Todo por amor

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Todo por amor

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 10:19 pm

Capítulo 24
Dos semanas. Ese era el tiempo que tenían para disfrutar y estaban aprovechando al máximo. Ambas se encontraban caminando por la orilla de la playa, agarradas de la mano. Anahí había llevado ahí a Dulce para algo que la pelirroja, todavía, no sabía.
- ¿Cuándo me vas a decir para qué me trajiste aquí? –Preguntó Dulce, mientras caminaban.
- Voy a llevarte a un sitio –Anunció con una interesante sonrisa.
Se rió- ¿A dónde?
- Ya verás…
- Miedo me das –Dijo, mirándola con una sonrisa.
- De eso se trata –Respondió, picándole el ojo con una amplia sonrisa.
Después de varios largos minutos caminando, llegaron al final de la playa, donde había un pequeño puerto y les esperaba una lancha con un señor, aparentemente el conductor, esperándoles.
- ¿Y eso? –Preguntó Dulce sorprendida.
- ¿Nunca has visto una lancha o qué? –Preguntó riéndose, subiéndose en ella con ayuda del ya nombrado señor.
- Sí, claro que la he visto, pero…
- Súbete ya anda y deja de preguntar –Dijo Anahí ya desde dentro, extendiendo su mano para ayudar a subirse a Dulce.
Dulce se rió y, sin más, se subió. Sin decir ni una sola palabra el señor puso en marcha la lancha, dirigiéndola a algún lugar. Dulce se acercó a Anahí y, en voz baja, le preguntó:
- ¿Quién es ese tío?
- Ay mi amor, no es un “tío”, es un señor, habla bien –Corrigiéndola.
- Disculpe maestra –Respondió en tono sarcástico, riéndose y consiguiendo que Anahí también lo hiciera- Pero…
Agarrándole las mejillas y dándole un corto beso- Que te calles –Exigió.
- Sí, me callo, pero primero dime ¿a dónde me llevas?
Anahí simplemente la miró con una divertida y pícara sonrisa.
- No me mires así –Pidió Dulce, sin poder evitar sonreír.
- ¿Así cómo? –Preguntó la castaña, manteniendo su sonrisa, pero más ampliamente.
- Pues así… sabes que me encanta.
Fueron interrumpidas por el señor que anunciaba:
- Ya llegamos señoritas
- ¿Ya? ¿A dónde? –Preguntaba Dulce, observando que estaban en la orilla de algún lugar.
- Gracias señor, ya después lo llamo para que venga a buscarnos –Dijo Anahí, bajándose de la lancha, sin responder a Dulce- ¿Te bajas o piensas quedarte ahí? –Preguntó la castaña con una sonrisa, ya fuera de la lancha.
- Me bajo, pero ¿qué hacemos aquí? –Preguntaba, bajándose de la lancha.
Una vez más Anahí no respondió a la pregunta de Dulce, simplemente caminó, seguida de la pelirroja, hacia la arena, mientras la lancha se iba.
- Annie, ¿dónde estamos? –Continuaba preguntado Dulce.
- Pues estamos en una islita desierta que me dijeron que había y que podían visitar los turistas –Respondió por fin a su pregunta.
- Y… ¿para qué? –Preguntaba, sorprendida.
- Una vez tú me preparaste una cita súper romántica, ¿no? Pues yo creí que esta vez me tocaba a mí –Explicó, agarrándole la mano- Querías que confiara en ti y que te creyera y… en fin, que empezáramos de cero, ¿no? -Dulce simplemente asintió con la cabeza, sonriendo- Bueno pues… yo te propongo que empecemos de cero aquí, en un lugar dónde podemos olvidarnos del pasado, del futuro y centrarnos en el presente, dónde sólo estamos tú y yo –Decía, con una sonrisa- ¿Te parece bien? –Preguntó con una amplia sonrisa.
- Claro que me parece bien –Se rió, dándole un corto beso en los labios.
- Pues ven conmigo –Pidió, jalando de ella, caminando.
- No hacía falta que hicieras todo esto Annie… -Decía Dulce, siguiéndola.
- Sí, claro que hacía falta, necesitábamos olvidarnos del mundo y no hay nada mejor para eso que una isla desierta –Explicaba, caminando.
- Ya, pero…
- Pero nada, ven que te va a encantar –Decía, sin dejarla hablar.
Después de otros varios largos minutos caminando llegaron a un lugar en el que había una pequeña cabaña.
- La verdad es que yo todavía no la he visto, pero me dijeron que era bonita –Admitió Anahí, riéndose, caminando hasta la cabaña.
- Por lo menos desde a fuera está bonita –Dijo Dulce, riéndose, siguiendo a Anahí.
Entraron en la cabaña y se encontraron con una simple cama, nada más.
- Bueno… está… está bien… -Decía Dulce, observando a Anahí totalmente sorprendida.
- ¿Bien? ¡Qué mentiroso el señor ese! Me dijo que estaba preciosa y súper romántica y lo único que hay es una cama.
- Ay, pero da igual, ¿para qué queremos más? Con una cama tenemos de sobra –Dijo con una sonrisa, agarrándole las manos, jalando de ella- Gracias por hacer esto, de verdad –Agradeció, llevando sus manos a la cintura de Anahí.
Sonriendo- No me las tienes que dar –Dijo, pasando sus manos alrededor del cuello de la pelirroja.
- Te amo
Sonriendo ampliamente, dándole un corto beso en los labios- Yo también te amo cariño.
- ¿Vamos a darnos un bañito? –Propuso con una amplia sonrisa.
- Ay… -Decía, sin nada de ganas.
- Vamos, por fa –Pedía, jalando de ella- o vamos a dar una vuelta por las rocas de allá –Señalando unas rocas a lo lejos.
- Venga, vamos a donde tú quieras –Aceptó con una sonrisa.
Se rió, dándole un corto beso en los labios- Te amo –Dijo una vez más.
ambas fueron a dar una vuelta por la isla y, además, se dieron algunos baños, entre risas, caricias, abrazos y besos.
- Me duele todo… -Dijo Dulce, tirándose en la orilla, mirando el cielo.
- Que poco aguantas –Dijo, riéndose, sentándose a su lado.
Mirándola desde abajo- Estás preciosa con ese bikini –Dijo, cambiando completamente de tema.
Sonrió, posicionándose encima de ella- Tú también –Decía, llevando sus manos a la cara de Dulce, acariciándola.
- Pero tú mucho más –Sonriendo, llevando sus manos a la parte trasera de los muslos de Anahí, acariciándola.
- No
- Sí
- No y te callas –Dicho esto le dio un corto beso en los labios- Oye… ¿sabes qué día es hoy? –Preguntó, dándole cortos besos en la mejilla.
- ¿Hoy? Pues… -Pensando- Sábado, ¿no?
- Sí, quedan dos días para el lunes.
Asintiendo con la cabeza- Ya, ¿y…?
Dejó de darle besos y la miró seriamente- El lunes tengo que regresar a Madrid.
Dulce guardó un largo silencio, sin saber qué decirle. Anahí se quitó de encima suya, sentándose.
Incorporándose y sentándose para poder mirarla- Annie…
- A esto era a lo que yo me refería… -Mirando el mar- Sí, lo hemos pasado bien, muy bien, en estas dos semanas… ¿y ahora qué? –Mirándola ahora a ella- Yo no soy capaz de volver a separarme de ti.
- Yo tampoco –Dijo, mirándola.
- ¿Entonces? ¿Qué vamos a hacer?
Nuevamente Dulce guardó un largo silencio y, después de mucho pensarlo, dijo:
- Vente conmigo a Canarias.
- ¿Qué?
- Que lo dejes todo y vengas conmigo a Canarias.
- ¿Dejarlo todo? –Decía, atónita.
- Sí, déjalo todo por amor.
Anahí se quedó perpleja, sin saber qué responder a eso.
- No hay nada que te haga permanecer en Madrid Annie… pide el traslado de universidad a la de Canarias y vente conmigo –Proponía Dulce. Nuevamente Anahí sólo la miró- Allí estás triste y aburrida, no tienes familia ni… ni nada, no tienes nada que perder.
- Pero…
- Mira, escúchame –Decía, agarrándole la mano- Tengo un piso en Canarias que te va a encantar, hay hueco para las dos, tengo moto y coche para llevarte a dónde quieras… puedo enseñarte a conducir para que te saques el carnet… -Sonriendo, intentando convencerla- Vas a trabajar en lo que a ti te gusta y vamos a estar juntas, ¿qué más se puede pedir?
Sin poder evitar sonreír- Sí, suena muy bien, pero…
- ¿Pero?
- Estamos hablando de empezar un relación realmente seria, viviendo juntas y trabajando y… en fin, una pareja como Dios manda –Dulce asentía con la cabeza- ¿Estás preparada para eso? –Preguntó.
- Claro, claro que estoy preparada, me muero de ganas por estar todo el día contigo –Sonriendo ampliamente.
- ¿Y qué pasa con todos los ligues que dejaste allí? –Dulce rodó los ojos- ¿Qué va a pasar cuando, como hace una semana, nos encontremos con una de ellas?
- Nada, no va a pasar nada, voy a volver a dejarles las cosas claras y punto.
- No sé Dul…
- ¿No sabes qué? –Una vez más Anahí sólo la miró- Ven acá –Dijo, jalando de ella, tirándose hacia atrás y consiguiendo que volviera a posicionarse encima suya, como antes- ¿Tú no te mueres de ganas por estar todo el día así? –Preguntaba, acariciándole la cara, dándole cortos besos en la mejilla- Estar todo el día juntas, dándonos besitos y abrazos, dormir juntitas…
- Pues sí, claro que me muero de ganas, pero… me da miedo que todo esto salga mal, Dul…
- Es que no va a salir mal. Si somos la una para la otra, nos amamos y lo tenemos todo para ser feliz, ¿qué va a salir mal? –Decía con una sonrisa- No hay nada que pueda salir mal –Anahí se detuvo a pensar, cada vez más convencida- Venga mujer, dime que sí… -Pedía.
- ¿Y tú mamá?
Alzó una ceja, sin saber qué tenía que ver su mamá- ¿Mi mamá qué?
- ¿Qué va a pasar cuando quiera conocer a tu novia y se dé cuenta de que soy tu exprofesora?
- Ella no se va a acordar de ti Annie…
- Sí, claro que se va a acordar, tu mamá no es tonta.
- Ya, pero no creo que…
- Sí Dulce, sí –Dijo, sin dejarla hablara- Sabes perfectamente que sí se va a acordar.
- Ay pues no lo sé, pero mi mamá ahora mismo es lo de menos.
- No es lo de menos… es importante.
- Vale, te propongo algo a ver si así te quedas más tranquila… El lunes nos vamos las dos para Madrid, tú haces todo el rollo del papeleo en la universidad para pedir el traspaso, vamos a tu casa a que cojas tus cosas y… vamos a casa de mi mamá y le explicamos todo.
- ¿Qué? Ay… no sé…. –Totalmente insegura.
- Oh, a ti no hay quien te entienda –Dijo, riéndose- Ya te dije que esto va en serio, si hace falta contarle la verdad a mi mamá para que tú te vengas conmigo, pues se lo contamos y ya, ella seguro que lo entiende.
- ¿Tú crees?
- Sí, claro que sí, además… siempre le caíste bien.
- ¿En serio?
Sonrió ampliamente- Sí, claro que sí. ¿Entonces qué? ¿Nos vamos el lunes a Madrid?
- Sí, nos vamos a Madrid –Aceptó por fin con una sonrisa de oreja a oreja, besándola.
- Te amo –Decía, entre besos.
- Y yo a ti, pero espera… -Pidió, volviendo a poner pausa a los besos- Tendrás que hablar antes con tu mamá, ¿no? Ni modo que lleguemos así de repente y me presentes como tu novia…
- ¿Y qué tiene de malo? Llegamos y le decimos que estamos juntas.
- Sí, pero tú antes tienes que hablar con ella y… decirle que tienes novia y… no sé cariño, pero llegar así no más y soltarle eso no me parece lo más apropiado –Explicaba.
- Bueno vale, como tú quieras, ¿quieres que la llame?
- Pues… -Guardó un corto silencio- Yo prefiero que hables con ella antes…
- Vale, pues mañana la llamo –Aceptó con una sonrisa- Pero ahora, ¿por qué no dejamos de hablar y me besas? –Propuso con una amplia sonrisa, acercando su cara a la de Anahí.
Anahí agarró ambas mejillas de Dulce y le dio un tierno beso, pero después se separó para preguntarle una vez más:
- ¿Estás segura?
- Estoy segurísima –Respondió con una sonrisa, volviendo a besarla.
- Gracias –Agradeció la castaña entre besos.
- ¿Por qué? –Preguntó.
- Por aparecer otra vez en mi vida, por hacerme feliz… no sé, por quererme…
Dulce simplemente se rió y la besó largamente. Anahí correspondió un momento y luego se separó:
- ¿Por qué te ríes? –Preguntó la castaña, ella también riéndose.
- No tienes que darme las gracias por quererte –Dijo, entre risas.
- Pues me da igual –Dijo, también riéndose, recostándose en el pecho de Dulce.
- Oye… -Decía la pelirroja, llevando sus manos a la espalda de Anahí, acariciándola.
Después de ese “oye” sólo hubo silencio, así que Anahí se incorporó para mirar a Dulce.
- Oye, ¿qué? –Preguntó, riéndose.
Se rió- Nada.
- ¿Cómo que nada? Dime.
- No sé cómo decírtelo… -Confesó, entre risas.
Sentándose en los muslos de Dulce, apoyándose en sus dos rodillas- Venga, dime –Pidió, jalando de ella, provocando que se sentara, quedando cara a cara con ella.
- Pero si ya lo sabes… -Dijo, observando la pícara sonrisa de Anahí.
Se rió largamente- No, no lo sé… -Mintió, pegando su frente con la de Dulce- Dime –Pidió una vez más.
- Es que… quiero o, mejor dicho, necesito algo…
Sonrió- ¿Qué necesitas?
Nuevamente Dulce guardó silencio y, simplemente, se rió.
- Ay Dios, todavía sigo sin entender por qué te dan esos ataques de vergüenza –Dijo Anahí, sonriendo y separándose un poco, acariciándole la cara.
- Eres mala, sabes perfectamente lo que necesito –Dijo, riéndose, mojándose las manos en el agua y restregándose la cara.
- ¿Tienes calor? –Preguntó, riéndose.
- Te odio –Dijo, riéndose.
Sin saber por qué esas dos palabras habían excitado a Anahí, probablemente por el tono de voz en el que Dulce lo había dicho.
- ¿Me odias? –Preguntó la castaña, intentando disimular su excitación con una sonrisa.
- Cuando te pones a provocar sabiendo perfectamente lo que quiero, sí, te odio –Confesó, riéndose.
- Yo también te odio –Dijo ya con un tono y una sonrisa caliente, sin poder ocultar su excitación.
Dulce la miró en silencio un largo tiempo, dándose cuenta de lo que Anahí se proponía.
- Que provocativa eres –Dijo Dulce, riéndose, volviendo a mojarse la cara, con cada vez más calor.
Eso excitó todavía más a Anahí y ver como el agua que Dulce se echaba en la cara llegaba a sus pechos era realmente asfixiante. Así que decidió dejar de controlarse y:
- ¿Por qué estarás tan buena? –Preguntó, agarrándole la cara y besándola locamente, consiguiendo que volviera a recostarse en la arena.
Dulce correspondió al beso con la misma intensidad, profundizándolo al poco tiempo con su lengua, siendo muy bien recibida por Anahí. Después de un largo tiempo besándose, Anahí abandonó los labios de Dulce y bajó hasta su cuello, besándolo y mordiéndolo. Dulce suspiraba y respiraba agitadamente, simplemente mirando el cielo con los ojos entrecerrados.
- ¿Esto es lo que necesitabas? –Preguntaba Anahí con una divertida sonrisa, aún en la tarea de devorar el cuello de Dulce.
La pelirroja se rió y agarró la cara de Anahí para que la mirara.
- Sí, demasiado –Dijo Dulce, volteándose, dejando ahora a Anahí abajo, posicionándose encima.
Esta vez fue Dulce quien dedicó esos momentos a devorar el cuello de Anahí, mientras la castaña decía:
- Echaba tanto de menos esto…
Abandonó el cuello de Anahí y la miró, con una sonrisa- Pues disfruta.
Y, dicho esto, Dulce volvió a devorar el cuello de Anahí, esta vez bajando sus besos más abajo, llegando hasta los pechos de la castaña. Lenta y tranquilamente, aunque sin dejar de repartir besos por el torso de Anahí, Dulce desabrochó la parte de arriba del bikini de la rubia, consiguiendo que cayera en la arena, dejando al descubierto ambos pechos de Anahí. La pelirroja se detuvo un momento a observarlos y, en ese momento, Anahí volvió a voltear la situación, quedando nuevamente ella arriba.
- Tenemos que estar en igualdad de condiciones, ¿no? –Dijo Anahí con una pícara sonrisa, mientras llevaba sus manos a la espalda de Dulce y comenzaba a desabrocharle el bikini.
Sin dejar que Dulce respondiera a eso, Anahí besó a la pelirroja, mientras dejaba que su mano se deslizara por el pecho derecho desnudo de Dulce, pues ya le había quitado el bikini. Lenta y disimuladamente la mano de Anahí siguió bajando, llegando a la parte más baja del abdomen de Dulce, muy cerca de su intimidad.
Rompiendo el beso- ¿Preparada para recordar lo que es hacer el amor de verdad? –Preguntó Anahí con una sonrisa, volviendo a darle movimiento a su mano, dejando que llegara hasta la intimidad de Dulce, simplemente rozándola, insinuándose.
- Preparadísima –Respondió con otra sonrisa, besando la mejilla de Anahí y llegando hasta su mentón, comenzando a darle suaves mordiscos.
Después de esa respuesta Anahí metió su mano en el bikini de Dulce, acariciando, después de tanto tiempo, la intimidad de Dulce, haciéndola gemir simplemente con ese suave contacto.
- ¿Esas tías eran capaces de hacerte gritar? –Preguntó Anahí, comenzando a mover en círculos sus dedos alrededor del clítoris de Dulce.
- Tú eres la única capaz de hacerme gritar –Respondió entre largos suspiros- Y si lo conseguían era porque pensaba en ti –Añadió.
Eso provocó que Anahí entrara en Dulce y, ella, lo único que pude hacer, fue abrazarse a Anahí, hundiendo su cara en el hombro de la castaña y aferrándose con las manos a su espalda, comenzando a gemir. Anahí movía lo más rápido que podía sus dedos, también aferrándose al cuerpo de Dulce y pegándose lo más posible a ella, quería sentir cada milímetro de su cuerpo y, después de tanto tiempo, hacerla suya, solo suya, no iba a compartirla con nadie más.
- Eres mía, solo mía y las zorras con las que te acostaste se van a joder –Decía Anahí, con la respiración totalmente agitada, haciendo movimientos cada vez más rápidos con sus dedos.
Dulce solo pudo reírse entre gemidos, aferrándose todo lo posible a la espalda de Anahí, prácticamente clavándole las uñas.
- Te amo, te amo, te amo –Decía una y otra vez Anahí, mientras sentía como Dulce arqueaba la espalda y la escuchaba gritar, avisándola de que había llegado al deseado clímax.
Después del grito de Dulce solo se escuchaban las rápidas respiraciones de las dos, mientras Anahí sacaba su mano de allí, apoyándola en la arena. Al cabo de largos minutos intentado recuperar la respiración normal, Dulce dejó de “esconder” su cara en el hombro de Anahí, recostándose en la arena.
- Dios… -Dijo simplemente la pelirroja, tomando una gran bocanada de aire.
Anahí soltó una pequeña carcajada y se quitó de encima de Dulce, intentando también recuperar su respiración. Después de largos minutos mirando el cielo con la respiración a mil por hora, Dulce miró a Anahí y le dijo:
- Eres una diosa –Anahí solamente se rió y entrelazó su mano con la de Dulce- Llevaba tantos años soñando este momento… -Confesó.
Sonrió- Yo también.
- Te amo Annie, te amo.
Sonrió ampliamente- Yo también mi amor –Besándola cortamente.
Después de ese corto beso Dulce se posicionó encima de Anahí, abrazándola y cerrando los ojos, solamente quería estar así durante mucho tiempo

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Todo por amor

Mensaje por Admin el Mar Abr 12, 2016 10:19 pm

Capítulo 25
Lunes, 10 de la mañana. Anahí y Dulce se encontraban en casa de la castaña, pues Anahí estaba acabando de hacer a maleta.
- Dul… -Decía Anahí, dejando su tarea de hacer la maleta y mirándola.
- ¿Qué pasa? –Preguntó, sin mirarla, guardando cosas.
Anahí agarró el brazo de Dulce y la volteó para que la mirara.
- Te amo –Dijo Anahí con una sonrisa, pasando sus manos alrededor del cuello de Dulce- Gracias, de verdad gracias… -Agradecía, llevando ahora sus manos a la cara de la pelirroja, acariciándola.
- No, gracias a ti por perdonarme y por confiar en mí… Sabía que tenías mucha paciencia, pero jamás pensé que tuvieras tanta –Se rió, agarrándola de la cintura.
- Pues ya ves que sí –Sonriendo ampliamente, robándole un corto beso- Oye…
- ¿Qué? –Preguntó, dándole ella otro beso.
- La verdad es que tengo como… miedo de la reacción de tu mamá…. –Confesó.
Suspiró- La verdad es que yo también… Ella ya sabía que yo era homosexual, pero… ayer cuando hablé con ella no le hizo nada de gracia que le dijera que tengo novia…
- ¿No crees que es mejor dejarlo para más adelante? –Dulce simplemente negó con la cabeza- Dul… yo no quiero que discutan o que se peleen por mi culpa…
- Annie, no nos vamos a pelear. Estoy segura de que cuando se entere de que eres tú, se va a alegrar mucho.
- Pues yo no lo creo.
- Ya te dije que le caías muy bien, siempre me dijo lo buena persona que eres.
- Sí, pero le caía muy bien como profesora responsable que se preocupaba y cuidaba de su alumna. Y… tal vez cuando se entere de que te cuidaba de otra forma se va a sentir muy mal…
- Bueno, pero tarde o temprano hay que decírselo, ¿no?
- Pero es mejor que sea tarde…
- ¿Por qué? Aunque sea tarde va a pasar lo mismo… -Anahí suspiró, separándose un poco de Dulce- A ver mi amor… -Decía, agarrándole las manos- Tú querías que si empezábamos algo fuera de forma seria y madura, ¿no? Pues… ¿qué puede haber más serio y maduro que conocer a tu suegra? –Anahí se rió- Estoy completamente segura de que esta vez si va a salir bien, de verdad… -Dijo, con una sonrisa.
Suspiró nuevamente- ¿Estás segura de que quieres decírselo?
- Completamente –Respondió con una amplia sonrisa- Y venga, muévase que no llegamos al aeropuerto –Dijo, dándole una suave palmada en el trasero.
- ¡Oye! –Se rió, dándole ella también una palmada en el trasero, pero más fuerte.
- ¡Yo no te di tan fuerte! –Se quejó, entre risas, llevando su mano a la parte golpeada de su trasero.
- Ay de verdad, que novia tan floja tengo… -Decía divertidamente, volviendo a su tarea de hacer la maleta.
- Cállate, que si me diste fuerte –Continuaba con las quejas, observándola.
Se dirigieron al aeropuerto y cogieron el avión. Al cabo de hora y media ya habían llegado y se encontraban en el coche, pero aún parado.
- Bueno… ¿a dónde quieres ir primero? –Preguntó Dulce, antes de arrancarlo.
- A ver… -Dijo, pensando- Tengo que ir a la universidad a dimitir y a que me den los papeles del traslado –Decía, recordando qué tenía que hacer, mientras Dulce la miraba y asentía con la cabeza- Tenemos que ir a tu casa para hablar con tu mamá… -Nuevamente Dulce asintió con la cabeza- Supongo que tú también quieres ir a ver a tus amigos, ¿no? ­Una vez más Dulce asintió con la cabeza- Mm… y hay que ir a mi casa para coger las cosas, pero… espérate –Dijo, dándose cuenta de algo.
- ¿Qué pasa? –Preguntó.
- ¿Qué voy a hacer con mi casa?
Guardó un largo silencio, se habían olvidado de ese “pequeño” detalle- Pues… -Decía, pensando en cómo continuar la frase- No sé… ¿alquilarla? –Propuso, casi preguntó.
- ¿Alquilarla? ¿Mi casita? –Decía, con tono triste- Ay… no sé…
- Bueno, de todas formas ahora mismo eso es lo de menos, piénsatelo –Anahí asintió con la cabeza- ¿Entones? ¿A dónde quieres ir primero? –Preguntó nuevamente.
- Pues mira… yo creo que deberías dejarme en la universidad para hablar con el director y hacer todos los papeleos y tú, mientras, puedes ir a ver a tus amigos. Luego me vienes a buscar, vamos a casa de tu mamá y después vamos a mi casa –Propuso.
Sonrió- Muy bien, así será –Dijo, ahora sí poniendo en marcha el coche.
Dulce dejó a Anahí en la universidad y se dirigió a casa de Vanessa.
- ¡Dul! –Después de abrir la puerta con una sonrisa de oreja a oreja, abrazándola- ¿Cómo estás? ¿Qué haces aquí? –Preguntaba Vanessa, abrazando a su amiga.
Sonriendo ampliamente, separándose- ¿Me dejas pasar? –Respondió con una pregunta, riéndose.
Se rió- Claro que sí, pasa, pasa –Dijo, haciéndose a un lado- ¿Viniste a visitar a tu mamá? ­Preguntó, caminando detrás de Dulce. La pelirroja simplemente negó con la cabeza, mientras se sentaba en el sofá- ¿De vacaciones? –Nuevamente Dulce negó con la cabeza y con una amplia sonrisa- ¿Entonces? –Preguntó, sentándose a su lado.
- Vine a traer a Annie para que recoja sus cosas y venga conmigo a Canarias –Anunció por fin, con una sonrisa de oreja.
Abrió la boca- ¿Qué? –Totalmente sorprendida- ¿Annie, Anahí? ¿Anahí, tu amada profesora? –Dulce asintió con la cabeza, riéndose- Pero… ¿cómo? Ella se había quedado aquí, tú te habías ido a Canarias y desde hace 6 años no habían vuelto a hablar, ¿no? –Decía, sin entender nada.
- Sí, así es, pero me fui de vacaciones a Barcelona y me la encontré allí.
- ¿Y qué pasó? ­Preguntaba, totalmente intrigada- ¿Qué se dijeron cuando se vieron o… o qué hicieron?
Dulce le contó con pelos y señales qué había sucedido en esas dos semanas de reencuentro con Anahí.
- Ay no, que bruta, siempre metiendo la pata… -La regañaba Vanessa- La verdad es que yo tampoco entiendo por qué ibas de casa en casa follándo*te a toda la tía que se te pusiera en frente…
- ¡Oye, no te pases! Si es verdad que… pues que me pasé un poco con mi lado… sexual, pero tampoco te pases, no iba de casa en casa…
- Bueno, de casa en casa no, de discoteca en discoteca.
- No –Dijo a regañadientes, mirándola mal.
- Sí y lo sabes –Respondió, también mirándola mal.
- Ay vale, lo que tú digas –Dijo, sin ánimos de discutir.
- Pero… o sea, que fuerte –Decía, todavía impresionada con esa noticia.
- ¿Qué fuerte qué? –Preguntó, riéndose.
- Pues que te la hayas encontrado después de 6 años y que encima sigan sintiendo lo mismo… Es muy difícil que el amor permanezca intacto durante tanto tiempo y, encima, sin ver a esa persona…
Asentía con la cabeza, sonriendo- Ya, ya lo sé… Pero hace tiempo, cuando tú me dijiste que el amor va y viene, te dije que lo que yo siento por Annie no se iba a ir jamás y… ya viste que tenía razón –Dijo, con una amplia sonrisa.
Fueron interrumpidas por el móvil de Dulce, quien había recibido un mensaje de Anahí que decía: Ya terminé cariño. Cuando quieras puedes pasar a buscarme. Te amo.
Observando cómo Dulce sonreía tontamente, mirando el móvil- Anahí, ¿no? –Preguntó, riéndose.
- Sí –Aceptó riéndose- Tengo que ir a buscarla –Anunció, levantándose.
- Ok –Levantándose también- Pues… me alegro de verte tan bien Dul, de verdad –Dijo, con una sonrisa, mirando a su amiga- No te deseo que seas feliz, porque sé que lo vas a ser.
- Gracias, de verdad Vane ­–Agradeció, abrazándola.
- No me las tienes que dar –Dijo, durante el abrazo.
- Te quiero mucho –Dijo mientras rompía el abrazo, sonriendo cortamente.
Se rió, dándole un corto beso en la mejilla- Yo también –Dulce volvió a abrazarla- No sabes cómo se echan de menos tus locuras –Dijo, riéndose, abrazándola.
Se rió, rompiendo el abrazo- Yo también los echo mucho de menos a ustedes… Despídeme de Chris y dale un beso de mi parte, ¿vale?
- Sí, no te preocupes –Decía, afirmando con la cabeza- Cuídate –Dulce asintió con la cabeza, dirigiéndose a la puerta- Y llámame en cuanto puedas
Nuevamente Dulce asintió con la cabeza, abriendo la puerta- Cuídate tú también –Dijo, mirándola ya casi fuera de la casa, observando cómo Vanessa asentía con la cabeza- Adiós –Se despidió, saliendo ahora sí de la casa, escuchando también un “adiós” por parte de Vanessa.
Dulce se subió en su coche y se dirigió nuevamente a la universidad para recoger a Anahí.
Observando como Anahí abría la puerta y se sentaba- ¿Qué tal? –Preguntó.
Sonrió ampliamente, mirándola- Genial –Dijo, dándole un corto beso en los labios- El director no puso ningún problema y me dijo que justamente acababan de dejar libre una plaza en la universidad de Canarias –Dulce sonrió ampliamente, poniendo en marcha el coche- ¿Y a ti? ¿Qué tal?
- Bien, hacía tiempo que no veía a Vane.
- ¿Cómo está? –Preguntaba, mientras se ponía el cinturón.
- Pues… bien, solo que no vi a Chris, la verdad tenía ganas de verlo… pensaba que estaría allá con ella –Decía, con la mirada fija en la carretera.
La miró- Dul, si quieres déjame en casa y ve a verlo, yo no tengo prisa.
- No, no, vamos a casa de mi mamá y ya después a lo mejor lo llamo.
- ¿Segura?
La miró un momento con una sonrisa- Sí, no te preocupes.
Sonriendo ampliamente, llevando su mano al muslo de Dulce, palmeándolo- Te amo –Dijo, dándole un corto beso en la mejilla, pues Dulce estaba conduciendo.
Sonrió, mirándola por el rabillo del ojo- Yo también.
Al cabo de menos de 10 minutos llegaron a casa de Dulce.
- Dul… tengo miedo –Confesó Anahí, riéndose, mirando el exterior de la casa de Dulce, agarrada a la mano de la pelirroja.
Se rió, mirándola- No tienes que tenerlo, vas a ver que todo va a salir bien –Dijo con una sonrisa, robándole un corto beso.
- Eso espero… -Dijo, respirando hondo, estaba realmente nerviosa.
- Las suegras imponen, ¿verdad? –Preguntó, riéndose mientras comenzaban a caminar a la casa.
- Cállate anda, me gustaría verte a ti conociendo a mi mamá –Dijo entre risas, cada vez más cerca de la casa.
Tocaron el timbre, pero nadie abrió.
- Qué raro… -Decía Dulce, extrañada, volviendo a llamar a la puerta.
Nuevamente nadie abrió, así que sacó sus llaves y entraron en la casa.
- Tal vez no está… -Decía Anahí, ya dentro de la casa.
- Pues sí, me parece que no está… -Concluyó Dulce, soltando la mano de Anahí y buscando su móvil.
- ¿Qué vas a hacer? –Preguntó, observando que marcaba un número.
- Voy a llamarla, a ver dónde está y si va a venir o qué… -Decía, colocándose el móvil en el oído, escuchando las primeras pitadas- Hola má… -Hablaba ya con su madre- Pues sí, ya estamos aquí, ¿dónde estás?... Ok, te esperamos aquí… Bye…
Dulce colgó el teléfono, mirando a Anahí.
- ¿Qué te dijo? –Preguntó la castaña.
- Que está en un pueblito de las a fueras comprando no se qué cosa, que se había olvidado de que íbamos a venir y que le quedan como mínimo dos horas –Informó.
- ¿Dos horas? ­Respiró hondo- Qué bien… -Dijo, riéndose.
Se rió, agarrándola de la cintura- Pues sí dos horas… así que tenemos mucho tiempo para estar solitas… -Decía con una sonrisa, besándola.
- No, no, no… -Decía rompiendo el beso, separándose un poco, pero eso sólo provocó que Dulce bajara sus besos al cuello de Anahí- Dul… tu mamá puede entrar… -Decía, entre suspiros.
- Annie… -Decía, entre besos y suaves mordiscos- Está en las a fueras, no va a llegar hasta dentro de dos horas
Agarrándole la cara para que dejara de besarla- ¿Y si viene antes?
- No va a venir antes –Ahora dándole besos en la mejilla- Venga mujer… -Decía, acercando sus besos a los labios de Anahí- Bésame –Pidió, atrapándola en un lento pero caliente beso.
Anahí no pudo resistirse a corresponder ese beso, pero después dio un paso atrás, rompiendo el beso y alejándose de Dulce.
- Dul, no –Dijo, respirando agitadamente- Me da miedo que tu mamá entre…
- Ay… está bien… -Aceptó, respirando hondo- Pero entonces ven y dame mimitos, que necesito cariño –Pidió, agarrándola del brazo y sentándose en el sofá, jalando a Anahí para que se sentara a su lado.
Se rió, llevando sus manos a la cara de Dulce, acariciándola- ¿Necesitas cariño?
- Sí, mucho –Dijo, con una sonrisa, mientras Anahí le acariciaba la cara- Bueno… cariño y otra cosa, pero me tengo que aguantar –Confesó, riéndose.
Riéndose- Tú siempre necesitas “otra cosa”
Sonrió, volviendo a llevar sus labios al cuello de Anahí- Pues claro… con una mujer como tú cualquiera lo necesita… -Decía con una sonrisa, perdiéndose en el cuello de Anahí.
- No empieces de nuevo…
- Ay ¿por qué? Mi mamá no va a venir caray… -Se quejó, acercando su cara a la de Anahí- Por lo menos dame un beso –Pidió, sonriendo, acercando sus labios a los de Anahí.
Negando con la cabeza, pero sin poder evitar sonreír- No… porque yo conozco tus besos… y… me vas a enredar y luego no vamos a poder parar –Dijo, sosteniéndole la cara para que Dulce no se acercara.
- Bueno, ¿y eso qué tiene de malo? –Con una sonrisa de oreja a oreja y, en vista de que Anahí no dejaba que acercara su cara, llevando las manos a los muslo de la rubia, muy cerca de su trasero.
- Pues todo, tiene todo de malo… -Decía sin poder evitar sonreír, sintiendo las insinuaciones que hacía Dulce con sus manos- Y deja las manitas quietas, no me calientes.
Sonriendo pícaramente, sin la mínima intención de ponerle pausa a sus manos- ¿Te caliento?
Llevando ahora sus manos a las manos de Dulce, agarrándolas y deteniéndolas- Sí y lo sabes
Aprovechando ese momento para llevar sus manos a la nuca de Anahí, ahora sí pegando su frente con la de ella- Entonces bésame
Nuevamente Dulce atrapó a Anahí en un loco beso que, una vez más, la castaña no pudo evitar corresponder, ahora sin romperlo. Esta vez sí, Dulce dio total libertad a sus manos, cubriendo por completo el trasero de Anahí.
- Contrólate… -Decía Anahí, entre besos, sintiendo como Dulce hacía más presión con sus manos.
- No -Con una sonrisa, sin la mínima intención de quitar sus manos de allí y volviendo a besarla- Y tú tampoco deberías controlarte, déjate llevar de una vez –Pidió, entre besos.
- Sabes que lo hago, pero aquí no ­–Decía aún entre besos, sin la más mínima intención de dejar de besarla.
La que rompió el beso fue Dulce, para recostarse en el sofá y jalar de Anahí, consiguiendo que se posicionara encima suya y así poder volver a besarla.
- Dul… -Decía, intentando separarse.
- Cállate –Exigió, agarrándole la cara y volviendo a besarla.
Una vez más la castaña no pudo resistirse a corresponder ese beso. Después de controlarse tanto, Anahí no aguantó más y dio rienda suelta a su pasión, siendo ella ahora quien se dispuso a devorar el cuello de Dulce.
De repente escucharon como abrían la puerta, se separaron rápidamente, miraron hacia la puerta y allí estaba Blanca, la mamá de Dulce, mirándolas con la boca completamente abierta.
- Hola má… -Decía Dulce, levantándose del sofá, mirando a su madre- Que rápido llegaste, ¿no?
Anahí simplemente se tapaba la cara, respirando hondo y sin poder creerse que eso hubiera pasado.
- Me encontré con una amiga y me trajo en coche… -Decía Blanca.
- Ah, que bien –Con una amplia sonrisa, realmente nerviosa- ¿Cómo estás? Hace mucho tiempo que no te veo –Decía, abrazando a su madre.
- Dulce, ¿quién es? –Le preguntó Blanca, refiriéndose a Anahí y mirándola, rompiendo el abrazo.
Dulce respiró hondo y se dirigió a dónde estaba Anahí.
Agachándose y poniéndose a su altura, agarrándole la cara y levantándosela para que la mirara- Annie… tranquila –Pidió en un susurro para que su mamá no la escuchara.
- Joder, te lo dije… -Se quejaba, nerviosa, intentando no mirar a Blanca para que no la reconociera.
- Lo siento, ¿vale? Pero ahora dame la mano y vamos a hacer las cosas como hay que hacerlas –Pidió, extendiendo su mano.
- Me va a matar Dul…
‑Sonrió- ¿Cómo te va a matar? Venga, dame la mano, es hora de que se entere que fuiste más que una simple profesora para mí.
Anahí respiró hondo y agarró la mano de Dulce, levantándose, mirando a Blanca.
- ¿Anahí? –Decía Blanca, totalmente sorprendida, reconociendo sin ningún problema a Anahí- Pero… pero ¿esto qué es, Dulce? –Preguntó a su hija, incrédula.
- Estamos juntas mamá –Respondió Dulce- Nos enamoramos en la universidad, cuando ella era mi profesora, por eso decidí irme a Canarias, para olvidarme de ella… pero no pude –Explicaba la pelirroja, bajo la fija mira de Anahí y su madre- Nos encontramos en Barcelona, estamos juntas y... Annie se viene a vivir conmigo a Canarias –Resumió brevemente.
Blanca guardó un largo silencio, totalmente incrédula, mirando a ambas.
- Pero… pero… pero tú… -Decía Blanca, totalmente sorprendida, mirando a Anahí- ¿estaban juntas cuando estaban en la universidad? –Preguntó, mirando ahora a Dulce.
- Sí –Respondió su hija- Y si no te lo dije fue porque creímos que era lo mejor…
- Exacto Blanca… -Habló por primera vez Anahí- Yo lo pasé muy mal, estaba perdidamente enamorada de tu hija y no era nada fácil para mí aparentar ser solo su profesora…
- Claro… por eso te preocupabas tanto por ella… -Decía Blanca, pensando en cómo se comportaba Anahí hablando de Dulce.
- Pues sí… Cuando la arrestaron apenas habíamos terminado y lo pasé realmente mal sin poder hacer nada… -Confesaba Anahí.
- Pero y… ¿cómo es que están juntas de nuevo? –Preguntaba Blanca, mirando a su hija.
- Nos encontramos en Barcelona, hemos estado hablando y… ahora sí que no hay nada que nos impida estar juntas… -Explicaba la pelirroja- Por eso te lo quisimos decir, esta vez si queremos hacer bien las cosas –Blanca solo asintió con la cabeza, todavía impresionada- ¿Estás de acuerdo con esto o… qué piensas? –Preguntó Dulce a su madre.
- Pues… -Decía, mirándolas a las dos- Yo pienso que… pues… que… que si ustedes se quieren, adelante… -Ambas sonrieron- No puedo decirles otra cosa… Anahí, lo poco que te conozco me caes bien… eres responsable, buena persona, te preocupas por los demás, simpática… no sé, no tengo nada malo que decirte –Decía, mirando a Anahí- Así que por mí no hay problema para que ustedes dos estén juntas –Concluyó con una sonrisa, aunque todavía sin creerse del todo lo que estaba ocurriendo, observando cómo las dos sonreían ampliamente.
- Gracias má –Agradeció Dulce una amplia sonrisa.
- Sí, gracias de verdad Blanca, yo… tenía hasta miedo de lo que ibas a decir –Confesó Anahí, con una sonrisa.
- Ay ¿por qué? Ni que fuera una bruja psicópata –Dijo Blanca, entre risas. Voy a guardar lo que compré, ya vengo –Anunció, dirigiéndose a la cocina.
Anahí y Dulce se quedaron solas, aprovechando ese momento para hablar.
- ¿Ya viste? Te dije que todo iba a salir bien –Dijo Dulce con una amplia sonrisa.
- Todo no, nos vio besándonos.
- Bueno, pero al final todo estuvo bien. ¿No estás contenta?
Sonrió ampliamente- Sí, claro que sí –Dijo, abrazándola- La verdad no pensé que se lo fuera a tomar tan bien… -Decía, durante el abrazo.
- Pues yo sí –Dijo, rompiendo el abrazo para mirarla- Mi mamá es muy comprensiva y tiene mucha paciencia, la verdad –Se rió.
- No, ya lo sé, con una hija como tú hay que ser muy comprensiva y paciente –Dijo, riéndose.
Fueron interrumpidas por Blanca, quien gritaba desde la cocina:
- ¡Niñas! ¿¡Pueden ayudarme?! ¡Esto pesa mucho! –Dijo en gritos para que la escucharan.
- ¡Sí, vamos! –Respondió Dulce en otro grito.
Anahí y Dulce ayudaron a Blanca a colocar la compra y, después, se sentaron hablar, contándose como había surgido el amor entre ellas y el reencuentro que habían tenido en Barcelona, hablando de todo un poco. Después se despidieron de ella y se dirigieron a casa de Anahí, la castaña aún tenía que coger sus cosas. Dulce observaba como Anahí hacía sus maletas en silencio, pensativa, cosa que le preocupaba.
- Annie, ¿estás bien? –Preguntó, mirándola desde el sofá.
La miró- ¿Qué? –Saliendo de su trance.
- Ven –Pidió, palmeando el sofá en señal de que se sentara ahí.
Anahí suspiró y se sentó al lado de Dulce, mirándola.
Agarrándole la mano- ¿Estás bien? –Preguntó nuevamente Dulce- Estás muy callada…
- Sí, sólo que…
Después de ese “sólo que…” sólo vino silencio.
- ¿Sólo que…? –Preguntó Dulce.
Suspiró nuevamente- Todo salió muy bien con tu mamá y, de verdad, estoy muy feliz con eso… -Explicaba. Dulce asentía con la cabeza, escuchándola y mirándola fijamente- Pero… ¿no crees que se lo tomó DEMASIADO bien? –Preguntó, recalcando esa palabra.
Alzó una ceja- ¿Demasiado bien?
- Sí, o sea… no sé… -Decía, sin saber explicarse.
- Yo de verdad que no te entiendo… -Decía Dulce- Primero tenías miedo de que saliera mal y, ahora que salió todo PERFECTO, ¿dices que se lo tomó demasiado bien?
- Escúchame, ¿vale? –Pidió, dispuesta a intentar explicarse- ¿No crees que pensó que esto no tiene futuro y por eso ni si quiera le dio importancia?
- ¿Qué? –No le había gustado nada escuchar eso.
- Vale, mejor me callo porque voy a ********la… -Dijo, agachando la cabeza.
Dulce solo la miraba en silencio, definitivamente sin entenderla.
- Tú me decías bipolar a mí, pero creo que aquí la única bipolar que hay eres tú –Dijo la pelirroja, riéndose, intentando darle algo de humor a la situación para no discutir.
Se rió, volviendo a mirarla- Es que… no sé, me pongo a darle vueltas a la cabeza y pienso y…
- Ese es tu problema –Dijo, interrumpiéndola- Deja de pensar tanto, a veces no es bueno darle tantas vueltas a las cosas. ¿Tú me amas? –Preguntó.
- Sí, claro que sí –Respondió sin ninguna duda.
- Pues entonces olvídate del mundo y céntrate en pasar conmigo el resto de tu vida –Dijo, con una sonrisa.
Sonriendo ampliamente, pasando sus manos alrededor del cuello de Dulce- No me cuesta nada imaginarme algo así, de hecho me muero de ganas por comenzar mi vida junto a ti –Dándole un corto beso en los labios.
Respondiendo al beso- Yo también me muero de ganas –Respondió con otra sonrisa y también besándola.
- Nada ni nadie va a conseguir que me vuelva a separar de ti, te lo prometo.
Sonrió ampliamente- Eso espero…
- Te amo Dul, te amo.
- Yo también te amo Annie…


FIN

Admin
Admin

Mensajes : 5725
Fecha de inscripción : 11/04/2016

Ver perfil de usuario http://wnlesb.foro-blog.com

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.