada desde el azul del horizonte y hacia el azul de los ojos de Anahi. Quería decir algo de repente, algo importante y que lo abarcaba todo, algo para expresar el aumento inexplicable de sus emociones, algo que no tenía nada que ver con la vista al mar o la promesa de lujo. Pero ella no sabía cómo pintar con las palabras, y así, en cambio, tomo la mano de Anahi y tiró de ella más, hasta que sus labios se encontraron.
Sintió que se derretía al momento en que los brazos de Anahi se envolvieron alrededor de ella, haciendola sentir como en casa a pesar de estar en un entorno desconocido. Quería decir esto, también, pero sabía que iba a parecer extraño, dentro o fuera de contexto. Así que cerró su mente, distraída por la sacudida del deseo constante que siempre surgía al sentir el cuerpo de Anahi contra el suyo, su calidez y suavidad, el aroma de la fascinación que se adhería a la piel de Anahi. Con su mano trazó el contorno de la cintura de Anahi, la sensación de la curva de sus caderas bajo la tela de su ropa. Podía sentir la forma en que Anahi reaccionaba a su tacto, el sutil, casi imperceptible tacto, un suspiro que permitia a Dulce saber que no era la única con ganas de más.
Era, lo sabía, una promesa de lo que vendría. Y cuando Anahi terminó el beso, ella no la detuvo. Sólo sonrió, resopló y quiso que su corazón se reduzca de nuevo a un ritmo natural.
Dulce se tomo el tiempo para mirar en el resto de su entorno, entonces. A diferencia de la vivienda, la casa estaba completamente decorada con gusto en el mobiliario moderno y elegante que costaba probablemente más que su renta anual. Una fila de fotografías enmarcadas decoraban la pared de la izquierda, y se encontró con los pies moviéndose hacia ellas. La primera foto era una en blanco y negro de un bebé en brazos de una mujer mayor. Se veía como un disparo profesional y sin embargo... "Eres tú?"
Anahi se acercó a ella y le dijo: "Y mi abuela".
La nostalgia en el tono Anahi hizo que Dulce la mirara. Recordó la última vez que el tema de su abuela había llegado. Anahi había dicho que no le gustaba hablar de ello, y Dulce no la había presionado, pero de repente quería saber. Quería saber todo sobre Anahi. Se volvió a la imagen, tratando de encontrar las respuestas en el silencio de la imagen. Ver a Anahi como un bebé hizo sonreír a Dulce. "Eras linda."
"Si?"
"Sí, yo no sé lo que pasó luego" Su sonrisa se amplió, pero no miraba a Anahi. En su lugar, considero a la mujer en la foto. Era evidente que era la familia Anahi. Era evidente, también, que la mujer en la foto amaba al bebé en sus brazos. Pensó en Anahi diciendo que ella realmente no tenía más familia, y su sonrisa vaciló. "Cuál era su nombre?"
"Blanca".
"Es el nombre de mi mamá," dijo Dulce, sorprendida. "Pero todo el mundo la llama Blanquita." Se sintió extraña al darse cuenta de lo poco que todavía sabían acerca de la otra. Se trasladó a la siguiente foto. En esta, una mujer que se parecía asombrosamente a Anahi, se sentaba en un sillón de orejas grandes, sus rodillas hacia el pecho, la mirada fija en algo lejano e invisible.
"Esa es mi mamá", Anahi dijo en voz baja.
"Autorretrato". Dulce miró la foto de nuevo. Allí estaban las piezas ocultas de la vida Anahi, enmarcadas y dispuestas en una hilera perfecta de recuerdos capturados. La mujer en la foto podría haber sido la hermana mayor de Anahi. Tenían los mismos ojos, la misma mirada intensa. Pero había algo más, también, que era totalmente diferente a Anahi. Había, algo en la expresión congelada, una profunda e intocable tristeza. "Tomo la primera foto también?"
"Ella las tomó todas". Anahi indicó al resto de las imágenes. "Era fotógrafa."
"Oh." Dulce no sabía esto. Miró la foto de la madre de Anahi de nuevo y se preguntó cómo sería si la conociera. ¿La habría aprobado como novia de Anahi? Habría aprobado que Anahi tuviera una novia? Anahi se preguntaria las mismas cosas? El pensamiento la entristecía. Por más que su propia familia la volvía loca, no podía imaginar la vida sin ellos. Incluso su padre, a quien había mantenido a la distancia la mayor parte de su vida, siempre había permanecido como una distante, pero figura prominente en su vida. Pensó en todos los correos electrónicos recientes que quedaron sin respuesta en su bandeja de entrada y se tragó la culpa.
Las otras fotos eran de objetos al azar y paisajes. Todas estaban bellamente capturadas y Dulce podría decir que Anahi las había puesto pensando en el orden en que se las había colgado. La pared daba vuelta y Dulce siguió todas las fotos hasta que llegó al final. Cuando terminó, se apartó de la pared, y encontró que Anahi estaba apoyada contra un blanco sofá en forma de L observando con curiosidad. "Lo siento, estaba tan hermoso. Me olvidé de donde estaba."
"Eso está bien," dijo Anahi, y sonrió. "Estoy feliz de que te gusten." Entonces se apartó y se mordió el labio. "Tengo que mostrarte algo, y espero que... Espero que no te enojes conmigo. "
Dulce no estaba segura de cómo reaccionar. No podía comprender lo que Anahi podría tener que mostrarle que podría interferir en ella en modo alguno. "Es una cámara de tortura o algo así?" Esperaba que la pregunta aligerase el ambiente, pero todavía Anahi parecía preocupada. Decidió entonces que era mejor acabar de una vez. "Muéstrame".
Anahi abrió el camino hacia la puerta principal, y se dirigió hacia una escalera de caracol. Dulce la siguió en silencio, sin saber lo que estaba sucediendo.
Anahi se detuvo en la parte superior de la escalera, en frente de una puerta cerrada. Vaciló, y luego la abrió e indicó a Dulce que entrara.
Casi esperaba encontrar alguna mujer semidesnuda, atada a una cama. Pero lo hizo como lo ordenó y se quedó en la puerta, mirando hacia la gran habitación. No tuvo tiempo de mirar a su alrededor, porque su mirada voló, casi inmediatamente, a la obra de arte enmarcada por encima de la cama. Era la suya, el dibujo a carboncillo que lo comenzó todo. Ella se acercó, tocó el lugar donde Anahi lo había colocado.
Confundida, se volvió a Anahi. Estaba a punto de preguntar por qué se supone que debería estar enojada, cuando se dio cuenta de las otras pinturas que colgaban a lo largo de la pared opuesta. "Tú eres la que los compró?"
Anahi se apoyó en el marco de la puerta. "Lo siento", dijo. "Honestamente, se me olvido decirte y lo acabe de recordar cuando llegamos aquí."
Dulce miró hacia atrás a las pinturas que había vendido en la galería. Por supuesto que Anahi las había comprado. Cómo nunca se le ocurrió esa posibilidad?
"Envié a Maite a comprarlas antes de que nadie más pudiera hacerlo."
"Así que las compraste sin verlas?"
"Yo no tenía que verlas para saber que las amaría", dijo Anahi. "Y yo no quería que nadie más las tuviera".
La forma en que lo dijo Anahi hizo a Dulce preguntarse si se refería sólo a las pinturas. No estaba enojada. Una parte de ella se sentía aliviada. Otra parte halagada. Se volvió a Anahi. "No querrás... encadenarme a un caballete y obligarme a pintar de noche y de día, verdad?"
Vacilante, Anahi preguntó, "Estás enojada?"
"Porque estás obsesionada conmigo y con mi arte? En realidad no. Un poco preocupada tal vez... "
"Bueno, tenias que saber que siempre hay un riesgo. Además, ya dijiste que no querías dejarme."
"Y no lo quiero." Sólo se había fijado del balcón y se dirigió hacia él. Le encantaba esta vista. Le encantaba la casa. Afuera, un sillón apuntaba hacia la barandilla de vidrio y el océano. Otra escalera de caracol conducía a la zona de la piscina. No podía creer que estaba aquí.
Cuando se volvió, se topo con ella: Estaba de pie en la habitación de Anahi. Se le ocurrió, también, que en ningún momento habían discutido en donde dormiría. Miró a la cama. Y luego miró a Anahi, que seguía de pie en la puerta. "Así que, ¿dónde voy a dormir?" Hizo la pregunta tan inocente como podía, viendo la reacción de Anahi.
Por lo que parecía, era probablemente la última cosa que esperaba Anahi que Dulce preguntara. "Oh. Umm... bueno, pensé... pensé... Yo no quería asumir simplemente..." Se calló y volvió con una propuesta diferente. "Dónde quieres dormir?"
Dulce no pudo evitar reírse de la incapacidad de Anahi para responder a la pregunta. Cruzó la habitación hasta que quedo de pie delante de la actriz. Sin una palabra, se acercó hasta que sus cuerpos se tocaron. Apretó la boca contra el cuello de Anahi y movió sus labios sobre su suave piel, amaba la forma en que se sentía. Le dio un beso en la mandíbula y dijo: "Dónde crees?"
Recuperando ligeramente el aliento Anahi dijo. "Bueno, mi cama es muy cómoda..."
"Entonces, eso está arreglado." Dulce sonrió, pero se apartó. Tocar a Anahi le hacía funcionar mal el cerebro y tenía que pensar. La miró a sus ojos azules. "Estás nerviosa por dormir conmigo?" La respuesta parecía obvia, pero quería saber lo qué Anahi diría.
"No lo estas tu?"
Por supuesto que lo estaba. Sin embargo, el nerviosismo era casi irrelevante ahora, estaba sobre todo emocionada. Se había tratado de imaginar su primera vez con Anahi, el cuándo y dónde y cómo. Lo había repetido todo mil veces en su cabeza. Podría ocurrir en cualquier lugar. Podría ocurrir en cualquier momento. Podría ocurrir ahora, si quería, si lo querían. Pensar en eso hizo que su corazón latiera más rápido. Miro a Anahi de los labios a los ojos. "No realmente", dijo. Era una mentira, pero podía sentir la tensión nerviosa entre ellas y no quería que sea de esa manera. Quería que cuando su primera vez juntas, llegase, fuera como todo lo demás entre ellas: divertido, impredecible.
"No?" Anahi la miró fijo, y parecía sorprendida.
Dulce se encogió de hombros, adoptando una postura casual, como si estuvieran hablando de algo completamente neutral, como el clima. "Bueno, es tu primera vez. Así que, me imagino que probablemente te va a encantar todo lo que te haga".
Anahi inclinó la cabeza y arqueó una ceja. "Oh, ya veo. Y supongo que tu experiencia sexual con las mujeres supera ampliamente la mía?"
Dulce sonrió, relajada. "Como si la pregunta fuese un hecho. Quiero decir, hoy mismo he hecho el amor contigo alrededor de un centenar de veces en mi cabeza."
La expresión de Anahi fue casi cómica, una mezcla de sorpresa, diversión y curiosidad. "Realmente". Parecía reflexionar sobre esta revelación. "Y cómo estuve?"
Dulce pretendía considerar seriamente la cuestión, mientras trataba desesperadamente de no ruborizarse. Lo había pensado todo como una broma, pero la verdad era evidente. Ella había hecho el amor con Anahi cien veces en su cabeza, y había sido impresionante. Y se imaginaba que la realidad sería aún mejor. "Mediocre", dijo. "Podrías practicar un poco."
"Ya veo." Anahi asintió lentamente. "Y tú?"
"Oh, estuve increíble", dijo Dulce en falsa seriedad. "Mejor que nunca."
Anahi se rió y el sonido lleno a Dulce de una felicidad insuperable. "Bueno, entonces, creo que ya no estoy nerviosa".
"Ah, sí?"
"Bueno, sí. Aquí estaba actuando bajo la suposición de que esperaras que yo sea buena en la cama. Pero ahora que sé que estás sólo esperando un desempeño mediocre, bueno, eso es una carga menos en mi mente." Ella sonrió y se inclinó para besar la mejilla de Dulce. "Tú, en cambio, tienes mucho trabajo. Quiero decir, yo tenía grandes expectativas, para empezar, pero ahora... wow." Sonrió y comenzó a bajar las escaleras. "No puedo esperar a ver qué cosas increíbles me haces".
Dulce miró alejarse a Anahi, lanzada por el repentino cambio de lógica.
A mitad de camino por las escaleras, Anahi volvió y miró hacia ella. "Quieres ir al supermercado?"
~*~
Para consternación de Anahi, un par de paparazzi las siguieron a la tienda de abarrotes, armados y listos con su arsenal habitual buscando llamar su atención: "Anahi, aquí!" "¿Cómo estuvo Nueva York?" Y la nueva adición de la colección: "Anahi, quien es tu amiga?" Ella no les hizo caso y dio instrucciones a Dulce a hacer lo mismo, hicieron así su camino al interior. Los chicos se demoraron por las puertas automáticas, pero no siguieron.
"Siento eso", dijo a Dulce una vez que había llegado a un lugar de intimidad.
"Creo que deberíamos acostumbrarnos a ello." Dulce parecía imperturbable y Anahi estaba aliviada de que el estado de ánimo entre ellas no había cambiado. "Así que supongo que el título de la foto dirá algo como, "Anahi Puente y su amiga desconocida se detienen para comprar comestibles."
"Podemos decirles que iba con mi amante lesbiana, si prefieres?"
Dulce asintió pensativa mientras se dirigían hacia la sección de productos. "Tiene que sonar mejor que eso, tienes que admitirlo".
Anahi sonrió, en parte por la perspectiva divertida, pero sobre todo feliz de estar allí, empujando un carrito de compras con Dulce a su lado. Si se esforzaba lo suficiente, casi podía fingir que eran como cualquier otra pareja comprando los mandados de la semana. A ella le gustaba la idea. Le gustaba la facilidad con la que estos momentos de rutina se metían en su relación, envolviéndolos en una temporal pero reconfortante ilusión de normalidad.
"Nunca me hiciste las hamburguesas vegetarianas supuestamente increíbles".
"Entonces vamos a hacerlas esta noche," dijo Anahi alegremente.
"Nosotras?"
"Sí, nosotras," dijo ella, de repente vertiginosa con la idea de cocinar juntas. "Leigh y Mark no comen hamburguesas vegetarianas?"
"No sé sobre Mark, pero Leigh come cualquier cosa. A qué hora vienen todos?"
"Siete", dijo Anahi, y tomó su teléfono celular para mirar la hora. Miró pensativamente a Dulce. "Tal vez deberíamos decirles siete y media. Qué te parece?"
Dulce respondió con una sonrisa. "Creo que deberíamos haber dejado a nuestros amigos en Nueva York."
La respuesta hizo reír a Anahi y recordó al instante su conversación anterior. En verdad, sus pensamientos no se habían alejado mucho del tema de los arreglos para dormir... y otras cuestiones conexas. Se mordió los labios mientras su nerviosismo volvía. Dulce podría haber hecho el amor un centenar de veces en su cabeza, una admisión que hacia acelerar el pulso de Anahi cada vez que pensaba en ello. Pero ahora Anahi había perdido la cuenta de cuántas veces había imaginado a Dulce desnuda. Si la experiencia sexual fuera concedida sobre la base y la frecuencia de las propias fantasías privadas, entonces ella no tenía nada de qué preocuparse.
"Tomates...?"
Anahi parpadeó en la fila multicolor de verduras en frente a ella, dándose cuenta de que Dulce le había hablado a ella y que ella se lo había perdido. "Lo siento. ¿Qué?"
En lugar de repetir la pregunta, Dulce la estudió con curiosidad. "Qué estabas pensando justo ahora?"
El primer instinto de Anahi fue cambiar de tema, pero decidió no hacerlo en el último minuto. Tomó la caja de tomates que Dulce tenía en sus manos y sonrió. "Te lo mostraré más adelante."
~*~
De vuelta a la cocina, las lentejas se cocinaban a fuego lento en una olla, mientras que Anahi y Dulce se dedicaban a la tarea de picar los tomates, las cebollas el ajo y los verdes. Hay pocas cosas en la vida que Anahi amaba más que a la cocina, pero la cocina junto a Dulce la había elevado rápidamente a la cima de su lista. Por el rabillo del ojo, miraba los músculos del brazo de Dulce moverse al ritmo del cuchillo golpeando la tabla de cortar. Amaba a los brazos de Dulce: delgados y femeninos, pero no esbeltos. Su mirada se desplazo hasta la cara de Dulce, a sus ojos marrones se centraron en parte escondida debajo de sus pestañas, a sus labios entreabiertos.
Distraída, así es como Anahi estaba. Peligrosamente distraída. Recordó el cuchillo. Miró lo que estaba haciendo, sorprendida - y aliviada - para encontrar que sus dedos estaban intactos.
"Quién te enseñó a cocinar?" Dulce pregunto un segundo después.
"Mi abuela". La respuesta llegó de forma automática, y por primera vez en mucho tiempo Anahi se dio cuenta de que quería decir más. "Ella era una cocinera increíble. Se casó con un millonario, pero creció en la pobreza. Su madre, mi bisabuela murió cuando mi abuela era joven, era la mujer que quedaba en la casa. Así que aprendió a cocinar. E incluso después de casarse con mi abuelo y se alejo de la pobreza a la riqueza, todavía prefería cocinar sus propias comidas. Así que ella me enseñó a hacer lo mismo."
"Porque no quería que fueras una niña malcriada?"
Anahi se echó a reír y la miró, luego regresó a la actividad de cortar verduras. Reflexionó sobre la pregunta. "Ella era buena manteniéndome en línea. Creo que estaba preocupada acerca de quién podría llegar a ser. Quiero decir, no era sólo que yo crecí con dinero, era todo lo demás: la muerte de mi mamá, la distancia de mi padre. Y luego vino la actuación y la fama. Y creo que tenía miedo de que empezara a desmoronarme, o que fuese a dejar que todo se me subiera a la cabeza. Pero nunca la fama y el dinero fueron todo para mí. Se trataba de... "Se interrumpió porque no estaba segura de cómo terminar la frase. "Se trataba de mi mamá", dijo, después de que varios segundos habían pasado. "Y mi papá se alejo de mí porque yo le recordaba a ella. Y era sobre su matrimonio con otra mujer horrible que estoy bastante segura de que nunca lo ha amado. Y yo sólo quería desaparecer y ser otra persona por un tiempo."
"Es por eso que cambiaste tu nombre?"
"Supongo que sí." El tema del cambio de nombre nunca había sido un tema importante para ella, o incluso algo que había pensado mucho. "Me parecía como algo que debía hacer. Tenía en mi cabeza que llegaría a ser una famosa actriz un día y el nombre de Ana simplemente no estaba en mi pequeña fantasía. Siempre me gustó Anahi, porque asi me llamaba mi mama, asi que lo cambie. Aunque, quién sabe, tal vez sólo lo hice para vengarme de mi papá".
Anahi se dio cuenta de que nunca había sido tan sincera con nadie. Había guardado los detalles de su pasado; con cerrojo eran inaccesibles. Y sin embargo allí estaba ella, derramando su corazón a lo largo de ajo picado, sobre cuestiones que podrían haber sido contestadas con una palabra, con un gesto o una sonrisa. Se sentía expuesta. De repente, preocupada de que había dicho demasiado, que Dulce podría ver algunas otras cosas, un lado menos atractivo de ella.
"Gracias", dijo Dulce.
Y Anahi miró, confusa. "Por qué?" su mirada se clavo en Dulce, queriendo calmar su ansiedad.
"Por responder a mis preguntas un poco invasivas. Sé que dijiste que no te gustaba hablar de ellas".
El agua en la olla comenzó a hervir y Anahi se movió rápidamente para reducir el calor.
La distracción le dio un momento para pensar. No podía recordar cuándo podría haberle dicho esas palabras a Dulce, pero parecía irrelevante ahora. "Sólo porque no me gusta hablar de ello no quiere decir que no lo necesite a veces,", dijo. "Además, yo no te diría nada así." Mojó una cuchara de madera en la olla de lentejas, sacando algunas fuera del agua.
"Y por qué?"
"Porque estoy enamorada de ti." Fue sólo después de que lo había dicho que se dio cuenta de lo que había dicho. Se quedó helada, la cuchara suspendida en el aire. Esto no fue como había imaginado esta confesión en particular. En su mente, siempre había estado sonando música suave y tal vez habría velas. En su mente, Dulce no había tenido un cuchillo. Se dio una patada a sí misma por lo dicho, con la intención de no dejar que las cosas se pusieran difíciles. "Puedes probar esto y decirme si necesitan más sal?"
Dulce la miro en silencio por unos segundos y Anahi no tenía idea de lo que estaba pensando. Sin decir una palabra, aceptó la cuchara ofrecida y la puso en su boca, haciendo una mueca casi de inmediato. "¡Caliente!".
"Se supone que tenias que soplar!"
Dulce sacudió la mano delante de su cara y dolorosamente ingirió. "Me acabas de decir que estás enamorada de mí y yo tengo que recordar soplar la comida?"
Anahi se mordió los labios, tratando de no reírse. "Lo siento, eso no era en absoluto cómo había planeado esta confesión en particular".
"No? Cómo lo habías planeado, entonces?"
"Estábamos en un campo de flores, corriendo una hacia la otra en cámara lenta..."
"Y entonces terminamos corriendo juntas?"
"No puedo creer que estés haciendo referencia a una película de Campy de los 80 en medio de mi confesión totalmente romántica".
"No puedo creer que hayas visto esa película," Dulce dijo, riendo. "Nadie ha visto esa película." Ella sonrió. "No me estabas diciendo en serio lo del campo de las flores, verdad?
Anahi sonrió. "No." No, en verdad, realmente no había tenido muchos planes para empezar, probablemente por qué había acabado impulsivamente hacia fuera en primer lugar.
"Qué paso con Naomi?"
"Naomi? Naomi qué?"
"Quiero decir," dijo Dulce, sonando incierto, "Como son las cosas entre ustedes? Tuviste una cita con ella y luego estaba en tu apartamento en la mañana y sé que dijiste que no durmieron juntas, pero... "
"Oh." Anahi se había olvidado de Naomi. "Sólo somos amigas. Apenas incluso, en realidad. Durante un tiempo pensé que sería una buena distracción para mis sentimientos por ti, pero era inútil. Nunca pasó nada entre nosotras." Dulce se había preocupado por ella y Naomi todo este tiempo? Frunció el ceño ante la idea, confundida por su implicación. "Yo nunca he..." Ella nunca hubiese empezado algo con Dulce sin terminar las cosas con Naomi, se hubiese habido algo con Naomi le pondría fin. Sin embargo, un pensamiento diferente interrumpió al primero. "Quieres que salgamos con otras personas?"
"Dios, no." Dulce se veía afectada por la pregunta. "Yo sólo... yo necesitaba saber. Nunca me lo dijiste."
"Lo siento." Simplemente, no había pensado. Dulce la había besado al día siguiente y todo había dejado de ser importante. "Nunca ha habido cualquier otra persona, Dulce. Sólo tú".
Dulce sonrió. Se volvió hacia el medio tomate cortado y reanudo su corte. "Las lentejas son perfectas", dijo.
~*~
Anahi estaba enamorada de ella. Saber eso la consumía, hacia aletear su estómago mientras cocinaban. Sintió un dolor repentino en su corazón. Anahi estaba enamorada de ella. Quería decirle que ella también, pero se atragantó con las palabras. Yo. Chop. Te. Chop. amo. Chop. También. Se concentró en las verduras. El silencio cayó sobre ellas, no molesto, exactamente, pero evidente. Era consciente de ello y ponía de relieve la cadencia de todos los demás sonidos a su alrededor, las cosas que no eran palabras. Chop. Chop. Chop.
El momento había pasado. Si ella lo decía ahora sonaría como una idea tardía, algo que no significaba nada realmente. Tendría que ser más tarde, entonces. Robó una mirada a Anahi, de reflejo, por necesidad. Tan hermosa, su cara, tan perfecta. Sus ojos se encontraron Jesús, Dulce pensó, el deseo se disparaba de arriba abajo por su cuerpo. No iba a hacerlo hasta esta noche.
"Qué?" Anahi preguntó en voz baja.
Te quiero. Te quiero desnuda al lado mío y te quiero debajo. Cerró los ojos, respiró hondo, los abrió de nuevo. Se aclaró la garganta. "La comida huele bien."
"Bueno, esperemos que tenga buen sabor, también."
La mente de Dulce vagaba.
Iba a ser un día largo...
~*~
Sus amigos llegaron puntualmente a las siete y media, sus animadas voces, eran un frenesí de las anécdotas de su versión del día.
"... Es así, entonces nos fuimos a este otro almacén"
"Diles sobre el tipo alto!"
"¡Oh, Dios. El tipo alto. Era como, espera, qué dijo primero? Se me olvido."
"Algo acerca de la rana en sus pantalones."
"Ribbit. Ribbit".
Se fundían en risas y Dulce solo reía, no lo seguía del todo, pero era divertido de todos modos por la felicidad en sus voces. Se sintió mejor, más en control de sus emociones. La lluvia había ayudado. Se sentía renovada. Anahi estaba enamorada de ella. Lo sentía, también, ahora. Mientras que antes sólo podía sentir el peso de sus propios sentimientos, ahora podía ver fácilmente que Anahi los compartía. Estaba escrito en toda su cara cuando la actriz le sonrió como para la portada de una revista.
La cena fue servida en el patio a pesar del ligero frío en el aire a nadie parecía importarle. La conversación calentaba el aire salado. La piscina brillaba al lado de ellos, el derrame de aguas turquesas sobre el borde del mundo, vaciado en una inmensa nada y sin fin. El mar rugía invisible en la noche.
Felicidad, Dulce pensó. Esta era la felicidad. Una mesa redonda llena de sus personas favoritas, y las que, sin duda se convertirían en sus personas favorita de pronto. A ella le gustaba Christopher y Maite. No los conocía, pero le gustaban. Le gustaba la forma tan fácil en que le habían dado la bienvenida a la vida de Anahi. Le gustaba su sentido del humor. Christopher, en particular, la hacía reír mucho.
"...Y, además, no hay nada de malo en usar anillos de gallo," Christopher estaba diciendo.
"Amén", Mark estuvo de acuerdo, levantando la copa de vino.
Dulce se rió. Estaba aliviada de que Mark y Leigh parecían estar disfrutando de su tiempo con los amigos de Anahi. Al principio, ella se había sentido culpable, pensando en que sus amigos se sentirían abandonados si se quedaba a solas con Anahi. Sin embargo, Maite se suponía debía dar a conocer a Mark los aspectos básicos de su nueva función como asistente de Anahi, y Leigh... Bueno, Leigh sólo quería echar un polvo.
"Esto es orgásmico."
"Es tan buena".
La comida, Dulce lo noto. Estaban hablando de la comida ahora. Y sí, era deliciosa.
"Lo hiciste todo tu sola, Anahi?" Preguntó Mark, y Dulce tomó una nota de timidez en su tono.
Sabía que Mark estaba todavía abrumado por su nueva posición, todavía intimidado por Anahi Puente. Decirle que estaba saliendo con Anahi había sido entretenido. La reacción de Christian se había limitado a un parpadeo rápido de sus ojos, posiblemente porque Mark se había ocupado de enloquecer por los dos. Había dejado que el enloquezca. En cierto modo, fue una catarsis verlo batiendo sus brazos en la incredulidad. "De ninguna puta manera", le había dicho, una y otra vez. Sí, Dulce le había dicho a él y a sí misma, de la misma manera.
"Dulce y yo", fue la respuesta de Anahi.
"Exageras mucho mi papel en el asunto", dijo Dulce. Pero dentro suyo estaba encantada de cómo se oía todo. Ella y Anahi habían hecho la cena. Ella y Anahi habían puesto la mesa. Juntas. Nosotras. Anahi captó la mirada y la mantuvo. Puedes leer mi mente? , se preguntó. No, probablemente no. Te amo, pensó de todos modos. Sólo en caso de que pudiera.
Terminaron de comer, pero la conversación fluyó a lo largo de un surtido aleatorio de temas que tenían poca importancia para ellos.
"Era una caja de porno de lesbianas la que vi por la puerta?" pregunto Leigh.
"Es de Christopher," dijo Anahi rápidamente, como un reflejo.
Dulce ocultó una sonrisa detrás de la servilleta.
"Pensé que podrías utilizarla para investigación," Christopher agrego.
"Estabas escondiéndolas de Maite," dijo Anahi.
"Escondías porno de lesbianas para mí?" Maite frunció el ceño. "Mira, esto es por lo qué nos separamos".
Mark levantó ambas cejas. "Rompieron por porno de lesbianas?"
Casualmente, Leigh le preguntó: "Entonces, ustedes dos se separaron para siempre?"
"Sí", respondió Maite, con firmeza en su voz. Un punto al final de una frase.
"Es complicado", agregó Christopher. La suya fue una elipse. Punto punto punto.
"Más vino?" Anahi levantó la botella. Todos, levantaron sus copas, pero Dulce dijo "Esperen, alguno de ustedes tiene que conducir?"
"¡Oh, pensábamos acabar durmiendo aquí," dijo Christopher. A Dulce le tomó un segundo darse cuenta de que estaba bromeando. Había tenido un momento de pánico ante la perspectiva. Se relajó cuando le guiñó el ojo.
Christopher dejó el vaso, renunció. "Yo conduciré", dijo. "Entonces, yo creo que voy a ser bueno."
Finalmente, se levantaron de la mesa y emigraron a la sala de estar. Christopher había traído entretenimiento para después de la cena: Rock Band. Dulce nunca había jugado antes, y trató en vano quedarse fuera, pero la guitarra de plástico no obstante, se metió en sus manos, y las notas musicales comenzaron a volar por la pantalla. Lo intentó. Realmente. Pero ella fue abucheada fuera del escenario casi de inmediato. Sus amigos la animaron en su independencia. Riéndose de su ineptitud, Dulce pasó la guitarra a otra persona.
Christopher y Maite mostraron sus habilidades, al instante regalando la frecuencia con que habían jugado esto. Mark y Leigh consiguieron a través de sus canciones... apenas. La estrategia de Leigh era moverse caóticamente mientras golpeaba con los dedos sobre los botones de colores. Mark recurrió a maldecir.
Anahi había desaparecido hacia el comienzo del juego para responder a una llamada de teléfono y Dulce no dejaba de mirar hacia las escaleras, impaciente por su regreso. "No puedo creer que esta sea su casa", dijo Leigh, mientras que a través de ellos Christopher y Maite sacudían a un set de cuatro canciones.
Mark se unió a la conversación, sentándose al otro lado de Dulce. "No puedo creer que tu y Anahi son pareja," dijo, mirando sobre su hombro, como le dijo a asegurarse de que la actriz no estaba cerca. "Quiero decir, yo lo creo, pero no lo creo."
"Christopher es tan sexy", dijo Leigh, cambiando de tema. "Quiero morderlo."
"Estoy ahí contigo, hermana", dijo Mark.
Dulce comenzó a fruncir el ceño a Leigh entonces decidió que Mark era más digno de su desaprobación. "Christian", dijo de manera significativa. "Lo recuerdas? Mi hermano?"
"También es sexy", dijo Leigh, asintiendo con la cabeza.
Mark hizo un gesto con la mano alrededor con desdén. "Está en mi lista."
"Quién está en tu lista?" Dulce preguntó. "Qué lista?"
Mark señaló con los ojos en la dirección de Christopher. La canción terminó, y el trío en el sofá aplaudió con entusiasmo. Otra canción comenzó. "La lista de celebridades con quien estamos autorizados a dormir", respondió, cuando la música sonaba una vez más, lo suficiente como para enmascarar la conversación. "Así que, Christian no puede enojarse."
"Sí, estoy segura de que estará encantado".
"Hombre, estoy tan contenta de estar soltera", dijo Leigh. "Apuesto a que dormiría conmigo, también."
Ambos estaban ebrios, Dulce se dio cuenta. No es que estarían diciendo nada diferente de haber estado sobrios, reconoció. "No estoy segura de que a Maite le guste mucho eso".
"Le pregunté ya. Ella dijo que no le importaba".
"Nunca confíes en una mujer que dice que no le importa si te acuestas con su ex-novio", dijo Mark sabiamente. "Confía en mí." Considerando su propio consejo. "No es que no valía la pena."
"Apuesto a que vale la pena."
Dulce quería salir de esta conversación. Dónde estaba Anahi? Miró hacia la escalera. Nada. Ahogó un suspiro.
"No has tenido relaciones sexuales con ella todavía, verdad?" Leigh preguntó de repente.
"¡Oh, mi Dios", dijo Mark, como si la idea lo había despertado. Él la miró a los ojos. Después de un segundo, se desinflo. -No. Ella no lo hizo".
Dulce parpadeó. "Qué? Cómo sabes eso?"
"Esta todo sobre ti," Leigh respondió por él.
"Qué?"
"La frustración sexual."
La canción terminó. Aplaudieron. La mente de Dulce nadaba. Miró por encima del hombro de nuevo.
"Tenemos que irnos", dijo Leigh de repente. "Y que las tortolitas lleguen a su nido".
Christopher sonrió a Dulce, como si hubiera sido la que hablo. "Una buena idea." Miró a la TV como si llegara a una decisión. "Yo sólo voy a dejar la Xbox."
"Ustedes no quieren ir a ninguna parte?" Preguntó Maite, mientras apagaba el televisor y dejaba la consola en el piso. "La noche es joven".
"Como un club?" Leigh preguntó interesada.
Dulce escuchó el intercambio con creciente ansiedad. Ella había estado deseando que las dejen por un tiempo, pero ahora se sentía perturbada por su inesperada partida. Había hecho algo? Sus ojos brillaban: "Vete, quiero sexo?" Se sintió cohibida.
El grupo comenzó a caminar hacia la puerta principal. Dulce se perdía después de ellos.
"Adiós, Anahi!" Christopher llamo desde la parte inferior de la escalera. "La plataforma de sexo es toda tuya! Hazme sentir orgulloso."
Anahi salió de su habitación, entonces, dirigió su mirada hacia ellos desde el puente al lado de la escalera. El teléfono estaba en su mano. "Se van?" Ella no parecía decepcionada, si no mas sorprendida.
"Hay lugares que visitar", Christopher respondió. "Estamos tomando estos neoyorquinos llevándolos por una noche loca en la ciudad. Vamos a mostrarles como se hace realmente."
"Gracias por la cena," Maite dirigió los sentimientos tanto a Anahi como a Dulce, Leigh y Mark saltaron a hacerse eco de ella. Dijo a Anahi: "Reunión en el estudio mañana a las..." Ella miró a Mark, animándolo a terminar la frase por ella.
Mark miró sorprendida por el repentino cambio en el enfoque. Pero se recuperó rápidamente, mirando a Anahi. "Tres".
"Voy a estar allí", dijo Anahi. Y luego a Christopher: "Llévate esas contigo." Señaló a la caja de videos.
Christopher se echó a reír y obedeció. "No eres muy divertida."
La puerta se abrió y, después de un coro de despedidas, la puerta se cerró nuevamente. En el silencio repentino, el corazón de Dulce latió tan fuerte que ella se había dado cuenta. Su audacia, donde se había ido? Sintió una ola de nerviosismo apoderándose de ella mientras miraba a Anahi. Nerviosismo y deseo. "Te importa si me acerco?" Su voz era firme, confiada. Se sorprendió a sí misma.
Anahi le sonrió con esa sonrisa que derretía a Dulce en el acto. "No tienes que preguntar."
Dulce comenzó a subir las escaleras.
~*~
"Entonces, Qué me perdí?" Entraron en la habitación. El dormitorio. La cama. La mirada de Anahi corrió hacia el objeto en el centro de la habitación y luego desvió la mirada, volviéndose, en cambio, a mirar algo más seguro: la mesa, el piso, la lámpara en su escritorio. Y luego, en algo mucho menos seguro: Dulce.
Dulce se quedó cerca de la puerta, con una expresión que Anahi nunca había visto antes, pero la reconoció como expectativa. "Así que apestas en Rock Band", dijo. Su voz no traicionó sus pensamientos. Hizo un gesto en el teléfono en la mano de Anahi. "¿Todo bien?"
En términos relativos, pensó, y colgó el teléfono. En algún lugar del centro de Los Ángeles su publicista estaba teniendo un colapso. Si alguien le preguntara a Cynthia si todo estaba bien, la respuesta sería una rotunda patada en la ingle. Pero en lo que a Anahi se trataba todo estaba muy bien, más que bien. "Sí". Ella no quería hablar de eso. "Has tenido un buen momento esta noche? "
"Lo hice. Y tenías razón acerca de las hamburguesas vegetarianas."
"Me alegro de que te gustaran."
Se miraron la una a la otra, sus ojos expresaban lo que sus palabras no hacían.
Esto había sido siempre un escenario posible: Las dos de pie con dificultad en su habitación, queriendo moverse una hacia la otra, pero sin saber cómo. En las fantasías era más fácil pasar por alto las diferencias incómodas de la indecisión. Siempre se podía volver atrás, volver a empezar. Pero la realidad lo hacía complicado el hábito de dar a luz a las preguntas y alineándolas como puertas de misterio. Una opción sería anular todas las opciones.
No hay respuesta buena. No hay respuesta mala.
"Se me ocurre", dijo Dulce, y Anahi respiraba ante el sonido de su voz. "Que hay unos cuantos millones de personas a quienes les encantaría estar en mi lugar ahora."
"De pie con torpeza en mi puerta?"
"Tal vez no con torpeza..."
"Entonces, te gustaría cambiar de lugar con alguien?"
Dulce le devolvió la mirada, con la insinuación de una sonrisa en los labios. "No por nada en el mundo." Empujó la puerta de la habitación cerrándola, con la mano que subsistía en el mango antes de caer a su lado.
Anahi desvió la mirada de los ojos de Dulce y aterrizó en sus manos. Obvio. Se sentía en evidencia. En evidencia y mareada. En cuanto a Dulce no mejoraban las cosas. Los ojos castaños le devolvían la mirada. En sus profundidades, Anahi vio el desafío. Los desafiaban a que diera el primer paso.
"Nerviosa?" Dulce preguntó con tono de burla. Dio un paso hacia Anahi, deteniéndose a pulgadas de distancia. Sin tocarla, pero casi tocándola.
Estaba lo suficientemente cerca como para que Anahi pudiera sentir el calor que emanaba de su cuerpo. Lo suficientemente cerca como para oler el aroma fresco de su champú. Lo suficientemente cerca como para besarla.
Nerviosa? Sí. Nerviosa. Emocionada. Encendida. Dulce ni siquiera la había tocado, y su piel estaba en llamas. Cerró la franja de espacio entre ellas, buscando los labios de Dulce con los suyos, encontrando en ese beso perdido las huellas de su confianza. Sus labios estaban entreabiertos, y acarició la lengua de Dulce con la suya, la sensación al pasar por ella, sobre ella. Se inclinó y cerró los ojos, el suelo bajo sus pies ya no era sólido.
Dulce dejo caer su boca al cuello de Anahi, empezó a desabrocharle la camisa, rozo los pechos de Anahi con sus nudillos a medida que se deslizaba por el camino, sus labios siguiendo el ejemplo, dejando un rastro de besos en su piel desnuda. En todas partes. Anahi lo sentía en todas partes, haciéndola sentir salvaje y desesperada. La camisa cayó al suelo.
Besó a Dulce de nuevo, y esta vez el beso no estaba familiarizado tanto en propósito e intensidad. Las tomo por sorpresa.
Ropa, había mucha ropa entre ellas. Sacó la camiseta de Dulce sobre su cabeza, deseando, necesitando sentirse más cerca de ella. Se perdía un dedo en la piel recién expuesta. Dulce cerró los ojos esta vez. Y el corazón de Anahi se lleno de emoción ante la vista. Había desempeñado este papel antes, pero ahora lo sentía. Lo sentía en cada fibra de su ser. El amor mezclado con la lujuria.
La mano de Dulce estaba en su cinturón, tirando de la correa de cuero libre de la hebilla de metal. Desabrochando los pantalones vaqueros, descomprimiéndolos. Cada acción daba paso una nueva sensación. Los pantalones vaqueros se deslizaron hasta el suelo. "Eres tan sexy", dijo Dulce, y su voz sonaba diferente.
Anahi sonrió. El comentario no era nuevo, pero el contexto infundía a las palabras de un nuevo significado. "Sería trágico si no creyeras que lo soy".
"Trágico". Dulce rió. Sacó a Anahi más, besando su cuello. "Sí".
Anahi trató de concentrarse en despojar a Dulce de sus jeans, pero cada toque de Dulce la hacía olvidar lo que estaba haciendo. Un botón y una cremallera. No era una ciencia exacta. "Estás distrayéndome... de un objetivo muy importante", dijo, y su voz sonaba diferente también.
Salió en chorros de aire. Otra carcajada. "Lo estoy haciendo? Lo siento." Dio un paso atrás, y puso sus manos a la espalda. "Mejor?"

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Re: El lado ciego del amor 2.0

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