Noche incierta

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Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:36 pm

Autora: Izar (Yarix)


Última edición por Admin el Miér Abr 13, 2016 2:25 am, editado 1 vez

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:36 pm

Noche incierta
La joven rubia mujer sobre la cama comenzaba a despertar debido al rayo de luz que estaba en su rostro. Emitía sonidos típicos de recién levantada y se sujetaba la cabeza debido al dolor que sentía.
-¿Donde rayos estoy? -Murmuró mientras abría los ojos lentamente, asustándose de repente mirando a todos lados y a sí misma. -¿POR QUÉ ESTOY DESNUDA? -Grito sentándose tapándose con la sabana.
-¿Por qué estas gritando? -Preguntó una suave y dormida voz mirando con un solo ojo abierto a la rubia mujer sin saber qué pasaba.
-¿QUIÉN RAYOS ERES TÚ? -Gritó la rubia mujer levantándose de la cama envolviendo su cuerpo en la sabana. La otra mujer se asustó al verla y se cubrió su cuerpo también desnudo. Debido al grito se despertó inmediatamente.
-Soy Dulce María, pero la pregunta es, quién eres tú y que haces en mi casa. Más bien… ¿Qué haces en mi cama?
-¿Qué que hago en tu cama? -Preguntó sorprendida. -¿Por qué estamos sin ropa? -Preguntó asustada. -Me llamo Anahí.
-Niña no lo sé, si lo supiera no te estaría preguntando nada. -Dijo desde la cama tratando de recordar. Anahí comenzó a observar todo el cuarto y la ropa de ambas estaba tirada por todos lados.
-¡Oh Dios! -Gritó poniendo sus manos en la cabeza. -No puede ser, esto no puede ser.
-¿Qué cosa?
-¿Tú eres lesbiana?
-¿QUÉ? ¡Estás loca! ¿Qué te pasa?
-Bueno estamos desnudas, en tu casa, en tu cama, tú me dirás… -La miró seriamente y Dulce la miró sorprendida.
-Pues en ese caso tú también lo serias ya que cómo dices esta es mi casa y TÚ estás en ella. -Anahí quería hablar pero no pudo, las palabras se atoraron en su garganta y solo soltó el aire comprimido.
-Ok no discutamos… -Se sentó a la orilla de la cama. -¿Tú recuerdas algo de lo que pasó?
-No Anahí… No recuerdo nada.
-Ni yo… Solo sé que estaba en la disco y me estaba divirtiendo mucho.
-Sí… Algo así es lo que recuerdo.
-¿Tú crees que tú y yo…? -La miró asustada y en los labios de Dulce se reflejo una pequeña sonrisa. -¿Por qué estas apunto de sonreír? ¿No entiendes lo grabe de la situación? -Dulce rió.
-¿Grave? ¿Qué quieres que haga Anahí? Tienes una cara de susto increíble, no recordamos absolutamente nada y me miras como si me fuera a mover y comerte jajaja. -Anahí suspiró.
-Estoy asustada vale. Además si tú y yo… Oh Dios no puedo ni pensarlo ni decirlo. Si estuvimos juntas quiere decir que… -Colocó sus manos en la cabeza muy preocupada y luego en su rostro a punto de llorar.
-Hey, no no, no te pongas así ok. -Dul trató de quitar las manos de Anahí de su rostro pero esta se separó.
-¡No me toques! -Dulce la miró sorprendida y se alejo.
-Ay mira… ¿sabes qué? Estoy tratando de que recordemos o de ayudarte a no sentir así, pero si piensas que soy yo la culpable allá tú, con ese “no me toques” realmente yo seguiré mi vida normal, así que vístete y sal de mi casa. -Anahí la miró sorprendida.
-¿Tú no entiendes?
-Lo que entiendo es que me estas tratando mal y yo no he hecho absolutamente nada. Al menos algo que me acuerde.
-Lo siento… -Dijo casi en susurro.
-¿Qué dijiste?
-Lo siento…
-No te escucho.
-Si me escuchas. -La miró seria y Dul levantó su ceja.
-¡Lo siento dije! ¿Cómo quieres que reaccione? No recuerdo nada y hay una completa desconocida junto mi desnuda al igual que yo. Eso asusta realmente.
-Vamos hacer algo. Puedes bañarte en ese baño mientras yo me baño en el del primer piso y hablamos después de eso ¿ok? Te espero abajo. Ah y puedes usar lo que quieras. En este almario hay ropa interior nueva y algunas camisetas y pantalones toma lo que quieras. Nos vemos mas tarde. -Dulce tomo lo primero que encontró en el armario y salió de la habitación. Anahí tenía miedo pero Dulce parecía sincera. Suspiró nuevamente y tomo algunas cosas del armario entrando a bañarse.
Minutos después…
-Hola - Dijo Anahí sentándose en un sofá en frente de Dulce quien la miró detenidamente.
-¿Ya estas más calmada?
-Eso creo…
-¿Que quieres hacer?
-¿Cómo qué que quiero hacer?
-Pues no se… ¿tú fuiste al lugar con alguien? ¿Algún amigo o amiga?
-No, yo fui sola… Acabo de romper con mi novio y solo quería divertirme.
-Wao, ahora me siento mucho peor, fui utilizada para borrar un viejo amor. –Dijo un poco sarcástica Dulce.
-¿Qué dices? Estás loca, yo no he utilizado a nadie.
-Ni siquiera lo sabes, es más te recuerdo que no sabemos ni cómo ni porque estamos aquí.
-Por eso mismo no hagas conjeturas.
-Dado los hechos…
-¡Nada! no paso nada, si no lo recordamos. ¿Por qué estas tan tranquila? ¿Te hubiese gustado que realmente hubiese pasado algo entre nosotras?
-¿Qué? Jajajaj Mira niña, ya quisieras tú.
-Ni lo sueñes princesa.
-¿Me llamas princesa? ¿Y desde cuando amor mío?
-No me digas así que no soy tu amor.
-Y yo no soy tu princesa así que no jodas.
-Eres insoportable.
-Tú no te quedas atrás. -Anahí botó el aire que respiró enojada. -Vamos a desayunar… Yo invito niña testaruda. –Dijo Dulce sonriendo un poco.
-¿Ahora me estas proponiendo una cita, luego de acostarte conmigo?
-¡Por Dios Anahí! No me acosté contigo ok. Y no es una cita solo muero de hambre. Pero si no quieres voy yo sola.
-No pretenderás alejarte así como así de mí ¿no?
-No es como si yo fuera un chico y luego de una noche de sexo podrías quedar embarazada. -Dulce la miro un poco molesta. -Además no será ni la primera ni la última vez que estés con alguien íntimamente. -Anahí la miró sin emitir palabra un poco avergonzada. -¡Oh no! ¿Ese es el problema? Dime que no. -Anahí no decía nada. -¡Maldición! ¿Ahora yo soy la culpable de que perdieras tu virginidad?
-No entiendo cómo puedes hablarlo así tan tranquila. Te diste cuenta de que soy mujer… ¿cierto?
-Sí Anahí, me di cuenta de que eres mujer, de que debes tener un año menos que yo y de que… -Anahí la interrumpió.
-Sí, yo… No había estado nunca con nadie. Con Javi nunca pude, y él me presionaba hasta que cortamos… -Dulce hizo silencio pensando en todo esto.
-¿Y qué papel juego yo en todo esto?
-Que quizás… -Anahí no tuvo que hablar más, Dulce lo entendió todo.
-Ooooh, ahora te estás cuestionando si te gustan las chicas…
-Ni lo digas…
-¿Tendría algo de malo?
-No, pero no quiero que me gusten.
-Una vez creí estar enamorada de una… -Confesó Dulce desconcertando a Anahí.
-¿Qué?
-Ni te alarmes que si tienes dudas es por algo.
-¡Cállate! Lo que quiero es saber si estuve o no contigo.
-Es más que obvio Anahí… - Esta bajo el rostro sujetando su cabeza y comenzado a llorar sentándose en el suelo. -Hey hey. -Dulce se acercó a ella arrodillándose en el suelo acariciándole el brazo. -Ok, no voy hacer conjeturas. No sabemos ¿vale? Quizás solo nos quitamos la ropa y nos quedamos dormidas… -Anahí levantó su rostro para ver a Dulce a los ojos. -Debemos olvidar esto ¿sí? -Anahí miró los labios de Dulce y extendió su mano tocándolos suavemente con sus dedos. Dulce estaba paralizada no se esperaba esa reacción de Anahí. Luego de unos segundos Anahí se alejo de ella un poco desconcertada.
-Perdón, lo lamento. Creo que mejor debo irme.
-Pero…
-Te traeré la ropa después ¿ok? Adiós. -Anahí salió casi corriendo de la casa de Dulce sin ver si quiera donde estaban. Dulce la siguió corriendo.
-¿A dónde vas?, ni siquiera sabes dónde estás niña loca.
-No, no sé pero debe pasar un taxi… -Dijo ya afuera caminando rápidamente hacia la avenida.
-Puedo llevarte Anahí…
-¡Taxi! -Este se detuvo y Anahí abriendo la puerta le dijo te veo luego.
………………………………………………………………………………..
Un mes después…
-Dulce escucha que alguien toca la puerta de su casa y se dirige hacia ella. -¿Anahí? -Preguntó sorprendida al ver a la rubia mujer.
-¡Hola Dulce! ¿Cómo has estado? -Le dio un beso en la mejilla muy contentita. -Aquí tienes tu ropa. -Le empujó el bolso de la ropa contra su pecho. -¿Puedo pasar? -Pasó por el lado de Dulce sin esperar su aprobación sentándose en el sofá.
-Sí… Claro puedes pasar, estás en tu casa. -Dijo sarcásticamente. -¿Estás ebria?
-¿Yo?
-¿Por qué llegas a mi casa después de un mes, borracha a entregarme la ropa?

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:36 pm

-¡No estoy borracha!
-No me digas… ¿Y el fuerte olor a alcohol, tus ojos rojos, tu voz? ¿Por qué te emborrachaste y viniste aquí? -Anahí se puso de pie y comenzó a caminar por la sala alrededor de la mesita de cristal en el centro.
-No tomaba desde la noche que al despertar me encontré desnuda en una cama con una completa desconocida. -Anahí miró a Dulce. -Y lo intente Dul, juro que lo intenté pero no puedo sacarte de mi cabeza entre más trato de no pensarte, más te pienso y luego están eso malditos flashback en mi mente. Besándonos, quitándonos la ropa… No puedo con esto. Y luego el dulce olor de tu ropa. ¡Maldita ropa, maldita noche y maldita tú! -Dulce la miraba sorprendida desde su posición cerca de la puerta en la entrada hacia la sala y la observó desplomarse en el suelo llorando. Dulce no sabía qué hacer aún estaba sorprendida. Se acercó a ella en el suelo y la envolvió en sus brazos. Anahí lloraba fuertemente en su pecho.
-Shhh no llores, todo va a estar bien. -Anahí se aferró más a Dulce.
-Tengo miedo, mucho miedo.
-¿De qué? ¿De mí? -Preguntó con voz calmada.
-De quererte, de querer a una mujer.
-Hay cosas en la vida que simplemente no podemos controlar… Si te sirve de algo también tengo esos flashback en mi cabeza… pero en mis recuerdos tú no tienes miedo… Tu sonreías y…
-Y lo disfrutaba y eso es precisamente lo que más me asusta. -Levantó su rostro para observar el de Dul.
-Anahí yo… -Respiró profundamente expulsando el aire de sus pulmones continuó. -Estoy tan confundida como tú.
-Tú pareces muy segura de ti misma, tan… fuerte y valiente. Es como si nada te preocupara…
-Pues me preocupa. Pero lo más que me preocupa en este momento es lo rápido que esta latiendo mi corazón, creo que puedo morir. -Anahí sonrió.
-Así que tienes sentido del humor… -Dijo Anahí para molestarla.
-Solo a veces. -Le guiño un ojo y Anahí sonrió.
-¿Por qué tu corazón esta latiendo así de fuerte?
-Supongo que porque estás tú así de cerca… -Anahí bajo su rostro y se separó de los brazos de Dulce.
-¿Por qué te alejas?
-No quiero que tu corazón estalle… -Dijo preocupada con carita de bebé.
-Yo quiero abrazarte. -Dijo esto y Anahí volvió a abrazarla. Dulce comenzó a hablarle de unas cuantas cosas sin sentido acariciándole el cabello. -¿Any estás de acuerdo? -No se escucho respuesta. -¿Any? -Dulce al mirarla se encontró con un angelical rostro y sonrió. Se levantó despacio del suelo y la tomo en sus brazos cargándola y llevándola a su habitación la arropó bien y se recostó a su lado.
A la mañana siguiente…
-Aaah, que dolor de cabeza… -Anahí dijo esto volteándose en la cama, cayendo al suelo. Dulce al sentir el tremendo golpe se despertó asustada.
-¿Estás bien? -Preguntó de rodillas en la cama mirando al suelo un poco preocupada.
-¿Cómo rayos llegué aquí? -Miró a Dulce. -¿Tú? – Luego se miró a sí misma. -Al menos esta vez tengo ropa puesta.
-¿Qué estas tratando de insinuar? -Preguntó confundida.
-Que es la segunda vez que despierto en tu casa y en tu cama. Y esto no me está gustando para nada.
-¿Perdónnnn? –Preguntó sorprendida y sarcástica. -Primero fuiste tú la que llegó ebria a mi casa, fuiste tú la que se quedó dormida en mis brazos. ¿Y ahora sales con esto? Tu estas demente, realmente no te entiendo.
-¿Dormida en tus brazos? Ya quisieras tú.
-¿Qué? Yo que pensé que haríamos las paces…
-¿Me explicas como llegué aquí? -Preguntó levantándose del suelo.
-¿No es obvio? Te quedaste dormida en mis brazos y yo te cargué hasta aquí. Por cierto pesas más de lo que imaginé…
-¿TE INVENTAS QUE ME QUEDE DORMIDA EN TUS BRAZOS Y AHORA ME DICES GORDA? Esto es increíble. No sé quién te aguanta. Definitivamente por eso estas sola. -Caminó hasta la puerta de la habitación saliendo.
-OOOH me lo dice la niña más dulce del mundo y sobretodo la más codiciada. Hazme el favor… -Dijo sarcásticamente. ¿Sabes que eres la única persona que es dulce cuando se emborracha? Creo que así es la única forma en que tú y yo nos entendemos. -Dulce la seguía bajando las escaleras.
-Deja de decir estupideces Dulce.
-¿Estupideces? Yo no te rapte tu llegaste solita a mi puerta. Y casi te me declaras.
-¿QUÉ? Estás loca. -Caminaba hacia la puerta de la casa rápidamente.
-¿Ah, no? ¿Y por qué estas huyendo?
-No estoy huyendo es solo que no te soporto y no quiero estar más aquí.
-Eso no es lo que decías anoche…
-Hoy es hoy y no sé qué cosas te dije bajo los efectos del alcohol pero te aseguro que nada de eso es cierto.
-Solo los niños y los borrachos dicen la verdad… -Anahí se volteó para enfrentar a Dulce y esta la sorprendió besándola fuertemente uniendo su cuerpo al de ella. Anahí no pudo reaccionar y al cabo de unos segundos se dejo envolver por el apasionado beso. La siguió besando pero al percatarse de lo que hacia se separó rápidamente y abofeteó a Dulce fuertemente.
-¡NO VUELVAS A HACER ESO EN TU VIDA! -Dulce la miró llena de coraje.
-Y tú no vuelvas a pisar mi casa jamás. -Dulce estaba controlando su enojo pero en sus ojos se veía la furia.
-No te preocupes que no lo hare… -Dijo Anahí saliendo por la puerta dando un portazo.
…………………………………………………………
-“¿Por qué la trate así? Es que ella no tenía derecho a besarme…” se cuestionaba Anahí de regreso a su casa mientras Dulce estaba igual. -“¿Que le sucede a esta loca? Primero llega a mi casa como dueña y señora, y luego no recuerda nada, ¡NADA! No puedo entenderlo, realmente no lo entiendo y no entiendo por qué la besé”.
…………………………………………………………
Una semana después…
-¡Any! Ya coordine para hoy una reunión con la coordinadora de eventos, con ella cuadraremos los detalles para celebrar la actividad de la empresa en el crucero. Estoy segura de que puede conseguirnos uno y prepararlo todo. Quiero que vayas conmigo amiga plisssss dime que sí. –Dijo la joven mujer entrando al restaurante.
-De acuerdo, solo con la condición de que me llevaras al crucero.
-Cuenta con ello. -La abrazó dándole un beso en la mejilla. -La cita es hoy a las 3 pm.
-¿Y me lo dices así de un momento para otro?
-Aun faltan cuatro horas aún podemos comer, volver al trabajo y encontrarnos más tarde. -Dijo sonriendo.
-Solo porque eres mi mejor amiga Li, pero no abuses.
-¿Yo te estoy invitando a un crucero y te molestas porque no te avisé con tiempo de la reunión? -Anahí sonrió.
-Ya me conoces bobita… Pero está bien hablare en el trabajo para salir más temprano.
-¡Te adoro!
-Yo más.
……..............................
4 horas más tarde…
-Ya llegamos.
-Que oficinas más bonitas, apuesto a que deben tener una vista espectacular de la ciudad.
-Pues ahora lo vas a ver, creo que la agencia esta en el piso 36. -Dijo Li entrado al edificio tomando ambas el ascensor.
-Creo que tu trabajo es mucho más divertido que el mío. –Argumentó Anahí observando el lugar.
-Mmm bueno solo porque a mis jefes les encanta festejar todo. Hola, buenas tardes soy Liannet Borrego y tengo una cita para hoy a las 3pm. -Dijo Li una vez en recepción.
-Sí, señorita ya pueden pasar. Es en esa puerta, ella la está esperando. -Contestó la sonriente recepcionista. Li y Anahí tocaron la puerta.
-Pasen, en seguida estoy con ustedes. -Se escucho una voz desde adentro. Ellas entraron y la coordinadora estaba revisando unos libros y revistas que no dejaban ver su rostro mientras tanto Li examino de arriba abajo a la joven mujer. Esta llevaba un traje corto pegado al cuerpo de color azul grisoso que dejaba ver sus perfectas piernas. Tenía unos tacones altos en combinación y unas pulseras plateadas.
-Esta como para comérsela. -Susurró Li a Anahí quien sonrió y negó con su cabeza.
-Bien..venidas. -La mujer se volteó y se quedo sin palabras al ver a las dos mujeres frente a ella.
-Yo soy Liannet Borrego, quien coordino la cita con usted y ella es mi amiga Anahí Puente.
-Un placer, yo soy Dulce María Espinosa. Pero me puedes decir Dulce. -Dijo aún sin despegar los ojos de Anahí quien estaba casi con la boca abierta. -Pueden sentarse. -Dijo luego de estrecharle la mano a ambas. -Ustedes dirán… -Dulce sonrió y noto el nerviosismo o incomodidad de Anahí quien se movía en su silla mientras Li le explicaba todo. -¿Se siente mal señorita? -Preguntó observando a Anahí.
-Creo que debo ir al baño, necesito un poco de aire.
-Yo la acompaño sígame. Espéreme aquí Señorita Borrego, ya regreso. -Anahí no le quedó más remedio que seguir a Dulce quien la llevaba por unos pasillos y la llevó luego al aire libre. Era como una terraza, tenía sillas, mesas, maquinas para comprar dulces y refrescos. Ambas se sentaron en una de las mesas. -¿Estás bien?
-No. –Respondió secamente Anahí.
-¿Quieres que te traiga agua?
-¿Desde cuándo tú estás tan amable conmigo?
-No empecemos Any… Siempre he sido amable, eres tú la que te pones a la defensiva y no me dejas otra opción… -Anahí miró a otro lado.
-Lo sé…
-¿Lo sabes? -Preguntó Dulce sorprendida. -Wao…
-¿Ahora quien es la que empieza? -Dijo Anahí mirándola con la ceja levantada.
-Lamento haberte besado… Bueno… Besado no, pero sí de la manera en que lo hice. -Dulce la miró a los ojos y Anahí estaba sorprendida. -La verdad estas en mi mente todos los días… -Anahí suspiró con pesadez. -¿Tú has pensado en mí? -Esta asintió sin mirarla. -¿Y qué haremos con esto?
-¿Con que cosa? -Preguntó Anahí sorprendida mirándola a los ojos.
-Pues… No sé si deberíamos quizás… -Anahí la interrumpió.
-No, olvídalo. Esto es simplemente algo que se nos pasará y ya. Así que no te hagas cuentos en tu cabeza.
-¿Qué no me haga cuentos? Cuando fuiste tú la que dijiste que estabas dudando de tu sexualidad. -Estaba incrédula mirándola a los ojos.
-Que haya dudado no significa que por eso voy a estar contigo. -Dijo seriamente y Dulce respiró para calmarse pero no le funcionó.
-¿No significa qué vas a estar conmigo? -Se levantó de la silla. -¡Maldición! Anahí ahora eres tú la que actúas de esta estúpida manera. No dije que estuviéramos juntas. Ni siquiera sé si eso es lo que yo quiero, solo… Ahhh olvídalo trato de…
-Cálmate. –Dijo seria pero tranquilamente y Dulce se calló y se volvió a sentar muy enojada. Anahí la miraba en silencio.
-Y lo que no entiendo es por qué olvidas todo. Todo lo dulce que puedes ser, todas las cosas tontas que me dijiste y lo fuerte que me abrazabas. -Dulce levantó su rostro con los ojos aguados y Anahí no podía creer que esta mujer en un segundo había perdido su postura de la mujer fuerte e imponente que es. -Pero sí, definitivamente no puede ni pasará nada entre tú y yo. -Ambas se pararon de la silla. -Realmente no te soporto no sé cómo se me ocurrió decir que podíamos quizás intentar algo. Debí estar loca, definitivamente no me meteré con niñas mimadas.
-¿Niña mimada? Mira quién habla… Tú la fuerte e inquebrantable Dulce, estas babas por mí.
-¿Qué? No me hagas reír por Dios. Yo creo más bien que es otra la que está muriendo por mí y tiene esa postura de nada que ver “¿yo pensar en ti? jamás” Cuando en las noches no salgo de tu mente, de tus recuerdos.
-Pues sí, estas en mi mente, en mis putos recuerdos y estoy ¡harta! Quiero que salgas de mi vida. Y para colmo vengo con mi amiga a una agencia coordinadora de eventos y resulta que tú eres la coordinadora. Uff que suerte la mía.
-Sí, ¿Y crees que es fácil tenerte aquí, aguantarte en mi propio trabajo?
-Estas encantada de que este aquí así que no te hagas.
-No te hagas tú. Que estando en tu habitación deseabas que saliera de tu mente y te hiciera mía otra vez. -Anahí sin pensarlo un segundo le dio una cachetada a Dulce y Dulce enfurecida la tomó del brazo y la entro por una puerta que estaba a su lado. La arrinconó contra ella besándola intensamente. Anahí intentó separarse pero las caricias y besos de Dulce la desconcentraron y se rindió a sus encantos una vez más. El beso de apasionado se tornó dulce, tranquilo, jugaban con sus labios. Anahí había cedido y colocó sus brazos alrededor del cuello de Dulce mientras las manos de esta estaban en su cintura. Sus cuerpos estaban pegados y el beso nuevamente se volvía apasionado. Dulce se separó lentamente de los labios de Anahí y las dos permanecían con sus ojos cerrados, sus frentes pegadas. -¿Por qué me tratas así si sabes que sientes lo mismo por mí como yo por ti? -Susurró Dulce rosando sus labios. Anahí solo la besó de nuevo sin responder.
-Li debe de estar preocupada será mejor que regresemos. -Dijo una vez se separaron.
-No quiero soltarte… En cuanto agrande nuestra distancia volveremos a discutir y no quiero eso. -Dulce la miró a los ojos y Anahí sonrió acariciando su rostro.
-Así va a ser nuestra relación… -Dulce la miró confundida y Anahí le estampó un pico alejándose de ella volviendo con Li a la oficina, mientras Dulce aun pensaba que significaban sus palabras. “¿Relación?” Dulce se arregló y volvió a la oficina.
-Siento haberlas hecho esperar, ¿Anahí ya se siente mejor?
-Sí, gracias.
-Señorita Borrego ya acabo de hacer las llamadas pertinentes y ya tenemos el crucero listo para su evento. Saldrá en exactamente un mes como usted lo indicó . Solo hay que preparar la sala de eventos y coordinar las cenas y bebidas requeridas para esos días. Usted me hace llegar las solicitudes y yo me encargo.
-Por supuesto, muchas gracias por su rapidez. –Se pusieron de pie.

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:37 pm

-Nos estaremos comunicando entonces. -Se despidió de esta con un beso en la mejilla y cuando iba hacer lo mismo con Anahí le susurró. -“Ven a casa esta noche”. -Ambas chicas salieron y Dulce tenía una tonta sonrisa en su rostro.
………………………………
En la noche… Dulce había preparado una cena romántica, compró vino y tenía todo listo. Se arregló hermosa y estaba esperando ansiosa a Anahí. Pero pasaban las horas y nada. Dulce se resigno y ceno sola mientras miraba las rosas que le había comprado, sobre la mesa. Estaba desilusionada, no sabía que realmente le sucedía con Anahí pero quería poder tenerla cerca, conocerla más y definitivamente la había plantado esta noche.
-No te entiendo Any… Realmente no lo hago. -Terminó de cenar y eran las 11pm cuando escucho el timbre de su puerta. -¿Quién rayos viene a esta hora? -Se encontraba en piyama, un sexy trajecito rojo y se quedó sorprendida cuando vio a Anahí en su puerta toda mojada con la ropa hecha un desastre al igual que su cabello. -¿Qué te pasó?
-De todo… ¿Puedo pasar?
-Claro. -Se hizo a un lado. -Creo que será mejor que te des un baño para que no te enfermes. Vamos a mi cuarto te prestare algo de ropa. -Dulce iba rápido a su habitación pero Any la detuvo halando su brazo.
-Siento llegar tan tarde. -Dijo sinceramente mirándola a los ojos y luego a las flores sobre la mesa decorada como para una cena romántica. Dulce asintió.
-Lo importante es que estés bien, así que al baño señorita. - Le dijo sonriendo y Anahí sonrió.
-Gracias Dul. -Tomó la mano de Dulce y subieron las escaleras.
-Date una ducha, tú ya sabes donde esta todo. Voy a buscarte algo para que te pongas.
-Si no supiera que ya no me esperabas diría que te pusiste esa sexy piyama a propósito.
-¿Qué? -Dulce se volteó a verla sorprendida y Anahí se rió mientras entraba en la ducha.
Minutos después salió del baño una nueva Anahí con un olor riquísimo a fresas con crema. Llevaba una toalla corta cubriendo su cuerpo y su cabello estaba mojado sobre sus hombros. Dulce se quedó sin palabras cuando la observó y Anahí sonrió.
-Quita esa cara Dul, que ya me has visto desnuda. -Dijo Anahí burlándose de Dulce.
-Sí pero no lo recuerdo. -Dulce la sacó la lengua y Anahí rió.
-¿Y la ropa?
-Aquí. -Eran unos jeans a la rodilla, una camisa rosa y una sexy ropa interior del mismo color. Todo acomodado sobre la cama.
-Dul…
-¿Qué? ¿No te gusta eso? Puedes elegir lo que quieras yo… -Anahí coloco un dedo sobre sus labios al acercarse a ella.
-No es eso… Es que pensé que…
-¿Qué cosa?
-Que podría quedarme a dormir. -Dulce la miró sorprendida.
-Por… por supuesto.
-Y para dormir no puedo usar eso. - Decía para ver si Dul la captaba y buscaba una piyama para ella.
-Aja…
-¿Entonces quieres que duerma en ropa interior o me buscaras una piyama?
-Ee a lo siento yo… Ok. Sí. -Se levantó de la cama y le mostro varias para que Any eligiera una.
-No es tan chic como la tuya pero es linda es más mi estilo. –Eran unos short suaves y una camisilla con su abdomen al descubierto. -Dul… Sé que llegué tardísimo y vi que habías preparado una cena… Será que podemos preparar unos sándwiches porque muero de hambre.
-Sí claro princesa. Vamos.
-¿Princesa?
-Perdón… Eh Any…
-Vamos. -Mientras preparaban los sándwiches Anahí comenzó a explicarlo todo. -Dul, llegué así de desastrosa porque cuando venía para acá en el taxi que me subí iba otro hombre y de un momento a otro saca un arma y hace que el taxista cambie de dirección. Yo estaba realmente aterrada, nos llevó a un lugar remoto y nos quito todo lo que teníamos, nos dejo allí y se llevó el taxi, el taxista corrió como loco y me dejo allí en la nada. -Seguía contando mientras comían. -Tuve que caminar varios kilómetros y me cayó un torrencial de agua encima, mas el lodo del camino, estaba muy enojada y también preocupada porque sé que me esperabas. Luego llegué a la avenida y pude tomar otro taxi que me trajo hasta aquí. -Dulce acarició el rostro de Anahí.
-Aun así estabas hermosa frente a mi puerta.
-Ya lo creo jaja mega mojada y sucia. -Dulce sonrió.
-¿Quieres más?
-No, ya estoy llena. Gracias Dul.
-Cuando no peleamos estamos muy bien… Si solo…
-No comiences Dul…
-No he dicho nada.
-Ya que nuestra cita se cancelo y son más de las 12 podemos dormir ¿no?
-Bueno yo… Podría proponer unas cuantas cosas para hacer. -Le sonrió muy coqueta.
-Siempre y cuando tengan que ver con la ropa puesta. - Anahí la miró seriamente.
-¡Sin ella era más divertido! -Intentó bromear Dulce pero a Anahí no le gustó para nada.
-¿Eso es en lo único que piensas cierto? Pues no Dulce. No va a pasar nada entre nosotras. Ya crees que como amanecí desnuda en tu cama sin saber que pasó. Soy una loca y me ando acostando con todo el mundo ¡Pues no! ¿Qué te pasa?
-¡Yo no dije eso! Solo bromeaba pero veo que contigo no se puede.
-¡Pues no! No son bromas. Es más me voy, veré si encuentro un taxi. -Anahí se levantó enojada de la silla.
-¡Hey! Tú no vas a ninguna parte. -Dijo Dulce poniéndose en su camino.
-Tú no controlas mi vida así que sal de mi camino.
-No dejare que hagas esa estupidez. Es de madrugada, estas en piyama, y acabas de tener un día horrible, no creo que tengas fuerzas para nada. ¡Ni siquiera para hacer el amor!
-¿Qué? Ahora resulta que no quieres hacer el amor conmigo porque crees que estoy demasiado cansada. ¿Qué te pasa? ¿Y quién te dio derecho a meterte en mi vida? Yo hago lo que me dé la gana y si digo que me voy me voy. -Empujo a Dulce para caminar hasta la puerta y Dulce la agarró volteándola sujetándola contra su cuerpo.
-No te irás, así tenga que amarrarte. Niña obstinada.
-Suéltame.
-Cálmate que estas colmando mi paciencia.
-¿Y qué pasa cuando se acaba tu paciencia? -La miró retándola.
-Esto. -Dulce la besó intensamente mientras Anahí la besaba y sonreía contra sus labios. -¿Por qué sonríes? -Comenzó Dulce a reír un poco contra los labios de Anahí.
-Porque me encanta provocarte para que me beses. -Dulce se separó mirándola a los ojos.
-¿Me haces enojar solo para que te bese? -Anahí sonrió. -Sabes que hay otras formas para lograr que te bese ¿verdad? Por ejemplo pidiéndolo o seduciéndome o cualquier cosa pero ¿por qué enojándome? -Preguntó enojándose y Anahí comenzó a reír.
-Porque así es más divertido.
-¿Divertido? -Preguntó Dulce muy enojada soltó a Anahí y se separó de ella molesta subiendo al cuarto. -No soy un juego ¿sabes? No estoy para entretener. -Tiró la puerta de su habitación y Anahí subió a prisa las escaleras. Abrió suavemente la puerta de Dulce y la vio acostada en su cama. Suspiró y se acostó a su lado y acercándose a su oído le habló.
-Oye… Perdóname ¿sí? No quiero que pienses que yo pienso eso. Tú no eres un juego. Es solo que me gustas mucho cuando te enojas y cuando me besas para lograr calmarme. Yo… Esto de quererte es nuevo para mí, no sé ni tu pasado, ni tu presente ni siquiera tus planes futuros. No sé bien quién eres y ya hicimos el amor… Yo… Esto es complicado y más cuando acabo de cortar con mi novio de 2 años. Estoy hecha un lio y más con todo esto que siento por ti. -Dulce se volteó miradora a los ojos. -Eres mujer y me gustas tanto…
- ¿No crees que tengo derecho asustarme?
-Asustarte es una cosa y pelear conmigo es otra. -Anahí bajo su mirada.
-Lo siento. -Dijo tristemente volteándose en la cama arropándose para dormir. Dulce suspiró mientras la veía.
-Any… Quiero estar más tiempo contigo, conocerte, saber cómo piensas. Lo quiero todo de ti. Vamos a darnos este tiempo para conocernos… -Anahí se volteó mirándola a los ojos. -Así sabremos si nos queremos o es simple confusión.
-Me gusta besarte… Y que me beses… -Dulce sonrió.
-A mi también preciosa…
-¿Puedo abrazarte?
-No puedo creer que me pidas eso y estés sobria. -Anahí la miró mal. -No me mires así pido una noche de paz entre nosotras sin discusiones, ni peleas, ni mal entendidos.
-¡Pero tú eres la que comienzas! -Se quejó Anahí.
-Y tú no sabes bromear. -Se acercó Dulce a los labios de Anahí y los rosó con los suyos. -Y a mí me gusta molestarte. -Seguía rosando sus labios con los de Any mientras le susurraba. -Me gusta tenerte así de cerca y no me importa nada. Ni que seas mujer, ni que seas una niña peleona. -Tomó el labio inferior de Anahí entre los suyos y lo mordió suavemente. -Solo me importa que tú sientas lo mismo que yo. -Terminó separándose mirándola a los ojos. Anahí no aguantó más el juego de Dulce con sus labios y la besó tiernamente.
Al día siguiente…
-Dulce despertó y estaba sola en su cama, se alarmó un poco pero notó una hoja sobre la mesa. Rápidamente se paró y la tomó para leerla. “¡Hola! No, no me volví loca y salí corriendo de tu casa con amnesia jaja es solo que tengo que trabajar y pues… No quise despertarte. Me parece bien eso que dijiste de conocernos más aunque no me siento preparada para tal cosa… Yo… Realmente me gustaría que nos demos espacio y que tomemos esto con mucha calma. Yo te llamo ¿sí? Un beso. Anahí”
-Niña… -Respiró desilusionada. -Eso de “yo te llamo” me suena a que estas huyendo de mí. Bueno tampoco es que tengas mi número ¿o sí? -Dulce rodó sus ojos y se preparó para comenzar su día.
Pasó un mes en el que Dulce no había vuelto a saber nada de Anahí. Esta no sentía la necesidad de buscarla o llamar a su amiga Li, quien había llamado para aplazar la fecha del crucero. Cuando Dulce habló con ella se vio por un segundo tentada a preguntar por Anahí pero no tenía un motivo para hacerle esa pregunta y pensó que era mejor dejar las cosas como estaban… Se resignó y simplemente sabía que en algún momento la vería y podrían aclarar las cosas. Por su parte Anahí no se sentía preparada para comenzar otra relación así que decidió ignorar lo que estaba sintiendo. Se sentía un poco más tranquila al recordar lo que sucedió esa noche y se reconfortaba pensando que solo fue despecho por haberse dejado de su novio. Se enfocaba en el trabajo y trataba de pensar lo menos posible en el amor.
-Anahí te quiero invitar esta noche a una cena, es más bien como una pequeña fiesta de coctel.
-Sebastián sabes que no me gustan mucho esas cosas…
-Vamos Any necesito pareja y tu eres perfecta. Aunque aun no me hayas hecho caso puedo intentarlo ¿no? -Anahí lo miró como “no insistas”. -Ok, solo bromeo pero vamos plisssssss, no quiero llegar solo.
-¿Y me lo dices ahora? Solo faltan unas pocas horas.
-Ya te compre el vestido y todo lo que necesitas.
-¿Qué? -Lo miró sorprendida.
-Digamos que eres mi única esperanza. Mi familia estará allí y no quiero un año más llegar solo.
-¿Entonces me estas chantajeando con un vestido, zapatos y accesorios solo por fingir ser tu pareja?

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:37 pm

-¿Tan feo suena? -Anahí sonrió.
-Acepto.
-¿Qué? Waoooo ¡no sabes lo mucho que te adoro! -Dijo dándole un beso en la mejilla.
Horas después…
-Estas hermosa Anahí, voy a ser la envidia esta noche con semejante mujer a mi lado.
-Tú no luces nada mal Sebastián. -Dijo sonriendo.
-Sí pero no tengo tu cuerpazo y con ese vestido negro largo y ese collar de diamantes con tu pelo recogido y tu espalda al… -Anahí lo interrumpió.
-Ya sé lo que llevo puesto… Gracias por recordármelo per tengo un espejo aquí de frente.
-Lo siento… Me desmayaré en cuanto tome tu mano.
-Más te vale no desmayarte y dejarme con las víboras.
-¿Víboras?
-Sí, ya Li me contó que entre tu madre, tu hermana y tu prima se comen a cualquiera.
-Y eso que ella no ha visto a mi padre. Lo que quiere es que me case de una buena vez.
-Él no te dejará presidir la empresa hasta que te cases ¿cierto?
-Así es… Por eso tengo que ser más que un vil empleado…
-¡Oye gracias por lo que me toca!
-Bueno, al menos no tienes que trabajar en la empresa de tu padre y ver como todos saben que él manda sobre ti tanto que te obliga a trabajar para él en vez de trabajar con él.
-No te quejes, al menos podrás presentar a la mujer de tu vida. -Sonrió Anahí.
-Eso sí es cierto.
-No sé por qué nunca te le declaraste a Li… Ustedes son perfectos el uno para el otro.
-Yo no soy el tipo de Li, ella me lo dejo bien claro. -Se tornó serio y Anahí lo miró sin comprender.
Minutos más tarde ya se encontraban disfrutando de la suave música y picando uno que otro aperitivo. De pie junto a ellos se encontraban varios invitados, todos envueltos en su mundo y en sus pláticas de negocios.
-Voy por unas copas, no te muevas de aquí.
-¿A dónde me iría sin mi adorado novio? -Anahí se burlo y él solo negó riéndose yendo a buscar las copas. Anahí estaba viendo una pintura, era una muy familiar… En ella se encontraba una mujer de expresión fuerte y con una sonrisa fingida en su rostro. Estaba muy atenta a la pintura cuando siente que la abrazan por la cintura pegando unos labios a su oreja.
-Estas sumamente hermosa esta noche, sabía que te volvería a ver y que no te escaparías de mí. -Susurró esa familiar voz. Anahí se asustó y se soltó volteándose.
-¿Qué haces aquí Dulce?
-Más bien sería ¿Qué haces tú aquí? Esta es mi familia y esa que tanto mirabas con la sonrisa fingida es mi tía.
-Ahora entiendo porqué se me hacia familiar su rostro. ¿Cómo sabes que pensaba eso?
-Estoy segura que todos lo piensan. Y waoo espero que con eso no quieras decir que me parezco a ella… Ella se ve malvada… Dulce hizo una mueca y ambas sonrieron un poco.
-Veo que ya se conocieron… Dulce ella es mi novia Anahí. Amor ella es mi prima Dulce.
-¿Tú novia? –Dulce los miró incrédula con su ceja levantada.
-Sí así es. -Dijo muy seguro colocando su mano en la cintura de Anahí.
-Ya veo… -Dulce no dejaba de ver a Any ni un segundo. -¿Y desde cuando primito?
-Desde hace muy poco. -Contestó rápidamente Anahí antes de que Sebastián abriera la boca y descubriera la mentira.
-Que bien… La verdad eres muy hermosa. Veremos si pasas la prueba de fuego con mi tía y su hija.
-¿Entonces tú estás de acuerdo? -Preguntó emocionado como si necesitara la aprobación de ellas para salir con alguien. Anahí lo miro y solo pensó “es un mama’s boy, o Dios”. Dulce rió pensando algo similar.
-Primero me gustaría hablar a solas con ella.
-Claro, claro, ¿verdad amor? -Anahí miró a Sebastián con cara de matarlo.
-¿Pero Sebastián por qué no nos has presentado a esta lindura? -Llegó una elegante mujer interrumpiendo la conversación.
-Madre ella es Anahí, mi novia.
-Oooh Al fin traes a tu novia a la casa. Bienvenida niña. Estoy segura de que tú y yo nos llevaremos de maravilla. -Anahí asintió. -¿Para cuándo son los planes de boda? -Al escuchar esta pregunta Anahí se ahogo con el vino y Dulce contuvo las ganas de reír mostrando una leve sonrisa.
-Es muy pronto madre, quiero que nuestra boda ser sumamente especial y sin apuros. -Anahí fulminaba a Sebastián con la mirada.
-Anahí me ibas a acompañar ¿no es así?
-Claro Dulce, pero me devuelves a mi novia rápido, que quiero disfrutarla yo solito. -Dulce lo miró seriamente. Anahí y Dulce se alejaron de la multitud saliendo al patio, estando un poco a solas.
-¿Le contaste a mi primo que dormiste conmigo? -La encaró Dulce de frente y Anahí la miró un poco nerviosa.
-¿Qué quieres Dulce?
-¿No estabas lista para comenzar algo? Y estas con él.
-No comiences a reclamarme que tú y yo no tenemos nada.
-¿Nada? -Dulce se acercó a Anahí y la tomo de los brazos pegando su cuerpo al de ella. -¿Nada? -Susurró contra sus labios.
-¿Para eso me trajiste aquí? Pensé que querías hablar de mi relación con Sebastián, entrevistarme o algo así. -Dijo Anahí separándose de Dulce.
-¿Así que esa será tu nueva actitud conmigo?
-No quiero tener nada contigo Dulce no insistas.
-¿Insistir? -Rió con sarcasmo. -No estoy insistiendo. Ni que fueras la única mujer, o la más bella en el mundo. Realmente no sé qué pensar de ti o que hacer contigo. Desapareces y apareces en mi vida constantemente y realmente ese jueguito tuyo ya me está cansando. ¿O te quedas en mi vida y resolvemos esto que sentimos y te sales para siempre de ella? Tú decides.
-¿Terminaste tu discurso?
-Eres realmente odiosa, no sé ni cómo pude pensar que podríamos tener algo. -Dulce se alejó de Anahí y esta la aló del brazo hacia ella. ¿Te cansaste de jugar? –La miró seriamente.
-¡Amor! Ven que mi hermana te quiere conocer. -Gritó Sebastián un poco alejado de ellas.
-Debo irme…
-Como siempre… ¿Te puedo pedir un favor? No te aparezcas en mi vida y déjame vivir.
………………………………………………………………………………………….
-Era de noche y se escuchaba como tocaban la puerta de Dulce. Esta abrió y su cara era de confusión y enojo. -¿Qué haces aquí? -Anahí no respondió y se lanzó a su boca para besarla. Envolvió sus brazos alrededor del cuello de Dulce mientras profundizaba el beso Dulce con una mano cerró la puerta. Se dejo guiar por Anahí hasta el sofá, Dulce cayendo sentada y Anahí sobre ella a horcajadas. El besó era intenso y Dulce lo seguía sin cuestionarse la súbita llegada de Anahí luego de otra semana en la que no se veían. Las manos de Dulce estaban en las caderas de Anahí, la boca de Anahí ya había abandonado la de Dulce y estaba en su cuello.
-Te necesito Dulce. -Al escucharla Dulce la alejó de ella sujetándole las manos.
-Dime que no estabas tomando alcohol, dímelo por favor. -Los ojos de Dulce comenzaron aguarse y Anahí bajo la mirada. Dulce simplemente salió de debajo de Anahí dejándola allí sin decir nada y se encerró en su habitación. Horas después en plena madrugada Dulce bajó a la sala y encontró a Anahí dormida en el sofá. -¿Por qué me haces esto? -Buscó una manta y la arropó. Al día siguiente fue Anahí quien despertó un poco confundida y junto a ella había una rosa de color naranja y una nota. -“Desearía que me amaras con tu corazón, desearía despertar contigo cada mañana, que no peleáramos y solo nos amaramos pero eso es imposible y ambas lo sabemos. Te quiero mucho Anahí pero me rindo, pensé que todo esto no me hacía daño pero realmente lo hace y este amor no va a ninguna parte solo a destruirnos. Piensa en esto y no me busques más, por favor no vuelvas tomada a mi casa, me gusta toda esa pasión que tienes, me encanta pero no que sea porque estas ebria o solo quieres satisfacer tus deseos. Yo quiero todo o nada. Y creo que en este caso es mejor nada.”
30 minutos después…
-¿Qué quieres decir con esa estupida nota? -Anahí entro en la oficina hecha furia sin tocar la puerta ni nada. Dulce la miró sorprendida casi asustándose.
-Señorita discúlpeme no la pude detener.
-Déjanos a solas Rosy. -Habló Dulce sin apartar la vista de Anahí. La secretaria salió de la oficina cerrando la puerta, dejándolas completamente a solas. -Primero, ¿por qué entras a mi oficina de ese modo? -Dulce la miraba incrédula.
-¡Me dejaste esa tonta nota y una rosa! -La miraba como que era obvia su actitud.
-¿Es en serio? ¿Estás enojada? -Preguntó incrédula sonriendo sin entender.
-Muy enojada. -Dulce se levantó de su asiento y tomo a Anahí de la mano, luego la sentó en una de las sillas que habían en frente del escritorio muy calmadamente, luego se recostó un poco de este.
-Cálmate y dime exactamente qué es lo que te enoja. Porque la verdad no te entiendo.
-No entiendes, no entiendes nada. -Dijo mirando a un rincón de la oficina. Dulce sonrió con Dulzura.

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:37 pm

-Tal vez si…
-¿No entiendes que no puedo alejarme de ti? -Anahí se paró de la silla y comenzó a caminar por la oficina.
-Pero si eres tú la que siempre te alejas… - Respondió claramente Dulce.
-Sí, pero te quedas tranquila me das mi espacio y… ahhh…
-Debería ser yo la que este enojada contigo y no al contrario.
-¡Me vuelves loca Dulce! -Dijo mirándola a los ojos.
-¿Y tú crees que tú a mi no?
-Me dejas esa tonta nota y sobre ella esa hermosa flor y para colmo mi favorita.
-¿Dime que es lo que quieres Anahí? -Dulce se acercó y la tomó de las manos.
-Quiero que no me gustes, quiero no pensarte y quiero… quiero besarte, tocarte, abrazarte, algunas veces también quiero golpearte. -Dulce solo sonreía y la acercó a ella abrazándola fuertemente.
-Ya, cálmate princesa. -Estuvieron unos minutos así abrazadas, Anahí aferrándose fuertemente a Dulce. -¿Qué te parece si vamos por unos cafés o algo para tomar y conversamos?
-No quiero soltarte. -Dijo desde la misma posición y Dulce rió un poco, luego depositó un pequeño beso sobre su cabeza. -Bueno… creo que tienes trabajo y es mejor que me vaya. -Dijo separándose de Dulce inmediatamente y esta la miró extrañamente. -¿Por qué me miras de ese modo?
-Sí te vuelves a alejar de mi juro que no me veras jamás. -Dijo seriamente y Anahí la miró sorprendida.
-¿Por qué me hablas así? hasta miedo me das…
-Porque eso es justamente lo que ibas hacer, lo vi en tu mirada. No te conoceré mucho pero estoy completamente segura de que eso era lo que ibas hacer. ¡Y NO ES JUSTO! ¿Sabes? No es justo que llegues aquí, alborotes mi mundo, mi trabajo, me digas todas esas cosas, me ilusiones y desaparezcas. Es por eso que te escribí esa nota porque estoy harta de que siempre hagas lo mismo y de que yo caiga en este tonto juego solo porque me gustas, porque me gustas demasiado. -Anahí la miraba sorprendida.
-¡No puedo estar con una mujer! ¿NO ENTIENDES ESO?
-¡Pues déjame en paz de una buena vez! -Los ojos de Dulce estaban aguados, estaba a punto de llorar. Anahí lo notó.
-Lo siento Dulce… Yo… -Anahí intentó tocar el brazo de Dulce pero esta se alejó y salió rápidamente de la oficina. Anahí la siguió y se metió en el baño detrás de ella. Dulce se estaba limpiando frente al espejo con una servilleta un par de lágrimas que cayeron de sus ojos. -Dulce… -Anahí tocó si brazo y Dulce lo movió para alejarla.
-Déjame.
-Te quiero.
-¿Me quieres volver loca? -Se volteó para encararla y Anahí se lanzó a besarla intensamente. Dulce la detuvo, separándose a penas al juntarse sus bocas.
-No, si no puedes estar con una mujer no puedes estar conmigo. Yo soy mujer por si te queda alguna duda y no voy a permitir que juegues más conmigo. No me importa si me piensas si te atormento o si me necesitas. Anahí soy humana ¿sabes? Siento y me duele todo lo que está pasando aunque no te lo demuestre. ¿O acaso crees que esto es fácil para mí? Tengo que lidiar con una mujer que me quiere pero huye de mí y me busca cuando quiere y cuando está tomada. Con la cual tuve sexo sin acordarme y a ti lo único que te preocupa es que yo soy mujer waooo te aseguro que estas mejor que yo.
-Tú eres diferente a mí, tú eres fuerte y valiente. Nunca te importo que yo fuera mujer e incluso que hubiésemos dormido juntas.
-Porque esas son cosas que no podemos cambiar así como lo que siento por ti. -Dijo mirándola a los ojos. -Pero ya no quiero intentarlo más. Tú no estás dispuesta a asumir lo que sientes tienes como 23 años y actúas como una bebé. Me provocas, me besas, desapareces, apareces, me abrazas dices que me quieres, desapareces, apa… -Anahí colocó un dedo en los labios de Dulce para callarla.
-Ya sé lo que hago, no tienes que recordármelo. Pero también provoco cosas en ti como nadie. -Anahí acarició los labios de Dulce con sus dedos y luego los bajó acariciando su cuello haciendo que Dulce cerrara los ojos. Cuando Anahí se detuvo Dulce la miro intensamente.
-Sí, en eso tienes razón. Nunca había querido matar y besar a la misma persona. -Anahí sonrió inocentemente. -¿Qué voy hacer contigo? ¿Qué es lo que quieres que haga contigo?
-Besarme y ser paciente. -Dulce suspiro.
-¿Paciente para que rompas mi corazón?
-Paciente para que acepte que me he enamorado de ti. -Dulce colocó las manos en la cintura de Anahí y la atrajo hacia ella.
-Puedo ser paciente y darte tu espacio pero solo dime las cosas de frente y si no quieres verme más o no sientes nada por mi dímelo para no estar como tonta esperándote. -Anahí le dio un pico en los labios.
-Ok lo haré.
-¿Puedo confiar en ti? -Anahí asintió. -¿Entonces qué es lo que haremos de ahora en adelante? ¿Quieres qué te dé tiempo de pensar si realmente sientes algo por mi y estas preparada para comenzar algo o sí mejor pues vamos poco a poco como amigas y vemos que pasa? ¿O quieres que nos arriesguemos de una vez? Lo que tu digas eso haremos. -Dulce trató de sonreír pero estaba un poco preocupada.
-Cuando pones esa cara de seriedad y preocupación realmente me asustas. Tú eres una persona súper despreocupada con todo.
-Así es, pero tú me estas tocando… O sea me tienes perturbada creo que es la primera vez que me siento así, me tienes tan confundida… -La miró suspirando. -Entonces… ¿vas a evadir mis preguntas o decirme de una vez?
-Me gusta la segunda opción.
-¿Cuál era esa? -Preguntó con una leve sonrisa en los labios.
-La de ir poco a poco ser amigas y ver qué sucede. -Dulce asintió.
-¿Amigas solo amigas o amigas con privilegios? -Anahí sonrió coqueta colocando sus manos alrededor del cuello de Dulce.
-¿Qué tipos de privilegios quieres? -Dulce no pudo evitar sonreír.
-Los que me quieras dar… -Sonrió coqueta. -Pero eso sí, tenemos que dejar todo bien claro, si somos amigas no quiero escenitas de celos o peleas tontas como si fuésemos algo más. -Le advirtió y Anahí la miró seria.
-¿Es acaso que piensas salir con alguien más mientras estamos en este proceso? -Quitó las manos de su cuello.
-Eso depende de ti. -Dijo seriamente y Anahí se separó de Dulce aun más.
-¿Qué quieres decir? ¿Qué si no me acuesto contigo buscaras a alguien más? -Dijo un poco molesta.
-No es eso lo que quise decir.
-¿No es eso? ¿Entonces qué es?
-¿Estamos volviendo a discutir?
-Que conste que tú empezaste.
-¿Yo? Siempre soy todo yo…
-Pues sí y dime que es lo que quieres decir con que depende de mí que tú salgas o no con alguien más. -Dulce suspiró y tomó con sus manos el rostro de Anahí suavemente.
-Quiere decir que si no quieres que salga con nadie más no lo hare, porque yo te quiero a ti y a nadie más. Porque yo quiero estar contigo y con nadie más. Pero así como te digo esto espero lo mismo de ti. –Le habló con dulzura acariciando sus mejillas.
-Yo no estaré con nadie más Dul.
-¿Y qué es lo que traes con mi primo?
-Nada, absolutamente nada. El es mi amigo y solo quería ir acompañado a la fiesta para que tú y su madre y hermana lo dejaran tranquilo.
-Yo creo que él es gay y no lo acepta.
-No Dul… Él esta… bueno estaba enamorado de mí y lo intentó con Li pero no sé porque ella no acepto salir con él. Estoy segura que su madre piensa lo mismo que tú y por eso lo presionan tanto.
-Es probable… Any…
-¿Qué?
-Nuestra relación será tormentosa ¿cierto? -Preguntó y Anahí sonrió.
-Si te refieres a discutir tanto pues… Es que tú eres así como yo. Siempre quieres ganar al igual que yo. Somos impulsivas y de carácter fuerte. Aunque creo que eso no es tan malo, a menos que nos matemos. -Rió un poco. -De todos modos no creo poder estar con una chica boba.
-Bueno al menos aceptas que podrías estar con una chica…
-Una como tú tal vez.
-Una como yo no, solo una que sea yo. -Dulce sonrió y le dio un beso a Anahí. El beso se prolongo y Dulce habló separándose un poco. -¿Hasta donde eran los derechos? -Anahí la miró entrecerrando los ojos. -No hablo de sexo Any siempre piensas mal.
-¿Y de qué?
-De que si en eso de amigas pues… puedo besarte, -Le dio un pico en los labios. -acariciarte, -Pasó su mano por el cuello de Anahí suavemente haciéndola cerrar los ojos. -Puedo no sé volverte a besar. -Esta vez besó el cuello de Anahí muy dulcemente haciéndola estremecer. Anahí tomó el rostro de Dulce y guió su boca hasta la suya uniendo sus labios en un intenso beso. -¿Eso es un sí? -Susurró contra sus labios y Anahí la besó silenciándola.
-Eso es un a veces… -Sonrió y se dirigía a la puerta del baño para salir cuando Dulce le habló.
-¡Hey! Espera, ¿a dónde vas?
-También trabajo Dulce y creo que la secretaria se estará preguntando que pasó contigo.
-¿Te volveré a ver?
-¿Hoy? -Dulce asintió. -¿Aún no me he ido y ya me quieres ver? ¿No quedamos en que solo amigas?
-Entiendo… -A Dulce se le aguaron los ojos sabía que nada era sencillo con Anahí. -Que pases el resto del día bien. –Sonrió fingidamente y Anahí no noto lo que Dul sentía. Esta le tiró un beso desde la puerta y salió. Dulce como siempre evadió todo lo que sentía y continuó con su día. Esa noche no supo más de Anahí, al igual que al día siguiente y se preguntaba si eso de solo amigas era “nos veremos solo cuando yo quiera” y así pasó ese día, al próximo día decidió salir en la noche a distraerse.
-Creo que lo mejor es que me relaje un rato y salga a bailar, a disfrutar de la noche. Y por qué no sacarla también de mi mente. -Se vistió y maquillo. Se veía realmente majestuosa, mirándose al espejo se dio una aprobación y sonrió.
Minutos después ya había llegado al local estaba bastante prendido y decidió ir por un trago.
-Deme una margarita. -Le pidió al mesero mientras observaba todo el local. Cuando el mesero volvió con su bebida y ella intentó pagarle él le dijo que ya estaba pagada. Dulce lo miró un poco confundida y el volteó a ver detrás de ella señalando. Dulce se volteó y estaba Anahí sonriendo detrás de ella.
-Disfruta tu bebida. –Le susurró en su oído. Dulce estaba seria, completamente seria la miró de pies a cabeza y realmente estaba hermosa, como siempre, unos jeans apretados y una blusa negra escotada. Dulce sonrió.
-Gracias, lo hare. -Sonrió coqueta y subió su trago en un gesto de agradecimiento y luego se lo bebió casi todo de un trago. Colocó la copa vacía sobre la mesa y caminó lejos de Anahí hacia la pista de baile. A Anahí le tomó unos segundos reaccionar que Dulce se había ido así de su lado sin decirle nada. Cuando se dirigió a la pista de baile ella estaba en el medio de todos bailando y disfrutando de la música. Se dirigía hacia ella cuando notó una mujer que se le acercó y comenzó a bailar con ella. La cara de Anahí era de shock y se detuvo al instante. Dulce seguía bailando con la hermosa mujer y le sonreía. La mujer tenía las manos en las caderas de Dulce y luego estaban de frente o brincando según la canción.

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:37 pm

Minutos después Dulce y la mujer se dirigieron a la barra por algo para refrescarse.
-Hola soy Dulce.
-Un placer Dulce, me llamo Alexandra, Alexandra Ambrosio. -Dulce sonrió.
-¿Estás sola o viniste con alguien?
-Con unos amigos que hace un rato perdí de vista. -Alexandra le sonreía a Dulce mirándola a los ojos. -¿Y tú estás sola?
-Sí, nadie me quiere. -Hizo puchero y luego ambas comenzaron a reír.
-Sería imposible con lo linda que eres.
-No más que tú. –Le guiño el ojo. -¿Regresamos a la pista?
-Sí ya lo creo. -Dulce estiró su mano y Alexandra la tomó. Ambas caminaron hacia la pista y comenzaron a bailar unas 4 o 5 canciones más. Ya se hacía tarde y Alexandra debía irse. -Si me das tu número podemos salir tú y yo en alguna otra ocasión ¿qué dices?
-Por supuesto, anótalo. -Dulce le dio el número y guardó el de Alexandra. Esta se despidió de Dulce dándole un suave beso prolongado en la mejilla y salió de lugar diciéndole “te veo pronto”. Dulce se marcho del lugar con una sonrisa en sus labios y con la misma sonrisa llegó a su puerta mientras su celular vibraba y leía el mensaje de texto en su mente “A sido un deleite bailar contigo esta noche, nos veremos muy pronto, te envío un beso para que duermas pensando en mí esta noche (carita de guiño)” Dulce sonrió negando con la cabeza y luego se asustó cuando alguien le arrebató el celular de las manos.
-¿Qué ridiculez es esta? Para que duermas pensando en mí, idiota.
-¡Devuélveme mi teléfono! -Dijo muy molesta.
-¿Y así es que pretendes tener algo conmigo? ¿Bailando y coqueteando con otras?
-Eso te pregunto yo a ti. ¿Así pretendes tener algo conmigo? ¿Desapareciendo por casi 3 días?
-¡Tú no sabes si me sucedió algo!
-¡Claro! Como no lo pensé antes, la nueva modalidad de los brres es atender a los enfermos, waoo no sé cómo se me pasó ese dato.
-Deja de ser sarcástica.
-Y tú de reclamarme.
-¿Cómo le diste tu numero a esa idiota?
-¿Como no dárselo? Lo pidió tan dulcemente, con esa sonrisa tan hermosa y esos labios… -Anahí la interrumpió.
-¡CALLATE!
-Y es tan linda que…
-¡Vete al carajo! -Anahí se volteó para irse y Dulce la sujetó de la mano y la haló para sí aprisionándola entre sus brazos. -¡Suéltame!
-¡No lo haré! Me tienes harta, desapareces y ahora te enojas porque bailé con una linda chica.
-¡Pues quédate con ella y déjame! -Se movía tratando de liberarse.
-¿Qué pretendes? ¿Que este llorándote por qué no sé de ti en días? Pues no, esa no soy yo. Y menos cuando te veo así de feliz en un bar. ¿Y tú con cuantos estabas coqueteando? ¿O acaso pasó algo más que un coqueteo? -Anahí intentaba separarse furiosa pero Dulce no la soltaba.
-¡NO! Y déjame… -Anahí comenzó a llorar dejando de luchar. -Déjame… -Dulce disminuyó la fuerza de su agarre sintiéndose terriblemente mal.
-Lo siento, no quise lastimarte… Discúlpame. -Dijo soltándola. -Lo siento.
-No te quiero… -Dijo entre lágrimas.
-Yo si te quiero y mucho.
-Lo imagino, me quieres tanto que en vez de bailar conmigo te fuiste con otra y en mi cara. -Dijo secándose las lágrimas.
-3 días Anahí, y tampoco pensabas aparecer si no es porque te veo en ese lugar. Y ni siquiera me llamas, claro porque tampoco tienes mi número. Una desconocida lo primero que hace es eso y tú… Tú ni siquiera me lo has preguntado.
-Yo no quiero tu número, te quiero a ti.
-Pues no lo parece… no me quieras tanto y quédate mejor a mi lado.
-Dijiste que podíamos ser amigas.
-Sí pero ¡carajos! Te quiero y me quieres entonces ¿Por qué no puedo saber de ti? Es como si no te importara nada, nadita nuestra “relación”. Solo quieres tenerme cuando te apetece y yo no estoy para eso.
-Claro como ahora andas con una modelito...
-Alexandra se portó mejor conmigo que lo que tú has hecho desde que nos conocemos.
-¡Pues quédate con ella!
-¡Ese es el maldito problema! Que mientras bailábamos deseaba que fueses tú la que me tomaba de la cintura, deseaba que fueses tú la que me acariciaras, mientras ella me pedía mi número solo pensaba en por qué tu no lo habías hecho, mientras estaba allí solo pensaba en si me estabas viendo o no te importaba. Es más todo el tiempo aguarde la esperanza de que me hicieras al menos una escena de celos para saber que te importo ¡pero no! Ni una tonta escena de celos tuve.
-¡Dijiste que no querías escenitas de celos! Por eso me tragué mi maldito coraje y espere a que estuvieras sola para poder hablar contigo. A demás no te vi muy triste que digamos con la mujer esa y tampoco te vi triste al leer el mensaje que esa estupida te escribió.
-No, no estaba triste, estaba feliz porque aunque no fueras tú sí había alguien que quizás podría sentir algo por mí, que quizás le interesaba a alguien…
-¡Es que me interesas y me importas!
-¿ENTONCES POR QUÉ DESAPARECES?
-Porque no sé cómo llevar esto.
-Otra vez la misma historia… Habíamos quedado en tomar las cosas con calma. Pero necesito saber de ti. Necesito verte, necesito tocarte, necesito besarte o tan siquiera tener noticias tuyas. Lo que sea es mejor que nada.
-Vamos dentro de tu casa… -Dulce suspiró calmándose y abrió la puerta dejándola entrar primero y luego ella entró detrás cerrando la puerta. -¿Me puedo quedar a dormir? -Dulce asintió. Anahí caminó hasta la cocina. -¿Quieres que prepare algo de comer para ambas?
-No tengo hambre… -Dijo sentándose en una de las sillas. Anahí suspiró sentándose en otra de las sillas.
-¿Vas a comenzar a salir con ella? -Preguntó un poco triste y Dulce negó mirándola a los ojos.
-Aunque suene ilógico por lo mal que nos llevamos, yo solo quiero salir contigo.
-¿Puedo abrazarte?
-No…
-Quiero abrazarte…
-Y yo que te quedes conmigo como una persona normal. -La miró a los ojos.
-Estoy aquí contigo como una persona normal… ¡Ooo a menos que parezca un extraterrestre! -Dijo sorprendida y Dulce negó sonriendo.
-No sé nada de ti… -Se tornó nuevamente seria.
-¿Insinúas que puedo no ser de este planeta? -Dulce se encogió de hombros.
-¿Cómo te llamas? Ni siquiera sé si tienes un segundo nombre.
-Hemos empezado desde el final, sexo y peleas… -Anahí sonrió. -Sería bueno presentarnos entonces. Soy Anahí Giovanna Puente Portillo. Un placer conocerte. -Sonrió y le tendió la mano a Dulce quien la estrecho diciendo.
-Dulce María Espinosa Saviñon.
-Suena sexy. -Dijo con una sonrisa y Dulce también sonrió. Luego de eso hubo un silencio en el que ninguna de ellas sabia que decir, miraban a su alrededor y de vez en cuando se cruzaban sus miradas.
-¿Vives lejos de aquí?
-No, como a unos 15 minutos…
-¿Sola?
-No.
-Mmm…
-4 hermanos y una madre. -Dulce la miró sorprendida. -Yo soy la mayor. ¿Qué hay de tu familia?
-Padres en Londres, cero hermanos y pues… Ya conociste a mis primos y tía.
-¿Hace mucho que trabajas allí?
-Sí algo… me quedé a cargo cuando mis padres decidieron tomar unas “vacaciones”. Hace unos 5 años. -Hizo una mueca y Anahí sonrió.
-¿Qué edad tienes Dul?
-¿No has escuchado eso de que a la mujer no se le pregunta la edad?
-Con tu cuerpazo es válido preguntar. -Anahí la miró divertida y Dulce sonrió.
-26 años ¿y tú?
-Acertaste aquel día… Tengo 23 soy una bebé aun. -Puso cara de nena buena.
-Ya lo creo. -Dulce sonrió sin dejar de mirarla. -¿En que trabajas?
-En una empresa se llama “ROAR-P” quizás has escuchado de ella es una compañía de publicidad, videos, revistas, etc. Soy la vice presidenta. Bueno este año me dieron ese puesto. -Dulce sonrió.
-Eso está muy bien y claro que la he escuchado.
-¿Hace cuanto no estás en una relación? -Dulce se movió un poco incomoda.
-Hace poco más de un año. ¿Tú ya no piensas en tu ex?
-No hay espacio en mi mente para pensarlo. -Anahí sonrió. -Tú lo ocupas todo, al espació me refiero… Dul, quiero darme un baño.
-Sí, claro. Tú ya sabes dónde queda todo… Puedes tomar lo que quieras. Yo voy a arreglarte una habitación. -Anahí se mordió su labio.
-Traje mi ropa en el auto.
-¿Sabías que te ibas a quedar aquí? - La miró sorprendida y Anahí sonrió.
-Se que aunque casi nos matemos peleando siempre terminamos tranquilas y realmente me quería quedar contigo. -Dulce asintió un poco confundida. -Voy por mis cosas ya vengo. -Dulce subió a prepararle una habitación a Anahí y luego escuchó la ducha que indicaba que ya estaba bañándose. Anahí terminó de ducharse en el baño dentro del cuarto de Dulce, al terminar y vestirse se sentó sobre la cama a pensar un poco y tomó una foto que estaba sobre la mesita. Estuvo unos segundos observándola.
-Era mi abuelo… -Anahí la miró un poco sorprendida no se dio cuenta de que Dulce estaba en la habitación.
-Se ven muy felices.
-Lo éramos, él era mi todo y murió hace poco más de un año… Por culpa de mi ex. -Dijo muy seria y Anahí la miraba sin saber que decir. Colocó la foto en la mesita y se acercó a Dulce.
-Realmente lo siento. -Dulce asintió mientras Anahí acariciaba su rostro.
-Pero nada de tristezas… Ya estoy bien. -Sonrió y Anahí la abrazó. -Tú hueles realmente delicioso. -Dijo respirando su olor cerca de su cuello y su cabello. Anahí rió un poco y se sonrojó separándose de ella.
-Vamos te mostrare tu habitación. -Le tendió la mano.
-Pensé que dormiría aquí contigo… -Dijo mirando la mano extendida de Dulce sin tomarla.
-Pues… Dormiremos aquí. -Sonrió. Anahí se moría de ganas de besar a Dulce pero se contenía porque las cosas no estaban del todo bien.

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:37 pm

Una hora después Dulce salió de la ducha solo con una toalla cubriendo su cuerpo mientras Anahí estaba en la cama viendo la TV.
-Waoo, creo que esta película me gusta más. -Dijo mirando a Dulce quien rió.
-Pues se han acabado las taquillas para la función señorita, lo siento.
-Pero si soy cliente VIP no puede ser posible. -Dulce buscaba su ropa interior y su piyama en el armario cuando Anahí se puso de pie cerca de ella. -¿Te ayudo? -Susurró cerca de su oído y Dulce se estremeció volteando a verla.
-No.
-¿Estás segura? -Dijo mordiendo su labio inferior muy sexy.
-¿En qué exactamente me quieres ayudar?
-En lo que necesites susurró acercándose un poco a sus labios. -Dulce sonrió.
-No gracias estoy muy bien así. -Se alejó dejando a Anahí con las ganas. Dulce rió mientras se alejaba y Anahí cuando reaccionó corrió hasta Dulce y le quitó las bragas que llevaba en sus manos. -¡Hey devuélvemelas! -Anahí reía alejándose de ella aprisa.
-¡Eso te pasa por provocarme! -Dulce intentaba luchar con Any por recuperar su ropa interior. -Por cierto están realmente sexys.
-¡Calla! ¡Any! -Seguían en el juego y Dulce no podía alcanzar su prenda. Anahí se subió a la cama y Dulce cuando saltó para alcanzarla se le cayó la toalla dejando al descubierto su cuerpo. Anahí no dijo absolutamente nada ni se movió solo la observaba y Dulce sonrió. -Creo que ya la función terminó aunque consiguió un boleto a última hora. -Anahí no paraba de mirarla. -¿Me devuelves mi ropa? -Anahí extendió su mano dándole las bragas y luego se volteó de espaldas.
-¡Cúbrete Dul caray! -Dulce rió y se encerró en el baño. Mientras Anahí volvió a acostarse en la cama no dejaba de pensar en el cuerpo de Dulce ni un solo segundo.
-¡Hey! ¿En qué piensas tanto? -Dijo Dulce sacándola de sus pensamientos.
-En nada, solo que tengo mucho sueño. -Dulce sonrió mientras la veía arroparse con la sábana.
-Pues vamos a dormir. Dulce se acostó en la cama metiéndose bajo las sabanas también. -Sonrió y se acercó a Anahí abrazándola por la cintura.
-¿Qué haces Dul?
-Dormir -susurro en su oído. Colocó una de sus piernas en medio de las de Anahí y se acurrucó en su cuello. Su pecho estaba contra la espalda de Anahí.
-Dul…
-Mmm… -Dijo un poco dormida.
-No puedo dormir si estas así de cerca.
-¿Por qué? Yo estoy muy cómoda así… -Dijo con su voz entrecortada por el sueño pegándose más a Anahí. Moviendo su pierna acariciando la de ella para sentirse más cómoda.
-Porque en lo único que pienso es en tu cuerpo desnudo. -Dulce abrió grandemente los ojos al escuchar eso y se separó solo un poco de Anahí haciéndola voltear para verla a los ojos. Anahí la miraba expectante y Dulce la besó suavemente.
-No tienes que pensar en mi cuerpo desnudo, la verdad cuando tu estés lista me encantaría estar contigo y que nuestra noche, esa noche no solo sean flash back de sucesos si no que tengamos una noche real y bonita para recordar. -Dijo esto acariciándole el rostro a Anahí.
-¿Te gustaría estar conmigo? -Dulce asintió.
-¿A ti no? -Anahí sonrió.
-Si me preguntas ahora así de cerca como estamos y como estoy… Te diría que sí. -Dulce sonrió.
-Hoy no va a ser el día quiero que sea especial… Pero si estas lista solo déjamelo saber. -Anahí besó intensamente a Dulce en respuesta. Estuvieron varios minutos así hasta que se separaron. -Waoo si llego a saber que mi cuerpo causa ese efecto en ti. Me hubiese desnudado mucho antes.
- No seas bobita, toda tú causas eso en mí. -Le dio un pico en los labios.
-Tengo miedo.
-¿De qué?
-De ti… De que estemos bien y felices y en un segundo comiencen tus miedos, inseguridades y yo termine mal… -Anahí abrazó a Dulce así como estaban una frente de la otra y se acurrucó en su pecho. Dulce la abrazó. -Te quiero mucho.
-Yo también y no quiero pensar en el mañana, solo quiero el ahora, y ahora soy muy feliz aquí contigo, me siento segura y querida. -Y así se quedaron dormidas ambas, abrazadas y felices juntas.
A la mañana siguiente Anahí fue la primera en despertar, al abrir los ojos vio el rostro de Dulce muy cerca de ella. Estuvo contemplando cada lunar, cada peca, cada parte de su rostro, las pestañas los labios y hasta su linda nariz. Sonreía de solo pensar que absolutamente todo de Dulce le encantaba. -Si solo pudiese entregarme por completo a lo que siento por ti, si solo pudiese… -Susurró. Dulce despertó y sonrió viéndola pensativa.
-¿En qué piensas? -Anahí la miró y sonrió.
-En lo hermosa que te vez ahí dormidita.
-¿Siempre eres así de tierna cuando te levantas?
-Depende de con quién me toque dormir… -Dulce sonrió.
-Espero que conmigo solamente.
-¿Posesiva?
-Siempre.
-Pues hágame el desayuno señorita posesiva a ver si me animo a darle exclusividad en mi cama. -Anahí sonrió coquetamente y Dulce la miro sorprendida sonriendo.
-Es bastante justo, ¿Qué quieres para desayunar hoy mi princesa?
-¿Siempre eres así de tierna cuando te levantas?
-Si cuando despierto tengo una hermosa rubia de ojos azules y una bonita sonrisa a mi lado, definitivamente sí. -Le respondió sonriendo y Anahí se acercó a ella halándola dándole un beso en los labios.
-Podría acostumbrarme a esto. -Susurró volviéndola a besar. Al separarse le dijo lo que quería desayunar poniendo una carita de niña buena y Dulce entre risas fue a preparar el desayuno.
Minutos después… Dulce entró a la habitación con el desayuno colocándolo en la mesa notando que Anahí aun estaba con su piyama.
-Pensé que te estarías preparando para irte…
-¿Quieres que me vaya? -Pregunto un poco dudosa.
-No, claro que no. Es solo que… Pues nunca se tus planes. -Anahí asintió.
-Mi plan es quedarme todo el fin de semana contigo y arreglar todos nuestros problemas. -Dulce asintió con una leve sonrisa en sus labios. -Bueno… más que arreglar nuestros problemas quiero que comencemos de cero y compartamos más tu y yo solitas. ¿Es muy descabellada mi idea? -Preguntó tímida y Dulce sonrió.
-Es lo más sensato que te he escuchado decir desde que te conozco. -Anahí la miró entrecerrando los ojos. Esta estaba sentada sobre la cama.
-Luego no digas que no empiezas nuestras peleas… -Dulce rió y se acercó a Anahí dándole un suave beso en los labios. -Aún no me convences. -Dulce la volvió a besar y la tumbo acostándola en la cama, mientras la besaba le acariciaba el abdomen por dentro de la camisa y una risita salió de la boca de Anahí. Dulce despegó su boca que ya estaba devorando su cuello para observarla con una sonrisa.
-¿Por qué te ríes?
-Es que me haces cosquillas. -Dulce sonrió aun más y besó la punta de su nariz.
-Vamos a comer que por tu culpa estuve casi dos horas preparando el desayuno. -Dijo tratando de ponerse seria o más bien fingir seriedad cuando tan solo estaba bromeando.
-¿Por mi culpa? -Pregunto sorprendida. -Tú fuiste la que quisiste hacerlo así que no te quejes. -Dulce rió.
-Pues claro si me amenazas con dormir con alguien más. Me manipulas ¿sabes? Juegas con mis sentimientos. –Dijo bromeando.
-Y tú te dejas. -Anahí rió y Dulce se hizo la sentida. -Ya bebé que si seguimos bromeando terminaremos peleando en serio y yo solo quiero amarte estos días. -Anahí le sonrió tomándola del rostro y plantándole un dulce beso.
-Te quiero princesa.
-Y yo a ti Dul…
Estaban comiendo cuando el celular de Dul suena con mensaje. Dulce tomó su celular y lo lee para ella. “Buenos días muñeca, espero hayas soñado conmigo toda la noche (carita de guiño), ¿te gustaría que nos viéramos esta noche? Yo ya me muero de ganas por verte”. Dulce se tornó pálida.
-¿Que ocurre amor?
-Nada, nada… -Respondió dudosa.
-La verdad Dul.
-Nada Anahí.
-¿Es la mujer esa verdad?
-Ya te dije que nada.
-¿Así quieres que comencemos una relación? ¿Con mentiras, con engaños, sin confianza? -Dijo un poco alterada.
-No comiences Anahí…
-No, si ya termine. -Anahí se levantó de la cama recogió tomó el mango de su mini maleta y se dirigía hacia la puerta. Hasta que Dulce se le cruzó en el medio de la puerta.
-¿Estás loca? ¿A dónde vas?
-Eso no te importa. Quítate de la puerta.
-¿Qué no me importa? ¡CLARO QUE ME IMPORTA!
-No me grites. –Habló seriamente.
-Pues explícame que te pasa.
-¿Qué crees que me pasa? Que hay una idiota detrás de ti y me lo ocultas, que esa idiota ya tiene mil millas corridas con chicas y yo no sé casi nada de cómo conquistar a una chica, me pasa que estoy celosa, me pasa que… que tú terminaras con ella y yo no existiré, te perderé por mis miedos y confusiones eso pasa. -Anahí estaba a punto de llorar y Dulce la abrazó fuertemente.
-Yo te quiero a ti, ¿Cómo puedes pensar todo eso en un segundo? Tú y solo tú eres la persona que quiero tener a mi lado por el resto de mis días. Suena ilógico pero me gustas, me gustas enojada, me gustas feliz, me gustas celosa, me gustas dulce, me gustas coqueta, mi gustas triste, me gustas mucho Anahí.
-Pero yo no soy para ti y te cansaras de mí. -Anahí la abrazaba más fuerte.
-No digas eso princesa.
-Tú misma lo dijiste… Te tengo loca, desequilibrada con toda mi confusión, con mi aparecer y mi desaparecer, con mis tontas peleas…
-¿Y eso no es acaso lo que todos desearían? Una chica loca a su lado.
-No estoy loca.
-Y yo estoy enamorada de ti. -Anahí se separó para mirarla a los ojos.
-¿Cómo si soy alguien que trae descontrol a tu vida? No creo que el amor se trate de eso.
-Yo no sé de que trate el amor, pero se de lo que trata esto que siento por ti, sé que me enloqueces al desaparecer, y también sé que no lo volverás hacer. Sé que estas confundida pero sé que me quieres como yo a ti. Sé que estas aquí y no estás en ningún otro lugar porque aquí es donde quieres estar. Y también sé que has hecho toda esta escena para que te bese y te muestre el mensaje y eso es precisamente lo que haré, también lo contestaré contigo mirando para que no te queden dudas de lo que siento yo por ti. Si esto no es amor entonces dime que es. -Dulce la besó intensamente.
…………………………………………………………………

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:37 pm

-Dul…
-Mmm.
-Quiero besarte. -Dulce la miró y sonrió.
-Yo siempre quiero besarte pero no quiero que pienses que soy obsesiva con tus besos aunque si lo soy y… -Anahí no la dejo continuar y la besó intensamente. -¿Qué haces cuando no te veo en un par de días?
-Mmm pues… cosas… -Dulce la miró extrañada.
-¿Qué tipo de cosas? Quiero saber más de ti.
-No hay mucho que decir…
-No confías en mí ¿cierto? -Anahí suspiró.
-¿Por qué tienes que hacerte tantas ideas y no dejas solo que vivamos este momento sin pensar en más? Eso es lo único que quiero hacer.
-Porque solo me he enamorado 2 veces en la vida. Y la primera salió muy mal, la segunda es esta y no creo que vaya a salir mucho mejor… -Dulce la miró un poco triste.
-Yo te quiero Dul, no dudes de eso. -Dulce suspiró y se encogió de hombros.
-¿Quieres helado? -Cambio de tema con una gran sonrisa, fingida por supuesto. Realmente le preocupaba no saber casi nada de Anahí.
-Siempre quiero helado. -Contestó sonriendo.
Minutos más tarde estaban comiendo helado sentadas en un parque.
-Dul…
-Esta rico ¿no? -Anahí sonrió mientras la observaba comerse un gran helado de chocolate.
- SÍ. Hay algo que debo decirte. -Dulce la miró desviando su mirada del helado.
-¿Que sucede?
-Estuve estos tres días contigo pero… para que no pienses que desaparezco pues debo decirte que no nos podremos ver más o menos por una semana.
-¿Por qué? -Dijo seriamente Dulce.
-Cosas del trabajo… En cuanto regrese te llamaré.
-¿Regreses? ¿No te puedo llamar durante esa semana?
-No, lo siento. -Dijo un poco apenada.
-Ya veo…
-No te pongas así por favor.
-¿Quieres que este saltando en un pie? Cuando sé que obviamente me ocultas algo y no te podre ver ni llamar ni saber de ti en una semana. -Dijo un poco molesta. Anahí suspiró.
-Lo siento Dulce, son compromisos previos… Yo no te puedo ofrecer más que esto… Seamos felices mientras podamos y no pienses en más. -Anahí se acercó a Dulce tomándola por las mejillas y la besó. Dulce se dejó guiar y la abrazó besándola intensamente.
-Te amo...
…………………………………………………………
-Saldré mal de todo esto… Y lo peor es que no puedo alejarme de ella. Me vuelve loca, me hace enojar y luego me lleva al cielo. Nadie jamás había provocado tanto en mí. -Dulce hablaba sola en su sala mientras recogía unas cuantas cosas y las ordenaba. Habían pasado ya dos semanas y no tenía noticias de Anahí. -¡Dos semanas maldita sea! -Grito arrojando un cojín de la sala para luego volver a recogerlo. Suspiró -Si solo… si solo supiera que me oculta. ¿Estará con alguien más? No, Dulce ella te quiere… -Suspiraba mientras se tiraba en el sofá, era sábado en la tarde y no tenía nada que hacer. De pronto suena el timbre y por un segundo su corazón se agitó como un caballo de carreras. Respiró para calmarse y no desilusionarse ya que cada día esperaba noticias de Anahí. Fue a la puerta lo más rápido posible pero a si vez tratando de calmarse, respiró profundamente y la abrió. -Any… -Anahí se arrojó sobre ella abrazándola y besándola intensamente sin soltar un gran ramo de flores blancas que traía. Dulce la levantó de la cintura siguiendo el apasionado beso. Con el pié cerró la puerta y llevó a Anahí hasta el sofá sin dejar de besarla.
-Te extrañe tanto… -Susurró Anahí entre besos, ya recostadas en el sofá.
-Yo mucho más. -Dijo al separarse y mirarla a los ojos. -Te extrañe demasiado. -Se le aguaron los ojos y Any acariciaba sus mejillas.
-Perdóname… Se me hizo imposible venir antes. Lo siento.
-Está bien, lo importante es que estas aquí conmigo. -Dulce sonrió.
-Te traje esto. -Tomo de la parte de atrás de Dulce el hermoso ramo de flores un poco sin flores debido al maltrato de los apasionados besos que se dio con Dulce. -Era hermosas te lo aseguro. -Anahí rió un poco al igual que Dulce.
-Gracias. Pero más me gusta que estés tú aquí. Te amo. -Anahí no respondió nada y solo la besó nuevamente.
-¿Cómo has estado? -Preguntó Anahí separándose.
-Pues mal, te he extrañado mucho.
-Yo igual.
-Supongo que no puedo preguntar nada pero ¿todo está bien? -Anahí suspiró.
-Eso creo Dul… ¿Qué vamos a comer? -Dulce la miró negando con la cabeza era increíble como Anahí cambiaba de tema constantemente para evadir los temas.
-¿Quieres que te prepare algo rico? -Anahí asintió recostada del sofá acariciando con una mano las orejas y el cuello de Dulce jugando.
-Sí. ¿Puedo quedarme esta noche?
-Por supuesto que sí. -Dulce sonrió. -¿Puedo hacerte una pregunta? -Anahí se enderezó y se encogió de hombros con una sonrisa mirándola. -¿Hay alguien más?
-En mi corazón solo estás tú Dulce. -Dulce asintió aunque no quedo tan conforme con esa respuesta.
-Entonces te daré una tontería que te compré. -Anahí sonrió. -Ven conmigo. -La tomó de la mano y la llevó hasta la habitación. Sacó una pequeña cajita azul y se la dio. -Ábrelo.
-¿Que me compraste? -Decía con una sonrisa.
-Ábrelo… -Anahí lo abrió y era una cadena plata en forma de corazón partida por la mitad. Una de las mitades tenia la letra A y la otra la letra D, Anahí sonrió. -Sé que es una cursilería pero… -Anahí la calló con un beso.
-Me encanta. -Dulce sonrió y tomó la cadena con la letra D y se le puso a Anahí en el cuello.
-Es para que cuando no estés cerca de mi no me extrañes tanto. -Anahí tocó la cadena en su cuello y sonrió tomando la parte de la letra A y se la colocó en el cuello a Dulce.
-Yo tengo tu corazón y tú el mío para siempre. -Anahí sonrió al igual que Dulce.
-Así es, y ahora vamos a comerrrrr. -Ambas rieron y fueron a preparar la cena.
Horas después…
-Se encontraban acostadas en la cama y Anahí abrazaba a Dulce acostada en su pecho mientras veían una película. Anahí sonrió mirándola toda concentrada y comenzó a acariciar a Dulce. Comenzó con dos dedos a caminar por su abdomen, saltando hasta su cuello lentamente. Dulce sonrió y la miró. -¿Qué pasa bebé? -Anahí sin decir una palabra levantó un poco su rostro y comenzó a besar, lamer y morder el cuello de Dulce. Mientras esta suspiraba con las caricias de Anahí. Anahí comenzó a subir la blusa de Dulce mientras besaba su cuello y sus labios. Dulce la detuvo. -Any… -Dijo un poco agitada. Anahí se separó mirándola a los ojos.
-Quiero estar contigo Dulce. Te deseo, te necesito. -Dijo sin apartar la vista de ella. Dulce se olvidó de absolutamente todo en ese momento y la besó intensamente en los labios.
"-Espera, espera. ¿Cuando esta historia me atrapó? ¿Hace cuanto estamos aquí Dulce?
-Pues como 3 días…
-Desearía que todo esto acabara ya.
-Lo sé princesa estoy tan sumergida en la historia que había olvidado porque estamos aquí.
-Lo sé, y te lo agradezco.
-No estaríamos aquí de no ser por mi culpa.
-No, Dul. Mas bien no estaríamos a salvo de no ser por ti. -Dulce suspiró.
Flash Back“
-Hola… ¿Te interrumpo? -Se acercó a la rubia mujer posada en el barandal de aquel pequeño balcón en esta noche iluminada por la luna llena, estaba observando todo desde la segunda planta. Esta se volteó y negó con la cabeza. -¿Qué haces aquí tan solita?
-Tratando de relajarme, mi casi novio me tiene de muy mal humor y pensé que sería bueno tomar un poco de aire… -Dulce asintió.
-Ya entiendo… ¿Quien es el tonto que te deja sola aquí?
-Definitivamente sí es un tonto. -Ambas sonrieron. -Soy Azul.
-Me llamo Dulce pero me puedes decir Dul. Cuéntame, ¿por qué estas tan molesta? -Azul soltó un suspiro pesado.
-Me trae a este lugar, al que no conozco a nadie y me dice que debemos esperar a que lleguen sus padres para presentarme y de un momento a otro se aleja de mi diciéndome que en un segundo vuelve se fue a saludar a unos amigos ¿puedes creerlo? Me dejo sola ahí, sin conocer a nadie y no fue solo un minuto espere más de diez y no regresó así que decidí dar una vuelta por la casa, cuando vi este bonito balcón.
-Bueno, ¿Qué te parece si damos una vuelta por la casa? -Azul asintió.
-¿Viniste sola a la fiesta?
-Sí, nadie me quiso acompañar. -Dijo encogiéndose de hombros.
-Bueno, para que te dejen plantada como a mí, es mil veces mejor venir sola. -Dulce sonrió.
-Lamento eso…
-No es nada, ya tendré tiempo de reclamarle. -Dijo mientras caminaban alrededor de la casa. De un momento a otro se apaga la luz en toda la casa y comienzan a escucharse gritos. Luego disparos y Azul toma fuertemente la mano de Dulce. -¿Qué sucede? Esto no es parte de la fiesta ¿cierto?
-No Azul. -Ambas se agacharon y se escuchaban más disparos y gritos. Ellas estaban cerca de la escalera justo de donde provenía todo el alboroto era en la planta inferior.
-Vamos a una habitación, llamemos a la policía. -Cuando estaban caminando agachadas escucharon pasos, personas corriendo de lado a lado. Abrieron la puerta de la habitación y un hombre armado las sorprendió. Ellas gritaron y trataron de correr pero era tarde el hombre agarró a Dulce por la espalda y trataba de vendarle la boca entre forcejeos. Dulce le dio una patada en entre las piernas y este la golpeó con el arma haciéndola perder el sentido. Azul sin que el hombre se diera cuenta lo golpeó con un rajón en la cabeza haciendo que este cayera al suelo.
-¡Dulce! ¡Despierta debemos escondernos! -Azul la cargaba como podía pero no conocía la casa e iba sin rumbo. Dulce despertó un poco.
-Auu, ¿Qué me golpeó? ¿Un camión? -Dijo Dulce intentando abrir los ojos.
-¿Conoces esta casa? Debemos salir de aquí.
-La casa debe estar rodeada pero vamos, conozco un lugar. -Dulce la guió por pasillos y puertas. Ya estaban en el jardín y bajaron en cuclillas una pequeña cuesta y pasaron unos cuantos arbustos. Al llegar a un árbol Dulce haló una soga y una pequeña escalera descendió del árbol.
-¿Qué es esto?
-Es una pequeña casa del árbol. Sube que aquí estaremos bien en lo que llamamos a la policía. -Las chicas subieron la escalera y Dulce la guardó nuevamente. -Princesa creo que no me siento bien.
-¡Dul! -Dulce se desmayó en sus brazos. Azul la acostó sobre unas sabanas en el suelo y miró a todos lados y vio un pequeño botiquín. -¡Un botiquín! -Lo tomó y solo tenía algunos curitas, una gasa y algunas toallitas de alcohol. Comenzó a curarle la herida del lado de la cabeza a Dulce, la que el hombre le hizo con el arma y a su vez le colocaba alcohol para hacerla despertar
-¿Dónde rayos estoy? -Preguntó alarmada. Se miró, miró a Azul y luego donde estaban. ¿Cómo llegamos aquí? ¿Qué pasó? -La miraba aturdida.

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:37 pm

-Te desmayaste luego de traernos aquí.
-¿Tu estas bien?
-Sí tranquilízate, todo va a estar bien.
-Pero Azul, ¿Cómo vamos a salir de aquí? Mira tú teléfono si hay señal para llamar a la policía. El mío está muerto.
-¿No cargaste tu teléfono?
-Pues es que es nuevo y no lo conozco bien. No sé cuándo se va a apagar por poca batería.
-Shitt el mío no tiene señal.
-Seguro vendrán por nosotras.
-Será por ti, yo estoy sola en este país. Nadie me conoce y no conozco a nadie excepto al idiota con el que vine a la fiesta.
-Mi padre solucionará esto.
-¡Dulce nos van a matar!
-Escúchame, yo también tengo miedo pero debemos pensar positivo.
-¿Positivo? Asómate por la ventana. -Cuando Dulce se asomó había muchos hombres armados dando rondas.
-Shitt tomaron posesión de la casa. Posiblemente tienen a todos de rehenes.
-Tenemos que hacer algo.
-No saldremos de aquí.
-¡Pero Dulce!
-Es peligroso, y no dejare que nadie te lastime.
-Hablas como si te importara y me acabas de conocer.
-MMmm bueno… Me importas. Y sí al menos puedo ayudar a alguien lo haré. Sí salimos de aquí solo empeoraremos las cosas.
-¿Cuánto tiempo crees que estaremos aquí?
-Solo un par de horas, ellos pedirán lo que quieren o robaran y listo.
-¿Siempre eres así?
-¿Así como?
-Te quedas tan tranquila cuando todos están armados y supongo que se trata de tu familia.
-No podemos hacer nada. Solo esperar a que tu teléfono recupere la señal. Me duele la cabeza.
-Ven deja limpiarte un poco la sangre de nuevo. -Se acercó a Dulce y comenzó a curarla.
-Gracias.
-Siento que esto debe ser una película o una broma. En las películas parecía tan fácil escapar. -Azul movió sus dedos y toco los de Dulce. Tomo uno de sus dedos entrelazándolos a los de ella. -Tengo miedo. -Dijo recostándose a su lado. Sintieron un disparo y Azul iba a gritar si no es porque Dulce tapó su boca.
-Tranquila bebé todo va a estar bien. -Azul comenzó a llorar. -No llores, que se te corre el maquillaje.
-No me importa el maquillaje solo quiero salir de aquí.
-Debemos esperar.
-¿Te duele mucho la herida que tienes en la cabeza?
-Sí, pero al menos me curaste un poco ¿con qué me golpeó?
-Con una pistola, luego de eso te desmayaste, y golpeé al hombre con un rajón y luego huimos. ¿Tu padre tiene dinero?
-Sí, él es dueño de una cadena de bancos más la agencia en la que trabajo de eventos, por eso deben estar aquí. Aunque se me hace sumamente extraño que hayan podido rebasar el sistema de seguridad y entrar así a la casa. Lo más probable había un traidor entre nosotros. Mi padre acaba de llegar de Londres, nunca está en la casa y pasa todo esto justo hoy.
-No pienses en eso, no quiero pensar en esto, solo no sé cuéntame alguna historia o algo de ti para ver si se me quitan las ganas de llorar.
-¿Una historia? Yo no sé historias… Cuéntame tú alguna.
-No puedo pensar Dul.
-Ok, ok vale. Te cuento que estoy profundamente enamorada de una linda chica.
-¿Qué? -Preguntó alarmada sentándose para verla.
-¿No querías una historia?
-Sí pero algo real, no inventado.
-¿Qué te hace creer que miento?
-No eres lesbiana.
-¿Tú como sabes? Solo me conociste hace unos segundos. -Respondió indignada.
-Ok, si te lo quieres inventar está bien pero sácame de aquí o al menos mentalmente.
-Es una linda chica rubia, un poco testaruda, tímida, aunque a veces saca su carácter. Bueno casi todo el tiempo peleamos pero es muy intensa nuestra relación, nos matamos discutiendo y terminamos a besos jaja.
-¿Dónde la conociste?
-En una fiesta.
-¿En serio una fiesta? ¿No puedes inventarte algo mejor que eso? ¿A demás porque una historia con chicas?
-¿Me dejaras contarte o me callo y enloqueces tú sola?
-Ok.
-Pues no me interrumpas. Pues como seguía a esa linda chica su novio la había dejado tirada en una esquina del bar al parecer había cortado y yo al verla me enamoré inmediatamente de ella no sé si fueron los tragos pero así fue y fui a hablarle. La invite a dar una vuelta y ella aceptó sonriéndome y yo me derretí. Luego la invité a unos tragos, reíamos y tomábamos cada vez más. A la mañana siguiente ambas sin recordar absolutamente nada despertamos desnudas en una cama.
-¿Qué? ¿Te acostaste con ella? –Miraba a Dulce sorprendida.
-Pues eso parece… Y ahí empezó nuestra historia…
Fin del flash back"
-¿Nunca preguntaste porque rayos desaparecía? Esa parte me incomoda. -Dulce suspiró ante la pregunta de Azul.
-Era aceptar lo que me daba o nada. Me moría de ganas por saber pero… En un principio pensé que era por sus miedos, luego se metió en mi cabeza la descabellada idea de que estaba con alguien, pero pensando en el hecho de que cuando la conocí era virgen pues… Ella no podía tener otra vida con un esposo y eso. Así que comencé a pensar mil cosas.
-¿Y supiste o no supiste?
-Bueno… Me dejas terminar la historia o seguirás interrumpiendo.
-Es que me molesta que ella mienta.
-Bueno… no me está mintiendo literalmente solo… Solo no me dice la verdad.
-Y tú la sigues defendiendo.
-Me enamoré.
-Bueno lo que me gusta es que en sus peleítas siempre terminan a besos. –Azul levantó y bajó sus cejas en una chistosa mueca y Dulce sonrió.
-Eso es lo que le gusta a ella, precisamente… -Dulce bajó su mirada al recordar esto.
-No estés triste, pronto saldremos y la volverás a ver. Porqué aun es tu chica ¿cierto? -Dulce suspiró.
-No hay nada que yo quisiera más en el mundo que estar con ella totalmente. Poder besarla y abrazarla.
-Dulce no te pongas así que me harás llorar. Y ya te estoy tomando cariño. Estoy a punto de salir de aquí y traerte a Anahí a rastras para que aclaren todo. -Dulce sonrió mirando profundamente a Azul a los ojos.
-Bueno, espero que al final de la historia sigas pensando igual.
-¿Que le hiciste? –La miró amenazante.
-Al menos me estas dejando contarte la verdad, contarte mi versión.
-Sigue la historia que ya me está dando claustrofobia nuevamente.
- ok. Luego de esa noche donde nos entregamos y amamos toda la noche…

“-Una estúpida nota, no lo puedo entender. Ya van tres meses y no sé de ti. Y esta estúpida nota que ni siquiera me atrevo a romper porque no sé si será lo último que tenga de ti. Esta nota que dice “He pasado la mejor noche de mi vida, también te amo Dul, ha pasado un problema y debo irme sé que no me lo perdonaras pero no quiero despedirme, las despedidas son tristes y hoy soy feliz. Soy tuya y tú eres mía para siempre y por siempre. No sé cuando pueda regresar pero recuerda que te pertenezco. Te amo princesa con todo mi corazón, A” -Dulce lloró. -¿Por qué el amor es así? Cuando pasó un mes llamé a Li, tu amiga mezcle mi trabajo con la vida personal pero tuve que hacerlo y cual sorpresa me llevé que ella tampoco sabía absolutamente nada de ti, tuve que inventarle una excusa de que te vi en un café y perdiste tu tarjeta de crédito para que me diera tu información y lo más extraño es que ella nunca fue a tu casa, también le mentías como a mí, supongo... -Dulce le hablaba a la cadena con la letra A entre sus manos. -¿Volverás?
………………………………………………………………………………
-¡Ni una puta llamada! ¡5 meses Anahí! No fue un día ni dos fueron ¡5 meses!
-¡Déjame explicarte! Por favor… -Casi suplicaba entre lágrimas. Y Dulce se alejaba de ella caminando más rápido por el crucero.
-¿Qué me vas a explicar? ¡Mentiras! Solo me dirás ¡mentiras! Y estoy harta de eso. -Anahí la agarró del brazo.
-Te diré la verdad. -La miró directo a los ojos pero Dulce desvió la mirada.
-¿Ahora? Es tarde… -Dulce se soltó y Anahí se interpuso en su camino.
-Escúchame, estar lejos de ti tampoco ha sido fácil pero no tuve otra opción.
-Anahí estás hablando de 5 meses, no de dos días. ¿Me dices que no tuviste un segundo para llamar? -Anahí suspiró.
-Estaba en Suecia. -Soltó de su boca para calmarla.
-Sí, y yo en Japón… Quítate de mi camino que ya bastante mal me siento al verte.
-Dul… -Anahí la abrazó. -Yo también te he extrañado.
-Suéltame…
-Ven conmigo y te explicare absolutamente todo.
-No iré a ninguna parte contigo.
-Ok, se que estas molesta…
-Muy molesta.
-Y asustada…
-Muy asustada…
-Pero me amas como yo a ti.
-Mucho más que eso… -Admitió y Anahí sonrió tiernamente. -Y sí, te amé pero más me amo a mí. -No tienes ni idea de cómo me has jodido…

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:38 pm

-No podía venir…
-Yo solo quería la verdad de ti… Solo eso… Y acepte esta locura de amarte así sin saber de ti porque era eso o nada y si me alejaba siempre terminabas buscándome. Pero no creo que esto llegue a ningún lado… Aunque te amo esto… -Anahí la interrumpió besándola apasionadamente. Dulce se separó rápidamente. Alejándola por los hombros. -No me beses. Yo estoy ya con alguien más y no quiero que vengas a interponerte en mi vida. -Anahí la miró sorprendida.

-¿Cómo que con alguien más? ¿De qué hablas? Tú eres mía. Solo quiero mostrarte la verdad. Confía en mí una última vez.

-No sé si pueda. Creo que ya es tarde.

-Bebé aquí te metiste. -Interrumpió la mujer besando a Dulce en los labios. Anahí estaba en shock.

-Li… -Dejó salir Anahí de su boca en un susurro sin poderlo creer.

-¡Any! Mi vida pensé que no habías venido. Como no me llamaste para avisar. Tú sí que has estado perdida. -Decía Li abrazando a Anahí. Esta aun no salía del shock y sus ojos se comenzaron a aguar sin apartar la vista de Dulce. Dulce aguanto la respiración no le gustaba ver a su Anahí así.

-¿Ustedes son..?

-Sí Any, nos empezamos a conocer hace unas semanas y al fin Dulce me dio el sí. Yo te lo dije aquel día que esta mujer era increíble y mira que vueltas da la vida… Pero vamos que van hacer un brindis.

-Yo…

-Vamos Any. -Anahí no dejaba de ver como Li abrazaba a Dulce y tomaba su mano. Simplemente no lo podía creer y Dulce no sabía que decir.

" -No me beses. Yo estoy ya con alguien más y no quiero que vengas a interponerte en mi vida.-Anahí la miró sorprendida.
-¿Cómo que con alguien más? ¿De qué hablas? Tú eres mía. Solo quiero mostrarte la verdad. Confía en mí una última vez.
-No sé si pueda. Creo que ya es tarde.
-Bebé aquí te metiste. -Interrumpió la mujer besando a Dulce en los labios. Anahí estaba en shock.
-Li… -Dejó salir Anahí de su boca en un susurro sin poderlo creer.
-¡Any! Mi vida pensé que no habías venido. Como no me llamaste para avisar. Tú sí que has estado perdida. -Decía Li abrazando a Anahí. Esta aun no salía del shock y sus ojos se comenzaron a aguar sin apartar la vista de Dulce. Dulce aguanto la respiración no le gustaba ver a su Anahí así.
-¿Ustedes son..?
-Sí Any, nos empezamos a conocer hace unas semanas y al fin Dulce me dio el sí. Yo te lo dije aquel día que esta mujer era increíble y mira que vueltas da la vida… Pero vamos que van hacer un brindis.
-Yo…
-Vamos Any. -Anahí no dejaba de ver como Li abrazaba a Dulce y tomaba su mano. Simplemente no lo podía creer y Dulce no sabía que decir.
.....
-Espera, no me contaste que pasó cuando la viste llegar al crucero. Dime como fue ver a Anahí nuevamente. -Dulce suspiró.
-Casi muero. Yo olvide todo absolutamente todo. Ella comenzó a disculparse. Es más cuando llegó era como si el tiempo no hubiese pasado me sonrió y me miró con esos ojos tan hermosos que…
-No llores Dulce. Mejor cuéntame que sentías o pensaste cuando Li te besó y ella estaba allí. ¡Aunque! ¿POR QUÉ RAYOS TE HICISTE NOVIA DE SU AMIGA? ¿Estás loca o qué? -Azul le dio un puño en el brazo y Dulce se quejó. -Ya sé que Anahí fue… Una perra… pero ¿con Lí? Dios Dulce -Dulce suspiró.
-Any… yo…
-¿Any y tú qué?
-Azul yo solo estaba mal vale, y me la encontré un día en una cafetería y me invitó a salir y estaba despechada y con el corazón roto.
-Aaaa y no habían más mujeres en el mundo…
-¡No sabía si ella volvería!
-¡Pero volvió y te encontró con su mejor amiga!
-Eres imposible. –Negaba con la cabeza.
-Tú eres la imposible.
-¿Estamos discutiendo?
-No. Pero termina la historia que ya quiero volver a golpearte.
-Estoy tan cansada, deshidratada… Y ni siquiera tenemos un reloj para ver la hora.
-Yo tengo miedo y hambre Dul. -Dijo casi llorando.
-Yo también princesa. Pero al menos no estamos amordazadas como debe estar el resto.
-Sí, al menos no estoy sola… -Dulce acarició su mano.
-Yo no me iré de tu lado.
-Gracias Dul… Así te dice Any verdad.
-Sí. -Dulce sonrió levemente.
-¿Cuéntame que pasó con Any después de eso?
-Después de eso ella se marchó, entiendo que ha su camarote. Yo reaccione y una hora después me desaparecí de Li y fui a buscarla. Pedí información y gracias a Dios como yo era la coordinadora del evento me dijeron el número del camarote. Respiré profundo y toqué su puerta.
”-Anahí abrió la puerta y al ver que era Dulce intentó cerrarla pero esta la detuvo.
-Hablemos.
-No hay nada de qué hablar. -Dulce notó su voz quebrada y sus ojos rojos.
-Por favor.
-¿Me pides por favor? ¡Cuándo eres la novia de mi mejor amiga! -Anahí comenzó de nuevo a llorar esta vez en frente de Dulce soltando la puerta. Dulce entró en la habitación cerrando la puerta y abrazándola. Anahí se resistió pero luego cedió al abrazo y se sentaron en la cama. -No es justo.
-¿Y es justo que desaparezcas? ¿Es justo que te marches luego de hacer el amor? –Preguntó tranquilamente separándose para mirarla a los ojos.
-Tuve que irme y no podía despedirme. No quería dar explicaciones.
-¡Ese es tu maldito problema! -Dulce se levantó molesta de la cama. -No das explicaciones, no sé nada de ti, desapareces y quieres que todo este normal. ¡Carajo me haces daño! ¿Tú te das cuenta?
-¡Yo no estaba jugando! ¡Y tampoco te estaba engañando con chicas! -Comenzó a llorar y Dulce se sentó en un sofá que estaba frente a la cama sujetando su cabeza.
-No puedo pensar, contigo todo es tan complicado.
-Claro… ¿Y con Li es todo fácil no?
-Any… Yo solo estoy con ella porque tú desapareciste de nuevo.
-¡Y no podías estar sola! ¡Tenías que meter una perra en tu cama!
-¡Any! -Dulce la miró sorprendida.
-Es que estoy molesta y dolida. -Anahí arrojó una de las almohadas a la ventana del camarote. Estaba muy molesta. -Vengo tan ilusionada para verte, para ver al amor de mi vida de nuevo pasar una semana de crucero contigo y cuando te veo estas muy bien, muy acaramelada mientras yo te extrañe cada puto día.
-¡Yo también te extrañe!
-Sí ya veo cuanto.
-¡5 meses Anahí! ¿Querías que me quedara sola toda la vida?
-Te dije que volvería.
-Dijiste que serian unos días, eso era lo que decía tu nota. Y yo iba a enloquecer. No sabía si estabas viva, muerta, si me habías abandonado. ¿Sabes cuan fuerte es el dolor de la incertidumbre? No saber si olvidarte o no olvidarte. ¡No! ¡Claro que no lo sabes!
-Yo te amo.
-¡Y yo a ti maldita sea!
-Déjame contarte mi verdad.
-Yo creo que debo volver con Li… No quiero tener problemas con ella.
-¡Entonces lárgate de una vez! Si ella es tan importante ¡lárgate y déjame en paz! -Anahí le gritaba a Dulce y Dulce la tomó de los brazos.
-Ella no es importante pero tengo miedo que ahora que ya estoy un poco mejor vengas a dañar mi vida, mi paz.
-¡Pues lo lamento pero el amor es así, nuestro amor es así. Si quieres que todo sea color de rosa ve a Disney allí hay princesas de cuentos de hadas con príncipes azules! -Dulce la miraba a los ojos y se sintió terriblemente mal. La soltó y se tiró en el suelo comenzando a llorar. Al cabo de unos minutos Anahí se sentó a su lado ambas recostaban su espalda de la cama. Anahí tomó suavemente la mano de Dulce y comenzó a hablar. -Me llamo Ana Magdalena de Suecia. Mis padres son la Reina Silvia de Suecia y el Rey Carlos XVI Gustavo. Llevo una doble vida en la que me hago pasar por Anahí Giovanna Puente Portillo. Donde trabajo como vicepresidenta de “P- ROAR” compañía la cual es mía pero me di el cargo de vicepresidenta este año para no parecer muy obvia. Lo de que tengo 4 hermanos es cierto y son pequeños, claro que no viven conmigo en nuestra ciudad Manhattan sino en Suecia. Mi padre enfermó y tuve que ir a sustituirlo en todas las reuniones y actividades ya que mi madre también tenía su agenda llena… -Anahí hizo una mueca de “como siempre”. -Esa es la verdad, soy princesa en Suecia y odio esa vida. Mis padres no tienen ni idea de que vivo fuera de Suecia, ellos creen que me mude sola para tener más privacidad. Claro, como no mencinar el mejor detalle… mi mano está dada en matrimonio al príncipe y futuro rey Christopher O'Neill. -Dulce había parado de llorar y la miraba en shock.
-¿Estas bromeando?
-Esa es la única verdad. Y quiero que confíes en mí. -Anahí la miró a los ojos.
-¿Por qué no me dijiste la verdad? ¿Eres… una princesa? –Aún Dulce no salía del shock y confusión.
-Tenía miedo. Llevo 4 años viviendo esta doble vida. Viajando constantemente a Suecia. Yo nunca te quise lastimar. Y me fue imposible regresar, hasta ahora que he venido por ti. Quiero mostrarte la verdad.
-Yo tampoco te quise lastimar… yo no quiero a Li… Yo solo te quiero a ti… -Dulce la miraba a los ojos profundamente.
-Lo sé. -Anahí acarició el rostro de de Dulce tiernamente. Dulce se acercó a ella y la besó en los labios.“
-Estoy enamorada de esta historia. -Dulce sonrió. -No sé me encanta esa tal Anahí.
-Yo que pensé que te encantaba yo. Jajaj

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:38 pm

-No, tú ni me digas, que aun quiero golpearte por meterte con su amiga. Perooo ni modo lo que pasó, pasó y tú tienes que ser para Anahí. Esa chica vale la pena. Aunque cometió errores y no te dijo la verdad pero ella te quiere. Wao… una… ¿Princesa?
-Sí, mi princesa. –Dulce sonrió mirándola a los ojos.
-¿Y qué hiciste con Li?
-La corté, no pretenderás que después de semejante declaración no volviera a caer ante mi princesa.
-Jajaja okok, deja de babear.
-Es que la amo. -Dijo Dulce mirando los profundos ojos verdes de Azul.
-Lo imagino…
-¿No quieres que te cuente como corté con Li?
-No, yo no quiero saber de esa tal Li en lo que me quede de vida.
-Mira que ella solo intentó ayudarme…
-Sí, bien que te ayudó. –Azul la miró entrecerrando los ojos y Dulce comenzó a reír.
-Me gustan mucho las caritas que pones… No sé si te lo dije alguna vez… -Dulce sonrió tiernamente.
-Ya comienzas hablar como si lleváramos un siglo aquí… -Azul negó con su cabeza -¿Pero que hicieron? ¿Ella comprometida en matrimonio desde que nació? Cuéntame más…
-Esa parte fue un poco más complicada. –Bajó la mirada apenada.
-¿Qué tanto? –Azul la miró con miedo.
-Fuimos a Suecia…
-¿Porqué tienes esa cara de tragedia? –Dulce suspiró. –Dios, quieres avanzar me estoy desesperando.
-Pasamos dos días realmente increíbles… Antes de llegar al reino. –Azul sonrió.
-Quiero saber cada detalle de esos dos días.
-Oye que curiosita me has salido.
-Bueno me gusta la historia y ya muero por conocer a Any. –Dulce sonrió mirándola a los ojos y negó con la cabeza. –Tranquila que no te la robaré. –Dulce la miró sorprendida y Azul golpeo su brazo. –Vamos cuenta la historia y deja de perder el tiempo.
-Ok, ya… Pues llegamos a Suecia…
“-Aun no puedo creer que estemos aquí.
-Pues créelo bebé, bienvenida a mi país. –Anahí la miró con una gran sonrisa.
-Amo cuando me sonríes de ese modo.
-Y yo te amo a ti. –Anahí la tomó del abrigo acercándola a ella y besándola en los labios.
-También amo que tomes el control.
-¿Qué quieres decir? Sabes que siempre tengo el control.- Hizo una mueca de creída y Dulce se mordió el labio.
-Sí, también me haces perderlo muchas veces.
-¿Te estás quejando?
-Jamás, princesa.
-Ayy no lo digas así que se me hace formal. –Dulce la miró sorprendida.
-Pero amor si siempre te he dicho princesa. –Anahí suspiró. –Ok, pero no me pongas esa carita. –Dulce le tomó el rostro y le plantó un beso mientras Anahí sonreía en el beso contagiando a Dulce.
-No sé por qué te ríes. –Terminó el beso mordiéndole suavemente el labio.
-Porque me gusta que me contentes a besos. –Estaban tomadas de la mano caminando por el aeropuerto.
-¿Bebé, no sería mejor que no nos vieran tomadas de la mano antes de que hablemos con tus padres?
-No, no hablar. Yo quiero todo de ti y si se enteran de esa forma ni modo. Bastante tiempo estuve alejada de ti por estar con ellos por ser la “princesa” perfecta. Y no quiero más eso. No quiero ser más una princesa real. Estoy completamente decidida. –Dulce la miraba atentamente y un poco asustada por el tono en que Anahí hablaba. Anahí lo notó y comenzó a reír. -Dulce soy yo ¿vale? Es solo que cinco meses lejos de ti no los quiero tener jamás y estoy completamente segura que ellos no estarán de acuerdo… Pero no hablemos nada de eso. Que te quiero solita para mí estos dos días.
-Yo que pensaba que me querías para toda la vida. –Hizo un gesto de dolor como si fuese a desmayarse dentro del asesor y Anahí comenzó a reír.
-No seas payasa. Sabes que si estoy haciendo todo esto es por ti, porque te quiero junto a mí, sin mentiras o verdades a medias. Porque entendí que el amor es todo o nada como una vez me dijiste y ciertamente ya probé lo que es nada y no puedo estar sin ti o más bien, elijo estar contigo. –Dulce la miraba a los ojos con una sonrisa en sus labios.
-Te amo tanto. Me hubiese gustado pasar más tiempo contigo, seguramente me hubiese enamorado aun más de ti. Habríamos pasado mucho más tiempo juntas. Aunque ya, el pasado, pasado es.
-Yo no estaba lista, tenía miedo de que descubrieran mi verdad, de que mis padres se enteraran de todo y de no saber como lidiar con ello. Tenía miedo de que me gustara una mujer, mis costumbres fueron muy claras y definitivamente eso está prohibido y más cuando ya estaba comprometida, compromiso que hicieron mis padres sin mi consentimiento… por supuesto.
-Ahora no tienes por qué temer, me tienes a mí y jamás me marcharé de tu lado. Una pregunta… ¿Tu tenias que salir y todo eso con él?
-A las cenas reales, pero realmente nunca hemos estado solos, ni siquiera sé si soy su tipo de chica. Seguramente a él también le hubiese gustado escoger. Solo nos hemos visto unas 5 o 6 veces y no hemos cruzado muchas palabras.
-¿A dónde nos dirigimos amor?
-A mi casa. –Dijo entrando en el taxi junto a Dulce.
Minutos después ya estaban frente a la casa.
-Waooo, ¿esta es tu casa?
-Quita esa cara de boba jajaj
-No te burles pero es… Simplemente hermosa.
-Sí amor, vamos. –Anahí la tomó de la mano caminando mientras Dulce miraba fascinada toda la “casa” que más que casa parecía un palacio.
-No puedo creer aun que seas una princesa. Es casi como un sueño.
-Sueño para ti, pesadilla para mí. –Tocó la puerta y una señora mayor abrió la puerta.
-Princesa, Niña Ana Magdalena de Suecia qué bueno que ya regresó. –Dulce se quedó callada a su lado.
-Raquelita ella es la princesa Dulce María, quiero que la trates como tal.
-Sí, claro princesa, estoy a sus órdenes. –Dijo Raquelita mirando a Dulce.
-Otra cosa Raquelita, quiero pedirte que por ningún motivo les digas a mis padres que estoy aquí, yo ya los visitare en 2 o 3 días. Necesito un descanso. –La empleada asintió. –Y también no quiero que comentes absolutamente nada de lo que veas y oigas durante estos días. Así sean ruidos raros tu hazte la ciega y la sorda. –Dulce miró con los ojos bien abiertos a Anahí y esta le guiño un ojo.
-Sí, princesa entendido. ¿Quiere que le prepare una habitación a la princesa Dulce María?
-No, ella dormirá conmigo. Ya te puedes retirar. –La empleada se marchó y Dulce aun estaba incrédula.
-¿Me cambiaron a mi tímida Anahí? ¿Qué fue todo eso de ruidos raros? –La miraba entre una sonrisa y confusión. Anahí se acercó a ella colocando los brazos alrededor de su cuello y acercó su boca a su oreja.
-Eso, como tú le llamas, es que si no fuera por respeto a Raquelita ya te hubiese arrancado la ropa y hecho el amor aquí mismo. –Dulce cambio de colores al escuchar las palabras de Anahí y luego sonrió.
-¿Y que esperamos? Vamos a tu habitación que ya muero por examinar muy de cerca tu cama... –Anahí la miró con su ceja levantada. –Y absolutamente todo tu cuerpo para cerciorarme de que esta exactamente igual que la última noche antes de que vinieras aquí. –Anahí sonrió y la tomó de la mano halándola subiendo a prisa las escaleras entre risas. Anahí abrió la puerta de su habitación y se sintió un rico y suave olor a lavanda. Dulce no tuvo tiempo ni de respirar porque entre risas Anahí se apoderó de su boca e intentaba desabrocharle la blusa rápidamente. Dulce sonrió y la arrinconó contra la pared sujetando sus manos. –Tranquila que estas desesperada y a veces las cosas deben hacerse calmadamente para disfrutarlas mejor. –Susurró todo esto con su boca en el cuello de Anahí pasando sus labios suavemente por su piel, respirando su aroma. –A veces es mejor despacito… -Mordió su oreja y lamió su cuello muy despacio torturándola mientras Anahí tenía la respiración agitada. Intentó soltarse pero Dulce no la dejó.
-Dul… Por favor. –Susurró con su voz ronca en un suspiro. Dulce la besó suavemente en los labios y aun sujetando la mano de Anahí con sus manos entre lazadas halo su camisa por la parte delantera haciendo que sus botones se desprendieran y dejaran al descubierto el sujetador y el abdomen de Anahí. Dulce sonrió levemente y bajo sus cálidos besos desde su boca, atravesando su cuello, sus pechos, hasta su ombligo. Luego sonrió y subió ambas manos de Anahí arriba de su cabeza, besándola apasionadamente en los labios uniendo sus cuerpos. –Déjame tocarte. –Se escuchaba un pedido ahogado más como una súplica. Dulce liberó sus manos de su agarre y Anahí aun besándola en los labios introdujo sus manos por dentro de la camisa de Dulce apretando su espalda mientras la boca de Dulce continuaba y bajaba a su cuello. Anahí le quitó la camisa a Dulce para dejarla en igualdad de condiciones, y la empujó hacia la cama. Dulce no dejaba de besarla y entre risas cayeron a la cama. Esta debajo de Anahí, quien se encontraba a horcajadas sobre ella. –¿Viste quien manda? Yo. –Anahí la miró divertida mientras tenía a Dulce inmóvil bajo su cuerpo. Dulce sonrió.
-¿De verdad quieres jugar con eso? –Dulce la miró seductora y como villana.
-No espera, -Se sonrió- déjame disfrutar primero de ti, de tu cuerpo, con el que llevo soñando desde hace más de 5 meses. –Dulce la haló hacia ella por el medio del sujetador y le dio un beso en los labios.
-Pues deja de hacer bromitas, que lo único que quiero hacer en este instante es devorarme todo tu cuerpo. –Susurró mordiendo su oreja y escuchar esto hizo que Anahí se encendiera aun más. Se alejó un poco de Dulce sonriendo y comenzó a desabotonar su propio jean suavemente dándose puesto y Dulce la miró entre cerrando sus ojos. Anahí sonrió y lo lanzó a alguna parte. Dulce se puso de rodillas en la cama y comenzó a desabrocharse su jeans pero Anahí la detuvo y comenzó a quitarse lo ella. Le desabrocho el botón y bajó el cierre muy suavemente acariciando su ropa interior. Luego deslizó sus jeans y Dulce sin esperar más tiempo se lanzó hacia ella besándola acostándola sobre la cama y entre risas dándole pequeños mordiscos a su piel.
-No dijiste que te gustaban las cosas lentas.- Sonreía Anahí molestándola.- Yo te veo desesperadita, muy desesperadita.
-Tardaste 5 minutos desabrochando tu jeans, claro que estoy desesperada. Se quejó Dulce y Anahi aprovecho su descuido para ponerse sobre esta y comenzar a besar su abdomen y desabrochar su sujetador. Sonrió un segundo para luego posar sus manos sobre los senos de Dulce acariciándolos muy suavemente por unos segundos provocando que la piel de Dulce se erizara. Anahí sonrió y acercó su boca muy despacio mirando a Dulce a los ojos y luego los devoró con locura. Entre excitación, caricias y risas llegaron a múltiples orgasmos esa noche."
-¿Sabes que no tenías por qué ser tan explícita, cierto? –Dulce sonrió.
-Tu dijiste que querías los detalles aunque omití muchosss solo para que no te pusieras más rojita de lo que estas. –Se burló un poco Dulce y Azul golpeó su brazo. –Auch te está gustando como eso de pegarme eehh.
-Pues sí y para tu información no estoy roja es solo que… -Buscaba de decir –Es que… Está haciendo un poco de calor aquí dentro. –Estaba de pie y se acercó un poco a la ventana para evitar mirar a Dulce. Dulce sonrió tomándola de la mano para que la mirara.
-Así que… Este morado de tus mejillas es algo natural...
-¡Callate! –Le gritó un poco avergonzada soltándose y Dulce rió volviéndose a sentar sobre unos cojines en el suelo.
-Pensándolo bien ese colorcito te queda perfecto. Hace una combinación perfecta con tus ojos verdes. –Dulce se reía y Azul la miró entrecerrando los ojos y le lanzó una botella de agua vacía que tenía a su lado. –Tranquila, ya no más bromas. –Dijo Dulce tratando de ponerse seria.
-Deja de molestarme y cuéntame que pasó y si Raquelita durmió o no durmió.

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:38 pm

-Jajajaajaj no lo sé pero ya te contaré algunas cositas sobre eso. Pero antes quería hablarte de algo que entendí ese día. Ese día mientras veía a Anahí posada sobre mi cuerpo, abrazándome, muy tranquila durmiendo. Comprendí que aunque me quejé muchas veces del amor, el solo llega cuando estamos preparados para recibirlo. Suena a cliché pero no hay verdad más cierta que esa. Yo sufrí mucho cuando mi abuelo murió por culpa de mi ex y creí que me sería imposible confiar de nuevo en alguien más, y cuando menos lo esperaba llego esa niña loca a mi vida, perturbando mi paz y robando mi corazón. –Dulce hizo una pausa suspirando. –Yo llegue a su vida de repente también, ella con una vida así, nada sencilla, porque aunque era una princesa era algo que ella odiaba y yo fui su escape, su ilusión. Llegue a su vida cuando se había dejado de ese idiota que la presionaba y aunque peleamos mucho, yo se que nos amábamos más, mucho más.
-Dul, me harás llorar. –Dulce sonrió tiernamente.
-A demás claro está, tenía que llegar la princesa Dulce María a rescatarla del reino malvado. –Dijo un poco presumida haciendo reír a Azul.
-Jajajaj idiota.
-Pero así me quieres. –Dejó salir de su boca sin pensarlo, en tono bromista pero Azul se tornó seria.
-La verdad te he tomado cariño estos días que hemos estado juntas… -Dulce la miró profundamente a los ojos y luego de unos segundos Azul desvió la mirada. Dulce solo respiró.
-Bueno, quieres o no quieres que te cuente lo que pasó al día siguiente? –Azul sonrió y dio secretamente las gracias a Dios de que Dulce no había argumentado nada al respecto.
-Claro, ¿Qué crees que estoy aquí solo para verte la cara? –La miró creída. –Te estás tardando demasiado. –Dulce rió.
-Ya voy, desesperadita. –Le sacó la lengua y continuó la historia. –Pues… como seguía… Estaba pensando en lo feliz que era a su lado solo con tenerla juntó a mí, con solo escuchar su respiración, yo ya era feliz…
“-Que haces despierta tan temprano. –Sonrió Anahí mirando a Dulce contemplarla.
-Observándote… Observando lo hermosa que eres así dormidita. –Anahí sonrió aun más.
-Te amo. –Subió a darle un pequeño beso en los labios y luego se volvió a acomodar acurrucándose en el cuerpo de Dulce.
-Yo también te amo. –Respondió acariciando su cabello posado sobre su espalda, jugando con las pequeñas ondas de su cabello en las puntas.
-Soy tan feliz que no sé ni cómo describir cuan feliz estoy y cuanto amor siento por ti.
-Amaneciste cursi. –Bromeó Dulce y Anahí rió un poco.
-Se que te gusta que te diga esas cositas.
-Sí, adoro que me lo digas y adoro todo de ti.
-Siento hasta el aire que respiro diferente. –Dulce rió un poco. –Deja de burlarte o me voy a enojar. –La miró Anahí a los ojos tratando de ponerse sería mientras a Dulce no se le borraba la sonrisa del rostro.
-Te amo.
-Y yo odiosita. Le dio un beso en los labios. –Bebé tenemos muchas cositas por hacer hoy, así que vamos a levantarnos ya de la cama.
-Yo quiero quedarme contigo aquí en la cama sin alejarme de ti todo el día. –Dulce hizo puchero y Anahí sonrió acariciando sus mejillas.
-No me voy a alejar de ti bebé, pero quiero pasar un día muy bonito aquí contigo, ya tendremos mucho tiempo para estar en la cama. ­–La miró coquetamente.
-De acuerdo. Pero… Antes… Quiero volver hacerte el amor… -Dulce entre risas y besos volvió a acostar de nuevo a Anahí haciendo de nuevo el amor.
Horas después…
-Este lugar es hermoso.- Estaban al lado de un rio que iba cuesta abajo, ambas sentadas a la orilla de este sobre una roca, mientras hablaban tocaban con sus dedos el agua y observaban las diversas flores, lo bonito y especial que era donde Anahí las había llevado.
-Sí, me gustaba para pensar…
-¿Te gustaba? O sea… en pasado…
-Anahí miró a Dulce a los ojos. –Me gustaba venir aquí y pensar en el amor. En que quizás podría tener elección.
-Siempre eres tú la que tienes la elección. En este caso de seguir las reglas y casarte con tu príncipe o… -Anahí colocó un dedo sobre los labios de Dulce silenciándola.
-En esta ocasión yo tampoco tengo elección. –Dulce la miró con un poco de miedo y Anahí continuó. –Estoy profundamente enamorada de ti. Mi corazón te eligió a ti y solo a ti. –Dulce sonrió y Anahí se acercó lentamente depositando un beso en sus labios. Ambas cerraron los ojos y se dejaron llevar por el dulce beso, respirando el aire fresco a su alrededor. Anahí como muchas veces sonrió durante el beso. –Te amo.
-Yo no sé ni que decir luego de todo lo lindo que has dicho tú. ¿Por qué me amas? –Preguntó mirándola directamente a los ojos y Anahí solo sonrió.
-Podría decir unas cuantas cosas… -Hizo una pausa aún sonriendo. –Pero hay una frase que dice que si no sabes por qué, entonces eso es amor. –Dulce abrazó a Anahí fuertemente.
-Pues no hay dudas yo nunca supe porqué me gustaba tanto esa chica loca que me arrebataba el sueño, el aliento y todo con tan solo verla o pensar en ella. Así que definitivamente me enamoré de ella. Me enamoré de ti.
-¿Es el ambiente o hacer el amor? –Preguntó Anahí un poco bromista y Dulce la miró confundida.
-¿De qué estás hablando? –Rió Dulce un poco.
-De lo cursis que estamos… -Dulce acarició la mejilla de Anahí suavemente.
-Es por el amor, es porque estamos juntas, es porque por primera vez llevamos unas cuantas horas sin discutir, sin malos entendidos.
-Es que ya descubrí que eres completamente mía.
-¿A sí? –Dulce la miraba con una sonrisa picara.
-Sí, porque estás aquí y no en otro lugar. Estas conmigo y no con alguien más.
-Porque por primera vez en mi vida siento que aquí es que pertenezco, a este lugar, a ti, a tu boca, a tu cuerpo, a tus ojitos, a tu sonrisa. Y donde tu estés yo quiero estar, por el resto de mis días.”
-Sí que se te da lo de romántica, quiero amar así de bonito. –Azul clavó la mirada en la de Dulce.
-Lo sé…
-¿Lo sabes? –Preguntó extrañada.
-Lo que Anahí y yo teníamos era algo demasiado bonito, demasiado especial. –Los ojos de Dulce se aguaron un poco.
-¿Tenían? ¿Cómo que lo que tenían? ¿Dónde está Anahí?
-Déjame terminar la historia. –Azul asintió mirándola asustada.
-Ese día pasamos el resto de la tarde allí, sobre una manta, hablamos, cenamos, nos abrazamos…
“-Princesita creo que es hora de regresar. –Dejo salir de su boca Dulce sin mucho ánimo, pero seguía acostada abrazando a Anahí acariciándole su cabello.
-Sabes que no quiero regresar.
-Lo sé bebé pero vinimos aquí por un motivo más además de divertirnos. Y yo estaré contigo, estoy aquí y nada va a pasarte.
-Sí –Anahí levantó su cabeza para mirar a Dulce a los ojos y le sonrió para besarla. La besó como si en ello se le fuera el mañana, ambas acostadas una sobre la otra amándose, dejando en ese besó expresado el profundo amor que se sentían.
-¡Ana Magdalena! – Se escuchó el grito retumbar en ese bosque.
-Padre. –Pronunció Anahí mirándolo aterrada. Este se encontraba sobre un bello caballo blanco y a su lado una escolta de 4 hombres uniformados, sobre sus caballos reales de color negro. Se veía realmente enfurecido.
-¡ARRÉSTENLA AHORA! ¿Quién es esta maldita plebeya?
-No padre, no, ella es… es mi novia. –Dijo con la voz agitada, aterrada. Sentía que el aire no le llegaba a los pulmones mientras se bajaron rápidamente 2 hombres de los uniformados y sujetaron a Dulce quien intentaba zafarse de ellos. –Padre…
-Me has decepcionado. Donde has dejado a la familia, a las costumbres, la moral, tu estas destinada a casarte con el futuro Rey Christopher O'Neill.
-Padre suéltala, dile que la suelten.
-No Ana, ella tendrá la pena de muerte por ostentar a la Princesa Real.
-¡NO! –Gritó desesperadamente Anahí mientras Dulce la miraba en shock.
-¡Llévensela!
-¡NO! –Anahí se abrazó a Dulce fuertemente. –Si la matas a ella, entonces me matas a mí también.
-¿Qué tonterías dices?
-Si la matas a ella, quiero que entonces también le quites la vida a tu propia hija. ¿Eres capaz de matar a tu propia hija? ¿Eres capaz de matarme? –El Rey la miraba enfurecido. –Ella está aquí por mí, yo le dije que viniera. Déjala ir… por favor padre.
-Pides piedad cuando estas deshonrando a la familia. No tienes vergüenza. –Anahí se sentía casi desesperada no sabía ya que más hacer.
-Yo no quiero ser más una Princesa Real, esa es mi decisión.
-Tú no tomas las decisiones aquí. Aquí el Rey soy yo.
-Usted será el Rey, su majestad, pero Anahí tiene el derecho de elegir su propia vida.
-Su nombre es Ana Magdalena de Suecia Princesa Real y usted no puede opinar absolutamente nada. Solo le quedan unas horas de vida.
-Pues si he de morir por amar, entonces asumo el riesgo. Porque señor, yo a su hija la amo más que a cualquier cosa en esta vida. Pero veo que usted no entiende eso de amar. –El el Rey hizo una seña con su mano y uno de los hombres separó a Anahí de Dulce y comenzó a golpearla en el abdomen.
-¡No! No le hagas eso. -Anahí intentaba detener al hombre pero este seguía golpeando a Dulce dejándola casi inconsciente mientras los gritos de Anahí invadían el lugar. –¿Por qué eres tan valiente para golpearla a ella y no a mí? ¿Cuál es la maldita diferencia?
-Ordenes del Rey. –Se limitó a decir el hombre uniformado.
-¡Déjala en paz ya! –El Rey hizo otra señal para que pararan de golpearla.Los hombres la sostenían de los brazos porque Dulce estaba casi inconsciente y otro hombre impedía que Anahí se acercara a ella.
-No puedes dejar de ser Princesa Real y la mataré si decides hacerlo.
-Déjala que se vaya del país y hare lo que me pidas.
-No… Any… -Se escuchó un susurró de Dulce que apenas fue audible para Anahí. Quien comenzó a llorar nuevamente.
-Tienes que casarte con Christopher O'Neill.
-Déjala libre.
-Ella quedará absolutamente desterrada de Suecia, no podrá regresar jamás y tu no podrás salir del país.
-Está bien pero déjala vivir.
-Llévenla al aeropuerto y asegúrense que tome el primer avión que salga muy lejos de aquí.
-¿No la llevaran al hospital?
-¡La quiero fuera ahora! –Los 2 uniformados subieron a Dulce así adolorida acostada a un caballo y Anahí solo pudo rozar su mano y gritarle que la amaba mientras Dulce la miraba con un ojo un poco abierto y una pequeña sonrisa en sus labios. Así los caballos se la llevaron a toda velocidad.
-Te espero en el palacio en 20 minutos. –Anahí asintió muy molesta. En cuento su padre se fue se tiró sobre la manta donde habían pasado un día espectacular a llorar, a llorar por Dulce.
……………………………

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:38 pm

Los uniformados llevaron a Dulce para que tomara el primer avión lejos de Suecia. Por suerte pudo tomar uno para despistar su ubicación y al llegar a su destino encontró que desde allí podía tomar otro a su casa. Luego de muchas horas intensas de viaje llego a su solitaria casa, se tiró sobre el sofá y comenzó a llorar. Estuvo así durante horas hasta que se levantó del sofá y se desnudó para meterse a la ducha. Al verse desnuda su cuerpo tenía todas las marcas de los golpes que esos hombres le habían dado. Ella sabía que le dolía pero no sentía el dolor, porque el dolor de su alma y su corazón no se podía comparar con el de su cuerpo. Estaba destrozada emocionalmente. Se metió a la ducha dejando que el agua limpiara todas las lágrimas que seguían cayendo de sus ojos. –Anahí. –Pronunció un segundo antes de derrumbarse en el suelo de la ducha sin poder mantenerse de pie, sin saber cómo seguir, sin saber que iba a suceder después. Pasó aproximadamente dos horas en la misma posición y se levantó cerro la llave de la ducha, se secó, se colocó su piyama y de un momento a otro escuchó el sonido de algo que no sabía reconocer que era. El sonido seguía y seguía y Dulce buscaba por todas partes hasta que en la chaqueta que tenía puesta hace unas horas, encontró un pequeño teléfono celular. Lo miró extrañada y lo respondió. ¿Hola?
-Amor, soy yo Anahí. –Esto provocó que todas las células del cerebro y cuerpo de Dulce se activaran inmediatamente.
-¡Anahí! –Sintió que le regresó el alma al cuerpo. ¿Cómo estás?
-¿Cómo estás tú, mi vida?
-Bien. Pero… Te amo Anahí.
-Yo también princesa, pero escucha atentamente lo que voy a decirte no tengo tanto tiempo y doy gracias al cielo que te puse mi celular en tu chaqueta. Dulce voy a abandonar el Reino, mañana en la mañana, bueno casi de madrugada, ya compré el boleto de avión. Quiero que me esperes en el aeropuerto. Voy en vuelo…. –Anahí le dio a Dulce todas las indicaciones del vuelo y la aerolínea, la hora y todo lo necesario. –Bebé estaremos bien, necesito que seas fuerte por las dos, yo te elijo a ti y solo a ti. Pero como viste mi padre es… No quiero ni mencionarlo pero yo te amo y quiero que lo sepas. Te llamaré en cuanto me suba al avión. Ahora tengo que colgar pero te amo. Te amo demasiado.
-Yo también te amo Anahí.
-Te veo mañana princesa.
-Te adoro mi princesa, ten mucho cuidado te envió un enorme beso.
-Y yo uno más grande aún. Mua
-Mua”
-¡Entonces iba a regresar! Aunque Dulce aun estoy reponiéndome de todo lo que sucedió. –Azul estaba tensa, como asustada. -¿Te llamó al subirse al avión? ¿Lo hizo? –Estaba esperando una respuesta casi desesperada y Dulce estaba aun reponiéndose de la historia, contarla de nuevo la hizo revivirla.
-Dame unos segundos, es que es fuerte relatarte todo esto.
-¡Dulce!
-Sí, me llamó… Ella al abandonar para siempre su reino tomó un avión pero…
-¿Pero qué? ¿Qué pasó?
-El avión se accidentó. -Azul comenzó a llorar casi desesperada y a Dulce se le cortaban las palabras. -Cuanto al fin íbamos a ser felices, sin mentiras, sin mujeres interfiriendo, sin un maldito Rey interponiéndose, solo ella y yo, el destino me hizo una última jugada para que aprovechara al amor, para que lo aprovechara al máximo. Yo estuve como loca tras saber que el avión se había accidentado. Yo estaba en el aeropuerto cuando dieron la noticia y en todos los televisores mostraban la fatídica escena. Salí como loca a que me dieran información sobre los pasajeros y cuando por fin el hombre comienza a leer la lista de pasajeros en el avión, efectivamente ella se encontraba en él, se había subido a ese avión. Mi mente se disparó y comencé a llorar. Estaba realmente asustada. –Dulce hizo una pausa, las lágrimas invadían su rostro pero continuó -y el hombre pronunció las peores palabras que pude haber escuchado en mi vida. Dijo que Anahí estaba muerta. – Dulce cerró los ojos con dolor al decir esto yAzul se sintió morir mientras lágrimas caían por ambos rostros tanto por el de Azul como por el de Dulce.
-No puede ser, Dulce no me hagas esto.
-La llore más que cualquier cosa en este mundo, juro que me sentí morir. –Dulce tomó aire -Pero la vida te sorprende cuando menos crees…
-Dime que no está muerta. Por favor dímelo. -Decía entre lágrimas estrujando a Dulce.
-Al quinto día me dijeron que habían unos pasajeros que no pudieron identificar y que estaban vivos pero gravemente heridos… Y que entre ellos había 2 chicas. Juro que me aferre a esa pequeña esperanza con mi vida.
-¿Estaba ella allí? ¿Una de las chicas era ella? Vas a matarme Dulce.
-Sí… Una de las chicas era ella. Pero estaba en un estado de shock. No reaccionaba.
-¡Oh Dios! –Azul colocó las manos en su boca, estaba realmente conmocionada.
-Pero estaba viva y eso era más importante que cualquier cosa en este mundo. La vida me estaba dando de nuevo una segunda oportunidad y para mí lo único que importaba era ella. Estuve con Anahí durante todas las terapias pero ella estaba ausente. Sufrió un fuerte shock debido al accidente y aunque su cuerpo estaba ya casi curado su mente aun seguía en algún lugar, pero nunca perdí la fe. –Dulce sonrió un poco mirando profundamente los ojos de Azul. -Fueron meses de terapias. Pero al menos estaba viva y estaba junto a mí. Y como ella me dijo antes de hacer ese viaje, “ahora tienes que ser fuerte por las dos Dulce, necesito que seas fuerte” y así lo hice. Así lo hice, aunque me estaba quebrando por dentro.
-Dios, ¿Y cómo está ahora? Creo que voy a desmayarme.
-Un día reaccionó pero había perdido la memoria, me quería morir, el doctor no me dejo acercarme a ella. Dijo que pronto se recuperaría y que por el fuerte shock sería mejor no presionarla a recordar. El doctor me dijo que en el estado que yo estaba sería perjudicial para ella. -Tanto Dulce como Azul lloraban.
-¡Maldito doctor, quien es él para decir lo que es bueno para ella o no después de todo lo que han vivido juntas! Después del tiempo que pasaste luchando por ella cada día y en cada terapia.
-Cálmate Azul, estas alterada. Yo hubiese ido en contra del doctor pero si era por su salud y por su bien yo no me interpondría aunque me estuviese muriendo sin estar junto a ella.
-Es que estoy molesta y dolida… No es justo -Se calmó un poco. -Todo eso me suena como familiar… Hay algo qué… Será porque yo tuve un shock también… Y perdí mi… memoria… ¡OH POR DIOS! Dulce, tú y yo… ¿Yo soy Anahí? -Ella estaba en shock y vinieron miles y miles de sucesos a su mente cuando Dulce asintió con su cabeza y miles de lágrimas bajaban por sus ojos.
-Tranquila, todo estará bien te lo prometo. -Anahí se quejaba del dolor fuerte en su cabeza sujetándola con sus manos mientras Dulce intentaba calmarla.-Aquí no hay medicamentos, solo respira, por favor respira Any. Cálmate por favor -Anahí se recostó al lado de Dulce sobre los cojines y esta la abrazó fuertemente.
-No puedo creer que no recuerdo nada de eso, ni quien soy ni de dónde vengo. Yo… -Hizo una pausa ahogada -Lo que me dijeron es que no tengo familia en este país.
-Tranquila princesa, todo va a estar bien. Te dijeron que no tienes familia en este país y no la tienes, ya te conté toda nuestra historia.
-¿Ellos no saben que estoy viva? ¿Qué perdí la memoria?
-No, no sabía si querías que ellos supieran. Tú los habías abandonado para venir conmigo. Y tenía tanto miedo de perderte y que ellos te alejaran nuevamente de mí que…
-Tranquila... Quizás sea mejor así… De todas formas… Anahí había abandonado el reino 0… Yo lo había abandonado-Dulce le dio un pequeño beso en su cabeza y no dejaba de abrazarla.-Esto es tan extraño… Aun no me parece real…
-No sabes cuánto extrañe tenerte así de cerca...
-Sabes que yo quiero tomar todo con calma… Aunque me contaste todo yo… -Anahí despegó su cabeza del cuerpo de Dulce para mirarla a los ojos, se perdió en ellos y luego se asustó y comenzó a llorar.
-Tranquila, yo seré todo lo paciente que quieras. Solo no me alejes de tu lado por favor. Así te tenga que conquistar una segunda vez. Pero no te alejes de mí. –Anahí volvió a abrazar a Dulce. -Yo quería acercarme a ti poco a poco. Luego de que me recupere de mi estado emocional es por eso que Sebastián mi primo ha estado cuidándote o más bien cortejando durante estas semanas bueno… las semanas antes de que llegáramos aquí porque ya ni sé qué día es. Él te llevo ese día a la casa dejándote sola para que yo pudiera conocerte.
-¿Todo fue tu plan? –Anahí la miró sorprendida.
-Soy absolutamente culpable. –Dijo con una pequeña sonrisa.
-Dul, te quiero. Desearía recordar todo lo lindo que me has contado.
-Y yo también quisiera eso princesa.
-¿Por qué no intentaste tu enamorarme durante estas semanas? -Dulce suspiró. Mientras Ellas estaban de frente mirándose.
-No podía tan siquiera mirarte y ya estaba llorando, no podría hacer eso. Es por ello que mi primo me estaba ayudando, claro que le contamos de lo nuestro pero me salte esa parte de la historia por no volver a mencionar su nombre. Espero no te hayas ilusionado con él en estos días…
-¿Qué? Yo… Claro que no. Después de lo que me has contado sería absolutamente imposible enamorarme de alguien que no seas tú.
-Yo no me pienso separar de ti jamás. Pero el destino a veces es ruin. Y a veces es… Es increíble no puedo creer que pude contarte toda la historia pero… Hubiese deseado que fuera en otras condiciones.
-Estamos juntas y eso es lo realmente importante. –Anahí acarició la mano de Dulce.
-Tienes razón…
-Aunque sabes que es casi imposible que salgamos vivas de aquí…
-No digas eso, saldremos, saldremos bien y viviremos felices como lo íbamos hacer cuando regresaras de ese viaje.
-Debí amarte más y no discutir tanto contigo…
-Somos así, tú lo dijiste desde un principio, así iba a ser nuestra relación. Y yo te amo como tal.
-Dulce, vamos a tener que contar los días que llevamos aquí.
-Yo estimo que unos 5 días ya.
-Sí pero llevamos mucho sin comer, solo lo que tenias en tu cartera. Gracias al cielo siempre cargas con barritas de cereal y tenias algunas cosas enlatadas en esta casita además de un poco de agua la que hemos rendido. Aunque muero de hambre. ¿Cuándo fue la última vez que viniste aquí?
-Tranquila princesa, te prometo que no pasará más tiempo. Pues… Es que durante este periodo de tu amnesia venía aquí a pensar y ver las estrellas. –Anahí sonrió.
-Te quiero Dulce –Anahí acarició tiernamente la mejilla de Dulce -y sé que muy pronto todo volverá a ser como antes. -La miró enamorada. -¿Ya se curó la herida en tu cabeza? No te duele ¿verdad?
-Yo creo que sí se curó… -Te amo Anahí. –El corazón de Anahí se disparó inmediatamente al escuchar a Dulce decirle eso mirándola profundamente a los ojos
-Vamos a salir ya de aquí bebé.
-Yo… ¿Qué te parece si yo salgo y veo como están las cosas? –Dijo esto poniéndose de pie.
-Ni pienses que te dejaré ir sola. Yo no pienso separarme de ti nunca jamás. –Hizo lo mismo que Dulce mirándola seriamente.
-Puede ser peligroso.
-Si puede ser peligroso para ti menos te voy a dejar sola.
-Eres demasiado terca.-Dijo suspirando.
-Mira quien lo dice. –La miró y Dulce sonrió.
-Te extrañe tanto… Tanto. –Dejó salir como suspiro y Anahí sonrió.
-Me gusta de la forma en que me miras. Si nunca te lo dije es bueno que lo sepas. Me gusta mucho como me miras y lo sentí desde que me miraste así cuando me viste en el balcón. –Dulce la miró sorprendida. ­–Es solo que en ese entonces no sabía que significaba esa mirada y ahora lo sé… -Hizo una pausa sonriendo. –Esa mirada es amor. –Dulce sonrió y extendió su mano para que Anahí la tomará. Esta lo hizo y Dulce la acercó a ella acariciándole suavemente el rostro con la otra mano. Dejando entrelazos sus dedos.
-Sí, te amo. Te amo como no puedo explicarlo, te amo con todo el sentimiento que puedo tener, te amo sin razón, te amo porque es lo que dicta mi corazón. –Anahí sonrió y se acercó lentamente a Dulce, a sus labios, a sus suaves labios y entregó todo su corazón en un beso.

2 Años después…
-Estas despierta muy temprano, amor. –Dijo sonriendo depositando un beso en los labios de Dulce. Ambas acostadas sobre la cama de sabanas blancas.
-Es que me gusta mucho verte dormidita, es como ver a un ángel. –La sonrisa no se borraba del rostro de Anahí.
-¿Sería eso lo que pensaste el día que nos conocimos? –Dulce sonrió.
-Sí. Pensé que eras como un sol que iluminaba toda mi habitación.
-Mentirosita. Yo lamento decepcionarte pero estaba tan aterrada de que estuviera en la misma cama con una mujer que no pude ni pensar, aunque si admito que pensé que eras hermosa y por un segundo de mi mente me dije “bueno al menos no está nada mal la chica” –Dulce comenzó a reír.
-Te amo Anahí.
-Yo más mi Dulce. Lo que aun no cambia es que cuando estas tan cerca de mí no puedo pensar. –Dulce sonrió.
-¿Cuan cerca? –Dijo acurrucándose más a su cuerpo.
-Jaja te amo payasa. –La besó en los labios. -Tengo unos planes increíbles para hoy.
-¿A si?
-Sí.
-Siempre me sorprendes con cositas… -En ese instante escucharon unos pequeños toques en la puerta y tanto Dulce como Anahí se miraron y sonrieron.
-¿Sí?
-¿Podemos pasar? –Se escuchó una tímida voz.
-Sí –En ese instante se abrió la puerta deprisa y se vio el celaje de un niño y una niña que saltaron sobre Anahí y Dulce y estas comenzaron a reír. Ellos se posicionaron en medio de ellas.
-Mami yo quiero un caballo. Así todo grande marrón, ¿puedo? Sí por favor, yo me porto muy bien. –Dijo el niño con cara de inocente mirando a Anahí recostado de Dulce. –Mamá dile, dile que yo me porto bien. –Dijo en esta ocasión mirando a Dulce.
-¿Un caballo? –Preguntó Anahí entre seria y sonriendo.
-A los cinco años yo quería una bici pero tú quieres un caballo, príncipe. –Dulce le cuestionaba con una pequeña sonrisa.
-Sí mamá, yo quiero ser un príncipe así con un caballo grandote. –Dulce miró a Anahí.
-Yo quiero el mío que sea de color rosita, como los de los muñequitos. –Dijo la pequeña de apenas 3 años. Haciéndolas sonreír a ambas. Esta se encontraba recostada de Anahí.
-Así que has convencido a tu hermana también. –Anahí lo miró y el bajo un poco la cabeza avergonzado.
-En realidad ella fue la de la idea… Miren lo que dibujó. Ambar muéstrales tu dibujo. –La pequeña levantó el papel que tenía en las manos. Dulce abrazando un poco al príncipe de la casa se inclinó para ver el dibujo. En el dibujo se veía un gran sol amarillo y cuatro muñequitos, dos mujeres atrás y dos niños delante todos tomándose de las manos con una sonrisa en el rostro y a los lados estaba algo que parecía una yegua rosita y al otro lado un caballo marrón.
-Esta eres tú –La pequeña señalo a la muñeca rubia del dibujo y tocó la nariz de Anahí -y esta es mamá -señalo a la otra muñeca de cabello rojizo.
-Sí, y este soy yo con mi gran caballo y esta es Ambar con su yegua rosita. ¿Podemos tener caballos mami?
-Alturo, yo lo hablaré con mami Dul y ya decidiremos.-El niño sonrió.
-Las amoooooo. –Dijo abrazándolas a ambas. –Vamos ambar, tenemos que pensar en que nombres les pondremos. –La niña lo miró emocionada.
-¿Si vamos a tener caballos? –Preguntó con una hermosa sonrisa.
-¡Vamos Ambar! Ellas lo van a pensar, no las presiones. –Dulce comenzó a reír.-Y tenemos que empacar porque el tio Sebas nos va a llevar al parque de diversiones.
-¿A sí? –Preguntó Dulce mirándolo.
-Sí, es que mami te tiene una sorpresa y el tio nos cuidara para que puedan darse muchos besitos y esas cosas. –Dulce lo miró sorprendida y rápidamente volteó a ver a Anahí. Ambar comenzó a reírse como si supiera de lo que hablaba. –Ups creo que la regué mami lo siento yo no dije nadita. –Tomó a Ambar de la mano y se la llevó corriendo del cuarto.
-¿A sí que me tienes una sorpresa en la que haremos cositas? –Dulce la miraba coqueta y Anahí solo sonrió.
-Es que ya conoces como es Sebas y hablo de más y los chicos escucharon. Pero sí quiero que estemos solitas… Y… -Dulce la besó.

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Re: Noche incierta

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 7:38 pm

-Quieren caballos Anahí –Dulce comenzó a reír.
-Cállate que no sé cómo vamos hacer eso pero se ven muy emocionados. Al menos en esta hacienda se pueden tener caballos.
-¿Y una yegua rosita? –Dulce la miró como ilusionada y Anahí comenzó a reír.
-Eres más pequeña que ellos. Tendremos que vestir a la yegua entonces jaja. Quizás me gustaría una blanca para mí. –Dijo sonriendo.
-Te amooo.
-Y yo a ti.
-Alturo quiere un caballo gigante jaja.
-Y quiere ser príncipe… -Anahí cambió la cara, se tornó un poco seria.
-Bebé nunca sabrá que es un príncipe, a demás todos los nenes quieren ser príncipes y princesas.
-Jamás los condenaría a una vida así. Mi infancia fue demasiado recta.
-Ya, olvidemos el pasado. Que ahora estamos aquí tú y yo y una vida por delante con dos niños hermosos.
-Sí, pero aun no dejo de pensar en mi familia… Mi padre murió hace unas semanas, mi madre quedó a cargo leí en el internet y no dejo de pensar en mis hermanitos.
-Tú crees que tu madre te apoyaría en que estemos juntas.
-Sí. De hecho creo que nunca te conté que fue ella quien me ayudo a escaparme del reino. Le conté todo lo que estaba pasando, se lo conté antes de que mi padre se lo dijera y ella no estuvo en nada de acuerdo con lo que sucedió y dijo que ella me ayudaría a buscar mi felicidad. No sé cómo pero logró deshacerse de los guardias que me custodiaban para que yo pudiera salir sin ser vista. Ella simplemente lo hizo y tuve aproximadamente unos 15 minutos para escapar y lo logré. Ella me abrazó y me dijo que me amaba aunque no podía hacer nada para hacer convencer a mi padre de que me aceptara tal cual era. Que ella sabía que él era muy cerrado para estas cosas y que si me atrapaba escapando seguramente me encarcelaría o algo así por el resto de mi vida sin ella poder evitarlo. Así que me ayudo en todo y se porto conmigo como jamás lo había hecho en todos esos años.-Hizo una pausa para meditar -Ahora que mi padre murió quizás… No lo sé… -Anahí apartó la vista de Dulce y Dulce le tomó el rostro con ambas manos.
-Yo te apoyo en lo que decidas si quieres llamarla o verla yo te apoyaré y estaré contigo siempre. –Anahí se le quedó viendo a los ojos y sonrió.
-Te amo.
-Quizás la reina quiera conocer a sus nietos. –Dijo encogiéndose de hombros con una sonrisa.
-Quizás la llame y le diga toda la verdad... Que estoy viva y que soy inmensamente feliz con la esplendida mujer que tengo a mi lado. –Anahí sonrió y besó a Dulce. -Pero después… ahora quiero que estemos felices así que prepárate que nos vamos. –Anahí se paró y salto en la cama riendo. ¡Vamos, vamos, vamos!
-Luego dices que yo soy la niña cuando eres tú la que estas saltando en la cama. –Anahí sonrió malévolamente mirando a Dulce y se sentó sobre ella a horcajadas sujetándole las manos.
-¿Quién es la niña ahora?
-¿Tú? –La miró mordiéndose el labio inferior como indefensa. –Amo cuando tomas el control.
-Siempre tengo el control. –La miró creída y Dulce sonrió. De algún modo se volteó haciendo que Anahí cayera en la cama y la atacó a cosquillas. Los niños al escuchar las risas de sus madres se unieron al ataque de cosquillas y rieron y jugaron juntos toda la mañana.
……………………………………………………..
-¿Sabes que es posible enamorarte dos veces de la misma persona? –Dijo Anahí acercándose al oído de Dulce abrazándola por la espalda. Ambas mirando a través de los cristales el anochecer y el mar.
-¿Si? –Preguntó Dulce acariciando las manos de Anahí sonriendo.
-Sí, me enamoré de ti siendo Anahí y siendo Azul. –Dulce la miró sonriendo y Anahí besó su mejilla.
-¿Y Azul se enamoró tan rápido de Dulce?
-Sí, no sabía que era amor pero sí, sintió algo demasiado especial desde que la vio… Aunque prefería que estuviese con Anahí debido al gran amor que se tenían.
-Dile a Azul que yo amaré a Anahí por la eternidad, no me importa si se llame Ana Magdalena, Anahí, Azul o lo que sea. Yo te amo por quien eres y no importa tu nombre siempre has sido tú y solo tú la dueña de mi corazón. –Dulce se había volteado y la tenía abrazada de frente por la cintura mirándola a los ojos.
-Te amo.
-Yo más, mucho más.
-Sabes que yo más pero hoy no quiero discutir. –Le dijo un poco creída y Dulce rió. –Me gusta escuchar el sonido de tu risa, esa risa que me indica que eres feliz.
-Lo soy, soy inmensamente feliz.
-¿Oye porque me pusieron Azul?
-Porque el idiota de Sebas cuando preguntaste tu nombre miró tus ojos y solo pudo pensar en Azul. Y bueno… Pensó que así podrías comenzar otra nueva vida. –Dulce se encogió de hombros.
-El ha sido muy bueno con los niños…
-Sí, tanto que estamos solitas en tu casa de playa. Y… ¿Mencioné que estamos solas? –Dulce sonrió pícaramente y Anahí besó sus labios tiernamente.
-Dul, nunca he sido muy buena con las palabras pero quiero que escuches una canción que expresa todo lo que siento. –Dulce sonrió y la miró extrañada.
-Te me pusiste así romanticona.
-Sí. –Anahí sonrió alejándose de ella, se acercó al estéreo y lo encendió a la vez que bajaba la intensidad de las luces y destapaba una botella de champaña–Dulce sonrió y la ayudó a servir las copas. Mientras la música del piano invadía la habitación.
[Música: All of me - John Legend]
-Por ti, por mí y por la vida que nos queda por vivir, llena de felicidad y aventuras. –Dijo Dulce y Anahí chocó las copas y ambas tomaron. Cuando la letra de la canción comenzó a sonar, Anahí comenzó también a cantarla mirando a Dulce a los ojos y le cantó el coro tomándola de la mano entrelazándola a la suya sin dejar de mirarla de frente.
[All of me
Loves all of you
Love your curves and all your edges
All your perfect imperfections
Give your all to me
I'll give my all to you
You're my end and my beginning
Even when I lose I'm winning
Cause I give you all of me
And you give me all of you]
Dulce se acercó más a Anahí mirándola a los ojos y comenzó a acariciar su rostro con la mano libre, bajó sus dedos por el cuello, y al ritmo de la música la besó apasionadamente. Al separarse le cantó al oído y comenzaron a bailar despacio la una abrazada a la otra. La música llenaba de armonía el lugar. Mientras sus cuerpos se movían al compás de la música lentos y calmados. Dulce le susurró en su oído. –Te amo. Amo todo de ti. –Anahí sonrió.
-¿Te gustaría casarte conmigo? –Susurró Anahí en su oído al acabar la canción y Dulce se separó un poco para mirarla a los ojos.
-¿Me estas proponiendo lo que creo que me estas proponiendo? –Anahí mordió su labio inferior dudosa.
-¿Es muy descabellada mi idea? –Dulce sonrió inmensamente y la besó elevándola en el aire dándole una vuelta.
-Es… eres simplemente perfecta. -Dijo sonriendo.
-¿Eso es un sí?
-Eso es un muero por ti. –Anahí sonrió.
-Te tengo una sorpresa.
-¿Más? –Dulce la miró sorprendida.
-Sí, pero esta los niños me ayudaron a hacerla. –Dulce la miró un poco extrañada entrecerrando los ojos.
-Estas sobornando a nuestros niños.
-Jjajaja nooo, solo les dije que era una sorpresita para ti y ellos aceptaron ayudarme enseguida.
-¿Cuál es esa sorpresa? Ya muero por verla.
-Espera solo un segundo. –Anahí fue hasta su bolso y sacó un pequeño papel. Se acercó a Dulce con una sonrisa y se lo entregó. Era un dibujo. –Los niños solitos lo hicieron. Cuando les dije que quería hacerte algo bonito para pedirte que nos casáramos y cuando les di la otra noticia... Puedo decir que ellos lo crearon todo -Dulce la miró confundida y miró el dibujo. Sus ojos se aguaron y una sonrisa se reveló en su rostro. El dibujo estaba muy colorido y era una mujer con una gran barriga aguantando con cada mano a uno de los niños, una niña, Ambar y a un niño, Alturo. Los niños estaban tocando la gran barriga de la mujer y dentro estaban los dos añillos pegados con cinta adhesiva. Y arriba de los anillos estaba las letras escritas de “¡sorpresa un bebé está por venir!” -Dulce al ver esto comenzó a llorar y abrazó fuertemente a Anahí.
-Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo Anahí.
-Y yo a ti Dulce. -Anahí la abrazaba igual de fuerte.
-Dios, un día de estos vas a matarme. –Anahí comenzó a reír.
-Bueno ahora también quiero matarte pero de otra cosa. –La miró coqueta y Dulce sonrió negando con la cabeza.
-Tengo tanta suerte de tenerte.
-Yo no le llamaría suerte, le llamaría luchar por lo que se ama. Le llamaría resistir la tempestad para que el amor se desarrolle por completo. Yo te amo y mucho. Nunca pensé que existiera una felicidad tan grande y tan especial como la que vivo día a día a tu lado.
-¿Sabes como yo le llamo a esto? –Anahí sonrió y Dulce no esperó la respuesta.-Le llamo “la vida te sorprende cuando menos crees”. Me ha dado una mujer maravillosa, una familia, un nuevo bebé está creciendo dentro de ti y no puedo ser más feliz que ahora. Eres… Eres mi vida, me sorprendes cada día más con tus locuras, con las pequeñas y grandes cosas que haces con los niños, nuestros niños. –Dulce sonrió. –Y ahora esto, una cita romántica para pedirme… mmm ¿qué nos casemos? Cuando sabes que yo quiero todo de ti y todo contigo. Hasta que sea una viejecita quiero estar a tu lado y tenerte a mi lado. Y me traes aquí a que pasemos una linda velada con nuestro futuro bebé al cual le compraremos un caballo también pero el de este será verde. –Anahí comenzó a reír. Dulce la tomó de la cintura pegándola más a ella –Aumentaremos nuestra familia a 3 niños locos, 5 caballos destacando que uno será verde y otro rosita y… -Anahí entre risas besó a Dulce.
-Estas completamente loca pero te amo. –Sonreía en el beso. –Te amo Dulce. Tú eres aquí la especial, la que cada día se encarga de enamorarme un poco más, la que me hace reír cada segundo de mi vida, la que logró que nos dieran en adopción a nuestros niños, la que ha luchado por mí, con y sin amnesia. Tú eres mi vida. –Dulce sonrió y la besó intensamente.
-Y lucharé siempre por nuestro amor, por nuestro gran y único amor. Te amo Anahí, mi princesa. –Dulce la besó y entre risas la cargó y la bajó despacio sobre la cama. Se quedó un segundo contemplando su rostro acostada a su lado y la acarició sonriendo mirándola profundamente enamorada. –Eres mi princesa, una real, de carne y huesitos. No tuve que ir a Disney y seguramente no fue como un cuento de hadas pero aun así, conocerte es lo mejor que me pudo pasar en la vida. Nuestro primer encuentro fue absolutamente no el que hubiésemos querido, sin duda fue una noche incierta, jamás supimos lo que pasó ese día, pero sin embargo todo cambió en nuestras vidas, y gracias a esa locura te conocí y nos enamoramos perdidamente, ni la memoria, ni el tiempo, ni las tontas peleas pudieron romper esto que siento por ti y esto que sientes por mí. Nuestro amor ha sido una locura pero ha sido amor, no rosa, no azul, simplemente amor. Y simplemente a veces hay que abrir los ojos y luchar, luchar por lo que se quiere, por lo que se ama, por aquello que sabes que es lo que te hará feliz, porque no hay nada más bonito en este mundo que el amor, ya sea por lo que haces o por quien amas. Y yo te amo a ti. Y luchare cada día por poner una sonrisa en tu rostro, por hacerte feliz para devolverte aunque sea un poco de lo mucho que me haces feliz. Te amo. –Anahí con una sonrisa y lágrimas en los ojos acarició el rostro de Dulce y depositó un dulce beso en los labios, eso fue más que suficiente para expresar lo mucho que sentía por Dulce, a veces las palabras se quedan cortas y son los gestos los que realmente importan, como luchar, como amar, como en este caso, entregarse por completo en un beso, un beso lleno de amor, de felicidad y de ilusiones, de todas las ilusiones que pueden tener dos enamoradas, dos chicas profundamente enamoradas de ellas y del amor.
FIN

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Re: Noche incierta

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